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Impacto del PIB en la economía nacional

El PIB mide la producción total de bienes y servicios finales de un país en un período determinado. Se utiliza para medir el tamaño y riqueza de la economía de un país. El PIB se calcula de tres formas: por el gasto, valor agregado, e ingresos. Un aumento en el PIB indica crecimiento económico mientras que una disminución indica una contracción. Las exportaciones pueden promover el crecimiento económico ya que aumentan el gasto y producción de un país.

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Impacto del PIB en la economía nacional

El PIB mide la producción total de bienes y servicios finales de un país en un período determinado. Se utiliza para medir el tamaño y riqueza de la economía de un país. El PIB se calcula de tres formas: por el gasto, valor agregado, e ingresos. Un aumento en el PIB indica crecimiento económico mientras que una disminución indica una contracción. Las exportaciones pueden promover el crecimiento económico ya que aumentan el gasto y producción de un país.

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PIB

Es un indicador económico que refleja el valor monetario de todos los bienes y


servicios finales producidos por un territorio en un determinado periodo de tiempo.
Se utiliza para medir la riqueza que genera un país. También se conoce como
producto bruto interno (PBI).

El PIB mide la producción total de bienes y servicios de un país, por lo que su


cálculo es bastante complejo. Tenemos que conocer todos los bienes y servicios
finales que ha producido el país y sumarlos. Es decir, desde la producción de
manzanas, leche, libros, vehículos, máquinas y todos los bienes que se hayan
producido en el país hasta los servicios de un taxi, un dentista, un abogado, un
banco o un profesor, entre muchos otros.

Hay algunos datos que no se incluyen en el cálculo del PIB, simplemente porque
no se pueden contabilizar ni conocer. Por ejemplo, los bienes de autoconsumo o
la llamada economía sumergida.

El resultado de todo ello mide el tamaño de la economía de un país, es decir, toda


su riqueza económica. Cuanto mayor es el PIB de un país, mayor es su capacidad
económica y por tanto, mayor es su capacidad para generar empleo e inversión.

¿Cómo sabemos si el PIB de un país crece?

Se dice que un país crece económicamente cuando la tasa de variación del


PIB aumenta, es decir, el PIB del año calculado es mayor que el del año anterior.
La fórmula utilizada para ver el porcentaje de variación es:

Tasa variación PIB =   [ (PIB año 1  / PIB año 0) – 1 ] x 100 =  %

En resumen, si la tasa de variación es mayor que 0, hay crecimiento económico.


En caso contrario, por debajo de cero, existe decrecimiento económico.

La tasa de variación del PIB se suele calcular cada trimestre. Cuando hay al
menos dos trimestres negativos de forma consecutiva se dice que hay
una recesión económica.

¿Qué pasa si el PIB aumenta o disminuye?

Cuando el PIB de un país aumenta es una buena señal para la economía y afecta
a prácticamente todas las personas del territorio. Y por el contrario cuando cae es
una mala señal. Podríamos asemejarlo a los ingresos de una familia o una
empresa; si aumentan los ingresos por lo general es una buena señal. En cambio
sí se reducen los ingresos es una mala señal de la economía.
Cuando el PIB sube significa que están aumentando de forma general el consumo,
el gasto y la inversión en el territorio. Como veremos más abajo, estos son
precisamente los factores que miden el PIB, junto a las exportaciones e
importaciones.

Cuando aumentan el gasto, el consumo y la inversión (es decir, cuando aumenta


el PIB), se suele desencadenar un efecto positivo en la economía, ya que estos
aumentos hacen crecer los ingresos de las empresas, las familias y las
administraciones, las cuales tendrán más capital para invertir y crear empleo. Lo
que de nuevo hace crecer el consumo y el gasto (al haber más personas con
capacidad de consumir). Es por ello que cuando sube el PIB suelen crecer el
empleo y aumentar los salarios de los trabajadores. La primera relación (PIB y
desempleo) está reflejada en la ley de Okun.

En cambio cuando el PIB disminuye, o hay una recesión económica, de forma


agregada disminuyen el consumo y los beneficios de las empresas, por lo que se
reducen el empleo y la inversión.

Es por eso que es un indicador tan importante y tan seguido por inversores y
periodistas.

¿Cómo se calcula el producto interior bruto (PIB)?

A continuación vamos a ver cómo calcular el PIB. Este puede medirse a través


de tres metodologías:

1. Método del gasto

Es la suma del gasto de los residentes en bienes y servicios finales durante un


período de tiempo. Luego el PIB = consumo final + formación bruta de capital +
exportaciones – importaciones. La forma más utilizada para calcular el PIB de un
país es según su demanda agregada:

PIB = C + I + G + X – M

Siendo:

 C: Consumo
 I: Inversión
 G: Gasto público
 X: Exportaciones
 M: Importaciones

En esta fórmula podemos ver, ceteris paribus, por qué cuando disminuye el


consumo interno de un país se reduce el PIB. Es decir, siempre y cuando lo
demás se mantenga estable. Lo mismo ocurre cuando disminuye la inversión, el
gasto público o las exportaciones.

2. Método del valor agregado

Es la suma del valor agregado (bruto) que se genera en la producción de los


bienes y servicios en un país en un determinado período de tiempo. En este caso,
la fórmula del producto interior bruto es:

PIB = VAB + impuestos – subvenciones

Dónde VAB hace referencia al valor agregado bruto.

Por ejemplo, si una pastelería vende pan, el valor añadido de una barra será su
precio menos lo que le haya costado fabricar la barra (harina, electricidad, etc.)

3. Método del ingreso

Es equivalente a la suma de los ingresos que ganan los propietarios de los


factores productivos (trabajo y capital) durante un período de tiempo. En este caso
el PIB = remuneración de los asalariados + impuestos – subvenciones +
excedente de explotación. De esta forma, la fórmula del producto interior bruto es:

  PIB = RA + EBE + impuestos – subvenciones

Dónde:

 RA: Remuneración de asalariados, es decir, la suma de todos los salarios


recibidos por los ciudadanos en un territorio.
 EBE: Excedente bruto de explotación.

Comparaciones del PIB

Cuando comparamos el producto interior bruto de un trimestre con el trimestre


anterior, obtenemos la tasa de variación intertrimestral, es decir, el crecimiento
económico que está experimentando el país de trimestre en trimestre. 

Si comparamos el PIB de un trimestre con el mismo trimestre del año anterior,


obtenemos la tasa interanual.

A la hora de comparar el PIB de los países internacionalmente se suele utilizar el


dato de PIB anual, medido en dólares de Estados Unidos.
Producto Interno Bruto Y Su Relación Con Las Exportaciones

1. INTRODUCCIÓN

El rol de las exportaciones para promover el desarrollo económico ha sido objeto


de estudio al menos desde los años cincuenta. En esa década y en la
subsiguiente existía un debate activo sobre si era más efectivo utilizar las ventas al
exterior o la substitución de importaciones para estimular el crecimiento
económico. Para ese entonces, la balanza, en esa controversia, se inclinaba a
favor del fomento de las exportaciones. Se entendía que éstas ayudaban en la
selección óptima del tamaño de las empresas, aumentaban la productividad total
de los factores de producción y difundían el conocimiento de empresas más
avanzadas (tal vez multinacionales) a empresas pequeñas y medianas locales,
entre otros beneficios de ese tipo de política. Ese planteamiento se conoce como
la hipótesis del desarrollo guiado o propulsado por las exportaciones.

En esa discusión se planteaba que proteger las industrias locales, excepto tal vez
en el caso de las incipientes, no era eficiente, además de no lograr el objetivo de
crecimiento económico de largo plazo. Los países que estimulaban las
sustituciones de importaciones dependerían de la deuda interna para atraer
fondos para financiar la producción interna, en lugar de obtener fondos mediante
exportaciones o la inversión extranjera directa (IED). Las políticas de sustitución
de importaciones podrían ser deseables, al menos en el corto plazo, Bruton (1989), si
los productores locales necesitaran desarrollar sus capacidades gerenciales o de
manejo de las técnicas requeridas en algún tipo de proceso de producción.

El proceso de globalización que ha llevado a la formación de bloques comerciales


entre distintos países y la reducción de las barreras al comercio exterior le añade
una nueva dimensión a ese debate. En este trabajo se revisa ese tema con base
en datos de un conjunto de países para el cual no existen muchos estudios sobre
la materia.

El objetivo de nuestra investigación es el de examinar el planteamiento de que el


desarrollo económico debe ser promovido por las exportaciones. Para ello se
utiliza un panel de datos que incluye países con distintos niveles de desarrollo. Un
punto que aquí se incluye, y que no ha sido muy estudiado en la literatura, es si el
contenido de capital o productividad en las mercancías que se exportan es
relevante para explicar las diferentes tasas de crecimiento observadas en las
distintas economías.

El análisis se realizó para un panel de 17 países de América Latina y el Caribe que


se describe más adelante, para el periodo de 1960 a 2012. Se seleccionó esa
muestra ya que existen muchos estudios para Asia, no así para la región de
Latinoamérica y las islas del Caribe. Es necesario examinar la importancia de las
exportaciones en el crecimiento económico, ya que no existe un consenso, con
distintas bases de datos. Además, como es conocido, dichos países de América
han sido afectados, directa o indirectamente, por algunos tratados comerciales
después de la década de los noventa, por lo que resulta interesante examinar el
tema propuesto bajo ese ambiente económico. Es menester señalar, asimismo,
que la utilización de datos de panel permite eliminar factores idiosincráticos de los
países, como arreglos institucionales y factores culturales que pudieran afectar la
estimación de los parámetros de interés. Por lo anterior, se examina el tema bajo
condiciones distintas a las estudiadas en la mayoría de la literatura existente.

El resto del artículo se organiza de la siguiente manera: en la segunda sección se


expone la revisión bibliográfica; la tercera se dedica a la presentación de los
aspectos metodológicos del estudio; los resultados de los análisis empíricos del
trabajo se discuten de la cuarta a la sexta sección; en tanto que la última se utiliza
para esbozar algunas conclusiones de la investigación.

2. Análisis de la literatura

Existe una literatura amplia sobre la relación entre las exportaciones y el


crecimiento económico. Ejemplo de estudios que utilizan datos de distintos grupos
de países y encuentran una relación positiva entre esas variables son: Michaely
(1977) Balassa (1985)
,   y Kavoussi (1984). En esta sección se revisan otros artículos sobre la
hipótesis de crecimiento guiado por las exportaciones. Se seleccionaron varios
trabajos que presentan puntos interesantes no muy discutidos en la literatura. La
exposición no pretende ser una revisión exhaustiva de la bibliografía sobre el
tema, sino una muestra de las ideas principales que fundamentan la controversia
(véase Giles y Williams, 1999, para una excelente revisión de la literatura).

Muchos de los estudios existentes sobre el tema que nos ocupa se han realizado
con datos de diversos países de Asia. Por ejemplo, Lawrence y Weinstein (1999) argumentan
que la práctica de proteger industrias incipientes con el objetivo de promover el
desarrollo de empresas que sean competitivas internacionalmente no ha sido
efectiva en Japón.1 El estudio sugiere que hubiera sido beneficioso para el
desarrollo de ese país haber establecido tarifas arancelarias más bajas,
promoviendo un volumen mayor de importaciones, particularmente durante el
periodo de 1964 a 1973. También se cuestiona la idea de que el crecimiento
económico de Japón fue fomentado por el éxito de sus exportaciones y plantean
que el mismo fue causado por condiciones domésticas favorables en esa nación.

En el artículo en cuestión se reconoce que un gran número de estudios han


encontrado una correlación positiva y fuerte entre el crecimiento de la producción
agregada real y los niveles de exportación. Sin embargo, los autores mencionan
que aún hay un debate activo sobre si el crecimiento responde a los niveles de
exportación o si la causalidad es inversa. Curiosamente, aquellos países que
tienen crecimiento rápido de las exportaciones usualmente también tienen un alza
acelerada de las importaciones, lo que sugiere una asociación entre esa última
variable y el PIB real.
Una conclusión importante a la que llegan Lawrence y Weinstein (1999) es que, a pesar de
que Japón tuvo altos niveles de crecimiento económico entre 1950 y 1960,
décadas con fuertes políticas proteccionistas, ese país se vio afectado
adversamente por dichas acciones durante el periodo de 1964 a 1973, ya que,
aseveran, que un volumen mayor de importaciones hubiera sido beneficioso para
el crecimiento de la productividad total de los factores (TFP, por sus siglas en
inglés). Finalmente sugieren que sería favorable para Japón adoptar políticas
comerciales más liberales.

La importancia de las ventas al exterior para el desarrollo económico de Singapur


es estudiada por Mahadevan (2009). El autor realiza pruebas estadísticas de causalidad
entre indicadores del mercado de trabajo (empleo y productividad), las
exportaciones, las importaciones y la producción agregada (PIB). El análisis se
realiza en el contexto de un modelo vectorial de corrección de errores, con base
en la prueba de causalidad de Toda y Yamamoto (1995), con datos anuales para el periodo
de 1974 a 2004.

En el estudio se encuentra muy poca evidencia a favor de la teoría de crecimiento


económico impulsado por las exportaciones. Sus análisis estadísticos implican que
el desarrollo de la economía es fomentado por las importaciones. Sin embargo,
sus resultados también sugieren que las exportaciones afectan indirectamente el
crecimiento económico a través de las compras al resto del mundo. La importancia
de las importaciones para el crecimiento de la economía de Singapur podría ser
apoyado por el hecho de que 70% de las importaciones son de productos
intermedios. Por otro lado, Mahadevan (2009) encuentra que ni el crecimiento de las
exportaciones ni de las importaciones afectan directamente la productividad total
de los factores de producción. Una posible explicación para ese hallazgo es que
las importaciones de insumos y tecnologías ayudan al progreso tecnológico, pero
no mejoran la eficiencia técnica.

El autor concluye su trabajo planteando que para que el crecimiento de la


productividad total sea sustentable se debe mejorar la eficiencia técnica, y que
esto es posible con políticas domésticas correctas que promuevan la inversión
extranjera directa, la investigación, la educación y el adiestramiento del recurso
humano. La intervención del gobierno, entonces, es necesaria para que se pueda
obtener provecho de las exportaciones en el desarrollo económico, ya que el
mismo está más relacionado con factores internos de los países que con la
demanda externa, de acuerdo con los resultados de sus análisis. La expansión del
comercio exterior apoya el crecimiento de la economía local, pero no es su motor
principal, argumenta Mahadevan.

Los resultados de la estimación de un modelo de corrección de errores para


Malasia con datos de 1960 a 2005 realizada por Sulaiman y Saad (2009) revelan que las
exportaciones tienen un impacto positivo sobre la producción agregada real, y que
esas dos variables mantienen una relación de equilibrio en el largo plazo. Dichos
hallazgos coinciden con los del trabajo de Al-Yousif (1999), quien con datos del mismo
país asiático para el periodo de 1955 a 1996 y utilizando la prueba de Granger,
encuentra evidencia de que la dirección de causalidad va de las exportaciones
hacia el PIB real.

Por otro lado, existe un estudio realizado para Turquía por Ozturk y Acaravci (2010). Ellos
utilizan datos trimestrales para el periodo de 1989 a 2006 para examinar los
efectos que han tenido las exportaciones en el crecimiento económico de ese
país. Los autores estiman un modelo VAR compuesto por el PIB real, las
exportaciones, la tasa de cambio y la producción industrial de los países
industrializados, como una fuente de choques externos. Los resultados del análisis
revelan que las exportaciones preceden en el tiempo la producción agregada real,
lo que se toma como evidencia a favor de la hipótesis de desarrollo impulsado por
las exportaciones. Sin embargo, Aydin y Sari (2014) al utilizar la prueba de causalidad de
Toda-Yamamoto con datos para el lapso 1980-2012 de ese mismo país observan
una relación causal unidireccional del PIB real a las exportaciones.

En América, Medina-Smith (2000) examina el caso de Costa Rica con datos anuales de


1950 a 1997. La metodología utilizada incluye pruebas de cointegración y de
causalidad-Granger. Las estimaciones realizadas por el autor implican que las
exportaciones afectan el PIB real de ese país, pero su impacto no es muy
significativo. Plantea que los principales determinantes del crecimiento de la
economía de ese país centroamericano son la inversión en capital físico y la
población (usada como indicador de la fuerza laboral).

Por su parte, Awokuse (2003) estudia el tema planteado para Canadá, con datos


trimestrales de 1961:1 a 2000:4. El autor examina causalidad con la prueba
Granger y la propuesta por Toda y Yamamoto (1995) en el contexto de un modelo de vector
de corrección de errores. El sistema incluyó el PIB real, las exportaciones en
términos reales, los términos de intercambio internacional, el empleo en
manufactura, la inversión y el índice industrial de los países industrializados. La
investigación no encontró evidencia a favor de la hipótesis de crecimiento
económico impulsado por las exportaciones en el corto plazo, pero si en el largo.

Algunos estudios examinan la relación entre actividad económica y las


exportaciones, para distintos grupos de países. Kónya (2004), por ejemplo, investiga lo
hace para veinticinco países de la OECD, con datos entre los años 1960 y 1998,
para ello utiliza la prueba de causalidad de Granger. El autor asevera que la
importancia de las ventas al exterior para la actividad económica se puede explicar
por el impacto positivo que tiene sobre los avances tecnológicos, la productividad
del insumo laboral y, eventualmente, sobre la producción agregada real del país
exportador. Además, como plantea, el comercio internacional puede crear ventajas
comparativas para aquellos sectores que se especializan en productos o servicios
que se demandan en el exterior.

El análisis realizado por Kónya (2004) no arrojó evidencia de causalidad entre las


exportaciones y el crecimiento económico en Luxemburgo, Países Bajos, Francia,
Grecia, Hungría y Noruega. Para Canadá, Australia, Austria, Irlanda, Japón y
Corea se encontró una relación causal de las exportaciones a la producción
agregada real. Resultados similares fueron informados para Finlandia, Portugal y
Estados Unidos, en tanto que en Suecia y el Reino Unido se observó la existencia
de retroalimentación entre esos dos indicadores económicos. En general, los
resultados no fueron consistentes a través de los países, por lo que no se
inclinaron marcadamente a favor de la teoría de crecimiento impulsado por
exportaciones. De los 25 países examinados sólo en Islandia se encontró
evidencia robusta de que los cambios en las exportaciones anteceden el
crecimiento de la economía, en el resto de la muestra la relación era débil, estaba
invertida o era bilateral.

Otro trabajo es el realizado por Bahmani-Oskooee y Economidou (2009), quienes usan datos


anuales para el periodo de 1960 a 1999 de 61 países en vías de desarrollo, para
explorar sobre el tema que nos ocupa. En el estudio se especificó un modelo de
vector de corrección de errores que incluía las exportaciones, el PIB real y otras
variables de control. El sistema se estimó por país y se utilizó para realizar
pruebas estadísticas de exogeneidad débil que revelarían la relación causal entre
las dos variables de interés. Los autores eliminaron del análisis los países para los
que no encontraron evidencia de que las variables del modelo estuvieran
cointegradas o se encontró que el PIB real y las exportaciones no formaban parte
del vector de cointegración. La muestra final fue de 47 países. En esa sub-muestra
se encontró que en ocho países las dos variables eran endógenas, por lo que no
se puede examinar el concepto de causalidad. En otros 22 se observó evidencia
de que ambas variables eran exógenas o que existía una relación de
retroalimentación. Las hipótesis de que las exportaciones causan el PIB real no se
pudo rechazar en seis países y en los restantes diez se encontró la relación
inversa. Los autores concluyen que los países deben promover tanto las
exportaciones como el crecimiento de la producción agregada, para fomentar el
desarrollo económico.

Una investigación más amplia fue realizada por Amiri (2010) quien presenta un análisis
de causalidad tipo Granger entre las exportaciones y el PIB real de 116 países
para el periodo de 1990-2005. En el estudio se encontró evidencia de una relación
de retroalimentación entre dichas variables para 40 países. También, se informa
que se encontraron 30 relaciones unidireccionales (15 de PIB a exportaciones y 15
para la causalidad inversa) y que, en los países restantes, no se encontró relación
alguna entre las dos variables. El autor interpreta sus resultados como evidencia
de que las exportaciones son una variable endógena que se determina dentro de
las distintas economías, y no una variable exógena que guía el desarrollo
económico.

Como se puede observar, a pesar de que existe una literatura extensa sobre la
hipótesis de crecimiento guiado por las exportaciones no hay un consenso sobre
la validez de la misma. Argumentos lógicos y teóricos de un lado y otro del debate,
acompañados de evidencia empírica conflictiva para distintos países, mantienen la
controversia vigente. La utilización de distintos métodos estadísticos aplicados a
bases de datos diferentes que podrían arrojar un poco de luz sobre la relación
entre los niveles de las exportaciones y el crecimiento económico es una de las
aportaciones de este artículo.

3. METODOLOGÍA

Para examinar el tema de esta investigación se utilizó un modelo econométrico


dinámico que se puede representar como:

Yit=α(L)Yit+Zitβ+εitYit=αLYit+Zitβ+εit

Donde:

Y es un vector que incluye el PIB, las exportaciones totales y las exportaciones de
productos intensivos en tecnología, todos en términos reales y per cápita. Las
exportaciones de alta tecnología se componen de productos con alto contenido en
investigación y desarrollo, por ejemplo, computadoras, productos farmacéuticos,
instrumentos científicos y maquinaria eléctrica (véase la base de datos del Banco
Mundial).

Z es una matriz que contiene los interceptos, las variables binarias para modelar la
heterogeneidad de los países de la muestra y las variables exógenas del modelo.

β es un vector que contiene los parámetros asociados a las variables incluidas en


Z.

α(L) es una matriz de polinomios en el operador de rezago que contiene los


parámetros asociados a la parte auto-regresiva del modelo. La longitud de los
rezagos se decidió por criterios formales que se han diseñado para esos
propósitos y se mencionan más adelante.

Los subíndices i y t se refieren al país y al año, respectivamente.

La relación entre las exportaciones y la producción agregada real puede


justificarse bajo distintos esquemas teóricos. Por ejemplo, en el sistema (1) las
exportaciones podrían ser consideradas como un indicador de la productividad
total en cada una de las economías examinadas.2 El planteamiento se basa en la
observación de que las empresas más productivas son las que están en mejor
posición para competir a nivel global y comerciar sus productos o servicios en el
exterior (Bernard y Jensen, 1995). Melitz (2003) afirma que dicha situación ocurre porque la
entrada al mercado extranjero conlleva considerables costos hundidos, y sólo los
productores más eficientes se auto-seleccionan para ese mercado. Además, el
autor afirma, que las compañías que exportan tienen contacto con empresas
extranjeras, lo que incrementa su productividad, ya sea por la adquisición de algún
conocimiento nuevo sobre su industria o porque la competencia que confrontan las
obliga a incrementar sus niveles de eficiencia.
Por otro lado, en el aspecto empírico hay amplia evidencia sobre la asociación
entre la productividad y las exportaciones. Mengistae y Pattillo (2004) estiman las diferencias
en TFP de las firmas exportadoras y las no exportadoras en un panel de empresas
de manufactura de tres países africanos (Etiopía, Ghana y Kenia). Los resultados
de sus estimaciones revelan que, en promedio, los productores que exportan
exhiben una productividad total promedio 17% más alta que los que distribuyen
sus mercancías sólo a nivel nacional. Por su parte, Wagner (2012) reseña 54 estudios
econométricos que presentan evidencia de que las empresas que venden sus
productos en el exterior son más eficientes que las que no lo hacen.

El modelo (1) es un sistema de vectores autorregresivos con datos de panel


(PVAR) compuesto por las tres variables mencionadas antes y algunas variables
exógenas. En ese sistema se examinó el concepto de la causalidad de Granger
para determinar el orden de sucesión de las variables endógenas en el tiempo. La
estimación se realizó utilizando datos de 17 países de América Latina y el Caribe
(véase cuadro A1, del apéndice) para el periodo de 1960 a 2012, aunque para una
de las variables (exportaciones de bienes de alta tecnología) se tienen
observaciones sólo desde 1993. Las series provienen del Banco Mundial.

4. Un análisis preliminar de los datos utilizados

En esta sección se presenta un examen exploratorio de los datos. El análisis es


útil para determinar las características de las series consideradas, incluyendo sus
propiedades dinámicas. El cuadro A1 del apéndice contiene la media y mediana
de las tasas de crecimiento de las tres series que se examinan en esta
investigación para las 17 economías de la muestra, en el periodo de 2008 a 2012
(últimos cinco periodos de las series). Se observa que hay mucha variabilidad en
las tasas promedio de crecimiento de las exportaciones de productos intensivos en
capital: el recorrido va desde negativo 0.50 hasta positivo 0.20. Países como
Colombia y Uruguay muestran tasas promedio (medias y medianas) positivas y
moderadamente altas para el periodo bajo análisis. Por otra parte, se aprecian
tasas promedio de crecimiento negativas para Argentina, Chile, México y
Venezuela, por mencionar algunos de los países grandes de América Latina.

En el caso de las exportaciones totales reales se observan tasas medias de


crecimiento positivas para todos los países, excepto Venezuela. Destacan en el
crecimiento de las ventas totales al resto del mundo: Colombia, Costa Rica,
Nicaragua y Panamá. Por otro lado, los países bajo estudio exhibieron tasas
promedio de crecimiento del PIB real mayores que cero de 2008 a 2012, como es
evidente en el cuadro A1.

Para explorar más a fondo la estructura de los datos se calcularon los coeficientes
de correlación de Pearson para las variables de exportaciones y el PIB real. Como
se muestra en el cuadro 1, existe una correlación positiva y moderada entre la
tasa de crecimiento de la producción agregada real y las exportaciones totales.
Por tanto, países con mayores niveles de crecimiento económico han mantenido
tendencias crecientes en las ventas al resto del mundo. Sin embargo, esa relación
no rige para el caso del PIB y las exportaciones de productos con alto contenido
de tecnología. Se estimaron correlaciones negativas para las dos variables,
aunque extremadamente bajas. Por tanto, en términos contemporáneos no parece
haber relaciones fuertes entre las tres variables analizadas. Tampoco existe una
asociación lineal alta entre las tasas de crecimiento de los dos tipos de
exportaciones consideradas.

Cuadro 1. Matrices de correlación de las variables bajo estudio (tasas de


crecimiento, 1993 a 2012) 

Exportaciones de bienes de Exportaciones PIB


alta tecnología totales real
Exportaciones de alta
1.00
tecnología
Exportaciones totales 0.052 1.00
PIB real -0.049 0.451 1.00

Fuente: Elaboración propia

Se realizaron análisis estadísticos para determinar el orden de integración de las


series y la posibilidad de que existan relaciones de largo plazo entre las mismas.
El cuadro A2 (del apéndice) contiene un resumen de los resultados de las pruebas
estadísticas utilizadas para determinar el orden de integración de las variables del
modelo. Esas pruebas se hicieron en los niveles y logaritmos de las variables. De
acuerdo con las mismas, no se puede descartar que las variables consideradas en
los análisis sean I(1). Por tanto, se requieren análisis de cointegración para la
combinación de esas variables, para poder determinar la forma en que se deben
hacer las estimaciones: en las tasas de crecimiento de las variables o con un
modelo de corrección de errores.

El cuadro 2 comprende los resultados del análisis de cointegración. Se utilizó una


prueba que examina las relaciones de largo plazo de las tres variables
consideradas en datos de panel. Como es evidente en el cuadro mencionado, no
se encontraron relaciones de cointegración entre las variables bajo análisis, por lo
que se estimaron los sistemas en las primeras diferencias.

Cuadro 2. Resultados de la prueba de Pedroni de cointegración (17 países, 90


observaciones) 

Análisis de panel para las tres variables del


análisis
Estadístico Valor del estadístico Valor-P
Estadístico- v -0.059 0.656
Estadístico-rho 0.316 0.699
Estadístico-PP -1.733 0.006
Análisis de panel para las tres variables del
análisis
Estadístico Valor del estadístico Valor-P
Estadístico-ADF -0.620 0.994

Fuente: Elaboración propia

H0: no cointegración

Longitud de rezagos: uno

No tendencia determinista

5. RESULTADOS DE LA ESTIMACIÓN DE UN MODELO PVAR

Los resultados de la estimación de un modelo de vectores autorregresivos con


datos de panel (PVAR) se exponen en esta sección. El sistema está compuesto
por la producción agregada real, las exportaciones totales y las exportaciones de
productos de alta tecnología. La estimación se realizó en las tasas de crecimiento
de las variables, ya que se encontró que las mismas no son estacionarias y no
están cointegradas. Se examinaron las raíces del polinomio característico del
modelo y se encontró que la raíz más alta es 0.58, por lo que el sistema es
estable. Un análisis que hay que realizar antes de estimar los modelos de vectores
autorregresivos es el orden de los rezagos del sistema. El cuadro 3 presenta
cuatro criterios que ayudan a tomar dicha decisión. Como se observa, la longitud
óptima de los rezagos está entre uno y tres, como es más perjudicial para la
estimación omitir variables que incluir variables redundantes se escogió el orden
más alto de los rezagos (tres).

Cuadro 3. Determinación de la longitud de los rezagos 

La
LR AIC SC HQ
g
0 NA 24.771 25.487 25.059
25.481 24.978
1 47.171 24.639
* *
2 22.877 24.610 25.579 25.000
22.207 24.583
3 25.678 25.024
* *
4 12.769 24.597 25.819 25.089

Nota: *orden óptimo.


Fuente: Elaboración propia

Los modelos VAR generan muchos resultados, por lo que no es sencilla su


interpretación. En el cuadro 4 se resumen los estadísticos más relevantes. Los
valores de los coeficientes de determinación no son muy altos, pero hay que tener
en cuenta que los datos están en las tasas de crecimiento no en los niveles.

Cuadro 4. Resultados de las pruebas de exogeneidad (causalidad de Granger


usando la prueba de Wald) 

Ecuación de las exportaciones de productos de alta tecnología


R 2 =0.071
Ji- Valor-
Excluir G. L.
Cuadrado P
Exportaciones totales 1.035 3 0.792
Producción agregada real 0.607 3 0.895
Todos 1.493 6 0.961
Ecuación de exportaciones totales
R 2 =0.149
Ji- Valor-
Excluir G. L.
Cuadrado P
Exportación de productos de alta
8.846 3 0.031
tecnología
Producción agregada real 15.554 3 0.001
Todos 24.654 6 0.000
Ecuación de producción agregada real
R 2 =0,275
Ji- G. Valor-
Excluir
Cuadrado L.* P
Exportación de productos de alta
2.930 3 0.403
tecnología
Exportaciones totales 14.531 3 0.002
Todos 16.336 6 0.012

Notas: 269 observaciones incluidas; 1960-2013 periodo de estimación; *grados de


libertad.

Fuente: Elaboración propia

Las pruebas de exogeneidad (cuadro 4) arrojaron evidencia de que las variables


consideradas parecen definir bien el sistema. Se observa que las exportaciones de
alta tecnología es la variable más exógena del modelo, mientras que las
exportaciones totales es la más endógena. Además, se encuentra una relación
causal que va de las exportaciones de alta tecnología a las exportaciones totales.
Por otro lado, los resultados sugieren que existe una retroalimentación entre el PIB
y las ventas totales de mercancías en el exterior. Por último, no se encontró
evidencia de que las exportaciones de alta tecnología afecten directamente al PIB,
sino que sus efectos son a través de las exportaciones totales. Esta información
es utilizada para imponer las restricciones en las relaciones contemporáneas de
los residuos, para analizar las propiedades dinámicas del modelo.

6. Dinámica del modelo con una descomposición estructural

Para explorar la dinámica del modelo se utilizaron las funciones de impulso


respuesta y la descomposición de la varianza del error de predicción. Ambas
herramientas permiten evaluar los efectos de cambios inesperados en el sistema
sobre las variables que lo definen. Para identificar los choques en el modelo se
impuso la siguiente estructura contemporánea sobre los residuos de las tres
ecuaciones:

εXPORHT,t=μXPORHT,tεXPORHT,t=μXPORHT,t
εXPORTOT,t=γ21μXPORHT,t+γ22μPIB,t+μXPORTOT,t  εXPORTOT,t=γ21μXPOR
HT,t+γ22μPIB,t+μXPORTOT,t   (2)
εPIB, t=γ31μXTOT,t+μPIB,tεPIB, t=γ31μXTOT,t+μPIB,t

Donde: XPORHT representa las exportaciones de productos intensivos en


tecnología, XPORTOT las exportaciones totales y PIB ya ha sido definido. Los γ's
son parametros, ЄJt es el residuo de la ecuación de la variable J, μ Jt es el impulso
estructural que surge después de la transformación y los γ’s son parámetros. Esta
identificación implica que: i) las exportaciones totales es la variable más
endógena, se afecta por las otras dos variables del sistema; ii) las exportaciones
de alta tecnología es la variable más exógena y iii) el PIB depende de las
exportaciones totales. Los resultados de las pruebas de causalidad reseñadas en
la sección anterior fue la base utilizada para imponer dichas restricciones. El
sistema está completamente identificado.

Las gráfica 1 contiene las respuestas dinámicas de las exportaciones totales y el


producto interno bruto ante aumentos inesperados en las tres variables del
modelo.3 Como las exportaciones de alta tecnología es la variable más exógena
del sistema, no se evalúan los efectos de las demás variables sobre su tendencia
de largo plazo. Se puede observar, en los paneles superiores de esa gráfica, que
las ventas totales al resto del mundo se incrementan como resultado de alzas no
anticipadas en las exportaciones de productos con alto contenido tecnológico. Sin
embargo, los impactos de las perturbaciones del PIB sobre las exportaciones
totales son negativos. Así que, incrementos en la producción agregada real no
anticipados generan reducciones en las exportaciones totales. Este es un
resultado inesperado y puede implicar que incrementos no anticipados en el PIB
no se transfieren a las exportaciones. Podría pensarse que el nivel de las ventas al
exterior es planificado por las empresas, por lo que forman parte del componente
predecible o esperado de la producción agregada no de sus innovaciones.
Gráfica 1. Funciones de Impulso-Respuesta y Bandas de Error de 95% 

Por último, se puede apreciar en los paneles inferiores de la gráfica que el PIB
aumenta inicialmente ante impulsos positivos en las exportaciones intensivas en la
investigación y desarrollo pero, al cabo del tiempo, sufre reducciones. Si las
exportaciones de ese tipo de bien provinieran de la inversión extranjera directa
implicaría que la IED no genera crecimientos persistentes en la actividad
económica, sino sólo en el corto plazo. Esto significaría que economías que
reciben ese tipo de capital externo podrían ser inestables. Por otro lado, las tasas
de crecimiento del PIB real se incrementan como respuesta a innovaciones
positivas en las exportaciones totales. El nivel de las exportaciones, como se
discutió en la sección 3, puede ser un indicador de productividad, por lo que sus
efectos sobre el PIB real no son sorprendentes.

El cuadro 5 presenta la proporción de la varianza del error de predicción explicada


por perturbaciones en cada una de las variables del sistema. Se puede apreciar
que, a corto plazo, los choques en las exportaciones de bienes de alta tecnología
no son responsables de un porcentaje alto de las desviaciones de la serie de
exportaciones totales de su trayectoria de largo plazo: sólo explican alrededor de
1.8% de las mismas. En el caso del PIB, las exportaciones de productos de alta
tecnología explican cerca de 1.4% de su varianza de error de predicción, mientras
que a las exportaciones totales se les puede atribuir como máximo 17% de esa
medida de dispersión. Por tanto, no existe evidencia robusta de la importancia de
las exportaciones como promotoras del crecimiento económico en los países de la
región de América estudiada en este trabajo.

Cuadro 5. Descomposición de la varianza del error de predicción (porcentaje


explicado por cada fuente de las perturbaciones) 

Exportaciones totales
Impulsos en:
Horizont Exportaciones de alta Exportaciones PIB
e tecnología totales real
1 1.818 83.426 14.756
2 1.751 83.105 15.143
5 5.246 79.392 15.362
10 5.868 78.730 15.401
PIB real
Impulsos en:
Horizont
e Exportaciones de alta Exportaciones PIB
tecnología totales real
1 0.053 9.421 90.373
2 0.196 15.615 84.189
5 1.365 16.770 81.865
Exportaciones totales
10 1.396 16.810 81.794

Fuente: Elaboración propia

7. CONCLUSIONES

La importancia de las exportaciones para fomentar el crecimiento de las


economías en vías de desarrollo se ha estudiado desde mediados del siglo veinte.
En la literatura sobre la relación entre las exportaciones y la producción agregada
real se ha encontrado, en términos generales, una correlación positiva entre
indicadores de esas dos variables. El proceso de globalización que ha llevado a la
formación de bloques comerciales entre distintos países y la reducción de las
barreras al comercio exterior le añade una nueva dimensión a ese debate. En este
trabajo se realizó un estudio econométrico sobre el tema y se examinó si el tipo de
mercancía que se exporta (intensiva en tecnología o de otro tipo) es relevante
para ese análisis. Las estimaciones se realizaron con datos de 17 países de
Latinoamérica y el Caribe.

En la investigación se estimó un modelo PVAR compuesto por las tres variables


mencionadas. Este se estimó por MCO utilizando variables binarias para modelar
los elementos idiosincráticos de los países. En la estimación no se encontró
evidencia de una relación clara de causalidad entre las exportaciones y la
producción agregada real, sino retroalimentación entre esas series económicas.
Sin embargo, se observó una relación unidireccional, aunque débil, de las
exportaciones de alta tecnología a la producción agregada. La función de
descomposición de la varianza del error de predicción tampoco reveló que a los
impulsos de las series de exportaciones se les pueda atribuir una proporción
significativa de las desviaciones del PIB real en su tendencia de crecimiento. Por
consiguiente, se concluye que los datos examinados no permiten aseverar que las
exportaciones han sido el motor principal que mueve la actividad económica en los
países de América Latina y el Caribe examinados.

AGRADECIMIENTOS

Este trabajo se realizó en sustitución parcial de tareas docentes; investigación


otorgada por el Colegio de Ciencias Sociales de la universidad. El autor agradece
a Iván E. Ramírez por su apoyo como asistente de investigación y los comentarios
de dos árbitros anónimos.

INTRODUCCIÓN

En una conferencia de prensa, el reciente premio Nobel de Economía, Profesor


Vernon L. Smith (George Mason University, Fairfax, VA, USA), expresó su opinión
sobre la importancia de la globalización y los negocios internacionales así: "Quien
no hace negocios no consigue dinero, porque la forma de incrementar las divisas
un país es a través del intercambio internacional de productos o servicios".

Sobre un tema similar, muchas veces hemos oído decir que los países que
exportan más les va mejor; sin embargo esta afirmación no se ha visto confirmada
utilizando términos mensurables o numéricos. A través de este estudio, hemos
querido analizar cómo el incremento en las exportaciones mejora la calidad de
vida de los habitantes de un país. Sin embargo, el término de "mejoría en la
calidad de vida" o bienestar de la población está rodeado de muchas
controversias. Los autores de este documento han decidido interpretar este
término como el bienestar económico de las personas y de la sociedad, definidos
dentro de los términos de distribución de ingresos, riqueza y empleo.

Para evaluar estos términos, se han analizado datos macroeconómicos de varios


países en diferentes continentes, tomando una muestra representativa aleatoria de
los mismos. Esta muestra una vez definida fue comparada con las bases
estadísticas obtenidas, con el propósito de podernos asegurar que existe un
soporte numérico confiable y suficiente de los datos socioeconómicos de dichos
países. En caso de no poder encontrar este soporte, el país fue sustituído en la
muestra por otro de características macroeconómicas muy similares, en el mismo
continente.

Originalmente considerábamos que el índice Gini podría suministrar información


sobre el efecto que tiene el comercio internacional de los países en el ingreso de
las personas. El índice Gini es una medida de la desigualdad de ingresos o
recursos de una población. Está basado en la noción estadística, conocida en la
literatura como la diferencia promedio de una población, y su escala varía de cero
a uno, siendo cero el índice que representa no-desigualdad y uno el índice con el
mayor grado de desigualdad.

Desafortunadamente el índice Gini no es calculado anualmente para todos los


países y la disparidad que se encuentra en las bases de datos internacionales no
hace posible una comparación con validez estadística.

ANTECEDENTES

Existen antecedentes científicos sobre el tema, como es el estudio realizado por


Chakrabarti en 2000. En una muestra desarrollada con 73 países, este
investigador encontró que el comercio reduce las desigualdades existentes entre
las diferentes clases sociales.1

Así mismo, en un artículo sobre comercio: "Disparidad en los ingresos y pobreza",


de Hakan Nordstrom, establece que los países que desarrollan comercios
bilaterales empiezan también a desarrollar más rápidamente una convergencia
entre sus ingresos, situación que no se presenta si no existen estos intercambios
crecientes.2 Sin embargo, hay aún muchas controversias sobre el impacto que
tiene el comercio en la disminución de las desigualdades de ingresos de los
trabajadores en los distintos países. Wood (1994) atribuye casi las dos terceras
partes de las desigualdades salariales al comercio, mientras que Lawrence y
Slaughter (1993) argumentan que ninguna diferencia salarial puede ser explicada
por el comercio.3 Por otra parte, Bernard Wasow señala el caso del espectacular
crecimiento de las exportaciones de los países del sudeste asiático y su
consecuente desarrollo, tanto a nivel macro como a nivel micro, expresada como
la sustancial mejora de los ingresos de los habitantes en esa, anteriormente
conocida como pobre región.4

En relación con los términos de pobreza y comercio en general, Hakan Nordstrom


concluye lo siguiente: "Aunque no existe una relación biunívoca, entre comercio y
pobreza, las evidencias parecen demostrar que la liberalización del comercio
contribuye positivamente a aliviar el nivel de pobreza de los pueblos, ya que ello
permite a las personas aprovechar su potencial productivo, ayudar al crecimiento
económico, disminuir las intervenciones políticas arbitrarias y protegerse contra
adversos golpes económicos fuertes. Sin embargo, la mayoría de los acuerdos
para incentivar comercio internacional genera algunos perdedores (en el corto y
largo plazo) y de esa forma puede generarse pobreza en casos especiales. La
política de respuesta apropiada en estas circunstancias es la de solucionar estos
puntos específicos de conflicto facilitando algunos ajustes, más que el abandonar
por ese motivo los procesos de reformas comerciales".5

En referencia a los niveles de empleo, no hemos encontrado un índice que


relacione el nivel de empleo con el comercio internacional, sin embargo la teoría
clásica del comercio nos dice que el incremento en el comercio internacional
genera nuevas plazas de trabajo, y por otra parte hay unos efectos de corto plazo
en algunas personas que pierden sus puestos de trabajo pero que rápidamente se
reubican en los nuevos empleos generados por la misma actividad comercial. 6

En conclusión, como se ha determinado en varios estudios, se podría concluir de


esta investigación bibliográfica que un aumento en el comercio internacional
puede reducir las desigualdades en ingresos dentro de las poblaciones de los
países, así mismo disminuye la pobreza en el largo plazo y parece tener muy
limitados efectos en el nivel de empleo. Por otra parte, podría surgir la pregunta de
cómo es afectado por el comercio internacional el bienestar de un país. La
respuesta a esta inquietud la hemos investigado a través de las variaciones de las
exportaciones por habitante, el Producto Interno Bruto (PIB) de los países y el
Índice de Desarrollo Humano (HDI). Las cifras de 1990 son comparadas con las
de 1998 para evaluar los cambios ocurridos. Es conveniente aclarar que algunos
de estos datos pueden estar afectados por eventos ocurridos dentro de los países
escogidos en el período escogido, tal es el caso por ejemplo, de Suráfrica, país
que antes de 1998 comprendía la llamada Área Común Aduanera Surafricana
(South African Common Customs Area, SACCA), la cual incluía Botswana,
Lesotho, Namibia, Suráfrica y Swazilandia. Sin embargo, los valores de
exportaciones de 1998 se refieren sólo a Suráfrica, excluyendo el comercio interno
de la SACCA,7 esta variación distorsiona las cifras de comercio internacional para
Suráfrica y hace de este país una muestra no representativa en nuestro estudio.

Las cifras de exportaciones fueron tomadas del International Monetary Fund´s


International Financial Statistics Yearbook, año 2001. Estas cifras corresponden a
las exportaciones de los diferentes países en términos FOB (free on board) y
expresadas en dólares de los Estados Unidos de Norteamérica.

EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO

El Índice de Desarrollo Humano (HDI) es un método sencillo y amigable para


evaluar el desarrollo de las personas en el ámbito local, nacional e internacional.
Es utilizado formalmente para estudiar tendencias, situaciones y brechas entre
grupos poblacionales, lo cual es de amplia utilidad en la formulación de políticas
de desarrollo de comunidades. El Índice de Desarrollo Humano (HDI) fue
elaborado por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (United Nations
Development Programme) en 1990 y es incluido anualmente en sus reportes de
desarrollo humano. El Índice de Desarrollo Humano (HDI) mide el desarrollo
promedio alcanzado por un país en el logro de las metas primarias
humanas.8 Este índice evalúa las condiciones promedias de vida de los habitantes
de un país. En el HDI se incluye la expectativa de vida existente en ese país, el
acceso al conocimiento y los estándares básicos de vida, suministrando con esa
combinación un índice global del grado de bienestar. La longevidad es
considerada como la esperanza de vida; el conocimiento es medido como una
combinación del índice de alfabetismo (dos tercios de su valor) y los años
promedio de escolaridad de su población (un tercio del valor). Finalmente, el
estándar de vida es medido como el poder de compra, basado en el PIB per cápita
real, ajustado por el costo de vida local, que se conoce como paridad del poder de
compra (purchasing power parity, o PPP). El HDI establece, entonces, un máximo
y un mínimo para cada una de estas dimensiones. Cada país, de acuerdo con sus
logros en estos valores que considera el HDI recibe entonces un valor relativo en
una escala que va de cero a uno. Es así como la escala mínima en conocimiento
es 0% y la máxima es 100%. En un país donde este valor es del 75%, el HDI se
expresa como 0.75. En cuanto al índice de esperanza de vida o longevidad se
mide con un mínimo de 25 años y un máximo de 90 años. Así, el componente de
longevidad de un país donde la esperanza de vida son 55 años es de 0.55.
Finalmente, el estándar de vida es determinado por el ingreso. En este caso el
ingreso mínimo es definido como $100 (purchasing power parity, o PPP), y el
máximo es $40.000 (PPP). Los valores así obtenidos para las tres dimensiones
consideradas son promediados para obtener un índice total.

MUESTRA

Con el propósito de tener una muestra lo más representativa posible se


escogieron países desarrollados, en vías de desarrollo y emergentes de los
diferentes continentes. Sin embargo, como lo mencionamos al principio, la
inclusión de los diferentes países estaba condicionada a la disponibilidad de datos
estadísticos suficientes y válidos. Una vez definida la muestra, los países fueron
ordenados de mayor a menor de acuerdo con sus exportaciones por habitante. Es
conveniente anotar que tanto en 1990 como en 1998 de la muestra escogida,
Irlanda ocupa el más alto lugar en exportaciones por habitante. Los países que
siguen en su orden son del continente europeo, posteriormente países
desarrollados del Asia y del Pacífico, seguidos por países emergentes de Asia y
Latinoamérica y finalmente los países africanos. El orden de estas naciones por
sus exportaciones por habitante en 1990 no muestra cambios dramáticos en el
cuadro estadístico ocho años más tarde (1998), sin embargo la cifra de
exportaciones por habitante sí varía significativamente, lo cual hace suponer que
los países de esta muestra variaron también notoriamente sus volúmenes de
exportaciones, pero esta variación ocurrió de manera proporcional a su población.

En promedio, podríamos decir que esta variación o incremento en las


exportaciones de bienes y servicios fue alrededor de un 30% superior en 1998
comparado con las exportaciones de 1990. Algunos países tuvieron incrementos
sustancialmente superiores, como es el caso de Irlanda, México y Tailandia (un
incremento del 157% en el caso de Irlanda). Otros, en cambio, crecieron a tasas
muy bajas, o el crecimiento poblacional en su país hace disminuír el índice por
habitante. Finalmente, algunos países presentaron cifras negativas o de
disminución en sus exportaciones por habitante. Entre este grupo se incluyen
Suráfrica, Bulgaria y Burundi.

Nuestra hipótesis formulada como título en este artículo establece que cuando los
países aumentan sus exportaciones les va mejor; de acuerdo con este supuesto,
si clasificamos los países en orden descendente de exportaciones por habitante,
entonces esta clasificación debería también corresponder a un ordenamiento de
mayor a menor en el Índice de Desarrollo Humano (HDI) y en el índice de
Producto Interno Bruto (PIB) por habitante. Así mismo, debemos encontrar que
ambos índices deben de decrecer a medida que los países exporten menos
(Ver Tablas 1 y 3).

Haciendo un análisis de correlación para confirmar la validez de los resultados


(Tablas 2 y 4), los valores de exportaciones por habitante y el Índice de Desarrollo
Humano (HDI) muestran que están positivamente correlacionados con un valor de
ρ = 70,31% en 1990 y de ρ =59,28% en 1998. También encontramos una
correlación positiva entre exportaciones por habitante y Producto Interno Bruto
(PIB) por habitante, los valores son ρ = 74,85% en 1990 y ρ =65,75% en 1998. Es
importante resaltar en nuestro análisis que algunos países que exportan menos
por habitante que otros tienen Índices de Desarrollo Humano (HDI) o Producto
Interno Bruto (PIB) por habitante mayores a otros que exportan más por habitante.
Tal es el caso por ejemplo de Japón que en 1990 muestra un alto Índice de
Desarrollo Humano: 0.904, y también el más alto índice de Producto Interno Bruto
por habitante, de la muestra de países seleccionada, equivalente a US $38.713,
sin embargo está clasificado en noveno lugar en la lista de exportaciones por
habitante. Esto permite confirmar que sería falsa una hipótesis que estableciera
que los países que exportan más tienen un mejor nivel de vida de sus ciudadanos,
comparando con otros países que exportan menos, cuando este bienestar se mide
por el Índice de Desarrollo Humano (HDI) y el ingreso per cápita.

Es muy importante destacar el hecho de que los países que incrementaron sus
exportaciones por habitante entre 1990 y 1998 también mejoraron la calidad de
vida de sus ciudadanos, como se puede apreciar por el incremento en el Índice de
Desarrollo Humano y al mismo tiempo se presentó un aumento en el ingreso per
cápita, como se muestra por la variación positiva que registra el Producto Interno
Bruto (PIB) por habitante. Por ejemplo, entre 1990 y 1998, Italia aumentó sus
exportaciones desde US $3.003,76 por habitante hasta US $4.272,30 y al mismo
tiempo se registra un incremento en el Índice de Desarrollo Humano (HDI) de
0,875 a 0,903 y del PIB por habitante de US $18.032 a US $19.574.

Son de gran interés también para nuestra investigación los países que muestran
una disminución en las exportaciones por habitante entre 1990 y 1998 para
evaluar qué sucede con sus índices HDI y PIB por habitante. De la muestra
seleccionada los países que presentan esta situación son: Suráfrica, Bulgaria y
Burundi. Sin embargo, la situación de Suráfrica por las circunstancias de cambios
internos en el período, como se explicó anteriormente, hace inválida su
evaluación. Pero los casos de Bulgaria y Burundi sí sirven para confirmar nuestra
hipótesis, ya que una disminución en sus exportaciones por habitante también
conlleva un menor Índice en el Desarrollo Humano (HDI) y al mismo tiempo una
disminución en sus ingresos per cápita.

Esta investigación nos muestra que aunque los países que exportan más que
otros, como lo muestran en la tabla Irlanda y Japón, no tienen de por sí un mejor
estándar de vida, un país internamente sí se beneficia con el bienestar de sus
ciudadanos al incrementar sus exportaciones por habitante. Un ejemplo de cómo
el incremento en las exportaciones trae beneficios internos para los países se
puede reflejar en el caso de Rusia, que sufrió económicamente, en una forma
significante con su crisis en agosto de 1998. Gracias a los ingresos obtenidos por
el incremento en sus exportaciones, principalmente petróleo, pudo mejorar
significativamente sus reservas y es así como a principios del 2001 el sistema
bancario se ha recuperado entre el 67 y el 80% a los niveles que existían antes de
la crisis.9 Otro buen ejemplo es la ciudad de Herat, el centro de negocios más
próspero de Afganistán. Al respecto, un oficial de las Naciones Unidas anotaba:
"Herat es el centro del dinero y los negocios, y la razón porque la gente en esta
ciudad tiene los mejores ingresos, ropas más elegantes, buen comercio y
teléfonos que funcionan es por el comercio fronterizo con Irán, aun en la época en
que Afganistán estuvo bajo el gobierno talibán". 10 Otro fenómeno se encuentra en
los países del norte de África, que muestran unas economías con crecimientos
muy bajos e incluso negativos. Una causa de esta pobre situación es su estrecho
portafolio de productos exportables y el limitado comercio bilateral existente entre
los países vecinos por el escaso poder de compra. 11 En conclusión, una activa
campaña en los países para incrementar las exportaciones mejora la calidad de
vida de sus ciudadanos.
CONCLUSIONES

El análisis de la anterior información permite concluir que los países que aumentan
sus exportaciones por habitante, muestran también un crecimiento en sus Índices
de Desarrollo Humano (HDI) y en el Producto Interno Bruto (PIB) por habitante.
Por el contrario, los países que disminuyen en un período sus exportaciones por
habitante muestran un deterioro en sus Índices de Desarrollo Humano (HDI) y
Producto Interno Bruto por habitante (PIB), lo cual significa un decrecimiento en la
calidad de vida de la población. Esto confirma la hipótesis propuesta por los
autores de esta investigación que a los países que aumentan sus exportaciones
les va mejor porque incrementan positivamente los índices económicos y sociales
de sus ciudadanos, lo cual está soportado por la evaluación de los
comportamientos de los Índices de Desarrollo Humano (HDI) y por el Producto
Interno Bruto (PIB) por habitante. Es conveniente aclarar, finalmente, que esta
mejora en los países es relativa a su condición previa y no se relaciona con la
situación de bienestar con otros países.

INVESTIGACIONES FUTURAS PROPUESTAS

Sobre este tema es importante proponer el desarrollo de futuras investigaciones


que incluyan comparaciones de exportaciones por habitante y exportaciones
nacionales totales contrastadas con índices socioeconómicos tales como
desempleo y/o pobreza. Sin embargo, debemos recalcar que tales análisis son
altamente dependientes de la disponibilidad de cifras sobre todo de países en
desarrollo donde sus fuentes muchas veces no están disponibles, son muy
antiguas o de dudosa procedencia. Pero, con una buena base estadística es
posible profundizar mucho más en este análisis por continentes o por regiones.
Otra interesante posibilidad es explorar el impacto de las importaciones en el
bienestar de los países y cómo esta forma de comercio afecta el bienestar de sus
ciudadanos, al fin y al cabo el comercio internacional tiene los dos frentes: el de
las exportaciones y el de las importaciones.

Crecen las exportaciones en Guatemala


En 2020 las exportaciones en Guatemala crecieron un 1,45% respecto al año
anterior. Las ventas al exterior representan el 14,57% de su PIB, un bajo
porcentaje comparado con el de otros países, que le sitúa en el puesto 131 de 191
países del ranking de exportaciones respecto al PIB.
Con una cifra de 10.126,6 millones de euros Guatemala ocupa el puesto número
83 en el ranking de países según el importe de sus exportaciones.
Este año hubo déficit en su Balanza comercial ya que, a pesar de que cayeran
las importaciones, fueron mayores que las exportaciones.
La tasa de cobertura (porcentaje de lo que se importa que puede pagarse con lo
que se exporta) fue del 63,54%.
Si miramos la evolución de las exportaciones en Guatemala en los últimos años se
observa que se han incrementado respecto a 2019, como ya hemos visto, al igual
que ocurre respecto a 2010 cuando fueron de 6.383,4 millones de euros, que
suponía un 18,99% de su PIB.
En esta página te mostramos la evolución del saldo de las exportaciones
Guatemala, haz clic en los siguientes links para ver la evolución de
las importaciones y de la Balanza comercial en Guatemala.
Puede interesarte ver un listado con las exportaciones de los 191 países que
publicamos en Exportaciones y ver toda la información económica de Guatemala
en Economía de Guatemala.

 Importaciones
 Balanza comercial

https://www.eltrimestreeconomico.com.mx/index.php/te/article/view/400/577

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