Moxeños
Los Mojeños o Mojos, son una etnia indígena que hoy habita en el
departamento del Beni. En los alrededores de Trinidad y San Ignacio de Moxos
Historia de los moxeños
Los mojos o moxeños, pertenecientes a la etnia arawak, llegaron a Mojos junto
con varios grupos dedicados a la agricultura provenientes del actual territorio
de Surinam., Cuando llegaron allí, ya estaban instalados los itonama,
cayuvava, canichana, tacana y movima. Pero los Mojos desarrollaron, una
cultura más compleja que la de estos grupos; construyeron diversos canales de
riego y terrazas de cultivo, como sitios rituales.
Cuando Cristóbal Colón llegó al Caribe en 1492, los arawak (O sea, los
Mojeños) estaban bajo invasión guaraní. Los guaraníes aplicaron a los arawak
un régimen de esclavitud sostenido por una represión feroz, a pesar de que la
población arawak erdiez veces más grande que la de sus invasores. Esta
relación tan dispar hace difícil comprender como pudieron someterlos tan
brutalmente como lo hicieron, al punto que solo podían usar su lengua de
manera secreta y hasta llegaron a acudir a la ayuda española para defenderse
del mal trato de los guaraníes, quienes practicaban con ellos rituales de
antropofagia después de llevar a cabo matanzas de hombres y acaparar sus
mujeres y niños. Planteada de esta forma la dominación guaraní, la sociedad
quedó conformada por estos como guerreros y los arawak como sostén
económico.
Cuando los españoles iniciaron su acción conquistadora los guaraníes
dominaban las tierras orientales y disputaban con los incas la región oeste. Los
Chiriguanos y canichanas fueron sumamente belicosos y persiguieron a todas
las expediciones españolas que intentaron ocupar sus territorios sagrados. Los
chiriguanes preferían morir a entregarse y no sólo aceptaron las guerras que
fueron hacia ellos, sino que no perdían oportunidad de tender emboscadas a
los expedicionarios y atacar a los pueblos en toda coyuntura favorable para
destruirlos.
Las expediciones para conquistar a los mojos salieron de Cuzco entre 1536-37
y desde Santa Cruz, fundada en 1561. Recién en 1595, los españoles lograron
conquistar territorio propiamente mojeño, con las expediciones de Lorenzo
Suárez de Figueroa. Otros ingresos se realizaron posteriormente, pero al no
encontrar las riquezas esperadas, las expediciones militares cesaron. Sin
embargo, algunos particulares siguieron entrando a la zona a sacar mano de
obra indígena.
Los misioneros jesuitas comenzaron a recorrer la zona hacia la segunda mitad
del siglo XVII. De 1682 en adelante se fundaron cinco reducciones entre los
mojeños: Loreto, Trinidad, San Ignacio, San Francisco Javier y San José. El
nuevo régimen de vida significó un cambio drástico en la cultura de los moxos;
les fue impuesta una lengua franca en lugar de los dialectos y pusieron fin a su
estilo de vida nómada; se incentivó su producción de bienes para exportarlos y
se introdujo el ganado vacuno para sustituir a la caza, además de instruirlos en
variadas artes y oficios, valiéndose de organizaciones como los Cabildos
Indígenas y, sobre todo, los iniciaron en la religión católica con sus ceremonias
y sus ritos. Los jesuitas ejercieron una fuerte influencia sobre su vida cotidiana.
Cuando la corona española expulsó a los jesuitas hacia el año 1767, las
misiones se mantuvieron, pero muy debilitadas. Sus bases fundamentales
permanecieron hasta la segunda mitad del siglo XIX. Pero al producirse el
llamado boom del caucho el sistema terminó de desestructurarse, las nuevas
actividades llevaron la región a una profunda crisis económica que derivó en la
emergencia milenarista de la Búsqueda de la Loma Santa.
Actividades económicas del pueblo mojeño
Tienen diferentes actividades económicas, pero su base es la agricultura. Esta
actividad la realizan en familia, con una unidad productiva que no excede la
hectárea por familia. Las actividades se organizan de acuerdo al modelo
amazónico de de "roza-tumba-quema" de monte. Producen en pequeña escala
para satisfacer su propio consumo y cuando tienen sobrantes lo cambian con
los comerciantes ribereños por productos foráneos: fósforos, kerosén, azúcar,
ropa, herramientas y balas de rifle, por ejemplo. Su producción agrícola es
fundamentalmente de arroz, maíz, yuca, plátano, caña, fríjol, zapallo, camote,
cítricos, café, cacao, tabaco. Producen también madera que utilizan para
fabricar ruedas de carretón, o canos. En la actualidad su producción de
artesanías ha crecido. En los lugares en que está permitido practican la caza,
la pesca y la recolección, pero esto genera conflictos con los madereros y
ganaderos que disputan espacios.
Cultura del pueblo mojeño
La religiosidad mojeña está muy influenciada por la convivencia con las
reducciones jesuíticas. Las fiestas principales son las patronales, y en especial
las de las ex reducciones y la de Semana Santa. En las fiestas se mezclan
elementos cristianos con otros de la cosmovisión indígena. Como aspecto
principal de la cosmovisión indígena, se respeta a los amos de la naturaleza,
quienes vigilan que el hombre no abuse de otros seres vivos, con quienes
comparte un mismo ecosistema.
Organización social del pueblo mojeño
La organización social y política de las comunidades mantiene el sistema del
Cabildo Indígena, introducido por los jesuitas, pero reconocido como originario
por los mojeños. Hasta la actualidad, el Cabildo indígena tiene mucha fuerza
entre los mojeños, bajo la dirección de un corregidor, originalmente una
persona destinada de afuera, pero ahora bajo el mando del Cabildo.
Al igual que los chiquitanos, los mojeños guardan una fuerte identidad que los
relaciona en lo emocional, social-económico y religioso con las misiones, de
donde emergieron sus antepasados, llamándose así trinitarios-ignacianos,
loretanos o javerianos. De San Ignacio de Mojos salió uno de los primeros
movimientos indígenas reivindicadores de las tierras bajas: la Central de
Cabildos Indígenas Mojeños.