ASPIRANTE A GUIA MAYOR
MISION ECUATORIANA DEL NORTE
SECCION 2 DESCUBRIMIENTO ESPIRITUAL
Punto 4: Memoriza y demuestra tu conocimiento acerca de:
a) Las Bienaventuranzas: el Sermón del Monte
BIENAVENTURANZAS
El ministerio de Jesús en la tierra estuvo plagado de confrontaciones contra los mal
llamados “tenedores de la Palabra”; era una época donde la palabra de la verdad estaba
menoscabada, muchos dignatarios convirtieron los estatutos y normas en meros
formalismos para congraciarse con los más pudientes, el pueblo era forzado a adorar a
Dios en un estilo restrictivo y casi pagano donde la palabra del Sumo Sacerdote era ley
y las escrituras se colocaron a un lado, colocaron leyes humanas que se imponían a las
leyes celestiales; se puede comparar con la actualidad donde la Iglesia Católica impone
leyes creadas por ellos menoscabando las leyes divinas colocadas desde el principio de
los siglos.
Jesús no vino a imponer nada nuevo en la vida de la gente, solo vino a recordar el amor
de Dios para sus hijos y que él les dio directrices para que sean felices y prósperos; todo
esto se resume a la mitad de su ministerio, cuando subió a un monte y dio el Sermón
más impactante en la historia de la humanidad; cada persona estaba influida en salvar su
alma por medio de actos y gracias, pero Jesús derrumbó ese muro y vino a recordarles
que era por medio de la gracia dada desde el principio por Dios y luego pasó esa Gracia
a Jesús que por medio de él y su sacrificio nos traslada a cada uno de nosotros.
El pueblo de ese tiempo y el actual vemos reflejados el carácter de Dios en cada palabra
dicho ese día, no solo habla de los beneficios y recompensas que tendremos si seguimos
sus pasos, también se allá el carácter que debemos reflejar como hijos de Dios, cambiar
nuestros hábitos y costumbres y volver a los diez Mandamientos dejados en el monte
Sinaí y en la Creación; por ello comienza resaltando las “bienaventuranzas” que en
palabras comunes significan dichosos, afortunados. Esta parte del Sermón consta de 8
bienaventuranzas o felicidades que explican las consecuencias de seguir a Jesús y
mantener su palabra frente a los demás.
Muchos consideran el monte donde se dio este Sermón como el Sinaí del Nuevo
Testamento porque aquí Jesús reafirmó la ley divina, explicó si verdadero sentido con
detalles más amplios y aplicó sus preceptos a los problemas de la vida diaria. El sermón
dejado en la Biblia es un resumen del verdadero Sermón que se dio ese día, los
evangelistas plasmaron lo más importante de cada parte, bajo la inspiración del Espíritu
Santo incorporaron en su relato aquellas enseñanzas que les parecieron más importantes.
Cristo proclama que el principal propósito del reino es el de restaurar en el corazón de
los hombres la felicidad perdida en el Edén y que los que escojan entrar por la “puerta
estrecha” y el camino “angosto” encontrarán la verdadera felicidad.
Primera bienaventuranza
Aquí se refiere a la miseria espiritual y la necesidad de buscar las cosas que el reino de
los cielos puede ofrecerles; los que se creen ricos no anhelan las riquezas del cielo y se
niegan a aceptar sus bendiciones.
El reino que Cristo vino a establecer es el que comienza en el corazón de los hombres,
impregna sus vidas y rebosa hasta los corazones y la vida de otros con el dinámico y
apremiante poder del amor.
Segunda bienaventuranza
Se refiere a la profunda comprensión de la necesidad espiritual la que induce a los
hombres a “llorar” por las imperfecciones que ven en su propia vida.
Dios satisface el llanto por el pecado con el consuelo de los pecados perdonados. Si no
se experimenta primero una sensación de necesidad, no se puede lamentar por lo que
falta, en este caso la rectitud de carácter.
Tercera bienaventuranza
La mansedumbre en relación con dios significa que habremos de aceptar su voluntad y
la forma en que nos trata, que nos someteremos a él en todas las cosas sin vacilación.
Una persona “mansa” domina perfectamente su yo. Debido al enaltecimiento del yo,
nuestros primeros padres perdieron el reino que les había confiado. Por medio de la
mansedumbre éste puede ser recuperado.
Cuarta bienaventuranza
Solo los que anhelan justicia con la apremiante ansiedad del que se muere por falta de
alimento o de agua, la encontrarán. Ningún recurso terrenal puede satisfacer el hambre y
la sed del alma. No son suficientes ni riquezas materiales, ni profundas filosofías, ni la
satisfacción de los apetitos físicos, ni el honor, ni el poder, nada produce la satisfacción
y la felicidad que el corazón humano anhela. La conclusión del sabio fue que reconocer
al Creador y cooperar con él proporcionan la única satisfacción duradera.
Quinta bienaventuranza
La misericordia de la cual habla Cristo aquí es una virtud activa que se proyecta hacia
los seres humanos. Tiene poco valor mientras no se convierta en obras de misericordia.
El resultado ocurrirá tanto ahora como en el día del juicio, tanto de parte de los hombres
como de Dios. Se aplica tanto a nuestro trato con otros como al trato que los demás nos
brindan en respuesta. La persona cruel, de corazón duro y espíritu desconsiderado, rara
vez recibe un trato bondadoso y misericordioso de parte de su prójimo. Pero muchas
veces los que son bondadosos y considerados con las necesidades y los sentimientos
ajenos, encuentran que el mundo les paga con la misma moneda.
Sexta bienaventuranza
Jesús no está hablando de la limpieza ceremonial sino de la limpieza interior del
corazón. Si los motivos son puros, la vida también lo será. El tener “limpio corazón” no
significa que la persona no tenga ningún pecado, pero si significa que sus motivos son
correctos, que por la gracia de Cristo se ha apartado de sus errores pasados y que
prosigue hacia la meta de perfección en Cristo Jesús.
Séptima bienaventuranza
Los cristianos han de estar en paz los unos con los otros y deben seguir “la paz con
todos”. Han de orar por la paz, trabajar por la paz e interesarse en forma constructiva en
las actividades que contribuyan a la paz de la sociedad. El ser hijo de dios significa
parecerse a él en carácter. Los “pacificadores” son “hijos de Dios” porque ellos mismos
están en paz con Dios, y están dedicados a la tarea de inducir a sus prójimos a que estén
en paz con él.
Octava bienaventuranza
Se refiere a la persecución sufrida en el proceso de abandonar el mundo y volverse a
Dios. Desde la entrada del pecado, ha existido “enemistad” entre Cristo y Satanás, entre
el reino de los cielos y el reino de este mundo, y entre los que sirven a Dios y los que
sirven a Satanás. Quienes más sufren por Cristo son los que mejor pueden apreciar
cuanto sufrió él por ellos.
En todas las épocas los que verdaderamente aman a su Señor se han regocijado por
haber sido considerados “dignos de padecer afrenta por causa del nombre; esto es un
claro indicio que las personas que siguen el camino de la verdad y de la justicia y dan la
espalda al pecado y a lo malo serán observados como locos, muchas personas les
humillará y les insultaran porque en cada uno se reflejará el carácter del otro.
El cristiano debe gozarse, sin importarle lo que la vida le ofrezca, pues sabe que Dios
hace que todas las cosas le ayuden a bien. Esto es especialmente cierto en relación con
la tentación o la prueba, porque el sufrimiento desarrolla la paciencia y otras
características imprescindibles para los ciudadanos del reino celestial.