República Bolivariana de Venezuela
Universidad nor-oriental privada ¨Gran Mariscal de Ayacucho¨
Facultad de Derecho
DERECHO DEL TRABAJO
U.G.M.A
PROFESOR: ESTUDIANTE:
RAMON HERRERA ANDRES DECENA (27.226.628)
Barcelona, Octubre de 20201
EL DERECHO DEL TRABAJO
Es un conjunto de precepto de orden público que regula las relaciones jurídicas
con que tienen por causa el trabajo por cuenta y bajo la dependencia ajenas, con
objeto de garantizar a quien lo ejecuta su pleno desarrollo como persona humana,
y a la comunidad la efectiva integración del individuo en el cuerpo social y la
regularización de los conflictos entre los sujetos de esas relaciones.
El sistema jurídico laboral tiene pues, un carácter tutelar del ser humano que para
vivir y desenvolverse a plenitud, necesita ejercer habitualmente en forma
subordinada o dependiente una ocupación remunerada, y su fin inmediato no es
otro que hacer posible el ejercicio de esa actividad profesional en condiciones que
garanticen la vida, la salud y un desarrollo físico normal, el descanso, la
instrucción y el perfeccionamiento profesional; las expansiones licitas, el
resguardo de la moral y de las buenas costumbres, y por último, el goce de ciertos
beneficio s económicos y sociales conceptuados indispensables para una vida
decorosa. Como fines ulteriores, el Derecho del Trabajo persigue la integración de
la persona que trabaja en el cuerpo social de la comunidad, para alcanzar con ello
su perfeccionamiento armónico, y la regularización de los medios violentos de
presión, reconocidos a los sujetos de la relación jurídica para la defensa de sus
intereses respectivos.
La actividad humana se interesa al Derecho del Trabajo tan solo en cuanto puede
constituirse en objeto de relaciones jurídicas entre sujetos coexistentes,
denominados patrono y trabajador, vinculados por un nexo que impone una
sujeción personal de quien trabaja. Esa actividad estudiada como objeto de la
obligación de trabajar, entraña no solo prestaciones de hacer, no hacer y de dar,
pues esta explica en casos determinados el deber de transferir el resultado del
trabajo a la persona del patrono
En su naturaleza podemos decir que el Derecho del Trabajo no puede ser
clasificado en ninguna rama tradicional del derecho, esta pues constituido por
reglas convergentes de Derecho Privado y Derecho Público, si bien la mayoría de
las pertenecientes al Derecho Privado pueden considerarse como reglas de orden
público, por expresa el interés general de la comunidad.
En su autonomía se puede decir a pesar de que su naturaleza nos diga que es
hibrido, este es autónomo debido a las siguientes razones:
a) Es un sistema homogéneo de reglas orientadas por un propósito tutelar del
trabajo, por cuenta y bajo dependencia ajena.
b) Por sus fuentes y métodos de interpretación propia
c) Por los órganos especiales encargados de su aplicación, tanto en lo
administrativo como lo judicial
El derecho del trabajo lo podemos interpretar como toda norma jurídica, de
carácter legal cuyo objetivo inmediato es, teniendo en vista el bien común, auxiliar
y satisfacer convenientemente las necesidades vitales y propias y de sus familias
a las personas físicas en cuanto son dependientes.
Principios constitucionales
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de, enuncia los
principios y metas del Estado Venezolano en relación con el trabajo. Declara el
derecho al trabajo de todo ciudadano, así como el deber de procurarle colocación
que le proporcione una subsistencia digna y decorosa, la irrenunciabilidad de los
derechos laborales, la duración máxima de la jornada diurna y nocturna, el
descanso semanal obligatorio y las vacaciones pagadas de conformidad con la
ley.
También tiene previsto en su art 91 la obtención de un salario suficiente, el cual
con las prestaciones sociales y los intereses de mora en su pago, declara deudas
de valor, a garantizar igual salario para igual trabajo, sin discriminación alguna, a
fijar la participación que debe corresponder a los trabajadores en los beneficios de
las empresas, y a proteger el salario y las prestaciones sociales.
Sujetos individuales en el Derecho del Trabajo
La persona que ejecuta personalmente obras o servicios de cualquier clase por
cuenta del patrono, por una remuneración es el trabajador.
Hay 2 especies de trabajadores: empleados y obreros, según que el predominio
del esfuerzo realizado por cuenta ajena sea, respectivamente intelectual o manual.
Cuando el obrero adquiere conocimientos prácticos por causa de la experiencia se
denomina obrero calificado.
Trabajadores de dirección, de confianza e inspección
En el art 37 de la LOTTT tenemos que: Se entiende por trabajador o trabajadora
de dirección el que interviene en la toma de decisiones u orientaciones de la
entidad de trabajo, así como el que tiene el carácter de representante del patrono
o patrona frente a otros trabajadores, trabajadoras o terceros, y puede sustituirlo o
sustituirlas, en todo o en parte, en sus funciones.
En la derogada Ley orgánica del trabajo en su art 45 establecía: “Se entiende por
trabajador de confianza aquel cuya labor implica el conocimiento personal de
secretos industriales o comerciales del patrono, o su participación en la
administración del negocio o en la supervisión de otros trabajadores”.
Aquí nos dice que todos los trabajadores de dirección son trabajadores de
confianza, pues el trabajador que “interviene en la toma de decisiones y
orientaciones de la empresa”, y puede sustituir al patrono en parte o todas sus
funciones, ha de estar, necesariamente en conocimiento personal de secretos
industriales o comerciales del patrono y participa en la administración del negocio,
de igual modo dado que el trabajador de dirección tiene el carácter de
representante del patrono frente a otros trabajadores, su función implica la de
supervisión de esos mismos trabajadores, propia de los trabajadores de confianza.
El Patrono
Artículo 40: Se entiende por patrono o patrona, toda persona natural o jurídica que
tenga bajo su dependencia a uno o más trabajadores o trabajadoras, en virtud de
una relación laboral en el proceso social de trabajo.
El señalamiento del patrono persigue un objetivo categórico, que no es otro que
mostrar con claridad la persona natural o jurídica responsable de las cargas y
obligaciones que tal condición entraña.
El logro del indicado objetivo implica, pues la necesidad de distinguir sin equivoco
entre todas las personas que en el seno de la empresa ejercen simultáneamente
facultades de dirección y de mando sobre el trabajador; y también entre quienes
contratan empleados y obreros para la ejecución de obras y servicios, y las
personas beneficiarias de estos.
Representante del patrono o de la patrona
Artículo 41: A los efectos de esta Ley, se considera representante del patrono o de
la patrona toda persona natural que en nombre y por cuenta de éste ejerza
funciones jerárquicas de dirección o administración o que lo represente ante
terceros o terceras.
En ello permite explicar que un jefe de personal, por ejemplo que ejecuta las
funciones propias de su contrato bajo las ordenes o instrucciones de su patrono,
se repute autorizado por este para enganchar trabajadores, fijar sus salarios, para
disciplinarlos e incluso despedirlos. También se explica que si no forma parte del
contrato del trabajo de ese mismo jefe de personal, la obligación de representar
administrativa o judicialmente a su patrono, ese trabajador carece de legitimación
para comparecer por su patrono en juicio, o en un procedimiento administrativo.
En estos casos se trata de que la ejecución del contrato de trabajo exige, para el
ejercicio de la representación el apoderamiento formal del trabajador por su
patrono: coexisten los contratos de representación y de trabajo.
Contrato individual del trabajo
Es aquel mediante el cual una persona física o trabajador pacta directamente sus
servicios por cuenta de un patrono o empresa, y con tal fin, a permanecer
personalmente a disposición de este, quien se obliga, a cambio, a mantener las
condiciones ambientales y de higiene y seguridad para garantizar ese trabajador
el bienestar, la salud y la vida y a pagarle el salario estipulado.
Lo que el patrono contrata no es, estrictamente, un servicio, una energía, un
esfuerzo, sino una persona física, para que lo desarrolle con su inteligencia, su
destreza, su capacidad profesional, y con no poca frecuencia su simpatía para
comunicarse y su sentido de responsabilidad.
El objeto del contrato individual del trabajo no es el trabajo como una fuerza inerte
susceptible de desprenderse del ser humano que lo ejecuta y de transferirse en
propiedad o de arrendarse como una cosa, sino el ser humano en su total
integridad (corpus et anima) ya que la prestación deseada por el patrono no es
propiamente la acción del hombre, sino el hombre mismo en acción. Ese poder de
disposición del patrono de toda la persona de su trabajador, correlativo al deber de
este de permanecer físicamente sujeto a ese poder durante un espacio de tiempo,
convierte el contrato individual de trabajo en el contrato presencial por excelencia.
El contrato de trabajo requiere para su existencia de consentimiento, objeto y
causa. Estas condiciones del contrato, en los que la jurisprudencia administrativa y
judicial ha cifrado la existencia de este tipo de vinculación,(prestación personal de
servicio, subordinación y salario) son tan solo el objeto y la causa del contrato de
trabajo, la prestación de servicios subordinada es el objeto de la obligación del
trabajador y a su vez la causa del pago del salario. Este es de su parte el objeto
de la obligación del patrono y la causa del trabajador.
El contrato de trabajo es una convención dirigida a realizar un do ut facias en el
que el deudor (trabajador), asume una obligación de hacer contra una prestación
del acreedor (patrono) consistente en un dar. Considerando a la inversa es decir,
visto desde el ángulo del patrono deudor, podría calificarse como un contrato de
cambio dirigido.
El contrato puede ser clasificado como:
a) Consensual: ya que perfecciona mediante el concurso de la voluntad de
ambas partes.
b) Bilateral: porque produce obligaciones a cargo de cada uno de los
contratantes, que deben ser cumplidas de buena fe y con la diligencia de un
buen padre de familia, o sea de una persona normal.
c) Oneroso: porque cada una de las partes trata de preocuparse una ventaja
equivalente a la que promete.
d) Conmutativo: por cuanto cada parte conoce y puede evaluar en el momento
de celebrarse el contrato y la ventaja que obtendrá de este.
Igual que los contratos sujetos al derecho común, el contrato de trabajo tiene por
efecto crear obligaciones entre las partes, entre patrono y trabajador la relación
obligatoria tiene fuerza de ley, ya que las estipulaciones del contrato engendran
deberes de comportamiento que cada celebrante está obligado a cumplir en la
forma pactada. por efecto del contrato de trabajo tanto patrono como el trabajador
asumen obligaciones y derechos correlativos e interdependientes, de cuyo
incumplimiento deriva una responsabilidad patrimonial.
Dada la naturaleza bilateral perfecta del contrato de trabajo, los sujetos de relación
obligatoria son simultáneamente acreedores y deudores de prestaciones
reciprocas, establecidas por el contrato o impuestas por la ley, es decir cada uno
de ellos simultáneamente deviene titular de derechos y obligaciones personales
que lo facultan para exigir de la otra una determinada conducta consistente en un
dar, un hacer o una abstención de contenido patrimonial directo o indirecto