La Obsolescencia Programada
En primer lugar, algo importante destacado es qué es la obselescencia
programada, ésta a su vez es el deseo del consumidor de poseer algo un poco
más nuevo, antes de lo necesario.
En el documental se revela cómo la obsolescencia programada ha definido
nuestras vidas desde los años 20, cuando los fabricantes empezaron a acortar
la vida de los productos para aumentar las ventas. Diseñadores e ingenieros,
se vieron forzados a adoptar nuevos valores y objetivos (usar y tirar); terminas
de pagar algo y ya no sirve.
En 1895 fabricaron la bombilla, invento de Adolphe Chaillet. Inventó este
filamento para que durara encendida.
La fórmula para que durara encendida es un misterio para todos, y un secreto
mucho mayor es cómo y por qué este humilde producto, se convirtió en la
víctima de la Obsolescencia Programada.
En el año 1871, Tomás Edison crea una bombilla que duraba 1.500 horas.
Años más tarde algunos fabricantes hacían bombillas haciendo su vida útil a
2000 horas. Pero en 1924, los fabricantes de Estados Unidos la redujeron a
1000 horas.
En 1942, el gobierno americano demandó a General Electric y otros
fabricantes, acusándolos de competencia desleal, de fijar precios y de reducir
la vida útil de las bombillas.
En las décadas siguientes se postergaron nuevas bombillas, pero ninguna llegó
a comercializarse.
La Obsolescencia Programada surgió al mismo tiempo que la producción en
masa y la sociedad de consumo.
Bernard London, un prominente inverso y mobiliario, sugirió salir de la
Depresión, haciendo obligatoria la obsolescencia programada. En 1932,
explicaba en su informe «Finalización de la depresión a través de la
obsolescencia programada» un plan que consistía en planificar la
obsolescencia de los bienes de capital y de consumo en el momento de su
fabricación. Proponía está solución como una política continua, no como un
hecho aislado.
London establecía que todos los productos tuvieran una fecha de caducidad, y
cuando llegara ese momento, las personas debían devolver el producto, no
haciéndolo se sometían a pagar multas.
Era judío, ganó millones, participó en muchos proyectos a beneficio de todos,
pretendía maximizar esos beneficios.
En los años 50 Brooks Stevens sentó sus bases: “es el deseo del consumidor
de poseer una cosa un poco más nueva, un poco mejor y un poco antes de que
sea necesario”. Ya no se trataba de obligar al consumidor a cambiar de
tecnología, sino de seducirlo con nuevos diseños o pequeñas innovaciones.
Hoy en día, la Obsolescencia Programada, se enseña en las escuelas de
Diseño y de Ingeniería.
La ética ya no cuenta en un mundo empresarial dominado por un único
objetivo: “Compras frecuentes y repetidas”.
Finalmente, Marcus, un personaje de los principales por los que se
caracterizaba el documental, el cual quería encontrar la manera en que
funcionaba la vida útil de las impresoras, se da cuenta que los ingenieros
determinan la vida útil de las impresioras al diseñarlas, y lo consiguen
colocando un chip a la impresora.