La rueda operativa y el empresario – Los tiempos del negocio
La rueda operativa simplifica la visión de la
empresa dado que grafica todas las
funciones existentes en ella. Este gráfico no
depende del tamaño de la empresa dado
que, según éste, las únicas variaciones
serán las personas que ejecuten cada
función y su forma de desarrollo.
El empresario, ubicado en el centro de la
misma, tendrá por objetivo principal el
logro de la eficiencia lo cual sólo será
posible si él toma todas las decisiones
operativas necesarias para que la rueda
operativa nos e detenga y gire lo más rápido
posible.
Es decir, disminuyendo los tiempos del negocio, pero para ello es necesario conocer a priori, cuales
son los tiempos del mismo.
Es posible calcular los tiempos de un negocio, sumando el período que insume cada etapa.
Luego la minimización de la suma o tiempo total, depende de la optimización del tiempo que
insume cada etapa, para lo cual será necesario reformular el proceso de la misma.
Esta forma de organizar mecánicamente la empresa permanece en la forma de pensar de las
personas que la integran. Cuando las empresas se organizan apuntando sólo al objetivo de hacer que
la rueda operativa funcione se generan estructuras de reinos donde cada área se limita a cumplir el
objetivo específico para el cual fue creada. Es por ello que la rueda operativa no asegura la eficiencia
sin la instauración de estructura de redes que permita que las interrelaciones se profundicen y
desarrollen para que la organización funcione cada vez mejor bajo el criterio de que todas las áreas
deben cumplir con todos los objetivos. Las estructuras de redes deben estar preparadas para
adaptarse a los cambios permanentes asegurando la obtención de buenos resultados globales y no
sólo puntuales.
LA VISIÓN DE LA EMPRESA:
EL EMPRESARIO OPERATIVO VS EMPRESARIOESTRATÉGICO
Para este tema en particular, citaré un artículo del Ing. Santiago Antognolli (República Argentina,
2007) quien es director de SEA Consultores y especialista en PyMES en Sudamérica. Lo he escogido
para mi curso de “Fundamentos de Administración” de la Licenciatura en Administración y
Mercadotecnia, escolarizada y en Sistema abierto, debido a su actualidad y riqueza de conceptos, asi
como a su lenguaje claro, ideal para un aspirante a profesionista que recién se empieza a empapar
de esta carrera. Lo cito pues, íntegro el texto:
“Cómo desarrollar un pensamiento estratégico
Santiago Antognolli
Somos lo que hacemos día a día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito.
Aristóteles.
El saber mirar y actuar estratégicamente en una empresa es una habilidad que como el nadar ó
andar en bicicleta no se puede adquirir leyendo libros o artículos.
Hay que practicar, caerse, equivocarse y de repente uno sale andando o nadando sin saber
exactamente que cambió, pero dominando el tema. A veces necesitamos un tutor que nos vaya
sosteniendo la bicicleta hasta que hacemos ese click que nos cambia la perspectiva.
Por eso es tan difícil explicar, en teoría, la mejor forma de ser empresario y entonces aparecen
infinidad de métodos, leyes, sistemas y todos parecen ser correctos - de hecho lo son - y sin embargo
no siempre el aplicarlos arroja buenos resultados.
El problema es que cada empresa - como si fuera un individuo - tiene una forma de ser y de hacer
que es única e irrepetible y el generalizar con prácticas de gerenciamiento puede ser, muchas veces,
peligroso. Lo que es bueno para una empresa no lo es para todas.
Así el asegurar que todo el mundo tiene que realizar ejercicios físicos diariamente para mantenerse
en forma, puede ser peligroso para muchas personas.
Lo que si se puede asegurar es que hay que hacer ejercicios de acuerdo a su estructura física, su
estado de salud, su edad, su trabajo y sus objetivos de vida, y muchas veces lo mejor es no hacer
ningún ejercicio.
Lo mismo pasa con las organizaciones, cada una, de acuerdo a infinidad de variables (mercado,
tamaño, cultura, tecnología, coyuntura, etc.) exige prácticas distintas.
Así aparecieron prácticas de moda que resultaron exitosas en algunas empresas y fueron nefastas en
otras (rezising, downzising, tercerización, fusiones y adquisiciones, etc.), en todas se encontraron
explicaciones del fracaso después que este se produjo.
En mi opinión, lo ideal es tratar de entender cuál es la esencia del pensamiento estratégico y,
practicándolo, tratar de ejercerlo.
Cuando se entiende, y se ejerce, el pensamiento estratégico, se pueden encontrar muy rápidamente
cuales son las acciones necesarias para el éxito de cualquier organización.
Se perciben cuáles son las fuerzas que están actuando, que debilidades tiene la organización, que
acciones correctivas son urgentes y cuales a mediano plazo, como deberá cambiar en el futuro para
sobrevivir y si la organización es viable o no.
Voy a tratar de brindar, en sucesivos artículos, herramientas para que se puedan ir aplicando a fin
de desarrollar ese tipo de visión. Insistiendo siempre que la única forma de adquirir esa habilidad es
practicándola.
El primer paso es entender que la empresa y el empresario son parte de un sistema, que está
compuesto a su vez de varios sub-sistemas y que todos influyen sobre todos. Así una empresa
influye en el mercado en que se desenvuelve, brindando nuevos servicios o productos, y a su vez el
mercado influye sobre la empresa al ir madurando y exigiendo otro tipo de servicio/producto.
La coyuntura - o medio ambiente - influye sobre el mercado, en las crisis o etapas de crecimiento y
el mercado influye sobre la coyuntura si los habitantes de una región comienzan a consumir porque
tienen confianza en el futuro.
Quizás sirva para entender este concepto el explicar que el cuerpo humano es un sistema similar,
también esta compuesto por varios sub-sistemas (sistema respiratorio, digestivo, nervioso,
circulatorio, etc.) y que un cambio en uno de ellos influye en todo el resto. Así para interpretar un
síntoma, como un dolor de cabeza, hay que conocer cómo están funcionando cada uno de los sub-
sistemas. Todo el mundo entiende hoy en día que un dolor de cabeza puede ser consecuencia de
distintas causas fiebre, hígado, digestión, constipación, etc. Y, para complicar un poco más las cosas,
también puede ser consecuencia de un sub-sistema intangible como el psicológico, el stress puede
causar dolor de cabeza.
De la misma forma en el mundo empresario un síntoma (caída de ventas, rentabilidad, pérdida de
mercado, problemas constantes, calidad, etc.) puede tener varias causas. Esto va a depender de cada
empresa y del medio en el que desenvuelve.
Una representación gráfica posible del sistema empresa - empresario puede ser:
Vamos a comenzar a ver ahora las herramientas de interpretación de este sistema.
Intencionalmente coloco al empresario fuera de los límites del sistema porque, a pesar de formar
parte del todo, es imprescindible que él mismo, para entender cómo funciona, si lo mira como un
espectador.
Sobre lo único que el empresario tiene posibilidad de actuar es sobre la empresa, y de esa forma
hacer que esta actúe sobre el resto del sistema, o hacer las modificaciones necesarias para que esta
se adapte a los cambios del mercado y el entorno.
El problema más común entre los empresarios es situarse dentro de la empresa misma y desde allí
intentar sortear las dificultades, que, generalmente, son consecuencia de varias causas distintas.
Esto es lo que llamo Miopía Empresaria.
Los empresarios se centran en la empresa y, si bien es cierto que es sobre lo único que tienen
posibilidad de actuar, no tienen en cuenta el resto del sistema, por lo que muchas veces gastan un
montón de tiempo, esfuerzo y dinero modificando o mejorando el producto cuando en realidad
tienen problemas de distribución, de coyuntura económica, de coyuntura política, de clientes que
crecieron ó de segmentación elegida.
La única forma de pensar estratégicamente es visualizar y entender cómo funciona este sistema,
para ello voy a tratar de darles herramientas para estudiar a cada sub-sistema por separado, y a su
vez interpretar como interactúan entre sí.
Voy a tratar cada sub-sistema por separado para entenderlo, y luego, en cada uno tratar de explicar
cómo interactúa con el resto.
El empresario:
Voy a comenzar con el empresario ya que es el que con su accionar tiene mayor influencia sobre
todo el sistema. Si bien no tiene injerencia sobre el mercado ni sobre el entorno, si puede cambiar la
empresa para que se adapte al medio, que es el fin único de toda organización, sobrevivir.
El empresario es un individuo y, por definición, es un ser único. Cada uno tiene su propia forma de
encarar la vida y de hacer las cosas, sus propios paradigmas y su propia historia que influye en sus
acciones y decisiones.
Si bien no podemos generalizar en cuanto a comportamiento, si podemos decir que hay hábitos y
formas de hacer que son comunes a los empresarios exitosos.
Todos tenemos hábitos de conducta, de acuerdo a nuestra formación, historia, carácter, etc. Y la
única forma de erradicar hábitos incorrectos es reemplazarlos por nuevos hábitos, y estos tienen
una sola forma de ser adquiridos: practicándolos y ejerciéndolos.
Son esos hábitos:
Comenzar con un fin en mente.
Pro actividad.
Manejos del tiempo.
Pensar en ganar - ganar.
Centrarse en principios.
Comenzar con un fin en mente: para saber si vamos en la dirección correcta debemos saber hacia
dónde vamos. Debemos tener una visión de lo que queremos que sea nuestra vida.
Un ejercicio propuesto por S. Covey en "Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva" es:
Imagine que está conduciendo hacia un velatorio, al llegar toma conciencia de que es su propio
funeral y se sienta al fondo de la sala. Percibe que cada uno de los presente va a decir unas palabras
sobre lo que usted representó para ellos en su paso por esta vida. Así cada una de las personas que
tuvo contacto con usted va a hablar de ello.
Imagine que quiere que digan de usted su esposa/marido, sus hijos, sus padres, sus jefes, sus
empleados, sus proveedores, sus clientes, etc.
En cada uno de esos discursos usted tiene una guía de conducta, una forma de hacer cada cosa, un
patrón para cada decisión.
Esta visión es totalmente independiente de la visión de la empresa, es para usted como persona, la
visión de la empresa va a ser una de las consecuencias de su forma de pensar.
Si puede escriba cada uno de los discursos imaginados y téngalos presente de forma que el
cumplirlos se transforme en hábitos de conducta.
Pro actividad: Existen tres tipos de actitudes ante las cosas que nos pasan, la pasividad que es no
hacer nada, la reactividad que es reaccionar cuando pasa algo y la pro actividad que es hacer que las
cosas pasen.
Es condición indispensable para el éxito en la gestión empresarial actuar pro activamente.
Esta es la cualidad esencial que nos distingue de los demás miembros del reino animal. Es lo que
nos hace los arquitectos de nuestro propio destino. Nos da la libertad de escoger nuestra propia
respuesta a los estímulos del medio ambiente.
El ejercer este hábito junto con el primero de tener un fin en mente nos asegura la dirección y la
velocidad de crucero de nuestra vida.
Manejos del tiempo: las teorías modernas de dirección de empresas aseguran que hoy estamos
como estamos como consecuencia de las decisiones tomadas en el pasado, por lo que tenemos que
tomar hoy las decisiones correctas para forjar un futuro. Este hábito nos permite dar prioridad a lo
importante dejando de lado lo urgente. Y lo importante está fijado por nuestros objetivos.