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Reflexiones sobre Valores y Pedagogía

Este documento presenta una introducción a una tesis sobre valores y pedagogía. Explica que en la actualidad el mundo se enfrenta a una crisis humana donde los valores individualistas y materialistas han dominado, descuidando lo trascendental. Esto afecta negativamente a la educación. Propone que es necesario reflexionar sobre los valores y su importancia en la pedagogía para formar personas conscientes de su humanidad y capaces de transformarse a sí mismas y a la sociedad con fines más elevados. El autor busca explorar cómo la pedagogía axiol
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Reflexiones sobre Valores y Pedagogía

Este documento presenta una introducción a una tesis sobre valores y pedagogía. Explica que en la actualidad el mundo se enfrenta a una crisis humana donde los valores individualistas y materialistas han dominado, descuidando lo trascendental. Esto afecta negativamente a la educación. Propone que es necesario reflexionar sobre los valores y su importancia en la pedagogía para formar personas conscientes de su humanidad y capaces de transformarse a sí mismas y a la sociedad con fines más elevados. El autor busca explorar cómo la pedagogía axiol
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SECRETARIA DE EDUCACIÓN PÚBLICA

UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL


UNIDAD 092, AJUSCO
ACADEMIA DE PEDAGOGÍA

SOBRE VALORES Y PEDAGOGÍA


Una reflexión acerca de las posibilidades axiológicas en
el quehacer pedagógico de nuestro tiempo.

T E S I S

Q U E P R E S E N T A :
OSCAR ENRIQUE OJEDA CRUZ
PARA OBTENER EL TÍTULO DE
LICENCIA DO EN PEDAGOGÍA

ASESORA:
DRA. JEANNETTE ESCALERA BOURILLON

MÉXICO, D. F. MARZO, 2008


Dedicatorias.

A la memoria de mi madre: Porque me legaste innumerables grandes ejemplos,


que en mi inmadurez a veces evadí y no los supe apreciar, más llegará la hora,
en que deba corresponder a tu noble dedicación y esfuerzo; pagar es lo de
menos, poder ganarme el título de hombre y padre será mi compromiso.

A mis hijos Ethan, Dánae y Dirce: Que aunque lejos de mí, los llevo siempre en
mi mente y en mi corazón.

A mi padre: Un hombre que no lograré comprender, pero sé, que muy a su


modo, me quiere.

A mis hermanos: Se han dicho y hecho muchas cosas, pero de que estamos
hermanados por dolor y sufrimiento, grandes experiencias y alegrías, de eso, ni
duda cabe, recordemos lo malo pero vivamos para lo bueno.

A mis amigos: Qué sería del hombre sin la amistad, gracias nos damos por
habernos encontrado.

A mis maestros: A todos aquéllos, que atesoran y valoran esta gran vocación.
Gracias por su tiempo y enseñanzas, y por este medio les puedo decir que la
virtud si puede enseñarse, con el ejemplo.

A mi maestra Jeannette: Por aguantar mis ínfulas de gran filósofo, a sabiendas


que sólo soy un simple sofista más.

A mi suegra: Una gran mujer, sensible y humana, gracias por su comprensión y


apoyo.

Y muy en especial: A la gran pareja que tengo, que me guarda y me ama. Te


amo Raquel y espero ofrecerte lo que mereces.

“Examinadlo todo, conservad lo bueno, y si en vosotros


madura algo mejor, juntadlo en verdad y en amor, a lo que
yo intento dar en estas páginas, para la verdad y el
amor.”
Juan Enrique Pestalozzi.

“Meditar en filosofía, es regresar de lo


familiar a lo extraño, y, en lo extraño afrontar
lo real.”
Paul Valéry.

“La educación es el arte filosófico por excelencia. Sólo


los filósofos pueden ser educadores. Es preciso haber
optado por alguna de las soluciones posibles de los
problemas filosóficos, para proponerse, con fruto, el
problema esencialmente artístico de la educación.”
Antonio Caso.
ÍNDICE
I INTRODUCCIÓN
1. Introducción. 4
1.1. Planteamiento del problema. 9
1.2. Justificación. 17
1.3. Delimitación del problema. 24
1.4. Marco teórico y metodología. 30

II REFLEXIONANDO SOBRE LOS VALORES


2. Reflexionando sobre los valores. 35
2.1. La valoración humana. 40
2.1.1. La distinción entre lo bueno y lo malo, la moral. 45
2.2. La decisión para el hombre, la ética. 49
2.3. La axiología. 54
2.3.1. ¿De qué hablamos cuando hablamos de valores? 58

III REFLEXIONANDO SOBRE LA PEDAGOGÍA


3. Reflexionando sobre la pedagogía. 61
3.1. Los orígenes de la pedagogía. 67
3.1.1. La educación objeto de estudio de la pedagogía. 70
3.1.2. La enseñanza y el aprendizaje humano. 75
3.2. El saber hacer pedagógico, entre la teoría y la práctica. 79

IV SOBRE LA PEDAGOGÍA AXIOLÓGICA


4. La reflexión de lo axiológico y lo pedagógico. 86
4.1. La pedagogía axiológica y la historia humana. 94
4.1.1. De la Paideia griega a la Humanitas romana (valores humanos). 96
4.1.2. De la escolástica (valores medievales) a la escuela moderna
(valores ilustrados). 99
4.2. La pedagogía axiológica y el humanismo en la actualidad. 103
4.2.1. La pedagogía axiológica y la enseñanza del arte de vivir. 106

CONCLUSIONES 111
ANEXOS 116
FUENTES CONSULTADAS 127
I. INTRODUCCIÓN

“El orgullo del hombre ha sido justificado. En virtud de su razón ha


edificado un mundo material cuya realidad sobrepasa hasta los
sueños y las visiones de las utopías y los cuentos de hadas.”
Erich Fromm.

“Insensiblemente, la economía se ha convertido en mundial. (…) La


mundialidad del mercado es una mundialidad de competencia y de conflicto.
(…) La mundialización tiene también lugar en el terreno de las ideas.”
Edgar Morin/Anne B. Kern.

“La vida humana consiste en habitar un mundo en el que las cosas no sólo son
lo que son sino que también significan; pero lo más humano de todo es
comprender que, si bien lo que sea la realidad no depende de nosotros, lo que
la realidad significa sí resulta competencia, problema y en cierta medida opción
nuestra. Y por ‘significado’ no hay que entender una cualidad misteriosa de las
cosas en sí mismas sino la forma mental que les damos los humanos para
relacionarnos unos con otros por medio de ellas.
Fernando Savater.
“Nuestra situación es nueva: ninguna civilización había
tenido que enfrentarse al desafío de la especialización
científica, y nuestra respuesta debe ser nueva.”
Ruth Nanda Anshen.
1. Introducción.
Una reflexión acerca de los valores y su incidencia en la actividad pedagógica
no debiera causar mucha impresión en nuestros días, salvo que en estos
tiempos, las circunstancias por las que atraviesa la humanidad afectan
excesivamente a la Educación.

La vida humana se encuentra inmersa en una vorágine cientificista y


materialista, donde la individualidad, la privatización de los bienes comunes y el
mercado con su oferta y demanda se han convertido en el «centro del
hombre», en el estandarte ideológico a seguir. En un mundo en constante
zozobra, que se ve afectado por todo y que está propenso a caer en serias
crisis, no sólo económicas o políticas, sino también ecológicas, los momentos
de reflexión y conciencia deben de emerger. Porque la mayor crisis se da,
como lo enuncia Juliana González en el sentido humano: “La gravedad de la
crisis se hace patente en el hecho de que hoy esté cuestionada, entre otras
cosas, la especificidad misma del ser humano.”1

El hombre contemporáneo ha dejado de pensarse y de sentirse humano, se ha


olvidado de su empatía con la naturaleza y con los otros que le acompañan en
la aventura humana, ha evadido transformar su verdadera naturaleza a fines y
valores más trascendentales: “Hay signos de una especie de atrofia del sentido
moral y un progresivo indiferentismo para los valores éticos. Hay crisis en el
sentido ético de la vida.”2 El descubrirse a sí mismo ya no le causa asombro, ya
no es motivo para el cual dirigir su pensamiento, el hecho de convertirse
humano por el contacto con los otros, percibiendo un ser con posibilidades y
capacidades inigualables, le es inconsustancial, ya no le es tan importante,
está atenido a lo que le puedan ofrecer, a dejarse llevar y a vivir conforme a la
inercia que le signa la globalización.3

1
GONZÁLEZ, Juliana. El Ethos, destino del hombre. p.32
2
Ibídem. p.32
3
“Los acelerados avances del conocimiento y de la tecnología y su integración a los procesos
productivos, los cambios en la organización del mundo laboral, el predominio del mercado y la
reestructuración del estado –en la búsqueda de soluciones a los problemas crecientes del estado

4
El hombre moderno, por la inercia que lleva la sociedad en la que vive, no es
capaz de percatarse como un ser humano, el hecho de saber lo que es y de
reconocer sus grandes potencialidades están menguadas por la manera en
cómo vive. Por su afán de poder, de enriquecerse materialmente y de estar
siempre a la moda, ya no despliega sus potencialidades y sus sentidos que lo
alejaban de la animalidad; el estar cerca de los otros y descubrirse a sí mismo
se volvieron irrelevantes, obsoletos, carentes de valor, decía Antonio Machado:
“Sólo el necio, confunde valor y precio.”4; ya no actúa como un ente pensante y
consciente, va por el mundo como un autómata. Triste situación la que hemos
enunciado y en la que vive el ser humano, condición que sin duda, la
Educación y la propia Pedagogía han contribuido.

El que la Educación se haya convertido en uno, por no decir, el principal


instrumento para lograr que la humanidad esté en tal situación, y que con ella,
se encumbraran fines y valores que cosificaron al hombre y lo pusieron al
servicio de intereses ajenos a su propia naturaleza; el que haya contribuido
para hacer del ser humano, un ser sin voluntad y responsabilidad, es algo que
debiera preocuparnos a todos. Pero más a nosotros, los encargados del
fenómeno educativo. No sólo por principios, ni por compromiso, sino más bien
por asumir una responsabilidad moral (frente a los otros, los que uno educa) y
ética (ante uno mismo), porque sí se puede corregir lo que se hizo mal.

Fernando Savater en su obra el Valor de Educar (1997) nos indica que aunque
hayamos recibido una educación deplorable y no poseamos las bondades
humanas que toda educación conlleva en su esencia, en ella hay los
suficientes rasgos positivos para hacerlo mejor, “La educación no es una
fatalidad irreversible” y eso precisamente hay que aprenderlo para poder
enseñarlo. Ella misma puede proporcionar a los seres humanos los elementos
necesarios para contrarrestar los impulsos que la economía y los vaivenes del
mercado le han impuesto a través del tiempo. La Pedagogía entonces, tiene

benefactor e interventor–, constituyen los ejes transformadores y desencadenadores de diversos procesos


en las sociedades de hoy. Procesos que han ido generando las tendencias sociales, económicas, políticas y
culturales que caracterizan la época presente de la modernidad, la globalización.” NORIEGA CHÁVEZ,
Margarita. En los laberintos de la modernidad: Globalización y sistemas educativos. p.8
4
De: Carlos Llano Cifuentes. En: LÓPEZ DE LLERGO, Ana Teresa. Valores, valoraciones y virtudes.
Metafísica de los valores. p. 11

5
una gran prioridad, la de formar hombres con un alto sentido humano vía la
educación, transformarlos en seres capaces de realizarse plenamente con
razón, con sentimientos y valores; la pedagogía por tanto, tiene que ser capaz
de provocar la reflexión acerca de los valores en que cimentar la educación.

Si los tiempos en que vivimos, son tiempos de crisis, que envuelven a


sociedades y a culturas en el mundo por igual y que afectan sobremanera a la
Educación, causando crisis en los diversos sistemas educativos, ante tal
situación, acaso no debiera ser la Pedagogía la primera en percatarse de tal
realidad y ser la primera en actuar para transformar la educación, comenzando
por una profunda reflexión de su ser y su hacer. El malestar mundial está ahí,
sólo nos queda trabajar en ello.

Por eso creo firmemente que los valores y la pedagogía deben estar más
unidos que nunca, que al explorar las posibilidades que la Axiología ofrece a la
pedagogía de nuestro tiempo, los pedagogos puedan tener una perspectiva
más abierta e intuitiva respecto a la Educación. El conocer, pensar y sentir los
valores como parte de la Educación que hoy tenemos, podría generar en él,
una actitud más crítica de sí mismo y de su realidad, pudiendo cambiar con ello
el destino, algo incierto en el que nos encontramos.5 Porque se vuelve
indispensable, que la actividad pedagógica que hoy se desarrolla, deba estar al
tanto de la situación que guardan los valores en la vida humana. La pedagogía
debe y está obligada a conocer de las cuestiones axiológicas como parte de su
actividad diaria.

En pos de lograr una buena reflexión, se han desarrollado tres capítulos con el
objetivo de establecer la relación existente entre los valores y la pedagogía, de
ahí el título y, de los alcances de la axiología en el quehacer cotidiano de la
pedagogía; mostrando con ello, la importancia de tener una actitud axiológica
en pedagogía, actitud muy importante para nuestra época, ya que facilitaría el
que la pedagogía pudiera reasumir su función socializadora y generadora de

5
“El futuro no está ya cargado de promesas sino más bien de amenazas, no suscita esperanza [aunque
ésta sea la única que nos sostiene] sino miedo. No se espera, en todo caso, que las cosas mejoren
sustancialmente, sino simplemente que no sigan empeorando.” CAMPILLO, Antonio. Adiós al
progreso. Una meditación sobre la historia. p.79

6
valores en los hombres. El tener en cuenta a los valores en el hecho
pedagógico, podría ser la forma de contrarrestar los efectos negativos que la
educación ha producido, por estar afincada a fines, principios y valores
diferentes al sentido humano.

Por tanto, si con la reflexión, pudiéramos conseguir que los integrantes del
fenómeno educativo detuvieran la inercia que llevan, obteniendo la
comprensión de dicho sentido humano y de la relevancia de los valores no sólo
para la pedagogía sino para los hombres en general, estaríamos logrando que
la humanidad volviera a los cauces filosóficos de antaño y es entonces que
procuraríamos intentar vivir y convivir como seres humanos. La reflexión puede
permitir al hombre y al pedagogo, percatarse de una realidad de la cual no
puede sustraerse, pero en la que sí puede intervenir, al menos comenzando
con los valores, para que de ahí podamos transitar a otros niveles entre ellos lo
moral y lo ético. Porque es momento para la reflexión:

El momento que vivimos es un momento de fin de ciclo en más de un sentido:


fin de una década, fin de un siglo, fin de un milenio. En este sentido, vivimos
un tiempo muy particular y en cierta medida excepcional. Los momentos
terminales invitan a la reflexión, es decir, al ejercicio de la conciencia crítica
sobre el pasado inmediato. Es el tiempo de los balances, del análisis de lo
actuado, de los análisis de situación, de las revisiones críticas, de las
evaluaciones. En síntesis, es el momento del examen.6

El capítulo uno contiene el planteamiento del problema, la justificación, la


delimitación del problema y la metodología, de las cuales saldrán los supuestos
y las preguntas que encausen y dirijan la reflexión.

En el capítulo dos, la reflexión nos obliga a examinar cualitativamente a los


valores, su posible origen, sentido, polaridad y jerarquía, más no es un estudio
profundo, ya que lo que nos interesa conocer de ellos es, aquella parte que
posibilita al hombre para discernir de un hecho, un acto, o una acción;
queremos descubrir las nociones de bien y mal, por la cual, llegaremos a lo
moral; también reconoceremos que la moral antecede a la ética y, que con
ambas, hace su aparición la axiología. Moral, ética y axiología van de la mano,
las tres como base en la toma de conciencia del hombre, que al percatarse de

6
TENTI FANFANI, Emilio en: RIVERO, José. Educación y exclusión en América Latina. Reformas en
tiempos de globalización. p. 11

7
su propia existencia en el mundo, se vuelve un agente reflexivo y creador. Sin
duda, que serán conocimientos significativos para el saber pedagógico.

En el capítulo tres, reflexionaremos sobre la pedagogía, qué es, cuando surgió,


para qué sirve, responder el fundamental papel de la misma nos facilitará
comprender más sobre su objeto de estudio, la educación. La pedagogía, sea
teórica o práctica, juega un trabajo fundamental en toda educación, porque en
ésta subyace el fenómeno por todos conocido, llamado proceso de enseñanza
y aprendizaje. Reconocer que los hombres somos los únicos animales sociales
facultados para desarrollarlo, y que con ambas esferas se facilita la formación
de conocimientos, habilidades y valores, nos resultará enriquecedor, sobre todo
si logramos comprender que los valores se encuentran implícitos en toda labor
pedagógica.

La parte culminante de esta reflexión radica en el capítulo cuatro, donde se


intentara vincular a los dos anteriores, la participación de la axiología en el
pensar y el hacer pedagógico; generándose así una pedagogía axiológica, que
aparece como la encargada de darle realce a los valores dentro de los
procesos educativos y pedagógicos. Poder sintetizar sucintamente el
pensamiento axiológico del ser humano a través del tiempo será lo propio de
éste capítulo, esperando que con ello el pedagogo pueda comprender la
relevancia de los valores en su actividad diaria. Facilitándole una perspectiva
más responsable respecto a la Educación, reiterando lo dicho anteriormente,
que el pedagogo asuma una actitud crítica de sí mismo y de su realidad,
pudiendo cambiar con ello el destino algo incierto en el que nos encontramos.
Situación que podrá ser salvada si pone más atención en los valores que
posibilitan una actitud más humana.

8
1.1. Planteamiento del problema.
El presente trabajo de tesis, intenta mostrar las posibilidades que ofrece la
axiología a la pedagogía en su diaria labor, es una reflexión de alguien que vive
una realidad común a otros. Realidad agobiante, que hace cada vez más difícil
reencontrar el cauce humano de la Educación; situación que envuelve y obliga
a seguir derroteros inciertos, el saber hacer y el deber ser educativos en el
presente, se cobija bajo los signos de la modernidad. Es por el progreso7 y el
desarrollo que se han elaborado teorías pedagógicas, para intentar comprender
el funcionamiento de la tarea educativa8. Visones de la realidad educativa que
al intentar cambiar hábitos9 y aptitudes10 en los individuos que las integran,
incluyen a los valores y a la propia axiología (actitudes)11 en sus diversos
procesos, aduciendo que lo hacen con un sentido humano, pero con la
consigna de satisfacer las demandas del avance moderno.12

La realidad humana transcurre entre unos fines y una ideología sujetos al libre
comercio en donde se cosifica al ser humano, convirtiéndolo en parte activa de

7
“El progreso parece ser la gran ley de la evolución y de la historia humana. Este progreso está
garantizado por los desarrollos de la ciencia y de la razón, una y otra universales en su principio.”
MORIN, Edgar y Anne B. Kern. Tierra-Patria. p. 22
8
Es el caso de la Teoría Constructivista de la Educación que a la letra dice: “El Constructivismo parte del
postulado básico de que la construcción del conocimiento sobre la realidad es un proceso activo y
personal, en el cual cuando aprendemos no reflejamos especularmente el objeto de conocimiento, sino
que lo reconstruimos en función de nuestros propios marcos interpretativos, muy condicionados por
nuestro registros sensitivos y nerviosos, así como por nuestros referentes contextuales y culturales.”
AZNAR MINGUET, Pilar (Coordinadora). Teoría de la Educación. Un Enfoque Constructivista. p. 101
9
“Digamos, pues, que toda virtud perfecciona la buena disposición de aquello cuya virtud es, y produce
adecuadamente su propia obra. […] Sí así es, pues, en todos los casos, la virtud del hombre será entonces
aquel hábito por el cual el hombre se hace bueno y gracias al cual realizará bien la obra que le es propia.”
ARISTÓTELES. Ética Nicomaquea. p. VI. 38
10
“La aptitud es la capacidad o disposición para el buen desempeño de una actividad. […] La aptitud
implica «saber» y «saber hacer». en el hacer el hombre se va haciendo, va siendo a medida que va
aprendiendo y poniendo en acción lo aprendido.” AZNAR MINGUET, Pilar (Coordinadora). Teoría de
la Educación. Un Enfoque Constructivista. p. 427-428
11
Toda vez, que la consecución de hábitos y aptitudes sirven para comprender la actitud, y que está a su
vez versa sobre el ámbito axiológico de los seres humanos, encontramos una función expresiva de los
valores dentro de la teoría constructivista de la educación: “Esta función supone que las personas tenemos
necesidad de expresar actitudes que reflejen nuestros valores más relevantes sobre el mundo y sobre
nosotros mismos y nos ayuden a confirmar socialmente la validez de nuestro autoconcepto y autoestima y
la de nuestros valores. Así, podemos vernos como un buen profesional o como un excelente padre y
potenciar actitudes que lo expliciten.” AZNAR MINGUET, Pilar (Coordinadora). Teoría de la
Educación. Un Enfoque Constructivista. p. 432 Suena bien en el papel, empero la realidad nos dice otra
cosa diferente a la pretensión.
12
“En todo el mundo cada vez son más altos los niveles educativos requeridos a hombre y mujeres para
participar en la sociedad y resolver problemas de carácter práctico. En este contexto es necesaria una
educación básica que contribuya al desarrollo de competencias amplias para mejorar la manera de vivir y
convivir en una sociedad cada vez más compleja.” PLAN DE ESTUDIOS 2006. Secretaría de Educación
Pública. Educación Básica Secundaria. p. 10

9
las transacciones comerciales: Todos somos consumistas en potencia. Más no
siempre como el que dirige la acción o como el principal adquiriente sino, más
bien, como el propio agente de cambio en esa transacción. El ser humano ya
no tiene gobierno sobre las cosas que creó, todo lo contrario, son sus inventos,
sus productos, los que lo dirigen; se ha convertido en un sujeto pasivo y
ausente de una realidad tecnocrática-informática que lo avasalla y subordina y,
de la cual no logra liberarse. Su libertad natural ha sido vulnerada seriamente.
Nos dice Juliana González al respecto:

Lo enajenante y deshumanizante es hacer de la producción tecnológica (y de


los valores económicos por básicos que sean y sea indiscutible su utilidad) la
actividad prioritaria de la vida del hombre contemporáneo. Lo enajenante es el
olvido del carácter meramente instrumental de la técnica y la tecnología; el mal
es su totalización y la pérdida de las dimensiones propiamente humanas de la
vida. El mal es el precio que el hombre ha tenido que pagar por el “progreso”,
o sea, la “venta del alma” y, junto con ella, “la venta” de su propio hábitat: La
destrucción del planeta.13

El que la ciencia y la técnica, estén al servicio del comercio y la economía,


modificando las formas de vida humana no sería el mayor mal. Lo maléfico
resulta al momento de endiosar con ellas al dinero y a las oportunidades que
ofrece la modernidad; situación que ha ido deteriorando a pasos agigantados
su sentido moral, la percepción intrínseca que todo ser humano tiene en el
hecho de vivir en sociedad y que le posibilita distinguir el bien del mal, para vivir
en armonía, con los otros y con la naturaleza.

Con las diversas crisis en las que vive la humanidad, nuestras culturas y
sociedades se vuelven más vulnerables a contextos que se creían extintos,
surgen los nacionalismos y los sentimientos exacerbados de xenofobia y
discriminación; culturas y sociedades impactadas por los factores científico-
técnicos que sumados a los político-económicos y ahora ecológicos, ya que se
están cometiendo algunos excesos, respecto al uso indiscriminado de los
artefactos modernos que perjudican al medio ambiente. Su capacidad de
discernimiento se ve fatalmente afectado por el uso irracional de los artefactos
modernos. Su conciencia se observa suprimida por un relativismo que no es
sólo individual sino colectivo.

13
GONZÁLEZ, Juliana. El Ethos, destino del hombre. p. 31

10
¿Qué es el hombre sin valores? ¿Qué es la educación sin valores?, pero
principalmente: ¿Cuál es la importancia de los valores para la pedagogía de
nuestro tiempo? sin duda preguntas que merecen ser respondidas para
comprender el devenir del sentido humano; sobre todo para aquellos que nos
dedicamos a la Educación. Interrogantes lo suficientemente complicadas para
generar si no una investigación, al menos sí, motivar una reflexión profunda en
pos de obtener algún sentido a tan vitales situaciones humanas.

Resulta importante saber cuál ha sido la contribución de la pedagogía para el


sostenimiento de las políticas económicas que rigen la vida ya no de los
mexicanos, sino del mundo entero, ya que la educación es un fenómeno
mundial y no está circunscrita a ninguna cultura o sociedad y, creemos
también, que lo más importante a saber es ¿con qué valores se ha sostenido el
discurso educativo-pedagógico, qué nos dice que la ciencia y la tecnología
traen beneficios económicos, políticos, sociales y culturales para todos?, si tan
sólo con volver la mirada a nuestro entorno y hacia cualquier lugar del planeta
vemos pobreza, miseria y degradación humana. Dónde ha quedado la esencia
moral que conlleva toda educación, dónde ha quedado la conciencia crítica de
la educación que toda pedagogía lleva en su hacer y su pensar.

Vemos con tristeza que la ciencia y la técnica se han vuelto protagónicas en


nuestra época, vitales para la existencia humana. Gracias al avance científico-
tecnológico la humanidad ya ha salvado muchos obstáculos del pasado que
creía imposible sortear; el progreso obtenido por el uso de la ciencia y la
técnica, ahora el hombre puede vivir “bien” y “mejor”. Si acaso podemos llamar
bien al hecho de vivir en constantes zozobra, y mejor, a vivir a costa de los
menos afortunados; pero que sin embargo, puestas en las manos indicadas
podrían recuperar la verdadera intención por las que fueron creadas, su
principal interés, el hombre.

Por eso, es nuestro deber rescatar el concepto de hombre y su devenir


histórico; es ahí donde aún podemos encontrar el verdadero propósito de su
capacidad creadora, es en el hombre y su pasado donde aún podemos buscar
y así poder explicar su interpretación y postura acerca de lo que es el bien y el

11
mal; es ahí donde aún podemos obtener las respuestas enunciadas al principio,
para poder reformular la existencia moral y ética del hombre en nuestro tiempo.

Aunque debemos reconocer, que tanto hablar de la moral y de la ética por sí


mismas serian lo suficientemente significativas para poder realizarles un trabajo
de investigación, y aunque fundamentales, centraré mi interés en los valores y
no en la moral y en la ética; aunque no necesariamente quedarán excluidas de
la composición argumentativa y explicativa de la reflexión, son demasiado
relevantes para obviarlas arbitrariamente. Porque ha quedado demostrado a
través de la historia humana, que toda moral y toda ética han tenido la
necesidad de afirmarse, soportarse y fortalecerse en algunos valores, mismos
que han podido introducirse en la conciencia individual y colectiva de los
hombres en su devenir cultural y social.

La ética como realización de valores. La moral consiste en la realización de


valores y en la afirmación de la jerarquía de valores. Si antepongo un valor
inferior a un valor superior, esto es inmoral; si violo un valor superior en
nombre de uno inferior, esto es inmoral; pero si yo realizo los valores más
altos posibles y los realizo con su propia jerarquía y dentro del carácter
positivo y no el negativo, entonces esa conducta es moral.14

De ahí que sea esencialmente una reflexión, porque es una reconsideración de


lo que podría llegar a ser la pedagogía, si logra reflejarse en los valores. El
explorar los fundamentos de los valores y de su teoría, la Teoría Axiológica, y
su incidencia y significación para la pedagogía, proporcionaría a los pedagogos
de nuestro tiempo grandes posibilidades de percibir el sentido que lleva nuestra
Educación. El considerar a los valores y su teoría en el hacer y el pensar
pedagógico, podría generar en los pedagogos, una actitud más responsable
frente a su compromiso social y se promovería la realización y la expresión, de
una pedagogía más tendiente a lo humano.

Y no es que no existan valores en la educación que hoy tenemos, los hay, y en


grado sumo, pero, están más orientados a satisfacer una realidad que está más
fundamentada y cercana al enfoque económico, que a la visión humana.

Sobre todo hoy, los valores se han considerado meros objetos abstractos sin
algún referente operativo y real. Es más común, dentro de las sociedades

14
CORTINA, Adela. (Coordinadora) La educación y los valores. p. 41

12
consumistas, considerar a los valores en su estricta relación económica y
cuantitativa y no en sus aspectos espirituales y verdaderamente valiosos que
desvela una metafísica antecedente a cualquier tratamiento acerca de ellos.
Para muchos, paradójicamente, no hay más valores que los de la Bolsa de
Valores.15

Ese es precisamente el grave problema por detectar, y por el cual emprendo


esta investigación; haciéndolo de manera reflexiva porque considero que la
pedagogía y los pedagogos de nuestro tiempo, debiéramos hacer un alto a las
inercias que llevamos y acercarnos un poco más a la posibilidad humana que
entraña la orientación axiológica.

El abocarnos a poder cambiar la perspectiva que se tiene de los valores,


rescatarlos de la sujeción y distorsión en que hoy los tiene el seguimiento
irrestricto de las tendencias económicas en detrimento de los valores humanos
y de la vida humana en general, debiera ser nuestro camino a seguir, el faro
que nos guíe en el devenir humano y en el educativo. Que la educación pueda
formar hombres con pleno sentido de lo humano y que para ello busque y luche
por esos valores, que sitúen al hombre por encima de sus creaciones, y no por
debajo de ellas.

Los valores y la pedagogía, hoy, deben estar más estrechamente vinculados, a


fin de poder darle cause y sentido a una realidad educativa tendiente a lo
humano, que considere todos los ámbitos, pero que no se subordine a ninguno.
El poder conocer, pensar y sentir los valores que la Educación de hoy posibilita,
le serviría al pedagogo, para adoptar una actitud crítica de sí mismo y de su
realidad, pudiendo cambiar con ello el destino, algo incierto en el que nos
encontramos. Porque creemos que la actividad pedagógica a desarrollar hoy,
debe estar al tanto de la situación que guardan los valores en la vida humana.
Es por eso que creemos y por ello realizamos esta reflexión para reconocer
que la pedagogía debe y está obligada a saber de las cuestiones axiológicas
como parte de su actividad diaria.

15
De: Carlos Llano Cifuentes. En: LÓPEZ DE LLERGO, Ana Teresa. Valores, valoraciones y virtudes.
Metafísica de los valores. p. 11

13
Al examinar la Teoría Axiológica o teoría de los valores, se pretende saber: qué
es, para qué sirve, cuáles son sus fundamentos principales, pero sobretodo,
cómo es su relación con la Educación y con la Pedagogía. Porque si los
valores han ocupado un lugar muy especial en el pensamiento y la acción de
los seres humanos, a través de la historia humana; la condición axiológica del
ser humano ha alcanzado importancia ontológica, es decir, se origina, se
desarrolla y persiste en el ser mismo del hombre16. Por lo que el orden
axiológico ha estado siempre presente en todos los campos del conocimiento,
del entendimiento y del sentimiento humano. De ahí, su importancia para la
Educación, pero más para la Pedagogía, a ésta, le es necesario saber acerca
de los valores, ya que no pueden estar excluidos de su estudio, de su análisis o
de su reflexión:

La problemática axiológica constituye el capítulo central de la pedagogía —la


axiología pedagógica o «pedagogía de los valores»—, dado que la educación
es, desde esta perspectiva, «incitar al hombre a la realización de valores para
lograr su perfeccionamiento a través de la realización de su proyecto personal
de vida». Esta realización del proyecto vital supone —como señala Marín
Ibáñez— preferir, seleccionar y estimar como paso previo a su realización,
fomentando las actitudes hacia ellos, dando a cada valor la importancia que
17
merece.

Hoy queda claro, que la pedagogía tiene el deber no sólo de saber la


importancia de los valores en la educación, sino también está obligada a
llevarlos a cabo. El corroborar reflexiva e intelectualmente sí la educación de
nuestra época, realmente incita al hombre a alcanzar su perfeccionamiento y
su proyecto personal de vida con y en valores, si tienen, los hombres un
proyecto vital de vida y utilizan efectivamente el paso previo de preferir,
seleccionar y estimar los valores a realizar, modificando con ello su conducta y
permitiéndoles distinguir entre un valor y otro, que no es otra cosa que, darle a
cada valor la importancia que se merece. Independientemente de la postura o
visión que se tenga de la educación y de la realidad que trata de explicar, la
pedagogía debe ser capaz de reencauzar y dirigir una teórica y prácticamente
una educación tendiente a favorecer todas las capacidades humanas, pero
sobretodo, la esfera axiológica del ser humano. A lo largo de la historia humana

16
“El orden axiológico tiene alcance ontológico: afecta al ser mismo del hombre.” GONZÁLEZ, Juliana.
El Ethos, destino del hombre. p. 19
17
Diccionario de las Ciencias de la Educación, Aula Santillana, p. 165

14
se ha podido comprobar que las sociedades han ido consolidando algunos
valores que han posibilitado la transformación de la actitud humana.

El hombre de hoy, vive una dualidad axiológica, que nada tiene que ver con el
rasgo ontológico de su ser,18 es decir, el hombre contemporáneo actúa con una
libertad, más “generosa” que nunca, llegando incluso al libertinaje, viéndose
forzado a elegir sin pensar, sin sentir, sin desear, pero insólitamente sin querer
ser responsable. La situación en la que vive ha vulnerado seriamente su
facultad de percepción y decisión, lo aleja poco a poco de su realización
humana. Al no realizar una plena valoración de lo que le acontece a él, y al
mundo en el que vive, su participación y su responsabilidad se vuelven
extrañas a él; y al no percatarse de la importancia de los valores, vive en una
especie de ceguera axiológica19 volviéndosele cada vez más difícil alcanzar su
consecución humana.

Ante tal circunstancia podemos dar entrada a la reflexión, no cualquier


reflexión, sino aquella que tenga en cuenta la vital relación entre la educación y
los valores; ya que con ella, bien podremos, los que nos dedicamos a los
aspectos educativos, realizar entonces una reflexión-acción-pedagógica; ya
que al plantear el problema de los valores desde una perspectiva pedagógica,
posibilitaría una mejor realización de las situaciones axiológicas en el ámbito
educativo y por ende en la formación de los hombres. Porque con la pedagogía
es posible construir diferentes estrategias de formar y fortalecer los valores en
los hombres pensando-haciendo-formando.

El que los hombres no puedan percibir lo que los valores ofrecen y de su


estrecha vinculación con la educación, representa en sí, un grave problema
para la pedagogía de nuestro tiempo; por el contrario, si los hombres
reconocen que los valores y la educación están íntimamente vinculados,
obligaría a la pedagogía a trabajar con base en la reconsideración de los

18
“El hombre es libre en su ser mismo y es esta condición ontológica la que explica su ambivalencia
radical.” GONZÁLEZ, Juliana. El Ethos, destino del hombre. p. 18
19
“Lo mismo que el mundo fisiológico nos encontramos tristemente con personas invidentes, en el
mundo de los valores también hay ciegos, a veces de nacimiento; en otras ocasiones, debido a algún
accidente.” PLIEGO BALLESTEROS, María. Valores y autoeducación. p. 36

15
rumbos educativos en que se hallan nuestras sociedades y culturas; o a
cambiar y reformular los paradigmas pedagógicos en que se sostiene la
humanidad. Porque, lo que esencialmente queremos demostrar al realizar este
trabajo de investigación, vía la reflexión, es que al retomar el tema los valores,
bien podríamos reasumir el sentido filosófico del quehacer pedagógico y del
hombre mismo. Ese conócete a ti mismo socrático y el darnos cuenta que nada
sabemos, y que somos entes en constante aprendizaje, nos volvería más
humanos.

El explorar un poco la problemática axiológica desde un punto de vista


pedagógico podría ser la manera más clara de demostrar que la Educación y
obviamente la Pedagogía se encuentran estrechamente unidas a la Filosofía,
relación un tanto soterrada y desterrada no sólo de la Educación sino
tristemente en el pensar y hacer del hombre, algo que sin duda, debemos
rescatar, por ser trascendental para nuestro tiempo.

16
1.2. Justificación.
Desde un principio debemos decir que todos los valores son humanos,
demasiado humanos, ya que con ellos se imprime la impronta humana a todo
lo que realiza: “No existe un valor que no sea una posibilidad humana o que no
exprese un modo de ser del hombre.”20, por tanto, todo lo que tenga que ver
con los valores, justifica una investigación desde el campo de la Educación y
de la Pedagogía, ésta última, sin duda, considerada como una de las
principales ciencias que se sostiene de y en lo humano.

Los valores son importantes en el pensamiento y en el hacer humano, tanto,


que la Educación los tiene como vital principio y eje rector de planes y
programas de estudio, motivo por el cual la Pedagogía ha construido diversas
formas de llevarlos a cabo.21 La pedagogía tendría que saber entonces, qué
lugar ocupan los valores en la inmensa configuración de los sistemas
educativos y de las relaciones y posturas humanas y, de qué manera se refleja
su uso o carencia en los diversos acontecimientos cotidianos del hombre, pero
sobretodo, de qué forma la educación y la pedagogía los hace asequibles a los
seres humanos. Demos una pequeña mirada al mundo de hoy, y comprobemos
si los valores están presentes en el ámbito humano.

Actualmente, el estudio de lo humano se vuelve más complejo porque:

Los caracteres psicológicos, culturales y sociales han sido fragmentados e


instalados en los distintos departamentos de ciencias humanas, de modo que
la sociología ha sido incapaz de ver al individuo, la psicología ha sido incapaz
de ver a la sociedad, la historia ha funcionado por su lado y la economía ha
extraído del homo sapiens demens el exangüe residuo del homo economicus.
Más aún, la noción de hombre se ha descompuesto en fragmentos
desarticulados y el estructuralismo triunfante ha creído poder eliminar,
definitivamente, ese irrisorio fantasma. La filosofía, encerrada en sus
abstracciones superiores, sólo ha podido comunicar con lo humano en
experiencias y tensiones existenciales como las de Pascal, Kierkegaard,
Heidegger, sin poder vincular nunca, sin embargo, la experiencia de la
subjetividad a un saber antropológico.22

La propia teoría constructivista de la educación acepta la complejidad de


nuestro tiempo, sobretodo porque en nuestra época, hemos aislado lo
20
GONZÁLEZ, Juliana. El Ethos, destino del hombre. p. 47
21
Cfr. Perfil de egreso de la educación básica. En: PLAN DE ESTUDIOS 2006. Secretaría de Educación
Pública. Educación Básica Secundaria. p. 9-12
22
MORIN, Edgar y Anne B. Kern. Tierra-Patria. p. 70

17
económico de lo humano y hemos creído que se rige autónomamente: “La
economía no puede considerarse como una entidad cerrada. Es una instancia
autónoma/dependiente de otras instancias (sociología, cultural, política)
también autónomas/dependientes unas de otras. […] A la ciencia económica le
falta la relación con lo no económico.”23; que por estar cifrada al mercado
mundial y a sus avatares constantemente fluctúa entre crisis y no crisis que
repercuten en la vida humana: “La economía mundial parece oscilar entre crisis
y no crisis, desajustes y reajustes. […] Ha aportado considerables mejoras del
nivel de vida; al mismo tiempo ha provocado perturbaciones en el modo de
vida.”24

Con la economía, la ciencia y la tecnología han alcanzado un avance sin igual.


Éstos logros han permitido que el mundo se desarrolle y alcance un progreso
que no se había visto nunca en los anales de la historia humana; pero, así
como la ciencia y la técnica han conseguido una unión de pueblos y culturas
(separadas antaño por circunstancias geográficas y de conocimiento),
actualmente ese beneficio ha generado diversas posturas y actitudes, afines y
contrarias, en cuanto a su utilización.25 El uso indiscriminado de algunos
artefactos científico-tecnológicos está provocando una seria conmoción en el
mundo, donde ya se habla de calentamiento global, debido a la intensa
contaminación ambiental, la producción industrial, el uso de agentes químicos
que afectan la capa de ozono y el uso constante de vehículos con motores de
combustión interna, es decir, con petróleo y sus derivados, están afectando
gravemente al medio ambiente:

Desde los años setenta hemos descubierto que los desechos, emanaciones,
exhalaciones de nuestro desarrollo técnico-industrial urbano degradan nuestra
biosfera, y amenazan con envenenar irremediablemente el medio viviente del
cual somos parte: la dominación desenfrenada de la naturaleza por la técnica
conduce la humanidad al suicidio.26

Hoy, la utilización de los grandes descubrimientos científico-tecnológicos, sin


un uso racional, sin tener conciencia sobre el daño que provocan y a la
irresponsabilidad de gobiernos e industrias, que permiten y justifican tales
23
Ibídem. p. 76
24
Ídem. p. 76
25
Cfr. El marco prospectivo en: DELORS, Jacques. La educación encierra un tesoro. p. 9-10
26
MORIN, Edgar. Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. p. 67

18
hechos (obviamente a favor del progreso). Llegamos a una situación que se
está saliendo de sus manos, a un impase ecológico, en el que nadie es
responsable, nadie quiere ser señalado como aquel que tomó una decisión que
afectó a los ecosistemas, pero que sin embargo se siguen dando tales
decisiones, y eso está provocando, ya no paulatina sino rápida e
inexorablemente la extinción del hombre. La degradación ambiental provoca el
colapso cultural y social del hombre, sin que al parecer éste lo note.

Hoy, la política y la economía se hallan más ligadas que nunca, es más, en


nuestra época creemos que la política ha quedado subordinada a la vorágine
económica, pero no es así: “La economía no ha triunfado sobre la política. Lo
contrario es verdad.”27, o de esta manera: “No hay economías puras, toda
economía es política.”28 Lo podemos observar en la Globalización, situación en
que los mercados se aproximan y en donde la noción de ganancia lo permea
todo: “Todo se organiza, prevé, prohíbe y realiza en función de la ganancia. […]
Opera a la vista de todos, pero no se la percibe.”29, en donde se nos hace creer
que se extiende a “todos”: “Los fondos existen, riquezas no faltan. Sólo falta por
resolver el problema del reparto.”30, porque muy a pesar de la globalización, en
el mundo aún existen miles de millones de pobres. Tomemos el caso de
Latinoamérica con gobiernos “democráticos” implantando el sistema
Neoliberal31 o ultraliberalismo en palabras de Forrester, no es gratuito hacer
responsable al neoliberalismo32, los conceptos en sí no pueden ser
responsables sino los que lo llevan a efecto33. Nuestros pobres gobiernos, aún
no se dan cuenta de la falacia de dicho sistema, tienen que cometer los
mismos errores y horrores que el neoliberalismo causó en los países del

27
FORRESTER, Viviane. Una extraña dictadura. p. 17
28
SERRANO HÍJAR, Alberto. Introducción al Neoliberalismo. p. 22
29
FORRESTER, Viviane. El horror económico. p. 22
30
Ibídem. p. 46
31
“El modelo o patrón neoliberal, en la actualidad posee una presencia bastante significativa en América
Latina. y aunque ya es claro que los iníciales entusiasmos se han diluido casi por completo, el modelo
podría prolongarse por un periodo no corto.” VALENZUELA FEIJOO, José. El mundo de hoy;
Mercado, razón y utopía. p. 143
32
“El neoliberalismo no sólo es una propuesta económica y social sino también una propuesta política, y
constituye, de esta manera, una ideología ampliamente difundida por los estados que participan de este
proyecto haciendo que los términos del neoliberalismo se apliquen en las discusiones incluso entre los
grupos de oposición aunque no se diga neoliberalismo.” SERRANO HÍJAR, Alberto. Introducción al
Neoliberalismo. p. 19
33
Cfr. FORRESTER, Viviane. Una extraña dictadura. p. 7-20

19
centro: “El impacto del neoliberalismo en las condiciones de vida de los
sectores populares es devastador.”34 En pos de alcanzar ese “status” de país
central, se llevan a efecto políticas económicas que benefician a pocos y se
perjudica a muchos, ante lo cual, sólo nos queda adaptarnos:

Adaptarse es la consigna. Adaptarse una vez más y siempre. Adaptarse al


hecho consumado, a las fatalidades económicas, a las consecuencias de esas
fatalidades, como si la coyuntura en sí fuera fatídica, historia concluida, época
condenada a prolongarse para siempre.35

Ante tan abrumador panorama que la política y la economía provocan, existirá


una razón moral o ética que lo justifique.

Incluso si hablamos un poco de los valores religiosos nos damos cuenta que en
dos mil años, que es el tiempo de vida del cristianismo, se han tergiversado,
cambiado y utilizado negativamente y a conveniencia algunos valores
“supuestamente universales”36. La Iglesia Católica Apostólica y Romana se ha
hecho de oídos sordos y ciega sobre algunos acontecimientos históricos, y qué
no decir hoy, en nuestro propio país, se da un debate, en el que se manifiesta
una postura un tanto cuanto ortodoxa de los representantes eclesiásticos en
temas como: la despenalización del aborto, la eutanasia o la participación de la
Iglesia en cuestiones políticas. Exigen mucho pero no están dispuestos a
cambiar su estructuración y jerarquización institucional37, el dogma es su ley.
Anteponen su visión como única y verdadera, en ella no hay lugar para la
tolerancia, en el dogma no tienen cabida los valores democráticos. Y en los
casos de pederastia en la que están envueltos algunos sacerdotes y altos
jerarcas38, ¿qué sucede?, hoy se sabe, que se compensará (en millones de
dólares) a todo aquel que haya estado bajo la lujuria de alguno de ellos. Qué
podemos decir entonces: que la moral puede ser comprada y que los valores
cristianos fueron sacrificados en aras del sostenimiento de una religión muy
humana.

34
VALENZUELA FEIJOO, José. El mundo de hoy; Mercado, razón y utopía. p. 144
35
FORRESTER, Viviane. Una extraña dictadura. p. 22
36
Fuente consultada el 29 de marzo de 2008 en http://www.legion.tripod.com/info/id6.html
37
Fuente consultada el 10 de abril de 2008 en
http://www.jornada.unam.mx/2007/04/23/index.php?section=capital&article=044n1cap
38
Cfr. Fuentes consultadas el 12 de abril de 2008 en http:/www.cjd.org/espanol/period/abuso.html o
http:/www.perspectivamundial.com/2002/2607/260707.shtml

20
Hasta donde hemos podido notar, tanto en la ciencia y en la tecnología, así
como en la política, en la economía y en la religión, los valores están
presentes: “En la actualidad se habla de los valores y se les cita
exageradamente, sin precisar su noción, sus alcances, sus implicaciones… Se
asume un sobrentendido concepto de valor, sin asegurarse de que realmente
esté bien definido.”39, se habla y se pronuncia incluso a favor de ellos, pero en
la realidad se hace muy poco por ellos.40 La humanidad está afectada en su
plano axiológico y lo podemos constatar acudiendo al lugar donde se cree que
los valores se fundan, en esos lugares en que la cultura y la sociedad tienen
por instituciones fundamentales; establecimientos en donde se admite que los
valores deben ser generados y posibilitados a sus integrantes, nos referimos a
la familia y a la escuela.41

En nuestro tiempo, la familia y la escuela, dos soportes fundamentales en toda


sociedad y cultura se ven afectados en su aspecto axiológico por las inercias
que nos marcan fenómenos como la globalización, la privatización, la ganancia
y en el caso de América Latina, el neoliberalismo. Una familia que forma
hombres en valores por el “progreso” o que persiguen los ideales de la
“modernidad”, como la única meta de vida, sin reflexión o toma de conciencia,
es ya, en sí, un grave problema tanto para la familia, como para la escuela:

El hombre moderno parece creer que leer y escribir son artes que deben
aprenderse, que el llegar a ser un arquitecto, ingeniero o trabajador
competente requiere mucho estudio, pero que el vivir es algo tan sencillo que
el aprender a hacerlo no exige ningún esfuerzo en particular. (…) El dinero, el
prestigio y el poder se han convertido en sus incentivos y metas. Actúa bajo la
ilusión de que sus acciones benefician a sus propios intereses, aunque de
hecho sirve a todo lo demás, menos a los intereses de su propio ser. Todo

39
LÓPEZ DE LLERGO, Ana Teresa. Valores, valoraciones y virtudes. Metafísica de los valores. p. 15
40
Puntos que sin duda desarrolláremos más ampliamente durante el proceso reflexivo a lo largo de los
capítulos, porque son acontecimientos que ocurren en el mundo en que vivimos y del cual cada uno se
forja su propia realidad.
41
“La escuela es la receptora de todas las miradas cuando se habla de la crisis de los valores. sin
embargo, esa responsabilidad con la que se la carga no siempre va acompañada de un apoyo serio para
que pueda abordar el tema. Esa situación de incomodidad tiene que ver, entre otros motivos, con cierta
ambigüedad en cuanto a la función social de la escuela –transformadora o reproductora de cultura–. Por
un lado, se le exige que transforme los valores vigentes y, por el otro, que consiga que los chicos se
inserten de un modo exitoso en un mundo regido de valores actuales. En otro orden, el hecho de que la
escuela es una institución modularmente moderna hace que la crisis de esta última la afecte
sensiblemente. Asimismo, al estar compuesta por adultos, la escuela debe soportar el desprestigio que
desde ciertos sectores socaba la credibilidad del mundo de los mayores.” SANTIAGO, Gustavo. El
desafío de los valores. p. 8

21
tiene importancia para él, excepto su vida y el arte de vivir. Existe para todo,
excepto para sí mismo. 42

Así es, en la familia y la escuela ya no se enseña a vivir, o en el arte de vivir


bien; el aprendizaje está basado hacia el valor económico y no al valor
humano:

La meta del aprendizaje es, desde la escuela primaria hasta las escuelas
superiores, recoger la máxima información posible con el objeto principal de
que sea de utilidad para la actuación en el mercado. Los estudiantes deben
aprender tal cantidad de cosas que les resulta, en verdad, difícil disponer de
tiempo y energía para pensar. No es el interés por las materias que se
enseñan o por el saber o el conocimiento profundo como tales lo que
representa el mayor incentivo para desear una educación más amplia y
esmerada, sino el incremento del valor de cambio que da el conocimiento.43

Sí en la familia y la escuela sólo se forjan hombres, sin tomar en cuenta las


potencialidades que le ofrecen el conocimiento o el sentimiento, en la
construcción de su propio ser; si lo llevan a cabo sin pensar, sin sentir y sin
descubrir que la vida humana siempre tiene un sentido ¿hacia dónde vamos?,
¿qué será de nosotros?

El panorama no es claro y la situación se vuelve entonces caótica y crisica,


ante tales acontecimientos, surge la imperiosa necesidad de hacer algo y no
quedarse impávido, es un problema serio que merece atención y una bien
ganada justificación; pero el remediar lo que se hizo mal, no bastará, ni con
intentarlo o sólo reconocerlo, se necesitará asumir una parte de la
responsabilidad y ponernos a trabajar en la búsqueda de soluciones. Es por
eso que vivimos en crisis y no una crisis cualquiera, la crisis en que nos
encontramos viviendo tiene que ver con los valores como nos lo señala Risieri
Frondizi:
Parece innecesario señalar la importancia del problema de los valores en
nuestros días. La crisis actual es una crisis de valores. No sólo de los valores
que regían anteriormente, sino de su interpretación y jerarquía. La crisis
alcanza el ámbito de la vida y de la teoría. La axiología puede ser el sostén de
la actividad creadora y servir para esclarecer los problemas éticos, estéticos,
políticos, sociales y educativos.44

42
FROMM, Erich. Ética y Psicoanálisis. p. 31
43
Ibídem. p. 91
44
FRONDIZI, Risieri. ¿Qué son los valores? p. 8

22
De ahí que la reflexión intente abordar las posibilidades que la teoría axiológica
ofrece no sólo a favor de la pedagogía sino del hombre mismo, porque como
nos lo explica Juliana González: “Trascender la crisis de valores es sin duda un
imperativo ético primordial del presente.”45

Por lo que en la elaboración de la reflexión, deberemos conocer un poco


acerca de la naturaleza de la Teoría Axiológica, siendo que sabemos que es
una disciplina que pertenece a la Ética, y que junto a la Estética y la Lógica
conforman las tres partes fundamentales de la Filosofía.

El conocer la ubicación de la axiología dentro del ámbito filosófico nos permitió


elaborar nuestro constructo teórico y así evitar desviarnos de nuestra
verdadera pretensión; el hecho de reconocer que tanto los valores, como la
moral y la ética son parte fundamental del hombre y que por ende, son la
fuente primordial de toda la Filosofía. Y ya que la acción de la filosofía: el
filosofar, se vuelve un hacer, un arte olvidado por los hombres de nuestro
tiempo; de ahí que entonces surja la imperiosa necesidad de revincular a los
valores con la pedagogía para alcanzar tan noble pretensión. Porque, si lo
pensamos un poco, la investigación es pertinente y no tan absurda, en la idea
de relacionar la pedagogía con la filosofía.

45
GONZÁLEZ, Juliana. El Ethos, destino del hombre. p. 70

23
1.3. Delimitación del problema.
Aparte de reconocer que vivimos una crisis, no cualquiera, sino una crisis de
valores, en donde todos los seres humanos nos vemos afectados, intentamos
delimitar el problema a los valores y su relación con la pedagogía. Los que nos
dedicamos teórica y prácticamente al fenómeno educativo debemos inquirirnos
lo siguiente: ¿podemos hacer algo al respecto?, ¿estamos haciendo las cosas
bien?, ¿somos responsables?, ¿cómo podremos intervenir los pedagogos en la
formación humana en valores?

La posibilidad de discernir para los hombres está seriamente vulnerada por la


situación crisica en que se vive, al verse afectada su esfera axiológica, la
disyuntiva que en la realidad se le presenta se circunscribe a elegir entre los
valores modernos o los posmodernos; y el poder asimilarlos y llevarlos a cabo,
tanto en su vida individual, como en los diversos procesos sociales-culturales
parece ya no tender a algún fin moral y ético. Será acaso que, ante esta
perspectiva, los pedagogos no podamos hacer algo, o debemos romper con los
paradigmas que nos sirvieron antaño y comenzar a pensar los que nos sean
más propios para la realidad en que vivimos.

Ante lo abrumador de la problemática Fernando Savater nos indica, como


debemos abordar el problema y más importante aún, en que nos apoyaremos:
Cuando el número de preguntas y su radicalidad arrollen patentemente la
fragilidad recelosa de las respuestas disponibles, quizá sea hora de acudir a la
filosofía. No tanto por afán dogmático de poner pronto remedio al desconcierto
sino para utilizar éste a favor del pensamiento: hacernos intelectualmente
dignos de nuestras propias perplejidades es la única vía para empezar a
superarlas.46

Entonces, en la elaboración de nuestro componente teórico y en nuestra


delimitación, deberemos comenzar por intentar comprender la vinculación de
los valores con la pedagogía. Atrevernos a comprender dicha relación y poder
descubrir lo que nos dice la filosofía vía la axiología de ella, nos servirá sin
duda, para poder comprendernos mejor como seres humanos y con ello
enriquecer nuestra indagación y nuestro hacer.

46
SAVATER, Fernando. El valor de educar. p. 19

24
Entonces, para ir construyendo nuestro aparato teórico, necesitamos saber que
la axiología es un concepto, complejo y abundante en sentidos y no debemos
cometer el error de arroparnos en nuestra parcela de conocimiento para
conocer de ella, no, necesitamos abordar el tema de los valores desde una
mirada más viva, intuitiva y panorámica. Buscar la ayuda que nos pueden
proporcionar otras ciencias que estudien los valores y asuman, también, que el
hombre es su principal fuente de entendimiento y conocimiento, no es algo fútil.
Al contrario nos enriquecería la visión y permitiría ser más coherentes al dar
entrada a la diversidad de opiniones o por decirlo también a la
interdisciplinaridad.

Sí en verdad queremos saber lo que representa para nuestra época, el


problema de los valores: ceguera axiológica en los hombres y desorientación
en la educación, siempre podremos acudir a la filosofía. Siguiendo
convenientemente el lineamiento que nos marcó Savater y otro tanto al ser más
conscientes de la realidad que nos trastoca y que nos obliga a actuar.

Conocerse a sí mismo y conocer el mundo en el que vivimos47 y viceversa, se


vuelve, otra vez, una vital necesidad para la humanidad. Un poco con el afán
de podernos percatar de lo mal que estamos actuando, pero sobretodo, de
poder aceptar que nosotros, los seres humanos, somos los únicos
responsables de las diversas situaciones en la que nos encontramos; entonces,
el intentar abordar un problema actual desde la perspectiva filosófica, utilizando
de ella, algunos de sus métodos y de sus técnicas, nos obligaría a reconocer
para nosotros, los dedicados a la educación, que la filosofía y la pedagogía en
sí, son dos ámbitos indisolubles de la realidad humana.

Ahora bien, para comprender algo acerca de esa realidad humana, y saber por
qué nos están ocurriendo tantos problemas, deberemos también retomar y
mencionar los temas que se refieren a la moral y a la ética, porque según lo
que nos dicen Arriaran y Beuchot: “La axiología va muy de la mano de la ética,
a veces como parte suya, y de hecho lo que se propone como valioso, los

47
“Sostenemos la necesidad de filosofar a partir de la realidad en que vivimos.” ARRIARAN, Samuel y
Mauricio Beuchot. Virtudes, valores y educación moral. p. 7

25
valores, son aquellos que se van a alcanzar por el desarrollo moral.”48, abordar
los valores, sus problemas y derroteros, implica estar refiriéndonos a la moral y
a la ética, porque los valores sostienen a la moral que toda sociedad tiene y,
que a su vez se encarnan en la parte ética que todo ser humano tiene en su
ser.

Lo que nos está ocurriendo tiene que ver con los ámbitos morales y éticos del
ser humano, por tanto, tienen que ver con valores tales como: la libertad, la
justicia, la honestidad, la igualdad, la solidaridad, el amor, el respeto, la
responsabilidad, por decir algunos cuantos. Podremos corroborar la vinculación
entre valores y moral con el valor de la responsabilidad, como nos lo diría
Adolfo Sánchez Vázquez: “El hombre sólo puede ser moralmente responsable
de los actos cuya naturaleza conoce y cuyas consecuencias puede prever, así
como de aquellos que, por realizarse en ausencia de una coacción extrema, se
hallan bajo su dominio y control.”49

Responsabilidad que a su vez relaciono, también, con el deber ser de mi


profesión, como algo que debe ser concebido, no sólo en el interior de cada
integrante del contexto educativo, sino como producto de nuestra relación con
los otros, nuestros iguales, los hombres, de ahí que la responsabilidad la
podamos entender como nos la enuncia Erich Fromm: “La responsabilidad no
es un deber impuesto a uno desde afuera, sino mi respuesta a algo que siento
que me concierne.”50 Se apela entonces al ámbito ético del ser humano, porque
la ética es la que da la pauta en el interior de cada uno de nosotros o bien
sostenidos porque: “Toda persona humana es inevitablemente moral.”51

El que se mencione constantemente a la moral y a la ética en esta reflexión es


sin duda relevante, porque los valores son soportados por una visión moral y
ética de la realidad; pero la pretensión estará fundamentalmente enfocada a los
valores que resalten las cualidades y las posibilidades humanas. Para poder
explicar lo que queremos decir de ellos, exponemos la tabla siguiente con

48
Op. cit. p. 12
49
SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. Ética. p. 99
50
Op. cit. p. 113
51
CORTINA, Adela. La educación y los valores. p.18

26
algunas definiciones de algunos valores, según Ana Teresa López de Llergo
(2002), en la cual resaltaremos algunas definiciones, que creemos servirían a
la pedagogía para formar al ser humano en valores:

DEFINICIÓN DE VALORES
Valores administrativos: Valores que resultan de Valor belleza: Se encuentra en todo ente y se
la organización y distribución de los bienes que manifiesta en el esplendor de la naturaleza que lo
aprovechan los seres humanos; por ejemplo, el conforma; por ejemplo, la proporción armoniosa de
valor de un organigrama. una escultura.
Valor bien: Es el beneficio que reporta la Valores de colaboración solidaria: Son los
naturaleza de cada ente; por ejemplo, las valores trascendentales de los seres humanos que
propiedades nutritivas de la carne de un animal. con libertad ponen al servicio de sus semejantes;
por ejemplo, solidaridad, subsidiariedad, etcétera.
Valores de dirección social: Son los valores que Valores de gobierno: Son los valores que
indican causes en las relaciones sociales; por establece el gobernante para sus gobernados; por
ejemplo, planes de inversión. ejemplo, la promulgación de una ley.
Valores de servicios: Son los valores que Valores de la artesanía: Son los valores que
establecen las relaciones específicas entre los plasman manifestaciones artísticas populares; por
seres humanos; por ejemplo, la calidez. ejemplo, los deshilados, las jícaras laqueadas,
etcétera.
Valores de la civilización: Son los valores que Valores de la cultura: Son los valores que
abraca una civilización; por ejemplo, el trazo conforman la cultura; por ejemplo, los trajes
urbanístico. regionales.
Valor de la educación: Es el valor que además del Valores de la economía: Son los valores que
aprendizaje incluye la aplicación de los reporta el adecuado uso de los recursos; por
conocimientos; por ejemplo, la investigación ejemplo, la inversión, el ahorro, etcétera.
aplicada.
Valores de la técnica: Son los valores que Valor del aprendizaje: Es el valor que hace
provienen de la aplicación de las diversas posible la asimilación voluntaria de conocimientos y
tecnologías; por ejemplo, la cibernética. habilidades para mejorar; por ejemplo; la lecto-
escritura.
Valor de lo hipotético: Es el valor producto de los Valores espirituales: Son los valores que poseen
planteamientos que parten de la realidad, pero los entes espirituales, como el ser humano; por
tienen que comprobarse; por ejemplo, la hipótesis ejemplo, la comunicación.
de la influencia familiar en la personalidad de los
jóvenes.
Valores estéticos: Son los valores que explican el Valores humanos: Son los valores específicos del
valor belleza; por ejemplo, la claridad. ser humano, espirituales y vitales; por ejemplo, la
creatividad.
Valores intelectuales: Son los valores que posee Valores morales: Son los valores que posee toda
toda inteligencia; por ejemplo, la receptividad. voluntad; por ejemplo, la capacidad de elegir.
Valores religiosos: Son los valores que relacionan Valores sociales: Son los valores que se derivan
a los seres espirituales entre sí, y con el Ser de las diversas relaciones humanas; por ejemplo, la
Supremo; por ejemplo, el sentido de la pertenencia. fraternidad.

Para esta investigación todos los valores son relevantes, más aún, los que
motivan a actuar al hombre como ser humano. La realidad de nuestro tiempo
nos acerca más al sentido de lo económico que de lo humano, ésta situación
complica la diferenciación entre un valor y otro, o peor aún, nos obliga a pensar
en los valores como entes diversos. Y aunque al parecer los valores morales
viven una especie de moda, de inclusión en los discursos y acciones de todos

27
los géneros del dominio humano o, están de «actualidad» como nos lo dice a
su manera de Adela Cortina:
Por eso, cuando los valores morales saltan a los periódicos, a los medios de
comunicación de masas o al Boletín Oficial del Estado, no es que estén
fugazmente de moda: es que están de actualidad porque alguna especial
circunstancia invita a sacar a la palestra lo que es un elemento constitutivo de
nuestra realidad personal. Y sí, pasado un plazo, quedan relegados esos
valores a un segundo plano, no por eso habrán perdido importancia,
únicamente habrán perdido notoriedad.52

Más, aunque, se dicen y se nombran constantemente en nuestra época, la


cosa es que se vive una crisis de todos los valores, o para ser más exactos una
crisis axiológica, porque también nos hace falta ser coherentes: “A fin de
cuentas, la coherencia entre lo que se sabe y lo que se vive es uno de los más
apetecibles valores humanos, y todavía más atractivo, si cabe, el valor de la
coherencia entre lo que se vive y lo que se enseña.”53 De ahí que nos interesen
sobremanera los valores, la axiología y su incidencia en la educación y la
pedagogía. Entonces, todo queda circunscrito a la participación de los valores
en el quehacer pedagógico de nuestro tiempo.

Y hoy se piensa triste y fatalmente, que los valores sólo deben ser estudiados y
vistos por los eruditos de la filosofía o de las ciencias, nos dice Adela Cortina:
“Vivimos, al parecer, en un mundo de seres geniales, que dominan a fondo la
cuestión de los valores y muchas más.”54 O que los valores sólo se conocen y
distinguen en el ámbito del lenguaje humano. El vocablo valor sólo se da en la
cotidianidad del lenguaje, su confusión se debe a la comunicación humana.55 Si
así lo creemos entonces para nuestra vida y para nuestro sentido humano
estamos fatalmente equivocados.

La realidad es, que los valores permean todos los aspectos de la vida humana
como lo indica Risieri Frondizi:
Los problemas fundamentales de la axiología no se plantean únicamente en
los libros, revistas y congresos filosóficos, sino que están presentes en las
manifestaciones más diversas de la vida diaria. (…) Las más complicadas
cuestiones axiológicas se debaten a diario en la calle, en el parlamento, en el

52
Op. cit. p. 18
53
Ibídem. p. 17
54
Ídem. p.16
55
Cfr. LANDA, Josu. En: Revista “Puente Alado”, número 5, enero/febrero. pág. 3

28
café y en las casas más humildes, si bien con una actitud y un lenguaje poco
filosófico.56

O como nos diría Adolfo Sánchez Vázquez:


Los hombres no sólo actúan moralmente (es decir, se enfrentan a ciertos
problemas en sus relaciones mutuas, toman decisiones y realizan ciertos
actos para resolverlos, y a la vez juzgan y valoran de un modo u otro esas
decisiones y esos actos), sino que también reflexionan sobre ese
comportamiento práctico, y lo hacen objeto de su reflexión o de su
pensamiento.57

Agregando también para ello, lo que nos señala Juliana González:


No hay hombre sin mundo. El valor es una expresión de la relación originaria
hombre-mundo. No cabe pensar en realidades separadas. El valor es un
hecho de relación; expresa, en efecto, una manera en que el hombre es
afectado por la realidad (la interna o la externa, la humana o la no-humana), y
al mismo tiempo, la manera en que las realidades son, a su vez, afectadas —
˝valoradas˝— por el hombre. El valor surge de la capacidad humana de
˝interpretar˝ el mundo y también de producir efectos en él, de transformarlo en
función de un proyecto, de un modelo anticipado que se juzga ˝valioso˝.58

Y un tanto más, ya adentrados en el asunto de la educación y de los valores


morales Adela Cortina parece guiarnos:
Una sociedad, para serlo de forma auténtica, necesita compartir además
proyectos, y tal vez el único que hoy en día puede unir a los distintos grupos
en las democracias liberales, el auténtico capital social, es el de los valores
morales que vale la pena incorporar y transmitir. Urge, pues, dilucidar cuáles
son esos valores e ir forjando con ellos a través de la educación actitudes
proactivas, que permitan proyectar, anticipar creativamente el futuro, ganarle
la mano, tener preparadas respuestas a la altura que se merecen los seres
humanos.59

Pretender hacer que la pedagogía pueda reconocer sus profundas raíces


filosóficas no es algo banal; el reconocer que su desarrollo y desenvolvimiento
tiene y debe hacerse mediante un sentido plenamente axiológico, o sea,
inspirado y nutrido de valores humanos se vuelve una imperiosa necesidad
para el tiempo que vivimos.

56
FRONDISI, Risieri. ¿Qué son los valores? p. 24
57
Op. cit. p. 17
58
Op. cit. p. 52
59
Op. cit. p. 11

29
1.4. Metodología.
El trabajo de investigación en su conformación se basará en referencias
bibliográficas, hemerográficas e informáticas para su realización. Es una
investigación teórico-conceptual que se desarrollará a través de un proceso de
reflexión, basado en un gran acervo gráfico.

Para ello necesitaremos elaborar algunos supuestos elementales60 a manera


de guía:
• Nuestra actitud pedagógica está determinada por la realización de
valores humanos.
• La pedagogía tiene la necesidad de formar valores humanos durante el
desarrollo de los diferentes procesos educativos.
• La pedagogía axiológica contribuye en buscar procedimientos para la
realidad educativa de nuestro tiempo.

Así de interrogantes relevantes entre los valores y la pedagogía, por ejemplo:


• ¿Cómo se ha dado la relación entre los valores y la educación?
• ¿Cuál es la relación entre la pedagogía y la axiología?
• ¿Qué necesita la pedagogía para poder formar valores humanos?

Desarrollar la investigación sobre tales supuestos y situaciones, a su vez, nos


permitirá esbozar otras preguntas. Mismas que permitirán nutrir la investigación
y darle el sentido requerido. Los pedagogos en ciernes, más que por deber, por
humanidad debemos realizar ya no un análisis parcial, más bien, necesitamos
hacer la síntesis de lo que tenemos, ya no se trata de fragmentar sino de unir,
para ello, necesitamos hacer un análisis conceptual de los siguientes términos,
para hablar de algo debemos saber de qué hablamos:
1) ¿Qué son los valores y qué es la axiología?
2) Los valores: ¿Se enseñan, se transmiten, se comunican, se muestran o
cómo es que sabemos de ellos?

60
Digo supuestos a la manera de Lidio N. Ribeiro Riani; porque los supuestos manejados por él, no están
investidos de un carácter de premisas inamovibles o de hipótesis a comprobar; los supuestos nos sirven
como referentes circunstanciales para el análisis conceptual en un proceso de concreción. Cfr. Análisis de
los supuestos previos. En: RIBEIRO RIANI, Lidio Néstor. Axiología educativa, una visión nacional.
p.31-35

30
3) ¿Cuál es la importancia de los valores para la Moral y la Ética?
4) ¿Qué representan los valores para el hombre?
5) ¿Cuál es el origen y la razón de ser de la pedagogía?
6) ¿Cuál es el objeto de estudio de la pedagogía?
7) ¿Cuál es la función de la pedagogía en los diferentes procesos
educativos?
8) ¿De qué hablamos cuando decimos pedagogía axiológica?
9) ¿Para la pedagogía axiológica le serán necesarios los valores y las
virtudes del pasado o debemos regirnos con los nuevos valores:
eficiencia, eficacia, ganancia?
10) ¿Se podrá hablar de Educación sin valores?
11) En esta época ¿podremos llegar a realizar efectivamente los valores
para perfeccionarnos y alcanzar un proyecto de vida personal?
12) Los valores: ¿forman una parte fundamental en la actividad
pedagógica?

Considerando que la educación es una creación humana, entonces se podrán


resaltar algunas de sus primicias principales, por ejemplo:

¾ Que es necesaria: para que el conocimiento y las habilidades adquiridas


a través del tiempo no se pierdan y pasen de generación en generación.
¾ Que su función es por naturaleza eminentemente social y socializadora:
porque forma actitudes y caracteres en los individuos en y para lo social.
¾ Que es conveniente: porque es a partir de la creación del Estado que se
busca transmitir un ideal o una idea de hombre, mediante la educación.
¾ Pero, fundamentalmente, porque con la educación se puede hablar de
convivencia entre los seres humanos, se interiorizan los saberes morales
y sociales en los hombres. Que esa convivencia, es generada y dirigida
por la educación, porque gracias a ella los hombres pueden formarse un
criterio propio, distinguiendo que acción o qué actitud valorar y elegir;
generalmente esas valoraciones y decisiones son positivas y cargadas de
un alto nivel de responsabilidad, por ende: la Educación es
eminentemente un hecho moral y ético.

31
Por lo que, es mi deber reconocer como hombre y como pedagogo en
desarrollo, que el mayor esfuerzo en que se centra la educación, es en la de
generar el sentido de “bien”, como el que nos habla Aristóteles: “TODO ARTE y
toda investigación científica, lo mismo que toda acción y elección parecen
tender a algún bien; y por ello definieron con toda pulcritud el bien los que
dijeron ser aquello a que todas las cosas aspiran.”61, que lo explico de la
manera siguiente:

a) Que el mayor bien que reconozco, sin lugar a dudas, es el que genera
la labor educativa al desarrollarse y posibilitarse eminentemente en los
niños; porque es con ellos que los valores humanos pueden cimentarse
para formar el hombre del futuro62: consciente y responsable.
b) Que el bien que se persigue no es personal es un esfuerzo que debe
obtenerse en conjunto, porque sólo con el interés de los otros y con su
participación, podremos lograr resolver los problemas que aquejan a la
educación y por ende a la humanidad.

Pero, para realizar el bien debemos comenzar por conocer ese bien como un
valor y aplicarlo en nuestra vida diaria, hay que ser congruentes; si queremos
cambiar al mundo, debemos comenzar por uno mismo, nos dice María Pliego
Ballesteros:

No es egoísmo empezar por uno mismo. Es lo que más al alcance de la mano


tenemos. ¿Cómo vamos a cambiar al mundo, a los demás –a veces tan
distantes– si no estamos dispuestos a modificarnos positivamente a nosotros
mismos? Es el punto de partida, no para quedarnos en un perfeccionismo
absurdo; nuestro fin es altruista: servir más y mejor a los demás. Porque sólo
somos felices en la medida en que contribuimos a la felicidad de otros.63

Es difícil responder si el mundo de hoy es mejor que el del pasado, pero de lo


que si deberíamos estar seguros, es que de seguir así, en un futuro próximo ya
no habrá un mundo habitable para el hombre; por lo que ya no debemos
quejarnos y lamentarnos, hay que ponernos a trabajar.

61
ARISTÓTELES. Ética Nicomaquea. p. 21
62
“Toda educación, pero sobre todo la destinada a los niños y jóvenes, mira necesariamente al futuro,
pues tiene entre sus propósitos la formación de los adultos del mañana.” SCHMELKES, Sylvia. La
formación de los valores en la educación básica. p.13
63
Op. cit. p.10

32
CAPÍTULO II
SOBRE LOS VALORES

No existe un valor que no sea una posibilidad


humana o que no exprese un modo se ser del
hombre. Los valores no son propiedades de las
cosas
Juliana González.
¿Qué clase de valor es ése que con sólo
cruzar las aguas de un río se convierte en su
contrario?
Montaigne.
No podemos hablar de valores fuera de una
valoración real o posible.
Risieri Frondisi.

33
“El significado de la Época Mundial es respetar las esperanzas y
los sueños del hombre que nos ofrecen una comprensión más
profunda de los valores básicos de todos los pueblos.”
Ruth Nanda Anshen.

II. SOBRE LOS VALORES.


En este capítulo reflexionaremos cualitativamente sobre los valores, su posible
origen, sentido, polaridad y jerarquía, más no es un estudio profundo, ya que lo
que nos interesa conocer de ellos es, aquella parte que posibilita al hombre
para discernir de un hecho, un acto, o una acción; queremos descubrir las
nociones de bien y mal, por la cual, abordaremos a la moral; también
reconoceremos que la moral antecede a la ética y, que con ambas, hace su
aparición la axiología. Queremos descubrir que la Moral, la Ética y la Axiología
van de la mano, las tres como base fundamental, para la toma de conciencia
del hombre, que al percatarse de su propia existencia en el mundo, se vuelve
un agente reflexivo y creador. Sin duda, que el descubrir la esencia de la
axiología será un conocimiento significativo para el saber pedagógico.

Igualmente la reflexión traerá a relación las preguntas formuladas en la


metodología, y que responden a la inquietud que tiene que ver con los valores:
¿Qué son los valores y qué es la axiología?; Los valores: ¿Se enseñan, se
transmiten, se comunican, se muestran o cómo es que sabemos de ellos?;
¿Cuál es la importancia de los valores para la Moral y la Ética? y; ¿Qué
representan los valores para el hombre? Se procurara ir respondiendo estas
cuestiones conforme se vaya construyendo el capitulo.

Procurando querer explicar apropiadamente algunos conceptos, hemos


elaborado algunos mapas conceptuales, para organizar la información y así
obtener una visión sintética, integradora e incluso crítica del tema, mismos que
irán introduciéndose conforme sea necesario para la reflexión; los mapas
conceptuales sirven para la codificación visual y semántica de conceptos,
proposiciones y explicaciones, algunos principiaran y otros finalizaran las ideas.
Aparte, encontraremos en la lectura de la reflexión, que nos remite a más
información en los anexos, mismos que se encuentran al final, en el apartado
correspondiente.

34
2. Reflexionando sobre los valores.
El hombre desde que nace hasta que muere mantiene una innumerable gama
de relaciones en este mundo,64 y algunas de estas relaciones han acompañado
al hombre desde sus albores como ser gregario hasta nuestros días. Por
consiguiente, el hombre tanto en lo particular como en lo social, es un ser en
relación; de la cual, nos interesa saber, la relación con los valores.

Los valores han estado presentes en la vida del hombre porque es un ser en
relación65. Como nos lo marca Juliana González: “El valor es un hecho de
relación”, y la vida humana, que bien la podríamos también llamar «existencia»
es: “Un modo de ser que consiste en la interacción con otras cosas.”66
Obtenemos entonces, que la vida humana se mantiene en una interacción
constante y frecuente con los valores (revísese mapa conceptual 2.1 Sobre el
valor).

Valores es el plural de valor, y el valor según el Diccionario de Filosofía de


Dagobert Runes es: “Una palabra de carácter abstracto o concreto: abstracto
porque designa la cualidad de valer o de ser valioso y; concreto porque «valor»
puede usarse en singular o plural para referirse a las cosas que tienen la
propiedad del valor o a las cosas que son valoradas.”67

Los valores son un término polisémico, que ha llamado la atención a más de un


filósofo y han sido tema de seguimiento y discusión en más de una época. Por
ello, históricamente existe una seria dificultad por dar una respuesta definitiva,
acerca de lo qué son los valores; situación que ha traspasado los límites del
tiempo y el espacio (véase cuadro 1, Anexo). Más con todo ello, es posible
elaborar una pequeña lista de sus características primordiales:

64
“En el proceso de su vida, el hombre se relaciona con el mundo: 1) adquiriendo y asimilando objetos y
2) relacionándose con otras personas (y consigo mismo).” Al primero Erick Fromm lo llama asimilación
y al segundo socialización. FROMM, Erick. Ética y psicoanálisis. p.72
65
“El hombre está solo y, al mismo tiempo en relación. Está solo en tanto cuanto es una entidad única, no
idéntica a nadie más y consciente de su yo como una identidad separada. Tiene que estar solo cuando
juzga o toma decisiones solamente por el poder de la razón. Y, sin embargo, no puede soportar estar solo,
estar desvinculado de sus semejantes. Su felicidad depende de la solidaridad que siente con sus
semejantes, con las generaciones pasadas y futuras.” ibídem. p. 56
66
RUNES, Dagobert. Diccionario de Filosofía. p. 135
67
Ibídem. 370-380

35
EL VALOR

TRASCIENDE

aunque

AL TIEMPO AL ESPACIO
y
LA
porque VALORACIÓN

NO DEPENDE
si depende de

de las

CONDICIONES

SOCIALES NATURALES
o
Mapa conceptual 2.1
Sobre el valor

1. Los valores son bienes culturales.


Cultura es:

Conjunto de reglas conocimientos, técnicas, saberes, valores, mitos, que


permite y asegura la gran complejidad del individuo y de las sociedad humana,
y que, no siendo innato, necesita ser transmitido y enseñado a cada individuo
en su periodo de aprendizaje para poder autoperpetuarse y perpetuar la gran
complejidad antropo-social.68

Porque los valores han permeado la vida de las personas en toda cultura, nos
dice Francisco Larroyo: “Pero la cultura es exclusivamente el producto de
nuestra singular forma de conocer, sentir y actuar en la existencia.”69, no existe
sociedad sin valores, y cada sociedad elabora una tabla de valores70 con la
cual regir la vida individual de sus integrantes.

Cada una de las grandes épocas ha dejado tras de sí una especie de depósito
cultural, como un estrato geológico. Estos depósitos han encontrado su
camino en las instituciones educativas bajo la forma de estudios, planes de
estudios distintos y tipos diferentes de escuelas. Con el rápido cambio de los
intereses políticos, científicos y económicos del último siglo ha debido
atenderse a nuevos valores.71

Por su utilidad los valores son transmitidos de una generación a otra, la cultura
participa en ello activamente: “La cultura tiene un carácter comunal: en y por el

68
MORIN, Edgar y Anne B. Kern. Tierra-Patria. p. 62 (pie de página)
69
LARROYO, Francisco. Los Principios de la Ética Social. p. 13
70
“Una tabla de valores está suspendida sobre cada pueblo…valorar es crear… y sin el valorar, la nuez de
la existencia estaría vacía.” De: F. Nietzsche, Así hablo Zaratustra. En: GONZÁLEZ, Juliana. El Ethos,
destino del hombre. p. 45
71
DEWEY, John. Democracia y Educación. p. 288

36
contacto de las generaciones se crea y se difunde.”72, el rasgo más general y
fundamental de la cultura es: “Que debe ser aprendida, o sea, transmitida en
alguna forma.”73, se pone énfasis en la cultura, porque sin ella los valores no
hubiesen podido ser transmitidos, los valores son la esencia de los procesos de
asimilación cultural, es el sedimento generacional, son los recursos
internalizados aceptados y representan la identidad y cohesión social74:

Es obvio que nuestro ambiente cultural no ésta constituido por la totalidad de


la creación de la humanidad. El sector cultural al que pertenecemos que, a su
vez, forma parte de otro más amplio, es al que influye directamente. […] Cada
forma cultural tiene su propio conjunto de valores, aunque no sean estables
sino que cambien a un ritmo que tampoco es estable. […] El medio social
forma parte del ambiente cultural. Conviene reparar específicamente en él
porque ejerce gran influencia en el problema axiológico [como veremos más
adelante].75

Más, cabe aclarar, que los valores no son bienes, como bien nos lo menciona
Frondizi: “Los bienes equivalen a las cosas valiosas, esto es, a las cosas más
el valor que se les ha incorporado.”76

2. Los valores son marcos de referencia para actuar.


Porque como nos señala Savater: “Hacemos lo que sabemos pero no sabemos
del todo lo que hacemos. […] Obramos voluntaria pero también
accidentalmente.”77 Como observamos, el principio de la acción esta en el
hombre, como lo son los valores, su actuar es la acción nos dice:

El cerebro es el órgano específico de la acción: conoce, delibera, valora y


decide. Funciona acicateado por nuestras carencias e insuficiencias, para
buscarles remedio y aprovecharlas a nuestro favor. […] La acción origina al
ser humano. Como bien apuntó Aristóteles al distinguir entre praxis y poiesis,
la acción no es fabricación de objetos o de instrumentos sino creadora de
humanidad. La praxis es autopoiética: la principal industria del hombre es
inventarse y darse forma a sí mismo. […] La acción no es una capacidad
optativa de los humanos, sino una necesidad esencial de la que depende
nuestra supervivencia como individuos y como especie. Se puede elegir cómo
y cuándo actuar; pero es forzoso actuar: ahí no hay elección posible.78

72
LARROYO, Francisco. Los Principios de la Ética Social. p. 13
73
ABBAGNANO, N. y A. Visalberghi. Historia de la Pedagogía. p. 11
74
Cfr. Fuente consultada el 24 de abril de 2008 en http:/www.uasnet.mx/centro/deptos/pidec/diplomados.html
75
FRONDIZI, Risieri. ¿Qué son los valores? p. 214
76
Ibídem. p. 13
77
SAVATER, Fernando. El valor de elegir. p. 36 y 40
78
Ibídem. p. 25-31

37
El actuar, mediante la acción, debe ser realizado conforme a ciertas reglas y
normas, que no proceden del que actúa, sino que le son transmitidas por su
cultura y sociedad: “La moral pertenece al reino de la acción y sólo hay acción
posible cuando ésta opera sobre un objeto dado en la realidad.”79 Para actuar
se requiere sin duda de conocimiento e imaginación, en el primero
encontramos la base de toda moral, que provoca la acción; el segundo, por
considerar que con la imaginación se abrirían otras disyuntivas para elegir lo
mejor y actuar en consecuencia. Actuar es acción, y acción es elegir y lo
hacemos porque creemos que es lo mejor, tanto en lo individual, como para los
demás:

Para una persona, los valores se convierten casi siempre en metas ideales o
normas de conducta, sobre todo lo cual se basan las decisiones que se toman.
Los valores son encarnación del mundo ideal, del “deber ser”; son aceptados
por la mayoría de los miembros de una cultura y generan normas de
comportamiento.80

Y cabe aclarar, también que los valores no son objetos ideales, como
nuevamente nos lo hace ver Frondizi: “A fin de distinguir los valores de los
objetos ideales, se afirma que estos últimos ‘son’, mientras que los valores no
‘son’ sino que ‘valen’ [según distinción de Lotze].”81

3. Los valores perduran, se adaptan y se transforman.


Las sociedades han desarrollado, formal e informalmente, mecanismos de
transmisión para conservar valores considerados como tradicionales válidos y
vigentes y desarrollar valores que innoven formas de convivencia social.

Nosotros, los que vivimos ahora, somos partes de toda una humanidad que se
extiende a un pasado remoto, una humanidad que ha interactuado con la
naturaleza. Lo que más valorizamos en la civilización, no es a nosotros
mismos. Existen estos valores gracias a las acciones y sufrimientos de la
continua comunidad humana de la que somos eslabones. Nuestra es la
responsabilidad de conservar, transmitir, rectificar y expander la herencia de
valores que hemos recibido, para que los que vengan después de nosotros,
puedan recibirla más sólida y segura, más accesible y más generosamente
compartida que la que nosotros recibimos.82

79
DURHEIM, Emilio. La Educación Moral. p. 39
80
Cfr. Fuente consultada el 28 de abril de 2008 en http:/www.uasnet.mx/centro/deptos/pidec/diplomados.html
81
FRONDIZI, Risieri. ¿Qué son los valores? p. 18
82
DEWEY, John. Democracia y Educación. p. 237

38
Durante su devenir histórico del hombre, en el proceso de transformación de su
conducta, aparece la moral, pero no sólo transforma su conducta, sino que
transforma todo cuanto con él se relaciona83. Como seres vivos y sujetos
creativos, los cambios que realizamos nos afectan de un modo u otro, esta
situación es propia de nuestra especie. Empero las transformaciones que
realiza el ser humano, tienen un sentido, una tendencia hacia lo mejor,
podríamos decir, que se dirigen a alcanzar unos valores superiores que
permean la vida social e histórica del hombre, Frondizi nos lo explica mejor:

La existencia de lo ‘mejor’ y ‘peor’ es una incitación constante a la elevación


moral, la tarea constructiva, la lucha contra la injusticia, la ignorancia y la
opresión. Los valores superiores nos indican la ruta en cada caso, dentro del
desarrollo histórico de la humanidad, siempre abierto a la libre obra creadora
de la imaginación, la inteligencia y la mano del hombre.84

Y ya que hablamos de lo mejor y lo peor, debemos reconocerle a los valores la


misma cualidad, que es propia de ellos, la existencia de un valor positivo y un
valor negativo. A esa característica se le llama polaridad.

Es entonces que los valores cobran la importancia que se merecen, en la vida


humana, pero habría que decir algo relevante, los valores, no son la
consecuencia primigenia de la moral, antes bien ocurre un hecho que por sí
mismo hace perceptible no sólo al valor sino también al disvalor, nos referimos
a la valoración. Porque el hombre siempre ha tenido la imperiosa necesidad de
valorar, tal como nos dice Emanuel Levinas: “Las necesidades elevan las cosas
simplemente dadas al rango de valores.”85 Valorar en la interpretación de J.
González es: “La no indiferencia. […] Valorar es necesariamente introducir el sí
y el no el positivo y el negativo. […] Valorar es también definir prioridades,
jerarquías, graduaciones. […] Valorar es jerarquizar.”86 Por tanto, la valoración
antecede al valor, que a su vez ha acompañado al hombre en toda su historia;
por ende la valoración se vuelve para el hombre algo vital.

83
Cfr. Objeto de la Ética. En: SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. Ética. p. 12
84
Op. cit. p. 232-233
85
LEVINAS, Emanuel. Humanismo del otro hombre. p.39
86
Op. cit. p. 54

39
2.1. La valoración humana.
Reflexionando acerca de los valores, nos encontramos con que existe algo
llamado valoración. La valoración es la manera en como el hombre a través de
su constante relacionar con los objetos del mundo que le rodea (revísese mapa
conceptual 2.2 Sobre la valoración), les da cierto valor a las cosas, les da
significado porque los considera necesarios para su propia vida: “Un sujeto
valorando un objeto valioso será por consiguiente, el punto de partida del
análisis.”87

UN OBJETO
no por ejemplo
pero cuando es
“CONTIENE”
UN LIENZO
SOMETIDO
al DE TELA

VALOR a
puede tener
LA VALORACIÓN
aunque en él

nos exige USOS


ESTÉ DIFERENTES
“DEPOSITADO”
DECIDIR

en torno a

Mapa conceptual 2.2


UN VALOR Sobre la valoración
EN PARTICULAR

Si el hombre valora es porque valorar es parte de su ser y el ser se refiere a la


naturaleza humana, la misma Juliana González nos señala que: “El universo
del valor se sustenta en el ser. Primeramente, en el ser del hombre mismo.”88
Pero cuidado, no hay que confundir al ser con el valer, es necesario
distinguirlos. Aunque los valores respaldan al ser y por tanto forman parte de él
no son lo mismo.89 J. González nos marca la diferencia: “La naturaleza humana
es en efecto, potencial… La creación humana es verdaderamente innovadora:
introduce novedades en el ser.”90 Por tanto, con este argumento, los valores

87
FRONDIZI, Risieri. ¿Qué son los valores? p. 194
88
Ibídem. p. 53
89
Ya Risieri Frondizi en su obra ¿Qué son los valores? nos señala atinadamente la necesidad de no
confundir dichos términos, y más aún que al valor había que comprenderlo desde la disciplina que lo
estudia: la axiología, ya que ésta lo examina respecto a su naturaleza, sentido, pensamiento y jerarquía;
como lo desarrollaremos más adelante.
90
Op. cit. p. 54-55

40
pueden considerarse una novedad al ser. Y a la acción de valorar que realizan
los hombres se le conoce como valoración.

Con lo hasta aquí expuesto, podemos responder a la pregunta ¿por qué


valoramos?, la misma Juliana González nos responde con lo siguiente:

“La valoración implica un ‘sí’ y un ‘no’, es afirmación-negación fundada en la


contradicción ontológica ser y no-ser. El hombre valora, distingue en
categorías de valor, porque lleva la alternativa ontológica en su propia
naturaleza. La valoración originaria es ciertamente universal y permanente,
rasgo ontológico del ser humano.”91

Con la valoración, nos es más fácil comprender a los valores, porque de ella
resulta, que los seres humanos como facultad propia de nuestro ser, podamos
distinguir un valor de otro, darle una dimensión humana al valor como nos lo
explica Larroyo:

El valor es ante todo un concepto de relación, es decir, una manera de enlazar


los objetos de medio a fin. Todo valor, además, supone una polaridad (es
positivo y negativo: bello o feo, bueno o malo, útil o inútil, etc.); una gradación
(más o menos malo, más o menos injusto); una materia (ético o artístico, útil o
agradable), y una jerarquía, es decir, una relación de categoría o rango
respecto a las demás especies de valor (¿vale más la belleza que la verdad; la
justicia del placer?).92

Para poder corroborarlo, mostraremos algunas tablas de valores, con el objeto


de comprobar la gradación que hacen de ellos los seres humanos, de las
categorías a las que se refiere Larroyo, en éstas podremos observar, que en su
elaboración intervienen posturas y visiones, que se encuentran sujetas a
valoraciones93, sea que estas sean culturales, sociales e ideológicas, pero
sobretodo, algunas de ellas trascienden el tiempo, su trascendencia histórica
nos sirve para demostrar que la visión que se tiene de los valores, está
determinada por la historia. Lo mismo pasara con la moral, de la cual
hablaremos más adelante. En la siguiente tabla de valores María Pliego
Ballesteros (1979), comienza con la esfera religiosa, por cierto un agente
determinante en la elaboración de tablas de valores, la religión en su momento
ha posibilitado la modificación del carácter para la sana armonía de sociedades
y culturas:

91
Ibídem. p 59
92
LARROYO, Francisco. Los Principios de la Ética Social. p. 117
93
“No podemos hablar de valores fuera de una valoración real o posible.” FRONDIZI, Risieri. ¿Qué son
los valores? p. 28

41
Esfera de Fin Fin Qué interviene Necesidades que Tipo de Ciencias
Actividades con que la
valores objetivo subjetivo satisface hombre
preponderancia estudian
Culto Interno y Toda la persona
Religiosos Dios Santidad externo, virtudes Santo Teología
dirigida por la fe.
sobrenaturales
Morales Bondad Felicidad Virtudes humanas Libertad dirigida Integro Ética
por la recta razón. Autorrealización
Contemplación, Toda la
Estéticos Belleza Gozo de la creación personalidad ante Artista Estética
armonía interpretación algo material.
Abstracción y
Intelectuales Verdad Sabiduría construcción Razón Sabio Lógica
Manifestaciones de
Afectivos Amor Agrado. cariño, ternura. Afectividad Del Yo Sensible Psicología
Afecto. Sentimientos y
Placer. emociones.
Relación con el Capacidad de Sociales Civilizado.
Sociales Poder Fama. hombre masa. interacción y Famoso. Sociología
Prestigio. Liderazgo. Política. adaptabilidad Líder.
Cortesía. Político.

Físicos Salud Bienestar Higiene Cuerpo Seguridad Atleta. Medicina


físico Sano
Bienes Cosas a las que se Hombre
Económicos Naturales Confort Administración les da un valor Fisiológicas de Economía
Riqueza convencional negocios

Mientras que para Marín Ibáñez (Diccionario Santillana 1995), los valores han
alcanzado una percepción particular dentro de las diversas posturas o escuelas
axiológicas, situación en la que encontramos a grandes pensadores y filósofos:

MÜNSTERBERG RICKERT SCHELER ORTEGA Y LE SENNE LAVELLE


GASSET

Lógicos Verdad Conocimiento. Verdad Intelectuales Verdad Intelectuales

Estéticos Belleza Estéticos Estéticos Arte Estéticos

Éticos Moralidad Lo justo Morales Moral Morales

Metafísicos Santidad Lo santo Religiosos Espirituales

Amor. Felicidad Agrado Amor Afectivos

Vitales Vitales Vitales

Útiles Económicos

Nótese que en cada tabla, la gradación o escala de valores está determinada


por la visión individual pero justificada por las circunstancias social y cultural.
Desde aquí se comienza a notar una realidad que subyace a los valores: lo
subjetivo y lo objetivo, que veremos más adelante. Habría que agregar que no
todos los valores son positivos, existen disvalores o valores negativos.

42
Los valores negativos también forman parte de la valoración, como Dante en su
Divina Comedia (1999) cuando se topo con la pantera, el león y la loba,
animales que representaban a la lujuria, la soberbia y la avaricia, todos ellos
disvalores, todo valor positivo tiene su contrario; así encontramos a la verdad y
a la falsedad, a la belleza y a la fealdad, a lo justo y a lo injusto, amor y odio.
Incluso la jerarquía que hoy se realiza acerca de los valores, introduce otros
factores para explicar la subjetividad u objetividad del valor, en el ejemplo de
una jerarquización que nos muestra Ana Teresa López de Llergo (1999), sin
duda encontraremos, esa cualidad que tenemos los hombres de interpretar la
realidad a la luz de nuestros ojos.

Criatura Inerte Vegetal y animal Humana Vegetal y animal Humana

Naturaleza Inanimada Animada Animada Animada Animada


Inmanencia Si Si Si - -
Perfectiva Permanente Permanente Permanente - -
Trascendencia Si - - Si Si
Perfectiva Permanente - - Permanente Cambiante
Tipos de valores Valores físico- Valores Valores
químicos: espirituales relacionales
espirituales
El ser humano los Valores útiles Valores humanos Valores de
percibe como: servicio
En la inteligencia Lo verdadero Lo verdadero La proyección de
se capta la verdad lo verdadero (yo
objetiva como: proyectado)
Los contenidos de Los valores de la Conocimientos Valores del
la inteligencia ciencia positiva intelectuales aprendizaje
propician:
Valor verdad.
En la voluntad se Lo bueno Lo bueno Lo bueno entre los
capta el bien seres humanos
objetivo como:
Los contenidos de Los valores de la La moralidad. Valores sociales,
la voluntad técnica y la administrativos, de
propician: economía Valor bien colaboración
solidaria, etcétera.
El alma se capta la Lo bello Lo bello Lo bello relacional
belleza objetiva jerárquico (yo con
como: cada uno)
Los contenidos del Los valores del La estética y el Valores religiosos
alma propician: arte y la artesanía amplio campo de
la afectividad.
Valor belleza

Pero por mucho que realicemos tablas axiológicas, de valoración o de


jerarquización, nunca debemos olvidar, que todos los valores son humanos:

43
Aunque algunas esferas axiológicas parezcan más cercanas a lo animal o a lo
divino, por darles el hombre su significado y abocarse a su realización,
decimos que son humanos. Solamente con fines de estudio debemos separar
cada esfera de valores, porque en realidad interactúan de tal modo, integrando
nuestra personalidad, que forman una unidad indivisible.94

Así como tampoco perdamos el sentido de reconocer, que una jerarquía de


valores variara de una cultura a otra y de una época a otra. Aunque el orden
jerárquico siempre será necesario porque:

Es más fácil afirmar la existencia de un orden jerárquico que señalar


concretamente cuál es este orden o indicar criterios válidos que nos permitan
establecerlo. […] La existencia de un orden jerárquico es una incitación
permanente a la acción creadora y a la elevación moral. El sentido creador y
ascendente de la vida se basa fundamentalmente, en la afirmación del valor
positivo frente al negativo y del valor superior frente al inferior.95

Si el hombre es el sujeto del valor y valora muchas cosas, será posible que su
manera de valorar, este determinada por su forma de pensar o de sentir el
mundo. Si ocurre lo primero, estaremos hablando de un plano objetivo al
asumir una conducta o posición frente a un valor; si ocurre con lo segundo,
entonces estaremos asumiendo una actitud o posición subjetiva respecto al
valor (revísese el mapa conceptual 2.3 Objetividad-subjetividad). Este dilema,
es una característica más de los valores, que se conjuga con la valoración, se
le conoce como la objetividad y subjetividad de los valores (véase cuadro 2,
anexo).

VALORACIÓN
Mapa conceptual 2.3
Objetividad-Subjetividad MAYOR GRADO DE MENOR GRADO DE
OBJETIVIDAD SUBJETIVIDAD
VALORES ÉTICOS

VALORES ESTÉTICOS S
U
B
O J
B E
J T
E I
T V
I I
V D
I A
D D
A
D

VALORES SUSTENTADOS EN EL GUSTO O EL PLACER MENOR GRADO MAYOR GRADO


DE OBJETIVIDAD DE SUBJETIVIDAD

94
PLIEGO, Ballesteros María. Valores y autoeducación. p. 34-35
95
FRONDIZI, Risieri. ¿Qué son los valores? p. 20-21

44
Este punto lo desarrollaremos un poco más, cuando lleguemos a la axiología,
aquí sólo nos quedaría por formular unas pequeñas preguntas para dar entrada
a los siguientes puntos: quién determina a que valores valorar; cuáles son los
valores a valorar y; sí existirá una ciencia del valor.

2.1.1. La distinción entre lo bueno y lo malo, la moral.


Ya desde el punto en que reflexionamos sobre los valores y en el de la
valoración, veníamos arrastrando un descubrimiento muy relevante para
nuestras pretensiones, un concepto que es afín a todo cuanto se ha dicho de
los valores, nos referimos a la moral. Toda acción es moral cuando existe un
conflicto de valor o juicio de valor96, es decir, cuando vamos por la vida, a
veces es necesario tomar una decisión en la que intervienen mis valores
personales frente a otros, la decisión que tome tendrá una carga moral,
entonces estaré realizando un juicio moral, en el momento en que piense y
elija97. Y al revés, si no hay conflicto de valores no existirá un juicio moral. Para
descubrir porque utilizamos los términos ‘bueno’ y ‘malo’, debemos reconocerle
al valor otra cualidad, la no indiferencia, ésta, ha contribuido a fortalecer otra
cualidad humana, el libre albedrio. Nos dice Savater al respecto:

Para todos los demás vivientes existe lo adecuado y lo inadecuado, lo


favorable y lo nocivo, lo conveniente y lo inapropiado, lo beneficioso y lo
dañino, lo positivo y lo negativo: on y off. Pero entre humanos preferimos
hablar de bueno y malo porque es la intención racional y no las leyes de la
naturaleza quien establece el acuerdo entre lo que nos resulta propicio y lo
que nos degrada. «Bueno» y «malo» son términos referidos a lo consciente, a
aquello por lo que se opta, es decir a ese libre albedrio que constituye la forma
más íntima y problemática de la libertad por la cual antropológicamente nos
definimos.98

El libre albedrío apela a la libertad humana, en ella se basa la valoración


humana, como también se elige el valor correspondiente. La moral, es
fundamental para el mundo del valor, pero ambos, moral y valores sustentan a

96
“No se trata de un subjetivismo axiológico, sino de la evidente orientación de la conciencia particular
hacia determinados valores, ante la imposibilidad de asimilar, de reconstruir en pequeño la infinitud del
mundo de los valores. semejante operación selectiva de los valores, en razón del individuo, que no de las
propiedades valiosas objetivas, corresponde al juicio de valor.” VILLALPANDO, José Manuel.
Filosofía de la Educación. p. 134
97
“Todo acto moral entraña la necesidad de elegir entre varios actos posibles. Esta elección ha de fundarse
[valoración], a su vez, en una preferencia [valores].” SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. Ética. p. 113
98
SAVATER, Fernando. El valor de elegir. p. 66-67

45
la ética, como lo veremos más adelante. Porque del estudio de los valores
forzosamente aterrizaremos en el ámbito moral y ético del ser humano: “Toda
persona humana es inevitablemente moral.”99 El valor libertad entonces
adquiere el estatus de valor superior, porque la decisión que por ella se realice,
estará en el hombre, en el hombre libre y consciente de su elección, decisión
que siempre estará inclinada hacia lo mejor100, o esa será siempre su
pretensión máxima. Por eso necesita aprender a discernir entre lo bueno y lo
malo: “El hombre como hombre debe saber distinguir lo bueno de lo malo,
porque si carece de este conocimiento no podrá elegir entre lo mejor y lo
peor.”101 Es necesario aprender a valorar. Sólo como respaldo a los valores,
hablaremos de los orígenes de la moral, y posteriormente también de la ética
(revísese el mapa conceptual 2.4 La moral). Los orígenes de la moral se
remontan a la historia del hombre mismo: “El comportamiento humano práctico-
moral, aunque sujeto a cambio de un tiempo a otro y de una a otra sociedad, se
remonta a los orígenes mismos del hombre como ser social.”102 O como nos lo
dice Shiskhin:

La moral hace su aparición sólo en sociedad y únicamente a medida que el


hombre abandona el reino animal y comienza a sentirse miembro de una
colectividad, es decir, a tener conciencia de su relación con los demás. […]
Cuando el hombre actúa solamente bajo la influencia del instinto no actúa
como ente moral, sino como animal. […] Las reglas y normas de
comportamiento, socialmente necesarias, se convirtieron en necesidad
subjetiva de los individuos, en deber moral, en un asunto de conciencia. […] la
moral hace su aparición, sin ningún género de dudas, antes que la religión y,
posiblemente, antes que las artes primitivas.103

Con respecto a la ética y los valores morales, nos dice Selsam:


Los hombres han creado innumerables teorías sobre el origen de sus ideas de
la justicia y la injusticia, del bien y del mal. Pero sólo pocas veces han
atribuido sus ideas a su origen real, a saber, el hombre mismo, el hombre que
vive en lugares y épocas determinadas bajo específicas relaciones
geográficas, económicas y sociales. Se pensó en dioses, espíritus y
antepasados como fuente de los valores morales. Los hombres aceptaban la
valoración de lo justo y lo injusto como algo proveniente de fuera de sí
mismos. Tardaron muchos miles de años en descubrir que ellos mismos eran

99
CORTINA, Adela. (Coordinadora) La educación y los valores. p. 18
100
“Cada uno de nuestros valores apunta en esta dirección pero también está sometido permanentemente
al juicio de nuestra rectitud ante el desafío de lo inmediato de la circunstancia concreta.” SAVATER,
Fernando. El valor de elegir. p. 66, o “Los seres humanos no elegimos al obrar lo bueno, sino siempre lo
que consideramos mejor.” CORTINA, Adela. (Coordinadora) La educación y los valores. p. 12
101
De: Ruth Nanda Anshen, Introducción. En: FROMM, Erich. ¿Tener o ser? p. 15
102
SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. Ética. p. 16
103
Cfr. SHISKHIN, A. F. Teoría de la Moral. p. 67-71

46
quienes establecían estas reglas y creaban sus ideales acerca de lo que debía
ser el comportamiento humano y la vida humana. Y tardaron aún más tiempo
en descubrir que eran capaces de elaborar teorías éticas sólo porque eran
capaces de quedar insatisfechos con las cosas tal como son. Finalmente
descubrieron que podían usar su inteligencia no sólo para domeñar su entorno
físico, sino también para proyectar ideales sobre las perspectivas para ellos
deseables de sus vidas.104

LA MORAL

proviene del
Mapa conceptual 2.4
La moral
VOCABLO
LATINO al igual que

LA PALABRA
MORIS GRIEGA

ETHOS

que

significa y está asociado en particular


con los fines

COSTUMBRE o MODO DE DE LA en el caso de


SER ACTITUD
LOS GRIEGOS
EL CARÁCTER
era

EL LA FELICIDAD
TEMPERAMENTO

Sin duda que ese fue el pasado primitivo moral y ético del hombre. Pero fue
hasta que la cultura, la civilización griega apareció, que se logro discernir entre
lo bueno y lo malo; el pueblo griego alcanza ese grado de progreso que se
necesita para dar el siguiente paso, el del progreso moral: “El progreso
histórico-social crea las condiciones necesarias para el progreso moral… y
afecta a su vez, en un sentido u otro –positivo o negativo– a los hombres de
una sociedad dada desde un punto de vista moral.”105

Ya desde los mitos, el mundo griego resaltaba algunos valores y era un


sagrado deber seguirlos, no hacerlo implicaba el enojo de los dioses;
posteriormente, el pensamiento griego fue despegándose de la realidad que le
marcaba la naturaleza y comenzó su viaje por el intrincado mundo de la razón y
la conciencia. Aunque a veces el hombre se confunda y trate de desviarse del

104
SELSAM, Howard. Ética y progreso. p. 16-17
105
SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. Ética. p. 50

47
sentido real de las cosas, la moral existe en la doble dualidad de la naturaleza
humana; incluso la historia ha sido desvirtuada para dar respaldo a ello y a la
propia razón, como nos dice el Dr. Federico Ortiz Quezada que nos recuerda lo
que la mitología griega alude a lo que acabamos de decir:

Homero, en la Odisea, menciona que Ulises, en su periplo de regreso a


Itaca, desembarca en la isla de Ea, residencia de la diosa Cirse. La
divinidad se enamora del héroe y convierte a sus acompañados en cerdos
para que no salgan de ese sitio; tan sólo Ulises se salvó de la terrible
hechicería. Metáfora de lo que la mujer y la pasión pueden hacerle a los
hombres: animalizarnos. Afortunadamente, esta idea, tiene su contraparte
en Penélope símbolo de fidelidad y lealtad. Así, el amor oscila entre un
bipolo representando lo bueno al mismo tiempo que lo malo. También en la
Teogonía de Hesíodo se encuentra el inicio de la idea acerca de las
distintas formas de amor y del amor como contrario a la razón: “Eros…
domeña la inteligencia y la sabiduría…” La influencia de estos dos
importantes y primeros pensadores griegos se hizo sentir entre las
civilizaciones occidentales haciéndoles concebir que el amor es
irracional.106

Con lo anterior podemos afirmar que los hombres en todas las culturas y
civilizaciones que han existido y que existirán, llevan en sí, la capacidad de
transformar la naturaleza, de valorar, de juzgar, de elegir107; de tomar
decisiones y ser responsables, ser morales y éticos en su actuar; he importa
mucho el factor tiempo, la historia es determinante para la visión humana; los
hombres tienen en su naturaleza esa facultad propia del ser humano, de
cambiar para bien o para mal.108 Escuchemos a Sánchez Vázquez:

La conducta moral es propia del hombre como ser histórico, social y


práctico, es decir, como un ser que transforma conscientemente el mundo
que le rodea; que hace de la naturaleza exterior un mundo a su medida
humana, y que, de este modo, transforma su propia naturaleza. El
comportamiento moral no es, por tanto, la manifestación de una naturaleza
humana eterna e inmutable, dada de una vez y para siempre, sino de una
naturaleza que está siempre sujeta al proceso de transformación que
constituye justamente la historia de la humanidad.109

Debemos reconocernos históricos y de esa historia rescatar lo mejor, todavía


hay futuro… bastante; tenemos que rescatar de ella el sentido humano.

106
QUEZADA, Ortiz Federico. Revista SCA5 sexualidadciencia&amor. p. 3
107
“El deseo, en suma, mira sobre todo el fin de la acción, mientras que la elección, por su parte, a los
medios… La elección, en una palabra, se ejerce sobre lo que depende de nosotros… La elección, en
efecto, va acompañada de razón y comparación reflexiva; y la palabra misma parece sugerir que la
elección es tal que en ella, escogemos una cosa de preferencia a otras.” ARISTÓTELES. Ética
Nicomaquea. p. 66
108
“Una acción debe llamarse voluntaria o involuntaria según el momento en que se obra… y todo
aquello cuyo principio está en él, también estará en él hacerlo o no hacerlo.” Ibídem. p. 61
109
Op. cit. p. 26

48
Volvamos a oír a Sánchez Vázquez que nos indica el camino a seguir en esta
parte de la investigación:

Si la moral es inseparable de la actividad práctica del hombre –material y


espiritual, la ética no puede dejar de tener nunca como fondo la
concepción filosófica del hombre que nos da una visión total de éste como
ser social, histórico y creador.110

Porque de la contemplación de la naturaleza en la búsqueda del origen del


mundo se llega ante otro tipo de situaciones que requieren otras formas de
pensar, de otras explicaciones; los griegos fueron los primeros en intuir otros
mundos, tan cercanos e íntimos a él, que no paso mucho tiempo en
descubrirlos. Gracias a ese esfuerzo de pensar, de preguntarse, de inquirir,
buscando una razón lógica a todo, es como inicia el gran período filosófico por
excelencia. Con los griegos surge, la lógica, moral y la ética.

2.2. La decisión para el hombre, la ética.


Es importante marcar la diferenciación entre moral y ética, si queremos
comenzar a hablar de la axiología. Porque de la valoración que realicemos con
valores morales, llegaremos al punto en que surjan los valores éticos. Puesto
que la decisión es para el hombre, la facultad de poner en acción, lo que es
bueno, tanto para la sociedad en la que vive, moral; como de lo que asume
valioso, y lo interioriza para convertirlo en parte de él, lo ético. Debemos
suponer que así como los valores sirven para fundamentar a la moral, lo mismo
pasará con la ética. Y aunque la moral antecede a la ética, y es el objeto de
estudio de ésta, la ética no crea a la moral111, pero por sí misma ha contribuido
con mucho, para lograr comprender la importancia de los valores, a través de la
conducta humana. “La ética es la teoría o ciencia del comportamiento moral de
los hombres en sociedad. Es decir, es el pensamiento racional de una forma
específica de conducta humana.”112 O como nos dice Selsam:

La trama de la ética reside en la capacidad del hombre para ver una


contradicción entre lo que es y cómo vive y lo que podría ser y cómo podría
vivir. Su urdimbre es la necesidad de códigos y normas que permitan regular
las relaciones humanas y asegurar la estabilidad de la sociedad. Toda

110
Ibídem. p. 27
111
Cfr. Definición de la ética. En: SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. Ética. p. 21
112
Ibídem. p. 22

49
sociedad, para sobrevivir, ha de guardar el orden y la paz suficientes entre sus
miembros, ha de protegerse de sus enemigos externos y ha de producir la
satisfacción de las necesidades de la vida requerida para la conservación y
reproducción de sí misma.113

LA ÉTICA

es estudia tiene por


objeto de estudio
UNA DISCIPLINA
PARTICULAR DE TEÓRICAMENTE
LA FILOSOFÍA LA MORAL
es decir
LOS ACTOS
HUMANOS
PRETENDE
ABSTRAER
Mapa conceptual 2.5
La ética y su ámbito
tratando de encontrar

SU SENTIDO el rumbo de los LOS CRITERIOS


GENERAL
ELEMENTOS
SU MORAL CULTURALES de
de
como las ANÁLISIS
o REFLEXIVO
BONDAD MALDAD

CIRCUNSTANCIAS sobre

LA CONDUCTA
INTERNAS EXTERNAS
MORAL

La ética es fundamentalmente una reflexión de la moral (revísese el mapa


conceptual 2.5 La ética y su ámbito de estudio), es aquélla teoría que trata de
explicar, esclarecer o investigar una realidad dada, para comprender la
conducta humana, parte del hecho de que la moral tiene una historia y que
existen diversos tipos de morales dependiendo la cultura y el tiempo, sin
embargo, no se identifica con alguna de ellas, todo lo contrario, asume una
postura reflexiva y crítica con respecto a ellas, lo hace para poder
comprenderlas mejor en el desarrollo particular humano:

La ética estudia una forma de conducta humana que los hombres consideran
valiosa y, además, obligatoria y debida. Pero nada de eso altera en absoluto la
verdad de que la ética tiene que dar razón de un aspecto real, efectivo, del
comportamiento de los hombres.114

Por tanto la ética es la ciencia de la moral (revísese mapa conceptual 2.6 La


ética y la conducta moral). La ética es una disciplina filosófica que persigue
problemas éticos, y por lo mismo tiene un sistema por el cual regirse: “Al
113
Op. cit. p. 17
114
SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. Ética. p. 21

50
definirla como un conjunto sistemático de conocimientos racionales y objetivos
acerca del comportamiento humano moral, la ética se nos presenta con un
objeto propio que se tiende a tratar científicamente.”115 Ya no con la visión
especulativa, con que la filosofía antigua la veía en sus inicios presocráticos,
ahora tiene que explicar la realidad moral y explicarse a sí misma seriamente.

LA ÉTICA

se encarga de

RECONSTRUIR
REFLEXIONAR DEMOSTRAR COMPRENDER

LOS CONTEXTOS LOS HORIZONTES


HISTÓRICOS y CULTURALES
LOS FUNDAMENTOS

de
donde sucede buscando
LA MORAL
QUE SU
ESTUDIO
para

sea
DESCUBRIR

SISTEMÁTICO

LA VALIDEZ DE LAS
CONCEPCIONES OBJETIVO

RACIONA
con las que se
RIGUROSO

JUSTIFICA CONCEPTUALIZA
o CRÍTICO

un
Mapa conceptual 2.6
La ética y la conducta moral
COMPORTAMIENTO
MORAL

Al preguntamos cuando apareció la ética en la dimensión humana John Burnet


nos auxiliaría en ello:
Hasta que la concepción tradicional del mundo y de las reglas
consuetudinarias de vida empezaron a resquebrajarse, no sintieron los griegos
la necesidad que las filosofías de la naturaleza y de la conducta tratan de
satisfacer. Tales necesidades no aparecieron simultáneamente. Las máximas
ancestrales de conducta no fueron, seriamente, puestas es cuestión hasta que
la vieja concepción de la naturaleza hubo desaparecido y, por esta razón, los
filósofos primitivos se dedicaron, principalmente, a especular sobre el mundo

115
Ibídem. p. 24

51
que les rodeaba. Oportunamente, apareció la lógica para satisfacer una
necesidad más nueva. La investigación cosmológica puso al descubierto una
amplia divergencia entre la ciencia y el sentido común, divergencia que
constituía un problema que pedía solución y obligaba, además, a los filósofos
a estudiar los medios de defender sus paradojas contra los prejuicios del
vulgo. Bastante después, el interés dominante por las cuestiones lógicas dio
lugar a la cuestión del origen y validez del conocimiento y, casi
simultáneamente, del resquebrajamiento de la moral tradicional, nació la
ética.116

La ética ha acompañado al hombre desde sus albores como ser racional,


pensante, reflexivo y moral. Porque como nos lo explica Sánchez Vázquez:

Los hombres no sólo actúan moralmente (es decir, se enfrentan a ciertos


problemas en sus relaciones mutuas, toman decisiones y realizan ciertos
actos para resolverlos, y a la vez juzgan o valoran de un modo u otro esas
decisiones y esos actos), sino que también reflexionan sobre ese
comportamiento práctico, y lo hacen objeto de su reflexión o de su
pensamiento. Se pasa así del plano de la práctica moral al de la teoría moral;
o también, de la moral efectiva, vivida, a la moral reflexiva. Cuando se da este
paso, que coincide con los albores del pensamiento filosófico, estamos ya
propiamente en la esfera de los problemas teórico-morales o éticos.117

La ética por tanto se convierte en un saber que intenta ser normativo y práctico;
es un saber normativo por que como nos lo explica Adela Cortina: “La ética es
un tipo de saber normativo, esto es, un saber que pretende orientar las
acciones de los seres humanos:”118 y; es un saber práctico porque:

Tratan de orientarnos sobre qué debemos hacer para conducir nuestra vida de
un modo bueno y justo, cómo debemos actuar, qué decisión es la más
correcta en cada caso concreto para que la propia vida sea buena en su
conjunto. Tratan sobre lo que debe haber, sobre lo que debería ser (aunque
todavía no sea), sobre lo que sería bueno que sucediera (conforme alguna
concepción del bien humano). Intentan mostrarnos cómo obrar bien, cómo
conducirnos adecuadamente en el conjunto de nuestra vida.119

Tenemos entonces que la ética nace cuando el hombre reflexiona su hacer y


su decir, cuando acepta libre y conscientemente de su cultura y de la sociedad
en la que habita, con qué valores regir su vida, más no sólo los capta, sino los
lleva a efecto; juzga, valora, elige y decide que valores usar conforme a la
situación o necesidad en la que se halle y en la época en la que vive. Por eso,
moral y ética son históricas y sociales, porque tratan de ir a la par (o un poco

116
BURNET, John. La Aurora del Pensamiento Griego. p. 1
117
SÁNCHEZ VÁZQUEZ, Adolfo. Ética. p. 17
118
CORTINA, Adela. Ética. p. 9-10
119
Ibídem. p. 11

52
más allá para la ética) del progreso humano. Así podemos decir que todos los
valores valen porque simplemente todos los valores son humanos.120

Por lo visto hasta aquí, podemos decir que existe una vital conexión entre
moral, ética y los valores, tres términos, que incluso se han llegado a confundir;
por eso los hemos ido dilucidando un poco, para poder reconocerlos. Empero
para ser más objetivos debemos hacer notar algunas precisiones.
Comencemos por mencionar el origen etimológico de moral y ética, la misma
Adela Cortina nos ilustra:

La palabra «ética» procede del griego ethos, que significa originariamente


«morada», «lugar en donde vivimos» pero posteriormente pasó a significar «el
carácter», el «modo de ser» que una persona o grupo va adquiriendo a lo
largo de su vida. Por su parte, el término «moral» procede del latín «mos,
moris», que originariamente significaba «costumbre», pero que luego pasó a
significar también «carácter» o «modo de ser». De este modo, «ética» y
«moral» confluyen etimológicamente en un significado casi idéntico: todo
aquello que se refiere al modo de ser o carácter adquirido como resultado de
poner en práctica unas costumbres o hábito son considerados buenos.121

Podemos darnos cuenta que no es fácil su comprensión, aunque parecidas en


su significación, ambas deben realizar una interpretación de la conducta
humana, empero existe una vital diferencia, toda moral no se da sin su
explicación ética. Podrán existir innumerables morales en el mundo y en
distintas épocas pero sólo habrá una ética que las estudie. Porque
sencillamente, la ética es la disciplina filosófica, que sólo está sujeta a los
avatares de la propia filosofía; la ética se rige por el rigor filosófico y por eso no
puede ser alterada, a menos que la propia filosofía o la visión de ésta cambien.

Es con la ética que estudia la moral que se dan diferentes niveles de


entendimiento para hablar de valores; se necesita tener un cierto conocimiento
de lo que ambas nos dicen con respecto a los valores con un bagaje cultural y
un lenguaje propio y; que la diferenciación podría radicar en la cuestión
argumentativa a la respuesta de cada una de ellas, ¿qué resuelve o intenta
resolver la primera y qué resuelve o intenta resolver la segunda? Lo
responderemos apoyándonos en A. Cortina nuevamente:

120
Cfr. Todos los valores son humanos. En: PLIEGO BALLESTEROS, María. Valores y Auto
educación. P. 34-36
121
Op. cit. p. 21

53
Llamamos «moral» a ese conjunto de principios, normas y valores que cada
generación transmite a la siguiente en la confianza de que se trata de un buen
legado de orientaciones sobre el modo de comportarse para llevar una vida
buena y justa. Y llamamos «Ética»» a esa disciplina filosófica que constituye
una reflexión de segundo orden sobre los problemas morales. La pregunta
básica de la moral sería entonces «¿qué debemos hacer?», mientras que la
cuestión central de la Ética sería más bien «¿Por qué debemos?», es decir,
¿qué argumentos avalan y sostienen el código moral que estamos aceptando
como guía de conducta?122

Y como ya habíamos visto, que un código moral se sostiene con valores,


agregaría, para describir nuestra situación actual, una cuestión ¿con qué
valores sostendré el código moral en el que basaré mi vida?, y mejor aún, ¿son
lo bueno y lo justo el camino a seguir? Para responder a estas nuevas
inquietudes, se hace necesario saber quién estudia a los valores.

2.3. La axiología.
Los valores son estudiados o son objeto de estudio de una disciplina filosófica
llamada axiología o también conocida como teoría del valor, aunque muchos
son los que la han reflexionado (véase cuadro 3, anexo), puede decirse, que la
axiología es de reciente cuño; según nos lo explica Risieri Frondizi: “Los
valores constituyen un tema nuevo en la filosofía; la disciplina que los estudia –
la axiología– ensaya sus primeros pasos en la segunda mitad del siglo XIX.”123

Ahora bien, etimológicamente encontramos dos definiciones que por su


relevancia se expondrán a continuación:
Axiología: (gr. áxios, del valor de, valioso + lógos, tratado, razón, teoría)
Termino moderno para designar la teoría del valor (lo deseado, lo preferible, el
bien), investigación de su naturaleza, criterios y «status» metafísico. Tiene su
origen en la teoría de las formas o ideas de Platón (idea del bien); fue
desarrollada por Aristóteles en Organon, Ética, Poética y Metafísica (libro
lambda).124

Nótese que en esta definición extraída de un diccionario filosófico, se aducen


dos cosas primordiales a la investigación, que la axiología tiene que ver con el
deseo propio de los humanos, son subjetivos y; que han estado presente desde
los inicios mismos de la filosofía, ya que se hace referencia de ellos con Platón

122
Op. cit. p. 22
123
FRONDIZI, Risieri. ¿Qué son los valores? p. 11
124
RUNES, Dagobert. Diccionario de Filosofía. p. 37-38

54
y Aristóteles. Empero en la siguiente definición encontraremos otro punto
relevante: “Axiología: (Del gr. áxios, valioso, estimable, digno de ser honrado, y
lógos, ciencia). (Fil.) En sentido general es equivalente a teoría general de los
valores. Intenta establecer la esencia y naturaleza del valor […] y de los juicios
de valor.”125 Aquí notamos que la teoría de los valores trata de ser objetiva.
Entonces qué ocurre, son objetivos o son subjetivos. Para responder, haremos
una recopilación de lo ya explicado sobre lo que son los valores, reconociendo
que en ellos se cumplen ciertas propiedades o características:

PROPIEDADES O CARACTERÍSTICAS DE LOS VALORES


1) Objetividad: los valores no son impresiones subjetivas, no son cosas ni
añaden nada especial a las cosas que «valen». Son objetivos en el
sentido de que podemos descubrirlos como descubrimos verdades
científicas.
2) Irrealidad: los valores no se demuestran, se descubren o se investigan.
Así, la belleza de un cuadro pictórico no se puede demostrar; lo
máximo a que se puede llegar es a intuir o no su belleza.
3) Intemporalidad: pues los valores no están sujetos a pérdida o ganancia
en función del tiempo.
4) Inespacialidad: los valores no ocupan espacio.
5) Inconmensurabilidad: no se pueden medir con un patrón de medida.
6) Absolutismo: no dependen del sujeto que los capta, ni del espacio, ni
del tiempo.
7) Polaridad: se presentan necesariamente como positivos o como
negativos (disvalores).
8) Jerarquía: no todos valen igual; unos son más dignos que otros.
9) Incompatibilidad: no pueden darse simultáneamente todos los valores;
de ahí que tengamos que elegir unos con preferencia a otros.126

Los valores no son cosa fácil de entender, pero debemos tener siempre
presente que es importante saber de ellos. Porque la axiología o lo que es la
teoría de los valores tiene en sí situaciones y problemas propios que resolver
(revísese mapa conceptual 2.7 La filosofía y la axiología), pero que incluyen a
todo ser humano. Ya que el hombre es el único en saber de ellos. Los
fundamentos de la teoría axiológica están dados por la percepción histórica que
han hecho de ellos los filósofos y los hombres de ciencia. Se trata pues, del
cómo la filosofía y la ciencia, han vinculado la realidad (o tratan de hacerlo) con
los hechos axiológicos de la vida cotidiana de los hombres.

125
Diccionario de las Ciencias de la Educación. Aula Santillana. p. 165
126
Ibídem. p. 165-166

55
LA FILOSOFÍA
EL SER

estudia los problemas de

EL SABER

y Mapa conceptual 2.7


EL VALOR La filosofía y la axiología

en lo particular
lo estudian

en lo general
lo estudia LA ÉTICA LA ESTÉTICA

LA AXIOLOGÍA
en relación a en función a

LA MORAL LA BELLEZA
Y SUS
FORMAS

En el diccionario de Dagobert Runes encontramos que la axiología o teoría


axiológica engloba cuatro puntos a resolver:

(1) La naturaleza de la experiencia de valor: deseo, placer, interés, voluntad


racional pura, aprehensión de cualidades terciarias, personalidad, medios para
alcanzar un fin. (2) Tipos de valor: valores intrínsecos (medios, fines, útiles),
sistema, jerarquía y variedad. (3) El criterio de valor; hedonismo, intuicionismo,
idealismo, naturalismo. (4) El status metafísico del valor: objetivos o
subjetivos.127

La teoría axiológica nace y se desarrolla en la filosofía y es esta la que le ha


dado fundamentación. Ante lo abrumador y problemático del caso axiológico a
lo largo de la historia humana se han creado escuelas para su estudio, que sin
duda han enriquecido el conocimiento que tenemos de los valores:

ESCUELAS AXIOLÓGICAS
1) Existencialismo. Su representante es J. P. Sastre, para quien la
totalidad de lo real queda dividido en dos sectores: el ser y la nada. El
ser es la materia.
2) Escuela austriaca y de Praga, que subraya el subjetivismo del valor.
Representantes de esta posición son A. Meinong (1853-1921), CH.
Ehrenfels (1859-1932) y R. Muller Freienfels (1882-1949).

127
Cfr. RUNES, Dagobert. Diccionario de Filosofía. p. 37-38

56
3) Neokantismo de Baden, para quienes los valores son formas
apriorísticas de la realidad, están lejos de todo lo real, lo real surge de
la conjunción de la forma y la experiencia: Windelband, Müstenberg,
Rickert.
4) Fenomenología. Scheler, Hartmann, Ortega y Gasset y García
Morente. Los valores son objetos ideales. Los valores están separados
del mundo de lo real, pero tienen objetividad y consistencia propias.
5) Realismo de los valores, los valores se hallan enraizados en el ser, son
algo real en identidad parcial o total con el ser, con el que están
íntimamente enlazados. Santo Tomas, F. Suárez, Rudolf Hermann
Lotze, R. Le Senne y L. Lavelle.128

Con lo expuesto hasta aquí, bien podríamos sumarnos al debate existente


entre que si los valores son subjetivos u objetivos, la cuestión principal que
trata R. Frondizi de responder: ¿Tienen las cosas valor porque las deseamos o
las deseamos porque tienen valor? Empero esa sería una labor propia de
filósofos dedicados a las cuestiones supremas de la axiología. Lo que nos
corresponde a nosotros, pero sobretodo, ha esta investigación y en particular a
este capítulo, es resaltar la manera en cómo percibimos los valores y del cómo
la teoría axiológica logra resolver los problemas cotidianos en donde ella está
implicada. Podemos concluir este apartado con la corroboración de Frondizi:
“No se puede entender ninguna teoría axiológica sin haber comprendido
previamente el sentido de los problemas que intenta solucionar.”129

Es debido a esta ceguera axiológica, como antes se había enunciado, que


vivimos una crisis de valores; la crisis axiológica entorpece nuestra visión de la
realidad, dice María Pliego Ballesteros que: “Lo mismo que en el mundo
fisiológico nos encontramos tristemente con personas invidentes, en el mundo
de los valores también hay ciegos.”130 Los problemas axiológicos están ahí a
diario entre nosotros, como nos lo señala R. Frondizi: “Las más complicadas
cuestiones axiológicas se debaten a diario en la calle, en el parlamento, en el
café y en las casas más humildes, si bien con una actitud y un lenguaje poco
filosófico.”131 Y con el lenguaje daremos entrada a otro punto de comprensión
del valor.

128
Diccionario de las Ciencias de la Educación. Aula Santillana. p. 165-167
129
Op. cit. p. 40
130
Op. cit. p. 36
131
Op. cit. p. 24

57
2.3.1. ¿De qué hablamos cuando hablamos de valores?
Hemos estado utilizando un lenguaje propio de filósofos al elaborar los temas y
subtemas anteriores, pero también, los valores son un término muy utilizado en
el lenguaje común u ordinario. Porque, si se intuye la evidencia de la existencia
de valores, es que tienen la virtud de ser conocidos por el lenguaje y, por lo
mismo tiene sentido hablar de ellos.

Josu Landa, nos explica el sentido que se le da a la palabra valor: “La palabra
valor se presta a grandes confusiones. Es un vocablo que admite usos muy
variados y que, de hecho se emplea con cierta discrecionalidad para significar
realidades muy diversas.”132 De ahí, que puede distinguir dos maneras de
hablar del discurso valor: uno que se da en el lenguaje ordinario y otro que se
da con un lenguaje muy técnico; el primero, hace referencia a lo cotidiano y
alude más a los valores morales y; el segundo, que se refiere al campo
especializado de la teoría y la ciencia, como lo realizado anteriormente.

Nos dice que en el lenguaje, en la cotidianidad del acto comunicativo, respecto


a los valores o valor se da en:

Toda persona normal, con un mínimo de capacidad reflexiva, dotado de los


recursos básicos del lenguaje sobre el tema, intuye que existen entidades
susceptibles de ser nombradas con el vocablo valor y, por lo mismo, está
capacitado para emitir espontáneamente juicios de valor… Los seres humanos
en general tienen la capacidad de formular juicios de preferencia.133

Los valores están relacionados al plano moral y éste a su vez al progreso de la


sociedad, como bien nos lo anuncio Adolfo Sánchez Vázquez134; más para ello
el lenguaje ha coadyuvado a formular cierta definición, que a su vez, ha sido
trastocado por el factor tiempo. Por lo anterior Josu Landa nos dice que:
“Procurar una definición convencional de valor comporta descartar una
definición en el sentido clásico Aristotélico y reivindicar una elucidación en el
plano semántico.”135 Por eso es fácil reconocer el vocablo valor, su
representación tiende a ser reconocida en: hábitos, actitudes, en prácticas;

132
LANDA, Josu. En: Revista “Puente Alado”, número 5, enero/febrero. p. 3
133
Ibídem. pág. 4
134
Vid. supra. 41
135
Op. cit. pág. 10

58
porque simplemente no existe otra definición, otro concepto que englobe lo que
el valor representa.136

Para consumar éste apartado y la reflexión acerca de los valores, hemos de


resaltar lo que Josu Landa nos dice acerca de los valores, algo que ya
habíamos descubierto, pero que es importante volverlo a anunciar. Los valores
van a la par de la historia humana; que su existencia y relación con el hombre
sólo se da en situaciones de avanzado progreso social, por ende moral; que
por lo anterior tienden a un bien o a un fin y que; sobretodo hablar de valores
es hablar de humanidad: de su diversidad y de su generalidad semántica, pero
que ambas, parten de una misma esencia, en conclusión:

En consecuencia, bastará con dejar asentado que, cuando decimos valor,


estamos hablando de todo lo que se representa como algo que vale, desde
el punto de vista práctico (es decir, moral y político) y estético. Todo sujeto,
en tanto que voluntad de valor, capta y estructura la representación o
imagen de aquello que vale para él… Así que, cuando decimos valor
estamos hablando de esa representación o imagen de lo que vale, tanto
para uno como para muchos.”137

Y aunque, con el lenguaje estemos más cerca de lo subjetivo: “El lenguaje


valorativo parece topar con esa fortaleza inexpugnable que es el gusto de cada
uno.”138, con el lenguaje encontramos, que es la manera más fácil de
comunicarnos todo lo referente a los valores.

136
“El término valor ostenta un grado tal de generalidad que no es fácil hallar otro más general que lo
englobe. Es relativamente aceptable tratar de adscribir el concepto de valor a géneros como ideal,
principio regulativo (de la praxis), referencia práctica u otros parecidos.” Ibídem. pág. 10
137
Ídem. p. 11
138
CORTINA, Adela. (Coordinadora) La educación y los valores. p. 23

59
CAPITULO III

SOBRE LA PEDAGOGÍA

“Cada sociedad se forja un cierto ideal del hombre. Es


este ideal el que constituye el polo de la educación.
Para cada sociedad, la educación es el medio con el
cual ella prepara en el corazón de los niños las
condiciones esenciales de su propia existencia. Así cada
tipo de pueblo tiene su educación, que le es propia y que
puede servir para definirlo con tanto fundamento como
su organización moral, política y religiosa.”
Paul Fauconnet.

“La educación es el arte filosófico por excelencia.


Sólo los filósofos pueden ser educadores. Es
preciso haber optado por alguna de las
soluciones posibles de los problemas filosóficos,
para proponerse, con fruto, el problema
esencialmente artístico de la educación.”
Antonio Caso.
“La última palabra del filósofo es la Pedagogía, pues toda
especulación sólo debe servir a la acción. Floración
y finalidad de toda verdadera Filosofía es la Pedagogía,
en su sentido más amplio: teoría de la formación del
hombre.”
Wilhelm Dilthey.

60
“La naturaleza del conocimiento, ya sea científico u ontológico, consiste en
conciliar el significado y el ser. y ser significa realizar las potencialidades,
realizarse a sí mismo en armonía con la transformación.”
Ruth Nanda Anshen.

III. SOBRE LA PEDAGOGÍA.


En este capítulo la investigación nos introduce a otro concepto que sin duda es
relevante para cualquiera que tenga que ver con la educación.
Reflexionaremos sobre la pedagogía, qué es, cuando surgió, para qué sirve,
responder el fundamental papel de la misma, nos facilitará comprender más
sobre su objeto de estudio, la educación. La pedagogía, sea teórica o práctica,
juega un trabajo fundamental en toda educación, porque en ésta subyace el
fenómeno por todos conocido, llamado proceso de enseñanza y aprendizaje.
Reconocer que los hombres somos los únicos animales sociales facultados
para desarrollarlo, y que con ambas esferas se facilita la formación de
conocimientos, habilidades y valores, nos resultará enriquecedor, sobre todo si
al finalizar el capitulo logramos vislumbrar las profundas raíces de la
pedagogía.

Este tercer capítulo responderá a las cuestiones siguientes: ¿Cuál es el origen


y la razón de ser de la pedagogía?; ¿Cuál es el objeto de estudio de la
pedagogía? y; ¿Cuál es la función de la pedagogía en los diferentes procesos
educativos?

3. Reflexionando sobre la pedagogía.


A la pedagogía tradicionalmente la conocemos por sus acepciones: “La
pedagogía se arropa con polisemia, abrigo que le ha permitido sobrevivir a sus
exilios institucionales y a sus destierros de las zonas alumbradas del
reconocimiento.”139 Etimológicamente viene de los vocablos griegos: paidós =
niño y de agogía = conducción140, que aunque literalmente signifique: guía del
niño141, tiene un significado más extenso, empero, todas y cada una de ellas,
siempre se encontraran sujetas a interpretaciones culturales y sociales a través
del tiempo; con todo, la palabra pedagogía nos llega con una riqueza tal, que

139
Cfr. Memorias, potencial de construcción, apuesta. De Alfredo Furlán. En: BARTOMEU, Monserrat
et al. En nombre de la Pedagogía. p. 25
140
NASSIF, Ricardo. Pedagogía General. p. 37
141
ABBAGNANO, N. y A. Visalberghi. Historia de la Pedagogía. p. 15

61
no podemos más que reconocerle y, a la cual no podemos evadir, mucho
menos si nos dedicamos a la educación (revísese mapa conceptual 3.1 La
pedagogía).

Alejados un poco de las problemáticas epistemológicas142, o de debate acerca


de que si es o no es una ciencia143, o de su equiparación o confusión con la
educación144, que aunque muy interesantes temas, no estamos aquí para
esclarecer. Lo cierto es que la pedagogía, finalmente en su hacer, lleva la vital
relación etimológica, epistemológica, científica y educativa, con su reflexión
máxima, la filosofía:

Por tanto, existe entre la filosofía y la pedagogía una conexión estrechísima, y


a primera vista parecerá como que la diferencia que pudiera existir entre ellas
es sólo cuestión de acento. Toda filosofía vital es siempre, necesaria e
íntimamente, una filosofía de la educación, porque tiende a promover
modalidades y formas de cultura de cierto tipo y porque contempla un cierto
ideal de formación humana, aunque no lo considera ni definitivo ni perfecto.145

Y no sólo es que la pedagogía sea la filosofía de la educación, sino también,


tiene que ser en sí filosofía, porque:

Formula los fines de la educación, las metas que deben alcanzarse, mientras
que la psicología, la sociología, la didáctica, etc., se limitan a proporcionarnos
los medios propios para la consecución de esos fines, a indicarnos los
caminos que debemos recorrer para alcanzar esas metas. […] A la pedagogía
compete la tarea de coordinar las contribuciones de las diversas ciencias
auxiliares y técnicas didácticas, y de impedir que se caiga en recetas fijas, de
evitar que se cristalicen los métodos y los valores y, en resumen, de llevar a
cabo aquella misión de apertura hacia lo nuevo y lo diverso que tiene en

142
“Vale decir, para algunos, la epistemología sólo tiene el cometido de devenir los criterios de validez
de la pedagogía; mientras que para otros, su función es la determinación de los mismos y exportarlos a
todo campo disciplinario; y, en la tercera vertiente, se perfila la idea de un trabajo interseccional entre
pedagogía y epistemología para la configuración conjunta de las condiciones de posibilidad de la teoría
educativa.” De: Identidad pedagógica. Entre la trascendencia y la sustantividad. Macario Velázquez
Muñoz y Julián Herrera Morales. En: BARTOMEU, Monserrat et al. En nombre de la Pedagogía. p. 88-
89
143
“Pedagogía y ciencia de la educación, son conceptualizaciones diferentes para la constitución de una
teoría de la educación. su constitución depende de su historicidad, su comprensión es indispensable para
entender los avatares y posiciones que atraviesa la interpretación del campo de la educación en nuestros
días.” De: Pedagogía-Ciencia de la educación. paradigmas para entender lo educativo. Ángel Díaz
Barriga. En: BARTOMEU, Monserrat et al. En nombre de la Pedagogía. p. 65
144
“Recibe nombres diversos: ‘pedagogía’, ‘ciencias de la educación’, ‘tecnología de la educación’. se
emplaza en lugares diferentes: en la táctica del maestro, en el discurso del maestro, en los discursos del
funcionario, en el discurso filosófico, en el discurso de los académicos. Se le confina a la escuela, a la
familia, a los centros de formación docente, a las universidades, a materias, a carreras. Cada nombre y
cada ubicación representa un proyecto de comprensión y construcción de su índole, consistencia y
misión.” De: Memorias, potencial de construcción, apuesta. De Alfredo Furlán. En: BARTOMEU,
Monserrat et al. En nombre de la Pedagogía. p. 27
145
ABBAGNANO, N. y A. Visalberghi. Historia de la Pedagogía. p. 15

62
común con la filosofía, o, por decirlo mejor, que tiene en la medida en que es
filosofía [las negritas son mías].146

 
  PEDAGOGÍA
 

      fundamentalmente es                                                  significa      su objeto de estudio es 


 
       
  UNA  El esclavo que  LA EDUCACIÓN 
  REFLEXIÓN  paidós,  cuidaba a los 
  FILOSÓFICA DE  niño  niños y los 
  LA EDUCACIÓN  agogía,  acompañaba 
  conducción  a la escuela.
  EN SISTEMAS 
  EDUCATIVOS 
 
        ÉTICA      hoy  MORAL
LA 
PEDAGOGÍA 
ES LA CIENCIA  EN PLANES Y 
DE LA  CIENCIA PROGRAMAS 
EDUCACIÓN  CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN  DE ESTUDIO
ARTE ELEVADO  CURRÍCULA

IDEAL DE HOMBRE

Mapa conceptual 3.1


La pedagogía

Indudablemente que a la pedagogía, también le podemos encontrar algunas


afirmaciones básicas, como por ejemplo:

1. La pedagogía es un bien cultural, social y humano.

No existe sociedad humana, aunque sea la más simple de todas, sin un


sistema pedagógico, pues toda sociedad se renueva indefinidamente con la
llegada de miembros jóvenes. […] De una manera reciproca, no hay
educación sin sociedad [como tampoco no hay educación sin pedagogía]. De
esta manera la educación tiende por sí misma, sin dejar de ser social, a
devenir cultural.147

Tenemos entonces que tanto la educación como la pedagogía son actividades


culturales a sostener por toda sociedad; que su importancia radica en el hecho
de transmitir, conferir y transformar los otros bienes culturales-sociales vía la
educación, que por medio del proceso enseñanza-aprendizaje se instruye a
otros, y nos hacen llegar eso que nos permite constituirnos lo que somos,

146
Ibídem. p. 15
147
HUBERT, René. Tratado de Pedagogía General. p. 62-65

63
humanos. Y es que la pedagogía no se puede desembarazar de su aspecto
humano, por ser una ciencia humana:

La humanidad de la educación es el primer inconveniente que le sale al paso


al pedagogo cuando quiere definirla. [No se puede experimentar como con las
ciencias “duras”, el químico, el físico, el matemático no se ve comprometido
con su hacer, puesto que son conocimientos que se pueden repetir; en
cambio, el pedagogo] Se siente involucrado en el proceso que estudia que es
nada menos que el educativo, en el cual arriesga, de una o de otra manera, su
propio destino juntamente con el de su comunidad. Por algo llamó Kant a la
educación “la más grande aventura humana”; por algo en nuestros días
esperamos de ella la solución para todos nuestros males sociales; por algo,
cuando los poseemos, le adjudicamos todos los bienes.148

2. La pedagogía es una reflexión filosófica sobre la educación.

Cultura y hombre son, por tanto, los elementos a partir de los cuales ha de
emprenderse la reflexión filosófica de la educación; la cultura, en tanto que es
el escenario en que se realiza la educación, y el mundo para el que se cumple
la misión educadora; el hombre, en que es la medida en que es el sujeto y el
objeto de la acción formativa.149

Cabe entonces revalorar la importancia de la labor pedagógica, el deber que


implica para todo pedagogo seguir esta máxima, salvo que no quiera asumir
esa responsabilidad, y más aún:

La comprensión filosófica educativa, entonces, ha de seguir los causes de la


axiología y de la antropología; la primera cubrirá la posibilidad de conocer en
esencia, las dignidades y las metas de la educación; la segunda, establecerá
las bases para advertir los efectos que en cada sujeto ha producido y produce
dicha educación.150

Comenzamos a adentrarnos a lo que queremos descubrir con la reflexión, un


hecho del que no podemos desligarlo, ni mucho menos ocultarlo; la pedagogía
debe seguir los causes axiológicos en su hacer, como lo veremos en el capítulo
siguiente.

3. La pedagogía fundamenta un ideal educativo de hombre.

La identidad educativa, se refiere a la dignidad que alcanza el hombre, cuando


se le somete a la educación, y cuando asimila sus efectos, se refiere también
a la característica humanizante de la educación, que se propone formar
personalidades, y formarlas con un sentido; tratase, en fin, de una
consideración ideal de ese sentido.151

148
NASSIF, Ricardo. Pedagogía General. p. 4
149
VILLALPANDO, José Manuel. Filosofía de la Educación. p. 3
150
Ibídem. p. 3
151
Ídem. p. 14-15

64
La pedagogía no actúa a ciegas, va encaminada a cumplir fines e ideas, pero
ciertamente debe cimentarlos en una perspectiva humana, ya que sin ese
sentido, no cumpliría su principal propósito, humanizar. Es este el punto en
donde radica su vital importancia:

La identidad educativa constituye la médula de la educación, su esencia;


merced a ella la educación cobra sentido, se reconoce una actividad humana,
social, culturizante, pero no intrascendente, sino al contrario, revestida de la
mayor importancia.152

4. La pedagogía es un hecho eminentemente moral.


Por cuanto la pedagogía se realiza en y para el hombre, debemos reconocerle
su raíz moral, en particular cuando se dedica a la formación humana; así
podríamos sintetizar la acción del pedagogo vía la educación: “Amar al niño,
amar el ideal que concebimos para él, querer comunicarle su llama, esos son
los tres elementos que constituyen esencialmente la vocación de educador.”153
Dos puntos más podemos sumarle a esta cuarta afirmación sobre la moral
pedagógica:

A. La pedagogía debe cimentarse en una valoración moral: la valoración


moral es atribuir un valor a los actos humanos (lo moral es aptitud del
hombre), ello nos conduce a decir que la valoración sólo puede tener
lugar cuando se refiere a un acto humano, y la educación es uno de sus
más trascendentales actos.

B. Toda pedagogía es un hacer ético (véase cuadro 4, anexo). Por cuanto


uno conoce el carácter moral que conlleva toda educación, tiene que
reconocer a su vez, que el actuar en contra de esa disposición moral154,
se estará actuando sobre un requisito elemental de la conducta humana.
Actuar éticamente implica ejecutar una conducta moral, plenamente
consciente de que la acción que se ésta realizando es buena y es mejor.

152
Ídem. p. 15
153
HUBERT, René. Tratado de Pedagogía General. p. 416
154
“Toda moral comprende un conjunto de principios, valores y normas de conducta […] Hay en la moral
una exigencia de realización que se desprende de su propia función social.” SÁNCHEZ VÁZQUEZ,
Adolfo. Ética. p. 171

65
5. La pedagogía es una ciencia en relación.
Las relaciones que la pedagogía guarda con otras ciencias le son
consustanciales. La acción pedagógica en su primordial afán de buscar la
consecución humana, lo que puede y debe ser el hombre, necesita del auxilio
que le presten la biología, la sociología, la psicología, entre otras; sin perder de
vista que ella persigue fines no medios, porque su intervención pretende
solucionar problemas de la formación humana, la más importante ocupación.

Con la biología: “No es posible emprender la formación del hombre sin


conocerlo como cuerpo en su estructura morfológica, en su funcionamiento
fisiológico, en su desarrollo genético, en su diversidad tipológica.”155 O, “El
hombre, estando con vida, no puede evitar el desear vivir, y el único camino
para tener éxito en el acto del vivir consiste en emplear sus poderes, en gastar
aquello que posee.”156

Con la sociología: “Ningún educador se levantará contra la idea de que la


educación tiene, entre otros objetivos, el de adaptar el ser a un medio social
que necesita en consecuencia conocer.”157 O, “Toda sociedad tiene un interés
vital en que se obedezcan sus mandatos y que los individuos se adhieran a sus
’virtudes’ porque su supervivencia depende de esta adhesión”158

Con la psicología: “La pedagogía se contentó durante largo tiempo [y seguirá


haciéndolo] con hacer un llamado a los principios de la psicología [del
desarrollo, cognitiva, del lenguaje], y, sin duda, no puede ignorarlos.”159 O, “La
psicología no puede divorciarse de la filosofía y de la ética, ni de la sociología y
la economía.”160

6. La pedagogía es una acción tendiente a formar la autoeducación.

La educación se limita a ser una actividad consiente que se cumple mediante


una auténtica conducción espiritual; a un sistema que posee su sentido y sus

155
HUBERT, René. Tratado de Pedagogía General. p. 7
156
FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 237-238
157
HUBERT, René. Tratado de Pedagogía General. p. 7
158
FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 259-260
159
HUBERT, René. Tratado de Pedagogía General. p. 8
160
FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 11

66
normas distintas del meramente instructivo. Se define por el propósito de
elevar al hombre a partir de sus posibilidades, para dejarlo en los umbrales de
la autonomía. […] La educación apunta a la formación. Esta es desarrollo de la
forma individual que se apropia de los elementos que la escuela o el mundo le
proporcionan para darles su sello particular. Con ello la educación se ha
convertido en autoeducación.161

Toda vez que la pedagogía vía la educación alcanza en el espíritu y la razón


del hombre cierta comprensión del mundo cultural y social en el cual va a vivir.
Llega el momento en que ese ser humano al cual se instruyo, asuma el papel
que le corresponde, y afronte responsablemente su propia conducción.
Empero, ese auto conducirse debe ser realizado con un pensamiento
consciente, racional y lógico, como el que le proporciona la ciencia: “El conocer
aspira a la verdad. El conocer científico es el que descubre las más profundas
e interesantes verdades, pues echa mano de procedimientos y de vías
metódicas admirables para estudiar el mundo entero.”162

3.1. Los orígenes de la pedagogía.


Se ha pensado y con mucha razón, que los orígenes, tanto del término como
de la ciencia pedagógica fueron en Grecia. Los griegos fueron los primeros
hombres en la historia humana en tener la capacidad de interrogarse así
mismos, y de asumir una consciencia enfocada al hombre:

Gozar la belleza artística sin preocupaciones didascálicas, darse el gusto de


interrogar a la naturaleza libres de toda actitud mágica o ritualística, ver en la
historia la obra consciente de los hombres y no de oscuras fuerzas divinas o
demoniacas: he aquí unas actitudes que los griegos fueron los primeros en
descubrir, quizá en modo insuperable.163

No obstante, no hay que caer en la idolatría por los griegos: “No existen
pueblos inteligentes ni pueblos estúpidos.”164 Pero si habría que darles un justo
reconocimiento, sobre todo desde la pedagogía. Aunque cada una de las
ciudades-estado griegas asumió la responsabilidad de instruir a sus jóvenes
según sus intereses, dos visiones resaltaron en la Grecia helénica, Esparta y

161
NASSIF, Ricardo. Pedagogía General. p. 16
162
LARROYO, Francisco y Miguel Ángel Cevallos. La Lógica de las Ciencias. P. 26
163
ABBAGNANO, N. y A. Visalberghi. Historia de la Pedagogía. p. 20
164
Ibídem. p. 20

67
Atenas. Ambas a su manera, buscaban la forma en responder a una pregunta
primordial: ¿Qué es el hombre?

Visión espartana: “El hombre debía ser antes que nada, el resultado de su culto
a su cuerpo –debía ser fuerte, desarrollado en todos sus sentidos, eficiente en
todas sus acciones.”165 Visión ateniense: “La virtud principal de un hombre
debía ser la lucha por su libertad. Además, necesitaba ser racional, hablar bien,
defender sus derechos, argumentar. En Atenas, el ideal de hombre educado
era el orador.”166

Ambas visiones tenían que instrumentar mecanismos para llevar a efecto ese
ideal y responder así a la pregunta sobre qué es el hombre, para ello, tuvieron
que crear un sistema de instrucción que cimentaron las bases de una
educación, tal como hoy la conocemos; tuvieron que sintetizar el pensamiento
cultural y transmitirlo en un hecho educativo: “La educación del hombre integral
consistía en la formación del cuerpo por la gimnasia, en la mente por la filosofía
y por las ciencias, y en lo moral y de los sentimientos por la música y por las
artes.”167

Los orígenes de la pedagogía griega se pueden dividir en tres etapas; la


pedagogía homérica donde se instruía, en literatura, historia, geografía,
ciencias, los poemas de Homero se convirtieron en la biblia del mundo
helénico; la de las dos visiones que anteriormente hemos descrito y; la que fue
alcanzada por el periodo sistemático de la filosofía, la creación de escuelas
filosóficas con Platón, Aristóteles y las Neoplatónicas. Aunque todas ellas
formales y marcadas por una constante tendencia a la reflexión de los hechos
humanos, no debemos dejarnos llevar por una en especial, la diversidad de
instrucciones en las polis griegas, realza el papel fundamental de la educación
griega en la historia de la humanidad.

165
GADOTTI, Moacir. Historia de las ideas Pedagógicas. p. 16
166
Ibídem. p. 16
167
Ídem. p. 17

68
Podríamos hacer un compendio enorme acerca de los periodos y a la
diversidad de instrucción, y hallaríamos muchas divergencias acerca de la
aplicación de la pedagogía en la formación del hombre griego, ya que se
perseguían diferentes fines e ideales, sin embargo, es necesario resaltar un
hecho relevante, propio del origen de la pedagogía, que no tiene que ver con
su significado o su desarrollo. Hemos dicho que la pedagogía significa, guía o
conducción del niño para educarlo, más esa dirección tendía a lo más valioso
para el mundo griego, la virtud o la areté griega: “La enseñanza de la virtud,
como proceso de transmisión de valores, es garante de la felicidad y base del
juicio para discernir entre lo que está bien y lo que está mal.”168 La pedagogía
en la educación griega estaba encaminada fundamentalmente a alcanzar la
virtud, sin duda una cualidad necesaria para ser un hombre libre y creativo
(revísese mapa conceptual 3.2 Los orígenes de la pedagogía). Por la
consecución de la virtud, los griegos elaboraron extensos tratados, sistemas y
disciplinas acerca de ello, y escuelas fundamentales para transmitir los valores:

El contenido de la escuela didáscalos, era la didajé, la enseñanza puramente


formal, por lo que el pedagogo adquirió con el paso del tiempo el cometido de
la educación cívica y moral de los niños, de suerte que desde la época clásica
tenemos perfectamente claro que cuando hablamos de didáctica estamos
hablando de enseñanza y cuando hablamos de pedagogía estamos hablando
de educación.169

La paideia fue una creación griega original, donde se buscaba la formación del
hombre de manera integral, ya lo veremos más ampliamente en el siguiente
capítulo. Para concluir este punto, sólo nos restaría hablar sobre por qué nos
han nombrado pedagogos: “La palabra pedagogo creció y se multiplico,
bíblicamente obediente. De la palabra pedagogo surgió la primera palabra que
serviría para designar el oficio. Si una persona que es herrero se dedica a la
herrería, obviamente una persona que es pedagogo se dedica a la
pedagogía.”170

Empero, para descubrir un poco más de las diferencias entre educación y


pedagogía, debemos mostrar porque esta última es la reflexión de la primera.

168
AZNAR MINGUET, Pilar (coordinadora). Teoría de la Educación un Enfoque Constructivista. p.67
169
De: Enrique Moreno y de los Arcos. Los orígenes y el desarrollo del término pedagogía. En:
BARTOMEU, Monserrat et al. En nombre de la Pedagogía. p. 78
170
Ibídem. p. 79

69
 
  ORÍGENES DE LA PEDAGOGÍA
 
 
 
          con singular presencia en 
 
                                 en donde las             la educación del hombre 
           GRECIA           de manera integral 
             
     
POLIS
        responder una pregunta vital  PAIDEIA 
 
                       diversidad en la 
          ¿QUÉ ES EL HOMBRE?
             llevada a cabo por 
 
 
  INSTRUCCIÓN  FORMACIÓN
  PEDOTRIBA 
  HOMERO CITARISTA 
 
  GRAMÁTICO
 
 
ESPARTA Y ATENAS
DEL 
    CIUDADANO 
                        en las áreas de 
 
  SISTEMAS FILOSÓFICOS
  MAYÉUTICA SOCRÁTICA  GIMNASIA‐CUERPO 
  CÍVICO  MORAL
  ACADEMIA‐PLATÓN  FILOSOFÍA Y 
  LICEO‐ARISTÓTELES  CIENCIAS‐MENTE 
  ESCUELAS MÚSICA Y LAS 
  DIDÁSCALOS‐ESCUELA 
DIDAJÉ‐ENSEÑANZA  ARTES‐MORAL Y 
  SENTIMIENTOS 
 
  VIRTUD O ARETÉ
 
 

Mapa conceptual 3.2


Los orígenes de la pedagogía

3.1.1. La educación objeto de estudio de la pedagogía.


Puesto que toda ciencia debe tener un objeto de estudio, en el cual poder
descubrir, aplicar, desarrollar y girar teorías e hipótesis, la pedagogía no podía
ser la excepción. La educación es el objeto de estudio de la pedagogía, porque
la primera es la acción que se ejerce sobre el educando, mientras la segunda
es la reflexión consciente y humana de esa acción. Para poder corroborarlo
primero tenemos que definir, qué es la educación171, encontrar su pretensión y
el lugar que ocupa en el acontecer humano, y así llegar a saber lo qué y a qué
se dedica la pedagogía.

171
“Pocos fenómenos resultan tan evidentes como el de la importancia que la educación ha adquirido en
el mundo que nos toca vivir.” De: Roberto Caballero. Educación y Pedagogía. En: BARTOMEU,
Monserrat et al. En nombre de la Pedagogía. p. 7

70
A la educación hay que reconocerle una diversidad de usos y cierta
complejidad en su significación172, nos dice Alfredo Furlán:

La “educación” es una frase que singulariza una multiplicidad de espacios,


tiempos, sujetos, estados, posiciones, procesos y transformaciones. Agrupa
elementos y relaciones asignándoles el rango de entidad. Como entidad tiene
nombre y diversas vertientes de significación. Pero aspira a sostenerse como
conjunción y conjunto. Siempre es un problema definir sus límites. Estos
varían de un autor a otro. De un sector a otro. De una época a otra.173

Sin duda una complejidad ganada a través de la historia, la educación ha sido,


es y seguirá siendo la mejor manera de transmitir conocimientos, habilidades,
valores, mitos y costumbres de la cultura para el beneficio y la preservación
social.

Cuando en el anterior capítulo hablábamos de que la cultura y la moral debían


transmitirse de generación en generación, estábamos hablando ya de la
educación174, aunque no con la misma significación que posteriormente
alcanzo, ni como la conocemos hoy; en esos primigenios tiempo se le conocía
como instrucción o preparación, definiciones que sin duda fundamentan la
aparición de la educación.

Aunque etimológicamente educación provenga del latín, educare y signifique


conducir, guiar, orientar175, situación que nos expone claramente el inicio de la
confusión entre educación y pedagogía, dos hechos básicos en la cultura y la
sociedad humana. Para poder entender el porqué de la confusión de acciones
tan afines, necesitaríamos hacer un poco de historia.

Comencemos con la Historia de la Educación: “La educación es una realidad


que puede ser estudiada, desde el punto de vista de la historia, como actividad
humana que se ha dado en todas las etapas de la evolución del hombre, ya
172
Que afecta a la diferenciación entre lo práctico y lo teórico: “La práctica educativa y la teorización
sobre la misma ha seguido una evolución conceptual disarmónica pareja a los conceptos de Educación y
Pedagogía.” AZNAR MINGUET, Pilar. Teoría de la Educación. Un enfoque constructivista. p. 139
173
De Alfredo Furlán. Memorias, potencial de construcción, apuesta. En: BARTOMEU, Monserrat et al.
En nombre de la Pedagogía. p. 26
174
“La educación, fácticamente, es en principio un proceso de inculcación/asimilación cultural, moral y
conductual. Básicamente es el proceso por el cual las generaciones jóvenes se incorporan o asimilan el
patrimonio cultural de los adultos.” DICCIONARIO DE LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN. Aula
Santillana. p. 475
175
Ibídem. p. 475

71
sea de modo espontaneo o de modo intencional y sistemático.”176 Mientras que
la historia de la pedagogía: “Es considerada como aquella parte de la historia
de la cultura que tiene por objeto el estudio de las teorías y reflexiones
pedagógicas que han tenido lugar en los diversos pueblos y a lo largo de
diversas épocas.”177 Tenemos que reconocer entonces que la pedagogía y la
educación son dos hechos humanos que por vital necesidad trabajan en
conjunto: “La pedagogía trabaja siempre con la educación, y cualquiera que
sea el concepto que de aquélla se adopte, no puede discutirse que su vigencia
y su sentido le vienen de su objeto propio: la educación.”178

Parece que las dos historias parecen enlazarse de manera histórica, de ahí la
confusión, empero, cada una de ellas cumple una específica labor en la
transmisión e instrucción de conocimientos, habilidades, costumbres, mitos y
valores (revísese el mapa conceptual 3.3 Pedagogía-historia-educación); la
pedagogía teoriza a la educación, puesto que la primera reflexiona sobre la
acción de la segunda: “Una cosa es la pedagogía y otra la educación; una cosa
es el objeto y otra, la ciencia que de él se ocupa.”179 La pedagogía por sí sola
no suplanta a la educación, ya nos lo había enunciado Durkheim: “La
pedagogía no es la práctica y en consecuencia no puede pasarse por ella. Pero
puede esclarecerla. Por lo tanto, la pedagogía es útil en la medida en que la
reflexión es útil para la experiencia profesional.”180

Por medio de la historia podemos ver claramente, porque algunas veces se


habla de educación y en otras de pedagogía. Los griegos trabajaron ambos
términos y a cada uno le dieron su justa dimensión, incluso durante el
sincretismo con los romanos, que mantuvieron la esencia de ellas, retomaron el
nombre pedagogía y lo aplicaron a sus enseñanzas; más el concepto
pedagogía fue obviado durante mucho tiempo, durante la Edad Media se
hablaba de escolástica y de la teología por encima de la filosofía; no fue hasta
el Renacimiento que la humanidad vuelve a caer en la cuenta de este vocablo y

176
Ídem. p. 729
177
Ídem. p. 730
178
NASSIF, Ricardo. Pedagogía General. p. 3
179
Ibídem. p. 3
180
DURKHEIM, Émile. La educación moral. p. 8

72
surge la pedagogía con nuevo brío; la Edad Moderna ve aparecer ciencias y
disciplinas basadas en la razón, la Ilustración hace eco en la educación, y la
pedagogía contribuye en la elaboración de planes y programas de estudio y es;
con la Revolución Francesa que inaugura la Edad Contemporánea, es
entonces que el mundo conoce los verdaderos alcances pedagógicos, se
elaboran sistemas educativos con una variante de teorías educativas y
pedagógicas de todo tipo.

 
PEDAGOGÍA  EDUCACIÓN 

HISTORIA

REFLEXIÓN  ACCIÓN 

CULTURA‐MORAL‐SOCIEDAD
EDAD ANTIGUA  FUNDAMENTOS 

EDAD MEDIA  CONOCIMIENTOS,  MÉTODOS 


HABILIDADES, SABERES, 
COSTUMBRES, VALORES 
EDAD MODERNA SISTEMAS 

EDAD CONTEMPORÁNEA  CONSIDERACIONES 

SER HUMANO, HUMANIDAD

Mapa conceptual 3.3


Pedagogía-historia-educación

Pero por cuanto una subsiste por la otra, debemos reconocerles a ambos
conceptos, una fructífera relación, no sólo en cuanto la transmisión de
conocimientos y habilidades, sino por cuanto han posibilitado que nuestra
característica más propia, la humana, nos llegue con una vitalidad tal, suficiente
para encontrar en nuestra itinerancia nuevos horizontes de lo humano.

Por tanto, si la educación es una realidad de la vida humana181, si la educación


es un hecho humano182, si la educación es un hecho social183, si la educación

181
Lorenzo Luzuriaga: “La educación constituye una realidad esencial de la vida individual y social
humana, que ha existido en todas las épocas y en todos los pueblos.” De: Roberto Caballero. Educación y
Pedagogía. en: BARTOMEU, Monserrat et al. En nombre de la Pedagogía. p. 8
182
Emmanuel Kant: “Únicamente por la educación el hombre llega a ser hombre. No es sino lo que la
educación le hace.” Ibídem. p. 8

73
es un hecho intencional184 y, si la educación es un hecho necesario185.
Entonces, podemos constatar, que la ciencia que se encarga del estudio de
los anteriores hechos educativos, de reflexionarlos y guiarlos, es la pedagogía:
La educación no puede definirse en abstracto, sino con referencia a lo que
constituye la realidad del hombre. […] La pedagogía exige el concepto general
y especulativo de la educación […] Aspira a tener de ella una idea precisa que
permita ubicarla en el seno de la concreta vida humana.186

Si bien con: “Un pensamiento reflexivo, ordenado y sistemático. Con preguntas


objetivas, reales, concretas, bien formuladas; a la que debe corresponder la
exigencia de tener respuestas objetivas, reales, concretas, sistematizadas.”187
Enfocadas a reflexionar, criticar y renovar el hecho educativo, en la actividad
social humana:

La educación es, pues, siempre un acto resultante de una cierta organización


social, nunca una propiedad individual, algo que pertenezca a un solo hombre,
pues éste a preservar y transmitir incluye a los otros —anteriores y posteriores
a él— y se incluye, fortaleciendo la cadena de la comunidad. Su preocupación
es con y para los otros, es en origen, social. […] Es un acto consciente y
voluntario de una comunidad, un acto de elección, selección y preservación de
aquello que considera indispensable transmitir para realizar su sobrevivencia
social.188

A la pedagogía y a su objeto de estudio, la educación, históricamente, hay


que reconocerles una interpretación en cuanto su utilidad; necesitan del
reconocimiento de la sociedad en la cual se circunscriben para poder
desarrollarse y justificarse. Porque el ámbito pedagógico es amplio y con
grandes alcances. Con la pedagogía vía la educación se puede transformar
a la sociedad entera. Nada escapa a lo pedagógico y a la interpretación que
esta haga de la educación en su aplicación y desenvolvimiento (revísese La
pedagogía y sus interpretaciones).

183
John Dewey: “La educación significa la suma total de procesos por medio de los cuales una
comunidad o grupo social, grande o pequeño, transmite sus poderes y fines adquiridos, con el objeto de
asegurar su propia existencia y su desarrollo continuo.” Ídem. 9
184
“La educación es íntimamente un acto o un conjunto de ellos que trata de dirigir hacia un
perfeccionamiento. Para que valga la pena de que un hecho reciba la calificación de educativo obliga a
que sea directo, explicito, intencional y valorativo hacia el mejoramiento del ser que lo experimenta.”
Ídem. p. 10
185
“Tanto individual como colectivamente entendemos a la educación como una necesidad. Como algún
autor diría metafóricamente, así como necesitamos reproducirnos biológicamente igualmente necesitamos
reproducirnos culturalmente, y esto último puede lograrse a través de la educación.” ídem. p. 10-11
186
NASSIF, Ricardo. Pedagogía General. p. 19
187
Ídem. p. 11
188
De: Valentina Cantón Arjona. Elogio de la pedagogía. En: PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y Héctor
Fernández Rincón (coordinadores). En nombre de la pedagogía; Memoria del Simposio Internacional
Presencia y/o Ausencia de la teoría pedagógica o pedagogía en la práctica educativa. p. 48 y 49.

74
Elementos  V. García  R. Hubert  L. Luzuriaga  G. MIalaret  R. Nassif  A. Oliveros  UNED 
comunes  Hoz 
FUNDAMENTOS 
Biología de    Bilogía  Factores  Fisiología de la  Biología  Biología educativa  Fundamentos biológicos 
la educación  educativa  biológicos  educación  pedagógica  de la educación 
Psicología de  Psicología de  Psicología   Factores  Psicología de la  Psicología  Psicología de la  Psicología de la 
la educación  la educación  educativa  psicológicos  educación  pedagógica  educación  educación 
  Sociología de  Sociología  Factores  Sociología de la  Sociología  Sociología de la  Sociología de la 
Sociología de  la educación  educativa  sociológicos  educación, Demografía,  pedagógica  educación  educación 
la educación  Economía 
  Filosofía de  Filosofía de  Pedagogía normativa:  Filosofía de la  Filosofía de la  Filosofía de la   Filosofía de la  
Filosofía de  la educación  la educación  Ideales, Fines,  educación  educación  educación  educación 
la educación  Estructura educación
ÁNGULO METODOLÓGICO (TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN) 
Pedagogía  Ciencia          Técnicas investigación  Pedagogía empírica y 
experimental  experimental  experimental,  experimental 
de la  estadístico 
educación 
Educación  Pedagogía      Educación    Educación comparada  Educación comparada
comparada  comparada  comparada 
ASPECTOS FUNDAMENTALES DEL SISTEMA EDUCATIVO 
Organización  Organización  Instituciones  Organización.  Planificación de la  Organización  Administración y  Organización escolar 
escolar  escolar  escoñares  Instituciones de la  educación y teoría  educativa:  legislación 
educación  de los modelos  Legislación. 
Administración 
escolar 
Didáctica  Didáctica   Los métodos  Métodos de la  Ciencia de métodos  Metodología  Didáctica general  Didáctica  
general  pedagógicos  educación  y técnicas.  educativa 
evaluación  didáctica 
Didácticas        Didáctica de las    Didácticas especiales   
especiales  diferentes disciplinas  diferenciales 
Orientación  Orientación y          Orientación educativa  Orientación  
escolar y  formación 
profesional 
DESDE UNA CONSIDERACIÓN GLOBAL DE LA EDUCACIÓN 
Pedagogía  Pedagogía  Elementos de      Pedagogía general  Pedagogía general   
general  general  la educación  o sistemática 
Historia de la  Historia de la      Historia de la  Pedagogía  Historia de la  Historia de la 
educación  educación  educación  histórica. Historia  educación   educación 
de la educación, 
de la pedagogía 
DESDE UNA CONSIDERACIÓN SINTÉTICA DE ASPECTOS DE LA EDUCACIÓN (sexo, edad, niveles educativos, subnormales, etc.) 
Pedagogía  Pedagogía            Pedagogía diferencial 
diferencial  diferencial 
Otros     Arte de la  Acción educativa.    Ciencias de la  Moral profesional.  Teología de la  
educación  Educabilidad.  comunicación.  Problemas educativos  educación 
educador  Psicología de los  nacionales. Trabajo 
pequeños grupos  en comunidad 
La pedagogía y sus
interpretaciones

3.1.2. La enseñanza y el aprendizaje humano.


Pero para que la pedagogía y la educación hayan podido funcionar creativa y
armónicamente a través de la historia humana, tuvieron que tener algo en
común, y eso que provoca que la reflexión y la acción se posibiliten en el ser
humano, se llama proceso189 de enseñanza-aprendizaje. Un proceso
esencialmente humano, sin el cual la educación y la propia pedagogía no
tendrían sentido, que obliga a ambas a trabajar conjuntamente, arduamente en
su misión; cuestión al que nos hemos constantemente referido, lo habíamos
189
“Por medio de los procesos educativos el grupo social intenta mediar la ignorancia amnésica (Platón
dixit) con la que naturalmente todos venimos al mundo.” SAVATER, Fernando. El valor de educar. p.
31

75
llamado transmisión, educación y ahora proceso. Quizá el más humano de los
procesos que realiza el hombre (revísese mapa conceptual 3.4 El proceso
enseñanza-aprendizaje), al que le da gran valor y mayor peso la pedagogía.

 
TRANSMISIÓN 
MORALMENTE
CONOCIMIENTOS, 
SABERES, HABILIDADES, 
COSTUMBRES, MITOS,  EDUCACIÓN
VALORES 

HISTÓRICAMENTE 
PROCESO HUMANO:
ENSEÑANZA‐APRENDIZAJE 
¿QUÉ ENSEÑAR? 
¿POR QUÉ ENSEÑAR? 
FAMILIA, 
¿CUÁNDO ENSEÑAR? 
GRUPO SOCIAL 
¿CÓMO ENSEÑAR? 

FORMAL INFORMAL

¿CÓMO APRENDER? 
INSTITUCIONES  ¿POR QUÉ APRENDER? 
SOCIALES ¿CUÁNDO APRENDER? 

CONCIENCIA

CONOCIMIENTOS, 
HUMANIDAD  SABERES, HABILIDADES, 
COSTUMBRES, MITOS, 
VALORES 

Mapa conceptual 3.4


El proceso enseñanza-aprendizaje

Para poder comprender dicho proceso, comenzaremos con el concepto


enseñanza, del latín, insignio: señalar, distinguir, mostrar, poner por delante190,
necesitamos averiguar cuál es su pretensión, comprender qué lugar ocupa
dentro de la educación y para el quehacer pedagógico. Percatarnos de que la
enseñanza es la primera parte de un proceso esencialmente humano, y que
necesitamos conocerlo para asumir una actitud propositiva y optimista tanto al
estudiarla, como al llevarla a cabo, como nos lo explica Savater:

Y es que la enseñanza presupone optimismo tal como la natación exige un


medio líquido para ejercitarse. Quien no quiera mojarse debe abandonar la
natación; quien sienta repugnancia ante el optimismo, que deje la enseñanza y
que no pretenda pensar en qué consiste la educación. Porque educar es creer
en la perfectibilidad humana, en la capacidad innata de aprender y en el deseo
de saber que la anima, en que hay cosas (símbolos, técnicas, valores,

190
DICCIONARIO DE LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN. Aula Santillana. p. 530

76
memorias, hechos…) que pueden ser sabidos y que merecen serlo, en que los
hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento.191

La enseñanza entonces, es la primera parte de un proceso en el cual los seres


humanos ponen todo su esfuerzo, en el que basan su preservación como
especie, la enseñanza de niños y jóvenes cobra sentido al transmitirles e
instruirles el cúmulo de experiencias humanas de toda índole, y que van de
generación en generación. Así, la enseñanza, busca primordialmente poder
desarrollar en los nuevos individuos la cualidad máxima que aspira alcanzar, la
de humano: “Nacemos humanos pero eso no basta: tenemos también que
llegar a serlo. […] Los humanos nacemos siéndolo ya pero no lo somos del
toda hasta después.”192

Por la importancia de la enseñanza, todos los seres humanos participan, la


vocación humana necesariamente tiene que ser transmitida:

Ser humano consiste en la vocación de compartir lo que ya sabemos entre


todos, enseñando a los recién llegados al grupo cuanto deben conocer para
hacerse socialmente válidos. Enseñar es siempre enseñar al que no sabe y
quien ni indaga, constata y deplora la ignorancia ajena no puede ser maestro,
por mucho que sepa. Repito: tan crucial en la dialéctica del aprendizaje es lo
que saben los que enseñan como los que aún no saben lo que deben
aprender.193

Si todos tienen el deber de enseñar lo socialmente válido, entonces la


enseñanza formal y la informal son igualmente válidas; el lado formal nos dice:

Transmisión de conocimientos, técnicas, normas, etc., a través de una serie


de técnicas o instituciones, la enseñanza se realiza en función del que
aprende. Su objetivo es promover aprendizaje eficazmente. […] Acto o virtud
del cual el docente pone de manifiesto los objeto de conocimiento al alumno
para que éste los comprenda.194

La enseñanza formal se lleva a cabo en escuelas, academias, colegios,


universidades y los que la realizan se hacen llamar, maestros, profesores,
docentes, facilitadores. Labor que a su vez se facilita por la ayuda del lado
informal, esa enseñanza que ocurre en la familia, los amigos, en el medio en

191
SAVATER, Fernando. El valor de educar. p. 23-24
192
Ibídem. p. 25-26
193
Ídem. p. 32
194
DICCIONARIO DE LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN. Aula Santillana. p. 530

77
que se desenvuelven y coexisten ambas, situación que provoca un tipo de
aprendizaje único, en jóvenes y niños, una acción real:

Hay educación en el afán de la madre por enseñar a caminar, a hablar, a


comer a su hijo pequeño, o por darle una norma de vida; la hay en el esfuerzo
del maestro por inculcarnos conocimientos y desarrollar nuestras aptitudes; la
hay en el amigo que quiere transmitirnos un sentimiento; o en el adversario
que quiere convencernos de nuestro error, y de la verdad de sus creencias; la
hay en la acción anónima del sabio que lucha denodadamente por iluminar
algo más el camino del hombre. La hay en la presencia sutil de la sociedad
que, sin sentirlo, nos impregna de sus usos, sus costumbres y sus normas
convencionales, y hasta en la naturaleza misma que nos ayuda a configurar el
carácter. Toda nuestra vida es el fruto de un permanente contacto de nuestra
subjetividad con las influencias exteriores que rechazamos, aceptamos o
transformamos, pero que nunca están ausentes, sino muy presentes y en
forma concreta y real.195

Tenemos entonces, que en la enseñanza y el aprendizaje humano, sea formal


e informalmente, se aplican diversos métodos y sentidos, pero que sólo puede
ser realizada por los hombres, que a su vez, nos transmiten su experiencia:

El proceso educativo puede ser informal (a través de los padres o de cualquier


adulto dispuesto a dar lecciones) o formal, es decir efectuado por una persona
o grupo de personas socialmente designadas para ello. La primera titulación
requerida para poder enseñar, formal o informalmente y en cualquier tipo de
sociedad es haber vivido: la veteranía siempre es un grado.196

Pero para que el primer requisito de veteranía se posibilite, es necesario que el


conocimiento sea debidamente enseñado y aprendido, necesitaríamos de otra
cualidad humana, para afianzar ese conocimiento en la memoria individual, esa
cualidad se llama amor; con experiencia y con amor podemos enseñar aciertos
y errores de una manera afectiva y efectiva. La educación es 110 % afectividad
y es necesario reconocerlo si queremos formar el carácter, que el discente
sepa expresar emociones y sentimientos, que se afiance en raíces plenamente
humanas. Que esa enseñanza despierte la conciencia humana a lo que todos
venimos a recibir, en pos de esa aspiración: “Quizá en ello resida la grandeza y
la miseria de la pedagogía.”197

Hablemos del aprendizaje, como hemos notado, es difícil separar dos acciones
tan intrínsecamente vinculadas, es un hecho lógico poder afirmar, que cuando

195
NASSIF, Ricardo. Pedagogía General. p. 9
196
SAVATER, Fernando. El valor de educar. p. 32
197
NASSIF, Ricardo. Pedagogía General. p. 5

78
hablamos de enseñanza hablamos de aprendizaje y cuando hablamos de
aprendizaje estamos hablando de enseñanza. Aunque actualmente el
aprendizaje es estudiado y valorado por más de una ciencia, porque así como
existen métodos, técnicas y tipos de enseñanza, el que aprende, el discente,
también tiene sus propios métodos y técnicas de aprendizaje. Por tanto, el
aprendizaje es: “El proceso mediante el cual un sujeto adquiere destrezas o
habilidades prácticas, incorpora contenidos informativos, o adopta nuevas
estrategias de conocimiento y/o acción.”198 El aprendizaje es la otra parte que
complementa la dialéctica educativa, en el que no solo se trata de aprender por
aprender199 conocimientos, sino humanidad.

En otras palabras, es el proceso enseñanza-aprendizaje el que posibilita toda


educación, resultará fructífero para los seres humanos sólo en cuanto lo que se
enseñe y aprenda sea la parte humana que corresponde a tal acción, que los
otros nos comuniquen por ese medio, la conciencia de lo humano:

El aprendizaje a través de la comunicación con los semejantes y de la


transmisión deliberada de pautas, técnicas, valores y recuerdos es proceso
necesario para llegar adquirir la plena estatura humana. Para ser hombre no
basta con nacer, sino que hay también que aprender.200

3.2. El saber hacer pedagógico, entre la teoría y la práctica.


En esta última parte de la reflexión acerca de la pedagogía, hablaremos acerca
de un hecho, del que hemos estado frecuentemente mencionando, pero no con
la inferencia que se merece. Hemos mencionado que la pedagogía no puede
suplantar a la educación porque es una reflexión de lo educativo y hemos dicho
también, que la pedagogía se vuelve una reflexión ordenada y sistemática
sobre la educación. El quehacer educativo soporta al quehacer pedagógico:

El quehacer educativo como quehacer propiamente humano, vinculado desde


sus inicios a la reflexión antropológica general va perdiendo poder explicativo

198
DICCIONARIO DE LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN. Aula Santillana. p. 116
199
“Porque lo propio del hombre no es tanto el mero aprender como el aprender de otros hombres, ser
enseñado por ellos. Nuestro maestro no es el mundo, las cosas, los sucesos naturales, ni siquiera ese
conjunto de técnicas y rituales que llamamos ‘cultura’ sino la vinculación intersubjetiva con otras
conciencias.” SAVATER, Fernando. El valor de educar. p. 32
200
Ibídem. p. 41

79
generándose una progresiva vinculación de las reflexiones educativas a
cosmovisiones filosóficas con la inclusión de modelos antropológicos
definidores de los fines educativos.201

Partamos pues de una reflexión que tienda a unir y no a separar dos


quehaceres tan prodigiosos para el hombre. Educación y Pedagogía,
estrechamente vinculados en la teoría y en la praxis:

La Pedagogía, como Ciencia de la Educación, ha de propiciar la integración de


la teoría y la praxis, ha de partir de problemas educativos relevantes a los que
debe iluminar, como hace la Investigación-Acción, pero sin renunciar jamás a
enfocarlos desde la teoría ya elaborada, que se debe validar en la práctica, y
trabajando por la creación de un corpus teórico, progresivamente más
ajustado, que vaya dando cuenta de los problemas, comprendiéndolos, pero
también formulando leyes explicativas (siempre probalísticas, no
determinísticas, a diferencia de las físico-naturales) y acumulando
conocimiento útil y científicamente validado.202

Sobre estas dos reflexiones versara éste apartado, sólo que a la primera le
llamaremos práctica y a la segunda teoría; o lo que sería también correcto
nombrar según Aristóteles: un saber teórico (theorein) y un saber práctico
(praxis).203 Ambos saberes, dentro de los saberes prácticos en los que dividió a
la ética el mismo Aristóteles: teóricos, poiéticos y prácticos (véase cuadro 5,
anexo). Si como ya hemos dicho, la ética es una de las tres partes
fundamentales en que se divide la filosofía, y como la pedagogía es una
continuación de la filosofía, o lo que incluso es filosofía, en sí de lo educativo.
Cabe entonces decir, que los saberes aristotélicos, sostienen al saber hacer
pedagógico, le proporcionan fundamento y visión.

Por saber entenderemos el vocablo que viene del latín sapêre, del que nos
sirven dos acepciones; una, que es conocer algo, o tener noticia o
conocimiento de ello y, dos, que es una ciencia o facultad.204 Con estas dos
definiciones y si los conjugamos con hacer, se logra obtener un «saber hacer»
que viene a significar lo siguiente: “Conjunto de conocimientos y técnicas
acumulados por una persona o empresa.”205

201
AZNAR MINGUET, Pilar (coordinadora). Teoría de la Educación un Enfoque Constructivista. p.
142
202
Ibídem. p 170-171
203
Cfr. CORTINA, Adela y Emilio Martínez. Ética. p. 10-12
204
DICCIONARIO DE LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN. Aula Santillana. p. 1359
205
Ibídem. p. 1359

80
Con todo lo expuesto hasta aquí y con lo anteriormente dicho, podemos decir
que el saber hacer pedagógico es la reflexión y la acción de los conocimientos,
normas y técnicas pedagógicas, a través de la historia humana, que han
conformado una ciencia de lo educativo, con el objetivo de dirigir y guiar a la
educación de una manera teórica, poiética y práctica.

Teoría viene del griego theorein: ver, contemplar, y el saber que se fundamenta
en la contemplación y la reflexión para elaborar teorías, se le conoce como un
saber teórico:

Los saberes teóricos […]. Se ocupan de averiguar qué son las cosas, qué
ocurre de hecho en el mundo y cuáles son las causas objetivas de los
acontecimientos. Son saberes descriptivos: nos muestran lo que hay, lo que
es, lo que sucede. Las distintas ciencias de la naturaleza (Física, Química,
Biología, Astronomía, etc.) son saberes teóricos en la medida en que lo que
buscan es, sencillamente, mostrarnos cómo es el mundo. Aristóteles decía
que los saberes teóricos versan sobre «lo que no puede ser de otra manera»,
es decir, lo que es así porque así lo encontramos en el mundo, no porque lo
haya dispuesto nuestra voluntad: el sol calienta, los animales respiran, el agua
se evapora, las plantas crecen…206

Decimos que la pedagogía es teórica porque su saber hacer esta motivado en


la educación, y así su principal acción es guiarla: “La pedagogía no puede
definirse más que como teoría de la formación o de la educación, porque ésta
es también una actividad concreta que necesita ser regulada mediante un
conjunto de normas.”207

Poiética viene del griego poiein: hacer, fabricar producir, y el saber que se
fundamenta en la manera de hacer y producir algo se le llama arte y se le
conoce como, un saber poiético:

Los saberes poiéticos […]. Son aquéllos que nos sirven de guía para la
elaboración de algún producto, de alguna obra, ya sea algún artefacto útil
(como construir una rueda o tejer una manta) o simplemente un objeto bello
(como una escultura, una pintura o un poema). Las técnicas y las artes son
saberes de ese tipo. […] Los saberes poiéticos, a diferencia de los saberes
teóricos, no describen lo que hay, sino que tratan de establecer normas,
cánones y orientaciones sobre cómo se debe actuar para conseguir el fin
deseado (es decir, una rueda o manta bien hechas, una escultura, o pintura, o
poema bellos). Los saberes poiéticos son normativos, pero no pretenden servir

206
Ibídem. p. 11
207
NASSIF, Ricardo. Pedagogía General. p. 39

81
de referencia para toda nuestra vida, sino únicamente para la obtención de
ciertos resultados que se supone buscamos.208

Decimos que la pedagogía es poiética, en cuanto a la pedagogía se le tome


como un arte elevado de conocimientos y técnicas referentes a la búsqueda de
soluciones educativas. Arte por ser una actividad propia del hombre y elevado
porque su hacer esta constituido principalmente, por acciones éticas y morales,
que tienden al bien humano209. También al respecto Jacques Maritain nos dice:

“El arte es un hacer opuesto al obrar. El obrar consiste en el uso libre, en


cuanto libre, de nuestras facultades o en el ejercicio de nuestro libre arbitrio,
no con relación a las cosas u obras que producimos, sino simplemente con
relación al uso que hacemos de nuestra libertad. El hacer es la acción
productora considerada no con relación al uso de nuestra libertad, sino
puramente en relación a la cosa producida.” En estas palabras se da la neta
diferencia que hay entre la esfera del arte (en su más amplio significado de
210
hacer) y la de la ética o moral, como mundo de la conducta.

Práctica viene del griego praxis: quehacer, tarea, negocio, y el saber, que se
fundamenta en la acción y aplicación de teorías se le conoce como un saber
práctico:

Los saberes prácticos […]. Que también son normativos, son aquellos que
tratan de orientarnos sobre qué debemos hacer para conducir nuestra vida de
un modo bueno y justo, cómo debemos actuar, qué decisión es la más
correcta en cada caso concreto para que la propia vida sea buena en su
conjunto. Tratan sobre lo que debe haber, sobre lo que debería ser (aunque
todavía no sea), sobre lo que sería bueno que sucediera (conforme a alguna
concepción del bien humano). Intentan mostrarnos cómo obrar bien, cómo
conducirnos adecuadamente en el conjunto de nuestra vida.211

Decimos que la pedagogía es práctica porque: “La pedagogía no puede


definirse únicamente como la ciencia de la conducción o de la educación
consciente y sistemática, porque la educación también adopta la forma de una
influencia intencional y de una realidad social y cultural-histórica.”212 La

208
CORTINA, Adela y Emilio Martínez. Ética. p. 11
209
“En principio, no cabe olvidar que la thecné misma significó dos cosas: ‘técnica’ y ‘arte’. La thecné
griega fue ante todo un arte (literario, arquitectónico, escultórico, musical). Es precisamente desde su
significación humanizante, como esencial realización de la excelencia humana, que el arte se cuenta entre
las más excelsas creaciones del espíritu humano. Y no sólo el arte. Además de la actividad por la que el
hombre transforma el mundo externo, la poiesis y la praxis humanas transforman la propia realidad
interna del hombre, su realidad ética y su realidad histórica, sociopolítica, en el sentido más amplio de los
términos.” GONZÁLEZ, Juliana. El Ethos, destino del hombre. p. 38
210
NASSIF, Ricardo. Pedagogía General. p. 39
211
CORTINA, Adela y Emilio Martínez. Ética. p. 11
212
NASSIF, Ricardo. Pedagogía General. p. 39

82
pedagogía tiene que aterrizar forzosamente sus ideas en la práctica, de otra
manera sólo se quedaría en el ideal y la utopía.

Por tanto, podemos decir que la pedagogía es teórica, cuando sus técnicas,
discursos y formas son utilizadas para confrontar una realidad educativa,
volviéndose a su vez, en pedagogía práctica, cuando la educación emprende la
acción reflexionada por la pedagogía, que vuelve a ser teórica, porque su
reflexión no se agota con formular una solución educativa, todo lo contrario. Al
momento de que la educación se posesiona y acciona los mecanismos y
procesos que la pedagogía le ha trazado, la pedagogía comienza a reflexionar
sobre los mismos, comienza a elaborar más teoría. Dando lugar a diversas
teorías pedagógicas, que no sólo reformulan y reorientan, sino que se aplican
en el hecho educativo.

El saber científico aporta las claves necesarias para intervenir


tecnológicamente en educación. De las regularidades constatadas en los
fenómenos educativos derivan leyes probabilísticas de las cuales se pueden
extraer las normas, reglas y técnicas precisas para la intervención pedagógica
—por ejemplo, lo que sabemos hoy de motivación, o de teoría del aprendizaje,
o de hiperactividad, o de dinámica de grupos, etc… permite la intervención
científica en este ámbito—.213

                                                                                                 FACTORES BIOLÓGICOS 
    PEDAGOGÍA DESCRIPTIVA  FACTORES PSICOLÓGICOS 
          FACTORES SOCIOLÓGICOS 
 
 
            IDEALES EDUCATIVOS 
PEDAGOGÍA         TELEOLÓGICA 
            FINES EDUCATIVOS 
                                      PEDAGOGÍA 
    NORMATIVA       
                                                                                                                     MÉTODOS PEDAGÓGICOS 
        TECNOLÓGICA  ESTRUCTURA DE LA EDUCACIÓN 
            ORGANIZACIÓN EDUCATIVA 
            INSTITUCIONES ESCOLARES 
Mapa conceptual 3.5
La pedagogía y sus ámbitos

Las teorías pedagógicas surgen como una manifestación a las problemáticas


educativas (revísese el mapa conceptual 3.5 La pedagogía y sus ámbitos),
pasadas presentes y futuras, en un afán de esclarecer puntos determinados del
hacer educativo, se vuelve sobre su propia reflexión, criticándose,
213
AZNAR MINGUET, Pilar (coordinadora). Teoría de la Educación un Enfoque Constructivista. p.
172

83
transformándose por el pensamiento que se le imprima según el contexto y a la
percepción que se tenga de la vida humana:

Sólo así, podemos dar vida a la definición de teoría pedagógica que nos ha
guiado desde hace tiempo en nuestra elaboración: el cuerpo de saberes
derivados de la experiencia o acción pedagógica reflexionada de manera
crítica. Una reflexión sobre la acción capaz de localizar sus puntos de vacío,
de opacidad, y de negación y contradicción, y, capaz también de reconocer
sus fuentes referenciales fundamentales, es decir, su historia. La teoría
pedagógica puede caracterizarse como una reflexión crítica a partir de la cual
la acción pedagógica se interroga a sí misma para historizarse y constituirse
en su propio sujeto histórico.214

Para cerrar esta pequeña reflexión sobre la pedagogía, esquematizare la


diversidad de sistemas pedagógicos y sus divisiones (revísese el mapa
conceptual 3.6 Los alcances pedagógicos), donde resaltaré una en especial, y
a la que me referiré en el próximo capítulo, que viene siendo la síntesis de los
dos temas expuestos hasta aquí, sistema que toma el nombre de: Axiología
Pedagógica o Pedagogía Axiológica, como quiera llamársele.

           ONTOLOGÍA (O FENOMENOLOGÍA) PEDAGÓGICA 
              FILOSOFÍA DE         AXIOLOGÍA PEDAGÓGICA 
                 PEDAGOGÍA     LA EDUCACIÓN      TELEOLOGÍA EDUCATIVA 
                  GENERAL O          EPISTEMOLOGÍA PEDAGÓGICA 
  PEDAGOGÍA           SISTEMÁTICA  
     TEÓRICA  
                                                                  BIOLOGÍA PEDAGÓGICA 
                CIENCIA DE      PSICOLOGÍA PEDAGÓGICA 
             LA EDUCACIÓN      SOCIOLOGÍA PEDAGÓGICA 
 
 
                 PEDAGOGÍA       HISTORIA DE LA EDUCACIÓN 
P                  HISTÓRICA       HISTORIA DE LA PEDAGOGÍA 



G                MÉTODOS ESTIMULATIVOS  Mapa conceptual 3.6
O                MÉTODOS EJERCITATIVOS  Los alcances
G              METODOLOGÍA       MÉTODOS GUIADORES  pedagógicos.
Í                EDUCATIVA          MÉTODOS INSTRUCTIVOS         DIDÁCTICA 
A                MÉTODOS CORRECTIVO          
           
 
                        ASPECTO         LEGISLACIÓN ESCOLAR 
             PEDAGOGÍA                      POLÍTICO         ADMINISTRACIÓN ESCOLAR 
            TECNOLÓGICA  
                                 
                                                                                                         CICLOS ESCOLARES 
                                 ORGANIZACIÓN              INSTITUCIONES ESCOLARES 
                                       EDUCATIVA    ASPECTO            CONTENIDOS FORMATIVOS 
                                   PEDAGÓGICO        PLANES Y PROGRAMAS 
                                    MATERIAL DE ENSEÑANZA 
                                    HORARIOS, ETC. 
 

214
De: Valentina Cantón Arjona. Elogio de la pedagogía. En: PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y
Héctor Fernández Rincón (coordinadores). En nombre de la pedagogía. Memoria del Simposio
Internacional Presencia y/o Ausencia de la teoría pedagógica o pedagogía en la práctica educativa. p. 53

84
CAPITULO IV
SOBRE LA PEDAGOGÍA AXIOLÓGICA

Para los verdaderos educadores: “Poco importa que sus


condiciones se modifiquen alrededor de ellos, y que las
aspiraciones de la juventud que se les ha confiado se transformen
también, en su contenido, de generación en generación. Su propia
juventud consiste en seguir siendo capaces de seguir esas
transformaciones. Ser impotente para esto, cerrarse al movimiento
perpetuo que renueva el mundo, complacerse en nostalgias
estériles, contribuye realmente al envejecimiento de la conciencia.
El don pedagógico es, ante todo, la negativa a envejecer.
René Hubert
Para la comprensión de los conceptos: “Con su devenir histórico,
las palabras adquieren nuevos significados que, para bien o para
mal, las alejan del originario y, con respecto a éste, suelen
desvirtuarse o desgastarse, borrándose su relieve y su valor
primitivos; suelen sobre todo alejarse de la experiencia vital de la
cual nacieron, a la cual correspondieron, y cuya recuperación es
en ocasiones fundamental.”
Juliana González
Para la reflexión: “El hombre conoce reflexivamente ciertas
cosas después de haberlas estudiado e investigado. Todas las
cosas que el hombre conoce y los conocimientos de esas cosas,
todo ese conjunto del saber humano, lo designa Aristóteles con la
palabra filosofía. Y desde Aristóteles sigue empleándose la
palabra filosofía en la historia de la cultura humana con el sentido
de la totalidad del conocimiento humano.”
Manuel García Morente

85
“Somos lo que sabemos, pensamos y creemos;
estamos vinculados con la historia, con el mundo y con
el universo, y la fe en la vida se afirma por sí misma.”
Ruth Nanda Anshen.

IV. SOBRE LA PEDAGOGÍA AXIOLÓGICA.


Toda vez que ya hemos elaborado sendas reflexiones acerca de los valores y
la pedagogía, llega el momento de vincularlos. La participación de la axiología
en el pensar y el hacer pedagógico; generándose así una pedagogía
axiológica, que aparece como la encargada de darle realce a los valores dentro
de los procesos educativos y pedagógicos. Poder sintetizar sucintamente el
pensamiento axiológico del ser humano a través del tiempo será lo propio de
éste capítulo, esperando que con ello el pedagogo pueda comprender la
relevancia de los valores en su actividad diaria. Facilitándole una perspectiva
más responsable respecto a la Educación, reiterando lo dicho anteriormente,
que el pedagogo asuma una actitud crítica de sí mismo y de su realidad,
pudiendo cambiar con ello el destino algo incierto en el que nos encontramos.
Situación que podrá ser salvada si se pone más atención en los valores que
posibilitan una actitud más humana.

Responderemos a las preguntas siguientes: ¿De qué hablamos cuando


decimos pedagogía axiológica?; ¿Para la pedagogía axiológica le serán
necesarios los valores y las virtudes del pasado o debemos regirnos con los
nuevos valores: eficiencia, eficacia, ganancia?; ¿Se podrá hablar de Educación
sin valores?; En esta época ¿podremos llegar a realizar efectivamente los
valores para perfeccionarnos y alcanzar un proyecto de vida personal? y; Los
valores: ¿forman una parte fundamental en la actividad pedagógica?

4. La reflexión de lo axiológico y lo pedagógico.


Toda vez que ya hemos reflexionado sobre los valores y la pedagogía. En este
capítulo, el último de nuestra reflexión, hablaremos de la síntesis de los dos
anteriores, sea que en el primero hablamos de valores y en el segundo de
pedagogía, ambas reflexiones, nos han permitido visualizar la definición, que
sin duda deviene de la fructífera relación entre los valores y la pedagogía. Nos
referimos a la Pedagogía Axiológica o Pedagogía de los Valores.

86
Para poder explicar la importancia de la pedagogía de los valores,
necesitaremos saber cuál es su pretensión y rescatar lo que la pedagogía y los
valores tienen en común.

La pedagogía de los valores trata de explicar el sentido valioso de la formación


humana, así como la finalidad que se persigue a través de esta formación.
Está pedagogía de los valores, se nutre con las informaciones que le
proporciona la filosofía de la cultura; como explicación axiológica de la
educación, trata de aclarar el sentido de la dignidad humana, y de los objetivos
en pos de los cuales se orienta el proceso de esa dignificación; pero también,
como explicadora del sentido, y del ambiente en que se forma el hombre, se
propone conocer la cultura como proceso y como objetivo, como convivencia
humana y como participación individual.215

Los valores y la pedagogía hacen frente común: en la cultura, en la educación y


en la formación humana o filosófica, como elementos fundamentales en su
hacer con los primeros y en su deber con la segunda; tareas muy humanas en
las cuales basar su desarrollo y justificación, es decir, los valores fundamentan
y permean lo educativo, lo formal y lo informal, transmiten las nociones
axiológicas con las cuales cimentar una cosmovisión cultural-social en los
individuos, se habla de educación moral; situación que sin duda, es de interés
para la pedagogía que elabora teorías para explicar, predecir, criticar o
reformar los hechos educativos formales e informales de culturas y sociedades,
formulando y reformulándose a su vez de ideas, acciones y pensamientos con
un alto sentido moral y ético, porque su labor primordial, su valor máximo a
seguir, es posibilitar que todos los seres humanos alcancen la estatura
humana.

1. Cultura, valores y pedagogía.


La cultura: “Todo aquello que no tiene el hombre por naturaleza, sino que lo ha
logrado por su arte y oficio, de manera artificial, no natural.”216 La dimensión
cultural es para el hombre su principio y fin, la base de su origen social y de
toda su creatividad.

La cultura tiene un objetivo primordial que es el de ayudar a la convivencia


social. No sólo es para satisfacer las necesidades materiales primarias, sino

215
VILLALPANDO, José Manuel. Filosofía de la Educación. p. 72
216
De: Mauricio Beuchot Puente. Hacia una idea analógica de cultura y multiculturalismo. En:
PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y Héctor Fernández Rincón (coordinadores). En nombre de la
pedagogía. Memoria del Simposio Internacional Presencia y/o ausencia de la teoría pedagógica o
pedagogía en la práctica educativa. p. 10

87
también las necesidades que podemos llamar espirituales, de conocimiento y
arte. Y con esto recordamos que la cultura abarca ideas y valores. Inclusive
tenemos que abarcar cosas racionales y cosas emocionales, aspectos de
concepto y aspectos de afecto. Recientemente se han dejado de lado los
aspectos emocionales, y se han privilegiado los aspectos conceptuales o
racionales (ciencia y técnica). Hay que recuperar la parte de sentimientos y
afectos que innegablemente tiene la cultura, junto con lo racional.217

Los valores (en sentimientos y emociones) y la pedagogía (en razón y


conceptos) son elaboraciones humanas, que han representado objetos
culturales que el hombre considero valioso mantener, le han dado significado al
proceso histórico cultural y espiritual de la humanidad:

Para que el espíritu emerja del cerebro, no sólo es preciso que ese cerebro
funcione sino que su funcionamiento se vea estimulado por el entorno
materno, el lenguaje que se aprende, la cultura. Dicho de otra forma, sólo
puede haber espíritu si hay cultura y cerebro. Un ser que no haya conocido la
cultura no es más que un primate del más bajo nivel, no puede desarrollar sus
facultades intelectuales. De esta forma, tomamos conciencia de la formidable
interdependencia entre lo que un hombre tienen de cultural y psicológico y lo
que tiene de cerebral y biológico…”218

La vida del hombre se ha compuesto de relaciones y acciones, unas y otras


indispensables para la sobrevivencia del género humano, empero, la acción
representativa y simbólica de los seres humanos dan origen a la cultura, en
palabras de Ricouer: “La conducta humana es intencional y significativa y, en
sus más altos grados, simbólica, por eso el símbolo es lo más cultural, lo más
propio de la cultura.”219 En la construcción de una conducta cultural propia de
nuestra identidad, los valores y la pedagogía han sido y son los símbolos que
han contribuido en la transformación de la cultura humana, logro que a su vez
fundamenta las bases para que se desarrollen los valores y la pedagogía. Un ir
y venir, un avanzar retrocediendo y un retroceder avanzando, parafraseando a
Antonio Campillo.

Es por eso, que si reconocemos que existe una crisis de la cultura, también
estaremos hablando de una crisis de lo axiológico y lo pedagógico. Nuestras
sociedades modernas o posmodernas requieren de una reconsideración de la
217
Ibídem. p. 13
218
MORIN, Edgar y Boris Cyrulnik. Diálogos sobre la naturaleza humana. p. 15-16
219
De: Mauricio Beuchot Puente. Hacia una idea analógica de cultura y multiculturalismo. En:
PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y Héctor Fernández Rincón (coordinadores). En nombre de la
pedagogía. Memoria del Simposio Internacional Presencia y/o ausencia de la teoría pedagógica o
pedagogía en la práctica educativa. p. 10

88
cultura, y con ella, refundamentar el tipo de valores220 y la pedagogía a aplicar.
La visión que se tenga de cultura impactará a ambos factores. La pedagogía
axiológica tendrá que llevarse a cabo, con una nueva visión de cultura, que
contemple algo de la realidad en la que nos encontramos:

Necesitamos una noción de cultura no meramente intelectualista o


racionalista, sino que abarque y dé cuenta de lo pasional, emocional. La idea
ilustrada y positivista de la cultura olvidó que los mitos forman parte de ella;
fueron los románticos y los actuales hermeneutas, como Gadamer y Ricoeur,
los que han tratado de rescatar al mito como elemento importante de la
cultura. Tiene su tipo de verdad, en el sentido griego de la verdad como
desocultamiento, aletheia. Claro que la cultura incluye, como se ha insistido
recientemente, los aspectos del intelecto y la razón. Ideas y valores son los
contenidos de la cultura, junto con otros elementos incluso más emotivos y
pasionales. […] La cultura, pues, tiene que darse; pero hemos de procurar que
no dañe al hombre, que le dé espacio para vivir, para existir de manera
productiva y creadora, esto es, amorosa.221

La dimensión cultural que contemple la pedagogía axiológica deberá


contemplar a los valores estéticos: aquéllos en los que se manifiestan
primordialmente la armonía y la sublimación de la realidad; a los valores
intelectuales: aquéllos que buscan la estructura de los objetos y la penetración
de los mismos, a partir de la realidad objetiva, pero sin desechar la parte
subjetiva de ellos; valores éticos: aquéllos que dirijan al hombre como ser
individual y social hacia el deber ser.222

2. Educación, valores y pedagogía.


Por cuanto el hombre es instruido para conformarle el ser, al que esta tendiente
a convertirse, un ser humano: “Porque los valores valen y ponen en
condiciones el mundo para que lo habiten seres humanos.”223 Encontramos
que la educación, los valores y la pedagogía se hayan estrechamente ligados
en la consecución de tal fin. Culturas y sociedades se posibilitan gracias a
estos tres elementos, que de manera consciente o inconsciente introducen224

220
“Puede haber, y de hecho hay, culturas modernas que han sido menos conformadas por los valores de
la Ilustración. […] La Ilustración y los valores ilustrados no son iguales en todas partes.” CORTINA,
Adela. (Coordinadora) La educación y los valores. p. 51
221
Ibídem. p. 12
222
Cfr. DICCIONARIO DE LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN. Aula Santillana. p. 165-167
223
CORTINA, Adela. (Coordinadora). La educación y los valores. p. 30
224
“La integración de la persona es entonces el fin inmediato particular de la educación, realizando los
valores que mejor forman en el sector cultural señalado.” De: Lorenzo Luzuriaga. Pedagogía
contemporánea. En: VILLALPANDO, José Manuel. Filosofía de la Educación. p. 55

89
en los individuos que las integran una visión determinada del mundo, en un
proceso inacabable e inigualable.

La sociedad se encuentra, pues, a cada nueva generación en presencia de


una tabla casi rasa, en la cual tendrá que construir con nuevo trabajo. Hace
falta que, por las vías más rápidas, al ser egoísta y asocial que acaba de
nacer, agregue ella otro, capaz de llevar una vida moral y social. He aquí cual
es la obra de la educación, y bien se deja ver toda su importancia. No se limita
a desarrollar el organismo individual en el sentido indicado por la naturaleza, a
tornar aparentes fuerzas ocultas, que no piden más que revelarse. Ella crea en
el hombre un ser nuevo. Esta virtud creadora es, además, un privilegio
especial de la educación humana.225

La educación es importante, más aún, si es una educación enfocada en los


valores: “En cultivar esas condiciones que nos preparan para degustar ciertos
valores.”226, acción que siempre deberá estar fundamentada en la pedagogía
axiológica, toda vez que hemos vislumbrado su diferenciación227; porque en
cualquier educación existe intrínsecamente una moral que debe ser valorada
aquilatada e individualizada.

La dimensión moral de la educación interviene en la transmisión de valores,


para lograr una convivencia armónica y racional sobre conflictos morales, y
para que se pueda realizar un juicio ético acorde a la circunstancia en la que se
esté, desarrollar una conciencia moral. La acción educativa se ejerce entonces:

La educación expresa y se rige por una idea de hombre, de sociedad, de


mundo; se ordena en función de valores y guía, norma y construye la imagen
ideal de cada comunidad. Así, al mismo tiempo que expresa una búsqueda
filosófica y ética, nos expresa también, una preocupación política. La
educación, se propone, en principio, una función ético-política. […] La
educación es la única actividad del quehacer humano dirigida
propositivamente a la construcción humana, de la humanidad; entendida la
humanidad como totalidad y como característica inalienable de cada
hombre.228

225
DURKHEIM, Émile. Educación y sociología. p. 48-49
226
CORTINA, Adela. (Coordinadora). La educación y los valores. p. 25
227
“Así, la educación no es más que la materia de la pedagogía. esta consiste en una cierta manera de
considerar las cosas de la educación. […] Es lo que hace que la pedagogía, al menos en el pasado, sea
intermitente, mientras que la educación es continua.” DURKHEIM, Émile. Educación y sociología. p.
64
228
De: Valentina Cantón Arjona. Elogio de la pedagogía. En: PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y Héctor
Fernández Rincón (coordinadores). En nombre de la pedagogía; Memoria del Simposio Internacional
Presencia y/o Ausencia de la teoría pedagógica o pedagogía en la práctica educativa. p. 48

90
La educación no es una actividad neutra, lleva implícita unos valores, una
manera de pensar y ver el mundo, y una teoría pedagógica en la cual
fundamentarse:

El modelo de procedimiento en la construcción del saber educación cambia de


sentido; en lugar de partir de la propia praxis, sigue un proceso que se inicia
con los principios y postulados de una determinada cosmovisión filosófica; es
decir, de una especifica forma de ver el mundo, la vida y el ser humano, desde
la que definir el fin de la educación. Desde estos supuestos antropológicos, la
función de la educación consiste en modelar la realidad humana de acuerdo
con el ideal contenido de dicho fin; siendo considerada la Pedagogía como el
«puente» que va a garantizar el paso del «ser» al «deber ser».229

El deber ser entonces tiende a lo humano, pero en nuestro tiempo, ese ideal se
ha ido diluyendo, es por eso que hoy, necesitamos volver a repensar y a
reformular para lo humano:

La verdadera educación no sólo consiste en enseñar a pensar sino también en


aprender a pensar sobre lo que se piensa y este momento reflexivo –el que
con mayor nitidez marca nuestro salto evolutivo respecto a otras especies–
exige constatar nuestra pertenencia a una comunidad de culturas pensantes.
Todo puede ser privado e inefable –sensaciones, pulsiones, deseos…– menos
aquello que nos hace participes de un universo simbólico y a lo que llamamos
“humanidad”.230

Para ello, no necesitamos crear una nueva educación, sino reformar la que
tenemos, sería lo más viable y emprender eso sí, la nueva aventura de los
tiempos venideros, plenamente conscientes de los errores que hemos
cometido:

La educación debe favorecer la aptitud natural del pensamiento para plantear


y resolver los problemas y, correlativamente, estimular el pleno empleo de la
inteligencia general. [Al reformar la enseñanza se pretende que…] La misión
de esta enseñanza es transmitir, no saber puro, sino una cultura que permita
comprender nuestra condición y ayudarnos a vivir. Al mismo tiempo, es
favorecer una manera de pensar abierta y libre. […] Kleist tiene mucha razón:
“El saber no nos hace mejores ni más felices.” […] Pero la educación puede
ayudar a ser mejor y, sino feliz, enseñarnos a asumir la parte prosaica y a vivir
la parte poética de nuestras vidas.231

Por vida prosaica y poética Morin nos dice: “Prosaica y poéticamente el hombre
habita la Tierra. Prosaicamente (trabajando, fijándose objetivos prácticos,
intentando sobrevivir) y poéticamente (cantando, soñando, gozando y amando,
229
AZNAR MINGUET, Pilar (coordinadora). Teoría de la Educación un Enfoque Constructivista. p.
143
230
SAVATER, Fernando. El valor de educar. p. 37-38
231
MORIN, Edgar. La cabeza bien puesta. Repensar la reforma. Reformar el pensamiento. p. 24 y 11

91
admirando) habitamos la Tierra […]. La vida humana esta entretejida de prosa
y poesía.232 ¿Podemos llevar esa intención educativa a la realidad?

3. Formación, valores y pedagogía.


La formación del latín formatio, acción y efecto de formar, para el hombre,
abarca un poco más que la educación y la propia pedagogía; la formación
humana requiere de todas las ciencias humanas, que en conjunto coadyuvan
en la transmisión de las posibilidades y las capacidades humanas: “El resultado
de todas las influencias que «con-forman» al hombre.”233, empero, sin duda
que es la educación la mejor forma para concebirlo y a la pedagogía como la
mejor manera de dirigir y orquestar esa acción. La formación del ser humano
es tan importante que la filosofía no se cansa de reconvenir, criticar y
reflexionar sobre ello. En la facultad pedagógica natural humana de formar
seres humanos, implica la reflexión proveniente de la filosofía.

La problemática axiológica constituye el capítulo central de la pedagogía —la


axiología pedagógica o «pedagogía de los valores»—, dado que la educación
es, desde esta perspectiva, «incitar al hombre a la realización de valores para
lograr su perfeccionamiento a través de la realización de su proyecto personal
de vida». Esta realización del proyecto vital supone —como señala Marín
Ibáñez— preferir, seleccionar y estimar como paso previo a su realización,
fomentando las actitudes hacia ellos, dando a cada valor la importancia que
merece. 234

Durante la formación humana, la educación y la pedagogía deben trabajar


activamente, más si se trata de formar valores: “La educación [y la pedagogía]
ha de posibilitar la ampliación permanente y constante del ámbito de los
valores, de modo que suscite en el educando el conocimiento de hábitos y
235
actitudes hacia el máximo rango y número de valores.” De ahí que la
pedagogía tenga en los valores y sus problemáticas, un objeto de estudio con
el suficiente valor para los seres humanos: “La problemática axiológica
constituye el capitulo central de la pedagogía de los valores, incitando al
hombre a la realización de valores para lograr su perfeccionamiento a través de
la realización de su proyecto personal de vida.”236 Con la que de paso, se

232
MORIN, Edgar. Tierra-Patria. p. 212-213
233
DICCIONARIO DE LAS CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN. Aula Santillana. p. 656
234
Ibídem. p. 165
235
Ídem. p. 167
236
Ídem. p. 166

92
podría despertar la conciencia moral y facilitar el desarrollo de la realización de
un buen juicio moral y ético (véase cuadros 6 y 7, anexo).

La pedagogía axiológica versa entonces sobre la formación humana, ahonda


en el Ethos: “El ethos es un modo habitual, continuo, de comportarse, de ser en
el tiempo; forma estabilidad y persistencia temporal. Aunque quizá sea más
preciso decir que el ethos, en particular, se expresa de manera eminente la
condición espacio-temporal del hombre.”, el ethos es importante para la
pedagogía axiológica porque con él, podemos resaltar las cualidades que nos
son propias como género a través del tiempo, esta será su principal
característica y su vital fuerza. La reflexión de los valores es la reflexión sobre
la teoría axiológica y, si la reflexión de la pedagogía es la reflexión de la teoría
pedagógica; conjuntamente ambas nos podrían indicar si abrevian en el
torrente filosófico humano, si todavía persiguen ideales humanos, y si todavía
los hombres valoramos propiamente a los valores que representan a la vida
humana.

Todo ello sin olvidar a la cultura, que es principio y fin de toda comunicación y
realidad humana, y el origen de los fundamentos educativos y pedagógicos:

La cultura nos convoca al diálogo (a muchas cosas, pero, entre ellas, al


diálogo), un diálogo respetuoso y hasta cordial. Ciertamente tiene un aspecto
normativo, incluso primitivo, para que haya justicia; pero, sobre todo, es un
momento, ya que el momento que se espera, por medio de la norma, es que el
individuo se forme éticamente por sí mismo (o, lo más que se pueda, por sí
mismo). […] Que no se vea la cultura únicamente como la ciencia y la técnica,
sino también como el êthos, es decir, lo que abarca, además de aquello, lo
ético y lo antropológico, e incluso lo ontológico.237

Quizá con la formación humana nos estemos adentrando al ámbito de la


pedagogía antropológica, pero para ella, al igual que la pedagogía axiológica,
buscan la formación del hombre mediante la puesta en acción de sus
procedimientos y métodos propios: “Es el hombre protagonista de la educación

237
De: Mauricio Beuchot Puente. Hacia una idea analógica de cultura y multiculturalismo. En:
PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y Héctor Fernández Rincón (coordinadores). En nombre de la
pedagogía. Memoria del Simposio Internacional Presencia y/o Ausencia de la teoría pedagógica o
pedagogía en la práctica educativa. p. 14-15

93
y sujeto de la cultura, y es también integrante de la sociedad y actor de la
historia. Educación, cultura, sociedad, historia, son nociones antropológicas.”238

De ahí que nuestro curriculum escolar tenga a bien considerar a los valores,
como parte fundamental de las materias a desarrollar (revísese el mapa
conceptual 4.1 Hombre, valores y curriculum), con él, la cultura y la sociedad
fundamentan y fortalecen los valores que creen conveniente resaltar.

             VALORES     «CURRICULUM» 
    (en los que se despliega la unidad personal)                     (completo‐equilibrado) 
   
Materiales  

     Útiles…………………………………………………………………………………………….  Área tecnológica 
                Educación física y deporte 
     Vitales…………………………………………………………………………………………..  Educación para la salud 
 
                       Plástica 
     Estéticos………………………………………………………………………………………..  Expresión:     Musical 
                       Literaria 
 

 
                 
Hombre en sus dimensiones 

                                                                                                                                                            Lenguaje: Idioma (nacional, extranjero 
                  lenguas vernáculas) 
Espirituales culturales 

     Intelectuales………………………………………………………………………………….  Matemáticas 
                Área de ciencias naturales 
                Área sociocultural 
 
          
                                                          Sociales…………………………………………………………  Educación (cívica, social, económica, 
                  política) 
     Morales 
 
      Individuales………………………………………………….  Ética 
 

 
 
Trascendentales 

 
 
     Del sentido último            Filosofía 
     del mundo y la vida………………………………………………………………………  Educación religiosa 
 
 
 
 
Cuadro 4.1
Hombre, valores y curriculum

4.1. La pedagogía axiológica y la historia humana.


Desde la concepción clásica griega hasta nuestros días, la pedagogía
axiológica ha estado presente, en la vida e historia humana, por cuanto: “La

238
VILLALPANDO, José Manuel. Filosofía de la Educación. p. 157

94
educación se vincula, inevitablemente, con la historia.”239, sólo que ha llevado
otros nombres y ha procurado por la inculcación y transmisión de diferentes
valores, elevando con ello, diversas posiciones morales. Situación que permitió
que la educación alcanzara una abundancia y complejidad tal, que ahora, en
nuestro tiempo se elaboran teorías sobre las teorías educativas. La pedagogía
ha estado presente en la elaboración, consolidación y confrontación con
algunas de esas teorías educativas. La reflexión del hecho educativo es un
proceso inacabable para la pedagogía, mucho más, si están inmiscuidos los
valores que forjan al ser humano:

La reflexión acerca de las diversas prácticas educativas sobre el hecho, el


acto educativo; reflexión generadora de conceptos y sistematizada como
teoría, constituirá la teoría pedagógica. En La Educación del Hombre, de
Froëbel y Democracia y Educación de Dewey, pasando por la Pedagogía
General de Herbart y sus seguidores, tenemos sólo algunas de las obras,
trabajos y reflexiones que más propiamente podemos llamar teoría
pedagógica. En ellos, la psicología y la sociología, como la economía y la
política ocuparían el justo lugar de ciencias auxiliares. 240

La historia de de la pedagogía axiológica en la historia humana por si sola


abarcaría un compendio suficientemente amplio para realizarle un análisis
propio, sin embargo, en el afán de vincular los valores y la pedagogía a través
de la historia, sin duda, que existirán momentos históricos en la vida humana
que nos podrán ejemplificar dicha relación y; de paso, podemos volver a
replantear el problema moral y ético del hombre, descubrir en la gran
diversidad de criterios e imágenes con qué y cómo se pretendía responder tan
vital cuestión, ¿quién soy?:

Tanto la historia, como la educación, son productos de una faena humana:


aquélla, encaminada a hacer de la cultura un mundo cada vez mejor; ésta,
propuesta a mejorar a los hombres. Igualmente, la esencia axiológica
contenida en ellas, es semejante: el carácter dinámico del progreso (valor
histórico), es similar al carácter dinámico de la formación (valor educativo).
Finalmente, ambas acciones humanas, la participación histórica de la
humanidad, como la actuación educativa sobre el individuo, obedecen a una
intención, tratan de cumplir un objetivo, se proponen alcanzar una meta; la
conciencia teleológica es una realidad común para ambas.241

239
De: Valentina Cantón Arjona. Elogio de la pedagogía. En: PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y Héctor
Fernández Rincón (coordinadores). En nombre de la pedagogía. Memoria del Simposio Internacional
Presencia y/o Ausencia de la teoría pedagógica o pedagogía en la práctica educativa. p. 49
240
Ibidem. p. 51
241
VILLALPANDO, José Manuel. Filosofía de la Educación. p. 108

95
4.1.1. De la Paideia griega a la Humanitas romana (valores humanos).
Al aparecer la paideia242 griega que es la primera versión de una educación
integral para el hombre243 en la Grecia clásica: “Que consistía en la integración
entre la cultura de la sociedad y la creación individual de otra cultura en una
influencia reciproca. Los griegos crearon una pedagogía de la eficiencia
individual y, simultáneamente, de la libertad y la convivencia social y
política.”244 Esta síntesis entre educación y cultura permitió a los griegos
elaborar una educación donde se valoraba en extremo el arte, la literatura, las
ciencias y la filosofía. La formación del hombre griego perseguía fines y valores
enfocados a: “La formación del cuerpo por la gimnasia, en la de mente por la
filosofía y por las ciencias, y en la de la moral y de los sentimientos por la
música y por las artes.”245

Más tarde, con los sofistas, fundadores de la educación ‘liberal’, fueron los
creadores del curriculum educativo que para su aplicación, dividieron las
disciplinas precisamente en las siete ‘artes liberales’: “Trivio (gramática,
dialéctica y retorica) y el cuadrivio (aritmética, geometría astronomía y
música).”246, la importancia de este hecho radica en la formación de la
personalidad que querían desarrollar. Los sofistas: “Formaban personalidades
completas y abrían las mentes a todo lo conocible de su tiempo en manera que
podía ser más o menos amplia, pero que no tenía nada en común con el

242
“Werner Jaeger –insustituible por su insistencia en indicarnos nuestro punto de partida, la educación
griega–, inicia su Paideia afirmando que todo pueblo que alcanza cierto grado de desarrollo se inclina a
practicar la educación. La educación participa en la vida y el crecimiento de toda sociedad pues es el
principio mediante el cual toda comunidad humana conserva y transmite su peculiaridad física y
espiritual. Por lo que, dando una vuelta más de tuerca, señala: el hombre en su doble estructura corporal y
espiritual, crea condiciones especiales para el mantenimiento y la transmisión de su forma y exige
organizaciones físicas y espirituales cuyo conjunto denominamos educación.” De: Valentina Cantón
Arjona. Elogio de la pedagogía. En: PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y Héctor Fernández Rincón
(coordinadores). En nombre de la pedagogía. Memoria del Simposio Internacional Presencia y/o
Ausencia de la teoría pedagógica o pedagogía en la práctica educativa. p. 47-48
243
“La antigüedad no conoció propiamente una teoría sobre la pedagogía, esta sociedad construyo una
especie de arte o estilo de vida. La Paideia hay que entenderla como un arte, es decir, muchos caminos
que se le abrían al joven griego para ser educado, en la Paideia la elección personal era fundamental.” De:
Humberto Quiceno. De la teoría al saber pedagógico. En: PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y Héctor
Fernández Rincón (coordinadores). En nombre de la pedagogía. Memoria del Simposio Internacional
Presencia y/o Ausencia de la teoría pedagógica o pedagogía en la práctica educativa. p. 23
244
GADOTTI, Moacir. Historia de las ideas Pedagógicas. P. 16
245
Ibídem. p. 17
246
ABBAGNANO, N. y A. Visalberghi. Historia de la Pedagogía. p. 61-62

96
nocionismo vulgar.”247 Los sofistas también, ampliaron el concepto de paideia,
que de simple educación de los niños, llegó a significar cultura general: “Puesto
que la educación del hombre continúa bien pasada la adolescencia, en tanto
haya interés y deseo de aprender y perfeccionarse, es decir, sin límites de
tiempo.”248

Vemos entonces, que la cultura griega, aunque atestada de tendencias


pedagógicas, logro desarrollar una educación en donde todo lo humano estaba
incluido. Todos sus esfuerzos estaban dirigidos a alcanzar una virtud, una
educabilidad de la naturaleza humana249 y por ende la prosecución de un
humanismo. Que aunque con una moral desarrollada en un contexto de
esclavismo y con una ferviente adoración a unos dioses con cualidades muy
humanas, ambas propicias para su época, tuvo a bien legarnos unos ideales y
unos valores, que hoy todavía hacen eco. Se pugnaba por la consecución de
valores humanos. Situación que no va a variar mucho con la absorción del
mundo cultural250 e intelectual griego por el romano. Naciendo con ello el
mundo helenístico-romano.

Los romanos están considerados como los continuadores de la educación y la


pedagogía griega, el sincretismo logrado por ambas culturas posibilito la
aparición de la Humanitas, que no es más que la traducción al latín de paideia
y que se entendía como: “Aquélla cultura general que trasciende los intereses
locales y nacionales. Los romanos querían universalizar a su humanitas, lo que
acabaron por conseguir a través del cristianismo.”251 La Humanitas romana era
impartida en la escuela por el grammaticus y el rétor en lo gramático (del griego
grammatikós: los clásicos, lo que hoy se denomina enseñanza secundaria), la

247
Ibídem. p. 62
248
Ídem. p. 62
249
“La Virtud —en la vasta acepción político-cultural que este término acabó por asumir— se puede
enseñar, si bien para que su aprendizaje sea firme deben concurrir dotes innatas (naturaleza o physis) y su
oportuno ejercicio. Naturaleza, conocimiento, ejercicio, la llamada ‘trinidad pedagógica’ teorizada luego
por Plutarco y aceptada posteriormente por toda la tradición clásica y humanístico-renacentista.” Ídem. p.
62
250
“Si la cultura griega sobrevive con tanta pujanza a su matriz natural, ello se debe a que los valores de
la libertad, —en cuanto valores de comunicación humana, de curiosidad y de agilidad intelectual, de
autonomía espiritual del individuo— son universales, y en consecuencia trascienden las situaciones
especificas que hicieron posible su afirmación inicial.” Ídem. p. 105
251
GADOTTI, Moacir. Historia de las ideas Pedagógicas. p. 31

97
escuela de ludi-magister (educación elemental) y los establecimientos de
educación superior (retorica, derecho y filosofía constituían una especie de
universidad)252, la humanitas era también impartida a los pueblos sometidos,
por convenir a los intereses del imperio.

La humanitas también modifico la concepción de áxios y lo llamo virtus, en


donde resaltan: pietas, honestitas, austeritas; igualmente fundamento las bases
para que surgiera el orador y la educación para la vida y la individualidad,
Séneca dice: “non scholae, sed vitae est docendum (no se debe enseñar para
la escuela sino para la vida).”253, también, por primera vez en la historia
humana el Estado se hace cargo de la educación, para formar sus propios
cuadros y consolidar su poder político y cultural: “La educación romana era
utilitaria y militarista, organizada por la disciplina y la justicia.”254

Cabe mencionar que la Humanitas latina coexistió y estuvo influenciada por


otras corrientes de pensamiento surgidas durante la segunda y tercera fases
del desarrollo helénico, pensamientos filosóficos-pedagógicos255 elaborados
con rigor racional y metódico, que dieron pie a la creación de escuelas
filosóficas que enaltecieron en todos los casos, cualidades, virtudes y nociones
humanas, sean positivas o negativas, estamos hablando del epicureísmo, del
escepticismo, el eclecticismo, el estoicismo y el neoplatonismo, así como de
haber adquirido todo el panteón griego para sus intereses. La Humanitas tuvo
necesidad de ello para poder consensar el cúmulo de pensamientos tan vastos
y prolíficos con que se entendía la realidad, dando lugar a la aparición del
mundo greco-latino.

252
Cfr. El pensamiento pedagógico romano. GADOTTI, Moacir. Historia de las ideas Pedagógicas. p.
31-33 y La influencia griega sobre la educación romana. ABBAGNANO, N. y A. Visalberghi. Historia
de la Pedagogía. p. 125-126
253
GADOTTI, Moacir. Historia de las ideas Pedagógicas. p. 32
254
Ibídem. p. 33
255
“El ‘pedagogo’ romano a cuyos servicios recurrían las familias más ricas, goza de mucha más
consideración que en Grecia y es a menudo un liberto culto y estimado. Esta actitud se sintetiza en la
célebre máxima del poeta Juvenal: ‘Maxima debetur puero reverentia’.” ABBAGNANO, N. y A.
Visalberghi. Historia de la Pedagogía. p. 126

98
4.1.2. De la escolástica (valores medievales) a la escuela moderna
(valores ilustrados).
Con el advenimiento del cristianismo, el mundo occidental da un giro
vertiginoso con respecto a su filosofía y a su moral, y la cosmovisión del mundo
va a cambiar drásticamente, con la aparición de la evangelización apostólica,
se inicia un periodo de la historia humana que conocemos como Edad Media.

La patrística, que ocurrió del siglo I al VII d. C., concilio la fe cristiana con las
doctrinas greco-romanas y difundió escuelas catequísticas por todo el Imperio
[Romano de Occidente]. Al mismo tiempo, la educación monacal conservó la
tradición y la cultura antigua. Los copistas reproducían las obras clásicas en
los conventos. En los siglos posteriores surgió la centralización de la
enseñanza por parte del Estado cristiano. A partir de Constantino (siglo IV), el
Imperio adoptó el cristianismo como religión oficial y por primera vez hizo que
la escuela se convirtiera en el aparato ideológico del Estado.256

El feudalismo en su fase más alta, ve surgir un tipo de educación llamada


escolástica: “Que procura conciliar la razón histórica [griega y latina] con la fe
cristiana […]. Cuyo mayor exponente es Tomás de Aquino, para quien la
revelación divina era suprarracional, pero no antirracional.”257. Enseñanza
basada también en el trívium (gramática, dialéctica y retorica) y el quadrivium
(aritmética, geometría astronomía y música), que posibilitaba una educación
‘dogmatica’ y ‘caballeresca’.

Los valores medievales estaban soportados sobre una visión teológica de la


vida, Dios y sus preceptos eran el único proceder a seguir en el mundo
Occidental, la fe era la base de toda educación y de todo entendimiento.
Obviamente los valores más altos en la tabla de jerarquización durante este
tiempo fueron los valores religiosos, como: fe, esperanza, caridad, humildad,
santidad.

Con todos sus meollos la Edad Media ve surgir en su seno dos hechos
relevantes: la burguesía258 y las Universidades; la primera surgió como
respuesta al naciente comercio con Asia provocado por las Cruzadas, y que,

256
GADOTTI, Moacir. Historia de las ideas Pedagógicas. p. 41
257
Ibídem. p. 45
258
“Banqueros y comerciantes constituyen un nuevo poder que ya no está ligado al nacimiento ni al
puesto ocupado en la jerarquía social sino a su propia capacidad de empresa.” VILLORO, Luis. El
pensamiento moderno. Filosofía del renacimiento. p. 20

99
con el paso del tiempo fue consolidando su participación en la lucha por el
poder político frente a la nobleza y el clero; y las Universidades, que no
obstante creaciones de la incipiente clase burguesa, no dejan de ser el lugar
óptimo, donde se enseña al hombre la libertad de pensamiento259 y el sublime
lugar que ocupa en el cosmos, vía de la razón.260

Y con la razón damos entrada a otra postura acerca del humanismo, que es lo
que queremos resaltar de este breviario histórico. El Renacimiento primero y
después la Ilustración, ambas traen de vuelta la propensión del hombre a
formarse una concepción plena de la vida humana, es decir, una nueva
cosmovisión y un nueva moral. El Renacimiento que del norte de Italia paso a
la Europa occidental: “Es la re-forma del hombre y su mundo, en el sentido de
una vuelta a la forma original.”261 Y la filosofía humanista que de él mana, se
caracterizan por una revaloración de la cultura greco-romana; se valora
nuevamente las humanidades, entiéndase estas, como los conocimientos
relacionados directamente con los intereses humanos, aquéllos que forman y
desarrollan al hombre, y que de cierta manera fomentan y respetan la
personalidad de los individuos.262

La visión renacentista comienza a operar en un cambio de la percepción de la


realidad, sobre todo con su antecesora, que se ve perturbada y ampliada, por
los cambios vertiginosos que están ocurriendo en el mundo; los
descubrimientos geográficos y la ruptura de la religión hegemónica en
occidente, que incluso comienza también a transformarse para adecuarse a los

259
“La historia y la tradición de la Universidad, el hecho mismo de su nacimiento como organización
para defender los interese de la libertad de pensamiento hacen que incluso en nuestros días esta
institución, tan típicamente medieval, sea la mejor fortaleza de la investigación científica.”
ABBAGNANO, N. y A. Visalberghi. Historia de la Pedagogía. p. 154-155 No podía quedarme pasivo
sin hacer resaltar este gran valor, la libertad de pensamiento.
260
“El hombre es fundamentalmente un artífice racional. El ideal del hombre griego era el del
contemplador ocioso, el del renacentista, el del creador activo. Razón, para él, sería en griego, póiesis y
tejné, póiesis que significa acción creadora, tejné, a la vez arte y técnica.” VILLORO, Luis. El
pensamiento moderno. Filosofía del renacimiento. p. 41
261
ABBAGNANO, N. y A. Visalberghi. Historia de la Pedagogía. p. 202
262
Cfr. El pensamiento pedagógico renacentista. En: GADOTTI, Moacir. Historia de las ideas
Pedagógicas. p. 41

100
cambios, facilitan la aparición de nuevos métodos educativos y pedagógicos.263
La educación renacentista rompe con la escolástica volviendo a la paideia y la
humanitas, pero intentando una laicización de la cultura, en academias y
Universidades. Los valores renacentistas son esencialmente: artísticos, éticos y
literarios.

La llegada de la Ilustración provoco en el hombre y en la humanidad, un afán


de progreso y desarrollo sin ningún parangón en la historia humana; con la
Ilustración se refuerza la Modernidad nacida con el Renacimiento. La
Ilustración deja de ser un pensamiento filosófico enfocado a un área geografía
y cultural, y pasa a ser mundial; los constantes descubrimientos científicos y
tecnológicos y las guerras desatadas para apropiarse de mercados, materias
primas y mano de obra barata, hacen de este periodo, la culminación de
algunos sueños y utopías. Nos faltaría espacio para señalar todos y cada uno
de las transformaciones educativas de este abundante periodo, sin embargo, si
es posible resaltar las ideas principales con las que se formaban los hombres
de la modernidad y los valores que la soportan, los cuales nos han llegado
hasta nosotros.

La plenitud de nuestra democracia contemporánea, incluidas futuras opciones


republicanas, pasa por la recuperación de los valores ilustrados,
desprestigiados y manipulados por los organizadores del consumo de masas y
la administración de los flujos monetarios. La barbarie, el terror, el odio y el
racismo son tan enemigos de la concordia como lo fueron de la Ilustración;
metodologías útiles para sembrar confusión social y conformismo político. […]
La Ilustración alcanzó su plenitud en la Europa del XVIII, el “siglo de las luces”,
con acompañamiento de formas neoclásicas y música barroca; con
pensadores de la talla de Montesquieu, Kant y Voltaire… Sus valores
penetraron las más variadas dimensiones del ser humano: sociabilidad,
religión y política, entre otras, pero eran y son básicamente cívicos y
morales. […] Y tras los progresos del siglo XIX y las convulsiones del XX,
insistir en la vigencia de ciertos valores ilustrados como ejes de la convivencia
social: la tolerancia, el laicismo y el ejercicio responsable de la libertad
individual. […] La tolerancia, es en las esferas de la política y la religión, el
respeto a las opiniones de los demás. [Las negritas son mías] El laicismo, por
su parte, exige neutralidad respecto de las doctrinas religiosas; rechazó y
rechaza en particular los integrismos. Cuando se desvía hacia la intolerancia
se convierte en otra doctrina religiosa.264

263
Recordemos a Campanella y su pedagogía puesta en su obra: Del senso delle cose e della magía,
Philosophia realis, en donde surge la Cuidad del Sol y la pureza de su ideal. La religión natural y el
Estado perfecto.
264
Fuente consultada el 30 de abril de 2008 en
http:/www.loquesomos.org/lacalle/75AniversarioRepublica/Recuperarvalores.htm

101
En nuestro resumen histórico, ya no intentaremos resaltar la relación entre el
hecho educativo y el axiológico, sino mostrar lo que la educación en la escuela
moderna ha construido en las mentes de los hombres más cercanos a nuestra
época, la contemporánea; tiempo en el que el cúmulo de valores y posturas
acerca de ellos entran en crisis, los valores ilustrados han sido desvirtuados,
porque los pensadores ilustrados no contemplaron que la modernidad es una
experiencia a la cual no todas las culturas y sociedades pueden ingresar:

Los pensadores ilustrados imaginaban que a medida que las diversas


sociedades se modernizaban, se volverían más semejantes entre sí.
Concebían la modernización en términos de valores, instituciones y
concepción del mundo convergentes: para la mayoría de los pensadores de la
Ilustración, sólo había un modelo de modernidad. […] La visión de una única
modernidad encarnada en una civilización universal es un espejismo. No es un
ideal al que nos conviniera aferrarnos, sino un obstáculo al progreso en las
tareas más urgentes a las que nos enfrentamos —a saber, las de volver
humanamente tolerable y beneficioso el inexplorable proceso histórico de
globalización—. Por globalización no me refiero al actual régimen de laissez-
faire global con sus esperanzas (y miedos) ilusorios de homogeneización
universal. Me refiero más bien a la difusión mundial de nuevas tecnologías que
está entrelazando la vida económica, política y cultural en todas partes.265

El hecho de que la modernidad y la contemporaneidad hayan perdido el sentido


de aquélla noción de hombre y humanidad, que se transmitía por medio de la
educación, y que habíamos arrastrado desde los griegos hasta los pensadores
renacentistas e ilustrados, nos indica la importancia de recuperar el humanismo
y de sus valores en nuestro tiempo, porque el humanismo es universal:

En realidad, el humanismo universal está, incluso, más allá de los propios


griegos y de la tradición occidental. Es un saber y es una experiencia que no
se circunscriben a un momento histórico, a unos pensadores, a un pueblo y a
una determinada cultura. Comprende todos aquellos tiempos y lugares en los
que, con todas sus variantes históricas y culturales, prevalece la autenticidad
del hombre humanizado, la cual se hace patente en su arte, en su
pensamiento religioso, en su moral, en sus formas de vida y en sus más
preciados ideales.266

Postura e ideales que sin duda la pedagogía axiológica debe luchar por
mantener y hacer valer, camino en el cual nos sitúa la propia juliana González
porque:

265
Cfr. John Gray. La crisis de los valores modernos. En: CORTINA, Adela. (Coordinadora) La
educación y los valores. p. 52-57
266
GONZÁLEZ, Juliana. El Ethos, destino del hombre. p. 16

102
El humanismo es ante todo una concepción ética. lleva implícito, en efecto, un
saber profundo del ser humano, en el cual cabe fundar el mundo del valor en
general y de donde derivan, en particular, unos valores y unos ideales éticos
que se distinguen precisamente por estar cifrados en la libertad y la dignidad
humanas…267

Toda vez que hemos reconocido que la pedagogía axiológica como saber268
práctico y teórico, de valores y hacer educativo, puede dedicarse a tan sublime
labor, incitar a repensar269 el humanismo y los valores que proclama, podremos
pasar a aterrizar unas ideas acerca de ella, y que tienen que ver con todo lo
que hemos expresado hasta aquí en la reflexión. Porque de quedarnos sólo en
la reflexión y no intentar emitir una propuesta sobre la reflexión, estaríamos
nada más señalando los males, que de eso ya se encarga la propia filosofía,
más no procurando soluciones.

4.2. La pedagogía axiológica y el humanismo en la actualidad.


La pedagogía axiológica por tanto, está llamada a encauzar a los hombres, en
busca de su vocación270 humana, quizá como una forma de llevar a cabo una
conducta moral afincada en valores humanos; encaminada a descubrir teórica
y prácticamente que el deber ser del hombre es su humanidad, su autentico
valor. La vocación humana trae implícitamente una noción de vida humana de
la cual no puede sustraerse. Vida y vocación por tanto están íntimamente
relacionadas.

267
Ibídem. p. 17
268
“El saber pedagógico es un saber de los lugares y no de los sujetos [si no son pensados como otredad,
el otro yo], un saber de la multitud y no de las personas, un saber del pliegue y no un saber de la
información. Un saber que busca responder a la pregunta por la subjetividad (quién soy) y no se preocupa,
como el conocimiento actual, por el objetivo, el valor del tiempo, y la utilidad de los conocimientos.” De:
Humberto Quiceno. De la teoría al saber pedagógico. En: PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y Héctor
Fernández Rincón (coordinadores). En nombre de la pedagogía. Memoria del Simposio Internacional
Presencia y/o Ausencia de la teoría pedagógica o pedagogía en la práctica educativa. p. 33
269
“Repensar la pedagogía en dirección hacia el pensamiento es abrir un espacio para la creatividad, la
estética y la ética [y sus valores]. Es partir de la consideración de la pedagogía como posibilitadora del
pensar como se redefine su dimensión cultural, lingüística, cognoscitiva, artística, y es situando la
enseñanza en disposición hacia el pensamiento como maestro-alumno, escuela y saber, que adquieren
sentido y lugar especifico.” De: Alberto Martínez Boom. Pedagogía, enseñanza y pensamiento. En:
PRIMERO RIVAS, Luis Eduardo y Héctor Fernández Rincón (coordinadores). En nombre de la
pedagogía. Memoria del Simposio Internacional Presencia y/o Ausencia de la teoría pedagógica o
pedagogía en la práctica educativa. p. 45
270
La vocación es aquello a lo cual me siento llamado, es justamente el proyecto vital en que consisto, lo
que pretendo ser; y este proyecto es mío o no, es autentico o no. Me viene también, nunca impuesto, pero
sí propuesto, o no. Justamente, la moralidad es primariamente autenticidad.” En: Julián Marías. Lo
bueno y lo mejor. En: CORTINA, Adela. (Coordinadora) La educación y los valores. p. 48

103
La vida tiene un valor supremo y la cultura es el producto máximo de la
capacidad humana por vivir creativa y moralmente271 en el mundo, de su lucha
por la vida272, vida y cultura nos sigue acompañando, pero hemos dejado de
aquilatar la riqueza con la que nos fueron conferidas, nos hemos vuelto vacíos
e insensibles. Hemos dejado de enriquecer la cultura que hemos heredado y la
vida humana ya no se afinca en el acervo cultural que la humanidad ha
conseguido históricamente. No comprendemos que el humanismo se arraiga
en la vida de todo ser humano, que necesita de la esfera biológica (hambre,
sueño, sed, necesidad sexual, etc.), como de la cultural-social para poder
cimentarse y realizarnos hombres; es por eso que debemos fortalecer y
acrecentar la vida cultural humana mediante el humanismo, eso debiera ser el
principal interés del pedagogo y la primordial preocupación de la pedagogía
axiológica. Pensar y enseñar para la vida, con valores humanos para encontrar
la ética humana: “La alternativa para la ética actual no es, a nuestro juicio,
negar el humanismo sino superar sus distorsiones y rencontrarlo, tanto en sus
significaciones originarias y radicales, como en sus nuevas notas esenciales
que ha adquirido en la época moderna y contemporánea.”273

Vivir la vida hoy requiere de mayor esfuerzo y dedicación, a la cual debemos


darle el mayor tiempo posible. Dejar de vivir tan deprisa. La sobrevivencia del
género humano, depende del valor que se le asigne a la vida274 y del ideal que
la propia vida humana persiga; necesitamos enseñar y aprender, el ideal de
vivir una vida plena y digna como una forma cotidiana de vivir y luchar275 por
ella. Debemos nuevamente aprender a pensarnos y a sentirnos hombres,
elevar nuestro pensamiento a miras tan altas como nos sea posible, y tener la
271
“La intensidad de la vida tiene que ser la máxima posible. Una vida sin intensidad es inmoral. El vivir
por debajo de las posibilidades es vivir justamente sin la intensidad que cada cosa y cada momento y cada
hora requieren, es perder la vida, destruirla, desvivirla, es a última hora la forma suprema de
inmoralidad.” En: Julián Marías. Lo bueno y lo mejor. En: CORTINA, Adela. (Coordinadora) La
educación y los valores. p. 48
272
“Las ideas que el hombre tiene sobre acerca del bien y del mal, de la justicia y la injusticia, están en
última instancia determinadas por sus condiciones de vida. Las circunstancias de la vida humana a escala
mundial están empujando a los hombres a que se formen un ideal de una vida más abundante y a que
luchen por su consecución.” SELSAM, Howard. Ética y progreso. p. 10
273
GONZÁLEZ, Juliana. El Ethos, destino del hombre. p. 35
274
“La naturaleza de toda vida, en los términos más generales es preservar y afirmar su propia existencia.
(…) El primer deber de un organismo es estar vivo. (…) ‘Estar vivo’ es un concepto dinámico y no
estático.” FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 32
275
“En realidad, si no hay lucha no hay futuro y si no hay futuro, no hay humanidad. Sólo cerdos.”
VALENZUELA FEIJOO, José C. El mundo de hoy: mercado razón, utopía. p. 38

104
capacidad para hacerlo. Por eso hay que generar un pensamiento276 que deje
de poner en el centro de interés, el debate existente entre lo moderno y lo
posmoderno, o lo que la globalización provoca277, pero sin soslayarlo; lo que
necesitamos hacer para aprender a vivir, es a unir lo que nunca debió
separarse y siempre estar unido: razón y sentir, espíritu y cuerpo, la cultura
humana y la cultura científica. Humanismo en su total acepción y comprensión.

Para afrontar la dificultad de la comprensión humana habría que recurrir no a


enseñanzas separadas sino a una pedagogía conjunta que agrupe al filosofo,
al psicólogo, al sociólogo, al historiador, al escritor y esto se conjugaría con
una iniciación en la lucidez.278

Hoy, necesitamos enseñar y aprender a vivir como humanos. Porque la


conservación de la plenitud moral y emocional de la vida humana279, viene
acompañada de la supervivencia del género humano, situación que viene a
sustituir los grandes retos del pasado: “Hoy, en la Tierra, los humanos pasan la
mayor parte de su vivir sobreviviendo. […] Tenemos que actuar para que el
segundo estado se convierta en primero. Tenemos que intentar vivir, no sólo
para sobrevivir sino también para vivir. Vivir poéticamente es vivir para vivir”.280
Porque como nos lo explica Valenzuela Feijoo: “La vida es trascender la
realidad de hoy, del presente. Es ir al encuentro de nuevas realidades y, por
ende, de nuevas formas de lo humano.”281

Y si queremos, en ese enseñar-aprender la vida, podemos utilizar lo que más


convenga a la situación en la que se encuentre, cada pueblo y cada cultura del
276
“El término pensamiento es utilizado en su más amplia acepción, como sinónimo de cultura, como un
horizonte a la vez teórico y práctico, como un escenario a un tiempo ideal y real, como el paisaje
intelectual y social en el que hablan y sienten, conocen y actúan los miembros de una determinada
comunidad humana. A cada forma de pensamiento le corresponde, pues, una especifica forma de
organización social y viceversa.” CAMPILLO, Antonio. Adiós al progreso. una meditación sobre la
historia. p. 14
277
“El ajustarnos a la globalización requiere el abandono de la visión de una civilización universal. El
volver humanamente tolerable la globalización tiene dos dimensiones (para empezar): la promoción de la
convivencia entre diferentes regímenes económicos y políticos; el fomento de la acción concertada sobre
el entorno natural mundial.” Cfr. John Gray. La crisis de los valores modernos. En: CORTINA, Adela.
(Coordinadora) La educación y los valores. p. 57
278
MORIN, Edgar y Anne B. Kern. Tierra-Patria. p. 212-213
279
“El hombre existe en lo que podemos denominar plenitud emocional y moral. Emocional: todas las
fuerzas del sentimiento empujan a determinados comportamientos, al logro de determinados objetos y
finalidades. Plenitud moral: la conducta se ciñe a determinadas normas, estas normas van asociadas o
unidas a un determinado conjunto o sistema de valores y el comportamiento que en esas condiciones se
despliega resulta coherente. […] La plenitud emocional suele ir asociada a grandes tareas de
transformación.” VALENZUELA FEIJOO, José C. El mundo de hoy: mercado razón, utopía. p. 18
280
MORIN, Edgar y Anne B. Kern. Tierra-Patria. p. 216
281
VALENZUELA FEIJOO, José C. El mundo de hoy: mercado razón, utopía. p. 17

105
mundo, de manera científica o espiritual. Pero inevitablemente lo podremos
llevar a efecto, utilizando a la educación, a la teoría pedagógica y al arte,
cimentados todos en valores humanos, sin duda, habilidades y cualidades muy
humanas.

4.2.1. La pedagogía axiológica y la enseñanza del arte de vivir.


Como seres humanos, como adultos y como principales integrantes-
participantes del fenómeno educativo es nuestro deber (como necesidad y
responsabilidad moral) rescatar la importancia de la vida humana, el sentido de
aquello que nos ha caracterizado como especie, recordemos un poco la
aventura compartida entre la vida y el hombre con Morin:

Al igual que la vida emerge de la Tierra a partir de una coyuntura local


singular, el hombre emerge de la vida a partir de una rama animal singular, la
de los primates arborícolas de la selva tropical africana, a la que pertenece
aun diferenciándose de ella. Así se inicia la larguísima aventura de la
hominización, que prosigue por la domesticación del fuego por el homo
erectus; el proceso de hominización se acelera en los quinientos mil últimos
años […]. El homínido se transforma anatómica, cerebral, psicológica, afectiva
y socialmente: la aparición del lenguaje, probablemente antes del propio homo
sapiens, efectúa el paso decisivo de la cultura a la humanidad.282

Humanidad, el vivirla plena y satisfactoriamente hoy en día se vuelve un arte;


más es un arte que debe ser enseñado, paradójicamente, aunque nosotros
nunca lo hayamos realizado, porque sencillamente en ello radica nuestro
futuro. La transformación educativa es un requisito imperioso, la pedagogía
debe centrar sus esfuerzos para la enseñanza de la vida, para vivir una vida
digna humana, reconociendo que la identidad humana es diversa y que
atraviesa por un estado de tensión que afecta a la conducta y altera el orden
moral de las personas; más se hace necesario cerrar el proceso educativo, si
se hablo de enseñanza necesariamente tenemos que hablar de aprendizaje.
Morin nos comenta lo siguiente: “Como decía de manera excelente Durkheim,
el objeto de la educación no es darle al alumno cada vez mayor cantidad de
conocimientos sino ‘constituir en él un estado interior y profundo, una especie

282
MORIN, Edgar y Anne B. Kern. Tierra-Patria. p. 62

106
de polaridad del alma que lo oriente en un sentido definido no sólo durante la
infancia sino para la vida’.”283

Para aprender a vivir la vida se necesita más que conocimientos, la


transformación del individuo, del docente, que como ya la habíamos hecho
notar. Requiere por parte de los pedagogos de voluntad y sapiencia, ser
dúctiles y abiertos a los cambios; reconocer que: “Una cultura proporciona los
conocimientos, valores, símbolos que orientan y guían las vidas humanas.”284,
empero también aceptar que vivir es un arte: “Las artes son actividades que
requieren un conocimiento y una destreza específicos.”285, que el arte es la
unión de teoría y práctica a la vez, puesta al servicio de la creatividad humana,
Fromm señala al respecto:

No solamente la medicina, la ingeniería y la pintura son artes; el vivir es en sí


mismo un arte: de hecho, el más importante y a la vez el arte más difícil y
complejo practicado por el hombre. Su objeto no es tal o cual desempeño
especializado sino la conformación del vivir, el proceso de desarrollar lo que
cada uno es potencialmente. En el arte del vivir, el hombre es al mismo tiempo
el artista y el objeto de su arte; es el escultor y el mármol, el médico y el
paciente.286

Nuestros niños y jóvenes contemporáneos, adultos del mañana, necesitan


reconocer que su vida es un arte y que es necesario aprender a realizarla, que
sus esfuerzos deben avocarse más que a lograr una satisfacción personal,
implican ir construyendo una conducta y adquiriendo conciencia de su papel en
la vida social humana:

El arte en efecto, es el síntoma privilegiado del espíritu de una época, en el


que ésta adquiere su máxima conciencia de sí, de su propio límite, pero es
también, quizá por ello mismo, su reverso, es decir, aquello que por medio de
lo cual el límite se abre a lo ilimitado y lo temporal se entrega a lo eterno.287

Deben también ser conscientes de su finitud, que todo lo que inicia tiene que
acabar, pero en ese lapso no debe mal vivir, sino bien vivir; hay que permitirles
mediante una buena enseñanza, descubrirse a sí mismos, que él, es lo más
importante en el proceso de elaborarse como ser humano y no las ilusiones y
las metas vacías de contenido humano en las cuales está envuelto. Nuestra
283
Ibídem. p. 49
284
Ídem. p. 50
285
FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 29
286
Ibídem. p. 30
287
CAMPILLO, Antonio. Adiós al progreso. p. 118

107
labor como educadores es mostrarles la falsedad de esa realidad: “Conocer y
pensar no es llegar a una verdad totalmente cierta, es dialogar con la
incertidumbre.”288, hacerles comprender que el mundo la vida no es así, que la
fe en el hombre debe de depositarse en la lucidez de sus decisiones y actos289;
que no viva de ilusiones banales, sino de sueños posibles; enseñarles que la
vida es un arte (reitero, aunque nosotros no la hayamos puesto en juego),
quizá les de miedo intentar llevarlo a cabo o tengan que enfrentarse a las
consabidas inercias del conservadurismo, esas inercias que dicen que todo
está bien, que no pasa nada, o que es más fácil retroceder que avanzar, pero
para eso estaremos con ellos acompañándolos, transmitiéndoles confianza y fe
en el futuro del hombre.

Cómo lograríamos enseñarles el arte de vivir, nosotros los que nos quedamos
alejados de ello, los incapacitados espirituales y ciegos morales, posiblemente
con lo que tengamos a mano, nuestra experiencia. Tendríamos que generar un
pensamiento que motive a la acción, a la creación, a descubrir que somos
complejos y que necesitamos comprendernos, habría que crear una escuela en
donde no se enseñe, no sólo conocimientos fríos y estériles, sin sentido ni
utilidad para ellos, ya que todo puede ser visto a los ojos de la interpretación290
y no a la exclusión; tendríamos que motivar nuevamente el amor a la lectura, al
canto, a la poesía, a la alegría de vivir, anteponer los principios fundamentales
humanos a los materiales. Educar para la vida no para el dinero y lo material.
La comprensión es importante, porque en ella radica una nueva postura de lo
humano:

La comprensión humana nos llega cuando sentimos y concebimos a los


humanos en tanto sujetos. Ella nos vuelve abiertos a sus sufrimientos y sus
alegrías; nos permite reconocer en los demás los mecanismos egocéntricos
de auto-justificación que están en nosotros, así como las retroacciones
positivas (en el sentido cibernético del término) que hacen que las discusiones

288
MORIN, Edgar. La cabeza bien puesta. p. 63
289
“Con nuestras creencias y nuestra fe alimentamos los mitos o ideas que surgen en nuestras mentes y
estos mitos o ideas toman consistencia y poder. No sólo poseemos ideas, también somos poseídos por
ellas, somos capaces de morir o matar por una idea. […] El alumno tienen que saber que los hombres no
matan solamente en la noche de sus pasiones sino también en la luz de su racionalización.” Ibídem. p. 56
290
“Hay que enseñar, y desde la escuela primaria, que toda percepción es una traducción reconstructora
que lleva a cabo el cerebro, a partir de las terminales sensoriales, y que ningún conocimiento puede
lograrse sin la interpretación.” Ibídem. p. 54

108
más mínimas degeneren en conflictos inexpiables. A partir de la comprensión
es posible luchar contra el odio y la exclusión.291

Aprender para la vida no debe ser difícil, ya que está en nuestra naturaleza
llevarlo a cabo, sólo es cuestión de comprender las razones de porque estamos
en una inercia que no nos conviene. Debemos recapacitar y recuperar lo que
motiva verdaderamente al hombre, a asumir su postura excelsa, pero sin
perder la conciencia de que sus decisiones le corresponden a él, lo mismo que
la responsabilidad. El amor por el hombre y su vida puede ser lo único que nos
una en las circunstancias tan tormentosas en las que nos encontramos todos:
“El amor no es un poder superior que descienda sobre el hombre, ni tampoco
un deber que se le haya impuesto; es su propio poder, por medio del cual se
vincula a sí mismo con el mundo y lo convierte en realmente suyo.”292

Se vale soñar, pero por supuesto que sí, aun hay esperanza en el hombre y en
el futuro, no sé, si el pasado fue mucho mejor, pero lo cierto es, que
necesitamos y debemos creer en la posibilidad humana.

291
Ídem. p. 53
292
FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 26

109
CONCLUSIONES

110
Conclusiones.
La pedagogía de nuestro tiempo tiene el deber de reconocer la problemática
axiológica, como parte esencial de la educación y en la conformación del ser
humano. Lograr que los hombres tengan en los valores una fuente primordial
de búsqueda y aceptación, para alcanzar el devenir humano, libre, consciente y
responsable, permite la aparición de una pedagogía axiológica con la misión no
sólo de guiar y transmitir el cúmulo de valores en que los hombres han
depositado sus esfuerzos de supervivencia históricos; sino de reencauzar el
sentido de los valores que persiguen diferentes fines que no sean humanos,
porque precisamente para eso existen los valores, para alcanzar la plenitud y
dignidad humanas, reclamadas sobre todo por las necesidades y las inercias
en las que vivimos.

Nos hemos dado cuenta que los valores son elementales para el hombre, su
ser y la vida que vive, están íntimamente ligadas a la dimensión axiológica; lo
mismo pasa con la educación, no existe ningún tipo de educación que no lleve
intrínsecamente una moral o que no se rija éticamente; la importancia de los
valores para la educación, radica en el hecho de poder transmitir parte de la
humanidad que le fue conferida por ser una acción eminentemente humana; la
educación es nada si no se fundamenta y proyecta en algún tipo de valor,
mucho menos la pedagogía y su teoría. A la encarga de de reflexionar y dirigir
los procesos educativos le debe quedar claro y tener siempre presente que en
su quehacer cotidiano, estarán constantemente los valores, esto implica para
ella un hacer y un deber ser fecundo y lleno de vida; más no sólo para la
pedagogía, sino para la educación en sí, y para todos los hombres. Porque
sencillamente los valores representan para el hombre las necesidades
supremas en las cuales reflejar su identidad humana.

El que la ciencia y la técnica nos estén sirviendo para intentar traer beneficios
económicos, políticos, sociales y culturales para todos los seres humanos, no
debiera obligarnos a perseguir unos ideales, unos valores y unos fines
diferentes al sentido humano, que antepongan una visión material sobre la
humana, todo lo contrario, debieran ser las principales herramientas para
hacernos notar las grandes cualidades y capacidades humanas, de su ser

111
creativo y reflexivo, y que junto a ellas podemos alcanzar el noble fin de
sabernos humanos.

Porque la actitud humana está determinada por el tipo de valores a realizar, los
seres humanos tienen en los valores un potencial de acción, del cual las
culturas y sociedades no pueden sustraerse, la dimensión axiológica permea
todas las formas de cultura y sociedad humanas, con una fuerza y empuje tal,
que la educación y la propia pedagogía se ven obligadas a trabajar por la
preservación de los mismos. La pedagogía axiológica como teoría y como
práctica, tiene el deber fundamental de conducirnos por los caminos en donde
es posible alcanzar los valores, sobretodo los valores humanos. La pedagogía
axiológica puede ser una solución a la pérdida del sentido axiológico que
estamos viviendo y poder reencontrar el camino en la consecución de valores
para lograr una vida plena y digna.

Históricamente los valores han estado ligados a las tendencias educativas y


pedagógicas, han sido objeto de estudio por más de una cultura, todas las
sociedades del mundo han tenido un referente axiológico en su devenir
histórico. Los valores han permitido fortalecer a las morales en que cada
sociedad se ha sostenido, para mantener la convivencia civil y armónica de sus
integrantes; y también han soportado el estudio que ha hecho de ellos la propia
ética. Relación que sin duda nos ha permitido reconocer que tanto la axiología
como la pedagogía son dos fuentes del saber humano que todavía manan del
torrente filosófico. Axiología y Pedagogía son saberes fundamentalmente
humanos, e indiscutiblemente inseparables de la Filosofía, por estar enraizadas
en su más profunda esencia con al devenir filosófico; la pedagogía debe
reflejarse en los valores si quiere mantener ese lugar que con tanto esfuerzo a
mantenido a través del tiempo y continuar con su ardua labor de reflexionar y
guiar el hecho educativo.

Para ello, necesita saber de los valores, de la axiología y de sus problemáticas,


así como de la situación que guarda la educación con respecto a ellos, la
transmisión de valores es un proceso inigualable e inacabable. Pero no sólo
debe conformarse por hacer asequibles los valores en los hombres, debe

112
impulsarlos ha alcanzar, axiológicamente hablando, una vida virtuosa, creativa
y artísticamente. Guiar por el camino en el que los hombres comprendan, que
para alcanzar un proyecto de vida personal, no necesariamente hay que pasar
por encima de los demás sino con ayuda de ellos. La historia nos demuestra la
vital relación entre los valores, la pedagogía y la educación, tres entes
inseparables de todo pensamiento y acción humanas, que sin duda lo seguirán
acompañando, mientras no estemos empecinados en seguir por los derroteros
que persiguen ideales, fines y valores diferentes a la esencia humana.

Nuestra época nos agobia con grandes descubrimientos e inventos, el avance


de la ciencia y la técnica no se detienen, todas las necesidades humanas
pueden satisfacerse en algunos casos con solo levantar el teléfono o solicitarlo
vía internet. La vida humana se nos ha facilitado en algunas acciones, que se
creían propiamente humanas, la vida se vuelve cómoda y placentera para
algunos, mientras otros luchan por alcanzar esa parte de felicidad y bienestar
que el hombre alcanza por la modernidad.

Pero así como el hombre ha ganado una vida de relativa placidez, también ha
tenido que perder en otras facultades humanas, entre ellas, su dimensión
axiológica, porque mientras más se deje arrastrar por las inercias político-
económicas y de pensamiento, intentar sumarse a lo moderno o a lo
posmoderno; mientras más tecnología tenga que usar para suplir funciones
humanas más incrustado y atenido estará a ella y; mientras más actué
inconscientemente sin percatarse de lo que hace más esfuerzo tendrá que
hacer para comprender que le esta ocurriendo y rectificar el camino. Que si los
valores son el camino, para poder solucionar los problemas del hombre que
hemos descrito, quizá si lo sean, si puede viavilizarlos, vivificarlos y
transmitirlos por la educación.

La educación tendrá que buscar en sus ámbitos teleológico y axiológico los


fundamentos en los cuales emprender el cambio, tendrá que recuperar la visión
humana de antaño y comenzar a transformar planes y programas de estudio,
tendrá la obligación de enseñar y aprender a vivir para la vida y, tendrá que
recuperar algunos conceptos olvidados en el arcón histórico. El arte tendrá un

113
papel preponderante en la vida humana, sobretodo, si es utilizado para la vida.
Sinceramente creo que es el tiempo para enseñar a vivir una vida humana
basada en valores y artísticamente estructurada para vivir vivir, es tiempo para
ello.

La historia humana ha tenido la necesidad de posar su desarrollo en dos


dimensiones fundamentales: la cultura y la moral y en dos hechos para acceder
a ellas la educación y la pedagogía. Con las dos primeras se van signando y
significando las conductas, y en las dos siguientes se posibilita poder
transmitirlas a los hombres; con ellas han construido visiones de la realidad de
época en época, sin embargo, algo ha estado latente en cada una de esas
visiones, algo que los ha mantenido en alerta y en acción, que despierta a la
conciencia y a la capacidad racional humana, la duda. Para el hombre la duda
será el motor para iniciar el cambio, el elemento fundamental para toda
reflexión; el dudar nos permite reconocer que estamos vivos y que no solo
estamos habitando un mundo como un mono cualquiera.

114
ANEXOS

115
ANEXOS
Cuadro 1.

ANTIGUO ESTUDIO DE LOS


VALORES DE MANERA
AISLADA

PLATÓN BONDAD
SÓCRATES BELLEZA
ARISTÓTELES JUSTICIA
TOMAS DE AQUINO LIBERTAD
LEIBNIZ SABER

ENGLOBAR EL LOGOS (O
SEGUNDA MITAD LOTZE Y BRENTANO TRATADO) DE LO
DEL SIGLO XIX ENTRE OTROS VALIOSO (AXIOS)

CONSOLIDACIÓN DE LA TEORÍA DE LOS VALORES

Cuadro 2.

EL
VALOR

por su parte la

EXISTE POR
SÍ MISMO no necesita
VALORACIÓN

es decir
SER
es
VALORADO
SU EXISTENCIA
SUBJETIVA

para poder

es

EXISTIR y se da gracias a

OBJETIVA

LA EXISTENCIA
DEL VALOR

116
Cuadro 3.

FILÓSOFOS Y ESTUDIOSOS DE LA AXIOLOGÍA

ƒ El filosofo alemán H. Lotze (1817-1881) fue tal vez el primero en realizar el


estudio de los valores, concebidos como una región distinta del ser y de la
realidad natural. Dichos estudios sirvieron de base para la distinción entre
las ciencias de la naturaleza y las de la cultura, en un tiempo en que el
positivismo quería imponerse con sus métodos naturalistas al campo de
las ciencias humanas.
ƒ Francisco Brentano (1838-1917) es el eje más destacado del que parten
corrientes muy fecundas del pensamiento alemán: Alexius Meignong y
Christian Von Ehrenfels. Edmundo Husserl, fundador de la fenomenología
se inspiró en gran parte en los trabajos que sobre este método filosófico
anticipó Brentano. Y es Edmundo Husserl quien a su vez influyo en el
pensamiento de dos grandes axiologos alemanes: Max Scheler y Nicolai
Hartmann.
ƒ Alexius Meignong (1853-1921) es considerado el primero que de una
manera sistemática realiza una interpretación subjetiva del valor, en su
obra: “Investigaciones Psicológico-éticas para una teoría de los valores”.
ƒ Friedrich Nietzsche (1844-1900) con su famosa idea de la “transmutación
de valores” dará un fuerte impulso a los estudios axiológicos, con su obra
destacadamente poética, literaria y filosófica.
ƒ Christian Von Ehrenfels (1850-1932) escribe además de otros trabajos:
una “Teoría de los valores y ética”, y un “Sistema de la teoría de los
valores”, este último como respuesta a Meignong en una polémica que se
hizo famosa, y que manifiesta con sus distintas tonalidades la posición
subjetivista de ambos autores.
ƒ Max Scheler (1874-1928) aplicó el método fenomenológico de Husserl en
sus investigaciones de la vida emocional y espiritual del hombre. Su Ética,
inspirada en la de Kant, se opone al formalismo racionalista de éste, para
construir un sistema material de los valores y un apriorismo emotivo,
expresado en el título completo de su obra: “El formalismo en la ética y la
ética material de los valores”. otros escritos importantes son: “El
resentimiento en la moral”, “El puesto del hombre en el cosmos”, “De lo
eterno en el hombre”.
ƒ Nicolai Hartmann (1882-1950), con el mismo método de Husserl, concibe
el valor dotado de plena existencia autónoma y objetiva. Escribe asimismo
una “Ética” entre sus obras más valiosas, como: “Fundamentos de una
metafísica del conocimiento”, “El problema del ser espiritual”.
ƒ Ludwing Wittgenstein es el pensador que se toma como base en la
formación del “Círculo de Viena”, que fue un grupo organizado en la
iniciación de estos estudios, en torno a un seminario dirigido por Moritz
Schlick en 1923.

RUNES, D. Dagobert. Diccionario de Filosofía y DICCIONARIO DE LAS CIENCIAS DE LA


EDUCACIÓN. México, Aula Santillana.

117
Cuadro 4.

POLÍTICA

DERECHO

ECONOMÍA

ÉTICA SOCIOLOGÍA

PEDAGOGÍA

PSICOLOGÍA

ANTROPOLOGÍA

La ética y la pedagogía
La pedagogía estudia “la conciencia del otro” fundamentalmente en los procesos de
enseñanza-aprendizaje. Este conocimiento del otro o sentido de la otredad, nos lleva
como proceso académico informal o institucional a propiciar o a evitar consciente o
inconscientemente progresos en el aprendizaje de los sujetos de la educación, ello,
por lo tanto, está lleno de cuestiones morales, y en este caso como en el de las
demás ciencias sociales, cada una conserva su autonomía, su objeto de estudio, pero
la ética y las ciencias sociales son complementarias porque estudian aspectos del
hombre, por ejemplo, conocer la cultura de un pueblo, los procesos de constitución
y desarrollo de la conciencia individual en los seres humanos, así como la toma de
conciencia de los otros refuerzan la construcción de las teorías éticas, y nos pueden
dar luz para comprender el valor moral de los comportamientos humanos.

Cuadro 5.

CLASIFICACIÓN ARISTOTÉLICA DE LOS SABERES

Teóricos (descriptivos): Poéticos o productivos Prácticos (normativos


• ciencias de la (normativos para un fin para la vida en su
naturaleza. concreto objetivado): conjunto): Filosofía
• la técnica, práctica, es decir,
• las bellas artes. • Ética,
• Economía y
• Política.

CORTINA, Adela y Emilio Martínez. Ética. p. 12

118
Cuadro 6.

LA EVOLUCIÓN PSICOGENÉTICA EN SU RELACIÓN CON EL SISTEMA DE VALORES


El paralelo que debe existir, entre la evolución personal y el progreso educativo, según: J. M. Villalpando.

Característica general Intereses mentales Fases de la adaptación Valores


Fase de desarrollo predominantes predominantes
Periodo infantil Indiferenciación Intereses biológicos u Indiferenciación de Valores vitales
(0-1 año) Psíquica órgano-afectivos medios (de salud)
Primera infancia Desciframiento Intereses kinoperceptivos y Primer trabajo de Valores sensuales
(1 a 3 años) Objetivo glósicos discriminación (de placer)
Segunda infancia Egocentrismo Intereses Adaptación al medio Valores económicos
(3 a7 años) ludo-práctivos social físico (de adquisición)
Tercera infancia Socialización Intereses constructivos Adaptación al medio Valores técnicos
(fase de pragmaticidad o (tecno-cognoscitivos, o socio-
(7 a12 años) social concreto (de producción)
sociabilidad concreta) concretos, o intelectuales-
concretos)
Preadolescencia Reviviscencia egocéntrica Intereses Desequilibrio de Valores políticos
(12 a 14 años) ludo-afectivos adaptación (de organización)
Adolescencia Socialización Intereses Adaptación al medio Valores culturales
(fase de pragmaticidad o socio-abstractos o
(14 a 18 años) social abstracto (de comprensión)
sociabilidad abstracta) intelectuales-abstractos
Maduración Racionalización (acceso al Intereses transociales- Adaptación al medio Valores espirituales
(18 a 25 años) transocial de civilización (verdad, bondad, belleza,
equilibrio conciencial) racionales e intereses afectivos
de fijación amor, piedad)

VILLALPANDO, José Manuel. Filosofía de la Educación. p. 104

Cuadro 7.

Niveles y estadios Lo que está bien Razones para hacerlo Perspectiva social

Nivel I: Preconvencional
Seguir las reglas para evitar la
Estadio 1: Moralidad sanción. Obediencia. No hacer Evitar el castigo. Obediencia a la Egocéntrica.
heterónoma. daño físicamente a personas y autoridad.
propiedades.
Estadio 2: Individualismo. El interés personal inmediato. Responder a los intereses propios
Finalidades instrumentales Igualdad de condiciones para reconociendo que los demás Individualista concreta.
intercambiables. los demás. también tienen los suyos.
Nivel II: Convencional.

Estadio 3: Expectativas y Actuar conforme a lo que esperan los Ser bueno y buscar el Individualista en relación con
demás. Ser buen hijo, buen amigo, los demás.
relaciones interpersonales. reconocimiento de los demás.
etc… Preocuparse por los demás.
Cumplir los compromisos; con las Sistema social.
Estadio 4: Sistema social y
leyes, excepto cuando hay una Actuar en conciencia; garantizar
conciencia. Lo interpersonal en el
regla social superior. la viabilidad del sistema social. sistema social.
Colaboración social.
Nivel III: Postconvencional o de principios.
El bien y la protección de los De la humanidad.
Estadio 5: Contrato
Los derechos humanos, la vida, la derechos de la humanidad son de Dificultad para integrar lo
social derechos humanos.
libertad, son inviolables. ley por el bien de todos. Contrato moral y lo legal.
social libremente aceptado.
Estadio6: Principios éticos Los principios de justicia Valorar racionalmente los principios Moral. De ella surge el
universalmente valiosos. En caso
universales. éticos universales y defenderlos. convenio social.
de conflicto se anteponen a la ley.

AZNAR MINGUET, Pilar. (Coordinadora). Teoría de la Educación. Un Enfoque Constructivista. p. 69

119
ANEXO COMPLEMENTARIO PARA LA PROPUESTA DEL ARTE DE VIVIR.
“Nuestra es la responsabilidad de conservar, transmitir, rectificar y “La vida de cada uno de nosotros es algo que no nos es dado
expander la herencia de valores que hemos recibido.” hecho, sino algo que hay que hacer.”
John Dewey. José Ortega y Gasset.

Va encaminada a darle soporte a la propuesta del arte de vivir, y retoma un


poco de las citas en la reflexión pero lo consuma de diferente manera.

La necesidad de aprender a vivir.


Nuestros hijos-alumnos de hoy tienen la necesidad de aprender a vivir en un
mundo al que hemos descrito cuestionablemente. Más la educación, la
escuela, la familia, en fin todos los miembros de la sociedad deben participar
en tan afable tarea: enseñarles a aprender a vivir. Para ello, necesitamos
primero reconocer que tenemos un problema, detenernos y reflexionar293
acerca de ello; debemos de dejar creer que el progreso294 y el desarrollo
económico solucionan todo y nos sacaran del apuro en que nos hemos metido.

Ya hemos mencionado también lo que el aporte de la cultura humana lograría


en la educación, la vuelta al humanismo más que revelarlo es indispensable. La
transformación educativa es un requisito imperioso, la enseñanza debe centrar
sus esfuerzos para la enseñanza de la vida, reconociendo que la identidad
humana es diversa y que atraviesa por un estado de tensión que afecta a la
conducta y altera el orden moral de las personas; más se hace necesario cerrar
el proceso educativo, si se hablo de enseñanza necesariamente tenemos que
hablar de aprendizaje, Morin nos comenta lo siguiente:

Como decía de manera excelente Durkheim, el objeto de la educación no es


darle al alumno cada vez mayor cantidad de conocimientos sino ‘constituir en
él un estado interior y profundo, una especie de polaridad del alma que lo
oriente en un sentido definido no sólo durante la infancia sino para la vida’.295

Para aprender a vivir la vida se necesitan más que conocimientos, la


transformación del individuo, como ya la habíamos hecho notar. Requiere por
293
“Lo verdadero no se halla en la superficie visible. Singularmente en lo que debe ser científico, la razón
no puede dormir y es menester emplear la reflexión […]. Para conocer lo universal, lo racional, hace falta
emplear la razón. Los objetos [la vida misma. Apunte propio] son estímulos para la reflexión.” De: G. W.
F. Hegel. Lecciones sobre filosofía de la historia universal. En: VALENZUELA FEIJOO, José C. El
mundo de hoy: mercado razón, utopía. p. 43
294
“No existe más el progreso prometido, pueden producirse progresos pero deben ser regenerados sin
cesar. Ningún progreso es una adquisición para siempre.” MORIN, Edgar. La cabeza bien puesta. p. 45
295
Ibídem. p. 49

120
parte de los pedagogos de voluntad y sapiencia, ser dúctiles y abiertos a los
cambios; reconocer que: “Una cultura proporciona los conocimientos, valores,
símbolos que orientan y guían las vidas humanas.”296, empero también aceptar
que vivir es un arte: “Las artes son actividades que requieren un conocimiento y
una destreza específicos.”297, que el arte es unión de teoría y práctica a la vez,
puesta al servicio de la creatividad humana, Fromm señala al respecto:

No solamente la medicina, la ingeniería y la pintura son artes; el vivir es en sí


mismo un arte: de hecho, el más importante y a la vez el arte más difícil y
complejo practicado por el hombre. Su objeto no es tal o cual desempeño
especializado sino la conformación del vivir, el proceso de desarrollar lo que
cada uno es potencialmente. En el arte del vivir, el hombre es al mismo tiempo
el artista y el objeto de su arte; es el escultor y el mármol, el médico y el
paciente.298

Nuestros jóvenes necesitan reconocer que su vida es un arte y que es


necesario aprender a realizarla, que sus esfuerzos deben ser puestos en
marcha para lograr una satisfacción personal; que el ir construyendo conductas
y adquiriendo conciencia, implica reconocer su lugar en la vida social humana:

El arte en efecto, es el síntoma privilegiado del espíritu de una época, en el


que ésta adquiere su máxima conciencia de sí, de su propio límite, pero es
también, quizá por ello mismo, su reverso, es decir, aquello que por medio de
lo cual el límite se abre a lo ilimitado y lo temporal se entrega a lo eterno.299

Deben ser conscientes de sus grandes potenciales pero también de su finitud,


hay que permitirles descubrir que ellos son lo más importante en el camino de
construirse una vida plena humana y no las ilusiones y las metas vacías de
contenido humano, en la realidad en la que vive y que le llegan por los medios:

El hombre moderno parece creer que leer y escribir son artes que deben
aprenderse, que el llegar a ser un arquitecto, ingeniero o trabajador
competente requiere mucho estudio, pero que vivir es algo tan sencillo que el
aprender a hacerlo no exige ningún esfuerzo en particular. […] El dinero, el
prestigio y el poder se han convertido en sus incentivos y sus metas. Actúa
bajo la ilusión de que sus acciones benefician a sus propios intereses, aunque
de hecho sirve a todo los demás, menos a los intereses de su propio ser. Todo
tiene importancia para él, excepto su vida y el arte de vivir. Existe para todo,
excepto para sí mismo.300

296
Ídem. p. 50
297
FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 29
298
Ibídem. p. 30
299
CAMPILLO, Antonio. Adiós al progreso. p. 118
300
FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 31

121
Nuestra labor como educadores es mostrarles la falsedad de esa realidad:
“Conocer y pensar no es llegar a una verdad totalmente cierta, es dialogar con
la incertidumbre.”301, hacerles comprender que el mundo la vida no es así, que
la fe en el hombre debe de depositarse en la lucidez de sus decisiones y
actos302; que no viva de ilusiones banales, sino de sueños posibles; enseñarles
que la vida es un arte (reitero, aunque nosotros no la hayamos puesto en
juego), quizá les de miedo intentar hacerlo o tengan que enfrentarse a las
consabidas inercias del conservadurismo, esas que dicen que todo está bien o
que es más fácil retroceder que avanzar, pero para eso estaremos con ellos
acompañándolos, transmitiéndoles confianza y fe en el futuro del hombre.

Cómo lograríamos enseñarles el arte de vivir, nosotros los que nos quedamos
alejados de ello, posiblemente con lo que tengamos a mano, nuestra
experiencia; tendríamos que generar un pensamiento que motive a la acción, a
la creación, a descubrir que somos complejos y que necesitamos
comprendernos, habría que crear una escuela en donde no se enseñe, no sólo
conocimientos fríos y estériles, sin sentido ni utilidad para ellos, ya que todo
puede ser visto a los ojos de la interpretación303 y no a la exclusión; tendríamos
que motivar nuevamente el amor a la lectura, al canto, a la poesía, a la alegría
de vivir, anteponer los principios fundamentales humanos a los materiales.
Educar para la vida no para el dinero. La comprensión es importante en ella
radica una nueva postura de lo humano:

La comprensión humana nos llega cuando sentimos y concebimos a los


humanos en tanto sujetos. Ella nos vuelve abiertos a sus sufrimientos y sus
alegrías; nos permite reconocer en los demás los mecanismos egocéntricos
de auto-justificación que están en nosotros, así como las retroacciones
positivas (en el sentido cibernético del término) que hacen que las discusiones
más mínimas degeneren en conflictos inexpiables. A partir de la comprensión
es posible luchar contra el odio y la exclusión.304

301
MORIN, Edgar. La cabeza bien puesta. p. 63
302
“Con nuestras creencias y nuestra fe alimentamos los mitos o ideas que surgen en nuestras mentes y
estos mitos o ideas toman consistencia y poder. No sólo poseemos ideas, también somos poseídos por
ellas, somos capaces de morir o matar por una idea. […] El alumno tienen que saber que los hombres no
matan solamente en la noche de sus pasiones sino también en la luz de su racionalización.” Ibídem. p. 56
303
“Hay que enseñar, y desde la escuela primaria, que toda percepción es una traducción reconstructora
que lleva a cabo el cerebro, a partir de las terminales sensoriales, y que ningún conocimiento puede
lograrse sin la interpretación.” Ibídem. p. 54
304
Ídem. p. 53

122
Aprender para la vida no debe ser difícil, ya que está en nuestra naturaleza
llevarlo a cabo, solo es cuestión de comprender las razones de porque estamos
en una inercia que no nos conviene. Debemos recapacitar y recuperar lo que
motiva verdaderamente al hombre a asumir su postura excelsa, pero sin perder
la conciencia de que sus decisiones le corresponden a él, lo mismo que la
responsabilidad. El amor por el hombre y su vida puede ser lo único que nos
una en las circunstancias tan tormentosas en las que nos encontramos todos:
“El amor no es un poder superior que descienda sobre el hombre, ni tampoco
un deber que se le haya impuesto; es su propio poder, por medio del cual se
vincula a sí mismo con el mundo y lo convierte en realmente suyo.”305 Citare
un pensamiento interesante y al que todos le podemos aprender algo:

Somos habitantes de la Tierra. […] Hemos citado a Hölderlin y completado su


frase diciendo: prosaica y poéticamente, el hombre habita la Tierra.
Prosaicamente (trabajando, fijándose objetivos prácticos, intentando
sobrevivir) y poéticamente (cantando, soñando, gozando y amando,
admirando) habitamos la Tierra. […] La vida humana está entretejida de prosa
y poesía.306

La vida
La vida es muy breve...
Solamente tienes una vida. Haz de ella lo que puedas
Hay días oscuros y días de luz. Haz con ellos lo que puedas.

Solamente tienes una vida.


Disfrútala al máximo porque si la rechazas y no la vives. Entonces no tendrás
mas vida

Camina siempre de frente.


No retrocedas ante nada cuando tropieces toma más fuerza y si el fracaso te
visita. Empieza de nuevo
Nunca permitas que la cobardía ni el desánimo estropeen tus destino

Cuando te sientas triste, débil y sólo...

305
FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 26
306
MORIN, Edgar y Anne B. Kern. Tierra-Patria. p. 212-213

123
Mira a tu alrededor y seguro encontrarás una palabra de amor, gente que te
apoye personas que te hagan sentir importante, y que te devuelvan la vida en
un instante siempre conseguirás a alguien quien te escuche quien te acompañe
y te brinde una mano amiga

Vuelve a ser dueño de ti mismo.


Reconcíliate con la vida. Acepta lo que no puedes cambiar !Alégrate, Llena tu
espíritu de pensamientos alegres tu corazón de misericordia, de dulzura y
amor, tu boca de una sonrisa y todo volverá a ir bien!307
A manera de reflexión final.
Ya para terminar quisiera enunciar la participación de la pedagogía en todo lo
dicho hasta aquí, descubro que la manera más correcta de hacerlo es por
medio de algunos de los autores que han dado vida y luz a esta propuesta.
Comenzaré por Morin (se habrá notado que me siento muy atraído por su
pensamiento y no precisamente el complejo, más bien el humano) el me sirve
de inicio para lo que he querido decir entre líneas: “Para afrontar la dificultad de
la comprensión humana habría que recurrir no a enseñanzas separadas sino a
una pedagogía conjunta que agrupe al filosofo, al psicólogo, al sociólogo, al
historiador, al escritor y esto se conjugaría con una iniciación en la lucidez.308
En otro momento nos dice:

¿Dominar la naturaleza? El hombre es incapaz todavía de controlar su propia


naturaleza, cuya locura le impulsa a dominar la naturaleza perdiendo el
dominio de sí mismo. ¿Dominar el mundo? Pero sólo es un microbio en el
gigantesco y enigmático cosmos. ¿Dominar la vida? Aunque algún día pudiera
fabricar una bacteria, sería un copista reproduciendo una organización que
siempre ha sido incapaz de imaginar. […] La Tierra debe dirigir por la vida, el
hombre debe dirigir por la conciencia.309

En compañía de Cyrulnik nos ofrece lo siguiente:

Si aprendemos a razonar, en términos de individuo, dentro de un contexto y


una historia, estaremos ante una nueva visión de la antropología. Ya no será
una antropología por «partes» -la biología contra la cultura, lo innato contra lo
adquirido, el hombre contra su grupo social–, sino al contrario la integración de
un parte en el todo, donde el individuo vive, funciona con los intercambios, los
puentes y todas las idas y vueltas que sean necesarias. De esta forma, el

307
http://famacero.com/vida.htm Última revisión 10 de mayo de 2008.
308
Ídem. p. 54
309
MORIN, Edgar y Anne B. Kern. Tierra-Patria. p. 223

124
hombre ocupa su lugar en la naturaleza, no está contra la naturaleza, no es
sobrenatural ni antinatural, sino que se mantiene en su lugar de hombre.310

Con Morin creo que no estoy muy alejado de lo que usted nos solicito, hable
del desarrollo humano y la posibilidad de no caer en el olvido de las cuestiones
humanas, la historia es relevante para el hombre:

El hombre hace historia porque es histórico en su ser mismo: el ser del


hombre es ontos devenido. Ontología e historia se identifican: la producción
histórica es producción del ser. En el hombre ser y tiempo se funden
eminentemente: ontos es historia. El ser del hombre es la capacidad de
transformarse y crearse. Hay mutación histórica por haber auto-formación:
sólo lo carente de forma puede adoptar infinidad de formas. […] El tiempo no
es el pretexto para que el hombre se desempeñe, sino su ser es su hacer. […]
La historia es anhelo de ser. Vivir es un afán perpetuo de colmarse de
existencia.311

Si logramos lo anterior sería algo sublime para la vida humana, más aún para
mí, por comprender que esa posibilidad tiende a estar al alcance pedagógico.
Nos comenta Jacques Attali: “El hombre deberá protegerse de sí mismo, fijar
límites a sus propias quimeras, dejar de creerse propietario del mundo y de la
especie, admitir que no tiene más que su usufructo.”312 En esto interviene la
educación y la pedagogía, en pos de ello, deben inmediatamente ponerse a
trabajar: “La meta [el ideal] es que el hombre sea para sí mismo.”313

En un mundo de confusión y al parecer sin esperanzas, busca la claridad a


partir de un hilo conductor: retomar la vieja idea de que la conciencia crítica y
racional debe ir necesariamente unida a la lucha por transformar a este mundo
y hacerlo más a la medida del hombre y de su felicidad.314

Al fin que la decisión en última instancia, la tomara el hombre:

Nuestra época es un fin y un principio fecundo en posibilidades. […] Ni el buen


resultado ni el malo es automático o preestablecido. La decisión depende del
hombre. Depende de su capacidad para tomarse a sí mismo, a su vida y a su
felicidad seriamente; de su buena voluntad para enfrentarse, con su problema
moral y el de su sociedad. Depende del valor que tenga para ser él mismo y
de ser para sí mismo.315

310
MORIN, Edgar y Boris Cyrulnik. Diálogos sobre la naturaleza humana. p.12-13
311
DOMÍNGUEZ VELLO, Ulises. Ontología e Historia. p. 131 en: El ser y la expresión. homenaje a
Eduardo Nicol.
312
ATTALI, Jacques. Milenio. p. 102
313
FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 19
314
VALENZUELA FEIJOO, José C. El mundo de hoy: mercado razón, utopía. p. 9
315
FROMM, Erich. Ética y psicoanálisis. p. 269

125
Por último si se me permite, podré decir que mi pedagogía pretende ser muy
humana y basada en los valores abstractos y universales del hombre. Creo
haber realizado una consiente y breve propuesta y me despido con lo siguiente:

Sólo el futuro da un sentido al pasado. Lo que nosotros dejaremos a nuestros


hijos, determina el valor de la vida que habremos vivido. La Tierra es como
una biblioteca que hay que dejar intacta después de haberse enriquecido con
su lectura y haberla enriquecido. La vida es su libro más precioso. Convienen
protegerla amorosamente antes de transmitirla –acompañada de nuevos
comentarios– a otros que osarán luego llevarla más lejos, más arriba.316

316
ATTALI, Jacques. Milenio. p. 107

126
FUENTES CONSULTADAS.

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131

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