Trastorno por consumo de alcohol
Trastorno por consumo de alcohol es cuando su consumo de alcohol causa problemas
graves en su vida, sin embargo, continúa bebiendo. Usted también puede necesitar más
y más alcohol para sentirse borracho. Suspender de manera repentina puede causar
síntomas de abstinencia.
Causas
Nadie sabe qué causa los problemas con el alcohol. Los expertos en salud creen que en
una persona puede ser una combinación de:
Los genes
El medio ambiente
La psicología, como ser impulsivo o tener baja autoestima
Beber mucho alcohol puede ponerlo en riesgo de problemas con el alcohol si usted es:
Es un hombre que toma 15 o más tragos a la semana, o con frecuencia tienen 5 o
más bebidas en una hora
Es una mujer que toma 12 o más tragos a la semana, con frecuencia tienen 4 o
más bebidas en una hora
Un trago se define como una botella de cerveza de 12 onzas (340 ml), un vaso de vino
de 5 onzas (140 ml) o una 1 ½ onzas (40 ml) de un trago de licor.
Si usted tiene un padre con trastorno por consumo de alcohol, que están en mayor riesgo
de problemas de alcohol.
También puede ser más propensos a tener problemas con el alcohol si usted:
Son un adulto joven bajo la presión de grupo
Tener depresión, trastorno bipolar, trastornos de ansiedad o esquizofrenia
Tiene acceso fácil al alcohol.
Tienen baja autoestima
Tener problemas con las relaciones
Vivir un estilo de vida estresante
Si usted está preocupado por la cantidad de alcohol que bebe, puede ser útil para que
usted pueda ver cuidadosamente su consumo de alcohol.
Síntomas
Los médicos han desarrollado una lista de los síntomas que una persona tiene que tener
en el último año de ser diagnosticados con trastorno por consumo de alcohol. Los
síntomas incluyen:
Los tiempos cuando usted bebe más o más tiempo de lo planeado
Quería, o intentado, reducir o dejar de beber, pero podría no
Pasar un montón de tiempo y esfuerzo para conseguir alcohol, uso o recuperarse
de sus efectos
Crave alcohol o tener un impulso fuerte para usarlo
El consumo de alcohol está causando que pierda el trabajo o la escuela, o no se
realiza así a causa de la bebida
Continúe bebiendo incluso cuando están siendo perjudicados relaciones con la
familia y los amigos
Deje de tomar parte en actividades que solía disfrutar
Si bien después de beber o te metes en situaciones que pueden causar que usted
consiga lastimado, como manejar, usar maquinaria, o que tienen relaciones
sexuales sin protección
Mantenga bebiendo a pesar de saber que está haciendo un problema de salud
causado por el alcohol peor
Si necesita más y más alcohol para sentir sus efectos o para emborracharse
Usted obtiene los síntomas de abstinencia cuando los efectos del alcohol
desaparecen
Pruebas y exámenes
El médico hará lo siguiente:
Examine usted
Haga preguntas sobre su historial médico y familiar
Pregunte acerca de su consumo de alcohol, y si tiene alguno de los síntomas
enumerados anteriormente
El médico puede ordenar exámenes para evaluar problemas de salud que son comunes
en las personas que consumen alcohol. Estos exámenes pueden abarcar:
El nivel de alcoholemia (La prueba muestra si alguien hace poco ha estado
bebiendo alcohol. La prueba no diagnostica el trastorno por consumo de
alcohol.)
Conteo sanguíneo completo
Pruebas de la función hepática
Examen de magnesio en la sangre
Tratamiento
Muchas personas con problemas de alcohol necesitan suspender completamente su
consumo. Esto se denomina abstinencia. Tener una red social fuerte y el apoyo de la
familia pueden ayudar a que el abandono del alcohol sea más fácil.
Algunas personas pueden ser capaces simplemente de reducir la cantidad que beben.
Entonces, si usted no renuncia al alcohol del todo, puede ser capaz de beber menos. Esto
puede mejorar su salud y las relaciones con los demás. También puede ayudarle a
desempeñarse mejor en el trabajo y en el colegio.
Sin embargo, muchas personas que beben demasiado descubren que simplemente no
pueden reducir el consumo. La abstinencia puede ser la única manera de manejar un
problema con la bebida.
DECIDIRSE A DEJAR LA BEBIDA
Como muchas personas con un problema de alcohol, puede que usted no reconozca que
su consumo de alcohol se le ha salido de las manos. Un primer paso importante es ser
consciente de cuánto bebe. También ayuda el hecho de entender los riesgos del alcohol
para la salud.
Si usted decide dejar de beber, hable con el médico. El tratamiento consiste en ayudarle
a darse cuenta de cuánto daño le está haciendo el alcohol a su vida y a las vidas de las
personas que lo rodean.
Según la cantidad y por cuánto tiempo usted haya estado bebiendo, puede estar en
riesgo por abstinencia del alcohol. La abstinencia puede ser muy incómoda e incluso
potencialmente mortal. Si usted ha estado bebiendo mucho, debe reducir o dejar de
beber sólo bajo el cuidado de un médico. Hable con él sobre cómo dejar de consumir
alcohol.
Trastorno de consumo de drogas
Este trastorno ocurre cuando una persona necesita ingerir alcohol u otra sustancia
(droga) para desempeñarse normalmente. Suspender abruptamente la droga lleva a que
se presenten síntomas de abstinencia.
Adicción significa que la persona siente una fuerte urgencia de consumir la sustancia y
no puede parar, aunque quisiera. La tolerancia a una droga (necesitar una dosis mayor
para alcanzar el mismo efecto) es generalmente parte de la adicción.
Este trastorno también se denomina abuso de sustancias.
Causas
La causa exacta de la drogadicción se desconoce. Los genes de una persona, la acción
de las drogas, la presión de compañeros, el sufrimiento emocional, la ansiedad, la
depresión y el estrés ambiental pueden ser todos factores intervinientes.
Al menos la mitad de los individuos que caen en la adicción sufren depresión, trastorno
de déficit de atención, trastorno de estrés postraumático u otro problema de salud
mental. Un estilo de vida estresante y caótico y la baja autoestima son también
comunes.
Es posible que los niños que crezcan viendo a sus padres consumiendo drogas tengan un
mayor riesgo de presentar una adicción más adelante en la vida tanto por razones
ambientales como genéticas.
Entre las sustancias de las que comúnmente se abusa se encuentran:
Los opiáceos y narcóticos son calmantes muy potentes que causan somnolencia
y algunas veces sentimientos intensos de bienestar, regocijo, euforia, entusiasmo
y júbilo. Entre ellos se encuentran la heroína, el opio, la codeína y los
analgésicos narcóticos que pueden ser recetados por el médico o se pueden
comprar de manera ilícita.
Los estimulantes son medicamentos que estimulan el cerebro y el sistema
nervioso. Ellos abarcan anfetaminas, cocaína, y drogas utilizadas para tratar el
trastorno de hiperactividad con déficit de atención (THDA) como el
metilfenidato (Ritalina). Una persona puede empezar a necesitar cantidades
mayores de ellas para sentir el mismo efecto.
Los depresivos causan somnolencia y reducen la ansiedad. Ellos abarcan
alcohol, barbitúricos, benzodiazepinas (Valium, Ativan, Xanax), hidrato de
cloral y paraldehído. El uso de estas sustancias puede llevar a que se desarrolle
adicción.
El LSD, la mescalina, la psilocibina ("setas u hongos") y la fenciclidina (PCP o
"polvo de ángel") pueden hacer que las personas vean cosas que no existen
(alucinaciones) y pueden llevar a dependencia psicológica.
La marihuana (cannabis) y el hashish.
Hay varias etapas del consumo de drogas que pueden llevar a la adicción. Las personas
jóvenes parecen pasar más rápidamente a través de las etapas que los adultos. Las etapas
son:
Consumo experimental: típicamente involucra a los compañeros, se hace para
uso recreativo; el consumidor puede disfrutar del hecho de desafiar a los padres
u otras figuras de autoridad.
Consumo regular: el consumidor falta cada vez más al colegio o al trabajo; le
preocupa perder la fuente de droga; utiliza las drogas para "remediar"
sentimientos negativos; empieza a apartarse de los amigos y la familia; puede
cambiar los amigos por aquellos que son consumidores regulares; muestra
aumento de la tolerancia y capacidad para "manejar" la droga.
Consumo problemático o riesgoso: el consumidor pierde cualquier motivación;
no le importa el colegio ni el trabajo; tiene cambios de comportamiento obvios;
pensar acerca del consumo de drogas es más importante que todos los otros
intereses, incluso las relaciones interpersonales; el consumidor se torna
reservado; puede comenzar a vender drogas para ayudarse a sostener el hábito;
el consumo de otras drogas más fuertes puede aumentar; se pueden incrementar
los problemas legales.
Adicción (dependencia): no puede enfrentar la vida diaria sin las drogas; niega el
problema; el estado físico empeora; pierde el "control" sobre el consumo; puede
volverse suicida; los problemas financieros y legales empeoran; puede haber
roto los lazos con los miembros de la familia o los amigos.
Síntomas
Algunos de los síntomas y comportamientos del consumo de drogas abarcan:
Confusión.
Continuar consumiendo drogas incluso cuando la salud, el trabajo o la familia
están siendo afectados.
Episodios de violencia.
Actitud hostil cuando se lo confronta acerca de la dependencia de las drogas.
Falta de control sobre el consumo excesivo de drogas: ser incapaz de parar o
reducir la ingesta de alcohol.
Inventar excusas para consumir drogas.
Faltar al trabajo o al colegio o disminuir el rendimiento.
Necesidad de consumir la droga de manera diaria o regular para poder funcionar.
Descuidar la alimentación.
No preocuparse por la apariencia física.
No volver a tomar parte en actividades debido a la drogadicción.
Comportamiento reservado para ocultar el consumo de drogas.
Consumir drogas incluso estando solo.
Pruebas y exámenes
Los exámenes para drogas (exámenes toxicológicos) realizados sobre muestras de orina
y sangre pueden revelar la presencia de numerosas drogas y sustancias químicas en el
organismo. La sensibilidad del examen depende de la sustancia misma, de cuándo se
tomó y del laboratorio que realiza los análisis. Es más probable detectar una droga en
exámenes de sangre que en exámenes de orina; sin embargo, los exámenes de detección
en orina se practican con más frecuencia.
Tratamiento
El trastorno de la drogadicción es una enfermedad seria y no es fácil de tratar. La mejor
atención y tratamiento involucra profesionales expertos.
El tratamiento comienza con el reconocimiento del problema. Aunque la "negación" es
un síntoma común de adicción, las personas adictas exhiben mucha menos negación si
se las trata con empatía y respeto, antes que decirles qué hacer o confrontarlos.
El consumo de la sustancia se puede suspender ya sea de manera gradual o abrupta. El
apoyo para los síntomas físicos y emocionales al igual que permanecer libre de la droga
(abstinencia) son también claves para el tratamiento.
Las personas con sobredosis de drogas pueden necesitar un tratamiento de
emergencia en el hospital. El tratamiento exacto depende de la droga consumida.
La desintoxicación consiste en la abstinencia abrupta de la sustancia que se
consume en un ambiente donde haya buen apoyo. La desintoxicación se puede
manejar como paciente ambulatorio u hospitalizado.
Algunas veces, se administra otra droga que tenga una acción o efecto similar en
el cuerpo a medida que la dosis se disminuye lentamente para reducir los efectos
secundarios y los riesgos de la abstinencia. Por ejemplo, en caso de una adicción
a los narcóticos se puede usar la metadona o medicamentos similares para
prevenir la abstinencia y el consumo continuado.
Los programas de tratamiento residencial monitorean y abordan los posibles síntomas y
comportamientos de abstinencia. Estos programas emplean técnicas para hacer que los
consumidores reconozcan sus comportamientos y enseñan maneras de evitar volver al
consumo (recaída).
Si la persona también presenta depresión u otro trastorno de salud mental, éste se debe
tratar. En muchos casos, una persona comienza a consumir drogas en un esfuerzo por
autotratarse una enfermedad mental.
Trastorno de estrés postraumático
Es un tipo de trastorno de ansiedad que puede ocurrir después de que uno ha observado
o experimentado un hecho traumático que involucra una amenaza de lesión o de muerte.
Causas
Los médicos no saben por qué los hechos traumáticos pueden causar trastorno de estrés
postraumático en algunas personas, pero no en otras. Los genes, las emociones y el
ambiente familiar también pueden jugar un papel. Los traumas emocionales del pasado
pueden incrementar el riesgo de este trastorno después de un acontecimiento traumático
reciente.
Con el trastorno de estrés postraumático, cambia la respuesta del cuerpo a un evento
estresante. Normalmente, después del evento el cuerpo se recupera. Las hormonas y los
químicos del estrés que el cuerpo secreta debido a dicho estrés regresan a los niveles
normales. Por alguna razón, en una persona con trastorno de estrés postraumático, el
cuerpo sigue secretando las hormonas y los químicos del estrés.
El trastorno de estrés postraumático puede ocurrir a cualquier edad y aparecer luego de
eventos como:
Un asalto
Accidentes automovilísticos
Violencia doméstica
Desastres naturales
Un encarcelamiento
Violación
Terrorismo
Guerra
Síntomas
Hay cuatro tipos de síntomas del trastorno de estrés postraumático:
1. Reviviscencia del hecho, lo cual perturba las actividades diarias
Episodios de reviviscencias, en donde el incidente parece estar sucediendo de
nuevo una y otra vez.
Recuerdos reiterativos y angustiantes del hecho.
Pesadillas repetitivas del hecho.
Reacciones fuertes y molestas a situaciones que le recuerdan el hecho.
2. Evasión
Insensibilidad emocional o sentirse como si no le importara nada.
Sentimientos de indiferencia.
No poder recordar aspectos importantes del evento.
Falta de interés en las actividades normales.
Mostrar menos expresión de estados de ánimo.
Evitar personas, lugares o pensamientos que le hagan recordar el hecho.
Sensación de tener un futuro incierto.
3. Hiperexcitación
Examinar siempre los alrededores en busca de signos de peligro
(hipervigilancia)
No ser capaz de concentrarse.
Sobresaltarse fácilmente.
Sentirse irritable o tener ataques de ira.
Tener dificultades para conciliar el sueño o para permanecer dormido.
4. Pensamientos y estados de ánimo o sentimientos negativos
Culpa constante acerca del hecho, incluso culpa del sobreviviente.
Culpar a otros por lo sucedido.
Incapacidad para recordar partes importantes del hecho.
Pérdida del interés por actividades o por otras personas.
También puede tener síntomas de ansiedad, estrés y tensión:
Agitación o excitabilidad
Mareo
Desmayo
Sensación de latidos del corazón en el pecho
Dolor de cabeza
Pruebas y exámenes
El médico puede preguntarle por cuánto tiempo ha tenido los síntomas. El trastorno de
estrés postraumático se diagnostica cuando usted ha tenido los síntomas durante al
menos 30 días.
El médico también puede hacer exámenes de salud mental, un examen físico y
exámenes de sangre. Estos se hacen para buscar otras enfermedades similares al
trastorno de estrés postraumático.
Tratamiento
El tratamiento para el trastorno de estrés postraumático implica psicoterapia
(orientación), medicamentos o ambos.
PSICOTERAPIA
Durante la psicoterapia, usted habla con profesionales en salud mental, tales como
psiquiatras o terapeutas, en un entorno tranquilo y acogedor. Ellos pueden ayudarle a
manejar sus síntomas del trastorno. También lo guiarán a medida que usted va
elaborando sus sentimientos sobre el trauma.
Hay muchos tipos de psicoterapia. Un tipo que se utiliza a menudo para este trastorno se
llama desensibilización. Durante el tratamiento, se le anima a recordar el evento
traumático y a expresar sus sentimientos al respecto. Con el tiempo, los recuerdos del
evento se vuelven menos aterradores.
Durante la psicoterapia, también puede aprender técnicas de relajación, especialmente
para cuando comience a tener reviviscencias.
MEDICAMENTOS
El médico le puede sugerir que tome medicamentos, los cuales pueden ayudar a aliviar
la depresión o la ansiedad. También pueden ayudarle a dormir mejor. Los
medicamentos necesitan tiempo para hacer efecto. No deje de tomarlos ni cambie la
cantidad (dosis) que toma sin consultar con el médico. Pregúntele a su médico acerca de
los posibles efectos secundarios y qué hacer si los experimenta.
Grupos de apoyo
Los grupos de apoyo donde las personas comparten experiencias similares con el
trastorno de estrés postraumático pueden ser útiles. Pregúntele al médico acerca de estos
grupos en su área.
Expectativas (pronóstico)
El trastorno de estrés postraumático puede tratarse. Usted puede aumentar la
probabilidad de un buen desenlace clínico:
Consulte con un médico de inmediato si cree que tiene trastorno de estrés
postraumático.
Participe activamente en su tratamiento y siga las instrucciones del médico.
Acepte el apoyo de otras personas.
Cuide su salud. Haga ejercicio y consuma alimentos saludables.
No beba alcohol ni consuma drogas psicoactivas, ya que esto puede empeorar el
trastorno de estrés postraumático.
Cuándo contactar a un profesional médico
Aunque los hechos traumáticos pueden ocasionar angustia, no todos los sentimientos de
angustia son síntomas de trastorno de estrés postraumático. Hable de sus sentimientos
con familiares y amigos. Si los síntomas no mejoran pronto o lo están perturbando
mucho, póngase en contacto con el médico.
Busque ayuda inmediatamente si:
Se siente abrumado.
Está pensando en hacerse daño o en dañar a otra persona.
Es incapaz de controlar su comportamiento.
Tiene otros síntomas muy angustiantes de trastorno de estrés postraumático.
Trastornos neuróticos
Todo el que ha sufrido un trauma sufre
efectos post-traumáticos. La mayor parte de nosotros hemos estado “decaidos” durante
algún periodo de tiempo, hemos realizado algunos comportamientos “repetitivos” como
el asegurarse nuevamente que la puerta la hemos cerrado bien cuando la acabamos de
cerrar hace unos segundos. Esto es normal ya que todos lo hemos experimentado alguna
vez en nuestra vida, pero cuando ideas como estas nos afectan a nuestra manera de
pensar de una manera regular y durante cierto periodo de tiempo no debemos tomarlo
como algo preocupante, en cambio, si estas ideas afectan nuestras relaciones personales,
trabajo y vida entonces de manera constante y de manera permanente es cuando
tenemos que tomarlo como algo serio y preocupante.
Freud llamó neurosis a aquellos trastornos mentales que surgen de la ansiedad y cuyos
síntomas interfieren la actividad nomal pero no la bloquean completamente. Los estados
que solían calificarse como neurosis hasta 1980 incluía fobias, obsesiones, y
compulsiones, algunas depresiones y amnesias. Una neurosis no representa una
ruptura de la realidad y aunque interfiere el funcionamiento normal no requiere
hospitalización.
Es hasta en la clasificación que hace la APA en el DSM-III cuando el término
“neurosis” deja de utilizarse. Estas alteraciones antes llamadas todas como
neurosis ahora se califican como trastornos por ansiedad, trastornos afectivos,
trastornos somatofomes y trastornos disociativos. Además de ellos están las psicosis
que son los desordenes m;as graves que afectan a la totalidad de la actividad del suejeto,
implican una ruptura de la realidad y hacen virtualmente imposible que la persona
afectada pueda seguir adelante sin un apoyo importante como puede ser una fuerte
medicación o la hospitalización. Veamos en que consiste cada uno.
Esquizofrenia
Es un trastorno mental que dificulta: Establecer la diferencia entre lo que es real e irreal.
Pensar de manera clara.
Tener respuestas emocionales normales.
Actuar normalmente en situaciones sociales.
Causas
La esquizofrenia es una enfermedad compleja. Los expertos en salud mental no están
seguros de cuál es su causa. Los genes pueden jugar un papel.
Se presenta por igual en hombres y mujeres. Generalmente comienza en los años de
adolescencia o a principios de la adultez, pero puede empezar más tarde en la vida.
Tiende a empezar más tarde en las mujeres y es una afección más leve.
La esquizofrenia en los niños por lo general comienza después de los 5 años de edad. Es
poco común en la niñez y puede ser difícil diferenciarla de otros problemas del
desarrollo, como el autismo.
Síntomas
Los síntomas generalmente se van presentando lentamente a lo largo de meses o años.
Algunas veces, la persona puede tener muchos síntomas y otras veces sólo unos pocos.
Las personas con esquizofrenia pueden tener dificultad para conservar amigos y para
trabajar. También pueden tener problemas de ansiedad, depresión y pensamientos o
comportamientos suicidas.
Los síntomas iniciales pueden abarcar:
Sentirse irritable o tenso.
Dificultad para concentrarse.
Dificultad para dormir.
A medida que la enfermedad continúa, la persona puede tener problemas con el
pensamiento, las emociones y el comportamiento, como:
Escuchar o ver cosas que no existen (alucinaciones).
Aislamiento.
Disminución de la emoción.
Problemas para prestar atención.
Creencias fuertemente sostenidas que no son reales (delirios).
Hablar de una forma que no tiene sentido.
Los pensamientos que "saltan" entre diferentes temas ("asociaciones sueltas").
Pruebas y exámenes
No existen exámenes médicos para diagnosticar la esquizofrenia. Un psiquiatra debe
examinarlo y hacer un diagnóstico, el cual se realiza con base en una entrevista que le
hacen a la persona y a los miembros de su familia.
El psiquiatra hará preguntas acerca de:
Cuánto tiempo han durado los síntomas.
Cómo ha cambiado la capacidad para desempeñarse.
Antecedentes del desarrollo.
Antecedentes genéticos y familiares.
Qué tan bien han funcionado los medicamentos.
Consumo de sustancias.
Problemas de salud.
Las gammagrafías del cerebro (como tomografía computarizada o resonancia
magnética) y los exámenes de sangre pueden ayudar a descartar otros trastornos que
tienen síntomas similares.
Tratamiento
Durante un episodio de esquizofrenia, la persona puede necesitar hospitalización por
razones de seguridad.
MEDICAMENTOS
Los medicamentos antipsicóticos son el tratamiento más efectivo para la esquizofrenia.
Éstos cambian el equilibrio de químicos en el cerebro y pueden ayudar a controlar los
síntomas.
Estos medicamentos, aunque son útiles, pueden causar efectos secundarios. Sin
embargo, muchos de estos efectos secundarios se pueden manejar. Por esta razón, no
deben impedir que la persona reciba tratamiento para este serio trastorno.
Los efectos secundarios comunes de los antipsicóticos pueden abarcar:
Vértigo
Sensaciones de inquietud o nerviosismo
Somnolencia (sedación)
Movimientos lentos
Temblor
Aumento de peso
El uso prolongado de antipsicóticos puede incrementar el riesgo de un trastorno de
movimiento llamado discinesia tardía. Esta enfermedad provoca movimientos
repetitivos que la persona no puede controlar. Consulte con su médico enseguida si
usted o un miembro de la familia puede tener esta afección debido a un medicamento.
Cuando la esquizofrenia no mejora con antipsicóticos, se pueden ensayar otros
medicamentos.
La esquizofrenia es una enfermedad crónica y la mayoría de las personas que la padecen
necesitan estar con medicación antipsicótica de por vida.
PROGRAMAS Y TERAPIAS DE APOYO
La psicoterapia de apoyo puede ser útil para muchas personas con esquizofrenia. Las
técnicas conductistas, tales como el entrenamiento de habilidades sociales, pueden
ayudarle a la persona a desempeñarse mejor en situaciones sociales y laborales. El
entrenamiento en el trabajo y las clases de fortalecimiento de las relaciones también son
importantes.
Los miembros de la familia y los cuidadores son muy importantes en el tratamiento de
la esquizofrenia. Las habilidades importantes que se pueden aprender en tales
programas abarcan:
Hacerle frente a los síntomas que se presentan incluso mientras esté tomando
medicamentos.
Un estilo de vida saludable, que incluye dormir bien y evitar las drogas
psicoactivas.
Tomar los medicamentos correctamente y cómo manejar los efectos secundarios.
Estar atento al regreso de los síntomas y saber qué hacer cuando reaparezcan.
Conseguir los servicios de apoyo apropiados.
Expectativas (pronóstico)
El pronóstico es difícil de predecir. La mayoría de las veces, los síntomas mejoran con
medicamentos. Sin embargo, muchas personas pueden tener dificultad para
desempeñarse y están en riesgo de episodios repetitivos, especialmente durante las
etapas iniciales de la enfermedad.
Las personas con esquizofrenia pueden necesitar apoyo en el hogar, rehabilitación
ocupacional y otros programas de apoyo comunitario. Las personas que sufren las
formas más graves de este trastorno probablemente sean incapaces de vivir solas
y necesiten vivir en hogares comunitarios u otros lugares estructurados por largo
tiempo.
Es muy probable que los síntomas reaparezcan cuando se suspenda el medicamento.
Posibles complicaciones
Tener esquizofrenia incrementa su riesgo de:
Desarrollar un problema con el alcohol o las drogas (abuso de sustancias). El
consumo de alcohol u otras drogas aumenta las probabilidades de reaparición de
los síntomas.
Enfermedad física. Esto se debe a un estilo de vida inactivo y a los efectos
secundarios de los medicamentos.
Suicidio.
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con el médico si usted o un miembro de la familia experimenta:
Voces que le piden hacerse daño a sí mismo o a los demás.
La urgencia de lastimarse a sí mismo o a los demás.
Sentimientos de estar asustado o abrumado.
Ver cosas que realmente no existen.
Sentimientos de que no puede salir de la casa.
Sentimientos de que usted no es capaz de cuidarse.
Prevención
La esquizofrenia no se puede prevenir.
Los síntomas se pueden prevenir tomando los medicamentos exactamente como el
médico le indicó. Los síntomas probablemente reaparecerán si se suspende el
medicamento.
El cambio o suspensión de los medicamentos solo lo debe hacer el médico que los
recetó.
Trastorno de personalidad paranoica
Es una afección de salud mental en la cual una persona tiene un patrón de desconfianza
y recelos de los demás en forma prolongada, pero no tiene un trastorno psicótico
completo como la esquizofrenia.
Causas
La causa del trastorno de personalidad paranoica se desconoce. El trastorno parece ser
más común en familias con trastornos psicóticos, como la esquizofrenia y el trastorno
delirante, lo cual sugiere que los genes pueden estar involucrados. Los factores
ambientales también pueden jugar un papel.
La afección parece ser más común en los hombres.
Síntomas
Las personas con un trastorno de personalidad paranoica son altamente recelosas de los
demás y como resultado limitan su vida social de manera drástica. Con frecuencia
sienten que están en peligro y buscan evidencia para apoyar sus sospechas. Las personas
con este trastorno tienen dificultad para ver que su desconfianza es desproporcionada
para su entorno.
Los síntomas comunes abarcan:
Preocupación porque los demás tienen motivos ocultos
Expectativa de que serán explotados (usados) por otros
Incapacidad para trabajar junto con otros
Aislamiento social
Desapego
Hostilidad
Pruebas y exámenes
El trastorno de personalidad paranoica se diagnostica sobre la base de una evaluación
psicológica que valora los antecedentes y la gravedad de los síntomas.
Tratamiento
El tratamiento es difícil debido a que las personas que padecen este trastorno a menudo
sienten extrema desconfianza de los médicos. Si el tratamiento se acepta, los
medicamentos y la psicoterapia con frecuencia pueden ser efectivos.
Expectativas (pronóstico)
El pronóstico generalmente depende de si la persona está dispuesta a aceptar ayuda. La
psicoterapia y los medicamentos pueden algunas veces reducir la paranoia y limitar su
impacto sobre el desempeño diario de la persona.
Posibles complicaciones
Aislamiento social extremo
Problemas con el trabajo o el colegio
Cuándo contactar a un profesional médico
Consulte con un médico o un profesional en salud mental si la desconfianza está
interfiriendo con el trabajo o las relaciones interpersonales.
La oligofrenia o retraso mental
El retraso mental o discapacidad cognitiva se caracteriza por un funcionamiento
intelectual significativamente inferior a la media
El retraso mental es un estado en el cual el desarrollo de la mente es incompleto o se
detiene, lo que se caracteriza por subnormalidad de la inteligencia y dificultad en el
proceso de aprendizaje, variable según la gravedad del cuadro; puede ser hereditaria,
congénita o adquirida. La oligofrenia a menudo involucra trastornos psiquiátricos, por
lo que la OMS ha definido la siguiente clasificación:
Insuficiencia mental de grado no especificado.
Insuficiencia mental profunda: El cociente intelectual (C.I) es inferior a 20.
Insuficiencia mental grave o severa: C.I entre 20 y 35; se trata de sujetos que
requieren cuidados casi totales.
Insuficiencia mental moderada: C.I entre 35 y 50; sujetos adiestrables, no
aprenden a escribir ni a leer.
Insuficiencia mental leve: C.I entre 50 y 65; sujetos educables en instituciones
especializadas.
Insuficiencia mental fronteriza o límite: C.I entre 70 y 85; educables en escuelas
comunes, pero con regímenes niveladores y una metodología adecuada.
Detección y diagnóstico
La tarea docente consiste en la detección inmediata del niño que en nivel inicial de sala
de 3, 4 o 5 años o bien en última instancia en primer grado y no es más que esto, no
responde a los contenidos escolares prefijados para cada momento evolutivo.
El rol docente no implica un diagnostico especifico de oligofrenia, ya que esto
corresponde aun plano especializado, pero si implica la consulta rápida del niño que
aparenta no responder con los procesos adecuados a su edad cronológica y, de allí, con
un diagnostico diferencial, distinguir entre alteración intelectual, oligofrenia o pseudos
oligofrenia.
El diagnostico diferencial del retraso mental debe realizarlo personal especializado en el
uso de técnicas psicometrías estandarizadas; por lo tanto, el docente deberá hacer la
consulta a un centro de salud mental o directamente a un psicopedagogo.
Actualmente las técnicas psicometrías más utilizadas y que presentan actualizaciones en
sus tabulaciones son:
WISC: En niños de escolaridad primaria
WIPSI: En niños de jardín de infantes
Psicosis maníaco-depresiva o trastorno
bipolar
El concepto de locura ha ido variando en el transcurso de la historia. Hoy, el enfermo
mental continúa preso en un estigma: etiquetado, ubicado en ese lugar por la sociedad,
la familia y las posturas psiquiatrizantes como un objeto de estudio, cosificado, anulado
y excluido.
En el entrecruzamiento de las diferentes teorías que abordan la enfermedad mental, la
psicosis ha quedado como problema a resolver.
El presente trabajo es un intento de encontrar, delinear y poner en práctica un posible
acompañamiento terapéutico orientado a la persona única e irrepetible que padece el
"estigma" de psicótico maníaco-depresivo.
La psicosis
Para el psicoanálisis la psicosis es una de las res estructuras subjetivas determinantes del
sujeto a partir del registro del complejo de castración como función normativa y
organizadora. No habiendo operado, el retorno es desarticulado y fragmentado, en
forma de alucinaciones y delirios, construcción interna que el sujeto percibe como cierta
y real. La escucha psicoanalítica trata de otorgarle un sentido y una lógica pero le
resulta inabordable, ya que el trabajo analítico en transferencia es muy dificultoso.
Ante esta limitación del psicoanálisis para abordar la psicosis, resulta imprescindible
incorporar el abordaje múltiple, el trabajo interdisciplinario y la búsqueda de
alternativas posibles para tratar a los sujetos que padecen esta patología en su
singularidad.
El psicoanálisis clasifica a la psicosis en esquizofrenia, paranoia y maníaco-
depresiva.
Para el psiquiatría, en la evolución de sus investigaciones, ha clasificado las patologías
de acuerdo a sus manifestaciones y síntomas, permitiendo contar con otras herramientas
para su abordaje. Cambia las denominaciones de los cuadros observables y los toma
como diferentes trastornos (DMS IV)). Así, la psicosis maníaco-depresiva la
considerará un trastorno bipolar, abriendo un abanico de características
complementarias a las definidas por el psicoanálisis. Desde su clínica, explica este
trastorno también como un desequilibrio químico, constituyendo la información para la
administración de psicofármacos.
Esta contradicción teórica plantea un dilema a resolver, no una imposibilidad: buscar y
encontrar alternativas para superar las diferencias e integrarlas en un abordaje posible y
constructivo.
El diagnóstico
Un diagnóstico es un procedimiento a través del cual se clasifican e identifican las
enfermedades en todas las ciencias médicas. Lograr identificar y clasificar
correctamente una enfermedad es un proceso arduo e indispensable para poder avanzar
en su control y tratamiento, que es único como cada paciente. Para el sujeto tener un
diagnóstico y conocerlo implica poder acceder a la información vinculada al mismo y
empezar a participar en el tratamiento y abordaje del problema.
Psicosis maníaco-depresiva o trastorno bipolar
"Se trata de un trastorno caracterizado por la presencia de episodios reiterados (es
decir al menos dos) en los que el estado de ánimo y los niveles de actividad del enfermo
están profundamente alterados, de forma que en ocasiones la alteración consiste en
una exaltación del estado de ánimo y un aumento de la vitalidad y del nivel de
actividad (manía o hipomanía) y en otras, en una disminución del estado de ánimo y un
descenso de la vitalidad y de la actividad (depresión).
El paciente oscila exageradamente de un polo (maníaco) a otro (depresivo) de modo
irregular que no le permite integrar ambos extremos.
Hombres y mujeres - a diferencia de otros trastornos afectivos - presentan
aproximadamente el mismo riesgo de padecer la enfermedad, la cual típicamente suele
emerger en la adolescencia o en la edad adulta temprana y continúa su progresión a lo
largo de la vida del sujeto destruyendo, en el mejor de los casos, si no recibe el
tratamiento adecuado, la vida escolar, laboral, familiar y social del sujeto y
conduciendo, en el peor de los casos, a la persona a poner fin a su propia existencia.
En cuanto a su forma de aparición, normalmente el episodio aparece de forma aguda:
los síntomas pueden manifestarse en cuestión de días o semanas. La duración de los
episodios es muy variable: desde unos pocos días hasta varios meses, incluso en el
mismo día. Previamente a la aparición de medicamentos efectivos, la duración media
oscilaba entre seis meses y un año, pero en la actualidad suelen ser notablemente más
cortos (semanas o pocos meses).
Las presentaciones típicas del trastorno bipolar (sin diferenciar los episodios
maníacos y depresivos se manifiestan bajo las siguientes características:
- Oscilación inestable del humor
Cada episodio forma parte de un vaivén incesante de cambios de humor y se repetirán a
lo largo de su vida. Puede estar separada por mesetas pero la posibilidad de caer en una
fase depresiva o maníaca está presente siempre como una amenaza constante.
- Comportamiento irregular
Sus conductas son irregulares: no siguen una línea directriz previsible. Esto provoca
resentimientos en distintas áreas de su vida. A veces son comportamientos explosivos.
- Actitud frente a la fatiga
Tienen un patrón de ir cansándose progresivamente debido al aburrimiento que le
provoca la rutina. No se trata de falta de disciplina, sino de una necesidad de
estimulación renovada y siempre creciente que, en caso de faltar, lo hunde en el tedio y
el desinterés.
- Vínculos y proyectos
Es un área conflictiva de importancia: cambia rápidamente de postura frente a sus
proyectos y afectos. Se debe a la búsqueda de diversidad de experiencias como un
alimento del alma, a la complejidad de su mundo personal y a la tendencia a construir
vínculos disfuncionales.
- Reacción frente a situaciones nuevas
Al inicio de las nuevas propuestas tienen una fuerte intensidad que decae a poco de
andar, como si en el transcurso del tiempo decayera la motivación. Con las personas
resulta algo similar: si el contacto les provoca mucha efervescencia, puede llegar a ser
explosivo y sin transiciones.
- Autodestructividad
Poseen una gran propensión a destruir con sus comportamientos todo lo que construyen
(vínculos, trabajos, etc.)
- Sentirse incomprendidos
Están convencidos de que nadie puede saber de sus males y que no hay quien pueda
ayudarlo: situación constante de desconsuelo los lleva a excluirse de una vida social
activa. Este panorama es vivenciado como una realidad evidente y certera. Sus sueños
no son ficciones para ellos y las imágenes mentales que los forman tienen existencia
concreta, muy difícil de poner en palabras.
- Atención flotante
Ensoñación creativa (soñar despierto), cambiar su foco de atención hacia otro centro de
interés y ponerse en movimiento.
Otras: dificultad para vivenciar matices, pensamiento concreto, creatividad, torpeza.
El episodio maníaco
hace referencia a un elevado, excitado o irritable estado de ánimo, no relacionado con e
abuso de sustancias o atribuible a un trastorno médico, cuya duración mínima es de una
semana y que incluye una variedad de desajustes en el comportamiento y en los
patrones de pensamiento que provocan un significativo desbalance en los diversos
ámbitos de la vida del sujeto.
La propia descripción, alejada de cualquier tipo de jerga técnica, de un paciente que
sufre este trastorno permite obtener una idea aproximada de lo que sucede durante esta
fase:
"Las ideas rápidas se convierten en demasiado rápidas y hay demasiadas.. la confusión
reemplaza con rapidez a la claridad.. el pensamiento se bloquea.. la memoria se
desvanece.. el humor desbordante deja de ser divertido.. tus amigos comienzan a
asustarse.. todo se vuelve en tu contra.. te sentís irritable, enojado, asustado,
incontrolable y atrapado."
Trastorno obsesivo compulsivo de nivel
psicótico. Presentación de un caso.
Introducción
El trastorno obsesivo compulsivo es un diagnóstico del cual no están exentos niños y
adolescentes en los que puede resultar difícil tanto su diagnóstico como su tratamiento
máxime cuando el nivel de funcionamiento psicológico alcanza la categoría de nivel
psicótico como sucede en este caso por lo cual decidimos presentar este trabajo.
Objetivos
• Exponer una breve revisión del tema.
• Presentar el caso de una adolescente portadora de un trastorno obsesivo de nivel
psicótico.
Metodología
Se realizó una revisión de la literatura actualizada presentándose la Historia Clínica
abreviada de la paciente portadora del trastorno en cuestión.
Marco teórico
El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Academia de
Psiquiatría Americana (DSMIV) y la CIE 10 (1,2) coinciden, en general, en definir al
trastorno obsesivo compulsivo (TOC) como un trastorno de ansiedad caracterizado por
la presencia de obsesiones (ideas pensamientos e impulsos, intrusivos y recurrentes la
mayoría de las veces de carácter absurdo que producen ansiedad) así como de
compulsiones que no son mas que actos repetitivos que se efectúan para disminuir la
ansiedad y que suelen ser tan graves como para provocar pérdidas de tiempo
significativas o un acusado deterioro de la actividad general o un malestar clínicamente
significativo.
En los niños y adolescentes el TOC no es tan infrecuente como solía antes suponerse y
cuando se presenta, a estas edades, suele comportarse como una enfermedad crónica y
desadaptativa aunque algunos autores plantean que una tercera parte puede remitir
espontáneamente. (3).
Se considera que entre un 0.3 al 1 % de los niños y del 2 al 3 % de la población general
lo padece extendiéndose en poblaciones clínicas hasta la cifra de un 10 %. (4,5)….
Cuando afecta al grupo de adolescentes, generalmente, lo hace por igual en hembras que
en varones calculándose la edad media de inicio los 10 años con predominio del sexo
masculino…. (3, 4,5, 6 )su diagnóstico es eminentemente clínico y en el caso de los
niños y adolescentes puede resultar más laborioso por la tendencia a ocultar síntomas
sobre todo cuando se trata de obsesiones las que se han descrito más frecuentemente en
niñas que varones.
El tema y la intensidad de las obsesiones y compulsiones pueden variar a lo largo de la
infancia y tienden a empeorar ante situaciones de stress.
Los niños como los adultos, pueden presentar obsesiones de contenido agresivo, sexual,
religioso, somático, de simetría, contaminación, etc. En ellos se han descrito cuatro
grandes categorías para clasificar el TOC…. (7)
. Grupo I Obsesiones sexuales, agresión, religiosas y somáticas y compulsiones de
revisión o chequeo.
. Grupo II Obsesiones de simetría y compulsiones de orden.
. Grupo III Obsesiones de contaminación y compulsiones de limpieza.
. Grupo IV Obsesiones de atesoramiento y compulsiones de colección, atesoramiento.
Además de su variable presentación sintomática se describen otros trastornos asociados
a este tales como: Trastorno de ansiedad en un 30 a un 50 %, depresión de un 10 hasta
un 70, tics en un 30 % y trastorno de la personalidad hasta un 20%.(7).
Desde finales del siglo XX, como resultado de múltiples estudios en diferentes ramas
del saber, su etiología ha intentado explicarse desde diferentes perspectivas: biológica,
incluyendo la genética, psicodinámica y conductuales.
En familiares de pacientes con TOC se reporta una alta incidencia de este padecimiento
con una concordancia de hasta un 87 % en gemelos homocigóticos y desde el punto de
vista de la fisiopatología parecen estar fuertemente involucrados sistemas
serotoninérgicos y también dopaminérgicos y la relación entre ellos como han
demostrado diferentes investigaciones que involucran los resultados del uso de los IRSS
y de los psicoestimulante de acción dopaminérgica, así como su presencia en
enfermedades en que participan los ganglios basales y otras vías de acción
dopaminérgica de conexión tálamo corticales… (8).
Existe un grupo de pacientes en los que existe una coexistencia entre TOC y síntomas
psicóticos, también conocidos como TOC maligno, atípico o psicótico, estos son casos
que ofrecen particulares dificultades diagnósticas y de tratamiento y se consideran un
“enigma” desde el punto de vista fenomenológico…. “Ya que de acuerdo a las
clasificaciones internacionales existe una línea absoluta entre obsesión y delirio que
estos pacientes no respetan….” Y este es el foco central de la dificultad para evaluarlos
(9). Estos pacientes se consideran “atípicos” por tener formas severas de la enfermedad,
un nivel mas bajo de funcionamiento, mala respuesta al tratamiento y peor pronóstico.
La prevalencia del TOC con síntomas psicóticos varia entre un 6 a un 15 % según la
metodología que se haya seguido. Se han reportado diferentes por cientos de
comorbilidad entre trastornos como la esquizofrenia y los TOC de nivel psicótico y para
esto hay diferentes hipótesis:
- Que exista comorbilidad entre ambas.
- Que la confluencia entre síntomas obsesivos y psicóticos pueda representar variables o
subgrupos de cada uno de estos trastornos.
- Que se trate de una entidad aun no reconocida con antecedentes familiares,
características clínicas, curso y respuesta al tratamiento y correlaciones
neurobioquímicas propias.
De Saulle (1875) citado por Berrios G (1996) en The history of mental symptoms
consideró que las obsesiones tenían un curso fluctuante con inicio insidioso y
caracterizó tres estadios en su evolución…
El primero caracterizado por pensamientos involuntarios e irresistibles, sin ilusiones ni
alucinaciones , acompañados por sentimientos de duda y ocasionalmente acompañados
por representaciones o imágenes de los pensamientos estos síntomas generaban miedo y
ansiedad, lo cual conducía a conductas ritualistas. El segundo estadio marcado por
revelaciones inesperadas hechas a familiares sobre su problema guardado por años
acompañado de depresión y ansiedad; los rituales y la conducta excéntrica complicaban
el cuadro. El insight no estaba perdido y fluctuaban la severidad de los síntomas. El
tercer estadio comenzaba con rituales y parálisis obsesiva que deterioraban severamente
la competencia social. Algunos pacientes mantenían solo una semblanza del insight,
tenían una oscura actitud psicótica, sin embargo no evolucionaban hacia la demencia.
(9)
Investigaciones actuales cuestionan el límite o las fronteras absolutas entre obsesiones
señalando que el límite entre estas más que dicotómico varía lo largo de un continuo del
insight y la resistencia
Lewis (1936) señaló que la cualidad y naturaleza de la idea como el insight del paciente
con TOC puede no ser siempre reconocida así como sucede en los pacientes que pierden
el insight y la resistencia a las obsesiones los cuales han sido calificados como un
subtipo de TOC.
Ana Freud resumió la visión psicoanalítica de la neurosis obsesiva compulsiva
puntualizando que los estados obsesivos debían ser vistos como un subtipo especifico de
la constelación mental desde el fenómeno cercano a la normalidad, hasta el extremo de
los trastornos neuróticos que ocasionalmente se asocian a las propiedades esquizoide o
esquizofrenias. (10).
Insem y Akistal citado por Cristina González Méndez en Psicología Iberoamericana (9)
observaron que puede presentarse una transición desde la línea obsesiva hasta la
delirante cuando se abandona la resistencia, es decir, la lucha interna contra la idea y se
pierde la conciencia de enfermedad. Se ha planteado que estudios de seguimiento de
pacientes con TOC tienen una incidencia relativamente alta de psicosis lo cual no debe
ser interpretado como esquizofrenia se ha señalado que estos casos son mas frecuentes
en los hombre solteros, con edades tempranas y diagnóstico y curso mas deteriorante.
Proponen que el insight y la resistencia son un continuom más que variables
dicotómicas. En el extremo mas severo de este continuom están los pacientes que
reconocen sus ideas como absurdas pero conductualmente parecen abrazar mas la idea
obsesiva que resistirla y tienen poca conciencia de enfermedad clasificándose como
psicosis obsesivo compulsiva y recomiendan que estos pacientes sena designados como
“con síntomas psicóticos” de manera similar a como se hace en los trastornos afectivos.
Para su tratamiento se propone el uso de fármacos sobre todo en casos moderados o
severos así como el uso de técnicas psicoterapéuticas de corte cognitivo conductual y
apoyo psicosocial. (11, 12, 13,14).
Los IRSS se consideran eficaces entre un 40 y un 60 %… con menos efectos
secundarios que la clomipramina también muy efectiva. Estos efectos parecen al margen
de la acción antidepresiva y deben mantenerse en no menos de 10-12 semanas. La
variedad en sus resultados parece estar asociada ala variedad clínica del TOC. (10,
11,12).
El uso inicial de antipsicóticos se reserva para aquellos casos con síntomas psicóticos
aunque también se reporta beneficio en pacientes refractarios a tratamiento antiobsesivo
con antidepresivos tricíclicos e inhibidores de la recaptación de serotonina (IRSS).
En general, según Nicolini, su uso se reserva mas como coadyuvante que como único
tratamiento… (11)
En los niños y adolescentes se reporta el uso de IRSS (Paroxetina y sertralina y el uso
de antipsicóticos del tipo de la risperidona con fallos en los IRSS o asociados a tics y
conductas agresivas. (11).
El uso de anticonvulsivantes se plantea para TOC y epilepsia del lóbulo temporal pero
también en aquellas con alteraciones electroencefalográficas de un síndrome del lóbulo
fronto temporal derecho. En México se reporta su uso con alteraciones
electroencefalográficas, impulsivos y agresivos y el uso de antipsicóticos en
combinación con un IRSS cuando se ha asociado el TOC con un síndrome de Gilles de
la Tourette. Se plantea por estos autores que con el decanoato de haloperidol ha
disminuido notablemente la sintomatología obsesiva en casos graves después de 4
semanas de uso. (11).
Resumen de historia clínica
Paciente AGG HC No 129074 blanca femenina de 12 años de edad remitida a nuestro
servicio de Salud Mental en enero de 2006 para precisar diagnostico y tratamiento.
Refieren n los padres que siempre fue una niña tranquila, callada con algunas
dificultades en la autodefensa y en las relaciones interpersonales, tímida insegura con
tendencia alas preocupaciones. En septiembre de2004 a la edad de 11años y 7 meses
ingresa en la sala de psiquiatría de su provincia por presentar ideas raras relacionadas
con su persona y su familia las que fueron interpretadas como de contenido obsesivo y
de referencia además dormía mal, estaba triste, retraída con llanto fácil se le diagnostica
una enfermedad obsesiva. Llevo tratamiento con Carbamacepina y tioridacina
reportándose mejorada. A finales de Noviembre de 2005 reaparecen pensamientos
molestos entonces decía que oía voces dentro de su cabeza que le hablaban y le decían
cosas muy feas también en relación con su persona y su familia; el padre insiste en que
los meses anteriores estuvo muy mejorada“Como nunca” incluso mas comunicativa y
sociable, no ideas angustiosas, aunque estuvo un tiempo que se lavaba mucho las
manos.
Ingresa nuevamente y se reconsidera su diagnostico planteándose el de Esquizofrenia en
la adolescencia sustituyéndose la tioridacina por flufenacina en dosis de ½ tableta tres
veces al día le cambia el tratamiento para Flufenacina1/2 tableta 3 veces al día y
Benadrilina. Su evolución es tórpida y padres deciden traerla para la Ciudad de la
Habana siendo valorada en la consulta externa del Servicio de Psiquiatría Infantil del
Pedro Borras desde donde se decide su remisión a nuestro hospital para su ingreso
reportándose la presencia de ideas de referencia, de contenido paranoide cuestionándose
la existencia de pseudo alucinaciones en aquel momento la niña refiere sentirse
atormentada por sus ideas, tiene que tocar todas las cosas por donde pasa, cercas muros,
para aliviar su malestar. Se señala que entre sus preferencias esta el coleccionar cosas en
esta consulta se realiza un test de Rotter que informan como concreto, con pobre
vocabulario, preocupaciones en la esfera sexual., un Bender donde llama la atención que
durante su realización la paciente borra continuamente, cuenta una y otra vez los puntos
de las figuras las apiña, y rota las hojas. En la prueba de Rorschach se evidencia un
pobre control de impulsos, bajo CI y algunos elementos psicóticos.
En su primera entrevista en nuestra Sala de Psiquiatría se trata de una adolescente con
excelente desarrollo pondo estatural que impresiona pueril, para su edad y desarrollo
físico, refiere ideas de contenido obsesivo y es dudosa la presencia de alucinaciones
auditivas ofensivas; por momentos refiere que“ es mi pensamiento” y en otras que “ no
sabe de donde vienen las voces que son de diferentes personajes“”, lo cual parece
agitarla buscando apoyo“ para que esto se le pase”, golpea continuamente los dedos
índice y del medio de una u otra mano contra l mesa u otros muebles, antes se lavaba
mucho las manos y si alguien la pisaba corría a lavarse los pies, si usaban sus objetos
personales o el baño de la casa le preocupaba mucho que le hubieran pegado una
enfermedad. La han visto reírse sola planteando que en ocasiones las ideas que le
asaltan tiene un contenido gracioso. Tenía signos de impregnación medicamentosa a
pesar de la baja dosis de la flufenacina.
Evolutivamente la paciente refiere sus síntomas como pensamientos absurdos que la
atormentan por su contenido desagradable con frecuencia agresivo o de contenido
sexual molesto sobre su persona, por eje que es fea, que no encontrara nadie bueno para
ella, que un militar la quiere violar, que van a abusar de ella ,que no abusen de ella,
cuando esa ideas se meten en su cabeza no se las puede sacar, no puede concentrase en
la escuela ni en la televisión,, tiene mucha necesidad de moverse, se torna irritable, a
veces agresiva verbalmente con al familia y, duerme mal. A veces mejora si le hablan o
si camina o puede concentrase en algo En ocasiones ha referido más que pensamientos
que la molestan verdaderas historias en las que esta inmersa donde conversa con sus
personajes perdiendo la crítica o siendo dudosa la crítica sobre lo que le sucede. Por otro
lado no aparecen alteraciones formales de su pensamiento, es afectuosa, calida, capaz de
provocar una relación empática, resultando por momentos aguda y simpática.
Durante su ingreso se suspendió progresivamente al flufenacina introduciéndose el
haloperidol hasta 9 mg. al día con Parkinsonil 3mg y se mantuvo la Carbamacepina 600
mg en 24 horas disminuyendo la intensidad y frecuencia de las ideas. Llamó la atención
en un momento cierta elevación del tono afectivo. Todo el tiempo se utilizaron técnicas
de cognitivo conductuales.
El medio familiar es disfuncional, cerrado, de poco intercambio social aunque practican
el cristianismo, hay prejuicios morales, rigidez, dificultades en las relaciones de pareja
entre los padres. Madre con elementos obsesivos y tendencia a la depresión, celosa,
padre con problemas de carácter. Abuelo materno depresivo. Tía paterna hizo una crisis
psicótica relacionada a eventos familiares, después, niegan dificultades.
No se recogen otros antecedentes de interés en la paciente salvo lo referido en los rasgos
del comportamiento premórbido.
Se realizó chequeo hematológico (hemograma, eritrosedimentación, glicemia, TGP,
TGO, urea, creatinina cituria normales).
TAC de cráneo normal.
EEG normal.
Estudio de Rorschach. Laminas paralelas donde se mostró insegura y aunque los
resultados se evalúan con reserva dada al corta distancia de la prueba clásica se pone en
evidencia un pensamiento rígido, CI no alto, ahora probablemente bloqueado por
proceso patológico, atención normal, hipomnesia, reducción de intereses, adecuado
juicio de la realidad, impulsividad, disforia, angustia inicial. En general los signos
apuntaban a un estado depresivo aunque no se corresponda con la clínica.. Se aprecian
conflictos con la figura paterna.
Sale de alta el 6 de marzo de 2006 mejorada con diagnostico Trastorno obsesivo
compulsivo de nivel psicótico y Disfunción familiar.
Se reincorpora a la escuela reajustándose su programa curricular; a los 3 meses continúa
mejorada. Seis meses después del alta no obsesiones ni compulsiones se rebaja
progresivamente el haloperidol hasta casi suspender reapareciendo los síntomas, estaba
inundada de ideas en noviembre de 2006, sin resistirse a ellas, no tiene critica o es muy
débil alcanzando un nivel delirante.
Retraimiento, pérdida del apetito e insomnio abandono de hábitos y de la actividad
escolar. En la medida que se reestablece el tratamiento, hasta la dosis inicial, comienza
a mejorar toda la sintomatología, reaparece la critica de enfermedad, se resiste a las
ideas, logra atenuarlas, se preocupa por su aspecto personal y se reinicia la actividad
escolar, mejoran sus relaciones interpersonales y sus intereses. Tiene planes. Es capaz
de enjuiciar su conducta anterior y su gravedad. Madre ha estado deprimida. Se trabajan
las relaciones entre padres y se refuerzan técnicas cognitivas – conductuales y
psicoeducativas para el manejo de los síntomas así como la educación en la enfermedad
de la paciente y de su familia
Actualmente no hay alteraciones en el contenido del pensamiento.
La paciente continúa seguimiento en consulta. Se valora mantener el haloperidol en
dependencia de su tolerancia a la menor dosis efectiva durante, al menos, un año.
Conclusiones
• El TOC de nivel psicótico puede presentarse en la infancia perturbando notablemente
la vida de quien lo padece.
• El paciente portador de este trastorno puede ofrecer muchas dudas diagnósticas y su
tratamiento suele ser largo y complejo.
PSICOPATIAS
CONCEPTO
La psicopatía se contempla como un trastorno de la personalidad y no como un trastorno
mental semejante a la esquizofrenia o a la depresión. En este hecho parece haber un
acuerdo entre los diferentes autores, en tanto, por otra parte, un trastorno de la
personalidad es un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de
comportamiento que se aparta de las expectativas culturales de la persona y tiene su
inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta. Además, es estable a lo largo del
tiempo y produce malestar y perjuicios para dicha persona.
El trastorno antisocial de la personalidad, también denominado psicopatía, sociopatía o
trastorno disocial de la personalidad, tiene como característica principal el desprecio y
violación de los derechos de los demás. Las personas con este trastorno se caracterizan
por despreciar los deseos, derechos y sentimientos de los demás, muestran pocos
remordimientos, carecen de empatía, son insensibles. Por otro lado, pueden y suelen
poseer cierto encanto artificial. Trastorno antisocial no es sinónimo de comportamiento
delictivo. Aunque, por supuesto, no se puede negar la existencia de relación entre ambos
términos. La psicopatía supone un claro e importante factor de riesgo para la
reincidencia en general y para la violencia en particular.
Se hace imprescindible una identificación lo más clara y concisa posible sobre el
trastorno de la psicopatía. Para ello, se evalúa mediante distintos sistemas clasificatorios
(DSM- IV, CIE-10, Escala Hare,...). El psicópata no está trastornado mentalmente.
Frente a ello, lo que no cabe lugar a dudas es que no estamos hablando de una persona
normal, aunque es plenamente consciente de sus acciones.
La personalidad psicopática ha sido estudiada a lo largo de la historia de la psiquiatría,
recibiendo variadas denominaciones tales como locura moral, inferioridad psicopática,
sociopatía, personalidad amoral, asocial, antisocial o disocial. En la etiología de esta
entidad probablemente confluyan factores genéticos y medioambientales (crianza,
experiencias infantiles, etc). Algunos estudios han encontrado alteraciones en el
electroencefalograma y otros han descrito pequeñas malformaciones congénitas con
mayor frecuencia que en la población general.
Los psicópatas se caracterizan básicamente por su desprecio hacia las normas
establecidas por la sociedad. Carentes de principios morales, sólo valoran a las demás
personas en la medida en que puedan serles de alguna utilidad práctica, de modo que no
tienen reparo alguno en atropellar los derechos ajenos cuando estos representan un
obstáculo para el logro de sus propósitos. Vemos así que en el historial del psicópata
abundan actos delincuenciales como robos, agresiones, chantajes, estafas, violaciones y
hasta crímenes. Su falta de sentimientos de culpa se traduce en todo tipo de
justificaciones para sus actos, de modo que el psicópata se muestra a sí mismo como
incomprendido o víctima de la sociedad, guiándose siempre por sus propias reglas y no
admitiendo nunca el menor remordimiento o vergüenza por sus atropellos.
Impulsivos por naturaleza, no miden el peligro ni las consecuencias de sus acciones,
incurriendo repetidamente en actos riesgosos para sí mismos y para los demás, como
conducir imprudentemente, consumir sustancias adictivas o participar en actos
delictivos. Incapaces de tolerar las frustraciones, pueden ser muy violentos si no
consiguen lo que se proponen por medios pacíficos. Propensos al aburrimiento, buscan
continuamente las emociones intensas y se consideran a sí mismos como personas de
acción, intrépidos o temerarios.
Sus relaciones interpersonales son frías y superficiales, se interesan sólo por sí mismos,
suelen ver a los demás como objetos intercambiables y son incapaces de sentir afecto
por otras personas, aunque pueden aparentar lo contrario si lo consideran necesario. Son
manipuladores, utilizan a los demás para el logro de sus objetivos y no dudan en
aprovechar las debilidades ajenas, que suelen descubrir rápidamente, si son inteligentes.
Son también sumamente deshonestos, mienten con frecuencia y con gran facilidad, y
aunque pueden generar simpatía en algunas personas por su aparente independencia y
temeridad, no son capaces de mantener relaciones sentimentales duraderas, siendo por
lo general infieles y promiscuos sexualmente.
Este trastorno suele iniciarse tempranamente, en la adolescencia o aun en la infancia,
con mala conducta escolar, maltrato de animales o niños pequeños, agresividad,
violencia, mentiras frecuentes y delitos menores como robos o daños a la propiedad
ajena.
Trastorno del espectro autista
Es un trastorno del desarrollo que aparece en los primeros 3 años de la vida y afecta el
desarrollo cerebral normal de las habilidades sociales y de comunicación.
Causas
Es un trastorno físico ligado a una biología y una química anormales en el cerebro. Las
causas exactas de estas anomalías se desconocen. Probablemente, haya una
combinación de factores que llevan a que se presente el TEA (Trastorno del Espectro
Autista). Esta afección puede ser hereditaria en algunas familias y las investigaciones
muestran que muchos genes puede estar involucrados.
Se han sospechado muchas otras causas posibles, pero no se han probado. Algunos
investigadores creen que el daño a una parte específica del cerebro, llamada la
amígdala, podría estar implicado. Otros investigadores están estudiando si un virus
puede desencadenar los síntomas.
Algunos padres han escuchado que las vacunas que los niños reciben pueden causar el
TEA. Varios estudios de investigación no han encontrado ninguna conexión entre las
vacunas y el TEA. La Academia Estadounidense de Pediatría (The American Academy
of Pediatrics) y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (de los
Estados Unidos) informan que no hay ningún vínculo entre el TEA y las vacunas.
Algunos médicos creen que el aumento en el número de niños con TEA es debido al
mejor diagnóstico y a las nuevas definiciones de TEA. El término trastorno del espectro
autista incluye ahora afecciones que solían diagnosticarse por separado:
Trastorno autista
Síndrome de Asperger
Trastorno desintegrativo infantil
Trastorno generalizado del desarrollo
Síntomas
La mayoría de los padres de niños con TEA sospechan que algo no está bien cuando el
niño tiene 18 meses y buscan ayuda hacia los 2 años de edad. Los niños con TEA se
caracterizan por presentar problemas en:
Juegos actuados
Interacciones sociales
Comunicación verbal y no verbal
Algunos niños parecen normales antes del primer o segundo año de vida y luego
presentan una regresión súbita y pierden las habilidades del lenguaje o sociales que
habían adquirido con anterioridad.
Los síntomas pueden variar de moderados a graves.
Una persona con autismo puede:
Ser extremadamente sensible en cuanto a la vista, el oído, el tacto, el olfato o el
gusto (por ejemplo, puede negarse a vestir ropa "que da picazón" y se angustia si
se lo obliga a usarla).
Experimentar angustia inusual cuando le cambian las rutinas.
Efectuar movimientos corporales repetitivos.
Mostrar apegos inusuales a objetos.
Los problemas de comunicación pueden abarcar:
Es incapaz de iniciar o mantener una conversación social.
Se comunica con gestos en vez de palabras.
Desarrolla el lenguaje lentamente o no lo desarrolla en absoluto.
No ajusta la mirada para observar objetos que otros están mirando.
No se refiere a sí mismo correctamente (por ejemplo, dice: "Quieres agua",
cuando en realidad quiere decir: "Quiero agua").
No señala para dirigir la atención de otras personas hacia objetos (ocurre en los
primeros 14 meses de vida).
Repite palabras o memoriza pasajes, como comerciales.
Interacción social:
No hace amigos.
No participa en juegos interactivos.
Es retraído.
Es posible que responda al contacto visual o a las sonrisas o puede evitar el
contacto visual.
Puede tratar a otros como si fueran objetos.
Prefiere pasar el tiempo solo y no con otros.
Muestra falta de empatía.
Respuesta a la información sensorial:
No se sobresalta ante los ruidos fuertes.
Presenta aumento o disminución en los sentidos de la visión, el oído, el tacto, el
olfato o el gusto.
Los ruidos normales le pueden parecer dolorosos y se lleva las manos a los
oídos.
Puede evitar el contacto físico porque es muy estimulante o abrumador.
Frota superficies, se lleva objetos a la boca o los lame.
Parece tener un aumento o disminución en la respuesta al dolor.
Juego:
No imita las acciones de otras personas.
Prefiere el juego ritualista o solitario.
Muestra poco juego imaginativo o actuado.
Comportamientos:
Actúa con ataques de cólera intensos.
Se dedica a un solo tema o tarea.
Tiene un período de atención breve.
Tiene intereses muy restringidos.
Es hiperactivo o demasiado pasivo.
Muestra agresión a otras personas o a sí mismo.
Muestra gran necesidad por la monotonía.
Utiliza movimientos corporales repetitivos.
Pruebas y exámenes
A todos los niños se les debe practicar un examen rutinario para la evaluación del
desarrollo en las consultas con el pediatra. Es posible que se necesiten exámenes
adicionales si existe alguna preocupación por parte del médico o de los padres. Esto es
particularmente cierto cuando el niño no alcanza cualquiera de los siguientes hitos del
desarrollo del lenguaje:
Balbucear hacia los 12 meses.
Hacer gestos (señalar, decir adiós con la mano) hacia los 12 meses.
Decir palabras aisladas hacia los 16 meses.
Decir frases espontáneas de dos palabras hacia los 24 meses (no sólo la
repetición de lo que oye).
Perder cualquier habilidad social o del lenguaje a cualquier edad.
A estos niños se les podría practicar una evaluación auditiva, un examen de plomo en la
sangre y un examen para TEA.
Por lo general, es necesario un médico con experiencia en el diagnóstico y tratamiento
del TEA para hacer el diagnóstico real. Dado que no existe ninguna prueba biológica
para el diagnóstico del TEA, como un examen de sangre, éste con frecuencia se basa en
criterios de un libro médico llamado Manual Estadístico y Diagnóstico de
Enfermedades Mentales (Diagnosticand Statistical Manual of Mental Disorders, DSM-
V).
Una evaluación del TEA incluirá con frecuencia un examen físico y del sistema
nervioso (neurológico) completo. Se pueden hacer exámenes para saber si hay un
problema genético o con el metabolismo del cuerpo.
El TEA abarca un amplio espectro de síntomas. Por lo tanto, una observación breve y
única no puede predecir las verdaderas habilidades de un niño. Es mejor que un equipo
de especialistas evalúe al niño. Dicho equipo podría evaluar:
La comunicación
El lenguaje
Las destrezas motoras
El habla
El rendimiento escolar
Las habilidades cognitivas
Algunos padres no quieren que se diagnostique la enfermedad de un niño porque les
preocupa que lo estigmaticen. Sin embargo, sin un diagnóstico, el niño puede no recibir
el tratamiento y los servicios que necesita.
Tratamiento
En este momento, no existe cura para el TEA. La intervención temprana, apropiada e
intensiva mejora en gran medida el pronóstico de la mayoría de los niños pequeños con
TEA. La mayoría de los programas se basan en los intereses del niño en un programa de
actividades constructivas altamente estructurado.
El mejor plan de tratamiento puede utilizar una combinación de técnicas que abarcan:
Análisis del comportamiento aplicado (ABA, por sus siglas en inglés)
Medicamentos
Terapia ocupacional
Fisioterapia
Terapia del lenguaje y del habla
Síndrome de Down
Es un trastorno genético en el cual una persona tiene 47 cromosomas en lugar de los 46
usuales.
Causas
En la mayoría de los casos, el síndrome de Down ocurre cuando hay una copia extra del
cromosoma 21. Esta forma de síndrome de Down se denomina trisomía 21. El
cromosoma extra causa problemas con la forma como se desarrolla el cuerpo y el
cerebro.
El síndrome de Down es una de las causas más comunes de anomalías congénitas en los
humanos.
Síntomas
Los síntomas del síndrome de Down varían de una persona a otra y pueden ir de leves a
graves. Sin embargo, los niños con síndrome de Down tienen una apariencia
característica ampliamente reconocida.
La cabeza puede ser más pequeña de lo normal y anormalmente formada. Por ejemplo,
la cabeza puede ser redonda con un área plana en la parte de atrás. La esquina interna de
los ojos puede ser redondeada en lugar de puntiaguda.
Los signos físicos comunes abarcan:
Disminución del tono muscular al nacer
Exceso de piel en la nuca
Nariz achatada
Uniones separadas entre los huesos del cráneo (suturas)
Pliegue único en la palma de la mano
Orejas pequeñas
Boca pequeña
Ojos inclinados hacia arriba
Manos cortas y anchas con dedos cortos
Manchas blancas en la parte coloreada del ojo (manchas de Brushfield)
En el síndrome de Down, el desarrollo físico es a menudo más lento de lo normal y la
mayoría de los niños que lo padecen nunca alcanzan su estatura adulta promedio.
Los niños también pueden tener retraso en el desarrollo mental y social. Los problemas
comunes pueden abarcar:
Comportamiento impulsivo
Deficiencia en la capacidad de discernimiento
Período de atención corto
Aprendizaje lento
A medida que los niños con el síndrome de Down crecen y se vuelven conscientes de
sus limitaciones, también pueden sentir frustración e ira.
Muchas afecciones diferentes se observan en los bebés nacidos con síndrome de Down,
incluyendo:
Anomalías congénitas que comprometen el corazón, como la comunicación
interauricular o la comunicación interventricular
Se puede observar demencia
Problemas de los ojos como cataratas (la mayoría de los niños con síndrome de
Down necesitan gafas)
Vómito temprano y profuso, que puede ser un signo de bloqueo gastrointestinal,
como atresia esofágica y atresia duodenal
Problemas auditivos, probablemente causados por infecciones regulares del oído
Problemas de la cadera y riesgo de dislocación
Problemas prolongados (crónicos) de estreñimiento
Apnea del sueño (debido a que la boca, la garganta y las vías respiratorias son
estrechas en los niños con síndrome de Down)
Dientes que aparecen más tarde de lo normal y en un lugar que puede causar
problemas con la masticación
Tiroides hipoactiva (hipotiroidismo)
Pruebas y exámenes
Un médico con frecuencia puede hacer un diagnóstico inicial del síndrome de Down al
nacer con base en la apariencia del bebé. Puede igualmente escuchar un soplo cardíaco
al auscultar el pecho con un estetoscopio.
Se puede hacer un examen de sangre para verificar si hay un cromosoma extra y
confirmar el diagnóstico. Ver: estudios cromosómicos
Otros exámenes que se pueden llevar a cabo son:
Ecocardiografía para verificar si hay defectos cardíacos (por lo general se hacen
poco después de nacer)
ECG
Radiografía de tórax y tracto gastrointestinal
Es necesario examinar minuciosamente a las personas con el síndrome de Down por si
hay ciertas afecciones. Se deben hacer:
Examen de los ojos cada año durante la niñez
Audiometrías cada 6 a 12 meses, dependiendo de la edad
Exámenes dentales cada 6 meses
Radiografías de la columna cervical o superior entre las edades de 3 a 5 años
Citologías y exámenes pélvicos comenzando durante la pubertad o hacia la edad
de 21 años
Exámenes de tiroides cada 12 meses
Tratamiento
No hay un tratamiento específico para el síndrome de Down. Un niño nacido con una
obstrucción gastrointestinal puede necesitar una cirugía mayor inmediatamente después
de nacer. Ciertas anomalías cardíacas también pueden requerir cirugía.
Al amamantar, el bebé debe estar bien apoyado y totalmente despierto. El bebé puede
tener algún escape debido al control deficiente de la lengua; sin embargo, muchos bebés
con el síndrome de Down pueden lactar de manera satisfactoria.
La obesidad puede volverse un problema para los niños mayores y los adultos. Realizar
mucha actividad y evitar los alimentos ricos en calorías son importantes. Antes de
empezar actividades deportivas, se deben examinar el cuello y las caderas del niño.
La formación conductual puede ayudar a las personas con síndrome de Down y sus
familias a hacerle frente a la frustración, el enojo y el comportamiento compulsivo que
suele presentarse. Los padres y cuidadores deben aprender a ayudarle a la persona con
síndrome de Down a enfrentar la frustración. Al mismo tiempo, es importante estimular
la independencia.
Las mujeres adolescentes y adultas con síndrome de Down por lo general pueden
quedar embarazadas. Hay un aumento del riesgo de abuso sexual y otros tipos de
maltrato en hombres y mujeres. Es importante para aquellas personas con síndrome de
Down:
Enseñarles acerca del embarazo y tomar las precauciones apropiadas
Aprender a defenderse en situaciones difíciles
Estar en un ambiente seguro
Si la persona tiene cualquier defecto o problemas cardíacos, verifique con el médico
acerca de la necesidad de antibióticos para prevenir las infecciones del corazón llamadas
endocarditis.
En la mayoría de las comunidades, se ofrece educación y capacitación especial para los
niños con retraso en el desarrollo mental. La logopedia puede ayudar a mejorar las
destrezas lingüísticas y la fisioterapia puede enseñar destrezas motrices. La terapia
ocupacional puede ayudar con la alimentación y la realización de tareas. Los cuidados
de salud mental pueden ayudar a ambos padres y al hijo a manejar los problemas del
estado anímico o del comportamiento. Con frecuencia, también se necesitan educadores
especiales.
Grupos de apoyo
National Down Syndrome Society: www.ndss.org
National Down Syndrome Congress: www.ndsccenter.org
Pronóstico
Las personas con síndrome de Down están viviendo mucho más tiempo como nunca
antes. Aunque muchos niños tienen limitaciones físicas y mentales, pueden llevar vidas
independientes y productivas en buenas condiciones hasta la adultez.
Alrededor de la mitad de niños con síndrome de Down nace con problemas cardíacos,
incluyendo comunicación interauricular, comunicación interventricular y defecto del
relieve endocárdico. Los problemas cardíacos severos pueden llevar a la muerte
prematura.
Las personas con síndrome de Down tienen un mayor riesgo de padecer ciertos tipos de
leucemia que también pueden causar la muerte prematura.
El nivel de discapacidad intelectual varía de un paciente a otro, pero es normalmente
moderado. Los adultos con síndrome de Down tienen un mayor riesgo de padecer
demencia.
Posibles complicaciones
Obstrucción de las vías respiratorias durante el sueño
Lesión por compresión de la médula espinal
Endocarditis
Problemas oculares
Infecciones auditivas frecuentes y mayor riesgo de otras infecciones
Hipoacusia
Problemas cardíacos
Obstrucción gastrointestinal
Debilidad de los huesos de la espalda en la parte superior del cuello
Cuándo contactar a un profesional médico
Se debe consultar con el médico para determinar si el niño necesita educación y
entrenamiento especiales. Es importante que el niño tenga chequeos o revisiones
regulares con su médico.
Prevención
Los expertos recomiendan la asesoría genética para personas con antecedentes
familiares de síndrome de Down que deseen tener un hijo.
El riesgo para las mujeres de tener un hijo con síndrome de Down se incrementa a
medida que envejecen y es significativamente mayor entre mujeres de 35 años en
adelante.
Las parejas que ya tienen un bebé con este síndrome tienen un mayor riesgo de tener
otro bebé con el mismo trastorno.
Exámenes como la translucencia nucal, la amniocentesis o la muestra de vellosidades
coriónicas se pueden llevar a cabo en el feto durante los primeros meses del embarazo
para verificar si hay síndrome de Down. El American College of Obstetricians and
Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) recomienda hacer
exámenes de detección para síndrome de Down a todas las mujeres embarazadas, sin
importar la edad.