Universidad Autónoma de Durango “Campus Laguna”.
Asignatura: Sesiones.
Tema: Mapa conceptual “Rabia”.
Docente:
Alumno: Luis Angel Camacho Cruz.
Grado: Semestre “V” sección “C”.
Gómez Palacio, Durango 13/09/2021
Rabia
La rabia es una zoonosis de etiología viral que cuando afecta al hombre le produce una encefalomielitis aguda, siempre mortal causada por un grupo de virus
ARN que utiliza mamíferos como reservorios. Ocupa el décimo lugar entre las enfermedades infecciosas mortales, casi 60.000 personas mueren cada año por
esta infección y el 95% de estas muertes se producen en Asia y en África, reflejando el escaso acceso a medidas de profilaxis. A nivel mundial, el 99% de
todos los casos de rabia humana se produce a través de la transmisión por perros, en los países donde se ha eliminado la rabia canina la transmisión se
produce fundamentalmente por murciélagos.
Etiología
El virus de la rabia pertenece al género Lyssavirus, familia Rhabdoviridae. Este género comprende siete serotipos, siendo el serotipo 1 el virus de la rabia
clásica. La rabia fue descrita por Aristóteles y por Celso, y no fue hasta 1885 cuando Pasteur consiguió la primera vacuna antirrábica, salvando al niño
Joseph Meister de una muerte segura tras sufrir múltiples mordeduras de un perro rabioso.
A pesar de la eficacia y la inocuidad del tratamiento actual, entre 35.000 y 50.000 personas mueren cada año de rabia debido a que no son tratadas. La
rabia ocupa el décimo lugar entre las enfermedades infecciosas mortales.
Diagnostico
El diagnóstico de la rabia puede realizarse en el hombre o en el animal mordedor es necesario
realizar el diagnóstico durante el período de incubación, circunstancia sólo posible en el animal
mordedor. Por ello, en el hombre tiene poco interés en el diagnóstico. No obstante, se puede
establecer directamente por la demostración del virus a partir de la saliva, esputo, exudados
traqueal y nasal, orina y LCR.
En otras ocasiones se pueden detectar antígenos virales, por inmunofluorescencia, en células
del epitelio corneal y piel de la herida. Finalmente, post mortem, el aislamiento, la investigación
de antígenos y la búsqueda de corpúsculos de Negri pueden realizarse en el tejido cerebral.
La detección de anticuerpos tiene poco interés en los casos de período de incubación corto. Si,
por el contrario, éste es largo, pueden aparecer anticuerpos en sangre y en el LCR al iniciarse el
cuadro clínico. Se detectan mediante reacciones de fijación del complemento,
inmunoflurescencia indirecta y pruebas de neutralización. Recientemente se han empleado
también las de inhibición de la fluorescencia y el test de reducción de placas.
Rabia
Cuadro clínico de rabia humana
Rabia clásica: en general asociada al genotipo 1 del virus, en ella se reconocen cinco etapas.
• Incubación: la duración de este período está vinculada con el tiempo que se requiere para la replicación viral en la puerta de entrada, por lo
tanto, las laceraciones o mordeduras profundas cerca de la cabeza o cuello, o en aquellas que el virus se inocula directamente en el tejido
nervioso, se asocian con períodos de incubación más cortos
• Pródromo: generalmente tiene dos a diez días de duración, comenzando una vez que el virus ha viajado desde el sistema nervioso periférico al
SNC. Se caracteriza por fiebre, cefalea, malestar general, irritabilidad, náuseas y vómitos. También se describen parestesias, dolor neuropático y
prurito en el sitio de inoculación.
• Fase neurológica aguda: cuando el virus comienza a replicarse en el SNC y luego se extiende a órganos y tejidos se progresa a la fase neurológica
aguda, caracterizada por la disfunción neurológica. Las principales características están relacionadas a la encéfalo-mielo-radiculitis y a la
disautonomía (hipersalivación, sudoración excesiva, piloerección, anomalías pupilares, inestabilidad hemodinámica y arritmias cardíacas,
priapismo y, rara vez, edema pulmonar neurogénico).
• Coma: esta etapa puede extenderse por cinco a catorce días y es el resultado de la progresión clínica tanto en las formas encefalíticas como
paralíticas y se asocia con insuficiencia multiorgánica e inestabilidad autonómica.
• Muerte: las causas de muerte son multifactoriales, pero fundamentalmente son secundarias a alteraciones cardiovasculares (insuficiencia
cardíaca, hipotensión, shock, arritmias) y respiratorias (hipoxemia y depresión respiratoria).
Tratamiento
Si se sospecha rabia iniciar el tratamiento inmediatamente para reducir al mínimo la cantidad de virus inoculados.
• Manejo de la herida. Limpiar profundamente con lo siguiente: jabón y agua por cinco minutos o cloróxido en dilución 1 en 20 o compuestos de amonio cuaternario
(cloruro de benzalconio al 1 a 4%) que inactivan a los virus.
• Aplicar desinfectante: a) Isodine o alcohol al 40-70%.
• No suturar ni aplicar vendaje compresivo.
• Administrar toxoide tetánico y/o antibiótico si es necesario.
• Inmunización pasiva con suero antirrábico:
a) Inmunoglobulina antirrábica humana: 20 unidades/Kg de peso, 50% infiltrado localmente en la herida, resto I.M. en glúteo
• Vacuna humana de células diploides (VHCD).
Enfoque preventivo
La estrategia más rentable de prevención de la rabia humana consiste en eliminar la rabia canina mediante la vacunación
de los animales -y en particular de los perros-, lo que ha reducido el número de casos de rabia tanto humana como
animal en varios países, y en especial en América Latina. La vacunación de al menos el 70% de los perros rompe el ciclo de
transmisión en estos animales y de ellos al ser humano. En el año 2000 se vacunaron 13.7 millones de perros en México, y
para 2012 se inmunizaron 17.7 millones de perros; todas las entidades están por arriba del 90% de su meta anual.
Bibliografía
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