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Competencias Ambientales en México

Este documento presenta el Capítulo II de una ley mexicana sobre distribución de competencias y coordinación en materia ambiental. Enumera las facultades de la Federación, incluyendo la formulación de política ambiental nacional, la aplicación de instrumentos de política ambiental, la atención de asuntos que afecten el equilibrio ecológico a nivel nacional o internacional, la expedición de normas ambientales y la regulación de actividades de alto riesgo ambiental. También distribuye competencias a los estados y municipios en esta materia de manera concurrente con la

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Competencias Ambientales en México

Este documento presenta el Capítulo II de una ley mexicana sobre distribución de competencias y coordinación en materia ambiental. Enumera las facultades de la Federación, incluyendo la formulación de política ambiental nacional, la aplicación de instrumentos de política ambiental, la atención de asuntos que afecten el equilibrio ecológico a nivel nacional o internacional, la expedición de normas ambientales y la regulación de actividades de alto riesgo ambiental. También distribuye competencias a los estados y municipios en esta materia de manera concurrente con la

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CAPÍTULO II

DISTRIBUCIÓN DE COMPETENCIAS Y COORDINACIÓN

Artículo 4o. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22
Artículo 5o. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
Artículo 6o. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
Artículo 7o. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34
Artículo 8o. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39
Artículo 9o. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 43
Artículo 10. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48
Artículo 11. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52
Artículo 12. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 71
Artículo 13. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75
Artículo 14. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79
Artículo 14 bis. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84
CAPÍTULO II
DISTRIBUCIÓN DE COMPETENCIAS Y COORDINACIÓN

ARTÍCULO 4o. La Federación, los estados, el Distrito Federal y los municipios


ejercerán sus atribuciones en materia de preservación y restauración del equili-
brio ecológico y la protección al ambiente, de conformidad con la distribución
de competencias prevista en esta Ley y en otros ordenamientos legales.

COMENTARIO
Esta manera de compartir una misma función en diferentes ámbitos
es denominada competencia concurrente. Cabe aclarar que, cuando se
habla de concurrencia, nunca se trata de un ejercicio simultáneo de com-
petencias, sino de la ocupación emergente de una materia federal por
parte de los estados miembros, cuya legitimidad transitoria ha sido re-
conocida por el Poder Judicial en atención a la titularidad primigenia
de cada estado para autorregularse. Dicho en otros términos, mediante
el pacto federal los estados fundadores delegaron en los poderes centrales
determinadas materias competenciales que ellos poseían, si por alguna
razón los poderes centrales no han podido ejercer alguna de ellas, resulta
lógico que la autoridad local reasuma la función, hasta en tanto no exista
un ejercicio efectivo de dicha facultad por parte del poder central. Des-
pués de que nuestro país asumió en el texto del artículo 124 de la Cons-
titución vigente la fórmula clásica del federalismo dual ‘‘Las facultades
que no están expresamente concedidas por esta Constitución a los fun-
cionarios federales, se entienden reservadas a los Estados’’, el articulado
ha sido retocado en varias ocasiones para otorgarle al federalismo me-
xicano matices peculiares. Al respecto, destacan dos cuestiones princi-
pales: adopción en ciertas materias de las llamadas leyes generales o
leyes marco, partir de las cuales se autoriza la distribución de compe-
tencias por parte del legislador secundario entre los distintos órdenes de
gobierno; tarea que antes estuvo reservada de manera exclusiva a la
Constitución. Cabe decir que la recepción de esta nueva técnica se ha
realizado a través de adiciones al artículo 3o. constitucional y, para el
22
ARTÍCULO 4o. 23

efecto, se ha adoptado la poca afortunada expresión que alude a las po-


testades ‘‘concurrentes’’. Tal ha sido el caso de materias como: educa-
ción, salud, asentamientos humanos, protección al ambiente y equilibrio
ecológico y, con algunos rasgos distintos, tributación y vías de comu-
nicación.
La Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente,
hace una distribución de competencias poco precisa porque se utilizan
categorías de rango abierto, por ejemplo: política general, criterios eco-
lógicos generales, hechos que por su ‘‘naturaleza y complejidad requieren
de la participación de la Federación’’, etc. Sobre estas bases es difícil
obtener certeza en la atribución de potestades, lo que complica la técnica
de la ley-marco, cuyo propósito principal consiste en distribuir las com-
petencias de manera específica, tal como lo exige la base constitucional
contenida en la fracción XXIX-G del artículo 73 de la carta constitu-
cional. Debe mencionarse que esta Ley deja en libertad a las legislaturas
locales para hacer el reparto de competencias entre los poderes de la
entidad y los ayuntamientos.
Martín Díaz y Díaz señala que es probable que los evidentes defectos
que presenta esta ley en su sistema distributivo respondan a una intención
deliberada de que la autoridad central aproveche la oportunidad que brin-
dan sus criterios abiertos para ocupar tales espacios, ello porque posi-
blemente se hubiera considerado inviable el desarrollo de las acciones
a las que se refiere la Ley por parte de las entidades federativas, las
cuales no contaban de inicio con los instrumentos técnicos y adminis-
trativos para desarrollar sus atribuciones en torno a las cuestiones am-
bientales.
Al final del proceso mediante el que se reconoció la materia ambiental,
se encuentra una ley-marco: la Ley General del Equilibrio Ecológico y
la Protección al Ambiente; a partir de ella, se han expedido las leyes
locales que atribuyen competencia en sus respectivos ámbitos a los go-
biernos estatales y municipales.
La gestión ambiental en México se encuentra con dos graves obstáculos
para su realización: por un lado, la aplicación sectorial del régimen ju-
rídico de los recursos naturales, y, por el otro, los niveles en que con-
curren la Federación, los estados y los municipios. Por lo que toca a
las autoridades que realizan la gestión ambiental, las leyes ambientales,
han promovido la concurrencia de competencias entre la Federación y
24 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

las entidades federativas y los municipios. En la realidad, este esquema


no es claro ya que existe todavía un alto grado de centralización en la
toma de decisiones, que ha afectado gravemente la aplicación de la ley
y las políticas.

CONCORDANCIA
• Artículo 73 fracción XXIX-G de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos.

JURISPRUDENCIA
Controversia Constitucional entre la Federación y el estado de Oaxaca,
15 de octubre de 1932, mayoría de 14 votos (tomado de La Constitución
y su interpretación por el Poder Judicial de la Federación, México,
Suprema Corte de Justicia de la Nación-FCE, 1994, t. III, p. 1778).
FACULTADES CONCURRENTES EN EL SISTEMA JURÍDICO MEXICANO.
SUS CARACTERÍSTICAS GENERALES. Clave: P./J., núm. 142/2001, con-
troversia constitucional 29/2000. Poder Ejecutivo Federal, 15 de noviem-
bre de 2001. Once votos. Ponente: Sergio Salvador Aguirre Anguiano.
Secretario: Pedro Alberto Nava Malagón.

BIBLIOGRAFÍA
AZUELA, Antonio, ‘‘La distribución de competencias en la regulación de los
usos del suelo’’, Pemex: ambiente y energía. Los retos del futuro, Carmen Car-
mona Lara (coord.), México, PEMEX-UNAM, 1995; DÍAZ Y DÍAZ, Martín, ‘‘Mé-
xico en la vía del federalismo cooperativo. Un análisis de los problemas en
torno a la distribución de competencias’’, Homenaje a Fernando Alejandro Váz-
quez Pando, México, Barra Mexicana Colegio de Abogados, Themis, 1996; DO-
RANTES DÍAZ, Francisco Javier, ‘‘Instrumentos jurídicos. Su fundamentación ju-
rídica’’, Responsa, México, agosto de 1997; GONZÁLEZ MÁRQUEZ, José Juan,
Nuevo derecho ambiental mexicano. Instrumentos de política, México, Univer-
sidad Autónoma Metropolitana, 1997; HAMILTON, El Federalista, México, Fon-
do de Cultura Económica, 1943; QUINTANA VALTIERRA, Jesús, Derecho am-
biental mexicano. Lineamientos generales, México, Porrúa, 2000; HERRERA Y
LASSO, Manuel, Estudios políticos y constitucionales, México, Miguel Ángel
Porrúa, 1986; SCHMILL ORDÓÑEZ, Ulises, Esquema conceptual descriptivo del
estudio federal del juicio de amparo. El Poder Judicial de la Federación, la
Suprema Corte de Justicia y el pensamiento jurídico, México, Suprema Corte
de Justicia de la Nación, 1985; TENA RAMÍREZ, Felipe, Derecho constitucional
mexicano, 33a. ed., México, Porrúa, 2000.
ARTÍCULO 5o. 25

ARTÍCULO 5o. Son facultades de la Federación:


I. La formulación y conducción de la política ambiental nacional;
II. La aplicación de los instrumentos de la política ambiental previstos en
esta Ley, en los términos en ella establecidos, así como la regulación
de las acciones para la preservación y restauración del equilibrio eco-
lógico y la protección al ambiente que se realicen en bienes y zonas
de jurisdicción federal;
III. La atención de los asuntos que afecten el equilibrio ecológico en el
territorio nacional o en las zonas sujetas a la soberanía y jurisdicción
de la nación, originados en el territorio o zonas sujetas a la soberanía
o jurisdicción de otros estados, o en zonas que estén más allá de la
jurisdicción de cualquier estado;
IV. La atención de los asuntos que, originados en el territorio nacional o
las zonas sujetas a la soberanía o jurisdicción de la nación afecten el
equilibrio ecológico del territorio o de las zonas sujetas a la soberanía
o jurisdicción de otros estados, o a las zonas que estén más allá de la
jurisdicción de cualquier estado;
V. La expedición de las normas oficiales mexicanas y la vigilancia de su
cumplimiento en las materias previstas en esta Ley;
VI. La regulación y el control de las actividades consideradas como alta-
mente riesgosas, y de la generación, manejo y disposición final de ma-
teriales y residuos peligrosos para el ambiente o los ecosistemas, así
como para la preservación de los recursos naturales, de conformidad
con esta Ley, otros ordenamientos aplicables y sus disposiciones re-
glamentarias;
VII. La participación en la prevención y el control de emergencias y con-
tingencias ambientales, conforme a las políticas y programas de pro-
tección civil que al efecto se establezcan;
VIII. El establecimiento, regulación, administración y vigilancia de las áreas
naturales protegidas de competencia federal;
IX. La formulación, aplicación y evaluación de los programas de orde-
namiento ecológico general del territorio y de los programas de ordena-
miento ecológico marino a que se refiere el artículo 19 bis de esta
Ley;
X. La evaluación del impacto ambiental de las obras o actividades a que
se refiere el artículo 28 de esta Ley y, en su caso, la expedición de las
autorizaciones correspondientes;
XI. La regulación del aprovechamiento sustentable, la protección y la pre-
servación de los recursos forestales, el suelo, las aguas nacionales, la
biodiversidad, la flora, la fauna y los demás recursos naturales de su
competencia;
26 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

XII. La regulación de la contaminación de la atmósfera, proveniente de todo


tipo de fuentes emisoras, así como la prevención y el control en zonas
o en caso de fuentes fijas y móviles de jurisdicción federal;
XIII. El fomento de la aplicación de tecnologías, equipos y procesos que
reduzcan las emisiones y descargas contaminantes provenientes de
cualquier tipo de fuente, en coordinación con las autoridades de los
estados, el Distrito Federal y los municipios; así como el estableci-
miento de las disposiciones que deberán observarse para el aprovecha-
miento sustentable de los energéticos;
XIV. La regulación de las actividades relacionadas con la exploración, ex-
plotación y beneficio de los minerales, substancias y demás recursos
del subsuelo que corresponden a la nación, en lo relativo a los efectos
que dichas actividades puedan generar sobre el equilibrio ecológico y
el ambiente;
XV. La regulación de la prevención de la contaminación ambiental origi-
nada por ruido, vibraciones, energía térmica, lumínica, radiaciones,
electromagnéticas y olores perjudiciales para el equilibrio ecológico y
el ambiente;
XVI. La promoción de la participación de la sociedad en materia ambiental,
de conformidad con lo dispuesto en esta Ley;
XVII. La integración del Sistema Nacional de Información Ambiental y de
Recursos Naturales y su puesta a disposición al público en los términos
de la presente Ley;
XVIII. La emisión de recomendaciones a autoridades federales, estatales y
municipales, con el propósito de promover el cumplimiento de la le-
gislación ambiental;
XIX. La vigilancia y promoción, en el ámbito de su competencia, del cum-
plimiento de esta Ley y los demás ordenamientos que de ella se deri-
ven;
XX. La atención de los asuntos que afecten el equilibrio ecológico de dos
o más entidades federativas, y
XXI. Las demás que esta Ley u otras disposiciones legales atribuyan a la
Federación.

COMENTARIO
Las facultades de la Federación pueden agruparse en los siguientes
rubros: de planeación y política ambiental fracciones I y II; de asuntos
internacionales, III y IV: de regularización y normalización, V y VI; de
actividades altamente peligrosas, VI y VII; de establecimiento, regula-
ción, administración y vigilancia de las áreas naturales protegidas de
ARTÍCULO 5o. 27

competencia federal, VIII; de formulación, aplicación y evaluación de


los programas de ordenamiento ecológico general del territorio y de los
programas de ordenamiento ecológico marino, IX; de evaluación del im-
pacto ambiental de las obras o actividades de jurisdicción o competencia
federal, fracción X.
También tiene facultades de regulación del aprovechamiento susten-
table, la protección y la preservación de los recursos forestales, el suelo,
las aguas nacionales, XI; de la biodiversidad, la flora, la fauna y los
demás recursos naturales de su competencia.
En materia de contaminación de la atmósfera, contaminación ambien-
tal originada por ruido, vibraciones, energía térmica, lumínica, radiacio-
nes electromagnéticas y olores perjudiciales para el equilibrio ecológico
y el ambiente y de la aplicación de tecnologías, equipos y procesos que
reduzcan las emisiones y descargas contaminantes, fracciones XII, XIII
y XV.
De regulación de las actividades relacionadas con la exploración, ex-
plotación y beneficio de los minerales, sustancias y demás recursos del
subsuelo que corresponden a la nación, en lo relativo a los efectos que
dichas actividades puedan generar sobre el equilibrio ecológico y el am-
biente, fracción XIV;
La Federación tiene facultades de promoción de la participación de
la sociedad en materia ambiental y la integración del Sistema Nacional
de Información Ambiental y de Recursos Naturales y su puesta a dis-
posición al público, XVI y XVII, así como de emisión de recomenda-
ciones a autoridades federales, estatales y municipales, con el propósito
de promover el cumplimiento de la legislación ambiental, fracción
XVIII; de vigilancia y promoción, en el ámbito de su competencia, de
atención de los asuntos que afecten el equilibrio ecológico de dos o
más entidades federativas y del cumplimiento de esta Ley y los demás
ordenamientos que de ella se deriven, XIX y XX; y las demás que
esta Ley u otras disposiciones legales atribuyan a la Federación, frac-
ción XXI.
Son facultades de la Federación: las que en este artículo son asignadas
por materia y las atribuciones que serán ejercidas por el Poder Ejecutivo
federal a través de la Secretaría de Medio Ambiente Recursos Naturales
salvo las que directamente correspondan al presidente de la República
por disposición expresa de la Ley.
28 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

En este artículo queremos recordar lo que Martín Díaz nos decía res-
pecto a las facultades de la Federación desde el punto de vista de la
distribución de competencias:

Una mirada crítica sobre la Constitución de 1917, demuestra que la fórmula


del federalismo dual a la norteamericana no podía subsistir como orientación
efectiva en nuestro país, porque en el contexto de la carta se prohíja un poder
descomunal que beneficia a uno de los órganos centrales: el presidente de la
República. Así, sólo a guisa de ejemplo: si las legislaturas locales tienen ca-
pacidad para regular en los códigos civiles la situación patrimonial dentro de
su territorio, la autoridad federal puede, ejerciendo el derecho de imponer
modalidades a la propiedad privada, redefinir los límites de este derecho y,
por ende, rectificar el sentido de la legislación elaborada por la asamblea lo-
cal.

Continúa Díaz y Díaz diciendo que la supervivencia dentro de la Cons-


titución de los rasgos autoritarios propios de nuestra tradición política,
dificulta sobremanera la maduración de los niveles más elementales de
la organización de tipo federal. La concentración política, financiera, pro-
ductiva, demográfica, etc., genera asimetrías que no son manejables den-
tro de la lógica de una federación. Desafortunadamente esto también es
aplicable en materia ambiental, ya que muchas de las acciones que pue-
den dar solución a los problemas ambientales son de naturaleza federal,
pero se aplican en establecimientos o regulando actividades que se asien-
tan en un municipio que a su vez se encuentra en un estado. La com-
petencia por materia y por jurisdicción, en esta materia, hacen difícil la
cristalización del federalismo.
La Federación tiene facultades en materia de asuntos internacionales
ambientales en las fracciones III y IV del presente artículo. Estas dos
fracciones son el fundamento para instrumentar la política ambiental a
nivel internacional El Convenio de La Paz es uno de los principales
instrumentos de gestión ambiental su importancia estriba en que definió
la zona fronteriza como el área que se extiende 100 kilómetros o 62.5
millas hacia el norte y hacia el sur de la frontera México-Estados Unidos,
esto significa que la frontera ambiental y la política son distintas y que
a partir de este Convenio tenemos una nueva jurisdicción ambiental in-
ternacional, en la frontera ambiental se concretizan los mecanismos de
cooperación internacional y de manejo integral de recursos comunes.
ARTÍCULO 5o. 29

En febrero de 1992, las autoridades ambientales de ambos gobiernos


formularon el Plan Integral Ambiental Fronterizo (PIAF). Reconociendo
que el PIAF representó un punto de partida razonable para orientar las
preocupaciones ambientales en la zona fronteriza y generó un monto
importante de inversiones en infraestructura, ciertas críticas lo visuali-
zaron como limitado en su ámbito, dado el insuficiente seguimiento pú-
blico en su implementación, y la falta de atención a la problemática de
salud ambiental y de recursos naturales. Este Programa tiene en Frontera
XXI una nueva fase de planeación binacional, fue construido sobre la
base de la experiencia reunida por el PIAF y busca superar las deficien-
cias detectadas.
Desde el punto de vista binacional el Programa Frontera XXI repre-
senta un esfuerzo binacional entre México y Estados Unidos que con el
fundamento del Convenio de La Paz, es un instrumento internacional
innovador que agrupa a las diversas entidades federales responsables del
medio ambiente fronterizo, tanto de México como de los Estados Unidos,
para trabajar en colaboración hacia el desarrollo sustentable, mediante
la protección de la salud humana, del medio ambiente, así como el ma-
nejo adecuado de los recursos naturales propios de cada país. Los es-
fuerzos para atender las preocupaciones ambientales fronterizas, requie-
ren de una respuesta binacional coordinada. Los ecosistemas, las cuencas
hidrológicas y atmosféricas, el medio ambiente y recursos naturales en
la región fronteriza trascienden los límites políticos; independientemente
del lugar en donde se originen, los problemas ambientales fronterizos
impactan de manera significativa a las comunidades y a los ecosistemas
en ambos lados de la frontera.
La estrategia central del Programa Frontera XXI considera tres ejes
instrumentales para el cumplimiento de sus objetivos:

1. La participación pública.
2. La descentralización de la gestión ambiental y el fortalecimiento de
la gestión estatal y local.
3. Una mejor comunicación y cooperación entre los distintos niveles de
gobierno.
30 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

CONCORDANCIA
• Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (Diario Oficial
de la Federación, 29-12-76, en vigor a partir del 1o. de enero de
1977).
• Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006 (Diario Oficial de la Fe-
deración, 30-05-01).
• Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas dis-
posiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Fede-
ral, de la Ley Federal de Radio y Televisión, de la Ley General
que establece las Bases de Coordinación del Sistema Nacional de
Seguridad Pública, de la Ley de la Policía Federal Preventiva y
de la Ley de Pesca (Diario Oficial de la Federación, 30-11-00).

BIBLIOGRAFÍA
CEPAL, ‘‘El desarrollo sustentable y las cuencas hidrográficas’’, Revista de
la CEPAL, Chile, núm. 53, agosto de 1994; DÍAZ Y DÍAZ, Martín, ‘‘México en
la vía del federalismo cooperativo. Un análisis de los problemas en torno a la
distribución de competencias’’, Homenaje a Fernando Alejandro Vázquez Pan-
do, México, Barra Mexicana Colegio de Abogados, Themis, 1996; DORANTES
DÍAZ, Francisco Javier, ‘‘Instrumentos jurídicos. Su fundamentación jurídica’’,
Responsa, México, agosto de 1997; DURAND ALCÁNTARA, Carlos Humberto,
‘‘Análisis de la legislación hidráulica vigente: Canadá, Estados Unidos de Nor-
teamérica y México. Primera parte’’, Lex, México, Suplemento Ecología, núm.
17, 3a. época, año II, noviembre de 1996.

ARTÍCULO 6o. Las atribuciones que esta Ley otorga a la Federación, serán
ejercidas por el Poder Ejecutivo federal a través de la Secretaría, salvo las que
directamente correspondan al presidente de la República por disposición expresa
de la ley.
Cuando, por razón de la materia y de conformidad con la Ley Orgánica de
la Administración Pública Federal u otras disposiciones legales aplicables, se
requiera de la intervención de otras dependencias, la Secretaría ejercerá sus atri-
buciones en coordinación con las mismas.
Las dependencias y entidades de la administración pública federal que ejerzan
atribuciones que les confieren otros ordenamientos cuyas disposiciones se rela-
cionen con el objeto de la presente Ley, ajustarán su ejercicio a los criterios para
preservar el equilibrio ecológico, aprovechar sustentablemente los recursos na-
turales y proteger el ambiente en ella incluidos, así como a las disposiciones de
ARTÍCULO 6o. 31

los reglamentos, normas oficiales mexicanas, programas de ordenamiento ecoló-


gico y demás normatividad que de la misma se derive.

COMENTARIO
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales es la facultada
para ejercer las funciones que señala el artículo 5o. A partir del 1o. de
diciembre de 2000, se inicia una nueva administración en el país y con
ello se da la transformación de la Semarnap por la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con la cual se pretende con-
solidar los logros de años anteriores, además de reforzar y resolver las
tareas pendientes. Con una nueva visión del sector se persigue una so-
ciedad en la que el gobierno y los actores sociales se comprometan en
la atención de los problemas y las oportunidades ambientales, que pre-
serve el medio ambiente y utilice sustentablemente los recursos naturales,
a la vez que promueva el desarrollo económico competitivo, socialmente
incluyente y con calidad de vida, en convivencia armónica con la natu-
raleza y la diversidad cultural. Asimismo, se propone conducir la política
ambiental de manera integral y participativa para proteger, conservar,
aprovechar y restaurar el medio ambiente y los recursos naturales para
alcanzar el desarrollo sustentable.
Con estos cambios institucionales se han modificado algunas funcio-
nes de la institución responsable de la política ambiental, de tal manera
que las actividades de promoción y fomento pesqueros, como es el otor-
gamiento de permisos y concesiones de pesca comercial y deportiva, la
investigación de los recursos, así como el desarrollo de la acuacultura,
entre otras, fueron transferidas a la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación. La parte correspondiente a la
regulación y normatividad de la pesca, los estudios de impacto ambiental
para el otorgamiento de licencias para la acuacultura comercial y de
autoconsumo, así como la vigilancia y el establecimiento de vedas, que-
dan bajo la responsabilidad de la Semarnat.
El nuevo diseño institucional establece tres subsecretarías que son:
1. Planeación y política ambiental.
2. Gestión para la protección ambiental.
3. Fomento y normatividad ambiental.
Las subsecretarías son el motor central de la gestión y, para llevar
ésta a cabo, cuentan con el apoyo de cinco órganos desconcentrados:
32 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

Comisión Nacional del Agua, el Instituto Mexicano de Tecnología del


Agua; el Instituto Nacional de Ecología; la Procuraduría Federal de Pro-
tección al Ambiente y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
Destacan dentro de la organización interna de la Semarnat las unidades
coordinadoras de participación social y transparencia, y de asuntos in-
ternacionales; las coordinaciones general jurídica, de comunicación so-
cial; y la general de delegaciones. Para lograr uno de los más importantes
objetivos de la política ambiental se cuenta con el Centro de Educación
y Capacitación para el Desarrollo Sustentable.
Cabe señalar que anualmente se aplica el acuerdo que establece los
lineamientos y estrategias generales para fomentar el manejo ambiental
de los recursos en las oficinas administrativas de las dependencias y
entidades de la administración pública federal (Diario Oficial de la Fe-
deración, 15-03-01). Esto significa que en las oficinas de las dependen-
cias y entidades de la administración pública federal se deben de seguir
los lineamientos y estrategias generales para fomentar el manejo am-
biental de los recursos.
Para ello, las dependencias y entidades deberán procurar el manejo
ambiental de sus recursos y materiales cuando debido a su uso se pueda
afectar negativamente el equilibrio ecológico, la preservación del suelo,
las aguas nacionales, los recursos forestales, la fauna, la biodiversidad
y demás recursos naturales competencia de la Secretaría, así como causar
contaminación ambiental.
Los oficiales mayores de las dependencias o sus equivalentes en las
entidades, deberán formular sus programas internos de sistemas de ma-
nejo ambiental. Se integrará por dos subprogramas: el subprograma para
el uso eficiente de materiales de oficina y el subprograma de uso eficiente
del agua. Existen indicadores para medir el desempeño ambiental en la
aplicación de los subprogramas.
Uno de los acuerdos que destacan por apoyar los esfuerzos de supe-
ración de la pobreza son las Bases de Colaboración Interinstitucional
para el Desarrollo Sustentable de Regiones Prioritarias, suscrito en 1998
por la Semarnap, la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), la Secre-
taría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (SAGAR), y de Co-
municaciones y Transporte (SCT), a las que en 1999 se sumaron las
secretarías de Educación Pública (SEP), Comercio y Fomento Industrial
(Secofi) y Salud (SS).
ARTÍCULO 6o. 33

Cabe señalar que en materia ambiental, las acciones federales que se


desarrollan en los estados están desconcentradas en las subdelegaciones
de medio ambiente de las delegaciones federales de la Semarnat, y en
las delegaciones de la Profepa. En las primeras se llevan a cabo tareas
relacionadas con las de las subsecretarías y en las segundas se encuentran
ubicadas las acciones de inspección competencia de la Profepa.

CONCORDANCIA
• Artículo 32 bis de la Ley Orgánica de la Administración Pública
Federal (Diario Oficial de la Federación, 29-12-76).
• Reglamento Interior de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (Diario Oficial de la Federación, 04-06-01).
• Acuerdo por el que se adscriben orgánicamente las unidades ad-
ministrativas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Na-
turales (Diario Oficial de la Federación, 25-06-01).
• Acuerdo que establece las disposiciones de productividad, ahorro,
transparencia y desregulación presupuestaria de la administración
pública federal para el ejercicio fiscal del año 2001 (Diario Oficial
de la Federación, 28-02-01).
• Acuerdo que establece los lineamientos y estrategias generales para
fomentar el manejo ambiental de los recursos en las oficinas ad-
ministrativas de las dependencias y entidades de la administración
pública federal (Diario Oficial de la Federación, 15-03-01).
• Bases de Colaboración Interinstitucional para el Desarrollo Susten-
table de Regiones Prioritarias, suscrito en 1998 por la Semarnap/Se-
desol/SAGAR/SCT, en 1999 se sumaron SEP, Secofi y SS.

JURISPRUDENCIA
FACULTAD REGLAMENTARIA DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA. LA
PUEDE EJERCER VÁLIDAMENTE RESPECTO DE LEYES EXPEDIDAS POR ÉL
MISMO EN USO DE FACULTADES EXTRAORDINARIAS. Clave: 2a., núm.
I/2002, amparo en revisión 327/2001. Cesta Punta Deportes, S. A. de
C. V. 30 de noviembre de 2001. Unanimidad de cuatro votos. Ausente:
Mariano Azuela Güitrón. Ponente: Mariano Azuela Güitrón; en su au-
sencia hizo suyo el asunto Guillermo I. Ortiz Mayagoitia. Secretaria:
Lourdes Ferrer Mac Gregor Poisot. Materias: constitucional-administra-
tiva.
34 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

BIBLIOGRAFÍA
CARABIAS, Julia y BÁTIZ, Ana Irene, ‘‘Los problemas ambientales del de-
sarrollo en México’’, Educación y ecología. Elementos para el análisis de la
dimensión ambiental en el currículum escolar, México, UNAM, 1992; CARMO-
NA LARA, María del Carmen, ‘‘Medio ambiente y desarrollo: la planeación del
desarrollo sostenido o sustentable’’, Estudios jurídicos en homenaje a Manuel
Herrera y Lasso (1890-1990), México, Escuela Libre de Derecho, Sociedad de
Alumnos, 1990; DORANTES DÍAZ, Francisco Javier, ‘‘Instrumentos jurídicos. Su
fundamentación jurídica’’, Responsa, México, agosto de 1997; PNUMA, United
Nations Deparment for Policy Coordination and Sustainable Development July,
‘‘Programme for the Future Implementation of Agenda 21’’ (Advanced Unedited
Text), Nueva York, 1997; PROVENCIO, Enrique, ‘‘El desarrollo en los noventa’’,
Desarrollo sustentable. Hacia una política ambiental, México, UNAM, 1993;
RESTREPO, I. (coord.), Desarrollo sustentable en el Golfo y Caribe de México,
México, Centro de Ecología y Desarrollo, 1995.

ARTÍCULO 7o. Corresponden a los estados, de conformidad con lo dispuesto


en esta Ley y las leyes locales en la materia, las siguientes facultades:
I. La formulación, conducción y evaluación de la política ambiental estatal;
II. La aplicación de los instrumentos de política ambiental previstos en
las leyes locales en la materia, así como la preservación y restauración
del equilibrio ecológico y la protección al ambiente que se realice en
bienes y zonas de jurisdicción estatal, en las materias que no estén
expresamente atribuidas a la Federación;
III. La prevención y control de la contaminación atmosférica generada por
fuentes fijas que funcionen como establecimientos industriales, así
como por fuentes móviles, que conforme a lo establecido en esta Ley
no sean de competencia federal;
IV. La regulación de actividades que no sean consideradas altamente ries-
gosas para el ambiente, de conformidad con lo dispuesto en el artículo
149 de la presente Ley;
V. El establecimiento, regulación, administración y vigilancia de las áreas
naturales protegidas previstas en la legislación local, con la participa-
ción de los gobiernos municipales;
VI. La regulación de los sistemas de recolección, transporte, almacena-
miento, manejo, tratamiento y disposición final de los residuos sólidos
e industriales que no estén considerados como peligrosos de confor-
midad con lo dispuesto por el artículo 137 de la presente Ley;
VII. La prevención y el control de la contaminación generada por la emisión
de ruido, vibraciones, energía térmica, lumínica, radiaciones electromag-
ARTÍCULO 7o. 35

néticas y olores perjudiciales al equilibrio ecológico o al ambiente, pro-


veniente de fuentes fijas que funcionen como establecimientos indus-
triales, así como, en su caso, de fuentes móviles que conforme a lo
establecido en esta Ley no sean de competencia federal;
VIII. La regulación del aprovechamiento sustentable y la prevención y con-
trol de la contaminación de las aguas de jurisdicción estatal; así como
de las aguas nacionales que tengan asignadas;
IX. La formulación, expedición y ejecución de los programas de ordena-
miento ecológico del territorio a que se refiere el artículo 20 bis 2 de
esta Ley, con la participación de los municipios respectivos;
X. La prevención y el control de la contaminación generada por el apro-
vechamiento de las sustancias no reservadas a la Federación, que cons-
tituyan depósitos de naturaleza similar a los componentes de los terre-
nos, tales como rocas o productos de su descomposición que sólo
puedan utilizarse para la fabricación de materiales para la construcción
u ornamento de obras;
XI. La atención de los asuntos que afecten el equilibrio ecológico o el am-
biente de dos o más municipios;
XII. La participación en emergencias y contingencias ambientales, confor-
me a las políticas y programas de protección civil que al efecto se
establezcan;
XIII. La vigilancia del cumplimiento de las normas oficiales mexicanas ex-
pedidas por la Federación, en las materias y supuestos a que se refieren
las fracciones III, VI y VII de este artículo;
XIV. La conducción de la política estatal de información y difusión en ma-
teria ambiental;
XV. La promoción de la participación de la sociedad en materia ambiental,
de conformidad con lo dispuesto en esta Ley;
XVI. La evaluación del impacto ambiental de las obras o actividades que no
se encuentren expresamente reservadas a la Federación, por la presente
Ley y, en su caso, la expedición de las autorizaciones correspondientes,
de conformidad con lo dispuesto por el artículo 35 bis 2 de la presente
Ley:
XVII. El ejercicio de las funciones que en materia de preservación del equi-
librio ecológico y protección al ambiente les transfiera la Federación,
conforme a lo dispuesto en el artículo 11 de este ordenamiento;
XVIII. La formulación, ejecución y evaluación del programa estatal de pro-
tección al ambiente;
XIX. La emisión de recomendaciones a las autoridades competentes en ma-
teria ambiental, con el propósito de promover el cumplimiento de la
legislación ambiental;
36 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

XX. La atención coordinada con la Federación de asuntos que afecten el


equilibrio ecológico de dos o más entidades federativas, cuando así lo
consideren conveniente las entidades federativas respectivas, y
XXI. La atención de los demás asuntos que en materia de preservación del
equilibrio ecológico y protección al ambiente les conceda esta Ley u
otros ordenamientos en concordancia con ella y que no estén otorgados
expresamente a la Federación.

COMENTARIO
Martín Díaz y Díaz, al analizar la distribución de competencias, con-
sidera que a los estados se les brinda una competencia residual:

El centro alberga el núcleo que conforman los poderes de alcance general,


acotados y reducidos a los espacios de acción expresamente conferidos por
el orden constitucional, mientras la periferia está compuesta por la pluralidad
de los estados miembros y por sus ámbitos competenciales de tipo residual.
La relación de los poderes locales con el centro supone un vínculo indivi-
dual de cada entidad considerada por separado, que se produce de forma
análoga a manera en que ocurre la relación entre el individuo y el Estado en
las sociedades modernas. Esta visión de los vínculos individuales sólo admite
la excepción que deriva de la denominada compact clause, sobre cuyas bases
se autoriza la acción colegiada de las entidades federativas; pero, en ge-
neral, se persigue que los poderes locales no recurran a las alianzas políticas
con sus homólogos, porque bajo este tipo de acciones suelen desarrollarse los
gérmenes secesionistas.

La primera y segunda fracciones dan las bases para la política am-


biental estatal y sus instrumentos. La política ambiental estatal responde
a las peculiaridades ecológicas de la entidad, guarda concordancia con
los lineamientos de acción nacionales que establece la Federación y ob-
serva los principios señalados en la Ley General. Además, tienen por
objeto sentar las bases para el crecimiento y desarrollo sustentable. Para
lograrlo se debe establecer estrategias de desarrollo que busquen un equi-
librio de lo global, nacional, regional y local, con los objetivos econó-
micos, sociales y ambientales, de forma tal que se logren contener los
procesos de deterioro ambiental e inducir hacia un orden ambiental, to-
mando en cuenta que el desarrollo sea compatible con las aptitudes y
capacidades ambientales de cada región, estado o localidad. En este con-
texto la descentralización, no constituye un fin en sí mismo sino un
ARTÍCULO 7o. 37

medio para alcanzar de manera más eficaz y equitativa el desarrollo sus-


tentable. Por estas razones, una de las facultades más importantes que
tienen los estados es la formulación, conducción y evaluación de la po-
lítica ambiental estatal, ya que a partir de ella es posible dar cumpli-
miento tanto a los principios constitucionales como los de la Ley. A
partir de la política ambiental los estados pueden establecer sus metas,
expectativas y necesidades en materia ambiental e insertarse a partir de
ella al desarrollo nacional y regional.
En el caso de la prevención y control de la contaminación atmosférica
generada por fuentes fijas que funcionen como establecimientos indus-
triales, así como por fuentes móviles, los estados pueden realizar im-
portantes acciones, ya que son este tipo de fuentes de emisión las que
generan gran cantidad de contaminación e irritación social.
Los instrumentos claves de la política ambiental a los que se refiere
la segunda fracción, la planeación ambiental, el ordenamiento ecológico
y la regulación ecológica de los asentamientos humanos son herramientas
fundamentales para los estados, ya que a partir de ellos se pueden arti-
cular tanto la regulación de los usos del suelo, los programas de desa-
rrollo urbano y el ordenamiento ecológico del territorio.
La evaluación de impacto ambiental es una herramienta fundamental,
para los estados, ya que genera información ambiental, y es un proceso
analítico que permite evaluar elementos más comprensivos de costo y
beneficio social en cada proyecto de desarrollo. Esto permite a las au-
toridades estatales proponer medidas técnicas para minimizar los prime-
ros o ampliar los segundos de tal manera que el balance ambiental de
un proyecto resulte lo más favorable posible.
Además, debido a que este instrumento de la política ambiental es
de aplicación específica y analiza las particularidades de cada caso, per-
mite que se aplique la regulación en distintos planos y etapas, ya que
es un instrumento ideal para la regulación ambiental de proyectos y ac-
tividades caracterizadas por su bajo número y alta singularidad, magnitud
considerable y gran especificidad regional, sectorial o tecnológica, que
si se pretendiera regularlos a través de normas generales o con instru-
mentos económicos, resultaría caro y poco práctico. De ahí que los es-
tados tienen en la evaluación de impacto ambiental uno de los más efi-
caces instrumentos de gestión ambiental.
En el caso de las fracciones IV y VI, la política ambiental de gestión
de los residuos peligrosos confiere prioridad a la reducción de su gene-
38 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

ración, a la minimización de sus impactos mediante la reutilización o


el reciclaje de los residuos producidos y a su transformación o degra-
dación completas. En el caso de las atribuciones en materia de residuos
los estados deben de establecer su propia política en materia de residuos,
a partir de un diagnóstico del tipo de residuos, la cantidad que se genera,
así como los sitios para su disposición final.
Las tareas pendientes en esta materia en los estados son muchas, las
más importantes tienen que ver con la toma de decisión por parte de
cada estado para iniciar la gestión integral de los residuos de su com-
petencia. Esta decisión se debe de iniciar a partir de saber qué tipo de
residuos se generan en su territorio y quién los genera; una vez sabiendo
esto, se debe de establecer prioridades a partir de criterios que deben
diseñarse y establecerse en su legislación y en su política ambiental.
Con bases legales y metas por cumplir a partir de programas específicos
se puede decir que se iniciaría una de las batallas más importantes que
se debe de enfrentar y que se tiene perdida para la protección del am-
biente y la garantía de los derechos ambientales y de salud. En el caso
estatal se requiere controlar la generación de residuos y estableciendo
mecanismos de minimización, reúso, reciclaje y selección. Urge que los
estados levanten y establezcan criterios para la caracterización de sitios
contaminado con residuos peligrosos de su competencia, así como un
diagnóstico estatal sobre el uso y manejo de agroquímicos.
A nivel estatal es fundamental promover el manejo integral de residuos
peligrosos y sólidos municipales, así como para prevenir accidentes y
riesgos químicos ambientales, además de establecer redes estatales de
manejo ambiental de residuos, en coordinación con las unidades estatales
de protección civil y la instrumentación de los programas para la pre-
vención de accidentes.
En materia de áreas naturales protegidas, muchos estados ya cuentan
con su Sistema Estatal de Áreas Naturales Protegidas; sin embargo, se
requiere de que cada una de estas áreas tenga un manejo integral y que
se conviertan en polos de desarrollo sustentable.
La Ley le otorga facultades a los gobiernos estatales para fungir como
mediadores y amigables componedores en el caso de que se suscitaran
controversias ambientales entre dos o más municipios, así como la emi-
sión de recomendaciones a las autoridades competentes en materia am-
biental, con el propósito de promover el cumplimiento de la legislación
ARTÍCULO 8o. 39

ambiental, y la atención coordinada con la Federación de asuntos que


afecten el equilibrio ecológico de dos o más entidades federativas.

CONCORDANCIAS
• Artículos 73 fracción XXIX-G y 124 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos.
• Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006 (Diario Oficial de la Fe-
deración, 30-05-01).

JURISPRUDENCIA
PLAN SECTORIAL DE ECOLOGÍA ‘‘ECOPLAN’’ PARA EL ESTADO DE SO-
NORA. NO INVADE LA ESFERA DE ATRIBUCIONES DE LA FEDERACIÓN.
Amparo en revisión 950/85. Raúl Cervantes Ahumada (apoderado legal
de Banamex, S.N.C. y coags.). 28 de enero de 1986. Mayoría de 18
votos. Disidentes: Santiago Rodríguez Roldán y Mariano Azuela Güitrón.
Ponente: Fernando Castellanos Tena. Amparo en revisión 11773/84.
Eduardo Patiño Benet. 28 de enero de 1986. Mayoría de 18 votos. Di-
sidentes: Santiago Rodríguez Roldán y Mariano Azuela Güitrón. Ponen-
te: Ernesto Díaz Infante.
Controversia Constitucional entre la Federación y el estado de Oaxaca,
15 de octubre de 1932, mayoría de 14 votos (tomado de La Constitución
y su interpretación por el Poder Judicial de la Federación, México,
Suprema Corte de Justicia de la Nación-FCE, 1994, t. III, p. 1778).

BIBLIOGRAFÍA
CARMONA LARA, María del Carmen, ‘‘Análisis de la legislación y la nor-
matividad referente a los residuos sólidos y peligrosos’’, La nueva legislación
en materia de residuos sólidos y peligrosos. El papel de los estados y mu-
nicipios en su gestión, Primer Congreso Internacional para el Control de Re-
siduos Sólidos y Peligrosos, México, AMCRESPAC, 1997; DÍAZ Y DÍAZ, Mar-
tín, ‘‘México en la vía del federalismo cooperativo. Un análisis de los problemas
en torno a la distribución de competencias’’, Homenaje a Fernando Alejandro
Vázquez Pando, México, Barra Mexicana Colegio de Abogados, Themis, 1996.

ARTÍCULO 8o. Corresponden a los municipios, de conformidad con lo dispues-


to en esta Ley y las leyes locales en la materia, las siguientes facultades:
I. La formulación, conducción y evaluación de la política ambiental mu-
nicipal;
40 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

II. La aplicación de los instrumentos de política ambiental previstos en


las leyes locales en la materia y la preservación y restauración del equi-
librio ecológico y la protección al ambiente en bienes y zonas de ju-
risdicción municipal, en las materias que no estén expresamente atri-
buidas a la Federación o a los estados;
III. La aplicación de las disposiciones jurídicas en materia de prevención
y control de la contaminación atmosférica generada por fuentes fijas
que funcionen como establecimientos mercantiles o de servicios, así
como de emisiones de contaminantes a la atmósfera provenientes de
fuentes móviles que no sean consideradas de jurisdicción federal, con
la participación que de acuerdo con la legislación estatal corresponda
al gobierno del estado;
IV. La aplicación de las disposiciones jurídicas relativas a la prevención y
control de los efectos sobre el ambiente ocasionados por la generación,
transporte, almacenamiento, manejo, tratamiento y disposición final de
los residuos sólidos e industriales que no estén considerados como pe-
ligrosos, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 137 de la
presente Ley;
V. La creación y administración de zonas de preservación ecológica de
los centros de población, parques urbanos, jardines públicos y demás
áreas análogas previstas por la legislación local;
VI. La aplicación de las disposiciones jurídicas relativas a la prevención y
control de la contaminación por ruido, vibraciones, energía térmica,
radiaciones electromagnéticas y lumínica y olores perjudiciales para el
equilibrio ecológico y el ambiente, proveniente de fuentes fijas que
funcionen como establecimientos mercantiles o de servicios, así como
la vigilancia del cumplimiento de las disposiciones que, en su caso,
resulten aplicables a las fuentes móviles excepto las que conforme a
esta Ley sean consideradas de jurisdicción federal;
VII. La aplicación de las disposiciones jurídicas en materia de prevención
y control de la contaminación de las aguas que se descarguen en los
sistemas de drenaje y alcantarillado de los centros de población, así
como de las aguas nacionales que tengan asignadas, con la participa-
ción que conforme a la legislación local en la materia corresponda a
los gobiernos de los estados;
VIII. La formulación y expedición de los programas de ordenamiento eco-
lógico local del territorio a que se refiere el artículo 20 bis 4 de esta Ley,
en los términos en ella previstos, así como el control y la vigilancia
del uso y cambio de uso del suelo, establecidos en dichos programas;
IX. La preservación y restauración del equilibrio ecológico y la protección
al ambiente en los centros de población, en relación con los efectos
ARTÍCULO 8o. 41

derivados de los servicios de alcantarillado, limpia, mercados, centrales


de abasto, panteones, rastros, tránsito y transporte locales, siempre y
cuando no se trate de facultades otorgadas a la Federación o a los es-
tados en la presente Ley;
X. La participación en la atención de los asuntos que afecten el equilibrio
ecológico de dos o más municipios y que generen efectos ambientales
en su circunscripción territorial;
XI. La participación en emergencias y contingencias ambientales conforme
a las políticas y programas de protección civil que al efecto se esta-
blezcan;
XII. La vigilancia del cumplimiento de las normas oficiales mexicanas ex-
pedidas por la Federación, en las materias y supuestos a que se refieren
las fracciones III, IV, VI y VII de este artículo;
XIII. La formulación y conducción de la política municipal de información
y difusión en materia ambiental;
XIV. La participación en la evaluación del impacto ambiental de obras o
actividades de competencia estatal, cuando las mismas se realicen en
el ámbito de su circunscripción territorial;
XV. La formulación, ejecución y evaluación del programa municipal de
protección al ambiente, y
XVI. La atención de los demás asuntos que en materia de preservación del
equilibrio ecológico y protección al ambiente les conceda esta ley u
otros ordenamientos en concordancia con ella y que no estén otorgados
expresamente a la Federación o a los estados.

COMENTARIO
Los municipios en materia ambiental tienen las siguientes facultades:
1. Formular: a) la política ambiental municipal; b) los programas de
ordenamiento ecológico local del territorio, determinando los usos
del suelo que están fuera de los centros de población, y determi-
nando las áreas naturales protegidas dentro del municipio, c) la
política municipal de información y difusión en materia ambiental,
y d) el programa municipal de protección al ambiente.
2. Aplicar: a) los instrumentos de política ambiental previstos en las
leyes locales en la materia, es decir, la planeación, el ordenamiento,
los estímulos, las concesiones y las autorizaciones que se hayan
aprobado a nivel estatal; b) las disposiciones jurídicas en materia
de contaminación atmosférica generada por comercios o servicios,
y la proveniente de fuentes móviles que no sean de jurisdicción
42 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

federal, con la participación que corresponda al gobierno del estado;


c) las disposiciones jurídicas en materia de efectos sobre el am-
biente provocados por la generación, transporte, almacenamiento,
manejo, tratamiento y disposición final de los residuos sólidos e
industriales no peligrosos, rellenos sanitarios, incineración, o cual-
quier otro procedimiento; y d) las disposiciones jurídicas en materia
de contaminación por ruido, vibraciones, energía térmica, radiacio-
nes electromagnéticas y lumínica y olores perjudiciales para el me-
dio ambiente, que provengan de comercios o servicios o de fuentes
móviles no federales, acudiendo al lugar o fuente de contaminación
y aplicando la ley.
3. Crear zonas de preservación ecológica de los centros de población,
parques urbanos, jardines públicos, o áreas análogas previstas por
la legislación local.
4. Participar: a) en la atención de los asuntos que afecten el equilibrio
ecológico de dos o más municipios, concertando con ellos proyectos
o programas específicos de ejecución conjunta; b) en emergencias y
contingencias ambientales conforme a las políticas y programas de
protección civil; y c) en la evaluación del impacto ambiental de obras
y actividades de competencia estatal, realizadas en la jurisdicción
del municipio conforme al reglamento de impacto ambiental.
5. Vigilar, el cumplimiento de las normas oficiales mexicanas (NOM)
determinadas en la fracción XII del artículo 8o. de la LGEEPA,
que se refieren a los márgenes de tolerancia de cada contaminante
en la atmósfera, residuos no peligrosos, contaminación por ruido,
energía térmica etc., y contaminación de las aguas así como la for-
ma de medirlos, el equipo requerido para su control o registro, los
requisitos a cumplir en casos de reciclado, captación de residuos,
y todo lo que mida, registre o regule contaminantes.
6. Preservar y restaurar el equilibrio ecológico y la protección al am-
biente: a) en bienes y zonas de jurisdicción municipal, y b) en los
centros de población, en relación con los efectos derivados de los
servicios de alcantarillado, limpia, mercados, centrales de abasto,
panteones, rastros, tránsito y transporte locales, siempre y cuando
no sean de jurisdicción federal o estatal.

Los ayuntamientos dictarán los bandos de policía y buen gobierno,


los reglamentos, circulares y disposiciones administrativas que corres-
ARTÍCULO 9o. 43

pondan, para que en sus respectivas circunscripciones se cumplan las


previsiones de la Ley.
El reto de los municipios está en la búsqueda de propuestas integrales
para la gestión ambiental, a través de la formulación de programas es-
pecíficos y acciones concretas para la atención de los problemas am-
bientales prioritarios, que se presentan en su jurisdicción.
Para ello, conforme a la Ley en la gestión ambiental participan las
autoridades estatales y municipales. Para identificar cuál es la depen-
dencia u órgano de la administración pública estatal o municipal a cargo
de la gestión ambiental deberán consultarse las leyes estatales del Equi-
librio Ecológico y de Protección al Ambiente, en las que se establecen
las atribuciones de la Secretaría o Subsecretaría correspondiente; la Ley
Orgánica Municipal, así como los reglamentos municipales en materia
ambiental, en los que se prevén las funciones de los regidores munici-
pales y otras autoridades con competencia en la materia.

CONCORDANCIA
• Artículos 73 fracción XXIX-G y 115 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos.
• Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006 (Diario Oficial de la Fe-
deración, 30-05-01).

BIBLIOGRAFÍA
ACOSTA ROMERO, Miguel, Ley Federal de Procedimiento Administrativo y Ley
de Procedimiento Administrativo del Distrito Federal, comentadas, México, Po-
rrúa, 1996; BRAÑES, Raúl, Manual de derecho ambiental mexicano, México,
FUNDEA-Fondo de Cultura Económica, 1994; CABRERO, Enrique, y NAVA
CAMPOS, Gabriela (coords.), Gerencia pública municipal, México, CIDE y Mi-
guel Ángel Porrúa, 1998; FRAGA, Gabino, Derecho administrativo, México, Po-
rrúa, 1988; FERNÁNDEZ MESTA, Ma. Elena, Manual para la prevención y re-
solución pacífica de conflictos ambientales, México, Centro Mexicano de
Derecho Ambiental, 1997; ONU-Sedesol, Agenda XXI, México, 1993; SEDUE,
Sistema municipal de gestión ambiental, México, Secretaría de Desarrollo Ur-
bano y Ecología, 1991; SABSAY, Daniel Alberto, Audiencias públicas en los
municipios, su utilidad en la gestión del medio ambiente, México, Fundación
Ambiente, s. f.

ARTÍCULO 9o. Corresponden al gobierno del Distrito Federal, en materia de


preservación del equilibrio ecológico y la protección al ambiente, conforme a las
44 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

disposiciones legales que expida la asamblea legislativa del Distrito Federal, las
facultades a que se refieren los artículos 7o. y 8o. de esta Ley.

COMENTARIO
Es importante señalar que en el caso del Distrito Federal en los últimos
10 años se han llevado a cabo importantes transformaciones políticas
que han repercutido favorablemente en materia ambiental. Una de ellas
fue precisamente la reforma al artículo 122 de la Constitución para es-
tablecer un régimen distinto y dar origen al gobierno del Distrito Federal.
En términos del artículo 122 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, el Distrito Federal tiene facultades en materia de
asentamientos humanos; protección al ambiente; preservación y restau-
ración del equilibrio ecológico; transporte, agua potable y drenaje; re-
colección, tratamiento y disposición de desechos sólidos y seguridad pú-
blica.
Con esta nueva forma de gobierno se fortaleció a la Asamblea de
Representantes y se le dotó de facultades legislativas en materia am-
biental, con ellas se promulgó en julio de 1996 la primera Ley Ambiental
emitida por el Congreso local del Distrito Federal, que es la Asamblea
de Representantes. La ley vigente en materia ambiental en el Distrito
Federal es la Ley Ambiental del Distrito Federal, publicada en la Gaceta
Oficial del Distrito Federal el 13 de enero de 2000, que es la forma en
que se da cumplimiento a lo que señala el presente artículo.
La autoridad local en materia ambiental es la Secretaría del Medio
Ambiente, la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial del
Distrito Federal. También tienen atribuciones cada órgano político ad-
ministrativo en donde existe una unidad administrativa encargada del
área ambiental y de aplicar las disposiciones que esta Ley le señalan
como de su competencia. La administración pública local será la encar-
gada de formular la política de desarrollo sustentable para el Distrito
Federal así como de realizar las acciones necesarias para proteger y res-
taurar el ambiente y los elementos naturales en forma coordinada, con-
certada y corresponsable con la sociedad en general, así como con las
dependencias federales competentes.
La Ley Ambiental del Distrito Federal tiene por objeto: definir los
principios mediante los cuales se habrá de formular, conducir y evaluar
la política ambiental en el Distrito Federal, así como los instrumentos
y procedimientos para su aplicación; regular el ejercicio de las facultades
ARTÍCULO 9o. 45

de las autoridades de la administración pública del Distrito Federal en


materia de conservación del medio ambiente, protección ecológica y res-
tauración del equilibrio ecológico; conservar y restaurar el equilibrio eco-
lógico, así como prevenir los daños al ambiente, de manera que sean
compatibles la obtención de beneficios económicos y las actividades de
la sociedad con la conservación de los ecosistemas; regular el estable-
cimiento de las áreas naturales protegidas de competencia del Distrito
Federal, así como manejar y vigilar aquellas cuya administración se asu-
ma por convenio con la Federación, estados o municipios; prevenir y
controlar la contaminación del aire, agua y suelo en el Distrito Federal
en aquellos casos que no sean competencia de la Federación; establecer
las medidas de control, de seguridad y las sanciones administrativas que
correspondan, para garantizar el cumplimiento y la aplicación de esta
Ley y de las disposiciones que de ella se deriven; regular la responsa-
bilidad por daños al ambiente y establecer los mecanismos adecuados
para garantizar la incorporación de los costos ambientales en los procesos
productivos; y establecer el ámbito de participación de la sociedad en
el desarrollo y la gestión ambiental.
Esta ley se aplica en el territorio del Distrito Federal en los siguientes
casos:

----en la prevención y control de la contaminación atmosférica prove-


niente de fuentes fijas o móviles que de conformidad con la misma
estén sujetas a la jurisdicción local;
----en la prevención y control de la contaminación de las aguas loca-
lizadas en el Distrito Federal, que de conformidad con el párrafo
quinto del artículo 27 constitucional no son consideradas aguas na-
cionales, así como tratándose de aguas nacionales que hayan sido
asignadas al Distrito Federal;
----en la conservación y control de la contaminación del suelo;
----en la conservación, restauración y aprovechamiento sustentable de
los recursos naturales de jurisdicción del Distrito Federal;
----en la protección y conservación de la flora y fauna en las áreas
naturales protegidas y en el suelo de conservación competencia del
Distrito Federal; y
----en la evaluación y autorización del impacto ambiental y riesgo de
obras y actividades.
46 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

Es importante recalcar que el Distrito Federal forma parte de la zona


metropolitana de la ciudad de México (ZMCM), es una de las megaló-
polis más grandes del mundo con cerca de 15.4 millones de habitantes.
Incluye 16 delegaciones del Distrito Federal (con 8.5 millones de habi-
tantes) y 17 municipios del Estado de México (6.9 millones). Aproxi-
madamente el 87% de los 3.2 millones de vehículos en el área de la
ciudad de México son particulares y sus propietarios representan sólo
15% de la población de la ciudad. En 1996, la edad promedio de los
automóviles en la ciudad de México era de ocho años comparado con
14 años en 1990.
Esto hace que la facultad de coordinación que tiene el Distrito Federal
otorgada por la LGEEPA, sea fundamental y que se debe de comple-
mentar con lo que establece el artículo 69 del Estatuto de Gobierno del
Distrito Federal, que señala que participará, en los términos que establece
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la planea-
ción y ejecución de acciones coordinadas con la Federación, estados y
municipios en las zonas conurbadas limítrofes con la ciudad de México,
en materias de asentamientos humanos; protección al ambiente, preser-
vación y restauración del equilibrio ecológico; transporte; agua potable
y drenaje; recolección, tratamiento y disposición de desechos sólidos y
seguridad pública.
Con estas bases constitucionales y legales, el Distrito Federal da cum-
plimiento a lo que establece el presente artículo, cabe señalar que la
legislación ambiental del Distrito Federal tiene instituciones muy impor-
tantes que la hacen distinta a la Ley General del Equilibrio Ecológico
y la Protección al Ambiente, una de ellas es la reparación del daño al
que define como toda pérdida, disminución, detrimento o menoscabo
significativo inferido al ambiente o a uno o más de sus componentes.
Otra de las diferencias es que en ella se establece la Procuraduría Am-
biental y del Ordenamiento Territorial del Distrito Federal, así como el
delito de ecocidio que es la conducta dolosa determinada por las normas
penales, consistente en causar un daño grave al ambiente por la emisión
de contaminantes, la realización de actividades riesgosas o la afectación de
recursos naturales, en contravención a lo dispuesto en la presente Ley
o en las normas oficiales ambientales mexicanas.
ARTÍCULO 9o. 47

CONCORDANCIA
• Artículo 122, Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
• Estatuto de Gobierno del Distrito Federal (Diario Oficial de la Fe-
deración, 26-07-94; actualización, 14-10-99).
• Ley Ambiental del Distrito Federal (Gaceta Oficial del Distrito
Federal, 13-01-00).
• Ley de Desarrollo Urbano para el Distrito Federal (Diario Oficial
de la Federación, 07-01-76, con reforma en Diario Oficial de la
Federación, 04-01-91).
• Declaratoria de usos y destinos para el área de conservación eco-
lógica del Distrito Federal (Diario Oficial de la Federación, 29-
11-82).
• Acuerdo de la Comisión Metropolitana de Asentamientos Humanos,
por el que se aprueba el Programa de Ordenación de la Zona Me-
tropolitana del Valle de México (Diario Oficial de la Federación,
01-03-99).
• Convenio de Coordinación por el que se crea la Comisión Am-
biental Metropolitana (Diario Oficial de la Federación, 17-09-96).
• Reglamento Interno de la Comisión Ambiental Metropolitana (Dia-
rio Oficial de la Federación, 09-07-97).
• Convenio de coordinación entre la SCT, la Semarnap y los gobier-
nos del Estado de México y del Distrito Federal para homologar
el sistema de verificación del autotransporte federal con el del go-
bierno del Distrito Federal.
• Convenio de Coordinación que celebran el Instituto Nacional de
Ecología, el gobierno del Distrito Federal y el gobierno del Estado
de México, con objeto de realizar acciones para prevenir y controlar
la contaminación a la atmósfera en los territorios del Distrito Fe-
deral y el Estado de México (Diario Oficial de la Federación, 25-
04-00).
• Decreto por el que establece como zona prioritaria de preservación
y conservación del equilibrio ecológico y se declara como zona
sujeta a Conservación Ecológica, como área natural protegida, la
superficie de 727 has., 61 m., 42 cm. (Diario Oficial de la Fede-
ración, 28-06-89).
• Acuerdo por el que se delegan facultades en favor del subdelegado
de Recursos Naturales de esta Secretaría en el Distrito Federal,
para resolver solicitudes de autorización de aprovechamiento fo-
48 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

restal y del correspondiente programa de manejo en terrenos forestales


y de aptitud preferentemente forestal (Diario Oficial de la Fede-
ración, 20-05-99).

BIBLIOGRAFÍA
CARMONA LARA, María del Carmen, ‘‘Legislación ambiental en el Distrito
Federal’’, Boletín Mexicano de Derecho Comparado, México, núm. 87, nueva
serie, año XXIX, septiembre-diciembre de 1996; id., ‘‘El Distrito Federal sin
legislación ambiental propia. Legislación Ambiental en el Distrito Federal’’, Teo-
rema, México, año 2, núm. 7, diciembre-febrero de 1995; id., ‘‘Reflexiones
para el establecimiento de un código urbano para el Distrito Federal’’, Boletín
Mexicano de Derecho Comparado, México, núm. 60, nueva serie, año XX, sep-
tiembre-diciembre de 1987; Departamento del Distrito Federal, Compendio es-
tadístico, 1986-1995, México, 1996; id., Zona Metropolitana de la Ciudad de
México: Informe anual de la calidad del aire, México, 1996; id., Informe de
tendencias anuales por cada contaminante, México, s. f.; id., Informe de ten-
dencias anuales por cada contaminante, México, s. f.; id., Programa para me-
jorar la calidad del aire en el Valle de México, 1995-2000, México, DDF-Go-
bierno Edomex/Semarnap/SSA, Talleres Comisa; Varios autores, Encuesta de
origen-destino de viajes de los residentes del área metropolitana de la ciudad
de México, 1994 (metodología y resultados), México, mimeo, 1995; varios au-
tores, Programa para Mejorar la Calidad del Aire en el Valle de México 1995-
2000, México, 1996; varios autores, Programa General del Desarrollo Urbano
del Distrito Federal (proyecto), México, 1996; Departamento del Distrito Fe-
deral, Programa para el Desarrollo del Distrito Federal 1995-2000, México,
1995; HOWIT, Arnold et al., ‘‘Transporte y contaminación del aire’’; LEZAMA,
José Luis et al., ‘‘Causa de las emisiones de contaminantes’’; LEZAMA, José
Luis, SÁNCHEZ, Sergio e IBARRARÁN, María Eugenia, ‘‘Lecciones aprendidas’’;
MEJÍA, Gerardo y MOLINA, Luisa T., ‘‘Educación y comunicación ambiental’’;
MENÉNDEZ GARZA, Fernando, ‘‘Financiamiento de programas de calidad del
aire’’; MOLINA, Mario J., MOLINA, Luisa T. y CONNORS, Stephen, ‘‘Descripción
de proyecto’’; MOLINA, Mario J. et al., ‘‘Ciencia de la atmósfera, inventarios
de emisiones, modelación y monitoreo’’; SÁNCHEZ, Sergio y CONNORS, Stephen,
‘‘Otras fuentes de contaminación del aire adicionales al transporte’’, todos en
Estrategia integral de gestión de la calidad del aire en el valle de México,
Cambridge, Mass., Instituto Tecnológico de Massachusetts, octubre de 2000.

ARTÍCULO 10. Los congresos de los estados, con arreglo a sus respectivas
Constituciones y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, expedirán las dis-
posiciones legales que sean necesarias para regular las materias de su competen-
ARTÍCULO 10 49

cia previstas en esta Ley. Los ayuntamientos, por su parte, dictarán los bandos
de policía y buen gobierno, los reglamentos, circulares y disposiciones adminis-
trativas que correspondan, para que en sus respectivas circunscripciones, se cum-
plan las previsiones del presente ordenamiento.
En el ejercicio de sus atribuciones, los estados, el Distrito Federal y los mu-
nicipios, observarán las disposiciones de esta Ley y las que de ella se deriven.

COMENTARIO
En el caso de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección
al Ambiente estamos frente a una ley-marco que implica el estableci-
miento de las bases de una materia, sistematizándola para ser aplicada
en los tres niveles de gobierno.
Las leyes generales o leyes marco son aquellas que elabora el Con-
greso de la Unión para cumplir con dos propósitos simultáneos: el pri-
mero, distribuir competencias entre la Federación y los estados, otor-
gando las bases para el desarrollo de las leyes locales correlativas y,
segundo, establecer en su propio cuerpo normativo el régimen federal
para regular la acción de los poderes centrales en la materia de que se
trate. El objeto de una ley-marco puede consistir en la regulación de un
sistema nacional de servicios, como sucede con la educación y la salu-
bridad general, o bien, puede enfocarse al establecimiento de un sistema
nacional de planeación, como en la hipótesis de los asentamientos hu-
manos. En todo caso, estas leyes ordenan verdaderos complejos de ac-
tividades cuya naturaleza transversal impide que sean atendidas desde
un solo nivel de gobierno.
La política ambiental nacional no puede ser diseñada y aplicada de
manera homogénea, al margen de la particular diversidad de condiciones
regionales que caracterizan a nuestro país, siendo necesario asumir una
relación estrecha con las administraciones estatales, los congresos locales
y los municipios. Por ello es importante reflejar en la legislación am-
biental la diversidad étnica y cultural, por ejemplo, se debe considerar
que de los casi 100 millones de mexicanos, 8’650,750 son indígenas
(INEGI, 2000).
También la normatividad ambiental debe ser efectiva en los munici-
pios de más de 100,000 habitantes, donde reside el grupo más grande
de la población total nacional, que requieren de la modernización de su
gestión local en materia de planeación, dotación de servicios, apoyo in-
fraestructural para el aparato productivo, empleo, seguridad pública y
50 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

en materia ambiental, entre los renglones principales. En el extremo


opuesto se encuentran los más de 1,400 municipios rurales que deben
contar con aparatos de gestión ambiental y de planeación más simples,
aunque no menos eficaces, en función de su capacidad financiera y de
sus recursos humanos.
Es en el contexto estatal y municipal donde adquiere concreción el
debate de propuestas en torno al desarrollo sustentable, lo cual requiere
una capacidad importante para reconocer e interactuar con agentes y ac-
tores locales, sin cuya participación la política se ve limitada en sus
alcances e incluso se convierte en una herramienta políticamente inviable.
Es por ello que los estados deben asumir su compromiso ambiental ela-
borando su legislación ambiental.
Por otro lado, el fortalecimiento jurídico de los municipios como eje
de la organización política del país y el otorgamiento de mayores atri-
buciones a la gestión ambiental se han visto frenados en la práctica por
la centralización administrativa. A lo largo de los años esta inercia es-
tructural no ha podido ser detenida sólo por decreto y el fenómeno ha
contribuido a evitar la concertación de actividades entre los tres órdenes
de gobierno. Se carece de mecanismos adecuados de concurrencia, su-
pervisión y sanción. La política ambiental local manifiesta una tendencia
hacia la sectorización y una falta de capacitación entre los servidores
públicos responsables de la gestión ambiental, lo que ha dificultado la
incorporación fluida de la sociedad en los programas y proyectos de
carácter ambiental y de protección de los recursos naturales.
El gobierno federal no ha contado con una eficiente organización para
la recopilación, procesamiento, análisis y difusión de la información am-
biental, debido a la estructura y visión centralizada. Los estados y los
municipios no acopian la información de sus territorios y los sectores
del gobierno federal no se responsabilizan de esa información, tampoco
se ha promovido la cultura orientada a compartir información a nivel
gubernamental. A esto se suma que el conocimiento y la información
no fluyen eficientemente por falta de comunicación y retroalimenta-
ción entre los generadores, promotores y usuarios de información am-
biental.
Por ello, y para que se pueda lograr la aplicación efectiva de la política
y el cumplimiento de la legislación, en los últimos años se han llevado
a cabo acciones tendentes a fortalecer los mecanismos de cooperación
y comunicación entre la Federación y los poderes legislativos locales,
ARTÍCULO 10 51

a fin de fomentar la corresponsabilidad en materia ambiental entre estas


instancias. Asimismo, consolidar una red de intercambio de experiencias
tanto entre los congresos estatales, como entre éstos y la Semarnat, con
el fin de fortalecer la normatividad local ambiental y culminar el proceso
de actualización de estas normas.
Todas las entidades federativas del país cuentan con una ley del medio
ambiente, aunque únicamente cuatro ----Coahuila, Estado de México,
Campeche y Tabasco---- han modificado sus respectivas leyes para ade-
cuarlas a las facultades que les asigna la Ley en el artículo 7o. reformado
en 1996. Cabe señalar que en el caso del Estado de México recientemente
se restructuró el marco jurídico administrativo y se emitió el Código
Administrativo, esto repercutió en materia ambiental y actualmente lo
que con anterioridad era la Ley Ambiental hoy es un libro del Código,
y ya se promulgó el reglamento en esta materia que desarrolla los prin-
cipios que señala el Código.
Para expedir los reglamentos ambientales municipales hay que recor-
dar que la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Am-
biente en su artículo 8o., indica que los municipios tienen la facultad
de formular: a) la política ambiental municipal, b) los programas de
ordenamiento ecológico local del territorio (determinando los usos del
suelo que están fuera de los centros de población, y determinando las
áreas naturales protegidas dentro del municipio), c) la política municipal
de información y difusión en materia ambiental, y d) el programa mu-
nicipal de protección al ambiente. Estos son los temas que los ayunta-
mientos deben abocarse.

CONCORDANCIA
• Artículos 73 fracción XXIX-G, 115, 116 fracción VII, 122 y 124
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
• Constituciones de los estados de la República.
• Leyes orgánicas del Poder Ejecutivo de los estados de la República.
• Leyes orgánicas del Poder Legislativo de los estados de la República.
• Leyes orgánicas municipales de los estados de la República.
• Leyes ambientales de los estados de la República.
• Convenio Marco de Coordinación para el Fortalecimiento de las
capacidades Institucionales Necesarias para la Descentralización,
acto de firma del mismo celebrado en la Secretaría de Gobernación,
el 11 de abril de 2002.
52 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

BIBLIOGRAFÍA
BRAÑES, Raúl, Manual de derecho ambiental mexicano, México, FUN-
DEA/FCE, 2000; DÍAZ Y DÍAZ, Martín, ‘‘México en la vía del federalismo coo-
perativo. Un análisis de los problemas en torno a la distribución de competen-
cias’’, Homenaje a Fernando Alejandro Vázquez Pando, México, Barra
Mexicana Colegio de Abogados, Themis, 1996.

ARTÍCULO 11. La Federación, por conducto de la Secretaría, podrá suscribir


convenios o acuerdos de coordinación, con el objeto de que los gobiernos del
Distrito Federal o de los estados, con la participación, en su caso, de sus muni-
cipios, asuman las siguientes facultades, en el ámbito de su jurisdicción territo-
rial:
I. La administración y vigilancia de las áreas naturales protegidas de
competencia de la Federación, conforme a lo establecido en el progra-
ma de manejo respectivo y demás disposiciones del presente ordena-
miento;
II. El control de los residuos peligrosos considerados de baja peligrosidad
conforme a las disposiciones del presente ordenamiento;
III. La evaluación del impacto ambiental de las obras o actividades a que
se refiere el artículo 28 de esta Ley y, en su caso, la expedición de las
autorizaciones correspondientes, con excepción de las obras o activi-
dades siguientes:
A) obras hidráulicas, así como vías generales de comunicación, oleo-
ductos, gasoductos, carboductos y poliductos,
B) industria del petróleo, petroquímica, del cemento, siderúrgica y
eléctrica,
C) exploración, explotación y beneficio de minerales y sustancias
reservadas a la Federación en los términos de las leyes Minera y Re-
glamentaria del artículo 27 Constitucional en Materia Nuclear,
D) instalaciones de tratamiento, confinamiento o eliminación de re-
siduos peligrosos, así como residuos radiactivos,
E) aprovechamientos forestales en selvas tropicales y especies de di-
fícil regeneración,
F) cambios de uso de suelo de áreas forestales, así como en selvas
y zonas áridas,
G) desarrollos inmobiliarios que afecten los ecosistemas costeros,
H) obras y actividades en humedales, manglares, lagunas, ríos, lagos
y esteros conectados con el mar, así como en sus litorales o zonas
federales, e
I) obras en áreas naturales protegidas de competencia de la Federación
ARTÍCULO 11 53

y actividades que por su naturaleza puedan causar desequilibrios eco-


lógicos graves; así como actividades que pongan en riesgo el ecosis-
tema.
IV. La protección y preservación del suelo, la flora y fauna silvestre, te-
rrestre y los recursos forestales;
V. El control de acciones para la protección, preservación y restauración
del equilibrio ecológico y la protección al ambiente en la zona federal
marítimo terrestre, así como en la zona federal de los cuerpos de agua
considerados como nacionales;
VI. La prevención y control de la contaminación de la atmósfera, prove-
niente de fuentes fijas y móviles de jurisdicción federal y, en su caso,
la expedición de las autorizaciones correspondientes;
VII. La prevención y control de la contaminación ambiental originada por
ruido, vibraciones, energía térmica, lumínica, radiaciones electromag-
néticas y olores perjudiciales para el equilibrio ecológico y el ambien-
te, proveniente de fuentes fijas y móviles de competencia federal y, en
su caso, la expedición de las autorizaciones correspondientes;
VIII. La realización de acciones operativas tendientes a cumplir con los fines
previstos en este ordenamiento, o.
IX. La inspección y vigilancia del cumplimiento de esta Ley y demás dis-
posiciones que de ella deriven.
Dichas facultades serán ejercidas conforme a lo dispuesto en esta Ley y demás
disposiciones federales aplicables, así como en aquellas que de las mismas de-
riven.
En contra de los actos que emitan los gobiernos del Distrito Federal o de los
estados y, en su caso, de sus municipios, en ejercicio de las facultades que asu-
man de conformidad con este precepto respecto de los particulares, procederán
los recursos y medios de defensa establecidos en el capítulo v del título sexto
de esta Ley.

COMENTARIO
Para la descentralización de la gestión ambiental, la política ambiental
requiere de mayor participación de los estados y un mayor compromiso
y equilibrio entre los poderes federales que garanticen la pluralidad, es-
pacios para las expresiones e inquietudes de la comunidad nacional, así
como articular armónica y eficazmente la soberanía de los estados, la
libertad de los municipios y las facultades constitucionales del gobierno
federal.
Dentro de este contexto, la Secretaría realiza avances tanto en el marco
jurídico como en el operativo para transferir actividades de la Federación
54 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

a las autoridades de las instancias locales. De esta manera, el proceso


de transferencia de funciones opera bajo un esquema jurídico institucio-
nal, en la figura de los convenios o acuerdos de coordinación en los
que participan todas las áreas, que responden también a una sola política,
bajo un proceso sujeto a las condiciones particulares de cada entidad
federativa.
En el acuerdo de coordinación marco se establecen las disposiciones
generales del proceso y en cada acuerdo y convenio específico con los
gobiernos estatales y municipales o con los organismos sociales y pri-
vados, se precisan esas disposiciones y se hacen las referencias necesarias
al acuerdo de coordinación marco. El proceso de descentralización se
fundamenta en acciones de transferencia de infraestructura y equipamien-
to, la transferencia de equipo y material especializado, la asesoría técnica,
la capacitación, la transferencia de personal, de recursos presupuestales
y el apoyo para el otorgamiento de créditos.
Cuando los acuerdos de coordinación tienen por objeto trasladar po-
testades originalmente definidas en favor de la Federación hacia los go-
biernos locales y éstas no implican actos que produzcan efectos hacia
los gobernados, no presentan ningún problema desde el punto de vista
de la legalidad. Sin embargo, cuando estos mecanismos pretenden ser
utilizados como cauces para transferir actos de autoridad que afectan la
esfera de derechos de los gobernados, las cosas adquieren un matiz más
complejo, que conviene analizar a la luz de la Ley Ambiental.
La ley-marco autoriza expresamente el traslado de actos ejecutivos,
competencia de la Federación, a los poderes locales. Vale citar el ejemplo
del artículo 161 de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Pro-
tección al Ambiente:

Las entidades federativas y los municipios, podrán realizar actos de inspec-


ción y vigilancia, para la verificación del cumplimiento de esta Ley en asuntos
del orden federal. Para tal fin, la Federación y las entidades... con la inter-
vención de los municipios, celebrarán los acuerdos de coordinación pertinen-
tes.

El problema técnico jurídico que se plantea en torno a los convenios


coordinación atañe precisamente a la determinación de la extensión que
debe otorgarse al objeto de dichos instrumentos. Debe dilucidarse con-
cretamente si es posible que la Federación traslade en forma temporal
ARTÍCULO 11 55

o definitiva a través de tales instrumentos potestades específicas a los


estados y, además, si el convenio de referencia puede servir de base
para que la autoridad ejerza la potestad transferida, realizando incluso
actos ‘‘de molestia’’ a los particulares.
Las distintas áreas sustantivas de la autoridad ambiental a través de
sus años de actuación, han definido cuáles son las funciones que son
posible y conveniente descentralizar, de acuerdo con los criterios sus-
tantivos y operativos señalados por el marco jurídico vigente. En razón
de lo anterior, en materia de planeación ha identificado una función a
descentralizar; en recursos naturales 6 funciones; en pesca 7; en evalua-
ción de impacto ambiental 9; la Procuraduría Federal de Protección al
Ambiente 5 y la Comisión Nacional del Agua 10, sumando en total 38
funciones, con posibilidades de ser descentralizadas.
Actualmente existen cinco áreas al interior de la Semarnat que pre-
sentan posibilidades de transferir atribuciones, funciones y/o recursos.
Éstas son: la Subsecretaría de Gestión para la Protección Ambiental, la
Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Comisión Nacional
del Agua, la Comisión Nacional Forestal y la Comisión Nacional de
Áreas Naturales Protegidas.
Para cada una de las funciones identificadas, las áreas correspondien-
tes han formulado una descripción genérica, una explicación del carácter
concurrente o descentralizable de la función, una descripción genérica
de los requerimientos para descentralizar o realizar en concurrencia la
acción, y una descripción genérica de los apoyos que se pueden ofrecer
a los gobiernos estatales y municipales o a las organizaciones sociales
y privadas.
Para el proceso de descentralización, se ha diseñado una estrategia
que incluye cuatro líneas generales de acción: 1) adecuación del marco
jurídico ambiental, a fin de que se puedan transferir los actos de autoridad
en materia ambiental, de acuerdo con las posibilidades que marcan las
reformas legales aprobadas por el H. Congreso el 31 de diciembre pa-
sado; 2) fortalecimiento de la gestión ambiental estatal, mediante la
realización de un programa de desarrollo institucional en cada estado,
que permita establecer las condiciones locales necesarias para que se
pueda realizar el proceso de descentralización; 3) estandarización de los
procesos a descentralizar por la Secretaría, a fin de asegurar que los sis-
temas y procedimientos utilizados cuenten con calidad similar en toda
la República y asegurar la transparencia y combate a la corrupción, y
56 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

4) apoyo para la obtención de financiamiento para la atención de la pro-


blemática ambiental estatal, a través del establecimiento de una red que
permita la canalización de recursos privados y sociales, tanto nacionales
como internacionales.
Recientemente fue firmado el Convenio Marco de Coordinación para
el Fortalecimiento de las capacidades Institucionales Necesarias para la
Descentralización. En un acto celebrado en la Secretaría de Gobernación,
el 11 de abril de 2002, presidido por los secretarios de Gobernación y
de Medio Ambiente y Recursos Naturales, con la asistencia de repre-
sentantes de 27 estados, incluyendo a los mandatarios estatales de Aguas-
calientes, Coahuila, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, México, Michoacán, Pue-
bla, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas. Este convenio es el primer paso
para lograr la descentralización del sector ambiental. El objeto es llevar
a cabo una gestión ambiental descentralizada, eficaz y eficiente, que pro-
picie la toma de decisiones donde se generan las oportunidades y los
problemas. La estrategia de descentralización de las atribuciones y fun-
ciones por parte de la Semarnat se basa en la demanda y necesidad que
establezca cada gobierno estatal, por lo que no existe un modelo o es-
quema único y en consecuencia, el proceso de transferencia deberá ser
gradual y diferenciado, de acuerdo con las características de cada estado.
Se trabajará en la formulación de un programa estatal de descentralización.
Entre las líneas de acción ambiental en materia de coordinación,
descentralización y transferencia de funciones conforme al Programa
Nacional de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2001-2006, des-
tacan:

----En materia de calidad del aire descentralizar la inspección y vigilancia


a los estados y municipios, así como aplicar a estas actividades los
ingresos captados en los estados donde se generaron.
----En materia de educación ambiental, se requiere revertir la tendencia
de falta de coordinación necesaria entre la Semarnat y el sector
educativo nacional, para realizar un diagnóstico sobre qué estados
tienen incorporada la dimensión ambiental, sobre los materiales que
cada estado realiza y sus cursos de actualización docente o sus
acciones directas, Así como la formación de recursos humanos y
capacitación de profesionistas en el nivel universitario. Asimismo,
respecto a la información e investigación ambiental la información
existente es heterogénea; insuficiente para algunos sitios o regiones,
ARTÍCULO 11 57

más profunda para otros, además de poco integrada, debido a que ha


sido generada para cumplir objetivos parciales y dispersos.

En cuanto a costas, se requiere revertir la problemática de la zona


costera que ha sido abordada en la gestión pública de manera desvinculada.
Aunque hay esfuerzos institucionales por organizar y manejar esta franja,
han sido planteados desde visiones sectoriales. Por esa razón, los planes
y programas que inciden en la zona costera se encuentran dispersos en
distintas instituciones públicas, sin vinculación evidente. Aunque las cau-
sas son diversas, existe un problema con la definición, significado e im-
portancia de la zona costera en México. Por una parte se aborda la pro-
blemática costera en el ámbito federal y, por la otra, se realizan
programas de desarrollo en los estados y municipios costeros.
Para el caso de la zona federal marítimo terrestre a la que hace alusión
la fracción V, podemos decir que el control de acciones para la protec-
ción, preservación y restauración del equilibrio ecológico y la protección
al ambiente en ella incluye tener que regular a las actividades económicas
que se llevan a cabo en esta zona y en la zona costera.
En la zona costera se desarrollan actividades relacionadas con la agri-
cultura, ganadería, turismo, recreación, acuacultura, industria, por men-
cionar a las más importantes y desafortunadamente por ser una zona en
donde convergen y concurren múltiples intereses, actividades, políticas
y ámbitos de gobierno, se generan una gran cantidad de conflictos res-
pecto a su uso y destino. No existe un instrumento jurídico regulador
de la zona costera que sabemos que abarca más allá de la zona federal
marítimo terrestre. Esperamos que en breve se inicie un proceso de re-
visión de la regulación aplicable en esta zona y que a partir de la reforma
de 2001, se active con el proceso de descentralización y distribución de
competencias.
Dentro de las actividades que inciden en esta zona se encuentra la
agricultura. El desarrollo de esta actividad, a diferencia de la que se
realiza en la zona rural, resulta de mayor impacto por tratarse de un
ecosistema de alta fragilidad. Su desarrollo ha incidido en el cambio del
uso del suelo y en la degradación de los recursos naturales, por lo que
requiere de inmediata atención en aspectos importantes como la salinidad
de los suelos, reforestación y revegetación, conservación de suelos, sa-
nidad forestal, apoyo a siniestros y apoyo al desarrollo tecnológico.
58 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

Se cuenta con tres programas que atienden aspectos importantes del


desarrollo de la agricultura en las costas: los programas de recuperación
de suelos salinos y el de establecimiento de praderas, vinculados al Pro-
campo y pertenecientes a la SAGAR; el programa de sanidad forestal
vinculado al programa forestal y de suelos en el que se aborda un aspecto
importante para la zona costera como lo es el aseguramiento de siniestros
naturales, bajo la responsabilidad de la Semarnap y el programa de con-
servación de suelos de la comisión nacional de zonas áridas pertene-
ciente a la Sedesol. Todos ellos apoyados financieramente por tres fon-
dos FIRCO, FIRA y Agroasemex.
Por lo que respecta a agua, con el fin de resolver los problemas hi-
dráulicos en el ámbito local y en el marco del proceso de descentrali-
zación, se han establecido convenios con estados y municipios para que
ellos mismos realicen las funciones de construcción y operación de la
infraestructura hidráulica. La Ley de Aguas Nacionales y su Reglamento
dictan que es función de los consejos de cuenca consolidar la partici-
pación de los usuarios y su organización reconoce cuatro niveles terri-
toriales ----cuenca, subcuenca, microcuenca y acuífero---- para articular
la gestión de los distintos usos del agua, así como los intereses de los
usuarios, las organizaciones no gubernamentales y los tres órdenes de
gobierno. A septiembre de 2001, se han instalado 25 de los 26 consejos
de cuenca y se han creado seis comisiones de cuenca, cuatro comités de
cuenca y 47 comités técnicos de agua subterránea (COTAS) en los acuí-
feros con mayor grado de sobreexplotación.
En lo que respecta a bosques, se deben promover consensos y acciones
conjuntas con estados, municipios e instituciones públicas y sociales para
crear mercado de servicios ambientales, manejo de cuencas y un reno-
vado federalismo forestal, de tal forma que entre todos garanticemos al
país agua, suelo y bosques.
Aunado a esto se requiere impulsar los sistemas estatales de áreas
naturales protegidas, mediante la concurrencia o coadministración de
áreas federales con relevancia local y regional, dando asesoría para el
establecimiento de nuevas áreas a estados, municipios y particulares.
Hasta febrero de 2002, se habían descentralizado 24 áreas naturales pro-
tegidas, de las cuales 2 han sido transferidas en 2000, cuando se concretó
la transferencia de los parques nacionales (El Chico y Los Mármoles)
al gobierno de Hidalgo, mediante Acuerdo de Coordinación, firmado el
ARTÍCULO 11 59

27 de agosto del 2000. Asimismo, se firmó el acuerdo marco con el


gobierno de San Luis Potosí para establecer las bases de la transferencia
de la administración de las siguientes áreas: Porción Boscosa de San
Luis Potosí, El Potosí, El Gogorrón, Sierra de Álvarez, La Mojonera y
Abra Tanchipa.
Respecto a residuos peligrosos de competencia federal y la necesaria
participación de los estados en este tema, se estima que tan sólo un 10%
del total de residuos peligrosos generados en el país, recibe un trata-
miento adecuado. Los generadores de residuos peligrosos registrados en
los 32 estados (27,280), manifiestan generar 3’705,846 ton/año, aunque
esta información ha sido cuestionada. La infraestructura para el manejo
adecuado de los residuos industriales peligrosos es escasa. Antes de 1993
se autorizaron dos confinamientos: uno en Sonora, para servicio privado,
que se transformó en una empresa de servicio público varios años des-
pués, y otro en Mina, en Nuevo León. Por desgracia, los confinamientos
de residuos peligrosos no sólo no han crecido, sino que dos que estaban
autorizados en Sonora y San Luis Potosí cerraron por oposición de las
comunidades locales. Hoy en día, el confinamiento en Mina es el único
en su género que se encuentra en operación.
Por ello, la infraestructura actualmente disponible no satisface los re-
querimientos tecnológicos para manejar las distintas corrientes de resi-
duos. Tampoco satisface la demanda regional existente, ya que la ma-
yoría de las empresas generadoras de estos residuos se concentra en la
zona centro, mientras que algunos estados no cuentan con este tipo de
infraestructura. El confinamiento de los residuos peligrosos debe ser el
último recurso, en cuanto su manejo, ya que existen otras opciones, como
el reciclaje. Actualmente hay cerca de 100 empresas recicladoras de re-
siduos peligrosos, con una capacidad instalada total de 1’376,422.5 ton/
año, sin contar el reciclaje de lubricantes como energético alternativo
en ciertas industrias. Este es un espacio de oportunidad para los estados
ya que pueden convertirse en prestadores de servicio ambiental a sus
propios generadores o a los de otros estados.
El último párrafo del artículo al establecer que en contra de los actos
que emitan los gobiernos del Distrito Federal o de los estados y, en su
caso, de sus municipios, en ejercicio de las facultades que asuman de
conformidad con este precepto respecto de los particulares, procederán
los recursos y medios de defensa establecidos en el capítulo V del título
sexto de la Ley. Esperando que se inicie el debate constitucional respecto
60 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

de esta disposición reformada en diciembre de 2001, y que consideramos


genera un conflicto de leyes por materia y ámbito de validez espacial.
Consideramos que no es en una ley en la que se determina la com-
petencia en materia de jurisdicción de tribunales y de las normas apli-
cables al proceso que dirime la controversia. Por ello en este breve es-
pacio queremos señalar, tan sólo, el hecho de una aparente contradicción
con el último párrafo del artículo primero de la Ley que establece ‘‘En
todo lo no previsto en la presente Ley, se aplicarán las disposiciones
contenidas en otras leyes relacionadas con las materias que regula este
ordenamiento’’.
Si seguimos la lógica del presente artículo parecería que el capítulo
quinto título sexto de la Ley previera adecuadamente y de manera in-
tegral los recursos y medios de defensa; consideramos sin embargo que
esta remisión no es de lo más afortunada, sobre todo tomando en cuenta
que los estados tienen mejores regulaciones procesales en sus códigos
de procedimiento civiles, administrativos y penales.
Desafortunadamente el asunto se complica debido a que en el capítulo
de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente
al que se remite el artículo a su vez, se remite a la aplicación de la Ley
Federal de Procedimiento Administrativo y al Código de Procedimientos
Civiles en el ámbito federal y señala en el artículo 160:

Las disposiciones de este título se aplicarán en la realización de actos de ins-


pección y vigilancia, ejecución de medidas de seguridad, determinación de
infracciones administrativas y de comisión de delitos y sus sanciones, y pro-
cedimientos y recursos administrativos, cuando se trate de asuntos de compe-
tencia federal regulados por esta Ley, salvo que otras leyes regulen en forma
específica dichas cuestiones, en relación con las materias de que trata este
propio ordenamiento. En las materias anteriormente señaladas, se aplicarán
supletoriamente las disposiciones de las leyes federales de procedimiento ad-
ministrativo y sobre metrología y normalización. Tratándose de materias re-
feridas en esta Ley que se encuentran reguladas por leyes especiales, el pre-
sente ordenamiento será de aplicación supletoria por lo que se refiere a los
procedimientos de inspección y vigilancia.

Debido a que en el presente comentario no es posible resolver esta


contradicción, sí quisimos, plantear los múltiples problemas a que se
deberán enfrentar quienes apliquen e interpreten los convenios de coor-
dinación a los que se refieren los artículos 11 y 12 reformados en 2001.
ARTÍCULO 11 61

Creemos que en la práctica y en la discusión constitucional sobre las


atribuciones estatales en las materias previstas se encontrarán los mejores
caminos de solución ya que, la importancia de estos mecanismos, per-
miten no sólo cumplir con la ley sino salvaguardar el derecho a un medio
ambiente adecuado y a través de ello al ecosistema nacional.
Creemos que las posibles controversias constitucionales que se gene-
ren en la aplicación de este artículo y en algunos otros que regulan la
concurrencia de la Federación, los estados y municipios, necesitarán de
nuevas herramientas legales y administrativas, así como nuevas institu-
ciones que diriman y den solución a este tipo de conflictos legales que
por desgracia tienen mucha repercusión en el ambiente.
Este artículo fue reformado el 31 de diciembre de 2001 (Diario Oficial
de la Federación).

CONCORDANCIA
• Artículos 73 fracción XXIX-G, 115, 116 fracción VII, 122 y 124
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
• Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (Diario Oficial
de la Federación, 29-12-76).
• Ley de Planeación (Diario Oficial de la Federación, 05-01-83).
• Código Federal de Procedimientos Civiles (Diario Oficial de la
Federación, 24-02-43, con las siguientes reformas publicadas: 12-
01-88 y 22-07-93).
• Ley Federal de Procedimiento Administrativo (Diario Oficial de
la Federación, 04-08-94).
• Acuerdo que establece las Reglas de Operación para el Otorga-
miento de subsidios del programa de desarrollo Institucional Am-
biental (Diario Oficial de la Federación, 13-03-02).
• Convenio de fecha 270694 por el que se creó la Comisión Metro-
politana de Transportes y Vialidad, convenio que suscribe el
270795, el jefe del Departamento del Distrito Federal, el gobernador
del Estado de México y el secretario de Comunicaciones y Trans-
portes, el cual lo modifica, Distrito Federal. Cuatro cláusulas (Dia-
rio Oficial de la Federación, 27-VII-95).
• Convenio Marco de Coordinación para el Fortalecimiento de las
capacidades Institucionales Necesarias para la Descentralización,
acto de firma del mismo celebrado en la Secretaría de Gobernación
el 11 de abril de 2002.
62 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

• Convenio de coordinación entre la SCT, la Semarnap y los gobier-


nos del Estado de México y del Distrito Federal para homologar
el sistema de verificación del autotransporte federal con el del go-
bierno del Distrito Federal.
• Convenio de Coordinación que celebran el Instituto Nacional de
Ecología, el Gobierno del Distrito Federal y el Gobierno del Estado
de México, con objeto de realizar acciones para prevenir y controlar
la contaminación a la atmósfera en los territorios del Distrito Fe-
deral y el Estado de México (Diario Oficial de la Federación, 25-
04-00).
• Acuerdo de Coordinación que con el objeto de apoyar la formula-
ción y ejecución del Programa de Ordenamiento Ecológico para el
territorio del Estado de Aguascalientes, suscriben la Secretaría de
Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y dicho estado (Dia-
rio Oficial de la Federación, 23-11-00).
• Acuerdo de Coordinación para la realización de acciones del Pro-
grama para el Desarrollo Forestal (Prodefor), que celebran la Se-
cretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y el estado
de Baja California Sur (Diario Oficial de la Federación, 26-10-00).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Baja California,
que tiene por objeto establecer las bases y criterios que orienten
la elaboración de convenios específicos, para la asunción por parte
del gobierno del estado y sus gobiernos municipales del ejercicio
de las funciones de la Federación, la ejecución y operación de obras
y la prestación de servicios públicos en las materias de medio am-
biente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la Federación,
05-08-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca, el Estado de Baja California
Sur y los municipios de La Paz, Los Cabos, Comondú, Loreto y
Mulegé para el aprovechamiento sustentable de las playas, zona
federal marítimo terrestre y terrenos ganados al mar, en los muni-
cipios costeros de la entidad (Diario Oficial de la Federación, 11-
02-98).
• Acuerdo de Coordinación para el aprovechamiento sustentable de
las playas, zona federal marítimo terrestre y terrenos ganados al
mar, en los municipios costeros del estado de Baja California Sur,
ARTÍCULO 11 63

que celebran la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales


y Pesca, el estado de Baja California Sur, y los gobiernos muni-
cipales de Comondú, La Paz, Loreto, Los Cabos y Mulegé (Diario
Oficial de la Federación, 18-05-00).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Baja California
Sur, con el objeto de establecer las bases y criterios que funda-
menten y orienten la elaboración de convenios específicos, para la
asunción por parte del gobierno del estado y sus gobiernos muni-
cipales del ejercicio de las funciones de la Federación, la ejecución
y operación de obras y la prestación de servicios públicos en las
materias de medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Ofi-
cial de la Federación, 05-08-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran el Ejecutivo Federal y el
Ejecutivo del estado de Campeche con el objeto de establecer las
bases y criterios que fundamenten y orienten la elaboración de
acuerdos específicos, para la asunción por parte del gobierno del
estado y sus gobiernos municipales, del ejercicio de las funciones
de la Federación, la ejecución y operación de obras y la presta-
ción de servicios públicos en las materias de medio ambiente, recursos
naturales y pesca (Diario Oficial de la Federación, 15-09-97).
• Acuerdo General de Coordinación que celebran la Secretaría de
Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y el Ejecutivo del
Estado Libre y Soberano de Coahuila, con el objeto de fortalecer
las bases, mecanismos y acciones para el cuidado del medio am-
biente y el desarrollo sustentable (Diario Oficial de la Federación,
07-03-95).
• Acuerdo de Coordinación que celebran el Ejecutivo Federal y el
Ejecutivo del estado de Colima con el objeto de establecer las bases
y criterios que fundamenten y orienten la elaboración de convenios
específicos, para la asunción por parte del gobierno del estado y
sus gobiernos municipales del ejercicio de las funciones de la Fe-
deración, la ejecución y operación de obras y la prestación de ser-
vicios públicos en las materias de medio ambiente, recursos natu-
rales y pesca (Diario Oficial de la Federación, 11-08-97).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Chiapas, con el
objeto de impulsar un nuevo federalismo, mediante la conjunción
64 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

de acciones y la descentralización de programas a la entidad y fo-


mentar el desarrollo regional (Diario Oficial de la Federación, 11-
09-00).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el Estado de Chihuahua, con
el objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y
orienten la elaboración de acuerdos específicos, para la asunción
por parte del gobierno del estado y sus gobiernos municipales del
ejercicio de las funciones de la Federación, la ejecución y operación
de obras y la prestación de servicios públicos en las materias de
medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la
Federación, 09-08-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran el Ejecutivo Federal y el
Estado de Durango con el objeto de establecer las bases y criterios
que fundamenten y orienten la elaboración de acuerdos específicos,
para la asunción por parte del gobierno del estado y sus gobiernos
municipales, del ejercicio de las funciones de la Federación, la eje-
cución y operación de obras y la prestación de servicios públicos
en las materias de medio ambiente, recursos naturales y pesca (Dia-
rio Oficial de la Federación, 17-09-97).
• Acuerdo de Coordinación que celebran el Ejecutivo Federal y el
Estado de Durango con el objeto de establecer las bases y criterios
que fundamenten y orienten la elaboración de acuerdos específicos,
para la asunción por parte del gobierno del estado y sus gobiernos
municipales, del ejercicio de las funciones de la Federación, la eje-
cución y operación de obras y la prestación de servicios públicos
en las materias de medio ambiente, recursos naturales y pesca (Dia-
rio Oficial de la Federación, 17-09-97).
• Acuerdo Específico de Coordinación que tiene por objeto establecer
las bases y condiciones para el desarrollo y administración del Pro-
grama de Gestión de la Calidad del Aire, así como la instalación,
operación, mantenimiento y calibración de los componentes del sis-
tema de monitoreo atmosférico en el estado, celebrado entre la Se-
cretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y el estado
de Guanajuato (Diario Oficial de la Federación, 01-04-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Guanajuato, con
el objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y
ARTÍCULO 11 65

orienten la elaboración de convenios específicos, para la asunción


por parte del gobierno del estado y sus gobiernos municipales del
ejercicio de las funciones de la Federación, la ejecución y operación
de obras y la prestación de servicios públicos en las materias de
medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la
Federación, 28-10-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Hidalgo, con el
objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y orien-
ten la elaboración de convenios específicos, para la asunción por
parte del gobierno del estado y sus gobiernos municipales, del ejer-
cicio de las funciones de la Federación, la ejecución y operación
de obras y la prestación de servicios públicos en las materias de
medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la
Federación, 19-09-97).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Jalisco, con el
objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y orien-
ten la elaboración de convenios específicos para la asunción del
ejercicio de las funciones de la Federación, en cuanto a la ejecución
y operación de obras y la prestación de servicios públicos en las
materias de medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Ofi-
cial de la Federación, 09-12-99).
• Acuerdo para fortalecer las bases y mecanismos de coordinación
de acciones para el cuidado del ambiente y el desarrollo sustentable,
que celebran la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales
y Pesca, y el Estado de México (Diario Oficial de la Federación,
25-01-01).
• Acuerdo de Coordinación que celebran el Ejecutivo Federal y el
estado de Michoacán con el objeto de establecer las bases y criterios
que fundamenten y orienten la elaboración de convenios específi-
cos, para la asunción por parte del gobierno del estado del ejercicio
de las funciones de la Federación, la ejecución y operación de obras
y la prestación de servicios públicos en las materias de medio am-
biente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la Federación,
17-09-97).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Morelos, con el
66 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y orien-


ten la elaboración de convenios específicos para la asunción por
parte del gobierno del estado y sus gobiernos municipales del ejer-
cicio de las funciones de la Federación, la ejecución y la operación
de obras y la prestación de servicios públicos en las materias de
medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la
Federación, 07-11-00).
• Acuerdo de Coordinación que celebran el Ejecutivo Federal y el
estado de Nayarit, con el objeto de establecer las bases y criterios
que fundamenten y orienten la elaboración de convenios específi-
cos, para la asunción por parte del gobierno del estado del ejercicio
de las funciones de la Federación, la ejecución y operación de obras
y la prestación de servicios públicos en las materias de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca (Diario Oficial de la Federa-
ción, 11-11-98).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Nuevo León,
con el objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten
y orienten la elaboración de convenios específicos, para la asunción
por parte del gobierno del estado y sus gobiernos municipales del
ejercicio de las atribuciones de la Federación, la ejecución y ope-
ración de obras y la prestación de servicios públicos en las materias
de medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de
la Federación, 09-12-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Oaxaca, con el
objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y orien-
ten la elaboración de convenios específicos, para la asunción por
parte del gobierno del estado del ejercicio de las funciones de la
Federación, la ejecución y operación de obras y la prestación de
servicios públicos en las materias de medio ambiente, recursos na-
turales y pesca (Diario Oficial de la Federación, 05-09-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Querétaro, con
el objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y
orienten la descentralización de facultades, funciones, recursos, pro-
gramas y servicios públicos de la Semarnap al estado que deter-
minarán los convenios específicos sobre las materias de medio am-
ARTÍCULO 11 67

biente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la Federación,


07-11-00).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Quintana Roo,
con el objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten
y orienten la elaboración de acuerdos específicos, para la asunción
por parte del gobierno del estado y sus gobiernos municipales del
ejercicio de las funciones de la Federación, la ejecución y operación
de obras y la prestación de servicios públicos en las materias de
medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la
Federación, 10-08-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Sinaloa, con el
objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y orien-
ten la elaboración de acuerdos específicos, para la asunción por
parte del gobierno del estado y sus gobiernos municipales del ejer-
cicio de las funciones de la Federación, la ejecución y operación
de obras y la prestación de servicios públicos en las materias de
medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la
Federación, 11-11-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca, y el estado de San Luis Potosí,
con el objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten
y orienten la elaboración de convenios específicos, para la asunción
por parte del gobierno del estado del ejercicio de las funciones de
la Federación, la ejecución y operación de obras y la prestación
de servicios públicos en las materias de medio ambiente, recursos
naturales y pesca (Diario Oficial de la Federación, 14-07-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran el Ejecutivo Federal y el
estado de Sonora, con el objeto de establecer las bases y criterios
que fundamenten y orienten la elaboración de acuerdos específicos,
para la asunción por parte del gobierno del estado y sus gobiernos
municipales del ejercicio de las funciones de la Federación, la eje-
cución y operación de obras y la prestación de servicios públicos
en las materias de medio ambiente, recursos naturales y pesca (Dia-
rio Oficial de la Federación, 16-12-97).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Tabasco, con el
68 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y orien-


ten la elaboración de acuerdos específicos, para la asunción por
parte del gobierno del estado y sus gobiernos municipales del ejer-
cicio de las funciones de la Federación, la ejecución y operación
de obras y la prestación de servicios públicos en las materias de
medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la
Federación, 18-03-98).
• Acuerdo de Coordinación que celebran el Ejecutivo Federal y el
estado de Tamaulipas con el objeto de establecer las bases y cri-
terios que fundamenten y orienten la elaboración de convenios es-
pecíficos, para la asunción por parte del gobierno del estado y sus
gobiernos municipales del ejercicio de las funciones de la Federa-
ción, la ejecución y operación de obras y la prestación de servicios
públicos en las materias de medio ambiente, recursos naturales y
pesca (Diario Oficial de la Federación, 26-06-97).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Tlaxcala, con el
objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y orien-
ten la elaboración de convenios específicos, para la asunción por
parte del gobierno del estado y sus gobiernos municipales del ejer-
cicio de las funciones de la Federación, la ejecución y operación
de obras y la prestación de servicios públicos en las materias de
medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la
Federación, 28-10-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Veracruz, con
el objetivo de establecer las bases y criterios que fundamenten y
orienten la elaboración de convenios específicos, para la asunción
por parte del gobierno del estado del ejercicio de las funciones de
la Federación, la ejecución y operación de las obras y la prestación
de servicios públicos en las materias de medio ambiente, recursos
naturales y pesca (Diario Oficial de la Federación, 25-06-99).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca y el estado de Yucatán, con el
objeto de establecer las bases y criterios que fundamenten y orien-
ten la elaboración de convenios específicos, para la asunción por
parte del gobierno del estado y sus gobiernos municipales, del ejer-
cicio de las funciones de la Federación, la ejecución y operación
ARTÍCULO 11 69

de obras y la prestación de servicios públicos en las materias de


medio ambiente, recursos naturales y pesca (Diario Oficial de la
Federación, 19-09-97).
• Acuerdo Específico de Coordinación que tiene por objeto establecer
las bases y condiciones para el desarrollo y administración del Pro-
grama de Gestión de la Calidad del Aire, así como la instalación,
operación, mantenimiento y calibración de los componentes del Sis-
tema de Monitoreo Atmosférico en el estado de San Luis Potosí
que celebran la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales
y Pesca, y el estado de San Luis Potosí (Diario Oficial de la Fe-
deración, 16-12-98).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca, a través del Instituto Nacional
de Ecología y el estado de Chihuahua, así como el municipio de
Juárez, y la Junta Municipal de Agua y Saneamiento en Juárez,
para la realización de un proyecto piloto de aplicación del Sistema
Integrado de Regulación Directa y Gestión Ambiental de la Indus-
tria (SIRG) (Diario Oficial de la Federación, 10-04-98).
• Acuerdo de Coordinación que celebran la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca, a través de la Comisión Na-
cional del Agua y el estado de Baja California, con el objeto de
conjuntar y hacer compatibles para su ejecución, programas hidroa-
grícolas propios de la Comisión, con los comprendidos en el pro-
grama Alianza para el Campo, a cargo de la Secretaría de Agri-
cultura, Ganadería y Desarrollo Rural, para realizar un programa
integral para la producción agrícola en la entidad y fomentar el
desarrollo regional (Diario Oficial de la Federación, 05-03-98).
• Acuerdo de Coordinación para la realización de acciones del Pro-
grama para el Desarrollo Forestal (Prodefor), que celebran la Se-
cretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y el estado
de Campeche (Diario Oficial de la Federación, 04-10-00).
• Acuerdo de Coordinación que suscriben la Secretaría de Medio Am-
biente, Recursos Naturales y Pesca, el Instituto Nacional de Eco-
logía y el estado de Coahuila, con la participación de la Universidad
Autónoma Agraria Antonio Narro, con el objeto de instrumentar
y ejecutar el Programa de Ordenamiento Ecológico para el territorio
que ocupa dicho estado (Diario Oficial de la Federación, 25-02-
00).
70 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

• Acuerdo de Coordinación que suscriben la Secretaría de Medio Am-


biente, Recursos Naturales y Pesca y el Estado de México, con el
objeto de instrumentar y ejecutar el Programa de Ordenamiento
Ecológico para el Territorio que ocupa dicho estado (Diario Oficial
de la Federación, 13-01-00).
• Acuerdo de Coordinación para la realización de acciones del Pro-
grama para el Desarrollo Forestal (Prodefor), que celebran la Se-
cretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y el Es-
tado de México (Diario Oficial de la Federación, 01-08-00).
• Acuerdo de Coordinación que con el objeto de apoyar la formula-
ción y ejecución del Programa de Ordenamiento Ecológico para el
territorio del estado de Aguascalientes, suscriben la Secretaría de
Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca y dicho estado (Dia-
rio Oficial de la Federación, 23-11-00).

BIBLIOGRAFÍA
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DEA/FCE, 2000; CARABIAS, Julia, Para un proyecto ecológico de desarrollo
nacional, México, vol. IV, núm. 38, UAM, 1984; id., Desarrollo sustentable.
Hacia una política ambiental, México, UNAM, 1994; CARMONA LARA, María
del Carmen, ‘‘Los problemas ambientales y la legislación ambiental y ecológica
en México (notas para la elaboración de una agenda legal ambiental)’’, Mo-
dernización del derecho mexicano. Reformas constitucionales y legales 1992,
México, Presidencia de la República-PGR-UNAM, 1993; id., ‘‘Aspectos jurí-
dicos del Tratado de Libre Comercio’’, Energía y medio ambiente, México,
Programa Universitario de Energía, Centro de Estudios sobre Estados Unidos,
UNAM, 1993; id., La política ecológica en México, México, UNAM, Facultad
de Ciencias Políticas, tesis doctoral, 1996; id., Derecho ecológico. El derecho
en México, una visión de conjunto, México, UNAM, t. III, 1991; Comisión
Mundial para el Desarrollo y el Medio Ambiente, Nuestro futuro común (Our
Common Future), Comisión Bruntland, Oxford University Press, 1987; DÍAZ Y
DÍAZ, Martín, ‘‘México en la vía del federalismo cooperativo. Un análisis de
los problemas en torno a la distribución de competencias’’, Homenaje a Fer-
nando Alejandro Vázquez Pando, México, Barra Mexicana Colegio de Aboga-
dos, Themis, 1996; GONZÁLEZ MÁRQUEZ, José Juan, Nuevo derecho ambiental
mexicano, México, Universidad Autónoma Metropolitana, 1997; GUIMARAES,
Roberto P., El papel del Estado en una estrategia de desarrollo sustentable,
Carpeta de Trabajo del I Foro del Ajusco, Desarrollo Sostenible y Reforma del
Estado en América Latina y el Caribe, México, 11 al 13 de abril de 1994;
ARTÍCULO 12 71

QUINTANA VALTIERRA, Jesús, Derecho ambiental mexicano. Lineamientos ge-


nerales, México, Porrúa, 2000.

ARTÍCULO 12. Para los efectos del artículo anterior, los convenios o acuerdos
de coordinación que celebre la Federación, por conducto de la Secretaría, con
los gobiernos del Distrito Federal o de los estados, con la participación, en su
caso, de sus municipios, deberán sujetarse a las siguientes bases:
I. Se celebrarán a petición de una entidad federativa, cuando ésta cuente
con los medios necesarios, el personal capacitado, los recursos mate-
riales y financieros, así como la estructura institucional específica para
el desarrollo de las facultades que asumiría y que para tales efectos
requiera la autoridad federal. Estos requerimientos dependerán del tipo
de convenio o acuerdo a firmar y las capacidades serán evaluadas en
conjunto con la Secretaría.
Los requerimientos que establezca la Secretaría y las evaluaciones que
se realicen para determinar las capacidades de la entidad federativa,
deberán publicarse en el Diario Oficial de la Federación y en la gaceta
o periódico oficial de la respectiva entidad federativa, con antelación
a la celebración de los convenios o acuerdos de coordinación;
II. Establecerán con precisión su objeto, así como las materias y faculta-
des que se asumirán, debiendo ser congruente con los objetivos de los
instrumentos de planeación nacional de desarrollo y con la política am-
biental nacional;
III. Determinarán la participación y responsabilidad que corresponda a
cada una de las partes, así como los bienes y recursos aportados por
las mismas, especificando su destino y forma de administración. Ade-
más precisarán qué tipo de facultades se pueden asumir de forma in-
mediata a la firma del convenio o acuerdo y cuáles en forma posterior.
IV. Establecerán el órgano u órganos que llevarán a cabo las acciones que
resulten de los convenios o acuerdos de coordinación, incluyendo las
de evaluación, así como el cronograma de las actividades a realizar;
V. Definirán los mecanismos de información que se requieran, a fin de
que las partes suscriptoras puedan asegurar el cumplimiento de su ob-
jeto;
VI. Precisarán la vigencia del instrumento, sus formas de modificación y
terminación y, en su caso, el número y duración de sus prórrogas;
VII. Contendrán los anexos técnicos necesarios para detallar los compromi-
sos adquiridos;
VIII. Las demás estipulaciones que las partes consideren necesarias para el
correcto cumplimiento del convenio o acuerdo de coordinación;
72 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

IX. Para efectos en el otorgamiento de los permisos o autorizaciones en


materia de impacto ambiental que correspondan al Distrito Federal, los
estados, o en su caso, los municipios, deberán seguirse los mismos
procedimientos establecidos en la sección V de la presente Ley, ade-
más de lo que establezcan las disposiciones legales y normativas loca-
les correspondientes;
X. Para el caso de los convenios relativos a las evaluaciones de impacto
ambiental, los procedimientos que las entidades establezcan habrán de
ser los establecidos en el reglamento del presente ordenamiento en ma-
teria de evaluación del impacto ambiental, y serán autorizados por la
Secretaría y publicados en el Diario Oficial de la Federación y en
la gaceta o periódico oficial de la respectiva entidad federativa, con
antelación a la entrada en vigor del convenio o acuerdo de coordina-
ción.
Corresponde a la Secretaría evaluar el cumplimiento de los compromisos que
se asuman en los convenios o acuerdos de coordinación a que se refiere este
artículo.
Los convenios o acuerdos de coordinación a que se refiere el presente artículo,
sus modificaciones, así como su acuerdo de terminación, deberán publicarse en
el Diario Oficial de la Federación y en la gaceta o periódico oficial de la res-
pectiva entidad federativa.

COMENTARIO
Este artículo, reformado en diciembre de 2001, integra nuevas reglas
para los convenios o acuerdos de coordinación ambiental. El primer cam-
bio fue en el sentido de que se celebren a petición de una entidad fe-
derativa, cuando ésta cuente con los medios necesarios, el personal ca-
pacitado, los recursos materiales y financieros, así como la estructura
institucional específica para el desarrollo de las facultades que asuma y
que para tales efectos requiera la autoridad federal. Estos requerimientos
dependerán del tipo de convenio o acuerdo a firmar y las capacidades
serán evaluadas en conjunto con la Secretaría. Este cambio supone que
son las entidades federativas las que solicitan a la Secretaría se tenga
un acuerdo que implique acciones en materia ambiental; sin embargo,
esto rompe con el esquema federal debido a que se tendría que señalar
qué ocurre en caso de negativa de la Secretaría, o en caso de que los
estados no cuenten con los elementos que señala el artículo. Tampoco
queda claro quién determina el tipo de convenio, las capacidades y de
ARTÍCULO 12 73

qué manera se tomarán las decisiones que en conjunto dice la Ley se


deben de tomar en forma consensada.
La reforma también señala que los requerimientos que establezca la
Secretaría y las evaluaciones que se realicen para determinar las capa-
cidades de la entidad federativa, deberán publicarse en el Diario Oficial
de la Federación y en la gaceta o periódico oficial de la respectiva en-
tidad federativa, con antelación a la celebración de los convenios o acuer-
dos de coordinación. En este sentido queremos hacer dos observaciones,
una de carácter constitucional y otra de carácter operativo.
La primera observación se desprende del hecho de que se dice en el
segundo párrafo de la primera fracción: ‘‘los requerimientos que esta-
blezca la Secretaría’’, esta nueva facultad otorgada a la Semarnat no
tiene sustento constitucional, ya que una dependencia del Ejecutivo no
puede establecerle requerimiento alguno a una entidad federativa sin vio-
lentar el pacto federal y el sistema de atribuciones establecido en nuestra
carta magna.
El artículo continúa señalando: ‘‘y las evaluaciones que se realicen
para determinar las capacidades de la entidad federativa’’, queremos rei-
terar que la Secretaría no tiene facultades para evaluar ni determinar las
capacidades de los estados, sin ir en contra del federalismo mexicano.
El artículo refleja la historia y forma en que el gobierno federal siempre
ha visto a los estados y el centralismo que ha sido una constante en las
relaciones entre la Federación y los estados. Sin embargo creemos que
esta reforma no es afortunada en este sentido ya que una de las princi-
pales transformaciones que requiere la gestión ambiental es fortalecer
en el ámbito local municipal, estatal regional y que la Federación funja
como un elemento de cohesión, congruencia, inducción y coordinación.
No es transfiriendo las facultades residuales de la Federación como se
podrá llegar al federalismo ambiental. Por otro lado, si la Federación
evalúa las capacidades de la entidad federativa, queremos preguntar: ¿y
quién evalúa las capacidades de la Semarnat? Si el artículo dijera, ‘‘la
Secretaría de manera conjunta con las entidades federativas emitirá en
el ámbito de sus respectivas competencias los requerimientos y las eva-
luaciones de capacidades’’. Es decir, en lugar de que un convenio sea
la imposición de la Federación sea un verdadero mecanismo de consenso.
La segunda observación es de tipo operativo y tiene relación con lo
que dice la fracción primera en torno a la publicación en el Diario Oficial
de la Federación y en la gaceta o periódico oficial de la respectiva en-
74 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

tidad federativa de los requerimientos, con antelación a la celebración


de los acuerdos y convenios. Consideramos que la Ley puede establecer
una formalidad especial para estos convenios, que en este caso es su
publicación oficial, que además asegura su cumplimiento al ser obliga-
torio por éste hecho, pero sólo a nivel federal. De haber querido el le-
gislador que los estados establezcan como una formalidad la publicación
de los convenios o acuerdos, lo hubiera señalado como una facultad en
el artículo 7o., de la forma en que se establece en este artículo creemos
que se violenta la facultad de los estados al imponerles qué y cuándo
deben publicar algo en su gaceta o periódico oficial.
Respecto a que se publiquen con antelación a la celebración del con-
venio consideramos que sólo se justificaría si lo que se quiere es que
la población en general esté informada de los términos y condiciones
que contengan los convenios o acuerdos y quiera participar en este pro-
ceso, sin embargo, no existe mecanismo alguno que permita llevar a
cabo una consulta pública o la forma en que serán recibidos los comen-
tarios. Luego entonces la publicación no tiene mucho sentido y se crea
problemas de operatividad y constitucionalidad.
El penúltimo párrafo establece que ‘‘Corresponde a la Secretaría eva-
luar el cumplimiento de los compromisos que se asuman en los convenios
o acuerdos de coordinación a que se refiere este artículo’’, creemos que
de nuevo se está frente a una atribución que no le corresponde a la
Semarnat y que crea conflictos constitucionales como los arriba enun-
ciados.
Independientemente de los problemas jurídicos que se han señalado,
con la intención de abrir el debate y proceder a su revisión y perfec-
cionamiento, queremos señala el papel de los estados en el Programa
Nacional de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2001-2006 que se
centrará en: llevar a cabo el proceso de descentralización en forma gra-
dual, de acuerdo con las capacidades de los estados, y que éstos a su
vez trasladen atribuciones a municipios que cuenten con capacidad gu-
bernamental; reordenar e incrementar los cuerpos de inspección y vigi-
lancia y otorgarles la capacitación necesaria para el eficiente cumpli-
miento de su trabajo; descentralizar la inspección y vigilancia a los
estados y municipios; y aplicar a estas actividades los ingresos captados
en los estados donde se generaron.
ARTÍCULO 13 75

CONCORDANCIAS
• Artículos 25, 27, 73 fracción XXIX-G, 115, 116, 122 y 124 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
• Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (Diario Oficial
de la Federación, 29-12-76, últimas reformas Diario Oficial de la
Federación, 30-11-00).
• Ley de Planeación (Diario Oficial de la Federación, 05-01-83).
• Reglamento Interior de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos
Naturales (Diario Oficial de la Federación, 04-06-01).
• Acuerdo por el que se adscriben orgánicamente las unidades ad-
ministrativas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Na-
turales (Diario Oficial de la Federación, 25-06-01).
• Acuerdo por el que se dan a conocer disposiciones relativas al uso
del nombre de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Na-
turales, respecto de su anterior denominación (Diario Oficial de la
Federación, 07-02-01).
• Decreto de la Cámara de Diputados. Presupuesto de Egresos de la
Federación para el Ejercicio Fiscal del año 2000 (Diario Oficial
de la Federación, 29-12-99).
• Decreto de la Cámara de Diputados. Presupuesto de Egresos de la
Federación para el Ejercicio Fiscal del año 2001, 28-12-00).

BIBLIOGRAFÍA
INEGI, Estadísticas económicas, México, 1999; id., Estadísticas del medio
ambiente, México, 1999; Presidencia de la República, Presupuesto de Egresos
de la Federación, 2000; Semarnap-INE, Informe de la situación general en
materias de equilibrio ecológico y protección al ambiente, 1997-1998, México,
Semarnap-INE, 2000; SHCP, ‘‘Cuenta de la Hacienda Pública Federal’’, Anuario
Estadístico de los Estados Unidos Mexicanos 1998, México, INEGI, 1999.

ARTÍCULO 13. Los estados podrán suscribir entre sí y con el gobierno del Dis-
trito Federal, en su caso, convenios o acuerdos de coordinación y colaboración
administrativa, con el propósito de atender y resolver problemas ambientales co-
munes y ejercer sus atribuciones a través de las instancias que al efecto deter-
minen, atendiendo a lo dispuesto en las leyes locales que resulten aplicables. Las
mismas facultades podrán ejercer los municipios entre sí, aunque pertenezcan a
entidades federativas diferentes, de conformidad con lo que establezcan las leyes
señaladas.
76 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

COMENTARIO
Reconocer en la Ley que las fronteras políticas deben adaptarse a la
delimitación de los ecosistemas que en muchas ocasiones se comparten
por diferentes estados o municipios, hace que el presente artículo sea
una de las más importantes disposiciones de la Ley General del Equi-
librio Ecológico y la Protección al Ambiente.
El esquema que propone el artículo es establecer por la vía de los
convenios de coordinación, esquemas de gestión ambiental eficientes y
operativos. Este artículo es el fundamento de la organización y gestión
regional ya que si los estados convienen acciones conjuntas su ámbito
de aplicación espacial se amplía. Lo mismo ocurre a nivel municipal,
ya que muchas de las acciones ambientales y la infraestructura que se
requiere no encuentra recursos ni financieros ni humanos en este nivel.
La idea de crear instituciones conjuntas, a través de la coordinación,
es una práctica muy generalizada en otros países, el caso estadounidense
en cuencas atmosféricas y el caso español para la prestación de ciertos
servicios públicos son dos ejemplos que se pueden destacar. En ellas
generalmente se crea una entidad que coordina y ejecuta las acciones
conjuntas que hace las veces de organismo coordinador, de programación
de acciones y a veces ejecutor.
Otros casos relevantes son los que no solamente requieren de coor-
dinación nacional, sino que demandan inclusive cooperación internacio-
nal en zonas fronterizas. En el caso de México, a través del Programa
Frontera XXI, se establecen estos mecanismos de gestión ambiental in-
tegral, el Programa se estructura en cinco capítulos regionales que des-
criben las acciones específicas para cada región. Estos capítulos son:
IV. Baja California-California, V. Sonora-Arizona, VI. Chihuahua-Nuevo
Mexico-Texas, VII. Coahuila-Nuevo León-Texas, y VIII. Tamaulipas-
Texas. En esta región se cuenta con la Comisión de Cooperación Eco-
lógica Fronteriza (COCEF), ubicada en Ciudad Juárez, México, que ayu-
da a formular soluciones efectivas a problemas ambientales en la región
fronteriza, a través del trabajo con agencias estatales comunidades locales
y otros responsables de proyectos para desarrollar e implementar pro-
yectos de infraestructura ambiental.
Los proyectos prioritarios de la COCEF, son los relacionados con agua,
saneamiento, residuos sólidos municipales y otros asociados con estas
materias. La COCEF determina si un proyecto cuenta con criterios téc-
nicos, financieros y ambientales adecuados como para ser certificado
ARTÍCULO 13 77

como elegible para el financiamiento del Banco de Desarrollo de Amé-


rica del Norte. No obstante que la COCEF no formula o implementa
proyectos por sí misma, provee asistencia técnica, ambiental y financiera
para todas las fases del proyecto.
En materia de prevención y control de la contaminación de la atmós-
fera existen algunos ejemplos en México como son: la zona metropoli-
tana de Guadalajara (ZMG) que, en los cuatro municipios que constitu-
yen la ZMG ----Tlaquepaque, Guadalajara, Tonalá y Zapopan----, de un
total de 117, se concentre más del 50% de la población estatal, gene-
rándose agudas presiones sociales, demográficas y económicas que de-
mandan espacios, infraestructura y servicios urbanos para satisfacer las
necesidades cada vez mayores de una población en rápido crecimiento.
Como consecuencia se han generado en la ZMG diversas alteraciones
al medio ambiente, destacando por las características urbano-industriales
de este asentamiento, la contaminación del aire. Ésta surge como resul-
tado de la existencia de numerosas industrias, por un significativo parque
vehicular viejo, en mal estado de mantenimiento y por la contribución
de polvos de áreas periféricas semiurbanas y rurales con escasa cubierta
vegetal.
Para resolver estos y otros problemas se cuenta con el Programa para
el Mejoramiento de la Calidad del Aire en la Zona Metropolitana de
Guadalajara 1997-2001, en el se señala que el gobierno federal y los
gobiernos locales no pueden renunciar a sus responsabilidades de pro-
mover permanentemente la acción colectiva en problemas tan complejos
como la calidad del aire, orientando la participación de los ciudadanos
en acciones que produzcan un claro beneficio social. De ahí la intención
de que este programa sea algo más que un marco de referencia conceptual
con acciones programadas y se convierta en un vehículo de discusión,
de persuasión y de aprendizaje colectivo y un conciliador de iniciativas
en un marco lógico y ordenado de ideas.

CONCORDANCIA
• Artículos 73 fracción XXIX-G, 115, 116 fracción VII, 122 y 124
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
• Artículo 7o. de la Ley Forestal reformado el 31 de diciembre de 2001.
• Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (Diario Oficial
de la Federación, 29-12-76).
78 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

• Ley de Planeación (Diario Oficial de la Federación, 05-01-83).


• Acuerdo que establece las Reglas de Operación para el Otorga-
miento de subsidios del programa de desarrollo Institucional Am-
biental (Diario Oficial de la Federación, 13-03-02).
• Convenio Marco de Coordinación para el Fortalecimiento de las
capacidades Institucionales Necesarias para la Descentralización,
acto de firma del mismo celebrado en la Secretaría de Gobernación,
el 11 de abril de 2002.

BIBLIOGRAFÍA
AZUELA DE LA CUEVA, Antonio (coord.), El acceso de los pobres al suelo
urbano, México, UNAM, 1997; id., ‘‘Una Torre de Babel para el Ajusco. Te-
rritorio, urbanización y medio ambiente en el discurso jurídico mexicano’’, en
SCHTEINGART, Marta y D’ANDREA, Luiciano (comps.), Servicios Urbanos, ges-
tión local y medio ambiente, México, El Colegio de México, CERFE, 1991;
id., ‘‘Técnicas jurídicas aplicables al derecho ambiental en México’’, Ponencia
presentada al Seminario sobre Técnicas Jurídicas de Derecho Ambiental en Amé-
rica Latina (CIFCA), mimeo, Mérida, Venezuela, 1982; id., ‘‘La distribución
de competencias en la regulación de los usos del suelo’’, Pemex: ambiente y
energía. Los retos del futuro, CARMONA LARA, Carmen (coord.), México,
UNAM-Pemex, 1995; BAÑUELOS, Martha (coord.), Sociedad, derecho y medio
ambiente. Primer informe del Programa de Investigación sobre Aplicación y
Cumplimiento de la Legislación Ambiental en México, México, Consejo Nacio-
nal de Ciencia y Tecnología, Universidad Autónoma Metropolitana, Secretaría
de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, 2000; CARABIAS, Julia, Para
un proyecto ecológico de desarrollo nacional, México, núm. 38, vol. IV, 1984;
id., Desarrollo sustentable. Hacia una política ambiental, México, UNAM,
1994; id. y LEFF, Enrique, Cultura y manejo sustentable de recursos naturales,
México, M. A. Porrúa-UNAM, 1993; CARMONA LARA, María del Carmen, La
política ecológica en México, México, UNAM, Facultad de Ciencias Políticas,
tesis doctoral, 1996; id., Derecho ecológico. El derecho en México, una visión
de conjunto, México, UNAM, t. III, 1991; CEPAL, ‘‘El desarrollo sustentable
y las cuencas hidrográficas’’, Revista de la CEPAL, Chile, núm. 53, agosto de
1994; ONU, ‘‘Programme for the Future Implementation of Agenda 21’’ (Ad-
vanced Unedited Text), Nueva York, United Nations Deparment for Policy
Coordination and Sustainable Development, julio de 1997; RÉBORA TOGNO, Al-
berto, ‘‘¿Hacia un nuevo paradigma de la planeación de los asentamientos hu-
manos?’’, Políticas e instrumentos de suelo para un desarrollo urbano soste-
nible, incluyente y sustentable. El caso de la región oriente en el valle de México,
ARTÍCULO 14 79

México, UNAM, Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad, Miguel


Ángel Porrúa, 2000.

ARTÍCULO 14. Las dependencias y entidades de la administración pública se


coordinarán con la Secretaría para la realización de las acciones conducentes,
cuando exista peligro para el equilibrio ecológico de alguna zona o región del
país, como consecuencia de desastres producidos por fenómenos naturales, o por
caso fortuito o fuerza mayor.

COMENTARIO
Las verdaderas amenazas a las instituciones y a la seguridad nacional
las representan la pobreza y la desigualdad, la vulnerabilidad de la po-
blación frente a los desastres naturales, la destrucción ambiental, el cri-
men, la delincuencia organizada y el tráfico ilícito de drogas. Es por
ello que en estos casos la coordinación institucional es necesaria y
por ello se debe aumentar la capacidad preventiva del Sistema Nacional
de Protección Civil para mitigar los efectos de los desastres, a partir de
una mayor coordinación de esfuerzos intergubernamentales y de la pro-
moción de la corresponsabilidad ciudadana.
México es un país expuesto a variados riesgos de desastre. Las ex-
periencias históricas y recientes así lo confirman: el derrame de hidro-
carburos provocados por el Pozo Ixtoc I en la Sonda de Campeche en
1979, la erupción del volcán Chichonal en 1982, el accidente de San
Juan Ixhuatepec en 1984, los sismos de 1985, el impacto del huracán
Gilberto en 1988, el incendio forestal de 1989 en Quintana Roo, la erup-
ción del Volcán de Colima en 1991, las explosiones en el Sector Reforma
de Guadalajara en 1992, el huracán Gert en 1993, la erupción del Po-
pocatépetl en 1994, y en 1995, los huracanes Henriette, Opal, Ismael y
Roxanne, así como los sismos ocurridos durante los meses de septiembre
y octubre que afectaron, el primero, a poblaciones de los estados de
Guerrero, Oaxaca y Chiapas; y el segundo, de Colima y Jalisco, al igual
que otros fenómenos perturbadores que afectan al territorio nacional vir-
tualmente todos los años, como las frecuentes inundaciones en las cuen-
cas de los ríos Pánuco, Papaloapan y Grijalva, son algunos de los ejem-
plos más notorios.
En la administración pasada la Semarnat fue caracterizada por su efi-
ciente trabajo en la prevención y manejo del riesgo de incendios fores-
tales. El éxito de dicha actividad tuvo un efecto negativo, ya que sim-
80 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

plificó la visión y la gestión de riesgos de la Semarnat porque se con-


sidero que prevención de desastres era exclusivamente incendios. Es ne-
cesario establecer un sistema de coordinación y efectuar planes de pre-
vención y mitigación. Se deberán elaborar programas piloto de carácter
preventivo consensuados con los tres niveles de gobierno competentes
de la zona en cuestión, para la canalización óptima de los recursos, to-
mando en consideración los principales riesgos potenciales a los que es
vulnerable la zona en estudio. Tales programas piloto se elaborarán con
base en diferentes escenarios, a nivel comparativo con otras regiones y
con los distintos tipos de fenómenos meteorológicos que pudieran ocurrir
en tales zonas.
Muchas son las dependencias que deben coordinarse en el Sistema
Nacional de Protección Civil; una, que es fundamental, es el papel que
las fuerzas armadas y otras dependencias en el ámbito de sus respectivas
competencias, llevan a cabo las medidas preventivas en defensa del in-
terés vital de la nación; de la independencia; de la soberanía e integridad
territorial, entendiendo ésta en su sentido más amplio como la masa con-
tinental, las aguas interiores, el mar territorial, el espacio aéreo, el sub-
suelo y los recursos naturales, incluyendo aquellos de la zona económica
exclusiva.
Al mismo tiempo, coadyuvarán en el fortalecimiento del Estado de
derecho, apoyando a la población civil en casos de desastre. La medición
de los resultados de estas acciones se puede hacer a partir de la opi-
nión de la población civil en caso de desastres, la percepción de riesgo y
las actuaciones en torno a él son fundamentales para brindar un ambiente
de seguridad que es fundamental para el disfrute de un derecho al medio
ambiente adecuado.
En el manejo del riesgo está principalmente gestionado por la Segob
a través de su Coordinación, Centro Nacional de Prevención de Desastres
(Cenapred), el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y el Fon-
den. Aproximadamente participan en la gestión 20 dependencias guber-
namentales y otras asociaciones privadas que trabajan de manera inde-
pendiente sus políticas de manejo de riesgos ambientales y de manera
particular se coordinan con los niveles de gobierno correspondientes se-
gún sea el caso. Dentro del sector Semarnat, existen 17 dependencias,
unidades responsables y áreas que tienen actividades estrechamente
vinculadas con la gestión de riesgos sin una estrategia en común.
ARTÍCULO 14 81

El Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006 señala respecto a la pro-


tección civil lo siguiente:

En materia de protección civil existe un escenario de riesgo para la población,


sus bienes y el entorno en que viven. Lo anterior se explica por una mayor
vulnerabilidad, así como por amenazas cada vez mayores tanto naturales
como producidas por el hombre. Se requiere impulsar tareas de prevención
que actualmente presentan las siguientes dificultades: falta de información y
difusión, así como de una cultura de la prevención entre la población; una
capacidad reactiva del Sistema Nacional de Protección Civil frente a las emer-
gencias y un rezago en su homogeneización; débil corresponsabilidad de go-
bierno, población y sectores social y privado en la materia; excesivo centra-
lismo en la toma de decisiones y en la captación de la información;
insuficiente reconocimiento de que los efectos adversos de los desastres se
concentran en la población más pobre y en grupos vulnerables (niños, muje-
res, tercera edad, con capacidades diferentes); débil articulación entre los in-
vestigadores y el Sistema Nacional de Protección Civil; rezago en la infraes-
tructura para el monitoreo de fenómenos perturbadores y escasez de
información geográfica sistematizada; faltan de constituirse 70% de las uni-
dades de protección estatales y municipales, hay una incipiente articulación
de los esfuerzos gubernamentales e institucionales y escasas opciones de fi-
nanciamiento para la prevención y atención de daños. Finalmente, otra limi-
tante del sistema es que el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) no ampara
los sectores informales en los que predominan los estratos menos favorecidos
de la población.

El Fondo de Desastres Naturales (Fonden), fue creado en 1999 y tiene


como objetivo atender los efectos de desastres naturales imprevisibles,
cuya magnitud supere la capacidad de respuesta de las dependencias y
entidades federales, así como de las autoridades de las entidades fede-
rativas y que es un complemento de las acciones que deben llevarse a
cabo para la prevención de desastres naturales.
Los principales desastres naturales que tienen relación con lo ambien-
tal son:
Huracanes: El territorio de la República Mexicana está ubicado dentro
de cuatro de las seis regiones generatrices de ciclones del mundo, las
cuales influyen en el territorio de Tehuantepec, región oriental del Mar
Caribe, Sonda de Campeche y región oriental del Atlántico. Las zonas
más afectadas del país por este fenómeno son las zonas costeras, las
82 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

cuales han incrementado el valor de los bienes expuestos, se ha rebasado


ampliamente los efectos de la posible reducción de la vulnerabilidad dan-
do lugar a un aumento importante en el riesgo. La temporada de ciclones
tropicales en la República suele iniciarse en la primera quincena de mayo
para el océano Pacífico, mientras que en el Atlántico durante junio, ter-
minando en ambos océanos a principios de noviembre. Cabe señalar,
que el mes más activo de incidencia de ciclones es septiembre, las áreas
afectadas abarcan más del 60% del territorio nacional. Se ha observado
que en México entre mayo y noviembre se presentan 25 ciclones en
promedio con vientos mayores a 63 km/h, de los cuales aproximadamente
15 ocurren en el océano Pacífico y 10 en el Atlántico. De éstos, cuatro
ciclones inciden con vientos a velocidades cerca de 100 km/h (nivel III).
Inundaciones: Existen diversos cambios climatológicos como efectos
de ondas tropicales que aumentan las precipitaciones pluviales del país
generando un exceso de lluvias y agua provocando desbordamiento de
ríos y causando dicho fenómeno. Las inundaciones, particularmente las
causadas por ciclones, han consumido el 70% del costo pagado por el
Fonden de todas las pérdidas de desastres desde 1996. Las inundaciones
se presentan principalmente en Veracruz, Tabasco, Chiapas, Oaxaca,
Baja California Sur, Sinaloa, Durango y Guanajuato.
Sequías: El 76% del territorio nacional se localiza en zonas áridas y
semiáridas. Cabe señalar que el 25% de los 5.7 millones de hectáreas
que se siembran anualmente en estas regiones se consideran de muy alta
siniestralidad. En 1999, 387 municipios recurrieron al Fonden debido a
este fenómeno. Las sequías se localizan principalmente en Chihuahua,
Coahuila, Durango, Nuevo León, Baja California, Sonora, Sinaloa, Za-
catecas, San Luis Potosí, Aguascalientes. Guanajuato, Querétaro, Hidalgo
y Tlaxcala.
Incendios forestales: La presencia incontrolada de fuego en áreas con
cubierta de vegetación forestal es definida como incendio forestal. Los
incendios forestales son producidos principalmente por las actividades
agropecuarias en los procesos de roza, tumba y quema de los predios
agrícolas, en las quemas de pasto para obtención de ‘‘pelillo’’ para fo-
rraje, o bien con el propósito de combatir plagas, así como por fogatas
en bosques, objetos encendidos que son arrojados sobre la vegetación
herbácea o por la quema de derechos de vía, desprendimiento de líneas
de alta tensión y acciones incendiarias intencionales. Entre 1990 y 1995
se produjeron 40,834 incendios en todo el país, registrando el año de
ARTÍCULO 14 83

1993 el mayor número de incendios, con 10,251 eventos, mientras que


en 1995 se reportaron 7,860. En 1996, de acuerdo con la información
de Semarnap, las causas que dieron origen a los incendios forestales se
distribuyeron así: actividades agrícolas 62%, fogatas 10%, fumadores
9%, actividades silvícolas 2%, derechos de vía 1%, acciones intencio-
nales (como litigios o rencillas entre dueños de predios agrícolas) 6%,
otras actividades productivas (como bancos de materiales, industria, etc.)
3% y otras causas (entre las que se encuentran cultivos ilícitos, rayos,
ferrocarriles y desperfectos en líneas de alta tensión) 7%.
Al 31 de julio de 1998 se registraron en el año 14,242 incendios
forestales, que afectaron una superficie total de 582,857 ha (0.41% de
la superficie forestal nacional), con un promedio de superficie por in-
cendio de 40.9 ha. Estas cifras muestran un incremento de 99%, 225%
y 63%, respectivamente, en relación con los promedios anuales de 1970
a 1997. De la superficie total afectada, 73% correspondió a pastizales,
arbustos y matorrales (425,850 has.) y 27% afectó áreas arboladas
(157,007 has.). Las entidades más dañadas en superficie, representaron
42% del total nacional.

CONCORDANCIA
• Artículos 4o., 29 y 73 fracción XVI base cuarta de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos.
• Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.
• Reglamento Interior de la Secretaría de Gobernación.
• Reglas de Operación del Fondo de Desastres Naturales (Diario Ofi-
cial de la Federación, 31-04-99).
• NOM-EM-001-RECNAT-1997, norma oficial mexicana emergente
que establece los procedimientos, criterios y especificaciones para
realizar las actividades tendientes a retirar el arbolado derribado
en las superficies forestales afectadas por el huracán Paulina en
Oaxaca, así como el aprovechamiento del mismo (Diario Oficial
de la Federación, 10-12-97).
• NOM-EM-002-RECNAT-1999, norma oficial mexicana emergente
que establece los lineamientos de protección ambiental en el co-
rredor biológico Chimalapas-Uxpanapa-El Ocote, situado en Oaxa-
ca, Veracruz y Chiapas (Diario Oficial de la Federación, 13-09-99).
• Declaratoria de Desastre Natural para los efectos de las Reglas de
Operación del Fondo de Desastres Naturales respecto a los muni-
84 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

cipios que se señalan, ubicados en el estado de Sonora (Diario


Oficial de la Federación, 21-05-99).
• Declaratoria de Desastre Natural para los efectos de las Reglas de
Operación del Fondo de Desastres Naturales respecto a los muni-
cipios que se señalan, ubicados en el estado de Chihuahua (Diario
Oficial de la Federación, 21-05-99).
• Declaratoria de Desastre Natural para los efectos de las Reglas de
Operación del Fondo de Desastres Naturales respecto a los muni-
cipios que se señalan, ubicados en el estado de Zacatecas (Diario
Oficial de la Federación).
• Declaratoria de Desastre Natural para los efectos de las Reglas de
Operación del Fondo de Desastres Naturales respecto a los muni-
cipios que se señalan, ubicados en el estado de Baja California Sur
(Diario Oficial de la Federación, 28-05-99).
• Declaratoria de Desastre Natural para los efectos de las Reglas de
Operación del Fondo de Desastres Naturales respecto a los muni-
cipios que se señalan, ubicados en el estado de Nuevo León (Diario
Oficial de la Federación, 31-05-99).
• Programa de Protección Civil 1995-2000 (Diario Oficial de la Fe-
deración, 17-07-96).

BIBLIOGRAFÍA
Petróleos Mexicanos, Breviario de términos y conceptos sobre ecología y
protección ambiental, 2a. ed., México, Pemex, 1991; id., Memoria de labores
1995, México, Pemex, 1996; Petróleos Mexicanos, Medidas y acciones de pro-
tección ambiental, México, Pemex, 1997; Sedesol, Informe de la situación ge-
neral en materia de equilibrio ecológico y protección al ambiente 1993-1994,
México, Secretaría de Desarrollo Social-Instituto Nacional de Ecología, 1994;
Semarnap, Incendios forestales. Resultados 1995 y 1996, México, Semarnap,
1997; Semarnat, Desastres naturales. Documento para consulta pública, Mé-
xico, Semarnat, 2001.

ARTÍCULO 14 BIS. Las autoridades ambientales de la Federación y de las en-


tidades federativas integrarán un órgano que se reunirá periódicamente con el
propósito de coordinar sus esfuerzos en materia ambiental, analizar e intercam-
biar opiniones en relación con las acciones y programas en la materia, evaluar
y dar seguimiento a las mismas, así como convenir las acciones y formular las
recomendaciones pertinentes, particularmente en lo que se refiere a los objetivos
y principios establecidos en los artículos primero y décimo quinto de esta Ley.
ARTÍCULO 14 BIS 85

COMENTARIO
En el ámbito local, los gobiernos estatales han diseñado muy diversas
formas institucionales de gestión ambiental. Actualmente los 31 estados
y el Distrito Federal cuentan con oficinas estatales de ecología, que en
su mayoría iniciaron labores a partir de la publicación de las leyes am-
bientales estatales, y cuyos niveles jerárquicos y recursos son muy di-
versos entre sí. Existen 10 estados y el Distrito Federal en donde la
gestión ambiental ha asumido el nivel de Secretaría, 15 donde tiene nivel
de Subsecretaría y sólo seis cuentan con un nivel menor.
Si bien este artículo no tiene referente alguno en la Constitución, la
idea es establecer un órgano que de manera coordinada lleve a cabo las
acciones en materia ambiental y la aplicación de la legislación ambiental.
Cabe señalar que hasta la fecha no se ha integrado y que es uno de los
artículos que permitirían dar congruencia a la política ambiental nacional
ya que daría seguimiento, continuidad y congruencia a las facultades
que en todas estas materias comparten de manera concurrente las enti-
dades federativas y los municipios.
Los gobiernos de los estados cuentan con autoridades ambientales den-
tro del esquema de organización de los ejecutivos estatales, en ocasiones
son las secretarías de Ecología, Recursos Naturales y Pesca, como el
caso de Chiapas, o el Estado de México; como Subsecretaría de Ecología
como en el caso de Aguascalientes o Nuevo León; como Dirección de
Ecología como los casos de Campeche, Colima, Durango; o como De-
partamento de Ecología en el caso de Chihuahua; o como Consejo Estatal
de Ecología como son los casos de Hidalgo, Jalisco; como coordina-
ción de Ecología como los casos de Tlaxcala y San Luis Potosí, o como
Unidad en Oaxaca.
Esta diversidad de dependencias y el hecho de que su jerarquía como
autoridad en cada estado sea distinta, refleja una serie de incongruencias.
La primera es la falta de uniformidad a nivel estatal para enfrentar los
problemas ambientales, para algunos estados es una lucha marginal y
se refleja en que apenas es un departamento. La segunda es la falta de
compromiso por parte de los legisladores y los ejecutivos locales, ya
que considerar que la materia ambiental no merece una dependencia en
la que el gobernador del estado directamente acuerde con el responsable
de esta materia, es alejarse del problema y de la toma de decisiones
para resolver los problemas ambientales. La tercera es una cuestión pri-
mordial y tiene que ver con el dinero asignado en el Estado a la materia
86 LEY DEL EQUILIBRIO ECOLÓGICO Y DEL AMBIENTE COMENTADA

ambiental, si la dependencia está en un quinto nivel, es obvio que el


presupuesto será de la misma magnitud.
Es importante destacar que en cada estado existen delegaciones de la
autoridad ambiental federal, en ellos podemos encontrar tanto la Dele-
gación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales como
la Delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y
las gerencias estatales de la Comisión Nacional del Agua.
La Asociación Nacional de Autoridades Ambientales Estatales es un
organismo creado dentro de este esquema y en los últimos años han
participado en algunos proyectos de descentralización. Esta Asociación
solicitó a la Semarnat un proceso de descentralización fuerte y decidido
y la continuación de los apoyos al desarrollo de las instituciones desti-
nadas a la vigilancia del ambiente a nivel local.

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