Amaya Juárez Eduardo Alexis Reporte 1 6 - septiembre – 2021
La Narración Natural.
El contar historias es algo tan vieja como la humanidad misma, tiene su origen
desde la tradición oral, los cineastas utilizan su propio medio para contar sus
historias. El cine al ser un medio de comunicación se debe considerar también al
publico al que nos dirigimos, se debe pensar la forma en que se entenderá lo que
se esta escribiendo para estructurar nuestra película. Para que una película sea
entendida se debe escribir acerca de las emociones de los personajes, además de
que esta sea escrita desde el propio conocimiento del autor. Al contar historias
cercanas se vuelven mas autenticas e interesantes para los demás, se les ofrece
una perspectiva nueva. Es difícil escribir acerca de cosas que no se conocen bien.
Mientras mas conozcas el mundo de tu propia historia es mejor, mientras mas
detalles se agreguen el público lo podrá aceptar como “real”. Al escribir una
historia te mueves entre la irracionalidad, tu imaginación y la lógica.
Las historias consisten básicamente en dos estatus de las cosas: El estado de
orden y el estado de desorden. SE trata de mantener un equilibrio entre ambos y
de resolver los conflictos. Las historias están compuestas por cuatro elementos
principales: Conflicto, objetivito, acción, cambio, el personaje figura como quinto
elemento, siendo este el de mayor importancia.
“Sin Personaje no hay acción, sin acción no hay conflicto. Sin conflicto no ay
historia. Sin historia no hay guion.”. En términos generales una historia requiere de
un protagonista, el público se relacionará e identificará con él. Mientras más
tiempo pase el publico con el más se relacionarán. Es importante que el guionista
tenga presente tanto lo que el publico como el personaje saben y sienten, con esto
es posible guiar la participación del espectador en la historia.
El personaje debe experimentar además un importante cambio a lo largo de la
historia. Se debe entender por que el protagonista desea lo que desea, mientras
mas se conecten sus motivos a razones particulares, más débil será ante la
imaginación del público, deben existir pequeños secretos alrededor de sus
motivaciones, crear pequeños vacíos, para que sea el propio publico quien lo llene
con su experiencia.
Durante el transcurso de una historia el personaje sentirá una presión creciente
que requerirá decisiones y acciones de su parte, esto lo obliga a revelar tanto
aspectos internos como externos de su carácter. Existen dos modos generales de
conducta dentro de una historia. El modo supervivencia, que esta determinado con
el personaje y conectado con su personalidad y el modo de conducta secundario,
en este se incorpora la necesidad del personaje y esta conectado con un aspecto
inconsciente de su personalidad. Al inicio de la historia el personaje estará en
estado de desequilibrio, se encuentra “herido” y es esta herida la que se muestra
como un conflicto en su vida. Para enfrentarla se comporta de acuerdo con su
modo supervivencia, ya que inconscientemente piensa que esta es la mejor forma
de confrontar su problema.
Toda historia necesita de un conflicto, sin un conflicto no hay historia. El conflicto
siempre será provocado por una fuerza antagónica, que obligan al personaje a
moverse fuera de su “mundo ordinario”. Estas fuerzas antagónicas trabajan en
contra del deseo y voluntad del protagonista y además suelen estar conectadas
con la necesidad de este. Aunque suelen aparecer como personajes a quienes el
héroe tiene que enfrentarse, también pueden presentarse a través de distintos
niveles. Los conflictos internos están ligados a la psique y personalidad del
protagonista. En el segundo nivel se encuentran los conflictos personales, estos
se manifiestan a través de las personas cercanas al protagonista. Finalmente, en
el tercer nivel están los conflictos externos, en este se ubica toda fuerza
antagónica fuera del mundo personal del protagonista. En una buena historia
deben existir conflictos en estos tres niveles.
La estructura básica para el desarrollo de una historia tiene 3 partes: Principio,
desarrollo y final, estas a veces son llamadas actos, aunque no estrictamente
necesario abordarlos en este orden es importante señalar que los seres humanos
siempre trataran de encajar este orden en todo lo que ocurre.
Primer acto, en los primeros momentos de la historia se debe preparar al
espectador para el “viaje”, se introduce al espectador al tipo de historia que
experimentara. Se introduce al protagonista, así como el mundo que lo rodea. Al
inicio de la historia debe ocurrir también un incidente detonador, este le ocurre al
protagonista e incluso pude ser provocado por el. este por si mismo pude ser
pequeño, pero debe dar en un punto débil del protagonista. La actitud del
protagonista ante este incidente lo conduce a la crisis del primer acto, se da
cuenta que las cosas no son como el esperaba, Se da cuenta que se enfrenta a un
serio problema que no puede resolverse tan fácilmente. Es entonces donde el
protagonista toma un punto sin retorno, cruza un umbral, después nada será igual
después de esto.
Para el segundo acto la vida del protagonista se encuentra en desequilibrio, se
embarca en una búsqueda que lo pone en conflicto con las fuerzas antagónicas,
se crean nuevas brechas entre lo que trata de lograr y el resultado de su conducta.
El público sigue al protagonista en la búsqueda de soluciones. Es aquí donde el
protagonista también enfrenta las consecuencias de la crisis del primer acto, se
debe llegar a un punto decisivo en la historia y se prepara al protagonista para
cruzar el próximo umbral.
En el tercer acto se presentan las consecuencias de las decisiones del
protagonista durante las crisis presentadas en el segundo acto. El clímax es el giro
mas significativo de la historia, se le deben responder las preguntas al público,
pero no de la forma en que ellos desean. Finalmente, hay un elemento extra, la
resolución, esta se pude ocupar para relajar al publico luego de la tensión del
clímax o crear situaciones que nos recuerden donde empezó la historia y ver los
cambios en el protagonista.
Bibliografía: Wagner, J. (2016). Narración natural. UNAM.
Amaya Juárez Eduardo Alexis Reporte 1 6 - septiembre – 2021