DESARROLLO DE UNA PREDICA DEL ESTUDIANTE
Alumno: Luis Sangucho
TITULO: LA PARABOLA DE LA RED
TEMA: LA RED HECHADA EN EL MAR
PORCIÓN BÍBLICA: MATEO 13:47-50
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asimismo el reino de los cielos es semejante a una red que, echada al mar, recoge toda
clase de peces. 48 cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan y recogen lo bueno en
cestas y echan fuera lo malo. 49 así será al fin del mundo: saldrán los ángeles y apartarán
a los malos de entre los justos, 50 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el
crujir de dientes.
INTRODUCCIÓN
Esta parábola nos muestra el Reino de los Cielos como siendo una red de
evangelización que atrae a toda clase de personas.
Nos da una idea del propósito del Reino de los Cielos, de la extensión del reino de los
Cielos, y del Juicio del Reino de los Cielos.
Punto I El propósito del Reino de los Cielos
1. Atraer a las personas a Cristo (Hch. 1:8)
2. Un tiempo fijo para el Evangelio, durante el cual se cumplen los
designios de Dios (Is. 55:10,11)
Punto II La extensión del Reino de los Cielos
1. Toda clase de personas (Col. 3:11; Gá. 3:28; Ro. 10:12)
2. Buenos y malos (He. 10:38,39)
3. ¿Por qué entran inconversos en la red?
Falsas profesiones animadas por personas con demasiado celo, o un
celo sin comprensión.
Nada puede despertarlos: cuando desaparece su primer gozo llegan
a ser tan despreocupados y mundanos como antes, viviendo bajo el
imperio del pecado; pero puesto que han hecho una "profesión de
fe”, se les ha hecho pensar que son salvos, y reprimen los temores a
medida que surgen.
Es algo que hace daño a un número incontable de personas.
Punto III Juicio del Reino de los Cielos
1. Separación entre verdaderos cristianos e hipócritas. (Mt. 7:21ss)
2. Mientras tanto, no podemos juzgar los corazones (LA CIZAÑA)
3. El horno de fuego (Ap. 21:8; 20:15; 14:9-11)
Conclusión
Esto nos muestra la naturaleza del Reino de los Cielos. La pregunta que hay
que hacerse es: "¿Eres verdaderamente parte de este reino?"
Tenemos una gran red que echar, hay que echarla todos los días, hay que
llevar el evangelio todos los días, hay una gran recompensa.
Jesús quiere que todos puedan despertarse de esa apatía, y caminar con
convicción "prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en
Cristo Jesús"(Filipenses 3:14) y ser escogidos para una vida eterna en su reino
lleno de paz.