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21

❝❞❡❢❣❤✐ ❝✐❥❦❧❣♠ ♥♦ ♣qrsq♦t✉q✈✇ ①②t✉③✈✈t♦✉③


④ ⑤t♣♥⑥♣t③⑦q ♥⑥ ⑧②♦t♣q⑨q①⑩③❶ ❷③ s③✈✉t♣ts③⑦q
♥⑥ ⑦t❸♥✈♥⑥✉♥♦ s✈q④♥♣✉q♦ r②♦t♣③⑨♥♦✇
CANDOMBE
✉③⑥✉q ♥⑥ ❹t❹q ♣qrq ❸q⑥q①✈③r③♦❶ ③♦⑩ ♣qrq ❷③
♣qrs②♥♦✉q r❺♦t♣③♦ s③✈③ r❻♦ ⑦♥ ②⑥③ ⑦q♣♥⑥③ ¡SALVE BALTASAR!
⑦♥ q❼✈③♦ ⑦♥ ✉♥③✉✈q❽ ❾♥♦⑦♥ ❿➀➀➁ t⑥❹♥♦✉t①③ La fiesta de reyes en el barrio sur
③♦s♥♣✉q♦ ✈♥⑨③✉t❹q♦ ③ ⑨③ ♣②⑨✉②✈③ ④ ⑨③ r❺♦t♣③ de Montevideo
③❸✈q②✈②①②③④③✇ ❷③❼t♥⑥⑦q s②❼⑨t♣③⑦q
③⑨ ✈♥♦s♥♣✉q✇ ♥⑥✉✈♥ q✉✈q♦➂

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20 1
2

I 19

Prólogo .................................................................9
Introducción..........................................................13
1. Las cofradías de negros libres y esclavos.............23
2. Salas de nación..................................................37
3. Primeras referencias a la fiesta............................65
4. La fiesta..............................................................73
5. La transformación de la fiesta.............................97
6. La fiesta hoy.......................................................119
Apéndice: Tecnicas de ejecución...........................153
Bibliografía y Fuentes..............................................159
18
Gustavo Goldman 3

CANDOMBE
¡SALVE BALTASAR!
La fiesta de reyes en el barrio sur
de Montevideo
NOTAS
4 I.S.B.N. 9974-7805-0-0 17
1. Museo Histórico Nacional. Museo Romántico. Colección Ayestarán.
2. Ayestarán, Lauro: “La Música en el Uruguay”. S.O.D.R.E.,
© De esta segunda edición, Gustavo Goldman, Montevideo 1953.
Diciembre 2003 Ayestarán, Lauro: “El Folklore Musical Uruguayo”,. Editorial Arca.
Montevideo 1967.
Ayestarán, Lauro: “Teoría y Práctica del Folklore”, Editorial Arca.
Goldman, Gustavo Montevideo 1968.
Candombe. Ayestarán, Lauro: “El Tamboril Afro-uruguayo”, en Boletín
Salve Baltasar. La fiesta de reyes en barrio sur de Montevideo. Interamericano de Música, Nº 68. Washington 1968.
3. Rossi, Vicente: “Cosas de Negros”. Librería Hachette S.A. Buenos
Aires 1958.
-1a. Edición -
4. Pereda Valdés, Ildefonso: Prólogo a “La Obra Afro-Uruguaya de
Montevideo: Perro Andaluz Ediciones, 2003 Ildenfoso Pereda Valdés”, de Paulo de Carvalho Neto Centro
164 p., 155 x 220 mm de Estudios Folklóricos del Uruguay. Montevideo
1955.
5. Apolant, Juan Alejandro: “Padrones olvidados de Montevideo del
S.XIX”, Imprenta Letras. Montevideo 1966.
Diseño gráfico, digitalización y retoque de imágenes: Rodolfo Fuentes 6. “El Ferro-carril”, 6.1.1883, “Fiesta de Reyes...Recuerdos de antaño”.
Fotografía: Nancy Urrutia

Carátula: Montaje de Rodolfo Fuentes sobre materiales gráficos propios y


fotografía de Fernando “Lobo” Núñez tomada por Nancy Urrutia.

Reproducción y procesamiento primaria de documentos: Antonio Díaz

Contacto: [email protected]

Printed in Uruguay - Impreso en Uruguay

Edición amparada por el Art. 79 de la ley 13.349


16 trajo un gran contingente de personas “extrañas” al barrio, Gustavo Goldman 5
aceleró y profundizó este proceso.

Sin embargo, la presencia de lo “negro” en el barrio,


sigue siendo una característica que se ha mantenido y ha
traspasado la frontera del color de piel.

Por estos motivos y por ser el Barrio Sur el barrio de


crianza del autor, es que ha sido elegido como objeto de
CANDOMBE
estudio, tratando de tener conciencia permanente de esta
implicancia, y barajando todo el tiempo un mirar hacia
¡SALVE BALTASAR!
La fiesta de reyes en el barrio sur
adentro - mirar hacia afuera.
de Montevideo

ACLARACION:
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✓✝ ☛✂✞ ☎✆✔✆☎✆✝✟✍✂✞ ✌✆ ☛✠✞ ✄✆☎✍✕✌✍✟✠✞✎ ✄☎✍✖✆☎✠ ✔✍✗✡☎✂ ✆☛
nombre del mismo, luego la fecha y finalmente el título del
artículo transcripto o del cual se extrajo la cita.

NOTA:
El presente trabajo mantiene la ortografía original en las
citas de documentos y artículos de prensa, la cual muchas
veces no coincide con la actual. 2003
6 El presente trabajo trata en particular de la fiesta de 15
Reyes en el Barrio Sur de Montevideo, barrio que fuera
siempre zona de concentración de la población negra,
donde se generaron hechos culturales relacionados con
lo “afro-montevideano”.

Actualmente limitado por las calles Rambla República


Argentina, Ejido, Canelones y Florida, en la época de la
colonia formaba parte de lo que se llamaba el “ejido” de la
ciudad, que era la faja de tierra “de mar a mar de ancho”,
comprendida entre los portones de la ciudadela y una línea
a distancia de “tiro de cañón”.

En 1772, según el “Padrón Aldecoa” de Montevideo, en


esa zona del Ejido, en 14 domicilios, de un total de 32, había
por lo menos un negro libre o un mulato, ya fuera en caracter
de titular, familiar del mismo, o “arrimado”, más los hijos que
figuran, que a su vez, también serían negros o mulatos.5

Es importante señalar, por otra parte, que los toques


de tambor se realizan también en otros barrios de la ciu-
dad y también en otras fechas. Se sale a tocar además
en los barrios Cordón, Palermo, Cerrito de la Victoria,
La Unión, Buceo, etc.

En una época, hasta el Barrio de los Pocitos, actual-


mente un barrio de residencia de las clases medias altas y
altas, fue un barrio de concentración de población negra:
“...hasta los Pocitos, campo de acción antiguo de los morenos,
especie de condado africano, se ha modificado, convirtiéndose
en la más espléndida estación balnearia de Sud América...” 6

Los constantes procesos de migración barrial en Mon-


tevideo debido fundamentalmente a problemas de vivienda,
generaron la dispersión de la población negra, hecho al cual
no escapó el Barrio Sur. La demolición del Conventillo Medio
Mundo, así como la construcción de torres de edificios que
14 esta investigación. La obra de cada uno de estos tres hombres 7
ha aportado a esta temática por distintas vertientes, y con
sus propias características.

Lauro Ayestarán, musicólogo de indiscutida importan-


cia en nuestro país, dejó inconcluso su trabajo con respecto A Camila y a Olga
a la música afrouruguaya. En el momento de su inesperada
muerte, Ayestarán estaba investigando al respecto; como lo
prueban la enorme cantidad de entrevistas y grabaciones de
campo que realizara, especialmente durante 1966.1

De todas maneras, los conceptos vertidos en “La Música Lonjas de Cuareim van por la acera
chico, repique, piano, la madera
en el Uruguay”, “El Folklore Musical Uruguayo”, “Teoría y
lonjas de Cuareim alma del viejo murallón
Práctica del Folklore” y “El Tamboril Afro-uruguayo”, cons- se enervan las manos del moreno bajo el farol
tituyen el marco teórico ineludible para cualquier trabajo de
investigación acerca de esta temática.2

Los otros dos autores mencionados, si bien aportan


una enorme y valiosa cantidad de datos, adolecen la falta de
documentación.

Un ejemplo claro de esto es el libro “Cosas de Negros”3 de


Vicente Rossi, autor relegado y muchas veces desautorizado,
en el cual aparecen datos y referencias sin mencionar fuentes
ni brindar documentación. Sin embargo lo que él plantea en
el capítuloulo “Los Candombes”, sobre el tema investigado
por nosotros, coincide en gran parte con las crónicas y do-
cumentos que hemos recogido directamente de la época.

En este sentido, resulta muy interesante el auto-descargo


que efectuó Ildefonso Pereda Valdés en la carta dirigida a Paulo
de Carvalho Neto, que prologa la obra de este último, “La Obra
Afro-uruguaya de Ildefonso Pereda Valdés”: (...) “La omisión de
citar las fuentes bibliográficas o documentales de tan valioso material
como manejé en 1937 - 1941, era la forma prejuiciada de encarar como
literato muchas veces, más que como científico, los temas que trataba”.4
8

Introducción

Cuando el calendario de la Iglesia Católica marca el 6


de enero como el día de Adoración de los Santos Reyes, en
algunos barrios de Montevideo, y en especial en el Barrio
Sur, tiene lugar actualmente un fenómeno social singular.
Se trata de un grupo de personas que se juntan especial-
mente ese día para tocar tamboriles (o tambores),o para
participar de este evento caminando o bailando junto a
quienes tocan. Este es el fenómeno que se define como
“llamada” de tambores.

Esta fiesta del 6 de enero tiene y tuvo, históricamente,


una importancia excepcional para los partícipes de la cultura
generada a partir de las migraciones forzadas de africanos
negros a lo que hoy es el Uruguay. Este trabajo trata de
ver, basado en los materiales bibliográficos existentes, y en
documentación que hemos encontrado recientemente, qué
pasó con esta fiesta a través de los años, cómo era la misma
en el siglo XIX, y cuáles fueron algunos de los hechos que
incidieron en su transformación.

Los trabajos de Lauro Ayestarán, Ildefonso Pereda Val-


dés y Vicente Rossi, constituyen el material de partida para
9

Prólogo

Cuando a fines de los años ochenta, comencé a inves-


tigar algunos aspectos relacionados con la cultura afromon-
tevideana no sospechaba que me iba a encontrar con un
corpus tan importante de documentación acerca de la fiesta
del día de reyes. Es así que comencé la búsqueda tomando
como referencia los trabajos publicados hasta el momento, en
los cuales se mencionaba el tema, y en el afán de comprobar
algunos datos le hinqué el diente a la prensa montevideana,
a los archivos de las iglesias, cementerios, por supuesto al
Archivo General de la Nación, y realicé varias entrevistas a
personas de edad de la comunidad negra de nuestra ciudad.

Luego de varios años de acumular polvo y alergias


decidí darle forma en un trabajo y publicarlo; esta decisión
-complicada para el investigador- marca el momento de
decir basta a la búsqueda documental sabiendo que quizá
muchos datos relevantes continúen escondidos. Pero en
fin, la ansiedad a veces gana y uno decide los límites de
su trabajo, que siempre es una interpretación de los datos
recogidos hasta ese momento.
10 En este libro que se reedita ahora, van a encontrar eso: 11
la búsqueda y la interpretación de un investigador acerca de Reitero mi agradecimiento a todas las personas que de
un tema específico como es la celebración de la fiesta del día alguna u otra manera colaboraron con el trabajo: concedien-
de reyes en el barrio sur de Montevideo. do entrevistas, trabajando honorariamente, leyendo intentos
previos, criticando, aconsejando, cediendo materiales va-
El paso del tiempo –ya son más de cinco años desde liosos, etc: Gustavo Dufau, Dante Turcatti, Julia Pura Los
la primera edición- y la continuación de mis trabajos de Santos, Pedro Ocampo, Coriún Aharonián, Daniel Maggiolo,
investigación acerca de otros aspectos de la cultura y la mú- Jorge Rissi, Emiliano Fernandez, Washington Reyes Abadie,
sica de la población afrodescendiente me llevaron a seguir Antonio Díaz, Marita Fornaro, Fernando «Lobo» Núñez,
encontrando documentación que aportó nuevos datos a mi Alberto Britos Serrat, Luis Ferreira.
interpretación anterior.
Agradezco profundamente a Daniel Vidart y Renzo Pi
Durante el año 1997 realicé un trabajo de investigación Ugarte quienes junto al entrañable y extrañado amigo Alberto
financiado por la CSIC (Comisión Sectorial de Investigación Britos Serrat presentaron la primera versión de este libro en
Científica de la Universidad de la República) acerca de la Mundo Afro.
fiesta de reyes en la época actual y en el cual abordé de un
modo más profundo aspectos musicales y sociales de esta La edición anteriormente publicada (1997) de este libro
manifestación. También logré, de algún modo, llenar un se hizo gracias al apoyo de la C.S.I.C (Comisión Sectorial de
hueco -o más bien precisar su ubicación- que en la anterior Investigación Científica de la Universidad de la República;
versión existió en cuanto a la continuidad de la fiesta luego del Fondo Capital de la Intendencia Municipal de Monte-
de cerradas las “Salas Africanas de Nación”, partiendo de video y del FONAM (Fondo Nacional de la Música); y al
entrevistas y de material de prensa posterior al manejado trabajo de Jorge Rodríguez Stark.
anteriormente. Parte de lo que fue ese trabajo sustituye en
esta versión del libro, el capítulo “La fiesta hoy”. Reitero esta vez mi agradecimiento a mi compañera
Olga Ferreira, quien corrigió, sugirió ideas y me ayudó en la
Por lo tanto el libro mantiene la separación en capítulos redacción de este trabajo; que de ser por mi afán de riguro-
como en la anterior edición, pero con algunos cambios: el último sidad en la investigación, aún estaría inédito.
capítulo, que a pesar de llamarse del mismo modo: La fiesta hoy,
contiene una serie de subtítulos que responden a la necesidad
de remarcar y separar distintos aspectos del estudio.

También he agregado algunos hallazgos nuevos en el


tratamiento del fenómeno “sociedades” o “clubes” de afro-
descendientes en el capítulo La transformación de la fiesta
que complejizan más esta temática que en la versión anterior
había encarado de un modo un tanto simplificador.
En nuestro trabajo, para designar estos lugares de reu- 23

1
46
nión de los africanos, utilizaremos el término “sala de nación”,
aunque éstos recibieron, además de ésta, otras denomina-
ciones a lo largo del período que estudiamos: “tambos”19,
“tangos”20, “sitios”21 y “candombes”.22

Los términos “candombe” y “tango” eran utilizados -en


general- con dos significados diferentes, aunque relacionados Las cofradías de negros libres y esclavos.
entre sí: en primer lugar, para designar los lugares de reunión,
y en segundo, para designar los bailes y músicas realizados
en los mismos, que en ocasiones se realizaban dentro de los
locales de reunión, y en otras fuera de éstos.

La palabra “sitio” creemos que era utilizada para designar


los lugares al aire libre que los esclavos utilizaban para sus
La costumbre de festejar el Día de Reyes por parte
danzas durante la colonia, como sinónimo de terreno dentro
de los esclavos negros fue muy común en la colonia en
de la ciudad, tal como aparecía en los padrones de la ciudad
toda América, así como la suposición de la existencia
y en los avisos de compra y venta del “Ajente de Negocios de
de un Rey Mago negro.
Campaña Manuel Correa”.23
Dice el Evangelio según San Mateo: “Cuando hubo
En el período que estudiamos, en lo referente a las sa-
nacido Jesús en Betlehem de Judea, en tiempo del rey Herodes,
las de nación, lo único que podríamos decir que permanece
unos magos del Oriente llegaron a Jerusalén, y preguntaron:
incambiado, es su existencia como tales, pero todo lo rela-
¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos
cionado con ellas -la ubicación de las mismas, sus fines, la
visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo.”1
acción de sus autoridades, el modo en que se las designaba,
el trato que recibían, etc., sufrió importantes variaciones, La Biblia no proporciona información acerca del nú-
teniendo importancia sustancial en estos procesos la relación mero de los magos, de su origen, de sus nombres, ni sobre
–compleja y asimétrica- que tuvo la población africana y luego su carácter de reyes. No se menciona tampoco ningún dato
afrodescendiente con la sociedad de la cual formaban parte. acerca de sus razas.

En cuanto a la ubicación de las salas, podemos establecer En un tratado atribuído a Béde (630†), llamado “Ex-
dos períodos. En un primer momento, estarían ubicadas, por cerptiones patrum”, aparecen los nombres tradicionales de
lo menos en su mayoría, dentro de los límites de la ciudad, los magos con una descripción física de los tres: “Melchor es
aparentemente sobre la costa sur. Encontramos crónicas que un viejo, él ofrece el oro al Señor como a un rey; Gaspar es jóven,
hablan de dos salas ubicadas dentro de lo que corresponde- él ofrece el incienso a Cristo como Dios; Baltasar, que es negro,
ría a intramuros de la vieja ciudad. En el año 1853, aún se aporta la mirra a Jesús para anunciar su muerte.”2
24 En nuestro país este supuesto rey mago sería Baltasar, 45
como en esta referencia pero la identidad de este rey negro “La sublevación de 1803 a que tuvo que hacer frente
cambia según el lugar: en Cuba, por ejemplo, sería Melchor. Bustamante y Guerra hizo que los sucesivos goberna-
Citaremos textualmente a Fernando Ortiz, un estudioso de dores ejerciesen especial vigilancia sobre las reuniones
la cultura afrocubana en su trabajo “La fiesta afrocubana del que solían tener los esclavos. Con el objeto de informarse
Día de Reyes”: fielmente sobre la naturaleza y desarrollo formal de las
mismas y poder tomar las providencias del caso, en
“Verbalmente se me ha dicho que los negros festejaban Marzo de 1805 Ruiz Huidobro ordenó que el “sargento
al Rey Mago Melchor, Santo que por ser al parecer de mayor interino” D. Juan Antonio Martínez se constitu-
su raza, habían adoptado como su patrono celestial. yese en la casa que aquellos tenían alquilada al efecto y
Algún fundamento pudiera tener esta opinión, te- de sus observaciones le informara “de las malas resultas
niendo en cuenta que aún hoy existen en Cuba varias que puedan tener tales juntas con lo demás que crea
asociaciones de negros bajo la advocación de dicho
conveniente sobre el particular”.16
santo, como la que lleva por título: “Congos Reales
del Santo Rey Melchor.”3
En respuesta a este pedido de informes, consignaba el
sargento interino D. Juan Antonio Martinez: “Que cada dia
Continúa diciendo el antes citado Fernando Ortiz:
de fiesta que se juntan cada negro o negra da dos reales, uno o
“El rey negro sólo comienza a aparecer en la histo- medio segun los fondos de cada uno, teniendo estos fondos para
ria en las imágenes del siglo XV, cuando los negros cuando algun amo se queria ausentar a su Patria, libertar al
africanos fueron de nuevo reintroducidos en gran esclavo siempre que fuese jefe y aunque no lo fuese...”17
número como esclavos en los pueblos cristianos, como
consecuencia de los descubrimientos y tropelías de los La aparición de una serie de documentos y manuscritos
cristianos de Europa contra los negros de Africa, a pertenecientes al Licenciado Jacinto Ventura de Molina, negro
quienes sometieron a servidumbre en gran número.”4 libre, quien hacia 1830 actuaba, aparentemente, como abogado
en problemas que concernían a los de su raza; aporta información
La llegada masiva de esclavos africanos negros a nuestro valiosísima con respecto a las salas de nación africanas.
país, alrededor de la mitad del siglo XVIII, planteó a la Iglesia
Católica, asociada al poder colonial, la tarea de evangelizarlos.5 Según cuenta de Molina, en cierto momento (la fecha
no se desprende con claridad en el análisis de sus complejos
Las Leyes de Indias obligaban a los negros, libres manuscritos), le hicieron una “proposición ynnoble y baxa: de
y esclavos a recibir la doctrina cristiana, no pudiendo ofrecerles 4000 ps por la rebolucion y levantamiento de los ectiopes
sus amos y empleadores ocuparlos en otros quehaceres congos quienes por su vibesa, locuacidad genérica sometieran los
en la hora establecida por el Prelado Eclesiástico para mas a todos los esclabos y gentes de su color...” “En el estallido de
el dictado de esas enseñanzas: ese suceso, el Juez Político con algunas ydeas, cargó á los negros
(pues Feliz lo era de color baxo) pero mas a los congos: destruyó
“...Mandamos que en cada uno de los pueblos de sus casas de bayles, y los persiguió quitandoles la licencia...” 18
Christiános de nuestras indias se señale por el Prelado
44 Más allá de que en un principio el poder imperante no hora determinada cada dia, en la cual se junten todos 25
viera en estas organizaciones un peligro para sus intereses, los Indios, Negros y Mulatos, así esclavos como libres,
no tardó en notar que tras una apariencia de simple nuclea- que hubiere dentro de los pueblos, á oir la Doctrina
miento para la diversión, estas Salas servían para la defensa Christiana, y provean de personas, que tengan cui-
por parte de los esclavos, de sus propios derechos. En cuanto dado de se la enseñar, y obliguen a todos los vecinos
el sistema colonial vio que estas organizaciones podían ir en de ellos á que envien sus Indios, Negros y Mulatos á
contra de sus intereses las combatió. la Doctrina, sin los impedir ni ocupar en otra cosa en
aquella hora, hasta que la hayan sabido, só la pena
La hipótesis más aceptada hasta ahora, en lo referente al que les pareciere. Y así mismo provean como los Indios,
objetivo de estas organizaciones, plantea a las salas de nación Negros y Mulatos que viven fuera de los pueblos ...”
como un lugar para la diversión, el baile, el esparcimiento. “...Y declaramos que los que han de ir á la doctrina
cada dia, son los Indios, Negros y Mulatos que sirven
Esta visión presenta caracteres simplistas y desvalorizantes. en las casas ordinariamente, sin salir al campo á tra-
De la interpretación de las crónicas y documentos que hemos bajar; y los que anduvieren al campo, los domingos y
recogido, así como de los hechos que consignaremos a conti- fiestas de guardar, y el tiempo que los han de ocupar
nuación, se puede deducir que, además de las actividades antes en esto ha de ser una hora y no mas, la qual sea la que
citadas, las “salas de nación” tenían como finalidad fundamental menos impida al servicio de sus amos.” 6
la defensa de los derechos de la comunidad que representaban.
Estas Leyes también reglamentaban la fundación de
Para evitar que se propagaran las ideas libertarias ema- “Cofradías, Juntas, Colegios ó Cabildos” de, entre otros, negros
nadas de la Revolución Francesa, la Real Cédula del 10 de y mulatos, estableciendo el control del poder colonial y la
noviembre de 1800 prohibía a los negros hacer “reuniones y Iglesia sobre estas organizaciones. Dice la Ley de Indias xxv
pronunciar discursos sediciosos”.14 Acerca de ésto dice Ricardo del 15 de mayo de 1600:
Caillet: “En ese mismo año de 1800 Montevideo notaba que el
crecido número de esclavos “introducidos de pocos años á esta par- “Ordenamos y mandamos, que en todas nuestras
te en estos dominios” y la influencia de otras causas accidentales Indias, Islas y Tierra firme del mar Océano, para
inspiraba en dicha clase “un espíritu de orgullo y sobervia” que fundar Cofradías, Juntas, Colegios ó Cabildos de
era debido al trato, comunicación y roce con los de su clase que Españoles, Indios, Negros, Mulatos ú otras personas
tripulaban las muchas embarcaciones francesas que por entonces de qualquier estado ó calidad, aunque sea para cosas
recorrían las aguas del plata.”15 y fines pios y espirituales, preceda licencia nuestra, y
autoridad del Prelado Eclesiástico, y habiendo hecho
El peligro que significaba el ejemplo de la revolución sus ordenanzas, y Estatutos, las presenten en nuestro
haitiana generó un aumento en las medidas de control sobre Real Consejo de las Indias, para que en él se vean, y
las organizaciones de africanos, pese a lo cual en 1803 se lleva provea lo que convenga, y entre tanto no puedan usar
a cabo una rebelión de esclavos; lo que significó a su vez más ni usen de ellas; y si se confirmaren ó aprobaren, no
vigilancia y represión. se puedan ni hacer Cabildo ni Ayuntamiento, sino
es estando presente alguno de nuestros Ministros
26 Reales, que por el Virey, Presidente ó Gobernador prójimos. Por otro lado no debemos olvidar que la mitad 43
fuere nombrado, y el prelado dela casa donde se de los esclavos llegados a Buenos Aires y Montevideo
juntaren.” 7 provenían del Brasil, lo cual entenebrece aún más el
brumoso panorama de su primitivo origen.”13
La utilización de santos negros fue un instrumento más
en el afán evangelizador, constituyéndose en elementos A todas estas dificultades, se suma el hecho, ya estudiado
aglutinantes en torno a los cuales se conformaban estas por varios autores, de que solía anotarse como lugar de origen
agrupaciones religiosas. En Montevideo, revistieron im- del esclavo, el lugar de embarque del mismo.
portancia en este sentido, San Baltasar y San Benito de
Palermo, ambos con sus correspondientes Cofradías -que Es de suponer que a pesar de estos posibles errores en la
funcionaban en la Iglesia Matriz y en la Iglesia de San designación en el origen de los esclavos, éstos serían capaces
Francisco, respectivamente-, de cuya existencia hemos de auto-reconocerse como pertenecientes a tal o cual grupo.
encontrado documentación. Este supuesto estaría en la base de su agrupamiento en salas
de nación: suponemos que los esclavos se reconocían y agru-
El documento manuscrito que hemos encontrado en paban de acuerdo a su verdadera nacionalidad.
el Archivo del Arzobispado de Montevideo, referente a la
fundación de la Cofradía del “Rey San Baltazar” “por negros Los esclavos tuvieron básicamente, dos formas de orga-
libres y esclavos” en la Iglesia Matriz en 1787, nos estaría in- nización: las cofradías, y las Salas de Nación. En cuanto a las
dicando que ya hacia esa fecha los negros en Montevideo se cofradías, como ya vimos, su fundación puede interpretarse
organizaban en torno a la devoción a ese santo.8 como una estrategia del sistema colonial para evangelizar a
los esclavos, y asegurar su explotación y control social. En
De este libro de la Cofradía pueden deducirse algunas este mismo sentido, las Leyes de Indias preveían también el
cosas: que en 1787 un grupo de negros libres y esclavos fun- derecho a las diversiones para los esclavos.
daron esta Cofradía en Montevideo en la Iglesia Matriz, con
la actuación de un Notario Eclesiástico, Don Josef Eusebio Es viable pensar que en la situación de restricción de
Gonzalez; que la Cofradía recolectaba dinero a través de pe- la libertad en que vivían los esclavos, éstos pudieron haber
didores, el cual era entregado todos los meses y era utilizado aprovechado los vacíos que dejaban esas disposiciones, para
en “Gastos para el Santo”. Por otra parte, figuran resultados crear sus propias organizaciones, que también tenían un cariz
de elecciones que se efectuaron en la Cofradía en 1795, de religioso, a la vez que de distensión y entretenimiento.
donde surgiría un “hermano maior”, un “hermano segundo”,
y un “hermano tercero”, y los “demás hermanos que siguen”, A diferencia del caso de las cofradías, para las salas de
todos ellos hombres. Nación, no estaba previsto su control en forma orgánica por
parte del poder colonial; eran una institución organizada por
A partir de estos datos escuetos, surgen infinidad de los propios africanos. Aún así debían solicitar permisos, tanto
interrogantes: la fundación de esta Cofradía, ¿habrá sido a para establecer la organización como para las actividades que
iniciativa de los propios negros o a instancia de la Iglesia, realizaban.
que ponía su Notario Eclesiástico, su local y hasta la imagen
42 Transcribiremos a manera de ejemplo, parte del padrón 27
del año 1841 sobre los “habitantes de color” en el Cerro,
Departamento de Montevideo.

Nótese que figura un Manuel Río Grande, traído


probablemente de esa zona del Brasil, y que era además de
nacionalidad portuguesa. Figura también un Jose Mulato,
aparentemente criollo, pues no especifica nacionalidad.
Además del gran número de nacionalidades africanas, se
suma el hecho de los errores en sus registros, respecto a lo
cual comenta Daniel Vidart:

“En el caso uruguayo, si bien están claramente iden-


tificados los negros minas (sudaneses), mandingas
(guineo-sudaneses islamizados), congos, benguelas,
angolas y mozambiques (localizados en el área de las
lenguas y las culturas bantús), existe un largo catálogo
de nombres que deben ser purgados de su grafía impre-
cisa y, de paso, ubicarlos en el cuadro racial y cultural
consiguiente, dado que no se sabe si correspondían a
denominaciones tribales, comarcales o locales o si eran
producto de una errónea escritura derivada, a su vez,
de una incorrecta dicción -o audición- del originario
nombre africano. En estas condiciones figura una larga
lista de misteriosas naciones, tribus o comunidades,
según los registros consignados en los viejos padrones
montevideanos: auzas, barras, bertoches, bolos, ca-
mundas, casanches, folas, ganguelas, guisamas, luboras,
magises, manguelas, macholos, malembos, mungolos,
muremas, muzumbis, quizambes, rebolas, ubolos, etc.
Los ganguelas y los manguelas quizá provengan de una
deformación de benguelas, pero esta hipótesis no pasa
de ser una entre muchas: para restituir las cosas a sus
centros y los nombres a sus cabales denotaciones debe
investigarse a fondo, tanto en el hogar africano como Portada del
Libro 1ro. de la
en las residencias americanas de aquellos desventurados cofradía del Rey
San Baltasar.
Archivo de la
Curia del Arzobispado
de Montevideo
28 Nación, en los cuales ya había trabajado Lauro Ayetarán, 41
dan cuenta del gran número de “nacionalidades” a las que
pertenecían los esclavos. 11
1841
Padron Habitantes de color
Cerro
Departamento de Montevideo

Manuel Congo Fco. Mozambique


Antonio Angola Juan Banguela
Antonio Banguela Antonio Beni
Dionizio Mina Antonio Rebolo
Pedro Muncholo ??????? Mina [*]
???????? Mozambique [*] Antonio Calaban [o Calabari *]
Manuel Congo Cipriano Congo
???????? Mina [*] Juan Mozambique
?????? Casanche [*] Victorino Cabinda
Mathias Mozambique Paulo Angola
Antonio Caracú Thomaz Nagun
??????? Congo [*] Lariano Cabinda
Manuel Río Grande (portugués) Domingo Rebolo
Luis Monyolo Pedro Monyolo
Juan Mozambique Cypriano Angola
Luis Mozambique Fortunato Mozambique
Manuel Camindongo Jorge Congo
Jose Mina Jorge Mina
Antonio Mina Jose Mulato
Fco. Robolo Joaquin Angola
Manuel Muncholo Lorenzo Mozambique
Antonio Congo Bio Mina
Jose Banguela José Banguela
Jose Banguela Jose Mozambique
Jose Moncholo ????? Mozambique [*]12
Joaquin Cabinda
Jose Casanchi

(*) Los signos de interrogación indican dudas acerca de los nombres registrados,
debido a lo ilegible del original.
Primera página del Libro 1ro. de la
Archicofradía del Rey San Benito de
Palermo. Archivo de la Iglesia de San
Francisco
40 Día 12 - Isabel Polonia Ambrosia del Corazón de del Santo? El motivo de reunión de esta Cofradía, ¿sería 29
Jesús simplemente el de adoración a San Baltasar, o tendrían otras
Antonia Anacleta actividades? El dinero, ¿sería solamente para los “Gastos del
Bernardina Micaela Lorea Santo”, o para algo más? ¿Cómo se efectuarían las elecciones
Damasa negra (...) 8 que se mencionan, y para qué? ¿Cuáles eran las diferencias
entre el hermano maior, el segundo y el tercero, y entre éstos y
Al mes siguiente, el mismo periódico publicaba la los “demás hermanos que siguen”? ¿Qué función tendrían los
siguiente lista de matrimonios: miembros de la Cofradía en el conjunto de la sociedad afro-
montevideana? Solamente aparecen miembros masculinos;
Día 7 - D. Manuel Francos, con Da. Josefa ¿habría alguna mujer en la Cofradía?
Umaran
D. Lorenzo Latorre, con María Xamper Estas interrogantes, en parte, pueden ser contestadas
Eufrasio con Ramona (negros) por los datos que aporta la aparición de otro documento en
Domingo con Juana (negros) la Iglesia de San Francisco, referente a la constitución de la
Día 9 - D. Antonio Ramón Palmer, con Da. “Archicofradía de San Benito de Palermo” en 1773. 9
Secundina
Carolina Flores En primer término, la función de estas cofradías, como
Día 12 - Juan con María de la Cruz (negros) 9 ya lo hemos señalado, era la evangelización de los esclavos.

En el mismo ejemplar, bajo el título “Necrología”, entre “Por cuanto lo mas principal á qe. se debe atender,
otros fallecidos aparecía: es al culto divino, y provecho espiritual de nuestras
almas; por tanto se ordena y manda que todos los
Día 3 - Rosa Barbara (negra). 10 Domingos del año qe. legitimamente no estuvieren
impedidos se reze la Corona de Nra. S. en la Iglesia
Estas costumbres, a su vez, serían contemporáneas con con asistencia del Padre Capellan, á qn. si le pareciere
la de utilizar al lado del nombre de pila del esclavo, quizá explicara un punto de Doctrina Cristiana, pero el
a manera de apellido, su lugar de origen.Los padrones de Domingo del mes, que será el siguiente, despues de el
pobladores que se encuentran en el Archivo General de la de los Terceros estará obligado el P. Capellan despues
de rezar la estacion del SSmo. á hacer á los hermanos
una Platica espiritual...” 10

Cabe señalar que los miembros de estas cofradías


actuarían como factores multiplicadores en la tarea de
evangelización dentro del conjunto de la comunidad negra,
favoreciendo a su vez, el control social de la misma.Estas
cofradías se mantenían con el dinero recolectado y aportado
por sus miembros, para lo cual la organización era estricta.
30 “Mirando que la conservacion y aumento de Nrâ. Otra forma que los amos tenían de identificar a sus 39
Archicofradia pende en las Luminarias, y limosnas esclavos como propios, era instituyendo la costumbre de
que dan los Hermanos se ordena y manda, que todos que éstos utilizasen su apellido. “El Constitucional” del 8 de
los Hermanos y Hermanas denrâ. Archicofradia de enero de 1841, publicaba la siguiente Circular del Departamento
cualquier condicion qe. sean están obligados á dár de Policía:
cada mes medio Rl. de Luminaria, la que recibirá el
Procurador General, el que estará obligado á cobrarla “Relación de los negros esclavos que existen detenidos
todos los meses á los Hermanos. Pero la Limosna de en este Departamento
los asientos, que há de ser dos pesos la recibirá el Departamento de Policía
Mayordomo.”11
Esclavos Amos
Para asegurarse que los miembros de la cofradía entre- Manuel Sayago, de D. José Sayago
gasen el dinero, se recurría a la coerción, al miedo a no ser
Joaquín Antonio de Antonio L.
cristianamente sepultados.
Rivera
Feliz Olabe de José M.
“...todos los Hermanos que murieren haviendo pagado
los dos ps. de asiento, y cada mes los medios reales Olabe7
correpondientes de Luminarias seobliga la Archico-
fradía á enterrarlos, dandoles paño negro, ataud, Aunque, en nuestro país, en un principio, se utilizó
seis velas pa. el cuerpo, Pendon, Misa cantada con en las anotaciones referentes a bautismos, matrimonios y
vigilia, y sepultura en este Nro. Convento de N.P.S. defunciones de esclavos, el colocar sólo el nombre de pila,
Francisco, donde tiene la Archicofradia su entierro, especificando al lado la condición de negro. De esta manera,
dos Religiosos para acompañar, y la cera para la se diferenciaba claramente a los negros del resto de las per-
Comunidad en la Iglesia, pero si muriere debiendo las sonas. El diario “El Nacional” del 19 de diciembre de 1838
luminarias por lo menos dos años, no sea enterrado publica la siguiente lista:
hasta que pague lo que debiere...” 12
BAUTISMOS:
Se tenía previsto que en caso de real impedimento para Día 9 - Gerónimo Gregorio
realizar los aportes correspondientes, “con tal que conste que Cándido negro
fielmente pagó cuando pudo, o que por otro titulo haya hecho al- Angel Flor
gun bien notable, ó limosna á la dicha Cofradia, en tal caso Concepción Martina negra
le hará la Archicofradia el entierro como al que há pagado Félix del Corazón de Jesús
toda su vida...” 13 Margarita Cerveto
Cecilia de los Dolores negra
Estas cofradías, estaban organizadas de acuerdo a una Día 10 - Eduardo
pirámide jerárquica, en la cual cada miembro tenía asigna- Día 11 - José María negro adulto
das determinadas tareas, las cuales estaban previstas en un Martín negro
reglamento.
38 y rigurosa, pues entre los nativos de aquellas naciones existían Estaban separadas por sexo, nombrándose mediante 31
diferencias físicas, orgánicas y morales, que se tomaban bien en elecciones, autoridades para los hombres y autoridades para
cuenta en las transacciones.”2 las mujeres, dependiendo ambas de una autoridad común. En
el caso de la Cofradía de San Benito, esta autoridad máxima,
La identificación de los esclavos por naciones facili- era el Padre Capellán. 14
taba su control, ayudando a encontrarlos, por ejemplo, en
caso de fuga: “Del saladero de D. Joaquín Pereira Lima, en la Por debajo de esa autoridad máxima, seguía el puesto de
“Hermano Maior” en la Cofradía de San Baltazar 15 y el de “Ma-
Buena Moza, han fugado dos negros, hoy 31 de agosto, el uno se
yordomo Maior” o “Mayordoma Maior” en la de San Benito. 16
llama Tomé, de nación Mina, bastante alto y grueso, habla mal
el portugués y tiene la cara rayada como por lo regular todos de Entre las funciones de las cofradías, aparte del adoc-
dicha Nación...”3 trinamiento en la religión cristiana, estaba el de ayuda a los
hermanos de la cofradía que lo necesitasen, y el de asistir a
Otro aviso cuenta que ha huído “una negra llamada las procesiones religiosas que organizaban, por ejemplo otras
Catalina de Nacion Mosambique, alta, delgada, pies y mano cofradías el día de su santo. 17
chica, en el labio de arriba tiene un agujerito, cara rayada, ha
salido de su casa...”4 El día de la “fiesta del Santo”, revestía singular importan-
cia para las cofradías, tanto en el aspecto religioso como en
Es interesante observar la referencia a marcas físicas el económico. “Asi mismo se ordena qe. el Mayordomo señale
-quizá características tribales-, que deben distinguirse de las un Hermano que pida Limosna en la Puerta de la Iglesia todos
que se efectuaban a los esclavos con el hierro de marcar, “ca- los dias de fiesta, y otro hermano pa. que la pida en los mismos
rimbo”5, en terrible señal de propiedad. “AVISO.- Esta mañana dias por las Calles...” 18
se ha huido una negrita vosal, de edad como de 8 o 9 años, su
estatura baja y gorda, color fulo, el labio de arriba aujereado, tiene El Capítulo IV de la Ley XVIII de la Recopilación de
una rallita en la cara, una marca en el pecho derecho figurando Leyes de los Reynos de las Indias, establece para los esclavos,
el derecho a las diversiones para “los días de precepto”. “Con
un número 6; lleva vestido de sarasa celeste medio desteñido y
separación de sexos... simples y sencillas” y en presencia de los
zapatillas verdes,etc...”6
mayordomos.19

Aunque en el documento acerca de la Cofradía de San


Baltasar, no aparecen referencias a la fiesta del día del Santo,
en la prensa del siglo XIX existe abundante material que
prueba la importancia que ésta tenía.

“Fiesta Religiosa. Nos consta que el Sr. Cura de la


Matriz se ha prestado generosamente á hacer una
función el sábado próximo, en honor de los Santos
Reyes, y con el objeto de satisfacer los deseos de los
numerosos hijos de Africa.” 20
32 En el caso de la Archicofradía de San Benito, el material
sobre la fiesta de dicho santo, es abundante en el documento
de su constitución, y muestra el cuidado que debían poner
2 37

las mujeres de la cofradía en la “composición y adorno de la


Iglesia y Altar para el dia de la fiesta del Glorioso Sn. Benito...” 21

Por otra parte, señala la prensa: “SAN BENITO. Para el


día de ese santo nos aseguran que tendrá lugar una hermosa Salas de Nación
función a la que asistirán todas las negras y mulatas que residen
en Montevideo. Mas aun, nos dicen que estas últimas serán
presididas por uno de su color y agregan: hombre de mucha
capacidad y á quien cupo el alto honor de ser empleado por
D. José Justo deUrquiza.” 22

El programa previsto para la celebración de San Benito


de Palermo para los días comprendidos entre el sábado 8 y el
domingo 16 de junio de 1889 fue el siguiente: Los africanos eran clasificados por los esclavistas se-
gún su supuesto lugar de procedencia; habiendo llegado,
Parroquia de San Francisco. La Archicofradía de presumiblemente, a nuestro territorio africanos de distintas
San Benito de Palermo celebrará la fiesta anual á su nacionalidades. Existe en la prensa de la época, una enorme
Santo Patrono del modo siguiente: El Sábado 8 del cantidad de material donde se puede apreciar, por la insisten-
corriente, Vísperas solemnes á las 6 de la tarde y se cia en este punto, la importancia que para los amos tenía el
dará principio á la novena y continuará con su divina especificar, en las transacciones de esclavos, la nacionalidad
majestad manifiesta. de los mismos.
El Domingo 9 á las 8 de la mañana la Comunión Ge-
neral de los hermanos, á las 10 y media misa solemne “Se vende una negra llamada Isabel de nación Conga,
de pontifical por Monseñor Estrázulas y Lamas con sabe lavar, planchar, y cosinar muy bien sin vicios ni
panegírico que predicará el Presbítero Don Eusebio de enfermedades, en la cantidad de 385 pesos, el que la
León; en este día se dará principio a las 40 horas. Por quiera comprar puede verse con su amo que habita en
la noche después de la reserva se adorará la reliquia la calle de Sn. Ramón num. 46.”1
del Santo. En los dias Lunes y Mártes se expondrá
su divina Majestad á las 6 de la mañana y la misa Vicente Rossi, acertadamente, pero sin brindar do-
cantada será á las nueve. cumentación, anotaba estos mismos hechos: “Una misma
El Domingo 16 será la procesión á las 3 de la tarde. comarca africana podía comprender varios pueblos, tribus o
Se pide asistencia. reinos, que los traficantes titularon “naciones”, conservándoles su
El secretario 23 nombre local, africano, que era la etiqueta clasificadora necesaria
NOTAS
36
1.Sagrada Biblia, versión de Mons. Juan Straubinger, N.A.E.G. Ltda.
Del análisis comparativo de los documentos acerca 33
U.S.A. 1974. de las cofradías, y lo establecido por las leyes de Indias,
podemos deducir que es a éste tipo de organizaciones al
2.Dictionnaire d’Archéologie Chrétienne et de Liturgie, tome dixième,
Première partie, Lyon-Manosque, publié par le Rme.dom Fernand Ca- que aluden las citadas leyes, y no a las denominadas “sa-
brol. Paris 1931. las de nación”, como se suponía hasta ahora para el caso de
3.Ortiz, Fernando: ✁✂ ✂✄☎✆✝✞✂ ✟✠✡☎✂ ✂☛☞✌✍✎✞✏✂✄✂ ✑✠✒ ✓✔✂ ✑✠ ✕✠✖✠✡✗.
nuestros país. De este segundo tipo de organizaciones tratará
Ministerio de Relaciones Exteriores, Departamento de Asuntos Cultu- el próximo capítulo.
rales, División de Publicaciones. La Habana 1960.

4.Ibid. La Archicofradía de San Benito de Palermo existió


hasta finales del siglo pasado, aproximadamente hasta
5.de Carvalho Neto, Paulo: “El negro uruguayo”. Editorial Universitaria.
Quito 1965.
el año 1892, época en la cual se hizo insostenible su
permanencia por falta de recursos24; nada sabemos acerca
6.Recopilación de Leyes de los Reynos de Indias. Libro I, Título I, Ley del fin de la Cofradía de San Baltasar, por haber encontrado
xij. Consejo de la Hispanidad. Madrid 1943.
únicamente su Libro Primero.
7. Ibid. Libro I, Título IIII, Ley xxv.

8. Archivo de la Curia del Arzobispado de Montevideo. Manuscrito.


Caja 300. Epoca Colonial.

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10. Ibid.
11. Ibid.
12. Ibid.
13. Ibid.
14. Ibid.
15. Ibid.
16. Ibid.
17. Ibid.
18. Ibid.

19. Petit Muñoz, Eugenio; Narancio, Edmundo; Traibel, José María:


“La condición jurídica, social, económica y política de los negros du-
rante el coloniaje en la Banda Oriental”✙ ✶✩★★✧✛✧✬ ✷✛✸✴✜✥✬ ✹✺✺✻ ✭✙✚✙
Montevideo 1947.

20. “El Siglo”, 5.1.1866. “Fiesta Religiosa”.

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22. “La Tribuna”, 5.4.1865, “San Benito”.

23. “El Periódico”, 9.6.1809, “Parroquia de San Francisco”

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34 35

Iglesia de
San Francisco.
Ubicación original.

Grabado basado Iglesia de


en una foto de Fitzpatrick. San Francisco.
Archivo de la Imagen S.O.D.R.E. Ubicación actual.
Cerrito y Solís.

Archivo de la Imagen
S.O.D.R.E.

Iglesia Matríz.
Catedral de Montevideo.

Archivo de la Imagen
S.O.D.R.E.
70 Tanto los recuerdos de Isidoro de María como las menciona una sala ubicada al final de la calle Piedras,24 y al 47
crónicas de viajeros que hemos mencionado, son de una año siguiente se cita otra, ubicada “...frente al antiguo recinto,
importancia radical pues constituyen, por un lado, las prime- en el cubo del Sud...”25
ras referencias a la fiesta durante el período colonial; y por Posteriormente, con la extensión de la ciudad de Mon-
otro aportan material para compararlo con documentación tevideo, las salas se desplazarían a lo que se llamaba la “nueva
correspondiente a períodos posteriores. ciudad”, y estarían ubicadas en su mayoría, en el actual Barrio
Sur. Refiriéndose a la fiesta del 6 de enero de 1871, dice el
diario “El Ferro-carril”: “...el barrio del sud estuvo ayer hasta
altas horas de la noche, favorecido por una inmensa concurrencia
de ambos sexos. En las salas se danzó y saltó en grande hasta la
madrugada de hoy.”26 Esta zona de Montevideo pasó a ser “el
punto de reunión de los Reyes y sus cohortes y de los visitantes”.27

Luego de la abolición de la esclavitud (*) los ex escla-


vos que venían de servir en los ejércitos durante la Guerra
Grande, pasaron a formar parte de la población de menores
recursos, accediendo a trabajos mal remunerados, principal-
mente como empleados domésticos.

Hacia estas fechas se daba la llegada de grandes con-


tingentes de inmigrantes europeos, a quienes los dueños de
las fuentes de trabajo preferían para emplear;28 debido a lo
cual –probablemente- las poblaciones de bajos recursos se
desplazaron fuera de la vieja ciudad, donde las propiedades
eran más baratas.

Las salas estaban organizadas a la manera de un “ré-


gimen monárquico”, con las diferentes autoridades, cuyos
títulos nobiliarios se mantenían durante todo el año, pero que
únicamente salían a la luz pública cada 6 de enero. “Hoy es
el día que en nuestra ciudad aparecen como por magia, centena-
res de Reyes, Reinas, Duques, Condes, &a. Y vemos la capital
transformada en monarquía presenciando las seremonias que en

(*) La definitiva ley de abolición de la esclavitud del año 1842, destinaba a los “varones útiles que
han sido esclavos, colonos o pupilos” al servicio de las armas; siendo el fin de la Guerra Grande
(1852) el momento en que los esclavos dejan de ser tales.
48 este día, y en todos los años, hacen las diferentes córtes á que No encontramos ningún material que pruebe que Felipa 69
esta grandeza se consagra...”29 Artigas hubiera sido Reina de Nación, aunque pudo estar pre-
sente en las salas; pero sí encontramos que Mariana Artigas,
Encontramos una enorme variedad de títulos: “ede- que falleció de 100 años de edad el 30 de julio de 18809, fue
cán”30, “Ministro”31 , “Príncipes”32, “Princesa”,33 “Secretario”34, reina, hasta su muerte, de la nación Banguela, compartiendo
“Duques, Marqueses, Condes, Barones”.35 su reinado con el anteriormente mencionado Pablo Pagola.
Dice al respecto el diario “El Siglo” del 1º. de agosto de 1880:
No podemos precisar, por falta de datos específicos, el
origen de esta costumbre de organizarse de esta manera; no “Se van los negros viejos - Día a día van desaparecien-
sabemos si existió alguna relación con organizaciones dinás- do abrumados por la edad, los escasos representantes
ticas africanas; si alguno de los reyes de las salas de nación de la raza africana que pisaron este suelo con las
tuvo algún cargo jerárquico en tierras africanas. La única cadenas de la esclavitud. Anteayer le tocó el turno á
relación que encontramos en forma visible y documentable la reina de los banguelas, Mariana Artigas, quien
–no estamos negando la relación, sino que si bien pudo existir contaba 130 años y fue hallada muerta en su humil-
no la podemos documentar- es una crónica que apareció en dísimo lecho. Horas antes de conducirse su cadáver
el diario “El Siglo” del 7 de enero de 1900. al cementerio, recibía la extremaunción el Rey de la
misma nacionalidad, vulgarmente conocido por Tio
Pagola.”10
“Antaño y ogaño. En la calle Santa Lucía, allá por
el Sur hubo ayer en casa del moreno Jacinto Ibañez, La edad de 130 años que aparece en la nota, es errónea,
mozambique de 98 años de edad, el saludo de los Reyes pues en el mismo número de ese diario aparece: “Mortalidad -
que le fue hecho por su prole de ocho hijos, doce nietos Día 31, Mariana Artigas, Africana 100 años, viuda”, y el diario
y dos biznietos. “El Ferro-carril” del día 31 de julio de 1880, confirma la edad
de 100 años.11
Fue una fiesta íntima sin los atavíos cortesanos del
tiempo de catorce menos 15, sin los relumbrones de
Si además del tiempo transcurrido entre el momento
esas recepciones improvisadas que hicieron célebres los
en que se dieron los episodios descritos por de María y el
candombes de antaño, pero, en la que el moreno Iba-
momento en que él los evoca, se toma en cuenta la informa-
ñez hijo de Machambumba, el guerrero invencible que
ción que aportamos, podría concluirse que Isidoro de María
venció al almirante portugués Leitao Sigfredo Da Costa confundió en su memoria los hechos que describe, en cuanto
Moura, daba la bendición a todos los vástagos de su real a su ubicación histórica.
prosapia, y contaba proezas de sus antepasados que si
no merecieron las estrofas de Camoes, corren todavía A pesar de ésto, sus relatos revisten importancia
como leyendas inmortales entre los habitantes de las fundamental, debido a que encontramos grandes coinci-
selvas impenetrables”.36 dencias entre la descripción que él hace de la fiesta y los
materiales que hemos encontrado referentes a la misma,
Entre los materiales de Jacinto Ventura de Molina se pero de un período posterior.
encuentra un manuscrito sin firmar cuya caligrafía se corres-
68 cadena de oro luciendo en el cuello de azabache; y 49
las princesas camareras por el estilo.
Los reyes y sus acompañantes asistían en corporación
a la Matriz a la fiesta de San Baltazar, cuyo altar
pertenecía a Doña Dolores Vidal de Pereira, quien por
de contado lo preparaba con magnificencia para la
función del Santo.
Concluída ésta, salía la comitiva africana con su vesti-
menta de corte por esas calles de Dios a hacer la visita
en regla al gobernador y demás autoridades, quienes la
recibían muy cortésmente y la obsequiaban...”4

Creemos oportuno, dada la importancia que tuvieron


los relatos de Isidoro De María en los trabajos posteriores,
aclarar algunos aspectos, principalmente en cuanto a nombres
y fechas que cita el autor y compararlos con algunos datos
que hemos recogido nosotros.

De María identifica como Reyes, Reinas o autoridades


de las “salas”, durante el período 1808-1829, a Francisco
Sienra, José Vidal, Antonio Pagola, Felipa Artigas, Petrona
Durán y María del Rosario.

Si bien encontramos un Antonio Pagola que en 1841


tenía 60 años “para arriba” y era esclavo de Da. Natividad
Pagola, domiciliada en la 8ª. manzana de la cuarta sección
de Montevideo5, también comprobamos la existencia de
Pablo Pagola, africano que falleció de 75 años de edad entre
el domingo 8 y el lunes 9 de agosto de 1880.6 Este Pablo Pa-
gola fue, hasta su muerte, Rey de la nación Banguela, y era
conocido como” TíoPagola.”7

En cuanto a Felipa Artigas, encontramos que era “negra


de Barnguela, de 22 años bautizada sub conditione, el 22 de
julio de 1816; esclava del General don José Artigas. Es esta
misma negra banguela, de 24 años que entró enferma en el
Hospital el 15 de diciembre de 1818, y salió de alta el 25 del
mismo diciembre. 8
Manuscrito del Licenciado Jacinto V. de Molina

Biblioteca Nacional.
Materiales especiales
50 Refiriéndose a la fiesta de Reyes, de María cuenta: 67

“¡El día de Reyes! ¡Oh! en ese día de regia fiesta


era lo que había que ver. -Vamos a los Reyes, a las
salas de los benguelas, de los congos y demás, por el
barrio del sur, era la palabra de orden del ama de
casa, y apróntense muchachas; y los chicos saltaban
de contentos. Y como la soga va tras del caldero, allá
iba también el padre de bracete con la señora, y toda
la sacra familia por delante.
Cada nación echaba el resto en la compostura de
su sala; y no hay que hablar de la vestimenta
de los tíos y de las tías, como para presentarse
en la Corte y hacer los honores a su Majestad
conga, cambimba o mozambique. Las amas y las
amitas de buena pasta, se esmeraban en ataviar a la
Reina y a las princesas proporcionándoles vestidos,
blondes cinturones, collares y tantas cosas, menos,
por supuesto, la cabellera, por aquello de que ya se
hará cargo el lector.
Los tíos agenciaban sus casacas, calzones, levitas,
aunque fuesen color ratón pelado, corbatines, elás-
tico, galera alta, y por fin, cuanto podían para vestir
de corte.
En cada sala un trono con su cortinaje y el altar con
San Antonio o San Baltazar, y el platillo a la entrada
para los cobres o pesetas, con el capitán guardián de
la puerta y de la colecta.
En el trono aparecían sentados con mucha gravedad, el
rey tío Francisco Sienra, o tío José Vidal, o tío Antonio
Pagola, con su par de charreteras, su casaca galoneada
y su calzón blanco con franja, y sus colgajos con hono-
res y decoraciones sobre el pecho. A su lado la reina tía
Felipa Artigas, o tía Petrona Durán, o tía María del
Rosario, la mejor pastelera, con su vestido de rango,
su manta de punto, su collar de cuentas blancas o su
Manuscrito del Licenciado Jacinto V. de Molina

Biblioteca Nacional.
Materiales especiales
ponde exactamente con la de Joaquin de la Sagra y Periz, en
66 Poco tiempo después, Alcides D’Orbigny, testigo presencial el cual aparece una lista de naciones y sus autoridades hacia 51
de una danza de negros del 6 de enero de 1827, cuenta: el año 1832.

“El día 6 de enero, Día de Reyes, fantásticas ceremo- “Rey y Príncipe Ausá José Otero y Antonio Gudú; Rey
nias llamaron mi atención. Todos los negros nacidos y Reyna Carabarí Salvador y María Molina; “Reyna y
en la Costa de Africa, se reúnen por tribus, cada una Principe Mina, María Moreti y Francisco Silva; Rey y
de las cuales elige, en su medio un rey y una reina. Principe Nagó y Tacná (o Tacuá) Juan José Estrada y
Ataviados de la manera más original, con los vestidos Manuel; Principe Santé Luis Lima; Rey Moro Ramon;
más vistosos que han podido encontrar, precedidos Rey y Principe Lubolo Juan Gregorio y José Segundo;
de todos los súbditos de sus tribus respectivas, estas Rey Felipe Arrotea; Rey interino Banguela José Agüé;
majestades de un día, primeramente van a la misa, Rey Mozambique Juan Soto; Rey Muñambano Matias
después se pasean en la ciudad; y, en fin reunidos en Garcia; Rey Cambundá Juan Pepillo; Rey y Principe
la pequeña plaza del Mercado, allí ejecutan, cada uno Casanche Antonio Cipriano y Ventura Sierra...”37
a su manera, un baile característico de su nación. Vi
ahí sucederse rápidamente bailes guerreros, simula- Dice Lino Suárez Peña: “Es de comprender que desde el
cros de trabajos agrícolas y figuras de las más lascivas. resurgimiento de sus viejas costumbres hasta su abolición tiene
Ahí más de 600 negros parecían haber reconquistado que haber existido más de una dinastía entre las naciones, las
así por un momento su nacionalidad, en el seno de que quedan ignoradas por falta de datos concretos, eso sí, eran
una patria imaginaria.”2 vitalicios los reinados y en caso de fallecimiento se otorgaban por
orden de méritos.”38
Estas dos crónicas nos aportan datos importantísimos
acerca de las características de la fiesta, algunas de las cuales Esta hipótesis en cuanto a la manera en que se suce-
se mantendrán hasta casi finales de siglo. dían las “dinastías”, a pesar de que no hemos encontrado
documentación que especifique este aspecto, podríamos
Pero ahora, vayamos a una de las fuentes que sirvieron considerarla al menos como probable, interpretando algunos
de base fundamentalmente a los trabajos de Lauro Ayestarán. datos que hemos recogido.
Nos referimos a los relatos de Isidoro de María que aparecen
en “Montevideo Antiguo”, en el capítulo titulado “El recinto
Tal vez el impedimento para este mecanismo, estriba-
y los candombes. (1808 - 1829)”, escritos por éste en base a
ría en la incompatibilidad existente entre este criterio, y el
su memoria, en el año 1889, o sea, entre sesenta y ochenta
que marcaba que los reyes debían tener origen africano. No
años después de ocurridos los acontecimientos que describe,
hemos encontrado documentación referente a algún rey de
y que en parte pudo haber observado directamente. De María
nación que tuviera un hijo africano que viviera también en
había nacido el 2 de enero de 1815. 3
estas tierras.

Tampoco conocemos datos acerca de lazos matri-


moniales entre el rey y la reina de una nación, a pesar
52 de participar ambos de la misma sala. El periódico “La
Regeneración” del 15 de febrero de 1885 anuncia que “falleció
el 11 la señora Joaquina G. de Pagola una de las fundadoras de
sala de Vanguelas”.39 Joaquina G. de Pagola era la esposa de
3 65

Pablo Pagola, que hacia 1880, año en que fallece, era el rey
de la nación Banguela. Sin embargo, la reina que compartió
el reinado con Pagola, fue Mariana Artigas, como veremos
más adelante. Primeras referencias a la fiesta
En cuanto al carácter vitalicio de los reinados, si bien
podemos suponer como probable esta hipótesis, esto no signi-
ficó que fueran inamovibles. Cuando un Rey u otra autoridad,
a juicio de los integrantes de la nación estuviera realizando
una mala gestión, “...hacían junta entre ellos y lo despedían...”40
Los testimonios de viajeros y memorialistas, tratados con
Aparentemente, no cualquier miembro de la “nación”, los cuidados necesarios, constituyen un material importan-
reuniría méritos suficientes para acceder al título de “Rey” tísimo en el trabajo de reconstrucción de nuestro pasado. L.
de la misma, además del fundamental requisito que era ser Boutcher Halloran (inglés) y Alcides D’Orbigny (francés),
africano. aportan las primeras crónicas en las que se hace referencia
concreta a la fiesta de reyes.
En 1863, Catorce menos Quince, cuando ejercía el rei-
nado de la nación Congo de Angunga, fue coronado al mismo El teniente de la Marina Real Inglesa, L. Boutcher Ha-
tiempo, rey de la nación Banguela. Aparentemente, habría lloran, quien visito Montevideo en cinco oportunidades entre
algún impedimento para que un miembro de la nación Ban- 1823 y 1824, nos dice con respecto al 6 de enero:
guela asumiera el título, o, dicho de otra manera, no habría
ningún miembro de la nación banguela que reuniera en ese “En este día los esclavos y los negros libres eligen
momento, los requisitos necesarios para poder ser coronado anualmente un rey, que, de paso, hace las veces de
rey de la misma. un magistrado inferior en todas sus disputas insignifi-
cantes: en esta ocasión hay una especie de saturnal,
“Sus Magestades” Catorce menos quince y tío Vicente, habiéndoles prestado sus amos y empleadores ricos
una sola persona, pero que representa dos por haber trajes, uniformes, espadas, etc. (pues en ese momento
asumido el reino Congo y el Banguela, á consecuencia están todos armados).” (...) “El rey electo vestía hoy
del lamentable fallecimiento del alto monarca del segundo un llamativo uniforme - azul y oro con dos charre-
de esos países, paseó ayer las calles de Montevideo vestido teras, etc.- y su corte estaba igualmente guapa. La
de gran gala, á son de tambor y entre cohetes voladores y reina y las damas de honor estaban ataviadas con
hurras de la parte inocente de la población.”41 elegancia y gusto, habiéndoles permitido sus amas
que usasen sus adornos.”1
64 57. “El Siglo”, 9.4.1865, “Murió el tigre!”. Así se aseguraba la continuidad de la sala nación que de 53
58. “El Siglo”, 6.1.1881, “El Sargento Fuentes”. no suceder este hecho, probablemente se clausuraría.. Hacia
59. “El Ferro-carril”: 6 de enero de 1884. 1880, ya fallecido Catorce menos Quince, el rey de esa nación
60. “El Ferro-carril”, 3.1.1882, “Publíquese...y traslado:”. era Pablo Pagola.42 Este hecho plantea también la probable
61. “El Siglo”, 1.8.1880, “Se van los negros viejos”.
existencia de procesos de mixtura entre las naciones.
62. “El Ferro-carril”, 6 de enero de 1882. ✁✂ ✄☎✆✝✂ ✞☎ ✟☎✠☎✆✡☛
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de organización de los afrodescendientes surgido hacia 1870 que
De todas formas, a medida que fueron falleciendo los
incidirá en estos procesos: las “sociedades” o “clubes”. últimos africanos, se fue haciendo cada vez más difícil en-
contrar sucesores. Cuenta un cronista del diario “El Siglo”, el
jueves 6 de enero de 1870: “... recordando que el año pasado,
en idéntica ceremonia, casi se destroza la mollera una reina al
bajar las escaleras de la habitación presidencial, hacemos votos
para que esta vez no ocurra tal incidente, cuyas consecuencias
pudieron ser desastrosas, puesto que S.M. es la heredera de la
corona a falta de sucesores”.43

También en la forma de designarse estas autoridades,


hubo cambios. Aunque en el uso corriente, se le siguió llaman-
do rey, cuenta un cronista del diario “El Siglo, con respecto a
la investidura de Antonio Antuña como máxima autoridad de
la Nación Congo de Angunga: “El gobierno de esa nación con la
cual nos ligan las mas cordiales relaciones políticas y comerciales,
no es ya monárquico como hace algún tiempo...”.44

Antonio Antuña había sido elegido por “sufragio libre


espontáneo, decidido y acertado de sus compatriotas”.45

El día de la ceremonia de coronación de los reyes


era el 6 de enero, aunque los cargos ya hubieran sido
nombrados antes. Es decir, la fecha de la ceremonia de
coronación no tenía por qué coincidir con la de la efectiva
designación de los reyes.46

Estos reyes cumplían la tarea de verdaderos represen-


tantes de sus comunidades, y como tales asumían la respon-
sabilidad de la defensa de los derechos de éstas.
54 En 1835, prohibido formalmente el tráfico de esclavos, estaba piano, puertas, ventanas y una atahona. (Tomado de: Pedemonte, 63
Juan Carlos: “Hombres con dueño. Crónica de la esclavitud en el
en vigencia la ley sobre patronato de colonos africanos, que esta- Uruguay”, Editorial Independencia, Montevideo, 1943.
blecía un contrato a término entre el “colono” y su empleador.47 24. “La Prensa Uruguaya”, 10.1.1853, “Los Reyes Magos”.
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“El Gefe político está autorizado por el supremo su- 26. “El Ferro-carril”, 6 y 7 de enero de 1871, “Fiesta de los Reyes”.
perior Gobierno para dar en patronato por el término 27. “El Ferro-carril”, 4.1.1873, “Sus magestades Africanas”.
de ocho años y en cantidad de dos cientos cincuenta 28. Archivo General de la Nación, Libro 1022, Registro de los Peones
pesos, cada uno de los 15 negros introducidos en el Changadores Sueltos, 1859-1867. Policía de Montevideo.”La Prensa
Uruguaya”, 8.1.1853, “Inmigración”.
Bergantín Toscano Triunfante en Julio de 1833: cuya
29. “El Orden”, 6.1.1854, “Pascua de Reyes”.
disposición se toma por haberlo así resuelto el superior
30. “El Ferro-carril”, 5.1.1870, “Quisicosas”.
Tribunal de Justicia en 17 de noviembre ultimo, con 31. “El Siglo”, 6.1.1866, “Los Reyes”.
vista del expediente que le fue elevado por el juzgado 32. “El Ferro-carril”☞ ✒✂✑✂✑✎✌✙☞ ✄✓✔ ✚✞✔✡ ✕✠✖✗✔ ✟✠ ✘✠✍✠✖☛✂
del crimen.Lo que el infrascripto avisa al público para 33. “El Pueblo”, 9.1.1866, “Su Magestad Conga”.
su conocimiento.”48 34. “El Ferro-carril”, 5.1.1870, “Quisicosas”.
35. “La Nación”, 4.1.1859, ✛✜✢✣ ✤✥ ✦✥✧✥★✩.
En realidad, esta ley sobre patronato de colonos afri- 36. “El Siglo”, 7.1.1900, “Antaño y ogaño”.
canos terminó siendo una forma de perpetuar el régimen 37. Materiales relativos al Lic. Jacinto Ventura de Molina. Biblioteca
esclavista; se prestó a continuos engaños por parte de los Nacional.
contratantes de esta mano de obra.49 Preocupado por la 38. Suárez Peña, Lino: Ob. cit.
situación que vivían los colonos africanos, un rey de nación 39. “La Regeneración”, 15 de febrero de 1885.

africana envía un aviso al diario “El Estandarte Nacional”, el 40. Martínez Montero, Homero: Ob. cit.
41. “La Nación”, 7.1.1863, “Sus Magestades”.
cual lo publica varias veces en enero de 1835:
42. “El Siglo”, 1.8.1880, “Se van los negros viejos”.
43. “El Siglo”, 6.1.1870, “Los Reyes”.
“AVISO MUI IMPORTANTE De interes público
44. “El Siglo”, 29.12.1865, “Las naciones africanas”.
Se advierte á todas las personas que quieran comprar
45. “La Opinión Nacional”, 15 y 16 de enero de 1866.
negros ó negras introducidos bajo la denominación de co- 46. “El Siglo”, 29.12.1865, “Las naciones africanas”.
lonos, que segun el contrato celebrado por los empresarios 47. “El Estandarte Nacional”, ✪✂✑✂✑✎✪✁✂ ✫✬✭✮✖✏✯
con el gobierno, esos mis desgraciados Conciudadanos, no 48. “El Estandarte Nacional”, 23.1.1835.
pueden ser vendidos en mas precio que el de dos cientos 49. “El Estandarte Nacional”, 15, 24, 26 y 27 de enero de 1835.
pesos 25 patacones, y que la escritura de venta ha de ser 50. “El Estandarte Nacional”, 13.1.1835, “Aviso mui importante”.
registrada en el departamento de policia, para bajo ningun 51. de Carvalho Neto, Paulo: Ob. cit.
pretecto, puede prorrogarse la época en que cese el derecho 52. “El Ferro-carril”, 6 y 7 de enero de 1871, “Fiesta de los Reyes”.
de patronato adquirido por el comprador. 53. “El Siglo”, 8.1.1870, “Elocuencia Manguinga”.
Viva la República!... 54. Nahum, Benjamín: “Manual de Historia Uruguaya. 1830 -1903”.
Un Rey Negro Constitucional. Ediciones de la Banda Oriental. Mdeo 1993.
55. Rossi, Vicente: Ob. cit.
Garantido.”50
56. Ibid. “La Tribuna”, 9.6.1865, “Puff!”.
NOTAS
62 55
1.“El Nacional” ✁✁✂✁✂✁✄☎✆✂ ✝✞✟✠✡☛☞

2. Rossi, Vicente: Ob.cit.


3. “El Constitucional” ☎✁✂✄✂✁✄✌✍✂ ✝✞✟✠✡☛☞

4. “El Nacional”, ☎✂✁✎✂☎✄✂ ✝✞✟✠✡☛☞


5. Lockhart, Washington: “La esclavitud en Soriano”, en: Revista “Hoy
es historia” Nº17. Montevideo, octubre 1986.
6. “El Estandarte Nacional”, 1.7.1835, “AVISO”.
7. “El Constitucional”, 8.1.1841, ✏✑✒✓✔✕✖✔✗✒✘✖✙ ✚✒ ✛✙✜✢✣✤✔✥✦

8. “El Nacional”, 19.12.1838, “Bautismos”.


9. “El Nacional”, 15.1.1839.
10. “El Nacional”, 15.1.1839, “Necrología”.
✁✁✂ ✞✧★✡✩✪✫✬✭ ✮✪✯✫☛✰ ✱✲✂ ✳✠✩✂ ✝✁☞

12. Archivo General de la Nación, Archivo General Administrativo, Libro


Nº 255. Padrones de Montevideo y extramuros.
13. Vidart, Daniel: “El hombre negro “Infortunado y contento”“, en
“Relaciones - Revista al tema del hombre”, Nº 128-129. Monte-
video, enero/febrero 1995.
14. Petit Muñoz, Eugenio: Ob. cit.
15. Caillet - Bois, Ricardo: “Ensayo sobre el Río de la Plata y la Revo-
lución Francesa”. Buenos Aires 1929.
16. Martínez Montero, Homero: “La esclavitud en el Uruguay”, en:
Revista Nacional, Nº
45. Montevideo 1941.
17. Ibid.
18.Materiales relativos al Lic. Jacinto Ventura de Molina, Biblioteca
Nacional, Materiales Especiales. Juan Carlos Pedemonte en : “Hom-
bres con dueño” ✝✴✵✠✩☛✫✠✪✶ ✷✭✵★✸★✭✵★✭✳✠✪ ✹☛✭✩★✟✠✵★☛ ✁✆✌☎☞
sitúa este hecho el 25 de mayo de 1833; y el personaje que apa-
rece en las crónicas del Licenciado Molina como “Feliz” o “Feliz
Columbio” sería Félix Laserna, conocido como Santo Colomba”.
19. “La Prensa Uruguaya”, 10.1.1853, “Los Reyes Magos”.
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21. Suárez Peña, Lino: “Apuntes y datos referentes a la raza negra”


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Histórico Nacional. Aviso en el «Estandarte
Nacional», Enero 1835.
22. “La Nación”, 5.1.1853, ✏✑✤✔ ✚✒ ✼✒✽✒✾✥✦

23. “El Estandarte Nacional”, 2.12.1835, “El Ajente de Negocios de Biblioteca Nacional
Campaña Compra y Vende”. Este “Agente de Negocios de Cam-
paña” compraba y vendía esclavos: “Compra y vende esclavos! Y
entre otros varios encargos que tiene, se encuentra la colocación
de algunos individuos de diversas aptitudes. También un hermoso
56 Como ya ha sido estudiado por diversos autores51, la días del mes de Diciembre, y por lo cual esta sala es su 61
población negra de Montevideo, fue utilizada como carne deber guarde el correspondiente duelo.”60
de cañón en la guerras, tanto de la independencia, como en
las posteriores. En la foto vemos un grupo de soldados, todos En estos años fallecían los últimos negros nacidos en
negros, transportando el cadaver del Gral. León de Palleja, Africa que quedaban en Montevideo. “...Día a día van des-
durante la Guerra de la Triple Alianza, en julio de 1866. Este pareciendo abrumados por la edad, los escasos representantes
tipo de situación incidió en el desarrollo de las reuniones de la raza africana que pisaron este suelo con las cadenas de la
dentro de las salas africanas durante los períodos de guerra. esclavitud...”61 A su vez el viernes 6 de enero de 1882 apuntaba
un cronista de “El Ferro-carril”: “Hoy se cuentan muy pocas
“FIESTA DE REYES. Esta fiesta no se ha efectuado salas y estan pobres y desmanteladas, porque ya no hay ayuda
con la solemnidad de otros años. Han escaseado las para ellas...”62
Gral León de Palleja. salas y candombes, lo que atribuimos al hecho de estar
Archivo de la Imagen
S.O.D.R.E. los pobres morenos, sirviendo de carne de cañón, en las Estos hechos habrían sido algunos de los factores deter-
luchas insensatas de los blancos.”52 minantes en el cierre de las salas de nación, organizaciones
que jugaron un papel fundamental, junto con las Cofradías,
El rey de la nación Manguinga denunciaba este hecho en los procesos culturales de la población afro-montevideana,
en un discurso pronunciado en una visita a los agentes di- y en particular en la fiesta del día de Reyes.63
plomáticos extranjeros con motivo del día de Reyes de 1870.
Un cronista anónimo del diario “El Siglo”, transcribe el mismo
Batalla del Boquerón. en lenguaje bozal, no sabemos con qué grado de seriedad:
18 de Julio de 1866.
Foto de Esteban García,
para Bate & Cia.
Archivo de la Imagen “Selitísimo señó: Napolió lisia que lo milico ela cane
S.O.D.R.E.
di cañó, e nosotlo tabié semo lo memo pala lefendé la
Patlia di la Banda Olientá. Lu blanco, lu cololao, tulo
lo patilo glita viva lo neglo, pala metelo no cuaté; pelo
60 de terrible impáciencia. no le lá un cuatiyo di suedo, e lo sueta cuando quela 57
Lectores: si la curiosidad os lleva á la sala africana si- lengo, pala qui si buca la vila di blanquialo ó negociate
tuada en la calle Queguay, al Sud, dadle unos vintenes di coba e plumelo. ¡Biba lo Gobieno tlagelo! ¡Biba Sa
al negro viejo y petizo, al rey de los Congos, al sargento Batasá é Sa Binito!”53
de Rivera que arrastró la muerte en cien campos y que
hoy busca la vida en ... la basura.”58 El artículo de “El Siglo” está fechado el 8 de enero
de 1871, durante el conflicto bélico que se conoció con el
El período de existencia que hemos podido comprobar nombre de “Revolución de las Lanzas” (5 de marzo de 1870 a
de las salas de nación, abarca casi todo el siglo XIX: más 6 de abril de 1872).54
exactamente, desde 1800 hasta mediados de la década del
ochenta. Una de las últimas crónicas en que encontramos En contraste con la responsabilidad que significaba la
mencionadas las “salas de nación” es del año 1884. defensa de los derechos de sus compatriotas, y también en
contraste con lo pomposo de los cargos, estos reyes africanos
“Sus Majestades - Congo, Banguela, Mozambique, etc., en la vida diaria corrían la misma suerte que el resto de sus
siguiendo la costumbre tradicional, hoy ocupan su trono compatriotas. El más nombrado de estos reyes fue “Catorce
en las salas de sus naciones, con todos sus atavíos, los re- menos quince”. A manera de anécdota, citaremos un pá-
yes africanos, recibiendo los homenajes de sus naciones. rrafo de Vicente Rossi que explica el origen de este nombre
Los tíos viejos hoy rejuvenecen al compás del tamboril y estrafalario:
la marimba, aunque no con la pompa de otros tiempos.
Los que quieran verlos entregados á sus fiestas de Re- “...se llamó ese rey “Catorce-menos-quince”, por
yes, no tienen más que dirigirse al Sud de las calles del acuerdo popular, curioso apodo que tuvo su orijen,
Queguay é Ibicuí, donde tienen sus salas.”59 según era fama, en que habiéndole regalado alguien un
reloj de bolsillo, aparato que no entendía, siempre que
El 3 de enero de 1882 el diar io “El Ferro-carril” se le pedía la hora, sacaba el “tacho”, lo consultaba
comunicaba: y daba invariablemente “las catorce menos quince”,
sin que se sospechara entonces que con semejante
“... La Nación Congo de Angunga establecida en la disparate, se hacía precursor de la nueva esfera que
calle Queguay num. 300 avisa al público que tiene la el gobierno uruguayo fue el primero en adoptar en el
costumbre de presenciar las fiestas que en honor del Plata, cuarenta años después.”55
Santo Rey Baltasar se celebran todos los años, que este
año no tendrán lugar por estar esta Nación de duelo a Catorce menos quince era de profesión “matador de
consecuencia del fallecimiento del Padre de la Nación tigres”, es decir, vaciador de aguas servidas.56 Transcribimos
D. Antonio Fuentes Q.E.P.D. que falleció en los últimos una crónica del diario “El Siglo” del 9 de abril de 1865 que
además de comprobar la profesión de este rey de nación, nos
muestra el tono de burla en que un sector de la sociedad se
refería a este personaje:
58 “MURIO EL TIGRE! En este momento nos anuncian querer rendirse y provocando con el grito de ¡Viva Rivera!. 59
que el jamás vencido y nunca bien ponderado General Admirado el vencedor ordenó a su ayudante Lucas
nocturno Catorce menos Quince, hace los más formida- que salvase á aquel valiente: lo trajeron a su presencia,
bles preparativos, para dar una batida al espantoso tigre jadeante, chorreando sangre, y entonces tuvo lugar este
que ha tomado por guarida la garita del ex-cuartel de la curioso diálogo:
Pasiva. Tiempo era ya de que ese ilustre personage, to- ✁✂✄☎ ✆✝✞✟✠ ✡☛☞✂✞✌✍✎✏ ✑✞☛✒✓ ☞✂✒ ✓✒✔☛✠ ✕✍✓ ✖✗✞✖✠
mase como caso de honra, el obtener un triunfo más para y tan bravo... ¿por qué has peleado así contra tantos?
añadirlo á la odorifera corona que rodea su cabeza.”57 ✘✙✠☛ ✚✞✛✒☛✍☎
El vencedor le contempló un instante, y llamando al
El último rey de la nación Congo de Angunga, se llamó cirujano D. Juan Ríos, español, dispuso que atendiese
Antonio Fuentes. Su condición humilde queda retratada en al herido con especial cuidado.
la nota que sobre su vida publicara en el diario “El Siglo”, el Fuentes cuenta unos 80 años, pero en ocasiones escep-
cronista Dermidio de María, hijo de Isidoro de María: cionales como la de hoy suele hacer un esfuerzo y se
porta honrosamente en el candombe.
“El sargento Fuentes. Tengo el gusto de presentar á us- Todos los días junta huesos y trapos, cuya industria le
tedes al actual rey de la poderosa nación conga, quien basta para sostener sus vicios: - el pito y la mañana que
hoy se confundirá con sus leales vasallos en los festejos con frecuencia se prolonga hasta la tarde.
populares de la raza africana. Su único pesar es que no resucite Fluto Livelo, el ídolo,
En la vida democrática ese soberano se llama lisa y la encarnación de la patria.
llanamente el sargento Antonio Fuentes. Es petizo, fiel Es botánico y médico sin exámen. Conoce el apio ci-
como un perro, gran aficionado a los choclos asados y marrón con que el Dr. Ferreira curaba á los heridos, la
fervoroso admirador de su general don Frutos y de sus cepa-caballo y otras yerbas.
gefes Fortunato Silva, Mendoza y Luna. Antes que el Dr. Montes de Oca se ocupase de las pro-
Fue actor en los combates de carpintería y del Palmar, piedades curativas del buche del avestruz, él lo empleaba
este último el más encarnizado de cuantos se han librado en las enfermedades del estómago; -y antes que la ciencia
en el Plata. proclamase como novedad la semilla de zapallo contra
En Cagancha peleó contra los invasores, y en Pago la solitaria, él la recetaba para el mismo caso.
Largo era enemigo de los que deshollaron a Beron de El Remington le inspiraba desprecio. Juzga que es más
Astrada para trenzar con su piel una manea. Estuvo en digno del hombre adquirir la rabia del combate mor-
la sangrienta batalla del Arroyo Grande y por fin cayó diendo el cartucho que dá sed de sangre, que matar y
prisionero en la India Muerta. Pronunciáda la derrota morir rápidamente, sin emociones y á larga distancia.
en esa fatal jornada, Fuentes fue el héroe de un episodio El valor colectivo no lo comprende, no es de la escuela
que á corta distancia lo presenciaba el general Urquiza. del Palmar; prefiere el valor aislado, individual, la carga
Charqueado a sablazos, con siete heridas de lanza en el á la bayoneta, acercarse al enemigo, la lucha cuerpo
pecho, cada una de las cuales alcanzaba y sobraba para á cuerpo, el entrevero de los célebres montoneros de
que escapase la vida de un gigante, el terrible petizo se Mascarilla, ó el avance imponente de los lanceros cuyas
defendía como un león, con el asta de su arma rota, sin espuelas respondían á la voz de Quiroga con un ruido
NOTAS
94 sanches”. 50 Además de estos últimos instrumentos, también 71
se mencionan “timbales”51, “caja”52, “palillos y zambomba”53.
1. Barrios Pintos, Aníbal: “Montevideo visto por los viajeros”, Editorial
Nuestra Tierra, 1970.
Isidoro de María menciona en su “Montevideo Antiguo”, ✁ ✂✄☎✆✝✞✟✠✡☛ ☞✞✌✟✍✎ ✏✑✁ ✒✓✝✁ ✔✕✖
a la tambora, tamboril, marimba en el mate o porongo, el ma- 3. De María, Isidoro: “Montevideo Antiguo, Tradiciones y Recuerdos”
zacalla y palillos54 y Lino Suárez Peña nos habla de “afinados Tomo I. Biblioteca Artigas, Imprenta Nacional, Montevideo, 1976
tamborines, templados al sol o al calor del fuego.55 4. De María, Isidoro: Ibid.
5. Archivo General de la Nación, Archivo General Administrativo, Libro
56
255. Padrones de Montevideo y Extramuros.
Lauro Ayestarán realiza en “La Música en el Uruguay”
6. “El Siglo”, 10.8.1880, “Mortalidad”.
una descripción acerca de la coreografía así como de aspectos 7. “El Siglo”, 1.8.1880, “Se van los negros viejos”.
organológicos de esta manifestación. Basado en el testimonio 8. Llambías de Olivar, R.: “Ensayo sobre el linaje de los Artigas en el
de viajeros, en antiguas crónicas y en el recuerdo de ancia- Uruguay”. Apartado de la Revista Histórica, Casa Barreiro y Ramos.
nos, él efectúa una clasificación de los instrumentos afro- Montevideo, 1925.
montevideanos, anotando alguno de los instrumentos que 9.“El Siglo”, 1.8.1880, “Se van los negros viejos”.
hemos mencionado, y agregando además, el mate o porongo, 10. Ibid.
11. “El Siglo, 1.8.1880, “Mortalidad”.”El Ferro-carril”, 31.7.1880,
canillas de animales lanares y tacuaras. “Un siglo”.

Las referencias no son nada claras y las descripciones


muy vagas, tal el caso de las referencias de Isidoro de María
y de Rómulo Rossi que utiliza Ayestarán para señalar la
utilización de dos instrumentos diferentes: la marimba y
el mate o porongo.57

Por estas razones nos abstendremos de realizar des-


cripciones y clasificación de los instrumentos musicales
afro-montevideanos, porque en este momento de nuestra
investigación no poseemos datos concretos al respecto que
nos permitieran hacerlo en forma documentada.
72 Tal entusiasmo no sólo prolongaba la fiesta duran- 93
te horas en una misma noche, sino que la extendía por
varios domingos. El diario “La Nación” al describir la fiesta
del 6 de enero de 1860, termina diciendo: “...aún quedan dos
domingos de romería en esos lugares, conque así hasta el próximo
domingo...”45

El tema económico no debió ser ajeno a esta prolon-


gación, los concurrentes a esta fiesta eran muchos y entre-
gaban dinero. “Para pedir limosna la encargada de la operación
necesitaba imprescindiblemente pisarse el vestido. De otro modo
no tenía gracia; era una influencia poderosa para el corazón de
los espectadores: parecía que se iba a caer, los cobres bailaban en
el plato de loza; pero ella circulaba, daba la vuelta danzando y
recogiendo las dádivas... “.46

En cuanto a la música y danzas que se desarrollaban en la


fiesta, no tenemos datos concretos, por carecer de notaciones
musicales y descripciones coreográficas. Hemos encontrado
sí, numerosas referencias a los muchos instrumentos musica-
les que se utilizaban en los festejos; por lo tanto, suponemos
que la práctica musical de la población negra en el período
estudiado, sería variada y diferente a la actual. Hoy en día no
se canta; el único instrumento que ha perdurado –sin poder
establecer relaciones de tipo técnico, pues no sabemos si era
igual y se tocaba igual que el actual- es el tambor o tambo-
ril, a diferencia de la rica organología que se verifica en las
crónicas de la época, y que incluía cantos de los partícipes
del festejo: “se elevarán en coro, millares de descomunales voces
suficientes á hacer desesperar a un sordo y destrozar los tímpanos
á cualquier hijo de vecino...”47

Aún en los casos en que se habla de tambores o tambori-


les, se los menciona junto a voces: “al son del tamboril y de sus
cantinelas al estilo de las avejas”48, y a otros instrumentos: “al
son de pitos y tambores”49, o una “orquesta compuesta puramente
de instrumentos nacionales, como marimbas, tambores y qui-
92 picacuapalomá, venapocuaco, ¡Congo! ¡Congo!...
chacuampambú ñemampoto, che be poto, pelachote,
congo bata, chubalalé cuache, inacombombó malun-
ga, ñanguate bobaba S.M.R. lacomaninga malunga
4 73

hotacobá! hotacobá!
Caligüaba pechonibé! S.M.R. hepaninga, ñolambulá,
Vanguela, Congo, Mina, Calinga mió allababaguá,
S.M.R.- He dicho.
De cierto que, lo que menos esperaba S.M. era oir La fiesta
un discurso tan modesto como pronunciado en su
propia lengua, -es decir en el idioma, ó lo que sea,
aristocrático de su propia Nacion.-...”40

En la tarde, entre las 14 y las 17 horas, luego de las


visitas a las autoridades, comenzaba el festejo en las salas, Las primeras crónicas referentes a la fiesta, reseñadas en
que duraba toda la noche. “...Los ciudadanos congos vestidos el capítulo anterior presentan limitaciones importantes: en
de gala llegada la hora de la danza, que es por lo regular las dos ó algunos casos, ser escritas por viajeros ocasionales; en otro
las tres de la tarde, se estacionan en mitad de la calle, frente á la caso, el haber pasado un largo período entre la observación
casa habitación de algún Gral. ó representante de esa nación y al del fenómeno y su descripción.
son del tamboril y de sus cantinelas al estilo de las avejas, entregan Pese a esto, veremos que ellas presentan en común el indicar
sus figuras al movimiento mas variado y original. La fiesta dura que el festejo se desarrollaba en tres ámbitos: en la Iglesia,
lo que dura la noche y algunas veces hasta las primeras horas de en las calles y dentro de las salas de nación.
la mañana...”41
Estos datos, han sido corroborados por las crónicas que
En esta fiesta como lo decían los cronistas Halloran y hemos recogido directamente de la prensa de nuestro país,
D’Orbigny, y lo confirma la prensa de la segunda mitad del del período 1853 - 1884. No hemos encontrado en los pe-
siglo XIX, se representaban “entre nosotros las costumbres riódicos anteriores al año 1853, información sobre la fiesta
angolanas; mazambicanas,etc.,etc...”42, evidentemente pasadas del 6 de enero.
por un tamiz aculturativo.
Este vacío puede ser atribuido, al hecho de que hasta ese
Las crónicas resaltan el frenesí con que se entregaban momento, la prensa del país era escasa, los periódicos muy
a las danzas y al canto, los africanos: “Es tal el entusiasmo que breves (a veces tan sólo constaban de un pliego de hojas), y
domina por el baile á las africanas, que hemos visto á muchas dedicaban la mayor parte de su espacio a temas de política y
de ellas embarazadas y con criaturas en los brazos bailar sin comercio. Por otra parte, el país se encontraba convulsionado
descanso durante largas horas”.43 “...El entusiasmo fue grande, políticamente, con una serie de combates que poco espacio
especialmente entre ellos y ellas que gritaban y saltaban al compás dejaban para otros temas.
de sus timbales, que eran un gusto verlos...”44
74 Recién en 1852 concluye la guerra civil conocida como Al agradecer á V.E. esta visita, reputada en mi con- 91
Guerra Grande; la crónica más antigua que hemos encon- cepto, como uno de exquisita educacion y de notable
trado en la prensa de nuestro país, referente a la fiesta del 6 urbanidad, dígnese V.E. aceptar mis agradecimientos
de enero, data precisamente del año siguiente. y los votos fervientes que elevo al Todo-poderoso por
la felicidad de la digna persona de V.E. y paz, gloria,
Esta ausencia de notas sobre el tema en nuestra prensa, y grandeza de la briosa Nación Oriental.”38
no puede sin embargo hacernos concluir la ausencia de la fiesta
del 6 de enero en el mismo período. Por el contrario, la exis- El lector podrá interpretar el carácter de estos discursos y
tencia de estas fiestas con anterioridad a 1853, ha quedado ya relacionarlos con la participación de la población negra como
demostrada por las descripciones de Halloran y D’Orbigny, así “carne de cañón” en los ejércitos. Este discurso de Venancio
como por el acta de fundación de la Cofradía de San Baltasar, Flores y la respuesta del nuevo rey de la nación Congo de
ubicada por nosotros, que estaría probando la adoración a este Angunga Antonio Antuña, acontecían en enero de 1866,
santo en nuestro país, por lo menos desde 1787.
pocos meses después de que tropas orientales marcharan a
la guerra contra el Paraguay.39
Por otra parte, Ildefonso Pereda Valdés, en “El negro en el
Uruguay”1, transcribe un documento en el cual “Jacinto Ven-
Estos discursos constituían una costumbre en estas visi-
tura de Molina, moreno libre americano, licenciado en Derecho y
los demás que componen la Junta de Morenos Congos de Gunga”, tas; como curiosidad transcribiremos uno que supuestamente
con motivo de acercarse el día de Reyes de 1835, pedía que se fuera pronunciado en Congo por un concurrente a la “sala”
decretara la libertad de reunión para las naciones africanas, y dirigido al rey de esa nación Publica “La Opinión Nacional”
de las cuales Molina afirmaba ser apoderado. del miércoles 10 de enero de 1866:

Entre los documentos relativos al Licenciado Jacinto “DISCURSO. He aquí el que dijimos ayer que ha-
Ventura de Molina se encuentra el citado pedido que publi- bía pronunciado un prójimo, el cual va encabezado
cara la Imprenta de la Caridad, y el propio manuscrito del y terminado con las lineas que nos dirije el mismo:
licenciado que reproducimos parcialmente en este trabajo. NOSOTROS, y S.M. el Rey de los Congos -Una vez
que el caballero y simpático cronista de La Opinión
También existían bailes de negros en otras fechas como Nacional ha tenido á bien comprometernos para con
lo prueban las referencias que a ellos figuran en edictos po- el muy respetable público, ofreciéndole hoy el discurso
liciales, bandos del Cabildo, etc., que los reglamentaran y que nos tomamos la libertad é insigne honor de dirijir
prohibieran, también con anterioridad a 1853. á S.M. el Rey de los Congos, en una de las regias
salas que se dignó visitar, en compañía de los grandes
A manera de ejemplo, el numeral 5º del Edicto de Po- dignatarios de su córte, se lo enviamos escrito y tal
licía dictado por Luis Lamas, el 28 de mayo de 1833, decía: cual fué pronunciado por nosotros, para que, haga de
“Prohívese absolutamente los bailes de negros en la Capital y en él, si lo tiene á bien, el uso que le plazca.
lo sucesivo se haran en la parte esterior de la Ciudad, frente á la Hélo aquí- Magestad Real:
Ciudadela hasta las inmediaciones del Cordon; y de ningun modo Pillacuambambá! checacavapa, S.M.R., hopicka
en el interior de las casas.”2 benapuá venacá, venacá; yo be pá cuá mamá,
90 digna- á los fueros, derechos y demás prerrogativas del 75
ciudadano hijo de la patria del inmortal Washington.
Ese hombre, ese patriota es -Jonhson! Mi Pátria,
que antes de ahora, ha dado un testimonio elocuente
de esos sentimientos hácia los compatriotas de V.M.
brindándoles, con sentida emocion y espléndida satis-
facion, con la suspirada LIBERTAD á que eran muy
dignos y acreedores por sus antecedentes meritorios
y servicios eminentes prestados á mi propia Pátria,
en todas épocas, viene ahora, por mi órgano, nueva-
mente, á manifestar á V.M.R. la complacencia con
que ha recibido mi gobierno la noticia de la exaltación
al Trono Congo, de S.M.R., por el sufragio libre,
espontáneo, decidido y acertado de sus compatriotas.
Al retribuir á V.M. sus atenciosidades y felicitarle por
la alta y merecida confianza obtenida en el terreno
legal por el voto de los conciudadanos de V.M.R. le
ruego acepte mis congratulaciones con tan plausible
motivo, y los votos sinceros que hace mi Gobierno
y el pais, por el feliz reinado de V.M.R. y su digna
nacionalidad.”
A estas palabras sentidas de S.E. contestó S.M. en
estos términos: “Exmo. Sr. Si alguna vez he recibido
honor mas insigne, favor mas remarcable, en mi
vida, es en estos momentos, con la presencia y visita
del muy digno primer Magistrado de la República
Oriental del Uruguay.
Conmovido hasta el estremo, acepto, Exmo. Sr., los
conceptos sumamente lisonjeros y de alta valía para
mi, y mis compatriotas, tan profusa como galantemen-
te prodigados por V.E. -sin temor de equívoco- que,
sea cual fuere la suerte presente y futura de la Pátria
heróica de V.E., siempre nos haremos un deber y un
honor de compartir con nuestros débiles esfuerzos, sus Retrato del Licenciado Jacinto V. de Molina
Litografía de Juan Manuel Besnes e Irigoyen
infortunios y sus glorias, con la resignación y decisión
Biblioteca Nacional.
que corresponde á nuestra gratitud. Materiales especiales
76 Estas visitas eran devueltas por las autoridades na- 89
cionales, que se presentaban luego en las salas, ante los
Reyes africanos:

“VISITANTES. El sábado, previa una cartita, visitó


el Rey de la Nación Congo de Anguaga, á las auto-
ridades y á varios gefes de la República.
Tanto el señor Gobernador, como el Sr. Gefe político
y demás funcionarios han quedado en devolver la
visita el Domingo próximo.
Entre los gefes visitados se encuentra el Coronel
Magariños, el general Velazco, etc.
La cartita de recepción á que nos referimos y que
tenemos á la vista está firmada por S.M. Antonio
Antuña, y refrendada por D. José Antonio Bauzá,
primer ministro.”36

La Opinión Nacional del domingo 14 de enero de 1866,


publica la siguiente crónica: “VISITAS”. “Hoy tiene lugar la
visita del Gobernador Provisorio, que irá acompañado de otros
funcionarios públicos, como el Gefe Político, por ejemplo, á las
salas regias de S.S.M.M. de Angola, Mina, etc. Entendemos que
varios gefes también asistirán.”37

El Gobernador Provisorio referido, era Venancio Flores,


y en el siguiente número del mismo periódico, se hacía refe-
rencia a su visita a la sala de los Congos:

“...Principian los circunloquios de estilo, y se da el


discurso de recepcion, pronunciado por S.E. el Sr.
Gobernador, poco mas ó menos en los términos
siguientes: “Magestad Real: Un grande hombre; un
digno magistrado; tan honrado, laborioso, humano y
valiente como digno hijo de la Gran Nación Norte-
Americana trabaja é interpreta fielmente los senti-
Manuscrito del Licenciado Jacinto V. de Molina mientos inconcusos de la humanidad y de mi Pátria,
Biblioteca Nacional. al llamar á la clase de color -por más de un respecto
Materiales especiales
88 La misa estaba a cargo del cura de la Iglesia para lo cual, Recién hacia 1839 aparece un proyecto de reglamenta- 77
según la prensa, se había “prestado generosamente á hacer una ción de festividades bajo la denominación de “candombes”,
función el sábado próximo, en honor de los Santos Reyes, y con el el cual también transcribiremos por parecernos de interés:
objeto de satisfacer los deseos de los numerosos hijos de Africa.”31
“INTENDENCIA GENERAL DE POLICIA.
Podemos suponer que esta relación entre la Curia y los Montevideo, agosto 21 de 1839.
africanos –y su descendencia- estaba dada a través de las El Intendente General de Policía al expedir el edicto de
Cofradías como organizaciones que nucleaban a los negros 28 del pasado Junio del presente año reglamentando
en torno a la Iglesia. Como ya hemos dicho, eran los miem- provisoriamente los candombes de morenos, espuso
bros de cada Cofradía quienes se encargaban de preparar los que se ocupaba de realizarlo para lo sucesivo de un
festejos del día del Santo que adoraban. El 6 de enero, día modo permanente. Cree, pues llegada la oportunidad
de San Baltasar; los miembros de su Cofradía preparaban el de llevar á cabo esta medida, considerando que no
festejo en la Iglesia en forma simultánea a los preparativos es justo ni equitativo permanecer indiferente al único
de todas las salas de nación para ese día. entretenimiento que ellos tienen en los días festivos
despues de las labores domésticas de que se ocupan
Ya hemos mencionado la presencia, en todas las salas de constantemente, y para que puedan realizarlo confor-
nación, de la representación del nacimiento del niño Jesús, me sus usos y costumbres en plena y absoluta libertad;
junto a una imagen de San Baltasar. Algo similar ocurría en el Intendente General de Policía se dirige al Ayudante
la Iglesia: de Intendencia de la 3ª. sección ordenándole proceda
á tomar un conocimiento de los morenos que hacen
“...En la Matriz San Baltasar el moreno dejabase ver cabeza en las distintas naciones de que dichos can-
de gran gala en el altar mayor frente al nacimiento dombes se componen y les intime comparezcan á la
del Dios hombre...”32 oficina de su despacho el sábado 24 del corriente para
Luego de asistir a la misa, la comitiva procedía a la acordar el lugar donde han de tener sus reuniones,
visita a las autoridades, á los Agentes Estranjeros y y las formalidades que en ellas deberan observar á
al Presidente de la República”33, así como a “todas efecto de que se conserve el mejor orden posible.
las salas de las distintas nacionalidades o tribus...”34 Dios guarde a Ud. muchos años.
“Su Magestad el rey africano, después de visitar como Luis Lamas
de costumbre a las autoridades y al cuerpo diplomá- Al Ayudante de Intendencia, capitan D. Ma-
tico, permanecerá sentado bajo dosel, dando á besar nuel Aguiar.”3
su augusta mano.”35
El lunes 10 de enero de 1853 aparece publicado en el
diario “La Prensa Uruguaya” el artículo que hemos mencio-
nado, referido a la fiesta de Reyes de ese año, y en el cual se
enumeran algunos elementos característicos de la fiesta, los
cuales retomaremos y desarrollaremos más adelante. Este
texto permite obtener un pantallazo general del festejo, así
78 como también de la visión que parte de la sociedad de la doquier que uno pasaba: grupos de hermosas niñas, de 87
época tenía respecto a este tipo de manifestación. jóvenes de á pié y de á caballo, unidos al sonido bronco
de los tamboriles y de las mil muecas de los morenos,
“LOS REYES MAGOS - De los tres sólo el de Nubia de los reyes y edecanes de cada uno de los tronos, los
ha sido honrosamente acatado por los hijos del Africa. diferentes círculos que habían formado en campo raso,
Melchor y Gaspar han tenido muy poca ó ninguna hacían esos lugares deliciosos...”26
parte en las obaciones que los morenos tributaron “...El lunes á la tarde, los suburbios al Sur de la
ayer al hermano Baltasar, y en esto como en todo se ciudad se hallaban ocupados por mas de 6.000 es-
ha cumplido el refran que dice: cada uno arrima el pectadores, que en todas direcciones presenciaban los
ascua á su sardina. diversos candombes, donde los negros celebraban su
El hecho es que ayer se celebró por los morenos la fiesta de reyes...”27
funcion de Reyes, con una solemnidad relijiosa, en
la Iglesia de la Matriz. Por otra parte, su importancia también se refleja en cómo
Los tambos, las semi capillas ó cofradias de los morenos la prensa de la época destaca a la fiesta entre las actividades
del día: “Este será el suceso más notable del día; después, la co-
que se dividen segun los diferentes puntos de su naci-
rrida de sortija en la Unión, el beneficio de la señorita Sanchez,
miento, y todos los demas sitios de sus reuniones estaban
el Circo Olímpico, las carreras y las riñas de gallos.28
enbanderados y en estremo concurridos por personas de
todos colores, incluso el blanco y trigueño, que son los La fiesta comenzaba con los preparativos para asistir
que mas llamaron nuestra atencion. a la misa que en honor a San Baltasar se celebraba en la
Debe decirse en obsequio de la verdad que los festejadores Iglesia Matriz.
del Rei Baltasar guardaban en todas partes un órden
admirable, sin que esto estorbara el que se entregasen Cuenta Vicente Rossi en su “Cosas de Negros”29, que
con placer y notoria delicia á sus bailes nacionales, retra- desde muy temprano - las 8 o 9 de la mañana- se comenzaba
tándose en sus semblantes la pura alegría que rebosaba a formar la comitiva encabezada por el rey de los Congos
en sus corazones el recuerdo del pais natal, reproducido o el de los Angolas y los delegados que enviaban las otras
por los usos y costumbres del mismo. naciones para asistir a dicha Iglesia.
Su canto y su música aunque monótonos y semi-
salvajes, presentaban al curioso, el estudio de las razas Corrobora esta afirmación una crónica del diario “La
Nación” del sábado 7 de enero de 1860: “DIA DE REYES.
no civilizadas, y ofrecen al propio tiempo un modelo
Desde temprano ya se hacían sentir los cohetes en señal de que el
de la rústica enerjía de las razas medio salvajes.
Rey de los Congos iba a ponerse en marcha con su gran comitiva
Los instrumentos rudos y las boses ásperas e vicitivas hasta la Iglesia Matriz; efectivamente entró la comitiva por las
estan en armonia con sus naturalezas poco impre- naves del templo, y se colocó en las hileras de sillas que había
sionables, que precisan de fuertes sensaciones que colocadas. Después de esto empezó la misa...”30
las hieran y esciten. Es un remedo del canto de los
antiguos bárbaros del norte, de Europa ó bien de las
86 la fiesta en las salas, como para anunciar la visita de cortesía canciones guerreras con que concitaban al convate 79
que los reyes africanos y sus respectivos séquitos les efectuarían. á sus valientes francos los reyes de larga cabellera.
Para el 6 de enero de 1866, la nación Congo de Angunga Hasta aquí vamos bien; pero es el caso que algunos
había dispuesto “...pasar circulares impresas al cuerpo diplomá- pollitos blancos de la primera y mas flamante cria;
tico, al consular y á las autoridades de esta república pidiendo la se propusieron inquietar las inocentes diversiones de
venia para presentarles sus respetuosos homenajes...”23 los morenos, burlándose y promoviendo escándalo.
Y esta demasía fue tanto mas incalificable cuanto que
El año siguiente, el diario “El Siglo” publicaba: en todas partes se concedía franca entrada á toda
clase de personas y se cumplimentaba á las personas
“INVITACIONES. El rey de la nación Conga de decentes diciéndoles: entre V. amito.
Angunga ha mandado hacer en porcelana las tarjetas En el punto a que la demasía llegó á mas alto grado
de invitación para el gran baile y concierto que tendrá fué en una casita baja que hay al final de la calle de
lugar el domingo en la calle de las casas contiguas al las Piedras, en donde los morenos habian formado un
Cementerio y Usinas del Gas. altar, colocando en el centro y en primer término al
He aquí la invitación que pasan sus Magestades á las objeto del festejo. Afortunadamente los que estaban
autoridades del país y cónsules estrangeros: á la cabeza de la reunión fueron bastante prudentes
Exmo. Señor: y sin pasar á vías de hecho, llamaron á la autoridad
Los reyes Congo de Angunga, tienen el honor de que refrenó á los insolentes.
participar que en el día de Reyes pasarán a saludar Resta sólo decir que el licor de Baco tomaba una parte
á V.E. con el debido respeto, como es de costumbre muy activa en la jeneral animación.”4
todos los años en ese fausto día.
Yo el rey, Antonio Antuña Esta fiesta se comenzaba a preparar con bastante an-
Yo la reina, María del Carmen Rego.”24 ticipación, y entre los preparativos, figuraba también una
obligación: las naciones africanas debían solicitar permiso
Un aspecto importante a señalar, es el carácter público para efectuarla, como lo señalaba el aviso de la Intenden-
y multitudinario de la fiesta. La prensa habla de una concu- cia General de Policía del 23 de agosto de 1839 que hemos
rrencia de 5.000 a 6.000 espectadores, lo cual, si tenemos transcripto. El diario “La República” del 6 de enero de 1860
en cuenta que se trataba de un Montevideo con menos publicaba esta circular:
de 60.000 habitantes, convierte al festejo en un fenómeno
realmente masivo.25 “Sr. Comisario de: La Nación Congo de Angunga, me
ha dirijido solicitud pidiendome permiso para pasear
“...A la tarde las calles Camacuá, Florida y Convención las calles de la capital en festejo del día de Reyes. He
eran una verdadera romería; un cordón no interrumpido accedido á ello y se lo aviso á V. para prevenirle con
de gentes se dirijían hasta el sur, donde la nación Conga, este motivo y aunque estoy seguro de que los miembros
así como algunas otras tienen sus tronos. de aquella nacionalidad no han de faltar ni al decoro
Como unas cinco mil personas poblaban ese lugar esa del día ni al que deben al objeto de su suplica, espero,
tarde y era magnífica la perspectiva que presentaba por sin embargo, que en cualquier caso V. en su Sección
80 hara por que no sea interrumpido el orden. aclamación fueron nombrados reyes de Oriente. 85
Dios guarde á Vd. muchos años. Por largo tiempo los tres reyes magos empuñaron
P.P. Bermúdez”5 el grueso bastón de tala, ostentando el engalonado
elástico y las condecoraciones de ordenanza, siendo
Este aviso era enviado por Pedro Pablo Bermúdez, quien adorados festejados por tres semanas seguidas en
desempeñaba la Jefatura Política de Montevideo, a los Co- cada pascua de Navidad.
misarios de las Secciones de la ciudad, comunicándoles la
A la edad de 110, 114 y 115 otoños los monarcas
aprobación de la solicitud de la Nación Congo de Angunga y
dándoles directivas para salvaguardar el orden, y nos muestra dejaron de existir sin perder ni un solo diente. 21
el estricto control que se continuaba ejerciendo sobre estas
organizaciones. Todo el aspecto protocolar era tomado muy en serio por
los miembros de las salas, que valoraban estos festejos como
Existió también un reglamento durante la jefatura del verdadera expresión de sus naciones, considerando ellos esta
mismo Bermúdez que prohibió los bailes y reuniones sin oportunidad como única para ser reconocidos socialmente.
permiso previo.6
Con motivo de la fiesta de reyes, las autoridades de las
Desde algunos domingos antes del 6 de enero, ya había naciones cursaban invitaciones de carácter público y personal.
festejos, y preparativos en las salas de nación. En cuanto a las invitaciones públicas, las autoridades de las
salas de nación enviaban comunicados a los periódicos para
“FIESTA DE REYES. Con motivo de aproximarse
este día comienzan las naciones Conga, Mozambiques, que éstos los publicasen con antelación; no sin sorna:
etc. á hacer los preliminares del festejo.
Desde algunos domingos atrás han empezado á orga- “LOS REYES. Los soberanos, presidentes y ministros
nizarse las salas y candombes y se ha bailado en ellos de las naciones africanas ingertados en nuestro terri-
hasta sacarse el quilo los danzantes. torio y en buenas relaciones con nuestro gobierno, nos
Pero la fiesta en regla ha de efectuarse el viernes de han honrado inmensamente con el encargo de invitar
la próxima semana y para ese día quedan ustedes por medio de estas líneas á toda esta población, para
invitados queridos lectores. las espléndidas fiestas que celebran anualmente en
Pasado mañana hay también danza al aire libre en honor de los Santos Reyes.
todo el barrio sud de la ciudad. Se ha decidido que las damas no alteren su belleza
Alla los que quieran pasar un rato de jarana.”7
poniéndose carmín y polvos de arroz, y en cuanto á los
caballeros tienen completa libertad para presentarse
Parece ser que estos preparativos constituían todo un
evento en aquel Montevideo; cada miembro de las “salas” con o sin guantes blancos, en atención al calor que
de la ciudad trataba de conseguir los mejores trajes y vesti- para algunos los hace incómodos.”22
dos, las mejores prendas y adornos para la ocasión, así como
elementos con qué decorar sus salas de nación. También cursaban invitaciones a las autoridades nacio-
nales y extranjeras presentes en el país, tanto para asistir a
84 “...Según tío Benito, comerciante en apio cimarrón El lujo que pudieran lograr en el atavío personal, de la 81
y edecán de S.S.M.M., las fiestas estarán de patente sala y de la fiesta, dependía del estado financiero en que se
london, sobresaliendo en ellas varios elásticos, fra- encontrara cada nación.
ques, condecoraciones y cueros de gato, dignos de
lucirse entre los cónsules de las naciones amigas.”20 El 29 de diciembre de 1865 el diario “El Siglo” consignaba
los grandes preparativos que ya se hacían para el siguiente 6
Hemos encontrado en un periódico montevideano, de enero, destacando a la nación Congo de Angunga como
probablemente relacionado con algunos sectores de la co- una de las naciones “más poderosas é ilustradas y la que más
munidad afrodescendiente, una descripción que constituye lujo despliega en dicha ocasión...”8
una reelaboración del episodio bíblico de la llegada de los
magos de oriente; de la cual no podemos precisar por quien Son abundantes las descripciones que hemos recogido
ni cuando fue realizada, pero que presenta varios de los ele- de la prensa de la época referidas al arreglo de las salas de
mentos que acabamos de señalar y que justamente son los nación; transcribimos una por lo detallada.
que tienen un carácter más contrastante.
“no quedaba un papelito plateado ó dorado que hu-
“La adoración de los Santos Reyes. biera servido para envolver un confite, ni una cintita
Cuentan las crónicas que allá por los años 1790 fuera del color que fuese, que no se hubiera reunido
vinieron á estas playas los tios Baltazar, Melchor y al capital común de los adornos: la imágen de San
Gaspar, quienes desendían de los mas esclarecidos Baltazar ó de la Santísima Virgen María, cuando no
una Magdalena de yeso, pintada con colores chillones
monarcas de las cálidas rejiones africanas. Esos tres
por un artista italiano, ó un Jesucristo más parecido á
incógnitos peregrinos, según referencias del difunto
Pilatos que al hijo de San José, se ostentaba en el cen-
licenciado Molina, se ocuparon por largo tiempo y con
tro del altar, rodeado de velas encendidas, sostenidas
una contracción y paciencia sin ejemplo, en el comercio
por candeleritos de plomo, palmatorias de porcelana
del apio cimarrón y la sasa parrilla, el primero; en la y candeleritos de lata; la visión se sentía herida por
fabricación de escobas y secadores el segundo; y en el multitud de flores de género, papel y naturales, co-
arte de blanqueador y pintar frisos, el tercero. locadas en floreros de loza cubiertos de dorados, no
Muchos años transcurrieron sin que ninguno de los faltando el florerito microscópico que el niño de la
virtuosos peregrinos se hiciera conocer debidamente patrona había sacado en la rifa de la hija del pulpero
entre sus compatriotas. y que había sido regalado a la negra vieja. El altar
Pero llegó un día (el 5 de febrero de 1826) en que resplandecía con sus imágenes, sus luces y sus flores,
los súbditos minas, congos y banguelas formaron un cubriendo los paños de coco blanco y las colchas de
meeting para nombrar los tres reyes de ordenanza seda rojas ó azules que tapaban el armazón de made-
y entonces presentándose los peregrinos en sus res- ra. Al rededor de la habitación, sillas de todas clases,
pectivas tribus, hicieron conocer sus descendencias desde el venerable sillón de caoba maciso forrado en
por medio de la presentación de reales reliquias tales crin y donde podían sentarse todos los miembros de
como un par de aros del príncipe Culubayoga, un una familia numerosa, hasta la silla americana de
rico cachimbo del rey Mangoré y un cuero de gato asiento de madera, pintada de negro y apareciendo
del general Gambiá, y en medio de la más unánime los parches de rosas verdes y amarillas.
82 En las paredes, cuidadosamente blanqueadas con nación europea, con “oro y condecoraciones cuyo uso es compati- 83
acompañamiento de silvidos interminables y chupadas ble con el sistema republicano”13, cobrando especial importancia
de cachimbo por tío Camargo, algunos grabados sa- todo traje y accesorio con carácter militar de alto rango, con
cados de “El Correo de Ultramar” y varias candilejas “sus galones, sus fracs y sus encumbradas insignias”14; “sus trajes
adornadas de papel picado, ostentando mortecinas de gran gala, sin que les falte el sable con honores de espadín y el
luces. bastón simbólico de su autoridad...”15
Hé ahí lo que constituía una sala o candombe.Y
no era la fisonomía de una sola sinó de todas las Era una ocasión solemne, para la cual las autoridades
salas; la variación la constituía únicamente, que africanas se vestían “de rigurosa etiqueta...”16
en un altar se rendía culto á un santo y en otro
a una virgen...” 9 También la moda influía en la elección de los atavíos
para tan importante ocasión, con “la añadidura de afeminados
Otro elemento común a todas las salas era la presencia adornos parisienses á los trajes de gran gala, como por ejemplo un
en el centro de éstas de la representación del nacimiento de panier que aumentaba extraordinariamente la popa del soberano
Jesús10, que compartía esta ubicación con la imagen de San de los Congos, y un sombrerito microscópico con adornos rosados,
Baltasar, inspirador de este festejo.11 que se balanceaba en la blonda cabellera de la heredera de la
Corona de Banguela, peinada á la Ceres por un hábil peluqero.”17
En cuanto a la recolección de vestimentas y adornos
personales para la ocasión, nos cuenta un cronista: Ni siquiera el detalle de las coronas reales estaba ausen-
te en la vestimenta para estas fechas: “Mañana es el día que
“...Sus Majestades los Reyes Congos,Mazambiques, celebran los monarcas destronados que residen en esta capital,
etc., etc., los príncipes reales, Duques, Marqueses, (dignos hijos de Africa), con sus tradicionales candombes en los
Condes, Barones, y toda la Corte Imperial, anda á cuales sacan a lucir sus viejas coronas...”18; “...A la reina ó al rey
caza de trajes para el jueves 6. No hay conchavada, no les faltaban por entonces la dorada corona en la que lucían
ni mucama que hoy atine á cumplir con sus deberes engastadas piedrecitas de variados colores...”19
en casa de sus patrones; pues toda su atencion está
ocupada en los arreglos de los carachaces, perendejes y Esta recurrencia a la utilización de trajes militares y de
demas colgajos que estilan colgarse todos los años, las gala, ya la observaban Halloran y D’Orbigny; sin embargo
familias reales que solo les és permitido aparecer á luz la mención de algunos elementos tales como el “bastón de
una vez al año. Dios les dé toda clase de prosperidad mando” reseñado anteriormente y los “cueros de gato” a que
á sus majestades.”12 hace referencia una crónica, que transcribimos a continua-
ción, de “El Ferro-carril” firmada por “Joaquín Rodajas”, nos
estaría hablando de complejos procesos sincréticos que se
El tema de la vestimenta es un punto subrayado por
dieron en nuestro país.
muchas crónicas de la época, que nos muestran cómo los
miembros de las salas de nación africanas se esforzaban por
vestirse en la forma en que lo hacían las autoridades de una
NOTAS
118 95

1. Pereda Valdés, Ildefonso: “El negro en el Uruguay Pasado y Presente”.


Edición del autor. Montevideo 1965.
2. “El Investigador”, 29.5.1833, “Edicto de Policía”.
3. “El Nacional”, 23.8.1839, “Intendencia General de Policía”.
4. “La Prensa Uruguaya”, 10.1.1853, “Los Reyes Magos”.
5. “La República”, 6.1.1860, ✁✂✄☎✆✝✞ ✟✠✄ ✡✠☛✞☞✌✞✍✠✎✌✂ ✏☎☞✆✑✄✞☞✒✓
6. Resumen breve de los principales trabajos realizados en el Departa-
mento de la Capital por el Gefe Político y de Policía, Teniente Coro-
nel D. Pedro Pablo Bermudez, Desde el 29 de Julio del año próximo
pasado. En que se recibió del puesto, y presentado AL MINISTERIO
DE GOBIERNO. Imprenta de la República, Montevideo 1860.
7. “El Ferro-carril”, 30.12.1870, “Fiesta de Reyes”.
8. “El Siglo”, 29.12.1865, “Las naciones africanas”.
9. “El Ferro-carril”, 6.1.1883, “Fiesta de Reyes... Recuerdos de antao”.
10. “El Ferro-carril”, 5.1.1881, ✔✞ ✕✠✖✌✞ ✟✠ ✄✂✖ ✗✠✘✠✖✒✓✒✙✄ ✚✠☞☞✂✛✆✞☞☞☎✄✒,
6.1.1882, “El día de Reyes”. “La Opinión Nacional”, 6.1.1866,
“Los Candombes”.
11. “La Prensa Uruguaya”, 10.1.1853, “Los Reyes Magos”.
12. “La Opinión Nacional”, 6.1.1866, “Los Candombes”.
13. “La Nación”, 4.1.1859, ✡✝✞ ✟✠ ✗✠✘✠✖✒✓
14. “El Siglo”, 29.12.1865, “Las naciones africanas”.
15. “El Ferro-carril”, 4.1.1870, ✔✞ ✜☞✞✎ ✕✠✖✌✞ ✟✠ ✗✠✘✠✖✒✓
16. “El Siglo”, 6.1.1870, “Los Reyes”.
17. “El Ferrocaril”, 6 y 7 de enero de 1870, “Los candombes”.
18. “El Siglo”, 8.1.1870, “Los candombes”.
19. “El Ferro-carril”, 5.1.1875, “El día de Reyes”.
20. “El Ferro-carril”, 5.1.1881, ✔✞ ✕✠✖✌✞ ✟✠ ✄✂✖ ✗✠✘✠✖✒✓
21. “La Cotorrita”: 6 de enero de 1877. “La adoración de los Santos
Reyes”. Este relato, especie de reelaboración del episodio bíblico de la
adoración de los Santos Reyes, constituye un hallazgo valiosísimo, pues
aporta datos en cuanto a las ocupaciones de los reyes magos, pues estas
profesiones se reiteran a los largo de los años en los reyes de las salas
africanas de nación y en la población negra: fabricante de escobas,
blanqueador y conocedor de las “bondades de los yuyos”.
22. “El Ferro-carril”, 5.1.1870, “Quisicosas”.
23. “El Siglo”, 6.1.1866, “Los Reyes”.
24. “El Siglo”, 29.12.1865, “Las naciones africanas”.
25. “El Siglo”, 5.1.1867, “Invitaciones”.
26. Anuario Estadístico de la República Oriental del Uruguay. Censo
Revista Caras y Caretas, N° 30, 1891
96 de 1860. Libro XVIII del “Anuario” y XXXI de las Publicaciones de “Carnaval. Una historia social de Montevideo desde la perspectiva 117
la Dirección General de Estadística. Tomo 1. Imprenta artística y ✁ ✂✄ ☎✁✆✝✄✞✟ ✠✡☛☞✁✡✄ ✌✄✡✝✁✍ ✎✏✂ ✑✄✡✒✄✓✄✂ ✔✁✡✕☛✖✕ ✗✘✙✚✚ ✛ ✘✙✜✢✣✞✟
encuadernación, de Dornaleche y Reyes. Montevideo, 1905. Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, Uruguay.
27. “La Nación”, 7.1.1860, ✁✂✄ ☎✆ ✝✆✞✆✟✠✡ 22. Hacia 1889 colaboran en “El Periódico”.
28. “La República”, 6, 7 y 8 de enero de 1862, “Los Reyes Magos”. 23. “El Ferro-carril”, 5.1.1881.
29. “El Siglo”, 6.1.1867, “Besamanos”. 24. “El Ferro-carril”, 6.1.1882,”El día de Reyes”.
30. Rossi, Vicente: Ob. cit. 25. “El Ferro-carril”, 6.1.1883, “Fiesta de Reyes... Recuerdos de an-
31. “La Nación”, 7.1.1860, ✁✂✄ ☎✆ ✝✆✞✆✟✠. taño”.
32. “El Siglo”, 5.1.1866, “Fiesta Religiosa”.
33. “El Pueblo”, 9.1.1866, “Su Magestad Conga!”.
34. “El Siglo”, 6.1.1870, “Los Reyes”.
35. “La Opinión Nacional”, 6.1.1866, “Los Candombes”.
36. “El Siglo”, 6.1.1867, “Besamanos”.
37. “La Opinión Nacional”, 7, 8 y 9 de enero de 1866, “Visitantes”.
38. “La Opinión Nacional”, 14.1.1866, “Visitas”.
39. “La Opinión Nacional”, 15 y 16 de enero de 1866, “El del discurso
en Congo”.
40. “La Opinión Nacional”, 10.1.1866, ✁☛✟☞✌✍✟✎✠✡
41. “El Pueblo”, 14 y 15 de enero de 1866, “El Candombe”.
42. “El Ferro-carril”, 4.1.1870, ✏✄ ✑✍✄✒ ✓✆✟✔✄ ☎✆ ✝✆✞✆✟✠✡
43. “El Pueblo”, 14 y 15 de enero de 1866, “El candombe”.
44. “El Ferro-carril”, 9 y 10 de enero de 1870, “Mucha animación”.
45. “La Nación”, 7.1.1860, ✁✂✄ ☎✆ ✝✆✞✆✟✠✡
46. “El Ferro-carril”, 6 de enero de 1883.
47. “El Ferro-carril”, 4.1.1870, ✏✄ ✑✍✄✒ ✓✆✟✔✄ ☎✆ ✝✆✞✆✟✠.
48. “El Pueblo”, 14 y 15 de enero de 1866, “El Candombe”.
49. “El Comercio del Plata”, 6.1.1859, “Fiesta de Reyes”.
50. “El Siglo”, 29.12.1865, “Las naciones africanas”.
51. “El Ferro-carril”, 9 y 10 de enero de 1870, “Mucha animación”.
52. “La Nación”, 5.1.1863, ✁✂✄ ☎✆ ✝✆✞✆✟✠✡
53. “El Ferro-carril”, 5.1.1870, “Quisicosas”.
54. de María, Isidoro: Ob. cit.
55. Suárez Peña, Lino: Ob. cit.
✕✖✗ ✘✙✚✛✜✢✣✤✥✦ ✧✢★✣✩✪ ✫✬✗ ✭✮✜✗ ✯✰✱
57. Ibid.
NOTAS
116
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2. “El Comercio del Plata”, 21.1.1857, “Bellas artes la chica la bambula
y el progreso”. ✖✆✝✞ ✒✟✗✡✓✒✞ ☎✆ ✒✓✝✞✘✞ ✙✍✟ ✂✄☎✆✝✞✟✠✡ ☎✡✎ ✍✑✁ ✚✓✝✁ ✔ ✕
5 97

3. Ibid.
4. “La Nación”, 8.1.1862, “Hechos diversos”.
5. “El Ferro-carril”, 6 y 7 de enero de 1874, “Los Candombes”.
6. “El Ferro-carril”, 5.1.1871, “Reyes”.
7. Ibid.
La transformación de la fiesta
8. Dice el diario “La Tribuna”del Miércoles 17 de marzo de 1869: “Llueven
los clubs - El furor clubista sigue haciendo víctimas numerosas.Todas
las clases de la sociedad se reúnen en toda especie de asociaciones.
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graciosos negros orientales, y todo el mundo se apresura á ponerse
bajo la coyunda clubista, como manifestando su heroico e inmenso
deseo de ensartarse aunque sea pantalón con pantalón.”
9. “La Conservación”: 4 de agosto de 1872.

10. “La Conservación”: 25 de agosto de 1872: “Ayer y hoy”.


11. Pivel Devoto, Juan E. y Ranieri de Pivel Devoto, Alicia, 1973: “El
✵✭✶✱✶✪✫ ✣✜ ✷✦✜✢ ✣✜✤ ✢✬✱✤✥ ✸✹✸✲✺ Editorial Medina S.R.L., Monte- La población negra montevideana no se comportó como
video, Uruguay. una masa social homogénea, sino que participó, en el período
12. “El Comercio del Plata”, 6.1.1859, “Fiestas de Reyes”. estudiado, de una compleja red de conflictos y tensiones,
13. “La Conservación”: 4 de agosto de 1872. tanto hacia adentro como hacia fuera de ella, que resultarían
14. El señor Pedro Ocampo,actualmente de 90 años, nos decía en una determinantes en el desarrollo y transformación de sus
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del siglo XIX, los sectores “de sociedad” llamaban despectivamente manifestaciones culturales.
“los africanos” a los que participaban de las “salas” o “candombes”.
15. “La Regeneración”: 4 de enero de 1885. En el caso particular de la cultura afromontevideana, no
16. Tomado de: Alfaro, Milita, 1991: “Carnaval. Una historia social de Mon- hay que olvidar la situación de sometimiento en que se encon-
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17. “La Conservación”, 22.9.1872.
mismo de la fiesta que constituye el objeto de este trabajo: la
voluntad del poder colonial y de la Iglesia, de evangelizar y
18. “El Ferro-carri”, 11.2.1873, “A la clase de color”. controlar a los esclavos, que no tenían más opción que aceptar
19. Ibid. esta situación, al menos en la apariencia.
20. “La Conservación”, 20.10.1872 y 27.10.1872.
21. Milita Alfaro transcribe, por primera vez, parte del reglamento de la Una vez instituída esta fiesta, la misma también fue
“Sociedad Pobres Negros Orientales”, en el cual se establece como sufriendo transformaciones en sus distintos aspectos, siendo
objetivo “obtener la mejor armonía y unión entre las personas
de color”. Asimismo establecía que “en los días de Carnaval, la
éste el tema que nos ocupará en este capítulo.
sociedad se constituirá en comparsa”. En: Alfaro, Milita, 1991:
98 Las crónicas de los diarios nos dan un muestreo, de, al cangüé... Y el zemba moreno zemba!... que repetían 115
menos durante la segunda mitad del siglo XIX, cuáles fue- en coro los danzantes:
ron algunas de las manifestaciones de estos cambios. Una Para pedir limosna la encargada de la operación
de ellas, por ejemplo, fue la desaparición de algunas danzas necesitaba imprescindiblemente pisarse el vestido.
como la chica y la bámbula, como ya planteara Ayestarán1, De otro modo no tenía gracia; era una influencia
presumiendo nosotros, a pesar que la crónica del “Comercio poderosa para el corazón de los espectadores: parecía
del Plata” no lo indica, que estas danzas se practicarían tam- que se iba a caer, los cobres bailaban en el plato de
bién en la fiesta de reyes. loza; pero ella circulaba, daba la vuelta danzando y
recogiendo las dádivas.
“La chica es un baile apasionado, novelesco; es decir, Oh! famosos tiempos de catorce menos quince!
la cachucha de los negros; ese viejo drama de amor Oh! Salas de Angola, Mina, Congo, Banguela, etc., etc.!
en acción que atraviesa todas las jeneraciones del Hoy los candombes se han europeizado, las negritas
mundo, que se trasmite por todos los senos y todas jóvenes los han invadido para bailar nacional, es de-
las pupilas de la especie humana, sean de tal o cual cir: cuadrillas, valses, polkas, etc., y el baile africano
color, y constituye una de esas poderosas leyes que solo se danza cuando los viejos y las viejas gritan muy
Dios ha establecido en su eterna sabiduría para pro- fuerte contra los intrusos.
testar contra los escesos y las tiranías de los mortales. La culpa la tiene Eulogio Alsina, que ha sido un
La bámbula, mímica guerrera, esgrima de bastones, revolucionario.
mui semejante a la pirrica de los griegos, ese baile de Para completar el cuadro, hasta los Pocitos, campo
las lanzas chocando contra los escudos...”2 de acción antiguo de los morenos, especie de condado
africano, se ha modificado, convirtiéndose en la más
En la prensa del siglo XIX puede observarse un proceso espléndida estación balnearia de Sud América.
que podría acotarse al período 1857 - 1883, en el cual figuran Pero si el candombe negro se vá, queda el candombe
crónicas que transmiten una visión de la fiesta como algo blanco...... lo que es infinitamente peor!”25
decadente en ese momento, distinguiendo una época anterior,
en la cual los festejos del 6 de enero habrían tenido mayor
brillo e importancia, a la vez que diversidad.

Ya en 1857, la bámbula “no gusta más en el tiempo presente


que á los patriarcas de la jente morena. La jeneración nueva, sobre
todo entre las mujeres, desdeña esos recuerdos de los antepasados;
las negritas jóvenes y buenas mozas se entregan ardientemente á
las delicias de la polka, de la mazurca, de la varsobiana, libando
la copa envenenada de las emociones europeas, y como sucede
á lo que es ó se figura ser perfeccionado, desprecia altamente a
sus parientes.”3
114 en las casas: las matronas, regordetas de amplio pe- Cinco años después, en el diario “La Nación”, se men- 99
cho, con lábios de coral, sin una cana a pesar de sus cionan danzas características de algunas naciones africanas
ochenta años, llevando vestidos de zaraza tapisados que ya en ese momento no se verían: “...En épocas pasadas,
de grandes ramazones de flores estampadas, pendiente al menos dando una vuelta por el recinto de la ciudad, se gozaba
de las orejas inmensas rosetas de plata bruñida y de la vista que ofrecían las danzas Congo, Cambulá, Banguela,
diamantes de vigésima agua, dádiva de un día de Mana, Quisamá y Lubolo; pero en la presente nos vemos redu-
la señora mayor, cubierta la mota por el pañuelo cidos a admirar el aire marcial de su Magestad catorce menos
punzó de seda y el cuello oprimido por un pañuelito quince, que vestido de gran gala y rodeado de los altos funcionarios
de mano le pegaban a la chicha, bebida compuesta y dignidades de sus estados, pasea á son de tambor las calles de
de agua, fariña, vinagre y azúcar, manteniendo la sin Montevideo...”4
hueso en constante agitación, no interrumpida sinó
para entrarle un diente al Napoléon de á cobre ó á Algo similar a lo que acontecía con las danzas, sucedía
la rosquita de mandioca ó de maíz, cuando no al pan con los instrumentos musicales que se utilizaban en la fiesta.
con grasa, haciendo rueda con los graves y alegres Así, “algunos y algunas súbditos de la nueva jeneración querían
morenos, de edad indefinible, de anchos pantalones sustituir el prosaico tambor de cuero por el órgano ó arpa y vio-
blancos cortos, y derechos, chaleco de militar y levita lines, pero los más ancianos protestan contra esa sustitución...”6
sopanda, restos gloriosos de las mocedades del abuelo
del patrón, que apoyados en sus palos de escoba ó Los cambios que se fueron dando, y la “decadencia”
cañas de tacuera engarzadas en huesos de caracú, de la fiesta tal como se la conoció en un primer momento7,
disertaban con las comadres, haciéndole caricias á fueron resultado de un proceso en el que habrían incidido
la limeta de caña y dándole pitadas al cachimbo. varios factores.
Entretanto, las negritas jóvenes, con vestidos
blancos y cinturón celeste, collares, pulseras y La presión que ejercía sobre la comunidad afromonte-
aros de vidrio pintado, matizaban el tono unifor- videana el modelo social y cultural de la sociedad dominan-
me de la reunión, mezclando sus voces frescas y te y las transformaciones en las mentalidades de algunos
alegres a la cháchara general. sectores de desdendientes de africanos, desembocaron
Dos personajes originales hay en los candombes: el hacia 1870 –partiendo desde 1869 8- en la creación de los
tocador del timbal y la que pide limosna. El músico, si llamados “clubes” o “sociedades” de negros; cuyos nombres
con perdón de los adoradores del divino arte del violón son bastante elocuentes: “Club Igualdad”, “Club Progreso
y de la marimba, tal nombre puede dársele, batía sus Social”, “Pobres Negros Orientales” y “Negros Argentinos”.
puños de un modo terrible sobre el parche: de cuando
en cuando se detenía un momento y empapaba una
Los intereses de estos clubes de la comunidad eran de
sábana en el diluvio de sudor que bañaba su reluciente
carácter social y político pero hay algunos aspectos que se
rostro: cualquiera hubiera creído que iba á caer desfa-
resaltan en la prensa negra de la época y es oportuno dete-
llecido sobre su ruidoso instrumento, pero nó: seguía
nerse en su tratamiento. La igualdad racial y la unidad de
a la vez gritando el candombe gué gué: Yagüé Maia
la comunidad negra son reivindicaciones que comienzan a
100 aparecer con mucha insistencia en los editoriales de la prensa de estudio por la ingenuidad y nobleza de sentimientos 113
afromontevideana: que revelaban aquellos buenos morenos.
El día de Pascua, el Rey vistiendo lujoso uniforme de
General, que no desdeñaban prestar los más valientes
guerreros uruguayos, como un tributo de afecto á estos
“Hagámosle comprender á esos hombres que aún
veteranos de todas nuestras luchas, con el elástico
hoy nos miran en menoscabo que somos tan iguales
encasquetado hasta la nuca, ciñendo brillante espada
á ellos, que aunque ostenta nuestra faz un color os-
y acompañado de otros viejos morenos que también
curo, tenemos un corazón que late como el mejor, y
llevaban uniformes, partía del palacio real, es decir
abrigamos una misma conciencia. Que se conluyeron
de la sala y con toda pompa, sin que un sólo músculo
aquellos tiempos que tenían á nuestros padres sumisos
de la cara se contrajera á impulsos de las cosquillas
á sus mandatos, que con una palabra los intimidaban. del ridículo, dignándose saludar á los transeúntes con
Que concluyeron aquellos tiempos de barbarie en que solemnidad desde lo alto de su prosopopeya, recorría
cualquiera dándose los aires de “mandón” solo mane- las principales calles, aumentada la comitiva por
jaba el látigo para esos infelices. Hagámosle ver, que infinidad de personas y una nube de muchachos que
hoy no somos los hombres de antes, porque estamos flanqueaban la procesión, y entre ellos muchas veces
completamente desengañados, porque se nos presenta el autor de estas líneas, y en esta forma se presentaba
un porvenir muy halagüeño; si nos sabemos conducir, en casa del Presidente de la República.
así que nosotros debemos propender a ser unidos, Era la visita del Rey Africano al mandatario de la
debemos propender á que se concluya esa tremenda tierra donde había establecido su inocente monarquía.
desunión por la que actualmente atravesamos, que Y si algo de risible tenía esta visita original revestida
parece fuéramos unos incorregibles; siempre entrega- de una solemnidad, característica, bien podía discul-
dos á la labor maldita de esa misma desunión. ¿Son parse, considerándola como la visita del representante
acaso las ideas opuestas á las distintas aspiraciones de de esa raza heroica de morenos, leales a toda prueba,
nuestros espíritus las que nos inducen á no ser unidos sencillos y humildes, carne de cañón, que desde 1811
y nos hacen existir en esta implacable diversidad?...”9 con Artigas, hasta 1865 con Palleja, en los campos
del Paraguay, habían derramado su sangre generosa
en todos los combates, luchando por la independencia
Aparece con claridad la decisión política de romper con y colocando como único ídolo de su culto al gefe que
el pasado que los ligaba con la esclavitud y la sumisión les había tocado en suerte.
hacia el “amo” blanco. En este nuevo contexto –al menos El Presidente de la República recibía al Rey y le
para un sector de la población afrodescendiente- las obsequiaba con refrescos, cambiándose cordiales
prácticas culturales, incluídas las musicales y danzarias, felicitaciones, y una vez concluída la recepción, el
relacionadas con lo “africano” quedaban a contrapelo de Rey visitaba á los principales ministros extranjeros,
sus aspiraciones. Las ideas de “ilustración”, “regeneración” con igual seriedad y pompa.
o “progreso social” se sumaban a las de unidad e A las 4 de la tarde ya comenzaban los candombes á
independencia de la comunidad negra. recibir la concurrencia.
No quedaba una cocinera ni una mucama morena
112 de los adornos: la imágen de San Baltazar ó de la “Ayer nuestros padres humillados a un capricho 101
Santísima Virgen María, cuando no una Magdalena y una voluntad, no vibraban en sus corazones
de yeso, pintada con colores chillones por un artista aquella grandiosa idea de regeneración, condenados
italiano, ó un Jesucristo más parecido á Pilatos que vivir en los tracismos, y al cervilismo miraban con
al hijo de San José, se ostentaba en el centro del menos precio la civilización cuya llabe era la única
altar, rodeado de velas encendidas, sostenidas por que podía templar sus instrumentos, deonoros para
candeleritos de plomo, palmatorias de porcelana y nosotros, y los que ellos consideraban mas melodiosos
candeleritos de lata; la visión se sentía herida por que la divina arpa del profeta David, y miraban
multitud de flores de género, papel y naturales, sus desconcertadas notas con mas aprecio que los
colocadas en floreros de loza cubiertos de dorados, que miraron ha siglos muy remotos los melodiosos
no faltando el florerito microscópico que el niño preludios que arrancó este cuando se postró delante
de la patrona había sacado en la rifa de la hija del de Saúl.
pulpero y que había sido regalado a la negra vieja. Trinos aquellos que penetraban en lo mas recóndito
El altar resplandecía con sus imágenes, sus luces y del corazón. Preludios estos que se lebantaban hasta el
sus flores, cubriendo los paños de coco blanco y las oido de sus superiores para perderse en el espacio del
colchas de seda rojas ó azules que tapaban el armazón modo que se pierden los ecos doloridos del peregrino
de madera. en medio de un decierto.
Al rededor de la habitación, sillas de todas clases,
desde el venerable sillón de caoba maciso forrado en En este estado deplorable se encontraban las aspi-
crin y donde podían sentarse todos los miembros de raciones de nuestros antecesores, pensaban ellos que
una familia numerosa, hasta la silla americana de tan solo en la humildad se encerraba el tesoro mas
asiento de madera, pintada de negro y apareciendo grandioso, y por eso eran humildes y beneraban un
los parches de rosas verdes y amarillas. ser humano lo mismo que ellos y este le llamaban
En las paredes, cuidadosamente blanqueadas con amo. Y este tesoro era la libertad; la libertad que era
acompañamiento de silvidos interminables y chupadas para ellos lo mas codiciado, y porque; no conocían el
de cachimbo por tío Camargo, algunos grabados sa- mas grandioso, el mas reluciente de los tesoros, este
cados de “El Correo de Ultramar” y varias candilejas es el de la ilustración.”10
adornadas de papel picado, ostentando mortecinas
luces.
Hé ahí lo que constituía una sala o candombe. El pasaje hacia la libertad por parte de los esclavos no fue
Y no era la fisonomía de una sola sinó de todas las un trámite sencillo; por el contrario, fue muy traumático;
salas; la variación la constituía únicamente, que muchos de los antiguos esclavos continuaron ligados a sus
en un altar se rendía culto á un santo y en otro viejos “amos” como empleados domésticos, y muchísimos
a una virgen. quedaron fuera del mercado laboral, o accedieron a los
Allí desde temprano acudían los Venerables, los trabajos menos remunerados, por la preferencia de los
Reyes y los Presidentes acompañados de las Reinas
empleadores por contratar mano de obra proveniente de la
y Presidentas, tomando sus disposiciones, dando la
creciente inmigración extranjera.
última mano al arreglo y cambiando diálogos dignos
102 El país moderno se abría a la llegada de grandes contin- en lo sucesivo, en la festividad del día de Reyes no 111
gentes de europeos: Decía Alejandro Magariños Cervantes haya más romerías a los candombes, y que éstas,
en 1865: “La civilización personificada en el elemento extranjero, hoy sólo sean un eco vago y lejano de lo que fueron
golpea a nuestras puertas: No debemos ni podemos cerrárselas. en día no lejano.
Abrámoslas de par en par; saludemos con júbilo a cada nave de La gente tenía especial placer en contribuír al sos-
ultramar que arroje el ancla en nuestros puertos.”11 tén de aquellas sociedades de honrados morenos,
dándoles para ello algún dinerillo.Hoy!...Todo
La tensión civilización-barbarie se estaba planteando para!Pobres morenos!”24
en estos momentos y la población negra montevideana se
encontraba en una situación muy compleja. Si a los europeos CRONICA 3: “El Ferro-carril”,6 de enero de 1883.
se los veía como el elemento “civilizador”, no es muy difícil “Fiesta de Reyes... Recuerdos de antaño.
hacerse una idea de la imagen que de los africanos y su Todo va cambiando!
descendencia tenían los sectores dominantes. Aunque nadie necesita que le cuenten que Mon-
tevideo se transforma, porque eso se ve aún siendo
“Fiesta de Reyes. Hoy es uno de esos días de bullicio miope, ya lo hemos dicho en otra ocasión y volvemos
en Montevideo pero el es causado por los morenos a repetirlo hoy.
generalmente. Hay cierto apego a las viejas costumbres, cierta
Siempre nos ha chocado ver esas fiestas en medio de tendencia á mantener en la memoria los hábitos y
una civilización cual la nuestra. Ver a un sirviente usos de otros tiempos, principalmente los que hemos
transformado en rey, vestido ridículamente, prece- visto en la niñez, que obliga á contemplar no sin un
dido de pitos y tambores, con un séquito crecido y sentimiento penoso como se modifica todo, cambiando
tan ridículo como el que lleva a su cabeza, pasear el aspecto que evoca esos recuerdos.
las calles de nuestra ciudad ni mas ni menos que si Antes la fiesta de Reyes tenía un carácter especial.
estubieramos en Carnaval -¿no es estravagante?. Hoy no es sino un día feriado, y eso, no para el que
No debe permitirse semejante mogiganga. Pero no sudando a mares borronea estas líneas, valiéndose
queremos decir con esto que deba prohibirse; dejese para ello de un mango de escoba, pluma de los que
que la hagan en el local de sus bailes solamente; ensuciamos papel para diarios.
que sea una fiesta de ellos, ó también para los que En los templos se celebran los oficios religiosos: las fieles
quieran presenciarla, pero no se haga presenciar van unas mejor vestidas que las otras; disputando la
por fuerza. identificación con el último figurín: los jóvenes acuden
Esta no es opinión nuestra solamente, es la de á ver las muchachas bonitas y pare Ud. de contar.
muchas personas que ven en esa irrision, una En otros tiempos, días antes de Reyes, en ciertos para-
mengua para nuestra civilización y un bochorno jes, se veían infinidad de morenos y morenas atareados
para los habitantes.”12 en el arreglo de las famosas salas; no quedaba un
papelito plateado ó dorado que hubiera servido para
envolver un confite, ni una cintita fuera del color que
fuese, que no se hubiera reunido al capital común
110 alegría, pero todo dentro de los severos límites de la Contra este estigma también se revelaba un editorial del 103
moral más rigurosa. periódico “La Conservación” deslindándose, también con el
Había negrita que bailaba horas y horas seguidas pasado: “Y entonces verán esos hombres incautos, esos hombres
sin cansarse. sin conciencia que hoy nos consideran unos antropófagos por tener
Por otra parte, los reyes y su séquito salían a hacer nuestra faz oscura, que los hombres de color de hoy, no son los
visitas de etiqueta a las primeras autoridades del país, hombres de color de ayer.”13
las que siempre les obsequiaba con algún dinero,
como correspondía hacerlo, que bien merecido por
cierto lo tenían aquellos infelices, que junto con todos Estaba surgiendo un sector negro criollo que exigía parti-
los buenos orientales han derramado su sangre en cipar activa e independientemente, en la vida del país; que
los campos de batalla, peleando como leones por la quería que se lo considerara como oriental y no como “africa-
independencia y la libertad de esta tierra. no” o simplemente “negro”14. Es categórica, en este sentido, la
Porque, dígase lo que se quiera, los negros entre única referencia que aparece en la prensa afromontevideana
nosotros, han sido la vanguardia para todos aquellos a las “salas africanas de nación”, más específicamente a los
gigantescos combates. festejos del día de reyes, pues resume toda una postura:
Cuentan los oficiales de aquellas épocas, que los
mencionados peleaban y morían con admirable valor,
con verdadera heroicidad.
“Con entusiasmo y esplendor eran celebradas,
Al valor unían la lealtad para con sus superiores y
en mejores tiempos, la fiesta de los Santos Reyes.
una honradez á toda prueba.
Los viejos africanos, cuya sangre corre por nues-
Volviendo pues al día de Reyes, de Tiempos atrás, no
tras venas, rejuvenecían al son de sus tamboriles
podemos ni debemos olvidar a Catorce menos quince y
y de sus cantos.
á Fianga, que en los años á que nos referimos estaban
en su apogeo como soberanos! Es indecible el gozo que experimentaban al poner en
Hoy se cuentan muy pocas salas y están pobres y práctica las costumbres de su patria.
desmanteladas, porque ya no hay ayuda para ellas.
Una de ellas, permanecerá clausurada este año, Hoy mismo los pocos que quedan, cargados con el
por haber fallecido su gefe, el buen moreno An- peso de setenta y ochenta años, no olvidan el ar-
tonio Fuentes. diente suelo que los vió nacer ni dejan de celebrar
En las otras ya no se reunirán al son de los timbales y su predilecta fiesta.
del hué, hué, maia cangüé los centenares de bailarines
Ella va en decadencia, es innegable, pero esto respon-
y curiosos que antes lo hacían.
de á su debilidad física y á su limitadísimo número.
¡Oh progreso bien amado pero que entre tu furia
Sus hijos, por mucho que se empeñen en imitarlos,
por modificarlo todo nos llevas hasta las tradicio-
nunca llegarán á hacerlo con perfección.
nes; tú eres el que con la refinada y melodiosa or-
questa contratada por el gran leader de la sociedad
de color, por Eulogio Alsina, has contribuído á que
104 Aquellos que han desaparecido de entre los vivos y llamada tierra, para que ella que sin cesar sustenta 109
éstos que aún sobreviven han tenido y tienen otra al mundo, ofresca á cada instante a todos los seres
patria á la cual dieron dias de inmarcesible gloria y que la pueblan, novedades que sirvan á estos para el
páginas de oro en la historia de las luchas gigantescas complemento de su vida moral y material.
por la Independencia y por la Libertad.”15 Pocos años hace aún, que en día semejante al de hoy,
en que el “Calendario Gregoriano” señala la “Ado-
ración de los Santos Reyes”, los hijos de la apartada
y ardiente Africa, que hasta entonces se contaban
Como se ve, hay una actitud de respeto hacia la cultura de
entre nosotros por centenares, empezaban desde hora
sus mayores; pero enmarcado en un cambio en la interpreta-
temprana á animar las calles de la ciudad en sus dis-
ción del rol que debía jugar la comunidad afrodescendiente. La
tintas direcciones, y á convertir los suburbios de ella
expresión política de esta postura fue la proclamación en 1872
en extraordinaria romería, no formada solamente por
-ante la “reiterada indiferencia de los partidos blanco y colorado”16
la clase pobre, sinó también, por todo lo que de mas
- de la candidatura al parlamento nacional del señor José
selecto contaba la sociedad montevideana.
María Rodriguez , miembro fundador del “Club Igualdad”,
Los pobres negros africanos se dividían en grupos ó
de quien el periódico “La Conservación” dice “haber sido el
asociaciones, recordando la parte de su territorio á que
único en iniciar la tan grandiosa tarea de regeneración, á una raza
cada uno había pertenecido en su patria, y en salas de-
que se hallaba adormecida, sin que en ella hubiera habido uno
coradas a su capricho, levantaban en el centro de ellas el
que se levantara de aquel letargo, para proclamar sus derechos,
“Nacimiento del niño Jesús”, el más ilustre de todos los
ya por temor, ó por poco amor á su raza”.17
niños a pesar de haber nacido en un miserable establo.
En los patios y en plena calle se organizaba desde ya la
Entre las actividades que estos sectores llevaban a cabo, danza, llamada vulgarmente candombe, y en ella toma-
estaba también la organización, por parte de algunos empre- ban parte del modo más placentero, desde los morenos
sarios de bailes para la “clase de color”: de cien años, cuya cabeza parecía copito de nieve, hasta
la negrita pequeña de cinco o seis primaveras!
“A LA CLASE DE COLOR. El próximo sábado tendrá lugar Cada sala tenía su rey y su reina, personajes que ocu-
en el teatro Nacional un lucido baile que el celebérrimo Alsina paban sitiales de honor á imitación de los tronos de las
prepara á la raza de color, no queriendo que sean menos que los que se titulaban magestades serenísimas en los regímenes
demás. Esto demuestra su amor á la igualdad.”18 monárquicos, y que fuera de ciertas preocupaciones so-
ciales y del color que les distingue, son en un todo iguales
Los repertorios que se transitaban en estos bailes eran a los reyes en los antiguos candombes.
fundamentalmente los de moda en la época: “Teatro Nacional Empezaban casi con el alba a sonar los tamboriles
Calle de los Treinta y Tres. El sábado 15 de febrero Gran baile de los músicos en las salas Mina, Congo, Angola,
de Máscaras y particular para la Sociedad de Color. Habrá una Banguela, etc.; la rueda que junto a ellos se forma-
espléndida orquesta, la que ejecutará las piezas de baile más ba, y las palmas de las manos empezaban a batirse
escojidas y modernas.”19 al acompasado son de hué hué; -Maia Cangüé, y
las muchachas déle que déle al baile, al canto y la
108 demás instrumentos musicales, han podido reemplazar Eulogio Alsina no fue el único empresario negro dedicado 105
á lo que los profanos llaman destemplados timbales, y a la organización de bailes: otros fueron Manuel Ocampo y
á los que al son de Hué, hué, Maia Cangüé, reúnen José Fernandez. Un rasgo común a estos empresarios es su
en su torno miles de curiosos, ávidos de contemplar vinculación con las “sociedades” o “clubes” de negros. Eulogio
los bailes de los hijos de la ardiente y apartada región Alsina fue fundador del “Club Igualdad”, y Manuel Ocampo
africana, que al compás de aquellos ecos pasan alegres y José Fernandez aparecen nombrados reiteradas veces por
las horas del señalado día de reyes. el periódico “La Conservación”20.
Pobres morenos!... Bastante han sufrido en nuestro
país esos infelices; bastante han ayudado á pelear por Otro producto de este entrecruzamiento de tensiones
la libertad y la independencia de esta tierra, y entre- hacia afuera y hacia adentro de la comunidad afromon-
tanto veamos cuál es la recompensa que en cambio tevideana que se manifestaba hacia de fines de la década
de tanto sacrificio han recibido.”23 de 1860 fue la organización de “comparsas” o “sociedades
carnavalescas”. Algunos nombres de éstas coinciden con los
de organizaciones o clubes de la comunidad negra “criolla”:
CRONICA 2:”El Ferro-carril”, 6 de enero de 1882. “Pobres Negros Orientales”21 y “Negros Argentinos”. En
otras comparsas aparecen en forma activa como presidentes,
directores o como autores de músicas y textos varios persona-
EL DIA DE REYES. Los antiguos candombes - Lo jes relacionados con estos sectores “criollos”, especialmente
que era antes este día aquí para los morenos - Catorce Marcos Padín y Andrés Seco, autores de textos y músicas de
menos quince - Las salas - Los nacimientos - El hué varias de estas sociedades carnavalescas, que a su vez eran
hue maia caingúe - Los soberanos - Las romerías redactores responsables del periódico “La Conservación” y
- La visita de etiqueta - Recuerdos de Tiempos que que colaboraron luego con otras publicaciones de la prensa
pasaron. afromontevideana.22
Todas las costumbres que tan arraigadas parecían en
las gentes de este país, van desapareciendo, pero no
lenta y gradualmente, sino de una manera rapidísi- El funcionamiento creciente de las “sociedades” o “clubes”
ma, no quedando de ellas otra cosa que el recuerdo, de negros”, y su fuerte y también creciente participación en
y al paso que marchamos, mucho nos tememos que el carnaval montevideano, coinciden con el último período
este mismo desaparezca por completo, para que su de existencia de las salas africanas de nación e incidirán deci-
sitio sea ocupado por algo más nuevo, aunque talvez sivamente en su proceso de cierre. A su vez, la atención de
no tan inocente ni de tanta pureza como lo que hoy la sociedad mayor, con relación a la población negra, y sus
llamamos de antigualla. manifestaciones culturales, se iba inclinando definitivamente
La ley ineludible del progreso, va como la hoz del hacia el carnaval.
segador cortando todas las espigas que encuentra
á su camino, y dando con ello lugar á que el mo- A manera de final de este capítulo, transcribiremos tres
derno arado vaya enseguida haciendo desaparecer crónicas publicadas en el diario “El Ferro-carril” en ocasión del
el rastrojo, removiendo de nuevo esa madre común día de Reyes de los años 1881 a 1883 respectivamente. Las
106 hemos reservado por considerar que presentan un carácter El inolvidable catorce menos quince, era uno de 107
extenso a la vez que minucioso, y que más allá de la unidad los reyes de mayor lucimiento en la época áque nos
que constituye cada una de ellas por separado, las tres en referimos, y á pesar de haber fallecido hace muchos
conjunto podrían ser vistas como un único cuerpo. años, su memoria no ha sido olvidada por los cor-
tesanos y demás súbditos, quienes para honrarla
Su valor reside en la reconstrucción detallada, a pocos debidamente, han hecho colocar su retrato al óleo
años de sucedida, de la fiesta de Reyes en períodos anteriores, en la sala perteneciente á los dominios de aquel
con toda la nostalgia y añoranza de un cronista que compara bueno y servicial moreno.
la fiesta que recuerda con la que tiene lugar en el momento Esto revela que ha habido agradecimiento hácia
en que él escribe. el personage aludido y hace honor á quienes así lo
demostraron.
CRONICA 1: “El Ferro-carril”, 5 de enero de 1881. Como últimos vestigios de las pasadas grandezas de
aquellos monarcas destronados, quedan aún varias
“Las fiestas de los Reyes - El día de mañana es el salas, en las que empezarán mañana al toque de ora-
señalado para que los morenos africanos residentes ciones las fiestas de los candombes, sino con la pompa
entre nosotros, y de los que tan pocos quedan yá, de que antes estaban revestidas, al menos como un
celebren su tradicional fiesta, la que siempre se ha modesto recuerdo de lo que fueron.
distinguido aquí por el nombre de candombes. Los actuales reyes de las salas: Bengala, Mina, Con-
En años anteriores, cuando las salas o asociaciones go de Angunga, Banguela, etc., han solicitado ya de
de los tan poco afortunados hijos del Africa eran la autoridad correspondiente, el permiso respectivo
numerosas, la concurrencia que asistía a presenciar para el festejo de sus clásicas solemnidades.
las fiestas indicadas era extraordinariamente consi- El costado Sud de la ciudad nueva é inmediato á
derable, y á la verdad que se pasaban momentos de la orilla del mar, de la calle Ibicuy en dirección al
agradable entretenimiento, mirando danzar al estilo campo, es el punto donde hoy se encuentran esta-
de su país á aquellas pobres y sencillas gentes. blecidos dichos candombes.
En cada sala se colocaba un bonito y bien armado La moderna escuela de baile ha tratado por todos los
aparato que representaba el nacimiento del niño Jesús, medios á su alcance de introducir reformas en aque-
é inmediato á lo referido se hallaba el sitio de honor llas antiquísimas danzas de giros raros y en estremo
destinado á los que se conformaban con la, para ellos caprichosos, de figuras siempre alegres y pintorescas;
sin duda, agradable ilusión de creerse reyes, la que pero si bien es cierto que por medios tan ingeniosos y
para ser más completa exigía que las personas así atrayentes como han sido los que al efecto pusieron
caracterizadas se rodeasen de todos los atributos que en juego los adoradores de la voluptuosa Tercípcore,
distinguen a los monarcas de veras, y con lo que tan obtuvieron separar de aquellos inocentes centros al
pagados quedaban los de engaña pichanga. elemento joven, es verdad también, que para honra de
A la reina ó al rey no les faltaban por entonces la los reyes africanos la tradición sigue en pie, y ni el arpa
dorada corona en la que lucían engastadas piedrecitas con sus cuerdas de oro y sus sonidos maravillosos, ni el
de variados colores. violín con sus dulcísimas armonías como el piano y los
142 Actualmente existen varias fórmulas de “madera” que los
distintos tambores ejecutan simultaneamente; siendo una de
las más usuales la que coincide métricamente con la clave 3:2
del son cubano.
6 119

LA FIESTA HOY

En los capítulos anteriores de este libro realizamos una


reconstrucción lo más exhaustiva posible de la fiesta del día
de reyes, fundamentalmante en sus aspectos históricos: sus
orígenes y su desarrollo hasta fines del siglo XIX. Se ubicó
documentación que creemos importante para el estudio
del fenómeno: los libros manuscritos de las cofradías de
San Baltasar y San Benito de Palermo; material acerca de las
Al llamado de la “madera” responden los “pianos”: “salas africanas de nación”; y –aunque excedía el tema de este
libro- abordamos la compleja red social que hacia los 1870
se generó con la creación “clubes” o “sociedades” de la “clase
de color” y su participación en el carnaval montevideano.
Todas estas instituciones culturales incidieron –en relación
asimétrica con la sociedad dominante- en la transformación
permanente de las representaciones en que los africanos y su
descendencia participaron, incluída la fiesta de reyes.

El período que hemos podido documentar en el cual


la fiesta poseyó las características -por supuesto que
con transformaciones- que se señalaron en los capítulos
anteriores, se extendió hasta el momento en que el proceso de
cierre de las últimas “salas de nación” se desencadenó, lo cual
sucedió aproximadamente hacia 1883; aunque en 1884 la
120 prensa todavía comunica los festejos en las “salas”1. De todas en un periodo de apresuramiento del tempo, y luego 141
maneras, tomamos la mitad de esta década del siglo pasado sincronizáramos las mismas, notaríamos que se produce un
como el momento de cierre de las “salas” o “candombes”. desfasaje que dura a veces varios segundos. Con respecto al
aumento de la dinámica del toque sucede lo mismo, se va
En este punto cabe interrogarse qué pasó con este festejo produciendo una reacción en cadena.
luego de este cierre. Si partimos de la premisa que a nuestra
ciudad arribaron como esclavos, africanos de diferentes na-
cionalidades y culturas, es lógico pensar que existieron dentro EL LENGUAJE DE LA “LLAMADA”
de las “salas de nación”, diferentes manifestaciones musicales Sistema de “llamada” y “respuesta”.
y danzarias. Lo que hoy vemos en la fiesta de reyes, –si bien
La música de tambores o tamboriles afrouruguayos
pudo haber recogido elementos de aquellas representaciones-
está caracterizada por un complejo sistema de “llamada” y
no necesariamente tiene que ser una supervivencia lineal del “respuesta” que constituye la esencialidad de su estructuración.
pasado africano. Hemos visto que en el proceso participaron Los tambores, dice Fernando Núñez, tienen un “idioma
hechos significativos –entre los cuales tiene una importancia dentro de la llamada”. Conversan entre ellos, se llaman unos
especial el desarrollo de las sociedades o comparsas de car- a otros. Este sistema es también el que regula los cambios
naval tanto de negros, como mixtas y de blancos pintados paramétricos.
de negro- que no permiten realizar ninguna simplificación
al respecto. Este aspecto es muy importante pues es en este
sistema dialógico organizado donde se significa y se
No sabemos con precisión cómo se generó la música concreta lo colectivo – musical de la “llamada de tambores”.
actual de tambores y ni siquiera sabemos cómo fueron
las transformaciónes en la organología de la música Luego de haber concluído la afinación de los tambores,
afromontevideana hasta llegar a los tipos de tambores la “llamada” comienza con el toque de “madera” que en un
actuales –chico repique y piano- que se ejecutan con palo principio es realizado por todos los tambores y luego pasa
y mano. La primer referencia a la manera de tocar con a ser patrimonio de los “repiques” que lo alternan con sus
palo y mano la encontramos en un grabado de la revista “repicados”. Esta “madera” es la que da el tempo de arranque;
“Caras y caretas” hacia 1890, época en la cual la revista cumpliendo también una función de referencia rítmica en
se editaba en Montevideo.2 el transcurso de la “llamada”.

De todo el festejo que significó el 6 de enero en Mon-


tevideo, y en especial en el Barrio Sur, hoy perdura – o son
relacionables con el pasado- en la “llamada” actual, el hecho
colectivo y socializador que constituye el evento en sí, con la
conservación del tamboril como instrumento, la caminata,
quizá como vestigio de la procesión a la Iglesia o de las visitas,
140 ambos cambios están unidos: cuando se “llama” a apurar, se la salida a tocar desde un lugar significativo para la comuni- 121
toca más fuerte. dad, y manteniendo siempre el mismo recorrido, el entorno,
Volvamos, por un momento, a la formación de la cuerda de la gente, blancos y negros, que participan de la procesión,
tambores del barrio sur: bailando y tocando el tamboril, caminando junto a ellos, o
simplemente observando y escuchando desde la vereda o de
los balcones, ventanas o zaguanes de las casas.
P CH CH R
En la búsqueda de datos acerca de qué pasó con el festejo
R CH CH P
luego de cerradas las “salas de nación”; se trabajó sobre fuentes
P CH CH R secas y vivas: se consultó la prensa posterior al momento del
cierre y comprobamos que el tema desapareció del interés
R CH CH P de los editores. El negro pasa a interesar casi exclusivamente
durante el período de las fiestas de carnaval, evento que, por
P CH CH R otra parte era encarado con gran energía por las “sociedades” o
“clubes de negros” que a partir de 1872 se fueron multiplicando
R CH CH P a partir -como habíamos visto- de “Pobres Negros Orientales”
y “Negros Argentinos”.3

El repique recuadrado realiza un toque llamador para que la De las entrevistas realizadas a informantes de edad
“llamada” apure su tempo. avanzada, y especialmente, de las realizadas por Ayestarán
La “llamada” arranca con un tempo -fluctuante, por supuesto- hacia 1966, surge con claridad que luego de cerradas las
de negra = 133; y luego del período de apurado del repique, “salas de nación”, el festejo pasó a realizarse privadamente
la “llamada” pasa a tener un tempo de negra = 141.27 en algunas casas4. El diario El Siglo lo confirma hacia 1900:
El repique encargado del “llamado” apura, haciendo aumentar
“En la calle Santa Lucía, allá por el Sur hubo ayer en casa
la energía y la velocidad de la “llamada”.
del moreno Jacinto Ibañez, mozambique de 98 años de edad,
Los “chicos” tienen que estar atentos a este “llamado”; el saludo de los Reyes que le fue hecho por su prole de ocho
de lo contrario sucede lo que se denomina “cruzamiento” hijos, doce nietos y dos biznietos.
o “cruzadera”; es decir el toque se desordena, se pierde.
La energía que demanda el repique es incorporada por los “Fue una fiesta íntima sin los atavíos cortesanos del
“chicos”, y éstos la expanden a toda la cuerda. Se da una tiempo de catorce menos quince, sin los relumbrones
especie de reacción en cadena; los tambores más cercanos de esas recepciones improvisadas que hicieron célebres
al repique responden más rápido, y así sucesivamente. En los candombes de antaño, pero, en la que el moreno
las cuerdas muy numerosas se da que quienes están en el Ibañez hijo de Machambumba, el guerrero invencible
fondo de la formación no escuchan el “llamado” del repique, que venció al almirante portugués Leitao Sigfredo
por lo tanto se tienen que ir acomodando. Si grabáramos Da Costa Moura, daba la bendición a todos los
simultáneamente delante y detras de la cuerda de tambores vástagos de su real prosapia, y contaba proezas de
122 sus antepasados que si no merecieron las estrofas de En la “cuerda” de tambores de Cuareim, se ve reflejado 139
Camoes, corren todavía como leyendas inmortales en la cantidad y ubicación de los “chicos”. Esta formación
entre los habitantes de las selvas impenetrables.”5 permite que se mantenga el balance de la “cuerda” aún en
subdivisiones de la misma; por cada “piano” “repique” apare-
cen dos tambores “chico”. Se forman grupos que mantienen
Tanto la señora Pardo Larraura (entrevistada por la relación constante:
Ayestarán), como el señor Pedro Ocampo y la señora Julia
Pura Los Santos coinciden en que los tamboriles o tambores
R CH CH P
se ejecutaban sólo en carnaval y en el período de ensayos
previos a éste.
P CH CH R
Pedro Ocampo, nacido en 1913 en la calle Isla de Flores
R CH CH P
(actual Carlos Gardel) es preciso al respecto: “el 6 de enero lo
único que recuerdo de chico, que era el día de reyes. Yo lo único que
P CH CH R
recuerdo, así de tambores, que se tocaba el tambor en carnaval;
no tanto como hoy, que se toca todo el año. El candombe ha ido El tambor básico en la música de tamboriles es el “chico”; tan
tomando acá cuerpo, importancia (...)”.6 es así que éste es el tambor que todos los ejecutantes aprenden
a tocar primero; luego pasan al “piano” o al “repique”.25
Es decir, entre el cierre de las salas de nación y la forma
actual de festejo por medio de la “llamada de tambores” queda El toque sostenido del “chico” viaja a través de toda
un lapso de tiempo de aparente retracción, escondido, hasta la cuerda de tambores; es como el motor que hace que el
el momento imposible de precisar.7 mecanismo funcione coordinado.26 La percepción de esta
vibración está totalmente integrada en el ejecutante de
En algún momento en la primera mitad del siglo XX, tal tambor; todo el cuerpo participa de esta percepción. El
vez, hacia fines de los 1920, principios de los 30, según los tamborilero puede estar ejecutando las variaciones más
entrevistados, se comienzan a realizar “llamadas” de tambores complicadas en el repique, pero está atento a ella; todo su
el 6 de enero, día de reyes y otras oportunidades festivas. Este cuerpo está atento.
es un aspecto importante a señalar: De un evento con un
presumible8 contenido sincrético-religioso, tanto dentro de Control del sonido en la “llamada”.
las “salas de nación”, como dentro de las casas particulares en
las cuales se “hacía el santo” 9, se pasó a una fiesta vaciada, en Ya hemos mencionado anteriormente el complejo mecanismo
principio, de este contenido. de “llamada” y “respuesta” que es el que verdaderamente
significa la música de tambores.
La fiesta del día de reyes presenta algunos aspectos que En este sentido cumplen un rol fundamental los
marcan relaciones de continuidad con los festejos del siglo “repiques” en el control de algunos parámetros del sonido
pasado y otros que muestran un quiebre. Lo que sobresale de la “llamada”. Son los encargados de apurar o enlentecer el
en esta práctica es el carácter colectivo de la misma; siendo tempo; de aumentar o disminuir su dinámica. Generalmente
138 y repiques se encuentra muy próximas y se entrecruzan. Los éste un rasgo de continuidad con la fiesta en el siglo XIX, 123
límites de ambos registros son movibles. El tamborilero sabe que también era una expresión profundamente colectiva e
muy bien cuando su afinación es funcional con el producto imbricada con la vida cotidiana.
general “llamada de tambores”; cuando su tambor se ha
bajado demasiado, muchas veces pasa a hacer “madera” Actualmente la fiesta del día de reyes en el barrio sur
(percutir el tambor con la baqueta en la caja de resonancia); de Montevideo consiste en un grupo de personas que se
o simplemente deja de tocar, “cuelga el tambor”. desplazan por las calles ejecutando tambores; manifestación
concida como “llamada”.
Armado de la cuerda
En la descripción de este fenómeno hay algunos elementos
Un aspecto fundamental en el mantenimiento del “orden” que consideramos necesario establecer: hora de comienzo de
musical que mencionábamos, es el armado de la cuerda de la “llamada”, cantidad de personas, recorrido de la “llamada”,
tambores. Los tambores se forman en filas agrupados según participación de la comunidad acompañando y bailando
su tipo (chico, repique y piano). Este armado es diferencial junto a quienes tocan, lugares de salida, lugares de paradas
según a qué barrio pertenezca la cuerda de tambores. Los a templar los tambores, etc.
tambores de “Cuareim”, Barrio Sur, forman con dos filas de
“chicos” en el centro y a los costados de éstas los “repiques” La “llamada” del 6 de enero comienza habitualmente
y los “pianos” alternados. alrededor de las 19 horas, o sea con los últimos vestigios
del día, y finaliza bastante avanzada la noche. Los primeros
R CH CH P en juntarse ese día son los “tocadores” de los tamboriles,
cuyo número es variable.10 Se reúnen frente al domicilio de
P CH CH R una persona importante o de prestigio para la comunidad,
R CH CH P permaneciendo este lugar incambiado, a menos que algún
hecho significativo produzca una sustitución.
P CH CH R
De esta manera, con la demolición del Conventillo “Medio
Quien realiza el armado de las filas es el “jefe de cuerda”, Mundo”11, lugar de nucleamiento de la comunidad negra del
que generalmente es un ejecutante de “piano” o “repique”, y barrio Sur, la salida de los tambores dejó de hacerse allí y pasó
coloca en las primeras filas a los mejores ejecutantes, aunque a realizarse frente al domicilio de Juan Ángel Silva, persona
tratando de mantener el balance hacia el fondo de la “cu- prominente dentro de la comunidad, a partir de la década
erda”. Uno de los aspectos más cuidados en las “llamadas” de de 1950 en que junto con sus hermanos Raúl y Wellington
tambores es el mantenimiento del “tempo”; que los tambores Silva funda la comparsa “Morenada”. De este lugar, ubicado
vayan bien “trabados”24. El armado de la cuerda de tambores en Cuareim entre Gonzalo Ramirez y el principio de la
es fundamental para lograr este objetivo. calle, contiguo a la Rambla República Argentina, salieron
los tambores hasta el 6 de enero de 1991; oportunidad que
tenemos registrada en una grabación.
124 Según algunos informantes de los que acostumbraban 137
a salir en esa “llamada”, dejaron de hacerlo porque en las
últimas oportunidades se habían generado algunos problemas
de violencia y porque salía a tocar gente que no conocían. A
su decir: “Cualquiera se colgaba un tambor”12. A partir de ese
momento, los tambores comenzaron a salir de la puerta de la
casa de Fernando Nuñez Ocampo13, “el lobo”, Carlos Gardel
entre Julio Herrera y Obes y Río Branco.

Un rato antes de la hora estipulada comienzan a llegar los


ejecutantes y a preparar los elementos para el templado de
los tambores. Los tambores se afinan a fuego, el cual se realiza Afinación de los tamboriles
con bollos de papel de diario o trozos de cartón, de los cuales
se encargan una o más personas, a la vez que de mantener Se realizan fogatas (se enciende fuego con periódicos)
el fuego encendido. contra el cordón de la vereda y se afinan o “templan” los
tambores de parche clavado. Los de parche apretado se
Después que afinaron los tambores, comienza el recorrido afinan ajustando los tensores. Con respecto al concepto de
de la “llamada”, que permanece fijo y que únicamente sufre afinación que hay en la música de tambores, dice Coriún
pequeñas variantes por motivos especiales: suspensión de Aharonián: “no existe una relación de alturas, expectable
la “llamada” por lluvias, arreglo de calles, etc. El recorrido desde un punto de vista eurocentrista, sino una relación de
de la “llamada” de Cuareim -así se conoce la “llamada” del tensiones. Cada miembro de la “cuerda” (...) tiene y necesita
barrio Sur- es: desde el lugar de salida, actualmente la casa un tipo de tensión, relacionada con el tipo de toque al que
de Fernando Nuñez hasta el barrio Ansina, otro lugar de estará destinado y con la estética de la interrelación del
nucleamiento de la comunidad negra que “casualmente” complejo entramado polifónico de toques”.23
también fue derrumbado. Este recorrido es directo por la calle
Carlos Gardel que a partir de la calle Ejido toma el nombre Los tamboriles con parche clavado, por acción de la
de Isla de Flores, hasta la esquina de la calle Lorenzo Carnelli humedad, por la transpiración de las manos, por la ejecución
(ex Tacuarembó). El regreso se cumple por el mismo trayecto, misma, etc, van bajando su afinación durante la “llamada”;
en sentido inverso.14 lo cual los hace parar para volver a “templar”. El tocador de
tambor cuando afina, “sube” un poco más su tamboril para
Durante el recorrido se realizan paradas para volver a que dure más tiempo con una afinación aceptable para el
templar los tamboriles, las cuales también se mantienen en sonido de la “llamada”.
lugares fijos: se para en la calle Carlos Gardel y Yaguarón,
actual Plazoleta “Alfredo Zitarrosa” y al terminar el recorrido Se establecen franjas de afinación: La franja de los “pianos”
de ida. En ocasiones, se puede parar en otras esquinas, por aparece bien diferenciada; generalmente los pianos de
ejemplo en Isla de Flores y Salto. Cuando se salía de Cuareim, afinación más alta cumplen, como veremos más adelante, la
la primer parada comunmente era en la calle Salto, ya que función de “piano repicado”. En cambio las franjas de chicos
136 Los repiques también cumplen con las tres funciones Yaguarón queda a dos cuadras del lugar de salida. Al regresar, 125
aunque resaltan las funciones de escape y de “llamada”. se para a templar los tambores en los mismos lugares que a la
ida. En el caso de salida de Cuareim, igualmente se paraba
REPIQUE BASE

igualmente en Yaguarón para llegar al final con toda la fuerza.

Un aspecto interesante a resaltar, es el cruce de caminos


con otras cuerdas de tambores, del barrio “Ansina” y del barrio
“Cordón”. Este hecho se convierte en una especie de duelo
Durante la “llamada” , los planos descritos se entrecruzan; musical. La “llamada” tiene que entrecruzarse y atravesarse
los tambores cambian constantemente de función. Un piano con la otra cuerda, pues las dos ocupan todo el ancho de la
puede realizar todas las funciones alternadamente durante calle y vienen en sentido contrario una de la otra. En este
una “llamada”. cruce ambas “llamadas” deben mantener su ritmo y hacer lo
posible cada una por tapar el sonido de la otra.
Lo importante es mantener el balance de estos planos;
el orden. No pueden repicar todos los repiques a la vez. La cuerda de tambores y su séquito se comporta como una
No pueden “llamar” a apurar todos los repiques a la vez. masa compacta y móvil. Hay una apropiación del espacio y
Para mantener este orden es necesario un entendimiento del tiempo que ocupa la “llamada”. Hay una apropiación de
colectivo, que se manifiesta en elementos claves que la calle y la vereda durante la “llamada”. Al llegar al final de
desarrollaremos a continuación. la “llamada” -en el mismo lugar del comienzo- los tambores,
con el público alrededor, se colocan en círculo, y ahí se realiza
el “corte” de la “llamada”. Es decir el final de la misma.
LA PRÁCTICA COMUNITARIA
126 Notación toques de “chico”*. 135

En lo social.
chico de “dos”

Es reconocible en la práctica cultural del negro africano PALO

llegado a nuestro país, primero, y en el criollo después, el MANO

carácter colectivo y participativo de sus manifestaciones15.


La fiesta del día de reyes es una muestra de este carácter. Esta chico de “tres”
inclinación hacia la práctica comunitaria puede ser producto
-además de los rasgos culturales presumiblemente africanos-
de las condiciones históricas en que les tocó vivir. El poder
colonial los organizó en “cofradías religiosas” -habiendo
nosotros recogido documentación de las cofradías de “San Los “pianos” cumplen las tres funciones:
Baltasar” y “San Benito de Palermo”- y a su vez autorizó la de sostenimiento, de escape y de “llamada”;
formación de las “salas africanas de nación”, que a su vez los correspondiendo a los toques de “piano base”, “piano
africanos trataron de utilizar para la defensa de su comunidad. repicado” y “piano” función “llamada”.
En la situación de opresión en que se encontraron los esclavos
africanos en nuestro país, es lógico que buscaran formas de notación de toques de “piano”22
organización que les permitiera luchar por sus intereses y
agrandar -y apropiarse- del espacio que la sociedad esclavista

PIANO BASE
les dejaba. Las “salas de nación” fueron verdaderos centros
donde el eje fundamental de su existencia, era la práctica
comunitaria.16

PIANO REPICADO
El aspecto colectivo de la fiesta del día de reyes en el siglo
pasado se da en varios planos: en lo social y en lo musical;
aunque de este último solo podemos saber lo que nos cuentan
los cronistas ya que no existen registros. Las crónicas señalan
la realización en esta fecha de colecta de dinero -recibían a su

PIANO LLAMADOR
vez el aguinaldo por parte de las autoridades- que era volcado
hacia la comunidad. Se auxiliaba a los miembros necesitados,
se juntaba dinero para comprar la libertad de un esclavo, se
luchaba contra las injusticias de que eran objeto los africanos
y sus descendientes, etc.
* Para la comprensión de los signos en las partituras, ver Apéndice.
134 127

Tambor
Piano ✁✂✄☎✄✆ ✝✞✟✂✁✠✄✡✆ ✝✆✂☛✁ ☞✆✂✂✆✌✂✆ ✍✎✄✏✄✆ ✝✞✟✂✁✠✆✑
✍☛✞ ✒✄✞✑ ✓✁✠ ✏✌ ✆☎✌✞✡✆✔
Circa 1890
Foto Familiar
128 133

Tambor
Chico

En el centro, Toribia Petronila Pardo Larraura


✁✂✄✂☎ ✆✝✞✟✠✡☎☛
Circa 1966 Tambor
Foto Familiar
Repique
También se hace referencia a cantos y bailes colectivos,
132 conversando en la “llamada” . Dice Fernando Nuñez: “van donde estaba presente la estructura de llamada y respuesta 129
como rellenando agujeritos”. El tercer plano está formado (responsorio), aspecto sobre el cual nos extenderemos más en
por los toques de función “llamada” que está conformado el punto referente al estudio técnico musical de la “llamada”
por los tambores que interaccionan e inciden directamente de tambores.
en el control de la dinámica y el tempo del producto musical
“llamada de tambores”. El derroche y el exceso se manifestaban en esta fiesta; en
la energía física gastada durante la fiesta que duraba muchas
Los tambores “chico” cumplen exclusivamente función horas; en el consumo de bebida “chicha”, en el afán de
de sostenimiento: son los que mantienen el tempo, “bancan” preparar y adornar el lugar de la fiesta y su atuendo personal
la cuerda. Como dice Ayestarán21 , son la llave rítmica de la en la mejor forma, apelando incluso a objetos personales
“llamada”. Actualmente se utilizan dos fórmulas rítmicas de pertenecientes a los patrones respectivos.
toque de chico: de dos golpes de palo (“chico de dos”) y de
tres golpes de palo (“chico de tres”). No se cuenta en esta Por otra parte, queda documentado tanto en
nomenclatura el golpe dado con la mano. El “chico de dos” las crónicas, disposiciones y en los manuscritos del
es el que comunmente se ejecuta durante la “llamada”. Licenciado Jacinto Ventura de Molina la práctica
religiosa afromontevideana durante la fiesta, que también
fortalecería los lazos comunitarios.

La actual fiesta de reyes, la “llamada de tambores” constituye


un hecho de una profunda concepción colectiva. Ya en un
primer nivel descriptivo superficial se puede comprobar
esta hipótesis. Cómo se junta la gente, cómo se afinan los
tambores, cómo se desplaza la masa móvil de gente que
constituye la “llamada”, y el hecho musical en sí demuestran
esta concepción. Los lazos de pertenencia a la comunidad son
tan fuertes, que muchos partícipes que se han ido del barrio,
vuelven ese día para participar de la “llamada”.

La “llamada” se comportó históricamente como un núcleo


“cerrado” de gente. Sólo participaban del fenómeno las
personas culturalmente pertenecientes a él; nucleadas en
torno a una zona geográfica -el barrio sur de Montevideo17- y
en torno a grandes familias representativas de la comunidad.
En el “sur” estas familias fueron y son, entre otras, los
Rodriguez Andrade (los “Curimba”), los Martiarena, los Silva,
etc.18 En la actualidad podemos decir que este fenómeno
está cambiando y el núcleo de gente está pasando a ser
130 “semiabierto”. Si bien participa una importante cantidad de los tres tipos de tambores19 vigentes actualmente en la 131
gente perteneciente al barrio, también lo hacen –y cada vez “llamada” afromontevideana: chico, repique y piano; los cuales
más- personas que llegan especialmente ese día para participar agrupados en distinta proporción y número, constituyen una
de la “llamada”. “cuerda” de tambores, siendo una cuerda mínima completa,
la agrupación de un chico, un repique y un piano.
También es importante señalar que durante el recorrido,
generalmente se consume –aunque sin exceso pues impediría En la “llamada” de tambores se establece un complejo
el correcto desempeño musical- alcohol, fundamentalmente entretejido rítmico, que está caracterizado por un sistema de
cerveza y vino. Este consumo también es socializado. La llamada y de respuesta, en el cual están designadas funciones
botella circula de mano en mano y casi nunca es rechazada. diferenciadas para los tambores. Es en esta interrelación dia-
La compra de esta bebida es aportada por los ejecutantes, por lógica donde realmente se significa y se concreta este evento.
alguna persona que acompaña, y también por el dinero que
se colecta entre los partícipes durante el recorrido. Tomando parcialmente la nomenclatura planteada por Max
Hans Brandt20, se pueden distinguir tres tipos de funciones
Toda esta serie de “normas” que caracterizan a la “llamada”, en la música de tambores: función sostenimiento, función de
rigen para todos los participantes. Todos las conocen, pero no escape y función de “llamada”.
se explicitan verbalmente; están dadas por la misma práctica
comunitaria. Por función sostenimiento entendemos la de los toques
recurrentes, que conforman el entramado rítmico básico de
la cuerda de tambores. Por función de escape, la de los toques
En lo musical improvisados, basados en los de sostenimiento y por función
de “llamada”, la de aquellos que generan respuestas, o a su
Planteamos en este trabajo, al igual que en los aspectos vez “llamadas”, en otro u otros tambores.
sociales, el caracter colectivo de la “llamada” de tamboriles
o tambores. Esta concepción se da en varios planos Estableceremos para su estudio que la “llamada” de
que se superponen y complementan. Por un lado, se da tambores está estructurada por estos tres planos de funciones
específicamente en el plano estrictamente musical, pero a musicales. El primer plano, constituído por los toques de
su vez se da en los aspectos organizativos de la cuerda y en función sostenimiento forma el entramado básico (base) de
la concepción musical del músico participante. Se trata de los tambores. Está integrado por los toques de “chico”, el
complejos mecanismos que operan en la “llamada” que hacen toque de “repique” base, los toques de “piano” base y el toque
que una práctica musical en la que participan un número de “madera” que en el transcurso de la “llamada” ejecutan los
elevado de personas, con complejas combinaciones rítmicas “repiques”. El segundo plano está formado por los toques con
y con un elevado grado de improvisación en la estructuración función de escape. Son los toques repicados de los tambores
del discurso musical, pueda mantener el “orden”. que no están incidiendo directamente en el control de sonido
de la cuerda; es decir, estos toques surgen del agregado de
Partimos de los conceptos ayestaranianos para caracterizar golpes a los toques básicos. Está integrado por “repiques”
y “pianos repicados”. Los repiques y los pianos pueden ir
Esta respuesta es la más recurrida; pero también aparecen 143
otras que los ejecutantes de “piano” utilizan y alternan según
su habilidad o preferencia:

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✟✔✠✟ ✒✂☎✝✂✞☛ ✏ ☎✝✆☛ ✆☛✄☞✌✟✙☛ ✆✍✌✠✍☎✂✌ ✕✍✟ ✔✟ ✗✂✆✟ ✟✔☞✟✆✝✂✌✄✟✁✠✟ A continuación entran los “chicos” generalmente con su
✒✝✔✝✘✌✟ ✟✁ ✌☛✔ ✘✂☎☎✝☛✔ ✟✁ ✌☛✔ ✆✍✂✌✟✔ ✗✝✔✠✫☎✝✆✂✄✟✁✠✟ toque de “dos” golpes de palo.
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✟✁ ✟✔✠✟ ✝✁✠✟☎✆✂✄✘✝☛ ✂✔✝✄✚✠☎✝✆☛✓ ✗✟✆✗☛✔ ✆✍✌✠✍☎✂✌✟✔ “repiques”. En el caso de entrada de “pianos” éstos pueden ser
✕✍✟ ✗☛✏ ✁☛✔ ✝✞✟✁✠✝✡✝✆✂✁ ✂ ✠☛✞☛✔ ✌☛ ✍☎✍✎✍✂✏☛✔✧ de “base” o “repicados”. En el caso que se realice la entrada
de “piano” con un toque “llamador”, éste está dirigido a armar
el toque y comenzar con el “paso de llamada”. Esta entrada
no es muy común en los tambores del barrio Sur, pero la
tenemos registrada en una oportunidad.28
144

Entrada de piano base

Entrada de piano repicado

Entrada de piano llamador


164 Cuando los que entran son los “repiques”, son éstos los 145
que efectúan un toque “llamador” dirigido a los “pianos”
para así comenzar con la “marcha”.

MADERA
CHICO
REPIQUE
PIANO
MADERA
CHICO
REPIQUE
PIANO
También es muy común que se comience la “marcha”
sin un “llamado” previo: cuando entran los “chicos”, los
“pianos” continúan con su “respuesta” durante dos o más
ciclos rítmicos (cuatro compases en 2X4 o dos compases en
4X4) y comienzan con su toque, ya sea de “base” o “repicado”.
146 Luego que se ha armado la “llamada” y los tambores Prensa (diarios y revistas) 163
comenzaron la procesión se dan una serie de diálogos internos “Caras y caretas”
dentro de la cuerda de tambores. Conversan un “repique” “El Comercio del Plata”
“El Constitucional”
con otro, un “piano” con otro; siempre manteniendo el “El Estandarte Nacional”
orden. Dice Fernando Núñez: “Cuando hay más de un piano, “El Ferro-carril”
“El Investigador”
ya hablan, se llaman uno a otro. Llama el de adelante, contesta “El Nacional”
el de atrás. Cuando uno habla el otro para; siempre en orden. “El Órden”
“El Pueblo”
Cuando se pierde el orden, cruzadera mortal”.29 “El Siglo”
“La Conservación”
“La Cotorrita”
Se da una verdadera práctica musical colectiva, en la cual “La Nación”
el resultado depende de la concentración de los ejecutantes “La Opinión Nacional”
“La Prensa Uruguaya”
en este sistema dialógico; manifestándose en este sentido, “La Regeneración”
una verdadera comunión instrumento-hombre-grupo que “La República”
“La Tribuna”
es la que efectiviza la música de las “llamadas de tambores”.
Archivos consultados
Así se desarrolla la “llamada” hasta el “corte”: generalmente
es un “repique” (“corte de repique”) el encargado de realizar -Museo Histórico Nacional: Casa de Lavalleja y Casa de Montero (Museo
Romántico)
un toque “llamador” que indica a los demás tambores que -Archivo de la Curia del Arzobispado de Montevideo
se va a cerrar la “llamada”. El “corte de piano”, aunque es -Archivo de la Iglesia de San Francisco
-Archivo General de la Nación, Archivo General Administrativo
menos frecuente, también se utiliza. En el momento del corte -Biblioteca Nacional, Materiales Especiales
los tambores se encuentran formados en círculo y ante una -Biblioteca Nacional, Museo
-S.O.D.R.E., Archivo de la Imagen.
orden o un gesto del jefe de cuerda -o de quien va a realizar
el “corte”-, se “llama” a “cortar”. Las personas que caminaban Material de consulta

a los costados, adelante y atrás de los tambores se colocan Anuario Estadístico de la República Oriental del Uruguay. Censo de 1860, Libro
XVIII del “Anuario” y XXXI de las Publicaciones de la Dirección General de
alrededor del círculo y generalmente palmotean el ritmo de Estadística. Tomo 1. Imprenta artística y encuadernación, de Dornaleche y Reyes,
“madera”.3 Montevideo, 1905.

Dictionaire d’Archéologie Chrétienne et de Liturgie, Lyon – Manosque, publié par le


Rme. Dom Fernand Cabrol, Paris, 1931.

Recopilación de Leyes de los Reynos de Indias, Consejod de la Hispanidad, Madrid,


1943.

Resúmen breve de los principales trabajos realizados en el Departamento de la Capital


por el Gefe Político y de Policía, Teniente Coronel D. Pedro Pablo Bermudez, Desde
el 29 de julio del año próximo pasado. En que se recibió del puesto,y presentado AL
MINISTERIO DE GOBIERNO, Imprenta de la República, Montevideo 1860.

Sagrada Biblia, versión de Mons. Juan Straunbinger, N.A.E.G. Ltda, U.S.A., 1974.
162 Pereda Valdés, Ildefonso, 1965: “El negro en el Uruguay, pasado y presente”, Corte de repique 147
edición del autor, Montevideo.

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1946: “Negros Esclavos y Negros Libres”, edición del autor, Montevideo.

1952: “Negro y tambor”, Talleres Gráficos Córdoba, Buenos Aires.

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condición jurídica, social, económica y política de los negros durante el coloniaje en la
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verso en 1830”, Clio, Buenos Aires.
Hemos descrito en esta parte del trabajo el funcionamiento
1957: “La Música y la Danza de los Negros en el Buenos Aires de los Siglos XVIII y
XIX”, Clio, Buenos Aires. colectivo-musical de los tamboriles de la música afrouruguaya,
y vimos que este comportamiento está íntimamente
Rojas Mix, Miguel, 1988: “Cultura afroamericana: de esclavos a ciudadanos”,
Anaya, Madrid. relacionado con aspectos organizativos de la “cuerda” de
tambores, así como con códigos musicales y conductas sociales
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Montevideo. con cierta profundidad temporal.
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El músico ejecutante de tambor tiene incorporadas
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la “llamada”. Tocar bien no es tocar con virtuosismo, sino
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de “llamadas” y “respuestas” que los tambores van dictando.
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gari- tratados por Lauro Ayestarán, muestran una técnica de tocar
1971: “Montevideo visto por los viajeros”, Editorial Nuestra Tierra, Montevideo.
un membranófono con ambas manos. Tampoco hemos encontrado
Bottaro, Marcelino, 1934: “Rituales y candombes”, en: De Carvalho Neto, Paulo, ✁✂✁ ✁✄☎✆✝✞ ✁✄ ✁✟ ✞✆✠✟✡ ☛☞☛ ✝ ✟✡✞ ✌ ✁✞ ✍✡ ☎✎✝✌ ✡✏ ✌✝✑✝✒✡✞ ✓ ✔✁✄✡-
1965: “El negro uruguayo (hasta la abolición)”, Editorial Universitaria, Quito. minaciones de los tambores. Guilherme de Alencar Pinto plantea
esta laguna en los estudios acerca de la música de tambores en:
Brand, Max Hans, 1987: “Estudio Etnomusicológico de Tres Conjuntos de “Africa y Baltasar” en: Semanario Brecha, 18 de enero de 2002.
Tambores Afro-Venezolanos de Barlovento”, Caracas.
3. Por más información acerca de estos clubes o sociedades se pueden
Brody, Eugene B., 1985: “Aspectos psicosociales del prejuicio”, traducción de consultar: Goldman, Gustavo: “Sociedades de negros”, En: diario
“American Hand Book of Psychiatry” cap. 32, Ed. C.E.U.P: (Centro de Estudiantes “El Observador”, domingo 13 de febrero de 2000, Montevideo,
Universitarios de Psicología), Montevideo. Uruguay. Goldman, Gustavo: “Tango y habanera. Comparsas de
Caetano, Gerardo – Rilla, José, 1997: “Historia Contemporánea del Uruguay. negros hacia 1870”, En: “El País Cultural”, jueves 28 de marzo de
De la Colonia al Mercosur”, Colección claeh, editorial Fin de Siglo, Montevideo. 2002, Montevideo, Uruguay.
1. Entrevista realizada por Lauro Ayestarán a la señora Toribia
Caetano, Gerardo (coordinador), 2000: “Los Uruguayos del Centenario”, Petronila Pardo Larraura, abril de 1966 . Colección Ayestarán,
Ediciones Santillana, Montevideo. Museo Histórico Nacional, Museo Romántico, Casa de Montero.
Caillet - Bois, Ricardo, 1929 : “Ensayo sobre el Río de la Plata y la Revolución 2. El Siglo: 7 de enero de 1890. “Antaño y ogaño”
Francesa”, Buenos Aires. 3. Entrevista realizada al señor Pedro Víctor Ocampo, el día 13 de
abri de 1996.
Carámbula, Ruben, 1965: “El candombe; danza ritual pantomímica del folklore
afro-rioplatense”, Ricordi Americana, Buenos Aires. 4. Este período de inestabilidad parecería coincidir también con el
confuso pasaje de la modalidad de comparsa carnavalesca de los
Carrasco, Sansón (seudónimo de Daniel Muñoz), 1984: “Crónicas montevideanas 1870 – 1890 a la comparsa actual; entre las cuales tampoco existe
de un siglo atrás”, Lectores de la Banda Oriental, Montevideo. una linealidad conceptual.
Castellanos, Pintín, 1948: “Entre cortes y quebradas”, Montevideo. 5. De la lectura de los materiales pertenecientes al licenciado Jacinto
Ventura de Molina surge como una realidad la práctica religiosa
Chasteen, John Charles, 2000: “Black Kings, Blackface Carnival, and Nineteenth- afrouruguaya; así mismo Marcelino Bottaro –muchos años después-
Century Origins of the Tango”, en: Beezley, William and Curcio-Nagy, Linda A. ☎✡✄✕ ✑✝ ✁✞✌✝✞ ✖ ✗☎✌✆☎✝✞✘ ✙✟✠✎✄✝✞ ✔✁✞☎ ✆✖☎✆✡✄✁✞ ✔✁ ✟✝✞ ✞✝✟✝✞ ✔✁
(Editors), 2000: “Latin American Popular Culture. An Introduction”, SR Books, nación nos muestran elementos y maneras de hacer que nos remiten
Wilmington, Delaware. a prácticas religiosas extra-católicas.En la entrevista realizada por
de Alencar Pinto, Guilherme, 2002: “Africa y Baltasar”, en: Semanario Brecha, Lauro Ayestarán a la señora Pardo Larraura, de 90 años de edad,
18 de enero de 2002. quien había asistido acompañada de su madre a la “Sala Banguela”,
✝✕ ✑✝✚ ✁✄✌ ✁ ✡✌ ✝✞ ☎✡✞✝✞✚ ✛✎✁ ✁✄ ✁✞✝ ✞✝✟✝ “hablaban en banguela”,
De Carvalho Neto, Paulo, 1965: “El negro uruguayo (hasta la abolición), Editorial “hacían rezos”, “le mandaban recuerdos a fulano y a mengano”; y
Universitaria, Quito. ✕✄✝✟✆✜✝ ☎✡✄ ✁✞✌✝ ✂ ✝✞✁✢ “Era la religión de ellos”. De todos modos
–a pesar de la existencia de alguna documentación- no pasamos
1955: “La Obra Afro-Uruguaya de Ildefonso Pereda Valdés”, Centro de Estudios de la presunción, pues no hemos, y no se han, encontrado datos
Folklóricos del Uruguay, Montevideo.
precisos.
1967: “El Carnaval de Montevideo”, Publicaciones del Seminario Antropológico 6. Entrevista realizada por Lauro Ayestarán a la señora Toribia
Americano, Sevilla. Petronila Pardo Larraura, abril de 1966 . Colección Ayestarán,
Museo Histórico Nacional, Museo Romántico, Casa de Montero.
De María, Isidoro, 1976: “Montevideo Antiguo, Tradiciones y Recuerdos” Tomo I,
Biblioteca Artigas, Imprenta Nacional, Montevideo. 7. Tengo registradas en audio y/o video “llamadas” desde 14 tambores
hasta más de 40. La llamada del 6/1/97 estuvo integrada por 18
150

8.
tambores, al inicio. Luego se agregaron en el trayecto algunos
tambores más.
Una modalidad de construcción de vivienda para las clases bajas
fue el “conventillo”. El “Conventillo Risso”, conocido como “Medio
Mundo”, fue un lugar de nucleamiento de la población negra.
B 159

Al “Medio Mundo” también se le dio el nombre de “Cancha de


Warnderers” en alusión al cuadro de fútbol cuya camiseta es
a rayas verticales blancas y negras, al igual que la gente de ese
inquilinato; blancos y negros.
9. Entrevista a Waldemar “Cachila” Silva, hijo de Juan Angel Silva,
actualmente director de la comparsa “C 1080”. Cuareim 1080 era BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES
la ubicación del conventillo “Medio Mundo”.
10. Fernando Núñez es músico, docente y artesano constructor de
tambores. Pertenece a una de las familias más antiguas en el barrio Bibliografía consultada
sur, registrándose su presencia hacia mediados del siglo XIX.
Aharonián, Coriún, 1990: “La música del tamboril afrouruguayo como
11. En otras oportunidades, el recorrido puede darse hacia el lado de hecho históricamente dinámico”, Quintas Jornadas de Musicología y Cuarta
la Ciudad Vieja. Conferencia Anual de la Asociación Argentina de Musicología, Buenos Aires.
12. Se puede consultar al respecto: Frigerio, Alejandro: “Cultura Negra
✁ ✂ ✄☎✁☎ ✆✝✞✟ ✠ ✡✞ ☛ ✁☞✌✍✎☎✁ ☛ ✁ ✄☎✁✏✎✍☞☎✑, Ediciones de la 1991: “Música, Negro y Matices de Racismo en el Uruguay”, Primer Encuentro de
Culturas Afro-Americanas, Buenos Aires.
Universidad Católica Argentina, Bs. As., 2000.
13. Goldman, Gustavo: “¡Salve Baltasar!...”, 1997. Alfaro, Milita, 1991: “Carnaval. Una historia social de Montevideo desde la
14. Una modalidad de construcción de vivienda para las clases bajas perspectiva de la fiesta”. Primera parte: “El Carnaval heroico (1800 - 1872)”.
Trilce, Montevideo.
fue el “conventillo”. El “Conventillo Risso”, conocido como “Medio
Mundo”, fue un lugar de nucleamiento de la población negra. 1998: “Carnaval. Una historia socia lde Montevideo desde la perspectiva de la fiesta”.
Al “Medio Mundo” también se le dio el nombre de “Cancha de Segunda parte: “Carnaval y modernización. Impulso y freno del disciplinamiento (1873
Warnderers” en alusión al cuadro de fútbol cuya camiseta es -1904)”. Ediciones Trilce, Montevideo.
a rayas verticales blancas y negras, al igual que la gente de ese
inquilinato; blancos y negros. Alvarez Daguerre, Andrés, 1949: “Glorias del Barrio Palermo”, Talleres Gráficos
Prometeo, Montevideo.
15. Información dada por el señór Héctor Gandoglia, actualmente de
81 años de edad. Alvarez Lenci, Ricardo; Arana, Mariano y Bochiardo, Livia, 1986: “El
✒✓✔ ✕✖✗✘✙✚✛✜✢✣ ✘✤✥✦✤✗✢✧★ ✩✚ ✪✩✚✘✤✫✪✚✪✤✬✢ ✧✗ ✭★✛✢✮★✘✙✗✩ ✖ ✯✚✪✰✘✣ ✪✩✚✘✤✫✪✬ Montevideo de la expansión (1868 - 1915), Ediciones de la Banda Oriental,
al instrumento estudiado como: Montevideo.
✒✱✔ ✲✒✒✔✲✲✒✔✒ ✳✴✗✴✮✛✚✢✬✵★✢★✶ ✷ ✸✗✛✪✦✙✤✗✢✧★ ✘★✮✛✗ ✩✚ ✩★✢✹✚ ✪★✢ ✸✚✩★ Apolant, Alejandro, 1966: “Padrones Olvidados de Montevideo del S. XIX”,
y mano. Imprenta Letras, Montevideo.
✒✺✔ ✒✒✒✔✲✒✒ ✳✤✧✤✬✵★✢★✶ ✷ ✚✩ ✸✗✛✪✦✙✤✛ ✪★✢ ✩✚ ✮✚✻✦✗✙✚ ✩✚ ✪✚✹✚ ✧✗ ✛✗✘★✢✚✢✪✤✚
Ayestarán, Lauro, 1953: “La Música en el Uruguay” Vol. I, S.O.D.R.E.,
del tambor. En: Ayestarán, Lauro: “El tamboril afrouruguayo”. Montevideo.
✳✼✚✘✰✤✢✥✙★✢✣ ✒✽✓✺✶✔
19. Brand, Max Hans: “Estudio Etnomusicológico de Tres Conjuntos de 1967: “El Folklore Musical Uruguayo”, Arca, Montevideo.
Tambores Afro-Venezolanos de Barlovento.” Venezuela 1987.
1968: “El Tamboril Afro-uruguayo” en: Boletín Interamericano de Música, Nº
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21. Ayestarán pautaba los toques de tambor en forma invertida; es
decir, anotaba como compás 1 lo que nosotros escribimos en el 1968: “Teoría y Práctica del Folklore”, Editorial Arca, Montevideo.
compás 2. Luego de haber escuchado varias veces y realizado
Barrán, José Pedro, 1990: “Historia de la sensibilidad en el Uruguay. Tomo I: La
diversas transcripciones de sus grabaciones de tamboriles, cultura “bárbara” 1800 - 1860”, Ediciones de la Banda Oriental, Facultad de
concluímos que Ayestarán cometió un error de interpretación. Humanidades y Ciencias, Montevideo.
158 Coriún Aharonián en : “La música del tamboril afrouruguayo como 151
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permutabilidad de las fórmulas al igual que en las claves 3:2 y 2:3
de la música afrocubana.
22. Aharonián, Coriún: “La música del tamboril afrouruguayo como
hecho históricamente dinámico”. Quintas Jornadas de Musicología
y Cuarta Conferencia Anualde la Asociación Argentina de
Musicología. Bs. As. 1990.
23. Expresión utilizada por Jaime Esquivel, informante, músico
ejecutante de tamboriles que actúa también como “gramillero”
en comparsas de carnaval. En los años 2002 y 2003, gramillero de
“Serenata Africana”.
24. Entrevista a Juan Angel y Waldemar “Cachila” Silva.
25. Luis Ferreira señala el carácter aditivo o “multiplicativo” en
la concepción rítmica de la música de tambores. En: Ferreira,
Luis: “Los tambores del candombe”. Ediciones Colihue Sepé,
Montevideo, 1997.
26. Fuente: “llamada” del 6/1/1997, grabación en DAT. En: “La
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financiado por la C.S.I.C. Escuela Universitaria de Música,
Montevideo, 1998.
27. Registro de “llamada” del 6/1/93.
28. Entrevista a Fernando Núñez.
29. Para profundizar más en este aspecto, consultar: Jure, Luis y Picún
Olga: “Los cortes en la llamada de tambores”. Séptimas Jornadas
de la Asociación Argentina de Musicología, Bs. As., 1993.
152 157

TAMBOR PIANO TAMBOR PIANO

Golpe abierto de mano izquierda. La mano y el palo se apoyan al mismo


Este golpe se lo señala aparte y se tiempo golpean y se apoyan sobre la
utiliza en los tambores pianos. Es un lonja produciendo un sonido seco al
golpe dado con los dedos y la palma unísono.
de la mano.
156

A 153

APENDICE:
Técnicas de ejecución.

No existe -al igual que en la ejecución de cualquier


instrumento- una técnica válida como universal; más
teniendo en cuenta que el aprendizaje de los toques de tambor
TAMBOR CHICO TAMBOR REPIQUE se realiza, como decía Ayestarán, en el ámbito societario1.
El tamborilero en su aprendizaje empírico trata de obtener
sonidos al igual que lo hacen o lo hicieron los que él considera
buenos ejecutantes.
Como ya señalamos anteriormente, el tambor se ejecuta con
Golpe seco y fuerte de mano “Madera” palo y mano, teniendo la utilización de ésta una importancia
izquierda. La palma de la mano Golpe dado con el percutor capital en el armado de los toques. Dice Fernando Nuñez :
en su parte distal golpea contra la en la caja de resonancia del “Depende de como se use la mano para que salga la frase”.2
madera junto a la boca del tambor, tambor. Para acercarnos a la técnica de ejecución realizamos una
produciéndose ese golpe con la transcripción de toques con indicaciones tímbricas,
parte anterior de los dedos de la señaladas con diferentes símbolos. También utilizamos
mano concentrándose la energía como referencia visual fotografías tomadas por la
del golpe en la llema de los dedos. fotógrafa Nancy Urrutia para este trabajo durante una
“llamada” del 6 de enero de 1997, en las que se muestra el
momento en que se efectúa cada uno de los tipos de golpe
señalados.

1 Ayestarán Lauro: “El Folklore Musical Uruguayo”. Ediciones Arca, Montevideo, 1967.
2 Entrevista a Fernando Núñez.
154 155

TAMBOR PIANO TAMBOR CHICO TAMBOR REPIQUE TAMBOR PIANO

Sonido grave, apagado producido Sonido pleno producido con la


apoyando toda la palma de la mano baqueta. Con este símbolo se
izquierda sobre el parche. Este señalan todos los golpes de percutor
sonido se utiliza exclusivamente en todos los tambores. Los repiques
en los tambores piano. utilizan también un golpe en el cual
se percuten al mismo tiempo la
membrana y el borde del tambor a
la manera del rim-shot en el tambor
de la batería.

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