Vives tu PRESENTE?
Suele pasar que algunas personas hemos estado atrapados en el pasado o en
algún evento vivido, que ya sucedió, sin embargo seguimos en ese tiempo que dejó
de existir. Un ejemplo, estamos conversando con alguna persona y comienza Mi
mente a simular momento pasados, a imaginar y suponer la forma en que hubiera
sido aquella tal experiencia y sin darme cuenta hasta dejó de escuchar la
conversación. Pues así de esta manera les pasa a quienes están la mayor parte de
tiempo en el pasado, sin darse cuenta de la realidad y lo que sucede en ella.
También cuando hacemos ejercicio, se supone que es para descansar la mente y
surte otro efecto, vamos pensando o imaginando situaciones pasadas que a veces
estresan o en proyectos futuros.
Y la mayoría de las ocasiones son pensamientos que quedaron sin resolver.
De esta forma, pasamos gran parte de nuestra vida entre el pasado y el futuro,
perdiéndonos y lo único que realmente tenemos es el presente. De hecho,
llenamos el presente con culpas y remordimientos provenientes del pasado, a los
cuales les
añadimos la incertidumbre y las preocupaciones del futuro, por lo que no es
extraño que este peligroso proceso termine generando grandes dosis de angustia,
ansiedad e insatisfacción.
La Vida se siente hoy.
Vivir el presente no solo significa dejar de pensar en el pasado o el futuro, sino
también aprender a disfrutar el HOY, AHORA, ser plenamente conscientes.
Cuando nos concentramos en cada detalle, por sencillo que nos pueda parecer,
aprendemos a disfrutar de las situaciones, nos implicamos en cuerpo y alma.
En Psicología el término mindfulness se utiliza para referirse a una cualidad de
nuestra mente que implica estar plenamente presentes en un instante
determinado, como si no importara nada más fuera.
Las experiencias pasadas nos brindan también conocimiento y eso es lo que
aveces ni se queda.
De estar en el pasado y recordando esas representaciones pasadas o algunas
experiencias y preocuparnos, el presente se incrementa con estrés al igual las
actividades cotidianas están actuadas por tensión, , impulsividad y los problemas
de atención, memoria y concentración.
A través del mindfulness logramos un estado de relajación y bienestar que se
refleja positivamente en todas las facetas de nuestra vida e incrementa nuestra
autoconfianza y auto-rrealización.
¿Cómo vivir en el ahora
Acepta todo lo que llega a tu vida.
Uno de los principales principios del mindfulness implica centrarse en el momento
actual, sin realizar valoraciones ni emitir juicios sobre lo que sucede. Se trata de
aceptar las experiencias tal y como llegan, sin ponerles una etiqueta positiva o
negativa, situación como triste, dolorosa o excitante, simplemente debes centrarte
en lo que estás viviendo, aunque no te resulte agradable. Cuando aceptamos las
emociones “negativas”, estas pierden parte de su influjo y de su poder sobre
nosotros. No olvides que en realidad, la mayoría de las situaciones no son
positivas ni negativas, son las expectativas, experiencias y percepciones las que
inclinan la balanza en uno u otro sentido.
Reflexiona y luego actúa. Después de haber experimentado la parte emocional de
la experiencia, ha llegado el momento de centrarse en la interpretación. Detente un
momento a pensar en lo que has sentido y por qué, analiza si necesitas cambiar
algo y si realmente vale la pena. Si es así, ¿qué piensas hacer al respecto? ¿Cómo
vas actuar?
Una situación como triste, dolorosa o excitante, simplemente vivirla,, aunque no
resulte agradable. Cuando aceptamos las emociones “negativas”, estas pierden
parte de su influjo y de su poder sobre nosotros. En realidad, la mayoría de las
situaciones no son positivas ni negativas, son expectativas, experiencias y
percepciones las que inclinan la balanza en uno u otro sentido.
Renuncia al control.
La tendencia a controlar todo lo que sucede a nuestro alrededor se transforma en
una constante de tensión y estrés. Por eso, si quieres vivir plenamente el presente,
es importante que asumas que existen muchas situaciones que se escapan a tu
control, sobre las cuales tienes muy poca influencia. Debes dejar que las
circunstancias fluyan, así adoptarás una actitud más relajada que te permitirá
estar abierto a las oportunidades que se presenten.
Disfruta el momento.
A veces comparamos las sensaciones que estamos viviendo con las que hemos
experimentado en el pasado o con las que podríamos experimentar en el futuro.
Sin embargo, esa tendencia a comparar hace que el presente se nos escape, no
logramos disfrutarlo. Por eso, es esencial que recuerdes que cada momento es
único, vívelo como si fuera el primero y el último. También es recomendable que
realices solo una tarea a la vez y que le dediques todo el tiempo que necesites. La
clave para saborear cada instante consiste en hacer menos pero disfrutando más.
Deshazte de las ideas y prejuicios.
Los prejuicios son una de las principales barreras que. Por eso, vivir el presente
también implica abrirse a nuevas experiencias que estén verdaderamente en
sintonía con tus necesidades y deseos. De hecho, te sorprenderá descubrir que
con la práctica del mindfulness, esas actividades que antes te parecían rutinarias y
carentes de belleza, comienzan a mostrar una faceta mucho más agradable, hasta
ahora desconocida.
Hoy, es lo único que tengo y he dejado de contar con el pasado, que creía tener o
contar con ello, de la misma forma el futuro, ni hablar de él, no existe ni lo
conozco. Si nuestras vidas tienen los días contados, mejor vivir el que tengo
ahora, es lo único que es real, solo ahora.