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Análisis del Plebiscito en Chile 1988

Este documento presenta la información de contacto de la revista Araucaria, incluyendo su director, secretario de redacción, consejeros y colaboradores. También incluye secciones como artículos, poemas, crónicas, notas de lectura y detalles sobre diseño gráfico e impresión.
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Análisis del Plebiscito en Chile 1988

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e

a
-
I'43 1988
Director:
Volodia Teitelboim

Secretario de RedaccMn:
Carlos Orellana

Consejeros
y colaboradores:
Jorge Enrique Adoum, Mar-
garita Aguirre, Carlos Al-
brecht, Fernando Alegria,
Clodomiro Almeyda, Isabel
Allende, Nemesio Antunez,
Mario Benedetti, Jose Bal-
mes, Gracia Barrios, Gusta-
vo Becerra, Mario Boero,
Leonard0 CBceres, Jose Ca-
demdrtori, Alfonso Calde-
r6n, Javier Campos, Orlan-
do Caputo, HernBn Castella-
no Gir6n. Carlos Cerda,
Armando Cisternas, Patricio
Cleary, Marcelo Coddou,
Francisco Coloane, Julio
CortBzar (+), Santos ChB-
vez, Ren6 DBvila, Guido De-
cap, Luis Enrique DBlano
( + I , Poli DBlano, Jorge Diaz,
Humberto Diaz Casanueva,
Eugenia Echeverria, Vladi-
mir Eichin, Juan Armando
Epple, Victor Farias, Eduar-
do Galeano, Gabriel Garcia
Mdrquez, Claudio Giaconi,
Ruth GonzBlez Vergara, Ale-
xis Guardia, Patricio Hales,
Marta Harnecker, Guillermo
Haschke, Manuel Alcides
JofrB, Fernando Krahn, Raul
Larra, Miguel Lawner, Mi-
guel Littin, HernAn Loyola,
Sergio Macias, Jose Mal-
conver davsky, Patricio Manns, Ro-
berto Matta, Eugenio Matus
Juan Arrnando Epple: [[Actasw:entre la memo- Romo, Gabriela Meza, Julio
ria y el sueAo (Conversaci6n con Patricio Moncada ( + I , Augusto
Monterroso, J acqueIine
Manns) . . . . . . . . . 107 Mouesca, Eugenia Neves,
Osvaldo Obreg6n. Agustin
Olavarria, Carlos Ossa, Car-
temas los Ossand6n. Alfonso Padi-
Ila, Patricio Palma, Isabel
Fernando Alegria: sAzub .... Dario en Chile. . 1 17 Parra, Claudio PBrsico, Olga
Lihn (Carlos Orellana). . . . . . 125 Poblete, Fernando Quilo-
Jaime Concha: Los d a n r o s , darianos como drBn, Mauricio Redoles, Os-
conjunto poetic0 . . . . . . . 129 valdo Rodriguez Musso,
Luis Cifuentes: Los aiios de la esperanza. En Miguel Rojas Mix, Grinor
Rojo, Luis Rubilar, Omar
torno a una conversacidn con lnri lllimani. 145 Saavedra, Ernest0 SBbato,
Caerse dos veces (IvBn Ljubetic) . . . 158 Cecilia Salinas, Augusto Sa-
maniego, Federico Schopf,
Antonio SkBrmeta, Ruben
textos Sotoconil, Radomiro Spo-
torno, Bernard0 Suberca-
Rafael Arenas: Marta . . . . . . 165 seaux, Arturo Taracena,
Carlos Decap: Bar Chile. . . . . . 185 Eugenio Tbllez, Mario Toral,
Guido Decap: Poemas . . . . . . 191 Armando Uribe, Maria de la
Luz Uribe, Juvencio Valle,
HernBn Villablanca, Sergio
cronica Villegas, Sergio VuskoviC,
Oscar Zambrano, Ralil
Zurita.
Nretrato hablado de un sabueso (Marcel0 Men-
doza), pBg. 201 I El sabogado del Partido Co- Comit6 permanente:
munista,, (Orlando Millas), pBg. 204 / Varia Ligeia Balladares, Luis Bo-
intencidn (El autor preferido de Reagan - caz, Pedro Bravo Elizondo,
Araucaria araucana - Curnplo 6rdenes - Mau- Jaime Concha, Osvaldo Fer-
ricio Electorat: aUn buey sobre mi lengua,, - nBndez, Pamela Jiles, Omar
Lara, Luis Alberto Mansilla.
Arrau en Granada) . . . . . . 207 Alberto Martinez, Guillermo
Quiriones, HernBnSoto, Jo-
s6 Miguel Varas, Virginia
notas de lectura Vida.
La represi6n politica en Chile - Tribunales chi- Diseiio grdfico:
lenos y Derecho lnternacional de Derechos Fernando Orellana.
humanos - La Philosophie en Arnbrique Lati- EDlClONES MICHAY.
ne - Los de entonces - Oxido del Carmen - Arlaban, 7. of. 49 ITelefono:
Gracias, seiior - Tierra de hojas - La isla, el 532 47 58 I 28014-Madrid
reino, el suerio . . . . . . . 213 (€sparia).
ISBN: 84-85594.
Las fotografias que ilustran el nlimero son de ISSN: 0210-4717.
leonor Vicuiia, que vive en Paris en la actuali- Dep6sito legal:
dad. La que se reproduce en la portada lleva por M. 20.1 1 1-1978.
titulo ccAutorretratos (Lima, Perlj, 1981) y la de CatBlogo de la Biblioteca del
Congreso (Washington):
la contraportada, ccDonde Miguelw (Santiago, N.' 80-642682.
1982).
Los dibujos son de Pedro Seplilveda y forman Impresores:
Graficinco, S. A. I Eduardo
parte de la serie ccHistorias de Chile,,. El pintor Torroja, 8 I Fuenlabrada
vive en Rancagua, Chile (V. Araucaria, N. O 27). (Madrid).
a 10s lectores
La fulminante victoria popular en el plebiscito del 5 de octubre ha marca-
do tan profundamente al pais, que hoy es ya inevitable hablar de un antes
y un despues para situar correctamente el analisis de casi cualquier he-
cho de la vida politica y social chilena.
Per0 por grande que haya sido el salto hist6;ico que se dio, seria m u y
grave pensar que el problema del transit0 de la dictadura a la democracia
esta ya resuelto. Las dificultades son, al menos, tan grandes como 10s avan-
ces que se puedan haber conseguido c o n el triunfo en las urnas. La prin-
cipal de ellas esta asociada al hecho de que Pinochet est6 todavia alli,
en plena posesion de sus facultades y poderes. El que se haya converti-
do, seglin la afortunada frase de un analista politico, en ((caricatura de
simismo), c o m o product0 de la formidable derrota politica que se le pro-
pinb, no le quita sino una parte de su peligrosidad. No hay raz6n para pensar
que quien n o ha vacilado en echar mano de 10s peores recursos para ase-
gurarse la posesi6n absoluta del poder, vaya ahora a renunciar a la menor
coyuntura que pudiera serle favorable para perpetuarse en 61.
En una buena medida, lo que pueda ocurrir c o n Pinochet tiene que
ver con la sagacidad per0 tambi6n c o n el caracter de las decisiones poli-
ticas de la oposicion a su regimen. Estan equivocados quienes piensen
en este conglomerado que las etapas que vienen son de caballeresco y
razonable dialogo c o n un interlocutor cuyo perfil e identidad, dos meses
despuks del evento plebiscitario, ni siquiera s o n conocidos. La capacidad
de persuasi6n de 10s partidos democraticos est5 en relacion directa c o n
su potencial politico efectivo, per0 este tiene que ver n o solo con la fuer-
za moral que surge de su triunfo en el plebiscito, sin0 c o n su capacidad
de movilizacion y de lucha, es decir, con su aptitud para apoyarse en las
acciones y 10s pronunciamientos politicos de masas, aval necesario y a
menudo obligatorio si se quiere dar validez y eficacia a las negociaciones.
Lo anterior supone, ademas, voluntad de concertacion, aceptacion del
hecho de que la victoria electoral n o puede ser concebida con 10s crite-
rios de la sociedad dual, que reserva el buen rincdn para unos privilegia-
dos, arrojando a 10s excluidos al ostracismo.
Lo menos que se les puede pedir a 10s partidos chilenos y a sus diri-
gentes es que traten de actuar, en el dificil period0 que nos va a tocar
vivir, con las mismas cualidades de cordura, energia, madurez e inteligencia
politicas que m o s t r o de modo t a n ejemplar nuestro pueblo en la jornada
de octubre.

5
de 10s lectores
Esta es una carta-despedida y como t o d a carta de este t i p 0 tiene la con-
tradicci6n entre la pena de la partida y la alegria de volver a Chile. Nunca
imagine que m e tocaria vivir catorce aiios de Europa y, sobre todo, en
Alemania. Vuelvo con la tristeza de dejar a q u i a m i hija mayor; con la sa-
tisfacci6n y el orgullo de haberme desarrollado cientificarnente, de haber
cumplido profesionalmente con la p u b l i c a c i h de cerca de treinta traba-
jos cientificos y u n libro de m i especialidad; con la pena de dejar en este
pais m u y buenos amigos (antiguos y nuevos); per0 con la alegria de vol-
v e r a incorporarme modestamente a la lucha contra la dictadura. En San-
tiago tengo ya conseguida una media jornada de clases en u n instituto
privado; ya instalado a l l i espero obtener otra media en alguna otra insti-
tuci6n. Estoy optimista y creo que sobreviviremos. Hoy partieron rnis li-
bros. Se juntaron m i s de mil doscientos volljmenes en estos catorce aiios.
Entre ellos, 40 nljmeros de Araucaria, que tanto ha significado para mi
en el exilio. Espero que m e sigan mandando la revista a Chile a la direc-
cion que les estoy indicando.

C. F. (Bonn, R.F.A.)

Les enviamos estas cortas per0 sentidas lineas que son, en primer lugar,
de u n gran saludo para ustedes, y en segundo, para despedirnos, ya que
el pr6ximo 14 de octubre estaremos viajando de vuelta a Chile. Est6 de-
m5s decides que fuimos fieles lectores y promotores de t a n buena revis-
t a y que seguiremos si6ndolo en nuestro pais. Nos sentimos felices de
poder despedirnos de ustedes con la perspectiva de reencontrarnos tal
vez pronto en Santiago.

Veronica Gutibrrez I Rodrigo Molina (Montreal, Canada)

Les mando con algunos meses de retraso m i orden para renovar la sus
cripci6n de la revista. El correo devolvi6 m i carta porque yo m e habia equi-
vocado en la direcci6n. Les pido excusas por la demora. La revista est$
cada vez mejor.

Danilo Poklepovic (San Jos6, Costa Rical

En un nljmero reciente de una revista mexicana m e encontr6 con el fac-


simil que les acompafio. M e llam6 inmediatamente la atenci6n porque es

6
nljmero por nljmero. iNo seria posible, ahora que acaban de cumplir diez
afios, publicar un indice general detallado de la totalidad de 10s nljmeros
publicados?

Marco Bartecevic (Belgrado, Yugoslavia)

Estamos justamente preocupados por el tema que nos plantea y nos he-
mos dado a la tarea de ordenar un indice general (por autores y materias)
de la totalidad de lo que hemos publicado en estos ya casi once aiios.
Si la suerte nos es propicia, lo publicaremos en el nlimero correspondien
te a1 dltimo trimestre del presente afio.

He visto en varios nljmeros anteriores cartas de lectores que, d e una u


otra forma, aprovechan la posibilidad de disponer de espacio en su revis-
ta y le rinden algljn homenaje a Valparaiso. Y o soy antofagastina y me
gustaria que Araucaria se hiciera tambikn eco de mi ciudad de algljn mo-
do. Tal vez una forma pudiera ser la publicaci6n del poema que le mando
junto con estas lineas.

Victoria Vargas (Leningrado, URSSI

Antofagasta dormida

Te recuerdo, Antofagasta, Con quien queria jugar


M i s real alin, Y te volvias grave.
Mss fantsstica que antes. A quien deseaba poseer,
Poseia. Y no eras mia.
Tendiendo t u espada
Fabulosa de plata (Tu madre fue la fibula
Sobre la arena fulminante De 10s que un dia perecieron
De la playa. Y no alcanzaron
Y salias lenta A recoger consigo sus almas.
Con tus personajes Y rondan alin por la carne
Saltando 10s cerros en tinieblas. Seca de la tierra nortina
Con un balil senil Porque quedaron alli
Entre tus manos metilicas. Desenterrados. I

Per0 tus ojos La brisa nocturna de Antofagasta


/ban siempre semiabiertos, Era la liltima en fugarse
Semicerrados. Por el cobertizo siniestro
Con t u luna semiclara. de La Portada.
Con t u sonrisa semimigica. Cuando el dia
Y me parecias, Antofagasta, Va quedando rezagado
Una mufieca gigante de mirmol En el firmamento estitico

8
Ya eras, Antofagasta, lndelebles de mi nifiez,
Una viejecita solitaria Persiguiendo soiiolienta,
balbuceando Eternamente indefensa y frggil
lnquieta todo aquello Aquel fantasma
Que te hizo Que quebrb tus alas?!
Que se explayaran cruel
Por tu frente, Aquel mismo demonio
l a irremediable cantata Que robaba el azul de mi suefio.
De 10s afios. Cuando sblo habian transcurrido
Con tan temprana alborada Tres tiernas primaveras
Sobre tus espaldas. Por mi piel de leche.

Antofagasta, i Es posible Antofagasta, Criatura Idnguida.


Que alin est& dormida? jContestame!

Es posible Alin te quedas dormida


Que hayas quedado inerme Sobre la luz de la neblina
Junto a /as huellas Del oc&ano?

SOBRE OMlSlONES Y ERRORES

En el articulo ccciencia, tecnologia y subdesarrollo. Sus manifestaciones


en Chile)), publicado en el nlimero 42 de la revista, omitimos indicar que
su autor, el Dr. Felipe Cabello, es u n cientifico chileno radicado en 10s
Estados Unidos. Es profesor e investigador en el Departamento de M i -
crobiologia e lnmunologia del Nueva York Medical College del Estado de
Nueva York.
Diversos lectores nos han consultado sobre la identidad del fotografo
cuyos trabajos ilustraban las portadas y una buena parte de las paginas
interiores del nlimero 42. Aclaramos que Rodrigo Rojas es u n profesional
chileno que vive en Paris y es una pura casualidad la circunstancia de que
su nombre coincida con el de Rodrigo Rojas Denegri, el joven fotografo
quemado vivo por 10s militares de Pinochet en julio de 1986.
Otra aclaracion que hacemos a petici6n de algunos lectores: la f o t o
de Rojas que se reproduce en la contraportada del nlimero muestra el ar-
bo1 de la Marinita en el Parque O'Higgins de Santiago, una de las mas fa-
rnosas ccanimitass de nuestro pais.
En cuanto a Regina Godoy, de quien se reproducen tambien algunas
pinturas, satisfacernos algunos interrogantes sobre su identidad: nacida
en 1944 en el sen0 de una familia modesta de San Miguel, sale al exilio

9
en 1975, y es s610 en 1981 que logra realizar, por primera \ l
sus anhelos de infancia: estudiar artes plasticas. Ese afio, y hasla 1304
estudia en la Academia de Bellas Artes de Bruselas, B61gica. y c o n poste
rioridad, durante dos aiios, estudia en el Taller de A r t e Mural en una aca
demia de la localidad de Anderlecht del rnismo pais. En el exilio, segljn
nos relata en una carta, se ha desarrollado intelectualmente hasta llega
a ser una persona completamente nueva y diferente, sin dejar por esc) de
ser la misma chilena combatiente y modesta que era en su pais.
Y ya que abordamos el tema de nuestros colaboradores graficos, no
- ___ . L
I _ . , I.._ _. . - I - = - A I - z - I - - - - *,.- = -
I _ ~ _ I
parece urii pumicar u n rexro aiusivo a ia Torograia Leonora vicuna, cu
yos trabajos reproducirnos en el presente ndmero. Lo escribi6 el poeta
Armando Rubio -hoy fallecido- a prop6sito de una exposicidn de la ar
tista realizada en Santiago en noviembre de 1980. Dice lo siauiente:

<(...Alguien arroja 10s dados sobre la mesa, y c:om0 en un caleidoscopio SUI


gen las imhgenes de Leonora: fragmentos, vagas sospechas de una ciudad Ibru
mosa que despierta, asomendose apenas... Todo un rumor de voces en sordina
an6nimos habitantes de esas margenes oscuras donde relampaguean intimos
puiiales y acechadoras pupilas.
Leonora irrumpe en esos Bmbitos y rescata algunos vestigios de esa ciu
dad antigua que canta. Alli aparecen inviolados aquellos rostros secretos, de
I z*.
finitivos, sorprenaiaos en su ruga por ia pupiia rorograrica.
I. I .I ~

1\10 ia nocne sordida


.I I I ,

y perezosa de un Santiago ya sin capa, sino la otra noche, la ilusoria, la noche


poblada de rincones v espectros que deambulan por las calles baio el embruio
de ocultos sortilegios y de viejos angeles con sombrero, que beben junto a las
mesas, juegan a 10s dados o esperan la llegada del alba en el bar de la Estaci6n
Bar El Congreso. Santiago, 1982
Santiago, 19’E
MANUEL VAZQUEZ MBNTALBAN

El general Pinochet
en /os intiernos
Miles y miles de muertos, el envilecimiento de un ejkrcito, de unos f u n -
cionarios de orden pljblico dedicados sistematicamente ai desorden de
la tortura privada y la paliza pljblica, la divisi6n de un pueblo entre 10s que
cornen y 10s que n o comen, convertir un pais en emblema universal d e
la barbarie, forzar al exilio y a la amenaza de autodestrucci6n moral a m i -
les de personas ..., y t o d o para esto, para n o poder ganar un plebiscito a
un enemigo al que s610 se le ha dejado un brazo libre un mes antes del
dia de las elecciones. U n brazo libre.
S610 un brazo, la oposici6n chilena ha condenado al general Pinochet
al infierno del ridiculo hist6ric0, el ljnico infierno que le faltaba en su c o -
leccidn completa de infiernos. b s que pudimos verle disfrazado de abue-
lito y de viejo paisano chistoso corremos el riesgo de haber contraido una
colitis cr6nica de imposible terapeutica, por mas avances que haga la cien-
cia. La breve marcha de Pinochet desde su silueta de matarife a la de bon-
dadoso aspirante a presidente democratico ha sido una de las fantochadas
hist6ricas m6s inexplicables LQuien ha sido el asesor de imagen?
LQuien ha sido el asesor de tanta macabra inutilidad? LQuien meti6 en
esos sesos trapezoides la idea de que iba a ser el Salvador de Chile y de
Occidente? LQuikn le dijo que habia llegado el momento de cambiar de
irnagen, vestirse de paisano y sustituir la bomba incendiaria por el chiste
televisivo o la caricia de viejo ex verdugo sobre las cabecitas de 10s hijos
de sus victimas? Sospecho que sus asesores han sido siempre 10s mis-
rnos, dentro y fuera de Chile, per0 sobre t o d o fuera de Chile. Entre sus
asesores c o n t 6 siempre, por ejemplo, con otro sarcasm0 hecho hombre:
Henry Kissinger, premio Nobel de la Paz, u n o de 10s urdidores fundamen-
tales del golpe contra Allende. Y a la vista del resultado de quince aiios
de tan preclara asesoria, en la hora baja de 10s sesos trapezoides rotos
por la carcajada ajena y universal, al general Pinochet habria que recor-
darle la vieja sentencia: Dios t e guarde de t u s amigos y tlj cuidate de t u s
enernigos. Y sobre t o d o cuidate de ti mismo, i o h Augusto!

Manuel VBzquez Montalbdn es uno de 10s m8s conocidos escritores espaiioles del pre-
sente. Es autor de nurnerosos libros: novelas, libros de crbnicas, poemarios.

13
RADOMIRO TOMIC

No hemos venido
a enterrarte, Pablo
((Vine a enterrar a CBsar y n o a elogiarlo)), son las palabras que Shake
peare pus0 en boca de Marco Antonio, como recurso retdrico para orie
tar al pueblo confundido y vacilante junto al cadaver del gran asesinado
Asesinado por la ambicidn y el Bnimo de venganza de sus enemigos, p
ro tambiBn por la ceguera de quienes eran -iporque era natural que a

I
. ... .
U'JU. I
..
.. . .-- ..I .
lo fueran! - sus amigos. Los ((Idus de Marzon de aquel lejano drama ti
nmn alni ina Similitua con la trageaia ael I I ae septiemDre en que la a
I,",
I

mocracia c hilena f u e barrida a sangre y fuego por el odio furioso de 1


enemigos, internos y externos, del gobierno constitucional que presid
Salvador A Ilende, per0 tambiBn por el sectarismo suicida de no pocos d
sus
-. sostenc
-. . 2dores y simulthneamente por la carencia de visidn y de sen
~

do de la historia de muchos de sus adversarios, que n o percibieron qu


la caida de Allende significaria la destruccidn de 10s fundamentos mi
mos_ _ de la democracia. honor v salvaauardia del Dueblo chileno, y su su
tituci6n por el terror masivo,'la mecalleta, la drBstrica reduccidn en
nivel de vida de cuatro millones de trabajadores y el enriquecimiento 01 3
ceno de un puiiado de grandes capitalistas nacionales y de u n grupo d
transnacionales extranjeras que, por una fraccidn apenas de su valor rle
y al amparo de 10s fusiles que clausuraron el Congreso, se han adueiia d
ya de una parte sustancial del patrimonio industrial acumulado por el pa
en el 6ltimo medio siglo; y de una proporcidn amenazadora de 10s IY l
valiosos recursos naturales del territorio patrio.
Quince aiios es el tiempo transcurrido desde entonces, denso de sim
gre y lagrimas y sufrimientos para 10s pobres y 10s sectores medios; d
frustracidn para 10s jdvenes; de humillaciones en la dignidad persona11
civica de la inmensa mayoria de 10s chilenos y en especial de aquell1
que anhelan y combaten por el tBrmino de la dictadura.
Es este el marco que da sentido a nuestra presencia esta maiiar
. . - . . . ^. .. -
en el Dia de la Poesia, en el Encuentro lnternacional por el Arte, la Cif

((Vine a enterrar a CBsar y n o a elogiarlo ...s. iNO! ((Enterrar)) es Ilo


lo perdido para siempre; someterse a lo aparentemente irremediable y dc

dencia del pais en las elecciones de 1970. El texto que publicamos correspond
al discurso pronunciado por 61 el dia de homenaje a Pablo Neruda dentro del ma
co de la celebraci6n del torneo aChile-Crea,,.

14
pedirse del maiiana y su esperanza. iNO! N o es nuestra actitud a1 recor-
dar a Neruda y Allende; al general Schneider, al general Prats y al general
Bachelet; a Jose Toh5 y a Victor Jara; a Orlando Letelier y a Tucapel J i -
m6nez; a 10s sacerdotes asesinados y a 10s fusilados de Calama, Antofa-
gasta y Copiap6; a 10s profesores degollados y a 10s j6venes quemados
vivos, y a 10s centenares de miles de victimas directas de la dictadura
seglin las angustiosas estadisticas de la Vicaria de la Solidaridad. iNO!
No es lo que Neruda y Allende y c o n ellos todas las victimas de estos
aiios siniestros nos exigen. Desde el fondo de nuestra historia n o es lo
que 10s grandes chilenos que hicieron a Chile en un arc0 que va desde
O'Higgins hasta ayer, nos demandan en esta hora. N o es lo que necesi-
tan esos millones de niiios y de jbvenes, que ahora m i s m o esperan, en
el umbral de la infancia o de la adolescencia, el t i p 0 de Patria en la cual
han de vivir. i N o es lo que se propone ((Chile Crea,, en cuyo nombre ten-
go el honor de hablar, en su rotunda opcion por la Vida y la Esperanza!
iNo es lo que Chile ansia de este ((Encuentro lnternacional del Arte, la
Ciencia y la Cultura por la Democracia en Chiles! iNo es lo que nos reljne
esta maiiana en la misma casa en que hace quince aiios trajimos el atalid
de Pablo Neruda, teniendo que pisotear 10s vidrios despedazados c u y o
crujido siniestro alin siento en m i s oidos, y ver miles de fotografias es-
parcidas en el lodo y vadear el agua de las acequias desviadas la noche
anterior por el odio babeante de 10s cvencedoresn para inundar la casa
y la calle del mayor de 10s poetas de Chile y de America Latina al cual
intentaban ultrajar tambi6n despues de muerto.
No Bramos muchos 10s que aquella maiiana formamos el cortejo que
acompaii6 a Neruda hasta el Cementerio General, encuadrados por el brillo
acerado de las metralletas; y al tkrmino de la breve ceremonia la mayor
parte de 10s j6venes tuvieron que dispersarse apresuradamente entre las
tumbas para evitar la mano de hierro amenazante. Quince aiios han pa-
sado. aLos pobres sufren l o que debens, escribi6 Tucidides hace ya 25
siglos y desde entonces generaci6n tras generacibn, en donde quiera que
hayan gobernado satrapas y tiranos en nombre del poder de las armas,
del ccDerecho Divino*, de la &una)) o del Dinero (que Papini describia como
Io eque sale del oficio excremental de Satanas))), 10s pobres y 10s debiles
han debido sufrir atropellos cotidianos a sus derechos esenciales c o m o
personas humanas y c o m o hijos de Dios. (<iLos pobres sufren lo que de-
ben! ...n es la realidad que las armas han impuesto en Chile desde hace
quince aiios bajo el gobierno que preside el general Pinochet, quien has-
ta la madrugada del 11 de septiembre de 1973 ejercia el cargo de Co-
mandante en Jefe del Ejercito, cargo para el cual habia sido designado
porque contaba c o n la confianza exclusiva del Presidente de la Replibli-
ca, Salvador Allende.
El ccgolpe de mar)) que ha sumergido a Chile durante 10s quince aiios
siguientes, parecid que arrancaria las raices mismas de la valiosa tradi-
cion democr5tica chilena en el orden civil, y que, en el orden militar, per-
vertiria perdurablemente la antigua noble conciencia, prevaleciente entre
10s hombres de armas, de 10s limites patri6ticos a que est5 sujeto el
(cpoder que sale d e la boca del fusils; limites que empiezan c o n el acata-
miento a la soberania popular. Quince aiios han pasado, per0 asi c o m o
la fuerza tellirica presiona desde el fondo del Oc6ano que bordea a Chile

15
y lo alza aiio tras aiio, milimetro a milimetro hasta hacerlo emerger sobre
las aguas y transformarse en tierra firme, asi tambien el ansia de libertad
y democracia que est2 en la raiz del alma nacional, y el sentido patri6tico
de 10s limites que el patriotism0 impone a la funci6n especifica de las Fuer-
zas Armadas y que muchos hombres conservan c o m o su m2s gloriosa
herencia, han hecho emerger, aqui y all5, en estos quince aiios, algunos
signos de que Chile volvera a ser Chile. No en balde Bolivar predijo que
si algljn pais de America Latina podria organizar su vida en democracia
y libertad, seria Chile. No en balde el Libertador Bernard0 O’Higgins pre-
firi6 renunciar a su cargo como Director Supremo para no manchar el suelo
patrio, ni la bandera patria ni su honor de soldado con la sangre de chile-
nos en lucha fraticida. No en balde el ind6mito pueblo araucano, funda-
dor de la raza’chilena, resisti6 3 0 0 aAos la dominaci6n extranjera. No en
balde Portales, el genial estadista fundador de la Repljblica hizo del ccgo-
bierno impersonal)) -en palabras suyas y con su propio ejemplo- el fun-
damento mismo del Estado. No en balde el general Baquedano, vencedor
en la Guerra del Pacific0 e idol0 de sus oficiales y de su tropa, postulado
en u n momento c o m o candidato a la Presidencia de Chile, acept6 con
suprema dignidad de patriota y de soldado no apoderarse por las arrnas
del poder civil, para lo cual probablemente le hubiese bastado dar una
orden. No en balde el general IbaAez, a pesar de contar con el apoyo de
las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de Carabineros que 61 mismo habia crea-
do, renuncio al mando supremo, en julio de 1 9 3 1 , para evitar que ahon-
dara el enfrentamiento sangriento que ya habia comenzado entre la
civilidad y la dictadura que 61 ejercia desde hacia cuatro aiios. No en bal-
de en septiembre de 1932, frente a la sucesi6n de minigolpes de Estado
en que nueve gobiernos distintos ocuparon La Moneda en poco mhs de
cien dias, fueron la Guarnici6n M i l i t a r y el Cuerpo de Carabineros de An-
tofagasta, seguidos por la de Concepci6n y otras provincias, las que no-
tificaron al Gobierno Militar de entonces que 10s hombres de armas
deseaban volver a sus cuarteles y reconocer al pueblo como ljnica fuen-
t e legitima de poder. No en balde el honor militar y la lealtad republicana
movieron a las Fuerzas Armadas a rechazar 10s llamados desperados que
les hicieron 10s vencidos en las elecciones presidenciales de 1 9 3 8 , para
impedir que don Pedro Aguirre Cerda, a la cabeza del Frente Popular, fuese
proclamado Presidente de Chile. No en balde la ejemplar imparcialidad
de las Fuerzas Armadas hizo posible que por iniciativa de gobiernos de
izquierda y c o n la aprobaci6n de todos 10s partidos, el gobierno y el Con-
greso Nacional entregaran a 10s hombres de armas el control direct0 de
todas las elecciones en que el pueblo designara a sus regidores, diputa-
dos, senadores y presidentes de la Repljblica. No en balde fue bajo esos
gobiernos y en pleno ejercicio de la democracia que Chile dio tres pasos
gigantes en la modernizaci6n de su estructura industrial y econ6mica y
en la afirmaci6n de su soberania: la creaci6n de la Corfo, la fundaci6n
del Banco del Estado y la nacionalizaci6n de la Gran Mineria del Cobre.
Estos tres logros colosales demuestran que es en democracia y libertad
que 10s chilenos son capaces de reconocerse como integrantes de una
comunidad nacional y de encontrar consensos que les permitan avanzar
unidos hacia u n mejor destino para todos. No en balde la sublevaci6n del
Regimiento ccTacnaa, en octubre de 1969, termin6 30 horas m2s tarde
dentro de 10s muros del mismo cuartel; y la respuesta de las Fuerzas Ar-

16
madas al asesinato aleve del Comandante en Jefe, general Schneider,
en octubre de 1970, f u e un solido y explicit0 respaldo al proceso constitu-
cional que eligi6 a Allende c o m o Presidente de Chile; y la sublevacion del
29 de junio de 1 9 7 3 del Regimiento Motorizado, cuyos tanques y solda-
dos rodearon el Palacio de Gobierno, f u e sofocada en tres horas por la
propia Guarnici6n de Santiago.
Si, entre el quemante desierto en la vastedad del Norte, la aka Cordi-
llera de Los Andes hacia el Este; la inmensidad de la Antartica hacia el
Sur, y la soledad, y otra vez la soledad del Ocean0 Pacific0 hacia el Oes-
te ... iChile volver5 a ser Chile!
He hablado de t o d o esto, Pablo, porque de todas las cosas que po-
driamos ofrecerte es est3 la que est6 mas cerca de tu sentido de la vida;
de tu batalla incesante y jamas amarga por el hombre y s u esperanza;
de tu universalidad que, hundida e n la entrafia de tu ser chileno, extrajo
de alli la savia para el hombre multiforme y eterno de todas partes de la
tierra, el de ayer, el de hoy y el de mahana, que encuentran y encontra-
ran inspiracidn en tu canto difundido ya en el m u n d o entero.
Pablo: n o hemos venido a <<enterrartenpara extender luego sobre ti
un ajado m a n t o de floripondios. Aunque n o t e fue dado, porque n o podia
darsete, el don del milagro para extraer la vida de la nada. Dios te dio el
don de transformar en gracia y fuerza, en belleza y perdurabilidad todo cuan-
to tocaste c o n tu talento. Creador por excelencia, capitan natural del ((Chi-
le Crear, lengua de angel, ccpolvo de estrella hundido en tierra oscuraa,
ilurninador de tinieblas, ccNeruda el de las m i l v i d a w , hijo y padre de tu
pueblo, dejame saludarte en esta mafiana de invierno, en la que tiembla
ya el sol de la primavera, c o n 10s versos del soneto que inici6 nuestra
amistad personal; soneto c u y o manuscrito m e leiste en Iquique, de pie
en la cancha de aterrizaje de entonces, mientras esperabamos el avi6n
para retornar a Santiago.
Fue en 1945, t d eras senador y yo diputado, ambos por la provincia
de Tarapaca, en el extremo norte de Chile. Una gran huelga sacudia la
pampa salitrera y tli c o m o senador y yo c o m o diputado fuimos llamados
por las bases de nuestros respectivos partidos comprometidos en el con-
flicto social que envolvia a doce m i l trabajadores. La huelga paralizaba
tambien la movilizaci6n pliblica. Por eso, en apresuradas diligencias, nos
encontramos en la Plaza Prat, disputandonos c o n cierta aspereza el h i -
co taxi dispuesto a correr 10s riesgos de viajar por la pampa en huelga.
MAS sabios que Salom6n n o propusimos la particion del taxi, sino que
convinimos en compartir la tarifa. Asi se inici6 nuestra amistad entre 10s
barquinazos del carromato rodando por las huellas de la pampa salitrera;
amistad prolongada por casi treinta aAos. Fue al termino de la huelga,
en esa matiana remota en que ambos esperabamos el avi6n e n Cavan-
cha. De pronto m e dijiste: ccTomic, v o y a leerte un "Soneto al Salitre"
que escribi durante nuestro viajen. Sacaste el papel y c o n tu voz pausa-
da, lenta y llena de fuerza vital, comenzaste a leer:

Harina d e l a luna Ilena,


cereal d e l a p a m p a calcinada,
espuma de las asperas arenas,
rosa blanca d e sangre salpicada.. .
17
El seminario internacional ((Los comunistas y la cultura en America Lati-
nas realizado en Praga a mediados de marzo de este aiio, bajo 10s auspi-
cios de la Comisidn para el estudio de 10s problemas de America Latina
y el Caribe de Revista Internacional,
hternacional, fue - e n opinidn compartida por to-
os 10s participantes- un momento importante de debate, reflexioi
dos reflexiones
echas en voz alta, interrogantes que obligan a elaboraciones de mayor
hechas ma
.. . * . . . I . L . .I
aliento, valoraciones de aportes innegables, constatacidn autocritica de
I I..

retrasos imperdonables.
Los eventos de debate tedrico y politico son una norma de trabajo
corriente en la redaccidn de Revista Internacional. Seminarios, mesas re-
dondas, simposios se organizan cada mes del a6o y sobre les m & varia-
dos temas. Era la primera vez, sin embargo, en 10s ya treinta aAos de
existencia de esta publicacicin c o m l j n de 10s Partidos Comunistas y Obre-
ros, que especialistas invitados y miembros de su Consejo de Redaccion
se reunian para confrontar puntos de vista sobre el quehacer cultural. El
solo hecho de su realizacidn era, pues, toda una autocritica. AI mismo
tiempo, como t o d a autocritica verdadera, era un paso adelante. Un paso
urgente e imprescindible, pionero en muchos aspectos, orientado a co-
rregir esa extrafia paradoja que ha existido entre 10s aportes de transcen-

Orel Viciani es socidlogo. Trabaja corn0 redactor de la Revista hternaciona


que se edita en Praga, Checoeslovaquia.

18
dencia hist6rica que 10s comunistas y otros revolucionarios han entregado
al desarrollo y defensa de la cultura de 10s pueblos latinoamericanos y
caribehos, y l a carencia de verdaderas politicas culturales, de verdade-
ros programas que hagan mas consistente el esfuerzo sistematico en un
frente sin el cual 10s demas -el de la politica y el de la econornia- jam&
podran adquirir toda esa estatura humana universal para la cual se hace
la revolucidn.
Las tres ponencias centrales en torno de las cuales gird la discusi6n
abordaron esta cuestidn en profundidad. La primera de ellas ((Aporte de
10s comunistas a la cultura latinoamericana y mundial del siglo xxs, pre-
sentada por Volodia Teitelboim, constituy6 un extenso trabajo de 10s tra-
zos mas destacados de la historia politico-cultural de la regi6n en el
presente siglo; pero, sobretodo, un cuerpo de propuestas para la hora pre-
sente y futura deducidas, justamente, c o m o proyeccidn de aquella his-
toria. El venezolano Hector Mujica, por su parte, nos entrego u n
pormenorizado analisis de la c(Expasi6n cultural del irnperialismo en Ame-
rica Latins)), y de la consecuente lucha contra ella; tema hacia el cual ha
volcado largos aiios en una investigacidn cuyos resultados se encuen-
tran contenidos en diversas obras. Finalmente el poeta cubano y jurado
de la Casa de las Americas Osvaldo Navarro nos habl6 de ((La revolution
cultural en Cuba y su influencia en el actual panorama cultural latinoa-
mericano,,. La reunidn c o n t 6 tambien con la presencia del latinoamerica-
nista sovietico y doctor en filologia Stepan Mamontov, quien cornparti6
algunas conclusiones de sus estudios sobre la regi6n vista c o m o una aUni-
dad de culturas nacionalew. El resumen del seminario estuvo a cargo tam-
bikn de Volodia Teitelboim y abarc6 una apretada sintesis de 10s trabajos
ya referidos, de otras doce contribuciones hechas por miembros latinoa-
, mericanos y caribeiios del Consejo de Redaccidn de la Revista, asi c o m o
de reflexiones diversas que fueron surgiendo en el curso del debate libre.
M u y grandes tendran que ser 10s esfuerzos de publicaci6n para dar
a conocer 10s m o m e n t o s mas decidores de un debate t a n arnplio. Lo que
ensayaremos aqui sera, pues, t a n s610 una descripcidn m u y sindptica de
lo tratado.
Como ha quedado dicho, el marco de la discusidn estuvo dado por
la valoraci6n critica del aporte de 10s revolucionarios, de la izquierda lati-
noamericana, de 10s comunistas en primer t6rmino. al desarrollo y defen-
sa de la cultura de nuestros pueblos. Corno lo expresara Volodia: ((No
ha habido pais de nuestra America donde 10s comunistas, 10s revolucio-
narios n o hayan enriquecido la vida politica, social y cultural c o n aportes
sobresalientesn. AI rnismo tiempo, y he aqui la paradoja, ((A menudo la
cultura n o es para nosotros una de las tres caras o elementos de ese cuer-
PO integral de que hablaba Engels, junto a la politica y la econornia, ra-
yando todos a igual altura y formando una sola unidad. Le hemos atribuido
con frecuencia una significaci6n secundaria y un valor instrumental,,, con-
cluia el escritor y politico chileno.
Buscando la fuente originaria de esta incomprensi6n se proponia por
parte de algunos participantes ahondar el andisis de las relaciones obje-
tivas entre cultura y politica. Y dentro de este amplio sistema de relacio-
nes, ubicar la relacidn cultura-hegemonia c o m o aquella que con mayor
claridad puede seiialar t a n t o la magnitud de la deficiencia c o m o las vias
de su superaci6n. Para ello, se decia, es necesario abandonar esa visi6n

19
errdnea de la tesis sobre la hegemonia del proletariado que la concibe co
mo una pretension excluyente, destinada a ser instrumentada en base
a un mer0 aprovechamiento tactic0 de tal o cual correlacidn de fuerzas
y sostenida con recursos mas administrativos que politicos; entre 10s cua
les mas de una vez se han ensayado pactos de reconocimiento previo
o condiciones estampadas en el papel, cuesti6n sobre la que Lenin tanta
mofa hacia calificandola de concepcidn pequehoburguesa, ccpropia de ten-
deross. De lo que se trata es, justamente, de volver al pensamiento origi
nal de Lenin sobre esta tesis, t a n creadoramente desarrollada por
continuadores suyos de la talla de Antonio Gramsci, y concebirla como
la influencia politico-cultural, intelectual y moral diria Gramsci, que la clase
obrera ejerce sobre otros elementos de la poblaci6n c o n el objeto de con-
ducir -dirigir- a toda la sociedad hacia el desarrollo y consolidaci6n de
la democracia mas completa. Tal influencia, esa capacidad real de direc-
ci6n, esa autoridad intelectual y moral se conquista en la lucha llevada
adelante en TODOS 10s planos del quehacer politico y social, y se expre-
sa en el hecho de que el proletariado hace suyos 10s intereses economi-
cos, politicos y culturales de todos 10s sectores que constituyen el pueblo,
organiza y encabeza la contienda por su r e a l i z a c i h plena.
Es u n proceso que gesta, necesariamente, una dialectica cultural que
funde 10s valores especificos de la clase obrera con una gama muy arn-
plia de valores nacional-populares. S610 en posesi6n de una concepci6n
tan vasta -y, sobre todo, de la consecuente practica que de ella dimane-
podra llegarse a cuestionar la hegemonia burguesa, que hoy por hoy es
a fin de cuentas la hegemonia de la oligarquia financiera y del imperialis-
mo, sostenida en el equivoco de hacer creer que su cultura de clase es
ni mBs ni menos que ccla cultura nacionab.
America Latina, se dijo en el seminario y se ha repetido con sobrada
justeza ya tantas veces, es u n verdadero volcan de lucha antiimperialis-
ta. Las relaciones de dependencia y dominaci6n han entrado en una pro-
funda crisis. La ljnica fuerza capaz de superar historicamente esta
situaci6n radica en la conformaci6n de u n amplio movimiento al que con-
fluyan todos aquellos conglomerados humanos cuyos intereses se enfren-
tan objetivamente a 10s del imperialismo y sus afiliados locales. Pero debe
tenerse siempre en cuenta, se advertia, que la agresiva politica de estos
Gltimos se desplaza simultaneamente en 10s planos econbmico, politico,
militar y cultural. No es por casualidad que en el famoso ((Documento
de Santa Fen, ese verdadero precursor de lo que hoy es la doctrina de
las aguerras de baja intensidad>), se proclame c o m o cuestidn m u y decjsi-
va la cccompra)) y descomposici6n de 10s intelectuales latinoamericanos.
Ni es una bagatela que 10s ccte6ricosn de la llamada ccdoctrina de seguri-
dad nacionals hablen con tanta insistencia de actuar simultanearnente
sobre lo que denominan cclos cuatro poderesn: el econ6mico el politico,
el militar y el psico-social. Teniendo en cuenta este t i p 0 de realidades es
que Hector Mujica, al exponer su ponencia sobre la expansi6n cultural
del imperialismo en America Latina y el Caribe, llegaba incluso a propo-
ner una precisi6n sobre la nominaci6n del llamado complejo militar-
industrial definiendolo c o m o complejo militar-industrial-cultural. Lo que
quedaba claro, en t o d o caso, es que sin una sostenida ofensiva cultural
por parte de 10s sectores populares, de la clase obrera, de 10s comunis-
tas y de todos 10s revolucionarios no seria posible alcanzar esa eclosi6n

20
de humanism0 transformador que es lo que torna verdaderamente irre-
versibles a 10s procesos liberadores.
Para ello es imprescindible, se anotaba, reforzar la autoconciencia de
ser -y sentirnos- herederos y continuadores legitimos de lo mejor del
espiritu y el accionar creadores de ayer: de nuestros padres aborigenes
e independentistas, de quienes nos trajeron el mensaje fecundante de an-
cestrales y remotas culturas populares, de 10s fundadores de nuestro m o -
virniento obrero continental, de tantos pensadores de Nuestra America
-muchos de ellos relegados a un olvido que de algljn m o d o hemos
tolerado-, en fin, de esas figuras seiieras en las artes y las ciencias que
supieron llevar el saber y la sensibilidad latinoamericanos hasta las c u m -
bres de su universalization. La Cuba de h o y es un ejemplo porque al ser
socialista es pronfundamente martiana. Y Nicaragua lleg6 por fin a ser
verdaderamente sandinista porque h o y es revolucionaria; por ello mismo
es que es mas que nunca la cuna de Dario.
Per0 por cierto que n o se trata t a n solo del pasado, sin0 del presente.
Los revolucionarios de h o y conformamos u n solo torrente c o n quienes,
sin haber adoptado militancia partidaria alguna, ensanchan y enriquecen
el camino de la liberation por el solo hecho de que sus obras y sus actos
nos hablen del hombre y de la vida.
N o es Bsta una comprension privativa de cuadros politicos e intelec-
tuales de oficio; aljn cuando en ella ambos tengan una responsabilidad
decisiva e insoslayable. Es, en definitiva, una concientizacion profunda
de pueblos enteros, de esas mayoritarias humanidades trabajadoras y ex-
plotadas. Porque son ellas las gestadoras de su propia emancipacion, y
por tanto, multitudinarias hacedoras de politica y de cultura. En el semi-
nario, al insistirse en la reafirmacion de esta verdad, se nombraban ca-
sos c o m o el de Chile en donde el mismo pueblo que necesita subirse a
la barricada y pelear palmo a palmo en las calles, c o n lo que tenga a ma-
no, la conquista de su libertad, siente en el fragor del combate la urgen-
cia del canto, de la poesia, del teatro hecho mas con el arte de la voluntad
y el coraje que c o n recursos t6cnicos, de la obra plastica, de parar cuatro
palos en la poblacion y transformarlos en SU casa de la cultura. Porque
la sed y el hambre de pan, trabajo, justicia y libertad en un ansia total,
enteramente humana, del cuerpo y del espiritu. Eso lo entendi6 el alma
de un obrero conmovido y conmovedor como Recabarren que dondequiera
que pos6 sus manos, su cerebro y su corazon brotaron, a la vez, partido,
sindicato, periodic0 y centro cultural. Por eso lo seguian 10s mas desam-
parados, porque les llevaba la firme propuesta de la dignificacion entera.
Stepan Mamontov, al sostener s u tesis sobre la cultura latinoameri-
cana como ccunidad de culturas nacionalesw, hacia explitica alusi6n al prin-
cipio de ccunidad en la diversidad y diversidad en la unidad,). En verdad,
como lo refirieron otros ponentes, se trata de un principio que en general
tiene hondas implicancias en t o d o el frente ideologico, asi c o m o en el de
la politica. La cuestion consiste en una amplia vision que tiene en cuenta
lo c o m l j n -historia, lengua, problemas economicos y sociales tales c o -
mo la dependencia y el subdesarrollo, el objetivo enfrentamiento c o n 10s
intereses del imperialismo- sobre la base de la existencia de diferentes
composiciones etnicas (el mestizaje, justamente, siendo caracteristico pa-
ra toda Nuestra America es, a la vez, expresion de lo diverso), distintas
influencias de orden geografico y diferentes niveles de desarrollo econo-

21
mico que van incidiendo en la conformaci6n de estructuras de clases muy
diversas. Esto, como se hacia notar, lejos de entorpecer 10s procesos uni-
tarios son premisas objetivas llamadas a darles una enorme riqueza plu.
ral que conduzca a la superaci6n definitiva de cualquier remanente de
sectarismo que pueda expresarse en uno u otro nivel de la actividad social.
Surgia asi una justa valoraci6n del esfuerzo de alcances hist6ricos que
en aras de la unidad continental lleva adelante la revoluci6n cubana, tan-
t o en el terreno de la cultura como tambien en el de la politica. Porque,
se constataba, a la par de ese empefio formidable de aunar voluntades,
por ejemplo, respecto de una soluci6n justa al problema de la deuda ex-
terna, esta la labor incansable de una institucidn como Casa de las Am&
ricas que, entre muchas otras cosas, es la que c o n mayor consecuencia
y eficacia ha acometido la no facil empresa de caminar resueltamente hacia
el encuentro definitivo de la America Latina con el Caribe no-
hispanoparlante; del mismo modo que contribuye c o m o el que mas para
derribar esa absurda muralla que intereses ajenos a 10s de nuestros pue-
blos han tratado y tratan de mantener entre, Ilam6mosla, Hispanoameri-
ca y su ccotra mitada: el Brasil. ccEn las escuelas brasilefias se nos enseiia
ingles o aleman; per0 jamas espafioln, nos decia el representante brasile-
fio. Por nuestra parte, 10s hispanoparlantes record6bamos haber hecho
el aprendizaje de cualquier otro idioma, menos del portugues. La conclu-
si6n era una sola: podemos y debemos terminar con esas fronteras por-
que es tarea que forma parte inalienable de nuestro destino c o m l j n como
pueblos hermanos.
Y existe, sin embargo, otra frontera politico-cultural aljn mas trggica,
basada en la discriminaci6n m6s abyecta, alimentada por 10s grandes in-
tereses olig6rquicos e imperialistas a traves de nuestros pueblos con el
objetivo expreso de mantenerlos escindidos: es aquella que se fomenta
entre las mayorias mestizas y nuestras comunidades indigenas. Se ano-
taba en el seminario que, si bien es cierto 10s comunistas y otras fuerzas
de la izquierda latinoamericana habian actuado siempre en defensa de la
igualdad de derechos de todas nuestras etnias, era mucho m6s lo que fal-
taba por hacer en cuanto a tener verdaderos programas y claras politicas
de acci6n que ubicaran esta vertiente de nuestra gesta libertadora en el
lugar que le corresponde. No se trata del indigenismo ni de ninguna otra
receta paternalista; sin0 de asumir nnteramente esta cuestidn como pro-
blema nacional atendiendo, desde luego, las especificidades con que se
plantea tanto a nivel regional c o m o en cada uno de nuestros paises. Una
solucion justa al problema de la tierra, el ejercicio real de la igualdad de
derechos c o m o parte inalienable de toda nuestra poblaci6n. el respeto
y defensa de sus culturas autbctonas, sus tradiciones, arte y sentimien-
t o s religiosos, el us0 oficial de sus lenguas, el acceso libre e igual a todas
las fuentes de la informaci6n y la cultura, la adopcion de diversas formas
de autonomia alli donde ello sea necesario son, entre muchas otras, al-
gunas reivindicaciones de nuestras comunidades indigenas sin cuya sa-
tisfaccion cualquier proceso liberador en nuestra regi6n quedarh
irremediablemente trunco.
Naturalmente que el f o m e n t 0 de la unidad cultural latinoamericana y
caribefia no se plantea c o m o una especie de visi6n cultural autarquica,
excluida y excluyente de lo mejor de la cultura universal. A s i como mi-
rando hacia el pasado no tenemos porque aceptar c o m o opci6n ljnica la

22
de ser cerrados partidarios o de la ccleyenda negrar o de la ccleyenda do-
rada,, tampoco h o y la defensa de la unidad cultural latinoamericana y
caribeiia puede significar la negaci6n total o la aceptaci6n acritica, por
ejemplo, de 10s logros culturales europeos o norteamericanos. De lo que
se trata es que nuestra 6ptica para mirar el mundo la asumimos en el marco
de una cultura latinoamericana que, como parte de la cultura universal,
tiene existencia y desarrollo propios. No es una cultura de reflejo, como
podian afirmar en el pasado 10s sustentadores de la f6rmula cccivilizaci6n
y barbaric,,. cclnjertese en nuestras repirblicas el mundo; per0 el tronco
ha de ser el de nuestras repirblicass: es la maxima martiana que una vez
mas hicimos nuestra en el seminario que reseiiamos.
Hoy, cuando Mijail Gorbachov habla de c(perestroika>),de ceglasnost)),
de situar las relaciones internacionales en el marco de una nueva menta-
lidad politica, no esta inventando ningirn nuevo recetario -que seria t a n
innecesario c o m o cualquier otro de antaiio-; sino que, por el contrario,
est6 expresando la irnperiosa y urgente necesidad de una imaginativa ex-
plosidn de la inteligencia revolucionaria para asumir a plenitud las nue-
vas realidades y exigencias del mundo de hoy. Es natural - e ineludible-,
entonces, que una universal conmoci6n renovadora recorra a todo el m o -
vimiento comunista, a todos 10s revolucionarios, a toda esa inmensa hu-
manidad que t a n ansiosamente busca 10s caminos -diversos y no
ljnicos- de su definitiva humanizaci6n.
No es una ernpresa pequeiia ni cosmetologica. Se trata, ni mas ni me-
nos, de una verdadera revoluci6n en la revoluci6n que se ha puesto en
marcha. Es u n cambio de mentalidad, el rechazo a toda idea anquilosa-
da, a t o d o conservadurismo, a la generalidad omnisapiente de ccverda-
desn estereotipadas y tambi6n a u n lenguaje que tenia mucho de ritual
y de ret6rica altisonante. En n o pocos aspectos la cuesti6n consiste en
volver a Marx, a Engels y a Lenin, a la anchurosa originalidad de su pen-
samiento vivo, superando el formulismo al que lo habian llevado una se-
rie de manuales, y ponerlo en funci6n dialectica con el intrincado mundo
que nos ha tocado vivir a sus seguidores. En lo que al socialismo respec-
ta, 10s planteamientos y la acci6n de sus cuadros y organismos dirigen-
tes, de 10s pueblos que lo construyen, traslucen nitidamente el esfuerzo
serio y profundo por liberarlo de trabas que nada tenian que ver con su
esencia, para que revele todas sus potencialidades como sociedad en cuya
edificaci6n cada ciudadano, cada individuo, tiene arte y parte; para que lo
que Lenin llamaba ala democracia mhs completa)) sea el Bmbito vital del
desarrollo verdaderamente universal y multifacBtico del hombre nuevo.
Son todas vertientes de u n proceso de una superior potenciaci6n del
humanism0 revolucionario en que nuestros enfoques culturales estan Ha-
mados a jugar, pues, u n rol de primera linea. MAS de algo tenia que ver
con eso nuestra reuni6n. Por eso es que en ella se reiteraba tanto la ya
seiialada advertencia de Engels en cuanto a entender la economia, la PO-
litica y la cultura c o m o tres planos del movirniento social que deben ser
tornados al mismo nivel y con la misma importancia. Sobre todo hoy, cuan-
do fendmenos c o m o la revoluci6n cientifico-tecnica hacen imperioso ad-
vertir un proceso de mayor intelectualizaci6n del ser humano, en primer
tkrmino del trabajador. Ello obliga a que nuestros partidos est& a la altu-
ra de esa intelectualizacion. No solo en el sentido de una correcta rela-
ci6n con 10s intelectuales dentro y fuera del partido, o de cuestiones tales

23
c o m o el rechazar la t e n t a c h de proclamar doctrinas oficiales en mate
ria est6tica; sino tambi6n en cuanto a diversificar la cultura militante, e
horizonte de la cultura partidaria, sobre t o d o en lo que a 10s cuadros diri
gentes se refiere. Ello ir6 siempre en beneficio de una visi6n m6s amplia
y profunda del ser humano, y por tanto, del propio quehacer revolucionario
El seminario CCLOS comunistas y la cultura en America Latinas, reali
zado en la sede y bajo 10s auspicios de Revista International, quiso ser
una reflexi6n puesta al servicio de este enorme desafio.

24
Bar frente a la Penitenciaria. Santiago, 1983
I

~ I C Itu1c.o UL. a /u I . LIX IL.JUIL~UV UL. b aca c i i L i a CJ LI iiui


L A ~ J L .i ~ u b r i ci y u i o
prohibido, publicado inicialmente en Santiago en el mes de iulio re-
cierI pasado en una edicion para el pais, y luego en Espaiiai en una
edic:ion de gran tiraje (Ed. Plaza y Janes) de circulacion prevista para
r .
todio el ambito de la lengua espaiiola (salvo Chile). .
.. .. . . ..
La oDra tiene una cierta intencion totaiizaaora ae la viaa chiiena
. I . .. .
en estos aiios de dictadura; procura mostrar el pais en sus mas diver-
sos aspectos -politicos, sociales y culturales- en capitulos por lo ge-
neral breves, y aun muy breves, cuyos temas, vistos a veces como a
traves de un caleidoscopio de tintas vivas u oscuras -segun el caso-
conforman un cuadro cuya profundidad esta en relacion directa con
la intensidad de la Drolongada v fecunda experiencia vital del autor
Y I

en t anto dirigente politico y social y en tanto escritor.


Los textos que vienen a continuacion corresponden a extractos de
1 divexsos capitulos de la obra.
* * *

delatara la voz
-1rC. Tratare de que no me maten. ObservarC todas las reglas d
la precaucion. Entrark sin que nadie se percate que soy yo.
-Dificil. Eres gordo. Eres calvo. Tienes la cara redonda, incon
fundible. Te delatara la voz. Hace muchos aiios que hablas por ra
dio. La policia te la conoce bien. Tiene la orden de grabar tu
programas. Nadie puede disimular ni la voz ni el peso. Y tu voz y tu
peso son demasiado caracteristicos, despaciosos, como 10s de un se
iior que no tiene apuro. Te reconoceran a la legua. Toma en cuent
que est& hace tiempo en la mira de su fusil.
-Y he sobrevivido catorce aiios ...
-Y seguiras sobreviviendo no se cuantos mas, siempre que no t
vayas a meter a la boca del lobo. No desafies a1 destino. Recuerda
que te la tiene jurada. Y un odio parido. Estas en su lista negra. Ya
lo dijo en su Dia decisivo que tu fuiste uno de 10s motivos para dar
el golpe.
-Pretextos, exageraciones, cucatos. Los motivos fueron otros, por
cierto un millon de veces mas fuertes y verdaderos.
-Te quit6 la casa por constituir un peligro para la ccseguridad na
cionaln.
-jQut culpa tiene la pobre! Estaba vieja, llovida. Era de adobe
triste, como decia don Pablo.
-La culpa no es de la casa. Es tuya. Ademas tenias en ella un
polvorin.
-Si, mi biblioteca. Era lo Gnico que realmente valia, aparte de
un cuadro de Roberto Matta que, sin duda, 10s horrorizo.
-iLo sientes?
-Lo siento.
-LNO sientes mas que te quitaran la nacionalidad, otra muestra
del aprecio que siente por ti el caballero?
-NO.
-LPor quC no?
-Porque la nacionalidad no se puede quitar. Lo de ellos es un
acto administrativo. No te dan pasaporte. Declaran la ficcion de que
no eres mas chileno, per0 yo seguirt siendo chileno hasta la muerte
y despuis de ella.

Da tos estrictamente reservados


N o dirk si cambie o no cambiC. Y en la segunda hipotesis, tampoco
dirk todo lo que hice para cambiar. Si me alargui la cara o me la acorti.
Si por arte de magia me transforme en un joven o tal vez en un ancia-
no completamente senil. Quedara todo eso guardado en la memoria
como un pequeiio misterio que con el tiempo podria cobrar un aire
de reminiscencia casi divertida, digna de contarse un dia a 10s nietos.
LEres tu? LExiste la posibilidad de un segundo rostro? Tiene que
28
haberla. Hay que hacerlo verosimil, aunque no mires de frente y ten-
gas la expresion ausente y medio ladeada. Tal vez pases por amarillos
aprietos. Como es una peregrinacibn no tan breve, necesitas acostum-
brarte a1 paso del mediofondista o del que corre la maraton a tranco-
medido. No te pregunto si te dedicaste a1 juego de la mascara y si a
ratos ella te fatigo. Si en tal cas0 sufres por no poder contar como
te veias, si te cuesta mantener en silencio escenas determinadas, es pre-
ferible que no hagas el viaje.
-No, no renunciare a C1 por nada del mundo.

En busca del pais perdido


Llegue primer0 a la capital. Despues, casi de inmediato me puse a re-
correr el pais. Sentia una necesidad de reconocimiento urgente. Era
algo que habia estado retenido o postergado demasiado tiempo, lo
cual me producia un dolor casi fisico.
De entrada tuve la sensacion de que nunca habia salido. EchC una
mirada circular, panoramica y respire profundo. Oli el perfume de
la tierra humeda. Estaba en casa con una impresion inicial de haber
borrado el exilio.
La naturaleza se me aparecio desnuda, como una mujer concreta
y hermosa. Le aspirC la fragancia. Me golpeo su belleza. Percibi, ad-
mirado, el sentido de sus formas y sus colores, tan diferente a1 de aque-
110s paisajes sin montes, con interminables Ilanuras, donde habia
pasado largos afios de un destierro aun inconcluso.
Tuve ademas una sensacion extrafia para una persona que se con-
sidera, hasta cierto punto, mas interesado en lo que sucede y en lo
que viene que en lo que paso. Pues, en cuanto entrC a la ciudad, me
asalto el sentimiento que el mio era un regreso a1 pasado, a mi pretC-
rito imperfecto. Fue a1 principio una rafaga. Luego varias, que se acu-
mularon y encadenaron. Permaneci en silencio, como transportado
a otro tiempo. Se desato el trabajo de la memoria dormida que des-
pierta.
La sensacion se me repitio despuks, cada vez que viajaba por el
pais. Casi todo lo que veia me traia remembranzas, me devolvia pe-
dazos de vida. Como en una serial de cine, la maquina del tiempo se
me vino encima, devolviCndome escenas, recuerdos. Renacieron mu-
chas cosas perdidas y lejanas. Sin proponkrmelo, not6 que estaba de-
dicado a la faena de recobrar lo vivido.
Senti, ademas, la liviana sensacion de tener el corazon joven. Fui
mas lejos. Semanas mas tarde, seguramente porque recorri lugares de
mi niiiez, la sensacion de revivir la infancia se me hizo mas fuerte.
La rememoracion volvia hacia atras.\(Dicen que 10s viejos reviven mas
diafanamente su infancia). Tuve impresiones muy vivas de 10s viajes
a Romeral trepandonos a 10s arboles en primavera a coger cerezas.
29
Imagenes olvidadas que suponia borradas y ahora renacian puras y
eran redescubiertas con cierto temblor intimo. Senti la sensaccion ca-
lurosa y mojada de aquel verano en que aprendi a nadar erI el rio.
Parecian relampagos de la memoria, que se encendian cuando atra-
vesabamos el espacio fisico en que nacieron, y se apagaban 1In poco
mas alla, para ceder la escena a otra asociacion, a1 pasar por t:1 teatro
de operaciones correspondientes.
Si alguien dijo que el pasado es un pais extranjero, en mi (:as0 era
todo lo contrario. Yo volvia del extranjero. Y me salia a1 enbubl n..nnt*n
1111u

n1 y
c.i nq
aon oa A
uun Aa- rim
r r n r n f i mora
buiiiu paia u n 1- h i a n x z n n i A - x r A n * r n l . r a r m n 9 1- ea)
i ~ i bla u i b i i v ~ ~ i i uy a u b v u i v b i i i i b u la d l S a -
cion de reintegrarme a la tierra natal.
Era algo mds que el redescubrimiento de un viejo archivo foto-
grafico. La vista del paisaje en que habia vivido hasta una edad ma-
dura iba haciendo reaparecer, asomar de nuevo, por encima del nivel
del agua, la tierra sumergida, que afuera se me volvia mas borrosa
a medida que transcurrian 10s aiios. Ahora la recobraba como un te-
rritorio moral, efectivo. Rescataba la historia del sentimiento que po-
see cada persona por el solo hecho de vivir la mayor parte de su vida
en un pais determinado. Estaba careada de secretos. sienificados ocul-
tos, recados personale dos
con el gran simpatico. de-
sencantos y penas. Te ,ran
10s restos del sueiio dG u11 lllllu, I a n c v u u z u u I i b > u G 1 auuiraLcur<.

Santiago bifronte
En las pausas del trabajo recorro Santiago.
F l .
El declive de cordillera a mar acentua el corte de clases. La toPO-
F. . , , . cinismo
grana aerine con invoiuniario . . la airerencia entre poores y ri-
1 l.F S I

cos. Para 10s primeros 10s barrios bajos. Para 10s segundos el barrio
alto, que se ha lanzado a1 asalto de nuevos cerros. Con mas dinero
se vive mas cerca del cielo.
El ~ l t i m oinv ierno ha sido de inundaciones y deshielos. Despues
de mi llegada lluieve un dia entero y esto basta para que gran parte
de la ciudad quede anegada. Varias calles se convierten en avenidas
de agua. En verbau AnA bull ..nn hnrn U
uua iiuia A-G y l b b i y i r a u u i i r a a b ffirrno
..vnAnit-Annno iuiuiaii itu-
n-
on I n

rrentes. A 10s pobres el agua suele subirsele a las camas. En las esqui-
nas hay muchachones que se ofrecen para pasar a horcajadas hasta
la otra vereda a mujeres jovenes. Algunos lo hacen gratuitamente.
Tambien 10s ciclistas trasbordan niiios o seiioras.
Pero esa mafiana, poco antes de mediodia, el clima mediterrh ieo
ha templado el aire, como para que lo saboree uno que na viviao arios
. . . . .
en el reino escarchado de:1 bajo cero.
Respiro como un cabaill0 unos cuantos ternporales. El sol r(tapa-
_ _ _ _ IUS_ _ poores
rece pronto. La lluvia triste- para _ _ ,.~.--
1 ---l--
acaua ...._
ae iirnpiar2. :--
I:
el Iirma- -1 C!

30
menw y despliega su cinerama. Alli estan, presidikndolo todo, 10s
-
Andes, potencia soberana. La nieve fulgurante dibuia meior la mag-
nificencia dc1: barrio mas alto. Desde lejos la luz no"a1cania para 10s
dlesheredladc) S .
Llegi.ui a vivir . -
a Santiago,
.. . -
con el fin . .de ingresar
. . . a ,la Universidad, ... . .
hace poco mas de medio siglo, cuando la CiUdad tenia 600 mil naDi-
tantes. Me parecio conocerla integra. Porque la mia fue una adoles-
cencia caminadora, muchas veces sin plata para tranvia, cuya pobreza
invitaba a aplanar calles dia y noche. Entonces el radio urbano termi-
naba por el oriente cerca de la Plaza Nuiioa. Ahora todas las aldeas
vecinas, 10s nucleos perifkricos se han incorporado a una metropolis
_.___--.
Coptiniia - i--_---_--
P -- rlaws de
n n r h p t da -_sahiduria
____ estadistica
___.. _
....
.-_ ..a
.
-.._un
.
.~~~ Dar
r - -
~ ~
de De-
I -

riodistas dispuestas a declararse atonitas. ((Somas Chile y Santiago


tielne.. .))
Tiene actualmente mas de cuatro millones de habitantes. Se trata
-~ _ _C-_ a- _..-
de uri CI ~- -ILI U I I I ~ I CWIIIUII
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L..- :,+1
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I I I U L I M ~ L ~ ~ I L ~ I UG
A,. A-AA,." T -+:-" Cn-
C J n i i i c i i ~ aLaLiiia. J U ~ L

como pulpos de siete brazos que van absorbiendo cuanto les rodea.
En mis tiempos de estudiante la poblacion del pais estaba mas repar-
tida. Creo que un 16 por 100 vivia en la capital. Hoy, mas del doble.
La dictadura acaricia sueiios, modelos ideales, por ejemplo: con-
vertir Santiago en una urbe mercantil tipo Hong-Kong o Singapur,
empezando por un centro donde todo se comercia, esta regido por
el sistema financier0 y vigilado por el ojo militar. Me llaman la aten-
ci6n tantos bancos, 24 supuestamente nacionales, 22 abiertamente ex-
tranjeros. Pero, para disgust0 del amo, a su corazon de concreto
armado confluye tambien casi diariamente el desorden.
La ciudad en cualquier momento puede ser teatro de explosicio-
nes de rebeldia, escenario de monumentales palizas y de disparos que
-___
no siemnre ~- _ _se_ tiran al __. aire.
....- ~ Atestada
- 8 trechos de escombros. da la
impresion que esta siempre en visperas de su inauguracion o a1 dia
siguiente de un bombardeo. Por otra parte se insiste que Chile es hoy
un Pais de sobrevivientes.
r.. -..-,...-A,.-
CII ICIIUV~UUI
- +,.An tram,-.
a L u u u uapu - v 1 v u u u a
. . 10ia -pub- AP Ix Pu -C oc iirpct-n
.I..r.mn(. &,,-,PO
ub

modernizaciones- contaba con orgullo que en el centro de Santiago


debe haber a lo sumo veinte edificios que tengan mas de cincuenta
afios. La ley es demoler y edificar para volver a demoler.
Me desplazo por autopistas de circunvalacion interconectadas, que
sirven para ocultar lo que hay tras 10s grandes telones arquitectoni-
cos. Santiago es una ciudad publica y secreta. La publica esta en la
guia turistica. La secreta esconde sus miserias en las poblaciones
mare:inales.
FIay mas de un centro administrativo-financier0 del consumismo
y del viirinen
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v III~LSLUIIIIQ.
Cornercios exclusivos, caracoles donde usted encontrara todo lo que
quier-a. Si tiene bastante dinero puede ir a comprar en 10s Cobres de
Vita(:ura, donde relucen desde pistas de patinaje hasta la sala Lila y
31
la sala Verde (dos cines de categoria) y mas alla negocios de plantas
y anirnales dornesticos. 0 bien Apurnanque. Es tan entretenido que
si usted no tiene plata lo puede tornar corno un paseo.
Tarnbien asistirnos a la apoteosis de la ropa usada. Patronato es
el templo de la indurnentaria que han dejado de ponerse las bien ves-
tidas del rnundo desarrollado.
En todos lados esta el vendedor arnbulante. Dicha actividad es una
mascara que se ponen obreros cesantes que no quieren rnendigar.
Santa Maria de Manquehue, Lo Curro -donde esta el palacio no
habitado por Pinochet--, La Dehesa son sirnbolos de la ciudad opu-
lenta. ((Mas lurninarias que Paris tiene Las Condes)), exclama con o
sin arrogancia Agustin Krogh, un funcionario de la Municipalidad.
El poeta peruano CCsar Vallejo decia que nadie sabe cuan inmen-
sas cantidades de dinero cuesta ser pobre. Si quieren tener una apro-
xirnacion, asornense a esa parte del Santiago suntuoso y se daran una
idea.

El otro planeta
El otro planeta cornienza unas cuantas cuadras mas alla. Sus descala-
brados y revenidos rnuros de material ligero estan a la vista. Pero no
10s ven. A veces 10s sienten corno un temblor. Los rnarcianos les pro-
ducen desasosiego, porque les parece que estan incubando algo terri-
ble. Es el rnundo de La Victoria, de Lo Herrnida, de la Legua, de
centenares de poblaciones populares. Son 10s planetas del polvo, donde
la gente no tiene telkfono en su casa.
Vi nacer La Victoria de la nada una noche y en el siguiente ama-
necer, cuando gente sin hogar y sin suelo decidio tenerlo. La recorri
rnuchas veces corno senador por Santiago. Me complacia hacer una
cornparacion que horrorizaria a 10s historiadores del rnundo de la gente
linda. Si el siglo XVI fue el de la fundacion de ciudades por 10s con-
quistadores espaiioles, el siglo xx es el de la fundacion de centenares
de poblaciones por 10s pobres de Chile.
En ellas habitan millones. No tienen nada de lo que dispone la man-
sion presidencial en Lo Curro. Es el reverso de la vida a lo estrella
de Hollywood que algunos llevan. Tratan de deteriorarles la humani-
dad. Los niiios estan generalrnente desnutridos y 10s jovenes ven to-
das las puertas cerradas. La dictadura agravo esta situacion.
El cura frances Pierre Dubois, expulsado de La Victoria, y a1 cual
se prohibe el reingreso a Chile, viaja casi como un exiliado clandesti-
no, de Dijon a Mendoza. En esa ciudad argentina tiene una cita con
10s ccvictorianos)).Una rnujer susurra: ctSomos pura piel.)) iQut sig-
nifica esta expresion? Desde luego harnbre, cuerpos reducidos por la
inanicion. Pero esa piel esta tarnbien recubierta por cicatrices. Esa piel
es la piel del rnartirio, un poco como la piel de Cristo en las pinturas
32
de la crucifixion. Lo peor es la pie1 semivacia y colgante de 10s nifios.
Una encuesta de 1985 arrojo un 27 por 100 de desnutricion entre 10s
de uno a siete aiios. En dicha edad ello produce un dafio, incluso ce-
rebral, dificilmente recuperable. En esa misma poblacion, creo que
en todas ellas, Salvador Allende, el del medio litro de leche diario pa-
ra 10s niiios, no solo lo repitio muchas veces sino que hizo algo prac-
tico para repararlo. Todo eso se acabo. Los de la Junta se han reido,
han hecho irrision de ese despreciable medio litro de leche.
Las poblaciones son focos de desocupacion, de descontento y tam-
biCn de represion. Suelen volar las balas por el aire como si 10s prch-
yectiles fueran moscas mas o menos inofensivas.
Esa conciencia fundadora de la poblacion responde a una suerte
de cultura popular, la cultura obrera de que hablaba Luis Emilio Re-
cabarren, y que es muy fuerte. Pinochet ha tratado de borrar todo
vis0 de autoconciencia en 10 que llama el ccpopulacho))o la rotada.
Ella es la base de una conciencia de liberacion, de raiz democratica.
Gran parte de 10s familiares de 10s detenidos desaparecidos son gente
de poblacion. Hasta donde ha sido posible se han defendido por su
pensar, por su sentir, por su organizacion, por su divisa de actuar jun-
tos. Tienen un sentido muy claro de la importancia de la union. Alli
trabajan cod0 a cod0 comunistas, socialistas, toda la gente de izquier-
da, con las comunidades cristianas de base. Y tambikn a menudo con
10s curas de poblaciones. Cuando, como un numero en el programa
de celebracion de 10s trece aiios del golpe, Pinochet expulso de La Vic-
toria y del pais a 10s sacerdotes Pierre Dubois, Jaime Lancelot y Da-
niel Caruette, todos 10s ((victorianos)) promovieron un movimiento
de rechazo.
Existe una comunicacion humana fuerte entre 10s pobladores. Es-
tan unidos. Les merecen gran respeto todas las personas que, tenien-
do concepciones distintas sobre el cielo, la vida las junta en la tierra,
padeciendo 10s golpes de un sistema que 10s ataca a todos con viru-
lencia fria e inagotable.
En el otro planeta se vive de ctmilagro)). Es el mundo de la econo-
mia subterranea y de las mil ((estrategias de sobrevivencia)).

Una bestia publica muy particular


En Chile Pinochet es el Diablo, pero, como casi Dios, esta casi en to-
das partes. Ya dije que me tropece con t i a1 poco rato de entrar a Chi-
le. Es decir, me tope con su voz que, por cierto, a fuer de veridico
-como decia Don Luis xv y medio- no es la de Caruso ni tampoco
de Placid0 Domingo. Lo sigo oyendo por radio.
Lo tengo a1 frente, cara a cara. Me esta observando de reojo, por-
que nunca mira derecho. Me apunta con el dedo tambitn de un modo
oblicuo. Para mi fortuna no me ve. Ahi lo tengo en la television. Y

33
lo tendrt a1 menos cada noche lanzando arengas electoreras, porque
ahora se dedica sobre todo a hacer su campaiia para perpetuarse en
el poder a traves del plebiscito. Va de pueblo en pueblo, de regimien-
to en regimiento, imitando a 10s candidatos a presidente, a senador,
a diputado, de aquellos tiempos que t l clausuro a caiionazos un me-
diodia sombrio de septiembre. Alguien opina que como orador no le
llega a 1os talones a un candidato a regidor por Rarinco. Puede ser
verdad.
Pero LUIIIU U C J ~ U L L IJC ILIJ LILIC. IYU UIYLIIIIUJ uuc CJ UII UILLLIUUI con
toda la barba, sino con IS a
un manual de cuartel. Y de-
nes terminantes que da e dra
en el patio de la guarniciull. niiuia, L a piabuba auyuiiiuu ub dic-
tador durante quince aiios, intenta la improvisacion. Le sale con ga-
llos, pero es lo mejor de su nula elocuencia. Porque entonces suelta
parrafadas estentoreas, que traicionan la trastienda de un personaje
acostumbrado a1 denuesto y a1 insult0 gritado puertas adentro.
Pinochet no es Demostenes. Ni el Leon de Tarapaca. Pero es el
especimen mas redomado de dictador que registra la historia de Chi-
le. Ocupa un lugar entre 10s tiranos de Amtrica Latina, un subconti-
nente lleno de Granos. Y como dijo un hijo orgulloso de su padre,
para bien o para mal, mi papa no es un gobernante cualquiera. Es
un mandbn a nivel internacional. cuva imaeen sirve en aleunas Dartes 1
I < Y Y

del globo para que las mamas asusten a 10s niiios.


Un semianalfabeto puede meterse en el bolsillo a muchos letra-
., _..- 1
I
A,-.c a
. I,-. Iron-
.
I h- hnnh- A-oA- -1 i1 i1 uc
uua, y La iu yuc uabc y i m iicuiu ucauc 61
A- np,+:nmL..- A, 1 (
ac,pLicuiuic uc 1973
don August0 Jose Ramon Pinochet Ugarte, ese que me esta mirando
ladeado desde el televisor. No vale el sarcasmo. No salva la ironia.
Hay que tomarlo en serio. Tiene cara de tonto pero no es tonto. Tie-
ne cara de pillo y es pillo. En su actuation hay mucho de inhumano.
Otros agregaran: No ha dejado crimen por cometer. No es culto. Ca-
rece de inteligencia creadora. Es un animal. Si, un animal astuto, un !
chacal politico, con instinto precis0 para el ataque, para saltar como
un tigre, sobre el enemigo dormido. Es una bestia muy particular. Ar-
ma la trampa y atrapa en ellas a personalidades bien vestidas y bien
habladas. Los caza con movimientos sorpresivos y abruptos. Desputs
se oye la 1:isotada de la hiena, ridiculizando su infinito candor . De
manera, SIeiiores politicos, que el dictador no es un idiota. Ale:uien
ha dicho qlue tiene cara de ((huaso brutoi), pero se las trae. Se cuienta
que un palA--t- nr.C A - 1 ,-." A ..maleo
l G l l L ~J U Y U UL. LUJ AIIKGJGJ,
F:r:nnma..tn ..nrpn:An ,.--
IIJILCIIIIGIILG vaicuuu. bullienta

corta: &on esta cara de huevon que me gasto, m


bien.)) Hasta ahora a su importante primo le hs
. , . * I _ -

34
prime su sello. Tampoco es un simple juguete de fuerzas externas. El
tambien decide, pone 10s acentos. Como hombre de uniforme, manda.
En Paraguay llaman cthurreros))a 10s que forman la claque de su
hermano mayor o menor, Stroesner. cc Hurreros)) porque la palabra
principal de su vocabulario es cthurra)), naturalmente gritada en loor
a su idolo. Pinochet t a m b i h dispone de sus hurreros. No son solo
10s acarreados y pagados para avivarlo y adularlo de manifestacion
en manifestacion sintktica. TambiCn 10s ha apostado, con bala en bo-
ca, en todo su aparato, partiendo por el generalato y el coronelato.
Seria erroneo menospreciar a1 hombre, a1 politico, a1 politiquero
Pinochet. Lo mueve un motor muy fuerte: la ambicion de poder, la
locura autocratica. Maneja el pais sobre la base de convertir el princi-
pi0 de autoridad en sinonimo de crueldad. Libra asimismo una lucha
por su vida, por asegurarse un espacio en un mundo que fuera del
poder no se lo garantizaria. Porque ha cavado bajo sus pies un abis-
mo, el cual ha ido llenando de sangre. iExtraiia piscina! Sabe que fuera
del poder no tiene donde ir. LSudafrica? LParaguay? Lo persigue el
fantasma de su desdichado colega Tachito Somoza. No le queda en-
tonces otra opcion aceptable que morir en la cama del poder, como
Franco. De alli su decision irrevocable de ser un dictador vitalicio.
Admira a1 Caudillo. Pero le hara una correccibn. No es suficiente
asegurarse el poder hasta la muerte. El no designara a ningun Adolfo
Suarez para que encabece el Ministerio. Despues de su muerte no quiere
transicion, no aceptara Pactos de Moncloa. No amamantara reyes,
Juan Carlos I no figura en su agenda. Despues de Pinochet tendra
que seguir el pinochetismo. Le gustaria que le levantaran muchas es-
tatuas en todas las plazas de Chile. (No lo representen montando a ca-
ballo, porque siempre 61 fue hombre de Infanteria. Represkntenlo
mejor montado en el Poder). Pero hay un monumento que debe eter-
nizar para siempre su obra y su memoria. Mas que un monumento
ecuestre de marmol indestructible, quiere algo mucho mas solido: un
monumento de papel: su constitucion de 1980, que establece la dicta-
dura militar perpetua.

Zmagenes del camino


Tres niiios descalzos, con 10s brazos extendidos, ofrecen desde la ber-
ma huevos, pan y queso, emblemas de bienvenida de 10s pueblos cam-
pesinos. Es su modo precario de ganarse precozmente la vida.
Desmintiendo la tgloga modernizante, diviso a un monton de afue-
rhos -ahora 10s llaman temporeros- que vagan en busca de traba-
jo con sus bolsas a la espalda. El capitalism0 ha entrado a1 campo,
pero la pobreza del pobre es peor.
Confirmacion de un estado de cosas: nos vuelven a detener en un
control de carabineros.
I 35
I
Cerca de la estacion que cobra el peaje a 10s automovilistas, c
en 10s tiempos biblicos, circulan unos burros orejones y de tranco
roso, cargadas con arguenas. Viajamos entre Platero, Juan Ra
JimCnez y dos Mercedes Benz. El conductor de una vieja carrete
de pie manejando las riendas. El pais se me aparece como una s
position de planos. Diversas Cpocas. Fortunas diferentes.
La soprano ateniense es ahora solista de un cor0 que repite l
labra ((Libertad)). No esta mal.
Cuando paso frente a1 pueblo de mi niAez, diviso por la carr
arrastrandose resoplante, a duras penas, un folleque Ford, ante
viano, como aquel ultimo modelo que cornpro mi tio en 1927. M
des Soza ha tomado su turno en el cassette: ((... cantamos, pedi
soiiamos, esperamos.. .N
De repente un poco de fantasia surrealista: por el pavimento
gad0 navega un barco, a caballo sobre el lomo del acoplado d
larguisimo camion. Su nombre: ((Iberia.))
No est6 lejos la primavera. Lo sabemos porque nos sale a1 enc
tro, como saludandonos, el or0 inicial de 10s aromos.

Reencuentro con lo cotidiano


No puedo hablar con toda la gente que quiero. Solo converso co
personas que estan previstas. Es una limitacion, porque siento l
cesidad de enterarme de cuanto sucede, de trajinarles el alma a
gos y conocidos. En algunas partes percibo, a despecho de la
crisis, que no han muerto 10s viejos mitos. El chileno sigue sien
de antes, mas adolorido y golpeado, es cierto. Pero su capacida
acogida, 10s rituales de la amistad, parecen intactos, aunque a
esta mas pobre. Otros han perdido la inocencia virginal, pese a
desde arriba se insiste a troche y moche en que el pais es el Nuevo E
Me muevo desde la nieve a1 mar, del desierto a1 sur. Huelo, as
sensaciones y noticias. Reveo, a1 parecer, sin miedo, las ciudades. E
en 10s pueblos, innombrado. Me interno en 10s bosques y alli h
mos un puritan0 picnic secreto, con yogurt, jug0 de naranjas y s
wiches de jamon con queso. A lo lejos veo pasar por el camin
niiios que van a la escuela rural, con sus bolsones. Esa zona me co
nua dando la sensacion de frontera y me evoca las guerras con
indios. Para mi cada detalle, en la situacion en que me hallo, e
rasgo que agrego a1 retrato, y tambikn a la leyenda del Chile que r
cuentro. Siento que estoy absorbiendo lo visible y lo invisible, a
les y demonios por todos 10s poros; per0 repito que no puedo ha
con desconocidos ni con cualquiera que se me cruce en el camino. D
seleccionar de antemano a mi interlocutor. De repente, en un m
del camino o junto a una bomba de bencina, me parece descubrir
sajeros de un autobus, un camionero y unas mujeres que me m
36
y cuchichean entre si. LAlguien me ha reconocido o son alucinacio-
nes? Naturalmente, para salir de dudas no puedo interpelarlos. Mas
vale seguir viaje sin dar la sensacion de una fuga. iQut 10s Dioses del
Camino nos protejan del miedo de la ruta y de 10s temores imagina-
rios, del terror panico y de 10s delirios de la imaginacion!
Me he propuesto ver sus diversos rostros, oir, sentir, compartir
mentalmente el pais por todos 10s medios a mi alcance. Converso con
trabajadores, que en ese momento estan haciendo siembras de prima-
vera. Son obreros del POHJ. No saben que hablan con un subversi-
vo, pero lo que me cuentan es suficiente para echar una mirada a 10s
problemas angustiosos del otro Chile. Voy a diversas casas y veo el
retorno del personal domkstico. Ya nadie las denomina, como en 10s
dichosos e inocentes tiempos democraticos, ctasesoras del hogan), esa
expresion tan rara y burocratica, dudosa filigrana o eufemismo que
alguien invento por el temor chileno de llamar las cosas y las institu-
ciones por su nombre. En el pais hay cantidades derechamente innom-
brables. Se practica a ratos el lenguaje inasible de 10s preciosos
ridiculos. El hecho concreto es que han vuelto por centenares de mi-
les las empleadas que trabajan de lunes a viernes en la casa del llama-
do patron o patrona y regresan el fin de semana a la mejora o
ctempeora))de la poblacion, donde viven con sus familias, que subsis-
ten en buena parte con lo que ellas ganan. Porque, en general, el ma-
rid0 se encuentra cesante y el niiio todavia esta chico y, aunque
quisiera, no tendria trabajo.
Hablo con 10s jovenes, muy dispuestos a rechazar las versiones del
rtgimen. Depart0 con gente de las capas medias y todos 10s dias con
mis compaiieros. Ando en busca de mi memoria de estos casi quince
aiios transcurridos fuera. Tengo que complacer mi historia interrum-
pida, leyendo en 10s rostros y las vidas ajenas, que en el fondo son
irremediablemente mias. Orient0 las antenas a escuchar rumores y re-
clamos. Siento la conciencia de que todo lo que observo me esta to-
cando, porque cada detalle, incluso la expresion de una mirada, es
la sintesis de una situacion. Para mi Chile no es olvido, sino un pais
recobrable, en el que estoy contenido.

Adioses bajo la buganvilla


-Escribe algo sobre tu viaje a Chile -me dicen 10s compaiieros en
la ultima conversacion.
-Lo intentark -responde-. LAlgo que anote cronologicamente
todo? LUn libro de bitacora? LO una coleccion de estampas, donde
le de gusto a1 ojo? LOprefieren una serial de aventuras, con unos tro-
citos de confesiones intimas? LO un discurso a 10s chilenos? LUn in-
forme politico?
-Estamos pensando en un cuantoai. En un buen cajon de sastre,
37
con un poco de cada cosa. 0 en una ensalada y una alcuza. Vivencia
con unos granos de sal, unas gotas de aceite y un chorrito de vinagre
Lo que un sociologo llamaria ccuna exploracion de la realidad)).
-0 sea, una zambullida en las aguas heladas de Chile.
En las aguas hirvientes ... Dos o tres, diez remojones por lo menos
-Les advierto ahora para que no se hagan ilusiones ni desputs
se sientan decepcionados. Si algun dia sale no sera exactamente un
refrito de La avenfurade Miguel Littin clandestino en Chile. Respon
deria a experiencias que, teniendo algo en comun, son muy distintas
aparte de otra diferencia fundamental: la intervencion de la mano ma
gica. Aqui no hay ningun Rey Midas, ningun Garcia Marquez que
convierta en or0 las piedras del camino.
-Haz lo que puedas ... Un librito.
-Bueno. TratarC de hacerlo. Ojala no resulte un libraco.
-No te demores.
Como reina un aire de despedida, miramos a1 horizonte. Los An
des no nos contemplan. Pero nosotros si. Tenemos 10s ojos fijos en
la montaiia, cuyas cumbres siguen aun nevadas. Ya les estamos di
ciendo cthasta luegoi).
En la larga guerra por recuperar la libertad ocupen un sitio sote
rrado y silencioso las secretas travesias. Me corresponde rendir testi
monios de esa aventura clandestina. De todo lo vivido puede decirse
Aqui se cuenta lo que no daiia a1 esfuerzo comun y la seguridad co
lectiva.
Estoy contento de haber hecho el viaje. No vuelvo a1 exilio ni ven-
cido ni satisfecho por lo visto, sino con un sentido del deber mas im-
perioso. Hay tantas cosas que cambiar, no so10 el regimen imperante
sino tambiCn en la oposicion.
Mi retorno me confirm6 que la ernocion y el sentimiento del pais
no han envejecido en mi. Por el contrario, son alin mas fuertes, care
goricos y reconcentrados. Esos meses 10s vivi casi siempre con animo
tranquilo, entreverado por momentos de inquietud e indignacion. Nada
me apeno mas que 10s crimenes que se sucedian dia tras dia. Pero no
tengo ninguna gana de olvidar a la gente, la tierra que volvi a gozar,
la hora apacible bajo el follaje morado y amarillo de las buganvillas
y su lenta caida sobre la mesa rustica, desparramando colores tenues,
garua de poesia, en medio de la conversion sostenida con amigos del
alma.
Era una reunion con adioses.

Otra vez 10s seiiores que visten de negro


Si te hubieran pillado alla, desapareces de un zuacate -me dice di-
plomaticamente una amiga que viene llegando de Chile.
Dias despuds que Pinochet supiera de mi permanencia en el pais,
38
no por su policia sino por el anuncio publico que hizo el Partido de
la celebracion del Pleno contando con mi asistencia, volvio a decir
que no podiamos volver. Fue el 3 de noviembre en un almuerzo elec-
toral, donde repitio su cantinela: ctVamos a arrasar.)) Sucedio en Tal-
ca, ciudad por donde yo habia pasado no hacia mucho, en cuyo liceo,
poco desputs del gran terremoto, hice parte de mis humanidades. Re-
cuerdo su Alameda entonces atestada de casetas de emergencia, con
las familias de pobres damnificados, cerca de la estatua cubierta con
una sabana del Abate Molina, el dia en que todos 10s alumnos asisti-
mos a su inauguracion. Aquella maiiana se honraba tardiamente con
el monument0 al sabio naturalista, tan exiliado como nosotros, que
murio desterrado en Bolonia. Pinochet no nos comparo, desde h e -
go, con Juan Ignacio Molina, ese profesor chileno de la Universidad
mas antigua del mundo. Pero nos augur6 la misma suerte final. Su
decision es que muramos en el ostracismo. Condeno con soma a 10s
. I 3 q . 1 1 1'. I P . 1 1
actualies coiegas aei Noate, 10s cierigos que inrerceaen por ei rin aei
1 a .

exilio. (CYaqui estan -dijo en su discurso- todos 10s dias algunos


seiiorces que se visten de negro o de gris y dicen que tienen que entrar
todos , Volodia Teitelboim, Corvalan, pero no se dan cuenta que hay
cosas que no se pueden aceptar, porque, por ejemplo, hemos tenido
A"*,"
J > que en el secuestro del comandante Carreiio hub0 gente que ha-

ingresado a Chile, para que ustedes sepan.))

.al?
eses mas tarde, en conocimiento de un viaje a la Argentina, des-
n un alerta a todos 10s puestos fronterizos chilenos, anuncian-
) un nuevo intento mio de ingresar clandestinamente al pais.

compafian la informacion con una orden terminante: proctdase a


captura inmediata.
Seiior Pinochet: nuestro viaje demostro que, aunque (ten Chile no
mueve una hoja si usted no la mueve)), podemos entrar sin su augus-
permiso. Y usted sabe que mi cas0 no es el ainico.
No dirt exactamente la fecha, pero cuando todavia no aclaraba
nprendimos la marcha de regreso. No pude decir por donde entrt.
hora no puedo revelar por donde sali ni como. Pero todo estuvo
en organizado. Lo que no se puede organizar son 10s sentimientos
desvanecer esa invencible melancolia que entraiia salir a un segun-
exilio. Solo me consuela saber que habra un segundo retorno, esta
z -espero- definitivo.

39
FRANCISCO UMBRAL

Una anotacidn
larga y vibrante
Ha cruzado por Madrid Volodia Teitel- le, a lo mejor mds inmediata de lo qu
boim, un hBroe de la libertad de Chile, parece, una tetcera via que no es sin0
un hombre que tiene esa calma, esa pla- la guerrilla, una guerrilla a la manera d
cidez de 10s grandes luchadores, esa fir- Daniel Ortega. Es lo que la Historia arroja
meza tranquila que nos sorprende siem- de modo casi natural en un pais que, d
pre en 10s mBs insistidos personajes de doce millones de habitantes, cuenta con
una causa grande o dura. cinco millones de pobres. Y cuando Vo
Volodia (melena blanca y ojos entre- lodia o yo decimos ccpobresn, queremo
cerrados) nos proporciona muchas cla- decir ccpobresr. LUstedes saben lo que
ves para la comprensi6n del Chile de es un ccpobres chileno? Pablo Neruda I
ahora mismo. El libro que viene a presen- sabia. Y Allende tambi6n.
tar, su libro, es una anotacidn larga y vi- Allende y Neruda son referencias
brante, honda, sobre lo que BI llama {eel constantes del pueblo chileno. Yo, como
pais prohibidou. En la portada consta t6 sabes, Umbral, fui amigo y bidgrafo
que el libro ha sido escrito y publicado de Neruda. Como 61, puedo hablar de
<<sinpermiso de Pinochetn. Volodia me nuestra atria ccestrecha y fria,. He vivi
ha hecho el honor de pedirme que le pre- do en la URSS, llevo muchos aRos sin
sente yo en Madrid. Y me habla de lo pasaporte, he entrado en Chile sin pa
que ha pasado, de lo que est& pasando peles, la otra noche me avisaron en ca
y de lo que va a pasar en Chile. sa de que no abriese la puerta a nadie
Pinochet no creia en ningljn momen- Hay brigadas nocturnas de la muerte. No
t o que iba a perder el referendum, per0 creo que el pueblo le permita a ese hom
estuvo todo el tiempo encerrado en su bre seguir su reinado ccauguston (Volo
bljnker. Y ahora resulta que nos reser- dia siempre juega con el nombre de Pi
vaba a todos la sorpresa de darse a s i nochet, que tanto corrobora a quien se
mismo un nuevo plazo constitucional. suefia emperador).
mds otro, mucho m8s largo, que se da- Y luego de mi presentacidn, durante
rB como capiten general o lo que sea. la conferencia de Volodia, escribo cosas
Sin embargo, la energia y la ola genera- como Bstas: La sociedad, el hombre, tan
das por el ccNon son algo cuya exten- tas cosas, Pinochet en tu vida corn0 un
sidn se abre, inevitablemente, a nuevas tronco caido, como un Brbol de hierro
extensiones de libertad y democracia. que te corta 10s pasos. Volodia Teitel
Son conquistas del pueblo, aunque no boim, hoy repaso tu libro, hoy repaso t u
se me oculta que 10s Estados Unidos ojos indignados y tristes, hoy, tu nariz
tambiBn querrian llegar a una especie de clBsico o tus manos violentas. La po
de socialdemocracia en Chile, a algo Mica canta en tus crdnicas vivas, el Fren
m8s presentable que este dictadot ya te Popular populariza tu alma, hablemos
quemado. de 10s siglos, tambiBn de las autoras
Uno piensa para sl, aunque no se lo Araucaria de Chile, esa joya que engas
diga a Volodia (quizds BI lo sepa mejor tas (es la revista trimestral y prestigio
que yo), que, entre el allendismo y la so- sa que dirige). Heblo trimestralmente
cialdemocracia, todavla queda en Chi- Volodia, buen chileno, hablo de lo que

40
nos pasa, dig0 por ti mi verso politico cirniento. Aquel 87 en que volviste a
y po6tico. Juventud comunista de Chi- Chile, 10s niiios en la calle, las juntas mi-
le tan delgado, donde t6 ya entoiiabas litares, los yanquis en el fondo, queman-
como algo poderoso, donde tlj ya estu- do a un dictador. Volodia, herrnano, ami-
viste, secuestro de Pisagua. Qu6 Chile go, hoy repaso t u libro, hoy repaso tus
iba viniendo, Valparaisos, Santiagos, ge- pasos y repaso tu vida, hoy repaso tus
nerales, senadores de Allende como las ojos indignados y duros, hoy repaso tu
giganteas. Ciudadano de URSS, sin la Chile calcinado de milites y pregunto
foto de Chile, 10s hijos del salitre, la se- despacio por la paz y el martillo.
rnilla en la arena, la guerra interna del se-
tenta y nueve, tu Neruda de fe y cono- (Diario 76,Madrid, 20-X-88.)

* * *

En el acto de presentaci6n del libro En


elpais prohibido fue leida tambi6n la si-
guiente comunicaci6n:

((Querido Volodia, m i viejo camarada:


Me hubiera gustado estar esta tarde contigo, con Chile, en la presen-
taci6n de tu libro. Lamentablemente no es posible. Per0 no t e olvido, n o
podemos olvidarnos. Te deseo 10s mayores Bxitos como escritor y c o m o
politico en estos momentos de esperanza, cuando de nuevo ernpieza en
tu pais a despuntar el dia.
Siempre c o n Chile en el coraz6n. t e abraza
RAFAEL A L B E R T I ~

41
nuestro tiempo

La guerra que nos


concierne a todos
CARLOS FUENTES

Agradezco profundamente a1 pueblo y a1 gobierno de Nicaragua esta


pausa amistosa en tiempo de guerra.
La guerra nacional de Nicaragua en defensa de su territorio y de
su Revolucion es, como titulo Alejo Carpentier uno de sus grandes
libros, una guerra del tiempo, una guerra que ha robado tiempo a es-
tegran pueblo, interrumpiendo el trabajo iniciado en 1979, el trabajo
inicial:
La primera escuela,
El primer techo,
El primer hospital,
La primera cosecha.

Una guerra con un costo inmenso de esfuerzos aplazados pero,


sobre todo, de vidas perdidas y de cuerpos mutilados. La guerra de
Nicaragua -la guerra contra Nicaragua- es el punto mas algido de
la profunda crisis que se abate sobre toda la America Latina, ponien-
do en evidencia no solo la fragilidad de muchas de nuestras estructu-

Carlos Fuentes es el mas importante novelista mexicano vivo. Es autor de La muer-


tede Artemio Cruz, La region mas transparente, Gringo viejo, Terra Nostra y muchos
otros titulos. El texto que publicamos es el discurso pronunciado por el escritor en Ma-
nagua en el acto en que recibio la Orden de la Independencia Cultural RubCn Dario
que otorga el gobierno sandinista.

43
ras economicas y politicas, sino tambiCn la fortaleza y continuidad
de nuestra tradicion cultural.
Por eso agradezco la pausa per0 tambiCn la celebro: no es inuti
recordar, en estos tiempos de guerra -guerra del tiempo- y tiempo
de crisis -peligro y oportunidad- la presencia permanente de la cul
tura que compartimos 10s iberoamericanos.
De 10s mitos cosmogonicos de las civilizaciones indias -el Pop01
Vuh, el Chilam Balam-, a las cronicas de la invencion de AmCrica
-Bernal Diaz de Castillo, el Inca Garcilaso de la Vega-, a la poesia
del barroco que otorga palabras a1 silencio colonial en la voz de una
mujer -Sor Juana Inks de la Cruz--, a las primeras manifestacione
de la independencia literaria -el periodismo del Padre Camilo Hen
riquez, en Chile; la novela del mestizo conflictivo, Fernandez de Li
zardi, en Mexico; la cronica fabulosa y atroz de las dos naciones
nacion legal y nacion real, en el Facundo de Sarmiento, en Argenti
na; la puesta a1 dia de nuestra imaginacion fabuladora en las ficcio
nes del brasileiio Machado de Assis; la inteligencia de Jose Marti, a1
pedirnos que no copiemos modelos de desarrollo extraiios, sino que
arrojemos luz sobre nuestra propia historia, nuestra poblacion, nues-
tras necesidades, nuestros recursos, a fin de crear modelos propios
de progreso-; hasta las manifestaciones actuales de la poesia y la no-
vela, la literatura de la AmCrica Latina da voz a 10s silencios de la
historia, dice lo que de otra manera no se diria, articula la critica con
la identidad, nos confronta con las obligaciones de actualizar nuestra
experiencia, seleccionar sin sacrificar, confirmar nuestra identidad po-
licultural y multirracial, para nosotros mismos per0 tambikn en nues-
tra relacion con 10s demas.
JosC Lezama Lima, el gran escritor cubano, llamo a esta tarea la
contraconquista de la America Latina.
RubCn Dario se dio cuenta perfecta de nuestra realidad cultural,
de nuestra obligacion de conjugar constantemente pasado, presente
y futuro como experiencias vivas de la cultura:
((Siento en roca, aceite y vino -escribio- yo mi antiguedad)),y
su imaginacion de lo que Cl llamo ((fragmentos de conciencias de aho-
ra y de ayer>>,forma parte de la decision cultural latinoamericana de
darle presente a1 pasado para que el porvenir tambien sea presente
un dia: la cultura y la historia -la historia de la cultura- ocurren
siempre, hoy, en el mediodia de 10s hombres y las mujeres incomple-
tos que somos todos 10s que vivimos, en el presente donde, a1 recor-
dar, damos vida a1 pasado, y, a1 desear, damos vida a1 porvenir.
Sin embargo, la gran cultura de la AmCrica IbCrica, que celebra-
mos hoy en nombre de RubCn Dario y en su patria agredida, es parte
de una vasta afirmacion de la pluralidad de las culturas del hombre.
Jose Ortega y Gasset escribio un dia que la vida es ante todo un
conjunto de problemas a 10s cuales contestamos con un conjunto de
soluciones que llamamos la cultura. El filosofo espaiiol aiiade que,
44
puesto que muchas soluciones son posibles, es obvio que muchas cul-
turas han existido y existiran. Lo que nunca ha existido es una cultu-
ra absoluta, con respuestas fijas y acertadas para cada problema.
Yo aiiado que como no hay culturas absolutas, tampoco hay poli-
ticas absolutas, desligadas de context0 historico y cultural, validas para
todos en todo momento.
La conciencia cultural a la que me refiero se traduce, en ttrminos
juridicos, en 10s principios de no intervencion y de autodeterminacion;
en terminos interamericanos, en la practica del respeto a1 pluralismo
de regimenes y filosofias sociales en este hemisferio, sin que nadie tenga
derecho a imponerle sus soluciones a 10s demas; y en terminos inter-
nacionales mas amplios se traduce en el surgimiento de una realidad
nueva cultural y politica para el siglo XXI: la del mundo multipolar
que supere el bipolarismo creado en Yalta a1 finalizar la Segunda Gue-
rra Mundial.
La America Latina sera una de las presencias protagonicas de la
nueva constelacion internacional que incluira a China y Japon, la In-
dia, el Africa Negra, el mundo musulman y las dos Europas, como
realidades politicas y culturales con voz propia, a1 lado de las dos gran-
des potencias actuales.
Tenemos mucho que decir, mucho que hacer, mucho que imagi-
nar para que el rnundo del siglo XXI sea un mundo humano y no una
ruina ecologica, un desastre economico o un suicidio politico. Nues-
tras patrias, patrias de Dario, patrias de la palabra y la accion, para-
lelas, tienen mucho que decir, mucho que hacer, mucho que imaginar,
como parte y a1 lado de nuestra fragil y maravillosa humanidad in-
completa.
Mantengamos en alto estos preciosos valores del pluralismo y la
soberania, la diversidad cultural y la autodeterminacion, la identidad
nacional y la cooperacion internacional.
Son valores que seran puestos a prueba por el ritmo acelerado de
la vida moderna:

1) El avance cientifico y tecnologico supera a veces nuestra ca-


pacidad politica y moral para asimilarlo;
2) El caracter instantaneo de la inforrnacion y su proyeccion ma-
siva avasalla a menudo nuestro sentimiento de la identidad nacional;
3) Y la interdependencia econornica pone en tela de juicio nues-
tra autonomia para tomar decisiones independientes.

Todo ello propone un problema radical: LA que paso va a ingre-


sar la Amtrica Latina a1 siglo XXI y como va a confrontar 10s desa-
fios inaplazables de la modernidad?
Las respuestas las estamos elaborando todos juntos, ciudadanos,
estadistas, escritores; sabemos, por ejemplo, que solo habra interde-
pendencia entre naciones independientes, no entre amos y vasallos;

45
no entre imperios y colonias: sabemos que la interdependencia solo
es un valor entre independientes.
Sabemos que so10 una lucida conciencia y apropiacion de la'iden-
tidad cultural latinoamericana nos permitira hacer frente con txito,
dandole la bienvenida, a todos 10s desafios de la cultura externa, pues
la cultura propia no vive del aislamiento, sino del contact0 con lo aje-
no, si es consciente de lo propio; sabemos que seremos naciones via-
bles en el siglo XXI en la medida en que respondamos a estos retos
insoslayables -inderdepencia, desarrollo cientifico y tecnologico, ve-
locidad de la informacion-, sabemos tambien que el tiempo para ha-
cerles frente se acorta, y que los problemas no nos pediran permiso
para tocar en nuestra puerta e instalarse en nuestras casas. .
Quiza las naciones mas grandes de la America Latina esten mejor
preparadas para asimilar estas complejidades. Pero por eso rnismo
el problema se agudiza dramaticamente en las naciones mas peque-
fias, porque ellas van a tener menos posibilidades y menos tiempo de
prepararse para dominar 10s acontecimientos, en vez de sufrirlos sim-
plemente.
Por eso mismo resulta tan ejemplar, tan impostergable, tan ur-
gente, la experiencia de Nicaragua.
Un pais de tres millones de habitantes que con semejante energia
esta tratando de superar problemas seculares que antes yacian iner-
tes, para llegar a las puertas del siglo XXI en actitud de sobrevivir con
independencia, con identidad propia y con un centro de decisiones na-
cionales que haga posible la cooperacion para la interdependencia.
Nicaragua urgida de alfabetizarse -de curarse, de vivir mejor, de
producir mas-, de conjugar las fuerzas de su ser antes de que sea
demasiado tarde; de llegar a1 umbral del nuevo milenio con 10s pro-
blemas basicos de la existencia en vias de resolucion concreta, local;
alli esta la primera linea de batalla, la mas urgente:

darle figura autbnoma,


darle viabilidad nacional,
darle conciencia cultural al pais
pobre, a1 pais pequefio, al pais digno.

Lo hemos visto estos dias, mis acompafiantes y yo, entre ellos el


gran escritor norteamericano William Styron, lo hemos visto con el
comandante Jaime Wheelock, en las zonas de riego y las estaciones
agropecuarias; lo hemos visto con el comandante Tomas Borge, en
las cooperativas y las plazas de Matagalpa, con 10s brigadistas inter-
naciones del caft; lo hemos visto esta misma maiiana en Masaya y
Granada, con Sergio Ramirez en discusiones abiertas con trabajado-
res agricolas, obreros y artesanos.
Lo hemos visto con la comandante Dora Maria Ttllez, en 10s hos-
pitales del dolor infantil, de nuestra rabia ante ese dolor, y de la vo-
46
luntad de vivir de las victimas: lo hemos visto: Nicaragua, este pais
agredido, trabaja y produce y vive y ya lo sabemos, aqui nadie se rinde.
Es casi como si Nicaragua, la nacion que nace, supiere lo que 10s
artistas y escritores, siempre sabemos:

la muerte es inevitable,
pero la vida es continua.
Y Nicaragua soporta la muerte,
pero afirma, en nombre de todos nosotros, la vida,
la vida basica, urgente, la guerra con el tiempo,
la guerra contra el tiempo, del campo cultivado,
la escuela levantada, el camino desbrozado,
el puente tendido,
para ser,
para tener,
para entrar con dignidad basica a1 siglo venidero.

Si, la AmCrica Latina posee muy diferentes niveles de desarrollo


uciones no son idCnticas para MCxico y Brasil, para Argenti-
lombia, para Guatemala y Venezuela.
ue si es cierto es que la guerra del tiempo, la guerra limite,
I que nos concierne a todos, la estan librando ustedes 10s ni-
xes, en nombre de todos.
_.^
uc -: - ..-&-A^- --- --Ll-.,.:--"l .,
+,..,-.:&-..-1-,.-4,. ^^^..^
, I I p i s puuiauuiiai y LGIIILUIILLIIIICIILC pcquc-
SI a u s ~ c u c s U
cultural y politicamente inmenso, se le niega el derecho a
1 nombre de pretextos ideologicos y sentimientos de inferiori-
erial, entonces, tarde o temprano, esa misrna politica, se apli-
contI.a de MCxico, Brasill Argentina, por muy grandei y
s que Sean esas naciones.
tolerhnnile onini e n 11
.u neniieiia
uyuJ, bnl y..'YUb..U i r a r a o l l i 11 uvvb.ulllu
N..w...-UbUu,
I
cnheronio n o -
1u

la integyidad juridica Sean violadas por la voluntad irritad;a


le1 mas fuerte, entonces lo mismo ocurrira otro dia en otroS
uestros.
:fensa ae ivicaragua es pur eiiu ia ueiema ae roaa ia America

gefensa de Nicaragua es por ello la oportunidad que tenemos


estructurar, sobre bases de igualdad juridica y resp-t o mu-
daiiadas relaciones interamericanas.
atinoamericanos podemos ser, sobre esas bases de respeto,
le Estados Unidos, pero nunca satelites de Estados Unidos.
:stra amistad la demostraremos constructivamente, ofreciendo
i de negociacion y de paz -Contadora, Esquipulas- que evi-
tados Unidos 10s descalabros de un Vietnam latinoamerica-
invasion norteamericana de Nicaragua solo revelaria a la
a debilidad de Estados Unidos en America Latina.
iidad creciente de nuestros paises, nuestra Clara voluntad po-
dicen a1 actual gobierno norteamericano: Paz con Dignidad

47
para todos, hoy, o guerra para todos y humillacion para ustedes
maiiana.
Guerras del tiempo: Nicaragua hoy, Mexico ayer.
Guerras del tiempo: que un ciudadano mexicano conoce y entiende.

* * *

Hace cien aiios y tres decadas Benito Juarez inici6 la modernizacion


de Mexico contra 10s privilegios acumulados durante 10s siglos colo-
niales.
La victoria de la revolucion de reforma no fue aceptada por la reac-
cion mexicana.
Una delegation de traidores visitaron en 1860 la Corte de Napo-
leon 111 para obtener el apoyo militar de Francia en una invasion contra
la Republica juarista y la instauracion de un imperio pelele que prote-
giese 10s intereses de la clase derrotada.
La larga lucha de Benito Juarez contra Maximiliano, el imperio,
la intervencion francesa y la contrarrevolucion conservadora nos des-
pojo, a 10s mexicanos, por instantes, de casi todo el territorio nacio-
nal, ocupado por 10s franceses y 10s contras mexicanos.
Pero Benito Juarez pidio entonces so10 un cerro, solo un cerro pi-
dio, desde donde reconquistar la patria perdida: nunca se exilio. Nunca
abandon6 el territorio de la republica: libro una guerra nacional con-
tra la intervencion extranjera. Mexico recobro la patria. Nicaragua
nunca la perdera.
Lo dig0 hoy como portador de la solidaridad de muchisimos me-
xicanos con una lucha que no solo evoca la nuestra, sino que la ac-
tualiza.
La guerra material contra Nicaragua se viste de pretextos ideo-
Iogicos.
Se nos dice que es una guerra para restaurar la democracia en Ni-
caragua, como si se pudiese restaurar lo que nunca antes existio.
LVan a restaurar, o a crear democracia en Nicaragua, quienes du-
rante un siglo y medio no se preocuparon sino de consolidar sus pri-
vilegios?
Y LquC restaurarian, si triunfasen, estos grupos, sino esos mismos
privilegios, desplazados por la dinamica propia de la Revolucion, hoy
en Nicaragua, ayer en Mexico?
Y jexistirian siquiera estos grupos sin el apoyo material y la direc-
cion politica de la potencia hegemonica del hemisferio, que tampoco
se preocupo durante 10s 150 aiios anteriores a la revolucion, por el
destino de la democracia en Nicaragua?
No es la ideologia, o las ideologias, plurales, de la Nicaragua re-
volucionaria, lo que se combate: lo que se combate es la independen-
cia de Nicaragua.
48
Esta es la razon de la agresion: por primera vez en siglo y medio,
Nicaragua actua con independencia, y esto es lo que resulta insopor-
table. Por esto se le exige a Nicaragua que sea primer0 lo que ningu-
na nacion de la America Latina puede ser: una democracia a la
norteamericana, cosa que jamas se le pidio a Anastasio Somoza ni
se le pediria a la contra en el poder: hemos conocido demasiadas de-
mocracias de papel en la America Latina, donde bastaba declararse
anticomunista, para ser premiado como democrata:
Nicaragua ha puesto fin a esta farsa. No se le pida, en cambio,
que se convierta en una Suecia instantanea.
Los amigos de este pais confiamos en que la experiencia concreta
de construir una nacion, 10s profundos cambios institucionales que
ocurren en Nicaragua, den cabida a todas las formas legitimas de cr6-
nica, oposicion y disidencia, pero no de traicion, porque Nicaragua
ha sido la victima de traiciones sin fin, de Walker y Moncada a So-
moza y a la contra.
Guerra del tiempo: termine la agresion y entonces dejese a Nica-
ragua ser: porque para ser una democracia, hay que ser una nacion
independiente, y la Nicaragua revolucionaria conoce bien sus prio-
ridades:
Primero hay que nacer para enseguida ser: la democracia en Nica-
ragua depende de que la nacion nazca y de que la independencia sea.
Que venga la paz a Nicaragua: entonces, que dejen en paz a Nica-
ragua y Nicaragua encontrara su camino: una democracia a la nica-
raguense, de acuerdo con la experiencia historica y el context0 cultural
de este pais y de su pertenencia a la constelacion del mundo iberoa-
mericano y de la cultura en lengua espariola, cuyo miximo poeta, des-
puts del Siglo de Oro espariol, fue un hijo de esta tierra.
Esta ceremonia actualiza la presencia de Dario y la presea que lle-
va su nombre la acepto con gratitud profunda, como ciudadano de
Mtxico, como escritor de la lengua espafiola y como amigo de Nica-

, ragua, de su Revolucion, de su pueblo en armas y de su voluntad de


nacer y ser con independencia y dignidad.

49
La editorial Nueva Nicaragua se fund6 editorial que no puedo dejar de menci
en 1981; desde entonces, su labor ha narte como precursor es el de una ed
consistido en publicar 10s libros que con- torial que se llam6 Nueva Nicaragu
formarian la cultura de 10s lectores ni- precisamente, fundada por Carlos Fo
caraguenses; ademas de la crisis seca y otros dirigentes revolucionario
econ6mica, que impide practicamente en la semiclandestinidad, que public6
la entrada de materiales impresos de bros de Selser en la decada de 10s se
otros lugares del mundo y que dificulta senta. De ahi viene precisamente
enormemente la edicion de libros en el nornbre de nuestra editorial ahora. S
pais, Nueva Nicaragua se encuentra con llamaba asi porque asi se denominab
un terreno inexplorado y se ve en la ne- el movimiento en que ellos militaban
cesidad de fundar la tradicion del libro precursor del Frente Sandinista de Libe
en Nicaragua. Su trabajo puede resumir- raci6n Nacional. Per0 la verdad es qu
se en un catalog0 de 1 6 4 titulos (que todos estos fueron esfuerzos que fina
incluye obras de Juan Ruiz de Alarcon, mente no cuajaron. Las circunstancias
San Juan y Santa Teresa, Lope de Ve- politicas del pais lo impedian. Y fue ha
ga, Tirso de Molina y Calderon de la Bar- ta despues del triunfo, en 1981, que s
ca, Franz Kafka, Bertold Bretch, Tagore, creo la Editorial Nueva Nicaragua com
Valle-lnclan, Homero, Clarin, Erasmo, una corporacion de derecho publico ads
Cortizar, Lopez Velarde, Shakespeare, crita al gobierno central de la Republica
Virgilio, etcetera, ademas de dar a co- -2 CUB/era el proyecto original de l
nocer a 10s poetas v escritores naciona- editorial?
les y muchos de la cultura y del -0riginalmente. en virtud del propi
pensamiento latinoamericanos actuales) decreto que la crea, el espectro fue mu
y un esfuerzo por mantener la produc- amplio; se trataba de editar todo tipo d
cion en un pais que agota ediciones de libros: cientificos, culturales, artisticos
mas de 1 0 mil ejemplares. dentro del marco del proceso revolucio
La siguiente conversacion con Rober- nario, sin ninguna limitacion, sin ningu
t o Diaz Castillo, director de Nueva Ni- na restriccion ideologica ni religiosa n
caragua, tuvo lugar en las oficinas de la de ningun otro tipo. A fines de 198
editorial en Managua. aparecieron 10s prirneros titulos en la
-2Cuales son /os antecedentes de que fue tambien nuestra primera colec
este trabajo editorial? cion: la Biblioteca Popular Sandinista. L
-Este es un trabajo realmente nue- idea era incluir ahi todos 10s titulos so
vo en Nicaragua; cuando dig0 nuevo lo bre temas relacionados con el pais y ha
dig0 en el sentido de que no tenia pre- cer una biblioteca basica para juventud
cedentes. Aqui hub0 esfuerzos editoria- que salia de la campaiia de alfabetiza
les pioneros durante 10s aiios anteriores cion y sin duda tenia mucha sed de lec
a la revolucion, esfuerzos aislados, de tura. Creo que la intention fue correcta
muy poca duration, como €1 hilo azul de y en poco tiempo se logr6 publicar a la
Ernest0 Cardenal o Elpez y la serpiente mayor parte, casi la totalidad, de 10s
de Pablo Antonio Cuadra. Un esfuerzo autores nicaraguenses. Muchos de

50
-0riginalrnente hicirnos el tiraje de
10 mil ejernplares en forma indiscrirni-
nada, asi hicirnos la Odisea, la lliada, en
'
entrar por las circunstancias de todos fin, pero nos dirnos cuenta de que ha-
conocidas. Y por supuesto, rnuchos bia que discrirninar un poco con relacion
libros tarnbien sobre Nicaragua: el pri- a deterrninados titulos, porque sobre
mer0 que publicarnos de un autor ex- ellos hay una dernanda tarnbien discri-
tranjero es un libro testimonial de un rninada. Por ejernplo, Crimen y castigo,
escritor vasco, Ramon de Belaustegui- de Dostoievski, cuando lo sacarnos, se
goitia, que fue el primer corresponsal convirti6 en un best-seller, se acab6
que entrevisto a Sandino en Nicaragua. rnuy pronto y era un tiraje de 10 mil
-2Cual fue la respuesta de /os ejernplares. Pero libros como La Celes-
lectores ? tina o el teatro del siglo de oro, se ven-
-Cuando lanzarnos estos prirneros li- den rnenos. Ernpezamos a hacer 10s
bros, que fueron cinco, tratarnos de que tirajes en razon de deterrninadas nece-
' fueran representativos de 10s distintos sidades, por ejernplo, la dernanda que
g6neros literarios. Ahi habia ensayo, pudiera tener en la Universidad, en 10s
testimonio, poesia, narrativa; hicirnos centros de enseiianza secundaria o rne-
un tiraje realrnente irnprovisado, sin te- dia, y actualrnente nuestros tirajes os-
ner ninguna razon fundada para que tu- cilan entre 10s 5 mil y 10s 10 mil
viera ese nlirnero de ejernplares. ejernplares, pero no bajan de ahi.
Hicirnos 6 mil. Fue un intento capricho- -2 Nicaragua exporta libros?
so, no teniamos ninguna experiencia y -Con 10s altos fletes que se pagan
hoy, tanto aereos corno maritirnos, y 10s
rnisrnos costos de produccion de 10s li-
bros, resulta rnuy encarecedor el libro
puesto fuera del pais. Entonces hernos
optado por un carnino que ha sido has-
ta el mas exitoso: el acudir a ferias in-
ternacionales, tanto de venta de
ejemplares, tales 10s casos de la Feria
Universal de Mexico, la de Buenos Aires
y la de Montevideo, la Feria Latinoarne-
ricana de Nueva York, corno a las gran-
des ferias internacionales, las de mayor
prestigio en el mundo: la de Frankfort
o Leipzig, inclusive la de Moscli, que no
son para vender ejernplares sin0 para
vender derechos, y hernos podido co-
locar nuestros derechos y hacer edicio-
nes en el extranjero. De esta rnanera
hernos logrado, mas eficienternente que
por la via de la exportation del libro con
la venta de 10s derechos, ediciones de
nuestros titulos en otros paises, y ob-
t e r m tarnbien divisas tanto para 10s
autores corno para la propia editorial.
-[Nuev.i Nicaragua es autosuficiente
econdmicamente?
-La editorial no fue autosuficiente en
10s prirneros cinco atios, aunque paula-
tinarnente lo ernpezd a ser. En la actua-
lidad, si lo es; inclusive el Estado, con
razdn, dejo de prestar el subsidio que
originalrnente le daba y es una ernpre-
sa totalrnente autosuficiente a partir de
1986. En Nicaragua se siguen vendien-

51
do libros a pesar de que, por el rnisrno c o y negro. Hay una coleccion especia
proceso inflacionario, 10s precios que que se llama Ediciones Monirnbb, nues
hoy tenernos han subido. Ya no pode- tra colecci6n de lujo, que lo es en el sen
rnos rnantenernos en la rnisrna politica tido grafico, per0 siempre con precio
que tuvirnos al principio de conseguir bajos, y se irnprirne en Alernania. Y tam
que 10s libros se ofrecieran a un precio bien hernos acudido al expediente de la
irrisorio, aunque nuestros precios siguen coediciones. En Mexico, por ejernplo, h
siendo bajos. cirnos un prograrna de coediciones que
-2Cdrno se producen 10s libros en Ni- ha tenido rnucho Bxito con 14 editoria
caragua? les de America Latina; sornos 15 paises
-Se form6 un cornplejo industrial con en total. El prograrna es auspiciado po
10s talles de impresion que ya existian, la UNESCO y el Centro Regional para e
con rnaquinaria obsoleta en muchos ca- Fornento del Libro en America Latina
sos, per0 tarnbien con alguna rnaquina- que tiene su sede en Bogota, y que no
ria que todavia podia prestar y presta ha perrnitido hacer seis volurnenes ilus
eficientes servicios. En este cornplejo no trados para nihos, que tienen la carac
solarnente nosotros tenernos posibilidad teristica de que son textos tornados de
de ser atendidos, sin0 tarnbien otras ern- la tradicion oral de cada pais, ilustrado
presas editoriales y el rnismo gobierno por artistas plasticos tarnbien de cada
y la iniciativa privada. Utilizarnos estos pais.
talleres de una rnanera racional en la ac- -2Cua1 es la politica de la editoria
tualidad, de rnanera que cada una de las con respecto a la literatura latinoame
editoriales estatales tenga una cuota de ricana?
participacion a fin de superar el bajo ren- -Se cred una colecci6n que se lama
dirniento que hay por falta de rnateria- Palabra de nuestra America, en donde
les (rnaterias prirnas e insurnos), por 10s publicarnos a 10s autores mas represen
deficientes servicios que van prestan- tativos de la literatura latinoarnericana
do las maquinas (ya que faltan repues- El primer volurnen debio haber sido Mar
tos y divisas para comprarlos). Hernos ti, per0 se nos rezag6 por una serie de
logrado entonces concebir un sisterna circunstancias, y en este rnornento es-
de us0 racional de la irnprenta que nos t a en prensa. De todas rnaneras, empe
perrnite a todos acudir a solicitar y a que zarnos a sacar a otros autores, corno
nos preste sus servicios y a sacar una Cortizar, Garcia Marquez, Galeano,
cuota de libros al aAo, que debiera ser Cardoza y Aragon, y pensamos que pa-
rnucho mayor si las cosas funcionaran ralelarnente, junto a 10s autores de gran
norrnalmente. Nosotros hernos publica- nornbre, deberian aparecer tambien 10s
do antes hasta 49 titulos por aAo. Aho- jbvenes. Creimos que era un buen ex-
ra debirnos reducirnos en rnucho porque pediente revisar 10s libros que hubiesen
las lirnitaciones se dan precisarnente en participado en concursos en otros pai-
10s talleres de irnpresion. ses, por ejernplo, y que no hubiesen si-
-2 Y cdrno se enfrenta Nueva Nica- do prerniados, per0 que huhiesen sido
ragua a la crisis? distinguidos con alguna mencion. Y asi
-Tratarnos de sortearla por la via de hernos dado a conocer a autores jove-
las donaciones, y hernos logrado mu- nes latinoamericanos.
cho. Estas no han sido solarnente de -2Cdrno se cornpone el consejo edi-
rnaquinaria y de rnaterias prirnas, sin0 torial de Nueva Nicaragua?
tarnbien en especie, corno la irnpresion -Tenernos un consejo editorial for-
de ciertos titulos en el exterior. La he- rnado por altos funcionarios de la esfe-
rnos recibido, fundamentalrnente, de la ra de la cultura; el presidente del consejo
Repliblica Federal de Alernania, a traves editorial es Sergio Rarnbez; tarnbien for-
de grupos de apoyo a lo que se llama la man parte de el Ernest0 Cardenal, Fer-
Teologia de la Liberacion, que se han in- nando Cardenal, y adernas, en
teresado en ayudar a la editorial, y que representacion de algunos organismos,
nos han abierto las puertas de las irn- vienen sus directores, por ejernplo, del
prentas de sus cornunidades. As; ha si- lnstituto de Estudios del Sandinisrno,
do posibie hacer la irnpresidn de libros para hacer propuestas sobre libros que
ilustrados, tanto a colores como en blan- conciernen a la historia del proceso re-

52
volucionario. La Universidad tiene repre- saliendo las cosas y las vamos ajustan-
sentacidn tambien en el consejo, lo do en el carnino. Per0 con esto de que
misrno que las organizaciones de ma- nuestros tirajes son de 10, 20, 30 y has-
sas, la Asociacion Sandinista de Traba- ta 40 mil ejernplares, no solo estamos
jadores de la Cultura y 10s directores de sorprendidos, sin0 que estamos segu-
las tres editoriales estatales que existen ros de que, finalrnente, el destino del li-
en este momento, que son, ademas de bro es la lectura, el lector. Los libros se
Bsta, la Ocarina, del Ministerio de Cul- consurnen, 10s libros se agotan. No sa-
tura, y Vanguardia, que esta adscrita al bemos cuales son 10s mecanismos, co-
Frente Sandinista de Liberation Na- rno se cornporta aquello, per0 sabemos
cional. que el libro se acaba, que hay que ha-
-2C6mo ban tratado la literatura na- cer una edicion posterior. Ya en algunos
cional? casos hemos hecho tres ediciones de ti-
-Hemos creado una coleccion dedi- tulos agotados, y eso nos da la medida
cada a nuestros autores, a 10s poetas de que hay grandes posibilidades de de-
especialmente, que se llaman Letras de sarrollo del libro en el pais. En 10s mer-
Nicaragua. La consideramos fundamen- cados, inclusive, en 10s canastos, ahi,
tal porque era necesario agrupar ahi lo como si fueran verdura, fruta, ahi se
m8s representativo de la poesia nicara- venden 10s libros. Es mas, el libro ya par-
guense. Es una coleccion que tarnbien ticipa de 10s mecanismos del mercado
ha tenido exito. De las grandes figuras negro, lo cual por supuesto econornica-
lquiza con la excepcion de Sergio Rarni- mente tiene todo lo negativo del rner-
rez y Ernest0 Cardenal, que han produ- cad0 negro, per0 por otro lado es una
cido nuevos libros), de la mayor parte evidencia, es un indice muy elevador de
de ellas lo que hemos hecho es publi- que el libro est$ figurando dentro de la
car obras ya anteriormente publicadas; economia nacional como product0 im-
no hay obras recientes. Muchos de ellos portante de consurno. Habra quienes lo
estan comprometidos, en fin, y es difi- compren mas barato y luego lo venda
cil. Nos ha llamado la atencion que se mas caro. como ocurre en el rnercado
ha generado una corriente de literatura negro en general, per0 eso quiere decir
nueva, joven, a la que hemos dado un que hay poblacidn de lectores que inclu-
espacio tarnbien con una coleccidn es- sive en el mercado negro consigue 10s
pecial. Son escritores todos jbvenes, libros.
poetas j6venes. Nosotros tendriarnos una produccion
-2Cuales son /as perspectivas que se mucho mas grande, rnucho mas vasta,
vislumbran en la editorial? si no fuera por estas limitaciones por las
-Nosotros misrnos nos sorprende- que estamos pasando. Aun asi, yo creo
mos de las posibilidades de desarrollo que es posible superar las dificultades
que esto tiene. Los tirajes de 10s libros que hay, estamos en esa linea de tra-
nos han dado una medida insospecha- bajo en este rnomento. Hay un progra-
da de lo que aqui se puede hacer. por ma de solicitud de donaciones en el
que hemos seguido criterios que, tene- exterior, de maquinaria, etcetera, para
mos que confesar, son improvisados, resolver el problema de la infraestruc-
caprichosos si se quiere, en 10s tirajes. tura editorial en el pais, y creo que si 6s-
No hernos tenido como elemento de jui- t o se resuelve estariamos en capacidad
cio un estudio preliminar sobre el rner- de recobrar la normalidad que nos per-
cado, sobre a d6nde puede ir el libro, en mita sacar casi 50 titulos por aiio, lo que
fin, nos hemos lanzado a una experien- dentro de nuestras posibilidades ya es
cia, como ocurre siempre en una revo- bastante.
lucion, en la que vemos como van (De La Jornadal

53
San Diego. Santiago, 198
nuestro tiempo

Colombia alucinante
JUAN JORGE FAUNDES

1. Alucinaciones
Alucinacion 1

Los ojos de la negra, con las pupilas rodeadas por una gigantesca cor-
nea blanca, son 10s de un perro rabioso, asustado y acorralado mien-
tras su bebd, como un cachorro cualquiera, succiona la gruesa mama
que sobresale de un sen0 redondo, grande y hermoso. El silencio, ab-
soluto, es roto ritmica y periodicamente por un lamento que recuerda
el ulular de sus ancestros cuando 10s cazadores de esclavos 10s traian
hacia AmCrica desde la lejana Africa: ((jAy, Dios mio! ;Que tristeza
tan grande! )) Hace escasas horas 10s paramilitares se llevaron a su ma-
rido, a su cuiiado y a su primo. Desde la humilde choza, en medio
de 10s platanales, escucho el cadencioso sonar de 10s disparos cuando
ios fusilaban en la desembocadura del rio Currulao, en el golf0 de
Uraba, mar Caribe, extremo noroeste de Colombia.
Los veinticinco secuestrados esa madrugada del lunes 11 de abril
de 1988 en la vereda ~ L o Coquitos),
s por hombres que -armados de
Juan Jorge Faundes (1946), chileno, periodista y encritor. Corresponsal en Colombia
de la agencia EFE y de la revista chilena Cauce. Como Federico Melquisedec escribe
para El Independienfe de Madrid y El Espectador de Bogota. Autor de 10s poemarios
El Apocalipsis de Chile (Santiago, 1983) y Melquisedec, una misa pagana (Santiago,
1986).

55
machetes y modernos fusiles R-15- vestian como militares, eran
miembros de 350 familias que hace cuatro aiios invadieron (ccrecupe
raron)), segun ellos) mil hectareas de las haciendas ccSan Jorge)) y ccLas
Vegas)). Distribuida la tierra a razon de dos o tres hectareas por fami
lia, subsistian dedicados al cultivo del banano, platano, yuca y otras
plantaciones de pan coger. Los <cinvasores)),como les dicen 10s terra
tenientes, ya habian logrado echar rakes. Calixto Antonio Gonzalez
Turino, de 30 aiios, con sefiora, tres niiios y cinco perros -asesinado
junto a su hermano Manuel Jose- habia alcanzado a criar una doce
na de gallinas.
Tres dias mas tarde, el presidente Virgilio Barco anuncio por ra-
dio y television que debido a la matanza habia decretado el estado
de emergencia para Uraba y designado al mayor general Fernando GO-
mez Barros, de 59 aiios, subjefe del Estado Mayor Conjunto del Co-
mando General de las Fuerzas Militares, como Jefe Militar de esa
region compuesta por cuatro municipios y ciento cincuenta mil habi-
tantes; con amplias atribuciones, inclusive de destituir autoridades ci-
viles, como 10s alcaldes. Su mision: ccrestablecer el orden publico en
esa prospera zona)). Pero las viviendas eran tan poco prosperas en
ctLos Coquitosn que, cuando a las 5.30 de la madrugada del lunes 11
llegaron 10s paramilitares, 10s labriegos dormian en hamacas amarra-
das en 10s postes que sostienen el techo de sus casas. Las viudas rela-
tan que 10s uniformados cortaban las cuerdas de las hamacas a golpes
de machete y que, cuando sus maridos caian, 10s reducian a patadas
y culatazos, 10s amarraban con cuerdas de nailon y les gritaban: ccTe
llevamos por robatierras, hijueputa)). DespuCs rociaban el lugar con
gasolina y les incendiaban 10s ranchos. Algunas chozas no se quema-
ron totalmente porque a esa hora caia una lluvia espesa y caliente.
Calixto Antonio recibio el mismo trato cuando lo amarraron de-
lante de su mujer y de sus hijos. A pesar del aguacero tropical su casa
quedo convertida en cenizas. A las siete de la maiiana, atados en una
larga fila india, 10s secuestrados (negros, blancos, mulatos, zambos
y mestizos) fueron conducidos rumbo a1 mar.
Un testigo que 10s vi0 pasar por la carretera, relato: ((Me puse a
pensar que Csos no eran del Ejercito porque nunca nos habian trata-
do tan mal. Ademas, llevaban a muchos conocidos mios que yo se
que son gente buena.))
Otros vecinos, mojados de lluvia, calor y miedo, espiaron la ma-
sacre por entre las grandes y verdes hojas de 10s platanos y bananos.
Una chalupa y una panga (bote ancho construido en aluminio) espe-
raban en la playa. Los uniformados fueron montando en las embar-
caciones a 10s campesinos y despues se comenzaron a meter ellos. Per0
no cabian todos. Bajaron entonces a 10s que estaban mas cerca: Ca-
lixto Antonio, su hermano Manuel Jose y otros siete, nueve en total,
y 10s fusilaron a la orilla del golfo propinandole a cada uno un tiro
en la cabeza. Los otros dieciseis fueron ejecutados en el interior del

56
mar, a unos quinientos metros de la playa, y sus cuerpos lanzados
a 10s tiburones. ((Ya 10s devolvera el mar)), comentaron resignada-
mente 10s testigos cuando a1 dia siguiente 10s entrevisto una radioe-
misora. El Caribe 10s comenzo a vomitar el sabado 16, en avanzado
estado de descomposicion, hinchados, semidevorados y acribillados.

Alucinacion 2

Sangre y plumas sobre la arena. Sesenta campesinos -hombres, mu-


jeres y niiios- cruzan apuestas, vociferan. Azuzan a 10s gallos para
que se maten. El sol del mediodia del sabado 20 de febrero de 1988
esta vertical sobre la gallera de Piiialito, un pueblo de 10s Llanos Orien-
tales colombianos, trescientos kilometros a1 sureste de Bogota. La at-
mosfera suda verde sobre la tierra caliente. De pronto, 10s gallos cesan
su pelea. Los ojos de 10s campesinos se esconden en un repentino si-
lencio. Los ceiios se fruncen. Las mujeres se arriman a sus hijos con-
tra las faldas. Veinticinco hombres han entrado en el ruedo. Algunos
tienen las caras pintadas; otros se cubren con capuchas. Fusiles, sub-
ametralladoras, revolveres y pistolas encaiionan a1 publico. Sombre-
ros alones. Machetes que relumbran. Cananas cruzadas sobre el pecho,
uno de 10s gallos vuela impulsado por una bota.
-Quiero en el ruedo a 10s hijueputas comunistas -0rdena el jefe
de 10s reciCn llegados.
Nadie se mueve.
Uno de 10s encapuchados comienza a llamarlos por lista. Los nom-
brados se van levantando de entre el publico y entran en el ruedo con
paso resignado. Alguien trae en brazos a su hijo. Los nombrados que-
dan formados en medialuna con 10s demas campesinos a sus espal-
das. Desde un rincon, 10s gallos observan expectantes.
-€%ego -aulla el jefe, y hace el primer disparo.
El tronar de las rafagas apaga 10s ayes y alaridos, el crujir de las
sillas y las mesas, el tumbarse de 10s cuerpos, el panico que desbarata
la gallera. El plomo no discrimina entre 10s nombrados y el paredon
de espectadores. Unos y otros son alcanzados por las balas. Cuando
10s atacantes se retiran y desaparecen, diez hombres, una mujer y un
niAo de seis aiios yacen muertos sobre la arena. Una quincena de he-
ridos se revuelca entre la sangre propia y ajena. Pasado el susto, 10s
gallos se miran con fiereza, se encrespan, y -en medio de la estampi-
da humana- continuan la pelea. Un ((Grupo Juvenil Anticomunis-
tan se responsabiliza de la matanza, la izquierdista Union Patriotica
(UP) denuncia que doce de sus militantes han sido pasados por las
armas.

57
Alucinacion 3

-.... ..-...
I Tna r l la
~ marlriioarla ..,. ..-...-".
.......L..b..-UAPI viprnpc A Tu-
I P mar7n rlp 10QQ
I,vv
en PI ..- -..
ntrn d r e
vclV CY

mo de Colombia: Currulao, Uraba, 500 kilometros a1 noroeste de B


gota. La zona bananera del pais, una de las mas pobres, dond
patrones y obreros vbven en conflict0 permanente; donde 10s 11ider
sindicales son asesinad10s a diario. En las haciendas ((Honduras))y ((L
Negra)) 10s trabajado res duermen.
..--I-->-- --:.-&-->.---
Un grupo de encapuLllsluus -- I..-l a b ..:-.:--A--
st: I I I L I U U U L C CII n-
V I V I C I I U ~ ~wespie
.
ta a 10s campesinos a patadas y culatazos, y 10s forma en el pati
Diecisiete de la finca ((Honduras))y tres de ((La Negra)) son llamado
por lista, colocados contra un muro y fusilados. iAb& el Frente P
pular! iAbajo la UP!, gritan 10s ejecutores. Un tiro de gracia en
cabeza remata a 10s veinte obreros bananeros. Entre aquel viernes
y el dia siguiente, otros 16 obreros aparecen ejecutados en fincas a
yacentes. El ((Movimiento Obrero Estudiantil Nacional-Socialists)
(MOENS) se responsabiliza de la nueva matanza. Es el mismo MOEN
que en noviembre de 1987 acribillo a cinco jovenes comunistas en
propia sede de su partido, a plena luz del dia, en el centro de Medelli
_J_P manifiesta $11 extrailem
1.a 1 _._ I-
nnr la
I--- -- imniinidad
---- c---- ----
n n niie nrtii
-I--

ron 10s autores de la matanza de PiAalito. ((Llama la atencion qu


dicha poblacio n se encuentra totalmente militarizada desde tiemp
atraw, expresa en un comunicado.
La conclusion de la revista Semana (liberal), respecto de IC)s h
hua,
A ,innAP hn., ..--
chos de Uraba es similar: ((Lo que no queda claro es por qut en Ura
hn., ha., , . m a _-an nm..nn-trnn:Xn An .t;.m
UUIIUC, i i u y pur r r u y , iray u r r a g r a r r b u i r L b r r L r a u u i 1 UG c i t i u i v u

militares -es la sede de la X brigada con cinco batallones de cerc


de mil hombres cada uno- no se ha logrado el control de la zon
y la violencia aumenta dia a dia. En varias oportunidades, 10s dir
gentes de la UP han denunciado la complicidad de militares con 10
asesinatos de trabajadores y lideres del movimiento y, aunque nad
se ha podido comprobar, lo cierto es que o el ejtrcito es ineficient
para garantizar la vida, honra y bienes de 10s habitantes de Urabr
o se esta haciendo la vista gorda.,)

Alucinacion 4

El cortejo avanza por la Carrera SCptima de Bogota hacia la l -


Bolivar, una plaza enclavada en un barrio colonial, flanqueada po
la Catedral, las ruinas del Palacio de Justicia, el Capitolio. Faltan a
gunos minutos para el mediodia del lunes 12 de octubre de 1987, di
de la raza. La urna con 10s restos de Jaime Pardo Leal, fundador
presidente de la Union Patriotica es cargada por quince rnujeres qu
forcejean, sudorosas, encogidas por el peso. El ataud esta envuelto
en las banderas de Colombia y de la UP. Sobre uno de sus extremo

58
alguien dej6 un ramillete de claveles rojos. Un lienzo que cruza de
lado a lado la calle encabeza la marcha funebre. Lo porta un grupo
vociferante de hombres. El lienzo clama por el derecho a la vida. Son
unas treinta mil personas las que avanzan. Son centenares 10s lienzos
y pancartas. Las consignas son voceadas y coreadas aqui, alla, ade-
lante, atras, en uno y otro lugar del desfile, en todo momento.
-iCompaiiero Jaime Pardo Leal!
-iPresente!
-iCompaiiero Jaime Pardo Leal!
' -iPresente!
-iCompaiiero Jaime Pardo Leal!
-i Presente! i Presente! i Presente!
Un hombre joven con ropas de obrero esta encaramado sobre una
cornisa a tres metros del suelo. Se equilibra con dificultad. Las mira-
das de la multitud se dirigen hacia 61. Con la mano izquierda rasguiia
el muro intentando sujetarse. Con la derecha esgrime una lata de pin-
tura roja, aerosol, y comienza a escribir en 10s cristales de una venta-
na panoriimica.
-iCuidado, compaiiero! iBaje, hermano, que se va a caer! -
gritan algunos desde el desfile que se ha detenido para observarlo.
El hombre encaramado en la cornisa escribe sin escuchar, una bu-
fanda roja le cubre la mitad del rostro. DespuCs de dos o tres minutos
, .. ,. .. . , - .- . . r . , .
eternos su mensaje esta iisto: coarnuaio asesino ae rarao Leal. M-IY.))
l El hombre salta a la acera, alguien le ayuda a caer. Se pierden co-
rriendo entre la muchedumbre. Los de la marcha aplauden. Samudio
es el general Rafael Samudio Molina, ministro de Defensa. El M-19
es el Movimiento 19 de Abril, una de las organizaciones guerrilleras
colombianas. Los muros de la Carrera SCptima y de todas las calles
, por donde pasa el cortejo van quedando escritas de rojo y negro con
consignas contra Samudio y 10s militares. Los acusan del crimen. Fir-
man las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el
EjCrcito Popular de Liberacion (EPL), el Ejtrcito de Liberacion Na-
cional (ELN), y la Coordinadora Nacional de Guerrilleros ((Simon Bo-
livar)), que unifica a todas las organizaciones guerrilleras. Tambien
firman ia Central Unitaria de Trabajadores (CUT') y la Union Pa-
triot ica.
. c, . . .. . .
La marcna runebre na recorriao varias aecenas de manzanas des-
de la sede de la Union Patriotica y ahora hace su ingreso a la plaza
Simon Bolivar que se repleta de gente. El ftretro, que iba a ser ingre-
sado en el Capitolio, es dejado por decision de ultima hora a1 pie del
monument0 a Simon Bolivar, a1 medio de la plaza. Una tienda de cam-
paiia roja y blanca hace de techo de la improvisada capilla ardiente.
En 10s brazos de la estatua de Bolivar son colocadas las banderas de
Colaimbia y de la Union Patriotica. El Libertador participa activa-
men1te del funeral. Los miles de acompaiiantes se ordenan en una lar-
ga filla india y comienzan a desfilar por la capilla ardiente para despedir
59
I
a1 lider. Las arengas y gritos no cesan. Centenares de policias y mili
tares, poderosamente armados, pero disimulados en calles laterale
y tras el Capitolio, estan alertas para intervenir si alguna autoridad
asi lo ordena. A media tarde una lluvia torrencial cae sobre la plaza
Truenos. Relampagos. La muchedumbre no se mueve. Es dia de par0
nacional. Bogota esta paralizada.

S t o p the Dirty W a r

Stop the dirty war -detener la guerra sucia-


solicita un boletin uiUrgente!)) de la Union Patriotica
un S.O.S. bilingiie
-en espafiol e inglCs-
como corresponde
cuando el autor intelectual piensa en ingles
habla en ingles
camina en ingles
entrena en ingles
paga en ingles
dispara en ingles
o en Yankee
aunque finalmente 10s ejecutores hablen en colombiano
tratese de sicarios
o de aventajados alumnos de la Escuela de Las AmCricas
de Panama.
Stop the dirty war -detener la guerra sucia-
pero yo, que no sC ingles, necesitaria un diccionario
para decir ademas algunas otras cosas
frases como:
-Si quieres pelear, gringo, pelea como hombre.
-Si quieres pelear, gringo, da la cara,
abrete de piernas, con 10s Colt atados
a 10s muslos,
como un buen vaquero,
de esos de 10s western
que hemos visto en el cine o en la TV
desde nifios,
y veamos quiCn es el mas rapido,
-per0 no le pagues a un sicario para que dispare por
la espalda, gringo
-ni le ensefies a un ejemplar soldado de nuestra Patria
Americana,
de una Banana Republic, jasi se escribe? o
de una Estafio Republic
CafC Republic
Cobre Republic
Samba Republic

60
Tango Republic
Lo que sea Republic
para que nos ((desaparezca)) despuCs de
secuestrarnos, torturarnos o sepultarnos
en una carcel secreta, gringo.
-Eso no esta contenido en tu democratica
Constitucion, gringo, ni en tu
Declaracion de la Independencia ni en tus
western
j t e olvidaste ya de que 10s malos son 10s indios,
10s Sioux, 10s apaches, 10s cheyenes,
10s que se quedaban con tus cabelleras,
pero no 10s gringos, gringo?
-jQue dirian, gringo, Buffalo Bill, Roy Rogers,
El Llanero Solitario,
por mencionar solo a algunos de tus antiguos heroes,
Superman, el Pato Donald, se me olvidaba,
si se enteraran de lo que has enseiiado,
pagado,
a 10s sicarios y a 10s soldados de nuestras
Subversivo Republic?
-Stop the dirty war, gringo!
-Antes te gritabamos: a; Yankee, go home!,,,
jrecuerdas? jremember, gringo?
pero ahora que
ya no eres un buen vaquero,
que te olvidaste de Hollywood
y de sus happy end
solamente te decimos:
Stop the dirty war -detener la guerra sucia-
Da la cara y pelea como hombre, gringo.
Y , pon atencion. So10 te he dicho gringo y no
Rambo
gringo de mierda
carajo
o hijueputa!

Con un aiio y seis meses en Colombia, el autor ha aprendido que


su poema de agosto de 1987 tenia razon y que las mismas balas que
asesinaron a mas de tres mil mineros en la Escuela Santa Maria de
lquique, en el norte de Chile; las mismas que mataron a Ramona Pa-
rra, a Federico Garcia Lorca, a Miguel Hernandez, a Manuel Rodri-
guez, a Salvador Allende; las mismas que asesinaron en la Alemania
de Hitler, en la Italia de Mussolini, la EspaAa de Franco, Vietnam,
Guatemala, El Salvador, Nicaragua, el Chile de Pinochet, son las que
ahora matan en Colombia a hombres y mujeres, niiios y viejos, pro-
fesores y estudiantes, campesinos y obreros, politicos y periodistas,
por el imperdonable delito de militar en la Union Patriotica, en el Fren-
te Popular, o en la defensa de 10s derechos humanos. Por llamarse
61
Calixto Antonio o Manuel Jose y tener ojos que brillan, manos hspe-
ras y palabras analfabetas que se preguntan: iPor que tu comes y yo
1

LUIUIIIUM cs I I U ~U I I SIXIIU CALICIIIUuc ~d ICdllUdU LUMI uc nlllcrica


Latina. Aqui oci edi-
do con fuerza en ice-
diendo en grad( :nta
elocuencia. Entre 1Y81 y 1986 10s grupos paramilitares de extrema de-
recha perpetraron 3.536 asesinatos politicos. En 1987, 10s asesinatos
se elevaron a 1.200. En lo que va de 1988 (desde el 1 de enero hasta
el 26 de agosto), suman mas de 1.500. En un 70 por 100 las victimas
son de izquierda (dirigentes politicos, sindicalistas o campesinos, con
una elevada proporcion de campesinos). El 30 por 100 restante se des-
glosa entre liberales o social conservadores progresistas, defensores
de 10s derechos humanos y, tambikn, en policias o funcionarios, em-
presarios o ganaderos, asesinados aisladamente, y en campesinos acu-
sados de ser colaboradores del Ejkrcito. Con mas victimas de izquierda
o Droeresistas. esta euerra subterranea. en la aue se disDara entre las
1 - v

6;ombras, en medio de la mas absoluta impunidad, ha rebasado la ca-

tl..-lulal-1la. Dn -
I,acidad del Estado (Ejecutivo, Justicia, Militares y Policias) para con-
-1 ". -.-- . . _..-.A 11 -_.
. A- : ,;
1 ai a l c l a I u c l l L c , v a l la> u1 g;alll,xclullF;a gum 1111c1 a> us ILqulerda
t- .,nr; -n

(que segun ellas mismas totalizan unos 40.000 combatientes) comba-


ten a diario con las fuerzas armadas del Estado (unos 100.000 milita-
res y unos 50.000 policias militarizados). Las cifras de muertos en
combates suman unos 700 hasta agosto de 1988, unos 400 guerrille-
ros y 300 militares y policias. El Ministro de Defensa, general Rafael
Samudio, afirmo el 13 de julio, tras el ataque a una base de contra-
guerrillas que causo la muerte de quince soldados, que Colombia vive
(tun estado de guerra)). El presidente de la Conferencia Episcopal,
monsefior Alfonso Lopez Trujillo, sostuvo el mismo dia que la vio-
Iencia politica (asesinatos y combates) revela que en Colombia existe
Lin ccvacio de podem.
0

I3eterminacibn economica

Esta guerra es, en pocas palabras, un ejemplo de lucha de cl


su expresion bClica. Pero no una lucha de clases esquematica , oLIL1

ple, sino extremadamente compleja, en la que se entreniezclan y su-


perponen diferentes intereses internos y externos. Por u n lado estan
las contradicciones internas entre dos conjuntos de persomas: la d a -
62
1 o concepciones cargadas de ideologia, en el sentido de mito, que pue-
den dificultar un analisis renovado de la realidad). En Colombia, co-
mo en otros paises capitalistas dependientes, la ccclase empresarial))
y la ccclase asalariada)) convergen en el proceso de produccion de mo-
do tal, que la ccclase empresarialn controla el proceso de distribucion
del mayor valor generado en conjunto, y se apropia de un alto por-
centaje de ese mayor valor, causando pobreza y miseria en la ccclase
asalariada)). Se da asi el cas0 de que en Colombia, segun estadisticas
oficiales, el 46,5 por 100 de 10s 30 millones de colombianos, son po-
bres (carecen de la satisfaccion de una o varias de sus necesidades mi-
nimas, tales como alimento, salud, vivienda, educacion, vestuario o
recreacion) y, la mitad de esos pobres, son ccpobres absolutes)) (care-
cen practicamente de todos esos bienes necesarios). Hay zonas rura-
les donde la pobreza alcanza a1 80 y hasta el 99 por 100 de sus
habitantes. Segun cifras estimativas, un 30 por 100 de la poblacion
-que se concentra principalmente en las ciudades- son sectores me-
dios bajos (que con sus salarios alcanzan apenas a satisfacer sus nece-
sidades minimas), un 20 por 100 son sectores medios acomodados,
y menos del 5 por 100 son sectores medios altos o definitivamente ri-

63
(1.141.748 kilometros cuadrados), donde la superficie de Panama ca
be quince veces. La superficie de Colombia se arruga en tres cordo
nes de la cordillera de Los Andes (Oriental, Central y Occidental)
Pero, a1 este del cordon oriental, el 60 por 100 de la superficie de
pais (nueve veces Panama), ocupada por las cuencas de 10s rios Ori
noco y Amazonas, son llanos de vegetacion herbacea y selvas virge
nes. Gracias a1 predominio de la cordillera en el 40 por 100 restante
en Colombia hay diversidad de climas (frios, templados, torridos)
dificultad de comunicaciones, condiciones de vida diferentes, toda una
geografia que determina subnacionalidades (costeiios, paisas, llane
ros, santandereanos, chocoanos, boyacenses, pastusos, bogotanos) y
de mezclas raciales (negros, blancos, mulatos, zambos, mestizos, in
dios). Esta realidad geografica no solo ha determinado el caudillismo
desde las guerras de la Independencia hasta la variedad de guerrillas
actuales, sino 10s terremotos, 10s aludes, las erupciones volcanicas
las expediciones de caza, e inclusive 10s ccestados soberanos)) que flo
recieron durante el siglo pasado. Colombia es una fragua geografico
cultural que ha creado un tipo de hombre machista, a la vez tierno
y violento, duro y poeta, adulto y niiio, arcaico y moderno, orador
y ensimismado, que nace luchando contra naturaleza y hombres hos-
tiles, que no teme morir, siempre presto a desenfundar el machete
el pufial, el revolver o el fusil para luchar por lo que considera suyo,
tratese de una hacienda, de un cultivo de coca, de un laboratorio pa-
ra procesar cocaina, de una zona guerrillera liberada, del honor mili
tar, de la mujer amada, del ideal capitalista o socialista, o por
reivindicaciones economicas y sociales.

Determinacih hist6rica

DespuCs de la Guerra de la Independencia sobreviene en Colombia


una larga Cpoca anarquica (1 38 aiios). Guerras civiles y guerrillas en-
tre 10s caudillos-hacendados y sus ejCrcitos, primero; guerra entre con-
servadores y liberales, desputs. Son contradicciones a1 interior de la
clase dominante que se disputa a sangre y fuego las fuentes de pro-
duccion y el poder politico.
En la dkcada de 10s 40, con el caudillo liberal de izquierda Jorge
EliCcer Gaitan, surge una esperanza popular que amenazaba el poder
de 10s dos partidos tradicionales. Gaitan es asesinado el 9 de abril de
1948. La esperanza popular se transforma en insurreccion (<(ElBogo-
tazo))) que es ahogada en sangre y fuego por el Estado. Es el comien-
zo de la Cpoca de ((La Violencia)). Una guerra entre liberales y
conservadores. Esta termina en 1957 -despuis de 300.000 muertos-
cuando esos dos partidos se unen en el Frente Nacional(l958). El pacto
liberal-conservador se prolonga por 16 aiios.
La Cpoca de ((La Violencia))sirvio de entrenamiento a 10s campe-

64
' sinos en la lucha guerrillera: ellos eran la cccarne de caiion)) en la gue-
rra de sus patrones. En el inicio de la dCcada de 10s 60 son ganados
por el Partido Comunista y otras fuerzas de izquierda. Nacen las Fuer-
zas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), comandadas des-
de entonces por el legendario Manuel Marulanda VClez, ccTirofijo)).
Mas tarde, bajo el influjo de la revolucion cubana, surge el Ejtrcito
de Liberacion Nacional (ELN). Y a1 calor de la Revolucion Cultural
de Mao Tse Tung, el EjCrcito Popular de Liberacion (EPL). En la
di:cada de 10s 70 aparecen el Movimiento 19 de abril (M-19), qp e se
de:Clara nacionalista, bolivariano y continuador de la senda del ChC.
En 1988 las FARC predominan en el suroriente; el ELN, en el no-
r o-:-..+-. -1 EDT
i i ~ l iCI
~ ~L;rIr.
, _..-1 .-.,.,.:A,.*, .. -1 x f i i n -..-1 -._,.--:A
CII CI IIUIULLIUCIILC., v. CI 1 V 1 - 1 7 . CII CI s u i u ~ ~ d e n t e

1s ccimpestos de guerra)) a compafiias petroleias transnacionales y


~ ,"'
terratenientes, 10s secuestros y asaltos a bancos, les han permitido
.on,-;or ..... omnrt..nnhoAnc A n I M M Lnn-hnt:n..tno ......
fiIlauc1a1 uuua u 1 u 1 avLi c1 L L i I a u v J -rw.wuw u i i I u a u u i L L D y uiiua x w a i -

ta frentes en todo el pais. Los combates y tomas de pueblos rurales


son diarios. El Estado se defiende con unos 100.000 militares y 50.000
PCdicias. .--^ . ^ ^ ^ . . , . .
- ......... - .
Entre I Y / I ( y IYU, bajo el gobierno aei liberal J U I ~ OCesar I urbay
I.

(actual embajador de Colombia en El Vaticano) se institucionaliza la


tortura, las desapariciones forzadas y un estilo similar a1 de las dicta-
duras militares del Con0 Sur. Entre 1982 y 1984, el social conserva-
dor Belisario Betancur, humanista cristiano, se esfuerza por terminar
con el antagonism0 de la lucha de clases y propicia un dialog0 nacio-
nal. Levanta el estado de sitio (aue venia desde .\ A _ _ aRos
10s _ _ 40): deroea
- --- - I 0-

el Estatuto de Seguridad dictado por Turbay; amnistia a 10s presos


PCditicos; recibe a 10s comandantes de las FARC, el EPL y el M-19
en el palacio
.. . presidencial,
.
t r h vi gaiiuauuiica. Daw-
r ci u 1-.. ....
y suscribe -en 1984- una tregua con esas
i u a JCLLUI CJ .ilia3
-.A- ..--,.-:---..:--
I cauiuiiai ius uc ias r UCI -
A - 1,- C..,..

zas Armadas y de la oligarquia boicotean el proceso: recrudecen 10s


escuadrones de la muerte; 10s amnistiados o portavoces p6blicos de
las guerrillas son asesinados o sufren atentados. El EPL y el M-19
pit:rden la paciencia y retornan a la guerra. Betancur restablece el es-
tacjo de sitio. Las FARC se mantienen en tregua y fundan su expre-
-
sitm politica y legal: la Union Patriotica.
. A n <
c n I Y ~ asume
,
........... -. -
el liberal virgiiio Barco. un tecnocrata (es inge-
, .
niero) que vacila entre 10s ((duros))y ctblandos)) del Partido Liberal,
que no ha podido ser-consistente con la politica de paz de Betancur,
y que observa hoy, impavido, la peor ola de matanzas politicas de
la historia de Colombia desde la Cpoca de ((La Violencia)).

zas con el narcotrafico -varios de estos politicos registran en sus ho-


I 65
continua en libertad. El Ministerio de Defensa ha rechazado todas esas
acusaciones, calificandolas de ctinfames)).
Desde el 29 de julio, 10s partidos politicos, la Iglesia Catolica, 10s
sindicalistas y organismos de 10s derechos humanos, iniciaron un pro-
ceso de dialogo nacional para poner tirmino a la violencia politica.
Los guerrilleros han enviado documentos a las reuniones del proceso
de dialogo, afirmando que estarian dispuestos a deponer las armas
si se termina la guerra sucia y se realizan reformas politicas y sociales
ratificadas por plebiscito. Pero el gobierno de Virgilio Barco ha rehu-
sado incorporarse a1 dialogo, alegando que primer0 10s guerrilleros
deben deponer las armas. Todo hace suponer que la guerra se incre-
mentara en Colombia, y que pese a 10s esfuerzos de dialogo, la paz
no amanece adn por el horizonte colombiano.

Pudor y temor

Todos estos sucesos son alucinaciones (mas propios de la fantasia que


de la realidad), como la vida de Luis Mariano Rodriguez, alias ccRas-
putin)), de 49 aiios, a quien se acusa de 200 asesinatos, que ha sido
pistolero a sueldo, guerrillero, paramilitar de extrema derecha y nar-
cotraficante, que tiene veinte cicatrices de bala en su cuerpo y ha es-
capado a diez atentados contra su vida, que ha participado en matanzas
colectivas de campesinos izquierdistas, incluidos mujeres y nifios, y
a quien un jurado de conciencia declaro inocente el pasado 23 de agos-
to, ccpor falta de pruebam, o por la mirada que clavo en timidos jura-
dos de la ciudad de Tunja. Sin duda que solo de un pais asi pudo surgir
la literatura de Gabriel Garcia Marquez. Sin duda que la futura nove-
la de Colombia, cuya materia prima malamente he sintetizado en es-
tas escasas carillas, porque la realidad es adn mucho mas compleja
e irreproducible, esta aun por escribirse. Pero siento pudor de utilizar
como materia prima literaria el dolor de tantas viudas analfabetas,
que jamas han leido a Garcia Marquez, y que solo atinan a exclamar:
((iAy,Dios mio! iQue tristeza tan grande!)) Y siento, ademas, temor
de que la realidad colombiana quede distorsionada, porque toda esta
alucinante violencia es cierta, pero tambien lo es la belleza escalofriante
de sus mujeres, de sus paisajes, de sus climas, de sus ballenatos y ca-
rrileras. Yo me quedaria a vivir en Colombia. En sus verdes cumbres.
En sus calidas selvas. Traeria a este pais, del que todos se enamoran,
a mis hijos, libros y papeles. Rogaria que cavasen aqui mi tumba, o
dispersasen mis cenizas desde la cumbre del Nevado del Ruiz, el de
la tragedia de Armero con sus 20.000 muertos. Yo estableceria mi do-
micilio definitivamente en la acogedora Bogota, con sus filosofos y
literatos de cafe, si no fuera, utilizando una expresion colombiana,
por la hijueputa violencia.

67
JAl

NO5 prcucupa ia riaiuraiua ut:ia recepcruii ucr pt:mamieIiiu ut: I V I ~ I X


que est6 presente en la obra de JosC Carlos Mariategui. Esta nouvelle
lumi&rede IXrnerique, segun la afortunada frase de Barbusse, leyo a1
autor de El Capital (con el filtro del historicismo italiano y de su PO-
ICmica contra toda vision trascendental, evolucionista y fatalista del
desarrollo de las relaciones sociales caracteristicas del marxismo de la
11 International)+ y, lo que quizas sea mas importante, lo ley0 desde
el particular escenario de la lucha de clases de la Italia de la postgue-
rra. Nacido en 18942, de origen humilde, autodidacta y, a1 igual que
Recabarren, tipografo desde la adolescencia, Mariategui, que a partir
de 1914 comienza a publicar pequefios articulos con diferentes seudo-
nimos (((Juan Croniqueum, ((Monsieur de Camomillen, ctKundall)),
((El cronista criollo)), etc.), recibe el impacto de la Revolucion Rusa
en una edad ni tan temprana como para no absorber la tremenda sig-
nificancia de la primera revolution socialista de la historia, ni tan adulta
como para que su influencia no remodelara su esquema interpretati-
vo. Su participacion en la fundacion del cComitC de Propaganda So-
cialista))en noviembre de 1918 y sus vinculos con el Partido Socialista
lnternacional de Argentina se inscriben en este contexto. Seria dificil.

I Aricb, JosC. Mariategui y 10s orkenes del marxismo latinoamericano. Mexico,


Si;plo XXI, 1979.
Algunos autores ubican la fecha de su nacimiento en 1895.

69
sin embargo, afirmar que en ese momento Mariategui tenia una for-
macidn marxista: tanto la posibilidad de recepcion de la obra de Marx
como la ausencia de madurez de las clases peculiares del modo de pro-
duccibn capitalista, cuyo nivel de expresion politica tteran indicativos
del nivel de desarrollo de las fuerzas productivas~~, constituian obs-
taculos reales para esa posibilidad. Asi entonces, el Jose Carlos Ma-
riitegui que en octubre de 1919 se embarca para Europa como produeto
de la represib del gobierno de Leguia, representa todavia un revolu-
cionario intuitivo y apasionado que, con la fuerza de su pluma y el
calor de su fantasia4, venia contribuyendo a la conformacion de una
ideologia clasista en el Peru. Serri la Italia de 10s ttConsejos)),de ctL’Or-
dine NUOVOD, del Congreso de Livorno y de la formacion del Partido
Comunista Italian0 (pero tambiCn de Mussolini y el ascenso del fas-
cismo), la Italia de la tradicion filosofica de un Croce y de un Gobetti
que entrelaza con la lectura del Marx de Labriola, la Italia de Grams-
ci, a quien lo vincula no solo una pertenencia generacional, sino tam-
b i b , como apunta Arico, ttsu formacion italiana, sus limitaciones
fisicas, su muerte prematura y la estirpe de 10s ctrara aviw de 10s hete-
rodoxos pensadores mar xi st as^^, la que permite, entonces, a Maria-
tegui la vivencia y el aparato teorico (ttlos dos materiales que forman
el canto)) -Violeta Parra- de la ciencia social) con que afrontara el
analisis de la formacion economico-social peruana. Es en ese contex-
to que realza la afirmacion metodologicamente fecunda de Robert Paris
en el sentido de que resulta significativo que Mariategui, a1 observar
el vasto movimiento obrero que involucra el tttriangulo industrial)) for-
mado por Turin, Milan y GCnova, ttubique en ese period0 y no, por
ej. en el asesinato de Rosa Luxemburgo, el fracas0 del EjCrcito Rojo
ante Varsovia o la Accion de Marzo en Alemania, la cumbre o incluso
el apogeo del ascenso revolucionario de la postguerra europea))6.Se-
ra este Jose Carlos Mariategui, entonces, quien, a traves del particu-
lar itinerario de la formacion intelectual que resefiamos, ira a polemizar,
a partir de su regreso a1 Peru en marzo de 1923, con la caracterizacion
que de America Latina suscriben las Internacionales y quien, buscan-
do ctacomodar la accion revolucionaria a una apreciacion exacta de
la realidadn7, preguntara en la Primera Conferencia Comunista Lati-
noamericana celebrada en Buenos Aires durante el mes de junio de
1929 tthasta que punto puede asimilarse la situacion de las republicas
latinoamericanas a la de 10s paises semicoloniales)),(ibid, p. 187), pues,
si bien ttla condicion economica de estas republicas es semicolonial,

Paris, Robert. La formacidn ideoldgica de J. C. M. Mixico, Siglo XXI, 1979.


Recordemos por ejemplo, el affaire norka Rouskaya (Viase al respecto a Paris,
ob. cit., p. 29.)
Cfr. Arico, ob. cit.
Cfr. Paris, ob. cit.
Cfr. Mariategui, Obras, Tom0 2, Casa de las Americas, La Habana, 1975,
pig. 188.

70
las burguesias nacionales, que ven en la cooperacion con el imperia-
lismo la mejor fuente de provechos, se sienten lo bastante duefias del
poder politico para no preocuparse seriamente del problema nacio-
nab (p. 187); por tanto, ((pretender que esta capa social prenda un
sentimiento nacionalista revolucionario parecido a1 que, en condicio-
nes distintas, representan un factor de lucha antimperialista en 10s paises
semicoloniales avasallados por el imperialismo en 10s ultimos dece-
nios en Asia, seria un grave error)) (p. 187) pues, en la medida en que
((la aristocracia y la burguesia criollas no se sienten solidarias con el
pueblo por el lazo de una historia y una cultura comunes, el factor
nacionalista no es decisivo ni fundamental en la lucha antimperialista
de nuestro pueblo)) (p. 187). Sera creste JosC Carlos Marihtegui)), por
lo tanto, quien est6 recuperando el problema de la dimension politica
del comportamiento de las clases sociales latinoamericanas y la idea
marxiana de que ccla misma base economica, en virtud de incontables
diferentes circunstancias empiricas, condiciones naturales, relaciones
raciales, influencias historicas operantes desde el exterior, etc., pueda
presentar infinitas variaciones y matices en sus manifestaciones, las
que so10 resultan comprensibles mediante a1 analisis de estas circuns-
tancias empiricamente dadaws insistiendo, en definitiva, en la unidad
de la formacion economico-social capitalista a escala mundial donde
efectivamente el capital constituye ((el punto de partida y el punto de
Ilegada))g,per0 donde la especificidad de la articulacion de intereses
entre 10s centros capitalistas y las ccburguesias nacionales))condiciona
el comportamiento politico de estas ultimas a diferencia de 10s pue-
blos cccolonialesi) y ctsemicolonias)) en la medida que no pone en el
centro de la disputa el problema nacional; es decir, no se trata de una
lucha Colonia-Imperio, sino una lucha donde 10s depositarios de la
idea de ccnacioni) (en el sentido que apuntabamos mas arriba) son 10s
trabajadores manuales e intelectuales, cuyos intereses chocan tanto con
el imperialismo como con la burguesia nacional''. cc Somos antimpe-
rialistas porque oponemos a1 capitalismo el socialismo como sistema
antag6nicoi)II dira Mariategui, disolviendo con ello de una plumada
la aplicabilidad de las categorias de cccolonia))para el analisis de la
AmCrica Latina y relevando el papel de lo-politico en la reproduccion
conceptual de la realidad.
Con todo, donde con mas fuerza resalta el talent0 intelectual y po-
litico de (teste JosC Carlos Mariategui)), sera en su intento por com-

8 Cfr. Marx, El Capital, Tom0 111, Mkxico, Siglo XXI, 1981.


9 Cfr. Marx. Zntrod. Sefieras a la critica de la economiapolitica, Mexico, Siglo XXI,
1975.
10 La relacion de intereses entre la ctburguesia nacionals y el capital extranjero de-
be entenderse aqui como la apropiacion de una cuota del excedente por via de impues-
tos por parte de la primera y condiciones politicas estables (represion) que garantice
mano de obra barata.
I I Cfr. Mariategui, Obras, Tom0 2, p. 190.

71
plejizar la esfera de lo-sobreestructural, transitando con ello h;icia la
recuperacibn del planteamiento marxiano, en esa direccion, la idlea so
reliana del ctmito)), rescatada en la medida en que ttni la razoiI ni la
ciencia bastan para satisfacer toda la necesidad de infinito qtle hay
en el hombre))12contribuye a recuperar la totalidad implicita en e
ctmodelo)) mariateguiano. Si para Sorel ctlos hombres que part icipan
en 10s grandes movimientos sociales se representan su proxima iicci6n
en forma de batallas de las cuales nacera el triunfo definitivo de la
propia en Mariategui esta idea cristaliza en una prop0lsicion
revolucionaria concreta, porqu e ctel proletariado tiene un mito: la re-
volucion social y hacia ese mitc1 se mueve con una fe vehemente :y acti-
va))I4. Asi, el ctsistema de I ~,.----,,.\
.
.m
I

~ ~ ~ JUICIILIIIU
I
-...I.,., ,._
.A,
~ c l ~ CcU UJI L I~ VI!~ja en
,.,.*-1: A

Mariategui a traves de una propuesta de construccion en la que la vo-


luntad hurnana tie ne asignado su papel, pues ctla fuerza de 10s revolu
cionarios no esta CII -..A..
. . c-,.+Aa w c11 D U -.4K. au ~ 3 1 en~ su
-.-..-.-
JU CIGIILM.
.
.
e n.. 0- n.. ..no..-.-
. I

voluntad)) (Ibid, p. 415) :nte el


rol de la ideologia en la iona-
rios es una fuerza reiigi mito)
(p. 416), como lo escribicla CII U I LII~ LILUIU J U U I G ULIIIUIII, W L I CIIIiocion

revolucionaria es una emocion religiosai) (p. 389), o casi parafriisean-


do las tesis sobre Feuerbach cclos mitos religiosos se han desplazado
del cielo a la tierra)) (p. 390), y ctno son divinos, son humano s, son
!sociales)) (p. 390). No'es ociosa, entonces, la nota de Robert Pairis en
I21 sentido que ctel mito, el elemento irracional o mistico, hereda.do de
Sorel o de Nietzsche aparece aqui
.. _ _ . . como
. el simbolo^.y el instrurnento
de una dialectica que intenta unir el presente y sus tines y proclamar
su unidad como la traduccion asimismo de todo cuanto puede haber
en el Peru en 10s aAos 1920 de problematic0 y de indemostral)le en
el proyecto socia1ista)P. En este cuadro, el contrapunto economia-
voluntad alcanza un climax en el analisis mariateguiano de las 1uchas
de la independencia de Hispanoamtrica ctque no se habrian real izado
ciertamente si no hubiese contado con una generacion heroica, sensi-
ble a la emoci6n de su Cpoca, con capacidad y voluntad para aictuar
en estos pueblos una verdadera revolucibn. La independencia baijo es-
te aspect0 se presenta como una empresa romantica. Per0 esto nc con-
. .. la tesis ae
rraaice 1 . * , ,
. r .
la rrama economica ae la revoiucion emancipaIdora.
1 1 1 - I

Los conductores, 10s caudillos, 10s ideologos de esta revolucibn nio fue-
ron anteriores ni superiores a las premisas y razones economic:as de
- -
este acontecimiento. El hecho intelectual y sentimental no fue ante- ..I

I.ior a1 hecho econ6mico)P.

l2
- .Mariategui,
.- Cfr. - -Obras,
_. .
Tomo .1, p.. 412.
. . . - - . . . . ..
Sorel, Cieorges. Keflexrones sobre la violencia. Madrid, Alianza, 1Y75, pag. 77.
l4 Cfr. Mariategui, Obras, Tomo I, p. 415.
!5 Cfr. Paris, ob. cit., p. 144.
16 Cfr. Mariategui. Siete ensayos..., Lima, Amauta, 1965.

72
La totalidad social, captada asi en toda la riqueza de su devenir
se convierte, a su vez, en premisa conceptual y metodologica del abor-
daje a la sociedad indigena, chocando violentamente con el economi-
cismo de las Internacionales. Para Mariategui, la experiencia colectiva
desarrollada por la sociedad incaica representa un point d'appui para
el proyecto socialista, pues si bien la conquista y la colonizacion echa-
ron ctsobre las ruinas y 10s residuos de una economia socialista las ba-
ses de una economia feudal)) (Zbid, p. 18), 10s habitos comunitarios
del socialismo incaico construidos sobre la base economica de (tun mo-
do solidario y organico)) (p. 18), donde el trabajo se realiza ttcon el
menor desgaste fisiologico y en un ambiente de agradabilidad, emula-
ci6n y compafierismo)) (p. 96), constituyen ese ((factor incontestable
y concreto que da un caracter peculiar a nuestro problema agrario;
la supervivencia de la comunidad y de elementos de socialismo practi-
co en la agricultura y la vida indigena)), de tal forma que ctla doctrina
. _. _ . _ ..
r n n i h a t i nniorlo rlarlo r i n contirln mnrlemn rnnrtriirtivo a la causa in-

a ctvoluntad hu-
e le dieron vida
y proyectarse nacia la nistoria rutura, una cristaiizacion que sugiere
10s margenes de autonomia y de especificidad (en la medida en que
toda sobreestructura es siempre especifica) que estan implicitos en el
modelo que para JosC Carlos Mariategui reproduce conceptualmente
la realidad social y que represente, como venimos intentan do hacerlo
re: ;altar en estas notas, un rescate del pensamiento mas aut(Snticamen-
te marxiano, hasta el momento inCdito en AmCrica Latina. Este mar-
xis.-_ A,. na,-:A+ ,.-..: A, :.,
MU uc iviaiia~cguipuuiia, G~ILUIILGS, u u a u c i i ~ a i xpulque:
,,,,,t,.,:,,,,,

a) Se tratu de un rnarxisrno pensudo como la ciencia social de la


(4orrnacidn
. . -
econdmico-social>>
._. .
capitalista.
. . _ _-
Mariategui
.. .
entendio,~.
mas
alla de las necesidades instrumentales de la lucha politica, que <<lacri-
tica marxista estudia concretamente la sociedad capitalista))'8 y que,
POlr lo tanto, ttMarx no tenia porquC crear mas que un mCtodo de in-
* . .
ter.pretacion historica de la realidad actual)), idea con la que, de paso,
. . r , ,
el revoiucionario ae Nioquegua concurre a la tan necesaria nisroriza-
. .
1 . .

cion del marxismo, contribuyendo en esa direccion, a fracturar ese uni-


verso ideologizado de una recepcion de la obra de Marx que la
constituye en paradigma que valida o nulifica cualquier intento cien-
tif ico. El testimonio de Marx, afortunadamente, corre en ayuda de es-
te esfuerzo mariateguiano. Xsi por ejemplo, si pensamos ttEl Capital))
__
1

co mo el aspect0 mas desarrollado de la critica marxiana a la forma-


. I
.-
ClGii ,-,.:,1 ,.,...:+nl:.-4..
s u ~ i a~ i a p i ~ a i i s 1-1
ia
[ci ,_Al:..:- A - l K I D ,.n-;t..l:.+,\
a i i a i i ~ uci
A
,,-, ..:
i ~ i v i r LapiLaiiaLa), iiu puuciiiua 31-

no evidenciar como la naturaleza perfectamente acotada del objeto se


alza en testimonio elocuente del limite historic0 que Marx le asigna
a1 texto: ttme propongo -dice Marx- el analisis del modo de pro-
tica del marxismo de Mariategui. De una parte, la certeza de l
construccidn conjunta de teoria y mktodo, pues, si toda teoria explic
el comportamiento de un objeto y el marxismo (pensado como teoria
explica el comportamiento del suyo dando cuenta de la legalidad es
pecifica de la formacion social capitalista, el mCtodo representa, en
tonces, una forma tambiCn especifica de aproximacion de dicho objeto
de otra manera, representa la forma en que el sujeto cognoscente (e
proletariado) organiza la relacion con su objeto (la FES capitalista
representa, seg6n la frase tan felizmente reivindicada por Della Volpe
ccla logica especifica del objeto especifico))20.La naturaleza historica
del objeto le asigna, de este modo, su propio caracter a1 mCtodo cons
truido para explicarlo, lo determina otorgandole limites perecederos
contaminandolo con su propio ccpecado original)) y anunciandole, de
este modo, su inevitable muerte conjunta. De otra, la certeza de la vi
gencia del marxismo, de la reafirmacion de su vitalidad en el proceso
de nuestro propio autoreconocimiento como actores de una sociedad
cuya? leyes de desarrollo constituyen el objeto de su discurso, de que
ccmientras el capitalism0 no haya transmontado definitivamente, el ca
non de Marx sigue siendo vAIido))21.
b) Se trata de un marxismo abierto, con lo que queremos decir que
MariAtegui ha integrado a su vision revolucionaria de la sociedad e
aporte que vienen entregando a la ciencia social corrientes de pensa
miento de origen diverso. Asi, por citar so10 algunos, Croce, Gobetti
Rolland, Barbusse, Nitti, Gentile, France, D'Annunzio, Gorki o Sore1
aparecen afectuosa y recurrentemente tratados, mientras sus plantea-
mientos ocupan lugares privilegiados en la obra mariateguiana. En esa
direction, sostenemos que el aspect0 mas caracteristico de este mar-
xismo abierto del fundador de aAmauta>> esta constituido por su res-
cate de la idea soreliana del <<mito>>. Motivada por la conviccion
profunda de su papel como elemento catalizador de representaciones
aprioristicas de un hondo potencial revolucionario, situado quizas, co.
mo advierte agudamente Paris, <ten la realidad ontologica del hom-
bre)), o, por lo menos, en la vision del mundo de las clases desposeidas
por el desarrollo del capital22,Mariategui Cree que ccla teoria de 10s
mitos revolucionarios que aplica a1 movimiento socialista la experien-
cia de 10s movimientos religiosos establece las bases de una filosofia
de la revoluci6n profundamente impregnada de realism0 psicologico

Cfr. Marx. Capital, T. 1, p. I .


l9
Vease la selecci6n ccDialdctica Revolucionaria)>,con textos de Luporini y Della
2o
Volpe, publicada por la Escuela de Filosofia de la UAP.
21 Cfr. Mariategui, Obras, T. 1, p. 139.
22 Cfr. Paris, ob. cit., pag. 143.

74
y s o c i ~ l $ c o ~El
~ ~ccmito))
~. cobra asi el valor de un simbolo, de una
andera, d una utopiaposible porque ccla fantasia no tiene valor algu-
no sino cuando crea algo y can gran ideal humano, una gran
aspiracion humana no brota del cerebro ni emerge de la imaginacion
de un hombre mas o menos genial. Brota de la vida. Emerge de la rea-
lidad h i s t 6 r i c a ~asi,
~ ~ccun ideal caprichoso, una utopia imposible, por
bellos que Sean no conmueven nunca a las muchedumbres)) (p. 287).
Junto con Sorel, Mariategui podria afirmar, entonces, que cchay que
juzgar 10s mitos como medios de actuar sobre el presente))26,pues cces
precis0 que 10s socialistas estCn convencidos de que la obra a la que
se consagran es una obra y, en esa perspectiva, decir de su
lado que ccel mesianico milenio no vendra nunca)>**,que ccel hombre
llega para partir de nuevoi) per0 que, sin embargo, ctno puede prescin-
dir de la creencia de que la nueva jornada sera la jornada definitiva))
porque ccninguna revolucion prev2 la revolucion que vendra despuCs,
aunque en la entraiia porte su germen))... Puesta en el limite, esta com-
prension de Mariategui sera la que lo lleve a expresar que ccen lo inve-
rosimil hay, a veces, mas verdad y mas humanidad que en lo
verosimil~~~, internandose con ello a1 ambit0 de lo irracional, en esa
particular sensibilidad que denominara recurrentemente ccla emocion
de la Cpoca)) y en la fe como la fuerza de la conviction ccporque no
tener una fe es no tener una meta)) (Ibid, p. 412), porque ctmarchar
sin una fe es patener sur place>>,o dicho con el pretext0 de la poesia
de Henry Frank ccla raison sans Dieu c’est la chambre sans lampel) (t. 1,
p. 414).
c) Se trata de un marxismo pensado como ciencia social unitaria.
Mariategui reconstruye una vision del mundo que integra en una
perspectiva global 10s elementos de la economia con las esferas ccso-
breestructurales)) donde ccel metodo marxista busca la causa econo-
mica en ultimo analisis))(p. 128), donde ctel hecho economico y el hecho
politico son consustanciales y solidarios)) (t. 2, p. 248), donde ccla pre-
miss politica, intelectual, no es menos indispensable que la premisa
economica))(t. 1, p. 171); porque ccel socialismo no puede ser la con-
secuencia automatica de una bancarrota)), cuestion ccque nunca han
sabido entender 10s que reducen arbitrariamente el marxismo a una
explicacion puramente economica de 10s fenomenos))(p. 128), cclos in-
telectuales que exageran interesadamente el determinism0 de Marx y
de su escuela)) (p. 156)... Aunque, la verdad sea dicha, esta vision del
mundo seria todavia incompleta si Mariategui hubiera dejado de in-

23 Cfr. Mariategui, Obras, T. 1, p. 124.


24 Cfr. Mariategui, Obras, T. 2, p. 416.
25 Ibid, T. 1, p. 286.
26 Cfr. Sorel, 1906, p. 185.
27 Ibid, p. 199.
28 Cfr. Mariategui, Obras, T. 1, p. 418.
29 Ibid, T.2, p. 416.

75
corporar ese peculiar e irreductible aspect0 representado por la voluntud
hurnana y su papel transformador en 10s procesos sociales, por esa
energia y esa emoci6n que emerge so10 de la convicci6n profunda, por-
que, a1 fin ((el caracter voluntarista del socialismo no es menos evi-
dente aunque si menos entendido por la critica que su fondo
determinista~~~. Sera por ello que Mariategui en uno de sus textos
mas polkmicos dirigido contra Henry de Man y su interpretacidn del
marxismo3' subrayara que este autor ctignora y elude la emocion, el
pathos revolu~ionario~)~~. Mariategui Cree que para valorar el rol de
la voluntad ((basta seguir el desarrollo del movimiento proletario des-
de la accion de Marx y Engels en Londres, en 10s origenes de la I In-
ternacional, hasta su actualidad dominada por el primer experiment0
de Estado Socialista: la U.R.S.S.)) (p. 159); porque (ten este proceso,
cada palabra, cada acto del marxismo tiene un acento de fe, de volun-
tad, de conviction heroica y creadora, cuyo impulso seria absurd0 bus-
car en un mediocre y pasivo sentimiento deterministai), porque a1 fin
y a1 cab0 ((la historia, en gran proporci6n, es pur0 subjetivismo, y en
algunos casos, es casi pura poesia)) (t. 2, p. 300). La naturaleza sobre-
cargada de esta argumentacion no puede entenderse, por otro Iado,
sino en una vinculacidn estrecha con una vision Ptica de la accion re-
volucionaria y del proyecto socialista en su conjunto; la influencia de
Sore1 en este cas0 es explicita: ((el mundo espiritual del trabajador -di-
ra Mariategui-, su personalidad moral, preocuparon al autor de
<<Reflexions sobre la violencia))tanto como sus reivindicaciones eco-
n6micasi) (t. 1, p. 129); de alli que <(lafuncion Ctica del socialismo
debe ser buscada en la creacih de una moral de productores por el
propio proceso de la lucha anticapitalista)) (p. 151) ... La Ctica asi pen-
sada tiene un caracter extraordinariamente concreto, nos atreveriamos
a decir que bastante mas concreto que el ((mito)); no representa ese
punto de llegada real-imaginario, o sea, concrecion de la utopia posi-
ble; se trata, esta vez, de un esfuerzo consciente, de una creaci6n co-
lectiva provocada por la propia lucha contra el capital, conviccidn que
no puede dejar de evocarnos la otra imagen mas reciente, mas palpa-

3O Ibid, p. 159.
Cierto es que esta circunstancia no debe extrafiar a quien no pierda de vista la ma-
triz italiana de la formacion marxista de Mariategui donde, posiblemente por la propia
conformaci6n de la sociedad, una fuerte tradicibn de lectura no-economicista de Marx
encuentre lugar tanto entre autores marxistas como no marxista. 1. Lo verdaderamente
relevante del planteo rnariateguiano en esta direccion radica en la precocidad de su for-
mulacion pues, si bien la influencia de Gramsci y del grupo de L'Ordine Nuovo debe
haberse dejado sentir en el momento en que Mariategui se nutre del pensamiento italia-
no (1920-22), no es menos cierto que el planteo metodologicamente mas desarrollado
de Gramsci data de su estadia en la ciircel y mis exactamente de 10s ((Cuadernos...r
redactados entre 1929 y 1933, en tanto que en Mariategui la postura que sefialamos se
expresa con toda nitidez en 1928.
31 Nos referimos a ctDefensu del Murxisrno)>, Cfr. Mariategui, Obras.
32 Mariategui, Obras, T. 1, p. 126.

76
ble, per no por ello menos impregnada de esa integridad profunda
tan propi de una moral de trabajadores de la que nos habla Mariate-
gui: la figura de Ernesto Guevara...
d) Se trata finalmente, de un marxismo latinoamericano, construi-
do en un esfuerzo por dar cuenta de las particulares condiciones que
rigen el desenvolvimiento del problema de la revoluci6n socialista en
el Peru, comparable, desde este angulo, con el caracter de la obra de
un Lenin o de un Mao: vale decir, se trata de un trabajo que involucra
el instrumental del marxismo para la caracterizacion de la formacion
social capitalista con el estudio de objetos historicos concretos trans-
formables desde el punto de vista practico. En este sentido, como afirma
Melis en su excelente articulo, el proposito de Mariategui es mituar
10s rasgos especificos de una formacion economico-social en un mo-
delo de desarrollo historico, lo cual es lo unico que confiere un valor
autinticamente cientifico a1 marxismo, mas alla de toda interpretacion
~ ~ . lo menos
deformara en el sentido del historicismo i d e a l i s t a ~ Por
cinco descubrimientos importantes (cuyo lugar de estudio naturalmente
no es Cste) aparecen ligados a esta lectura latinoamericana del marxis-
mo: (primero) la caracterizacion de la burguesia nacional en su inca-
pacidad para conducir las tareas de liberation nacional, vale decir, las
tareas antiimperialistas que el desarrollo del Peru requiere, las que, en-
tonces, deben ser llevadas a cab0 por otros sectores sociales heterogi-
neos, dado el grado de desarrollo del capitalism0 peruano, per0 de
entre 10s cuales, (segundo) se vislumbra el papel hegemonic0 de una
clase obrera subsumida en una particular dialictica etnia-clase que,
ftercero)en la perspectiva del socialismo podra desarrollar las tareas
de orden democratico burguCs que permitirBn, (cuarto) la realizacion
de la idea de nacion, de la construccion misma de la nacionalidad.
En esa direction (quinto) la comunidad indigena precolombina puede
desempefiar un papel, porque ccconserva aun una vitalidad suficiente
como para convertirse, gradualmente, en la cilula del Estado Socialis-
ta M o d e r n o ~ cuestion
~~; que ofrece, ademas, una evidente simetria
con el planteo marxista frente a la comuna rural r ~ s a ~ ~ .
Es justamente en este context0 donde nos interesa destacar que,
en todo este esfuerzo por develar la naturaleza de la formacion
econ6mico-social peruana y cuya cima mas evidente se encuentra en
10s Siete ensayos..., el aparato te6rico de Mariategui en ningun mo-
rnento se constituye como un modelo exterior a1 analisis de su objeto,
que se trata, entonces, de un esfuerzo de reconstitucion latinoameri-
cana del marxismo que recupera en toda su cabal dimension la idea

I 33 Melis, Antonio. ccMariitegui,


. primer marxista de America),, en Criticu Murxis-
.

I tu, n6m. 2, Roma, 1967.


34
35
Cfr. Mariategui, Obras, T. 2. u. 312.
Cfr. Marx 1877. Vease tambikn Franco, Carlos. ((El seguimiento del marxismo
latinoamericano: Haya de la Torre y Mariateguin, en Historius, num. 2. INA, Mexico,
1982.

77
que la formacion economico-social es un instrumento metodologico
que, como tal, constituye solo un modelo historico-abstracto que de-
be alcanzar su determinacion en el rastreo del devenir histdrico
concreto... LY, a que seguir? Abundar sobre este topico parece ocioso.
Reivindicamos en la obra de Jose Carlos Mariategui el particular us0
de un instrumental teorico-metodolbgico que, en juego dialectic0 hasta
el momento inedito en America Latina, abre el camino a la explora-
cion de las formaciones economico-sociales concretas, en las que, por
decirlo de una sola vez, base economica, ttsobreestructura)), voluntad
humana, pathos revolucionario, ctemocion de la Cpocai), ((mito))so-
cialista, y moral de los trabajadores se engarzan y se determinan mu-
tuamente a1 interior del modelo de FES en 10s peculiares ritmos que
dispone la lucha de clases y en un proceso donde van cristalizando
10s distintos pliegues que expresan cada idea, cada aporte del pensa-
miento de la humanidad leido desde el marxismo.

78
Gasman y Juanito, bar de la calle Nueva York 11. Santiago, 1982
calas en la historia de Chile

Relaciones
Chileno Sovibticas:
Un capitulo de su historia
HERNAN SOT0

En la historia de las relaciones de Chile y la Union Sovietica se pue-


den distinguir, cronologicamente, cinco periodos:
a) 1917-1944: exploraciones y contactos iniciales;
b) 1944-1947: relaciones diplomaticas formales en el marco de
la inmediata postguerra de la Segunda Guerra Mundial;
c) 1947-1965: la guerra fria;
d) 1964-1973: relaciones diplomaticas formales en un mundo que
abandonaba la bipolaridad;
e ) 1973 a la fecha: las relaciones durante el fascismo.
* r - - --r--:--- -- LL-: --_-_ - 1i acguiiuu
&-
NOS reIeriremw I J ~ S I C ; ~ I I I C I I LaC
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pci IUUU, LUI I G J ~ U I L U I G I I -
te a las -relaciones
.....~~ didomaticas
._ . entre 10s dos Estados durante 10s aiios
1944 a 1947. Haremos tambikn una referencia general a la etapa an-
terioi

nacion de una relacion que se inicio practicamente con la Revolucion


de Octubre que conmovio la conciencia de 10s trabajadores y sectores
progresivos en nuestro pais. Las distintas clases pusieron su sello en
un sentimiento colectivo que, en definitiva, era una mezcla de fasci-
nac:ion, adrniracion consciente y rechazo.
.. .. . .., .
AI margen ae consiaeraciones estricramenre pomicas, nuoo rac-
r-- 3s.. ~~ 3.-

tores historico-culturales que hicieron que las relaciones de 10s paises

Hernhn Soto es analista politico y escritor. Vive en Chile.

81
latinoamericanos con Rusia, primero, y luego con la Uni6n SoviCtic
tuvieran particularidades importantes. Como anot6 un ensayista nor
teamericano: ((Durante 10s primeros aiios de su existencia, la Uni6
Sovietica tuvo muchas preocupaciones urgentes como para que pu
diera pensar demasiado en AmCrica Latina. Los mundos ruso y lat
noamericano rara vez habian tenido contactos mutuos, aunque alguno
emigrantes eslavos se habian establecido, casi en su mayoria, en colo
nias del Rio de la Plata y B r a d ; despuCs de la Primera Guerra Mun
dial Ilego otra ola de inmigrantes, especialmenteexiliados de la Rusi
comunista o de 10s territorios rusos y ucranianos que forman part
del nuevo Estado polaco; algunos se unieron a 10s nacientes partido
comunistas en sus paises. Pero aunque Rusia, a diferencia de Espa
iia, Francia, Inglaterra y 10s Estados Unidos no tenia nexos antiguo
de tip0 economico, politico o cultural con la region, poseia, en cam
bio, la ventaja de no pesar sobre ella un historial imperialists.)) ’
Antecedentes

En ese context0 es explicable que, a1 comenzar la Segunda Guerra


Mundial, la Union SoviCtica, que todavia no era la gran potencia qu
emergio del conflicto, tuviera relaciones solamente con MCxico, por
su importancia y tradicibn revolucionaria; con Argentina y con
Uruguay.
De las relaciones en este primer periodo, mencionaremos algunos
episodios.
En febrero de 1916, el gobierno ruso, por intermedio de su lega
cion en Buenos Aires pidio el agreement para el plenipotenciario Ale
jandro Stcherbarskoy, Consejero de la Embajada Rusa en
Washington. Contestada favorablemente la solicitud, Stcherbarskoy
llego a Santiago en diciembre de 1917, con credenciales del Gobierno
de Kerensky. Dice, a1 respecto, la Memoria del Ministerio de Relacio
nes Exteriores, Culto y Colonizacion de entonces: ~ L o cambios
s pro-
ducidos en el Gobierno de Rusia desde la expedicion de tales
credenciales y el hecho de no haber sido ellas renovadas en debida
forma, impidieron a1 gobierno recibir oficialmente a1 sefior Stcher
barskoy, que se ausento poco despues del pais.))
En 1936, a proposito de la ruptura de relaciones entre Uruguay
y la URSS decidida por Uruguay bajo el cargo de una supuesta con-
nivencia entre la embajada sovittica y el Partido Comunista de Uru-
guay, cuando la URSS requirio un pronunciamiento de la Sociedad
de las Naciones emplazando a Uruguay a presentar pruebas de sus

I J. G. Gregory Oswald, en La Union Sovidtica y Amdrica Latina, compilado por


J. Gregory Oswald y Anthony Strover, Ed. Letras S. A., pag. 21, Mexico D. F., 248
pags., 1972.

82
acusaciones, cosa que en definitiva ese pais no hizo alegando que se
trataba de un asunto de su competencia, el representante chileno for-
mu16 una declaracion significativa. El delegado, Fernando Garcia 01-
dini, envio a1 presidente del Consejo de la Sociedad de las Naciones
una carta fechada el 25 de enero de 1936, acompaiiando el texto del
discurso que no pronuncio a peticion del representante uruguayo. De-
cia dicha carta: ((Mi gobierno, aunque no ha establecido relaciones
diplomaticas con el gobierno sovietico, crey6 su deber asociarse a otros
miembros de la Sociedad de las Naciones y firm6 la carta de invita-
cion dirigida a la Union SoviCtica para que ingresara a la Sociedad
y pudiese, dentro de ella, participar en la obra de paz y colaboracion
internacional de Ginebra. )) Y agregaba: ((Mi gobierno ha estimado
muy uti1 este concurso. El Cree que la paz debe ser el resultado del
esfuerzo comun de todos 10s Estados, sin distincion de raza, de reli-
gion o de doctrinas politicas.))
Garcia Oldini se referia a1 ingreso de la Union SoviCtica a la So-
ciedad de las Naciones en 1934, despues de una invitation expresa sus-
crita por varios Estados miembros, entre ellos Chile.
En 1932, Alessandri habia instruido a1 canciller Cruchaga para que
iniciara conversaciones con la URSS. Pero debido a que dichas nego-
ciaciones se orientaron solo a1 establecimiento de relaciones econo-
micas, ellas fracasaron ccporque el gobierno ruso manifestaba que estas
relaciones debian tener un caracter mas amplio.)) 37

En 1939, el Ministro de Relaciones Exteriores del presidente Aguirre


Cerda, seiior Abraham Ortega, declaro a proposito de una peticion
de Panama de protestar como paises americanos ante la supuesta agre-
sion de la URSS a Finlandia, que Chile ((... no Cree conveniente ex-
presar opinion sobre la situacion que se ha planteado entre Finlandia
y la Union Sovietica.))

Anuncio

El 1 1 de diciembre de 1944, desde Washington se anuncio oficialmen-


te que Chile y Union Sovietica habian acordado establecer relaciones
diplomaticas y consulares y lo habian hecho a traves de sus embaja-

2 Memoria del Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio, 1936.


3 El Mercurio del 28 de diciembre de 1944 inform6 acerca de las declaraciones
del canciller en la Sesion Secreta del Senado en que se trato el tema de las relaciones
con la URSS; en esas declaraciones, el canciller hablo de anteriores intentos de estable-
cerlas.
La Nucion, 15 de diciembre de 1944, el ex-diplomatic0 Francisco Madrid reve-
lo que entre 1932 y 1938 se habia preocupado desde Polonia y Rumania de acopiar
y remitir informacion sobre la URSS al Ministerio de Relaciones Exteriores y que ha-
bia planteado varias veces la necesidad de establecer relaciones diplomaticas.
5 Memoria del Ministerio de Relaciones Exteriores, 1939.

83
Clores acreditados en la capital norteamericana: Marcia1 Mora Miran-
Cla y Andrei Gromyko.
La nota del 11 de diciembre en que Chile solicit6 el establecimien-
o de relaciones decia: ccpor esta razon (mantener y aumentar lazos
le amistad con Naciones Unidas: N. del A.) y en conocimiento de
a buena disposicion exteriorizada a este respecto por el gobierno de
uestra Excelencia, mi gobierno estima altamente el establecimiento
le relaciones diplomaticas y consulares entre 10s gobiernos de la Union
le Republicas Socialistas SoviCticas y la Republica de Chile, y el cam-
,io de embajadores extraordinarios y plenipotenciarios. ))
En la declaracion oficial de la Cancilleria chilena en Santiago se
Iclaraba: ((Para dar este paso, el gobierno ha considerado detenida-
nente 10s diversos aspectos que pudiera involucrar el establecimiento
le relaciones diplomaticas y consulares con el gobierno de la URSS
asi despuCs de auscultar la opinion continental lo resolvio favora-
demente con el pleno asentimiento del Consejo de Ministros que tu-
'0la oportunidad de apreciar 10s diversos matices de la situacion
nternacional.)) '
Era obvio, en ese texto, que habia habido una consulta con el go-
1:iierno de Estados Unidos que, en pleno auge de la coalicion antifas-
C ista, no se oponia a1 establecimiento de relaciones con la URSS.
Diversos factores explicaban esta decision del gobierno del Presi-
dlente Juan Antonio Rios:
- primero: el prestigio ganado por la URSS en la guerra contra
el fascismo;
- nemndnr __ la alianm., en
~ - ..el
- - marco - -la_ .
- - de
-. lucha
- .... contra
I - - .._ .el
-.. Fie. en-
.-.,-, .
~~

tre la URSS, Estados Unidos, Gran Bretafia y otros pai!;es;


- tercero: la fuerza del movimiento social y politico de izqu ier-
da y progresista que existia en Chile, que en 1938 habia tri un-
fado con el Frente Popular, cuya orientation se proyect;2ba
todavia, aunque con debilidades y distorsiones, en el gob ier-
no de Rios;
- cuarto: el hecho de que ya siete paises latinoamericanos hu-
biesen establecido relaciones con la URSS y varios otrosi se
aprestaran a hacerlo; y
- quinto: la actuacion de las organizaciones populares que re-
clamaban el establecimiento de relaciones plenas con la Un ion
SoviCtica.
La Central de Trabajadores de Chile (CTCH), la Alianza de Inte-
lectuales, la Union para la Victoria y numerosas organizaciones agru-
padas en un amplio ComitC pro-Relaciones con la URSS que presidia

e Relaciones Exteriores, 1944.


ibre de 1944.

84
el distinguido hombre publico Guillermo del Pedregal desplegaron
una actividad notable. Un Instituto de Relaciones Culturales con la
URSS jug6 tambitn un importante papel.

Reacciones
La noticia del establecimiento de relaciones produjo inmediata reper-
cusion en el pais. La gran mayoria de la poblacion la recibio con ale-
gria, consciente del aporte decisivo de 10s sovitticos a la lucha contra
el nacifascismo que se retiraba ya en derrota hacia las fronteras de
Alemania.
Con un desfile y una concentracion nocturnos, una gran muche-
I--- - - l - I - - L
.l..--
uurnorr __. >-2_1L-
1- --I-:
2-1 _--_ -1 3 - A:-:---
:ceieuro en aaniiagu la uecision uei gooierno, t:i I L ut: iliuiern-
"--A:--- 4 -

bre. Fu eron convocados por la Union para la Victoria, la Alianza de


Intelect uales, la CTCH y 10s partidos politicos. El desfile se inicio en
plaza 1.talia y culmino en la plaza de la Constitucion; alli hablaron
frente i1 la estatua de Portales, entre otros, Guillermo del Pedregal,
el diput ado falangista Bernard0 Leighton y el diputado comunista Ri-
cardo I
En 1

test6 co
denacid
Estado udonde impera un gobierno que constituye la negacibn abso-
luta de 10s principios fundamentales en que descansa la civilizacion
cristian a y la democracia. )) La colectividad derechista responsabilizo
ccpersorialmente~a1 presidente Rios y a1 candler Fernandez por ctes-
ta desgi*aciadadeterminacion llamada a incrementar la perniciosa in-
fluencis1 de la seccion chilena del Comunismo Internacional...)) El otro
partido reaccionario, el Liberal, se pronuncio en terminos parecidos 9.
El diario derechista E/ Chi/eno titulo a toda pagina ((Traicion))para
dar cuenta del establecimiento de relaciones y escribio: ((Responsabi-
lizados)+,indicando a1 Presidente y a1 Ministro de Relaciones Exte-
riores '( 1.
Un aspero debate se produjo en el Congreso. En la Camara de
Diputaclos, las sesiones fueron agitadas, menudearon 10s incidentes

8 El Instituto de Relaciones Culturales con la URSS fue fundado a comienzos de


I -I^ 1
111' lyu 1944. Sus socios fundadores fueron Alejandro Lipschutz, HCctor Orrego Puel-
uc
_.. - . - .^ , - . - . .
ma, Jorge ~iles,Francisco JOSe uyarzun, Javier Lagarrigue y Anatolio I rantenberg.
En 1945 inaugur6 su sede en calle Almirante Montt; a fines de 1946 tenia 46 alumnos
de ruso, incluidos algunos militares. Fue reconocido por la Cooperacion Intelectual
de la Universidad de Chile. Una activa labor de difusion de la URSS, incluyendo una
publicacion llamada ccHechos de la URSSD, cumplio Boris Orjikh, revolucionario ruso
awecindado en nuestro pais, que fallecio en ab& de 1947, de avanzada edad.
El Mercurio, 12 de diciembre de 1944.
Io A requerimiento del Ministro del Interior, sefior Quintana Burgos, la Corte de
ielaciones de Santiago inicio proceso contra el diario.

85
y 10s gritos. Juan Antonio Coloma, conservador, sostuvo que el Pa
tido Comunista habia obtenido ctel mas grande de 10s Cxitos a1 obli-
gar a1 gobierno a tomar una resolucion contraria a 10s intereses del
pais)) y el liberal Eduardo Moore afirmo que la forma ctviolenta y sor-
presiva)) con que se habian establecido las relaciones ccmerecia la cri-
tics de todo buen chileno)) (sesion 12.a Ext. 12 diciembre); el diputado
liberal por Coquimbo Raul Marin Balmaceda lanzo un corrosivo ata-
que antisovidtico. Reclamo que el Presidente no hubiera consultado
a1 Senado y a la Camara (obligacion que constitucionalmente no te-
nia: N . del A.) y que agregara teun nuevo germen eficientisimo y acai
dalado de destruccion y division de Chile: la embajada de Rusia GL
viene a luchar por implantar en Chile principios comunistas.. .N (se-
sion 13." Ext. 13 diciembre). En la Camara Aha, mientras el senador
liberal seAor Rivera consideraba cttorpe)) la medida, el conservador
Walker la calificaba de ttinoportuna)) (sesion 14." Ext. 13 diciembre).
El gobierno defendio su decision con firmeza. El Ministro de Re-
laciones Exteriores concurrio al Senado, donde hizo una exposicio
que causo ctexcelente irnpresioni) entre 10s parlamentarios. Los rad
cales respaldaron a1 Presidente Rios. Fue la izquierda, comprensible-
mente, la que saludo con mayor entusiasmo el paso dado, que, corn
dijo el senador y secretario general del Partido Comunista, Carlos Cor
treras Labarca: t t . . . corresponde plenamente a 10s intereses presente
y futuros de nuestra nacion y es motivo de legitim0 orgullo para la
democracia chilena. Es por lo tanto una decision patriotica y justa
que esta llamada a tener incalculables proyecciones en el desarrollo
de nuestra politica internacional a1 lado de las Naciones Unidas ...))
En la Camara de Diputados se distinguieron 10s diputados Godoy
Urrutia (sesiones 12 y 13 de diciembre) y Tomic. En el Senado, 10s
sefiores Guevara, Alvarez Suarez y Grove (sesion 14.", 13 diciembre).
Radomiro Tomic, joven diputado falangista, argument6 brillan-
temente (sesion 14." Ext., 19 diciembre): tcSoy partidario de las rela-
ciones con la URSS. Si la Constitucion nos permitiera votar este asunto
en esta Camara votaria que si.)) Y a continuacion: et... Respecto de
10s intereses generales del pais, creo que podemos esperar fundada-
mente todas las ventajas propias de mantener un trato oficial y amis-
toso con una nacion cuya voz sera determinante en la marcha de 10s
acontecimientos mundiales; cuya gigantesca capacidad de produccion,
tarde o temprano, sera un factor de importancia en nuestra econo-
mia, cuya competencia tkcnica y cientifica influira en mayor o menor
grado en nuestra propia industrializacion, cuya enorme poblacion re-
presentara una capacidad de consumo tan grande que, de uno u otro
modo, sera posible tender entre Chile y Rusia un puente de intercam-
bio de materias primas y manufacturas de productos y riquezas, de
bienes y servicios.)) Finalizo descartando como ctnimiedades))las acu-
saciones de la derecha y enfatizo: ((NO, no sera la existencia de una
86
embajada soviCtica en Santiago la que nos precipitara en el comunis-
mo. Per0 no sera tampoco la ausencia de una embajada sovittica la
que nos salve del comunismo.))

Em bajadores

Luego de estas escaramuzas parlamentarias, el debate se aquieto. No


fueron faciles 10s pasos para materializar las relaciones. Transcurrio
asi todo el aAo 1945 marcado por las batallas finales de la Segunda
Guerra Mundial y en Chile, por la enfermedad del presidente Rios
que fue sucedido, como vicepresidente de la Republica, por Alfred0
Duhalde, radical de derecha, que no parecia entusiasmado con 10s nue-
vos lazos diplomaticos. Por ultimo, se design6 como embajador en
la URSS a1 embajador ante El Vaticano, Luis David Cruz Ocampo.
La Union SoviCtica, por su parte, pidio el beneplacito para Dimi-
tri Alexandrovich Zhukov, joven funcionario del Ministerio de Rela-
ciones Exteriores, donde habia sido Director de Asuntos del Lejano
Oriente.
Finalmente, el 12 de abril de 1946 llego a Santiago el embajador
Zhukov. Una multitud lo recibio entre Los Cerrillos y el Hotel Carre-
ra, donde se hospedo con su comitiva. Un desfile improvisado pus0
la nota de entusiasmo extraprotocolar a su llegada.
En el diario El Siglo, ese dia, un titular desplegado a toda pagina
decia: ((Chile lo saluda, bienvenido embajador. )) Dos fotografias en-
marcadas en azul, una del presidente Rios y la otra del mariscal Sta-
lin flanqueaban la informacion de su llegada. Se destacaba tambien
un saludo del profesor Alejandro Lipschiitz, presidente del Instituto
de Relaciones Culturales con la URSS: K .. yo como chileno -decia-
soy amigo de la Union SoviCtica y anhelo para Chile un acercamiento
cultural con aquella poderosa nacion. Tienen el mismo anhelo 10s de-
mas pueblos de este continente, incluso el gran pueblo de 10s Estados
Unidos.)) ((La llegada del primer embajador soviCtico a nuestro pais
es un gran acontecimiento nacional y americano)), concluia.
Desde sus primeras declaraciones, Zhukov pus0 enfasis en la im-
portancia de la paz (ya aparecian 10s primeros signos de la guerra fria)
y en el establecimiento de lazos economicos, tCcnicos y culturales ' l .

Veanse sus declaraciones en la prensa de la epoca.


Claude Bowers, ex-embajador norteamericano en Chile, cuenta que Zhukov le dijo
que su ccproposito principal era negociar un tratado comercial)). Narra, aderniis, que
el ernbajador soviktico atribuia las divergencias entre 10s Ministros de las cinco poten-
cias en Paris al temor de que Rusia quisiera la guerra y decia: ((El pueblo ruso no quie-
re la guerra. No le gusta pelear, no le agradan las controversias ni entre ellos mismos.
Un novelista describio a Rusia como un tosco campesino al que un hombre empuja
einsulta. El campesino dice que no quiere problemas, pero el otro lo empuja de nuevo.
El otro le pega en la rnejilla, entonces el campesino le pega a su agresor y lo desmaya

1 87
I
Las relaciones comenzaron en un clima favorable. Gonzal ez Vi
dela, elegido en septiembre de 1946, representaba una coalicion dc:fuer
zas de izquierda que se proponia recuperar el impulso del I;rente
Popular y realizar transformaciones serias; en ella tenian 10s (:omu
nistas un papel importante. Se esperaba que las relaciones con la IUnion
Sovittica ayudaran a la industrializacion del pais y aliviaran las ama I

rras m8s duras de la dependencia de Estados Unidos. Asi como habia


esperanzas y propositos de cambio, el imperialism0 trazaba talabiCn
sus lineas en la guerra fria que comenzaba. Desde el primer mo1nento
advirtio el peligro que significaba para su dominacion en Chi1le y e
continente una experiencia exitosa de modernizacion y transfcx m a
;ion social.
El acorazado ((Wisconsin))y el portaviones ((Leyte))llegaron a Val
- 1 mn-Ar. A-1 nlm;r-,,+a 1..I- Asl--nAn
bai a i ~ uai aiiLc L c a i i y , ucic~auuiiui LCLIIIICI i ~ a i i)ta las
nnrn:m- I..,.,+nnmnr;,.-.,,
iiiaiiuu uci ai11111

ceremonias de transmision del mando, el 3 de noviembre de 19d46. El


almirante converso largamente con Gonzalez Videla, en una situiacion
que llamo la atencion de la prensa. Una escuadrilla de bombar,dero
de la Real Fuerza Aerea Britanica mostro un ejemplo de la a1lianza
antisovi6tica que se construia con el esfuerzo conjunto de ChLirchill
y Truman. En 10s meses siguientes llegaron a Chile grandes em]Jresa-
rios y altos funcionarios norteamericanos, entre ellos el emprc:sari0
del cobre Mr. Stannard y sus expertos Higgins y Robbins. Conoenzo
a prepararse la Conferencia Interamericana de Rio de Janeira que '9

se celebro en octubre de 1947 y fue determinante para la confcirma-


cion de un sistema de seguridad continental para enfrentar una I[com
pletamente imaginaria) invasion soviiItica.
Las presiones se acumularon. El I ibierno chileno se mostral)a ca-
da vez mas remiso a hacer operativa!S I as relaciones. Los vinculc3s co-
merciales funcionaban a marcha len iuiera
1in embajador en propiedad en Moscu.

Ilntercambios auspiciosos
\ pesar de estas dificultades, las relaciones mostraban su convenien
:ia y ventajas para Chile.
La URSS adquirio caiiamo a agricultores chilenos y vendi6 a in-
lustriales una partida de asbesto, material estratkgico entonces muy
scaso. Hub0 negociaciones por compra de lana; la URSS intent6 ad-
luirir cobre per0 se encontro con la negativa de las compafiias nor-
eamericanas, entonces dueiias del metal en Chile, y exploro la
Josibilidad de colocar maquinarias en nuestro pais.

le un golpe. Hitler deberia haber leido esta historia.)) Ver a1 respecto, Claude Bowers:
:h'hite: throughout windows of embassy, Greenwood Press Publishers, Westport, Con.
956, pag. 164.

E
El comercio tuvo poco volumen, pero mostro Clara tendencia a
un rapido incremento. Durante 1946, Chile vendi6 a la URSS pro-
ductos por US$ 180.691; en 10s cinco primeros meses de 1947 habia
vendido US$ 210.000. El 23 de julio de 1947 la prensa informo que
Chile habia vendido articulos por un millon y medio de dolares 12.
Antes, el 22 de febrero de 1947, se informo que la URSS habia adqui-
rid0 por intermedio de su embajada en Santiago, 1.500.000 libras de
lana, que le fueron vendidas por la Sociedad Explotadora de Tierra
del Fuego, en un monto aproximado a 10s US$ 400.000.
El balance, entretanto, era abrumadoramente favorable a Chile.
En 10s primeros cinco meses de 1947, las ventas sovieticas a Chile no
excedieron 10s US$ 15.000 (quince mil dolares).
En el plano cultural, las relaciones chileno-sovieticas adquirieron
gran relieve. Llegaron libros y peliculas de notable calidad (como Ivan,
el terrible y FIores de piedra). El 7 de noviembre de 1946 se realizo
un gran festival en el Parque Forestal con participacion de la Orques-
ta Sinfonica, el Teatro Experimental y la presencia del embajador Zhu-
kov y su esposa, Pablo Neruda y el poeta cubano Nicolas GuillCn.
Una velada solemne en el Salon de Honor de la Universidad de Chile
dio mas realce a1 aniversario de la Revoluci6n. Diversas otras activi-
dades -conferencias, actos publicos, etc.- mostraron el dinamismo
que habrian adquirido las relaciones de haber existido similar inter&
pur parte del gobierno chileno.

El embajador que no llego


Gonzalez Videla debia nombrar embajador en la URSS y reemplazar
alli a Cruz Ocampo. El 26 de enero de 1947, el diputado Angel Faivo-
vich fue designado representante diplomatic0 chileno en la Union So-

Faivovich viajo primer0 a Estados Unidos, luego de numerosas


IC..-*--: 2.. 2 _ _ - _ A:A_ _-.:.I--_: l--
mariiiesiaciu~ies
^ _ _ _
ue uespeuiua que eviuericiaruri ias expeciarivas que
^ _ _ - __..___._AI

despertaba su mision. En una de ellas, el ministro del Interior, Luis


Albert0 Cuevas, despidiendo a1 novel embajador, dijo: aEnviamos
un diDlomatico de nuevo v firme cuAo a un Dais aue - Dasara
. a la histo-
ria, cuyo experiment0 politico y social es el mas grande de 10s ultimos
tilempos.
. . - .. .
El pueblo de Chile ha defendido,
..
defiende y defendera
._. . . - .
a la
Union Sovietica por sus incontables sacrificios en aras de la humani-
di3d, la justicia y la democracia.)) l 3
En Nueva York, Faivovich declaro a la prensa l4 que tenia como

El Siglo, 23 julio 1947.

dam
l3
_.__^
___ asisieiicia
,.. coii --: :_ .I.._- __.__ ..__._.._
El Siglo, 9 febrero 1947. Informa de una manifestacion en la quinta ((El Rose-
-1- -:, -_____-_ _ I , _ ^ _,-:-: >-, :__
UT no iiienos ue mii persoilas, eiiire e i i a b ei riiinistro uei iiirerior,
sefior Cuevas, y el ministro de Relaciones Exteriores, seaor Juliet.
'4 El Siglo, 22 de febrero, cable AFP. Ver tb. La Nucidn, misma fecha.

89
primera prioridad estudiar una linea de navegacion entre Chile y l
URSS y comunic6 que se habia finiquitado un contrato de compra
de una importante cantidad de lana chilena.
Pasaban 10s dias, y el embajador en Moscu seguia en Washing
ton; sus declaraciones eran mas escasas, luego se produjo el silencio
Una cuestion reglamentaria (la derecha sostenia que Faivovich habia
perdido su calidad de diputado desde el momento en que el Senado
aprobo su designacion) vino en su auxilio. El viraje de Gonzalez Vi-
dela se preparaba sigilosamente, cuando Faivovich renuncio a su car-
go de embajador en la Union Sovietica, el 6 de marzo de 1947. Diez
dias mas tarde estaba de regreso en Santiago. Fue parco, dijo sola-
mente que en sus conversaciones con Gromyko habia comprobado
que cthabia ambiente y amplia cordialidad para un perdurable y soli-
do intercambio comercial.)>l S

Aumentar las presiones


En esos dias se produjo una situacion curiosa. Un afamado comenta-
rista norteamericano, Drew Pearson, inform6 desde Washington que
(run tratado economico sin precedentes con Rusk que abrira toda la
Amtrica Latina a la penetracion sovietica))se preparaba entre la URSS
y Chile. Agregaba que una linea naviera con terminal en el Pacifico,
en Norteamkrica, serviria a este intercambio que habia sido disefiado
por Faivovich en conversaciones con el embajador sovittico en Esta-
dos Unidos, Novilov, y el embajador en Naciones Unidas, Grornyko.
Decia Pearson:. cc Rusia exportara tractores y materias primas y ob-
tendra nitrato y estafio chilenos. Pero el arreglo va mas alla. Chile
actuaria como centro de venta de productos agricolas, fabriles y ma-
terias primas de Amtrica Latina y como agente vendedor de tsta (la
URSS) hacia America Latina>>.Pearson responsabilizo a1 Departamen-
to de Estado por no facilitar creditos de largo plazo a Chile ccluego
que ese pais se desplazo a la izquierda desde el centroi). Chile, termi-
naba el comentarista norteamericano, compraria estafio en Bolivia y
lo reexportaria a la Union SoviCtica a la cual tambitn venderia
salitre 16.
Esta informacion provoco el airado rechazo a1 candler Ra61 Ju-
liet, quien desmintio entrgicamente que hubiera un cctratado comer-
cia1 con Rusia)). Hasta hoy no se sabe si el comentario de Pearson
fue (cfiltrado))desde el Departamento de Estado para presionar a1 go-
bierno chileno si tste concerto con el columnista la informadon a fin
de hacer desputs el desmentido y crear un hecho politico que sepulta-
ra el tratado comercial (que ciertamente so10 podia tener alcances mu-
cho mas modestos).

I5 La Nacidn, 17 de marzo de 1947.


La Nacion. 20 de marzo de 1947.

90
t
DespuCs de este episodio, Chile siguio sin embajador en la Union
Sovietica. Extraoficialmente se dijo el 1 1 de junio que el gobierno ha-
bia ofrecido el cargo a HCctor Arancibia Laso, entonces embajador
1 en Mexico. Per0 a esas alturas el deterioro de la situacion conducia
' inevitablemente a la ruptura.
Las presiones norteamericanas y derechistas quebraron pronto la
escasa resistencia de Gonzalez Videla.
El 18 de junio de 1947, el diario New Chronicle, de Londres, pu-
blico la reseiia de una entrevista a Gonzalez Videla, cuyas partes me-
dulares eran las siguientes:
((El presidente Gonzalez Videla Cree que la guerra entre Rusia y
EE.UU. comenzara antes de tres meses y que las presentes condicio-
nes internas y externas de Chile se basan sobre esta teoria,) (politica
represiva y provocaciones a 10s paises socialistas: N. del A). .. (<Elpre-
sidente indico que la inminencia de la guerra explica su presente acti-
tud hacia 10s comunistas chilenos contra 10s cuales no tiene objeciones
especificas)). Aseguro: (<Chiledebe cooperar con su poderoso vecino
EE.UU. y cuando la guerra comience, Chile apoyara a 10s Estados
Unidos contra Rusia.), l 7
El ctvuelco definitivo y militante del gobierno de Gonzalez Videla
hacia el bando liderado por Estados Unidom se ejemplifica bien con
las palabras del delegado chileno a la Conferencia de la OEA de 1948
que llamo a proseguir esfuerzos ((para que 10s democratas de este he-
misferio demuestren que no se arredran ante el terror que puede de-
sencadenar en nuestro continente el totalitarismo rojo.)) l8

Relaciones en peligro

El 20 de julio de 1947, el diario El Siglo publico en su pagina editorial


un articulo de Galo Gonzalez, miembro de la Comision Politica del
Partido Comunista, titulado: ((Lo que pasa en nuestras relaciones con
la URSS.))
Alli se seiialaba que la ccgran victoria de la clase obrera, del pue-
blo y de todos 10s elementos progresistasn que habia sido el estableci-
miento de relaciones con la URSS, estaba en peligro. Pasan 10s meses
y ((elgobierno no se decide a cumplir con el elemental deber de enviar
a un embajador que represente a Chile en MOSCUB, lo que es mas gra-

Citado por Pablo Neruda en el Senado: 14 de octubre de 1947 y 30 de diciem-


bre de ese mismo aao. Citado tambien en su denuncia ((La crisis democratica de Chile
es una advertencia dramatica para nuestro continente)), publicada por El Nacional de
Caracas el 27 de noviembre de 1947. lncluida dicha denuncia en Para nacer he nacido,
de Pablo Neruda, ed. preparada por Matilde Urrutia y Miguel Otero, Seix Barral, Bar-
celona 1978, 451 pags.
18 Heraldo Muaoz, Las relaciones exteriores del gobierno militar chileno, Ed. del
Ornitorrinco, Prospel-Cerc, 1986, pags. 86 y 87.

91
a

l
en ttllegar a obtener la ruptura de Chile con la URSS o a1 menos ha
.
cer ineficaces sus relaciones.. )) Hablaba de ccsabotaje deliberado)
si 10s sovikticos quieren comprar cobre en Chile -denunciaba- s
les dice que tienen que tratar con Braden y Anaconda, empresas qu
se niegan a venderles. Denunciaba tambikn que el National City Bank
y el Banco de Londres rehusaban abrir acreditivos para hacer opera
bles las exportaciones.
La orientacion derechista de Gonzalez Videla produjo vivo des
contento popular. El Partido Comunista respaldo las demandas rei
vindicativas. Grandes huelgas en el transporte, salitre y carbon
provocaron la dictacion de una ley de facultades extraordinarias y la
aplicacion de censura de prensa y radio; se abrio el campo de concen
tracion de Pisagua v hub0 cientos de relegaciones. mientras se trami
taba la Ley dc:Eefensa de la Democracia. Kl mismo tiempo el gobie:mo
se orient6 decididamente hacia la politica norteamericana que exigia
el alineamienrutn ,-,-.nt:nPntol drr:rln Lll -1 TrntorlnIIILLlalllLlic
-
L u i i c i i i u i c a i ualu J u Lgiua Ll iacauu IntPwomPr
1io de Asistencia Reciproca.

1La ruptura
-.a.
bi Y
.
ae ocrume .
,-
rueron ,
expuisaaos ..
sumramenre.. , ,
aos aipiomaricos
I .

yu-1. r . .

goslavos acusados de ctfomentar la agitacion obrera)>.El gobierno de


nuncio luego la existencia de un plan trpaneslavico)>(?) diseiiado, segun
sostuvo, con toda seriedad, .. el aiio anterior durante la visita a Chile

(le1 representante de Tito IY.

Ante estas provocaciones, Yugoslavia rompio relaciones con el go-


tJierno de Gonzalez Videla, el 11 de octubre de 1947.
El 10 de,octubre, en la madrugada, fue ametrallada por desc:ono-
,:AAo In Pmhn:nrln mA.r:dt:nn nnll~
D:nrr:t.l rlP I n e 1 P
CIUUJ la ciiiuaiaua a u v i c c i L a . GII u u i b uiaiiiu. c . s i u a UL LUJ u,OneS,
en Santiago.
La URSS tom0 a su cargo 10s asuntos yugoslavos, conforme a las
practicas diplcomaticas. El gobierno chileno la acuso de romper las nior-
mas de cortesia internacional y de atropellar su autoridad.
. - -. .,
El embajaaor Bowers narra en sus memorias: (run ala me aijeron
...
I9 Ante la magnitud de la provocacion y la inverosimilitud de ~ O Scargos, Pablo
Neruda, por encargo del Partido Comunista, propuso en el Senado la contitucion de
una Comisidn del mas alto nivel que investigara, con plenas atribuciones, la verdad
de las acusaciones formuladas por el gobierno. Deberian integrarla, de acuerdo a su
proposicion, Arturo Alessandri Palma, Eduardo Cruz Coke, Gustavo Jiron, Salvador
Allende, Eduardo Frei y el propio Neruda. (Sesion 3.a, del 14 de octubre de 1947.)
Esta proposicih fue reite a
en el Senado reclamando,
tamente habian provocad

92
que (Gonzalez Videla) estaba en una acceso de furor y amenazaba rom-
per relaciones con Rusia Y- alnuno
- de sus conseieros trataba de cal-
m?d o . En la tarde me citaron a La Moneda y el ministro de Relaciones
Exteriores me inform0 que Chile rompia con la URSS y Checoslo-
vacquia.)) 2o
-. e. . .. . . .. ..
~1 L I ae octuPre, el gobierno cnileno anuncio su ruptura con la
Union SoviCtica. Ese mismo dia, t a m b i h lo hizo la dictadura de Du-
tra, en B r a d .
En dieciocho meses, contados desde la llegada del embajador Zhu-
kov, las relaciones no dejaban resultados escasos. Sobre todo, porque
pusieron de manifiesto las posibilidades de intercambio entre'los dos
Ilakes y su mutua conveniencia, que son precisamente las bases para
Ima relacion fructifera.
Ante la ruptura, de inmediato, el Partido Conservador expreso ((su

didela su ctaplauso por haber interpretado fielmente el sentir del pais)).


El gobierno, entretanto, prohibib la salida del embajador Zhukov,
;u familia y todo el personal de la embajada, mas de 40 personas, mien-
m e Prin7
t,uo nromnn nn Q k Q n A n n Q r i NAnon,: on
UIuL v r u s u y v uv u v u u u w u u I u i v a v a b u b u
c.nmnQS:Q A
bviuyuuiu ubn o
c-1
u n x n n r o
IIubLa,

de nacionalidad sovietica, que conforme a las leyes de la URSS re-


queria autorizacion especial. Durante diez meses estuvieron 10s sovie-
ticos en virtual calidad de rehenes en Santiago. El 27 de agosto de 1948
pudieron abandonar Chile y llegaron a Buenos Aires escoltados por
un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores chileno y miem-
bros de la embajada argentina, que tom6 a su cargo 10s negocios so-
vieticos 21. En ese aiio, 1948, culmino la ofensiva norteamericana
contra las relaciones soviktico-latinoamericanas, con la ruptura de re-
laciones por parte de Colombia. Este hecho -ha escrito un experto
norteamericano- ctmarco el comienzo de una declinacion de la estre-
Ila diplomatica del Kremlin en America Latina, donde 10s sovitticos
tuv ieron poco ascendiente durante 10s aiios de guerra fria en el dece-

'I continente se redujeron a-las de Mexico, Argentina y Uruguay)) 22.

La luplula ut: I C l a . c I u I I C > cull la. UIllUll aUVICLIca., 1 ugu>la.vla.y LIIC-

coslovaquia marc6 la dimension exterior de una etapa duramente re-

lo Claude Bowers, op. cit., pag. 169.


El embajador Dimitri A. Zhukov llego a ser Jefe del Departamento de Amkri-
ca Latina del Ministerio de Asuntos Extranjeros de la URSS;despuks fue embajador
en Brasil. Zhukov, en representacion del Ministerio, fue uno de 10s cinco plenipoten-
ciarios sovikticos que asistio a la toma de posesion del presidente Allende. Informa-
cion tomada de Pedro Vera Castillo en La politica exterior chilena durante el gobierno
del Presidente Salvador Allende, pags. 243 y 241.
l2 J. Gregory Oswald, op. cit., pdg. 242.

93
presiva, institucionalizada a travCs de una Ley de Facultades
Extraordinarias y de la Ley de Defensa Permanente de la Democra-
cia, que ilegalizo a1 Partido Comunista durante diez aiios. En AmCri-
ca Latina, el Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca y 10s
Pactos de Asistencia Militar (PAM) alinearon a las fuerzas armadas
en el dispositivo militar de Estados Unidos, facilitaron su dominacion
ideologica y abrieron el camino a la Seguridad Nacional. La derechi-
zacion del rCgimen de Gonzalez Videla marc6 el fin de las alianzas
populares controladas por la pequeiia burguesia; las sucederian coa-
liciones de izquierda, donde tendria el papel principal la clase obrera.
Durante muchos aiios, Chile estuvo formalmente aislado del mundo
socialista y la URSS, cuyos procesos sociales se consolidaron y desa-
rrollaron de modo inimaginado. Fue la fuerza de este hecho expresa-
do tambiCn en la lucha del pueblo, la que impuso la reanudacion de
relaciones con la URSS y otros paises socialistas.
En 1947, el diputado y nuevo Secretario General del Partido Co-
munista, Ricardo Fonseca, dijo pocos dias despuCs de la ruptura: ((No
esta lejano el dia en que un gobierno authtico y leal a1 pueblo de Chile
barra la infamia de esta ruptura de relaciones y las restablezcan am-
plia, firme, leal y consecuentemente.)) 23
Ese dia estaba mas lejos de lo que imagino Fonseca. Llego diecio-
cho aiios mas tarde y a travCs de un gobierno democratacristiano, en
1965. En 10s ocho aiios siguientes, en especial durante 10s tres del go-
bierno del presidente Allende, 10s chilenos pudieron apreciar las in-
mensas posibilidades de intercambio y cooperacion que se abrian para
Chile y el mundo socialista.
Esa etapa de relaciones plenas se cerrd abruptamente en septiem-
bre de 1973. Fue seguida por otra, que se prolonga hasta ahora, en
que se cortaron 10s vinculos con la dictadura pero se estrecharon, en
cambio, 10s lazos entre ambos pueblos, recibiendo 10s chilenos la so-
lidaridad y ayuda fraternal de los sovieticos y su gobierno. Pero eso,
como se dice, es otra historia.

23 Sesi6n de 18 de noviembre de 1947, Camara de Diputados.

94
((Capitan Nernor, bar La Ermita. Santiago, 1980
Cartagena, 1980
aniversarios

C6sar Vallejo
cincuenta aiios despds

1. Herald0 de su propia muerte


ALFRED0 PEREZ ALENCART

Me morirP en Paris con aguacero


un dia del cual tengo ya el recuerdo.
Me morirP en Paris -y no me corro-
Tal vez un jueves, como es hoy, de otoiio.

El 15 de abril de 938, a las nueve y veinte de la maiiana, murio CCsar


Abraham Vallejo Mendoza. El hecho ocurrio en la clinica Arago de
Paris, en donde fue hospitalizado un mes antes, y se produjo casi fiel-
mente a como el ((recordaba)) su muerte en el soneto Piedra negra so-
brepiedra blanca. En 61 relata los ultimos instantes de su vida, o dicho
con mayor propiedad y de acuerdo con su sentir, que relata 10s mo-
mentos finales de su muerte, de esa muerte que fue su constante vivir.
No estuvo errado a1 fijar su muerte en Paris, hecho del cual no
se ctcorrio)), mas bien la espero serenamente; a pesar de que no fue
un jueves ni en otoiio como claman sus versos, si se produjo el dia
Viernes Santo, el dia mas simbolicamente otoiial que puede encon-
trarse en toda la primavera.
Sobre las ultimas palabras que pronuncio Vallejo existe cierta po-
lemica. Por un lado, su esposa Georgette Philippart afirma que el 29

Alfredo PCrez Alencart es jurista, escritor y catedratico de la Universidad de Sala-


manca, en Espaiia.

97
de marzo le dicto el siguiente texto: ((Cualquiera que sea la causa que
tenga que defender ante Dios mas alla de la muerte, tengo un defen
sor: Dies.)) Otros investigadores, como 10s peruanos Ernesto More
y Luis Albert0 Sanchez seiialan lo contrario. Asi, entienden que Va-
llejo dijo: ((Espaiia, me voy a Espaiia)) (More), o ~ A l l... i pronto ..
navajas ... me voy a Espaiian (Sanchez).
Sean unos u otros, lo cierto es que Vallejo sufrio lo indecible ante
10s hechos que estaban ocurriendo en Espaiia. El inicio de la fratrici
da Guerra Civil espaiiola en 1936 saco de la postracion en que Vallejo
se encontraba sumido, sobre todo desde el aiio 1935, uno de 10s mas
duros de su vida y donde el ciclo de la vida del gran poeta comienza
a cerrarse.
La agonia de Espaiia supone para Vallejo un fuerte golpe que le
deja sin base solida como hombre. No en cuanto a comunista mili-
tante, sino mas bien en cuanto hombre. El resquebrajamiento de Es-
paiia significaba para e1 su propia inmersion en el abismo insondable
de la tragedia. Por ello, en el lapso de tres meses escribe Esparia, aparta
de mieste caliz, que constituye el legado de Vallejo para todos 10s
espaiioles, y que es una plegaria, en ruego y desesperacion, a Espaiia
misma, tomandola como imagen de la supervivencia del Peru y de to-
do el mundo. Mediante la agonia de Vallejo se expresan las agonias
de miles de espaiioles que luchan en este entonces, y por ellos, la ago-
nia de toda la humanidad. Estos versos tambien sirven como simbolo
para su propia supervivencia a traves de la supervivencia de la palabra.
* * *

La poesia de Vallejo se circunscribe a cinco libros, tres de ellos publi-


cados posteriormente a su muerte. Asi, tenemos a 10s siguientes: Los
heraldos negros (1919), Trike (1922), Poema en prosa (1939), Poe-
mas humanos (1939) y Espaiia, aparta de mieste caliz (1939). Dart
algunas notas caracteristicas de 10s mas importantes.
Los heraldos negros. Publicado en 1919. En este primer libro de
Vallejo ritmos, imagenes y ldxico rubeniano conjugan en todos 10s
tiempos del verbo poetico el sentimiento propio del modernismo. No
falta la mencion directa y laudatoria a la musa de Ruben Dario (Re-
tablo). Pero es un Dario de ((lira enlutada)), visceralmente melancoli-
co, entraiiadamente apesadumbrado. AI mismo tiempo, sobrenadando
por esas aguas modernistas se interfieren -numerosos- ritmos as-
peros y arritmias conscientes, imagenes acres y tematicas insolitas que
seiialan hacia una nueva poetica.
Sobre este libro escribe Jose Carlos Mariategui en sus Siete ensa-
yos de la interpretacidn de la realidad peruana, diciendo:

KLOSheraldos negros podia haber sido su unica obra. No por eso Va-
llejo habria dejado de inaugurar en el proceso de nuestra literatura una
98
nueva epoca. En estos versos del portico de 10s Heraldos negros principia
acaso la poesia peruana (peruana, en el sentido indigena)))... (tVallejo en
su poesia, es siempre un alma avida de infinito, sedienta de verdad. La
creacion en el es, a1 mismo tiempo, inefablemente dolorosa y exultante.))

Trike. Representa la obra fundamental de la pottica vallejiana.


No tiene la aceptacion de la critica, ya que la misma no comprende
que Vallejo, desde una posicion revolucionaria, pone en crisis el or-
den poetic0 establecido. Vallejo escribe a su amigo Antenor Orrego
luego de la publicacion de Trike y le dice:

((El libro ha nacido en el mayor vacio. Soy responsable de el. Asumo


toda la responsabilidad de su estetica. Hoy y mas que nunca quizas, sien-
to gravitar sobre mi, una hasta ahora desconocida obligacion sacratisi-
ma, de hombre y de artista: ila de ser libre! Si no he de ser hoy libre no
lo sere jamas. Siento que gana el arc0 de mi frente su mas imperativa he-
roicidad. Me doy en la forma mas libre que puedo y esta es mi mayor co-
secha artistica. iDios sabe hasta donde es cierta y verdadera mi libertad!
iDios sabe cuanto he sufrido para que el ritmo no traspasara esa libertad
y cayera en libertinaje! iDios sabe hasta que bordes espeluznantes me he
asomado, colmado de miedo, temeroso de que todo se vaya a morir a fondo
para que mi pobre anima viva!))

Es cierto que el pensamiento de Vallejo incurrio en oscilaciones


o discordias, pero, como bien lo hizo notar Jose Miguel Oviedo, se
armonizaron para enriquecer y singularizar la extraiieza de su poesia.
Esta, con el jadear desvelado en las dudas y 10s interrogantes, da tes-
timonio de la absoluta unidad de su persona pottica. Una intensa ex-
periencia intelectual se alio, esperanzada, a1 dolor de su experiencia
humana. Desde sus dias peruanos hasta 10s mas amargos del exilio
europeo supo, con belleza y verdad justas, practicar su antigua per-
suasion de escribir no mas que aquello que pudiese tocar el corazon
del hombre. Ideas que pugnaban fieramente entre si le fueron alter-
nativa y sinceramente objeto de adhesion o de rechazo. Pero el deba-
te interior que ellas produjeron se plasmaron en sus poemas despojados
de

1 G l l l I i i S V iillCJU V l V l i i , C l l 105 iilllUILU5 pUIILILUS-CUILUIillt;S I1U It; LU-


maban en cuenta en demasia. A1 tomar conocimiento de su muerte.

I
I
I deMesta manera, vuelven a cumplirse 10s presentimlentos que ya anos
!
99
atras habia tenido y que se plasman en 10s siguientes versos del ya ci-
tad0 soneto Piedra negra sobre piedra blanca:
Cesar Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que el les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
tarnbien con una soga; son testigos
10s dias jueves y 10s huesos humeros,
la soledad, la lluvia, 10s caminos. ..

2. La casa callada de Vallejo


JOSE ANTONIO BRAVO

Cesar Vallejo (1 892- 1938) nacio en Santiago de Chuco, una villa a cien-
to treinticinco kilometros de Trujillo, en la sierra alta del norte del
Peru, a 3.1 15 metros sobre el nivel del mar.
Para llegar a Trujillo, Vallejo debio realizar una travesia de cua-
tro dias a caballo, alla por 1910, para seguir estudios en la Facultad
de Filosofia y Letras de la Universidad. Habia dejado atras ese uni-
verso callado y de sombras, cargado de religiosidad serena en el que
transcurria su pueblo y que aun ahora se percibe. Eran epocas de can-
dil, de nocturnidad, de grillos y de soledades.
Cesar Abraham Vallejo Mendoza fue el ultimo de doce hermanos
a quienes se les apelaba, por orden de edad, ((10s viejos)): Maria Je-
sus, Victor Clemente, Francisco CleofC y Manuel Maria; ((10s mayo-
res)): August0 Jose, Maria Encarnacion, Manuel Natividad y NCstor
Maria; y ((10s pequefiosv: Agueda Maria, Natividad Victoria, Miguel
Ambrosio y 61 mismo.
Si, alli estan 10s versos de Trike (111), en donde la oscuridad calla-
da del silencio y de la noche se preiian de miedo y de nostalgia para
volverse poesia: ((Madre dijo que no demoraria, / Aguedita, Nativa,
Miguel, / cuidado con ir por ahi, por donde / acaban de pasar gan-
gueando sus memorias / dobladoras penas, / hacia el silencioso co-
rral, / y por donde las gallinas que se estan acostando todavia, / se
han espantado tanto. / Mejor estemos aqui nomas.))
Universo que se rescata aun en la atmosfera transparente a pesar
del tiempo, en la casa de Vallejo, del nifio Cesar Vallejo quien, desde
entonces, sembraba para el pasado de su memoria el temor y la duda,
el espanto de quedarse solo: ((Aguedita, Nativa, Miguel? / llamo, bus-
co a1 tanteo en la oscuridad. / No me vayan a haber dejado solo, y
el unico recluso sea yo.))

Jo&Antonio Bravo es peruano, poeta y narrador. El presente articulo fue publica.


do originalmente en la revista Vision Peruana.

100
Casa callada aun ahora, batimon construido de adobe y paredes
altas y pintadas con cal, cubierta con una techeria de tejas en donde
a pesar del tiempo se respira a Vallejo. Alli esta el corredor cubierto
que va de la entrada a1 patio; a la izquierda una galeria de columnas
altas que conduce a un cuarto que lleva a la puerta falsa. A1 fondo
del patio la cocina con su terraza acolumnada, a la derecha el corral
que tambien fue la huerta; y mas aca, en esquina, el espacio destina-
do a1 horno y en el centro del patio: el capuli. Y a1 final del corredor
que conduce de la calle a1 zaguan: el poyo en donde se sentaban 10s
hermanos a jugar, como se lee en ctA mi hermano Miguel In memo-
riam)): ((Hermano, estoy en el poyo de la casa, / donde nos haces una
falta sin fondo! / Me acuerdo que jugabamos a esta hora, y que ma-
ma / nos acariciaba: "Pero, hijos ..." / Ahora, yo me escondo; / co-
m o antes, todas estas oraciones / vespertinas, y espero que tu no des
conmigo. / Por la sala, el zaguan, 10s corredores.))
Desde el poyo y mirando hacia la tapia se ve el cerro en donde
se encuentra el cementerio a1 cual hay que llegar pasando la quebra-
da; el poeta en Enereida dice: ctMi padre apenas / en la maiiana paja-
rina, pone / sus setentiocho aiios, sus setentiocho / ramos de invierno
a solear. / El cementerio de Santiago, untado / en alegre aiio nuevo,
esta a la vista. / Cuantas veces sus pasos cortaron hacia el, / y torna-
ron de algun entierro humilde.))
Ahora, la casa de Ctsar Vallejo esta en ruinas. Solo la sala se en-
cuentra en pie, 10s techos de la cocina y del horno se han medio cai-
do. El espiritu de Vallejo y de su casa solo lo sostienen 10s niiios de
129
._I --------
esriiplns v --I
__---I - - - _- - -_-
,I n s m a e o t m s rnn
- iin- - pmneiin
-I - =---- nile tiena m 6 s de h p m i r i -
- - - _ - - - - _ _ _ - I -

dad que de recurso material. Ya la casa ha sido adquirida por el Con-


cejo Provincial de Santiago de Chuco. El mejor homenaje que se le
puede brindar a Vallejo es construyendo la carretera que conduce a
Sa

me

v iujai u o u i i r i a s u y vc.1 ILL Laau UL Ia i i L j u ,


. uic~iiv ~ yL.ria, y a k a
a i la

tender a1 hombre y comprender mejor su obra.

3. Ceremonia en Montparnasse
I Rh
LFAEL ARENAS

({El dia del SO." aniversario se junto en el cemente-


rio una gran cantidad de latinoamericanos. Llegaron
muchos poetas y escritores, y tambikn un grupo im-

101
nnnentp
w"..-."- --...i i c i r n c nile,
de m 11.--1 --- cads uno con
to, formaron una g igantesca Orqutxa pvpuiar .
Entraron en el cement<:rio y tocaron, mientras otros
recitaban poemas. AI final, la improvisada banda
^^^--^-^
- *
dLUIllUdllU
-1- -..1*:*..
lllUllllUdhasta la salida. Fue emocio-
nante' ver tan unidos a tantos latinoamericano!j de
Paris. ))

(Extract0 de la carta de un lector chileno-parisii10


a la redaccion de nuestra revista)

Hay golpes en la vida, tan fuertes.. . Yo no sP!


Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma.. . Yo no sP!
Son pocos; per0 son... Abren zanju oscuras
en el rostro mas fiero y en el lomo mas fuerte.
Seran tal vez 10s potros de barbaros atilas,
o 10s heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caidas hondas de 10s Cristos del alma,
de alguna f e adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algun pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre.,. Pobre ... pobre! Vuelve 10s ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve 10s ojos locos, y todo lo vivid0
se empoza, como charco de culpa, en ia mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes ... Yo no sP!

Pausadamente, sin nocion real ael accionar maquinal ae 10s pasos que
van buscando la puerta del cementerio, la mente comienza a reme-
morar aquellos versos que el dolor hiciera brotar en el aun desconoci-
do vate residente por entonces de ignoradas regiones andinas, alli
donde a veces hasta Dios olvida su papel, obligandole a el a decir:
((Dios mio, si tu hubieras sido hombre, hoy supieras ser Dies.))
Revienta el embixazo de 10s arboles, sus criaturas se cuelgarI de
las ramas, se abren 11OS capullos. La primavera parisina pone su fii.ma
en el firmamento br illante de estrellas diurnas que el sol inventa ra-
diante alla arriba. TUUU -A- 1- -.-- :..--.. " _ -... ,.,.-. . n..$n..mn" An A;'.,
IU vcu IIIIIICIIJU. l l l l J uluJ G I I I G I I I I u J uL UIJran-
cisIS apenas se posan en 10s brotes que estallan en las ramas (ie 10s
gi! tectar
el I I I W I I~I I I~J L c~I I u~ uuG
~ ~ l G L I L l l ulluJ l l l J c u I I L L J
uLIuJ ub,uAu el es-
1Jacio de terreno privado que corresponde a la tumba don(je yace Ct-
c;ar Vallejo desde hace cincuenta aiios en este cementerio de
1Wontparnasse. Yo se que existen tumbas abiertas, tumbas que se alar-
... . . . . . . .
I

gan mas alia de 10s aos metros por uno ae su terrirorio iisico. Y st
~

102
tambien de 10s muertos que escapan, atraviesan arboles con hijos bro-
tados y se esparcen por doquier mas alla de la mirada.
Pareciera que la eternidad del tiempo hiciera relevo de guardia a
nuestros ojos tan solo cuando se cambian 10s soles por las lluvias, o
viceversa. Son ellos -s610 ellos- quienes se empecinan dentro de la
naturaleza en marcar dia a dia el fragor de nuestra vida y de nuestra
muerte. La maiiana luminosa de hoy transcurria cincuenta aiios atras
con torrentes mojados enviados por el cielo de las nubes, lluvia forti-
sima y primaveral que convertia en realidad la magica profecia. Por-
que Cesar Vallejo la vislumbro desde siempre, la vi0 antes en su espejo
y quiso decirla, confesarla para abortar su angustia existencial: ((Me
morirC en Paris con aguacero / un dia del cual tengo ya el recuerdo.))
La tumba de mi propio cuerpo, esa tumba que aun sabe caminar
y abrir 10s ojos, de pronto tambiCn se siente estrecha, quiere abrirse
y arrojar hacia fuera la ernocion que le brindo el acto en homenaje
a 10s cincuenta aiios que lleva Cesar Vallejo caminando vivo por 10s
senderos del verso. Es, a1 fin, la musica de zampoiias y quenas que
cincuenta musicos nos traen de 10s macizos andinos y que se va des-
granando por las callejuelas mortuorias, la que logra romper el dique
y hacer explotar lo que guarda e1 pais encerrado entre Ias fronteras
irreductibles de mis pellejos: saltan unas lagrimas, ellas perforan la
tumba de mi cuerpo caminante y salen a1 mundo ekterior, per0
muy luego, se alejan, se alejan llevadas por 10s brazos de la brisa a1
secarlas .
Vuelvo la vista hacia atras; ahi, muy cerca, viene la banda y viene
el concierto, vienen 10s sones, y tambien la danza, todos bailan ahora
mientras avanzan hasta la salida del cementerio. Hay algo o mucho
de cadencia, de alegria que desborda. Ya la lagrima gruesa se fue por
iyiiui auua -vai -
:,-,-.,,Ana -n,nia,
aim
.,c i i c u i i c c a ,
y
n - + n m n ~ o o n m A o n o m I n h i n o mn : m t n m v n nl m v . t _ n
a u i i i i a a G I I iauiua, iiic iii~egiu ai 51upu.
&echo las mano s de Jorge Miiiano que, con su calida voz, supiera
entrelazar magistrsilmente el acto entre sus palabras recordando a1 ge-
nial poeta y 10s vc:rsos que recitaran otros, aquellos poetas jovenes
que testimoniaran recien su amor a1 gran vate desaparecido antes de
la dCcada de 10s cuarenta. Acto seguido estrecho con 10s ojos a1 poeta
peruano Elqui Burgos, le tiendo las manos, lo abrazo y, desde la dis-
tancia y desde sus ojos, tambiCn me devuelve el saludo. ctEmocionan-
te todo esto)), murmura alguien. ((Si, emocionante)), respondo, y le
observo. Es Luis del Rio, poeta chileno, habia participado en la ro-
meria hablando a nombre de la gente de nuestra tierra.
ctGracias por la musical), le digo, alejandome del recinto, a uno
de 10s cincuenta. Hace un gesto de hur;nildad, sonrie. ((NO, hermano,
no me de las gracias. Yo solo puse 10s dedos y la bocali, y me seiiala
I .

a yuciia. ,,l n i i i u a i c a ia V L I V , Lse que usted conoce. ..))


10 In e
l n.. O m 0 m..’..nn
p..
a’.
w._ n t v n n

ffermano, hoy estoy en el poyo de la casa,


donde nos haces una falta sin fondo!
103
Me acuerdo que jugabamos esta hora, y que mama
nos acariciaba: d'ero, hijos.. .))
Ahora yo me escondo;
como antes, todas estas oraciones
vespertinas, y espero que tu no des conmigo.
Por la sala, el zaguan, 10s corredores.
Despues te ocultas tu, y y o no doy contigo.
Me acuerdo que nos haciamos llorar,
hermano, en aquel juego.
Oye, hermano, no tardes
en salir. Bueno? Puede inquietarse mama.

104
Santiago, 1982
Chez Henry. Santiago. 1980
r

wiones sociales y culturales, dos modos de vivir la historia,


1 diApuestos en posiciones antagonicas. Esta oposicion puede evocar ini-
cifirlmente el mundo de JosP Maria Arguedas, per0 el escritor peruano
Partia de una indagacion etnologica regional.
-Antpc
1 X I I C I U
nile
yub n i n o i i n i "nCtI rU i r""n"Ur,i
""'6U"U
niiiprn
YU'"AU
nrericor nine
y L b b ' O u 1
nu'
yub, y r i Xm
iu I",
i Ar-
,nL-

tas de Muerteputa no es una novela indigenista, en el mismo sentido


en que no lo es Pedro Paramo, de Juan Rulfo. No es suficiente que
la accion de una novela se situe en el context0 particular de determi-
nados pueblos o etnias para que ella se identifique con la historia a
las experiencias vivenciales de aquellos pueblos o de aquellas etnias.
En . mis
..._lihros
. recientes.
.- .- - .- -. la__ penmafia.
- ..- - - , . -, e- .
- - o. __.
. inclusn
. -- - -Ins
.-. - - __ - - - - - oiie niilii-
- - -hnmhres 7-- I----

lanL en ella, son un pretexto: 10s personajes verdaderos de estos libros

Estados Unidos. Ha publicado numerosos libros, y en la actualidad prepara un libro


sobre Patricio Manns basado en una extensa entrevista sostenida con el escritor. El
texto que publicamos es un extract0 del capitulo dedicado a la novela Actus de Muerte-
putu, que aparecio este afio en Santiago, Chile.

107
estan encarnados por ideas-fuerza, por diversas lineas ideologicas que
se tocan, se entrecruzan como 10s cables eltctricos desputs de un hu
racan que ha derribado 10s postes de alta tension inaugurando chis
pas. Actas de Muerteputa puede, por tales motivos, ser definida como
una novela resuelta a travCs de una tematica de acumulacion. Es una
novela sobre el tiempo, sobre la eternidad, sobre 10s mitos, sobre la
violencia, sobre ciertos gajos desprendidos del arbol sangrante que
es la historia. En otro plano, es tambitn una novela acerca de la muerte
como oficio de vida y de la vida como una concesion de la muerte.
Y todavia, una novela sobre el miedo, la inseguridad, el resentimien
to, las carencias, la coercion, 10s deberes consecuentes, 10s abomina-
bles, la traicion, el crimen, el castigo. Solo la ternura esta excluida
del libro.
-zPor quP?
-Porque en lo mitico, lo cuasi-tpico y lo arquetipico, la ternura
no existe. Muerteputa, la aldea, encarna, sin embargo, una eternidad
activa. Esta actividad es lucida y se desplaza y opera a1 interior de
esa supuesta eternidad -pues se trata de una eternidad de limites
posibles-, apoyandose en hitos particulares muy precisos, de una muy
vasta historia general, que no solo concierne a1 pasado de sus habi-
tantes. Cuando ellos evocan tales hitos, y esta evocacion es una parte
importante del libro, proceden siempre a partir de una ((summa his-
torica)), en cuyo significante se relacionan sin cuento ni ttrmino, la
sombra de 10s mitos milenarios de la aldea -la aldea por si sola en-
carna un pueblo, una raza, un pais-, y multiples sombras historicas
extranjeras a Muerteputa, comunmente agresivas, que no son contem-
poraneas entre si, pero que han sido absorbidas, adoptadas por 10s
motivos de la aldea hasta originar un solo cuerpo que opere en la con-
ciencia de 10s hombres por recurrencia episodica. Tales sombras ex-
tranjeras, en razon de la violencia de sus intromisiones en la historia
de Muerteputa, pueden ser asimiladas a determinadas forrnas de con-
quista, conquistas nunca consumadas a1 menos en el cas0 de Muerte-
puta. Caxicondor sostiene que jamas han cedido a 10s conquistadores.
Una operacion de conquista, empero, es una operacion de interferen-
cia antes que ninguna otra cosa, y esta interferencia puede destruir,
distorsionar, absorber o transmutar la cultura interferida. A partir
de la derrota de la cultura de un pueblo es posible derrotar a un pue-
blo. Esto es lo que hace tan importante la defensa de una cultura na-
cional. Pero, aun tratandose de conquistas fallidas, el nombre de la
aldea -Muerteputa-, el del principal monument0 creado por 10s ha-
bitantes del lugar -el Aguila que SueAa-, el nombre del cementerio
que acoge 10s huesos de 10s que suben en plan de conquista -el Al-
macabra de 10s Enemigos-, etc., son o representan atisbos de una
derrota cultural puesto que tales lugares se designan en la lengua de
10s conquistadores (por el mornento) fallidos. Desde este punto de vista
toda derrota es solo una cuestion de tiempo. Entonces, un segundo

108
elemento del libro corresponde a una relacion de conquistas, de gue-
rras, de batallas, desplegadas a1 interior de un tiempo historico, pre-
historico, y aun, ahistorico. Algunos de estos empeiios conquistantes
parecen venir desde el espacio, como ocurre con 10s relatos de ciertas
culturas precolombinas de America, y tambien de pueblos situados
en las antipodas de America; otros -10s mas recientes- del llano,
de las tierras bajas, de la costa, o como dicen ellos, de las ccparameras
del delta)); y otros, todavia, de allende de 10s mares. En tal sentido,
el llano tiene una fisonomia imprecisa: el llano es otro mundo, es el
mundo mal construido de 10s otros. Se relaciona con la historia de
Muerteputa, y de algun modo se entronca con ella en determinados
periodos, por la exclusiva friccion de las armas y de 10s guerreros de
ambos bandos, esto es, por ccla continuidad de 10s guerrerow. Es asi
que la historia de Muerteputa nada tiene que ver con la historia de
un pueblo-tip0 de America, sino con la de un pueblo prototipo, una
comunidad arquetipica que atesora en su sen0 diversos componentes
culturales, sociales, politicos a historicos. De una enigmatica cultura
muerta por cuyas venas corrio probablemente -iarbitrios de la escri-
ma!- la sangre de 10s Olmecas, la sangre de 10s Mayas, la sangre
de 10s pobladores de Chan Chan, pero tambien, y casi por encima
de todo, otras dos sangres misterioras y de cauces muy distantes entre
si en relacion con el tiempo y el espacio: la sangre de 10s secretos con-
tructores de Tiahuanaco, y la sangre de 10s no menos enigmaticos po-
bladores de la aldea paleolitica de Monteverde, en Chiloe Continental,
a1 sur austral de Chile. En tal sentido, este es un libro de ficcidn pura.
No se apoya sino tangencialmente en veneros historicos. Cuando ello
ocurre, la memoria colectiva y la relacion oral predominan sobre 10s
archivos y la relacion escrita. Asi que es menos indigenista de lo que
pudiera creerse pues las etnias que lo habitan no son identificables.
Si bien se nutre de cierto pasado nebuloso, apocrifo o real, de 10s
((hombres de la altura)), pastores y labriegos y guerreros de una ccpu-
na sonambularia, cataleptics y onirica)), tambikn fomenta las accio-
nes de las sombras de multiples intentos de conquista. Tales sombras
estan concebidas como la oposicidn fundadora del mitico legado his-
torico de Muerteputa. No tienen raza ni religion ni pais en el libro,
pero si semejanzas.
-En Actas de Muerteputa el narrador es una representacidn co-
lectiva, una voz plural que habla desde la perspectiva de la comuni-
dad. Esto nos lleva a discutir un problema de perspectiva en la
configuracidn del mundo narrado que no siempre se ha resuelto bien
en la narrativa hispanoamericana: una relacion dialkctica entre lo his-
tdrico y lo mitico. iFue &e un problema que tenias presente en la
configuracidn de un verosimil narrado para esta novela?
-El libro, breve como lo ves, me ha tomado cinco aiios de traba-
jo. Porque justamente el hallazgo de una tecnica narrativa ideal para
contar esta historia -esta reflexion sobre la historia, la eternidad, el
109
mito-, resultaba una considerable piedra de tope. Es por ello que
resolvi situar la narracion en un punto de convergencia posible entre
el cuasi-tpico, lo mitico y lo historico, sumando el realism0 onirico
del final. Esto presentaba problemas tkcnicos de otro orden: un solo
narrador, en primera o tercera persona del singular, no podia afron-
tar tres instancias narrativas tan disimiles, tres tonalidades contiguas,
pero diferenciadas. Fue asi como nacieron 10s <<corosii.Salvo conta-
dos pasajes, el libro esta narrado desde la perspectiva de la primera
persona del plural. En tal contexto, 10s <<corosiison designados gru-
palmente como ~ L Ode S arribaii, ~ L o de
s ambos costadosii, ctLos del
centroii y ~ L o de
s abajoii: cinco coros narrativos en acci6n alternada.
-i Como operan 10s Coros frente a las diferentes instancias na-
rrativas?
-Los diferentes grupos de narradores se alternan a lo largo de
todo el relato. Entre este fragor de numerosas memorias, de numero-
sas gargantas que se empeiian en narrar como si en ello se les fuera
la vida -y en verdad se les esta yendo- un hecho tan sumamente
trivial, tan insignificante cual es la antcdota utilizada como pretext0
para decir las otras cosas, surge de repente, aqui y alla, como otra
temerosa llama mortecina y atormentada, el soliloquio del Desertor.
Estas son todas las voces que intervienen en el relato, aiiadiendo, na-
turalmente, la voz de Caxicondor, y en un pasaje particular, la voz
cantante del Rapazuelo que narra el encuentro con el Desertor. Aho-
ra bien: atendiendo a 10s sonidos que emanan del libro, este es coral
y canonico: esta construido como un canon con tres solistas y cinco
coros diferentes, cada uno de 10s cuales desempefia una funcion espe-
cifica. Pero como puedes percibir, la musica es siempre grave, densa,
amenazante, puesto que nos conduce a la muerte, puesto que brota
en la antesala de la muerte. Pensaba a menudo en las Bachianas bra-
silerias N. '2, (Segundo movimiento), de Villalobos, ejecutadas en vio-
loncelo, cuando estas paginas estaban naciendo. Porque para mi la
escritura alberga una totalidad, y esta totalidad tiene que ver con 10s
componentes ideologicos, descriptivos, analiticos del texto, pero tam-
bitn con el sonido de las palabras, la forma y la sucesion de las ca-
dencias y las cadencias rotas que danzan en la sintaxis. Quiero decir
que escribo con todos 10s naipes en la mano y arrojo las cartas de acuer-
do a intuiciones o a reflejos instintivos. Esto acontece en relacion di-
recta con la emocion particular que puede provocarme Cste o aquel
fragment0 de mi imaginario en accion corruptora. La musica de las
palabras me creo momentos engorrosos: por ejemplo, cuando procu-
ro dar una impresion de la musica que ejecutan 10s intCrpretes y bai-
larines de Muerteputa en el curso del ctCarnababelii (contraccion de
<<Carnavaliiy <<Babel>>), y afirmo que ella es ingenua, colorida y sim-
ple. Lo curioso es que esa musica, que es la musica real del libro, no
se oye: se oye la otra, la que procede del lenguaje metaforico de su
estructura literaria, de ciertos procedimientos de adjetivacion intem-
110
las voces de 10s solistas y coros, que no estan cantando,
pero que aicen cosas que cantan en si mismas: hechos, giros, frases
con musica interior. Hay ademas otras musicas que traigo a colacion:
la musica del arroyo en el verano, la musica del arroyo (el torrente)
en el invierno, la musica del viento en 10s picachos o entre 10s mato-
jos achaparrados, la musica de 10s sollozos del Desertor, la musica
de la risa de las doiias, la musica del sex0 en el enmarafiado corazon
del bosauecillo txoximo. en el curso de 10s carnavales. A Dronosito.
. 1

e1 us0 de las mascaras, la pintura de 10s rostros, funde el Carnaval


dle Muerteputa, a la vez con el Carnaval que presiden ctLas Diabladas
dle Oruroi), en-.Bolivia,
. _. y con el Carnaval que preside la sombra de
Casanova en Veneaa. Yo estoy seguro de que todos 10s Carnavales
~ son el mismo Carnava11.
-2 QuP es lo que L;lesigna
.. .. exactamente el llano?
- E tecapacitemos. I 3 ctllano))es ((10otro)), el otro munao, un mun-
do ad\ rersario, enemigo a ratos. En el llano la vida es veloz, su subs-
tancia e5 frivola; en Muerteputa, la vida es lenta, su substancia es
solemrle. Quiero recordarte que en Acta del Alto Bio-Bio existe tam-
biCn el llano, pero alli estan asentados 10s enemigos triunfantes, 10s
que ganaron la batalla de la tierra, 10s que prosiguen su avance des-
tructo1. en contra de las comunidades de la altura. En Muerteputa el
llano tiene un poder
r inferior. nunca ha triunfado (todaviak 0 no triun-
fara nlInca: 10s que en definitiva triunfaran seran otros, que vendran
por el aire o cruzaran ocCanos. TambiCn hay grandes diferencias en-
tre la cualidad de la memoria de 10s habitantes del Alto Bio-Bio Y la
memoria de Muerteputa. En la primera, en lugar de elaborar el relato
empleando distintos planos narrativos que se sucedan y se intercalen
de un modo que yo percibo como una estructura narrativa horizon-
tal, utilizo y despliego varias memorias en profundidad, en direccion
del tiempo, pero en direccion del tiempo muerto. Por ejemplo, en el
cas0 de Bio-Bio, existe un hombre en Ginebra, que soy yo (la primera
memoria). Recuerdo que hace diez aAos (son 10s instantes de ese li-
bro), en 1972, realick un reportaje en 10s contrafuertes cordilleranos
del Alto Bio-Bio. Ese yo^ de diez aiios antes, es una segunda memo-
ria. Ese memoria se topa, en curso de reportaje, con Anima Luz Bo-
roa y Angol Mamalcahuello, que encarnan la tercera y la cuarta
memoria, siempre disponikndose hacia el pasado (hacia el origen de
la historia). Y ambos relatan 10s ultimos aiios de vida de JosC Segun-
do Leyva Tapia, que se constituye en la quinta y ultima memoria, pues,
al ser citado textualmente por 10s testigos, se transforma tambiCn en
un testigo. Y aun cuando este testigo esta muerto, testimonia desde
el mismisimo fondo de su muerte, ocurrida a1 menos cuarenta afios
antes del presente de este libro. En Muerteputa, las memorias descri-
ben un hecho menor en relacion a 10s hechos narrados en Alto Bio-
Bio. El asunto es que para narrar este hecho recurren a la historia,
10s mitos, 10s sueiios [crSoiiar (en Muerteputa) es considerado un tra-
111
bajo de prestigion]; emplean formulas de distorsion del tiempo, dis
frazan y transforman 10s espacios, recrean cosas que no existiero
nunca, olvidan cosas que todavia estan ahi. Puedes constatar, Juan
que son dos instancias contrapuestas, dos mundos muy diferentes, aun
cuando ambos mundos estan situados en ctlas cordilleras antropofa
gas)) y aun cuando ambos mundos tengan a sus pies un llano. No hay
ningun punto de contact0 entre ambas experiencias narrativas. Po
lo demas, en el Alto Bio-Bio el agresor ha triunfado y finalmente aplas
tara a 10s hombres de esa altura. En Muerteputa, el llano tiene tam
bien caracter agresor, pero no puede triunfar de ninguna manera
puesto que, como lo afirma el categoric0 Caxicondor, el pasado, l
historia de un pueblo es intangible: se puede derrotar el presente d
un pueblo, hipotecar su futuro, pero no se puede revocar el pasado
de un pueblo. Este es el respectivo punto de partida de cada uno d
estos libros.
-En Actas del Alto Bio-Bio toda la conjuncidn de las memorias
el tiempo narrativo gastado en el relato, suma un dia y medio, algo
asicomo 36 horas. Esto representa 53 arios narrados en 36 horas. LPo
que'?
-Porque se integra en el marco de un reportaje particular, en una
unica visita, que no puede prolongarse mas alla de ese tiempo.
-2Es un reportaje apdcrifo?
-No. Es un reportaje real. Sucede, sin embargo, que ni Ango
Mamalcahuello ni Anima Luz Boroa existen: lo que existe es un gru-
PO de viejos, mujeres y hombres sobrevivientes. De cada uno de ellos
tome un rasgo distintivo, y estos rasgos fueron atribuidos a Angol y
a su compaiiera: en suma, el tratamiento arquetipico que me atrae
--eo Actas del Alto Bio-Bio como una historia de rebelidn, y
percibo Actas de Muerteputa como una historia de autodefensa (de
una cultura, de un legado, de una tradicidn). i M e equivoco?
-En absoluto. Sucede, precisamente, que en Actas del Alto Bio-
Bio se encarna de algun modo muy explicit0 la Guerra de Arauco
aun si ello tiene como soporte el sueiio: guerra de movimientos, gue-
rra de emboscadas, de ataques sorpresivos y fulgurantes, de ajusti-
ciamientos sumarios. Alli tom6 como referencia 10s textos clasicos que
la describen, en especial el libro de Diego de Rosales. Los araucanos
no construyeron ciudades, y por lo tanto, no defendian templos ni
metropolis sagradas y secretas. Es (0 fue) una raza nomade, trashu-
mante: su guerra estaba consagrada a defender el territorio, no la ciu-
dad. En este sentido, Muerteputa se acerca mas a la historia de 10s
pueblos constructores, y por tanto, sedentarios, que defendieron la
ciudad con prioridud sobre el territorio. Protegian sus templos, sus
monumentos, sus sistemas de regadio, sus tumulos funerarios, sus ri-
quezas arquitectonicas, y un concept0 de sociedad sedentaria incapa-
citada para la guerra de movimiento, y que, paradojalmente, esta
impedida a1 mismo tiempo de llevar a cab0 una guerra de posiciones.
112
Es exactamente un cas0 de historias paralelas, per0 antdnimas. En
Alto Bio-Bio, el ejtrcito campesino, pergefiado con medios indescrip-
tibles, sale a campo abierto a buscar enemigos; en Muerteputa, el ejtr-
cito (cuya existencia no esta probada, por lo que puede tratarse de
un ejtrcito contituido por toda la comunidad), espera la llegada del
enemigo para aniquilarlo.
-jEn ambos textos la cordillera es esencial?
-Si, pero en Bio-Bio esta descrita con un buen despliegue de me-
dios narrativos. Por el contrario, en Muerteputa es apenas una refe-
rencia, una sombra: se habla de vagos picachos incendiados por 10s
ultimos rayos del sol, de farellones, de alturas, de condores. No hay
description importante: es una cordillera antropofaga, si, sobre todo
porque devora a1 enemigo que sube, pero ageografica. Es la Cordille-
ra de 10s Andes el modelo, pero la Cordillera de 10s Andes tiene mas
de quince mil kilometros. Muerteputa es un drama americano; sin du-
da, el drama americano como lo percibe el que habla.
-El personaje del Desertor, jcdmo encaja exactamente en la his-
toria? Sabemos lo que hacepero no conocemos las motivaciones que
te llevaron a crear un personaje semejante, sobre todo porque su am-
biguedad contrasta con toda la panoplia de tus otros personajes.
-El Desertor encarna varios tipos de hombres, y a1 mismo tiem-
PO, carga diversos significantes. Te insistirt siempre que y o trabajo
sobre arquetipos y que esto hace de casi todos mis libros, textos expe-
rimentales. El lector debera leerme (si lo hace) sin buscar compara-
ciones, pues son justamente formas e historias en ruptura con las
modas y 10s habitos literarios lo que me ocupa. El Desertor es ante
todo un <<contra>>, tal como entendemos el ttrmino hoy dia en rela-
cion con la agresion que se comete contra Nicaragua. Lo afirma 61
mismo en dos o tres pasajes, naturalmente sin utilizar el concepto.
Pero no solo es un <<contra>>: el Desertor encarna a1 hombre-lacayo
de Indoamtrica a1 servicio de causas y ejtrcitos y empresas trasnacio-
nales; encarna a1 yanacona moderno, que combate por el agresor y
en contra del agredido (el agredido es su propio pueblo). Encarna el
intento de ccamericanizar)>Nuestra Amtrica por todos 10s medios, em-
pleando todos 10s recursos, sobornando el mayor numero de hom-
bres posibles, corrompiendo conciencias, pero tambitn matando.
He querido evitar la construccion maniquea de 10s personajes
(blanco-negro, bueno-malo), para hacer comprender que el Desertor
es un efecto, no una causa en si. Esta hasta tal punto corrompido que
su capacidad de reinsercion es nula. Esta hasta tal punto maltrecho
de conciencia, que es incapaz de asimilar las proposiciones que le for-
mule la comunidad por boca de Caxicondor. Trasgrede las reglas del
Codice, asalta las costumbres por el reverso, provoca de un modo vis-
ceral. Su provocacion alcanza limites extremos, como cuando declina
la opcion de relacionarse sexualmente con las ctdofiaw de Muertepu-
ta, para, en cambio, ccyacer con una ovejan. No solo odio puede des-
113
de pi'edad,

al cic:lo de
, en cpposi-
orinn,?S so-
nsicin
a his-
'a co-

iedad
nade
s ver-
rarios
luesto
piran
duer-
, esta
; pro-
iucho
lgica,
i mis
Santa Rosa con Franklin. Santiago, 1982
Las Palmeras. Santiago, 198
temas

' c<Azul...H, Dario en Chile


FERNANDO ALEGRIA

Siempre me parecio interesante el relato que Rubtn Dario hizo de su


llegada a Santiago y del patitico encuentro con quien debia ser uno
I de sus mecenas chilenos. No por el tono de folletin que le dio sagaz-
mente Dario, sino por un aspect0 del episodio que a 61 le pas6 inad-
vertido y que hoy ayuda a caracterizar una epoca literaria en Chile:
me refiero a1 hecho de que en 10s ultimos decenios del siglo X I X todo
poeta importante ocupaba un sitio dirigente en la historia politica y
social del pais. iQuC de extrafio tenia, entonces, que el seiior C. A . ,
envuelto en pieles como una magnate, buscando a la eminencia cen-
troamericana por 10s andenes de la Estacion Mapocho, sufriera tal
desilusion a1 verse cara a cara con Dario?
ctRuido de tren que llega -cuenta el poeta--, agitacion de fami-
lias, abrazos y salutaciones, mozos, empleados de hotel, todo el tra-
jin de una estacion rnetropolitana. Pero a todo est0 las gentes se van,
10s coches de 10s hoteles se llenan y desfilan y la estacion va quedan-
do desierta. Mi valijita y yo quedamos a un lado, y ya no habia nadie
casi en aquel largo recinto, cuando diviso dos cosas: un carruaje es-
plindido con dos soberbios caballos, cochero estirado y valet, y un
sefior todo envuelto en pieles, tipo de financier0 o de diplomatico,
Fernando Alegria, escritor y profesor de literatura en la Universidad de Stanford,
es autor de numerosos libros: ensayos, historia y critica literaria, novelas, poemarios.
Este ail0 celebra 10s cincuenta aAos de su primer titulo publicado: Recaburren. Vive
en California, Estados Unidos.

117
que andaba por la estacion buscando algo. Y o , a mi vez, buscaba.
De pronto, como ya no habia nada que buscar, nos dirigimos el per-
sonaje a mi y yo a1 personaje. Con un tono entre dudoso, asombrado
y despectivo me pregunto: “LSeria usted acaso el sefior Ruben Da-
..:,.9,9
11u :
..- ,“,,L....A, -:-A-”-
Lull u11 LUllU FllLl c QSUIIIUI QUU, IIIICUUSU y
_.-“---“---A-
capc1 QllLdUU --egun-
p11 Y

tC: “iSeria usted acaso el sefior C. A.?” Entonces vi desplomarsc: toda


una Jerico de ilusiones. Me envolvio en una mirada. En aquella mira-
da abarcaba mi pobre cuerpo de muchacho flaco, mi cabellera 1arga,
mis ojeras, mi jacquecito de Nicaragua, unos pantalones estrechc)s que
yo creia elegantisimos, mis problematicos zapatos, y sobre to(lo mi
valija. Una valija indescriptible actualmente, en donde, por no s#eque
prodigio de comprension, cabian dos o tres camisas, otro pant alon,
otras cuantas cosas de indumentaria, muy pocas, y una cantida d ini-
maginable de rollos de papel, periodicos, que Iuchaban apretadc)s por
caber en aquel reducidisimo espacio. El personaje miro hacia s;u co-
che. Habia alli un secretario. Lo llamo. Se dirigio a mi. “Tengo -me
dijo- mucho placer en conocerle. Le habia hecho preparar h:ibita-
cion en un hotel de que le hable a su amigo Poirier. No le convierle”. ))

ctY en un instante aquella equivocacion torno ante mi el aspectcI de la


..___ ..-
.I.U = v a nn p_I..Y...-,
fatalidad v ~ -._“
. _..-__- __ __
detnllpe
y i c t i a nnr I n c i i i c t n c v t r i c t e e ___I_._I la vidn r2racti-
ca, la ilusion que aquel politico opulent0 tenia respecto al poeta que Ilega-
ba de Centroamerica. Y no habia, en resumidas cuentas, mas que el
inexperto adolescente que se encontraba alli a caza de sueiios y sintiendo
10s rumores de las abejas de esperanza que se prendian a su larga ca-
bellera.),

iFue orgullo, vanidad social, lo que movio a ese sefior C. A. a


despachar a Dario con una fria mirada de alto abajo? Algo de eso
hubo, que duda cabe, pero hay mas. Los poetas chilenos de entonces,
desde la administracion de Manuel Montt hasta la de Balmaceda, pa-
sando por las de Jose Joaquin Perez, Federico Errazuriz, Anibal Pin-
to y Domingo Santa Maria, eran tribunos de alta alcurnia, caballeros
de romantica prestancia, defensores de la libertad y del progreso, com-
batientes de elocuente y, a veces, heroica devocion a la patria. Eran,
en una palabra, poetas-proceres. El sefior C. A., que fue en busca de
un bardo y se encontro con un joven bohemio, retrocedio sorprendi-
do y receloso. iComo podia el modesto viajero codearse de igual a
igual con 10s leones del liberalism0 romantic0 chileno? Recordemos
que Eusebio Lillo fue Ministro del Interior del primer gabinete de Bal-
maceda, y que Guillermo Matta fue Intendente, senador y diplomati-
co en Alemania, Argentina y Uruguay; y Guillermo Blest Gana,
Intendente de Aconcagua, Tarapaca y Linares; y que junto a ellos otros
poetas desempefiaron cargos de igual distincion: Domingo Arteaga
Alemparte fue Subsecretario de Relaciones Exteriores y diputado; Luis
Rodriguez Velasco, Ministro de Justicia y Educacion Publica; J. A.
118
Soffia, Subsecretario del Interior, Ministro en Colombia.. . Estos eran
10s poetas del momento, 10s que acompafiaron el despertar revolucio-
nario de 1851 y la mejor Cpoca de reformas liberales balmacedistas
y cuyo arte, con algunas excepciones, era un arte mayor fundido en
10s moldes de la tradicion neoclasica y romantica. Cantando, como
cantaban, con voz de trueno a la libertad, a1 progreso industrial y cien-
tifico, o dolitndose de nostalgia por la patria en el destierro, o espe-
culando con candor filosofico de base positivista, no fueron, claro
esta, sino nombres ilustres para el joven Dario, luminarias que dejo
pasar respetuosamente a la distancia.
El academismo neoclasico chileno coincidio con el proceso de es-
tructuracion social que caracteriza a1 regimen portaliano. No puede
darse una equivalencia mas justa que esa voluntad distintiva de Por-
tales de regular la conducta de una nacion y esa devocion por la gra-
matica, la retorica y la jurisprudencia que distinguio a don Andres
Bello. A la levita negra, cuello duro y rostro meticulosamente rasura-
do de Portales, corresponden igual levita, cuello y falta de patillas en
Bello y sus discipulos. Por el contrario, 10s poetas tribunicios del re-
gimen liberal encuentran su imagen y modelo en la figura melenuda-
mente romantica del presidente Balmaceda. iCuanto pel0 hay en la
poesia del romanticism0 chileno! iY que lampifia la poesia de Camilo
Henriquez, Vera y Pintado y Mora! iQuC bigotes 10s de Lillo, de la
Barra, Matta y Blest Gana! iQut melenas y qut barbas las que ven-
dran unos pocos afios despues! Poesia lampifia la de 10s portalianos,
poesia barbuda la de 10s balmacedistas, unos cuentan silabas, otros
brindan con la redondilla en la mano. Unos escriben, otros disparan.
Para quien estudia la historia de la poesia chilena sigue siendo un
problema determinar con precision que trajo Dario desde Centro Ame-
rica de naturaleza esencial para el Modernism0 y quC obtuvo, directa
o indirectamente, en su trato con 10s poetas chilenos de fin de siglo.
Dos son 10s testimonios que generalmente usan 10s criticos para dilu-
cidar este asunto: un articulo de Samuel Ossa Borne y la obra del
nicaragiiense Diego Manuel Sequeira, RubPn Dario criollo 2. Ambos
dejan en claro que Dario, gracias a las ensefianzas del poeta salvado-
refio Francisco Gavidia y a sus abundantes lecturas mientras sirviera
un cargo en la Biblioteca Nacional de Managua, llego a conocer bas-
tante bien el francts y a familiarizarse con la obra de Victor Hugo.
Erwin K. Mapes ha probado que Dario, a la edad de 14 afios, colabo-
r6 con Gavidia en la adaptacion del alejandrino terciario de Hugo a
la poesia hispana 3. Segun Sequeira, en la Biblioteca de Managua Da-
rio tuvo a mano y ley6 las obras de Mendb, Gautier, de 10s Goncourt
y otros escritores franceses, ingleses, alemanes e italianos.

I ctA la manera de Hein)), Revista chilena, t. I , 1917.


*’ Buenos Aires, 1945.
L’influencefrancaise duns I’oeuvre de R. D., Paris, 1925.

119
En mi opinion, sin embargo, una revision imparcial de 10s docu-
mentos que, por lo general, se aducen con respecto a 10s origenes lite-
rarios de la renovacion modernista deja en claro dos hechos: el
primero, que lo escrito por el nicaragiiense antes de venir a Chile no
guarda un vinculo esencial con lo que va a ser el movimiento moder-
nista; y el segundo, que Dario descubre en Chile, particularmente a
travCs de Balmaceda Tor0 y Rodriguez Mendoza, aspectos de la lla-
mada poesia decadente europea que seran determinantes en la estCti-
ca del modernismo.
Raul Silva Castro, aficionado a decir las cosas rotundamente, di-
jo simplemente que <<RubenDario habia encontrado en este pais, por
primera vez, algunos modos de decir y asociaciones de ideas y de ima-
genes que le iban a servir, aiios mas tarde, para componer sus poesias
modernistas. En suma, dicho en otra forma, quedo establecido que
el modernismo habia nacido en Chile.)) Dicho sea de paso, el inves-
tigador guatemalteco Eduardo Torres concuerda con Silva Castro (La
drarnatica vida de R . D., Guatemala, 1952, p. 103).
Es obvio que Dario, el poeta niiio, romantico, sentimental, pre-
cozmente retorico en sus epistolas, jugueton y nostalgic0 en sus Abro-
jos y Otofiales,grandilocuente en su Canto Ppico a /as glorias de Chile,
descubre en nuestro pais un deslumbrante remedo de la decadencia
francesa, afina su nuevo instrumento y lo perfecciona en Azul ...!
(1888).
Este despertar se produce en el ambito de una amistad que, a to-
das luces, debe parecernos rara. Me imagino a Dario -no hay mas
que leer su Autobiografia- con sus magros veinte aiios a cuesta, su
morena altivez, su ocio sensual, su recatada pobreza, paseando por
la avenida del EjCrcito o por 10s senderos del parque Cousiiio, del brazo
de Pedro Balmaceda Toro, joven y elegante jorobado, de frente Iuci-
da, de noble y hermosa mirada, de innato refinamiento, herido ya por
una enfermedad incurable. He ahi dos extraiios iluminados, uno el
aristocratico hijo del presidente de la Republica, el otro nacido en pro-
vincianas miserias indianas. Ninguno de 10s dos habia viajado a Euro-
pa, pero hablan, sueiian y escriben en la mas pura tradicion parnasiana
:’ simbolista. Dario parece seguir a su amigo, hay en su actitud cierta
silenciosa ternura e instintivo respeto; per0 guarda sus sentimientos:
aparenta hablar, reir, de igual a igual; secretamente, va enterrando
sus melenas, sus dolores, sus abrojos, sus rimas y sus himnos -todo
aquello que trajo en la valija desfondada- a 10s pies de Balmaceda.
Dice Dario:
ctAl hojear un dia 10s diarios de la tarde, encontrC en Los debates un
articulo firmado con un seudonimo que no recuerdo, articulo cuyo estilo
nada tenia de comun con el de todos 10s escritores de ent0nces.d

Ruben Dario a [os veinte aifos, Madrid, 1956.


En A. de Gilbert, Obras Completas, Madrid, 1950, t. 11, p. 152.

120
&Deque estaba hecho ese estilo? Agrega Dario:

G . . . el era lleno de poesia, de forma, de color, de don melodico. Su


inspiracion primaveral soltaba al aire bandadas de pajaros alegres y de
libelulas irisadas. Hay frases suyas que son bdcaros de violetas, jarras de
Mas nuevas. Poseia cristalizaciones lapidarias que hacian temblar a1 sol;
y en una comparacion burilaba un camafeo. A las veces, un centaur0 jo-
ven iba a1 campo florid0 a coronarse de rosas bajo el follaje de 10s laure-
les. Entonces veis en el period0 del cuento una gallardia de expresion, un
modo de decir las cosas gentilmente peregrino en nuestra 1engua.n

Refiriendose a Estudios y rasgos literarios, la obra postuma de Bal-


maceda Toro, afirma:

((El libro es como una caja de cristal llena de pequeiios bibelots de bron-
ce, de joyas de oro, de alabastros, de camafeos, copas florentinas, meda-
Has, esmaltes, y en marmol se ve la huella del cincel de acero.))

Es decir, en paginas tempranas de Balmaceda descubre Dario, co-


mo en un aparador de fragancia picante, la china, la plata, el oropel
y el ajuar exotico de la ornamentacion modernista. Balmaceda juega
con 10s temas malditos que Dario va a manejar muy pronto en Los
ruros:

((Hay ciertos libros que no se pueden leer sin vino embriagador. Para
Poe el aguardiente. Para Musset, el ajenjo. Para Becquer, el Jerez de la
Frontera. Para Heine.. ., no encuentro un vino apropiado.. . (sera el n6c-
tar de 10s dioses). Y para ti, yo desearia uno de esos vinos tristes, melan-
colicos, que ruedan lentamente por 10s bordes del cristal de Bohemia ...,
poemas rojos, saturados de sangre hirviente y del perfume de las vitias.))

Hay algo de bella monstruosidad en la imagen de ese par de j6ve-


nes enguantados, el uno alto y mestizo, el otro contrahecho y palido,
que van por las calles de Santiago creyendo ver carrozas de Dumont,
punneaux antiguos, desnudos de Reni, modas de Buckingham y per-
files de duquesas, mientras 10s vecinos se mueren de peste viruela,
arrastran 10s pies por callejuelas de piedra y lodo, se desvanecen en
la luz mortecina del gas y se apartan a saltos para no morir arrollados
por 10s salvajes caballos del carro de bomberos. Junto a1 habla corti-
ta y parca de 10s santiaguinos, este par revolotea por la Alameda de
las Delicias dejando a su paso seductoras voces de Francia.
Es el Modernismo que camina por la Alameda. A la sombra de
Balmaceda Toro y un poco, no tanto, de la de Rodriguez Mendoza,
Dario liquida su negocio romantico, deja bien enterrado a Zorrilla,
Campoamor, Espronceda y Becquer, y da forma a su reciCn asimila-
.'
do parnaso: no es otra cosa Azul... La historia de este libro, el papel
que en su edicion jugaron Poirier, Rodriguez, Balmaceda y otros, la
121
influencia directa que Balmaceda ejerci6 sobre Dario durante su com-
position, asi como en uno de 10s cuentos aiiadidos a la segunda edi-
cion, ha sido examinada con lujo de detalles por criticos de AmCrica
y de EspaAa. (Cf. la Breve historia del Modernismo, Mexico, 1954,
de Max Henriquez Ureiia.)
Sabido es que la primera edicion de Azul...!llevaba un prologo
de Eduardo de la Barra. Tal hecho fue, en realidad, accidental: no
solo por la muerte de Lastarria, a quien se le habia encomendado tal
tarea, sino porque De la Barra solo por ccaccidente))podia haber com-
prendido el milagro poktico que llegaba, asi, de sorpresa, a sus ma-
nos. En un plano literario, De la Barra se esfuerza por emparentar
a Dario con Hugo y MCndes, por razones obvias, y con Paul de St.
Victor, D’Amicis, Daudet y Jorge Isaacs, por razones misteriosas, in-
comprensibles. Le critica una excesiva preocupacion por la forma y
una marcada tendencia a la ornamentacion, clama contra 10s deca-
dentes y, a1 enumerar 10s peligros con que ellos tientan a1 joven poe-
ta, quiebra, sin darse cuenta, la imagen misma de la poesia que ya
consagra Dario.
La alianza de Dario y De la Barra en la primera edicion de Azul.. .!
debe pasar a la historia como una anecdota curiosa. A decir verdad,
meses antes de publicar Azul.. .!Dario habia publicado un articulo
que es, sin lugar a dudas, el verdadero manifiesto inicial del Moder-
nismo. En ese articulo Dario parece responder, palabra por palabra,
a 10s cargos que De la Barra le iba a hacer mas tarde. Dice:

((Juntar la grandeza o 10s esplendores de una idea en el cerco burilado


de una buena combinacion de letras; lograr no escribir como 10s papaga-
110s hablan, sino hablar como las aguilas callan; tener luz y color en un
engarce, aprisionar el secreto de la musica en la trampa de plata de la re-
torica, hacer rosas artificiales que huelen a primavera, he ahi el misterio.
Y para eso, nada de burgueses literarios, ni de frases de carton.))

Recordando a sus amigos, exclama:

<ciHeaqui a Riquelme, a Gilbert (Balmaceda Toro) en Chile! Se nece-


sita que el ingenio saque del joyero antiguo el buen metal y la rica pedre-
ria, para fundir, montar y pulir a su capricho, volando a1 porvenir, dando
novedad a la produccion, con un decir flamante, rapido, electrico, nunca
usado, por cuanto nunca se han tenido a la mano, como ahora, todos 10s
elementos de la naturaleza y todas las grandezas del espiritu.n6

Hablando de otro, Dario hablo de si mismo. Defendiendo a 10s


decadentes, afirmo su propia urgencia de experimentar por 10s ambi-
tos de la sinestesia, de crear su discurso pottico a1 margen de las aca-

Citado por Saavedra Molina y Mapes en Obras escogidas de R. D. publicadas


en Chile, t. I, Santiago, 1939.

122
demias Der0 cuidando celosamente las raices castizas. El culto D o r la
r r

be:lleza parnasiana de la forma, tanto en la prosa como en la poesia,


el valor de la sugerencia sobre el concept0 como instrumento pottico,
de la imagen rara sobre la manida metafora, el redescubrimiento de
i

la belleza lirica escondida en la poesia medieval y clasica espaiiolas,


el valor estetico de aquello que en esos momentos pasa por decora-
cion exotica -orientalismo, en general-, la oposicion del espiritu re-
belde contra el ((establecimiento burguts)), comercial, academico, en
otras palabras; la exaltacion de 10s raros contra 10s vulgares, la expe-
rimentacion con 10s elementos basicos de la prosodia, todo eso, en
suma, que 10s preceptistas convertiran en la estetica del Modernismo,
lo deja anunciado Dario en Azul.. ..' y en su manifiesto publicado en
La libertad electoral.
Estos son sus historicos legados a1 desarrollo de la poesia moder-
na en Chile. Sus Abrojos habran conmovido el ambiente de 10s salo-
nes santiaguinos, su Canto Ppico la sobremesa del presidente de Chile,
sus rimas la faena de 10s jueces del certamen Varela, pero es en Azul.. ..'
Y en su articulo ((Catulle Mtndez; Darnasianos Y decadentes)) aue 10s
poeta:s chilenos de fin de siglo ven-pasar el cometa del Modernismo.
A traves de 10s aiios, Azul.. ..' -como un tapiz descrito por el mis-
moo Dario-
Dario- . muestra
. sorpresas a 10s lectores desprevenidos: a veces
.. . ..
lbra resplandores escondidos, a veces se marchita y desvanece en
cobra
t1e:mpos duros, a veces, como el Dorian Gray de Wilde, revela el en-
trc:tejido, revts y remates de la vejez. Pero el pequeiio y misterioso
lit)ro revive en cada primavera.
Entre las sorpresas se da el curioso efecto de sus cuentos mal lla-
m;ados ((realistas)):((El rey burguts)), ((El fardo)), ((La cancion del oron
Y, por que no, ((El velo de la reina Mab)) y hasta ((El pajaro azul)).
Dario deja de ser ctescapista)) en estos cuentos. Se duele en uno,
solloza en otro, escandaliza en ((La cancion del ora)) e ironiza en ((El
velo de la reina Mab)) y ((El pajaro azul)). ((El fardo)) es, para usar
el lenguaje de su tpoca, su aguafuerte mas directa y grafica. Natura-
lista, habria dicho Raul Silva Castro. Y uno piensa que Dario fue Cse
qule escribio estas criticas furibundas a la sociedad burguesa, a la de-
sigyaldad de clases, a la arrogancia y desverguenza de 10s poderosos,
a! iu desprecio por el arte. Dan ganas de decir que Dario, joven y em-
PCibrecido poeta nica, en medio de la riqueza salitrera y minera de
unia minoria prepotente, lanza sus puntapits a1 (torden establecido))
Y ?iaca sangre. Se rebela, se indigna, protesta y, en tal animo, escribe
sus diatribas para La Epoca.
La sociedad chilena lee esos cuentos y dice: ((cosas de poeta)). In-
sis,ten en ver solamente el resplendente, fastuoso y espltndido discur-
so pottico de Dario. La verdad es que, a1 acusar y protestar, Ruben
D;d o abre una veta de poesia y prosa social que en Chile dara pode-
rOau3 F-..+--
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Y uaiuuuisiu LIIIU. LaLa ~a Ila
E.-+- -0n

moraleja de 10s cuentos ((realistas


Nadie, por supuesto, querra escoger jamas entre la poesia y la prosa
.'
de Azul.. . Naturalmente, si podra el lector quedarse mas tiempo en
unas paginas que en otras. Personalmente, suelo quedarme en ((El aAo
lirico)) y, con preferencia, en ct Los medallones)). Pero siempre vuelvo
a ((El fardo)) porque me gusta pensar en este hombre que, escribien-
do con piedras preciosas en la pluma, pudo tambiCn sentir, vivir y
comprender la miseria de 10s estibadores portefios, desde su propio
cuartucho de suche aduanero en Valparaiso.
Quiero decir que Ruben Dario dejo en Chile su huevo de or0 y
la mariposa modernista emprendio el vuelo.

Santiago, 1980

124
CARLOS ORELLANA

Lihn
Un mes despues de su muerte, me sor- ferroviarias de 10s pueblos de EspaAa el
prendi soitando un dialog0 fantasmal muro donde Huacho y Pochocha habian
ton Enrique Lihn. Parece que yo me ha- escrito o terminarian por escribir sus
bia propuesto una tarea tan extravagante nombres entrelazados. Entretanto, en 10s
como imposible: ordenar en el sueito las dilatados espacios para la reflexion que
ideas que tuve a proposito de una en- suele hallar el exiliado maduraba una lec-
trevista frustrada que intentamos en el tura nueva de 10s monologos que Lihn
otoiio de 1963. Enrique acababa de publi- hizo sostener al Viejo con la Muerte y
car La pieza oscura, y las preguntas que al Padre con su Hijo de meses.
aquella vez no fui capaz de formularle ((Huacho y Pochochan fue una de mis
descubri que tampoco podria hacerlas primeras experiencias excitantes como
ahora. AI cab0 de veinticinco aiios, pre- editor. Senti, leyendola, que me enfren-
senti que algunos enigmas de entonces taba a una de las novelas cortas -0
me interesaban menos y otros ya no te- mouvelle,, o como quiera llamhrsela-
nian la misma sobrecarga de misterio; fundarnentales de la literatura chilena
paralelamente, habian surgido nuevos in- (como me habia ocurrido, aAos antes,
terrogantes, porque el universo del poeta con la lectura de La dltima niebla de Ma-
se habia hecho mas vasto y profundo. ria Luisa Bombal, o con De repente de
Corno quiera que sea, el todo solo tenia Diego MuAoz). Fue un acto de revelacion
la consistencia de la imagen de un instantanea, casi magica, que me llev6
pensamiento que se agazapa, mientras a incluir el texto en la antologia N nue-
soiiamos, en un rincon recondito del vo cuento realista chileno y a proponer
espejo. a Enrique la edicion inmediata de un vo-
Per0 lo que quiero contar es que cuan- lumen con relatos suyos. Fue asi como
do debi salir al destierro, atenazado en- se public6 su primer libro en prosa, Agua
tre la incertidumbre y el apremio (y la an- de Arroz, que contenia el cuento del mis-
gustial de aquellos meses finales del 73, mo nombre, el ya mencionado aHuacho
s610 atine a separar un libro a la hora de y Pochochas, mas ((Estudios y aRetra-
tener que armar el sumarisimo equipa- to de un poeta popular,, joyita este dl-
je: fue justamente La pieza oscura. Este timo en que 10s entresijos del habla po-
volumen de poemas y el cuento ((Hua- pular chilena estan cogidos con una
cho y Pochochas (en su version primi- sabiduria que solo han mostrado antes
genia, per0 tambien bajo la insospecha- -creo- Manuel Rojas en sus novelas
da forma de gui6n cinematografico) o Jose Miguel Varas en cuentos como
agregarian en el exilio a las muchas ra- ((La denuncian.
zones que ya tenia para amarlos como La publicacion de Agua de arroz es
textos literarios, nuevos motivos de uno de 10s capitulos mas estimulantes
aproximacion, nacidos de una misterio- de mi peripecia en el campo de la edi-
sa comunion afectiva pactada entre dos cion. Ya olvide el peregrinaje vivido an-
seres en una Bpoca en que no podian si- tes de poder rescatar la ljnica copia me-
quiera presentir su encuentro ulterior, canografiada de aHuacho y Pochocha,
aAos despues, ya en el destierro. Intenta- (hallado solo despues de terca insisten-
riarnos entonces recuperar esa memoria cia, en una carpeta que recogia el ma-
del futuro, buscando en las estaciones terial excluido del torno en que se publi-

125
caron 10s trabajos elaborados en un Ta- -s610 levemente escarlata, decian-
ller universitario de Escritores). Olvide apenas disimulaba el blanco culpable de
t a m b i b -0 deberia haberlo olvidado- nuestro fuero interior. Antes de esto
las pullas recibidas por el impresor (mu- coincidimos en no pocas experiencia
tad0 con 10s aiios de editor, incluso de compartidas. Las aventuras de la anto
otros titulos del propio Lihn) a causa de logia de cuentos y de su libro; las vela
mis dificultades para completar el pago das con Yerko Moretic y 10s demas com
de 10s costos de elaboracidn del libro. Lo paiieros del inolvidable grupo ccde
que vale en mi memoria es la conviccidn Litoral)); las jornadas de 10s viernes en
de que hiciste lo que sientes que debe- el emblematic0 club social Balmaceda
rias haber hecho. Como con El relato de su tr8nsito con Sibila, vivido como en
la pampa salitrera o con forai en la mis- puntillas; sus visitas a nuestra casa de
ma serie de Ediciones del Litoral, o co- Puente Alto, donde mis hijos convirtie
mo con tantos otros textos publicados ron en leyenda de una primavera el pa
muchos aiios despuBs en Araucaria, el so fugaz entre sus juegos de un duen
libro de Enrique logr6 gratificarme en decillo bullicioso y a ratos huraiio que
aquello que es la raz6n y ser de la pa- ellos bautizaron como ecAndrealin)>.
sidn del verdadero editor: sentir que no DespuBs del golpe s610 lo vi ya unas
se es tanto un padrino como un descu- pocas veces. En Paris, el 75. Una discu
bridor. sidn con acentos m6s bien Iligubres. Los
El escritor no fue para m i ni mejor ni afios de la Unidad Popular no lo habian
mas importante que la persona, que el tratado del todo bien; un mediocre bu
amigo. Como en muchos otros grandes r6crata radical (del Partido Radical, quie
artistas, en Enrique Lihn el hombre est8 ro decir) hizo en la Corfo, donde Enrique
virtualmente integro en su obra y no es habia hallado trabajo, todo lo posible po
feci1 saber siempre si el inter& por el demostrarle lo inferior y humillable que
personaje est8 inducido por el shock in- puede ser un poeta sometido a la ferula
telectual y emocional que la obra pue- de quien detenta el pequeiio (y eventual
da habernos producido, o si la atracci6n mente mortifero) poder de una jefatura
de Bsta radica (tambibn) en la Iuz que administrativa. No logramos hallar un
proyecta sobre la intimidad y entraiia del lenguaje comlin. Tampoco el 86 en Chi
autor. No siento necesidad en este ca- le, a pesar de la sobrecarga afectiva de
so de dilucidar qu6 vino primero; lo que encuentro.
cuenta es la sintesis: una obra que pro- (En el verano de 1978 en Sitges, cer-
porciona la aventura estBtica deseada, ca de Barcelona, nos toco hacer una ar
y un autor que trasunta como hombre dorosa defensa suya. El director de un
una necesidad furiosa de comprender y conocido conjunto musical chileno se
comprenderse, de descubrir, sin conse- escandalizaba de que pudiBramos amar
guirlo, la clave de la relacion reposada el trabajo de alguien a quien BI califica
y estable. De alli la mascara col6rica. pe- ba despectivamente de poeta apequeiio-
ro tambiBn el huracan de violenta y la- burguBsn y ccanticomunistas. Digamos
cerada sinceridad. de paso que un par de aiios despues, el
Con Enrique fueron mas intensos que mlisico -que parece que tambi6n es
frecuentes nuestros encuentros perso- fildsofo- protagonizaria una espectacu
nales. Tuvieron cierta continuidad en 10s lar voltereta de ciento ochenta grados en
aiios sesenta, en una Bpoca en que to- sus pasiones -que no posiciones- po-
davia muchos escritores chilenos de litico-ideoldgicas. No era la primera, se-
nuestra generaci6n (y ciertos marx6lo- gljn se sabe, y probablemente tampoco
gos, m8s algunos ccpolitdlogoss enton- sera la Ijltima.)
ces apenas en ciernes) saltaban sin mu- Nuestra cita final fue en Madrid, el 87.
cha coherencia del escepticismo de El asistia al ((Chile-Crea)), y de su parti-
jbvenes ccuniversitarios>>un tanto euro- cipaci6n recuerdo sobre todo su lectu-
peizantes, a una suerte de izquierdismo ra en el Circulo de Bellas Artes. Alli co-
tercermundista imprecatorio y m8s o nocimos sus soberbios poemas en que
menos delirante. Hacia la segunda mi- con fondo de Paseo Ahumada, Lihn ha-
tad de la dBcada insistian en hacernos ce un retrato cortado a fuego del clima
sentir que nuestra coloraci6n exterior moral y emocional de Chile en 10s atios

126
mas teneDrosos oe la dictadura. Ley6 torias vividas en comljn, asociadas al
tambi6n aLa pieza oscura,, la composi- cljmulo de peripecias politicas y cultu-
ci6n que da nombre al libro, retrotray&- rales que conmovieron a nuestra gene-
donos al paraiso perdido de nuestra de- racidn. S6lo evoco al chileno de presen-
cada prodigiosa secreta a 10s dos ljnicos cia italiana exultante, su risa, el impetu,
auditores que en esa velada podian el frenesi vehemente de un niiio que per-
-creo- sentirlo asi, hasta el punto de te- di6 su inocencia per0 se nego a crecer
ner que esconder alguna IBgrima furtiva. y busco desasosegado amparo en el re-
Despu6s ya s610 fueron noticias pre- gazo de cien amantes-rnadres.
monitorias del fin inminente. El poeta se Tambibn Juan Lenin Araya, hermano
extinguia poco a poco mientras espera- entraiiable, autentico ccgran seiiorn (no
ba la muerte anunciada, y sus amigos, como el personaje de su cuento), de la
anticipandose a la cr6nica necrobgica, estirpe de un Seiiorio conforme lo en-
en que de 10s elogios y protestas de ad- tendemos en un tiempo en que 10s an-
miraci6n y amistad de todos modos el tiguos Seiiores han empezado a dejar de
difunto ya no se enterar8, decidieron es- serlo. No puedo decir nada, esta vez, so-
cribir, homenajeandolo, mientras 61 es- bre el amigo y compaiiero magnifico, es-
taba todavia en condiciones de hacer- critor voluntariamente in6dito y activis-
se eco del mensaje. Yo no tuve esa ta sin fatiga y perspicaz de la literatura
oportunidad, o quiz& ni siquiera se me y de la politica; interprete inimitable de
ocurri6. No es menor por ello ni el afec- achurrasquitan y eRubias de New Yorb
to por el hombre ni el fervor por su obra y depositario de un doble legado fami-
literaria. liar: Selva Lirica y el don del humor sa-
tirico sabio y contagioso. Le debo algo
* * * mas que unas lineas volanderas. A 61 y
al grupo (Luis Bozaz, Jorge Soza, Car-
La necrologia ernpieza a ser, para quie- los Ossa y, desde luego, Franklin Que-
nes escribimos, tarea m8s o menos fre- vedo y Yerko Moretic) que en la d k a d a
cuente cuando uno ha pasado ya, hace de 10s 60, desde sus comienos, inten-
rato, la raya de 10s cincuenta aiios. taba configurar avant la lettre el cuadro
De aquellos cuentistas amigos y afi- de una anueva mentalidads posible,
nes que Moretic y yo agruparnos en sembrando las semillas, sin saberlo, de
1962 en la antologia del Nuevo cuento 10s cddigos de estilo, comprensidn y
realista chileno, no s610 perdimos este conducta que desarrollaria muchos aiios
afio a Enrique Lihn. Tambi6n se ha ido despues la revista Araucaria. Per0 todo
Armando Cassigoli. No disponemos aqui esto, como suele decirse, forma parte de
de espacio para recordar todas las his- otra historia.

127
-a Red. Horcones. 1987
jvolver a uario, noy! EI gesto tiene, sin auaa, aigo ae exrempora-
neo. Y esto, por razones que ataiien tanto a la investigacion literaria
sol)re materias hispanoamericanas como a la coyuntura historica que
viv'en actualmente Nicaragua y el conjunto de paises de la Amtrica
Central.
v.. ..*_. _.?__ -1 _:_-- J- l - - --*-.A:-- 1:. ----:-- :--*-
c n estos anus, el signo ue ^-^^
~ uiia CICCICIILC
105 ~ ~ L U U I IUK~I ~ I I U cs
absorcion por las manifestaciones mas recientes de la novela y del re-
lato latinoamericanos, absorcion excluyente y unilateral muchas ve-
ces, aue tiende mas v mas a Droducir un deseauilibrio en la
comlprension del panorama cultural del continente. Para este orden
de cc)sas, que a menudo desconoce lisa y llanamente el vasto horizon-
te abiierto por 10s grandes poetas de este siglo, Dario permanece a la
somtxa, como un fundador desde luego, per0 decididamente en la hor-
naciila de antaiio. , . ,... ..
Por otra parte, ique tiene que ver este poeta, falleciao antes ae
la lucha de Sandino contra la intervencion norteamericana, antes de
la guerra popular contra la dictadura de Somoza, mucho antes del
triianfo de la revolucion sandinista y ya muy lejos de la actual defeiisa
del pueblo contra el asedio imperialista?
r . , . . >ae nuesrra- traaiciun cultural
i v u e represenra, para el, conjunro I I -
- J . . . L . Ir
nis--1 1

Jaime Concha, ensayista y critico, es profesor en la Universidad de California, La


Jolla. Es autor de numerosos libros de critica y analisis literarios.

129
panoamericana, este poeta desaparecido en 1916, a1 promediar la Pri
mera Guerra Mundial?
Es casi seguro que es mas facil plantearse estas preguntas que in
tentar responderlas, siquiera sea en un nivel elemental. Creador in
creible de formas, maestro de 10s ritmos y de 10s secretos de la lengua
todo eso lo fue Dario, se lo sabe desde hace tiempo y nadie osaria
hoy, ponerlo en duda. ccCatarata de or0 del idioms)), dijo de CI y d
su poesia Pablo Neruda
No tengo una contestacion terminante y tajante a las cuestione
que acabo de formular. Me gustaria, si, indicar de modo positivo que
esa renovacion de 10s recursos del idioma no es cosa desdeiiable y que
si algun sentido tiene la palabra ccrevolucion)),entendida, no con su
fundamental valor historic0 y politico-social, sino en el campo inter
no y tkcnico de las transformaciones literarias, sin duda que la reno
vacion dariana fue una revolucion, una profunda y radical revolucion
en la historia de nuestra lengua poktica. En el castellano, hay antes
y despuCs de Dario. Terminar con la prosodia y la gesticulacion ocho
centistas no es un triunfo menor; instaurar, a este lado del Atlantico
nuevos ademanes liricos, otro oido y sensibilidad para la lengua, e
algo que con justicia, como el mismo poeta lo percibiera, esta en la
base de un gran ccmovimiento de libertad)) que PI origin6 en la cultura
hispanoamericana *.
Mi trabajo va encaminado a mostrar un aspect0 de esta maestria
que todavia nos dura, la de sus formas de organizar como libro la
decisiva publicacion de 10s Cantos de vida y esperanza (1905). Antes
de este libro, el primero en sentido propio en la produccion de Dario
sus otros volumenes --Azul... (1888, 1900, 1905), Prosas profunus
(1896, 1901)- eran formaciones variables, que cambiaban y sufrian
metamorfosis en sus distintas versiones, regidos como estaban por una
norma aditiva-norma mecanica que sera larga y habitualmente em-
pleada hasta muy entrado el presente siglo. Antes de 10s Cantos... da-
rianos hay muy pocos libros de poesia en lengua castellana durante
el period0 moderno, si por cclibro)) vamos entendiendo lo que sera el
supuesto de esta exposicion: la unidad rigurosa de lo multiple, un con-
junto que organiza y arquitectura, de acuerdo a factores que habra
que determinar, la disposici6n, sucesibn e integracion de 10s poemas.
Apenas si, en el marco de la poesia moderna, es posible individuali-
zar las Rimas (1871) becquerianas (que todavia tienen mucho de se-
rie), el notable Zsmaelillo (1882) martian0 y uno que otro conjunto
romantico, regido por la ley del crestado del alms)): atmosfera o cli-

En ctR. D.D, poema de La burcuroh, escribira: <<iOhClara! iOh delgada sona


ta! iOh cascada de clan cristalino! / Surgio del idioma volando una rafaga de alas de
oron (Ob. Comp., Buenos Aires, Losada, 3 . " ed., 1968, t. 11, pag. 821). V. tb. Confie
so que he vivido, Barcelona, Seix-Barral, 1974, pag. 363.
* ctPrefacio>>a 10s CVE. (Ed. MCndez Plancarte, Madrid, Aguilar, 1954, pag.
703).

130
ma sentimental que, a la postre, no alcanza aun el grado complejo
de integracion que intentart exponer.
Un aspect0 lateral de lo que voy a explicar tiene que ver con la
distincion que la critica prevaleciente sobre Dario ha establecido y man-
tiene entre 10s Cantos... y la poesia anterior. Es muy posible que esta
optica derive, en ultimo termino, de la autoridad de Pedro Salinas,
cuyo influyente estudio, La poesia de Rub& Dario, sigue siendo, en
muchos ambitos universitarios, criterio y guia en la consideracion de
Dario 3 . De esa obra fluyen tres pares de conceptos que aspiran a dar
cuenta con claridad del transit0 de Prosas profanas a 10s Cantos de
vida y esperanza: de lo pagano a lo cristiano, de lo franc& a lo hispa-
nico y de lo superficial a lo autentico, o a la final ((sinceridad)) con-
quistada por Dario. Sin duda que, detras de este ultimo concepto, esta
el famoso ((hombre que siente)), reivindicado por el mismo poeta ‘.
Esta contraposicion tripartita, que en mayor o menor medida persis-
te en la actualidad, siempre me ha resultado sumamente discutible.
La primera dicotomia es completamente inexacta. Ya la he analizado
en otra oportunidad y no es esta la ocasion para volver a ella 5 . Bas-
te recordar que, cualquiera sea la forma de creencia que adoptara el
ultimo Dario (no es esto de lo que se trata, por cierto, aunque tampo-
co hay constancia de que el hombre Dario se limitara en definitiva
a un catolicismo tradicional, el que exploro tantas formas de sensibi-
lidad espiritual: masoneria, espiritismo y teosofia, sincretismo a la ma-
nera de E. Schure, etc.), lo basico es que ese cthacia Belen)) con que
termina el primer poema del libro no representa una conversion a1 cris-
tianismo, sino que constituye en lo esencial una consigna estitica. CO-
mo el mismo Dario lo hace explicit0 a lo largo del poema, su Oriente
es la region del Arte, de ((su))arte en particular. En el fondo y en subs-

3 Y es bueno que asi sea, pues sigue siendo uno de 10s mejores estudios que se
han escrito sobre la poesia de Dario. (Buenos Aires, Losada, ed., 1948;2.a,1957.)
En realidad, las formulas provienen del mismo poeta, quien en su ((Historia de mis
librosr habla de ((mi fe en el renacimienro de la vieja Hispania)), de (tuna gran sinceri-
dad)), etc. (v. R. D., Ob. Comp., Madrid, A. Aguado, 1950, I, pags. 216 y 223.)
Salinas es cauto y, en general, tiene aguda conciencia de las complejidades de la
cronologia (v. cit., 2.“ ed., pag. 141).Se equivoca de plano, sin embargo, en relacion
con lo que constituye el centro de este trabajo, cuando afirma: ctY no tengo duda de
que esa heterogeneidad de procedencia de sus poemas, con la secuela de que sus libros
Sean todos -acaso con la sola excepcion de Prosas Profanas- poemas cdeccionados,
suma de poesias sueltas, que se juntan y publican cuando se Cree que ya hay numero
suficiente para el volumen ...s (cit., pag. 21). Como intentare mostrar, ni Prosaspro-
Janus es la <(exception)), ni mucho menos 10s Cantos representan una ctsuma de poesias
sueltas)).
((Mas por primera vez se ve lo que Rod6 no encontro en “Pr. Profanas”, el
hombre que siente)) (Carta de Dario a J . R. Jimenez, desde Paris, del 24 de diciembre
de 1904, in: Revista Conservadora del Pensamienro Centroamericano. Managua, num.
125, febrero de 1971, pag. 16).
5 Cf. mi estudio ((Ruben Dario, ... hukrfano esquge, arbol insigne, oscuro ni-
do...)) (in Dario, Santiago, Universidad de Chile, 1968,pags. 42-66,esp. pags. 42-45.

1 131
tancia, 10s Cantos significarian una estetizacion de elementos liturgi
cos y rituales del catolicismo, una trasposicion del culto catolico en
una cantera y tesoro de imagenes artisticas. Esta funcion seculariza
dora, este paso de la religion a la lirica, es desde luego bien dificil d
evaluar y es algo no resuelto por la critica que se ha ocupado de Da
rio. En cuanto a1 segundo y tercer pares conceptuales, 10s tocare d
pasada en el curso de las paginas que siguen.
* * *
Es posible partir de una primera evidencia de detalle: 10s Cantos d
viday esperanza finalizan y se cierran con el poema ((Lo fatal)), pieza
magistral de entre las producidas por la poesia hispanoamericana. Ob
viamente, el signo de ((10 fatal)) resulta en todo contrapuesto a 10s va
lores de cvidan y ccesperanza)) anunciados en el titulo del poemario
Esta simple percatacion, que situa titulo y desenlace como polos
antitkticos del libro, se ve duplicada cuando se observa que el segun
do poema, el tan traido y llevado ctSalutacion del optimista)), aparece
practicamente refutado, en su exaltacion de la hispanidad, en la ante
penultima composicion, las ctLetanias de Nuestro SeAor don Quijo
te)). El optimismo de alla da paso ahora a lo letal, a signos de pornpa
y decadencia, a una vision -para decir lo menos- marcadamente
negativa de lo castizo. ((Lo fatal)) carcome tambikn, entonces, a1 (top
timista)) hispanofilo y determina que el libro, en sus cuasi-extrernos
o en sus limites interiores, dC lugar a una variante de la contradiccion
ya mencionada. Es legitimo, por lo tanto, sacar una conclusion que
puede, desde ahora, funcionar como hipotesis provisional: estarnos
ante un libro plenamente arquitecturado, en que la sucesion de las par-
tes y de sus poemas ha sido bien meditada y que, ademas, contiene
un movimiento interior, una movilizacion del sentido poetic0 que im-
pide aislar 10s poemas, exigiendo reconstituir su totalidad significati-
va. Entre el titulo pleno de ttvida y de esperanza)) y este colofon de
((10 fatal)); entre la optimista ctSalutacion)) del inicio y las ((Letaniaw
del otro extremo, ocurre una aventura del pensamiento y de la irnagi-
nacion que es necesario definir, describiendo 10s factores que la han
hecho posible. Tales factores constituyen lo que podemos llamar ne-
xos de organizacion o procedimientos de unificacion.
Aqui se impone aclarar un punto y delimitar mi cometido con ma-
yor precision. Como se sabe, Ernesto Mejia Sanchez ha explicado en
varias ocasiones, pero sobre todo en las excelentes notas que agrego
a la edicion venezolana de Poesia, la intervencion de Juan Ramon Ji-
mCnez en el cuidado y preparacion de 10s Cantos... cuando estos se
imprimieron por primera vez 6 . Hay, alli, un ejemplo como pocos de

Ver Ruben Dario, Poesia, Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1977, pags. LXIII.
LXXIV; ademas, el nlmero de la Revista Centroamericana... recien citado (v. supra,
num. 4).

132
a y de maxima generosidad por parte del joven
poeta espaiiol. Sin embargo, una lectura atenta de las cartas enviadas
por Dario muestra a las claras que es el nicaraguense quien va orien-
tando la ordenacion del libro; cosa natural, por lo demas, que debio
culminar con la pasada de Dario por Madrid poco antes de la impre-
sion de 10s poemas y de lo cual, obviamente, la correspondencia entre
10s poetas no da cuenta '. A pesar de su titulo parcialmente engaiio-
so, remanente de una vieja norma de adicion en que la serie predomi-
na: Cantos de vida y esperanza, Los cisnes y otros poemas, el libro
responde a una concepcion y a un pensamiento pokticos hondamente
interiorizados por su autor, que presiden y configuran su estructura
tal como hoy podemos conocerla.
Aclarado esto, quiero subrayar que se trata en este cas0 de un ana-
lisis sincronico, no genetico, aunque reconozco de inmediato la im-

para corroborar o refutar lo que postulo. En efecto, el libro se va c


do en varias capas que conforman una estratigrafia muy comr
desde 1892 y 1893 (((Tarde del Tropico)), ctOfrendai)) hasta 10s
~ Q
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J .
u Ll u.3 co-
\.Y1ru..1uUrr) c
1.
1.
1.
1.

mo se ve, que se dispondran como pilares casi simetricos en el conjunto


sincronicamente distribuido. En esta sucesion, cobran especial relie-
ve 10s poemas de la primera onda hispanizante, de 1899, y la nueva
oleada de 1904. Habria que justificar, sobre todo, el criterio de prefe-
rencias y exclusiones que lleva a Dario a incorporar nuevo material
en la segunda edicion de Prosas profanas (1901) y a destinar otros
POemas, ya escritos, para el libro futuro. Este hecho habla por si mis-

1 mc) y es un indicio positivo de que existia en el poeta una idea diferen-


cia 1 de su obra8.
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D-.. . he..
ULI a pal LC, riay
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,.~..n~:-..ar
UUJ LU~IGA~UIICJ
-n-A+:nnr
EcricLiLaa m X r n..n
r i r a J quc ~ u iUG
i
AD _-n_
51aii

significacion para mi tema. Me refiero a1 itinerario europeo de Da-


rio, entre 1898 y 1905, y -en estricta correlacion con d- a las croni-
cas de viaje
- que
. publica
. por esos aiios. Su recorrido geografico se
, tra nsform? en una experiekcia cultural que se proyectara enla articu-
lacion ideologica de 10s poemas. Y sus cronicas, desde Esparia con-
nporanea (1901) hasta Opiniones (1906) inclusive, mantienen un
. e . . . - I

distinto uno que otro pasaje de sus poesias.


* * *
L I . Antonio uiiver Beimas, csre ow0 Kuoen uurro, Barcelona, haitoriai Aeaos,
1960, pags. 96, 177, passim. Dario esta con seguridad en Madrid a fines de marzo y
en abril de 1905; la edicion va a aparecer en junio del mismo aiio.
8 Un registro inicial de las fechas de 10s poemas puede hallarse en Dario, Poesius
...___
aporra .
completc9s. ed. Mtndez Plancarte, cit., pags. 1332-37. Deben agregarse 10s datos que
ivlejia Sanchez (v. arriba, num. 6
En el comienzo, siempre memorable, del poema que abre el libro

Yo soy a q u d que ayer n o mas decia...

vemos no solo un tono familiar, muy distante del preciosista y sun


tuoso que caracterizaba a Prosas profanas, sino algo que, creo, po
cas veces se recalca por quienes se ocupan de Dario: la busqueda de
monosilabo, de un monosilabo foneticamente diarnantino y, a la vez
debil desde un punto de vista semantico. Intenso camino que es posi
ble entrever a lo largo de 10s Cantos, en pos de 10s nucleos del idio
ma, de esos atomos imperceptibles con 10s cuales se amasa la sintaxi
del castellano y nuestro decir mas corriente9. En 10s goznes de ((A
Roosevelt)) -ya lo hizo notar Salinas con brillante observacion lo
hay dos rotundos monosilabos, el No a 10s Estados Unidos y una ma
xima y definitiva afirmacion, la de Dios, con que concluye el poema
De modo casi simbolico, estamos alli ante el adverbio mas breve
mas fuerte y ante un semantema absoluto. Y en una amplia curva que
aqui no describire pero que es facil de verificar, todo el libro resulta
una reivindicacion de las particulas minimas e invariables del idioma
-el repertorio de preposiciones, conjunciones, adverbios, etc. que es
tan en la base del boato del nombre y del verbo. Desde este respecto
y a diferencia de sus Prosas..., en estos Cantos predomina una acti
tud de valoracion de lo elemental en el habla, las unidades invisible
e infraconscientes del discurso. (En relacion con esto, adquiere mas
sentido en el plano de las sonoridades el tic fonktico de la dieresis
a que tanto se entrega el poeta 11, como un intento de explorar la li
quidez vocalica de las palabras; jestamos, acaso, en el comienzo de
10s experimentos ulteriores de Altazor, 1931?). Y, arquetipo de lo ele
mental, particula ubicua de la voz, el ser y sus variaciones son objeto
de una persistente meditacion en el transcurso de la obra, desde el ((Yo
soy...)) inaugural hasta el ser semi-hamletiano que se conjuga en ((Lo
faltal)). En este mismo poema, el arte del monosilabo se incrusta en
pleno titulo, en ese neutro algo opacado por el peso semantico del

9 En un libro ya antiguo, J . Vendryes establecia la diferencia entre morfemas y


semantemas de la lengua, en un sentido muy cercano -no identico- al que aqui us0
(Le langage, Paris, A. Michel, 1921, pags. 85 y ss.).
Io Op. cit., pags. 236-37. Vale la pena leer, tambien las excelentes paginas que
al poema dedica Keith Ellis en Critical Approaches to Ruben Dario (University of To-
ronto Press, 1974, pags. 96-101).
Aunque hay variaciones entre 10s autografos de Dario y otras ediciones, la de
MCndez Plancarte -que es la que manejo- anota 10s siguientes casos de dieresis: rrenle
en la ccSalutacion)), ruido en ccHelios))(a1 comienzo e infine), Dioscuros en ctLos Cis-
nes, IVD, suaves en ((La dulzura ...)), armonibsa en ccCarne, celeste came...)), dianaen
ccPrograma matinal)), ruido en el ((Nocturne, XXXII)), etc. Es posible que el signo lo
haya puesto el editor, por prurito metricista; pero, con signo o sin signo, la dieresis
esta alli, en 10s versos de Dario, como licencia mttrica muy suya, de alguien que se
form6 en la retorica de 10s jesuitas.

134
adjetivo, pero que funciona mas bien como una notacion musical. Asi
como existen piezas en do menor, hay que leer este poema -nos lo
sugiere el poeta- en clave de lo... Composicion en ((10 fatal)), habria
que glosar.
Siempre he creido que el primer poema de 10s Cantos habria sido
uno de 10s mas perfectos del castellano -por su arranque, por sus
estrofas iniciales, por su admirable desenlace- si el poeta no se hu-
biera descarriado en una floresta abigarrada de simbolos. Por el mo-
mento, me interesa destacar que en 61 se mencionan ya, desde muy
pronto, el giro del dia (noche-maiiana) y una dualidad de tonos que
queda doblemente representada en el par Hugo- Verfainey en el con-
traste instrumental de la lira y la flauta.
Los matices del dia. Desde la alondra matutina hasta el ruiserior
nocturno, podemos contemplar una constante gama en el dia solar.
Valores cromaticos y pictoricos, a menudo subrayados por la critica
formalista, que oscila entre la intensidad radiante del mediodia y la
vaguedad de ciertas atmosferas lunares; o -tal vez menos tomado
en cuenta- significaciones que subliman el dispositivo de la retorica
liberal del siglo pasado: albas promisorias, auroras que anuncian el
porvenir, etc. Para lo que ahora importa, es interesante observar que,
a partir de esta gama cambiante, se originan pequeiios ciclos, que in-
cluyen, por ejemplo, ((La dulzura del Angelus)) y uno de 10s varios
((Nocturnes)), dejando en medio ((Tarde del Tropicon, a la que habr6
de volver. Arc0 perfecto que introduce, en el interior del libro, un
determinado subciclo.
Estos subciclos son product0 de una serje todavia corpuscular y
derivan de fases anteriores de la poesia dariana, pero aqui, en 10s Can-
tos, se subordinan a una unidad de mayor alcance, decididamente glo-
bal. Para verificarlo rapidamente, basta comparar la ((Cancion de
otoiio en primavera))con la tetralogia ((El afio lirico)), de Azul..., don-
de las estaciones de ningun modo se interpenetraban. En otros casos,
se producen grupos como el de ctLos cisnes)), en que el autor ahonda
la significacion simbolica de su blason; o como ctTrCbol)), en que se
entrelazan poetas y pintores del Siglo de Oro espaiiol. Son exiguos
aposentos, que no trizan la arquitectura general del libro, pues cons-
tituyen una especie de estancias interiores, preludiando ya una dispo-
sicion muy frecuente del poemario posmodernista (por ejemplo,
Desolacidn (1922), de Gabriela Mistral y Crepusculario(1923), de Ne-
ruda; no, curiosamente, Fervor de Buenos Aires (1923), de J . L.
Borges).
En uno de sus aspectos mas ostensibles, el modernism0 (y, espe-
cialmente, la poesia de Dario) es una meditacion sostenida, a veces
intensa, de 10s climas del dia. A travCs de esta experiencia del tiempo
y de la naturaleza -la mas decantadamente lirica a que pueda entre-
garse un poeta- se va constituyendo un germen de conciencia trans-
individual, en que el poeta es solo transmisor de percepciones o senti-

135
mientos que son mudos o infraconscientes para la mayoria de sus co ~

temporaneos o de sus connacionales. Sensible receptor que expre


..:
su experiencia, el poeta llega a modelar un sujeto de radio colecav
Es probable que 10s ctNocturnos)), piezas estupendas entre 10s Cu
tos, tengan mucho todavia de la angustia personal del poeta; pero
((La dulzura del Angelus)), que casi se le yuxtapone, adivinamos u
tempo provincial y aldeano, un aire casi agreste donde todo lleva
sello de una vida rural. En la suave indolencia de las campanas, ant
de la medicion tecnologica del tiempo, percibimos una sociabilida
anacronica, de cuiio pasatista.
Asi, Dario ha podido legar las lineas de una meditacion que,
irse diferenciando con el avance del siglo, ha dado origen a manife
taciones de un temple especificamente hispanoamericano. Casi todo
10s acrepuscularios)), el de Neruda y tambien 10s de otros, brotan s
duda de la estela dariana; y cuando el poeta chileno, en plena Res
dencia en la tierra, pronuncie este verso esplendido:

Mi corazon, es tarde y sin orillas,

sospechamos que no se trata de un puro sentimiento personal, sin


que toda una experiencia historico-social de colonialismo, depende
cia y subdesarrollo ha venido a coagular en este aforismo de impo
tencia colectiva.
Dualidad de tonos. Leemos: '

con Hugo fuerte y con Verlaine ambiguo...


bruma y tono menor --jtoda la flauta!,
y Aurora, hija del Sol --jtoda la lira!

He aqui 10s dos registros en el teclado pottico de Dario: tono fuer


-
1
y porenre, naiiro prorerico,
_I ~ .I-*.-
que se arrmuyen a rn1u g o (se IO mencion
I -1 I I

de nuevo en la oda ((A Roosevelt))); tono ambiguo, evanescente, baj


la advocacion de Verlaine. Montaiia y ecos: ambos son necesarios par
la instauracion del canto. Y !;imttricamente, casi: clave solar y' br
Ilante, marcial tambien, rlepnsentada por el instrumento de Aj,010
+-L",.ullu 111c11w1 y mel""nXl:n,.
rn_"_.. .I 3"+:+-::n"A,. -1 -
.I
.
:
+
iiiciaiic.uiiLu,idtllLllI~auw 51 L I I l l u l ~uuGluIllu1uso d
a" m..-:......l...Ac

la flauta. Bajo este doble.modulo, habra en 10s Cantos una lengu


exaltada y epica, a veces simplemente retorica y grandilocuente, y
arte intimo de la cancion, hecha con el decir mas sutil.
Pnmn EP r i h e ,he rernrrlorln In. P n n t n r wocuII
11
IGrVIuuUV, uulllvu uI.IuIuV~ ,re
e c t 6 n r l ; v i r l i r l n c en ti

segmentos, aparentemente yuxtapuestos: 10s Cantos de vida y espe


ranza propiamente tales, el ciclo de ~ L o cisnes)) s ya mencionado
una multiplicidad de aOtros poemas)). En lo que ataiie a1 primer sub
conjunto, es bien visible que predomina la voz del himno y de la oda
ccHelios)), con todo su acompafiamiento solar y marcial, es un buen
ejemplo de aquello; la oda ((A Roosevelt)) materializa lo segundo. E
136
la mayor parte de estos poemas el verso es amplio, con andadura so-
lemne, y el tono, siempre elevado. A1 final de la serie, surge -;hdas!-
la ((Marcha triunfaln; la rima se justifica aqui mas que en otros casos
cuando, en el extremo del libro, como un eco en antitesis, oigamos
sonar ((Lo fatal)).
En el territorio de ctOtros poemas)) tiende a dominar el tono per-
sonal, eminentemente lirico, de 10s ctNocturnos)) y el de esta ((Tarde
del Tropico)) que, por poco estudiada, la incluyo a continuacion:

Es la tarde gris y triste. La armonia el cielo inunda,


Viste el mar de terciopelo y la brisa va a llevar
y el cielo profundo viste la cancion triste y profunda
de duelo. del mar.
Del abismo se levanta Del clarin del horizonte
la queja amarga y sonora. brota sinfonia rara,
La onda, cuando el viento canta, como si la voz del monte
Ilora. vibrara.
Los violines de la bruma Cual si fuese lo invisible ...
saludan al sol que muere. Cual si fuese el rudo son
Salmodia la blanca espuma: que diese a1 viento un terrible
i Miserere! leon.

Situado entre el ((Angelus))y un ((Nocturne)), empezando por un


nitido y cristalino NEW,el poema esta hecho de estrofitas extremada-
mente concentradas, como si lo minimo fuera el paradigma a1 que se
qcnirir- A r t - A n i n t n n c i miniatnira nn niin x r - A a e trnr-nc tr;innfA no

1 figuran un espacio intimo en que la tarde marina y tropical esta como


refractada en la concien cia del poeta.
Sin embargo, a partilr de las dos ultimas estrofillas, algo cztmbia,
delilmente en un primci]pio. La gama instrumental no es la niisma:
10s .,:,.I:--” A,.-. . .1,..:- ..- -L- --A
V I U I I I I C ~ U U I I U U ~ UUI C I U I I I I . U I I tullu I I M ~U U U C I U ~ U
^_^^^
x
. . v se
-- Illbllr;la
._^._.
Per.fila. De la lirica quietud anterior pareciera querer surgir el ctrudo
sor1)) de la tempestad. Monte y viento traen y anunciarr otra dimen-
si6n de la voz.
- . .. . .. .~
Uario conocia el juego de estas claves y lo habia empleado ya en
~ ~

el centro de Prosas profanas, a1 contraponer el sonetillo ((Mia)),que


dice una cosa, con ((Dice Mia)), que afirma otra, estrictamente com-
PIementaria 12. Ahora, en Cantos, no hay dos poemas yuxtapuestos,
sin)o uno solo, cuyo movimiento nos permite ver el proceso mismo

I* Cf. mi libro Ruben Dario, Madrid, Ediciones Jucar, 1975, pags. 84-87.

137
por el cual el poeta auna sus dos tonos, imbricandolos como si uno
fuera el embrion genCtico del otro. De la cancion verlainiana en tono
menor Dario deduce -deriva- la posibilidad de lo fuerte y lo poten
te, el ((son))a lo Hugo. Utopia, sin duda, Csta de Dario, de pasar de
eco a la montaiia. En todo caso, el poeta nos ha dejado aqui, sin dis
puta, una sintesis activa de las dos modalidades expresivas que con
forman su libro.
Latinidad. Poemas como la ttSalutacion del optimists)), ((Saluta
cion a Leonardo)) y el mismo ((A Roosevelt)) definen claramente un
articulacion ideologica subyacente en 10s Cantos, el area de la latini
dad. Lo espaiiol, lo italiano, lo franc& y lo hispanoamericano deli
mitan, en esta poesia, un espacio cultural que se opone
sistematicamente a1 principio del norte, el ambito distinto y distante
de lo sajon -sea ello lo aleman, lo inglCs o lo mer0 norteamericano
Es deplorable que no exista hasta la fecha ninguna monografia qu
de cuenta de 10s origenes y circunstancias de este importante capitulo
de ideologia, que tanta gravitacion ha tenido sobre nosotros, hasta
el punto de contribuir a bautizarnos como bloque etnico. Hasta don
de conozco, las mejores paginas sobre la materia -por lo vividas
vitales- siguen siendo las estupendas que aparecen a1 comienzo d
El recurso del mktodo (1974),de Alejo Carpentier. Para lo que aqu
interesa, baste recordar a Rodo, a quien esta dedicado el primer poe
ma de 10s Cantos y cuyo Ariel (1900) tiene, por cierto, directa inci
dencia en la contraposicion mencionada 1 3 .
En algunos casos -desde luego, en ttA Rooseve1t))- esta polari
dad se manifiesta de modo absoluto: no hay conciliacion posible en
tre principios enteramente opuestos. En otros -en ttAl Rey Oscar)
por ejemplo -asistimos a una cierta coexistencia entre ambos. El rey
nordico pisa el suelo de Espaiia, y la saluda. El frio del polo se junta
y rinde homenaje a1 sol y a las luces del sur. Este poema, a1 par que
el casi colindante ctCyrano en Espaiia,), muestra bien lo inexacta que

l 3 La relacion entre Dario y Rodo es mas estrecha y complicada de lo que se ha


supuesto. Es interesante, por ejemplo, seguir el significado que tiene ccfataln en And
(1900). Solo un pasaje: ((Con ellos se estara en las fronteras de la zoocraciu de que
hablo Baudelaire. La Titania de Shakespeare, poniendo un beso en la cabeza asinina
podria ser el emblema de la Libertad que otorga su amor a 10s mediocres. Jamas, po
medio de una conquista mas fecunda, podra llegarse a un resultado mas fatal)) (Bue
nos Aires, Col. Austral, 3." ed., 1963, pag. 80). La oscilacion recuerda de inmediato
el pensamiento de Dario, que cornentare enseguida. Per0 debe aclararse que, pese a1
aristocratismo intelectual que comparte con Rodo, Dario es mas sensible al lado pro
gresista de la marcha democratica, como revelan sus cronicas sobre Barcelona, es de
cir, no sobre la Espafia castiza, sino sobre la moderna, signada a la vez por un dinamismo
economico y por la cuestion social que la convulsiona (v. mas abajo, num. 16).
La latinidad es una nocion ideologica que cubre un espectro politico muy amplio
incluyendo tanto a Renan, uno de sus mas visibles propagandistas, como al benemirl
to don Marcelino ... Tambien, con claros origenes hegelianos, el concept0 se halla en
Taine, cuya Filosofrb del Arfe Dario est&releyendo por esos afios (v. Edelberto Torres
La dramutica vida de R. D., Managua, Editorial Nueva Nicaragua, 1982, pag. 231)

138
es la caracterizacion de que partimos 14. ((A1Rey Oscar)) lleva un epi-
grafe en frances y presenta a1 soberano en el acto de cruzar 10s Piri-
neos; su saludo es ((Vive I’Espagne)). d y r a n o...)), como el mismo
poema lo indica y como un articulo periodistico lo corrobora, fue es-
crito para celebrar la puesta en escena en Madrid de la traduccion de
la pieza de Rostand 15. Pirineos, traduccion: no hay muralla ni mon-
te separador dentro del ambito de la latinidad. La fusion resulta cla-
ra. No hay desplazamiento de lo frances a lo espaiiol, como quiere
una cierta imagen de la evolucion poetica de Dario; hay mas bien tra-
duccion, un ir y venir transpirenaico, pues lo galo y lo hispanico se
subordinan a1 principio mas abarcador de la latinidad, unica ecume-
ne Ctnico-cultural que 10s Cantos propugnan. Si 1904 es la fecha que
en general se acepta para el cambio de designacion de Hispano-AmCrica
a America Latina, hay perfecto sincronismo con estos poemas que se
escriben en el ultimo aiio del siglo y que se publican en un libro de 1905.
Coda de esta oposicion: dos figuras emergen, que ademas de ser
simbolos respectivos de cada una de las regiones culturales, inscribi-
ran la voz poetica de 10s Cantos en una tradicion dramatica pa-
neuropea:

Si Segismundo siente pesar, Hamlet se inquieta...

Lo fatal. AmCn de 10s tres factores de unificacion que he descrito


(10s matices del dia, la dualidad de tonos, la matriz latina), hay una
red de motivos recurrentes que coadyuva a estructurar la obra y a en-
lazar y mantener en tension la sucesion de poemas. Me referire a uno
en particular, tal vez el principal: el motivo de ((10 fatal)).
En medio de la ((Salutacion del optimists)), escribe Dario:

Sihtense sordos impulsos en las entrafias del mundo,


la inminencia de algo fatal hoy conmueve la tierra;
fuertes colosos caen, se desbandan bicefalas aguilas,

l 4 ccPero en Canfosde vrda y esperanza es donde la gran experiencia historica es-


paiiola se hace suya, y la siente tan por dentro que de ella sale la poesia al rey Oscar))
(Salinas,cit., pag. 221). El aserto resulta matizado, no obstante, si se pone en corres-
pondencia con lo que Salinas escribe en torno a la latinidad (pags. 42-44). Alli se conci-
be la latinidad como patria geografica y cultural, no como una nocion ideologica,
product0 de una elaboracion por lo menos secular y potenciada por la coyuntura his-
rorica que viven Europa y America. Ver, en relacion con esto, la descripcion de (43-
braltar)) (Tierras solares, 1904; Ob. Comp., cit., 111, pags. 929-45). Es una cronica
importantisima, que ayuda mucho a entender la contradictoria captacion dariana de
Io sajon, y en que la apologia de lo hispanico se ve muy debilitada. Entre la avasallante
energia inglesa y la pobre condicion espailola, la mente del poeta vacila. Pero, sin lu-
gar a dudas, Gibraltar es para el otro Panama, un Panama europeo.
I s Cf. ccNotas teatrales)) y ccCyrano en casa de Lope)) (Esparia contemporunea,
1901; Ob. Comp., cit., 111, pags. 53-73). El poema mismo finaliza: ccpara beber por
Francia y en un crista1de Espaila)), en dos hemistiquios perfectamente complementarios.

139
y algo se inicia como vasto social cataclismo
sobre la faz del orbe 16.

Naturalmente, el pasaje es una isla en medio de.un


. - . . . .
clima
. .
predo
minantemente pasatista, en que el elogio de la casta hispanica es ape
nas el anacronismo menor. Sin embargo, el poeta parece poseer aqu
una exacta comprension de lo que esta ocurriendo en nuestra area con
tinental. En una glosa que aspira a ser literal, la idea es la siguiente
hay un cambio que es ccalgo fatal)), pues se produce entre ctcoloso
que caem (con toda seguridad, Espafia) y el desbande de ccbictfala
aguilas)) (no comment). El cambio tiene toda la fuerza de un naci
miento cosmico (ctentrafias del mundo))), pero a la vez y sobre todo
un lado destructor (ccvasto social cataclismo)>).i Q u t es posible infe
rir de esto? Que la fatalidad que ya corroe el optimism0 inicial de
libro es algo de sello colectivo, ligado a1 hecho de que la union de 10s
(10s principios opuestos (que ya no conviven simplemente, conio en

c(AI Rey Oscar>>,ni solo contrastan como en ctA Roosevelt>>) iniplica


1.ma dialectica del cambio mundial en que el nacimiento de lo riuevo
m X c Anct-x-ntn- nl n n r n r l n IT-ntn A .
~c i L v c i a c.uiiiu i i i a a uczm u c w i yuc. ci i i i i a i i i u paaauu. i iaLu, uzbido
.n -a.rnln nnmn _ . a n m ; c m n

a la importancia del problema, de trasmitir con fidelidad el pensa


miento de Dario.)
Dos pequefiisimas observaciones: la mencion del fenomeno es de
tipo deictico, mostrativo como diria Karl Buhler (ccalgo...))), en per
fecta correspondencia con el balbuceo del poema final ante el miste
rio del mas alla (do...>>); y el que el pindulo de la fatalidad pueda
cmilar sin solucion de continuidad entre lo colectivo y lo person a1 es
t a plenamente justificado en ccHelios)>,donde se dice:

El hombre, la nacibn, el continente, el mundo ...

Circulos de una onda en expansion, que coinciden termino a ttr-


mino con 10s dominios del cantico dariano, con lo que realiza en sus
Cantos de vida y... fatalidad.
En efecto, su vision de la vida humana y del destino person211 tie-
ne idtntico caracter. Solo dos pasajes, profundamente reveladores
a mi modo de ver, del sentir del poeta:

l6 Un poco antes, en el mismo poema, ha hablado de ctdesconfianzas fatales))


. . . . - . . . . . . . .
marcando el choque entre lofalal y la substancia teologal de la esperanza y de la fe.
En su cronica ((En Barcelona)), fechada el 1 de enero de 1899, escribe: (cy que el desni-
vel causante de la soda amenazu que hoy va por el corazon de la tierra formando el
ferrernoto de mafianu, haya aqui provocado ... la unidad de las clases laboriosas que
comprenden la aproximacion de un universal cambio, no es sino hecho que se inipone
por su ley logics)) (Espufiaconfemporanea, 1901; Ob. Comp., cit., 111, pag. 28I). He
subrayado las expresiones que hacen de este texto el equivalente mas cercano y siignifi-
cativo de 10s versos, arriba transcritos, de la c(Salutaci6ndel optimistav. Muestrain bien
lo que Dario tenia en mente al escribirlas.

140
Phocas, el campesino, hijo mio, que tienes
en apenas escasos meses de vida, tantos
dolores en tus ojos que esperan tantos llantos
por el fatal pensar que revelan tus sienes ...

Escribe esto a su primer hijo con Francisca Sanchez, el que mori-


ra muy pronto. Y poco mas abajo, en el mismo poema, continua:
Suefia, hijo mio, y todavia cuando crezcas
perdoname el fatal don de darte la vida ...

En esta vision honda y radical del nacer humano, la vida y la mis-


ma esperanza quedan carcomidas de fatalidad (vida, esperan -ha di-
cho). El engendrar y el hecho de nacer son algo fatal; y tambiCn lo
es el yensar, e! privilegio mas preciado del hombre. Segismundo ya
se insinua -mejor, vuelve a entrar en escena- con el motivo del sue-
Bo ]'. El poema, que anuncia decididamente la ontologia y el desen-
lace de ((Lo fatal)), repite acentuadamente, isocronamente, el terrible
((don))de la vida:
perddname el fatal don de darte la vida

Pues bien, en el poema final donde todo el arte dariano de 10s Can-
tos llega a suprema culminacion, Segismundo y Hamlet se hallaran
perdidos en el laberinto del nacer y del pensar (((Ser, y no saber na-
da))); y en el extrailo trozo mutilado en que el poema se trunca y se
quiebra, a1 oir:
y no saber adonde vamos
ni de donde venimos! ...

.... rnmn
-.,...., en
n e r r i h i r n ,n
y.,..,." "
)
c --...,--.,-.,
.,..iin rednhlp de ,-.*
-., rrimnrinsc PPP __----
_".._mismn --
_ "ccrlnn,, de ..----_I

la vida y la esperanza, amagado ya desde el instante de venir a luz.


Prodigiosa desemantizacion, en que el <<don)> queda convertido en pur0
scmido, en la clave fatal del poema 1 8 . En realidad, a1 fundir Hamlet

Cotejense estos versos del principal ccNocturno)),que lo sintetizan todo: ctel pen-
sar que' un instante pude no haber nacido, / i y el sueAo que es mi vida desde que yo
naci!)).

co en cc
salen g
En la uti1 bibliogratia de Hensley C . Woodbridge, publlcada en IY75, se mencro-
nan seis articulos sobre ((Lo fatal)) (v. Rub& Dario. A Selective Classified and Anno-
tared B'ibliography, The Saarecrow Press, Metuchen, N. J., pags. 84-85). De ellos, ya
hay corisenso que el religiosamente citado de A. Alonso no da pie con bola en la identi-
ficacioin de fuentes; el de Benitez es precis0 y convincente en su referencia a Schopen-
hauer; :y el mejor, a mi modo de ver, es el fino e inteligente analisis estilistico de Michael
P. PrecImore. Por su parte, el critic0 argentino Emilio Carilla tiene el merito de haber
ligado Iel poema con ccA Phocas ...)>.Su valioso aporte, enmarcado todavia en la bus-
queda ,de fuentes, toma otra direccidn, sin embargo.

141
y Segismundo en su breve y densa composicion, Dario enlaza 10s dos
principios de su antitesis ideologica en una comun angustia humana:
la inquietud metafisica del danCs-inglCs y la conciencia catolica del
polaco-espafiol, revelando a1 mismo tiempo 10s diversos horizontes
filosoficos que constituyen el trasfondo espiritual del poema. Solilo
qui0 que une dos voces soterradas, sumergiendo la substancia dra-
matica en una atmosfera de lirico nocturno. Monologos hechos
nocturno: tal es la plural imbricacion genCrica que es posible palpar
en el poema. El nocturno absorbe y musicaliza 10s textos dramaticos,
10s monologos resuenan en el entramado lirico y le dan un relieve de
poema dicho, si no recitado, por lo menos musitado y pronunciado
en voz alta. En fin, la hondura imperiosa del poema resalta mas si
se piensa en 10s contenidos que han entrado en juego: la posibilidad
amenazante del suicidio y la interrogacion dolorosa por el origen 19.
Hay, aqui, una ecuacion de fondo entre el nacer y el suicidarse; tal
es el grado y la marca de la fatalidad que Dario poetiza. Es como si,
por un raro azar del idioma, en ((Lo fatal)) vinieran a anidar y a yacer
10s adjetivos extremos de la existencia, lo natal y lo mortal ’O.
Junto a la exclamacion de estupor ante el misterio, el ultimo signo
grafico de ((Lo fatal)) son tres puntos suspensivos. En ellos: ... parece
dilatarse el eco funerario de 10s versos finales; y todo parece, alli, corn
primirse. En efecto, ihay mayor testimonio que este minimo signo
de lo que ha cambiado la poesia de Dario? Contrastense el Azul..
inicial de Dario y estos tres puntos que el poeta ha venido graduando
y dosificando a traves de sus Cantos 21, y podra comprobarse el ca-
mino recorrido. En su obra de Valparaiso esos tres puntos apuntaban
a1 cielo; significaban alturas, expansion, el llamado del Ideal. Toda

19 Si se considera que 10s ((Nocturnes)) constituyen un subciclo que recorre inter


mitentemente el libro y que son hermanos de ((Lo fatal)), cobra mayor sentido el que
uno de ellos, ctMelancolia)), fuera dedicado a un joven escritor suicida, el venezolano
Doming0 Bolivar (v. ((Historia de mis libros,), Ob. Comp., cit., I , pag. 221).
20 Tengo mi sospecha de que por ahi debio andar la opera. Segun Alejandro Sux
Dario compuso su ((Marcha triunfaln luego de asistir a Aida y de haberse entusiasma
do con el vencedor retorno de Radamts (cf. E. Anderson Imbert, La originalidad de
Ruben Dario, Buenos Aires, Cedal, 1967, pag. 117). La leyenda, se non e vera, I. ben
trovata. Ahora bien, en el celebre cor0 del exilio de Nabuco (1843). la asociacion entre
natal yfatal pudo recorrer teatros europeos y latinoamericanos durante toda la segun
da mitad del siglo XIX y a comienzos del presente: ccL’aure dolci del suo10 natal!
-termina el primer cuarteto; y el siguiente concluye: Oh, membranza si cara e fatal!)
(Parte terza, scena seconda). Se non 6 vero, esto es sugestivo, porque permitiria vis-
lumbrar, tras la angustiada voz personal, una resonancia de cor0 operatico. Otra dua
lidad de tonos, tan poderosa que Ilega, acaso, a ser imperceptible.
21 Ver, en la ed. cit., pags. 705, 706 (bis), 709, 718, 729, 732, 741, 742, etc. El
signo aparece a menudo en posicion significativa. Por ejemplo, de modo casi arquitec
tural, figura hacia el fin de ~ L o cisnes,
s I n , entre (tun caduco leon ... / ... Y un Cisne
negron; un poco antes, se ha pronunciado tambien la expresion ((su fatal destine)) con
referencia a1 mundo hispanico. El signo hace de gozne, entonces, entre la vibracion
impresionista y la confrontacion del Misterio, entre una hispanidad que decae y un pro-
greso que se advierte y que se asume como fatal.

142
' una ruta por seguir, para un poeta adolescente que se iniciaba en la
exploracion de su propio mundo. Ahora y aca, son la confrontacion
1 con la tumba, con el mas alla, con el misterio de la vida. El signo ha
descendido, lenta y subitamente, del cielo a la tierra.
, Y es que, como espero haber sugerido, 10s cambios de un poeta
i o 10s goznes de su poesia no se expresan tanto en grandes parejas con-
ceptuales o en categorias definidas, cuanto en detalles imperceptibles
o en el switch renovado de lo mismo. Entre el titulo de su volumen
fundador y la estela de su maximo libro, 10s tres puntos en cuestion
graban la diferencia. El Clan juvenil se ha tornado balbuceo, estreme-
cimiento acaso, ante el Limite y su sombra. Y ello permite tambiCn,
en la parabola mayor del libro, entender mejor lo que Marti escribie-
ra a1 fin de crNuestra AmCrica)) (1891):

ctNi ha de suponerse, por antipatia de aldea, una maldad ingenita y


fatal a1 pueblo rubio del continente . . . ) )22

Marti discute alli la interpretacion de 10s conflictos continentales


en terminos de razas. Por ello, como es posible comprobarlo, la no-
cion de ((fatal))se vincula tambiCn con una oposicion ideologica, que
el tiende, no obstante, a deshacer. (LTal vez porque en las lineas fina-
les de su articulo surge la vision de la ((America trabajadora)) como
fuerza social capaz de vencer toda eventual fatalidad?) Lo cierto, sin
embargo, es que tanto C1 como Dario han podido sorprender, a la vuel-
ta del siglo, una misma combinacion historica de progreso y fatali-
dad.J Lo que es progreso para uno, es fatal para la vida de otros pueblos
del continente.

22 J. Marti, Obras Complelus, vol. 6, La Habana, Edit. de Ciencias Sociales, 1975,


pag. 22.
Bar frcnte a La Penifcnsiaria. Santiago. 1983
mo resultado, en 10s paises desarrollados, una baja considerable en
10s niveles de desempleo, la produccion masiva de bienes de consumo
y un gran aumento en el nivel de vida. Como resultado de la necesi-
dad de estos paises de exportar bienes y capitales e importar materias
primas, se produjo tambiCn una activacion de muchas economias en
el Tercer Mundo. Aun cuando este proceso no resolvio 10s problemas

en
tu(

oplimismo. Inti-lllimani y la generacidn de 10s sesenta-del cual el texto que publica-


mos es apenas un extracto. 0 mejor, la reelaboracion de uno de sus capitulos, que en
su version original es una entrevista sostenida con Horacio Salinas, Horacio Duran,
Jose Seves, Max Berru y Jorge Coulon.

145
sociales ni politicos del mundo y apenas si toco 10s problemas de la
extrema pobreza, genero grandes aspiraciones.
Por otra parte, hubo un clima politico de progreso con la libera-
cion de muchas ex-colonias en Asia y Africa. La revolucion cubana
rompio el fatalism0 geografico latinoamericano y la izquierda crecio
a nivel mundial. Autores marxistas tales como Marcuse y Althusser
se convirtieron en best sellers y hasta una extraccion proletaria se trans-
form6 en factor de prestigio en muchos circulos intelectuales.
Por ultimo, hubo un gran avance tecnologico, con el surgimiento
de la carrera espacial: el primer sputnik en 1957, el primer hombre
en el espacio, Gagarin en 1961, el primer descenso en la Luna en 1969.
Las aplicaciones de la nueva tecnologia electronica pusieron medios
de comunicacion a1 alcance de cientos de millones de personas. La
radio a transistores realmente convirtio a1 planeta en ccla aldea mun-
dial)) y con ello, mitos milenarios comenzaron a ser destrozados. To-
do esto contribuyo a1 clima de esperanza y optimismo que en Chile
alguien llamo trla revolucion de las aspiraciones)).

Rock y futbol

Para mi, 10s sesenta comenzaron a principios del 57, cuando, por pri-
mera vez, recuerdo haber escuchado ((Don’t be cruel)) de Elvis Pres-
ley. Esa musica, esas guitarras con eco, ese ritmo seAalaron entonces
y ahora el umbral de una nueva Cpoca. La musica norteamericana ten-
dio a desplazar a la latinoamericana tradicional, la ccmusica de 10s vie-
jos)), el tango, el vals. La nueva era facil, sin gran complejidad. El
rock tuvo el caracter de un nuevo lenguaje universal en manos de la
juventud. Los jovenes del mundo entero parecian vibrar a1 unisono
con esa ola de energia y sonoridad.
Por supuesto, la musica ccantigua)) siguio prestando alguna utili-
dad, ya que la considerabamos acaso la unica oportunidad de apretar
a la rubiecita de a1 lado en alguno de ems bailes sabatinos. Sin em-
bargo, las fiestas eran de y para 10s adolescentes ccgrandes))y no para
esos mocosos de mierda que parecian descolgarse del cielo. Claro, a
mi no me echaban, seguro por mi aspect0 inofensivo. Lejos estaban
de imaginar que tras la mascara de inocencia se escondia un notorio
urdemales, siempre tramando dos o mas planes levemente diabolicos,
algunos de 10s cuales llegaron a concretarse mientras que otros aun
esperan su turno. La continuidad de la infancia es, en muchos de no-
sotros, harto mas importante que lo que el mundo esta dispuesto a
admitir .
La coronacion de ese proceso fueronLos Beatles. JosC Seves me
recuerda como el rock original podia interpretarse casi en su totali-
dad sabiendo cuatro posturas en guitarra. Los Beatles rompen esa sim-
plicidad y ensayan armonias mas complejas. Con el tiempo, uno se

146
da cuenta de que ellos correspondieron a un nuevo nivel del desarro-
Ilo tecnologico musical y de organizacion de las multinacionales del
disco. Grabaciones de mayor calidad, mejor publicidad, etc. Con una
sonrisa, Pepe confiesa haber estado en un grupo que hacia mimica
de las canciones del grupo de Liverpool. Max Berru aiiora sus temas
mas romanticos, la dulzura de esa musica, sus arreglos vocales. Fue-
ron, dice, un trasfondo de mis propios amores. No cabe duda de que
la musica popular no volvio a ser la misma desputs de la irrupcion
de estos innovadores.
El aiio 1962, un acontecimiento nacional vino a agregar una nue-
va dimension a la dCcada: el Campeonato Mundial de Futbol parecid
colocar a Chile en el mapa. Se veia a 10s grupos extranjeros filmando
en las calles y esto forzo a muchos jovenes a pensar en el resto del
mundo. Max se apresura a afirmar que el campeonato cambio su vi-
da, ya que el era muy aficionado a ese deporte y por eso viajo de su
Ecuador natal a Chile en 1962. Una vez alla decidio quedarse a estu-
diar y entro en un mundo nuevo. ((Si no hubiera sido por el Mundial,
yo no habria llegado a Inti-Illimani.))

El movimiento estudiantil y la Reforma Universitaria

Para nosotros, la columna vertebral de las experiencias de 10s 60 fue


el movimiento estudiantil. Algunos comenzamos a participar en la en-
seiianza media. Fuimos asi testigos del proceso de radicalizacion que
se dio en 10s 60. Hasta el 73 10s que estabamos metidos en la izquier-
da no sabiamos lo que era perder, ya que crecimos y ganamos influen-
cia permanentemente en todo ese periodo. Se formo asi una generacion
de dirigentes jovenes, con grandes expectativas y que no conocian la
derrota. Existia la conviccion de que teniamos las armas de la razon
mas absoluta.
El aiio 65 la izquierda conquisto la direccion de la Federacion de
Estudiantes de la Universidad TCcnica del Estado, U.T.E., (FEUT),
con lo que el movimiento por la reforma universitaria cobro una gran
fuerza. Este movimiento habia comenzado aiios antes y en 1961 ha-
bia tenido su primera gran manifestacion en la toma de la sede de
Copiapo.
Una de las experiencias mas ricas de las que me toco participar
fueron las escuelas de dirigentes de la FEUT. Bajo la batuta de Ale-
jandro Yaiiez, entonces presidente de la Federacion, se efectuaron cur-
sos breves de dos o tres dias en 10s que 10s mas altos dirigentes del
movimiento estudiantil hacian clases y dirigian discusiones acerca de
I la Universidad, el movimiento estudiantil y la reforma. Asistian gru-
pos de no mas de 10 6 15 dirigentes intermedios. Estas escuelas eran
amplias, sin exclusion de sector politico alguno y se transformaron
despuCs en escuelas nacionales, a las que asistian jovenes dirigentes

147
de las sedes desde Antofagasta a Punta Arenas, es decir, jseparadas
geograficamente por 3.500 Km!
Los cursos llegaron a darse en la sala del Consejo Superior, y cul-
minaron el aiio 73 en una escuela internacional de dirigentes auspi
ciada por la Union Internacional de Estudiantes a la que asistieron
jovenes de toda America Latina y el Caribe, y 10s profesores fueron
Alejandro Lipschutz, Clodomiro Almeyda, Volodia Teitelboim, es de-
cir, personalidades de la vida nacional.
Jorge Coulon recuerda como se establecieron vinculos entre el mo-
vimiento estudiantil universitario y el secundario, que llegaron a ma-
terializarse en escuelas de verano de preparacion para el intreso a la
Universidad, integramente organizadas y administradas por la FEUT
y a la que asistian anualmente dos mil o mas jovenes. Jorge, Horacio
Duran y yo hicimos de profesores en esas jornadas educativas masi-
vas. Solo despuks me he venido a dar cuenta del enorme esfuerzo que
significaba distribuir las salas de clases, 10s horarios, conseguir que
tanto 10s alumnos como 10s ccprofesores)) supieran el lugar correct0
a1 que dirigirse, etc.
Y no olvidemos que simultaneamente se organizaban 10s Traba-
jos de Verano, que consistian en construccion de escuelas, clinicas,
etc., en las regiones rurales y mas atrasadas del pais. Estos fueron fi-
nanciados por el gobierno de Frei y luego el de Allende. Los trabajos
de verano fueron una fuente extraordinaria de experiencias sociales,
politicas y culturales. I

El ccsecreto))del kxito del movimiento estudiantil era lo atractivo


de las ideas generadas, que capturaban un entusiasmo masivo, y a que
pareciamos tener un plan maestro de cambio y avance multifacktico
de la sociedad chilena, en el cual cabian todas las tareas individuales.
Queriamos colocar a la Universidad en consonancia con la voluntad
de la gran mayoria de 10s chilenos. Nunca se pudo decir, por el tre-
mendo apoyo que estas ideas tenian, que ellas fueran de tipo proseli-
tista o estrecho.
La reforma universitaria tuvo sus defectos y sus virtudes. Creo que
el principal logro fue la reestructuracion total de 10s mecanismos de
toma de decisiones. Entre 1967, cuando 10s estudiantes apoyados por
varios consejos de profesores consiguen la renuncia del rector Arave-
na y 1969, cuando don Enrique Kirberg es reelegido rector de la UTE,
despuks de haber sido elegido por un aiio en agosto de 1968, la UTE
cambio por completo en terminos de estructuras de poder. Se produ-
jo una democratizacion dramatica de la vida universitaria, y de aqui
que un dirigente estudiantil llamara a la Universidad ctnuestra madre
e hija)).
Entre 10s defectos, sin embargo, hay que seiialar que la reforma
fue un proceso pensado, impulsado y llevado a la practica por 10s es-
tudiantes, con poca participacion efectiva del estamento docente, y
hub0 muchas areas, especialmente aquellas de caracter funcional, don-
148
de 10s estudiantes no estabamos en condiciones de llevar la batuta.
En estas areas hub0 fracasos. Creo que muchos profesores, a1 ver el
enorme entusiasmo de 10s jovenes, limitaron su participacion a una
de apoyo. Entre 10s pocos que se integraron activamente, con ideas
criticas, la gran mayoria eran jovenes que habian sido estudiantes hasta
poco antes de unirse a1 plantel docente. Lamentablemente, su falta
de experiencia 10s colocaba a la par con 10s estudiantes.
Jorge seiiala, con razon, que el movimiento fue demasiado auto-
suficiente. Hub0 poco aporte desde afuera y esto sin duda fue una
limitacion. Habria sido conveniente estudiar otras experiencias. A pe-
sar de que hub0 contactos entre las organizaciones estudiantiles, se
hizo poco por intercambiar opiniones estudiantiles, se hizo poco por
intercambiar opiniones en todos 10s terrenos. En algunos casos hub0
un alto grado de ignorancia respecto de lo que sucedia en otras uni-
versidades. A aquellos que afirman que la reforma universitaria ha-
bria comenzado en 1967, seria conveniente recordarles que, en la UTE,
el primer logro tangible se dio a fines del 66, cuando se consiguio re-
presentation estudiantil limitada ante el Consejo Universitario. En
otras universidades tambiCn hub0 actividad reformista antes del
afio 1967.
Un aspect0 que a muchos nos ha llamado la atencion es la idea
de alguna parte de que estos grandes procesos sociales eran maneja-
dos por 10s partidos politicos. La verdad fue que todos ellos, incluido
el movimiento estudiantil, tenian su dinamica propia, las cosas enca-
jaban espontaneamente. Comunistas, socialistas, etc., seguian a1 mo-
vimiento estudiantil. Por otra parte, era tal la velocidad de
incorporacion de gente a estas actividades que no habia ninguna po-
sibilidad de adoctrinar ni manipular. En definitiva todo dependia de
pasiones individuales, de las que el movimiento total era la resultan-
te. Ni siquiera era posible predecir la direccion de 10s acontecimien-
tos de aiio en aiio.
Horacio recuerda que en 1966 61 encabezo una lista del MU1 (Mo-
vimiento Universitario de Izquierda) en el Departamento de Quimica
de la que luego se llamaria la Facultad de Ingenieria de la UTE, y fue
elegido presidente, pero lo cierto es que la actividad musical lo absor-
bio por completo y estima que su gestion recayo en otros compafie-
ros. ((Mi colaboracion se dio en 10s marcos de la peiia y luego del
conjunto. Yo participe de todas las actividades, pero como un solda-
do mas. Eramos numero fijo en todas las actividades de la FEUT,
en la huelga por el presupuesto universitario el 66, y luego en la ocu-
pacion de todas las dependencias universitarias el 67, que termino en
la renuncia del Rector y la formacion de la Comision de Reforma.))
Hubo un episodio ligeramente dramatic0 que nos toco protagoni-
zar a 10s dos cuando Cramos miembros de la directiva del centro de
alumnos de ingenieria quimica. En esos aiios hablabamos de una ((re-
forma de derechoi), que consistia en modificar la ley organica de la
149
Universidad, y una ((reforma de hecho)), que consistia en modifica
las practicas universitarias, sin necesidad de cambiar la ley.
Uno de 10s objetivos de la reforma de hecho era conseguir la crea
cion de departamentos independientes de las antiguas y autocratica
escuelas. El director de nuestro departamento habia estado peleando
por lo mismo, en forma individual, desde hacia varios aiios y algo
habia conseguido. Pues bien, el afio 66 hub0 un pronunciamiento d
las mas altas autoridades que en la practica dejaba sin validez lo poco
que el departamento habia conseguido en tCrminos de independen
cia. El centro de alumnos, con apoyo de la FEUT, inmediatamente
se pus0 en movimiento en respaldo a1 director y contra las autorida
des superiores. Mas de 300 estudiantes -la casi totalidad de
departamento- fuimos a protestar a la Casa Central de la UTE y tam
biCn a la Escuela de Artes y Oficios, de la cual aun dependiamos.
A 10s pocos dias, fuimos conminados a asistir a la oficina del Se
cretario General de la UTE, quien se sintio tocado por una declara
cion firmada por nosotros en la que condenabamos la actitud de la
autoridades. El Secretario, indignado, nos increpo muy enkrgicamente
pero el resultado fue cero, ya que le contestamos que creiamos qu
lo que estabamos haciendo era justo.
Esto fue en alguna medida un signo de 10s tiempos, ya que habia
en Chile una atmosfera de democracia, de libre expresion de ideas
Sin duda hoy, en Chile o en muchos otros paises, habria represalias
contra 10s dirigentes de un movimiento reivindicativo similar, pero
en aquellos aiios todo parecia posible. Poco despuCs se desencadeno
el movimiento que llevo a la renuncia del Rector y a1 comienzo de
proceso que transformaria a la UTE.
Pero Horacio tuvo un papel mas trascendente en mi vida: 61 fue
quien me introdujo a1 mundo maravilloso de 10s lomitos de ((La Fuente
Alemana)) (tal como Miriam Campos me inicio en la comida china)
Solo por eso, nuestro eximio charanguista deberia ocupar un lugar
de honor en mi autobiografia. Mis intentos por devolverle el favor
y llevarlo a1 Bar Restaurante ((Las Tejas)), en calle Nataniel, donde
se tomaba chicha en manguera y se comia 10s mejores perniles del mun
do, naufragaron por angas o por mangas. Espero que otra persona
haya cumplido con ese deber sagrado.
Cabe seiialar que el Director Musical de Inti-Illimani, el nunca bien
ponderado Loro Salinas, tambien fue estudiante de la UTE por un
period0 breve, pero tenia una relacion anterior con la universidad
Yo aun lo recuerdo llegando a la UTE con su uniforme de estudiante
secundario y su magica guitarra, amCn de alguna de sus numerosas
y encantadoras hermanas, a tocar melodias de Falu. A veces tomaba
el bombo y nos dejaba boquiabiertos con su precision casi malkvola
en la interpretacion de un bailecito, un taquirari, una chacarera. A1
mismo tiempo, estudiaba guitarra en el Conservatorio. Su principal
recuerdo de la Universidad es la diversidad e intensidad de activida-
150
des que se veian en ella. En 10s casinos, 10s jardines, las aulas. Era
una Universidad extremadamente interesante para vivir 10s afios for-
mativos. No habia semana en que no se hiciera alguna actividad ar-
tistica o de otra indole. La reforma universitaria fue una verdadera
epopeya del afan libertario que nos animaba. ctRecuerdo con satis-
faction)), dice, d a s numerosas actuaciones que hicimos con Horacio
en 1968, durante la campafia eleccionaria que llevo a la rectoria a Kir-
berg. Cuando nos encontramos con el en 10s Estados Unidos siempre
comentamos esos dias)).
Con Jorge Coulon estudiabamos el teorema del valor medio, prac-
ticabamos la integracion por partes y tratabamos, sin hacer calculo
alguno, de deducir el grafico de la primera y segunda derivadas de
una funcion. Resolviendo problemas de planos inclinados y poleas ab-
sorbiamos 10s principios de la mecanica newtoniana, beatamente ig-
norantes de la mecanica cuantica con la que, poco despues,
chocariamos de frente. Luego nos sacabamos un seis en la prueba,
como casi siempre que estudiabamos.
Ambos terminariamos nuestros estudios en el plazo normal, pero
las cosas mas importantes no las aprendimos en el terreno de la inge-
nieria. En la marcha diaria de las organizaciones estudiantiles, en las
mil actividades politicas y culturales en las que participabamos u or-
ganizabamos, en conversaciones de trasnoche, en 10s siempre sorpren-
dentes viajes a dedo o 10s mas prosaicos en tren o bus a Concepcion,
Valdivia, La Serena, etc., llevando y trayendo informacion a y de las
federacionesestudiantiles provinciales, fuimos construyendo una com-
prension de Chile, de sus instituciones, de sus habitantes, de nosotros
mismos, del mundo.
Recuerdo una noche, durante una toma de la Escuela de Artes y
Oficios, en que un compaiiero dio una disertacion improvisada de mas
de dos horas acerca de la revolucion china. Despuis, esto se converti-
ria en una norma; siempre habia alguien con inter& en un tema espe-
cifico dispuesto a dar charlas sobre politica internacional, autores,
libros, etc. Destripabamos a Garaudy y a Althusser; 10s mas aventu-
reros se atrevian con Lukacs. Mirando hacia atras, resulta sorpren-
dente que nadie de la UTE, en aquellos dias, se interesara mucho en
Gramsci, que, para mi, es el tata de todo lo bueno que pueda estar
ocurriendo en la izquierda contemporanea. LOniision casual o conse-
cuencia de una corriente subterranea pero poderosisima de dogmatis-
mo disfrazado, del que no eramos conscientes?
El 67 fue, sin duda, a nivel continental, un ccaiio emblematico)):
el asesinato del Che, el suicidio de Violeta, la aparicion de Cien aiios
de soledad, el Primer Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.. . '
Pero para nosotros el 67 fue el afio de la gran victoria, cuando forza-

I V. Jacqueline Mouesca. Plano secuencia de la memoria de Chile, 25 afios de ci-


ne chileno (1960-1985). Santiago, 1988, pags. 21-33.

151
mos la renuncia del rector y la formacion de la Comision de Refor-
ma, que abriria las compuertas del cambio en la UTE. Durante la toma
de la Casa Central, escuchabamos todo el dia 10s discos de Violeta,
hablabamos de politica y literatura, jugabamos ajedrez y pimpon y
unos cuantos Vivian sus primeras experiencias eroticas trascendentes
en 10s vericuetos de ese edificio grande.
Y, por supuesto, estaba la militancia, la izquierda ofrecia varias
alternativas. Para 10s que llegamos a la Jota, esta se convirtio en el
canal de nuestro vertigo; nos sentiamos parte de una ola universal,
historicamente imparable. Nuestro optimismo solo se veia, fugazmen-
te, ensombrecido por el temor jugueton de ser “sentados en el cajon
con vidrios” en algun cuarto oscuro de Matta o Marcoleta. Aun para
aquellos que, algunos aiios despues, abandonamos las pistas militan-
tes, la memoria de esa pasion inmensa, de esa sensacion de victoria
inevitable, de comunion indisoluble, quedo grabada a fuego en algun
rinconcito de nuestro nucleo mas intimo, alli donde se guarda lo que
no queremos olvidar, lo que no podemos racionalizar, lo que nadie
puede tocar, en definitiva, lo que de alguna manera nos va a sobrevivir.

Las peiias

Experiencia seminal de 10s aAos 60 fue la creacion y desarrollo de las


peiias folkloricas. Horacio recuerda que el era alumno de la Universi-
dad Santa Maria cuando sup0 de la formacion de la peiia de la Uni-
versidad de Chile de Valparaiso, el 20 de agosto de 1965. Fue designado
por la federacion de la Santa Maria para participar en ella. Esta pefia
agarro un vuelo tremendo. De ahi salieron Payo Grondona, el Gita-
no Rodriguez y una serie de otros interpretes que despues alcanzaron
cierta notoriedad. Violeta Parra actuo en la peiia, con un exito in-
menso. Hub0 cinco.actuaciones a local lleno y la gente hacia cola por
cuadras.
ccAlli escuchC tocar charango por primera vez, y me enamore del
instrumento. AI aiio siguiente me fui a la UTE a Santiago y me inte-
gre de inmediato a la peiia de la FEUT. Por ese tiempo llego a mis
manos el primer charango y un compaiiero de la Universidd me ense-
A6 las primeras cuatro posturas y luego aprendi de 10s discos de Jai-
me Torres, el charanguista argentino. Yo naci en Antofagasta y estudie
en la escuela Republica de Bolivia, de manera que desde pequeiio es-
tuve escuchando musica altiplanica. En Antofagasta hay festividades
folkloricas de origen indigena y este tip0 de musica se escucha con
frecuencia)), recuerda Horacio.
La otra peiia fundamental, fundada en abril del 65, fue la de calle
Carmen 340,((La Peiia de 10s Parra)) en Santiago. La de Valparaiso
debe haber sido la segunda. Nunca hub0 una peiia estable de la Uni-
versidad de Chile, aunque se hacian en forma ocasional en todas las

152
escuelas. La peiia ((Chile rie y canta)) fue fundada por RenC Largo
Farias en 1967. La nuestra, la de la FEUT, habia sido fundada en abril
de 1966.
En las sedes provinciales de la UTE se formaron tambiCn peiias
estables, especialmente en Valdivia y Antofagasta. Ambas tuvieron
una existencia regular y muy exitosa por varios aiios. La peiia de la
UTE de Valdivia tuvo trascendencia en todo el sur de Chile. Todas
tendieron a imitar a la de 10s Parra, que entreg6 la estructura basica,
y en la cual hicieron sus primeras armas artistas de la categoria de
Victor Jara, Pato Manns, Roland0 Alarcon y otros.
En la Peiia de la FEUT habia artistas permanentes, tales como Jor-
ge Coulon, Claudio Sapiain y otros estudiantes de la UTE. Los Qui-
lapayun iban a menudo y nunca fallaron en las grandes ocasiones;
alli comenzo su asociacion con la UTE, la que luego resultaria en la
integracion de Hernan Gomez, Willy Odd6 y Rodolfo Parada, todos
ellos estudiantes de Ingenieria. Y cabe seiialar que Willy habia for-
mado parte de un conjunto con Jorge y Max poco tiempo antes de
formarse Inti-Illimani.
Las peiias, seiiala Max, tuvieron un papel importante en la difu-
sion de la musica folklorica y de aquella que reflejaba la problemati-
ca de 10s 60, lo que posteriormente se llamo Nueva Cancion Chilena.
Sirvieron de trampolin para la profesionalizacion y desarrollo de va-
rios conjuntos y solistas. En ellas se estrenaban las canciones nuevas.
Jose tuvo una muy buena escuela en la ((Peiia estudiantil)) de San-
tiago, donde, a diferencia de otras, se cantaba de todo, no solo fol-
klore. Casi todos 10s artistas eran estudiantes secundarios. En aque-
llne
,,"a -fine
u,UVJ
mvnnnnixrnvcit-vinc I n e A 1lnn-h-
~ ~ ~ U L U V ~ I J ~ L U ~ J~ UU ~
01 A
, ub.guvu a1
J L
n n - v tcoam
ubpui n n t n A n mi m-
u l L I i t u UL uu niia-

dre enI la Villa Olimpica y torturabamos a1 vecindario cantando, desde


el ballcon, una mezcla eclkctica de canciones de 10s Beatles y zambas
argentinas. Su carrera, sin embargo, estaba lanzada y lleg6 a grabar
dos singles cantando baladas antes de cumplir 10s dieciocho aiios. Pe-
ro CUImdo estaba solo, como Josie Bliss, se despojaba de su imagen
public:a y entonaba profundas canciones de Pato Manns, Angel Pa-
rra y Jacques Brel.
Cliando en 1968 ingren6 a la IJTE de Valdivia., -se- enter6
.- - - - de
-. inme-
-- . --
..._

diato local, un equiipo di-


rectivl :ici de lleno en la
organ 1 1Jniversidac era el
princi 1 0 .nn .
;
a

una gr.an vitalidad. Habia siempre bastantes numeros, conjuntos, duos,


comicos, grupos de teatro, de danza, lectura de poesia. Sus integran-
tes pa rticipaban tambien en las Escuelas de Temporada de la UTE,
dandc clases de guitarra y danza. Asi fueron a1 extremo Sur de Chile,
.
a A,,,in
vcl y Magallanes. La Universidad siempre 10s integro a sus acti-
vidades extramurales, con lo que tambitn demostraba una valoracion
por su trabajo. Se les dio acceso a programas en la radio de la UTE
153
de Valdivia y organizaron, ademas, encuentros con grupos musicales
provenientes de Santiago, donde intercambiaban experiencias de to-
do tipo. Asi fue como Jose llego a entrar en contact0 con Inti-Illimani,
que visit6 Valdivia cuatro o cinco veces en el period0 en que fue estu-
diante.
La gente de la peiia tenia un gran entusiasmo. Estaban aprendien-
do a ser adultos y llevaban una vida bien bohemia. Jose y Jorge Ne-
gron, otro de 10s artistas y organizadores, se iban a un bar, pedian
dos cervezas y se ponian a cantar. Luego llegaban mas cervezas y lue-
go platos de comida, etc., gentileza del duefio o de 10s parroquianos.
((Conversabarnos mucho; era la tpoca de nuestro despertar intelec-
tual. Discutiamos libros, nos contabamos cosas interesantes, dignas
de aprenderse. Muchas experiencias nuevas. Algunas noches nos iba-
mos a cantar a un prostibulo ...))

Y Jose continua: ((Habia un gran despliegue de energia bondado-


sa, cosas que nos llenaban de esperanza en el genero humano. Gente
que ayudaba a otros sin ningun interts personal y con una generosi-
dad increible. Un aiio despuis que llegue a Valdivia conoci a Anita
Pradenas. Ella habia tenido, en la escuela secundaria, un conjunl
femenino que cantaba canciones de 10s Beatles. Como solista, canta-
ba canciones folkloricas. Ahi formamos el duo “Anita y Jose”, con
el que nos hicimos conocidos en todo el Sur y llegamos a ser invitados
a Santiago, donde despues grabariamos un LP acompaiiados por va-
rios miembros del Inti. Cantabamos musica latinoamericana, zambas,
huaynos, joropos. D
Yo escuche una historia muy ilustrativa de 10s tiempos respecto
de la Peiia de Valdivia. Se dice que una noche actuo alli un conjunto
local de baile. Alguien pregunto por que no mostraban bailes valdi-
vianos. El director del grupo respondio que no habia tal cosa; se ar-
mo una intensa discusion que termino en una apuesta: un grupo de
alumnos de la UTE se comprometio a recorrer la zona montaiiosa de
la provincia buscando bailes locales. Tengo entendido que esto se hi-
zo, subieron a 10s pueblitos cordilleranos con grabadoras y camaras
fotograficas. Tuvieron que ir a caballo y el viaje mismo estuvo lleno
de experiencias nuevas. Pues bien, habia bailes valdivianos y clara-
mente de origen colonial, ya que las canciones hablaban de castillos,
princesas, etc. Jose no participo en esa expedicion, per0 vjvio expe-
riencias similares siguiendo contactos que miembros de la peAa ha-
cian en un bar que frecuentaban los remeros que transportaban lefia
por el Calle-Calle.
Esa peiia, como otras, fue extraordinariamente exitosa. Cuando
se presentaban en el Estadio Municipal asistian cuatro o cinco mil per-
sonas. Ese respaldo daba a sus integrantes una gran seguridad en su
propio juicio. Creo que a muchos miembros de nuestra generacion
les paso lo mismo. Y hablando de Csta, es bien dificil definir qui es
154
y quienes pertenecen a una generacion. Creo que no hay parametros
objetivos. A fin de cuentas, pertenecen a una generacion todos aque-
110s que se sienten miembros de ella, independientemente de la edad.

~ Viet Nam y la Patria Joven

Entre 10s grandes sucesos de 10s 60 estuvo sin duda la guerra de Viet
Nam, que desperto inter& en todo el mundo. Cuando se habla de 10s
60 en Europa, por lo general se mencionan las grandes protestas con-
tra la guerra de Viet Nam, el movimiento hippy, 10s Beatles y 10s su-
cesos de rebelion estudiantil del aiio 68. Existe incluso la creencia de
que 10s 60 fueron un fenomeno exclusivamente europeo y norteame-
ricano, y se insinua que 10s sucesos en otros paises fueron, de alguna
manera, copias o reflejos de lo que sucedio en 10s paises desarrollados.
El Loro Salinas sostiene que esa afirmacion es problematica, ya
que una condicion necesaria para una copia es que ocurra despuis que
el original y una gran parte de la actividad estudiantil fundamental
en Chile se desarrollo antes del 68, que para algunos parece tener una
importancia extrema. Hub0 grandes batallas estudiantiles el aiio 66
y en la segunda mitad del 67 se desencadeno la etapa mas dramatica
de la reforma universitaria. Y no solo en Chile, sino que tambikn en
Argentina, Brasil, Mexico, Venezuela, etc.
La guerra de Viet Nam tuvo un gran impacto, sobre todo por la
brutalidad e ilegitimidad de la agresion norteamericana. La educacion
chilena tenia en esos aiios un fuerte caracter anticolonialista e inde-
pendentista, y esto facilito nuestra toma de posiciones. Ya en mi in-
fancia se hablaba de Indochina como una nacion combatiente. En la
prensa chilena se siguio con atencion la batalla de Dien Vien Phu, que
marc6 la derrota final del colonialismo frances en el sudeste asiatico.
Muchos jovenes daban sangre para el Viet Nam regularmente y
miles participaron tambien en la Marcha por el Viet Nam entre Val-
paraiso y Santiago. Habia quienes, especialmente en las filas de la iz-
quierda, atesoraban peinetas y otros objetos fabricados con el material
de aviones yanquis derribados sobre Viet Nam. Fue un simbolo de
lucha por la dignidad.
Pero 10s 60 fueron una especie de edad de oro, ya que la econo-
mia mundial pas6 por un periodo de crecimiento. Como resultado,
muchos gobiernos de ese periodo se ven ahora como buenos. Fue la
Cpoca de Kennedy en 10s Estados Unidos, de Jruschov en la Union
Sovittica, de Juan XXIII en el Vatican0 y de Frei en Chile.
El gobierno de Frei fue el primero en tocar 10s intereses de la en-
tonces todopoderosa oligarquia terrateniente, con una reforma agra-
ria que posteriormente Allende continuo. Esto no lo habian conseguido
ni siquiera gobiernos que contaron con el apoyo, si bien no con el li-
derazgo, de la izquierda. Este proceso incluso tuvo martires. La iz-
155
quierda no deberia mirar con ningun complejo 10s logros de ese
gobierno, ya que la Democracia Cristiana actuo sobre una realidad
social objetiva y por ello torno algunas de nuestras banderas y mu-
chos sentimos esas transformaciones como nuestras.
Como resultado de la ctPromocion Popular)), nombre dado a la
campaiia contra la marginidad, se produjo una masiva sindicalizacion
campesina y una incorporacion de sectores, hasta entonces excluidos,
a la vida politica. Se rompio asi un problema que la izquierda habia
venido tratando de resolver por mas de 30 aiios, con resultados muy
limitados.
El conjunto de 10s aspectos mas progresistas del gobierno de Frei
genero lo que se llamo ((la revolucion de las aspiraciones)) y pienso
que el gobierno de Allende habria sido inconcebible sin ese proceso
previo. Y esto se dio en medio de una gran mistica, sobre todo en 10s
sectores juveniles. Es bueno recordar que nosotros pertenecimos a uno
de 10s dos polos culturales de nuestra generacion. El otro fue el que
surgio en torno a las ideas mas progresistas del PDC. Aunque a noso-
tros nos haya dejado frios, la ((Marcha de la Patria Joven)), en 1964,
conmovio a1 pais y atrajo un respaldo masivo en la juventud. La DC
llego a dominar sin contrapeso en el movimiento estudiantil. Noso-
tros fuimos 10s primeros en romper ese domini0 cuando conquista-
mos la direccion de la FEUT en 1965.

Los hippies y el Poder Joven

Aun cuando nuestra generacibn se asocia con ideas progresistas, hu-


bo muchos protagonistas de aquellos aiios que en decadas posteriores
han llegado a tomar posiciones doctrinaria o practicamente derechis-
tas. Esto, sin embargo, no les excluye de la generacion. Hub0 ademas
quienes se identificaron con aspectos particulares, como el movimiento
hippy, el rock, el pop-art. No se hasta q u i punto ellos nos ven a no-
sotros como algo extraiio. En medio de cualquier gran movimiento
de masas siempre surgen santones, gurdes de todo tipo, se da una bus-
queda institucionalizada y comercializada de soluciones existenciales.
Algo de eso tuvo el movimiento hippy. El Mayo frances del 68 fue
tambih visto entre nosotros como algo exotico, ya que por esos dias
estabamos embarcados en la campaiia de eleccion de rector en la UTE,
es decir, estabamos viendo ya 10s resultados de nuestra lucha de va-
rios aiios.
Esto establece una cierta barrera entre nosotros y nuestros coeta-
neos europeos, ya que para ellos el 68 fue un momento cuspide, mien-
tras que para nosotros fue un momento de continuidad en lo que fue
el proceso de cambios de 10s 60 y comienzos de 10s 70. El movimiento
hippy y el 68 tuvieron para nosotros menor trascendencia.
Los hippies, aunque dejaron una secuela en Chile, parecieron ser
156
un reflejo de sucesos foraneos. A mi modo de entender, ellos son un
resultado perfectamente explicable de sociedades superafluentes y con-
tinuamente envueltas en conflictos bClicos. Se produce asi un rechazo
a 10s bienes materiales, esencialmente porque las necesidades basicas
estan satisfechas, y una insistencia en la paz porque la juventud se
ve directamente amenazada por la conscripcion y la guerra. Chile ca-
~ recia de ambas caracteristicas. Per0 muchos jovenes llegaron a mili-
tar en las filas de la izauierda desDues de haberse iniciado en el
mc

dc
10s nipples. n n la izquieraa se aio en forma natural, por ejempio, un
proceso de liberacion en lo sexual. Esto fue extraordinariamente evi-
dente. El machismo, ademas, fue intensamente criticado y creo que
tambitn hubo un proceso de liberacion en ese sentido. Dentro del mo-
vimiento estudiantil me atreva a decir que no conoci a nadie que plan-
teara una supuesta, aunque inexistente, superioridad masculina. Habia
muchachas dirigentes a todo nivel.
En Europa en esos aiios se hablo mucho del ccpoder joven)) afir-
mando que la clase obrera se habia ctaburguesado)) y habia pasado
a convertirse en un puntal del sistema. Se decia que la juventud, y
.... pcnprial ..,"
Pn I n c ectiidiantpc "" .....,.---
"Yy-. +-. CP ....-------....--
hnhinn trnncfnrmndn n -..
e-.- niievn
In ----.- vnn-
.---
guardia revolucionaria. Mi respeto por el proletariado no es de carac-
ter religioso, y creo que hay oportunidades en 10s que otros sectores
han toniado, y volveran a tomar, posiciones de vanguardia. Per0 no
cabe duda de que en la intensa relacion que hub0 en esos aiios entre
el moviimiento estudiantil y el movimiento obrero, nosotros fuimos
I siempre 10s amendices. Recibimos lecciones de unidad. de oraaniza- -
L I lJII, uc movilizacion, de tradicion historica.
..:A- A-
I

Yo aprendi de cclos viejos)), como 10s llamabarnos, y especialmen-


te de Lucho Figueroa, entonces presidente de la Central Unica de Tra-
. I
bajaaores ae Lnile I*. -1 . 1 - _ - I. . - _. 1-
(LU I 1, la imporrancia que nene ia acumuiaciun
I/-.**-\ - 1 l-_.L.

de experiencia en un grupo humano, y la comprension de 10s desarro-


110s historicos. Figueroa y otros dirigentes obreros siempre hablaban
en tCrminos _ _ historicos. acudiendo a experiencias anteriores del movi-
mi ento obreto tanto en Chile como en otros paises. Y esto yo lo en-
contraba a todo nivel, no solo en las cupulas dirigentes. Yo nunca
PU de ser paternalista respecto del movimiento obrero, simplemente
PO rque siempre 10s mirt hacia arriba.
^. - - ... . . .
Jorge afirma que 10s Inti hicieron una buena parte de su trabajo
con el movimiento sindical. Para muchos, el descubrimiento de la clase
obrera, de su historia, de sus tradiciones, fue algo fulgurante. Cam-
bio su punto de vista y su escala de valores. En la clase obrera encon-
tramos una posicion totalmente digna, sin servilismo alguno, que no
aceptaba simplemente abusos patronales. ccHabia un orgullo de clase
157
I
y un sentido de la dignidad humana muy superior a1 que tiene la bur-
guesia; esto es importante en muchos terrenos.1)
De este examen de 10s numerosos procesos de 10s 60, me queda
el sabor de que 10s que participamos en uno o mas de 10s grandes mo-
vimientos de esos aiios, tales como la Patria Joven de Frei, el movi-
miento estudiantil y la reforma universitaria, la izquierda, la Nueva
Cancion u otras formas artisticas agitadas por 10s vendavales del cam-
bio, fuimos 10s actores de esos aiios, actores que ibamos escribiendo
nuestro propio libreto sobre la marcha y sin saber adonde ibamos a
llegar. Posiblemente, despuCs de la brutal interrupcion que sufrio el
curso de nuestras vidas, hemos ocupado y ocuparemos nuestros dias
en reescribir esos libretos. Tal vez el mejor deseo para mi generacion
sea que la ultima version de nuestro palimpsest0 no lleve un mensaje
de autojustificacion, sino que uno de esperanza.

IVAN LJUBETIC

Caerse dos veces


Eulogio SuBrez, el Locho como le decia- diante, con sus primeras poesias y su
mos entonces, me cay6 bien desde que cara de nitio bueno un poco taimado.
lo vi por primera vez. Debe haber sido Mi cargo de Inspector General del Li-
allh por comienzos de 10s ahos 60, en ceo me dejaba cierto tiempo libre (setra-
una aldea llamada Nueva Imperial, a 35 taba de un pequeiio establecimiento con
kil6metros de Temuco. Me gust6 su ale- unos 500 alumnos). Naturalmente, Io
gria, su generosidad, esa forma de reir- aprovechaba bien. A veces, conversan-
se, su manera de hablar gesticulando do con el Locho, que venia a visitarme
mucho, su optimismo. Hicimos buenas en horas de atencibn. Nos paseabamos
migas a pesar de que politicamente es- por el patio y, si llovia -cosa no extra-
thbamos en distintas trincheras: el era iia por esas tierras-, nos encerrdbamos
dirigente de la Juventud Radical; yo, de a conversar en mi oficina. Hablhbamos
la Juventud Comunista (la <<Jotan). de politica y tambien de poesia, tema
Junto con Luis Omar Lara hicimos que apasionaba a mi amigo, per0 del
pronto un trio; nos junthbamos a menu- cual yo no entendia mucho. Fue asi, co-
do a conversar de lo humano y de lo di- mo casi sin damos cuenta, el bcho se me-
vino. Por entonces, Lara era alumno del ti6 a la Jota.
liceo en que yo trabajaba; tambi6n de Debe haber sido un dia de otoho cuan-
la Jota. Lo recuerdo flaco, con sus eter- do, pasehdonos por el patio algo hB-
nos y atormentados amores de estu- medo por las lluvias de la noche anterior,

Ivan Ljubetic es profesor de Historia. Dirige la revista Don Reca, que se publica en la Repu-
blica Federal Alemana, pais donde vive en el exilio.

158
vino hacia nosotros Luis Omar Lara. De pronto me percat6 que el autocri-
Cumpliendo con mi papel de Inspector tico no caminaba a mi lado. Me detuve.
General, le pregunt6 muy serio qu6 ha- Mire hacia atras y, entre el ruido del ca-
cia a esa hora fuera de su sala de cla- mibn, o i algo como gritos. Me devolvi.
ses. Me explicd que estando en clase de Entonces descubrique quien gritaba era
matemiticas no aguantb mas y debi6 Locho y desde el fondo de una zanja. No
pedir permiso para ir a las acasitass. veia nada, per0 s i ahora lo escuche con
Per0 la verdad era otra. Estaba ansio- claridad:
so de leernos su mas reciente creaci6n -0ye huevbn, ven a ayudarme, que
po6tica. Asi lo confes6. Nos vi0 pasear- me cai en este hoyo maricbn ...
nos por el patio desde su puesto en la Despu6s de no pocos esfuerzos, pues
sala y no resisti6 la tentaci6n. la zanja era profunda y estaba todo muy
Semanas despues apareci6 en el su- resbaloso, logr6 salir. Estaba hecho una
plemento dominical del peri6dico del furia. Lanzb garabatos contra el regimen
Partido Comunista un elogioso comen- reaccionario de Jorge Alessandri y el
tario firmado por Hernan Loyola, enton- desgraciado del Alcalde (responsables
ces responsable de la seccidn literaria, de la falta de Iuz y de que se demorara
donde se hablaba de un joven y valioso tanto la instalacibn del alcantarillado),
poeta de Nueva Imperial. Se publicaban contra el camion de mierda, 10s amigos
algunos de sus poemas. poco solidarios. Caminamos hasta la
Creo que con el Locho le dimos mu- otra calle, donde una debil ampolleta era
chas veces en el clavo. Una evidente ex- como un faro en aquella noche oscura.
cepci6n a ello fueron 10s juicios vertidos Entonces lo vi. Estaba embarrado y mo-
en esa maiiana de otoiio, paseandonos jado, parecia un pollo entumido y flaco
por el patio del Liceo de Hombres de (hablo de muchos kilos atras). Tuve que
Nueva Imperial. Los hechos mostraron hacer duros esfuerzos para no reime. En-
que Hernan Loyola no se habia equivo- tonces 61, muy serio coment6:
cad0 al valorar a nuestro criticado Luis -Puchas lo que son las cosas. Pen-
Omar Lara. sar que venia diciendo que no me vol-
Meses despu6s todavia nos acorda- veria a caer...
bamos con Locho de ese hecho. Recuer- A h i no aguante mas. Me vino un ata-
do que una noche de invierno nos que de risa, a la que pronto se uni6 el
dirigiamos a una reunibn del Partido, a Locho. Nos reimos hasta que nos doli6
la cual habiamos sido invitados en repre- la guata. Tuvimos que sentarmos en el
sentaci6n de la Juventud. Caminaba- sueio.
mos por una de esas calles de Nueva No s6 cuanto rat0 estuvimos en eso.
Imperial, que no s610 no tenian alumbra- De pronto miramos el reloj y nos dimos
do pdblico, sin0 que ademas estaban ya cuenta que ibamos a llegar atrasados.
por meses llenas de hondas zanjas abier- Ces6 la risa y comenz6 la carrera en di-
tas para instalar caiierias del alcantari- reccibn a la casa del maestro Salas.
llado que nunca Ilegaba. Conversaba- Cuando entramos al taller de carpin-
mos animadamente. El tema era el poeta teria la reuni6n ya se habia iniciado. Alli
Lara, nuestra apreciacibn y la opinion de sentado alrededor del banco de carpin-
N Siglo. tero -en medio de la viruta y el aserrin,
Nos sentiamos profundamente auto- entre serruchos, garlopas, cepillos y
criticos. metros-, estaban 10s nobles camara-
-Tenemos que reconocer que nos das: el ahuacho, MuAoz, maestro zapa-
caimos -dije. tero; Samuel Salas, el dueiio de casa;
-Es verdad, perdimos la brirjula - Villagrhn, otro mueblista; el compaiie-
agregb mi amigo. Tendr6 mas cui- ro Palma, que fabricaba toneles; su es-
dado en el futuro. Prometo no volver a posa; dos profesores ... Como todas las
caerme... semanas, aunque hubiera truenos y re-
La verdad es que lo dltimo no se lo es- Mmpagos, cumplian con su deber de
cuche muy bien. Cerca de nosotros un reunirse.
gran camibn a petrbleo, con las luces Apenas aparecimos todos se volvie-
apagadas, atronaba en la noche impe- ron hacia nosotros. Estaban sorprendi-
rialina. dos de nuestro desacostumbrado atraso.

159
Per0 de inmediato otra cosa les llamb la aguardiente: para secarse por fuera y c
atencibn. Fue la facha de mi acompa- lentarse por dentro.
Rante. Este, muy serio, comenzb una lar- El camarada Villagrdn, fabricante I
ga explicacibn. A medida que hablaba atalides, que las agarraba todas al vu
nnt4 niio on lac r a r a c AD Inc rnmnafia- In nn narrliA aca nnnrtiiniriarl.

160
Cafk Los Angelitos. Santiago, 1979
Santiago, 1982
1 ((Compaiieros,propongo
. . - que
. se quede una brigada de buena volun-

tacj para tratar con las fuerzas &tares.>>


((Me ofrezco, compafieros),, gritd.

I na
Un iicciiu yur. la liiuciiaelia ilu r.apciaua Lai r . u ~ ~ ~ r . a i u~i ic. s uaiiiciicr.
aguardaba alguna hazaiia, aunque fuese pequefia, de su instigador
i

ideologico.
Como confesarle a Lidia de que todo era mentira, no estuve en
I Vulco ni en el Liceo. Tan solo recorri San Bernard0 a1 regresar a casa
desde la Cisterna, casi arrancando. Y no asisti a ningun combate ni
resistencia, vibrk mucho, es cierto, absorbido completamente por la
gelite, todos peleaban por comprar la mercaderia que yo vendia. Se

I
A
ca'
culaba que vendria una escasez de alimentos, per0 no se sabia has-

Kataei Arenas, > I anos, es omero y nunca nama pensaao que puaiera ser escritor
hasta que no salio a1 exilio. En la actualidad vive en Romainville, Francia. Los textos
, que publicamos son extractos de la novela Marta, que obtuvo el Primer Premio en el
Concurso literario convocado este afio por el Gobierno Autonorno de la Comunidad
A de Castilla-La Mancha, Espafia.
II
165
I
ta cuando. Circulaba dinero y entonces mi combate se centraba en
a q u i h atender, cada uno pretendia que lo despachara cuanto antes.
Y cada media hora subia 10s precios, consideraba una torpeza no ga-
nar mas. Total, todos seguian disputandose el derecho a ser atendi-
dos en primera instancia.
Que alguien me diga que sobro mercaderia y ahi mismo lo pateo
por mentiroso. En cambio 10s bolsillos quedaron llenos de billetes,
transformandose en mi vergonzante victoria el dia 11 de septiembre
del aiio 1973 ...

* * *

Cierta noche encuentra a una patrulla militar, con ellos mantiene una
especie de dialogo.
ctApurate, huevon, falta poco para las diez, te pescara el toque.
LVai lejos?))
((No.))
(c LCerca, entonces? D
ctNo.~
cciEstai hueveando?))
((No, voy hasta donde llegue...))
Lo agarraron, depositandolo de un viaje dentro del camion. Hue-
sos y pulmon de aluminio aterrizaron con estrtpito, es el segundo que
cae en la redada, antes le toco a un individuo que pareciera ocupar
todo el vehiculo debido a sus enormes pies. Fui apresado antes de que
comenzara el toque de queda, faltaban quince minutos para las diez
de la noche cuando me abordo el militar. Tenia las diez y cinco en
su reloj y convencerlo del error habria sido tarea sobrehumana. Y yo
jamas pase la barrera que marca lo humano.
AI completar su carga con sacos de papas que desgraciadamente
eramos mujeres y hombres, el camion enfilo por diversas calles hasta
que, finalmente, se detuvo.
(( i Bajar !))

Se deshizo el racimo humano. A 10s de abajo nos cost6 articular


otra vez la respiracion. Subimos a1 segundo piso de un edificio, a una
gran sala con aspect0 de ex sede comunitaria. A cada momento llega-
ban numerosos grupos de personas cogidos por infringir 18ley del to-
que de queda. Nos ordenan formar pegados a la muralla y vueltos
hacia el centro de la sala. El lote comprendia a hombres y mujeres,
jovenes y viejos.
cciCarnet de identidad!))
Quien es requerido lo muestra, a1 devolvkrselo le propinan golpes
y puntapib. Fueron muy gentiles, eximen del puiietazo y la patada
a una joven embarazada. Le obsequian, en cambio, miradas fulmi-
nantes y palabras marginadas del diccionario. Hernan Ramos Valde-

166
benito, hombre de poco peso, al primer golpe le estrellaron rudamente
ambos pulmones -el bueno y el malo- contra el muro.
(( i Afirmate.. .!))

Termina la inspeccion, entonces el jefe grita:


((iA la derre!))
Una mayoria giro a la derecha, una minoria a la izquierda. Otros
permanecieron inmoviles, pero luego, a golpes, todos estabamos vuel-
tos hacia la derecha.

2
Marta, tu sabes que nos encontramos cualquier dia, si, claro, tendria
que alquilar una casa, estoy cierto que desearias una casa con corre-
dores y un balcon. Ah, y por supuesto, tambien un jardin ... Podria-
mos plantar claveles plomos, de aqukllos que nos hablaba Mariana,
jrecuerdas? Marta, dkjame plantar claveles plomos.. . i N o quieres?
Comprendo.. . Es mejor olvidar. Si, pero a condicion de que en el pa-
tio haya naranjos, qui bien huele una casa cuando alli florecen 10s
naranjos. Este tipo parece mirarme con un solo ojo. iQue pretendera
descubrir en mi con una sola mirada? i Ja, ja, ja! Aunque abra bien
las dos pepas igual no me traspasara, como va a saber que pienso en
Marta, y aunque lo sepa, total no la conoce, digamos no la conocio,
no, mejor sale eso de que no la conoce porque Marta no ha muerto,
yo sk que no ha muerto.
De pronto nuevamente Marta se instala en las calles y avenidas
que atravieso, esta en las tiendas y sus escaparates, transeunte que pasa
simula ser ella ... Quieto en mi asiento escucho aullar a1 tren en su afan
trepidante de avanzar devorando a la noche que, al salirle a su en-
cuentro, choca con las fauces que lleva la locomotora en su trompa.
Estupefacto abro mas 10s ojos desde el fondo de 10s parpados caidos
a1 darme cuenta que Marta es un pasajero mas, va de pie en el pasillo.
A1 descubrir que la observo con cierta incredulidad, sonrie.. .
Sin despegar 10s parpados en mis ojos cerrados levanto 10s brazos
y maquinalmente ordeno a las manos frotar las sienes en un intento
de borrar las imagenes. De subito todo aquello se extinguio para dar-
le paso a la cantimplora, y, entonces, nervioso, las manos trkmulas,
la desabrochk de su sitio, amarrada al cinturon, muy clandestina, pa-
sajera sin boleto, un doble que viajaba junto a mi casi entre las veri-
jas. Y bebi largamente su liquido, un vino espeso, park un poco para
darle tiempo a la respiracion, y, enseguida otra vez, bebi, bebi.. .

3
Marta cogio unos pequeiios ahorros y parte con Lidia a Valdivia para
eludir cualquier posibilidad de arresto. Matias se habia ido a la par-

d 167
cela - - don
- de
- -. .- . .- - . en Romeral. v Ramon se march6 a Chillan disr3u
.JosC. I <

to a capear el temporal. En casa quede con 10s dos niAos, mas Cham
y Pedrito.
Perro y loro se mostraban una abierta antipatia. A1 ladrido
PL----..
Lllallcay,
D - A A t - -nc-nnA:o
G u I I L u Iboyullula
,-nn I l n torr;hloc
~ ~
uIIvD
nicntoTnr
L., yu.. ,,uo
p1 n p
,,~..vLuLvL.
n11p
...
elude con presteza. Se reconciliaban a1 avistar el enemigo cornidn c
menzando simultaneamente a ladrar y a gritar ante el carro y la p
trulla militar que aparecen de vez en cuando.
En esos instantes yo condenaba a muerte a1 hocicon. Luego, p
sado el peligro, cedia a las peticiones de indulto que extendian 10s d
hijos menores.
Una tarde llaman a la puerta. Asomaron unos militares.
((Nos dimos cuenta de que su lor0 grita cosas prohibidas. Guar1
lo, por favor.))
Fue asi como Pedrito llego a ser un preso politico. Se fuga Li
Larut: CII quc I-..
r - - J - ..:-:l--&-- -,.^ _ " _ ^...,,.- ..:":l-An" r.."+-
S ciaii, a > u v c L , v i g i i a u u o . J u n L u cuaii
IUS V I ~ I I ~ I I L C11u

gritaba (( iArriba el Chillo Allende! )) pasa una patrulla de modales m


rusticos aue la anterior. Baiaron del camion buscando a1 osado, m
tralleta en ristre. Ven que un lor0 emprende vuelo mientras grita (1

licos desgraciados! D.

4
Rinaldo levanta un dedo como pidiendo tiempo para el.
((Perdoname,te dejare un momento para ir a mean), explica. ((
paras de hablar, y yo, por mi parte, ya estoy goteando.))
((Oh, Rinaldo, secuestraron mi lengua por tanto tiempo que, si h
- - - -- --.--
J_J 2-
onnrriiniciau
I

- ue
- - e-.x.r--,--
1-
n i a v a r s r . la
-- L..-
U U U I C sc
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l:L--- :*&
,.,.-
I I U C I d LLULUIIILLLILLLI~ICIILC
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Y C
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tonces abusa con quien puede escuchar.))


Parte a las letrinas.
ReciCn poso la vista en la taza con un cafe que se extinguio hi
-..-LA D : A - ..-- L-+-lln A- A F..P..o nrlrnn
uc p
nQPQ 1
I I I U L I I U ILLLU. r ~ u u uiia uuLcila UG V I I I U . AIULIQ ~ U J U
UB, 5Luyv

seantes cantando alegremente. Me vuelvo por intuition a1 presen


de que alguien se mueve a mi lado. De pie junto a mi hay una much
cha alta, bien formada. A1 darse cuenta de que la observo tuerce
vista sin apartarse un apice del lugar. Por su posicion, o no sC p
que detalle, comprendi de inmediato que se trataba de una prostit
ta. Tal vez una principianta, su aspect0 era demasiado rozagante. Ad
mas no usaba cosmeticos en el rostro, tan necesarios en las prostitut
curtidas.
((iTe sirves?)), le digo, ofreciendole la cona __ con
-~~~ vino aue reem
r -

plazaba desde unos instantes -I .. - atras


._ ...- el . cafi
. iinitial. AceDta con un m
vimiento de cabeza mie:ntras le aflora una leve sonrisa. Bebe, o si]mu
hacerlo, apenas p o d sus labios en la copa.
--I,.,L-.A,-.l- 1- - : l l - A-inrn Dims
((Sientate)),la C O ~ V2.4- I U U ,LUIULLLIIUUIC la J I I M ~ U U G C J a l a i\iiiaiu

168
Bahia Blanca es golpeada por un viento tortisimo. k n las esquinas
el huracan duda por donde seguir. Da volteretas y, de repente, siente
~ la revelacion del sendero elegido y entonces embiste con furia inusita-
da. Cuando esto sucede las personas afirman huesos y carne contra
el pavimento, temerosas de incrementar el volumen del torbellino. Des-
p u b , centellas, truenos y relampagos trizan el espacio. El dialogo, arri-
ba, se da entre sordos. Los oidos extranjeros, no acostumbrados a
ta I estruendo, estan alertas, cada grito celestial se introduce hasta el
fondo del ser, remeciendolo, concordando con 10s estremecimientos

I ' la naturaleza.

Tercer capitulo, la lluvia.


de c: -1 .,:-..+A
01 CI V I C I I L U
-1 ..--l..:An
-c A- -alA-..omnm
.r..--r\r dctnc
c3 GI ~ I G I U I U U UG L I U G I I U J

tenebrosos gritos, abortan la lluvia. Tales condimentos constituyen


.r
y iuaiiipaeu3, LDLUJ,
a-frn
CIILIC

una tormenta. Los rios abreos se desbordan, el agua cae feroz, impla-
cable. iTreinta minutos, una hora? iDos? Si, per0 por lo general no

1 1 son prolongadas, el apuro por descargarlas fue demasiado intenso y


IO!s rios colgantes se secan.
Sobreviene la calma.
--..-.. .
.... hiimrrln .- -.. I --n Pctridrnrin r--l lac
--- --------
I
~l
F w ralmn ....-----..-,
frin --.-_-----_I

culos son de una sonoridad especial, tal vez derivado del sonido a1
1 penetrar y vencer en la atmosfera pesada y densa. La tarde invernal,
--I
~ hnrinnc ---I n s vehi-
Pn . ----

muy corta, ya saluda a la seiiora de negro instandola a tomar pose-


blUll
-'A- ul e la ciudad.

* * *

Con d[os raidas valijas me dirijo a la estacion del ferrocarril, y real-


mente no SC si parto o es que vuelvo. Porque nunca lo supe no me
atrevcI a decir que abandon0 mi ciudad, no se pierde ni deja lo que
no se 1poseyo. Ademas, fue ahi donde llego hasta mi la brutal noticia
del as
Ac
La
mi est
tan el equipaje que esconde el saldo de mi existencia. Son libros que
algun;i vez lei dejandome la sensacion de no haberlos estrujado. To-
davia conservan el zumo vibrante y siempre pens6 gustarlos otra vez.
J 169
com
31 iucia uii iiuiu cand
ilia>, i i i i i p G I I J a I I I I L l I L u J JL CL ULQII, a VLLL.~ bt~v

entre si. El tren devorara las distancias y se que en el transcuirso


su fuga surgira el amanecer en algun lugar dandome la sensaciion
que fue el convoy quien corrio a su encuentro.
Ahora, taciturno, permanezco ahi a la espera del tren. Me par
ciera ser una parte del anden. Regreso a Buenos Aires donde mle re
nirk con Rinaldo. El tren fugitivo retarda la cita que concerto conimig
Escudriiio en el contorno y recikn constat0 que las sombras devor
ron totalm ente el crepusculo que me acompaiio en el trayecto hac
la estacion
Much0 mas Larue, ~uaiiuuya CI L I C I I IIUUUucpu~iiauusu ~ a i g oh
mana en la capital bonaerense, me doy a la tarea de atravesar Cidl
una y otra vez. Suelo ir sorteando 10s vehiculos y, sobretodo, el m
.: -
-.-- ---- 1,- -..-...:?... Trot,-.A n a""..;.,nrma" m.
r-...,+-.-...
,lJm I .
m,P

imposible, el individuo me acosa, usa sus palabras en un lenguaje qu


yo conozco hasta la saciedad, entonces le escucho porque habla co
mi voz y se dirige a alguien que no esta lejos ...
((Yo te recuerdo, Marta, como eras en esos dias que te conoci,, d
. . .
lantal amarrado a la cintura, una cinta roja en el caPeiio, la s(mris
. . .. .
en 10s labios, y una incitacion que ardia en 10s ojos, ven, poseem
quiero ser tuya porque yo deseo que tu seas mio. Ahora no sC (jond
pudiera encontrarte, no tengo idea que tumba te cobija y que tier
convirtio en tierra lo que me pertenecio antes. E ignoro, tamblien,
-- - - -
que morada --I-ne- fue
.- - aouella
---- narte
--7- r- - de tu ser aue no era carne. (Zier
mis puiios sin que logre aprisionar nada en ellos, ni tus labios ni tu
cabellos, ni el aire que conformaba aquel espiritu. Sin embargo, aib
y cierr0 10s ojos interminablemente y ahi estas tu, siempre, comIO
,1 e
jus
amo

((Kinaiao, me peaisre que re nauiara ae 10s porrnenores que antec


dieron mi partida desde Bahia Blanca. Pero ..., jcomo podrias esc
charme si permanezco solo y lo unico que hago es divagar COIimig
mismo? Este departamento que me cobija no se parece a1 cuar'to e
trecho de Buenos Aires, aqui hay mas amplitud, las claridade:s qu
recubren sus muros se me antojan unas alegres sonrisas. Sin elmba
go, tu continuaste a mi lado sin cortar el dialog0 y, al final, no atin
a comprender el por qut me puede suceder alto tan descabellado
Me levante del asiento, dirigiendome a1 espejo. Limpio su 'vidri
empaiiado, y, entonces, a medida que elimino la humedad, ayIarec
ante mis ojos la imagen de Rinaldo. Veo su rostro moreno, elijuto
170
y en 151 aquellos ojos negros, muy grandes y ahuecados burlandose
siempre de algo. Y ahora voy descubriendo sus cabellos y vuelvo a
repetir que jamas he conocido otras ondulaciones que Sean mas her-
mosas que la suya. Me quedo pensativo, al cab0 balvucik muy que-
damente:
ctRinaldo, no recuerdo, s i que lleguC a Francia y que este departa-
mento es suelo franc&. Pero ignoro si viniste o no conmigo...))
Nadie responde.
ccRinaldo, necesito que me digas todo aquello que yo no logro des-
cifrar.))
Levant6 con brusquedad mi rostro tratando de buscar el suyo en
el espejo. ReciCn se dibujaba ahi. Efectivamente... Siempre su pie1 os-
cura, las mejillas hundidas y el cabello y las ondulaciones ... En for-
ma inusitada descubro en este instante que sus ojos negros y ahuecados
no se burlan, me observan muy fijos, tan inquisidoramente como tal
vez yo a 61, con una mirada enfermiza de fiebre. Y, poco a poco su
rostro que esta en el espejo, o detras -quiz8 dentro-, comienza a
transformarse, cambia 10s matices, va surgiendo el mio con unos ojos
grandes de sorpresa a fuerza de no comprender.
Rinaldo se esfuma del vidrio, lo busco en el resto de la pieza sin
encontrarlo, el abandon0 es mi compafiero. Froto las sienes con un
trapo humedo y frio. De pronto me devuelvo a1 recordar algo, enton-
ces de la maleta extraigo un recorte de diario. Leo:
((En la ruta proxima a1 aeropuerto de Ezeiza fueron encontrados
ocho cadaveres en un espacio no mayor a 10s cien metros. Ellos co-
rresponden a.. .))
Ahi, en tercer lugar, figura Rinaldo Rios, chileno, veintiocho afios,
soltero.. .
Suerte perra, amigo Rinaldo, quedar botado en cualquier camino
del mundo. Sin embargo yo continu6 contigo y no sC, realmente, cuan-
tas de nuestras conversaciones interminables fueron autenticas y cuan-
tas product0 de mi mente afiebrada. Pese a todo, con fiebre o sin ella,
proseguiran por siempre, se hace indispensable ese estado de coloquio
para el hombre, escuchar y escucharse, aunque a1 final todo sea un
monologo, nuestras propias voces lanzadas desde diferentes angulos.
Porque, consciente o inconscientemente, el dialogo se efectua consi-
go mismo, por lo general aceptamos a1 interlocutor que es nuestro do-
ble y usa la misma voz. En el fondo no pasa de ser nada mas que la
propia resonancia.
El mio, entonces, se enrielo con alguien a quien asestaron un gol-
pe mortal, asesinandolo, y que, por paradoja, permanece enteramen-
te vivo, mucho mas que antes. No es de aquellos muertos que fueron
seres vivientes sin caminar, exentos de huellas. Rinaldo fue el amigo
de puertas abiertas que llevaba la cuenta interminable de mis suefios
sin que tratase de coartar el vuelo o desprenderme las alas. El amigo
que siempre mostrd comprension hacia mis ideas locas, el que sup0
171
escuchar, sin espantarse, el grito de la selva. Porque, en verdad, el
se interno en mi hasta la parte mas densa, alli donde moraba el horn-
bre primitivo, salvaje, incapaz a veces de comprender a 10s civiliza
dos. Como Rinaldo pertenece a aquella categoria de muertos quese
niegan a morir y por lo tanto 10s arrastramos a la fuerza --0 ellos
a nosotros- me permitid enterrarlo en la selva, en esa selva t an mia,
impenetrable, donde, en ocasiones, yo mismo encuentro dificzultades
para seguir avanzando.

7
Los niiios duermen.
Marta tiene a su lado a Roberto. Los restantes, Ramon, R,lauricio
y Lidia, yacen en otra cama mezclados sus cuerpos en un indlescifra-
ble jeroglifico. Mientras, Matias duerme sobre un entablado crujien-
te que siempre amenaza con desplomarse. Para llevar a cab0 Iiuestras
relaciones sexuales la dotacion de la cama-colectivo aument;I a cua-
tro. Roberto hace el raid en mis brazos hasta la cama vecirla.
No es facil.
De partida, por supuesto, cuesta encontrarle un hueco doride aco-
. . ^. . .. .
moaarlo. bin embargo, el cuiaaao mayor consiste en no aespertarlo.
A Ramon y Mauricio les levanto y doblo una pierna o un braz 0,cual-
quier operacion que efectue en ellos no significa problema algimo. Li-
dia, en cambio, rezonga de inmediato y lanza un largo ctsip00000)
que a1 final tampoco acarrea peligro. El viajero es otra cosa . Pobre
de nosotros si despierta, muy factible en su vuelo o con el si pooooo
de Lidia. Entonces le devolvemos a la cama de origen y Marta le ofre-
Ice 10s pechos para acallar su excelente oratoria.

Yo, atribulado y con deseos, espero. Tanto, que a veces nie duer-
mo ... Generalmente el encuentro se realiza tras la segunda, tercera
y hasta cuarta tentativa. Cuanta tirania ejerce Roberto contra ncxotros.
ccfiato, jcuando podremos comprar una cama?)), suele pre:guntar
me Marta.
La cama ha quedado como nuestro primer proyecto de iidquisi-
:ion en un album que guarda muchos otros.

* * *

1Hablemos de Roberto.
Con seguridad en esas horas se adueiia del papel protagon ico. Es-
n hom-
we que ya cumplio el aiio. Si el pecho no responde a la producc iuccion
je sus requerimientos clava 10s incipientes dientes y produce unin ggrito
.>
. -..l X n t n n mnmX C: CataCn
n -.
, =.". - X C 1- n..:tn -1 manhn Marta
hA.

172
persiste con resignacion. A veces no tiene leche, no le baja, que grite-
rio se arma entonces.
La pieza se hace estrecha, las camas insuficientes. La bacinica, pe-
l ^..^Z^
quciia. E" ....
cs U I I ,...+rr$,.,.4..
aiiciauu
,-...A
yuc
,...-- l, n.. ":--A*:,,
su SiiupuiiLu pupci UFSUF
cuiiip~c
---,.
l A,-."A, l,, *:--
IUS LIFIII-

pos solteros de mi sefiora. Por supuesto lo compro sin vision, a ella


le bastaba. Ahora no y la bacinica lo comunica cada vez que se rebal-
sa. Cuando sucede, Marta me propina un puntapie por entre las sa-
banas, o dos, y a veces hasta tres y cuatro, segun el lugar adonde me
arrastro Morfeo. Escucho, ccya, Rato, la bacinica esta llena.
iYaaaaa...!>>
Las varias vueltas que me doy quejandome o bostezando mien-
,... , . .
tras ianzo imprecaciones son, naaa mas, que el preiuaio ae ia inevita-
* I .
ble levantada. Botar 10s meados en la pileta del patio me pertenece
exclusivamente. En calzoncillos y camisa, mi tipica vestimenta noc-
turna, me levanto aun mareado por el sueiio. La necesidad de equili-
brar el liquido me obliga a despertar del todo. Salgo a las sombras
y a la atmosfera helada, casi por instinto comienzo a buscar el cami-
no que va a la pileta, zigzagueo, pierdo equilibrio, y el chorro de mea-
dos cae en las manos y sobre 10s pies. Nunca hay excepcion. Por
fortuna son de Marta, de 10s hijos y mios, y, entonces, no me produ-
cen asco: constituye mi consuelo.
En epocas de invierno, cuando Ilueve, soporto el meado, la lluvia
y el barro. Casi siempre me resbalo, la bacinica cae.. . En ese momen-
to reflexiono que mejor resultado lo proporciona una bacinica pare-
rida a la n
"IYU u ..1
i i nnceen
VU" ~
y.,""-" I n c vprinnc I V Y I~-....," I
Pirrhn pn la
I-."L. .
. . .,
1
C iiata
U U U C U ,
nrnvicta de iin
y . V . . Y L U ...- U.1

pequefio agujero que permite poco a poco a1 liquido escurrirse de su


encierro. El artefact0 suena pomposamente en su tipica funcion cuando
lo requieren el Pucho, la Pucha y 10s Puchitos. A1 rato, sin embargo,
no queda nada del liquido espumoso, per0 el suelo se transforma en
una gran mancha negra que pareciera ser la sombra delatora de la
bacinica.
nica.
rii- -:-A:-->- -1 A- v-
Ella est6 sindicada como el segundo proyecto de
2-
compra. En al- -1

, gunos momentos, sobretodo cuando salgo a vaciarla, se adelanta. Des-

LII LCILCI lugai SG uuiLa uiia L u i i I u u a ~ U SGI I v u paia guaiuai GI iuic


de tiras, siempre volando dentro de la pieza como si fueran unas blan-
cas palomas. Mas alla una media docena de tazas y sus respectivas
cucharas, enseguida un ropero y, para cerrar la fila imaginaria, un
terreno donde meter todo eso, incluida Marta y 10s cinco chiquillos.
Cuando pienso en las posibles compras y trato de ordenarlas en una
cola se me forma un embrollo debido a 10s articulos minusculos mez-
clados entre 10s grandes. Total, prefiero colocarlos por orden de esta-
tura y asi evito problemas mayores.
A1 casarme, mi aporte fue el amor. Marta, ademas, arrimo sus
pertenencias: cama, dos valijas, lampara, un hermoso y rigido paisa-

173
je que lo metieron en un cuadro, y la mencionada bacinica. Hoy no
existen lampara ni cuadro, destrozados por 10s niiios.
En cambio aumentamos en una cama y cinco hijos ...
Verdad: 10s nombrados bienes materiales que poseemos no abas
tecen nuestras necesidades. Sin embargo, es demasiado para las di
mensiones de la estrecha pieza. Por paradoja el cuartito se las ingenia
para dar cabida a otros seres que se arrimaron a nosotros y usufruc
tuan de nuestras escasas riquezas. A las baratas, visitas inoportuna
no cotidianas, habria que agregar las hormigas, las pulgas, ratas, mos
cas, araiias, zancudos y polillas.
A las baratas las toleramos porque nunca incursionan en serie. A
compararlas con otras especies les dispensamos una especie de amis
tad. Las hormigas no hacen notar su presencia y las pulgas son pues
tas fuera de combate con un refregon, aunque por cierto instante
Despues, otro ... Las araiias se encargan de las moscas, el gato, de las
ratas. Y , las pulgas, en alguna manera del gat0 ...
Piojos, no.
Nunca hemos sido piojentos. ctNi Dios lo quiera)), dice Marta. Li
dia atrapo uno en sus correrias por el barrio. La terrible investigacion
a fondo que se realizo dio con el culpable. No hub0 proceso ni abo
gad0 defensor. iZas!, Marta lo ejecuto en la horca. iPiojos, no!
Zancudos, si. Emigran en 10s atardeceres hasta las habitaciones
desde su cuna de origen, la acequia cercana. Durante la noche les da
mos con rabia, es cierto, pero sin el sentido vergonzoso que nos dejo
el piojo. El zancudo, o mosquito como se le llama en otras latitudes
pertenece a una escala social superior y por mucho daiio que produz-
ca no nos sentimos horrorizados. iRun, run, run!, comienza con su
murmullo tenebroso cuando vuela por sobre las inocentes cabezas dor
midas de 10s niiios. Nos crispa 10s nervios, bien sabemos que con su
picada certera 10s hijos llegan a brincar quedandoles una mancha ro-
ja en su cara, brazos o anatomia que ofrezcan de blanco. Marta se
baja con decision de la cama dispuesta a enfrentar a1 enemigo, usan
do en el ataque un tipico sable de cuero y suela, un zapato mio ...
La noche transcurre paso a paso, interminable. El gat0 se cansa
de despertar a cada momento instado por las pulgas. Resuelve salir
Bota estrepistosamente algo en el salto que da hacia el unico hoyo
disponible. Tiembla el techo, sin duda de que arriba hay competencia
atletica entre gatas y gatos, algun campeonato inter-barrios. Como
pareciera que precisamente en nuestra pieza esta la meta sucede de
que la algarabia es salvaje cuando unos celebran a1 vencedor mien-
tras el resto se queja de la derrota.

8
Es terrible encamarse con un hombre cuando no se tiene ganas ni de
ser tocadas. Cuando, de mil amores, quisieramos estar solas, cami
174
nar, meterse en un cine, o -como decia Mariana- sentarse bajo 10s
arboles en un banco de la plaza para ver como duermen 10s pajaritos.
Porque una se siente mal, per0 el dinero es indispensable, y vuelta
otra vez a lo mismo dirigiendo 10s pasos hacia la calle y buscar a1 hom-
bre que no conocemos, que no se quiere, ni gusta. Ahi la cuestion ra-
dica en poner la cabeza en blanco y que el tipo termine lo mas pronto
posible para sacarselo de encima porque da asco. De no acontecer asi
viene la reaccion, en algunos casos dicikndole bueno, viejo, acaba,
soy mujer y no vaca. Esta el que se levanta asustado o el que insul-
ta ... Por eso, enseguida de que el cliente se va cortado, nos baiiamos
lo mas posible, urge desprenderse tanto del hombre como de la sucie-
dad, propia y ajena.
El oficio de prostituta es mas terrible de lo que todo el mundo Cree,
y muy distinto a cuanto dicen la policia y 10s jueces. Ellos sostienen
que la mujer se encarga de incitar y eso no es cierto, no se precisa.
Basta con ser mujer, decente, seudo-decente o puta para que el hom-
bre pretenda dormir con ella.
En este trabajo todo se termina pronto, y sin juventud o un poco
de belleza nadie las mira. La prostituta tiene que retirarse del oficio,
como lo hice yo a1 reunir toda mi voluntad, o el cielo y la tierra caen
encima con mas fuerza que nunca sobre su pobre cabeza.
El silencio hablo enseguida.
Imagenes y voces salian y volvian a entrar por la puerta de mi pen-
samiento. En cuanto a la confesion, parecia que llegaba a su termino.
Marta extendio su mirada sobre la reducida pieza. Los hijos dormian
desparramados sobre la cama y Matias cambio de posicion en el catre
de cajones produciendo la tipica musica que acompaiiaba cada una
de sus volteretas. Marta les observo con cariiio por entre las tenues
claridades que ya esparcia la naciente aurora.
data, mi fortuna esta en 10s hijos y en el hogar. Te contk lo que
nunca crei confesar, tu me obligaste. A veces me condeno, en otras
me absuelvo. Ahora necesito t u perdon.))

* * *

((Oh, Marta, por ahi voy descubrikndote en cada mujer que intenta
poner su grano de arena en el afan de elevar el nivel comunitario en
que nos desenvolvimos. Te voy descubriendo, tambikn, en cada mu-
jer que con su hermosura me arranca un suspiro y hace que 10s ojos,
complices de la operacion, transporten enseguida la pasion y el deseo
carnal a todo mi cuerpo, arrollandome, usando las vias de la sangre.
Y sin saber por que extraiios mecanismos en ese mismo instante co-
mienzo a mirarte a ti, y deseando a otra es igualmente a ti a quien
deseo con todas las fuerzas que da el frenesi y el delirio. Noches atras
me sorprendi hablhndote en la oscuridad, ya acostado, Marta, aun-

175
que sea en espiritu ven a acostarte conmigo, hacemos el amor y des-
puks te marchas dejandome una sonrisa que se impregnara en mis
labios. Hazlo, Marta, hazlo esta noche, que -tu lo sabes muy bien-
el plazo de quererte aun no se vence y entre nosotros dos todavia hay
un romance por delante y una historia inconclusa por llenar ...
Y , cuando en el Mas Alla te vean llegar alegre y dicharachera, di-
les no mas, que estuviste conmigo y que nos acostamos e hicimos el
amor. Que te sientes inmensamente feliz y no eres un espiritu amar-
gad0 y frustrado. No les mientas, Marta, tampoco lo ocultes, quiza
recitn ellos -todos 10s demas- te enviden a1 descubrir que un ser
espiritual tambikn puede atraer hacia si la felicidad y la alegria. Diles
que aun siendo nada mas que un espiritu posees en la tierra un ena-
morado que te ama mas alla de todas las fronteras posibles que mar-
can la vida y la muerte.

9
Evaristo Contreras. Abogado.
Buscaba a un escritor y la placa certificaba la existencia de un hom-
bre versado en las letras de las leyes. rciEstara el que pertenece a1 Cen-
tro Literario de San Bernardo?)), me pregunto atribulado.
Yo tambitn soy escritor, aunque serias dudas no me permiten ejer-
cer. Tenia la impresion de que mis escualidos escritos se asemejaban
a 10s frutos que produce el huerto ubicado en una lejana aldea enfer-
ma de sequia. A veces, a1 regreso del trabajo, descendia del microbus
antes de lo habitual dirigitndome a1 local del Centro Literario, donde
atisbaba por la ventana entreabierta o la cerradura abierta la reunion
que se efectuaba ahi. Queria saber como eran 10s intelectuales, tal vez
deseaba verme retratado en alguno de ellos. Partia con decepcion, yo
no figuraba en el lote. Muchas cosas encontraba alli, pero no la ca-
rretilla en la que transportaba a pulso el concreto por un andamio
hasta el segundo y tercer piso de la construccion mientras sudaba a
mares, ni el grito del cuarteador crivamos, mierda!)) cuando veia que
y o flaqueaba, hacikndome reaccionar con esas palabrotas tal como
un caballo desputs de recibir el latigazo.
Desde luego que no, un salon no se asemejara jamas a un gran
edificio en construccion, a lo sumo puede tener como adorno algunos
cuadros que cuelgan de sus paredes donde e! artista pincelo musculos
y sudores en el fondo de una mina o de un socavon.
Senti amargura. cciQut voy a ser escritor!)), me decia a1 observar
la olla proletaria envuelta en papeles, transportadora diaria de la por-
cion de charquican, arroz o porotos, para el almuerzo en el trabajo.
Traje, aspect0 y olores de mi propiedad no tenian la mas remota afi-
nidad con el de 10s seiiores presentes.
<<iQutvoy a ser escritor!)), repetia el eco en las distancias profun-
176
Zspiritu, hiriendo mis sentimientos. Tal experiencia dej6 en
el exilio a1 presunto escritor. Continue usando la plancha de costum-
b

SUIU U l l d VCL GI1 14 V l U d I l Q U l d I C L l U l U U U l l d U p l l l l U l l dJCllcl \UUIC:


~ 4 1 1

aquellas contadas hojas manuscritas. Fue cuando se las pas6 a Tejos,


compaiiero de faenas, en quien reconocia una inteligencia extraordi-
naria. A 10s dias despues me las devuelve. que tal?)), le pregunto
ansioso. ~ M u bueno)),
y confiesa, ctescribes con una letra lindisima)).

1
Ijesperre. Keaimente no se con exactitua si 10s percances aei pasaao
10s rememore durmiendo o sucedio que durante la noche permaneci
desvelado trayendo a la memoria aquellos recuerdos. Pongo atencion,
escucho que afuera llueve torrencialmente, me froto 10s ojos, podria
ser alguna lluvia que tan solo cae en mi cerebro. Pero no, es autenti-
1 ca, entonces reflexiono buscando la formula de como detener el nue-
vo golpeteo que comenzo sobre mis sienes despuCs de aquel lapso de
bonanza, cuando decidiera recorrer el parque. ((No debi de haberme
levantado y salir)), me reprocho ahora.
Abro bien 10s ojos, no logro darme cuenta en que situacion me
onrninntrn
CIIbUb.IICIW,
c i P c t n w rub0p.b'
01 b7LWJ
l e c n i o rLtW
n w
n 11w.
nn T-1
I u1
W P T fiiernn
.bL 1 U b 1 W 1 1
l n c ortromc=rirnien_
two C ~ C L b L I I b b I I I I I b I I -

tos con que me sacude la fiebre 10s que hicieron incorporarme en for-
ma brusca, despertando. Siento que mi cabeza va a estallar, y ahi,
como si no tuviera otra alternativa que no fuera dormir, delirar y des-
pertar, permanezco una vez mas sentado en la casa con ambas manos
I en la cabeza en un intento por sujetar las vibraciones que vienen des-
, de las sienes.
Dle repente recuerdo que dentro del armario guardo unas botellas
de vi1no. Prestamente voy alla, descorcho una, y, antes que recupere
A - 1 --_---- - - ----le&-
~
el doti- UCI -.- ~ 14
IQLUIICUIIICILLU. v d L
1- L - . . - - : - A -
I
A 1 -..LA
I IIC vauduu U U I LUIIIUICLU. AI L ~ U U
.

de algun tiempo embisto la segunda botella, instalandome en la mesa


junto a una copa y colocando otra enfrente de mi.
((Salud,cornadre)), brinde, entonces. El sentido de soledad que su-
fria me hizo crear una compaiiera, que, inconscientemente despues
de la segunda copa, se transform6 en mi propia vida; con ella empeck
a diologar para llenar el gran vacio. Con plena conciencia de que me
infligia un autoengafio la tratC superficialmente en principio, y, en al-
gunos instantes, con cierta burla. Pero, a medida que las copas se va-
ciaban y volvian a Ilenarse, se fue transformando en autkntica
acompafiante que alternaba conmigo no solo para consumir el vino.

177
ctCuando conoci a Marta, i q u t aspect0 me atrajo primeramente
en ella, que resorte movio para envolverme?))
<<Nungun0especial, bastaron su cuerpo, las piernas, 10s senos.. .))
((Cierto, no podria negarlo. Antes que nada funciono en mi el ape-
tito sexual. i Y despds?))
<<Per0usted consulta demasiado y en el asunto trago no pasa
nada ...))
((Cornadre, perdone mi falta de carifio. Acerque la copa, jsalud!)
<(iSalud, cornpadre!))
trAl seco, cornadre...))
<<Cornpadre,yo respond0 todo lo que usted quiera preguntar siem-
pre que no eche a1 olvido 10s ofrecimientos. iRecuerda que a 10s va-
rios dias despuis de haberla conocido, y por lo demas sin concretar
aun ninguna relacion intima de alcoba, dentro del cino a1 que asistie-
ron para ver una pelicula cualquiera que nunca llegaron a conocerle
el nombre y a la cual le ignoraron completamente el tema, de pronto
descubrio que ademas de piernas y senos Marta tenia algo que usted
no sup0 definir en ese instante per0 que le gusto?))
<<Aver, a ver, iquC ocurrio ahi?,)
cciMarta, no seria mejor buscar hotel una vez que salgamos del
cine? ))
Escuchk, muy levemente, que empezaba a sollozar. Inquiri con ter-
nura que pasaba. c<Alamiro,contigo he forjado tantas ilusiones que
tu propuesta me hace sufrir, confiaba en que tu amor sobrepasaba
lo meramente carnal.))
cciRecuerda, compadre, que el tercer dardo de conquista que le
clav6 Marta se dio a traves del estomago y tambiCn su carifiosa preo-
cupacion por coser el infaltable boton de la camisa y plancharle la
ropa, quehaceres que usted -para que decirlo- pasaba por alto?)
(<Si,si, caramba, cocinaba tan bien ... Y lo del botoncito y lo otro
no es mentira, tampoco.))
((A esas alturas no solo era ya la mujer que sirve para la cama.
el asunto llegaba mas lejos, ella se transform6 en su madre, una ma-
dre que, suele suceder, hace nacer el complejo de Edipo. He ahi que
la madre por siempre tan afiorada la encontro en Marta, con el ingre-
diente que sabia excitarle 10s deseos carnales en su grado maximo. iEs-
cuche decirle salud?))
(<Nolo dije, per0 estuve a punto. Con usted, comadre, uno no
puede retrasarse en pronunciar tan dukes palabras.))
ctMejor asi. Salud, cornpadre.))
((De veras. iQuC le hace el agua a1 pescado? A pesar de que resta
tanta noche todavia, y vino tan poco ...))
ctBueno, llene las copas, no finja que se quedara dormido.))
ccComadre, ha llegado el momento de aclarar muchas cosas. .. Y
vamos no mas a1 grano. iHasta que punto agradezco y hasta que punto
rlnanntr;rrn I n a t n r l m n orrr\mrrnRnrn n t n r l o c rrnrtnr An . a n n n ntrn
confin, por siempre, incluso ahora para tomar un trago? Tu no su-
piste -y a estas alturas abandonemos el simulacro de tratarnos de
usted y de compadres- darme el mundo que soiie en mis tiempos de
muchacho, me defraudaste. Mas aun, algunas veces concluyo en que
me engaiiaste. Antes era feliz contigo, asumias el papel de una com-
paiiera ideal, tu curiosidad pasaba a ser la mia, asimismo aquel des-
lumbramiento que experimentabas a1 descubrir el mundo me pertenecia
tambien en la misma medida. Compartiamos el dolor y la dicha, y
frente a 10s acontecimientos reaccionabamos de igual modo. Y es ahi,
justamente, donde comenzo nuestra discrepancia. En un mundo de
hechos, la muerte se transforma en uno mas. Por fortuna cada hecho
genera una respuesta, no existe aqukl que se declare huerfano de ex-
plicacion y por ende desprovisto de una contrapartida que se oponga
por principio a el. De ahi nace, y despuks crece en mi, la conviccion
de que la muerte no se presenta como un circulo cerrado y definitivo,
incapaz de abrir un cauce por donde se estaria deslizando la respuesta
frente a ese hecho implacable y brutal que la aborta. Y la respuesta
a1 hecho que configura la muerte no es otra que la resurreccion car-
nal, una vuelta a la vida formando entre ambas -vida y muerte-
un verdadero circulo, con la salvedad de que este circulo puede abrir-
se y cerrarse alternativamente.
Yo sabia que Marta vendria en el transcurso de la noche. Lo sabia
desde siempre y por lo mismo la aguardaba. Muchas veces, escondi-
da ella en las sombras, la habia escuchado repetir cresphame en el ma-
iiana)). Ese manana se convertia en hoy, precisamente esta noche. De
ahi mi conocimiento cabal de que ella apareceria de un momento a
otro. Me alisk el cabello usando 10s dedos a manera de peineta, fui
a1 lavatorio, me cepille 10s dientes y me lave la cara.
Retorne a1 cuarto y a la mesa.
Alli el reloj, mas que marcar, golpea el tic tac de sus minutos gol-
peando de paso el tic tac que modula mi corazon. cciCua1 reloj?)),
me pregunto de pronto, intrigado, no ignorando que normalmente
dentro de mi cuarto no es el reloj quien seiiala la marcha del tiempo.
Alli el tiempo tiende a marcarse por si mismo con las luces y las som-
bras que vienen de afuera. Lo busco con la mirada a traves de las mu-
rallas, estaba cierto que era uno de esos enormes relojes que cuelgan
1 en 10s muros, la fuerza del tintineo lo demostraba. No lo encontrd,
1I ccdebe ser un nuevo fantasma, mas jovial que 10s anteriores, se empe-
cina en mostrarse como un reloj mural)), sentencio dando ttrmino a
la investigacion pese a que el tic tac continuaba inalterable. Vuelvo
la cabeza hacia las ventanas. En la busqueda del reloj me cerciore que
por 10s vidrios, en la parte exterior, se deslizaban una tras otra nume-
rosas gotas de lluvia que iban a parar a1 madero del ventanal fundien-
dose con el. crPobrecitaw, exclame con ternura. cq,Y si Marta
anduviera por ahi buscandome bajo la lluvia, muerta de frio y a cie-
1 gas como esas gotas?)), me pregunto de improviso sintiendo un esca-

179
lofrio. cciCuanto falta para que llegue?)), agrego con ansiedad. Una
vez mas trato de ubicar el misterioso reloj, ya olvide por completo
mis conclusiones de que se trataba de un fantasma. La mirada gira
alucinada en un van0 intento por descubrirlo. ctBueno, no importa,
con reloj o sin 61, ahora mismo o un poco mas tarde, igual no mas
irrumpira Marta. No hay motivo para alterarse. iPero, cresta, ya de-
bia de aparecer! )), exclamo nervioso. ((Tanto tiempo esperandola, y
hov. iusto hov. es el dia de su reanaricion. Si no fuera Doraue
- , I J , 7 . . se que
estoy despierto creeria que es un sueiio. .. Para calmar 10s nervi01s voy
a tomar un trago. Ah, no, porque cuando la bese encontrara el olor
a vino y ahi si que no me libro de su reproche. Ire a echarme otra
n..;llnAn
Ccpiiiaua A,?. A;nnt,?.c n-.a'.;nntn
UL UICIICCJ, ~ I C J ~ C U C yuC
n , , n tnAq,,i,q
V LVuuvIu
n , . n A q .31n,:n *nrtrr A
yukuu u 1 5 u ~ t ,e Sa-
bor huachaca en mi boca.))
En el sopor del sueiio yo me levantaba y partia a1 baiio, en la rea-
lidad mi cuerpo tiene que haberse movido en un vag0 intento por obe-
decer la orden cerebral, lo suficiente como para hacerme perder el
equilibrio desde la posicion en que permanecia, sentado, apoyada la
cabeza sobre la mesa, y caer entonces estrepitosamente a1 piso.
Mucho mas rapido que en cualquier oportunidad normal me puse
de pie, y con 10s pufios apretados, muy en guardia, espere a que el
enemigo atacara de nuevo. Es verdad que a1 primer golpe me lanzo
de
. _ culo.- a tierra. Der0 fue a traicion. ahora no Dodria reDetirlo. ((Yo
I r

calculaba que Marta no llegaria asi no mas de rompe y rasga, prirne-


ramente tengo que vencer a unos cuantos demonios. Per0 no crc:an
10s huevones que si me botaron a la maleta cantaran victoria de b ue-
i i a a a piiiiicia~.lI,?....mnn
" n n
v ciigaii, v L i i g a i i , a v u J I JL la
lon..,?.Ann onnm;nn
~ U L U C UC W M M ~ W . . .
.n
ides-
graciados! iCachan? No aparecen, arrancaron 10s infelices. Han
dejado el camino abierto y libre para que penetre Marta...))
Senti un pequeiio ruido afuera. 0 me parecio. En el apresuramiento
por Ilegar cuanto antes a abrir la puerta tropeci cayendo de bruces,
golpeandome boca y narices, y, en el rebote, las sienes. El choque fuie
brutal.
Queae aruraiao, o casi. La sangre comenzo a verrerse sin inrerrup-
cion sobre el piso. Las sombras de afuera, en ese instante, a1 penetrar
por las ventanas desprovistas de cortinas hacian extraiios juegos de
figuras dentro de la habitacion, y tuve la immesion r de aue me con-
templaban con burlon mirar. Eran interminaldes caravanas que se des-
plazaban de uno a otro confin a traves d e saltos y contorsion es.
Personajes deformes avanzaban y luego se "-:.dctciiiaii -..,*-I .......-."+:""mn,
I r;pwLluaIiiGiite,

otros caian sobre ellos y les clavaban un pufial, luego se retiraban pa-
ra dar paso a gigantescas aves de rapiiia que a1 completar la faena
emprendian el vuelo, y yo, atontado, las veia circular dentro del cuarto
abriendo y cerrando las alas. Para donde giraban ellas giraba tam-
b i b mi vista, buscandolas. La sangre, en tanto, aun caia del rostro
aunque ya atenuada su violencia de 10s primeros minutos. Justo en
ese momento siento el repiqueteo de unos pasos ...

180
((iMarta!)), grit6 con tantas ansias que me parecio romper el di-
que de contencion que pone la pie1 en el cuerpo, al reventar salieron
rnis pellejos disparados en cualquier direccion impulsados por la bom-
ba del grito que estallo en el interior.
((Marta...)), repeti, ya sin aliento, consumidas todas las fuerzas.

11
Desde una nube vaporosa surge Rinaldo, baja y se instala a mi lado,
ccjcomo estas?)), pregunta, cciquC tema te absorbe tanto? Pareces me-
ditar en profundidad)).
((Pensaba que en cuanto habite una casa me preocupari de arre-
glar el jardin. Plantare flores preciosas y las cuidarC con amor por-
que se que mas tarde o temprano por ahi aparecera Marta. Todo, todo,
lo prepararC para el momento en que ella llegue, a veces me intriga
saber quC reaccion experimentark a1 verla, si acaso contendrt las la-
grimas y las risas, y cual sera el tono de mi voz, tal vez en ese instante
ni pueda hablar quedando mudo de emocion. Y me cuestiono como
surgira ella, aunque prima la idea de verla aparecer radiante de ale-
gria, hola, fiato, me dira con naturalidad a manera de saludo como
si la hubiese dejado de ver nada mas que el dia anterior.
Soy feliz de tan solo pensar en el encuentro de ambos despuis de
tanto tiempo. Y, crCeme, es mas factible este encuentro de ahora que
el anterior cuando nos conocimos por primera vez porque en aquella
oportunidad ambos tuvimos mas escollos que sortear para que el des-
tino nos pusiera uno a1 lado del otro, si incluso no nos conociamos.
En cambio actualmente ella sabe quiCn soy yo, por mi parte conozco
su cuerpo y su alma mas alla de mi propio cuerpo y alma. SC que la
quiero por sobre todas las cosas, y la certeza de que ella me adora
es absoluta. LEn esas condiciones, si 10s dos lo deseamos ardiente-
mente, quC obstaculo habria que no fuese superable? Ni siquiera la
rnuerte a1 dictar su fria sentencia dejando a mi Marta inerte por alg6n
tiempo es capaz de imponerse a nosotros. No, el amor es mas fuerte
que cualquier dictamen, ella resucitara un dia, muy pronto, y, ven-
ciendo al olvido, emergera de la tierra sana y salva de la podredum-
bre y de cuanto termina por aniquilar a1 ser humano, y entonces vendra
hacia mi, sonriente.))

12
For la bran Aveniaa avanza una masa numana ...
Un sol hermoso camina en 10s ojos brillantes de 10s peatones.
Alli, ahora, se forja el nacimiento de un mundo nuevo para nue-
vos seres, extraidos del mundo viejo con viejos seres.

181
Las gotas del sol, del viento, de la lluvia y de 10s hombres ya deja
ron de caer sobre el anterior cantaro hecho de rostros adoloridos. Co
mo en todas las cosas expuestas a sufrir vaivenes y que culminan en
un final, cualquiera que fuese, tambiCn lo tuvo el cantaro: se quebro
A partir de ese dia, entonces, se comenzo a confeccionar un nue
vo modelado con otra arcilla. En e1 cabra tu alegria, la mia y la d
tus hermanos, que son 10s mios porque en cierta epoca todos padeci
mos la sed. Y cuando rias estare pensando tan tiernamente en ti qu
lo haras dentro de mi. Y tus hermanos se reiran tan alegremente qu
sere yo quien ria pensando en ellos.
Mientras, caminamos cantando y bailando en un corso que va des
Ide Santiago hasta San Bernardo, por la Gran Avenida. El sol cente

Ilea posandose en las perlas cuando ellas se desbordan de 10s ojo


. . ... .
.,. . . . . .
empujaaas por el llanto emotivo que proauce la teliciaaa. loa0 cam
-.
bio, el pueblo no avanza agobiado por 10s acontecimientos, ahora all
se da la alegria, una alegria qiue nace espontanea de la vida misnl
y no del dolor ajeno como aqu ella que experimentaron quienes cele
braron el triunfo de 10s golpisitas.
Las guapas mujeres prenden. ciaveies _.
-1 _-_._ --1_^11--- _.
y r05a5 e11su caueuera, y CUI n
_ ^ _ _ _

vierten sus labios en una excitante fuente que invita a beber.


Cantan y bailan.. .
iSabes donde termina la ronda? iAcaso no ignoras donde c(3
mienza?
Pasan vehiculos y desde arriba arrojan
. . . . . . . .- .chayas
.. y serpentinas. Tann
hidm PI r n l dol at-rdnoor 1-c vnnarte 1 1 t i r n l l r r l - c o m cisc t o n t i o r c n l n r o g

51

182
llano, aunque no ejerce la profesion. Poemas suyos han aparecido en diversas revistas
de Chile.

185
Uno siempre llega donde mismo
-me digo--, siempre queda algo
por decir que se olvida.
El vagabundo desaparece de mi vista.
Ya no conozco a nadie.
Me trajino 10s bolsillos
y me pierdo en la noche lila:
soy el fantasma que recorre
una ciudad fantasma.

El Cecil Bar
A Toinus Harris

Estoy en el Bar Florida,


es decir, en mi casa.
Escucho a Ella Fitzgerald
cantando a Cole Porter.
La soledad no es nada con ella,
como en el tiempo del Cecil
y Ella cantando y Louis tocando
la trompeta por alla por el 50 y tantos
cuando nosotros recien eramos un par
de espermatozoides que coleaban
en algun sueiio de entonces.
Cuando Ella cantaba Tiernamente
o N o puedes quitarme eso
que estoy sintiendo
en este Claro en Barmont,
donde Ella me recuerda
10s fantasmas que somos
hablando de 10s malos vientos,
amandose desde el mas alla
de caminar por la estacion,
mirando desconocidos que se van
, con alguno de nuestros sueiios
junto a ese tren que sentimos partir
desde aqui donde se escribe,
corresponsal de guerra,
la historia que se hace todos 10s dias.

186
Bar poesia

Estoy en Ningun Lugar


y voy a Ninguna Parte.
Escucho una vieja cancion
de The Police mientras escribo
y miro unas tablas lustrosas
de negro como nuestro futuro.
Estoy esperando que suceda algo
como hace casi quince aiios.
Estoy perdiendo la Batalla del Ebr(i)o.
Este es el momento culminante.
Me fumo el ultimo cigarro,
bebo la ultima copa.
Luego volvere a ser el anonimo
ciudadano de la locura.
Estoy en lo mismo de siempre:
escribo mientras afuera
la ciudad ensordece.

El Berri

Que cambiado esta Paris


canta Aznavour
mientras yo lo escucho
-en el Nuevo vasco
en Santiago de Chile-
recordando lo viejo
que esta todo aqui.
Con el mismo antiguo
telifono del Berri
sonando para nadie
y el reloj de pared
preguntando
a quitn le interesa la hora.
Ya sin 10s amigos de entonces
-cuantos aviones y trenes
en la memoria- ni la rubia
ante ventana lluviosa.
O(h)Berritiago piano bar.
Se apaga la luz/ y el sol
de la juventud ya se ha ido.
187
188
AI otro dia de tu partida

Las calles estan mojadas.


Una lluvia primaveral
se ha dejado caer
sobre Santiago de Chile.
Estoy de nuevo en El Solitario
-mas solo que nunca-
y te imagino mirando
en otras ventanas
el mismo vacio.
Tu partida fue triste
-toda despedida lo es.
Tal vez la misma de muchos
aeropuertos del mundo.
Una fotografia para recordar
cuando de nuevo estemos juntos.

El solitario

Un ultimo poema ilumina las cosas del ojo.


Todavia en El Solitario.
Mirando una mujer sentada
en un banco del parque.
Imaginando sueiios eroticos.
No s t si en realidad era bella
per0 sus ojos eran tan azules
como Nemesio imagino
las aguas del Mapocho.
Maiiana si. Ahora esta la tevC
y sus uniformados htroes.
Pasan autos, motos pasan
y cuesta mirarla.
Los semaforos cambian
sucesivamente de colores.
190
textos

Poemas
GUIDO DECAP

Luz nocturna de enero en 10s cerros de Ibiza

La luz de enero se fue a1 naufragio definitivamente,


piedras, artefactos, guijarros,
:n una noche con una luna de apenas,
luz de velas temblando,
10s ladridos, el viento frio,
un rumor como del fin del mundo,
y mucha tristeza desmadejada en 10s entresijos del alma;
sub0 con el perro negro la falda del cerro,
10s matorrales, las piedras desteiiidas de tanto tiempo
y lluvia y yo sin saber quC camino cruzar.
Hay senderos ininteligibles
lue reptan insinuandose;

1: Imanto cansancio,
manto sueiio como para no despertar
y dormir parado, como 10s caballos
:xtenuados de pie durmiendo el olvido,

Guido Decap Carrasco (1951), nacio en Los Angeles, Chile. Es mtdico y poeta,
y vive en la actualidad en Madrid, Espaiia. Los textos que publicamos pertenecen a1
libro Paisaje con fiordos, que debe aparecer en Santiago a fines del presente aiio.

191
un suenu pruiuiiuu,
el pasto seco, las piedras ocres,
el pasto humedo, 10s arbustos
la sequedad y la humedad en su contradiccibn, juntas
la luz de pena,
esta palida luz de enero que apenas alumbra
la palidez de mis dedos y el latido porfiado.
El perro negro husmea
se agita mientras corre olfateando entre 10s matorrales
confundikndose con la noche
sin emitir sonido mas que el de su sombra
y de pronto gime
y grita su silueta frotada en la flora
salta piedras y zumba un espectro
y emerge una sombra que se vuelve a perder
en el bosque, en la luz pCtrea y palida
luz de enero
luz que apenas es luz
sin chispas
sin destellos ni relampagos ni lumbre
una luz miserable que detest0
y que ni siquiera alumbra mis mejillas,
ni mis dedos humedos
enero y su luz inexistente, entre 10s matorrales
y 10s pinos mediterraneos,
10s espinos que ni detienen erosibn
ni ocultan piedras
ni anidan ninguna luz
entre 10s cerros de Ibiza
el rumor del mar lejos, tragandose la noche etrusca
192
y la luz de enero, miserable
despojo de otros planetas
y de otros tiempos
visig6ticos, griegos, fenicios.
El perro negro vuelve a la carga
corre agitado y sereno a1 mismo tiempo,
levanta una excitation acorde con la calma
y a1 unison0 alerta,
entre las piedras
perdido y yo perdido,
al miedo lo reprimo, per0 estoy perdido,
con esta sequedad de alma,
y esta opacidad de espiritu
mi mente perturbada y la inteligencia bailando
enloquecida como la espiral rota de la cuerda de acero
de un juguete muerto
sin responder,
porque no hay ni un rayito de luz,
y porque la luna ha desaparecido
tras la nube negra
ni una rayita de luz en esta sombra enera.
Tampoco hay esperanza:
sin luz no hay esperanza,
solo espera
una sola larga espera.
Por suerte tengo a1 perro negro
que sube y baja acarreando rumores y espiritus,
va y viene trayendo vestigios de noche,
puiiados de tiempo
hebras de espuma diurna
en un trajin incesante,
miedo y resolucion de movimientos
10s mhculos vivos,
el perro negro conquistando la noche
traykndome hilachas de almas que penan por el bosque
almas muertas y relucientes de humedad y limpieza,
el perro negro resuella vidas
y de pronto gime, lanza un aullido
llora a1 viento oscuro
la imperdonable ausencia
de la luz de enero.

193
Hoy es domingo, apenas puedo escribir, la locura esta desatada
en esta madrugada bruja en donde es duro sobrevivir, porque el
tiempo ya nos ha vuelto desconfiados y todo tiene que
reinventarse y 10s antiguos tropicos volver a expandir su fruta de
madres extenuadas.

Aqui viene llegando la lujuria, ha podido por fin rendirse la


brujula, 10s puntos cardinales desencontrados, desperdigados,
ultima calaiia, araiiazos totales cruza rostros tapa rastros,
anteriores tiempos mezcalinicos, mesalinas, magos, diaspora
agridulce, sabia, savia, geometrias.

Hay una agua indistinguible, una frontera indescifrable, se acabo


para siempre la distincion que separa el dia de la noche. Ya esth
amaneciendo y sin embargo de eso hace ya mucho tiempo. Estan
cantando 10s pajaros, la fiesta desbordada repleta de naufragios
estelares, de huellas nocturnas, lo inextricable, el inencontrable
lugar del amor perdido, como explicarte mi vida si de pronto no
entiendes por quC te recitan esos versos rescatados de una
memoria inexpugnable y recondita, si lo unico que sostiene alguna
certeza en la ausencia es esta escritura, maravilla melancolica que
apenas puede nacer.

La brujeria hace todo aun mas intrincado, per0 las jovenes siguen
llevando boinas y blusas transparentes declamando un delirio de
tibios pezones color esperanza.

Dos:
El viernes ya ni me acuerdo que sucedio, solo SC que caia del
cielo agua de celestes y llovian IuciCrnagas del tiempo a1 tiempo
de una alucinacion, era un vuelo en donde no supe distinguir la
musica de la luz. Oi una voz de registro bajo anunciando: el
mezcal sera volcado hasta el amanecer.

Me apena la escritura, es un ejercicio tremendamente agotador y


fugaz que vuelve a desembocar en la contradiccion, penetrando lo
intimo, desvelando el secret0 que me tienes rodeado de ti, la
lapicera negra, tu perfume vacio de armani, no bombardeen
194
Buenos Aires, quiero sentirme bien, per0 tengo hambre mientras
10s obreros construyen cualquier barrio norte y yo navego entre la
mezcalina de tibieza sirena. No bombardeen Buenos Aires ni
trastoquen mas su geometria, por favor.
I

Las lucikrnagas suspendieron su lluvia fina, es la hora del


encierro, sobre el pasto verde entre 10s arboles de la avenida la
banda pasa callada, la soledad irrumpi6 y tu tambikn estabas
verde y puedo morir haciindote el amor, per0 me voy a1 mezcal
1' del origen, a la alborada y amanecer rosa, la cicatriz del alma,
amanecer alucinado con la lapicera negra entre 10s dedos, la
pluma dorada apuntando a1 papel blanco, viene el encierro
galopando 10s pobres toros futuros muertos sangrantes sobre la
arena, y tu salvajez cautivada en el templo de Luxor, tu latido
primordial colgando exhausto en 10s jardines de Babilonia, tu
corazon de musa atravesado alli, donde 10s leones perdieron
absolutamente toda su hermosura y la belleza devino
repentinamente locura y amanecida delirante, porque la alegria no
son solo las ideas, sino que viaja envuelta en un manto y corre en
zapatillas blancas sobre 10s adoquines y escapa a las cornadas
limpias lanzadas por 10s toros a tu espalda y que solamente
razgan la atmosfera transparente de la mafiana, sin alcanzarte y
so10 queda el brillo de la piedra, el callejon de luz, el destello de
I las tejas h6medas.
I
Suen"o
Un ruido me despert6 y me levant6 durmiendo: Todo estaba en
calma menos un sonido, un murmullo casi con textura de
humedad de ojos perplejos, ojos perdidos.

Alli estaban Benjamin, sentado en el suelo, sobre una alfombra


vieja que cubria el pasillo, iluminado tibiamente por una luz debil
colgada del techo, una lampara que derramaba un circulo amarillo
demarcado por una pantalla.

Alli estaba, sentado en el suelo comiendose su propia carne. Si,


tal como lo lees: estaba sentado en el suelo comiendose su propia
propia carne.

Tenia un aire ausente, una mirada de dolor perdida en las paredes


y una actitud resignada como la de un hombre ya maduro, un
gesto estoico ante lo inevitable mientras masticaba, con 10s ojos
humedos, la carne de su propia pierna.
i 195
-Per0 quC haces Benjamin, le preguntC, entre aterrado y aterido;
y continue por el pasillo, pasando junto a e1 que me miraba con
sus ojos sabios, mientras; comia de su pierna.
. . . .. .
Me dirigi hacia el baiio, consternado, asombrado, enmudecido de
terror y de tristeza. Debe ser un sueiio, me dije para
autotranquilizarme, un mal sueiio, una pesadilla. Bebi un poco de
agua que me hizo vomitar; per0 el v6mito y la nausea me
aliviaron. Me mire a1 espejo y el pequeiio espejo me habl6 de
imagenes horribles: parpados hinchados, mejillas horadadas por la
duda, arruguitas en la frente y unos incalculables ojos que
taladraban inutilmente el vaci6. Reconoci en esa mirada la misma
tristeza infinita de unos ojos de perro, lagunas que miran como
de caballo que contempla atonito la muerte, y 10s ojos me
aterrizaron de pronto hacia mi vision delirante del pasillo.

-Benjamin, joh! mi Benjamin ..., musite bajito, susurre


amorosamente, casi con dolor y mire por el hueco de la puerta
hacia lo obscuro.
Prescindi de mi cara en el espejo y deshice 10s nocturnos pasos,
sigilosamente hacia el pasillo, y alli estaba otra vez la luz tenue,
amarilla y dCbil; claridad opaca y fragil y sin embargo
condescendiente con toda la pobreza que en ese lugar habia. No
podria haber habido otro tipo de alumbrado en esa casa con
paredes de madera y piso cubierto por una alfombra desteiiida.
rod0 emanaba el cansancio de lo pr6ximo a la muerte; el silencio,
?sa luz, la hora ins6lita de esa noche.
AvancC, c r u d una habitacion a obscuras, desemboqui en el
vestibulo y alli, a1 otro lado de la puerta abierta, otra vez ese
pasillo con su tapiz raido y la pantalla un poco sucia colgando del
:echo desparramando esa claridad de ensueiio.
1Evidentemente no era un sueiio. Tampoco se trataba de una
I magen afiebrada, porque ahi continuaba Benjamin sentado en el
zsuelo, bajo el circulo de la luz color de calabaza, una pierna
iimputada en la rodilla, 10s ojos cansadisimos de perro hundido, el
I‘ostro delicado sometido a un largo viaje, el tronco erguido, la
(:abeza girada tenuemente, mirandome sin verme; como si nada ni
’ Iiadie pudiera ya cambiar nada. La decisi6n irrevocable como un
(lestino sin remedio, una decisi6n de miedo, de fatalidad.

9hora se abria delicadamente el vientre, sin dolor, s610 con


:ansancio. Sus manos pequeiiitas y rosadas, 10s dedos nuevos,
as uiias duras, cortas y brillantes buscaban visceras dentro del
tbdomen. Un liquid0 sanguine0 manaba desde el centro de la
196
herida abierta, per0 sin afectar a1 gesto, ni la lucidez, ni el
desengafio. Sac6 delicadamente un trozo de higado y comenzo a
comer, sin deseo, per0 con determinacion y ganas de olvido.

Me paralizo de horror y de dolor la escena. Se me contrajo el


alma y venciendo la piedra en la garganta so10 atink a musitar:
-Pero, Benjamin, i q u t haces, Benjamin? iPor quC lo haces?

Me miro profundamente per0 con ausencia. El vientre abierto, la


sangre manando mansamente, 10s ojos tan tristes; un pedazo de su
higado en la mano y otro trozo colgando de su boca.

Era como estar cayendo por un precipicio eternamente. Un


despefiarse por el miedo, por la angustia, por el terror de la
existencia y sin tocar jamas el fondo. No podia resistirlo y
Benjamin tan lejos y a mi lado comitndose a si mismo.

-iOh! mi Benjamin, susurrC en un sollozo. Debe ser un sueiio. Y


continu6 mis pasos hacia el otro lado del pasillo. A1 fondo, el
dormitorio. Ahi estabas tu, durmiendo. Afortunada tu que
atravesabas la noche descansando, sin saber que Benjamin, en ese
instante, estaba devorandose a si mismo. ContemplC tu rostro
sumergido en la almohada, la silueta de tu cuerpo cubierto por las
sabanas, tu inocencia de suefio y desengafio. Respirabas
acompasadamente; el reposo profundo te protegia.

Tiene que ser una horrible e inhumana pesadilla. Esto es


espantoso. Demasiado horror para ser verdad. iOh! Benjamin, por
qut te destrozas y luego te desgarras comiendote a ti mismo. No
puede ser cierto; esto es un mal suefio, un error. Una venganza de
Dios, una trampa odiosa del destino. 'Nadie puede devorarse a si
mismo. Ningun padre puede soiiar con su propio hijo
masticandose, comikndose a si mismo..., solloct con un dolor de
muerte.

Di unos pasos por la habitation a oscuras; mirC el reloj sobre el


velador; recogi algo del suelo; me acariciC el rostro y respirt
profundo.. . afuera el silencio trabajaba incansablemente hasta
agotarse y dentro de la casa ese murmullo liquido, ese manar de
la tristeza, de la carne, de la sangre, esas heridas abiertas, el
inexorable masticar de las mandibulas triturandome la vida.
Benjamin, bajo la luz amarilla de la lampara, sentado en el
pasillo estaba envejeciendo.

Ese murmullo de arroyo, ese rumor de rumiante me desmentia el


sueiio. -No puede ser, dije calladamente volviendo hacia el
197
pasillo. Queria desmentir la pesadilla, despertar del horror y
sumergirme en fuego.
Per0 Benjamin estaba alli, las visceras desparramadas por el suelo,
la pie1 confundida con la luz, la palidez de la muerte enredada en
sus cabellos, la claridad de sus ojos dirigida hacia su pecho
mientras sus pequeiias manos fracturaban suavemente 10s huesos,
separando las costillas y ahora horadandose cansadamente el
torax. Apareci6 el coraz6n latiendo, el rosado palido de 10s
pulmones mientras la sangre manaba tibiamentz.

Sintio 10s pasos y me mir6 infinitamente.


-Ya casi no me queda nada, me dijo en un susurro...
-Vete, cuando me coma el corazon, entonces morirk. iY no
creas que me muero porque me he comido, porque me he
autodesangrado! Muero de tristeza, de pena, me muero de amor
y lejania.

198
/
I
cronica

MARCEL0 MENDOZA

Retrato hablado
de un sabueso
Es frio de sangre y piel. Anda con cinco guardaespaldas para
Tranquilo. Cuidadoso de sus palabras. arriba y para abajo.
Muchos sostienen que es un analista de El fiscal estudi6 abogacia en la Uni-
Inteligencia, que ha recibido cursos y versidad de Chile desde fines de 10s 50
que estd cabalmente preparado en esa hasta 1965, aproximadamente, per0 so-
direcci6n. lo se titul6 el 27 de rnayo de 1974. Su
Mira a la cara fijo. memoria vers6 sobre, c6mo no, La je-
Aseguran que se dice a s i mismo ca- rarquia rnilitar. AI dia siguiente de su ti-
tblico, que es un buen conocedor de rna- tulaci6n, Juan Fernando Torres Silva se
terias de Iglesia. Se viste de gris, inscribi6 en el Colegio de Abogados, pe-
tambiBn usa tonos azules, es mds bien ro -como constat6 explicitamente en
feo, bajo, un tanto gordo, pelo castaiio, <(Observaciones>>- solicit6 aque para
pera corta. Los anteojos intenta no sa- todos 10s efectos se me otorguen certi-
cdrselos nunca. ficados por el nombre de Fernando To-
((Da la impresion de que no le gusta- rres Silva,,. Asi desecho el Juan, que
ra nada mas que aquello que hace, aun- hoy nadie conoce.
que yo pienso que es una persona Se sabe que ya en tiempos de la Uni-
cults,, dijo alguien que lo conoce bien. dad popular -antes de hacer su
ccEs un fandticon, dicen otros. Le gusta memoria- trabajaba en la Justicia Mi-
que le digan ((mi coronel), -el aiio pa- litar. Despues del golpe, integrb los Con-
sad0 lo ascendieron y se rumorea que sejos de Guerra. De ahi entro a trabajar
el pr6ximo aiio sera brigadier general - directamente en el gobierno: como ase-
0,en su defecto, aSu seiiorian. Otros sor presidencial y como jefe de la Se-
lo nombran ((El sabuesos. cretaria de Legislaci6n del Diego
Dicen que no es un tip0 agradable, Portales. Hoy todavia, seglin se dice, Ile-
que es despectivo, que se siente segu- ga a las 7 de la maiiana a su oficina del
ro y consciente de su poder: ccEs que de- piso 10 de ese edificio. A La Moneda va
be ser una de las personas que hoy tiene por lo menos una vez a la semana.
mas poder en el pais. Sus atribuciones Su mejor amigo, en lo profesional, es
son ilimitadas para investigar 10s proce- el auditor general del EjBrcito, el coman-
sos mds importantes que se llevan por dante Enrique Ibarra. Su equipo profe-
la Ley Antiterrorista. Es el investigador sional es vasto: afirman que la
del atentado al presidente, el que per- infraestructura que mont6 en la fiscalia
sigue al Frente Patribtico Manuel Rodri- nose compara con la de ninglin otro tri-
guez (FPMR). Yo creo que hoy tiene bunal del pais. Se trajo abogados de
tanto poder como la CNI, Dinacos y el otras dependencias rnilitares y sus su-
procurador de la Repliblica. Se les com- balternos son hartos. Su equipo direc-
paras. Eso dijo el abogado defensor de to lo conforman el mayor Francisco
un reo en uno de sus procesos. Bagghetti -para el cas0 atentado-, el

20 1
capitan Ricardo Latorre -para el cas0 uCreo que por una cuarta, una quinta y
Vicaria y arsenales- y el capitan Car- hasta una vig6sima vez.)) Asi ha hecho
los Troncoso -cas0 secuestro-, que con Karin Eitel (procesada por el mismo
lo subrogd para la luna de miel de To- cas0 secuestro, a quien mantuvo vein-
rres y esposa. te dias incornunicada y luego la ais16 del
Le encanta la mljsica relajada, clasi- resto de las reas), de la que, al insistir-
ca (oye las radios Beethoven, Universi- sele sobre versiones que indicaban que
dad de Chile y Andr6s Bello), gusta de tenia lesiones de mediana gravedad, no
comer bien y practicar el tenis. Su ofi- se inmut6 en seiialar: ((Doha Karin Eitel
cina no se compadece con el resto de esta mejor que ustedes y que yo.)) Tiem-
las dependencias de fiscalia: no es 16- PO despu6s. Karin Eitel aparecio en Te-
gubre (a pesar de que en la puerta hay levision Nacional. para todo Chile, en un
carteles que seiialan ((Area restringida)) video de un interrogatorio que le prac-
y aProhibida la entradas). tic6 la CNI: su cara era patbtica, su voz
El 15 de octubre pasado, ante una peti- tenue, sus ojos (pintados para la oca-
cion de ciertos informes que le hacia la si6n) constataban sufrimiento.
Corte de San Miguel, el coronel Torres, El trabajo del coronel Torres ha sido
tras responder lo que la Corte le preci- inclaudicable. Su objetivo es y sera el
saba, introdujo en el irltimo parrafo de FPMR. Uno de sus reos (por el proceso
su contestacion un ingrediente in6dito atentado) es el medico Vasily Carrillo.
en este tipo de escritos: aSin perjuicio Este le declaro a un periodista: aLlegu6
de lo anterior)), anot6, ase hace presen- a la Carcel Pljblica el 14 de noviembre
t e a Usia llustrisima que 10s fiscales mi- por orden del fiscal Torres. Debido a que
litares, al igual que el resto de los aljn no podia caminar, me ingresaron a
magistrados de 10s tribunales del pais, la enfermeria en calidad de incomunica-
merecen el tratamiento de sefiodas, se- do. Alli permaneci unos quince dias sin
gljn dispone el articulo 92 del C6digo de poder caminar. Durante ese period0 el
Justicia Militarn. fiscal militar neg6 mi situaci6n: no me
Cierto. A Torres la Corte de San Mi- permiti6 que me visitaran funcionarios
guel s610 lo habia tratado de sfiscaln. Y de la Cruz Roja y del lnstituto MBdico Le-
esto era un trato muy desigual. gal. Luego me llevaron a una celda donde
Desde que Su Seiioria Fernando To- cumpli treinta y dos dias incomunicado.
rres Silva comenzo a aparecer majade- Despu6s fui aislado sin derecho a tomar
ramente todos 10s dias en 10s noticiarios aire fresco. Hasta hoy dia permanezco
televisivos -es decir, desde que en rna- en esas condiciones. No se me permi-
yo del aiio pasado se le nombr6 fiscal ten visitas de abogados que no Sean 10s
militar ad-hoc para el cas0 del asalto de mios. Permanezco todo el dia absoluta-
la panaderia Lautaro-, Nsabueso se ha mente solo, encerrado en una galeria.
perfilado como poderoso. El no lo ocul- En la Fiscalia Militar dicen que es cosa
ta. Lo dice a cada rato: siempre se est6 de la Gendarmeria y a d dicen que esto
ubicando a importantes individuos, las se debe a ordenes del fiscal militar.))
diligencias siempre dan en el clavo. Carrillo, seglin dicen, ha sido un reo
ExtraRo perfil el del fiscal. Segura- dificil para Torres. En 10s interrogatorios,
mente la impresion mayoritaria que de increpa al fiscal y se niega a responder-
61 se tiene no es la de un perfil flaccido, le. Cuando el coronel ad hoc le dice que
pldcido, asequible, .simpatico, menos se siente, Carrillo no lo hace, y, por el con-
hermoso. Mas bien la impresion es la de trario, vocifera palabras gruesas.
un tip0 grave, muy serio, frio, podero- Pocas veces se lo ha visto sin anteo-
so, un perfil absolutamente dispuesto a jos a Torres. ((Elfiscal sin lentes es otra
acabar con todo lo que haya que acabar. persona, no parece ser lo que em, co-
Asi ha hecho con el secuestrado co- mento un funcionario que ha tratado rei-
ronel Carlos Carreiio: todavia lo tiene en teradas veces con 61. De su vida
el Hospital Militar, lo ha interrogado ya privada, El sabueso se ha preocupado
tres veces (cada interrogatorio ha sobre- de no dejar que la informaci6n se filtre.
pasado las tres horas) y cuando un pe- Se debe que naci6 un dia 3 de julio, pe-
riodista le preguntd si lo seguiria ro se ignora d6nde y en qu6 aiio. Inclu-
interrogando, el fiscal no dud6 en decir: so dos personas, que aseguraron

202
conocerlo relativamente bien, dijeron militar que abogado. Ahora, como abo-
cosas distintas. Uno indic6 que su edad gad0 sabe lo suficiente como para po-
precisa es de 46 aiios, y el otro seRal6 der buscar resquicioss.
que ( c o n certeza no tiene menos de Otro colega, que participd durante -.
51 D. Un ex cornpaiiero de universidad gran tiempo en puestos importantes del,
dice que aapenas lo recuerdo, per0 se gobierno actual, Cree que el ya no bus-
que estuvo conmigo en varios cursos. ca resquicios, sin0 que ase acomoda al
Alli pas6 sin pena ni gloria. Era un estu- cauce legal para excederlo)). Seiiala:
diante del mont6n. SB que era muy ami- aCuando yo lo conoci en el edificio Die-
go de otro cornpaiiero: Guillermo go Portales era otra persona, o parecia
Sanhueza, que hoy trabaja en Gendar- serlo. Era rnuy serio, estudioso, tranqui-
meria. lncluso despues fueron compa- lo, muy respetuoso. Per0 de repente de-
dres. Sanhueza era simpatizante de la jo de serlo. Cuando lo nombraron fiscal
Democracia Cristiana. Torres no se. Era ad hoc y lo empezamos a ver como fi-
bastante comecuras, creo que radical de gura pdblica, cosa que nunca lo habia
derecha. No hablaba bien de la Iglesia, sido, yo pense: "A Bste lo cambiaron".
creia en la educaci6n laica. Yo lo recor- Si me hubieran preguntado antes, yo hu-
dB s610 ahora, desde que empezo a apa- biera dicho que era un excelente tipo,
recer. lncluso asi me cost6 acordarme; muy acucioso.s
es que, creo, era de esas figuras que pa- - 2 Y qu6 hacia en 61 Diego Portales?
san y nadie se da cuenta que pasarona. -Trabajaba tan modestamente que
Otro ex cornpaiiero de curso del fiscal no tengo idea que hizo en concreto. Si
no sabia siquiera que lo habia sido. se que la Secretaria de Legislacion que-
Cuando se le sehala que si, que su nom- d6 a su cargo. Y todas las leyes del pais
bre figura como uno de 10s ex, trata de pasaban por 61, lo que hacia con mucha
recordar per0 no. No lo recuerda. modestia. Creo que hoy se maneja in-
Se sabe que Fernando Torres contra- teligentemente dentro de sus facultades
jo vinculos recientemente. Per0 tambien y por eso esta produciendo un clima de
se sabe que esta es la segunda vez. Con inseguridad a nivel nacional que aterra.
su prirnera esposa anularon. Su actual El otro dia lo vi: iba en tenida deporti-
mujer se llama Mariela Castillo: el caso- va, sonriente, a jugar tenis. No recuer-
rio se efectuo el 30 de octubre pasado do que habia pasado en la maiiana, per0
y en el misrno Club Militar de sus amo- era algo terrible relacionado con algu-
res. La novia lucid un rimbombante sorn- no de sus casos, y por eso su sonrisa
brero para el evento y, luego del hecho, y su tenis me parecieron lapidarios. Es-
la consabida luna de miel se llev6 a ca- te ex funcionario gubernarnental -que
bo en la sureiia localidad de Puc6n. por razones obvias pidi6 no ser
No es facil perfilar al fiscal. Un abo- identificado- asegura que Torres tiene
gad0 que ha conversado largo con el - una relacion inmediata con Pinochet: ((El
aclaro que solamente por razones pro- tiene una estrecha relacion con el gene-
fesionalesr - dice que Torres (diene la ral, per0 sobre todo con su esposa
forrnacion de oficial de Inteligencia. Es Lucia. Pinochet lo admira rnucho y, por
un interrogador exhaustivo y tiene un otra parte, el fiscal se declara antes que
metodo de trabajo propio de un unifor- nada incondicional pinochetista.))
mado de Inteligencia: va relacionando Otro abogado, que ademas es acad6-
toda la informaci6n. Hace muy bien su mico y que ha tenido contact0 (ahora)
trabajo. Su principal caracteristica es con el fiscal, reitero: aPinochet le tiene
que se sabe mover muy bien: es capaz una gran admiraci6n. Es que es el uni-
de desdoblarse en diferentes persona- co militar realmente victorioso del regi-
lidades. Puede pasar por un caballero, men)). La impresi6n que tiene de Torres
finisimo, juna dama!, y a 10s dos minu- no difiere de otras: aEs un tip0 con la
tos puede ser bastante mas rlistico con sangre fria. Y es tremendamente ironi-
otra persona. En todo caso. conmigo ha co. La tipica persona que si fuera pim-
sido cordial. Es obsesivo con el traba- ponista a uno le gustaria enfrentar. Es
io: puede hacerlo sabado, domingo, has- capaz, astuto. Debe ser un excelente ju-
ta las dos de la maiiana. Entre abogado gador de poker)).
y militar, no cabe duda, es rnucho mas (De Apsi)

203
En su casa de la avenida Seminario 244 mente sin ostentacion. sobre todo en 10s
se realizaron entrevistas clandestinas afios de prueba del Partido Comunista
determinantes de un viraje profundo en de Chile, que atestiguan de qu6 mane-
la politica chilena. Estaba en vigencia la ra Jorge Jiles Pizarro fue figura muy sin-
Ley Maldita y seguia siendo presidente gular de su 6poca y hombre que a sus
Gonzhlez Videla. AI comienzo de la ola muchas cualidades agregaba la de con-
represiva, en 1949, esa casa habia si- tar con una confianza a toda prueba de
do allanada y Jorge Jiles Pizarro fue de- sus compafieros de partido. Quedaron
tenido y relegado a Chait6n. Cuando las atrhs episodios arnargos de momenth-
luchas del pueblo llegaron a debilitar el nea incomprensibn.
imperio de las norrnas persecutorias, sin Recuerdo tantas entrevistas en que
tardanza comenz6 la reconstrucci6n de acompafi6 a Galo, desarrolladas en
la izquierda chilena. Y en ese proceso aquella hospitalaria residencia de la ave-
e l hogar de Jorge Jiles y Elena Caffare- nida Seminario. Alliestuvieron Luis Bos-
na prest6 su alero. Sobre el cauce nue- say y otros prohornbres radicales que no
vo que trabajosa y decididamente fue lograban asimilar la nueva situacicin po-
siendo abierto se proyectaban las Iu- litica derivada de la traicidn de Gonza-
:has de masas que hicieron cerrar el lez Videla pero con 10s cuales se
:amp0 de concentracidn de Pisagua, las concertaron acuerdos coyunturales im-
movilizaciones callejeras de Santiago portantes. Sin embargo, las que mhs
:ontra el alza de tarifas de las micros abundaron fueron entrevistas con socia-
las huelgas que en oleadas derribaron listas. Rad Ampuero era reticente y no
?I gabinete de moncentracion nacio- vencia determinados prejuicios, a pesar
lab). El Partido Comunista de Chile tra- de lo cual se establecid con 61 una rela-
!6 la linea que iria conduciendo a la ci6n amistosa al abordar grandes asun-
Jnidad Popular. Los primeros pasos de tos de la vida nacional. Salvador Allende
a aplicaci6n de esta politica se dieron ya tenia muy Clara la pelicula, con una
?ndistintos lugares y revistieron diver- orientaci6n de principios. Habitualrnente
ras forrnas; pero, aquello que implica- cambiabamos ideas en la mafiana 10s di-
l a la intervencidn personal del propio rigentes comunistas y 61 o 10s aliados
recretario general del Partido, Galo Gon- que habiamos invitado. A medio dia Ile-
dez, era en esos momentos sumamen- gaban 10s duefios de casa y el almuer-
e delicado y se opt6 por realizarlo en zo, con su participaci~jn,permitia ver
:olaboraci6n con Jiles. desde un nuevo Bngulo las cuestiones
Este hecho es uno de 10s tantos, de que discutianios. Doha Elena no fue
os tantisimos, que en el curso de me- nunca rnilitante, siempre prefirid dedi-
iio siglo tuvieron lugar, un gran nljme- carse por entero a dos grandes esferas:
o de ellos pliblicos y notorios y muchos la de 10s asuntos juridicos en relaci6n a
nhs que se desarrollaron deliberada- 10s derechos individuales y sociales, y

Jrlando Millas es dirigente del Partido Comunista de Chile. Public6 recientemente el libro De
3’Higgins a Allende (PAginas de la Historia de Chile).

204
la de la emancipacidn femenina, y pre- Cuando era notorio que la audiencia se
cisamente siempre iltistraba con apre- convertia en casi multitudinaria, Jorge
ciaciones certeras lo que incidia en tales nunca lo tomaba a mal y se limitaba a
preocupaciones. Jorge Jiles, con un se- comentar, sonriente y trasluciendo sa-
iiorio basado en la cultura y la calidad tisfacci6n: -Bueno, esto de ser consi-
humana, daba argumentos de peso. derado, por 10s compaiieros y tambien
Nunca nos concerthbamos con ellos de como opini6n general, <(elabogado del
antemano. Las conversaciones de esos Partido Comunistaa, no s610 es un gran
almuerzos eran absolutamente espon- honor ...
thneas y en estas condiciones desem- La distribuci6n del trabajo funciona-
peiiaron siempre un papel fundamental ba armonicamente y cada cual tomaba
debido, lisa y Ilanamente, a la compe- su tarea en esa oficina de abogados. Los
netracibn muy profunda de Jorge y do- engorrosos trhmites procesales en 10s
iia Elena con la perspectiva que el juzgados civiles y del crimen, el ajetreo
Partido estaba proponiendo para Chile. mhs agotador y la disposici6n oportu-
Otro lugar en que muchos alternamos na para esgrimir de inmediato el recur-
con 61 fue su oficina de abogado, para so de defensa que salvaba la situacibn,
llegar a la cual habia que tomar el ascen- estaban a cargo de Alejandro Perez. La
sor a la entrada en la esquina de Ahu- preparaci6n de 10s enjundiosos escritos
mada y Huerfanos de 10s pasajes que con argumentaciones de fondo general-
cortan interiormente esa manzana cer- mente corria por cuenta de doRa Elena.
cana a la plaza de Armas. En la mam- En cuanto a Jorge, era el estratega, el
para al pasillo figuraban 10s nombres de que dirigia las operaciones, no dejando
10s abogados: Elena Caffarena, Jorge Ji- de atender tambien mucho trabajo prdc-
les y, desde determinado momento, as- tico. Cada tarde iba a lo que denomina-
cendi6 a figurar tambien Alejandro ba sus acanchasr, o sea, el Palacio de
Perez Arancibia, que inicialmente co- 10s Tribunales, al que entraba normal-
menz6 como su procurador cuando es- mente por el acceso de calle Bandera.
tudiaba Leyes. El conjunto de ese El inmenso patio interior o hall de 10s
estudio forense abarcaba tres oficinas Tribunales, con sus dos alas de mds de
y un hall, con sus paredes cubiertas en cuarenta metros de extension cada una,
gran parte por 10s estantes con libros. tuvo por varios decenios a Jorge Jiles
Naturalmente, llegaban alli numerosos como uno de sus personajes caracteris-
clientes, 10s cuales estaban-interesados ticos. Se le respetaba por tirios y troya-
en asuntos prosaicos de carhcter patri- nos. Todos intercambiaban impresiones
monial o personal. Ello no obstaba para con 61. Parecia no apresurarse, per0 se
que siempre, sin excepci6n. a toda ho- desplazaba rdpidamente de la sala de
ra, abunddsemos tambien 10s comunis- abogados a las oficinas de 10s recepto-
tas que recibiamos atenci6n res y al examen de 10s paneles en que
absolutamente gratuita para superar la secretaria de cada una de las salas de
uno u otro proceso promovido por 10s la Corte de Apelaciones anunciaba sus
gobiernos de turno. En algunas ocasio- asuntos en tabla. Estudiaba expedien-
nes, cuando se trataba de un problema tes, efectuaba diligencias, se entrevis-
de magnitud, se hacia una reuni6n de taba con ministros sumariantes y con
consulta a la que venian tambien otros actuarios y e n el momento oportuno en-
abogados. S610 en 10s dos o tres aiios traba a alegar determinadas causas. Se
anteriores a la muerte de Jorge se dis- decia que 10s ministros estaban muy
tribuy6 el trabajo orgdnicamente por la despiertos cuando el abogado que te-
Comisi6n de Abogados comunistas y se rtian ante s i era Jorge Jiles, expositor
descarg6 un poco el peso abrumador concreto, ilustrado, de una versacidn ju-
que siempre se resignaron con alegria ridica muy amplia y de extraordinario po-
a soportar Jorge Jiles y Elena Caffare- der de convicci6n. Su estilo era ajeno a
na. A pesar de todo, continub recayen- la ret6rica ampulosa, prefiriendo una 16-
do sobre ellos demasiado quehacer y gica empleada con sumo rigor.
jamas se rechazd a alguno de 10s miles Estuvo en eso durante toda su vida
de compaiieros que al sufrir un percan- profesional. De verdad, cornenz6 ya an-
ce acudian para que se les protegiese. tes, cuando era estudiante. Entonces,

205
Luis Emilio Recabarren recab6 y obtu- tar muy alerta contra toda arbitrariedad,
vo que la F.E.CH. estableciera una ofi- en especial contra las prevaricaciones
cina denominada de Defensa Juridica de y con mucha decisidn contra lo que
10s Obreros. Sus fundadores fueron Car- afectase 10s derechos conquistados por
los Contreras Labarca y Jorge Jiles Pi- la clase obrera y por el pueblo. Su vida
zarro. Tomaron parte en acciones limpia, nitida y combativa es una con-
judiciales memorables en favor de cam- traposicidn en toda la linea a lo que re-
pesinos de la comuna de Catemu, en la presenta la barbarie fascista entronizada
provincia de Aconcagua, y de otras zo- a sangre y fuego el 11 de septiembre de
nas, y e n gran cantidad de juicios en que 1973.
se reclamaba la atenci6n de reivindica- Ya antes de ese putsch sangriento,
ciones de 10s trabajadores y se oponian las fuerzas reaccionarias y algunos de-
al desalojo de arrendatarios de cites y mbcratas inconsecuentes propiciaron o
conventillos. El contact0 con Recaba- aceptaron determinadas conductas e in-
rren influy6 poderosamente en sus vi- CIUSO normas que abrian paso a la arbi-
das y a poco andar ingresaron ambos al trariedad y pudieran ser estimadas
Partido Comunista. Tambi6n en esa ofi- predecesoras del despotism0 fascista.
cina de la F.E.CH. conocieron a las es- Lo mas conocido al respecto fue la Ley
tudiantes, que colaboraban en la de Defensa de la Democracia, conoci-
defensa de 10s obreros y campesinos, da como Ley Maldita; per0 hay rnucho
las futuras abogadas Claudina Acufia y mas y Jorge Jiles estuvo constantemen
Elena Caffarena, que fueron sus te denunciandolo en forma concreta, as
esposas. como igualmente Elena Caffarena. Por
Jorge Jiles enseii6 al Partido Comu- ejemplo, ella, con gran lucidez escribi6
nista de Chile a apreciar el valor de las hace un cuarto de siglo un estudio sobre
normas juridicas. Constantemente ad- el contrabando antidemocratico que se
vertia contra cualquier amago de cclega- escondia tras el establecimiento en la le-
lisrno,, o sea, de atribuci6n fetichista a gislaci6n chilena de 10s Estados de
una disposicidn legal de un protagonis- Emergencia y de las funciones que atri-
mo social por sobre las relaciones hu- buian a las Fuerzas Armadas.
manas concretas, o igualmente contra Cuando se escriba la historia del Par-
el ccleguleyismon, al cual lo entendia ex- tido Comunista de Chile se deberhn re-
presado en 10s asomos de suplantar la gistrar numerosos aportes de Jorge
vida por mal entendidas f6rmulas incon- Jiles. En 10s aiios 30, dos sucesivos
sistentes de Derecho. Per0 valorizaba al- Congresos del Partido lo designaron
tamente, considerhndola inseparable de miembro de su Comite Central. A con-
la lucha por la democracia y de su con- tinuacibn, pas6 a ser invariablemente in-
quista, la obtenci6n de la vigencia de tegrante de otro organism0 diferente,
mecanismos, recursos y disposiciones que generalmente presidi6, la Comision
legales. Como comunista consecuente, Revisora de Cuentas, cuyos informes se
era una dem6crata acendrado y un entregaban directamente a 10s Congre-
amante del progreso juridico. Lo que ale- sos y al Comite Central. Recibi6 la Me-
gaba ante 10s Tribunales tenia la fuerza dalla Luis Emilio Recabarren.
y la solidez de obedecer a convicciones Era muy conocida su generosidad con
muy profundas. Recuerdo una hermo- el Partido, que siempre se empefiaba en
sa charla que desarrolld en el local de que pasara desapercibida. Per0 desco-
su Comit6 Local, el de la SBptima Co- 116 como figura en la vida nacional re-
muna de Santiago, en la calle Cuevas, presentando dignamente a su
'
precisamente sobre el tema de la dialec- colectividad. Fue el impulsor del Soco-
tica de la democracia y la juricidad, en rro Rojo lnternacional en nuestro pais,
que mostr6 ambos valores insuflados de de la admirable Sociedad de Amigos de
contenidos de clase, 10s desmitificb, pe- la Uni6n Sovietica y del lnstituto de Cul-
ro a la vez 10s present6 como objetivos tura Chileno-Sovietico. En 1965 se le
humanos histdricos que en nuestro si- design6 candidato a senador por la agru-
glo se impregnan de un contenido de li- paci6n de Atacama y Coquimbo. En su
beraci6n nacional y social. calidad de vicepresidente de la Asocia-
Este enfoque marxista lo inducia a es- cidn lnternacional de Juristas Democrh-

206
I
ticos brego en defensa de 10s presos Volodia Teitelboim por la Comisi6n Po-
politicos espaiioles perseguidos por la litica del Partido Comunista, Francisco
tirania de Franco. Otro capitulo impor- Barros Robinson por 10s abogados de iz-
tante de su vida estuvo dedicada a la quierda, Rene Frias Ojeda por 10s abo-
prensa revolucionaria. Fue director del gados comunistas, Lautaro Ojeda por el
antiguo diario Bandera Roja, director Partido Democrdtico, Alfredo Harrington
fundador de la revista tedrica Principios, por el Comite Local comunista de la SBp-
director del destacado diario vespertino tima Comuna, Francisco Coloane por el
Frente Popular y uno de 10s organizado- lnstituto Chileno-Sovietico, y el presien-
res de la empresa editorial que dio na- te del Senado, Salvador Allende, cuya
cimiento a El Siglo. Solo una vez alocuci6n final tuvo un gran eco al re-
desempeii6 una funci6n pdblica, por al- conocer en Jiles a uno de 10s forjado-
gunos meses: la presidencia de la Caja res de la unidad socialista-comunista,
de Amortizaci6n. decirse su discipulo y realzar la proyec-
Se han cumplido recientemente vein- cion de su pensamiento en lo que seria
te aiios de su muerte. Para entender el el programa del futuro gobierno.
desarrollo democrdtico de nuestro pais Fue un avance duro, dificil, tormen-
desde las luchas de cuando en Chile re- toso el de las fuerzas populares de Chi-
percutia la revoluci6n sovietica hasta la le en el medio siglo en que Jorge Jiles,
Unidad Popular, es indispensable pro- desde que conocio a Recabarren y fue
fundizar en la acci6n sin tregua de re- enrolado por el, se entreg6 con pasion
volucionarios eminentes como 61. Hay a la lucha revolucionaria por la democra-
mucho que aprender de este hombre, cia y por el socialismo. Es un medio si-
aabogado del Partido Comunistan, co- glo fundamental en nuestra historia
mo se le designaba con afecto, militan- nacional. El fascism0 ha tratado de
te de la celula ((Gerard0 Segueln de la aplastar su impulso, sin conseguirlo. Re-
SBptima Comuna de Santiago. viste importancia que las nuevas gene-
Una multitud acompaiid sus restos al raciones sepan de gente como Jorge
cementerio y esos funerales se carac- Jiles Pizarro. En un pais que, entre otras
terizaron porque todo lo que se dijo an- desgracias, ha sufrido la de contar con
te su tumba sali6 de 10s marcos muchas rabulas y otros tantos tinteri-
rutinarios y correspondi6 a 10s meritos Nos, Jiles reivindic6 10s valores del De-
del chileno desaparecido. Hablaron esa recho con un humanism0 de buena ley,
tarde, ante ministros de Estado, parla- su sentido historic0 de la juricidad y su
mentarios, abogados y miles de obreros, militancia comunista.

Varia intencidn
EL AUTOR PREFERIDO DE REAGAN cib pdblicamente como su autor prefe-
rido, y dijo en un reportaje que nunca
Pocos conocen al autor mas leido de 10s se iba a dormir sin leer antes algunas pa-
Estados Unidos: Louis L’Amour, que fa- ginas de L’Amour, quien desde enton-
Ilecio el pasado 1 0 de junio a 10s 8 0 ces le envi6 siempre el primer ejemplar
aiios. Hasta ese momento llevaba pu- -firmado- de cada nuevo libro. En
blicados 101 libros, con doscientos mi- 1983 el presidente de 10s Estados Uni-
Hones de ejemplares vendidos. Ha sido dos lo condecor6 con la Medalla fresi-
traducido a doscientos idiomas. dencial de la Libertad, y en 1984 se
En 1983, Ronald Reagan lo recono- convirtio en el primer escritor que reci-

207
bi6 la Medalla de Honor del Congreso, paperbacks de gran tiraje. El cine y late-
una condecoracion antes otorgada a levision habian puesto en crisis a liPS re-
Thomas Alva Edison, Charles Lindbergh, vistas literarias, y 10s editores ensayal:Ian
Jonas Salk, Robert Frosty John Wayne. con el libro de bolsillo como un nue!VO
Para Louis Dearborn L’Amour, Nor- product0 de masas. Hondo tuvo muc:ho
teamerica era su casa (America is m y Bxito, y entre 10s lectores estuvo un jo-
.,-...-,,
hnm-I v, nara
r-.- NnrtnarnArica -
~
Louis ven
. -. . actor - - buscaba
- - .-. flue
~ - buen
- - - - - .. un ... . libro
- .I>a-
L‘Amour fue su escritor. ra protagonizar. El actor se llamaba John
Lo excepcional de su obra es que to- Wayne, y con el Bxito de Hondo cornien-
dos sus libros siempre se consiguen: 10s za la gran historia del escritor m is lei-
101 titulos se reeditan constantemen- do de 10s Estados Unidos de A m iirica.
te. Ninguno dej6 de venderse. Pese a es- Ronald Reagan, en campaAa para liP ree-
to, L’Amour es un desconocido en el leccibn, sabia lo que hacia cuando Io da-
medio literario. ba como su libro de cabecera.
aSomos un pais muy particular en al- Los libros de Louis L‘Amour (lejan
gunos sentidos. Los criticos aman las siempre alguna ensefianza. Todois tie-
categorias. Ellos creen que si no se pue- nen moraleja; L‘Amour tiene una etica
de clasificar a alguien, no vale la pena invariable. Los buenos (cowboys) :;iern-
ocuparse de el. Yo soy un escritor de pre triunfan sobre 10s malos (piel rojas).
westerns, y el western ha sido siempre ZI orden y el progreso del pais que sera
considerado como una literatura deter- su home, todo lo justifica. La Ley siern-
cera o cuarta clase.), A principios de 10s pre triunfa sobre la ilegalidad, el orden
aiios 80, las bibliotecas de 10s Estados sobre el caos. ccUna de las cosas que
Unidos discutian si incluir o no entre sus mhs cuido en mis libros, es que la gen.
acervos libros publicados como ccedicio- te siempre trata de superarse a s i mis.
nes de bolsilloa (paperbacks). En 1984, ma. Chicos que bajaron de las montaias
despues de las condecoraciones, el dia- de Tennessee logran leer y escribir, es.
rio de la prestigiosa y centenaria Ame- tudiando de n0che.s
rican Libray Association (Asociaci6n de Treinta de sus novelas llegaron al ci.
Bibliotecarios Norteamericanos), le de- ne, protagonizadas por Sean Connery,
dic6 la portada y un amplio reportaje. Yul Brynner, Alan Ladd, Sophia Loren y
KAmour, cuyos libros aparecen siempre John Wayne.
en edicion paperback con un tiraje ini- L‘Amour escribi6 hasta poco antes de
cia1 de un mill6n de ejemplares, explico: su muerte, y siempre se mantuvo fie1 a
<<Nohay raz6n para que un western no sus principios. Ninguna moda literaria lo
sea buena literatura, asi como tampoco pudo influenciar. A un critic0 del New
hay razones para que un paperback no York Times le explic6: ecNo entiendo que
sea un buen libro., pasa hoy que ponen tanto enfasis en el
-- -.- -I ‘Amniir
I niiis , .. ..- - . ..- _ ._ en
nacii, -. . una
-. .- tinica fa-
- sexn. eiiandn Dnstnievski. Tnlstni. Bal-
milia norteamericana y a 10s 15 aiios de- zac en sus mejores novelas, Anthony
j6 el hogar para recorrer el mundo, cosa Trollope, Charles Dickens -todos 10s
que hizo casi hasta 10s 30, sobrevivien- grandes novelistas-, no escribieron so-
do con los mhs variados oficios. Cuan- bre sexo. Estos cowboys trabajaban 14
do regreso a casa, comenz6 uno nuevo: a 18 horas por dia, entonces cuando Ile-
escribir cuentos. Los hacia de misterio, gaban a la cama, estaban muert0s.n
de deportes, de aventuras, del oeste.
Los enviaba a las revistas, y tuvo suer- Guillermo Schavelzon
te: consigui6 publicar en las mejores. Sus
historias aparecian en Harper’s, The
’ Atlantic Review, The American Mer-
cury. Llego la segunda guerra, que lo ARAUCARIA ARAUCANA
ocup6 durante cuatro aiios, al cab0 de
10s cuales recomenz6. Un cuento del le- Su nombre aut6ctono es PEHUEN o pi-
jano oeste, Hondo Lane, fue publicado Ronero. Originaria del con0 Sur de Ame-
en Collier’s y el editor lo convenci6 pa- rica, crece en la cordillera de 10s Andes,
ra que lo estirara un poco, y lo publica- entre 10s 800 y 10s 2.000 metros de al-
ra como libro en una colecci6n de titud, en la region de la Araucania. Su

208
fruto constituy6 el aliment0 primigenio especie chilena es la mas antigua de to-
de 10s pueblos primitivos de esa zona, das. Ha sobrevivido a todos 10s cata-
que en mapuche se llaman pehuenches, clismos.
hombres del piii6n.
Es la especie mas notable de la flora Texto que acompaiiaba las invitaciones re-
chilena. Es una conifera y, como tal, una partidas a prop6sito del acto de hornenaje a
de las plantas mas grandes y a la vez la revista Araucaria realizado en Santiago.
mas antiguas del mundo.
Las coniferas fueron contemporaneas
de 10s grandes reptiles, que desapare- CUMPLO ORDENES
cieron junto a otras especies vegetales
y animales, en 10s grandes cataclismos. Con la agilidad de 10s veinte aiios, un
La Araucaria araucana sobrevivio. Se la oficial israeli baj6 sobrecorriendo de un
considera una suerte de fdsil viviente, jeep militar y tocandome el hombro me
Algo asi como la porfia de la vida fren- lanz6 a la figura: te deseo un buen re-
te a la muerte. portaje antisemita. Y sin darme tiempo
Para fructificar, la polinizacion ocurre a replica alguna, corri6 hacia el vehicu-
a traves del viento. El fruto se agrupa lo donde lo esperaban tres soldados ar-
en un con0 o cabeza, estrechamente mados con sus ametralladoras
apretados unos contra otros, obra con apuntando hacia un grupo de j6venes
que la naturaleza lo protege de 10s gran- palestinos de un campo de refugiados
des temporales hasta que est6 en saz6n. de Gaza, territorio ocupado por Israel
El pehuen o piiibn, bien conocido de desde hace veinte aiios.
10s chilenos, llega a todo el territorio, pe- Enviado de TF- 1 (television francesa)
ro es particularmente apreciado y ljtil a realizar un reportaje sobre el proble-
para 10s habitantes de la zona misma, ma palestino, confieso haber quedado
quienes suelen quedar aislados en 10s perplejo. Era la segunda vez, en menos
malos tiempos del Invierno. de una hora, que me acusaban de anti-
La cosecha del piiion se hace al co- semita por el simple hecho de estar cu-
menzar el Otoiio y, para realizarla sue- briendo una manifestacion contra el
len organizarse expedicciones a sitios gobierno de Israel en una ciudad cuyos
lejanos. habitantes son todos palestinos. Minu-
Sin embargo, en muchos casos no po- tos antes, un sargento de claro acento
dria lograrse el preciado fruto sin ayu- uruguayo, habia justificado su presen-
da de 10s choroyes que, precisamente ai cia en Gaza, remitiendose a una frase
comienzo del Otoiio, vuelan en banda- afamiliara en la boca de un militar:
das sobre 10s bosques de Araucaria cccumplo 6rdenesa. Cuando le record6
araucana, que llegan a alcanzar 70 u 80 que 10s nazis esgrimian el mismo argu-
metros de altura, para picotear sus co- mento para excusar sus crimenes duran-
nos. Y basta un picotbn para que la ca- te la segunda guerra mundial, me mir6
beza se derrame en sabrosa cascada de fijo y sin pestaiiear, me contest6: anti-
piiiones. semita.
La Araucaria araucana tambien ha Esa maiiana 10s estudiantes de la Uni-
emigrado a otras tierras y ha fructifica- versidad lsldmica de Gaza habian pro-
do. En 1976, Sir Archibald Menzies Ile- testado contra la ocupacion israeli,
v6 10s primeros ejemplares a Inglaterra, obteniendo como respuesta descargas
luego de una expedicidn frente a las co- de metralleta que dejaron un saldo de
tas de Chile. Uno de ellos lleg6 a 10s cinco heridos. A medio dia, 10s heridos
Reales Jardines Botinicos en Kew y ac- por bala continuaban afluyendo al Hos-
tualmente existen muchisimos ejempla- pital Shifa, donde jovenes palestinos 10s
res en parques, jardines y casas acogian con consignas libertarias. Uno
particulares. de ellos declard ante la camara: ccsi el
Integra la familia Araucariaceae. que mundo persiste en ignorar el drama de
consta del genero Araucaria. Y esta, a mi pueblo, nos veremos obligados a
su vez, incluye por lo menos quince es- abandonar el ram0 de olivo y cambiarlo
pecies de Brboles, todos de hoja peren- por un arma de la cual nos serviremos
ne y originarios del hemisferio Sur. La hasta alcanzar la libertad),.

209
Tarea dificil, per0 no imposible, pen- bre mi lenguav. Electorat no se prodiga
s6 con egoismo, viendo en ese manifes- en textos. Si no todos, la mayor parte
tante el rostro de un joven chileno de de 10s 18 poemas que contiene el libro
((La Victorian, decidido a utilizar cual- no son ineditos. En este cas0 es virtud
quier medio de lucha por sacudirse del de Ediciones GrilloM el reunirlos en un
ejercito de ocupacibn pinochetista. Por- solo volumen.
que al fin y al cabo, cualquier semejan- Electorates un riguroso poeta tensio-
za entre 10s enfrentamientos de nado entre la gigantesca y ruinosa ur-
Santiago o de Gaza no es una simple be del subdesarrollo latinoamericano
coincidencia. Quizas la unica diferencia (Lima, Santiago, Sao Paulo) y el tiem-
reside en saber si 10s chilenos conocen PO virginal y brutal de la conquista. As[
en detalle la lucha del pueblo de Arafat nos habla de un matadero de reses, de
como 10s palestinos las peripecias de la una playa que recibe toda la basura con-
del de Allende. temporanea (neumaticos, corchos, bo-
Entre tanto, ambos utilizan especial- tellas vaclas) mientras imagina las
mente el arrna mas temida por toda fuer- visiones de Col6n al adescubrir), Ame-
za de ocupacion: permanecer en su rica. Con frecuencia recae en callejones,
tierra combatiendo con su presencia al puentes, perros, hum0 por las paredes,
intruso. A esta regla de base agregan bodegas, ferrocarriles, muros orinados.
-cuando las circunstancias lo permiten- Y tambien en el Virreynato de Lima, 10s
las manifestaciones callejeras, las bom- esclavos escapados, las piedras de
bas rnolotov y de vez en cuando, accio- Saccsayhuaman.
nes armadas que hacen reflexionar a Sus imagenes son de una vitalidad ci-
aquellos que en el simple relato de ta- nematografica: son verdaderamente
les sucesos ven en Israel la marca del imagenes que se proyectan con nitidez
antisemitismo y en Chile la del co- en la pantalla del crineo. Placer de leerlo
munismo. y releerlo. El (clenguaje natural,,, como
Peligroso ejercicio mental descrito con llaman 10s computerizados a La Palabra,
maestria por Stanley Kubrick en su ul- guarda intact0 todo su secret0 y su go-
tima pelicula aFull Metal Jacket,,, cuan- ce. La lengua no habla del alma, es el
do denuncia que 10s soldados alma. Y esto Electorat lo sabe.
norteamericos en Vietnam carecian de Culmina este esplendido volumen (el
base ideologica para justificar su presen- adjetivo aesplendidon es plenamente
cia en un territorio extranjero, porque responsable) con un apocaliptico poe-
solo 10s entrenaron para cumplir una or- ma, QPor la region del airea donde con-
den precisa: MATAR. templa la tierra desde el vuelo de un
avion:
Jose Maldavskv Y atravieso 10s frios campos del aire
entre un punto y otro del planeta vacio:
enorme mancha cercada por las aguas
MAURlClO ELECTORAT: RUN BUEY arenosa y eriaza.
SOBRE M I LENGUAw
Radomiro Spotorno
AI fin uno de 10s j6venes poetas chile-
nos mas seleccionados con antologias
y publicado en revistas entrega su libro. ARRAU EN GRANADA
Ediciones GrilloM (Joinville Le Pont, Pa-
ris, Francia) edita este cuidado volumen ((Arrau arrebatadora, ((Escultor del al-
de 60 paginas con version en frances ma del pianon, BPianista rniticon, aGe-
de Cristobal Santa Cruz y Waldo Rojas nio interpretativor, ((Escultor-poeta del
y una miniatura original de Luis Herrno- piano)), ((Gran virtuoso)), ccGran int6rpre-
silla para cada ejemplar. Es el octavo ti- te de la linea rornantica)), ((Portentoso
tulo de la Coleccidn de Poesia de esta hornbren, fueron algunos epitetos y elo-
perseverante casa editora, a cargo de gios que la prensa espaiiola brindo al
Gustavo Mujica. Si de 10s j6venes poe- pianista chileno, Claudio Arrau -chi-
tas chilenos, tan prestos a editar, hub0 llanejo como Violeta Parra y ciudadano
un libro esperado, este era aUn buey so- de profunda devocidn libertaria-, por

210
su brillante interpretacidn en el xxxvii val Hall, en Londres, en pro de Amnistia
Festival lnternacional de Mlisica y Dan- lnternacional; o el que ofreciera en San-
za de Granada, en julio del 88. Se temi6 tiago de Chile, en 1983, en la Vicaria de
su ausencia en este festival granadino la Solidaridad.
pues veinte dias antes se cancel6 un A dos dias del concierto en Granada
concierto en Paris por su estado de sa- cundia la desaz6n por la ausencia del
lud y su avanzada edad. Sin embargo, maestro. Por fin arrib6 a la ciudad, con
esta eventualidad tenia otro fundamen- su mujer y su manager, instalendose en
to: el trhgico fallecimiento de su hijo (de una hermosa suite del hotel Palace Al-
cincuenta y nueve aiios) en un accidente hambra, junto a 10s monumentales pa-
de trefico. La pena, el abatimiento era lacios de Carlos v y Nazaries. Alli inici6
evidente en su rostro y en su andar can- sus ensayos en un piano especialmen-
sino, por lo que no concedi6 entrevistas te instalado para sus ejercicios, rodea-
a 10s medios de comunicaci6n. No obs- do de un ambiente de naranjos y
tante, tras denodados esfuerzos y con magnolios. Por la mafiana del dia del
gran gentileza accedi6 a conversar tele- concierto concurri6 al Auditorio Manuel
f6nicamente con esta comentarista. de Falla para seiialar el sitio exacto de
Arrau ha vivido casi toda su vida fue- la ubicaci6n del piano. Char16 con el afi-
ra de su pais natal. Su madre, Lucrecia nador y dando un rodeo al instrumento
Le6n, mujer perseverante y sabia, al des- y sin tocarlo dijo: aes un hermoso pia-
cubrir su prodigiosidad allan6 todos 10s nos. Se recluyd en su suite y no sali6
de ella hasta una hora antes del recital.
obsteculos para que su hijo hiciera la ca-
Se le notaba un tanto nervioso. Repasa-
rrera musical. s u padre habia muerto jo-
ba 10s Cltimos detalles de sus partituras
ven. A 10s cinco aiios dio su primer
entre sorbo y sorbo de leche. En ese mo-
concierto en Chillen, luego otros recita-
mento le entregaron un manifiesto de un
les en Santiago y Valparaiso. En 1910 el
grupo de exiliados chilenos residentes
gobierno de Pedro Montt y el cuerpo di-
en Granada. Era un testimonio de home-
plometico escucharon un concierto del
naje a su persona, acompaiiado de una
niiio Arrau. En el afio 13, por mediaci6n
rosa roja. Arrau repas6 brevemente el es-
de Barros Luco, se le concedi6 una beca
crito y, emocionado, lo guard6 en su ma-
para estudiar en Berlin. Alli, acompaiia-
letin junto con la rosa. El manifiesto
do de su madre, perfeccion6 su tecnica habia sido publicado aquel dia por el dia-
con Martin Krause y completd sus estu- rio El ldeal de Granada con el titular de
dios humanisticos". Volvi6 a Chile en el aArrau y la libertads. En el se destaca
aiio 21 en medio del fervor popular, ofre- la vocaci6n libertaria de Arrau, su repu-
ciendo conciertos entraiiables. Retorn6 dio al fascism0 de Alemania, en 1933,
a Europa para proseguir su perfecciona- negaci6n de todos 10s valores humanis-
miento, a la vez que empezaban las gi- tas; su permanente apoyo a la cultura;
ras internacionales. Le toc6 presenciar su mensaje de adhesi6n en 1975 a la
acontecimientos terribles para la huma- Reunibn de la Comisibn lnvestigadora de
nidad: la primera Guerra Mundial, del 14, 10s crimenes de la Junta Militar chilena,
y 10s albores del advenimiento del fas- que se efectu6 en Atenas y en el que ex-
cismo europeo, raz6n que lo hizo emi- pres6 su apoyo al restablecimiento de la
grar a USA. Ha actuado en todo el democracia y libertad de su pais. El con-
mundo, incluyendo la Unidn Sovietica cierto se retrasaba. El publico, expectan-
(1929, 1930, 1968). (En Moscu y Le- te, abarrotaba la sala. Arrau hizo su
ningrado las entradas se agotaron dos aparicidn en el escenario aferrado a una
horas despues de haberse anunciado azafata. Su paso era tr6mulo. vacilante.
sus recitales). Una ovacidn saludd al maestro. El pro-
Hasta 1987 daba entre 70 y 8 0 con- grama incluia dos sonatas de Beethoven,
ciertos al aiio. la nlimero siete en Re mayor y la 32, en
Su vocacidn pacifista y solidaria lo ha Do mayor opus 111. Esta liltima la sus-
impulsado a dar conciertos benefices tituy6 esa noche por la sonata 26 en Mi
como el que brindara en el Royal Festi- Bemol mayor d e s adieux,, que el sor-

V. Araucaria N.' 42, aClaudio Arrau: La rnagia y el genior, pp. 97-114.

21 1
do de Bonn formulara como nAdi6s, final fue apote6sico: diez veces sali6 a
ausencia, reencuentron. QuB duda ca- saludar al pliblico.
be que era, en cierta medida, su propio AI dia siguiente Arrau fue con su co-
homenaje a la memoria de su hijo... Qui- mitiva a la Alhambra y al Generalife en
z& por ello no permiti6 que se grabara visita privilegiada con el patrocinio de la
ni se filmara el concierto. Durante su in- Concejalia de Cultura. Recorrid el Patio
terpretacibn se transfiguro, parecia es- de 10s Arrayanes, de Los Leones, el
tar ausente, en el limbo, por momentos Partal, Arrau es un humanista con
transido de dolor. Hizo gala de su t6cni- una informacibn enciclop6dica, lector
ca, que es sblo un medio para transmi- impenitente que lee entre tres y cuatro
tir musica. t6cnica que dimana de un horas diarias (recu6rdese que August0
digitalismo virtuoso, transcendental y su Pinochet dijo a 10s periodistas que lee
preocupacibn permanente de estudiar a cada noche quince minutos).
fondo al compositor, su obra completa,
su entorno histbrico, cultural, su vida. El dia doming0 hizo gala de su chile-
nidad y su aficibn por 10s mariscos: con-
Respetar al maximo al autor y su obra,
manteniendo la fidelidad del texto mu- currib con su mujer y acompafiantes al
sical ha sido una constante en la vida restoran Cunini, especialistas en platos
de Arrau. A ello hay que agregar el so- marineros, en la Plaza Bib Rambla.
porte psicoanalitico al que recurrib en Concluimos esta cr6nica con expre-
1924 y desde entonces en ade1ante.y siones de Arrau sobre 10s j6venes chi-
que le permiti6 el desbloqueo psicoemo- lenos y la cultura. A aquellos que hoy ad-
cional que le producian 10s escena- miran y veneran a sus poetas, musicos,
rios,unido a la pr5ctica de una previa pintores, a 10s que modelan la cultura del
relajacibn total en cada concierto. pais les envi6 un carifioso mensaje en
Las obras de Beethoven y Liszt son di- estas palabras: aPese a la distancia 10s
ficiles e intrincadas; requieren un perfec- jbvenes estin en mi corazbn. Son ma-
to conocimiento de las partituras y de ravillosos por serlo. Les diria que perse-
sus valores matematicos de tiempo, con veraran con estudio y mas estudio y
la exactitud de un metrbnomo. Y he aqui dedicaran varias horas a la lectura. Y a
al maestro, frente al teclado, Ilicido, equi- 10s j6venes musicos, que lean cuanto
librado, con agilidad digital pasmosa, sea preciso sobre la biografia del com-
con una pulsaci6n y soltura incompara- positor, que estudien el conjunto de su
bles, que subyugaban al pliblico. En el obra y no s610 una parte, que lean so-
Cantabile estableci6 la plenitud de la co- bre la bpoca ...>).
munibn, y tambi6n en el Vivacissimo. En Claudio Arrau es un humanista a la
la segunda parte, la interpretacibn de manera de 10s hombres del Renacimien-
las obras de Liszt CCLes yeux d'eau i la to. Como otros chilenos, anda por el
ville d'este,, ccAnnees de pelerinagen y mundo haciendo de heraldo del arte, de
QAprksune lecture de Dantes, demos- la cultura y de la libertad.
traron que Arrau es uno de 10s m5s gran-
des maestros del piano del siglo xx. El Ruth Gonzhlez Vergara

212
notas de lectura
El libro tiene un Prefacio firmado por
POLlTlCA IEPALA, la institucidn patrocinante de
la edicih, en la que se situan 10s hechos
descarnadamente recopilados por Ma-
Maria Eugenia Rojas ria Eugenia Rojas, en una perspectiva
La represi6n politica en Chile politica, describiendo el cccontexto ine-
ludibles en el que esta represidn se de-
IEPALA, Madrid, 1988.
sarrolla. Es una exposicidn breve, que
complernenta adecuadamente el mate-
En una breve introduccidn, la autora, rial basico, buscando las razones de la
que a lo largo de todos estos aiios de prolongada situacidn violatoria a 10s de-
regimen fascista ha trabajado. con en- rechos humanos en Chile. Sostiene que
trega y dedicacidn totales en la Funda- ala represidn masiva, generalizada y sis-
cidn de Ayuda Social de las lglesias tematica constituye una caracteristica
Cristianas y en PlDEE (Proteccidn a la estructural del regimen chileno en el cual
lnfancia DaAada por 10s Estados de EX- la dimension de la seguridad con sus co-
cepcidn), describe la dificultad de su ta- rrelatos de inteligencia y represidn ad-
rea. Esta consistia en reseiiar, de quirid desde un primer momento
manera sintetica, a traves de casos ti- considerable relevancia.>>
picos, diez aiios de represidn en Chile, El trabajo de Maria Eugenia Rojas es-
desde 1973 hasta 1983. Demord algo th dividido en tres capitulos y un epilo-
mas de un aiio en realizarlo, en lograr, go. El primero, Antecedentes, explica
como ella dice, auna documentacidn co-
'
con minuciosidad cdmo e s t i organiza-
herenten, sobre la base de miles de de- da la represidn en Chile. Aunque, por
nuncias, publicaciones de prensa, escri- cierto, la mayor parte de estos datos son
tos judiciales, testirnonios y otros ante- conocidos por quienes han venido si-
cedentes que constituyen la evidencia guiendo con atencibn, dentro y fuera del
de la represidn criminal; pais, este aspect0 de la dictadura, la sin-
En medio de esta labor, Maria Euge- t6tica presentacidn que aqui se logra,
nia Rojas se vio, una vez mas, afectada permite confirmar un hecho que el re-
de manera directa por la represidn. JO- gimen niega empecinadamente. A sa-
s6 Manuel Parada, casado con su hija ber, que la represidn, en todas sus
Estela Ortiz, fue degollado, junto con formas, las alegales y las, digamos,
Manuel Guerrero y Santiago Nattino, en ailegalesr, el us0 sistemhtico de la tor-
marzo de 1985. tura, 10s asesinatos o ejecuciones suma-
La autora escribe sobriamente: ccDu- rias -a lo que debe agregarse en 10s
rante 1985 hub0 semanas en que no fue ultimos aiios como elemento especial-
posible tener el mas pequeiio espacio de mente relevante, la actuacidn de supues-
serenidad para continuar el trabajo: una tas bandas terroristas incontroladas-,
vez mas, mi familia habia sido doloro- corresponde rigurosamente a una plani-
samente golpeada. Fue necesario un ficacidn institucional. Es el resultado de
gran esfuerzo para comprender que era una politica premeditada, aplicada con
mi deber continuarlo, porque habia ad- toda deliberacidn, reglamentada metd-
quirido un compromiso de hacerlo y mi dicamente.
deber para con todos 10s que durante es- El capitulo II, sobre la tortura, estre-
tos atios han sufrid0.n mece por el contraste entre la serenidad
Agrega que su labor en FASlC fue cientifica del texto de la autora -que
desde el comienzo el registro y docu- se limita a enumerar sistemas de us0
mentacidn de 10s hechos represivos que mas frecuente, lugares donde se prac-
han afectado a las personas que acuden tica, ritmos de aumento y disminucidn
a 10s diversos programas de asistencia de las denuncias al respecto- y 10s des-
social. garradores testimonios de las victimas,

21 3
escogidos casi siempre como elemen- nal, y por Chile, como integrante I
t o de ilustracibn. ella- es el tema del libro del jurista nc
El capitulo 111, HDetenidos-desa- teamericano John A. Detzner.
parecidoss, demuestra sin lugar a El autor, un reputado especialista gra-
dudas la responsabilidad del regimen en duado en la Universidad de Harvard, tra-
esta forma particularmente cruel de la baj6 en nuestro pais en un programa de
represibn. El epilog0 es basicamente una intercambio con la Academia de Huma-
recopilaci6n estadisticamente de cifras nismo Cristiano y la Comisi6n Chilena
de la represi6n. de Derechos Humanos, y realiza una ori-
La represi6n politica en Chile es, a la ginal y minuciosa indagaci6n que sigue
vez un documento estremecedor y un la metodologia propia de las obras juri-
alegato intelectual equilibrado y convin- dicas anglosajonas.
cente, que confirma, aunque la autora Concluye que el derecho internacio-
evite plantear conclusiones politicas, la nal de derechos humanos, convencio-
radical inhumanidad del regimen esta- nal y consuetudinario, tiene en Chile
blecido por medio de la violencia y su plena vigencia y deberia ser aplicado en
incapacidad institucional de renunciar a plenitud, para lo cual sugiere diversas
la represi6n como medio fundamental estrategias de defensa como forma de
de su supervivencia. ir presionando a 10s tribunales renuen-
tes a hacerlo. En forma irrefutable,
demuestra tambien que el Pacto In-
J. M. V.
ternacional de Derechos Civiles Y PO-
liticos est6 vigente en nuestro pais
a pesar de que la dictadura, luego de
ratificarlo y promulgarlo en 1976, no IQ
ha publicado en el Diario Oficial, con lo
John A. Detzner cual sostiene que nose puede aplicar en
Tribunales chilenos y Derecho Chile; Detzner entrega elementos que
lnternacional de Derechos prueban que se ha producido un reco-
Hurnanos nocimiento de hecho por la propia invo-
Ed. Tiempo Nuevo, Santiago, caci6n que la dictadura ha hecho del
1988. Pacto lnternacional y, ademas, porque
su no publicaci6n constituye un recur-
so doloso que pondria a Chile fuera
No puede haber sido feci1 para el Tribu- la comunidad internacional.
nal Constitucional condenar a Clodomiro Detzner apoya sus tesis en numero-
Almeyda. A la ardua faena de malinter- sos antecedentes internacionales y tam-
pretar la ley se sumaba la elaboraci6n biBn en casos jurisprudenciales chilenos.
de una apariencia erudita que hiciera pa- Muestra c6mo se ha producido un ses-
sar lo aberrante por equitativo. En par- go negativo en la conducta de 10s tribu-
te rompid esta responsabilidad ficticia nales que en materias menos sensitivas
el voto de minoria. no han vacilado en aplicar el derecho in-
Entre 10s fundamentos de la condena ternacional que, sin embargo, rechazan
constitucional al ex Canciller Almeyda para el plano Bticamente superior que
estuvo la supremacia absoluta del de- tiene que ver con la vida, la libertad y
recho interno por sobre el derecho in- la integridad fisica y psiquica de las
ternacional de derechos humanos, a personas.
pesar de la Carta de las Naciones Uni- Recuerda que la Corte Suprema en
das, la Declaraci6n Universal, de 1948, 1955, en el cas0 Lauritzen contra el Fis-
y el Pacto lnternacional de Derechos Ci- co, reconocio el derecho a indemniza-
viles y Politicos, de 1971, suscritos y ci6n a particulares cuyos barcos habi
ratificados por Chile, que fueron justa- sido expropiados durante la Segunl
mente invocados por la defensa del Guerra Mundial, invocando para ello, en-
acusado. tre otros argumentos, la Declaracidn
Ese problema -la vigencia en el pais Universal de Derechos Humanos y la
de la normativa de derechos humanos Carta de Naciones Unidas. Y que en
aprobada por la comunidad internacio- 1984, la Corte Suprema dio protecci6n

214
a un grupo de copropietarios de un bos-
que de araucarias amenazado de tala, FlLOSOFlA
acogiendo su reclamacibn basada, en-
tre otros fundamentos, en la Conven-
cidn lnternacional sobre protecci6n de A. Berten, E. DevBs, 0.
la flora, la fauna y las bellezas esceni- Ferniindez, S. Ldpez y A.
cas naturales en America Latina.
Serrano
Observa con ironia que no hay mas
que ccun corto paso juridic0 para que la La Philosophie en Amerique
Corte proteja, bajo un estado de excep- Latine. Problgmes et
ci6n o no, 10s derechos humanos fun- Perspectives
damentaless, a partir de esta protecci6n (Actas del Seminario de Filosofia
prestada a 10s Brboles autoctonos. Latinoamericana, lnstituto Superior
El autor remarca la ahonorable tra- de Filosofia, Universidad C a t d i c a
dicibn de basar sus fallos en la fuerza de Lovaina, BBlgica) Louvain-La-
de la raz6nr que ostentan, segun 61.10s Neuve, CIACO, 1986, 149 pags.
tribunales chilenos y espera que tarde
o temprano acojan las normas de dere-
cho internacional y presten asi apoyo Los cinco articulos, que conforman el
efectivo al ejercicio de 10s derechos ciu- contenido de este libro, son parte de un
dadanos. Detzner no profundiza en las Ciclo de Conferencias sobre la Filosofia
razones de la pasiva tolerancia, cuando Latinoamericana, que se llev6 a cab0 en
no colaboracibn, hacia 10s abusos del el mes de mayo de 1984 en Lovaina-La-
poder que han mostrado 10s tribunales, Nueva. Cada una de dichas ponencias
salvo distinguidas excepciones, en es- trata de responder, desde diferentes an-
tos quince aiios. Hay aqui otra tarea gulos y a partir de distintos temas, a la
pendiente para 10s investigadores que ingente cuestidn de una filosofia situa-
deben ser capaces de explicar objetiva- da al interior de 10s complejos problemas
mente las razones de esta claudicaci6n culturales y sociopoliticos que afectan
y de esta tradici6n no precisamente aho- al subcontinente. El trabajo de E. Deves
norable,) de 10s tribunales chilenos, si es un ensayo antropolbgico, bastante
queremos contar en el futuro con un sis- perspicaz, acerca de la praxis y el pen-
tema judicial que sea un instrumento samiento del hombre csarmientinon. El
efectivo para el ejercicio y proteccion de articulo de S.L6pez destaca las diferen-
10s derechos personales y sociales y el tes teorias logicas de C. Vaz Ferreira, fi-
adecuado funcionamiento de una socie- 16sofo uruguayo, que preanuncian 10s
dad democr8tica. andisis sobre el lenguaje ordinario pues-
La obra de John A. Detzner represen- to en relieve por la filosofia analitica; te-
ta un avance notable en la tematica de ma de gran actualidad en el
la defensa judicial de 10s derechos hu- pensamiento contemporaneo. La confe-
manos, aunque es muy dudoso que sus rencia de 0. Ferndndez es una original
tesis tengan Bxito en pleno regimen fas- reflexi6n sobre la lectura que hace el
cista. Con todo, su valor cientifico y su pensador peruano C. Marirjtegui de la
orientaci6n humanista, la convierten en obra de Marx. El trabajo de A. Berten es
un autentico aporte solitario. un intento de pensar el problema de una
filosofia latinoamericana a partir de ]as
categorias de la filosofia europea con-
HERNAN SOT0 temporhea. Por ultimo, el articulo de
A. Serrano es un original y documenta-
do analisis de 10s problemas y tareas que
implica una filosofia de la liberation.
Los cinco trabajos presentados, en es-
tas Actas, son un valioso aporte a la dis-
cusi6n cultural e ideoldgica que implica
la perspectiva de una filosofia acorde a
10s problemas propios de nuestra tierra
morena; ellos no ocultan, empero, las

21 5
dificultades y limitaciones de una filo- tigioso de su marido (Jose Donoso), en
Sofia situada cultural y geo- vez del suyo propio, Serrano.
politicamente en relacidn a la llamada Hija de un diplomhtico. casada m8s
afilosofia clhsican. Este volumen colec- tarde con un escritor que buscd delibe-
tivo es una excelente muestra de una de radamente el destierro, nacida en Boli-
las lineas mes fecundas de la investiga- via, Maria Pilar Donoso pas6 en La F'az
cidn filosdfic a actual en LatinoamBrica; sus aiios infantiles y el comienzo de su
investigacidn que se ubica en la m8s ge- juventud; vivid m8s tarde en Egipto, el
nuina tradicidIn de pensamiento que des- Egipto mon8rquico y decadente de 1-a-
I I > ___.
r,. I, - I , . , I I I
de la dbcada ae 10s3u aesarroiian varios row, rerugio ae reyes aesrronaaos y de
grupos de fildsofos y pensadores de di- aristdcratas desplazados; luego en Ma-
ferentes paiscs americanos. drid, bajo Franco; en Buenos Aires; en
Es de esperar que esta iniciativa de in- el pueblo aragon6s de Calaceite; en fin,
tercambio y colaboracidn, entre intelec- en el Santiago de Pinochet. Una vida
tuales y pensadores del subcontinente, que pudo haber estado destinada a la fri-
se continlje repitiendo, a diferentes es- volidad permanente del jet-set y de 10s
calas y tanto en Europa como en nues- cocktail-parties, que adquiere finalmen-
tros paises, a fin de permitir el te un sentido severo, en el regreso a las
intercambio de 10s variados estilos, co- raices americanas, a Chile.
rrientes y opciones ideoldgicas que en- Los mundos por donde peregrind Ma-
riquecen la vida cultural de la tierra ria Pilar en sus afios juveniles han deja-
mestiza, m8s aljn en el cas0 de una dis- do de existir en cierta medida o se han
ciplina que puede aportar, decisivamen- desplazado. Esas reafezas sin reinos,
te, a una reflexidn m8s rigurosa de las esos principes y esas princesas some-
teorias, simbolos y vivencias que defi- tidos a retorcidas y aberrantes normas
nen nuestra cultura. de conducta. con sus existencias 18ngui-
das que se arrastran de una fiesta a otra;
RICARDO SALAS A. esas representaciones de BAida in situn,
es decir, de la dpera Aida de Verdi en me-
diode la esfinge y las piramides reales,
iluminadas con potentes reflectores has-
ta parecer reproducciones en cartdn pie-
MEMORIAS dra de s i mismas; la preocupacidn
obsesiva por 10s manjares, las golosinas,
las joyas, la moda y la complicada es-
grima de 10s flirteos y de 10s noviazgos
Maria Pilar Donoso din8sticos, configuran toda una socie-
Los d e e n t o n c e s dad artificial que sobrevive con dificul-
Ed. Seix-Barral, Barcelona, 1987 tades cada vez mayores y que sufre una
permanente reducci6n de sus bases te-
--;+...;el--
uc
~~ttviiaic
An ". ."+nn+e.-.;Xn
a auavautauvtu, cviiiu UG
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tora con un libro que lleva bajo el titu- caudales, aunque todavia sus esplendo-
lo, en la portada interior, una discreta res llenan peginas de revistas como
indicacidn entre parentesis: d e c u e r - Jours de France en Paris, jHola! en Ma-
dosw. El titulo alude, suponemos, a 10s drid, o Cosas en Santiago.
versos de Neruda: Los recuerdos de Maria Pilar se leen
en estos capitulos iniciales con la aten-
Nosotros /os de entonces
cidn distraida con que hojeamos tales
ya no somos /os mismos
revistas en la antesala del dentista y se
que, mas alia ue ia veruau yerierai que resienten por el exceso de nombres de
encierran, como verificacidn del trans- personajes que no llegan a serlo. Sin em-
curso del tiempo, adquiere un significa- bargo, y el fendmeno ofrece un inter&
do, una resonancia especial respecto de especial, el libro va ganando en pene-
esta autora, que publica su primer libro tracidn y garra a medida que avanza. Es
a 10s 60 afios y que, a pesar del femi- como si la narradora aguzara su capa-
nismo militante que proclama, prefiere cidad de observacidn a medida que
emplear el apellido literariamente pres- madura.

21 6
En el capitulo madrilefio nos encon- que carezco o que tengo en grado mi-
tramos, entre otros, con Simedn y Mar- nimo. Soy aficionada a la pintura, paso
garita, ccreyesn de Bulgaria, que rviven en 10s museos horas felices, per0 no me
sus roles de monarcas en el exilio con interesa -lo compruebo dolorida por el
gran dedicaci6n. El pasa hasta doce ho- tiempo desperdiciado- dedicarle toda
ras al dia en su despacho, emplea se- mi vida. Diez afios mds tarde estaba en
cretarios que lo ayuden en su trabajo ...n crisis esta Qfalsavocacidns que me ha-
iQu6 trabajo puede tener un rey sin bia llevado a hacer exposiciones en El
reino, que vive lejos de su pais -hoy un Cairo y Buenos Aires (con cierta benig-
Estado socialista- desde hace medio si- na atenci6n de la critica), cuando conoci
glo? La respuesta es simple: se dedica a quien despu6s debia ser mi marido. Le
a 10s negocios. Es un abusinessmann mostr6 mis cuadros y 61, con franque-
muy activo, director de varias empresas. za temeraria que le agradezco, me dijo
Este rey-negociante lleva mds de 30 que no tenia ninglin talento, que quie-
aiios viviendo en EspaAa. aLleg6 cuan- nes me alababan me mentian. Despu6s
do iba aljn al colegio, alli ha hecho su del primer desconcierto, dej6 mis pince-
vida y se cas6 con una espaiiola: Mar- les con un suspiro de alivio. Ahora sue-
garita Gdmez Acebo ...)) ccLa primera rei- lo pintar con placer alguna vez, per0 sin
na Gdmez de la historiaa, dicen en la pretensibn ni la exigencia de ser
Madrid. Sime6n y Margarita se preocu- artists.,
pan de conservar las formas y fdrmulas La franqueza, precisamente, una ma-
protocolares que prescribe un rango. .. nera seca y algo desabrida de decir lo
simb6lico ... Esto llevado hasta el final que piensa (jtal vez esto venga del la-
en las prdcticas sociales. Cuando acu- do vasco de su personalidad, un rasgo
den a cenas o almuerzos, por ejemplo, barojiano?) es lo que da el tono de es-
se aseguran de ser 10s ultimos en llegar tos recuerdos, que son, por otra parte,
y no les agrada cuando algljn invitado discretos y notablemente carentes de
se retira antes que ellos, rompiendo la malevolencia o picardia.
misma regla protocolar. Ademas, espe- El capitulo final, asantiago tras las re-
ran que sus amigos les den atratamien- jaw, no gira, como 10s anteriores, en
tos, es decir, se dirijan a ellos torno del eje de una o varias fiestas.
llamdndoles *seRor>>y asefioran en ter- Describe fundamentalmente la carcel de
cera persona, como es de rigor aun pa- mujeres de San Miguel, las mujeres que
ra 10s intercambios con las altezas reales se encuentran en ella, y nos trae el re-
en esos circulos. lncdmoda exigencia: lato de la detenci6n de algunas horas
qQuiere el seiior un poco mas de pa- que sufrid la autora junto con Jose Do-
vo ...?)) o aiQuB hermoso vestido lleva noso, durante una visita a ChiloB en
la seiiora esta noche!, 1986. Aqui el tono se hace mds perio-
Nos explicamos el shock de la joven disticos y objetivo, aunque por cierto
nacida en La Paz al regresar en 1952 a Maria Pilar no oculta su censura al r6gi-
su patria, despu6s de 10s largos aiios de men del autodenominado capitan
la vida de las embajadas y 10s salones general.
en El Cairo y Madrid. Su sensaci6n de Maria Pilar Donoso alcanza altura po6-
un mundo limitado, chato, infimo en sus tica en el capitulo que dedica a 10s aiios
preocupaciones y sus alcances. Maria de Calaceite, el poblado aragon6s don-
Pilar relata con sinceridad total su ex- de acompafi6 a su marido mientras Bs-
periencia de artista pldstica frustrada, te escribia El obsceno pdjaro de la
que se inicia con un encuentro con don noche, Tres novelitas burguesas, Casa
Cecilio Guzmih de Rojas, director de la de campo y otros libros. Pero la litera-
Escuela de Bellas Artes de La Paz, ma- tura de Jose Donoso, no es su tema. Lo
ravillado de que una muchacha de ccmi es, en cambio. la vida del pueblo, con
clase y condici6ns quisiera estudiar ar- su arquitectura y sus costumbres ances-
te, quien le asegura que serd una gran trales y las tertulias con Bufiuel, 10s Goy-
pintora, sin haber visto ni una sola linea tisolo y otros amigos, pocos.
trazada por ella. Hay en el libro, ademhs, retratos in-
((Le crei y cambid mi vida. Perdi diez teresantes de Carlos Fuentes, de Kurt
afios viviendo la ficcidn de un talento del Vonnegut, el notable escritor norteame-

21 7
ricano, de Nelson Algren, y referencias torial Andres Bello. Ana Maria del Rio
casuales, que tienen escaso interes, a evoca con gracia una infancia y una ado-
una cantidad enorme de escritores de di- lescencia incandescentes de deseos re-
versas nacionalidades, encontrados al primidos, per0 no logra convencernos
azar de las fiestas y las conferencias. de la autenticidad de sus personajes
adultos. La ferocidad shdica de tia Mal-
JOSE MIGUEL VARAS va, que obtiene el apoyo de la lglesia Ca-
tdlica en su expresi6n mas retr6grada.
para destruir a la picara Carmen, auto-
ra de un diario de vida excesivamente
osado, resulta excesiva. Dificil de creer.
NA R RATI VA Y la docilidad con que Carmen se deja
destruir contrasta en exceso con la vi-
talidad que antes ha revelado. Sin ern-
A n a Maria del Rio bargo, esta pequeAa novela tiene el
Oxido del Carmen merit0 de mostrar y, por cierto, de con-
Santiago, Ed. Andres Bello, 1987. denar la moralina hipocrita y un mundo
espiritual feudal, de raigambre espaiio-
la, que se pudre pero, de algljn modo,
Un tema importante, acaso central, en sobrevive.
la literatura burguesa del siglo XIX y Tambien hay aqui un loco, el loco de
tambien del xx es el que podriamos de- la familia, no demasiado atractivo, el ti0
nominar, siguiendo la original expresi6n Ascanio, que mantiene en su cuarto lo
inglesa, ((el esqueleto en el armaria,, que que el y la abuela llaman QSU Tienda Avi-
utiliz6 Somerset Maugham como titulo cola*. Simplemente, un gallinero.
de una de sus novelas mas logradas. Se
trata no s610 de 10s origenes bastardos ((Pareceque tio Ascanio, en un prin-
sino, en general, de 10s secretos tene- cipio, recibia en su pieza pollitas fu-
brosos que esconden las familias prin- turas ponedoras, con el objeto de
cipales de la aristocracia o de la gran criarlas e inducirlas a poner huevos pa-
burguesia. Historias de incestos, de ra la venta. Creo que nunca pudo con-
abortos, de monstruos, de relaciones vencerlas y despues, su madre, sin
pecaminosas, de envenenamientos, de darse jamas por vencida, como reza-
fraudes, de testamentos falsificados y ba el escudo de su familia, le compr6
de chiflados mas o menos pintorescos, 10s huevos, ya puestos, en una multi-
mas o menos repulsivos, a quienes se tud de cajas de carton violeta; per0 el
mantiene durante aiios, o decenios. capital se le pudrib al corto tiempo por-
ocultos a la vista de 10s ajenos. que el tio Ascanio nunca vendi6 na-
Esta tematica esth presente tambien, da: s610 se limpiaba las uAas con una
c6mo no, en la literatura chilena. La en- lima eterna, mirando al frente, corn0
contramos en Coronacidn, en €/ obsce- si estuviera a punto de abrirse un por-
no pajaro de la noche, y en otros libros t6n invisible, lentamente maravillado
de Jose Donoso; en El peso de la noche de todo ...
y Los convidados de piedra de Jorge Ed- A Carmen y a m i nos encantaba -
wards. Reaparece ljltimamente en las sigue el relato -. Era un ser casi trans-
obras de varios autores de promociones parente, sin ser en absoluto delgado,
mas recientes que intentan, con mayor con la sonrisa mas luminosa que vi ja-
o menor fortuna o madurez, novelar la mas, y 10s pies de un olor imposible:
, vida de la oligarquia chilena de puertas aqui se prueba bien probado el amor,
adentro. decia Carmen riendo, mientras subia-
Un ejemplo es Oxido del Carmen de mos a verlo.
Ana Maria del Rio. Los pies del tio Ascanio eran inmen-
Una breve novela de 62 paginas (no sos y blancos. Siempre anduvo sin za-
muy Ilenas) laureada con el Premio Ma- patos, a pesar de que mi abuela hizo
ria Luisa Bombal 1986, que otorga la venir empleados especiales de Calza-
Municipalidad de Viiia del Mar. Apare- dos Rodriguez que aseguraban dejar
ce bajo el sello de la muy oficialista Edi- correctamente calzado a cualquier pie,

21 8
y que no soportaron la ancha sonrisa Chilenitos
de bienvenida del tio ni el olor que 10s Dukes chilenitos
empujd en cuanto abrieron la puerta. Perdidos en la Ligua
A m i me fascinaba la uiia del dedo gor- En la linea
do del pie derecho: era un verdadero En la lengua
acorazado violaceo y 61, sonriendo, sin Dukes chilenitos.
decirnos nada, dejaba que se la toca-
Jugando con las palabras y con el
ramos, dejaba cualquier cosa...,,
sentido, trabucando hdbilmente entre
Estos personajes inertes, idiotizados pasteles y esa dulzura chilensis adicta
y bondadosos, incapaces de enfrentar al diminutivo, este poema trasluce to-
el mundo y de realizar hasta el mas mi- da una autocritica, con algo de subes-
nimo esfuerzo fisico productivo, adquie- timaci6n y otro poco de un colectivo
ren en la literatura chilena, a lo menos complejo de inferioridad, consciencia e
en lo que intenta retratar a las llamadas inconsciencia de uno o mas fracasos, de
rclases altaw, una presencia frecuen- una o mas derrotas colectivas.
te y un caracter casi alegdrica Ana Maria Digamoslo sin ambages. Linguistica.
del Rio no carece de talento literario. emocional y tematicamente, la poesia
de Mor0 representa a un vasto sector
VICENTE REYES de nuestra nacionalidad, a una vasta ga-
ma social reprimida y desesperanzada.
Acotemos que cuando Mor0 lee sus tex-
tos, gana rapidamente la adhesidn de un
pljblico que se siente interpretado, que
POESIA vibra y se comunica a traves de esta
poesia que vive catarticamente y en la
que reconstruye sus estados de Ani-
Enrique Mor0 mo, sueiios, frustraciones, rebeldias, la
Gracias, Seiior impotencia o el escape burldn y la con-
Ediciones La Piedra Feliz, Valparai- viccidn obsesiva de que aes basura es-
so, Chile, 1 9 8 8 . te pais / y la mierda que en 61 flota, o
de que raqui vamos al matadero / sin re-
Afortunada denominacidn para la edi- tdrica ni metaforaa. (La larga dictadura
cidn de este libro: <(LaPiedra Feliza es ha ocasionado una incalculable secue-
un lugar consustancial con la historia y la de desengaiios en Chile.)
la vida de Valparaiso. No es tan afortu- Una imaginacidn agil y un trato des-
nado el titulo de este poemario, pues in- convencionalizado, liberal del lenguaje
duce al lector a una predisposicidn mas en el que se entremezclan rupturas del
bien religiosa, que nose compadece con sistema y elementos de enumeracidn
el tono contingente, lljcido y vital del li- cadtica, fraguan en hallazgos, nexos
bro. Naturalmente, el titulo tiene su por- inesperados y originales para la expre-
qu6: est& tomado del poema mas sidn convencional, la jerga habitual o el
difundido y celebrado que ha escrito su mundo vivencial del hombre medio:
autor. N... abra 10s ojos las puertas del esta-

Nacido en 1956, Enrique Mor0 ha vi- dio / Su palabra rompera este lugar su-
vido toda su juventud y practicamente perpoblado / Su master, su original
la mitad de su vida bajo un regimen de salida su exit y no su Bxito / Su ronda
dictadura. Expliquese de esta forma que de San Miguel / El que no rie se va al
10s poemas de este libro resultan algo cuartel I Vamos todos con flores a Ma-
asi como una serie de indagaciones so- ria con cochayuyos / Con azahares, con
bre una realidad compulsiva, de agolpes cebollas con las manos vacias / Y el co-
en la vida de la gente, y donde, paro- razdn en calma ...a
diando el tango, cclos inmorales nos han Juegos verbales y esa tendencia llj-
igualado,. dica a desentraiiar una plurivalencia de
Abrimos el libro y nos encontramos matices en las palabras, aportan, por un
con un poema liminar, que es como una lado, gracia y vivacidad a la expresidn
advertencia: lirica y, lo que es mas trascendente, en-

219
cuentran siempre un asidero en conte- siempre conjuran (Omar Lara, director
nidos Bticos y sociales y, en particular, de Ediciones Lar y Hubert Cornelius, di-
en una lucha por la dignidad individual y rector de la serie El Mirador).
colectiva. Buen ejemplo al respecto es De Luis Oyarzun aprendimos algo so-
el poema que otorga titulo al libro. Con bre la conciencia ecolbgica, algo porque
un yo lirica que se aka como voz de no todo lo entendiamos o lo compren-
(ctodos 10s llorosos y apaleados de AmB- diamos, ahora que eso est$ tan de mo-
rican y en el que juegan un rol fun- da o es ya tan postmoderno. Per0 eso,
damental parametros de cristiandad, a veces tan elegiac0 o tan estadistico,
el poema aGracias, Sefiorr se estruc- tan necesariamente estadistico, no es
tura al mismo tiempo, como una accibn aquicifra, sino sensibilidad abierta, bo-
de gracias y como una plegaria, como thnica, una poesia lectora de la bothni-
un enfrentamiento sarcastic0 con la di- ca, casi escolar en su aprehensi6n de
vinidad (ccgracias por 10s barcos y 10s ella, per0 intensa, reevocadora, porque
tanques / por 10s aviones y 10s tor- no es s610 observacidn o un poetic0 ca-
turadorew) y como una fervorosa es- tastro natural, sino que preserva tam-
peranza (&eiior tu sabes el paradero / biBn un cierto sesgo aleg6rico.
de 10s desaparecidos, asi es t u gra- connotado a partir de la relaci6n entre
cia...>>). Por ello misrno, tras la grada- el contemplador y el especthculo de 10s
ci6n ascendente de humildes plegarias ciclos florales. Juegos florales, esta vie-
procedentes de un mundo de desampa- ja metdfora para designar a la poesia o
rados, vibra con patBtica resonancia la su prdctica aledafia y que nos conduce
petici6n Ijltima, que cierra el poema: aqui a la cercania de la epifania o del
((Seiior, / Aqui con la democracia nos Agape mistraliano, se actualiza y vivifi-
conformamos, / Por ultimo, / Con una ca a la par con la experiencia de estos
democracia cristiana, / Es asi nuestro versos.
dolor / Y nuestra desesperacibn, / Una constante estilistica de la poesia
Seiior.)) de Luis Oyarzun es el us0 certero y do-
Escrita en un pais donde ccse calla de- sificado de la interrogaci6n, el correla-
masiador, esta poesia es pertinente y to gramatical del asombro. Una lecci6n
positivamente contingente; nutrida de para tanto hacedor rotundo de versos.
oprobios y sufrimientos colectivos que
duelen cctanto como la patria),, ella alien- iQui6n nos exige tanta prisa?
ta tambiBn vitalidad y anhelos de libe- LPara qu6? LPara ddnde? LPor qu6
raci6n siempre vigentes en el pueblo. tanta?
(Tranquilidad, pBg. IO.)
GUILLERMO QUlaONES
Un poema que se refiere a la agita-
cibn, al ((stress>, al transeunte agobia-
do de la megapolis neoyorquina,
confrontada esta agitaci6n con un Ila-
Luis Oyarzljn mado a la calma, con la melancolia o
Tierra de hojas nostalgia quiz& del flaneuer baudeleria-
S.p.e., Santiago, 1987. no, corregida por una propuesta de fe-
licidad posible, ir6nica:
Tierra de hojas no es quizBs la exacta Un joven negro corrige mis
disposicidn editorial de Luis Oyarzun, preguntas.
per0 es, seguro, un homenaje, un con- Para que preguntar, Yo soy feliz.
, juro e invocaci6n de sus temas mas in-
timos y entrafiables. Un poema que se refiere a la agita-
DemBs est& decir que en ella asom- ci6n, al ((stress)), al transeunte agobia-
bra el asombro, el asombro, t6pico de do de la megapolis neoyorquina,
la juventud y del fil6sof0, lo que hace confrontada esta agitacidn con un Ila-
estos versos tan novedosos, tan eter- marln
llluuv
a ID rilm- r n n la
yvll
malsrnrnlii
IIIuIuIIvvIIy
n

namente j6venes, tan aun por descubrir nostalgia quizas del flaneuer baudele-
y nos asombramos de tanto olvido ofi- riano, corregida por una propuesta de fe-
cial, de tanto olvido que 10s amigos de licidad posible, ir6hica:

220
Un joven negro corrige mis zada en Atrolabio o antes, en algunos
preguntas. textos de Gabriela Mistral.
Para qu6 preguntar, Yo soy feliz. La poesia de Luis Oyarzlin no es sin
Amaestro fieras en la calle. duda s610 eso y no nos ocuparemos de
otros temas o funciones que ella abor-
(Tranquilidad, pag. 1 1 )
da o se propone como: la problematiza-
Per0 volvemos a la bothnica, que es cibn de la mirada: <<Per0 el ojo es oscuro
un correlato de la vida humana: de sus y la Iuz no lo alumbra... (pag. 16); poe-
ciclos de nacimiento, amor, nupcias y sia como registro viajero: ((HabiamosIle-
muerte; per0 tambien algo mhs, que se gad0 con 10s liltimos soles)) (Venecia,
nos rehusa: phg. 22) o 10s homenajes de amistad co-
mo r A D. Juan Guzman en su cabanas:
La rosa futura jam& pronunciada
Que s610 a ella se pertenecia.
Esa naturaleza es mundo en si, crip-
tico, inabordable, al cual entonces el es-
pectador hablante del poema vuelve las
espaldas, respetando sus fueros: Sirva este breve nota como pretext0
para regresar en la ilusi6n de las pala-
Vi la rosa. M e detuve ante el polen bras y participar en ese homenaje del
Abejas se doraban en 61. cual el libro tambien es parte.
Volvi entonces a jugar con el aire.
A la vez que trasunta una nostalgia WALTER HOEFLER
vegetal, lo vegetal como un mundo, me
atrevo a decir moral, inalienable, un rei-
no especular que se nos ofrenda como
especthculo y a la vez imagen posible. Mario Milanca GuzmBn
Es decir, lo vegetal no es s610 un pre- La isla, el reino, el sueiio
texto ecol6gico o el lamento por su des-
Caracas, Ediciones Enves, 1986,
truccibn, sin0 el fundamento de una
utopia, de un mundo posible, en que las 56 pggs.
relaciones rituales y sociales con sus
conflictos se atenlian, se neutralizan y La poesia aparte de relacionarse con una
se ofrendan en el especthculo de su in- determinada tradici6n poetica y cultu-
trinseca e incomunicable apoteosis: ral de la cual es deudora, modelo o quie-
bre, importa tambien en su relacidn con
N tulipero inmdvil el lenguaje, con un lenguaje asediado,
se deshoja en su trono. embargado o enriquecido por el medio
El deshojarse, un acto de despoja- en que se desarrolla. En el cas0 de Mi-
miento, negativo, es aqui potestad de lanca son dos, me parece advertir, las
la flor conforme al rito de su magnifi- coordenadas poeticas que gravitan en
cencia. su poesia: a) una tradici6n chilota, in-
No es extraiio entonces que el pro- sular, ligada a nombres como Renato
yecto de muerte del habfante sea aqui CBrdenas, Carlos Alberto Trujillo y Ser-
tambien la secreta nostalgia de una gio Mansilla, o mas lejos a Ruben Az6-
muerte propia que se esfuma en la iden- car. Quizas la forma de asumir el tema
tidad con la materia vegetal, no un via- seria cierta adhesi6n Mica, lo que im-
je vegetal macroc6smico como en plica citar tambiBn una determinada tra-
Neruda, sino como un acto epilogal: dicidn poetica chilena, asumida y
definida por Jorge Teillier, y de ningu-
M e dormiria en este vientre seco na manera clausurada como lo ha de-
regresando otra vez a la corteza mostrado el propio Teillier con su liltimo
de la tibia quiefud que me envuelve libro. Se caracteriza Bsta por una pers-
a la tierra final de mi destino. pectiva nosthlgica, sugiriendo amena-
Entrada en direcci6n a una identidad zas, embargos y perdidas del sentido
mistica, inm6vi1, contemplativa, como original del territorio poeticamente te-
nos propone cercanamente Jaime Que- matizado. b) La tradicidn universitaria

22 1
penquista (Concepcibn), pensamos en ficas o pr6stamos de la jerga n6utica
la poesia de CociRa, Miquea, manifes- Otro recurso, un us0 o abuso consagra
tada en la revista EnvBs, y que evoca do en la poesia chilena nueva es su pro
el sello editorial de Milanca, per0 tam- digalidad en el us0 del papet en blanco
bien en la tradici6n critica: Jaime Con- un subrayado por ausencia de la impo
cha, Gilbert0 Trivifios, Roberto Hozven tancia de la palabra impresa, ello impl
y otros, y que se caracteriza por cierta ca solemnizar el espacio en que l
problematizacidn de las relaciones tex- impreso se desenvuelve y prodiga, pe
tuales, de las referencias programdticas ro que tiene el riesgo de generar una ex
y metapo6ticas. pectativa muy grande en torno a s
En primer lugar hay que leer el libro certeza, verosimilitud y eficacia. Subra
de Milanca en su significado literal, co- yado natural y material de la inexisten
mo conjuro y lamento por la p6rdida de cia del texto es tambi6n una forma d
su territorio original, la isla, extrarrefe- solemnizar el espacio de la escritura, d
rencialmente quiz& la isla de Chilo6, Iu- acuerdo con una especie de pretensi6n
gar de origen del poeta, per0 como mera territorial de la nueva poesia chilena
referencia lexica, reducida a una singu- cuya manifestacion extrema es la util
laridad lexica y geogrAfica, a una sim- zacidn del cielo de Nueva York por Zur
ple lectura conceptual del diccionario, ta. El poeta busca un nuevo espacio
como reducci6n a la pura materialidad ningljn espacio le es ajeno, para prec
de sus significantes. Per0 se trata tam- samente simbolizar el espacio usurpa
b i b de una territorialidad amenazada, do. Otra de cuyas manifestaciones es l
casi metafisicamente embargada por alteraci6n del texto oficial por excelen
una catastrofe, pura obsesidn de la cia, &Icanci6n naciona1n.y cuyo texto
memoria. se siente o experimenta tambien com
En un segundo momento la isla es el malversado, de ahi que se le cite elipti
reino, el lugar de la proveniencia y he camente (Cf. tambi6n con Zurita) como
ahi que se evoca la analogia con el re- tambi6n lo practica Milanca:
torno de Ulises, que ha interiorizado su
Pur0 I ) es tu cielo azulado
Itaca, y que es a la vez Tel6maco y Uli-
azulado sembrado de
ses, per0 un Ulises que no puede ni quie-
voces/sembrado de gestos ...
re regresar.
(pbg. 29)
El libro, o mejor dicho el poema, es
una elegia, pljblica y privada a la vez. Per0 esto no hace sin0 probar que la
La pliblica, la del exilio general y com- distancia geogrdfica o el desgarro for
partido; y la privada, como lamento sos- zado del exilio, no se han impuesto en
layado, asordinado y privadisimo, por la cierta capacidad de conjuro poetic0 co
muerte de la madre, su destinataria fi- munitario en el discurso literario y cuya
nal, receptora ficticia y real del poema. fuerza reside en esta forma opaca e in
Per0 la madre es tambi6n la mediado- directa de comunicaci6n germinal, pe
ra escatol6gica con el mundo de postri- ro en la que prevalece cierta unidad
merias al que ha quedado reducido a cierta certera esperanza.
juicio del enunciador principal su terri-
torio original y de ahi se explica su ne- S. N.
gativa, exteriorizada como consejo
maternal, a volver.
Ciertamente como elegia no tiene la
fuerza emocional del Requiem de Diaz Varios autores
Casanueva, un desideratum modelico
en la poesia chilena. Esta emoci6n ne-
Trauma, duelo y reparaci6n
cesaria aqui, no como mera exigencia Ed. Interamericana, FASIC, Santia
tradicional, sin0 como fundamento de go, 1987.
la evocaci6n y de su revocacibn, reque-
riria una cierta fuerza al estilo de Saint Como una muestra de perseverante va
John Perse o Neruda para legitimar lo lentia puede calificarse la labor de 10s or
evocado, y que no puede ser substitui- ganismos humanitarios que ayudan en
da por meras enumeraciones lexicogr6- Chile a las victimas de la represi6n y que

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se han constituido en un sistema de ins- del sujeto, per0 tambien al aniquilamien-
tituciones de derechos humanos, inedito t o de su voluntad, su autoestima, sus
por lo menos en la experiencia reciente vinculos afectivos y sociales, sus leal-
de America Latina. tades, sus creencias, su integridad fisi-
Restaca entre ellos, desde 1975, la ca, en fin, su identidad. La tortura es una
Fundacion de Ayuda Social de las Igle- agresion a la totalidad del ser humano,
sias Cristianas (FASIC), de marcado se- atenta contra la persona en su conjun-
Ilo ecumenico dentro de su orientacibn t o y uno de sus objetivos centrales con-
protestante, una de cuyas realizaciones siste en la destruccion del individuo en
mas notables parece ser el Programa tanto personan (pag. 50).
Medico Psiquiatrico que posibilita la re- El obispo metodista Isaias Gutierrez
cuperaci6n de personas y grupos afec- valoriza en este libro la doble voluntad
tados por acciones represivas y que, en de testimonio y rescate del olvido de
nueve aiios, ha entregado varios miles hombres y mujeres supliciados y, al mis-
de atenciones profesionales. mo tiempo, su {{aporte a la reconcilia-
Ligada a su practica terapeutica, sur- cion que necesitamos, basada en la
gi6 en 10s especialistas de FASIC la in- verdad, la justicia y el arnors.
quietud por estudiar la magnitud del Destacable merit0 de este trabajo en
daiio sufrido por las victimas y reflexio- que en 61 aparece su context0 hist6ri-
nar sobre su significado y proyeccion, co, lo que permite situar claramente sus
ael contenido de nuestro trabajo ha si- raices sociales en el fascism0 que im-
do directamente el dolor y el padeci- pera en Chile. A ello ayuda un informa-
miento psiquico ...)), dicen. Lo hicieron tivo esbozo histdrico sobre la represidn
con rigor cientifico y amplia base testi- realizado por M. Eugenio Rojas.
monial. Fruto de este esfuerzo es este Cierra este libro sobrecogedor un epi-
libro que comentamos, Trauma, duelo logo del obispo catolico, Jorge Hourton.
y reparacibn (una experiencia de traba- Dice en parte: <<Lacrudeza de este tes-
jo psicosocial). timonio es un simbolo revelador de su
Un grupo de psiquiatras y psic6logos. autenticidad y no en un prop6sito mor-
en su mayoria mujeres (Lira, Weinstein, boso de mantener su horror vivo. La me-
Maggi Neumann, Dominguez, Salamo- jor prueba de que las victimas no han
vich, Pollarollo, Becker y otros), volca- fabulado su experiencia es justamente
ron alli sus experiencias con torturados la dificultad que tuvieron los(as) psico-
y familiares de detenidos desaparecidos logos(as) clinicos para obtener estas
y ejecutados politicos. Definen la tortura confesiones y sacarlas a la Iuz por so-
de un modo que ejemplifica bien la ob- bre los mecanismos de autocensura. La
jetividad de 10s trabajos recopilados: aLa sociedad chilena, tambien detenida y
tortura intenta destruir al detenido en torturada por algunos aiios, per0 no de-
tanto Qenemigon, eprisionero de guerra)) saparecida, debe realizar su propia ca-
u aopositora a un regimen politico. Las tarsis co1ectiva.a
tecnicas de quebrantamiento fisico, psi-
quico y moral se dirigen a la informacion H. S.

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