Globalización, Políticas pública y Derechos Humanos
Respuestas a las preguntas propuestas para la clase del sábado 29 de agosto.
Por: Ana Carolina Ruiz Villada
1. Mencione y defina de la manera más precisa posible dos conceptos que a su juicio han sido más representativos a lo
largo del curso. Explique los autores que lo abordan, qué dicen al respecto (diferencias y similitudes) y su
apreciación personal.
A mi juicio aparecen como representativos los conceptos de Globalización y Estado Nacional de Bienestar Keynesiano;
no obstante, aunque la instrucción dada limita el desarrollo del punto a dos conceptos, me atreveré a mencionar la
estrecha relación que guarda, a mi modo de ver, la llamada Doctrina del Shock con el movimiento neoliberal impulsado
por medio de la globalización.
Concepto 1: Globalización.
Según los planteamientos de Stiglitz (2002) por globalización entendemos “la integración más estrecha de todos los
países y los pueblos del mundo producida por la enorme reducción de los costes de transporte y comunicación, así como
el desmantelamiento de las barreras artificiales para la circulación de bienes, servicios, capitales, conocimientos y, con
menor grado, personas a través de las fronteras”. Dentro de sus planteamientos, el autor presta especial atención al
papel de las instituciones que gobiernan la globalización: Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y la
Organización Mundial del Comercio; las dos primeras hijas de los esfuerzos para la reconstrucción de Europa después de
la segunda guerra mundial; sin embargo, con el paso del tiempo estas instituciones extendieron su razón de ser a lo que
ellos llaman la estabilización y bienestar económico a nivel mundial. Extensión que se tradujo en un reajuste estructural
que trajo como consecuencias el hambre, los disturbios y en general las miserias padecidas por las personas menos
favorecidas de distintos pueblos; así los llamados beneficios de esta estructuración fueron recibidos por las personas con
dinero, aquellas sin dificultades. Todo ese sufrimiento era considerado parte del proceso que los países debían
experimentar para alcanzar el éxito económico. No obstante, en palabras literales del autor “La globalización no está
mejorando la vida de quienes más necesitan de sus prometidas ventajas” (p. 28).
En su exposición sobre el tema Stiglitz reconoce varios aportes positivos de la globalización, tales como el impulso
otorgado a varios países para su crecimiento económico, el hecho de que muchas personas puedan vivir mucho más
tiempo, el acceso al conocimiento, los vínculos entre activistas de todo el mundo trayendo consigo la creación de
tratados internacionales en contra de pobreza, las minas antipersonales, entre muchas otras. Pero de otro lado, expone
los aspectos negativos de la misma, entre ellos: el haber forzado a países pobres a eliminar las barreras comerciales,
pero los países desarrollados sí mantuvieron las suyas impidiendo a los primeros exportar alimentos. De igual manera, el
daño de las empresas extranjeras a las empresas públicas y la destrucción del medio ambiente, es decir, impuso unas
condiciones y unos ritmos a los países subdesarrollados que estos no soportan, poniéndolos como escenarios de
explotación, pobreza y desigualdad.
Por su lado, Beck (1998) centra el concepto de globalización en la concepción según la cual el mercado mundial sustituye
el quehacer político o, en otras palabras, la imposición de la ideología del dominio del mercado mundial o la ideología
del liberalismo. Este autor afirma que ningún acontecimiento global podrá ser circunscrito a un espacio en específico,
pues todo está conectado y en diálogo constante. Beck coincide con Stiglitz en varios de los impactos y dinámicas
propias de este proceso global, tales como la magnitud del intercambio internacional, el poder cada vez mayor de las
multinacionales, la pobreza mundial, los desastres ecológicos. Menciona además la revolución constante en el campo de
información y las tecnologías comunicativas.
Ahora bien, como señalé en la introducción de la respuesta, me parece valioso relacionar la señalada Doctrina del Shok
(libro de Naomi Klein) con la situación de imposición abrupta que vivieron los países pobres o subdesarrollados con
respecto a esas nuevas estructuraciones económicas a nivel mundial, pues el shok , en el contexto económico, se
tradujo en la necesidad de la crisis para producir auténticos cambios, los exigidos por el salvaje neoliberalismo, el cual,
en términos muy generales, comprende la privatización, la desregulación, la libertad desbordada del mercado. Lo
anterior dialoga con los planteamientos de Stiglitz, mencionados mucho más arriba: “El dolor provocado era parte
necesaria de algo que los países debían experimentar”, un dolor y un sufrimiento padecido por los más vulnerables, por
los menos favorecidos, un dolor que mató excluyó, empobreció y vulneró los Derechos Humanos. En definitiva, el
progreso económico a costa de la dignidad y la vida.
Concepto 2: Estado de Bienestar Keynesiano
El Estado Nacional de Bienestar Keynesiano constituye un modelo de Estado en el que este último provee servicios que
están en pro de garantizar condiciones de bienestar social, desde las políticas públicas, a los habitantes de un país o
nación.
Jessop propone una explicación para comprender el sentido de cada uno de los conceptos que componen el nombre de
este modelo de Estado, a saber: El Estado no está aislado de las dinámicas del mercado, se conjuga con este y debe
suplir sus fallas; el término Nacional privilegia la protección e importancia de la nación a partir de la formulación de
políticas públicas. La idea de Bienestar se comprende en la contratación colectiva y la ayuda estatal, así como la
expansión de los derechos de bienestar. Finalmente, el calificativo keynesiano está relacionado con la gestión de la
demanda a partir de la creación de infraestructuras para sostener la producción y el consumo masivo.
Este estado de bienestar tuvo como modelo económico al fordismo, el cual se diseminó después de 1945 desde los EE.
UU. Este modelo comprende la acumulación basada en un círculo autocéntrico de producción y consumo masivos,
consolidado en el Estado Nacional de Bienestar Keynesiano. Desde la perspectiva laboral el fordismo concibe un sistema
de división técnica y social, en el que tiene lugar la técnica de cadena operada con mano de obra masiva semicalificada.
Como modelo de regulación económica el fordismo comprende las modalidades de competencia empresarial, emisión
monetaria y relaciones de crédito la relación salarial, la cual impulsa el reconocimiento del sindicalismo responsable. Los
salarios aparecen proporcionales al crecimiento de la productividad.
Desde la perspectiva social los trabajadores dependen de un salario para suplir sus necesidades o, en palabras del propio
autor “sociedad de masas urbana, industrial asalariada de clase media”.
En cuanto a la perspectiva nacional el ENBK tiene como preocupaciones la reproducción, la ciudadanía, la migración y la
defensa territorial. No obstante, presenta, en términos negativos, la reproducción de modelos patriarcales, étnicos y
raciales, lo cual se observa en el papel del padre y los hijos varones en la concepción de familia nuclear y la publicidad a
partir de las características físicas y la disposición de los individuos en las situaciones cotidianas.
2. ¿Considera que dichos conceptos ayudan a comprender las tensiones y desafíos de los Derechos Humanos en el
capitalismo global?
Por supuesto que lo considero. Si volvemos sobre los planteamientos de los autores citados para definir y explicar los
pros y contras de la globalización, nos encontramos con imposiciones, dinámicas, estructuras económicas que no
consideran las situaciones de los países subdesarrollados y en consecuencia, la vida y necesidades básicas de las
personas menos favorecidas: esas que se quedan sin hogar, que no cuentan con el alimento básico, que pierden sus
empleos, que dejan de recibir protección por parte del Estado; a todo eso se suma los daños ecológicos ligados
directamente al bienestar de comunidades y territorios. En definitiva, abandonados a las garras de las salvajes libertades
de la devoradora economía del mercado. Las dinámicas de la globalización como la conocemos hoy, nutrida con los
intereses de las ideologías neoliberales, no presenta un trato justo en esos beneficios que ha prometido; en este punto
me parece valioso recordar las palabras de Stiglitz cuando en su texto afirma que la globalización necesita y puede ser
rediseñada, necesita que todos los países tengan voto en las políticas que los atacan y que son señaladas y diseñadas por
instituciones y naciones económicamente privilegiadas:
“cuando todos los países tengan voz en las políticas que los atacan es posible que pueda crearse una nueva
economía global en la cual el crecimiento resulte no solo más sostenible, sino que también sus frutos se
compartan de manera más justa”
Por su parte, aunque los Estados nacionales de bienestar, garantizaban, como su nombre lo indica, condiciones de
bienestar a través de políticas públicas, lo cual comprendía, techo, trabajo, alimentación, asociación entre otras, no
puede dejarse de lado el carácter opresor frente a las otras formas de vida, expresiones y culturas, pues recordemos que
este reproducía, aunque fuera de manera indirecta, formas de dominación patriarca, étnica y racial, situaciones que en
muchos ámbitos y contextos de nuestras vida hoy, siguen estando presentes.
3. La globalización puede comprenderse como el desmantelamiento del ENBK: ¿Qué elementos concretos nos permitiría
afirmar eso?
La globalización sí puede comprenderse como el desmantelamiento del ENBK, teniendo muy claro a mi modo de ver,
lo siguiente:
La globalización es un proceso que cuenta con antecedentes bastante lejanos a la modernidad, según lo estudiado
en clase desde el resurgimiento de Europa en la Alta Edad Media, aunque también pueden considerarse acá eventos
tan importantes como el establecimiento de la ruta de la seda (establecimiento de redes comerciales). Se menciona
lo anterior para hacer énfasis en que los procesos y formas de globalización han mutado, si se me permite decirlo de
esa forma. En nuestros tiempos, la globalización ha sido el vehículo de desarrollo y expansión de ideologías y
movimientos como el neoliberalismo, que se ha servido de esta para, metafóricamente hablando, extender sus
garras a lo largo y ancho del planeta. En los años 80, tal y como lo señala Hobbawn en “El desvanecimiento de los
Estados de bienestar” el triunfo del Neoliberalismo se tradujo en políticas de privatización y de capitalismo de libre
mercado global, lo que impactó directamente en los Estados Nacionales de Bienestar Keynesiano, antes sostenidos
en el desarrollo de una economía autocéntrica de producción y consumo, una economía que no servía los fines de
organismos como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, respaldados por los países capitalistas más
importantes. De esta manera, el neoliberalismo empezó a golpear las políticas de bienestar que protegían a la clase
obrera, atacando sindicatos y distintas agremiaciones, protegidas e impulsadas por los Estados de bienestar.
Sumado a esto la producción tecnológica empezó a invadir el espacio de la mano de obra cualificada. La
diversificación étnica empezó a ser un fenómeno debido a las migraciones por las crisis atravesadas en distintos
países (recordemos que los estados de bienestar reproducían formas de discriminación étnica y racial). Entre
muchos escenarios de la vida que fueron destruidos y permeados por el neoliberalismo
REFERENCIAS:
Beck. U. (1998): ¿Qué es la globalización? Madrid: Paidos. (pp.11-59)
Hobsbawm, Eric (2012): “Capítulo XIV. Las cécadas de Crisis”, en Historia del Siglo XX. Barcelona: Editorial Crítica, 2012,
p. 403-431.
Jessop, Robert (2002). “Capítulo 2. El Estado Nacional de Bienestar Keynesiano”. En El futuro del Estado
capitalista. Madrid: Los Libros de la Catarata, p.67-116
La Doctrina del Shock[Link]
Stiglitz, J. (2002): El malestar en la globalización. Madrid: Taurus(pp.11-49)