10 maneras poderosas para tener disciplina
Si eres de los que dice no tener fuerza de voluntad, estos consejos te ayudarán a lograr el
autocontrol.
1. Sé consiente de tus debilidades
Todos tenemos debilidades que tienen efectos particulares en nosotros. Pueden ir desde
pensar en la comida chatarra como papas fritas o galletas de chocolate, hasta la tecnología
con el uso de Facebook o la última aplicación de juegos que causan adicción.
Reconoce tus defectos sin importar cuáles son. A menudo, muchas personas intentan
pretender que no son vulnerables a algo o tratan de esconderlas. Ten claros tus defectos,
de lo contrario no podrás vencerlos hasta que los visualices.
2. Elimina las tentaciones
Como dice el refrán, "fuera de la vista, fuera de la mente". Puede parecerte tonto, pero
esta frase tiene un poderoso consejo. Es simple, elimina las tentaciones más grandes de tu
entorno, y tu disciplina mejorará en gran medida.
Si quieres comer más saludable, tira la comida chatarra a la basura. Si deseas mejorar tu
productividad en el trabajo, bloquea las notificaciones de redes sociales y pon en silencio
tu teléfono celular. Cuantas menos distracciones tengas, más enfocado estarás en lograr
tus metas. Prepárate para el éxito alejándote de las malas influencias.
3. Establece metas más claras y ten un plan de ejecución
Si quieres alcanzar el autocontrol, debes tener una visión clara de lo que esperas lograr.
También debes tener una idea clara de lo que el éxito significa para ti. Después de todo, si
no sabes hacia dónde vas, es fácil perderte o desviarte del camino.
Tener un plan claro marcará cada paso que debes dar para alcanzar tus metas. Averigua
quién eres en realidad y de qué estás hecho. Crea un mantra para mantenerte enfocado.
Las personas exitosas para mantenerse en el camino y establecer una meta clara utilizan
esta técnica.
4. Desarrolla autodisciplina
No nacemos con disciplina, este es un comportamiento que se va aprendiendo. Y, de la
misma forma que con cualquier otra habilidad que quieras dominar, requiere de una
práctica diaria y de repetitiva. Igual que ir al gimnasio, la fuerza de voluntad y la
autodisciplina requieren de mucho trabajo.
A medida que el tiempo pasa, puede ser cada vez más difícil mantener tu fuerza de
voluntad en jaque. Mientras más grande sea la tentación o la decisión, más difícil será
hacerles frente a otras tareas que también requieren del autocontrol. Por eso, trabaja diario
en la construcción de tu autodisciplina.
5. Crea hábitos simples
Ser disciplinado y trabajar para crear un nuevo hábito puede ser desalentador al principio,
especialmente si te enfocas en todo lo que tienes que hacer. Para que esta situación no te
haga sentir intimidado, no te compliques. Alcanza tu meta a través de pequeños pasos en
lugar de intentar cambiar todo al mismo tiempo, piensa en hacer una cosa de manera
consistente y con esa meta en la mente te dominarás.
Si estás tratando de ponerte en forma, empieza por trabajar 10 o 15 minutos al día. Si
estás intentando dormir mejor, empieza por irte a la cama 15 minutos antes cada noche. Si
quieres comer más saludable, comienza por preparar por las noches tu almuerzo del día
siguiente. Puedes agregar más objetivos a tu lista conforme te sientas listo.
6. Come sano y de manera regular
Esa sensación de irritabilidad que sientes cuando tienes hambre, es real y puede causar un
impacto importante en tu fuerza de voluntad. Se ha demostrado que a menudo la baja de
azúcar en la sangre, debilita la visión de las personas, y los transforma en alguien gruñón
y pesimista.
Cuando tienes hambre, la capacidad para poder concentrarte se daña y tu cerebro no tiene
un buen desempeño. Es probable que tu autocontrol se debilite en todos los aspectos,
incluyendo la dieta, el ejercicio, el trabajo y hasta tus relaciones. Así que, para mantenerte
en orden, aliméntate sano y regularmente.
7. Cambiar tu percepción acerca de la fuerza de voluntad
Según un estudio de la Universidad de Stanford, la cantidad de fuerza de voluntad que
tiene una persona está predeterminada por lo que concibe. Si crees que tienes poca fuerza
de voluntad, es probable que no superes esos límites. Si no te limitas, es probable que
alcances tus metas.
Es probable que nuestras ideas sobre la fuerza de voluntad y el autocontrol nos
determinen. Si logras eliminar esos obstáculos subconscientes y crees que puedes
conseguir lo que te propones, entonces te estarás dando el impulso adicional de
motivación que necesitas para cumplir tus metas.
8. Ten un plan B
Los psicólogos usan una técnica llamada "intención de implementación" para elevar la
fuerza de voluntad. Por un momento, imagina que intentas comer más sano, pero te
diriges a una fiesta en donde se servirá mucha comida. Es ahí cuando sabes que tienes que
lidiar con una situación difícil pero que resolverás.
Antes de partir, dile a tu mente que, en lugar de bucear en un plato de queso y galletas,
vas a beber un vaso de agua y te enfocaras en socializar. Llegar con un plan te ayudará a
prepararte mentalmente y a tener el control necesario para la situación. Ahorrarás energía
al no tener que tomar una decisión repentina basada en tus emociones.
9. Recompénsate
Piensa en algo que te emocione y recompénsate cuando logres tus metas. Justo como
cuando eras un pequeño y conseguías un premio por portarte bien. Pensar en algo que te
guste puede ser la motivación que necesitas para tener éxito.
Anticiparte tiene sus beneficios, te da un motivo por el cual obsesionarte y concentrarte,
ahora no estarás pensando nada más en lo que debes cambiar. Y cuando alcances tu meta,
encuentra una nueva recompensa para continuar avanzando.
10. Perdónate y avanza
Incluso con todas nuestras mejores intenciones y nuestros planes bien definidos, a veces
nos quedamos cerca de alcanzar nuestras metas. Esto suele pasar. Puedes tener altibajos,
grandes éxitos y fracasos lamentables. La clave es seguir avanzando.
Si tropiezas, reconoce lo que lo causó y sigue adelante. No te dejes envolver por la culpa,
la ira o la frustración, porque estas emociones solo te arrastrarán y van a impedir tu
progreso. Aprende de tus errores y perdónate. Retoma el juego y vuelve a enfocarte en tus
metas.
5 hábitos para mejorar la autodisciplina
Hábito # 1: Trázate metas y objetivos de menos a
más
Cuando se trabaja en pos de objetivos grandes, sin haber ejercitado la voluntad, se corre el
riesgo de fallar y con ello debilitar tu autodisciplina.
Por eso necesitas crearte el hábito de trazarte metas y objetivos a corto, mediano y largo
plazo. Que cada día puedas ir experimentando satisfacciones producto del logro de tales
metas y objetivos.
Esto provocará motivación y continuarás fortaleciendo tu autodisciplina.
Hábito # 2: Vigila tu equilibrio físico y mental
En segundo lugar, es importante que mantengas un equilibrio tanto a nivel físico como
mental. Recuerda que un cuerpo sano permite una mente sana.
Si no cuidas tu salud física no tendrás la fuerza para poder mantener y fortalecer tu
autodisciplina. Así que vigila tu bienestar físico y mental.
Asegúrate de tener una dieta alimenticia sana, y un reposo diario para tu mente.
Hábito # 3: Mantén tu motivación
La motivación es como el combustible de la autodisciplina. Una persona sin motivación se
hace presa fácil de la desesperanza, de la depresión e incluso de la ansiedad, y por lo tanto
su salud mental queda en riesgo.
A diario debes recordar qué es lo que te impulsa a continuar, a seguir adelante y mantener
un buen ritmo de vida.
Debes anclar tu actitud, tu comportamiento, tus pensamientos en un ideal, meta, logro o
esperanza que despierte y mantenga activa tu motivación, de esa forma no cederás ante los
obstáculos o situaciones que puedan amenazar tu estado de ánimo y salud mental.
Hábito # 4: Recompénsate por tus logros y
esfuerzos
La autodisciplina se construye, se alimenta. Para ello debes valorar cada logro que tienes, por
muy pequeño que te parezca.
Pero no solo se trata de valorar los logros, también tus esfuerzos. Aun cuando pienses que
no ha sido suficiente, recompénsate por el esfuerzo hecho.
Sin importar que los resultados hayan sido los esperados, debes hacerte consciente de tu
intento y felicitarte, premiarte, pues de esa forma tu autodisciplina se fortalecerá, y en un
próximo intento estarás dispuesto o dispuesta a intentarlo con más disciplina.
Hábito # 5: Evalúa tu desempeño
La autoevaluación debe ser un hábito constante en tu vida, solo así podrás ir incrementando
el nivel de autodisciplina.
Debes hacer un horario en el que incluyas un espacio de tiempo para evaluar tu desempeño,
y determinar qué necesitas mejorar, y en base a ello ajustar tu autodisciplina.