Universidad Mariano Galvez de Guatemala
Campus de Villa Nueva
Facultad de Administraciòn
Curso: Sociologia de los Negocios
Docente: Lic. Erick Estuardo Revolorio Juarez
Secciòn: A
TAREA #2
Gerson Roberto Moscut Mejía 5122-20-22047
INTRODUCCIÓN
La Socialización es un proceso por el cual los individuos atraviesan durante la
interacción con el resto de los individuos donde intervienen elementos del contexto
socioculturales haciendo referencia a lo social como lo es la familia, la escuela, los
amigos, la religión que practica cada individuo, la clase social a la que
pertenezcan y la cultura, cada uno cumple con su función dentro de las fases de la
socialización, de modo tal que se interrelacionan durante el desarrollo de la
adaptación social.
Existen los llamados agentes de socialización donde intervienen elementos que
pueden ser individuos o bien instituciones que llegan a tener una gran influencia
en los individuos y en el comportamiento social que estos muestren a través del
tiempo.
AGENTES DE SOCIALIZACIÓN
Los agentes de socialización se encargan de transmitir los modelos y pautas de
comportamiento que ayudan a las personas a interactuar dentro de un contexto
social. Estos agentes socializadores son responsables tanto de la transmisión del
acervo cultural, como del desarrollo de una identidad.
Tradicionalmente, se consideraba a la familia como el agente socializador
principal, ya que es el primer grupo social al que los individuos pertenecen. No
obstante, en los últimos años, los resultados de diversas investigaciones han
puesto en duda el papel del núcleo familiar y la escuela como agentes de
socialización primordiales; siendo desplazados por los medios de comunicación y
tecnológicos.
Dado lo anterior, es importante profundizar en el rol que cada una de estas
entidades tiene en el proceso de socialización. Ya que la entrada de nuevas
instancias, como las plataformas digitales, ha transformado la forma en que los
individuos interactúan con su medio. Lo que, a su vez, ha significado un cambio en
los referentes culturales que regulan la conducta e identidad de los miembros de la
sociedad.
EL PROCESO DE SOCIALIZACIÓN
El proceso de socialización implica una serie de aprendizajes y adaptaciones que
permiten interiorizar las pautas y elementos sociales y culturales del medio. Esto,
con el fin de los sujetos los integren en su ‘personalidad’, a partir de la influencia
de aquellos agentes en el entorno que consideran más significativos.
Este es un proceso activo y bidireccional, lo que significa que los agentes sociales
son construcciones sociales que, al mismo tiempo, construyen la sociedad de la
que son parte (Pallarés, 2014).
La socialización transcurre durante toda la vida. Por ello, tradicionalmente es
dividida en dos etapas:
Primaria: Constituida por la interacción del individuo con los primeros
grupos sociales. Concretamente la familia. Y cuya función sería inducir en el
sujeto un mundo objetivo social construido por ‘otros significativos’ encargados
de su socialización.
Secundaria: Introduce al individuo a nuevos roles y contextos de una
sociedad más formal e institucionalizada. Se conforma por agentes de
socialización cuya normativa puede chocar contra la estructura social objetiva
adquirida en la etapa primaria, pero que debe ser internalizada para adquirir
una identidad propia.
Actualmente, este modelo ha recibido varias críticas, al considerar que, en la
sociedad moderna, se viven tiempos de socializaciones múltiples y complejas. Por
lo que la influencia de los distintos agentes de socialización se manifiesta de
manera conjunta (Simkin, Becerra, 2013).
El papel de la familia entre los agentes de socialización
La familia es un agente socializador muy importante, ya que no solo es el primero,
sino que constituye un puente entre el niño o la niña y la sociedad en la que vive.
Esta les ofrece la oportunidad de asimilar los elementos básicos de la sociedad y
desarrollar los fundamentos que construirán su identidad.
El valor de esta dimensión ha sido comprobado muchas veces. Al grado de poder
afirmar que la forma en que la dinámica familiar se desarrolle en los primeros
años, determinará el futuro de las interacciones sociales de los sujetos (Pallarés,
2014).
Es importante destacar que las prácticas familiares reflejan y transmiten los
valores que se encuentran presentes y disponibles en la cultura. Por ello, la
calidad de la familia como agente de socialización primario es relativa, ya que ésta
también es un producto social en desarrollo (Simkin, Becerra, 2013).
Por otro lado, la función socializadora de la familia ha ido disminuyendo
progresivamente, existiendo estudios que la ven desplazada por los medios de
comunicación y tecnológicos. Esta situación se ve acentuada sobre todo en
adolescentes; sin embargo, dicha tendencia se presenta en sujetos cada día más
jóvenes (Pallares, 2014; Yurrebaso, 2018).
La escuela como microcosmos social
La escuela representa una influencia muy importante en el proceso de
socialización. Esta suele ser para muchos, el primer encuentro con la sociedad
fuera del núcleo familiar. Formalmente, el sistema educativo está diseñado para
brindar una formación académica centrada mayoritariamente en contenidos
curriculares. No obstante, las escuelas están insertas en un marco sociocultural y
cumplen con funciones socializadoras que va más allá de sus objetivos
meramente académicos:
Ayudan a responsabilizarse y adaptarse a los objetivos grupales.
Facilitan la integración socioeconómica.
Fomentan la participación social.
Promueven la integración cultural y normativa.
Ayudan a coordinar los objetivos propios con los de los demás.
Brindan un sentido de identidad.
Facilitan la adopción de roles en estructuras sociales específicas.
(Simkin, Becerra, 2013).
El principal valor de la escuela dentro de los agentes de socialización, es el de
servir como un microcosmos de la gran sociedad, en el cual los infantes
desarrollan comprensiones básicas de sí mismos, del mundo social y de su lugar
en él (Garaigordobil, citado por Yurrebaso, [Link] 2018).
Grupos de pares: fuente de identidad grupal
Un grupo de pares es un conjunto de individuos que comparten categorías
sociales comunes y ciertos ámbitos de interacción en grupo (Simkin, Becerra,
2013). En la niñez, lo constituyen los compañeros y compañeras de clase y
juegos, mientras que en etapas posteriores del desarrollo lo hacen las personas
que comparten intereses, estudian o trabajan juntos, o bien, pertenecen al mismo
grupo socioeconómico.
Los grupos de pares cumplen funciones de socialización muy importantes y muy
definidas según su conformación:
Sincronía interaccional: Proceso por el cual, diversos miembros de un grupo
tienden a asemejarse en cuanto a sus ideas y conductas, cuando estas son
reforzadas o rechazadas por los demás.
Comparación grupal: Tendencia a comparar habilidades e ideas con las de los
otros miembros, con el fin de reducir discrepancias entre sus creencias.
Influencia normativa: Mecanismo a partir del cual las personas se adhieren a las
normas internas del grupo con el fin de evitar emociones negativas, como la
vergüenza o el rechazo grupal.
(Simkin, Becerra, 2013).
Trabajo y socialización
El ámbito laboral suele ser el sustituto habitual de la escuela en la vida adulta
como agente de socialización. La mayoría de los trabajos se caracterizan por tener
un tipo de socialización estrecha, lo que supone expectativas muy específicas en
torno a las conductas y recompensas acordadas, así como a las sanciones que
amerite cualquier falta. Esto implica niveles altos de conformidad y obediencia
(Simkin, Becerra, 2013).
Medios de comunicación: agentes de socialización en expansión
En la actualidad existe una gran variedad de medios que influyen en el proceso de
socialización. Aunque esta situación no es nueva, los avances en tecnología e
informática de los últimos tiempos han ocasionado un aumento más que
significativo en materia de contenido y plataformas de distribución. Por lo tanto,
individuos de todas edades están expuestos a una oferta mediática nunca antes
vista. Cuestión que ha determinado el desarrollo de la cultura en muchos rincones
del mundo (Simkin, Becerra, 2013).
Algunas investigaciones han determinado que los medios de comunicación son ya
el principal agente de información e influencia cultural para los jóvenes,
transformándose en una fuente imparable de recursos simbólicos. Esta
prevalencia coloca dicha dimensión por sobre la influencia de la familia y la
escuela (Pallarés, 2014).
Televisión
Ver televisión es una actividad social. Hoy en día, esta se encuentra relacionada
con la construcción de la identidad de los individuos de cada generación. Los
jóvenes construyen una noción de lo que significa ser ‘joven’ a partir de los
modelos proyectados en los distintos programas televisivos. De igual forma,
aspectos tan relevantes como las prácticas sexuales y los roles de género también
se ven reguladas por el contenido proyectado en las pantallas.
Medios digitales
Uno de los cambios más relevantes en materia de medios de comunicación, no
solo obedece al tipo a de contenido, sino a los distintos medios digitales y
plataformas virtuales que han surgido en las últimas décadas. La información se
encuentra siempre en la palma de la mano gracias a los teléfonos inteligentes,
tabletas y demás dispositivos similares. Aunado a ello, las nuevas generaciones
han crecido junto con estos avances tecnológicos, lo que los ha transformado en
una parte integral de su vida (Yurrebaso, [Link] 2018).
De esta manera, los medios electrónicos digitales se han transformado en uno de
los referentes sociales más importantes, especialmente para las generaciones
más jóvenes, conformando por sí mismos la manera en que la realidad es
concebida por gran parte de la población mundial (Calvo, San Fabian, 2018). Esta
situación no ha sido ignorada por compañías, gobiernos y grupos políticos,
quienes han manipulado los distintos contenidos exhibidos en estas plataformas
para influenciar las ideas y opiniones de las masas.
Videojuegos: agentes de socialización en controversia
Los videojuegos han adquirido un papel muy importante como agentes de
socialización en los últimos años, teniendo un efecto especial sobre los
adolescentes (Yurrebaso, [Link] 2018). Para algunos autores, estos reproducen los
valores de la sociedad consumista dominante, promoviendo tendencias violentas,
sexistas, machistas y racistas, así como enalteciendo el consumo de sustancias y
el aislamiento. Por el contrario, existen investigadores que destacan sus funciones
positivas; viendo en ellos una herramienta para el aprendizaje de habilidades
intelectuales y sociales (Bethencourt, 2016).
Redes sociales: agentes de socialización en la palma de tu mano
Las redes sociales se sustentan en un concepto de comunidad conformada por
redes de usuarios que tienen interacción, diálogo y generan dinámicas
comunicativas y de conocimiento (Campos, citado por Calvo y San Fabián, 2018).
Como agentes de socialización, estas han adoptado un rol preponderante en la
sociedad actual. Esto, no solo como dimensiones activas, sino como parte del
imaginario colectivo. Su creciente presencia e influencia en todos los aspectos de
la vida moderna, ha generado numerosas sospechas y miedos en torno a su uso.
¿Medios o agentes sociales?
La gran preocupación en torno al uso creciente de las redes como medio de
interacción, es que estas sustituyan a las relaciones cara a cara y, por lo tanto,
sean responsables de terminar con la vida social convencional.
En relación con esto, una investigación llevada a cabo por la Universidad de
Kansas, analizó dicho fenómeno, concluyendo que, la mayoría de las personas
son capaces de distinguir entre las interacciones virtuales y las
directas. Considerando solo las últimas como parte de su vida social. La mayor
parte de la actividad en redes se daría de manera pasiva, al observar contenido y
publicaciones, sin embargo, esta no es considerada por los participantes como
interacción social verdadera. Por otro lado, aquellas interacciones a través de chat
y mensajería, que sí es considerada dentro de la vida social, solo ocupan 3.5% del
tiempo dedicado al teléfono móvil u otros dispositivos (Hall, 2016).
CONCLUSIÓN
La socialización es un proceso por el cual toda persona aprende a interiorizar las
normas y los valores del entorno o sociedad donde se desenvuelve, pues
dependiendo de esto es cómo se desarrollará dicho proceso, cada persona
dependiendo de su motivación tendera a mostrar una serie de preferencias,
costumbres y, por lo tanto, un patrón comportamental de conducta propia.
La forma de interiorizar las normas y valores del entorno va a influir no sólo a nivel
comportamental sino también a nivel cognitivo y emocional, lo que finalmente
compondrá los elementos básicos sobre los que se desarrollarán ciertos rasgos de
personalidad, que caracterizarán al individuo.
Los agentes de socialización son importantes y cada uno de ellos juega un papel
diferente a medida que el individuo se desarrolla en el ámbito social, pues estos
agentes de socialización reflejan y transmiten los valores que se encuentran
presentes en la cultura por la cual ven en su entorno pues será el futuro de sus
interacciones sociales dentro de la misma.
E GRAFIA
Divulgación Dinámica. (10 de Enero de 2018). Obtenido de
[Link]: [Link]
familia-primer-agente-socializacion/
Raffino, M. E. (27 de Mayo de 2020). [Link]. Obtenido de
[Link] [Link]
Sánchez, P. R. (2 de Diciembre de 2020). Mente=+Ciencia. Obtenido de
[Link]: [Link]
socializacion-mas-alla-de-familia-y-escuela/#google_vignette