REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN
SAN CRISTÓBAL – ESTADO TÁCHIRA
LA ECONOMÍA EN VENEZUELA
INTEGRANTES:
SAN CRISTÓBAL, AGOSTO DE 2017
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo tiene como finalidad tratar de entender la
economía actual dentro del país, teniendo en cuenta que antes de hablar del
presente y del futuro de la misma hay que hacer un recorrido por lo que ha
sido la economía en los años anteriores y se debe entender el concepto de
economía, la cual es la ciencia que estudia los recursos, la creación de
riqueza y la producción, distribución y consumo de bienes y servicios, para
satisfacer las necesidades humanas.
Hay que tener en cuenta que en Venezuela se está viviendo uno de
los momentos más difíciles económicamente y por lo tanto no basta solo con
mencionar el presente sino que también hay que tener claro el pasado de la
misma ya que no todos los problemas económicos vienen de ahorita sino
que muchos de ellos datan de años atrás y mala políticas de gobiernos
anteriores.
La Economía de Venezuela está orientada a las exportaciones. La
principal actividad económica de Venezuela es la explotación y refinación
de petróleo para la exportación. El petróleo en Venezuela es procesado por
la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). La producción inicial
data de 1875, con la participación de la Compañía Petrolera del Táchira en la
hacienda «La Alquitrana» localizada en el estado Táchira; luego es
construida la primera refinería en la cual se obtenían productos como
el queroseno y el gasóleo. El reventón del pozo Zumaque I en 1914 marca el
comienzo de la explotación petrolera comercial a gran escala, accionando
una gran cantidad de eventos que cambiaron drásticamente el rumbo del
país. Mediante iniciativa y participación de Venezuela dentro del mercado
petrolero mundial es fundada la Organización de Países Exportadores de
Petróleo (OPEP).
Desde la década de 1950 hasta principios de 1980 la economía
venezolana experimentó un crecimiento constante que atrajo a muchos
inmigrantes. Durante la caída de los precios del petróleo en los años 1980 la
economía se contrajo, y la inflación se disparó hasta alcanzar picos de 84 %
en 1989 y 99 % en 1996, tres años antes de que Hugo Chávez asumiera el
cargo de presidente.
A pesar de las tensas relaciones con los Estados Unidos, este país es
el más importante socio comercial de Venezuela. Las exportaciones
estadounidenses a Venezuela incluyen maquinarias, productos agrícolas,
instrumentos médicos y vehículos. Venezuela es uno de los principales
proveedores de petróleo extranjero a los Estados Unidos.
De acuerdo con el Banco Central de Venezuela, el gobierno recibió de
1998 a 2008 alrededor de 325 mil millones de dólares a través de la
producción petrolera y la exportación en general, y de acuerdo con
la Agencia Internacional de la Energía (AIE), para agosto de 2015 tiene una
producción de 2,4 millones de barriles por día, 500 mil de los cuales van a los
Estados Unidos.
Desde el final de la crisis de principios de los años 1990, la economía
venezolana tuvo más de una década expansiva de crecimiento
macroeconómico, por encima de la media del resto de América Latina. Sin
embargo, desde 2014 sufre una fuerte recesión. El número de desempleados
alcanzó un máximo de 2,77 millones en abril de 2017.
Desde que Hugo Chávez impuso estrictos controles de cambio en
2003, en un intento de evitar la fuga de capitales, se han producido una serie
de devaluaciones de la moneda. Para 2015, Venezuela tiene la tasa de
inflación más alta del mundo, superando el 100 % interanual, convirtiéndose
en la tasa más alta en la historia del país.
Por otra parte, a principios del siglo XX, la economía venezolana tenía
su eje en la producción agropecuaria particularmente del café del que llegó a
ser segundo productor a nivel mundial solo superado por Brasil. La renta per
cápita de Venezuela era notablemente inferior a la de los países de América
del Sur tales como Argentina, Chile y Uruguay, incluso era inferior a la de
países demográfica y geográficamente comparables como Perú y Colombia.
Para el año 1920, el papel que jugaba la producción petrolera era mínima.
Los principales productos de exportación eran el café, el cacao, el ganado
vacuno, el azúcar, papelón, tabaco, cueros de res y caucho. Pero por otro
lado el año 1920 constituye un punto de inflexión en la economía
venezolana, a partir de entonces, las exportaciones agrícolas disminuirán
exponencialmente en detrimento de las exportaciones petroleras.
Para 1929, Venezuela fue el segundo mayor país productor de
petróleo (solo por detrás de Estados Unidos) y el mayor exportador de
petróleo del mundo. Con un espectacular desarrollo de la industria, el sector
del petróleo había comenzado a dominar todos los demás sectores
económicos del país.
Con la expansión petrolera vino el abandono del campo, debido a que
la producción agrícola estaba primordialmente en manos de muy pocos
terratenientes que ofrecían salarios minúsculos para las pésimas condiciones
de vida que brindaba el campo. Por lo tanto no podían competir con los
salarios que ofrecían las empresas petroleras en sus concesiones. El
abandono del campo inundó al mercado laboral con un crecimiento
abrumador de la oferta de trabajo.
A partir de 1925, gracias a la explotación del petróleo a gran escala
Venezuela había superado la renta per cápita de Perú y Colombia, y a partir
de 1926 experimentó un vertiginoso crecimiento que haría de Venezuela el
país de América Latina de mayor renta per cápita lo que motivo la llegada de
numerosos inmigrantes europeos y latinoamericanos. Entre 1950 y 1995
Venezuela siguió siendo el país de América Latina con mayor renta per
cápita, aunque a partir de 1996 esta empezó a disminuir. La inflación en los
años 90 fue entre 32 % (1992) y 100 % (1996).
La economía venezolana se aprovechó de los altos precios del
petróleo durante la crisis petrolera de la década de 1970 y del superávit que
esta le proveía; esto fue el detonante para que el Gobierno se endeudara con
el exterior. Cuando la deuda externa se tornó impagable en 1983 se tuvo que
devaluar la moneda en el episodio conocido como el Viernes Negro. A partir
de entonces las políticas económicas de los gobiernos de Luis Herrera
Campíns y Jaime Lusinchi no fueron capaces de frenar la espiral
inflacionaria, generando desconfianza en las inversiones y pérdida de
credibilidad en la moneda nacional. Algunas de las políticas que emplearon
estos gobernantes para frenar los efectos estructurales fueron controles de
cambio a través de RECADI (Luis Herrera Campins) y un control de precios
(Jaime Lusinchi), medidas que devinieron en corrupción administrativa y
mercado negro de divisas y bienes. Sin embargo la quiebra estructural del
mercado interno, la falta de soberanía económica y alimentaria, generó una
escasez gradual. En 1988 resulta electo presidente Carlos Andrés Pérez,
apoyado en un discurso populista que apelaba a la justicia social. Con un
gran respaldo electoral, el gobierno de Pérez, en lugar de buscar un cambio
hacia la inclusión social, giró a liberar la economía, imponiendo su
desregulación a través de un programa de ajustes macroeconómicos
promovido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), al que se le llamó
"Paquete Económico", concebido para generar cambios sustanciales en la
economía del país dentro del modelo neoliberal. Se anunciaron medidas de
aplicación inmediata y otras de aplicación gradual en plazos breves. El
paquete comprendía decisiones sobre política cambiaria, deuda
externa, comercio exterior, sistema financiero, política fiscal, servicios
públicos y política social. Sin embargo, la liberación de precios y la
eliminación del control de cambio generó un reajuste sumamente brusco
para las personas de menores ingresos, que eran la gran mayoría, lo que
derivó en más hambre y desempleo. El descontento popular se manifestó en
los trágicos sucesos del Caracazo (1989) lo cual no fue obstáculo para que
se aplicaran con relativo éxito algunas de las medidas propuestas. Sin
embargo dos intentos fallidos de golpe de estado (1992) liderados por el
teniente coronel Hugo Chávez agravaron la crisis económica en una vorágine
de sucesivas devaluaciones y una volatilidad inflacionaria, lo que llevó a que
se perdieran miles de empleos y el país cayera en una grave situación de
pobreza, de la cual algunos economistas y políticos creen que el país no se
ha recuperado completamente.
En 2001 el crecimiento del Producto interno bruto o PIB fue del 3,4 %.
Un aumento significativo de los precios internacionales del petróleo permitió
recuperar la economía de una fuerte recesión sufrida durante el año 1999.
Sin embargo, un sector no petrolero relativamente débil, una alta fuga de
capitales y una caída temporal en los precios del petróleo evitó que la
recuperación fuera mayor.
A principios de 2003 se estableció un control de cambio, de un
esquema con tasa de cambio libre flotando en bandas a un esquema de
precio fijo controlado por el gobierno, haciendo al
bolívar devaluarse considerablemente. En el año 2003, como consecuencia
de la grave inestabilidad política, diversos conflictos sociales y la paralización
de actividades de la principal empresa estatal petrolera PDVSA, la economía
venezolana tuvo una caída de su PIB del 7,7 %.
En febrero del mismo año, el gobierno venezolano implanta un
sistema regulatorio de cambio en la compra/venta de divisas extranjeras. La
institución gubernamental encargada en ese entonces, CADIVI, inicialmente
estableció el cambio de 1600 bolívares por dólar para la venta. En marzo del
2005 se devaluó la moneda frente al dólar, pasando el cambio oficial de 1920
a 2150 bolívares por dólar.
Durante el año 2004 Venezuela experimentó un crecimiento del
17,9 % en su PIB, aunado a la realización del Referéndum Revocatorio
Presidencial con el triunfo del presidente Chávez con el 60 % de los votos, el
ambiente político mejoró y afectó positivamente a la economía. La inversión
social del gobierno mediante las llamadas misiones en los campos
educativos, alimenticios y de salud, lograron incrementar la calidad de vida
de los ciudadanos con más bajos recursos (37 % de la población). En el
2005 Venezuela presentó un balance positivo en sus cuentas externas
(31 000 millones de dólares) ya que las exportaciones alcanzaron 56 000
millones de dólares, representando el tercer lugar en importancia en América
Latina detrás de México y Brasil. En tanto las importaciones totalizaron
25 000 millones de dólares.
Venezuela concluyó ese año con un crecimiento de la economía del
9,4 % del Producto Interno Bruto, ubicándose en el primer lugar entre los
países del continente por segundo año consecutivo. Además en 2005
Venezuela registró la inflación más baja de los últimos siete años cayendo
hasta un 8,9 % según cifras del Banco Central de Venezuela (BCV) y de
la CEPAL.
Según el informe anual del BCV durante 2006, el PIB venezolano tuvo
un incremento del 10,3 %. Ese año el sector no petrolero de la economía
tuvo un incremento anual de 11,4 % y las reservas internacionales
alcanzaron la cifra de 37.299 millones de dólares.
Para el 2007 el Gobierno anunció un proceso de reconversión
monetaria, y la moneda llevó el nombre transitorio de Bolívar Fuerte (BsF).
Su emisión fue controlada por el BCV, ente que estableció un cambio de 2,15
bolívares fuertes por dólar, lo que supone dividir entre mil (correr tres ceros a
la izquierda) el bolívar que circulaba desde 1879. La nueva escala monetaria
venezolana fue aprobada mediante decreto presidencial con la publicación
en la Gaceta Oficial N° 38.638 por iniciativa del Presidente Hugo Chávez con
la intención de reducir estéticamente la inflación y facilitar el sistema de
pagos nacionales adecuándose a los estándares internacionales respecto a
las cifras y el número de billetes que debería portar cada persona.
Al cierre del año 2007 y según las cifras reportadas por el BCV la
economía venezolana tuvo un crecimiento de 8,4 % impulsado por la
expansión de la inversión y del consumo, con lo que se llegó a 17 trimestres
de crecimiento consecutivo del PIB desde finales de 2003, registrándose
desde ese mismo periodo un crecimiento interanual promedio de 11,8 %, el
consumo registró la tasa de variación más alta desde 1997, al crecer 18,7 %,
Los sectores o actividades económicas que registraron el mayor crecimiento
fueron comunicaciones (21,7 %), actividad financiera y seguros (20,6 %) y
construcción (10,2 %).
El presupuesto nacional de 2009 fue calculado estimando el ingreso
de 60 dólares por barril de petróleo, pero a finales de marzo se reformuló a
40 dólares, para ajustar la caída de los precios del petróleo a nivel global de
2009 y 2010, lo que desencadenó a su vez una crisis energética interna.
A inicios de 2010, el ministro de Finanzas estimó un crecimiento de 0,5 %,
pero diversos especialistas calcularon una caída de entre 1,7 % y 3 %. A
mediados de abril, el FMI estimó que Venezuela continuaría en recesión en
el 2010, con una caída de 2,6 %.
Finalmente, el PIB cayó 1,4 %; dentro del contexto regional,
Venezuela queda detrás del resto de Latinoamérica y el Caribe, que
experimentó en promedio un crecimiento de 6 %. Luego de la crisis
energética, Venezuela sería la única nación petrolera y una de las dos
naciones americanas aún en recesión en 2010. La otra nación es Haití, que a
inicios de año experimentó un devastador terremoto.
Para expertos de la CEPAL, la crisis energética, y la caída en la
exportación de petróleo venezolano estuvieron entre las razones para que
Venezuela entrara en recesión, que duraría 18 meses desde segundo
trimestre de 2009 hasta el tercer trimestre de 2010. El gobierno venezolano
culpó a la lenta recuperación económica mundial de alargar la crisis, así
como a la reducción de las cuotas de producción petrolera dictadas por
la OPEP. De acuerdo a la oposición venezolana, las políticas del presidente
Chávez para intentar aplicar el socialismo del siglo XXI estaban detrás de la
crisis y estarían llevando "la economía a la ruina".
En septiembre de 2010, el bolívar fue devaluado nuevamente,
pasando de 2,15 bolívares por dólar, a un sistema de cambio dual de 2,60 y
4,30 bolívares por dólar, dependiendo del tipo de transacciones a realizar
con dichas divisas. Para aquel entonces, ya el dólar en el mercado negro se
cotizaba por sobre los 9 bolívares.
Venezuela en el 2011 experimentó un crecimiento de 4,2 % de su PIB.
El PIB no petrolero subió 4,3 % y el petrolero 0,6 %. Por segundo año
consecutivo la economía venezolana siguió teniendo la inflación más alta del
continente ya que los precios de los bienes y servicios subieron 27,6 %, un
poco más que en 2010 cuando fue 27,2 %. Las exportaciones venezolanas al
exterior, principalmente petróleo, subió 42,8 % en 2011. En total, Venezuela
exportó mercancías por un total de 93.896 millones USD. Logrando así una
balanza comercial supervitaria. Las importaciones se incrementaron al 18 %,
al cerrar el año 2011 con un monto de 45.615 millones USD. Las reservas
internacionales del país cerraron el año en 29.899 millones USD, la cifra es
433 millones USD menor al cierre de 2010. El informe del presidente del
BCV, señala que por la vía de Cadivi se liquidaron 35.394 millones USD en
todo el año.
En 2012 la economía venezolana cerró con un crecimiento de 5,5 %,
una inflación de 20,1 % y un desempleo de 6,4 % ligeramente más bajo que
en 2011. Los sectores que más crecieron fueron finanzas y entidades
bancarias (32,90 %) y construcción 16,80 %.
Cabe resaltar, que durante el período de estabilidad de precios entre
1951 y 1973, Venezuela presentó una de las inflaciones más bajas del
mundo, la interanual promedio fue de 1,6% con una tasa de crecimiento
del PIB de 5,7%, caracterizado por disciplina fiscal y el tipo de cambio fijo.
Desde hace algunos años, Venezuela ha tenido una de las tasas de
inflación más altas del mundo. En el último lustro supera en este parámetro a
todos los países de la región, cosa que no pasaba en la década de los
noventa, cuando países como Brasil, Perú y México tenían una tasa
inflacionaria muy superior a la de Venezuela.
En el 2007 la inflación superó con creces la meta gubernamental de
11 %. El gobierno venezolano había emprendido una serie de medidas para
frenar la inflación, como la disminución del Impuesto al Valor Agregado (IVA)
de 16 % a 14 % y actualmente a 12 %, así como la emisión del bolívar fuerte.
Una de las causas principales de la elevada inflación en el país, según
algunos economistas, es la política del Estado de imprimir dinero
inorgánico en la economía del que correspondería según la producción del
país: hay mucho más dinero líquido persiguiendo muy pocos productos.
El viernes 8 de febrero de 2013 el gobierno del entonces
vicepresidente Nicolás Maduro (el presidente Chávez se encontraba
moribundo en la isla de Cuba) informa las medidas económicas y cambiarías
que entrarían en vigencia en Venezuela el 13 de febrero. El ministro de
Finanzas, Jorge Giordani, y el presidente del BCV, Nelson Merentes,
informaron que el precio del dólar que distribuía CADIVI se devaluaría de
4,30 bolívares hasta 6,30 bolívares. Esto correspondía a un 46,5 % de
diferencia entre una cotización y la otra. Según el gobierno esto permitiría
incrementar los recursos con los que cuenta el estado para seguir
impulsando el crecimiento de la economía. En enero de 2015, La medidora
de riesgo internacional Moody's le bajó la calificación a Venezuela de "CAA1"
a "CAA3", lo que significa que la nación incrementa el riesgo de
incumplimiento de pagos debido a la dependencia y devaluación del petróleo.
Para el año 2014 el gobierno realizó otra devaluación al comenzar a
vender dólares a dos tasas diferentes: en 6,30 la tasa CADIVI (estudiantes,
casos especiales, jubilaciones y pensiones, gastos consulares y
diplomáticos, salud y alimentación) y el 11,30 la tasa SICAD (cupos para
viajeros, las remesas familiares y las divisas para las líneas aéreas). El
presidente Nicolás Maduro anunció la adhesión de CADIVI al Centro
Nacional de Comercio Exterior a finales de 2014.
Aunque durante gran parte del 2014 el precio de la cesta petrolera
venezolana se mantuvo en el promedio de 103 dólares el barril, la deuda
externa de la República continuó creciendo velozmente y registró un salto de
8 % respecto a 2011 para ubicarse en 105 779 millones de dólares, de
acuerdo con las estadísticas del BCV. Al cierre del 2014, el PIB registró una
caída de 3,9 % durante tres trimestres consecutivos entrando en una
nueva recesión, con un aumento exorbitante de la inflación que para
diciembre de 2014 se encontraba en 64 % acumulado.
Para el 10 de abril de 2015, una nueva providencia del CENCOEX,
restringe dólares para viajeros y designa que la banca pública (Banco de
Venezuela, Banco del Tesoro o el Banco Bicentenario), serán los únicos
operadores cambiarios de divisas.
La Economía de Venezuela históricamente ha estado orientada a
las exportaciones del petróleo y sus derivados, y ha sido dependiente de
las importaciones de importantes rubros, razón por la cual la cotización
histórica del bolívar venezolano expresada en unidades de moneda local
por dólar estadounidense ha sido clave en la toma de decisiones de
los agentes económicos. Desde mediados del siglo XX se mantuvo la
estabilidad y fiabilidad que había caracterizado al bolívar como signo
monetario, cuya última cotización libre el 18 de febrero de 1983 fue de 4,30
bolívares por dólar. Desde entonces la devaluación constante del bolívar,
complicaciones con el pago de la deuda externa, el acelerado deterioro
del poder adquisitivo y la implantación de un control de cambio llamado
"Régimen de Cambio Diferencial" (RECADI) (que funcionó entre el 28 de
febrero de 1983 y el 10 de febrero de 1989 y que tuvo graves casos de
corrupción durante el gobierno de Jaime Lusinchi) hicieron desaparecer la
estabilidad cambiaria de la moneda venezolana.
El valor implícito o "valor de mercado negro" es lo que los venezolanos
creen que el Bolívar Fuerte vale en comparación con el dólar
estadounidense. En los primeros años de mandato de Chávez, sus
programas sociales recién creados, requerían grandes inversiones a fin de
realizar los cambios deseados en el país. Con la creación de CADIVI, el cual
es un sistema de control de cambio encargado de los procedimientos de
manejo de divisas, se intentó controlar la fuga de capitales, estableciendo
límites a los individuos y ofreciéndoles solamente una cantidad fijada de una
moneda extranjera.
Este límite en moneda extranjera condujo a la creación de una
economía de mercado negro de divisas, debido a que los comerciantes
venezolanos necesitaban un flujo confiable y constante de divisas extranjeras
para adquirir los productos importados que el estado no conseguía suplir. El
Banco Central de Venezuela comenzó a imprimir más bolívares para cubrir
sus programas sociales, así que el bolívar continuó devaluándose para el
ciudadano común y comerciantes, ya que el gobierno se quedaba con la
mayoría de las divisas.
Desde enero de 2014, el tipo de cambio oficial es de 1 USD a 6,3 BsF.
VEF, mientras que la tasa de cambio del mercado negro es sesenta veces
mayor; esto se debe a que el valor real del bolívar está sobrevaluado para el
comercio venezolano. Desde que algunos comerciantes sólo pueden recibir
una cantidad fija de moneda extranjera de lo que necesitan para importar,
por parte del gobierno, deben recurrir al mercado negro que a su vez
aumenta los precios del comerciante para la venta al público. Las altas tasas
en el mercado negro hacen que sea difícil para las empresas la compra de
bienes necesarios ya que el gobierno a menudo obliga a estas empresas a
hacer regulación de precios. Esto lleva a las empresas a vender sus
productos con baja ganancia e incluso pérdida; por ejemplo, las franquicias
venezolanas de Empresas Polar que al ser obligadas a vender sus productos
a precios bajos y regulados suelen obtener pérdidas y escasez en la
producción
A partir del año 2013 la economía venezolana ha sufrido una caída de
sus índices macroeconómicos, dando paso a un período de recesión y crisis.
El origen de esta caída es una combinación de problemas estructurales
propios en la economía venezolana y la fuerte influencia externa de la crisis
financiera mundial con la caída de los precios del petroleo. En 2014, el PIB
tuvo una variación -3,9 %, en 2015 del -5.7 %. A finales de 2015 se vivió una
ligera mejoría con una subida del 0,1 %, pero de nuevo en 2016 volvió a
descender un 1,6 %. Con especial dureza la Crisis en Venezuela se ha
manifestado, en un fuerte aumento del desempleo, con una tasa de
desempleo del 14 % en el primer trimestre de 2015 según los datos del INE.
Dañado el motor de la economía antes de la crisis enmarcado por el control
de cambio (CADIVI), y una fuerte acumulación de deuda, se hace patente la
debilidad estructural del modelo económico venezolano de los últimos años.
Además de todo, la inflación ha sido un hecho importante en este
contexto, la cual en el 2014 llegó hasta 68.5 %. Esa cifra es una de las más
altas que se han registrado en la historia económica del país y fue la más
elevada en el mundo durante el 2013. Asimismo la inflación del año 2015 fue
de 180.9 %, y para el 2016 el FMI pronosticó una inflación superior a 700 %.
La caída de los precios del petróleo ha sido una de las causas de la
crisis económica. El Banco Central de Venezuela anuncia la caída de
las Reservas Internacionales ubicándose en 13 501 millones de dólares. Tras
la cancelación de la deuda externa en Bonos Global 2016 por 1 543 millones
de dólares.
Uno de los fenómenos más particulares en la última década ha sido la
escasez de productos de consumo diario, en particular de aquellos con
precios regulados, como la leche, diversos tipos de carne, el aceite y otros.
Los gobiernos de Chávez y Maduro han relacionado dicha escasez en primer
lugar a un aumento en el consumo, que no puede ser rápidamente satisfecho
por la producción, y cada vez más al acaparamiento y el contrabando.
Los economistas en general consideran que el control de precios a un
valor por debajo de los costes, el exceso de liquidez monetaria ante un
sistema de poca producción nacional y la expropiación por parte del Estado
de cerca de 1200 empresas privadas que abastecían el mercado nacional
son las causas principales de tal escasez. Consideran que la economía de
Venezuela padece los efectos típicos de una economía de escasez. El factor
de contrabando es admitido por ambos grupos: varios productos son mucho
más baratos en Venezuela que en Colombia, Brasil y otros países limítrofes.
Para diciembre de 2013 el grado de escasez según el BCV indicaba que
había una escasez de 22 %. Esto quiere decir que un 22 % de los productos
que el consumidor buscaba en los negocios no se encontraba.
Para una mejora económica, en febrero de 2015, es incorporado un
nuevo sistema de cambio que se ha denominado Sistema Marginal de
Divisas (SIMADI). Al empezar a cotizar el día 13, el precio del dólar se ubicó
a 170 bolívares. En marzo del 2016, se elaboran dos nuevos sistemas de
divisas, Tipo de Cambio Protegido (DIPRO) y Tipo de Cambio
Complementario (DICOM), el primero a un costo de 10 bs. por dólar y el otro
empezó en 206 bs., el anuncio lo dio a conocer Miguel Pérez Abad. El 23 de
mayo de 2017 el dólar DICOM estaba en 727,97 bolívares. Este día entró en
vigor un nuevo sistema DICOM. La primera subasta fue convocada el 25 de
mayo con una banda de posibles ofertas para la compra de dólares entre
1.800 y 2.000 Bs, equivalente a una devaluación de pelo menos 60%.
Venezuela posee una gran cantidad de paisajes con potencial
turístico, pero la industria turística está mucho menos desarrollada que en
otros países de América. En 1998, 685 000 turistas extranjeros visitaron el
país. En 2011, fueron 595 000 los turistas que visitaron el país, en 2015
fueron 789 000. Regiones como Guatemala, Aruba y El Salvador, que en
1998 recibían menos visitantes extranjeros que Venezuela, en 2015 recibían
mucho más. Entre las causas que se discuten por el limitado crecimiento del
turismo se hallan la inseguridad, y una moneda sobrevaluada.
En la actualidad, se puede decir que la economía actual de Venezuela
en comparación con la de años anteriores, tal como se ha especificado, se
encuentra con una de las inflaciones más altas a nivel mundial, eso hablando
solo de la moneda, donde el FMI calcula que en índice inflacionario en la
economía venezolana cerrará con un índice de 1600% en el 2017. Por otra
parte, cabe resaltar que el peor error de todos los gobiernos que han pasado
por Venezuela desde el descubrimiento del crudo fue dejar a un lado el
trabajo de campo o agrícola, ya que depender del petróleo nunca ha sido la
mejor opción. En agosto de 2017 (momento actual) no solo se vive una crisis
inflacionario, sino que también entra en juego la escasez de la mayoría de
los productos de la cesta básica, la cual se encuentra en un precio mayor al
de un salario mensual. La crisis política también afecta en gran parte a la
economía de un país, en especial teniendo diferencias políticas con
gobiernos extranjeros y más aun con una moneda de un valor económico
muy bajo. Para nadie es un secreto que Venezuela lleva los últimos años
sumergida en una crisis económica, pero en la historia actual de país son
muchos factores que se juntan, entre ellos se encuentra el control cambiario,
el cual da paso al famoso mercado de divisas negro, en el cual el precio de la
moneda Norteamericana se encuentra con un valor mayor al precio con el
que se encuentra en la banca pública manejada por el gobierno.
Aquí entra en juego la oferta y la demanda, cabe destacar que los
venezolanos están dispuestos a comprar productos de primera necesidad y
en la mayoría de los casos no importa el precio siempre y cuando se
consigan dichos productos, pero el problema está en que la demanda es
mucho mayor a la oferta, ya sea por las restricciones en divisas que tienen
las empresas para conseguir la materia prima y a su vez la poco producción
dentro de las mismas, o simplemente por la poca producción agrícola en los
campos venezolanos; se puede decir e incluso comprobar que la demanda
que existe actualmente en el país es elástica, ya que un pequeño cambio en
el precio puede provocar un cambio muy grande en las cantidades
demandadas, esto se observa diariamente, ya que el sueldo básico de una
persona no le alcanza para llevar un estilo de vida igual al de hace 4 años,
donde hoy en día una persona no puede darse el lujo de comprar la misma
cantidad de comida al de hace cuatro años y a su vez pagar transporte,
alquiler y el estudio de sus hijos y para ello prefiere consumir menos poder
pagar el resto de las cosas
Para finalizar, se puede decir que la economía en un futuro se podría
proyectar de dos posibles formas, entre ellas una positiva y una muy
negativa, 1) si se toman medidas en las cuales se favorezca a la producción
nacional, así como al trabajo en el campo y el trabajo en el sector turismo y
social, se podría obtener una economía estable en pro del bienestar
ciudadano, todo esto unido a una liberación cambiaria estable, donde no se
tenga que depender de una medida gubernamental para poder obtener
divisas extranjeras; y 2) también se podría obtener una inflación más alta,
con mayor escasez, devaluación de la moneda y mayor déficit en la
producción nacional si no se toman medidas económicas drásticas, a su vez
al poseer un control cambiario (que ha fracasado en los últimos años)
ayudaría a que la economía caiga aún más; cualquiera de estas dos
opciones dependen del gobierno y en especial de las medidas económicas
que este implemente, ya que si no se piensan bien estas medidas podrían
hundir al país en un recesión más grande que la que se vive actualmente.
Como justificación a esto, se tiene que al observar todo lo que ocurre dentro
del país influye de forma negativa en la economía es lógico pensar que al
cambiar esas cosas (por ejemplo: aumentar el trabajo en el campo y la
compra libre de divisas para mayor producción en las empresas) la economía
dará un giro para bien y así nivelarse al menos a la de los país del mismo
continente, siendo esto un gran paso para recuperación total de la misma.
Los aportes para mejorar la economía de un país, en principio recaen
en el gobierno, aunque bien es cierto que los ciudadanos podemos aportar
nuestro granito de arena con el pago a tiempo de los impuestos y por otra
parte al mejorar nuestra economía individual, donde no se tenga que
depender del Estado para mantenerse ni mucho menos vivir, se estaría
ayudando a tener una economía estable.
CONCLUSIÓN
Para concluir, se tiene que la economía actualmente dentro del país
se encuentra sumergida en una crisis, ya sea por el bajo precio del petróleo,
malas políticas de gobierno, poca producción o simplemente por la misma
mentalidad de las personas; lo cierto es que todo esto lleva a un
estancamiento muy grande del país, tanto así que se encuentra por debajo
de la economía de la mayoría de los países del mundo. Por otra parte, dentro
del factor económico tiene un papel muy importante lo que viene a hacer la
oferta y la demanda en incluso el factor turismo.
Se pudo observar que a través de los años la economía ha pasado por
varias etapas pero en la actualidad está atravesando por uno de los peores
momentos, con una hiperinflación de casi el 1600%, con una escasez del
más del 50% y con una devaluación en la moneda impresionante, lo cual
afecta en el desarrollo del país.