Puente de Alcántara
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Para el puente homónimo situado en Toledo, véase Puente de Alcántara (Toledo).
Puente de Alcántara
El puente de Alcántara sobre el Río Tajo
País España
División Alcántara
Localidad
Alcántara, Cáceres
Extremadura
Construcción 103-104 d. C.
Cruza Río Tajo
Coordenadas 39°43′21″N 6°53′33″O
Longitud 194 m1
Ancho 8,6 m2
Altura 58,2 m1
Número de vanos 6
Longitud del vano 28,8 m máx.
Número de pilares 5
Gálibo de navegación 45 o 48 m3
Ingenieros Cayo Julio Lacer
Tipo Puente en arco
Material Piedra
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El puente de Alcántara es un puente romano en arco construido entre los años
103 y 104, que cruza el río Tajo en la localidad española de Alcántara, en
la provincia de Cáceres. Es un puente que conjuga técnica depurada con estética
y funcionalidad, uno de los más claros exponentes de lo que fue la ingeniería civil
romana impregnada de carácter propagandístico. Ubicado en una zona
aparentemente sin importancia, se construyó con toda magnificencia como vigía
permanente del Imperio romano en una región bien considerada por sus
yacimientos metalíferos.4
Sus altos pilares provistos de contrafuertes que realzan su verticalidad y sus arcos
propician la buscada monumentalidad y se consideraron arquetipo de otras obras,
como el cercano pero más modesto puente de Segura.4 En su arco central se
alude al emperador en cuyo período se levantó, Trajano, y a los municipios de la
zona que contribuyeron al proyecto. Dañado y reconstruido en varias ocasiones
desde la Edad Media hasta el siglo XIX, es un puente destacado entre los muchos
que levantaron los romanos, como han constatado de forma repetida los cronistas,
viajeros y estudiosos que lo han podido admirar y que han dejado innumerables
testimonios de elogio desde el medievo hasta nuestros días.1
Índice
1Ubicación
2Descripción
3Templo romano de Alcántara
4Historia
o 4.1Edades Media y Moderna
o 4.2Edad Contemporánea
5Véase también
6Referencias
7Bibliografía
8Enlaces externos
Ubicación[editar]
El puente romano de Alcántara se sitúa a unos 400 m. al norte de la población
del mismo nombre, en la carretera que conduce a Portugal, salvando el paso
sobre el río Tajo. Antiguamente formaba parte de la vía Norba que comunicaba
con el norte portugués, enlazando la zona intermedia de la Beira Alta con dos
importantes arterias, la vía de la Plata y la vía de Lisboa a Braga. Se trataba de
una vía secundaria en la red de calzadas romanas de Hispania, motivo por el que
el soberbio puente no fue una obra pública patrocinada por el estado romano,
aunque era una región bien considerada por sus yacimientos metalíferos. 4
Asimismo, en la Antigua Roma las obras de los puentes (opus pontis) eran
responsabilidad de los municipium cercanos y el hecho de compartir los costes
significaba que la infraestructura pertenecía a toda la región y no a un solo
municipio. Esta infraestructura tuvo por tanto como misión poner en contacto la
zona al norte del Tajo con la región sur, y fueron doce localidades, cuyos nombres
figuran en una inscripción, las que costearon las obras. 51
El lugar elegido para salvar el cauce del Tajo es un tramo que presenta un
estrechamiento natural entre dos recodos que aminoran la fuerza de su caudal. En
contrapartida, las crecidas del agua en este cañón natural alcanzaban, antes de la
construcción de la presa del embalse de Alcántara a mediados del siglo XX, unas
elevadas alturas que obligaron a erigir una obra de ingeniería inusualmente alta. 1
Descripción[editar]
Planta, alzado y sección del puente de Alcántara, por José Ramón Mélida (1924).
El puente mide 58,2 m. de altura y tiene una longitud de 194 m. Consta de
seis arcos, de desigual altura, sostenidos por cinco pilares que arrancan a distintos
niveles. Los soportes se distribuyeron con distanciamiento, de manera que
solamente dos de ellos penetran en el agua del río, con lo cual durante el estiaje
quedan preservadas de la erosión de la corriente las restantes pilas, lo que explica
en parte la buena preservación de la obra. Estas dos pilas se cimentaron sobre las
formaciones pizarrosas del lecho del río, como se pudo constatar al desviarse el
cauce del mismo para construir la presa del embalse de Alcántara, que se
encuentra a poca distancia río arriba. Los pilares son unos sólidos basamentos
recubiertos de grandes sillares almohadillados, colocados a soga y tizón y con
unas dimensiones consistentes de 60 × 120 cm. Se crea sí un efecto de perfecta
regularidad, de la que tan solo sobresale una hilada que marca una línea
horizontal en la parte baja de las pilas centrales. La planta de estas tres pilas
centrales es rectangular y de ellas sobresalen, aguas arriba,
unos tajamares triangulares. Los dos pilares restantes son también rectangulares,
aunque con contrafuertes en ambas vertientes.6
Vista del puente desde la margen izquierda del Tajo. Al fondo es visible el Embalse de Alcántara.
Arco de Trajano en el puente de Alcántara.
Sobre las pilas cabalgan los arcos, que son de medio punto y con distintas
proporciones. En toda la altura de los tímpanos, por ambas vertientes, se
prolongan en altura los contrafuertes, una continuidad que contribuye a remarcar
el sentido de verticalidad de una obra de gran elevación, acentuada por la
construcción del arco honorífico de 14 m. de altura en mitad del puente, sobre el
pilar central. Esta línea marca el eje de composición del puente. 7 Una inscripción
repetida a ambos lados del arco indica que fue construido en honor al emperador
romano Trajano, nacido en Hispania. La inscripción dice lo siguiente: IMP(eratori)·
CAESARI· DIVI· NERVAE· F(ilio)· NERV(ae)/ TRAIANO·AVG(usto)·
GERM(anico)· DACICO· PONT(ifici)· MAX(imo)/ TRIB(unicia)· POTES(tate)· VIII·
IMP(eratori)· V· CO(n)S(uli)· V· P(atri)· P(atriae). Esta inscripción tiene el valor de
fijar la fecha de construcción del puente entre los años 103 y 104 d. C., en los que
coinciden los ordinales de las magistraturas del emperador. Su contenido lo
conocemos por manuscritos que la copiaron hace siglos. En origen se disponía en
el frente de una de las jambas y es posible que se complementara con otras tres
inscripciones cuyo contenido, aunque se ignora, tal vez prolongara la lista de
municipios o repitiera el contenido de la que se conoce. 8
Los dos arcos centrales son los mayores, con 28,8 m y 27,4 m de luz
respectivamente; los colaterales tienen 21,4 m y los arcos extremos 13,8 m. La
simetría de proporciones, por tanto, no es absoluta en anchura como tampoco en
altura, porque el irregular terreno al que se debió adecuar la obra ha dado distintas
dimensiones a las pilas, algo que sin embargo contrasta con la regularidad del
diseño y remarca la horizontalidad irreprochable de su tablero.
Los vanos centrales alcanzan la máxima luz conocida en un puente romano a
excepción del puente de Narni en Italia, con 32 m, que se encuentra desplomado y
por ello ilustra el peligro que suponía el volteo de arcos de tales dimensiones. No
obstante, los arcos del de Alcántara han soportado el paso del tiempo y la erosión
natural, pero han sufrido el daño del hombre. Aquí la relación de la pila respecto al
arco es algo menor que un tercio (3,5), lo que unido a su altura proporciona al
puente un perfil diáfano y liviano que lo hace sobresalir entre las pesadas obras de
ingeniería de la Antigüedad.7
Templo romano de Alcántara[editar]
Templo romano de Alcántara
A la entrada del puente desde Alcántara hay un templete romano hecho
totalmente de piedra y con cubierta a dos vertientes. Presenta dos columnas
de orden toscano en la fachada y en el interior hay restos que parecen indicar una
antigua división interna en naos y pronaos. Sobre su puerta se puede leer una
inscripción elaborada en los siglos XVII y XIX sobre la epigrafía original romana y
que tiene el gran valor de transmitirnos el nombre del ingeniero que dirigió la
construcción del puente, que dedicó también el templete, Cayo Julio Lacer. Se
abre la inscripción con una dedicatoria al emperador Trajano y a continuación
desarrolla un epigrama en el que vuelve a aludir al César y a los dioses Romuleos,
que se inicia con las siguientes consideraciones: «...quizá la curiosidad de los
viajeros, cuyo cuidado es saber cosas nuevas, se pregunten quién lo hizo [el
puente] y con qué intención. El puente, destinado a durar por siempre en los siglos
del mundo, lo hizo Lacer, famoso por su divino arte...». La frase puede resultar
pretenciosa, pero el puente ahí está, realmente magnífico por su concepción de
técnica y arte, reformado varias veces pero conservando la esencia de la obra
original. Al final del epigrama, en una línea independiente, se encuentra su nombre
completo (G)aius I(ulius) Lacer, que no ha vuelto a aparecer en ningún
documento.8
Historia[editar]
Edades Media y Moderna[editar]
En el siglo XII los musulmanes fundaron en sus inmediaciones un pequeño
poblado bautizado Al-Qantarat ( )القنطرة, «El Puente», sin necesidad de más
apelativos.1 El puente debió pervivir intacto hasta el siglo XIII, cuando, con
la Reconquista de los reinos cristianos hac