La Tierra se formó aproximadamente hace 450045004500 millones de años y la vida
probablemente comenzó hace 350035003500-390039003900 millones de años.
Según la teoría de Oparin-Haldane, la vida surgió poco a poco a partir de moléculas
inorgánicas: primero, se formaron “unidades estructurales” como aminoácidos y luego
se combinaron para dar paso a polímeros complejos.
Con el experimento de Miller y Urey se demostró por primera vez que las moléculas
orgánicas necesarias para la vida podían formarse a partir de componentes
inorgánicos.
Algunos científicos avalan la hipótesis del mundo del ARN, en la que se sugiere que
el primer paso hacia la vida fue un ARN que se autoduplicaba. Otros favorecen la
hipótesis del primer metabolismo, al colocar redes metabólicas antes del ADN o ARN.
Los compuestos orgánicos simples podrían haber llegado a la Tierra, en sus inicios,
en meteoritos.
Introducción
Si hubiera otra vida en el universo, ¿crees que sería similar a la vida en la
Tierra? ¿Utilizarían ADN como su material genético, tal como tú o yo? ¿Estarían
formados de células?
Solo podemos especular sobre estas preguntas, puesto que todavía no hemos
encontrado ninguna forma de vida ajena a la Tierra. Sin embargo, podemos pensar de
una manera más informada sobre si podría existir vida en otros planetas (y en qué
condiciones) teniendo en cuenta cómo la vida pudo haber surgido en el nuestro.
En este artículo, analizaremos las ideas científicas sobre el origen de la vida en
la Tierra. El cuándo del origen de la vida (350035003500 millones de años o más)
puede corroborarse con los fósiles y la datación radiométrica. No obstante, el cómo
no se comprende tan fácilmente. En comparación con el dogma central o la teoría de
la evolución, las teorías sobre el origen de la vida son mucho más... hipotéticas.
Nadie está seguro de cuál hipótesis es la correcta, o si la hipótesis correcta
todavía se encuentra dando vueltas por ahí, esperando ser descubierta.
¿Cuándo surgió la vida en la Tierra?
Los geólogos calculan que la Tierra se formó hace alrededor de 450045004500
millones de años. Esta estimación se obtuvo tras medir la edad de las rocas más
antiguas de la Tierra, así como las edades de rocas de la Luna y meteoritos, con la
datación radiométrica (en la cual se utiliza la descomposición de isótopos
radiactivos para calcular el tiempo transcurrido desde la formación de una roca).
Durante muchos millones de años, la Tierra temprana recibió el impacto de
asteroides y otros objetos celestes. Además, las temperaturas eran muy altas (el
agua tomaba la forma de un gas, no de un líquido). Los primeros indicios de vida
pudieron surgir durante una pausa en el bombardeo de asteroides, hace unos
440044004400 o 400040004000 millones de años, cuando la Tierra estaba lo
suficientemente fría como para que el agua se condensara en los océanos^1
1
start superscript, 1, end superscript. Sin embargo, se produjo un segundo
bombardeo hace unos 390039003900 millones de años. Es probable que después de este
ciclo final la Tierra lograra tener condiciones para la vida continua.
Los primeros indicios de vida fósil
Los primeros indicios de vida en la Tierra provienen de fósiles descubiertos en
Australia Occidental, que datan de hace 350035003500 millones de años. Estos
fósiles son de estructuras conocidas como estromatolitos que, en muchos casos, se
formaron con el crecimiento de capa tras capa de microbios unicelulares, tales como
cianobacterias (los estromatolitos también se forman con microbios actuales, no
solo prehistóricos).
Crédito de la imagen: "Estromatolito", de Didier Descouens, CC BY-SA 4.0
Los primeros fósiles de microbios, en lugar de solo sus subproductos, conservan los
restos de lo que los científicos creen son bacterias metabolizadoras de azufre. Los
fósiles también provienen de Australia y datan de hace unos 340034003400 millones
de años^2
2
squared.
Las bacterias son relativamente complejas, lo cual indica que la vida probablemente
comenzó mucho antes que hace 350035003500 millones de años. Sin embargo, la falta
de indicios de vida fósil anterior dificulta (o hace imposible) determinar con
precisión el momento en que se originó la vida.
¿Cómo pudo surgir la vida?
En la década de 1920, los científicos ruso Aleksandr Oparin e inglés J. B. S.
Haldane propusieron de manera independiente la ahora llamada teoría de Oparin y
Haldane: la vida en la Tierra podría haber surgido paso a paso de materia no viva a
través de un proceso de “evolución química gradual”^3
3
cubed.
Oparin y Haldane pensaban que la Tierra en sus inicios tenía una atmósfera
reductora —es decir, con una muy baja concentración de oxígeno—, en la cual las
moléculas tienden a donar electrones. En estas condiciones, ellos sugirieron que:
Moléculas inorgánicas simples pudieron haber reaccionado (con energía de rayos o el
sol) para formar unidades estructurales, como aminoácidos y nucleótidos, que
pudieron haberse acumulado en los océanos para formar una "sopa primordial"^3
3
cubed.
Los ladrillos pudieron haberse combinado en otras reacciones para formar moléculas
más grandes y complejas (polímeros), como proteínas y ácidos nucleicos, tal vez en
pozos en la orilla del agua.
Los polímeros pudieron haberse ensamblado en unidades o estructuras que fueran
capaces de mantenerse y duplicarse a sí mismas. Oparin pensaba que estas pudieron
ser “colonias” de proteínas agrupadas para llevar a cabo el metabolismo, mientras
que Haldane indicó que las macromoléculas quedaron encerradas por membranas para
formar estructuras similares a las células^{4,5}
4,5
start superscript, 4, comma, 5, end superscript.
Los detalles de este modelo probablemente no son del todo correctos. Por ejemplo,
los geólogos hoy en día piensan que la atmósfera no era reductora y no está claro
si los primeros indicios de vida surgieron en los pozos a la orilla del mar. No
obstante, la idea básica —una formación espontánea paso a paso de moléculas o
ensambles biológicos simples, después más complejos y luego autosustentables—
todavía es el elemento central de la mayoría de hipótesis sobre el origen de la
vida.
De compuestos inorgánicos a unidades estructurales
En 1953, Stanley Miller y Harold Urey hicieron un experimento para comprobar las
ideas de Oparin y Haldane. Determinaron que las moléculas orgánicas podrían
formarse espontáneamente en condiciones reductoras, las cuales se pensaba que eran
similares a las de la Tierra en sus inicios.
Miller y Urey construyeron un sistema cerrado que incluía un recipiente con agua
caliente y una mezcla de gases que supuestamente abundaban en la atmósfera
terrestre en sus inicios (\text{H}_{2}H
2
start text, H, end text, start subscript, 2, end subscript\text{O}Ostart text, O,
end text, \text{NH}_{3}NH
3
start text, N, H, end text, start subscript, 3, end subscript, \text{CH}_{4}CH
4
start text, C, H, end text, start subscript, 4, end subscript y \text{H}_{2}H
2
start text, H, end text, start subscript, 2, end subscript). Para simular los
relámpagos que posiblemente proporcionaron energía para las reacciones químicas en
la atmósfera de la Tierra primitiva, Miller y Urey hicieron pasar chispas
eléctricas a través de su sistema experimental.
Representación del equipo que usaron Miller y Urey para simular las condiciones en
la Tierra en sus inicios.
Representación del equipo que usaron Miller y Urey para simular las condiciones en
la Tierra en sus inicios.
Crédito de la imagen: "Experimento de Miller y Urey", de la Fundación CK-12, CC BY-
NC 3.0
Después de dejar que el experimento funcionara durante una semana, Miller y Urey
vieron que se habían formado varios tipos de aminoácidos, azúcares, lípidos y otras
moléculas orgánicas. Aunque faltaban moléculas grandes y complejas (como las de ADN
y proteínas), su experimento demostró que por lo menos algunas de las unidades
estructurales de estas moléculas podrían formarse espontáneamente a partir de
compuestos simples.
¿Los resultados de Miller y Urey fueron significativos?
En la actualidad, los científicos creen que la atmósfera de la Tierra en sus
inicios era diferente al experimento de Miller y Urey (es decir, no reductora y con
bajos niveles de amoniaco y metano)^{6,7}
6,7
start superscript, 6, comma, 7, end superscript. Por lo tanto, se duda que Miller
y Urey hicieran una simulación precisa de las condiciones en la Tierra en aquel
entonces.
Sin embargo, varios experimentos realizados en años posteriores han demostrado que
pueden formarse unidades estructurales orgánicas (especialmente aminoácidos) a
partir de precursores inorgánicos en condiciones muy variadas^8
8
start superscript, 8, end superscript. [¿Qué sucede con los nucleótidos?]
A partir de estos experimentos, parece razonable pensar que al menos algunas de las
unidades estructurales de la vida pudieron tener una formación abiótica en esta
época. Sin embargo, sigue siendo una incógnita exactamente cómo (y en qué
condiciones).
De unidades estructurales a polímeros
¿Cómo fue que en los inicios de la Tierra los monómeros (unidades estructurales),
por ejemplo, aminoácidos o nucleótidos, pudieron ensamblarse en polímeros, o
macromoléculas biológicas reales? En las células actuales, las enzimas arman los
polímeros. Sin embargo, dado que las enzimas son polímeros, ¡este es el clásico
problema del huevo y la gallina!
Es posible que se formaran polímeros a partir de monómeros espontáneamente en las
condiciones encontradas en la Tierra en sus inicios. Por ejemplo, en la década de
1950, el bioquímico Sidney Fox y sus colegas determinaron que si los aminoácidos se
calentaban en ausencia de agua, podrían vincularse para formar proteínas^{10}
10
start superscript, 10, end superscript. Fox sugirió que, en esa época, el agua de
mar que transportaba los aminoácidos pudo salpicar sobre una superficie caliente
como un flujo de lava, lo cual hizo hervir el agua y dejar una proteína.
Crédito de la imagen: "Kusový montmorillonit", de Jan Kameníček, CC BY-SA 3.0
Experimentos adicionales en la década del 90 demostraron que los nucleótidos de ARN
pueden vincularse cuando son expuestos a una superficie de arcilla^{11}
11
start superscript, 11, end superscript, la cual actúa como un catalizador para
formar un polímero de ARN. En términos más generales, la arcilla y otras
superficies minerales pueden haber tenido una función clave en la formación de
polímeros al actuar como soportes o catalizadores. Los polímeros que flotan en una
solución pueden hidrolizarse (descomponerse) rápidamente, lo cual avala un modelo
de unión a una superficie^{12}
12
start superscript, 12, end superscript.
La imagen de arriba muestra un ejemplo de un tipo de arcilla conocida como
montmorillonita. En particular, tiene propiedades catalíticas y de organización que
pueden haber sido importantes en los orígenes de la vida, tales como la capacidad
de catalizar la formación de polímeros de ARN (y también el ensamble de vesículas
de lípidos similares a células)^{13}
13
start superscript, 13, end superscript.
¿Cuál era la naturaleza de la vida en su inicios?
Si imaginamos que en los inicios de la Tierra pudieron formarse polímeros, esto aún
nos deja con la duda de cómo llegaron a duplicarse o perpetuarse a sí mismos y
cumplir los criterios más básicos para la vida. Este es un tema sobre el cual hay
muchas ideas, pero poca certeza acerca de la respuesta correcta.
Las hipótesis de "los genes primero"
Una posibilidad es que las primeras formas de vida fueron ácidos nucleicos que se
duplicaron a sí mismos, como el ARN o ADN, y que otros elementos (como las redes
metabólicas) fueron un complemento posterior a este sistema básico, lo cual se
llama hipótesis de los genes primero^{14}
14
start superscript, 14, end superscript.
Muchos científicos que avalan esta hipótesis piensan que el ARN, no el ADN,
probablemente fue el primer material genético, lo cual se conoce como la hipótesis
del mundo del ARN. Los científicos favorecen el ARN como la primera molécula
genética por varias razones. Tal vez la más importante es que el ARN puede, además
de llevar información, actuar como un catalizador. En cambio, no sabemos de ninguna
molécula catalítica de ADN que surja de forma natural^{15,16}
15,16
start superscript, 15, comma, 16, end superscript.
Los catalizadores de ARN se llaman ribozimas y pudieron tener funciones clave en el
mundo del ARN. Un ARN catalítico podría posiblemente catalizar una reacción química
para duplicarse a sí mismo. Dicho ARN autorreplicante podría pasar material
genético de generación en generación, cumplir con los criterios más básicos para la
vida y, potencialmente, pasar por un proceso de evolución. De hecho, algunos
investigadores han podido diseñar sintéticamente ribozimas pequeños capaces de
autorreplicarse.
[¿Reliquias del mundo del ARN en las células actuales?]
También es posible que el ARN no fuera la primera molécula portadora de información
que sirviera como material genético. Algunos científicos piensan que incluso una
molécula más sencilla “similar al ARN” con capacidad catalítica y de portar
información pudo surgir antes, y pudiera haber catalizado la síntesis de ARN o
actuado como un molde para esta. En ocasiones esto se conoce como hipótesis del
"mundo previo al ARN"^{17}
17
start superscript, 17, end superscript.
La hipótesis de "primero el metabolismo"
Una alternativa a la hipótesis de primero los genes es la de primero el
metabolismo, que sugiere que las redes de reacciones metabólicas autosustentables
pueden haber sido la primera forma de vida simple (antes de los ácidos
nucleicos)^{14,18}
14,18
start superscript, 14, comma, 18, end superscript.
Estas redes pudieron formarse, por ejemplo, cerca de respiradores hidrotérmicos
submarinos que proporcionaron un suministro continuo de precursores químicos y que
pudieron ser autosustentables y persistentes (cumplen los criterios básicos para la
vida). En este caso, vías inicialmente simples pudieron producir moléculas que
actuaron como catalizadores para la formación de moléculas más complejas^{18}
18
start superscript, 18, end superscript. Finalmente, las redes metabólicas pudieron
construir grandes moléculas, como proteínas y ácidos nucleicos. La formación de
"individuos" rodeados de membranas (independientes de la red comunal) habría sido
un paso posterior^{14}
14
start superscript, 14, end superscript.
¿Cómo pudo ser la apariencia de las células en sus inicios?
Una propiedad básica de una célula es la capacidad de mantener un ambiente interno
diferente del entorno. Las células actuales están separadas del ambiente por una
bicapa de fosfolípidos. Es poco probable que los fosfolípidos existieran en las
condiciones en que se formaron las primeras células, pero se ha demostrado que
otros tipos de lípidos (aquellos que tienen más prbabilidad de haber estado
disponibles) también forman espontáneamente compartimentos bicapa^{19}
19
start superscript, 19, end superscript.
En principio, este tipo de compartimento pudo rodear una ribozima autorreplicante o
los componentes de una vía metabólica, y formar una célula muy básica. Aunque es
intrigante, este tipo de idea no cuenta con el respaldo de pruebas experimentales,
es decir, ningún experimento ha podido generar espontáneamente una célula
autorreplicante a partir de componentes abióticos (no vivos).
Otra posibilidad: moléculas orgánicas del espacio exterior
Las moléculas orgánicas pudieron formarse espontáneamente a partir de las
inorgánicas en la Tierra en sus inicios, à la Miller-Urey. Sin embargo, ¿pudieron
también llegar desde el espacio?
La idea de que las moléculas orgánicas pudieron viajar a la Tierra en meteoritos
puede sonar a ciencia ficción, pero cuenta con el respaldo de pruebas razonables.
Por ejemplo, algunos científicos han determinado que las moléculas orgánicas pueden
producirse a partir de precursores químicos simples presentes en el espacio en
condiciones que serían posibles (radiación ultravioleta alta y temperatura
baja)^{20}
20
start superscript, 20, end superscript. También sabemos que algunos compuestos
orgánicos se encuentran en el espacio y en otros sistemas estelares.
Lo más importante es que en varios meteoritos se han encontrado compuestos
orgánicos (derivados del espacio, no de la Tierra). Un meteorito, ALH84001, que
vino de Marte contenía moléculas orgánicas con varias estructuras en anillo. Otro
meteorito, el Murchison, portaba bases nitrogenadas (como las que se encuentran en
el ADN y ARN), así como una amplia variedad de aminoácidos.
Crédito de la imagen: "Meteorito ALH84001 en exhibición en el Museo Nacional de
Historia Natural del Instituto Smithsoniano", de by J. L. Stuby, CC BY-SA 3.0
Un meteorito que cayó en el año 2000 en Canadá contenía diminutas estructuras
orgánicas llamadas "glóbulos orgánicos". Los científicos de la NASA creen que este
tipo de meteorito pudo caer con frecuencia en la Tierra durante sus inicios y
sembrarla de compuestos orgánicos^{21}
21
start superscript, 21, end superscript.
[¿La vida pudo surgir de otros lugares en el universo?]