ESCUELAS CREATIVAS 1
La educación tiene objetivos fundamentales de carácter económico, personal, social y
cultural, siendo su finalidad la de “capacitar a los alumnos para que comprendan el mundo
que les rodea y conozcan sus talentos naturales a fin de que puedan realizarse como
individuos y convertirse en ciudadanos activos y compasivos”.
Los desafíos a que nos enfrentamos en el nuevo siglo no son meramente teóricos,
cuestiones ambientales y demográficas dejan en claro que estamos frente a un escenario
real y harto complejo. Si todos los habitantes del planeta consumieran a mismo ritmo que
un ciudadano medio de la India la Tierra podría sustentar una población máxima de 15 mil
millones de habitantes, algo más del doble que los 7 mil millones actuales. Pero si todos
consumiéramos como lo hace un ciudadano medio estadounidense la población máxima
que podría soportar la Tierra sería de 1.500 millones de personas, cuatro veces menos
que la población actual.
Por eso se hacen presentes y adecuadas las palabras del escritor H. G. Wells,
especialista en ciencia ficción, que dijo “la civilización es una carrera entre la educación y
la catástrofe”. La educación es nuestra esperanza.
Ante esta incertidumbre nos encontramos con una crisis educativa de carácter global y la
respuesta no está en mejorar la educación, la tarea no es repararla, el objetivo debe ser
cambiar la educación, no reformarla sino transformarla.
¿Por qué la educación es un tema tan importante políticamente?
Hay varias razones, la primera es económica, la educación influye en los niveles de
prosperidad, por eso los gobiernos que buscan lo mejor para sus ciudadanos invierten
tanto dinero en la enseñanza y también por esa razón la educación se ha convertido en
uno de los más grandes negocios del mundo. En Estados Unidos se invierten 632.000
millones de dólares anuales en educación y en todo el mundo la cifra supera los cuatro
billones de dólares.
La segunda razón es de carácter cultural. La educación es el factor esencial por medio del
cual las sociedades pueden transmitir valores y tradiciones a las generaciones futuras.
La tercera razón es social. Un objetivo esencial de la educación es poder dotar a todos los
niños de una oportunidad para prosperar más allá de su condición social y económica.
La cuarta razón es personal. Un objetivo esencial es permitir a los alumnos adquirir
conciencia de su potencialidad y comenzar una vida plena y productiva.
Competencia
Uno de los objetivos de los exámenes es alimentar la competencia entre los alumnos, los
profesores y las escuelas, con la idea de que a través de ese proceso los niveles
académicos aumenten.
En 2012 el 17% de los estudiantes con el título de bachiller en Estados Unidos eran
incapaces de leer o escribir con fluidez y tenían problemas básicos con la ortografía y la
gramática. Y esta situación de bajo nivel en competencia básica no se detiene en ellas
sino que se expande a la cultura general.
1
Extraído de Robinson, Ken, Escuelas Creativas. La Revolución que está transformando la educación.
Grijalbo, Barcelona, 2015.
En 2006 la revista National Geographic realizó una encuesta sobre cultura general en
Estados Unidos. El 21% de los adultos entre 18 y 25 años no supieron identificar el
océano Pacífico en el mapa y el 65% fue incapaz de señalar la localización del Reino
Unido.
El sistema de educación normalizada, la llamada educación formal institucional, no está
dando resultados, ni siquiera en uno de sus objetivos básicos que es formar a los alumnos
para enfrentar el mundo laboral, ya que casi el 13% de los jóvenes del mundo están en
situación de desempleo.
Entre 1950 y 1980 obtener un título universitario garantizaba el empleo, pero hoy en día
no es así, y el problema no radica tanto en la calidad de las titulaciones sino en su
cantidad, y al crecer la oferta de universitarios la demanda de ellos no alcanza a dar
ingreso laboral a todos. Hay una creación de nuevos empleos que requieren
competencias diferentes, desde 1977 a 2005 en Estados Unidos se destruyeron un millón
de empleos al año y se crearon 3 millones, pero con requerimientos diferentes que no
necesariamente encuadran en las tradicionales competencias universitarias.
Sin embargo pese a que la cantidad de estudiantes universitarios ha crecido en todo el
mundo, las tasas de graduación no llegan el 50%.
En Estados Unidos el alto costo de la educación universitaria genera una legión de
jóvenes que egresan con deudas de entre 20 y 100 mil dólares con los bancos. La deuda
estudiantes en Estados Unidos es similar a la suma de las deudas de todas las tarjetas de
crédito combinadas.
Este costo hace que se genere un sistema de castas que afirma la pertenencia a un
sector social alto que ingresará a la universidad y por debajo diferentes niveles sociales
que no lo harán.
En 1970 Estados Unidos tenía uno de los mayores porcentajes del mundo con alumnos
con titulo secundario, en la actualidad posee uno de los más bajos entre los países
centrales al representar el 75%. Cada día alrededor de 7 mil alumnos de secundaria dejan
los estudios en los Estados Unidos, casi un millón y medio de desertores anualmente.
La mitad de los alumnos negros y latinos no termina el secundario, pero este problema no
se limita a los alumnos sino también a los docentes, ya que el desgaste del profesorado
es elevado, y cada año más de 250 mil profesores dejan de ejercer la profesión en
Estados Unidos, y el 40% de los recién recibidos la abandonan en los primeros cinco años
de ejercicio.
Cambiar de Metáfora
En el mundo desarrollado consideramos normal que los niños deban ingresar a la escuela
obligatoriamente a partir de los cinco años y permanecer durante unos doce años, como
si fuera un orden natural.
Pero esta realidad es bastante reciente, algo más de un siglo. Anteriormente la vida era
eminentemente rural y en ella casi todos eran analfabetos, pero la Revolución Industrial lo
cambió todo, creó una nueva clase urbana de trabajadores que vendían su fuerza de
trabajo, a menudo en condiciones insalubres. Al poco tiempo comenzó a crecer un tercer
sector social entre la vieja nobleza y los obreros, la clase media que prosperaba dentro de
ese esquema industrial: eran los propietarios, los profesionales, hombres de las finanzas,
poseían el dinero. Este nuevo esquema dio forma a un nuevo orden político.
Comenzó el impulso al comercio, los cambios fueron fenomenales, el Estado se fortaleció
y se hizo necesario un sistema organizado de educación de masas para proveer de
obreros manuales para el trabajo rutinario, de oficinistas para las nuevas burocracias del
comercio y el Estado, de profesionales. Y como la sociedad requería de más obreros que
graduados universitarios la educación se organizó en base a una pirámide con base
ancha de educación primaria un centro menos numeroso de educación secundaria y una
pequeña cúspide de educación universitaria.
Como la habitual función de la industria fue fabricar productos todos iguales lo mismo
ocurrió con los sistemas educativos, los alumnos debían responder a determinados
requisitos; similar relación hay con el respeto a las normas y niveles de calidad y al
modelo lineal de producción que repite el formato de la fábrica en la escuela.
Pero esos principios de reproducción, linealidad y demanda que funcionaban bien en la
producción dejaron de funcionar en la escuela, por lo tanto es necesario cambiar la
metáfora.
Si entendemos a la educación como un proceso mecánico el hecho de que ya no de los
resultados esperados nos llevaría a la conclusión de que se requiere retocarlo,
componerlo, repararlo.
Pero eso no sucederá.
La “educación industrial” se centró en la producción y el rendimiento, en mejorar las notas
y aumentar el número de graduados, y esto sucede actualmente en un contexto poco
propicio, donde sobreviene el aburrimiento y el descontento. Lo que era bueno para un
momento no solo ha dejado de serlo ahora, sino que está generando graves distorsiones.
Quizás debamos entender que el proceso educativo requiere hoy de una revisión
ecológica ya que estamos frente a un sistema biológico que requiere determinadas
condiciones para que la gente se desarrolle:
• No solo ocuparnos en la mente sino también en el físico, el espíritu y la condición
social.
• Cultivar los talentos y potencialidades de cada uno, diverso.
• Crear las condiciones básicas para el mejor desarrollo del alumno.
La propuesta del cambio de paradigma educativo se basa en cuatro fines básicos:
1. Económico: La educación debe capacitar a los alumnos para convertirse en
personas responsables e independientes económicamente.
2. Cultural: La educación debe capacitar a los alumnos para comprender y valorar su
propia cultura y respetar la de los demás.
3. Social: la educación debe capacitar a los alumnos para convertirse en ciudadanos
activos y compasivos.
4. Personal: La educación debe capacitar a los jóvenes para relacionarse con su
mundo interior, además de hacerlo con el mundo que les rodea.
Cambiar las escuelas
En 1983 el Departamento de Educación de Estados Unidos publicó un informe titulado
“Una Nación en Riesgo”. En este informe se dejaba en claro que los niveles académicos
de la educación pública estadounidense eran pésimos y seguían empeorando.
Ha pasado tiempo desde aquel Informe pero Estados Unidos continúa lidiando con una
muy alta tasa de no graduados universitarios, con niveles de lectura, escritura y
matemáticas que no mejoran, y un estado descontento general entre alumnos, docentes,
padres y funcionarios.
Un caso diferente es el sistema educativo de Finlandia.
Hace 40 años también el sistema educativo finlandés estaba en crisis, y allí Finlandia
decidió no hacer más de lo mismo, no insistir con la normalización y el examen, sino que
encaró reformas con objetivos distintos. Así en Finlandia hoy ya no hay exámenes
normalizados salvo uno que debe superarse al final de la secundaria.
No debemos olvidar que el objetivo fundamental de la educación debe ser ayudar a los
alumnos a aprender, y para eso está el profesor, siendo la base de todo la relación
profesor/alumno, todo resultado está sujeto a la eficacia de ese vínculo, si esto falla falla
todo.
Donde hay alumnos hay aprendizaje si hay profesores motivados y con disposición, el
secreto está en llevar eso hacia el interior de las escuelas.
Aprendices natos
¿Por qué si estamos dentro de esta crisis hay tantas escuelas que sigue funcionando de
manera tradicional y disciplinaria? La razón es que la educación de masas se basó en dos
pilares: cultura organizativa y cultura intelectual de las escuelas.
La cultura organizativa de la escuela moderna está basada en los procesos de fabricación
industrial y la cultura intelectual hunde sus raíces en la antigüedad y el platonismo, que
afianzó la idea de que la mente es el centro del hombre.
La educación reglada consta de tres elementos centrales: plan de estudios, enseñanza y
evaluación. El proceso de normalización se enfoca en el primero y último factor, la
enseñanza solo se la ha considerado una vía para alcanzar los niveles exigidos.
Pero hoy no pueden entenderse las organizaciones humanas como mecanismos, se
parecen más a organismos, cada una con su propia cultura. La escuela es un ejemplo
Lo irónico es que el modelo cultural posmoderno y la misma nueva economía apunta a la
personalización, y si hay un lugar no personalizado es la escuela.
Una de las claves es saber qué enseñar y aprender.
Los grandes profesores son la esencia de las grandes escuelas, no hay ningún sistema
educativo en el mundo que sea mejor que sus profesores. Su tarea tiene tres fines
esenciales:
• Motivación
• Confianza
• Creatividad
Dentro de este entendimiento una de las grandes preguntas es qué aprender, habida
cuenta de que el reino del conocimiento se encuentra hoy mucho más accesible que
antiguamente.
Cuando se piensa en qué busca la economía mundial en los proceso educativos podemos
decir que ya no busca conocimientos, porque eso es accesible en la red, sino por lo que
se es capaz de hacer con esos conocimientos. Los empresarios no se quejan de que el
postulante de trabajo carezca de conocimientos o destrezas específicas, lo que buscan
son empleados capaces de realizar análisis críticos, colaborar, comunicarse, resolver
problemas y pensar creativamente.
La idea es que existen diversos ejes sobre los que debiera circular el aprendizaje:
• Creatividad: capacidad de generar nuevas ideas y ponerlas en práctica.
• Crítica: capacidad de analizar información e ideas y elaborar argumentos y juicio
razonados.
• Comunicación: capacidad de expresar pensamientos y sentimientos con claridad
y confianza en diversidad de medios.
• Colaboración: capacidad de colaborar constructivamente con otras personas.
• Compasión: capacidad de ponerse en lugar de otro y actuar en consecuencia.
• Calma: capacidad de conectar con la vida emocional interior y apuntar al equilibrio
personal.
• Civismo: capacidad de implicarse constructivamente en la sociedad.
Exámenes, exámenes
La política educativa que prioriza los exámenes obliga a los profesores a sacrificar el
tiempo destinado a enseñar a analizar contenidos de manera crítica y a dedicarlo a
enseñar con el fin de que aprueben.
Hay una generalizada oposición a los exámenes normalizados, pero igual cada vez hay
más. Es necesario para explicarlo observar que hay una verdadera industria que se ocupa
de preparar esos exámenes.
En 2013 solo en Estados Unidos la industria de los exámenes tuvo ingresos totales por 17
mil millones de dólares, para dar una idea de lo que eso representa, veamos que la
recaudación por entradas de cine en Estado Unidos en un año es de 11 mil millones de
dólares. Eso indica por qué razón el volumen de exámenes no deja de crecer.
El rey de todos los exámenes a nivel global es la Prueba PISA.
El objetivo que persigue la OCDE con las pruebas PISA es brindar a los gobiernos una
herramienta de análisis periódica de los niveles académicos propios y ajenos, el problema
es las consecuencias que esto acarrea.
Los resultados de PISA suelen generar como reacción un aumento de los exámenes
normalizados al interior de cada modelo educativo, porque el objetivo deja de ser mejorar
la capacidad de los alumnos para convertirse en ascender algún puesto más en la escala
del año próximo. El caso de Shangai es muy típico en este aspecto, considerada la mejor
región educativa del mundo por sus resultados, ha decidido alejarse de las pruebas PISA
ya que considera que su sistema se ha convertido en un modelo destinado a que los
alumnos aprueben ventajosamente la prueba PISA.
Algunos de los mejores rankeados en PISA no tienen tantos exámenes normalizados en
su propio modelo educativo, como es el caso de Finlandia con una sola prueba
normalizada a finales del secundario.
Una de las consecuencias más nocivas de la educación normalizada es la idea de una
misma fórmula vale para todos y que la vida es lineal.
De vuelta al hogar
En Estados Unidos son minoría los niños que viven con sus padres biológicos, lo que
antes se consideraba una familia nuclear tipo. En 1960 el 73% de los niños
norteamericanos vivían en una familia nuclear en su primer matrimonio, en 1980 se había
reducido al 60% y hoy ese porcentaje es del 46%.
Esta desorganización del formato familiar conocido en el siglo XX como “normal” ha hecho
que sean muchos los jóvenes que deben cuidar de sí mismos.
Hay en varios lugares del mundo una tendencia a la educación en la casa, y el 3% de los
niños norteamericanos fueron educados en su casa y no en el sistema educativo en el
año 2012.
Si los niños no se interesan por la escuela cualquier inversión que se haga en el sistema
educativo es inútil. El costo del desinterés de los alumnos y del abandono escolar es
siempre mayor que cualquier aumento en la inversión.
Estados Unidos invierte más dinero que ningún otro país del mundo en educación pero no
logra ser el mejor sistema educativo. Los grandes sistemas necesitan grandes líderes, y
es evidente que los alumnos mejorarán su rendimiento si enfrente tienen docentes que
sepan motivarlos.
El movimiento de normalización lo que hace es fomentar la competencia entre alumnos,
profesores, escuelas, distritos e incluso países. Por supuesto que la competencia es un
factor del marco social ineludible pero no es la esencia del sistema, no es la competencia
la que mejora el rendimiento educativo, sino por el contrario la asociación y la
colaboración las que los logran, ya sea intra como inter escuelas.
Seguramente la educación eficaz será el equilibrio entre rigor y libertad, tradición e
innovación, individuo y grupo, teoría y práctica, mundo interior y exterior.