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Temas Geológico-Mineros, 31 (2000), pp.

277-287
©lnstituto Geológico y Minero de España, ISBN: 84-7840-419-8

Industria cerámica madrileña: Real Fábrica de Porcelana de La Moncloa

o. Puche y L.F. Mazadiego


E.T.S. Ingenieros de Minas, Ríos Rosas 21,28003 Madrid.
E-mail: [email protected]

Introducción

En un trabajo anterior se estudiaron los hornos cerámicos de Colmenar de Oreja


(Puche y Mazadiego, 1999). Igualmente, está en curso una investigación sobre la indus-
tria cerámica de Valdemorillo y sobre las ladrilleras, tejeras y alfares de la Comunidad de
Madrid, dentro el proyecto de investigación "Arqueología Industrial: Conservación del
Patrimonio Minero-Metalúrgico Madrileño", subvencionado por la Consejería de
Cultura de la Comunidad de Madrid.
La existencia de la chimenea (La Tinaja), así como de diversos edificios pertenecien-
tes a la antigua fábrica de porcelana de La Moncloa, nos ha llevado a estudiar este punto
de interés.

Nacimiento de la porcelana europea

La porcelana es un producto cerámico particular generado por la cocción de caolín,


junto a otros componentes llamados desengrasantes (como el cuarzo, sílex, ete.), fun-
dentes (como los feldespatos, fosfato de calcio, ete.), y que contenga el mínimo posible
de hierro. Se moldea la pasta con torno o se funde (barbotina) virtiéndose en moldes de
yeso.
Se cuece la pasta a unos 1000°C formándose el bizcocho, de aspecto poroso, luego se
realiza el vidriado superficial a unos 1400°C, obteniéndose así la porcelana blanca. Si se
pretende decorada con esmaltes, hay que volver a calentar la pieza en el horno.
La palabra caolín, lo mismo que porcelana, proceden de China, y fue Marco Polo en
1295 quien trajo las primeras noticias sobre su fabricación. Sin embargo, hubo que espe-
rar hasta 1673, año en que Louis Poterat, de Rouen (Francia), elaborase la receta de la
"pasta blanda artificial", llamada también tras su cocción "porcelana a la frita". Esta sería
utilizada a partir de 1695, por Pierre Chicaneau en su fábrica de Saint Cloud, Francia.
Aunque en su composición no intervenía el caolín, tal y como señala Rada (1990), citan-
do a Pukall.
En 1707, Johan Fiedrich Bottger, alquimista del Príncipe electo de Sajonia, se encon-
tró un yacimiento de caolín, lo que le permitió elaborar un gres rojo semejante a algu-

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Industria cerámica madrileña: Real Fámita de Porcelana de La Mondoa

nas porcelanas Chinas, como las de Yishing. Gracias a ello en 1710 se puso en produc-
ción la factoría de Meisen.
En 1735 se organiza la industria cerámica de Chantilly en Francia y en 1738, Guilles
y Marcel Dubois, procedentes de la fábrica anterior, comienzan la producción con cerá-
micas de pasta blanca en el castillo real de Vincennes, cerca de París. En 1753 se decidió
trasladar la factoría de Vincennes a Sevre . El descubrimiento de caolín cerca de Limoges
(1768) traería la producción de "porcelana dura" o europea (cocción a 1350-1550°C)
hacia 1772 (Morley-Fletcher, 1985).
En Espaí1a la primera cerámica moderna es la de Alcora (Castellón de la Plana), fun-
dada en 1727 por el conde de Aranda. Según Giralt Rocamora (1995) "Alcora creó un esti-
lo que injluyó en todos los talleres españoles, pasando luego a Francia"; es decir, vinieron exper-
tos decoradores de Holanda (de la fábrica de porcelana de Delf) y de Francia

Fábrica del Buen Retiro

El 11 de septiembre de 1759, Carlos 111 es proclamado Rey, llegando a Madrid, pro-


cedente de Nápoles, el 9 de diciembre. Al poco tiempo de su venida establecería la fábri-
ca de cerámica del Buen Retiro (en 1759), justo en el lugar donde ahora se ubica la rosa-
leda de este parque madrileí1o.
El monarca ya había creado en Italia la fábrica de Capodimonte (en 1743), de donde
trajo técnicos y artistas. Los primeros directores, Scheepers, Gricci y Boltri, eran natura-
les de este país y produjeron piezas estilo rococó (vajillas y figuras), así como los com-
ponentes de las salas chinas de los palacios de Madrid y Aranjuez.

Figura 1. Patio de la Escuela Municipal de Cerámica de Madrid, por donde se accede a talleres y almacenes.
Antigua Fábrica de Porcelana y Loza Fina de La Moncloa.

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Patrimonio geológico y minero en el marco del Desarrollo Sostenible (Isabel Rábano, ed.)

Según Giralt Rocamora. (1995): "A toda esta época de gran colorido y viveza, y una vez ago-
tadas las pastas de "frita" traídas de Italia, sucede un período de gran depuración de las pastas,
que da lugar a magníficos bizcochos de una blancura y satinado absolutamente perfectos, de una
calidad y factura no superadas por las fábricas europeas (. .. ) La producción del Buen Retiro fue
muy copiada por otras manufacturas extranjeras".
Entre 1783 y 1803 se produce un segundo período, con Bonicelli y Torrijos de direc-
tores, decayendo la industria tras la muerte de su fundador. En 1803, el pintor y graba-
dor Bartolomé Sureda es nombrado nuevo responsable de la fábrica e intenta superar la
crisis, pero la Guerra de la Independencia frustraría su esfuerzo (la fábrica sería des-
truida en 1812). Este autor introdujo técnicas francesas, con los estilos neoclásico e impe-
rio. Según Cortina Toral (1991): "Dentro del sistema de establecimientos de las manufacturas
reales, esta de porcelana no aportó ningún provecho, puesto que los gastos que supuso para la
hacienda superan su rendimiento".
Según Juberías Ochoa (1982), en la fabrica de la China (así se llamaba a la porcela-
na) del Retiro se moldeaban tierras de Vallecas. Esta claro que no se utilizaba el caolín,
siendo la pasta blanda a imitación de lo que se hacía en Francia y posteriormente en
Capodimonte.
Pero, por supuesto, lo que interesa es encontrar caolín para producir porcelana dura.
Encargan al químico burgalés Domingo García la búsqueda del mineral, presentando
éste un informe a laJunta General de Comercio, Moneda y Minas, el 19 de octubre de
1789, de donde extraemos algunos párrafos: "los materiales de Guadarrama, Somosierra,
adyacentes e inmediaciones, deben explorarse con tanta mayor diligencia, quando conservo hermo-
sos pedazos de petún-se (feldespato) que he encontrado en Somosierra cerca de la venta de Juanilla,

Figura 2. Carcasa de un horno antiguo, revestido interiormente con refractarios de cuarcita. Patio de la
Escuela Municipal de Cerámica de Madrid.

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Industria cerámica madrileiia: Real Fábrica de Porcelana de La Moncloa

en San Ideifonso, en Alcobendas, en el Retiro al


lado mismo de la fábrica de la china, y en las
cercanías del Real Sitio, se ven claramente
pedazos de feldespato que por su descomposición
pasan al estado de kaolín (. .. ) si realmente se
desea que entre nosotros se logre china con
abundancia y ti precio cómodo, que reúna las
buenas qualidades que se notan en las porcela-
nas de Saxonia, Francia &c. es necesario que
personas inteligentes viagen por los países en
que se cree pueden hallarse petún-se y kaolín
puros en abundancia, pues no puede dudarse
que así como se encuentra ya el petún-se se
hallará también el kaolín, presentándose nues-
tra España erizada de montañas de granito
expuestas por tantos siglos a la acción siempre
permanente de la atmósfera, a cuyo poder nada
resiste: finalmente es indispensable que la fabri-

Figura 3. Chimeneas de los


hornos cerámicos.

cación de la china la dirijan la química, pintura y escultura". Podemos inducir que a finales
del siglo XIX había problemas de falta de materiales adecuados y de dirección ineficaz.
En el último caso, las condiciones de técnico y artista encarnaban el perfil de Sureda
como persona adecuada al puesto de Director. Domingo García también habla de otros
caolines, uno en Bailén, pero impurificado con óxidos de hierro, y otro utilizado en
Zamora para fabricar crisoles.
También señala Herrgen (1801) en una nota a la traducción de la obra Sobre los prrr
gresos y la utilidad del estudio mineralógico del alemán barón Schütz, que "En las montañas
primitivas que circundan la gran llanura de Madrid en varías direcciones se hallarían los más exce-

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Patrimonio geológico y minero en el marco del Desarrollo Sostenible (Isabel Rábano, ed.)

Figura 4. Disposiciónde "La Tinaja",

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Industria cerámica madrileña: Real Fálnica de Porcelana de La Moncloa

lentes materiales para la fábrica de una buena porcelana si se buscasen con algún empeño. Don
Guillermo Thalacker acaba de traer de las inmediaciones de S. LOTenzo muestras que dexan muy
poco que desear. Otras me han mostrado los SeñOTes DiTectOTes de la Real fábrica de pOTcelana del
Buen RetiTO, cogidas en las cercanías de Madrid, igualmente buenas".
Poco después D. Antonio Ibañez inicia la explotación de los magníficos caolines de
Burela para la fábrica de loza de Sargadelos, fundada en 1804 (Madoz, 1849). Aunque
por las dificultades en el transporte no se llegaron a emplear en Madrid.
José Bonaparte convirtió el Buen Retiro en una fortaleza militar. Ante el empuje de
las tropas del Empecinado y Palarea, así como los ingleses comandados por el duque de
Wellington, el francés abandonó Madrid el 11 de agosto de 1812 "dejando solo 2.000 hom-
bres en la especie de fortaleza, que habían dispuesto, en la fábrica de porcelana del RetiTO (. ..) Los
ingleses (a las oTdenes del general Hill) hicieron luego prisioneTOs a los 2,000 franceses, que habían
quedado en la {!;uarnición del RetiTO, y volaTOn la magnífica fábrica (. ..) acto que quitó gran parte
del mérito, que estas tTOpas habían contraído POT sus servicios pTestados a la Independencia
Española" (Madoz, 1847). Un episodio más de los intentos británicos por hundir nuestra
economía y comercio, favoreciendo el suyo. El director Bartolomé Sureda, por colabo-
rar con el invasor, tiene que exiliarse a Francia.

Fábrica de La Moncloa

La fábrica de porcelana de La MoncIoa se estableció, por mandato de Fernando VII,


en 1816, para continuar con la labor que desarrollaba la desaparecida factoría del Buen
Retiro.
Señala Fernández Talaya (1999) que las obras estuvieron a cargo de D. Joaquín
Carcía Rojo (según R.O. de 16 de diciembre de 1818), iniciándose con la construcción
de un puente sobre el arroyo de Cantarranas. Para las edificaciones utilizaron la piedra
que había quedado en los restos del Buen Retiro.
Según Madoz (1847): "su planta es un paralelógramo con un ángulo entrante (. .. ) fOTman-
do una superficie en su totalidad de 178,776 pies cuadrados. Su constmcción es de mamposteria el
cimiento y zócalo de las fachadas esterioTes, y lo Testa n te, hasta su total altura, de fámica de ladri-
llo con su armadura cubierta de teja. Consta de planta baja y principal, y se compone de varias
habitaciones y tTes patios grandes, así como también de un corral, talleres, almacenes para colocar
obra, cuadras, cocheras, hOTnos, una cueva y una fuente". Parece ser que existían 5 depósitos
de tierra, 1 de obra cruda, 2 salas para molinos, 1 para las balsas, 1 para los torneros de
porcelana, 1 de loza, 1 de c~as, 3 de adornos y moldes, 1 del baño, 2 de hornos, 2 de
decoración, 1 del escafilado, 1 de escultores, 1 de rulos, 2 para empaques, 2 caballerizas,
1 cocina y comedor, 1 almacén de porcelana, 1 de loza, 1 de la obra del bizcocho, 1 corral
grande para leña, 3 patios también grandes y 3 cocheras. Sigue Madoz señalando: "La
maquinaria se compone de tTes molinos de madera, 1 de hierro y 2 mlos de piedra para tierras y
baños, habiendo además una bomba para los fuegos". Como vemos un completo equipamien-
to, para realizar cualquiera de las posibles modalidades del proceso.
Las materias primas procedían de Calapagar, Valdemorillo, Colmenarejo y Viso. Del
primero de estos municipios probablemente se sacase el caolín, ya que allí existía a
mediados del siglo XIX un fábrica de loza fina. Asimismo en Calapagar se producía cuar-

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Patrimonio geológico y minero en el marco del Desarrollo Sostenible (Isabel Rábano, ed.)

Figura 5. El pabellón de Floridablanca.

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Industria cerámica madrileña: RealFálnica de Porcelana de La Moncloa

zo para la fábrica de porcelana de la calle de Yedra, en Madrid, de la Sociedad Cerámica


(fundada por en 1845). En Valdemorillo también se obtenía caolín, de la mina
Navarredonda (donde aun se pueden ver restos del lavadero), y como bien indica Giralt
Rocamora (1995): "a mediados del siglo XIX, el pueblo se reanima gracias a sus minas de caolín.
La instalación de la Sociedad Aulencia (fundada por D. Juan Falcó en 1845), que fabricaría una
de las lozas de mejor calidad de la época, incorpora Valdemorillo al incipiente movimiento de indus-
trialización del siglo XIX'. Colmenarejo es probable que aporte el mismo producto, ya que
se sitúa entre las dos localidades anteriores. La otra localidad, Viso, suponemos que es El
Viso de San Juan cerca de Alcalá de Henares o tal vez El Viso de Illescas, en Toledo, a ori-
llas del Guadarrama.
En 1820 la porcelana que se producía en La Moncloa no era de calidad, llevaban tres
años de ensayos y todavía no estaba el proceso a punto. Según Sierra Álvarez (1996) el
administrador de La Florida, Lorenzo Gómez hizo un informe sobre los problemas de la
fábrica, señalando que parte de las dificultades procedían de los hornos, particularmen-
te en la elaboración del bizcocho, y el Director Álvarez Forní se negaba a sustituir el
horno cuadrado por uno más moderno de botella. Tampoco funcionaba bien la molien-
da. Para solventar problemas se decidió volver a nombrar a Sureda responsable de la
fábrica, presentando este un proyecto de Reglamento, el 8 de marzo de 182l.
Según Fernández Talaya (1999), Sureda, sin aparcar la producción de porcelana,
dejó paso a la fabricación de loza fina, mucho más económica y con mayor tirón comer-
cial.
Madoz (1847) aporta datos productivos: 266.344 piezas/año, con la intervención de
160 trabajadores. El almacén para la venta de los productos estaba en la Carrera de San
Jerónimo nº 3 de Madrid. El18 de octubre de 1848 se aprobó un nuevo Reglamento para
la fábrica. Parece ser que la elaboración de piezas continuó hasta 1870.

Fábrica y Escuela de Cerámica

Todo apunta a que se instaló el horno de botella, que por su aspecto fue conocido
por los castizos como "La Tinaja". Según Juberías Ochoa (1982): "Es un horno inicialmen-
te proyectado para la producción de vidrio y empleado en el último tercio del siglo pasado para la
producción de cerámica (. .. ) En las inmediaciones de la Tinaja, y sirviéndose de ella para cocer sus
productos, se instalaron en el último tercio del siglo pasado los hermanos Daniel, Germán y
Guillermo Zuloaga, empezando a producir sus clásicas obras (tal es el caso de los mosaicos que ador-
nan la Escuela de Minas de Madrid) (. .. ) Daniel Zuloaga, cuando abandona la Tinaja, busca
como refúgio de su arte la iglesia románica segoviana de San Juan de los Caballeros".
En 1911, D. Francisco Alcántara puso en marcha la Escuela Municipal de Cerámica,
en locales situados en la calle Fernando El Católico nº 12, de Madrid, contando con la
ayuda de D. Daniel Zuloaga y D. Enrique Guijo.
En 1920 el Ayuntamiento adquirió los terrenos de la cerámica de La Moncloa, insta-
lándose la Escuela en dicho lugar en 1926, bajo la dirección de D.Jacinto Alcántara, hijo
de D. Francisco. Destruido el recinto en la Guerra Civil, se recuperarían las instalaciones
en 1940. Desde 1970 existen en el lugar dos Escuelas de Cerámica, la del Ayuntamiento
y la del Ministerio de Educación y Cultura.

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Patrimonio geológico y minero en el marco del Desarrollo Sostenible (Isabel Rábano, ed.)

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Figura 7. Plano en planta de la Casa de La China.


Patrimonio geológico y minero en el marco del Desarrollo Sostenible (Isabel Rábano, ed.)

Estado de las instalaciones

El viandante por el Parque del Oeste puede observar dos chimeneas: la denominada
"La Tinaja" y otra más estilizada, correspondientes a dos hornos. También se conservan
los edificios, suponemos que con las modificaciones pertinentes tras su reconstrucción
tras la Guerra Civil. Asimismo, en el interior de un patio hay restos de la camareta de un
horno antiguo, recubierto en su interior por refractarios silíceos (cuarcita), aunque nos
indican en la visita que su origen es ajeno a las primitivas instalaciones, sin conseguir ave-
riguar su procedencia.
La Tinaja ha sido restaurada hace unos dos o tres años (Prof. Alfonso D'Ors, como
personal), convirtiéndola en Sala de Exposiciones.
El interés por esta industria histórica no queda aquí, pues en el Buen Retiro se están
llevando a cabo actualmente excavaciones arqueológicas.

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