Contenido
Legales
Siglas y abreviaturas
Prólogo
Instrucción y Memoria
Ajuchitan
Celaya
Laguna
Chilchotla
Motines
Necotlan
Patzcuaro
Querétaro
Sinagua
Sirandaro
Taimeo
Tancitaro
Tinguindin
Tiripitio
Tuchpan
Xiquilapan
Zacatula
Bibliografía
Glosario
Nombres y Topónimos
Colofón
Primera edición impresa, 1987
Primera edición electrónica en epub, Marzo 2016
D G P
© Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM
Ciudad Universitaria
04510 México, D. F.
ISBN version impresa 968837-598-9 (Obra completa)
D. R. Derechos reservados conforme a la Ley
Hecho en México
Made in México
1 recurso electrónico
Libro epub
Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio sin la
autorización escrita del titular de los derechos patrimoniales
SIGLAS Y ABREVIATURAS
AA : Anales de Antropología, Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM.
AGI : Archivo General dc Indias, Sevilla.
AGN : Archivo General de la Nación, México.
BAGN : Boletín del Archivo General de la Nación, México.
BLAC : Nettie Lee Benson Latin American Collection, Universidad de Texas, Austin.
c. : circa, "alrededor de".
cap. : capitulo (s).
CCJBM : Catálogo de la Colección de don Juan Bautista Muñoz,
S : tomos, 1954-56.
DHEE : Diccionario de historia eclesiástica de España, 4 tomos, 1972-75.
DPHBGM : Diccionario Porrúa: historia, biografía y geografía de México, 2 tomos, 1976.
ed. : editor, editorial.
EM : español-mexicano.
ENE : Epistolario de Nueva España, 16 tomos, 1939-42.
e. p. : en prensa.
ET : español-tarasco.
EUIEA : Enciclopedia universal ilustrada Esposa-Austral.
exp. : expediente.
FCE : Fondo de Cultura Económica, México,
ff. : folios.
fol. : folio.
FPT : Francisco del Paso y Troncoso.
HMAI : Handbook of Middle American Indians.
ibid. : ibidem, "en el mismo lugar"
INAH : Instituto Nacional de Antropología e Historia, México.
JGI : Joaquin Garcia Icazbalceta.
I. : cit. lugar citado.
lib. : libro.
loc. : supra cit. lugar arriba citado.
ME : mexicano-español.
Ms. : manuscrito.
n. : nota; nació.
NCE : The New Columbia Encyclopedia, 1975.
N9, : núm. número.
o. : cit. obra citada.
p., pp. : página, paginas.
PNE : Papeles de Nueva España.
P.s. : post scriptum.
Pob. y Desc. : Población y Descripción.
r : referido a folios, plana impar.
RAE : Real Academia Española de la Lengua.
RAH : Real Academia de la Historia, Madrid.
RG, : RGs Relacion (es) Geográfica (s).
RMEA : Revista Mexicana de Estudios Antropológicos, SociedadMexicana de
Antropología.
s.f. : sin fecha.
ss. : y siguientes.
t. : tomo.
TE : tarasco-español.
UNAM : Universidad Nacional Autónoma de México.
UTX : Universidad de Texas, Austin.
v : referido a folios, plana par.
vol. : volumen.
PRÓLOGO
Hecha excepción de la de Tiripitio (Censo 130) y, desde luego,
de aquellas cuyo texto se considera extraviado (Censo 202, 203,
208, 211, 214 y 219), las dieciséis RGs restantes del obispado de
Michoacán han sido ya publicadas en diferentes tiempos y en
distintas publicaciones. En conjunto, trece de ellas aparecieron, entre
1944 y 1952, en el intento de Vargas Rea por continuar la
interrumpida serie de FPT que tiene por titulo Papeles de Nueva
España; pero quedaron excluidas de ese conjunto las RGs de
Querétaro, Tancitaro, Tiripitio y Zacatula, y, de la RG de Motines,
sólo se dio a la estampa una parte. Además, estas publicaciones de
Vargas Rea, no obstante su meritoria intención, fueron "privately
printed" y, como añade Gline (1972b: 392), aparecieron
... in very limited editions, on poor paper, and with texts full of typographical
errors. His series and subseries are the cataloger's nightmare, the bibliographer's honor, and
the investigator's despair.
Más tarde, en 1958, vio la luz, en Guadalajara, la edición de
Corona Núñez que se intitula Relaciones geográficas de la diócesis
de Michoacán, en dos tomos, ahora prácticamente inhallable.
Recogió doce de las diecisiete RGs de aquel antiguo obispado,
dejando fuera las de Motines, Querétaro, Tancitaro, Tiripitio y
Zacatula. Sus transcripciones son las que hizo, para FPT, el
paleógrafo hispano José Joaquín Gómez Ramírez, que se custodian
ahora en el Archivo Histórico del INAH; su texto de la RG de la
ciudad de Pátzcuaro se basa en la transcripción publicada por
Nicolás León en 1889. En ningún caso, el editor michoacano tuvo
ocasión de cotejar éstos con los textos originales, ni consideró, al
parecer, la inclusión de reproducciones de las pinturas o mapas.
Es obvio, entonces, que el corpus sobreviviente de relaciones
antiguas de Michoacán no se ha publicado aún en conjunto, ni en
toda su integridad. La presente edición aspira a suplir esas
deficiencias, para lo cual se efectuaron paleografías directas de
todos los manuscritos originales, acompañándola, además, de los
dibujos, mapas y pinturas correspondientes. La transcripción de los
textos, eminentemente divulgativa, se ajusta a las normas de
modernización adoptadas y declaradas en volúmenes anteriores (ver
Acuña 1982: 11-12).
Cuando se tuvo acceso a otras transcripciones, ya publicadas o
inéditas, las presentadas aquí se cotejaron con ellas para disminuir el
margen de error a que toda paleografía está expuesta. Fueron de
particular utilidad, para este efecto, la transcripción manuscrita de
JGI y la mecanoscrita de Nancy Troike, concernientes a las cinco
RGs de Michoacán que custodia la BLAC de la UTX; copias res-
pectivas fueron proporcionadas, de la primera, por el arqueólogo don
Ignacio Bernal y, de la segunda, por cortesía de la propia paleógrafa,
al través del INSTITUTO DE INVESTIGACIONES
ANTROPOLÓGICAS de la UNAM.
Para la presentación sucesiva de los textos, se adoptó un
criterio alfabético español, debido a lo cual se observarán diferencias
respecto a la misma que ofrece el Censo preparado por Cline
(1972a), de cuya ortografía también discrepa. Será recomendable,
por eso, examinar el cuadro que sigue, donde se ilustran las
discrepancias y sumarizan las características-más salientes del
material aquí presentado.
Como la presente publicación tiene fines divulgativos, cada texto
está precedido de una introducción breve en que se describen sus
generales y, eventualmente, se plantean algunos de sus problemas
más obvios; asimismo, los textos se acompañaron de más de 940
notas, que aparecen al pie de página, cuya estricta finalidad es pro-
porcionar una guía al lector no especializado, entre los cuales se
cuenta quien escribe estas líneas. Muchas de ellas tienen que ver, o
aspiran a declarar, algunos términos y topónimos mexicanos, otomies
y tarascos; véanse con reserva, como tanteos que son de una
persona inexperta en dichas lenguas.
Fueron puntos de apoyo para esos escarceos etimológicos,
tratándose de la lengua mexicana, los vocabularios de fray Alonso de
Molina (1944) y otros diccionarios modernos, y, aunque no se haya
hecho mención expresa de ellos, el Dictionnaire de la langue nahuatl
de Rémi Siméon (1885) y el Compendio de la gramática náhuatl de
Thelma D. Sullivan (1976); para la lengua otomí, los breves trabajas
de las lingüistas Ethel Emilia Wallis y Henrietta Andrews (1954-55), y,
para el tarasco, los vocabularios de fray Maturino Gilberti (1559) y el
diccionario compuesto por Pablo Velázquez Gallardo (1978) . Los
vocabularios de Gilberti se citan conforme a la fotocopia obtenida en
la BIBLIOTECA DEL CONGRESO, Washington, D. C.; el Diccionario
de la lengua phorhepecha de Velázquez Gallardo fue un obsequio
remitido por el autor, a quien aprovecho la coyuntura para acusarle
una gratitud largamente debida, por conducto del FONDO DE
CULTURA ECONÓMICA.
Los materiales que se publican aquí proceden, ea su mayor
parte, de la Biblioteca de la RAH en Madrid, donde Fue inapreciable
la ayuda que nos prestó doña Pilar López-Brea Osorio, directora de
dicho repositorio; la parte restante procede de la BLAC en la UTX,
de cuyo espíritu fraternal de servicio hemos sido beneficiarios por
largos años. ¿Cómo no recordar, de allí, a la inefable Nettie Lee
Benson, a Jane Garner, a Don Gibbs, a Laura Gutiérrez-Witt, a Ann
Hartness Kane, a Anne H. Jordan y a Wanda?
El presente volumen se preparó, así como los tres anteriores
correspondientes a México, con apoyo económico que brindó al
editor la JOHN SIMON GUGGENIIEIM MEMORIAL FOUNDATION
de Nueva York y, desde luego, con el cada vez más exiguo que
puede ofrecer la UNAM a sus servidores. En la institución a que
pertenezco, son acreedores a especial gratitud los miembros de la
DIRECCIÓN GENERAL DE PUBLICACIONES, cuya desinteresada
lealtad al libro y abnegada vocación de trabajo los hacen justamente
coeditores de la presente serie. De sus nombres ya he hecho
repetida mención en otras publcaciones.
Me agrada recordar, en este momento, al doctor Dominique
Michelet, miembro de la Misión Francesa en México, a quien acudí
en busca de informes sobre la región de Tancítaro, y cuya respuesta
excedió las más sonrientes expectativas. Me sugirió su nombre el
arqueólogo y apreciable colega Lorenzo Ochoa Salas. Por fin, han
prodigado apoyo moral al ánimo mil veces desfalleciente del editor
innumerables amigos, extranjeros y nacionales, a quienes sólo cabe
decir que todas, y cada una de las páginas de este libro, les están
dedicadas.
Culhuacan, verano de 1984
René Acuña
Instituto de Investigaciones Filológicas
INSTRUCCIÓN
Y MEMORIA DE LAS RELACIONES
QUE
s e han de hac er para la
des c ripc ión de las Indias ,
que s u majes tad manda hac er,
para el buen
gobierno y ennoblec imiento della *
PRIMERAMENTE, los gobernadores, corregidores o alcaldes mayores, a quien los
virreyes, audiencias y otras personas del gobierno enviaren estas instrucciones y memorias
impresas, ante todas cosas, harán lista y memoria de los pueblos de españoles y de indios
que hubiere en su jurisdicción, en que solamente se pongan los nombres de ellos escritos de
letra legible y clara, y luego la enviarán a las dichas personas del gobierno, para que,
juntamente con las relaciones que en los dichos pueblos se hicieren, la envíen a su majestad
y al Consejo de Indias.
Y distribuirán las dichas instrucciones y memorias impresas por los pueblos de los españoles
y de indios de su jurisdicción, donde hubiere españoles enviándolas a los concejos y,
donde no, a los curas si los hubiere y, si no, a los religiosos a cuyo cargo fuere la doctrina,
mandando a los concejos, y encargando de parte de su majestad a los curas y religiosos
que dentro de un breve término las respondan y satisfagan como en ellas se declara, y les
envíen las relaciones que hicieren, juntamente con estas memorias, para que ellos, como
fueren recibiendo las relaciones, vayan enviándolas a las personas de gobierno que se las
hubieren enviado, y las instrucciones y memorias las vuelvan a distribuir, si fuere menes-
ter, por los otros pueblos adonde no las hubieren enviado.
•El de esta Instrucción y Memoria es el texto que se imprimió en 1577. Ha sido
reeditado ya en más de una oportunidad; pero descuidando los signos de puntuación y la
acentuación. Ver, por ejemplo, FPT, Papeles de Nueva España, lV, 2a serie, Madrid: En.
Tipográfico "Sucesores de Rivadencyra", 1905, pp. 1-7. El HMAI, 12: 233-237, publica una
versión inglesa preparada por Clinton R. Edwards; pero un cotejo cuidadoso con el original
demuestra que el traductor no llegó a entender algunos capítulos.
Y, en los pueblos y ciudades donde los gobernadores o corregidores y personas de gobierno
residieren, harán las relaciones de ellos, o encargarlas han a personas inteligentes de las
cosas de la tierra, [para] que las hagan según el tenor de las dichas memorias.
Las personas a quien se diere cargo en los pueblos de hacer la relación particular de cada
uno dellos, responderán a los capítulos de la memoria que se sigue, por la orden y forma
siguiente:
Primeramente, en un papel aparte, pondrán, por cabeza de la relación que hicieren, el día,
mes y año de la fecha de ella, con el nombre de la persona o personas que se hallaren a
hacerla, y el del gobernador u otra persona que les hubiere enviado la dicha instrucción.
Y, leyendo atentamente cada capítulo de la memoria, escribirán lo que hubiere que decir a él
en otro capítulo por sí, respondiendo a cada uno por sus números, como van en la
memoria, uno tras otro. Y, en los que no hubiere qué decir, dejarlos han sin hacer mención
de ellos, y pasarán a los siguientes, hasta acabarlos de leer todos y responder los que
tuvieren qué decir, como queda dicho, breve y claramente, en todo afirmando por cierto lo
que lo fuere y, lo que no, poniéndolo por dudoso; de manera que las relaciones vengan
ciertas, conforme a lo contenido en los capítulos siguientes.
Memoria de las cosas a que se ha
d e r e s p o n d e r,
y de que se han de hacer las
relaciones
1. Primeramente, en los pueblos de los españoles, se diga el nom bre de la comarca o
provincia en que están, y qué quiere decir el dicho nombre en lengua de los indios y por
qué se llama así.
2. Quién fue el descubridor y conquistador de la dicha provincia, y por cuya orden y mandado
se descubrió, y el año de su descubrimiento y conquista, lo que de todo buenamente se
pudiera saber.
3. Y, generalmente, el temperamento y calidad de la dicha provincia o comarca, si es muy fría
o caliente, o húmeda o seca, de muchas aguas o pocas, y cuándo son, más o menos, y
los vientos que corren en ella qué tan violentos y de qué parte son, y en qué tiempos del
año.
4. Si es tierra llana o áspera, rasa- o montuosa, de muchos o pocos ríos o fuentes, y
abundosa o falta de aguas, fértil o falta de pastos, abundosa o estéril de frutos y de
mantenimientos.
5. De muchos o pocos indios, y si ha tenido más o menos en otro tiempo que ahora, y las
causas que dello se supieren; y si los que hay, están o no están poblados en pueblos
formados y permanentes; y el talle y suerte de sus entendimientos, inclinaciones y manera
de vivir; y si hay diferentes lenguas en toda la provincia, o tienen alguna generalmente en
que hablen todos.
6. El altura o elevación del polo en que están los dichos pueblos de españoles, si estuviere
tomada y se supiere, o hubiere quien la sepa tomar, o en qué días del año el sol no echa
sombra ninguna al punto de medio día.
7. Las leguas que cada ciudad o pueblo de españoles estuviere de la ciudad donde residiere
la audiencia en cuyo distrito cayere, o del pueblo donde residiere el gobernador a quien
estuviere sujeta; y a qué parte de las dichas ciudades o pueblos estuviere.
8. Asimismo, las leguas que distare cada ciudad o pueblo de españoles de las otras con
quien partiere términos, declarando a qué parte cae dellos, y si las leguas son grandes o
pequeñas y por tierra llana o doblada, y si por caminos derechos o torcidos, buenos o
malas de caminar.
9. El nombre y sobrenombre que tiene o hubiere tenido cada ciudad o pueblo, y por qué se
hubiere llamado así (si se supiere) y quién le puso el nombre y fue el fundador della, y por
cuya orden y mandado la pobló, y el año de su fundación, y con cuántos vecinos se
comenzó a poblar y los que al presente tiene.
10. El sitio y asiento donde los dichos pueblos estuvieren, si es en alto o en bajo, o llano; con
la traza y designio, en pintura, de las calles y plazas y otros lugares señalados de
monasterios, como quiera que se pueda rasguñar fácilmente en un papel, en que se
declare qué parte del pueblo mira al mediodía o al norte.11.
11. En los pueblos de los indios, solamente se diga lo que distan del pueblo en cuyo
corregimiento o jurisdicción estuvieren, y del que fuere su cabecera de doctrina.
12. Y asimismo, lo que distan de los otros pueblos de indios o de españoles que en torno de
si tuvieren, declarando, en los unos y en los otros, a qué parte dellos caen, y si las leguas
son grandes o pequeñas y, los caminos, por tierra llana o doblada, derechos o torcidos.
13. Item lo que quiere decir en lengua de indios el nombre del dicho pueblo de indios y por qué
se llama así, si hubiere qué saber en ello, y cómo se llama la lengua que los indios del
dicho pueblo hablan.
14. Cuyos eran en tiempo de su gentilidad, y el señorío que sobre ellos tenían sus señores y
lo que tributaban, y las adoraciones, ritos y costumbres, buenas o malas, que tenían.
15. Cómo se gobernaban y con quién traían guerra, y cómo peleaban, y el hábito y traje que
traían y el que ahora traen, y los mantenimientos de que antes usaban y ahora usan, y si
han vivido más o menos sanos antiguamente que ahora, y la causa que dello se
entendiere.
16. En todos los pueblos, de españoles y de indios, se diga el asiento donde están poblados,
si es sierra o valle, o tierra descubierta y llana, y el nombre de la sierra, o valle y comarca
do estuvieren, y lo que quiere decir en su lengua el nombre de cada cosa.
17. Y es en tierra o puesto sano o enfermo; y, si enfermo, por qué causa (si se entendiere), y
las enfermedades que comúnmente suceden, y los remedios que se suelen hacer para
ellas.
18. Qué tan lejos o cerca está de alguna siena o cordillera señalada que esté cerca dél, y a
qué parte le cae y cómo se llama.
19. El río o ríos principales que pasaren por cerca, y qué tanto apartados del y a qué parte, y
qué tan caudalosos son; y si hubiere qué saber, alguna cosa notable de sus nacimientos,
aguas, huertas y aprovechamiento de sus riberas, y si hay en ellas, o podrían haber,
algunos regadíos que fuesen de importancia.
20. Los lagos, lagunas o fuentes señaladas que hubiere en los términos de los pueblos, con
las cosas notables que hubiere en ellos.
21. Los volcanes, grutas, y todas las otras cosas notables y admirables en naturaleza que
hubiere en la comarca dignas de ser sabidas.
22. Los árboles silvestres que hubiere en la dicha comarca comúnmente, y los frutos y
provechos que dellos y de sus maderas se saca, y para lo que son o serían buenas.
23. Los árboles de cultura y frutales que hay en la dicha tierra, y los que de España y otras
partes se han llevado, y se dan o no se dan bien en ella.
24. Los granos y semillas, y otras hortalizas y verduras, que sirven o han servido de sustento
a los naturales.
25. Las que de España se han llevado, y, si se da en la tierra el trigo, cebada, vino y aceite, en
qué cantidad se coge, y si hay seda o grana en la tierra y en qué cantidad.
26. Las yerbas o plantas aromáticas con que se curan los indios, y las virtudes medicinales o
venenosas de ellas.
27. Los animales y aves, bravos y domésticos, de la tierra, y los que de España se han
llevado, y cómo se crían y multiplican en ella.
28. Las minas de oro y plata, y otros mineros de metales o atramentos y colores, que hubiere
en la comarca y términos del dicho pueblo.
29. Las canteras de piedras preciosas, jaspes, mármoles, y otras cosas señaladas y de
estima que asimismo hubiere.
30. Si hay salinas en el dicho pueblo o cerca del, o de dónde se proveen de sal y de todas las
otras cosas de que tuvieren falta para el mantenimiento o el vestido.
31. La forma y edificio de las casas, y los materiales que hay para edificarlas en los dichos
pueblos, o en otras partes de donde los trujeren.
32. Las fortalezas de los dichos pueblos, y los puestos y lugares fuertes e inexpugnables que
hay en sus términos y comarca.
33. Los tratos y contrataciones y granjerías de que viven y se sustentan, así los españoles
como los indios naturales, y de qué cosas y en qué pagan sus tributos.
34. La diócesis de arzobispado u obispado o abadía, en que cada pueblo estuviere, y el
partido en que cayere, y cuántas leguas hay y a qué parte del pueblo; dónde reside la
catedral y la cabecera del partido, y si las leguas son grandes o pequeñas, por caminos
derechos o torcidos, y por tierra llana o doblada.
35. La iglesia catedral, y la parroquial o parroquiales que hubiere en cada pueblo, con el
número de los beneficios y prebendas que en ellas hubiere, y, si hubiere en ellas alguna
capilla o dotación señalada, cuya es y quién la fundó.
36, Los monasterios de frailes o monjas de cada orden que en cada pueblo hubiere, y por
quién y cuándo se fundaron, y el número de religiosos y cosas señaladas que en ellos
hubiere.
37. Asimismo, los hospitales y colegios y obras pías que hubiere en los dichos pueblos, y por
quién y cuándo fueron instituidos.
38. Y, si los pueblos fueren marítimos, demás de lo susodicho, se diga en la relación que dello
se hiciere la suerte de la mar que alcanza, si es mar blanda o tormentosa, y de qué
tormentas y peligros, y en qué tiempos comúnmente suceden, más o menos.
39. Si la costa es playa o costa brava, los arrecifes señalados y peligros para la navegación
que hay en ella.
40. Las mareas y crecimientos de la mar, qué tan grandes son, y a qué tiempos mayores o
menores, y en qué días y horas del día.
41. Los cabos, puntas, ensenadas y bahías señaladas que en la dicha comarca hubiere, con
los nombres y grandeza dellos, cuanto buenamente se pudiere declarar.
42. Los puertos y desembarcaderos que hubiere en la dicha costa, y la figura y traza de ellos,
en pintura como quiera que sea en un papel, por donde se pueda ver la forma y talle que
tienen.
43. La grandeza y capacidad de ellos, con los pasos y leguas que tendrán de ancho y largo,
poco más o menos (como se pudiere saber), y para qué tantos navíos serán capaces.
44. Las brazas del fondo dellos, la limpieza del suelo, y los bajos y topaderos que hay en ellos
y a qué parte están; si son limpios de broma y de otros inconvenientes.
45. Las entradas y salidas dellos a qué parte miran, y los vientos
con que se ha de entrar y salir dellos.
46. Las comodidades y descomodidades que tienen de leña, agua y refrescos, y otras cosas
buenas y malas para entrar y estar en ellos.
47. Los nombres de las islas pertenecientes a la costa y por qué se llaman así; la forma y
figura dellas, en pintura si pudiere ser, y el largo y ancho y lo que bojan; el suelo, pastos,
árboles y aprovechamientos que tuvieren; las aves y animales que hay en ellas, y los ríos y
fuentes señaladas.
48. Y generalmente, los sitios de pueblos de españoles despoblados, y cuándo se poblaron y
despoblaron, y lo que se supiere de las causas de haberse despoblado.
49. [Descríbanse] todas las demás cosas notables, en naturaleza y efectos, del suelo, aire y
cielo, que en cualquiera parte hubiere y fueren dignas de ser sabidas.
50. Y, hecha la dicha relación, la firmarán de sus nombres las personas que se hubieren
hallado a hacerla, y sin dilación la enviarán, con esta instrucción, a la persona que se la
hubiere enviado.
RELACIÓN DE AJUCHITLAN Y SU
PARTIDO
INTRODUCCIÓN
La RG de Ajuchitlan, compleja, está fechada a 10 de octubre de
1579. Fue compuesta por el corregidor don Diego Garcés, a quien
asistieron su hijo, del mismo nombre, Antonio de Rodas, intérprete en
las lenguas cuitlateca y tarasca, y "los más viejos de los naturales de
las dichas cabeceras, y de mejor entendimiento". El manuscrito,
probablemente de puño del hijo del funcionario, no está acompañado
del cuadernillo impreso de la Instrucción y Memoria, ni tiene aneja
pintura alguna; consta de ocho folios numerados, en blanco el 8v,
equivalentes a quince planas escritas. El legajo se custodia en la
biblioteca de la RAH de Madrid, bajo signatura "9-25.4/4663, 16-y";
su texto ha sido editado por Vargas Rea (1946) y por Corona Núñez
(1958, I).
Como en tantos otros casos, la encuesta se condujo
preguntando a los informantes, punto por punto, sobre cada uno de
los capítulos contenidos en la Memoria, sin omitir aquellos que, por
ser la jurisdicción exclusivamente de indios, pudieron haberse
excusado. Diego Garcés, sin embargo, supo sortear con habilidad
las obligadas repeticiones que originó en otros casos dicho
procedimiento, y eso, aunado a la fluidez de la narración y a las finas
observaciones intercaladas en ella, contribuye a que el informe del
partido de Ajuchitlan sea de agradable lectura. Garcés no encaró a
regañadientes la tarea a él confiada, sino que la emprendió, y le dio
remate, con naturalidad y soltura. Es rasgo peculiar de su
descripción cierto tono íntimo, nada curialesco ni rutinario, sazonado
con referencias francamente autobiográficas.
Gracias a ello, uno se entera de que su hijo, homónimo suyo,
era "de edad de treinta años", esto es, que había nacido hacia 1549,
y de que el propio funcionario hacía "más de veinte y tantos años que
... [servía] oficios públicos y reales, así en la provincia de Guatemala
como en la de Honduras, y, ahora, en esta Nueva España" (capítulo
5). Por lo demás, sus referencias a la geografía andaluza (capítulos
11 y 19), acerca de la cual pone de manifiesto tener conocimiento
directo y pormenorizado, sugieren que don Diego Garcés era natural
de Sevilla o, por lo menos, originario de las tierras del sur de
España.
Atendiendo a la edad de su hijo, es dable inferir que la del
propio corregidor sobrepasaba el medio siglo, y, a juzgar por el
tiempo que él atestigua haber servido en cargos públicos y reales,
cabe conjeturar que su arribo a tierras americanas pudo haber sido
en la década de los cincuentas. De su servicio en las provincias de
Guatemala y de Honduras no ha quedado rastro documentado, al
menos en las crónicas de dichas jurisdicciones; aunque no es
improbable que, en el Archivo General de Guatemala, hayan
sobrevivido datos que acrediten su testimonio y proporcionen más
pormenores.
Sobre el procedimiento que Diego Garcés siguió en la
preparación de su informe, y sobre las etapas por que pasó el
escrito, ha quedado, en el párrafo introductorio de la presente RG,
una descripción muy precisa:
Habiendo recibido... una Instrucción... para la
descripción de las Indias, hice la minuta de lo en
ella contenido, por mi persona propia, andando de
cabecera en cabecera inquiriendo y averiguando lo
más necesario y que hace al caso della, con lo
demás de que yo tengo noticia...
Esto es, que, antes de redactar en limpio el informe, Garcés
mismo lo pergeñó en una minuta o borrador, donde, a los datos
obtenidos en el correr de la encuesta, sumó las noticias derivadas de
su propia experiencia Del escrito final fue responsable,
probablemente, su hijo Diego, ya que la letra es más firme de lo que
fuera dable esperar en un hombre de la ya avanzada edad que
tendría el corregidor. Según esto, su firma podría ser la segunda de
las que aparecen al calce del documento, la cual está sobresignada
por una cruz.
Al margen de algunas páginas del manuscrito (f f. 2r, 2v, 3v y
7r), hay breves anotaciones tardías, presumiblemente de letra de
don Antonio de Herrera; como el cronista acostumbraba acotar de
ese modo aquellos pasajes que luego habría de incorporar a su obra,
no a remoto que los marcados así en la RG de Ajuchitlan se
encuentren reproducidos en la Historia general de los hechos de los
castellanos...
[En la cubierta, de diferentes letras:] N9 114. Asuchitlan.
Mechoacan. N[uev]a Esp[añ]a. Vista. Asuchitlan, 1579. ¶ Relación y
memoria hecha por la Instrucción de su Maj[esta]d, en lo tocante a la
descripción de las Indias, por DI[EG]O GARCÉS, corregidor de
Ajuchitlan.
AJUCHITLAN, PUEBLO DE LA PROVINCIA
DE MECHOACAN
¶ En diez días del mes de octubre de mil y quinientos y setenta
y nueve años, yo, DI[EG]O GARCÉS, corregidor por su Maj[esta]d
del pueblo de Ajuchitlan, y sus términos y jurisdicción, en que se
incluyen las cabeceras de Cuzamala y Pungaravato y Coyuca, con
todos los sujetos deltas, que es en la provincia de Mechuacan desta
Nueva España, habiendo recibido, por mandado del ex[cel]ente
señor DON MARTIN ENRÍQUEZ, visorrey della, una Instrucción
emanada de la Maj[esta]d para la descripción de las Indias, hice la
minuta de lo en ella contenido, por mi persona propia,1 andando de
cabecera inquiriendo y averiguando lo más necesario y que hace al
caso della, con lo demás de q[ue] yo tengo noticia, y juntamente con
mi hijo DI[EG]O GARCÉS, de edad de treinta años, y con ANTÓN
DE RODAS, de más de cincuenta, gran lengua tarasca y
cuit[l]ateca,2 que son las dos maternas q[ue] se hablan en esta
jurisdicción, y con los más viejos de los naturales de las dichas
cabeceras, y de mejor entendimiento.
1 ¶ No hay pueblo de españoles, ni españoles avecindados en
esta jurisdicción.
2 ¶ Esta jurisdicción cae en la diócesis de Mechuacan, y allí
habrá razón desto, y de lo demás tocante a españoles. ,3
3 Es tierra muy caliente y sera, abundante de aguas, las cuales
empiezan mediado mayo y salen entrante octubre, y la fuerza dellas
es en agosto y septiembre; y los vientos ordinarios, en tiempo de
aguas, son norte y sur y leste. Y el leste es más ordinario, aunq[ue]
este invierno lo han sido sur y norte. Llueve siempre de noche, y
raras veces de día, y los dichos tres vientos son muy violentos y con
muy grandes tormentas, de grandísimos truenos que hacen temblar
las casas y con hartos rayos, en los meses de julio, agosto y
septiembre. Y, en tiempo de verano, reina el viento oeste,
bonancible, aunq[ue] con algunos remolinos.
4 ¶ Es toda ella [tierra] doblada, de muchas sierras y cerros sin
árboles, si no es en algunas q[ue]bradas dellas, y ésos, pequeños; y
aun los de los llanos no son grandes, que parece de notar [ser]
tierras flacas. Tiene un valle volteado con las sierras, en el cual estan
asentadas las cuatro cabeceras, yalgunos sujetos dellas, el cual
corre [de] norte [a] sur, entrando en la dicha jurisdicción por la parte
del norte viniendo de México, y, por:este rumbo, corre como doce
leguas: y, en éstas, cae Cuzamala a las nueve dellas, y
Pungaravato, dos adelante, y Coyuca, otra delante. Y así cone eI
dicho valle hasta llegar a cuatro leguas de Ajuchitlan, a do hacen las
sierras un estrecho, que tendrá como media legua el valle, por do
cone el río grande q[ue] adelante irá declarado, y luego vuelve,
ensanchando el valle, y corre al leste hasta otras seis leguas, y, a las
cuatro, está Ajuchitlan. Este valle tendrá, de ancho, a legua, y a
legua y media y a dos leguas, excepto por la angostura que digo
tener media legua. Es tierra bastecida de aguas, así de fuentes
como de ríos, y cualquier pueblo de toda la jurisdicción tiene sierras
y cerros a todas partes. No es tierra fértil, aunq[ue es] abundante de
pastos, q[ue] sirven de poco, por no haber criadores. Hay frutos y
bastimentos de la tierra por las riberas de los ríos y quebradas.
5 Es de pocos indios. Ha tenido muchos más en tiempos
pasados; hanse menoscabado, y menoscaban de cada día, con
enfermedades y ausencias, y hay pareceres de que con la ociosidad;
porque, en su antigüedad, eran grandemente vejados y trabajados, y
no comían ni bebían ni vestían ni calzaban como ahora, ni tenían
caballos en q[ue] andar, ni reposo ni quietud. Y ahora, con tenerlo
todo y estar regalados como hijos, van disminuyendo.
Están en pueblos formados, y muchos no permanecen,porq[ue]
se pasan de unos a otros y andan como gitanos con sus hatillos y
mujeres, y [con los] hijos a cuestas. Son de malas inclinaciones y
amigos de novedades, y sobremanera maliciosos y mentirosos,
torpes y tardos para el bien, muy hábiles y solícitos para el mal;
perjúranse muy de ordinario, así demandando como defendiendo, o
si hay pasión o amistad, o están prevenidos o cohechados, q[ue] es
cosa q[ue] usan mucho. [Y] no dirán más de lo q[ue] la parte
quisiere, y están tan diestros en esto, q[ue], si no es con muchas
repreguntas y con que haya gran vigilancia en q[ue] el testigo q[ue]
ha depuesto no hable con los demás, apenas se podrán aclarar la
verdad; porque] cada una de las partes prueba con número de
testigos tan bastantemente su intento, q[ue] se viene a poner el pleito
tan neutral q[ue] apenas se puede determinar.4 Y, con estas astucias
y otras, no hay orden de poder saber la verdad Y si los principales
quieren destruir a un español o indio, todo el pueblo jurará ser verdad
aquello que ellos dicen, aunque no le haya pasado por el pesamiento
al acusado. Y si el pueblo, movido por algún principal, quiere destruir
a su gobernador y quitarle el cargo y lo ve[r] sin él,5 todo el pueblo,
asimismo, será contra él, y aun le saquearán la casa; y en Ajuchitlan
ha pasado a la letra. Y, si el gobernador después los convida y
halaga, tornarán a abonarlo y volver por él, y aun dirán por quién lo
hicieron. Y, así, hombre de mala conciencia, si quieren destruir a un
juez o clérigo, o a otra persona, con una botija de vino q[ue] dan a los
principales le prueban todo cuanto quieren, y muertes y fuerzas y
robos, por muy bien y justamente q[ue] haya vivido.
Obedecen y hacen más el mandamiento de su gobernador y
principales q[ue] ningún otro, porque] los temen mucho, porq[ue] los
castigan tan secretamente, [que], con estar el corregidor en el
pueblo, apenas lo entenderá. [Por eso], no se les deb[e]ría tomar
juramento, si posible fuese, pues es causa de su condenación. Y yo
estoy bastantemente satisfecho dello, y lo he visto, clara y
patentemente, en negocios q[ue] ante mí han pasado, en más de
veinte y tantos años q[ue] ha que sirvo oficios públicos y reales, así
en la provincia de Guatemala como en la de Honduras, y ahora en
esta Nueva España, y pudiera decir mucho en esto. Y éstos y los
otros, todos van: por una orden y tienen unas mismas costumbres. Y,
si el juez procede contra el gobernador y principales por borracheras
u otros delitos, y sienten q[ue] los quieren prender, muy en breve
ajuntan número de indios y están a la mira; [de manera] que conviene
[más] sobreseer el negocio y disimular por entonces, por no darles
lugar a q[ue] se desvergüencen, salvo si hay españoles al lado de la
justicia, q[ue], con pocos q[ue] haya no se osarán menear; y, muchas
veces, se han desvergonzado a sus curas y justicias.
En los negocios q[ue] ante los gobernadores pasan, y ante los
al[ca]ldes indios, administran mal justicia por todo extremo, porq[ue]
son grandísimos cohechadores. Y el más principal de los pleiteantes,
y q[ue] más con ellos priva o los cohecha, ése sale con el pleito y,
aunque] haya muerto y robado, no se le probará nada. Y, si están
mal con alguno, el pecado venial, o ninguno, se lo hacen mortal y muy
grave. Tienen usos y maneras de robar y cohechar inauditas y no
pensadas, y pudiera decir infinitas; yo he castigado a muchos. Y
alcalde hubo que, por sólo decir que un indio le habló recio, le llevó
de pena más de lo q[ue] él pagaba de tributo en tres años; aunque
los jueces españoles no les llevamos penas, porq[ue] ansí nos lo
tiene mandado el señor visorrey, con otras muchas y santas cosas
que convienen al buen gobierno, pro y utilidad de los naturales. Y con
razón y justicia, porq[ue] son pobres y miserables y cualquier hombre
cristiano se debe condoler dellos, aunque ellos no lo sienten, ni les da
cosa ninguna pena: ni muertes de hijos, ni [de] padres ni de deudos,
ni de marido ni de mujer, ni otros males y adversos sucesos.
Para desherbar sus milpas o caminos, o barrer la casa, siempre
están en cuclillas 6 , y, en la iglesia, lo mismo, y aquél es su natural
asiento y el que más apetecen.
Son muy ingratos y desagradecidos, y, así, ni tienen ley con
quien los ha criado ni se lo agradecen, ni ningún otro beneficio ni bien
q[ue] les hagan, y, así, lo que se hiciere por ellos ha de ser por amor
de Dios, sin respecto de otra cosa. Son demasiadamente viciosos en
el vicio de la carnalidad, y cometen millares de adulterios e incestos y
maleficios, y más si están borrachos, que es cosa q[ue] mucho
apetecen y lo tienen por honroso. Nunca se guardan lealtad ni
reciben pena dello, sino cual y cual. Si el juez les habla y trata con
mansedumbre, respétanle poco y, si recio, dicen q[ue] los espanta
como en el tiempo de la conquista. Si un indio es un poco belicoso y
habla recio delante de los principales, no habrá alguacil ninguno q[ue]
lo ose prender, porq[ue] dicen que habla recio.
Los tarascos no se consienten cohechar ni molestar tanto como
los cuit[l]atecas y otras naciones, porque son más belicosos, y
acuden mucho mejor a los sacramentos y cosas de la iglesia, y, a
sus difuntos, con misas y ofrendas, según que pueden, lo que no
hacen los cuit[l]atecas, y osan venirse a quejar al corregidor de los
agravios q[ue] les hacen sus mayores.
6. 7, 8, 9, 10 ¶ No hay q[ue] decir.
11 ¶ La cabecera principal es Ajuchitlan, de la real Corona. Hay
otras tres, de particulares, q[ue] son Coyuca, y Pungaravato y
Cuzamala, como es dicho. Y, en Ajuchitlan y sus sujetos, hay UN
CURA; y, en Coyuca y Pungaravato y los suyos, hay otro; y, en
Cuzamala y los suyos, hay otro. Ajuchitlan tiene treinta sujetos, que
son:
La Magdalena, a una y media;
San Sebastián, a dos;
San Marcos, a una;
San Jerónimo, a una;
Santo Andrés, a tres;
San Gregorio, a dos;
San Jusepe, a cuatro;
San Juan, a cuatro;
San Gaspar, a tres y media;
Santa Ana, a tres;
San Bartolomé, a dos;
Santa Catalina, a cuatro;
San Pablo, a cuatro;
Santo Antón, a seis;
San Simón, a seis;
San Hipólito, a ocho;
San Gabriel, a cuatro 7
San Lucas, que está a una legua;
Santa Lucía, a media;
y San Pedro, a una y media;
San Fran[cis]co, a una y media;
San Miguel, a dos;
Santiago, a cuatro;
Santo Tomás, a siete;
San Martín, a seis;
San Felipe, a una;
San Agustín, a una;
Santa Fe, a cuatro;
La Concepción, a cuatro;
San Cristóbal, junto, el río
en medio, como Sevilla y Triana;
San Mateo, a una;
Y, en todos lo sujetos y cabecera, hay ochocientos y treinta
tributarios.
Coyuca dista de Ajuchitlan seis leguas, el Río Grande abajo,
que irá declarado en su lugar, hacia- el oeste. Tiene doce sujetos que
son:
San Pedro, a media legua;
San Juan, a una;
La Concepción, a una y media;
Andomuqua, a una;
Inchamacua, a una y media;
San Miguel, a una;
Santiago, a una;
Arocutin, a dos;
Tarepuato, a dos;
Tacanbariretio, a cinco;
Q[ue]ruseo, a cinco;
Tiringueo, a cuatro.
Y, todos ellos y la cabecera, tienen trescientos y cincuenta
tributarios.
¶ Pungaravato dista de Ajuchitlan seis leguas, el dicho pueblo
abajo, al noroeste y a una legua de Coyuca. Tiene siete sujetos, que
son: San Jerónimo, el río en medio, como Sevilla y
Triana;.Tiringueo, a cuatro leguas; Santa Catalina, a cuatro;
Ziringueo, a tres; Acasequaro, a cuatro; Sirandarillo, 8 a cinco;
Amaquareo, a cinco. Y, en todos ellos y la cabecera, hay quinientos
y cuarenta y nueve tributarios.
¶ Cuzamala dista de Ajuchitlan ocho leguas al norte, y [está] a
dos de Pungaravato. Tiene veinte y un sujetos, q[ue] son:
Jalpa, a tres leguas;
Tupataro, a tres;
Arocutin, a tres y Inedia;
Tetilican, a seis;
Cuaulutitlan, a siete;
Punguario, a seis;
Tecomatlan, a seis;
Pacapetaro, a cuatro;
Conpaseo, a dos;
Quataseo, a tres;
Tinguisman, a cinco;
Santo Andrés, a seis;
San Agustín, a seis y media;
Jacona, a tres;
Sacango, a seis;
Tupatarillo, a dos; 9
Las Salinas, a tres;
Sacapuato, a cinco;
Copuyo, a siete;
Copuamuato, a tres;
Huitziltepec, a siete.
Tienen, todos estos sujetos y la cabecera, ochocientos y trece
tributarios.
12 Toda la jurisdicción tiene, por circunvecinos, pueblos de
indios, y no ninguno de españoles. Ajuchitlan tiene, por la parte del
leste, a Tetela, que está a nueve leguas, y a tres de sus
términos; y, por la parte del sueste, a Capulalcolulco, a doce leguas,
y [a] nueve de sus términos; y, por la parte del sur y del sudoeste,
montañas despobladas; y, por la parte del oeste, la dicha cabecera
de Coyuca, y, por lo demás, cerros y sierras despobladas; y, por la
parte de Pungaravato, asimismo, sierras; y, por la de Cuzamala,
tiene, a la parte del oeste, a Sirandaro y Cuiseo, a seis leguas, y,
por la del norte y noroeste, montañas, y, por la del nordeste, a tres
leguas, un pueblo muy peq[ue]ño, y, por la del leste, a Tololoapa[n],
a ocho leguas de la jurisdicción. Y, para ir a ellas, es todo sierras
ásperas, y las leguas grandes y los caminos torcidos.
13 ¶ Este nombre, Ajuchitlan, es en la lengua mexicana, y en la
materna, que es la cuitlateca, se llama Tlitichuc Umo, q[ue] lo uno y
lo otro quiere decir, en lengua castellana, "agua florida".10 Llámase
así porq[ue], antiguamente, dicen, solían andar, hombres y mujeres
principales, muy galanos, con muchas flores y rosas de colores
tejidas por las vestiduras, y con ramos y guirnaldas de flores en las
cabezas y en las manos (y, hoy día, se traen mejor que sus vecinos),
y, asimismo, solían tener, los principales, sus casas muy pintadas.
¶ Pungaravato es su propio nombre en su lengua materna,
q[ue] es la tarasca, y quiere decir, en la lengua castellana, "cerro
emplumado"; 11 y llámase así porq[ue], en su antigüedad, dicen,
tuvieron un ídolo q[ue] se llamaba PUNGÚARANCHA, q[ue] quiere
decir "ídolo emplumado' 12
¶ Coyuca es nombre mexicano, y no tiene otro nombre ninguno
en otra ninguna lengua; quieren decir q[ue], por ser "lugar de lobos",
se llama asina, y, así, hay muchos en su comarca. No se pudo saber
otra cosa.
¶ Cuzamala es nombre mexicano y, en su lengua materna, que
es latarasca, se llama Apazingan, q[ue] lo uno y lo otro, en lengua
castellana, quiere decir "lugar de. comadrejas"13 llámase deste
nombre porq[ue] dicen q[ue], en su antigüedad, tuvieron un ídolo a
manera de comadreja.
14 ¶ Éstos de Ajuchitlan, y de las demás cabeceras, eran vasa
llos del CAZONCI, q[ue] fue rey de Mechuacan y tenía guerras
con MOCTEZUMA, y, en esta jurisdicción, dicen, tenía el CAZONCI
su guarnición y gente de guerra, 14 por ser frontera de Tetela y
Capulalcopulco,q[ue] eran de MOCTEZUMA. 15 El señorío q[ue]
tenían sobre ellos no se puede significar, porq[ue], si les pedían
mujeres, hijos, hijas, hacienda, o mandaban matar [a] millares dellos,
dicen, [que] no había réplica ni contradicción ninguna. Del tributo no
se puede saber cosa señalada más de que, si les pedía [el señor]
plata, oro, algodón, mantas, bastimentos, esclavos indios para
sacrificar, u otra cualquiera cosa, se lo habían de dar luego todo.
Las adoraciones eran en muchas maneras, porque adoraban al
SOL, a la LUNA, y a ídolos de piedra, de barro y de madera, de
diversas hechuras y tamaños. Y dicen que entendían [que] había un
DIOS PRINCIPAL que estaba en el cielo y lo había criado todo, y
que ha de haber juicio final; y que el mundo tuvo principio, y que hizo
Dios un hombre y una mujer de barro, y q[ue] se fueron a bañar y se
deshicieron en el agua; y que los volvió a hacer, de ceniza y [de]
ciertos metales, y los envió al río a bañar, y que no se deshicieron; y
q[ue], de aquéllos, empezó el mundo. También tuvieron q[ue] hubo
diluvio y que; en un palo grande, 16 como arca, les mandó su dios se
metiese un indio principal q[ue] llamaban TEUPIXQ[UE], que era
como sacerdote, con su mujer e hijos, y aves y animales y de todas
semillas, y que éstos escaparon, y todos los demás se ahogaron; y
que, desque bajó la mar, envió aquel hombre un ave que se llama
aura, q[ue] es a manera de milano, aunque] mayor, y que, como
.halló muchos cuerpos muertos que comer, que no volvió. Y que,
luego, envió una garza, y que, como halló mucho pescado q[ue]
comer, tampoco volvió. Y que, así, fue enviando otras aves y ninguna
volvió, hasta q[ue] envió un pajarito que hay en esta tierra muy
chiquito, que en España no lo hay tan chico, el cual se llama en
lengua cuit[l]ateca PICHICHI, y en lengua tarasco TZINTZON[I], y, en
la mexicana, HUITZITZIL (y, de la pluma deste pajarito, se hacen las
imágenes en Mechuacan), 17 el cual, dicen, volvió con un ramito.
Los ritos eran tan diversos como las adoraciones, porque] dicen
[que] se sacaban sangre de todas las partes del cuerpo, hasta de la
lengua. Horadábanse las orejas; echábanse en ríos hondos y
estábanse allí metidos, y decían que de allí salían valientes, unos,
hechos tigres, otros, leones y, otros, lagartos, y, otros, culebras, y
que, en efecto, se transformaban en estas figuras como en España
las brujas. Tenían muchos y diversos ayunos: de a dos, y cuatro y
seis y más días, hasta diez y doce, y q[ue], con unas yerbas q[ue] se
ponían en la boca, se estaban todo este tiempo elevados y como
atónitos. 18
15 Dicen [que] ponía el CAZONCI [a] un gobernador, que sólo
servía de hacer aquello que él le enviaba a mandar. Tenía guerras
con MOCTEZUMA, como es dicho. Peleaban con arcos y flechas, y
con macanas de palo a manera de espadas, y, por la parte de los
filos, tenía unos huecos en q[ue] encajaban unos pedernales a
manera de navajas; y con porras del tamaño de vara de medir, y con
hondas. Y, ellos, en cueros y embijados de negro, y con rodelas
hechas de caña y tejidas con hilo, a manera de palas de pelota de
viento.19
El hábito y traje antiguo q[ue] dicen traían los señores y
principales era unas ropas largas hasta los pies, tejidas de algodón,
y muy galanas y de muchos colores, y, encima ¿ellas, unas mantas
hasta abajo de la rodilla, q[ue] les servían (y sirven hoy día) de
capas; el cabello [traían] largo y tranzado. Los MACEHUALES, q[ue]
son la gente plebeya, [andaban] desnudos y, algunos, con unas
mantillas de las q[ue] digo sirven de capas. Ahora traen, todos en
general, camisas y zaragüeles, y, algunos, jubones y ropillas como
casaquetas; traen sombreros y, algunos, botas y zapatos, y, sus
mantas que les sirven de capas, algunas [están] pintadas de colores,
y muchos tienen caballos en q[ue] andan. Los tiempos pasados,
dicen que hubo indios con ropas de terciopelo, y con gualdrapas de
terciopelo y caballos enjaezados. Traen el cabello cortado a la
española. No hay diferencia, en los trajes, entre principales y
MACEHUALES, sino [que] cada uno anda como mejor puede; ahora
[que], en esta jurisdicción, ninguno se viste a la española, como yo
he visto en otras partes. Las mujeres traen naguas y HUIPILES
todas en general, y, algunas, HUIPILES muy galanos, pintados de
colores; algunas traen botines y, en general, todas, el cabello largo y
negro, y tendido de ordinario sobre los hombros. Y, cuando van a
misa, llevan unos paños como de a vara sobre las cabezas.
Los mantenimientos de ahora, dicen, son los mismos de su
antigüedad, que son maíz, frijoles, chile, calabazas, y otras
legumbres y frutas de la tierra, y carnes montesas, y la más ordinaria
es de venado; hay pescado, que es la comida ordinaria de los
MACEHUALES.
Dicen que, antiguamente, vivían mucho más tiempo y más
sanos, y que había indios sin número; y así parece debía ser, pues,
en estos tiempos, hay más indios en la Nueva España, con todas las
mortandades pesadas, que en todas las Indias y Perú juntos. A
cuanto yo creo, la causa de haberse menoscabado y disminuir de
cada día, no creo [que] puede haber certidumbre más [que] de lo
dicho en el capítulo quinto, porq[ue], aunq[ue] a los principios los
disminuyesen las guerras y malos tratamientos de la conquista, en
estos tiempos son tan sobrellevados y amparados por el s[eño]r
visorrey, y por los demás ministros de justicia, q[ue] se pueden llamar
hijos regalados; y, con todo eso, disminuyen grandemente. Y creo
ser alguna parte, como he dicho, la ociosidad; porq[ue], como no se
les da nada por adquirir hacienda, ni han de dar dote a las hijas ni
entre ellos hay mañana, son muy haraganes y comen mil sabandijas,
como son langosta, culebras, sapos, lagartos y otras cosas
semejantes, porque todo les hace buen gusto; y, por no sembrar
siquiera la mitad de lo q[ue] el senior visorrey tiene mandado q[ue]
siembre cada uno padecen necesidades y hambres. Y, si la justicia
los apremia a q[ue] siembren y críen gallinas, vanse de unos a otros
pueblos, y aun le levantan mil testimonios, y también a los jueces
indios como a los españoles. Y así, creo que, con los trabajos de su
antigüedad, vivían mucho y sanos, y ahora, con el ocio, viven poco y
enferman mucho. Y] tienen una costumbre perversísima, y es q[ue],
en estando uno enfermo, no quiere comer ni ver comida, y ni el padre
al hijo, ni el hijo al padre, ni mujer a marido, ni marido a mujer, ni
ningún otro, le importunan ni ruegan q[ue] coman, y, asi, se
descaecen y mueren como brutos.
16 ¶ Las dichas cuatro cabeceras desea jurisdicción, con parte
de sus sujetos, están asentadas en el valle atrás contenido, capítulo
cuarto, y, los demás sujetos dellas, en las faldas de las sierras y
cerros, y en algunos peq[ue]ños valles. Y ni el dicho valle, ni [las]
sierras, tienen nombre señalado, antiguo ni moderno.
17 ¶ Es tierra más sana q[ue] enferma, aunq[ue] no hay en toda
ella indios muy viejos, como los hay en otras partes. Y las
enfermedades della son viruelas, tabardete, cámaras de sangre y
pechugueras, que saltan, a veces, en dolor de costado. No saben
remedio, si no irse a bañar a los ríos, con q[ue] acaban más en
breve la vida; y no se quieren persuadir a que aq[ue]llo les mata, por
el mucho y antiguo uso q[ue] tienen de andar siempre en el agua,
desde q[ue] nacen hasta q[ue] mueren.
18 ¶ Todo el dicho valle está cercado de sierras, como es
dicho, y sin nombre señalado; y, así, todos los pueblos tienen cerros
y sierras a todas partes.
19 ¶ Junto a Ajuchitlan, por la parte del norte, pasa un río
caudaloso, que será como Guadalquivid, por arriba de do alcanza la
creciente de la mar; llámase el Río Grande y, de Ajuchitlan, se ha de
tomar el agua con la siniestra mano, y entra en la jurisdicción siete
leguas arriba de Ajuchitlan, por la parte del leste, y corre el valle
abajo, la vuelta del oeste, hasta salir de la jurisdicción; y, junto a
Ajuchitlan, entra en él otro río chico. Y este Río Grande pasa, como
es dicho, junto a Coyuca, una de las cuatro cabeceras, por la parte
del leste, y cogen el agua, asimismo, con la siniestra mano. Y, por la
otra parte del valle, que viene del norte, viene otro río grande,
aunque no tanto corno el de Ajuchitlan, ni tan chico como el q[ue] digo
q[ue] entra en él: será como Guadalquivid o Guadiana, antes que se
junten a la puente vi[e]ja de Úbeda, camino de Granada. 20 Y este
río corre [de] norte [a] sur, y pasa junto a Cuzamala por la parte del
este (y cogen el agua con la derecha mano) y por junto a
Pungaravato, dos leguas abajo por la parte del (y cogen el agua con
la siniestra mano), y va a entrar en el caudaloso a media legua abajo
de Pungaravato y a otra media de Coyuca, triangulada la junta dellos
con las dichas dos cabeceras, Coyuca y Pungaravato. El río
caudaloso ya dicho nace en la provincia de Tlaxcalan, [a] más de
setenta leguas de Ajuchitlan, y pasa a una legua pequeña de la
Puebla de los Angeles, viniendo a México por una puente de piedra;
va a entrar en la Mar del Sur por la villa de Zacatula, más de
cuarenta leguas abajo de Ajuchitlan. Y, así, cuando se dijere en la
relación de Tlaxcalan, y en la de la Puebla y en la de Zacatula, 21 de
un río grande, caudaloso, se ha de entender q[ue] es éste de
Ajuchitlan.
En las riberas destos ríos, y [de] otros pequeñuelos, se
siembra maíz, chile, frijol, algodón, y otras semillas q[ue] irán
declaradas en sus lugares. Y, salido de sus riberas, no pueden
sembrar ni siembran, por ser tierras pedregosas y no tenerlo de uso,
ni herramientas con q[ue] cultivarlas. Y vanse tras los lugares dichos,
que es tierra blanda, [y] del río chico q[ue] dije entra, junto a
Ajuchitlan, en el grande y caudaloso, sacan algunos regadíos,
aunq[ue] en poca cantidad, que sirven a maíces q[ue] llaman "de
riego" y [a] algunas milpillas de cacao de poco momento, digo, el
cacao, q[ue] no es, por aquí, sino muy poquito o casi nada. Hay
otros riachuelos y, de los unos y de los otros, se podría sacar riego,
como interviniesen 22 españoles en ello.
20 ¶ Lo que hay que decir a esto es que hombres, y mujeres y
muchachos, pasan estos ríos tan grandes, aunq[ue] vengan muy
crecidos, a nado, con gran facilidad; y, en los pueblos que están
frontero uno de otro, el río en medio, como es dicho en el capítulo
once, pasan las indias a los 'MANGO= a vender algunas cosas q[ue]
tienen, y llevan su mercaduría en unas calabazas grandes que hay en
esta tierra, como rodelas medianas y más hondas, y aún suelen
pasar sus criaturas, si son chicas, dentro, 23 y se van nadando y
holgando sin pesadumbre. Y los indios atan su ropa ala cabeza y, sin
mojar ninguna cosa, se pasan, por mementos, de la una a la otra
parte, y aun pasan hartas cosas de peso y volumen.
Para pasar estos ríos, los sacerdotes y jueces, y otros
españoles y su hato, tienen unas balsas que son de hasta dos vara y
cuadradas, y algunas menores, hechas de cañas delgadas tejidas
sobre unos palos delgados, como un cañizo, y péinenles debajo unas
calabazas, con una red que las tiene fijas al cañizo, y en éstas pasan
muy seguros, por recios y crecidos que vengan los ríos. Y, si quieren
ir una, o dos leguas o más, el río abajo, van con mucha facilidad. Y
un indio solo la pasa, nadando con el un brazo y, con el otro, tirando
de la balsa; y, si van dos o tres indios, pasa con más presteza.
Hay tanto número de mosquitos, de los chiquitos, todo el año,
de ordinario de día y más en el tiempo de aguas, q[ue] dan
grandísima pesadumbre; tiénese, por parte de remedio para ellos,
tener en las puertas y ventanas unos cañizos de caña menuda, con
los cuales no entra tanta cantidad en las casas como sin ellos, y
deste remedio se aprovechan españoles e indios.
21 ¶ No hay cosa notable de que hacer mención.
22 ¶. Hay unos árboles pequeños q[ue] llaman "guayacán de
Guinea", y en la lengua materna PUNILE, 24 [que] sirve de lo mismo
que el guayacán q[ue] se lleva a España, aunq[ue] es diferente. Hay
otros árboles, también pequeños, q[ue] llevan unas vainillas chicas y
volteadas q[ue] se llaman NACAZCOLOTES: 25 sirven estas vainillas
para teñir de negro y para curtir la colambre, y llévase gran cantidad
de México para el dicho efecto. Hay otros árboles mayores, que se
llaman GUAMÓCHILES, 26 que llevan otras vainillas mayores como
algarrobas peq[ue]ñas, aunq[ue] más redondas: llevan dentro una
frutilla q[ue] comen los indios, fresca y pasada, y las maderas destos
son de poco provecho. Hay brasil en cantidad, y otro palo que, en la
lengua tarasca, llaman TAPINCIRAN, q[ue] es muy semejante al
ébano (de q[ue] en España hacen cuentas) , y, así, hacen dél
cuentas, y bordones y otras cosas.
23 ¶ Ciruelos de la tierra, los unos llevan ciruelas blancas y
redondas del samario de guindas garrofales, y los otros, coloradas y
largas como ciruelas tempranas de España. Hay zapotes, colorados
y blancos y prietos, anonas, cacao, PATAXTE; 27 no se da bien, si no
es la ciruela, la cual sirve, fresca y pasada, para comer y para hacer
vino; hay plátanos, q[ue] vinieron de la Isla Española: danse bien. De
Castilla, hay naranjas, limas y limones y cidras: danse, en cuatro o
cinco pueblos, bien, y en otros, mal, y en otros no se dan; hay unas
piñas, que ni son árboles ni semilla: nacen en el mástil que echa, así
como los alcauciles, y las hojas o pencas del árbol son como de
zabila; es fruta de la tierra: son del tamaño de piñas muy grandes de
Castilla, y de aq[ue]lla hechura.
24 ¶ Hay maíz, algodón, chile, frijoles, camotes (que en España
llaman batatas), calabazas de dos o tres suertes; CHIAN de dos o
tres manera: la una lleva la semilla del tamaño y color de la mostaza
[y] sirve de sacar aceite para dar lustre a las pinturas de jícaras, que
son de calabazas y las pintan en esta tierra, y sirven, ella y las otras
[semillas], de bebida, moliéndola como harina; las otras tienen el
grano blanco y anchuelo. Comen los tallos de las calabazas, y de los
frijoles, cocidos. De Castilla, hay rábanos, lechugas, coles, nabos,
berenjenas, y todo se da mal; melones se dan muy bien.
25 ¶ Lo dicho en el veinte y cuatro, y no hay otra cosa.
26 ¶ PICIETE, OLOLIUH[Q[UI], CUANENEPIL, PHEHUAME de
tres maneras, 28 PALANQUIN y cebadilla. 29 Las hojas del PICIETE,
que son como llantén, secas y desmenuzadas, échanlas en unos
canutos y, que mándalo por la una parte, chupan el humo por la otra;
sirve para reumas grandemente de bien, y para bubas y dolores de
cabeza y asma, y, si se toma mucho, emborracha; y lo mismo hace
el zumo verde, como no estén muy hechos a ello. El PHEHUAME y
COANENEPIL sirven contra ponzoña: son raíces peq[ue]ñas de unos
bejucos, que no son árboles. El PALANQUI es una raíz, como
esotras, a manera de nabo: tiene mal olor; dicen [que] sirve para
pasmo y para hidrópicos. La cebadilla es como unos gamones y, de
aquel arte, lleva el mástil y hace una espiga redonda y larga, con
unos granillos prietos y larguillos; y toda la espiga, paja y grano,
molido, mata con gran facilidad los gusanos de cualquier animal.
27 ¶ De la tierra, [hay] venados, liebres, conejos, puercos
monteses, tejones, tigres, leoncillos, lobos, adives [y] zorras; gallos y
gallinas, domésticos y monteses, faisanes, palomas, tórtolas,
codornices, grullas, patos domésticos y monteses de dos o tres
géneros, tordos, garzas blancas y pardas en gran cantidad, aves de
rapiña de tres o cuatro suertes, buhos, lechuzas. buharros; cuervos,
muy pocos. De Castilla, [hay] ganado mayor y menor, yeguas,
puercos; hay de todo, poco, por no haber criadores, q[ue] la tierra
buena es para ello; hay gallinas, palomas, patos.
28 ¶ Ha habido minas de oro, hartas y buenas; hanse perdido
después que se libertaron los indios. 30 Hay gran cantidad de cobre,
aunq[ue] no se saca; hay caparrosa: tampoco se saca.
29 No hay nada desto.
30 ¶ Hay unas salinas en el término de Cuzamala, y hócese la
sal desta manera: tienen un pozo, de dos sacan el agua, y cavan la
tierra por sus eras y riéganla con aquella agua, muy regada, y
déjanla después secar. Y, desq[ue] está seca, tórnanla a mojar muy
bien, y échanla en unos cestos q[ue] hacen, con punta abajo, a
manera de nasas, y por allí destila toda el agua. Y ponen a cocer
aquel agua que destila, hasta q[ue] se cuaja y hace sal. Es poca la
que se hace, aunq[ue] para la comarca abasta; y, si hay falta, tráenla
de la costa, de Zacatula, que está [a] treinta leguas. El
mantenimiento y vestido,
1
El manuscrito, fol. 1r, lee: "Por mj presona propia".
2
Sobre el cuitlateco, ver Escalante Hernández (1962) y Harvey (1972: 308).
3
La referencia es a la extraviada RO de Valladolid, cuya existencia está atestiguada en la
"Relación" de Juan López de Velasco (nov 21 de 1583), legajo tercero, número 14 (ver
Cline 1972: 239), y en la "Memoria" de León Pinelo, número 95 (ver Cline 1972: 242).
4
Al margen, probablemente de letra del cronista Herrera, se lee (fol. 2r): "Ojo. Pleitos."
5
El manuscrito, fol. 2r, lee: "... y qujtalle el cargo/y lo ven sin el".
6
El manuscrito, fol. 2v, Ice: 't.. sienpre estan en cloqujllas".
7
Para comodidad del lector, ésta, y dos de las listas siguientes, se han ordenado a dos
columnas, sin alterar el orden en que los topónimos aparecen.
8
"Sirandarillo" es un híbrido de tarasco y español: Sirandaro significa "lugar de amates",
9
El sufijo diminutivo -illo, es español; Tupataro significa "lugar de juncias o tules".
10
Axuchitlan, propiamente, significa "lugar de" o entre flores acuáticas'. No tengo datos a
mano para juzgar lo que significa el presunto topónimo cuitlateca.
11
Punguari significa "pluma" (Gilberti 1559: TE, 46r); 'unta o juata, "cerro" (Velásquez
Gallardo 1978: 29).
12
No parece fidedigna ni la lección ni la traducción; si el nombre se lee Pungua. racha,
significa, más bien, "señor emplumado". Ver "señor soberano", en Gilberti (1559: ET,
151v).13 Apahtsi es "comadreja" (Gilberti 1559: ET, 39v); según Corona Núñez (1957:
105), " ..el nombre de Apatzingán ... significa 'donde está levantado Apatzi' (los
componentes de tal palabra son Apatziangan: la n es locativa, y la partícula anga significa
'poner levantado'." Es posible; pero, de ser así, el topónimo tarasen no corresponde con su
similar mexicano: Cuzamala significa "donde abundan las comadrejas", y, si se leyera
Cuzamalan, seria "lugar de la comadreja"o "de comadrejas".
13
De la misma letra observada arriba en la nota 4, al margen (fol. 3v) se lee: "Ojo. La
guarnición del rey."
14
El manuscrito, en la última línea del folio 3v, parece leer, primero "montesuma",
apareciendo a continuación, testado, "el".
15
A continuación, al parecer testado, el manuscrito (fol. 9r) lee: "muj grueso".
16
En el volumen octavo de la presente serie, RGs del siglo XVI: Mexico (III), cuyo
manuscrito no tengo en este momento ase hace un par de veces mención de esta
artesanía de plumas de colibrí, indicándose que las imágenes eran exportadas a la
Península.'
17
Es una lástima que asees haya omitido identificar esas yerbas usadas para alcanzar el
éxtasis shamánico; las había de varias especies, incluyendo el tabaco. Sobre este tema,
ver Flesh of the gods: the ritual use of hallucinogens (1972; ed. Peter T. Furst) y, en esa
publicación, de manera particular, el trabajo de Wilbert (p. 12-23).
18
Alude a las palas o cestas con que, entonces y ahora, se jugaba al frontón.
19
La descripción es exacta: los ríos s Guadalquivir y Guadiana se juntan, pocos iba a Peal
de Becerra de Úbeda, por ,donde pasaba, camino antiguo a Granada; éste íba a Peal de
Becerro, de allí a Baza, y, después, de Guadix a Granada.
20
Si existió, la RG de la Puebla de los Angeles se ha extraviado: la RG de Zacatula puede
consultarse en el presente volumen; para la RG de Tlaxcala, ver Muñoz Camargo (1981).
21
El manuscrito, fol. 6r, Ice: como entrevinjesen/españoles/en ello/".
22
Al parecer por error de pluma del escribano, el manuscrito (fol. 6r) lee:
23
"Lengua materna", en este caso, debe entenderse la cuitlateca: punce no es una voz
tarasca.
24
Sobre el nacazcolote o nacazcolotl, "oreja torcida', ver Hernández (1959, II: 65-66) y
Santamaría (1974: 749).
25
Sobre el "guamúchil", ver Hernández (1959, I: 39) y Santamaría (1974: 571)
26
No registra Molina (1944) esta voz, tampoco Siméon (1885), ni Hernández (1959)
describe este árbol o fruto; Rebelo (s. L: 445) hace mención de un patlachtli, al que
define como "especie de almendra que empleaban los indios como moneda"; Santamaría
(1974: 816) deriva la palabra del mexicano pataxtli, e identifica el árbol como Theobroma
bicolor, "una especie de cacao, más corriente que el común, y mucho menos cultivado
que éste". En 1650, ya el término era usado en Guatemala: Coto (1983: 80,326) define el
pataste como "otro género de cacao que llaman pek"; la voz pek está registrada en el
baile-drama llamado Rabinal Achi (Brasseur 1862, segunda parte: 90), indicándose que,
junto con el cacao, constituía el tributo que pagaban los de Cakyug al señor Quiché.
27
El nombre de la última yerba se lee en el manuscrito (fol. 7r): "peguame"; se corrigió
conforme a Hernández (1959, II: 91.92), quien la define como "medicina buena para el
parto". La voz debe ser tarasca, porque "parir la hembra" se dice, en esa lengua, peuani
(Gilberti 1559: ET, 134r) o, como registra Velásquez Gallardo (1978: 179), phéani,
phéeni. Todo parece indicar, por lo tanto, que la información que proporciona más abajo
la fuente sobre d uso medicinal del phehuame es incompleta.
28
La lección del manuscrito (fol. 7r), palanquin, es incorrecta; debe leerse palanqui,
"cosa podrida", probablemente una variedad del. palancapatli (ver Hernández 1959, II:
105-6; Santamaría 1974: 785).
29
La supresión de la esclavitud de indios fue consecuencia de la promulgación de las Leyes
Nuevas en 1542-1543, cuyo efecto no fue, ni mucho menos, inmediato. Ver, entre otros,
los estudios de Gibson (1976: 159) y Sherman (1979:131-2, 1589, 232-5, 273, 339-43).
RELACIÓN DE LA VILLA DE CELAYA
Y SU PARTIDO
INTRODUCCIÓN
El manuscrito: cronología, descripción y publicaciones
La RG de Villa de Celaya o Salaya, compuesta, está fechada a
15 de junio de 1580. El expediente está precedido por las hojas
impresas en 1577 que contienen la Instrucción y Memoria, y el
manuscrito consta de cinco fojas, diez planas de folio, escritas de
puño del propio alcalde mayor Cristóbal de Vargas Valadés. Bajo
signatura "9-25.4/4663 (16), X", el legajo se guarda en la biblioteca
de la RAH de Madrid, y, hasta donde he podido saber, su texto ha
sido editado por Vargas Rea (1945: 115-57) y por Corona Núñez
(1958, II: 50-70).
Las pinturas
Basado en la frase: "... y con ella [la relación] van las pinturas
de las dichas provincias de Acámbaro, y Yurirapúndaro y Villa de
Celaya", contenida en el párrafo que cierra el informe, Robertson
(1972: 266, 9) ha inferido: "This text implies that three pinturas
accompanied the relación, including a city plan of Celaya..." Es una
hipótesis improbable, aunque el autor citado añada con convicción:
"Previously the pintura of Acambaro was thought to be also for
Celaya." La frase en que apoya sus conclusiones no da pie para
suponer que la presunta pintura de Celaya haya sido un "city plan", ni
es bastante en sí para postular la existencia de tres pinturas
distintas.
En el capítulo 1 de la relación de Celaya con claridad se indica
que dicha villa "está en término del pueblo de Acámbaro" y, en el
capítulo 9, De Vargas Valadés, que debía saberlo bien, atestigua que
la población de Celaya constaba entonces únicamente de sesenta
vecinos. Insuficientes, sin duda, para que sus casas-habitación
pudieran configurar una "city"; aunque, en el capítulo 10, se declare
que la villa estaba asentada "en un llano, y en traza de calles
derechas y anchas..." ¿Habrá, de verdad, pensado De Vargas
Valadés que se requería un plano para ilustrar esa descripción?
Comoquiera que haya sido, el hecho es que solamente se han
conservado dos pinturas de esta jurisdicción: la de Acámbaro y
Celaya, que se custodia en la biblioteca de la RAH de Madrid, y la de
Yurirapundaro, que se guarda en el AGI de Sevilla, "Mapas y
Pinturas de México, N"24". La primera está pintada sobre papel
nativo, y mide 110 x 113 centímetros; la segunda, sobre papel
europeo, mide 83 x 89 centímetros. Tiene al reverso, en tinta muy
pálida, lo que parece haber sido un primer diseño del mapa, el cual
continúa inédito (Robertson 1972: 276, 86). Ambas pinturas, en
tamaño bastante reducido, han sido editadas en blanco y negro por
Vargas Rea (1945: 114-15, 146-47).
El autor de la RG de Celaya
Cristóbal de Vargas Valadés, natural y vecino de la ciudad de
México, era hijo segundo del conquistador Diego Valadés y había
nacido hacia 1530. En información que se hizo a 17 de abril de 1597,
declaró don Cristóbal ser "de edad de más de sesenta y dos años',
nacido "en esta dicha ciudad", y haber sido alcalde mayor "en
algunas provincias desta Nueva Espana (FPT 1940, XIII. 92 93, 94).
Su hermano mayor, Alonso, había heredado, al fallecer el padre, una
encomienda de "indios pobres" (Dorantes de Carranza 1970: 173). El
"Memorial de los conquistadores", que llama al fundador de esta
casa Diego Valdés y que identifica erróneamente a don Cristóbal
como al "hijo maior", dice de éste que era "hombre muy rico en
Alcaldías maiores, sin hijos", y que era fama que su hacienda valía
"80.000 pesos" (Dorantes de -Carranza 1970: 440). No se ha
conservado noticia acerca del nombre de la que fue su esposa, si es
que la tuvo, ni consta cuáles fueron las alcaldías mayores en que
sirvió, antes y después de 1580, cuando desempeñaba ese cargo en
la jurisdicción de Celaya
Fundación y nombre de la Villa de Celaya
Según la presente RG, esta villa "poblóse el año de setenta por
mandado de don Martín Enríquez ... [y] comenzóse a poblar con tres
o cuatro vecinos..." Tales datos, al parecer, no son enteramente
confiables. Para entender los orígenes de la fundación de Celaya,
hay que tener en cuenta algunas circunstancias históricas. Primera,
que las minas de Zacatecas estaban en una etapa de producción
floreciente, pero que la transportación del producto a la ciudad
virreina] se interrumpía frecuentemente a causa de las
depredaciones y asaltos que practicaban en los caminos los
indómitos chichimecas. Para garantizar la seguridad en el camino de
Zacatecas, don Martín. Enríquez dispuso que se establecieran
presidios (fuertes defendidos por un reducido número de soldados)
en ciertos lugares
..señalando como por más peligroso para los
viajeros y comerciantes los puntos de Ojuelos y
Portezuelos; pero, antes de que pudiesen
construirse esos fuertes, llegó a México la noticia
de una irrupción, por aquel rumbo, de la tribu de
los cuachichiles. El virrey envió contra ellos al
alcalde mayor del partido de Guanajuato, Juan
Torres de Laguna.., y él mismo... se determinó a
salir a campaña con buen número de soldados de
México. Esto acontecía en 1570. [Al retirarse los
enemigos], el virrey volvió a la capital, dejando
establecida una línea de presidios para defensa
del camino, entre los cuales se contaron la (villa)
de Celaya y una villa de San Felipe... (México a
través de los siglos, t. III, p. 399).
Según la EUIEA (1975, 12: 880), "la población fue fundada en
12 de octubre de 1570 por dieciséis familias vizcaínas que la
llamaron Zalaya, que en vasco significa tierra llana'..."; según la
Enciclopedia de México (1977, II: 442), la fundación oficial se
efectuó a primero de enero de 1571, habiendo sido elegido alcalde
de primer voto don Domingo de Silva, evidentemente la misma
persona de que se hace mención en la presente RG y a quien se
identifica como uno de los alcaldes ordinarios. Cualesquiera que
hayan sido sus fuentes, la NCE (1975: 487). y el DPHBGM (1976, I:
419) coinciden en afirmar que la fundación oficial de Celaya tuvo
lugar en 1571.
El monasterio franciscano de Celaya
Sobre el monasterio franciscano, la relación de Celaya es más
bien discreta, limitándose a señalar que "fundóse por mandando del
dicho visorrey ...", como en efecto lo fue, por el mandamiento que
aparece a continuación:
Don Martín Enríquez... Por cuanto por mi mandado
se ha fundado la villa de Selaya cerca del pueblo
de Apaceo y conviene, para el bien de los vecinos
de la dicha villa y naturales del dicho pueblo, fundar
un monesterio de religiosos de la orden de San
Francisco e que tengan cargo de la doctrina y
administración de los Sacramentos de los naturales
del pueblo de Apaceo, atento a lo cual, por la
presente doy licencia a la dicha orden de San
Francisco para que asienten y funden un
monesterio de la dicha orden en la dicha villa de
Selaya, y desde él visiten y tengan a cargo la dicha
doctrina y administración de los sacramentos de
los naturales del dicho pueblo de Apaceo y sus
subje. tos; y, en el entretanto que se hace el
edificio del monesterio en la dicha villa, pueden
estar y residir en el dicho pueblo de Apaceo y,
desde allí, acudir a la dicha villa y decir misa y
administrar los sacramentos a los vecinos della. Y,
en nombre de su Majestad, encargo y mando, a
cualesquier clérigo o otros sacerdotes que estén
en la dicha villa y pueblo, que luego se salgan dél y
dejen la dicha doctrina y administración de los
Sacramentos a los dichos religiosos, sin que en
ellos les pongan embargo ni contradicción alguna; y
mando al alcalde mayor de la dicha villa que, para
la dicha fundación y administración, dé todo favor y
ayuda a los dichos religiosos, y no consienta que
se les haga la dicha contradicción. Fecho en
México, a dieciocho días del mes de noviembre de
mil e quinientos y setenta y tres años. Don Martín
Enríquez. Por mandado de su excelencia. Juan de
Cueva (EPT 1940, XI: 136).
Como era previsible, esta intromisión del virrey en la jurisdicción
eclesiástica habría de ser contestada inmediatamente por la
autoridad respectiva. A 24 de marzo de 1574, el arzobispo y doctor
Moya de Contreras dirigía al presidente del Consejo de Indias el
siguiente comunicado:
Con ésta va un traslado simple de un mandamiento
que los días pasados envié autorizado..., por
donde verá vuestra señoría ilustrísima cómo el
virrey da licencia a los frailes franciscos para que
funden monesterio en la villa de Salaya, que es de
españoles, y administren sacramentos, escluyendo
a Correa, clérigo cura nombrado por la sede
vacante de Mechoacan... Suplicio] a vuestra
señoría ilustrísima sea servido de pasar los ojos
por ellos, pues, mejor que nadie, entederá la
justificación que tienen en derecho divino y humano,
[conforme al] Concilio Tridentino, que acá alcanzan
los muy idiotas ser esto ajeno a la jurisdición del
virrey y de lo que todos sus pasados han hecho...
Y, así, estoy admirado, y, muchos, escandalizados,
de ver esta novedad, de donde nace que algunos
entienden que todo lo puede el virrey, en
eclesiástico y seglar; como lo da a entender fray
Alonso de Molina, francisco, en una epístola
dedicatoria que le hizo de un Vocabulario en lengua
mexicana [1571], llamándole "supremo" y "cabeza
fiesta Nueva España", de que denunció fray
Domingo de Salazar, fraile dominico y muy doto, a
quien está cometido el examen de los libros, por
donde se han recogido estos vocabularios de oficio
de Inquisición, para que el mismo autor los
enmiende... (ITT 1940, XI: 140-41)
La protesta no tuvo efecto, porque, como la relación de Celaya
atestigua (capítulo 36), en 1580 los franciscanos ya habían fundado
monasterio en aquella villa, aunque no consta si el edificio estaba
concluido. Pero lo que me importaba ilustrar, al referirme a su
fundación, era los conflictos existentes entonces entre el Estado y la
Iglesia, y entre los ; dominicos y franciscanos. Los dominicos,
defendiendo "la fe", eran un bastión de la Iglesia; los franciscanos
actuaban más bien al amparo del poder del Estado. En cualquier
caso, como todas las RGs, el documento que sigue contiene una
variedad de datos, y oculta otros, que son dignos de reflexión.
[En la cabeza y margen de la Instrucción
impresa, de varias letras:] N° 101. Villa
de la Conce[p]ción. Michoacan. Nueva
España. CÉSPEDES. Vista.La
Conce[p]ción de C[e]laya la pobló un tal
DE C[E]LAYA por mandado del visorrey
DON MARTÍN ENRÍQUEZ, año de 1570.
Tomó el nombre de C[e]laya, por JUAN
DE CUEVAS, secretario de [la] Audiencia
de México.1
¶ En la Villa de Nuestra Señora de la Concepción de Celaya,2
quince días del mes de junio de mil y qui[nient]os y ochenta años, yo,
CHR[IST]ÓBAL DE VARGAS VALADÉS, al[ca]ld[e] mayor de la
d[ic]ha villa,y corregidor del pu[ebl]o de Yurirapundaro y justicia del
pu[ebl]o de Acambaro por su Maj[es]t[ad], en presencia de
DOMINGO DE SILVA y de HERNANDO DE PERALTA, al[ca]ldes
ordinarios de la d[ic]ha villa, en cumplimiento de la Instrucción de su
Maj[es]t[ad], que me entregó GORDIÁN CASASSANO, contador y
administrador de la real Alcabala desta Nueva España, hice la
relación siguiente de lo tocante a la d[ic]ha Villa de Celaya.
1 ¶ La Villa de Celaya está en término del pueblo de Acambaro.
2
3 ¶ Su temperamento es templado, que algo toca más en
caliente que no en frío; es tierra seca y no de muchas aguas, y son
más desde junio, julio y agosto y septiembre; y reina el viento brisa
más que otro ninguno, 3 y no es tempestuoso, y reina la mayor parte
del año.
4 ¶ Es tierra llana, y montuosa 4 de unos árboles que se llaman
MEZQUITES; está asentada en un rincón que hace la junta de dos
ríos: uno, que viene de la villa que dicen de San Miguel, corre [de]
norte [a] sur, y entra en otro río que llaman de Apatzeo 5 que corre
[de] lene [a] oeste. Y destos dos ríos se aprovechan los vecinos de
la d[ic]ha villa, en tal manera que, con ellos, riegan sus labores y
tierras de pan; de manera que, con el riego dellos, cogerán diecisiete
o dieciocho mil fanegas de trigo. 6 Es [tierra] abundosa de pastos
para ganados y fértil de frutos de España, como son duraznos,
membrillos, granados, uvas, higos y otros frutales. Danse todas las
semillas de legumbres; es abundosa de mantenimientos, ansi de trigo
como de maíz.
5
6 ¶ El mes de junio no echa sombra al punto del medio día.
7 ¶ Está [a] treinta y cinco Ieguas de la ciudad de México,
[de]leste [a] oeste con ella. 7
8 ¶ Está [a] siete leguas de la Villa de San Miguel,. [que] es de
españoles, y está con ella [de] norte [a] sur; las leguas son algo
grandes, y es tierra llana.
9 ¶ Poblóse el año de setenta por mandado de DON MARTÍN
ENRÍQUEZ, visorrey que fue desta Nueva España, 8 comenzóse a
poblar con tres o cuatro vecinos: tiene hoy sesenta. Llámase Celaya
por JU[AN] DE CUEVA, secretario de la gobernación desta Nueva
España, 9 , y por ser él natural de Celaya, en las montañas en los
reinos de Castilla. 10
10 ¶ Está asentada en un llano, y en traza de calles derechas y
anchas, que corren [de] leste [a] oeste11 y cruzan [de] norte [a] sur,
con su plaza grande. Tiene un monasterio de la ORDEN DE S[EÑ]OR
SAN FRAN[CIS]CO, en que residen de ordinario cuatro religiosos.
11
12 ¶ Tiene, alrededor de sí, poblaciones de indios a una legua,
ya dos y a tres, sujetos de la cabecera de Acambaro, y las leguas
son razonables y, [los] caminos, llanos.
13. 14. 15. 16
17 ¶ Es pueblo sano y de buen temple, como está dicho.
18 ¶ Está [a] dos leguas de unas serranías llamadas "de JUAN
MARTIN Y BARAJAS" y Sierra de Santa María, las c[ua]les caen a
la banda del sur.
19 ¶ Como está d[ic]ho, está entre los d[ic]hos dos ríos de San
Miguel y de Apatzeo, y, del d[ic]ho [segundo] río, estarán las casas
[a] un tiro de piedra, y, del de San Miguel, está [a] media legua. Y,
en ellos, hay cuatro molinos de pan para el servicio de la d[ic]ha villa,
y muy cerca della, los c[ua]les le son muy provechosos para los
trigos de riego, como está d[ic]ho.
20. 21
22 ¶ Los árboles que en su comarca tiene son, en el d[ic]ho río
de Apatzeo, muchos sabinos, de que se aprovechan para maderas y
tablazones de sus casas, [y] hay gran cantidad de unos árboles
silvestres que llaman MEZQUITES, que dan una fruta, en vainillas,
como algarrobas de España, que son buenas de comer, ansí para
los hombres como para ganados vacunos, [de los] que hay muchos
en los términos de la d[ic]ha villa; de tal suerte, que, [en] cuatro
leguas alrededor della, se hierran cada año veinte mil becerros.
23 ¶ Dase, cualquier árbol de cultura, en el d[ic]ho término.
24 ¶ Dase mucho trigo y mucho maíz, y cual[es]quiera
hortalizas, q[ue] sirven de sustento para los d[ic]hos vecinos.
25. 26
27 ¶ Hay lobos y zorros grandes, que llaman acá COYOTES,
que son dañosos para los ganados.
28. 29
30 ¶ Provéense de mantenimientos, y [de los] vestidos
necesarios, de la ciudad de México; en recuas y en carros, la traen.
31 ¶ Las casas son de paredes hechas de adobes, y cubiertas
con buenas vigas y tablas y de terrado, que no las pasa el agua.
32
33 ¶ Y su contra[ta]ción es vender harina, y trajinarla a otras
partes. 12
34 ¶ Cae en la dió[ce]si[s] del obispado de Mechuacan; está
[a] diecisiete leguas de la catedral y tienda ala banda del sur.
Caminase por tierra llana.
PINTURA DE CELAYA Y AGAMBARO
Advertencia: Custodiada por la RAH, en Madrid, esta pintura
mide 110 x 113 cm. Las leyendas están transcritas, horizontalmente,
de izquierda a derecha y, verticalmente, de arriba abajo, guardando
ese orden en la medida de lo posible.
[SOL: oriente]
Hurepetío
Cuhnio
Catsirehpeo
Qaruniro
Puruagua
[SOL: poniente]
Nacaztepeque
Comaychic [dudoso]
Aguascalientes
[A]paseo el Alto
Tacambaro
Carasiro
Taransaquaro
Camino de las car[r]etas, que va a las minas de Guanajuato] y
Zacatecas
[ilegible] Apaseo
Apahtio
San Lucas
S[an] Pedro Ueroreo
Chupicuaro [testado: Xerequaro]
En los Pescadores
ACAMBARO
Pizihtsio
San Pedro
La estancia de Carrillo
San Ju[an] Tehpaqua
Uatzaquao
VILLA DE SALAYA
Santa María
Paraquaro
San Jerónimo
Hurerio
Inchamaquaro
Uirihueo
San Agustín
Santiago
Chuchundo
Emenguao
Yramoco
Portezuelo
San Fran[cis]co
San Pedro
San Lucas Chichimecas
Cahandurio
La laguna de Uimoco
[En la laguna:]
Sirandaro
Ahao
Xanaquao
[AI margen izquierdo de la pintura,
aparte:] La VILLA DE ZALAYA, corregimiento de Orirapundaro.
36 ¶ Hay un monasterio de la ORDEN DEL S[EÑO]R SAN
FRAN[CIS]CO, donde residen cuatro religiosos; fundóse por
mandado del d[ic]ho Visorrey DON MARTÍN ENRÍQ[UE]Z.
PROVINCIA DE ACAMBARO
1 ¶ Primeramente, este pueblo de Acambaro cae en la
provincia que dicen de Mechoacan; quiere decir este nombre de
Acambaro, en la lengua de los naturales, "lugar de magueyes",13 que
es un árbol del cual, en esta Nueva España, sacan los indios muchos
provechos, a causa de los aprovechamientos dél. Está encomendado
a un caballero llamado NUÑO DE CHÁVEZ. 14
2 ¶ Fue el descubridor y conquistador desee d[ic]ho pu[ebl]o, y
de toda la p[ro]vincia de Mechoacan, DON FERNANDO CORTES,
Marqués del Valle; conquistóse [en el] año de veinte y dos, después
de ganada la ciudad de México.
3 ¶ El temperamento es templado, que toca más en caliente
que en frío, y su calidad, generalmente, es seco; aunque en algunas
partes, por causa de dos ríos grandes que por esta d[ic]ha provincia
pasan, hay alguna humedad. Es provincia de menos aguas que otras,
porque llueve, ordinariamente, dos meses después que en otras
provincias. Y las fuerzas de las lluvias son los meses de junio, julio, y
agosto y septiembre; y el viento que más ordinario corre en toda ella
es solano, y su violencia es moderada: y reina casi todo el año, si no
es que, al tiempo que quiere llover, se muda a la banda del norte y,
las menos, al sur.
4 ¶ Es, toda, tierra muy llana, de muchas vegas; aunque la
atraviesan por algunas partes serranías grandes, montuosas, y, por
los d[ic]hos llanos, en algunas partes, [hay] muchos boscajes de
árboles espinosos llamados MEZQUITES, de altura de dos estados,
poco más o menos, los c[ua]les dan una fruta que llaman
MEZQUITE, que es mantenimiento de indios y de ganados vacunos.
Es provincia de muchas fuentes, y por ella pasan dos ríos muy
caudalosos que la cercan, abundosos de pescado que llaman
bagres. Es [tierra] muy fértil, ansí de muchos y de muy buenos
pastos para todos géneros de ganados, como de trigo, cebarla,
maíz, frutas de España,15 y otras semillas de la tierra con q[ue] los
naturales se sustentan; de manera que, de mantenimientos, es muy
abundosa.
5 ¶ Es provincia de dos mil y seiscientos vecinos, [y] ha sido,
antes de ahora, muy más poblada. Y, por causa de una pestilencia
que hubo general en esta Nueva España habrá cuatro a[ñ]os, 16 se
disminuyó y bajó [la población] en esta d[ic]ha cantidad. Y, los que al
presente son, están congregados en pueblos formados, de calles y
casas e iglesia, de manera que, a lo que de presente parece, será
[pueblo] permanente. Son gente de buena razón y, para indios, de
razonable entendimiento, e inclinados al vicios de la briaguez. 17 Su
modo de vivir es cultivar y labrar sus tierras y, algunas veces, sirven
de jornaleros a españoles que les pagan su trabajo. Hay cuatro
géneros de lenguas en toda ella, que son chichimeca, otomí,
mazahua [y] tarasca; y esta tarasca la más general.
6 ¶ El sol, a medio día, no echa sombras en el punto, por el
mes de mayo y junio.
7 ¶ Está [de] leste [a] oeste, a la banda del poniente con la
ciudad de Méx[ic]o, a cuya gobernación está sujeta, y dista de la
d[ic]ha ciudad treinta leguas, poco más o menos.
8
9 ¶ La causa del nombre dente d[ic]ho pu[ebl]o de Acambaro
fue que, de muchos a[ñ]os a esta parte, cuatro principales, con sus
mujeres según su ley, partieron de un sujeto de la provincia de
Xilotepeq[ue] llamado Hueychiapan, 18 y éstos trujeron consigo hasta
sesenta indios, ensimismo casados, los c[ua]les eran de nación
otomí (y esa lengua hablan); y estos cuatro principales, con los
d[ic]hos indios, se fueron derechos al rey y s[eño]r que en aquella
sazón señoreaba la provincia que dicen de Mechoacan, y le dijeron
que ellos eran de nación otomí y que querían estar en su servicio,
q[ue] les diese y señalase lugar y tierras donde poblasen. El cual,
admitiéndolos, les señaló un sitio junto a la ciudad, que dicen
Guayangareo, y allí poblaron y estuvieron algunos días. Y, no
hallándose bien, se vinieron de en lugar en lugar, hasta llegar al río
grande que pasa por este d[ic]ho pu[ebl]o, y allí poblaron,
gobernándose por las d[ic]has personas otomíes, no embargante
q[ue e]l reconocimi[en]to tenían al d[ic]ho s[eño]r de Mechoacan. El
cual, desde a ciertos a[ñ]os, envió a este d[ic]ho pu[ebl]o cuatro
personas casadas, de su nación tarascos, mandándoles q[ue]
viniesen a poblar a donde estos otomies estaban. Los c[ua]les
vinieron y poblaron a la falda del cerro que este d[ic]ho pu[ebl]o
tiene, y, estando poblados, envió después [a] otro principal que
mandase y gobernase a los d[ic]hos tarascos, y este postrero q[ue]
vino trujo por mujer [a] una india llamada ACAMBA; y, estando ella
una vez bañándose en el río, se ahogó, y, por memoria de la d[ic]ha
india, pusieron por nombre a este lugar Acamba y, [y]éndose
corrompiendo la letra, le han venido a llamar Acombaro, y éste es su
origen. 19 Y [dicen] que el s[eño]r que entonces gobernaba en
Mechoacán se llamaba TARIACURE, 20 y entonces, por la orden
q[ue] los otomies poblaron en este d[ic]ho pu[ebl]o, poblaron
ansimismo los indios que dicen chichimecas, los c[ua]les tuvieron
siempre los gobernadores del d[ic]ho Mechoacan, puestos en
frontera para defensa de sus tierras contra los indios mexicanos y
otros enemigos suyos.
10 ¶ Está asentado este pu[ebl]o de Acambaro en un llano, y su
asiento corre [de] norte [a] sur y está al pie de un cerro grande,
prolongado, que corre ansimismo [de] norte [a] sur, el cual le abriga
del viento solano de suso declarado; y [tiene] un monasterio de la
ORDEN DEL S[EÑO]R SAN FRAN[CIS]CO en medio.
11 ¶ Este d[ic]ho pueblo de Acambaro cae en la jurisdicción del
corregimi[en]to del pu[ebl]o de Yurirapundaro y dista, la una
cabecera de la otra, siete leguas; y los sujetos que este d[ic]ho
pu[ebl]o de Acambaro tiene, son los siguientes: 21
Tarandaquao
Tepaqua
Chamaquero
Menguaro
Puro agua
Chopiguaro
Piritzeo
Hamaco
Urireo
Cachones
Parequaro
Tacambaro
La B[a]rranca
Aguas Calientes
Agustín Apatzeo
San P[edr]o
San Miguel
Santiago
San Lucas
San Fran[cis]co
San Jerónimo
San P[edr]o Huecoreo
Labor de Apatzeo el Alto
Acambaro
Toquaro
Los Pescadores
Nacaztepeque
Contepeq[ue]
Pirihtsio
San Ju[an] Tehpaqua
Huatzaquao
Panaquao
Sirandaro
Cachandurio
Paraquaro
Santa María
La Estancia de Tarimoro
Huripitio
Cuhnio
Catsirehpeo
San P[edr]o
Villa de C[e]laya
Apatsio
Portezuela
Coroneo
12 ¶ Por la banda del sur, tiene este d[ic]ho pu[ebl]o de
Acambaro, que va partiendo términos con él, al pu[eblo de Ocareo,
que dista del tres leguas, poco más o menos; y, ansimismo, tiene por
la d[ic]ha parte otro pu[ebl]o que llaman Zinapequaro, que estará
casi [a] otras tres leguas, poco más o menos; y, por la banda del
levante, parte términos con un pu[ebl]o llamado Queretaro, que, de la
una cabecera a la otra, habrá doce leguas, poco más o menos; y,
por la banda del norte, parte términos con una villa de españoles que
dicen de San Miguel, que dista desta d[ic]ha cabecera quince
leguas; y, por la banda del poniente, parte términos con el d[ic]ho
pu[ebl]o de Yurirapundaro, que, de la una cabecera a la otra, habrá,
como d[ic]ho es, las siete leguas. Los caminos de todo lo que d[ic]ho
es son llanos y derechos, y las leguas grandes.
13 ¶ Quiere decir, el nombre de Acambaro, "lugar de
maguey",22 que es un árbol de mucho provecho para los indios; y
hablan [las] lengua[s] tarasca, otomí, chichimeca y mazahua. La
lengua tarasca es la general.
14 ¶ [Dicen] que eran, al tiempo q[ue e]l MARQUÉS DEL
VALLE vino a esta tierra, de un s[eño]r llamado EL CAZONCI, que
señoreaba toda la provincia de Mechoacan, al cual la nación tarasca
deste d[ic]ho pu[ebl]o, en reconocimiento de vasallaje, le hacían
algunas sementeras de maíz y otras semillas, con las c[ua]les le
acudían para regalo y servicio de su casa, y ansimismo, de en
cuando en cuando, le daban algunas mantas, no en mucha cantidad;
y los otomíes y chichimecas no le servían de otra cosa más que de
estar en frontera de los enemigos, y ansí, [si] en los recuentros
ganaban algún despojo de mantas o prisione[ro]s, acudían con todo
ello al d[ic]ho s[eño]r. Y [dicen] que adoraban ídolos de piedras y
madera, a los c[ua]les ofrecían comidas y, si en las guerras prendían
[a] alguna persona, los sacrificaban delante dellos y le rogaban les
diese victoria contra sus enemigos; y que los chichimecas adoraban
en el SOL. Y que, en el d[ic]ho tiempo, se ocupaban en labrar sus
sementeras y en llevar cargas de leña a Patzcuaro y a Zinzonza,
donde residía el s[eño]r, y, al que veían que era holgazán y
vagamundo, lo mandaban matar.
15 ¶ [Dicen] que, como d[ic]ho está, eran sujetos al s[eño]r de
Mechoacan, y éste enviaba persona que viniese a gobernar la parte
de los tarascos, porque, la de los otomíes y chichimecas, ellos eran
gobernados por los señores q[ue] legítimamente eran de su nación.
Y, en muriendo uno destos, el que habla de suceder iba al d[ic]ho
s[eño]r a [pedir] q[ue] le diese licencia para gobernar su parcialidad;
y, cuando algún gobernador que gobernaba [a] los d[ic]hos tarascos
no hacía el deber en su oficio, no lo privaban ni suspendían, sino que
moría por ello. Y [dicen] que traían guerra con los indios de
Xocotitlan, que son en su frontera, y con los q[ue] de Méx[ic]o venían,
y que esto era por la banda del oriente; y que, al poniente, el d[ic]ho
s[eño]r tenía guerra con los de Jalisco, y la gente deste pu[ebl]o le
iban [a] ayudar. Y peleaban con arcos y flechas y porras, y con unos
palos a forma de espadas, con muchas navajas por los cantos. Y
que el hábito que siempre traían era tan solamente una chamarrillas
de herbaje q[ue] les llegaban a medio muslo, y no más hábito; y, el
que ahora usan en general, es camisas y zaragüeles y mantas, todo
de algodón, y sus sombreros de fieltro; ,23 y, muchos deste pu[ebl]o,
usan capas y sayos de paño, y zaragüeles de lo mismo, y zapatos a
nuestro modo. Y solían usar, para sus mantenimientos, lo mismo que
ahora, que es maíz y otras semillas. Y [dicen] que, antiguamenfe,
vivían muy sanos y morían de viejos, porque, los que ahora hay, se
acuerdan que, entonces, veían grandísima cantidad de viejos, y
ahora son pocos los que hay. Y que acuden, de en cuando en
cuando, pestilencias por ellos, q[ue] los van acabando, y no saben
qué sea la causa desto, más de remitirlo al ordenamiento divino.
16 ¶ Este d[ic]ho pu[ebl]o está asentado en un llano, al pie del
cerro referido, y, por junto a las casas, pasa un río muy grande,
abundoso de pescado, y la mayor parte de los sujetos deste d[ic]ho
pu[ebl]o, o casi todos, están asentados en lugares llanos; y, como
d[ic]ho pu[ebl]o o casi todos, están asentados en lugares llanos; y,
como d[ic]ho es, este nombre de Acambaro quiere decir "lugar de
maguey'.
17 ¶ Es provincia toda ella muy sana, sin enfermedades
notables de que se pueda tratar.
18 ¶ Esta d[ic]ha provincia es muy larga, y en ella, por muchas
partes, la atraviesan muchas cordilleras de sierras, 24 q[ue] corren,
unas, [de] leste [a] oeste, y otras, [de] norte [a] sur. Y, entre estas
sierras, hay muchos llanos y valles, como está d[ic]ho; y, [entre] las
serranías más principales, es una que corre [de] norte [a] sur, q[ue]
llaman las sierras de Agustín por estar, cerca dellas, asentado un
pu[ebl]o que se dice Agustín,25y los naturales les llaman ...26 Hay
otra serranía, que corren [los cerros de] leste [a] oeste, q[ue] llaman
de Xocoque, 27 que en lengua de los indios ... 28 Hay otra, que llaman
la sierra de Guaruato, que corre [de] leste [a] oeste, q[ue ell nombre
de los naturales ...29 Y cerca destas sierras, en los llanos hay
algunos sujetos deste pu[ebl]o asentados, que estarán de las
d[ic]has sierras a legua y a dos leguas.
19 ¶ Y pasa,30por junto de las casas deste d[ic]ho pu[ebl]o de
Acambaro, un río muy grande y hondable, lleno de unas arboledas
grandes, q[ue a los árboles] llaman rabinos. Corre este río [de] leste
[a] oeste y, a la ribera dél, de una banda y de otra, hay ocho sujetos
deste d[ic]ho pu[ebl]o. No se aprovechan del riego; podrían
aprovecharse del, si quisiesen, porque va por tierra llana y se
podr[ía] sacar por muchas partes para regar muchas tierras, si
quisiesen. No lo hacen, por flojedad. Pasa,31otro río no menos
principal q[ue e]1 susod[ic]ho, por un sujeto deste d[ic]ho pu[ebl]o
llamado Apatzeo, q[ue] dista el un río del otro ocho leguas;
aprovéchanse los naturales del d[ic]ho pu[ebl]o de Apatzeo del
d[ic]ho río regando sus tierras, y lo mismo hacen algunos españoles
q[ue] tienen labores de pan junto al d[ic]ho río. Va a juntarse el
d[ic]ho río, con el grande referido, casi [a] diez leguas del d[ic]ho
pu[ebl]o de Apatzeo [y], en este d[ic]ho río, los vecinos de la d[ic]ha
Villa de Celaya tienen molinos y tierras de pan que riegan con él.
Viene a[llí] otro río no menos principal que éste de Apatzeo, de la
Villa de San Miguel, y viene corriendo, para entrar en él, [de] norte
[a] sur; y, en las riberas deste río de San Miguel, los d[ic]hos vecinos
de la d[ic]ha Villa de Celaya tienen molinos y tierras de pan que
riegan con él riego dél, cogen veinte mil fanegas de trigo. Están,
entre los d[ic]hos ríos de Acambaro y Apatzeo, algunas estancias de
vacas [y] yeguas, que habrá [en] ellas más de cien mil, que se
apacientan entre los d[ic]hos dos ríos. Y, el d[ic]ho río de Apatzeo,
tiene su nacimiento [a] una legua o dos del d[ic]ho pu[ebl]o.
20 ¶ En un sujeto deste d[ic]ho pu[ebl]o, llamado Iramoco, hay
una laguna que tendrá treinta leguas en redondo, porque participa de
otros muchos pueblos desta provincia, la cual se ceba con un río
q[ue] viene de la ciudad de Guayangareo, que ahora se nombra
Valladolid, la cual [laguna] es de mucho provecho de pescado para
los circunvecinos. Ansimismo, en otro sujeto llamado Aguas
Calientes, hay unas fuentes que el agua Bellas es muy caliente y
hace una alaguna de mil pasos en redondo, con algún pescado; y tan
solamente es el agua caliente, cuando sale de la fuente. Y,
ansimismo, hay otra fuente muy grande en otro sujeto llamado
Apatzeo, de la cual sale el río que llaman [de] Apatzeo, sin haber
otra fuente q[ue] lo acreciente.
21
22 ¶ Comúnmente, hay un género de arboleda silvestre que
hace gran boscaje,32que llaman MEZQUITE, el cual da una fruta
suave en unas vainillas a forma de algarrobas, el cual es gran sus-
tento para los naturales y, animismo, para los ganados vacunos; hay
montes de robles y pinos, de donde se sacan maderas para
edificios, y, ansimismo, se sacan de las arboledas que están en
estos ríos de Apatzeo y Acambaro, que son sabinos muy grandes.
23 ¶ Danse todos géneros de árboles de fruta de España, ansí
como duraznos, membrillos, peras, granadas, uvas, higos, y todo
género de legumbres; y, de los naturales, tan solamente hay tunas.
Todo lo cual se da muy bien, y, ansimismo, algodón.
24 ¶ Comen maíz, frijoles, ají: todo lo cual les ha servido, y
sirve, de sus mantenimientos.
25 ¶ Dase mucho trigo, y cebada y maíz.
26
Advertencia: Custodiada en el AGI de Sevilla, signatura "Mex. 24",
mide 8S x 89 cm. Las leyendas, en transcripción midernizada, fingen
correr sobre líneas horizontales, no siempre exactas ni regulares, y
van de izquierda a derecha, y de arriba abajo.
S[an J]uan Zinteo: hay tres leguas
Marabatio: hay dos leguas
Cazaquaran: hay una legua
El cerro de Culiacan: hay dos leguas y m[edi]a
Estancia de Caracheo: hay cinco leguas
Tustaran: hay dos leguas
Santa M[arí]a: dos leguas
Charaquo
Parhameliro
Quiripeo: habrá tres leguas
San Juan] (dudoso)
Cabecera del PUEBLO DE
YURIRAPUNDARO
Queretaro: tres leguas
Turamatachao: hay dos leguas
Huriansao: una legua
Tarec[u]ato: dos leguas
Manona: cuatro leguas
Araceo: hay tres leguas
Emenguaro: das leguas
Quiyaquio: dos leguas y m[edi]a
Coranbatio: legua y m[edi]a
Parang[u]eo: hay cinco leguas
Erahuqua (dudoso): tres leguas
Zumbao: tres leguas
Corao: cinco leguas
Serano (dudoso): cinco leguas
Pamaceo: dos leguas y m[edi]a
Sinequaro: tres leguas
Charondiro: tres leguas
Pinzuicuaro: tres y m[edi]a
27 ¶ Los animales que hay, son leones y coyotes y lobos y
venados, y liebres y conejos en mucha cantidad; hay gallinas de la
tierra, y codornices y gallinas de Castilla.
28 ¶ Hay la yerba con que se hace el añil.
29 ¶ Hay canteras de cal.
30 ¶ La sal que han menester la compran de un pueblo llamado
Araro, que es [a] dos leguas desta d[ic]ha cabecera.
31 ¶ La forma de [las] casas que tienen es, las paredes, de
adobes, y cubiertas de paja; [los] materiales para edificarlas es cal y
piedra y madera; en este pu[ebl]o hay harta.
32
33 ¶ Pagan sus tributos en dineros y maíz, conforme a la orden
general.
34 ¶ Es este d[ic]ho pu[ebl]o del obispado de Mechoacan; está
[a] diez leguas dé la ciudad de Valladolid, donde reside la catedral,
hacia el poniente; son las leguas ordinarias, de tierra llana y [de]
caminos derechos.
35
36 ¶ Hay un monasterio, en la cabecera deste d[ic]ho pu[ebl]o,
de la ORDEN DEL S[EÑO]R SAN FRAN[CIS]CO, en que, de
ordinario, hay tres o cuatro sacerdotes con un lego; y, ensimismo,
hay otro monasterio de la d[ic]ha orden, en un sujeto deste d[ic]ho
pu[ebl]o llamado Apatzeo, donde residen, de ordinario, dos
sacerdotes. Y el monasterio que está en este d[ic]ho pu[ebl]o habrá,
que se fundó, 9 cuarenta a[ñ]os, y, el del d[ic]ho Apatzeo, habrá seis
a[ñ]os que se fundó, poco más o menos. Los q[ue] les fundaron
[fueron] los provinciales desta provincia. 33
37 ¶ Hay dos hospitales en este d[ic]ho pu[ebl]o: uno, de los
tarascos, y otro, de los otomíes, los c[ua]les fundó un religioso de la
d[ic]ha ORDEN DEL S[EÑO]R SAN FRAN[CIS]CO llamado
FRAYJUAN DE SAN MIGUEL; 34 los c[ua]les habrá treinta años [que
se fundaron].
PUEBLO DE YURIRAPUNDARO
1 ¶ El pueblo de Yurirapundaro es de la Corona real, y
corregimiento de el al[ca]ld[ía] mayor de la Villa de Celaya: está en
la provincia de Mechoacan, y llámase Yurirapundaro porque quiere
decir, en lengua tarasca, "laguna de sangre". 35 Y pisase este
nombre a este pu[ebl]o, porque tiene una laguna entre las casas dél,
de media legua en redondo, que el agua Bella es algo bermeja,
semejante a sangre.
2 ¶ Conquistóla DON MARTÍN CORTÉS, Marqués del Valle, el
año de mil y qui[nient]os y veinte y dos. 36
3 ¶ El temperamento es más caliente que frío y algo húmedo, por las lagunas que
tiene; es provincia de menos aguas que otras, 37 porque comienzan las lluvias desde en
principio de junio y se acaban por octubre. Y el viento que corre más general es brisa, y reina
la mayor parte del año.
4 ¶ Es provincia que tiene de todo: llanos, y montes con asperezas de montañas; tiene
algunas fuentes y un río principal grande, abundoso de pescado que dicen bagres; corre de
levante a poniente; nace [a] nueve leguas de la ciudad de Méx[ic]o, de un valle q[ue] llaman
Tuluca. Es [tierra] fértil, abundosa [de mantenimientos] y de frutas, ansí de la tierra como de
España, y de mucho maíz.
5 ¶ Tiene novecientos indios tributarios; solía tener siete y ocho
mil, y, por edificios que se han hecho en el d[ic]ho pu[ebl]o, en un
monasterio de religiosos que tienen de la ORDEN DE SANTO
AGUSTÍN, y por enfermedades. han venido en esta disminución. Y,
los que al presente son, están poblados en poblezuelos formados en
traza, con sus calles, de la misma suerte que de veinte años a esta
parte han estado.38 Sus entendimientos son bajos [y, ellos],
inclinados a la embriaguez; su vivir es labrar sus sementeras, y
contratar en pescado y otras cosas que hay en la d[ic]ha provincia. Y
la lengua general della es la tarasca, y hay otra que llaman
chichimeca.
6 Por el mes de junio, [el sol] echa sombra [en] el punto a
medio día.
7 ¶ Está [a] quince leguas de la ciudad de Valladolid, que dicen
Guayangareo, cabeza del obispado de Mechoacan, y [a] nueve de
Celaya, y [a] cuarenta de la ciudad de Méx[ic]o, a cuya gobernación
es sujeta. Y está, con la d[ic]ha ciudad de Méx[ic]o, [de] leste [a]
oeste, y la d[ic]ha de Guayangareo tiene a[l] sur y, a la Villa de
Celaya, al norte, y el d[ic]ho pu[ebl]o está en medio. A estos d[ic]hos
lugares se camina por tierras llanas y caminos derechos.
8. 9
10 ¶ El d[ic]ho pu[ebl]o está asentado en un valle, entre unas
serranías altas, y corre [de] norte [a] sur; su población tiene un
monasterio, de solemnísimo edificio, de religiosos de la ORDEN DEL
S[EÑO]R SAN AGUSTÍN.
11 ¶ Dista de la Villa de Celaya, a cuya jurisdicción está sujeto,
las d[ic]has nueve leguas, y el d[ic]ho pu[ebl]o tiene los sujetos
siguientes:
Yurirapundaro
Caranbatio
Charaquao
Huriangato
San P[edr]o
Turecato
Emenguro
Manonaqua
Zunbao
Queretaro
Quiyavio
Emenguro
Pamaceo
Araceo
Charondeo
Taramamuchao
Pumgüicuaro
Parasgueo
Erajamaqua Estancia de Caracheo
Coracio Qüiripeo
Santa M[arí]a Pajanutio
Trieturangua Cacaquaran
Zundeseo Marabatio39
12 ¶ Dista cinco leguas del pu[ebl]o de Quiseo, y otras cinco
del de Guango, y siete del de Acambaro, los cuales tiene en su
torno; las leguas son razonables, y los caminos, por llanos y montes.
13
14 ¶ Eran del CAZONCI, s[eño]r de la provincia de
Mechoacan, y, en reconocimi[ent]o de vasallaje, le acudían con
algunos pellejos de animales; adoraban en ídolos; vivían en paucidad.
40
15 ¶ Traían guerra con los indios de Méx[ic]o; peleaban con
arcos y flechas. Su hábito era una chamarrilla de manta, que les
llegaba hasta medio muslo; su comida era tamales, que es lo mismo
que ahora usan, y [dicen] que siempre han tenido enfermedades.
16. 17. 18
19 ¶ Pasa el d[ic]ho río grande, de suso referido, [a] dos leguas
del d[ic]ho pu[ebl]o, y dél se hizo una zanja, que por ella entra el
d[ic]ho río, e hinche de agua un llano que tendrá cinco leguas en
redondo, y se hace una laguna grande donde los naturales matan
mucho pescado, q[ue] lo tienen por granjería; y llega a esta d[ic]ha
alguna hasta casi las cercas y casas del d[ic]ho pu[ebl]o. Podríase
sacar este d[ic]ho río y aprovecharle por muchos llanos para regar
labranzas, y no se hace, lo cual sería de mucha importancia, por la
disposición que hay de muchas tierras y grandísima cantidad de
agua.
20. 21. 22
23 Danse cualesquier frutas de España.
24. 25. 26
27 ¶ Hay leones y lobos y coyotes, venados liebres, conejos;
mucha cantidad de aves, de gallinas de Castilla, que, de la tierra,
hay pocas.
[28]. 29
30 ¶ Tienen falta de sal, que la compran [a] seis leguas del
pu[ebl]o.
31 ¶ Las casas son de adobes, cubiertas de paja; hay cal y
piedra y madera para edificios, si quisiesen aprovecharse dello los
naturales, y no lo hacen.
32
33 ¶ Pagan sus tributos en dineros y maíz, como son obligados;
tratan en el pescado de la d[ic]ha laguna y río.
34 Cae en el obispado de Mechoacan; está, como d[ic]ho es,
[a] quince leguas de la d[ic]ha ciudad de Guayangareo, donde está
la catedral.
35
36 ¶ Está en el d[ic]ho pu[ebl]o un monasterio de la ORDEN
DEL S[EÑO]R SAN AGUSTÍN, en el cual residen cuatro religiosos de
ordinario; habrá treinta a[ñ]os que se fundó por m[anda]do del
provincial de la d[ic]ha orden. 41
37 ¶ Hay un hospital en el d[ic]ho pu[ebl]o, adonde recogen
indios enfermos, el cual se fundó por mandado de los religiosos del
d[ic]ho pu[ebl]o.
¶ La cual d[ic]ha relación es cierta y verdadera, según y corno
lo he podido saber y entender, y con ella van las pinturas de las
d[ic]has provincias de Acambaro y Yurirapundaro y Villa de Celaya;
y, en certifi[ca]ción, lo firmé de mi nombre, q[ue e]s h[ec]ho UT
SUPRA. CHR[IST]ÓBAL DE VARGAS VALADÉS (rúbrica).
[En la sobrecubierta:] La Villa de Celaya, corregimiento de
Yurirapundaro. 42
1
El traslado de estas leyendas se ha hecho conforme a la transcripción publicada por
Vargas Fea (1945: 115), ya que no se tuvo a la vista una fotocopia de las inscripclones
originales. Obsérvese que el dato según el cual Concepción de Celaya fue poblada por "Un
tal de C[e]laya" es enteramente inexacto, derivado de una apresurada interpretación de lo
que se dice en el capitulo 9 de la relación de Celara. AI dorso de la Instrucción impresa, se
lee: "e Instruicion de su m.'t para la Descripcion De las Yndias".
2
El nombre correspondiente a este pueblo será uniformemente leido en el manuscrito:
'Salaya"; en la transcripción que sigue, se ha corregido, con igual uniformidad, por
"Celaya".
3
Por "viento brisa" debe entenderse el que procede de la banda nordeste.
4
El manuscrito, fol. Ir, lee: "montusuossa".
5
Aparvo cala al oriente de la Villa de Celaya; el topónimo, derivado de apatzi, significa
"lugar de la comadreja" o "de comadrejas".
6
El manuscrito, fol. Ir. lee: "cojeran diez y siete y diez y ocho mill hanegas de trigo".
7
El manuscrito, fol. Ir, Ice: "Esta treinta y cinco leguas de la ciudad de mexico leste guste
con ella.
8
El virrey don Martin Enríquez de Almanza arribó a Nueva España el 17 de septiembre de
1568 en la flota de Francisco Luján, y fue removido del cargo, y trasladado a la silla
virreinal del Perú, doce años después. Ver Hanke (1976, I) .
9
La identidad del Juan de Cueva aquí mencionado es incierta, debida a que existieron
varios homónimos Dorantes de Carranza (1970: 294-5) habla de un "Joan de Cuevas,
Seribano mayor de minas y registros y idaciones de la Nueva Spaña", que "vino a la tierra
guando el Contador Rodrigo de Albornoz", esto es, a mediados de 1524. diciéndose de él
que "sirvió.., en la rebelión de los pañales de Xalisco a su costa y minción... Se trata de la
rebelión de Nuchiztlan, en que perdió la vida don Pedro de Alvarado (t 1541). Este "Joan
de Cuevas", escribano mayor de Minas y encomendero, "hombre muy rico e hacendado en
más cantidad de docientos mil pesos", falleció a principios de 1568, según informes de
Pedro Gallo de Escalada (FPT 1940, X: 257-9) . No puede ser, entonces, el Juan de Cueva
que aquí se menciona, como tampoco puede serlo su nieto, del mismo nombre, nacido en
la Nueva España. Otro Juan de Cueva escribano real y "criado del Real Consejo", vino a la
Nueva España en 1554 con cargo de escribanía en las minas de Zultepec (FPT 1940, VII:
277-80), al que renunció, porque era "de ningund valor" y porque las minas "casi estaban
despobladas. Este Juan de Cueva sirvió al malhadado visitador Diego Ramírez (FPT 1940,
VIII: 28-29) y, más tarde, desaparece su rastro; aunque es posible que haya pasado a
servir al virrey Enríquez, en cuya virtud firma las ordenanzas de 1575 para la elaboración
de la grana (Pescador del Hoyo 1954: 86, 234). En cualquier caso, la identidad del Juan de
Cuevas en cuestión continúa incierta.
10
Originalmente Zalaya, en vasco "tierra llana", es en la actualidad un municipio de
Santander. Bañado por el rio Pisuefia, Selaya cae unos dos kilómetros al sur de
Villacarriedo.
11
Al parecer, por vicio ortográfico, el escribano lefa "guste" por "oeste" u "oeste" (ver,
arriba, la nota 7), y este lugar no es una excepción.
12
El manuscrito, fol. lv, lee: "y su contracion es bandas harina y trajenallas A otras
partes".
13
La traducción es exacta (ver "miel de maguey" en Gilberti 1559: ET, 121r: Velásquez
Gallardo 1978: 66, 105).
14
Nuño de Chávez Pacheco de Bocanegra, que tal fue su nombre completo, era hijo
segundo de Hernán Pérez de Bocanegra y Córdoba, y de doña Elvira Ponce de León;
heredo el mayorazgo por muerte de su hermano mayor Bernardino Pacheco de Bocanegra
y, en segunda vida, la encomienda de Acámbaro, la cual aún disfrutaba ea 1597 (ver
Dorantes de Carranza 1970: 279, 284, 287; FPT 1940, XIII; 8, 35). Casó con doña Marina
Vázquez de Coronado, hija segunda de Francisco Vázquez de Coronado.
15
El manuscrito, fol. 2r, lee: "frutas de españas".
16
Obviamente, se refiere a la pestilencia de 1576 (ver Mendieta 1945, II: 174), que
mermo dramáticamente la población; pero todavía habría otras dos, en 1588 y 15995
(ibid.), que dejarían la provincia de Acámbaro en solamente mil quinientos cincuenta y
siete tributarios (ver FPT 1940, XIII: 35).
17
Así, en el manuscrito (fol. 2r), que literalmente lee "briages"; aunque puede ser mero
error de pluma (cotejar el término con el mismo que aparece en el capítulo 5 de la
relación de Yurirapúndaro).
18
Hueychiapan, en otras RGs designado "Chiapa", fue un importante centro de expansión
otomí a partir de la segunda mitad del siglo XIV. Ver el tomo tercero de las RGs de
México, volumen octavo de la presente serie.
19
Sin discutir la veracidad histórica de que haya existido, o no, una india llamada
Acamba", es inexacto que el topónimo se haya originado de la corrupción gradual de "a
letra"; el sufijo -ro es n locativo común en a lengua tarasca: así, de cutzari, "arena” se
forma cutzaro, "lugar de arena" o "arenal", y, de siranda sirandaro, "lugar de amates" o
"de papel"
20
Tariacure, y mejor Tariacuri, significa "sacerdote del viento": datos biográficos de este
personaje que floreció en la segunda mitad del siglo XIV, pueden hallarse en la Relación de
Michoacán (1980), en Corona Núñez (1957: 60-61) y en Craine & Reindorp (1970).
21
Para comodidad del lector, la lista que sigue se ha dispuesto a dos columnas,
conservando el orden en que los topónimos se suceden en el manuscrito (fol. 2v). Varios
de ellos, advierto, son de lección dudosa.
22
Ver, arriba, las notas 13 y 19.
23
El manuscrito, fol. 3v, lee: "sus sonbreros de frieto"; mi transcripción corregida es
tentativa.
24
El manuscrito, fol. 3v. lee: '...por munchas partes la atrauiesan por munchas cordilleras
de sierras".
25
Se refiere, probablemente, al lugar que, en La lista contenida en el capitulo 11, se
denomina "Agustín Apatzeo".
26
En blanco en el manuscrito (fol. 3v).
27
El topónimo parece de origen náhuatl (rotor o xocoqui, "cosa agria"); Vargas Rea
(1945:138) transcribió "Pocoque".
28
En blanco en el manuscrito (fol. 3v).
29
En blanco en el manuscrito (fol. 3v); el topónimo podría traducirse, de modo tentativo.
por n el cerro de la señora" o "de los muertos".
30
El manuscrito, fol. 3v, lee: "Y pasan..."
31
El manuscrito, fol. 3v, lee: "pasea a otro rrio...
32
El manuscrito, fo!. 4r, Ice: "Comundmente ay vn gayera de arboleda.."
33
Según este cómputo, el monasterio de Acámbaro se habría fundado hacia 1540 y, el de
Apatzeo, en 1574; en 1540, la provincia de Michoacán era custodia de la de México,
siendo su provincial fray Marcos de Niza. Pero, a partir de 1565, en el capitulo { general
celebrado en Valladolid, la provincia de Michoacán se erigió en provincia autónoma
franciscana, con sus ministros provinciales aparte; desconozco quién desempeñaba ese
cargo en 1574. La información anterior procede del Bezerro general de Figueroa (Ms.,
1764, en la Newberry Library).
34
Figueroa (Ms. 1764) no conservo noticia de este benemérito fraile que, a juzgar por lo
que se dice a continuación, ministraba a otomíes y tarascos hacia 1550.35
35
De yurir (i), apunda y el locativo -ro, "lugar de la laguna de sangre".
36
Esta noticia no puede ser exacta: en 1522, don Martín Cortés, segundo Marqués del
Valle, no había nacido aún: nació hacia 1550.
37
Por error de pluma del escribano, el manuscrito (fol. 4v) lee a continuación: "porque
porque comencan las lubias...".
38
Esto es, desde 1560.
39
Para comodidad del lector, se ha dispuesta esta lista a dos columnas, manteniendo el
orden que los topónimos tienen en el manuscrito (fol. 5r) y observando que es incierta la
transcripción de varios de ellos.
40
El manuscrito, fol. Sr, parece leer: "en vaucidad, y así ha transcrito Vargas Rea (1945:
152); el Diccionario de la RAE no registra ni "vaucidad" ni "paucidad", el segundo de los
cuales serla un latinismo derivado de paucus"poco", equivalente a "poquedad".
41
Observa Vargas Rea (1945: 157, n. 4): "Se fundó, según esto, en 1550; siendo pro-
v[incial] fr[ay] Alonso de la Vera Cruz." Nótese que la traza del pueblo se ha referido al
año de 1560 (ver, arriba, la nota 38).
42
Al transcribirla, no se tuvo a la vista ni la inscripción original ni su fotocopia. La que
aparece aquí es un traslado, corregido, de la leyenda publicada por Vargas Rea (1945:
156).
RELACIÓN DE CUISEO DE LA
LAGUNA
INTRODUCCIÓN
El legajo que contiene la RG de Cuiseo de la Laguna consta de
las hojas impresas en 1577 de la Instrucción y Memoria, seguidas del
manuscrito que constituye la descripción o informe. Este se distribuye
de la manera que sigue: acta preliminar, fechada a 28 de agosto de
1579, mediante la cual son nombrados el escribano, "por no le haber
de su Majestad", y el intérprete e informantes (ff. Ir-v); texto
manuscrito del informe (ff. Iv-6r); colofón del escrito, fechado y
firmado a primero de septiembre del mismo año (f f. 6r-v). Según
palabras del colofón, la relación "va escrita en cinco hojas de papel y
una plana"; consta de once planas, conteniendo la duodécima
solamente dos líneas, las firmas correspondientes, el sobrescrito, y
una inscripción tardía.
Al margen del manuscrito, desde el folio iv hasta el 5v, hay unas
veinticinco anotaciones tardías, hechas, sin duda, por el cronista
Herrera; en mi transcripción, se han registrado en las notas al pie del
texto. El expediente se guarda, en la biblioteca de la RAH en Madrid,
bajo signatura "9.25.4/4663 16 (IV)". El texto ha sido editado, según
registro de Cline (1972a: 334, 38) porque no he tenido a la vista tales
publicaciones, por Vargas Rea (PNE, 7/7: 3240) y por Corona Núñez
(1958, I: 44-61). La Annotated bibliography de Cline (1972b: 392-4)
omite la descripción del volumen 7/7 de los Papeles de Nueva
España editado por Vargas Rea.
Sobre el presunto autor de la RG de Cuiseo de la Laguna, Pero
o Pedro Gutiérrez de Cuevas, no he encontrado noticia ni dato
alguno. Su discreción, además, fue tan exquisita en el correr del
informe, que, no obstante existir pasajes escritos en primera
persona, omitió toda anécdota personal y cualquier noticia de índole
autobiográfica.
Según el acta preliminar, la encuesta conducente a la
descripción de Cuiseo se inició a 28 de agosto, concluyendo todo el
procedimiento, incluido el escrito, cuatro días después, el primero de
septiembre de 1579. Al parecer, no hubo persona capaz de
componer la pintura de aquel distrito. El informe no menciona este
apéndice, ni intenta justificar su omisión.
Las noticias que contiene esta descripción fueron
proporcionadas, en parte, por cuatro informantes, "indios antiguos de
ha noventa y ha cien años", que, precisamente debido a su avanzada
edad, asistieron a la convocatoria en compañía de sus ayudantes
respectivos. Los nombres de estos ancianos eran Juan Xabo, Diego
Tsintsuni, Mateo Sira, y Cristóbal Tazua o Tazuaco. Fungió como
intérprete un hijo o pariente de Mateo Sira, Luis Sira, "indio natural
del dicho pueblo, persona que entiende de la lengua castellana
bastantemente" y que, además, sabía escribir o, por lo menos,
firmar. Hizo el papel de escribano un Juan de Ecija,
conjeturablemente criollo o descendiente de español. Sobre ninguno
de estos participantes se ha conservado mayor noticia.
Todos fueron juramentados conforme a las fórmulas del derecho en
aquella época, y prometieron, el escribano, "escribir lo que el
intérprete declarare"; el intérprete, "declarar en lengua castellana lo
que los dichos viejos acompañados dijeren en su lengua", y, los
dichos "acompañados viejos, declarar lo que supieron u oyeron decir
a sus padres, de lo que yo les preguntare acerca de la dicha
relación" (acta preliminar). El procedimiento de la encuesta y
redacción del escrito, conforme a esto, no puede ser más Jaro. La
contribución y atributos de cada participante no pueden ser mejor
deslindados.
El producto de esta acción colectiva fue un informe bastante
circunstanciado, rico en noticias de toda índole, aunque carente de
fondo histórico. De gran interés resultan los capítulos 19, 15, 20, 27
y 30. El presente informe no plantea, hasta donde he podido
observar, problema que merezca especial mención.
¶ En el pueblo de Cuiseo de la Laguna,1 que es en la
provi[nci]a de Mechoacan de la Nueva España, en veintiocho días
del mes de agosto de mil y qui[nient]os y setenta y nueve años, yo,
PERO GUTIÉRREZ DE CUEVAS, corregidor por su Maj[es]t[ad] en
el d[ic]ho pueblo y su jurisdicción, p[ar]a hacer la relación y
descripción que el muy ex[celent]e señor DON MARTÍN ENRÍQUEZ,
2 visorrey tiesta Nueva España, me manda hacer, en nombre de su
Maj[es]t[ad], dente d[ic]ho pueblo y su tierra, nombré por escribano,
por no le haber de su Maj[es]t[ad], a JUAN DE ELIJA, y, por
intérprete de la lengua del d[ic]ho pueblo y su jurisdicción, a Luis
SIRA, 3 indio natural del d[ic]ho pueblo, persona que entiende la
lengua castellana bastantem[en]te; y ansimismo nombré, p[ar]a
preguntarles cosas antiguas y necesarias, a JU[AN] XABO y [a]
DIEGO TSINTSUNI,4 y a MATEO SIRA y a CR[IST]ÓBAL TAZUA, o
p[or] p[resente], 5 indios antiguos de ha noventa y ha cien años. A los
cuales recibí] juram[en]to en forma de d[e]r[ech]o, por Dios n[uest]ro
señor y por la señal de la cruz, en que pusieron sus manos derechas
corporalm[en]te, so virtud del cual prometieron, el escrib[an]o, de
escribir lo que el intérprete declarare, y, el intérprete, declarar en
lengua castellana lo que los d[ic]hos viejos acompanados dijeren en
su lengua, y, los d[ic]hos acompañados viejos, declarar lo que
supieron u oyeron decir a sus padres, de lo que yo les preguntare
acerca de la d[ic]ha relación. Los cuales dijeron so cargo del d[ic]ho
juram[en]to, y mediante la d[ic]ha lengua, que ansi lo harán, y
aceptaron sus cargos ante mí; y, vista su aceptación, les di poder
p[ar]a usarlo 6a en nombre de su Maj[es]t[ad], y lo firmaron los que
supieron.
Testigos: MANUEL VÁSQ[UE]Z y B[A]R[TOLO]MÉ DE
SEVI[LL]A, 7 estantes en este pueblo. P[ER]O GUTIÉRREZ DE
CUEVAS (rúbrica). Luis SIRA, intérprete (rúbrica). Ante mí: JUAN DE
RUJA, escrib[an]o nombrado (rúbrica).
3 ¶ Este pueblo de Cuiseo es la cabecera desta jurisdicción;
está asentado en una ensenada como una herradura, sobre una
laguna, de la cual diré, en su lugar, de su calidad y
aprovechami[ent]os della. Es pueblo seco y sano; es falto de agua
dulce, porq[ue] no hay fuentes, y los naturales beben de pozos. Tiene
mil y novecientos tributarios. 8Es tierra templada, que no es
necesario llegarse el hombre al fuego en todo el año. Las aguas
comienzan 9 por el mes de mayo y se acaban en fin de sept[iemb]re,
y, en este tiempo, hacen los naturales sus sementeras. El viento que
más ordinario corre es, por la mañana, sur, y, a la tarde, norte. Estos
vientos baten la laguna, que le hacen hacer resaca. Quiere decir el
nombre deste pueblo, en lengua castellana, "lugar donde se hacen
tinajas".10 Los sujetos que tiene son los siguientes; están poblados,
todos, en la costa de la laguna.
Sujetos de Cuiseo11
3.Apuzipacuaro12
16.Arostaro
14.Arunbaro
10. Capamocutiro
17. Caraqua
12. Copandaro
11. 6. Quameo
Guandacareo 13. Quanaseo
8. 7. Sindo
Guaroco 5. Tayao
1. 15. Tepaqua
Hucaquaro Estos diecisiete pueblos son sujetos al
9. d[ic]ho pueblo de Cuiseo. Cada uno tiene una
Jeroco cabeza q[ue] llaman HUGANBETE:14es
4. obedecido dellos, y él obedece y cumple lo
Mayao que le mandan los alcaldes del d[ic]ho pueblo
2. de Cuiseo y, ansimismo, tiene cargo de
13 recoger el tributo de los indios de que es
Omecuaro
cabeza y traerlo a la cabecera.
Y satisfaciendo y respondiendo a los
capítulos de la Instrucción, y habiéndolo yo
inquirido con toda diligencia, y dello saberlo
yo y entenderlo por vista de ojos, lo que hay
que responder y decir a los capítulos es lo
siguiente.
4 ¶ En cuanto al cuarto capítulo: Este
distrito de Cuiseo es tierra llana: no es
montuosa; no tiene río ninguno: tiene pocas
fuentes, y los naturales se sirven de pozos
que tienen en sus casas. Y, aunque la laguna
es salada, a veinte y a treinta pasos della
hacen pozos, y sale agua dulce. Y tan
solam[en]te hay fuentes en los sujetos, que es
en Copandaro y en Guandacareo. Hay
abundancia de pastos todo el año y, 15
especialm[en]te a la ribera de la laguna, hay
de ordinario gran suma de yerba v[er]de. En
la cabecera se coge poco maíz, a causa de
ser las tierras ruines y de poco migajón, y
tener muy cerca la tosca, q[ue] no deja
arraigar el maíz. En los demás sujetos, [en
cambio], se coge mucho maíz, 16 y es
abundante de los mantenimientos de la tierra.
5 ¶ En cuanto al quinto capítulo: En
tiempos pasados hubo muchos indios, hasta
que puede haber treinta y tres a[ñ]os que
hubo una enfermedad general, q[ue] murieron
gran parte de los naturales; y habrá tres años
que hubo en este pueblo una enfermedad
general, q[ue] murió la t[e]r[cer]a parte de la
gente.17[A] esta enfermedad llaman los
naturales TEREZEQUA, que quiere decir en
lengua castellana "pujami[ent]o de sangre
podrida". 18 Este pueblo, y sus sujetos, son
pueblos formados y según la traza de la tierra,
permanecientes. La traza y talle de los
naturales son [de] hombres de estatura de
dos varas en alto, de buenas carnes, sueltos,
mal barbados [y] morenos de rostro; las
mujeres son [un] poco menores, feas de
rostro, morenas, y no nada limpias en sus
personas ni en sus casas. La suerte de sus
entendimientos es baja, 19 de poco talento,
inclinados a mentir, amigos de novedades,
fáciles a creer cualquiera cosa, amigos de
holgar; de tal m[ane]ra que, si no es por
fuerza, no van a ninguna obra que haya a do
puedan ganar tomines, q[ue] son p[es]os. Y, si
quisiesen trabajar, podrían tener p[es]os y
plata sobrada. La lengua que se habla en
este distrito, general, es tarasca.
11 ¶ En cuanto al capítulo once, que es
a lo que debo satisfacer, que toca a esta mi
jurisdicción, digo que los barrios y sujetos son
los de atrás, 20 y están de la cabecera dellos
a m[edi]a legua y a legua, y el q[ue] más dista
de la cabecera es tres leguas.
12 ¶ En cuanto al capítulo doce, digo
que este pueblo de Cuiseo dista, del pueblo
de [Y]urirapundaro, cuatro leguas hacia la
banda del norte; este pueblo es de su
Maj[es]t[ad]. Hacia el poniente está el pueblo
de Guango, a cinco leguas; este pueblo
tributa, por encomienda y m[e]r[ce]d de su
Maj[es]t[ad], a Ju[AN] DE V[ILL]A S[EÑ]OR
CERVANTES. 21 A la banda del sur tiene el
pueblo de Tarinbaro: dista tres leguas de
tierra y una de agua por la laguna, y,
queriendo ir por tierra, dista nueve leguas;
este pueblo está encomendado por su
Maj[es]t[ad] en DON F[E]R[NAN]DO DE
SOTELO MONTEZUMA.22 Al oriente tiene el
pueblo de Acanbaro, a seis leguas de tierra y
dos de agua por la laguna, y, queriendo ir por
tierra, hay diez leguas; este pueblo está
encomendado por su Maj[es]t[ad] en
B[E]R[NARDI]NO DE BOCANEGRA.23Toda es
tierra llana y de buenos caminos, y las leguas
son de la marca de las de España; los
caminos se tuercen, por amor de la laguna.
13 ¶ En cuanto al capítulo trece: La
lengua questos naturales hablan dicen que,
en su gentilidad, la nombraban PUREPECHA,
que es como si dijésemos "lengua de hombres
trabajadores". 24 Y este nombre se les daba, a
causa de q[ue] su rey, ordinariam[en]te, los
llevaba cargados a las guerras, y los hallaba
más fuertes, ansi p[ar]a esto como p[ar]a sus
sementeras. 25 Este nombre que ahora se les
da de tarascos, dicen los naturales que se lo
pusieron los españoles q[ue] los
conquistaron, en una refriega q[ue] tuvieron
con ellos sobre el pueblo de Tsintsontsa, por
razón [de] que oyeron a un indio dar voces,
llamando a un su suegro que había perdido
en el rebato; y decía, llamándole, "TARASCO,
TARASCO", que en su lengua quiere decir
"¡ah, suegro) ¡ah, suegro!". Y, ansí, los
españoles les llamaron, de ahí en adelante,
indios tarascos; mas, en efecto, ellos, en su
gentilidad, se llamaban purepechas. 26
14 ¶ En cuanto al capítulo catorce:
Parece [que] eran vasallos del rey de
Tsintsontsa, cabeza de la provi[nci]a de
Mechoacan, al cual daban s[er]vicio personal,
p[ar]a las guerras y p[ar]a sus sementeras, y,
especialm[en]te, le daba de tributo cada indio
una manta de algodón, tan alta como un
hombre y casi de una vara de ancho.
Ansimismo, le daban otra ropilla q[ue] llaman
GUANGOCHE, 27 que es como dos varas de
largo y ancho, al modo de una red hecha de
hilo de acarreto; ansimismo, le daban un
calabazo de miel de un árbol, q[ue] ellos la
hacen, q[ue] se llama en su lengua ACANBA.
28
Este tributo cobraba uno como juez o
gobernador que les ponía su rey, y, cobrado,
con los mismos indios lo enviaba a
Tsintsontsa, con más otras plumas, maíz y...29
q[ue] p[ar]a su rey le daban. De m[ane]ra que
ninguna cosa tenían, que su rey no tuviese
parte en ella.
Las adoraciones y ritos eran que hacían
una forma, como mona o como perro, y ésta
era de piedra, y la ponían en un lugar alto
hecho de piedra, en una casa grande que era
su templo. En este templo había cuatro indios
como sacerdotes, q[ue] tenían cargo, uno, de
tañer un instrum[en]to que llaman en su
lengua CURINGUA, 30 que es de madera,
hueco, que suena como si fuese de metal;
otro, tenía cargo de tañer con las manos, sin
palo alguno, un atambor tan alto como un
hombre, hecho, las cabezas, de pellejo de
venado;31 otro, tañía una como trompa, hecha
de un hueso de animal. El sacerdote mayor
tenía cargo de guiar, cuando venía la gente a
bailar las danzas, porq[ue] la mayor devoción
suya era bailar al son de los instrumentos
d[ic]hos, en el templo, alrededor de los ídolos.
Y, andando bailando, bebían largam[en]te
hasta q[ue], de borrachos, no se podían tener
en pie;32 y, el día que había gran borrachera,
ésta era la mayor fiesta suya. No bailaban las
mujeres, mas empero llevaban al templo
muchas ofrendas de frutas y pan hecho de
maíz, de lo cual se sustentaban estos
sacerdotes, los cuales eran elegidos de los
principales y por voto del pueblo. Y les duraba
el cargo un año, después del cual se casaban
a su modo, que era juntarse la parentela, y
hacer unos panes grandes y comerlos en la
casa de la desposada. Y quedaba, con esto,
hecho el matrimonio, 33 el cual turaba cuanto
el contento de los desposados, porq[ue] con
facilidad se apartaban. Y, ordinariam[en]te,
había en los templos gente, unos, quemando
olores, u otros, bailando, u otros, contando los
sucesos de sus guerras; de m[ane]ra que, de
noche y de día, estaba abierto y [con]
grandes lumbres dentro.
15 ¶ En cuanto al capítulo quince: Los
gobernaba el juez que enviaba su rey; éste
era proveído p[ar]a cobrar los tributos, como
d[ic]ho es, y p[ar]a tenerlos en justicia.
Turábale el cargo todo el tiempo q[ue] usaba
bien del, y, en no usando, el rey le privaba, o
mataba. Este juez traía, por insignia, 34 una
vara tan alta como un hombre, del gordor del
dedo pulgar, de un palo negro q[ue] llaman
TAPINZIRAN, 35 que es como brasil; este palo
era hueco y, en las cavidades; llevaba
metidas unas chinitas q[ue], cuando iba por la
calle, hacía tanto ruido como si fueran
cascabeles, al cual son salía la gente [a]
acompañarle. Traía, al cabo desta vara, unas
plumas de colores, q[ue] denotaba el poder
que tenía de su rey. En el hacer justicia, no se
entremetía en los negocios arduos, porq[ue],
si alguno sucedía, daba noticia a su rey, y él
enviaba por el delincuente y hacía justicia del.
Traían guerra con el rey de Méx[i]co
sobre q[ue] pretendían q[ue] tributasen a su
rey, 36 y, ansí, salían capitanes, e iban y
tenían sus reencuentros con los de Méx[i]co.
Y, [a] los que prendían los capitanes, los
enviaban a sus reyes y, llegados, los
mataban. Traían, ansimismo, guerra con unos
v[e]c[in]os suyos que llaman cucha, hechas
sobre q[ue] no querían tributar a su rey. 37 Las
armas que usaban eran arcos y flechas y
unas porras de palo; 38 traían unas rodelas
hechas de pluma de muchas colores p[ar]a su
defensa y, ansimismo, unos jubones
estofados de algodón, donde se detiene una
flecha.
Los pecados q[ue] hacían eran hacer en
hechizos [y] emborracharse; eran carnales: 39
pecaban en el pecado nefando, y, al que se le
averiguaba, le metían un palo agudo tostado
por el sieso y le salía por la boca y, así, moría,
y lo echaban en el campo, donde le comiesen
las aves y animales. 40 Y la misma pena
daban al haciente que al que era consintiente.
El hábito que traían en general, era a
modo de un costal encajado en el cuerpo,
q[ue] les cubría hasta la rodilla, sin otra cosa
alguna, sin manga ni cuello, ni calza ni zapato
ni sombrero. Traían cabellera y, cuando
habían de pelear o trabajar, la
entranzaban.41No les era permitido traer otras
vestiduras, si no era con licencia de su rey, y
ésta la había algún hombre valiente, y al tal
se la daba p[ar]a q[ue] trajese manta rica, y
rodela y arco, por la calle; y, [ade]más, le
daba una piedra preciosa que trujese colgada
en el labio, p[ar]a lo cual se lo horadaba. Y
esto eran insignias de hombre de grandes
méritos.
El hábito q[ue] ahora traen: algunos
andan como españoles y, generalm[en]te,
traen sus sayos de algodón, o [van] de sayos
de lana de ovejas, y sus mantas, q[ue] se las
ponen y atan; a diferencia de las gitanas en
España, usan zaragüelles de algodón tan
estrechos como es la pierna y, ansimismo,
traen camisas de algodón con cuellos de ruan
con sus marquesotas; traen sus sombreros,
[y] andan motila-dos como los españoles. El
vestido de las mujeres es cuatro varas de
lienzo de algodón, revuelto de los pechos
p[arja abajo, y, de allí arriba, un HUIPIL, que
es la vestidura que solían usar los hombres
en tiempo antiguo: no tiene cuello y, p[ar]a
ornato del cuello, traen sueltos los cabellos
ordinariam[en]te.
Los mantenimientos q[ue] usaban es
maíz y pescado y caza, 42 de monte y de la
laguna, y tunas y pescado, higos y cebolla,
gallinas de Castilla y de la tierra, y huevos; y,
de especia, les s[ir]ve el chile, q[ue] llaman
"pimienta de las Indias" en Castilla. Parece
que, en tiempo de su gentilidad, vivían sanos,
y ahora lo viven, y, si [ha] habido falta de
gente, ha sido la causa las pestes q[ue ha]
habido.
20 ¶. En cuanto al capítulo veinte: Hay
en este pueblo de Cuiseo una laguna, donde
están poblados todos los indios deste distrito.
Tiene de boj diez leguas, antes más q[ue]
menos;43es la agua salada. Hócese de las
lluvias y de algunos arroyos q[ue] en ella
entran por algunas partes; tiene angostura,
por algunas partes, de una legua. Están
poblados algunos sujetos hacia el sur, de la
otra banda, como son Cupandaro, Cuanaseo,
Arunbaro, Tepaqua, Arostaro [y] Caraqua. 44
Navegan por esta laguna, desde la cabecera
a estos sujetos, con unos barquillos a forma
de una artesa grande, en q[ue] pueden ir
buenam[en]te cuatro o cinco personas:
llámanla en su lengua ECHARUTA. 45Es de
una pieza entera.
Tiene esta laguna un género de
pescado, tan grande como el dedo meñique
de la mano, que en su lengua llaman
CHARRAO: 46 pescado muy preciado entre
ellos. Y cogen gran cantidad dello, y vienen
de otras provi[nci]as, de a cuarenta y
cincuenta leguas, a rescatarlo, y traen
algodón [y] cacao, que es una moneda que se
usa en esta tierra, de la forma de almendras;
traen, ansimismo, muchas frutas de la tierra, y
quieren más llevar deste pescado q[ue] no
p[es]os. Es un pescado q[ue] se cura al sol,
sin echarle sal ni sacarle tripas; mídese por
fanegas, por ser tan chico. Hállase otro
pescado en esta laguna, [al] que llaman los
naturales CURUENGA, 47 que es del grandor
de las sardinas de Setúbar,48y, saladas,
quitan el deseo de las de España. Hay otro
pescado, tan grande como el dedo pulgar y
más ancho, a diferencia de las mojarras de
España. Hay, ansimismo, mucha cantidad de
ranas, mayores que las de España. Destos
géneros de pescado toman los naturales gran
cantidad y lo traen a sus mercados, [a] donde,
p[ar]a sólo comprar, vienen muchas gentes de
otras partes, por donde son muy
aprovechados.
Es esta laguna de hondura de vara y
m[edi]a; es combatida de los vientos norte y
sur; tiene resaca y, de la resaca, queda el
suelo cuajado de TEQUEXQUITE,49que se
aprovecha p[ar]a hacer jabón. Entre este
TEQUEXQUITE se cría gran suma de yerba,
de que se hace el vidrio, q[ue] los naturales
llaman CURIRAXAQUA: 50 vienen los q[ue]
hacen vidrio, de la ciudad de Méx[i]co, a
cogerla y la llevan en panes, a p[es]os de
precio. Esta laguna tiene, a la costa della,
fuentes calientes en tanto grado, que no se
puede tener la mano en ellas; y, por nacer a la
orilla de la laguna y tornarse luego a la
mis[m]a laguna, no se aprovechan dellas los
naturales.
22 ¶ En cuanto al capítulo veintidós:
Este distrito es falto de maderas, y las
arboledas q[ue] hay son higueras, duraznales
y morales, y otros árboles silvestres pequeños
q[ue] s[ir]ven para quemar. No hay árboles
[de] que se pueda hacer casas, y, el que las
quiere hacer, va, [a] cinco leguas desee
pueblo, a los montes de Guango.
23 ¶ En cuanto al capítulo veintitrés: En
este distrito se crían gran suma de higos, y
dan las higueras dos veces fruto en el año:
primero, las brevas y, después, los higos. Hay
mucha tuna; danse granadas y membrillos, y
naranjas y limas y calabazas.
24 ¶ En cuanto al capitulo veinticuatro:
En todos los sujetos, excepto en la cabecera,
se dan mucho maíz y, en todas partes,
cebollas, ajos, lechugas, y todo cualquier
género de hortalizas.
25 ¶ En cuanto al capítulo veinticinco,
digo que, en Guandacareo y en Copandaro,
sujetos deste pueblo, se da trigo de riego muy
bueno.51Hanse plantado algunos olivos, y
hócense grandes y echan el aceituna del
grandor de un garbanzo, y muchas veces se
cae en cayéndosele la flor. Hanse puesto
algunas parras: cargan mucho de uva,
excepto q[ue] no madura bien como la de
España. Vese daro q[ue], si se diesen a
plantar viñas, que habría mucha uva.
26 En cuanto al capítulo veintiséis: Las
yerbas medicinales de que los indios se
aprovechan p[ar]a sus enfermedades, que
hay en este distrito, son las siguientes:
Hay una yerba, que llaman
ANDUMUCUA, 52 de la forma de borrajas,
excepto que el vello es blando: es muy
preciada entre estos naturales y la siembran
muy general, y, ordinariamente, los que la
pueden haber la traen en la boca, mascada
como un bocado de pan, puesta a un lado de
la boca; y, trayéndola ansí, les da tanto calor
y fuerza, que, aunque anden trabajando, con
poca comida se sustentan. Tiene propiedad
de embriagar; es buena p[ar]a el dolor de la
ijada: aplicada en una, ayuda y, aunque haya
cólica, guarece luego della; ansimismo, p[ar]a
ahíto de criatura, con solam[en]te poner la
hoja v[er]de en el estómago, caliente o seca,
deshecha en agua, luego se le quita;
ansimismo, p[ar]a el dolor de las muelas es
también buena.
Hay, ansimismo, un árbol que llaman
estos naturales CHUPIRINI, 53 del cual se
aprovechan del p[ar]a la enfermedad de las
bubas: cortan una rama dél, y luego sale
leche, y esta leche la dan en un poco de
caldo de ave o en poleadas, y, en tomándola
el q[ue] tiene la d[ic]ha enfermedad, le sale en
postillas por todo el cuerpo. Es de tal calidad
esta leche, que, si [a] alguno por burlar le
untan con ella en las piernas, luego le sale
fuego en las partes vergonzosas, y, si es
mujer, lo mismo.
Usan los naturales, p[ar]a purgarse, del
zumo de la hoja del saúco, y les hace tanta
operación como ruibarbo de Alejandría; y, [en]
especial, toman esta purga cuando la
enfermedad es de sangre. 54 Ansimismo, de
las hojas deste árbol se aprovechan p[ar]a las
mujeres recién paridas, [ya] q[ue], calientes y
puestas en la barriga, les sirve de untura y les
quita el dolor.
Aprovéchanse de una raíz q[ue] llaman
ANBANDURlA, 55 q[ue], majada como sebo,
les sirve de bizma p[ar]a la quebradura de
piernas o brazos, y, dentro de nueve días,
suelda con esta yerba.
Hay otra yerba, q[ue] usan della p[ar]a lo
mismo, q[ue] llaman PEJORITA: 56es de la
forma de v[er]dolagas de Castilla.
27 ¶ En cuanto al capítulo veintisiete: En
este distrito se crían, a la ribera de la laguna,
cantidad de ovejas, 57 porq[ue] muchos de los
naturales tienen sus rebaños de a doscientas
y a cuatrocientas, de donde sacan
[aprovechamientos], q[ue} venden lana58a los
comarcanos p[ar]a hacer ropas p[ar]a
vestirse, y la hallan más provechosa que no el
algodón. Y sus mujeres la benefician, hasta
hacerles sus vestidos dellas, sin tener
necesidad de traer a su casa ninguna
persona p[ar]a ello. Hacen sus quesos en la
primavera. Crían sus carneros con tan buen
orden y concierto como en España. Animismo,
crían mucha suma de gallinas de Castilla y
desta tierra; en la laguna, por el mes de
d[i]c[iembr]e, 59 hay tanta suma de patos
reales, y cercetas y garzas y alcatraces, que
no tienen número; y los naturales entran de
noche en sus barquillas, con calderillas, a
coger las d[ic]has aves, y ellas se vienen 60 a
la claridad y los naturales las matan con arco
y flecha: y es de tal manera y tantas las q[ue]
matan, q[ue] traen a los mercados tanta
cantidad, que es cosa de espanto.
Especialm[en]te, lo q[ue] más cazan son
patos. Hay, ansimismo, codornices de la
forma de las de España, cuervos, liebres,
venados, tordos, en gran cantidad; hállanse
palomas, halcones, lobos, raposas q[ue] se
diferencian muy poco de las de España;
hállanse puercos de Castilla, y muchos de los
naturales se han dado a criarlos.
30 ¶ En cuanto al capítulo treinta: Se
proveen estos naturales de sal, del pueblo de
Chucandiro, que es [a] cuatro leguas deste
pueblo; y, ansimismo, se proveen del pueblo
de Araro, q[ue] está [a] otras cuatro leguas.
Y esta sal les traen en cantidad, a trocar
por el pescado q[ue] toman en su laguna.
Tráenles, de tierra caliente, algodón a
trueque del d[ic]ho pescado, y, en
entendiendo los de la comarca q[ue] carecen
de algún mantenimiento, luego se lo llevan a
trocar a pescado; y, ansí, siempre están
proveídos de lo necesario.
31 ¶ En cuanto al capítulo treinta y uno:
La forma y traza de las calles son puestas por
orden. Las casas son hechas de adobe, de
paredes bajas, cubiertas de paja; aunque,
algunos indios ricos, tienen sus casas a la
forma de las n[uest]ras de España, con sus
cuartones de pino y portadas de cal y piedra,
que con mucha facilidad se ha, por estar
asentado este pueblo de Cuiseo sobre una
veta de cal. El indio q[ue] labra de pino su
casa, va por la madera a los montes de
Guango, q[ue] están a cuatro leguas, donde
hay gran suma de pinos.
33 ¶ En cuanto al capítulo treinta y tres:
El trato destos naturales es, la mayor parte
dellos, las pesquerías; 61 otros, sus ovejas;
otros tienen caballos de arria y llevan los
bastimentos a las minas, q[ue] distan de aquí
catorce leguas; otros se van [a] alquilar p[ar]a
ayudar a sacar la plata; otros hacen
sementeras de maíz. Los tributos pagan en
reales y en maíz, que es su trigo; pagan, cada
indio casado, ocho reales y media fanega de
maíz, y el soltero, la mitad.
34 ¶ En cuanto al capítulo treinta y
cuatro: Este pueblo es del obispado de
Mechoacan; está la iglesia catedral [a] siete
leguas: es tierra llana y las leguas con como
las de España, y el camino es derecho. Hay
algunos montes y pinares.
36 ¶ En cuanto al capítulo treinta y seis:
En esta cabecera hay un monasterio de
FRAILES AGUSTINOS, q[ue] lo fundó el
MAESTRO FRAY AL[ONS]O DE LA
VERACRUZ, siendo provincial de la d[ic]ha
Orden, 62 el año de cincuenta y uno. Este
monasterio es cosa suntuosa, de cal y piedra,
todo de bóveda, alto y bajo: es cosa muy
fuerte. Residen en él tres religiosos; tienen
cargo de administrar los sacramentos a los
naturales. Dales su Maj[es]t[ad] su sustento: a
cada uno, cien p[es]os de a ocho reales y
cincuenta fanegas de maíz. 63 Ansimismo, hay
otro monasterio de la d[ic]ha Orden en un
sujeto q[ue] se dice Copandaro; es,
ansimismo, de cal y piedra; tiene dos
religiosos ordinarios: dales su Maj[es]t[ad] la
misma limosna. Administran los sacramentos
a los sujetos q[ue] están de la otra banda de
la laguna. Fundó este monasterio el d[ic]ho
MAESTRO FRAY AL[ONS]O DE LA
VERACRUZ, siendo provincial, el mismo año
[en] que fundó el deste pueblo de Cuiseo.
Este monasterio tiene trescientos p[es]os de
renta, de una capellanía que les dotó un
español q[ue] se metió [de] FRAILE
FRAN[CIS]CO; 64 tienen, ansimismo, otros
cien p[es]os de renta, de una capellanía que
dotó el común del d[ic]ho pueblo de
Copandaro.
37 ¶ En cuanto al capítulo treinta y siete:
Este pueblo, y su sujeto Copandaro, tienen
cada uno su hospital, sin renta más de, cada
[uno], cuatrocientas o quinientas ovejas; 65
fundáronlos los indios, con consejo de los
frailes.
¶ Esta es la razón y relación que yo he podido
dar deste partido y corregimiento de Cuiseo
que tengo a cargo, la cual va escrita en cinco
hojas de papel y una plana, y. [ade]más, va
cosida, con la d[ic]ha relación, la Instrucción
que se envió por GORDIAN DE CASASANO,
por m[anda]do de su Ex[celenci]a, y se la
vuelvo a enviar.
Hecha en este pueblo de Cuiseo, a
primero día del mes de septiembre de mil y
qui[nient]os y setenta y nueve años. Va, entre
renglones, "ovejas", y do diz "na", val[g]a.
P[EDR]O GUTIÉRREZ DE CUEVAS (rúbrica).
Luis SIRA, intérprete (rúbrica). Pasó ante mí:
JU[AN] DE ÉCIJA, escrib[an]o (rúbrica).
[En la misma plana,
de diferentes
letras:] Cuiseo. 1
Udlxxix a[ñ]os.
Relación y
descripción del
partido de Cuiseo
de la provi[nci]a
de Mechoacan,
hecha por PERO
GUTIÉRREZ DE
CUEVAS,
corregidor en el
d[ic]ho pu[ebl]o
por su
Maj[es]t[ad].
Desc. y Pob. 227.
39
1 No he tenido a la vista el impreso de la Instrucción y
Memoria que, en el legajo, precede a este informe; omito, por
eso, sus presumibles anotaciones. El nombre "Cuiseo" es leido
en el manuscrito, casi de manera uniforme, "Cuscó ; sólo en
un par de casos, la lección es "Cuyseo". He adoptado esta
última, por razones etimológicas (ver nota 10 al pie del
texto).
2 El manuscrito, fol. ir, lec: "Enrrizqz".
3Elmanuscrito, fol. Ir, lee: "luis yra" por elisión de una ese;
pero el intérprete firma al calce de este preámbulo, y
asimismo al pie de la relación, y su nombre es "Luis Sira".
4 El manuscrito, fol. Ir, lec: "diego cincune"; he corregido aquí
Tsintsuni, "colibrí' o "picaflor" (Velásquez Gallardo 1978: 209),
y, todas las veces que aparece, he leído Tsintsontsa en vez de
Cincona o Zinzonza.
5 El manuscrito, fol. Ir, parece leer: "xpobal tayuacopp";
considérese dudosa mi transcripción.
6 El manuscrito, fol. Ir, lee: "pa husarlos'.
7 EL manuscrito, fol. Ir, lee: "brme de Seuja''.
8 La relación no define cuántos de estos tributarios eran
casados, y cuántos, solteros; por eso, cabe decir que la renta
aproximada del pueblo ascendía a unos mil novecientos pesos
y novecientas cincuenta fanegas de maíz.
9 El manuscrito, fol. Ir, lee: "comienzas".
10 Al margen, desubicada (fol. lv), esta anotación del cronista
Herrera: "Cuneo, lugar a do se hazen tinajas". Las similares
que siguen, son de la misma mano. El nombre del pueblo se
deriva de cuis, "tinaja" (Gilbert 1559: TE, 17r), y el sufijo de
lugar -eo. Bravo Ugarte, editor de la historia escrita por
Basalenque (1963: 437, 17 bis), observa que "Guisen, de cuis,
tinaja, debe escribirse Cuiseo y no Cuitzeo'. En la presente
RG, el topónimo se suele leer "Cuseo"; aunque, un par de
ocasiones, "Cuyseo". Existieron dos pueblos de este nombre,
que, para distinguirlos, se decían Cuiseo de la Laguna y
Cuiseo del Río. El segundo caía en la jurisdicción de Sirándaro,
de cuya RG forma parte su descripción. Carrasco Pizana (1950:
278, 319, passim) cita una relación de Cuseo, inédita (la
publicó Vargas Rea en 1946); debe entenderse que se refiere a
Cuiseo del Río.
11 Este encabezado, aunque aparece al margen del manuscrito
(fol. Ir), no es de letra de Herrera, sino del propio amanuense
que redactó el informe. Para comodidad del lector, los pueblos
que a continuación se enumeran aparecen por orden
alfabético; los números arábigas al margen describen el orden
en que los nombres están en el manuscrito.
12 Este topónimo es de lección dudosa; la segunda pe está
sobrescrita sobre lo que parece una ere (fol. lv).
13El manuscrito, fol. Ir, lee: "/omecuaro"; la barra oblicua
podría interpretarse como una jota. La lección es dudosa.
14Uhcambeti, "capitán de gente" (Gilberti 1559: ET, 35v),
sinónimo de auandari, "senador..." (o. cit., 161r).
15 Al margen (fol. 1v): "bueno pato"; Herrera quiso escribir,
sin duda, "buenos pastos".
16 Al margen (fol. 2r): "mucho mayz".
17 Alude a las epidemias de 1545 y 1576 (ver Mendieta 1945,
lll: 174).
18Terétsekua o terétsikua, "tifo, tifoidea, fiebre" (Velásquez
Gallardo 1978: 198); es posible que uno de los elementos de
esta palabra sea tereri,"cosa podrida" (Gilberti 1559: TE,
56v).
19 Al margen (fol. 2r): "de los yngenios y yndinaciones".
20 Alude a la enumeración de sujetos contenida en el capitulo
3.
21 Juan de Villaseñor Cervantes, era hijo del conquistador Juan
de Villaseñor y Orozco y de doña Catalina de Lara, hija a su
vez del comendador Leonel de Cervantes y de doña Leonor de
Andrada y Lara (Porras Muñoz 1982: 250-51; Dorantes de
Carranza 1970: 300). La declaración de su padre puede
encontrarse en Icaza (1923: núm. 367); éste, todavía en 1560,
era primer tenedor del pueblo de Guango, que entonces
rentaba mil pesos; mes tarde, en "segunda vida", Juan de
Villaseñor Cervantes entró en posesión de las encomiendas de
Guango y Purandiro (FPT 1940, XIII: 9, 39).
22 El primer tenedor del pueblo de Tarímbaro, por nombre
mexicano Ixtapan, fue el conquistador Cristóbal de Valderrama
(Porras Muñoz 1982: 190). Hacia 1545, su mujer e hijos
declaraban: "Que ha veynte y guarro años quel dicho su marido
y padre pasó a esta Nueua Spaña, y siruió en la prouincia de
Mechoacán y Colima y Cacatula y otras partes, y tiene el
pueblo de Tarinbaro y Ecatepeque: y que ella es hija de
Montezuma, y los dichos pueblos son poca cosa, y que el dicho
Valderrama era de las Montañas (Icaza 1923: núm. 201).
Fernando de Sotelo Montezuma era nieto de la anterior
declarante, hijo de Diego Arias de Sotelo y de dora Leonor
Valderrama. Porras Muñoz (1982: 190-91) sostiene que,
"habiendo fallecido doña Leonor en 1562, Arias de Sotelo
recurrió al rey, pidiendo para sus muchos hijos la herencia de
Moctezuma... Entre estos hijos se contaban don Fernando
Sotelo Moctezuma y don Cristóbal Sotelo Valderrama. Siendo el
hijo mayor, don Fernando sucedió a su padre en las
encomiendas ... Don Fernando vivía todavía en 1604 ... años
más tarde, Ixtapan [Bernardino] recayó en la corona". Ver,
también FTP (1940, XIll: 35,42).
23 Bernardino Pacheco de Bocanegra, que tal es a nombre
completo, hijo de Hernán Pérez de Bocanegra y Córdoba y de
doña Elvira Ponce de León, era el mayor de esta casa. Según
relato de 22 de noviembre e de 1554, hecho por Hernando de
Herrera, "a media noche saltó y escaló la casa de un caballero
que se decía Juan Ponce de León... y le desquició la puerta de
un aposento y donde dormía con su mujer y hijos... El Juan
Ponce se levantó de la cama y luego en saliendo de la cama el
Bocanegra le dio una estocada que le pasó de parte a parte, de
que murió luego incontinente" (FPT 1940, VII: 287). El crimen
quedó sin castigo, aqune no se pueda calificar de perfecto. En
1560, "por casado con hija de a Francisco Vázquez Coronado",
Bernardino de Bocanegra encomendero de Cuzamala y la mitad
de Tantenango (FPT 1940, IX: 10-11). Su hermano Nuño de
Chávez Pacheco de Bocanegra de "heredó el mayorazgo por
muerte de Bernardino... y succedió en los pueblos Acámbaro"
(Dorantes de Cananza 1970:284). La relació de Acambaro (RG
de Celaya, junio de 1580) registra a Nuño de Chávez como
encomendero del pueblo. Es posible que Bernardino haya
fallecido entre el mes de septiembre de 1579 y el mes de junio
de 1580.
24 Purepecha, "maceguales, la gente común" (Gilberti
historiador TE, 46v).Michoacán Corona Nuñez (1957: 10-11): "
los modernos aficionados a la historia antigua de Michoacán
juzgan el término tarasco como despectivo y lo sustituyen por
el de purembe en singular y purepecha, en plural, y prefieren
llamar purepechas a los tarascos. Como tal nombre lo traduce
Gilberti por macegual, "la gente común", no creo que sea
apropiado llamarles así. Es como si nosotros nos llamaramos
plebeyos en lugar de mexicanos.
25Al margen (fol. 2v) : "de donde vino el nombre de tarasco, y
como se llamauan antes".
26 Hay diferentes versiones sobre el origen del apelativo
"tarascó"; ver Sahagún (1956, III: 207, 104), Alcalá (1980:
309, 10), y la RO de Pátzcuaro (noca 17 al pie del texto).
27 Uangóchi, "ayate" (Velásquez Gallardo 1978: 217)
28 Akamba, "maguey [Agave atrovirens Xara]" (Velásquez
Gallardo 1978: 105).
29 La palabra cae en la costura del cuadernillo, y no fue
registrada por la fotocopia.
30 Lección inexacta de cuiringua, "atabal o instrumento de
palo que tañen los indios" (Gilberti 1559: ET, 2211; kurhingua,
"teponaxtle" (Velásquez Gallardo 1978: 154).
31Posiblemente se trata del atabal que llamaban huehuetl (los
mexicanos (Molina 1944: ME, 1571): los tarascos, tauengua
(Gilberti 1559: ET, 21v).
32 Al margen. (fol. Sr): "religión', "borracheras".
33 Al margen (fol. 3r): "matrimjos".
34 Al margen: "jnsinias de los jueves".
35Sobre el tapintzirani, "palo bueno para fabricar cuentas", ver
Hernández (1959, II: 185); es al que los mexicanos llamaban
tlacuilolquahuitl, "palo. multicolor". Vulgarmente se le conoce
científico como "tapicerán", "tapincerán" y "tapinsirán"
Amphyeryguiun adstrigens (Santamaria 1974: 1 09. Usa esta
esta voz, en Guatemala, Fuentes y Guzmán (1969, l: 341) en
su, Recordación florida.
36 Al margen (fol. S: "guerras".
37 El manuscrito, fol. Sr, lee: "ttrayan ansi mismo guerra con
unos nos suyos que llaman cucha Echas sobre q no querjan
[tributar A su rey". Mi lección es dudosa; ignoro si el nombre
de esos "vecinos suyos" era cuchaechas.
38 Al margen (fol. 3r): "armas"
39 Al margen (fol. 3v):. "luxuriosos".
40 Al margen: "pecados y delitos".
41 Al margen: "ojo: vestidos".
42Al margen: "viandas".
43 Al margen: la laguna'.
44 Al margen (fol. 4r): "pueblos".
45Ichárhuta, "canoa mediana de un solo tronco del lago de
Pátzcuaro usada como medio de transporte" (Velásquez
Gallardo 1978: 123).
46 Llamado vulgarmente "chaval", voz que Santamaría (1974:
362) deriva del tarasco charare, es un pez malacopterigio,
perteneciente al género Chirostoma, familia de los aterinidos,
de dos pulgadas de largo, muy delgado y espinoso, color
plateado (ibid.)
47Curengari, "sardina arecada, pece conocido" (Gilberti 1559:
ET. 159v): quizá se trata del pez denominado akúmarha
(Algansea Iacustris Steindachner), "sardina del lago de
Pátzcuaro" (Velásquez Gallardo 1978: 88, 106), sólo que ya en
estado seco y salado, listo para consumo.
48Así, en el manuscrito (fol. 4r); pero se trata de Setúbal, un
puerto portugués asentado en la desembocadura del rio Sade.
cerca de Extremadura. Continúa siendo en la actualidad un
importante centro de comercio y envase de sardinas (NCE
1975: 2481).
49 Sobre el tequixquil o "nitro mexicano", ver Hernández
(1959, II: 408); Santamaría (1974: 1036) deriva la voz de tetl,
"piedra", y quizquitl, "eflorescente" la define como "sustancia
pétrea abundantísima ... en los lechos de los lagos
desecados... una eflorescencia salina, de color cenizo,
formada de sexquicarbonato de soda y cloruro de sodio..:"
50 Literalmente, "yerba de fuego"; tal vez la misma que
describe Hernández (1959, I: 165, 337) bajo el nombre de
curiqua, y que Santamaría (1974: 339) identifica con la
denominada plumbaginácea mexicana denominada tlepatli y
tlachinole (Plumbago pulchella; Croton (draco).
51 Al margen (fol. 4v): "adonde se da trigo"; "bubas'.
52Andúmukua, "tabaco [Nicotiana Sr.]" (Velásquez Gallardo
1978: 109).
53Chpíreni,"Euphorbia calyculata H. B. K." Velásquez Gallardo
1978: 115). Sobre el chupireni o "planta de fuego",
vulgarmente llamada "chupire" (Santamaría 1974: 428), ver
Hernández (1959, I: 60, 222).
54 Al margen (fol. 5r): "sanco, Ruybarbo".55 No he hallado
descripción de esta raíz o tubérculo, pero ambando significa
"lugar llano o bueno" (Gilberti 1559: TE, 3v), y "tubérculo en
general" se dice uarhasi (Velásquez Gallardo 7998:95), es
posible que el nombre de esta raíz medicinal esté mal leido.
55Así,en el manuscrito (fol. r); pero este nombre, sin duda,
está mal laido. Se trata de la yerba denominada phexuriqua, o
medicina que detiene el flujo"; Hernández (1959, II: 183) dice
que es amarilla, de hojas pequeñas, raíces abundantes y
delgadas, y que parece pertenecer a los géneros del culantrillo
de pozo.
56 Al margen (fol. r): "abejar ribera de la laguna".
57El manuscrito, fol. 5r, lee: " .. de donde sacan q bendenlana
A los comarca El "na" entre renglones se declara válido al fin
de la relación, pero la frase queda, de todas formas, oscura.
58 El manuscrito, fol. 5r, parece leer: "dze"; considérese
dudosa mi transcripción.
59 El manuscrito, fol. 5r, lee: "... y ella se benjenen A la
claridad..."
60 Al margen (fol. 5v): "pesquerias".
61La vida y muerte de fray Alonso de la Veracruz está relatada
en la obra de Basa-lengua (1965: 88 96). Fue electo provincial
en cuatro ocasiones: la primera, por ausencia del padre San
Román, durante el trienio de 1543.45; la segunda, en 154851,
al fin del cual se fundaron las casas de Yurirapúndaro, Cuiseo,
Chato y Guango; la tercera, en 1557-61, y, la cuarta, en 1575-
78. Sobre la fundación de Cupándaro, "lugar de aguacates", de
la que hablará inmediatamente esta relación, ver Basalenque
(1963: 186-87).
62 Del monto de esta asignación real, atestiguan las RGs de
Necotlan y de Tiripitio que pueden consultarse en el presente
volumen.
63 No he averiguado cuál era la identidad de este "fraile
francisco".
64 El manuscrito, fol. 6r, lee: "...sin rrenta mas de cada
quattrocientas /o qujnjen- las obexas fundaron..." La
interpolación entre renglones se hace valer al fin de la
relación.
RELACIÓN DEL PARTIDO DE
CHILCHOTLA
INTRODUCCIÓN
El expediente de la RG de Chilchotla, desprovisto de mapa o
pintura, consta de una cubierta con inscripciones, el impreso de la
Instrucción y Memoria (1577), y el texto de la relación de Chilchotla y
su partido; escrito en dieciocho fojas equivalentes a treinta y seis
planas. Su contenido se distribuye de la manera que sigue:
nombramiento del escribano Francisco Gorjón Toscano, fechado a 15
de octubre de 1579, ff. Ir-v; nombramiento del intérprete Joaquín en
la misma fecha, fol. ]v; preámbulo de la relación, en la, misma fecha,
fol. 2r; lista de los sujetos pertenecientes a aquella jurisdicción,
fechada a 16 de octubre de 1579, ff. 2r-3r; descripción de la
cabecera, Chilchotla, sin fecha, ff. 3r-12v; descripciones individuales
de cada uno de sus catorce sujetos, sis fecha, ff. 12v-17v; auto,
fechado a 28 de octubre de 1579, ff. 17v-18r; fe y testimonio del
escribano, sin fecha, ff. 18r-v. Conforme a la fotocopia que recibí y
tengo a la vista, el manuscrito no tiene sobrecubierta, ni constan en él
otras inscripciones.
El legajo se custodia, en la biblioteca de la RAH en Madrid bajo
signatura "4-25.4/4663 16 (VI)". Conforme a datos de Cline (1972a:
331-32, 23), porque no he tenido acceso a tales publicaciones, el
texto ha sido editado por Vargas Rea (PNE, 7/5: 7-56) y por Corona
Núñez (1958, II: 7-38). La Annotated bibliography preparada por
Cline (19726. 392.94) no registra la descripción del texto editado por
Vargas Rea.
Como se puede inferir de las fechas que hay en el manuscrito,
el 15 de octubre fueron nombrados el escribano e intérprete, y, al día
siguiente, se emprendió la composición del informe, que fue
concluido, trece días después, el 28 de octubre de 1579.
Participaron en su elaboración, apane de un grupo no definido ni
identificado de informantes nativos, el corregidor Pedro de Villela, el
escribano nombrado Francisco Gorjón Toscano, y un intérprete sólo
identificado como Joaquín, "indio leste pueblo, ladino en lengua
mexicana, tarasca [y] castellana". La manera en que se llevó a efecto
el procedimiento está declarada al final, en la fe que extendió el
escribano:
... lo escribí en presencia del señor corregidor, que
estaba, con la Instrucción en la mano,
informándose de las causas que van escritas, de
los más antiguos indios deste pueblo, por lengua
de Joaquín, intérprete date juzgado.
Esto es. que Pedro de Villela, Instrucción en mano. leía en voz
alta y declaraba las preguntas. y Joaquín traducía éstas para los
informantes y, a su vez, traducía al español sus respuestas; Gorión
Tascan, entretanto, asentaba por escrito, a propio juicio y estilo, lo
que Joaquín declaraba. Como es dable conjeturar, algunos datos y
apreciaciones fueron proporcionados por Villela; otros, como el texto
atestigua, fueron introducidos por el propio escribano. Así, en el
capítulo 4, al referirse a la cordillera y cerros situados al sur del
pueblo, comenta Gorjón Toscano: "... yo, el dicho escribano. he
andado más de trescientas leguas por ellos.. ", y, al describir la
yerba medicinal denominada güenberecua, intercala una anécdota
personal: "Y yo, el dicho escribano. vi por mis propios ojos al padre
Vallejo..." La contribución de Gorjón Toscano, se puede conjeturar,
fue considerable.
La RG de Chilchotla tiene zonas oscuras, pero no plantea
problemas; oscuros son los antecedentes y biografía de quienes
intervinieron en la composición del informe: ninguno de ellos, hasta
donde he podido rastrear dejó huellas documentables,
documentadas. El manuscrito evidencia que el escribano poseía una
hermosa y difícil (de ello puedo dar fe) letra procesal; pero su
contenido no permite conjeturar en qué circunstancias adquirió esa
habilidad caligráfica. Tampoco declara por qué, en qué circunstancias
y dirección, recorrió esas trescientas leguas (más de mil doscientos
kilómetros) que dice, a lo largo de la que se puede presumir fue la
Sierra Madre.
El manuscrito tiene numerosas anotaciones al margen; aunque
una de las inscripciones en la cubierta, "Vista", es indicativa de que el
cronista .Herrera tuvo en sus manos y consultó el texto. la letra de
estas anotaciones es diferente a la que hay en otros informes que el
cronista acotó. Hasta donde he podido juzgar por la fotocopia, la
letra de las presentes anotaciones podría ser la del escribano Gorjón
Toscano; por eso, ante la incertidumbre opté por incorporarlas al
texto, señalándolas, para evitar confusiones, con un distinto tipo de
letra.
Y, para concluir estas líneas, una rectificación menor al trabajo
de Cine. Según este autor (1972a: 331, 23). la RG de Chilchotla es
"simple"; no es así, como podrá comprobar quien consulte el texto
que sigue. Concluida la descripción de la cabecera, el manuscrito
registra, aunque breves, catorce descripciones más,
correspondientes a los sujetos de aquella jurisdicción. La relación de
Mascuaro está duplicada, al parecer debido a un error de Gorjón
Toscano (ver nota 68 al pie del texto).
Por fin, el corregidor de Chilchotla se llamaba Pedro de VilIela
no "de Villelas", como, quizás por error de imprenta, registra Cline (1.
cit.). El contenido de la presente RG deleitará a muchos lectores; los
estudiosos encontrarán que su información es variada generalmente
precisa y, en numerosos aspectos, útil.
[A la cabeza de la cubierta, de diferentes letras:] [N°] 119.
Chilchot[l]a. Mechoacan. 1579 a[ñ]os. CR[IST]ÓBAL DE OLID.
Vista. CÉSPEDES.1
¶ Información hecha por una
Instrucción,
por el s[eñlor P[edr]o de Villela,
correg[ido]r en el
pueblo de Chilchot[l]a
Es del temple y calida[d]. Desde la tierra de Chilchot[l]a
y naturales. Va cierta y v[er]dadera. El escrib[an]o
FRAN[CIS]CO TOSCANO GORJÓN (rúbrica). 2
Nombrami[en]to del escribano.
¶ En el pu[ebl]o de Chilchotla, 3 en quince días del mes de
octubre de mil y qui[nient]os y setenta y nueve a[ñ]os, el il[ustr]e
señor P[EDR]O DE VILLELA correg[id]or presente en este d[ic]ho
pu[ebl]o, dijo q[ue], porq[ue] tiene negocios [en] que, p[ar]a los hacer
y fenecer y hacer j[u]s[tici]a, conviene que haya escrib[an]o r[e]al
ante quien pasen, y porq[ue] de presente no lo hay ni puede ser
habido, dijo que nombraba, y nombró, a FRAN[CIS]CO TOSCANO
GORJÓN, que está presente, persona hábil y de confianza: y del
tomó y recibió juram[en]to en forma debida de d[e]r[ech]o, por Dios
n[uest]ro señor y por la señal de la cruz, sobre que puso su mano
d[e]r[ech]a, so cargo del cual prometió que, bien y fielm[en]te, usará
del d[ic]ho oficio a todo su saber y entender, y guardar ha secreto en
los casos que se requiere tenerlo y hará todo lo q[ue] conviene y es
obligado, a fide y legal, y lo firmó de su nombre. Y el d[ic]ho señor
corregidor le dio poder, c[u]al en tal caso se requiere, p[ar]a usar el
d[ic]ho oficio y q[ue] los negocios que ante él pasaren se le dé éste
en fe, en juicio y fuera del, y se lo discernió en forma y lo firmó de su
nombre, siendo t[estig]os el r[everen]do
P[ADR]E LOPE M[ART]ÍNEZ TINOCO, y AL[ONS]O PÉREZ y
JU[AN] PÉREZ DE VARGAS. P[EDR]O DE VILLELA (rúbrica).
FRAN[CIS]CO TOSCANO (rúbrica).
Nombrami[en]to de intérprete
En el pu[ebl]o de Chilchotla, en quince dfas del mes de octubre
de mil y qui[nient]os y setenta y nueve a[ñ]os, el il[ustr]e señor
P[EDR]O DE VILLELA, correg[id]or por su Maj[es]t[ad] en este
d[ic]ho pu[ebl]o, dijo que, p[ar]a los negocios de j[u]s[tici]a y
examinar indios tarascos, conviene que haya intérprete p[ar]a q[ue]
los examine; por tanto, nombraba y nombró, por intérprete deste
juzgado, a JOAQUÍN, indio. deste pu[ebl]o, ladino en lengua
mexicana; tarasca [y] castellana. Dél tomó y recibió juram[en]to en
forma de d[e]r[ech]o, por Dios n[uest]ro señor y por la señal de la
cruz, sobre q[ue] puso su mano d[e]r[ech]a, so cargo del cual
prometió q[ue], bien y fielm[en]te, usará del d[ic]ho oficio y guardar
ha secreto en los casos q[ue] se requiere tenerlo. Y, a la absolución
del d[ic]ho juram[en]to, dijo: "—Si, juro" y "—Amén", y el d[ic]ho
señor correg[id]or le dio poder cumplido p[ar]a usar del d[ic]ho oficio,
c[u]al se requiere, y lo firmó de su nombre; y el d[ic]ho JOAQUÍN no
firmó, porq[ue] no supo. T[estig]os: los d[ic]hos. P[EDR]O DE
VILLELA (rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO TOSCANO (rúbrica).
Año 1579
En el pueblo de Chilchotla, provincia de. Mechoacan, en quince
días del mes de septiem... ,4 digo, de octubre, del año de mil y
qui[nient]os y setenta y nueve a[ñ]os, el il[ustr]e señor P[EDR]O DE
VILLELA, corregidor deste d[ic]ho pu[ebl]o por su Maj[es]t[ad], por
ante mi, FRAN[CIS]CO GORJÓN TOSCANO, escribano de su
juzgado, jurado y nombrado, dijo que a su m[erce]d le es dada una
Instrucción del excelente señor DON M[ART]IN ENRÍQUEZ, visorrey
desta Nueva España, p[ar]a que, conforme a ella, haga información
de las particularidades de la tierra y pueblos desta su jurisdicción,
como por ella consta; y, en cumplimi[en]to dello, m[an]dó hacer, e
hizo, la información y declaraciones siguientes, y firmólo, siendo
t[estig]os el r[everen]do PADRE LOPE M[ART]IN[E]Z TINOCO y
ALVARO G[A]R[CI]A, residentes en este d[ic]ho pu[ebl]o. P[art]o DE
VILLELA (rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO TOSCANO, escrib[an]o
(rúbrica).
Y, después de lo susodicho, en dieciséis días del d[ic]ho mes de
octubre del dicho año, en cumplimiento de lo susod[ic]ho; el dicho
señor corregidor mandó hacer la lista de los pu[ebl]os de su
jurisdicción, en la orden y manera siguiente. Son las que se siguen.
P[EDR]O DE VILLELA (rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO TOSCANO,
escrib[an]o (rúbrica).
Lista de los pu[ebl]os: cabecera
¶ El primero y cabecera es Zirapo, en lengua tarasca, que en lengua
mexicana quiere decir Chilchotla y, cabecera en lengua castellana,
quiere decir "ají v[er]de. 5 Tiene los sujetos que se siguen.
Sujetos: Tenaco
¶ Tenaco es sujeto de Chilchotla; llamase, por otro nombre, San
Miguel. No saben los naguatatos qué quiere decir T[e]naco en lengua
castellana. 6
Sujeto: Anzitacuaro
¶ Anzitacuaro es sujeto de Chilchotla; quiere decir en lengua
castellana "lugar de tiradera".7Llámase, por otro nombre, San Pedro.
Sujeto: Acarhuen
¶ Acarhuen, sujeto de Chilchotla, quiere decir en español
"jícara tapada", 8 llámase, por otro nombre, San Fran[cis]co.
Oren, sujeto
¶ Oren es sujeto de Chilchotla; no saben lo que quiere decir en
castellano. Llámase, por otro nombre, San B[a]r[tolo]mé.
Sopoco, sujeto
¶ Sopoco quiere decir, en castellano, "gavilán"; 9llámase, por
otro nombre, San Pedro, de que es advocación.
Lista de los pu[ebl]os: cabecera
Tasiguararo, sujeto
¶ Thaziguararo, sujeto de Chilchotla, quiere decir en castellano
"lugar de petates";10 PETATES quiere decir "esteras". Llámase, por
otro nombre, Los Reyes.
Tocuro,sujeto
¶ Tocuro es sujeto de Chilchotla; quiere decir, en lengua
castellana, "lugar de lechuzas".11Llámase, la iglesia, la Circuncisión.
Ichan, sujeto
Ichan quiere decir. "su tierra"; 12 por otro nombre se llama San
Fran[cis]co, Es sujeto de Chilchotla.
Cuzunducuaro, suje[to]
¶ Cuzunducuaro es sujeto de Chilchotla; quiere decir"cosa
encalada", 13 en castellano; es sujeto de Chilchotla. Llámase, por
otro nombre, San B[a]r[tolo]mé.
Carapa, sujeto
¶ Carapa es sujeto de Chilchotla; quiere decir, en castellano,
"cosa encaramada".14Llámase, por otro nombre, San Ju[an].
Guanstao, sujeto
¶ Guanstao, sujeto de Chilchotla, quiere decir en castellano
'llanada'; 15 por otro nombre se llama San Sebastián.
Lista de los pu[ebl]os: cabecera
Mascuaro, sujeto
Mascuaro es sujeto de Chilchotla; quiere decir, en castellano,
"lugar de frijoles y maíz cocidos", 16 que, por otro nombre, en lengua
mexicana le llaman,POZOL.
Etucuaro, sujeto
Etucuaro, sujeto de Chilchotla, quiere decir, en lengua castellana,
`lugar de sal"; 17 llámase, por otro nombre, la Asunción.
Charaquiro, sujeto
¶ Charaquiro es sujeto de Chilchotla; quiere decir, en
castellano, "pedregal menudo". 18 Llámase, por otro nombre, San
Mateo.
CHILCHOTLA
1 CHILCHOTLA, CABECERA. 19 El pu[ebl]o de Chilchotla,
cabecera ya nombrada, está fundado en un valle que, en lengua de
los naturales, que son tarascos, se llama el valle Charaperagueo, que
en lengua castellana quiere decir, Charaperagueo, "valle bermejo". 20
Es valle pequeño, que tendrá de largo legua y media, y de ancho, en
lo más ancho, un cuarto de legua; en otras partes, menos. Es tierra
fértil, de muchos montes; tiene el pu[ebl]o hasta doscientos vecinos.
2 Descubrió y conquistó esta tierra de Chilchotla CR[IST]ÓBAL
DE OLI[D], 21 por mandado del MARQUÉS DEL VALLE, Diéronse de
paz, de prima instancia, a los españoles; aunque, desde a poco
tiempo, se rebelaron algunos y mataron algunos españoles, y sobre
esto fueron bien castigados. Ha sesenta a[ñ]os, poco más o menos,
que se ganaron.
3 ¶ TEMPERAMENTO. En lo que toca al temperamento desta
provincia y pu[ebl]o de Chilchotla, es tierra fría y húmeda, y tiene, el
suelo donde está fundado el d[ic]ho pu[ebl]o de Chilchotla, húmedo y
de tal calidad, que, si llueve, por mucho que llueva no hace lodo,
aunque haya muchos caballos que lo pisen lloviendo, antes resbalan,
ansí hombres como caballos. Y, si no tienen c[uen]ta cómo andan,
resbalan y dan consigo en el suelo. Llueve mucho en tiempo de
aguas y, algunas veces, en verano. Y, por muchas que sean las
lluvias, la tierra es de tal calidad, que toda el agua que llueve, o la
m[ay]or p[ar]te della, se embebe en la tierra. Desde que entran las
aguas, que es en fin de mayo, corren siempre los vientos uestes, de
donde sale el sol, 22 y son con ellos ciertas las aguas, porque
siempre llueve con ellos, y con, algunas veces, los aguaceros y
truenos tan recios, que ponen espanto. Turan, estos vientos y aguas,
hasta todo septiembre y p[ar]te de octubre; por octubre y noviembre
y diciembre, hasta p[ar]te de enero, se mudan los vientos en muchas
p[ar]tes y, cuando vienta el norte, hace mucho frío. Y hacen heladas
[con] que, muchas veces, hielan los árboles y son dañosos a los
naturales. Desde que entra febr[er]o, corren los vientos uestes, de
donde se pone el sol: son, algunas veces, recios.
4 ¶ En lo que toca al cuarto capítulo, este pu[ebl]o de
Chilchotla está poblado en un valle, como es d[ic]ho; tiene al
derredor muchas montes mont[u]osos y pasa por junto a él, de la
p[ar]te del mediodía, la cordillera de sierras mayor de la Nueva
España, que es comarcana a la Mar del Sur. Tiene tres puntas de
cerros a la p[ar]te del mediodía, a manera de pilones de azúcar
encima desta serranía, altos, que hacen gran llamami[en]to de nubes
y, por la mayor p[ar]te, en ellos llueve siempre. Tienen muchas
arboledas de pinos muy altísimos, y robles y madroños y encinas
muy crecidas, y otros árboles silvestres; no es de provecho el fruto
destos pinos, ni de los demás.
Son los montes muy espesos y umbrosos, y en mucha cantidad;
cogen estos montes mucha tierra, que yo, el d[ic]ho escrib[an]o, he
andado más de trescientas leguas por ellos en largo, y corren ellos
más, porque hasta ahora no se les ha hallado fin, y siempre [son]
mont[u]osos. De la p[ar]te del norte, tiene este pu[ebl]o otros
montes, q[ue] no son tan grandes ni tan mont[u]osos. Está metido en
un valle, como está d[ic]ho, cercado de sierras, unas grandes y otras
medianas.
FUENTES. Está cercado este pu[ebl]o de muchas fuentes y
ríos. Pasa un río por junto a las casas por la p[ar]te del norte, de
muy linda agua; nace este río, en un sujeto deste d[ic]ho pu[ebl]o que
se llama Carapa, de unas fuentes que allí están. Son grandes y
echan tanta agua de sí, que se forma luego un río, que es el
contenido, que, desde que nace hasta que entra en la gran laguna
d[ic]ha, pasa, que estará deste d[ic]ho pu[ebl]o [a] once o doce
leguas, y allí se mete con otro río que llaman el Río Grande. Y,
desde que este río sale deste d[ic]ho pu[ebl]o de Carapa, sujeto,
hasta que llega a Chuchotla, q[ue] habrá una legua, poco más o
menos, los naturales se aprovechan mucho dél, y lo sacan por
muchas p[ar]tes y riegan mucha tierra adonde cogen mucho trigo y
maíz. y otras semillas y legumbres de riego.
Rios. A la p[ar]te del mediodía deste pu[ebl]o de Chilchotla,
junto a las casas, en un cerro pelado peq[ue]ño q[ue] baja de las
faldas de los altos montes ya d[ic]hos, donde se rematan y
comienzan el valle y asiento del pu[ebl]o, nace una fuente de
maravillosa agua, sabrosa y templada, clara y de buen gusto; y tiene
tal calidad esta fuente, que, dentro della, entran caballos a beber y
los naturales lavan sus ropas y NEXTAMAL, que es maíz cocido de
q[ue] hacen pan q[ue] comen, y [en] todo el día no se vacía de
gentes q[ue] se bañan, y, por mucho que esto hagan, no se envuelve
ni enturbia el agua, ni a la entrada ni salida hay, ni hubo, lodo; sino
que el suelo lo crió Dios n[uest]ro s[eñ]or de tal calidad, que está
siempre tieso y limpio. Echa tanta agua de sí esta fuente, con otra
que está junto a ella, de tanta 23 agua como ella, q[ue] luego se
forma otro río, que cerca la otra p[ar]te del pu[ebl]o, 24y correhacia
el ueste y se junta con el otro río [a] un tiro de arcabuz del puebl]o. Y
desde que sale este río, hasta q[ue] se junta con el otro ya d[ic]ho,
no se puede pasar si no es por puente; y, en juntándose estos dos
ríos, corren por una quebrada que del pu[ebl]o sale hacia el norte, y
se despeña este río por unas peñas q[ue] en su madre hace, que
tiene más [de] cuatro estados, y sale a un valle que se llama
Taramecuaro, donde está puesto el pu[ebl]o de Etucua[ro], sujeto a
este d[ic]ho pu[ebl]o.
Y, allí, se junta 25a este río otro río que se forma de unas
grandes fuentes, que salen de un valle que está [a] media legua
deste d[ic]ho pu[ebl]o, en términos suyos, que se llama Canindo. Son
las fuentes de tanta 26 pujanza y sale tanta agua dellas, que forman
un río que, asimismo, no se puede pasar si no es por puentes. Son
muchas estas fuentes, y de mucha agua y sabrosa, y de todas las
fuentes se pueden aprovechar los naturales p[ar]a riego y sembrar lo
que quisieren, porque la tierra es buena y no tan fría como es el
pu[ebl]o de Chilchotla, aunque está [a] media legua. Mátanse, en las
d[ic]has fuentes, pescados medianos, mojarras [y] bagres; tiene el
agua muchas sanguijuelas. Críanse, en las d[ic]has fuentes, berros,
berrazas, yerbabuena, y otras yerbas que los naturales comen. Este
río ya d[ic]ho va corriendo, desde que se juntan estas fuentes, hacia
el ueste, y pasa por la villa de Zamora, pu[ebl]o de españoles que
está [a] tres leguas deste d[ic]ho pu[ebl]o, adonde riega muchas
tierras de los d[ic]hos españoles, y se coge27cantidad de trigo, y
bueno, y hay ya molinos. Y la saca del agua es de su natural,
porq[ue] no tiene gasto de sacarla, sino que, dondequiera que la
quieren sacar, lo pueden con facilidad: va niveloso y lleva mucha
agua. Va, en algunas partes, adornadas sus riberas de muchas
arboledas de unos árboles muy grandes, que se llaman en esta tierra
sabinas, y otros sauces, de los cuales se aprovechan de sus
maderas p[ar]a muchas cosas. Es la madera destas sabina[s] de tal
calidad, que, cortada, aunque esté muchos años en el agua, no se
pudren.
CERROS. Tiene asimismo este pu[ebl]o, a la p[ar]te del oeste,
unos cerros pequeños pedregosos, donde, en tiempo antiguo, tenían
sus moradas los naturales, que están cercados del río que sale por
Chilchotla de la p[ar]te del norte, y de el río q[ue] se forma de las
fuentes de Canindo, que en ellos parece q[ue] sembraban los
naturales; y, por ser muy pedregrosos y de malpaís las piedras están
puestas a mano, como gradas, dejando, entre grada y grada, co[mo]
una vara de medir de ancho limpio, donde plantaban el maíz. Y es
esto tanto y hecho por tal orden, que parece cosa que pone espanto,
y, según parece por estos edificios, debía en otro tiempo hab[er]
muy gran número de gentes.
ÁRBOLES DE FRUTAS Cría[n]se, en este pu[ebl]o de
Chilchotla, muchos árboles frutíferos, de Castilla y de la tierra, como
son duraznos, higos, peras, manzanas, granadas, membrillos; y se
darían otros árboles de Castilla, si los sembrasen, porque es la
tierra fértil. Dame, también, uvas (que los naturales tenían en los
ríos) que llamamos cimarrona[s], y también se dan de Castilla.
Frutas de la tierra, se dan aguacates, cerezas, -que acá llaman en
esta lengua XENGUAS y, en mexicano, CAPOLÍES;28danse,
también, naranjas y cidras, y limas y limones, y moras y tunas y
zapotes, y otras frutas que no hacen al caso, [y] dame, también,
muchos mague[ye]s y maíz, en cantidad todo. Y, también, cogen los
naturales trigo, de aguas y de riego, y otras legumbres muchas; que,
aunque la tierra y temple es frío, es muy frutífero y fértil.
MONTES. Los montes y montañas de la p[ar]te norte son muy
altos y todos poblados, que, aunque son altos y fríos, tienen fuentes;
y es tierra que se puede andar y se anda, por lo más della, de unos
pu[ebl]os a otros. Hay, en ellos, venados, tigre y leones.
MONTES. En las sierras de la p[ar]te del norte hay muchos
venados y leones, tigres, lobos, coyotes y gallina de la tierra; son
montes de mucha piedra, y áspera: corren poca tierra estos montes.
En el valle de Taramecuaro, [en] términos deste pu[ebl]o, se crían
mulas, potros y vacas, y cogen mucho trigo los españoles q[ue] en él
viven, que están en sus estancias.
[5] DE SI ESTOS INDIOS ERAN MUCHOS EN OTRO TIEMPO.
Este pu[ebl]o de Chilchotla era, en otro tiempo, mucha cosa, y ha
venido en disminución por las grandes pestilencias que ha habido.
Sus casas están, como d[ic]ho tengo, en llano sin ninguna piedra:
buen suelo. Las casas son de adobe las paredes y, la cobertura, de
paja muy prima. Tienen casas pequeñas: viven dos y tres casados en
una casa; duermen, en el suelo, en unas esteras que ellos usan de
cañas, y, algunos, en barbacoas; tienen poca ropa. Es gente puerca,
hanganes; no tienen honra. No tienen más granjerías que ir a las
minas, y a otras p[ar]tes, a alquilarse p[ar]a q[ue] lo paguen. Tienen
poco entendimi[en]to e inclinados a lo malo; son muy flemáticos;
están congregados en sus pueblos. Tienen habilidad p[ar]a
deprender lo que se les enseña; hablan todos en lengua de
Mechuacan, que se llama tarasca, y todos tienen esta lengua.
6 ¶ El altura no se sabe en que está este pu[ebl]o, más de
q[ue] está en tierra alta, y está [a] diez leguas de la ciudad de
Pátzcuaro, vía recta al ueste, y está, la villa de Zamora ya d[ic]ha,
tres leguas más adelante, al ueste. Hay, deste pu[ebl]o de Chilchotla
a la ciudad de Guadalajara, que demora al ueste, veinticinco leguas,
que es el reino de Galicia, donde está el Audi[enci]a R[e]al.
Por el mes de junio, en este d[ic]ho pu[ebl]o el sol no echa som
bra ninguna, porque está encima del.
CAMINO DONDE PASAN A LA GAL[ICI]A. Pasa, por este
d[ic]ho pu[ebl]o de Chilchotla, un camino r[e]al que es muy pasajero,
por donde van a el reino de la Galicia y a la gob[er]nación de
Chiametla y a la villa de Colima, y a las minas de Guachinanco,
Xocotlan, Etzatlan, Chimaltitlan, Guaxacatlan, Chiametla, Culiacan,
Zacatecas, San M[ar]tin, Nieves, Mazapit, Santiago Coneto,
29Indehe, Santa Barbola, Fresnillo, Ranchos, Chalchihuites, Auin [y]
Charcas; todas estas minas están en el reino de la Gal[ici]a,
excepto las de Chaimetla , que son de la gob[er]nación. P[ar]a todas
estas minas, ciudad de Guadalajara, vi[ll]a de la Purificación, se
pasa por este pu[ebl]o y este camino, y llevan cantidad de
mercaderías a las d[ic]has provincias y minas ya d[ic]has, y,
asimismo, los que destas provincias vienen p[ar]a México y su reino,
han de pasar y pasan por este pu[ebl]o, [ex]cepto de las de
Zacatecas y su comarca, q[ue] pueden ir por otro camino.
7 ¶ Q[UE] LEGUAS HAY DE Méx[i]co Aquí A Chilchotla. Está
este pu[ebl]o de Chilchotla, de la gran ciudad de México [a] donde
es sujeto, [a] cuarenta y siete 30leguas, vía recta al ueste, donde se
pone el sol.
8 ¶ T[É]R[MI]NOS. Parte términos este pu[ebl]o con el pu[ebl]o
de Xacona, que está [a] tres leguas, vía recta al ueste; y parte, por
la p[ar]te del norte, t[é]r[mi]nos con el pu[ebl]o de T[l]azazalca, que
está tres leguas a la p[ar]te del norte, detrás de los montes ya
d[ic]hos; y, por la p[ar]te del leste, que es donde nace el sol, parte
términos con el pu[ebl]o de Sabina, que está [a] cinco leguas deste
pu[ebl]o, que es de[I] encomendero. JU[AN] INFANTE; 31 y, por la
p[ar]te del sur, p[ar]te t[é]r[mi]nos con unos pueblos pequeños que
son sujetos de un pu[ebl]o q[ue] se llama Xiquilpa, que está más
adelante de Xacona, [a] siete leguas, el camino real que va a
Colima: Son, todos estos pu[ebl]os, de su Maj[es]t[ad].
DE CUYO OBISPADO ES 32Este pu[ebl]o de Chilchotla es del
obispado de Mechuacan, y se provee vicario de la catedral de
Mechuacan. Tiene un templo muy bueno; son las paredes. de
adobes, que, desta tierra; es fuerte y dura mucho. Es templo
mediano y está todo pintado, y tiene órganos que adornan la iglesia;
hay dos indios organistas que lo[s] tañen. Es al presente vicario en
este pu[ebl]o LOPE M[ART]ÍNEZ TINOCO, natural de Frexenal de la
Sierra en los reinos de Castilla. 33
¶ A QUIÉN ERAN SUJETOS. En tiempo de su gentilidad,
declaran estos indios ser sujetos al CAZONCI, señor de la gran
ciudad de Pátzcuaro, y a él tributaban y llevaban el tributo a
Pátzcuaro, que era su rey y señor de todo Mechuacan. Lo que le
llevaban por tributo eran mantas y camisas y maíz. Y ellos eran
gob[er]nados por su caciq[ue], que era su señor natural deste
pu[ebl]o; que se llamaba POCHUNDIRA, que en castellano quiere
decir "hombre enfermo de los ojos". 34
¶ ADORATORIOS. Adoraban al Diablo, a quien sacrificaban a
otros indios que prendían en la guerra, sus [e]nemigos; y tenían sus
sacerdotes, que hablaban con el Diablo. Y la orden q[ue] tenían en el
sacrificar, era que iban a unos adoratorios que el'os tenían hechos a
mano en unas lomas altas, que están junto al pueblo a la p[arlte del
sudoeste, junto al pueblo; donde al presente todavía están, y los, ha
visto el señor corregidor y yo, el d[ic]ho escr[iban]o, que son unos
cerrillos medianos de piedra q[ue] llaman cúes. Y junta mucha gente,
indios y mujeres y criaturas, se subían los sacerdotes y hechiceros
que estaban dedicados p[ar]a el d[ic]ho efecto y, ante unos ídolos de
piedra, ponían al indio o indios que se habían de sacrificar y, con un
parlam[en]to que hacía uno de los sacerdotes a la[s] gente[s] que
estaban mirando, falso, degollaban a los indios p[ar]a el sacrificio, y
le sacaban el corazón y lo ofrecían a los ídolos, y la sangre; y el
cuerpo se comían. Y hablaban aquellos sacerdotes con el Diablo. Y
[dicen] que la carnicería humana q[ue] allí se hacía se repartía en los
hombres de guerra, y ellos la comían y hacían gran fiesta entre ellos.
Y esto no se hacía, sino cuando ganaban alguna victoria de los
enemigos, en señal de agradecimi[en]to a sus falsos dioses.
LA MANERA DEL VESTIDO ANTIGUO. Vestíanse, en aquel
tiempo, con unas camisas a manera de alcandoras de algodón, y
calzábanse unos alpargates, de maguey y de cuero, que en esta
lengua llama[n] ACAHUECUA; 35 tocábanse unas guirnaldas de cuero
de venado, con muchas plumas galanas.
LAS ARMAS Q[UE] USABAN. Traían guerra con los de la
provincia de Colima, que era grande, y con la provincia de Amula y
otra provincia q[ue] dicen de Ávalos; que estas tres provincias están
al ueste, [a] treinta leguas y [a] treinta y cuatro. Peleaban con
macanas y flechas, y sus rodelas que llaman en esta legua ATAPU;
36 lleva[ba]n, por armas de su vestir, unos sayos de mantas y
algodón que llaman ESCUAIPILES.37
Los 'TRAJES DE LAS MUJERES. Las mujeres se vestían naguas y
GUAYPILES, 38como ahora los traen, pintados de muchas colores.
Son estas indias deste pu[ebl]o más trabajadoras que los indios, y
hacen de vestir p[ar]a sí, y p[ar]a sus maridos e hijos. Los
GUAYPILES son a manera de camisa, sin cuello y si[n] mangas, y
sacan los brazos por unos agujeros que están junto a donde ca[en]
los hombros; y las naguas es una manta de dos varas, que envuelven
de la cinta abajo.
Los indios usan, ahora, za[ra]güeles de algodón, y sayos y
chamarras y capotes a n[uest]ro uso, y no tienen por deshonra andar
descalzas, aunque vayan muy vestidos; y, si tienen un agujero en la
capa,no tienen por falta echarse un remiendo de otros paño. Son
mendrosos y, algunos, ladrones.
Los BASTIMENTOS QUE USABAN. Usaban, en los
bastimentos y comidas, lo q[ue] ahora, que son tortillas de maíz
cocido y tamales, que son unos como panecillos de palacio de maíz
cocido y, a las veces, envolvían frijoles y echaban carne eh estos
tamales; y comían carne de venado, culebras, ratones, tuzas, y
la[n]gosta [y] gusanos. Y comen gusanos criados en los panales, que
hay muchos en esta tierra, de unas abejas pequeñas, q[ue] los crían
en los montes pegados a los árboles. Y [comían] otras sabandijas,
como son tejones, nutrias de las que andan en el agua, y perros
q[ue] ellos tenían, que los engordaban como puercos cebones. Y lo
propio comen ahora. Bebían vino de maíz y de mag[uey]es, y se
emborrachaban, y lo tenían por honra emborracharse y ahora no lo
tienen por deshonra. Y, en aq[ue]l tiempo antiguo, no bebían los
mozos vino, ni se lo consentían beber, y, ahora, no es c[ua]tro a[ñ]os
el indio, cuando ya anda trasegando el vino de los mague[ye]s en el
cuerpo; hacen ahora, de higos y de cerezas, vino, y se emborrachan
con él.
QUÉ TIEMPO VIVIAN EN AQUEL TIEMPO. En el tiempo
antiguo, vivían más tiempo los naturales y había mucha más gente,
porque vivían a su gusto en los vicios que ellos querían, y tenían a
dos y a tres mujeres, y las que querían y podían sustentar; y el
gob[er]nador tenía doscientas, y destas repartía en sus capitanes y
principales, y la tenían por gran honra el que alcanzaba una destas
del cacique.
LAS ENFERMEDADES, Y CÓMO SE CURAN. En las
enfermedades que estos indios tienen, proceden todas las más de
frialdad, por ser la tierra y asiento del pu[ebl]o húmedo y frío, y
dormir, como duermen, en el suelo, y comer malas comidas y andar
descalzos. Cúranse bestias m[ej]or, porque, si están con frío, se
ponen al sol, que es enfermo, hasta que los traspasa, desnudos en
pelo; y, si tienen calentura, se desnudan, y se meten en el río y se
bañan muchas veces, y, algunos, se meten en baños [calientes] y,
después que salen sudando„ se ponen al aire y se echan mucha agua
fría, de q[ue] se pasman y mueren dello. Hay entre los naturales
algunas indias e indios embaidores que se hacen médicos de curar,
sin ser sabedores de nada, antes entiendo que son hechiceros,
porque la cura que hacen es hechir una jícara de agua, y allí soplan y
miran al cielo y andan soplando por la casa, y dicen algunas palabras
que no se entienden,y aprietan las carnes del enfermo y dicen que le
sacan gusanos, y hacen otras apariencias de curar. Y queda el
enfermo tan malo como de antes, hasta que Dios n[uest]ro señor le
da salud, o muere. Y esta gente [es] tan supersticiosa, que creen
que estos hechiceros les curan. Cúranse con algunas yerbas
salulíferas que hay en este pu[ebl]o.
¶ CÓGESE MUCHO TRIGO. 39Cógese mucho trigo en este
pu[ebl]o de Chilchotla y sus sujetos, de temporal y regadío, y, si los
indios no fuesen tan haraganes, cogerían mucho más, por tener,
como tienen, tan buen riego y se da[r] tan bien en la tierra como se
da; y se dan muchas semillas de Castilla, y se darían las q[ue] se
sembrasen. Y aun este año ha habido falta de maíz, y se han
sustentado los naturales con, el trigo q[ue] cogen, que no han sentido
la hambre como en otros pu[ebl]os que han padecido, por este
respecto mucha hambre.
¶ YERBAS.40Hay en esta tierra una yerba, que es a manera de
yedra que se cría en las p[ar]tes más húmedas y, por la m[a]yor
p[ar]te, en las riberas de los ríos, y se sube por las' sabinas
enredada, que len] la lengua de los naturales se llama
GÜENBERECUA, 41 que tiene tal calidad, que, si [a] alguno le duele
en alguna p[ar]te, toma esta yerba, y la va deshojando y se va
poniendo lo que [la] yerba propia va estilando, y, en cada gota :lúe
se pone, sale una ampolla y abrasa la carne de tal manera que le
quita el dolor; y, si por descuido alguno se va a orinar y orina en ella,
se le hinchan los genitales y la v[er]ga, de suerte que está muchos
días en sanar. Y yo, el d[ic]ho escri[ban]o; vi por mis ojos al P[ADR]E
VALLEJO, clérigo, que se fue a proveer y a caso, p[ar]a se limpiar,
tomó un manojo desta yerba y se limpié, y se le hinchó el miembro, y
los genitales y todo lo demás, que estuvo a la muerte porque se
abrasaba vis o: tanto es de cálida. Usan estos indios della en muchas
curas.
YERBA, Hay otra yerba que se llama TUESTEN, 42 que es a
manera de salvia, que, si una herida está enconada y cancerada,
poniéndole las hojas la desencona y la pone buena y colorada, que;
aunq[ue] le pongan la mano encima, no duele; y, si quieren tener dos
y tres años una Ilaga que esté siempre en un ser, con ponerle esta
yerba la tendrán como quisieren.
YERBA. Hay otra yerba que se llama YURACSEN, 43 que es
asimismo p[ar]a curar llagas viejas, y se curan los naturalesmucho
coa ella y la tienen por gran remedio p[ar]a este efecto.
YERBA. Hay un árbol en esta tierra, que es grande, que se
llama CHUPIRE en esta lengua, q[ue] en lengua castellana quiere
decir "árbol de fuego", 44 que tiene la hoja que tira a rábano, que no
da fruto; que, dándole en el pie, echa leche de donde le hieren; y
aquesta leche envuelven en harma de maíz y la comen, y es
maravillosa purga: porque los naturales la tienen por tan cálida, que,
si estando purgado[s], antes que acaben de purgar beben agua,
mueren luego sin remedio; y han de estar en p[ar]te abrigada. Y esta
purga toman, y es remedio p[ar]a todo género de bubas, porque
luego las quita, aunq[ue] sean llagas o dolores. Y usan mucho los
naturales della.
ROSAS Y CLAVELlNAS. Hay muchas flores, y rosas y
clavelinas, en este pu[ebl]o, de que] los naturales hacen muchos
XUCHILES que ofrecen a las iglesias, y a las j[u]s[tici]as y vicarios,
hechos estos XUCHILES con una orden maravillosa. 45
¶ Hay en esta tierra codornices, muchos patos, ánsares,
grullas, cuervos marinos; estos ánsares y grullas las hay desde el
mes de octubre hasta el mes de marzo, porq[ue], pasado el mes de
mano, se van a criar a otras p[ar]tes, y no se tiene noticia [a] dónde
más de que, por su vuelos, parece que van y vienen hacia el norte.
Hay cantidad de tordos, y tantos, que comen gran cantidad de trigo
en esta provincia y en la villa de Zamora; hay unas aves a manera
de gallinas negras, pelados los pescuezos y cabeza, que se llaman
auras, que, en cualquier p[ar]te que se muera cualquier bestia u otra
cosa que corrompa luego, estas aves lo sacan de rastro y la comen;
y es de notar que no comen la carne de la cosa muerta, hasta q[ue]
se corrompe. Hay, en toda la Nueva España, cantidad destas aves,
y no se sabe dónde crían, ni hasta ahora se ha hallado nido dellas, y
no faltan todo el año en esta tierra. Críanse, en este pu[ebl]o de
Chilchotla, cantidad de gallinas de Castilla y de la tierra; críanse, en
los montes ya nombrados, comarcanos a este pu[ebl]o, muchos
papagayos, que son unos pájaros v[er]des que hablan.
¶ SALINAS.46No hay salinas en esta tierra ningunas; provéense,
en este pu[ebl]o y sus sujetos, de sal de la mar que se trae de
acarreto de la vi[ll]a y provincia de Colima. Provéense asimismo,
p[ar]a hacer sus vestidos, de algodón de tierra caliente que está al
mediodía, p[ar]te del sur;47distará hasta quince leguas, poco más o
menos, y, p[ar]a ir a ella, se han de atravesar los montes ya d[ic]hos,
que tendrán de ancho diez leguas, poco más o menos. En estos
montes, hay muchos pu[ebl]os de indios, que beben de pequeñas
fuentes y tienen, hechos en el suelo, algunos tanques de tablas
aforrados con brea y pez q[ue] cogen en estos montes de los
grandes pinales que en ellos hay, porque no se salga el agua; 48 y es
tan poca el agua, que están unas indias aguardando a que las otras
hinchan sus cántaros, p[ar]a poder ellas coger agua. Dase 49 en
estos pu[ebl]os mucho mague[y], de que hacen jáquimas y reatas y
lazos; hay, en estos montes, muchos árboles que dan manzanas
pequeñas silvestres, que huelen bien y tienen mal gusto; hay,
asimismo, cantidad de rama o matas de q[ue] se hace muy fino añil,
50 que es azulaq[ue]. También se aprovechan de hacer cosas p[a]ra
su vestir,51 de lana de ovejas, que hay en esta comarca cantidad
dellas y, por el mes de septiembre, pasan por este pu[ebl]o más de
doscientas mil cabezas de ovejas de la 52 provincia de Caretano, que
van [a] agostar por estas p[ar]tes.
¶ TRATOS.53Tienen los españoles en este partido, por especial
trato y granjería, sembrar ycoger trigos de riego, como está d[ic]ho,
y maíz de aguas; y, asimismo, tienen sus estancias de ganados, de
q[ue] viven.
¶ TRATOS DE Los NATURALES. Los naturales se sustentan de
hacer sus sementeras de maíz y trigo, de que se sustentan y pagan
sus tributos a su Maj[es]t[ad], en dinero, un peso cada año, que es
ocho r[e]ales, y media fanega de maíz cada indio. Poseen, como es
d[ic]ho, tierras muy fértiles p[ar]a este efecto, 54 y las pueden todas
regar con los ríos ya d[ic]hos.
¶ HOSPITAL. 55 Hay, en este pu[ebl]o de Chilchotla, un hospital
muy bueno, y hay curiosidad en los vicarios [y] justicias p[ar]a que
haya buen gobierno y los pobres sean bien tratados. Y, aunque esta
tierra es fría, se dan buenos naranjos, porque, desde las casas
r[e]ales, que están junto a la iglesia y hospital, estando escribiendo
esto, se estaban mirando cantidad de naranjas. Fundólo el
r[everendísi]mo OBISPO DON VASCO DE QUIROGA, 56 primero
que fue en esta provincia y catedral de Mechuacan, que Dio[s] tenga
en su gloria.
¶ FIN DE LA DECLARACIÓN DE Chilchotla. Esto es en cuanto
toca a la cabecera desta provincia y jurisdicción que se llama
Chilchotla, según que es d[ic]o. Irán ahora, nombrados los sujetos,
por la orden que van en la lista; su tenor es el que se sigue.
P[EDR]O DE VILLEDA (rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO
TOSCANO, escrib[an]o (rúbrica).
TENACO, SUJETO 57
¶ Tenaco es un sujeto del d[ic]ho pu[ebl]o de Chilchotla; cae a
la p[ar]te del mediodía, que es el sur, [a] dos leguas, poco mis o
menos, deste d[ic]ho pu[ebl]o de Chilchotla, en una llanada a manera
de vega; encima de los montes ya d[ic]hos, tiene una fuente
pequeña, de que beben los naturales: no es tal el agua como las ya
nombradas, Tendrá c[ua]r[ent]a vecinos casados; visten y hablan, y
tienen los propios tratos y casas y suelo que los de Chilchotla, y
tienen las propias arboledas, excepto que es más frío q[ue e]l
pu[ebl]o de Chilchotla, por estar más alto y metido en montes.
Pagan el tribúto en /o que los de su cabecera. El camino que va
deste pu[ebl]o de Chilchotla [a] este su sujeto, va vía recta hacia el
sur, cuesta arriba por unas montañas de grandes pinares y otras
arboledas de encinas, robles [y] madroñales; yes estos montes de
tal calidad, que llueve en ellos mucha cantidad de aguaceros y, por
mucho que llueva, todo lo embe[be] la tierra. Críanse en él los
propios pájaros y aves y animales que en la cabecera; hay las
propias yerbas. Son sujetos a esta diócesis ya d[ic]ha; tienen su
iglesia y su hospital. Son los indios de la misma manera que los de la
cabecera; duermen y comen como los de la cabecera. No hay en el
otras cosas q[ue] sean de notar, si no es algunos malpaíses de
piedras; y las piedras es tanta su dureza], que parece que salieron
de alguna herrería. Y esto hay, yen fe dello lo firmo el señor
correg[id]or P[EDR]O DE VILLELA (rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO
GOR[JÓN] TOSCANO, escrib[an]o (rúbrica).
ANZITACUARO
Anzitacuaro es sujeto de Chilchotla, y será de hasta veinte vecinos;
está [a] legua y media de la cabecera, hacia el sudeste, metido en el
monte. Tiene los propios árboles y frutales que los demás, [y]
críanse en él las mismas aves; cogen mucho maíz. Beben de unos
jagüe[ye]s que se hacen de las lluvias; y, por ser la tierra húmeda y
[de] la propia 58 manera y suelo que [en] la cabecera, se sustenta el
agua en estos jagüe[ye]s todo el año. Es más frío este pu[ebl]o que
no la cabecera, por estar metido en el monte. Duermen y visten y
tienen los tratos que los de la cabecera los naturales. Pata el camino
real por junto a él; finalm[en]te, no difiere de la cabecera ni [de] los
naturales [delta], si no es en el temple de la tierra, que es algo más
fria.! Tienen su iglesia y hospital; tributan lo que los de la cabecera.
P[EDR]O DE VILLELA (rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO GORJÓN
TOSCANO, escrib[an]o (rúbrica).
SUJETO, ACARHUEN 59
Acarhuen es sujeto de Chilchotla; está. [a] media legua de Chilchotla,
60 digo, [a] legua y media, en el monte arrimado alas serranías
mont[u]osas ya d[ic]has al sudeste; mas junto al camino r[e]al que va
a Patzcuaro. Está al sudeste. Tendrá, de vecindad, hasta quince o
vente vecinos; beben de un[a] fuente pequeña que nace junto al
pu[ebl]o en unas barrancas. Es pu[ebl]o que está entre unos
malpaíses como los que se han nombr[a]do, aunque el asiento del
pu[ebl]o está en Ilano y es del panino 61 del de Chilchotla, Los
naturales hablan la propia lengua y son. todos unos, y viven, y se
tratan de una manera en tod[a] su manera de vivir, y tributan una
propia cosa, y hay las aves que en los demás. El temple tienen
como. el de Anzitacuaro, por estar en los montes metidos. Tienen su
iglesia y hospital. Son gentes haraganas, como está d[ic]ho, y
mentirosos y muy sucios. P[EDR]O DE VILLELA (rúbrica). Ante mí:
FRAN[CIS]CO GORJÓN TOSCANO, escrib[an]o (rúbrica).
SUJETO, OREN
Oren es pu[ebl]o sujeto de Chilchotla; está al este dente
pu[ebl]o de Chilchotla, en el camino r[e]al q[ue] va a Pátzcuaro, vía
recta, [a] dos leguas de la cabecera. Es un pu[ebl]o de hasta
sesenta vecinos; están metidos en el monte. Tienen muchas maderas
de pino y robles junto a sus casas; beben de una fuente pequeña. Es
el temple algo más frío que el de Chilchotla, por estar en el monte.
Crian gallinas de Castilla y de la tierra en cantidad, [y] cogen mucho
maíz. Tienen muchas sementeras de maíz, q[ue] se da bien. Viven al
uso de los de la cabecera, y visten y tienen, todos unos, una lengua.
Poblóse este pu[ebl]o cuando la cabecera, que fue después que los
cr[isjtianos entraron en esta tierra, porque de antes vivían sin orden
de calles, adonde tres casas y adonde cuatro. Tienen el propio suelo
q[ue] la cabecera, y los propios animales y las propias yerbas. Es
este pu[ebl]o camino muy pasajero; tiene iglesia y hospital. Pagan el
tributo en lo que los de la cabecera; son haraganes y mentirosos,
como los demás. Duermen en el suelo; tienen cantidad de árboles de
q[ue] se hace el añil, q[ue] se cría en los montes, sin sembrarlos: no
se aprovechan dello, de haraganes. Demora este sujeto al sudeste.
62
SUJETO, SOPOCO
¶ Sopoco, sujeto de Chilchotla, está hasta [a] una legua date
pu[ebl]o de Chilchotla, en el camino que va p[ar]a México, que va
por Pátzcuaro. Está puesto en una loma, como si v[a]mos 63 en el
monte, que salimos de lo llano del valle donde está el pu[ebl]o de
Chilchotla. Críanse en él las propias frutas q[ue] en la cabecera; es
algo más frío, por estar en el monte. Beben de una fuente muy
pequeña; tiene el propio suelo que Chilchotla; su asiento demora al
sudeste, como los demás, Oren y Acarhuen. 64 Tienen los del
pu[ebl]o, naturales, los propios tratos y granjerías que los demás, y
son todos una gente y lengua, y tienen una [misma] manera de vivir.
Tienen su iglesia y hospital; fundáronse como los demás. P[EDR]O
DE VILLELA (rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO GORJÓN
TOSCANO, escrib[an]o (rúbrica).
SUJETO, TASIGUARARO.
¶ Tasiguararo es sujeto de Chilchotla; está hasta [a] legua y
media de la cabecera, hacia el este; 65 habrá en él hasta diez
v[e]c[in]os. Viven a la usanza de los demás y son todos [de] una
lengua. Beben de una fuente grande. Tienen iglesia, y el suelo es
como el de la cabecera. Viven en el monte que está al este; crían
gallinas de Castilla y de la tierra. Hay lo propio que en la cabecera, y
tributan lo propio y viven [a] la usanza y hablan una [misma] lengua.
P[EDR]O DE VILLELA (rúbrica) .Ante mí: FRAN[CIS]CO GORJÓN
TOSCANO, escrib[an]o (rúbrica).
SUJETO, TOCURO
Tocuro es sujeto de Chilchotla; está junto a un camino r[e]al que
va p[ar]a México, q[ue] se aparta del que va por Pátzcuaro. Es un
pu[ebl]o pequeño que tendrá. hasta veinticinco v[e]c[in]os; están
poblados adelante de Carapa, como [a] una legua pequeña, y [a] dos
de Chilchotla, en un valle muy bueno. Beben de unos pozos a
manera de jagüe[ye]s; tienen sus arboledas como los demás, y
siembran mucho maíz; tienen muchas maderas. Viven a la usanza de
los de la cabecera y son todos [de] una lengua, y tienen un [mismo]
suelo y un [mismo] temple; y tienen iglesia y, finalm[en]te, son todos
unos. P[EDR]O DE VILLEDA (rúbrica). Ante mí: FRAN[ClS]CO
TOSCANO, Escrib[an]o (rúbrica).
SUJETO, ICHAN
Ichan está junto a Tocuro, en la propia tierra y asiento; beben de
pozos; tendrá como cuarenta vecinos. Viven a la usanza de los
demás, y tienen las propias arboledas y aves, frutales y asiento de
tierra y temple; están estos dos sujetos, Tocuro e Ichan, [a] dos
leguas de la cabecera, algo más altos hacia el este. Tienen buen
temple de tierra, y todo lo q[ue] siembran, así frutales de Castilla
como de la tierra, de los que se han nombrado, se dan muy bien.
Tienen su iglesia y su hospital. Hablan una [misma] lengua y visten un
[mismo] traje; duermen en el suelo, como los demás. P[EDR]O DE
VILLELA (rúbrica). Ante mi: FRAN[CIS]CO GORJÓN TOSCANO,
escrib[an]o (rúbrica).
SUJETO, CUSINDUCUARO66
Cusinducuaro es un pu[ebl]o sujeto de Chilchotla, pequeño, que
tendrá hasta diez vecinos; beben de un pozo. Están [a] media legua
de Carapa, sujeto de Chilchotla, y [a] legua y media de Chilchotla,
hacia donde sale el sol. Viven a la usanza de los demás; tienen un
temple de tierra y es una misma cosa en todo y [en] suelo, y tributan
lo propio. P[EDR]O DE VILLEDA (rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO
GORJÓN, escrib[an]o (rúbrica).
SUJETO, CARAPA
Carapa es un pu[ebl]o, sujeto de Chilchotla, que está fundado en el
propio valle, hacia el este, [a] un[a] legua, poco más o menos, del
pu[ebl]o de Chilchotla, en un alto que hace el valle, donde salen las
fuentes que ya te[ne]mos nombradas, de que se forma el río que
pasa por Chilchotla. En este pu[ebl]o de Carapa se coge cantidad de
trigo de riego, y cogerían más, si quisiesen, porque todo lo que
quieren regar [lo] pueden con mucha facilidad. Es pu[ebl]o de más de
ciento y cinc[uen]ta vecinos; tienen muchos frutales, de los de la
tierra y de Castilla, ya nombrados.. Tienen el monte en casa, junto a
las puertas; tienen su iglesia y hospital. Viven a la usanza de los
demás. Tiene, el sitio del pu[ebl]o, el suelo de Chilchotla y el temple,
y las casas y cobertura. Crían muchas aves de Castilla y de la tierra;
tributan en lo que los de la cabecera. Son de la propia lengua y,
finalm[en]te, tienen todo lo que tienen los de la cabecera.
Conquistólos el que conquistó la cabecera. P[EDR]O DE VILLELA
(rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO GORJÓN TOSCANO, escrib[an]o
(rúbrica).
SUJETO, GUANAJUATO 67
Guanasta[o] está entre Carapa y Chilchotla; es un pu[ebl]o de hasta
veinticinco v[e]c[in]os. Es un pu[ebl]o muy gracioso de frutales y muy
vicioso; pasan, por medio dél, dos acequias que riegan todo el
pu[ebl]o, de las fuentes y río que se forma en Carapa. Cógese en
este pu[ebl]o mucho trigo de riego y muchas coles muy buenas, y tan
blancas, que parecen un papel, y muy duras. Danse muchos
duraznos, e higos muy buenos y mejores que los de los demás
pu[ebl]os ya nombrados, por ser el panino de la tierra mejor, que es
tierra colorada que tira a negra; y está [a] media legua de Chilchotla,
en el camino que va a Carapa, en medio del valle. Finalm[en]te, tiene
mejor suelo que los demás y mejor temple, aunque está en el valle.
La gente dél vive a la usanza de los demás, y son todos unos y [de]
una lengua, y de una propia manera se visten y duermen, y tributan y
hablan. Tienen su iglesia y hospital muy bueno. Finalm[en]te, ellos
cogerían todo lo que quisiesen, si no fuesen haraganes. P[EDR]O DE
VILLELA (rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO GORJÓN TOSCANO,
escrib[an]o (rúbrica).
SUJETO, MASCUARO
Es un pu[ebl]o de hasta quince vecinos, poco más o menos;
está [a] media legua del d[ic]ho pu[ebl]o de Chilchotla, haci[a e]]
este, junto a Carapa. Es del propio temple del pu[ebl]o de Chilchotla
y de las propias frutas; beben del río q[ue] sale de las fuentes de
Carapa, que pasa por él. Tienen su iglesia y hospital, y son de una
[misma] lengua y traje de los demás. Tiene un cerro a la p[ar]te del
norte, muy alto y mont[u]oso. Críanse gallinas y las aves, como en
los demás. P[EDR]O DE VILLELA (rúbrica). Ante mí: FRAN[CIS]CO
TOSCANO, escrib[an]o (rúbrica).
SUJETO, MASCUARO 68
Mascuaro es un pu[ebl]o de hasta veinte vec[in]os; tiene el propio
temple que el de arriba, beben del propio río y, en todo, parece y
corresponde al de arriba.
SUJETO, ETUCUARO
Etucuaro es un pu[ebl]o de hasta veinte vecinos; está [a] una legua
del pu[ebl]o; hacia el norte. Tiene mucho riego, del propio río
nombr[a]do; y tiene el [mismo] temple, algo más caliente q[ue el de]
Chilchotla, ten todo corresponde al pu[ebl]o de Chilchotla, como los
demás, y [lo mismo]: en la lengua y tratos y granjerías. P[EDR]O DE
VILLELA (rúbrica) Ante mí: FRAN[CIS]CO TOSCANO, escrib[an]o
(rúbrica).
SUJETO, CHARAQUIRO
Charaquiro es un pu[ebl]o de hasta quince v[e]c[in]os, poco más o
menos; es pú[ebl]o seco. Tienen su iglesia. Beben de un jagüe[y].
Están [a] media legua de Chilchotla, al sudueste, pegado a los
montes ya dichos. Tienen los usos y tratos que los de Chilchotla, y el
propio suelo y temple. P[EDR]O DE VILLELA (rúbrica). Ante mí:
FRAN[CIS]CO TOSCANO, escrib[an]o (rúbrica).
AUTO
¶ Y después de lo susod[ic]ho, en veintiocho días del mes de
octu[br]e del d[ic]ho año, el señor correg[id]or, 69 por ante mí, el
d[ic]ho escrib[an]o, hizo leer esta información en presencia del
r[everen]do P[ADR]E LOPE M[ART]ÍNEZ TINOCO y Ju [AN] PÉREZ
DE VAR[GAS] y AL[ONS]O DE AGUILAR, y MANUEL DE LA MORA,
al[ca]ld[e] ordinario de la villa de Jacona, y Luis DE LA CERDA,
españoles, de los cuales se informó, como personas que son
baquianos en este partido, si saben otras cosas tocantes a la
Instrucción q[ue] se puedan poner, y si las que van puestas son
ciertas y v[er]daderas; los cuales dijeron que, to[do] lo que va
puesto, ellos saben y ven ser verdad, y [que] no saben que haya otra
cosa q[ue] se pueda poner. Y así lo dijeron, y lo firmaron de sus
nombres. P[EDR]O DE VILLELA (rúbrica). AL[ONS]O DE AGUILAR
(rúbrica). LUIS DE LA CERDA (rúbrica). MANUEL DE LA MORA
(rúbrica). JUAN] PÉREZ DE VARGAS (rúbrica). LOPE M[ART]ÍNEZ
Tu oro (rúbrica).
¶ Y yo, FRAN[CIS]CO GORJÓN TOSCANO, escrib[an]o
nombrado del juzgado del d[ic]ho señor corregidor, lo escribí en
presencia del señor correg[id]or, que estaba, con la Instrucción en la
mano, informándose de las causas que van escritas, de los más
antiguos indios deste pu[ebl]o, por lengua de JOAQUIN, intérprete
deste juzgado. Y doy fe que, los que van informados en esta
información, se hallaron presentes y los conozco. Va todo cierto y
v[er]dadero, según ante mí pasó y, en fe dello, fize aquí mía firma a
tal en testimonio de v[er]dad.
FRAN[CIS]CO TOSCANO GORJÓN
escrib[an]o (rúbrica)
1
Estas inscripciones se han trasladado conforme a un ordenconvencional. El apelativo
"vista" está indicando que la presente RG fue examinada por el cronista Herrera y,
probablemente, que algunos de sus pasajes fueron incorporados a las Décadas.
2
Sigue en el expediente, tras esta cubierta, el texto impreso en 1577 de la Instruccion y
Memoria.
3
El manuscrito lee, uniformemente, "Chilchota". Para ahorrar corchetes al tipografo, a
partir de aquí mi transcripción leerá siempre "Chilchotla".
4
El manuscrito, fol. 2r, lee. "En qujnze días del mes De setien digo de otubre...
5
Chilchotl, "axi o chilli verde" (Molina 1944: ME, 20v); chilchotla, "donde abunda el chile
verde". No he podido identificar los elementos etimológicos del topónimo tarasca.
6
El manuscrito, fol. 2v, lee indistintamente: "tenaco" y "canco'; cualquiera que sea ta
lección correcta, la etimología tarasca no ha hecho grandes progresos desde 1579 hasta
nuestros días.
7
La traducción, se puede conjeturar, es correcta; antsitani significa, entre otras cosas,
"apretar", "tirar fuerte" (Velásquez Gallardo 1978: 109).
8
Me he sentido inseguro al transcribir el presente topónimo: según es la letra del
amanuense, igual que he transcrito "Acarhuen", podría haber leido "Acachuen". La del
manuscrito (fol. 2v), probablemente, es una mala lección, y traducción, de
akárheni,"chayotillo [Sycios angulatus L.]" (Velásquez Gallardo 1978: 105).
9
"Gavilán", tzapuhqui (Gilberti 1559: TE, 55r; ET, 94r) o tsápki (Velásquez Gallardo 1978:
51, 206). La lección del manuscrito (fol. 2v) es, en consecuencia, inexacta.
10
Tatziquarequa, "colchon, o cosa que sirve de colchon"; tahtziri, "estera generalmente"
(Gilberti 1559: TE, 54v; ET, 39r, 87r); tatsekua, "petate' (Velásquez Gallardo 1978: 78,
196). El topónimo que propone la fuente, reconstruido, deberla ser Tatziqua-rero,
postulando un término que no registran las vocabularios tarasca, tatziquare.
11
"Lechuza, aue de la noche", "bullo", tucuru (Gilberti 1559: ET, 110r; Velázquez Gallardo
1978: 25, 202). Es digno de atención que las lenguas mayas de Guatemala registran un
término similar, tucur, para designar la misma ave (ver Coto 1983: 76, 309),
12
Literalmente, "su casa de él".
13
"Encalar" se dice yecarenstani o yecarini; "encalado, yecarescata o yecaricata (Gilberti
1559: ET, 74r) ; el significado del presente topónimo, al parecer,está asociado a la acción
de "limpiar algo" o"curtir cueros" (ver Gilberti 1559: TE, 20v; Velásquez Gallardo 1978:
156),
14
Es conjeturable que el intérprete, al traducir este topónimo, lo estaba refiriendo
caragua, "arriba, o en lo alto" (Gilberti. 1559: TE, 10v); carezco de elementos de juicio
para mejorar su versión.
15
Este topónimo se propondrá, más adelante (ver nota 67), bajo la lección "Guanstao': es
muy cuestionable la traducción que aquí se postula: "llanura o llano" se dice en tarasca
terupehisiqua (Gilberti 1559: ET, 113v).
16
"Pozole, máskuta (Velásquez Gallardo 1978; 80, 162); la lección, consecuentemente,
debería ser Mascutaro.
17
"Sal generalmente', etuqua (Gilberti 1559: ET, 158r); Etuquaro, "lugar de sal".
18
Gilberti (1559: ET, 136v) registra, para "pedregoso de piedras menudas",
characharando; charándini es "romper terrones" y, charáni, "reventar una cosa de barro"
(Velásquez Gallardo 1978:113).
19
Este enunciado aparece al margen (fol. 3r); pero, de aquí en adelante, incorpotare al
texto, en versales versales y versalitas, todas las inscripciones marginales.
20
"Tierra color rosa", charhápenduni; "tierra colorada o bermeja", charhánda o charanda
(Velásquez Gallardo 1978: 93; Gilberti 1559 TE, 12v); el topónimo, parecer, si su lección
es correcta, es un compuesto de charah,'bermellón" o "almagre", y de un derivado de
pereuacuni. "estar echado en la eredad" (Gilberti 1559: TE, 42v).
21
El conquistador Cristóbal de Olid (1488-1525), natural de Baeza o quizás de Linares
(Jaén), fue a la conquista y pacificación de los reinos de Michoacán y Colima en
representación de Cortés, y puso por obra el encargo en el curso del año 1522; hacia
finales del mismo año, parte a Honduras con similar misión, donde acaba sus días a manos
de Gil González Dávila y de Francisco de las Casas.
22
Obsérvese que hay aquí (fol. 3v) un yerro de pluma; si los vientos eran "uestes", no
procedían "de donde sale el sol"; el escribano debió haber leído "lestes".
23
El manuscrito, fol. 4v, lee: "... de tantata agua..."
24
EI manuscrito, fol. 4v, Lee; "corren".
25
El manuscrito, fol. 5r, lee: "y allí se juntan ..."
26
Otra vez, el manuscrito (fol. 51 lee: "de. tantata
27
El manuscrito, fol. lec: " y se cojen ...".
28
"Capulín [Prunus capollin cav.]", shéngua (Velásquez Gallardo 1978: 28); "cereza, fruta",
xengua (Gilberti 1559: ET, 50r).
29
Como el manuscrito (fol. 6v) omite la puntuación, ignoro si, en este caso, se trata de
uno o de dos pueblos distintos.
30
Este número fue corregido en el manuscrita (fol. 7r): lee "quarenta y siete"; pero
alguien interpolo, antes y en la misma linea", "cin', por lo que e! texto parece leer
"cinquarenta ... Sin atender a la probable exactitud de la corrección así interpolada, como
el escribano no la autorizó, me limito a señalarla.
31
según información certificada por Magna de Agurto, escribano de cámara a primero de
abril de 1593 (FPT 1940, XIII 40), pata esa fecha los pueblos de Sauna y Pacomoran
estaban encoméndados en doña Francisca Infante Samaniego, hila probablemente del
matrimonio de Juan Infante y doña Catalina Samaniego (ver Porras, Muñoz 1982: 226)
32
A partir de aquí, el escribano omite identificar mediante números el capítulo al que
responde; la actual respuesta corresponderla al capitulo 34.
1
Era extremeño, por consiguiente, porque Fregenal de la Sierra cae al sur de Badajoz,
cerca de jerez de los Caballeros, casi en la frontera de Portugal.
34
Más bien, :'tuerto de un ojo", nombre ferivado de tocondi (Gilberti 1559: TE, 63r El,
173r).
35
Acahuequa,"zapatos, o sacies" (Gilberti 1559: TE, 2r).
36
Atapu, "adarga o rodela" (Gilberti 1559: T E, Sr).
37
Corruptela del término mexicano ichcahuipili, "camisa de algodón".
38
Corruptela de huipilli, "camisa de india" (Molina 1994: ME, 157v). 39 Desde el enunciado
"A quien eran sujetos" Esta aquí, la relación ha respondido, a los capítulos 14 y 15 de la
Memoria; el actual párrafo responde al capitulo 25.
39
Desde el presente enunciado, hasta l que reza "Rosas clavelina", la relación responde al
capítulo 26 de la Memoria.
40
Uembérikua, "Rhus toxicoden dron" (Velásquez Gallardo 1978: 85, 221);' para una
descripción de esta "a manera de yedra", ver Hernández (1959, I: 399).
41
Thocxteni na yerra medicinal (Gilberti 1559: TE, 63r); Hernández (1959, l: 338-9: ll:
262-3) describe esta yerba y la llama, por otro nombre tarépeni; tarhepeni en Velásquez
Gallardo (1978: 195), quien da su nombre. científico, Onothera sinuata.
42
No he encontrado registrada esta l otra que se aproxime; parece estar asociada al
término úrakata, "grano infectado, llaga, pus" (Velásquez Gallardo 1978: 225).
43
Se trata, obviamente, del chupíreni registrado por Hernández (1959, I, 60,-222);
chpireni en Velásquez Gallardo (1978: 115), cuyo nombre científico es Euphorbia
talyculata.
44
Xuchil, del mexicano xuchitl, parece sobrepasar, en el actual contexto, la coman
acepción de "flor", acercándose al de 'ramillete" o "guirnalda". El párrafo que sigue
inmediatamente responde, en parte, al capitulo 27 de la Memoria.
45
Este párrafo constituye la respuesta al capítulo SO de la Memoria, aunque registra datos
que habrían atado mejor situados en párrafos anteriores.
46
Al margen (fol. 11r): "algodón".
47
AI margen (fol. 11v): "poca agua".
48
El manuscrito, fol. Ilv, lee: "danse..."
49
Al margen (fol. llv): "anyll".
50
Al margen (fol. 12r): "[liana [die obe[j]as"; las letras entre corchetes únicamente
indican que, por hallarse en la costura del cuadernillo, la fotocopia no consiguió
registrarlas.
51
El manuscrito, fol. 12r, lee: ...obejas del la ..
52
Éste, y el siguiente párrafo, constituyen respuestas al capítulo 33 de la Memoria.
53
El manuscrito, fol. 12r, lee: "poseen como es dho tieRas muj feltiles....
54
Este párrafo está referido al capítulo 37 de la Memoria.
55
Don Vasco de Quiroga (1470-1565) , natural de Madrigal de las Altas Torres en la
provincia de Avila, fue consagrado obispo de Michoacán hacia 1538, y duró en el oficio
cerca de veintisiete años. En la RG de la ciudad de Pátzcuaro, enumeraré los estudios
biográficos más recientes.
56
Éste y los enunciados que siguen, aparecen al margen del manuscrito.
57
El manuscrito, fol. 13r, lee: "beben de .vinos xagues que se liasen del las llubias y por
ser la tieRa y vmjda y la pro [remadura) pia manera y suello. .."
58
El manuscrito (fol. 19v) lee aquí, claramente, "acarhuen" (ver, arriba, nota 8).
59
El manuscrito (fol. 13v) presenta aquí, testada y entre renglones, la corrección "legua";
es obvio que, quien la hizo, reparé a tiempo que la distancia estaba ya corregida en el
texto.
60
Esta voz, coma tantas otras, no s definida por el Diccionario de la RAE; parece aludir a
la constitución superficial de los suelos. Santamaría (1979: 797) registra el término, pero
sus cuatro definiciones resultan insuficientes; aunque las citas que reproduce en la cuarta
son, a falta de otra cosa, ilustrativas.
61
El manuscrito, fol. I4v, lee: "sueste".
1
El manuscrito, fol. 14v, Ice: "como si bimos en el monte ..."
63
Aquí, según es la letra del escribano, podría leerse el tofónimo "Acachuen": pero ya
sabemos que se trata del pueblo denominado Acarhuen (ver, arriba, notas 8 y 59).
64
En el manuscrito (fol. 14v), "este' o "leste" esta emborronado, por lo cual mi lectura
resulta incierta.
65
Así, en el manuscrito (fol. 15v); pero obsérvese que, antes (ver nota 13), este
topónimo se leyó "Cuzunducuaro".
66
Aquí, "Guanastao"; pero antes (ver nota 15), "Guanstao".
67
Parece obvio que 1 actual párrafo es producto de una confusión del escribano, puesto
que, en el inmediato de arriba, ya está dada la descripción del sujeto llamado Mascuaro.
La única diferencia observable atañe al número de vecinos: arriba, "hasta quince; aquí,
"hasta - cine". Puede conjeturarse que el escribano, al registrar la última cifra, estaba
viendo las notas correspondientes al puebla de Etucuaro.
1
En el manuscrito (fol. 17v), testado a continuación: "de pedi"; la tostadura esta
reconocida al calce de la plana mediante la siguiente inscripción: "Va testado; do dezia de
pedí; no vala'.
RELACIÓN DE LA PROVINCIA DE
MOTINES
INTRODUCCIÓN
Los autores
Atendiendo al número de manuscritos conservados hasta el
presente, los autores que intervinieron en la composición de la RG de
Motines fueron tres: Baltasar Dávila Quiñónez, alcalde mayor de todo
el distrito, y Sebastián Romano y Juan Alcalde de Rueda,
hecendados. Cline (1972a: 342) llama "corregidores" a estos dos
últimos, pero sus respectivos escritos no dan pie para suponer que
adornara a estos señores tal jerarquía. Asimismo, el citado autor
(ibid.) lee el apellido de Juan Alcalde de Rueda "Allende de Rueda",
quizás por un explicable error paleográfico: el apellido de este señor
se abrevia "All.de de Rueda". Un error de transcripción similar se
observa en Icaza (1923: núm. 1062), quien registra datos de Diego
Allende de Rueda, "hijo legítimo de Diego Alcalde..." (las cursivas
son mías).
Por lo demás, hay evidencias (ver notas 88 y 96 al pie del texto)
de que una cuarta relación se cometió a Diego de Aguilar del Castillo;
aunque no consta si éste, en efecto, llegó a escribirla. Si la escribió,
como es dable conjeturar, su manuscrito puede considerarse ahora
extraviado. Más adelante haré mención, otra vez, de este informe.
El primer autor de los tres enumerados arriba, Baltasar Dávila
Quiñónez, a pesar de que sus dos apellidos sugieren relación
genealógica con Gaspar Dávila Quiñónez (ver Icaza 1923: núm. 56),
resulta de antecedentes más bien oscuros. Tal vez era hermano de
don Gaspar. No lo sé, ni me atrevo a intentar desenredar la madeja.
Si alguien juzga que el personaje merece alguna atención, le
recomiendo tener en cuenta que hay otros homónimos. Dorantes de
Carranza (1970: 280, 451) habla de dos Baltasares de Avila, cuyos
datos pueden complementarse examinando el estudio de Porras
Muñoz (1982: 275-76, 332). Para los efectos aquí buscados, baste
decir que Baltasar Dávila Quiñónez, en 1580, era alcalde mayor de
minas en la otrora floreciente provincia de Motines, y corregidor de
sus cabeceras. Su residencia estaba en Quacoman, cuya elevación
de 3200 pies, 1 100 metros más o menos, sobre el nivel del mar
(Brand 1960: 18) dota a esta meseta de agradable temperatura, y
cuya población era entonces la de mayor densidad demográfica (200
indios casados).
Sebastián Romano, según propia confesión, era natural de la
villa de Carrión de los Condes, ligeramente al norte de la ciudad de
Palencia (ver nota 36 al pie de página); pero su "genealogía"
procedía de Santander: de Ruiloba, Cobreces y Santillana (cap. 4).
Parece obvio que era casado y con hijos, porque habla de "toda mi
familia" (cap. 19), y que no se contaba entre los pobladores más
antiguos de la región: al final del capitulo 15, dice: "... en lo de sus
saludes, si eran más o menos, no lo sé; déjolo para que lo digan mis
vecinos [Francisco de Cepeda y Diego de Aguilar del Castillo], que
son más antiguos moradores en esta provincia". Su hacienda caía
"en el fin de toda la tierra, y mi asiento y vivienda están junto a la
mar... entre los pueblos de Alimanzi y Cuzcaquauhtla..." P (cap. 19).
Y, en el capítulo 31, explica: "Estos dichos pueblos de Epatlan y
Cuzcaquauhtla están ... a media legua de la mar, y por partes a
menos, y, asimismo esta mi hacienda y asiento está lo mismo,
excepto que... los dichos dos pueblos [están] poblados en un monte
y arcabucos." El mapa de Brand (1960) no registra la ubicación de
esos pueblos.
Juan Alcalde de Rueda, probablemente, era natural de Motines.
Casi al final del capítulo 16 de su informe, al referir la historia de la
serpiente emplumada que era objeto de culto en el ojo de agua
denominado Cohuayotlan, afirma:
La narración y cuento deste hecho es muy general en esta provincia, y aun fuera della,
como cosa que pasó en hecho de verdad„ lo cual oí contar muchas veces a muchos indios,
y aun desde mi niñez...
Atendiendo a su poco común apellido, cabe conjeturar que era hijo
de Diego Alcalde de Rueda, cuya declaración ha recogido Icaza
(1923: núm. 1062):
Diego Al(ca)lde de Rueda díze, en efecto, que es natural de Cigales, doss leguas [al norte]
de Valladolid, y hijo legítimo de Diego Alcalde y de Marina de rrueda... e que á veynte y
nueue años que salió de Castilla para venir a estas partes, y questouo en Cuba quatro años
..., e que ha beynte y quatro años que pasó a esta Nueua Spaña, con Garay [1522], y se
halló en la pacificación de Pánuco, guando se rreveló, y en los valles de Suchimylco e
Autlan y Mylpa e Jalisco y Motín, tres o quatro veces..., y en pacificar algunos pueblos de
la prouincia de Mechoacán y Colima... Y ques casado en esta Nueua Spaña, y a veyti-dós
años que tiene vezindad en ella, e sustentado casa poblada con famylia armas y cauallo.
Tal parece, pues, que Juan Alcalde de Rueda nació después de
1524 y que, en 1580, era quincuagenario. Por propia confesión,
consta que era encomendero de los pueblos de Oztutla y Coxumatlan
"por intervención de Mari López de Robles, mujer que fue de uno de
los primeros descubridores y conquistadores desta Nueva España;
de cuya causa, no habiendo hijos del primer marido, sucedió ella en
estos pocos de indios" (ver nota 84 al pie del texto). No he podido
identificar al primer marido de Mari López y, consecuentemente,
tampoco ha sido posible establecer la fecha aproximada de sus
segundas nupcias con Alcalde de Rueda. En 1580, este último se
consideraba "estante y morador" en una huerta de cacao
denominada San José de Cuxumatlan.
Historia de este cuerpo de relaciones
En el párrafo preliminar del informe escrito por él, Sebastián
Romano explica:
En el pueblo de Maquili ..., en 15 días del mes de marzo de 1584 años, el ilustre señor
Baltasar Dávila Quiñónez, alcalde mayor..., habiéndonos congregado los españoles, vecinos
y moradores desta dicha provincia en el dicho pueblo, el dicho [día] siendo domingo..., *
su Merced nos enseñó una Instrucción impresa en molde, para que, por los capítulos della,
cada uno de los que así fuésemos presentes hiciésemos relación y memoria de lo que cada
uno supiese y alcanzase [acerca] de los pueblos que les encomendase...
* La construcción de este párrafo, como se puede observar, es ambigua y, en consecuencia,
hace inciertas sus proposiciones cronológicas. En primer lugar, no es Jaro si Romano, al
escribir: "En el pueblo de Maquili..., en 15 días del mes de marzo de 1580 años...", pretendía
fechar la composición de su escrito, o si quiso decir, más bien, que en tal fecha se
congregaron los españoles avecindados en la provincia. De suponer que el 15 de marzo se
congregaron los españoles, la frase "el dicho [día] siendo domingo" es inexacta, porque el 15
de mano de 1580, año bisiesto, fue lunes. La RG de lztepec (ver Acuña 1984) fue firmada por
el dominico- fray Andrés Méndez el "miércoles 12 de enero de 1581", lo que significa que el
primer da de ese año 81 fue sábado, y, consecuentemente, que el primero de enero de 1580
fue jueves. Conforme a esta reconstrucción, insisto, el 15 de mano de 1580 fue lunes.
Entonces, o la cronología de Sebastián Romano es acta, o bien la fecha que encabeza su
scrito afecta exclusivamente el día en que compuso su relación. Si tal es el caso, queda en el
aire la fecha en que se congregaron los españoles, de la que únicamente consta que tuvo
lugar un domingo.Al insistir en estos detalles aparentemente insignificantes, de si el I5 de
marzo de 1580 fue domingo a lunes, no me ha guiado un mero y risible prurito de exactitud,
sino que he tenido en mente la correlación del almanaque yucateco de Landa (ver Toner 1941:
151, n. 798).
En esta reunión que se celebró en Maquili, el alcalde mayor
Dávila Quiñónez eligió entre los asistentes a tres hacendados,
confiándole a cada cual la descripción de las cabeceras más
inmediatas a sus tierras y propiedad. Él mismo se hizo cargo de la
relación de Quacoman; Sebastián Romano habría de hacer la
descripción de Alimanzi, Cozcaquauhtla y Epatlan; Juan Alcalde de
Rueda, la de Motin, Pomaro y Tlatictla, y Diego de Aguilar del
Castillo (tal vez con la asistencia de Francisco de Cepeda) habría de
preparar la relación de Aquila y de Maquili. Los informes se
redactaron entre el 15 de marzo y el 3 de junio de 1580, esto es,
durante la temporada de seca.
Poco puede decirse de la relación de Aquila y de Maquili
preparada por Aguilar del Castillo, ya que en la actualidad se
desconoce su paradero; pero es permisible conjeturar que su
extravío tiene que ver con el hecho de que describía la sierra
denominada Catagui, ahora sierra Mancira (ver Brand 1960: mapa;
nota 96 al pie del texto), donde se explotaban entonces algunos
yacimientos de oro.
De los tres informes sobrevivientes, el escrito por Sebastián
Romano puede fecharse después del 15 de marzo de 1580, y tal vez
bastante después, ya que la data que encabeza su relación parece
más bien ser retrospectiva. Igualmente incierta es la fecha de la
descripción de Quacoman preparada por Dávila Quiñónez, ya que la
que hasta ahora se le ha atribuido (Cline 1972a: 342) corresponde
más bien a un documento adjunto que encabeza su informe. La única
relación bien fechada es, en fin, la de Juan Alcalde de Rueda, ya que
el autor fue muy preciso al decir "Comiénzase a escribir [esta
relación] en 10 días del mes de mayo . de 1580", y, al final:
"Acabóse esta relación en 27 de mayo de 1580".
Descripción de los manuscritos, y su edición
Desnudo de todo anexo, esto es, sin el texto impreso en 1577
de la Instrucción y Memoria, y sin que lo acompañe mapa o pintura,
el manuscrito de la RG de Motines se custodia en la RAH bajo
signatura 9.25.4/4663.16.lX". La única ilustración, si cabe
considerarlo tal, es un dibujo rudimentario que aparece en el informe
de Sebastián Romano, en el margen del folio 11r. Por inadvertencia,
o por juzgarlo insignificante, Robertson (1972) no le ha prestado
atención. Ilustra las andas sobre las cuales se erigía el icpalli del
cacique mayor, que eran transportadas por veinticuatro señores. Una
copia manual se ha reproducido en mi texto.
El informe del alcalde mayor Dávila Quiñónez consta de una
acta preliminar, fechada a 3 de junio de 1580 y firmada al calce (ff.
lr-v), seguida inmediatamente por la relación de Quacoman (ff. 2r-6r);
el folio 6v está en blanco. Los folios 7r-9v están ocupados por una
copia manual de la Instrucción y Memoria, la cual se omitió en mi
texto; a continuación, desde el folio 10r al 14r, corre la relación
preparada por Sebastián Romano; el folio I4v está en blanco, así
como los folios 15r-v, que constituyen la cubierta de la relación de
Alcalde de Rueda. Inmediatamente, desde el folio 16r al 26v, corre la
relación de Motines; el folio 27r está en blanco, apareciendo al dorso
(fol. 27v) tres inscripciones escritas de diferentes manos. El folio
último mencionado sirve actualmente de sobrecubierta a todo el
legajo.
De estos tres manuscritos que constituyen ahora el cuerpo de la
RG de Motines, únicamente se han publicado los informes de Dávila
Quiñónez y de Romano (ff. lr-6r, 10r-14r). El primero, bajo el título de
Relación de Quacoman, anónimo encontrado por don Francisco del
Paso y Troncoso (Vargas Rea, dic. 20, 1952); el segundo, bajo el de
Relación de Maquili, Alimanci, Cuxquaquautla y Epatlan, anónimo
encontrado... (Vargas Rea, dic. 27, 1952). El informe de Juan
Alcalde de Rueda (ff. 16r-26v), entretanto, ha permanecido inédito.
Es una lástima que el profesor Donald D. Brand, que dirigió en 1950
y 1951 extensas exploraciones en la región, haya renunciado al
proyecto de publicar estos textos (Brand 1960: 213-4), los cuales
tenía ya preparados "with explanatory notes" que habrían sido
tremendamente valiosas. "A limited publication budget together with
constantly rising costs" (Brand 1960: X-XI) se lo impidieron. ¡Alas!
Reza un dicho español: "Cuando las barbas de tu vecino veas pelar,
pon las tuyas a remojar."
Motines de Colima: hacia una definición geopolítica
Provincias denominadas Motines existían dos en el siglo XVI:
Motines de Colima y Motines de Zacatula. Su importancia jerárquica,
sin embargo, no era la misma. Motines de Zacatula no constituía,
hasta donde consta, una alcaldía mayor, sino que estaba formado
por cuatro corregimientos: Ayuda, Mechia, Quaquatlan y Texupan.
Bajo jurisdicción del corregimiento de Ayuda, caían los pueblos de
Xiuhtla, Nacatlan, Metlapan y Mexcalucan; bajo el de Mechia,
Acomala y Ataquimal; bajó el de Quaquatlan, las cabeceras de
Cihuatlan, Chacala, Verona y Zoyatlan, y sus respectivos sujetos; y,
bajo el de Texupan, los pueblos de Topetina y La Huahua. La
cabecera de doctrina era La Huahua. La RG de Zacatula (cap. 11,
fol. 5v) define a estos pueblos como "mui pequeños", añadiendo que
"no ay cosa memorable en ellos".
Motines de Colima era, en cambio, una alcaldía mayor, menos
por la importancia y magnitud de sus pueblos que por existir en su
territorio unas minas de oro; razón por la cual la provincia también ha
llevado el nombre de Motines del Oro. La explotación del oro se
suspendió, o casi se abandonó, en 1550, y, en 1580, el número de
tributarios enteros apenas llegaba a unos 650; pero, de todas
maneras, la provincia mantuvo su jerarquía de alcaldía mayor. Los
corregimientos más importantes eran el de Quacoman, residencia en
1580 del alcalde mayor, los de Aquila y de Maquili, y el de Pomaro.
Bajo la jurisdicción de Quacoman estaban Cochiztlan, Huitontlan,
Ocotlan, Tequantepec, Tequiliucan y Tzinacamitlan; bajo la de Aquila,
Ihuitlan y Oztopilan; bajo la de Maquili, Hualoxa y Tlatictla, y Pomaro
comprendía Cachan, Coxumatlan el Alto, Cuire, Miahuatlan y Pasnori.
Aparte de ésos, había pueblos de menos clara definición. Motin
parece que compartía con Pomaro el rango de corregimiento, pero
resulta obvio que su población declinante (20 vecinos en 1580) hacía
tal título más bien simbólico. Respecto a Alimanzi y Epatlan dice
Romano en su relación (cap. 5): "... son de encomienda de un Juan
Preciado, vecino de Colima, que es ya difunto", e, inmediatamente,
indica que "Cuzcaquauhtla es y era pueblo de su Majestad".
Entretanto, como ya se dejó indicado al tratar sobre los autores, los
pueblos de Coxumatlan y Oztutla estaban en encomienda de Juan
Alcalde de Rueda, quien la tenía en virtud de su matrimonio con Mari
López de Robles.
Alcalde de Rueda, en fin, menciona en su relación (cap. 16)
cuatro lugares más: Colotlan ("ahora despoblado"), Jiroma, Maruata
("diez o doce" indios) y Tzinan ("despoblado más ha de 25 años").
Maruata, cuyo nombre ha sobrevivido asociado a una ensenada
desierta, se puede conjeturar que, en 1580, sería un pueblo
(dudosamente acreedor a tal título) sujeto a Pomaro. Jiroma,
entretanto, al parecer cabecera de cuatro caseríos: Amatlan,
Huitzitzila, Huitztlan y Motin Pazoya, era, junto con Huitzitzila,
encomienda de un incierto Juan Infante (ver nota 110 al pie del texto),
"vecino de Colima"; de los sujetos restantes, Ama-tlan y Motin
Pazoya estaban en encomienda de Alonso Carrillo de Guzmán,
"vecino de Colima", y Huitztlan, en encomienda de Jerónimo Flores,
"que al presente es alcalde mayor del pueblo de Tuspa y Zapotlan",
probablemente en la antigua jurisdicción de Colima.
Tales eran las entidades políticas que conformaban esta
provincia en 1580, según los datos que he podido extraer de la RG
de Motines.. El territorio que cubre este cuerpo de descripciones
puede trazarse, de manera conjetural, siguiendo la costa desde la
llamada Punta San Juan de Lima hasta el río Texupan,
comprendiendo todo el sistema fluvial de esa área que desagua en el
océano Pacífico; por el norte, y de poniente a oriente, la
demarcación corría, aparentemente, sobre la sierra de Maquili hasta
Quacoman y, de allí, descendía de norte a sur, casi en línea recta,
hasta la bahía de Texupan. A falta de un mapa histórico que describa
las antiguas divisiones políticas de esta área, he reproducido, con
autorización del autor, el excelente mapa moderno del profesor Brand
(1960), cuya obra no es necesario recomendar a quienes deseen
consultar un estudio más pormenorizado de la región.
Contenido de la RG de Motines
Cline (1972a: 342) propone de manera tan esquemática y
general el contenido de la presente RG, que sus enunciados pueden
prestarse a equívocos. Considerado en conjunto este cuerpo de
informes, cabe clasificarlo entre las relaciones "compuestas"; pero tal
denominación no describe con exactitud su naturaleza, primero,
porque la constituyen tres relaciones distintas, preparadas por tres
distintos autores en diferentes tiempos, y, segundo, porque la
conforman, en realidad, una relación "simple" y dos "complejas". Por
lo demás, resulta inexacto enunciar la relación de Romano bajo el
título de "Maquili", ya que el informe se asocia a tal pueblo nada más
por el hecho de haberse compuesto allí. En realidad, la descripción
de Romano tiene que ver, casi exclusivamente, con los pueblos de
Alimanzi, Cuzcaquauhtla y Epatlan; la relación de Maquili y Aquila,
como ya se dijo antes, fue cometida a Diego de Aguilar del Castillo,
desconociéndose ahora su paradero. Para comodidad del lector, y
para abreviar esta discusión, presento en el cuadro adjunto un
esquema del contenido de este cuerpo de relaciones.
El nudo gordiano de las lenguas<</span>
Conjeturablemente aclimatada en esta región desde los
primeros años de la conquista europea, la lingua franca que
entendían y hablaban sus habitantes era la mexicana, "aunque
corrupta", como decía Alcalde de Rueda (cap. 5). indice del grado
de corrupción alcanzado por la lengua de los aztecas en estas
tierras lueñes y extrañas es el empedrado de topónimos mexicanos,
a veces intransitable, que se observa en estos informes; pero,
sobre este tema, he de volver después.
Respecto a las lenguas naturales de la provincia los autores de
la RG de Motines, que en ningún momento se hacen pasar por
lingüistas, dan descripciones muy vagas. Baltasar Dávila Quiñónez
afina que la de Quacoman era "gente de lengua muy oscura" (cap. 5)
y, en el capítulo 13, añade que "se llama la lengua, ni más ni menos
que el pueblo, guacarnaca tlatolli". Lo cual equivale a no decir nada,
ya que quaucomeca tlatolli quiere decir en náhuatl "lengua de
quaucomecas". ** Sebastián Romano, a su vez en la coyuntura de
enumerar las lenguas habladas en Alimanzi, Cozcaquauhtla y Epatlan,
sale airosamente del paso con una generalidad: "Hay muchas
lenguas en esta provincia..." (cap. 5).
RELACIÓN DE LA PROVINCIA DE MOTINES
(COLIMA)
1. Relación de Quacoman [simple] Baltasar Dávila Quiñonez
Junio 3 [?], 1580
QUACOMAN
Cocbiztlan
Huitontlan
Ocotlan
Tequautepec
Tequiliucan
Tzinacamitlan
2. Relación de Alimanzi [compleja]
Sebastián Romano
Marzo 15 [P], 1580
A. ALIMANZI
B. CUZCAQUAUHTLA
C. EPATLAN
3. Relación de Tlatictla [compleja]
Juan Alcalde de Rueda
Mayo 10-27, 1580
A. Río TLATICTLA
Borbitni (Ihuitlan)
Cuxumatlan
Hualoxa
Oztopila (Dibon)
Ozmtian (Vanum)
Tlatictla
B. MOTIN y POMARO
Cachan
Guise
Cuxumatlan el Alto
Maruata [?]
Miahuatlan
Pasnori
C. JIROMA
Amatlan [?]
Huitzitzila
Huitztlan
Motin Paznoya [?]
ENCOMENDEROS
ALCALDE DE RUEDA, Juan: Cuxumatlan y Oztutlan
CARRILLO DE GUZMÁN, Alonso: Amatlan y Molin Paznoya
FLORES, Jerónimo: Huitztlan
INFANTE [2], Juan: Huitzitzila y Jiroma
PRECIADO, Juan [ya difunto]:. Alimanzi y EpatIan
DUEÑOS DE HACIENDAS Y HUERTAS DE CACAO
AGUILAR DEL CASTILLO, Diego de
ALCALDE DE RUEDA, Juan
CEPEDA, Francisco de
ROMANO, Sebastián
Juan Alcalde de Rueda, por fin, quizás por haber corrido su
infancia en esas tierras, es quien parece tratar el punto con mayor
conocimiento de causa. Aunque su frase es un tanto ambigua, los
pueblos de la región, según él, hablaban "en tres o cuatro maneras
de lenguajes, que es su natural..." (cap. 5). Por supuesto, tal
descripción constituye muy flaco apoyo para identificar esos tres o
cuatro Ienguajes; pero, después de todo, ya es una ganancia saber
que existían "tres o cuatro maneras de lenguajes", dialectos
posiblemente de aquella lengua que era "su natural". Por lo demás,
aunque tratando otro asunto, en el capítulo 15 nos pone sobre la
pista de otro dato muy importante, inadvertido hasta ahora por los
estudiosos: Ios epatecos, esto es, los naturales de Epatlan, "era
gente advenediza de la provincia de los tarascos.., grandes
comedores de carne humana, como los mismos tarascos; y con los
unos y con los otros tenían guerras". Para los efectos del presente
capítulo, esto podría significar que los epatecos hablaban una lengua
distinta, tal vez la purépecha.
El dato es valioso, y nos permite volver sobre la relación de
Alimanzi, que lo confirma. En el capítulo 15, Romano registra que
"este pueblo de Epatlan... estaba aunado con el pueblo de
Cuzcaquauhtla, y traían guerra con los de los pueblos de Maquili,
Aquila y Tlatictla..." ¿Querrá esto decir que los cuzcaquauhtecos
también eran advenedizos de la provincia de los tarascos? Si tal
fuera el caso, ya podría aventurarse un ¡napa lingüístico aproximado
de esta región, atendiendo también al hecho de que Quacoman
pagaba tributo a los michoacanos y, además, mantenía guerra con
Ios naturales de la provincia de los Motines (Dávila Quiñónez, cap.
15). En plan tentativo, este mapa lingüístico podría situar, en la
región norponiente, a los cuzcaquauh-tecos y epatecos; en las tierras
altas del norte, a los quaucomecas, y,en la región costera del sur, a
los hablantes de los cuatro dialectos desconocidos que, para fines
teóricos, pueden llamarse dialectos del motinteca.
** A propósito del quaucumeca tlatolli, observé que Cine (1972a: 312) enuncia esta
lengua bajo la errónea lección de "Quacumec (Tlaotli)". Al principio consideré que el
"Tlaotli" era consecuencia de un simple error de imprenta, pero después observé que
Harvey (1972: 297) lo registra también en su Cuadro 3. ¿Habrán adoptado ya los lingüistas
en su jerga científica esta burda y absurda lección de tlatolli?
El enigma de las vacas bermejas: fiesta grande de étimos
Entre las varias interrogantes que motivaron los trabajos y
exploradones del profesor Brand en la región de Quacoman, está la
siguiente: "Mas was the large cowlike animal with horns mentioned in
the Quacoman relación of 1580, an American buffalo?" (Brand 1960:
viii). La respuesta del autor a esa pregunta puede encontrarse, en la
obra citada, en las páginas 234-35, y, desde luego, cada quien está
en libertad de darle la fe que en su criterio merezca; mas, para los
fines que estas líneas persiguen, lo importante no es la pregunta en
si, ni su presunta respuesta, sino los hechos que originaron la
aparición del problema.
Como se insinuó más arriba, el uso del náhuatl se extendió en la
región de Motines por conducto de los indios que acompañaban al
europeo conquistador. Su introducción, por tanto, debe datar de
hacia 1521; en 1580; muchos naturales de esta provincia entendían y
hablaban una especie de náhuatl, al que Alcalde de Rueda da el
epíteto de "corrupto". En esta extraña lengua fueron rebautizadas
varias localidades, particularmente aquellas donde la influencia
extranjera se hizo más fuerte. Sin embargo, en algunos casos, al
lado del topónimo advenedizo sobrevivió el topónimo antiguo; así,
Ihuitlan, se llamaba también Borbitni, y Oztopila y Oztutlan, Dibon y
Vanum, respectivamente. Pero hubo otros casos en que el topónimo
antiguo, si existió, desapareció por completo. Tal fue lo que sucedió
con el presunto antecedente de Quacoman.
Para Dávila Quiñonez, de quien se dice en el acta preliminar a
su relación que "habla y entiende la lengua mexicana", Quacoman era
un topónimo nahua. Sus informantes le explicaron que se llamaba así
el pueblo, "porque antiguamente había en este dicho pueblo, antes
que la tierra se conquistase, unos animales a manera de vacas,
bermejos y negros, los cuales, se dice tenían los cuernos muy
grandes" (cap. 1). Según el autor de la relación, Quacoman, "en
lengua mexicana, quiere decir 'cosa grande'..." (ibid.).
En consecuencia, nos enfrentamos a una doble interpretación
de un mismo topónimo. Los que informaron al alcalde mayor,
obviamente hablantes del mexicano corrupto, derivaban el nombre de
quaquahue, "toro, o animal que tiene cuernos" (Molina 1944: ME,
85v); Davila Quiñónez, en cambio, lo derivaba de quauhtic, "grande
de cuerpo" (Molina 1944: EM, 66v), sin advertir que este adjetivo,
como derivado de quahuitl, "árbol", expresa más bien grandeza en
altura (ver Molina 1944: ME, 87r), y, en cualquier caso, que el
náhuatl no admite, con un adjetivo solo, la formación de topónimos.
Esta última circunstancia, a mi juicio, basta para invalidar la
interpretación del alcalde mayor. Quacoman, al parecer, debe
reconstruirse Quaquauman, e interpretarse "donde hay animales con
cuernos". Si éstos eran ciervos o, como sostiene Brand (1960: 234-
35), bisontes ("If bison were present in El Salvador in the
Pleistocene, and were in the Valley of Mexico only a few thousands
of years ago, we do not see why some could not have persisted until
only a few hundreds of years ago... in the isolated highlands of
Coalcomán."), es asunto que corresponde a otros dilucidar.
Como el de Quacoman hay numerosos casos en este cuerpo de
relaciones, que constituyen, por eso, una verdadera fiesta grande de
étimos. A alguno se intentó davarle una banderilla en las notas al pie
de página; otros, los más, se dejaron pasar bajo la muleta. Como el
autor de estas líneas no ha usado el estoque en ningún caso, al que
se adentre en las páginas subsecuentes le tocará protagonizar el
final de esta fiesta grande. ¡Olé!
[RELACIÓN DE QUACOMAN]
En el pueblo de Quacoman de la Nueva España, en tres días
del mes d e junio de mil y qui[nient]os y ochenta años, el il[ustr]e
señor BALTASAR DÁVILA QUIÑÓNEZ, al[ca]lde mayor por su
Maj[es]t[ad] de la provincia de los Motines, y corregidor deste d[ic]ho
pueblo y su distrito, y por presencia de mí, GONZALO HERNÁNDEZ,
escribano nombr[a]do de su audiencia y juzgado, y, para lo de yuso,
de nuevo nombrado [y] juramentado en forma debida de d[e]r[ech]o,
dijo que, para en cumplimiento de lo que por su Maj[es]t[ad] manda
se haga de la descripción y relación de la tierra, como consta y
parece por los capítulos que por mandado del muy ex[celen]te señor
DON M[ART]ÍN ENRÍQUEZ, visorrey y gob[ernad]or y capitán
general desta Nueva Esp[añ]a por su M[a]j[esta]d, y presidente del
Audiencia Real que en ella reside, encargó y mandó a GORDiAN
CASASANO, 1 contador y administrador de la Alcabala de su
Maj[es]t[ad], que distribuyese las d[ic]has Instrucciones; y así, en
cumplimi[en]to de lo q[ue] le fue encargado, mandó parecer ante sí a
DON MIGUEL VANEGAS, gobernador deste d[ic]ho pueblo, y a DON
CR[IST]ÓBAL y a FRAN[CIS]CO CUEVAS, al[ca]ldes, a PEDRO
GARCÍA y a FR[ANCIS]CO URBANETA, regidores, y a PEDRO
MUNGUÍA y a DON PABLO SÁNCHEZ, y [a] otros principales y
viejos, los más antiguos y ancianos que en el pueblo había y sus
est[anci]as, y [a] D[IEG]O DE MOLINA y [a] HERNÁN GARCÍA,
españoles, q[ue] se hallaron presentes a ver hacer la d[ic]ha relación
y las preguntas q[ue] convenían a los naturales, las cuales le[s]
fueron hechas por lengua del s[eñ]or al[ca]lde m[ay]or, q[ue] habla y
entiende la lengua mexicana, su tenor de la cual es ésta q[ue] se
sigue; y la firmó de su nombre; BALTASAR DÁVILA QUIÑÓNEZ
(rúbrica). Por m[anda]do del s[eñ]or al[ca]lde m[ay]or: GONZALO
HER[NÁND]EZ, escri[ban]o nombr[a]do (rúbrica).<</p>
1 ¶ Primeram[en]te,2 este pueblo se dice Quacoman: dícese
Quacoman porque, antiguamente, había en este d[ic]ho pueblo,
antes que la tierra se conquistase, unos animales a manera de
vacas, bermejos y negros, los cuales, se dice, tenían los cuernos
muy grandes;3 a y, por esta causa, dicen los naturales más antiguos
q[ue] se le puso nombre de Quacoman, q[ue], en lengua mexicana,
quiere decir "cosa grande", y así se derivó este nombre de
Quaucoman. 4 Este d[ic]ho pueblo tiene cinco sujetos, los cuales han
por nombre Tequantepeque, y otro Vitontlan, y otro Tequiliucan, y
otro Tzinacamitlan, y otro Cochiztlan, y otro Ocotlan.5
2 ¶ Este pueblo de Quacoman, y sus sujetos, fueron conquistados
por los conquistadores q[ue] conquistaron la Nueva España, por
orden y mandado de DON HER[NAN]DO CORTÉS, capitán general
que fue en aquel t[iem]po, Marqués del Valle; y no se pudo saber
más [acerca] de lo contenido en este capítulo.
3 ¶ El temperam[en]to y calidad deste d[ic]ho pueblo es
templado, antes más frío que caliente; es tierra húmeda, de muchas
aguas. Los vientos corren siempre, por la mayor parte del año, del
oriente a poniente, en esta manera: desde el mes de junio hasta
diciembre, corre el d[ic]ho viento de oriente a poniente, como d[ic]ho
es, y, desde enero hasta junio, corre de la parte del norte al sur, y
esto de ordinario, de muchos años a esta parte. Los sujetos deste
d[ic]ho pueblo son de diferentes temples: el uno dellos, q[ue] se dice
Tequantepec, es tierra muy fría, y todos los demás sujetos arriba
d[ic]hos son cálidos.
4 ¶, Este d[ic]ho pueblo de Quacoman está poblado en un llano
grande y cercado todo de cerros muy altos, de robles y pinales; por
el cual d[ic]ho pueblo, pasan dos ríos no muy caudalosos; hay
[ade]más, en este d[ic]ho pueblo, otras fuentes manantiales, que
echan de si abundancia de agua para poder regar sus tierras los
naturales. Es tierra muy fértil, abundosa de mantenimientos de maíz;
tierra donde habrá como diez años que los naturales del d[ic]ho
pueblo sembraban y cogían mucha cantidad de trigo, de riego y de
temporal, porque pagaban sus tribu[t]os a su M[a]j[esta]d en trigo, y
era tanto lo que se cogía, q[ue] valía a tomín la fanega de trigo. Y,
dende el d[ic]ho t[iem]po acá, fueron nuevamente tasados, que lo
q[ue] daban en trigo lo diesen en maíz, y, así, dejaron de sembrar el
d[ic]ho trigo. Hay árboles frutales, de la tierra y de Castilla, [de]
donde son granadas, nueces, naranjos, membrillos, limas y limones,
y otras frutas de la tierra, de que los naturales se aprovechan. 6
5 Este pueblo de Quacoman, y sus sujetos, tendrá doscientos
indios casados; la cabecera, que es este d[ic]ho pu[ebl]o de
Quaucoman, tendrá cien indios, y los sujetos, a veinte y a treinta, y
otros, a quince. Antiguamente, dicen los naturales que había más
gente de la q[ue] ahora hay, los cuales estaban repartidos por cerros
y quebradas, y, de allí, los pas[aron] al asiento donde ahora están
unos FRAILES FRANCISCOS, que, por haber [ocurrido esto hace]
mucho t[iem]po, no se acuerdan de sus nombres; 7 y, así, los
congregaron en este d[ic]ho asiento, donde viven coil mucha sanidad
porque, demás de ser humedal, es [tierra] muy sana. Es gente de
una lengua muy oscura, y, generalm[en]te, todos hablan la lengua
mexicana y la entienden; es gente de poca razón y no son inclinados
a cosas buenas, porq[ue] son muy bárbaros en su conversación y
trato: son indios trabajadores, 8 y hacen grandes sementeras de
maíz, de q[ue] se sustentan. Y deste d[ic]ho pueblo se sustentan, del
maíz q[ue aquí] cogen, la provi[nci]a de los Motines, y Guagua y
otros pueblos a éste comarcanos.
6
7 ¶ Al séptimo capítulo: Las leguas que hay deste d[ic]ho
pueblo de Quaucoman a la ciudad de México, donde reside el muy
ex[celen]te señor DON M[ART]ÍN ENRÍQUEZ, visorrey desta Nueva
España, y la Real Audiencia, habrá como noventa leguas, poco más
o menos. 9
8 ¶ Ansimismo, las leguas que hay deste d[ic]ho pueblo a las
villas comarcanas a él, de españoles, que es la Villa de Colima,
habrá veinte leguas, poco mis o menos, con pocas cuestas [y
camino] torcido por muchas partes, que va dando vueltas en los
cerros que abajan y suben, q[ue] serán como ocho leguas, y, lo
demás, de buen camino. Este d[ic]ho pu[ebl]o parte términos con la
Villa de Zacatula, 10 que habrá como sesenta [leguas] des[de es]te
d[ic]ho pu[ebl]o, por caminos muy ásperos y de mucha calor, y muy
trabajoso[s] de caminar por los grandes cerros que hay.
9 ¶ El nombre deste, d[ic]ho pueblo se dice Quaucoman por el
primero capítulo d[ic]ho, a queme remito; los sujetos, que es [uno
(leños] Tequantepec, tenía este nombre, antiguamente, por un ídolo
q[ue] tenían, en que adoraban, hecho de piedra a manera de león; y
así, por esta causa, se le puso Tequantepeque, que quiere decir en
n[uest]ra lengua castellana "animal q[ue] espanta". 11 [A] otro sujeto,
q[ue] se dice Huitontlan, se le puso aquel nombre porque está metido
en una quebrada y, en un cerro que está allí, estaba, antiguamente,
un rostro de una criatura en que adoraban los naturales, y, por esta
causa, se llamó Huitontla[n]. 12 Tzinacamitlan, que es otro sujeto,
díjose Tzinacamitlan porque es un valle donde hay gran suma de
murciélagos, que quiere decir, Tzinacamitlan, "tierra de murciélagos".
13 [A] otro sujeto, q[ue] se dice Ocotlan, se le puso este nombre,
antiguamente, porque hay en el d[ic]ho pueblo14 muchos pinos:
porque Ocotlan quiere decir, en n[uest]ra lengua castellana, "tierra de
muchos pinos". Otro sujeto [hay], que se dice Cochiztlan, [a]l cual se
le puso este nombre por una fruta que hay en él que se llaman
"zapotes blancos", que, comiéndolos, da mucho sueño; y, por esta
causa, se le puso Cochiztlan, que quiere decir en n[uest]ra lengua
castellana "parte donde se duermen". 15 [Al] otro sujeto, que se dice
Tequilucan,16 lo se le puso este nombre porque está en una
quebrada angosta y torcida a manera de culebra, y, por esta causa,
se le puso el d[ic]ho nombre de Tequilucan, q[ue] quiere decir en
n[uest]ra lengua castellana "cosa torcida".17 Y éstos son los sujetos
deste d[ic]ho pu[ebl]o de Quaucoman. Y, en lo demás, no supieron
dar más razón los d[ic]hos naturales.
10 ¶ Este d[ic]ho pueblo de Quaucoman, como d[ic]ho es, esta
asentado en un llano cercado de cerros, y todas las demás calles
tienen la derecera al oriente, y otras calles corren hacia el norte. Y,
siendo medio día, la sombra corre más hacia la parte del norte q[ue]
no a otra parte alguna. 18
11 ¶ Este pueblo de Quaucoman es visita del vicariato de
Tapalcatepec, y lo tiene a cargo y doctrina HER[NAN]DO ALFARO,
que al presente los tiene a cargo y es vic[ari]o. Hay, deste d[ic]ho
pu[ebl]o a la cabecera donde reside el d[ic]ho vicario, como doce
leguas, poco más o menos, y, a los sujetos deste d[ic]ho pueblo,
[h]a[y] dieciocho y veinte leguas [a] algunos de los sujetos. Cae este
d[ic]ho pueblo, y es cabecera, [dentro] del alcaldía mayor de la
provincia de los Motines, e intitulase correg[id]or deste d[ic]ho
pu[ebl]o de Quaucoman, y al[ca]lde mayor de la provi[nci]a de los
Motines, donde al presente es al[ca]lde mayor, BALTASAR DÁVILA
QUIÑÓNEZ, hijo de conquistador, persona que hace esta relación.
12 ¶ Asimismo, hay muchos pueblos a la redonda deste d[ic]ho
pueblo de Quaucoman, a diez y a quince y a veinte leguas, que, para
cualquiera parte que salgan a ellos, es camino torcido, áspero, y
doblado de muchas serranías; las leguas son grandes, por ser el
camino tan áspero y doblado.
13 ¶ [Acerca] deste capítulo, me remito al primero capítulo de
suso declarado; tan solam[en]te [añado que] se llama la lengua, ni
más ni menos q[ue e]l pueblo; QUAUCOMECATLATOLLl, q[ue]
quiere decir "la lengua de los quaucomecas".
14 ¶ Asimismo, este d[ic]ho pueblo, en t[iem]po de su
gentilidad, dicen los naturales que reconocían por señor al
CA[L]ZONTZIN, señor natural que fue19 de la provincia de
Mechuacan, al cual obedecían y le tributaban. 20
15 ¶ Asimismo, andaban estos naturales antiguamente, antes
q[ue] la tierra se ganase, desnudos, y andaban todos divididos de
diez en diez y de veinte en veinte, y más, por cerros y quebradas; 21
y [dicen] que, en este d[ic]ho pu[ebl]o y naturales dél, no conocieron
señor ninguno q[ue] les gobernase, si no era al CA[L]ZONTZIN
cuando enviaba por su tribu[t]o. Y se sustentaban de venados q[ue]
mataban por los montes, y [de] otras aves y de algún maíz q[ue]
sembraban, q[ue] era muy poca cosa. Y [dicen] que, en aquel
t[iem]po, vivían con muchas enfermedades y que ahora, al presente,
viven más sanos por andar vestidos y, en aquel. T[iem]po, desnudos,
y [por] tenerahora abundancia de bastim[ent]os. Y q[ue] sus armas,
con q[ue] peleaban, eran arcos y flechas, y que traían guerra con los
naturales de la provi[nci]a de los Motines.
17 ¶ Es tierra, a[u]nque húmeda, sana,22 por ser tierra
templada q[ue] toca más en tierra fria q[ue] no cálida. Suelen tener
enfermedades de calenturas al t[iem]po de la fruta; sángranse, y se
purgan, con la raíz q[ue] se dice "de Mechuacan", que la hay en toda
esta provi[nci]a en abundancia, y sanan con ello. 23
18
19 ¶ Este d[ic]ho pueblo tiene dos ríos, q[ue e]I uno pasa
arrimado al d[ic]ho pueblo y, el otro, pasará corno [a] un tiro de
arcabuz.
No son ríos caudalosos, mas llevan en todo el año abundancia
de agua; y, asimismo, tiene muchas fuentes de q[ue] sale mucha
agua dellas, [de] q[ue], asimismo, se aprovechan los naturales.
Todos estos ríos se pueden aprovechar dellos y hacer grandes
regadíos de trigos y otras legumbres, por ser tierra aparejada para
ello, y las tierras llanas y algunas laderas bajas, q[ue] todo ello se
puede sembrar de regadío; de las cuales d[ic]has tierras los
naturales tienen muy pocas dellas ocupadas, por ser poca gente. En
los d[ic]hos ríos se crían truchas en abundancia, tan gruesas como
un brazo de un hombre, y serán del tamaño de dos palmos y cinco
dedos de anchor.
20. 21 22 ¶ Los árboles que hay, en este d[ic]ho pueblo y sus
términos, son robledales y pinales, de lo cual se aprovechan de
madera para sus casas; asimismo, hay, en este d[ic]ho pueblo de
Quaucoman, unos magueyes (a manera de sabilas), de las cuales se
aprovechan sacando miel e hilo, de que hacen frazadas con q[ue] se
cubren, y hacen vino y vinagre; y, del d[ic]ho hilo, se hacen cordeles
como, naturalm[en]te de cáñamo, de que se aprovechan los
naturales. 24
23. 24
25 ¶ En este d[ic]ho pueblo, como d[ic]ho es, se da muy bien el
trigo, ansí de temporal como de regadío, y se dan granadas y
membrillos, a[u]nque [a] los naturales no se les da por ello. 25
26
27 ¶ En este d[ic]ho pueblo y sus términos, en los montes y
quebradas dél, se crían muchos animales muy feroces, q[ue] son
tigres, leones; y otros gatos monteses, pintados como tigres, y otros
géneros de .muchos animales pequeños; y los d[ic]hos tigres suelen
entrar en las casas de los indios de algunos sujetos deste d[ic]ho
pueblo, y se echan un indio a cuestas, y se lo llevan y comen, sin que
los demás naturales sean poderosos a poderlo defender. Y habrá
como cuatro años q[ue] no ha sucedido en esta provincia desgracia
ningu[n]a destas, por la diligencia q[ue] la just[ici]a desta provincia en
ello ha puesto, en hacer matar algunos que andaban encarnizados. 26
28 ¶ En este d[ic]ho pueblo, y [en] sus sujetos, hay muchos
mineros de metales de plata, y oro, especialmente en un pueblo de
Ihuitlan, que esta deste d[ic]ho pueblo [a] nueve leguas, hay muchas
minas: especialmente una, [de] donde se sacó toda la riqueza de
oro, q[ue] se dice las minas de Copala, 27 donde antiguamente se
sacó mucho oro. La cual, al presente, está llena de agua, y con muy
poco trabajo se pod[r]ía desaguar, de donde se podría sacar mucha
riqueza de oro. Y dicen los naturales q[ue], desde q[ue] se libertaron
los esclavos q[ue] había en esta d[ic]ha provincia,28 como no tenían
servicio los españoles, dejaron de labrar las d[ic]has minas y, así,
están despobladas muchos años ha; y los naturales solían pagar sus
tributos en oro y, después de la nueva tasación, nunca más las
labraron.
29. 30
31 ¶ Las casas deste d[ic]ho pu[ebl]o de Quaucoman, y [las
de] sus sujetos, son de adobes (a manera de ladrillos grandes, son
hechos de lodo y paja revuelta) y cubiertas las casas con paja larga,
con dos corrientes a una parte y a otra.
32
33 ¶ Los naturales tratan y contratan en vender su maíz, 29 y en
miel blanca, la cual se cría en los montes, donde los naturales tienen
muchas colmenas. 30 Y se sustentan con el d[ic]ho maíz, frijoles y
calabazas, y otras legumbres de yerbas que ellos siembran. Pagan
sus tribu[t]os a su M[a]j[esta]d en dinero yen maíz.
34 ¶ Este d[ic]ho pueblo y provincia es del obispado de
Mechuacan; hay deste d[icho pueblo [a] donde reside la catedral, [a]
donde ahora al presente se pasa por m[anda]do de su M[a]j[esta]d,
que es en la ciudad de Guayangareo, 31 habrá a este d[ic]ho pueblo
cuarenta y cuatro leguas, poco más o menos, que es donde se
proveen todos los curas y vicarios desta provincia.
35 36
37 ¶ En este d[ic]ho pueblo hay un hospital, el cual mandó [a]
hacer un vicario que estuvo en este d[ic]ho pueblo, q[ue] se dice
JAVALERA,32 donde se curan los enfermos; es hospital de mucha
devoción y se tiene muy buen recaudo en él, así p[ar]a los naturales
desde d[ic]ho pueblo como para otros viandantes forasteros q[ue].
caen enfermos, porq[ue] a todos se reciben y se curan por amor de
Dios, sin que por ello den ni paguen cosa ningu[n]a al d[ic]ho hospital;
[en] el cual no tienen renta ningu[n]a, y se sustentan de limosnas.
Y en todos los demás capítulos abajo cont[eni]dos, desde [el]
treinta y ocho, no hubo más que responder a ello, por estar este
d[ic]ho pueblo muy desviado de la mar, que ha distancia de camino
[de] más de quince leguas. 33
¶ D[ic]ha relación fue hecha en este d[ic]ho pueblo, presentes el
gobernador y principales, los más ancianos, y algunos españoles y,
así, lo firmaron de sus nombres, los que supieron, juntamente con el
d[ic]ho s[eñ]or al[ca]lde y yo, el presente escribano. BALTASAR
DÁVILA QUIÑÓNEZ (rúbrica). DI[EG]O DF. MOLINA (rúbrica). DON
MIGUEL VANEGAS, gob[er]nador (rúbrica). DON PABLO SÁNCHEZ
(rúbrica). GONZALO HER[NÁND]EZ, escrib[an]o nombr[a]do
(rúbrica).34
[RELACIÓN DE ALIMANZI,
CUZCAQUAUHTLA Y EPATLAN]
¶ En el pueblo de Maquili, que es en esta provin[ci]a de los
Motines de Colima, en quince días del mes de marzo de mil y
qui[nient]os y ochenta años, el il[ustr]e s[eñ]or BALTASAR DÁVILA
QUIÑÓNEZ, al[ca]lde mayor por su Maj[esta]d desta dicha
provin[ci]a y su partido, habiéndonos congregado los españoles,
vec[in]os y moradores desta dicha provin[ci]a en el dicho pu[ebl]o, el
dicho [día] siendo domingo, al recibimi[en]to y solemnidad de la santa
Cruzada, su m[erce]d nos enseñó una Instrucción impresa en molde,
35 para que, por los capítulos della, cada uno de los que así
fuésemos presentes hiciésemos relación y memoria de lo que cada
uno supiese y alcanzase [acerca] de los pueblos que les
encomendase, por las circunstancias de la Instrucción; y, así, luego
el dicho s[eñ]or al[ca]lde mayor me mandó a mí, SEBASTIAN
ROMANO, natural de la Villa de Carrión de los Condes, que es en
los reinos de Castilla la Vieja, 36 y vec[in]o que al presente soy en
estos Motines, me encargase de hacer relación de lo que supiese y
entendiese de los pueblos de Alimanzi, Epatlan [y] Cuzcaquauhtla,
37 por lo cual me dio un traslado de la dicha Instrucción y [dijo] que
luego [lo] pusiese en efecto, según que la Instrucción lo declara: a
[lo] que [yo] me proferí [que] diría y declararía lo que buenamente
supiese en mi conciencia, respondiendo a los capítulos por el tenor y
orden que la Instrucción declara, en que dice que digan en los
[capítulos] que supieren y en los que no, que los pasen sin hacer
mención dellos.
3 ¶ El temperamento y calidad que he sentido de los pueblos de
Maquili, Alimanzi, Cuzcaquauhtla y Epatlan, que son los que
referido he, están en una cañada que hacen dos sierras y montañas
muy altas, que la una sierra se llama de Teocomitl que Teocomitl 38
quiere decir en n[uest]ra lengua castellana "olla adorada"; 39 y esta
sierra entra en la mar, con una punta muy fuerte, de grandes albar
rradones de piedra de cal, a la parte de norte a poniente. Y la otra
sierra y montaña es del mismo país, y tan fuerte y tan alta [como la
otra], y entra en la mar asimismo de oriente a sur, que "se llama esta
siena y cordillera Zoyayotl tepetl, que quiere decir "sierra do hay
muchas palmas". Estos dichos pueblos están en tierra caliente y
húmeda, por[que] están tan juntos a la mar, que los vapores Bella les
alcanza y las humedades. Llueve en estos pueblos [en esta forma]:
por el mes de mayo; comienzan algunos aguaceros de cuando en
cuando, hasta los meses de junio y julio, y, [en] los de agosto,
septiembre y octubre, son en la mayor cantidad, que crecen los ríos
y hacen sus avenidas, hasta después de san Fran[cis]co; 40 : quince
o veinte días después; no son las aguas en tanta cantidad como en
la tierra fría. Los vientos ordinarios, que corren en estos pueblos y
costa, son, en los meses referidos, que es el tiempo de las aguas,
poniente y norte y oriente, y, los mes[es] demás, son ordinarios
sures, 41 de la mañana hasta el medio día y, otras veces, hasta la
puesta del sol; y, desde [la] puesta del sol hasta que es de día, corre
norte y terral.
4 ¶ Los asientos de los dichos pueblos de Alimanzi,
Cuzcaquauhtla: y Epatlan, son, como dicho es, en esta cañada, que
hace ciertos llanos donde están poblados los dichos pu[ebl]os; y,
fuera dellos, en toda la provin[ci]a no hay otro tanto llano, sino
asperísimas montañas y serranía, tan dobladas y más que las de las
montañas de Santillana: que me acuerdo que, siendo de edad de
quince a[ñ]os, me llevó mi p[adr]e, a mí y a un her[ma]no mío, a
Santillana, Cobreces y Ruyloba, 42 de donde procede n[uest]ra
genealogía y pasados: de Aguilar de Campóo, subimos muchos
puertos y sierras, y ningunos me parecieron más ásperos que lo son
los destos Motines. Hay muchos ríos y fuentes en las más de las
quebradas; va, poi estos pueblos de Alimanzi, Cuzcaquauhtla y
Epatlan, un río razonable, no muy caudaloso; en los valles y
ensenadas, hay algunos pastos, aunque no en mucha cantidad, pot
haber muchos montes; frutas de la tierra hay muchas, sino que duran
poco, y los mantenimi[en]tos son muy pocos, porque no hay ganados
y los natu[ra]les crían pocas gallinas y los a[ñ]os de atrás las había
en más cantidad que en parte ninguna. Es grande la hambre que
pasan estos dichos pueblos, por la muy gran suma de CHAPULI, que
en n[uest]ra. lengua es "langosta", que han cargado de dos a[ñ]os a
esta parte, que no les deja gozar {de] lo que siembran; y, así,
padecen los natu[ra]les gran necesidad y hambres.
5 ¶ Estos pueblos de Alimanzi, Cuzcaquauhtla y Epatlan,
solían ser, en su gentilidad, de muchos indios. El pu[ebl]o de
Alimanzi, he oído decir que era de más de trescientos y, el de
Epatlan, que era de más de qui[nient]os; y estos dos pueblos son de
encomienda de un JUAN PRECIADO, vec[in]o de Colima, que ya es
.difunto. 43 Y el pu[ebl]o de Cuzcaquauhtla es y era pu[ebl]o de su
Maj[esta]d, y antiguamente, me dicen, era pu[ebl]o de más de
cuatrocientos indios. Y el día de hoy han venido a muy gran
disminución, por muy grandes COCOLIZTES y mortandades que en
ellos ha habido, que quiere decir COCOLIZTE "pestilencia"; y el día
de hoy han quedado, en el pu[ebl]o de Alimanzi, como cincuenta
tributarios, pocos más o menos; y en el de Epatlan, que son del
mismo encomendero referido, han quedado, de qui[nient]os que eran,
en obra de nueve o diez tributarios; y el pu[ebl]o de Cuzcaquaulatla,
que era de cuatrocientos, es hoy pu[ebl]o de no más que cinco
tributarios. Y estos cinco tributarios, y los del pu[ebl]o de Epatlan,
que son diez hombres, viven enfermos y, los más, con un contagio de
llagas que parecen úlceras, que se les hacen en las piernas, brazos
y por el cuerpo, y con ellas trabajan, siembran y acuden a sus
necesidades. Y quieren decir que es mal viejo, que, en aquel asiento
[en] que están, parece ser planta del mismo asiento. 44
Están poblados en un llano, cerca los unos de los otros como
[a] cuarto de legua, metidos en un monte arcabucal que, por la parte
del sur, oriente y norte, están metidos en monte; sólo por la del
poniente están algo desavahados. Estaban antiguamente poblados,
los del pu[ebl]o de Epatlan, en un lugar a tiro de arcabuz de la mar
que se llama Iztapa, hacia una sierra muy alta, que es la arriba
referida que se llama Zoyayotl tepetl, que se dice "el cerro de las
palmas"; y el nombre de Iztapa quiere decir "parte o lugar do hacen
sal", como "salinas", y en efecto la hacen y cultivan el día de hoy: y
allí dicen que vivían sanos. Los del pu[ebl]o de Cuzcaquauhtla, que
son cinco tributarios, tienen por gobernador al s[eñ]or natu[ra]l suyo,
que se llama DON JUAN DE CARVAJAL, indio muy ladino en la
lengua mexicana, el cual me dijo que, antiguamente, estaban
poblados en un lugar que hoy llaman Epatlan el Viejo, juntos a una
serranía asimismo atrás referida, que es la de Teocomitl, que quiere
decir "olla adorada", asimismo cerca de la mar como [a] cuarto de
legua, donde, me dice el dicho DON JUAN, vivían sanos y eran en
cantidad; y que, después que vino el visitador LEBRÓN DE
QUIÑONEZ, 45 los sacó, a éstos del pueblo de Cuzcaquauhtla y a
estotros de Epatlan, que estaban poblados de poniente a sur, y los
pobló al mediodía46 en este llano y monte [en] que hoy están; y que,
desde entonces acá, han quedado tan pocos, y se han muerto y
acabado los demás. Y, deste contagio y enfermedad de llagas, me
dice el dicho DON JUAN DE CARVAJAL [que] murió su madre, que
se llamaba la TECTLE CIHUATL en su lengua, 47 que en la n[uest]ra
quiere decir ''la gran señora"; y, así, dice [que] han muerto muchos, o
los más.
Los del pu[ebl]o de Alimanzi, que son como cincuenta
tributarios, éstos viven sanos y se les crían hijos; hay muchos niños,
lo cual no hay en los dos pu[ebl]os de Cuzcaquauhtla ni Epatlan:
debe de ir en el asiento. Están metidos más a la tierra en la cañada,
en un llano, desavahados de monte y arcabuco. Son indios
trabajadores. Parece que el ejercicio les es saludable, lo cual no
acostumbran tanto los demás de los otros pueblos.
Sus entendimi[en]tos e inclinaciones son que no querrían acudir
de su voluntad a trabajo ninguno, sino todo holgar. Ni aun p[ar]a su
propia comida no son los más dellos, y, así, siembran tan poco, que
en agraz se lo comen, y lo más del año [se] mueren de hambre. Hay
muchas lenguas en esta provin[ci]a; la general, que usan los más, es
la lengua mexicana. 48
14 Habiéndome informado deste gobernador de Cuzcaquauhtla,
DON JUAN DE CARVAJAL, por ser ladino y hombre de buen
entendimi[en]to; [acerca d]el señorío que tuvieron sus padres y
abuelos; y los demás señores natu[ra]les, sobre sus vasallos en el
tiempo de su gentilidad, y qué tributos les daban, me dijo que no
señaladamente daban tributos, sino que servían a los señores en
todo lo que les mandaban, y les traían oro, cazas, gallinas y
mantenimi[en]tos; y que las adoraciones y ritos que hacían eran al
DIABLO, y que, los días que señalados tenían de sus fiestas, se
juntaban estos pueblos, -y de otras partes, todos los señores y
principales. Y que llevaban a un DON GONZALO, que era el mayor
s[eñ]or desta provin[ci]a, cacique y s[eñ]or del pu[ebl]o de Epatlan, y
le sentaban en un IQUIPAL 49 y le hacían un modo de andas, y que le
llevaban sentado en medio de todos los demás principales en la
forma que va pintado en esta margen, 50 que la o de en medio es
donde iba DON GONZALO sentado, y las demás oes son los
caciques y principales de toda la provin[ci]a Y que luego, fuera
destos, iban todos los demás vasallos, armados con sus
ESGÜIPILES 51 estofados, que son como unas corazas. Y, la gente
común [llevaban] sus arcos y flechas, y los principales, sus varas
tostadas arrojadizas; y con esta orden, iban al monte, y con sus
CHIMALES embrazados, que son al modo de adargas o rodelas. Y.
que, llegados al monte, cortaban un árbol grueso y le empinaban y,
verde, le quemaban; que dice que no era seco, sino verde le daban
fuego. Y, mientras se quemaba, estaban todos soplando unos
cañutos de caña llenos de PICIETE, que en n[uest]ra lengua le
llamamos "tabaco": es una yerba que, doquiera que se pone,
adormece y embriaga; y a estos cañutos, llenos deste tabaco seco y
molido, llaman ellos en su lengua YAQUALES: 52 dan fuego al cañuto
por una parte y, por la otra, soplan y echan aquel humo fuera; y,
otras veces, resuellan adentro y tragan aquel humo y échanlo por las
narices y boca; y, otras veces, lo tragan, y dicen que es saludable. Y
esto les curaba durante el tiempo que se quemaba el palo, y, así
[que se consumía], con aque- lla ordenanza referida se volvían.
Preguntándole si se les aparecía algo, dicen que no, sino que usaban
deste rito, y de sacarse sangre de las orejas y de otras partes, y la
quemaban en una resina que llaman COPAL.
15 ¶ [En] cuanto al señorío y tratami[en]to de los gobernada
res, me dicen que se trataban absolutamente, y que los vasallos
trataban y hablaban a sus gobernadores con mucha vehemen[ci]a y
respeto, y asimismo los demás principales. Y este pu[ebl]o de
Epatlan, donde asistía y era s[eñ]or el dicho DON. GONZALO,
estaba aunado con el pu[ebl]o de Cuzcaquauhtla, y [ambos] traían
guerra con los de los pueblos de Maquili, Aquila y Tlatictla, y que
peleaban con arcos y flechas y con varas tostadas arrojadizas, y,
para su guarda y reparo, traían unos CHIMALES, a manera de
adargas hechas de cañas, y con ciertos betunes que las junta y
abraza, que, en efecto, defiende de una :flecha: Y, en estos llanos
donde yo tengo mi habitación- y vivienda, hay en mucha cantidad
montones de piedra, y, habiendo preguntado al dicho DON JUAN de
lo que servía aquella piedra, dijo que, en el tiempo destas
guacávaras y guerra, 53 se aprovechaban [porque], en faltándoles la
munición de sus flechas y varas, se apedreaban y matábanse en
cantidad: Y dijo este dicho DONJUÁN que, entonces, se mataban
muchos, que no se estimaban, y [era] nada en la comparación de
ahora. A esto le respondí que, como entonces vivían en la ley del
Demonio, no tenían en nada el matarse unos a otros, y que, [como]
ahora vivían en la ley de Dios, eran hijos suyos y que, así, se deben
tener en mucho. El traje pie usan son sus mantas de algodón
cuadrada[s], camisa y zaragüel, y algunos usan jaquecas y, otros,
capotes y sayos, como cada uno se amaña. Los mantenimi[en]tos de
que antes usaban, esos mismos usan ahora. Y en lo de sus saludes,
si eran más o menos, no lo sé;. déjalo p[ar]a que lo digan mis
vecinos, que son más antiguos moradores en esta provin[ci]a.
16 ¶ Los asientos de los pueblos de Alimanzi, Cuzcaquauhtla y
Epatlan, es como referido atrás tengo, y asimismo las sierras y
montañas y los nombres dellas, que, por no ser importuno, dejaré
aquí de expresar[los]. :
17 ¶ El asiento de los pueblos de Cuzcaquautla y Epatlan es
pú[bli]co y notorio ser enfermo, porque, habiendo sido de muchos
indios, como lo fueron y eran, así en el tiempo de su gentilidad como
de pués que fueron conquistados, en los asientos que antes tenían
vivían sanos, y en el que hoy están, que es [a] donde los mudó el
visitador general LEBRÓN DE QUIÑÓNEZ, han vivido muy enfermos
y se han acabado; pues, en entrambos pueblos, que están a cuarto
de legua el uno del otro, no son, por todos, más de hasta quince
tributarios, y éstos enfermos, sin haber ningu[n]o sano, y en ellos un
contagio de llagas, que es plaga destos dos pu[ebl]os más que en
otros; y no se crían niños, que todos se malogran. Y el pueblo de
Alimanzi es sano, que está destos dos como [a] una Iegua, en un
valle, hacia el nacimi[en]to del sol; están recios y sanos los naturales
dél, [y] producen y tienen muchos niños. Son trabajadores y, a mi
entender, digo que los conserva y sustenta el ejercicio y trabajo, lo
cual tengo experimentado es salud; porq[ue], con el ejercicio, sudan
y expelen los malos humores, y más en estas tierras calientes que en
las frías. [Ni] en los pu[ebl]os, ni en toda esta provin[ci]a tienen
género de medicamento [par]a sus enfermedades, sino en
enfermando, ora sea de fiebres de cualquier género, ora [se]a
postemas u otras cosas, no se hacen cosa ni hay remedio, sino en
dándoles y en echándose a que naturaleza obre o le acabe; y así
viven y mueren, que no hay otros remedios. Y hay muchas yerbas y
remedios, si los procurasen, sino que no lo han usado ni usan.
18 ¶ Las distan[ci]as de las sierras que tienen estos dichos
pueblos las tengo atrás referidas, y los nombres deltas y asimismo la
mar, y así, en ésta, no digo nada.
19 ¶ Pasa un río, que su nacimi[en]to me dicen es a seis o siete
leguas destos dichos pu[ebl]os, que es caudaloso, [útil] para regar y
cultivar las huertas de cacao y sementeras de maíz, y otras
legumbres y semillas que usan los natu[ra]les, y sus platanares de
los pueblos de Aquila, Maquili, Alimanzi, Cuzcaquauhtla y Epatlan, y
luego entra en la mar. Y, entre los pueblos de Alimanzi y
Cuzcaquauhtla, están tres haciendas de españoles, que son dos
huertas de cacao, que la una es de FRAN[CIS]CO DE CEPEDA,
relator de la Real Audien[ci]a de Guadalajara, y la otra es de
DI[EG]O DE AGUILAR DEL CASTILLO, 54 y la otra es la en que yo
estoy, que asimismo es una huerta pequeña de cacao, y tierras que
cultivo y siembro de maíz. Y hogaño experimento el cultivar y
sembrar trigo, haba y otras semillas, que se[rán] gran pro y utilidad
desta provin[ci]a, por la mucha hambre y necesidad que en ella se
padece. Y, asimismo, hay unas vacas de leche, y para el sustento de
la dicha hacienda, y ovejas; y todo esto que dicho es se riega y
alimenta con el río referido. Y no entiendo que hay[a] tierras ni otros
regadíos más de los que hay, por estar en el fin de toda la tierra; y
mi asiento y vivienda están junto a la mar, que diviso y bojeo más de
cincuenta leguas de mar, donde sirvo de atalaya, yo y toda mi
familia, sin haber de por medio cerro ni monte que impida la vista,
sino todo llano y raso, que un pájaro no puede pasar sin que se vea.
22 En estos tres pueblos de Alimanzi, Cuzcaquauhtla y
Epatlan, en las montañas, valles y quebradas de todos sus
térmi[n]os, hay muy gran cantidad de árboles silvestres, que nacen
por la mayor parte en los peñascos y albarradones más ásperos que
son. Usan, y se aprovechan, de las gomas dellos, que son
TECOMAHACA y SUCHICOPAL,55dos géneros de gomas bien
preciad[a]s y saludables, las cuales se sacan hiriendo los árboles
después de las aguas, hasta el mes de mayo; con lo cual pagan sus
tributos, vendiéndolo, y se aprovechan de lo que han menester. Hay
otros árboles, de "sangre de drago" y brasil, en mucha cantidad: y
destos no se aprovechan ni los usan, si no es el brasil, para teñir sus
naguas o HUIPILES, que es el vestido de las indias. He hallado otras
gomas delicadas y de buen olor, en especial una que, a mi parecer,
entiendo debe ser anime. Hay maderas galanas y buenas, y no se
aprovechan dellas en esta tierra, si no es de hacer casas.
23 Los árboles frutales que hay en estos dichos pueblos son
muchos: ciruelas diferentes de las de España, y no tan sabrosas, de
diferentes colores; las pepitas, asimismo diferentes, que tienen como
un pedazo de madera dentro, redondo, del tamaño de un avellana
muy concavoso; hay plátanos; hay dos o tres géneros de zapotes
que llaman, que ces una fruta como manzanas de fuera, y diferentes
comidas y sabores; hay otros que llaman "mameyes", grandes; ésta
es muy buena comida, sabrosa y sana: son, de dentro, colorados
como un carmesí. En efecto, hay muchos géneros de frutas
silvestres, que usan y comen los natu[ra]les, con que se sustentan.
De las de España, no hay otras que naranjas, cidras, limones .y
limas: éstas, muy buenas y en abundan[ci]a. pítenme que se darían
higos y uvas, membrillos y granadas, lo cual estoy esperando, que
me lo han de traer de tierra fría, p[ar]a lo poner y experimentar.
24 ¶ Danse muy bien, según me dicen en sólo este asiento de
mis tierras, trigo, haba, garbanzo, anis y todas semillas, lo cual estoy
p[ar]a lo experimentar; que, si se diese, será p[ar]a esta provin[ci]a
gran socorro, por la gran esterilidad y hambre que se padece en ella.
Danse melones, calabazas, berenjenas, pepinos,, y todas las demás
cosas y verduras de España, muy fértiles [y] abundosas. Y, en el
tiempo de las aguas, donde es la lechuga y rábano, no se sustenta
porque lo cuece el gran fuego de la tierra con el húmedo de las
aguas; cebollas y ajos no se dan.
27 ¶ Los animales de España se crian abundosamente, [pero]
donde son vacas, yeguas, mulas, ovejas y cabras, vienen a mucha
disminución por los muchos] contrarios que tienen: los murciélagos,
por una parte, comen la sangre de noche, que les muerden; y chupan
la sangre, y luego freza la mosca y, con la gran calor, cría gusano; y,
aunque se tenga, mucho cuidado, muere mucho, ganado. Por otra
parte, hay tigres y leones y raposos que, siendo los becerros o
potros de poca edad, los matan, y [a] las ovejas y cabras lo mismo.
Gallinas de Castilla se crían en cantidad, y todos los años de atrás
las había, que con otra cosa no se sustentaban los españoles y
natu[ra]les, que valían, das gallinas ponederas, un tomín en cacao; y
una gallina de la tierra valía otro tomín en cacao, y, un gallo de la
tierra, dos tomines. Y, el día de hoy, ni por oro ni por plata no se
hallan, y es que han dejado de criar los natu[ra]les. Por una parte,
dicen que, por las hambres que padecen, no tienen que les dar; y,
así, no hay qué comer en toda esta provin[ci]a, que era la más
abundosa de aves que había en esta tierra: [aun]que, de darse y
criarse, se cria[ria]n en mucha cantidad.
30 ¶ En el pueblo referido de Epatlan, tiene salinas [en] donde
antiguamente estaban poblados, y, el día de hoy, usan de hacer allí
sal, que, de una fanega de tierra, sacan el cuarto de sal Y se
aprovechan y la venden para se, sustentar; hacese con trabajo.
Asimismo, la hacen con el mismo trabajo de la arena de la playa de
la mar.
Y, asimismo, los demás mantenimi[en]tos y vestido les viene[n]
de fuera, y lo compran de lo que adquieren de sus inteligen[ci]as
referidas.
31 ¶ La forma y edificios de las casas destos dichos pueblos
son de unos horcones de madera y, sobre éstos, edifican unas tijeras
y otros artificios, todo de madera, y cierran con una varazón,
[j]untándola, y echan barro; y así hacen las paredes, que, con un
puntillazo, harán portillo por do quisieren, y los techos [cubren] de
paja; y otras [casas] hacen de adobes.
33 ¶ Los tratos y granjerías de los naturales y españoles son
las referidas, y [los naturales] pagan sus tributos enmantas y maíz y
cacao, como por las tasaciones constará más claramente.
34 ¶ Estos dichos pueblos y provin[ci]a son del obispado de
Mechuacan; hay, a la iglesia mayor y asiento del r[everendísi]mo
obispo, como cincuenta y seis leguas, poco más o menos; está
destos dichos pueblos, la dicha catedral, al nacimi[en]to del sol. Las
cabeceras deste partido son los pueblos de Quacoman, Maquili [y]
Motintlan: estas tres cabeceras tiene este partido y beneficio. Son
los caminos torcidísimos y por la más áspera tierra, cerros y
montañas, que he andado en mi vida, y de más trabajo.
38. ¶ Estos dichos pueblos de Epatlan y Cuzcaquauhtla están,
como dicho es, a media legua de da mar y, por partes, a menos; y
asimismo, esta mi hacienda y asiento está lo mismo, excepto que,
desde mi casa, señoreo toda la mar por estar en parte rasa y
desembaranda, y los dichos dos pueblos no la señorean, digo, con la
vista; por estar poblados en un monte y arcabucos. [A] la mar no la
tengo por tan tormentosa como la Mar del Norte, salvo que ésta me
parece que, a la resaca, da mayores tumbos la ola; y, así, dicen que
no pueden entrar ni salir navíos, ni patajes ni bateles, y no hay
puerto. A mi parecer, digo que, si quisiesen entrar, que sí. podrían
[hacerlo] sin peligro, aguardando las olas, que suelen venir unas más
grandes que otras, y así podrían entrar y salir. Las tormentas desta
mar no he visto q[ue] sean tan grandes, ni [que] las olas se levanten
en aquella cantidad que la Mar del Norte, 56 y siempre suceden por
los meses de agosto, sept[iemb]re y octubre, en la mayor cantidad.
39 ¶ Estos pueblos de Cuzcaquauhtla y Epatlan, 57 y el asiento
donde yo estoy, es playa limpia, sin arrecife ni isla, salvo las dos
puntas que tengo atrás declaradas que hacen las dos sierras y
montañas altas, en cuyo valle o cañada estamos poblados, las
cuales puntas entran en la mar y, en ellas, bate muy hondable,
simamente, y que, si algún navío viniese desbaratado con temporal y
embistiese con alguna destas dos puntas, tengo por imposible
escapar persona, ni aun lo que en el navío tal viniese, así por la
hondura que ami parecer debe haber, como por la gran fuerza que
allí traen las olas cuando rompen en la sierra, y lo muy alto que
avienta después de haber quebrado el agua. Y, si acertase con
temporal [a] escapar destas dos puntas y [a] entrar en la playa que
entre ellas [se] hace, zabordaría en tierra, porque es, toda, arenal y
cascajal. Y yo he mirado que, en algunas partes desta playa, hay
bancos de arena a un tiro y a dos de arcabuz, porque veo quebrar
las olas y [que] cogen del arena, y vuelven luego a aclarar el agua
hasta la tierra. Y los navíos, cuando vienen de la China, vienen
costeando esta playa y juntos a estas dos puntas, tan cerca como a
tiro de lombarda, que, este navío último que de la China vino,
amaneció a media legua desta playa, y a menos, que desde mi casa
divisábamos la gente que en él andaba; y estuvieron surtos, con
calma, desde las seis de la mañana hasta las cinco de la tarde, y
amainaron todas [las] velas y, así, los v[e]íamos, y subir y bajar de
las gavias. Y parece que, p[ar]a el puerto, les es propicio el viento
norte, y así comenzó a soplar a la hora de las cinco de la tarde y,
con la vela del papahigo y triquete, comenzó a salir y, desde a un
rato, tendió la mayor y la de mesana y comenzó a doblar la punta de
hacia el sur, y se desapareció en media hora, y menos.
41 ¶ Estos dos cabos y puntas referidas, y la playa, que es a
manera de ensenada, dista la una punta de la otra como legua y
m[edi]a, antes más que menos.
42 ¶ Y, desde la punta que hace la sierra de Teocomitl, que
tengo aquí referida y nombrada que es la una destas dos [y] que
corre de norte a poniente, me ha dicho el gobernador de
Cuzcaquauhtla, DON J[UAN] DE CARVAJAL, que [se] hace una
ensenada que se mete a raíz desta punta y sierra, y que hace, entre
la ensenada, otra punta o cerro pequeño, [al] que llamaremos
médano porque dice [que] es de arena y de piedras aguijas
movedizas; 58 y que, desde allí, hace otra ensenada y playa,
corriendo hacia el poniente, que se llama la sierra de Suchitzin,
donde se hace un puerto; y que allí, antiguamente, cuando la
conquista desta tierra, dice que surgieron dos o tres navíos, y que,
los que en ellos venían, saltaron en tierra y [se] llevaron al s[eñ]or
que era de Epatlan, DON GONZALO, y que le tuvieron almadeado,
59 a él y a otros principales, tres días, en el inter que les recogieron
bastimentos y agua, y que, luego, los echaron en tierra y se volvieron
a sus casas. La traza y forma de la manera [en] que están estas dos
puntas, y las demás y el puerto, irán pintadas en este papel, y la
distancia de una a otra y los nombres, si hay quien las pinte. Y, por
ser la tierra estéril de oficiales, n[o ha]y pintores que lo sepan hacer.
60 [Pero] ya digo que las sierras van hacia el poni[ent]e, y [que] el
médano de arena y cascajo es pequeño y se llama el cerro de
Xocotlan; una ensenada que. allí [se] hace, ,y el puerto, se Ilama[n]
de Suchitzin. Y, porque los vec[in]os de Colima, en cuya jurisdicción
cae, podrán dar desto mejor noticia que yo, que la doy de oídas,
remítome a lo que ellos dijeren. 61
43 ¶ [Acerca de] la grandeza de la parte del puerto, 62 pregunté
[a DON JUAN], y me señaló sería como cuarto de media legua;
[respecto a] la cantidad de navíos que podrán caber, no me lo supo
decir más de lo que dicho es: que surgieron dos o tres navíos.
¶ Hasta esta pregunta me atreví a decir y declarar, aunque
torpemente. Y, [de] los capítulos que dejo, no sé cosa que decir en
ellos, por no ser hombre de la mar, ni entender otra. cosa. Y, con
esto, ceso. La cual relación fue hecha, siendo testigos presentes a lo
q[ue] dicho es JUAN] Muñoz y CR[IST]ÓBAL DE VERGARA y
JU[AN] DE CEPEDA, estantes en este pu[ebl]o de Maquili,
provi[nci]a del Motin, y lo firmamos de n[uest]ros nombres en
presencia del s[eñ]or al[ca]lde mayor. SEBASTIÁN ROMANO
(rúbrica). CR[IST]ÓBAL DE VERGARA (rúbrica).. JU[AN] MUÑOZ
(rúbrica). JUAN DE CEPEDA (rúbrica). 63
RELACIÓN DE PARTE DE LA PROVI[NCI]A DE
MOTIN
QUE ES EN LA COSTA DE la Mar del Sur
EN ESTA Nueva España64
¶ Esta relación se hace p[ar]a en cumplimi[ent]o de lo que por
su Maj[esta]d está m[anda]do en esta Nueva España, en todas sus
provincias y lugares de ella, por una su Instrucción y Memorial, a
cuyos capítulos se irá respondiendo según que aquí van escritos. Y
esta relación se 65 hace por mí, JUAN] AL[CA]LDE DE RUEDA, 66
estante y morador en esta huerta de cacao nombrada de s[eñ]or
S[an] Joseph, que está en términos del pu[ebl]o de Cuxumatlan, 67
que es en esta provi[nci]a llamada de los Motines, del obispado de
Mechuacan, por m[anda]do y comisión del il[ustr]e s[eñ]or
BALTASAR DÁVILA QUIÑÓNEZ, al[ca]lde mayor que al presente es
desta d[ic]ha provi[nci]a; corregidor de Quacoman y su partido por
su Maj[esta]d. Comiénzase a escribir en diez días del mes de mayo
deste presente año, y del nacimi[ent]o de n[uest]ro salvador
JESUCRISTO, de mil y qui[nient]os y ochenta.
1 ¶ Al primer capítulo se responde, por lo que se me está
cometido por el señor al[ca]lde m[a]yor q[ue e]s, tratar de cinco
pu[ebl]os que están poblados en este río de Tlatictla, y del partido
de Motin y Pomaro, que es corregimi[ent]o y cargo por sí, que está,
adelante deste d[ic]ho río y sitio dél, hacia la parte oriental, en esta
d[ic]ha provi[nci]a y alcaldía m[a]yor q[ue] cae entre la provi[nci]a y
alcaldía m[a]yor de Zacatula; que están vecinas, estas d[ic]has tres
provincias, a la costa y riberas del Mar del Sur. Hallan haber sesenta
leguas desde Colima a Zacatula, por esta costa adelante, y, desde
Colima a este río, veinte leguas, y, de aquí a Zacatula, las cuarenta.
Y en este d[ic]ho río, en todo lo poblado dél, y en la jurisdicción de
Motin y Pomaro, de q[ue] tengo de dar relación, no hay pu[ebl]o
ningu[n]o de españoles, ni nunca lo ha habido desde que se ganó
hasta ahora, por no ser tierra llana ni fértil, sino pobre y de mucha
serranía y esterilidad.
2 ¶ Al segundo capítulo, se responde que los descubridores
desta provincia fueron los mismos conquistadores y descubridores de
Colima, según a muchos dellos yo oí decir en diversas veces y los
naturales desta d[ic]ha tierra dicen, y consta por algu[n]as
encomiendas de indios que en esta provi[nci]a hay, desde su antigua
toma y conquista, hechas en v[e]c[in]os de Colima, [así] como en
conquistadores, pacificadores desta Nueva España y sus provincias;
de los c[ua]les, y [de] sus nombres y capitanes, hablará el autor a
quien se comete o cometiere su descripción, a q[ue] me remito.
3. ¶ El temperamento y calidad desta provi[nci]a y comarca es
cálido, q[ue] contiene sitios enjutos; la calor es templada, salvo por
abril, mayo, junio y agosto, que encienden más las calores con
grandes bochornos, que no se pueden dormir las noches con ellas, y
con los muchos zancudos que hay en este d[ic]ho t[iem]po, q[ue]
pican de noche y ayudan a despertar a menudo. La tierra es fragosa,
como d[ic]ho tengo; de muchas serranías, dellas con montañas [y]
dellas sin ellas; y, por ser tal, hay tantas q[ue]bradas y barrancas,
que se andan, por doq[ui]era que vayan, con mucho trabajo. Los
aires que hay son sanos y, los mis ordinarios, corren de la mar en
todo el año.' Algu[n]os huracanes suele haber en esta provi[nci]a, de
vientos tan recios procedidos desta Mar del Sur, algu[n]as veces con
lluvia y, algu[n]a, sin ella, q[ue] viene con tanto ímpetu, que derriba
muy poderosos árboles por bien arraigados que esté[n], q[ue], la
huerta de ca[ca]o que coge, deja desmochados los árboles de sus
sombras: [de tal, manera], q[ue] deja el árbol de ca[ca]o al sol, con
notable daño y perjuicio; aunque] esto acontece de tarde en tarde.
4 ¶ Los ríos que hay en esta mi descripción y comarca son dos,
y principales, que es, el uno, éste que llaman de Tlatictla, y, otro, el
de Cachan, que está en términos de Pomaro; que, deste río a
aq[ué]l, hay catorce leguas: y es m[a]yor q[ue] éste de Tlatictla; por
tener más larga su corriente. Las demás aguas son de arroyos q[ue]
corren [en] poca cantidad de aguas, que los más se secan en el más
seco t[iem]po del año, que es por abril, mayo y junio; y, por esta
causa, y por ser sus corrientes entre cerros, son aguas de poco
provecho, y, si algu[n]as tierras hay [cerca], son pocas y angostas, y
no se cogen frutos de maíz dellas por la causa susod[ic]ha.
5 ¶ Los pueblos que en esta d[ic]ha comarca y costa hay son
pequeños y de poca gente, aunq[ue] los naturales dicen que habían
más en t[iem]po de su infidelidad. Están poblados en lugares y
partes comodadas, porq[ue], gobernando en esta Nueva España el
il[ustrísi]mo visorrey DON ANTONIO DE MENDOZA, de feliz
memoria, m[an]do a mí caballero q[ue] se llamaba HER[NAN]DO DE
ALVARADO, que era al[ca]lde m[a]yor de la provi[nci]a de Colima y
destos Motines, 68 que entonces era toda una jurisdicción (lo que
ahora no es), que los pu[ebl]os que estuviesen en quebradas y
arcabucos y lugares no acomodados, q[ue] los sacase de allí y
poblasen en partes y sitio de bu[en]os asientos, donde pudiesen ser
visitados de sus curas y religiosos, y de las justicias de su
Maj[esta]d. Y, así, el d[ic]ho ALVARADO, con el mejor acuerdo y
consejo que pudo, mudó los d[ic]hos pu[ebl]os de sus antiguos sitios
adonde al presente están, por [ser] mejores asientos y lugares;
aunq[ue] d[ic]ho mudami[ent]o de pu[ebl]os costó a muchos indios e
indias las vidas, por sacarlos, como se sacaron, de sus rincones y
naturaleza, a otras aguas y asientos nuevos.
La forma y manera de los pu[ebl]os, en esta tierra, es que las
iglesias están en medio del pu[ebl]o, con sus cementerios cuadrados,
y cercado enfrente de la puerta principal della. Los indios están
poblados a la redonda de ella, como q[ue] la cercan, sin tener calle
ningu[n]a ni plaza ningu[n]a, si no es algún pat[i]ecico q[ue] hay,
adonde hacen TIANGUEZ algu[n]as veces, y allí ponen la picota
p[ar]a corregir y castigar [a] los delincuentes. Sólo el pu[ebl]o de
Pomaro, en esta comarca, tendrá cien vecinos, y, el de Tlatictla,
deste río, casi otros tantos; y aun dudo q[ue] lleguen a ciento. Los
demás serán como de a veinte o treinta, y de cuarenta, y de
cincuenta y dos o tres, q[ue] hay [hasta] de a cinco indios; los
c[ua]les son muy inclinados al vicio de la beodez, y tanto, que,
apenas es el muchacho de doce a[ñ]os, cuando sabe ya llegarse
entre los suyos. Y el vino de que usan es de maguey y ciruela, que,
en algu[n]os pu[ebl]os desta comarca, hay en abundancia deIlo. Son
inhábiles y torpes, de bajo y rudo entendimi[ent]o, y gente de muy
poco ánimo y poca verdad, prestos a todo género de malicias, y en
espías y asechanzas; y, para el bien, como d[ic]ho es, incapaces de
razón. Hablan en tres o cuatro maneras de lenguajes, que es su
natural, y entienden casi todos la. lengua mexicana generalmente, y
muchos dellos la hablan, aunque corrupta. Andan vestidos de
camisas y zaragüeles y mantas delgadas encima, los más, y,
algu[n]os, de chamarras y calzones, y algu[n]os (aunque pocos) traen
capas y capotes.y sayos.
6 ¶ El altura y elevación del polo no lo sabré decir, porque no lo
entiendo, ni se me alcanza más de que he oído decir que Colima
está en dieciocho grados y siete minutos, y, Zacatula, en los
dieciocho grados; y, estando este sitio y comarca en m[edi]o destos
pu[ebl]os, será, según mi imaginar (si lugar p[ar]a ello hay), en el
mismo número, poco más o menos. 69
7 ¶ Está esta provi[nci]a, de la ciudad de México, adonde la
Audiencia Real reside70[y] en cuyo distrito está, y en donde el
exc[elentísi]mo señor DON MARTÍN ENRÍQ[UE]Z, visorrey y
gobernador y capitán general asimismo reside, al pie de cien leguas,
pocas menos. La d[ic]ha ciudad y su sitio, considerándola de[sde
e]sta provincia, cae y sitúa hacia el oriente, la tierra adentro. El
camino que de aq[uí] va p[ar]a allá es trabajoso hasta salir a
Patzcuaro y, de allí allá va bu[en]o, a causa de haber ríos y cuestas
y q[ue]bradas.
8 ¶ Las leguas que hay, de aquí a Colima, son casi veinte, o
veinte; yendo de aq[uí] p[ar]a allá, hay dos cuestas que subir y
descender, la una m[a]yor q[ue] la otra, en distancia de ocho leguas,
y, entrando en la jurisdicción de Colima, está el camino llano, con
algu[n]os reventones (aunque pequeños) hasta allá. Y, desde Colima
p[ar]a Zacatula, vienen por este camino q[ue] d[ic]ho tengo. [Y],
pasando por estos dos puertos, llegan a Tlatictla, adonde se remata
este río y entra en la mar; y, de allí, van costeando, unas veces
caminando por las playas, orillas de la mar, [y] otras, subiendo y
descendiendo cuestas que se atraviesan a rematarse en la mar,
cuyos acabos son de peñas tajadas y arrecifes, que es imposible
pasar a pie ni a caballo por allí porque bate la mar en ellos; y, [a]
esta causa, es trabajoso este camino de andar, así por lo d[ic]ho,
como por haber ríos y arroyos en el, y cerros altos y pequeños,
hasta cerca del río grande de Zacatula, en donde hay muchos
caimanes y muy terribles.
Otra población que de españoles sea no la hay por aquí, más
de que algu[n]os españoles, por sustentarse y sustentar y beneficiar
sus haciendas de donde se mantienen, residen en sus huertas de
cacao, como yo hago en esta mía. 71 Colima cae, considerándola
desde este lugar donde yo resido, hacia la p[ar]te occidental,
poblada y metida algo en la t[ie]rra adentro; y, de la mar a ella, hay
nueve leguas. Y Zacatula y su sitio está[n], considerándola deste
este sitio y río, hacia oriente, por la costa adelante; el camino que
hay de aquí allá, por la fragosidad susod[ic]ha, no lleva derecera,
sino [que va] torcido, unas veces metiéndose en la playa de la mar
[y], otras, saliendo de la playa hacia t[ie]rra, torciéndose [en] muchas
partes y muchas veces.
9 Los pueblos deste río de Tlatictla son cinco y, contándolos
desde [el río], el primero cerca de su nacimi[ent]o se llama, en
lenguaje de los naturales, Borbitni, que quiere decir en la castellana
"lugar de plumas".72Es pu[ebl]o q[ue] tiene hasta veinte ycinco o
treinta indios; no tiene cacique ni gobern[ad]or, porque son muertos,
sino un al[ca]lde cadañero q[ue] lo rige, y es[tá] sujeto al pu[ebl]o de
Aq[ui]la. Porque este pu[ebl]o, y Oztopila, son sujetos del d[ic]ho
pu[ebl]o de Aquila, y suelen darse en corregimi[ent]o a causa de ser
de la real Corona de su Maj[esta]d. Tienen bu[en]as t[ie]rras, de
húmedo y riego, que ningún otro pu[ebl]o tiene en esta provi[ncija,
sacando [a] Quacoman, que está hacia t[ie]rra dentro.
Oztopila está [a] tres leguas deste pu[ebl]o, hacia oriente y
hacia Pomaro, en un buen sitio llano y cercado de sus t[ie]rras, que
hacen un llano hondo, con un arroyo razonable de buen agua q[ue]
viene a dar en este rio de Tlatictla, por cima del d[ic]ho pu[ebl]o de
Ihuitlan, rodeando unos cerros grandes cuya cumbre y cordillera se
atraviesa entre este pu[ebl]o y él; que, para ir deste pu[ebl]o de
Ihuitlan allá, se sube este puerto. Llaman los naturales a este
pu[ebl]o, Dibon, 73 porque el ídolo dellos dicen q[ue] se les aparecía
en aspecto de rana, [por lo] que quiere decir, en la castellana, "lugar
de ranas". Está este pu[ebl]o situado entre Ihuitlan, suso d[ic]ho, y
Miahuatlan y Cuyre, 74 sujetos de Pomaro. Hay, dél a Miahuatlán,
cuatro leguas [de] cuestas altas en m[edi]o, [y] luego, más abajo,
está el pu[ebl]o de Coxumatlan, como [a] una legua pequeña el río
abajo, situado en un alto.
Llámase Coxumatlan, por lo que diré:. CUEXOMAL es una
como esportilla o esterilla, que se hace de carrizos majados y
allanados, y después tejidos, en que las indias echan la masa del
maíz cuando lo muelen, y de allí toman aquella masa para hacer las
tortillas. Llámase [así} este pu[ebl]o porq[ue, en e]! sitio viejo donde
antes antiguamente estaba poblado, había allí una piedra que de su
naturaleza tiene la forma y hechura casi deste CUEXOMATL, 75 y por
esto se llamó este pueblo así. Cuexomatlan es pu[ebl]o que contiene
hasta treinta y cinco, poco mas, vecinos; tienen, que se aprovechan
deste río en cuya vecindad están poblados, tierras de riego, y tienen
cacahuatales, de que se sustentan y se ayudan, y muchos
platanales, con otras frutas 76 de la tierra; de las de Castilla, si no
son naranjos y limas y limones, q[ue] se dan muy bu[en]os; no hay
otra fruta.
Más adelante, hacia la mar, el río abajo, está poblado un
pu[ebl]o 77que se llama Oztutla, [a] una legua de Cuexumatlan: tiene
como hasta cincuenta indios, y llámase en su lenguaje Vanun, que en
la castella[na] podremos decir 'tonillo".78En esta tierra hay un género
de animales, que casi semejan a las zorras de España y son de
pequeño cuerpo, q[ue] en la lengua mexicana se llama OZTO,79y,
por esta causa, se llama el pu[ebl]o Oztotlan. Y la causa por que así
se llamó, informándome de los antiguos y más ancianos destos
naturales del d[ic]ho pu[ebl]o, [es que] dicen q[ue e]l enemigo
infernal, como señoreaba en esta t[ie]rra y traía 80 engañados a
estos miserables, que, en aq[ue]lla forma de animal, se le[s]
aparecía y hablaba con ellos, y, razonado que había, lo v[e]ían
entrarse por una cueva pequeña que al pie de un cerro [había],
adonde antiguam[en]te estaba la m[a]yor parte deste pu[ebl]o. La
cual cueva yo vi y, el día de hoy, está cerrada de t[ie]rra, porque no
señala ni parece allí peña ningu[n]a, sino todo [es] t[ie]rra; yen aquel
agujero había, cuando lo vi, un hormiguero, y la cuevezuela estaba
llena de estiércol de hormigas. En memoria deste ídolo, tenía el
pu[ebl]o, antiguamente cuando en él creían, una figura deste ídolo a
la semejanza d[ic]ha del animalejo que d[ic]ho tengo. Y este ídolo era
de pedernal leonado, picadillo de negro, con cabeza, cuerpo, orejas,
pies y ma[n]os y cola.
Y parece que, en el d[ic]ho pu[ebl]o, había dos indios
h[e]r[man]os81que presumían [de] descender de linaje de caciques y
como atales, o ellos q[ue] se tomaron el cargo de guardar aq[ue]l
ídolo, o que los antiguos pasados lo dieron a estos hermanos, que,
con la guarda y tenencia dél, 82 vivían tan soberbios, que los demás
MACEHUALES no se podían averiguar con ellos de hinchados. Y,
algu[n]as: veces, decían que ellos eran s[eño]res solamente y que,
otros, ninguno, porque los otros no tenían hl darían las insignias -de
cómo lo eran como ellos la podían dar, no entrando [a] ésta los
demás indios. [Y], como lo decían tantas veces, plugo a n[uest]ro
Señor q[ue e]l gob[ernad]or y cacique de allí, que es el día de hoy
vivo, un indio antiguo y bu[en]o p[ar]a indio, estando los dos
h[e]r[man]os fuera de la casa donde vivían, entró dentro en ella y, no
solam[en]te les miró los escondidijos, p[er]o también les cateó la
t[ie]rra. Y topó con el Ídolo enterrado, metido en una olla, envuelto en
unos pañuelos y algodones, y sacóle de allí y [lo] mostró al pu[ebl]o,
reprendiéndoles si por ventura eran todos en aq[ue]lla voluntad. [Y]
todos dijeron q[ue] no, sino solos los dos h[e]r[man]os.
Deste hecho se dio noti[ci]a al vic[ari]o del partido que entonces
los tenía, el cual lo remitió a] s[an]to y r[everendísi]mo OBISPO DON
VASCO DE QUIROGA, q[ue] n[uest]ro S[eñ]or tiene en su reino,
[quien] hizo sobre ello castigo a los culpados, haciéndolos ir a
Patzcuaro, adonde hicieron pú[bli]ca penitencia y, hecha, se volvieron
a su t[ie]rra de Oztutla. De todo esto, hablo como persona q[ue] lo vi,
83y pasó en mi t[iem]po; que podrá haber, [desde] que esto pasó,
como trece o catorce a[ñ]os, y como [en]comendero q[ue] soy, por la
gr[aci]a de Dios n[uest]ro s[eñ]or y por la bondad de n[uest]ro
s[eñ]or el rey, deste pu[ebl]o de Oztutla y [del de] Coxumatlan
sobred[ic]ho, por intervención de MARI LÓPEZ DE ROBLES, 84mujer
q[ue] fue de uno de los primeros descubridores y conquistadores
desta Nueva España; de cuya causa, no habiendo hijos del primer
marido, sucedió ella en estos pocos de indios.
Los cuales tienen riegos y laderas de una sierra grande que
llaman Catagui, que quiere decir, en la lengua castellana, "sierra de
tierra", 85 la cual es buena p[ar]a hacer rocas. Tiene bu[en]os
costados, y en lo alto della en muchas partes, p[ar]a en t[iem]pos de
aguas. Tiene este pu[ebl]o cuatro calles! una, a un costado de la
iglesia, y otra, al otro; y otra, delantera, 86 después del cementerio, y
otra, en las espaldas delta, que yo hice trazar p[ar]a ponerla en
algu[n]a policía. Tienen ri[e]gos asimismo, y son hombres que se dan
bu[en]a maña a hacer presas, por la costumbre q[ue] tienen de
siempre las hacer. Algu[n]os indios tienen cacahuatales. Es t[ie]rra de
ciruelas, magueyes, plátanos, aguacates, tomates, y ajís, maíz,
frijoles [y] algodones; aunque no con mucha cantidad, por la
estrechura de la t[ie]rra.
Es pu[ebl]o que tiene el asiento enjuto, mejor que Cuexomatlan:
aunque está Cuexomatlan más alto, es t[ie]rra barrial que, en
t[iem]po de aguas, hace lodo; y el otro es arenisco, que no ha
acabado de llover cuando está seco. Más adelante, el río abajo, está
un pu[ebl]o que se dice Hualoxa: tiene hasta veinte y tres o veinte y
cuatro indios vecinos. [Está] asentado en sitio alto y más hacia la
mar, q[ue] tiene los mismos aprovechamientos q[ue e]stotros, y
riegos. Y, por ser indios lerdos y haraganes, amigos de holgar,
padecen necesidad por no querer trabajar. Y, si los apremian las
justicias, se huyen y se van a otras provincias. Éste es pu[ebl]o
sujeto al corregimi[ent]o de Maquili, y Tlatictla [también].
Este Tlatictla es el puebl]o de que arriba hice mención, que está
a la boca de la mar; pu[ebl]o del mejor asiento que hay en toda esta
provi[nci]a, que señorea lab mar y, el mismo pu[ebl]o, está asentado
a la orilla de la mar y, a un lado, hacia la banda oriental, está el
pu[ebl]o. Aprovéchase este pu[ebl]o del marisco, de pescar y hacer
algu[n]a sal, y comer cangrejos y almejas, y otras cosas que de la
mar se sacan. Es sujeto este pu[ebl]o, con el de Gualoxa
sobred[ic]ho, al pu[ebl]o de Maquili, que anda en un corregimi[ent]o.
Tiene un pedazo de húmedo, [de] q[ue] algu[n]os se aprovechan. No
tiene riegos, aunque es tan arrinconado al río, porque] nunca se
amañan a sacar aguas ningunas. Criase algodón en cantidad en
contorno deste pu[ebl]o, y mucha haba blanca q[ue] llaman
CHONETLI, 87 que, cuando hay hambre y no hay maíz, comen estas
habas desleídas en agua, moliéndolas y cociéndolas primero, y
beben este brebaje blanco.
12 El pu[ebl]o de Ihuitlan, de que primero tengo d[ic]ho en esta
relación que hago de la población deste río, está, de su cabecera,
[a] tres leguas, puerto en medio p[ar]a ir a la cabecera; el pueblo de
Gualoxa está, de su cabecera Maquili, [a] ocho leguas; Tlatictla
está, de la cabecera de Maquili, [a] cinco. leguas. Está Maquili
sobre el río de Aquila, de quien no trato, ni de la población deste río,
por haberlo cometido el señor al[ca]lde m[a]yor a otra p[er]s[on]a
que, de su demarcación y propiedad, tratará más en cuanto a los
sujetos que tienen en este río aq[ue]llos dos pueblos que son
cabeceras: Maquili y Aquila. 88
14 ¶ Los pu[ebl]os que tengo referidos en este d[ic]ho río, y aun
los demás de Motin y Pomaro que tengo por decir, cuando adoraban
[a] ídolos y en t[iem]pos de su gentilidad, 89 se averiguó q[ue] nunca
fueron sujetos a ningún s[eñ]or natural, ni unos a otros se sujetaban;
y así se halló en ellos, cuando los conquistadores los sujetaron, q[ue]
fue sin guerra, sino por halagos y bu[en]as razones. Halláronlos
pobres y desnudos, en carnes, así ellos como ellas; usaban los
indios traer el cabello crecido y trenzárselo como las mujeres en
estos t[iem]pos, y todo lo demás de sus personas descubierto, con
un hilito en la cintura, en el cual ataban el miembro genital por el pico
y capullo; de manera q[ue] la cintica; y este hilo de la cintura, eran
las mejores ropas que en sus p[er]sonas traían. Ellas traían unos
trapos groseram[en]te tejidos en la cintura, de muy tarde en tarde
lavados, y tan cortos, que apenas [les] cubrían las rodillas, los
pechos de fuera y las piernas por el consiguiente.
En los más pu[ebl]os desta comarca, no había caciques ni
s[eño]res, y, al que respetaban por cacique y m[a]yor, era [a]l q[ue]
mejor mafia se daba a sembrar gran sementera; y, como cogía
mucho maíz, allegábansele convidados y, así, le respetaban por más
principal q[ue] a los demás. Nunca supieron dar tributo, porque, como
eran pobres, no tenían ropas; aunque tenían algodón, no se
aprovechaban del, sino p[ar]a ofrecerlo a los ídolos; ni tenían oro ni
plata: aunque la t[ie]rra es de oro en algu[n]as partes en esta
provi[nci]a, y bien cercano y vecino deste río, no lo sabían sacar ni
aprovecharse.
De los ídolos y dioses que tenían, son en esta manera: q[ue, a]l
pu[ebl]o de Ihuitlan, se le aparecía el ídolo envuelto en plumas o
entre plumas, cuando hablaba con ellos, y, por esta razón, [el pueblo]
se llamó Ihuitlan, que quiere decir "pu[ebl]o o lugar de plumas'. Y, lo
mismo, se llamaban los demás según el n[ombr]e o apellido de sus
ídolos. Y Oztutla, lo mismo, por ser el ídolo de aq[ue]l pu[ebl]o [y] de
aparecerse en la forma del animal llamado OZTOL. Como más
adelante más se espacificará, hacían a este ídolo de Oztutla, en
cada año, ciertas fiestas, en las cuales concurrían las gentes de todo
este río, y contribuían en llevar caza y montería p[ar]a los banquetes.
Y el puf ebl]o hacía cantidad de vino y comidas p[ar]a todos, y,
hechos sus sacrificios, de matar [a] algún cautivo y ofrecerle la
sangre y el corazón al ídolo con p[er]fumes de COPAL, bailaban,
comían y bebían, hasta que caían de puros beodos. Y esto mismo
hacían en Motín y Pomaro. 90
15 ¶ La manera que tenían de gobernarse, aunque no tenían
gobern[ad]or, era que vivían por familias, cada p[adr]e con su mujer
e hijos por sí, apartado en algún arroyo o fuente, o sobre algún lado
deste río, y, del otro, allí hacía su sementera; y [se] estaba q[ui]eto,
si no era cuando tenían algu[n]a guerra de los tarascos, que,
algu[n]as veces, les entraban y cautivaban, mataban y comían; y, lo
mismo, les daban guerra los epatecos, que están hacia el poniente
[al] siete leguas de aquí, que era gente advenediza de la provi[nci]a
de los tarascos y se apoderaron en esta tierra y costa de Mar del
Sur, los que eran muy grandes comedores de carne humana, como
los mismos tarascos. Y con los unos y con los otros tenían guerras.
Y, p[ar]a aviarías, [en] teniendo noti[ci]a que venían enemigos,
juntábanse todos en casa del mayoral y ordenaban sus concejos
dellos como mejor podían, convocando [a] sus vecinos [para] que
saliesen a la ayuda. Y, así, se defendían de sus enemigos, hasta
echarlos de sus casas y t[ie]rras.
Los géneros de sus armas que tenían, p[ar]a defenderse y
ofender, eran arcos y flechas y sus carcajes, y unas rodelas
redondas, de cuatro o cinco palmos de ancho, hechas de caña q[ue]
llaman OTLATES, hendidas delgadas; y, juntando una vara destas
con otra, y otra con otra, íbanlas tejiendo con mucha sutileza, que
quedaba, de varas, un lienzo tejido; y, después, tejían otras del
mismo tamaño y manera y, acabadas de tejer estas dos telas de
varas, juntaban una tela con otra, cruzándolas y pesputándolas con
mucho primor, [y] cercenaban esta rodela redonda, y, poniéndole sus
manijas, quedaba hecha una arma p[ar]a defenderse de las piedras y
flechas de sus contrarios: que ésa era tan tiesa arrodela, que apenas
entraba la flecha, por la mucha dureza q[ue] tenía. Y, p[ar]a defender
sus cuerpos y personas, usaban de otra arma q[ue] llaman
ICHCAXICOLl, 91 que eran como una manera de colchas, de mucha
cantidad de algodón hecha, y después, tupido aq[ue]l algodón,
q[ue]daba de un grosor de un dedo, poco más o menos. Y, tejida
esta colcha, hacían lo que q[ue]rían de ella: morriones y sayos y
escarcelas, y otras formas de armas duras como querían; y, si
estaba bien hecha, no les p[o]d[ía] entrar flecha. 92
La gente desta provi[nci]a no era demasiado belicosa, ni
tampoco dados a toda cobardía, que siempre huyesen de sus
enemigos, antes se sabían resistir, y defender sus casas y t[ie]rras.
Tenían antiguam[en]te, siendo gentiles, por principal comida,
TAMALES, y, por principal bebida, PINOLES, q[ue] son polvos de
maíz tostado y batido en agua. Esto bebían por cosa muy singular,
q[ue] aun el día de hoy lo usan; aunque no están mal con el ca[ca]o,
sino muy bien, porque es bebida más suave, y que más harta y que
da mejor contento. Y muchos españoles, y aun religiosos lo beben,
porque se hallan bien con ello.
Criaban aves de las naturales desta t[ie]rra, q[ue] son más
grandes q[ue] los pavos, y comían carnes cazadas, como venados y
puercos monteses; comían tigres y leones [y] tejones enhornados,
cuyas carnes les sabían muy bien, cocidas con su chile y pipián. Y
criaban una casta de perros para comer, q[ue] tenían el pelo muy
corto y, con poco mantenimi[ent]o, engordaban y criaban enjundias,
y, estando así gordos, los mataban y hacían banquetes; y esta casta
de perros ha perecido, que no hay ningu[n]o. Ahora crían, cuando
quieren, muchas aves castellanas, y de la t[ie]rra también; aunque,
desque hay hambres; perece esta cría por falta de maíz. No crían
puercos, ni ovejas ni cabras, porque no se atreven por ser flojos. Y,
porq[ue] tengo d[ic]ho del hábito y trajes que traían y traen, en un
capítulo antes deste, no lo pongo aquí en éste.
16 ¶ El pu[ebl]o de Ihuitlan tiene su asiento en t[ie]rra llana, casi
en el plan del río; y el asiento del pu[ebl]o, y su circuito, se riega, en
t[iem]po de seca, con una acequia del agua que del río sacan. Criase
algodón, maíz y frijoles, calabazas de la t[ie]rra; CUAUHCAMOTES y
camotes, melones (si lo siembran), y hortaliza; también hay muchos
platanales. Es tenida por t[ie]rra no muy sana, porque toca en
húmeda; enferman muchas veces los indios, y se mueren, por la
mucha humedad que tienen, y más en t[iem]po de aguas. Está este
pu[ebl]o asentado al pie de una gran sierra, q[ue] se llama, en la
lengua de los naturales, Puhuhuari, que quiere decir, en la
castellana, "sierra corcovada", y así lo está ella. 93 Esta se atraviesa
entre este pu[ebl]o de Ihuitlan y Oztopila, que es delante,
subiéndose desde Ihuitlan y bajando a Oztupila; es opinión de
muchos, q[ue] hay tres leguas de camino deste d[ic]ho pu[ebl]o de
Ihuitlan y Oztupila.
El pu[ebl]o de Coxumatlan, como tengo d[ic]ho antes de ahora,
está asentado en un alto, enjuto en t[iem]po de seca, aunque, en
t[iem]po de aguas, hace lodazales hasta que deja de llover. Goza de
bu[en]os aires de la mar; tiene el río muy abajo, que con trabajo
bajan por agua del rio grande, q[ue] lo tienen hacia el poniente.
También tienen un arroyo hacia el oriente, de que se aprovechan
p[ar]a el beber y bañarse, y descienden con trabajo a subir agua;
aunque] no tanto como [d]el río grande. Entre este pu[ebl]o y el río
grande, tengo mi huerta de cacao, y asiento y morada, qúe se riega
la d[ic]ha huerta con el agua del río. La huerta es de poca cantidad,
en una ladera y falda del cerro sobre [el] que está el pu[ebl]o
asentado. El rio arriba, por cima del pu[ebl]o, [y] el río abajo, por
debajo del pu[ebl]o, tienen los indios deste pu[ebl]o susod[ic]ho de
Coxumatlan huertezuelas de cacao, de que cogen ca[ca]o con q[ue]
se sustentan, y mantienen muchos platanales, mameyes, aguacates.
Criase algodón, y los demás aprovechamientos que dije de Ihuitlan 94
Hay, deste pu[ebl]o a la mar, cuatro leguas.
Una legua río abajo, hacia la mar, está el pu[ebl]o de Oztutla,
en una ladera de un cerro grande q[ue] los naturales llaman Catagui,
que quiere decir "sierra toda de t[ie]rra", aunque] ella no lo es,
porque] descubre en muchas partes grandes peñas bermejas,
almagradas. Es de mucha altura, y hace una loma q[ue] corre, desde
los términos de Coxumatlan, hasta los de Tlatictla, que es en la mar,
adonde hace pie y cabo. Está a la una mano del río, como
encaramos hacia la mar y vamos allá, a mano derecha; tiene montes
no de mucha altura, sino parrados y revejidos, por causa de haber
muchas peñas y aspereza dellas. Está esta sierra, y el lomo delta y
su asiento, entre este río de Tlatictla 95 y el de Epatlan, cuya
descripción se cometió a DI[EG]O DE AGUILAR DEL CASTI[LL]O,96
y, así, no trataré dello.
Y,tornando de hablar del asiento de Oztutla, que está en la
ladera y falda desta sierra, es asiento enjuto y sano; aprovócha[n]se
deste río, del cual sacan cuatro acequias p[ar]a sus sementeras de
riego: criase maíz y frijoles, habas blancas p[ar]a sus brebajes;
criase algodón y calabazas, plátanos, camotes y otras cosas de la
t[ie]rra, y tienen lo demás: huertas de cacao y muchos ciruelos y
magueyales, y árboles q[ue] llaman de ILAMAZAPOTES, 97 y
mameyes q[ue] les he hecho sembrar para que tengan de comer,
dándoles, para todo, semillas desta huerta mía. Está este pu[ebl]o,
de la mar, [a] tres leguas; y, p[ar]a ir allá desde estos pu[ebl]os ya
d[ic]hos, van por el rfo abajo, pasándole siete u ocho veces, yendo el
camino torcido, unas veces a la banda del río y, otras, a otra,
subiendo y descendiendo algu[n]os reventones hasta llegar al
pu[ebl]o de Tlatictla, que está sobre la mar.
El pu[ebl]o de Gualoxa está asentado en un asiento alto, y tiene
una fuente a un lado y, por la otra banda, el río; que, p[ar]a ir allá por
agua, descienden y suben una cuesta razonable sobre [la] que está
el pu[ebl]o asentado, que es casi [su asiento] como el de
Coxumatlan. Está este pu[ebl]o [de Gualoxa] el río abajo, [a] un
cuarto de legua del pu[ebl]o de Oztutla, por manera que está Oztutla
río arriba y, él, río abajo; y, de la mar, [está a] tres leguas, menos un
cuarto. Tiene los aprovechami[ent]os mi[sm]os que está d[ic]ho
destotros pu[ebl]os, salvo que no en cantidad, por descuido de sus
gobernadores, que no han sido curiosos en los compelir [a] q[ue]
trabajen y siembren. Y, a esta causa, cuando hay hambres a causa
de [las] pocas lluvias, son los que más hambres padecen, corno
flojos y haraganes. Y se ausentan, y van a otras partes a buscar de
comer.
TLATICTLA.98 El pu[ebl]o de Tlatictla, que por otro n[ombr]e
llaman Marbella, que el obispo q[ue] fue de Mechuacan, DON
ANTONIO MORALES Y MOLINA, 99 se lo puso, por decir que se
parecía mucho a Marbella, de la comarca y vecindad que dicen de
los reinos de España.100 Y, ciertam[en]te, es pu[ebl]o que deleita y
da gran contento de vista, por estar situado sobre la mar: que está
hecha una casa, en n[ombr]e de su Maj[esta]d, adonde están las
hormas reales. Aunque es de horcones, dan mucho contento ver
desde ella la mar, y la boca del río y las pesquerías que se hacen
allí. Y, cuando vienen navíos de la China, se ven muy claro, desde
estas casas, q[ue] van navegando en demanda del puerto de
Acapulco. Y, lo mismo, cuando van a la China, aunq[ue] pocas veces,
por ir metidos en la mar adentro.
Está fundado este pu[ebl]o de Marbella en sitio alto y enjuto;
hace todas las noches del año unos vientos terrales, q[ue] van
acanalados por el río abajo y da[n] sobre el pueblo, y parece que
vienen de la derecera del norte, que dicen muchos ser viento norte. Y
no hiere más de aq[ue]l sitio y boca del río, porque, [a] un cuarto de
lengua del río arriba, no hay aq[ue] viento tan vivo como allí, ni
tampoco, hacia el levante ni hacia el poniente, no se siente tanto
como allí en el sitio y pu[ebl]o d[ic]ho de Marbella.
Tiene este pueblo unos húmedos de la otra parte del río,
adonde hacen sus sementeras. Estos húmedos suele el río bañar;
cuando viene; algu[n]as veces, grande, con avenidas, algu[n]as veces
[se] lleva parte y pedazos de tierra, y, otras veces, se las torna a
henchir y poner de bu[en]a manera. De poco t[iem]po acá, han
plantado en ellas platanales, que es fruta y planta p[ar]a en t[iem]po
de hambres, como las más veces y a[ñ]os acontece, como tengo
d[ic]ho, en esta t[ie]rra, por ser costa de mar; porque desta fruta,
verde [y] por madurar, mondan y asan p[ar]a comer [y], otras veces,
los cuecen p[ar]a el mismo efecto y, otras, hacen tamales y tortillas,
con que pasan su miserable hambre. Y. cu[an]do la dejan madurar,
es muy principal fruta, y, pasada, muy mejor. De la hoja se
aprovechan p[ar]a enramar las iglesias y, del árbol, sacan ataderos
para hacer sus casas, y asimismo de la hoja. Y con ella, cubren sus
tamales cuando los cuecen, y están envueltos en esta hoja, muy
limpios. Cogen, en estos húmedos, mucho camote, y yucas 101 y
melones se dan en ellos muy bien; aunq[ue] los indios deste pu[ebl]o,
y aun de la provi[nci]a toda, no son nada curiosos ni codiciosos [para]
aplicarse a cosas por sus provechos, si no es cu[ando] la necesidad
pura los viene a compeler a sembrar y a cultivar algu[n]as cosas de
su comer.
Mantiénense de pescado, cangrejos y yerbas marinas que, de
bajo del agua de la mar y de sus peñas, sacan y cogen p[ar]a comer.
Hacen sal, yen poca cantidad y con algu[n]a dificultad, regando
primeramente la playa con cántaros con agua de la mar, y, dados
dos o tres riegos, amontonan aquella arena regada; y, hecho[s] sus
montones, toman dos ollas o tinajas y, puesta una sobre otra, la de
encima ti[en]e en el suelo unos agujeros sutiles como de flauta; y,
puestos encima de aq[ue]llos agujeros unos petates, echan en la
tinaja de arriba de aq[ue]lla arena regada, como hasta poco más del
m[edi]o de la tinaja, y luego le tornan a echar agua de la mar, y
destila esta agua a la tinaja de abajo. Y esta agua destilada sale
salobrísima, y ésta apartan en sus cántaros y [la] llevan a sus casas
a cocer, dándole fuego hasta q[ue] se cuaja y convierte en sal. Éste
es el arte y modo de hacer sal que en este pu[ebl]o tienen, y en el de
Motin, Maruata, Pasnori [y] Cachan, por no tener salinas naturales
como en otras partes las hay.
Dase mucho algodón en los términos deste pu[ebl]o, que cogen.
p[ar]a sí el año q[ue] les acude, y para vender también, con poco
beneficio q[ue] los hacen. No tienen riegos deste río, por venir
abocinado y [a]canalado en cañadas hondas, y [ser] las t[ie]rras
pocas, y, ésas, altas. En todo este río se cogen, con anzuelos, lisas,
guabinas y camarones grandes y peq[ue]ños, y otro pescado
menudo; [las] q[ue] se dicen guabinas, en esta tierra es pescado
pequeño, y salino, 102 comiendo dél.
[Y] aquí hago conclusión de la población de cinco pu[ebl]os de
indios que en este río hay, corno lo tengo espacificado, y trataré de
Motin y Pomaro, y [de] sus sujetos y asientos del, por meterlos en un
capítulo. Y, [acerca de] lo demás, trataré en general, por ser todo
[de] una naturaleza, nación y condición.
MOTIN está adelante de Tlatictla, [a] cinco leguas. Es pu[ebl]o
que tiene como hasta veinte vecinos. Está metido en un río muy
arenoso, que, caminando p[ar]a entrar en él, van los caballos
atollando, porque no hay camino más llano p[ar]a ir a él que este
mismo río. Y así, acabado de caminar poco más de tres leguas y
m[edi]a, que van costeando, dan en el río, y van por el río arriba
hasta llegar al pu[ebl]o. El cual está rodeado de cerros arenosos y
arcabucosos, llenos de quebradas y q[ue]bradillas [y] picos de
cerros. Este río, en t[iem]po de seca, va casi seco y apenas llega ala
mar; aunq[ue], en la boca, n[en]e esteros de la misma agua del río y,
en estos esteros, hay caimanes (de los cuales no hablo) del río de
Marbella, [en] que también los hay, junto ala mar, en la boca. Y dicen
los indios que van ya subiendo y poblándose el río arriba dellos; y, en
estos días presentes, estando escribiendo esta relación, me dieron
nueva y noti[ci]a [de] que, en un remanso de muchos que tiene este
río de Tlatictla, estaba un gran caimán, que los indios de Oztutla le
corrieron, y él a ellos, y se retrujo allí, bien cerca de aq[uí], [a] poco
más de un tiro de arcabuz. Al cual, placiendo al S[eñ]or, pienso salir
a ma[ta]rlo, en dando fin a esta escritura, con una billarda o con un
arcabuz, por que no haga mal [a] algún indio o india y se encarnice
en ellos. Asiento esto aquí, porque se me olvidó describirlo antes que
entrase en la relación de Motin, a donde vuelvo.
Y digo que, en la boca del río de Motin, hay muchos caimanes
terribles, y más adelante, el río arriba, no, por secarse, corno tengo
d[ic]ho, el río hasta casi cerca de Motin,103 que hasta allí corre. De
donde parece que, pudiendo estar aq[ue]l pu[ebl]o un poco más
hacia la mar, el río abajo, no está, por faltar como falta el agua.
Aprovéchase este pu[ebl]o del marisco, que estará [a] legua y
m[edi]a del pu[ebl]o, y van a la mar, por este río abajo, a sus
pesq[ue]rías, y cangrejos y otras cosas.
Criase a los lados deste río, en donde hay algu[n]a t[ie]rra
muelle, mucho algodón, y turan estos árboles seis u ocho o diez
a[ñ]os, si miran por ellos, y siempre dan fruto; y tienen ciruelares y
magueyales y, de los montes, se aprovechan de miel y cera. Está en
camino real que va de Colima p[ar]a Zacatula por la costa de Motín.
A Maruata hay cuatro leguas: hay en m[edi]o reventones de cerros
pelados y una playa. Saliendo de la playa, pasa el camino por un sitio
q[ue] se dice Colotlan, que está ahora despoblado, que solía allí
haber pu[ebl]o de indios, aunque también pocos. Y, un poco antes de
entrar en la playa, pasa el camino por otro sitio que se decía Tzinan,
otro pueblezuelo peq[ue]ño [que] está despoblado más ha de veinte
y cinco a[ñ]os. Tenían estos colotecas allí, en un poco de ancón que
allí hace la mar, muy bu[en]as pesquerías, según los naturales dicen,
[por]que es allí el acudidero del pescado de la mar, y, por tierra,
bu[en]os humedales en donde hacían sus sementeras. Los cuales
[humedales] entiendo que son causa de su acabami[ent]o, porque,
según tenemos por experiencia visto, en toda t[ie]rra húmeda falta
siempre salud y, tras ella, la vida. Y, como esta gente no tiene abrigo
ningu[n]o; facilísimam[en]te se mueren, así por esto, como por haber
en ellos poca o casi ninguna caridad.
MARUATA está situado en un arcabuco. en un poco de llano
que allí hay junto a la mar, poco más o menos de cuarto de legua.
Tiene un humedal cerca de sí, del cual beben agua de un jagüey
cuando quieren; también le desciende otro río, cuya corriente es
arenosa como el de Motin, y, en t[iem]po de seca, se seca. Y
responde allá abajo junto a la mar y, de allí, toman agua p[ar]a beber
los que quieren. Hay mucho mosq[ui]to por causa de los arcabucos y
húmedos, de noche y de día, y es lugar ahogado, y el mejor que por
allí se hallé p[ar]a poblarlo.
Los aprovechami[ent]os que tienen son de la mar; como está
d[ic]ho, como los demás hasta aquí. No abundan de frutas, por ser la
t[ie]rra como d[ic]ho tengo y ser los indios pocos, que serán hasta
diez o doce. El camino real que va p[ar]a Zacatula pasa por este
pu[ebl]o,85 y hacen en él noche, como en Motin.
POMARO está [a] tres leguas deste pu[ebl]o, entrando un poco
hacia tierra y subiendo un puerto, p[ar]a ir deste pu[ebl]o de Maruata
allá. Tiene su asiento alto. Beben de un arroyo [al] que le vienen [las
aguas] de unas sierras y tierras altas q[ue] sobre sí tiene este
pu[ebl]o; es bu[en]a agua la deste arroyo. Es pu[ebl]o fresco y de
más gente que estotros, que, como tengo d[ic]ho, tienen cien
hombres, o al pie de ellos. Criase en este pu[ebl]o todo lo que dije
destotras deste río donde yo resido, y criase mejor chile que no [en]
estotros, porque es casta por sí, que ni quema demasiado ni, dejado
quemar, es destemplada fuerza. Hay muchos magueyes, de que
hacen hamacas, cordeles, costales de red de henequén pintados.
Tienen, deste arroyo y de otros colaterales que de aq[ue]llos altos
descienden, tierras de riego. Criase algodón, y las demás cosas que
en tierras calientes se crían, referidas antes deste capitulo. Llámase
Pomaro; que, en lenguaje de los naturales, quiere decir "coloquio de
dioses". Dicen q[ue] sus antepasados ancianos dijeron a sus hijos,
los q[ue] ahora son vivos, q[ue] antiguam[en]te, en días de su
gentilidad, hideron allí junta los DIABLOS, y hablaron grandes y
muchas cosas, y de allí se derivo el n[ombr]e 105 deste pu[ebl]o.
Y, MOTIN, quiere decir "lugar de ceniza", porque en aq[ue]l
pu[ebl]o hacían grandes fuegos al ídolo que tenían, de noche y de
día, que resulto desto quedar mucha cantidad de ceniza. Y por esto
se llama Motín, que en la lengua destos quiere decir 'lugar de ceniza
en cantidad". Otros dicen q[ue e]1 ídolo q[ue] aq[ue]llos tenían se
llamaba así, y que era de piedra labrada con humanas facciones, la
cual piedra e ídolo hizo pedazos un religioso de la ORDEN DE
S[EÑ]OR S[AN]TO FR[ANClS]CO, el primero que en esta provi[nci]a
entró. El n[ombr]e era FRAY P[EDR]O DE LAS ALGARROVILLAS.
106
CUYRE y MIAHUATLAN son sujetos deste pu[ebl]o de Pomaro.
Sus asientos tienen altos, aún más altos q[ue e]l de Pomaro y más
segregados de la mar, [a] cuatro leguas: en altos adonde hay
robledales y encinos. Beben, dicen, [de] dos arroyos; sus
aprovechami[ent]os son pocos, por participar en algún tanto de
t[ie]rra fresca. Solam[en]te se cría muy bien el maíz y frijoles, y los
generos de CHIA y calabazas. Cogen miel de las montañas. Están
sus sitios en tal altura, que desde ellos se ve la mar.
PASNORI y CACHAN son sujetos también deste pu[ebl]o de
Pomaro; pu[ebl]os peq[ue]ños, de a cada [uno] veinte indios. Pasnori
está en el camino real de Zacatula, junto a la mar costeando; su
asiento es bajo, en el plan de la mar. Está [a] dos leguas de Maruato
y [a] tres de Cachan, y está metido entre dos sierras, por m[edi]o de
las c[ua]les le viene el arroyo de Pomaro, 107 de que se aprovechan
p[ar]a beber y [para] algu[n]os cacahuatales q[ue] tienen. Tienen a
Pomaro hacia la t[ie]rra adentro, sobre sí hacia el norte. E interesa
[tanto] los aprovechami[ent]os de la mar, como los demás d[ic]hos.
Cachan está sobre el río grande, de q[ue] se dice de Cachan,
por estar este pu[ebl]o en este mismo río y [a] m[edi]a legua de la
mar; aprovécha[n]se deste río, y por sus húmedos en la boca del, y
de sus pesquerías. Tiene este río caimanes en un e[s]trecho arriba
hasta donde hace un salto que hace hacia la serranía, de donde no
pueden pasar por el salto. Está este pu[ebl]o en el camino real de la
costa, camino p[ar]a Zacatula. Ayudan, en t[iem]po de aguas, a
balsear a los caminantes, pagándoles su trabajo. Tiene este río su
nacimi[ent]o encima del pu[ebl]o que se dice Quacoman, desta
jurisdicción, del c[ua]l pu[ebl]o el s[eñ]or al[ca]lde m[a]yor,
BALTASAR
DÁVILA Q[UI]ÑONEZ, tomó a su cargo la demarcación y
descripción dél y de todos sus sujetos. Corre este río, con las
vueltas y culebreos q[ue] trae, a lo que muchos dicen, 108 más de
veinte leguas; y viene en t[iem]po de aguas, terrible, q[ue], si no es
con ayuda de nadadores, no hay q[ui]en se atreva a pasarle, así por
ser raudoso, como por los caimanes q[ue] hay en él. No se
aprovechan del p[ar]a ningún riego, por ser grande y el pu[ebl]o de
Cachan de poca gente, q[ue] tendrá como hasta veinte vecinos. Hay
t[ie]rras en sus lados y que se podían aprovechar, y, por considerar
la furia que en t[iem]po de aguas trae, no se atreve nadie a hacer
acequia ni [a] sacar agua de él. 1109
Tiene otro sujeto este partido de Motin y Pomaro, que se dice
COXUMATLAN EL ALTO, el cual está poblado en el río de Cachan,
sobre el pueblo de Pomaro. Es pu[ebl]o desaprovechado, por estar
en barrancos. Asimismo, hay otro pu[ebl]o en este río grande, que se
dice JIROMA, con un sujeto que se dice Huitzitzila, que es de JUAN
I[NFAN]TE, 110 vecino de Colima. Este Huitzitzila está encima de
Pomaro, entre cerros metidos, q[ue] clan tres pueblezuelos, de dos
encomenderos, de cada 4 o 5 indios de cada pu[ebl]o, en el circuito y
vecindad de Motin: que es, uno, Huiztlan, de JERÓNIMO FLORES,
que al presente es al[ca]lde m[a]yor del pu[ebl]o de Tuspa y
Zapotlan, cuyo asiento (del d[ic]ho pu[ebl]o de Huiztlan) es junto a la
mar; a menos de cuarto de legua, e interesan unos humedalejos
q[ue] por allí hay y los aprovechamientos de la mar, de cangrejos y
pescado grueso y menudo. Antiguamente, solían sacar los indios
deste pu[ebl]o aljófar y perlas de la mar, y ahora no, porque dicen
que son muertos los q[ue] lo sabían sacar. El asiento deste pu[ebl]o
está entre Motín y Marbella, q[ue] por otro n[ombr]e llamamos
Tlatictla. No le puse antes, cuando traté de Tlatictla y Motín, por ser
pueblecito de cinco indios. Hay, deste pu[ebl]o a Motin, dos leguas, y
a Tlatictla, tres, éstas en el camino real que va p[ar]a Zacatula y
Colima, y [de] Colima p[ar]a Zacatula.
El pu[ebl]o de Amatlan y Motín Pazoya es encomienda de un
v[e]c[in]o de Colima que se dice ALONSO CARRILLO DE GUZMÁN.
111
Son pu[ebl]os q[ue, e]l uno, tiene 4 y, el otro, 5 v[e]c[in]os;
están metidos entre cerros, apartados del camino real, en t[ie]rras
estériles, las más que en toda esta provi[nci]a hay, porque, del agua
q[ue] beben, les viene a faltar y no tienen riego ningu[n]o, por estar
los arroyos barrancosos y [en] t[ie]rras arenosas, secas [y] estériles.
Y, con esto, concluyo en cu[an]to a tratar de los pu[ebl]os y sitios y
sus calidades.
No hay en esta provi[nci]a lagunas, ni grutas ni volcanes de que hacer
caso, más de que este río q[ue] tengo tratado de Tlatictla,112 q[ue
e]s adonde tengo mi sitio y morada, tiene su principal nacimi[ent]o en
un lugar q[ue] llaman los naturales Guahuayutla,113 q[ue] está
distante de la mar seis leguas, que es su entrada en la mar en
Tlatictla, como tengo d[ich]o. En el nacimi[ent]o deste río, que está
debajo de una peña grande, hace un estanq[ue] hondable o, como
dicen, "ojo de agua". Y los naturales deste d[ic]ho río, y sus
moradores, dicen q[ue] muy ordinariam[en]te oían decir a sus
p[adr]es y abuelos q[ue], en t[iem]pos de su gentilidad, había allí una
gran sierpe o dragón, que salía del ojo de aq[ue]l agua, cuyo cuerpo
tenía muy grande y, las alas, de plumas tenía muy ricas y doradas, y,
en partes del cuerpo, de escamas grandes de conchas. 114 Y [dicen]
que le sacrificaban y daban a comer algu[na]s veces indios jiotes,
porque de aquestos comía y demandaba, mejor que de los otros que
no eran jiotes; y que esto hacían con ayunos y abstinencias, porq[ue]
el DRAGÓN les diese de las plumas ricas que tenía, y que, en
reconocimiento deste sacrificio que se le hacía, se consentía,
volviendo las espaldas y cola [paria que le quitasen algu[n]as plumas
que, después, s[er]vían a los principales de plumajes para sus fiestas
y areitos. Y [dicen] q[ue] este DRAGÓN murió, o desapareció, un
poco antes que los españoles viniesen a esta t[ie]rra. La narración y
cuento deste h[ec]ho es muy general en esta provin[ci]a, y aun fuera
della, como cosa q[ue] pasó en h[ec]ho de verdad, lo cual oí contar
muchas veces a muchos indios, y aun desde mi niñez. Y ahora, de
nuevo, para escribirlo aq[uí], repreguntándolo, se afirman en ello.
Para ir al nacimi[en]to deste río [des]de lhuitlan, en cuya
vecindad está, van por el río arriba a embocar por unas peñas
tajadas, debajo de las c[ua]les, por la mucha angostura, sube el
camino por un hijuela, 115 ni por unos horados y estrechuras de
peñas, subiendo por una escalera de palos y troncos; lo cual tura
poco más de cuarto de legua por el mismo río arriba, como d[ic]ho
tengo, y va a salir a un llano pequeño. Y, acabado de andar este
llano, está el ojo y fuente deste río susod[ic]ho.
[22. 23] ¶ Los árboles que generalm[en]te tienen los naturales
en esta provin[ci]a que me está cometida de mi relación, que son
frutíferos, son ciruelos, plátanos, magueyes, piñas, guayabos,
aguacates, zapotes blancos [y] zapotes negros, mameyes,
XICOZAPOTES (q[ue) ahora se van a poner), y cocos, MOCHILES,
anonas e ILAMAZAPOTES, con otros árboles que tienen silvestres,
como son G[UA]NACAZTLES, MOJOS, TENZAZALES,
ZOYAMICHINES, QUAOCOYULES [y] QUAOLOTES; con algu[n]as
yerbas q[ue] llaman Q[UE]LITES, las cuales cuecen y comen con sus
tamales o CACALOTES q[ue e]s maíz tostado. 116
Y, de árboles medicinales, los que hay en esta t[ie]rra son
COPAL y XUCHICOPAL y TECOMAHACA; aunque el XUCHICOPAL
no lo sacan en ningún pu[ebl]o destos referidos, ni la
TECOMAHACA, aunq[ue] hay en muchas partes y lugares este
género de árboles. Y, porq[ue] estos indios no están acostumbrados
a sacarla, no la sacan, sino solam[en]te los indios de los pu[ebl]os
del río de Maq[ui]li, Alq[ui]la y Epatlan, q[ue] son desta misma
provinci]a.
Arboles de España no se dan ningu[n]os por ser t[ie]rra
caliente, salvo, como tengo arriba d[ic]ho, si no son naranjos, linas y
limones, cidras, cidrones; y no hay otra cosa. Hay brasil, y la madera
q[ue] dicen ébano, de que se hacen cuentas muy bu[en]as.
24 ¶ Danse las legumbres siguientes, si las siembran: rábanos,
lechugas, coles, yerbabu[en]a, nabos, culantro, mostaza, berenjenas,
calabazas y melones, sandias y pepinos, zanahorias.
26 ¶ Hay muchas yerbas, raíces [y] frutos venenosos, con que
hay sospecha que unos indios a otros se matan, según ellos dicen y
dan relación, cuyos nombres, por ser tales, no lo espacifico aquí.
27 ¶ Hay animales bravos como son tigres, en dos especies:
grandes y medianos. Los grandes son-los que acometen a las
gentes, y se encarnizan [y] hacen estrago en los indios, de noche,
matándolos en sus sementeras cuando salen a las guardar, y, en sus
casas, dentro. Y, lo mismo, hay leones en dos especies, mayores y
medianos, en la manera q[ue] tengo d[ic]ho de los tigres. [Y] hay
venados, puercos monteses, tejones en dos maneras, q[ue] comen
las sementeras de los indios recién sembradas y, después, el fruto
dellas. Hay faisanes grandes, negros, y otros medianos, pardos, del
tamaño de las gallinas castellanas. De las aves, hay codornices,
tórtolas y tortolillas, garzas blancas y pardas, jaureles,117 y pájaros
que llaman CENTZONCOICAL y otros q[ue] llaman urracas; hay
muchas auras, buhos, lechuzas; [hay] culebras, sapos, gatos,
animales pequeños q[ue] comen las gallinas y cazan ratones; hay
gavilanes, buharros, q[ue]brantahuesos, - y muchos géneros de
pájaros pequeños, y tordos.
28 ¶ En t[iem]po que esta t[ie]rra se descubrió, se descubrieron
minas de oro en esta t[ie]rra, en el cerro q[ue] tengo escrito que
llaman Catagui, en todas sus laderas y corrientes y términos, hacia
esta parte oriental y [hacia] la occidental, en donde muchos
conquistadores y antiguos pobladores se aprovecharon de oro fino y
bu[en]o: con la abundancia de esclavos y servi[ci]o que en aquellos
t[iem]pos había, se sacaba. 118 [15 Y, descubiertas las de plata y,
después, con la libertad de los esclavos, perecieron, y no porque no
hay[a] oro ahora en las lomas y vertientes desta sierra; aunque no se
tiene noti[ci]a de ningún nacimi[ent]o ni veta. Minas de plata no las
hay ni jamás han sido descubiertas, ni [de] otro metal algu[n]o.
Algunas vetas hay cobrizas, mas sus descubridores no hacen caso
dellas.
31 ¶ El modo de sus casas, generalm[en]te, son de horcones,
encima de los cuales arman palos atados con corteza de árboles, y
otros géneros de cuerdas que tienen, y, sobre aq[ue]llos palos
armados, [a] los q[ue] llaman tijeras, ponen unas varas menudas y,
sobre estas varas, atan paja espesa; y, así, quedan armadas, y se
meten dentro en ellas a vivir. No tienen otra forma de casas, si éstas
no.
33 ¶ Todos estos pu[ebl]os pagan sus tributos en mantas, y
maíz q[ue] crían y cogen en sus t[ie]rras.
34 ¶ Cae esta provi[nci]a en el obispado de Mechoacan y hay,
de aq[uí ] a Patzcuaro, por Uruapan, vía algo más recta, aunque de
cuestas y quebradas en muchas partes, treinta y siete o treinta y
ocho leguas; y, por Periban, Santa Ana y S[an] P[edr]o, camino algo
más llano y rodeado, casi cuarenta leguas. Esta d[ic]ha comarca,
con los pu[ebl]os del río de Maquili y Epatlan, es vicaría y curato de
UN CLÉRIGO q[ue] aquí proveen con salario de la real Caja de su
Ma[jesta]d.
38 ¶ Y los pu[ebl]os son marítimos, cono tengo d[ic]ho, y de la
costa del Mar del Sur así llamado, q[ue] los desta Nueva España
podíamos también llamar Mar Occidental por correr hacia el
occidente; yes, según la opinión común, mar mansa y no brava, salvo
en sus crecientes con la luna, que se altera más que otras veces:
esto, en su ribera, según muchas veces he visto en el levantarse de
las olas. Y la costa q[ue] en esta provi[nci]a toma no tiene puerto
ningu[n]o, aunq[ue], a algu[n]a necesidad, podrían surgir naos en
algu[n]os lugares por un tanto de ancón que hacen, como en este río
de Tlatictla, y Huiztlan y Maruata. En muchas partes, hay peñas
tapadas y arrecifes, no muy en la mar adentro, sino junto a tierra; y,
en estos ancones, hay aguas dulces, leña. Y, en las demás cosas
contenidas en los capítulos de la Instrucción de su Maj[esta]d, 119 no
[las] hay en esta provi[nci]a y, así, paso por ellos en silencio.
Toda la gente tiesta t[ie]rra y pu[ebl]os, que he aquí
espacificado, son de poca codicia, muy dados a la haraganía y
holgazanía, q[ue] acontece muchas veces verles en descuido
extremadam[en]te en las cosas de su utilidad, y [ni] con
amonestaciones de las justicias no quieren acudir, y, si p[ar]a ello les
apremian, aunq[ue] tengan casas y árboles, que ellos tienen como
viñas y heredades, lo dejan todo y se van en otras partes y lugares a
morir o a pasar más mala ventura, como está visto de ellos por
experiencia.
Acabóse esta relación en 27 de mayo deste presente año de
1580, en esta d[ic]ha heredad, por mí, JU[AN] AL[CA]LDE DE
RUEDA, v[e]c[in]o y morador en esta mi huerta; la cual [[relación]
firmé de mi nombre. JUAN AL[CA]LDE DE RUEDA (rúbrica) .
[En la sobrecubierta, de diferentes letras:] Des. y Pob. 228. 39
Relaciones hechas por man[da]do de su Maj[esta]d en esta
provi[nci]a de los Motines, siendo al[ca]lde mayor BALTASAR
DÁVILA QUIÑONES.
¶Guacoman
1
Testado, el manuscrito (fol. Ir) lee a continuación: "rreceptor". Aunque don Martin
Enríquez permaneció en México hasta el mes de octubre de 1580, jurídicamente había
dejado de ser virrey de la Nueva España desde principios de ese año. Durante tal
interregno, hasta el arribo del sucesor Suárez de Mendoza, la administración virreinal
novohispana fue conducida por Gordián Casassano.
2 En la cabeza de plana (fol. 29, de diferente letra se lee "Prouincia de los Motines.
Quacoman, por qué se llama assy. Los animales q[ue] hauia heran como bacas con grandes
cuernos y, ellos, de color Roxo y negro".
3 Al. margen, de diferente letra: "Y estos animales, al presente, no hay, ningunos".
4 Si era natura el topónimo original, la lección que aquí se propone lo hace irreconocible y,
consecuentemente, de incierta etimología. La fuente; por una parte, dice que así se
llamaban "unos animales manera de vacas, bermejos y negros..." que tenían "cuernos muy
grandes" y, por otra, postula que el nombre quiere decir "cosa grande". En náhuatl, "cosa
grande de cuerpo" se dice quauhtic (Molina 1944: EM, 66v; ME, 87r); "cuerno",
quaquahuitl (o. cit.: EM, 32v) ; el sufijo -man, derivada de maitl, "mano", podría
asimilarse al locativo presente en Acolman, Chalman, etcétera. En cualquier caso, sería
aventurado intentar una reconstrucción del topónimo. Sobre esta materia, ser Brand
(1960: 18589).
5 Al margen, de diferente letra: "Con quién confina"
6 Al margen (fol. 2v), de diferente letra: "Cogen trigo, nuezes, naranjos, membrillos,
limas, limones".
7 Antes que los franciscanos, misionaron en esta tierra los agustinos, cuya primer entrada
tuvo lugar hacia 1538. El primer administrador de doctrina en tierra caliente fue el
agustino fray Francisco de Villafuerte, a quien más tarde asistió un fray Juan Bautista.
Los agustinos abandonaron esta región hacia 1550, sucediéndoles los frailes franciscos (ver
Basalenque 1963: 4S 51; León 1906, III: 38-55). El primer misionero franciscano en esta
región fue fray Pedro de las Garrovillas (De la Rea 1882: 147-49: Espinosa 1945: 180-84),
de cuyo nombre hará mención, más adelante, Juan Alcalde de Rueda.
7 Al margen (fol. 2v), de diferente letra: "Bárbaros mal ynclinados; son trabajadores".
9 Al margen (fol. 3r), de diferente letra: "90 leguas a México".
10 Al margen, de diferente letra: "Confina con Colima y Zacatula",
11 Al margen, de diferente letra: "Tecoantepeq[ue] significa animal q[ue] espanta".
Literalmente, "en el cerro de las fieras".
12 Brand (1960: 156) registra algunas variantes de este topónimo, cuya reconstrucción y
etimología resultan inciertas.
13 Esta etimología parece aceptable,
14 El manuscrito, fol. 3v, lee: "... porque ay en el dho pueblo ay muchos pinos".
15 Literalmente, "lugar del sueño". .
16 Asì en el manuscrito (fol. 3v), pero la reconstrucción del topónimo original es incierta.
17 Etimología incierta.
18 El lugar adecuado para esta última información, que no está completa, habría sido en
el capitulo 6, que, arriba, se dejó en blanco.
19"Fue" se lee entre renglones.
20 Al margen (fol. 4r), de diferente letra: "Reconocían por s[eñor al Ca[l]zonzin".
21 Al margen (fol. 4r), de diferente letra: "Andauan desnudos; vibían: de diez en diez
vezinos por los montes y zerros."
22 El manuscrito, fol. 4v, lee: "es tierra anque vmeda sana sana.. "
23 Con ello" fue añadido mús tarde por el mismo escribano; pero, tomo la adición se hizo
sobre las rayas que marcan el fin de párrafo, la leyenda da la impresión de haber sido
testada. Vargas Rea. (1952: 25) no registro esta adición.
24 Al margen (fol. 5r) , de otra letra: "Mucho maguey, del qual hazen vino, vinagre, y
otras cosas. muchas".
25 Al margen, de otra letra: "Trigo, granados, menbrillos".
26 Al margen, de otra letra: "Tigres, leones, gatos monteses pintados. Los tigres entran
en las casas, y se hechan a cuestas un yndio se le llenan y comen."
27 Al margen, de otra lema: "Mineros muchos. las minas de Copala."
28 Debió acontecer alrededor de 1545, a consecuencia de la promulgación de las Leyes
Nuevas (1542-1549).,
29 El manuscrito, fol. Sv. lee: "... tratan y contratan en vender sus maya..."
30 Al margen, de otra mano: "Tratan en mayz y miel blanca".
31 Al margen (fol. 5v), de otra mano: "Ob[is]pado de Mechuacan,Guayangareo recibió el
nombre, después, de Valladolid, aboya Morelia.
32 Francisco Javalera o Talavera (ver Schwaller 1981: XI, 427-9, 4756; Vargas Red 1952:
34). Al margen, de otra letra, se lec: "vn espiral
33 A continuación, de otra letra: ''la qual".
34 El folio 6v está en blanco, y los folios 7r a 9v están ocupados por una copia a mano de
la Instrucción y Memoria para las relaciones.
35 En molde' se lee entre renglones (fol. l0r).
36 Carrión de los Condes cae entre León y Burgos, ligeramente al norte de la ciudad de
Palencia, a orillas del rio Carrión. .
37 El manuscrito, fol. 10r, lee: • cuxquaquautla","lección que se ha corregido aquí y a lo
largo del texto.
38 El manuscrito, fol. 10r. l0r, lee. "theo.comitl" y "teheo.comitl".
39 Más bien, "olla divina" u "olla grande".
40 La fiesta de san Francisco cae el 4 de octubre.
41 El manuscrito, fol. 10r, lee: " ...y los macs denlas son vrdinarios surdes [testada La d]
de la mañana hasta El medio dia La transcripción de Vargas Rea (1952: II) difiere de la
mía.
42Obviamente, la familia de Sebastián Romano era santanderina. Ruiloba y cobreces caen
apoca distancia de Comillas, hacia el este, y Santillana, ligeramente al norte de
Torrelavega.
43 Dice Brand (1960: 71.72): "There is a puzzling mention in the 1580 relación front
Maquili that the communities oí Alimanci and Epatlan 'are encomiendas of one Juan
Preciado, citizen of Colima, who is now dead'. We believe that with the death of Juan
Preciado (who was the son of Elvira de Arévalo widow of Diego Garrido conqueror and £its
illegal claimant to these villages) the encomiendas were extinguished as being of
imperfect title and having passed through three hands or lives. This would have eliminated
all encomiendas from the valley of the Rio de Maquili." Ver, sin embargo, FPT (1940, XIII:
37).
44 El manuscrito, fol. 10v, parece leer: "...planeta del mjsmo asiento", y así lo ha
transcrito Vargas Rea (1952a: 15) .
45 EL licenciado Lorenzo Lebrón de Quiñónez era oidor en la Audiencia de Nueva Galicia y,
aunque Zacatula y Colima non bajo esa jurisdicción, quizá por la inmediatez geográfica,
fue comisionado para visitar esa zona. "This visita was carried out between October of
1551 and February of 1554" (Brand 1960: 66), La "Relación sumaria" de esa isita se
custodia en el AGI de Sevilla, Patronato, legajo 20, Nº 5, ramo 14„Hay copias en el Museo
Nacional de México, en la Biblioteca del Congreso (Washington), y en otros repositorios.
"The best edition published so far is that in the Boletín de la Junta Auxiliar Jalisciense de
la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadistica...” (Brand 1960: 209). Ver FPT (1940
VIII: 138ss).
46 "Dia", en el manuscrito (fol. 11r), aparece entre renglones.
47 Tectle Cihuatl o Tecuhtli Cihuatl está en lengua náhuatl; pero, ¿será exacto decir que
ésa era "su lengua"? Ver Vargas Rea (1952a: 17).
48 A continuación (fol. 11r), aparentemente de letra del mismo escribano: "y esta se vsa".
49 Así en el manuscrito (fol. 11r), pero la lección deberla ser icpalli.
50 Vargas Rea (1952a: 20) omite el dibujo- aquí aludido, que, en efecto, aparece al
margen; Robertson (1972: 265.78) omitió registrarlo.
51 En el manuscrito (fol. 11r), "esguypiles"; debe leerse ichcahuipilli.
52 A estos "cañutos", llenos de tabaco seco y-molido, llamaban los mexicanos acayetl; el
término empleado yahualli, aquí parece, mas bien, emparentado con yahualli,
"envoltorio" o cosa enrollada'. Pero éste debe considerarse un comentario conjetural.
53 No me ha sido posible identificar la procedencia y significado de la palabra "guacávera".
54 sobre un Francisco de Cepeda, "cansado con hija natural de García del Pilar', que "sirvió
en la pacificación de la Nucua Galizia" y que "tiene casa y tres hijos", ver (caza (1923:
núm. 361). En 1590, el alcalde mayor de Quaucaman recibió órdenes de privar de la vara
de teniente a un Diego de Aguilar del Castillo, posiblemente el mismo, o hijo del que aquí
se menciona, a causa de abusos que cometía contra los indios (AGN, Ramo de Indios, vol.
4. exp. 695, fol. 196). Ver Brand (1960: 73).
55 Sobre la teconmahaca y el xuchicopalli, ver Hernández (1959, 1: 179, 184-5);
Santamaría (1974: 897), y Torquemada (1977, IV: 430). 56 manuscrito, fol. 13v, lec: "las
tormentas desta mar no e visto q sean tan grandes nj las olas se levantan en aquella
cantidad que la mar del norte..."
56 manuscrito, fol. 13v, lec: "las tormentas desta mar no e visto q sean tan grandes nj las
olas se levantan en aquella cantidad que la mar del norte..."
57 "Y epatlan" aparece entre renglones (fol. 13v).
58 El manuscrito, fol. 14r, lee: "y de piedras agijas movedizas", frase que tuvo dificultad
en transcribir Vargas Rca (1952a: 41).
59 Del contexto puede inferirse que almadeado significa "prisionero en el interior de un
navío"; el Diccionario de RAE no define esta voz.
60 En otras palabras, Sebastián Romano no acompaño de pintura su relación.
61 Si alguna vez existió, la RG de Colima aquí postulada se ha extraviado.
62 El manuscrito, fol. 14r, lee: "la grandeza de la parte del pue [blo, testado] erto
pregunté..."
63 El folio 14v está, presumiblemente, en blanco; no he tenido a la vista el folio 15. La
relación siguiente comienza en el fol. 16r.
64 En el extremo superior derecho de esta plana, de diferente leva: "esta Prouincia
conquistó el q fue a entintan". Aunque no identifica aquí su nombre, ni se hará en el
capitulo 2 de la relación, generalmente se da por conquistador de Colima a Cristóbal de
Olid (Espinosa 1945: 77); sin embargo, sobre esta materia será recomendable consultar a
Brand (1960: 56-58),
65 En el manuscrito (fol. 16r), "esta Relacion " parece estar testado.
66 El manuscrito lee: "fue albee de Rueda", correspondiendo la segunda abreviatura a la
que, comúnmente, usara el escribano por "alcalde"; de ahí que resulte difícil explicar por
qué Cline (1972a: 842) atribuyó a este sujeto el nombre de Juan Allende de Rueda", al
que, además, se le cuelga en forma gratuita el titulo de "corregidor".
67 El escribano mantendrá con relativa uniformidad esta lección, "Cuxumatlan", a lo largo
de todo el te m; pero hay buenos motivos pan pensar que este nombre es una corrupción
de Cuezcomatlan. Ver, adelante, la nota 75.
68 Mendoza gobernó en la Nueva España, desde 1534, hasta 1551. Es posible que el
Hernando de Alvarado aquí aludido sea el mismo cuya autobiografía recoge 'caza 01923:
núm. 1221): "natural de las Montañas... que a dezinueve años que pasó a esta Nueua
España ", y cuyo desempeño en la alcaldía mayor de Colima podría ponerse, de manera
conjetural, después de 1542, al volver de la jornada de Cibola.
69 Según el mapa costero del piloto Domingo del Castillo (1541), reproducido en el tercer
tomo deMéxico a través de los siglos(pág. 254), Zacatula y Colima catan entre los 18° 30,
y los 200; pero, cotejados con el mapa que ha hecho Brand (1960). es obvio que los datos
de Alcalde de Rueda se aproximaban más a la realidad. El manuscrito (fol. 17v) registra, a
continuación, una abreviatura que podría ser la de "&c"
70
"Reside" fue añadido más tarde por otra mano.
71
En el manuscrito (fol. l8r), a continuación, una abreviatura que parece ser la de "&c"
72
En náhuatl, el nombre de este pueblo seria Ihuitlan. En el mapa de Brand (1960), según
puedo conjeturar, el río Tlatictla recibe el nombre de Ostula; pero, dando fe de su antigua
denominación, dicho mapa registra, en la desembocadura del río Ostula, una localidad que
se llama ahora La Tila.
73 Obviamente, el nombre nahua de esta región, Oztopila, "donde abundan los juncos
largos y gordos", poco tenia que ver con el que le daban sus naturales en la lengua local.
En la época actual, sobrevive un lugar que se llama Salitre de Estopila. Ver el mapa de
Brand (1960).
74Sobre Caire o Cuyre, Miahuatlan y Oztopila, ver Brand (1960: 149-52).
75 Cuezcomalli era el nombre que recibía la "tapadera de troza', y cuezcomatl era la
"troza o aiholí de pan" (Molina 1944: ME, 26v). Ver "coscomate . en Santa» maría (1974:
304).
76 El manuscrito, fol. 18v, lee: "fruntas".
77 "Vn puº" aparece entre renglones (fol. 18v).
78Bajo el nombre de "Ostula", y en las riberas del río del mismo nombre, sobreviven
modernamente dos pueblos, Cofradía de Ostula y Ostula, que debieron llamarse en el siglo
XVI Oztotla u Oztotlan. Es posible que el "zorrillo" aquí mencionado sea aquél cuya especie
tiene el nombre científico de Mephitis.
79 Más bien, oztoa u oztohua (ver Molina 1944: ME, 78v), de donde Oztotlan viene a
significar "lugar de zorrillos" o "del zorrillo", pudiéndose traducir, asimismo, por "lugar de
cuevas.(Gilberti 1559: ET, 178r).
80 El manuscrita, fol. I8v, lee: "trayan".
81 Esta abreviatura se lee en el manuscrito (fol. 18v) : "hros".
82"Guarda e" y "del" se leen entre renglones (fol. 19r).
83 "Como persona" fue interpolado posteriormente y aparece entre renglones. Obsérvese
(Me, dé acuerdo con la cronología propuesta por Alcalde de Rueda, el episodio narrado
habría ocurrido hacia 1566, lo cual es inaceptable porque el obispo Quiroga falleció el 14
de mano de 1565; había sido consagrado obispo de Michoacán en 1538.
84 "Ostutla, en Colima, fue encomendado en un Fulano de Heredia, por cuya muerte
sucedieron en su mujer [Mari López de Robles], viuda que después casó con Juan Al[c]alde
[de Rueda]: es tierra de oro, maíz, cacao e algodón; tiene ciento e setenta tributarios"
(FPT 1940, XV: 223).
85 Esta frase, y la que sigue, se leen en el manuscrito (fol. 19r) ".siena de tima. pa //la
qual es buena [entre renglones]// hacer rrocas tiene buos costados y en lo alto delta..:"
86"Delantera" se lee entre renglones (fol. 19v).
87 Atendiendo al elemento -etli, cabria atribuir a esta palabra un origen mexicano: etl es
"frisol o haua" (Molina 9944; ME, 29r) ; pera, lo más probable es que el término proceda
de la lengua local, no identificada.
88 La referencia, como quedará declarado más adelante (ver nota 96) , es a Diego de
Aguilar del Castillo, cuya huerta de cacao y hacienda catan cercanas a las de Sebastián
Romano y Francisco de Cepeda (ver relación de Alimanzi, capitulo 19).
89"Y en tpos de su gentilidad" se lee entre renglones (fol. 20r).
90 En el manuscrito (fol. 20v), a continuación: "&c."
91 El término es desusado, siendo el más coman ichcahuipilli, 'camisa de algodón
colchado'; pero, en definitiva, uno y otro designan el misma objeto. Ichcaxicolli admite
ser traducido "chaleco de algodón colchado".7
92 El manuscrito, fol. 21r, lee: "y si esta ["va", entre renglones] bien hecha no les puede
entrar flecha".
93 "Y asi lo esta ella", entre renglones (fol. 21v) . El topónimo. Puhuhuari debe estar en la
lengua no identificada que hablaban los naturales de esa región.
94 En el manuscrito (fol. 22r), a continuación: "&c."
95 El escribano había asentado "Rio de maqli", pero alguien testó. "maqli' y corrigió entre
renglones "tlatictla" (fol. 22r).
96 Diego de Aguilar del Castillo, Francisco de Cepeda y Sebastián Romano, eran
propietarios de sendas haciendas situadas entre Alimanzi y Cuzcaquauhtla (ver, arriba,
nota 54). Sebastián Romano compuso la relación de Alimanzi, Cuzcaquauhtla y Epatlan; a
Aguilar del Castillo se cometió la relación de Maquili y Aquila (ver, arriba, nota ES), cuyo
texto, lamentablemente, se ha extraviado. Según se desprende aquí de la frase, el
informe de Aguilar del Castillo comprendía la descripción de Catagui, sierra donde existían
yacimientos de oro, y, por eso, Alcalde de Rueda omite tratar de ella. La frase es un poco
ambigua.
97 llarnatzapotl, literalmente, "fruta de viejas"; ver Hernández (1959, I: 90-92).98
98 En el manuscrito fol. 22v), este topónimo, que mi transcripción ha incorporado al
texto, se lee al margen.
99 Don Antonio Morales y Molina, "caballero del hábito de Santiago", fue el segundo obispo
de Michoacán (La Rea 1882: 190). Como la silla de ese obispado quedó vacante en marzo
de 1565, es dable conjeturar que Morales pasó a ocuparla hacia finales de 1566, si no en
1567. No duró mucho en el cargo, porque hacia 1572 fue promovida al obispado de Puebla
(ver Basalenque 1963: 136). En 1579, fray Juan Bautista de Lagunas dedicaba su Arfe y
diccionario al "señor Doctor don Antonio Morales de Molina, Cauallcro de la orden de
Sanctiago, obispo meritíssimo que fue de Mechuacan, y agora de Tlaxcala, del cons[ejo]
de su M[alestadl" (JGI 1954: 253). Gibson (1967: 54-61) sólo recuerda a los obispos Carees
y Sarmiento de Hojacastro, el segundo de los cuales dejó vacante la silla episcopal de
Puebla y Tlaxcala hacia 1557.
100 Marbella, y su ensenada, unos 280 kilómetros al este de Cádiz, es playa turística en la
Famosa Costa del Sol.
101El manuscrito, fol. 23r, lee: "ayucas".102 El manuscrito, fol. í8r, lec: "saln°".
103 El manuscrito, fol. 23v, lee: "... hasta casi El Rio [testado 'El Rio'] cerca de motin..."
104 La exigua población de Maruata ("diez o doce indios"), costera evidentemente, era
estación de paso en la ruta a Zacatula, al parecer a una jornada escasa del pueblo Motín.
105 En el manuscrito (fol. 24r), antes, testado: "el puº"
106La lección de este nombre es exacta; sobre fray Pedro de las Garrovillas, ver La Rea
(1882: 147-49) y Espinosa (1945: 180-84).
107 El manuscrito (fol. 24v) lee "... de las qles le viene el rrio de [rrio de,testado] arroyo
de pomaro..."
108 El manuscrito, fol, 24v, ]ce: "a lo q que muchos dicen..."
109 En el manuscrito (fol. 25r), a c ontinuación: "&c."
110 EL apellido de este encomendero está 6 severamente abreviado en el manuscrito (fol.
25v); mi transcripción, par eso, deba considerarse enteramente conjetural. Con igual
certeza que leí "Ifnfan]te", balaría podido leer "F[e]r[nánd]ez. Recomiendo, por
consiguiente. el mayor cuidado al manejar este dato.
111 De Alonso Carrillo de Guzmán dice cl "Quaderno de pobladores" (Panales de Carranza
1970: 270) que era "poblador muy antiguo y caballero notorio de muy gran calidad". Casó
con doña Francisca de Figueroa, viuda probablemente de Bartolomé López, a través de la
cual tuvo en encomienla Comala, en la jurisdicción de Colima (ver Porras Muñoz 1982:
224; O'Gorman 1946: núm. 387) .
112 El manuscrito, fol. 25r, lee: " ... este Rio q tengo ['habla', testado] tratado. de
tlatictla ..."
113 Al margen (fol. 25r) , el manuscrito lee: "guavayutia".
114 El nombre mexicano de este lugar está mal deletreado; su probable reconstrucción es
Cohuaayutlan, compuesto de cohua (ti) , "serpiente"; a (tl) más el sufijo abstracto -yo
(ti) , "fuente, ojo de agua", y el locativo -tlan. Significa, pues, "en, o junto al ojo de
agua de la serpiente".
115 La lección de este pasaje es incierta. El manuscrito (fol. 25v) lee: ..sube el camino
por vn ysuela por vnos horados"; pero "por vn" parece testado, e "ysuela" podría
perfectamente leerse "y cuela". En consecuencia cabría transcribir el pasaje: ...sube el
camino y cuela por unos llorados". La información del texto, en cualquier caso, apenas
varía, porque"hijuela" equivale a sendero estrecho y acanalado.
116 En el manuscrito (fol. 25v), a continuación: "&c"
117 Así en el manuscrito (fol. 26r), pero no he podido identificar su origen, ni cl ave que
obviamente designa.
118 El cerro denominado Catagui sierra de tierra", quedó descrito en el capitulo 9, donde
se indica que cala en las vecindades de Oztutlan. Actualmente, la sierra que corre entre
Maquili y Oztutlan recibe el nombre de Siena Mancira (ver mapa de Brand 1960).
Asimismo, sobre la explotación de metales en esta área, ver Brand (1960: 58-66).
119 A continuación, en el manuscrito (fol. 26v) se lee, testado: contenidas".
RELACIÓN DE NECOTLAN
INTRODUCCIÓN
La RG de Necotlan, precedida del texto impreso en 1577 de la
Instrucción y Memoria, consta de una simple foja (dos planas
incompletas de escrito) y, desde luego, nunca se acompañó de
pintura. Este breve expediente se guarda, en la biblioteca de la RAH
en Madrid, bajo signatura "9-25.4/4663 16 (III)". Su texto ha sido
editado por Vargas Rea (1945a: 107-12) y por Corona Núñez (1958,
I: 40-44).
Sobre el presunto autor de esta relación, Pedro Moreno
Gallego, no ha sobrevivido dato biográfico que yo sepa. En plan de
mera adivinación, cabría señalar al conquistador Pedro Moreno,
gallego y vecino de Michoacán, como antecesor suyo, si no es él
mismo. Este conquistador Moreno, gallego, debe distinguirse de sus
homónimos: uno, natural de Torrehermosa; el otro, de Salamanca
(ver Icaza 1923: núms. 73 y 154). Vino, hacia 1527-28, en la
expedición comandada por Pánfilo de Narváez y Hernando de Soto, a
la fracasada conquista de la Florida (Icaza 1923: núm. 308), y, a
principios de 1534, participó en la frustrada fundación de la ciudad de
Granada, en Michoacán (FPT 1939, III: 155-72). Es cuanto he
podido rastrear.
Aunque firmada solamente por el corregidor Moreno Gallego y
escrita en primera persona ("hice y averigüé"), la RG de Necotlan fue
redactada por un escribiente anónimo: la letra de Moreno Gallego,
observable en la firma, no es la misma que la del manuscrito. Según
reza el encabezado, este informe se preparó a primero de
septiembre de 1579, y, al parecer, con el concurso de "los viejos
antiguos" del pueblo (cap. 3).
Quienquiera que haya sido el responsable de su composición,
se brincó a la torera las indicaciones de la Instrucción e hizo caso
omiso del orden propuesto por los capítulos de la Memoria. Los
números marginales que identifican los capítulos del informe, nada
tienen que ver con los mismos de las preguntas en la Memoria. Su
mutua correspondencia, hasta donde cabe, es la que sigue: Informe,
1: Memoria, 4, 5 y 19; Informe, 2: Memoria, 3, 4, 5, 23 y 33;
Informe, 3: Memoria, 13 y 14; Informe, 4: Memoria, 9; Informe, 5:
Memoria, 11; Informe, 6: Memoria, 15; Informe, 7: Memoria, 37;
Informe, 8: Memoria, 34, e Informe, 9: Memoria, 33.
Como se puede observar, la información se presenta de manera
desordenada y, eventualmente, repetitiva. De potencial interés
histórico es, en el presente informe, el capítulo 3; su contenido puede
ilustrarse con la lectura correspondiente de las relaciones de
Acámbaro (RG de Celaya), de Cuiseo (RG de Sirándaro), de
Taymeo y de Tuzantla (RG de Minas de Temazcaltepec, México II).
Obras de estudio recomendables son el trabajo de Brand (1948:
241-52) y Los otomíes (1950) de Carrasco Pizana.
En el pu[ebl]o de Necotlan,1 [a] primero
de septiembre de mil y qui[nient]os y
setenta y nueve a[ñ]os, yo P[EDR]O
MORENO GALLEGO, corregidor en este
d[ic]ho pu[ebl]o por su Maj[es]t[ad], en
razón de la Instrucción de su
Maj[es]t[ad] para la descripción desta
tierra, conforme a ella hice y averigüé
lo siguiente:
1 ¶ Primeramente, este d[ic]ho pu[ebl]o de Necotlan esta
asentado junto al camino real que va de Mexico a la ciudad de
Mechaocan y al nuevo reino de Galicia; tiene su asiento en una loma
alta: está por sus calles y su iglesia. Pasa un río junto al pu[ebl]o,
que cone, de los cerros del pu[ebl]o de Tiripitio y pasa por la ciudad
de Valladolid, hasta entrar en una laguna grande del pu[ebl]o de
Curo. Tiene junto, el d[ic]ho pu[ebl]o, un molino muy principal: es de
los religiosos del pu[ebl]o de Tiripitio, de la ORDEN DE SAN
AGUSTÍN.
2 ¶ Tiene este pu[ebl]o, en la cabecera, como cien
v[e]c[in]os.Es el temple muy sano, goza de muchas arboledas, así de
Castilla como de la tierra, y hortalizas, de que se aprovechan, y
comen y venden; demás de sus sementeras de maíz, ají, frijoles y
calabazas, de que tienen gran abundancia, porque goza de muy
buenas tienes, de regadío y [de] temporal, y de montes que tienen
cerca de sí. Y Tiene otros cinco barrios, a legua y a dos leguas, que
se dicen [de] Jesús, y Santa María, y San Josepe, y San Salvador y
San Bartolomé, que juntaron los religiosos, y pusieron estos nombres
a la advocación de las iglesias que tienen. Habrá en estos barrios
como ochenta v[e]c[in]os, poco más o menos. 'Vienen y poseen las
mismas tierras y arboledas, como son higueras, duraznos,
membrillos [y] melocOtones en cantidad, q[ue] llevan a vender a la
ciudad de Valladolid; y montes, [de] que ansimismo venden leña (y lo
tienen por particular granjería) en sus harrias de caballos, de que
tienen aprovechamientos. El temple deseos barrios y cabecera es
muy bueno y, ansimismo, que ni es frío ni caliente.
3 ¶ La cabecera deste pu[ebl]o, q[ue] se dice Necotlantongo,2y
sus barrios, es [de] una gente q[ue] se llaman otomíes: solían ser,
antiguamente, de la provincia de México, de tierra de Toluca. Dicen
los antiguos viejos que habrá como cien a[ñ]os q[ue] un principal
otomí, que se decía UCELO APANZE, 3 vino huyendo de México y
se recogió ante un señor que se decía CHICHISPANDAQUARE, 4
padre del CAZONCI, rey que fue gesta provincia, 5y éste les dio
estas tierras y los mandó poblar en este sitio, y en otros pueblos que
se dicen Taymeo y Matalzingo, y en otros pueblos de tierra caliente,
donde al presente viven. 6 Y servía este pu[ebl]o en llevar miel al
señor desta provincia, y así se deriva el nombre y llama Necotlan,
que es "lugar de miel". Dieron la obediencia a su Maj[es]t[ad], cuando
EL MARQUÉS conquistó esta Nueva España.
4 ¶Este pu[ebl]o siempre fue pu[ebl]o pequeño, porque era
sujeto y barrio del pu[ebl]o de Matalzingo; y el visorrey DON
ANTONIO DE MENDOZA lo dividió y apartó, y puso en
corregimiento.7 Solía tener mucha más gente de la q[ue] ahora hay al
presente, y, con la pestilencia, ha venido a la poca que al presente
tiene; porque solían haber casi cuatrocientos v[e]c[in]os, antes de la
pestilencia.
5 ¶ Tienen a cargo de visitar este pu[ebl]o los religiosos de SAN
AGUSTÍN del monasterio de Valladolid, y su Maj[es]t[ad] les da de
limosna cien p[es]os y cincuenta fanegas de maíz; 8y, así hay mucha
policía entre los naturales, y son administrados de ordinario por los
religiosos.
6 Estos naturales, demás de su lengua otomi, hablan, tratany
contratan en la lengua tarasca, y se confiesan en ella. Andan vestidos
como los tarascos, con sus jubones, camisas, sombreros, zaragüeles
y mantas, y, los que tienen posible, al modo español, con sus sayos
y capotes y sombreros; y tratan y contratan como gente de policía.
7 ¶ Tiene este pu[ebl]o un hospital, el cual hizo fundar y poner el
primer obispo de Mechoacan, DON VASCO DE QUIROGA;
susténtanse los pobres, de limosnas que los naturales recogen para
este efecto.
8 ¶ Está el asiento deste pu[ebl]o y sus barrios, [de] la
cabeceraa la ciudad de Valladolid, como dos leguas de buen
camino, y, los barrios, a media legua y a legua y a vista; de la d[ic]ha
ciudad hay como cuarenta leguas a la ciudad de México. adonde los
naturales acuden a sus negocios.
9 ¶ Dan los naturales deste pu[ebl]o de tributo a su
Maj[es]t[ad], cada tributario casado, en un año, ocho reales y media
fanega de maíz, q[ue] valen otros dos, y no otra cosa alguna.
P[EDR]O MORENO GALLEGO (rúbrica).
1
No he tenido a la vista el impreso de la Instrucción y Memoria que precede al informe,
por lo que desconozco si registra inscripciones.
2
Como el autor no explica ni justifica la introducción de este segundo nombre, queda a
oscuras si el pueblo era conocido por ambos, o si el pueblo y corregimiento se llamaba
Necotlan, y la cabecera, Necodantongo, "en el pequeño Necotlan" o en el lugarcillo de la
miel".
3
En el manuscrito (fol. Ir), literalmente: "Vcclo apance"; podría reconstruirse la lección,
sin garantía de acierto, Ocelhuapantzin, "señor Bandera-Dueño del Tigre".
4
Así, en el manuscrito (fol. Ir); debe leerse Tsitsispandaquare, nombre tarasca que, a mi
juicio, significa "señor Guirnalda de Flores". Reinó en Michoacán durante la segunda mitad
del siglo. xv y, hacia 1470, infligió severa derrota a las huestes tenochcas comandadas por
el rey Axayacatzin. Es posible que, a raíz de tan sonada victoria, algunas minorías étnicas
oprimidas y perseguidas en México buscaran amparo o asilo dentro de los términos
michoacanos. Ver, en el volumen séptimo de esta serie (RGs de México II), la relación de
Tuzantla, dependiente de la RG de. Temazcaltepec; también, en el presente volumen,
bajo el rubro de la RG de Celaya, la relación de Acámbaro.
5
La Relación de Michoacán (Alcalá 1900: 215-14) dice: "Zizispandaquare tuvo otro hijo
llamado Zuangua que fue señor en Michoacán, en tiempo del cual vinieron los españoles a
Tlaxcala, y [que] murió antes que viniesen a esta provincia de Michoacán. n. Dejó
Zuangua los hijos siguientes: Tangaxoan, por otro nombre Zinzicha..." Éste fue el llamado
Cazonci al que conocieron y trataron los españoles. Al bautizarse recibió el nombre
cristiano de don Francisco. Su cognomento, Tsintsicha significa "constructor se casas";
parece los mexicanos tradujeron su nombre llamándole Caltzontzin, "señor de
innumerables casas ". La fuente es por tanto, inexacta en sus datos. Ver, en este mismo
volumen, la RG de Pátzcuaro.
6
A propósito de "Matalzingo", Vargas Rea (1945: 110, n. 1) observa: "Matlatzingo, antiguo
nombre de Charo".
7
Según estos datos, la creación del corregimiento de Necotlan debió ocurrir alrededor de
cuarenta años antes de 1579.
8
Este dato coincide con el mismo que proporciona don Pedro Montes de Oca en la RO de
Tiripitio (cap. 36), consultable más adelante en el presente volumen; pero don Pedro se
quejaba de que los pesos y el maíz, "lo uno y lo otro, les libra su Majestad [a los frailes] en
los tributos date pueblo, que poco más renta él" (ibid.). Comprendiendo los barrios y
cabecera, Necotlan sumaba ciento ochenta vecinos, denominación que queda a oscuras si
equivale a "tributarios"; pero, aun en el caso de serlo, los tributos de este corregimiento
montaban a ciento ochenta pesos y a noventa fanegas de maíz. No parece posible que de
esta renta se haya podido pagar 'limosna" a más de un fraile.
RELACIÓN DE LA CIUDAD DE
PATZCUARO
INTRODUCCIÓN
Desprovisto de pintura, y asimismo del impreso (1577) que
contenía la Instrucción y Memoria, el legajo de la RG de la dudad de
Pátzcuaro consta de cinco fajas, cuyo contenido es como sigue:
cubierta, con inscripciones (fol. Ir); acta fechada a 8 de abril de
1581, firmada y rubricada por el bachiller Juan Martínez, asentando
que pone en obra la comisión por escrito confiada a él por el doctor
Alonso Martínez, "alcalde mayor desta provincia" (fol. lv); texto de la
relación, sin fecha, a cuyo calce estampa su firma y rúbrica
solamente el bachiller Martinez Uf. 2r-4v); en blanco (fol. 5r);
sobrecubierta, con inscripciones (fol. 5v). El manuscrito se custodia,
en la BLAC de la UTX, bajo signatura "JGI XXIV-I4". Han publicado el
texto Nicolás León (1889: 41-48), Vargas Rea (1946a: 35-55) y
Corona Núñez (1958, II: 107-17). Las dos últimas transcripciones se
derivan de la primera; la de León, a juzgar por el aserto de Cline
(1972b: 383), de otra "especially made by JGl para este efecto.
De la anterior descripción se infiere que es inexacto situar la
composición del presente informe en 8 de abril de 1581 (Cline I972a:
344, 79), ya que tal fecha sólo se asocia ala recepción de la carta
enviada por el alcalde mayor, el doctor Martínez. La convocatoria de
los testigos e informantes, la encuesta conducente al informe y la
redacción de este último, puede conjeturarse, se llevaron a efecto en
una fecha ulterior.
Sobre el presunto autor de la relación, bachiller Juan Martínez,
no he hallado datos que ilustren su biografía. Su apellido y título, así
como los cargos que en 1581 desempeñaba: "teniente de alcalde
mayor" de la ciudad de Pátzcuaro y corregidor del pueblo de
Tancitaro y su jurisdicción por su Majestad", lo dejan a uno cavilando
sobre si lo unirían lazos de parentesco con el "muy ilustre señor"
doctor Alonso Martínez; pero es lo más lejos a que cabe llegar, ya
que tampoco son muchas las luces que hay sobre el titular de la
alcaldía mayor.
En 1566, cuando era aún "el bachiller Alonso Martínez", fue
alcalde de mesta con Juan Enríquez (Porras Muñoz: 286). En 1569,
fue elegido alcalde ordinario de la ciudad de México; pero, alegando
ser en ese momento alcalde mayor de Taxco, y aceptadas sus
excusas, ocupó su lugar el doctor Blas de Bustamante (o. cit., pp.
236-37). En 1572, mientras fungía como fiscal de su Majestad, se
graduó de doctor en Cánones (Carreño 1963, I: 42). En total, datos
aislados; nada que arroje luz sobre sus lazos de parentesco.
El bachiller Juan Martínez escribió de su propio puño la relación
de la ciudad de Pátzcuaro, con la asistencia de informantes,
intérpretes
y testigos de toda fe: don Juan Puruata, "natural desta dicha ciudad,
y principal y gobernador della, hombre muy ladino en la lengua
castellana y que tiene entera noticia de las cosas tocantes a la dicha
descripción". Don Juan Puruata casó con la viuda de don Antonio
Huitziméngari, hijo y sucesor del último rey michoacano don
Francisco Tsintsicha, y, en virtud de su matrimonio, tuvo la tutoría
legal de su hijastro don Pablo, último descendiente de la realeza de
Pátzcuaro, fallecido a muy corta edad. Finalmente, al fallecer su
hijastro y extinguirse con él la sucesión legítima (esto, conforme a la
jurisprudencia española), don Juan Puruata fue constituido en
gobernador natural de Pátzcuaro. Como don Antonio Huitziméngari
falleció en 1562, después de haber gobernado por unos veintisiete
años (León 1906, III: 102), y su vástago sólo estuvo en el cargo
durante cuatro años, cabe inferir que don Juan comenzó a gobernar
formalmente hacia 1566.
Además del gobernador natural Puruata, el bachiller Martínez
tuvo la asistencia de fray Diego de Fuenllana, "muy hábil en la lengua
desta provincia y muy experto en las cosas della", y como testigos, al
parecer, se hallaron presentes fray Sebastián Alemán y cierto
Francisco de Sarria, a quien no he podido identificar. Fray Sebastián,
en 1581, debía ser muy joven aún, porque cuarentidós años más
tarde, entre 1620 y 1623, estaba desempeñando el cargo de
comisario general de los franciscanos (Espinosa 1945: 454-55).
Todo parece indicar, por tanto, que el peso de la relación lo
sobrellevaron, principalmente, fray Diego de Fuenllana y don Juan
Puruata; si el bachiller Martínez hizo algo más que redactar lo que le
dictaron estos dos informantes, podría ser una hipótesis ardua de
defender. En pocas palabras, ni siquiera las traducciones o
etimologías de las voces tarascas son atribuibles al presunto autor
de esta relación; aunque, sí, los errores de ortografía al asentar
dichos términos. Por eso, a mi juicio, la paternidad de la presente RG
corresponde al franciscano Fuenllana y al entonces gobernador
Puruata; aunque la suya sea la única firma al calce, el bachiller
Martínez fungió, al parecer, meramente como amanuense.
Hay, por fin, al margen de algunas planas del manuscrito (ff. 2r-
3r), varias anotaciones al vuelo hechas por el cronista Herrera; no
muchas ni siempre exactas. El contenido de la presente RG no
parece haber excitado en él particular interés. Habría que consultar
en sus Décadas los pasajes pertinentes, para apreciar el uso que dio
a los datos que de aquí extrajo.
[En la cubierta, de varias letras:] N9
201. Mechoacan. N[uev]a Esp[añ]a.
CÉSPEDES. Visto. Aquí se habla del
CA[LT]ZON[T]ZIN. DON VASCO DE
QUIROGA pasó la catedral a Patzcuaro,
en el Valle de Guayangareo, q[ue]
llamábase Zinzonza adonde estuvo
prim[er]o.1
En la ciudad de Patzcuaro, Mechuacan, [a] ocho días del mes
de abril de mil y quinientos y ochenta y un años, yo, el BACHILL[E]R
JU[AN] M[ART[ÍNEZ, teniente de alcalde mayor desta dicha ciudad, y
corregidor del pueblo de Tancitaro y su jurisdicción por su
Maj[es]t[ad], recibí una carta del muy il[ustr]e señor DOCTOR
ALONSO M[ART]ÍNEZ, alcalde mayor desta provincia, y, con ella,
una Instrucción de su Maj[es]t[ad] p[ar]a la descripción desta dicha
dudad, 2 que se manda hacer. Y, vista por mí, la puse luego por
obra, y comencé a hacer la dicha descripción y la acabé por el orden
de la dicha Instrucción, hallándose presentes a ello el muy
r[everen]do p[adr]e FRAY DIEGO DE FUENLLANA, 3 guardián del
convento de SAN FRANCISCO desta dicha ciudad, p[er]sona muy
hábil en la lengua desta provincia y muy experto en las cosas della, y
el p[adr]e FRAY SEBASTIÁN ALEMÁN, 4predicador5 de la Orden, y
FRAN[CIS]CO DE SARRIA y DON JU[AN] PURUATA, natural desta
dicha ciudad, y principal y gobernador della, hombre muy ladino en la
lengua castellana y q[ue] tiene entera noticia de las cosas tocantes a
la dicha descripción. EL B[ACHI]LL[ER] M[ART]íNEZ (rúbrica).
DESCRIPCIÓN DE LA CIUDAD DE PATZCUARO
1 ¶ La ciudad de Pátzcuaro Mechuacan, es un lugar donde,
después de su fundación, q[ue fue] habrá cuarenta años, 6 ha
asistido la catedral y la just[ici]a y regimiento, como cabeza q[ue] ha
sido della, hasta año y medio aquí, q[ue], por bulas de su Santidad y
cédula de su Maj[es]t[ad], se trasladó a la ciudad de Valladolid,
q[ue] al presente es cabeza de la provincia. Ha habido en ella
muchos vecinos españoles y, ahora, han venido a diminución, por
causa desta traslación.
6 ¶ Esta ciudad se halla, tomada la altura y elevación del polo,
en diecinueve grados y diez minutos. 7
7 ¶ Desta dicha ciudad a la de México, donde reside el s[eñ]or
visorrey y la real Audiencia, hay cuarentisiete leguas de camino llano
y áspero, yendo hacia la parte del oriente; y, de la dicha ciudad de
Valladolid, hay siete leguas de tierra llana, camino de la dicha ciudad
de México. Las unas y las otras leguas son algo largas.
9 ¶ Fue fundador desta dicha ciudad DON VASCO DE
QUIROGA, primer obispo desta provincia, q[ue], antes, fue oidor de
la real Audiencia de México, hombre muy docto, y de santa vida y
fama. 8 Habrá que se fundó cuarenta años; 9 por cédula de la sacra
maj[es]t[ad] del EMPERADOR DON CARLOS, trasladóse la Silla
catedral a esta dicha ciudad, de la de Zinzonza donde estuvo primero
pocos años, por causa de la ruin comodidad del sitio. Al principio
había en ella muy pocos naturales, y después, congregándose de
muchas partes, llegó a haber catorce mil tributarios. Y, al presente,
hay cinco mil, porq[ue] han venido y vienen cada día a menos, por
causa de las pestilencias que [de] ordinario hay entre los naturales.
Llámase esta dicha ciudad Mechuacan en lengua mexicana,
que quiere decir "lugar de pescado", porq[ue] le hay en mucha
abundancia en una muy grande y hermosa laguna q[ue] está [a] un
cuarto de legua della, y de aquí tomó nombre toda la provi[nci]a.
También se llama Pátzcuaro, porq[ue] antiguamente, antes que la
ciudad se fundase, había en el sitio algunos tintoreros, q[ue], en la
lengua desta provincia, se llaman PHAZTZA, 10 y, así, Pátzcuaro
quiere decir "lugar donde tiñen"}. 11
10 ¶ Está asentada esta dicha ciudad en un lugar áspero y
pedregoso y entre quebradas, y hay en él poco llano, y, a esta
causa, las calles no están tan en orden en algunas partes como en
otros pueblos. La plaza principal, donde están las casas reales, está
en una hoya, y allí tienen los más vecinos españoles sus casas, por
ser el puesto más llano; miran, las dichas casas reales, al oriente.
Tiene esta dicha ciudad setentitrés barrios, los quince dellos, dentro
de la misma ciudad, y los demás, fuera, a una, dos, tres y cuatro
leguas, y algunos, a ocho y diez; q[ue], cada barrio por sí, es un
pueblo formado. Y, en esta ciudad, llaman a estos pueblos, sus
sujetos, barrios, como en España [a] las aldeas. En los más dellos,
residen de ordinario CLÉRIGOS y FRAILES, que tienen en doctrina a
los naturales.
Los principales barrios, de que se puede hacer mención, son
Zinzonza, q[ue] al principio fue la cabeza, 12 y estuvo allí la Silla,
como dicho es. Llámase de este nombre por haber en él muchos
pájaros que llaman ZINZONES, 13 de que se hacen las imágenes de
pluma, y así, en lengua mexicana, se dice Huitzitzila, que quiere decir
"lugar donde se crían los dichos pájaros"; 14son muy pequeños, y
tienen la pluma verde y azul, y, puestos a la vislumbre, hacen muchas
y diversas aguas y colores. Y, aunq[ue] otros dan a este pueblo otras
denominaciones, ésta es la más propia y verdadera.
Erongariquaro es otro barrio, q[ue] quiere decir "lugar puesto en
atalaya", 15 porque está fundado [a] orilla de la laguna, al cabo della
entre la parte del norte y poniente, en un lugar alto de donde se
divisa toda la dicha laguna. Están, también, los barrios de San
Jerónimo y San Andrés y otros, cuyos nombres no se ponen aquí por
no ser de importancia; todos [a] orillas de la dicha laguna.
12 ¶ Dista esta ciudad, de la villa de Zamora; lugar de
españoles labradores con quien parte términos esta jurisdicción,
trece leguas largas hacia la parte del poniente, por camino llano en
partes y, en panes, áspero y montuoso.
13 ¶ La lengua q[ue] hablan los naturales desta dicha ciudad es
[la] q[ue] llaman tarasca, común a toda la provincia: es clara y fácil, y
que, en alguna manera, se llega a la latina. Llámase tarasca,
porq[ue] los naturales tienen este nombre de tarascos desde que EL
MARQUES vino a esta tierra, a causa de q[ue] los españoles,
pidiéndoles mujeres, los caciques y principales les daban sus hijas
propias y los llamaban TARASQUE, que quiere decir "suegros" o
"yernos'. 16 Y, como usaban tanto deste vocablo, los españoles e
indios mexicanos los comenzaron a llamar tarascos. Y ésta es la
verdadera y cierta razón por que se llaman así, aunque algunos digan
otra cosa. 17
14 ¶ El señor natural de los indios desta dicha ciudad, y [de]
toda la provi[nci]a, q[ue] reinó en tiempo de MONTEZUMA, rey q[ue]
fue de México, fue TANGA JUAN, q[ue] por sobrenombre desta tierra
llamaban TZINTZICHA, 18 que quiere decir "hombre q[ue] edifica
fortalezas", 19 porque hizo [y] edificó muchas, y fue muy valeroso en
guerras. Y los mexicanos le llamaban CAZONZI, que quiere decir
"alpargate viejo", 20 porque, cuando vino EL MARQUES, le fue a ver
a la ciudad de México en hábito de hombre plebeyo y bajo, mal
aderezado y roto, mostrando así rendirle la obediencia. Y llevó
consigo muchos principales, ricamente aderezados a su modo, y cien
indios cargados de oro y plata, según es fama. Y, como fue siempre
enemigo de los mexicanos, y le vieron de aquella suerte, con unos
alpargates viejos, haciendo burla dél le llamaban CACZOLI, que
quiere decir "CACTLE viejo". 21 Éste fue bautizado, y se llamó DON
FRANCISCO. 22
Un capitán de los españoles llamado NUÑO DE GUZMAN,
pasando a la guerra de la Nueva Galicia, que es adelante desta
provincia treinta leguas, pidiéndole 23 del oro y plata que tenía,
porq[ue] no se le dio, le prendió y llevó consigo hasta un río grande
que está [a] catorce leguas desta ciudad, en los Chichimecas, [y],
después de haberle mostrado el paso que ahora llaman el vado de
n[uest]ra Señora, le dio garrote y mandó quemar; por cuya causa
vino cédula de su Maj[es]t[ad] p[ar]a prender al dicho Nulo DE
GUZMÁN, y, en virtud della, fue preso a España, y quieren decir que
murió en la cárcel.24
Este [CALTZONTZIN] tuvo dos hijos, el uno, llamado DON
FRAN[CIS]CO TARIACURI, y el otro, DON ANTONIO
HUITZIMENGARI, que le sucedieron por su orden. Y, muerto el dicho
DON FRAN[CIS]CO, q[ue] era el mayor, fue gobernador desta dicha
ciudad el dicho DON ANTONIO algunos años. Dejó un solo hijo
legítimo, llamado DON PABLO, el cual gobernó cuatro años, siendo
su coadjutor un DON JUAN] PURUATA, su padrastro, por ser el dicho
DON PABLO de poca edad Y, muerto, quedó sin heredero, y, así, se
perdió la sucesión legítima del dicho TANGAJUAN. Es, al presente,
gobernador el dicho DON JUAN] PURUATA. 25 Tributaban, en tiempo
de su gentilidad, estos naturales, oro, plata, mantas de algodón,
maíz, y otras cosas que se dan en esta provi[nci]a. Adoraban en
ídolos de piedra, a quien tenían de costumbre sacrificar los
corazones de los indios que prendían en las guerras, ofreciéndoselos
y rociándolos con su sangre.
15 ¶ Traían guerras, éstos, con los mexicanos, a quien siempre
resistieron y, en algunas batallas, vencieron y prendieron [a] muchos
dellos. 26 También guerreaban con los de Colima y Zacatula, y a
éstos siempre los sujetaron. Peleaban desnudos en cueros, con sólo
un peto hecho de hilos de maguey muy tejidos, que es defensa
fuerte.27Sus armas eran macanas de palo, que unos son a manera
de clavas y, otras, como espadas anchas; y lo q[ue] más usaban
eran arcos y flechas. Su traje era como el de los demás indios, y, el
que ahora traen, también; aunq[ue] los zaragüeles son más largos y
angostos que los que usan los mexicanos, y son más amigos del
traje y hábito español que otros. En tiempo de su gentilidad, eran sus
mantenimientos maíz, calabazas y frijoles y chile, carne de venado y
pescado, de q[ue] hay mucha abundancia, y lo mismo es ahora.
Vivían mucho más sanos, y duraban y multiplicaban más, y nunca se
vio entre ellos pestilencia, como se ha visto y ve cada día, después
que se conquistaron; y, sin comparación, era mayor el número de
gentes que había q[ue] ahora. La causa desto no se sabe: todo se
atribuye a la disposición divina. Dicen los antiguos q[ue], en tiempo
de su infidelidad, el vicio era menos y q[ue], de treinta y cuarenta
años, no conocían los hombres mujeres y no comían ni bebían como
ahora, en que son extremadamente viciosos. Y, a esto, se podrían
atribuir sus enfermedades.
17 ¶ El temple desta dicha ciudad es sano, aunque algo frío y
húmedo, de donde, entre los naturales, hay muchas bubas: mal
contagioso [al] que suelen llamar "mal francés". 28 Las enfermedades
son las que ordinariamente hay en las Indias: tabardete, dolor de
costado; y los remedios son los ordinarios.
18 ¶ Cerca desta dicha ciudad, hacia la parte del sur, hay una
cordillera grande, de sierras altas y pedregosas que llegan casi
hasta ella; y, a la sierra mayor, llaman los naturales Costio, que
quiere decir "sierra ancha". 29
20 ¶ A la banda del norte, [a] un cuarto de legua desta dicha
ciudad, hay una grande laguna de agua dulce, donde se cría mucha
cantidad de pescado blanco, q[ue] es muy sano y bueno, de que los
indios se sustentan y tienen aprovechamientos; tiene de boj doce
leguas y, alrededor della, hay muchos pueblos muy fértiles y de
muchas huertas, q[ue] son barrios desta dicha ciudad, como está
dicho; y, en el medio della, hay nueve i[s]letas o peñones, poblados
los cuatro dellos de los naturales, que todos son pescadores.
23 ¶ Los árboles frutales que hay, son los que comúnmente
suele haber en tierra fría, como son manzanos, perales, membrillos,
duraznos y otros, q[ue] se han traído de España.
24 ¶ Danse en esta tierra mucho trigo y cebada, y todo género
de semilla, y cógese en abundancia; hay, también, seda y grana.
27 ¶ Los animales y aves, bravos y domésticos, son los q[ue]
suele haber comúnmente en las tierras frías. Críanse pocas gallinas,
por causa de los muchos adives que hay, que las comen, a quien
llaman COYOTES. Particularmente, hay en esta dicha ciudad mucha
cantidad de ardillas pardas, a manera de comadrejas, q[ue] son muy
dañosas a las casas, porque las minan y horadan.
29 ¶ Hay cerca desta dicha ciudad, una cantera, de donde se
saca mucha y muy buena piedra blanca p[ar]a los edificios; está [a]
dos leguas grandes desta dicha ciudad, en un cerro grande hacia el
poniente.
31 ¶ La forma y manera de las casas es la común en las Indias,
salvo que los techos son de paja por causa de las muchas aguas,
q[ue] no se pueden resistir de otra manera.
32 ¶ El sitio y puesto desta dicha ciudad es muy fuerte,
especialmente p[ar]a los naturales y gente de a pie, porque, como
dicho es, está en una cordillera larga de sierras y arcabucos, [a]
donde con dificultad se puede subir a caballo.
33 ¶ Los naturales desta dicha ciudad son, algunos dellos
mercaderes y tratantes, y otros, oficiales primísimos, herreros y
caldereros, campaneros, torneros y entalladores, y, principalmente,
pintores y plumajeros, y de otros oficios, de que se sustentan. Son
ricos y aplicados a buscar de comer, y es gente caritativa y más
compasible q[ue] los mexicanos. Hay entre ellos muchos músicos de
todo género de música, y cantores.
35 ¶ Hay en esta dicha ciudad, después que se trasladó della la
catedral, UN CURA, q[ue] administra los santos sacramentos a los
españoles y naturales.
36 ¶ Hay tres monasterios: uno, de los FRAILES
FRAN[CIS]COS, y otro, de AGUSTINOS, y otro, de los hermanos de
la COMPAÑÍA DEL NOMBRE DE JESÚS. Y, en cada monasterio
destos, están de ordinario cuatro religiosos.
37 ¶ En esta dicha ciudad está un hospital de la advocación de
la Limpia Concepción de n[uest]ra Señora; fundóle el primer obispo,
DON VASCO DE QUIROGA, y sustentábase de la fábrica y de la
mesa obispal al principio, y, después, le dejaron algunas personas
algunas mandas. Y, así, vino a tener de renta más de dos mil
p[es]os, los cuales se pasaron al hospital que se funda en la ciudad
de Valladolid. Fuera desta dicha ciudad, a tres leguas della, hay otro
hospital y pueblo, que fundó el mismo DON VASCO, de pobres indios
que recogió, dándoles lo necesario, los cuales son libres de tributos.
Y se ocupan en hacer las sementeras p[ar]a el dicho hospital y
colegio de San Nicolás q[ue] estuvo en esta dicha ciudad, y al
presente en la de Valladolid, donde se han recogido y estudiado
muchos españoles pobres, y han sido sacerdotes, que ahora son
curas y vicarios en esta provincia y en otras partes. 30 Llámase, el
dicho pueblo hospital, Santa Fe de Mechuacan, porq[ue] hay otro
deste obispado, que fundó el mismo DON VASCO p[ar]a el dicho
colegio [a] dos leguas de la ciudad de México, q[ue] tiene el propio
nombre. EL B[ACHI]LL[ER] M[ART]ÍNEZ (rúbrica). 31
[En la sobrecubierta, de diferentes
letras]; La ciudad de Pátzcuaro,
Mechuacan. Descripción de la ciudad de
Mechuacan Pátzcuaro. Pob[lació]n y
desc[ripció]n, 27. 7a
1
He trasladado estas inscripciones adoptando un orden convencional, de manera que, a
partir de "visto", quedaran agrupadas las que parecen de letra del cronista Herrera, cuya
es, también, la de las anotaciones al margen en las primeras tres planas de la relación.
2
Al parecer, una vez concluido su informe, el bachiller Martínez conservó las hojas
impresas de la Instrucción y Memoria, por lo que no están adjuntas al legajo de la
presente RO.
3
Entre los apellidos de la gente "más noble que había en la tierra", el cronista Franciscano
Espinosa (1945: 115) enumera el de los Fuenllana; sin embargo, es incierto que a fray
Diego lo unieran lazos de parentesco con el tronco novohispano de esta familia, don Luis
de la Fuenllana (ver Ira a 1923: núm. 712). Basalenque (1963: 212) recuerda que, "por los
años de setenta, administraba toda esta doctrina de Tzirosto... el beneficiado Fuenllana,
el cual.., el año de 1575, renunció [a] su beneficio, y [a) todo el mundo, y se entró en la
religión de N.P. san Francisco, siendo la mejor lengua tarasca que habla en el obispado, y
vivió en la religión más de cuarenta y cuatro años, gran ministro de los naturales. Esta
renunciación hizo siendo ya obispo de Michoacán el señor D. fray Joan de Medina
Rincón..." Debió fallecer, entonces, a muy avanzada edad, hacia 1620.
4
He hallado, sobre este fraile, que se crio en la provincia de la Concepción e) y, más
tarde, se incorporó a la de Michoacán, "donde dio bien a conocer sus religiosas prendas".
En el quinto Capitulo provincial franciscano, celebrado a principios de 1620, fray Sebastián
Alemán fue electo comisario general, cargo que desempeñó hasta 1623 (ver Espinosa
1945: 454-5, 483).
5
El manuscrito, fol. ]g lee: "predicadador".
6
La fecha de la fundación de Pátzcuaro es incierta. Para una discusión documentada,
aunque añeja, sobre este tema, ver Beaumont (1932, II: 26769, 287-93).
7
Al margen (fol. 2r): "19 grados y 10 Minutos".
8
Biografías y estudios biográficos sobre el obispo Quiroga hay numerosos (ver Iguiniz
1969; DPHBGM 1976, II: 1710) . Son interesantes el articulo y la bibliografía, en el DHEE.
(1973, III: 203940)
9
Al margen (fol. 2): "fundose havra 39 Ms. La diócesis de Michoacán, con sede original en
Tzintzuntzan, fue erigida a 6 de agosto de 1534 por bula del papa Paulo III; don Vasco fue
electo obispo en 1536, y consagrado en 1588; unos dos años más tarde, trasladó la sede
episcopal a Pátzcuaro, erigiendo en catedral la iglesia de San Francisco de Asis y, hacia
mayo de 1542, fundó el colegio de San Nicolás. Abajo de la inscripción señalada aniba, hay
unos números que no he podido identificar y, al final: "zinzoza, ojo". dicha ciudad, de la
de Zinzonza donde estuvo primero pocos años, por causa de la ruin comodidad del sitio. Al
principio había en ella muy pocos naturales, y después, congregándose de muchas partes,
llegó a haber catorce mil tributarios. Y, al presente, hay cinco mil, porq[ue] han venido y
vienen cada día a menos, por causa de las pestilencias que [de] ordinario hay entre los
naturales.
10
Así, en el texto (fol. 2r); según Gilberti (1559: TE, 42r; ET, 170r), "Enmaro" o "tintar"
se escribe pazri.
11
Según nota de José Corona Núñez (Vargas Rea 1946a: 55), "esta palabra significa
'donde tiñen de negro'... Gilberti [1559: TE, 41v] ... dice: pazcata, 'luto'; pazcani, 'teñir
de color prieto'. Como Pátzcuaro fue una ciudad sagrada..., sin duda el nombre se refiere
al rito de pintarse de negro los sacerdotes de Curicaveri". Ver, también, Corona Núñez
(1957: 94).
12
Al margen (fol. 2v): "zinzonza, la Cabeza"; ver, arriba, nota 9.
13
Tsintsúni, "colibrí (Campylopterus helmincucurus)" (Velásquez Gallardo 1958: 209).
14
Vitzitzilin, "cierto paxarito" (Molina 1944: ME, 157v).
15
"Atalaya, lugar alto donde miran", erauataquaro "atalaya generalmente", erauatagua;
"atalaya de guerra", erongariri (Gilberti 1559: ET, 22r). Es probable que Erongariquaro
signifique "lugar de los centinelas de guerra".
16
Tarscue, "yerno, o suegro, o suegra" (Gilberti 1559: TE, 53v).
17
Otra versión de la anécdota que dio origen al apelativo "tarasco", en Alcalá (1960: 309,
10); ver Craine & Reindorp (1970: 69). Conforme a Sahagún (Códice florentino 1979, III:
lib. X, fol. 139v): "Su dios que tenjan se llamaua taras, del qual tomando su nombre los
mjchoaques también se dizen tarascos; y este taras, en la lengua mexicana, se dize
mjxcoatl, que era dios de los chichimecas ..." (las cursivas son mías). Para una discusión
de estas tradiciones, ver Corona Núñez (1957: 10-11).
18
Al margen (fol. Sr): "Tangajuan, por sobrenombre Binbicha". Según Alcalá (1980: 214,
6) "después que los españoles vinieron a la tierra, alzaron por señor a Tangaxoan, por otro
nombre llamado Zinzicha ..." Ver Craine & Reindorp (1970: 67).
19
Tsintsini, "hazer pared o muro"; tsintsicata, "pared o muro" (Gilberti 1559: TE, 62v):
tsintsicha tsakapuiri, "construir casas de piedra" (Velásquez Gallardo 1978: 32, 209);
tzacapu, "piedra" (Gilberti 1559: ET, 139v).
20
La etimología se declara más adelante: de cac (tul), zol (tic) y el sufijo reverencia) -
tzin, "señor de alpargates viejos"; según esto, la lección debería ser Caczoltzin.
21
Es posible que los mexicanos, "haciendo burla" de este señor, le llamaron Caczoli o
Caczoltzin; pero su nombre nahua, a juzgar por el significado de su cogno. mento,
Tsintsicha, debió ser Caltzontzin, "señor de innumerables casas" (ver Corona Núñez 1957:
7-8).
22
Ver el árbol genealógico de los señores de Pátzcuaro, en Alcalá (1980: 216-17). "Estando
ya confederado el rey de Michoacán con los castellanos... fue el primero que lavé su alma
en las aguas del santo bautismo..., poniéndole por nombre Francisco; al que en otros
tiempos era conocido por Sinsicha, y por el gran Calzontzin..." (Espinosa l945: 81).
23
El manuscrito, fol. 3r, lee: "y pidiéndole"; he suprimido el "y" en mi transcripción.
24
Este cruel episodio ocurrió hacia 1529-30, al emprender Guzmán la conquista de
Xalisco; otras versiones del mismo pueden consultarse en Alcalá (1980: 359-55),
Torquemada (1975, I: 460) y Espinosa (1945: 103); el relato del propio Mullo de Guzmán,
en FPT (1940, XIV: 180-81).
25
Don Juan Puruata es uno de los testigos e informantes que convocó el bachiller Martínez
para la encuesta conducente a este informe. Sobre los hijos y sucesión de don Francisco
Tsintsicha, don Antonio Huitziméngari y su hijo don Pablo, ver Basalenque (1963: 65) y
Nicolás León (1906, III: 73-75, 97-102).
26
Es posible que la presente sea una alusión a la derrota que infligieron los michoacanos a
los tenochcas durante el reinado de Axayacatzin (1469-1481), al pormenor relatada por
fray Diego Durán (1967, II: 281-85).
27
Se trata del arma defensiva que llamaban los mexicanos ichcahuipilli.
28
"Mal francés" o "gálico" = sífilis.
29
Costi: "ancha cosa, tabla, pared. lienzo camino o cosas llanas" (Gilberti 1559: ET, 15r).
30
El colegio de San Nicolás se fundó hacia 1542; subsiste ahora, cambiada su finalidad y
estructura, en la Universidad de Michoacán. Sobre los pueblo-hospitales fundados por "Tata
Vasco", ver Warren (1963).
31
El texto de la relación concluye en el folio 4v; el 5r está en blanco; las inscripciones que
transcribo a continuación aparecen en el folio 5v, qce hace las veces de sobrecubierta.
RELACIÓN DE QUERÉTARO
INTRODUCCIÓN
Manuscrito y publicaciones
Excluido el impreso (1577) pie contiene la Instrucción y
Memoria, el legajo de la RG de Querétaro consta de diecinueve
folios. Se distribuyen de la manera siguiente: copia del acta, fechada
a 20 de enero de 1582, mediante la cual Hernando de Vargas,
alcalde mayor del distrito, comisiona a Francisco Ramos de
Cárdenas, escribano público, para que componga la relación de
Querétaro (fol. 1r); preámbulo general a la relación, por Ramos de
Cárdenas (ff. Ir-v); texto de la relación de Ramos de Cárdenas (ff. -
lv-16t); seis planas en blanco (ff. I6v-I9r); inscripciones tardías (fol.
19v).
De un total de treintiún planas manuscritas, la RG de Querétaro
ocupa unas treinta. El expediente se custodia, en la BLAC de la UTX,
bajo signatura "JGI XXIV-17". Aunque en el capitulo 10 de la relación
se declara:
De los dichos pueblos [de Querétaro y de San
Juan del Río],' y [de] otras cosas que hay que
apuntar y que saber, va con esta relación un lienzo,
en que va pintado todo lo notable que se ha dicho y
se puede decir, y con quién parren términos..., que
creo que ha de parecer bien …esta pintura se ha
extraviado, desconociéndose ahora su paradero.
Robertson (1972: 270, 47) juzga conjeturable que
se trataba de un lienzo de gran tamaño.
Sin notas ni comentarios, el texto de la presente RG fue por
primera vez editado en 1897 por Primo Feliciano Velázquez, en su
Colección de documentos... (I: 1-48). En la página VIII, dice el
citado editor: "La copia que ha servido fue sacada y cotejada, a 10
de septiembre de 1895, por don Luis García Pimentel." En 1906,
Valentin Frias y Frias, en su obra La conquista de Querétaro (pp. 9-
60), reprodujo el texto anterior, dándole las gracias a Velázquez,
"quien lo publicó por deferencia de don Luis García Pimentel". En
ambos casos, la RG de Querétaro se publicó precedida de sendas
transcripciones de la Instrucción y.Memoria, y bajo el título de
`Descripción de Querétaro por el alcalde mayor Hernando de Vargas,
en 20 de enero de 1582".
Por fin, con anterioridad a dichas publicaciones, Orozco y Berra
(1864: 258-60), había publicado "un extracto en lo tocante al indio
Conin" (Velázquez 1897, I: VIII), probablemente más restringido que
el mismo hecho por el cronista Herrera en 1601 (Década 2, libro 4,
capitulo 19).
Autor, cronología, amanuenses y anotaciones
Atribuir la paternidad de esta relación, corno lo hicieron
Velázquez y Frías, al alcalde mayor Hernando de Vargas, es
inexacto; asimismo lo es, registrar como coautores a Hernando de
Vargas y a Francisco Ramas de Cárdenas (Cline 1972a: 346, 86), ya
que el único autor del informe fue Ramos de Cárdenas. Éste fue
comisionado por Vargas para escribir la relación el 20 de enero, y, a
juzgar por lo que se dice en el capítulo 11 (ver nota 66 al pie del
texto), dicho capítulo estaba en proceso de redacción hacia finales
de marzo. Al calce del escrito, se registra la. fecha 30 de marzo de
1582,
Ramos de Cárdenas era escribano público, no escribiente. El,
como autor, firma al cake de la RG de Querétaro. La caligrafía de su
firma nada tiene que ver con la misma que hay en el texto. Del
traslado definitivo del texto se hicieron cargo dos amanuenses: uno,
que es responsable de la escritura que aparece en los folios Ir-6r; el
otro, de la restante (ff. 6r-16r). En la relación no se registran sus
respectivos nombres. Al parecer, eran mejores conocedores del
otomí que del náhuatl; así lo pone de manifiesto la ortografía, si se
compara, de unos y otros nombres. Por lo demás, ni el autor ni sus
asistentes tenían mayores conocimientos de a lengua tarasca; la
etimología de Querétaro, propuesta como corruptela española de
Queréndaro (ver nota 18 al pie del texto), así lo demuestra.
Aparte de las letras ya mencionadas, el manuscrito contiene
profusas anotaciones al margen; la letra, por lo que tengo observado
en otros manuscritos, es del cronista Herrera. Puede conjeturarse
que consultó esta relación hacia finales del siglo XVI. Sus
anotaciones ponen de manifiesto que la lectura que realizó fue
bastante ligera.
Francisco Ramos de Cárdenas
Si existen datos documentales, en archivos públicos o privados,
que ilustren la biografía de Ramos de Cárdenas, confieso no
haberlos buscado. Tampoco he visto que se mencione su nombre en
las publicaciones de que dispongo, cuya abundancia y propiedad
sería desleal insinuar. Francisco A. de Icaza (1923: mime. 924 y
1147) registra las declaraciones de cierto Ginés de Cárdenas,
natural de Sevilla, y de otro Melchor de Cárdenas, natural de Jaén.
Ni en una ni en otra, hay datos que permitan conjeturar que Ramos
de Cárdenas haya tenido siquiera lazos de parentesco con ellos. La
única fuente, entonces, dadas las circunstancias, es el informe que
preparó.
Según éste Ramos de Cárdenas practicaba la Medicina, al
parecer, de manera empírica. En el capítulo 5, al describir la
epidemia de 1576, dice: "...y tanque pudiera tratar, como hombre de
experiencia, de las calidades tiesta enfermedad y remedios
diferentísimos que a ella se aplicaron, lo dejo ..." En el capítulo 26,
sin ambages, declara haber "jeringado" con el zumo de cierta verba a
un herido, el cual, "maravillosamente", sanó. Tipo curioso, en verdad,
este Ramos de Cárdenas.
Además de ejercer la Medicina, no sabemos si con fines
altruistas, Ramos de Cárdenas se identifica como escribano público,
esto es, persona que por oficio está autorizada para dar fe de las
escrituras y demás actos que pasan en su presencia. Por virtud de
este oficio, puede pensarse, tenía conocimiento de los "memoriales y
pinturas antiguas que servían a los naturales de escritura"
(Preámbulo), y, sin duda, estaba particularmente calificado para
efectuar la encuesta que realizó.
Finalmente, aunque se desconoce la fecha exacta en que arribó
a la provincia, es obvio que en 1582 tenía, de residir en Querétaro,
alrededor de quince años. .Al referir la vida del cacique don
Hernando de Tapia, fallecido hacia 1572, recuerda algunas
anécdotas de las cuales da fe "como testigo de vista" (cap. 1).
Aunque de trazo inseguro, esta breve semblanza permitirá tener
una idea de la personalidad del autor de la presente RG. Quien lo
haga con más cuidado, podrá extraer de su informe otros datos y
pormenores biográficos.
Problemas y tropiezos del contenido
La RG de Querétaro es, sin duda, un relato de buena fe. Para
armarlo, el autor efectuó una indagación, según sus propias
palabras, "con toda diligencia y cuidado..., así con indios viejos,
como por memoriales y pinturas antiguas..." (Preámbulo); mas, sin
restar méritos al plausible trabajo de Ramos de Cárdenas, hay que
tener en cuenta que este escribano-médico se improvisó historiador
para cumplir la tarea a él cometida. Además, hay que decirlo en
descargo suyo, no estuvo en condiciones de cotejar sus datos con
los de otras fuentes documentales contemporáneas. Debido a tales
insuficiencias, ni su loable empeño ni la sazón de sus letras fueron
bastantes para encubrir el pelo de la dehesa. Su informe contiene
yerros e inexactitudes históricas, de cuya influencia aún se resiente la
tradición queretana.
Excluyendo otros pormenores, el capítulo que presenta mayor
número de problemas es el primero, donde refiere el autor la
pacificación y fundación de Querétaro. Voy a hacer un extracto.
Según éí, Hernán Pérez de .Bocanegra, encomendero de Acámbaro,
persuadió al cacique de Anda Maxei ("gran juego de pelota"), Conni,
natural de Nopala, para que le tributara. Después de un tiempo,
viendo el encomendero que estos indios eran
... tan domésticos, acordó de les predicar eI
evangelio y persuadiólos que se tornasen
cristianos. El indio Conni lo hubo por bien, y, así, el
Hernán Pérez se partió para la provincia de
Mechoacan a traer un religioso... [Cuando] trajo
consigo al religioso..., el fraile em- pezó a bautizar,
y puso por nombre al indio Conni, don Fernando,
por el Hernán Pérez de Bocanegra, y por
sobrenombre de Tapia, porque entonces florecía
en esta provincia el nombre de Andrés de Tapia...
Este relato, para decirlo pronto, es pura fábula. Pérez de
Bocanegra entró en posesión de la encomienda de Acámbaro (y de
la de Apaseo) en 1538, tras el fallecimiento del primer tenedor,
Gonzalo Riobó de Sotomayor, quien la poseía desde 1528 (ver
Porras Muñoz 1982: 392). Entretanto, hay evidencias documentales
de que el cacique otomí Her nando de Tapia, junto con Nicolás de
San Luis y otros, conquistaron para los españoles Acámbaro y,
antes, los pueblos de Apaseo y Querétaro.Beaumont (1932, II: 298-
306) traslada un documento custodiado en el archivo del convento de
Acámbaro, que atestigua que la fundación de ese pueblo tuvo lugar a
19 de septiembre de 1526, el cual firma como testigo, entre otros,
don remando de Tapia. Asimismo, en otro lugar (Beaumont 1932, III:
102-17), el mismo cronista reproduce y comenta otra Relación
original del cacique don Nicolás de San Luis, en la que refiere que,
"desde el año de 1522, empecé a hacer entrada... para la conquista
de esta gran Chichimeca". Y declara: " :salieron en mi compañía
todos los caciques y cacicazgos, mi prosapia, a la gran provincia de
Xilotepec, que lo son don Fernando de Tapia ..." Según el
instrumento citado (pp. 104-5), don Nicolás de San Luis,
en compañía de mis caciques, don Fernando de
Tapia, que desde [es de?] Tlaxcala, y los demás
caciques, que son de Tula y Xilotepec, de mi
prosapia, conquistamos a los indios chichimecas
bárbaros... y, en un año, fundamos y poblamos a
este pueblo de Santiago de Querétaro, el día del
señor Santiago apóstol, que fue día domingo, a 25
del mes de julio del año 1522...
La fecha, al parecer, es exacta. Según la tercera relación de
Cortés (1960: 102), el Miércoles Santo de 1521 cayó a 27 de marzo;
partiendo de este dato, el 25 de julio del siguiente año 1522 cayó,
efectivamente, en domingo.
Creo que las precedentes observaciones bastan para ilustrar la
naturaleza de los problemas con que tropezará quien lea, o trate de
usar, la RG de Querétaro. Otras inexactitudes históricas,
cronológicas y lingüísticas, se han señalado o comentado en las
notas al pie del texto, aunque sea de paso. Dadas las circunstancias,
no corresponde a quien edita estas páginas examinar más a fondo, o
intentar resolver, los numerosos problemas que este informe plantea.
Algunos, además, trascienden del texto. Para el aficionado o
estudioso de la tradición queretana, voy a presentar unas
perspectivas.
Prospectos de estudio
A diferencia de casos similares, la personalidad del cacique don
Hernando de Tapia cuenta, para su estudio, con una bibliografía
relativamente abundante. * Su uso, sin embargo, quizás por las
fechas en que se hicieron accesibles las fuentes, ha sido más bien
desigual. Para comprobarlo, bastará un somero cotejo entre Ios
trabajos de Frías (1931) y de Velázquez (1953), que son, hasta
donde conozco, los más recientes.
Según extracto de la obra de Frías, la que no tengo a la vista,
el DPHBGM (1976, II: 2044) registra:
*FUENTES: Nicolás de San Luis, Fundación del
pueblo de San Francisco de Acambaro, nov. 25,
1535 (en Beaumont 1932, II: 298-306); Relación
original..., 1555 (copia parcial, en Beaumont 1932,
III: 102-8). Carla dirigida al emperador .,., jun.. 18,
1532 (ver CCJBM 1954, E núm. 804). Declaración
de Hernando de Tapia (Icaza 1923: núm. 893).
Bernal Díaz del Castillo (1962: 434 ). Testimonio
de Francisco de Ávila (FTP 1939, VI:135)
Información de los méritos y servicios... 1572
(BAGN 1934, V/I: 34-61). Nobiliario de
conquistadores de Indias (1892). RG de
Querétaro, 1582.
INTERPRETACIONES Y ESTUDIOS: Beaumont
(1932, II y III); Espinosa (1746, 1945); Frias y
Frías (1900, 1906, 1931); Herrera y Tonlesillas
(Déc. 2, lib. 4, cap. 19); Peñafiel (1911); La Rea
(1882); Velázquez (194E-48, 1953).
TAPIA, Fernando de. Indio, hijo de Andrés de
Tapia, indio conquistador (diferente de su
homónimo español), originario de Tlaxcala. Era
Fernando intérprete de la real Audiencia en 1550.
El 6 de febr. de 1538 le concedieron, Carlos V y la
reina Da. Juana, el privilegio de estas Armas:
escudo partido; en su parte alta, una figura hecha
de un águila y un tigre unidos por el dorso, con tres
plumas en la cabeza, en campo de oro. Parte baja,
aguas, de azur y plata. Orla: ocho aspas de oro en
campo de gules. Coronado por yelmo con la misma
figura del escudo.
Esta semblanza combina datos de la Relación de don Nicolás
de San Luis (Beaumont 1932, III: 105), del Diccionario de Icaza
(1923: núm. 893), del testimonio de cierto Francisco de Avila (FPT
1939, VI: 135), y probablemente del Nobilario de conquistadores de
Indias (1892).
Por su parte, la breve biografía de Prime Feliciano Velázquez
(1953) descansa sobre la RG de Querétaro; sobre la Relación ya
citada de Nicolás de San Luis, aunque ignora el dato de que De Tapia
era de Tlaxcala, y sobre la Información de los méritos y servicios
prestados par don Reinando de Tapia... (BAGN 1934: 34-61). Según
Velázquez (1953: 7), el indio Conin fue "mercader oriundo de Nopalla,
[y] residía por 1509 a 1511 en Xilotepec..., si bien es de presumir
que a menudo, y por razón de su oficio, visitaría a Tlaxcala, pues hay
tradición de que allá vio por primera vez a los castellanos...",
etcétera. Esta biografía es unbatido fenomenal de datos históricos,
manejados con escaso discernimiento.
Lo que me importa señalar es el manejo desigual de las
fuentes, y las discrepantes conclusiones de cada autor. Si don
Hernando era tlaxcalteca e hijo de un indio conquistador bautizado
con el nombre de Andrés de Tapia, parece difícil explicar que la RG
de Querétaro le dé el nombre otomí de Conni; que fuera de la
prosapia otomí de don Nicolás de San Luis, bajo cuya bandera
conquistó la gran Chichimeca desde 1522, y, más difícil aún, que se
hubiera bautizado, corno postula Velázquez (1953: I8-24), entre 1529
y 1531. Pero el asunto es más intrincado aún.
Frías y Frías publicó, en La conquista de Querétaro (1906: 99),
una "Genealogía de O. Fernando de Tapia y D. Nicolás de San Luis,
conquistadores de Querétaro", según la cual el primero fue hijo de
don Antonio Cortés y doña Francisca Villaseñor, padres también de
la Malinche, casado con dota María de Castilla, "hermana de la
madre de D. Nicolás de San Luis y, por Io mismo, tía de éste'. ¿Se
trata, entonces, del mismo tlaxcalteca Hernando de Tapia, hijo del
indio conquistador don Andrés de Tapia? Entretanto, Icaza (1923:
núm. 893) registra la declaración de un Hernando de Tapia, que dice:
Ques natural de esta ciudad de México, yntérprete
desta rreal Audiencia; hijo legítimo de Andrés de
Tapia, gobernador que fue de la parte de México
por su Alteza, a la qual sirvió, y fue vno de los
primeros que, con otros principales, fueron a
rrescibir y dar la obediencia al capitán don
Hernando Cortés... Y, después de ganada esta
tierra, siruió de capitán en las conquistas de
Pánuco y Higueras y Nueua Galizia, y en otras; y él
a seruido a su Magestad, con sus armas y cauallo,
en la pacificación de la Nueua Galizia; es casado
en esta ciudad, donde tiene su mugar e hijos, y
padece necesidad porque no tiene de qué se
sustentar.
Se trata, evidentemente, del "tlaxcalteca", hijo de Andrés de
Tapia, "intérprete de la real Audiencia en 1550", mencionado en la
obra biográfica escrita por Frías (1931). Su declaración parece
veraz, porque Díaz del Castillo (1962: 434) recuerda a "dos grandes
caciques mexicanos" que fueron alas Hibueras (1524-261 con
Cortés, "que se decían Tapia y Juan Velázquez"; además, un
testimonio de Francisco de Avila (FPT 1939, VI: 135) confirma que,
en diciembre de 1550, Hernando de Tapia era"intérprete desta real
Abdiencia", posiblemente el mismo que firma, en 1532, una carta
dirigida al emperador por varios indios principales avecindados en
México (ver CCJBM 1954, I: núm-804). Pero, ¿se trata del mismo
don Hernando de Tapia, del indio por nombre otomi llamado Conni, o
Conin, como ha sancionado una tradición de malas lecciones que
inauguró el cronista Herrera? Si los relatos del cacique otomí don
Nicolás de San Luis (Beaumont 1932, II: 298-306; III: 102-8) son
fidedignos, entre 1522 y 1526, cl queretano Hernando de Tapia
andaba ocupado en la conquista y fundación de Querétaro, y en las
de Acámbaro, Apaseo, San Miguel de los Chichimecas y Xichu. No
parece probable que haya, durante este periodo, acompañado a
Cortés en su punitiva expedición a Honduras. Los datos indican, por
consecuencia, que existe aquí una confusión de identidades. Toca al
historiador aclararla; el filólogo cumple con señalarla.
Similar es el caso del bachiller Juan Sánchez de Alaniz. La RG
de Querétaro (cap. I) habla de un "criado" de Hernán Pérez de
Bocanegra llamado Juan Sánchez de Alaniz, que después fue
sacerdote"; Icaza (1923: núm. 787) registra la declaración de mi
Juan Sánchez de Alaniz, hecha hacia 1545, "que ha diez años que
pasó a esta NueuaSpaña con su mujer, y tiene hijos (no declara
guantes), y que ha trabajado y trabaja por traer a los Chichimecas a
la conbcrsión". Parece difícil identificar a este hombre con el
"presbítero, cura y vicario del pueblo de Sichu, de edad de más de
60 años (BAGN 1934: 44), que, a 30 de agosto de 1571,
atestiguaba en la Información de los méritos y servicios prestados
por don Fernando de Tapia. A mi juicio, se trata de un hijo homónimo
del Sánchez de Alaniz que llegó a la Nueva España hacia 1535; su
declaración de que conocía a don Hernando de Tapia "de cuarenta
años a esta parte, poco más o menos" (loc. supra cit.), deberá
tomarse por "menos". Probablemente lo conoció hacia 1538, cuando
Pérez de Bocanegra entró en posesión de las encomiendas de
Acámbaro y Apaseo. Pero éste, como el de la identidad de los
Hernandos de Tapia, son problemas que atañe al historiador aclarar.
La mesa está puesta. Mi introducción a la RG de Querétaro es,
desearía serlo, apenas un entremés.
[En la cabeza y márgenes de la
Instrucción impresa, de diferentes
letras:] N° 202: Mechoacan.
Arzob[is]pado de México: Querétaro y
S[a]n Juan del Rio: Xidotepeque.
Querétaro: CÉSPEDES. Aquí hay los
cap[ítul]os de los otomís. más; muy
notable: Aquí se trata de las crueldades
de los chichimecas; para cuando se
hable de la guerra dellos. HERNÁN
PÉREZ DE BOCANEGRA: Tarascos, Aquí
está la fuente1
¶ En el pu[ebl]o de Querétaro, en vente días del mes de en[er]o
de mil y qui[nient]os y ochenta y dos a[ñ]os, el il[ustr]e señor
HERNANDO DE VARGAS, al[ca]lde mayor deste d[ic]ho pu[ebl]o, y
[de] San Juan del Rio y su jurisdicción, dijo que, habiéndole
entregado el il[ustr]e señor GORDIÁN CAS[A]SANO, contador y
administrador general dé su Maj[esta]d en esta Nueva España, la
Instrucción y Memoria de las relaciones que se mandan hacer por su
Maj[esta]d para el buen gobierno y ennoblecimiento de las Indias del
Mar Océano, cometía, y cometió a mi, FRAN[CIS]CO RAMOS DE
CÁRDENAS, escr[i]b[an]o pú[bli]co desta provi[nci]a de Xilotepec,
que haga la d[ic]ha relación y responda a los capítulos della como su
Maj[esta]d lo manda: t firmólo de su nombre: HERNANDO DE
VARGAS: Ante mí: FRAN[CIS]CO RAMOS, 2 escr[i]b[an]o público
¶ Y yo, el d[ic]ho FRAN[CIS]CO RAMOS DE CARDENAS, 3 en
cumplimiento de lo a mí cometido, con toda diligencia y cuidado he
inquirido e investigado, así con indios viejos, como por
MEMORIALES y PINTURAS ANTIGUAS que servían a los naturales
de escritura ,4 todo aquello que será digno de saber fiesta
provi[nci]a.
Y, para mayor claridad de lo que adelante se ha de decir, es
neces[ari]o, antes que responda a los capítulos contenidos en la
d[ic]ha Instrucción, de hacer un poco de digresión. Y es de saber
que, en esta Nueva España, hay una provincia que se llama
Xilotepec 5 que tienen en encomienda DOÑA BEATRIZ DE
ANDRADA, viuda, mujer que, primero, fue de JUAN JARAMILLO,
conquistador, y, después, lo fue de DON FRAN[CIS]CO DE
VELASCO, caballero de la Orden de Santiago, hermano del visorrey
DON LUIS DE VELASCO, de felice memoria; 6 y en DON P[EDR]O
DE QUEZADA, nieto del d[ic]ho JUAN JARAMILLO, hijo de hija suya
de prim[er]o matrimonio. 7 Es una provincia que, lo que está poblado
della del este-oeste, tendrá de largo veinte leguas, y, [de] norte [a]
sur, otras tantas, y más.
Toda esta provincia se gobernaba por un al[ca]lde mayor que
proveían los s[eñor]es visorreyes que han sido en esta Nueva
España, hasta que habrá cuatro a[ñ]os que el il[ustrísi]mo visorrey
DON MARTÍN ENRÍQUEZ, la dividió en dos alcaldías mayores. Y, de
la que tengo de describir, es desde una, cerca, que está en unos
grandes y espaciosos prados llamados el Cazadero, por haber
hecho allí una caza muy. grande el señor visorrey DON ANTONIO DE
MENDOZA, hasta el pu[ebl]o de Querétaro, que será distancia de
diez o doce leguas y corre de oriente a poniente. Y, con este
presupuesto, responderé a los capítulos por su orden, así como se
manda.
1 ¶ Al prim[er]o capítulo de la d[ic]ha Instrucción, digo que, en
esta alcaldía mayor, hay dos pu[ebl]os principales de que se puede
hacer caso, que son cabeceras de doctrina: el uno es el de
Querétaro, y el otro es el de San Juan del Río. 8 En el de Querétaro
residen, en él y en su comarca, cincuenta españoles, antes más que
m[en]os, que tiene[n] sus haciendas y granjerías. El de Querétaro fue
poblado por un indio de la generación de los otomies, que, en su
gentilidad, se llamaba CONNI, que en la d[ic]ha lengua otomí quiere
decir "ruido'. 9 Éste era natural de un pu[ebl]o llamado Nopala, que
quiere decir "lugar de muchos nopales o tunales", que es una fruta
muy buena y gustosa, sujeto al pu[ebl]o y cabecera de Xilotepec;
éste era PUCHTECATL, que en lengua mexicana quiere decir
"mercader", 10 y traía sus mercaderías a tierra de indios
chichimecos, que traían guerra con la gente de la provi[nci]a y no
reconocían vasallaje a ninguna persona. Acudíales, también, con
traerles algunas mantas de hilo que se hace de un árbol o planta que
se llama maguey, y sal, que era lo que ellos más querían; que, no
embargante que de natural inclinación eran enemigos, lo acariciaban
mucho. Y, en pago y trueque de lo que el indio CONNI les traía, le
daban cueros de venados, leones y tigres, y de liebres, de que
tenían mucha suma, [y] arcos y flechas: lo cual él vendía muy bien en
los mercados de México y su comarca. Y, [en] la tierra de los
chichimecos, era[n] su mojonera con los de Xilotepec los pu[ebl]os
siguientes: Santiago Tecuzautla, San Mateo Gueychiapa, San
Josepe Allan, Santa María Tleculutlicatzia, 11 San Jerónimo
Acagulcingo, San Lorenzo Tlechatitla, San Andrés Tiltmiepa; 12 los
cuales eran pu[ebl]os de la provincia de Xilotepec, y en ellos había
guarnición de gente 'de guerra contra los indios chichimecos. 13
Desta suerte anduvo mercaderando el indio CONNl, hasta que
ganó esta Nueva España el vale[ro]so capitán DON HERNANDO
CORTÉS, primero Marqués del Valle, con los conquistadores :q[ue]
consigo trufo. Viendo el indio CONNI q[ue] los españoles se iban
apoderando de la tierra y que ya tenían conquistada su prov[inci]a,
acordó de retira[r]se a la tierra de los chichimecas con quien
contrataba, y, para esto, convocó [a] siete hermanos y hermanas que
tenía, y[a] otros deudos y amigos, hasta en cantidad de treinta
indios, con sus mujeres e hijos, e hizo asiento en unas cuevas que
están en una cañada por do corre un arroyo de agua, [a] media
legua de do está ahora poblado el pu[ebl]o de Querétaro. Y, porq[ue]
en sus juegos y pasatiempos tenían un cercado hecho de unas
paredes bajas, a do jugaban a la pelota con las nalgas, 14 [hecha] de
un betún que salta llamado hule, y el d[ic]ho juego de la pelota o
cercado se llama en la d[ic]ha lengua otomi MANEE. [de ahí que] así
llaman en la d[ic]ha lengua otomí al pu[ebl]o de Querétaro ANDA
MAXLI, que quiere decir "el mayor juego de pelota". 15 Y Ilamáronle
así, porque las dichas peñas a donde prim[er]o pobló el d[ic]ho indio
CONNI con su gente tenían la facción y hechura del cercado do
jugaban a la pelota.
Estuvo el indio en la d[ic]ha cañada y cuevas algunos a[ñ]os,
teniendo gran amistad con los indios chichimecos sus comarcanos, a
los cuales daba de lo que cogía en la d[ic]ha cañada, 'que es tierra
fértil, como era maíz, frijoles y chile. Al cabo del cual tiempo, vino a
la d[ic]ha cañada un caballero llamado HERNÁN PÉREZ DE
BOCANEGRA, que tenía en [en]comienda el pu[ebl]o de Acámbaro,
16 provincia de Mechoacan, que distará deste [de] Querétaro como
once o doce leguas, [y], como trajo en su compañía [a] indios del
d[ic]ho pu[ebl]o, pusieron por nombre, a do residía el indio CONNI,
Querenda, que en lengua tarasca, que es la que se habla en la
d[ic]ha provi[nci]a de Mechoacan, quiere decir "peña'; que tal era a
do estaban poblados. Y, asf, cuando se pobló este pu[ebl]o, le
llamaron Queréndaro, añadiendo este -RO, que quiere decir en la
d[ic]ha lengua tarasca, "pu[ebl]o de peña"; 17 y los españoles
corrompieron el vocablo, y le llamaron Querétaro.18
Llegado que fue a la d[ic]ha cañada el d[ic]ho HERNÁN PÉREZ
DE BOCANEGRA, empezó a hacer regalos al indio CONNI, al cual
dijo que fuese su vasallo, cono lo eran los de Acámbaro. El indio lo-
tuvo por bien y, asf, le empezó a reconocer por señor, haciéndole
sementeras de algodón, chile y alguna de trigo, que, para ello, les dio
la semilla el d[ic]ho HERNÁN PÉREZ DE BOCANEGRA. El cual,
viendo [a] estos indios tan domésticos, acordó de les predicar el
evangelio, y persuadióles que se tornasen cristianos. El indio CONNI
lo hubo por bien y así el HERNÁN PÉREZ se partió para la provincia
de Mechoacan a traer [a] un religioso de la ORDEN DE SAN
FRAN[CIS]CO que andaba en ella bautizando e industriando a los
indios de aque-lla prov[inci]a en las cosas de n[uest]ra santa fe.
Ido el HERNÁN PÉREZ DE BOCANEGRA por el religioso, los
indios chichimecas ¿esta comarca, viendo que el d[ic]ho indio CONNI
trataba y comunicaba con los españoles, le quisieron matar, 19 a él y
a los que con él estaban de la generación otomí, que ya eran más de
doscientos. [Pero] el indio CONNI era tan discreto, que, entendido
éste [de la] rebelión, los apaciguó dándoles de lo que tenía, y con
otras buenas razones; de suerte que, no solamente excusó que no te
matasen, pero les convenció a que recibiesen la ley de los
españoles, que, por lo que le habían predicado, le parecía muy
buena.
Vino en este tiempo el HERNÁN PÉREZ DE BOCANEGRA, y
trajo consigo al religioso, al cual recibieron los indios muy bien, ansí
los otomies como los chichimecos. El fraile empezó a bautizar, 20 y
puso por nombre al indio CONNI, DON FERNANDO, por el HERNÁN
PÉREZ DE BOCANEGRA, y por sobrenombre DE TAPIA, porque
entonces florecía en esta prov[inci]a el nombre de ANDRÉS DE
TAPIA, 21 uno de los capitanes de non HERNANDO CORTÉS.
Recibido el buen indio CONNI el agua del santo bautismo y nuevo
nombre de DON HERNANDO DE TAPIA, fue tanta su virtud y
cristiandad, que sería menester un gran volumen para decir las
muchas virtudes que en este bárbaro nuevam[en]te venido a la fe se
encerraban; pero, porque la virtud no quede sin premio y sea
ignominia para los cristianos viejos que por aquí residimos, diré
brevemente la vida y bondad deste buen hombre DON HERNANDO
DE TAPIA, fundador deste pu[ebl]o de Querétaro, si acaso lo que
dijere, por mi bajo estilo, no perdiese su valor.
Con el cual dejó, y en su compañía, el HERNÁN PÉREZ DE
BOCANEGRA [a] un su criado llamado JUAN SÁNCHEZ DE ALANlZ,
22 que después fue sacerdote, por saber las lenguas otomí y
chichimeca, con las cuales hizo gran fruto en esta tierra. Viendo
éste, y el DON HERNANDODE TAPIA, la buena disposición que,
salidos de la d[ic]ha cañada, había para poblarse, acordaron que,
pues había gente en abundancia y de cada día acudía más a la
nueva de la fertilidad de la d[ic]ha tierra, de fundar un muy buen
pueblo; y, así, le fundaron de la suerte y manera que diré después,
cuando trate del capítulo dieciséis desta Instrucción.
Poblado el pu[ebl]o, el buen DON HERNANDO se dio a abrir
acequias, para q[ue e]l agua que sale de la d[ic]ha cañada les
pudiese aprovechar para regar con ella muy grandes tierras que
tiene este pu[ebl]o, como el día de hoy lo hacen. Tomó tan a pechos
las cosas de n[uest]ra fe, que atrajo a muchos infieles, y
especialmente a los indios chichimecas desta comarca, que a todos
los hizo bautizar ([de] los que no lo habían hecho) y todos le
reconocieron vasallaje,23 cosa que jamás se halló que esta nación a
nadie le reconociese. Hizolos doctrinar en las cosas de n[uest]ra
santa fe, mediante el d[ic]ho JUAN SÁNCHEZ DE ALANIZ, y él
personalm[en]te asistía a ello.
Vinieron después más religiosos, y diose orden de hacer un
monasterio, el cual hizo, y muy suntuoso, el d[ic]ho DON
FERNANDO, y casa muy apacible y huerta para los d[ic]hos
religiosos. Diose a ennoblecer esta tierra, así con plantas de
Castilla, como con ganados mayores y menores y otras cosas, como
diré adelante, de que vino. a ser hombre muy rico.
Tratábase al uso español en su comida y bebida, con su mesa
alta; sillas y manteles y servilletas de Castilla, plata labrada, y le
servían cubierto. Tenía una cosa por excelencia: que, con ser todos
los naturales desta tierra tan dados al vino, ningún hombre dirá con
verdad q[ue] le vio borracho; 24 aunque siempre tenía una y dos
pipas de vino para su beber en una bodega. A cada comida, bebía
tres vasos de vino aguado, 25 que me parece que en todo habría um
cuartillo; que para indio, y tan viejo como él era, no era mucho-Como
testigo de vista, he visto que a cualquier hora del día, coma de la
noche, se podía negociar con él. [A] cualquiera cosa que le tratasen,
respondía con tan buenas y tan vivas razones, que me espantaban;
porque, cierto, era indio de muy buen entendimiento, el cual él
mostraba muy bien, principalm[en]te en los casos de n[uest]ra fe,
porque era muy devoto. Oía con mucha devoción, todos los días, las
misas que se decían, y vísperas de fiestas principales. Sustentaba
espléndidamente a los religiosos que administraban los sacramentos;
hizo muy buen retablo en la iglesia deste pu[ebI]o; castiga[ba] mucho
a los naturales que no acudían a misa los días del domingo [y]
fiestas forzosas, y a los vagabundos. 26 Ennobleció este pu[ebl]o,
que es uno de los más lindos, y vistoso y regalado de Erutas a sus
tiempos, que hay en la Nueva España. Fue hombre de mucho pecho
y que, por defender la jur[isdicci]ón deste pu[ebl]o y tierras del, trajo
algunos pleitos. Era hombre de mucha verdad en lo que trataba y
contrataba.
Finalmente, porque me parece que me alargo mucho a decir
loores de un bárbaro, aunque había bien que decir, sólo diré que él
[vi]vió muy bien y, a mi pobre entender, como muy buen cristiano. Y,
como tal, habrá once a[ñ]os que, habiendo recibido los santos
sacramentos, pasó desta vida a la eterna, según se cree. Dejó
cuatro hijas y un hijo, legítimos, de su mujer que hoy vive. El hijo
gobierna hoy este pu[ebl]o, y es de mucha habilidad. Y merecen los
hijos de tan buen hombre que su Maj[esta]d les haga m[e]r[ce]d.
El pu[ebl]o de San Juan del Río fue poblado por un indio de la
generación de los otomites, natural del pu[ebl]o y cabecera de
XiIotepec, que, habiendo recibido el agua del santo bautismo, lo
llamaron DON JUAN, y tomó por sobrenombre su nombre primero
que tenía en su gentilidad, que era MEXITZI[N], que quiere decir
"mexicano", y, por otro nombre, "poquito'. 27 Este, viendo que los
españoles habían ganado a México y su provincia de Xilotepec,
acordó de retirarse hacia la tierra de los chichimecas, y pobló junto a
un tío, adonde ahora está poblado el d[ic]ho pu[ebl]o de San Juan, a
do hay un cerrillo algo pelado que, en lengua mexicana, se nombra
lztac Chichimecapan, que quiere decir en lengua española
"chichimecos blancos" y, más cómodamente, "tierra blanca de
chichimecos"; 28 porque aquella tierra donde está asentado el
pu[ebl]o dc. .d[ic]ho San Juan es tierra blanca muy dura, que, con
picos, no se puede romper si no es con dificultad. Éste fue muy buen
indio, pero, como aquel pu[ebl]o no fue en tanto aumento como el de
Querétaro, y ha muchos a[ñ]os que murió y no le comunicaron
españoles como al d[ic]ho DON HERNANDO DE TAPIA, no hay cosa
particular que decir dél.
3 ¶ Cuanto al t[e]r[cer]o capitulo, digo que esta provincia de
Xilotepec, como es tan amplia, tiene diversos temperamentos; y,
pues no tengo de tratar de más que de los pueblos desta al[ca]ldía
mayor, dejaré lo demás. El temple del pu[ebl]o de San Juan y de
Querétaro es algo caliente, aunque el calor es templado. Y es más
caliente el de Querétaro que el de San Juan, el cual pu[ebl]o de San
Juan es caliente y seco, y, el de Querétaro, caliente y húmedo. Toda
es tierra seca, de pocas aguas manantiales; llueve muy tarde,
porque algunas veces, por el día de San Juan, [24] de junio, no ha
llovido gota de agua en toda esta tierra. Y cáusa[n]lo los vientos, que
corren violentam[en]te en este distrito, que son levante, nordeste y
norte, los cuales causan gran sequedad. Duran por lo menos ocho
meses, que es desde octubre hasta mayo, y aun pasan adelante.
4 ¶ Cuanto al capítulo cuarto, toda esta tierra de que voy
describiendo bien se puede decir que es más rasa que montuosa;
porque, aunque hay algunas sierras y montes, no son muy grandes,
y, en comparación de los llanos, es poco lo montuoso. Hay pocas
aguas de ríos y fuentes, y, por la falta de las aguas de temporal, es
muy falta de pastos; y, con todo esto, es abundantísima de
mantenimientos, porque, desde el pu[ebl]o de San Juan al de
Querétaro, que distan siete leguas el uno del otro, y otras dos
adelante y otras tantas de travesía, pastarán más de ciento mil
vacas, y doscientas mil ovejas y diez mil yeguas. 29El ganado vacuno
corre mucha tierra, a limites de chichimecos, a comer, porque es
tierra fértil y de muchos pastos, y larga, aunque falta de aguas
manantiales; el ovejuno lo sacan sus dueños a extremo, que acá se
dice agostadero, a la provincia de Mechoacan, que es tierra húmeda
y de muy buenos pastos, y allí los tienen hasta que llueve por esta
tierra, que vuelven con ellos. Y, cuanto a los demás mantenimientos,
trataré en el capítulo diecinueve, porque allí es su principal lugar.
5 Cuanto al capítulo quinto, digo que esta jurisdicción era de lo
más poblado que había, tanto por tanto, en toda la tierra, hasta que
Dios fue servido. El año pasado de setenta y seis, vino una grande
mortandad en toda esta Nueva España por los naturales della, o casi
en general, que, por lo m[en]os, faltó la mitad de la gente; en unas
partes más, y en otras menos. Y aunque, para entender esta
pestilencia que daba de muchas maneras, 30 se hicieron muchas
diligencias, y experiencias y anatomías, tan escuro está hoy como el
primero día; porque, de entonces acá, nunca ha cesado, ni cesa
poco o mucho. Y aunque pudiera tratar, como hombre de
experiencia, de las calidades desta enfermedad, y [de los] remedios
diferentísimos que a ella se aplicaron, lo dejo, por entender que,
pues se halló en esta tierra, en la furia del mal, el DOCTOR ERAN
[CHICO HERNÁNDEZ, protomédico de su Maj[esta]d, q[ue] vino por
su mandado a ella para entender las virtudes de las plantas y yerbas,
que no dejaría de tratar de una cosa tan principal y q[ue] no se halló
remedio humano p[ar]a su cura.31El pu[ebl]o de Querétaro, con
haber muerto en él mucha gente, está muy poblado y va en aumento
cada día, por los muchos aprovechamientos que los naturales tienen.
Los demás, dejado el de San Juan y otros pocos deste distrito, se
han despoblado de muy pocos días a esta parte; que, estando
haciendo esta relación, se despoblaron, por los grandes daños que
de los indios chichimecos han recibido y reciben: que son tantos y
tan grandes, q[ue] lengua humana no será bastante a poder decir
una mínima parte de los muchos daños que han hecho y hacen cada
día Y aunque haga digresión de lo que voy tratando, no dejaré de
apuntar un poco de lo que sobre este particular pasa, para que, si
por ventura alguna persona que lo pueda remediar leyere esto, se
duela de tanta desventura.
Cosa digna de gran consideración es ver las muchas muertes,
así de españoles, como de indios, negros y otros géneros de gentes,
y religiosos de la ORDEN DE SAN FRAN[CIS]CO, que estos
bárbaros han hecho de pocos a[ñ]os a esta parte; 32 que no hay
mes, ni semana ni aun día, [en] que no hay[a] españoles y otras
gentes muertas, y robado lo q[ue] llevaban. Y dan unas muertes tan
crueles, y especialmente a los españoles, que mueve a gran
compasión de ver que, a unos, abren por los pechos y les sacan los
corazones vivos; a otros, les ponen el pie en la garganta y, vivos, les
cortan el cuero del casco y de la barba, y al redopelo se lo arrancan
y después los matan; y, a otros, les cortan los miembros
vergonzosos y se los ponen en la boca; a otros empalan, como lo
usan los turcos, y a otros despeñan de sierras muy agrias; a otros
hacen piezas, cortándoles los miembros, cada uno de por sí; a otros
ahorcan, y, a otros, les abren por las espaldas y les quitan los
nervios. A los niños a los pechos de sus , madres, los toman por los
pies y, con las cabezas, dan en grandes piedras, que les hacen
saltar los sesos. Con las mujeres parece que tienen alguna
misericordia, porque las llevan vivas (y usar desto es porque tienen
falta dallas), y deben de ser de la complexión y calidad de los
antiguos mallorquíes.
Han dado, de poco tiempo a esta p[ar]te, en hurtar yeguas y
caballos, que es el niervo de los s[eñor]es de ganado vacuno, y
hácenles tanto daño en esto, que, si no hay remedio, se perderán los
ganados vacunos sin falta. Andan a caballo y, si topan [a] algún
hombre desmandado, y no lleva buena bestia para huir, entienda que,
en poco rato, le alcanzan, y allí deja la vida y lo que lleva. Han hecho
robos y saltos calificados, que salto han hecho que ha valido de cien
mil p[es]os arriba. Tienen tantos ardides, que dudo yo que soldados
muy viejos de Italia los tengan tan buenos. Finalmente, no intentan
cosa, que no salgan con ella. Está con tanto temor toda la gente que
hay en esta tierra, que muchos dejan perder sus haciendas y
granjerías, y despueblan sus estancias, por ver el peligro patente;
porque, ordinariamente, han de andar los hombres por esta tierra
armados con dos cotas, o con una buena y cuera muy fuerte, y los
caballos muy bien armados. Y, con todo esto, no hay resistencia a
los flechazos que tiran; que ha [a]contecido, peleando unos soldados
con indios chichimecas por defenderles una recua cargada de
mercaduría, de dar un flechazo a un soldado en el frasco en que
tiene la pólvora, y se le pasaron de parte a parte, y una cuera de
once cueros de gamuza, y una cota y un jubón, y le hirieron del
d[ic]ho flechazo. Y, asimismo, ha acontecido tirar a un caballo en que
andaba un soldado peleando, y darle en la testera, que era de un
ICHCAHUIPIL muy fuerte, 33 y pasar la flecha la d[ic]ha arma y la
cabeza, y salir por el pescuezo y entrarle por el pecho. Cosa que,
ciertam[en]te, si no se tuviera por muy cierta, parece cosa increíble.
Y, con todas estas desventuras, vemos poco remedio, y se
entiende que se han de ver muy gran mal en muy breve tiempo,
porque veo, por informaciones que han pasado ante mí y [que] hoy
están pendientes, que los indios desta nación de la tierra adentro,
que salen a saltear, están confederados y adunados con naturales
bautizados que están y residen en tierra de paz. Y, de menor llama
que ésta, vimos levantar gran fuego en el reino de Granada. Y no es
esta terra tan mala y de tan pocos aprovechamientos, que se haya
de dejar perder, como se pierde y se perderá, si el que gobierna no
lo remedia con mucho calor. Y esto haría sin falta, si viese por vista
de ojos alguna de las muchas lástimas que cada día se ven. Y, bien
mirado, le podemos reservar de culpa, porque son tantas las
relaciones y diferentes pareceres que se le envían, que no saben a
cuál se llegue ni a quién crea. Y Dios sabe quién le dice verdad,
porque alguno habrá [al] que le mueva interese propio, o parecer que
haya dado, y, aunque entienda al contrario- y porque no le tenga por
hombre mudable, no mudará parecer. Finalm[en]te, se entiende (y en
esto no hay duda) que tantos daños y tan poco remedio es azote de
Dios, con que, justamente, castiga a hombres que tan descuidados
andan en su servi[ci]o. Él por su bondad lo remedie, pues es el
verdadero remedio.
Y volviendo a mi camino principal, y a lo que resta decir de este
capítulo quinto sobre el talle y suerte, inclinaciones y manera de vivir
de estos naturales el tiempo presente, 34 digo q[ue] esta nación
otomite, de que está poblada toda esta tierra, todos son de bajo
entendimiento muy terrestre: no tienen honra, ni la sustentan; en todo
lo que tratan [son] muy apocados; no son nada curiosos en ninguna
cosa, y a do lo son menos, es en el tratamiento de sus personas,
porque son muy sucios en su vestir y comer; 35 de muy vil y cobarde
ánimo, desagradecidos al bien q[ue] les hacen. Son muy bárbaros y
tardos en entender las buenas costumbres q[ue] les enseñan, y es
muy gran parte la barbaridad de su lenguaje; 36 porque. aunque han
trabajado en esto los ministros del santo Evangelio con mucha
curiosidad, no se han podido imprimir libros de las cosas tocantes a
n[uest]ra santa fe católica, como [en] las demás lenguas de esta
tierra, por la dificultad de la ortografía en la pronunciación: porque
una cosa, diciéndola apriesa o de espacio, alto o bajo, cada una de
estas maneras tiene su significación y quiere decir cosa distinta,
apartada una de otra. Y, aunque se ha probado a imprimir una
doctrina cr[ist]iana, verdaderamente [no] la entendieron los naturales;
y, así, es gente más incomunicable e intratable a los españoles q[ue]
las demás naciones de esta tierra. Su inclinación natural los lleva a
todos géneros de vicios, si por doctrina y justicia no fuesen
impedidos. Son grandes mentirosos: por maravilla saben decir
verdad; son sospechosos de todas las cosas q[ue] les dicen, y
crujenden q[ue] son para engañarlos. Son grandes acechadores por
resquicios y agujeros de las casas de los españoles, y mucho más
de los. sacerdotes, a los cuales andan siempre mirando. Tienen poca
ley unos con otros: no guardan respeto padre a hijo, ni mujer a
marido; y, por el contrario, ante cualquier justicia dicen los unos de
los otros sus defectos, sin juramento. No tienen temor ni respeto, si
no es a los frailes, y éstos han de saber su lengua, y a los
corregidores y a sus encomenderos: finalmente, a los que tienen
jurisdicción sobre ellos para les castigar, y, en habiendo ausencia de
éstos, todo es desorden.
Son crueles y sin piedad unos con otros, y, así, de cualquier
injuria vienen a pedir justicia; aunque sea de mujer a marido y de
marido a mujer, y en otros grados de consaguinidad. Son grandes
ladrones, aunq[ue] poco se hurtan los unos a los otros. A los
españoles destruyen éstos de por aquí en hurtarles caballos y
yeguas, ovejas y vacas, porque son muy grandes comedores, y la
carne es la que más apetecen y, ésta, de vaca. Comen muy poco
pan de Castilla, porque dicen que, en comparación del suyo de maíz,
es como fruta, Comen, comúnmente, en el suelo, sentados los
hombres en cuclillas, y de la misma manera se asientan en la iglesia,
a la epístola y sermón. Son grandes supersticiosos y que miran en
agüeros grandemente, y, así, me afirmó un religioso de la ORDEN
DE SAN FRAN[CIS]CO con juramento q[ue, en] el año de setenta y
seis pasado, cuando hubo la grande pestilencia en esta tierra, en un
pueblo de esta Nueva España, subieron en un monte [a] una doncella
india de edad de once o doce años, [y], viva, la abrieron por los
pechos y le sacaron el corazón y lo sacrificaron a sus ídolos y
dioses, o, por mejor decir, demonios. Todavía hay raspa de su
gentilidad, porq[ue] las mujeres, cuando abren el árbol o planta dicho
maguey, q[ue] da un licor como arrope, después de cocido, toman el
primer licor q[ue] sale, y lo echan en el fuego y en los quicios de las
puertas de su casa como rociando, y diciendo: —"No me fatigue mi
marido, no me fatigue mi marido—." Y esto dicen q[ue] lo hacen por
tener paz con los dichos sus maridos. Hay muy grandes hechiceros
entre esta gente, y, entendidos los hechizos, son cosas ridiculosas.
En el trabajar son flojos, aunq[ue], en comparación de las otras
naciones de esta tierra, son más trabajadores. Son más aplicados a
labores del campo que [a] otra cosa, aunque] lo q[ue] hacen es con
tanto espacio y flema, que sale más labor de un español en un día,
que de diez de éstos en dos. Son muy amigos de habitar en partes
silvestres y remotas, donde nadie los vea, y lo principal es por huir el
trabajo. Estiman en poco el jornal q[ue] les dan cuando trabajan,
porque muchas veces acontece, después de haber servido una
semana, irse sin paga.
En la lujuria son muy cálidos, así mujeres como hombres,
dándose las mujeres muy fácilmente. Son -amiguísimas de negros y
mulatos y de los de su generación, y, cuando alguno de éstos les
pide su cuerpo, responden: —"Tú lo sabes." Son enemigas de
españoles. Es generación que multiplica mucho y benignamente; se
cree ser muy pocas, o ningunas, las mujeres q[ue] llegan entre
ellas37 al tálamo, porque, de menos q[ue] diez años, se ejercitan en
este vicio. Y, así, lo principal, para cuando se quieren casar, es
juntarse el hombre con la mujer y, si cuadra, dice ella a sus padres o
deudos q[ue] fulano tiene buen corazón para que sea su marido, y
así se efectúa. Y la q[ue] no topa con esto, y le preguntan q[ue] por
qué no se casan, responde q[ue] no halla corazón q[ue] le cuadre. En
efecto, los más casamientos se hacen con voluntad de los padres,
pidiendo ellos a ellas; las dotes son las personas y, cuando mucho,
una casa pajiza, pequeña y ahumada y con pequeñas puertas.
Y, porque concluyamos con lo principal de sus vicios, y en [el]
que particularmente están arraigados, es en emborracharse cada día
y, especialmente y con más calor, los días de fiesta, y, las más
principales, más. Hacen, para esto, su vino del árbol o planta dicho
maguey, echándole unas raíces; y apetecen extrañamente el vino de
Castilla y, con él, aunque no sepan la lengua española, la hablan. Y
éste les hace dormir y, el suyo, furiosos. Sería proceder en infinito, si
hubiese de decir los muy grandes, daños q[ue] de estas borracheces
se siguen, principalmente en el vicio de la lujuria, así con sus propias
mujeres como con sus deudas, aunque] sean hermanas y aun
madres, y padres con hijas. Métanse unos a otros, y cometen otros
delitos; quédanse por las calles y campos dormidos, hasta que dura
la furia del vino. Son tan comunes y universales todos en general en
este vicio, [que] 38 tiénese por cosa tan nueva y milagrosa q[ue] uno
no sea tocado de este desventurado vicio, como lo fue don
HERNANDO DE TAPIA, del cual se puede escribir con letras de oro
lo que dice el poeta HOMERO: Fenece mentes Baccho obediunt, et
ibi est perpetua pugna et rara victoria. 39 Las mujeres son mis
templadas en el beber. Finalmente, lo que se puede decir es que, así
por los religiosos de la ORDEN DE SAN FRANCISCO y SAN
AGUSTIN y algunos clérigos, q[ue] tienen esta nación a cargo,
[como] 40 por las justicias de su Maj[esta]d, se ha pretendido, y
hasta hoy [no] lo han podido aplacar ni remediar, y, así, lo dejan a
Dios.
Y, para recompensa de tantas malas inclinaciones como tienen,
y otras muchas q[ue] no digo, será bueno q[ue] tratemos de algunas
buenas que tienen, q[ue] cierto q[ue] no podemos negar q[ue] no son
buenas; porque es cosa de alabar la bondad y misericordia de Dios,
y [de] agradecer y dar muchas gracias a la maj[esta]d del emperador
DON CARLOS QUINTO, de gloriosa memoria, y al rey DON FELIPE,
n[uest]ro señor, por el gran efecto q[ue] han hecho 41 los religiosos
q[ue] a estas partes han enviado en la doctrina de éstos: por
haberles quitado tan gran suma de ídolos, como abajo diré, cuando
llegue al capitulo catorce de esta relación, y haberlos reducido a
n[uest]ra santa fe católica. Porque están tan impuestos en las cosas
de n[uest]ra religión, que tienen muy gran cuidado, por todo el año,
en todos los domingos y fiestas, [en] venir a los oficios divinos luego
en amaneciendo, y vienen de dos y tres leguas a oir misa. Las
cuaresmas, acuden con muy grande diligencia a confesarse, y
sienten por muy áspero el privarles de la absolución o comunión,
cuando, por alguna justa causa, se les impide; y mueren, hasta q[ue]
les consuelen. En saberla doctrina cr[ist]iana y traer rosarios para
rezar, hacen ventaja a muchos cr[ist]ianos viejos. El más grave
pecado tienen ellos, que es el de la carne, [pero], en dándoles
cualquiera calentura o mala disposición, acuden luego a confesarse y
[a] recibir los sacramentos. Entierran [a] los muertos y, en esto yen
hacerles las obsequias, acuden con grande caridad. Han edificado
mucha suma de iglesias, y muy suntuosas, y proveídolas de muchos
y ricos ornamentos. Sustentan a los religiosos, y especialmente a los
de SAN FRAN[CIS]CO, q[ue] son los que tienen más monasterios de
esta generación, dándoles lo necesario para la vida humana con
grande voluntad y amor. Tienen muy grande reverencia y respeto a
los sacerdotes, y ninguno se cubre la cabeza delante dellos, a los
cuales, especialmente a frailes, sirven en cuanto les mandan muy
diligentemente; y, por la misma manera, a las justicias, a los cuales
temen más y les obedecen. En curar [a] sus enfermos según su
modo, especialmente [los d]el pueblo de Querétaro tienen mucho
cuidado; porque, en cayendo malo cualquiera, lo llevan al hospital, a
do acuden, por semanas y barrios, tantas personas, que bastan para
el servir a los enfermos, sin precio ninguno más de por la caridad.
Son facilí[si]mos de atraer a cualquiera cosa de las tocantes a la fe
católica, y, así, son muy ceremoniáticos. Y entiéndese q[ue], en un
solo mes q[ue] fuesen dejados de la mano de los religiosos, y de los
demás sacerdotes que les enseñan la doctrina, se perdería mucho;
porque, como digo, siendo gente tan judáica y amigos de ceremonias
y ritos, cualquiera que otra fe les predicase, seguirle [habr]ían; 42
aunque hasta hoy, por la misericordia de Dios, no se halla haber
habido quien tal haya impuesto. Hay, entre éstos, algunos indios de la
generación de los chichimecas, que están de paz y acuden a la
doctrina. Téngola por generación tan impía y maldita, por las causas
q[ue] arriba he dicho, q[ue], aunque se han convertido, no se ha
podido hacer dellos cosa buena. Y cierto que ha sido la causa q[ue],
hasta hoy, no ha habido más de dos sacerdotes q[ue] hayan
entendido su lengua: el uno, JUAN SÁNCHEZ DE ALANIZ, ya difunto,
y el otro, un fraile de SAN FRAN[CIS]CO q[ue] se llama FRAY JUAN
MALDONADO, q[ue] hoy vive. 43
7 ¶ Cuanto al capítulo séptimo, digo q[ue] el dicho pueblo de
San Juan está [a] veinte y dos leguas de la ciudad de México,44 do
reside el señor visorrey y Audiencia, y, el de Querétaro, [a]
veintinueve. Están estos pueblos al poniente de la dicha ciudad.
8 ¶ Cuanto al octavo capítulo, parte términos el pueblo de
Querétaro con una villa q[ue] pobló habrá diez años el señor visorrey
DON MARTÍN ENRÍQUEZ de españoles, 45 q[ue] va en mucho
aumento; hay, del dicho pueblo a la dicha villa, siete leguas no muy
grandes, por tierra llana y derechas. El pueblo de Querétaro está al
este y la dicha villa al oeste, aunque, en medio de este pueblo y villa,
hay un pueblo pequeño dicho Apaseo, sujeto al de Acámbaro, q[ue]
tiene en encomienda NUÑO DE CHÁVEZ, 46 hijo del HERNÁN PÉREZ
DE BOCANEGRA arriba nombrado.
9 ¶ Cuanto al capitulo noveno, ya dije la derivación de los
nombres de los pueblos de San Juan y Querétaro en el capitulo
primero, por parecerme ser allí su lugar conveniente. Y no me
parece fuera de propósito decir de la villa que traté en el capitulo
antes de éste, q[ue] confina con términos del pueblo de Querétaro,
que dije haber fundado el señor visorrey DON MARTÍN ENRÍQUEZ,
la cual Se pobló con diez o doce españoles y, hoy, hay más de
setenta vecinos, y muy bien hacendados. Es un pueblo de los
regalados para la vida humana, cuanto puede ser en el mundo, y, por
no ser de esta jurisdicción, no trataré en particular dél. Sólo diré
q[ue] se llama Salaya,47 y [que] ponerle este nombre fue a
contemplación de JUAN DE CUEVA, secretario de la Gobernación de
esta Nueva España, por llamarse así su patria, en las Montañas en
el valle de Carriedo. 48
10 ¶ Cuanto al capitulo décimo, digo q[ue] el asiento del pueblo
de San Juan es un valle, junto a un rifo de muy escogida y buena
agua. Está todo él cercado de una cerca pequeña y baja, que
solamente lo defiende, y [a] las tierras de labranzas dril, de !os
ganados mayores q[ue] por aquí pastan. Tendrá esta cerca, de norte
[a sur, a mi parecer, más de legua y media. El pueblo, aunque está
poblado en forma conveniente, con sus calles, no tiene buena traza,
porq[ue], como es pueblo pequeño q[ue] no tiene doscientos indios
(aunque era mucho mayor antes de la pestilencia arriba dicha) hase
destruido mucho de su policía.
El de Querétaro está muy galanamente fundado en forma de un
juego de ajedrez, según le trazó el dicho JUAN SÁNCHEZ DE
ALANIZ, 49 con muy grandes y espaciosas calles, y puestas por muy
buen concierto y orden. Está asentado en un valle muy llano, aunque
procede de un collado pequeño. Pasa, por los fines del dicho
pue[bl]o, hacia la parte del norte, un río pequeño, q[ue] nace de la
cañada q[ue] dije, a do pobló el indio DON HERNANDO DE TAPIA
primeramente. Es mala agua y muy sobre, y poca para lo que era
menester en pu[ebl]o tan principal. De los dichos pueblos, y otras
cosas q[ue] hay q[ue] apuntar y que saber, va con esta relación UN
LIENZO, 50 en que va pintado todo lo notable q[ue] se ha dicho y se
puede decir, y con quién parten términos esta mala generación de
chichimecos, q[ue] creo que ha de parecer bien.
11 ¶ Cuanto al onceno capítulo, digo q[ue], por haber en el
pue[bl]o de Querétaro y su comarca más de cincuenta españoles, y
en el de San Juan, algunos, he llevado el orden como si fueran
pueblos de españoles realmente poblados, siendo, la verdad,
pueblos de indios; pero, anteponiendo lo principal (que son los
españoles) a lo accesorio, pareció convenir esto, pues, de una
manera o de otra, se dice lo que se quiere saber. Y, cuanto a este
capítulo, digo q[ue] el pue[bl]o de San Juan es cabecera de doctrina.
Hay en él un BENEFICIADO CLÉRIGO; tiene cinco pueblos sujetos,
q[ue] son San Bartolomé Amamoiza, q[ue] quiere decir "álamo
blanco"; 51San Juan Degodo, q[ue] quiere decir "agua q[ue] lleva
pedrezuelas"; 52 el pueblo de Santiago Canquiza, q[ue] quiere decir
"troncón"; 53 el pueblo de San Pedro Anzoni, q[ue] quiere decir
pue[bl]o de aguacates"; 54 Santa María Antes, q[ue] quiere decir
"tierra salitral". 55
El de Querétaro es cabecera de doctrina, q[ue] lo tienen a
cargo religiosos de la ORDEN DEL SEÑOR SAN FRAN[CIS]CO;
tiene algunos sujetos, aunque, como dije en el capítulo quinto, están
muchos pueblos despoblados, porque los han destruido indios
chichimecas y, algunos, falta poco. Los poblados, son los que se
siguen: Santa María Magdalena Andayomoha, que quiere decir
"tierra nueva"; 56 San Juan Bautista Anyeta, q[ue] quiere decir
"mazorca de maíz metida en papel"; 57 San Fran[cis]co Anbanica,
que quiere decir "templa alto"; 58 San Pedro Anyahoi, q[ue] quiere
decir "lugar de tierra resquebrajada"; 59 este pueblo está sin doctrina
aunq[ue] está poblado de indios otomíes y chichimecas de paz. Es
pueblo de cien vecinos, y más, cercado de una pared alta, porque
está en tierra de guerra y muy peligrosa; es pueblo fértil. Raras
veces son visitados por algunos religiosos de la ORDEN DE SAN
FRAN[CIS]CO; entiendo q[ue] se hacen en él muchas ofensas a
Dios, pero, por muchos respectos justos, no se despuebla.
Los q[ue] se han despoblado desde el mes de enero a esta
parte, por los grandes daños que han hecho en ellos indios
chichimecas de guerra, son los siguientes: el pueblo de San Miguel
Andahuay, q[ue] quiere decir "sementera grande"; 60 el pueblo de
San Pedro Ahexanbehi, q[ue] quiere decir "posada de madre"; 61 el
pueblo, de San Fran[cis]co Anetixigui, q[ue] quiere decir "cosa
chamusca da"; 62 el pueblo] de San Mateo Andoxehi, q[ue] quiere
decir "juego de pelota desbaratado"; 63 el pue[bl]o de San Pedro
Apuenza, q[ue] quiere decir "pueblo donde se saca madera"; 64
Santa María Amahuadehe, que quiere decir "sementera de riego"."65
Todos estos pueblos están despoblados de tres meses a esta parte,
66 con otro pequeño que se llama San Lucas Anxindo, q[ue] quiere
decir "piedra ancha".67 Es gran compasión ver [a] los natura es
destos pueblos dejar sus haciendas, tierras y casas, perdidas, por
miedo de esta maldita gente chichimeca. Los que están poblados,
viven con muy gran recato, porque temen, cada hora, q[ue] los han
de destruir chichimecos, y yo no le tengo perdido el miedo. Hay, en
esta comarca, otro pueblo, poblado de indios chichimecos de paz,
q[ue] se llama San Antonio Anyenta, q[ue] quiere decir "mazorca de
maíz metido en papel"68 es y, con estar en medio de adonde han
destruido otros pueblos, se está entero. No tengo buen concepto de
la gente que en él mora, porque, desde AB INITIO acá, son
enemigos esta generación y los otomites.
12 ¶ Cuanto al capítulo doce, no hay más q[ue] decir de que,
del pueblo de San Juan al de Querétaro, hay siete leguas, por tierra
llana, derecha; aunque, [a] legua y me[di]a del pue[bl]o de
Querétaro, hay una cuesta pequeña pedregosa; yendo del de San
Juan, se baja una cuesta algo grande, aunque no muy agra, porq[ue]
por ella bajan y suben carros y carretas. Corre el camino, yendo del
pueblo de San Juan al de Querétaro, 69 leste-oeste; está, el de San
Juan, al este.
13 ¶ Cuanto al capítulo trece, arriba tengo dicho la
denominación de los nombres de los pueblos principales. Sólo resta
decir q[ue], como estos pueblos fueron poblados de indios de la
provincia de Xilotepec, que es la prima de la lengua otomí, así,
todos los más hablan esta lengua; 70 aunque es verdad q[ue] pocos,
y éstos ya están convertidos en otomíes, y hablan su lengua y todos
son unos.
14 ¶ Cuanto al capítulo catorce, digo que, aunque los pueblos
de San Juan y Querétaro, y los demás sus anejos, han sido pueblos
nuevamente poblados, después q[ue] se ganó esta Nueva España
por los capitanes y gente de su Maj[esta]d, verdaderamente, como
tengo dicho en el capítulo antes de éste, se poblaron de gente de la
provincia de Xilotepec, y, como tales, son sujetos al dicho pueblo y
tributan, todos, a los encomenderos de la dicha provincia; aunq[ue] el
pueblo de Querétaro no reconoce ninguna cosa a la cabecera, y sólo
paga el tributo a los encomenderos. Y, así, prosupongo q[ue] toda es
gente de la dicha provincia y, como si tratara de toda ella, digo q[ue],
en tiempo de su gentilidad, eran sujetos a Los SEÑORES de México,
71 a los cuales adoraban como a dioses y los reverenciaban sobre
toda manera. Tributábanles todo lo que pedía cada uno, o lo q[ue]
q[ue]rían los q[ue] lo recogían [el tributo]. Daban mantas, gallinas,
codornices, conejos, y, sobre esto, les apremiaban los cogedores
con azotes y otros malos tratamientos.
Cuanto a sus ritos y adoraciones, adoraban a los dioses de
México, q[ue] eran de piedra. Ellos tenían otros dioses particulares:
tenían un Dios DEL AGUA y buenos temporales. Este ídolo era
hecho de varas, y le vestían mantas muy ricas, y le ofrecían de todo
lo que cogían y podían haber. Tenían otros dos dioses, de mucha
reputación y reverencia, el uno en forma de hombre y, el otro, de
mujer, hechos de las mismas varas, [a] los cuales tenían vestidos
ricamente: al de hombre, con mantas ricas y, al de mujer, con naguas
y güeipiles. Y los güeipiles son como las camisas de q[ue] usan las
moras, y, las naguas, como unas basquiñas muy justas, todo hecho
de algodón, tejido con muy ricas labores, que era lo mejor q[ue] se
hacía en toda la tierra. Al hombre le llamaban EL PADRE VIEJO; a la
mujer llamaban- LA MADRE VIEJA. De los cuales decían q[ue]
procedían todos los nacidos, y q[ue] éstos habían procedido de
UNAS CUEVAS q[ue] están en un pueblo que se dice Chiapa, q[ue]
ahora tiene en encomienda ANTONIO DE LA MOTA, hijo de
conquistador, 72 q[ue] está [a] dos leguas del de Xilotepec, hacia el
mediodía.
Tenían por cosa muy cierta y averiguada la inmortalidad de
todas las ánimas, y, así, cuando uno moría, le enterraban, 73 y, con
él, toda la ropa de su vestir y vasijas de su servicio. Hacían los vivos
conmemoración 74 de los difuntos, ofreciendo por ellos, en sus
sepulturas, lo que comían, presentándolo en vasijas y dejándolo allí.
Decían q[ue] lo hacían por los muertos, q[ue] eran vivos en otra vida,
q[ue] era la perfecta.
Reverenciaban en gran manera [a] un ídolo de piedra de la
figura de hombre, al cual llamaban EDAY, q[ue] quiere decir "dios de
los vientos", 75 el cual creían que había criado todo lo universo. Tenía
dos bocas, una encima de otra, y no he podido alcanzar la
significación dello, aunque lo he procurado harto, más de que los
antepasados se le dejaron así. A éste tenían con los demás dioses,
aunque en parte más preeminente, en una casa grande que les
servía de templo, en la cual había sacerdotes, [a los] que llamaban
YOBEGO, q[ue] quiere decir, en n[uest]ra lengua española,
"ministros de los dioses'. 76
Servían éstos, en el templo, de tenerlo limpio y presentar a los
dioses las ofrendas q[ue] el pueblo daba de incienso y cosas de
comida. Su vestido eran unas mantas q[ue] les arrastraban por el
suelo; traían los cabellos muy largos, los cuales se ataban por
detrás. Publicaban las fiestas, q[ue] las ordinarias eran de veinte a
veinte días, que eran como ahora los domingos, en los c[ua]les días
se regocijaban mucho, no trabajando y bebiendo hasta
emborracharse. Tenían una pascua principal, q[ue] celebraban
cuando querían celebrar los frutos, llamada TASCANME en lengua
otomí, que quiere decir "pascua de pan blanco": 77 fiesta muy
antiquísima entre ellos y de gran solemnidad. Todos ofrecían en esta
pascua, a la diosa llamada MADRE VIEJA, cumplidamente de sus
frutos, como diezmo de lo que cogían. 78
Estos sacerdotes no podían ser casados mientras estaban en
aquel ministerio, y, si se querían casar, habían de salir del templo y
dejar aquel oficio; y, mientras estaban en él, comían de las ofrendas.
Dormían en los templos y, so graves penas, no podían dormir fuera.
Si alguno, acaso, se atrevía a dormir fuera, le azotaban bravamente
y le pasaban las orejas con puyas muy agudas, y era despedido de
no tener más aquel oficio. Cuando había temporales, todos en
general se subían en los cerros y, allí, ofrecían a sus dioses
sahumerios de COPAL, q[ue] es tanto como n[uest]ro incienso, y de
papel, que hacían de trapos de lienzo de algodón. Lloraban [a] los
muertos y, principalmente, a los señores y principales: enterrábanlos
con más cosas de ropa y vasija q[ue] a los demas del común.
Cuando querían contraer matrimonio, 79 pedía el hombre a la
mujer, y, concertado entre los padres o deudos, se determinaba si
había de ir el desposado a casa de la esposa, o la esposa a casa
del desposado. A do iban, se aderezaba de comer a su modo, y
comían y bebían y, aquella noche se la entregaban. Y, si el uno del
otro no se contentaban, hacían divorcio. 80 Diciendo q[ue] no
estuviesen más juntos después de hecho el divorcio, tenían muy gran
vigilancia los deudos de la novia para que no se juntasen
carnalmente; pero, si lo hacían, no tenían pena. Apartados, se
podían casar, ella con otro y él con otra. Solos los principales tenían
a dos y a tres y [a] cuatro mujeres; la gente común no podía tener
más q[ue] una. Los que permanecían en sus matrimonios, hacían
penitencia por sus pecados, q[uej eran el haber llegado a sus
mujeres carnalmente y el emborracharse. Absteníanse de esto unos
veinte días, y otros, un mes, y otros mis tiempo y otros menos.
Purificábanse, bañándose a media noche; entonces, se sacaban
mucha sangre de las orejas, brazos y piernas. Tenía cada pue[bl]o,
para hacer esta penitencia, unas casas apartadas en el campo, y
éstas eran para los varones. Y, mientras ellos hacían esta penitencia
en las dichas casas, sus mujeres la hacían en las casas de su
morada. Después de cumplida esta penitencia, se volvían a sus
casas, y comían de lo mejor que tenían y se regocijaban mucho, y
luego se juntaban carnalmente.
La gente de esta nación no sacrificaba a nadie, si no era
cuando venían de las guerras q[ue] seguían debajo de las banderas
mexicanas. Y, si prendían algún cautivo, lo traían a esta provincia, a
do lo mataban y hacían piezas pequeñas, y lo cocían y vendían por
sus mercados a trueque de chile, q[ue] es su pimienta, y maíz y otras
cosas: era cosa muy preciosa, y vendíase muy caro. Bendito sea
Dios, y alabado para siempre!, q[ue] de tales cosas les ha quitado.
15 ¶ Cuanto al capítulo quince, digo q[ue] la orden de su gobierno
era: 81 que tenían un principal, como ahora le tienen en cada pueblo,
a quien reconocían vasallaje y reverencia en extremo. 82 [labia,
[además], otros mandones pequeños, que cada uno tenía cargo de
veinte o veinticinco hombres, unos más y otros menos, los cuales los
recogían para las obras personales y tributos, y otras cosas
necesarias. Este principal tenía cargo del oficio de la justicia,
castigando a los ladrones, por hurtos pequeños, con azotes y
reprehensiones grandes, y, si el hurto era grande, lo azotaban
bravamente y luego lo ataban las manos atrás, y, por ellas, los
colgaban de algunas vigas de casas altas, o de árboles, y allí los
apedreaban o los dejaban así hasta q[ue] expiraba[n]. El que hacía
fuerza a mujer, lo ataban de pies y manos, y, a palos y pedradas, lo
mataban. Si alguno cometía adulterio, al adúltero y adúltera mataban
de la misma suerte. Castigaban el pecado nefando con mucho rigor
con la misma muerte, y, por este delito, nunca ninguno fue
perdonado. A los vagamundos azotaban con ortigas; no castigaban
los homicidios, ni les daban ninguna pena. Si Los hijos no hacían lo
que los padres querían, eran azotados con ortigas, y los bañaban en
agua fria y los hacían estar al sereno toda la noche.
En los días de fiestas, y [en la] pascua de TASCANME q[ue] he
dicho, hacía el gobernador q[ue], todos los varones q[ue eran] aptos
para la guerra, 83 se ejercitasen en usar de las armas, para que
estuviesen diestros cuando se viesen con sus enemigos. Duraba el
gobierno por años, contando los años de cuatro en cuatro. Como los
de México, llamaban el año primero, DEL CONEJO, y el segundo,
DE LA CAÑA, el tercero, DEL PEDERNAL, y el cuarto, DE LA
CASA. Tenían por buenos años los del CONEJO, CASA y CAÑA, y,
el del PEDERNAL., por estéril y enfermo; y, así, temían mucho este
año.
Su comida era chile, q[ue] he dicho q[ue] es su pimienta, tortillas
de maíz y frijoles; cuando era año estéril, comían miel, q[ue] hacen
del árbol o planta llamado maguey, hojas de nopales, que es el árbol
que da las tunas, y unas matas de una planta silvestre q[ue] da unas
biznagas muy agudas, de la misma suerte q[ue] nosotros comemos
alcachofas. Tenían, en tiempo de su gentilidad, malos temporales, de
falta de aguas y de hielos; ahora los tienen mejores Contaban los
meses por las lunas, de luna nueva a luna nueva Daban a cada mes
treinta días, y llamaban al año QUENYA, al mes ZANA, al día,
MAPA. 84
Las guerras que traían, ordinariamente eran con quien la traía
México, debajo de cuya milicia guerreaban, y con los indios de la
nación chichimeca, con quien partían términos, cuyos aledaños y
términos y mojoneras van señalados en EL LIENZO que tengo dicho,
85 para q[ue] mejor se entienda. Su hábito era en cueros, salvo que
traían una faja de lienzo ceñida por la cintura y, de aquélla,
descendía otra q[ue] venía, con que tapaban las partes vergonzosas.
Algunos indios traen hoy día este mismo hábito; úsanle cuando
caminan cargados o cuando labran sus sementeras, aunque, encima,
traen sus mantas atadas con un ñudo al hombro. El hábito que ahora
usan todos en general es camisa y zaragüelles, y manta encima
atada al hombro; esto es de lienzo de algodón, o de hilo de maguey.
Los mantenimientos que] ahora usan son los mismos que antes
usaban, aunque ahora no dejan de picar, cuando se ofrece, en los
mantenimientos q[ue] comen los españoles, y especialmente en la
carne de vaca, que apetecen mucho y la comen de ordinario,
teniendo dinero para comprarla, y la quieren más que otra alguna, y
débelo de hacer que es más barata que las demás. Entiéndese que,
en tiempo de su gentilidad, vivían más sanos q[ue] ahora, y debelo
de hacer que ahora son más regalados que entonces lo eran, porque
es cosa cierta que hacían todo lo q[ue] los mandones querían, en lo
cual trabajaban mucho personalmente: lo cual no es ahora,, ni con
mucha parte.
17 Cuanto al capítulo diecisiete, digo q[ue] el puesto del pueblo
de San Juan del Río es uno de los sanos q[ue] hay en toda esta
Nueva España, por ser, corno es, sitio limpio y q[ue] por todas
partes le baña el sol y todos los vientos; lo cual no es el de
Querétaro tanto, porq[ue], como está lleno de tantos frutales y
arboledas, fálta[n]le estas calidades y, así, hay más enfermos q[ue]
los demás. Y, dejado el mal de la pestilencia pasada, q[uej poco o
mucho, como tengo dicho atrás, no cesa, en lo demás son
enfermedades comunes. Y, en el pueblo de Querétaro, como tengo
referido, se curan muy bien, y hácelo el mucho cuidado de los
religiosos de la ORDEN DEL SEÑOR SAN FRAN[CIS]CO que los
administran, que, en esto, se desvelan. No pongo la suerte de cómo
da esta maldita pestilencia ni los remedios q[ue] a ellos se aplican,
por la razón que tengo dada en el capítulo quinto.
18 ¶ Cuanto al capítulo dieciocho, tiene el pueblo de Querétaro
en su comarca algunas sierras pequeñas, q[ue] no se hace caso
dellas; pero tiene una sierra, q[ue] dista del dicho pueblo cuatro
leguas y tendrá de boj más de seis: es muy agra y montuosa; los
españoles la llaman la Margarita [y], los indios, en lengua otomí,
Abaxasni, q[ue] quiere decir "sierra de zarzas", en [la] c[ua]l
perpetuamente (no] faltan indios de la nación chichimeca, por ser el
pasaje para todas las tierras pobladas de esta comarca, y de allí
salen a hacer sus [a]saltos; y, como es tierra tan larga, pasan, sin
q[ue] los vean, a hacer tantos daños como hacen.
19 ¶ Cuanto al capítulo diecinueve, ya tengo dicho atrás q[ue] el
pueblo de San Juan está junto a un río de muy buena agua, el cual
no es muy caudaloso, sino es por junio, julio y agosto y septiembre y
octubre, que, en esta tierra, es la furia de las aguas. Es todo lleno de
unos árboles llamados sabinos, q[ue] lo hermosean. Dél tienen
sacad[a] los naturales una acequia, 86 con la cual riegan sus
sementeras de chile y frijoles, y, con lo q[ue] sobra, muele un molino
q[ue] es de los propios de su comunidad. Corre este río norte-sur
por el dicho pueblo. Del de Querétaro, tengo ya dicho q[ue] es un río
pequeño, que pasa por la parte del norte del pue[bl]o; dél tienen
sacad[a] los naturales una acequia, q[ue] les sirve de regar sus
huertas, y della muele un molino q[ue] es de los propios del dicho
pueblo. De la [de]más agua, se aprovechan los naturales en regar
sus chilares y otras semillas, de que ellos se sirven para su sustento.
20 ¶ Cuanto al capítulo veinte, digo q[ue] hay, en esta
jurisdicción, un manantial de agua muy grande, q[ue] dista del pueblo
de Querétaro, hacia el poniente, tres leguas. Es en todo extremo tan
cálida, que se entiende q[uel, artificialmente, ninguna agua se podría
calentar más de lo q[ue] ella sale; y es en tanto extremo, que, si
dentro echan una vaca con su cuero, como se ha echado, en muy
poco rato se deshace todo. Es salobrísima, y los ganados mayores,
q[ue] hay muchos en aquella comarca, q[ue] participan en beber della
después que se enfría, andan gruesísimos, y son muy sabrosos; 87 y,
asimismo, unos ovejunos, que sus dueños llevan de cuando en
cuando a que beban de esta agua y [a] q[ue] coman de la tierra q[ue]
allí está a la redonda, q[ue] es muy salitral.
Está en esta provincia de Xilotepec, [a] poco más de legua y
media de la mojonera de esta alcaldía mayor, un pueblo q[ue] se
llama San Josepe Atla, q[ue] quiere decir "del agua": éste tiene una
fuente por encima dél, hacia la parte del sur, [que es] cosa
notabilísima y de grande admiración. 88 Y por ser tal, y estar en esta
provincia, aunque no en la jurisdicción del alcaldía mayor q[ue] voy
[d]escribiendo, me pareció que no parecería mal hacer memoria de
una fuente tan notable y que dará bien en qué entender, a los que
profesan Filosofía Natural, en investigar lo que naturaleza aquí obra.
Es, pues, una fuente de buen agua y q[ue] corre, cuatro años arreo,
más que un muslo de agua, y luego, otros cuatro sucesivos, no corre
PENITUS ni una gota, y, acabados estos cuatro años, luego torna a
correr. Y junto a la dicha fuente, en distancia de cincuenta pasos
comunes, poco más o menos, está otra fuente que, todo el año,
perpetuamente corre della muy gran golpe de agua, sin que se le
disminuya [n]i acreciente cosa alguna en el tiempo que la otra fuente
corre o está seca. Y esto es cosa muy verdadera, y yo la he visto
dos veces, así de los que corre como de los de seca. Y me he
informado de indios muy viejos, y dicen que, de todo el tiempo que se
saben acordar acá, nunca ha faltado esta regla, y que lo mismo
supieron de sus mayores. Y acontece que, [en] años de muchas
aguas, son de los que esta fuente está seca y, años muy secos, de
los que corre. Yo he investigado con toda curiosidad la razón de
fuente tan admirable, y ni naturales ni hombres doctos me han
satisfecho, ni creo q[ue] podrían dar razón que cuadre. Y así,
aunq[ue] sea contra lo que los filósofos naturales reprueban, me
quiero allegar al vulgo y remitirlo a la sabiduría de Dios.
22 ¶ En cuanto al capítulo veintidós, digo q[ue], en esta
jurisdicción, hay dos árboles silvestres de que hay algo que escribir:
el uno es un árbol llamado MEZQUITE en lengua mexicana, el cual
da una fruta de la suerte de las algarrobas del reino de Valencia,
aunq[ue] no tan ancha. Comen los naturales de esta fruta, cuando
está madura, por golosina. Hay mucha cantidad dellos en toda esta
tierra, y, así, los ganados mayores se sustentan de la rama de este
árbol en tiempo de seca, y los indios chichimecas hacen unos panes
muy grandes de esta fruta molida, que comen entre año: él es pan
sequísimo y sin virtud ninguna; él es tal cual ellos son, q[ue] no se
puede más decir. Su madera es en extremo durísima y sirve para los
ingenios de las minas, para algunas piezas q[ue] son menester q[ue]
sean fuertes.
Hay otro árbol en los montes de esta comarca, que los indios
llaman en su lengua otomi DEZEHOY, y en la mexicana QUIMICHIN
CAPOLI, que quiere decir "cerezas de ratones", que nosotros
llamamos "cerezas silvestres". 89 Su hoja es como la de ]a morera
con que crían la seda; la fruta, como garbanzos: dicen q[ue] es
dulcísima al gusto. [A] los que comen della, se les encogen los
niervos y quedan tullidos de pies y manos; no peligran, pero están
así uno y dos años, al cabo de los cuales sanan, sin hacer ningún
remedio. Los naturales, como saben el efecto que hace, no la
comen: caen en este inconveniente algunos españoles, indios y
mestizos que no son naturales de esta tierra, ignorando el efecto de
esta fruta.
23 ¶ Cuanto al capítulo veintitrés, digo q[ue] el pueblo de
Querétaro es uno de los lindos y regalados y viciosos pueblos q[ue]
hay en toda la Nueva España, por la mucha abundancia de frutas de
Castilla que en él hay; q[ue] dudo yo que, en ningún pue[bl]o de
España, se den mejor todas las cosas. Hay en él mucha cantidad de
uvas de la suerte y manera de la comarca de Sevilla, 90 q[ue], como
de tierra más cercana, [es de donde] se trujeron las primeras
plantas: y así son, como ellas, gran suma de higueras, q[ue] dan
muchos y muy buenos higos; gran cantidad de granadas, q[ue] son
en extremo buenas; hay mucha cantidad de duraznos, q[ue] se
entiende que son los mejores de la cr[ist]iandad. Y, por tener tal
fama, el señor visorrey DON MARTÍN ENRíQUEZ mandó q[ue] se
[le] llevasen algunos: Y, aunque hay treinta leguas de camino, o casi,
a la ciudad de México, 91 se le llevaron, y, cuando llegaron, estaba
comiendo. Tomó un par dellos y, comiendo de uno, dijo: —"Por cierto
q[ue] con mucha razón os loan". Todos los árboles de esta fruta q[ue]
están en este pueblo más hacia el norte son muy mejores que los de
la parte del sur. Finalmente, hay mucha suma de membrillos, muy
dulces en estando maduros; limas, - naranjas y limones y cidras,
manzanas [y] algunas peras, aunque pocas. En tiempo de estas
frutas, es este pue[blo] un paraíso terrenal. Con los cuales frutales,
los naturales son muy aprovechados y ricos, porque, de México y de
otras muchas partes, vienen muchos mercaderes españoles e indios
a llevar, principalmente las uvas, y se las pagan muy bien. Los higos,
como no se pueden llevar tan cómodamente, los naturales los pasan
y, a su tiempo, los venden muy bien, y dellos hacen vino, con q[ue] se
emborrachan. Por lo cual va este pue[bl]o en muy grande aumento.
Hay algunos árboles de sus frutales, q[ue] se llaman aguacates,
q[ue] son a manera de unas calabacillas: es muy buena fruta y sana
para los españoles que la comen: comida con pan, sabe a nueces;
verdes, irrita mucho el coito. Entiendo que todo lo que se plantase en
Querétaro se daría muy bien.
El pue[bl]o de San Juan, cono es de este temple, en él se da lo
mismo; pero, como es pequeño y los naturales pocos, es todo poco.
24 ¶ Cuanto al capítulo veinticuatro, danse en el pue[bl]o de
Querétaro, como digo, todas cuantas cosas se ponen los naturales.
No se han dado a poner granos ni semillas de Castilla,92 más de lo
que queda dicho en el capítulo pasado, y trigo. Los religiosos de la
ORDEN DE SAN FRAN[CIS]CO, de este pue[blo], ponen en su
huerta garbanzos, pepinos, y todo género de verdura dase muy bien,
y, de su huerta, proveen a todos los vecinos. Los naturales, para su
sustento, usan de maíz, que es su trigo; de frijoles, q[ue] es como
n[uest]ros garbanzos o, hablando más propiamente, habas
pequeñas; su chile, de muchas maneras, que es su pimienta.
Siembran otra semilla, que llaman en lengua mexicana CHIAN, q[ue]
es como el alpiste de la Andalucía; es semilla muy fría, y della hacen
un brebaje para tiempo de calor. Siembran otra semilla, llamada en la
lengua mexicana AHUAUHTLl, 93q[ue] lo comen los españoles
cocido, con aceite y vinagre, y sabe bien; los indios lo comen con su
chile, cocido, y de la semilla hacen unos panes. Siembran unas
calabazas grandes, que en n[uest]ra España llaman "romana' y, en
lengua mexicana, AYOTL.: es buena comida, cocida con miel.
Siembran otras dos semillas q[ue] llaman TOMATE: la una,
MILTOMATL, q[ue] es pequeño, del tamaño de avellanas, y casi es
como agraz, y el otro, XITOMATL, q[ue] es grande, y amarillo y
colorado. Sírvanles estas frutas q[ue] de estas semillas nacen de
echar en el chile, con las cuales templan la fortaleza dél.
25 ¶ Cuanto al capítulo veinticinco, digo q[ue], cuanto a este
capítulo, no tengo q[ue] decir, sino remitirme a los capítulos pasados.
Y sólo resta [decir] que el trigo se da bien, 94 especialmente el rubión
que llaman en Castilla la Vieja, q[ue] acá dicen centeno hermoso:
cógese poco, porque hay poco riego y el temporal es ruin; aunq[ue]
para el maíz suele ser bueno, porq[ue] en tres meses se da. Y esto
es, desde san Juan, 95 hasta principio de octubre, q[ue] es la fuerza
de las aguas; pero el trigo ha menester más tiempo, y, cuando se
coge mucho, es por ser año de buen temporal en esta comarca. La
seda entiéndese que se darla muy bien en este pue[bl]o; pero, viene
ya tanta de las Islas Filipinas, que no habrá necesidad de dar en
esta granjería.
26 ¶ Cuanto al capítulo veintiséis, digo que, de pocos días a
esta parte, se ha descubierto una yerba, especialmente en el pueblo
de San Juan, q[ue se] parece a la altamisa, aunque más menuda y
espesa: echa una flor morada pequeña, q[ue], en la lengua otomí, se
llama NATEHEE, y en mexicana TLATLACIZ[PA]TLI, 96 q[ue] quiere
decir "yerba de tos": usan della los otomíes, dando el zumo para la
tos. Es yerba de tanta virtud, que cualquiera herida, por muy grande
que sea, se cura con ella, y tiene virtud de digerir, mundificar,
encarnar y cicatrizar; aplicase, majada y puesta en la herida. Hablo
como hombre q[uej] la he experimentado muchas veces: que, al
segundo día que se pone, cría la llaga tan loable materia, q[ue] no
hay más que desear. 97 Yo he curado con ella muy grandes heridas,
y he visto curar otras, y, a ninguno [que] se cura con ella, le he visto
tener accidente. Yo curé a un hombre español de una herida
penetrante en los pechos de una puñalada, y, por faltar las cosas
necesarias para jeringarle la herida, le jeringué con el zumo de esta
yerba, e hizo tan grande efecto, q[ue], con tener mucha sangre
apostemada en el fondo del pecho y con ser la herida pequeña, alta
y torcida, por ella misma evacuó tan maravillosamente, que se
atribuyó a cosa milagrosa. Y luego se le quitó el accidente, y quedó
sano. Finalmente, ella es yerba muy buena yen quien Dios n[uest]ro
señor puso mucha virtud. Afirmóme un fraile de SAN FRAN[CIS]CO
muy principal, que se llama FRAY PEDRO DE REQUENA, 98 q[ue]
con esta yerba, y con otra, que es muy menuda y nace aparrada con
el suelo, que no sé en su hechura a qué me la compare, si no es a
verdolgaas pequeñas, q[ue] con estas dos yerbas se curaba el
estiómeno maravillosamente, que, como ahora es tiempo de seca, no
la hay, para saber su nombre de los naturales; conózcola muy bien.
Después de haber escrito este capítulo, hallé una mata de esta
yerba, y se llama, en lengua mexicana, MEMEALOTL. 99
27 ¶ Cuanto al capítulo veintisiete, hay por esta tierra muchos
leones pardos, q[ue] matan muchos potros de las crías de yeguas
que hay en esta tierra; hay algunos tigres, aunq[ue] pocos; hay
mucha suma de unos animales q[ue], en lengua mexicana, llaman
COYOTL, que es como lobos pequeños: parecen zorros, aunque
mayores, [y] comen muchas ovejas y terneras. Las gallinas de
Castilla se dan en mucha cantidad en esta comarca, y hay muchas:
aunque entiendo que [es] de los pueblos de Querétaro y de San
Juan [de donde] salen, y se comen más de seis mil [en] cada un año.
28 ¶ Cuanto al capítulo veintiocho, entiéndese que en esta
comarca, hay muchas minas de plata, y se han ensayado algunas y
han acudido bien; 100 pero el miedo de los chichimecos hace que no
se beneficien las descubiertas ni se busquen otras muchas, que se
descubrirían si la tierra anduviese libre.
30 ¶ Cuanto al capítulo treinta, no tengo más que decir de que
todos los naturales de estos pueblos y comarca se sustentan de sal
de la ciudad de México, q[ue] allí se hace muy buena en panes; es
buena sal, especialmente para cecinas, que las hace muy buenas.
Traen, de Mechuacan, algunos panes de sal, más blanca que la de
México: sirve a los españoles para el salero, y no sala tan bien como
la otra. En todo lo demás, tienen lo necesario tan abundantemente,
porque] siembran algodón, de que se visten. Y lo demás ya está
dicho.
31 ¶ Cuanto al capítulo treintiuno, digo que la forma y edificio de
las casas de los naturales, por la mayor parte, son pajizas, chicas y
ahumadas, corno tengo dicho; 101 algunos no echan las puertas a la
calle. Hay algunas hechas de adobes, por miedo de los chichimecos;
pero todas son chicas, y bajas y ruines.
33 ¶ Cuanto al capítulo treintitrés, digo [cine] los tratos y
granjerías de los españoles que viven en esta comarca, lo principal
es de los criadores de ganados mayores y menores; hay otros, q[ue]
compran becerros y los crían hasta que tienen edad, q[ue] es buena
granjería; otros compran borregos y los crían hasta que son
carneros, y los despenden para toda la tierra y ganan bien; otros
siembran maíz y trigo, con que pasan su vida. Los naturales, ya
tengo dicho que, especialmente los de Querétaro, tienen muchos
aprovechamientos, y [a] los de San Juan no les falta, [n]i a sus
sujetos. Son todos ricos. Pagan [de] su tributo un peso, q[ue] es
ocho reales de plata, y me[di]a fanega de maíz. en especie: esto es
el hombre casado; el viudo [paga] la mitad.
34 ¶ Cuanto al capítulo treinticuatro, digo q[ue] el pue[bl]o de
San Juan está, de la ciudad de México, q[ue] es la cabecera del
arzobispado, [a] veintidós leguas, y es de aquella diócesis; 102 las
leguas son grandes. Hay dos caminos: uno; por tierra llana, y otro,
por tierra llana y pedregosa, y éste es más cerca.
El pueblo de Querétaro es del obispado de Mechuacan: algunos
vecinos de su comarca diezman a México y, otros, a Mechuacan. 103
Hay, sobre este pue[bl]o, pleito pendiente entre estas dos iglesias,
sobre a quién pertenece. Tiene la posesión del la iglesia de
Mechoacan. Hay, de este pue[bl]o a la catedral, veinte leguas, por
camino torcido y áspero; había veinticuatro leguas, digo, veintisiete
leguas, hasta la catedral de Mechuacan; sino q[ue], de pocos días a
esta parte, se mudó la Silla siete leguas más hacia el pue[bl]o de
Querétaro. 104
35 ¶ Cuanto al capitulo treinticinco, digo que el pue[bl]o de San
Juan tiene una iglesia parroquial, q[ue] tiene a su cargo un
BENEFICIADO CLÉRIGO, como tengo dicho; 105 el de Querétaro
tiene un monasterio de frailes de la ORDEN DEL SEÑOR SAN
FRAN[CIS]CO, y son de la provincia de Mechuacan porque, antes de
ahora, era de la de México; y un provincial de la provincia de México
lo dio a los de Mechuacan, por caerles lejos para su visita.
36 ¶ Cuanto al capítulo treintiséis, lo que hay q[ue] decir en él,
más de lo dicho, [es] que, en el pue[bl]o de Querétaro, en el dicho
monasterio, hay de ordinario cinco y seis frailes; 106 y podríanse
sustentar en él, muy bien, veinte y más, porque les hacen muchas
limosnas los naturales y españoles.
37 ¶ Cuanto al capítulo treintisiete, lo que tengo que decir es q[ue],
en el pue[bl]o de Querétaro, hay un hospital en que se curan los
naturales y algunos españoles pobres. Fundóle el dicho DON
HERNANDO DE TAPIA, fundador de este pue[bl]o, por consejo de un
fraile de la ORDEN DEL SEÑOR SAN FRAN[CIS]CO, francés de
nación, llamado FRAY JUAN JERÓNIMO. 107 Tiene una muy buena
estancia por propios, en que habrán ahora nueve mil ovejas; para su
fundación, dio el dicho DON HERNANDO buena cantidad de ovejas, y
otras personas, y, con lo procedido dellas, y de una viña que tiene,
se sustentan los pobres.
Esta relación fue acabada por mí, el dicho FRAN[CIS]CO
RAMOS DE CÁRDENAS, escribano público por su Majfes]t[ad] de
esta provincia de Xilotepec, de mandamiento del dicho señor alcalde
mayor, en el pueblo de Querétaro, en treinta días del mes de marzo
de mil y quinientos y ochenta y dos años. En fe de lo cual, lo firmé de
mi nombre: FRAN[CIS]CO RAMOS, escr[iban]o pú[bli]co (rúbrica).
[P.S.:] Adviértase que los nombres de los pueblos de esta
comarca, que van pintados en EL LIENZO, van nombrados en lengua
mexicana, porque no cause confusión en el leer de esta relación, que
van en lengua otomi en ella. 108
[En el fol. 19v, de diferentes letras:]
Dese. y Yob: 975. 8° IUdxxx°-ii.
Querétaro y S[an] Juan del Río, y la
pintura está de por si en lienzo. 109
1
En el traslado de estas inscripciones, se adoptó un orden convencional: La últim, "Aquí
está la fuente', alude a lo contenido en el capitulo 20 da la relación Sigue,
inmediatamente, el texto impreso en 1577 de la Instrucción y Memoria, en cuyo dorso se
lee; "Instrucción de su mag.d para descripcion q ha de hazer de las cosas de las yndias
2
No investido del carácter de firma, este nombre aparece sin rubrica: La letra, a
mijuicio, -no es de la pluma de Francisco Ramos de Cárdenas.
3
A partir de aquí el manuscrito registra varias anotaciones al margen, hechas
probablemente por cl cronista don Antonio de Herrera y Tordesillas. Para una discusión
breve de los datos biográficos de Francisco Ramas de Cárdenas, ver,arriba, mi
introducción.
4
La frase es ambigua, pero d contexto sugiere que, en este caso,"escritura" debe
entenderse por documentos que atestiguan la propiedad y describen los términos de la
misma. En otras palabras, parece que eran títulos de tierras. Es una lástima que se
desconozca actualmente el paradero de tales "memoriales" y "pinturas antiguas". Para una
breve discusión de los códices otomianos sobrevivientes, ver Carrasco (1950: 22). -En
carta que L Real Audiencia de México dirigió a la emperatriz, 9 de febrero de 1533,
refiriéndose a una petición presentada por el sector y principales de Xilotepec, se
comenta: "hay muchos indios que saben leer y escrebir ..,"(EPT 1939, 111: 32) .
5
Al margen (fol. Ir): "Gilotepec confina con chichimecas". En 1567, cuando la alcaldía
mayor de Xilotepec no había sido aún dividida, [angla como alcalde mayor don Pedro
Ladrón de Guevara (ver FPT 1940, X: 202.3), víctima al parecer de algunas intrigas de
corte que maquinaron contra él don Francisco de Velasco y don Luis de Quezada,
encomenderos entonces de Xilotepec.
6
Hija del comendador Leonel de Cervantes y de doña Leonor de Andrada, doña Beatriz de
Andrada nació en Burguillos hacia 1513; pasó a Nueva España en 1524, y casó con Juan
Jaramillo en mayo de l532, enviudando de él, sin descendencia, en 1551. Poco después,
contrajo segundas nupcias con Francisco de Velasco (151574), hermano del virrey y, hacia
1565, nombrado capitán general de la Nueva España. Doña Beatriz falleció en 1585; sus
restos fueron depositados, junto a los de su segundo marido, en la iglesia de San
Francisco. No habiendo quedado sucesores, la encomienda de Xilotepec pasó a la Corona
(estos datos se extractaron de Porras Muñoz 1982: 2513, passim).
7
Antes de casar con doga Beatriz de Andrada, Juan Jaramillo había enviudado de la
Malinche, quien falleció en 1531. De este primer matrimonio, Jaramillo tuvo una hija,
doña María, quien casó con Luis de Quezada. Habiendo recobrado por la via judicial sus
derechos, hacia 1568 este matrimonio entró en posesión de la mitad de la encomienda de
Xilotepec la cual, como consta por la presente RG, gozaba en 1582 su hijo don Pedro (ver
Porras Muñoz 1982; 328). Al margen del manuscrito (fol, 1r), se lee: "20 leguas de largo";
"Ju° xaramillo, prim° encomendero".
8
Al margen (fol. lv) "queretaro. sn. Juan del rio
9
La lección del manuscrito (fol. lv) es bastante clara: "coññi"; sin embargo, el autor de las
anotaciones al margen, Herrera probablemente, escribió: "Conin, yndio otomi, pobló a
queretaro; era mercader". Una glosa de este pasaje puede encontrarse en la Década
segunda, libio IV, capítulo 19, del mencionado cronista. No me ha sido posible verificar si,
en efecto, "ruido" se dice conni en otomí.
10
El manuscrito, fol. lv, lee: "pustecnal"; ver puchtecatl, en Molina (1944:) ME, 83v).
11
Este topónimo se Ice en el manuscrito (fol. lv): "Sancta marta tleculutlycatzia"; una
construcción conjetural podría ser Tlecolotlicazyan, "donde estará n pie el alacrán de
fuego" o del fuego".
12
La lección del manuscrito (fol. lv) es francamente dudosa; Velásquez (1897: 13)
traslada "Titlmepa', que Carrasco (1950: 31) reconstruye "Timilpan". Mi transcripción es
literal. Ignoro si la lección puede reconstruirse Tlilmiecpan, que, en caso de ser posible, se
traducirla "encima de mucha time". Para otra versión de esta lista de topónimos, ver
Carrasco (1950: 30-3l).
13
AI margen' (fol. 2r): "En la Prauin3 de xilotepec, guarnicion de gente de guerra contra
los chichimecas".
14
Al margen (rol:: 2r) : tienen los Mechoacanos, también, el juego de Pelota".
15
Wallis (1954-55, I: 158) traduce m el por "lugar de escarbo", nombre otomí equivalente
al tialina. tlachquillo(Tasquillo) , "lugar que tiene juego de pelota";. nda o anda es el
aumentativo: ancla maxei significa '"gran juego de pelota".
16
Hijo de Bernardino de Bocanegra y Córdoba y de doña Elvira Ponce de León, Hernán
Pérez de Bocanegra nació en Córdoba hacia 1504; pasó a Nueva, España, acompañando a
su pariente el juez de residencia, licenciado Luis Ponce de León, en 1526, y desempeñó
varios cargos públicos en esta ciudad. Fue uno de los primeros pobladores de Granada,
Michoacán. antes de 1534, y tomó parte en la conquista de Nueva Galicia. Casó con doña
Beatriz Pacheco hacia 1538, fecha en que don Antonio de Mendoza le concedió en
encomienda los pueblos de Acámbaro y Apaseo. Primer tenedor de Animismo había sido,
desde 1528, Gonzalo Riobó de Sotomayor. Hernán Pérez de Bocanegra tuvo de su
matrimonio tres hijos: Bernardino Pacheco de Bocanegra. Nuño de Chávez y Luis Ponce de
León. No debe confundirse al último con un homónimo suyo; asesinado. por Bernardino
Pacheco de Bocanegra hacia. 1558 (FPT 1940, VIL 287.8). Los datos biográficos de
Hernán Pérez de Bocanegra se extractaron de Porras Muñoz (1982: 3914, passim). Al
margen del manuscrito (fol. 2r), se lee: "hernan perez de bocanegra, encomendero en
queretaro; y los yndios, querendaro, que significa lugar de peñas". Tal anotación es. a
todas luces inexacta. Según cita de Beaumont (1932, Ill: 69), el cronista Herrera (Dec. 2,
Lib. 4 cap- 19), no sólo transformó en dato histórico tal error, sino que equivocó el
nombre del encomendero, llamándolo "Juan Pérez de Pomnegra"y "Juan Sánchez de
Bocanegra".
17
En efecto, querenda significa en tarasco "peña" (Gilberti 1559: TE, 48v); Querendaro,
"lugar de peñas".
18
Toda esta digresión etimológica es inexacta. Los españoles no rompieron el vocablo"
Queréndaro, transformándolo en Querétaro; querehta, en tarasca. significa "juego de
pelota" (Gilberti 1559: TE, 49r). Querehtaro es una-versión purépecha, bastante
aproximada, del topónimo otomí Anda Maxeí (ver. arriba la nota 15).
19
Al margen (fol. 2v) : "quieren matar los Chichimecas al migue de querendaro, porq
trata con los Castellanos".
20
Al margen (fol. 2v): "bautizanse los yndios".
21
Don Andrés de Tapia (n. Medellín, Extremadura, 1485-1560), cuya biografía puede
consultarse en Fernández del Castillo (1927) y Rubio Mañé (1965), o en el extracto de
Porras Muñoz (1982: 434-36), inició la conquista de las provincias del Mar del Sur y del
poniente de México en 1530, hasta que retornó a la Península con Cortés en 1540. Por las
razones que expongo en la Introducción a la presente RO, considero que, en este caso, la
fuente es exacta a medias: el indio Conni recibió el nombre cristiano de don Hernando de
Tapia, en primer lugar, haciendo honor al nom bre de pila de Cortés, y después, al capitán
que lo sujetó, don Andrés de Tapia.
22
Hacia 1545, un Juan Sánchez de Alaniz declaraba: "Que rreside en las Chichime-cas, y
qua natural de la villa de Alanís y hijo de Joan Sánchez, e que ha diez años que pasó a
esta Nueua Spaña con su muges, y tiene hijos (no declara quintos), y que ha trabajado y
trabaja por traer a los Chichimecas a la conbersión, y padesee necesidad por ser muy
pobre" (Icaza 1923: núm. 787). El homónimo de éste, sacerdote, era, probablemente,
hijo suyo. Ver Introducción. Al margen del manuscrito (fol. Sr), se lee; "fue Sancha de
Manis. Clerigo; mucho fruto en los Chichimecas y otomis".
23
Al margen 'fol. 3r): "El cazique haze bautizar a muchos".
24
Al margen (fol. 3v): "continente".
25
El manuscrito, fol. 3v, lee: " a cada comida bebía tres beces de vino de vino aguado....
He corregida "bazas" por "vasos", y suprimido la repetición.
26
Al margen (fol. 3v): "buen 'solano, q castigaua a los q no oyan misa".
27
Lo que el escribano quiso expresar mediante estas frases, y no pudo, es que mexi o
mexitl significa "mexicano", y el sufijo -tzin, "poquito". Más de un paleógrafo ha
interpretado que don Juan Mexitzin se llamaba, por otro nombre, Poquito. Al margen del
manuscrito (fol. 4r); se Ice: "algunos yndios, sugetado el ymperio Mexicano, se retiraron y
poblaron hazla las chichimecos".
28
Más bien, "sobre el río de los chichimecas blancos", comoquiera que esto se interprete.
29
Al margen (fol. 4v) : "en la Prouincia de xilotepec pastan, solamente, desde el pueblo
de s.n ju9 al de queretaro, q san 7 leguas, y otras dos adelante, y otras tantas de
trabesia; pastan mas de 100U Vacas, y 200m abejas. lam yeguas, aunq falta de aguas".
30
Al margen (fol. 4v): "pestilencia".
31
En efecto, el doctor Hernández escribid un tratadito que se intitula De morbo Novae
Hispaniae anni 1575 noca ab indiis cocoliztle, cuya paleografía y traducción española,
así como la historia de su origen y descubrimiento, aparecieron en un trabajo de Germán
Somolinos d'Ardois (1956). Ver, de este mismo autor. Vida y obra de Francisco Hernández
(1950: 241-46).
32
Al margen (fol. 5r): "notables crueldades de los chichimecos contra los xpianos".
33
El manuscrito, fol. 5v, loe: "...que hera de vn esquaipil".
34
Al margen (fol. 6r): "cap° de los otomíes"; "toda esta tierra, poblada de Otomies".
35
Al margen: "sus costumbres e ynclinaciones".
36
Al margen: "lengua otomí".
37
Así, en el manuscrito (fol. 7r); pero es posible que el amanuense haya querido escribir
"enteras" o, quizás, "doncellas'.
38
El manuscrito fol. 7r ice: "son can comunes y vnibersales todos en jeneral en este vicio
y neuese..."
39
El manuscrito, fol. 7r, lee: "...que dize el poeta omero ferreas mentes vacoc obediunt
et ybi est en realidad,pugna et rrara victoria". No he verificado la exactitud de esta cita,
en realidad, es atribuible a Hornero. Puede traducirse el pasaje latino: "las mentes férreas
a Baco obedecen y, entonces, existe perpetua pugna y rara victoria".
40
El manuscrito, fol. 7r, lee: " ... y por las justicias..."
41
El manuscrito, fol 7v, lee: "...el gran efecto q an ehecho ..."
42
El manuscrito, fol. 8r, lee: "...que otra fee les pedricase seguir leían..."
43
Lo única que he podido averiguar sobe este fray Juan Maldonado es que profesé en
México, en junio 14 de 1573, y que era hijo de provincia (ver Figueroa, Ms. 1764: 162).
44
Al margen (fol. 8r): "22 leguas de Mexico".
45
Al margen: "confina con Salaya".
46
Ver, arriba, nota 16. Un erudito resumen biográfico de don Nuño de Chives puede
consultarse en Porras Muñoz (1982: 267.71), el Indice onomástico de cuya obra omitió
registrar el nombre de Nuño de Chávez y, consecuentemente. las numerosas menciones
que se hacen de él en sus páginas.
47
Ver, en este mismo volumen, la Relación de la Villa de Celaya y su partido.
48
Según la EUIEA (1975, 12: 880). "la población fue fundada en 12 de octubre de 1570
por dieciseis familias vizcaínas que la llamaron Zalaya, que en vasco significa 'tierra llana'
..." Ignoro si existe un valle denominado de Carriedo, pero, sin duda, subsiste una
población llamada Selaya. que cae escasos kilómetros al sur de la ciudad de Villacarriedo,
en la provincia de Santander.
49
Sobre el enigma del trazo reticular en las ciudades y pueblos, o, como dice la fuente,
"en forma de un juego de ajedrez", ver Foster (1962: 71-95).
50
Lamentablemente, este 'lienzo" que ilustraba la relación ha desaparecida, y se
desconoce su paradero.
51
Con la herramienta de que dispongo, el ónice elemento que puedo identificar
claramente en este topónimo, es el sufijo -za, "árbol" o "palo" (Wallis 1954-55, I: 156) .
52
"Agua", en otomí, es dehe; "piedra", do. Wallis (1954-55, 1: 155) registra dos
topónímos, Dedho (dedo) y Dextho (dexto), que traduce par "piedra de agua".
53
Únicamente -za, "Árbol" o "palo", me resulta identificable.
54
An- es prefijo de lugar; "aguacate" se dice ts'ani (Wallis 1954-55, I: 157); Ants ani por
consecuencia. vendría a significar "lugar de aguacates".
55
An-, locativo; the, "agua"; tsi, "sal": Anthetsi, al parecer, debe traducirse por "lugar de
agua salada" (ver Wallis 1954-55, I: 155-6).
56
En este caso, mi reconsntrcción es conjetural: an- locativo; dayo, "nuevo" (Andrews
1954-55I: 163); mbohai, "tierra negra" (Wallis 1954-55, I: 155): Andayombohai, "lugar
nuevo de tierra negra".
57
Etimología incierta.
58
Etimología incierta.
59
An-, locativo; ya [nd´], "quebrado"? (Andrews 195-1-55, I: 163); hoi o hai, "tierra"
(Wallis 1954-55, l: 155).
60
'A-, locativo; nda, "grande"; huahi, "milpa": Andahuahi, "lugar de la milpa grande". Ver
Wallis (1954-55, 1: 158).
61
Etimología incierta.
62
Etimología incierta.
63
Etimología incierta.
64
Etimología incierta.
65
An-, locativo; hua(hi), "milpa"; dehe, "agua': An'huadche, "lugar de milpas de agua' o
"de riego".
66
Obsérvese que la presente relación está fechada a 20 de enero de 1582 y que, al
principio de este pórtalo, se dejó indicado que los pueblos que se acaban de enumerar "se
han despoblado desde el mes de enero a esta parte", y. ahora, "de tres meses a esta
parte". La inferencia diáfana es, entonces, que el resente pasaje se estaba escribiendo
hacia finales de marzo
67
Etimología incierta. Puedo identificar, solamente, el sufijo -do, que significa "piedra"
(Wallis 1954-55, I: 155)
68
Este topónimo se leyó arriba lee "Anyeta". Ver nota 57.
69
En el manuscrito, fol. 9v, se lee a continuación un "y" innecesario; lo he omitido en mi
transcripción.
70
Al margen (fol. 9v): "la lengua otomi.
71
Al margen (fol. 10r): "Xilotepec, sugeta a Mexico y a Motezumti".
72
Al margen: "Ant° de la Mota". - Para una erudita semblanza de este ricohome, ser
Porras Alusiva 0982: 370-72).
73
Al margen (fol. 10r): "como en terrauan los muertos".
74
El manuscrito, fol. 10r, lee: "comomeración".
75
Edahi o, como algunos escriben, adahi, no quiere decir "dios de los vientos", sino,
simplemente, "viento" (ver Carrasco 1950: 147, 170; Caso 1967: Cuadro IX).
76
Yobego, dice Carrasco (1950: 167), "es el plural de nobego o ebego".
77
La lección tascanme ha producido eventuales perplejidades; Caso (1967: Cuadro XI),
por ejemplo, juzgó conveniente registrar este nombre como una variante del mes otomí
anthaxhme, literalmente, "tiempo de blanca tortilla (de an-, prefijo de lugar y tiempo;
ta'x, "blanca" (Wallis 1954-55, I: 155), y hme, "tortilla" (o. cit., p. 160- Tascanme debe
corregirse t'axahme, "blanca tortilla".
78
La fiesta o tiempo de t'axahme se corresponde con la llamada panquetzaliztli por los
nahuas del altiplano, y chen por los mayas de Yucatán (ver Acuña 1976: 304.6). Entre los
m, el [dolo que presidía esta fiesta era Huitzilopochtli, y Durán (1967, 1: 17) afirma que
era la "más celebrada y más solemne de toda esta tierra".
79
Al margen (fol. 10v): "matrimonio".
80
Al margen (fol. 11r): "Diuorcio
81
El manuscrito (fol.11r), por obvio error del escriba, lee: "quanto al capitulo quinze digo
q la arde digo que la orden de su gobierno en...".
82
Al margen: "como se gobernauan".
83
El manuscrito. fol. 11v, lee: "... hazia el gobernador q todos los varones q actos para la
guerra se exercitasen...".
84
Sobre el calendario otomí. y otras afines, ver Carrasco (1950: 169-95).
85
Ver, arriba, nota 50.
86
El manten°. Vol. 12v, lee: "del tienen sacados los naturales...".
87
Al margen (fol. I2v): "baños de agua caliente y, fria, puechosa al ganado".
88
Al margen: "ojo, cosa notable".
89
No he identificado estas "silvestres' o "cerezas de ratones".
90
Al margen (fol. lar): "muchas cerezas
91
Al margen: "esta 30 leguas de Mexico''.
92
Por omisión del escriba, este capitulo no está numerado. El número 24 que aquí la
preside, es interpolación mía. El manuscrito, fol. 14r, lee: 'castillas".
93
El manuscrito, fol. 14r, lec: "aguautly". Sobre la agricultura y otros aspectos de la
cultura material de los otomíes, ver Carrasco (1950: 47-90).
94
El manuscrito, fol. 19r, lee: "y solo rresta que el trigo q se da bien, especialmente "
95
Junio 24:
96
"El manuscrito, fol. 14v, lee: "tlatlacistly"; sobre el tlatlacizpatli, ver Hernández (1959,
II: 156, 189, 196, 198.201, 268).
97
Al margen (fol. 14v): "yerbas medicinales".
98
Pocas noticias he encontrado sobre este fraile "muy principal". Era hijo de provincia, y
profesó en México el 5 de abril de 1565 (Figueroa, Ms. 1764: 167); intervino activamente
en las intrigas que maquinaron los enemigos de fray Alonso Ponce, por quien, junto con
otros frailes, fue excomulgado públicamente (Ciudad Real 1976, II: 207-10, 386). Ver,
también, JGI (1954: 332). Ignoro si lo untan lazos de parentesco con uno de los viejos
curanderos de Tlatelolco, Pedro de Requena, que asistieron a Sahagún (JGI 1954: 2245). o
si la homonimia es una mera coincidencia.
99
Posiblemente deba leerse memeyallotl, "leche generalmente' (Molina 1944: ME, 55v), y
referirse esta yerba a las llamadas memeyas o tlalmemeyas (Hernández 1959, I: 9. 322;
II: 29, 55; Santamaría 1974: 1058). Estas líneas, que en mi transcripción forman parte del
texto, fueron añadidas, más tarde, al margen (fol. 14s) del manuscrito.
100
Al margen (fol. 15r): "muchas minas de plata".
101
Es referencia al capítulo 5 de la presente relación.
102
Al margen (fol. 15v): "la Provincia de Siiotepec, de Mexico".
103
Al margen: "queretaro es del obpado de Mechoacan". Obviamente, la alcaldía mayor de
Querétaro, desde el punto de vista eclesiástico, era de jurisdicción mixta: San Juan del
Rio pertenecía al arzobispado de México; Querétaro, al obispado de Michoacán.
104
La Mitra episcopal de Michoacán tuvo su sede en Pátzcuaro hasta 1580, cuando se
trasladó a la ciudad de Valladolid Guayangareo, actualmente Morelia.
105
Es referencia al capítulo 11 de la presente relación.
106
"El convento de Querétaro, cuya vocación es deSantiago, está acabado, con su iglesia,
claustro, dormitorios y huerta; tiene buen edificio de cal y canto, ya capaz de muchos
religiosos, y, por esto, suele haber en él estudio de Teología, o de Artes o de Gramática;
pero, cuando se visitó [oct 1586], no se lela en él ninguna fiestas facultades, y así no
habla sino cinco religiosos en él" (Ciudad Real 1976, 11: 74). Se pone su fundación en
1548.
107
No he encontrado dato alguno sobre este fraile, sino que procedía de la provincia de
Aquitania; pasó a Nueva España en barcada de ciento cincuenta religiosos que trajo fray
Jacobo de Testera en 1542, y falleció en México (Figueroa, Me. 1764: 106, 227).
108
Es una lástima que el lienzo que ilustraba esta relación se haya extraviado, porque,
estando las topónimos en náhuatl, habría permitido un cotejo con los enumerados en
otomi en el informe. Siguen seis planas en blanco, ff. 16v-19r.
109
Los números romanos constituyen el registro del año: 1582.
RELACIÓN DE SINAGUA
INTRODUCCIÓN
La RG de Sinagua, fechada a 5 de diciembre de 1581 y firmada
al calce por el corregidor Fernando de Padilla Barahona y por su
escribano nombrado, Pedro Martinez, está precedida por la
Instrucción y Memoria impresa en 1577, y consta apenas de dos
folios, dos planas y media de texto. El manuscrito se custodia, en la
biblioteca de la RAH en Madrid, bajo signatura "9-25.4/4663, 16-XII";
esta relación ha sido editada por Vargas Rea (1946a: 61-67) y por
Corona Núñez (1958, II: 70-74). Nunca se acompañó de mapa o
pintura, porque no tiene.
Llama la atención en el presente escrito, lo primero, el singular
topónimo, "Cin[a]guacingo con que el anotador tardío, quienquiera
que haya sido, pretendió identificar el nombre del pueblo. Este
topónimo híbrido, mezcla de tarasco y náhuatl, aparece en la cabeza
de la plana primera, y una tradición poco reflexiva lo ha perpetuado
hasta nuestros días. En la cubierta que contiene el legajo en la
biblioteca de la RAH, se lee:"Esta carpeta contiene una Relación
geográfica del Obispado de Michoacán, que es... Del pueblo de
Cinaguacinco..."; Vargas Rea, al editarlo en 1946, intituló el texto:
"Relación de Zinguanzingo"; Cline (1972a: 363, 156) registra, como
nombre alternativo del pueblo, el de "Zinguancingo".
De este extraño topónimo no hace mención alguna el informe
que se atribuye a Padilla Barahona ni, hasta donde he podido
indagar, existe registro en otras fuentes contemporáneas. ¿De dónde
lo extrajo, entonces, el anónimo anotador del escrito? La respuesta
es sencilla: de la primera línea del texto, cuya transcripción literal es:
"En el pueblo de cinagua cinco dias del mes..." En su
apresuramiento, el anotador no observó que "cinco" identificaba el
día correspondiente al mes de diciembre de 1581 en que se
comenzó el escrito, y lo incorporó a "Cinagua", que era el nombre del
pueblo.
Al quedar explicado el origen del extraño topónimo, fruto de una
mala lección del anotador, es de esperar que, en futuros estudios y
ediciones del texto, se destierre de una buena vez el error. El pueblo
jamás se llamó "Cinguacinco", "Zinguanzingo", ni "Zinguancingo" ni
"Cinaguacinco", sino "Sinagua" a secas. Tal denominación deriva,
posiblemente, de cualquiera de estos dos verbos: tzinacuni, "auer
abundancia o copia de alguna cosa", o tzinapeni, "curar a otros"
(Gilberti 1559: TE,60v); Velásquez Gallardo (1978: 208) registra la
voz tsinákua, que traduce por "curación".
Otra cosa, poco frecuente en esta clase de escritos es que la
relación, aunque dividida en párrafos, omite identificar éstos
mediante números que refieran las respuestas a los capítulos de la
Memoria; como consecuencia de esta omisión, los datos se
presentan sin orden y, su referencia a los capítulos mencionados,
queda librada a la curiosidad del lector.
Si bien para fines prácticos, don Fernando de Padilla Barahona
ha sido considerado autor del presente informe (Cline 1972a: 363,
156), una lectura atenta del escrito pone de manifiesto que el
corregidor de Sina-gua se limitó a conducir la encuesta; los
informantes fueron don Alonso Tarequa, "gobernador", Alonso Curo,
"prioste", y Antonio Queno. Estos señores, mediante el intérprete
Marcos de Aguilar, "indio..: que habla la lengua castellana", dijeron
ser "de edad de setenta años, antes más que menos", e hicieron la
descripción del pueblo. La fijación del texto debe atribuirse al
escribano nombrado, Pedro Martínez.
Sobre la erección del corregimiento de Sinagua y el
desenvolvimiento que tuvo hasta el siglo XVIII, se recomienda ver el
excelente resumen preparado por Gerhard (1972:82, 15).
[Encabezando el texto, de diferentes
letras:] N9 99. N[uev]a Esp[añ]a.
Sin[a]guazingo. Mechoacan. CÉSPEDES.
En el pueblo de Sinagua, [a] cinco días del mes de diciembre
deste año de mil y qui[nient]os y ochenta y un años, yo, DON
FERNANDO DE PADILLA BARAHONA, corregidor de d[ic]ho pueblo
y su partido por su Maj[esta]d, hice parecer ante mí a DON ALONSO
TAREQUA, gobernador del d[ic]ho pueblo, para que hiciese la
aclaración, conforme a la Instrucción de su Maj[esta]d, en lo tocante
a la descripción del d[ic]ho su partido; y así, en su cumplimiento,
aclaró lo sig[uien]te. 1
¶ Primeramente, dijo y aclaró tener por sujetos, este d[ic]ho
pueblo, los siguientes, o los barrios de Sinagua: Choromonco,
Casara [y] Ayangüitlan; ansimismo aclaró que, cuando vino a
MARQ[U]ES a esta tierra, era de edad de veinte años, poco más o
menos.
¶ Y, animismo, que había en aquella sazón, en este partido,
trescientos indios, y que reconocían por señor natural al CAZONCI y
a sus antecesores.
¶ El tributo que se le daba, o reconocimiento que se le hacía
como a señor, era de lo que ellos cogían, que eran mantas de
algodón, que es lo que se da en este partido, por ser la tierra
caliente en excesivo grado.
¶ La ropa que vestían era unas mantas, abiertas a manera de
capa, corno ellos lo usan hoy día.
¶ Las armas que tenían para hacerse guerra, eran arcos y
flechas, y algunas rodelas, o adargas, de cueros de venados y
coyotes; [d'estos trai[a]n los MACEHUALES, y los principales, de
tigres, muy galanas.
¶ De lo que comían era de la semilla que hoy día usan, que es
maíz, y pescados de dos ríos que tienen. El uno está junto al pueblo,
que es el menor: tiene, por la ribera, mucha frescura de árboles muy
2 fructuosos; vadease este río por muchas partes. El pescado que
tienen es pequeño, a manera de mojarras, y otro muy chiquito, como
pejerreyes que dicen.
¶ El otro río es muy grande: cae [a] legua y media o dos del
lugar. No se vadea; pásase por unas balsas; lleva gran corriente [y]
va, por ésta p[ar]te, limpio de arboleda por la ribera. Dase en él muy
poco pescado y, el que se da, es grande; dícense bagres: es del
tamaño del sábalo. También hay en él muchos caimanes, que son
lagartos muy grandes," y son dañosos, que suelen comer las
personas, si se descuidan cuando andan en el rió nadando, y hacen
daño a las ovejas o cabras que van a beber a él.
¶ Ha venido este partido a tanta disminución, que no hay, de
trescientos hombres que solía haber, más de ciento y veinte; que
todos se han muerto, y cada día se van acabando de mal de
pestilencia, que en pocos días los despacha.
¶ Está a veintidós o veintitrés leguas de la ciudad de Valladolid,
que es la cabeza de la provi[nci]a de Mechuacan, y do está la silla
catedral.
¶ Cae [a] sesentidós leguas de Méx[i]co, que es la
metropolitana deste reino de la Nueva Esp[añ]a,
¶ No hay ganados mayores ni menores en este partido, ni hay
minas de plata. Hay, en la comarca, una mina de cobre, que es de
los naturales, donde se ha sacado y saca mucha suma de cobre que
sirve para herramientas, como el hierro, con que ellos trabajan y
labran sus sementeras.
¶ Y, asimismo, este partido tiene, el más desviado sujeto, [a]
seis leguas. El asiento está en un llano. Las sierras que tiene por
todas partes son de un monte de tierra caliente. Hay, en él, árboles
que se aprovechan de ellos, que se llama[n] TAPINSIRAN, 3 que casi
alude al ébano de Castilla. Es muy pesado; hacen dél cuentas, y
otras cosas muy pulidas, los naturales.
¶ Tienen los naturales deste partido tal calidad, que, en saliendo
a tierra fría, les causa gran daño y se suelen morir por esta
destemplanza, y lo propio s[u]ele hacer y causar a los de tierra fría
cuando van [a] aquella tierra que es caliente. Es tierra poco poblada,
por esta ocasión, de cortijos y estancias de españoles, de ganado
mayor ni menores. Hay en ella tigres y leones, y otras sabandijas; no
son dañosos a los naturales; suelen serlo 4 en las partes cercanas a
donde hay estancias. Hay, también, sabandijas de alacranes, víboras
y otras rosas que son pestilenciales, que, en picando, matan o ponen
en t[é]r[mi]no de ello a las personas a quien tocan. Hay unos
mosquitos que son muy pequeños, que andan de día y, en las partes
que pican, se hincha luego la carne y hacen roncha y son muy
penosos.
¶ Y esto aclararon DON AL[ONS]O TAREQUA, gobernador, y
lo mismo el prioste AL[ONS]O CURO, y lo mismo dijo ANT[ONI]O
QUENO; todo, en pres[enci]a del s[eñ]or corregidor. Y esto
aclararon, mediante MARCOS DE AGUILAR, indio, intérprete que
habla la lengua castellana, y dijeron ser de edad de set[ent]a años,
antes más que menos, y f[ir]mólo el s[eñ]or correg[id]or. DON
F[E]R[NAN]DO DE PADILLA (rúbrica). Por m[anda]do del s[eñ]or
correg[id]or: PEDRO MART[IN]EZ, escrib[an]o nombrado (rúbrica).
[Al dorso de la plana, de diferentes letras:] Sinagua, en
Mechuacan. Descripción del partido de Sinagua. Dese. y Pob. 231.
3
1
Al margen (fol. Ir), de letra presumiblemente del cronista don Antonio de Herrera "22
leguas de Valladolid; 70 de México. No hay ganados: no hay minas, sino de cobre una muy
buena, q[ue] la benefician los naturales p. a herramientas p.a labrar sus heredades en
lugar de yero; tigres, leones, biboras, alacranes".
2
El manuscrito fol. Ir, lee: "y ni".
3
Para una descripción del tapintzirani, ver Hernández (1959, II: 185): entre los
mexicanos, este árbol recibía el nombre de tlacuilolquahuitl, "palo multicolor".
4
El manuscrito, fol. 2r. Ice: "suelen hazerlo".
RELACIÓN DE SIRÁNDARO
INTRODUCCIÓN
Conforme a la descripción puesta sobre la tapa de la carpeta
que contiene el legajo de la RG de Sirándaro, el expediente "está en
seis hojas (cinco de texto y una de simples inscripciones), precedidas
de las hojas impre- sas con la Instrucción para las relaciones [1577].
No tiene mapa". Al escribir estas líneas, únicamente tuve a la vista
cinco de las "seis hojas escritas" que menciona la descripción
susodicha. Su contenido se distribuye de la manera siguiente:
relación de Sirándaro y Guayameo, fechada a primero de noviembre
de 1579, ff. 1r-3v; relación de Cuseo, sin fecha, ff. 3v-5r; auto para
las dos relaciones, fechado a 6 de enero de 1580y firmado al calce
por varias personas, fol, 5r; inscripciones, que no tuve a la vista,
presumiblemente en el fol. 5v. El informe en si consta, por
consiguiente, de nueve planas. El legajo se guarda, en la biblioteca
de la RAH en Madrid, bajo signatura "9-25.4/4663, 16-VIl; su texto ha
sido editado por Vargas Rea (1946a: 7-31) y por Corona Núñez
(1958, II: 39-50).
La caligrafía del escrito, obra del escribano Bartolomé Díaz
Borrero, es de una uniformidad que sugiere que el informe se redactó
sin solución de continuidad. Según esto, cabe conjeturar que Díaz
Borrero dispuso de un borrador que contenía el producto de la
encuesta iniciada en noviembre 1 de 1579, cuyos datos él ordenó y
dejó fijados en redacción final efectuada dos meses más tarde, el 6
de enero del siguiente año. En esta segunda fecha, probablemente
con ocasión de la fiesta de los santos Reyes, concurrieron en Cuseo
los ocho españoles de que hace mención el auto que cierra las
relaciones, incluyendo a los dos vicarios, Florencio Sánchez, que lo
era de dicho pueblo, y Julián Méndez, del de Sirándaro. Todos firman
el auto en calidad de testigos, pudiéndose suponer que,
eventualmente, contribuyeron al informe con datos y observaciones
originados de su propia experiencia. En el párrafo que encabeza la
relación de Sirándaro, se declara que don Hernando de Coria hacía
la descripción "cierta y verdadera, así de vista, como por relación de
viejos antiguos, naturales de esta tierra, como de españoles..." Hay
que señalar, solamente, que el escrito omite los nombres de los
"viejos antiguos, naturales de esta tierra".
Sobre el presunto autor del informe, Hernando de Coria, cabe
conjeturar que era descendiente del conquistador Diego de Coria,
casado con doña Isabel de Chávez, cuyos datos biográficos podrán
consultarse en Icaza (1923. núm. 12) y en Dorantes de Carranza
(1970: 171-73). Participó, entre otras, en las conquistas de Pánuro,
Colima y Nueva Galicia. Como otros muy allegados a Cortés, fue
objeto de las intrigas del oidor Delgadillo, y, en 1529, Francisco de
Terrazas informaba a aquél que Diego de Coria estaba "retraído,
porque se halló con pesos robados en lo de Bastidas e, sin facer
proceso contra él, también le quitaron los indios" (FPT 1939, I: 143).
Más tarde, sin embargo, "antes de 1550, Diego de Coria adquirió la
tercera parte [de la encomienda de Cicoac], que incluía a
Chicontepec..." (Porras Muñoz 1982: 362), misma que, hacia 1572,
cuando vacaba la silla episcopal de Tlaxcala por defunción del obispo
don Fernando de Villagómez, poseía ya Hernando de Coria (FPT
1940, XIV: 72, 75). Este Hernando de Coria, nieto del conquistador
Diego de Coria (Dorantes de Carranza 1970: 173),
cunjeturablemente es el mismo sujeto que, en 1579-80,
desempeñaba el cargo de alcalde mayor de las minas del Espíritu
Santo. No he encontrado más datos para configurar su semblanza.
Quizás debido al largo proceso por que pasó su composición, la
RG de Sirándaro, al ser trasladada en forma definitiva, se organizó
de manera convencional: los párrafos están identificados mediante
números marginales que corren sin interrupción del I al 18; pero,
exceptuados dos o tres de ellos, la mayoría no se refieren a los
números correspondientes de las preguntas de la Memoria. Tal falta
de coherencia con el cuestionario propuesto por la Corona es más
acusada aún en la relación de Cuseo, porque aquí, sin ambajes, el
escribano renunció a numerar los párrafos. El interesado en
coordinar las respuestas de la RG de Sirándaro con las preguntas de
la Memoria, tendrá que hacerlo por sí.
La RG de Sirándaro plantea varios problemas, algunos de los
cuales se han registrado en las notas al pie del texto. La información
que contiene, relativa a los matlatzincas que emigraron a Michoacán
en el siglo XV, complementa la contenida en las relaciones de
Acámbaro (RG de Celaya) Necotlan, Taymeo y Tuzantla (RG de
Tamazcaltepec, México II, en prensa), tres de las cuales pueden
consultarse en el presente volumen. Sobre la evolución histórica del
corregimiento deSirán-daro y Guayameo, ver Gerhard (1972: 87-88,
37).
[Encabezando la Instrucción impresa, de
varias letras:] N° 99. Sirandaro y
Guayameo. Mechoacan. Vista.
CÉSPEDES.1 [Al dorso del impreso.]
Instrucción de su M[ajesta]d p[ar]a la
descripción de las Indias.
¶ En el pueblo de Sirandaro y Guayameo, 2 a primero día del
mes de noviembre de mil y qui[nient]os y setenta y nueve a[ñ]os, el
il[ustr]e señor HERNANDO DE CORLA. alcalde m[ay]or de las minas
del Espíritu Santo 3 y corregidor deste d[ic]ho pu[ebl]o y justicia
m[ay]or del pueblo de Cuseo por su Maj[esta]d, por ante mí,
B[A]RTOLOMÉ DíAZ BORRERO, escribano nombrado y jurado en
forma, el d[ic]ho señor al[ca]lde m[ay]or dijo que, en cumplimi[en]to
de la Instrucción que por su Maj[esta]d se manda hacer para la
descripción de las Indias, cometid[a] a todos los jueces de esta
Nueva España, que, en lo que toca a lo que es a su cargo y
jurisdicción, la hacía cierta y verdadera, así de vista, como por
relación de viejos antiguos, naturales de esta tierra, como de
españoles; que es en la forma y manera siguiente.
1 ¶ Primeram[en]te, este pu[ebl]o de Sirandaro y Guayameo o
en la provi[nci]a de Mechoacan; está asentada, la cabecera, ribera
de un río grande que nace en tierra y t[é]r[mi]nos de Tlaxcala,
obispado de la ciudad de los Ángeles. Entran en él otros muchos
ríos, el cual no se saca ni riega por ninguna parte, por ser furioso en
tiempo de aguas y de seca. Es hondable y, en todo tiempo, se ha de
pasar en balsas. Este río tiene mucha cantidad de peces que se
dicen bagres, grandes, truchas, camarones grandes de a palmo, y
mojarras y lagartos en mucha cantidad, que por otro nombre se
llaman cocodrilos. Estos suelen, estando encarnizados, hacer daño a
los naturales, pasando de una banda a la otra del río.
Llámase este pu[ebl]o Sirandaro, y derivase este nombre
porque solía haber un árbol grandísimo que en su lengua se dice
SlRANDA; es, la significación del [nombre del] pu[ebl]o, "adonde está
el. árbol". Este nombre, SIRANDA, es nombre tarasca. [que],
traducido en n[uest]ro romance, quiere decir "árbol de donde se hace
papel".4
El cacique de esta provincia se decía ZENBRUTA, digo, de este
pueblo.
2 ¶ El descubridor fue el CAPITÁN CARVAJAL, 5 persona que
envió el MARQUÉS DEL VALLE desde la provi[nci]a de Patzquaro,
donde quedaba el d[ic]ho MARQUÉS. Vinieron a este pu[ebl]o tres
españoles con el capitán, y un negro entre ellos, que se decía JUAN
GARRIDO. 6 Vinieron a este pu[ebl]o de Sirandaro y provincia de
tierra caliente, y las conquisto y puso debajo del señorío de su
Maj[esta]d. Y los d[ic]hos indios, cuando vieron venir al d[ic]ho
CARVAJAL, le salieron a recibir de paz, con comidas, aves,
pescado, maíz y frutas que tenían, y lo demás necesario, y [aquél].
les puso una cruz. Estuvieron en este pu[ebl]o tres días y, de aquí,
se fueron hacia la costa de Zacatula, y, algunos de los indios, fueron
con él cargados hasta la d[ic]ha costa, que es, a la Mar del Sur,
treinta leguas de este pueblo, por un camino inhabitable de montes
de tierra fría, en el cual había muchos animales fieros, tigres y,
leones y víboras, y otros animales.
3 ¶ Tiene este pu[ebl]o un barrio, que dista de esta cabecera
como mil pasos, que se dice Guayameo, la vocación del cual se dice
la Visitación de n[uest]ra Señora, de indios de otra lengua que
sedicen apanecas, que, en tiempos pasados, vinieron de la
provi[nci]a de Zacatula.7 Y un señor de Mechoacan que se decía
TZITZISPANDAQUARE, 8 abuelo del CAZONCI, los recog[i]ó, a ellos
y a otros de otra nación y lengua, y los mandó poblar y estar con
[e]ste pu[ebl]o, y así han estado, de tiempo inmemorial, juntos. Y ha
sido una encomienda, y todos hablan la lengua de Mechoacan.
4 ¶ Tiene este pu[ebl]o de Sirandaro otros juntos, apegados al
río, demás de este barrio [de Guayameo], que se dicen, la iglesia de
la cabecera: San Nicolás, y sus sujetos, Santiago y San
J[e]r[óni]mo, y San B[a]r[tolo]mé y San Miguel; y San Juan
Etuquaro y San Pedro Pitacoran, y la Ascención y la Magdalena y
otro San J[e]r[óni]mo, y San Pedro Cuxaran; todos poblados, a
legua y a media legua, ribera del río, y, asimismo, a cuatro y a cinco
leguas y a diez. Todos los cuales barrios se llaman de estos
nombres, porque, cuando los religiosos los juntaron y recog[i]eron
por sus barrios, las iglesias que fundaron, y al presente tienen, son
de estos nombres; por manera que no se usa, entre los naturales,
llamar [de] sus nombres a sus pueblos, sino del nombre de sus
iglesias.
5 ¶ Este pueblo está asentado en un valle grande ap[e]gado al
d[ic]ho río, tierra baja y llana; y así son los demás sujetos. Hay, en la
cabecera y sus barrios, como trescientos hombres casados, de
tributo, que, [en] las fiestas solemnes, se juntan en la cabecera, y, lo
demás del año, son visitados por EL VICARIO que los tiene 9 en
administración.
6 ¶ Tiene esta cabecera, y algunos sujetos, sus iglesias
formadas, y bien adornadas y servidas de cantores y ministriles,
trompetas, chirimías y flautas, lo cual los naturales hacen sin costa
ninguna, sino por su curiosidad y condición natural, que es hacer lo
que hacen otros pueblos, aunque sean poblados de mucha cantidad
de gente y monasterios; aunque sean pueblos chicos, como éste lo
es, y otros. [Porque], si no sigu[e]n lo que los demás, 10 les parece
que no son cr[i]stianos; y, así, tienen sus hospitales en cada barrio,
donde se recogen los enfermos. De manera que, en todo, tienen
mucha policía y cr[i]stiandad. Andan, generalm[en]te, vestidos a su
modo, [con] camisas, zaragüeles y zapatos, y sus sombreros y sus
mantas, con que se adornan. Y, las mujeres, animismo andan por
esta orden, bien aderezadas y cubiertas de camisas y faldellines de
lienzo de algodón, y sus paños en las cabezas, los cuales vestidos
han tomado después que fueron conquistados por los españoles;
porque, en tiempo de su infidelidad, andaban en carnes y
deshonestos.
7 ¶ Este pueblo, y sus sujetos, es todo un temple, sin quitar ni
añadir cosa alguna: tierra muy caliente y que, para españoles, es
insufrible en tiempo de aguas, ansí por los calores y bochornos que
hay, como por [la] mucha pesadumbre de mosquitos. Dura esta
pesadumbre seis meses, que son de aguas; los otros seis, dende
diciembre hasta mayo, es graciosa vivienda, que ni hace frío ni calor
que dé pena, ni hay mosquitos. Es tierra muy sana, por su temple
caliente y seco, sin humedad ni sereno, aunque se duerma en el
campo.
8 ¶ Tiene este pu[ebl]o, y sus sujetos, grande abundancia de
tierras donde se coge mucho algodón, que lo llevan a vender a tierra
fría y donde acuden, al tiempo, gran suma de indios a tratar y [al
contratar, a la cosecha. Asimismo, se aprovechan de mucho pescado
que toman en los ríos; y tienen por principal granjería, demás del
algodón, grandes arboledas que tienen de ciruelas de muchas mane
ras, desta tierra, que, demás de llevarlas a vender a tierra fría, las
secan y hacen pasa de ellas, que tura todo el año, y hacen dello vino
que beben. Tienen melones de Castilla, que es buena granjería, de
que se aprovechan y venden en tierra fria, y a los españoles que por
este pueblo pasan y vienen a contratar. Y, asimismo, cogen, dos
veces en el año, maíz, frijoles, ají y calabazas, que todo es para
ellos bastante sustentación; porque, como es tierra caliente, en las
riberas de los ríos siembran todas estas semillas y, con la humedad
del agua, todo lo que se siembra se coge.
9 ¶ Demás desta tierra, [en] este pueblo y sus barrios, y [en]
los demás comarcanos de tierra caliente, hay mucha cantidad de
árboles silvestres q[ue] no dan fruto ninguno; echan unas algarrobas
que, con el tiempo, se caen en el suelo, y esto se llama, en su
lengua, NACAZCOLOTL: 11 es de mucho provecho, porque usan
dello los curtidores para curtir todo género de corambre, y es lo
mismo que el zumaque de Castilla y hace el mismo efecto. Andan de
ordinario arrias a comprarlo, y lo venden los indios a los arrieros, y
éstos los llevan a la ciudad de Méx[i]co y venden, el arroba, a cinco
y seis reales, poco más o menos. Y se tiene por granjería porque,
con facilidad, los indios cogen mucha cantidad en los campos.
10 ¶ La noticia que hay, de este pueblo de Sirandaro y sus
sujetos, es que siempre, después que dieron la obediencia a su
Maj[esta]d, fue poca cosa, porque los señores de Mechoacan, a
quien servían de ordinario, los iban reforzando de gente que traían
cautivos de otras provincias, como de Zacatula y Colima, y los
poblaban en esta tierra caliente; y lo tenían por grandeza que de
acá. les llevasen tributo de algodón, jícaras pi[n]tadas y frutas. Y así,
en el tiempo de su infidelidad, iban y venían a Mechoacan, cargados
de lo de esta tierra caliente, y Ios d[ic]hos señores los tenían- por
esclavos; y, así, hasta hoy, los descendientes destos todavía
respetan a los hijos de los principales de Mechoacan, diciendo que
sus padres fueron sus esclavos y cautivos, y, por esta causa, los
aman y tienen reverencia, sin otro tributo alguno.
11 ¶ El modo, trato y conversación de la gente de esta tierra
caliente, es conforme a la generalidad de toda esta provincia de
Mechoacan, y toda es una lengua. Gente política, tratan y contratan
con los españoles; a su modo, tienen peso y medida. Son muy
favorecidos de las justicias y aprovéchanse tanto de esto, que, por
pequeña ocasión, si son agraviados de sus corregidores o vicario, o
de otra persona alguna, en cuatro días se presentan ante el muy
ex[celen]te visorrey, o ante el obispo, y piden su justicia con tanta
libertad como si fuesen españoles. Y, en las residencias que por su
Maj[esta]d se mandan tomar a los corregidores, presentan sus
peticiones y PINTURAS y siguen su justicia, hasta conseguir lo que
pretenden mediante ella, y no pierden punto en ella.
12 ¶ El tributo que daban al rey de Mechoacan, era llevarle las
cosas ya d[ic]has, y hacer sementeras de maíz, el cual por vía de
tributo llevaban al pu[ebl]o de Cusamala, que está [a] seis leguas de
este pu[ebl]o, y allí se distribuía y gastaba 12 porque tenía 13 en
aquel pu[e]blo de Cusamala, el rey de Mechoacan, más cantidad de
diez mil indios soldados, que seguían la guerra contra los de
Méx[i]co y guardaban aquella frontera y corrían hasta la provincia de
Ostuma, que eran de MONTEZUMA. Y éste era el tributo que en
aquella sazón daban, que era mayor, sin comparación, que lo de
ahora; porque, entonces, era una esclavonía y, al presente, no dan a
su Maj[esta]d más tributo, un vecino casado, de ocho reales [en]
cada un año, y m[edi]a fanega de maíz que vale dos tomines, que
todo el tributo que da son diez reales; por manera que, en un :mes,
pueden pagar el d[ic]ho tributo, si quieren, y les queda para sus
negocios [lo del once meses.
13 ¶ El modo 14 de seguir la guerra estos naturales, era en
carnes, con sus pañetes, y arcos y flechas y rodelas y porras, y sus
estandartes de pluma, y, ellos, muy lucidos, con plumajes de muchas
colores; y, los que se señalaban en la guerra, eran muy estimados.
14 ¶ [A] cuatro leguas de la cabecera, hay unas minas de plata
que se dicen del Espíritu Santo, donde hay tres haciendas, con
algunos negros. Los años pasados había en ellas muchos españoles
y haciendas, y se sacaba mucha cantidad de plata; y, como se
libertaron los esclavos indios que las solían labrar, 15 han venido a la
miseria en que al presente están. Es poca la plata que sacan; tienen
hierro de su Maj[esta]d, con que se señala [a los esclavos].
15 ¶ Asimismo, tiene este pueblo un sujeto que se dice
Etuguaro, que es "lugar do se hace sal"; 16 es poca la que se hace,
la cual gastan entre sí los indios, y venden a los españoles de las
mi[n]as del Espíritu Santo. Y hacen poca, porque son los indios
pocos y contén-tanse con sacar [suficiente] para pagar su tributo con
lo que venden, y les queda para su comer. Y hay comodidad de
fuentes calientes en este barrio para hacer mucha sal, si los indios se
quisiesen ocupar en hacerla; y vale, una fanega, tres y cuatro
p[es]os.
16 Si Está este pu[ebl]o de Sirandaro, de la ciudad de México,
como [a] cuarenta leguas de mal camino; pero ándase bien, y van y
vienen recuas al trato del NACAZCOLOTL, que sirve de zumaque.
17 ¶ De la ciudad de Valladolid, de la provincia de Mechoacan,
donde está la catedral, [hay] veinte y seis leguas.
18 ¶ La jurisdicción de este pu[ebl]o es corregimi[en]to, y entra
en la jurisdicción de las mi[n]as del Espíritu Santo, y, de visita, el
pueblo de Cuseo, que parte términos con éste de Sirandaro y está,
la una cabecera de la otra, [a] tres leguas, y los sujetos juntos. Y los
unos y los otros tienen sus términos y mojoneras conocidas, sin que
haya diferencia entre ellos, y viven conformes y con mucha paz. El
vicario de este pu[ebl]o de Sirandaro, q[ue] los tiene a su cargo, se
llama JULIÁN MÉNDEZ. 17
CUSEO
¶ El pueblo de Cuseo, de la jurisdicción del d[ic]ho señor
al[ca]lde m[ay]or, tiene DON Luis DE VELASCO, 18 en la m[erce]d
que ahora nuevamente le hizo su Maj[esta]d, y se le dio en
encomienda.
¶ Llámase deste nombre, Cuseo, porque es pueblo donde se
siembran y cogían antiguamente gran suma de calabazas redondas
que, en esta lengua de Mechoacan, se llaman AGUSEO, 19 y así se
llama el pueblo, como si dijésemos "el pueblo donde se crían las
calabazas"; y ésta es su propia d[en]ominación llamarse ansí, Cuseo,
porque, con las d[ic]has calabazas, hacían balsas para pasar los
ríos, y las usaban como se usan las canoas en tierra de México y
otras partes.
¶ Este pueblo está asentado en un llano; goza de un arroyo de
agua que pasa por medio dél, que nace de unas fuentes cerca de
allí. Tiene muchas tierras baldías, llanos y algunas serranías peladas,
y muchos animales: leones, tigres, lobos, puercos que tienen el
ombligo en el espinazo, venados y liebres; mucha caza de volatería
en los ríos: patos, grullas en cantidad, garzas, y otros géneros de
aves.
Tiene este pu[ebl]o su iglesia muy buena y su hospital, fundado
de muchos a[ñ]os ha q[ue] son cr[i]stianos; tienen muy buenos
ornamentos, y sírvese [la iglesia] con ministriles, altos y bajos. Está
poblado y junto, la mayor parte dél, por sus calles al modo español:
las casas que tienen son de adobes y cubiertas de paja. Tiene buen
asiento, y el temple, y cielo y suelo, es lo mismo que el [del] pueblo
de Sirandaro, y, [los indios], de la misma condición y traje y lengua,
porque son de los tarascos que dicen de Mechoacan, y es pueblo
antiquísimo.
Hay, en esta cabecera, mil y cien vecinos tributarios; dan de
tributo a su encomendero lo mismo que los demás sus vecinos, que
es un peso y media fanega de maíz, que es, todo, diez reales.
¶ Tiene este pu[ebl]o de Cuseo otro pu[ebl]o, que es todo una
encomienda, de lengua diferente, de unos indios que laman
matalsingos, 20 que son naturales del pueblo de Toluca, [a] nueve
leguas de México. Dicen, y es ansí, que, en el tiempo de su
infidelidad, un principal de Toluca, por agravios y vejaciones que
recibía de los señores de aquel pu[ebl]o, se vino a la ciudad de
Mechoacan, ante un señor de la provincia que se decía
Chichespandaquare, 21 abuelo del Cazonci, rey que fue de esta
provincia, y le pidió tierras y [a cambio] que le serviría como los
demás vasallos que tenia. Y, así, le administró y le mandó poblar en
este sitio, junto con este pu[ebl]o de Cuseo; y, al presente, viven tan
cercanos, que la iglesia que los matalsi[n]gos tienen y la del pu[ebl]o
de Cuseo, habrá [entre ellas] como dos tiros de arcabuz; de manera,
que todo es un pueblo y encomienda y tributo, y viven, ansimismo, en
mucha policía y tienen el pu[ebl]o asentado por sus calles. Y, los
unos y los otros, gozan y tienen partidos sus términos con los de
Sirandaro, y gozan del mismo río grande que les parte los
t[é]r[mi]nos. Y, si no es en la lengua, en ninguna cosa [se]
diferencian, porque, en el hábito y servicio y doctrina, en ninguna
cosa [se] diferencian estos matalsingos [y] los tarascos. Y el
CLÉRIGO que los administra los sacramentos yes beneficiado de
este partido, se llama FLORENCIO SÁNCHEZ.
¶ Tiene este pueblo de Cuseo, y Güetamo, los barrios
siguientes, que son, la vocación deste pu[ebl]o, la As[u]nción de
n[uest]ra Señora, 22 San Lorenzo, San Antón, San Fran[cis]co, San
Cr[ist]óbal, San Lucas, la Purificación, Santa Catalina, la Natividad,
San Jusepe, San Agustin, Santiago, San Lucas, San Marcos, San
Antón, San Pedro, San J[e]r[óni]mo, Santa María, otra Natividad; la
a[d]vocación del pu[ebl]o de Güetamo [es] San Juan, y San Pablo
Carapuato y San Andrés; 23 [están] a dos y a tres y a cuatro leguas,
y a cinco y a seis y siete; todos viven por sus calles, y tienen sus
iglesias y son visitados por el beneficiado. Gozan de buenas tierras y
arroyos de agua, por manera que la cabecera, y todos estos barrios,
es todo un temple, como los de Sirandaro. Y todos son vecinos muy
cercanos, y todos tienen y alcanzan las mismas granjerías que los de
Sirandaro, según d[ic]ho es. Y acudían, en el tiempo de su
infidelidad, al servicio de la guarnición que había en el pu[ebl]o de
Cusamala, y, allí, proveían de bastimentos, y de las demás cosas
que se ofrecían para la guerra.
¶ Hay en este pueblo, y [en] sus barrios y sujetos, los d[ic]hos
mil y cien hombres tributarios; entiéndese que, antiguamente, era[n]
más, y, con las pestilencias que se han ofrecido, ha[n] venido a lo
que al presente es. Todos los naturales de este pu[ebl]o es de la
gente más pulida y bien tratada que hay por esta provincia.
¶ Todo lo cual, que d[ic]ho es, el d[ic]ho señor al[ca]lde m[ay]or
averiguó, y ha visto y andado los d[ic]hos pueblos y sus sujetos, en
presencia de mí, el d[ic]ho escribano, que dello doy fe que es hecho.
Y se acabó esta. d[ic]ha Instrucción, en este pueblo de Cuyseo, a
seis días del mes de enero de mil y qui[nient]os y ochenta años,
siendo presentes, por t[estig]os [de] todo lo susod[ic]ho, los muy
reverendos PADRES FLORENCIO SÁNCHEZ y JULIÁN MÉNDEZ, y
JORGE DE REZA y FRANCIS[CO] YAÑEZ DE LA PAVA, 24 y
DIEGO HER[NÁND]EZ NIETO, y AL[ONS]O DE SANTA CRUZ y
AL[ONS]O DE VALENZUELA, 25 españoles estantes en este d[ic]ho
pu[ebl]o. Y el d[ic]ho señor al[ca]lde m[ay]or, para que esta d[ic]ha
Instrucción haga verdadera fe, interpuso su autoridad y decreto
judicial, y lo firmó de su nombre, juntam[en]te con los d[ic]hos
t[estig]os. H[E]R[NAN]DO DE CORLA (rúbrica). FLORENCIO
SÁNCHEZ (rúbrica). FRAN[CIS]CO YAÑEZ DE LA PAVA [rúbrica].
JORGE DE RESSA (rúbrica) . AL[ONS]O DE SANTA CRUZ
(rúbrica). D[IEG]O HER[NÁND]EZ NIETO (rúbrica). AL[ONS]O DE
VAL[ENZUEL]A (rúbrica) . Pasó ante mi: B[A]R[TOLO]ME DÍAZ
BORRERO, escrib[an]o n[ombra]do (rúbrica).
[En la sobrecubierta, de diferentes letras:] Guay[a]meo, y
Sirandaro y Minas del Espíritu Santo. Desc. y Pob. 232. 8°
1
Hasta aquí, la transcripción es conforme a Corona Núñez (1958, II: 58).
2
De otra letra, se lee arriba del texto: "Sirandaro y Guayameo; Cuseo".
3
Fuera del presente informe y bajo el nombre que aquí reciben, no he encontrado noticia
sobre estas ''minas del Espíritu Santo". El mapa que ilustra el articulo de Gerhard (HMAI,
12/1: 72) propone, con duda, la ubicación de este real. Famosas del mismo nombre, son
las minas descubiertas en Nueva Galicia, en 1543, junto a la villa del Espíritu Santo,
después Compostela, fundada por Nuño de Guzmán (ver Beaumont 1932, III: 69-74).
Según el capitulo 14 de la presente RG, las minas que daban nombre a la alcaldía mayor
presidida por Hernando de Goria caían a cuatro leguas de Sirándaro y, en 1581, podía
decirse que estaban en "la miseria".
4
Siranda, "libro o papel o carta” (Gaitera 1559: TE, 50v); equivale a amad o "amare", un
árbol de la familia Ficus (ver Santamaría .1974: 61, 976), de cuya corteza se fabricaba
papel. Sirandaro significa "lugar de amares o higueras".
5
Se trata, sin duda, del capitán Antonio de Carvajal, natural de Zamora, cuyos
pormenores biográficos podrá encontrar el interesado en ¡caza :(1923: núm. 126),
Dorantes de Carranza (1970: 15859, 437, passim), Bernal Din (1962: 493) y Porras Muñoz
(1982: 225-29, passim). Si el dato de la fuente es fidedigno, cabe conjeturar que la
conquista de Sirándaro se efectuó entre 1522 y 1524, porque, después, Carvajal estuvo
ocupado en negocios personales y cargos en la ciudad de México, hasta que, en. 1529,
partió de la Península en compañia de Bernardino Vázquez de Tapia. Aunque volvió hacia
fines de 1531, a partir de entonces su actividad fue absorbida por cargos públicos en la
metrópoli novohispana y otros asuntos. Falleció hacia 1564.
6
Entre las de otras "personas que pasaron a esta Nueua Spaña luego que binieron el
Marqués y Narbáez, que son tenidos por conquistadores y no tienen indios", Icaza (1923:
núm. 169) registra la siguiente declaración de Joan Garrido, "de colar negro", que "es ya
muerto": "Dice que él, de su voluntad, se vino a tornar cristiano a Lisboa, y estouo en
Castilla siete años y vino a Santo Domingo, y estouo otros tantos; . y después vino a esta
Nueua Spaña, y se halló en la toma desta ciudad de México y en las demás conquistas..., y
p y y q y
que fue el primero que cosió y senbró trigo en esta tierra, de lo qual ha venido [a] aver lo
que al presente ay. y truxo a esta Nueua Spaña muchas semyllas de verduras; y que es
casado y tiene tres hijos, y está muy pobre y no tiene de que se sustentar..." Ver
Dorantes de Carranza (1970: 384) y DPHBGM (1976, 5: 835-36, 1463).
7
No hay datos sobre este grupo denominado "apaneca", como se puede apreciar en Haney
(1972: 309); dada la vecindad de Sirándaro con Pantlan, un pueblo perteneciente a la
entonces amplia provincia de Zacatula y ocupado por un grupo etnolingüistico denominado
"panteca", cabría pensar que Pantlan fue el lugar de origen de los "apanecas".
8
Ver, en el presente volumen, a propósito de este rey michoacano, las notas 4 y 5 al' pie
del texto de la RG de, Necotlan:
9
El manuscrito, fol. lv, lee: "que los tienen".
10
El manuscrito, fol. 2r, lee: "..si no sigun lo que los denlas ..:q una reconstrucción más
sensata, probablemente, habría sido: "...si no [hacen) según lo que los demás..."
1
El manuscrito, fol. 2v, lee: "nacascalote"; se trata del nacazeolotl, "oreja torcida
(Caesalpina coriacea), descrito por Hernández (1959, II: 65-66), del que dice Molina
11944: ME, 62r), "agallas para hazer tinta", su nombre vulgar es "nacascolote"
(Santamaria 1974: 749).
12
El manuscrito, fol. Sr, lee: "y alli se destribuya y gastauan". Cusamala o Cura. mala es
un pueblo, en la margen poniente del río del mismo nombre, afluente del Rio Balsas, entre
Zultepeque y Pungaravato.
13
El manuscrito, fol. 3r, lee: "[cojan".
14
El manuscrito, fol. 3r, lee: "El mondo..."
15
Esto aconteció por efecto, no necesariamente inmediato, de la promulgación de las
Leyes Nuevas, 154243.
16
"Sal, generalmente", se dice etuqua (Gilberti 1559: ET, 158r); Etúquaro, en
consecuencia, significa "lugar de sal".
17
La lección no es del todo clara (fol. 3v); pero, en cl último párrafo de la relación de
Cuseo (fol. 5r), se lee distintamente: "Julian mendes".
18
Se trata del hijo homónimo del segundo virrey novohispano, natural de Cardón de los
Condes, Palencia (1539-1617), él mismo virrey en dos ocasiones (1590.95, 1607-11). Por
"nuevas mercedes en indios por tres vidas" que hizo Felipe Il en fecha que no he
establecido, obtuvo don Luis de Velasco, entre otras, la encomienda de "Cuycco", que, en
1597, registraba 780 tributarios (ver FPT 1940, XIII: 9-10, 44).
19
La lección y los datos son incorrectos; las "calabazas redondas" a que se alude, son
"tecomates", cuyo nombre en lengua tarasca es kúsi (Velásquez Gallardo 1978: 91, 155).
Cusio o Cuseo significa "lugar de tecomates"; posiblemente cabe leer el nombre, también,
Cuiseo, derivado de cuis, "tinaja" (Gilberti 1559: ET, 1701).<</p>
20
Más bien, "matlatzincas"; sobre este grupo otomiano, y los que emigraron a Michoacán,
ver la obra de Pedro Carrasco, Los otomies (México, 1950).
21
La lección correcta es Tsitsispandaquare, "el de la guirnalda florida". Ver referencias,
arriba, en la nota 8.
22
El manuscrito, fol. 4v, lee: "la cencion de nra señora".
23
Como se puede observar, aparte del que sefiala la fuente, Natividad, están repe- tidos
los nombres de San Antón y San Lucas; ignoto si corresponden a sujetos distintos.
24
El manuscrito, fol. 5r, lee: "fiancis quienes de la paba"; pero, al calce, la firma del
testigo es muy clara: "franco Yanes de la pana".
25
De los sujetos enumerados aquí, sólo he encontrado noticias referentes a Diego
Hernández Nieto y a Alonso de Santa Cruz; aunque mi indagación fue tan ligera, que ' no
podría asegurar si se trata de ellos o de sus respectivos padres. Sobre Diego Hernández
Nieto, ver Icaza (1925: núm. Ill) y FPT (1940, 1X: 28); Sobre Alonso de Santa Cruz, Icaza
(1923: núm. 582).
RELACIÓN DE TAIMEO
INTRODUCCIÓN
La breve relación de Taimeo, o Taymeo, precedida del texto
impreso en 1577 de la Instrucción y Memoria, suma dos folios, de los
cuales están escritas dos planas y media. El contenido se distribuye
de la manera siguiente: primeros seis párrafos, fechados a 9 de
agosto de 1579, ff. lr-v; párrafos añadidos a 2 de septiembre del
mismo año, ff. lv-2r. El legajo se guarda, en la biblioteca de la RAH
en Madrid, bajo signatura "9-25. 4/4663, 1641"; no tiene pintura o
mapa. El texto ha sido editado por Vargas Rea (1945a: 99-105) y
por Corona Núñez (1958, I: 3640).
Sobre el presunto autor del informe, Juan Martínez de
Verduzco, no ha sobrevivido noticia que yo conozca, ni el hombre, en
la brevedad de su escrito, soltó prenda alguna que permita hacer
conjeturas sobre su vida. En el momento de mayor efusión, llegó a
declarar; "Yo, Juan Martínez de Verduzco ..., hice esta averiguación,
con indios viejos y con españoles antiguos que saben y entienden
todo lo susodicho; demás de que yo, como tal corregidor, lo he visto
y visitado todo ello" (párrafo octavo). La última frase da a entender,
si es que sirve de algo, que el funcionario conocía el partido a él
asignado, y, aparentemente, que había residido en Taymeo por algún
tiempo.
Por lo demás, Martínez de Verduzco guarda una discreción
absoluta respecto a quienes fueron sus informantes, trátese de los
"indios viejos" o de los "españoles antiguos". El hombre, se ve, era
muy parejo. Y, tampoco, declara si, en la presumible encuesta que
realizó, lo asistieron el intérprete y escribano correspondiente. Pero,
respecto al segundo, el escrito mismo pone de manifiesto que existió,
si no un escribano nombrado, al menos un escribiente. Los primeros
seis párrafos son de una pluma anónima; los últimos tres, sin duda,
del puño del propio corregidor. Quedan en la sombra, por
consiguiente, las circunstancias que motivaron ese cambio de letra;
aunque, no importa las que hayan sido, tal cambio explica las fechas
acusadas en el escrito. El escribiente anónimo redactó los primeros
seis párrafos a 9 de agosto de 1579; Martínez de Verduzco, los
últimos tres, a 2 de septiembre del mismo año.
En su brevedad, la RG de Taymeo registra datos del mayor
interés para aquellos que estudian la migración matlatzinca a tierras
de Michoacán en el siglo XV (ver Carrasco 1950), y, por eso,
constituye una fuente complementaria para el estudio de la familia e
historia otomiana, al lado de las relaciones de Acámbaro (RG de
Celaya) Cosco (RG de Sirándaro), Necotlan y Tuzantla. (RG de
Temazcaltepec, México II, en prensa), tres de las cuales pueden
consultarse en el presente volumen- Sobre la evolución histórica del
corregimiento de Taymeo, ver Gerhard (1972: 100,103;102, 113)
En el pueblo deTaymeode la provincia
de Mechoacan, 1 a veinte y nueve días
del mes de agosto de mil y qui[nient]os
y setenta y nueve a[ñ]os, yo, JU[AN]
M[ART]ÍNEZ DE VERDUZCO, corregidor
por su Maj[es]t[ad], en cumplimiento de
la Instrucción q[ue] su Maj[es]t[ad]
manda hacer p[a]r[a] la descripción de
l[a]s Indi[a]sa mí dirigida, 2 hice la
averiguación, cierta y verdadera, en la
forma siguiente.
Primeram[en]te, este pu[ebl]o de Taymeo tiene la cabecera y
asiento dél en una loma alta, en un valle q[ue] se hace en la d[ic]ha
loma. Habrá, en él, cono doscientos v[e]c[in]os q[ue] viven por sus
calles, y tiene su traza como pu[ebl]o español, y' su iglesia y cura
q[ue] los administra los sacramentos. Está, al oriente, cercado de
muchas sierras y montes de pinales y robledales; tiene, asimismo,
muchas aguas, q[ue] descienden de los d[ic]hos montes, con q[ue] se
riega el d[ic]ho pueblo, de manera q[ue], todo el asiento, es de
regadío.
Tienen los naturales muchas arboledas de Castilla: higueras,
duraznos, y membrillos y morales [y] sementeras de trigo; todo lo
cual se da bastantemente, demás de las sementeras q[ue] los indios
tienen de maíz, ají, frijoles. De manera q[ue] todo el pu[ebl]o es tan
vicioso, q[ue] todo él es un vergel de todo lo susod[ic]ho, [así] como
de naranjos y hortalizas; de todo lo cual los naturales son
aprovechados en sus intereses, con q[ue] se sustentan y tienen para
sus particulares granjerías y contrataciones, ansí entre ellos, como
para vender a los españoles en el mesón q[ue] tienen.
Demás desta cabecera, tiene por sujetos [a] los barrios q[ue]
se dicen San Ju[an] y San Marcos y San Andrés, y el pu[ebl]o de
Talpujagua, que están a la redonda del d[ic]ho pueblo, a tres y a seis
leguas, y, el que más distante está, tiene [a] diez leguas; en que, en
los d[ic]hos barrios, habrá como trescientos v[e]c[in]os tributarios.
Son de la misma condición y temple que la cabcera, y tienen los
mismos aprovechamientos; y todos estos barrios, acuden a la
cabecera de Taymeo, y son visitados y administrados, en lo espiritual
como en lo temporal, por el vicario y corregidor. El temple que este
pu[ebl]o tiene, y [el de] sus barrios, es templado.
Está la ciudad de México, deste pu[ebl]o, como [a] treinta
leguas comunes: tierra llana, q[ue] pueden ir carretas; y esta la
ciudad de Valladolid, donde se asienta la catedral y reside el
al[ca]lde mayor de la provincia, [a] seis leguas de buen camino.
¶ Los naturales deste pu[ebl]o de Taymeo, y [los de] sus
sujetos, es toda una lengua que se dice[n] otomíes. Solían ser
naturales de tierra de México, y, en el tiempo de su infidelidad,
siendo maltratados por los REYES MEXICANOS, se vino un principal
que se decía TIMAR, y trató con un señor que había en esta
provincia q[ue] se decía CHICHISPANDAQUARE, 3 padre de
CAZONCI, que él quería poblar en esta provincia y tributarle como
los demás pueblos, que le diese donde hiciese asiento y poblase. Y,
ansí, el CHICHISPANDAQUARE, como señor que era de toda esta
provincia, le señaló y dio este sitio de Taymeo donde poblase. Y,
ansí, habrá como cien a[ñ]os, según LA CUENTA de los indios, que
poblaron, y, así, saben su lengua materna y la tarasca, que es la
general desta provincia, y, así, usan la una y la otra.
Derivase este nombre, Taymeo, de una sierra que se dice ansí,
que está junto al d[ic]ho pu[ebl]o.4 Entiéndese q[ue], cuando esta
gente vino a poblar, eran muchos otomíes los que vinieron, y el señor
desta provincia los repartió por otros pueblos de tierra caliente,
donde al presente tienen sus poblazones. 5
¶ Los ritos y ceremonias destos otomíes, en el tiempo de su
infidelidad, era idolatrar y sacrificar a sus ídolos, como los demás
naturales desta tierra, y servir en las guerras que traían con los de
México. Solían andar a su modo, desnudos, y hacer la guerra con
sus arcos y flechas. Y, por la bondad de Dios, de muchos a[ñ]os a
esta parte q[ue] han sido doctrinados, tienen n[uest]ro modo cristiano
y mucha policía, y andan vestidos honestam[en]te, con sus camisas y
zaragüeles y jubones y sombreros, y, los que pueden, tienen sus
capotes y sayos, como españoles. Ysu trato y conversación es de
gente que tiene peso y medida, y q[ue] no se dejarán en sus tratos y
contrataciones, y q[ue], por livianas ocasiones, acuden a quejarse a
la justicia o a la real Audiencia; de manera que, son tan favorecidos y
amparados en lo espiritual y temporal, como lo son cualesquier
v[e]c[in]os españoles.
Tiene este pu[ebl]o, en la cabecera, un hospital donde se
recogen los pobres, y susténtase de limosnas q[ue] los naturales dan
para este efecto. Fue el fundador el primero obispo de Mechoacan,
DON VASCO DE QUIROGA, por cuyo mandado se hizo el d[ic]ho
hospital.
¶ Demás de todo lo d[ic]ho y aclarado, tiene este pu[ebl]o de
Taymeo, en la cabecera, una fuente de agua caliente, de que se
hace una laguneta, y della sale un río grande donde los naturales, y
[los] de [los] d[ic]hos pueblos, se vienen a bañar, y lo tienen por cosa
saludable; y usan estos baños, muy de ordinario, los enfermos.
¶ El señorío y dominio q[ue e]l CAZONCI, señor desta
provincia, tenía en este pu[ebl]o era, como en los demás d[ic]hos
pueblos, hacer sementeras para el servicio de las guarniciones q[ue]
tenían contra los de México en sus guerras,6 y llevar alguna gente
para pelear. Está este pu[ebl]o, la mitad en la Corona real y, la otra
mitad, en un hijo de un conquistador; 7 da de tributo, cada indio
casado, ocho reales y media fanega de maíz, que valdrá otros dos
reales, en un año. 8
¶ Solía ser este pueblo, antiguamente, de más cantidad de
gente, y, con la pestilencia pasada, 9 vino al estado en que al
presente está. Tiene una cordillera de monte que está por encima del
pueblo, q[ue] corre [de] norte [a] sur, por donde vienen los aires y
corren por el pueblo, los cuales no son daños[os], porque el pueblo
es muy sano y de buen estalaje.
Todo esto, yo, JUAN M[ART]ÍNEZ DE VERDUZCO, corregidor
por su Maj[es]t[ad] en este pueblo de Taymeo, hice [mediante] esta
averiguación, con indios viejos y con españoles antiguos q[uej saben
y entienden todo lo susod[ic]ho; demás de que yo, como tal
corregidor, lo he visto y visitado todo ello.
¶ Hecho en Taymeo, [a] dos de septi[embr]e, año de mil y
quinientos y setenta y nueve a[ñ]os. JU[AN] M[ART]ÍNEZ DE
VERDUZCO (rúbrica).
[A la vuelta de la plana, de diferentes letras:] [Descripción del
Taymeo. Dese. y Pob. 229. 39
1
No he tenido a la vista una fotocopia de la Instrucción impresa que antecede este
manuscrito, ni la edición del mismo hecha por don José Corona Núñez (]%8. I: 86-40);
desconozco, por consecuencia, ]as presumibles inscripciones que registra el impreso. En
mi fotocopia, todavía cabe observar que, al dorso de la Instrucción, existe la siguiente
leyenda: "Instrucción De su Md. Para la..:'. que presumiblemente concluía: "... description
de Las yndias".
2
El manuscrito, fol. Ir, lee: "q su mag.t mada hazer por la discrecion de los de la misma
condición y temple que la cabecera, y tienen los mismos aprovechamientos; y todos estos
barrios acuden a la cabecera de Taymeo, y son visitados y administrados, en lo espiritual
como en lo temporal, por el vicario y corregidor. El temple que este pu[ebl]o tiene, y [el
de] sus barrios, es templado.
3
No hay dato ni referenda que permitan reconstruir el nombre del caudillo otomi; el del
señor michoacano era Tsitsispandaquare, "el de la guirnalda florida". Ver, en el presente
volumen, la RG de Necotlan, notas 4 y 5.
4
No proporciona la fuente, es una lástima, ninguna clave mediante la cual indagar el
significado del topónimo que comenta.
5
Hasta donde consta por las RGs, los Monjes que emigraron a Michoacán poblaron en
Acámbaro (RG de Celaya), Cusco (RG de Sirándaro), Necotlan (RG en el presente
volumen), Taymeo (como consta por la RG aquí comentada) y Tuzantla (ver RG de Minas
de Temazcaltepec, México II, en prensa).
6
La RG de Sirándaro hace mención de la guarnición fronteriza de Cusamala.
7
Se trata, con certidumbre, de Pedro de Avila Quiñónez o Dávila Quiñones, hijo del
conquistador Gaspar Dávila Quitñonez (ver Icaza 1922: núm. 56), tenedor de "la mitad del
pueblo de Taimeo". Su hijo Pedro le sucedió en la encomienda hada 1550 (Porras Muñoz
1982: 278) y, en 1560/ consta registro de su tenencia (FPT 1940, IX: 22); cl pueblo,
entonces, rentaba al encomendero quinientos pesos.
8
Hasta aquí, lo redactado por el escribano anónimo; el resto del escrito es de letra del
propio corregidor Juan Martinez de Verduzco
9
Se refiere, sin duda, ala que cobró tantas víctimas desde 1576.
RELACIÓN DE TANCÍTARO Y SU
PARTIDO
INTRODUCCIÓN
La RG de Tancitaro, compuesta, comprende la descripción de
la cabecera del mismo nombre (f f. Ir-6r), y las de Tlapalcatepec (ff.
6r-7v) y Arimao Pinzandaro (ff. 7v-10v), incluyendo una muy breve del
pueblo de Apatzingan (ff. 4r-v). Encabeza el informe la fecha 27 de
septiembre y, al calce del escrito, se registra la de 22 de noviembre
de 1580, pudiendo aplicar tal demora el hecho que se refiere en el
antepenúl- timo párrafo de la relación de Tlapalcatepec (fol. 7r),
relativo a la devastadora plaga de langosta que cayó sobre la región
durante el mes de septiembre.
El legajo que contiene la RG de Tancitaro consta de una
cubierta y de un total de veintiuna planas escritas, apareciendo, al
final de la descripción, el texto impreso en 1577 de la Instrucción y
Memoria. El presente informe carece de mapa o pintura, acerca del
cual, o la cual no hay evidencias internas de que haya existido. El
manuscrito se guarda en la BLAC de la UTX, bajo signatura "JGI,
XXIV-18"; su texto ha sido editado por don Ignacio Bernal Pimentel
(1952).
Respecto al presunto autor de este informe, el corregidor
Sebastián Macarro, cuyo apellido parece vasco, no he encontrado
.información accesible para ilustrar un poco su biografía, excepto
aquella escasa que su propio relato deja entrever. Según ésta, a
juzgar por la primera anécdota de las hormigas (fol. 8v), Macarro
anduvo, y al parecer residió durante algún tiempo, en las minas de
Guauzacatlan, en Chinango (Jalisco) lo cual debió acontecer después
de 1550; sin embargo, no hay otro dato ni referencia mediante los
cuales establecer con más precisión la fecha, ni que permitan con
certidumbre conjeturar la naturaleza de los negocios que llevaron a
Macarro a esa región. En el siglo XVI, por supuesto, no era
frecuente que un español fuera a tierra de minas a labrar huertas, ni
a vender jarcia y ferretería.
Por lo que toca a su descripción, debido a la libertad con que
presenta los datos, resulta prácticamente irreductible al orden
convencional de las preguntas de la Memoria. Los informantes
fueron, para Tancitaro, don Alonso Tharengo, Benito Conapo y Pedro
Tzuriqui, de quienes se dice que eran "hombres muy viejos, de
setenta y ochenta años naturales deste dicho pueblo' (fol. 5v). Para
las cabeceras de Tlapalcatepec y de Arimao Pinzandaro, fungieron
como informantes don Fernando de Alvarado "indio, gobernador [y]
natural de Tlapalcatepeque", y Martin Lázaro, "los más ancianos que
se pudieron hallar para esta relación" (ff. 6v, 9v).
Algo inquietante es que Macarro, sin reconocer la intervención
de otra pluma en su informe, afirme: "determiné de lo escribir por mi
mano" (fol. Ir), y que, después, la suya sea la única firma que se
registre al calce del documento (fol 10v). Sin ser un experto en
grafología, cualquiera podrá observar que la letra de la firma de
Macarro no es de la pluma de quien escribió el informe. En rigor,
observando bien y excluidas las inscripciones de la cubierta, en el
manuscrito de la RG de Tancitaro se distinguen tres diferentes
caligrafías: la de Macarro, acusada solamente en la firma, y las de
otros dos escribanos. El principal de ellos es autor de la letra que
aparece en los folios lv-8v y 9r-10v; el segundo, probablemente
contemporáneo del anterior, aunque su intervención haya sido tardía,
es el autor de todas las inscripciones marginales y, además, aquél de
cuyo puño se escribió el texto que aparece en el folio recto no
numerado, entre los folios 8v y 9r.
Lo que esto significa es que, después que el principal escribano
concluyó el traslado o redacción del informe de Macarro a 22 de
noviembre de 1580, un segundo escribano, igualmente anónimo,
interpoló las anotaciones al margen y adicionó la segunda anécdota
de las hormigas. La cronología del manuscrito es, por tanto,
inexacta, y de incierta autenticidad el material añadido. Por fortuna,
cualquiera que sea el caso, ni la cronología ni la autenticidad de tales
interpolaciones afecta en nada la sustancia del contenido, siendo su
problemática de mero carácter técnico.
En realidad, la RG de Tancitaro no plantea problemas que
tengan mayor relieve; aunque, quien lea con atención el texto
descubrirá que no todo el campo es de orégano. El autor puso poco
énfasis en la indagación histórica y, en general, dio escasa
importancia a la religión, sacerdocio y practicas rituales
precortesianas. Su atención aparentemente, fue sobre todo atraída
por las cosas y menesteres del campo, la historia natural y la
agricultura.
En la última parte de la descripción de Arimao Pinzandaro, se
observan en el autor, sin embargo, acusadas preocupaciones
administrativas y, además, descorre bastante el velo sobre las
tensiones sociales que existían en su distrito. Quienes lean más
adelante la RG de Tiripitio, observaran que Pedro Montes de Oca
compartía con Sebastián Macarro la misma crítica apreciación del
manejo que hacían los eclesiásticos de los bienes destinados a los
hospitales de pobres, y, aunque formulado de diferente manera, el
mismo temor ante la creciente amenaza de algunos grupos no
domeñados de chichimecas. Entre estos indios considerados
"salvajes", pero que ya montaban caballos y usaban algunas armas
de fuego, no entre los indios "civilizados", se mantendría viva por
largo tiempo la resistencia a la conquista europea. ¿Por qué? La RG
de Tancitaro no responde a esa pregunta; pero muchos apreciarán,
sin duda, que la ingenuidad testimonial de Macarro haya contribuido a
plan. tearla.
[En la cubierta, de diferentes letras:] N9
110. Tancitaro y T[l]apalcalepeque.
Me[c]huacan. N[uev]a Esp[añ]a.
CÉSPEDES. Conquistador: HERNÁN PÉREZ
DE BOCANEGRA1
¶ En el pueblo de Tancitaro, en veinte y
siete días del mes de septiembre de mil
y qui[nient]os y ochenta años- El muy
ex[celen]te señor DON MARTÍN
ENRÍQUEZ, virrey desta Nueva España,
mandó a mi, SEBASTIÁN MACARRO,
correg[id]or deste dicho pu[ebl]o, y de
las cabeceras de T[l]apalcatepec y
Arimao Pintzandaro que son deste mi
corregimiento, que luego hiciese sacar
en limpio toda la descripción de todas
las cosas q[ue] hay en ella notables,
para acudir con ello a Su Maj[es]t[ad],
conforme a una Instrucción que el muy
ex[celen]te s[eñ]or virrey me envió con
su carta, la cual se me trajo anoche a la
oración. 2 Y, vista, puse por obra lo que
por su Ex[celenci]a me fue m[anda]do;
y, por quedar sin sospecha y que esta
relación fuese más acertada, determiné
de lo escribir por mi mano lo mejor que
pude- S.M. 3
TANCITARO
Este pueblo de Tancitaro, y sus sujetos, tendrán hasta
novecientos tributarios, poco más o m[en]os; es la mitad de su
Maj[es]t[ad] y, la otra mitad, de un hidalgo que se dice DIEGO
ENRÍQUEZ, los cuales indios hubo por muerte de un abuelo suyo que
se decía DOMINGO, DE MEDINA, 4 que murió de más de ochenta
años, según dicen los que le conocieron. Dicen q[ue] fue este
MEDINA el primero que tuvo esta encomienda desta mitad deste
pu[ebl]o y sujetos; aunque [algunos] quieren decir q[ue] un DON
PEDRO YSTA, español, mayordomo del MARQUÉS HERNANDO
CORTÉS, 5 [quien] lo envió por capitán, y a HERNÁN PÉREZ DE
BOCANEGRA, 6 que fueron los que los conquistaron, y que este
DON P[EDR]O YSTA fue [el] primero encomendero destos indios, y
no el DOMINGO DE MEDINA. 7 [Y] dicen habrá, [desde] q[ue] son
conquistados, como cincuenta a[ñ]os poco más o m[en]os, 8 y que
había en aquel tiempo aquí dos gobernadores naturales,9 que al uno
llamaban DON ANTONIO Oco y, al otro, DON FRAN[CIS]CO
CHICHINIZTA. Ya son muertos y, de todos ellos, no hay sino sola
una hija que se dice DOÑA CATALINA, hija del DON ANTONIO Oco,
y muy pobre. Todos los descendientes destos ya no se conocen por
principales: ya son tenidos como los otros hombres comunes.
¶ Está este pueblo de Tancitaro cercado de sierras por la parte
del norte, y, hacia un pueblo que se dice Tzirosto,10 corre gran
pedazo de serranía, que, a mi parecer, son más de siete u ocho
leguas y suele haber mucha nieve en ella en invierno 11 Viene esta
sierra corriendo hasta media legua deste dicho pueblo de Tancitaro y
allí, hace un pedazo de sierra más alto, y tendrá una legua de
subida. Y allí nieva por Navidad los más de los años,12 y dura la
nieve más de dos o tres meses; y, durante este tiempo, es este
pu[ebl]o frío, por causa de la nieve que hay en la sierra. Llámase
esta sierra, en la lengua tarasca, Zinzonza. 13
Hay en estas serranías gran cantidad de pinos y algunos robles,
y, en las quebradas della, hay árboles que dellos se saca el aceite
que se dice "de abeto".14 Y l[a]s ram[a]s que echa este árbol van
todas cruzadas unas sobre otras, a manera de cruces, y la hoja es
verdecita y menuda. En los llanos acá abajo, hay hermosos pinos y
robles 15 para edificios de casas, y gran cantidad dellos a cuarto de
legua deste dicho pu[ebl]o, y una muy hermosa cantera de muy
buena piedra de labrar, 16 y hermosa puesta en obra, y estará como
[a] media legua deste pueblo, que fácilmente la traen los indios,
porque es el camino muy llano por do la traen.
Hay en estos llanos cantidad de leones y venados y liebres, 17y
otros animales a manera de raposos de Castilla q[ue], en la lengua
mexicana, se llaman COYOTES, y éstos comen gallinas. Hay otros
animales pequeños que se dicen zorrillos y, en la lengua mexicana,
se llama[n] EPATL, y, en la lengua tarasca, CUITZIQUI: 18 es su orina
de muy mal olor, q[ue] no se puede sufrir a las narices. Hay mucha
cantidad de tuzas,19 q[ue] andan debajo de la tierra como topos de
Castilla, y éstas comen los indios y las venden; son perjudiciales
para la gente de a caballo, porque suelen los caballos meterse en
[sus madrigueras] 20 hasta los pechos, y es cosa peligrosa para
tiempo de guerra. Hay gran cantidad de aves de muchas formas,
gavilanes y aves de rapiña, grandes y muy hermosas. 21 Hay en
estos llanos, entre estos pinos, muchas yerbas medicinales, en que
los naturales hallan grandes remedios para ser curados de sus
enfermedades. 22 Hay otras yerbas, muy olorosas.
¶ Llegada la sierra [a] media legua deste pu[ebl]o, 23 da la
vuelta hacia donde sale el sol, y durará la serranía más de otras
siete u ocho leguas, por unas partes más alta que por otras. No se
han hallado en ella, 24 hasta ahora, metales de ningún género, que se
sepa; aunque algu[n]os quieren decir q[ue] hay vetas de plata, y las
andan buscando hoy. No pongo la certidumbre dello, porque no estoy
satisfecho.
¶ Hay otro pedazo de sierra, como salimos deste pu[ebl]o obra
de media legua hacia poniente, q[ue] es un cerro redondo: tendrá
como media legua de alto. Llamase, en la lengua de los naturales
deste pueblo, Curbahue. 25 Tiene gran cantidad de madera de pinos,
y otros árboles. Hay otro pedazo de sierra hacia oriente: no es muy
alto; está [a] un cuarto de legua deste pueblo. Llamase, en la lengua
destos naturales, Tagitilan. 26
¶ Este pueblo de Tancitaro está asentado en un llano; 27 no
tiene río, ni arroyo ni fuente, si no es un g[o]lpe pequeño de agua que
baja de la dicha sierra. 28 Tráenla los indios por canales hasta este
pueblo, q[ue] es todo llano, y así la traen por el pu[ebl]o. Es muy
buena agua; basta para todo lo necesario deste dicho pu[ebl]o. Y,
por las mismas canales, la traen al monasterio de señor san
Fran[cis]co.
Este pu[ebl]o es muy llano y limpio, q[ue] no se hallará en todo
él una piedra. Es húmedo en todo tiempo; comienza a llover en él, de
ordinario, en el mes de mayo. Duran las aguas seis y siete meses; 29
son muy porfiadas, q[ue] no deja de llover, poco o mucho, cada día.
En estos meses hay grandes truenos [y] caen rayos. Tiene una cosa
muy ex[celen]te: que, aunque llueva noches y días, pasada media
hora, se puede andar por todo el pu[ebl]o sin que se moje la suela
del zapato, porque es tierra arenosa.
Siémbrase el maíz dos [o] tres meses antes que llueva, [y],
cuando vienen las aguas, está ya de una vara de alto; entrando las
aguas, crece como espuma. Es gentil tierra para pan y árboles de
Castilla, como son duraznos, membrillo, higos y manzanas y
albaricoques y uvas.30 Hay gran cantidad de frutas de la tierra, q[ue]
se llaman en la lengua mexicana. Un a manera de guindas de
Castilla, con los cuescos ni más ni menos, Iláma[n]se en la mexicana
CAPOLÍES y, en esta lengua tarasca, XENGUAS. 31 Hay otra fruta
q[ue], en la mexicana, se llama AGUACATL y, en la tarasca,
CUPANDA. Hay otra fruta que es a manera de erizos de castañas,
que en la lengua mexicana se llaman CHAYOTES y, 32 en la destos,
se llaman APUPU: es una fruta q[ue] se come cocida. No tiene
cuesco ninguno: todo es de comer de dentro; es muy fresca para
tiempo de calor. Hócese della cocidos [y] ensaladas. Echa unas
matas que suben sobre los más altos árboles como la yedra,
enredándose en los mismos árboles, y, de aquellas cuerdas q[ue]
hacen, quedan colgad[a]s aquella[s] fruta[s] a manera de erizos;
echan una hoja a manera de un corazón. Hay otras muchas frutas,
como son plátanos, q[ue] traen a vender a este pueblo de la tierra
caliente, que está deste d[ic]ho pu[ebl]o a cinco y a siete leguas;
melones de Castilla y otros muy grandes de la tierra, que en la
lengua mexicana llaman AYOTES, q[ue] comen cocidos los naturales,
q[ue] es gran sustento para ellos, con otras yerbas que en su lengua
llaman XAQUA y en la mexicana se llaman QUELITES: son de gran
provecho y sustento. Cogen mucho maíz, algodón, añil y cacao y
muchos plátanos, [de] q[ue] tienen sus granjerías los deste pueblo en
la tierra caliente: tienen grandes aprovechamientos, de que se
sustentan.
Es gente que acuden a las cosas de Dios de buena gana, y a
las de su Maj[esta]d. Tienen en este pu[ebl]o un monasterio de señor
san Francisco, 33 y lo sustentan muy honradamente de todo lo
necesario. Hay un guardián, y un súbdito o dos, de ordinario.
Tiénenlo adornado de buenos ornamentos con guarniciones y torzales
de oro, casullas, frontales y capa, todos ricos y de seda; dos calices
dorados y otros de plata, llanos; un buen retablo grande, dorado, con
imágenes devotas y de buena mano; su custodia de plata, en que
está encerrado el santísimo sacram[en]to. Tiene [el monasterio] la
iglesia bien labrada de madera de muy bu[en]os pinos, y toda
encalada, [y] una torre con tres campanas bu[en]as, [con que]
acuden cada domingo y fiestas principales a la doctrina y sermones
que los religiosos les hacen en su lengua. [Hay] un patio en que se
entierran muchos dellos, aunque algunos, que son de más calidad, se
entierran dentro en la iglesia. Tienen, en el patio, cercado de paredes
y muchos naranjos alrededor, [y] dentro, en el mismo patio, [hay] una
capilla a do les dicen misa las Pascuas y fiestas grandes, porque se
junta entonces toda la tierra [y] porque no caben en la iglesia.
¶ Tienen junto al dicho monasterio, los naturales, un hospital
adonde se curan todos los pobres deste dicho pu[ebl]o, 34 y la
advocación dél es de nuestra s[eñor]a de la Concepción; tendrá
hasta cien ducados de renta, poco más, de ciertas heredades que
los naturales le han dado. Son indios pacíficos, quitados de pleitos,
como no les metan en ellos; gente que se favorecen y socorren unos
a otros con lo que pueden. Fueron, antiguamente, gobernados por un
señor desta provi[nci]a de Mechuacan, que fue rey dellos y
poderoso, que se llamaba EL CAZONCI; 35 q[ue] tuvo grandes
guerras con MUCTECZUMA, q[ue] fue rey y s[eñ]or de la ciudad de
Méx[i]co. A este CAZONCI tributaban toda la Tarasca, que es una
gran provi[nci]a; fue muy valeroso y animoso este CAZONCI, [y] a
éste acudían con los tributos, que en la lengua tarasca [es lo que]
quiere decir TANCITA,36 y, así este pu[ebl]o se llama Tancitaro,
porque aquí se recogía la TANCITA, que quiere decir "el tributo".
¶ La gente desta provi[nci]a de Mechuacan, ansí hombres
como mujeres, es gente crecida y robusta, más que la mexicana, y
feroz y soberbia en el hablar, y amigos de salir con las cosas que
ponen por obra. No son belicosos, ni amigos de tener rencillas ni
pasiones, si no es cuando se toman el vino, que esto lo usan casi
todos. 37 Y, estando así, son crueles, que se matan, y así hacen a
las mujeres, y luego dicen que estaban borrachos; y, así, mueren
pocos de los matadores, Véndenlos las justicias, o échanlos en
fronteras de guerra, y allí sirven los años que les mandan. Las
mujeres son, por la mayor parte, más bravas, que no ellos, [y]
rencillosas; por cosas de poca importancia, se mesan unas a otras y
se maltratan de lengua. Y [son] amigas de acudir con cualquier cosa,
aunque sea muy liviana, a la justicia. Y ninguna irá a pedir justicia que
no lleve algo al juez, y algunas frutas o cosas semejantes; 38 y, si el
juez no lo toma, se lo deja en su casa y se va enojada, porque piensa
q[ue] el juez no le ha de hacer justicia,39; pues no lo tomó [el
presente].
¶ La lengua que éstos hablan es tarasca, y dicen que no se
acuerdan [de] haber tenido, ellos ni sus antepasados, otra,40; aunque
hay entre éstos algunos que hablan la lengua mexicana, que es la
mejor de todas que hasta ahora se ha hallado y [la] más general, que
se habla en muchas partes y [a] más de qui[nient]as leguas de
México. Esta gente desta mi jurisdicción dicen que, en su gentilidad,
andaban todos desnudos y descalzos, aunque algu[n]os principales
traían unas camisillas hasta la rodilla, y sus mujeres traían un pedazo
de lienzo de algodón revuelto al cuerpo, 41 hasta la rodilla. Ahora
andan todos ellos con camisas y zaragüeles y jaquetas y chamarras,
los más dellos de paño de Castilla basto, y capas azules y verdes, y
sombreros y zapatos casi puestos al hábito de los españoles, y
muchos dellos traen botas de venados; finalmente, que ya tienen
policía.
Dicen que, a do es ahora el monasterio de señor san
Fran[cis]co, 42 solía ser el cu a do sacrificaban [a] los ídolos en
tiempo de su infidelidad, y que tenían en lo alto del cu un DIABLO DE
PIEDRA, en quien adoraban, y que, a los indios que sacrificaban, les
sacaban el corazón y luego le llevaban a presentar [a] aquel
demonio. Y que los abrían con una navaja de piedra que, en la
lengua mexicana, se llama I[T]ZTLE, q[ue] son tan aguas como
navajas muy acercadas, las cuales usan hoy día. Y, sacado el
corazón, con gran reverencia lo presentaban al demonio y, con la
sangre de los muertos, untaban las paredes a do estaba el demonio.
43 Y ellos también se sacaban sangre de sus orejas, y de otras
partes, y se untaban las caras con ella, y, después de haber hecho
esto, tomaban los cuerpos de los muertos y los hacían pedazos, y
los cocían y comían. Estas eran sus idolatrías y ceremonias que
usaban en toda esta tierra. Y también los comían asados.
¶ El temple desta tierra es húmed[o], 44 digo, deste pueblo de
Tancitaro, todo el año, para los que vienen a vivir a él; que, para los
naturales, hállanse en él muy sanos. Los sujetos deste pueblo, digo,
los de acá arriba, son de la misma calidad y temple que esta
cabecera; que los de tierra caliente son muy diferentes en todo,
porque a tres, y a cuatro y a cinco leguas de aquí, no se pueden
valer de calor y muchos mosquitos, que dan gran pesadumbre de día
y no andan de noche,45; que no es el mal tan grande, que, en otras
partes, andan de noche y de día. Es tanta la calor, que, cuando
suben a este pueblo de Tancitaro los indios de tierra caliente, suelen
enfermar y morirse, destemplándose con el fresco de acá arriba, y
los de acá, cuando bajan allá. Razón será [ahora] dar cuenta de los
pueblos de acá arriba, sujetos desta cabecera. Son los siguientes:
primeramente,
¶ San Miguel Irepando y Araparicuaro, 46 que por otro nombre
se dice los Tres Reyes, que es la advocación de la iglesia; y otro se
llama San Juan Urapu; y otro se llama Santo Antonio Tamatacuaro; y
otro se llama San Pedro Uaninba; y otro se llama San Fran[cis]co
Uario. 47;
¶ Y, pues hemos dado cuenta destos pu[ebl]os de tierra fria,
será razón demos cuenta de los de tierra caliente, que son los
siguientes:
¶ Santiago Acauato, Paracuaro [y] Apatzingan (éste es uno de
los mejores desta cabecera, y de más gente) Está Santiago
Acauato, desta cabecera, como [a] cuatro leguas; Paracuaro estará
[a] cinco, [y] Apatzingan estará como [a] seis pequeñas. Estará el
pueblo de Santiago, de Apazingan, [a] legua y media; y estará otro
pu[ebl]o que se dice San Juan Tendechutiro, de Apazingan, [a] dos
leguas; estará otro pueblo q[ue] se dice Santa Ana Amatlan, de
Tendechutiro, [a] dos leguas; estará otro pu[ebl]o que se dice Xalpa,
de Amadan, [a] media legua; estará otro pu[ebl]o que se dice
Tomatlan, de Xalpa, [a] dos leguas; estará otro pu[ebl]o que se dice
Puco, de Tomatlan, [a] otras dos leguas. Todos éstos son los
pu[ebl]os de tierra caliente, sujetos desta cabecera.
APAZINGAN,48 Este pueblo de Apazingan, como he dicho, de tierra
caliente, es el mejor de todos los sujetos y el mayor. Es, como digo,
muy caliente, y los aprovechamientos que tienen los naturales dél son
maíz, que siembran dos veces en el año, y muchos plátanos, que
cogen y los secan y venden a personas que los vienen a comprar;
que, secos, es una fruta a manera de conserva de carne de
membrillo, y, como digo, es fruta q[ue] en muchas partes es
estimada y vale dineros a los que viven de tratar en ellos. Y,
asimismo, tienen cacao que cogen, 49 aunque] no en tanta cantidad
como en otras partes. También cogen algodón y añil, algunos dellos.
La tierra es muy viciosa y codiciosa de andar en ella, si no
fuese, como digo, por los mosquitos, que hacen mala vecindad. Los
Arboles del caco son muy frescos y de gentil parecer; no son
grandes, [sino] algo parrados. La hoja muy alegre, como hoja de
nogal, aunque es tan ancha, o algo más larga. No se cría debajo
dellos yerba ninguna, porque jamás da sol en el suelo a do están
plantados porque son árboles muy delicados: si les da el sol, o
cualquier hielo, a la hora se pierden. Y ansf, cuando las plantan, les
ponen otros árboles que crecen mucho, y éstos los cubren de
sombra y no les toca el sol; porque, como dicen, los tienen todos
cubiertos y ellos quedan debajo. Y, ansf, se llaman estos árboles, en
la lengua mexicana, YNANCES que quiere decir "madres que crían
[a] aquellos cacahuatales". 50 Es cosa de notar las maravillas que se
ven en estos árboles de cacao q[ue], en el tronco a raíz de la tierra,
echan la fruta y la flor, y, ansf, va todo el pie, por gordo q[ue] sea,
todo lleno de flor. 51 Y, al tiempo de dar la fruta, van por el mismo pie
arriba, de una parte y de otra todo el pie lleno de unas mazorcas a
manera de unas piñas medianas. Y dentro, en cada mazorca de
aquellas, lleva veinticinco o treinta almendras, que valen, ciento
deltas, un real, y a las veces vale más y a las veces vale menos,
porque se suelen helar. Pasa por moneda en muchas contrataciones,
que se compran haciendas, a trueque dél, de más de diez y doce mil
ducados. Es trato muy seguro y de grandes ganancias para los que
tratan en él. Tiene muy gran salida en todo tiempo, porque lo gastan
todos los naturales que lo beben. No emborracha, mas, de que es
muy frío, suele hacer poco provecho a los que lo beben estando
calurosos, y aun han muerto algunos. Hace una espuma como
manteca: los que la usan comer engordan con ella.
[Y], pues habernos dicho de la propiedad de los árboles del
cacao, razón es digamos de los plátanos. 52 Los árboles de los
plátanos son muy hermosos, porque echan unas hojas verdes como
un tafetán y, algunas, tan anchas como el mismo tafetán, y de vara y
media de largo, y algunas más y otras menos. El pie del árbol es
muy hermoso, y todo liso y muy derecho y verde. El pie no echa
ramo ninguno, sino solamente unas hojas q[ue] salen del mismo pie, y
no tendrá, de ordinario, más de doce o quince hojas. Y echa, cada
quince días, una hoja y, así como la echa, se va marchitando la otra;
y así, no tiene, ordinariamente, más hojas que éstas que he d[ic]ho.
53 Será tan alto el árbol como tres y cuatro estados de hombre, y
derecho y liso, blando como un rábano. Sale mucha agua del pie
cuando le cortan. Suelen ser tan gordos como un grueso muslo de un
hombre, y algunos son más, y aun tan gordos como un hombre no
muy gordo por la cintura: su corte es como de un rábano Echa
solamente una flor, y ésta echa, en lo alto a do echa, un cogollo a
manera de una muy gruesa mazorca y, dentro en aquella mazorca,
echa más de doscientas flores, todas alrededor de aquella mazorca.
Son las flores blancas y, en cada una de aquellas flores, echa un
plátano; mas de que no se gozan mucha parte dell[o]s. Deltas echan
una cobertura en aquel florón, que tiene tapadas las flores antes que
salgan: de un color morado y muy hermosa esta cobertura que tiene
cubiertas [a] estas flores. Después que estas flores han salido,
desde allí a dos semanas comienzan a [a]parecer los platanillos,
todos alrededor de aquel florón; que es [de] dar gracias a nuestro
S[eñ]or que los crió. [Y], desde allí a tres meses, viene a madurar
aquella fruta. Es muy buena de comer, verde y seca; aunque más
sana es cuando [los plátanos] están pasados. Comense crudos, y,
asados y cocidos, se hacen buenos potajes dellos para días de
cuaresma. Son árboles muy delicados, que, aunque son gordos,
viniendo un viento recio, no queda ninguno que no cae.
Y, como son pesados y van cayendo, se derriban unos a otros;
aunque haya más de mil, en un avemaría están todos por el suelo.
Plántanse cabe el agua, y no dentro. No lleva más de un fruto cada
árbol, y, ansí, se compara a la madre de Dios, q[ue] llevó sólo un
fruto, que fue a CR[IST]O n[uest]ro s[eñ]or.
¶ Hay otras muchas frutas de la tierra,54; como son aguacates,
zapotes, mameyes, tenpisques, naranjas, limas y limones, melones
de Castilla, y otras grandes que se dicen sandías, y otras calabazas
q[ue] llaman AYOTES, que comen cocidas. Crían gallinas de Castilla
y de la tierra, 55 q[ue] llaman gallipavos, de que comen. Y tienen
algún pescado de arroyos y uno, que es algo grande, que cría muy
hermosas truchas. Matan venados, de que comen, y otras [cazas],
como son liebres y conejos. [Tienen] muchas aves: hay faisanes en
cantidad.
Hay grandes pedazos de tierras baldías, 56 que no sirven a
nadie para estancias de ganados, y caballerías de tierra. Y, para
poner huertas de cacao, algodonales, y para sembrar mucha
cantidad de maíz, [hay] tierras de riego, q[ue] se podrá sacar
fácilmente el agua de los arroyos; aunque los naturales, en algunas
partes, la tienen sacada. No se da en esta tierra trigo, por ser, corno
es, caliente; ni es tierra habitable para españoles, sino son para
aquellos naturales q[ue] habitan en ella.
Hay leones [y] tigres en cantidad. 57 Hacen daño en las
estancias que hay en aquellas comarcas de ganados mayores,
comiendo las crías, ansí de las vacas como de las yeguas. Están tan
seguros estos animales para hacer sus presas, que, acabando de
matar la res, se meten en malezas y espesuras, q[ue] en esta tierra
se llaman arcabucos, q[ue] no hay persona que, a pie ni a caballo,
pueda entrar ni hender por ellos; y, ansí, salen con todo lo que
quieren, sin que los puedan ofender ni matar, si no es que haya
buenos perros, q[ue] los suelen encaramar en los árboles y, ansí,
los. matan con arcabuces o ballestas.
Aunq[ue] la tierra al parecer es codiciosa, por la frescura de las
huertas de cacao y plantanales, por otra parte es inhabitable, 58 por
la demasiada calor y mosquitos; aunque algunos meses del año no
son tan trabajosos, sonlo en tiempo de agua.
Hablan, todos estos naturales desta cabecera de Tancitaro y
sus sujetos, la lengua tarasca; excepto un pu[ebl]o que se dice
Santiago Acauato, que éstos, aunque entienden la tarasca, hablan la
mexicana.59 Son buena gente. No son muy bulliciosos, ni amigos de
pleitos ni disensiones, [y] poco belicosos. Ellas muestran más coraje,
q[ue] no ellos, porque son, muchas dellas, bravas, rencillosas por
pocas cosas. Esta tierra caliente es llana y húmeda. Viven en ella
sanos los naturales; gastan pocos vestidos.
¶ TESTIGOS. 60 t[esti]gos desta relación fueron DON ALONSO
THARENGO, y BENITO CONAPO y PEDRO TZURIQUI, hombres
muy viejos, de setenta y ochenta a[ñ]os, 61 naturales deste d[ic]ho
pueblo, y habidos y tenidos por hombres de bien y de verdad. Los
cuales, todos juntos, depusieron lo que va en esta relación. No lo
firmaron, porque no supo ninguno firmar.
En este pu[ebl]o de Tancitaro, y [en] sus sujetos de acá arriba,
se dan clavelinas blancas y coloradas, 62 y muy olorosa[s] rosas, y
azucenas, alhelises, yerbas de Castilla y lirios. Y, en la tierra caliente
destos sujetos, no se da nada desto, a cuatro y a cinco leguas de
aquí.
Fueles preguntado con qué armas peleaban en aquel tiempo,
63[y] dijeron que con arcos y flechas y rodelas, y que no se usaba
yerba entre ellos. Y, [preguntados] que cómo se llamaban las armas
que traían, dijeron que, los arcos, se llamaban en la lengua mexicana
TLAHUITOLES y, las flechas, MITL, y, en la lengua tarasca, al arco
llaman CANICUQUA y, a la flecha, PI[H]TAQUA y, a la rodela,
ATAPU, 64 [que] en la lengua mexicana [es] CHIMALLI. Y, con esto,
doy fin a esta cabecera y sujetos de Tancitaro.
[TLAPALCATEPEQUE]65
¶ Será bien, [ahora], dar razón de la cabecera de
Tlapalcatepeque y sus sujetos, que es la tierra caliente, a do no hay
cacao, y muy pocos plátanos, si no es maíz y algodón y sal: tierra de
muy pocos aprovechamientos. Siembran unas calabazas 66 q[ue] son
muy grandes, y aquéllas pintan, q[ue], en la lengua mexicana, llaman
XICALLI a las grandes y, a otras pequeñas, TECOMATES. Y éstas,
pintadas, hacen dinero dellas, con que comen y se visten y pagan los
tributos a sil Maj[esta]d; y éstas pintan las mujeres, y desto viven.
Este pu[ebl]o de Tlapalcatepeque, con sus sujetos, tendrá
hasta tres[cient]os tributarios. Es buena gente, aunque en Santa Ana,
que es un pu[ebl]o sujeto de T[l]apalcatepeque, son grandes
pleitistas y bulliciosos, que desasosiegan la cabecera con pleitos,
q[ue] no se osa tomar con ellos porque les temen grandemente.
Tiene esta cabecera de Tlapalcatepeque, por sujetos, al d[ic]ho
pu[ebl]o de Santa Ana Tetlaman, y al de Chilatlan y al de
Tamazulapa[n]. No hay río cerca del pu[ebl]o, si no es un arroyo que
lleva en tiempo de seca muy poca agua; [pero] tiene, [a] una legua
de allí, un muy grande y hermoso rio que se dice Arimao, 67 de
mucho pescado y muy grande: tiene caimanes, 68 muy gran cantidad
dellos, que, pasando los naturales por el río, hacen daño, en especial
a caballos y a perros, que los cogen yendo nadando; y, ansí, los
naturales han sido muchas veces heridos dellos. El pescado es
bueno de comer. Son como barbos de Castilla q[ue], en la lengua
mexicana, llaman TLACAMICHIN, y por otro nombre los llaman
bagres, y, en la lengua tarasca, [los] llaman CURUCHA.69
Este pu[ebl]o de Tlapalcatepeque es de su Maj[esta]d. Dicen
dos viejos, los más ancianos que se pudieron hallar en
T[l]apalcatepeque, que tuvo, primero, un encomendero que se llamó
ALONSO DE ÁVALOS Los, 70 y que este ÁVALOS se fue a España
y que creen murió allá, porque están ahora en cabeza de su
Maj[es]t[ad]; y que no han tenido otro señor después de convertidos
a n[uest]ra fe. Y que no fueron conquistados estos indios,72 sino que
ellos se vinieron de paz al MARQUÉS HERNANDO CORTÉS,
yéndolos a conquistar, una legua antes que llegase a su pu[ebl]o de
Tlapalcatepeque. Y dio el dicho MARQUÉS, 72 en encomienda al
dicho ALONSO DE AVALOS, los dichos indios de Tlapalcatepeque y
sujetos.
¶ Dijeron don FERNANDO DE ALVARADO, 73 indio, gobernador
[y] natural de Tlapalcatepeque, y MARTÍN LÁZARO, viejos los más
ancianos que se pudieron hallar para esta relación, que, estando el
Marqués del Valle DON HERNANDO CORTÉS con cantidad de
españoles, [con los] que iba conquistando todos los pu[ebl]os que
topaba de indios, vieron estos testigos que estaba alojado, con su
campo, a la vera de un río que se dice Arimao [y] se vinieron de paz,
como dicho tienen, los de Tlapalcatepeque. Y que, de allí, fue
ganando pu[ebl]os, hasta que llegó a do ahora es la Villa de
Colima,74; q[ue] es de españles [y] que tendrá más de cuarenta
v[e]c[in]os: estará, deste pu[ebl]o de Tlapalcatepeque, como [a]
veintisiete leguas. Viven estos españoles de huertas de cacao y [de]
estancias de ganado ma[y]or, vacas [y] yeguas, do salen hermosos
caballos y para mucho. 75 Asimismo, cogen mucho maíz y algodón;
no se da trigo ni cebada, por ser la tierra caliente. Está Colima a
siete y a ocho leguas de la Mar del Sur y suelen pasar, a vista de
tierra, los navíos q[ue] van y vienen a la China, 76 y algu[n]os llegan a
tomar refresco en aquella costa. Tiene un volcán muy alto, [a] seis o
siete leguas desta dicha villa, junto a un cerro nevado que tiene
mucha cantidad de nieve todos los más de los años, con ser la tierra
caliente. Tiene, cerca desta villa, pedazos de malos caminos,
quebradas y grandes barrancas, y, en ellas, hay muchos arroyos de
agua muy buena que bajan de la sierra nevada. Es gente belicosa los
v[e]c[in]os de aquella villa, q[ue] siempre traen grandes pleitos y
disensiones con los alcaldes mayores q[ue] van a ella proveídos por
la real Audiencia de México.
¶ Hay, en estas comarcas desta jurisdicción de
Tlapalcatepeque, grandes llanos para estancias de ganados mayores
y menores, y caballerías de tierras, 77 [en] especial hacia un
pu[ebl]o, sujeto deste de Tlapalcatepeque, que se llama
Tamazulapa[n], y para sembrar de maizales, q[ue] se darán muy
bien, y, [asimismo], por la vera de aquel río Arimao, como he dicho;
[pero] no aprovecha[n] a nadie, y los indios no son muy amigos del
trabajo, sino perezosos, que se contentan con poca cosa.
Susténtanse con maíz y yerbas cocidas, [y] no son amigos de que
les sobre nada. Y este pu[ebl]o de Tancitaro estará [a] diez leguas
deste pueblo de Tlapalcatepeque. También se mantienen, los de
Tlapalcatepeque, de pescados de aquel río Arimao, 78 y de venados
que matan. Hablan, los de Tlapalcatepeque, la lengua tarasca y, [a]
un cuarto de legua de allí, en el pu[ebl]o de Santa Ana Tetlaman,
hablan todos la mexicana como en dentro en México, 79 que está [a]
más de setenta leguas de allí.
Dijo DON FERNANDO DE ALVARADO y MARTÍN LÁZARO,
testigos desta relación, que conocieron en tiempos de su gentilidad
[a] dos gobernadores en Tlapalcatepeque, q[ue] el uno se llamaba
TLAZUTZIN; 80 y que, después de la muerte deste, le sucedió el
otro, q[ue] se llamó FRAN[CIS]CO COMA, naturales de
Tlapalcatepeque: ya son muertos. Dejaron dos hijos, que son ya
habidos por gente comú[n], que no se hace caso dellos. Dicen [que],
en aquellos tiempos, tenían por rey al CAZONCI, q[ue] era señor
desta provi[nci]a de Mechuacan, y a él pagaban el tributo y a éste
tenían por señor todos los gobernadores desta provi[nci]a. Dicen
[que] le pagaban el tributo en sal yen algodón, y en estas calabazas
pintadas q[ue] llaman XICARAS en la lengua mexicana. Y desto
pagaban el tributo al CAZONCI. Y ahora lo pagan a su Maj[es]t[ad]
en reales (y acuden muy bien con el dicho tributo en reales) y en
maíz, porque lo he visto, q[ue] ha tres a[ñ]os que soy su correg[id]or.
Este año de ochenta, en el mes de septiembre, sobrevino tanta
la[n]gosta en esta cabecera de Tlapalcatepeque, 81 y en la de
Pinzandaro Arimao, que han pensado quedar perdidos, porque les
ha comido y abrasado los árboles como si les hubieran puesto fuego,
y los sembrados de maíz y algodón, y de otras muchas semillas que
tenían sembradas; y [dicen] que ha grandes tiempos que no han visto
otra cosa semejante. Ha 82 dejado mucha semilla aquella plaga.
¶ Llámanse, los animales desta tierra, en la lengua tarasca. 83 Los
caimanes que andan en los ríos se llaman USPI, y en la mexicana se
llaman AQUETZPALI; y el león, PUQUl, y en la mexicana se llama
TEQUANI; y los venados, en la tarasca, se llama[n] AXUNI, y en la
mexicana se llama[n] MAZATL; en la tarasca, a las culebras llaman
ACUITZE y, en la mexicana, COATL; y a los raposos, en la tarasca,
llaman HIUATSI y, en la mexicana, COYOTES; llaman en la lengua
mexicana, al tigre, OCELOTE y, en la tarasca, TSITSIS PUQUI. 84
¶ Aunque parece no haber necesidad de poner estas
menudencias, quise ponerlas, porque algunos que son curiosos
querrán saber lo que no han visto, 85 y, también, [porque] se me
manda, por la Instrucción q[ue] me envió su Ex[celenci]a, que dé muy
particular c[uen]ta de todo lo que hubiere, como sean cosas notables
en esta mi jurisdicción. Y, con esto, pienso dar fin en lo que toca a
Tlapalcatepec, pues todos los pu[ebl]os de tierra caliente son casi
de una calidad. Y, así, quiero [ahora] dar razón de la cabecera de
Pinzandaro Arimao.
[PINZANDARO ARIMAO]
¶ El pueblo de Pinzandaro Arimao es otra cabecera desee
corregi[mien]to, y es llamado Arimao porque estaba, 86
antiguamente, este pueblo fundado cerca de un río que se dice
Arimao. Y, después, le pasaron [a] dos leguas de allí, a do mudó el
nombre, y se llama el sitio adonde está ahora asentado Pinzandaro,
que quiere decir este nombre "lugar de cierta fruta que, en la lengua
tarasca, se llama PINZANI", 87 [por]que hay gran cantidad de árboles
desta fruta en el d[ic]ho pueblo; y, así, fue derivado el nombre del
dicho pueblo a la fruta de los dichos árboles y, por la traslación, tomó
el nombre del río Arimao, y, así, se llama Pinzandaro Arimao. Tiene
asiento llano, a do hay muchas y hermosas huertas de cacao,
aunque son pequeñas. Tienen, a las vueltas destas huertas, cantidad
de platanales y, en tierras húmedas y en veras de arroyos, son los
árboles muy frescos, como he dicho antes tratando más largamente
de la propiedad dellos y de los árboles del cacao, q[ue] no dará
disgusto saberlo; y, ansí, no me detendré en tornarlo a referir, pues
va todo en esta relación.
Han sacado en este pu[ebl]o de Pinzandaro un muy hermoso
golpe de agua los indios, 88 que atraviesa por mitad del pu[ebl]o, que
es cosa muy hermosa de ver. De aquella agua se sirve todo el
pu[ebl]o, y riegan todos sus huertas de cacao y platanales. Podrían,
si se quisiesen dar maña los naturales desta cabecera, tener muchas
más huertas, porque tienen gran cantidad de tierras muy buenas y
mucha agua para regañas; [pero] son gentes viciosas, holgazanes:
contén-tanse con cualquier cosa; no son nada codiciosos, amigos de
estar ordinariamente en casa. Cogen plátanos todo el ario, 89 tantos
en un tiempo como en otro. Cogen dos veces en el año cacao, una
vez por Navidad y otra por san Juan; 90 la cosecha de Navidad es la
mejor. 91 Y ansí, ni más ni menos, cogen dos veces en el año maíz 92
porque lo siembran en tierras de riego; este maíz es el pan que
comen, y aun también nosotros lo comemos a falta de trigo, y es pan
de mucha sustancia. Tiene tres nombres en la lengua: en las Islas se
llama maíz, y este vocablo es el que más se trata generalmente, y en
la lengua mexicana se llama TAULE, 93 y, en la destos tarascos, se
llama AHTZlRI. Es gran mantenimiento y tiene tanta sustancia como
el trigo; son los granos más gordos dos veces q[ue] garbanzos.
Cuécenlo con cal o con ceniza y, después de muy cocido, lávanlo
mucho y muélenlo en unas piedras ásperas hasta que lo hacen masa
muy blanca. Y hácenlo, en las palmas de las manos, unas tortillas
delgadas y pónenlas en un comal, que es como una cazuela grande
de barro, y fuego debajo, y allí echan aquellas tortillas a cocer, y son
muy buenas de comer.
Tiene este pu[ebl]o de Pinzandaro, por sujetos, a un pu[ebl]o
q[ue] se llama Coyndo: tiene doblada gente que la cabecera; y tiene
otro pu[ebl]o que se dice Huisto; tiene otro pu[ebl]o que se dice
Chupirio, que quiere decir en la lengua tarasca "en la casa del fuego";
94 tiene otro sujeto que se dice Tangamacato: éste está [a] una legua
de Pinzandaro; y Coyndo está [a] cuatro, y Huisto está [a] siete
pequeñas, y Chupirio está [a] más de quince leguas de Pinzandaro.
95 Éstos son los sujetos que tiene Arimao. Tendrá esta cabecera de
Pinzandaro Arimao, con todos sus sujetos, poco más de doscientos
tributarios. 96 Este pueblo de Chupirio es nuevamente fundado. Es de
su Maj[es]t[ad] esta cabecera, y sus sujetos.
Dijeron los viejos de Tlapalcatepeque q[ue] conocieron [a] dos
gobernadores de Arimao, 97 que el uno se llamó, en su gentilidad,
ZUMITE, y su hijo, que fue bautizado, se llamó DON JUAN. Y deste
DON Ju[AN] quedaron dos hijos y una hija: el ma[y]or de los dos se
llama DON LÁZARO, y el otro se llama DON JUAN GÓMEZ. Hócese
poco caso dellos entre los naturales: ya son todos iguales.
En todas estas tres cabeceras hay hospitales, 98 de los cuales,
y de todas las iglesias de las Indias, es patrón su Maj[es]t[ad]. Los
curas vicarios y religiosos suelen meter la mano, muchos dellos, a
tomar cuentas a los hospitales, y les quitan los dineros y frutos y
otros bienes de los d[ic]hos hospitales que tienen para el sustento de
los pobres, diciendo que son menester para sus iglesias y
monasterios, para ornamentos, misales y cálices, cruces, campanas
y otras cosas: y suelen estar los hospitales sin ornamentos y sin
sustento para los dichos pobres, por esta razón.99; Y, en capítulo de
frailes, ha acaecido llevarles las camas de los pobres para dormir los
frailes, y no se las volver. Yo lo he visto, tomando c[uen]ta a un
hospital de mi jurisdicción, y quedar los miserables pobres sin camas.
Y los mayordomos y priostes no les osan ir a la mano, como son
sacerdotes y religiosos, y desto reciben gran vejación los dichos
pobres. Y, muchas veces, lo han querido remediar los alcaldes
mayores y corregidores, que son obligados a tomar las dichas
cuentas a los dichos hospitales como ministros que son de su
Maj[es]t[ad], que es patrón Bellos, y hay grandes trabajos con los
dichos clérigos y religiosos. Seria [conveniente], siendo su
Maj[es]t[ad] servido, [que] fuesen visitados por la real Justicia y que
hubiese libro, cuenta y razón de los bienes de los dichos hospitales,
cada un año inventariándolos.
¶ Aunque parece va fuera de la materia, quiero contar una cosa
que vi. Un hidalgo tenía una huerta en las minas de Guaxacatlan 100
en que en ella tenía cantidad de coles, lechugas, ajos y cebollas y
otras muchas verduras, y, entre ellas, tenía una era de habas; y
tenía, cabe la huerta, unos grandes hormigueros de unas hormigas
grandes que, en esta tierra, llaman "ladronas", que no dejan cosa
que no rob[e]n de noche. 101 Y, [como] entraban en la huerta deste
hidalgo, determinó, viéndose afligido dellas, de las expeler de allí con
cercar la huerta de agua de un arroyo pequeño que pasaba cabe la
huerta. Y como lo pensó lo hizo. Y, echada el agua, estuvieron las
hormigas, siete u ocho días, que no osaron ofender a la dicha huerta,
por la defensa del agua. Viéndose perdidas y sin remedio de poder
entrar, acordaron de juntarse y cargarse de pajas en sus bocas, y
ponerse encima de la corriente por do venía menos agua. Y
comenzaron a echar gran cantidad de pajas por la corriente abajo, y
había unas raicitas que salían por cima del agua de la zanja que
había hecho [el hidalgo] para echar el agua, y, en ellas, se
prendieron las pajas que echaban las dichas hormigas y [que] venían
por la corriente abajo. Y, de las pajas que se asieron en las dichas
raíces, se hizo una puente tan ancha como cuatro dedos, y más; y
por allí entraron aquella noche, y le cortaron toda la era de las habas
y la pasaron, por la puente, a do tenían sus hormigueros. Yo lo vi, y
un LORENZO GUTIÉRREZ, y JUAN DE LEYVA y FRANCISCO
PÉREZ, que [las hormigas] tenían dos costales grandes de hoja de
las dichas habas arrimadas a sus hormigueros. Y el .s[eñ]or de la
huerta nos llamó a todos los dichos [para] que viésemos aquella
hazaña. Así que no nos debemos espantar de los hechos
maravillosos que hacen los soldados y capitanes famosos, 102 pues
éstas nos dan aviso y ejemplo. Y, así, el s[eñ]or de la huerta
determino de se rendir a ellas, porque le pareció no bastar su
entendimiento contra gente tan mañosa. Y yo vi que les dejó ]a
huerta franca, y vi que a otro vecino hicieron la misma obra, y les
dejó asimismo la huerta. 103
Parecióme contar otro caso notable de las mismas hormigas,
que me contó un caballero que se dice PEDRO DE VILLEGAS,
señor de Uruapa,104 yes persona a quien se le puede dar todo
crédito. Contándole yo este hecho que vi de las hormigas, me dijo:
—No os maravilléis, porque, siendo yo alcalde
mayor y capitán en aquella frontera de los
Chichimecas, yendo con ciertos soldados a correr
la tierra, por el camino por do íbamos vimos dos
muy grandes hormigueros de unas hormigas
grandes, los cuales estaban a frente el uno del
otro, y salían de las casas a gran priesa, yendo a
embestir las unas con las otras Y, viendo esto, nos
paramos a ver en qué paraba. Y fuéronse
llegando, y arremetieron con tanta furia las unas
con las otras, que fue cosa maravillosa. Y pegaron
tan reciamente, que se hacían [gran daño] y
cortaban las cabezas unas a otras.
Y [me refirió] que fue tan porfiada la batalla que hicieron, que
quedaban grandísima cantidad de cabezas y cuerpos por el suelo; y,
así, se fueron huyendo y retrayendo, la una parcialidad, hacia la
cueva a do habían salido, y las otras, vencedoras, fueron en su
seguimiento hasta meterlas en la dicha cueva, haciendo en ellas las
dichas muertes. Y [relató] que vieron cómo entraban las vencedoras
tras ellas en la dicha cueva, y cómo sacaban, en las bocas, muchas
cabezas que habían quitado a las que se habían retraído.
Ansí que no me espanto de lo que vi de las que vi, que hicieron
]a puente para el entrar a la huerta. 105
¶ Digo que habrá en estas tres cabeceras, de Tancitaro,
T[l]apalcatepeque y Arimao Pinzandaro, mil y qui[nient]os tributarios,
[y] digo que se hallarán entre ellos más de seiscientos caballos, 106
q[ue] tienen pata su servicio y granjerías en que tratan muchos
dellos. Y, aunque no los tuviesen, se perdería poco, porque son
hombres y se hacen diestros de a caballo; porque son muchos: hay,
para cada uno de nosotros, más de mil hombres. Guárdanos
n[uest]ro Señor milagrosamente, porque hay entre estas gentes
indios bulliciosos, y amigos de novedades y de inquirir y saber, y
andan ya al modo de los españoles y hanse hecho, muchos dellos,
buenos escribanos y lectores. Ansí que me parece no sería malo
irles en algunas cosas a la mano, [por]que ya hemos visto [a] algunos
dellos ponerse barba a barba con los españoles, y cáusalo que son
muy favorecidos de las justicias, porque ansí nos lo mandan los que
nos gobiernan. Y, en alguna manera, tienen razón, porque no
podemos vivir sin ellos; [pero], 107 si no fuesen tan favorecidos,
serían harto más humildes. Helo visto, que, viéndose algunos destos
ladinos a caballo, topan a un español en otro caballo, yendo de
camino. Aguarda aquel español le quite el sombrero primero, [y no lo
hace]• y así indignan terriblemente [a] algu[n]os malsufridos, y, ansí,
van a ellos y les dan con los sombreros en los ojos, y así les hacen
que tengan respeto a los cristianos. Y, verdaderamente, es todo
menester, porque es gente que quiere ser tratada ásperamente, que,
de ciento, no hallarán uno que haga virtud por bien. Y ansí se lo dio
por consejo MOTECZUMA al MARQUÉS DEL VALLE: que,
tratándolos mal, le servirían bien, y no de otra manera.
Ansí que, siendo su Maj[es]t[ad] servido, mi parecer es que, si
no fuese algún gobernador o principal, no trajesen caballos. Si
quisiesen traer sus mercadurías, [convendría que] las trujesen en
mulas y machos, u otros jumentos que hay ya en la tierra [y] que
valen baratos. Diré lo que me pasó habrá un año, yendo desde
Tancitaro a Méx[i]co. Llegué a un pu[ebl]o que se dice Santiago,
sujeto del pu[ebl]o de Ucareo, era a puesta de sol, y, a la entrada del
d[ic]ho pu[ebl]o, hallé a un alguacil indio y díjele: —"Hermano, ven
conmigo y hazme dar recaudo, y pagártelo he." No quiso, antes se
escondió e hizo esconder a los demás del d[ic]ho pueblo. Y no hubo,
por mi dinero, quien me diese un jarro de agua. Y [al] otro día de
mañana, cuando salí del pueblo, andaban escaramuzando en sus
caballos por el campo como españoles.
Y, ansí desta manera, una gente que es la más torpe de toda la
que se ha descubierto en las Indias, que se llaman chichimecos, 108
que en la lengua mexicana aqueste nombre quiere decir "linaje de
perros", hanse hecho tan diestros de a caballo, que aguardan a los
españoles que van por los caminos reales y pelean con ellos
terriblemente, y han muerto [a] gran cantidad dellos, porque es un
camino muy necesario y, todos los días del mundo, pasan por él gran
copia de españoles, y unos van a las veces acompañados de otros
y, otras veces, van solos. Y, ansí, han muerto a muchos dándoles
muertes muy cueles, cortándoles por las coyunturas del cuerpo y
desollándoles las cabezas, 109 y quitándoles las mercadurías y armas
y caballos. Y hanse hecho tan diestros a caballo, que ya salen a los
cristianos, con sus caballos y arcabuces, a pelear con ellos. De
manera que, si no se remedia, se podría cenar el camino de los
Zacatecas, a do viene a su Maj[es]t[ad] gran suma de plata de las
minas. Así que se deb[er]ía remediar esto, siendo su Maj[es]t[ad]
servido, pues podemos tomar ejemplo en el sucesa de Granada,
dándolos por esclavos perpetuos a todos los que fuesen para tomar
armas.
¶ No se halló, en Pizandaro Arimao, que pudiese deponer viejo
ninguno del tiempo de su infidelidad, y, ansi, se tomó el dicho de
aquellos dos viejos de Tlapalcatepeque, 110que conocieron a los
gobernadores de Arimao Pinzandaro.
¶ Hay, en aquellos montes de Pinzandaro, unos animalejos a
manera de lagartos, que son fieros a maravilla a la vista de los
hombres. Críanse entre peñas, a la manera de la vivienda de los
lagartos, y verdaderamente son muy buenos de comer: tómense en
días de cuaresma, y las hembras tienen muchos huevos, y aun van a
caza dellos: son, para aq[ue]llos días, preciados, y llámanse
iguanas; 111 aunque son, como digo, a manera de lagartos, son
como unas sierpes que pintan. Hay, [también], unas aves muy
entendidas, que, traídas por casa, hablan muy brevemente, como
son guacamayas y una manera de picazas de Castilla, y tres o
cuatro géneros de papagayos, y otros géneros de pájaros que es
una manera de gorriones de España, que éstos son de mucho precio
(q[ue] valen, por la armonía de su canto, más de cuarenta y
cincuenta ducados) y llámanse estos pájaros, en la lengua mexicana,
CENTZONTLATOLl, que quiere decir en la lengua mexicana
"cuatrocientas lenguas". Hay lechones, digo, cebones, 112 en estos
montes, grandes, tan grandes como grandes cebones de Castilla:
tienen el ombligo encima del lomo. Hay gran diferencia de aves y de
animales, muy diferentes de los de España, así como las mismas
frutas y en las demás cosas de comer.
¶ [Asimismo], los tiempos [son] todos diferentes, que acá
comienzan a venir las aguas por mayo y se acaban por noviembre,
todo al revés de España; acá cogen su pan por noviembre y, en
España, los siembran, y no de riego. Acá va todo desta manera,
diferente de Castilla. En muchas partes, se coge otro [pan] por san
Juan, 113 que es de riego. Hay pocas veces necesidades, porque se
mantienen con yerbas cuando les falta el pan: es su comida, y lo
mismo son raíces de muchas yerbas; que, aunque algún año les
venga avieso el año, no lo sienten como nosotros, que no sabemos
comer sin pan, y aunque, de cuatro o cinco a[ñ]os a esta parte, se
han muerto en esta Nueva España, de pestilencia, 114 más de
doscientas mil personas, a[I grado de] quedar los pu[ebl]os sin
gente, despoblados, y quedar los sembrados sin haber quien los
cog[i]ese y los ganados por los campos, sin dueño, que fue una cosa
de gran lástima. En lo cual puso gran diligencia el muy ex[celen]te
s[eñ]or Don MARTÍN ENRÍQUEZ, virrey desta Nueva España,
poniendo muy gran recaudo en que los enfermos fuesen curados,
enviando [a] médicos y otros españoles que los curasen, enviándoles
muchas conservas y regalos para esforzarlos, y encomendando 115 a
los sacerdotes y religiosos que tuviesen gran cuenta con los
enfermos y, a los médicos, que mirasen todos los remedios posibles.
Y, después de Dios, esta diligencia fue parte para que escapasen
muchos.
Este pu[ebl]o de Pinzandaro Arimao está de la ciudad de
Valladolid, a do está la catedral, [a] treinta leguas; y
T[l]apalcatepeque está [a] treinta y dos, y Tancitaro está [a]
veintidós. Está Tancitaro, de la villa de Zamora, 116 [a] quince
leguas; y Pinzandaro, [a] veintiuna; y T[l]apalcatepeque, por Perivan,
[a] dieciocho o diecinueve, por malos caminos de muchas quebradas
y montes.
Desde Tancitaro a la ciudad de México, por el camino más
derecho, 117 hay sesentidos leguas, y mal camino, y, por otro que es
algo mejor, hay sesentiséis; a la ciudad de Guadalajara, que es en el
nuevo reino de Galicia,118; que por otro nombre se llama Jalisco,
hay por el camino más derecho, desde Tancitaro allá, treinticinco
leguas, y, si quieren ir por otro que es mejor, hay de cuarentá leguas.
Allí está la Audiencia Real y, por presidente, el señor DOCTOR
J[E]R[ÓNI]MO DE OROZCO, 119 y dos oidores y un fiscal; está vaca
la Silla habrá cuatro años: dicen [que] viene obispo en esta flota,
[pero] no se sabe de cierto. 120Ha venido, en esta flota deste año de
ochenta, por virrey desta Nueva España, el muy ex[celen]te señor
CONDE DE [LA] CORUÑA. 121 Ha recibido gran contento la tierra,
porque dicen [que] es muy ex[celen]te señor. Hay [en la ciudad de
México] arzobispo,122 cuatro oidores, dos alcaldes de Corte, un
fiscal, dos inquisidores, y correg[id]or y tres oficiales de su
Maj[es]t[ad] que tienen cuenta con su real Caja. Hay copia de
regidores, dos alcaldes, [y] muy buen gobierno, ansí en lo espiritual
como en lo temporal. [México] es una ciudad muy principal, que ella
sola vale más q[ue] todas las que hay fundadas en las Indias.
Ansimismo, tenemos, en esta provincia de Mechuacan, un gran
prelado, siervo de Dios, que se dice DON FRAY JUAN DE MEDINA
RINCÓN, obispo desta provi[nci]a, 123 fraile agustino de gran vida y
ejemplo. Tiene diez u once mil p[es]os de renta; gástalos con pobres
y gentes necesitadas y vergonzantes. Tiene la catedral [de
Valladolid] muchos y muy bu[en]os ornamentos, muy costosos;
sírvase de ordinario muy bien y honrosamente: hay, al presente,
cinco o seis 1 canónigos; no ha deán ni tesorero.
Y, porque cada uno dará razón de su jurisdicción desta
provi[nci]a do estuviere proveído, no me quiero alargar, ni meterme a
dar cuenta de las jurisdicciones que no están a mi cargo, 1 nomás de
rogar a nuestro Señor [que] nos guarde a su Maj[es]t[ad] 1 por muy
felices tiempos, con aumento de mayores reinos y señoríos, como
sus vasallos lo hemos menester. Amén. De Tancitaro, y de noviembre
veintidós de mil y qui[nient]os y ochenta a[ñ]os. SEBASTIAN
MACARRO (rúbrica].124
[En la sobrecubierta, de diferente letra:] Dese. y Pob. 244. 3°
1
El orden en que aparecen las inscripciones se ha alterado ligeramente, suprimiendo
alguna repetición. Asimismo, se suprimió la siguiente enumeración: 'dos.mosquitos, fe- 3;
cacao, fo- 4; truchas y liebres...; liebres, conejos...; faysanes- o. 5"
2
"La oración" se refiere al Angelus, que soda recitarse tres veces al día: hacia las siete de
la mariana, al roedlo día y al atardecer.
3
En el manuscrito (rol. Ir), estas siglas constituyen monograma, el cual a transcrito
conjeturalmente, interpretando que representa las iniciales de Sebastián Macarro.
4
Al margen se lee: "Domingo de Medina". Sobre este extremeño, que pasó Nueva España
hacia 1521, ver (1923: núm. 410) y EPT (1939, DI: 161, 168;1949, IX: 37); su nieto y
sucesor en la encomienda de Tancitaro, se llamaba Diego Enríquez de Medina (EPT 1940,
XIII: 42).
5
No he podido identificar a este "mayordomo del marqués", cuyo apellido está, al parecer
adulterado. Al margen: "Don po yzta".
6
Una biografía sumaria de este caballero puede encontrarse en Porras Muñoz (1982: 391-
94. passim), quien la acompaña de numerosas referencias documentales.
7
En la declaración de Medina, que ha recogido (caza (1923: núm. 410), el caballero de
marras dice: "...que fue con el Marqués ... a Guacaqualco y a Honduras, por lo qual le fue
encomendado la mytad del pueblo de Ta[n]citaro, de que al presente se sirue ..." (cursivas
mías). Esto quizás explique la confusión aparente que sufrían los informantes. La
encomienda de Tancitaro se repartió entre Ista y Medina, cuya tenencia se remontaba,
según puede conjeturarse, a 1527-29, poco después que volvió Cortés de su expedición a
Honduras, y cuando Pérez de Bocanegra y el mismo Medirla participaron en la fundación
de Granada (FPT 1939, III: 161).
8
Hacia 1530, según esto. La cronología es congruente con los datos que se conservan.
Pérez de Bocanegra llegó a Nuera España en 1526, acompañando a su pariente, 'N
licenciado Luis Ponce de León, y fue recibido como vecino de la ciudad de México el 31 de
julio de 1528: aunque consta que fue nombrado alguacil mayor en noviembre de 1527
(Porras Muñoz 1982: 391). Puede conjeturarse que partió a Michoacán a finales de 1528,
después de haberse aveciudado en México, porque poco después lo encontramos, con
Domingo Medina y otros, fundando Granada en aquella provincia (ver, arriba, nota 7).
9
Al margen: "gouenadores".
10
Fray Alonso Ponce anduvo cerca de esta localidad en 1584, pero ni pudo visi- tarla él
personalmente ni lo hicieron sus emisarios (ver Ciudad Real 1976, 11: 15758). Sobre
Tzirosto, consúltese Basalenque (1963: 211-13), cuya descripción es la única que he
encontrado de este lugar.
1
El manuscrito, fol Ir, lee: "...suele auer mucha nieue en ellas..."
12
Al margen: "nieue".
13
Al margen (fol. 1v): "cinconca".
14
Se trata del árbol que llamaban los mexicanos oyametl (Abies religiosa) y, los taramos,
thkumbu (Velásquez Gallardo 1978; 13).
15
Al margen: "pinos".
16
Al margen: "antera".
15
Al margen: "leones".
18
Al margen "zorrillo". Cuitziqui, según Gilberti (1559: TE, l7r). "animalejo que hiede".
19
Al margen: "lugar"; el término procede del náhuatl tozan, "topo animal o rata" (Molina
1944: ME, 148r).
20
El manuscrito, fol. lv, lee: "...porque suelen los canallas meterse en ellas..."
21
Al margen: "aues de rrapiña".
22
Al margen: "yemas medecinales".
23
Al margen: "erra".
24
El manuscritos fol. Iv, lee: "no se han hallado en ellas..."
25
Al margen: "Curbahue".
26
Al margen: "tagitilan'. No tengo competencia para afirmarlo, pero éste ni el precedente
me parecen topónimos tarascas.
27
Al margen: Manchare".
28
Al margen: "agua".
29
Al margen: "aguas".
30
Al margen: 'frutas".
31
El manuscrito, fol. 2r, lee: "genguas"; ver xengua, en Gilberti (1559: TE, 78v; ET, 50r).
32
Al margen (fol. 2v): "chayotes".
33
Al margen: "monastr°" Sobre el convento de Tancitaro, cuya advocacién era «de Santa
Cruz", ver Ciudad Real (1976, II: 157-58).
34
Al margen (fol. Sr): "espitar. En 1584, el relato de Ciudad Real (1976, II; 157-58) omite
mencionar la existencia de este hospital.
35
Al margen: "Cazonci".
23
Al margen: "Tancita". Gilberti (1559: TE, 45v; ET, 172v) lee esta voz thantzita:
Velásquez Gallardo (1978) no registra el termino.
37
Al margen: "Borrachos".
38
Al margen: "Presentes".
39
En el manuscrito (fol. 4r) , "le" aparece entre renglones.
40
Al margen: "lengua tarasca".
41
Al margen (fol. 3v): "Bestidos".
42
Al margen: "Monastr°"
43
Al margen: "corazon Al demo"
44
Al margen: "tenple".
45
Al margen: "mosquitos".
46
El ms. (fol. 4r) lee: "San Miguel/yrependo. yarapariquaro", lo que dificulta determinar si
se trata de uno o más 'pueblos; pero Villaseñor y Sánchez (1748, II: 88.92), describiendo a
Tancitaro y hablando de sus sujetos, alude as is pueblos de tierra fria y a ocho de tierra
caliente. Subsiste en la actualidad, sobre el camino que va de Tancitaro a Uruapan, un
poblado llamado Araparicuaro. Estos, y otros valiosos datos aquí omitidos, me fueron
proporcionados por el doctor Dominique Michelet.
47
Al margen: "Puos de tierra fria". El manuscrito lee: "san franco guario".
48
Este enunciado se lee, en el manuscrito (fol. 4r), al margen.
49
AI margen "cacao".
50
Al margen (fol. 4v): "madres". Ynantzin, literalmente, significa "su madrecita, o santa
madre [del cacao]".
51
Al margen: "flor".
52
Al margen: "Platanos".
53
El manuscrito, fol. 5r, Iee: " y asi no tiene mas ordinariamente mas hojas questas que e
dho".
54
Al margen (fol. 5r): "hutas".
55
Al margen: "gallinas", y, subsecuentemente, "truchas", "venados".
56
Al margen (fol. 5v): "Tierras valdias".
57
Al margen "leones", 'tigres"
58
Al margen: "ynabitable".
59
Al margen: "lengua tarasca y mexicana".
60
Este enunciado aparece al margen.
61
Nacidos, por tanto, entre 1500 y 1510.
62
Al margen: "clauellinas, rrosas y azucenas".
63
Al margen (fol. 6r): "Armas".
64
El manuscrito Ice: "... a la flecha pitaqua y a la rrodela Atapo... Ver atapu y pihtaqua.
en Gilberti (1559; TE, Sr, 44v).
65
Este enunciado, en el manuscrito (fol. 6r), se lee al margen: "Tapalcatepeque".
66
Al margen: "calabazas".
67
Al margen: "Arimao".
68
Al margen: "caymanes".
69
Curucha, en tarasco, parece más bien un nombre genérico para designar "el pescado"
(ver Cilberti 1559: ET, 139r).
70
Según propia declaración (ver ¡caza 1923: núm. 505). este De Avales era (como Cortés)
natural de Medellin, hijo de Pero López de Saavedra y de doña Isabel Alvarez Rangel. Pasó
a Nueva España en 1523, sirvió en la conquista de Nueva Galicia y en la pacificación de
Colima, y casó con doña Inés de Ribera y, en segundas nupcias al parecer, con doña
Francisca de Estrada (Dorantes de Carranza 1970:264, 270-71). Fue nombrado por Cortés
regidor de la ciudad de México en 1526 (Porras Muñoz 1982: 142) y, al parecer, tenia una
hermana llamada doga Juana de Sandoval y un hermano de nombre Francisco de Saavedra
(Porras Muñoz 1982: 187). En suma, la genealogía e identidad de este caballero no son
muy claras. Una lista de encamen. deros (EPT 1940, IX: 86) lo registra como tenedor, a
medias con la Corona, de varios pueblos en el obispado de Jalisco, los cuales rentaban
cuatro mil quinientos pesos. Al parecer, dicha renta constituía, a su juicio, "muy poca
provecho" y "no le bastaba a sustentar en esta cibdad" (!caza, loc. supra cit.).
71
Al margen: "no fueron conquistadas".
72
Al margen: "marques".
73
Al margen (rol. 6v): "Marques", testado; "Don fernando de Aluarado", "martin lazaro¨,
"testigos"
74
Al margen: "Colima".
75
Al margen: "caballos".
76
Al margen: "naujos q van a la china".
77
Al margen: "llanos", "[caballerías] de tierras".
78
Al margen: "rrio arimao".
79
Al margen (Sol. 7r): "lengua tarasca y mexicana
80
Al margen; "gouernadores". Tlazotzin podría significar "el señor que ensarta cuentas".
81
Al margen: "lagosta". Es posible, este flagelo de la langosta ocurrido, durante el mes de
septiembre, explique porque la presente RG se concluyó hasta el 22 de noviembre de
1580.
82
El manuscrito, fol. 7r, lee: "an".
83
Al margen: "nombres de animales".
84
Literalmente, "león amarillo".
85
Al margen: "curiosos".
86
Al margen (fol. 7v): "Arimao".
87
Se trata del guamúchil (Velásquez Gallardo 1978:175), cuyo nombre científico es
Pithecollobium dulce.
88
Al margen: "saca de agua".
g g
89
Al margen: "todo el año cogen platanos".
90
Esto es, el 24 de junio.
91
Al margen: "cosecha de cacao".
92
Al margen: "mayz".
93
Literalmente, "maíz desgranado" (ver Gilberti 1559: ET, 115r); tziri es, en tarasco,
"maíz" (Veláquez 1978: 88).
94
El término genérico para "fuego" es, en tarasco, chuhpiri (Gilberti 1559: ET, 102v);
Chuhpirio, entonces, debe significar lugar o casa del fuego". La etimología de Macarro es
correcta.
95
Al margen (fol. Sr), sucesivamente se lee: "coyndo", "visto", "chupirio", "tangamacato".
96
Al margen: "tributarios: 200".
97
Al margen: "gouernadores".
98
Al margen: "capitales".
99
Al margen: "pobres". Sobre la fraudulenta administración de los fondos destinados a
hospitales, ver la RG de Tiripitio, capítulo 37.
100
Al margen (fol. 8v): "caso notable de las hormigas". No se ha conservado registro de
minas que llevaran el nombre de "Guaxacatlan" debe, por ende, tratarse de las minas de.
Quauhzacatlan" (DPHBGM 1976, I: 1352). '
101
El manuscrito, fol. 8v, lec: "... que no dexan cosa que no rroban de noche".
102
Al margen: "capitanes". 103 La plana que sigue no está foliada en el manuscrito, y la
letra del texto es de diferente caligrafía.
104
Sobre Pedro de Villegas, encomendero de Uruapan, ver FPT (ENE, IV: 104, 150; V: 4,
190, 196; IX: 16, 130: XII: 16263; XIII: 33). lcaza (1923: núm. 1299) ha recogido,
también, una declaración suya. Era hijo, al parecer, de Francisco de Villegas y de doña
María Quijada (ver Porras Muñoz 1982: 471-72).
105
Prácticamente la mitad de esta plana, y toda la plana vuelta, se dejaron en blanco.
Como se omitió la numeración de este folio, el texto que sigue aparece en el folio 9r.
106
Al margen (fol. 9r): "caballos".
107
El manuscrito, fol.. 9r, lee: "y".
108
Al margen (fol. 9v): "chichimecos".
109
Es la primera vez que registran las RGs el desollamiento de la cabeza de los vencidos
entre los indios de Mesoamérica.
110
Se refiere a don Fernando de Alvarado y a Martín Lázaro.
111
Al margen (fol. 9v): "yguanas".
112
En el manuscrito (fol. 10r). "Ay lechones" parece estar testado; "digo cebones" fue
interpolado, más tarde, entre renglones.
113
El 24 de junio.
114
Al margen (fol. 10r): "Pestilencia'.
115
El manuscrito lee: "encomendándolos".
116
Al margen: "camora". Al 117margen: "mexco"
118
Al margen: "galizia nueuo reyno".
119
"Gran caballero y de lindo gobierno" lo califica Basalenque (1963: 198), según el cual
llegó a México hacia 1572, entrando en posesión de su cargo hacia 1573. Favoreció mucho
a los agustinos (o. cit., p. 198$00, 2034). Es escasa la información biográfica sobre este
señor.
120
La silla episcopal de Nueva Galicia estaba vacante, en efecto, desde 1576, a raíz del
fallecimiento de don Francisco Gómez de Mendiola. Al parecer, las expectativas de que
venía "obispo en esta flota" no se cumplieron. El sucesor de Gómez de Mendiola, fray
Domingo de Arzola o Alzola, dominico, tomó posesión del cargo hasta 1583 (DPHBGM, I:
918). Torquemada (1944, III: 384; 1979, VI: 120) atribuye a fray Domingo el apellido "de
Arcola".
121
Don Lorenzo Suárez de Mendoza, Conde de la Corona, arribó a las costas de Nueva
España en septiembre de 1580; entró a la dudad de México a primeros de octubre de
dicho año.
122
Era arzobispado, en 1580, don Pedro Moya de Contreras.
123
Para una biografía sumaría de este benemérito obispo, ver Beristáin de Soma (1981 ll
26965).
124
La relación concluye en el fol. 10v del manuscrito, habiendo quedado en blanco la
mitad de la plana. continuación, está el texto impreso en 1577 de la Instrucción y
Memoria.
RELACIÓN DE TINGÜINDIN
INTRODUCCIÓN
Precedida de la Instrucción y Memoria impresa en 1577, la RG
de Tingüindin consta de cuatro folios, cuyo contenido se distribuye de
la manera siguiente; auto preliminar, fechado a 17 de abril de 1581 y
firmado por Gonzalo Galván y Francisco de Olmos, fol. 1r; en blanco,
fol. 1v; texto de la relación del pueblo de Tingüindin, sin fecha,
firmada al calce por los arriba nombrados, ff. 2r-4v. El legajo se
guarda, en la biblioteca de la RAH en Madrid, bajo signatura "9-
25.4/4663 16, Xl; el texto ha sido editado, conforme a Cline (1972a:
355, 128), por Vargas Rea (PNE, 7/8: 73-90) y por Corona Núñez
(1958, II: 74-83). Cline (1972b: 392-94) no registra la descripción
bibliográfica de la publicación atribuida a Vargas Rea.
Hasta donde he podido indagar, ni el corregidor Gonzalo Galván
ni su escribano nombrado, el español Francisco de Olmos, han
dejado traza documental. La Biblioteca Bancroft de Berkeley
(Hammond 1972, II: 128) custodia unos manuscritos concernientes a
"Mercedes, posesiones, y títulos de amoladeras y albercas...
México. 1610-1657" ([M-M] 1709), los cuales tienen que ver
"primarily with possessions of the Galván family..." situadas en la
vecindad de Querétaro. Podría ser que un examen de estos títulos
arrojara alguna luz en la biografía de Gonzalo Galván, o sobre la
historia de su familia. Yo no los he tenido a la vista.
Por lo que a Francisco de Olmos respecta, únicamente consta
que era "español" (auto preliminar) y, si el ser homónimo del
conquistador Francisco de Olmos significa algo, probablemente hijo
de ilustre padre. Bernal Díaz (1962: 521, n. 201) lo llama "un buen
soldado" que, cuando escribía esas líneas, era "persona rica y viv[ía]
en México"; Dorantes de Carranza (ver referencias en nota 3 al pie
de esta relación) hace honrosa mención del conquistador en más de
un pasaje. La descripción del pueblo de Piaztla (RG de Acatlan,
1581, Tlaxcala II, en prensa) declara que la encomienda de dicho
pueblo estaba, entonces, en "los herederos de Francisco de Olmos";
una "Relación" de encomiendas, fechada en enero de 1560 (FPT
1940, IX: 37) todavía registra al conquistador de marras como
tenedor de Piaztla, a medias con la Corona; cabe inferir, entonces,
que falleció después de 1560.
Ahora bien, si el escribano de Tingüindin era hijo de quien habla
sido "un buen soldado" y, después, rico vecino de México, tuvo que
ser retoño de una unión ilegítima: el conquistador Olmos casó, al
parecer en primeras nupcias, con la igualmente conquistadora Beatriz
Hernández, de la que "no tuvo hijos", y, más tarde, se unió en
matrimonio a doña Ana, hija de Gaspar de Garnica y doña Margarita
de Legazpi, de la que solamente "dexó tres hijas doncellas"
(Dorantes de Carranza 1970: 444, 456; Porras Muñoz 1982: 420).
Francisco de Olmos, el escribano nombrado de Tingüindin, si fue hijo
del "buen soldado" también en lances de amor, tuvo que ser, por
tanto, un retoño ilegítimo.
El auto preliminar de la RG de Tingüindin está fechado, lunes, a
17 de abril de 1581, indicando que concurrieron a responder la
encuesta don Lorenzo de Morales, "gobernador de dicho pueblo";
don Cristóbal, "principal", y "los demás viejos que podían tener
noticia". La edad de estos "viejos" debía frisar en los cincuenta años,
porque, en el capitulo 9, se declara que ignoran quién fue el fundador
del pueblo, "por haberse muerto todos los viejos de aquel tiempo". El
escrito que resultó de la encuesta, aunque a continuación del auto, es
de cronología incierta, si bien es dable situarla con certidumbre
alrededor del 17 de abril. Los rasgos de pluma, aunque la letra sea
del mismo escribano, son diferentes en el auto y en el informe; el
segundo, por consiguiente, pudo haberse compuesto antes o
después de escribir el auto, pero, sin duda, en fecha distinta.
La fecha del auto es del mayor interés, porque establece que el
17 de abril de 1581 cayó en día lunes y, consecuentemente, el
primero de enero del mismo año, en día domingo. La importancia de
tales datos estriba en que, sobre su correcto establecimiento,
descansa el de la correlación del calendario yucateco con la
cronología cristiana que propone en su obra el obispo Landa (ver
Toner 1941: 151, n. 748). En ellos descansa, asimismo, todo
razonamiento encaminado a dilucidar la fecha en que fray Diego
compuso su Relación de las cosas de Yucatán. El tropiezo surge, al
observar que la RG de Iztepec (Antequera I, 1984) fue firmada por
fray Andrés Méndez en "miércoles 12 de enero de 1581", porque, si
este dato es correcto, el primero de enero de 1581 no cayó en
domingo, sino en sábado, y, en consecuencia, el 17 de abril de ese
año no habría sido lunes, sino domingo. La solución del problema,
muy simple probablemente, quizás ponga de manifiesto que fray
Andrés Méndez era un despistado o, tal vez, que mintió. En cualquier
caso, el asunto es del mayor interés y de consecuencias
impredecibles.
La RG de Tingüindin (abril 1581) se compuso más de dos años
después que la RG de Xiquilpan (junio 1579). Curiosamente, en
1579, Medinilla Alvarado, entonces corregidor de Xiquilpan,
...por cuanto los pueblos de Chocandiran,
Tarequato y Perivan, están en su distrito y
jurisdicción, hizo juntar y congregar a los
gobernador[es] y alcaldes y principales, y [a] los
más ancianos y viejos de los dichos pueblos y [a]
algunos españoles, para se informar de las cosas
que hay en los dichos pueblos y sus sujetos...
(auto de la relación de Chocandiran, RG de
Xiquilpan).
Dato que implica un alegato jurídico, ya que, en palabras de
Gerhard (1972: 100, 101):
Tenhuendin y Perivan is listed as a C[orregimiento]
from 1536, in the province of Mechoacan. An early
dispute over Perivan was won by the
C[orregimiento] of Xiquilpa. Tinhuindin was long
considered subordinate to Xiquilpa and was
annexed to it about 1740.
Obsérvese, sin embargo, que, en 1581, cualesquiera que hayan
sido los alegatos de Medinilla Alvarado en 1579, Tingüindin era
corregimiento por sí, y que Gonzalo Galván ni siquiera alude al de
Xiquilpan o hace mención de su nombre. Aquí, sin duda, hay detalles
y circunstancias que será de gran interés declarar; sobre todo,
porque la presente RG constituye en sí una afirmación de
independencia jurisdiccional.
Entretanto, es lástima que Medinilla Alvarado haya omitido
nombrar a quienes fueron sus informantes; por eso, al cotejar ahora
ambos escritos, no es posible decir si los informantes del corregid&
de Xiquilpan, o algunos de ellos, fueron los mismos que interrogó
Gonzalo Galván. Sus respectivas respuestas, a pesar de
coincidencias inevitables, ya que unos y otros hablaron del mismo
pueblo, no lo sugieren así. Gracias a tal circunstancia, por cierto muy
singular, el estudioso moderno dispone de dos relaciones del pueblo
de Tingüindin mutuamente complementarias, en contenido y fecha
distinta. Para adelantar su cotejo, no para resolver sus problemas,
presento a continuación las discrepancias de más relieve.
Medinilla Alvarado (1579)
Cap. 2. Conquistador y descubridor: Cristóbal de
Olid por mandado de Hernán Cortés, "habrá más
[de] sesenta años".
5. "Hay ahora cuatrocientos y ochenta indios
tributarios..."
9. "Este nombre, Chocandiran, le puso don
Antonio..., que fue el primero poblador".
II. "... Tiene trece sujetos". Enumera los once
siguientes: Tacasquaro, Oritero, Zonbimite,
Tocunbo, Carijo, San Cristóbal, Zequicho,
Querendaro, Pamataquaro, Guazanbo y Zirio.
27. "No hay ganados de España..."
37. "... Hay un hospital..., el cual el dicho fray
Miguel habrá más de cuarenta años".
Gonzalo Galván (1581)
1. Id.: Cristóbal de OM, por mandado de don
Martín Cortés, "ha... cuarenta y ocho años, poco
más o menos".
4. "Al presente, hay... hasta cuatrocientos y
sesenta indios tributantes...".
9. "...Ahora se llama Chocandiran... No saben más
de que se llamó anal por sus antepasados; ... no
saben quién fue su fundador..., por haberse muerto
los viejos de aquel tiempo..".
13. Traduce los nombres de catorce pueblos,
presumiblemente sujetos de Tingüindin: Carijo,
Sicuicho/Guanimo, Jantumbo, Querenda[rol,
Pamataquaro, Ziriu, Guazambo, Chanto,
Tucumbo/Guaguapo, Ta. cazquaro/Tacatacangario,
Zumbimite/ Chumbimitiro, Carapa/Caringarao, Huri.
tiro/Ziuritiro, y Jacuripo/Caricoricaro.
27. "Hay... caballos y mulas y ganado mayor de
vacas, y ovejas y cabras...".
37. "... don Vasco de Quiroga... mandó fundar de
este dicho pueblo de un hospital...".
Como se puede observar, un simple cotejo superficial de ambas
relaciones da bastantes motivos para pensar e indagar. Algunos
datos, como los contenidos en los capítulos 2 y 1 de estas dos
relaciones, son, llanamente, inexactos. Cristóbal de Olid no pudo
efectuar la conquista de Tingüindin "habrá más [del sesenta años",
porque, exactamente sesenta !años antes antes de redactarse la
relación de Medinilla Alvarado, arribaron a la antigua Veracruz las
huestes de Hernán Cortés. Tampoco es posible que Olid haya ido a
Tingüindin, por mandado de don Martín Cortés, "ba... cuarenta y
ocho años ...", porque Martín Cortés nació en Cuernavaca en 1533,
y porque, hacia 1533, Cristóbal de Olid cumplía nueve años de haber
hallado la muerte, a manos de Gil González Dávila y Francisco de las
Casas, en la entonces lejana Honduras.
Pero otros datos dispares pueden dar motivo a la reflexión. En
1579, Medinilla Alvarado registra "cuatrocientos y ochenta indios
tributarios"; en 1581, Gonzalo Galván únicamente cuenta
"cuatrocientos y sesenta indios tributantes". Al parecer, durante el
par de años que transcurrieron entre una y otra relación, lejos de
aumentar, el número de tributarios disminuyó. Asimismo, es
interesante cotejar el número de sujetos mencionado en cada
informe: trece, según Medinilla Alvarado; catorce, aparentemente,
según Gonzalo Galván. Pero, excluida esta observación de números
secos, cuya discrepancia exige ser explicada, el filólogo y el lingüista
tendrán motivo de regocijo al comparar los topónimos contenidos en
los capítulos 11 y 13 de los respectivos informes.
Por ésas, y por otras razones no consideradas aquí, la AG de
Tingüindin, no obstante su brevedad, constituye un documento
tremendamente atractivo.
1581
En el pu[ebl]o de Tingüindin, 1 que
ahora se llama Chocandiran, lunes,2 a
diecisiete días del mes de abril de mil y
qui[nient]os y ochenta y un años, el
il[ustr]e señor GONZALO GALVÁN,
corregidor por su Maj[es]t[ad] del
d[ic]ho pu[ebI]o y su provincia, con
FRAN[CIS]CO D[E] OLMOS, 3 a español,
en cumplimiento de lo por su Maj[es]-
t[ad] mandado para la averiguación de
la descripción que se manda hacer de
todas las provincias ; y, para el
cumplimi[en]to de ello, mandó parecer
ante sí a DON LORENZO DE MORALES, 4
gobernador del dicho pu[ebl]o, y a DON
CR[IST]ÓBAL, principal, con los demás
viejos que podían tener noticia, de los
cuales, y de cada uno de ellos, dijeron
lo siguiente. G[ONZAL]O GALVÁN
(rúbrica). FRAN[CIS]CO D[E] OLMOS,
escrib[an]o nombrado (rúbrica). 5
1 ¶ Primeramente, en el pu[ebl]o de Tingüindin, que ahora se
llama Chocandiran, provincia de Mechuacan, [dicen] que fue el
descubridor y capitán de ella CR[IST]ÓBAL DE OLIO, 6 enviado por
DON M[ART]ÍN CORTES, Marqués del Valle, y ha que se ganó
cuarenta y ocho años, poco más o menos.7
2 ¶ Y es de la temperidad (generalmente la calidad es
templada) la d[ic]ha cabecera, que no hace frío ni calor, 8 ni muy
húmeda ni seca, y de muchas aguas. Y corren, por los meses de
dic[iembr]e hasta el mes de mayo, muy continos vientos sur y norte,
templados y recios, y, los demás meses del año, vientos por la
mayor parte levantes y ponientes.
3 ¶ Y el d[ic]ho pu[ebl]o está sentado en tierra llana, cercada,
por la p[ar]te de levante, de cerros muy altos y montuosos, de
muchos árboles de pinos y encinas; y, por la p[ar]te del norte, de
cerros algo poblados y de algunos árboles silvestres; y, por la p[ar]te
del poniente, al corriente de las aguas, tierras llanas y apacibles, y
de mucho pasto y frutas, de la t[ie]rra y de Castilla, 9 y de
mantenimientos de maíz y trigo de Cast[ill]a, y hortalizas y otras
muchas legumbres.
4 ¶ Y, al presente, hay en esta d[ic]ha jurisdicción y en el d[ic]ho
pu[ebl]o, hasta cuatrocientos y sesenta indios tributantes, sin [contar]
niños y niñas; 10 y, en los tiempos [de su gentilidad], antes que los
españoles viniesen a las Indias, había mucha gente en mayor
cantidad. Y la causa por que ahora hay tan pocos, lo echan a las
pestilencias y muchas enfermedades que después ha habido. Y
están poblados en pu[ebl]os formados, y todos tienen sus iglesias
parroquiales, adonde les dicen misa y administran los santos
sacramentos. Y [dicen] que hay muchos de ellos de muy buenos
entendimi[ent]os y apropiados p[ar]a todas las cosas que les
enseñan y [para el] bien hacer, por ser, como son, de muy bu[en]os y
delicados ingenios, y flemáticos. Y andan vestidos de ropas de
algodón y, muchos de ellos, de ropas de paño de Castilla, y se
precian de ello. Y [son] bien inclinados y van a la iglesia y, al parecer,
tienen muestras de buenos cr[ist]ianos. Y todos los desta provincia
hablan su lengua, que es la tarasca, y muchos de ellos, y aun las
mujeres, hablan la lengua castellana y mexicana, y la entienden,
porque presumen de ello. 11
6 ¶ [Dicen] que no hay en este pu[ebl]o quien sepa tomar el
a[l]tu[r]a del polo, y que todo el día los baña el sol, hasta que se
pone, y hay muy poca sombra. La causa: por ser, a la parte del
oriente, algo raso y descubierto y de menos montes. 12
7 ¶ [Dicen] que está de la ciudad de Pátzqu[ar]o, provincia de
Mechuacan, [a] dieciocho leguas este d[ic]ho pu[ebl]o, ala parte de
levante; y la villa de Zamora está [a] cinco leguas p[ar]a la parte del
norte, y es villa de españoles. 13
8 ¶ [Dicen] que, deste dicho pu[ebl]o a la ciudad de Pátzquaro,
que es a la p[ar]te de levante, hay dieciocho leguas grandes y,14 por
la mayor p[ar]te, de cami[n]o doblado, de algunas barrancas y
reventones, montes y sierras y, la más de ella, alta y de algu[n]os
llanos; y los cami[n]os van algo tuertos y haciendo muchas vueltas. Y,
por la parte del norte, [está] la villa de Zamora [a] cinco leguas
deste d[ic]ho pu[ebl]o, y los caminos [son] tuertos y de mucha piedra
por partes,15 y de muchos reventones y barrancos.
9 ¶ [Dicen] que este d[ic]ho pu[ebl]o se llamó antiguamente
Tingüindin y, ahora, se llama Chocandiran donde ahora está por ser,
como es, mejor asiento, 16 y que no saben más de que se llamó ansi
por sus antepasados; y que no saben quién fue su fundador, y ni
saben ni tienen noticia de quien lo fundó ni pobló, por haberse muerto
todos los viejos de aquel tiempo; ni [saben] de cuántos vecinos se
comenzó a poblar, y que, al presente, no tiene más de cuatrocientos
y sesenta indios, y sin niños ni niñas. 17
10 ¶ [Dicen] que está el d[ic]ho pu[ebl]o de Chocandiran debajo
de unos cerros altos y junto a ellos, de grandes montañas de muchos
y altos pinos, y encinas como las de Esp[añ]a; y el pu[ebl]o está en
tierra llana, y abiertas sus calles y largas, por bu[en]a orden, y una
plaza conveniente al d[ic]ho pu[ebl]o y junto a la iglesia, donde se
administra y dicen misa a los natu[r]ales y [de]más gentes, y declina
a la p[ar]te del sur,
11 ¶ [Dicen] que del pu[ebl]o, de la cabecera hasta el pu[ebl]o
de Carijo, 18 hay legua y m[edi]a; y, de allí a Jantumbo, tres leguas;
y, de allí a Sicuicho, cinco leguas, y, a Querenda[ro], una legua; a
Pamataquaro, una legua, y, a Zirio, dos leguas; y, de allí a
Guazambo, tres leguas, y, a Chara, cuatro leguas; y, [d]el pu[ebl]o
de Tocumbo, cabecera antigua, hasta Tacazqu[ar]o, una legua; a
Zunbimite, 19 cuarto de legua; de allí a Campa, 20 m[edi]a legua, y, a
Huretiro, ochavo de legua, y, a Xacuripo, dos leguas.
12 ¶ Y, desta cabecera de Chocandiran al pu[ebl]o de
Tarequato, pu[ebl]o de indios por la banda del norte, y, por la p[ar]te
del sur, un pu[ebl]o que se llama San Rafael, [hay] tres leguas; y, por
la p[ar]te del poniente, [está] el pu[ebl]o de Quitupa [a] siete leguas,
por partes los caminos torcidos, de reventones y algu[n]as
quebradas, y cami[n]os cenagosos, y de piedra y a[l]go desierto de
montes; y las leguas son más grandes que las de Castilla. 21
13 [Dicen] que [el nombre de] esta cabecera de Tingüindin
quiere decir, en su lengua, "pájaro p[e]lada la cabeza, o sin plumas";
22 Carijo quiere decir "caras"; 23 Sicuicho, Q[u]animo, que quiere
decir "espina"; 24 Jantumbo quiere decir "piedra azufre"; 25
Querendan quiere decir "peñasco"; 26 Pamataq[uar]o quiere decir
"tinta negra"; 27 Ziriu quiere decir "contadu[r]a"; 28 Guazambo quiere
decir "v[er]du[r]a"; 29 Charato quiere decir "t[ie]rra colorada"; 30
Tucumbo quiere decir Guaguapo, 31 Tacazqu[ar]o quiere decir
Tacatacangario; 32 Zumbimite, Chumbimitiro; Carapa, Caringarao; 33
Huretiro y Z[i]uritiro; Jacuripo, Caricoricaro.34 Y [dicen que] le[s]
llamaron ansía por las señas que hay en cada un pu[ebl]o, y que
siempre hablaron la d[ic]ha lengua tarasca
14 ¶ [Dicen] que [los de] toda esta provincia tributaban al rey que se llamaba
CATZONTZI, y que le tributaban oro y plata y cobre, y, los mercaderes que había, le tributaban
piedras de mucho valor y precio. Y que adoraban en ídolos de piedra, labrados y figurados, y
les ofrecían incienso, y oro y mantas de algodón y plumas, y otras muchas cosas de
comidas. Y que las costumbres que tenían, [era] que trabajaban en hacer obras serviles de
los campos y, lo más, en servir de soldados al rey en las guerras.
15 ¶ Y [dicen] que el hijo del rey, y sus capitanes, los llevaban a las guerras, que tenían
muy continas, contra las provincias de Méx[i]co, donde era rey MONTEZUMA; y que peleaban
con arcos y flechas y rodelas de cañas, y desnudos en carnes. Y, ahora, se visten de mantas
de algodón y, 35 muchos de ellos, en esp[ecia]l principales y mercaderes, de paños de
Castilla; y andan, muchos en[tre] ellos, de españoles, y camisas de lienzo. Y sus
mantenimientos eran de maíz, y carnes de venado y de gallinas y [de] puercos monteses, y
langosta, ratones, culebras, frijoles, calabazas, chile, y otras muchas sabandijas ponzoñosas
de víboras que cría la t[ie]rra. Y, en el tiempo de ahora, comen bu[en]as comidas de carnero y
vaca y tocino y aves, y pan de Cast[ill]a, y hortalizas de nabos, coles, acelgas, y todas las
demás cosas que vienen de Esp[añ]a. 36 Y [dicen] que, en el tiempo antiguo, vivían más y
más sanos; y que, en este tiempo, mueren muchos más y con menos tiempo, porque
entonces vivían más larga vida. Y que no saben la causa desto, más de decir que Dios lo
sabe y no ellos.
17 ¶ [Dicen] que el dicho pu[ebl]o de la d[ic]ha cabecera está
en t[ie]rra llana, y [es] sano y de buen temple. Y, a los que caen en
enfermedades, los curan con muchas y diferentes yerbas que se dan
y crian en esta provincia, de mucha v[ir]tud.
18 ¶ [Dicen] que el d[ic]ho pu[ebl]o está al pie de una alta
montaña que se llama Tzintzoniguata, 37 llamada por la parte a do
sale el sol.
19 ¶ Y salen por la parte donde sale el sol, y desta misma mon-
taña, y por hacia la parte del norte, y por el pueblo y junto a él, que
se juntan a la madre como [a] m[edi]a legua, tres arroyos de agua
del grosor de un toro; y todos se pueden sacar fácilmente, y con
poca costa y trabajo, por ser tierra espacible y llana, donde se
pueden regar muchos trigos y maíces, y otras muchas hortalizas de
la t[ie]rra y de Castilla.
20 ¶ Y, [a] dos leguas desta cabecera, hay una lagu[n]a de
agua clara y du[l]ce, que se bebe de ella, y es hondable, que corre
desde el d[ic]ho pu[ebl]o de Tacazqu[ar]o, donde comienza, cinco
leguas de largo y, por muchas partes, m[edi]a legua y legua y
m[edi]a de ancho, y más estrecha. 38 Y corre, de levante a poniente,
por un valle cercado de altas sierras y montes. Cría la d[ic]ha
lagu[n]a muchos y muy buenos pescados blancos; de otros, grandes
y menores, 39 a y ranas y mojarras.
22 ¶ Hay mucha cantidad de árboles silvestres, donde son
pinos, sabinas, UYAMELES, encinas, robles, fresnos, saúcos. De los
pinos, y otras maderas, se aprovechan de su resina p[ar]a
enfermedades y alúmbranse con la tea de otros, y [sacan] tablas y
vigas p[ar]a hacer sus casas, y tablazones; y, de los OYAMELES,
sacan ac[eit]e de abeto excelente p[ar]a enfermedades del cuerpo
humano. 40 Hay muchos árboles de peras, manzanas, membrillos,
cerezas, higos, [y] moreras de que hacen seda [y] granadas; y, fruta
de la t[ie]rra, de aguacates, que parecen a man[er]a de brevas
gruesas, y uvas y cañas dulces, y muchas otras Erutas p[ar]a
comer.41
24 ¶ Las semillas de la t[ie]rra son fríjoles, chile, bledos,
calabazas y ayotes, y otras muchas cosas.
25 ¶ [Dicen] que, en este pu[ebl]o, se clan trigo, cebada, seda y
grana y, todo cuanto se planta o siembra, en cantidad. 42
26 ¶ Hay muchas yerbas medicinales, que es la vellorita (p[ar]a
llagas y otras enfermedades) , y TEPARI y CURAMBE y GUAJATEN,
43 y asensios, QUEBACA, CABENDA, y PICARTE y EPAZO[T]L [y]
CURSIQUINDAS 44 todas aplicadas p[ar]a muchas enfermedades del
cuerpo humano, y otras muchas yerbas que no saben cómo se
llama[n]. 45
27 ¶ Hay leones, tigres, 46 lobos, zorros, zorrillos, halcones de
todos géneros, palomas, tórtolas, codornices, cuervos, auras (q[ue]
son como milanos) , águilas caudales y rateras, pe[r]dices de la
t[ie]rra y gallinas de la t[ie]rra, mansas y del monte, gallinas de
Cast[ill]a, y gavilanes y muchos géneros de pájaros: tordos de dos
maneras, amarillos y negros, papagayos, lechuzas, mochuelos; y
puercos del monte, venados, caballos y mulas y ganado mayor de
vacas, y ovejas y cabras, 47 que todo se da en abundancia.
30 ¶ [Dicen] que la sal se provee de la provincia de Colima y
de otras partes, de veinte y treinta leg[u]as deste pu[ebl]o; y, de
vestidos, se provee de paños de Castilla y lienzos, que lo traen
mercaderes españoles e indios de la ciudad de Méx[i]co y [de] otras
partes desta Nueva Esp[añ]a, que lo traen a vender.
31 ¶ Y las casas de sus moradas son, muchas, de adobes de
tierra, y otras, de piedra, y. otras, de cañas de maíz y palos a
man[er]a de cabañas, y cubiertas de madera y paja larga que se
coge en estos campos.
32 ¶ [Dicen] que es tierra desierta, sin fortalezas ni otros
reparos p[ar]a su defensa, ni hay cosa notable ni señalada.
33 ¶ [Dicen] que los tratos y contratos de españoles con indios
son el trueco de añiles y seda, y maíces y chile, trigo, gallinas,
frijoles y otras legumbres, a trueco de dinero y otras mercaderías de
la tierra, y caballos y mulas y otros ganados; y los tributos que pagan
[son] en reales y maíz, como están com[p]utados.
34 ¶ [Dicen] que este pu[ebl]o, y su provincia, está debajo de la
obediencia y diócesis] de l[a] iglesia catedral de Guayangareo y
obispado de Mech[u]acan; 48 y está apartado desta cabecera
veinticinco leguas ala parte de levante, y, por algunas partes, van los
caminos algo torcidos, y [con] algu[n]os reventones y tierra algo
doblada y de piedra, y, por partes, tierra llana y sin piedra.
35 ¶ [Dicen] que, en este d[ic]ho pu[ebl]o, hay una iglesia
parroquial, y UN BENEFICIADO que administra los sacram[en]tos a
los indios y españoles de su distrito.
37 ¶ [Dicen] que el r[evedendísi]mo s[eñ]or obispo DON
VASCO DE QUIROGA, 49 prim[er]o obispo de Mechuacan, mandó
fundar en este dicho pu[ebl]o un hospital p[ar]a recoger a los pobres,
y ansí los hay en cada un pu[ebl]o desta provincia. G[ONZAL]O
GALVAN (rúbrica) . FRAN[CIS]CO D[E] OLMOS, escrib[an]o
nombrado (rúbrica) .
[En la sobrecubierta, de diferentes letras:] Tingüindin, por otro
nombre Chocandiran. Descripción que hace GONZALO GALVAN,
corregidor del pueblo de Tingüindin, que ahora se llama Chocandiran,
en la provincia de Mechoacan. Desc. y Pob. 224. 3°
1
No he tenido a la vista el impreso de la Instrucción y Memoria (1577) que encabeza el
legajo. Conforme a Corona Núñez (1958, II: 74), las inscripciones que aparecen en la
Instrucción son: "N" 117. Chocandiran. Mechoacan. Vista. Céspedes." Al dorso del impreso,
porque lo he visto, se Ice: "1581. Instrucción de su Maj[esta]d para la descripción de las
Indias".
2
Si es fidedigno el dato de fray Andrés Méndez, la RO de lztepec (Antequera I, 1984) fue
firmada a "miércoles 12 de enero de 1581"; en cuyo caso, obviamente, el ]7 de abril del
mismo año habría caldo en domingo, no, como aquí se atestigua, en "lunes". Como la
exactitud de estos registros tiene importancia al efecto de establecer la correlación del
calendario yucateco que reproduce Landa (ver Toner 1941: 151, 748) con la cronología
cristiana, convendrá cotejar cuidadosamente estos datos con otros similares, uno de los
cualestendrá que ser el proporcionado por Sebastián Romano en la relación de Maquili (ver,
en el presente volumen, la RG de Motines).
3
El manuscrito, fol. Ir, lee: "franco dolmos" ; la identidad de este escribano nombrado,
"español", es incierta. Siendo homónimo del conquistador de este nombre (ver Dorantes de
Carranza 1970: 154, 156, 181, 442, 444, 456), cabe conjeturar que era hijo suyo,
probablemente ilegitimo. Del conquistador Francisco de Olmos, se sabe que estuvo casado
con dona Beatriz Hernández (o. cit., p. 456), de la que "no tuvo hijos"; más tarde, al
parecer, casó con dona Ana, hija de Gaspar de Garnica (o. cit., p. 444), de la que "dexó
tres hijas doncellas" (o. cit., p. 442). Nuestro escribano jamás podría identificarse con el
viejo conquistador, porque éste, en 1581, ya tenía varios años de haber fallecido. La
relación de Píaztla (RG de Acatan, Tlaxcala II, en prensa) registra que eran tenedores de
dicho pueblo "los herederos de Francisco de Olmos".
4
El primer nombre de este señor es de lección dudosa: se lee bajo un grueso rasgo de
pluma.
5
Este auto preliminar aparece sobre la que podría llamarse portada del manuscrito, ya
que el resto de la plana y su vuelta están en blanco. Inmediatamente abajo de las firmas,
de letra y pluma del escribano De Olmos. aparecen tres inscripciones a una columna: "Esto
fue año de 1522.1 15 {manchón de tinta]] 1537:' 1537 es, al parecer, resultado de sumar
1522 + 15.
6
Cristóbal de Olid, como se ha señalado ya en más de un lugar del presente cuerpo de
relaciones, capitaneó la conquista de Michoacán en el curso de 1522; a fines de ese año,
p q
partió a Honduras, donde hallarla la muerte a manos de Gil González Dávila y Francisco de
las Casas.
7
Estos datos, obviamente, son inexactos, si quien ganó la tierra fue Cristóbal de Olid;
éste, en 1533, hacía unos nueve años que habla muerto. Además, mal pudo ser 'enviado
par don Martín Cortés", ya que éste nació en Cuernavaca en 1533 precisa, mente. En
ambos márgenes de este párrafo (fol. 2r), hay inscripciones. A la izquierda:
"Chocandiran"; a la derecha: "Chocandiran. Prouincia de Mechoacan. Xpoual de olid."
8
Almargen (fol. 2r): "frío ni calor."
9
Al margen: mucho pasto: frutos de la tierra y de casta".
10
Conforme a la relación de Chocandiran, RG de Xiquilpan, "hay ahora cuatro-dentos y
ochenta indios tributarios, en la cabecera y sus sujetos" (cap. 5).
11
Al margen: "bien ynclinados; muestras de buenas xpianos; buenos yngenios; vistense
todos ya y, muchos, al vso castizo, y hablan la lengua."
12
El contenido de esta respuesta pone de manifiesto que la pregunta no fue entendida, ni
por quienes dirigieron la encuesta ni por sus presuntos informantes.
13
Al margen (fol. 2v) : "la villa de Zamora".
14
Al margen: "18 leguas a Pazcuaro".
15
El manuscrito, fol. 2v, lee: "...y de mucha piedra pa por partes".
16
Al margen: "dinguindin, nora Chocandiran".
17
Este dato ya quedó registrada arriba, en el capitulo 4.
18
El manuscrito, fol. 2v, lee: " ...hasta y asta el puco de Carijo".
19
En la fotocopia que he tenido a la vista, la lección del presente topónimo está bastante
borrosa; la he fijado conforme a la lección del mismo topónimo que aparece, adelante, en
el capitulo 13.
20
El manuscrito, fol. 2v, lee: "... de Alli allí a carapa".
21
La legua castellana equivale a 5572 metros y unos 7 decímetros.
22
En el capitulo primero de la relación de Chocandiran (RG de Xiquilpan), los informantes
dijeron que "llamábase ami, porque estaba poblado junto a un cerro alto, pelado sin
montes, y que, por esta causa, se llamaba Tengüindin". Ver, al pie de la relación citada, la
nota 24.
23
Conforme ala relación de Chocandiran (RG de Xiquilpan), Carijo "quiere decir...'una
fuente muy pequeña que echa poca agua..." (cap. 11) . Ver nota 34 al pie del texto
citado.
24
En el capítulo 11 de la relación de Chocandiran (RG de Xiquilpan), el presente topónimo
se lee "Zequicho", y el conductor de la encuesta declaró: "No se pudo saber qué quiere
decir". En el pasaje aquí comentado, tampoco resulta claro si Quanimo es otro nombre
que recibía el pueblo, y a cuál de los dos se atribuye el significado de "espina", cuya
acepción tarasca es, más bien, tzurumu o checamequa (Gilberti 1559: ET, 85v). Quanimo
o guanimo es, propiamente, 'un árbol grande con hojas como de mizquitl, pero que
decrecen hacia el extremo de las ramitas, de suerte que cada una de éstas, ornada de
muchísimas hojillas, parece una sola hoja larga, angosta y que adelgaza hacia la punta"
(Hernández 1959, II: 241).
25
Sin competencia pala objetar esta traducción, solamente señalo que Gilberti (1559: ET,
140*) registra, para "piedra sufre", la aceptación zacapu quinguimarari.
26
Querenda, "peña" (Gilberti 1559: TE, 48v); el nombre del pueblo era, más bien,
Querendaro (cap. 11, relación de Chocandiran, RG de Xiquilpan).
27
Quienquiera que haya traducido este topónimo parece haberlo considerado un
compuesto de pam o pan (?), y atákua, "añil, pintura" (Velásquez Gallardo 1978: 111); en
cualquier caso, esta traducción resulta más verosímil que la propuesta en el capitulo II de
la relación de Chocandiran (RG de Xiquilpan, nota 37). Paní significa "llevar" (o. cit., p.
171); Pam-atákua-ro podría significar "lugar a donde" o "de donde llevan añil".
28
Zirio... quiere decir 'cuentas", declara la relación de Chocandiran (RG de Xiquilpan). Ver
nota 39 al pie del texto citado.
29
Guazambo... es una yerba a manera de canutillo", declara la relación de Chocandiran
(RG de Xiquilpan) . Ver nota 39 al pie 'del texto citado.
30 Charapeti es "colorado'; charanda, "tierra
bermeja" (Gilberti 1559: TE, 12v); charáta, "maíz
tostado hecho flor" (Velázquez Gallardo 1978:
114).
31
A partir de aquí, la fuente renuncia a traducir los topónimos, proponiendo, en cambio,
al parecer, los sobrenombres que recibía cada localidad. En el presente ca creo haber
conseguido identificar el significado de los topónimos: Tucumbo, de tuhcumu, "aciprés"
(Gilberti 1559: TE, 63v) y el locativo -bo, "lugar de cipreses": Guaguapo, de nauápu,
"abeja silvestre" (Velásquez Gallardo 1978: 220-21) y el locativo -bo, "lugar de abejas
silvestres El capitulo 11 de la relación de Chocandiran (RO de Xiquilpan) propone, para
Tocunbo o Tucumbo, la traducción "tierra caliente donde hay muchos mosquitos",
derivando el nombre de tahcupu, "mosquito" (ver nota 33 al pie del texto citado).
32
El capitulo H de la relación de Chocandiran (RO de Xiquilpan) propone, para Tacazquaro,
la improbable traducción "tierra bermeja". Ver nota 30 al pie del texto citado. Entretanto,
la lección y significado de Tacatacangario resultan inciertas; atákata es "persona herida";
y g g p
kángarhikna, "cara, cara humana, máscara de madera" (Velásquez Gallardo 1978: III,
142); el topónimo en cuestión podría significar "lugar de la cara herida" o "de la máscara
de persona herida".
33
La lección "Caringarao" considérese dudosa, y, asimismo, la transcripción por parejas de
éstos y los siguientes topónimos. El capitulo 11 de la relación de Chocan-diran (RG de
Xiquilpan) dice que Zonbimite recibía ese nombre "porque está poblado en una punta que
hace la Laguna". Ver nota 32 al pie del texto citado.
34
Ni en éste, ni en otro capitulo, declara la presente relación el número de Buje. tos que
comprendía la jurisdicción de Tingüindin, los cuales, a juzgar por la lista aquí propuesta,
eran catorce. El capítulo 11 de la relación de Chocandiran (RG de Xiquilpan) afirma: "tiene
trece sujetos'; pero, al enumerarlos, sólo registra once. Al margen de este párrafo (fol.
Sr), se Iee: "dinguindin, Pajaro pelada la cabeza".
35
Al margen (fol. 3r): "andauan desnudos; adra se visten".
RELACIÓN DE TIRIPITIO
INTRODUCCIÓN
El manuscrito
Inédita hasta ahora y despojada de la pintura que la ilustraba,
cuyo paradero se desconoce, la RG de Tiripitio consta de cuatro
anexos que voy a llamar A, B, C y D, y la relación en sí, como dice el
autor (anexo B), "va escrita en veinte hojas". El legajo se distribuye
de la manera siguiente: A, impreso de la Instrucción y Memoria
(1577); 8, preámbulo introductorio, fechado a 15 de septiembre de
1580 y firmado por el corregidor Montes de Oca (ff. Ir-v); texto de la
RG, respondiendo a los capítulos 13-38 de la Memoria (ff. 2r-20v);
nombres de quienes intervinieron en la preparación del informe, y
firmas de quienes sabían escribir (fol. 21r); C, nota firmada por
Montes de Oca, presentando a fray Guillermo de Santa María y
recomendando su carta; D, carta autógrafa de fray Guillermo,
fechada a 16 de octubre de 1580 y dirigida al prior fray Alonso de
Alvarado o, en su ausencia, al vicario de Yurirapúndaro (ff. 22r-v). El
folio 21v está en blanco y, al final del legajo, se conserva la
sobrecubierta que contenía la carta de fray Guillermo. Ilustrando
sendos pasajes de la descripción, hay dos pequeñas pinturas: una,
de un ministro de ídolos (fol. 3r); la otra, de un cuezcomate o
depósito de granos (fol. 14v). El expediente se custodia en la BLAC
de la UTX, bajo signatura "JGI XXV-7"
Cronología y composición
Atendiendo exclusivamente a la fecha registrada en el anexo B,
cabría situar la composición del presente informe a 15 de septiembre
de 1580. Así lo hizo Cline (1972a: 356, 130). Pero, si se observa
que, en el anexo C, al presentar la carta de fray Guillermo, Montes
de Oca refiere: "Húbela a las manos, estando escribiendo esta obra',
es forzoso concluir que "esta obra" continuaba en proceso de
redacción aún después del 16 de octubre. Por otra parte, en el
capítulo 27 de la relación, al referir la anécdota de lo que aconteció
en su casa con un zorrillo, Montes de Oca declara:
Pocos días antes de escribir esta relación, meó un
zorrillo des tos un aposento nuestro, y estuvimos
por cerrar el aposento y despoblarlo; y, con
remedios y sahumerios se pudo tolerar a[l] cabo
de más de cuarenta días...
Esto es, que, cuando redactaba el capítulo 27, habían
transcurrido "más de cuarenta días" desde que había empezado a
escribir el informe
Y no pudo ser en más breve tiempo, porque la RG de Tiripitio
es un trabajo ejemplar en su género. Para emprenderlo, Montes de
Oca congregó a varios principales, tequitatos del pueblo, que, con
excepción del alcalde ordinario don Juan de Villegas, pasaban "de
ochenta y de noventa años" de edad (cap 38) y, congregados, los
interrogó mediante el intérprete Antón Aguachu. En esta relación se
observa, además, que el autor puso gran cuidado, tanto en el estilo e
indagación, como en la misma caligrafía.
El estilo, si se compara con el curialesco predominante en esta
clase de escritos, es elegante y ágil, y, sin ser rebuscado, de un
vocabulario rico y selecto. La indagación de Montes de Oca no se
redujo, además, al mero trámite de la encuesta, sino que lo llevó al
extremo, nada común, de transcribir los epitafios grabados en las
lápidas sepulcrales de fray Diego de Chávez y de don Juan de
Alvarado. Yo no he visitado Tiripitio, o como se llame actualmente
ese pueblo, y en consecuencia, ignoro si aún existen las inscripciones
lapidarias reproducidas por Montes de Oca; pero, en cualquier caso,
su exquisita atención y fidelidad consiguió rescatarlas de un olvido
virtuaL El cronista agustino fray Diego de Basalenque (1963: 133-42)
refiere la biografía de fray Diego de Chávez, y, no obstante su oficio
de historiador y haber residido por largos años en la provincia de
Michoacán, no mostró igual empeño y curiosidad, al menos en este
caso, que el antiguo corregidor,
En fin, aparte de ser muy cuidada la caligrafía general del
presente informe, el amanuense extremó el primor al transcribir las
leyendas sepulcrales. Como se puede observar en las
reproducciones adjuntas, la letra imita la misma que debió ser
grabada en las lápidas. El autor de esta esmerada labor de pluma
fue, sin duda, Montes de Oca, como lo atestigua su rúbrica al salce
de cada plana.
Don Pedro Montes de Oca
Sobre este modesto pero simpático autor, me apena decirlo, no
he encontrado dato alguno documental que ilustre su biografía. Al
parecer, vino a la Nueva España después de 1545, ya que, al hablar
de la pestilencia acaecida aquel año, no lo hace como testigo de
vista, sino que invoca el testimonio de "estos antiguos" (cap. 15). Sin
embargo, es seguro que ya andaba por estas tierras algún tiempo
antes de 1574, y que entonces se ocupaba, no sabemos si
eventualmente o de oficio, en contar pueblos y tributarios (ibid.). A
juzgar por su apellido, si es indicativo de algo, Montes de Oca pudo
haber sido un infanzón burgalés, vasco como tantos otros que se
arraigaron en las tierras de Michoacán; como Macarro, el corregidor
de Tancitaro, con cuya RG tiene ésta varias afinidades.
Pero esto, o muy poco más, es cuanto cabe decir de la
biografía de Montes de Oca. Y que era hombre de muchos caminos,
excelente observador y conocedor de la tierra. Si alguien, alguna vez,
se preocupa por estudiar más a fondo a este autor, descubrirá que
su escrito es un venero de datos autobiográficos. Allí está su
filosofía, su apreciativa manera de ver el mundo, su amorosa
atención a los pequeños detalles, sus nociones políticas del bien y
del mal hacer.
Evaluación tentativa de la presente RG
Para evaluar el contenido de la presente RG, bastará decir que
aparte del estilo y seriedad que puso el autor en su indagación,
descansa sobre una base testimonial digna de todo respeto. Los
informantes que asistieron a Montes de Oca eran, todos o casi
todos, hombres antiguos, de edad que oscilaba entre los ochenta y
noventa años. Reliquias vivientes, por tanto, del mundo
precortesiano, y actores y testigos del drama de la conquista. Es por
eso, sin duda, que, a pesar de algunas reticencias ocasionales,
atribuibles quizás a la discreción del converso, esta RG tiene un
encanto especial, un aire cierto de cuento de tierra nueva y de
verdad mística americana. Además de la sobreabundancia de datos
concretos, y tal vez precisamente por ellos, el mundo que describe
esta relación parece estar vivo, tiene esa vida virtual que sólo
trasmiten algunas ruinas y ciudades antiguas. En pocas palabras,
esta RG es informativa, puede ser útil al estudioso, y constituirá,
para el Iector sensitivo, una emocionante lectura.
El epitafio latino de fray Diego de Chávez
Por falta de espacio, en su lugar (nota 88) omití discutir este
texto latino y ofrecer, aunque tentativa, su traducción española. Para
hacerlo, pedí auxilio a dos distinguidos colegas, latinistas del Instituto
de Investigaciones Filológicas, Patricia Villaseñor Cuspinera y
Bulmaro Reyes. Es un grato deber darles aquí las gracias.
El epitafio latino de fray Diego de Chávez consta de seis
dísticos: seis parejas de versos, en que sucesivamente se alternan
un verso exámetro y, otro, pentámetro. Las líneas sobrantes
constituyen, únicamente, el registro de la fecha en que falleció fray
Diego. Para ilustrar la constitución de estos dísticos, doy en seguida
las medidas de uno:
nec mórá délegit réx hunc cui mitrá bícornis
céssérí[t] et nótum páscéré curá grégem
Patricia Villaseñor observó que cada dístico de este epitafio está
escrupulosamente medido. Gracias a esto, se hizo posible
reconstruir algunas lecciones y, eventualmente, determinar el caso
(ablativo o nominativo) en que estaba alguna palabra. El autor de los
dísticos, puede conjeturarse, fue un fraile agustino obviamente ducho
en menesteres retóricos. Como no se pretende hacer una
transcripción y traducción criticas, sino solamente dar una idea del
contenido del epitafio, las que siguen deben considerarse una labor
de tanteo:
texto latino
Quem tegat hoc gelidum marmor dicam: —Accipe, le[c]tor,
u[t] tantum veteas carmine na[c]e virum.
Conditur hic Didacus claris natalibus ortus,
clarior at longe religione fuit.
Ter denum ac quintum post vota expleverat annum
assiduo instituens Indica carda fide.
Fama viri Oceanum t[o]nat, regique Philippo
quis fuerit Didacus venus insinuat.
Nee mora: delegit Rex hunc cui mitra bicornis
cesseris et notum pascere cura gregem.
Proh, dolor! Arripuit mors invid[a] multa parantem,
ast animara niveum regna superna [ha]beant.
Obiit feliciten die 19 mensis februari, auno 1573.
traducción española
Al que cubra este gélido mármol diré: —Escucha, lector,para
poder, con un carmen, conocer a tan gran varón.
Yace aquí Diego, nacido en preclaro día,aunque mucho más
claro fue por la religión.
La fama del varón el océano atruena, y al rey Felipe quién fuera
Diego más veraz insinúa.
No hubo demora: eligió el rey a éste, de quien tú, mitra bicorne,
huirías, y así la solicitud de apacentar la grey conocida.
¡Oh, dolor! Sorprendió la muerte envidiosa al que hacía muchos
preparativos,si bien los reinos supernos ganarán un ánima nívea.
Murió felizmente en el día 19 del mes de febrero, año de 1573.
La carta de fray Guillermo
A guisa de apéndice de su bien trabajado informe, Montes de
Oca anexó una carta autógrafa de fray Guillermo de Santa María,
fechada en octubre 16 de 1580 y dirigida a fray Alonso de Alvarado.
No he encontrado noticia alguna sobre el remitente ni sobre el
destinatario. El corregidor de Tiripitio dice haberla obtenido, "estando
escribiendo esta cobra'; pero omitió explicar cómo supo de su
existencia, y en qué circunstancias y por conducto de quién la obtuvo.
Como quiera que esto haya sido, la carta de fray Guillermo,
autor de un más extenso tratado cuyo paradero se desconoce,
constituye un documento del mayor interés, tanto por sus alegatos
jurídicos para justificar y argüir la licitud de la guerra que hacían los
españoles a la nación chichimeca, cuanto por las noticias que da
sobre estas tribus poco estudiadas. Por eso, porque la historia de
estos grupos resulta una especie de datos marginales en la
conciencia del pasado de Nueva España, algo que nadie quiere
indagar, la carta de fray Guillermo cobra particular importancia.
Parad allanar su lectura, aunque la cita resulte bastante larga, voy a
reproducir una página del cronista Beaumont (1932, III: 96):
..Todo lo poblado y pacificado en toda los reinos
de Nueva España, compren. anido el reino de
Michoacán y el reino de la Nueva Galicia, estaba
circunvalado de bárbaros chichimecas; y, por el
norte, corría las tierras de estos indios
innumerables leguas, hasta casi el Nuevo México,
dejando, entre norte y poniente, las tierras más
fructíferas y abundantes de minas, que,
sucesivamente, se han ocupado y poblado, como
son las minas de Zacatecas, Pánuco, El Fresnillo,
San Marran, Sombrerete, Las Nieves, y las que
corresponden a la gobernación de Francisco de
Ibarra (conocida por la Nueva Viscaya), [que] son
las minas de Chiametla Endehé, Santa Bárbara,
Guadiana, y otras minas nuevas. Y, por el oriente,
confinaban las posesiones de los chichimecas con
las tierras de la Florida, Luisiana, nuevo reino de
León, Río Verde y Huasteca. Todo este inmenso
ámbito de tierras era lo que llamaban [las]
Chichimecas, y, bajo de este nombre genérico,
componían estos bárbaros diversas naciones o
tribus, que hablaban diferentes lenguas, como son:
paines [pames?], capuzes, samues, zanzas
majolías, guamares, guachichiles, y otras que,
aunque al parecer de distinto origen, se
asemejaban en las costumbres. Y todos eran
grandes flecheros, y de una ferocidad superior a
[la del las gentes que se habían sujetado en el
centro de la Nueva España.
La tradición que hay en orden a esos indios
chichimecas, es, que no eran los primeros
pobladores de las vastas tierras que ocupaban por
este tiempo de que voy hablando, porque, con la
conquista de la Nueva Galicia, que dio motivo al
reconocimiento de gran parre de sus tierras, se
hallaron señales de grandes pueblos, y de que la
tierra habla sido muy cultivada. Lo que persuade
que fue poseída de gente más culta, e inclinada a
la labranza y fábrica de edificios; siendo asi que los
chichimecas carecían de cultura y amor al trabajo,
porque ni labraban sus tierras (sembrando en tal o
tal paraje algún maíz y tales cuales calabazas,
para suplir cuando no abundaba la caza, a que
eran muy inclinados), ni cuidaban de fabricar
casas, sino que vivían en rancherías, aquí y allí, y
sus viviendas eran de paja y palos parados, en
forma cónica. Así, lo más cierro es, que estos
bárbaros chichimecas (sin duda de la calidad de
apaches y comanches, que eran valientes
flecheros) hicieron irrupción en las tierras que
actualmente ocupaban, después de haber echado
de ellas a los otomíes, que era nación más culta, y
tenidos sus individuos por grandes labradores...
La pintura de San Miguel y San Felipe
En las últimas líneas del anexo B, anuncia Montes de Oca: "Va
escrita [esta relación] en veinte hojas, sin la carta del muy reverendo
padre fray Guillermo de Santa María, y sin la pintura, que es lo
postrero." Esto significa, fuera de toda duda, que, al final del legajo,
después de la carta de fray Guillermo, el corregidor anexó una
pintura de su distrito. Hasta ahora, nadie ha observado que tal
pintura existió [ver Cline 1972a: 356; Robertson 1972: 278]. Puede
conjeturarse que era un trabajo nada común, dada la excelencia en
ese arte que se atribuye a los pintores que había en Tiripitio: "los
más pulidos y curiosos que hay en esta Nueva España... [cap. 22].
Es lamentable, por eso, que se desconozca actualmente su
paradero.
La RG de Tiripitio es, por tanto, una relación sin pintura. A la
inversa, existe una pintura sin relación, que se identifica como de San
Miguel y San Felipe de los Chichimecas [Cline 1972a: 365, 203;
Robertson 1972: 270-71, 98], perteneciente a la provincia de
Michoacán. Atendiedo a que el informe de Montes de Oca se refiere
a los chichimecas, así como la carta de fray Guillermo, juzgué
oportuno injertar al fin de mi transcripción la pintura de San Miguel y
de San Felipe. De vez en cuando es verdad que no falta un roto para
un descosido.
[A la cabeza de la Instrucción, de
diferentes letras:] N° 113. Tiripitio y
Mechoacan. N[uev]a Esp[añ]a.
CÉSPEDES. Tiripitio. Vista. 1
¶ En el pueblo de Tiripitio, que es en la provincia de Mechoacan
desta Nueva España, en quince días del mes de septiembre de mil y
qui[nient]os y ochenta a[ñ]os, yo, PEDRO DE MONTES DE OCA,
corregidor deste dicho pu[ebl]o por su Maj[esta]d, hice la
averiguación y descripción deste d[ic]ho pu[ebl]o y sus sujetos; y,
para la hacer como su Maj[esta]d lo manda por su Instrucción, hice
juntar a DON JUAN DE VILLEGAS, alcalde ordinario de este dicho
pu[ebl]o, indio natural del, hijo de DON FRAN[CIS]CO, postrer
gobernador de los q[ue ha] habido en este d[ic]ho pu[ebl]o de
Tiripitio, como adelante se verá, y [a] DON CRISTÓBAL CUINI, y [a]
Ju[AN] PATZIQUA y [a] Ju[AN] QUITZERI y [a] C[RIST]ÓBAL
PIRIDA y [a] ANTÓN AGUACHO: todos estos hombres son,
principales y TEQUITATOS, y de más edad [que] de [o]chenta
a[ñ]os, fuera del d[ic]ho alcalde DON JU[A]N DE VILLEGAS. Y
todos, juntos y congregados cada día por sus horas, fueron diciendo
y declarando por la orden y capítulos de la Instrucción, empezando
desde el capítulo treceno, que es lo que pertenece a los pueblos de
los indios: La cual Instrucción y relación me fue enviada, y encargada
la diligencia della, por el muy e[x]c[elen]t[e] s[eñ]or DON M[ART]ÍN
ENRÍQ[UE]Z, virrey desta Nueva España, para que, acabada, la
enviase al il[ustr]e s[eñ]or GORDIÁN CASASANO, contador mayor
del Alcabala de su Maj[esta]d; va escrita en [veinte] 2 hojas, sin la
carta del muy r[everen]do p[adr]e FRAY GUILLERMO DE SANTA
MARÍA, y sin LA PINTURA, 3 que es lo postrero. Y va firmado de mi
nombre: P[EDR]O DE MONTES D[E] OCA (rúbrica) . 4
13 ¶ Haciendo principio desde el capítulo trece de la
Instrucción, 5 se dice, por cosa cierta y sin duda, que el nombre
desee pueblo de Tiripitio es así llamado, por haberlo fundado un
capitán que, al mismo efecto, envió el príncipe desta provincia de
Mechoacan, que en ella se comprende toda la lengua llamada
tarasca. 6
Todos estos príncipes de Mechoacan se llamaban IRECHA.
Este nombre, IRECHA, es corno decir "rey"; 7 no embargante que
cada rey tenía su nombre particular, porque uno se llamaba
ZENZINCHA lRECHA y, Otro, CHUANGUA 'FECHA: 8 COMO decir
DON CARLOS REY, DON FELIPE REY. Este capitán arriba d[ic]ho,
que vino a fundar este pueblo, se llamaba TIRIPITIO. Este nombre,
TIRIPITIO, tiene dos significaciones: la una quiere decir "hombre
dorado", u "hombre atiriciado". 9 Este fundó este pueblo, algo
desviado de donde ahora está cua[n]to dos tiros de arcabuz,10 y,
después que los españoles entraron en esta tierra, se pasó a donde
ahora está. Y, por ser casi en el propio asiento, se quedó con el
propio nombre de Tiripitio. El que lo asentó o mudó a donde ahora
está se decía DON JUAN, que ya era cristiano. Este DON JUAN
gobernaba este pueblo por el rey de Mechoacan, a la sazón que
entraron los españoles a conquistar esta tierra. Y, oyendo la doctrina
cristiana, se bautizó, y, bautizado, mudó este pu[ebl]o como d[ic]ho
es; de manera que, el nuevo pueblo y nueva creencia, todo fue a un
tiempo.
La lengua que hablan estos naturales se llama, en su vulgar,
[TZIN]TZUNTZA NABU VANDAUA; nosotros le llamamos lengua
tarasca.
Llamábanle los naturales TZIN[T]ZUNTZA NADO VANDAUA,
porque su rey de Michoacán tenía su asiento y cabecera en un
pu[ebl]o desta provincia, que se dice Tzintzontza. 11
14 ¶ Los deste pueblo de Tiripitio, desde su principio, fueron
sujetos al rey de Mechoacan, [al] que ellos decía IRECHA, como ya
queda dicho. Lo que le tributaban era gallipavos y gallinas (de las
suyas) , y leña y servicio de hombres y mujeres, y soldados para las
guerras que tenía con los mexicanos y mataltzingos, 12 que son los
de[I] valle de Toluca. Y estos servidos de leña; y hombres y mujeres
que también les daban, sin los soldados dichos, enviaba el rey a los
elles de sus sacrificios, para sus dioses; la leña, era para el fuego,
que siempre estaba encendido en estos sus altares. Porque, lo que a
nosotros es templo y altar, es a ellos cuy, salvo que su cuy es alto y
grande y a manera de pirámide. Las gallinas, y hombres y mujeres,
eran: las aves eran para que comiesen los ministros de los ídolos y
sacrificios, que eran muchos; los hombres y mujeres, para que les
sirviesen.
A quien adoraban era [a] ciertos ídolos de palo y de piedra con
la figura del Demonio, 13 feos, espantables, y estos ídolos se
llamaban TAREYS. 14 No tenían cuenta con otra criatura, como es
sol, luna y estrellas, porque el Demonio se lo [e]nseñaba ansí;
porque les hablaba de la manera siguiente: revestíase el Demonio en
uno de los indios que estaban dedicados para los templos, como
n[uest]ros sacerdotes, y aquél, a voces, corno predicador, puesto en
lo alto del cuy, hablaba al pueblo y predicaba al tono y propiamente
como nuestros predicadores. 15 Lo que les decía era que le
sacrificasen sangre los que eran naturales deste pu[ebl]o, y que,
para ello, se horadasen las lenguas y las orejas, y que, a los que
cautivaban en las guerras, q[ue] los abriesen por las costillas de[I]
lado izquierdo, y les sacasen el corazón y se le ofreciesen. Esto
predicaría este maldita en todos los pueblos y provincias, porque los
mexicanos sacrificasen a los tarascos,16 le y los tarascos a los
mexicanos, y ansi los de otras naciones por esta orden; de manera
que, mataba él más con sus sermones, que las saetas, ni macanas ni
hondas ni dardos. Mandaba que, la sangre q[ue] se sacasen los
naturales deste pueblo de las orejas y lenguas, untasen con ella
aquellos ídolos que presentes estaban, porque eran su retrato. Y
bien parecía, porque, según éstos dicen, eran feos, horribles, y muy
hediondos por la sangre humana que cada día les ponían.
El nombre de los sacerdotes, si así se puede llamar, era
CURICH, 17 y su figura o su traje era como está este ministro del
diablo. Tenía corona, y el cabello le llegaba hasta la punta de la
nalga, 18 Obedecían cuanto les predicaba y lo ponían por la obra,
porque, demás de lo que les predicaba, que era dicho con terrible
espanto, y que les causaba grandísimo horror y miedo, su rey les
tenía apercibido y mandado que oyesen a los sacerdotes de su dios
TUCUPACHA, 19 porque, cuando les hablaba y predicaba, estaba
dentro dellos su dios, que, como digo, llamaban TUCUPACHA. Y, con
este mandado, y con el espanto que les ponía el predicador, les
hacía hacer aún más de lo que les predicaba; pero no porque lo
hiciesen de buena gana, antes les era odioso y grimoso oírlo
predicar; porque entendían que aquella habla no era de hombre
humano ni, las palabras que les decía, no eran conforme a como
después les hablaba, y, ansí, le aborrecían y les era odioso. Y,
porque vaya más claro lo desee su dios TUCUPACHA, digo que a
éste tenían por dios universal y que era hacedor de todas las cosas,
y que él daba la vida y la muerte, y que él daba los temporales. 20 Y
a éste llamaban en sus necesidades y tribulaciones, y, cuando esto
hacían, miraban hacia el cielo, entendiendo que allí estaba.
15 ¶ En el capítulo de arriba, queda dicho cómo acudían los
deste pu[ebl]o con soldados a su rey de Mechoacan, todas las veces
que los enviaba a llamar, y cómo las guerras que tenían eran contra
mexicanos y mataltzingos, que son los de Toluca. De la manera [en]
que se gobernaban era que, el principal que gobernaba este
pu[ebl]o, era como un juez o capitán, que los tenía a cargo para que,
el que hurtase o hi[cie]se fuerza, u otro cualquier delito, lo hiciese
prender y, preso, hiciese de palabra la averiguación del negocio
cómo pasó, y se lo enviase al rey con persona que le hiciese la
relación del delito. 21 Porque este capitán o juez no podía sentenciar,
en poca ni en mucha cantidad. 22 En fin, llevado el delincuente a
Tzintzontza, adonde estaba su rey, y hecha [por] el principal su
relación, entregaba su preso y volvíase. Y el rey, conforme al delito,
lo mandaba castigar. Si era fue[r]za de mujer, mandaba q[ue] les
rasgasen la boca, hasta casi las orejas, con una navaja de pedernal.
23 Y [ordenaba] que hincasen una estaca en el suelo y que la punta
de arriba fuese aguda, [y] hacíanlo sentar poniéndole la punta en el
sieso, y cargábanse sobre él hasta que le salía la estaca por la
boca, o por la barriga o costados. A ladrón, el primer hurto le
perdonaban, y lo soltaba[n] con sólo reprehenderle ásperamente;
pero, [a] la segunda vez, lo hacían pedazos, o lo despeñaban de un
risco muy alto, y allí lo dejaban hasta que lo comían las auras. No
había castigo señalado para el homicida, porque nunca acontecía,
por el grandísimo miedo y espanto que les ponían las penas con que
los amenazaba la ley, q24ue eran horrible[s]; y, por esto, se
guardaban de incurrir en este delito.
Cuando iban a pelear con sus enemigos, iban en cueros y
teñidos de un betún negro que ellos usan para aquel efecto, y,
encima dél, ciertas rayas y figuras feas, de colorado y amarillo, y con
sus arcos y carcajes de flechas. Y, el día que entraban en la batalla,
se ponían unos coseletes de algodón, que les llegaba hasta las
ingles y no tenían mangas. Traían el cabello largo, negro y tranzado,
que hacía una cola bien larga, que en todo parecían al Demonio, y,
ansí, llevaban sus insignias de fuego y tinieblas; p25ues, untándose
de negro y amarillo y colorado, como queda d[ic]ho, yendo a morir,
que era lo más cierto, ya parece que iban caminando al infierno, a
donde estaba su capitán y príncipe de tinieblas.
El traje de su antigüedad era, lo ordinario, andar en cu[e]ros, y,
para tapar el miembro, se fajaban o revolvían una mantilla de
algodón como de vara y media, cuadrada, y26 dábanse dos vueltas
con ella, de manera que se viniese [a] añudar; y, las puntas que
sobraban de los ñudos, lo cubrían no muy honestamente, porque,
con cualquiera ocasión, hacía palacio. Algunas veces, se ponían una
cuera, como jubón sin mangas, de algodón, la hilaza gorda; no era
ropa que hacía estorbo al huir ni al alcanzar, ni muy honrosa, pues no
arrastraba ni le cubría lo más necesario, pues no pasaba de los
cuadriles, dejando lo demás al aire que lo cubriese. Ahora de
presente, traen, los más, sayos y capas y sombreros, y se
tresquilan, cosa que, más temían ellos en su gentilidad que los
tresquilasen, q[ue] no q[ue] los ahorcasen. Traen zapatos, y, muchos
principales, calzas y botas, y, camisas muy buenas, todos en
general; los trabajadores se visten de sayal. 27Todos los más andan
a usanza de españoles; muchos traen mantas y jaquetas de algodón.
Y, los unos y los otros, traen zaragüeles de mantas pintadas, y, tan
angostos los que son de mantas blancas, que más parecen calzas de
lienzo que zaragüeles; tanto, que, por so[lamen]te los zaragüeles,
son conocidos de los españoles y de los indios de otras provincias.
Su comida ordinaria era pan de maíz, tortillas y tamales. Los
tamales son de masa de maíz, hechas unas bolas, revueltos con
frijoles y envuelto, aquella bola, en una hoja de maíz; y échanlo en
unas ollas a cocer. También se sustentaban con mazorcas de maíz,
al tiempo que están tiernas en la caña, asadas y cocidas:
sustentábanse muy bien con ellas, y guisase presto.28 Comían
frijoles, que son como habas, y chile, que en España llamamos
"pimienta de las Indias". Las carnes que comían eran venados y
gallipavos, gallinas de la tierra, conejos, codornices, patos de agua,
gallinas y gallipavos monteses, que son como los mansos, que de
todo hay gran cantidad. Comían de muchos pescados, porque tienen
cerca la laguna de Pátzcuaro y aun tenían facultad del rey para
pescar en cierta ensenada delta que cae cerca de los términos desta
jurisdicción, donde se saca gran cantidad de pescado blanco, como
albures, o mejor, y otros, como barbos, y otro que se dice CHEGUA
chiquito y que siempre huele mal, aunque, por esta razón, lo comen
muy bien y es el más ordinario. 29Hay otro pescado chico como
pejerrey, y mayor y muy blanco: sécanlo, y es tanta la cantidad, que
lo comen en todas las partes desta Nueva España. Eran gran
sustento para ellos, y lo es hoy p[ar]a ta[n]tos, e30spañoles e indios.
Sustentábanse, también, de muchos camarones, que pescaban en
tres riachuelos que pasan junto a este pueblo.
Los mantenimientos con que ahora se sustentan, son los arriba
referidos, y muy buena carne de vaca y carnero y tocino, y pan de
trigo y muy buenas frutas, suyas y de Castilla, como se dirá adelante
en su lugar.
Cuanto a lo que toca a su salud y sanidad, 31 dicen estos
antiguos que ellos alcanzaron muchos a[ñ]os de su gentilidad por ser,
como son, de más edad de ochenta y noventa años, y que ellos se
acuerdan que, hasta que EL MARQUÉS vino o llegó a la Veracruz,
siempre vivieron más sanos y con menos enfermedades, y que a sus
padres y abuelos oyeron decir lo mismo, aun después que se
bautizaron. Y que, cuando llegó el MARQUÉS DEL VALLE y los
españoles al Puerto, había habido entre ellos una contagiosa
enfermedad de viruelas, 32 de las c[u]ales se había muerto infinita
gente; y que pasó esta enfermedad, o cesó, empezando a entrar en
la tierra EL MARQUÉS conquistándola, y q[ue] en pocos a[ñ]os se
restauró la gente, de forma que parecía no haberse muerto hombre.
Y que duró esta sanidad mucho tiempo, hasta la pestilencia pasada
antes desta en que ahora está, que les parece a estos antiguos que
puede haber treinticinco o treintiséis a[ñ]os; y que esta pestilencia
era un flujo de sangre de las narices, que no había cura para ello.
Y 33 que, en esta pestilencia presente, les da a muchos el propio mal
y, a otros, tabardete, del c[u]al escapan, curándolos; pero, [d]el flujo
de sangre por las narices, no. Y que, pasada aquella pestilencia,
estuvieron buenos y con salud hasta el año de setenticuatro, [en] que
empezó ésta en que ahora están: que es el de ochenta, y no ha
cesado. Y esto es cierto y muy verdadero. Y [dicen] que no saben
qué es la causa de haber, en su gentilidad, más salu[d] y, ahora,
menos, si no es ser Dios servido dello. Y que, lo que ellos creen, es
que, como eran entonces gentiles y se los llevaba el diablo, les iba
Dios esperando y dilatando su muerte; y que, como ahora son
cristianos, no aguarda, sino, en hallándolos en buen estado,
llévaselos. Y 34 esto dijeron todos de un acuerdo, mediante los
intérpretes; y que, en su gentilidad, había infinitos viejos. Yo soy buen
testigo, que, antes desta pestilencia, me aconteció contar pueblos de
tres mil y treinta tributarios enteros, y hallar entre ellos más de
quinientos, hombres y mujeres, que pasaban de ochenta y noventa
a[ñ]os.
16 ¶ Este pu[ebl]o de Tiripi[ti]o está sentado en una loma que
corre de oriente a poniente, y, ansí, las calles y casas van a la larga
por el propio rumbo; de manera que, desde las primeras casas que
están al oriente, hasta las postreras [que] están al occidente, hay
más de mil pasos tolomeos. Algunas casas caen en el llano, abajo de
la loma, hasta llegar a una ciénega, que empieza desde estas casas
o calles bajas que caen en el llano. La ciénega es, de largo, legua y
media, poco más o menos (también corre de oriente a poniente), [y],
de ancho, tiene media. Es una de las más fértiles que hay en esta
tierra: andan en ella muchos bueyes, y puercos y ovejas.; 35Corren
por ella tres riachuelos pequeños, que se pasan con puentes de
vigas de a veinticinco pies comunes, y, así, son las puentes tres. No
falta en ella, [durante] todo el año, yerba verde para dar pienso a
caballos. En tiempo de verano, que es cua[n]do no llueve, que en
España es invierno, la [yerba] más común es un junco gordo:
cómenlo bien los caballos [y] engordan con ello; en España no lo
comen. Críanse en esta cienega muchos patos bravos y ánsares, y
otras aves negras que se llaman CUNIME: no 36son éstas de comer.
En estos riachuelos se crían camarones, y otro pescadillo chiquito
que se dice ZIZITO. 37Esta loma que está d[ic]ha, donde está
Fundado y asentado este pueblo, es tan pedregosa, que, a pie y a
caballo, se anda con trabajo; y están sobre la tierra tantas peñas y
piedras grandes, que también parecen casas pequeñas, y, entre
ellas, siembran maíz y frijoles, que, como digo, son como habas, y
CHIA; esta CHIA es una hortaliza como bledos. Y dase tan bien todo
esto, como en las más fértiles tierras de toda la comarca, con haber
muchas y buenas. Esta loma d[ic]ha está arrimada a un cerro muy
grande y alto, cuyas faldas se extienden mucho, que tiene en
redondo más de ocho leguas: llámase cerro de Chichimecas. Este
nombre se puso por ocasión que, en otros como éste, semejantes a
él, se acogen los chichimecas, q38ue son unos salteadores que
andan robando y matando por los caminos de Zacatecas y
Guanajuato 39. Y corre esta generación de salteadores más de
trescientas leguas, que es desde los caminos d[ic]hos, y mucho más
arriba, hasta el río de Palmas, que es cerca de la Florida.
CHICHIMECA, en esta lengua tarasca, quiere decir "hombre alzado"
o "asombrado", y así lo andan ellos siempre: alzados y asombrados.
En lengua mexicana, este nombre, CHICHIMECA[T]L, quiere decir
"soga de perro". 40
Hay otro cerro, frontero deste d[ic]ho, que cae al sur, algo
inclinado hacia el occidente, más alto y mayor que estotro d[ic]ho.
mase el cerro de la Cucha, que, en nuestra lengua castellana,
CUCHA quiere decir "señora"; y, ansía se dice el cerro de la Señora.
40 Ambos, y a dos, crian muchos árboles, así como pinos, cedros,
robles, encinas ' y madroños, y otros árboles que después se dirá en
su lugar. Dentro deste pu[ebl]o, en el patio del monasterio, hay
muchos álamos blancos; y son tantos los que nacen, que, si no los
rozasen, se haría una montaña dellos, porque se dan como yerba y
crecen en breve t[iem]po. Esto he visto yo muy bien.
Estos, antiguos y modernos, cuentan una cosa que es digna de
saber. Y, porque la certifican por cosa notoria y que los cuatro
destos viejos lo dicen como t[estig]os de vista, y porque todos
concuerdan [en] que es verdad, la contaré; y porque el Demonio
s41uele hacer estas obras, y otras peores y de mayores embustes. Y
es lo siguiente:
¶ Dicen estos viejos, antiguos y modernos, que, [des]de el
t[iem]po de su gentilidad y des[de] el tiempo del CAPITÁN
TIRIPITIO, hasta que entraron en esta tierra LOS FRAILES, y
muchos días después, en el cerro arriba nombrado de los
Chichimecas, 42 andaba un [h]ombre 43 feo, amarillo atiriciado, y que
siempre hacia su habitación en él, y bajaba y subía, de forma que lo
v[e]ían. Y, ansí, se cree y se tiene por cierto q[ue], porque se le
aparecía muchas veces al CAPITÁN TIRIPITIO 44 y tenía con él
particular amistad, se puso el nombre conforme a la color que tenía
aquella fantasma o diablo, que era atiriciada; porque ya queda
d[ic]ho que la significación deste nombre, TIRE Pino, es como decir
"cosa dorada" o "atiriciada". 45
Frontero deste cerro, está d[ic]ho que hay otro que se llama el
de la Señora. En éste andaba una mujer muy plana a su usanza. Y,
aunque del un cerro al otro hay casi dos leguas, este hombre visitaba
ca[da] día a esta señora y le significaba andar muy perdido por sus
amores, y ella, en público, claramente se defendía y se hacía mu[y]
de rogar. Pero, no embargante esto la señora venía al cerro de los
Chichimecas, a donde habitaba el galán, a pagar las visitas que él le
hacía. Y siempre la requebraba él, y ella se defendía, no queriendo
conceder en sus ruegos; que, pues no habí[a] de conceder a su
importunidad, cosa bien excusada era ir la dama a visitar [a]l galán.
Y como estos naturales, o los naturales de aquel tiempo, por mejor
decir v[e]ían a éstos andar siempre por los montes como huyendo y
asombrados, pusiéronle al cerro de los Chichimecas; porque así lo
parecías éstos, en46 fin, el cerro tiene este nombre, como d[ic]ho es.
Volviendo a mi historia al otro cerro, por ser habitación y alcázar
desta señora, le pusieron así.
Estos amores duraron infinitos a[ñ]os, porque, como está
d[ic]ho; duraron, desde el CAPITÁN TIRIPITIO, hasta EL CAZONCI,
que fue rey postrero de Mechoacan, padre de DON ANTONIO. Este
DON ANTONIO fue indio cristiano, muy entendido latino, escribano, y
de muy buenas partes. Vivió muchos a[ñ]os después que yo entré en
esta tierra, y siempre gobernador en la ciudad de Pátzcuaro. 47
Mandábales este enamorado infernal que siempre fuese uno
dellos al cerro de su habitación a hablarle y a saber cosas del, que
les convenía. Esto hacían éstos con mucho cuidado, porque siempre
le enviaban[a] un principal anciano y de mucho crédito, y hablaba con
él cara a cara. Y el atiriciado le decía el indio que había de vivir
mucho o poco y el que había de ser rico o pobre [y] el que había de
ser hombre sano o enfermo; el que iba a la guerra, si había de ser
valiente o cobarde, [y] el que había de tener muchas mujeres o
pocas. 48 Y, en acabando esto, le decía: “Dile a fulano que, para vivir
sano, haga este remedio; y, a fulano, que use de tal medicina; y, a
fulano, que ha de ir a la guerra, que tome esto." En fin, a cada uno
daba el remedio que le convenía. Y como hacía y decía esto, y se
hallaban bien con ello, adorábanlo y servíanlo como a dios, y temían
de lo enojar.
Los amores destos muy lujuriosos duró todo el t[iem]po atrás
d[ic]ho. Que no me maravillo poco yo [de] que, siendo la misma
lujuria entrambos, se mostrase la señora tan casta; pues, por otra
parte, predicaban que tuviese cada uno cuantas mujeres quisiese
para que hartasen su insaciable apetito. Y no tan solamente les
aconsejaba e inducía a que cometiesen pecados con sus hermanas y
madres, pero aun nefandos y abominables. Bellaquerías son [de las]
que él debía de entender el fin a que las hacía, que no debía de ser
bueno, pues entrambos eran (y son) los alcahuetes de toda lujuria y
suciedad.
Dicen éstos que, después depredicado el santo evangelio y que
estaban muchos bautizados, no se les aparecía tanto este embaidor;
49 pero que todavía, a escondidas, se aparecía a los que no estaban
bautizados, y éstos daban noticia dello a los demás, y los demás a
los religiosos; los c[u]ales les amonestaban y predicaban que se
bautizasen, porque aquél era el Demonio. Y ansí lo hacían, y no les
aparecían más a estos que se bautizaban, sino a otros que no lo
estaban, hasta que de todo punto se bautizaron todos. Y, entonces
cesó, que nunca más lo vieron a él ni a ella. Allá estarán aún, donde
no le habrá la señora su amor concedido, pues entre ellos no lo hay.
Y, ansí, estos cerros retienen hoy en día el nombre, el uno, de los
Chichimecas y, el otro, de la Señora.
Ya he dicho el asiento deste pueblo y cómo, por delante, tiene
una muy grande ciénega, con tres riachuelos que corren de sur a
norte; aunque, desde su nacimiento del, uno dellos sale de un pueblo
sujeto a éste de Tiripitio que está derechamente al sur, y viene hasta
casi este pueblo, y después corre una legua la vía de donde sale el
sol, hasta un pu[ebl]o de indios que se dice Santiago Necotlan, [en]
que, antes del, se junta con otro que sale de hacia otro pueblo chico,
sujeto deste de Tíripitio también, que se dice Chiquaquaro. Allí donde
se junta, se toma agua para un molino que es de Los FRAILES deste
pu[ebl]o, y, dejándose caer por unas peñas, tornan entrambos con
los tres que pasan por junto a este pueblo, que todos se juntan antes
de allegar al d[ic]ho molino: que, pasando del, ya todos los cinco
riachuelos es uno. Corren hacia el norte, y corre hasta pasar por la
ciudad de Guayangareo-Valladolid. 50 Bien cerca de allí, pasa
inclinándose hacia donde sale el sol, unas veces torciéndose y, otras
veces, enderezándose. Otro río de los tres, que pasa por junto a
este pueblo, se llama lndaychao; llámase así, porque se aparecía en
este río un Demonio que se llamaba así y que tenía este nombre, 51
y que, cuando les hablaba, les amonestaba que ansí llamasen a este
río, de su nombre, para su memoria y que se acordasen del. Esto es
lo que hay acerca deste capítulo.
17 ¶ No embargante que en el capítulo pasado está d[ic]ho el
asiento deste pueblo, digo que, fuera de la ciénega de que se ha
hecho mención, hay un llano encima della, muy grande, que corre por
el mismo rumbo della, ciñéndola; aunque dura más. En este llano hay
sementeras de indios: hay lugar para hacer su Maj[es]t[ad] m[erce]d
a españoles de caballerías para labranzas, porque se pueden sacar,
de los riachuelos d[ic]hos, muchas acequias para regadíos, y algunas
hay sacadas. Hay, a la redonda deste llano y deste pueblo, muchos
montes y llanos y quebradas, 52arroyos, fuentes; que no se pueden
contar ni pintar los montes: son tantos y tan espesos, que jamás se
pueden acabar, ni aun hacer mella en ellos, por ser cosa infinita. 53
Tiene este pu[ebl]o, de jurisdicción, de oriente a poniente y de norte
a sur, por cada parte, más de ocho leguas de las más fértiles tierras
y montes que hay en la Nueva España; tales, que, si los españoles
se contentasen con lo que se contentan los pueblos de Castilla la
Vieja, y aun de toda España, y asentasen sus pensamientos, no
habría gente más harta ni contenta en el mundo, ni [a la] que más
cosas le abundasen para pasar la vida honestamente. Porque, donde
hay tanta tierra, y buena, y tantos montes y tan cerca, donde tantas
maderas se sacan y aprovechamientos; tantos ríos para regadíos
para molinos; 54tantas aguas dulces; tantos árboles frutales, de
Castilla y de la tierra, como adelante se dirá; tales ciénegas y ejidos
para sus ganados; tanta caza, así de monte como de aves; tan buen
temple y aires, que ni calor ni frío da pesadumbre, ¿qué se puede
decir, sino que fuera la gente más harta, rica y contenta del mundo?
55 Pero la codicia de las minas y de enriquecer por volverse a
España, y el no tener asiento, les hace morir en la demanda y andar
pobres e inquietos, esperando que, si no este año, sino es otro,
tendrán con qué se ir a España; y, desta manera, no tienen asiento
en cosa. Y lo peor es q[ue], los más, que se van ricos, vuelven más
pobres que vinieron la primera vez que entraron en esta tierra, y
siempre con la misma inquietud. No digo más en esto, porque no me
digan que no es esto lo que me preguntan.
Este pu[ebl]o, y sus sujetos, ha sido y es tierra sana, y no [ha]
habido enfermedades más que las d[ic]has en esotros capítulos, que
son las pestilencias generales. Las que hay de cuando en cuando,
son calenturas, o tabardete; éstas se curaban ellos con sangrías que
se daban en las frentes, y con yerbas y raíces que les daban algunas
viejas que servían de médicos. Ahora se curan como nosotros,
sangrándose de la vena del arca, y de todo el cuerpo; échanse
ventosas y jeringas; púrganse con la raíz que dicen "de Mechoacan",
y sanan los más 56fuera desta general pestilencia, que, en ella,
pocos han escapado. También, se ha de entender que esta
pestilencia no da ni se pega a los españoles, así en este pu[ebl]o
como [en] todos los demás de la Nueva España. Dios sabe la causa
por que no. 57
Concluyo con que este pueblo y su jurisdicción es tierra
sanísima; por maravilla [ha] habido enfermedades. Y, ansí, en esta
comarca, donde están las ciudades de Pátzcuaro y Guayangareo,
[en] cuyo medio está este pu[ebl]o, jamás tienen médicos, ni aun
boticario, si no es uno que ahora vino a Guayangareo-Valladolid,
porque se pasó la silla obispal, y se juntaron los prebendados y
muchos v[e]c[in]os de Pátzcuaro. Y, con todo esto, se irá presto,
porque no tiene que hacer y no vende nada. Esto hay deste capítulo.
58
18 ¶ Ya está d[ic]ho cómo hay dos sierras cerca deste pueblo,
y sus nombres, las que los tienen; porque, aunque hay otras
desviadas, éstos no les dan nombres. Hay muchos montes y cerros,
como esta d[ic]ho; dellos, [unos] están a media legua y, [otros], a
legua. En esto no hay más que decir.
19 ¶ También está d[ic]ho cómo hay tres riachuelos, y lo que
hay en ellos y cómo pasan como [a] cien pasos deste pu[eb]lo, y el
segundo [a] otros ciento deste primero; el tercero, [a] casi media
legua, desde las postreras casas deste pu[ebl]o. También he dicho
que podría haber grandes regadíos, y que hay algunos, porque se
sacaría el agua con facilidad, por ir los ríos descubiertos y [ser]
llanas las riberas. Ninguna dificultad hay en esto, sino en hacer las
acequias; porque, sacar el agua, en un día se sacaría. Esto es lo
que hay que decir en este capítulo.
20 ¶ En la jurisdicción deste pueblo hay ciertos pueblos que el
día de hoy, y desde que fue este pu[ebl]o encomendado en Juma DE
ALVARADO, 59 obedecen a esta cabecera y es jurisdicción suya;
porque antes, en su gentilidad, cada uno tenía su principal, como lo
tenía éste de Tiripitio, y, todos, puestos por el rey de Mechoacan, o
IRECHA en su lengua. Después, el MARQUÉS DE VALLE cuando
repartió esta tierra dando encomiendas a los conquistadores,
señalaba un pueblo por cabecera, que era chico, y adjudicábale o
acompañábale [de] otros pueblezuelos, y hacía una buena
encomienda. Y ansí, estos que arriba digo, cuyos nombres pondré
aquí, aunque cada uno tenia su principal y no tenían sujeción sino al
rey de Mechoacan, después, como digo, fueron incorporados en éste
y son sus sujetos.
Los nombres de los c[u]ales, son los siguientes: el primero se
llama Acutzeo, Iquajunbo, Ichaqueo, Oporo, Chiquaquaro, Santa
Catalina, Quininguaro, Cupataro, Cuntenbaro. Éstos son los nombres
de los pueblezuelos que ahora tiene por sujetos éste de Tiripitio; en
estas aldehuelas hay muchos montes y riachuelos, y muy grandes
llanos para sementeras y para estancias de ganados; que su
Maj[es]t[ad] podía hacer m[erce]d a españoles que poblasen esta
tierra, mandando recoger algunos pueblezuelos destos a 1[a]
cabecera, porque, en los más destos pueblezuelos, no hay doce o
quince indios, porque la pestilencia los ha despoblado. Y, aunque no
los hubiera despoblado, estuviera bien mandado, porque no sirven si
no de tener ocupada toda la provincia, porque no haya lugar de dar
nada a españoles; teniendo ocupadas, cada estanzuela, dos o tres
leguas de tierra con tantas aguas, con tantas yerbas [y] con tantos
montes, no para más de sembrar cuatro sementeras de a dos
almudes de maíz. [Y], lo mismo que digo deste pu[ebl]o, digo de
toda la Nueva España. Y esto [es todo lo que] hay que decir.
21 ¶ En este veintiún capítulo no hay qué decir, porque, ni hay
en esta jurisdicción volcán ni gruta, 60 ni cosa que cause admiración,
más de ser, como está d[ic]ho, pueblo y jurisdicción de grandes
tierras, fértiles y muchas, y [de] grandes montes de maderas,
muchas aguas y pastos. Y esto hay en abundancia.
22 ¶ Casi está d[ic]ho lo deste capítulo veintidós, pero haráse
más particular relación de lo en él contenido. Los árboles que hay en
esta jurisdicción, son grandísimos pinales y cedros, y árboles que se
llaman OYAMEL, que es el más alto y más grueso que hay en todas
las Indias; este árbol lo hay en las más partes desta Nueva España.
Hácense deste árbol tablas y TAXAMANILES, que son unas tablas
de nueve pies de largo y un palmo de ancho. Sácanse. estos
TAXAMANILES deste árbol con mucha facilidad, porque, derribado el
árbol, y hecho trozos del tamaño que han de ser las d[ic]has tablas y
TAXAMANILES, a dos golpes de hacha sale de largo a largo;
sácanse, de un árbol, diez y quince carretadas de TAXAMANILES, y
más. Es buena granjería en todas las Indias desta Nueva España,
porque entablan con ellas los terrados y sobrados, téchanse casas e
ingenios de minas, y, en provincias, hay [lugares en] que no se
cubren las casas con otra cosa, en lugar de teja. Son estos árboles
tan altos, que, [en] algunos dellos, tiene harto una ballesta en llegar a
la punta del árbol, tirando con una lanceta, que son los tiros de acá; y
tan gordo[s], que [a] muchos dellos no los pueden abrazar tres
hombres asidos de las m[an]os. Hay encinas, robles [y] madroños.
De los robles y encinas, se hacen en este pu[ebl]o muchas carretas y
arados, y otras cosas; de los pinos, mucha tablazón para casas,
puertas, cajas, y escritorios y escribanías y mesas [y] artesas. Que
de todo se hace mucha cantidad, por haber aquí muy buenos y
pulidos carpinteros indios, y muy primos; y, todo lo d[ic]ho, se da a
pintar a pintores, que hay en este pu[ebl]o los más pulidos y curiosos
que hay en esta Nueva España para este efecto; 61 que se pueden
dar y presentar, los escritorios y escribanías, a cualquier príncipe.
[Asimismo], éstos pintan y doran cualquiera imagen muy bien.
Los árboles frutales que tienen suyos, que decimos "de la
tierra", son aguacates, que es una fruta como calabazuelas chicas:
dellos son verdes, y dellos son negros; es buena comida,
mantecosa, y su calidad caliente; casi su sabor es como de nueces.
Tienen un árbol que se dice CAPOLI, [cuya] fruta es como cerezas
de Castilla, muy buenas y sanas, que, aunque dellas se harten, no
causan enfermedad; hay muchas parras montesas, [y] digo
montesas, porque s[e] cría en esos montes y campos: ni en su
gentilidad, ni ahora, nunca las han beneficiado, ni aun comían las
uvas que daban; hay muchas. 62 Y, aunque se puede hacer vinagre,
no se puede hacer vino, porque, aun el vinagre, si no se sabe
hacer, es áspero. La hoja, el pámpano, no es tan grande como la de
España, ni tiene aquellas entradas; el sarmiento y la uva son
perfectos, pero, como no se labra, no es tan dulce, antes son
ásperas de comer. No hay para qué hacer caso deltas, pues se dan
también los vidueños de España.
Hay muchos árboles de España en este pu[ebl]o y sus sujetos,
63 porque hay naranjos, limas, perales, duraznos y melocotones,
membrillos y granadas, brevas, higos, y, de todo, mucho y muy
bueno. Hortalizas, se dan en este pu[ebl]o tantas y tan buenas, 64
que no las pongo por sus nombres por evitar prolijidad. Basta decir
que se dan cuantas legumbres hay en España. Sólo un árbol no he
visto en este pueblo, ni en toda la Nueva España, que es [el]
azofeifo, con estar cierto que se daría tan bien acá como en
España. No sé qué sea la causa.
23 ¶ Lo que se puede decir en este capítulo, va d[ic]ho en el
de arriba, y a él me remito.
24 ¶ Los granos que hay en este pueblo y jurisdicción, de la
tierra, son maíz, frijoles, chile, CHIA; desta CHIA hacen brebajes los
indios, y lo beben por ser bebida que los refresca. También sacan
aceite desta simiente, que casi es como linaza menuda.
25 ¶ Las semillas que hay de España son trigo, y muy lindo,
cebada (aunque se les da poco por ella), habas (y cogen muchas,
porque las comen mejor que sus frijoles), [y] garbanzos. Todo lo
d[ic]ho se da tan bien como en la mejor tierra de España. No se da
vino ni aceite, porque no se dan a ello. Seda se hacía mucha en los
sujetos, porque hay muchos morales y la tierra es de muy buen
temple para criarla. Hanla dejado, por las muertes de tantos como
murieron en esta pestilencia. Grana no la hay, porque a éstos desta
provincia no s[e] les da nada por criarla; aunque se daría mucha,
porque yo he visto árboles della, todo cuajado, y les he persuadido
a que se den a ella y que serán ricos. No hacen caso dello, y
aunque se les predica en los púlpitos. Y esto, de flojos, porque, por
no trabajar, se dejan morir de hambre; porque dicen que desta
pestilencia no ha de quedar ninguno, y que no quieren dejar a los
españoles [cosa] que gocen, pues ellos no lo han de gozar. Y esto
dicen después desta pestilencia. Y, si les dan a hacer una obra el
día de hoy, rehúsan de tomar el dinero, diciendo que se han de
morir antes que la acaben; y, aunque se le[s] reprehende, no hay
quien les quite esta imaginación.
26 ¶ No hay en este pueblo, ni en su jurisdicción, árbol
aromático ni yerba; pero, en esta región y provincia de Mechoacan,
hay muchas yerbas y árboles de medicina, las c[u]ales escribió,
vido y experimentó y llevó pintadas, EL PROTOMÉDICO que estuvo
en esta tierra, que habrá tres a[ñ]os que se fue a España, y trató
largamente de las cualidades dellas. 65 Todavía hay en este
pu[ebl]o una yerba que, en su lengua tarasca, se llama
CHUHPIREFITZI 66 con que se purgan con la raíz della para todas
sus enfermedades, y se hallan bien con ella; no sé qué yerba sea
de Castilla, porque no la conozco. Hay otra que, en la propia
lengua, se dice CULIQUA: 67 ésta mata, si la come cualquier género
de animal, de cualquiera calidad que sea. Hay otra que se dice
APAHTZI, 68 muy buena para la sarna.
Ninguna destas yerbas sé que la haya en España, ni cómo se
llama. De la manera que se curan la sarna con esta yerba postrera,
es la siguiente: toman la raíz della y muélenla, y, hecha harina,
échanla en agua, haciendo una talvina o poleadas, y bébenlo y
únanse con la propia talvina todo el cuerpo, y sanan con ello.
También siembran los deste pueblo PICIETE, y los de su jurisdicción:
[a] esta [yerba] llaman los médicos tabaco; la virtud y propiedad que
tiene está escrita en muchos libros. De lo que sirve a estos naturales
es, que la muelen y se la ponen en la boca, en uno de los carrillos, y
tráensela allí todo el día y amortíguales las carnes; y trabajan, y
dicen que no sienten cansancio. Y parece que dicen v[er]dad,
porque, cuando no lo traen, trabajan poco y se quejan mucho; se lo
ponen en la boca, cuando tienen un dolor grande. También sé yo que
es bueno para mordeduras de víboras, untando la picadura, y toda la
redonda y miembro donde picare. Esto es lo que hay en este
capítulo.
27 ¶ Los animales silvestres y bravos que hay en la jurisdicción,
son leones pardos y tigres, y unos gatos tan grandes como perros
perdigueros, que parecen pequeños tigres, cuyos pellejos son muy
pintados y blandos, de que se aforran muy buenas y muy galanas
ropas. Llámanles, en su lengua, BAPOS. 69 Hay lobos y adives, 70
que por otro nombre se llaman COYOTES, que ni son lobos ni
zorras: son menores que lobos, y mayores que zorras; pero el efecto
y daño que hacen es de entrambas especies, porque ellos matan
ovejas y gallinas, cabras y cochino chico, si lo hallan desmandado.
Son muy dañosos, por ser muchos y astutos, y no ponen diligencia
para matarlos.
Hay, en este pu[ebl]o y jurisdicción, muchas ardillas: éstas
andan entre las casas. Son tan grandes como conejos pardos; tienen
las colas mayores que los cuerpos, que no parecen sino unas
grandes borlas. Son tantas y tan dañosas, que las doy a la
maldición; porque destruyen los graneros de trigo y [de] maíz;
horadan las casas, y las contaminan y escarban, que no parece sino
que han entrado en el granero una manada de puercos, [por lo] que
hay que adobar cada día. Y lo peor es que, no tan solamente se
hartan, después de haber horadado una casa y cimientos, pero
hurtan más que comen; porque no hacen sino echar viajes a sus
cuevas, llevando los papos llenos, que, en una hora, despacio, echan
cien viajes cada una. Y no hay remedio para matarlas, porque gatos
no les acometen. 71
Hay otro género de animalejos, casi deste tamaño y hechura,
salvo que son prietos y rabicanos. Este es el más sucio y hediondo
animal de cuantos hay en el mundo. Sus armas y defensa, cuando se
ven en aprieto, es la orina. Y, si algún ignorante se le llega, que no
conoce su propiedad, como son los recién venidos de España, y le
alcanza la orina, toda cuanta ropa trae en el cuerpo no es de
provecho. Y el aposento donde se orina, en un mes, ni en cuarenta
días, se puede habitar, y s[e h]a de hacer, para esto, grandes
remedios de sahumerios de paja, y otros sahumarlos de incienso y
copal y pastillas, y otros que hay en esta tierra. Causa este hedor
grandísimos dolores de cabeza. Pocos días antes de escribir esta
relación, meó un zorrillo destos un aposento nuestro, y estuvimos por
cerrar el aposento y despoblado; y, con remedios y sahumerios, se
pudo tolerar a[1] cabo de más de cuarenta días. Cuentos hay
graciosos con los recién venidos de España; déjolos, porque no son
para aquí. He dicho esto, para que se sepa que es el más infernal
hedor de cuantos en el mundo hay, y ninguno le llega.
Hay venados muchos, y conejos y liebres, est[o e]n gran
cantidad; 72 hay culebras, no muy grandes ni que hagan daño; hay
víboras muy ponzoñosas. Las culebras son de tres géneros: unas,
pardas, y otras, negras y coloradas, y otras, azules; pero ninguna
destas tiene ponzoña. Hay, de España, perros de todo género y
gatos, porque, aunque un indio no tenga qué comer ni qué le guarde
el perro, ha de tener en su casa tres o cuatro perros. 73 En esta
provincia de Mechoacan, hay unos gozques corcovadillos, y sin
pescuezo, porque la cabeza le[s] sale entre las espaldillas; en lo
demás, son como esotros gozques.
Las aves que hay en este pueblo y jurisdicción, domésticas y
bravas, son águilas reales, gavilanes, sacres, neblíes, papagayos,
cuervos [y] auras. 74 Estas auras son negras, pero tan feas en pies y
cabeza, y tan hediondas, que parecen demonios. Esta ave, y el
animalejo arriba d[ic]ho, hediondo, se parecen en la fealdad y
hediondez. El manjar desta ave es conforme a su gesto, porque no
come sino cosas muy corrompidas y podridas, como [carnes] de
perros y gatos y bestias podridas de muchos días. Vuelan muy alto,
estando hambrientas, tanto, que se pierden de vista; pera, cuando
topan con una cosa podrida, envasan y engullen tanto, que no
pueden volar. Huelen carne muerta de muy lejos; nunca andan sino en
los mataderos. Si topan, o, por mejor decir, vienen al olor de una
bestia muerta y la hallan por corromper, esperan [a] que se
corrompa, uno y dos días, sin quitarse de par delta. Sola su vista
entristece. Es tan grande como un cuervo; los españoles les
llamamos harpías.
Hay, también, gorriones de Castilla, golondrinas (a sus
tiempos), tordos; los inviernos, patos de agua, ánsares y otras aves,
como ya está d[ic]ho, y otros pajaritos como terreruelas, cuyo
nombre es CHARACHE. 75 Los tordos son de tres maneras: unos
son todos prietos, como los de España, y otros, prietos y, los
encuentros de las alas y cabezas, amarillos; otros, también prietos y,
los encuentros y cabezas, colorados, que los llamamos
"comendadores". Hay otro pájaro, propio como calandria: llamámosle
"rabiblanca". Hay garzas pardas y blancas co[mo] la nieve: también
vienen a invernar grullas (a] ocho leguas deste pu[ebl]o, en un sujeto
del pueblo de Zirosto que se dice Tingabato, y en toda aquella
comarca. Hay perdices de España; hay gallipavos y gallinas
monteses, [y] hay muchas gallinas de Castilla. Esto es lo que hay
que decir en este capitulo.
28 ¶ En este capitulo veintiocho hay poco que decir de ningún
metal, [atramentos] 76 ni colores de importancia. A lo menos, estos
naturales no lo saben decir ni hacer, porque, las colores de que usan
los pintores, son de España; y, si entremeten alguno, es traído de
acarreto de tierra y región caliente. No hay más que decir.
29 ¶ También hay poco que decir en este capítulo, porque no
hay noticia de piedra preciosa; pero hay la de cantería, y muy buena
y mucha, para portadas de iglesias y casas, y, desotra piedra para
labrar, harta: porque, donde quisieren labrar la casa, la hay a mano,
como ya he d[ic]ho, que este pueblo está edificado sobre ella.
30 ¶ En este pueblo, ni en parte de su jurisdicción, no hay
salinas ni tienen cosa de que hacer sal; pero, [a] tres leguas desta
cabecera, hay un pueblo que se dice Iztapa en lengua mexicana y, en
tarasca, Etuquaro, [que], lo uno y lo otro, quiere decir "lugar de sal".
77; En este pu[ebl]o así llamado, se hace mucha sal, granada como
la nuestra, y la más cuajan y hacen della unos cañutos de a palmo,
macizos, a semejanza de los ladrillejos que hacen en España, salvo
que éstos son redondos. Provéese, esta provincia toda, della. Si no
es esto de la sal, lo demás tienen en abundancia [y] cuanto ha[n]
menester para pasar la vida muy cumplidamente; porque, para
comer ni vestir, no ha[n] menester t[r]ae[r]lo de otras partes.
31 ¶ Las casas en que viven son buenas y grandes, con altos y
bajos a su modo. Algunas piezas hacen redondas, para sus
despensas: tienen cue[n]co bajo y alto; en lo bajo, tienen sus
semillas, que sirve de granero; en lo alto, sus cajas y ropas. La
forma es ésta que aquí va pintada. Estas piezas redondas se llaman,
en su lengua tarasca, MARITAS. Cada casa de un vecino, tiene una,
y, si son dos v[e]c[in]os, tiene dos, y, si son tres, tiene tres. Porque,
aunq[ue] todo lo demás esté justo y todos duerman en una pieza,
esto que sirve de despensa ha de estar apartado, y cada uno ha de
saber y guardar lo que tiene de sus cosechas y granjerías. Las
demás piezas son cuadradas como las nuestras, y, lo que van
labrando ahora, es a nuestro modo español, porque en todo nos van
imitando; y, ansí, labran con azadones las tierras y siegan con hoces,
y labran lacantería con picos, que solían labrar con una piedra. Yo lo
he visto, estar martillando con una piedra en obras de iglesias, por no
tener picos, y, de verlo yo hacer con tanta prolijidad, me angustiaba;
y esto se hacía en muchas partes. Cortan con hachas de las
nuestras y, de todos oficios, hay oficiales; y, ansí, en este [pueblo],
con ser ya pequeño, hay herreros, y muy pulidos, y sastres y
zapateros y pintores, y carpinteros y tejedores de sayal y jerga; 78
hay buenos escribanos de letra y, cada uno destos indios, en su
oficio es muy pulido y muy buen oficial, que no hacen falta los
españoles.
Ya he d[ic]ho que tienen piedra de cantería y desotra común; la
cal traen de acarreto del pu[ebl]o que dije que se llamaba Iztapa, que
también se hace allí; y, como no hay más de tres leguas, no es
dificultoso. Tienen, como tengo d[ic]ho, las mejores maderas para
sus techos que hay en el mundo, porque tienen muchos árboles, y
cerca. Cubren los altos con paja, y pálienla por el mejor orden y más
lindo primor que en ninguna parte de las que los descubridores han
visto. Y creo yo que, en el mundo, [no] hay mejor manera de cubrir
con paja; y esto es cosa notoria, y que todos los saben. De manera
que, en este pu[ebl]o, no falta otro material, si no es la cal; y, por
estar tan cerca, no lo tienen por falta, y ansí se hacen muy buenos
edificios.
32 ¶ En este pueblo, y en su comarca, no hay cosa, fuerte ni
inexpugnable, de fortaleza, si no son las sierras; que muchas dellas
son muy altas, como las dos d[ic]has: la una, de los Chichimecas, y
la otra, de la Señora. Otras hay, pero ninguna dellas es para que se
pueda conservar gente ni fortaleza: lo uno, porque, en tiempo de
aguas, siempre está lloviendo en ellas, y [lo otro, porque], en tiempo
de frío, están llenas de nieve y en ellas no hay bastimentos silvestres
ni frutales de la tierra, y, [además], están desviadas de los pueblos.
Y, ansí, por ninguna ocasión se acogerían a ellas para fortalecerse,
ni para hacer fuerte ni fortaleza para guarda de españoles; de
manera que no hay cosa, ni para temer ni para qué hacer fuerza ni
fortaleza. No [hay] más que decir en este capítulo.
33. ¶ Los tratos y contratos que tienen los naturales, es
comprar algodón en las comarcas de la redonda que caen en región
caliente, que es donde se cría: benefícianlo sus mujeres, cardándolo
e hilándolo, y ellos compran lana, o la sacan de sus ovejuelas
(porque algunos las tienen), y ellos la lavan y la cardan y la hilan, así
en este pu[ebl]o como en toda esta provincia de Mechoacan. Y, no
solamente la hilan dentro en sus casas, pero a sus puertas y por las
calles, trayendo en la una mano el copo y, en la otra, el huso. Y no lo
tienen por cosa vergonzosa, aunque nos reímos los españoles. De
manera que las mujeres benefician el algodón, como cosa más
delicada, y ellos la lana, como cosa más basta y dura; pero, lo uno y
lo otro, tejen las mujeres en sus telares, aunque no son como los de
España. Y con lo uno y lo otro se visten, siendo ellos también los
sastres. [Y], como lo demás d[ic]ho, también hacen para vender.
Sacan telas destas mantas, muy galanas, y que pintan y dibujan en
ellas cuanto quieren, y de cuantas colores les parecen bien; hacen
cotonías y manteles alimaniscos; hacen fustán colchado, que sirve a
ellos de jaquetas y jubones, y sirven de fustanes para españolas. Los
manteles alimaniscos no los sacan de un ancho, sino por sus piernas,
porque sus telares no sufren otra cosa; porque, la mujer que los teje,
tiene atada la tela al cuerpo por la una parte y, la otra, está atada a
un árbol, o a cualquiera cosa; y, desta manera, mete una vara larga
(que sirve de lanzadera) con la una mano, y tómala con la otra. Y,
por esta causa, la tela no puede ser muy ancha; [pero] juntan dos o
tres piernas, cosidas sutilmente, y sirven de lo que quieren 79 Esto es
para el beneficio del algodón, que, para lo que se beneficia de lana,
son los telares como los nuestros, porque lo han tomado de
nosotros.
Ya he d[ic]ho que unos son zapateros y, otros, sastres y
carpinteros, pintores, herreros [y] cerrajeros. Y, [en] esto de
cerrajería, hacen ventaja a los cerrajeros españoles, porque, [en]
cerraduras y llaves, no hay más que encarecer; y hacen muchas de
alatón, que es metal de candeleros y bacinicas, y tan lindas y
agraciadas, y sobre todo tan claras y relumbrantes, que parecen de
oro.
Los que no son oficiales, unos crían puercos; otros, ovejas; otros tratan en frutas
verdes, trayéndolas de acarreto, con sus caballos, de otras partes, como son plátanos,
guayabas, aguacates, melones y ciruelas y otras frutas, sin las dichas desta tierra, que no
digo la forma dellas, porque, las más, las hay ya en España. Los unos y los otros siembran
maíz y trigo. El trigo no lo siembran como nosotros, sino a mano, en sus camellones, como
eras de huerta, y, por esta razón, nace todo, sin perderse nada, y multiplica infinito; aunque
toma más tierra puesto así a mano. V[er]dad es que, el que siembre desta manera, siembra
poco, porque cada uno, como sólo siembra lo que puede beneficiar con un azadoncillo (que él
rompe la tierra, y la siembra y escarda y siega y limpia), el que más siembra en este pueblo, y
sus sujetos, es tres o cuatro almudes. Pero, como son muchos los sembradores, de muchos
pocos se hace mucho; y acúdeles muy bien esta manera de sembrar, porque, de tres
almudes o cuatro, cogen diez o doce fanegas, y más. Amasan y venden el pan a los
pasajeros que pasan por este pu[ebl]o, que es el [camino] más principal y real que hay en la
Nueva España, porque se anda, sin torcer desde Guatemala hasta Culiacan, 80 que hay más
de quinientas leguas de camino. El pan que les sobra, lo llevan a vender a las dos ciudades
que tiene al lado: una, la de Patzcuaro, y la otra, la de Valladolid-Guayangareo.
Pagan a su Maj[es]t[ad] en reales y en maíz, porque, cada tributario casado, paga un
p[e]so y media fanega de maíz, conforme [a] como su Maj[es]t[ad] los ha mandado tasar, que
es harto más que moderado; porque, con dos gallinas de la tierra, lo paga, o con cuatro
cargas de yerba, o con media fanega de maíz que vend[an], y otras chucherías, pagan el
tributo. Podían tributar, y sin vejación, harto más; pero su Maj[es]t[ad] se entiende, pues se
contenta con esto poco. Dormirá su Maj[es]t[ad] sin escrúpulo, como rey católico, porque, a
las veces, no alcanzan los tributos, y, [para] pagar los salarios de los frailes y corregidor, los
paga de su bolsa. Esto [es lo que] hay que decir en este capítulo.
34 ¶ Este pueblo cae en el obispado de Mechoacan. Es, al presente, obispo DON
FRAY JUAN DE MEDINA RINCÓN, fraile agustino. Tiene su catedral en la ciudad de Valladolid-
Guayangareo de dos meses a esta parte, porque, desde el primer OBISPO QUIROGA hasta
éste d[ic]ho, siempre estuvo la catedral en Patzcuaro. Y, si estuviera mejor en el d[ic]ho
Patzcuaro, o no, Dios lo sabe. Hay, desde este pueblo a cualquiera destas ciudades, cuatro
leguas, poco más o menos. Es el camino derecho y llano, porque no se sube cerro grande, ni
sierra ni reventón. Pasa el camino, de la una ciudad a la otra, por medio deste pueblo, queda
pared del monasterio sirve de calle.
La ciudad de Valladolid cae, deste pueblo, hacia donde sale el sol y, la de Pátzcuaro,
hacia donde se pone. Esto baste.
35 ¶ Este capítulo treinticinco pertenece a la ciudad de Valladolid-Guayangareo, por
estar allí la catedral. 81 En éste no hay abadía, ni beneficio ni otra cosa, más de un monasterio
de FRAILES AGUSTINOS, como diré en el capítulo que se sigue.
36 ¶ En este pueblo hay un monasterio de FRAILES AGUSTINOS.
Hay cuatro frailes de misa, y a veces menos. Dales su Maj[es]t[ad], a cada uno cien p[es]os y
cincuenta fanegas de maíz. Fundó este monasterio. FRAY DIEGO DE CHÁVEZ, fraile de la
d[ic]ha Orden, buen religioso. Fue electo obispo desta provincia de Mechoacan; murió en este
pueblo, [a] cuatro leguas de la catedral, esperando las bulas. Y, cuando. vinieron, era ya
muerto, y, en su lugar, proveyó su Maj[es]t[ad] al que ahora es, 82 FRAY JUAN DE MEDINA
RINCÓN, también fraile agustino, como d[ic]ho es, buen religioso y de muy santa opinión.
Mejor para fraile, como se lo era, que para obispo, como lo es, porque su vida es de ermitaño
y su recogimi[ent]o es conforme a su nombre: en el rincón. 83 Y, así, se está siempre en el y
entre sus frailes, que, ni tiene casa ni la hace, ni se le da mucho por hacerla. Que no poca
pena y desconsuelo es para todos sus prebendados y súbditos, y aun harto más para los
vecinos, porque nunca ven [a] su obispo, si no es por maravilla; y esto es, de puro recogido,
santo y bendito. Los religiosos deste pu[ebl]o, que son cuatro, y a veces tres, se sustentan del
salario que arriba digo que les da su Maj[es]t[ad], que son cuatrocientos p[es]os en reales y
doscientas fanegas de maíz, que, lo uno y lo otro, les libra su Maj[es]t[ad] en los tributos deste
pu[ebl]o, que poco más renta él. 84 Tienen sus labranzas de trigo, y ganados, cabras, puercos
y cantidad de bueyes. Y, [ade]más, las limosnas q[ue] los indios les dan, y ofrendas y misas
hartas, que, como testigo de vista, lo digo. Demás desto, les dejó JUAN DE ALVARADO,
encomendero que fue deste pueblo, 85 una capellanía que les renta... 86 También tienen otra
capellía, que les dejó un MELCHOR DE CÁRDENAS y MAGDALENA DE ULLOA, su mujer; 87
que les renta cien p[es]os de oro común, perpetuos. Están enterrados en la misma iglesia
deste convento, el uno y el otro.
El JUAN DE ALVARADO, en la capilla mayor, arrimada su sepultura a las gradas por
donde suben al altar mayor, debajo de una lámpara de plata que siempre arde delante del
santísimo sacramento. Está medio a medio. Hay, en la capilla mayor, dos altares: uno, a la
mano derecha, y otro, a la izquierda. La [capilla] que está a la izquierda, entiéndese estando el
sacerdote en el altar mayor, vuelto el rostro hacia el pueblo. En esta capilla está un crucifijo
muy devoto; a-la derecha, en el otro altar, está una de las más devotas imágenes de nuestra
Señora que hay en el mundo, a lo menos, a mis ojos, la más hermosa que yo he visto,
pintada con muy lindos matices y dorados, y puesta en campo dorado todo, si[n] otra pintura.
Dicen que es trasunto de nuestra Señora de la Antigua, de Sevilla. Todas las veces que se
dice misa en este altar, se saca un ánima del Purgatorio, por bula del sumo Pontífice. Delante
deste altar, está enterrado el d[ic]ho [obispo] electo FRAY DIEGO DE CHÁVEZ, y, encima de
sepultura, está una losa de cantería parda que tiene ocho pies de largo y cinco de ancho, y, en
ella, está un letrero, con los versos de latín siguientes:
Quem tegat hoc gelidum Marmor dicam Accipe letor.
VI tantum Valeas carmine noste virum.
Conditur hic DIDACUS claris
natalibus ortus.
Clarior at longe Relligione fuit Ter denum Ac quintum post Vota expleuerat annum.
Assiduo instituens yndica corda fide.
Fama Viri Oceanum trnat Regiqz PHILIPPO.
Quis fuerit DIDACUS Verius insinuat.
Nec mora delegit Rex hunt cur mitra bicornis.
Cesseris d notum pascere cura gregem.
Proh dolor Arripuit mors yn vid multa parantem.
Ast animun Niueum regna su perna beant
Obijt feliciter Die 19 mensis fe bruarij. Año. 1.5.7.3.- 88
Otra losa está encima de la sepultura de JUAN DE ALVARADO, con un letrero que dice
lo siguiente: 89
En medio desta capilla mayor, Yace enterrado El muy mar cauallero
JUAN DE ALUARADO, hijo del comendor GARCIA DE ALUARADO y
de DOÑA BEATRIZ DE CóRDOUA, su lijítima muges, el qual fue En
pacificar muncha parte desta tierra, y fue de los primeros caualleros
que uinieron a conquistarla, y fue señor deste pueblo, en el qual,
quinze a°s Antes De su muerte, Se rrecoxió a uida estrecha y
continente. gastó los tributos, E rrentas y haziendas, en el edificio
desta yglesia y monesterio, y enrriquecióla de munchos hornamentos
Y piesas de plata, y dexó comencado A edificar el ospital. Para el
edificio y rrentas del, dexó muncha parte de su hazienda y dexó
dotadas, en este monesterio, cinco misas Rezadas cada semana,
para sienpre, Por él y por los yndios deste pueblo, bitios y difuntos. Y,
porque fue grande la deuoción que sienpre tuuo Al sanctisimo
Sacramento, dejó que, todos los jucues, se le dixese una misa.
Acostumbró, en su bida, la confisión y comunión Muy a meNudo; fue
limosnero y piadoso con todos los que, por el nombre de dios, le
pedían alguna cosa; fue tanta Su vmildad, q pidió A los rrelisiosos
deste conbento, antes de su muerte, Con grande ynstancia, que le
enterasen junto a la puerta de la yglesia. Xamá consintió poner sus
armas, ni blasón mundano, sino las de x", que traya en su corazón:
Mandó pintarlas en los letreros de la yglesia. Recibió, Con gran
deuoción y agonía, los sacramentos, como bueno y fiel cristiano.
Acabó sus días tan loablemente Como biuió; fue traydo, por su ruego,
a morir En una celda de un rrelisioso. Murió con el ábito desta sagada
rrelisión. Pasó, desta urda a la perpetua gloria, A dos días del mes de
enero del año del nacimiento de nuestro Redentor y salbador jesux°
de mill e quinientos y cinquenta y un años, Reynando el ynbencible
enperador DON CARLOS, quinto deste nombre, y el Muy alto y muy
poderoso príncipe DON PHelipe, su hijo; gobernando En esta nueba
españa, prudentísimamente, su ylustrísimo bisorrey DON LUIS DE
BELASCO, presidente del audiencia Real de méxico.
Ha, que se hizo este monasterio, cuarenta a[ñ]os, poco más o menos; de manera que
se empezó a hacer [en el] año de mil y qui[nient]os y cuarenta. Es uno de los más principales
monasterios que hay en la provincia de Mechoacan, y más curioso. En una cosa ha sido
extremado, y lo es hoy en día, aunque se han muerto de la pestilencia los más, y es en la
capilla de música, ansí de voces como de instrumentos: de chirimías, flautas, orlos, vihuelas
de arco [y] trompetas: 90 todo muy amaestradamente, especialmente las chirimías, que son
las mejores de la Nueva España, de indios; hay órganos. Y todo esto tocan indios [en] los días
señalados de fiesta; es contento ver tocar toda esta música, con muchas danzas de
muchachos vestidos de sus libreas al propósito; bailan a su modo, algunas, y otras, al modo
español, que dan mucho contento. Es el más extremado este p[uebl]o, en esto, de cuantos
hay en toda la provincia de Mechoacan, y aun de toda la Nueva España.
La iglesia es muy bien trazada. Tiene muy linda portada, con
muy lindos pilares y molduras curiosas; tiene una torre, que sirve de
campanario y reloj;91tiene, delante de la portería, un muy bueno y
bien trazado corredor, o danza de arcos de muy buena piedra. La
maderazón de la iglesia es una de las más galanas y curiosas que
hay en esta tierra, y yo he visto en España, de muy agraciadas
pinturas y dorados y talla. Tiene, delante de la puerta de la iglesia, un
grande y cuadrado patio, que sirve de cementerio, cercado con dos
cercas, como muro y antemuro, almenado. El antemuro, digamos,
cae a la parte del patio: es bajo, de una vara de alto, y, encima, sus
almenas. Habrá, del muro al antemuro, treinta pies de ancho, que es
por donde andan las procesiones los días de fiesta principales. Este
patio tiene tres puertas, una de las cuales, que es la frontera de la
puerta principal de la iglesia, tiene por delante la plaza principal deste
pueblo, que es muy grande y cuadrada, y, en ella, una fuente
ochavada con su pila en medio, por donde corren seis caños de agua
muy dulce. Tráese esta agua de tres cuartos de legua deste
pu[ebl]o, por una acequia de encima de la tierra, descubierta hasta
entrar en el pueblo, y por el propio pu[ebl]o hasta llegar cerca de la
plaza [en] donde está la fuente, y, allí, se encaña hasta la pila.
37 ¶ Hay en este pueblo un hospital grande y bien trazado, y de
muy fuertes edificios de calicanto con muchas piezas. Tiene, para los
enfermos, una sala alta que se sube por de sí seis escalones, todos
de, cantería de la d[ic]ha, y lo mismo las portadas y ventanas. Caben
en esta sala cincuenta enfermos. Tiene tres patios: el uno, que es el
principal (que es primero), que es como azaguán o recibimi[ent]o;
dese, damos luego en otro más. grande, con muchos naranjos, sobre
el cual caen los cuartos de la enfermería, que es la sala d[ic]ha; hay
otro para servicio, donde tienen también algunas cosas sembradas
de verduras, y, en él, caen las despensas y aposentos de los
oficiales del d[ic]ho hospital, enfermeros y mayordomo. Hay, en este
patio, corredores altos y bajos, donde había telares de sayal y [de]
jerga, todo para el hospital, o para quien los religiosos querían, como
lo es todo y está a su voluntad.
Este hospital hizo JUAN DE ALVARADO, encomendero deste
pu[ebl]o (ya lo hemos nombrado algunas veces), y lo dotó. De su
hacienda, déjale, para que se curasen los enfermos, bastante renta.
Si la goza el hospital, o no, o si se gasta con los enfermos, bien lo sé
yo; pero no lo digo, porque no me lo pregunta el capítulo y no digan
que salgo fuera de la historia. 92 Lo que sé decir es que a este
hospital, ni a ninguno de la provincia, ni los visita la justicia
eclesiástica ni la seglar; porque, algunos, tienen renta y haciendas y
aprovechami[ent]os, y no sería malo saber cómo se gasta el dinero
de la renta, y [si] no lo vuelven, y cuántos indios se han muerto de
hambre en esta pestilencia, y por falta de cura, que, si no tocara en
los propios del hospital, estuvieran hoy vivos. Bien sé yo esto, como
t[estig]o de vista, y he hecho la experiencia dello y se ha visto claro.
38 ¶ No hay que decir en este capítulo, por no ser puerto de
mar, ni aun estar cerca della; porque, de cualquiera de las dos
mares, Sur o Norte, está [a] más de ochenta leguas. Tampoco hay
que decir en todos los demás.
¶ Lo d[ic]ho es cierto y verdadero, según lo certifican estos
naturales, los c[u]ales, todos los que en esta junta se hallaron, fuera
del alcalde DON JUAN DE VILLEGAS, pasan de ochenta y de
noventa a[ñ]os, según lo certifican por su cuenta; porque cuando el
MARQUÉS DEL VALLE entró a conquistar esta tierra, los que aquí
van declarados tenían mujeres y habían sacrificado harta de su
sangre al Diablo, y así lo dicen y confiesan con harta confusión y
tristeza. Los nombres los cuales, son los siguientes a la vuelta desta
plana: 93 CRISTOBAL TZINA ANTÓN AGUACHO, A[N]TÓN
QUERENDA, JUAN TZITZI, JUAN MATZIQUA, y DON CRISTÓBAL
CUINI y LUIS CURISTE, DON JUAN DE VILLEGAS, alcalde, y
ESTEBAN GUAMA.
P[EDR]O DE MONTES D[E] OCA (rúbrica).
DON JUAN [DE] VILLEGAS, al[ca]lde
(rúbrica). Luis CURISTI ANTONIO
AVACHU, intérp{r}ete. SEBAS[TIÁN] DE
ALVARADO (rúbrica). 94
¶ Los antiguos no firman, porque no saben escribir.95
¶ La carta que va en esta descripción, el autor de la cual es un
fraile de la orden del señor san Agustín, llamado FRAY GUILLERMO
DE SANTA MARÍA, religioso de muy buena vida y ejemplo, de mucha
experiencia en la materia que en ella trata, por los largos a[ñ]os que
ha estado entre los chichimecas (yo soy testigo, que lo vide entre
ellos, y aun hacer cosas harto ejemplares), guísela poner en esta
Telación por me parecer que venía al propósito, especialmente
siendo de autor grave, y muy verdadero y bienintencionado, y
deseoso [de] que su Maj[es]t[ad] remediase los daños que los
chichimecas hacen por horas. Húbela a las m[an]os, estando
escribiendo esta obra: yo no dudo sino que, si su Maj[es]t[ad] le
mandase dar los borradores que tiene de toda la descripción de la
Chichimeca y Tarasca, y Mazapil y Cibola, y confines desta tierra
hasta topar con otras naciones, sino que sería muy útil, y muy
gustosa y necesaria, para que su. Maj[es]t[ad] viese y mandase
poner en sus crónicas, porque yo he visto algunos dignos de ser
vistos por su Maj[es]-t[ad].—P[EDR]O DE MONTES DE OCA
(rúbrica). 96
Muy r[everen]do P[adr]e:
N[uest]ro señor Dios sea siempre en á[n]i[m]a de vuestra]
R[everencia]. Por otra, tenga escrito a v[uestra] R[everencia] la
genealogía de los chichimecas y origen de las gentes desta Nueva
España; lo que en esta [va] contenido, es lo que entiendo de la
guerra justa contra los chichimecas. Suplico a v[uestra] R[everencia]
lo lea, y pido con toda humildad, perdone v[uestra] R[everencia] mi
atrevimiento.
¶ Lo que en el discurso de toda la obra trato,97; en borrones
que desto me quedan, es la descripción de la tierra, con la división
de los chichimecas, sus ritos y costumbres, y manera de vivir en
pelear y comer; de la guerra en general, y de la guerra defensiva; de
la guerra ofensiva, dividida en conquista, con algunas razones que
justifican lo que se ha hecho en las Indias.
Ítem, de la guerra ofensiva justa contra los chichimecas, y las
causas que para ello ha habido.
Ítem, si pueden justamente ser dados por esclavos, y los
inconvenientes que hay para dar el servicio dellos por premio a los
soldados, con otras cosas anexas a esta materia.
Ítem, de los engaños lícitos o estratagemas que se pueden
usar en la guerra, y de los ilícitos.
Item, por conclusión, la orden que se podría tener en apaciguar
[a] estos chichimecas. Esto va, en ésta, como epitome abreviado.
¶ COSTUMBRES. 98 Para más justificación desta guerra,
trataré, primero, de sus costumbres y manera de vivir, y de su
nombre. Este nombre, chichimeca, es genérico, puesto por los
mexicanos en ignominia de todos los indios que andan vagos, sin
casa ni sementera, y que se podrían comparar a los árabes o
alárabes africanos; es compuesto de CHICHI y MECATL, como si
dijesen "perro con soga" o "que trae la soga arrastrando".
Divídense en muchas naciones y parcialidades, y en diversas
lenguas. La nación destos más cercana a México son los pamis, 99 y
están mezclados entre otomites y tarascos. Su habitación comienza
de casi 20 grados, en el segundo clima, desde Yurirapundaro y
Acambaro, pueblos de Mechuacan, hasta Izmiquilpa y la pesquería
de Miztitlan y confines de Pánuco. Es la gente que menos daño a
hecho a españoles; debe ser la causa la comunicación de los con
quien están entre tejidos, y la doctrina que alcanzan de eclesiásticos
agustinos, fran[cis]cos y clérigos.
PINTURA DE SAN MIGUEL Y DE SAN FELIPE
Advertencia: En la medida de lo posible, las inscripciones se
han trasladado horizontalmente, de izquierda a derecha y, siguiendo
lineas imaginarias, de arriba abajo. La pintura se conserva en la
RAH, Madrid, y mide 61x83 cm.
San Fran[cis]co Chamacuero
[SOL:] Aquí se pone el sol
Cami[n]o de S[an] Miguel a
Chamacuero y Apaseo
Cami[n]o de S[an] Miguel a
Sala[ya] y Mechuacan
Puerto de Chamacuero
Camino de San Miguel a Querétaro
[SOL:] Oriente
Portezuelo de Nieto
Cami[n]o de S[an] Miguel a México
VILLA DE S[AN] MIGUEL
Cami[n]o de S[an] Miguel a
Guanax[ua]to
Est[anci]a de Santa Catalina
Río de S[an]ta Catalina
Robledal entre dan] Miguel y las
m[in]as de Guanaxuato
Este valle se llama El Potrero de
Jasso
Nacimi[ent]o deste río que se llama
de S[an] Miguel
Río de Sant Antón: baja de la
serranía de Guanaxuato
Cami[n]o de S[an] Miguel a S[an]
Felipe y Zacatecas
Todas estas casas que están ribera
deste río son est[anci]as de vacas y
alg[un]as labranzas
Cerro de Roldanejo
Río Seco: naja de la serranía de
Guanaxuato
Río del Gallinero
Cami[n]o de S[an] Felipe a
Guanaxuato
VILLA DE S[AN] FELIPE
Cami[n]o, por San Pelipe, a
Zacatecas
Fuerte del Portezuelo de S[an] Felipe
Fuerte de Los Ojuelos
Las Bocas, con su fuerte
Camino de México a Zacatecas
Puerto de Jofre
La v[en]ta de Villaseca
Caminando por este rumbo hacia el
norte, se va, por los pu[ebl]os de
Si[ch]u y Xalpa, a la Huasteca y
provi[nci]a de Páramo
Est[anci]a de Los Llanos
Est[anci]a de San Sebastián
Llanos de Mohína
Aquí se llama Las Vueltas
Río de los Sauces
Entrada al valle de San Fran[cis]co
Luego se siguen los vamares, 100 nación más dañosa a
españoles, como gente de menos doctrina y más apartada. Llegan
éstos, por otra cordillera,cerca de Pánuco; su primera población es
Epenxemu, tierras de JU[AN] DE VILLASEÑOR,101 los que yo tuve a
cargo y los doctriné, y poblé, con ellos, fa] los primeros tarascas ha
25 años, y no los han muerto, y es ahora curato, tres leguas pasado
el Río Grande.
Los vachichiles son luego, 102 y comienzan asimismo deste Río
Grande, en 24 grados, y, dejando a Mechuacan al sur, salen a Ayo el
Chico (que yo tuve a cargo), y por los Arandas y Villa de los Lagos,
por el Tunal Grande y el Mazapil. Salen de la tórrida zona por el
Trópico de Cancro, y entran en la temperata y confines de la Florida
VERSUS POLUM ARCTICUM. 103 Y tienen más gente y tierra que
otra nación chichimeca, y [es la] que más daño ha hecho y hace a
españoles, como gente más apartada y menos doctrinada.
Luego se siguen los zacatecas, de cuyo apellido tomaron
nombre las minas tan nombradas de los Zacatecas; éstos han hecho
daños notables. Síguense, luego, naciones sin número, al poniente y
norte, hasta el estrecho Lusitánico, camino de la China y de la Gran
Tartaría, que están en triángulo con la Nueva España.
¶ De sus ritos y costumbres, no se halla en ellos idolatría ni
cués, ni género de ídolo, ni sacrificios ni oración; lo más que hacen
es algunas exclamaciones al cielo, mirando [a] algunas estrellas, por
ser librados de los truenos y rayos. Su manera de pelear, vestir y
comer. ya es not[ori]a al vulgo, que parece [que] tienen, en todo,
depravada la naturaleza humana.
Por estas vastísimas regiones y eferatas gentes, tienen los
españoles . gruesas haciendas de minas, estancias y labores, y se
van llegando a Cibala, Quiuira y a la Florida, de lo cual estas
bárbaras naciones están turbados y escandalizados, y se defienden
y ofenden con matanza y destrucción de los ganados y haciendas, a
fin de los echar de la tierra, o impedir que no les cautiven [a] sus
mujeres e hijos; que, por esto principalmente, han levantado tanta
guerra, y porque el ganado les destruye sus ciudades, viñas y
olivares, que son sus rancherías, tunas y mezquitales; que, el robar y
saltear, es anexo a la guerra.
¶ Para que la guerra sea justa, así la defensiva como la
ofensiva, tres cosas se requieren según S[ANTO] T[OMÁS] (2. 2.q.°
40, art. 1): 104 causa justa, autoridad del príncipe, intención recta.
Con esto,: le es lícito al cristiano el pelear, defenderse gladio bellico,
y defender a su prójimo, como MOISÉN al hebreo (Exod. 2). Y fue
lícito, en la Ley Natural, el pelear como ABRAHAM (Gen. 14), yen la
Ley Escrita (Lib. Judicum et Regum), y [en] la Ley Evangélica, no lo
prohibe ni S[AN] JU[AN] BAUTISTA (Luc. 3) ni S[AN] PABLO (ad
Rom. 13) : NON SINE CAUSA GLADIUM PORTAT, contra LUTERO.
Y [está la de] TERTULIANO y la autoridad de S[AN] AGUSTIN,
n[uest]ro p[adr]e (Canoní cant° causa 23, q.e 1 Militare), y la de.
S[AN] AMBROSIO (Causa 23, q.° 3, Non in inferenda); y,-así, la
defensiva, a todos es de Ley Natural: QUIA] VIM VI REPELLERE
LICET.
La justificación DE BELLO OFFENSIVO Se saca del cap[ítulo]
Dominus, causa 23, q[uaestion]e 2, y del cap[ítulo] Quid culpatur, 23,
q[uaestion]e 1, y del cap[ítulo] Apud veros, de donde se sacan las
causas que hacen justa o injusta la guerra, y de la Causa 23,
q[uaestion]e 2, Notandum, de los que impiden el camino o pasaje de
unas partes a otras,105 como los amorreos (Núm. 2). Y es IUS
GESTIUM que el camino sea a todos manifiesto; y, si, por no dar
paso por su tierra, se puede hacer justa guerra, con más razón se
hará a los salteadores que impiden el paso, ut cap[itulo] Fortitudo,
23, q[uaestion]e 3, ibi[dem] Non in inferenda, et sequenti.
Esto es de la guerra en general, que la particular, que es la que
se hace a los indios divídese en conquista y guerra. La conquista
hicieron COLÓN, el MARQUÉS DEI. VALLE, los PIZARROS,
MIGUEL LÓPEZ DE LEGAZPI, 106 la cual el sumo Pontífice
ALEJANDRO [SEXTO] concedió a España.
Y, dejada esta conquista, en esta guerra de los chichimecas
hay distinción, que unos viven pacíficos y quietos según sus
costumbres, sin hacer daño a españoles ni impedir el trato de los
caminos, [y] otros son salteadores. Es duda, [entonces], si han de
pasar todos por igual a fuego y a sangre, porque los mismos
soldados hacen dello escrúpulo, y dicen ser cargo de conciencia
cautivar a los chichimecas pacíficos.
Y ni la intención de su Ex[celenci]a del señor virrey fue tal, ni la de los
señores de la Audiencia Real, m [la] de los maestros y teólogos
que dieron su parecer en la guerra contra los chichimecas, sino tan
solamente contra los salteadores; que, si a los moros, no se les
podría hacer guerra, si no persiguiesen a los cristianos (Causa 23,
q[uaestion]e 3 dispar). Los que destos están cautivos, conocerse
han en las muchas rayas y pinturas de la cara; a cuyo cargo sea,
mire por si el confesor, predicador y magistrado, Q[UEM] EST QUI
QU[A]ERAT ET JUDICET. 107
¶ Tratándose del camino de la ciudad de México, Mechuacan y
Xalisco, a las minas de los Zacatecas, fue necesario pasar por las
tierras de los vagares y vachichiles, y, al principio, se mostraron
conversables y afables a los españoles. Y, vista la tierra
desembarazada y que no la cultivaban, y apta para estancias de todo
género de ganado, la poblaron. Y, juntamente, se entendió en los
poblar y doctrinar, por una parte, religiosos FRAN[CIS]COS, y, por
Yurirapundaro y Vango, AGUSTINOS, y por Pánuco, el p[adr]e
ER[AY] JU[AN] DE GUEVARA, religioso agustino. Y, después de
concertada y doctrinada mucha gente por el p[adr]e FR[AY]
BERNARDO GOTZIN, religioso fran[cis]co,108 le mataron en el altar,
diciendo misa en Zayn. Y, luego, comenzaron todas estas naciones a
hacer mucho daño por toda la tierra, antes que se les hiciese guerra,
con muchas crueldades que pone horror decirlas; mas esto es fruta
de la guerra, que no la lleva mejor ni, de su cosecha, tiene
universidades, sabios, ni filósofos ni eclesiásticos ni policía humana
alguna, ni quien los aparte destos destrozos y estragos con que se
hace la guerra justa contra ellos por muchas causas.
¶ La primera causa por que se les hace guerra es por obviar
sus daños, muertes y robos, y, [en] cuanto a esto, es defensiva. Y
las demás causas de guerra ofensiva es por castigarlos como [a]
apóstatas y rebeldes, que se bautizaron y dieron la obediencia a la
Iglesia y al rey, y, sin causa, la sustrajeron y se rebelaron. ltem,
como a sacrílegos que han quemado iglesias, muerto [a] frailes y [a]
clérigos, antes y después que se les movió guerra. ítem, como a
incendiarios de pueblos y estancias, con homicidios. ítem, como
contra ladrones, salteadores de caminos con homicidios, y que
impiden las contrataciones y pasos por los caminos. ítem, como
abigeos y robadores de ganados, que esto es general en ellos. Y
son causas, éstas, que no han menester trabajo para probarlas ser
justas, ni alegar textos para probarlas.
[En] cuanto a lo [de] que se requiere autoridad del príncipe para
la guerra, en esto bien satisfecho está con el canon (Causa 23, q.° 1,
Quid culpatur); y, [en] cuanto a la intención recta para la guerra justa,
ya se entiende que la de su Maj[es]t[ad], y [la de] su Audiencia Real,
que es su fin por el bien de paz, seguridad de los caminos y
conversión de los chichimecas. Mas, de parte de los soldados
parece que se pone óbice a esta recta intención, porque, como los
chichimecas culpados y salteadores andan sobre aviso y se guardan,
vanse los soldados a buscar [a] los descuidados la tierra adentro y,
cuando traen la presa y los venden, se dividen maridos de mujeres,
padres de hijos, y, así, nunca asientan. Y, en diversas partes, han
cogido a muchos con engaño, SUB PRETEXTU RELIGIONIS, que,
so color de paz, les dan seguro de perdón, diciéndoles que los
quieren poblar, que vengan a la doctrina e iglesia, y así los cogen.
Esto es ilícito y contra los cánones (Causa 23, q: 4, Belisarius, y en
el cap[ítulo] Noli aestimare, 23, q.' 1, Fides): FlDES, QUANDO
PROMITITUR, ETIAM HOSTI SERVANDA EST. 109 Que ésta es la
causa de haber muerto tantos frailes: que nos tienen por
embaidores, porque los sacamos de las sierras y tierras ásperas, y
los poblamos en llanos o los aseguramos, y los debaratan y cautivan
los soldados, diciendo que aquellas poblaciones son cuevas de
ladrones. Y lo pagamos los frailes, cuando nos cogen, que nos tienen
por burladores. Y, por obra tal, me amenazaron a mí de muerte, y,
después de las amenazas, los persuadí, a vamares y vachichiles,
fuesen a ver al señor virrey, que les haría m[erce]des, y llevé
cuarenta dellos a México, con ANDRÉS LÓPEZ, 110 en admiración
grande de toda la tierra.
¶ Resta ahora, para conclusión tiesto, resumir en breve el modo
que se debería tener en la pacificación destos chichimecas, que
matarlos o cautivarlos, sin quedar ninguno (de lo cual se duda), no es
conforme a ley de just[ici]a, si no es que fuesen de otra Ley, como
moros. Y los medios que para este efecto se podrían poner, es
poblarlos en tierra llana, doctrinarlos en la ley de Dios, darles quien
les enseñe a cultivar la tierra y [los] oficios mecánicos, como en
Epenxemu y Sichu, y otras partes, y hacer, para esto, dos o tres
pobaciones grandes donde [las autoridades] compelan a vivir [a] los
menos culpados, en sus mismas tierras, y que sirvan de frontera
para la Florida y acompañen, como suelen, a los soldados en la
guerra; que, mexicanos ni tarascos, sirven casi de nada en esta
guerra.
Con esta orden, pacificamos, mediante Dios, la tierra con
GONZALO DE LAS CASAS, 111 y, antes desto, con otros capitanes.
Y bastaría, ahora de presente, volver a poblar a S[an] Fran[cis]co,
[a] cuatro leguas de la Villa de S[an] Felipe, entrada del Tunal
Grande y valle de S[an] Agustin. Y porque muchos dirán que esto no
es durable, [respondo que] ni aprovechará, para esto, darles siempre
guerra con el mismo fin de asentarlos; que, como a bestias que
andan vagando sin guardar REDERA GENTIUM, POSSUMUS VI
ABGERE ET SUBIGERE IN ORDINE COGERE (haec Soto, lib. 4,
De just[iti]a et jure). Y, con esta orden, se entenderán los designios
de cien leguas de chichimecas, que ésta es la llave de toda la
Chichimeca, y en buena comarca, de buen temple y para millares de
indios, camino de Mazapil. Y, para conservación deste pueblo, haría
al caso reparar y reformar la Villa de S[an] Felipe, que estas dos
poblaciones bastarán, mediante Dios, para asegurar a Mechuacan y
a toda México, y para refugio de las gentes que se extienden por
aquellas espaciosas tierras en estancias, minas y labores, y para
principio de otras poblaciones en descubrimiento, de la Florida.
Esta población le pareció bien al il[ustrísi]mo s[eñ]or DOCTOR
OROZCO 112presidente de Xalisco, que le llevé a S[an] Fran[cis]co,
y dio contento a todos los españoles ver la conformidad de los
chichimecas con los pocos tarascos que, sin temor, allí con ellos
hacían sementeras. Y esto he tratado en aquella tierra con
caballeros y capitanes, por geografía y esfera, e iba en aumento lo
espir[itu]al y t[em]p[or]al cuando se me dio crédito. Resta proseguir
con ello. Y, en lo que voy errado, pido con toda humildad ser
corregido. Y n[uest]ro Señor guarde por muchos años la muy
r[everen]da persona de vuestra] R[evetencia]. Es de Zirosto, 16 de
octubre de [15]80.
Hijo mínimo de v[uestra] R[everencia],
FR[AY] GUILLERMO DE S[ANTA] M[ARÍ]A. 113
[En la vuelta del folio 23, de diferente mano:] Dese. y Pob. 229.
3°
[En el sobresalto, de pluma de FRAY GUILLERMO DE SANTA
MARÍA:]
Al muy r[everen]do p[adr]e FR[AY] ALONSO DE ALVARADO,
prior. En su ausencia, al muy r[everen]do p[adr]e vic[ari]o en
Yurirapundaro.
1
Las inscripciones se trasladaron adoptando un orden convencional. La última, "Vista", fue
interpretada en las relaciones de la Verapaz (Acuña 1982: 191) como indicativa de que tal
documento se había empleado para fines legales. Ahora comprendo que significa, aquí y
allá, pura y simplemente, que alguien (probablemente el cronista Herrera) había visto" los
textos para el efecto de emplearlos o resumirlos en parte
2
En el manuscrito, fol. v, se lee: "XX".
3
La pintura aquí mencionada, de la que se dice "que es lo postrero", se ha extraviado. Ni
fine (1972a: 356) ni Robertson (1972: 274) registran su pérdida.
4
El resto de la plana (fol. 1v) se dejó en blanco, comenzando el texto que sigue en el fol.
2r.
5
Encabezando la pana, de otra mano, se lee "Vatiripitio". El anotador se apresuró a
registrar, irreflexivamente, lo que creyó leer en las líneas 10E1: "Este pueblo se
llama/Vatiripitio".
6
Al margen, de otra mano: 'lengua Tarasca: se conprehende en todo el Reyno de
Mechoacan".
7
Ver Gilberti (1559: TE, 31v).
8
Se trata, probablemente, de Zuangua, hijo de Zizispandaquare, que reinaba en
Michoacán cuando arribaron, Coros y sus compañeros, a la Antigua Veracruz; murió hada
1520, durante la primera epidemia de viruelas. Le sobrevivieron, entre otros, sus hijos
Tangaxoan, llamado por otro nombre Zinzincha (no Zenzincha), Trimaransco, Cuini y
Sirangua. Ver Alcalá (1980: 213-14); Graine & Reindorp (1970: 59-60)
9
No tengo competencia para objetar esta traducción; es, nada más, que me parece
dudosa. "Amarillecerse el rostro" se dice en lengua purépecha, tirungarini o tzipongani, de
donde "tericia", tirungarica o tsipongariqua (Gilberti 1559, ET, 14r, 169r); aunque, en la
misma fuente (fol. 22v), "atericiado", ysini. "Oro', en cambio, se dice tiripeti (ibid,. ET,
131v; TE, 59v) o tiripiti (Velásquez Gallardo 1978: 74, 201); tal parece, pues, que Tiripitio
significa, más bien, "en el oro" o "lugar de oro".
10
El manuscrito, fol. 2r, lee: "este Pudo este pueblo.algo dcsuiado de donde agora esta
guaro dos tiros de arcabuz..."
11
Al margen, de otra letra: "ojo. tzintzonza es el lugar adonde tenían la silla Real." Hay
que observar que el nombre que recibía la lengua tarasca es de lección incierta. Lo que el
manuscrito lee vandaua debe corregirse, probablemente, vandaqua, "habla" (Gilberti
1559: ET, 974; ignoro cómo leer Tzintzuntza nabu o nano, y le que significa este tltimo
término.
12
Al margen (fol. 2v), de otra letra: "la guerra de Mechoacanos era contra Mexicanos y
Mataizingos".
13
El manuscrito, fol, 2v, lee: "A quien Adorauan eran ciertos ydolos de palo y de piedra.
14
Thares (Gilberti 1559 ET, 105r); tharhési (Velásquez Gallardo 1918: 204).
15
Al margen de otra letra: "tenian sus predicadores a manera de los usos".
16
Al margen (fol. 3r), de otra letra: '9am[a]uan Tarascos a los mechoacanes".
17
Esta lección debe corregirse, probablemente, por curinsti, "fogonero" (Gilberti 1559:
TE, 19r). "Todo sacerdote del fuego se llamaba curiti o curita. Como estos sacerdotes
eran ancianos, se les decía cura, palabra que significa `abuelo, y que en plural se dice
curicha o curacha" (Corona Núáez 1957: 13).
18
Al margen (fol. 3r) de otra letra: "Ios sacerdotes trayan corona y el cauello muy largo".
19
Al margen, de otra letra: "predicauan con terrible espanto; oyanle de mala gana, porq
el Rey los apremiaua a ello". Gilberti (1559: El'. 65v; TE, 63v) registra el término
tucupacha, el cual traduce por "dios"; un temprano anotador puso al margen:, "teotl".
20
Tucupacha, aparentemente, era un término genérico; así, por ejemplo, existía un
Cuiris-tucupacha, nombre que se traduce por "el dios pato" (Corona Núñez 1957: 90). Para
designar al "hazedor o criador", usaban la voz cuerauahperi (Gilberti 1559:TE, 16r),
nombre que recibía, asimismo, "la madre de todos los dioses terrestres" (Corona Niñez
1957: 71; Craine & Reindorp 1970: 55, passim). Al margen (foL 3v) de otra Letra, se lee:
"a su general dios Ilamauan Tucupacha".
21
Al margen, de otra letra: "autoridad de los juezes".
22
Al margen, de otra letra: "justicias".
23
Al margen, de otra letra: "forma de castigo".
24
Al margen (fol. 4r), de otra letra: "castigo de delitos".
25
Al margen, de otra letra: "como loan a la guerra".
26
Al margen, de otra letra: "trago".
27
Al margen (fol. 4v), de otra letra: "como Visten ahora".
28
Al margen, de otra letra: "su comida".
29
Al margen (fol. 5r), de otra letra: "pescados'. La denominación científica del chegua o
chéua es Goodea luitpoldi Sleindachner (Velásquez Gallardo 1978: 115).
30
El manuscrito, fol. 5r, lee: "y lo es oy pa tatos. españoles y yndios..."
31
Al margen, de otra letra: "la salud".
32
Al margen (fol. 5v) , de otra letra: "las viruelas".
33
Alude a la pestilencia de 1545, "de pujamiento de sangre y, juntamente, calenturas"
(Mendieta 1945, IIl: 174).
34
El manuscrito, fol. 5v, lee: "Ilevarselos".
35
Al margen (fol. 5r), de otra letra: "muchos ganados".
36
La lección debe corregirse, sin duda, por cuinime, literalmente, "ave acuática".
37
No he podido identificar este pececillo;; tsitsita significa "carne" (Velásquez Gallardo
1978: 211), pero es improbable su asociación con el pez de marras.
38
Al margen (fol .6v), de otra letra: "chichimecas".
39
Al margen, de otra letra: "q quiere dezir chichimeca".
40
Me ha resultado imposible reconstruir las bases etimológicas sobre que funda la fuente
su traducción tarasca de chichimeca, "hombre alzado o asombrado"; en náhuatl,
chichimecatl puede traducirse, en efecto, por "soga de perro", siempre que quede
entendido que "soga" o "mecate" equivale a "linaje".
41
El manuscrito, fol. Ir, por obvio error de pluma, lee: "y porque el de demonio..."
42
Al margen (fol. 7r), de otra mano: "ojo; cuento pticular".
43
El manuscrito lee: "un nombre..."
44
Obsérvese que, en el capitulo 13, el nombre del pueblo se explicó por el del capitán "que
vino a fundarla]"; ahora, en cambio, el nombre del capitán 5e explica por la amistad y
trato que tuvo éste con la "fantasma o diablo" que habitaba en el Cerro de los
Chichimecas, topónimo cuya justificación y origen no quedan, a mi juicio,
satisfactoriamente explicados.
45
Al margen, de otra letra: "significación de Tiripitio". Ver, arriba, la nota 9.
46
Al margen (fol. 7v), de otra letra: "Por que le llamaron erro de Chichimecas".
47
El don Antonio aquí mencionado se apellidaba Uitzimengari, y era hijo de don Francisco
Zinzicha, prácticamente el último Caltzonzin de Michoacán. Realizó sus estudios, con los
que adquirió merecido renombre, en el colegio que fundaron los agustinos en Tiripitio en
1540 (ver Nicolás León 1906, III:71ss).
48
Al margen (fol. 8r), de otra letra: "lo q dezia el chichimeca".
49
Al margen, de otra letra: "como desaparescio el chichimeca".
50
Al margen (fol. 8v), de otra letra: "la ciudad de Cuayangareo Valladolid".
51
Al margen (fol. 9r), de otra letra: n demonio assi llamado". No he encontrado datos ni
referencias sobre este río, ni, menas, sobre el "demonio" del que tomaba nombre.
52
Al margen, de otra. letra: "grandes llanos pa pastos".
53
Al margen, de otra letra: "montes espesos y grandes".
54
Al margen, de otra letra: "muchos Rios".
55
Al margen (fol. 9v), aunque desubicado, de otra letra: "tierra sana; buen temple: no
calor ni frió.
56
Al margen, de otra letra: "purgarse con las Raizes q dizen de Mechoacan".
57
Al margen, de otra: letra: "las enfermedades de los yndios no tocan a los castos ni las
de los castos a los yndios".
58
Al margen (fol. 10r), de otra letra: "Pazguato es vno, guayangareo es otro". Más abajo,
desubicado: "no ay medicos, ni son necezos".
59
En los capítulos 36 y 37 de la presente relación, el interesado hallará algunos datos
biográficos sobre este piadoso encomendero.
60
Al margen (fol. 10v), de otra letra: "no hay volcanes ni cosas q admiren, sino ser tierra
fertiliss.a".
61
Al margen izquierdo (fol. 11r), de otra letra: "ay muy buenos pintores". Al margen
derecho: "hazense muchas cosas y muy primas de madera, por el aparejo della y de los
primos carpinteros".
62
Al margen (fol. Ilv) , de otra letra: "habas siluestres".
63
Al margen, de otra letra: "toda fruta de Cast.a".
64
Al margen, de otra letra: "radas hortalizas". Más abajo, desubicado: todas legumbres
de Cast.a”.
65
Al margen (fol. 12r), de otra letra: "muchas yerbas medicinales". La UNAM ha editado
(1959), en dos lujosos tomos, la Historia Natural de Nueva España del doctor Francisco
Hernández
66
Esta lección no es correcta; debería ser chuhpireni,"adelfa", como la escribe Gilberti
(1559: TE, 13v) , o chupireni, "planta del fuego" (Hernández 1959, I: 60, 222), chpireni,
identificada por Velásquez Gallardo (1978: 115) coma la Euphorbia calyculata. De la
familia Euphorbia se obtiene, entre otros, el inefable "aceite de castor". Quien lo probó, lo
sabe.
67
No he podido identificar esta yerba o planta.
68
Apahtsi significa "comadreja" (Gilberti 1559: TE, 7r) u "onza" (Velásquez Gallardo 1978:
110); en náhuatl se diría cuzatli o cuzamatl (Molina 1944: EM, 27v). No he podido
verificar si existe alguna yerba mexicana de este nombre; Hernández (1959, I: 221)
describe una que denomina apehtzi.
69
Esta lección es inexacta, sin duda, si se trata de una a palabra tarasca; en esta lengua
no existe la consonante b. Gilberti (1559: ET, 94r) registra, para 'gato montés", uhpapu o
apahtsi; Velásquez Gallardo (1979: 51), misiá pópu.
70
Al margen (fol. liv), de otra letra: "los adibes son los lobos".
71
Al margen (fol. 12r), de otra letra: "hardillas y zorrillos, estraños animales".
72
El manuscrita, fol. 13v, se lee: "Ay benados munchos, y conejos y liebres. estan gran
cantidad...:"
73
Al margen (fol. 13v) , de otra letra: "los yndios quieren mucho a los perros de Casta".
74
Al margen, de otra letra: "sans, neblis, papagayos y otros". Un poco más abajo: "las
auras".
75
Probablemente el charanchu, un pájaro que describe Velásquez Gallardo (1978: 113)
como "de colar rojizo con cola grande". Al margen (fol. 14r). de otra letro: "perdizes".
76
El manuscrito, fol. 14r, lee: "...ay poco que dezir de ningun metal descubiertas ni
colores..."
77
En efecto, Gilberti (1559: ET, 1574) registra, para "sal", la voz etuqua; -ro es el sufijo
de lugar.
78
Al margen (fol. 15r), de otra letra: "los oficiales y artes mecanicaas; hales dado la vida
el yero".
79
Al margen (fol. 16r), de otra letra: "tejedores con telares cast.os".
80
Al margen (fol. 16v), de otra letra: "pasagero p.a Guatemala y otras ptes".
81
Al margen (fol. 17r), de otra letra: "la Catedral, en Valladolid; estaua en Pazcuaro".
82
Como consecuencia de largas negociaciones legales y sutiles argumentaciones juddicas
ante la Curia Romana, los reyes de España adquirieron el cuerpo de derechos comprendido
bajo el título de Patronato Real, uno de los cuales comenzó llamándose "derecho de
suplicación", hasta transformarse en "derecho de presentación". Este confería a la corona
española, a perpetuidad, pleno derecho de Patronato y de presentación a la Sede
Apostólica de personas idóneas para las iglesias catedrales, con obligación, por parte de la
Santa Sede, de aceptar las personas presentadas, so pena de nulidad. (OREE 1973, III:
1947). Por eso, el rey proveía o designaba al obispo correspondiente; pero éste sólo era
consagrado después de haber recibido las bulas papales confirmatorias. El primer obispo
de Michoacán fue don Vasco de Quiroga (1538-65), al que sucedieron don Antonio Ruiz de
Morales y Molina (1566-72), removido a la diócesis de Tlaxcala; fray Diego de Chávez, que
falleció antes de recibir las bulas, y fray Juan de Medina Rincón y de la Vega (1574-88), en
cuyo tiempo se traslado la silla episcopal, de Pátzcuaro, a Valladolid-Guayangareo.
83
Esta es la primera vez que he encontrado, en una RG, que un funcionario civil critique
tan acremente a un designado real y, por ende, la propia elección del rey. Como se verá
más adelante, Montes de Oca tampoco estaba de acuerdo con otros aspectos de la-
administración eclesiástica, ni con la lasitud complaciente que la Corona observaba en esta
materia.
84
Este dato permitirá comprender, de manera retrospectiva, por que los religiosos
dominicos que administraban las con entos de Tetela y' Hueyapan (tomo segundo de las
RGs de Mexico) ponían tanto empeño en mantener la ficción de que doctrinaban en el
distrito "cuatro frailes", cuando en realidad eran sólo dos.
85
Juan de Alvarado, a quien llama Dorantes de Camama (1970t S09) "poblador muy
antiguo', estuvo casado con doña Isabel de Villa Padierna. Era natural de Badajoz, hijo de
García de Alvarado y de doga Beatriz de Tordoya (Raza 1928: núm. 519). Como podrá
observarse en la transcripción de su lápida, falleció a 2 de enero de 1551. El apellido de su
madre era "de Córdoba", no "de Tordoya", como lee maza.
86
En blanco ci, el manuscrito (fol. 17v).
87
No he encontrado noticia o mención de Magdalena de Olio. [caza (1928: nu 1147)
recoge la declaración de un Melchor de Cárdenas, "natural de la ciudad de Jaén, e hijo
legítimo de Joan de Cárdenas y de Isabel de hilos, e que pasó a estas partes para el rrio
de la Plata... donde siguió dos anos, y que abra diez [e. 1580] qué pasó a esta Nueua
Spaña... y ques casado' y tiene dos hijos..." Posiblemente se trata del Cárdenas aquí
mencionado, y, si es así, puede conjeturarse que su mujer le era consanguínea.
88
Me he limitado, aquí a transcribir literalmente el texto latino. Hago, en la Introducción,
un breve comentario y traducción española de estos dísticos.
89
No he modernizado ni regido el texto que sigue; aunque introduje cambios en los signos
de puntuación. Donde dice "comendor" debe leerse "comen[da]dor" Don Garcia de Alvarado
fue comendador de la Villa del Montijo (ver Icaza 1923: núm. 519).
90
Al margen, /fol. 19v), de otra letra: "música de yindios".
91
Al margen, de otra letra, esta nota un tanto disparatada: "los Reloxes les dan gran
gusto".
92
Al margen (fol. 20r) de otra letra: "espital muy suntuoso". Una critica similar a la forma
en que eran administrados los hospitales, puede encontrarse en la RO de Tancitaro,
preparada por Sebastián Macarro.
93
"A la vuelta desta plana" significa, en este caso, "en la plana siguiente". Los nombres
aparecen en el folio 21r.
94
Esta última firma se lee en cl manuscrito (fol. 21r): "Senas/ de albara/do".
95
Esta inscripción aparece al margen derecho, junto a las firmas.
96
Sigue un espacio en blanco, y así está la plana correspondiente al folio 21v. La carta,
autógrafa, de fray Guillermo de Santa Mata empieza en el folio 22c del manuscrito.
97
"La obra" aquí aludida es, probablemente, "toda la descripción de la Chichimeca y
Tarasca, etcétera", cuya lectura recomienda Montes de Oca a la atención de su Majestad.
Se desconoce el paradero del manuscrito.
98
Este enunciado, de otra letra, aparece entre renglones, en el espacio que divide los
párrafos.
99
Sobre los pames, sugiero consultar La Famille Otomi-Pame du Mexique Central (Pans
1937) de J. Soustelle; "La pluralización en parre meridional" (RMEA, XIV-1, 1954-55: 213-
18) de Carlo A. Castro, y "Análisis preliminar del vocabulario parre de fray Juan Guadalupe
Soriano" (AA, XII, 1975: 319-33) de Leonardo Manrique Castañeda. Al final de este último
articulo podrán encontrarse otras referencias bibliográficas.
100
No he podido localizar referencia ni mención de este grupo etnolingüístico.
101
Juan de Villaseñor era natural de Vélez, hijo de Diego de Burgos y de Guiomar de
Orozco; pasó a Nueva España hacia 1522 y participó, con un hermano suyo que se decía
Francisco de Orozco, en la conquista de la Mixteca. En 1527, Cortés le dio en encomienda
algunos pueblos de Michoacán (Icaza 1923' núm 367) donde participó en la fundación de la
ciudad de Valladolid entre los años de 1540-46 (Espinosa 1945: 11516). Casó con hija del
comendador Cervantes. de la que tuvo "harta descendencia' (Dorantes de Carranza 1970:
300); era el nombre de esta señora, doña Catalina de Laca (Porras Muñoz 1982: 251).
102
Tampoco he encontrado datos sobre los vachichiles
103
Como obra de fraile, el texto está empedrado de latinajos. Para evitar la proliferación
de notas al pie de página, la traducción de estas frases se ha remitido al Glosario.
104
La referencia es a la Summa Theotogiae, secunda sccundae, Cuestión 40, articulo
primero, "De bello". Las citas que siguen son del Antiguo y Nuevo Testamento, y del corpus
juris canonici, que no he podido consultar. la última de todas las referencias es al tratado
de Patena et Jure del dominico fray Domingo de Soto (1490-1580), publicado en
Salamanca, en 1513.
105
Qué conveniente seria que los gobiernos que presiden en Bagdad, Teherán y
Washington, dispusieran de un cuerpo de consejeros que tuvieran presentes estos antiguos
principios jurídicos que han normado las relaciones entre los pueblos civilizados.
106
Para una biografía sumaria d t vizcaíno Miguel López de Legazpi y Gurruchátegui, ver
DPHGM (1976, I: 1206-7), y noticias sueltas, en Porras Muñoz (1982: 39, 98, 154, 320,
420 y 447).
107
Para comodidad del lector, traduzco: "quién es el que busca, y juzgue".
108
Dice Mendieta (1945, IV: 202), "do fray Bernardo [Cossin ] no he sabido de cierto el
año en que murió ni se tiene al presente otra noticia más de que era de nación
francesa..." Para otros datos biográficos, ver Torquemada (1979, VI: 421, 429, 489'40),
Espinosa (1945: 213-14), y Vetancurt (1971: 7. Menologio
franciscano , enero 19).
109
"La fe, cuando se promete, aun al enemigo debe guardarse".
110
per, en Icaza (1923: núm. 251), la declaración de los hijos de Andrés López; éste, al
parecer, falleció hacia 1595. Le sucedieran Andrés López, hijo, y Martín y Catalina López.
Como eran homónimos padre e hijo, se, dificulta identificar al aludido aquí por por fray
Guillermo.
111
Gonzalo de las Casas era natural de Trujillo, Extremadura, hijo del primo hermano de
Hernán Cortés, Francisco de las Casas, conquistador y encomendero del pueblo de
Yanhuitlan. Había nacido hacia 1516; vino a la Nueva España, aproximadamente, en 1534,
donde casó con doña Leonor, hija segunda de Andrés de Barrios. Al fallecer su padre, la
Corona confiscó la encomienda de Yanhuitlan, aunque, poco después, la restituyó en don
Gonzalo en 1546. Este fue electo alcalde ordinario de la ciudad de México en 1563, y, en
1580, retorno a la Península. Escribió, y se han publicada, un Arte para criar seda en la
Nueva España (Granada 1581) y un Tratado de la guerra con los chichimecas 0903, 1936,
1941). Extracté esta biografia sumada de Gonzalo de las Casas, de Dorantes de Carranza
(1970: 272), laza (1923: núm. 906) y Porras Muñoz (1982: 230-34). Heriberto García
Rivas (s. C, I: 248) sostiene que este caballero vino a la Nueva España a mediados del siglo
XVI, y que era originario de Toledo; el DPHBGM (1976, I: 388) deriva su información de
esa fuente.
112
Se refiere al doctor Jerónimo de Orozco, gran protector de los agustinos, que, en
1580, era presidente de la Audiencia en Nueva Galicia. Ver RG de Tancítaro, nota 119.
113
El folio 23r, a continuación, está en blanco.
RELACIÓN DE TUCHPAN Y SU
PARTIDO
INTRODUCCIÓN
La RG de Tuchpan, o Tuxpan, consta de once folios y una hoja
suelta; no tiene mapa o pintura, ni está acompañada del texto
impreso de la instrucción y Memoria. Su contenido se distribuye de la
manera que sigue: auto preliminar, sin firmas, fechado a 20 de
febrero de 1580, fol. Ir; relación del pueblo de Tuchpan, sin firmas al
calce, ff. 1r-4v; relación del pueblo de Zapotlan, sin fecha ni firmas,
ff. 4v-7v; relación del pueblo de Tamazula, sin fecha ni firmas, ff. 7v-1
lv; auto final, sin fecha, firmado al calce por Gerónimo Flores y
Domingo de Xerez, fol. 11v; en la hoja suelta, una "rrelación de los
pueblos q ay en la prouincia..." El legajo se custodia, en la biblioteca
de la RAH en Madrid, bajo signatura "9-25.4/4663, 16-VIII"; su texto,
si los datos de Cline (1972a: 357, 137) son fidedignos, ha sido
editado por Vargas Rea (PNE, 7/8: 93-130) y por Corona Núñez
(1958, II: 83-92). *
Sobre el presunto autor de la presente RG, Gerónimo Flores,
cabe conjeturar, solamente, que era hijo de quien fue corregidor de
Tlaxcala en 1553, homónimo suyo, cuyas noticias se han conservado
en los autos y procesos que ocasionó, en el pueblo de Meztitlan, la
visita efectuada por don Diego Ramírez. Gracias a ellos, consta que
Gerónimo Flores, el viejo, era, en aquel año, considerado "vecino de
la cibdad de México y corregidor de la provincia de Taxcala"; Diego
Ramírez "lo nombró por su acompañado" a 11 de agosto de 1553,
"poniéndole pena para ello, porque se quería ir e no entender en los
dichos negocios' (FPT 1940, VII: 71, 86). Más tarde, en deposición
que hizo como testigo a 6 de octubre del mismo año, Gerónimo
Flores, el viejo, declaró ser "de edad demás de cincuenta años" (o.
cit., p. 145), lo que permite inferir que había nacido hacia 1501 o
1502. Es todo lo que se sabe; al menos conforme a los documentos
que he tenido a la vista. La avanzada edad que el antiguo corregidor
de Tlaxcala habría tenido en 1580, si es que vivía aún, descarta
cualquier hipótesis que postule la identidad del viejo corregidor con
quien, en tal año, desempeñaba el cargo de alcalde mayor en la
provincia de Tuchpan; por eso, resulta más razonable proponer que
el alcalde mayor de Tuchpan era descendiente del corregidor de
Tlaxcala.
Es lástima que, en su Bibliografia anotada, Cline
(1972b: 392) haya omitido describir la publicación
aquí mencionada de Vargas Rea; su descripción
de los Papeles de Nueva España, romo VII, se
limita al contenido de cinco volúmenes. Por lo
demás, su referencia a la colección editada por
don José Corona Núñez, pace magistri dico, es
incompleta. Las páginas 83 a 92, en tomo segundo
de las Relaciones geográficas de la diócesis de
Michoacan, 1579-1580, contienen, exclusivamente,
el texto de la relación del pueblo de Tuchpan: pero,
a partir de la página 92, y probablemente hasta la
121, corren los textos de las relaciones de
Zapotlan y Tamazula.
El auto preliminar de la RG de Tuchpan está fechado a 20 de
febrero de 1580, y ésa, tal vez, podría considerarse la fecha en que
se inició la composición del escrito; pero el texto es bastante largo, y
no es razonable que su redacción se efectuara en un solo día. Por lo
demás, la encuesta preliminar al escrito exigió, sin duda, un uso de
tiempo más prolongado. El auto final declara que el alcalde mayor
hizo la RG "en los dichos pueblos de Tuchpan, Zapotlan y Tamazula,
inquiriendo lo susodicho e informándose para ello de españoles
antiguos en la tierra, y de indios viejos y naturales de los dichos
pueblos y provincia..." Es lástima que el informe haya omitido sus
nombres.
Comoquiera que haya sido, cotejando el contenido de las tres
relaciones que comprende este informe, puede apreciarse que, en
cada caso, las fuentes informativas fueron distintas; cualidad que le
confiere al conjunto de descripciones mayor valor. Aspectos de la
vida social, o tradiciones obviamente comunes, son objeto de
desarrollos independientes o están matizados con datos propios,
que, al fin de cuentas, resultan mutuamente complementarios. Tal es,
por ejemplo, concerniente a las creencias religiosas antiguas, lo que
se puede observar, tras un cotejo somero de los capítulos 14 de las
tres relaciones que contiene el presente informe. Por yerro del
escribano, o de los informantes, en la relación de Tuchpan se dice
que, antiguamente, los indios adoraban, "por dios, a los cielos, y que
había ocho cielos", etcétera; en la de Zapotlan, en Cambio, se dice
que el dios había sido "una piedra, que componían y adornaban con
mantas y chalchihuites y plata y plumas", etcétera, mientras, en la de
Tamazula, se vuelve a hablar del dios-cielo, aclarando que "entendían
que había nueve cielos y que, allá, estaba una cihuapile ... a la que
llamaban Ehuacueye..., 'señora que tiene faldellín de cuero'..:" Como
se puede observar, los datos mutuamente se complementan y ponen
de manifiesto que, en región tan distante de la mesa central mexica,
se daba culto a la diosa Xochiquetzal, a cuyo respecto resultará
conveniente leer las declaraciones de Diego Muñoz Camargo (1981:
152v-153r).
Problemas de índole filológica e histórica, hay varios en el
presente informe, de los cuales se ha procurado dejar constancia en
las notas al pie del texto. Su importancia es variable, así como los
recursos de herramienta erudita con que, quien escribe estas líneas,
se ha aproximado a ellos. Más de uno requeriría tratamiento más
amplio, y sería merecedor de un estudio o monografía; así, por
ejemplo, la identidad del propietario de la hacienda y cortijo que se
menciona en los capítulos 25 de las relaciones de Zapotlan y
Tamazula. O todo lo que concierne al descubrimiento y configuración
jurídica de las minas de plata que existían, o alguna vez existieron en
cl segundo de los pueblos ya mencionados.
Según Gerhard (1972: 101-2,111), Tuchpan adquirió el rango de
alcaldía mayor en 1560, después de haber sido considerado
corregimiento desde 1534. Tal cambio de jerarquía difícilmente
puede explicarse sin la intervención de algún hecho justificante, el
cual, a mi juicio, bien pudo ser el descubrimiento de las minas de
plata de Tamazula, que denunció el español Francisco Morrillo (ver
nota 35a al pie del texto). Mas, para que tales especulaciones
conjeturales se constituyan en formulaciones históricas, hace falta
fundamentarlas, o descalificarlas, documentalmente.
Estudios relativamente recientes, como el intitulado La minería
en México (UNAM, 1978), no obstante su apreciable contribución,
apenas consiguen justificar las pretensiones del título. Hace falta
ahondar, porque la minería en la Nueva España es, por muchas
razones, el meollo de nuestro existir histórico. Quienes, para bien o
para mal, configuraron el Nuevo Mundo y la Nueva España, y cada
nación actual hispanoamericana, vinieron a buscar oro y metales
preciosos. La presencia de éstos, o su ausencia, no sólo determinó
el flujo y reflujo de la emigración europea al Nuevo Mundo, dando
importancia, jerarquía y origen, a las variadas entidades geopolíticas
de Hispanoamérica, sino que tuvo influencia sobre la historia de
nuestros días. Sin la riqueza minera, y otras que poseemos, no
podrían explicarse la piratería que apareció en. el siglo XVI ni el
coloniaje, ahora seudoeuropeo, que padecemos. Aunque los tenores
a sueldo de la historia oficial romántica, oficiosos a su pesar, sigan
cantando arias de independencia y nacionalismo ficticio.
[En la cabeza del texto, de varias
letras] N° 115. Tuspa. 1 Obispado de
Mechoacan. N[uev]a Esp[añ]a.
CÉSPEDES.
[TUCHPAN]
¶ En el pu[ebl]o de Tuchpan de la Nueva España, en veinte días
del mes de febr[er]o de mil y qui[nient]os y ochenta años, el ilustre]
señor G[E]R[ÓNI]MO FLORES, al[ca]lde m[ay]or desta provincia por
su Maj[es]t[ad], 2 por presencia de mí, DOMINGO DE XEREZ, su
escrib[an]o no[m]br[a]do de su audiencia y juzgado, en cumplimi[ent]o
de lo por su Maj[es]t[ad] mandado y q[ue] a él fue cometido por el
muy ex[celen]te s[eñ]or DON M[ART]ÍN ENRÍQUEZ, visorrey y
gobernador y capitán general desta Nueva España, sobre lo tocante
a la descripción desta provincia, dijo q[ue] la hacía, e hizo, en la
forma y manera siguiente.
2 ¶ Esta provincia de Tuchpan, y Tamazula y Zapotlan, está
puesta en la real Corona, y cada pu[ebl]o destos tres es cabecera
por sí y, cada tino tiene los sujetos q[ue] en cada uno dellos irá
declarado; y, todos tres, están poblados en tierra llana, y son
pueblos permanentes y bien formados, aunq[ue] no de mucha gente,
porq[ue] todas tres cabeceras, con sus sujetos, tienen mil y
setecientos hombres de cuenta, poco más o m[en]os. Son de
mediano entendimi[ent]o, aunq[ue] aplicados a cosas bajas y
viciosas; trabajan medianamente en sus labores, para sustentarse y
pagar el tributo a su Maj[es]t[ad]. Es tierra templada, más cálida
q[ue] fría; excepto algunos sujetos, de pocos indios, q[ue] están en
tierra alta. Están [a] ochenta y cinco leguas de la ciudad de Méx[i]co,
donde reside el Audiencia real en cuyo distrito caen; y es camino la
mayor p[ar]te llano, aunq[ue] hay algunas sierras, y, todo, q[ue] se
puede andar. Y, en esta provincia, no hay pueblos ningunos de
españoles, y todos estos tres pu[ebl]os, con sus sujetos, eran del
CAZONCI rey de la provincia de Mechoacan, el c[ua]l Se rindió al
CAPITÁN CRISTÓBAL DE OLID, 3 q[ue] fue el primer hombre q[ue]
en ella entró, q[ue] lo envió el capitán general DON F[E]R[NANDO
CORTÉS a la d[ic]ha conquista en el año de mil y qui[nient]os y
veinte y dos a[ñ]os Y como el d[ic]ho REY CAZONCI se rindió con
toda su tierra, el d[ic]ho capitán general DON F[E]R[NAN]DO
CORTÉS los tomó para sí y le sirvieron [por] algún tiempo, hasta
q[ue] los pusieron en la real Corona, a quien han servido y sirven
hasta hoy. Y, por no haber, como no hay, en esta provincia pu[ebl]o
de españoles, se irán diciendo, por los capítulos, lo q[ue] dellos
hubiere q[ue] declarar en cada cabecera por sí, con sin sujetos,
comenzando del tercero capítulo; porq[ue], con lo d[ic]ho, queda
respondido a los demás.
3 ¶ Este d[ic]ho pueblo de Tuchpan es templado, más cálido
q[ue] frío; tiene un río caudal a un c[uar]to de legua; tiene, en la plaza
dél, una fuente de poca agua; no tiene agua de riego, si no es en
unas quebradas q[ue] tiene a media legua y a legua; es más seco
q[ue] húmedo, y llueve moderadam[en]te a su tiempo; los vientos
más ordinarios son norte y sur, q[ue] le recalan todo el año, annq[ue]
no son violentos.
4 ¶ Este pu[ebl]o tiene pastos en abundancia, y algunos
ganados de vacas de españoles; es fértil y de muchos
mantenimientos de la tierra. Lo demás deste capítulo se tratará
adelante.
5 ¶ En este pu[ebl]o hay ochocientos indios de c[uen]ta, poco
más o m[en]os, y solía haber en más cantidad, no saben decir q[ué]
tantos; hanse muerto con pestilencia y enfermedades q[ue] les han
sucedido. Tiene dos lenguas diferentes, q[ue] algunos dellos no las
entienden, 4 y hablan todos en general la lengua mexicana. Y, deste
capítulo, no saben otra cosa.
6 ¶ En este pu[ebl]o no hay quien sepa tomar el altura.
7 ¶ Este pu[ebl]o está [a] ochenta y cinco leguas de la ciudad
de Mex[i]co, por camino a p[ar]te torcido, a la p[ar]te del norte,
como está d[ic]ho; y, a la p[ar]te del sur, tiene a la villa de Colima
q[ue e]s de españoles, a diez leguas por camino torcido y, las cuatro
leguas, de barrancas y camino doblado, y, lo demás, llano y todo
andable.
8 ¶ En este capitulo no hay q[ue] responder, más de lo d[ic]ho.
9 ¶ En este capitulo no se sabe cosa de lo en, él contenido.
10 ¶Este pu[ebl]o está asentado en tierra llana, y tiene buen
cielo y suelo, y mira al oriente y es pu[ebl]o sano; y tiene un
monasterio del S[EÑ]OR s[AN] FRAN[CIS]CO 5 con dos sacerdotes
q[ue] administran los santos sacramentos y doctrinan [a] los
naturales del, y [a los] de otros pu[ebl]os comarcanos desta
jurisdicción. Y el monasterio es de humilde edificio; en tiempo pasado
le tuvieron de más momento, y se les cayó con temblores grandes
q[ue] hubo en esta tierra, dicen q[ue] ha más de quince a[ñ]os. Las
calles dente pu[ebl]o son bien formadas, llanas y anchas, de levante
a poniente y [de] norte [a] sur.
11 ¶ Este pu[ebl]o tiene, por sujetos, a Tusistlan, a cinco
leguas, las cuatro de barrancas; a Tonantla, [a] una legua de tierra
llana, q[ue] cada uno tiene a quince indios, poco más o m[en]os; y
Tusistlan le cae al poniente, y Tonantla al oriente. Las leguas q[ue]
dista de otros pueblos va declarado adelante.
12 ¶ Este pu[ebl]o está, del pu[ebl]o de Tamazula, q[ue e]s
desta provincia y jurisdicción, [a] tres leguas largas por camino
doblado, y está a la p[ar]te del norte; y, el pu[ebl]o de Zapotlan:
está, [a] tres leguas largas y de camino llano, a la p[ar]te del norte,
y es desta jurisdicción. Están, estos tres pueblos, en triángulo.
13 ¶ Este pueblo se llama Tuchpan, y no saben decir la causa
q[ue] hubo de su nombre,6 a porq[ue e]s muy antiguo. Y sus lenguas
naturales se llaman tiam y, [la] otra, cochin, 7 y todos hablan,
generalmente, la lengua mexicana, como está d[ic]ho.
14 ¶ Dicen q[ue], en tiempo de su gentilidad, eran del
CAZONCI, como está d[ic]ho, a quien tributaban mantas de algodón
y naguas azules. Y tenían, por dios, a Los CIELOS, y q[ue] había
ocho cielos; 8 y [dicen] q[ue] algunos se holgaban [de] q[ue] los
matasen, y con las mejores vestiduras q[ue] tenían: decían q[ue] se
querían ir al cielo a servir al Sol; y q[ue], después de muertos, los
quitaban las ropas, y los desollaban y asaban y se los comían.
15 ¶ Dicen q[ue] tenían, en la provincia, otro s[eñ]or q[ue] los
gobernaba, al c[ua]l daban de lo q[ue] cogían, y le servían como a
tal; y q[ue] tenían guerras con la provincia de Colima y q[ue] sus
armas eran arcos y flechas, y medias lanzas de palo agudas. Y su
traje antiguo era una manta de algodón cerrada, blanca, angosta,
q[ue] les llegaba a las espinillas, y, encima, otra manta pintada. Y
[llevaban] los cabellos largos y, en las orejas, zarcillos de cuentas y
CHALCHIHUITES. Y, al pres[en]te, traen una camisa y zaragüelles y
una manta blanca encima, todo de algodón, y, en general, sombreros
en las cabezas. Y [dicen] q[ue], antiguam[en]te, vivían mucho y
sanos, y q[ue], al pres[en]te, no viven tamo y enfermos: no saben
decir la causa dello. Las comidas de q[ue] antiguam[en]te usaban
dicen q[ue] eran maíz y frijoles y venados y chile, y muchos géneros
de yerbas cocidas; y algunos principales, y en fiestas q[ue] hacían,
comían gallos de papada. Y lo q[ue] ahora usan a comer, es lo
propio, y vacas.
16 ¶ Este pu[ebl]o está asentado a dos tiros de arcabuz de una
sierra alta y pelada q[ue] llaman en su lengua Sierra Señora, a la
p[ar]te del poniente, de donde viene a este pu[ebl]o la fuente de agua
q[ue está d[ich]o. Y está en tierra llana y descubierta, aunque] hay en
el d[ic]ho pu[ebl]o cantidad de arboledas de frutas.
17 ¶ Este pu[ebl]o tienen por sano, como está d[ic]ho, aunque]
suelen tener enfermedades de tose y romadizo por los meses de
octu[br]e y noviembre, y calenturas, de q[ue] mueren algunos en el
d[ic]ho tiempo. Los remedios de q[ue] antiguam[en]te usaban en sus
enfermedades, dicen [que] solam[en]te eran purgas q[ue] hacían de
algunas yerbas q[ue] de experiencia conocían.
18 ¶ Tiene este pu[ebl]o, a tres leguas, una serranía de gran
altura y fragosa, y un volcán en el remate della, de q[ue] saca, el
más tiempo del año, humo; es cordillera muy fría y, en p[ar]te del
ario, está nevada la sierra y volcán; cae a la p[ar]te del poniente
desee pu[ebl]o. Llámase, la sierra, Sierra Vieja, y [a]1 volcán llaman
lo propio; no saben decir la causa de sus nombres. Corre, la
cordillera, al norte, y el volcán, q[ue] está en la frente de la d[ic]ha
sierra, mira de la p[ar]te del sur y, por esa p[ar]te, se ve, de[sde] la
villa de Colima, muy claro, y, deste pu[ebl]o, se ve el d[ic]ho volcán y
p[ar]te de la serranía; y cubre mucho de su vista la sierra q[ue] está
junto a este pu[ebl]o, q[ue] le cae al poniente, como está d[ic]ho.
19 ¶ A este capítulo ya está respondido antes deste. 9
20 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítulo
contenido.
21 ¶ A este capítulo está respondido en c[uan]to a los volcanes,
10 y, de lo demás en él contenido, no hay cosa en este pu[ebl]o.
22 ¶ En los montes deste pu[ebl]o, q[ue e]stán a dos y tres
leguas, más y m[en]os, hay pinos, robles y encinas, y el
aprovechami[ent]o dello es el ordinario q[ue] dello suele sacarse.
23 ¶ En este pu[ebl]o hay muchos frutales: árboles de
GUAMUCHELES, guayabos, aguacates, ciruelos, zapotes blancos y
prietos, y otros géneros de frutas inusitadas de esta tierra, de q[ue]
hay mucha cantidad de arboledas y, entre ella, algunos árboles de
graciosas y odoríferas flores. Y, árboles de Castilla, tienen cidros,
naranjos, limas y limones y cañas de azúcar, y todo se da bien y
abundante.
24 ¶ En este pu[ebl]o cogen maíz y frijoles y chía y coles, y
todas verduras y calabazas de la tierra, y verdolagas y bledos y
otras yerbas q[ue] comen, y chile y tomate en cantidad, de q[ue] se
sustentan y aprovechan.
25 ¶ En este pu[ebl]o se da y se coge algún trigo, y se dice
q[ue] se daría c[ua]lquier otra cosa de Castilla, como es cebada y
otras semillas; y todo grana bien.
26 ¶ En este pu[ebl]o hay una raíz q[ue] llaman "de
Mechoacan', y otra q[ue] llaman ELCAMIZOTLE, 11 con q[ue] se
purgan y curan los indios y españoles, y las hallan buenas y
medicinales y de mucho provecho.
27 ¶ En los montes comarcanos deste pu[ebl]o, hay tigres y
leones y gatos y coyotes, y, en el pu[ebl]o, hay gallinas, de la tierra y
de Castilla, y palomas, y todo multiplica bien. Y, de Castilla, se han
traído las d[ic]has gallinas, y palomas y patos, y vacas y ovejas y
puercos, y perros y gatos, y otras aves q[ue] hay, de la tierra y de
Castilla, y todo se cría y multiplica en mucha suma.
28 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capitu[lo]
contenido.
29 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítu[l]o
contenido.
30 ¶ En este pu[[ebl]o no hay salinas; provéense de sal de la
provincia de Colima, comarcana a este pu[ebl]o; y, para sus vestidos,
no tienen necesidad, porq[ue] en él se coge algodón, de q[ue] se
visten; aunq[ue], de la d[ic]ha provincia de Colima, lo traen, por
granjería, para otras p[ar]tes, y lo propio hacen [con] otras cosas
para el d[ic]ho efecto.
31 ¶ En este pu[ebl]o las casas son pequeñas y bajas en
general, y de adobes, y son de poca o ninguna fortaleza y cubiertas
de paja.
32 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítulo
contenido.
33 ¶ En este pu[ebl]o hay granjerías, entre los indios, de frutas
de la tierra y algodón q[ue] cogen, y maíz y frijoles, llevándolo a otras
p[ar]tes y trocándolo a cacao y reales y otras cosas. Y, algunos
indios, tratan en mercaderías de paños y lienzos en alguna más
cantidad, y, algunos españoles q[ue] corren la tierra, hacen lo propio;
según su posible, los indios pagan su tributo en reales y maíz.
34 ¶ Este pu[ebl]o está en el obispado de Mechoacan, y la
catedral reside en Patzcuaro; está, deste pu[ebl]o, [a] treinta y cinco
leguas, a la p[ar]te del norte, camino derecho a p[ar]tes y, a p[ar]tes,
por camino torcido, y, a p[ar]tes, llano y, a p[ar]tes, sierra; las
leguas, grandes, y todo bueno de caminar.
35 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítu[l]o
contenido.
36 ¶ No saben decir cuándo se fundó el monasterio q[ue] hay
en este pu[ebl]o, 12 y, a lo demás en él contenido q[ue] hay, ya está
respondido antes deste.
13
37 ¶ En este pu[ebl]o hay un hospital de humilde edificio, muy
pobre, en q[ue] se curan los indios naturales del, y tiene la
advocación de n[uest]ra S[eñor]a de la Concepción, y dicen q[ue]
habrá veinte a[ñ]os q[ue] se fundó; no saben decir por q[ué] religioso,
más de q[ue] por un guardián del monasterio deste d[ic]ho pu[ebl]o
de Tuchpan; el c[ua]l está apartado de la costa de la mar y, así, no
tiene que responder a los demás capítulos restantes a cumplimi[ent]o
de la d[ic]ha Instrucción, q[ue] son trece.
[ZAPOTLAN]
3 ¶ El pueblo de Zapotlan, q[ue e]s desta provincia, es pu[ebl]o
templado, más frío q[ue] cálido, y húmedo más q[ue] seco.
Es falto de agua, y pasa junto a él un arroyo de poca agua,
q[ue] se seca en los meses de marzo, abril y mayo; tiénele a la
p[ar]te del sur, y atraviesa de levante a poniente del pu[ebl]o. Llueve
por los meses de junio, julio, agosto, septiembre, en mucha cantidad,
con violencia de vientos de norte [y] sur, y éstos son ordinarios y le
recalan todo el año.
4 ¶ Este pu[ebl]o está en tierra llana, y es abundoso de pastos
fértiles, y abundoso de frutos y mantenimientos desta tierra y de
Castilla. Lo demás deste capítulo se dirá adelante.
5 ¶ En este pu[ebl]o hay cuatrocientos indios de c[uen]ta, con
sus sujetos, poco más o m[en]os; dicen q[ue], en tiempo de su
gentilidad, había mucho más cantidad, [pero] no saben decir q[ué]
tanta; y q[ue] se han muerto de muchas enfermedades de sarampión
y viruelas y pestilencia. Son de agudo entendimi[ent]o y de buenas
disposiciones; viven del trabajo, al c[ua]l acuden bien en sus labores
y haciendas. Tienen cuatro lenguas, de q[ue] antiguamente usaban y
usan, q[ue] se llaman mechoacan[a] y zayulteca, y zapoteca y
nahual, q[ue e]s mexicana, en la c[ua]l hablan todos en general. 14
6 ¶ En este pu[ebl]o no hay quien sepa tomar el altura.
7 ¶ Este pu[ebl]o está [a] ochenta y cinco leguas de la ciudad
de Méx[i]co; el camino es el propio q[ue] hay del pu[ebl]o de Tuchpan
a la d[ic]ha ciudad. Y está [a] trece leguas de la villa de Colima, q[ue
e]s de españoles: es el propio camino de Tuchpan, y tiénela a la
p[ar]te del sur.
8 ¶ En este capítulo no hay q[ue] responder, más q[ue] lo
d[ic]ho.
9 ¶ Este pu[ebl]o se llama Zapotlan; no saben la causa de su
nombre, más q[ue] antiguamente, dicen, le llamaban Tlayula, q[ue]
quiere decir "tierra de mucho maíz", y15 q[ue] el primer fundador fue
el s[eñ]or de Mechoacan. Y, deste capítulo, no saben otra cosa.
10 ¶ Este pu[ebl]o está asentado en tierra llana, y tiene buen
cielo y suelo, y mira al oriente y es pu[ebl]o sano. Y tiene un
monasterio del S[EÑ]OR SAN FRAN[CIS]CO, con un sacerdote q[ue]
administra los santos sacramentos y doctrina [a] los naturales dél, y
de otros pu[ebl]os sus sujetos. Y el monasterio es de buen edificio y
traza.16 te Las calles son bien formadas, llanas y derechas y anchas,
de levante a poniente y [de] norte [a] sur.
11 ¶ Este pu[ebl]o tiene, por sujetos, a Cua[uh]teponahuaztitlan,
17 q[ue] tiene hasta quince indios, y [a] otro q[ue] se llama lstlan,
q[ue] tendrá hasta seis indios, q[ue e]stán a legua y [a] media deste
pu[ebl]o, por tierra llana, y le caen a la parte del norte.
12 ¶ A este capítulo está respondido en lo de Tuchpan.18
13 ¶ A este capitulo está respondido. 19
14 ¶ Dicen q[ue], en tiempo de su gentilidad, tenían por señor al
CAZONCI, rey de Mechoacan, y le tributaban plumas grandes de
colores y plata tendida muy delgada, y algunos indios q[ue] tomaban
en la guerra q[ue] tenían con otros pueblos comarcanos a éste. Y
[dicen] q[ue] tenían por dios a UNA PIEDRA, q[ue] componían y
adornaban con mantas y CHALCHIHUITES y plata y plumas, y otros
géneros de cosas; y q[ue] había hechiceros para hablar con la piedra
q[ue] tenían por dios, y q[ue] éstos daban a entender q[ue]
respondía. Y la sacrificaban algunos indios q[ue] tomaban en la
guerra, y los abrían por el corazón y, con la sangre, untaban ]a
piedra q[ue] tenían por dios. Y, hecho esto, los desollaban, y el cuero
henchían de paja y bailaban alrededor dél, y comían la carne
humana.
15 ¶ Dicen q[ue] se gobernaban por un principal q[ue] ponía el
rey de Mechoacan, a] c[ua]l obedecía y servían y daban de comer, y
le hacían su casa y sementeras; y q[ue] respetaban mucho a los
viejos, y q[ue] tenían guerras con los de Colima y Ahuatlan y Autlan y
Cuzalapa, y Tenanzaztlan y Ameca e Izatlan y el Agualulco, y otros
pu[ebl]os comarcanos. Y q[ue] peleaban con arcos y flechas y
rodelas, y con unas porras de palo gruesas, y q[ue é]stas eran sus
armas. Y el hábito y traje antiguo, y de pres[en]te, es el [mismo] de
[los del Tuchpan, y q[ue] sus mantenimientos eran y son los q[ue
están d[ic]hos del d[ic]ho pu[ebl]o de Tuchpan. Y q[ue],
antiguam[en]te, vivían mucho y sanos y, de puro viejos, se
q[ue]daban sin sentido, y q[ue], al presente, no viven tanto y
enfermos; no saben dar la causa dello.
16 ¶ Este pu[ebl]o está asentado al pie de una cordillera de
cerros altos, pelados, con algunos montes de pino no muy cerrados,.
y la tierra dellos, limpia y andable, corre de norte [a] sur, q[ue] llaman
en su lengua TEPETL, q[ue] quiere decir "cerro". Y, a la p[ar]te del
poniente, es tierra llana, en redondo de legua y media,. y, a la propia
p[ar]te, tiene la cordillera q[ue está d[ic]ha en el pu[ebl]o de Tuchpan,
q[ue e]s la sierra de mucha alteza; 20 y estará este pu[ebl]o, de la
falda della, [a] legua y media de tierra llana, y la siena está, toda,
descubierta desde e]ste pu[ebl]o.
17 ¶ Este pu[ebl]o le tienen por sano, aunq[ue] algunos años
tienen enfermedades de calentura y romadizo; y [dicen] q[ue] se ,
suelen curar con algunas purgas hechas de yerbas q[ue] les dan
algunos indios, y q[ue] no saben q[ué] yerbas son por su nombre, y
[que] tienen por remedio darse con ortigas. Y, lo demás deste
capitulo, no lo saben.
18 ¶ A este capítulo está respondido. 21
19 ¶ A este capítulo está respondido. 22
20 ¶ En este pu[ebl]o hay una fuente q[ue] nace en el cerro [de]
junto [a] do está asentado, y la traen por las calles dél a la plaza, de
donde beben y se sustentan, y, aunq[ue e]s de poca agua, riega
algunas huertas q[ue] hay en el propio pueblo. Y tiene, a dos tiros de
arcabuz, una laguna q[ue] tendrá dos leguas de boj, de la c[ua]l
sacan mucho pescado blanco, de a palmo y menudo, en mucha
cantidad todo el año, de q[ue] se aprovechan para comer y vender
para muchas p[ar]tes.
21 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítulo
contenido.
22 ¶ En los montes deste pu[ebl]o, q[ue están junto a él a
media legua y a legua, y más y m[en]os, hay mucha cantidad de
pinos y algunos robles, de q[ue] hacen sus casas y los demás
aprovechamientos ordinarios.
23 ¶ En este pu[ebl]o hay muchos árboles de frutas de la tierra,
q[ue] son aguacates, guayabas, mezquites, zapotes blancos,
morales y otros frutales; y, de Castilla, tiene granados, membrillos,
duraznos, melocotones, higueras, parrales q[ue] dan uvas, cidras;
naranjas, limas, limones, palmas, claveles, lirios, azucenas y rosas.
Y, los duraznos y membrillos, se dan dos veces en el año, y todo lo
demás se da muy bien y en mucha abundancia.
24 ¶ En este pu[ebl]o cogen maíz en mucha cantidad, frijoles,
chile, tomate, chia, ZOAL, coles y lechugas y rábanos, habas,
calabazas, ajos, cebollas, perejil, yerbabuena, orégano, y todas [las]
otras verduras; y todo se da en abundancia, y dello tienen sus
aprovechamientos y lo venden para muchas p[ar]tes. Y estas huertas
de verdura están en el ruedo de la d[ic]ha laguna.
25 ¶ En este pu[ebl]o, a tres cuartos de legua dél, hay una
hacienda y cortijo, q[ue e]s de un español q[ue] vive en el pu[ebl]o,
en q[ue] cogen trigo en cantidad de quinientas fanegas, con riego
q[ue] tiene de una fuente q[ue] nace junto a la labor; y está a la
p[ar]te del norte deste pu[ebl]o, junto a la cordillera do está
asentado.
26 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítulo
contenido
27 ¶ A lo tocante a este capítulo, es como lo de Tuchpan.
28 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítulo
contenido.
29 ¶ En este pueblo 23 no hay cosa de lo en este capítulo
[contenido].
30 ¶ En este pu[ebl]o no hay salinas; provéense de sal de
Atoyaq[ue] y Zayula, q[ue] son pueblos de la provincia de Ávalos q[ue
están a cuatro y cinco leguas deste pu[ebl]o; y, algodón de q[ue] se
visten, lo traen de la provincia de Colima, q[ue e]stá a trece leguas,
como está d[ic]ho.
31 ¶ En este pu[ebl]o, las casas son 24 pequeñas y bajas y de
adobes, y de ninguna fortaleza, y son cubiertas de paja.
32 Al En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítulo
contenido.
33 ¶ En este pu[ebl]o tienen granjerías entre los indios y
españoles viandantes, según y como está d[ic]ho en lo del pu[ebl]o
de Tuchpan, en todo lo en él contenido. Y viven, en este pu[ebl]o,
cinco españoles casados, q[ue] tienen las mismas granjerías. Y los
indios pagan su tributo en reales y maíz.
34 ¶ Este pu[ebl]o está en el obispado de Mechoacan, y, todo lo en este capítulo
contenido, es como está d[ic]ho en lo de Tuchpan.
35 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítu[l]o contenido.
36 ¶ Dicen q[ue] el monasterio q[ue] hay en este pu[ebl]o ha que Se fundó cuarenta y
cinco a[ñ]os y más, y q[ue] su fundador fue FRAY JU[AN] DE PADILLA, 25 de la ORDEN DEL
S[EÑ]OR S[AN] FRAN[CIS]CO. Y, [de] lo demás contenido en este capítulo, no hay cosa en
este pu[ebl]o.
37 ¶ En este pu[ebl]o hay un hospital de humilde edificio, muy pobre, en q[ue] se curan
los indios naturales dél, y tiene la advocación de n[uest]ra S[eñor]a de la Concepción; y dicen
q[ue] habrá treinta a[ñ]os, poco más o m[en]os, q[ue] se fundó por un religioso de la ORDEN
DEL S[EÑ]OR S[AN] FRAN[CIS]CO q[ue] se llamaba FRAY ANT[ONI]O, 26 guardián del
monasterio deste pu[ebl]o; el c[ua]l está apartado de la costa de la mar y, así, no hay qué
responder a los demás capítulos restantes, o en cumplimi[ent]o de la d[ic]ha Instrucción, q[ue]
son trece.
[TAMAZULA]
3 ¶ El pu[ebl]o de Tamazula, q[ue e]s desta provincia, es
pu[ebl]o templado, más cálido q[ue] frío, y seco; pasa, junto a él, un
río caudal de buen agua, del c[ua]l beben y [se] sustentan [los d]el
pu[ebl]o, y se puede fácilmente sacar para riego: va, de luengo del
d[ic]ho pu[ebl]o, de norte [a] sur, y da la vuelta al poniente y,
habiendo hecho sus tortuosas vueltas, va al sur. Llueve mucho en los
meses ya d[ic]hos, con violencia de vientos de norte [y] sur, y éstos
son ordinarios [en] todo el año.
4 ¶ Este pu[ebl]o está asentado en tierra llana, y es abundoso y
fértil de pastos, y abundoso de frutos y mantenimientos de la tierra.
Lo demás deste capítulo, se dirá adelante.
5 ¶ En este pu[ebl]o hay trescientos y sesenta indios de
c[uen]ta, con sus sujetos, poco más o m[en]os. Dicen q[ue], en
tiempo de su gentilidad, había en mucha más cantidad: en tanta,
q[ue] dicen eran veinte mil indios y más; y q[ue] se han muerto de
muchas enfermedades de viruelas y sarampión y pestilencia, q[ue]
han tenido después q[ue] los españoles entraron en la tierra.
Y [dicen] q[ue] este pu[ebl]o era la cabecera de toda esta
provincia y, como a tal, acudían los de Tuchpan y Zapotlan y sus
sujetos, y q[ue], a lo propio, acudían los de Amula, q[ue e]s fuera
desta provincia. Viven de su trabajo, al c[ua]l acuden bien en sus
labores y haciendas; tienen tres lenguas, q[ue] llaman tamazulteca,
mechoacan[a y] nahual, q[ue e]s la mexicana, en q[ue] hablan todos
en general. Lo demás tocante a este capítulo, ya está respondido.
6 ¶ En este pu[ebl]o no hay quien sepa tomar el altura.
7 ¶ Este capítulo es como lo q[ue] a él está respondido en lo de
Tuchpan y Zapotlan, y está [a] catorce leguas de la villa de Colima, y
es el propio camino de Tuchpan, y tiénela a la p[ar]te del sur.
8 ¶ A este capítulo no hay q[ué] responder a él.
9 ¶ Este pu[ebl]o se llama Tamazula, y dicen q[ue],
antiguamente, le llamaron así por un arroyo de agua pequeño, q[ue]
le pasa junto a las casas por la banda del norte, q[ue] se criaba en él
"muchos sapos", q[ue es lo que] quiere decir en la lengua mexicana
el d[ic]ho nombre; y q[ue] no saben quién lo fundó, porq[ue e]s muy
antiguo. Y, deste capítulo, no saben otra cosa.
10 ¶ Este pu[ebl]o tiene buen cielo y suelo, y mira al oriente y
es pu[ebl]o enfermo. Y tiene una iglesia, q[ue] la visitan los frailes del
monasterio de Tuchpan y doctrinan [a] los naturales dél y [de] sus
sujetos. La iglesia está desbaratada y caída, q[ue], por desgracia,
se quemó con todos los ornamentos q[ue] tenía. Las calles son
derechas y llanas, de norte [a] sur, y no más. A lo demás deste
capítulo, ya está respondido.11
11 ¶ Este pu[ebl]o tiene, por sujetos, a Zapotitlique, 27 q[ue]
tendrá hasta treinta y cinco indios de c[uen]ta, q[ue e]stá deste
pu[ebl]o [a] cuatro leguas por camino llano, [y] cae a la p[ar]te del
poniente; y a otro pu[ebl]o q[ue] llaman San B[a]r[tolo]mé, q[ue]
tendrá quince indios de c[uen]ta, q[ue está deste pu[ebl]o [a] tres
leguas de camino a p[ar]tes llano y, a p[ar]tes, barrancas, [y] cae a
la p[ar]te del poniente; y a otro pu[ebl]o q[ue] llaman Tetlan, q[ue]
tendrá trece indios de c[uen]ta, q[ue e]stá deste pu[ebl]o [a] dos
leguas y media, del propio camino del pu[ebl]o antes deste, [y] cae a
la, p[ar]te del sur; y a otro pu[ebl]o q[ue] llaman Púctlan, q[ue] tendrá
quince indios de c[uen]ta, q[ue está deste pu[ebl]o [a] dos leguas de
camino a p[ar]tes llano y, a p[ar]tes, barrancas, [y] cae a la p[ar]te
del sur; y a otro pu[ebl]o q[ue] llaman Mechoacan, q[ue] tendrá diez
indios de c[uen]ta, q[ue está deste pu[ebl]o [a] tres leguas de muy
mal camino, [y] dele a la p[ar]te de levante; y a otro pu[ebl]o q[ue]
llaman San Lázaro, q[ue] tendrá cuatro indios de c[uen]ta, q[ue e]stá
deste pu[ebl]o [a] cuatro legunas de buen camino, [y] cae a la p[ar]te
de levante; y otro pu[ebl]o q[ue] llaman Santiago, q[ue] tendrá diez
indios de c[uen]ta, q[ue e]stá desee pu[ebl]o [a] dos leguas de buen
camino, [y] cáele a la p[ar]te del norte; y otro pu[ebl]o q[ue] llaman
Mazamitla, q[ue] tendrá setenta indios de c[uen]ta, q[ue e]stá deste
pu[ebl]o [a] siete leguas, las cuales se va siempre subiendo y, desde
q[ue] pasan las tres, hay cerros levantados, y se sube por ellos,
cuesta arriba, hasta llegar al d[ic]ho pu[ebl]o de Mazamitla. Dicen
[que] está asentado en la más alta tierra de la Nueva España; cáele
a la p[ar]te del norte, y es tierra muy fria y de mucha [mon]taña y
aspereza, aunq[ue], en el d[ic]ho pu[ebl]o, se crían membrillos y
duraznos y peras, y claveles y manzanilla. Y [tiene] otro pu[ebl]o
q[ue] llaman Quitupa, q[ue] tendrá treinta indios de c[uen]ta, q[ue
e]stá [a] diez leguas deste pu[ebl]o, al c[ua]l van por el d[ic]ho
pu[ebl]o de Mazamitla, del c[ua]l, hasta el d[ic]ho pu[ebl]o de
Quitupa, es mal camino, de barrancas y pedregales; cáele a la
p[ar]te del norte. Es pu[ebl]o templado y fértil, y, en su distrito, a
media legua dél, hay una laguna de grandeza de catorce leguas de
boj, de q[ue] gozan, por la p[ar]te del d[ic]ho pu[ebl]o de Quitnpa,
una legua en largo, y lo demás gozan otros pueblos fuera delta
jurisdicción. Es laguna de que se saca mucho pescado blanco de a
palmo y menudo, de que tienen aprovechami[ent]o. Y, a lo demás en
este capítulo contenido, ya está respondido.
12 ¶ A lo tocante a este capítulo, está respondido en lo de
Tuchpan.
13 ¶ A este capítulo, está respondido atrás. 28
14 ¶ Dicen q[ue], en tiempo de su gentilidad, eran del
CAZONCI, rey de Mechoacan, al c[ua]l tributaban mantas de algodón
blancas y naguas azules, y plumas de papagayos y de otras aves
grandes; y q[ue] tenían por dios al cielo, [al] q[ue] llamaban XlHUTL
COZAHUIC 29 q[ue] quiere decir en lengua castellana "verde y
amarillo"; y q[ue] entendían q[ue] había nueve cielos y q[ue], allá,
estaba una CIHUAPILE, q[ue] quiere decir en lengua castellana
"señora", [a la] q[ue] llamaban EHUACUEYE, q[ue] en lengua
castellana quiere decir "señora que tiene faldellín de cuero", y q[ue]
la tenían por madre.30; Y q[ue] ayunaban cuarenta días los
principales q[ue] tenían como a manera de sacerdotes, después de
los c[ua]les iban a los cerros comarcanos y se sacaban sangre de la
lengua y orejas y lo sacrificaban, y, allí, oían una voz de persona
q[ue] les decía q[ue] se esforzasen, q[ue] ya verían unas gentes
q[ue] traían la cabeza de hierro y caballos, y q[ue], en viniendo, se
iría él y no le verían más, y q[ue] sería otro mundo. Y sacrificaban, a
do oían la voz, algunos muchachos, y los sacaban el corazón y los
ofrecían a la voz, y los cuerpos dejaban enterrados. Y [dicen] q[ue]
tenían una casa como iglesia, en la c[ua]l tenían dos ídolos q[ue]
hacían de bulto con mantas, y la figura era a manera de Demonio; y
q[ue, a] los indios q[ue] tomaban en la guerra, los sacrificaban
delante destos ídolos y los ofrecían la sangre, y, los cuerpos, comían
y bailaban con ellos.
15 Dicen q[ue] se gobernaban por un principal desta provincia
q[ue] se llamaba ACATL, 31 el c[ua]l era de consentimi[ent]o del
CAZONCI, rey de Mechoacan, y q[ue] le hacían sus sementeras y
obedecían en todo. Y q[ue] tenían guerras con los de Colima y
Autlan e Izatlan y Tlaxomulco, y otros pu[ebl]os comarcanos, y q[ue]
peleaban con arcos y flechas y rodelas, y medias lanzas arrojadas
con agudas puntas, y con hondas y porras de palo gruesas, y
llevaban, levan tadas, banderas de pluma. Y el hábito y traje, antiguo
y de pres[en]te, es el [mismo] q[ue e]stá d[ic]ho de [los de] Tuchpan,
y [dicen] q[ue] sus mantenimientos eran y son como los del d[ic]ho
pu[ebl]o de Tuchpan; y, en el vivir antiguam[en]te, era como lo q[ue
e]stá d[ic]ho del pueblo de Zapotlan.
16 ¶ Este pu[ebl]o está asentado a la falda de un cerro alto
q[ue] llaman Citlali., q[uej quiere decir "estrella", y le tiene] a la
p[ar]te del poniente; del c[ua]l nacen dos cordilleras de levantados
cerros pelados, q[ue] la una corre a la p[ar]te del norte y, la otra, a la
p[ar]te del poniente. Y está, este d[ic]ho pu[ebl]o, rodeado de
muchas cordilleras de sierras altas y peladas, q[ue] corren de levante
a poniente y [de] norte [a] sur; aunq[ue] tiene algunas cañadas
buenas y [es] de muchos pastos, como está d[ic]ho.
17 ¶ Dicen q[ue], por los meses de abril y mayo, y octubre y
noviembre, suelen tener enfermedades de calenturas, y romadizo y
tose, y se curan con purgas de una raíz q[ue] llaman "de Mechoacan"
y se sangran y sahuman con copió.. Y, lo demás deste capítulo, no lo
saben.
18 ¶ A este capítulo está respondido. 32
19 ¶ A este capítulo ya está respondido.33
20 ¶ A este capítulo ya está respondido, 34 y [de] lo demás en
él contenido, no hay cosa en este pueblo.
21 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capitulo
contenido.
22 ¶ En los montes deste pu[ebl]o, q[ue e]stán a cinco leguas; y
más y m[en]os, hay mucha cantidad de pinos y robles, y algunas
encinas y fresnos, de q[ue] hacen vigas y tablazón, y otros
aprovechami[ent]os para sus casas e iglesia, en los c[ua]les se halla
miel y cogen mucha yerba de q[ue] hacen añil, y se aprovechan dello.
23 ¶ En este pu[ebl]o hay muchos árboles de frutas de la tierra,
q[ue] son guayabos, ciruelos, múchiles, zapotes y plátanos y cañas
de azúcar; y, [de] lo demás contenido en este capitulo, no hay cosa
en este pueblo.
24 ¶ En este pu[ebl]o cogen maíz abundosamente, y frijoles,
PICIETE, chile y tomate, chía, ZOALE, calabazas, y otras semillas.
25 ¶ En este pu[ebl]o se da y cogen trigo, y, a dos leguas del,
está una hacienda q[ue e]s de UN CLÉRIGO, 35 donde se da trigo, y
se suele coger en abundancia, y tiene en ella un molino y una huerta
de frutales de Castilla, en q[ue] hay granadas, membrillos,
manzanas, cidras, naranjas, limas, limones, palmas, olivos, laurel,
arrayán, jengibre, cominos, anís, orozuz, orégano, poleo, berros,
yerbabuena, coles, y todas otras verduras cíe hortaliza, y todo se da
en mucha abundancia. Y el molino muele trigo con el agua q[ue]
nace, de una fuente en el mismo cortijo, en abundancia de un cuerpo
de buey, y, con esta agua, se riega la huerta y mucha tierra
alrededor. Y, [de] lo demás en este capítulo contenido, no hay cosa
en este pu[ebl]o.
26 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capitulo
contenido.
27 ¶ Lo tocante a este capítulo es como lo de Tuchpan.
28 ¶ En los términos deste pu[ebl]o hay minas de plata, y las ha
habido ricas antiguamente, y hay minas de cobre; y ninguna se labra
de presente. 35a
29 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítu[l]o
contenido.
30 ¶ En este pu[ebl]o no hay salinas; provéense della, y de
algodón, de la villa de Colima.
31 ¶ Las casas deste pu[ebl]o son como las de Zapotlan.
32 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítulo
contenido.
33 ¶ En este pu[ebl]o tienen granjerías, los indios, de maíz y
chile y frijoles, y cañas y PICIETE y otras cosas de la tierra, de q[ue]
viven y pagan su tributo en reales y maíz.
34 ¶ Este pu[ebl]o está en el obispado de Mechoacan; y, todo
lo demás en este capítulo contenido, es como está d[ic]ho en lo de
Tuchpan.
35 ¶ En este pu[ebl]o no hay cosa de lo en este capítulo
contenido.
36 ¶ Dicen q[ue] la iglesia deste pu[ebl]o la fundó FRAY JUAN]
DE PADILLA de la ORDEN DEL S[EÑ]OR S[AN] FRAN[CIS]CO, y
q[ue] ha q[ue] se fundó treinta y cinco a[ñ]os. 36 Y, [de] lo demás en
este capitulo contenido, no hay cosa en este pu[ebl]o.
37 ¶ En este pu[ebl]o hay un hospital de humilde edificio, muy
pobre, de la advocación de n[uest]ra S[eñor]a de la Concepción, 37
en q[ue] se curan los indios naturales del; y dicen q[ue] habrá treinta
años q[ue] se fundó, por FRAY FRAN[CIS]CO LORENZO de la
d[ic]ha orden. 38 Y este pu[ebl]o de Tamazula está apartado de la
costa de la mar, y, así, no hay q[ué] responder a los demás capítulos
restantes a cumplimi[ent]o de la d[ic]ha descripción, q[ue] son trece.
¶ La c[ua]l, el d[ic]ho s[eñ]or al[ca]lde m[ay]or, ha hecho en los
d[ic]hos pueblos de Tuchpan, Zapotlan y Tamazula, inquiriendo lo
susod[ic]ho e informándose para ello de españoles antiguos en la
tierra, y de indios viejos y naturales de los d[ic]hos pueblos y
provincia, y juramentados algunos dellos, de q[ue] yo, el presente
escribano, doy fe. Y, para q[ue] lo susod[ic]ho valga y haga fe en
juicio y fuera del, el d[ic]ho s[eñ]or al[ca]lde m[ay]or dijo q[ue]
interponía, en interpuso a ello, su autoridad y decreto judicial, tanto
cuanto podía y de Derecho había lugar, y lo firmó de su nombre.
G[E]R[ÓNI]MO FLORES (rúbrica).
¶ Y yo, el d[ic]ho DOMINGO DE XEREZ, escribano nombrado
del audiencia y juzgado del d[ic]ho señor al[ca]lde m[ay]or, presente
fui a todo lo que d[ic]ho es: en fe de lo c[ua]l, fice aquí mi nombre y
firma acostumbr[a]da en testimonio de verdad: DOMINGO DE
XEREZ, escribano (rúbrica).
[En foja y plana aparte, de letra del mismo escribano, se lee:]
RELACIÓN
de los pueblos q[ue] hay en la provincia de Tamazula, Tuchpan
y Zapotlan y sus sujetos
¶ El pu[ebl]o de Tuchpan, sus sujetos:
Tusistlan
Tonantla
¶ El pueblo de Zapotlan; sus sujetos:
Teponahuaztitlan
Istlan
¶ El pueblo de Tamazula, sus sujetos:
Zapotiltique
San Lázaro
San B[a]r[tolo]mé
Santiago
Tetlan
Mazamitla
Puctlan
Quitupa
Mechoacan
1
Entre las inscripciones reproducidas aquí, se registra dos veces este topónimo, el cual,
ademas, se Iee, uniformemente, "Tuspa" a lo largo del texto. He suprimido, aquí, la
repetición y, en el curso del texto, he restituido al topónimo su lección correcta:
"Tuchpan"; la generalmente admitida es "Tuxpan"
2
"At first attached to the province of Colima, the towns of Tuspa, Tamazula and Zapotlan
arc listed as a Corregimiento] in 1534, and became an A[Icaldía] M[ayor] about 1560"
(Gerhard 1972: 1012, 11]). El cambio de jerarquía, cabe conjeturar, ; obedeció a que, en
el distrito y jurisdicción de Tuclipan, caían unas minas de plata (ver relación de Tamazula,
cap. 28) .
3
Cristóbal de Olid, en efecto, como indica el texto a continuación, intervino en la
conquista de esta región durante el año de 1522; en 1523, Cortés lo envía a Honduras,
donde encontró la muerte a manos de Gil González Dávila y de Francisco de las Casas.
4
Las lenguas aquí aludidas serán identificadas más adelante, en el capitulo 13 de este
informe.
5
Fray Alonso Ponce visitó este pueblo cutre l 21 y 25 de febrero de 1587 (Ciudad Real
1976, II: 145-46), habiendo pasado antes por Tonilan, donde lo sorprendió un temblor "y
sonó un ruido muy grande como de tiro de pieza de artillería gruesa, cuando se dispara;
procedió todo aquello del volcán de Zapotitlán, y después supo que había hecho mucho
daño en aquel convento, dejando muy atormentadas las paredes dél" (o. cit., pp. 14445).
Lo mismo sucedió en Tuchpan, a su convento e iglesia, hacia 1565, cuya advocación era la
de San Juan Bautista.
6
Cualquiera que haya sido "la causa", el topónimo del pueblo significa "en los conejos". Ver
Robelo (s. f.: 277).
7
En la actualidad, estas lenguas se consideran "unciassified and extinct": ver Harvey
(1972: 312).
8
Así, en el manuscrito (fol. 2v); pelo, sin duda, el amanuense cometió un yerro: la lección
debería ser nueve cielos". Ver, adelante, cl capitulo 14 de la relación de Tamazula.
9
Se refiere al capitulo 3 del presente informe.
10
Ver, arriba, el capitulo 18
11
Planta y raíz no identificada; la lección del manuscrito (fol. 3v), además, es dudosa: se
ha transcrito "elcamizotle", pero podría ser "el camizotla"; en cualquier caso, la etimología
es incierta.
12
Conforme a la relación de Zapotlan (cap. 36), el monasterio de aquella localidad "ha,
que se fundó, cuarenta y cinco anos y más"; Kubler (1948: 5023) data su fundación en
1532. Alrededor de esta fecha habrá que situar la fundación del monasterio de Tuchpan.
13
La referencia es al capitulo 10 del presente informe.
14
La lengua "mechoacan", obviamente, es la tarasca o purépecha; la zayulteca es la local,
no identificada y ya extinguida, que se hablaba en Zayula: respecto a la "zapoteca",
observa Harvey (1972: 312) que, "at least one historian has considerad Jalisco Zapotec to
have been related to Oaxaca 'Lagotee, but there is no demonstrable evidence... La
lección "nahual" por "nahuatl" parece indicativa de que los hablantes de esta región tenían
tendencia a elidir la t, cuando encontraban tl e posición final; pero una golondrina no hace
verano. El caso podría ilustrar, solamente, un yerro de pluma del escribano.
15 Zapotlan significa "entre zapotes" o "lugar de
frutas": Tlayula, al parecer, es una corrupción de
Tlaulla, compuesto de tlaul (li), "mayz seco,
desgranado' (Molina 1944: ME, 145r), y el
abundancia -la.
16
En 26 de febrero de 1587, visitó este convento fray Alonso Ponce. y lo encontró
"...pequeño, de aposentos bajos hechos de adobes, con so iglesia toda cubierta de paja, y
moraba en el sólo un fraile" (Ciudad Real 1976, II: 147).
17
Esta lección es dudosa; el manuscrito parece leer (fol. Sr); " cuaoteponahuastlan", "ti",
entre renglones. "La relación de los pueblos que hay en la provincia..:', que aquí aparece
al fin de la RG, registra a este sujeto únicamente bojo el nombre de "teponahuastitlan :
sin embargo, es posible que el topónimo completo, reconstruido, haya sido
Quauhteponchualztitlan, "junto a los teponaztles de palo".
18
Se refiere al capitulo paralelo, en la relación de Tuchpan.
19
Se refiere al capitulo 9 de cate mismo informe.
20
Ver relación de Tuchpan, capítulo 18.
21
Se refiere al capítulo 16 del presente informe.
22
Al parecer, se refiere al capitulo 3 de esta misma relación.
23
El manuscrito. fol 7r, lee: "En este [ca, testado] pueblo.. "; el amanuense manuense
"habla escrito, originalmente, "capitulo": resto "ea", y transformó el "pirulo" en "pueblo".
24
El manuscrito de fol.7r, lee: "En este pu.° las casan so.."
25
Fray Juan de Padilla, de la provincia de Andulucía vino a la Nueva España en 1525, junto
con nosotros or cuatro religiosos que trajo fray Martín de Jesús, o de la Coruña, si los
datos de Torquemada (1979 VI: 50) y de Espinosa (1945: son fidedignos; Figueroa (1769,
ms: 93) sitúa su arribo en 1528. Datos biográficos de fray Juan pueden encontrase en
Torquemada (o. cit., pp. 436-37) y en Espinosa (o. cit., pp. 246-48), donde se dice que
fue "guardián (le Tzapotlan". No consta si fue "el primer guardián", ni entre qué años;
pero es de suponer que desempeño ese cargo antes de 1539, cuando emprendió viaje a
Cibola.
26
He revisado con atención las listas de Figueroa (1764, ms.), en busca de un "fray
Antonio" que haya doctrinado en Michoacán antes de 1550. pero mi indagación ha sido
infructuosa; la identidad de este franciscano es, de momento, incierta.
27
Probablemente, Tzapotlitic, "metido entre zapotes".
28
Se refiere al capitulo 9 de la presente relación.
29
El manuscrito, fol. 9v, lee: "zihuitl cozaguic"; sin que implique objeción a la fuente,
obsérvese que xihuitl significa "año, cometa, turquesa e yerua", y que "amarillo (color]" se
dice cozauhqui (Molina 1944: EM, 9v; ME, 159v); cozahuic se usa en palabras compuestas,
como en cozahuic patli (ver Sahagún 1956, III; 183, 72). Tal vez la denominación que los
tamazultecos daban al 'cielo" está incompleta.
30
En efecto, ehua (l)-cuey (id)-e significa "la que posee faldellín de cuero". Es la primen
vez que entro que la diosa Xochiquetzal, "q abitaua sobre todos los ayres y sobre los nueue
cielos" (Muñoz Camargo 1981: 152v), recibiera tal sobrenombre.
31
El manuscrito, fol. 10r, lee: "hacatl acatl significa "caña".
32
Ver, arriba, capitules 7 y 11.
33
La referencia es al capitulo 3.
34
Se refiere a la información contenida en el capitulo 11, donde habla de la laguna a
cuyas riberas estaba cl pueblo de Quitupa.
35
En el capítulo paralelo de la relación de Zapotlan, se habla, en términos parecidos, de
"una hacienda y cortijo, que es de un español que vive en el pueblo"; es posible que aquel
"español" y este "clérigo' hayan sido la misma persona. Considérese, lo anterior, un tributo
a la conjetura.
35a
En Tamazula, fray Alonso Ponce tuvo noticia de "la mina afamada de Morcilla, que fue
un español deste nombre que la descubrió, de la cual, segáis se dice, se naba tanta plata,
que, cuando el Morcilla la fue a registrar, la tomó la justicia para el rey, y que permitió
Dios que, por esta codicia, nunca más la pudieron hallar. Pero, no obstante esto, cuando el
padre comisario llegó a Tamatzula, le afirmaron que ya se beneficiaba y que, el no
haberse hecho en tiempos pasados, fue parque se hundió; aunque otros decían que no,
sino que se acabó y que, agora, la limpiaban para ver si mostraba algún metal" (Ciudad
Real 1976, II: 197) . El primer nombre del tal Morcillo era Francisco: "Fue señor de
Indaparapeo, pueblo en lo de Mechoacan. Descubrió una mina riquísima, que de sus
principios dio grandísima cantidad de plata virgen; quitáronsela y tamáronle 200 tamemes
cargadas de plata, y hundióse la mina, y el ni nadie la gozó jamás" (Dormites de Carranza
1970: 280-81). La declaración de Francisco Morcillo puede consultase en Icaza (1923:
núm. 398); fue casado con Catalina de Vergara, de la que tuvo un hijo, Gaspar, y una hija
cuyo nombre se desconoce. La declaración de Gaspar Morcillo puede leerse en Icaza (1923:
núm. 910).
36
Sobre fray Juan de Padilla, ver, arriba, la nota 25; según el cómputo que propone la
fuente, la iglesia de Tamazula habría sido fundada en 1545: el dato. en conjunto, es
inexacto, porque fray Juan de Padilla murió, mártir, en 1543 (Figueroa 1764, ms.: 93).
Para una descripción del convento de Tamazula en 1587, ver Ciudad Real (1976, II: 147);
Kubler (apud Castillo Farreras & Quintana 1976, 1: CLXIII) sostiene que "la primera iglesia
fue destruida por un temblor en 1577". Desconozco las fuentes en que apoya su aserto. La
advocación de la iglesia era San Francisco.
37
Obsérvese que los hospitales existentes en Tuchpan y Zapotlan ataban bajo la misma
advocación, lo que sugiere que el fundador fue, también, el mismo; aunque el de Zapotlan
se atribuya a un incierto fray Antonio.
38
La vida de este venerable religioso y mártir, así como un presunto retrato suyo, puede
encontrarse en Espinosa (1945: 228-45). Según la semblanza de Figueroa (1764,ms.:105),
fray Francisco Lorenzo, procedente de la provincia de Andalucía, vino a la Nueva España
en "la muy lucida missión de 150 religiosos que trazo.... fray Jacobo Testera" en 1542.
Llama a fray Francisco: "prodigioso varón que, casado por gusto de sus padres en
Granada, se despareció del tálamo y, con el vestido de bodas. se huyó al convtento y,
burlando al mundo, pidió el s[an]to hábito. Y, después de una vida angélica en su
prov[inci]a, pasó a ésta, y fue un asombro de penit[en]cia y varón extático; y, pasando a
Xalisco, fue un Ellas intrépido en el lelo app[ostóli]co: destruyó a millares los ydolos de
metal, de que fundió campanas para más de cinquenta templos que erigió en Xalisco, q
era vna cust[odi]a con Michoac[a]n. Sólo de las barbas de los ydolos, fundió 17 campanas
de [a] quintal, ¿guamos destruirla de piedra y madera? Por fin, murió mártir, flechada en
Ezatlan, en 15 de henero del año de 1550". Si el hospital de Tamazula fue fundado en
1550, como asegura la fuente, bien pudo haber sido su fundador fray Francisco Lorenzo, y
quizá, también, de la iglesia, cuya advocación, San Francisco, podría haber sido por la del
patrón de su primer nombre. En cualquier caso, para los conventos de Tuchpan, Zapodan y
Tamazula, habrá que tener en cuenta los datos contenidos en los Fragmentos de la
Crónica de fray Antonio Tello, publicados por Eufemio Mendoza en México 1871, segará los
cuales el de Zapotlan fue fundado en 1532; el de Tuchpan, en 1536, y el de Tamazulan, en
1629. El último, es indudable, debió reconstruirse entonces. Ver Espinosa (1945: 500-1, n.
80).
RELACIÓN DE XIQUILPAN Y SU
PARTIDO
INTRODUCCIÓN
El legajo que contiene la RG de Xiquilpan y su partido, excluido
el impreso de la Instrucción y Memoria (1577), consta de doce folios.
Se distribuyen de la manera que sigue: preámbulo, fechado a
primero de junio de 1579, fol. lr; descripción del pueblo de Xiquilpan
sin fecha ni firma al calce, ff. Ir-5r; preámbulo a las relaciones de
Chocandiran, Tarequato y Derivan, sin fecha, fol.55 (parece haber
sido interpolado más tarde); descripción del pueblo de Chocandiran,
sin fecha ni firma al cake ff. 5v-7v; descripción del pueblo de
Tarequato, sin fecha ni firma al calce, ff. 7v-9v; descripción del
pueblo de Derivan, ff. 9v-12r; auto final para todas las relaciones, sin
fecha, firmado por el corregidor Francisco de Medinilla Alvarado, con
la fe y firma del escribano nombrado Gonzalo Hernández, fol. 12r;
sobrecubierta, con inscripciones, rol. 12v. En total, el texto
comprende veintitrés planas. La presente RG no se acompañó de
pintura o mapa.
La biblioteca (le la RAH en Madrid custodia el legajo, cuya
signatura es "9-25.4/4663-16 (I)". El texto ha sido editado por Barlow
(1994: 278-306), por Vargas Rea (1944, 7/1: 2945; I945a, 7/2-3:
65.98) y por Corona Núñez (1958, I: 7-36). De estas publicaciones,
sólo he tenido a la vista una parte de la de Vargas Rea (1945a, 7/3:
85-98); pero, según descripción ele Cline (1972b: 373, 377), lo
publicado por Barlow, aparentemente una paleografía directa, se
basa en segunda fotocopia del manuscrito obtenida de la Colección
del Departamento de Geografía, Universidad de California, Berkeley;
los textos de Vargas Rea y Corona Núñez proceden, independiente
el uno del otro, de las transcripciones que hizo para EPT el
paleógrafo hispano José Joaquín Gómez Ramírez, conservadas
ahora en el Archivo histórico dcl INAH, legajo 103.
Ni sobre el presunto autor de la presente RG, cl corregidor
Francisco de Medinilla Alvarado, ni sobre su escribano nombrado,
Gonzalo Hernández, hay datos o referencias a mano para trazar sus
respectivas semblanzas. En la preparación del informe, participaron
"los alcaldes, regidores, y... demás viejos y ancianos que en los
dichos pueblos se hallaron, y... algunos españoles que tenían noticia
destos dichos pueblos y sus sujetos" (auto final); pero, por la razón
que haya sido, sus respectivas identidades nunca se declararon. La
composición de la RG de Xiquilpan se pone en el primero de junio de
1579 (Cline 1972a: 340, 60); pero, consideradas la complejidad de la
encuesta que debió efectuar el corregidor y la longitud del escrito,
habrá que aceptar tal fecha nada más como aproximada. Una vez
concluido el informe, en fin, a juzgar por la letra de las adiciones,
tanto el propio Medinilla Alvarado, como el escribano Hernández,
interpolaron algunos datos tardíos y, eventualmente, frases y
párrafos enteros.
La RG de Xiquilpan plantea varios problemas, filológicos unos;
otros, históricos. Los filológicos conciernen, principalmente, a la
lección y etimología de los numerosos topónimos que la fuente
propone y traduce. En las notas al pie del texto, el presente editor ha
avanzado hipótesis interpretativas y algunas reconstrucciones
conjeturales; pero esta materia no es juego para profanos en la
lengua tarasca y, en consecuencia, el lector deberá mirarlas con gran
reserva. La respuesta definitiva habrá que esperarla de quienes
conocen a fondo el mecanismo de dicha lengua y, además, están
informados de las tradiciones locales.
Más fáciles, al menos a simple vista, son los problemas
históricos, restringiendo el término "histórico", en este caso, a una
acepción cronológica y, de vez en cuando, biográfica. Pan formarse
uva idea de estos problemas, convendrá cotejar los datos
acumulados en los capítulos 36 y 37, para no hacer mención de
otros, correspondientes a las cuatro relaciones que comprenden el
informe. Pronto se observará que, en tanto que cronológicos,
resultan entre sí desiguales y, en más de un caso, francamente
inexactos. Lo que esto parece dar a entender es que el corregidor de
Xiquilpan efectuó cuatro distintas encuestas, cada cual con sus
informantes, sin que los de una localidad pudieran intervenir en la
información de las otras. Los responsables de la encuesta, por lo
demás, obviamente se limitaron a registrar los testimonios locales,
sin intentar su cotejo ni sujetarlos a examen crítico. Suplir esas
deficiencias, no desatar el nudo de los problemas históricos, es la
aspiración de las notas al pie del texto. Su función, ojalá, es la de
transformar b lectura de esta información corográfica en una
experiencia interior. crítica y constructiva.
¶ En el pueblo de Xiquilpan, 1 en primero día del mes de junio
de mil y qui[nient]os y setenta y nueve años, el il[ustr]e señor
FRAN[CIS]CO DE MEDINILLA ALVARADO, corregidor por su
M[a]j[esta]d deste d[ic]ho pueblo y su provincia, y por ante mí,
GONZALO HERNÁNDEZ escrib[an]o nombrado de su audiencia y
juzgado, dijo que, p[ar]a en cumplimi[en]to de lo que por el muy
ex[celen]te señor visorrey desta Nueva España le es mandado
[a]cerca de la Instrucción que se le manda haga de los pueblos q[ue]
en su distrito hubiere, hizo juntar y congregar [a] los españoles que
en su distrito habla, y a los demás naturales, los más antiguos y
ancianos q[ue] en el d[ic]ho pueblo había, para saber y averiguar las
cosas que en el d[ic]ho pueblo y sus sujetos hubiere, conforme a los
capítulos de la d[ic]ha Instrucción, la cual se hizo en la manera
siguiente:
1 ¶ Este pueblo se llama Xiquilpan y, por otro nombre, se llama
Guaninba, que es en lengua tarasca, que quiere decir en lengua
castellana "maíz tostado'; 2 y Xiquilpan quiere decir XIUQUILETL,
que es una yerba de que se hace la tinta azul que se dice añil. 3
2 ¶ El descubridor deste pueblo fue CR[IST]ÓBAL D[E] OLI[D].
4
3 ¶ Este d[ic]ho pueblo de Xiquilpan es tierra templada, que
p[e]ca más en caliente que no fría, y del mes de octubre, hasta el
mes de enero, hace más fresco en este d[ic]ho pu[ebl]o: es tierra
sana, y no húmeda. Pasa por este d[ic]ho pueblo un río de agua, el
cual nunca se seca; lleva muy poca agua en t[iem]po del verano y, en
el invierno, crece de manera que, muchas veces, no se puede pasar.
Y, [a] una legua deste d[ic]ho pueblo, pero menos, está una laguna
hacia la parte del norte q[ue] se dice Chapala, la cual tiene, en
redondo, cuarenta leguas; mátase en ella cantidad de pescado
blanco y bagres, y otro género de pescado menudo. Entra en esta
laguna un río grande, muy caudaloso, que se dice el de
Chicnahuatengo. 5 Los aires que hay en este d[ic]ho pu[ebl]o son
blandos, los cuales son de la parte del norte y noroeste, y, por el
mes de enero y febr[er]o, son algo más recios los aires.
4 ¶ Este d[ic]ho pueblo está poblado en tierra llana y muy rasa,
sin montes. Es tierra de pocos ríos: hay algunos arroyos de agua a
la redonda dél; hay agua en abundancia p[ar]a los naturales. Hay
unos cerros altos, de montes fértiles, hacia la parte del oriente, de
pinales y robledales; y, hacia la parte del poniente, hay unas lomas
de tierra altas, de pocos montes. Es tierra muy fértil y de muchos
pastos, donde se da y cría cantidad de maíz, chile, frijoles y otras
semillas que los naturales siembran; hay frutas de la tierra, que son
guamúchiles, aguacates, guayabas; hay cantidad de higos,
granadas, membrillos y uvas. Es tierra que se cría en ella cualquiera
cosa q[ue] se sembrare.
5 ¶ Este d[ic]ho pu[ebl]o de Xiquilpan es de muy pocos indios:
podrá [ha]ber en él como cien indios tributarios. Dicen que, antes
q[ue] la tierra se ganase, había en él mil y doscientos hombres y,
después que la tierra se ganó, han ido en diminución por causa de
[las] muchas enfermedades q[ue ha] habido; en especial, el año de
setenta y seis hubo en este d[ic]ho pueblo grande peste, de que
murió mucha cantidad de gente, lo cual fue general en toda la Nueva
España. Es pu[ebl]o formado de mucho t[iem]po. Es gente
entendida, que todos, por la mayor parte, hablan y entienden la
lengua mexicana; tienen otra lengua, q[ue] se dice zayulteca,6 que es
la natural que ellos tienen y hablan; hay otros, q[ue] hablan la lengua
tarasca. Es gente muy inclinada a buenas costumbres.
6¶
7 ¶ Deste d[ic]ho pueblo de Xiquilpan hay siete leguas a la villa
de Zamora, poblada de españoles; es, todo, camino llano y, en
algunas partes, por pedregales.
8¶
9 ¶ El fundador deste pueblo fue DON FRAN[CIS]CO NOX[TI],
indio principal. Era natural del pu[ebl]o de Amula.7 Había nueve años
que estaba poblado, antes de la conquista; poblóse con mil y
doscientos indios.
10 ¶ Este d[ic]ho pueblo está poblado en tierra llana, como se
ha d[ic]ho; es tierra baja. Las casas son pequeñas, cubiertas de
paja; las calles corren del oriente hacia el poniente. Hay una plaza en
el medio del pu[ebl]o, junto al monasterio que hay en este d[ic]ho
pu[ebl]o de frailes de la ORDEN DEL S[EÑ]OR SAN FR[ANCIS]CO,
donde hay de ordinario un guardián con otro compañero.
11 ¶ Este 8 d[ic]ho pu[ebl]o de Xiquilpan, que es la cabecera,
tiene cuatro sujetos. El uno dellos se dice Patanba, y es que es
lengua tarasca, que en lengua castellana quiere decir "cañas";9 está
poblado en unos montes y tierra alta. Danse higos, membrillos es
tierra muy fría. Dase en él mucha fruta de Castilla, que son peras,
nueces, membrillos, duraznos y manzanas. Pasa por el pueblo un
caño de agua.
Ocomicho, sujeto al d[ic]ho pu[ebl]o de Xiquilpan, dicese
Ocomicho porque es "tierra de muchas rosas"; 10 es tierra fría, por
estar poblado en unos montes y tierra alta. Danse higos, membrillos
y duraznos, y otras frutas de la tierra, que son cerezas y aguacates,
y tiene muchos magueyales. En el sujeto de Yopen; que es vocablo
tarasco, quiere decir "pregonero" en lengua castellana; 11 está el
asiento deste pu[ebl]o en tierra más alta q[ue] los demás: s tierra
muy fría. Hay fruta de Castilla y de la tierra; tiene un arroyo de agua,
de que beben los naturales. El pueblo de los Cepines, sujeto deste
d[ic]ho pu[ebl]o de Xiquilpan, llámase Cepines por un indio antiguo
que vivía en él, que fue el primer fundador del pu[ebl]o; 12 está
poblado en tierra llana; hay cantidad de agua, q[ue] pasa por las
calles. Está en tierra templada. Hay cantidad de frutas de Castilla,
q[ue] son higos, duraznos membrillos, uvas, granadas, y, frutas de la
tierra, guayabas, aguacates, cañas du[l]ces, tunas, guamúchiles.
Y los pu[ebl]os de Patanba, Ocomicho [y] Yapen, es visita de
FRAILES FRANCISCOS, y [a]l de los Tzepines lo visitan FRAILES
AGUSTINOS. Hay deste d[ic]ho pu[ebl]o, al pu[ebl]o de Patanba,
ocho leguas, y una, de allí a Ocomicho, y dos, al pu[ebl]o de Yapen,
y tres, a los Tzepines: a partes [es] buen camino y, en algunas
partes, hay cuestas y barrancos.
14 ¶ Este pueblo era sujeto, en tiempo de su gentilidad, al
CAZONCI, rey que fue de Mechuacan, el cual los señoreaba y tenia
a cargo; el cual puso de su mano, en este pu[ebl]o, a un indio
principal q[ue] se decía NOXTI 13 p[ar]a q[ue] los gobernase y
mirase por ellos. Los cuales, en aquel t[iem]po, daban de tribu[t]o al
d[ic]ho CAZONCI maíz y chile, lo cual recibía el NOXTI y lo enviaba a
Pátzcuaro. Los cuales, en aq[ue]l tiempo, adoraban al Demonio,
p[ar]a que les ayudase al tiempo que iban a pelear con otros indio de
los pu[ebl]os a éste comarcanos; y [dicen] que, cuando tomaban [a]
algún indio, lo llevaban a un cerro que está junto a este pu[ebl]o, y
allí lo sacrificaban y lo ofrecían al Demonio, y lo abrían por medio y
le quitaban el corazón y lo comían los q[ue] hacían el sacrificio; los
cuales, en aq[ue]l tiempo, no paraban, porque andaban derramadas
por los cerros.
15 ¶ Los indios deste d[ic]ho pueblo, antiguamente, tenían
guerra con los indios de la provincia de Ávalos y otros pueblos, los
cuales se gobernaban por un capitán que CAZONCIN les enviaba de
Pátzcuaro, y, otras veces, salía con ellos el d[ic]ho NOXTI. Y las
armas con que peleaban eran arcos y flechas, y con unos palos del
tamaño de una vara de medir y, en la punta dé], ponían una piedra
agujereada por medio, y con ella peleaban. Y [dicen] que, en aquel
t[iem]po, traían unas mantas de henequén cosidas, a manera de
chamarras, sin sin otra cosa, y sus MASTELES 14 de algodón,
diferente de lo q[ue] ahora traen. Y la comida dellos era tortillas,
tamales, frijoles, y otras yerbas de la tierra q[ue] se dicen
QUILETES, 15 y bebían vino blanco de maguey q[ue] se dice
TLACHIQUIL. Y [dicen] que vivían más q[ue] no ahora, y q[ue] la
causa dello no se pudo averiguar.
16 ¶ El cerro alto que está a un lado deste d[ic]ho pueblo se
dice, en esta lengua zayulteca, Huaxualli, que quiere decir en lengua
castellana "cerro de unos árboles q[ue] se dicen VUAXI, 16 q[ue] dan
unas vainas a manera de algarrobas, de q[ue] ellos comen.
17 ¶ Este d[ic]ho pueblo es tierra sana, y la más enfermedad
que en él hay entre los naturales son bubas y calenturas, los cuales
se purgan con una raíz blanca q[ue] se dice "de Mechuacan". 17
18 ¶ Hay una cordillera de cerros [a] un cuarto de legua deste
d[ic]ho pu[ebl]o, q[ue] corre hacia el poniente [sobre] el camino q[ue]
va hacia Colima, que se [dice] Xiquilpa[n], que quiere decir "añil".
Atraviesa un arroyo de agua, por la cordillera abajo, y [hay] algunos
manantiales de agua.
19 ¶ Hay, en este d[ic]ho pueblo, un arroyo de agua, que es
muy poca, como un brazo de agua; pasa por el medio del pueblo,
como se ha d[ic]ho arriba con los demás pueblos sujetos a éste de
q[ue] se ha hecho mención.
20 ¶
21 ¶ En el pueblo de Patanba y Ocomicho hay unas sierras muy
altas, donde hay tigres, leones y lobos, y otros animales.
22 ¶ Hay, en este d[ic]ho pueblo y en los sujetos dél, unos
magueyales, de que los naturales tienen mucho aprovechami[en]to
p[ar]a sus granjerías y [para] sustento de sus comidas.
23 ¶ Danse, en este d[ic]ho pu[ebl]o y en sus sujetos, peras,
higos, granadas, uvas, duraznos, membrillos, nueces, manzanas,
frutas de Castilla; y, de la tierra, se dan aguacates, cañas du[l]ces,
guayabas,capulines (q[ue] son cerezas de la tierra)., calabazas,
chile, tomates, y maíz en cantidad. Es tierra q[ue] no hiela en ella,
antiguam[en]te ni hasta el día de hoy. Críanse muchas aves, de
Castilla y de la tierra.
24 ¶ En este d[ic]ho pueblo se dan coles, lechugas, cebollas,
rábanos, bledos, y todo género de hortaliza de España
25 ¶ Dase, en este pueblo, trigo y cebada.
26 ¶ Hay, en este d[ic]ho pueblo, una yerba con q[ue] se curan
los que están tullidos: tiene las hojas a manera de lechuga; es tan
cálida, que, la parte [en] q[ue] se pone la raíz, quema como fuego,
naturalmente. 18 Hay otra, que tiene una raíz a manera de camote:
es contrayerba p[ar]a todas las cosas. Con las cuales [yerbas] se
curan, y [con] otras q[ue] los naturales conocen.
27 ¶ Los animales que hay en este d[ic]ho pueblo son lobos,
q[ue] se crían en unas ciénegas que hay entre unos carrizales, que
será [a] un cuarto de legua deste d[ic]ho pue[bl]o. Vienen [a] agostar
a los términos deste d[ic]ho pueblo más de ochenta mil ovejas en
cada un año, de otras partes; es tierra muy buena para ellas y se
crían muy bien, por haber algunos salitrales en la redonda de la
ciénega.
28 ¶
29 ¶ En este d[ic]ho pueblo hay una cantera de piedra, q[ue]
toca en colorada la piedra: es muy buena y de poco peso, de la cual
se sacó la piedra p[ar]a hacer el convento deste d[ic]ho pueblo. Y, en
lo demás contenido en este capítulo, no hay otra cosa.
30 ¶ En este pueblo no hay salinas; provéense de sal los
naturales, de la que traen de Colima, que es [a] veinte leguas deste
d[ic]ho pueblo, y de la provi[nci]a q[ue] se dice de Ávalos, q[uej
serán quince leguas.
31 ¶ La forma y edificio de las casas deste d[ic]ho pueblo son
de adobes y barro: solos los cimientos dellas hacen de piedra; son
de poco sostén y cubiertas de paja, y la madera dellas es de pinos
monteses.
32 ¶
33 ¶ Los tratos y contrataciones y granjerías que los naturales
deste d[ic]ho pueblo tienen, y [de que] se sustentan, son de mucho
maíz, chile, frijoles y otras semillas, que cogen y siembran en mucha
cantidad; lo cual venden a otros naturales que vienen de otros
pueblos comarcanos a éste, de que hacen reales, con que se
susten[tan] y pagan su tributo a su M[a]j[esta]d en reales. Y, los de
los sujetos, tienen tratos de hacer vigas, mesas, cajas y sillas, lo cual
venden a españoles y a otras personas, con q[ue] se sustentan, por
estar, como están, poblados en tierra de muchos montes.
34 ¶ Este d[ic]ho pueblo cae en el distrito del obispado de
Mechuacan. Hay, deste d[ic]ho pueblo a donde está la iglesia
catedral, treinta leguas, antes más que menos; está, deste d[ic]ho
pueblo, hacia el oriente, en la ciudad de Guayangareo que, por otro
nombre, se dice y nombra la ciudad de Valladolid. Solía ser 19 la
catedral en la ciudad de Pátzcuaro y, de un año a esta parte, poco
más o menos, se pasó a la d[ic]ha ciudad de Valladolid, por
m[anda]do de su M[a]j[esta]d. Las leguas son grandes y el camino
es, en partes, llano y bueno, y en otras hay pedregales, y, en partes,
torcido.
35 ¶
36 ¶ En este d[ic]ho pueblo de Xiquilpan hay un monasterio de
frailes de la ORDEN DEL SEÑOR SAN FRAN[CIS]CO, como en otro
capítulo va declarado; 20 hay en él dos religiosas: el uno es guardián.
El fundador dél fue FRAY JUAN DE SAN MIGUEL,21 el cual habrá
cuarenta a[ñ]os, poco más o menos, que se fundó, lo cual fue de
parecer de todos los religiosos que en esta provi[nci]a de Mechuacan
había.
37 ¶ En este d[ic]ho pueblo hay un hospital donde se curan los
enfermos, el cual habrá treinta años q[ue] lo instituyó y fundó un
religioso q[ue] se decía FRAY AL[ONS]O DE PINEDA, 22 de la
ORDEN DEL SEÑOR SAN FRAN[CIS]CO. No tiene rentas ningunas:
solamente sustentan [a] los pobres, de limosnas que piden entre los
naturales.
¶ Por manera que, en los demás capítulos contenidos en la
d[ic]ha Instrucción, no hubo que decir; por estar, como está este
d[ic]ho pueblo y sus sujetos, [a] mucha distancia de la mar. Y, en los
demás que de suso van declarados, no se pudo averiguar más de lo
q[ue] en. Lada capítulo va declarado, por ser este d[ic]ho pueblo
pequeño y de poca gente. La cual d[ic]ha Instrucción hizo el d[ic]ho
señor correg[id]or en presencia de los al[ca]ldes deste d[ic]ho
pueblo, y [de] los más viejos q[ue] se hallaron en el d[ic]ho pueblo
p[ar]a informarse dellos de cosas de su antigüedad, y de algunos
españoles q[ue] se hallaron presentes, personas que tenían noticia
deste d[ic]ho pueblo y sus sujetos.
¶ Y, hecha la d[ic]ha relación del d[ic]ho pueblo de Xiquilpan y
[de] sus sujetos, el d[ic]ho señor correg[id]or dijo que, por cuanto los
pueblos de Chocandiran, Tarequato y Perivan, están en su distrito y
jurisdicción, hizo juntar y congregar a los gobernador[es] y al[ca]ldes
y principales, y [a] los más ancianos y viejos de los d[ic]hos pueblos
y [a] algunos españoles, p[ar]a se informar de las cosas que hay en
los d[ic]hos pueblos y sus sujetos p[ar]a hacer la Instrucción según y
como le es mandado, la cual se hizo en la manera siguiente:
CHOCANDIRAN
1 ¶ Este pueblo se llama Chocandiran en la lengua tarasca,
q[ue] quiere decir en lengua castellana "palo", 23 y por otro nombre,
antiguamente, se solía llamar Tengüendin; Ilamábase ansí, porque
estaba poblado junto a un cerro alto, pelado sin montes, y [dicen]
que, por esta causa, se llamaba Tengüendin. 24 Está e[n] tierra llana.
25
2 ¶ El descubridor y conquistador deste d[ic]ho pu[ebl]o fue
DON FERNANDO CORTÉS, y CRISTÓBAL DE OLI[D] 26 y otra
mucha gente q[ue] venía con él, lo cual habrá. más de sesenta años
q[ue] se conquistó. 27
3 ¶ Este pu[ebl]o es tierra muy fría y muy húmeda, y de muchas
aguas y buenas, q[ue] por las calles hay muchos manantiales:
especialm[en]te en t[iem]po de aguas son más q[ue] no en t[iem]po
de seca. Los aires son más recios en el invierno: acuden más de la
parte del norte.
4 ¶ Este pueblo está asentado en tierra llana sin montes; hay un
arroyo de agua, que pasa por medio del pu[ebl]o: nunca se seca. Es
[pueblo] abundoso de pasto, de frutas y mantenimi[en]tos.
5 ¶ Este pueblo es de muy pocos indios; solía haber, en él y en
sus sujetos, tres mil hombres, antes q[ue] la tierra se ganase; hay 1
ahora cuatrocientos y ochenta indios tributarios, en la cabecera y sus
sujetos. 28 Es gente entendida; todos tienen una lengua
generalm[en]te entre todos, que es [la] lengua tarasca. Son
inclinados al traba o, y [a] hacer sus sementeras y [a] buenas
costumbres.
6. 7. 8. ¶
9 ¶ Este nombre, Chocandiran, le puso DON ANT[ONI]O,
gobernador q[ue] solía ser 29 del d[ic]ho pu[ebl]o, q[ue] fue el primero
poblador q[ue] hubo.
10 ¶
11 ¶ Este pu[ebl]o de Chocandiran, que es la cabecera [a]
donde todos acuden a la doctrina, tiene trece su etos. El uno se dice
Tacasquaro, q[ue] quiere decir "tierra berme a"; 30 tiene cuarenta
hombres. Está asentado en tierra llana y junto a una laguna q[ue]
tendrá tres leguas en redondo, donde los naturales matan cantidad
de pescado blanco. El pu[ebl]o y sujeto de Oritero tendrá quince
hombres tributarios; está [a]sentado en una loma alta, rasa sin
montes, junto a la misma laguna que va d[ic]ho. Dícese Oritero, que
quiere decir "fuente de agua caliente", 31 la cual hay: [es] una fuente
muy caliente en demasía, q[ue] mana junto a la laguna. Tiene otro
sujeto q[ue] se dice Zonbimite; está poblado junto a la misma laguna,
en tierra llana. Dícese Zonbimite, porq[ue] está poblado "en una
punta" q[ue] hace la laguna. 32 Tiene otro sujeto q[ue] se dice
Tocunbo: este nombre quiere decir "tierra caliente donde hay muchos
mosquitos 33 ;está poblado entre unos montes y tierra llana, donde
hay unos manantiales de agua muy buena q[ue] salen de entre unas
peñas, y esto en cantidad. Tiene otro sujeto q[ue] se dice Carijo,
q[ue] quiere decir en lengua castellana "una fuente muy pequeña
q[ue] echa poca agua', 34 y [dicen] q[ue] por esto se llama Carijo en
lengua tarasca; está poblado entre unos montes. Tiene otro sujeto
q[ue] se dice San Cristóbal, que es la vocación de la iglesia; está
poblado en tierra de montes, más alta q[ue] los demás. Tiene otro
sujeto q[ue] se dice Zequicho; no se pudo saber qué quiere decir. 35
Tiene otro sujeto q[ue] se dice Querendaro, q[ue] quiere decir "tierra
de piedras". 36 Tiene, [ade]más, otro sujeto q[ue] se dice
Pamataquaro, [que] quiere decir "tierra donde hay lodo". 37 Tiene,
[ade]más, otro sujeto q[ue] se dice Guazanbo, que es una yerba a
manera de canutillo. 38 Tiene otro sujeto q[ue] se dice Zirio, q[ue]
quiere decir "cuentas" 39 Todos éstos están poblados en unos montes
muy fértiles y [en] tierra muy alta, y hay muy poco camino de un
sujeto a otro: a legua, y a media, y a dos leguas algu[n]os.
12. ¶
13 ¶ La lengua que los naturales deste d[ic]ho pu[ebl]o tienen
se dice tarasca, que es la que los naturales deste d[ic]ho pu[ebl]o
hablan. No se pudo averiguar por q[ué] se dice tarasca.40
14 ¶ Los naturales deste d[ic]ho pu[ebl]o de Chocandiran y [de]
sus sujetos, antiguamente, antes q[ue] la tierra se ganase, tenían por
señor a CAZONCIN, rey q[ue] era de Mechuacan, al cual obedecían
y le tributaban mantas, gallinas, venados [y] maíz. Y [dicen] que, en
aq[ue]l t[iem]po, adoraban al Demonio por los cerros.
15 ¶ Los naturales deste pueblo, antiguamente, traían guerra
con otros indios q[ue] se dicen chichimecas, y las armas con q[ue]
peleaban eran arcos y flechas, y palos a manera de lanza, y con
piedras. Y sus comidas eran tamales, pescado y carne de venado, y
otras yerbas q[ue] ellos conocen, que [se] dicen QUILETES. Y sus
trajes eran unas mantas de henequén, a manera de chamarra, y unos
MASTELES. Y [dicen] que, en aq[ue]l t[iem]po, vivían más t[iem]po
que no ahora, y la causa es por q[ue], después acá, [ha] habido
muchas enfermedades en el d[ic]ho pu[ebl]o.
16 ¶
17 ¶ Este d[ic]ho pueblo de Chocandiran es tierra enferma, por
ser el asiento del d[ic]ho pu[ebl]o muy húmedo; y la más enfermedad
q[ue] hay en él son bubas y calenturas, lo cual se curan con una raíz
blanca q[ue] se dice "de Mechuacan", y se sangran.
18 ¶ Este d[ic]ho pu[ebl]o está asentado al pie de unos cerros
muy altos, q[ue] caen hacia la parte del oriente: son de muchos
montes de pinales y robledales; lláma[n]se, los cerros, Tzintzunhuala,
que es vocablo tarasco que, en lengua castellana, quiere decir
"cerros altos de montes".41
19. 20. 21 ¶
22 ¶ Los árboles que hay, silvestres, en los montes deste
d[ic]ho pu[ebl]o, son pinales, de que los naturales se aprovechan de
vigas [y] tablazones, de que hacen cajas [y] mesas. Hay unos
árboles q[ue] se dicen OYAMELES, 42 a manera de aciprés, de q[ue]
se saca aceite: es bueno p[ar]a muchas curas q[ue] hacen con él.
23 ¶ Hay, en este d[ic]ho pueblo, cantidad de membrillos, higos,
peras, nueces y duraznos [y] manzanas; y frutas de la tierra; que son
aguacates, cerezas de la tierra q[ue] se dicen CAPULIES, y naranjas
[y] cidras.
24 ¶ Hay, en este d[ic]ho pu[ebl]o, cantidad de hortaliza, q[ue]
son coles, rábanos, lechugas, nabos, y otras verduras de la tierra;
siembran los naturales cantidad de habas de Castilla con lo demás
q[ue] está d[ic]ho.
25 ¶ En este d[ic]ho pueblo se da trigo, cebada y, todo lo q[ue]
en ella se sembrare; cógese en el d[ic]ho pu[ebl]o y en algu[n]os de
sus sujetos, aunq[ue] no mucho, porq[ue] no se dan a ello los
naturales. [De] lo demás conte[eni]do en este capítulo, no hay cosa.
26 ¶ Hay, en este d[ic]ho pu[ebl]o, ciertas yerbas con q[ue] los
naturales se curan, q[ue] se dice[n] GUAXATEN, YARAPEN, y
QUIRIQUA y TEPARE, q[ue] son vocablos de lengua tarasca; no se
pudo saber lo q[ue] quiere[n] decir en lengua castellana. 43 Son
yerbas 44 del altor de una vara de medir, y más pequeñas; la raíz es
la conque] se curan los naturales. No se pudo saber más.<</p>
27 ¶ Hay, en los montes y comarca deste d[ic]ho pu[ebl]o,
lobos, leones, tigres y otros animales, y venados; no hay ganados de
España.
25....29. ¶
30 ¶ En este d[ic]ho pu[ebl]o no hay salinas; provéense los
naturales de sal, de otro pu[ebl]o q[ue] se dice Chilatlan, q[ue] son
trece leguas de[sde e]ste pu[ebl]o. Tienen sus mantenimi[en]tos, y
algodón compran de otros pueblos, con q[ue] se visten.
31 ¶ Las casas deste d[ic]ho pueblo son pequeñas: los
cimientos son de piedras" 45 y, las paredes, de adobes; son
cubiertas de paja. Encalan las paredes con un barro que hay en el
d[ic]ho pu[ebl]o, muy colorado, y añil. 46
32 ¶
33 ¶ Los tratos y granjerías q[ue] los naturales deste d[ic]ho
pueblo tienen y [de que] se sustentan, son de mucho maíz q[ue]
cogen, y, de madera, cajas y mesas q[ue] hacen, lo cual venden a
españoles y a otras personas, de q[ue] hacen reales con q[ue] se
sustentan y pagan su tribu[t]o a su M[a]j[esta]d.
34 ¶ Este d[ic]ho pu[ebl]o cae en el obispado de Mechuacan;
hay más de treinta leguas de[sde e]ste d[ic]ho pu[ebl]o a la ciudad
de Valladolid, que es donde está la iglesia catedral, cabecera del
obispado; está hacia la parte del oriente. Es buen camino en partes
y, en otras, hay cuestas y pedregales.
35 ¶
36 ¶ En este d[ic]ho pueblo de Chocandiran hay UN CLÉRIGO,
que es el cura que tiene en doctrina a los naturales, el cual sale a
visitar por los sujetos a este d[ic]ho pu[ebl]o. Llámase la advocación
de la iglesia desea cabecera, n[uest]ra señora de la Asunción. El
fundador desta iglesia fue un fraile de la ORDEN DEL S[EÑ]OR SAN
FRANCIS]CO q[ue] se decía FRAY MIGUEL, 47 los cuales, en aquel
t[iem]po, tenían a cargo a los naturales; y los dejaron, y pusieron
clérigo.
37 ¶ En este d[ic]ho pueblo hay un hospital en q[ue] se curan
los enfermos, el cual fundó el d[ic]ho FRAY MIGUEL habrá más de
cuarenta años.48; Es pobre: no tiene rentas ningunas; susténtanse de
limosnas q[ue] piden los naturales.
49
¶ Por manera que, en los demás capítulos, no hubo que decir,
por estar, como está este d[ic]ho pueblo, [a] mucha distancia de
camino de la mar, y [así] los demás sus sujetos.
¶ INSTRUCCIÓN
DEL PUEBLO DE Tarequato Y SUS
SUJETOS
1 ¶ Este pueblo se llama Tarequato; es vocablo de lengua
tarasca [que] quiere decir, en lengua castellana, "un cerro pequeño a
manera de un peñol, sin montes"; 50 y [dicen] que, por esta razón, los
naturales deste d[ic]ho pueblo le llaman Tarequato.
2 ¶ El descubridor y conquistador deste d[ic]ho pueblo dicen
que fue CR[IST]ÓBAL DE OLI[D], el cual vino por mandado de DON
F[E]R[NAN]DO CORTÉS a descubrir y conquistar esta provincia.
3 ¶ Este d[ic]ho pueblo es tierra templada y de pocas aguas; es
algo húmeda en el invierno, por ser el asiento del d[ic]ho pueblo en
tierra de barro y a la falda de un monte; y especialm[en]te, los
vientos son más recios en t[iem]pos de aguas, y acuden más de la
parte del norte.
4 ¶ Este d[ic]ho pueblo está asentado en una loma rasa, sin
montes y de pocos ríos; es tierra de muchos bastim[en]tos y de
muchos pastos, especialmente en t[iem]po de aguas más q[ue] no en
el verano.
5 ¶ Este d[ic]ho pueblo solía ser de muy pocos indios en
t[iem]po de su gentilidad: dicen que no había más de doscientos
hombres; hay, ahora, cuatrocientos indios tributarios. Es pueblo
formado y gente entendida y de buenas inclinaciones; todos tienen
una lengua sola, que es la que dicen tarasca.
6. 7. 8 ¶
9 ¶ El primero q[ue] fundó este d[ic]ho pueblo fue un indio
principal q[ue] se decía GUATANDO, el cual le puso el nombre de
Tarequato habrá más de cien años. 51 Quiere decir, este nombre
GUATANDO, "hombre que está muy viejo y cansado", 52 el cual fundó
este d[ic]ho pueblo por mandado de CAZONCIN, rey de Mechuacan
a quien, en aquel t[iem]po, obedecían.
10 ¶
11 ¶ Este d[ic]ho pueblo de Tarequato es la cabecera; tiene tres
sujetos: el uno se dice San Ángel, el cual está asentado en tierra
llana, entre unos montes; hay un arroyo de agua q[ue] pasa junto a
las casas. Tiene como cuarenta indios; es tierra fértil, donde se da y
cría cantidad de bastim[en]tos y frutas de Castilla, q[ue] son higos y
duraznos, membrillos y cerezas de la tierra, Todos tienen una lengua;
está [a] una legua de la cabecera.
Tiene otro sujeto q[ue] se dice Santa María, que tendrá como
veinte hombres; está asentado en una loma, ala falda de unos cerros
altos de montes; es de pocas aguas en t[iem]po de seca. Hay, en el
d[ic]ho sujeto, cantidad de higos, duraznos, membrillos, y frutas de la
tierra, q[ue] son aguacates y tunas. Está como [a] dos leguas de la
cabecera.
Tiene otro sujeto q[ue] se dice San Ju[an], que tendrá como
quince indios tributarios; es pu[ebl]o de muchas aguas y pastos,
donde se coge mucho maíz, frijoles, habas y otras semillas. Está
como [a] una legua de Tarequato, que es la cabecera. Los cuatro
están, todos, poblados en tierra fría y sana, de buenos aires y
temple.
12. 13 ¶
14 ¶ Los naturales desee d[ic]ho pueblo tenían por señor, en
tiempo de su gentilidad, a CAZONCIN, rey que, en aq[ue]l t[iem]po,
era de Pátzcuaro, al cual obedecían y tributaban mantas y maíz,
frijoles y otras cosas. Y, en aq[ue]l tiempo, adoraban al Demonio,
andando derramados por los cerros.
15 ¶ Los naturales deste d[ic]ho pueblo tenían guerra con los
indios de Teocuitlatlan, Tzaqualco y otros pueblos, 53en t[iem]po de
su gentilidad, los cuales peleaban con arcos y flechas y palos; y
[dicen] que, encogiendo algunos indios de los otros pu[ebl]os, los
llevaban a presentar a CAZONCIN, rey de Pátzcuaro a quien ellos
tenían por señor, el cual les daba cinco indios de los q[ue] llevaban, y
les decía: "—Toma, lleva éstos p[ar]a que coma el Diablo." Lo cual
hacían, y los llevaban fuera del pu[ebl]o a un cerro alto, y allí los
abrían por medio y, el corazón y la sangre, ofrecían al Demonio, el
cual tenían hecha su figura en una piedra. Y [dicen] q[ue] la carne de
los indios q[ue] sacrificaban, la comían los que habían hecho la
guerra, los cuales eran regidos y gobernados por un capitán q[ue] les
había dado CAZONCIN, q[ue] se decía GUATANDO. Y la comida
dellos, en aq[ue]l tiempo, eran tamales, frijoles, pescado y carne de
venado; y lo que vestían era ropa de algodón, hechas las camisas a
manera de chamarra, y mantas de pluma, con q[ue] se cubrían.
16 ¶ Este d[ic]ho pueblo esta asentado en una loma sin montes,
tierra descumbrada; tiene, de hacia la parte del oriente, unos cerros
muy altos de muchos montes, q[ue] se dicen Tzintzunvata, que quiere
decir "[de] unos pajarillos muy pequeños q[ue] se llaman
HUITZITZILES" porque son galanos;54y la pluma de estos pájaros es
buena p[ar]a hacer della imágenes, cruces y otras cosas, y, por esta
causa, se llaman HUITZITZILES. 55
17 ¶ Las enfermedades q[ue] de ordinario suele haber en este
d[ic]ho pu[ebl]o, 56 son bubas y calenturas, lo cual se curan y se
purgan con una raíz blanca q[ue] se dice "de Mechuacan"; y se
sangran y hacen otros remedios de yerbas q[ue] ellos conocen.
18. 19. 20. 21 ¶
22 ¶ Los árboles que hay, en los montes y comarca deste
d[ic]ho pu[ebl]o, son unos árboles que se llaman OYAMELES, de los
cuales sacan [el] aceite q[ue] se dice "de [a]beto", el cual es muy
bueno p[ar]a curarse de algún pasmo, y frío y otros enfermedades;
es muy preciado, por la gran virtud q[ue] tiene.
23 ¶ Hay, en este d[ic]ho pueblo, cantidad de higos, membrillos,
duraznos, nueces, y, fruta de la tierra, hay aguacates y cerezas,
q[ue] se dicen en lengua tarasca XENGUA, 57 lo cual se da muy bien
en este d[ic]ho pueblo y sus sujetos; a[u]nque los naturales no se dan
a ello tanto como a sus sementeras de maíz y [a] otras cosas.
24 ¶ Danse, en este d[ic]ho pueblo, muchas coles, lechugas,
rábanos y habas, y otras semillas de Castilla.
25 ¶ Dase, en este d[ic]ho pueblo, cantidad de trigo de
temporal q[ue] Ios naturales siembran, lo cual se da muy bien;
cógese alguna seda, en poca cantidad. [De] lo demás, en esta
pregunta cont[eni]do, no hay cosa, porq[ue] los naturales no se dan a
ello.
26 ¶
27 ¶ Hay, en la comarca deste d[ic]ho pueblo, muchos leones y
tigres y otros animales medianos; hay gallinas de la tierra y de
Castilla, lo cual se crïa 58 muy bien en este d[ic]ho pueblo.
28. 29 ¶
30 ¶ Los naturales deste d[ic]ho pueblo y sus sujetos no tienen
salinas; provéense de sal, de la q[ue] traen de acarreto de la villa de
Colima, que es de españoles, la cual está [a] treinta leguas deste
d[ic]ho pueblo.
31 ¶ La forma y edificios de las casas deste d[ic]ho pueblo son,
de piedra, los cimientos, y las paredes de adobes hechos con un
barro muy colorado que hay en el d[ic]ho pueblo: son casas
pequeñas, cubiertas de paja. Son de poco sostén y fortaleza, porque
la[s] pared[es] que los naturales hacen son de anchor de un palmo y
medio, poco más.
32 ¶
33 ¶ Los tratos y contrataciones y granjerías q[ue] los naturales
deste d[ic]ho pueblo y sus sujetos tienen, son de maíz y frijoles, trigo
y alguna seda q[ue] hacen, lo cual venden, de q[ue] sacan reales con
q[ue] se sustentan y pagan su tributo a su encomendero, q[ue] se
dice DON ANTONIO DE LUNA. 59
34 ¶ Este d[ic]ho pueblo y sus sujetos cae[n] en el obispado
q[ue] q[ue] se dice de Mechuacan; hay, deste d[ic]ho pueblo a donde
está la iglesia catedral, treinta leguas, poco más o menos, que es en
la ciudad q[ue] se dice Valladolid, cabeza deste d[ic]ho obispado.
Solfa ser 60 la catedral en la ciudad de Pátzcuaro y, de tres años a
esta parte, se pasó a la ciudad de Valladolid por mandado de su
M[aj[esta]d.61
35 ¶
36 ¶ Hay, en este d[ic]ho pueblo, un monasterio de frailes de la
ORDEN DEL SEÑOR SAN FRAN[CIS]CO; hay en él dos religiosos
(el uno, guardián) , ]os cuales tienen en doctrina a los naturales;
habrá más de sesenta años q[ue] lo fundó un re[li]gioso q[ue] se
decía FRAY BERNALDO, de la ORDEN DEL SEÑOR SAN
FRANCISCO. 62
37 ¶ Hay, en este d[ic]ho pueblo, un hospital en q[ue] se curan
los pobres, lo cual se fundó, por mandado de un religioso q[ue] se
decía FRAY JU[AN] DE PAVIA,63 habrá treinta y seis años; no tiene
renta ninguna: susténtanse, los pobres q[ue] en él se curan, de
limosnas.
¶ Por manera que, en los demás capítulos contenidos en la
d[ic]ha Instrucción, no hubo más que decir, por estar, como está este
d[ic]ho pueblo y sus sujetos, [a] mucha distancia de camino de la
mar. Y, en los demás que de suso van declarados, no se pudo
averiguar ni saber más de lo que en cada capítulo va declarado;
a[u]nque en ello el d[ic]ho señor correg[id]or puso toda diligencia y
cuidado, según y como le fue encargado.
¶ INSTRUCCIÓN
DEL PUEBLO DE Perivan Y SUS SUJETOS
1 ¶ Este pueblo se llama Perivan; es de la provincia de
Mechuacan, y los demás q[ue] de suso van declarados. Perivan es
vocablo de lengua tarasca: quiere decir, en lengua castellana,
"diablo". Dícese Perivan porque, en t[iem]po de su gentilidad, se les
aparerió el Demonio en figura de una doncella, y [dicen] q[ue], por
esta razón, se dice Perivan. 64
2 ¶ El descubridor deste pueblo fue CR[IST]ÓBAL D[E] OLI[D],
que vino a descubrir y conquistar esta provincia de Mechuacan por
mandado de DON FERNANDO CORTÉS, gobernador q[ue] fue
desta Nueva
3 ¶ Este d[ic]ho pueblo es tierra templada; está poblado en una
loma, [a] una legua de los montes. Es [tierra] más seca que no
húmeda; tiene agua en cantidad: pasa un caño de agua por medio
del pueblo. Son más [las] aguas en el invierno. Los aires son más
recios en el invierno que no en el verano; acuden más de la parte del
norte y [del] noroeste.
4 ¶ Este pueblo es abundoso de aguas y pastos y
mantenimientos; es tierra fértil de muchos frutales. Está asentado
este d[ic]ho pueblo en tierra llana y rasa.
5 ¶ Este d[ic]ho pueblo, en tiempo de su gentilidad, solía haber
más gente de la que hay ahora; hay, en este d[ic]ho pueblo y sus
sujetos, mil y doscientos indios tributarios. Es gente entendida; todos
tienen una lengua, q[ue] se dice tarasca. No se pudo saber por q[ué]
se dice tarasca.
6. 7. 8 ¶
9 ¶ El fundador deste pueblo fue un principal antiguo q[ue] se
decía PERECHE, 65 el cual fundó este d[ic]ho pueblo por mandado
de CAZONCIN, rey de Mechuacan; el cual [PERECHE] pobló con
cuatrocientos indios, y el susod[ic]ho le puso el nombre de Perivan.
Dicen que habrá ochenta años q[ue] se fundó.
10 ¶
11 ¶ Este d[ic]ho pueblo de Perivan, que es la cabecera, tiene
doce sujetos. Tiene un sujeto q[ue] se dice San Fran[cis]co: tiene
doscientos indios tributarios; está asentado en una loma [y] tiene un
arroyo de agua q[ue] pasa junto a él. Hay, en este d[ic]ho pueblo,
granadas y membrillos, y frutas de la tierra, q[ue] son plátanos [y]
aguacates.
Otro sujeto, q[ue] se dice Atapan, está poblado en una loma,
entre unos montes. Es pueblo muy vicioso; anda el agua por las
calles. Hay, en él, ciento y veinte indios. Da[n]ce en él muchas
manzanas, granadas, membrillos, y frutas de la tierra, q[ue] son
aguacates y plátanos y cantidad de miel. No se pudo saber qué
quiere decir Atapan. 66
Hay otro sujeto q[[ue] se dice Santo Ant[oni]o Charapan; este
nombre quiere decir "cosa que tiene alguna hinchazón". Está poblado
en un alto; danse en él duraznos, membrillos y cerezas. Tiene ciento
y veinte indios. 67
Tiene otro sujeto q[ue] se dice Santiago; está poblado en un
cerro alto, entre unos montes. Es tierra muy fría; hay en él
membrillos. Tiene setenta indios. 68
Tiene otro sujeto q[ue] se dice San Miguel Apenguene: 69 tiene
como veinte indios tributarios; está poblado entre unos montes, en
tierra baja. Danse, en este d[ic]ho pu[ebl]o, duraznos; es falto de
aguas.
Tiene otro sujeto q[ue] se dice San Lorenzo, q[ue], por otro
nombre, se dice Tocuro; tiene doce indios tributarios. Tocuro quiere
decir un pájaro q[ue] se dice "TECOLOTE", a manera de búho.70 ,
Hay poca agua en él, por estar poblado en unos montes altos; no hay
frutas en él, por ser tierra muy fría.
Tiene otro sujeto q[ue] se dice Santa M[arí]a: tiene cuarenta y
tres indios tributarios; está poblado en unos cerros altos y de muchos
montes. Hay en este pueblo muy poca agua; hay en él duraznos y
cerezas.
Tiene otro sujeto q[ue] se dice San Miguel, q[ue] tiene cuarenta
y cinco indios tributarios; está poblado en unos montes, en tierra alta:
hay en él un arroyo de agua pequeño. Danse en él duraznos y
cerezas; es tierra fría.
Tiene otro sujeto q[ue] se dice San Gabriel, q[ue] tiene setenta
indios tributarios; es pu[ebl]o q[ue] está asentado en tierra caliente.
Hay en él muchos membrillos, plátanos, y cañas de azúcar y
naranjas [y] aguacates; es de muchas aguas, y pastos y
bastimentos.
Tiene otro sujeto q[ue] se dice San [Ra]fael, 71 q[ue] tiene
treinta y cinco indios tributarios; es pu[ebl]o muy vicioso, de muchas
aguas y pastos y bastim[en]tos, y frutas, q[ue] son membrillos,
naranjas, aguacates, cañas du[l]ces. Están, estos dos sujetos,
poblados en buenos sitios de tierra llana, y, por la parte de hacia el
oriente, hay unas lomas de cerros pelados [y] altos.
Tiene otro sujeto q[ue] se dice San P[edr]o, q[ue] tiene treinta y
cinco indios tributarios; está asent[a]do en un llano grande. Es
pu[ebl]o caliente, de muchas aguas; hay en él plátanos, aguacates y
cañas du[l]ces.
Tiene otro sujeto q[ue] se dice Queretaro, q[ue] tiene veinte y
tres indios tributarios; está poblado entre unas quebradas de cerros:
es tierra cálida y de muchas aguas. Este nombre, Queretaro, quiere
decir "tierra de mucha piedra". 72 Hay, de la d[ic]ha cabecera a estos
sujetos, y de unos a los otros, a tres leguas y a cuatro, y a legua y,
algunos, a media legua.
12. 13 ¶
14 ¶ Los naturales deste d[ic]ho pueblo tenían por señor natural
al d[ic]ho CAZONCIN, rey de Patzcuaro, al cual obedecían y
tributaban maíz, gallinas de la tierra, venados y conejos, y ollas y
otras cosas. Y [dicen] que, en aquel tiempo, adoraban al Diablo, y
andaban por los cerros derramados, cazando venados y otros
animales.
15 ¶ Los naturales deste d[ic]ho pueblo eran regidos y
gobernados por un principal q[ue] se decía 73 era PERECHE, el cual
puso CAZONCIN de su mano como gobernador para los gobernar.
Los cuales, antiguamente, tenían guerra con los indios de la
provi[nci]a q[ue] se dice de Ávalos, los cuales peleaban con arcos y
flechas y palos; y sus vestiduras en [a]q[ue]l tiempo, eran unas
chamarras de algodón y sus MASTELES; y sus comidas eran
tamales, pescado y venado q[ue] cazaban, y otras cosas. Y [dicen]
que, en [a]q[ue]l t[iem]po, vivían más q[ue] no ahora, y la causa dello
no se sabe.
16
17 ¶ El asiento deste d[ic]ho pueblo, y [el de] sus sujetos, se
tiene por tierra sana; las más enfermedades que hay entre los
naturales son bubas y calenturas, las cuales se curan con una raíz
[llamada] "de Mechuacan" y [con] otras yerbas, y se sangran y
purgan.
18 ¶ [A] una legua desde d[ic]ho pueblo de Perivan, está una
siena muy alta y de muchos montes, q[ue] se dice, en lengua
tarasca, Zapatzaue; cae hacia la parte del oriente. Dícese Zapatzaue
porq[ue], en t[iem]po de su gentilidad, andaba allí el Demonio en
figura de mujer, y [dicen] que, por esta causa, se llama [d]el d[ic]ho
nombre.74
19. 20. 21. 22 ¶
23 ¶ Hay, en este d[ic]ho pueblo de Perivan, cantidad de fruta
de Cast[ill]a, q[ue] son naranjas, granadas [y] membrillos, los cuales
se dan dos veces en el año; y frutas de la tierra, q[ue] son aguacates
y cerezas y chayotes y guayabas.
24 ¶ Danse, en este d[ic]ho pueblo, muchas coles, rábanos,
lechugas, zanahorias, y todas las demás semillas de Castilla; danse
muy bien, por ser tierra fértil y de buen temple.
25 ¶ Dase, en este d[ic]ho pueblo, trigo en cantidad, lo cual
siembran los naturales deste d[ic]ho pueblo, y en algunos de sus
sujetos; cogen alguna seda en poca cantidad, porq[ue] no se han
dado a ello los naturales.
26. ¶
27. ¶ Hay, en la comarca deste d[ic]ho pueblo, tigres, leones,
lobos, venados y otros animales, en cantidad; y lo mismo hay en
algunos de sus sujetos, por estar, como están los más dellos,
poblados en tierra de muchos montes.
28. 29 ¶
30 ¶ En este d[ic]ho pueblo no hay salinas; provéense los
naturales, de sal de la q[ue] se hace en el pu[ebl]o de Chilatlan, [al
que] hay doce leguas de camino de muchas piedras y quebradas y
tierra muy cálida.
31 ¶ Las casas deste d[ic]ho pueblo y sus sujetos son
pequeñas y de poco sostén y muy bajas; son cubiertas de pajas y,
los cimientos, de piedra, y las paredes, de adobes y barro.
32 ¶
33 ¶ Los tratos y granjerías que los naturales deste d[ic]ho
pueblo tienen, de q[ue] se sustentan y pagan su tribu[t]o, son de
cantidad de maíz, chile, frijoles y miel, y trigo q[ue] cogen y
siembran, y de alguna seda y frutas, lo cual venden a españoles y a
otros indios q[ue] vienen de otros pueblos comarcanos, de q[ue]
sacan reales y pagan su tributo a DON ANT[ONI]O DE LUNA, su
encomendero, y se sustentan moderadamente.
34 ¶ Este pueblo cae en el obispado de Mechuacan. Hay, deste
d[ic]ho pueblo a donde está la iglesia catedral, más de veinticinco
leguas, que es en la ciudad de Valladolid, cabeza del obispado,
donde reside el obispo. Es camino de cuestas, de subidas y
abajadas, y, en partes, bueno y llano.
35 ¶
36 ¶ Hay, en este d[ic]ho pueblo de Perivan, un monasterio del
SEÑOR SAN FRAN[CIS]CO: hay en él dos frailes (el uno dellos,
guardián), los cuales tienen en doctrina a los naturales. El cual
[monasterio] dicen q[ue] fundó, un fraile de la d[ic]ha orden q[ue] se
dice r RAY JUAN DE SAN MIGUEL, habrá cinc[uen]ta y cinco años.
75
[3]7 ¶ Hay, en este d[ic]ho pueblo, un hospital, el cual habrá
cuarenta años q[ue] lo fundó el d[ic]ho FRAY JU[AN] DE SAN
MIGUEL. Es pobre, q[ue] no tiene rentas ningunas ni bienes; cúranse
en éI los pobres, y los sustentan de limosnas q[ue] piden.
¶ La cual d[ic]ha Instrucción de los d[ic]hos pueblos de
Xiquilpan, Chocandiran, Tarequato y Perivan, hizo el d[ic]ha señor
correg[id]or, en presencia de los al[ca]ldes, regidores, y de Ios
demás viejos y ancianos que en los d[ic]hos pueblos se hallaron, y de
algunos españoles que tenían noticia destos d[ic]hos pueblos y [de]
sus sujetos, p[ar]a saber y ser informado de las cosas que en ellos
hay. En lo cual puso mucha diligencia y cuidado, y no se pudo saber
ni averiguar más de lo que, en los d[ic]hos capítulos de cada uno de
los d[ic]hos pueblos va declarado, por estar, como están estos
d[ic]hos pueblos y sus sujetos, [a] mucha distancia de camino de la
mar. La cual d[ic]ha Instrucción hizo, p[ar]a la enviar al il[ustr]e señor
GORDIÁN CASSASANO, tesorero y contador de la real Alcabala de
su M[a]j[esta]d que reside en la ciudad de Méx[i]co, según y que por
el muy ex[celen]te señor visorrey desta Nueva Esp[añ]a le fue
mandado y encargado. Y lo firmó de su nombre: FRAN[CIS]CO DE
MEDINlLLA ALVARADO (rúbrica). Ante mí: GONZALO
HER[NÁN]DEZ escrib[an]o nombr[a]do (rúbrica).
[En la sobrecubierta, de diferentes letras:] Desc. y Pob. 222, 3°
Xiquilpa[n]. ¶ Instrucción h[ec]ha, por comisión de su Ex[celenci]a,
por el il[ustr]e señor corregidor del pu[ebl]o de Xiquilpa[n], sobre la
demarcación de la tierra y otras cosas. Va, para ante su
Ex[celenci]a, cerrada y sellada. Hase de dar al s[eñ]or GORDIÁN
CASASANO. [Hay rúbrica, y huella del sello.]
1
El manuscrito está precedido del texto impreso en 1577 de la Instrucción y Memoria,copia
del cual no tengo a la vista; ignoro, por eso, sus probables anotaciones o inscripciones. A
lo largo del presente relato, cl topónimo de esta cabecera se leerá, casi invariablemente,
"Xiquilpa"; mi transcripción, a su vez y de la misma manera, leerá "Xiquilpan".
2
"Mayz tostado", vanita; "tostar mayz ami", vanini (Gilberti 1559: TE, 66v). No estoy en
capacidad de establecer con certeza el significado debe, tal vez un sufijo de lugar.
3
Xiuhquilitl, "pastel para teñir" (Molina 1944: ME, 159v); una descripción de esta yerba, y
de sus usos y aplicaciones, puede encontrarse en Hernández (1959, 11: 112-13).
4
El manuscrito, fol. Ir, lee entre renglones: "fue xpoual dolin", y abajo, testado: "fue don
hernando cortes el primero que vino a la nueva españa el qual siendo en moda° eligio por
su capitan e gouernador a". Obviamente insatisfecho el escribano con ese párrafo,
reescribió el siguiente párrafo, el cual he omitido en mi transcripción: "El conquistador e
descubridor deste dho pueblo fue xpoual dolin." Sobre Cristóbal de Olid (1488-1525), ver
nota 21 al pie del texto de la RG de Chilchotla.
5
El manuscrito, fol. lv, lee: "chicnavatengo"; significa "en la orilla de" o "pueblo de 9-
Agua",
6
Harvey (1972: 297, S001) registra, entre las lenguas 'of probable Uto-Aztecan affinity, la
zayulteca, que, a su juicio, "appcars lo have been a Nahua dialect". Tal apreciación podría
fundamentarse, sin rebasar los limites del presente informe, en lo que dice el capitulo 16:
un cerro alto situado junto a Xiquilpan, se decía, "en esta lengua zayulteca, Huaxuatli,
que quiere decir... 'cerro de unos árboles que se dicen vuaxi", ya que el topónimo suena a
mexicano, al parecer compuesto de huax (in) y hua[uh]tli; pero hay que tener cuidado,
porque Peñafiel atribula a la voz huassi o huaxi un origen otomí (en Santamaría 1974:
596) y, sin duda alguna, hua[uh[tli no significa "cerro", sino "bledos" (Molina 1944: ME,
155 r). Entonces, habrá que suspender el juicio sobre la filiación de esta lengua, primo,
hasta verificar si existe una yerba o planta denominada huaxhuanhtli, y, segundo, hasta
comprobar que no se está razonando sobre la base de una lectura inexacta del presunto
topónimo zayulteca. Porque, puestos a conjeturar, podría ser que Huaxuatli fuera sólo
una mala lección de Huaxhuata, en cuyo caso, huata o judía, voz del tarasca, sí
significarla "cerro" (Velásquez Gallardo 1978; 29, 138; Gilberti 1559: ET, 128v); aunque,
quizás con más fundamento, el presunto topónimo zayulteca debiera leerse Huexotli o
Huexotla, "arboleda de sanies" (Molina 1944: ME, 157r), en cuyo caso la fuente, después
de fijar una mala lección del topónimo, lo habría traducido en forma inexacta, Es una
lástima que la RG de Zayula se haya extraviado (ver Cline 1972a: 567, 224).
7
El manuscrito, fol. 2r, lee: "franco nox"; pero, en el capitulo 14 (fol. 30, hará mención
(le "un indio principal que se decía Noxti', el cual "puso de su mano" como gobernador del
pueblo el 'rey de Mechuacan" Debe tratarse de la misma persona sólo que aquí es
mencionado por su nombre puede conjeturarse. Como que ea y Zayula calan unos cien
kilómetrosl al este de Xiquilpan puede conjeturarse que en ambos pueblos (Cline
1972a:327, o lenguas, que, en Amura, eran la mexicana y la otomí de Jalisco (Cline 1972
cha 5). li apellido de don Francisco, 2v. Estoleídoendebe (MolinaME, podría asdero la
hipótesis que el zayulteca es de filiación uto-azteca, tal vez de esa clase de mexicano que
las fuentes contemporáneas denominaban "corrupto".
8
El manuscrito, fol. 2v, lee: "Deste".
9
Patamu, "caña de agua" (Gilberti 1559: TE, 41v); el sufijo -ba, presente también en el
topónimo Guanimba (ver, arriba, nota 2), podría ser un locativo de la lengua tarasca.
10
Ocomicho, como lo nombra Ciudad Real (1976, I: 27; II: 156), Ucumicho, a el nombre
que recibía este pueblo a fines dcl xvi; esto se puede afirmar con certidumbre El problema
estriba en si este topónimo es de origen tarasco y, en el caso de serlo, si es legítima la
traducción que aquí propone la fuente. El término mis cercano que registra un diccionario
tarasco (Velásquez Gallardo 1978: 222) es uikúmu, pero significa "zapote amarillo de
origen tropical"; nada que se parezca a "tierra de muchas rosas".
11
"Pregonero", vanopahperi; "pregonar, vanopahpeni (Gilberti 1559: ET, 143r). Si no es
producto de una mala lectura, resulta muy discutible que Yapen sea de origen tarasco.
12
Nada se dice aquí del origen de la palabra, ni se aventura su traducción ni se intenta
declarar con exactitud el nombre del "primer fundador. En tarasco hay un mosquito. el
Anopheles maculipennis, que recibe el nombre de tsipíni (Velázquez Gallardo 1978: 69).
13
Al parecer, Nochtli, "tuna" (ver, arriba, nota 7).
14
Corruptela de la voz mexicana maxtli, "bragas".
15
Corruptela de quilitl, "verdura o yerbas comestibles" en general; en particular, algunas
variedades del Amaranthus y del Chenopodium (ver, "quelite", en Santamaría 1974: 908).
El tlachiquil, que se menciona inmediatamente, se refiere al aguamiel o pulque sin
fermentar que se obtiene de las raeduras del maguey, llamado vulgarmente "tlachique"
(ver o. cit.,. p. 1057).
16
Para una breve discusión sobre este topónimo, ver, arriba, la nota 6.
17
Planta de la familia de las convolvuláceas, cuya raíz blanca. gruesa, fusiforme y
harinosa, se usa como purgante; Operculina alatipes, Ipomea alatipes o alata
(Santamaría 1974:.724).
18
A juzgar por la descripción, debe tratarse del chupíreni. (ver Hernández 1969, 1: 60,
222), vulgarmente llamado "chupire' (ver Santamaría 1974: 428) y, por nombre científico,
Euphorbia calyculata.
19
El manuscrito, fol. 4v, lee: "la ciudad de valladoli solia aser..."
20
Se refiere al capitulo 10 de esta descripción. El 26 de noviembre de 1596, fray Alonso
Ponce estuvo en Xiquilpan y lo dejó descrito de la siguiente manera: "...es tierra
caliente...; corre por él un bonito arroyo; es de mediana vecindad, de indios tarascos y
tza[y]ultecas,que es lengua por si, y muchos dellos saben la lengua mexicana... El
convento, cuya vocación es de San Francisco..., estaba acabado con su claustro,
dormitorio e iglesia, todo pequeño y hecho de adobes..." (Ciudad Real 1976, 11: 85).
21
A diferencia de lo que ocurre con otros personajes de la época, la biografía de fray
Juan de San Miguel ha sido sobreabundantemente tratada; aunque ignoro si, en cada
caso, con nuevas contribuciones documentales. De los que tengo noticia, enumero por
orden alfabético de autores: Andrade (en Apéndices a la Chrónica de La Rea. 1882),
Beaumont (1932, III: 191-4), Espinosa (1945: 141-57, 494), Figueroa (Ms. 1764: 92),
Maza (1939), Mendieta (1945, III: 27, 206), Ramfrez Flores (Introducción a la Descripción
de tray Diego Muñoz, 1950), Ríos (en Ábside, VII), Romero (1850-62), Romera Flores
(1921) y Torquemada (1979, VI: 105, 293-4). San Miguel, de la provincia del mismo
nombre en Andalucía, arribó a Nueva España en 1527 y, en 1555, "murió en Vruapan,
donde los Yndios le leuantaron estatua (no en Tarequato)" (Figueroa 1764, ms.: 92; ver
Espinosa 1945: 154). Torquemada (1979, VI: 294) pone su muerte "en el convento de
Santa María de Jesús de Tarequato, donde está enterrado... su cuerpo".
22
Quienquiera que haya sido este fraile, si es que existió, su nombre no ha sobrevivido en
crónica o registro que yo conozca. Si la cronología aquí propuesta es fidedigna, el hospital
de Xiquilpan habría sido fundado hacia 1549; por ese tiempo (1543-66), andaba
doctrinando esos pueblos fray Jacobo Daciano (Espinosa 1945: 494, n. 45).
23
Quienquiera que haya sido el autor de esta presunta etimología, es obvio que refería el
topónimo a la voz tarasca chuhcari, "palo, o leño o árbol" (Gilberti 1559: TE, 13v); lo que
resulta más cuestionable que obvio es si taletimología es legitima, Al corregidor Gonzalo
Galván, los naturales de la misma localidad le respondieron "quiste dho pu° se llamo
antiguamente Tingüindin y agora se llama Chocandiran, donde agora está par ser, como
es, mejor asiento, y que no saben más de que se llamó ansí por sus antepasados,.." (RG
de Tinguindin, cap. 9). Otro pueblo de nombre muy semejante, al que no debe
confundirse con éste, era Chocándiro, situado entre Guaniqueo y Cupándaro de Galeana.
Casi homónimas del topónimo aquí comentado son las voces tarascas chaquendira,
"bauoso", y chkudndira, chismo. so, mentiroso" (Gilberti 1559: TE, 12v; Velásquez Gallardo
1978: 115); pero quizás no deba excluirse la posibilidad de que Chocandiran sea una mala
lección derivada de tocondira, cosa dañada de punta" (Gilberti 1559: TE. 63r).
24
Velásquez Gallardo (1978: 200) registra el verbo tingüindini, "hincarse", cuya relación
con el significado aquí propuesto, si es que alguna existe, Se me escapa completamente.
En cualquier caso, los naturales del pueblo declararon ante Galván "questa cabecera de
Tingüindin quiere dezir, en su lengua, 'pájaro, p[e]lada la cabeza e sin plumas..." (RG de
Tingüindin, cap. IS). Obsérvese, entonces, que hay una remota coincidencia entre una y
otra versión y, además, una potencial con el topónimo Chocándiran, si éste es una mala
lección derivada de tocondiro.
25
Esta frase fue añadida, más tarde, al margen del texto (fol. 5v).
26
El manuscrito (fol. 5v) lee "xpoual doline", y luego, entre renglones, "dolí'.
27
No puede ser exacto este dato, ya que semejante cronología sitúa la conquista del
pueblo antes de 1518. Cristóbal de Olid comandó la conquista de Michoacán en el curso de
1522.
28
"En la cabecera y sus sujetos" es una adición tardía, escrita al margen del texto (fol.
5v). Según la RG de Tingüindin (cap. 4), consultable en el presente volumen, había esta
dha jurisdicción y en el dho pu°, hasta quatrocientos y sesenta yndios tributantes, sin
njños e njñas..."
29
El manuscrito (fol. 5v) lee "...don ant° gouernador q solia aser..." En contraste con lo
que aquí se dice, los informantes de Gonzalo Galán declararon "que no saben quién fue su
fundador, y nj saben nj tienen noticia de quién lo fundó nj pobló..po aberse muerto todos
los viejos de aquel tiempo..." (RG de Tingüindin, cap.. 9).
30
Parece improbable que Tacásquaro tenga el' significado que aquí se le atribuye; ver
"tierra color rosa" y "tierra colorada", en Velásquez Gallardo (1978: 93). Según Gilberti
(1559: ET, 13r, 26r), "almagre' es charahpequa cutzutaqua; "bermeja cosa", characharas;
"bermellón", charapeti. Nada que se parezca a Tacásquaro.
31
Lección probablemente inexacta de Huritsiro, "lugar de agua caliente".
32
Lección probablemente inexacta de tzumindi, "rincón" (Gilberti 1559: ET, 155r), o
tsumíndi, "pico" (Velásquez Gallardo 1978: 212).
33
Mala lección, sin duda, de Tahcupuo 'lugar de mosquitos"; tahcupu, "mosquito" (Gilberti
1559: ET, 124r); tkúpu, "mosquito [Anopheles maculipennis]" (Velásquez Gallardo 1978:
201).
34
Carixe, "persona estéril o mañera (Gilberti 1559: TE, lit); el topónimo puede significar
"lugar de la hembra estéril" o "lugar seco, donde debería existir agua".
35
Con semejantes datos, y atendiendo a las lecciones ya observadas, seria temeridad
opinar.
36
"Peña, gran piedra", querenda (Gilberti 1559: ET, 137v); kerénda, "peña, peñasco,
tepetate" (Velásquez Gallardo 1978: 146); Querendaro, por tanto, significa "lugar de
penas' o "de tepetate".
37
Esta traducción es muy cuestionable, porque "lodo' se dice atsimu y, "lodoso lugar",
atsimendo (Gilberti 1559: ET, 1120; entonces, nos encontramos frente a otro topónimo
de lección y etimología inciertas.
38
Simba es "caña de maíz" (Velásquez Gallardo 1978: 27, 184); Quasimba, entonces,
parece ser, como dice el texto, una no identificada "yerba de canutillo".
39
Aquí, el traductor está refiriendo el topónimo al verbo sirini, "ensartar o poner por
orden algo", de donde, "cosa assi ensartada", es siricata (Gilberti 1559: TE, 51r); se
podría postular, entonces, porque no lo registran los diccionarios, un término siri para
"cuenta", de donde, sirio, vendría a ser "lugar de cuentas". Existe, también, el término
tsíri, que significa "'maíz" (Velásquez Gallardo 1978: 210); pero resulta inimaginable que
los informantes o el intérprete no reconocieran una voz que debía serles tan familiar.
40
Sobre el origen del apelativo tarasco" ver, en el presente volumen, RG de Cuiseo de la
Laguna, nota 26 al pie del texto.
41
sta traducción es inexacta y. más adelante, en la relación de Taréquato, los informantes
o el intérprete &aducirán de manera más justa el topónimo (ver nota 54).
42
Se trata del oyametl o Abies religiosa (ver Santamaría 1974: 778); los tarascos te
daban el nombre de thkúmbu (Velásquez Gallardo 1978: 13).
43
El uasháteni es "un zacate con propiedades medicinales (Solidago SP.) propio para curar
heridas" (Velásquez Gallardo 1978: 220), también descrito por Hernández (1959, I: 75,
399; ll: 273) bajo el nombre de huaxaten. Sobre el yarapen no encontré registro ni
referencia; pero, a juzgar por su nombre, se aplicaba a enfermedades de la vejiga que
afectaban el "orinar", iarhátseni. La quiriqua o kiríkua es una planta medicinal no
identificada, que se aplicaba probablemente a la cura del mal de pinto (ver Velásquez
Gallardo 1978: 146; Santamaría 1974: 910). Tepare o tepári significa, entre otras cosas,
"gordo, grueso" (Velásquez Gallardo 1978: 198); Hernández (1959, II: 176) describe tres
variedades de esta planta.
44
El manuscrito, Sol 7r, lee: "son ayeruas".
45
El manuscrito, fol. 7r, lee: "...son de (testado: adobes) piedras".
46
"Y anyll' es una adición tardía (fol. 7r).
47
Se trata, sin duda, de fray Juan de San Miguel (ver, arriba, nota 21).
48
Según este cálculo, la fundación se efectuó antes de 1539,
49
"Los naturales" es una adición tardía (fol. 7v).
50
Es cuestionable esta traducción. Aunque existiera el "ceno pequeño" aquí descrito en las
vecindades del pueblo, el topónimo parece derivarse del verbo tharesquatani, "ydolat[r]ar"
(Gilberti 1559: ET, 105r): Tharesquato o Tarequato vendría a significa , entonces, algo así
como "adoratorio", cl cual pudo estar en el dicho "cerro pequeño".
51
Según esto, la fundación de Taréquato se remontaba a las postrimerías del siglo xv, y
fue contemporánea del reinado de Axayacatzin (1469-81) en Tenochtitlan, al que
infligieron tremenda derrota los michoacanos comandados por Tsitsispandácuare.
52
Es obvio que el traductor asociaba este nombre al verbo kuatdjpeni, "cansar"
(Velásquez Gallardo 1978: 149); pero hay que tener en cuenta que Gilberti (1559: TE, 48r)
registra quatando, precisamente, con la acepción de "lugar de paz o pacifico".
53
Teocuitlatlan y Tzaqualco eran pueblos relativamente cercanos entre sí pertenecientes a
la entonces llamada provincia de Ávalos, que partía términos con Guadalajara. La
provincia recibió ese nombre, porque fue pacificada por Alonso de Avalos (ver Icaza 1923:
núm. 50.5) hacia 1524. Teocuitlatlan, precisamente, fue una de las primeras encomiendas
que poseyó el citado conquistador, quien más tarde recibió, entre otras, también la de
Tzaqualco (FPT 1940, IX: 36).
54
De sinsrúni, "colibrí [Campylopterus helmincucurus]", y juata, "cerro, monte"
(Velásquez Gallardo 1978: 138, 184), Tsintsunhuata significa "ceno o monte del colibrí".
55
Vitzitnilin, "cierro paxarito" (Molina 1944: ME. 157v).
56
El manuscrito, fol. 8v, repite a continuación: "suele aver"; se ha eliminado en mi
transcripción.
57
Shéngua; "capulín [Prunus capollin cav.]" (Velásquez Gallardo 1978: 28, 189).
58
El manuscrito, fol. 9r, lee: "crian".
59
Hacia 1540, declaraba Antonio de Luna ser "vecino desta ciudad de México, hijo de
Villalobos, natural que fue de la casa de Villalobos de León, y de doña Juana de Vargas';
haber pasado a Nueva España hacia 1527, y estar casado "con hija de Antón Cayzedo,
conquistador y descubridor", la tenencia' de cuyas encomiendas (Tehuacan, Tingüindin,
Perivan y otras) no había heredado la hija, porque, "al tiempo que murió el dicho Caizedo,
no aula benydo la merced de su Magestad sobre la sucesión" (Icaza 1923: núm. 647). Las
encomiendas fueron concedidas a la viuda de Caicedo, incluida entre ellas la de Taréquato
(Porras Muñoz 1982: 240) y, presumiblemente, después pasaron a don Antonio de Luna y
su mujer. En 1597, Luna era tenedor de las encomiendas de Perivan y Taréquato (FPT
1940, XIII: 39, 42), registradas respectivamente con 880 y 350 tributarios.
60
El manuscrito, fol. 9v, lee: "solia aser".
61
De hecho, la silla episcopal michoacana se trasladó a Valladolid durante 1580; aun, que
es posible que las cédulas reales para el efecto dataran de 1576; en cualquier caso, las
dichas cédulas eran insuficientes, ya que requerían una bula pontificia confirmatoria. La
mudanza tuvo lugar durante el episcopado de fray Juan de Medina Rincón (1574-88).
62
La cronología aquí propuesta es obviamente inexacta: el convento de Taréquato 110 se
pudo fundar "habrá más de sesenta años", porque Cortés y sus hombres apenas arribaron
a Nueva España en 1519 y, los primeros doce evangelizadores franciscanos, hasta 1524.
Respecto a la identidad de "fray Bernaldo", sólo cabe decir que, posible. mente, se trata
de fray Bernardo Cossin, colega evangelizador de fray Juan de San Miguel, al que una
información de 1597 llama "fray Bernardo Cosni" (Beaumont 1932, III: 192). Era de la
provincia de Aquitania, como fray Maturino Gilberti, ron quien llegó a Nueva España en
barcada que trajo fray Jacobo Testera en 1542 (Figueroa 1764, Ms. 99); razón de más
para descalificar la cronología que propone la fuente.
63
En el manuscrito (fol. 9v): "fray Ju° de pauta"; pero la lección de tal nombre es muy
cuestionable. Ninguna crónica o registro franciscano atestigua la existencia de fray Juan
de Pavia. Sospecho que se trata, más bien, de fray Juan Babia o de Reclina, francés;
profeso en la provincia de Aquitania, "uno de las cinco primeros compañeros que vinieron
a la fundación de Michoacán" (Espinosa 1945: 207), probablemente en 1527 (o. cit., p.
82). Falleció hacia 1548 (ver Figueroa 1764, Ms.: 91; Torquemada 1979, VI: 50, 53).
64
"Virgen o donzella", maneti (Gilberti 1559: ET, 177v» la etimología de Perlvan que
propone la fuente parece, más bien, descriptiva: "un diablo o demonio en figura de una
doncella". Es posible que el topónimo tenga algo que ver con piruuani "hilar" (o.cit: TE,
44v), y el femenil demonio una especie de lx Tab (ver Tozzer 1941: 132, 619; Thompson
1976t 301) michoacana.
65
Lección y etimología inciertas; Velásquez Gallardo (1978: 176) registra el término
pirhichi coa la acepción de "muñeco hecho de trapo, de madera, de caña seca de maíz o
de hojas secas de maíz"; pirhich urí es "escultor, tornero".
66
Atapani es "mojar en la salsa" (Gilberti 1559: TE, 8v), de donde atápakua, "mole
[platillo de los tarascos]" (Velásquez Gallardo 1978: 112); pero, si "no se pudo saber qué
quiere decir", esto significa que los informantes no asociaron el topónimo con plato tan
popular. Tal vez les resultaba una palabra extranjera, o el intérprete no tuvo a mano In/
equivalente español.
67
Esta frase fue añadida más tarde y, como o había quedado espacio en el texto (fol.
10%), se interpoló en ambos márgenes. A los expertos en lengua tarasca corresponde
decir si la etimología de Charapas es legitima; los informantes, o el intérprete, refirieron
el topónimo, al parecer, al verbo charani "rebentar algo" (Gilberti 1559: TE, 12v). Sobre
"Charapa", ver Ciudad Real 1976, II: 81-82.
68
Esta frase fue interpolada, más tarde, entre renglones (fol. 10v).
69
Lección y etimología inciertas las del presente topónimo.
70
Tukúru, "búho [Bubo virginianus]..., tecolote" (Velásquez Gallardo 1978: 202).
71
El manuscrito, fol. 101r, lee: "San fael".
72
Etimología inexacta; c1 topónimo está compuesto de querehta, "lugar do juegan a la
pelota" (Gilberti 1559: TE, 49r) y el locativo -ro. Los otomíes avecindadas en la ciudad de
Querétaro llamaban a aquella ciudad Anda Maxei, "gnu juego de pelota' (ver RG de
Querétaro en este mismo volumen).
73
El manuscrito, fol. 11r, lee: "q se dize..."
74
Cabe, en este caso, corregir con certeza la lección del topónimo; debela ser Sapishaui,
de sapi, "chico muchacho, niño, pequeño", y de shaui, "muchacha; nombre que se da a la
mujer por alguna persona de mucho respeto" (Velázquez Gallardo 1998: 182. 189).
75
Conforme a este calculo habría que remontar la fundación del convento de Perivan a
1524; imposible. Fray Juan de San Miguel, a quien se acredita el hecho pasó a Nueva
España en 1527. Ver, arriba, la nota 21.
RELACIÓN DE LA VILLA DE
ZACATULA
INTRODUCCIÓN
Descripción del expediente
Desprovisto de mapa, pintura o ilustración, el expediente que
contiene la RG Simple de la villa. de Zacatula consta de cuatro
documentos distintos. Por su orden cronológico, no por el que
guardan en realidad, son los que siguen: 1577, texto impreso de la
Instrucción' y Memoria; noviembre 25 de 1580, carta dirigida a la
justicia y regimiento de la villa de Zacapela, firmada por el alcalde
mayor Hernando de Vascones y por Andrés de Zebreros, su
escribano; diciembre 10 de 1580, relación de la villa de Zacatula,
firmada por el vicario Diego de Ortega, por el alcalde de la villa Juan
Ruiz de Mendoza, por Andrés Gómez, Baltasar de Trujillo y Melchor
de Vargas, regidores, y por el testigo Juan de Santa Fe; y por fin,
febrero 25 de 1581, carta del alcalde mayor Vascones dirigida al
virrey Suárez de Mendoza, remitiendo la relación y solicitando
favores. Este cuerpo de documentos fue recibido en la sede del
virreinato a 14 de mano de 1581.
Custodiado por la BLAC de la UTX bajo signatura "JGI XXV-9",
el expediente tiene en la actualidad el orden que sigue: primero, en
fojas no numeradas, sobrecubierta y carta de febrero 25 de 1581;
folio Ir, cubierta del legajo que contiene la relación; folio lv, carta de
noviembre 25 de 1580; folios 2r-3r, texto impreso de la lnstrucción y
Memoria; folio 3v, en blanco; folios 4r-8r, texto de la relación de la
villa de Zacatula; folio 8v, contracubierta de la RG, donde aparecen
algunas inscripciones. El texto ha sido ya publicado por Robert
Barlow (1947).
Los autores
De la descripción precedente se infiere, con claridad, que el
alcalde mayor de la provincia de Zacatula no fue el autor del
presente informe, sino el cuerpo capitular de hi villa presidido por
Juan Ruiz de Mendoza, a quien asistió el vicario eclesiástico Diego
de Ortega. A juzgar por la letra, la redacción del escrito es obra de
Melchor de Vargas, uno de los tres regidores de aquel cabildo.
Aunque no es posible cuantificar la contribución individual de cada
uno de los firmantes, cabe atribuir la responsabilidad principal de lo
que contiene la descripción a Juan Ruiz de Mendoza, al clérigo Diego
de Ortega y al escribano Melchor de Vargas, lo cual no deberá
interpretarse rigurosamente en ese orden.
Pocas noticias biográficas se han conservado sobre quienes, de
una manera u otra, intervinieron en este escrito; sobre Andrés
Gómez, Juan de Santa Fe y Baltasar dé Trujillo, no he encontrado
ninguna. Mi indagación, sin embargo, debo añadir por honestidad, se
circunscribió a un número de publicaciones muy limitado.
Acerca del alcalde mayor de la provincia de Zacatula, Hernando
de Vascones, únicamente consta, porque él lo dice en sus cartas,
que era persona ya entrada en años ("mi pesada vejez") y padre de
numerosa prole ("mi necesidad y muchos hijos"). Dos de sus hijos,
quizás los mayores, habían estado al servicio del ex-virrey don
Martín Enríquez, quien, al marcharse al Perú, se había llevado a uno
en su comitiva. Por lo demás, Hernando de Vascones declara ser
hombre nuevo en la provincia de Zacatula, a la que había llegado en
virtud de su reciente proveimiento en el cargo que entonces
desempeñaba. Su residencia habitual era, según se desprende de
sus misivas, en el pueblo de Tecpan.
Por registro de 1580, copiado a 17 de abril de 1597, consta
que un Juan Ruiz de Mendoza, obviamente el alcalde de la villa de
Zacatula, tenía, a medias con la real Corona, la encomienda del
pueblo de Coyuca (FPT 1940, XIII: 47). Como asimismo consta, por
registro de la misma índole fechado en 1560, que el tenedor anterior
de tal encomienda había sido un Diego Ruiz, encomendero también
del pueblo de Ahuitlalotla o Vitalota (FPT 1940 IX: 41), se justifica
inferir que este Diego Ruiz era el padre de nuestro alcalde de la villa
de Zacatula. Diego Ruiz, según propia declaración, era
...bezino de la villa de la Concibción de Cacatula y
natural de Moguer, e hijo legítimo de Diego rruyz e
de Mari Sánchez. [Dice] que pasó a esta Nueua
Spaña con el Marqués del Valle, guando la vino a
conquistar, y se halló en la toma desta ciudad de
México y en las demás conquistas de las
provincias a ella comarcanas, y, después, en las
de la mar del sur y los [Y]opes y Motines, y, antes,
se aula hallado en la de los totonaques e Almería,
e, ansí mysmo, se halló en la de Colima... y [dice]
que es casado y tiene quatro hijos e vna hija, y su
casa poblada (Icaza 1923: Núm. 48).
Tal parece, entonces, que Juan Ruiz de Mendoza heredó el
mayorazgo en esta casa y que, además, era de origen criollo.
Hay evidencias documentales de que cierto Melchor de Vargas
andaba en el negocio de minas en 1545 (FPT 1939, IV: 148-9), y de
que, hacia 1580, era encomendero del pueblo de Chicomesúchil
(FPT 1940, Xlll: 36); no he encontrado ninguna que permita tener
certidumbre de que el Melchor de Vargas que firma la relación, y el
Melchor de Vargas, minero y encomendero, hayan sido una y la
misma persona. En cualquier caso, cabe conjeturar que, el Melchor
que escribió de su puño el informe de Zacatula, estaba emparentado
con el conquistador Francisco de Vargas y tengo sospecha de que
era hijo del hermano de aquél, Alonso de Vargas (ver Icaza 1923:
núms. 34, 644). Este último fue vecino de la villa de Zacatula y
casado con doña María Ruiz de Saavedra, de la que tuvo cuatro
varones y cuatro hijas.
Por fin, sobre el clérigo Diego de Ortega, únicamente he
encontrado una fugaz referencia documental. En relación que mandó
el obispo de Michoacán al rey don Felipe, fechada probablemente a
finales de 1576, al informar de los clérigos, `lenguas de indios", que
merecían ser promovidos y eran acreedores a las mercedes reales,
se hace mención, entre otros, de don Diego de Ortega, añadiendo
que todos ellos "son hombres beneméritos, y que muestran virtud y
han dado buen ejemplo" (FPT 1940, XV: 55). Es dable pensar,
entonces, que De Ortega era hombre probado ya en varios oficios y
ministerios, más o menos buen nahuatlato y, al parecer, en 1580,
persona de edad ya avanzada. Las etimologías y traducciones
eventuales de voces nahuas que hay en la relación quizás deban
atribuirse a este eclesiástico.
Contenido de la presente RG
La RG de la provincia de Zacatula, por razones de vecindad
geográfica, está asociada a las RGs de Asuchitlan (Mich.),
Citlaltomagua (Méx.), Motines (Mich.), Sinagua y Sirándaro (Mich.), y
Zumpango (Méx.). La lectura de tales textos es mutuamente
complementada. El lector jamás debe perder de vista que la
geografía, la etnia, la lengua, el comercio, los usos y tradiciones
comunes o intercambiados, están por encima de las ficticias
divisiones políticas y eclesiásticas que desganaron, primero, a la
América prehispánica y, después, a los propios conquistadores
advenedizos.
En cuanto a sus fuentes, el testimonio que sigue no acusa la
intervención de informantes indios. Es, en esencia, un informe escrito
por españoles y criollos; aunque algunas afirmaciones reclaman, de
manera muy general sustentarse en el decir de los naturales. De allí
no debe inferirse que el cabildo zacatulteco efectuó una encuesta.
Habría sido imposible convocar a indios viejos y antiguos. Debido a
las epidemias, y a las modalidades de vida que habían trasplantado
los europeos, los naturales "cada día son menos..., y no llega indio
delta provincia a edad de cincuenta años" (cap. 15). Los españoles y
criollos que intervinieron en este informe eran, sin duda, más viejos
que cualquier indio. Su experiencia y memoración tenían, por tal
virtud, mayor fuerza testimonial. Además, como se indica en el
capítulo 13 de la relación, habían sido 'casi todos los pueblos
muchas veces mudados de unas partes a otras..."
Debido a esas razones, la RG de la provincia de Zacatula
ofrece un pobre prospecto a quien espere encontrar en ella datos o
perspectivas históricas del acontecer prehispánico. Lo que hay es
una descripción geopolítica regional que, eventualmente, identifica las
lenguas habladas por ciertos grupos, y, desde luego, una variedad de
datos sobre la fauna y flora de los contornos. La minería (cap. 28),
otrora floreciente en las vecindades de Zacatula y en virtud de la cual
se erigió la provincia en alcaldía mayor, era una actividad que, en
1580, acusaba signos marcados de decadencia. Desde la década de
los 30's, la atracción de ricas minas de plata descubiertas en otras
partes de Nueva España redujo las minas de Zacatula a meros
pueblos fantasma.
Hacia una reconstrucción geopolítica
Como ya se dejó indicado al principio de esta presentación, la
RG de la provincia de Zacatula carece de mapa o pintura. Al parecer
para suplir esta deficiencia, el capítulo 11 del informe contiene una
descripción geopolítica muy profusa de aquella jurisdicción. Si se
observa bien resulta visible que los autores se trazaron un plan para
la exposición de sus datos: primero, proporcionar las medidas
generales de superficie y extensión; segundo, registrar, con exclusión
de las sedes que daban nombre a cada corregimiento, el número de
pueblos-cabecera que constituían la alcaldía mayor; tercero,
enunciar el número de sus corregimientos, y, cuarto, descubrir la
constitución de cada corregimiento, definiendo la ubicación de los
pueblos, de los sujetos de los pueblos, y de las distancias que había
de unos a otros.
Los problemas que topará el lector de esta descripción son,
primero, que los autores, eventualmente, omitieron algunos datos y
definiciones; por ejemplo, aunque se enuncia que había once
corregimientos, al fin de cuentas sólo se dice de diez que eran tales.
Así, Tecpan, obviamente un corregimiento ya que en él residían el
alcalde mayor y un cura vicario; no recibe tal identificación. Tampoco,
aunque se observó gran cuidado en establecer las distancias, no
resulta claro en qué dirección caían los pueblos, porque se omitió
señalar a qué lado del punto de referencia se ubicaban aquéllos.
Segundo (y de esto no son responsables los autores, sino el
escribano), hay algunos topónimos repetidos y de incierta definición
gráfica, que el paleógrafo, nada familiarizado con la geografía
antigua de la región, no ha sabido si transcribir como uno, o como
dos topónimos diferentes. Por ejemplo, "Atenchacaleca", que, en
FPT (1940, IX: 41), se registra como dos pueblos: "Atenchan" y
"Cualecua", y que, en la presente relación, aparece dos veces (en los
corregimientos de Pantla y de Ayuda) bajo la lección primera
indicada. Y, tercero, como los datos son tan profusos, y a veces
están dispersos, su ubicación lógica requiere un esfuerzo nada
común y, al fin de cuentas, uno acaba perdido entre la maraña deb.
nombres
En vista de tales dificultades, y con la exclusiva intención de
ayudar al lector, he preparado el cuadrito adjunto, un resumen
aproximado y orgánico de la información contenida en el capítulo 11.
Los eventuales datos sobre encomiendas proceden de fuentes
extratextuales; para completarlos, el interesado hará bien en acudir a
la útil Guía publicada por Gerhard (1972).
Por lo demás, el plan expositivo que los autores intentaron
seguir es irresponsable. Según ellos y sus medidas, la superficie
lineal de la provincia de Zacatula, desde Mitla (al oriente) hasta
Texupan (al poniente), era de setenta leguas, y, desde la villa de
Zacatula a Texupan, de unas veintidós leguas. En ambos casos, al
parecer, se quedaron bastante cortos, y, comoquiera que sea en la
realidad, omitieron darla medida que la provincia tenía desde la costa
hasta sus términos en tierra adentro.
CORREGIMIENTOS DE LA PROVINCIA
DE ZACATULA
CAYACO (—), 1m.
Tepetlalpan (/), 2c.
Chiantepeque (/), 4c.
Panutla (—) 15c.
Cacalutla (—), 2m.
Quauxilutla (/), 3c.
Mexcaltepeque (/).
Cacahuatlan (/), 2c.
Atoyaque (/), 2c.
Santiago (/), 2c.
Cacahuapisca (/), 1c; de Antón Sánchez
Cacalotepec (/), 3c.
TECPAN (—), 1m; sacerdote.
Chietlan (—), 4c.
Zapotitlan (/), 3c; de Juan Flores-RC.
Cintalapa (/), 2c.
Texulhuacan (/), 11/2c.
Amaxaque (I), 3c.
Tuzantlan (/), 3c.
Cihuatan (—), 5c.
*Panutla (—),5c.
Coyuca (—), 1/2m; de Diego RuizRC.
Axapotica (/), 1/2m; de Sebastián de Enora.
PETLATLAN (/), 2m; cuitlateca + tepuzteca.
Ximalcota (/), 2c; cuitlateca + tepuzteca.
Xuluchuca (_), 1/2m, 2c; cuitlateca + tepuz.
lztapa (—), Im, 7c; panteca; de Antón Sánchez.
Suchitlan (/), 6V; tolimeca. Paulan (/), 4c 3V.
AYUTLA (/), 4V; sacerdote; mexicana corrupta.
Quautepeque 3V; mexicana corrupta. "
*Atenchacaleca (/), 3V; mexicana corrupta.
Huiztla, de Ana de Porras; mexicana corrupta.
Capulco 1c; mexicana corrupta.
Meztla 1/2c, 2V; mexicana corrupta.
*Cacahuapisca (—), IV; mexicana corrupta.
Zacualpa H), 1/2 V, Im; mexicana corrupta.
Ciutla de Motines (/), 1m.
Nacatlan (/), 3Ciutla, 13Ayutla.
Metlapan (1), 3Ciutla, 13 Ayutla.
Mexcalhuacan (I), 12Ayutla
TECOMATAN (/), 2m; cuitlateca + tepuzteca.
Asuchitlan (—), 2m, l0c; cuitlateca + tepuzteca
Tamalhuacan (—), 4c; tarasca.
PANTLA (/); panteca.
Atenchacaleca (/), 15c; de Juan Flores RC.
Cuitla (/), 5c.
AXALO (/); chunbia:
Ihuitlan (—), 2c; chunbia.
Huitaluta (/); chunbia; de Diego Ruiz RC.
Guaguayutla (/), 7c; chunbia.
Coyuquilla (—), Im, 4c; chunbia.
Tepeapulco (/), 2V.
POCHUTLA (/); tolimeca; de Fran.co Gutierrez.
Chipila 6V; tolimeca; de Fran.co Gutierrez
Tolimán (/), 6V; tolimeca; de Alonso Martín.
QUAQUATLAN (/). . Chacala (/) 10c.
Cihuatlan de Motines (/), 10c.
Nexpan (/).
Puctla (/).
Zoyatlan (/).
Cuzamalotlan (/), 3c.
Quimichtlan (/), 3c.
Atlan (/), 3c.
Verona 8c.
MECHIA, de Juan de Castañeda
Acomala 3c.
Ataquimal c.
TEXUPAN H), 22V.
Topetina (—), 4c.
La Guagua (—); sacerdote.
sujeto (/)
sujeto (/).
sujeto (/).
sujeto (/).
sujeto (/).
Clave de signos y abreviaturas. (—): en llano; (/): en sierra, *
antes del nombre: topónimo repetido; número y e: leguas a la
cabecera; número y m: leguas a la mar; número y V: leguas a la villa
de Zacatula; RC: Corona; topónimos en versales y versalitas:
corregimientos; en letras redondas: pueblos; en cursivas: sujetos.
COTEJO CON OTRA FUENTE (1560)
FPT (1940, IX: 4041)
Acaguapisca
Auitlalotla
Atenchan
Coyuca y su partido
Cualecua
Chipila
Guistlan
Iztapa
Mechea
Mitla
Puchutlan
Toliman
Xaputica
Capoticlan
RG DE ZACATULA
Cacahuapisca
Vitalota
Atenchacaleca
Coyuca
Atenchacaleca
Chipila
Huiztlan
Iztapa
Mechia
Mitla
Pochutla
Toliman
Axapotica
Zapotitlan
ENCOMENDERO
Antón Sánchez
real Corona/ Diego Ruiz
real Corona/ Juan Flores
real Corona/ Diego Ruiz
real Corona/ Juan Flores
real Corona/ Francisco Gutiérrez
Ana de Porras
Antón Sánchez
Juan de Castañeda
Hernán Martín
Francisco Gutiérrez
Alonso Martín
Sebastián de Enora
real Corona / Juan Flores
Al definir la naturaleza política de aquella jurisdicción, explicaron
que era "gobernada por un alcalde mayor que la visita[ba]"; pero, si
no existieran las cartas de Hernando de Vascones, tampoco existiría
noticia de cuál era el pueblo en que residía. El capítulo 11 registra
que la provincia era "doctrinada por cuatro sacerdotes"; pero, al fin
de cuentas, sólo hace mención de tres: el que residía en Tecpan, el
que estaba en Ayuda, y el de La Guagua. Obviamente, aunque
intervino en la relación el cura Diego de Ortega, se omitió la mención
del que residía en la propia villa de Zacatula. Y, por fin, no obstante
establecer que existían en la provincia "cuarentiséis poblezuelos,
todos cabeceras', a la hora de los balances no se pueden contar
más de cuarenticuatro, y, si se incluyen los pueblos que daban
nombre a los once corregimientos, cincuenticinco. Todo parece
indicar, entonces, que se debe excluir de la cuenta de pueblos a los
que eran sede oficial de corregimiento, y que los autores dieron por
supuesto que se hallaba en la lista la villa de Zacatula.
Atenchacaleca, aparentemente, eran dos pueblos distintos:
Atenchan, y Caleta o Cualecua, como registra FPT (1940, IX: 41).
Para concluir, vale observar que, en la descripción de Ios once
corregimientos de la provincia de Zacatula, el capítulo 11 no procede
a salto de mata: va de oriente a poniente, desde Cayaco a Texupan,
y, al parecer, de sur a norte: desde la costa a la tierra adentro. Pero
todas estas observaciones, razonamientos y esquemas, apenas son
un paso preliminar, un tentativo deslinde, destinado a desvanecerse
cuando alguien haga esa clara reconstrucción histórica que esta área
geopolítica exige. Bonne chance!
Muy ex[celent]e señor:
Llegando de la visita desta larga jurisdicción de Zacatula, a do
estoy proveido por al[ca]lde mayor, supe de la buena llegada de
v[uest]ra Ex[celenci]a a esta tierra, a do n[uest]ro S[eñ]or a v[uest]ra
Ex[celenci]a cons[er]ve en próspera salud muchos años p[ar]a su
s[er]vicio, bien y aumento della y remedio de pobres, [para que]
recibamos m[erce]d[e]s los criados de v[uest]ra Ex[celenci]a.
Y, estando p[ar]a ir a besar las m[an]os a v[uest]ra Ex[celenci]a,
cai malo y, con la flaq[ue]za de la enfermedad de atrás y mi pesada
vejez, no me atrevo a tornar a entrar en camino tan prolijo y malo,
q[ue] es el de aquí a esa ciudad, q[ue] son cien leguas; [pero], en
estando recio, haré lo q[ue] debo.
El virrey DON MARTÍN ENRÍQUEZ me mandó, por una suya
hecha a 22 de agosto pasado, hacer la instrucción desta tierra, como
su Maj[es]t[ad] lo manda por otra de molde q[ue] con ella Va, la cual
trujo tan mal despacho, q[ue] la recibí en noviembre siguiente, y
luego lo puse por obra. Va con ésta; v[uest]ra Ex[celenci]a la envíe a
su Maj[eslt[ad].
En s[er]vicio de DON MARTÍN ENRÍQUEZ tuve dos hijos;
hizome m[erce]d de llevar a Perú consigo al uno. El que quedó desea
mucho, y yo más, emplearse en el s[er]vicio de v[uestra]
Ex[celenci]a, teniendo noticia [de que] huelga v[uestra] Ex[celenci]a
s[er]virse de hijosdalgo. Aunque indigno de tal m[erce]d, mi
necesidad y muchos hijos me pone atrevimiento [de] suplicar a tal
excelentísimo príncipe le acepte en su s[er]vicio, y a mí, que
s[er]viremos a v[uestra] Ex[celenci]a con mucha lealtad.
N[uest]ro S[eñ]or la muy ex[celent]e persona de v[uestra]
Ex[celenci]a guarde y en mayores estados aumente, como los
criados de v[uestra] Ex[celenci]a deseamos.
De Tecpa, [a] 25 de febrero de 1581 a[ñ]os.
Muy ex[celent]e señor, criado de v[uest]ra Ex[celenci]a q[ue]
sus muy ex[celent]es m[an]os besa,
HERN[AN]DO DE VASCONES
[En la sobrecubierta:] Al muy ex[celent]e señor virrey, mi señor.
[De diferente mano:] Te[c]pa. 125 de febr[er]o, 1581 a[ñ]os.
¶ de HER[NAN]DO DE VASCONES, al[ca]lde m[a]yor de
Zacatula. Llévese a CASASANO.
¶ R[ecibi]da en 14 de marzo.
¶ Da la norabu[en]a y dice q[ue], por m[anda] do cid virrey nora
M[ART]ÍN, se le envió Instru[cci]ón de molde p[ar]a q[ue], por ella,
hiciese la de aquella t[ie]rra, y hala h[ec]ho y la envía p[ar]a q[ue]
v[uestra] Ex[celenci]a la envíe a su Maj[esta]d; y q[ue], en serv[ici]o
del virrey DON M[ART]ÍN, tenía dos hijos: el uno llevó al Perú y [al]
otro dejó aquí. Sup[li]ca a v[uestra] Ex[celenci]a le reciba por criado.
[En la cubierta, de diferentes letras:] N9
206. 1523. Zacatula. N[uev]a Esp[añ]a.
CÉSPEDES. Villa de la Conce[p]ción.
JU[AN] RODRÍGUEZ DE VILLAFUERTE,
descubridor. Año de 1523. Obi[is]pado de
Mechoacan; y, aunq[ue] es deste
ob[is]pado, va p[ar]a el año de 23.
¶ En el pue[bl]o de Tecpa de la provincia de Zacatula, en veinte
y cinco días del mes de noviembre de mil y qui[nient]os y ochenta
atlas. el il[ustr]e s[eñ]or HER[NAN]DO DE VASCONES, al[ca]ld[e]
m[a]yor de la villa y provincia de Zacatula por su Maj[es]t[ad], recibió
una carta misiva del muy ex[celen]te s[eñ]or DON M[ART]ÍN
ENRÍQ[UE]Z, visorrey y gobernador desta Nueva España, la f[ec]ha
de la cual era de veinticinco del mes de agosto deste d[ic]ho año, y,
con ella, una Instrucción y Memoria de la relación de la descripción
q[ue] su M[a]j[es]t[ad] manda hacer, impresa en molde; y, por el
d[ic]ho s[eñ]or al[ca]ld[e] m[a]yor visto a lo que su M[a]j[es]t[ad]
manda, y atento a que el d[ic]ho s[eñ]or al[ca]ld[e] m[a]yor está en
este pue[bl]o de Tecpa de presente y, en él, no hay personas,
antiguos moradores en la tierra, con quien pueda juntarse a hacer la
d[ic]ha descripción y relación, y, asimismo, haber poco que sabe la
tierra, por no haber estado en ella, salvo después q[ue] vino proveído
por al[ca]ld[e] m[a]yor della, para que la d[ic]ha descripción se haga
más cierta, encargó la d[ic]ha relación a la just[ici]a y regimi[en]to de
la d[ic]ha villa de Zacatula, y al P[ADR]E BENEFICIADO della, p[ar]a
q[ue], como personas q[ue] viven en la d[ic]ha tierra y [que] son
antiguos pobladores y tienen not[ici]a de todo, hagan la d[ic]ha
relación por la orden q[ue] su M[a]j[es]t[ad] manda. Y les envió la
d[ic]ha Instrucción de molde, encargándoles: la d[ic]ha relación hagan
buena y con brevedad, como se le[s] manda. HERN[AN]DO DE
VASCONES (rúbrica). Ante mi: ANDRÉS DE ZEBREROS,
escri[ban]o (rúbrica). 2
¶ En la villa de la Concepción de la provi[nci]a de Zacatula desta
Nueva España, en diez días del mes de diciembre de mil y
qui[nient]os y ochenta años, estando en su cabildo los señores
just[ici]a y regimi[ent]o desta villa, conviene a saber, el señor JUAN
Ruiz DE MENDOZA, al[ca]ld[e], y BALTASAR DE TRUJILLO y
ANDRÉS GÓMEZ y MELCHOR DE VARGAS, regidores desta
d[ic]ha villa, recibieron una carta del il[ustr]e señor HERNANDO DE
VASCONES, al[ca]ld[e] mayor por su Maj[es]t[ad] desta villa y
provi[nci]a, juntamente con una Instrucción y Memoria de la relación
que su Maj[es]t[ad] manda se haga del asiento desta villa y
provi[nci]a, pueblos.. y costa [y] puertos y ríos, y otras cosas que en
ella hay, en la d[ic]ha Instrucción contenidas. La cual d[ic]ha relación
los d[ic]hos señores al[ca]ld[e] y regidores, juntamente con el muy
r[everen]do señor DIEGO DE ORTEGA, vicario desta villa, hicieron
en la manera siguiente:
1 ¶ Primeramente, llámase esta provincia la provi[nci]a de
Zacatulan. Quiere decir, Zacatulan, "gran poblazón", porque la
significación del vocablo es "lugar de mucha yerba de juncos".3 y,
usado entre la gente mexicana por metáfora, cuando quieren decir
"gran poblazón", dicen Tulan; y, ansí, la provincia tomó el nombre de
un pu[ebl]o grande que estaba [a] una legua 4 de donde está esta
villa, hacia la mar [y a] media legua della, el río abajo, que se
llamaba Zacatulan por ser tan poblado de gente, según dicen los
naturales, como el campo de yerbas.
2 ¶ El descubridor y capitán conquistador desta provi[nci]a fue
JUAN RODRÍGUEZ DE VILLAEUERTE, por orden y mandado de don
HERNANDO CORTÉS, conquistador y capitán general por su
Maj[es]t[ad] de la conquista tiesta Nueva España, el año de mil y
qui[nient]os y veintitrés. 5
3 ¶ El temperamento y calidad desta provi[nci]a es muy caliente
y húmeda, de pocas aguas. 6 Son las aguas en los meses de junio y
julio, agosto y septiembre; el viento con que generalmente llueve es
el viento su[r]este. En el mes de septiembre, suele correr norte
bravo, que causa destrucción de los frutos de la t[ie]rra. Las mareas
que corren son sur y sudoeste: corren los demás meses del año; no
son vientos forzosos.
4 ¶ Toda esta provi[nci]a, por la mayor parte, es serranía y
t[ie]rra muy doblada, de pocos llanos [y] montuosos. Hay muchos
ríos y pocas fuentes; fuera de los ríos, es t[ie]rra falta de aguas. Hay
muchos pastos, por ser la t[ie]rra tan húmeda; [pero] es muy estéril y
falta de mantenimientos.
5 ¶ Es, toda la provi[nci]a, de muy pocos indios [y] de pu[ebl]os
muy pequeños. Solía, según dicen los naturales, y según parece por
los asientos de los pu[ebl]os, ser muy poblada de gente. Los pueblos
que al presente hay son muy pequeños, y sin orden ni calles, y poco
permanentes. Es gente de poco entendimiento, inclinados a holgar.
Hay en esta provi[nci]a muchas lenguas; entiéndense, en toda ella,
por la lengua mexicana, que hablan corrupta, en especial los
hombres.
6 ¶ Está esta villa en dieciocho grados de altura; no se sabe
que el sol deje de hacer sombra al medio día en ningún t[iem]po del
año.
7 ¶ Hay desde esta villa, a la ciudad de México donde reside la
real Audiencia, en cuyo distrito cae, noventa leguas; 7 está a la parte
del poniente de la ciudad de Méx[i]co.
8 ¶ El pueblo más cercano de españoles és la ciudad de
Valladolid, de la provincia de Mechuacan; dista desta villa cuarenta y
siete leguas: 8 son leguas grandes, de t[ie]rra muy doblada, caminos
muy torcidos, muy malos de caminar por las grandes quebradas, y
piedras y malos pasos que hay; que, si no se abriesen cada año los
caminos, no se podrían caminar. Cae esta villa, de la d[ic]ha ciudad,
a la parte del sur.
9 ¶ El nombre desta villa es la villa de la Concepción de la
provi[nci]a de Zacatula. Pusiéronla este nombre, los primeros, los
primeros pobladores, que fueron JUAN RODRÍGUEZ DE
VILLAFUERTE y SIMÓN DE CUENCA, 9 que la poblaron, por orden
y mandado de DON HERNANDO CORTÉS, el año de mil y
qui[nient]os y veintitrés. Comenzóse a poblar con ciento y veintidós
vecinos, según parece por un libro de vecindad que en aquel t[iem]po
se hizo; tiene, ahora, trece vecinos que están estantes.
10 ¶ El sitio y asiento desta villa es en llano, riberas del río que
dicen de Zacatula, y, como está tan despoblada, no hay calles
fundadas. Mira al mediodía; está en la travesía de norte-sur.
11 ¶ Esta provi[nci]a tiene, de términos, setenta leguas por lo
largo, que corre des[de] Mitla, que es a la parte del oriente, hasta el
pu[ebl]o de Tuxpan, que es al poniente: todo, por la costa de la mar.
Hay en ella cuarentiséis poblezuelos, todos cabeceras. Es gobernada
por un al[ca]ld[e] mayor, que la visita; es doctrinada por cuatro
sacerdotes. Hay en ella once corregimientos; 10 los pu[ebl]os son los
siguientes:
El pu[ebl]o de Cayaco, [que] es corregimiento, 11 está asentado
en llano, [a] una legua de la mar; tiene por sujetos a Tepetlapan; que
está [a] dos leguas, y a Chiantepe[que], 12 que está [a] cuatro
leguas: son pueblos en sierra. Es sujeto a este corregimi[ent]o el
pu[ebl]o de Panutla, que está [a] quince leguas; está, Panutla, en
llano. El pueblo de Cacalutla está en llano, [a] dos leguas de la mar;
tiene por sujeto a Quauxilutla, que está, [a] tres leguas, en sierra. El
pu[ebl]o de Mexcaltepeque está en sierra: tiene por sujetos a
Cacahuatlan, que está [a] dos leguas, y Atoyaque, [a] otras dos;
Santiago, [a] otras dos; Cacahuapisca, [a] una legua;
Cacalotepeque, que está [a] tres leguas, en sierra. El pu[ebl]o de
Tecpan está en llano, ribera del río que dicen de Tecpan: tiene por
sujetos a Chietlan, que está junto a un río que dicen de Chietlan:
está [a] cuatro leguas de Tecpan; Zapotitlan, que está en sierra, [a]
tres leguas; Cintalapa, [a] dos leguas; Texuluacan, [a] legua y
media, [y] Amaxaque (pu[ebl]os en sierra), [a] tres leguas;
Tuzantlan, [a] tres leguas, en sierra; el pu[ebl]o de Cihuatan está en
llano, al pie de unas sierras, ribera del reo que dicen de Cihuatan:
está [a] cinco leguas de Tecpan; [y] el pueblo de Panutla está en
llano, ribera del mismo río: entre estos dos pu[ebl]os está el río.
Todos estos pu[ebl]os doctrina UN SACERDOTE que los visita,
que tiene su asiento en el pu[ebl]o de Tecpan. Está Tepan 13 [a] una
legua de la mar, en t[ie]rra llana; el pu[ebl]o de Coyuca está en llano,
14 ribera de un río que dicen de Coyuca, [a] media legua de la mar; el
pu[ebl]o de Axapotecca está en sierra, 15 [a] media legua de la mar;
el pu[ebl]o de Xuluchuca está en llano, [a] media legua de la mar; el
pu[ebl]o de Ximalcota está en sierra,el pu[ebl]o de Petlatan está en
un cerro, [a] dos leguas de la mar, riberas del río que dicen de
Petatan.
Es Petatan corregimi[ent]o, y es su sujeto Ximalcota y
Suluchuca; 16 están a dos leguas de d[ic]ho pu[ebl]o. El pu[ebl]o de
Asuchitlán está en llano, [a] dos leguas de la mar.
El pu[ebl]o de Teccomatan está en sierra, entre unas grandes
quebradas: es corregími[ent]o; su sujeto al corregimi[ent]o [es]
Asuchitlan, que está [a] diez leguas, y Tamal[u]acan, que está [a]
cuatro. Todos estos pu[ebl]os hablan dos géneros de lenguas, que es
cu[i]tlateca y tepuzteca.17 El pu[ebl]o de Iztapa está en llano [y] es
sujeto al corregimi[ent]o de Petatan, que es[a] siete leguas; está en
llano, riberas de un [río] que dicen de Iztapa: está [a] una legua de la
mar.
El pu[ebl]o de Pantla está en sierra; es corregimi[ent]o, y anda
con él Atenchacaleca, que está [a] quince leguas. Pantla e Iztapa
hablan una lengua que llaman panteca. 18 El pu[ebl]o de Tamalhuacan
está en llano; la lengua que hablan en este pu[ebl]o es tarasca. El
pueblo de Ciutla está entre unos cerros [a] cinco leguas de Pantla, a
cuyo corregimi[ent]o es sujeto. 19
El pu[ebl]o de Axalo está eh sierra: es corregimi[ent]o. El
pu[ebl]o de Ihuitlan está en llano, entre unas quebradas, riberas del
río que dicen de Camutla: es sujeto a Axalo. El pu[ebl]o de Vitaluta
está en sierra; tiene por sujetos a Guaguayutla, que está, [a] siete
leguas, en sierras, y a Coyuquilla, que está en llano, [a] una legua de
la mar y [a] cuatro de Vitalutla: hablan estos pu[ebl]os la lengua que
dicen chunbia. 20
El pu[ebl]o de Pochutla está en sierra: es corregimi[ent]o; tiene
por sujeto a Chipila. El pu[ebl]o de Toliman tiene por sujeto a
Suchitlan: está en sierra. Hablan estos tres pu[ebl]os la lengua que
dicen tolimeca; están estos pu[ebl]os a seis leguas desta villa. El
pu[ebl]o de Puztlan está en sierra. anda con el corregimi[ent]o de
Pochutla y está [a] cuatro leguas del y [a] tres desta villa: muy mal
cami[n]o, y torcido.
El pu[ebl]o de Ayutla es corregimiento: está en sierra, ribera del
río que dicen de Zacatula y [a] cuatro leguas fiesta villa. Anda con
este corregimi[ent]o el pu[ebl]o de Quautepeque, que está [a] tres
leguas. El pu[ebl]o de Atenchacaleca está en sierra, [a] tresleguas
desta villa ribera del río. El pueblo de Huiztla tiene por sujetos a
Capulco, que está [a] una legua, el río en medio, y a Meztla, que
está [a] media legua, [a] dos leguas desta villa. El pu[ebl]o de
Cacahuapisca está en llano, riberas del río, [a] una legua desta villa.
El pu[ebl]o de Tepeapulco está en siena, [a] dos leguas desta villa:
anda con el corregimi[ent]o de Axalo. El pu[ebl]o de Zaqualpa está
en llano, [a] media legua desta villa y [a] una de la mar.
[A] to[dos] estos pu[ebl]os, desde Vitaluta, los doctrina EL
VICARIO desta villa. Hablan, los de la ribera deste río, la lengua
mexicana corrupta. Desde esta villa, hasta Cayaco, hay cuarentisiete
leguas, todo por la costa; es camino d[e]r[ech]o y, por partes,
doblado y, por partes, llano.
De la otra banda deste río, están los pu[ebl]osque dicen de los
Motines de Zacatula, que hay en ellos los pu[ebl]os siguientes: el
pu[ebl]o de Ciutla, [que] anda con el corregimi[ent]o de Ayutla, está
en sierra, ribera de un río que dicen de Ciutla, [a] una legua de la
mar; anda con él, juntamente, Nacatlan y Metlapan, que están en
sierra, [a] tres leguas de Ciutla y [a] trece de Ayutla. El pu[ebl]o de
Mexcalhuacan está en sierra [y] anda con el corregimi[ent]o de
Ayutla, [a] doce leguas dél.
El pu[ebl]o de Qu[a]quatlan es corregimi[ent]o [y] está en sierra;
anda con este corregimi[ent]o el pu[ebl]o de Chacala, que está [a]
diez leguas, y el pu[ebl]o de Cihuatlan, que está. [a] nueve leguas;
tiene Cihuatlan, por sujetos, a Nexpan y a P[u]ctla, todos pu[ebl]os en
sierras. El pu[ebl]o de Zoyatlan tiene, por sujetos, a Cuzamalotlan y a
Quimichtlan, que están [a] tres leguas, todos pu[ebl]os en sierras.
Anda con este corregimi[ent]o el pu[ebl]o de Atlan, que está [a] tres
leguas de muy mal camino; el pu[ebl]o de Verona anda con el
corregimi[ent]o de Quaquatlan, [a] ocho leguas del d[ic]ho pu[ebl]o.
El pu[ebl]o de Mechia es corregimiento; sujetos: Acomala y
Ataquimal, que son [a] tres leguas. El pueblo de Topetina está en
llano, cerca de la mar: anda con el corregimi[ent]o de Texupan y está
[a] cuatro leguas del d[ic]ho pu[ebl]o. El pu[ebl]o de la Guagua está
cerca de la mar [y] está en llano; tiene cinco poblezuelos sujetos, en
sierras. El pueblo de Texupan, que es en los confines des-ta
provincia, hacia la parte del poniente, está en llano, [a] veintidós
leguas desta villa, cerca de la mar.
[A] todos estos pueblos los doctrina UN SACERDOTE: tiene su
asiento en la Guagua. Llámense los Motines de Zacatula; son
pueblos muy pequeños, y no hay cosa memorable.
12 ¶ Están los pueblos desta provincia [a] las leguas arriba
contenidas, unos de otros, y, por la mayor parte, de muy malos
caminos por las sierras, muy torcidos y las leguas grandes.
13 ¶ En esta provincia, como está d[ic]ho, hay muchas lenguas,
y, como no hay indios viejos, no saben, los que hay, dar razón de
nada; porque es gente sin policía y han sido, casi todos los pueblos,
mudados muchas veces de unas partes a otras, y, ansí, no hay
curiosidad entre ellos.
14 ¶ En tiempo de su gentilidad, sujetaba el mexicano
MONTEZUMA, en esta provincia, los pueblos que hay, desde
Cayaco, hasta Suluchuca, donde tenía su frontera. Tributaban éstos
bastimentos y armas para la frontera y algún oro, y esto poco. Los
demás pueblos, cada pu[ebl]o tenía su señor, porque no había entre
ellos señor general. Tragar)] guerras unos con otros; adoraban
ídolos, como los mexicanos; no daban otro tributo a sus capitanes,
que ansí los llamaban, sino comida y ropa para vestir, porque eran
muy pobres.
15 ¶ Gobernábanse todos estos pueblos, antiguamente, por
capitanes, que los amparaban cuando había guerra, la cual traían
unos con otros. El hábito que traían eran unas mantillas de algodón;
peleaban con arco y flecha y macana. El hábito que ahora traen, por
la mayor parte, son unas mantas de algodón y zaragüeles, y muchos
traen chamarras de sayal y de paño y sombreros, y calzan zapatos y
botas. Sus mantenimientos eran, en su t[iem]po, maíz; y ahora usan
dello, y frijoles y calabazas y otras semillas de poco sustento. En su
gentilidad solían vivir más, según parece por los pu[ebl]os; porque
había en esta provi[nci]a grandes pueblos y muy mucha gente, y
ahora son pocos y de cada día son menos porque se mueren
muchos. Y no llega indio desta provi[nci]a a edad de cinc[uen]ta
años, porque, aunque sea muy mozo y recio, en dándole cualquier
enfermedad, luego desmaya y se muere. La causa no se sabe, mas
de que ellos es gente muy dejativa y de poco ánimo.
16 ¶ Esta villa está en llano, al pie de un cerro que dicen de San
Cristóbal. Tiene a las espaldas, que es al norte, t[ie]rra muy doblada
y, hacia la mar, es llano y muy montuoso. No saben los naturales dar
razón de nombres antiguos, ni de su descendencia, porque no hay
indios viejos.
17 ¶ Es, toda esta provi[nci]a, t[ie]rra muy enferma" ansí para
españoles como para los naturales. Las enfermedades comunes son
calenturas muy recias que dan; el remedio mejor es la sangría y
purga. Suelen dar a los naturales viruelas, que les son muy
contagiosas y mueren muchos dellas.
18 ¶ No hay siena memorable cerca desta villa.
19 ¶ Pasa, junto a esta villa, el río que dicen de Zacatula, [a]
poco más de un tiro de piedra de la d[ic]ha villa. Es río muy
caudaloso. Está la villa a la parte del sol. Nace este río, [o] su
principal nacimi[ent]o es en las sierras de T[l]axcala, 21 que está [a]
ciento y doce leguas desta villa. Viene siempre por t[ie]rras muy
calientes, entre muy grandes sierras y con grande corriente; bebe
muchos ríos que entran en él. Entra en la mar, [a] legua y media
desta villa, por dos bocas. La una es hondable. No se puede
navegar, ansí por su corriente como porque se reparte, cerca de la
mar" en tres brazos, y muy corrientes y bajos. Algunos años sale de
su madre y, pasadas las aguas, se siembra en sus riberas maíz y
algodón y melones, pepinos y calabazas. No se puede, con él, regar
ninguna t[ie]rra.
20 ¶
21 ¶ En el pueblo de Axapotica, que es [a] veintidós leguas
desta villa, está una piedra [a] media legua del d[ic]ho pueblo, entre
unos cerros [y] en una quebrada: está encima de otras piedras [y] es
del tamaño de una campana grande y de la misma hechura, la cual,
dándole con otra piedra, suena como campana y se oye [a] media
legua y más. Y, tañendo la campana del pu[ebl]o y tocando la d[ic]ha
piedra, parecen todas campanas. 22
22 ¶ Hay en esta provincia brasil y, 23 en algunas partes,
guayacán; no se aprovecha de nada. Todos los demás árboles son
silvestres y de ningún provecho.
23 ¶ Los árboles de cultura que en esta provincia hay son
ciruelos, a que los naturales llaman XOCOTES, y otros. que llaman
QUAZAPOTES, que son a los que llamamos mameyes. Hay otros
que llaman ILAMAZAPOTES, que quiere decir "zapotes de viejas",
del tamaño de unos melones chicos; es buena fruta. Hay plátanos, y
anonas y guayabas. No se dan en esta provi[nci]a ningún árbol de
España, si no son naranjos, que se dan bien a causa de ser la t[ie]rra
muy cálida.
24 ¶ Los granos de que los naturales y españoles desta
provi[ncija se ha sustentado, y en ella hay, son maíz y frijoles y chile;
en algunas partes, hay melones y pepinos. Y los naturales comen
muchos géneros de yerbas, a que comúnmente llaman QUILITES.
25. ¶ Carece la provincia de todas las cosas contenidas en el
capítulo 25, que no se crían en ella.
26 ¶ En esta provi[nci]a hay árboles de COPAL, que es una
goma como incienso; y hay otra goma a que llaman SUCHICOPAL,
que es muy olorosa: sirve para sahumerios, como el incienso, y es
medicinal para todo dolor de cabeza. Hay otra goma a que llaman
TECOMAHACA, que es medicinal para toda frialdad, puesta como
bilma. Hay, también, una yerba a que llaman NENEPILCUAL, 24 que
quiere decir "lengua de culebra" porque tiene la hoja arpada: es
contra toda ponzoña y otras enfermedades. Hay una yerba a que
llaman IZTACPATLE, que quiere decir "medicina blanca": es buena
purga; usan della los naturales, cuando se sienten con cólera.; Hay
árboles que llevan unos piñones a que llaman los naturales
TZONPANTLE: 25 es buena purga. Hay otros árboles, que llevan una
fruta como habas, a quien los naturales llaman
QUA[UH]TLATLATZIN; 26 es purga; este árbol tiene leche, la cual es
tan venenosa, que cualquier persona o animal que la comiere muere
rabiando, aunque coma muy poco.
27 ¶ Hay en esta provi[nci]a, generalmente, muchos tigres y
leones y lobos pequeños, a que llaman COYOTES; hay gatos
cervales, puercos monteses que tienen el ombligo encima del
espinazo, de muy mal olor: son muy bravos. Todos son muy dañosos,
ansi para la gente como para los ganados y sementeras. Los
ganados se crían mal a causa de los animales bravos, y a causa de
que da en ellos mucho gusano.
28 ¶ En las serranías de Motin ,[a] diez leguas desta villa, hay
pinales y en ellos ha habido muy grandes minas de oro, de donde se
ha sacado mucha cantidad dello, y haylo el día de hoy en las d[ic]has
minas y en ríos que bajan del d[ic]ho pinar a la mar, y sacan alguno
los naturales. Está todo despoblado, que se despobló cuando se
descubrieron las minas de plata en esta Nueva España, 27 y los
naturales de la t[ie]rra son muy pocos, y ansí no se saca sino muy
poco.
29 ¶
30 ¶ En el pu[ebl]o de Asuchitlan, que es [a] veintiuna leguas
desta villa, está una laguna junto a la mar, que entra el agua de la
mar en ella en t[iem]po de aguas y, en el verano, cierra la boca con
arena. En esta laguna, algunos años cuando llueve poco, se cuaja sal
[en] algunas partes della. Es la sal muy granada y blanca; es muy
buena sal. Es la laguna muy grande.
[A] cuatro leguas desta laguna, junto al pu[ebl]o que llaman de
Xolochucan, hay otra laguna grande. Y entra el agua de la mar en
ella y, ansimismo, se cuaja sal en ella: no tan gruesa como la otra,
mas muy buena sal. En estas dos lagunas, al t[iem]po que se quieren
cuajar, muere mucha cantidad de pescado en ellas, por causa de
estar el agua muy caliente. Sacan la sal de bajo del agua, y deltas
lagunas se proveen de sal [en] toda esta provi[nci]a, ansí los
españoles que en ella hay como los naturales, y se saca fuera della
para las minas y para otros pu[ebl]os.
31 ¶ Las casas que hay en esta provi[nci]a son, todas, casas
bajas, armadas sobre unos horcones de madera, con unas varas
atravesadas y embarradas que hacen pared, y son cubiertas, todas,
de paja. La t[ie]rra no sufre otras casas, a causa de los grandes
temblores de la t[ie]rra.
32 ¶
33. ¶ Las granjerías que en, esta provi[nci]a hay, y
contrataciones, son huertas de cacao, que tienen los españoles que
en esta villa y provincia hay. Y, animismo, muchos naturales della
tienen huertas de cacao, como son en el pu[ebl]o de Tecpan y
Mexcaltepeque, que es la mayor cantidad, y, generalmente, lo hay en
toda la provi[nci]a. Y no hay otras granjerías. Los tributos pagan los
naturales, en algunos pu[ebl]os, en mantas de algodón y maíz, y, en
otros, en reales y maíz.
34 ¶ Esta provi[nci]a es sujeta, por. cercanía, al obispado de
Mechuacan, y está [a] cuarentisiete leguas de, la ciudad de
Valladolid, donde reside la catedral. Son las leguas grandes, de
caminos torcidos y muy doblados, de grandes serranías. Es, toda
esta provi[nci]a, costa de la Mar del Sur.
35 ¶ En esta villa hay una iglesia parroquial, donde hay UN
CURA; pagase de la cuarta de los diezmos fiesta provi[nci]a, y la
otra cuarta es de la iglesia, y la mitad 28 lleva la catedral de
Mechuacan. Esta esta provi[nci]a ala parte del sur.
36 ¶
37 ¶
38 ¶ Toda esta mar es mar blanda y de pocas tormentas, y
cuando anda algo hinchada es en los meses de agosto y septiembre,
a causa de los vientos. Costean esta costa los navíos que vienen de
las Islas del Poniente; viene[n] cerca de la' t[ie]rra.
39 ¶ La costa de toda esta provi[nci]a es costa brava, porque
es mar [de los] que dicen de tumbo; a la orilla, hay muchos arrecifes
en muchas partes de la costa, y grandes peñas y sierras que llegan
hasta el agua de la mar. La mar adentro, como está d[ic]ho, es mar
blanda.
40 ¶ Las mareas y crecientes de toda esta mar son muy
pequeñas; son mayores en los meses de julio y ag[o]s[t]o y
septiembre, hasta mediado octubre, a causa de las aguas que son
en este t[iem]po, y vientos que son de la mar.
41 ¶
42 ¶ En esta costa está el puerto que dicen de Cihuatanejo:
está [a] catorce leguas desta villa, hacia la parte del oriente; es buen
puerto [y] muy abrigado, por estar cercado de sierras muy
encumbradas por los lados, y tiene, al cabo, un arenal. Tiene buen
desembarcadero; tiene dos esteros de agua dulce: es de forma de
una herradura. Está, [a] legua y media desta villa, un ancón que dicen
de Nochtitan, adonde, en cualquier t[iem]po del año, pueden
desembarcar con bateles y surgir naos, por ser la mar hondable
hasta t[ie]rra está en llano, sin abrigo ninguno.
43 ¶ El puerto de Cihuatanejo es hondable; no se ha medido su
grandeza; tendrá, a lo que parece, desde la boca hasta el cabo del
puerto, un cuarto de legua, y otro tanto de ancho. Al cabo dél, tiene
la boca más angosta y, en derecho de la boca a la mar, tiene una
peña peq[ue]ña. Pueden entrar los navíos por entrambas partes, por
un cabo y otro de la d[ic]ha peña. Es, según dicen los marineros,
muy buen puerto; pueden estar en él muchos navíos, y muy seguros
de todos vientos.
44 ¶ Tiene el d[ic]ho puerto de Cihuatanejo, según dicen los que
lo han sondado, por lo más bajo, cuatro brazas, que es cerca de
t[ie]rra, por el arenal. Es muy limpio de suelo, que dicen ser lama; no
tiene bajo ninguno (es todo hondable) ni tiene topadero. Dicen los
marineros que han entrado en él que es limpio de broma, a causa de
una mareta pequeña que hay en él siempre, que dicen serle muy
provechosa para la broma.
45 ¶ La entrada deste puerto mira al sudoeste; pueden entrar
en él con el viento leste, y sur y sudoeste: tiene buena entrada y
salida.
46 ¶ Tiene agua harta y leña; tiene pastos hartos y montes.
47 ¶ No hay ningunas islas, en el paraje 29 desta costa, que se
sepan hasta ahora.
48 ¶ No ha habido, en esta provi[nci]a, pu[ebl]o de españoles
más desta villa.
49 ¶
50 ¶ La cual d[ic]ha relación hicieron los d[ic]hos señores,
alc[a]ld[e] y regidores desta d[ic]ha.. villa, y la firmaron de sus
nombres, con el d[ic]ho SEÑOR VICARIO: DIEGO D[E] ORTEGA
(rúbrica). ANDRÉS GÓMEZ (rúbrica). JU[AN] RUIZ DE MENDOZA
(rúbrica). MELCHOR DE VARGAS (rúbrica). BALTASAR DE
TRUJILLO (rúbrica). JUAN DE SANTA FE (rúbrica).
[En la contracubierta, de diferentes letras:] Desc. y Pob. 303.
3° Relación de la descripción de la provincia de Zacatula. Zacatula.
1
El manuscrito lee: " tepapa".
2
La firma de Vascones, aquí, difiere de la estampada al calce de la carta que dirige
al virrey, al extremo de no parecer de la misma pluma. Inmediatamente a continuación,
sigue el texto impresa en 1577 de la Instrucción y Memoria.
3
Literalmente, "lugar de juncos herbáceos".
4
"Una legua", en letra del propio escribano, aparece entre renglones.
5
Esta cronología es congruente con la de otros instrumentos documentales. Cortés, en su
carta-relación de octubre 15 de 1524, hace mención por primera vez de "una villa que se
dice Zacatula" que "yo tenia y tengo poblada" (Cartas de relación, 1960: 148); pero,
según los recuerdos de Bernal Díaz (1962: 1845), el primer explorador de las tierras de
Zacatula fue Gonzalo de Umbría, acompañado de das soldados mineros.
6
Al margen (fol. 4r), de otra lenta: "poblador".
7
Al margen (fol. 4v), de otra letra: "90 leguas a México".
8
Al margen (fol. 4v), de otra letra: "40 leguas de Valladolid".
9
Al margen (fol. 4v), de otra letra: "Simón de Cuenca". Posiblemente se trata del mismo
que era mayordomo de Cortés y su teniente en la villa de Medellín, Veracruz (ver
Torquemada 1975, II: 347), y del que dice Bernal Díaz (1962: 430, 454. 520) que "murió
en lo de Xicalango en poder de indios". El otro poblador, Juan Rodríguez de Villafuerte,
habla sido capitán de uno de los navíos usados en el cerco de Mdxico (Torquemada 1975,
II: 263) y, más tarde, junto con Juan Alvarez Chico y Cristóbal de Olid, enviado ala
conquista de los pueblos costeros de la Mar del Sur (Bernal Díaz 1962: 348, 364, 522).
10
Los que a continuación se identifican expresamente como corregimientos, son: Axalo,
Ayutla, Cayaco, Mechia, Pantla, Petlatlan, Pochutla, Quaquatlan, Tecomatan y Texupan.
Probablemente lo era, también, Tecpan, donde residía el alcalde mayar. Sacerdotes, se
mencionan únicamente tres: el que residía en La Guagua, el de Ayuda y el de Tecpan. Se
omitió, quizás por sobrentendido, al cura de la villa. de Zacatula, que era don Diego de
Ortega.
11
El manuscrito, fol. 4v, lee: "es el corregimiento".
12
El manuscrito, fol. 4v, lee:. ..y a chiantepequesta quatro leguas".
13
Así en el manuscrito (fol. Sr); puede ser que se trate de una mala lección de "Tecpan".
14
En 1560, la encomienda de Coyuca se dividía entre la real Corona y un Diego Ruiz (FPT
1940, IX: 41), padre probablemente del alcalde de Zacatula. Juan Ruiz de Mendoza,
porque, en 1580, el segundo era cl tenedor de dicha encomienda (FPT 1940, XIII: 47).
15
El topónimo aquí (fol. 5r) leído "axapotecca", más adelante (cap. 21, fol. 6v) se leerá
"axapotica"; un documento de 1560 lo registra bajo la lección "Xaputica", indicando que
era encomienda de un Sebastián de Enora (FPT 1940,lX: 40).
16
La lección del presente topónimo en la fuente, como se puede observar, es variable; su
reconstrucción tentativa podría ser Xolochiuhcan o Xolochiuhyan.
17
Sobre estas lenguas no clasificadas y su distribución, ver Harvey (1972: 308-9; fig. 6).
18
Sobre el panteca, ver Harvey (1972: 309).
19
Al margen (fol. 5r), de diferente letra: "Estos pu[ebl]os doctrina un sacerdote; tiene el
asiento en Pantla".
20
Sobre esta lengua de extraño nombre, ver Harvey (1972: 309; fig. 6).
21
Al margen (fol. 61), de diferente letra: "oso".
22
En la RG de lchcateupan (pueblo de Teloloapan, cap. 20) se da noticia de un pedregal
semejante" no sabría decir si el mismo" donde existía también una piedra que tañia como
campana. Ver tomo primero de las RGs de México.
23
El manuscrito" fol. 6v. lee: "ay en esta proujncia ay brasil..." apareciendo el segundo
"ay" entre renglones.
24
Nenepilcoatl, más comúnmente llamado coanenepilli; para la descripción de una de
variedades, ver Hernández (1969, ll: 229).
25
Sobre el tzopantli, ver Hernández(1959'; I: 406).
26
El manuscrito, fol. 7r; lee: "quatlatlace"; debe tratarse del quauhtlatlatzin descrito por
Hernández (1959, 1L. 109).
27
El descubrimiento y explotación de minas de plata cobró auge durante la década de
1530. Ver "Minas virreinales", en el DPHBGM (1975, I: 1351-52).
28
El manuscrito, fol. 7v, lec: "y la mjtad y la mjtad ...
29
Esta lección es dudosa; el manuscrito (fol. 8r) parece leer: 'p[a]rejo', no "paraje".
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Aportación Histórica) : 9:67. Sirándaro y Guayameo, pp. 9-
24; Cusco, pp. 25-33; Patzcuaro, pp. 37-55, precedida de
una nota donde explica la procedencia de su texto;
Zinguanzingo (Sinagua), pp. 61-67, con portada propia.
1952 Relación de Quacoman, anónimo encontrado por FPT.
México: Ed. Luis Vargas Rea, Biblioteca de Historiadores
Mexicanos. "Se terminó de imprimir el día 20 de diciembre
de 1952, en la oficina del editor".
1952a Relación de Maquili, Alimanci, Cuxquaquautla y Epatlan,
anónimo encontrado por don FPT. México: editor Luis
Vargas Rea, Biblioteca de Historiadores Mexicanos. "Se
terminó de imprimir el día 27 de diciembre de 1952, en la
oficina del editor".
VARIOS
1978 La minería en México, México: UNAM, Instituto de
Investigaciones Históricas. Estudios de Miguel León-Portilla,
Jorge Gumía Lacroix, Roberto Moreno y Enrique Madero
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1972 "Tobacco and Shamanistic Ecstasy among the Warao Indians
of Venezuela", en Flesh of the gods (ver FURST, Peter T.):
55-83.
GLOSARIOS
VOCES ESPAÑOLAS DE USO POCO FRECUENTE Y ALGUNOS
MEJICANISMOS
ACARRETO: acarreo; hilo de acarreto, bramante, lazo, cordel
grueso.
ADONDE: donde; equivalente a "en que" o "en el cual"; adonde...
adonde..., en lugares... en lugares...
ADUNAR: unir, juntar, congregar
AGUIJA: guija; piedra pelada y chica que se encuentra en las orillas y
madres de los ríos y arroyos.
ALAGUNA: laguna.
A LA ORACIÓN: hacia las siete de la tarde; al atardecer.
ALATÓN: latón.
ALCANDORA: cierta vestidura a modo de camisa, o la misma
camisa.
ALCAUCIL: alcachofa silvestre.
ALHOLÍ: granero, almacén.
ALIMANISCO: alemanisco; aplicase a cierto género de mantelería
bordada o labrada a estilo de Alemania, donde tuvo origen.
ALMADEADO: mareado, borracho; encerrado a bordo de un navío.
ALMUD: medida variable de áridos equivalente a media fanega.
ALTAMISA: artemisa; una planta medicinal de la familia de las
compueStas, de metro y medio de altura, tallo estriado y flores
verdes y amarillentas.
AMATE: del náhuatl, amatl, "papel, y el árbol de que se obtiene";
Ficus benjamina, Linn.
ANCÓN: codo, ángulo; ensenada pequeña; rincón.
ANIME: resina amarillenta, plástica y fragante, que se obtiene del
árbol llamado curbaril, de la familia de las leguminosas.
ARCA: tórax; vena del arca, vena subclavia, toráxica.
ARCABUCAL: arcabuco; monte muy espeso y cerrado.
ARREO: sucesivamente, sin interrupción.
ARTESA: cajón cuadrilongo, por lo común de madera, que por sus
cuatro lados va angostando hacia el fondo.
ASINA: así.
ATAL: tal.
AYATE: del náhuatl, ayatl; tela rala de hilo de maguey.
AZOFEIFO: azufaifo; árbol de la familia de las rámneas, de cinco a
seis metros de altura, que da un fruto elipsoidal de poco más de un
centí‑metro de largo, encarnado por fuera y amarillo por dentro.
BAGRE: pez del orden de los malacopterigios abdominales, de
cuatro a ocho decímetros de longitud, sin escamas, pardo por los
lados y blan‑quecino por el vientre, de carne amarillenta y con pocas
espinas.
BAQUIANO: experto; conocedor de los caminos, trochas y
atajos; guía.
BASQUIÑA: saya, negra por lo común, que usan las mujeres
sobre la ropa interior para salir a la calle.
BASTECIDO: abastecido.
BATEL: barco pequeño y sin cubierta, cruzado de tablones que
sirven de. asiento a los que reman.
BERRAZA: berrera; planta de la familia de umbelíferas, que se cría
en la orilla de los riachuelos.
BILLARDA: trampa para coger lagartos o caimanes.
BIZMA: emplasto para confortar, compuesto de estopa, aguardiente
y otros ingredientes; el lienzo, sobre el cual va el emplasto, que se
aplica a la parte dolorida del cuerpo.
BRASIL: árbol de la familia de las leguminosas, del cual se extrae un
tinte encarnado.
BREVA: primer fruto que anualmente da la higuera breval, que es
mayor que el higo; bellota temprana.
BRIAGUEZ: embriaguez, borrachera.
BRISA: viento de la parte del nordeste.
CACALOTE: del náhuatl, cacalotl, "granos de maíz tostado al fuego
hasta que revientan"; palomitas de maíz; cuervo.
CADAÑERO: que dura un año; anual; que se cosecha una vez al
año.
CALDERILLA: calderuela; vasija en que los cazadores
nocturnos llevan la luz para encandilar y deslumbrar a sus presas.
CAPOLÍ: del náhuatl, capulli; Prunus capuli, Muntigia calabura,
Physalis costomatl, Xylopía frutescens, y varias mirtáceas del
género Eugenia. CASCO: cabeza, cráneo.
CEBÓN: dicese del animal que está cebado; el puerco.
CERCETA: ave del orden de las palmípedas, del tamaño de una
paloma, con la cola corta y el pico grueso y ancho: es parda,
cenicienta, salpicada de lunarcillos más oscuros.
CIHUAPILE: del náhuatl, cihuapilli, "señora, o dueña".
CLAVA: palo toscamente labrado, como de un metro de largo, que va
aumentando de diámetro desde la empuñadura hasta el extremo
opuesto.
COANENEPIL:. del náhuatl, coanenepilli, "lengua de culebra"; planta
nictaginácea más conocida por. "sambesarambe"; Boerhaavia
erecta. COCOLIZTE: del náhuatl, cocoliztli, "enfermedad o
pestilencia".
COLAMBRE: corambre; conjunto de cueros o pellejos, curtidos
o sin curtir, particularmente de ganado bovino; cuero.
COMENDADOR: un ave no identificada.
COMETER A: comisionar, encomendar, encargar.
CORAMBRE: ver colambre.
COTONÍA: tela blanca de algodón labrada comúnmente de
cordoncillo.
CRIADOR: ganadero, estanciero dedicado a la crianza de
ganado.
CRUZADA: concesión de indulgencias otorgadas por el papa a
los reyes que mantenían tropas para hacer guerra a los infieles, y a
los que contribuían para mantenerla.
CUERA: especie de jaquetilla de piel que se usaba sobre el jubón.
CUEXCOMAL: del náhuatl, cuezcomatl, "troxa o alholí de pan";
granero.
DANZA DE ARCOS: arcada; conjunto o serie de arcos en un edificio.
DAR GARROTE: ejecutar el suplicio o el tormento de garrote, que
era un
instrumento en el cual moría el condenado por estrangulación.
DEMORAR: en náutica, corresponder un objeto a un rumbo o
dirección
determinada, respecto a otro lugar o al paraje desde donde se
observa.
DESAVAHADO: lugar descubierto, libre de nieblas, vahos y
vapores.
DESPENDER: gastar la hacienda, el dinero u otra cosa.
DESQUE: desde que, luego que, así que.
DIMINUCIÓN: disminución.
DUCADO: moneda de oro, llamada también "castellano", que, para
serla de ley, pesaba 4.600 grs. de oro de 221/2 quilates; equivalía a
ocho-tomines:
EFERATO: fiero, enfurecido.
ENHECHIZO: hechizo.
ENHORNADO: horneado; hecho al horno.
ENTRANZAR: entrenzar, trenzar.
ERA: espacio de tierra limpia y firme, algunas veces empedrado,
donde
se trillan las mieses; cuadrado pequeño de tierra destinado al cultivo
de flores u hortalizas.
ESCARCELA: especie de bolsa que se llevaba pendiente de la
cintura;
parte de la armadura, que caía desde la cintura y cubría el muslo.
ESCAUPIL: del náhuatl, ichcahuipilli, "camisa de algodón estofado".
ESCLAVONÍA: esclavitud.
ESCUAIPIL, ESGUIPIL: ver escaupil.
ESTADO• medida variable de longitud, equivalente a unos 2 metros.
ESTAR HECHO A: estar acostumbrado.
ESTIÓMENO: corrosión de una parte carnosa del cuerpo por los
humores que fluyen a ella.
FABRICA: renta o derecho que se cobra, y fondo que suele haber en
las iglesias, para repararlas y costear los gastos del culto divino.
FANEGA: medida variable de capacidad para áridos, equivalente a
unos 55 litros y medio.
FREZAR: desovar los insectos.
GAMÓN: planta de la familia de las liláceas, con hojas erguidas,
largas, en figura de espada, flores blancas con una línea rojiza en
cada pétalo; sus tubérculos, cocidos, se aplican para atacar ciertas
enfermedades cutáneas.
GAVIA: vela que se coloca en el mastelero mayor de las naves; por
extensión, cada una de las velas correspondientes en los otros dos
masteleros; la cofa de las galeras.
GRIMOSO: que da grima, horroroso,
GUABINA: pez de rio algo cilíndrico, cuerpo mucilaginoso y cabeza
obtusa; su carne es suave y gustosa.
GUALDRAPA: cobertura larga, de seda o lana, que cubre y adorna
las ancas de la cabalgadura.
GUAMÓCHIL: del náhuatl, quauhmochitl; higa pungens,
Pithecolobiúm dulcis, Unguis Cató.
GUANACAZTE: del náhuatl, quauhnacaztli; Enterolobium
cyclocarpum,
GUAYACÁN DE GUINEA: de la voz antillana, guayaca; árbol del
que existen muchas variedades, siendo típico el Guayacum
officinale.
GUAYPIL, GÜEIPIL: del náhuatl, huipilli, "camisa de india".
GUINDA GARRAFAL: ciertas guindas y cerezas, mayores y menos
tiernas que las comunes; algarrobas.
HACER NOCHE: pernoctar, pasar la noche.
HACER PALACIO: hacer público lo escondido o secreto.
HARPÍA: arpía; ave fabulosa, cruel y sucia, con el rostro de mujer y
lo
demás de ave de rapiña; aura o zopilote.
HARMA: arria, recua.
HIJUELA: cosa aneja o subordinada a otra principal; camino o
vereda.
HORADO: agujero que atraviesa de parte a parte una cosa; cueva o
ca‑
verna.
HUIPIL: ver, arriba, guaypil,
HÚMEDOS: terrenos bien irrigados, aptos para sembrar.
IQUIPAL: del náhuatl, icpalli, "assentadero".
JAGÜEY: pozo o zanja llena de agua, ya artificialmente, ya por filtra-
dones naturales del terreno.
LESTE: este, punto cardinal.
LISA: pez de río, del orden de los malacopterigios abdominales, de
cinco
a seis centímetros de longitud y de carne insípida.
LOMBARDA: máquina militar de metal, con un caí 6n de gran calibre.
LOMA: lluvia.
LLANTÉN: planta herbácea, vivaz, de la familia de las
plantagináceas, muy común en los sitios húmedos.
MACEHUAL: del náhuatl, macehualli, "vasallo".
MAL FRANCÉS: bubas, gálico, sífilis.
MALPAÍS: terreno árido o arenoso.
MANDA: testamento, legado; oferta que uno hace a otro de darle
una
cosa.
MARQUESOTA: cuello alto de tela blanca, que, muy almidonado y
hueco,
usaban los hombres como prenda de adorno.
MASTEL: del náhuatl, maxtli, "bragas, o cosa semejante".
MÉDANO: colina de arena movediza que, en los desiertos y en las
playas, forma y empuja el viento; montón de arena casi a flor de
agua, en
paraje en que el mar tiene poco fondo.
MEMENTOS, por: en un instante.
MESA EPISCOPAL: cúmulo de las rentas que percibe un obispo.
MESANA: mástil que está más a popa en el buque de tres palos, y
su vela.
MEZQUITE: del náhuatl, mexquitl; Prosopis juliflora.
MINISTRIL: cantor.
MÓCHILES, MÚCHILES: del náhuatl, mochitl; Pythecolobium dulce.
MOMENTO: importancia.
MONTE: vegetación espesa de árboles y plantas silvestres.
MORRIÓN: armadura de la parte superior de la cabeza, hecha en
forma
del casco de ella y que en lo alto suele tener un plumaje o adorno.
MOTILADO: rapado, con corte de pelo.
NACAZCOLOTE: del náhuatl, nacazcolotl, "oreja torcida";
Caesalpina coriacea; leguminosa de que se extrae una tinta negra.
NASA: cilindro de juncos entretejidos para pescar, con una especie
de embudo dirigido hacia adentro en una de sus bases y cenado con
una
tapadera en la otra para poder vaciarlo.
NENEPILCOAL: del náhuatl, nenepilcoatl, "lengua de culebra"; ver,
arriba, coanenepil.
NEXTAMAL: del náhuatl, nextamalli; maíz cocido en agua de cal o de
ceniza, con cuya masa se hacen las tortillas.
NlERVO: nervio.
NOXTI: del náhuatl, nochtli, "tuna".
ORLO: oboe, instrumento musical.
OYAMEL: del náhuatl, oyametl; Abies religiosa.
PANlNO: manto o estrato superior de la tierra.
PAPAHIGO: cualquiera de las velas mayores, excepto la mesana,
cuando
se navega con ellas solas.
PATAJE: patache; embarcación que antiguamente era de guerra,
para
llevar avisos, reconocer las costas y guardar las entradas de los
puertos.
PATAXTE: del náhuatl, pataxtli; especie de cacao, más corriente que
el común; Theobroma bicolor.
PAUCIDAD: poquedad, pobreza.
PECADO NEFANDO: el de sodomía.
PETO: armadura del pecho.
PIERNA: la que, junta con otra u otras, forma un todo; tratándose de
mantas, es una pieza de tejido de cerca de dos metros de longitud y
unos ochenta centímetros de ancho, o el que tenga el telar de mano
en que se fabrica.
PICIETE: del náhuatl, picietl, "tabaco'.
PIPIÁN: guiso que se prepara con salsa de pepitas de calabaza,
tostadas y molidas, y con otros ingredientes, que sirve para adobar
diversas
clases de carnes; Se asemeja mucho al mole.
PONER A LA VISLUMBRE: alumbrar, iluminar.
POSTILLA: costra que se cría en las llagas o granos cuando se van
secando.
PRIMA: principal,
PRIMO: excelente, que excede a otros en su trabajo.
PRIOSTE: mayordomo de una hermandad o cofradía.
PROSUPONER: presuponer.
PROVEER irse a: ir a defecar.
QUAZAPOTE: del náhuatl, quauhtzapotl, "fruta o zapote de palo; no
identificada.
QUELITE, QUILITE: del náhuatl, quilitl, "verdura comestible".
RABICANO: rabión, colicano; animal que tiene en la cola canas o
cerdas
blancas.
RAÍZ DE MICHOACÁN: planta vivaz de la familia de las
convolvuláceas, cuya raíz blanca, gruesa, fusiforme y harinosa, así
como su fécula, se han usado en medicina como purgante activo;
Operculina alatipes, Ipomoea alatipes.
RASPA: cuerpo extraño que se agarra a los puntos de la pluma de
escribir y hace que la letra salga borrosa; pelo.
RECALAR: llegar el viento a un lugar determinado.
REENCUENTRO: reencuentro; choque de tropas enemigas en corto
número, que
mutuamente se buscan y se encuentran.
REDOPELO, al. a contrapelo.
RUÁN: tela de algodón estampada en colores.
SACAR A EXTREMO: pasar los ganados de las dehesas y pastos
de invierno a los de verano, o al contrario, para que puedan
sustentarse en todas las
estaciones del año.
SALTO: acción y efecto de asaltar; asalto.
SIESO: parte inferior del intestino recto, en la cual se comprende el
ano.
SOBRADO: desván; cada uno de los altos o pisos de una casa.
SOLANO: viento que sopla de la parte del este.
SUCHICOPAL: del náhuatl, xuchicopalli, "copal florido"; se llama,
también, "aceitillo" y "copal santo"; Bursera mexicana.
TALVINA: cosa de leche; gachas que se hacen con leche de
almendras.
TEMPERIDAD: temperatura, clima.
TENER: creer.
TENPISQUE, TENPIXQUE: del náhuatl, tenpixqui, "el que guarda los
limites u orillas"; árbol no identificado.
TEQUITATO: del náhuatl, tequitlato, "mandón o merino, el que tiene
cargo de repartir el tributo o el tequio entre los maceuales".
TERRAL: viento que procede de tierra firme.
TERRERUELA: alondra pequeña.
TEUPIXQUE; del náhuatl, teupixqui, "el que guarda lo sagrado".
TOMÍN: moneda equivalente a la octava parte de un castellano o
peso de oro; la octava parte de cualquier cosa.
TOSCA: piedra pómez, o tezontle.
TRIQUETE: trinquete; verga mayor que se cruza sobre el palo de
proa; vela que se larga en ella.
TRUECO: trueque.
TURAR: durar.
VEGA: parte de tierra baja, llana, fértil y muy húmeda.
VELA MAYOR: la principal, que va en el palo mayor.
VELLORITA: planta herbácea perenne, de la familia de las
compuestas, con hojas radicales, tumbadas, en circulo, gruesas y
algo vellosas; la flor, única y terminal, está sobre un escapo de uno o
dos decímetros, con el centro amarillo y la circunferencia blanca o
matizada de rojo por la cara inferior, y fruto seco, casi esférico, con
una sola semilla.
VIDUEÑO: casta o variedad de vid.
YUSO: abajo.
ZABORDAR: tropezar, varar y encallar el barco en tierra.
ZOAL, ZOALE: del náhuatl, tzohualli, "masa de bledos"; en las RGs,
una semilla alimenticia.
ZUMAQUE: arbusto de la familia de las terenbintáceas; tiene mucho
tanino, y lo emplean los zurradores como curtiente; en las RGs,
equivalente al nacazcolote.
LENGUAS INDÍGENAS
CUITLATECA
PICHICHI: colibrí; huitzitzilín.
PUNILE: guayacán; Guayacum officinale.
TLITICHIC ODIO: lugar de flores acuáticas (?); Axuchitlan.
NÁHUATL
ACATL: caña.
ACAYETL: tabaco de caña, cigarro.
ACUETZPALIN: lagarto grande de agua, caimán.
AHUAUHTLI: bledos acuáticos; "sustancia con sabor de pescado ... ,
parecida a la semilla de adormidera, y que son los huevos de l[a
mosca palustre denominada] axayácatl... Hacen de el[la] tortillas muy
parecidas a las del maíz..." (Hernández 1959, II: 392).
AYOTL: calabaza romana; Cucurbita maxima.
CALTZONZIN: en las RGs, Calzonci y, más comúnmente, Cazonci,
"señor de muchas casas"; nombre que recibía el rey michoacano, en
lengua local denominado Zinzicha, "constructor de casas".
CENTZONCUICALE: el de los cuatrocientos cantos; Mimus
polyglottos.
CITLALIN: estrella.
COHUAYUTLAN: en el ojo de agua de la culebra, topónimo.
COYUCAN: lugar de coyotes.
COZAUHQUI: cosa amarilla o rubia.
CUZAMALA: donde hay muchas comadrejas, topónimo.
CUZAMATL: comadreja; Didelphis virginiana y Mustela frenata
CHALCHIHUITL: unas veces Se toma como nombre propio de
una piedra verde, que se cree haber sido el espato fluor; otras, como
genérico de diversas piedras (Santamaría 1974: 349).
CHAPULIN: langosta, saltamontes.
CHILCHOTL: chile verde, picante, que se usa para hacer el
chilchomole.
CHILCHOTLA: donde abunda el chile verde, topónimo.
CHIMALLI: escudo, rodela.
CHINAHUATENGO : probablemente, Chicnahuatenco, "en la
orilla de 5-Agua".
CHONETLI: identificación incierta una haba blanca comestible.
EHUACUEYE: la del faldellín de cuero, advocación de la diosa
Xochiquetzal.
EPATL: zorrillo o mofeta, mamífero de los mustélidos, especie
del género Mephitis.
EPAZOTL: planta quenopodiácea, medicinal y comestible;
Chenopodium
EPAZOTL ambrosioides o foetidum.HUAUHTLI
especie de bledos; una planta amarantácea llamada también
"alegría" (Amaranthus paniculathus); A. hipocondriacus, A.
hybridus.
HUEHUETL: viejo; nombre de un instrumento de percusión
similar al tambor o atabal, pero de gran tamaño.
HUITZITZILIN: colibrí o picaflor, pájaro mosca o chupamirto.
ICPALLI: asentadero; un asiento de carrizo, otate o bejuco, a manera
de canasta invertida, con respaldo cóncavo.
ICHAN: su casa o su morada de él.
ICHCAXMOCOTL: chaleco de algodón estofado.
ITAMATZAPOTL: zapote de vieja; una especie de anona cuya
corteza es blanca; Annona excelsior o diversifolia.
IZTAC CHICHIMECAPAN: río de los chichimecas blancos, topónimo.
IZTAPAN: junto al agua de sal, topónimo.
MAZATL: venado; Mazama rufinus.
MEMEALOTL: probablemente, memeyalotl, "leche, en general"; en
las RGs, una planta no identificada, tal vez la vulgarmente llamada
tlalmemeya y memeya (Hernández 1959, I: 822; II: 29): la caledonia
o yerba de la golondrina (Euphorbia maculata). Ver Santamaría
(1974: 1058).
MITL: saeta y flecha.
OLOLIUHQUI: planta de la semilla de las convolvuláceas, cuya
semilla contiene un narcótico que emborracha y enloquece,
produciendo efectos semejantes a los del peyote; Ipomoea
sidaefolía.
OTLATL: planta gramínea de corpulencia arbórea, cuyos recios tallos
nudosos sirven para bastones y otros usos; Bambu arundinacea, o
Guadua amplexifolia, Arthrostylidium racemiflorum, Arundinaria
longifolia.
PALANQUI: cosa podrida; en las RGs, una yerba medicinal,
probablemente la llamada palancapatli; Solidago mexicana, montana
o vetusta, Senecio vulneraría o pauciflorus, Glindelia glutinosa.
PUCHTECATL: el de Pochtla o Pochtlan; mercader.
QUACOYULE: quauhcoyolli, "semilla o cascabel de palo"; Cocos
guacoyule, LIEBM.
QUAOLOTE: quauholotl, planta no identificada, tal vez el
vulgarmente llamado "cuajilote"; Parmentiera edulis.
QUAQUAHUE: poseedor de cuernos.
QUAUHCAMOTLI: yuca o mandioca; Manihot utilissima o aipi.
QUAUHTLATLATZIN: árbol crepitante; un árbol grande con hojas
como de moral, pero mucho más grandes, aserradas en su borde y
con muchas nervaduras, tronco leonado y fruto redondo, comprimido
por uno y otro lado, estriado como los melones, que encierra doce o
más huesos blancos, circulares, parecidos en forma y tamaño a un
real de plata... (Hernández 1959, II: 109).
QUIMICHIN CAPOLLIl:: capulin de ratón; no identificado.
TECOMAHACA: planta de propiedades medicinales, ampliamente
descrita por Hernández (1959, I: 184-85; II: 206).
TECTLE CIHUATL: tecuhtli cihuatl, "mujer de señor".
TENZAZAL[LI]: cosa que pega las orillas o labios de algo; una yerba
de usos medicinales no identificada.
TEOCOMITL: olla divina, u olla grande: una aletea del género
Ferocactus.
TEPONAZTLI: instrumento de percusión, hecho de un cilindro
hueco demadera, con dos lengüetas sobre las cuales se hiere con
bolillos. TEQUANI: bestia fiera o ponzoñosa; león; tigre.
TEQUEXQUITL: nitro mexicano; en Nueva España se barre ... con
escobas o se recoge con las manos, de los lagos secos en estío...
(Hernández 1959, II: 408)
TLACAMICHIN: así llaman los indios a un pez que los criollos llaman
robalo, y que se encuentra también en el Mar del Sur Es éste, en
opinión de muchos, el pez que los antiguos denominaron "lobo', y que
ya otros han descrito con las piedrecillas de su cabeza... (Hernández
1959, II: 398); bagre o pescado grande (Molina 1944: ME, 115v);
cierto pescadillo de algunos lagos del país, que tiene arriba de cada
ojo una especie de piedra trasparente... (Santamaría 1974: 1053).
TLACUILOLQUAHUITL: árbol de madera multicolor, llamado por los
tarascos tapinsiran (Hernández 1959, II: 185).
TLAHUITOLLI: arco para tirar, o ballesta.
TLAULLI: maíz seco; desgranado.
TLAULA: donde abunda el maíz seco, desgranado; topónimo.
TCAXAMANILLI; tablas menudas o astillas largas; vulgarmente se
llama "tejamanil" o "tajamanil" (ver Santamaría 1974: 996, 1022).
TULLIN o TOLLIN: juncia o espadaña; de donde el topónimo Tulan,
"entre juncias o tules"; Cyperus canus, C. articulatus, C. flavicomus.
TZAPOTLAN: entre zapotes, topónimo.
TZAPOTLITIG: metido entre zapotes, topónimo.
TZONPANTLI: hilera de cráneos enclavados en una varilla.
UCELO APANCE: Oceloapantzin, "señor de Oceloapan", "señor del
río del tigre", "señor Tigre-bandera de agua".
XICOTZAPOTL: zapote de ombligo, o chictzapotl, "zapote de chicle'
; Zapota achras, Achras chicle.
XIHUITL año, corneta, turquesa, yerba.
XIHUITL COZAHUIC: etimología incierta; nombre que daban al
cielo.
XIUHQUILITL: hierba azul; índigo, añil; Indigofera añil.
XOCOC: cosa agria.
YAQUAL: etimología incierta; en las RGs, tabaco enrollado.
YNANCE: inantzin, "su madrecita de ellos"; árbol que se utiliza como
madre para dar sombra al cacao.
ZOYAMICHIN: pescado de palma; una palmera de mediana estatura,
propia de tierra caliente, también llamada "guano de escoba" o
''palma de escoba".
ZOYAYOTL TEPETL: cerro de las palmeras, tapónimo.
NO CLASIFICADAS
BARBITNI: lugar de plumas; Ihuitlan.
CATAGUI: sierra de tierra, topónimo.
DIBON: lugar de ranas, topónimo.
MOTIN: lugar de ceniza, topónimo.
POMARO: coloquio de dioses, topónimo.
VANUM: zorrillo; Oztutlan.
OTOMÍ
Advertencia. Como se explica en el prólogo al presente volumen, la
herramienta lingüística de que el editor echó mano para hacer frente
a las etimologías que siguen fue más bien pobre, a lo que habrá que
sumar su inexperiencia en los menesteres de la lengua otomiana.
Esta declaración no anticipa excusas por los previsibles desaciertos
y errores, antes previene a quien se aproxime a estas listas, para
que sepa a qué atenerse y qué es lo que puede esperar de ellas.
Los términos de la lengua otomí se presentan, primero, en la lección
y versión que en las fuentes tienen, y, cuando fue posible, se añadió
una reconstrucción y análisis de sus elementos, seguidos de una
traducción literal.
ABAXASNI: sierra de zarzas; 'bo/xaxni, "lugar de la yerba xaxni".
AHEHANBEHI: posada de madre; lección y etimología inciertas.
AMAHUADEHE: sementera de riego; an/huahi/dehe, "en la milpa de
riego".
AN: prefijo de lugar, "en".
ANBANICA: templo alto; lección y etimología inciertas.
ANDA, NDA: cosa grande.
ANDA HUAY: sementera grande; anda/huahi, "milpa grande".
ANDA MAXEI: gran juego de pelota; Queretaro.
ANDA YOMOA: tierra nueva; an/rayo/mbo/hay, "en la tierra negra
nueva".
ANDOXENI: juego de pelota desbaratado; lección y etimología
inciertas.
ANETIXIGUI: cosa chamuscada; an/thi/xigui, "en el heno de
carrizo".
ANXINDO: piedra ancha; an/xin/do, "en la piedra...?".
ANYAHOI: lugar de tierra resquebrajada; an/ya/hay, "en la
tierra...?"
ANYENTA (Anyeta): mazorca de maíz metida en papel;
an/den/ta, "en la mazorca de papel"; lección y etimología dudosas.
APUENZA: pueblo donde se saca madera; a'/puen/za, "donde se
saca madera"; lección y etimología dudosas; ma/ pu es "donde algo
brota",
BO,BON: lugar de.
CONNI: ruido; lección y etimología dudodas
DEHE, -THE: agua; de/dho, dex/tho, "piedra de agua".
DEN: mazorca; lección y etimología dudosas.
DEZEHOY: cereza de ratón; ndese/hoy, "capulí de ratón"
(incierta la lectura de hoy); quimichin capolli.
DO, -THO: piedra
EDAY: dios del viento; edahi, "viento".
HAY, -THA: tierra.
HUAY: sementera; huahi, "milpa".
MAPA: día.
MAXEI: lugar de escarbo; juego de pelota, donde jugaban.
MBO, MO: negra cosa.
NATEHEE: yerba de tos; lección y etimología dudosa;
tlatlacizpatli; hay una planta denominada nax/they, "yerba correosa".
NOBEGO, EBEGO: sacerdote; plural, yobego.
QUENYA: año
RAYO: nueva cosa.
TASCANME: pascua de pan blanco; tax/ahme, "tortilla blanca".
TAPA: papel.
T'AX: blanca cosa.
TS'ANI: aguacate.
XASNI: zarza; xaxni, "yerba no identificada".
XÏGUI:heno.
XITHI, -THI, carrizo; [xi]thi/xigui, "yerba no identificada".
ZA: árbol, palo.
ZANA: mes.
TARASCA
ACAHECUA: alpargatas de maguey y cuero.
ACAMRA: maguey; acambaro "lugar de magueyes".
ACARHENI: chayotillo; acarhúen, "jícara tapada", topónimo de
lección y etimología dudosas.
ACUITZE: culebra.
AMBANDO: lugar llano o bueno.
ANBADURIA: raíz no identificada; etimología incierta.
ANDUMUCUA: yerba como borrajas; tabaco.
ANZITACUARO: lugar de tiradera; lección y etimología inciertas.
APAHTZI: comadreja; una yerba medicinal para la sarna.
APAHTZINGAN: donde está levantado Apahtzi (la comadreja); un
dios.
APUNDA: laguna.
APUPU: chayote.
ATAKUA: añil, pintura.
ATAPAKUA: mole.
ATAPANI: mojar algo en la salsa.
ATAPU: rodela, escudo.
ATSIMU: lodo; atsimendo, "lodoso lugar"
AUANDARI: capitán de gente, senador.
AXUNI: venado.
BAPO: gatos que parecen pequeños tigres; uhpapu, "comadreja".
CANIQUA: arco.
CARAPA: cosa encaramada, topónimo; lección y etimología
dudosas.
CARIJO: fuente pequeña que tiene poca agua; carixe, "persona
estéril o mañera".
COSTI: cosa ancha, tabla, pared, lienzo, camino o cosas llanas.
CUERAUAHPERI: hacedor, criador; la madre de los dioses
terrestres.
CUIS: tinaja; Cuiseo, 'lugar de tinajas".
CUITZIQUI: zorrillo; epatl.
CUCHA: señora; cuhcha, "dama".
CULIQUA: yerba venenosa no identificada.
CUNIME: ave negra no identificada.
CUPANDA: aguacate; Cupandaro, "lugar de aguacates".
CURICH: sacerdotes; curicha o curacha, plural de curita o curiti, "todo
acerdote del fuego".
CURINGUA : instrumento musical; cuiringua, "teponaztle".
CURIRAXAQUA: una yerba medicinal; curira/xaqua, "yerba del
fuego"; Plumbago pulchella.
CURUENGA: nombre de un pez; curengari, "sardina arenada". .
CUTZARI: arena; cutzaro,
CURUCHA: bagre, el tlacamichin; pescado generalmente.
CUZUDUCUARO: cosa encalada; lección y etimología dudosa.
CHARACHE: pajarillos como terreruelas; charanchu, "pájaro de color
rojizo y cola grande".
CHARAH: bermellón o almagre.
CHARAHPEQUA CUTZUTAQUA: almagre.
CHARANI: reventar algo.
CHARAO: charal; charare, "pececillo de dos pulgadas de largo, muy
delgado y espinoso, que se come arenado".
CHARAPERAGUEO: valle bermejo.
CHARAPETI: bermellón.
CHARAQUIRO: pedregal menudo; etimología dudosa.
CHARASCHARAS: bermeja cosa.
CHARATA: maíz tostado hecho flor.
CHARHANDA: tierra colorada.
CHARAHAPEDUNI: tierra color de rosa.
CHECAMEQUA: espina.
CHEGUA: un pececillo de mal olor; Goodea luitpoldi Steindachner.
CHUHCARI: palo o leño o árbol.
CHUHPIRENI: árbol de fuego; Euphorbia calyculata; en las RGs,
chuhpirehtzi y chupurini...
CHUHPIRI fuego; Chupirio o Chuhpirio, "lugar del fuego".
ECHARUTA: canoa; icharuta, "canoa mediana de un solo tronco".
ERAUATAQUA: atalaya generalmente; erauataquaro, "atalaya,
lugar alto de donde miran".
ERONGARIRI: atalaya de guerra.
ERONGARIQUARO: lugar puesto en atalaya; lugar de centinelas de
guerra.
ETUQUA: sal; Etuquaro, "lugar de sal" o "salitral"; Iztapan.
GUANGOCHE: ayate; uangochi, "ayate".
GUANSTAO o GUANASTAO: IIanada; lección dudosa; ver COSTI.
GUATANDO: hombre que está ya muy viejo y cansado, caudillo de
Tarécuato; quatando, "lugar de paz o pacífico".
GUAZANBO: donde hay una yerba a manera de canutillo;
[xa]qua/simba "yerba de caña de maíz"
HIUATSI O JIUATSI: raposo; coyote.
HUATA O JUATA: cerro, sierra.
HUNGABETE: jefe, mandón; uhcambetí, "capitán de gente".
INDAYCHAO: nombre de un demonio, y de un río; lección y
etimología inciertas; suena a algo que está metido en el agua.
IRECHA: rey, señor principal.
ISINI: atiriciado.
KANGARHIRUA: cara, cara humana, máscara de madera.
KUATAJPENI: cansar.
KUSI: tecomate; Cuseo, "lugar de tecomates".
MANETI: virgen o doncella.
Imitan; granero, troje; cuezcomatl.
MASCUARO: lugar de frijoles y maíz cocidos; máskuta, "pozole".
OCOMICHO: tierra de muchas rosas; lección, etimología e
identificación dudosas.
ORINTERO: fuente de agua caliente; huritsiro.
PAMATAQUARO: tierra donde hay lodo; pam/ataqua/ro, "lugar de
pintura o añil de ...?
PATANBA: cañas; patamu, "caña de agua"; Patanba, probablemente,
"lugar de cañas acuáticas".
PAZCUARO: lugar de tintoreros; pazcani, "teñir de color prieto",
pazcata, "luto"; Pazcuaro, entonces, "lugar del tinte negro" o "donde
se tiñen de negro".
PEJORITA: yerba como verdolaga; phexuriqua, "yerba medicinal
para contener el flujo".
PHEHUAME: medicina para el parto.
PIHTAQUA: flecha.
PINZANI: el guamúchil; Pithecollobium dulce, Inga pungens.
PIRCHICHI: muñeco hecho de trapo, de madera, de caña seca o de
hojas secas de maíz.
PIRHICH URI: escultor, tornero.
PIRUUANI: hilar; de donde, probablemente, el topónimo Perivan.
POCHUNDIRA: hombre enfermo de los ojos; etimología dudosa.
PUNGARAUATO: en el ceno de plumas; de punguari, "pluma", huata,
"cerro", y -o, locativo.
PUNGUARACHA: señor emplumado; de punguari, "pluma', y acha,
"señor".
PUQUI: león.
PUREPECHA: hombres trabajadores; plural de puremba; macehual.
QUANIMO: árbol grande con hojas como de mezquite, no
identificado; en las RGs, guanimo.
QUEREHTA: juego de pelota, donde juegan; de donde Querehtaro.
QUERENDA: peña o peñasco; de donde Querendaro.
QUIRIQUA: planta medicinal para el mal de pinto o tina, y también la
propia enfermedad.
SAPI: chico, pequeño; muchacho, niño.
SHAUI: muchacha; nombre que se da a la mujer por alguna persona
de mucho respeto; Sapi Shauí, topónimo.
SIMBA: caña de maíz.
SINSONI, TSINTSUNI, TZINTZONI: colibrí, picaflor, chupamirto o
pájaro mosca; de donde Tzintzuntza, "lugar de colibríes"; Huitzitzilla.
SIRANDA: papel, amate; de donde Sirandaro.
SIRINE ensartar o poner en orden algo; siricata, "Cosa así ensartada
; de donde el topónimo Sirio, "lugar de cuentas".
SOPOCO: gavilán; tzapuhqui o tsápki, "gavilán'.
TACASQUARO: tierra bermeja; lección y etimología inciertas.
TAHCUPU: mosquito.
TAMENGUA: atabal; huehuetl.
TANCITA: tributo; thantzita; de donde Tancitaro.
TAPINSIRAN: árbol como brasil; el tlacuilolquahuitl.
TARASCUE: yerno, o suegro o suegra.
TAREQUATO: cerro pequeño o manera de peñol, sin montes; lección
y etimología dudosas.
TAREYS. ídolo; thares o tharhesi.
TARIACURI: sacerdote del viento; de tariyata, "aire o viento", y curi,
"sacerdote".
TEPARI: yerba medicinal; tepari o tepari, "gordo, grueso".
TERERI: cosa podrida.
TEREZEQUA: pujamiento de sangre podrido, tifo; tirétsekua,
tirétsikua.
TERUPEHTSIQUA: llanura o llano.
TINGÜINDIN: pájaro, pelada la cabeza o sin plumas, topónimo;
tingüindini, "hincarse".
TIRIPITI O TIRIPETI: oro; de donde el topónimo Tiripitio.
TIRUNGARINI: amarillecerse el rostro; tirungariqua, "tericia".
TOCUMBO: tierra caliente donde hay muchos mosquitos; ver
tuhcumu y thkumbu.
TOCURO: lugar de lechuzas; tukúri o tukúru, "búho, tecolote" (Bubo
virginianus),
TUCUPACHA: dios.
TUHCUMU: aciprés.
TUPATA: juncia o tule (Cyperus lacvigatus); de donde el topónimo
Tupataro.
THARE: ídolo.
THARESQUATANI: idolatrar.
THAZIGUARARO: lugar de petates; tahtzini, "estera", tátsekua,
"petate".
THKUMBU: oyamel (Abies religiosa).
THOCXTENI: planta medicinal; tuxten, "... arbusto con hojas como de
sauce, pero aserradas, y tallos llenos de médula blanda; es amargo,
con olor a zorrillo y caliente en tercer grado" (Hernández 1959, II:
263). Se llama, por otro nombre, tarhepeni (Oenothera sinuata).
TSACAPU: piedra.
TSINAKUA: curación; tsinapeni, "curar a otros".
TSINTSICHA: constructor de casas, nombre tarasco del rey
michoacano a quien llamaban los mexicanos Caltzontzin; tsintsicha
tsakapuiri, "construir casas de piedra"; tsintsicata, "pared o muro";
tsintsini, "hacer pared o muro".
TSINTSUNl: colibrí, picaflor o chupamirto (Campylopterus
helmincucurus).
TSIPINI: zancudo (Anopheles maculipennis).
TSITSIS: avispa amarilla.
TSITSIS PUQUl: tigre; ocelotl.
TSITSITA: Carne.
TZACAPU: QUINGUIMARARI: piedra azufre.
TZINACUNI: haber abundancia o copia de alguna cosa.
TZIPONGARINI: amarillecerse el rostro; tzipongariqua, "tericia".
TZIRI: maíz.
TZITZlS: hermosa cosa.
TZITZISPANDAQUARE: señor guirnalda de flores; etimología
dudosa.
UANDAQUA: habla, lenguaje.
UANINI: tostar maíz; de donde Uaninba (Guaninba), "donde hacen
maíz
tostado' (uanita).
UANOPAHPENI pregonar; uanopahperi, "pregonero".
UARHASI: tubérculo en general.
UASHATENI: zacate medicinal para curar heridas (Solidago SP.): en
las RGs, "guaxten".
UAUAPU: abeja silvestre.
UEMBERIKUA: una a manera de yedra (umberiqua); Rhus
toxicodendron.
USPI: caimán.
XAQUA: quelite, yerba, verdura comestible.
XENGUA: capolí, cereza (shengua); Prunus capollin.
YARHASTSENI: orinar.YURIRI
YURIRI: sangre; Yurirapundaro, "en la laguna de sangre".
ZAPATZAUE: nombre de un demonio femenino; ver SHAUI.
ZINZICHA: Ver TSINTSICHA.
ZIRIO: cuentas; ver SIRINI.
ZOMBIMITE: un lugar así llamado porque estaba en un ancón;
tzurnindi o tzumindi, "rincón, pico".
FRASES LATINAS
DE BELLO OFFENSIVO: de o sobre la guerra ofensiva.
[Defenderse] GLADIO BELLICO: defenderse "con espada guerrera".
PIDES, QUANDO PROMITITUR, ETIAM HOSTI SERVANDA EST: la
fe o palabra
dada, cuando se compromete, hasta al enemigo hay que cumplirsela,
... FOEDERA GENTIUM, POSSUMUS VI ABIGERRE ET
SUBICERE, IN ORDINE COGERE:
[a los que no respetan] los pactos de las gentes (el derecho
internacional), podemos echar fuera por la fuerza y subyugar [Ios],
obligarlos a estar] en orden.
NON SINE CAUSA GLADIUM PORTAT: no sin causa porta espada.
... QUEM FST QUI QUAERAT, ET JUDICET: [identificar] al que
busca, para juzgarlo.
QUIA VIM VI REPELIERE LICET: porque es licito repeler la fuerza
con la fuerza.
SUB PRAETEXTU RELIGIONES: so pretexto de religión.
VERSUS POLUM ARCTICUM: hacia el polo ártico o norte.
INDICE DE NOMBRES Y DE TOPÓNIMOS
Abraham, personaje bíblico: 372
Ábside, publicación mexicana: 417
Acamba, mujer de un príncipe tarasco: 61
Acatl, señor de Tamazula: 398
Acuña, René: 12, 1.25, 236, 339
Aguachu, Antón, intérprete: 332, 339,369
Aguilar, Alonso de, testigo: 120 Aguilar, Marcos de, intérprete: 251,
255
Aguilar del Castillo, Diego de, hacendado de Motines: 123, 124, 126,
129, 150, 165, 168
Agurto, Martín de, escribano: 107
Agustinos, religiosos: 6S-9, 71, 89, 137, 185, 187, 202, 229, 308,
348, 349, 350, 363, 369, 371, 373; convento de Tiripitio, 366-7
Alárabes o árabes africanos: 370
Albornoz, contador Rodrigo de: 56
Alcalá, fray Jerónimo de, franciscano:82, 186, 198, 199, 340
Alcalde, Diego: 123, 124
Alcalde de Rueda, Juan, hacendado: 123.9, 131, 132, 137, 156, 159,
163, 169, 180
Alejandro VI, pontífice: 372
Alemán, fray Sebastián, testigo: 192, 195
Aliara, Hernando, vicario: 139
Allende de Rueda, Juan: 123, 156
Alvarado, fray Alonso de, agustino: 331, 335, 376
Alvarado, don Fernando de, informante: 282 298, 299, 306
Alvarado, comendador García de: 364, 366
Alvarado, Hernando de: 158 Alvarado, Juan de, encomendero: 352,
364, 366, 368
Alvarado, Pedro de, conquistador: 56-7
Alvarado, Sebastián de, testigo: 369
Alvarez Chico, Juan, conquistador: 452
Alvarez Rangel, doña Isabel: 297
Amorreos, nación: 372
Anales de Antropología: 370
Andrada, doña Beatriz de, encomendera: 216
Andrada, doña Leonor de: 216 ,
Andrade; Vicente de Paul: 416
Andrews, Henrietta: 12, 233
Annotated bibliography, an: 93, 579
Antonio, don, fundador de Chocandiran: 316
Antonio, fray, franciscano no identificado: 395, 419
Apaches, nación: 336,
Apanecas, lengua y nación: 262-3
Archivo General, Guatemala: 28 Archivo General de Indias,
Sevilla:50, 147
Archivo General de la Nación, México: 150
Archivo Histórico, INAH: 11, 407
Arévalo, doña Elvira de, encomendera: 146
Arte para criar seda en la Nueva España: 375
Arte y diccionario en lengua de Mechoacan: 169
Artesanía de plumas de colibrí 37, 197
Arzola, fray Domingo de, obispo: 308
Auandari, funcionario tarasco: 79
Avalos, Alonso de, encomendero: 297, 8, 426
Avila, Baltasar de: 123
Avila, Francisco de: 211, 212, 213
Axayacatzin, señor de México: 186, 200, 425
Babia (Badilla o Pavia), fray Juan de, franciscano: 429
Bancroft Library, UCB: 313
Barlow, Robert H.: 407
Barrios, Andrés de: 375
Barrios, doña Leonor de: 375
Basalenque, fray Diego, agustino: 78, 89, 137, 169, 195, 196,
200, 286, 308, 332
Bastidas, fulano de: 260
Bautista, fray Juan, agustino: 137
Beaumont, fray Pablo, franciscano: 196, 210, 211, 212, 213,
219, 261, 335-6, 417, 429
Benson, Nettie Lee, bibliotecaria: 15
Benson Latin American Collection, UTX: 12, 15, 191, 207, 281,
331, 439
Beristain de Souza, José Mariano: 308
Bernal Pimentel, Ignacio: 12, 281
Bezerro general..., ms.: 67
Biblioteca del Congreso, Washington, D. C.: 12, 147
Bocanegra y Córdoba, Bernardino de: 218
Boletín del Archivo General de la Nación, México: 211, 212, 214
Boletín de la Junta Auxiliar Jaliciense...:147
Brand, Donald D.: 123, 124, 126, 127, 129, 132, 133, 136, 138, 146,
147, 150, 156, 159, 160, 161, 178, 184
Brasseur de Bourbourg, Etienne: 42
Bravo Ugarte, José, editor: 78
Burgos, Diego de: 371
Bustamante, doctor Blas de: 191
Caczoltzin: 199
Calzontzin (Cazonci), señor de Michoacán: 36, 37, 63, 107, 140,
186, 195, 199, 200, 263, 269, 276, 277, 290, 299, 324, 348, 349,
384, 386, 391, 397, 398, 413, 421, 425, 426, 430, 432
Cárdenas, Ginés de: 209
Cárdenas, Joan de: 364
Cárdenas, Melchor de: 209, 364
Carlos, don, emperador: 196, 212, 229, 340, 366
Carrasco Pizana, Pedro: 78, 184, 216,
218, 236, 238, 243, 268, 273
Carreño, José María: 192
Carrillo de Guzmán, Alonso, encomendero: 128, 175-6
Carta dirigida al Emperador: 211
Cartas de relación: 451
Carvajal, Antonio de, conquistador: 262
Carvajal, don Juan de, informante: 147, 148, 149, 154, 155
Casas, Francisco de las: 102, 816, 320, 375, 384
Casas, Gonzalo de las: 375
Casassano, Gordián: 55, 90, 135,. 215, 389, 435, 449
Caso, Alfonso: 236
Castañeda, Juan de, encomendero: 444, 445
Castilla, doña María de: 212
Castillo, Domingo del, piloto: 159
Castillo Farreras, Victor M.: 401 Castro, Carlo Antonio: 370
Catálogo de la Colección Juan Bautista Muñoz: 211, 213
Caycedo, Antón: 428
Cepeda, Francisco de, propietario en Motines: 124, 126, 150, 165,
168
Cepeda, Juan de, testigo: 155
Cerda, Luis de la, testigo: 120
Cervantes, comendador Leonel de: 80, 216, 371
Céspedes, Andrés Garcia de: 55, 97, 195, 215, 253, 261, 285, 319,
339, 383, 449
Ciudad Real, fray Antonio de, franciscano: 245, 247, 286, 289, 290,
385,
391, 400, 401, 412, 431
Cline, Howard F.: 11, 12, 29, 75, 93, 94, 95, 123, 126, 129, 131,
156, 191, 208, 250, 251, 313, 331, 336, 337, 339, 379, 407, 411
Códice florentino: 198
Colección de documentos 207
Colón, Cristóbal: 372
Colotecas, nación: 172
Coma, Francisco, señor de Tlapalcatepec: 299
Comanches, nación:. 336
Compendio de la gramática náhuatl: 12
Conapo, Benito, informante: 281, 296
Concilio Tridentino: 52
Conni (Conin), el indio: 208, 210, 212, 213, 217-20
Conquista de Querétaro, la: 207, 212
Consejo de Indias: 17, 52, 57
Córdoba, doña Beatriz de: 364, 366
Coria, Diego de, conquistador: 259-60
Coria, Hernando de, alcalde mayor:259-60, 261, 270
Corona Núñez, José: 11, 27, 36, 49, 61, 81, 93, 183, 191, 197, 198,
199, 250, 259, 261, 273, 275, 313, 319, 325, 342-3, 379, 407.
Corpus Iuris Canonici, citas del: 372-4
Correa, clérigo: 52
Cortés, don Antonio, padre de la Malinche: 212
Cortés, conquistador Hernán, primer Marqués del Valle: 59, 63, 101,
102, 136, 186, 198, 199, 211, 213, 218, 220, 253, 260, 262, 286,
297, 298, 305, 316, 340, 345, 352, 368, 371, 372, 375, 384, 409,
418, 424, 429, 430, 440, 451, 452
Cortés, don Martín, segundo Marqués del Valle: 68, 316, 320
Coruña, fray Martin de Jesús o de la, franciscano: 394
Cossin, fray Bernardino, franciscano: 373, 429
Coto, fray Thomás de, lingüista franciscano: 42, 100
Craine, Eugene R.: 61 198, 199, 340, 343
Cristóbal, don, alcalde: 135; informante: 314, 319
Cuachichiles, guachichiles o vachichiles, nación: 51, 336, 371, 373,
374
Cuchas (cuchaes), nación: 84
Cuenca, Simón de, poblador. de Zacatula: 452
Cuerauahperi, diosa michoacana: 3423
Cueva, Juan de, secretario: 52, 55-7, 231
Cuevas, Francisco de, alcalde: 135
Cuini, príncipe tarasco: 340
Cuini, don Cristóbal, informante: 339, 369
Cuidatecas, nación: 29, 33, 35, 37, 41 Curia Romana: 363
Curicaveri, dios michoacano: 197
Curicha, sacerdotes michoacanos: 342
Curiste, Luis, testigo: 369
Curo, Alonso, prioste de Sinagua: 251, 255
Chávez, fray Diego de, agustino: 332 333-5, 363, 365
Chávez, doña Isabel de: 260
Chávez Pacheco de Bocanegra, Nuño de, encomendero: 59, 81, 219,
231
Chen, fiesta yucateca: 236
Chichimecas, nación: 50, 61, 63, 198, 211, 214, 215, 217-25, 230,
232, 233, 234, 239, 240, 242, 245-7, 283, 304-6 335, 336, 347, 369-
76, 421
Chichinizta, don Francisco, señor de Tancítaro: 286
Chichispandaquare (ver Tsitsispanáa. quare)
Daciano, fray Jacobo, franciscano: 417
Dávila Quiñonez, Baltasar, alcalde mayor: 123, 125, 126, 127, 129,
131,, 132, 138, 135, 139, 143, 156, 174-5, 180
Dávila Quiñonez, Gaspar, conquistador: 123, 277
Dávila Quiñonez, Pedro, encomendero: 277
De iustitia a lure: 372
De morbo Novae Hispaniae...: 224
Declaración de don Hernando de Tapia: 211
Delgadillo, licenciado Diego, oidor: 260
Demonio femenino de Perivan: 429-30
Departamento de Geografía,. UCB: 407
Díaz Borrero, Bartolomé, escribano: 259, 261, 270
Diaz del Castillo, Bernal: 211, 213, 262, 313, 451, 452
Diccionario de la lengua phorhépecha: 12
Diccionario de la Real Academia Española: 70, 115, 155
Diccionario de historia eclesiástica de España: 196, 363
Diccionario Porreta de historia, biografía y geografía de México:
196, 211, 263, 303, 308, 372, 375, 459
Dictionnaire de la langue nahuatl: 12
Dios de los vientos: 235
Dios del agua: 235
Dios principal de Ajuchitlan: 36
Dirección General de Publicaciones, UNAM: 15
Dominicos, religiosos: 52-3, 364
Dorantes de Carranza, Baltasar: 50, 56, 59, 80, 81, 123, 175,
260, 262, 263, 297, 313, 319, 364, 871, 375, 400
Dragón, leyenda del: 176
Durán, fray Diego, dominico: 200, 236
Écija, Juan de, escribano 76, 77, 78, 90
Eday (o Edahi), dios de los vientos: 236
Edwards, Clinton R.: 17
Ehuacueye, diosa: 380, 398
Ellas, profeta: 402
Enciclopedia de México: 51
Enciclopedia universal ilustrada Espasa-Austral: 51, 231
Enora, Sebastián de, encomendero 444, 445, 453
Enríquez, Juan, alcalde de mesta: 191
Enríquez, don Martín, virrey: 29, 50, 51-2, 55, 56, 57, 59, 77, 98,
135, 138, 159, 217, 231, 242, 285, 307, 339, 383, 440, 447, 449
Enríquez de Medina, Diego, encomendero: 285
Epatecos, nación: 166
Escalante Hernández, R.: 29
Espinosa, fray Isidro Félix de, agustino: 137, 156, 174, 192, 195,
1%, 199, 211, 371, 373, 394, 395, 401, 402, 417, 429
Estrada, doña Francisca de: 297
Famille Otomi-Pame du Mexique Central, la: 870
Felipe, rey don: 229, 267, 334, 335, 340, 365, 366, 441
Fernández del Castillo, Francisco: 220
Figueroa, fray Antonio de la Rosa, franciscano: 67, 68, 230,
245, 395, 401, 417, 429
Figueroa, doña Francisca de: 176
Flesh of the gods: the ritual use of hallucinogens: 37
Flores el Viejo, Gerónimo, corregidor: 379-80
Flores, Jerónimo, alcalde mayor: 128, 175, 379, 383, 402
Flores, Juan, encomendero: 444, 445
Fondo de Cultura Económica: 15
Foster, George: 232
Fragmentos de la Crónica...: 402
Franciscanos, religiosos: 51-3, 59, 62, 67, 68, 137, 174, 195, 202,
219, 224, 227, 229, 230, 233, 240, 243, 245, 247, 288, 289, 291,
371, 373, 385, 391, 3945, 401, 411, 413, 416, 417, 423, 428-9, 434-
5
Francisco, don, último gobernador de Tiripitio: 339
Frias y Frias, Valentin: 207, 208, 211, 212, 213
Fuenllana, fray Diego de, intérprete: 192, 195
Fuenllana, Luis de la: 195
Fuentes y Guzmán, Francisco de, cronista guatemalteco: 83
Fundación del pueblo de San Francisco de Acámbaro: 211
Furst, Peter T.: 37
Galván, Gonzalo, corregidor: 313, 315‑
7, 319, 327, 418, 419
Gallo de Escalada, Pedro, informe de: 57
Garay, Francisco de, conquistador: 124
Garcés, Diego, corregidor: 27-9, 37, 45
Garcés, fray Julián, prima obispo de Tlaxcala: 169
García, Alvaro, testigo: 98
Garcia, Hernán, testigo: 135
Garcia, Pedro, regidor: 135
Garcia Icazbalceta, Joaquin: 12, 169, 191, 207, 245, 281, 331, 439
Garcia Pimentel, Luis: 207
Garcia Rivas, Heriberto: 375
Garner, Jane, bibliotecaria: 15
Garnica, doña Ana de: 314, 319
Garnica, Gaspar de: 314, 319
Garrido, Diego, conquistador: 146
Garrido, el negro Juan: 262-5
Garrovillas, fray Pedro de las, franciscano: 137, 174
Gerhard, Peter: 251, 260, 261, 274, 315, 381, 383, 443
Gibbs, Don, bibliotecario: 15
Gibson, Charles: 43, 169
Gilberti, fray Matúrino, franciscano: 12, 35, 36, 42, 59, 78, 79, 80,
81, 82, 85, 88, 99, 100, 101, 105, 108, 110, 162, 197, 198, 199,
201, 219, 250, 262, 268, 287, 290, 296, 297, 301. 302, 323, 340,
341, 347, 356, 359, 409, 411, 412, 418, 419, 420, 424, 425, 429,
430, 431, 432
Gitanos, nación: 30, 84
Gómez, Andrés, regidor: 439, 440, 450, 462
Gómez, don Juan, señor de Arimao: 302
Gómez, don Lázaro, señor de Arimao: 302
Gómez de Mendiola, don Francisco, obispo: 308
Gómez Ramirez, José Joaquín, paleógrafo: 11, 407
González Davila, Gil, conquistador: 102, 316, 320, 384
Gonzalo don, señor de Epatlan: 148, 149, 155
Gorjón Toscano, Francisco, escribano: 93, 94, 97, 98, 99, 113-20
Guama, Esteban, testigo: 369 Guamares, nación: 371, 373, 374
Guatando, fundador de Tarécuato: 425, 426
Guevara, fray Juan de, agustino: 373
Guia para investigadores: 443
Gutiérrez, Francisco, encomendero: 444, 445
Gutiérrez, Lorenzo: 303
Gutiérrez de Cuevas, Pedro o Pero, corregidor: 75, 77, 78, 90
Gutiérrez-Witt, Laura, bibliotecaria: 15
Guzman, Nuño de, conquistador: 199, 261
Hammond, George P.: 313
Handbook of Middle American Indians: 17
Hanke, Lewis: 56
Hartness Kane, Ann, bibliotecaria: 15
Harvey, H. R.: 29, 131, 263, 386, 390, 410-1, 454
Heredia, fulano, encomendero: 168
Hernández, doctor Francisco: 41, 42, 83, 86, 87, 88, 110, 111, 151,
169, 224, 244, 245, 254, 265, 323, 355, 356, 409, 415, 422, 458
Hernández, Gonzalo, escribano: 135, 143, 407, 408, 409, 435
Hernández, doña Margarita, conquistadora: 314, 319
Hernández Nieto, Diego, testigo: 270
Herrera, Hernando de: 81
Herrera y Tordesillas, Antonio de, Cronista: 28, 31, 75, 78, 79, 94,
97, 192, 195, 208, 211, 213, 215, 219, 253, 339
Historia general de los hechos de los castellanos...: 28, 192
Historia natural de Nueva España: 355 Romero, poeta griego: 229
Huitzilopochtli, ídolo: 236
Huitziméngari, don Antonio, príncipe michoacano: 192, 200,
348-9
Huitziméngari, don Pablo, príncipe michoacano: 192, 200
Ibarra, Francisco de: 336
Icaza, Francisco A. de: 80, 81, 123, 124, 150, 158, 183, 195, 209,
211, 212, 213, 220, 260, 262, 270, 277, 285, 286, 297, 298, 304,
364, 366, 371, 375, 400, 428, 440, 441
Iguíniz, Juan Bautista: 44, 196
Indaychao, un demonio: 350
Infante, Juan, encomendero: 107, 128, 175
Infante Samaniego, doña Francisca, encomendera: 107
Información de méritos y servicios prestados por Hernando de
Tapia: 211, 212, 214
Inquisición: 52
Instituto de Investigaciones Antropológicas, UNAM: 12
Instituto de Investigaciones Filológicas UNAM: 334
Instituto Nacional de Antropología e
Historia, México: II, 407
Ix Tab: diosa yucateca: 430
Jaramillo, Juan, conquistador: 216
Jaramillo, doña María: 216
Javalera, Franciso, vicario: 143
Jerónimo, fray Juan, franciscano francés: 247-8
Jesuitas, religiosos: 202
Jiotes, nación: 176
Joaquín, intérprete: 93, 94, 98, 120
John Simon Guggenheim Memorial Foundation, Nueva York:
15
Jordan, Ann H., bibliotecaria: 15
Juan, don, señor de Tiripitio: 340
Juana, doña, reina: 212
Kubler, George: 389, 401
Ladrón de Guevara, Pedro, alcalde mayor: 216
Lagunas, fray Juan Bautista de: 169
Landa, fray Diego de, franciscano: 125, 314, 319
Lara, doña Catalina de: 80, 371
Lázaro, Martín, informante: 282, 298, 299, 306
Lebrón de Quiñónez, licenciado Lorenzo, oidor: 147, 150 .
Legazpi, doña Margarita de: 314
Lenguas indígenas: apaneca, 262-3; capuz, 336; cochin, 386,
coloteca, 172; cuachichil, guachichil o vachichil, 51, 536, 371, 375,
874; cuitlateca, 29, 35, 37, 41, 444, 454; chichimeca, 60, 63, 69,
220, 336; chunbia, 444, 454; guamare, 336; majolia, 336; maya,
100; mazahua, 60, 63; mexicana, 98, 129, 132-3, 136, 147, 159,
197, 198, 208, 217, 222, 243-4, 245, 248, 254, 287, 289, 201, 293,
296, 297, 299, 300, 301, 306, 347, 359, 384, 386, 390, 396, 410,
411, 444, 450, 451, 455; otomí, 60, 63, 208, 217, 218, 220, 234-5,
242, 244, 248, 276, 411; pame, 386, 370; panteca, 444, 454,
quacomeca, 131, 140; samu, 336; tarnazulteca, 396; tarasca, 29,
35, 37, 41, 60, 63, 68, 80, 81, 98, 101, 105, 131, 187, 198, 208,
268, 276, 287, 289, 291, 296, 299, 300, 301, 324, 340-1. 347, 356,
359, 390. 596, 408, 409, 411, 412, 420, 421, 422, 424, 427, 430,
431, 454; tepuzteca, 444, 454; tlaotli, 131; tiam, 386; tolimeca, 444,
454; zarza, 336; zapoteca. 390; zayulteca, 390, 410-1, 414
León, Nicolás: 11, 137, 191, 192, 200, 349
Leyes nuevas: 43, 142, 266
Leyva, Juan de: 303
López, Andrés: 374
López, Bartolomé: 176
López, Catalina: 374
López, Martín: 374
López-Brea Osorio, Pilar, bibliotecaría: 15
López de Legazpi y Gurruchátegui, Miguel: 372
López de Robles, Mari, encomendera: 125, 128, 163
López de Saavedra, Pero: 297
López de Velasco, Juan: 29
Lorenzo, fray Francisco, franciscano: 401-2
Luján, Francisco, flota de: 56
Luna, la, ídolo de Ajuchitlan: 36
Luna, Antonio de, encomendero: 428, 433
Lutero, Martín: 372
Macarro, Sebastián, corregidor: 281,282, 283, 285, 302, 309, 333,
368
Macehuales: 37, 38
Madre Vieja, ídolo: 235, 236 Maldonado, fray Juan, franciscano: 230
Malinche, la: 212. 216
Manrique Castañeda, Leonardo: 370
Martín, Alonso, encomendero: 444, 445
Martin, Hernán, encomendero: 445
Martinez, doctor Alonso, alcalde mayor: 191, 195
Martínez, bachiller Juan, corregidor de Tancitaro: 191, 192, 195, 196,
200, 203
Martinez, Pedro, escribano: 250, 251, 255
Martínez de Verduzco, Juan, corregidor: 273, 275, 277, 278
Martínez Tinoco, Lope, clérigo: 98, 107, 120
Matlazincas (otomíes) 260, 268-9, 273, 341, 343
Matziqua, Juan, informante: 339, 369
Mayas, nación: 236, 314
Medina, Domingo de, encomendero: 285-6
Medina Rincón y de la Vega, fray Juan, obispo: 195, 308, 362, 363,
428
Medinilla Alvarado, Francisco de, corregidor: 314, 315, 316, 317,
407, 408, 409, 435
Memorial de los conquistadores: 50
Memoriales de Querétaro: 215-6
Méndez, fray Andrés, dominico: 125, 314, 319
Méndez, Julián, cura de Sirándaro: 259, 267, 270
Mendieta, fray Jerónimo de, franciscano: 60, 79, 345, 373, 417
Mendoza, don Antonio de, virrey: 158, 186, 217, 219
Mendoza, Eufemio: 402
Mexicanos, nación: 61, 81, 199, 200, 202, 236, 237, 276, 290, 341,
342, 343, 370, 375, 450, 456
México a través de los siglos: 51, 159
Mexitzin, don Juan, cacique de Querétaro: 222-3
Michelet, Dominique: 15, 292
Minería en México, la: 381
Mixcoatl, ídolo chichimeca: 198 Moctezuma (Montezuma): 36,
37, 81, 198, 285, 266, 290, 305, 824, 456
Moisén, patriarca bíblico: 372
Molina, fray Diego de, franciscano: 12, 42, 52, 82, 99, 108,
133, 136, 161, 162, 164, 198, 245, 265, 287, 301, 356, 391, 398,
409, 411, 426
Molina, Diego de, testigo: 135, 143
Montes de Oca, Pedro, corregidor: 187, 282, 331, 3323, 335,
336, 337, 339, 363, 369, 870
Mora, Manuel de la, alcalde de Jacona: 120
Morales, don Lorenzo, informante: 314, 319
Morales y Molina, don Antonio Ruiz de, obispo de Michoacán: 169,
363
Morcillo, Francisco, minero: 381, 400
Morcillo, Gaspar: 400
Moreno Gallego, Pedro, corregidor: 183, 185, 187
Moros: 374
Mota, Antonio de la, encomendero: 235
Moya de Contreras, don Pedro, arzobispo de México: 52, 308
Mungufa, Pedro, informante: 135
Muñoz, fray Diego: 417
Muñoz Carilargo, Diego, mestizo de Tlaxcala: 40, 380, 398
Museo Nacional de México: 147
Narváez, Pánfilo, conquistador: 183, 262
Negros, esclavos: 224, 228, 262-3, 266
New Columbia Encyclopedia: 85
Newberry Library; Chicago: 67
Niza, fray Marcos de, provincial franciscano: 67
Nobiliario de conquistadores de Indias: 211, 212
Noxti, don Francisco, fundador de Xiquilpan: 411, 413
Nuestra Señora de la Antigua, Sevilla, pintura de: 364
Ocelhuapantzin: 186
Ochoa Salas, Lorenzo: 15
Oco, don Antonio, señor de Tancítaro: 286
Oro, doña Catalina: 286
O'Gorman, Edmundo: 176
Olid, Cristóbal de, conquistador: 97, 101, 156, 316, 320, 384, 409,
418, 424, 430, 452
Olmos, Francisco de, conquistador: 313-4, 319; escribano, 313-4,
319, 327
Orozco, Francisco de: 371
Orozco, doña Guiomar de: 371
Orozco, doctor Jerónimo de, presidente: 308, 375
Orozco y Berra, Manuel: 208
Ortega, Diego de, vicario: 439, 440 441, 45, 450, 452, 462
Otomíes, nación: 61, 63, 68, 186, 215,217, 220, 222, 226, 233, 234,
236, 268, 273, 276-7, 370, 432
Otomíes, los: 184, 268
Pacheco, doña Beatriz: 219
Pacheco de Bocanegra, Bernardino: 59, 81, 219
Padilla, fray Juan de, franciscano: 394-5, 401
Padilla Barahona, Fernando, corregidor: 250, 251, 253, 255
Padre Viejo, ídolo: 235
Pames, nación: 370
Panquetzaliztli, fiesta mexicana: 236
Pantecas, nación: 263
Papeles de Nueva España: 11, 17, 75, 93, 313, 379
Paso y Troncoso, Francisco del: 11, 50, 52, 67, 59, 60, 80, 81, 107,
127, 146, 147, 163, 183, 199, 211, 212, 213, 216, 219, 260, 267,
270, 277, 285,
297, 304, 313, 379, 407, 426, 428, 440, 441, 443, 445, 453
Patronato real: 363
Patziqua, Juan: (ver Matiqua, Juan)
Paulo lll, pontífice: 196
Pavia, fray Juan de (ver Babia, fray
Juan de)
Peñafiel, Antonio: 211, 411 Peralta, Hernando de: 55
Pereche, fundador de Perivan: 430
Pérez, Alonso, testigo: 98
Pérez, Francisco: 303
Pérez de Bocanegra y Córdoba, Hernán: 59, 81, 210, 213, 214, 215,
218, 219, 220, 231, 285, 286
Pérez de Bocanegra, Juan: 219
Pérez de Vargas, Juan, testigo: 98, 120
Pescador del Hoyo, María del Carmen: 57
Pilar, García del: 150
Pineda, fray Alonso de, franciscano: 417
Pinelo, León: 29
Pintura perdida de Tiripítio: 336.7, 339
Pinturas antiguas de Querétaro: 216, 239
Pirida, Cristóbal, informante: 339
Pizarro, hermanos: 372
Pochundira, señor de Chilchotla: 107
Ponce, fray Alonso, franciscano: 245, 286, 385, 391, 400
Ponce de León, doña Elvira: 59, 81, 218
Ponce de León, licenciado Luis: 219, 286
Ponce de León, Juan: 81
Porras, doña Ana de, encomendara, 444, 445
Porras Muñoz, Guillermo: 80, 81, 107, 123, 176, 191, 210, 216, 219,
220, 231, 235, 260, 262, 277, 286, 297, 304, 371, 372, 375, 428
Preciado, Juan, encomendero: 128,. 146
Punguarancha, ídolo de. Pungaravato: 35
Puruata, don Juan, gobernador: 192, 196, 200
Quacomeca tlatolli: 131, 140
Quaderno de pobladores: 175
Queno, Antonio, informante: 251, 255
Querenda, Antón, testigo: 369 Quezada, Luis de encomendero:
216
Quezada, Pedro de: 216
Quiché, señor: 42
Quijada, doña María: 304
Quintana, Josefina García: 401
Quiroga, don Vasco de, obispo: 44, 113, 163, 187, 195, 196, 202-3,
277, 316, 327, 362, 363
Quitzeri, Juan, informante: 339
Rabinal Achí, baile drama: 42
Ramírez, Diego, visitador: 57, 379
Ramírez Flores, José: 417
Ramos de Cárdenas, Francisco, escribano: 207-9, 215, 248
Rea, fray Alonso de la, agustino: 137,169, 174, 211, 416
Real Academia de la Historia, Madrid: 15, 27, 49, 50, 75, 93, 126,
183, 250, 259, 273, 313, 379
Recordación florida: 83
Reindorp, Reginald C.: 61, 198, 199, 340, 343
Relación de las cosas de Yucatán: 314
Relación de Michoacán: 61, 186
Relación original: 210-2
Relación sumaria: 147
Relaciones geográficas de la diócesis de Michoacán: 11, 379
Relaciones geográficas del siglo XVI: Antequera, 125, 314, 319;
México, 87, 61 184, 186, 260, 274, 276, 364, 457; Tlaxcala, 313,
319
Requena, Pedro, curandero: 245
Requena, fray Pedro de, franciscano: 245
Revista mexicana de estudios antropológicos: 370
Reyes Caria, Bulmaro: 334
Reza, Jorge de, testigo: 270
Ribera, doña Inés de: 297
Riobo de Sotomayor, Gonzalo, encomendero: 210
Ríos, Eduardo Enrique: 417
Rivadeneyra, sucesores de: 17
Rebelo, doctor Cecilio: 42, 386
Robertson, Donald: 49, 50, 126, 148, 207; 336, 337, 339
Rodas, Antonio de, intérprete: 27, 29,
Rodriguez de Villafuerte, Juan, conquistador: 449, 451, 452
Romano, Sebastián, hacendado: 123,124-9, 131, 144, 155, 165,
168, 319
Romero, José Guadalupe: 417
Romero Flores, Jesús: 417
Rubio Mallé, Ignacio: 220
Rueda, doña Marina de: 124
Ruiz, Diego, encomendero: 440, 444, 445, 453
Ruiz de Mendoza, Juan, alcalde y encomendero: 439; 440, 450, 453,
462
Ruiz de Saavedra, doña María: 441
Saavedra, Francisco de: 297
Sahagún, fray Bernardino de, dominico: 82, 198, 245, 398
Salazar, fray Domingo de, dominico: 52
Samaniego, doña Catalina: 107
San Agustín: 372
San Ambrosio: 372
San Juan Bautista, Tuchpan, 385
San Luis, Nicolás, cacique, 210-3
San Miguel, fray Juan de, franciscano: 68, 316, 416-7, 423, 429, 435
San Nicolás, colegio michoacano de: 196, 203
San Pablo, apóstol: 372
San Roman, religioso agustino: 89
Sánchez, Antón, encomendero: 443, 444, 445
Sánchez, Florencio, cura de Cuseo: 259, 269, 270
Sánchez, Joan: 220
Sánchez, Mari: 440
Sánchez, don Pablo, informante: 135, 143
Sánchez de Alaniz, bachiller Juan: 213-4, 220, 221, 230, 232
Sánchez de Bocanegra, Juan: 219
Sandoval, doña Juana de: 297
Santa Cruz, Alonso de, testigo: 270
Santa Fe, Juan de, testigo: 459, 440, 462
Santamaría, Francisco J. 41, 42, 83, 85, 86, 87, 115, 151, 245, 262,
265, 372; 411,.413-4,.415, 422
Santa María, fray Guillermo de, agustino: 331, 335-7, 389, 369-76
Santo Tomás de Aquino, teólogo dominico: 372
Sarmiento de Hojacastro, fray Martín, obispo de Tlaxcala: 169
Sarria, Francisco, testigo: 192, 195-6 Schwaller, John Frederick: 143
Sede Apostólica o Santa Sede: 363
Sevilla, Bartolomé de, testigo: 77
Sherman, William L.: 43
Silva, don Domingo de, alcalde: 51, 55
Simeon, Rémi: 12, 42
Sim, Luis, intérprete: 76, 77, 78, 90
Sira, Mateo, informante: 76, 77
Sirangua, príncipe michoacano: 340
Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística: 147
Sol, el, ídolo de Ajuchitlan: 36; ídolo chichimeca, 63; dios de
Tuchpan, 386
Somolinos d'Ardois, Germán: 224
Soriano, fray Juan Guadalupe, vocabulario pame de: 370
Sotelo Montezuma, Fernando de, encomendero: 80-1
Sotelo Valderrama, Cristóbal de: 81
Soto, fray Domingo de, teólogo dominico: 372
Soto, Hernando de, conquistador: 183
Soustelle, Jacques: 370
Suárez de Mendoza, don Lorenzo, virrey: 135, 308, 439
Sullivan, Thelma D.: 12
Summa Theologiae: 372
Talavera, Francisco: 143
Tangaxoan o Tsintsicha, señor michoacano: 186, 198, 199, 200, 340
Tapia, Andrés de, conquistador: 210, 212, 220; indio conquistador,
212, 213
Tapia, don Hernando de, cacique de Querétaro: 209, 210-4, 220-3,
229, 232, 247
Taras, dios (Mixcoatl) michoacano: 198
Tarascos, nación: 32, 61, 63-4, 68, 69,81-2, 166, 215, 269, 342,
370, 371, 375, 431
Tarequa, don Alonso, gobernador de Sinagua: 251, 253, 255
Tariacuri, señor de Michoacán: 61
Tariacuri, don Francisco, principal michoacano: 200
Tascanme, fiesta otomí (t´axahme) : 236, 237
Tazua o Tazuaco, Cristóbal, informante: 76, 77
Tello, fray Antonio, franciscano: 402
Terrazas, Francisco de: 260
Tertuliano, escritor eclesiástico: 372
Testera, fray Jacobo de, franciscano: 248, 401, 429
Testimonio de Francisco de Avila: 211-3
Teupixque, funcionarios del templo: 36
Tharengo, don Alonso, informante: 281, 296
Thompson, J. Eric S.: 430
Timax, señor otomí: 276
Tiripitio, capitán michoacano: 340, 348
Tlazutzin, señor de Tlapacaltepeque: 299
Tordoya, doña Beatriz de: (ver Córdoba, doña Beatriz de)
Torquemada, fray Juan de, franciscano: 151, 199, 308, 373, 394,
395, 417, 429, 452
Torres de Laguna, Juan, alcalde mayor: 51
Totonaques, conquista de los: 440 Tozzer, Alfred M.: 125, 314, 319,
430
Tratado de la guerra con los chichimecas: 375
Trimarasco príncipe michoacano: 340
Tronce, Nancy, antropóloga: 12 Trujillo, Baltasar de, regidor:
439, 440, 450, 462
Tucupacha, dios michoacano: 342-3
Tsintsicha, señor michoacano (Tangaxoan): 186, 199
Tsintsicha, don Francisco: 186, 192,
199, 200, 340, 349
Tsintsuni, Diego, informante: 76, 77
Tsitsipandáquare (Chichispandáquare o Zizizpandáquare), señor
michoacano: 186, 263, 268, 276, 340, 425
Tzina, Cristóbal, testigo: 369
Tzitzi, Juan, testigo: 369
Tzuriqui, Pedro, informante: 281, 296
Ucelo Apanze, señor otomi: 186
Uhcambeli, funcionario michoacano: 79
Vargas Valadés, Alonso de: 50
Vargas Valadés, Cristóbal de, alcalde mayor: 49, 50, 55, 72
Vascones, Hernando de, alcalde mayor: 439, 440, 445, 447, 449,
450
Vázquez, Manuel, testigo: 77
Vázquez de Coronado, Francisco, conquistador: 39, 81
Vázquez de Coronado, doña Marina: 59
Vázquez de Tapia, Bernardino: 262 Velasco, Francisco de: 216
Velasco, Luis de, encomendero: 267 Velasco, don Luis de, virrey:
216, 366
Velásquez Gallardo, Pablo: 12, 35, 42, 59, 77, 80,82, 85, 87,
88, 99, 100, 101, 105, 110, 111, 197, 199, 251, 268, 287, 290, 300,
301, 323, 340, 341, 345, 346, 356, 358, 411, 412, 418, 419, 420,
422, 425, 426, 427, 430, 431
Velásquez, don Juan, cacique mexicano: 213
Valdés, Diego: (ver Valadés, Diego) Valenzuela, Alonso de, testigo:
270
Vallejo, el padre: 94, 110
Vanegas, don Miguel, gobernador: 135, 143
Vargas, Alonso de: 441
Vargas, Francisco de, conquistador: 441
Vargas, Hernando de, alcalde mayor: 207, 208, 215
Vargas, doña Juana de: 428
Vargas, Melchor de, escribano y regidor.
Velázquez, don Juan, cacique mexicano: 213
Velázquez, Primo Feliciano: 207, 208, 211, 212
Veracruz, fray Alonso de la, agustino: 71, 89-90
Vergara, doña Catalina de: 400
Vergara, Cristóbal de, testigo: 155
Vetancurt, fray Agustín, franciscano: 373
Vida y obra de Francisco Hernández: 224
Villafuerte, fray Francisco de, agustino: 137
Villagómez, don Fernando de, obispo: 260
Villalobos de León, casa de los: 428
Villapadierna, doña Isabel de: 364
Villaseñor, doña Francisca: 212 Villaseñor Cervantes, Juan de,
encomendero: 80, 371
Villaseñor Cuspinera, Patricia, latinista:334
Villegas, don Juan de, informante: 332, 339, 368, 369
Villegas, Pedro de, encomendero: 304
Villela, Pedro de, corregidor: 93-5, 97-9, 113-20
Vocabulario en lengua mexicana (1571): 52
Wallis, Ethel Emilia: 12, 218, 232, 233, 236
Wanda, bibliotecaria: 15
Warren, Fintan Benedict: 203
Wilbert, Johannes: 37
Xabo, Juan, informante: 76, 77
Xerez, Domingo, de, escribano: 379, 383, 402
Xihuitl Cozahuic, dios de. Tamazula: 398
Xochiquetzal, diosa: 380, 398
Yáñez de la Pava, Francisco, testigo: 270
Yobego, sacerdotes otomíes: 236-7
Ysta, Pedro, encomendero: 286
Zacatecas, nación de los: 371
Zebreros, Andrés de, escribano: 439, 450
Zenbruta, cacique de Sirándaro: 262
Zinzicha: (ver Tsintsicha)
Zuangua, señor michoacano (Chuangua) : 186, 340
Zumárraga, fray Juan de, obispo: 327
Zumite, señor de Arimao: 302
Zumite, don Juan, señor de Arimao: 302
TOPÓNIMOS
Abaxasni, sierra: 240
Acacualcingo, San Jerónimo: 217
Acámbaro: 49, 55, 59-68, 70, 72, 81,
184, 186, 210, 211, 213, 214, 219,
231, 260, 274, 276, 370; río de, 66
Acapulco, puerto de: 170
Acarhuen, San Francisco (Chilchotla) : 99, 115, 116
Acasequaro (Pungaravato) : 34
Acatlan (Tlaxcala) : 313, 319
Acauato, Santiago: 292, 296.
Acolman: 136
Acomala (Mechia): 127, 444, 445
Acutzeo (Tiripitio) :553
Agualulco, el: 392
Aguas Calientes (Acámbaro) 62, 66
Aguilar del Campóo (España): 145
Agustín, sierras de: 65
Ahexanbehi, San Pedro: 233
Ahuatlan: 392
Ahuitlalotla o Uitalota: 440
Ajudchitlan, corregimiento de: 27-45; RG de, 441
Manís, villa de (España): 220
Alejandría, ruibarbo de: 87
Alimanzi (Motines) : 124, 126-9, 131, 143-55, 165, 168
Almería (Pánuco): 440
Alotenango (Guatemala) : 83
Amahuadehe, Santa María: 234
Amamoiza, San Bartolomé (San Juan del Rio): 232
Amaquarco (Pungaravato): 34
Amatlan (Jiroma): 128, 175-6; Santa Ana, 292
Amaxaque (Tecpan): 444, 458
Ameca: 392
América, divisiones políticas de: 441
Amula, provincia de: 108, 396, 411
Ambanica, San Francisco (Querétaro): 283
Anda Maxei, nombre otomí de Querétaro: 210, 218, 219, 432
Andahuay, San Miguel: 233
Andalucía, la (España): 243, 394, 401, 417
Andayomoha, Santa María Magdalena (Querétaro): 233
Andomuqua (Coyuca): 34
Andoxehi, San Mateo: 233
Antes, Santa María (San Juan del Río): 233
Anxindo, San Lucas: 234
Anyahoi, San Pedro (Querétaro): 233
Anyenra, San Antonio: 234
Anyeta, San Juan Bautista (Queréta, ro): 233
Anzitacuaro, San Pedro (Chilchotla): 99, 114, 115
Anzoni, San Pedro (San Juan del Río): 233
Apaceo (Apaseo, Apatzco, Apatsio), pueblo dc Acámbaro: 51, 52,
62, 67, 210, 213, 214, 219, 231
Agustín, 62, 65; labor de, 62; río de, 56, 58, 65, 66
Apatzingan (Tancítaro): 281, 292, 293-4
Apazingan, nombre tarases de Cuzamala: 35
Apenguene, San Miguel (Perivan): 431
Apuenza, San Pedro: 233
Apuxipacuaro (Cuiseo): 78
Aquila (Motines): 126, 128, 129, 131, 149, 150, 160, 164, 168, 177
Aquitania, provincia franciscana de:248, 429
Araceo (Yurirapúndaro): 69
Arandas, los: 371
Araparícuaro, Los Tres Reyes: 292
Araro, saI de: 67, 89
Arimao Pinzándaro (Tancitaro): 281, 282, 285, 300, 302, 304, 306;
río de, 297, 299, 300, 301
Arocutin (Coyuca y Cuzamala): 34
Arostaro (Cuiseo): 78, 85
Arumbaro (Cuiseo): 78, 85
Ascensión, la (Sirándaro): 263
Asuchitlan (Tecomatan): 444, 454; laguna de, 459
Asunción de Nuestra Señora, la (Cuseo): 269
Atapan (Perivan): 431
Ataquimal (Mechia): 127, 444, 445
Atenchacaleca (Ayuda y Panda): 443, 444, 445, 454
Atendían: 443, 445
Adan, San Josepe: 217, 241
Atlan (Quaquatlan): 444, 445
Atoyaque (Mexcaltepeque): 443, 453;
Auetixigui, San Francisco: 233
Auin, minas de:106
Autlan, valle de: 124, 392, 398
Avalos, provincia de: 108, 394, 413,
415, 426
Avila (España): 113
Axalo, corregimiento (Zacatula): 444,
452, 454, 455
Axapotica (Tecpan): 444-5, 453, 457
Ayangüitlan (Sinagua): 253
Ayo el Chico: 371
Ayuda, corregimiento (Zacatula): 127,
444, 445, 452, 454, 455
Badajoz (Extremadura, España): 107,
364
Baeza (España): 101
Bagdad (Iraq): 372
Balsas, río: 266
Barranca, la (Acámbaro): 62
Baza, Andalucía (España): 39
Berkeley, California: 313, 407
Boca del Río (Motín y Tlatictla): 170,
172
Borbitni, nombre local de Ihuitlan:
132, 160
Burgos (España): 144
Burguillos (España): 216
Cacahuapisca (Mexcaltepeque): 443,
453; de Ayufla, 444-5, 455
Cacahuatlan (Mexcaltepeque): 443,
453; de Ayuda, 444-5, 455
Cacalotepec (Mexcaltepeque): 443, 453
Cacalutla (Cayaco): 443, 453 Cacaquaran (Yurirapúndaro): 70
Cachan (Pomaro): 128, 171, 174-5; ríode, 157
Cachandurio (Aeámbaro): 62 ‑
Cádiz (España): 170
Cakyug, en Rabinal (Guatemala): 42
Carnuda, río de: 454
Cano», trópico de: 371
Canindo, valle de: 104
Canquiza, Santiago (San Juan del Río): 235
Capamocutiro (Guise()); 78 Capulalcomulco: 35, 36
Capulco (Huiztla): 444, 455
Caracheo, estancia de (Yurirapúndaro): 70
Caranbatio (Yurirapúndaro): 69
Gazapa (Tingüindin): 316, 322, 323
Carapa, San Juan (Chilchotla): 100,
103, 117, 118, 119
Carapuato, San Pablo (Cusco): 269
Caraqua (Cuiseo): 78, 85
Caretano, provincia de: 112 Caricoricaro (Tingüindin): 316, 324
Carijo (Tingüindin): 316, 322, 420 Caringarao (Tingüindin): 816,
323-4
Carriedo, valle de (Espada) : 231 Camón de los Condes
(España): 124, 144, 267; río de, 144
Castilla (España): 42, 43, 67, 85, 88, 105, 107, 410, 112, 115, 116,
117, 118, 124, 137, 144, 152, 161, 185, 221, 227, 228, 242, 243,
244, 245, 255, 263, 264, 265, 275, 287, 289, 291, 295, 297, 306,
307, 320, 321, 322, 324, 825, 326, 345, 351, 354, 356, 358, 387,
388, 390, 893, 400, 412, 414, 415, 427, 425, 427
Catagui o Mancira, sierra: 126, 163, 168, 169, 178
Catsirehpeo (Acámbaro): 62
Cayaco, corregimiento (Zacatula): 443,
445, 452, 453, 455, 456
Cazadero, el: 217
Celaya o Zalaya villa de la Concepción de: 55-9, 62, 65, 68, 69, 72,
81,
184, 186, 231, 260, 274, 276
Cepines, los (Xiquilpan): 412, 413
Cibola: 158, 369, 371, 395
Cicoac (Veracruz): 260
Cigales (España): 124
Cihuatlan (Quaquatlan): 127, 444, 455; de Tecpan: 444, 453; río de:
453
Cihuatanejo, puerto de: 461
Cintalapa (Tecpan): 444, 453
Citlalin, cerro de Tamazula: 399 Cidaltomagua, RG de: 441
Ciutla (Ayutla y Panda): 444, 451, 455; río de: 455
Coalcoman: 133 (ver Quacoman)
Coatzaqualco (Tabasco): 286
Cobreces (España): 124, 145
Cochiztlan (Quacoman): 128, 136, 138-9
Cohuayotlan, fuente de: 124, 176
Colima, villa de: 80, 101, 106, 107, 108, 112, 124, 127, 128, 138,
143, 146, 147, 155-60, 163, 172, 175, 176, 200, 260, 265, 297, 298,
326, 383, 385- 90, 392, 394, 396, 398, 400, 414, 415,427, 440
Colotlan: 128, 172
Comala (Colima): 176
Comillas (España): 145
Compostela, villa de (Jalisco): 261
Concepción (Ajuchitlan): 38; de Coyuca, 34; provincia de la: 195
Coneto, minas de: 106
Conpaseo (Cuzamala): 34
Contepeque (Acámbaro): 62
Copala, minas de: 142
Copándaro (Cuiseo): 78, 79, 85, 86, 89, 90
Copuamuato (Cuzamala): 84
Copuyo (Cuzamala): 34
Coracio (Yurirapúndaro): 70
Corono (Acámbaro): 62
Costa, la: 44
Costa del Sol, Cádiz (España): 170
Copio, sierra de: 201
Coxumatlan, San José de: 125, 156,
168
Coxumatlan el Alto (Pomaro): 128, 161,
163, 168, 169, 175
Coyndo (Pinzándaro): 302
Coyuca: 29, 30, 33-5, 39, 40, 44, 440;
de Tecpan, 444-5, 453; río de, 453
Coynquilla (Huitaluta): 444, 454
Cualecua: 443, 445
Cuanaseo: 85 (ver Quanaseo)Cuauhteponahuaztitlan (Zapotlan): 391
Cuaulutitlan (Cuzamala): 84
Cuba, isla de: 124
Cucha, cerro de la: 347
Cuernavaca (Morelos): 316, 320
Cuevas míticas del origen: 235 Cuezcomatlan: (ver Coxumatlan)
Cuhnio (Acámbaro): 62
Cuire (Pomaro): 128, 161, 474
Cuiseo de la Laguna: 35, 75, 77, 78-90, 484, 424
Guisco del Río: 78
Culiacan, minas de (Sinaloa): 106, 362
Cuntenbaro (Tiripitio): 353
Cupándaro de Galeana: 418
Cupitaro (Tiripitio): 353
Curbahue, sierra de: 288
Curo: 485
Cusaro (Sinagua): 253
Casen (Sirándaro): 259, 260, 261, 26770, 274, 276
Clocaran, San Pedro (Sirándaro): 263
Cuzundúcuaro o Cusindicuaro, San Bartolomé (Chilchotla): 100,
117
Cuzalapan: 392
Cuzamala o Apatzingan: 29, 30, 33,
31, 35, 39, 43, 44, 81, 266, 269, 277
Cuzamalotlan (Zoyatlan): 444, 455
Cuzcaquauhtla: 124, 126-9, 131, 143-55, 468
Chacala (Quaquatlan): 127, 444, 455
Chalchihuites, minas de los: 106 Chalman: 436
Chamaquaro o Chamaquero (Acámbaro): 62
Chapala, laguna de: 410
Citara o Chanto (Tingüindin): 346, 322, 323
Charapan, San Antonio (Perivan): 431
Charaperagueo, valle de: 101
Charaquao (Yurirapúndaro): 69
Charaquiro, San Mateo (Chilchotla): 401, 119-20
Charcas, minas de las: 106
Charo o Matlaringo: 89, 486
Charondeo (Yurirapúndaro): 69
Chiametla, gobernación de: 106; minas de: 836
Chiantepeque (Cayaco): 443, 453
Chiapa, cuevas de (Xilotepeque): 235
Chicnahuatengo, río de: 410
Chicomesúchil: 441
Chicontepeque (Veracruz): 260
Chichimeca, la gran. 240; 242, 336, 369, 370, 375
Chichimecas, San Miguel de los: 199; 213, 216, 220; cerro de los,
347-9, 360
Chietlan (Tecpan): 443, 453
Chilatlan: 297; sal de, 423, 433
Chilchotla o Zirapo: 93, 94, 97, 98, 99,
100, 101-20, 409
Chimaltitlan, minas de: 406
China, la: 154, 170, 298, 371
Chinango (Jalisco): 284
Chipila (Pochutla): 444-5, 454
Chiquaquaro: 350, 353
Chocandiran, Nuestra Señora de la Asunción (Xiquilpan): 315, 346,
34927, 407, 417, 418-24, 435 (ver Tim güindin)
Chucandiro, sal de: 08, 418
Chochones (Acámbaro) : 62
Chopinguaro (Acámbaro): 62
Choromonco (Sinagua): 253
Chumbimitiro (Tingüindin): 316, 323
Chupirio (Pinzándaro): 302
Degodo, San Juan (San Juan del Río): 232
Dibon u Oztopilan: 132, 461
Emenguro (Yurirapúndaro): 69
Epatlan: 124, 126-9, 131, 143-55, 468, 177, 179
Epenxemu: 37, 374
Erajamaqua (Yurirapúndaro): 70
Erongaríquaro (Pátzquaro): 198
España: 21, 27, 37, 41, 56„58, 60, 66, 68, 71, 81, 84, 85, 86, 87,
88, 89, 154, 152, 161, 170, 177, 199, 201, 242, 244, 297, 307, 322,
324, 346, 354, 354-9, 361, 363, 372, 415, 422, 458
Espíritu Santo, minas del 260, 266, 267, 270; villa del, 261
Etuquaro, la Asunción (Chilchotla): 101, 104, 119;
San Juan (Sirándaro), 263, 267, 359
Etzatlan, minas de: 106, 592, 398, 402
Extremadura (España): 85, 220, 375
Ezatlan: (ver Etzatlan)
Filipinas, islas: 244
Florida, la: 183, 536, 347, 371, 375
Fregenal de la Sierra (España): 107
Fresnillo, minas del: 106, 336
Galicia, reino de la Nueva: 106, 147, 150, 185, 199, 213, 219, 260,
261, 297, 308, 336, 375
Granada (Andalucia): 39, 226, 306, 375, 401; de Michoacán, 183,
219, 286
Guachinanco, minas de: 106
Guadalajara Jalisco): 11, 106, 150, 308, 426
Guadalquivid, río (España): 39
Guadiana, río (España): 39; minas de (Nueva Viscaya), 336
Guadix (Andalucía): 39
Guagua o Huahua, la (Texupan):
127, 137, 444, 445, 452, 455
Guaguapo (Tingüindin): 316
Guahuayutla o Cohuayutlan (ver Co‑
huayotlan); de Huitaluta, 444, 454
Guanajuato: 51, 347
Guanastao, San Sebastián (Chichotla): 100, 118
Guandacareo (Cuiseo): 79, 86
Guango: 70, 80, 86, 89, 373
Guanimo (Tingüindin): 316, 322
Guaninba o Uaninba, San Pedro: 292;
nombre tarasco de Xiquilpan, 409
Guaniqueo: 418
Guaroco (Cuiseo): 79
Guaruato, sierra de: 65
Guatemala, Centro América: 27, 28, 31, 42, 83, 100, 362
Guauzacatlan: (ver Guaxacatlan) Guaxacatlan, Guauzacatlan o
Quauhzacatlan, minas de: 106, 281, 303
Guayameo, la Visitación de Nuestra Señora: 259, 261-7
Guayangareo o Valladolid (Michoacán): 44, 61, 66, 69, 71, 143, 195,
327, 350, 351, 352, 362, 363, 416
Guazanbo (Tinteindio): 316, 322, 323, 420
Güetamo, San Juan (Cusco): 269
Guinea, guayacán de: 41
Higüeras o Hibueras (Honduras): 213
Honduras (Centro América): 27, 28,
31, 102, 213, 286, 316, 320, 384
Hualoxa (Maquili): 128, 164, 169
Huasteca, la: 336
Huatsaquao (Acámbaro): 62
Huaxuatli, cerro de: 410-7., 414
Hucaquaro (Cuiseo): 79
Huecareo, San Pedro (Acámbaro): 62
Hueyapan (Tetela del Volcán): 364
Hueychiapan (Chiapa de Xilotepeque): 61; San Mateo, 217
Huisto (Pinzándaro): 302
Huitaluta (ver Ahuitlalotla): 440; de Axalo, 444-5, 454, 455
Huitontlan (Quacoman): 128, 136, 138
Huitziltepec (Cuzamala): 34
Huitzitzila o Tsimsontsa (Jiroma):
128, 175, 198
Huitztlan (Poma): 128, 175, 179; de
Ayutla, 44-5, 454
Huriangato (Yurirapündaro): 69
Huripitio (Acambaro): 62
Huritiro, Huritsiro u Oritero (Tingüindin): 316, 322-4, 419; laguna de,
419
Ichan, San Francisco (Chilchotla): 100, 117
Ichaqueo (Tiripitio): 353
Ichcateupan, RG de: 457
Ihuitlan o Borbitni (Aquila): 128, 132, 160, 161, 164-8, 177; minas de,
142; de Axalo, 444, 454
Inchamaqua (Coyuca): 34
Indaparapeo: 400
Indaychao, río: 350
Indehe o Endehe, minas de: 106, 336 Indias, las: 17, 29, 88, 55. 85,
201,
202, 211, 215, 261, 275, 302, 306,
308, 319, 320, 344, 353, 870
Iquajumbo (Tiripitio): 353
Itamoco (Acámbaro): 62; laguna de, 66
Repetido, San Miguel: 292
Isla Española (Santo Domingo): 42 Islas del Poniente (Filipinas): 460
Istlan (Zapotlan): 391, 403
Italia: 225
Ixtapan (Tarimbaro): 80, 81
Izatlan: (ver Etzatlan)
Izmiquilpa: 370
Iztac Chichimecapan, cerrillo: 222
Iztapa (Petlatlan): 444-5, 454: rió de,
454; primer asiento dc Epatlan, 146; o Etuquaro por nombre tarascó,
359:
Ical de, 360
íztepec, RG de: 125, 314, 319
Jacona o Xacona, villa de (Cuzamala):
34, 106, 107, 120
jacuripo o Xacuripo (Tingüindin): 316, 322, 324
Jaén (España): 101, 209, 364
Jalisco o Xalisco, petioles de: 56; provincia de, 64, 124, 199, 281,
297, 308,
373, 375, 390, 402, 411
Jalpa o Xalpa (Cuzamala): 34, 292
Jantumbo (Tingüindin): 316, 323
Jerez de los Caballeros (España): 107 feroce. (Cuiseo): 79
Jesús, barrio de (Necotlan): 185
Jiroma: 128, 175
Lagos, villa de los: 371
Laguna grande de Curo: 185
León (España): 144; nuevo reino de (Guanajuato), 336
Linares, Jaén (España): 101
Lisboa (Portugal): 263
l.uisiana (Nueva Orleans): 336
Lusitánico, estrecho: 371
Madrid (España): 15, 17, 27, 49, 50, 75, 93, 183, 250, 259, 273,
313, 379, 407
Madrigal de las Altas Torres, Avila (España): 113
Magdalena, la (Ajuchitlan): 33; de Sirándaro, 263
Mancira, sierra: (ver Catagui)
Manonaqua (Yurirapúndaro): 69 Maquili: 125-9, 131, 143, 144, 146,
149,
150, 153, 155, 164, 168, 177, 178, 179, 319,
Mar del Norte: 153, 368; Mar del Sur, 40, 102, 156, 157, 166, 179,
220, 262, 298, 368, 452, 460
Mar Occidental: 179
Marabatio (Yurirapúndaro): 70
Marbella (España): 170; de Tlatictla,
169-71; río de, 172, 175
Margarita, sierra de la: 240
Maruata: 128, 171, 173, 174, 179
Mascuaro o Pozolco (Chilchotla): 101, 119: RG de, 94
Matalzingo o Matlatzingo, antiguo nombre de Charo: 186
Mayao (Cuiseo): 79
Mazantitla (Tamazula): 397, 403
Mazapil, minas de: 106, 869, 371, 375
Mechia, corregimiento (Zacatula): 127,444-5, 452, 455
Mechoacan (Tamazula): 397, 403
Medellín, Extremadura (España): 220, 297; villa de (Veracruz),
452
Menguaro (Acámbaro): 62
Metlapan (Ayutla): 127; de Ciutla de
Motines, 444, 455 .
Mexcalhuacan o Mexcalucan (Ayutla): 127, 444, 455
Mexcaltepeque (Cayaco): 443, 453; cacao de, 460
Mexcalucan: (ver Mexcalhuacan)
México: 15, 30, 40, 41, 50, 51, 52, 55, 56, 58-61, 64, 67-70, 83, 84,
86, 106, 116, 117, 133, 135, 138, 159, 185-7, 191, 196, 198-9, 203,
213, 215-7, 220, 222, 230, 231, 235, 237, 238, 242, 243, 2458, 253,
254, 262, 263, 265-8, 276, 277, 286, 290, 291, 297-9, 305, 308,
313, 314, 324, 826, 366, 370, 373-5, 379, 381, 383, 385, 390, 402,
409, 428, 435, 440, 441, 451, 452
Meztitlan o Miztitlan: 370, 379
Meztla (Huiztla): 444, 455
Miahatlan (Pomaro): 128, 161, 174
Michoacán, obispado y provincia: 11, 12, 29, 36, 37, 44, 52, 55, 58,
59, 61, 63, 67-9, 71, 76, 80-2, 89, 97, 101, 105, 107, 113, 124, 140,
-142, 153, 156, 163, 169, 179, 183, 185-7, 195-7, 199, 203, 210,
215, 219, 223, 246, 247, 250, 253-5, 260, 261, 263, 265-8, 273,
276, 277, 285, 286, 290, 299, 308, 319-21, 327, 332, 333, 836, 337,
339, 341, 343, 348, 349, 351, 352, 355, 358, 361-3, 367, 370, 371,
373, 875, 383, 384, 388, 389, 391, 392, 394, 897402, 411, 413,
414, 416-8, 421, 423, 425, 428, 429, 433, 441, 449, 452, 460
Milpa, valle de: 124
Mida: 443, 445, 452
Mixteca, la: 371
Miztitlan: (ver Meztítlan)
Moguer (España): 440
Montijo, villa de (España): 366 Morelia (Michoacán): 247
Motin Pazoya (Jiroma): 128, 175-6
Motines, provincia de los: 11, 123, 124, 126, 127, 129, 131, 132,
185-7, 139, 140, 144, 145, 155, 15680, 319, 440, 441, 459
Motines de Colima: 127, 128, 143
Motines de Zacatula: 455
Motines del Oro: 128
Motintla: 153
Nacatlan (Ayuda): 127; de Ciutla de Motines, 444, 455
Necaztepeque (Acámbaro): 62 Natividad, la (Cusco): 269
Necotlan, Santiago, corregimiento: 183, 185-7, 260, 263, 274, 276,
350
Necotlatongo: 186
Nexpan (Cihuatlan de Motines): 444, 455
Nieves, minas de las: 106, 336
Nochtitan, ancón de: 461
Nopala: 210, 212, 217
Nuchiztlan, rebelión de: 56
Nuestra Señora, vado de: 199
Nueva España: 27, 29, 31, 38, 50, 52, 567, 59, 60, 76, 80, 98, 102,
112, 124, 125, 135, 136, 138, 156-8, 163, 179, 186,. 195, 214-6,
218, 222, 224, 227, 231, 235, 239, 248, 253, 254, 261-3, 285, 286,
297, 807, 808, 326, 332, 335, 336, 339, 345, 351, 353-5, 362, 364,
366, 367, 369, 371, 375, 381, 883, 394, 397, 401, 409, 410, 417,
428-30, 435, 440, 442, 449-51, 459
Nueva Vizcaya: 336
Nueva York: 15
Nuevo México: 336
Nuevo Mundo: 381
Oaxaca: 390
Ocareo o Ucareo: 62, 305
Ocomicho (Xiquilpan): 4124
Ocotlan (Quacoman): 128, 136, 138
Ojuelos paso de: 51
Omecuaro (Cuiseo): 79
Oporo (Tripitio): 353
Oren, San Bartolomé (Chilchotla): 99, 115-6
Oritero: (ver Huritiro)
Oztopilan (ver Dibon): 128, 132, 160-1, 168
Oztotla u Oztula: 161-2, 163; cofradía de, 161; río de, 160
Ostuma, provincia de: 266
Oztutla o Vanum (ver Oztotla): 125,
132, 161, 165, 168, 169, 172, 178
Pacapetaro (Cuzamala): 34
Pacífico océano: 129
Pajanutio (Yurirapúndaro): 70 Palencia (España): 124, 144, 267
Palmas, río de: 347
Pamaceo (Yurirapúndaro): 69
Pamataquaro (Tingüindin): 316, 322, 323, 420
Panaquao (Acámbaro): 62
Pantlan, corregimiento (Zacatula): 263, 444, 452, 454
Pánuco: 124, 213, 260, 370, 871; minas de, 336
Panutla (Cayaco): 443; de Tecpan, 444, 453
Paraquaro (Acámbaro): 62, 292 Parasgueo (Yurirapúndaro): 69
Parequaro: (ver Paraquaro)
París (Francia): 370
Pasnori (Pomaro): 128, 171, 174
Patanba (Xiquilpan): 412-4
Pátzquaro, alcaldía mayor: 11, 63, 82, 85, 106, 107, 113, 115-7,
159, 163, 186, 191, 192, 195, 196-203, 247, 262, 821, 327, 344-5,
348, 351, 852, 362, 863, 389, 413, 416, 426, 428, 432
Peal de Becerro (Andalucía): 39
Perivan (Xiquilpan): 179, 307, 314,
407, 417, 428, 429-35
Perú, virreinato del: 38, 56, 440, 447,
449
Pescadores, los (Acámbaro): 62
Petlatlan, corregimiento (Zacatula): 444, 452-4; río de, 153
Piaztla, Acatlan (Tlaxcala): 313, 319
Pinzándaro Arimao (Tancítaro): 299, 300-9 (ver Arimao Pinzándaro)
Pirihtsio (Acambaro): 62
Piritzeo: (ver Pirihtsio)
Pisueña, río (España): 57
Pitacoran, San Pedro (Sirándaro): 263
Pocamoran: 107
Pochutla, corregimiento (Zacatula): 444-5, 452, 454
Polo Ártico: 371
Pomaro: 126, 128, 156-80
Portezuclo (Acámbaro): 62
Portezuelos, paso de: 51
Portugal: 107
Pozolco: (ver Mascuaro)
Puco: 292
Pueda (Cihuatlan de Motines): 444,
455
Puctlan (Tamazula): 397, 403
Puebla de los Angeles: 40; obispado de, 169, 261
Puhuhuari, sierra de: 167
Pumgüiquaro (Yurirapúndaro): 69
Pungaravato: 27, 30, 33-5, 39, 40, 44, 266
Punguario (Cuzamala): 34
Purandiro: 80
Purificación, villa de la: 106; de Cusco, 269
Puroagua (Acámbaro): 62
Puztlan (Pochutla): 444, 454
Quacoman (Motines): 123, 126-9, 131,
132, 13545 150, 156, 160, 174, 180
Quameo (Cuiseo): 79
Quanaseo o Cuanaseo (Cuiseo): 79, 85
Quaquatlan, corregimiento (Zacatula):
127, 444, 452, 455
Quataseo (Cuzamala): 34
Quauhzacatlan: (ver Guaxacatlan)
Quautepeque (Ayuda): 444, 454
Quauxilutla (Cacalutla): 443, 453
Queréndaro: 208, 219; de Tingüindin, 316, 322, 323, 420
Querétaro, alcaldía mayar: 11, 207-48, 313; RG de, 432; de Perivan,
432; de Yurirapúndaro, 63, 69
Queruseo (Coyuca): 34
Quimichtlan (Zoyatlan): 444, 455
Quiringuaro (Tiripitio): 353
Qüiripeo (Yurirapúndaro): 70
Quisco: 70
Quitupa (Tamazula): 322, 397, 403; laguna de, 397, 399
Quivira: 371
Quiyavio (Yurirapúndaro): 69
Ranchos, minas de los: 106
Río de la Plata (Argentina): 364
Río Grande, 30, 33, 39, 40, 64, 65, 68, 70, 103-4, 168, 174, 175,
199, 261, 269, 277, 371
Rio Verde: 336
Ruiloba (España): 124, 145
Sabina o Sauina: 106, 107
Sacango (Cuzamala): 34
Sacapuato (Cuzamala): 34
Salinas, las (Cuzamala): 34
Salitre de Estopila: 161
Salvador, el (Centro América): 133
Sado, río (Portugal): 85
Salamanca (España): 183, 372
San Agustín (Ajuchitlan): 33; de Cuzamala: 34; de Gaseo: 269; valle
de: 375
San Andrés (Pátzcuaro): 198; de Cuseo: 269; de Taymeo; 275
San Angel (Tarecuato): 425
San Antón (Cuseo): 269
San Bartolomé (Ajuchitlan): 33; barrio de Necotlan, 185; de
Sirándaro, 263; de Tamazula, 396, 403
San Cristóbal (Ajuchitlan): 33; de Gaseo, 269; de 'Iingüindin, 316,
420; cerro de (Zacatula), 456
San Diego, Alotenango (Guatemala):83
San Felipe (Ajuchitlan): 33; villa de, 51; pintura de, 336-7, 375
San Francisco (Ajuchitlan): 33; de Acámbaro, 62; de Cusco, 269; de
Perivan, 375, 430; iglesia de, 196
San Gabriel (Ajuchitlan):' 33; de Pe-rivan, 432
San Gaspar (Ajuchitlan): 33
San Gregorio (Ajuchitlan): 33
San Hipólito (Ajuchitlan): 33
San Jerónimo (Ajuchitlan): 33; de Pungaravato, 34; de Acámbaro, 62;
de Pátzcuaro, 198; de Sirándaro, 263; de Cusco, 269
San Juan (Ajuchitlan): 33; de Coyuca, 34; de Taymeo, 275; de
Tarecuato, 425
San Juan de Lima, punta de: 128 San Juan del Rio (Querétaro):
207,215, 217, 222-4, 231, 232, 234, 235,239, 240, 243-8
San Jusepe (Ajuchitlan): 33; barrio de Necotlan, 185; de Cusco, 269
San Lázaro (Tamazula): 397, 403 San Lorenzo (Cuseo): 269
San Lucas (Ajuchitlan): 83; de Acám-baro, 62; de Cusco, 269
San Marcos (Ajuchitlan): 33; de Cusco, 269.; de Taymeo, 275
San Martin (Ajuchitlan): 33; minas de, 106, 336
San Mateo (Ajuchitlan): 33
San Miguel (Ajuchitlan): 33; de Coyuca, 34; de Acámbaro, 62; de
Sirándaro, 263; de Perivan, 432
San Miguel de los Chichimecas, villa de: 56, 63; río de, 65; pintura
de, 336
San Nicolás (Sirándaro): 263
San Pablo (Ajuchitlan): 33
San Pedro: 179; de Ajuchitlan, 33; de Acámbaro, 62; de
Yurirapúndaro, 69; áe Cusco, 269: de Perivan, 432 San Rafael: 322;
de Perivan, 432 San Salvador, barrio de Necotlan: 185 San
Sebastián (Ajuchitlan): 33
San Simón (Ajuchitlan): 33
Santa Ana: 179; de Ajuchitlan, 33 Santa Bárbola o Santa Bárbara,
minas de: 106, 336
Santa Catalina (Ajuchitlan): 33; de Pungaravato, 34; de Cusco, 269;
de Tiripitio, 353
Santa Cruz, convento franciscano de Tancitaro: 289
Santa Fe (Ajuchitlan): 33; pueblo-hospital de, 203
Santa Luda (Ajuchitlan): 33
Santa Maria (Acámbaro): 62; de Yurirapúndaro, 70; de Necotlan,
185; de Cuseo, 259; de Tarequato, 425; de Perivan, 431
Santander (España): 57, 124, 231
Santiago (Ajuchitlan) : 38; de Coyuca, 84; de Acámbaro, 62; minas
de, 106; de Sirándaro, 263; de Cusco, 269; de Ucareo, 305; de
Tamazula, 397, 403; de Perivan, 431; de Mexcaltepeque, 443, 453;
convento de Querétaro, 247
Santillana (España): 124, 145
Santo Andrés (Ajuchitlan): 83; de Cuzamala, 34
Santo Antón (Ajuchitlan): 33
Santo Domingo, isla de: 263; lengua de, 301
Santo Tomás (Ajuchitlan): 33
Sauina: (ver Sabina)
Señora, cerro de la: 347-9, 360; sierra de la, 386
Setúbal, puerto portugués: 85
Sevilla, Andalucía (España): 27, 33, 34, 50, 147, 209, 242, 364
Sicuicho o Zeqüicho (Tingüindin): 316, 322, 420
Sichu o Xichu: 213, 214, 374
Sierra Madre: 94
Sinagua, corregimiento: 250, 251, 2535; RG de, 441
Sinaguacinco: 251, 253
Sindo (Cuisco): 79
Sirandarillo (Pungaravato): 34
Sirándaro, corregimiento: 34, 35, 184,
259, 260, 261-7, 268-70, 274, 276, 277;
RG de, 78, 441; de Acámbaro, 62
Sombrerete, minas de: 356
Sopoco, San Pedro (Chilchotla): 99, 116
Suchimilco, valle de: 124
Suchitlan (Toliman): 444, 454
Suchitzin, sierra de: 155
Tacabariretio (Coyuca): 84
Tacámbaro (Acámbaro): 62
Tacásquaro (Tingüindin): 316, 822,
323, 325, 419; laguna de, 325, 419
Tacatangario (Tingüindin): 316, 328
Tagititlan, sierra de: 288
Talpujagua (Taymeo): 275
Tamalhuacan (Tecomatan): 444, 454
Tamatácuaro, San Antonio: 292
Tamazula: 379-81, 383, 385, 386, 395402
Tamazulapan: 297, 299
Tancítaro, corregimiento: 11, 15, 191,
195, 281-3, 285-96, 299, 304, 305, 3079, 333, 368, 375
Tantenango: 81
Tapalcatepec, vicariato de: 189
Taramécuaro, valle de: 104, 105
Tarandaquao (Acámbaro): 62
Taramamuchao (Yurirapúndaro): 69
Tarasca, provincia de la: 290, 369, 370
Tarepuato (Coyuca): 34
Tarequato (Xiquilpan): 314, 322, 407, 417, 421, 424-9, 435
Taríngaro (Ixtapan): 80, 81
Tarimoro, estancia de (Acámbaro): 62
Tartaria, la gran: 371
Tasiguararo o Thaziguararo, los Reyes (Chilchoda): 100, 116
Taxco, alcaldía mayor: 191
Tayao (Cuiseo): 79.
Taymeo, corregimiento: 184, 186, 260, 273, 274, 275-8
Tecomatan, corregimiento (Zacatula): 444, 452, 454
Tecomatlan (Cuzamala): 34
Tecozautla, Santiago: 217
Tecpan, corregimiento (Zacatula): 440,
442, 443, 445, 447, 449, 452, 453; río de, 453; cacao de, 960
Teherán (Irán): 372
Tehpaqua o Tepaqua (Cuiseo): 79, 85; San Juan (Acámbaro), 62
Tehuacan: 428
Teloloapan, RG de: 457
Temazcaltepeque, minas de: 184, 186, 260, 274, 276
Tenaco, San Miguel (Chilchotla): 99, 113-4
Tenamaztlan: 392
Tendedhútiro, San Juan: 292
Tenochtitlan, metrópoli azteca: 425
Teocomitl, sierra de: 144, 147, 154
Teocuitlatlan: 426
Tepaqua: (ver Tehpaqua)
Tepeapulco (Axalo): 444, 455
Tepetlapan (Cayaco): 443, 453
Teponahuaztitlan: 403 (ver Cuauhtepo-nahuaztitlan)
Tequantepec (Quacoman): 128, 136,
138
Tequiliuhcan o Tequilúcan (Quaco‑ man): 128, 136, 139
Tetela del Volcán: 85, 36, 364 Tetilican (Cuzamala): 34
Tetlaman, Santa Ana (Tlapalcatepec)
297, 299 Tetlan (Tamazula): 396-7, 403
Texulhuacan (Tecpan): 444, 453
Texupan, corregimiento: 127, 444, 445, 452, 455; río de, 128;
bahía de, 129, 443
Thaziguararo, (ver Tasiguararo) Tierra caliente, pueblos de: 186, 289,
292, 293, 296, 300
Tilmiepa (Tlilmiecpan?), San Andres: 218
Tingabato (Tzirosto): 358
Tingüindin o Chocandiran, corregimiento: 313-7, 319-27, 418-24
Tingüisman (Cuzamala): 34 Tiringueo (Coyuca y Pungaravato): 34,45
Tiripitio, corregimiento: 11, 185, 187, 282, 302, 332, 332, 3357, 339-
69
Tlachquillo o Tasquillo: 218
Tlapalcatepec (Tancítaro): 281, 285, 296-300, 304, 306, 307
Tlatelolco: 245
Tlatictla (Motines): 126, 128, 131, 149, 158-60, 164, 168 169-71,
172, 175, 176, 179; río de, 156, 157
Tlaxcalan, obispado y provincia: 40, 169, 211, 212, 260, 261, 313,
363, 379, 380; sierras de, 457
Tlaxomulco: 398
Tlazazalca: 106
Tleculutlicatzia, Santa María: 217
Tlechatitla, San Lorenzo: 217-8
Tlitichic Umo, nombre cuitlateca de Ajuchitlan: 35
Tocumbo (Tingñindin): 816, 322, 323, 420
Tocuro, la Circuncisión (Chilchotla): 100, 117
Tocuro, San Lorenzo (Perivan): 431
Toledo (España): 375
Toliman (Pochutla): 444-5, 454
Toluca o Tuluca, valle y pueblo: 68, 186, 268, 341, 343
Tomarían: 292, 293
Tonantla (Tuchpan): 385, 402
Tonilan: 385
Topetina (Texupan): 127, 444, 455
Toquaro (Acámbaro): 62
Torrehermosa (España): 183
Torrelavega (España): 145
Totoloapan: 35
Triana, Sevilla (España): 33, 34
Trieturangua (Yurirapúndaro): 70
Trujillo, Extremadura (España): 375
Tsintsoniguata, montaña de: 325, 421, 426
Tsintsontsa o Zinzonza: 63, 77, 82, 195, 196-8, 287, 341, 343
Tuchpan, Tuspa o Tuxpan, San Juan Bautista, alcaldía mayor: 128,
175, 380; sierras de, 457 379-81, 388-9, 390-2, 394, 396-8, 400-2,
452
Tula o Tulan: 211, 450
Tunal Grande: 371, 375
Tupatarillo (Cuzamala): 34
Topátaro (Cuzamala): 34
Turecato (Yurirapúndaro): 69 Tusistlan (Tuchpan): 385, 402 Tuzantla:
184, 186, 260, 274, 276; Tuzantlan (Tecpan), 444, 453
Tzaqualco: 426 Tzinacamitlan (Quacoman): 128, 136, 138
Tzinan: 128, 172
Tzirosto: 195, 286, 358, 376
Uario, San Francisco: 292
Úbeda, punta vieja de: 39
Ucareo: (ver Ocareo)
Urapu, San Juan: 292
Urireo (Acámbaro): 62
Uruapan: 292, 304, 417
Valencia, reino de (España): 242
Valladolid (España): 124
Valladolid-Guayangareo (Michoacán): 66, 67, 69, 185, 187, 196,
203, 247, 253, 254, 267, 276, 307, 308, 350, 352, 362, 363, 371,
416, 423, 428, 433, 452, 460; RG extraviada de, 29
Vanum: (ver Oztotla y Oztutla) Vélez (España): 371
Veracruz, provincia: 452; la antigua, 316, 340, 345
Verapaz, relaciones de la (Guatemala): 339
Verona (Quaquatlan): 127, 444, 455
Vieja, sierra y volcán: 387 Villacarriedo (España): 57, 231
Washington, D. C.: 12, 147, 37
2
Xacona: (ver Jacona)
Xacuripo: (ver Jacuripo)
Xalisco: (ver Jalisco)
Xalpan: (ver Jalpa)
Xicalango (Tabasco): 452
Xichu: (ver Sichu)
Xilotepeque, provincia de: 60-1, 210-2,
215-8, 222, 223, 234, 235, 241, 246,
248
Ximalcota (Petlatlan): 444, 453
Xiquilpan o Xiuhquilpan, torregimiento: 107, 314, 315, 320, 322-4,
326,
407, 408, 409-17, 435
Xiuhtla o Ciutla (Ayuda): 127
Xocoque, serranía de: 64
Xocotitlan: 64
Xocotlan, minas de: 106; sierra de,155
Xuluchuca (Petladan) 444, 453-4, 456; laguna de, 459
Yanhuitlan (Mixteca): 375
Yopen (Xiquilpan): 412, 413
Yopes, los (Mixteca Baja): 440
Yucatán: 236
Yurirapúndaro: 49, 50, 55, 62, G3, 68, 72, 80, 89, 331, 370, 373,
376; laguna de, 70
Zacatecas, minas de: 50, 106, 306, 336. 347, 371, 373
Zacatula, villa de la Concepción de, alcaldía mayor: 11, 40, 44, 81,
138, 147, 156, 159, 172-5, 200, 262, 268, 265, 43942, 444, 445,
447, 449, 45062; Motines de, 127; RG de, 127; Río Grande de, 160,
454, 457
Zacualpa (Ayuda): 444, 455
Zalaya o Selaya, municipio de Santander (España): 57
Zamora (España): 262
Zamora, villa de (Michoacán) 104, 106, 111, 198, 307, 32], 411
Zapotitlan (Tecpan): 444-5, 453; volcán de, 385
Zapotlan o Tlayula, alcaldía mayor: 128, 175, 379-81, 383, 385,
389-95, 896, 398, 400-2; laguna de, 393 Zapotlitique (Tamazula):
396, 403 Zayn: 373
Zayula: 390; RG de, 411; sal de, 394 Zeqüicho: (ver Sicuicho)
Zinapéquaro: 62
Zinguancingo: (ver Sinagua y Sinagua. cinco)
Zirapo, nombre tarasco de Chilchotla: 409 (ver Chilchotla)
Ziringueo (Pungaravato): 34
Zirio (Tingüindin): 316, 322, 323, 420
Ziuritiro (Tingüindin): 316, 324
Zonbimite o Zumbimite (Tingüindin):
316, 322-4, 420; laguna de, 420
Zoyatlan (Quaquatlan): 127, 444, 455
Zoyayotl Tepetl, sierra: 144, 146
Zultepeque, minas de: 44, 57, 266
Zumbimite: (ver Zonbimite)
Zumpango, RG de: 441
Zunbao (Yurirapúndaro): 69
Zundeseo (Yurirapúndaro): 70
EPUB
La versión impresa fue editada por el Ins tuto de Inves gaciones
Antropológicas de la UNAM, se terminó de imprimir en 1984. La edición
electrónica en formato ePub estuvo a cargo de Silvia Elvira Abdalá
Romero y Ada Torres.