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Formación de la Tierra y Océanos

El documento describe la formación de la Tierra y los océanos. Explica que la Tierra se formó a partir de la colisión de planetesimales hace aproximadamente 4,600 millones de años. Con el tiempo, la diferenciación gravitatoria dio lugar a una estructura en capas con un núcleo de hierro en el centro y una corteza externa. Los océanos se formaron cuando los gases y el vapor de agua fueron expulsados desde el interior de la Tierra hacia la superficie, donde se condensaron.
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Formación de la Tierra y Océanos

El documento describe la formación de la Tierra y los océanos. Explica que la Tierra se formó a partir de la colisión de planetesimales hace aproximadamente 4,600 millones de años. Con el tiempo, la diferenciación gravitatoria dio lugar a una estructura en capas con un núcleo de hierro en el centro y una corteza externa. Los océanos se formaron cuando los gases y el vapor de agua fueron expulsados desde el interior de la Tierra hacia la superficie, donde se condensaron.
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“ Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión ”

FACULTAD DE INGENIERÍA PESQUERA


ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA PESQUERA

CURSO : OCEANOGRAFÍA
TEMA : “FORMACIÓN DE LA TIERRA Y
OCÉANOS“
DOCENTE : NAVARRO ROJAS, JUAN EDUARDO
ALUMNO : REYES LÓPEZ, DERRY JUNIOR
CICLO : V

202
HUACHO-
PERÚ

FORMACION DE LA TIERRA Y OCEANOS


Por lo que sabemos es el único hábitat con vida del Universo ¿Por qué? Que hace
nuestro planeta tan especial, las respuestas están ocultas en el remoto pasado de la
Tierra para hallarlas debemos de montarnos en el tiempo ver a los primeros humanos
que deambularon por la tierra desplazarnos de continentes en rumbo de colisión ,
enfrentarnos a dinosaurios asesinos, sumergirnos en océanos llenos de extrañas formas
de vida, sentir el frio gélido de las glaciaciones y experimentar la furia de ataques de
misiles cósmicos, debemos viajar al tiempo a alcanzar el nacimiento de la misma Tierra
entonces podremos reconstruir juntos las increíble historia de nuestro planeta y
descubrir porque todo esto, todos nosotros estamos aquí.

FORMACION DE LA TIERRA
La Tierra primigenia se formó por la colisión y fusión de fragmentos de rocas más
pequeños, de los denominados planetesimales. Por ello, los elementos de la Tierra
primigenia debían estar repartidos de un modo relativamente homogéneo, Pero esta
homogeneidad debió cambiar: la Tierra se fue calentando por causa de las
desintegraciones radiactivas, por la creciente presión en su interior y, además, por el
bombardeo de partículas provenientes del Universo. Esto llevó finalmente a la fusión
del hierro, que como elemento líquido más pesado se hundió en el centro de la tierra
primigenia y formó el núcleo terrestre. Tras el enfriamiento de la corteza terrestre
externa aparecieron los primeros continentes.

La corteza terrestre. Está formada por un 70% de superficie líquida y un 30% de tierra
firme. Su aspecto actual es el resultado provisional de alteraciones permanentes, de las
que se consideran responsables distintas fuerzas tanto de tipo interno (endógenas) como
externo (exógenas).

LA FORMACIÓN DEL SISTEMA SOLAR


La hipótesis actual sobre la formación del sistema solar es la hipótesis nebular. Según
esta hipótesis, hace unos 5 mil millones de años el sistema solar se formó a partir de una
nube molecular gigante, procedente de la explosión de una supernova que marcó la
muerte de una estrella gigante situada en el extremo de uno de los brazos de la Vía
Láctea. De esta forma, la onda de choque de esta supernova pudo haber desencadenado
la formación del Sol a través de la creación de regiones de sobre densidad en la
nebulosa circundante, causando el colapso gravitatorio de ellas. Por otra parte, la
explosión de la supernova inundaría el espacio circundante de los elementos, desde el
carbono al hierro, que encontramos en la composición de la Tierra y que solo se forman
en el interior de las estrellas.
ORIGEN DEL SISTEMA SOLAR
El principio del sistema planetario en donde la Tierra se circunscribe ha sido motivo de
numerosas hipótesis, toda vez que se trata de un tema cardinal para el entendimiento del
universo y la Tierra, en un sentido amplio.
Una de las primeras ideas que trataron de explicar el origen del Sistema Solar es la
hipótesis del encuentro, la cual dice que hace aproximadamente 4,600 millones de años,
una pequeña estrella pasó cerca del Sol; en consecuencia, el material de que estaban
hechas ambas estrellas comenzó a desprenderse en forma de gases calientes. Como el
material del Sol era más denso que el del otro cuerpo celeste, su material desprendido
conformó paulatinamente los planetas interiores, mientras que el de la estrella pequeña
también se fragmentó, pero constituyó los planetas exteriores del naciente Sistema
Solar.
FORMACIÓN DE LOS PLANETAS
La fuerza de la gravedad actúa sobre estos planetésimos provocando el impacto de unos
con otros, lo que favorece la constitución gradual de estructuras cada vez mayores que
evolucionaron y dieron lugar a embriones planetarios. En cada región del disco
comienza a dominar un solo gran protoplaneta, ya que los cuerpos más grandes
terminan atrayendo los fragmentos más pequeños, de forma que barren todos los que
van encontrando en su órbita al ir chocando con ellos. La aglomeración de estos cuerpos
mediante impactos sucesivos permitió más tarde la aparición de los planetas y satélites.
De esta forma se originan los planetas rocosos y, probablemente, los núcleos de los
planetas gaseosos.
FORMACIÓN DE LAS CAPAS DE LA TIERRA
La siguiente fase de formación consistiría en una diferenciación en distintas capas en el
cuerpo planetario. Podemos imaginar que la temperatura del planeta era del orden de
miles de grados centígrados debido a los choques y a la desintegración radiactiva de
algunos de los elementos que los componen. Debido a las altas temperaturas, se
produciría la fusión de los diferentes materiales que componían la Tierra primigenia y
se propiciaría una diferenciación gravitatoria de sus elementos químicos. De esta
manera se obtuvo una distribución concéntrica en función de la densidad de los
elementos constituyentes, así como por las afinidades que tenían estos para asociarse y
formar compuestos químicos estables. Es por ello que el hierro y el níquel se
desplazarían hacia el interior, mientras que el silicio, carbono, aluminio y calcio se
situarían en zonas más superficiales. Esta es la razón por la cual aparecen la corteza, el
manto y el núcleo. Envolviendo todo, quedó la atmósfera, formada por los elementos
volatilizados a causa de la gran temperatura, aunque se perdió gran parte de la atmósfera
por la debilidad del campo gravitatorio terrestre.

FORMACIÓN DE LA HIDROSFERA Y ATMÓSFERA


La última fase tuvo lugar después de formarse la corteza terrestre. La Tierra fue
sometida a una verdadera lluvia de objetos celeste de diversos tamaños que iban
añadiendo masa al conjunto formado inicialmente. Este proceso queda reflejado en la
formación de cráteres en su superficie, aunque en la Tierra ha desaparecido la mayor
parte debido a los procesos de erosión. Este proceso se va amortiguando a medida que
se van reduciendo los cuerpos capturables dentro del Sistema Solar. En ese momento
también se forman las capas fluidas del planeta. En principio se supone que no existen,
ya que, debido a las altas temperaturas, los elementos volátiles más ligeros, como el
hidrógeno y el helio, escaparon al espacio exterior. Al ir disminuyendo la temperatura,
los gases provenientes de las emisiones volcánicas o de meteoritos, como el agua,
dióxido de carbono, dióxido de azufre, se condensaron en la hidrosfera. El resto
formaría parte de la atmósfera primitiva, cuya composición era muy diferente de la
actual.
FORMACION DE LOS OCÉANOS

A principios del siglo XX se pensaba que la Tierra y los demás planetas estaban
formados de materia arrancada del Sol. Y circulaba la imagen de una Tierra en gradual
proceso de enfriamiento, desde la incandescencia hasta el rojo vivo, para pasar luego a
un calor moderado y finalmente al punto de ebullición del agua. Una vez enfriada lo
bastante para que el agua se condensase, el vapor de agua de la atmósfera caliente de la
Tierra pasó a estado líquido y empezó a llover, y llover, y llover y...
Al cabo de muchos años de esta increíble lluvia de agua hirviendo que saltaba y
bramaba al golpear el suelo caliente, las cuencas de la accidentada superficie del planeta
acabaron por enfriarse lo bastante como para retener el agua, llenarse y constituir así los
océanos.
Muy espectacular, pero absolutamente falso, podríamos casi asegurar.

Hoy día, los científicos están convencidos de que la Tierra y demás planetas no se
formaron a partir del Sol, sino a partir de partículas que se conglomeraron hacia la
misma época en que el Sol estaba gestándose. La Tierra nunca estuvo a la temperatura
del Sol, pero adquirió bastante calor gracias a la energía de colisión de todas las
partículas que la formaron. Tanto, que su masa, relativamente pequeña, no era capaz en
un principio de retener una atmósfera ni el vapor de agua.
O lo que es lo mismo, el cuerpo sólido de esta Tierra recién formada no tenía ni
atmósfera ni océanos. ¿De dónde vinieron entonces?
Desde luego había agua (y gases) combinada débilmente con las sustancias rocosas que
constituían la porción sólida del globo. A medida que esa porción sólida se fue
empaquetando de forma cada vez más compacta bajo el tirón de la gravedad, el interior
se fue haciendo cada vez más caliente. Los gases y el vapor de agua se vieron
expulsados de esa su anterior combinación con la roca y abandonaron la sustancia
sólida.
Las pompas gaseosas, al formarse y agruparse, conmocionaron a la joven Tierra con
enormes cataclismos, mientras que el calor liberado provocaba violentas erupciones
volcánicas. Durante muchísimos años no cayó ni una gota de agua líquida del cielo; era
más bien vapor de agua, que salía silbando de la corteza, para luego condensarse. Los
océanos se formaron desde arriba, no desde abajo.

¿Cómo se forman los mares u océanos?

La formación de mares y océanos en el planeta es un resultado indirecto de la


fragmentación de la corteza por los procesos de convección en el manto. Con el fin de
explicar este proceso, tomemos el ejemplo de la Placa Africana, en África del Este,
esquematizado en la imagen. Todo inicia con la presión ejercida por el magma (en color
rojo) para salir hacia la superficie. Esta presión causa, en primera instancia, el
debilitamiento de la corteza y posteriormente su fractura. Aunque la presión ejercida por
el magma tiene una dirección general vertical, se produce una fuerza horizontal a partir
del eje de máxima presión del magma que fragmenta la corteza terrestre. Como
resultado de esto, se forma una extensa fractura que se ensancha con el paso del tiempo.

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