Hipogeo
Tras la época de las pirámides, llegó la de los hipogeos. Éstos eran tumbas excavadas en
la roca que alcanzaron su esplendor en el Imperio Nuevo.
Este cambio se debió a los continuos saqueos que sufrían las pirámides. De este modo,
se intentaban esconder al máximo posible las tumbas de los faraones y las riquezas que
se encontraban en ellas.
El hipogeo más importante es el del Valle de los Reyes, en Lúxor, la antigua Tebas. En
esta ubicación hallamos un total de 28 faraones enterrados a lo largo de 420 años.
Valle de los Reyes, Lúxor, Egipto
Un tipo de tumba parecida fue el speos, que era una combinación entre templo e
hipogeo. Por otro lado, los hemispeos contaban con una fachada decorada y una parte
excavada en la roca, como es el caso del Templo de Ramsés II, en Abu Simbel.
Arquitectura civil
La arquitectura civil es la que menos a trascendido de la historia egipcia, ya que son
pocos los ejemplos conservados que podemos encontrar hoy en día.
Vivienda
La construcción doméstica, al contrario que los monumentos religiosos, era un tipo de
edificación perecedero, ya que se utilizaban materiales como el adobe y el ladrillo.
Como consecuencia, no quedan restos en la actualidad y la información que se posee
proviene de los relieves de otros edificios.
Las casas tenían una estructura cuadrangular y tan sólo contaban con una entrada.
Normalmente, tenían un máximo de tres habitaciones, aunque las clases más altas
poseían viviendas más grandes que incluían una parte exclusiva para el servicio.
Algunas de éstas tenían un patio interior del que aprovechaban la luz. Las villas de los
nobles se localizaban fuera de las ciudades. Asimismo, alrededor de las pirámides, se
formaban ciudades de obreros.