Cuautitlan Completo
Cuautitlan Completo
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ISBN: 978-607-402-559-0
La Güera Rodríguez.
Amado Nervo.
Índice
Presentación........................................................................................................................................ 11
Fuentes de consulta............................................................................................................................198
Tradición y modernidad
Como Presidente Municipal de Cuautitlán, me resulta muy satisfactorio presentar ante el público
lector este importante libro escrito por Joel Mendoza Ruiz, Benjamín Ortega Blancas y Javier
Cadena Cárdenas.
Cuautitlán en la trayectoria de México es una obra que sin duda alguna está destinada a subsa-
nar la asignatura pendiente que en materia de recuento histórico global, los cuautitlenses, oriun-
dos y por adopción, le debíamos a nuestro municipio y a la región entera.
Hace dos siglos, en una clara muestra del exceso de centralismo existente en esa época, un
maravilloso personaje de la historia nacional acuñó una expresión que para fortuna nuestra ha
quedado grabada en la sabiduría popular mexicana, alcanzando un lugar de privilegio en el anec-
dotario reservado para la posteridad.
Ignacia La Güera Rodríguez, palabras más o palabras menos, externó que afuera de la ciudad
de México, en el país todo era Cuautitlán.
Décadas después y retomando lo expresado por esta mujer que cultivó la amistad de gente
importante como Simón Bolívar y Agustín de Iturbide, un poeta orgullo nacional escribió unas
líneas que con el paso del tiempo se han convertido en una gran oda a nuestro pueblo.
11
Las anteriores líneas forman parte del maravilloso texto titulado “En este país”, escrito
por Amado Nervo el 26 de diciembre de 1895, y con ellas, podemos decir sin temor a equivocar-
nos, ha dejado un legado que nos llena de orgullo y que día a día tenemos presente en nuestra
cotidianidad.
Hace un par de años la Nación entera celebró al unísono el Bicentenario de la Independencia de
México, y el Centenario de la Revolución Mexicana, y en Cuautitlán no nos mantuvimos alejados
de esta conmemoración que honró a estas dos gestas heroicas que con su culminación nos dieron
patria e identidad.
En el marco de esta algarabía, nació el proyecto de rescatar nuestra historia local, para ello,
el politólogo Joel Mendoza, el arquitecto Benjamín Ortega, y el sociólogo Javier Cadena, se die-
ron a la tarea de cumplir con dicho cometido, cuyo resultado hoy presento con orgullo.
Cuautitlán en la trayectoria de México es la recuperación de un tiempo, es la descripción de un
devenir histórico en donde se conjugan los seres humanos con los hechos, las nostalgias con la
visión de futuro, la atmósfera con el pensamiento, lo laico con la religiosidad, lo antiguo con lo
actual, la sociedad con el gobierno.
A lo largo del texto, Cuautitlán aparece y se consolida como un pueblo en donde el pasado, el
presente y el futuro convergen de manera permanente, quedando esto reflejado en una estética
urbanística municipal en ebullición, hasta cierto punto inacabada y en permanente construcción.
Tal parece que las tres anteriores expresiones forman la premisa constante y fundamental que
se puede detectar a través de la lectura de los capítulos que integran el libro.
Y aunque esa sea la premisa, es de agradecer que en la construcción del cuerpo de los textos,
los autores evitaron en todo momento ponderar las generalidades y caer en el facilismo de los
estereotipos, y con ello, entonces, la línea conductora es la narración, casi fotográfica, de lo que
nuestro municipio ha sido, es y con certeza será: Un pueblo en donde la tradición no está peleada
con la modernidad.
Otro acierto del libro sin lugar a dudas, es su mismo título: Cuautitlán en la trayectoria de Mé-
xico; y lo es simplemente porque refleja a la perfección lo que describe.
La organización prehispánica confederada, los valores de la mujer prehispánica gobernante,
la ingeniería prehispánica en la solución de problemas públicos, la ingeniería colonial en la edi-
ficación de monumentos espirituales perdurables, y el origen de San Juan Diego Cuautlatoatzin
en quien se fusionó lo espiritual y lo patrio para proyectarse actualmente a nivel internacional,
son algunos ejemplos de lo que nos muestran los autores.
Con su lectura podemos darnos cuenta que las aportaciones de Cuautitlán durante el siglo xix
se refieren a la alta calidad de sus productos agrícolas sobre la base de eficiencia laboral, y a la
distinción al ser constituido como cabecera de Distrito judicial y rentístico, aspecto que le permi-
tió atraer inversión pública y medios de comunicación para un progreso relativo y permanente.
También en el texto se establece a la década de los años setenta del siglo pasado, como el pun-
to de inflexión entre las economías rural e industrial, el sindicalismo derivado abonó a la orga-
nización y a la armonía social, surgiendo, entonces, el reto gubernamental de organizar una so-
12
ciedad heterogénea para evitar la segregación urbana y de prestar eficientemente los servicios
públicos.
A la vez que se enfatiza el logro intergubernamental del Tren Suburbano ante la necesidad de
seguir ordenando el transporte público del Estado de México, en cuyo esquema el nivel munici-
pal no puede ni debe seguir ausente.
Por último, los autores consideran que la administración municipal de Cuautitlán ha alcanza-
do su madurez evolutiva en esta segunda década del siglo xxi, y lanzan un reto o una visión de
lo que todos esperamos: Corresponde a la actual administración, dicen, la trascendental misión
de iniciar procesos que mantengan vivo y saludable al gobierno municipal.
Joel Mendoza, Benjamín Ortega y Javier Cadena, apuestan por un gobierno municipal vivo y
saludable, aspectos en los cuales y en todo momento estamos trabajando quienes tenemos el
honor de participar en la administración pública municipal.
Y estoy cierto que esa será también una de las prioridades de las administraciones que nos
sucederán.
13
L
os antecedentes históricos más remotos contemplaron un poblamiento inicial del Valle de Cuau-
titlán originado por una migración mítica de razas primitivas. Como parte de las leyendas pre-
hispánicas que recabaron posteriormente los españoles, Fray Bernardino de Sahagún asentó que
Quetzalcoatl salió de Tula y pasó por Cuautitlán hacia el año 1100 de nuestra era, y junto a un
árbol se miró al espejo para percatarse de su vejez, por lo que nombró al lugar Huehue Cuautitlán que sig-
nifica “La Antigua Cuautitlán”1. Por la interpretación de otros documentos, principalmente Los Anales de
Cuauhtitlan2, la historia prehispánica del lugar se relaciona con las disputas bélicas entre tribus migrantes
y las consecuentes formas de gobierno u organización confederada. En tal sentido, el Cuautitlán prehis-
pánico inició como Señorío Chichimeca del Imperio Tolteca, para alcanzar su independencia con respecto
a este último. Posteriormente, cayó en el dominio de los Tepanecas, y antes de la conquista española se
integró a la confederación Mexica.
El Señorío Chichimeca, la etapa más difundida en los textos por el esplendor atribuido, dio inicio como
consecuencia de las migraciones generadas por la disgregación del Señorío Tolteca. Los Chichimecas lle-
garon al actual Valle de Cuautitlán aproximadamente en el año 691: En el año 5 acatl llegaron a la tierra
los chichimecas cuauhtitlanenses por Macuexhuacan y Huehuetoca, pues se ha dicho que salieron de
Chicomostoc. Según sabían, comenzaron en 1 acatl los anales de los chichimecas cuautitlanenses. Y en el
año 5 acatl acertaron a llegar los chichimecas que andaban flechando, sin casa ni tierra ni abrigo de
manta blanda y que se cubrían solamente de capa de heno y piel por curtir. Sus hijos se criaban en los
chitacos (redecillas para llevar de comer por el camino) y en huacales (angarillas para llevar carga en las
espaldas). Comían grandes tunas, biznagas, mazorcas tiernas de tzihuactli (cierta raíz) y xoconochtli (tu-
nas agrias). Muchos trabajos padecieron durante trescientos sesenta y cuatro años, hasta que llegaron al
pueblo de Cuauhtitlán, en el que comenzó el señorío de los chichimecas cuauhtitlanenses: se ha de enten-
der que empezó en este año en su tierra; pues está averiguado que en el año 1 acatl, todavía en el camino,
alzaron un señor. Se dice que en este periodo de años vivieron los chichimecas aún en tinieblas; y la razón
por la que se dice que aún en tinieblas, es que aún era nula su fama y nulo el nombre de bienestar, mientras
1
Fray Bernardino de Sahagún, Historia General de las Cosas de Nueva España, México, p. 202.
Dos discípulos de Fray Bernardino de Sahágun, Alonso Bejarano y Pedro de San Buenaventura, originarios de Cuautitlán,
2
escribieron, por instrucciones del primero, el documento conocido como los Anales de Cuauhtitlan entre los años 1563 y 1570.
Gracias a ello, Cuautitlán ha sido uno de los pocos lugares de México que ha contado con un texto de su historia prehispánica.
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Cuautitlán Monografía Municipal, México, 1999, Instituto Mexiquense
de Cultura, Primera Edición, p. 41.
15
anduvieron errantes…3. Se ha considerado que la ciudad debió estar fundada desde mucho antes con otros
nombres4, los estudios arqueológicos evidenciaron que los primeros habitantes del Valle de Anahuac en
general fueron los Teotihuacanos5, aunque al arribo de los Chichimecas, Cuautitlán estaba en ruinas6.
La migración Chichimeca fue liderada por Chicontonatiuh, quien había sido designado como Tlatoani
en el año 687 (1 acatl)7. Al llegar a su nuevo territorio, el pueblo cuatitlanense continuó bajo el dominio
Tolteca, sin embargo, la instauración de un gobierno propio en Cuautitlán fue muestra de que los Chichi-
mecas aceptaron formar parte de un imperio descentralizado8. El pueblo cuautitlanense mantuvo sus cos-
tumbres nómadas al interior de su valle, desempeñándose como cazadores y recolectores9, y fue hasta los
siglos xiv y xv cuando adoptaron la vida sedentaria.
Entre los Siglos vii y xi, el Señorío de Cuautitlán tuvo diez Tlatoanis10, siete hombres y tres mujeres. De
ellos, las acciones que destacaron en el periodo fueron: Xiuneltzin marcó los límites del Señorío11, Xiuht-
lacuilolxochitzin fue una mujer apegada a la justicia y de regio carácter12, Ayauhcoyotzin consolidó el do-
minio del territorio señorial13, Tzihuacpapalotzin fue una mujer que hizo frente a la hambruna de su pueblo
por siete años14, e Iztacxillottzin, también mujer, gobernó con dos consejos: de ancianos y de ancianas (éste
último con funciones legislativas)15.
Entre los siglos xi y xiv, los diez Tlatoanis que encabezaron al Señorío de Cuautitlán protagonizaron un
periodo de independencia y gran actividad bélica16. Como prueba de ello, los registros documentales seña-
laron que nuevas migraciones tribales combinadas con conflictos internos ocasionaron el desplazamiento
del Imperio Tolteca hacia el sur entre los años 1004 y 1047, Tula y Otumba dejaron de ser dos de las tres
capitales toltecas, sustituyéndose por Coatlinchan (cerca de Texcoco) y Azcapotzalco respectivamente, a la
3
Velázquez, Primo Feliciano (traducción directa del nahuatl); Anales de Cuauhtitlan y Leyenda de los Soles, México, 1945,
UNAM, Instituto de Historia, p. 4.
4
Luna Díaz, Fausto (Ing.); Junta de Aguas del Río Cuautitlán, México, 1968, Impresos y Manufacturas Sigma S. A. de C. V.,
p. 46.
5
Dirección de Prensa y Relaciones Públicas del Gobierno del Estado de México, Municipio de Cuautitlán, México, 1973,
Talleres de Editora de Publicaciones, p. 12.
6
Fragoso Castañares, Alberto (Lic.); Cronología del Municipio de Cuautitlán (Manuscrito), 1997. En este manuscrito, se hace
referencia que en forma previa a la ocupación Chichimeca se habían asentado en Cuautitlán los Colhua, los Nonoalca y los Oto-
míes; estos últimos la llamaron Tza.
7
Información publicada por el Museo Nacional del Virreinato en su página web: [Link]
mnvski/b_excolegioSnFrancisco/a_cronologia/a_contenido.html.
8
Luna Díaz, Fausto (Ing.); Op. Cit., p. 47.
9
En los Anales de Cuauhtitlan se refiere: Este fue el rey (Huactli) que ignoraba que se siembra el maíz comestible, y cuyos
vasallos no sabían que se hacen mantas y entretanto sólo se vestían de unas pieles por curtir. Su comida no era más que de aves,
culebras, conejos y venados. Tampoco tenían aún casas, sino que andaban de aquí para allá. Velazquez, Primo Feliciano (tra-
ducción directa del nahuatl); Op. Cit., p. 7.
10
Sus nombres, sus géneros y los años en los que fueron entronizados: Chicontonatiuh (Hombre, 687), Xiuneltzin (Hombre,
782), Huactli (Hombre, 804), Xiuhtlacuilolxochitzin (Mujer, 866), Ayauhcoyotzin (Hombre, 875), Nequamexochitzin (Hombre,
931), Mecelotzin (Hombre, 946), Tzihuacpapalotzin (Mujer, 982), Iztacxillotzin (Mujer, 1024), y Eztlaquencatzin (Hombre,
1036). Museo Nacional del Virreinato, Op. Cit.
11
En los Anales de Cuauhtitlán se refierió que amojonó sus lindes (año 1 tecpatl). Velazquez, Primo Feliciano (traducción
directa del nahuatl); Op. Cit., p. 5.
12
Museo Nacional del Virreinato, Op. Cit.
13
Ibidem.
14
Ibidem.
15
Ibidem.
16
Sus nombres, sus géneros y los años en los que fueron entronizados: Ezcoatzin (Hombre, 1092), Teyztlacoatzin (Hombre,
1108), Quinatzin I ó El Viejo (Hombre, 1175), Tezcatlteuctli (Hombre, 1246), Huactzin (Hombre, 1298), Iztactototzin (Hombre,
1349), Ehuatlycuetzin (Mujer, 1349), Temetzacocuitzin (Hombre, 1373), Tlacateotzin (Hombre, 1379), y Xaltemoctzin (Hombre,
1390). Destacó el hecho de que en esta etapa de gran actividad bélica, sólo un Tlatoani fue mujer, y que su entronización se debió
a que era la viuda del Tlatoani antecesor, que perdió la vida en la guerra. Museo Nacional del Virreinato, Op. Cit.
16
vez que Colhuacan (cerca de Temascalapa) obtuvo la mayor importancia como capital17. Ante una mayor
autonomía, y por las presiones político-demográficas de la región, en 1092 el Señorío de Cuautitlán produ-
jo la ruptura del Tlahtocaicniyotl o “Amistad de los Gobernantes”18. Existía evidencia de que los Tlatoanis
cuautitlanenses Quinatzin I y Huactzin, por conflictos territoriales en una región densamente poblada y
políticamente fragmentada, hicieron la guerra contra Xaltocan19. Después de tal guerra, el Tlatoani Xalte-
moctzin fijó los límites del Señorío de Cuautitlán hacia finales del siglo xiv20, mientras que desde 1325 se
desarrollaba el Señorío de Tenochtitlán: el futuro centro imperial.
En paralelo a los acontecimientos bélicos del periodo referido, el pueblo de Colhuacan se desintegró por
la muerte de su rey Achitómetl, y en virtud de la existencia de una relación nobiliaria ancestral entre los
colhuas y los cuautitlanenses21, muchos de los primeros migraron a Cuautitlán. Este suceso fue descrito de
la siguiente forma: ya desde entonces quisieron mucho los chichimecas a los colhuas; se hicieron mutua-
mente amigos; y por eso los chichimecas les dieron sus hijas y también se les dieron tierras22. La migración
de los colhuas a Cuautitlán representó grandes cambios culturales para el pueblo chichimeca, vinieron los
colhuas a celebrar por primera vez la fiesta a Cuauhtitlan y a matar hombres en sacrificio; lo cual aún no
hacían los chichimecas ante sus dioses. Sacrificaban hombres, puesto que cautivaban y se comían a sus
cautivos; pero no los mataban ante sus dioses, ni hacían con ellos dedicación. Tampoco tenían templo
alguno. Después se empezó el templo que edificaron los colhuas y chichimecas, se empezó el que hay aho-
ra en el pueblo23… También vinieron a inventar todo; diferentes atavíos, loza, esteras, ollas, escudillas y
tantas otras cosas. Ellos dieron forma al pueblo de Cuauhtitlàn y lo asentaron en la tierra, porque nomás
andaban cambiando de lugar los chichimecas. Ellos introdujeron la idolatría y añadieron muchos de sus
dioses; y cuando ya fueron bien queridos de los chichimecas, empezaron a labrar la tierra. Poco a poco,
también empezaron a amojonar las tierras y a ordenar los barrios24. De este modo se estableció un sistema
social sedentario con una estructura interrelacionada: de Tequixquinahuacan eran agregados Tepoxalco y
Tzompanco; de Chalmecapan eran agregados Cuauhtlaapan y Citlaltépec; de Nepantla eran agregados
Tepotzotlán y Huehuetocan; y de Atempa eran agregados Coyotepec y Otlazpan25.
17
Dirección de Prensa y Relaciones Públicas del Gobierno del Estado de México, Op. Cit., p. 12.
18
Museo Nacional del Virreinato, Op. Cit.
19
En los Anales de Cuauhtitlan se refierió: El rey Quenatzin mandó y dio sentencia, que notificó a todos los señores chichi-
mecas, y dijo que era preciso no fueran ya amigos de los xaltocamecas; que nunca jamás se habían de hacer amigos; y convenía
que nunca más vinieran al lado de ellos. Así se verificó, porque a veces iban los xaltocamecas al monte y los cercaban y asae-
teaban. Ahí empezó esta guerra de los xaltocamecas, con que los combatieron los cuauhtitlanenses. A los xaltocamecas los
apodaban de tlilhuipilleque (los de camisas mujeriles), así como de nonoalcas y cozcatecas. Más adelante, los mismos Anales
de Cuauhtitlan señalan: En este tiempo el rey Huactzin comenzó la guerra de Xaltocan… Largo tiempo hicieron a los xaltoca-
mencas dejar sus linderos: por causa de la guerra se cambiaron las mojoneras de la tierra. Velázquez, Primo Feliciano (traduc-
ción directa del nahuatl); Op. Cit., pp. 19 y 24 respectivamente.
20
En los Anales de Cuauhtitlan se refierió: A ese mismo tiempo, luego que se derrumbó el señorío xaltocamenca, puso el rey
Xaltemoctzin el viejo sus guardalinderos en diversas partes: los puso en Tzompanco, Citlaltépec, Huehuetocan y Otlazpan. Ya en-
tonces se mudaron las mojoneras que circunvalan el pueblo de Cuauhtitlan, según los nombres que aquí se ponen. Primeramente
empezamos el lindero del pueblo de Cuauhtitlán, merecido lo tienen, en el camino de México, en el punto llamado Nepopohualco;
luego (sigue por) Otontépec, Cuauhtépec, Tlácoc, Tehuepanco, Ecatépec, Tezoyocan, Acolhuacan, Epcóhuac, Tenanytlán, Axocht-
li, Toltecatzaqualli, Chiconquauhtliyteócatl, Tlamamátlatl, Cihuatlyícpac, Atehuillacachco, Ocelotlyxtacan, Cuauhtlalpan, Pa-
pahuacan, Tlachpanalloyan, Miccaapan, Xillotzinco, Huitzocuitlapilla, Atlacomulco, Cuezcomahuacan, Tenexcalco, Huixa-
chquauhyoyocan, Nochtenco, Tatapaco, Hueytépec, Mazamican, Nopaltépec, Ozomatépec, Cuahuacatzinco, Cuicuitzcacalco,
Chalchiuhtechcatitlan, Atecomoyan, Nacazhueyocan, Xoxomalpan, Chapolmalloyan, Ichpochtetitlan, Oztotlaquetzallocan, Ahua-
zhuatla, Tecáxic, Tecoac, Coltépec, Tepetlmazcalco y Tepetitlan; y se encuentra con el ya dicho Nepopohualco. Ibidem, p. 26.
21
El Tlatoani cuautitlanense Iztactototzin (1349), hijo del Tlatoani antecesor Huactzin (1298-1349), fue a su vez nieto del
Tlatoani colhua Coxcoxteuctli, por parte de una hija que éste último perdió y que se llamó Itztolpanxochitl. Ibidem, p. 28.
22
Ibidem, p. 30.
23
Ibidem.
24
Ibidem, p. 31.
25
Ibidem, p. 48.
17
Para terminar con la etapa de autonomía plena de los cuautitlanenses, a principio del siglo xv26 el Tla-
toani Xaltemoctzin fue apresado a traición, sentenciado y ahorcado por los tepanecas que ocuparon Azca-
potzalco desde el siglo xii26. Los tepanecas, en función de la descendencia de su rey27, pretendían introdu-
cir un régimen político centralista que no respetaba las distinciones étnicas, siendo esto rechazado por los
cuautitlanenses debido al rencor que guardaban contra los asesinos de Xaltemoctzin28 , además de que re-
sultaba extraño en la lógica confederativa de los mismos. La guerra contra los tepanecas duró veintidós
años y fue asoladora para los cuautitlanenses, porque en ese tiempo de la guerra tepaneca se volvieron del
bando contrario todos los pueblos que rodean la ciudad de Cuauhtitlan, es decir, los toltitlanenses, los
tepoztecas, los cuauhtlaapantlaca, los cahuacas, los tepotzotecas, los coyotepecas, los otlazpanecas, los
citlaltepecas y los tzompancas; y luego también Tollan y Apazco, toda la tierra llana, y Xilotépec y Chiya-
pan. Todos estos, que juntamente se dicen tepanecas, se enemistaron con la ciudad de Cuauhtitlan29. Al
concretarse el dominio tepaneca en la región, éstos sometieron con la mayor violencia al pueblo cuautitla-
nense30, plantando magueyes en el tianguis para trasladar así el mercado de esclavos a Azcapotzalco31, y
estableciendo un régimen militar que duró nueve años. Al pensar que ya nunca más habría Cuauhtitlan,
Tezozomoctli32, el Tlatoani en turno de este señorío se suicidó con veneno33.
Al reorganizarse los cuautitlanenses, su Tlatoani Tecocohuatzin34 y el rey de Tenochtitlán Itzcohuatzin
decidieron combatir conjuntamente a los tepanecas35. A la alianza bélica se unieron Nezahualcoyotzin de
Tezcoco y Tenocellotzin de Huexotzingo, logrando por el poderío conjunto vencer a los tepanecas36. En
1431, los Mexicas iniciaron bajo su dominio un imperio descentralizado y tripartita según el modelo Tolte-
ca37. Cuautitlán quedó como una de las ocho provincias subordinadas a Tlacopan38, obligado a pagar un
tributo relativamente bajo por cierta preferencia que tenían las provincias nahuatlacas y otomíes sobre la
discriminación étnica del centro hacia los pueblos mazahua y matlatzinca39. Adicionalmente, las súplicas y
humillaciones de los tepanecas ante el Tlatoani Tecocohuatzin les permitieron establecerse en Toltitlan y
sus villas40, siendo al fin factible el restablecimiento del Tlahtocaicniyotl o “Amistad de los Gobernantes”.
26
En los Anales de Cuauhtitlan se refierió: después de que Tezozomoctli de Azcapotzalco mató al rey de Cuauhtitlan, ya
ninguno de los nobles chichimecas se atrevió a reinar en Cuauhtitlan. Nueve años hubo tinieblas; nadie fue rey en Cuauhtitlan;
solamente había gobierno militar. Desde entonces comenzó la muy grande soberbia de los toltitlanenses, que hicieron la guerra
al pueblo de Cuauhtitlan, porque los agitaron principalmente los azcapotzalcas, tepanecas, de mandado del rey de Azcapotzal-
co, llamado Tezozomoctli, para juntos contender con el pueblo de Cuauhtitlan: porque lo toltitlanenses eran tepanecas y por eso
con mayor razón se ofrecían los tepanecas a venir a pelear con Cuauhtitlan. En ese tiempo tuvo principio el Señorío de Toltit-
lan… Ibidem, p. 35.
27
En los Anales de Cuauhtitlan se refierió: … rey de Azcapotzalco, quería con el alma entronizar a uno de sus hijos en Cuau-
htitlan; pero no accedieron a esto los chichimecas que era agradable al envidioso. Ibidem, p. 36.
28
Ibidem.
29
Ibidem, p. 43.
30
En los Anales de Cuauhtitlan se refiere: al tomar los tepanecas la ciudad de Cuauhtitlán, se hicieron muchos prisioneros,
que fueron llevados a Azcapotzalco. Mataron a muchos cuauhtitlanenses; y de los que no murieron, muchos fueron liberados del
cautiverio. Ibidem.
31
Ibidem, p. 43.
32
Entronizado en 1418. Museo Nacional del Virreinato, Op. Cit.
33
Velázquez, Primo Feliciano (traducción directa del nahuatl); Op. Cit., p. 44.
34
Entronizado en 1430. Museo Nacional del Virreinato, Op. Cit.
35
Velázquez, Primo Feliciano (traducción directa del nahuatl); Op. Cit., p. 45.
36
Ibidem, p. 47-48.
37
Dirección de Prensa y Relaciones Públicas del Gobierno del Estado de México, Op. Cit., p. 15.
38
Ibidem, p. 16.
39
Ibidem, pp. 17-18.
40
Velázquez, Primo Feliciano (traducción directa del nahuatl); Op. Cit., p. 49.
18
Después de la guerra, Tecocohuatzin ordenó reconstruir la región que periódicamente inundaba el Río
Cuautitlán41, por lo que fue desviado tal cauce y se le hizo descargar al Lago de Tzompanco42. Más adelan-
te, Ayactlacatzin43, Tlatoani sucesor de Tecocohuatzin, represó definitivamente el río, limpió del todo la
acequia y secó enteramente el caserío que había44. Como principales acuerdos entre Ayactlacatzin y los
tlatoanis mexicas destacaron una segregación territorial para dar comienzo al señorío de Tepotzotlán45, así
como el apoyo con guerreros para la defensa de Tenochtitlan contra Tlatelolco46. A la muerte de Ayactlaca-
tzin no existió sucesor formal, se impuso un gobierno militar que encabezaba el tlacateccatl (general) Te-
huitzín, natural de Tepetlapan47.
El último Tlatoani del Señorío de Cuautitlán fue Aztatzontzin48, quien se había casado con una hija del
rey Moteuczomatzin (Moctezuma) de Tenochtitlan. A la llegada de los conquistadores españoles, el Seño-
río de Cuautitlán fue paso obligado del ejército de Hernán Cortés dada su ubicación con respecto a la Cal-
zada de Tlacopan, lugar por donde hicieron su retirada los conquistadores después del episodio de la “No-
che Triste”49, y mismo acceso por el cual españoles y tlaxcaltecas regresaron dispuestos a la conquista
definitiva de Tenochtitlan50. Al ser aliados de los Mexicas, los cuautitlanenses fueron parte del ejército
confederado que hostilizó a los españoles, destacando la “Batalla de Otumba”51 durante la retirada y un
ataque o emboscada al regreso52. Una vez consumada la conquista, la ciudad de Cuautitlán decayó y se
despobló porque en la reorganización española fueron erigidas como jurisdicciones separadas Tepotzotlán,
Otlazpan, Citlaltépec, Tzompanco y Toltitlán53.
Durante los tres siglos posteriores a la conquista española, el pueblo y el territorio que le quedó a Cuau-
titlán fueron incorporados a las tres formas secuenciales que ocupó la corona para ejercer la administración
de los territorios americanos: la Encomienda, la Alcaldía Mayor y la Intendencia. La Encomienda se refería
a una concesión, en donde la gente del pueblo quedaba encomendada al conquistador como tributarios en
cuanto a su trabajo54 y a su producción agrícola55, mientras que el encomendero tenía la obligación de que
41
En los Anales de Cuauhtitlan se refiere: se habían derrumbado cien casas en Toltitlan, que estaban deshabitadas, en que
nadie había, y todas las casas se las llevó el agua. Ibidem.
42
Luna Díaz, Fausto (Ing.); Op. Cit., p. 49.
43
Entronizado en 1433. Museo Nacional del Virreinato, Op. Cit.
44
Velazquez, Primo Feliciano (traducción directa del nahuatl); Op. Cit., p. 50.
45
Ibidem, p. 52.
46
En los Anales de Cuauhtitlan se refiere: cuando se libró la batalla de México Tenochtitlan y Tlatilolco, el diablo se burló
de los otomíes que estaban rodeando la ciudad de Cuauhtitlan: oían caer las flechas en medio de ellos y los escudos echaban
llamas y daban alaridos. Por lo cual se dispersaron entonces los Otomíes. Ibidem, p. 56.
47
Ibidem, p. 58.
48
Entronizado en 1460. Museo Nacional del Virreinato, Ibidem.
49
El 3 de julio de 1520, Macuilxochitzin, tercer gobernante de Tepotzotlán encabezó una heroica defensa de esta población
ante la llegada de los españoles, quienes venían huyendo de la derrota sufrida en la “Noche Triste”. No obstante la resistencia
de los habitantes, los invasores sometieron a Tepotzotlán, saqueando los almacenes de abastecimiento y de armas y la casa de
recaudación, así como destruyendo, entre otras instituciones, su templo y su centro de estudios. Museo Nacional del Virreinato,
Op. Cit.
50
Hernán Cortés narra que después de atacar Xaltocan… llegamos a una grande y hermosa ciudad que se dice Goatitan, y
hayámosla despoblada, y aquella noche nos aposentamos en ella… días después llegaba a Tenochtitlán, pero al no poder avan-
zar, regresó a Texcoco, pasando y aposentándose una vez más en Cuautitlán. Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba,
Luis; Op. Cit., p. 46.
51
La Batalla de Otumba ocurrió el 7 de julio de 1520. Luna Díaz, Fausto (Ing.); Op. Cit., p. 52.
52
Las fuerzas aliadas aprisionaron a los mozos de espuelas de Cortés, se los llevaron a México y ahí los sacrificaron a Hui-
tzilopochtli. Ibidem, p. 52.
53
Velazquez, Primo Feliciano (traducción directa del nahuatl); Op. Cit., p. 26.
54
El trabajo podía orientarse al campo o al servicio doméstico.
55
Sumando la producción agrícola se determinaba lo que debía pagar el pueblo al año, estableciéndose la recaudación cada
cuatro meses (tercios de año). Del total, aproximadamente la quinta parte era para el mantenimiento del pueblo y el resto para el
encomendero español. Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., pp. 48-49.
19
los indígenas aprendieran la religión católica. Bajo este primer régimen, la Encomienda de Cuautitlán fue
otorgada por Hernán Cortés a Alonso de Ávila, sin embargo, al ausentarse prolongadamente de América,
Gil González de Ávila cuidó la encomienda y finalmente se quedó con ella56. En 1543 la Encomienda de
Cuautitlán, Xaltocan y Guaymeo pasó a ser propiedad de los hijos de Gil González de Ávila: Alonso de
Ávila Alvarado y Gil González de Ávila Alvarado. Posteriormente, éstos últimos conspiraron contra la
corona española y fueron ejecutados el 3 de agosto de 156657.
El territorio de Cuautitlán fue materia de las Mercedes, mismas que fueron licencias o dotaciones de
tierras y aguas para que principalmente los españoles con méritos en la conquista, o bien sus descendientes
o sus indios tributarios leales, ejercieran el comercio o la agricultura respectivamente58. Destacó el hecho
de que las Mercedes de tierras se anticiparon a las de aguas, razón por la que hacia 1597 existió evidencia
documental sobre riñas y trámites por el uso de afluentes que construyeron los Chichimecas y que hasta la
fecha han existido, como el Río Guayapango59. La constitución de la propiedad privada, su transmisión y
las transacciones o asociaciones comerciales generaron la necesidad de contar con un notario o escribano,
mismo que existió en Cuautitlán desde el siglo xvi60 .
La llegada a Coyoacán de doce misioneros franciscanos el 13 de mayo de 1524, constituyó el primer gru-
po importante que dio inicio a la evangelización en el centro del antiguo Imperio Mexica61 . En 1532, los
religiosos concentrados en México Tenochtitlán ampliaron su labor educativa hasta Cuautitlán y Tepotzot-
lán, lo que registró la historia que obedeció a las gestiones de los sobrinos o nietos ya evangelizados del
Tlatoani Moctezuma, quienes fungían como líderes indígenas en estos lugares62 . Resultó de especial aten-
ción señalar que los sucesos que originaron el Guadalupanismo acontecieron en 153163 , en el Cerro del Te-
peyac y en el Barrio cuautitlanense de Tlayacac, por lo que la orientación del clero hacia Cuautitlán, después
de la Ciudad de México, pudo haberse dado porque la mayor manifestación de fe católica fue protagonizada
por los cuautitlanenses. De hecho, sobre la imagen de los misioneros franciscanos, el indio Juan Diego Cuau-
htlatoatzin (1474-1549) fue el mayor ejemplo para el surgimiento del cuautitlanense cristiano: Dios os haga
como Juan Diego, y su Tío, porque los tenía, por muy buenos indios, y muy buenos Christianos64.
Como antecedentes a la acción evangelizadora de los franciscanos, Motolinía escribió que el 1º de ene-
ro de 1525 se destruyeron ídolos en México y en Cuautitlán65, y que en este último lugar se levantó un altar
bajo un cobertizo, donde algunos domingos del año venía un religioso desde Tlatelolco a oficiar misa66. Fue
56
Ibidem, p. 47.
57
Ibidem, pp. 47-48.
58
Algunas mercedes documentadas fueron: Martín López, carpintero mayor de Hernán Cortés (1544, sitio de venta y media
caballería de terreno), a los indios (1550, para cortar madera), Francisco Vázquez (indio, 1553, para andar a caballo), Alonso de
Ávila Alvarado (1555, instalar una venta o mesón), Alonso de Correa (1563, cuatro caballerías de terreno), Juana de Soto (1565,
tres caballerías de terreno), Catalina de Montejo (1565, tres caballerías de terreno), Alonso de Ávila Alvarado (1565, dos caballe-
rías de terreno y dos sitios para solar), Pedro Ruiz (1567, dos caballerías de terreno), Hernando Pacheco (1567, dos caballerías de
terreno), y Juana Leiva (1616, instalar un mesón). Ibidem, p. 50.
59
Luna Díaz, Fausto (Ing.); Op. Cit., p. 57.
60
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 59.
61
Ibidem, p. 52.
62
Ibidem, pp. 53-54.
63
La crónica local quedó grabada de esta forma: que de la dicha aparición, y festividad de ella se convocó mucha gente de
todos los alrededores, y en particular toda la Gente de este Pueblo, y que para ello se había divulgado y publicado en la feria
pública, apareciendo primero Trompetas, Chirimías y Atabales, por cuya causa ocurrió toda la Gente de este dicho Pueblo por
ser el dicho Juan Diego de él, y entre la que fue la Tía de este Testigo, y sucesivamente iban por semanas muchas indias donce-
llas, é indios, unos a la fábrica de la dicha Hermita, y otras á sahumar, y a barrerla. Hipólito Vera, Fortino; Informaciones sobre
la Milagrosa Aparición de la Santísima Virgen de Guadalupe, Recibidas en 1666-1723, México (Amecameca), Imprenta Católica
a cargo de Jorge Sigüenza, 1889, p. 26.
64
Ibidem, p. 28.
65
Mendiola Quezada, Vicente; Arquitectura del Estado de México en los siglos xvi, xviii, xviii y xix ; Instituto Mexiquense de
Cultura, Segunda edición, 1993, p. 164.
66
Informaciones Guadalupanas de 1666, Quinto testigo, Segunda pregunta. En Mendiola Quezada, Vicente; Op. Cit.
20
la residencia de los misioneros franciscanos en Cuautitlán la que originó verdaderos cambios culturales. De
inicio, cambiaron los nombres de las poblaciones, San Buenaventura quedó como santo patrono de Cuau-
titlán67 , y sus barrios se denominaron: Santa Ana Tlaltepan, San José Tequixquináhuac, Santa María Chal-
mecapan, y San Juan Evangelista (Nepantla)68 . Algunos registros señalaron que en el mismo año de 1532
se inició la construcción de la Ermita Guadalupana en el Barrio de Tlayacac69 . En el lugar que ocupa la
actual Catedral de Cuautitlán, Motolinía reportó que en 1538 había un Monasterio y un Patio70 , y para 1585
otros documentos aludieron a un convento pequeño… acabado, con su iglesia, claustro, dormitorios y
huerta, en el cual se dan algunas nueces, duraznos, manzanas, peras y otras frutas y mucha hortaliza71.
Como parte de los requerimientos de catequización de la población circundante al convento, en 1549 se
concluyó la Capilla del Barrio de San José Milla72, que incluyó una Cruz Atrial73. A su vez, la monumental
Cruz Atrial, que posteriormente quedó en el “Parque de la Cruz” al ser segregado éste del terreno de la
67
Al ser franciscanos los misioneros, el patrono fue seleccionado porque fue discípulo directo de San Francisco. Más aún, nacido
en Bagnarea Toscana con el nombre original de Juan de Fidanza (1218-1274), San Francisco lo rebautizó al exclamar ¡O Buona
Ventura! cuando superó una enfermedad mortal a los cuatro años de edad. Juan de Buenaventura dedicó su vida entera a su filo-
sofía, se le considera como el verdadero moralista entre los filósofos medievales al haber vinculado la práctica de los preceptos
con los principios generales aplicables a toda sociedad, en el marco de la igualdad por la pobreza. Su fiesta se celebra el 15 de
julio. Rousselot, Xavier; San Alberto, Santo Tomás y San Buenaventura; (Colección Austral, 965), Madrid, Editorial Espasa
Calpe, 1950, pp. 125 y 144. El autor Rousselot manifiestó mayor mérito filosófico de San Buenaventura al compararlo con Santo
Tomás de Aquino, lo cierto es que en el Cuautitlán actual el santo patrono ha quedado a la sombra de la Virgen de Guadalupe y
ahora de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, por su mayor relación con el lugar desde luego.
68
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., pp. 54.
69
Entre 1963 y 1967, el licenciado Alberto Fragoso Castañares inició las excavaciones para localizar los restos de la Casa de
Juan Diego en El Cerrito, bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). De acuerdo con los ar-
chivos parroquiales del sitio: el día 18 de agosto de 1963 se localizó muy cerca de la capilla (la que hasta la fecha está en funcio-
nes de culto), en su esquina sureste, el primer muro de dicha ermita, se continuó explorando siguiendo hacia el oriente y luego
hacia el sur, localizando cuatro columnas circulares pareadas, con las que se constató que se trataba de una ermita. En posición
adyacente, aparecieron restos prehispánicos de una construcción que a mi parecer era una habitación que perteneció a la cul-
tura Azteca III-IV y por lo tanto, correspondía al momento de la conquista de México por los españoles. Lo anterior quedó
confirmado por la gran cantidad de cerámica que apareció asociada con los restos arquitectónicos. La cerámica referida fue
catalogada desde el momento de su localización en una nota de campo: El Azteca iii (siglos xiv-xv) se caracterizó por una deco-
ración de líneas finas. El Azteca iv (siglos xv-xvi) se caracteriza por una decoración de líneas finas combinada con motivos de
flores y pájaros. Torres López, Alejandro (presbítero); Santuario Diocesano de la Siempre Virgen María de Guadalupe y Casa
de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, en el Barrio de Santa María Tlayacac, Cuautitlán México, Casa donde Vivieron los Viden-
tes de la Virgen de Guadalupe, Juan Diego y Juan Bernardino, en 1531; Marzo de 2010, pp. 5, 55 y 56 respectivamente.
70
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., pp. 54.
71
Ibidem, ver secuencia gráfica del monasterio en las láminas 10 y 11.
72
Como patrono de uno de los barrios más antiguos de Cuautitlán fue elegido el padre de Cristo, ver secuencia gráfica de la
capilla en la lámina 12. José significa “Dios me Ayuda”, él era descendiente de la familia de David, los evangelios de San Mateo
y San Lucas dieron cuenta de que Dios le confió sus dos más preciados tesoros: Jesús y María. La iglesia católica, con mayores
manifestaciones en España e Italia, inició la celebración de su fiesta desde hace varios siglos los días 19 de marzo, fecha en la que
se estimó su muerte. De manera oficial, el Papa Gregorio xv decretó en 1621 que el 19 de marzo se celebrara en todo el mundo la
fiesta de San José. Su imagen característica obedecía a la leyenda de que doce jóvenes pretendían casarse con María, y que cada
uno de ellos llevaba un bastón de madera muy seca, suscitándose el hecho de que el bastón de José floreció al momento de que
María debía seleccionar pareja. Los sueños y el silencio caracterizaron a José. Mediante los primeros, Dios guió tanto su matri-
monio como su huida y regreso de Egipto para proteger a su familia, el segundo representó su actitud en los textos evangélicos,
conducta que inspiró la oración: San José, patrono de la vida interior, enséñame a orar, a sufrir y a callar. Sálesman, Eliécer;
Vidas de Santos, Colombia, Apostolado Bíblico Católico, Segunda edición, 1996, Tomo 1, pp. 364-369.
73
Ver secuencia gráfica de la cruz en la lámina 13. El inicio del culto a la cruz se atribuyó a Santa Elena y a su hijo el empe-
rador romano Constantino. La primera acudió a Jerusalén a buscar la cruz en la que murió Cristo, y después de varias excavacio-
nes encontró tres cruces, valiéndose del alivio de una enferma para determinar cuál era la cruz que buscaba. A su vez, Constan-
tino soñó con una cruz luminosa y la voz “con este signo vencerás”, razón por la que usó la cruz en sus bandera de batalla con
resultados positivos. La fiesta de la cruz se celebra el 3 de mayo. En México, los albañiles acostumbran invocar la protección
divina en su trabajo mediante la colocación en sus obras de cruces de madera ornamentadas con flores, por lo que han adoptado
gremialmente el patronato de la cruz y constituye una gran tradición el celebrar el 3 de mayo. Ibidem. Tomo 2, p. 188-190.
21
Catedral74 , cuenta con una inscripción que ha dado testimonio de su construcción: Año de Cristo de 1555,
día 25 del mes de agosto (o bien, AÑO XPI MDLV DIE XXV AUG.)75.
En 1571, Francisco del Paso y Troncoso mencionó los pueblos de la jurisdicción de Cuautitlán al descri-
bir el Arzobispado de México76: “San Buenaventura Cuauhtitlán, cabecera; Santa María una legua; San
Francisco una legua; la Vissitación de Nuestra Señora una legua; San Miguel una legua; San Matheo
media legua; Santa Bárbara una legua; Sant Lorenzo una legua; Los Reyes tres cuartos de legua; San
Martyn una legua; Santiago una legua77”.
Más allá de los aspectos territoriales y arquitectónicos, la organización de los pobladores naturales en
función de la fe católica se hizo patente en dos manifestaciones. Por un lado, la estancia en Cuautitlán de
Fray Arnaldo de Basacio entre 1532 y 1536 dio como resultado la fundación de un coro de indios cantores
(referido en los textos como capilla de cantores), que hacia 1593 contaba ya con órganos78 . Por otro lado,
tanto indios como españoles formaron asociaciones destinadas al culto de determinado santo, siendo la
primera de ellas la Cofradía del Santísimo Sacramento, que integraba españoles en 1585. Para 1697, se
habían sumado a la actividad católica las Cofradías de españoles: Soledad de la Virgen, San Nicolás y Las
Ánimas. A su vez, las Cofradías de indios eran: Las Ánimas, La Concepción, San Nicolás y Doncellas de
Doctrina79 .
El sistema de comunicaciones de la Nueva España llegó a integrar siete mil kilómetros de caminos rea-
les y diecinueve mil kilómetros de caminos de herradura, entre los caminos reales trazados desde el siglo
xvi podía mencionarse el de México-Durango-Santa Fe80 . Por ubicarse dentro de este último, Cuautitlán
fue sitio de tránsito para los viajeros y comerciantes que iban rumbo a Querétaro, al Bajío, o a las minas de
Zacatecas, su población se concentró a lo largo de esta vía de comunicación, estableciendo mesones y he-
rrerías81. Según Las Visitas a Pueblos Durante la Primera Mitad del Siglo XVI en la Audiencia de México,
Cuautitlán se describe como sigue: “este pueblo se localiza a cuatro leguas de México. Se produce trigo,
maíz, miel de maguey, frutas de castilla y henequén. Colinda con Tultitlan, Jaltocan, Atotonilco y Ecate-
pec. En esta zona se localiza un monasterio de San Francisco, es tierra llana”.
Hacia finales del siglo xvi, ante la consumación de un ajuste mutuo entre españoles e indios naturales
en la Nueva España, el gobierno local fue reorganizado mediante dos estructuras paralelas: la República de
Indios y la República de Españoles. En tales circunstancias, por designación del Virrey de la Nueva Espa-
ña, la autoridad máxima recaía en el Alcalde Mayor82, quien debía mantener la paz, resolver sobre posesio-
74
El atrio original ha sido considerado el más antiguo cementerio hispánico de la población. Fragoso Catañares, Alberto;
Levantemos la Vista… Para Admirar Nuestra Cruz Atrial. En H. Ayuntamiento Constitucional de Cuautitlán México, Entre
Árboles, Coleccionable Año 1, No. 1, p. 4.
75
Ver secuencia gráfica de la cruz en la lámina 14.
76
Ver en la pictografía de la lámina 2, en primer término, como la existencia de iglesias definia la jerarquía de los pueblos y,
como segundo rasgo, la interrelación de los mismos poblados indicando elementos como caminos, ríos y cerros.
77
Del Paso y Troncoso, Francisco; Papeles de Nueva España, Biblioteca del Museo Nacional de Antropología e Historia,
manuscrito del Archivo de Indias de Sevilla, Compilación de Fray Bartolomé de Ledesma, O. S. D. Volumen III, Segunda serie,
1571, p. 32 del libro III, correspondiente a la descripción del Arzobispado de Quautitlán.
78
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 55.
79
Ibidem, pp. 55-56.
80
Congreso Mundial de Carreteras: Roma, La Política Seguida en México en Materia de Carreteras de Cuota, México, Se-
cretaría de Obras Públicas, Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos, 1964, p. 9.
81
Dirección de Prensa y Relaciones Públicas del Gobierno del Estado de México, Op. Cit., p. 19.
82
Algunos Alcaldes Mayores de Cuautitlán fueron: Carlos de Sámano y Quiñones (1563), Hernán Martín Monroy (1564),
Juan Juárez de Peralta (1567), Francisco Verdugo Bazán (1576), Luis Juárez de Peralta (1584), Nuño de Chávez Pacheco de Bo-
canegra (1584-1585), Gonzalo de Salazar (1589-1593), Andrés de Pérez (Teniente de Alcalde Mayor, 1595), Cristóbal de Tapia
(1597-1598), Pedro de Salcedo (Siglo XVI), Ruy Díaz Cerón (1601-1603), Antonio de Carvajal y Tapia (1616-1617), Carlos de luna
y Arellano (1619), Fernando de Villegas (1626), Lope Cerón (1632), Diego Cano Moctezuma (1633 y 1635), Lorenzo Bustos de
Mendoza (1636), Alonso de Villanueva Cervantes (1640), Francisco Rodríguez de Vera (1650), Diego de Ahedo (1651 y 1653),
Francisco de Solís y Barrasa (1653 y 1655), Juan Leonel de Cervantes (1655), Antonio Gallo de Escalada (1666), Antonio de
22
nes y límites de tierras como principal problema en la República de Españoles, y a la vez, presidir la elec-
ción de las autoridades y procurar el cobro de impuestos de la República de Indios83. Sobre la recaudación,
destacó en los registros el cobro del impuesto del pulque a los naturales, valiéndose de asentistas y admi-
nistradores ex profeso84. Por lo expuesto, la evolución administrativa se interpretó como la asimilación
española de que los indígenas eran tolerantes al tributo bajo condiciones de respeto a su organización y a
sus costumbres.
Mientras los españoles acaparaban las tierras, los indios naturales fueron presa de las nuevas enferme-
dades que habían traído consigo los primeros. Consecuentemente, el decremento demográfico entre los
indígenas originó acciones de congregación de la población dispersa en localidades de mayor densidad. La
mayoría de las congregaciones en la Nueva España se realizaron entre 1603 y 1604, en Cuautitlán fue nom-
brado como juez congregador el Alcalde Mayor Carlos de Sámano y Quiñones85. Las alusiones sobre el
fenómeno referido denotaron la calamidad del mismo: Este pueblo (Cuautitlán, 1777), como los más de la
Nueva España, ha decaído mucho de su antiguo esplendor de algunos años a esta parte, a causa de las
horribles pestes que sufrieron los indios86 . Otro texto refiere: Llegué a Cuautitlán (1790), pueblo compues-
to de una larga calle, que por sus ruinas manifiesta haber sido en otro tiempo más numeroso, y que me
parece continuará su actual decadencia87 .
El trabajo evangelizador de los misioneros franciscanos fructificó mediante la construcción de nuevos
templos. En la segunda mitad del siglo xvii, fue concluido a un costado de la actual Catedral de Cuautitlán
el Templo de la Tercera Orden (hoy en ruinas)88 , y para el Barrio actualmente llamado El Huerto se erigió
Acevedo (1668), Juan de Valdés (1670), Juan de Rivera Vargas (1671), Alonso de Cuevas Dávalos (1674), Juan López de Ayala y
Marín (1677-1678), Fernando Chirinos Villalobos (1679), José de Ávila (1683), Alonso de Monroy (1687), José Alfonso de Valla-
dolid (1698-1700), Juan Tinoco (ministro de vara, 1703), Francisco Flores Mogollón (1712), Antonio Ortiz del Mazo (1715), José
Bautista del Castillo y Texeiro (1719), Francisco Domingo de Lara (1727 y 1730), José Núñez de Peralta (1733 y 1735), Francisco
Antonio Pallares (1737 y 1740), Diego Franco Trujillo (Alcalde Mayor de Tacuba y Cuautitlán, 1744), Juan Ramos Betancurt
(1767), José Ignacio Fernández de Córdoba (1768), Manuel Gil Taboada (1770), Miguel de Retes (1773-1776), y Jacinto María de
Castro González (1780 y 1781). Ibidem, p. 51
83
Algunas autoridades indígenas de Cuautitlán fueron: Francisco Vázquez (Indio Principal, 1553), Francisco Dávila (1583),
Juan Clemente (Indio Principal, 1583), Miguel de San Gregorio (Indio Alcalde Ordinario, 1583), Diego Clemente (Indio Princi-
pal, 1583), Pablo Pascual (Indio Principal, 1583), Fernando de Ávila (Indio Cacique, 1585), Pedro Ruiz (Indio Principal y Juez
Gobernador, 1591-1595), Alonso Ruiz Mariano (Gobernador de República, 1616), Juan Gregorio (Gobernador, 1691), Felipe
Antonio (Indio Cacique y Principal, 1692), Gregorio Mejorado (Indio Cacique, 1703), Juan García de la Mota (Gobernador, 1704),
José Joaquín (Gobernador, 1723), Juan Antonio Juárez (Alcalde de San José), Lázaro Antonio (Alcalde de Santa María), Nicolás
de Miranda (Alcalde de San Juan), Pedro de Miranda Ávila (Cacique, 1729-1735), Antonio Meléndez (Cacique de Santa Bárbara,
1732-1734), Lázaro Antonio (Gobernador, 1733), Antonio Rafael (Gobernador, 1733), Gregorio Hipólito Urbano (Gobernador,
1744-1745), Luis Benito (Ex Alcalde, 1755-1757), Miguel Juárez (Gobernador, 1759), Marcos Antonio Urbano (Gobernador, 1764-
1767), Francisco de Paula Sánchez (Alcalde de San Mateo Ixtacalco, 1782-1790), Basilio Toribio (Regidor, 1785), Manuel Gómez
(Gobernador, 1786), Juan Ramos (Gobernador), José Mariano Bautista (Alcalde de San Juan Atlamica, 1787-1788), Gregorio
Urbano (Gobernador, 1788), y Felipe de la Luz (Alcalde, 1818). Ibidem, p. 52.
84
Ramo de Indios del Archivo General de la Nación, Volumen 26, Cuaderno 1°, Exp. 51 F, p. 44, 1680.
85
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 65.
86
Fray Agustín de Morfi citado por Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., pp. 70.
87
Francisco Antonio Mourelle citado por Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., pp. 70
88
El Templo de la Tercera Orden, cuya secuencia gráfica puede verse en la lámina 15, fue dedicado a San Francisco de Asís,
fundador de los misioneros franciscanos y de las hermanas Clarisas (1182-1226). Francisco significa “el pequeño francesito”, él
fue prisionero de guerra a los veinte años de edad, y durante el año que pasó en prisión adquirió un sentido caritativo de la vida.
Francisco vendió algunos bienes de su padre para reparar la iglesia de San Damián, hecho que le costó una reprimenda, sin em-
bargo, el obispo de su natal Asís (Italia) devolvió el dinero y Francisco entregó a su padre la ropa que vestía diciendo: hasta
ahora he sido el hijo de Pedro Bernardone, de hoy en adelante podré decir “Padre Nuestro que estas en los cielos”. Para vestir-
le, el obispo le dio la ropa de uno de sus trabajadores de campo: una sencilla túnica que se amarraba a la cintura con un cordón.
Desde ahí, Francisco inició una comunidad misionera ocupando como sede un finca pequeña con una capilla en ruinas llamada
Porciúncula (terreno pequeño), la consigna de la nueva comunidad religiosa la tomó del evangelio leído en la festividad del após-
tol San Matías: vayan a proclamar que el reino de los cielos está cerca. No lleven dinero ni sandalias, ni doble vestido para
23
su iglesia89. Entre 1727 y 1729, fue concluida la Capilla de la Inmaculada Concepción (hoy anexo de
Catedral)90, y tres años más tarde se terminó, bajo la categoría de Parroquia de San Buenaventura, la que a
partir de 1979 ha sido la Catedral de Cuautitlán91. Hacia el siglo xviii, fue concluido el Templo de Santa Ana
Tlaltepan92, en el Barrio del mismo nombre. Otros templos de la época fueron el de La Asunción en Santa
María Huecatitlá93 y el de San Mateo Apóstol y Evangelista en San Mateo Ixtacalco94, cuya época de cons-
trucción en los registros municipales se mencionó ambiguamente como del siglo xvii y del siglo xviii res-
pectivamente. Algunos otros templos construidos en los siglos referidos anteriormente se ubicaron hacia
nuestros días en el joven municipio de Cuautitlán Izcalli, sin embargo, por sus orígenes en la jurisdicción
colonial de Cuautitlán y por la interrelación arquitectónica y constructiva que existió, se hizo necesario
seguir relacionándolos históricamente con Cuautitlán; tales fueron los casos de los templos de los pueblos
cambiarse. Gratis han recibido, den también gratuitamente. Como características de su vida, Francisco era querido por los
animales a modo que llegó a amaestrar a un lobo que asolaba a la población, y se dice que meditó tanto sobre las heridas de Cris-
to que se le formaron en su cuerpo. Murió en alegría y paz a los 44 años, su fiesta se celebra el 4 de octubre, su himno reza:
alabado sea el señor por el hermano sol y la madre tierra, y por los que saben perdonar. Sálesman, Eliécer; Op. Cit., Tomo 4,
pp. 28-37.
89
Ver secuencia gráfica del templo en la lámina 16, en el que se le rinde culto a una advocación de Cristo.
90
La devoción mariana se hizo patente en esta singular capilla, ver secuencia gráfica de ésta en las láminas 17, 18, 19 y 20.
Inmaculada Concepción significa “concebida sin mancha de pecado original”, doctrina aceptada el 8 de diciembre de 1854 me-
diante ceremonia que presidió el Papa Pío IX. Sálesman, Eliécer; Op. Cit., Tomo 4, pp. 322-325.
91
Ver secuencia gráfica de la parroquia en las láminas 21, 22 y 23.
92
En otro de los barrios más antiguos de Cuautitlán el patronato fue atribuido a los padres de la Virgen María, ver secuencia
gráfica del templo en la lámina 24. Joaquín quiere decir “Dios dispondrá”, Ana quiere decir “la bienechora”, una de las secuen-
cias más destacadas de sus vidas fue la presentación de su hijita en el templo. La festividad de San Joaquín y Santa Ana corres-
ponde al 26 de julio. Sálesman, Eliécer; Op. Cit., Tomo 3, p. 154.
93
Con muros de piedra y techo abovedado, muchos de los elementos contienen testimonios de construcción con fechas de la
etapa independiente: julio de 1864 en la torre, octubre de 1880 en la Cruz Atrial, y reparación en 1922. H. Ayuntamiento Consti-
tucional de Cuautitlán México, Ficha de Catálogo de Bienes Inmuebles Históricos. Ver secuencia gráfica del templo en la lámina
25. La Asunción de la Virgen al Cielo, similar a la Inmaculada Concepción, era una doctrina que fue aceptada el 1º de noviembre
de 1950 mediante rito encabezado por el Papa Pío XII. Los textos registran que María murió catorce años después de Jesús, y que
la causa fue el deseo de reencontrarse con su hijo, esto es, murió por amor. La fiesta de la Asunción se celebra el 15 de agosto.
Sálesman, Eliécer; Op. Cit., Tomo 3, p. 254.
94
Con muros de piedra negra y techo de bóveda de cañón corrido, los documentos aclaran que la fachada fue cambiada en su
totalidad perdiendo sus elementos originales… el resto del inmueble conserva su partido original. H. Ayuntamiento Constitu-
cional de Cuautitlán México, Ficha de Catálogo de Bienes Inmuebles Históricos. Ver secuencia gráfica del templo en la lámina
26. Mateo significa “regalo de Dios”, él fue publicano (recaudador de impuestos), oficio odiado por los judíos porque imponían
tributos para una nación extranjera y porque se hacían ricos fácilmente. Al ser reclutado por Cristo bajo la indicación “ven y sí-
gueme”, Mateo escuchó sus sermones y predicó a su lado. A la muerte de Jesús, Mateo recibió 39 azotes, siendo perseguido
cuando en forma posterior se desató la persecución de cristianos. Se dice que predicó y murió martirizado en Etiopía. Su obra, el
Evangelio Según San Mateo, fue escrito en arameo con el objeto de que los judíos se convirtieran al cristianismo, el texto inicia
haciendo la lista de los antepasados de Cristo como hombre y narra la aparición de un ángel a San José, razones por las que a
Mateo siempre se le pinta al lado de un hombre con aspecto de ángel. El Evangelio Según San Mateo reprodujo los sermones de
Cristo, como el Sermón de la Montaña, el Sermón de las Parábolas y el que le dijo a sus apóstoles cuando iba a mandar su prime-
ra predicación; concluyendo con la resurrección de Jesús. La fiesta de San Mateo se celebra el 21 de septiembre. Sálesman,
Eliécer; Op. Cit., Tomo 3, pp. 472-476.
24
de San Lorenzo Río Tenco95, San Sebastián Xhala96, San Juan Atlamica97, Santa Bárbara98 , San Martín
Tepetlixpan99 y Santiago Tepalcapa100.
En 1666, la Sala Capitular del Convento de San Buenaventura fue uno de los escenarios de las primeras
Informaciones Jurídicas Guadalupanas, consideradas como las documentales más importantes de la histo-
ria Guadalupana. En estas testimoniales, los principales actores fueron ocho vecinos de Cuautitlán: Testigo
1º, D. Marcos Pacheco, mestizo de más de ochenta años, Alcalde Ordinario de los Naturales, Regidor y
Alguacil Mayor de la Iglesia Parroquial101; Testigo 2º, Gabriel Xuarez, indio de ciento diez años, nacido en
el Barrio de San Joseph Tequixquinagua, que está conjunto al de Tlayacác102; Testigo 3º, Andrés Juan,
95
Ver secuencia gráfica del templo en las láminas 27 y 28. Lorenzo significa “coronado de laurel”, San Lorenzo Martir fue
uno de los siete hombres de confianza del Papa, encargado de administrar los bienes de la iglesia y de distribuir la ayuda a los
pobres. Cuando el Papa San Sixto fue asesinado en plena misa con base en el decreto de persecución cristiana del emperador
Valeriano, Lorenzo recogió el dinero y los bienes de la iglesia y los repartió a los pobres, por esta acción fue asado en una parrilla
de hierro el 10 de agosto del año 258. Ibidem, pp. 232-236.
96
Ver secuencia gráfica del templo en la lámina 29. Sebastián significa “digno de respeto venerable”, se trata de un capitán de
la guardia en el palacio imperial de Roma, quien en el siglo iii entró a la vida militar para poder ayudar a los cristianos que estaban
prisioneros. Al ser descubierto, se le dio a escoger entre la vida cristiana o un ascenso en el ejército, y al asumir que sería seguidor
de Cristo hasta el último momento de su vida, el emperador ordenó que fuera atravesado a flechazos. La fiesta de San Sebastián
se celebra el 20 de enero. Ibidem, Tomo 1, pp. 92-93.
97
Ver secuencia gráfica del templo en la lámina 30. Juan significa “Dios es misericordioso”, él fue pescador y más tarde após-
tol de Cristo al recibir su mensaje: “vengan conmigo y los haré pescadores de almas”. Como privilegios de su vida, recostó su
cabeza sobre el corazón de Jesús en la última cena, fue reconocido como “el apóstol más amado por Cristo”, fue él único discí-
pulo que estuvo presente en el calvario durante la crucifixión y Jesús le pidió ahí que se encargara de su madre, y fue el primer
apóstol en llegar al sepulcro vacío de Cristo después de la resurrección. En forma posterior a estos sucesos, Juan estuvo preso por
predicar el cristianismo, fue desterrado a la isla de Patmos en donde escribió el Apocalipsis, después volvió a Éfeso para escribir
el Evangelio según San Juan. Por sus escritos, a Juan siempre se le ha representado junto a un águila, pues se considera que se
elevó a grandes alturas de espiritualidad literaria. Murió a los 94 años de edad, siendo el único discípulo que no lograron matar
los perseguidores y esto se atribuyó a una sentencia de Cristo: y si yo quiero que se quede hasta que yo venga ¿a ti que?. La fiesta
de San Juan se celebra el 27 de diciembre. Ibidem, Tomo 4, pp. 410-414.
98
Ver secuencia gráfica del templo en las láminas 31, 32 y 33. Bárbara vivió en el siglo iii y era cristiana, pero hija de un pa-
gano llamado Dióscoro. Como Bárbara no aceptaba casarse con ningún pagano, su padre permitió que la martirizaran cortándo-
le la cabeza con una espada. Se dice que cuando Dióscoro bajaba del monte donde habían matado a su hija lo alcanzó un rayo y lo
mató, por lo que tradicionalmente a Santa Bárbara se le reza para librarse de los rayos durante las tormentas. La fiesta de Santa
Bárbara se celebra el 2 de diciembre. Ibidem, p. 298.
99
Ver secuencia gráfica del templo en las láminas 34, 35 y 36. Martín significa “el batallador”, se trata del hijo de un veterano
del ejército que a su vez se desempeñaba como militar en el siglo iv. Un día de invierno se encontró por el camino a un pobre a
medio vestir, entonces Martín sacó su espada para dividir su manto en dos partes y le dio la mitad al pobre. Esa noche vio en
sueños que Cristo se le presentaba vestido con el medio manto que le había regalado al pobre y oyó que le decía: Martín, hoy me
cubriste con tu manto. Martín dejó el ejército, se bautizó y se hizo discípulo de San Hilario, quien le cedió unas tierras para que
fundara el primer convento que hubo en Francia. Por sus obras, Martín fue llevado a Tours bajo el pretexto de que debía asistir
espiritualmente a un enfermo grave, sin embargo, en realidad una multitud lo eligió como obispo. En Tours fundó otro monaste-
rio, fungiendo como obispo durante 27 años bajo premisas de amor y caridad. La fiesta de San Martín Obispo se celebra el 11 de
noviembre. Ibidem, pp. 216-220.
100
Ver secuencia gráfica del templo en las láminas 37 y 38. El nombre Santiago proviene de la contracción de dos palabras
“Sant Jacob”, el nombre original en hebreo era únicamente Jacob (“sostenido por el talón”). Santiago era hermano de Juan Após-
tol y Evangelista, fue támbien pescador y discípulo de Cristo, se le llamaba Santiago el Mayor para diferenciarlo del otro apóstol
Santiago que era de menor edad. Junto a su hermano Juan acompañaron a Cristo en sus predicaciones, y éste le tuvo especial
aprecio por ser el más atrevido y valiente para declararse amigo y seguidor del redentor. Después de la muerte de Jesús, Santiago
fue el primer discípulo que derramó su sangre por el cristianismo, Herodes Agripa ordenó que se le degollara. Se ha tenido la
firme creencia de que su cuerpo se encuentra en la capital de Compostela (España), algunas versiones sostenían que Santiago
evangelizó y murió ahí, otras que sus restos fueron llevados después de sus muerte desde palestina. Santiago ostenta el título de
patrono de España, su fiesta se celebra el 25 de julio. Ibidem, Tomo 3, pp. 150-153.
101
Hipólito Vera, Fortino; Op. Cit., p. 24.
102
Ibidem, p. 24.
25
indio de ciento doce a ciento quince años, Mandón, Oficial de la República de los Naturales, vecino del
Barrio de Theacoac103; Testigo 4º, Da. Juana de la Concepción, india de ochenta y cinco años, nacida en el
Pueblo de San Miguel (referenciado a media legua de Cuautitlán, por lo que se intuyó que era Melchor
Ocampo)104 ; Testigo 5º, D. Pablo Xuarez, indio de sesenta y ocho años, Gobernador del Pueblo y Provincia
105
; Testigo 6º, D. Martín de S. Luis, indio de ochenta años, muchas veces Alcalde Ordinario106; Testigo 7º,
D, Juan Xuarez, indio de cien años, natural de San Sebastián Xala107, Regidor Mayor; Testigo 8º, Catharina
Mónica, india de cien años, natural del Barrio de la Carnicería108.
Hacia fines de la etapa colonial, la Corona Española, al percibir el riesgo del gran poder acumulado en
los Virreyes, centralizó el gobierno territorial mediante la asignación de provincias a intendentes bajo su
insustituible inspección general109. El 4 de diciembre de 1786, se publicó en Madrid La Real Ordenanza
para el Establecimiento e Instrucción de Intendentes de Ejército y de Provincia en el Reino de la Nueva
España. En tal sentido, Cuautitlán quedó como parte integrante de la Intendencia General de la Capital de
México, y la nueva autoridad fue ejercida a través de subdelegados (que sustituyeron a los Alcaldes Mayo-
res) durante el tiempo que duró esta forma de organización del gobierno110. Dentro de las actividades del
culto católico, para esta última etapa colonial la señora María Loreto de Revuelta y el señor Pedro de An-
tonelli gestionaron y construyeron la Capilla de la Casa de Juan Diego (conocida como Capilla del Cerrito)
entre 1800 y 1810111.
103
Ibidem, p. 35.
104
Ibidem, p. 41.
105
Ibidem, p. 46.
106
Ibidem, p. 52.
107
Ibidem, p. 57.
108
Ibidem, p. 64.
109
Las reformas obedecieron a la inquietud inicial de Felipe V, quien se dirigió a Francia solicitando a Luis XIV que enviase
a España un experto en administración de la Hacienda. Atendiendo a su llamado, se envió a Jean Orry (1652-1719), quien poste-
riormente indujo las intendencias. Moreno Espinosa, Roberto y otros; Origen y Evolución del Municipio en el Estado de México;
México, Gobierno del Estado de México, Coordinación General de Apoyo Municipal, Primera edición, 1992, p. 82.
110
Algunos subdelegados de Cuautitlán fueron: Antonio Sánchez (1793-1796), Manuel Moreno (1811-1812 y 1816), y José
María Marín (1815-1816).
111 Ver secuencia gráfica del templo en las láminas 39 a 46. El 17 de noviembre de 1798, la señora María Loreto de Revuelta
solicitó al virrey Miguel José de Aranza el consentimiento para la construcción de la capilla: Excelentísimo Señor.- Doña María
Loreto de Revuelta, vecina del pueblo de Cuautitlán, ante la superioridad de vuestra excelencia, como mejor proceda digo: Que
en la inmediación de dicho pueblo existe con constante tradición y aún autenticidad el paraje donde tuvo su habitación el feli-
císimo Yndio Juan Diego a quien se apareció nuestra madre santísima de Guadalupe, en el cual muchos años ha se pensó
construir una capilla para dar adoración pública a Su Majestad por primer objeto, y en segundo mantener la memoria de aquel
dichoso determinado suelo donde vivió el expresado Juan Diego. Aunque los deseos de todos los Yndios del Pueblo han sido ver
construida dicha capilla, la escasez de sus facultades se lo hizo siempre inverificable; y por tanto movida yo de piedad por los
buenos fines de su intención, del fruto espiritual que de esta obra pueda resultar, deseosa al mismo tiempo de manifestar a tan
Soberana Reyna el reconocimiento de ser yo del expresado Pueblo. Me he resuelto a emprehenderla a mis expensas, contando
sólo con el auxilio voluntario del personal trabajo de los indios del Pueblo, y otros inmediatos quieran emprender en su fábrica.
Para llevar a este efecto se hace necesario el Superior consentimiento de Vuestra Excelencia por las Vice Regias facultades que
ejerce en estos dominios, bajo cuyo concepto ocurro a su notoria piedad, suplicándole se sirva concederlo; y para remover
cualquier duda que pudiera ofrecerse sobre la propiedad del sitio en que debe fabricarse dicha Capilla presento a Vuestra Ex-
celencia las adjuntas diligencias que acreditan la gustosa voluntaria cesión que han hecho los interesados de la parte de este
sitio que cabe a sus posesiones… que por interposición del Señor Cura Párroco de este partido los naturales interesados en los
pedasitos de Tierra que se hallan en el parage destinado para Fabricar el Templo de Nuestra Madre Santísima de Guadalupe;
los que son José Clatelco, Pedro José Mayordomo que fue de la Cofradía de Ánimas; y Pablo Cristino, Sachristán, (Juan Manuel
y el Gobernador actual), han cedido lo que a cada uno corresponde, y para constancia de ello se ha de servir Vuestra Merced
mandarlos compareser y explorar su voluntad. Como requisito adicional, la señora María Loreto de Revuelta hizo comparecer
diecinueve personas que dieran testimonio del lugar donde estuvo la casa de Juan Diego así como de la solvencia económica de
ella misma para llevar a cabo la obra. En tales circunstancias, los comparecientes fueron: 1) Don Juan Ramos, Gobernador,
ochenta años de edad; 2) Don Gregorio Urbán, en cuatro ocasiones Gobernador, sesenta y nueve años de edad; 3) Sebastián
Antonio Sánchez, Gobernador pasado, sesenta y dos años de edad; 4) Don Manuel Gómez, en tres ocasiones Gobernador,
26
En 1806, con base en el artículo 33 y otros de la Real Ordenanza del 4 de diciembre de 1786, la admi-
nistración de bienes comunales consideraba que los pueblos del Partido de Cuautitlán eran112: San Juan
Tecoac, San Juan Atlamica, San Martín Obispo, Santa María Nativitas Tultepec, Santiago Teyahualco, San
Miguel Tlaxomulco, Visitación de Santa Isabel, San Francisco Tenopalco, Santa Bárbara, Santa María
Aguatitlán, San Mateo Ixtacalco, San Sebastián Xala, San Lorenzo Riotenco, San Pedro Tepotzotlán, San
Francisco Tepujaco, Santiago Cuautlalpan, San Mateo, San Antonio Teoloyucan, San Cristobal Coyote-
pec, San Pablo Huehuetoca y San Miguel de los Jagüeyes113. En la General Noticia de Todas las Jurisdic-
ciones de Esta Nueva España, Temperamentos, Frutos y Obispados, Tributos y Tributarios (1784), Cuautit-
lán apareció clasificada como ciudad de segunda, de donde destacaba la agricultura y la alfarería como
actividades económicas: dista de México cinco leguas al norte… hay siembra de maíces, trigos y fábrica
de loza ordinaria; ocho pueblos grandes y varios pequeños. Corto territorio114. Posteriormente, en la No-
ticia Geográfica del Reino de la Nueva España y Estado de su Población, Agricultura, Artes y Comercio,
elaborada por Carlos Urrutia a instrucción del Virrey Revillagigedo en 1794, apareció Cuautitlán en la
descripción de la Intendencia de México: “está situado en un plano superior de México, fértil, abundante
y sano. Su jurisdicción comprende 20 pueblos, entre los cuales está Tepotzotlán, en él hay un colegio don-
de toman ejercicio los que se ordenan del Arzobispado de la capital, y Huehuetoca, donde se halla el fa-
moso desagüe. Su población es de 14 519 individuos”115 .
En conclusión, el Cuautitlán de la etapa prenacional aportó diferentes referentes empíricos que hasta la
fecha han constituido tópicos importantes en el estudio de las Ciencias Sociales. Para el Federalismo Mexi-
cano, como uno de los tres pilares en su adopción inicial, algunos autores destacaron en forma importante
la preexistencia de una organización federativa o confederada de la época prehispánica, de rasgos descen-
tralizados. Así son vistos varios estados indígenas del centro de México unidos en alianzas como la de
Tenochtitlán-Texcoco-Tlacopan y la de Tlaxcala-Cholula-Huexotzingo, en torno a los cuales se agrupaban
ochenta y tres años de edad; 5) Pascual Ventura, Gobernador actual, cincuenta y cuatro años de edad; 6) Feliciano Bullón, Indio
Labrador, cuarenta años de edad; 7) Antonio José Tinoco, Albañil, noventa y siete años de edad; 8) Andrés de Mendoza, Mestizo-
Escultor, setenta y nueve años de edad; 9) Miguel Antonio García, Indio Principal, setenta y ocho años de edad; 10) Doña Vi-
centa Dominga García, Viuda, sesenta y dos años de edad; 11) Pascual de los Reyes, Yndio y que ha sido alcalde cuatro veces,
sesenta y seis años de edad; 12) Pedro Antonio, Indio ocho ocasiones regidor, noventa y nueve años de edad; 13) Basilio Porras,
Yndio tres veces regidor, noventa y seis años de edad; 14) Francisco Xavier Córdoba, Indio natural y vecino de Cuautitlán, se-
tenta y tres años de edad; 15) Manuel Bacilio, Indio antiguo regidor, noventa y seis años de edad; 16) Salvador Cayetano, dos
ocasiones alcalde del barrio Santa María, setenta y dos años de edad; 17) Juan Manuel Usuán, Alcalde en dos ocasiones, cin-
cuenta y ocho años de edad; 18) Nicolás Antonio, Natural y vecino de Cuautitlán – Juez de Sementera en diecinueve ocasiones,
noventa y cuatro años de edad; y 19) Don Julián Galván, Indio vecino de Cuautitlán, antiguo Gobernador, sesenta y cuatro años
de edad. Fueron también parte del largo trámite las cartas anuencia de los párrocos de Cuautitlán y de Tepotzotlán, así como la
revisión del plano de construcción por parte del arquitecto Ignacio Castera. Una vez que fue concedida la licencia el 29 de
agosto de 1800, y por el posterior fallecimiento de la señora María Loreto de Revuelta, Don Pedro Antonelli, teniente coronel y
administrador de la hacienda Cuamatla, construyó la capilla cuya conclusión se registró en 1810, solicitando al arzobispo de
México, Don Pedro José de Fonte y Hernández Miravete, la bendición y apertura del culto público bajo su mayor argumento: la
desastrosa insurrección (de independencia) y mi ausencia en campaña, han retardado el deseo común de estos habitantes y mi
anhelo de su dedicación (de la capilla)… el batallón de mi mando ha experimentado visiblemente su poderoso patrocinio (de la
Virgen de Guadalupe), y es el que conmigo particularmente ansía tributarla gracias y nuestros votos en la referida capilla.
Debido a la inestabilidad social ocasionada por el movimiento de independencia, fue hasta el 20 de julio de 1917 cuando el Deán
del Cabildo Metropolitano, Don Juan Valdez de Anaya, bendijo la capilla según el ritual romano. Torres López, Alejandro (pres-
bítero); Op. Cit., pp. 25-26 y 28-41.
112
Ver en las láminas 1, 3 y 4 la interrelación de los pueblos de la región y del distrito, en donde los escurrimientos pluviales
eran de vital importancia para el desarrollo local.
113
Alanís Boyso, José Luis; Alanís Boyso, Rodolfo; Sarmiento Rea, Leopoldo; Catálogo y Síntesis de Documentos Manuscri-
tos Relativos a Pueblos del Estado de México 1542-1823, Archivo General del Estado de México, p. 20.
114
Hernández R., Rosaura (coordinadora); Cuauhtitlan, Cuadernos Municipales Tres; México, H. Ayuntamiento de Cuautit-
lán México 1994-1996, El Colegio Mexiquense, Primera edición, 1996, p. 39.
115
Ibidem.
27
numerosos señoríos (como Los Chichimecas Cuautitlanenses), lo mismo ocurrió en la parte norte de Yu-
catán, con la confederación de Mayapán116. Como línea endógena destacable, por la considerable anticipa-
ción al ejercicio del derecho femenino al voto y a ser votadas (1953), el Señorío de Cuautitlán contó con tres
Tlatoanis mujeres en los siglos ix, x y xi respectivamente. Que si bien, se podría argumentar en contra la
sucesión nobiliaria, cabe destacar también los valores de Justicia, Valentía y Representatividad Legislativa
como virtudes que aplicaron las mujeres al alcanzar el grado de Tlatoanis cuautitlanenses.
Como ingenieros y constructores, los grupos prehispánicos y los indios tributarios de la colonia tuvie-
ron la capacidad de resolver problemas públicos mediante obras civiles. Los primeros, ante problemas de
inundación, nos legaron en el Río Cuautitlán y sus derivaciones un sistema fluvial perfectamente arrepre-
sado que hasta la fecha funciona, sólo que lo hemos confinado a sistema de desagüe. Por su parte, los
profundos valores espirituales fueron el motor para que las manos indígenas (alfareras de origen) constru-
yeran notables obras de arquitectura para el uso del culto religioso, edificaciones que hasta la fecha no han
podido ser igualadas en belleza y jerarquía, pese a las tecnologías y recursos vigentes. En otro tipo de
construcción, y esa si relativamente actual, la canonización de San Juan Diego Cuautlatoatzin (2002), más
allá del culto católico, corresponde a la distinción internacional de un elemento de origen que mezcla los
principios espirituales con el surgimiento de los valores patrios mexicanos. No olvidemos que Don Miguel
Hidalgo tomó en Atotonilco (Jalisco) una réplica de la tilma de ayate y la levantó como la primera bandera
mexicana, ni que Don José María Morelos expuso en el texto político fundacional de los mexicanos, Los
Sentimientos de la Nación: Que… se establezca por ley Constitucional la celebración del día 12 de Di-
ciembre en todos los Pueblos, dedicando a la Patrona de nuestra libertad María Santísima de Guadalupe,
encargando a todos los pueblos la devoción mensual. Lo anterior, ni la visión política juarista se atrevió a
modificar, dejando intacto hasta la fecha la fiesta híbrida de nuestra identidad espiritual y nacionalista. Y
todo ello, con origen orgullosamente cuatitlanense.
116
Ortega Lomelí, Roberto; Federalismo y Municipio, México, FCE, 1994, pp. 16.
28
LÁMINA 1.- Número de catálogo 56, mapa, color, plano que manifiesta las interesantes
obras del real desagüe, año de 1807, 30 x 19 centímetros, 977/0054,
desagüe: volumen 39, expediente 7, f 28.
29
LÁMINA 2.- Número de catálogo 1083, mapa con elementos pictográficos, años de 1590 a 1591,
autor: Gonzalo de Salazar (alcalde), sin escala, 34 x 45 centímetros, 977/1214, tierras:
volumen 1521, expediente 1, f 69.
30
LÁMINA 3.- Número de catálogo 1330, mapa, color. Distrito de Cuautitlán Estado de México,
año de 1763, autores: Idelfonso de Iniesta Vejarano y Felipe de Zúñiga y Ontiveros (agrimensores),
sin escala, 64 x 85 centímetros, 977/1450, tierras: volumen 2028, expediente 5, f 118.
31
LÁMINA 4.- Número de catálogo 1333, mapa, Cuautitlán, Teoloyucan y Zumpango Estado
de México, año de 1734, autor: Ignacio de Sigüenza (agrimensor), sin escala, 29 x 41 centímetros,
977/1453, tierras: volumen 2040, expediente 5, cuad. 2, f 71.
32
LÁMINA 5.- Número de catálogo 3723, mapa, brazuelo del Río Cuautitlán Estado de México,
año de 1857, autor: Romualdo Rivera, escala 800 varas, 32 x 41 centímetros, 979/0524,
fomento desagüe: volumen 24, expediente 15, f 59.
33
LÁMINA 6.- Número de catálogo 3726, mapa, Cuautitlán y Teoloyucan Estado de México,
año de 1857, sin firma, no indica escala, 32 x 43 centímetros, 979/0527, fomento desagüe:
volumen 24, expediente 15, f 102 v.
34
LÁMINA 7.- Número de catálogo 3729, mapa, Huehuetoca, Coyotepec y Cuautitlán Estado
de México, año de 1897, autor: Raymundo Rivera, no indica escala, 43 x 33 centímetros, 979/0528,
fomento desagüe: volumen 25, expediente sin número, f 9.
35
LÁMINA 8.- Número de catálogo 3679, mapa, Río Tepotzotlán Estado de México, año de 1865,
autor: Romualdo Rivera (ingeniero administrador), escala 2000 metros, 45 x 32 centímetros,
979/0250, fomento desagüe: volumen 8, f 206.
36
LÁMINA 9.- Número de catálogo 3681, mapa, plano, Huehuetoca, Zumpango y Tepotzotlán,
año de 1865, sin firma, escala en varas y metros, 58 x 90 centímetros, 979/0252,
fomento desagüe: volumen 8, fc 441.
37
Nota Preliminar.
Al inicio del siglo xvi, como respuesta al surgimiento del protestantismo, la iglesia católica cuidó la dispo-
sición didáctica de las imágenes sagradas para un mejor entendimiento de los misterios de la fe, buscando
así atraer más creyentes al catolicismo. En tal sentido, la autoridad eclesiástica puso en manos de artistas la
tarea de elaborar los contextos de las imágenes, quienes combinaron la arquitectura, la pintura y la escul-
tura para que grandes conjuntos artísticos envolvieran al ser humano a manera de escenarios de teatro. El
estilo barroco permitió a los artistas experimentar libremente con la creación de formas. Dentro del mismo
estilo existieron dos variantes formales, una en el siglo xvii llamada salomónica y otra en el siglo xviii co-
nocida como estípite.
A la izquierda, la característi-
ca de la columna salomónica es
que su fuste está contorneado
en espiral por los ornamentos.
A la derecha, la
característica de
la columna estípite
es que su fuste se
compone de pirámides
truncadas invertidas con
ornamentos.
38
39
En la planta alta, los pasillos tienen como cenefa Ubicado en el antiguo huerto del monasterio, el
un cordón franciscano y 12 pinturas recientes acueducto y el pozo de la cocina fueron descubier-
de la vida de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin. tos y restaurados recientemente.
40
LÁMINA 12.- Capilla del siglo XVI del Panteón de San José Milla.
Con rasgos platerescos en la portada, su estructura fue de muros de carga de piedra recortada a la manera
prehispánica y adobe junteados con mortero de cal apagada y arena con lodo. La cubierta fue formada por viguería,
tabla y entortado de cal soportada sobre dos arcos transversales de medio punto.
41
LÁMINA 13.- Cruz Atrial de la capilla del siglo xvi del panteón de San José Milla.
A la vista, la cruz de San José es robusta y con poco dinamismo en los relieves o grabados, lo cual hace pensar que
le antecedió como obra de menor perfección a la que actualmente se ubica en el Parque de la Cruz.
Otros relieves distribuidos en el vástago mayor aluden a la pasión de Cristo: la columna románica, la cuerda, los
flagelos cruzados frente a la columna, el gallo, la escalera, una palma o rama, la lanza, la linterna, las tenazas, el
martillo, la vara con esponja, la jarra y la caña. Por la parte trasera, la cruz contiene monogramas de Jesús y de María.
42
Clasificada como Arte Plateresco y Tequitqui (interpretación indígena de la religión importada), está compuesta
por tres grandes piedras. Mide 4.85 metros desde su arranque en el pedestal, sus brazos 2.20 metros, la Piana es
octogonal, tiene más de 3 metros de altura y 7.50 metros de diámetro. La cruz descansa sobre un podio cúbico con
un cráneo y dos tibias cruzadas, dos leoncillos rampantes y un escudo.
43
44
Nave sencilla con torre estilo barroco. Torre con azulejos de mediados del siglo xx.
La estatua del retablo principal es una A la izquierda del presbiterio se ubica una
advocación de Cristo. estatua de la Trinidad.
45
La composición general es a base de dos cuerpos horizontales, un zócalo y un remate. Contiene cuatro columnas
estípite en el cuerpo inferior y cuatro columnas salomónicas en el cuerpo medio.
Cuerpo superior: Santo Domingo de Guzmán, San Miguel Arcángel y San Francisco (izquierda a derecha).
Al centro del cuerpo intermedio: réplica parcial de la pintura los Desposorios de la Virgen María y San José, cuyo
original es obra de Rafael Sanzio de Urbino y se encuentra en la Pinacoteca Brera de Milán.
El retablo contiene perimetralmente quince íconos que señalan pasajes profundamente simbólicos de la vida de
Cristo, por ejemplo, la estrella y la luna refieren la participación de María en el misterio de la encarnación.
46
LÁMINA 18.- Pintura Lateral Izquierda del Retablo de la Capilla de la Purísima Concepción.
La anunciación de María: la Virgen María (izq.), el espíritu santo (sobre la ventana) y el Ángel Gabriel (der.).
La Trinidad, en la que padre, hijo y espíritu santo tiene imágenes similares; rasgo no permitido actualmente.
El patrocinio de la Virgen María en Cuautitlán, con grupos de españoles e indios naturales bajo su manto.
47
LÁMINA 19.- Pintura Lateral Derecha del Retablo de la Capilla de la Purísima Concepción.
San Joaquín (izquierda) y Santa Ana (derecha), los padres de la Virgen María.
El Apocalipsis: San Buenaventura (izq.), Virgen Apocalíptica Alada (centro) y San Juan Evangelista (der.).
48
Pintura de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, al Pintura de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin
fondo la Quinta Aparición de la Virgen María a mostrando su tilma de ayate a Fray Juan de
Juan Bernardino (tío). Zumárraga.
49
Hacia fines del siglo xx, el retablo fue construido de maderas finas labradas sobre una estructura de acero.
Contiene cuatro pinturas del artista flamenco Martín de Vos (Amberes, 1532-1603), restauradas en 1969.
Cuerpo superior: escudo pontificio, Cristo crucificado y escudo episcopal (izquierda a derecha).
El retablo original fue churrigueresco y se conservó hasta fines del siglo xix, época en que fue sustituido por un
ciprés estilo neoclásico, que a su vez fue demolido en 1969 para conformar otro de concreto armado.
Otros elementos: San Buenaventura e Inmaculada Concepción (izquierda a derecha), las siguientes figuras
corresponden a grabados de los mismos santos en la puerta principal de la Catedral.
50
La cúpula está dispuesta sobre el crucero, es de tambor ochavado con bóveda de perfil rebajado en sus ocho gajos,
la linternilla le da la imagen del siglo xviii.
51
Conserva los mismos elementos que las cruces de San José Milla y del Parque de la Cruz: los treinta denarios, las
iniciales INRI, el fraile, el español y la corona de espinas en el crucero. Los relieves son de menor perfección que
en las otras cruces.
Algunos elementos a detalle: la linterna, la jarra, la corona de espinas y el gallo (izquierda a derecha).
Esta cruz estuvo colocada en la esquina suroeste de la barda de la Catedral, actualmente pasó a ser el elemento
central de columbario, cuyo acceso de localiza entre la Capilla de la Purísima Concepción y el Templo
de la Tercera Orden.
52
María viste los colores de la historia de la salvación, Pintura del siglo xviii de Santa Ana, San Joaquín y
azul y blanco, que hacen alusión a los primeros miste- Jesús (de niño). En la parte superior se ilustró a Dios
rios de Cristo, encarnación y nacimiento. El vestido rojo Padre y a Dios Espíritu Santo.
significa que María está asociada a la pasión, sin corona
aún significa que está aquí cumpliendo su misión.
53
Los relieves de la cruz atrial, distribuidos por todos sus Rostro de Cristo de acabado imperfecto en el crucero de
lados, son análogos a los de las cruces de San José la cruz atrial. Los remates de la cruz son flores de lis.
Milla y del Parque de la Cruz.
54
55
Crédito por la información: Pbtro. J. Jesús Mario Rodríguez Sandoval y C. José Luis Paredes Medina.
56
LÁMINA 28.- Retablo Barroco del Templo de San Lorenzo Mártir, San Lorenzo Río Tenco (1760).
Remate triunfal: San Gabriel, San Martín y San Rafael Arcángeles (de izquierda a derecha). Se dice que al diablo lo
quemaron hace años, ¡por distraer la atención de la feligresía!
Interestípites izquierdo y derecho: Santa Rosa de Lima y San Felipe de Jesús respectivamente. Al mismo nivel en
las pilastras: San Felipe Neri, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier y San Camilo de Lelis.
57
Los relieves de la cruz atrial aluden los elementos de la Los retablos son de estilo neoclásico.
pasión de cristo.
58
Pintura de la presentación de la Virgen María en el Pintura de la Epifanía del Señor. Epifanía significa
templo a la edad de tres años por sus padres manifestación o presentación en público. Se llama así
San Joaquín y Santa Ana. Allí fue instruida esta fiesta porque en ella se representa como Jesús fue
cuidadosamente respecto la fe de sus padres y adorado por los Reyes Magos. La fiesta del 6 de enero
sobre los deberes para con Dios. fue constituida desde el año 400 en la Iglesia Católica.
59
En la fachada existe una imagen a relieve de la cabeza En el bautisterio destaca la ornamentación de las
sangrante de Santa Bárbara y la espada con la cenefas y una pintura del bautizo de Cristo por
que fue decapitada. San Juan Bautista.
60
Retablo barroco de tres calles ascensionales, zócalo Detalle de Cristo y cordero en la parte baja del
y remate (Santa Bárbara al centro). retablo principal.
Retablo dedicado a la Virgen María, destacan sus Retablo dedicado a San Buenaventura, destacan
padres, los misterios de su vida y la imagen escenas de su vida y un rostro de Cristo coronado
de Juan Diego Cuauhtlatoatzin. con espinas en la parte baja.
61
En forma similar a la composición del retablo principal Pintura de Cristo crucificado a un costado
de la catedral, esta pintura monumental muestra del retablo principal.
a Cristo crucificado, misterios de la vida de
María, San Pedro y San Pablo.
62
Pintura en la sacristía.
63
El retablo es barroco con pilastras estípite. En el Al centro del retablo se encuentra el Cordero Degollado
culmen del conjunto, arriba de Cristo Crucificado, está con el libro de los siete sellos, que es la visión que
San Felipe, Mártir Mexicano. A los lados de éste, las tiene el Apocalipsis de Cristo.
estatuas en rojo pertenecen a la tradición de los
desiertos, uno es San Juan Bautista.
El Cordero Degollado está flanqueado por los dos San Lorenzo Mártir, a la derecha del Cordero Degollado,
diáconos que representan lo inicios de la Iglesia se identifica por una dalmática con la abreviatura IHS
primitiva, a la izquierda está San Esteban. que es típicamente jesuita y que significa Jesucristo
En el medallón de arriba está San Pedro. Salvador de los Hombres. En el medallón de arriba
está San Pablo.
Crédito por la información: Pbtro. Israel Mendoza Tinoco.
64
Retablo de un Cristo Sangrante con expositor. Estos Retablo con el Sagrado Corazón de Jesús, compuesto
retablos son raros en México, servían tanto para ornato por dos columnas estípite. En los medallones
como para la exposición con fines de adoración del San Pedro el más anciano.
pueblo en general. El Cristo seguramente fue hecho En el otro medallón San Pablo.
de caña o material parecido.
El templo de San Martín Obispo contiene los retablos de Retablo con la imagen de la Virgen de Guadalupe. Los
la Catedral de Cuautitlán. En tal caso, este elemento es detalles indican que fue elaborada en el siglo xvii, las
la fracción de uno de esos retablos, a los lados pueden rosas de la imagen no las contiene el lienzo original.
verse estatuas de San Pedro y San Pablo. Arriba se aprecia al sagrado corazón en un medallón.
65
El marco del ventanal del cuerpo superior tiene una Los relieves de la cruz atrial, de estilo plateresco,
ornamentación a base de querubines y una imagen aluden los elementos de la pasión de cristo.
del santo patrono.
66
67
68
LÁMINA 40.- Pinturas de la vida de Juan Diego Cuauhtlatoatzin en la Sacristía de la Capilla del Cerrito.
Juan Diego modelo de humildad. Boda de Juan Diego y María Lucía. El matrimonio consagra su vida.
Juan Diego hacia Tlatelolco. Acaecimiento de Juan Bernardino. Secuencia religiosa de Juan Diego.
Acaecimiento de María Lucía. Juan Diego dedicado a la ermita. Acaecimiento de Juan Diego.
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Crédito por la información: Ciudadano Agustín Espinosa Bullón. Crédito por la información: Ciudadano Agustín Espinosa Bullón.
Crédito por la información: Ciudadano Agustín Espinosa Bullón. Crédito por la información: Ciudadano Agustín Espinosa Bullón.
L
a ubicación geográfica de Cuautitlán permitió que esta población fuera escenario de paso de las
diferentes fuerzas militares durante el Siglo Formativo. Los registros históricos en general ca-
recen de protagonismos locales en función de los distintos bandos, la actividad pública local se
centró en la interacción de las autoridades municipales y distritales, mientras que la actividad pri-
vada respectiva se basó principalmente en la producción agrícola de las haciendas. En estas circunstancias,
al ser sede de un destacamento realista durante la etapa de lucha independentista, en 1812 los vecinos no se
prestaron para formar parte de estas fuerzas1. Más adelante, ya como parte de una nación independiente,
Cuautitlán continuamente registró diversas ocupaciones o tránsitos militares durante el transcurso del siglo
xix2. Destacaron el paso del Presidente Benito Juárez por Cuautitlán en su trayecto como gobierno itineran-
te hacia 1863 de salida y para 1867 de regreso, así como la marcha sin retorno del Emperador Maximiliano
de Habsburgo al interior del país por Cuautitlán en 18673.
En el ámbito nacional, la transición desde las continuas guerrillas y guerras por los gobiernos federal y
estatales hasta la estabilidad clasista del porfiriato, ocasionó que el acaparamiento latifundista colonial se
prolongara durante el siglo xix y principios del xx. La norma fue pobreza y aislamiento en todos los secto-
res de la actividad humana, cada región del país se dedicó a producir estrictamente lo necesario para el
autoconsumo4. El reflejo de lo anterior en el territorio del Cuautitlán decimonónico fue el registro de datos
que denotaron la antigüedad y la productividad de sus haciendas. Sobre el primer aspecto, las anotaciones
cuya antigüedad data del siglo xvi correspondieron a las Haciendas de los Reyes y San Pedro Cuamatla, la
de Jaltipa, y la de Tlaltepán. Las dos primeras fundadas por Juan de Cotrina5 y Juan Gómez de Castro
respectivamente, reconocidos terratenientes en la historia colonial del Estado de México. Cuamatla, como
la hacienda más destacada de Cuautitlán por la cantidad de registros coloniales encontrados, tuvo un pro-
ceso de formación de 58 años (1583-1641) durante los que se logró integrar diecisiete mercedes de tierra6.
1
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 72.
2
Documentado en el Diario de Sucesos Notables 1832-1864, de Ramón Malo, se mencionaron en 1832 el avance de las tropas
de Anastasio Bustamante de Cuautitlán a Zumpango para combatir al enemigo. En 1841 y 1842 el paso hacia la ciudad de Méxi-
co de los destacamentos de Pedro María Anaya y la circulación de diversos manifiestos según los posicionamientos de los bandos
político-militares, respectivamente. En 1845 el tránsito a la Ciudad de México del ejército a cargo del Gral. Paredes. En 1858,
durante la Guerra de Reforma, la realización de algunas batallas cerca de Cuautitlán en las que participó el Gral. Miguel María
de Echegaray. Ibidem, pp. 80 y 81.
3
Ibidem, pp. 82.
4
Cosío Villegas, Daniel; Bernal, Ignacio; Moreno Toscano, Alejandra; González, Luis; Blanquel, Eduardo; y Meyer, Loren-
zo; Historia Mínima de México; México, 1983, El Colegio de México, Séptima reimpresión, p. 102.
5
Originario de Cáceres (España).
6
Academia de Historia del Norte del Estado de México, H. Ayuntamiento Constitucional de Tultepec; Cuatro Haciendas
Coloniales en el Norte del Estado de México, México, Estudios regionales del norte del Estado de México, Año 2, Número 2,
1999, p. 18.
75
Jaltipa fue integrada en 24 años (1593-1617) mediante el otorgamiento de mercedes de tierra y la compra y
despojo de parcelas a los indios, población factible de afectar al encontrarse diezmada por las enfermeda-
des y por el sistema de congregaciones7 . Para el siglo XVII, la Hacienda de San Juan Atempan inició con
dos Mercedes de tierras otorgadas a Pedro de Carranza por los virreyes en 1603 y 1611. En el siguiente si-
glo, la Hacienda de la Corregidora señalaba como propietario a Félix Sandoval en 1735, la Hacienda del
Sabino estaba bajo el dominio de Juan Manuel Fernández Arcipreste en el mismo año, el Rancho el Salitre
contaba como mayordomo a Francisco Gómez en 1762, y la Hacienda de San Mateo estaba apropiada por
Juan Manuel de Arcipreste en 17858. Como grupo privilegiado, desde fines del siglo xvi se formó una so-
ciedad de hacendados cuyas familias fueron emparentando, aunque en algunos casos o épocas los dueños
no vivían ni en Cuautitlán ni en las haciendas sino que nombraban un administrador que se encargaba de
hacer productiva la finca9.
En 1897, el Distrito de Cuautitlán estaba integrado por 56 mil 720 hectáreas, que para 1904 se redujo li-
geramente a 52 mil 36610. Tal Distrito estaba formado por los actuales municipios de Cuautitlán, Coyotepec,
Huehuetoca, Teoloyucan, Tepotzotlán, San Miguel Tlaxomulco (hoy Melchor Ocampo), Tultepec y Tultitlán.
Las haciendas de Jalpa en Huehuetoca11; de Cuamatla12 y San Mateo13 en Cuautitlán; de Lechería14, de Car-
tajena y Anexas15 y de Guadalupe16 en Tultitlán; y las Haciendas de Dolores17 y de Xochimanga18 en Tepot-
zotlán; eran las que tenían una mayor extensión territorial por rebasar todas ellas las mil 400 hectáreas,
concentrando entre el 40 y el 45% de la extensión total del Distrito. Otras Haciendas importantes en Cuau-
titlán, con superficies entre las 600 y 650 hectáreas, eran la del Sabino19 , la de San José Puente Grande20, la
de Jaltipa21, y la de la Corregidora22. Al final de la secuencia se encontraban aquellas propiedades que medían
menos de 600 hectáreas, entre las que pueden citarse el Rancho del Salitre23, el de Cárdenas24, el del Molino
7
Ibidem, p. 31.
8
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., pp. 66-68.
9
Academia de Historia del Norte del Estado de México, H. Ayuntamiento Constitucional de Tultepec; Op. Cit., pp. 22 y 23.
10
Ver en las láminas 5 a 9 la interrelación de los pueblos del distrito, en donde, al igual que en la étapa colonial, los escurri-
mientos pluviales siguieron siendo de vital importancia para el desarrollo local, por lo que su levantamiento y estudio generó los
principales registro históricos del siglo xix.
11
Jalpa era propiedad de Alberto Romero de Terreros, con superficie de 6 mil 880 has., y con un valor fiscal de $ 200 080.00,
y con 50 trabajadores. García Luna Margarita, Tierra y Campesinos: Estado de México 1889-1893, México, 1987, p. 77.
12
Ver secuencia gráfica de la Hacienda en las láminas 47 y 48. Cuamatla era propiedad de Manuel Martínez y Abiega, con
superficie de mil 935 has., con valor fiscal de $ 180 000.00, y con 183 habitantes y 48 trabajadores. Ibidem.
13
Ver imágen de la Hacienda en la lámina 51. San Mateo era propiedad del Gral. Felipe B. Berriozabal, con superficie de mil
755 has., con valor fiscal de $ 60 000.00, y con 33 habitantes y 22 trabajadores. Ibidem.
14
Lechería era propiedad de los Hermanos Pimentel, con superficie de 2 mil 408 has., y con valor fiscal de $ 85 220.00. Ibidem.
15
Cartagena y Anexas era propiedad de Guadalupe Fernández de Cordova y Moneada, con superficie de mil 755 has., y con
valor fiscal de $ 89 000.00. Ibidem.
16
Guadalupe era propiedad de Leocadia Molinos, con superficie de mil 634 has., y con valor fiscal de $ 40 009.00. Ibidem.
17
Dolores era propiedad de Pedro Zubieta y Murua, con superficie de 3 mil 965 has., y con valor fiscal de $ 19 865.00. Ibidem.
18
Xochimanga era propiedad de Juan B. Lozano, con superficie de mil 455 has., y con valor fiscal de $ 26 294.00. Ibidem.
19
Ver secuencia gráfica de la Hacienda en las láminas 49 y 50. El Sabino era propiedad de Tirso Saenz, con superficie de 623
has., con valor fiscal de $ 47 294.00, y con 20 trabajadores y 48 habitantes. Ibidem.
20
San José Puente Grande era propiedad de Miguel Mendizabal, con superficie de 215 has., con valor fiscal de $ 21 577.00, y
con 18 habitantes y 4 trabajadores. Ibidem.
21
Ver imágen de la Hacienda en la lámina 51. Jaltipa era propiedad de Tirso Saenz, con superficie de 602 has., con valor fiscal
de $ 70 000.00, y con 47 habitantes y 30 trabajadores. Ibidem.
22
La Corregidora era propiedad de José Bárcena, con superficie de 602 has., con valor fiscal de $ 60 000.00, y con 33 habi-
tantes y 18 trabajadores. Ibidem.
23
El Salitre era propiedad de Andrés Masañon y Vidal, con superficie de 344 has., con valor fiscal de $ 18 000.00, y con 22
habitantes y 16 trabajadores. Ibidem.
24
Cárdenas era propiedad de Fernando Gutiérrez, con superficie de 172 has., con valor fiscal de $ 18 000, y con 36 habitantes
y 21 trabajadores. Ibidem.
76
25
Molino de San Diego era propiedad de Gabriel Rodríguez, con superficie de 10 has., con valor fiscal de $ 8 000.00, y con
10 habitantes y 3 trabajadores. Ibidem.
26
Ozumbilla era propiedad de Micaela C. de Rodríguez, con valor fiscal de $ 11 558.00, y con 22 habitantes y 5 trabajadores.
Ibidem.
27
Ozumbilla era propiedad de Micaela C. de Rodríguez, con valor fiscal de $ 11 558.00, y con 22 habitantes y 5 trabajadores.
Ibidem.
28
Los Portales era propiedad de Simón Delgadillo, con superficie de 215 has., con valor fiscal de $ 10 402.00, y con 15 habi-
tantes y 10 trabajadores. Ibidem.
29
Fuentes era propiedad testamentaria de González, con superficie de 129 has., con valor fiscal de $ 3 190.00, y con 10 habi-
tantes y 5 trabajadores. Ibidem.
30
San Miguel era propiedad de Miguel Medina, con superficie de 556 has., con valor fiscal de $ 66 993.00, y con 20 habitan-
tes y 25 trabajadores. Ibidem.
31
La Teja era Propiedad de Nicolás Espinosa, con superficie de 559 has., con valor fiscal de $ 16 204.00, y con 50 habitantes
y 15 trabajadores. Ibidem.
32
Tetla era propiedad de Pedro E. Guinione, con superficie de 500 has., con valor fiscal de $ 2 832.00, y con 10 habitantes y
30 trabajadores. Ibidem.
33
Hernández R., Rosaura; Op. Cit. P. 40.
34
Considérense 150 kgs. por cada carga.
35
García Luna Margarita, Op. Cit., p. 80.
36
Ibidem.
37
Baranda, Marta; García Verásteguí, Lia; Estado de México, una Historia Compartida; México, Gobierno del Estado de
México, Instituto de Investigaciones Dr. Jose Maria Luis Mora, p. 240.
38
Hernández R., Rosaura; Op. Cit. P. 41.
77
descripción del año de 1880 decía: el terreno en general es plano y fértil, está surcado por algunos peque-
ños lomeríos y cubierto de sembradíos y arbolado de álamos, sauces y tejocotes agrios y dulces. Multitud
de caños fertilizan los alrededores de la cabecera, que son muy pintorescos. Riegan la municipalidad el
Río Grande de Cuautitlán y cinco pequeños arroyos… produce maíz, trigo, cebada, haba, alverjón, legum-
bres, lechugas, rábanos, cebollas, jitomates y toda clase de hortalizas, manzanas, perones, membrillos,
capulines, tunas, etc. Las magueyeras son muy abundantes y el pulque tlachique, que de ellas se extrae, es
muy sabroso… posee un bonito jardín, una elegante plaza de toros y una buena fábrica de alfarería39 .
Como rasgo característico de la imagen del Cuautitlán de esa época, llamaba la atención un corpulento y
elevadísimo fresno de simétrica figura, que se (encontraba) en el cementerio de la parroquia (hoy Parque de
la Cruz), junto a la Cruz Atrial construida en 155540. Además de los dos elementos anteriores, el resto del
pueblo transmitía cierto encanto aún sobre un contexto precario: a pesar de su corto vecindario, de su as-
pecto de soledad y de miseria, de sus calles en abandono y de sus calzadas llenas de polvo o de lodo, no es
triste41. Muchas opiniones posteriores contradijeron la opinión inicial de la Güera Rodríguez, reivindicando
así la imagen de Cuautitlán: ojala y que todo México fuera en verdad Cuautitlán o como Cuautitlán42 .
Adicionalmente a la economía agrícola dominante, en los Distritos de Texcoco, Cuautitlán, Jilotepec,
Ixtlahuaca, Otumba, Tenancingo, Lerma, Valle de Bravo, Sultepec y Temascaltepec; las industrias consis-
tían básicamente en rebocería, alfarería, pailas, sombreros de palma y aguardiente43. Fue durante el porfi-
riato cuando la industria sentada en el Estado de México tuvo un mayor desarrollo. Los factores explicati-
vos fueron: la mano de obra barata; la ampliación del mercado, básicamente el de la Ciudad de México
derivado del aumento demográfico. Las franquicias y exenciones de impuestos, tanto federales como esta-
tales y, sobre todo, la utilización de la electricidad y el vapor como fuerzas motrices44.
Por la acumulación de tierras, la población solía concentrarse básicamente en pueblos y barrios. Para el
año de 1893, en el Distrito de Cuautitlán el total de pueblos era de 28, y la población exclusivamente del
municipio (Cabecera de Distrito) era de dos mil 915 habitantes distribuidos en la cabecera municipal y en
sus siete pueblos45: Xhala, San Mateo, Huecatitla, Santa Bárbara, San Lorenzo, Atlamica y San Martín46.
Cabe señalar que la cabecera municipal conservaba en esa época sus cuatro barrios originales: Santa Ma-
ría, San José, Tlaltepan y Tecoac47. La población del Distrito de Cuautitlán para el año de 1895 era de cinco
mil 702 habitantes, de los cuales dos mil 858 eran hombres y dos mil 843 eran mujeres. Además de existir
las siguientes categorías ocupacionales: 66 empleados públicos, un jefe del ejército, 13 militares, 560 ad-
ministradores agrícolas, siete mil 087 peones de campo [sic]48, 522 comerciantes, 90 dependientes, 36
propietarios, 99 albañiles, 320 alfareros, 2 biscocheros, 101 carpinteros, cuatro carroceros, tres cereros, dos
curtidores, 44 filarmónicos, cuatro herradores, 15 herreros, dos hojalateros, tres ladrilleros, 30 panaderos,
dos peluqueros, ocho pintores decoradores, cuatro plateros, 42 sastres, tres talabarteros, 122 tejedores,
cuatro telegrafistas, tres veleros, 26 zapateros, 212 adoberos, 216 arrieros, dos cargadores, 13 carretoneros,
39
Alonso Luis Velasco citado por Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., pp. 75-76.
40
García Cubas, Antonio; Diccionario Geográfico, Histórico y Biográfico de los Estados Unidos Mexicanos; Tomo II, Mé-
xico, 1888, Oficina Tipográfica de la Secretaria de Fomento, Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística,
41
Alejandro Villaseñor y Villaseñor citado por Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 105.
42
Dr. Julián Gascón Mercado citado por Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 106.
43
Baranda, Marta; García Verásteguí, Lia; Op. Cit., p. 242.
44
Bejar Navarro, Raúl; Casanova Álvarez, Francisco; Historia de la Industrialización del Estado de México, México, Segun-
da Edición, 1970.
45
García Luna Margarita, Op. Cit., p. 78.
46
García Cubas, Antonio; Op. Cit., p. 396.
47
Ibidem.
48
La clara incongruencia entre la población total (5 702 habitantes) y la categoría laboral peones de campo (7 087 habitantes)
se desconoce dado a que no se ubicaron los criterios censales.
78
49
Peñafiel, Antonio; Censo General de la República Mexicana de 1895, México, Primera edición, Ministerio de Fomento,
1899.
50
García Luna, Margarita, Op. Cit., p. 79.
51
Ibidem, pp. 80-81.
52
Peñafiel Antonio, Censo General de la República Mexicana de 1900, México, Primera edición, 1901, Oficina Tip. de la
Secretaría.
53
Ibidem.
54
Ibidem.
55
Ibidem.
56
Ibidem.
57
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 77.
58
Ibidem.
79
ley de 9 de febrero de 1825, con expresión de las prefecturas y cabeceras de partido a que están sujetos,
Cuautitlán apareció como cabecera de Partido y pueblo con Ayuntamiento59.
Lo expresado en el párrafo anterior sobre la organización político-administrativa local durante el surgi-
miento del Sistema Federal Mexicano, fue muestra clara de que el orden estatal fue atentando contra la
autonomía municipal. En tal caso, fueron las leyes estatales las que instituyeron distritos y partidos con
prefectos y subprefectos como autoridades intermedias subordinadas al gobernador que además gozaban
de la atribución de velar por la buena inversión de los fondos públicos de los pueblos60, todo ello en ausen-
cia de una legislación federal que garantizara de inicio la libertad municipal61. Por ello, a lo largo del siglo
xix las municipalidades se fueron convirtiendo en un espacio político territorial dependiente de los poderes
legislativo y ejecutivo estatales, quienes decidían sus contribuciones y gastos, limitando además el control
local de los recursos naturales y la capacidad municipal de autogobernarse62. Además de lo anterior, el 9 de
febrero de 1825 se aprobó la ley que organizó los Ayuntamientos del Estado de México y que indujo que
estos disminuyeran a una cuarta parte en relación con los existentes al finalizar la época colonial (un ayun-
tamiento por cada 4 mil 000 habitantes en lugar de cada 1 000)63.
En contraparte, como mérito histórico, algunos autores consideraron que durante el primer siglo de vida
nacional, la gobernabilidad y la prestación de los servicios públicos fue mérito de los ayuntamientos, ya
que a pesar de los múltiples conflictos internos, el país siguió funcionando gracias a la organización local
genuina64. Según la ley que organizó los ayuntamientos del Estado de México de 1825, las funciones de los
ayuntamientos eran: cuidar de la salubridad, paz pública, policía, obras públicas, cementerios, beneficen-
cia, fondos municipales, escuelas y diversiones, convocar a los ciudadanos a elecciones y fomentar la eco-
nomía65. Los fondos municipales estaban integrados por arbitrios y propios. Los arbitrios se referían al re-
conocimiento y venta de pesas y medidas, a las pensiones sobre plazas y puestos de venta públicos, a
permisos para diversiones y juegos públicos, a multas a los infractores de los reglamentos de policía y a
todas las contribuciones locales que aprobara el congreso estatal. Los propios estaban formados por los
bienes raíces que poseían las municipalidades, los edificios que se habían construido con fondos públicos
y las tierras que en común habían poseído los pueblos con derechos y acciones que les pertenecían66. En el
caso específico de los alcaldes67, además de las funciones administrativas y gubernamentales, ejercían el
oficio de jueces conciliadores cuando los asuntos permitían la conciliación entre las partes, también cono-
cían de los juicios verbales por demandas civiles y criminales de delitos menores68.
59
Ibidem, p. 74.
60
Acedo, Blanca; La Libertad Municipal en México, 1824-1928; México, 2009, El Colegio de la Frontera Norte, Primera
Edición, p. 29.
61
Ibidem, p. 25.
62
Salinas Sandoval, María del Carmen; La Integración del Estado de México como Entidad Política, 1824-1835. En Bazant,
Milada (Coordinadora); 175 Años de Historia del Estado de México y Perspectivas para el Tercer Milenio, México, 1999, Prime-
ra Edición, p. 67.
63
Ibidem, p. 68.
64
Merino, Mauricio; Los Gobiernos Municipales de México; el Problema del Diseño Institucional; México, CIDE, 2004, p. 2.
65
Salinas Sandoval, María del Carmen; Op. Cit., p. 69.
66
Ibidem, p. 72.
67
Los alcaldes de Cuautitlán durante el siglo xix (etapa independiente) e inicios del Siglo xx fueron: José María Sánchez
(1826), Vicente Marín (1839), Rafael Ortega, Domingo Cervantes (1840, 1842 y 1845), José María García (1849), Cristóbal Cor-
tés, Felipe Grajeda (1841), Pedro Mejía, Luis Morales (1847), Manuel Sánchez (1843), Antonio Vigueras (1844 y 1846), Mariano
Cortés (1848 y 1850), Agustín Durán, A. Morales (1852 y 1853), Juan Abadiano (1854), Pedro Muñoz (1855), Miguel Díaz Leal
(1856 y 1857), Pedro Cervantes (1858), José María Ramos (1860 y 1861), Miguel Cadena (1862 y 1863), José Vargas, Miguel
González (1864), Cosme Quezada (1867 y 1876), Gregorio Gómez (1868), Pilar Eduardo Orozco Paten (1888), Leopoldo Quezada
(1902), y Tranquilino Salgado Santander (1910, 1915 y 1932-1933). Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op.
Cit., p. 76.
68
Salinas Sandoval, María del Carmen; Op. Cit., p. 73.
80
En 1826 existían 180 ayuntamientos en el Estado de México (que comprendía los actuales estados de
Hidalgo, Morelos, Guerrero y México), y aumentaron a 182 en 1835. En cambio, los distritos aumentaron
a 11 (1833) en busca de una mayor gobernabilidad de las municipalidades69. Cabe destacar que el descon-
tento local se manejó invariablemente en beneficio de los intereses de gobernantes estatales y nacionales,
así como de los altos mandos del ejército70. El descontento hacia los gobiernos municipales exaltó princi-
palmente el rechazo a las penas corporales (azotes) que algunos regidores aplicaban ilegalmente, los liti-
gios contra los ayuntamientos en cuestiones de tierras, las altas contribuciones como la de instrucción
pública, y la indiferencia de las autoridades contra las epidemias71. En muchas ocasiones, los integrantes
de los ayuntamientos perseguían intereses mezquinos, asimismo, las leyes quedaban sin ejecutar por la
ignorancia de la autoridad local o por la falta de una reglamentación que propiciara la labor conjunta entre
el Ayuntamiento y el Congreso Local72.
Dentro de esta distribución primaria de facultades, el municipio de Cuautitlán se asumió como cabece-
ra de servicios distritales. Hubo un decreto en 1827 sobre inversión gubernamental en las cárceles de
Cuautitlán, Tlalnepantla, Zacualtipan y Zumpango. En el mismo año, iniciaron funciones los Jueces de
Letras o del Tribunal de Primera Instancia de Cuautitlán73. En 1833, la prefectura de México quedó dividi-
da en dos distritos llamados del Estado de México y del Oeste de México, las prefecturas se subdividieron
en varios partidos, quedando el de Cuautitlán integrado a la prefectura de Tlalnepantla. A su vez, el Parti-
do de Cuautitlán comprendía los Juzgados de Paz de Cuautitlán, Huehuetoca, Tepotzotlán, Teoloyucan,
Tultepec y Tultitlán74. Para 1842, existían ya en Cuautitlán una receptoría o administraciones de rentas o
de contribuciones, una administración de tabacos, y cuatro garitas para el cobro del impuesto del pulque,
estas últimas estaban colocadas en la salida de los caminos de San José, Tlaltepán, Cuamatla y Puente
Grande75. Con vigencia efímera, el 31 de julio de 1861 se creó el distrito de Zumpango de la Laguna, que-
dando eliminado el de Cuautitlán. Por las gestiones y testimoniales históricas aportadas por el alcalde
cuautitlanense Gregorio Gómez, el decreto número 88 del 16 de octubre de 1868 cambió la cabecera de
distrito pasando una vez más a Cuautitlán76. En el artículo 4° de la Constitución de 1870, una vez más se
consideró a Cuautitlán como uno de los 16 distritos que conformaban el Estado de México77. En 1890, por
decreto número 76 del 7 de mayo de dicho año, se le dió al distrito referido el nombre de Cuautitlán de
Romero Rubio78.
Hacia 1869, fue sustituida la denominación de subprefecto por la de jefe político79. Los jefes políticos
fueron verdaderos caciques, aumentaban los trámites burocráticos, mutilaban las funciones propias de los
ayuntamientos controlando la obra y los escasos servicios públicos, y alteraban las funciones judiciales
aplicando multas a los infractores bajo criterios personales.
Hacia 1887, las municipalidades recibieron un impulso al permitírseles captar un mayor número de in-
gresos propios. En contraste, se facultó al poder ejecutivo estatal para suprimir las municipalidades que
carecieran de los recursos indispensables para su sostenimiento, debiéndose anexar a las municipalidades
69
Ibidem, p. 71.
70
Ibidem, p. 76.
71
Ibidem, p. 73.
72
Ibidem, p. 75
73
Ver sello en la láminas 52. Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 78-79.
74
Ibidem, p. 77.
75
Ibidem, p. 79.
76
Ibidem.
77
Ibidem, p. 77.
78
Ibidem, p. 78.
79
Los jefes políticos del Distrito de Cuautitlán fueron: Ignacio Dosamantes (1869 y 1870), Ambrosio Molina (1870 y 1871),
Manuel Bandera (1872), Epitacio de Mier (1872), Nolasco Cruz (1873), Regino Castro (1873 y 1874), Rafael Anaya (1874), Ignacio
Hernández (1876), José María Jiménez (1878), Manuel García Popoca (1882 y 1884), Darío Sánchez (1887), Carlos González
(1888), Manuel A. Garibay (1889), Eugenio A. Tanedi (1911), L. Muños de Cote (1912), y Salvador Araiza (1913). Ibidem, p. 79.
81
más cercanas. En 1889, la legislación fiscal municipal impulsó una mejor relación contable entre el activo y
el pasivo de la hacienda municipal para poder determinar el equilibrio entre los presupuestos de ingresos y
egresos. El fraccionamiento de terrenos y el producto de la contribución de esos terrenos fue un nuevo ar-
bitrio que se proporcionó a las tesorerías municipales. Las mejoras no se hubieran emprendido sin los nue-
vos arbitrios, por los distritos del Estado de México empezaron a verse construcción de caminos carreteros,
escuelas, lavaderos públicos, introducción de agua potable, empedrado de calles, alumbrado, reconstruc-
ción de edificios públicos, puentes de madera, recomposición de acueductos, líneas telefónicas y fuentes80.
De este modo, para finalizar el siglo xix los servicios básicos ofrecidos por los ayuntamientos se referían a
cementerios, arreglo de hospitales, policía, cárceles, limpieza de áreas públicas, calles empedradas, alum-
brado público, conservación de caminos estatales, aguas en caudales, rastros y mercados81.
Como política federal, el porfiriato concretó en las comunicaciones su máxima de progreso82. Entre 1878
y 1885, los Distritos de Tlalnepantla y Cuautitlán fueron cruzados por las vías del Ferrocarril Nacional
Mexicano y el Central que les beneficiaron al ser Agente Civilizador y factor básico para el desarrollo. El
Ferrocarril Central Mexicano entraba al Distrito de Cuautitlán en el kilómetro 19 en Barrientos, y salía en
el kilómetro 52 en Nochistongo, los principales lugares que tocaba en el distrito eran Lechería, Cuautitlán,
Teoloyucan y Huehuetoca. El Ferrocarril de México al Salto entraba al mismo distrito en el kilómetro 19 y
salía en el 55 tocando los mismos lugares. El Distrito de Cuautitlán contaba también para entonces con
caminos carreteros y de herradura83.
En resumen, al paralelo de la historia nacional del siglo xix, el recuento de los rasgos municipales con-
servó grandes inercias del dominio colonial. Mientras los gobiernos federal y estatales pasaban de la suce-
sión continua por cuartelazos a la estabilidad centralista del porfiriato, en los distritos agrícolas del Estado
de México la explotación en las haciendas y el acotamiento de la autonomía municipal afectaron a masas
populares y ayuntamientos, respectivamente. Las primeras se encontraban sumidas en un deterioro cons-
tante, situación contrastante con la de un número reducido de familias usufructuarias del desarrollo econó-
mico. A su vez, a los ayuntamientos se les negó la libertad municipal como medio para cultivar la capacidad
de autogobierno, quedando bajo el invariante control político de los nacientes poderes estatales que actua-
ron a imagen de aquellas intendencias de ejército y provincia. Necesariamente en ambas fronteras, la de las
relaciones peón-hacendado y la intergubernamental municipio-estado, las aportaciones del municipio de
Cuautitlán durante el siglo xix se refirieron a la alta calidad de sus productos agrícolas sobre la base de
explotación laboral, y a la distinción al ser constituido como cabecera de Distrito judicial y rentístico, cosa
que le permitió atraer inversión pública y medios de comunicación para un relativo progreso.
80
Baranda, Marta; García Verásteguí, Lia; Op. Cit., pp. 233-234.
81
Roberto Moreno Espinosa y otros, Op. Cit., pp. 115.
82
Se sabe que en 1878, aunque no se tiene bien documentado, que estando el Presidente Porfirio Díaz en Cuautitlán inaugu-
rando el tramo del ferrocarril a dicho punto, se le hizo un obsequio que él compartió con los miembros de su comitiva. El obsequio
consistió en un concierto vocal e instrumental ejecutado en la oficina central de telégrafos de la ciudad de México, y enviado por
líneas telefónicas a Cuautitlán. Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 84.
83
García Luna Margarita, Op. Cit., p. 34.
82
83
Tarjeta del control de dotación individual de leche a Libro de la distribución de pulque a los expendios.
los distribuidores. Este es un registro contable del Se presenta un registro de finales de abril de 1897
mes de septiembre de 1908. que especifica cubos e importes.
En el libro de movimiento de pulque se registraba día a día la dotación que se le daba a cada jornalero, controlando
así la deuda por persona. Se mostró un registro del mes de enero de 1932.
84
Acceso de la caballeriza.
85
86
Vista exterior del Casco de la Hacienda de San Mateo antes de ser demolido por un promotor de vivienda.
La capilla del Casco de la Hacienda Jaltipa es de estilo neoclásico (1833), con pórtico y torres de un
sólo cuerpo. En el presbiterio tiene un ciprés de seis columnas con cristo crucificado en lo alto.
87
88
E
l siglo xx representó para Cuautitlán una profunda metamorfosis con respecto a su perennidad
rural conservada desde la etapa colonial. Si bien durante el conflicto armado de la Revolución
Mexicana la población repitió en el papel de ser únicamente escenario de paso de las tropas en
disputa, con protagonismos locales muy puntuales, los proyectos ideológicos implementados en
la etapa postrevolucionaria trajeron en primer término un reparto agrario que transmutó el patrón territo-
rial, para continuar inmediatamente modificando el contexto con la industrialización del municipio y, sobre
el efímero parcelamiento ejidal, concluir con una drástica urbanización inducida en el radio de influencia
de la metrópoli central. Con dos segregaciones territoriales concretadas durante el siglo xx, Cuautitlán
cerró ese periodo bajo el impacto político y urbano del municipio 121 del Estado de México que pasó a
sustituirle regionalmente y a modificar sus actividades económicas. Las alternativas de desarrollo se refe-
rían a la conservación sustentable de una actividad industrial moderada, y a la proyección estratégica de
la actividad comercial y de servicios de la cabecera municipal como aparente vocación. De manera más
detallada, abundaremos sobre lo anterior a través del presente capítulo.
Hacia fines del Porfiriato, en el municipio de Cuautitlán empezaban a presentarse algunas experiencias
sobre las formas de progreso de esa etapa. En el año de 1900, el Sr. Cayetano Abiega inició el trámite para
instalar una fábrica de tejidos de yute, artículos de importación en aquel tiempo, y en virtud de la existen-
cia de una política estatal de promoción industrial, el 19 de septiembre de 1901 se le eximió del pago de
contribuciones por cinco años1. Sobre ese antecedente, en 1902 se fundó la fábrica La Aurora2, primer
emplazamiento industrial en Cuautitlán, inscrita en el escaso padrón fabril del Estado de México3, pero de
relevancia nacional por sustituir la importación de artículos de yute, aunque ésta y otra fábrica ubica en el
estado de Veracruz (1893) no alcanzaron a cubrir la demanda nacional4. La Aurora inició aprovechando
como fuerza motriz el recurso fluvial constituido por un canal de derivación del Río Cuautitlán. Su pobla-
ción era de 480 obreros, de éstos 350 eran hombres y 130 mujeres, cuyos salarios variaban entre 35 y 40
centavos. En 1910 el número de obreros era ya de 692 individuos y la producción de un millón de kilos de
1
García Luna Ortega, Margarita; Orden, Paz y Progreso al Estilo Villadista y Gonzalista. En Bazant, Milada (Coordinado-
ra); Op. Cit., p. 178.
2
Bejar Navarro, Raúl; Casanova Álvarez, Francisco; Op. Cit.
3
A principios del siglo xx, se estimaba que las fábricas establecidas en el estado eran sólo trece: San Rafael (papel, Tlalma-
nalco, 1890), Industria Nacional (hilados y tejidos de algodón, Toluca, 1891), Fábrica de Hilados y Tejidos (Texcoco, 1892), Fá-
brica de Bujías Esteáricas (Lerma, 1892), Fábrica de Porcelana (ubicación indeterminada, 1893), Fábrica de Hilados y Tejidos
(ubicación indeterminada, 1894), Fábrica de Azúcar (ubicación indeterminada, 1895), Fábrica de Hilos de Coser (ubicación inde-
terminada, 1895), La Toluqueña (conservas alimenticias, Toluca, 1898), Compañía Cervecera Toluca y México S. A., Fábrica de
Vidrio (Toluca, 1898), Fábrica de Ladrillo (Lerma, 1898), y Progreso Nacional (papel, Tlalnepantla, 1899). García Luna Ortega,
Margarita. En Bazant, Milada (Coordinadora); Op. Cit., p. 172-173.
4
Bejar Navarro, Raúl; Casanova Álvarez, Francisco; Op. Cit.
89
tela de empaque con valor de trescientos cuarenta mil pesos5. Ese mismo año el pueblo de Cuautitlán reci-
bió el servicio de electrificación, tramitado un año antes.
Durante el periodo correspondiente al movimiento revolucionario, en el Estado de México se distinguie-
ron tres fases. La primera se dio en la etapa del levantamiento maderista (1910-1911), que se limitó a la
participación de intelectuales y estudiantes organizados en grupos para el seguimiento ideológico. La se-
gunda se caracterizó por una anarquía político-social causada por la intervención de grupos armados prin-
cipalmente zapatistas (1912-1915)6, quienes saquearon los campos y las poblaciones en busca de provisiones
y armas, ocasionando que los hacendados y los dueños de fábricas y minas redujeran la productividad con
la consecuente desocupación de mano de obra. La tercera fue de pacificación (1916), contexto sobre el que
los constitucionalistas impulsaron reformas radicales, agrarias y laborales, que quedaron plasmadas en los
nuevos ordenamientos federales y estatales7.
En Cuautitlán, la etapa del levantamiento maderista destacó las actuaciones de Juan Manuel Giffard8 y
Tranquilino Salgado9. El primero siguió la candidatura de Francisco I. Madero como proyecto democrático
y a su muerte se hizo constitucionalista identificándose con Venustiano Carranza10. El segundo fue un pre-
sidente municipal muy creativo en 1910, 1915 y 1932-193311. Al dar inicio la segunda etapa (ya en la lucha
contra Victoriano Huerta), entre los días 11 y 13 de marzo de 1914, las fuerzas carrancistas perjudicaron en
sus propiedades las haciendas de Jaltipa, El Sabino, Cuamatla, y una larga lista de a las casas y se llevaron
dinero y maíz, cometiendo además abusos con las familias . casas particulares. Se efectuaron desórdenes
que no sólo se atribuyeron a los revolucionarios, sino también a fuerzas representativas del gobierno en
turno y a delincuentes que proliferaron al amparo de los revolucionarios. Nadie estuvo exento, pues incluso
el sacerdote José de Abiega sufrió maltrato12. Por lo anterior, y al ser Cuautitlán nuevamente punto de paso
obligado para columnas militares de distinto bando, la ciudadanía se organizaba para defender a la pobla-
ción de los daños que ocasiona el paso de las tropas, tratando de evitar el saqueo. Algunos propietarios
utilizaban otras formas de gestión para protegerse de la amenaza, a manera de ejemplo, el alemán E. Tie-
fermmann, dueño de un rancho en San Mateo Ixtacalco, exhibía un salvoconducto espedido por el Gral.
zapatista Amador Salazar. El 11 de junio de 1914 arribó procedente de Huehuetoca la brigada González
Garza13, al mando del general Andrés Pérez. Como resultado de ello, en Atlamica una docena de hombres
armados que dijeron ser soldados entraron a las casas y se llevaron dinero y maíz, cometiendo además
abusos con las familias14.
Conforme a los Tratados de Teoloyucan, firmados el 14 de agosto de 1914 en el camino nacional entre
Cuautitlán y Teoloyucan15, se disolvió el ejército federal por la rendición de los huertistas y se entregó la
5
García Luna, Margarita; El Movimiento Obrero en el Estado de México: Primeras Fábricas, Obreros y Huelgas, 1830-1910;
México, Primera edición, 1984, Universidad Autónoma del Estado de México.
6
Ver en las láminas 53 a 60 los documentos de algunas incidencias al respecto.
7
Baranda, Marta; García Verásteguí, Lia; Op. Cit., p. 260.
8
Juan Manuel Giffard fue originario de Cuautitlán, nació el 4 de agosto de 1889, estudió derecho y lo ejerció como profesión,
murió el 8 de julio de 1933. González Casasola, Guillermo O.; Monografía Municipal de Cuautitlán Izcalli, México, Primera edición.
9
Tranquilino Salgado Santander fue también originario de Cuautitlán, nació el 10 de agosto de 1880 y murió el 10 de agosto de
1936, después de una vida ejemplar como político y ciudadano. Como presidente municipal de Cuautitlán fue constructor de im-
portantes obras de beneficio social en este municipio. Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 104-105.
10
González Casasola, Guillermo O.; Op. Cit.
11
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 104-105.
12
Aguilar, José Ángel; La Revolución en el Estado de México, México, 1976, Biblioteca del Instituto Nacional de Estudios
Históricos de la Revolución Mexicana.
13
El General Pablo González Garza (1879-1950) organizó en 1913 las fuerzas en Coahuila y luchó contra Pascual Orozco y
Victoriano Huerta. Venustiano Carranza lo designó jefe del Ejército del Noreste, habiendo tomado Monterrey (triunfo destacado),
Tampico y otras plazas importantes. Posteriormente fue el autor intelectual del asesinato de Emiliano Zapata llevado a cabo por
el entonces Coronel Jesús Guajardo.
14
Aguilar, José Ángel, Op. Cit.
15
Ver imágenes de la lámina 63.
90
Ciudad de México16. Los enfrentamientos militares ahora entre convencionistas y carrancistas provocaron
la movilización de los primeros hacia fines de 1914 para ocupar los distritos del centro-norte del Estado de
México, afianzando así el gobierno convencionista en la entidad. En Cuautitlán, el 31 de diciembre de 1914,
el alcalde Felipe Sosa solicitó apoyo telegráficamente en virtud de que la plaza había sido tomada por el
mayor zapatista Reyes Castañeda, perteneciente a las fuerzas que guarnecían Zumpango17. Este líder con-
sultó a los cuautitlanenses acerca de su conformidad con el ayuntamiento electo en los anteriores comicios,
y en vista de la anuencia popular no se removió a las autoridades locales, pero se les requirió algunas can-
tidades para el pago de las tropas. Además, Reyes Castañeda dio la orden de incendiar los archivos del
juzgado conciliador, del penal de primera instancia y del de lo civil, así como algunos libros del registro
público de la propiedad. Puso en libertad a los presos y recogió armas del vecindario, muchas de ellas de-
jadas por los soldados carrancistas18. Antes de partir, el militar zapatista dijo que regresaría para hacer un
reparto de tierras como lo había hecho ya en Zumpango, de acuerdo con el Plan de Ayala19.
Las fuerzas carrancistas tomaron la ciudad de México en tres ocasiones consecutivas: enero, julio y
agosto de 1915. Para avanzar ocupando buena parte de la región centro-norte del Estado de México, libe-
rando así a esta zona de las tropas zapatistas20. Ese mismo año, los carrancistas al mando de M. Triana y
Jesús Carranza asaltaron las haciendas de Jaltipa, El Sabino y Cuaumatla: robando a todos los vecinos de
esos lugares sus animales, ropas y otras pertenencias, para después pasar al pueblo de Cuautitlán, donde
se alojaron en el palacio municipal, del cual utilizaron el salón de sesiones del ayuntamiento como sanita-
rio21. El conflicto armado repercutió de una manera desfavorable en la economía e industria del Estado de
México, además de absorber los recursos e ingresos oficiales y particulares22. Es claro ejemplo de lo ante-
rior un acuerdo de cabildo del año de 1916, por el que el honorable cuerpo edilicio de Cuautitlán prohibió
al señor José de Abiega, administrador de las Haciendas Jaltipa y Cuamatla y del Rancho El Salitre, la ex-
portación de maíz y cereales en virtud de existir escasez en la municipalidad23.
Para la etapa de pacificación, según convocatoria decretada por Venustiano Carranza24 el 14 de septiem-
bre de 1916, en trece distritos del Estado de México se realizaron elecciones de diputados federales constitu-
yentes25. Tales elecciones fueron omitidas en los distritos de Sultepec, Temascaltepec y Valle de Bravo por
encontrarse aún ocupados por zapatistas26. Debido a sus méritos, Juan Manuel Giffard fue electo diputado
por el distrito electoral xii del Estado de México con cabecera en Cuautitlán, obteniendo así representación
en el congreso constituyente de Querétaro27. En 1917 el gobernador del Estado de México Carlos Tejada
convocó a elecciones para diputados que conformarían el congreso constituyente del estado y para goberna-
dor28. Tranquilino Salgado resultó como constituyente estatal representando al distrito local de Cuautitlán.
Al iniciar las labores del congreso federal constituyente, una iniciativa presidencial que no alcanzó su
anuencia fue la de ampliar el Distrito Federal abarcando los distritos de Chalco, Amecameca, Texcoco,
Otumba, Zumpango, Cuautitlán y parte de Tlalnepantla por razones de orden militar, político y civil. La
reconsideración de lo expuesto fue solicitada a Venustiano Carranza por los diputados del Estado de Méxi-
co en el palacio de gobierno de Querétaro, y fue resuelta sin la ampliación pretendida del Distrito Federal
16
Baranda, Marta; García Verásteguí, Lia; Op. Cit., p. 269.
17
Aguilar, José Ángel, Op. Cit.
18
Ibidem.
19
Ibidem.
20
Ibidem.
21
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 85.
22
Bejar Navarro, Raúl; Casanova Álvarez, Francisco; Op. Cit.
23
Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo de 1916.
24
Ver en las láminas 61 y 62 los documentos correspondientes a la legitimación del gobierno carrancista en Cuautitlán.
25
Ver en las láminas 64 a 69 los documentos de la elección de diputado constituyente en el Distrito de Cuautitlán.
26
Baranda, Marta; García Verásteguí, Lia; Op. Cit., p. 279.
27
González Casasola, Guillermo O.; Op. Cit.
28
Baranda, Marta; García Verásteguí, Lia; Op. Cit., p. 280.
91
por la segunda comisión de constitución el 26 de enero de 191729. Con mayor trascendencia para la libertad
municipal en general, la Constitución de 191730 incorporó en su artículo 115, en analogía a la reforma ca-
rrancista del 26 de diciembre de 1914 al artículo 109 de la Constitución de 1857, tres elementos importantes:
la figura del municipio libre como base de la división territorial de los estados, la disposición de que el
municipio libre fuera administrado por ayuntamientos de elección directa, y que no habría autoridades
intermedias entre los municipios y el gobierno estatal31 .
Por su parte, la Constitución Política del Estado de México del 8 de Noviembre de 1917 reconoció que
la soberanía popular se ejercía no sólo por medio de los poderes del estado, sino también a través de los
cuerpos municipales32. Como contradicción para algunos autores, más allá de la tesis errónea de que los
poderes públicos ejercían soberanía, se les otorgó a los ayuntamientos mexiquenses el ejercicio de ésta y a
la vez se les subordinó a los poderes estatales33. No obstante, como aspecto toral para el desarrollo munici-
pal, la nueva constitución mexiquense prohibió al gobernador del estado disponer de las rentas y los bienes
municipales, y facultó a los ciudadanos para denunciar la malversación de los fondos locales34. Para ratifi-
car la categoría política del municipio de Cuautitlán, la constitución estatal de 1917 lo contempló como
cabecera de uno de los 16 distritos rentísticos y judiciales en los que se dividió la entidad (artículo 9). Se
hizo referencia a una ley orgánica en la que se determinaría el número de municipios que se publicó en la
Gaceta del Gobierno del 17 de Septiembre de 1919, confirmando a Cuautitlán como municipio del estado
ahora sin la intermediación de los jefes políticos decimonónicos35. Sin embargo, más adelante, algunos
conflictos territoriales entre los municipios de Tultepec y Melchor Ocampo encontraron solución en la mu-
tilación territorial de Cuautitlán, de modo que injustamente el congreso local, mediante decreto número 11
publicado en Gaceta de Gobierno del 8 de diciembre de 1923, resolvió lo siguiente: se segregan los ranchos
“El Quemado”, “San Joaquín”, “Guadalupe”, “San Pablo” y “Santos Zaneya” del municipio de Cuautit-
lán, los que en lo sucesivo pertenecerán al municipio de Tultepec.
Con relación a la vida municipal de Cuautitlán, entre los años de 1916 y 1920, época en la que los perío-
dos de gobierno municipal eran de únicamente un año, los ingresos locales se componían principalmente
de impuestos sobre el funcionamiento de comercios, derechos por agua rodada para el riego agrícola, e
impuestos por la matanza de animales. La administración municipal contemplaba una comisión para la
administración del timbre de rentas estatales y municipales. Cabe destacar que aproximadamente el 55%
29
Ibidem, p. 279.
30
Ver en la lámina 70 el documento utilizado para publicar en Cuautitlán, y en general en el Estado de México, la Constitu-
ción de 1917.
31
Acedo, Blanca; Op. Cit., pp. 76-77.
32
Ibidem, p. 99.
33
Ibidem.
34
Ibidem, p. 100.
35
Los alcaldes de Cuautitlán durante el siglo xx e inicios del siglo xxi han sido: Tranquilino Salgado Santander (1910, 1915 y
1932-1933), Felipe Sosa (1914), Enrique H. Huesca (1915-1917), Leopoldo Quezada Salgado (1918), Isaac Moya Padilla (1919),
Miguel de la Parra (1920), Cristobal Orozco Orozco (1920), Benito Zorraquín Rosas (1921), Álvaro Zorraquín Rosas (1922),
Gregorio Ledezma (1923), Mario Uribe (1923), Martín Luna Montes (1924 y 1929), Álvaro Zorraquín Rosas (1925), Eduardo
Fernández Ortega (1926), Tomás Gutiérrez (1927), Felipe Gutiérrez Rodríguez (1928), Gregorio López Castro (1930-1931, 1934-
1935 y 1938), Juan Espinoza Amaro (1936-1937), José Guadalupe Bravo Hernández (1939), Rómulo Contreras Hernández (1940-
1941), Miguel González Borges (1942-1943), Jesús Galván Hernández (1943), Juan José Sánchez Sánchez (1944), Miguel Gonzá-
lez Zúñiga (1944-1945), Jorge López Arriaga (1946-1948), Benigno Huerta Aceves (1949-1959), Antonio Morales Bernal (1951),
Francisco Martínez Fantini (1952-1954), Juan Monroy Ortega (1955-1957 y 1970-1972), Alfonso Chavarría Ponce (1958-1960),
Fernando González Reyes (1961-1963), Gonzalo Monroy Ortega (1964-1966), Luis G. Martínez (1967-1969), David Murrieta
Cabrera (1973-1974), Rolando Baca Alva (1975), Ernesto Barrera Tintor (1976), Sergio Pérez Tovar (1976-1978), Salvador Váz-
quez Ordoñez (1978), Rodolfo Fernández Schiavon (1979-1981), Humberto Mejía Ramírez (1982-1984), Gilberto Casillas Guajar-
do (1985-1987), José Ortíz Sánchez (1988-1990), Francisco Sántos Covarrubias (1991-1993), Marco Antonio López Hernández
(1994-1996), Priedencio Cano Hernández (1997-2000), Edelmira Gutiérrez Ríos (2000-2003), Gabriel Casillas Zanatta (2003-
2006), Manuel Ángel Becerril López (2006-2009), Francisco Javier Fernández Clamont (2009-2012). Fragoso Castañares, Alber-
to; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit., p. 76.
92
de los giros comerciales registrados durante el período eran expendios de licores, básicamente de pulque.
Otros giros registrados fueron tendajones mixtos, molinos de nixtamal y fabricación de ladrillo. En 1916,
el gobierno itinerante de Venustiano Carranza envió un mensaje al ayuntamiento para que éste a su vez
previniera a todos los comerciantes que al hacer sus transacciones aceptaran los nuevos billetes que impri-
mía el ejecutivo federal en Veracruz36. La autoridad municipal se apoyaba para la impartición de justicia en
las principales comunidades por jueces auxiliares, mismos que eran designados por el honorable cuerpo
edilicio.
Como esquema de organización para las obras públicas, el gobierno municipal y la organización vecinal
se complementaban y se reforzaban mutuamente37 utilizando como eje al nacionalismo de estado y el lide-
razgo de los ciudadanos de mayor solvencia cívica. En uso de estas características, las juntas patrióticas
fueron formadas para organizar las manifestaciones públicas en conmemoración de las fiestas o lutos na-
cionales38. Para alcanzar sus fines, tales órganos podían construir obras materiales y mejorar el aspecto del
municipio en el marco de las festividades cívicas, en cuyo caso, debían recolectar fondos por subscripciones
públicas. Los gastos erogados, así como la declaración de los comprobantes respectivos quedaban a dispo-
sición de los vecinos para su examen39. Las principales obras a cargo de las juntas patrióticas fueron reali-
zadas en parques y caminos, infraestructuras donde se celebraban los actos cívicos y desfiles patrios. Las
contribuciones podían realizarse de diversas formas según la magnitud y complejidad técnica de la obra a
realizar, las opciones eran aportaciones en materiales, en mano de obra, o dinero en efectivo.
En uso del referido esquema, el Jardín Juárez (hoy Jardín Principal) fue objeto de obra pública entre
1916 y 192240. Como acto más destacado del periodo, el 16 de septiembre de 1919 el presidente municipal,
C. Isaac Moya, inauguró unas fuentes ubicadas en los ángulos del parque, que se abastecían por un tanque
colocado sobre la torre balaustrada de dos niveles (hoy reloj del Jardín Principal, con tres niveles)41. Las
fuentes fueron construidas a iniciativa del señor Eduardo Fernández, mientras que la torre fue financiada
casi en su totalidad por el ciudadano Tranquilino Salgado42. La emotividad del evento fue plasmada en el
acta correspondiente de la siguiente forma: No está por demás decir que el referido señor Salgado por toda
compensación solicitó se le concediese la venia de colocar con sus propias manos en el asta que remata la
torre, la enseña sacrosanta de la Patria, enseña que al destacarse en el firmamento se saludó con las hermo-
sas estrofas del himno nacional43. Las obras en el jardín continuaron con la perforación de un pozo y la
construcción de la banqueta perimetral. La primera fue ejecutada entre el 24 de diciembre de 1919 y el 3 de
marzo de 192044; mientras que la segunda estaba en proceso entre marzo y agosto de 1922 con aportaciones
36
Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1916.
37
Olmedo Carranza, Raúl; Participación Ciudadana y Organización Vecinal, México, Proyecto PAPIME EN302803, 2007, p. 9.
38
Ver en las láminas 71 a 75 los documentos correspondientes a la actuación de la junta patriótica en el municipio de Cuau-
titlán.
39
Gobierno del Estado de México, Gaceta del gobierno, Número 23, 17 de septiembre del 1919, Decreto número 116, Ley
Orgánica Municipal, p. 186.
40
Al inicio del periodo fueron sembrados en el Jardín Principal 50 ahuehuetes (Taxodium Diatiam), 250 cedros de dos metros
(Cupreasus Trurifero), 50 mimosas (Acacia Retinoides), 600 eucaliptos (Eucaliptus Gunif), 12 alcanfores y 24 truenos (donación
de J. J. Petterson de la Fábrica La Aurora), y 160 plantas diversas (donación del Sr. José de la Cruz Domínguez). Ayuntamiento de
Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1916.
41
H. Ayuntamiento Constitucional de Cuautitlán México, Acta de la inauguración del Jardín Juárez, 16 de septiembre de 1919.
42
Como insumos aplicados en 1916 para la construcción de la torre, se encontraban: un tinaco con valor de cien pesos, una
bomba Gauld 1 ¼” x 2 ½” número 14480 con valor de setenta pesos, un motor de ½ H. P. marca Siemens número 136937 con rieles
con valor de cincuenta pesos 25/100, una caja de madera con empaque y cargador con valor de seis pesos, la torre de hierro que no
registró valor por haber sido donada por el Sr. Francisco Planas, y gastos express con valor de un pesos 50/100. Todo lo anterior con
un valor total de doscientos veintisiete pesos 75/100. Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1916.
43
H. Ayuntamiento Constitucional de Cuautitlán México, Acta de la inauguración del Jardín Juárez, 16 de septiembre de 1919.
44
H. Ayuntamiento de Cuautitlán México, Contrato de Perforación de Pozo Artesiano en el Jardín Juárez, 24 de diciembre
de 1919.
93
de arena y grava de diversos vecinos45, así como el suministro de una placa de bronce que donaría la Fábri-
ca La Aurora46 . Después de este periodo de obras en el Jardín Principal, el alumbrado público fue inaugu-
rado hasta el 12 de julio de 1964 por el presidente municipal, C. Gonzalo Monroy Ortega, correspondiendo
tal acción al esfuerzo al Club de Leones47. En el año de 1996 el Jardín Principal fue remodelado para quedar
como se encuentra actualmente.
En lo que respecta al mantenimiento de los caminos y las labores para la conservación de ríos, este ru-
bro de obras era solicitado por la autoridad municipal a los propietarios de haciendas y ranchos o a las au-
toridades de los municipios vecinos, sobre los que Cuautitlán ejercía su jerarquía de cabecera de distrito
rentístico. En singular ocasión, el Ayuntamiento de Cuautitlán por acuerdo de cabildo de fecha 14 de no-
viembre de 1919 solicitó a los propietarios de carros que habitaban en la cabecera municipal que ayudaran
a componer el camino a Tultitlán, en el tramo del crucero de San José48. Independientemente de estos me-
canismos de obra pública, los servicios municipales directos eran: rastro municipal, riego agrícola y limpia;
para este último se contaba ya con un carro hacia el año de 191949.
Los productos fabriles y artesanales del municipio de Cuautitlán eran objeto de exhibición tanto en el
interior del país como en el extranjero, el 31 de julio de 1919 se acordó por cabildo enviar una muestra al
consulado de México en los Estados Unidos50. La población en 1920 era de 6 mil 731 habitantes51, presen-
tándose un incremento de 15.89% con respecto a la población del año 1900 (0.79% de crecimiento prome-
dio anual). El incremento poblacional evidenció la efímera participación bélica de la población de Cuautit-
lán. La densidad de población era de 82.15 habitantes por kilómetro cuadrado. La distribución de la
población en el territorio municipal se daba de la siguiente manera: mil 582 personas habitaban en la cabe-
cera municipal (23.50%), 944 en San Mateo Ixtacalco (14.02%), 296 en San Martín Tepetlixpa (4.40%), 649
en la fábrica textil La Aurora (9.64%), 334 en San Juan Atlamica (4.96%), 437 en San Lorenzo Río Tenco
(6.49%), 202 en San Sebastián Xhala (3.00%), 498 en Santa Bárbara (7.39%), 256 en Santa María Huecatit-
la (3.80%), y mil 491 (22.15%) personas en los diferentes ranchos y haciendas que existían en el territorio
municipal cuyos nombres en el año 1920 eran: Rancho Cárdenas, Hacienda Corregidora, Rancho el Chilar,
Hacienda San Pedro Cuamatla, Quinta Guadalupe, Hacienda Escontría, Rancho La Garita, Hacienda Xal-
tipa, Rancho El Peral, Rancho El Pilar o San José Salitre, Rancho El Quemado, Hacienda El Sabino, Ran-
cho San Agustín o Almaráz, Molino San Diego, Rancho San Joaquín, Hacienda de San José Puente Gran-
de, Rancho San Pablo, Rancho Santa Elena, Rancho El Socorro, Rancho Tecoac, Rancho Tlaltepan, Rancho
Ozumbilla y Rancho San Mateo Las Ollas52.
En cumplimiento con los ideales de la revolución mexicana, el reparto agrario en Cuautitlán dio inicio
en la década de los veinte mediante la expropiación de ranchos y haciendas, lo que transformó el patrón
territorial para la conformación de las siguientes comunidades ejidales:
a) Ejido de Coacalco (314 certificados de derechos agrarios), la dotación de tierras se dio entre 1923
y 1928 con 836 has., expropiadas a la Hacienda San Pedro y San Juan de Fermín Rodríguez. Una
45
Los donadores fueron: Eugenio A. Parrodi, Benito Zorraquín, Cruz Fragoso, Cecilio Orozco, Samuel Morales, Porfirio
Herrera, Darío Pacheco, Hermanos Valdéz, Manuel Mora, Bárbaro Aguirre, Victoriano Paredes, Juan Monroy, Manuel Becerril,
Manuel Morales, José de Abiega, José Fortino Tello y Ledislao Ortiz. Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del
Año 1922.
46
Ibidem.
47
Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1964.
48
Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1919.
49
Ibidem.
50
Ibidem.
51
Departamento de Estadística Nacional, Censo General de Habitantes de 1921, México, Talleres Gráficos de la Nación,
Primera Edición, 1927.
52
Ibidem. Ver en las láminas 76 a 79 los documentos relativos a la actividad agrícola y ganadera del municipio de Cuautitlán
en esta época.
94
ampliación posterior tuvo efecto en el año de 1938 con 87 has., decomisadas del Rancho Zanella de
los Hermanos Zanella53.
b) Ejido de Teoloyucan (343 certificados de derechos agrarios), entre 1925 y 1926, contó con una
dotación de tierras de 1 000 has., que originalmente fueron de las Haciendas Tetla del Gobierno del
Estado, La Teja de Guadalupe Espinosa, y San José Puente Grande de Pedro Marcos y Hermanos54.
c) Ejido de San Juan Atlamica (206 certificados de derechos agrarios), la dotación de tierras se rea-
lizó entre 1925 y 1926 con 19 has., de afectación a las Haciendas Cuamatla de Feliciano Cobián y
San Miguel de Esteban Schiavon; la ampliación automática se llevó a cabo entre 1934 y 1935 con
400 has., que se expropiaron a las Haciendas Cuamatla de José y Joaquín Cobián, y El Sabino de
Joaquín López Negrete55.
d) Ejido de San Martín Obispo o Tepetlixpa, la dotación de tierras tuvo lugar en 1926 con 331 has.,
tomadas de la Hacienda Lechería de Feliciano Cobián. La ampliación automática ocurrió en 1938
con 102 has. que fueron incautadas de la Hacienda Cuamatla de Feliciano Cobián56.
e) Ejido de Tultitlán de Mariano Escobedo y sus Barrios (314 certificados de derechos agrarios), la
dotación de tierras aconteció entre 1928 y 1929 con 881 has., decomisadas a las Haciendas Cartage-
na de Rafael y Luis Roqueñí, Lechería de Feliciano Cobián, y El Salitre de Trinidad F. Viuda de
Mora. La ampliación automática se llevó a cabo entre 1934 y 1938 con 214 has., que se expropiaron
a las Haciendas Cuamatla de Feliciano Cobián, El Socorro y San Vicente de Pío Garrido Canabal, y
San Miguel Tepotzotlán de Esteban Simón y Juan Schiavon57.
f) Ejido de Santa Bárbara (206 certificados de derechos agrarios), en 1929 la dotación de tierras fue
de 188 has., afectadas al Rancho Las Brujas de Felipe Gutiérrez, y a las Haciendas El Peral de Ben-
jamín Zanata y San José Puente Grande de Pedro Marcos y Hermanos. La ampliación automática
ocurrió entre 1934 y 1938 con 25 has., que aportó la Hacienda El Peral del Gobierno Federal58.
g) Ejido de San Sebastián Xhala (83 certificados de derechos agrarios), entre 1929 y 1930 se registró
una dotación de tierras del orden de 124 has. expropiadas a las Haciendas El Socorro o Guadalupe de
Oscar Branifi, El Sabino Fracción I de Joaquín López Negrete, y El Sabino Fracción 2º de Alfredo
Fernández59.
A partir de 1925, con la creación de la Comisión Nacional de Caminos, los gobiernos federales revolu-
cionarios iniciaron a gran escala la construcción de la actual red nacional de carreteras, por lo que se esti-
mó que entre 1926 y 1927 fue pavimentada la carretera Tlanepantla-Cuautitlán60. En 1926 el presidente
municipal, C. Eduardo Fernández, inauguró un monumento de piedra chiluca de Don Francisco I. Madero
en la plazuela que desde ese año ha llevado el nombre de ese prócer61. Se consumó así el hecho de contar
con monumentos de los protagonistas de las principales etapas históricas de México en los parques de
Cuautitlán, característica que fue exaltada en el discurso del evento: tres épocas de ingente batallar, de
continuas y hondas rebeldías: la Independencia, la Reforma y la Revolución. La Independencia que fue de
nuestros abuelos, la Reforma que fue de nuestros padres, la Revolución que es obra nuestra. Cada una de
estas tres épocas es como el mástil empavesado que sostuvieron la bandera de un nuevo derecho: Hidalgo,
guarda el mástil de la Independencia, Juárez el de la Reforma. Madero el de la Revolución. Y por eso
53
Gobierno del Estado de México, Dirección de Agricultura y Ganadería, Los Ejidos del Estado de México, Catálogo, Tolu-
ca Estado de México, 1958.
54
Ibidem.
55
Ibidem.
56
Ibidem.
57
Ibidem.
58
Ibidem.
59
Ibidem.
60
Congreso Mundial de Carreteras: Roma, Op. Cit., p. 10.
61
Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1926.
95
aunque Hidalgo, Juárez y Madero se han ido por el largo camino sin retorno, el pueblo no olvida sus
nombres, los recuerda en el claro silencio y los proclama en el férvido tumulto62 .
En 1930 la población del municipio de Cuautitlán era de nueve mil 149 habitantes63. El incremento con
respecto a la población de 1920 fue de 35.92% (3.59% promedio anual), además la densidad de población
aumentó a 111.65 habitantes por kilómetro cuadrado. La Población Económicamente Activa (PEA) estaba
integrada por tres mil 014 personas (32.94%): 1 830 personas se dedicaban a labores agropecuarias (67.90%),
577 a actividades industriales (21.41%), 207 al comercio (7.68%), y 319 a la administración pública (11.84%)64
. En comparativa con las cifras del año 1900, se observaron incrementos en la población dedicada a labores
agropecuarias y a la administración pública a razón de 12.65 y 10.37 puntos porcentuales con respecto a la
PEA, respectivamente, y prácticamente una estabilidad en la población ocupada en el comercio. En cuanto
a la población dedicada a la industria, el incremento fue de 100% toda vez que en 1900 no existían indus-
trias en Cuautitlán. Las actividades agrícolas del municipio se desarrollaban en cuatro mil 516 has. de
riego, 473 has. humedad y mil 961 has. de temporal. Como principales cultivos, 184 has. fueron sembradas
con alfalfa, 60 has. con maíz alcacer, y 412 has. con maguey, éstas últimas permitían una producción anual
de 371 mil 224 litros de pulque. Adicionalmente, las existencias ganaderas para el año de referencia eran
de siete mil 747 cabezas de ganado vacuno y 695 cabezas de ganado caballar65.
Al continuar el reparto agrario en la década de los treintas, las nuevas comunidades ejidales fueron:
h) Ejido de Cuautitlán (mil 054 certificados de derechos agrarios), la dotación de tierras tuvo lugar
en 1937 con dos mil 110 has. de afectación a las Haciendas Cuamatla de José y Joaquín Cobián y
Fernández del Valle, y Lechería de María Cobián de la Barra; así como a los Ranchos El Salitre de
Trinidad Ferruz Viuda de Mora, y Cárdenas y La Cañada de Joaquín López Negrete66.
i) Ejido de San Lorenzo Río Tenco (110 certificados de derechos agrarios), la dotación de tierras
aconteció en 1937 con 116 has., expropiadas a las Haciendas Jaltipa de Laurence Ricard, y San José
Puente Grande de Felipe Gutiérrez67.
j) Ejido de Santa María Huecatitla (54 certificados de derechos agrarios), en 1937 la dotación de 124
has. de tierras afectó a las Haciendas Las Brujas de Felipe Gutiérrez, y San Mateo de Juan y Fran-
cisco Rodríguez.
k) Ejido de San Mateo Ixtacalco (281 certificados de derechos agrarios), la dotación de tierras ocu-
rrió en 1937 con 408 has. decomisadas en las propiedades El Sabino, La Capilla y La Trinidad de
Joaquín López Negrete; San Pablo y San Miguel de Amalia Monteverde de López Negrete; San
Mateo de Jesús y Juan Manuel Asúnsulo; Jaltipa de Laurence Ricard Viuda de Branift; una fracción
de los Hermanos Tasser; y El Prieto de Joaquín López Negrete68.
l) Ejido de Melchor Ocampo, la dotación de tierras fue tramitada en 1938 con 429 has., que original-
mente fueron de la Hacienda Jaltipa Fracción La Catalina de Coope de Tasser, y de los Ranchos
Tlaltepán de Amalia Monteverde de López Negrete, Villa María de Abiega y Compañía, El Casco
de Francisco Diego, y El Colorado de Nemesio Ríos69.
62
Ibidem.
63
Secretaría de la Economía Nacional, Dirección General de Estadística; Censo de Población 1930, México, Primera edición,
1930.
64
Ibidem.
65
Secretaría de la Economía Nacional, Dirección General de Estadística, Primer Censo Agrícola Ganadero 1930, Primera
edición, México, 1937, Talleres Gráficos de la Nación, p. 185.
66
Gobierno del Estado de México, Dirección de Agricultura y Ganadería, Los Ejidos del Estado de México, Catálogo, Toluca
Estado de México, 1958.
67
Ibidem.
68
Ibidem.
69
Ibidem.
96
Las aguas destinadas al regadío del Valle de Cuautitlán estuvieron administradas por varias autoridades,
pero principalmente por las municipales hasta el año de 192870. En ese año, por disposición presidencial del
General Plutarco Elías Calles se creó la Junta de Aguas del Río Cuautitlán, misma que opera actualmente
para administrar las aguas provenientes de la cuenca del Valle de México que han escurrido por el río refe-
rido, y para conservar la red de canales de distribución y del sistema de drenaje correspondientes71. La regu-
lación hidráulica del Río Cuautitlán, después de varios inconvenientes, fue conformada por el Lago de
Guadalupe como presa de almacenamiento, por la Pila Real de Atlamica ubicada a 7.2 kilómetros del pri-
mero, y por cinco canales que derivan de esta última: El Molino (9.1 Km.), Chiquito (5.35 Km.), Córdoba
(10.69 Km.), Huayapango (8.9 Km.) y San Lorenzo (7.229 Km.)72. Los inconvenientes aludidos se refirieron
a que la cortina del Lago de Guadalupe, construida entre 1936 y 1943 por la extinta Secretaría de Obras
Públicas (federal), presentó asentamientos y filtraciones que limitaron su llenado, y a que las reparaciones
practicadas en 1948 y en 1953 no lograron solucionar completamente el problema73.
En materia de desarrollo industrial, las efectos desfavorables en el funcionamiento y expansión de unida-
des fabriles del Estado de México, ocasionadas al iniciar el siglo xx por el movimiento revolucionario, con-
tinuaron durante los años treintas motivadas ahora por la recesión económica, la devaluación de la moneda,
la imposibilidad de crear un ambiente de confianza que favoreciera la inversión, y posteriormente, las esca-
sas oportunidades de adquirir maquinaria de los países industrializados durante la Segunda Guerra Mun-
dial74. Por estas nuevas razones, las políticas proteccionistas y de apoyos fiscales que implementaron los
gobernadores Filiberto Gómez y Wenceslao Labra no lograron resultados tangibles75. En Cuautitlán, duran-
te el período 1930-1940 se observaron decrementos en los grupos poblacionales dedicados a actividades de
los sectores primario y secundario, el primero pasó de mil 830 (67.90% de la PEA) a mil 784 elementos
(57.96% de la PEA), mientras que el segundo grupo pasó de 577 (21.41% de la PEA) a 390 personas (12.67%
de la PEA)76. En cambio, los grupos laborales que registraron incremento fueron comunicaciones y transpor-
tes, comercio y administración pública; los puntos porcentuales correspondientes con respecto a la PEA
fueron 1.68, 0.44 y 5.8177. En general, en 1940 la PEA era de tres mil 078 personas y la población del muni-
cipio llegó a 10 mil 701 habitantes, describiendo en conjunto una densidad de población de 130.60 habitantes
por kilómetro cuadrado, así como un incremento con respecto a 1930 de 16.96% (1.69% promedio anual)78.
A partir de la década de los cuarenta, y hasta 1970, en el Estado de México se observó un proceso ace-
lerado de desarrollo industrial que inició con la administración del gobernador Isidro Fabela, cuyas dife-
rencias cualitativas y cuantitativas con respecto a las anteriores se apoyaron principalmente en la modifica-
ción de la legislación fiscal79. En el caso específico de Cuautitlán, la relación de establecimientos asentados
en el municipio hasta 1944 reveló que la industrialización fue postergada hacia finales de esa década: dos
panaderías, nueve molinos de nixtamal, una fábrica de hilados de ixtle (La Aurora), un taller mecánico, un
taller de conservas alimenticias, una paletería y nevería, una carpintería y un taller que elaboraba velas80.
70
Luna Díaz, Fausto (Ing.); Op. Cit., p. 9.
71
Ibidem.
72
Ibidem, p. 13.
73
Ibidem, pp. 14-15.
74
Bejar Navarro, Raúl; Casanova Álvarez, Francisco; Op. Cit., pp. 163-173.
75
Ibidem.
76
Secretaría de la Economía Nacional, Dirección General de Estadística, Sexto Censo de Población 1940, México, Primera
edición, Publicaciones S. E. N., 1943.
77
Ibidem.
78
Ibidem.
79
Durante el periodo gubernamental de Isidro Fabela, fueron promulgadas 11 leyes orientadas a la protección de las inversio-
nes industriales, la principal fue la Ley de Protección a la Industria. Además, se derogó la Ley de Aguardientes, Alcoholes y si-
milares. Bejar Navarro, Raúl; Casanova Álvarez, Francisco; Op. Cit.
80 Fabila, Alfonso y Gilberto; Ensayo Socioeconómico del Estado, México, 1951, Segundo Volúmen, p. 119. Ver en la lámina
80 cierta secuencia de industrialización en Cuautitlán utilizando como base el membrete de los documentos encontrados en el
Archivo Histórico Municipal.
97
El 4 de abril de 1943 fue fundada en Tultitlán la fábrica de llantas de la Compañía Huelera Good Year Oxo81
, misma que por su radio de influencia benefició como empleadora obrera a los habitantes de Cuautitlán.
Incluso el Sindicato Único de Trabajadores de la Compañía Hulera Good Year Oxo, registrado el 27 de
septiembre de 1945 como agrupación de la Confederación de Trabajadores de México82, tuvo gran influen-
cia política en Cuautitlán a partir de los setentas83.
Para el año de 1950, sobre un universo de cuatro mil 405 personas que integraban la PEA, el grupo que
se dedicaba a las actividades industriales llegó a 18.71% de ésta (824 habitantes, 211.28% de incremento
absoluto con respecto a 1940, 6.04% de incremento relativo a la PEA 1940)84. Las actividades económicas
del sector secundario contaban ahora con cinco nuevos establecimientos: dos de hilados y tejidos, una em-
pacadora de carnes, una laminadora de fierro y una fábrica de fertilizantes y productos químicos85. Por su
dimensión, destacaban Textiles Iruña, fábrica de telas de calidad que se fundó en 1947 y operó aproxima-
damente hasta 1959; Laminadora Mexicana, que posteriormente pasó a ser Altos Hornos de México; y
Guanos y Fertilizantes S.A., de origen paraestatal y construida en 1948 sobre un terreno de 160 mil metros
cuadrados que se permutó al ejido de Cuautitlán86. Ésta última representó la mayor inversión dada en el
municipio hasta ese entonces87. La planta de Guanos y Fertilizantes S.A. fue ampliada en 1970, sobre un
terreno de 106 mil 330 metros cuadrados que se expropió al mismo ejido de Cuautitlán88. Esta industria
operó hasta principios de la década de los noventa.
Los 414 ciudadanos dedicados al comercio en 1950 describieron un incremento moderado con respecto
a 1940 (1.27% con relación a la PEA), las dos mil 456 personas ocupadas en labores agropecuarias presen-
taron un incremento absoluto de 37.66%, aunque con relación a la PEA se presentó un decremento de
2.21%, lo que marcó el inicio de un reestructuración económica entre la industria y la agricultura. Con
relación al año de 1930, las superficies de riego, humedad y temporal disminuyeron a razón de 29.87%,
89.10% y 22.39% respectivamente. La producción agrícola observó los siguientes datos: 106 mil 967.82 ton.
de alfalfa en tres mil 221 has., 50.40 ton. de cebada y grano en 119 has., 12.75 ton. de fresa en 8 has., 67.24
ton. de frijol solo en 263 has., 13.25 ton. de frijol intercalado en 18 mil 164 has., mil 094.06 ton. de maíz
común en mil 099 has., 177.53 ton. de maíz intercalado en 251 has., y 39.80 ton. de maíz híbrido mejorado
en 29 has89. De lo anterior se dedujo que en el periodo 1930-1950 las superficies de cultivo del maguey
aparentemente fueron sustituidas por alfalfa y maíz y, a su vez, la producción preferente de alfalfa y el in-
cremento del ganado y de la producción ganadera mostraron la subordinación de la agricultura a las acti-
vidades pecuarias hacia mediados del siglo xx. Las existencias ganaderas en 1950 fueron a razón de 14 mil
955 cabezas de ganado vacuno, dos mil 043 cabezas de ganado lanar, dos mil 789 caballos y 36 mil 768
aves. Los incrementos con respecto a 1930 fueron de 93.04% en ganado vacuno y 301.29% en ganado ca-
ballar, además de diversificar la ganadería con borregos y aves. La producción ganadera se dio de acuerdo
a lo siguiente: 15 mil 075 319 lts. de leche, tres mil 292 lts. Kg. de lana, 909 mil 800 huevos, 632 lts. de miel
y 207 kg. de cera.
81
Información encontrada en [Link]
82
Oficio número STPS/UE/past/701/09 de fecha 17 de septiembre de 2009, Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
83
Ver en las láminas 81 a 86 cierta secuencia del sindicalismo y de otras organizaciones sociales en Cuautitlán utilizando
como base el membrete de los documentos encontrados en el Archivo Histórico Municipal.
84
Secretaría de la Economía Nacional, Dirección General de Estadística, Séptimo Censo General de Población 1950, Méxi-
co, Primera edición, 1950.
85
Fabila, Alfonso y Gilberto; Op. Cit., p. 119.
86
Decreto del 21 de Abril de 1948, publicado en el Diario Oficial del 10 de Mayo del mismo año.
87
La inversión fue de diez millones de pesos, la cual contrastaba de manera muy notoria ante los tres millones ciento noven-
ta mil pesos que sumaba la inversión de las otras tres industrias. Bejar Navarro, Raúl; Casanova Álvarez, Francisco; Op. Cit..
88
Decreto del 28 de agosto de 1970, publicado en el Diario Oficial del 26 de septiembre del mismo año.
89
Secretaría de Economía, Dirección General de Estadística; II Censo Agrícola, Ganadero y Ejidal; México, Talleres Gráfi-
cos de la Nación, Primera edición, 1956.
98
El mismo año de 1950 Cuautitlán registró una población de 13 mil 622 habitantes, el incremento con
respecto a la población de 1940 fue del 27.30% (2.73% promedio anual)90. La densidad de población era de
166.24 habitantes por kilómetro cuadrado, y la distribución demográfica se daba de la siguiente manera:
cuatro mil 763 personas habitaban en la cabecera municipal (34.97% en la actual Colonia Centro y los ba-
rrios El Nopalito, Guadalupe, Necapa, El Huerto y Puente Jabonero), mil 021 en San Juan Atlamica (7.50%),
625 en San Lorenzo Río Tenco (4.59%), 767 en San Martín Tepetlixpan (5.63%), mil 685 en San Mateo
Ixtacalco (12.37%), 467 en San Sebastián Xhala (3.43%), 188 en el Barrio de Tlaltepan (1.38%), 354 en
Santa María Huecatitla (2.60%), 144 en la Colonia Venecia (1.06%), 143 en el Barrio de San José (1.05%),
mil 148 en fábricas (8.43%), y mil 474 en ranchos y haciendas (10.82%)91. Como puede verse, la población
municipal estaba distribuída mayoritariamente en las poblaciones rurales que albergaban a ocho mil 859
individuos (65.03% de la población total).
En 1952, gracias a las múltiples participaciones económicas de vecinos y sectores productivos de los
municipios de Cuautitlán, Melchor Ocampo y Tultepec92, se construyó la carretera Cuautitlán-Melchor
Ocampo y, como prolongación funcional de la misma para unirla con la carretera México-Tepotzotlán, se
llevó a cabo la pavimentación de las calles circundantes al Jardín Principal y al Parque de la Cruz93. A me-
diados de la década de los cincuentas, el crecimiento urbano de la cabecera municipal se ajustó a la lógica
del capital inmobiliario y de los fraccionadores clandestinos. El primero estableció una nueva industria
local y desde entonces ha dirigido exclusivamente el crecimiento urbano de la cabecera municipal aprove-
chando el apoyo del gobierno estatal, la metropolización del Valle de México y el transporte suburbano en
el contexto regional, además de la posterior proliferación de la actividad comercial en el ámbito local. Por
su parte, los fraccionadores clandestinos integraron su clientela con la población segregada por la actividad
inmobiliaria, generando asentamientos fuera del área urbanizable. Los límites urbanos y la traza del área
urbanizable en la cabecera municipal quedaron definidos el 11 de marzo de 1952 cuando el presidente mu-
nicipal, médico Francisco Martínez Fantini, declaró válido el plano regulador publicado sin objeciones en
el semanario El Regional, mismo que en noviembre de 1950 había sido aprobado por parte de la Secretaría
de Recursos Hidráulicos y del Gobierno del Estado de México94. En tal documento, el área urbana de la
cabecera municipal quedó circunscrita por las dos vías del ferrocarril en los puntos cardinales oriente y
poniente, y por los ríos Córdoba y El Molino en los rumbos norte y sur respectivamente.
En 1953 la Junta de Aguas del Río Cuautitlán permitió emplazamientos habitacionales en la estrecha
franja del dominio federal situada entre los ríos Diamante y Córdoba, dicha ubicación correspondía al lími-
te norte del área urbanizable definida por el plano regulador (fuera de ella). El permiso se otorgó bajo la
condición de que los nuevos pobladores limpiaran periódicamente el lecho del río. La Colonia Dos Ríos,
como se denominó este asentamiento, fue electrificada hasta 1969 y pavimentada hasta 1991. Las aguas
residuales de las viviendas que integraron la comunidad fueron vertidas directamente a los ríos que la cir-
cundaron, mismos que se entubaron permitiendo la ampliación de los lotes (1991). Dos Ríos es actualmen-
90
Secretaría de la Economía Nacional, Dirección General de Estadística, Séptimo Censo General de Población 1950, México,
Primera edición, 1950.
91
Ibidem.
92
Las participaciones económicas fueron las siguientes: cuatro mil pesos de Luis Urra del Rancho El Quemado, cinco mil
pesos de Rodolfo Zervoni del Rancho Guadalupe, mil quinientos pesos de Antonio Zago del Rancho San Joaquín, mil pesos de
Silverio Damonte del Rancho El Olivar, mil pesos de Luis Urra por una cuadra de caballos de su propiedad, dos mil pesos de Juan
Zanella del Rancho Tecompa, dos mil pesos de Daniel Zanella del Rancho Nuevo, dos mil pesos de Rafael Rojo Gómez del Ran-
cho San Pablo, dos mil pesos de la Señora Viuda de Negrete de la Quinta Margarita, mil quinientos pesos de José Fuentes Negre-
te de la Quinta María de la Luz, mil pesos del Rancho El Chilar, mil pesos de ejidatarios, tres mil pesos de Autotransportes Mé-
xico-Tultepec S. C., mil pesos de la Línea de Camiones Tultepec-Cuautitlán, y veintidós mil pesos del comercio y pueblo de
Tultepec. Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1952.
93
Ibidem.
94
Ibidem.
99
te una franja de casas de aproximadamente un kilómetro de largo por veinte de ancho, con 75 viviendas que
aún tienen régimen de propiedad irregular.
Las promociones inmobiliarias que tuvieron lugar en los cincuentas se refieren a la Colonia Romita y al
Fraccionamiento San Juan. En 1956, la primera se regularizó mediante un acuerdo del ejecutivo del estado
del 15 de diciembre de 1960, aportó al área urbana 14 mil 803.65 metros cuadrados sobre los que se trazaron
170 lotes de 250 metros cuadrados, para ofertarse a cuarenta pesos por unidad de superficie (4.04 salarios
mínimos de 1956), y aportando también áreas de donación por mil 191.33 metros cuadrados95. A su vez, en
1957 el Fraccionamiento San Juan dio cumplimiento al acuerdo del ejecutivo del estado del 10 de enero de
1957, cuyo desarrollo de 31 mil 298 metros cuadrados generó 70 lotes de 240 metros cuadrados vendidos a
razón de cien pesos por unidad de superficie (10.11 SM de 1957), con donaciones de 55 mil metros cuadra-
dos para zona deportiva y seis mil metros cuadrados para mercado96.
Fuera de lo inmobiliario, la principal inversión fabril aplicada durante la década de los cincuenta corres-
pondió a la industria textil Albany Nordiska S.A., que ha operado desde 1958 hasta nuestros días. Otra
empresa textil de importancia fue Fieltros Finos, creada en 1952. Con especial impacto en lo inmobiliario,
la industria y el comercio cuautitlanense, en 1958 se construyó el camino directo entre México y Palmillas
y la ampliación desde este último lugar hasta Querétaro que, aunque se entregó a Caminos Federales de
Ingresos (hoy Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos, capufe)97, el tramo México-
Tepotzotlán quedó libre de peaje y constituyó junto con el transporte suburbano una mayor integración
funcional con la Ciudad de México.
Hacia fines de la década de los cincuentas, un nuevo grupo de obras públicas impulsadas por el ayunta-
miento continuó cambiando el aspecto de Cuautitlán: 1) Entre 1957 y 1963 fueron electrificadas las locali-
dades de Jaltipa (Hacienda) y San Sebastián Xhala (pueblo), y fue dotado de agua potable el pueblo de San
Martín Tepetlixpa98. 2) En 1958 la pavimentación de la Calzada de Guadalupe hasta entroncar con la nueva
autopista México-Querétaro se efectuó mediante la participación del gobierno federal (89%) y de los bene-
ficiarios directos (11%)99. 3) En el mismo año de 1958 la pavimentación de la Avenida Morelos sumó las
aportaciones de la junta local de caminos (33%), del gobierno estatal (33%), del ayuntamiento mismo (10%)
y de los vecinos (23%)100. 4) Otros trabajos iniciados en 1958 fueron las regaderas, los vestidores y la barda
perimetral del campo deportivo Los Pinos, acciones realizadas a través del comité deportivo de la localidad
101
. 5) En 1959 se inició la construcción del mercado municipal, a través de una mezcla de recursos del go-
bierno federal (50%), de los beneficiarios (15%) y de un préstamo del Banco Nacional Hipotecario y de
Obras Públicas S. A. (35%)102.
La construcción del mercado municipal dio auge a la actividad comercial de Cuautitlán, las obras de la
plazoleta del tianguis de los martes y de las oficinas del mercado fueron programas en los años siguientes103
. Una remodelación y reestructuración integral de los siete mil metros cuadrados que ocupaba la manzana
completa del mercado sucedió en 1992 a través del Programa Nacional de Solidaridad. Por su parte, el
tianguis llegó a ocupar una superficie de 36 mil metros cuadrados en las calles adyacentes al mercado,
hasta que el ayuntamiento lo retiró del centro de Cuautitlán en agosto de 1999. Las principales organizacio-
nes gremiales del tianguis de los martes fueron: la Unión de Comerciantes y Artesanos del Tianguis fun-
dada en 1950, la Unión de Comerciantes en Pequeño del Tianguis creada en 1964 aproximadamente, la
95
Acuerdo localizado en el archivo de la Dirección General de Desarrollo Urbano del Gobierno del Estado de México.
96
Ayuntamiento de Cuautitlán México, Libro de Actas de cabildo del año de 1957.
97
Congreso Mundial de Carreteras: Roma, Op. Cit., p. 23.
98
Gobierno del Estado de México, Panorámico Socioeconómica 1960, México, Primera edición, 1960, Tomo I, p. 35.
99
Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1958.
100
Ibidem.
101
Ibidem.
102
Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1959.
103
Ibidem.
100
Unión de Comerciantes y Fierreros del Tianguis que data de 1979, y la Unión de Comerciantes en Pequeño
de Cuautitlán México que operó a partir de 1982. Para el año de 1960, el comercio fijo de Cuautitlán estaba
compuesto por 268 establecimientos de acuerdo a los siguientes giros: 74 de abarrotes, 36 de carne, uno de
leche, 7 de pan, 11 de zapatos, 7 de combustible (petróleo), 52 de productos agrícolas, 63 de bebidas alco-
hólicas, 15 de ropa, uno de alfarería, y uno de jarcia. A su vez, los comerciantes móviles contaban con 316
puestos con los siguientes giros: 68 de productos agrícolas, uno de fornituras y aperos, 124 de ropa y zapa-
tos, 8 de alfarería, 40 de verdura, 11 de carne, 57 de animales vivos, y 7 de jarcia104.
En 1960, la población cuautitlanense era de 20 mil 509 habitantes105, con un incremento referenciado a
la población de 1950 de 50.56% (5.05% anual) y con una densidad de población de 276 habitantes por kiló-
metro cuadrado. En el contexto urbano vivían ocho mil 378 personas (41%), mientras que en el ámbito rural
lo hacían 12 mil 131 habitantes (59%). La PEA estaba constituida por seis mil 375 personas (31.08% del
total de población), de éstas, dos mil 828 se dedicaban a actividades agropecuarias (44%), 2 308 a la indus-
tria (36%), 496 al comercio (8%), 285 a los transportes (4%), y 424 a los servicios (7%)106. En una compa-
rativa con respecto a los registros del año 1950, los habitantes ocupados en la industria presentaron un
amplio crecimiento que en términos absolutos llegó a 180.09%. Las principales fábricas que existían en ese
entonces eran: una metalúrgica, dos industrias químicas, tres fábricas textiles, y una empacadora107.
Los grupos poblacionales dedicados a las actividades agropecuarias y al comercio se incrementaron en
forma más moderada, pues fue a razón de 15.14 y 20.53% en términos absolutos, respectivamente. La pro-
ducción agrícola fue de la siguiente forma: 1830 has. de maíz con una producción de mil 613 ton., 900 has.
de frijol con una cosecha de 436 ton., mil 413 has. de alfalfa verde con rendimiento de 64 mil 860 ton., 325
has. de trigo para alcanzar las 322 ton., 260 has. de cebada con una producción de 205 ton., 8 has. de cebo-
lla con una cosecha de 26 ton., 26 has. de avena con rendimiento de 31 ton., 27 has. de frutales para alcan-
zar las 16 ton., y 132 has. de maguey con una producción de 115 mil 104 litros de pulque108. Con relación al
año de 1950, en términos absolutos, el maíz incrementó un 23%, el frijol un 441.64%, y la alfalfa sufrió un
decremento del 39.36%. Como protagonistas de este nivel de producción, en 1968 la Junta de Aguas del Río
Cuautitlán registró en su padrón de usuarios a mil 962 pequeños propietarios y dos mil 090 ejidatarios109.
Las existencias ganaderas en el año de 1962 fueron: 28 mil 490 cabezas de ganado vacuno, cuatro mil 252
porcinos, 525 cabras y tres mil 250 borregos110. Con respecto a las cifras de 1950, el ganado vacuno se in-
crementó a razón de 47.50% y el lanar 72.30%. La producción ganadera fue de 27 millones 937 mil litros
de leche, 8 millones 023 mil huevos, tres mil 000 litros de crema, y cuatro mil kg. de lana111. La producción
lechera se incrementó 85.32% con respecto al año 1950, la de huevos 781.84% y la de lana 21.51%.
En general, 1960 es el año en que inicia la decadencia de las actividades primarias y representa la mitad
del período de fuerte industrialización dentro del territorio municipal, además de iniciar el auge para el
comercio. En correspondencia a las actividades económicas de ese año, las organizaciones campesinas
eran el Sindicato Autónomo de Vaqueros y la Asociación Ganadera Local. Las organizaciones obreras eran
el Sindicato de Trabajadores de Guanos y Fertilizantes y el Sindicato de Trabajadores Textiles; las agrupa-
ciones de servicios eran el Club de Leones, la Cámara Junior y la Cámara de Comercio Local. Las socie-
dades cooperativas eran 27 de Julio de 1940 (transporte de pasajeros), Unión de Granjeros S. C. L. (avícola),
y México Nuevo S. C. L. (avícola). Adicionalmente, las agrupaciones culturales eran la Casa de la Asegu-
104
Gobierno del Estado de México, Panorámico Socioeconómica 1960, México, Primera edición, 1960, Tomo I, p. 30.
105
Ibidem.
106
Ibidem.
107
Ibidem, pp. 29 y 35.
108
Ibidem, p. 33.
109
Luna Díaz, Fausto (Ing.); Op. Cit., p. 20.
110
Gobierno del Estado de México, Panorámico Socioeconómica 1960, México, Primera edición, 1960, Tomo I, p. 33.
111
Ibidem.
101
rada y el Comité Deportivo Cuautitlán112. En materia de obra pública, entre 1963 y 1964 la Secretaría de
Recursos Hidráulicos y el Departamento del Distrito Federal construyeron el Interceptor Poniente para
conducir las aguas del Vaso de Cristo a través del Tajo de Nochistongo113, sin embargo, al pasar el afluente
de aguas negras a cielo abierto por el territorio de Cuautitlán empobreció la imagen sin prestar beneficios
a cambio. Por su parte, la administración municipal gestionó la reconstrucción de la cárcel municipal en
1963 con la participación de los municipios de Teoloyucan, Coyotepec, Melchor Ocampo, Tultepec, Hue-
huetoca, Tepotzotlán y Tultitlán114. Además, en 1964 se iniciaron los trabajos de alineamiento, banquetas,
pavimentación e instalación de luz mercurial en la Avenida 16 de Septiembre115.
En cuanto a la actividad inmobiliaria, mediante acuerdo publicado en gaceta de gobierno del 10 de
agosto de 1963, se inició la construcción del fraccionamiento Paseos de Santa María, sobre una superficie
de 57 mil 701.27 metros cuadrados fueron generados 225 lotes de 135 metros cuadrados cada uno, el valor
del terreno alcanzó ciento dieciséis pesos 20/100 por metro cuadrado (6.79 salarios mínimos de 1963), y la
superficie de donación fue de tres mil 10.00 metros cuadrados116. Ese mismo año, el fraccionamiento Los
Morales I tuvo como base el acuerdo publicado en gaceta de gobierno del 13 de julio de 1963, se trató de
un superficie de 103 mil 256.02 metros cuadrados sobre la que se trazaron 318 predios de 136 metros cua-
drados cada uno, cuyo valor se fijó en ciento sesenta y seis pesos por metro cuadrado (9.70 salarios mínimos
de 1963), y la superficie de donación fue de siete mil 183.00 metros cuadrados117. Como ampliación del
anterior, el fraccionamiento Los Morales II fue construido mediante acuerdo publicado en gaceta de go-
bierno del 15 de septiembre de 1973, ocupó una superficie de 140 mil 832.77 metros cuadrados, sumó al
área urbana 387 lotes habitacionales y 11 lotes industriales, de 152 y dos mil 300 metros cuadrados respec-
tivamente, cuya venta se realizó a razón de trescientos veinticinco pesos por metro cuadrado (7.24 salarios
mínimos de finales de 1973), la superficie de donación fue de siete mil 476.00 metros cuadrados118.
En conjunto, los fraccionamientos promovidos por el sector inmobiliario en el período 1956-1974 suma-
ron una superficie de 347 mil 891.71 metros cuadrados y aportaron mil 170 lotes habitacionales y 11 indus-
triales. El promedio en la superficie de los lotes habitacionales fue de 182.60 metros cuadrados, mientras
que el de los lotes industriales fue de dos mil 300 metros cuadrados. Cabe mencionar que los lotes indus-
triales no fueron aprovechados para ese uso, sino que fueron relotificados para su aprovechamiento habita-
cional como veremos más adelante. El proceso de valorización del suelo urbano por unidad de superficie
presentó un fuerte incremento durante el primer año del período: 150% de acuerdo a valores absolutos, y
150.25% en términos relativos con respecto al salario mínimo. En el resto de la misma etapa se presenta un
crecimiento más moderado de acuerdo con valores absolutos (7.29% promedio anual), aunque en términos
relativos se apreció un decremento (-2% promedio anual) pues pasó de 10.11 salarios mínimos en 1957, a
8.24 salarios mínimos promedio en 1963, y a 7.24 salarios mínimos en 1973.
Al contar la cabecera municipal de Cuautitlán con mayor estructura urbana, mediante el decreto núme-
ro 66 del 2 de octubre de 1968, se le elevó a la categoría política de ciudad119. En contraste, el resto del
municipio estaba aún en proceso de consolidación en relación con sus servicios urbanos básicos. Durante
la década de los sesentas se amplió la electrificación en los poblados de Santa Bárbara, San José, San Juan
Perló Cohen, Manuel; El Paradigma Porfiriano: Historia del Desagüe del Valle de México, México, Instituto de Investi-
113
gaciones Sociales UNAM, Programa Universitario de Estudios Sobre la Ciudad UNAM, Miguel Ángel Porrúa Librero Editor,
Primera Edición, 1999, p. 271.
114
Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1963.
115
Para estos trabajos, fueron afectados en sus propiedades los señores Juan Flores, Pablo Fragoso, Wilfrido Reyes, Jacinto
Fragoso, Fernando Oviedo, Felipa Fragoso y Miguel Pérez. Ayuntamiento de Cuautitlán, Libro de Actas de Cabildo del Año 1964.
116
Acuerdo publicado en Gaceta de Gobierno de la fecha indicada.
117
Ibidem.
118
Ibidem.
119
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit.; p. 87. , Ver en la lámina 102 la imagen del decreto corres-
pondiente.
102
Atlamica, Guadalupe, San Antonio, Loma Bonita, El Pilar, Santa Elena, Tenería, Venecia, La Virgen y Dos
Ríos. Mientras que se le dio servicio de agua potable a las localidades de Santa Bárbara, Santa María Hue-
catitla, San Mateo Ixtacalco, San Sebastián Xhala, San Juan Atlamica, Loma Bonita, La Perla, El Crucero,
Venecia, Villa María, Tres de Mayo, La Garita, El Sabino, La Virgen, La Trinidad, La Cruz, Jaltipa, Corre-
gidora, El Prieto, Tlayacac, El Pilar, Jesús María, Tenería, La Troje Santa María, Tlaltepan Relojes, Alma-
raz, San Roque, La Soledad, El Peral, San Antonio, Lomas Perfectas, Dispositivos Electrónicos, Dos Ríos,
Estructuras J. N. O., El Mirador Las Ollas, Las Ánimas, El Cerrito, Tecoac, Cables Mexicanos, El Fresno,
El Paraíso, Frutas Concentradas, San Lorenzo Río Tenco y Colonia Cívico Bacardí120.
Durante la década de los sesenta diversas empresas se establecieron en el municipio de Cuautitlán, pero
por sus dimensiones destacaron sólo cuatro. La Planta Industrial CO2 de México S.A. se estableció en 1961
sobre un terreno permutado al ejido de Cuautitlán, e inició con la producción de gases envasados. Ante la
prohibición de importaciones de motores para autos y camiones (1962), la planta de automotores Ford Mo-
tors Company fue inaugurada en 1964 sobre terrenos que pertenecieron al Rancho El Pilar121, para iniciar
con una producción que ha variado con los años: en 1965 producía motores V8 para Galaxy y Falcon; en
1970 inició el ensamble de camiones F-150, F350 y F600; en 1980 se fabricaba el LTD Crown Victoria y el
Grand Marquis; en 1984 se producía el Mustang; entre 1983 y 1991 se fundían monoblocks V6 para expor-
tar a Canadá; en 1991 se centralizó la producción nacional en Ford en Cuautitlán, en 1994 se especializó la
producción en Contour, Mystique y camiones ligeros y medianos de la serie F y el HN78, en 2000 se pro-
ducía para su exportación camiones H215 y P131; y a partir de 2001 se inició con el ensamble del C195 o
Ikon122, producción que se retomó en 2010. En el mismo marco de la sustitución de importaciones, la em-
presa Cables Mexicanos (hoy CAMESA) inició labores en 1961 mediante la producción de alambres de
acero al alto carbono y cables de preesfuerzo123. La industria Ralston Purina de México S.A. (hoy simple-
mente Purina) fue fundada en 1968 para producir comida para animales, hacia fines de los noventas fue
ampliada y modernizada.
En 1970 la población de Cuautitlán llegó a 41 mil 156 habitantes124. El incremento con respecto a la
población de 1960 fue de 100.67 %, con una tasa de crecimiento anual promedio del 10.06 por ciento. La
densidad de población se elevó hasta 542 habitantes por kilómetro cuadrado, siendo significativo el hecho
de que en este año se invirtió la distribución poblacional entre campo y ciudad en favor de este último
medio, con 20 mil 046 habitantes (48.7%) y 21 mil 110 personas (51.3%), respectivamente. La PEA era de
10 mil 107 personas (42% del total de la población) de acuerdo con la siguiente clasificación: dos mil 164
personas dedicadas a labores agropecuarias (21.36%), cuatro mil 868 a la industria (48.06%), 838 al co-
mercio (8.27%), 410 a los transportes (4.04%), 1117 a los servicios (11.02%), 174 al gobierno (1.72%), y 558
a actividades insuficientemente especificadas (5.51%)125. En una comparativa con respecto a los registros
de 1960, las personas dedicadas a las actividades agropecuarias disminuyeron a razón de 23.48% en tér-
minos absolutos. Las dedicadas a la industria, comercio, transportes, servicios y actividades no especifi-
cadas se incrementaron a razón de 110.92, 68.95, 43.86, 163.44 y 1168.18% en términos absolutos, respec-
tivamente.
Gobierno del Estado de México, Panorámico Socioeconómica 1970, México, Libros de México S. A., Primera edición,
120
1971, p. 289.
121 El 4 de noviembre de 1964, el presidente Adolfo López Mateos, acompañado de los secretarios de industria y comercio y
de hacienda y crédito público, Raúl Salinas Lozano y Antonio Ortiz Mena, así como del gerente general de Ford Motors Company
México, Edgar “El Tigre” Molina; inauguraron la Planta Ford Cuautitlán bajo el discurso de que la nueva unidad fabril ilumina-
ría el paisaje industrial del viejo Cuautitlán rural. Ford Cuautitlán contó inicialmente con planta de fundición, planta de motores,
centro de ingeniería del producto, laboratorio de control de calidad, y pista de pruebas. Ford Motors Company, DVD 40 aniver-
sario del Complejo Ford Cuautitlán, 2004.
122
Ibidem.
123
Aceros CAMESA S. A. de C. V.; Manual de Inducción Personal Sindicalizado, Marzo de 1992.
124
Gobierno del Estado de México, Panorámica Socioeconómica 1970, México, p. 286.
125
Ibidem.
103
La producción agrícola en el año de 1969 fue: dos mil 800 has. de maíz con una producción de tres mil
620 ton., dos mil 300 has. de alfalfa con una cosecha de 113 mil 859 ton., 21 has. de cebada para un rendi-
miento de 16 ton., 375 has. de frijol para alcanzar las 214 ton., 0.56 has. de ciruela almendra con una pro-
ducción de 10 ton., 0.88 has. de higo con una producción de 3 ton., 2.50 has. de manzana con una cosecha
de 17 ton., y 1.45 has. de peral para un rendimiento de 9 ton126. En cuanto a las variaciones con respecto a
la producción agrícola de 1960, el maíz y la alfalfa se incrementaron 124.43 y 75.53% en términos absolutos
respectivamente, mientras que el frijol y la cebada decrecieron 50.92 y 92.19% en términos absolutos, res-
pectivamente. Las existencias ganaderas en el año de 1969 fueron: 26 mil 882 cabezas de ganado vacuno,
dos mil 710 cabezas de ganado lanar, seis mil 458 porcinos, 525 caprinos y 1250 equinos127. Con respecto
a las cifras de 1962, el ganado vacuno y lanar decrecieron 5.64 y 23.01% en términos absolutos respectiva-
mente, mientras que el ganado porcino incrementó 51.88% en cuanto a sus valores absolutos. La produc-
ción ganadera fue de 31 millones 784 mil 565 litros de leche, 53 kg. de mantequilla, 530 kg. de queso, 4
millones 169 mil 420 huevos, dos mil 710 kg. de lana, 85 mil 040 kg. de pieles, 80 mil 293 kg. de manteca
y mil 844 zaleas de lana128. La producción lechera se incrementó 13.77% con respecto al valor absoluto de
1962, la avícola disminuyó 48.03% en relación a su referente absoluto del mismo año.
Los establecimientos industriales existentes en 1970 eran: Jugos del Valle S.A. (jugos de frutas), Cables
Mexicanos S.A. (cables de acero), Dispositivos Electrónicos S.A. (bulbos electrónicos), Explotadora de
Canteras S.A. (objetos pétreos), Calzados Plásticos de México S.A. (calzado de plástico inyectado), Luga-
tom S.A. (compuestos plásticos, PVC), Albany Nordiska de México S.A. (textiles de uso industrial), Moisés
Romano T. Lonas Perfectas (Lonas industriales), Guanos y Fertilizantes de México S.A. (fertilizantes),
Fieltros Finos de México S.A. (fieltros), Industrias Galmex (Algodón absorbente), Fábrica de Yute Aurora
S.A. (costales de yute), The National Iron & Steel Works S.A. (fundición de fierro), Metalúrgica de Cuau-
titlán S.A. (maquinaria), Montajes S.A. (construcción), Delsa Toshiba S.A. (equipos electrónicos), Ford
Motors Company S.A. (Automotores), Industria Nacional de Relojes Suizos S.A. (relojes), ACME Mexica-
na S.A. (tratamiento de minerales), Unión Carbide Mexicana S.A. (pilas secas y linternas), Constructora
Industrial Interamericana (construcción), Palomino y Mora Construcciones (construcción), Nankin B. Moi-
sés (empacadora de carnes y frutas), Frutas Concentradas S.A. (empacadora de frutas), Industrias Erim de
México S.A. (empacadora de frutas), Ralston Purina de México S.A. de C.V. (alimento para animales),
Ovillos y Conos S.A. (hilos y torzales), Jugos de Frutas Mundet S.A. (jugos), H. Robins de México S.A. de
C.V. (química), Lehn and Fink S.A. (química), The Sydney Ross Company S.A. (química), Industrial de
Tejidos S.A. (textiles), Textrom S.A. (Hilados y tejidos de algodón), Euromac Corporación Papelera S.A.
(cartón y papel), CO2 de México S.A. (gases envasados), Agrotécnica Industrial (maquinaria agrícola),
Fundidora Cuautitlán (maquila de piezas de metal fundido), Corpomex S.A. de C.V. (motocompresoras y
tanques), General Textil S.A. (hilados y torcidos de fibra), Fundición de Piezas de Fierro (maquila de piezas
de fierro), Estructuras Industriales S.A. (transformación de fierro), Equipos electrónicos (partes electróni-
cas), Taga Mex., S.A. (partes para bicicleta), Concentrados Básicos (alimentos empacados), y Recubrimien-
tos y Acabados Lechien S.A. (Textil). Se hace notar que la cantidad de unidades fabriles para el año de 1970
era de 44 establecimientos129.
Además de los emplazamientos industriales anteriores, la política federal echeverrista de parques indus-
triales encontró eco en el territorio municipal de Cuautitlán. El Complejo Industrial Cuamatla inició su
urbanización sin autorización oficial alguna en una superficie de terreno de un millón 028 494.44 metros
cuadrados que pertenecieron a la hacienda del mismo nombre. Su promotor logró la regularización del
mismo el 22 de abril de 1971 generando 46 lotes industriales de aproximadamente 19 mil metros cuadrados
126
Ibidem, p. 286.
127
Ibidem.
128
Ibidem.
129
Ibidem, pp. 282 y 287.
104
cada uno130. El Parque Industrial La Luz fue aprobado por acuerdo del ejecutivo del estado con fecha 7 de
agosto de 1969. La superficie fraccionada fue de 524 mil 740.50 metros cuadrados y esta generó 39 lotes de
aproximadamente 11 mil 800 metros cuadrados131. El Parque Industrial La Joya fue autorizado en una pri-
mera etapa (denominada I-31) mediante acuerdo gubernamental de fecha 3 de agosto de 1972132.
En cuanto al sector terciario, el comercio fijo contaba en 1970 con 241 establecimientos de acuerdo con
los siguientes giros: 152 de abarrotes, 18 de carne, 7 de pan, 20 de zapatos, 8 de combustible (petróleo), 7
de productos agrícolas, 24 de bebidas alcohólicas, 2 de alfarería y 3 de jarcia. Por su parte, los comerciantes
móviles contaban con 829 puestos según las siguientes denominaciones: 25 de productos agrícolas; 75 de
fornituras y aperos; 339 de ropa, zapatos y huaraches; 33 de alfarería; 263 de verduras; 51 de carne; 24 de
animales vivos; y 19 de jarcia133. Según los datos anteriores, con respecto al año 1960, se dio un ligero de-
cremento de 10.07% en términos absolutos en el número de establecimientos clasificados como comercio
fijo, por el contrario, los puestos que integraban el comercio móvil se incrementaron en un 275.41% con
relación a los valores absolutos de 1960. Para fines de la década de los setenta, Cuautitlán contaba con dos
tiendas de autoservicio, una del sector privado (Blanco, después Gigante) y otra del sector público (CONA-
SUPO). Ambas tiendas contaban con un área de ventas reducida y carecían de estacionamiento propio.
A partir de 1971, en forma contigua a la cabecera municipal de Cuautitlán, el desarrollo de la Colonia
Lázaro Cárdenas sobre una superficie no urbanizable significó un fuerte impacto urbano por sus dimensio-
nes y una promoción de vivienda popular por su forma de individualización. Esta colonia fue inducida por
la comunidad agraria de Melchor Ocampo, que basándose en la normatividad agraria, decidió destinar una
fracción ejidal de 578 mil 567.37 metros cuadrados para viviendas de los campesinos. De este modo, apo-
yados por el personal técnico de la Secretaría de la Reforma Agraria, la fracción ejidal fue motivo de un
proyecto de apertura de calles y lotificación. Una vez que el proyecto de lotificación fue trazado, generando
560 lotes de 490 metros cuadrados en promedio, un gran número de ejidatarios en lugar de establecer sus
propias viviendas iniciaron la venta de terrenos en forma clandestina hacia el año de 1976. Los precios del
suelo por unidad de superficie se ubicaron para ese entonces entre los treinta y cinco y los ochenta y tres
pesos (0.45 y 1.05 salarios mínimos de principios de 1976). La Colonia Lázaro Cárdenas fue incluida en los
estatutos de suelo como parte del área urbana desde 1981134, y fue regularizada mediante decreto expropia-
torio del ejecutivo federal de fecha 13 de abril de 1987135.
En la década de los setenta, lo más destacado para la historia de Cuautitlán fue el impacto dentro de su
territorio por la fundación del centro urbano Cuautitlán Izcalli, así como un segundo impacto por la posterior
segregación de tal centro para dar origen al municipio 121 del Estado de México. Al inicio de este proceso,
el gobernador Carlos Hank González solicitó al departamento de asuntos agrarios y colonización, con fecha
8 de abril de 1970, la expropiación a su favor de los ejidos de San Mateo Ixtacalco (fracciones El Sabino y La
Capilla, 384 has.), San Juan Atlamica (415.80-57 has.), San Sebastián Xhala (11.72-26 has.), Cuautitlán
(1024.57-42 has.), y Santiago Tepalcapa (206.40-63 has.). Con excepción del último que se ubicaba dentro del
territorio municipal de Tultitlán, todos los demás estaban comprendidos dentro de la jurisdicción municipal
de Cuautitlán. El objeto de la expropiación, según lo expresaba la solicitud, era la creación de zonas habita-
cionales en los ejidos de Atlamica, Tepalcapa, y parte del ejido de Cuautitlán; así como zonas industriales en
los ejidos de San Mateo Ixtacalco, San Sebastián Xhala y el resto del ejido de Cuautitlán.
En función de lo anterior, y de acuerdo con sus facultades constitucionales y agrarias, el presidente de
la república expropió las áreas ejidales en favor del gobierno del Estado de México mediante decreto del 12
132
Acuerdo publicado en Gaceta de Gobierno el 9 de agosto de 1972.
133
Ibidem, p. 282.
134
Gobierno del Estado de México, Plan Municipal de Desarrollo Urbano Cuautitlán México, Primera edición, México, 1981,
Fondo de Publicaciones Oficiales.
135
Acuerdo publicado en el Diario Oficial el día 27 de abril de 1987.
105
de noviembre de 1970136. Las áreas expropiadas sumaron en su conjunto una superficie de dos mil 042.50-
88 has. para ser indemnizadas en promedio a razón de un peso 43/100 por metro cuadrado (0.045 salarios
mínimos de aquella época, un peso 55/100 de 1999). Ante este hecho, las comunidades ejidales recurrieron
al amparo, sin embargo, algunos grupos de agraristas se desistieron del mismo en virtud de la celebración
convenios con el gobierno del estado que les otorgaba: a) La inafectabilidad y titulación de lotes ejidales
que se ubicaban en la zona urbana de Cuautitlán. b) La dotación y titulación de lotes dentro del área urbana
de Cuautitlán para ejidatarios cuya vivienda estuviera fuera de dicha área. c) La indemnización extraordi-
naria de cinco pesos por metro cuadrado (0.16 salarios mínimos de aquella época). d) La preferencia en la
adquisición de material de construcción para ocuparse en las obras que el gobierno del estado realizaría en
la zona, ya que los ejidatarios poseían minas de materiales pétreos para construcción.
Debido a estos convenios, los ejidatarios de Cuautitlán entregaron al gobierno estatal 94.5% de la super-
ficie que ocupó el ejido y retuvieron para establecerse en comunidades urbanas el 5.5% restante. Los cam-
pesinos formaron así las siguientes colonias que actualmente siguen perteneciendo al municipio de Cuau-
titlán México:
1. El Partidor, con superficie de 156 mil 113.38 metros cuadrados, 88 lotes de 1500 metros cuadrados
en promedio, superficie de donación para calles de 32 mil 310.93 metros cuadrados, y superficie de
donación para equipamiento de 23 mil 200.43 metros cuadrados en tres fracciones137.
2. Nueva Españita, con superficie de 39 mil 195.80 metros cuadrados, 160 lotes de 160 metros cua-
drados en promedio, superficie de donación para calles de 12 mil 800 metros cuadrados, y superficie
de donación para equipamiento de mil 310 metros cuadrados138.
3. El Infierno, con superficie de 96 mil 814.66 metros cuadrados, 26 lotes de 1500 metros cuadrados
en promedio, superficie de donación para calles de 14 mil 082.79 metros cuadrados, y superficie de
donación para equipamiento de 43 300.76 metros cuadrados en cinco fracciones139.
4. La Palma, con superficie de 47 mil 189.74 metros cuadrados, 27 lotes de mil 500 metros cuadrados
en promedio, superficie de donación de dos mil 096.00140.
5. Loma Bonita, con superficie de 148 mil 600.00 metros cuadrados, 453 lotes de 180 metros cuadra-
dos en promedio, superficie de donación para calles de 59 791.00 metros cuadrados, y superficie de
donación para equipamiento de 6 199.63 metros cuadrados141.
6. San Antonio, con superficie de 75 mil 870.25 metros cuadrados, 40 lotes de mil 500 metros cua-
drados en promedio, superficie de donación para calles de 12 mil 659.26 metros cuadrados, y super-
ficie de donación para equipamiento de dos mil 064.70 metros cuadrados en tres fracciones142.
Los fraccionamientos que resultaron de la concesión de lotes urbanos por parte del gobierno estatal a los
ejidatarios de Cuautitlán sumaron en conjunto una superficie de 563 783.84 metros cuadrados, y aportaron
794 lotes habitacionales. El promedio en la superficie de los lotes fue de mil 056.00 metros cuadrados. El
costo de cada lote fue fijado por el gobierno estatal en diecinueve mil novecientos setenta y cinco pesos, lo
que equivale a un precio por unidad de superficie de trece pesos 32/100 (0.42 salarios mínimos de 1971).
Cabe señalar que los ejidatarios de San Sebastián Xhala formaron por el mismo mecanismo una comunidad
adyacente a la cabecera municipal de Cuautitlán denominada Bosques de Xhala, que actualmente pertene-
ce al municipio de Cuautitlán Izcalli. En contraste, los ejidatarios de San Mateo Ixtacalco persistieron en la
136
Acuerdo publicado en el Diario Oficial del día 28 de noviembre de 1970.
137
Apertura de calles 206/CF/2114/74 del 2 de octubre de 1974. Subdivisión 203-277/75 del 16 de abril de 1975.
138
Apertura de calles 206/CF/456/75 del 18 de marzo de 1975. Subdivisión 203-337/75 del 9 de mayo de 1975.
139
Apertura de calles 206/CF/2114/74 del 2 de octubre de 1974. Subdivisión 203-276/75 del 16 de abril de 1975.
140
Apertura de calles 206/CF/2114/74 del 2 de octubre de 1974. Subdivisión 203-274/75 del 16 de abril de 1975.
141
Apertura de calles 206/CF/2113/74 del 28 de septiembre de 1974. Subdivisión 1-0042/75.
142
Apertura de calles 206/CF/2114/74 del 2 de octubre de 1974. Subdivisión 203-275/75 del 16 de abril de 1975.
106
efensa de sus intereses por la vía del amparo, con lo que, si bien evitaron que sus tierras fueran objeto de
posteriores especulaciones inmobiliarias, no lograron conservar dos de sus fracciones ejidales dentro de la
jurisdicción de Cuautitlán. En función de lo anterior, el área útil que obtuvo el gobierno del Estado de Mé-
xico para urbanizar se redujo a mil 602 has.
Una vez que el ejecutivo estatal tomó posesión de las áreas expropiadas, dio inicio a dos procesos para-
lelos orientados a la construcción de un nuevo centro urbano: uno de los procesos correspondía a las obras
de apertura y construcción de vialidades, el otro, involucraba la promoción de una serie de decretos que
permitiera la transferencia del suelo ya urbanizado a la iniciativa privada para que ésta comercializara vi-
viendas terminadas. Las obras de apertura y construcción de vialidades dieron inicio después de que el
presidente de la república, licenciado Luis Echeverría Álvarez, colocó la primera piedra de Cuautitlán Iz-
calli el 31 de julio de 1971. Esa piedra, junto con una cápsula del tiempo que contenía el proyecto urbano
original, quedó depositada en un monumento alusivo localizado dentro del Parque de las Esculturas.
El proceso legislativo para fundamentar la transferencia del suelo urbanizado a la iniciativa privada,
inició cuando el gobernador del estado solicitó a la legislatura local se declarara de utilidad pública la pla-
neación, construcción y poblamiento del núcleo urbano a desarrollar en la zona del Valle de Cuautitlán así
como la creación de un organismo público descentralizado para estos fines. La legislatura acordó lo ante-
rior mediante decreto número 119 del 22 de octubre de 1971143. Después de la creación del organismo des-
centralizado Cuautitlán Izcalli, el ejecutivo del estado solicitó a la legislatura local la autorización para
transferirle los terrenos ejidales expropiados, para lo cual se expidió el decreto relativo con fecha 12 de julio
de 1972144 y los terrenos fueron transferidos oficialmente por acuerdo del ejecutivo del estado de fecha 24
de julio de 1972145. Cabe señalar que la primera etapa del fraccionamiento habitacional fue autorizada por
el ejecutivo estatal con fecha 3 de agosto de 1972146, sin embargo, la primera remesa de casas fue entregada
a sus nuevos propietarios por el gobernador del estado y el presidente de la república el 1º de mayo de 1972,
lo que evidencia que los hechos se anticipaban a los actos jurídicos y sólo servían para regularizarlos.
El organismo descentralizado Cuautitlán Izcalli fue el medio para que el gobierno estatal vendiera a
costos convenientes para especuladores inmobiliarios los terrenos de origen ejidal. No obstante, las princi-
pales obras de infraestructura se siguieron financiando con recursos públicos, el decreto número 168 de la
legislatura local autorizó al gobierno del estado con fecha 23 de junio de 1972147 la contratación de un
crédito revolvente hasta por ochenta millones de pesos para el fin expuesto. Una vez privatizados los terre-
nos urbanizables, entre 1973 y 1978 la Gaceta de Gobierno publicó 18 acuerdos del ejecutivo estatal para la
construcción del mismo número de fraccionamientos en grandes extensiones de terreno, acelerando de esta
forma la producción inmobiliaria. En junio de 1973, el nuevo centro de población contaba con seis mil ha-
bitantes; un equipamiento ya consolidado de 40 aulas en total (entre preprimaria, primaria y secundaria),
13 industrias de importancia, avenidas y carreteras, teléfono, telégrafo y radio telegrafía. Además, estaban
en proceso de construcción un edificio de oficinas públicas, una prisión preventiva, un rastro, un mercado
y un panteón148.
Sobre los avances descritos anteriormente, en forma intempestiva se erigió el municipio de Cuautitlán
Izcalli mediante decreto número 50 del congreso local con fecha 22 de junio de 1973149. La gestación jurí-
dica del nuevo municipio tomó sólo siete días, pues la iniciativa gubernamental tiene fecha del 15 de junio
de 1973 y el decreto con modificaciones mínimas se expidió el 22 del mismo mes y año. Como resultado de
145
Decreto publicado en la Gaceta de Gobierno el día 2 de agosto de 1972.
146
Decreto publicado en la Gaceta de Gobierno el día 9 de agosto de 1972.
147
Decreto publicado en la Gaceta de Gobierno el día 5 de agosto de 1972.
148
Hank González, Carlos; Pichardo Pagaza, Ignacio; Iniciativa de decreto para la erección del municipio de Cuautitlán Iz-
calli, 15 junio 1973.
149
Decreto publicado en la Gaceta de Gobierno el día 23 de junio de 1973.
107
esta vertiginosidad legislativa, los límites del nuevo municipio fueron expresados en el referido decreto por
medio de referencias físicas como ríos, vías, linderos de ejidos y propiedades, carreteras y caminos. La
delimitación topográfica de la poligonal fue aprobada por decreto número 71 de la legislatura estatal con
fecha 21 de noviembre de 1973150. Las localidades de Cuautitlán que pasaron a la jurisdicción del nuevo
municipio de Cuautitlán Izcalli fueron los pueblos de San Juan Atlamica, San Lorenzo Río Tenco, Santa
Bárbara, San Sebastián Xhala y San Martín Tepetlixpan; las rancherías de San Antonio, La Joya y Ozum-
billa; así como los ranchos de Almaráz y El Jacal; además de 13 industrias de importancia151 y tres parques
industriales en proceso de construcción (Cuamatla, La Luz y La Joya). Después de la segregación territo-
rial, la población del municipio de Cuautitlán pasó de 49 mil 387 habitantes en 1972 a 19 mil 345 personas
en 1973152, lo que significó un decremento del 60.82% en términos absolutos.
Al concentrarse la industrialización en el nuevo municipio de Cuautitlán Izcalli, durante la segunda
mitad de los setenta sólo se registraron dos nuevos emplazamientos fabriles en Cuautitlán: Digrans S.A.
(envasado de alimentos básicos) y Copresa S.A. de C.V. (autopartes). Para esta etapa, los fraccionamientos
construidos a partir de la década de los cincuentas y la severa industrialización registrada en los sesenta
había ocasionado graves repercusiones ambientales. Los primeros, en la ausencia de regulaciones apropia-
das, habían coincidido en solucionar sus drenajes mediante la concentración de las descargas en un cárca-
mo que invariablemente bombeaba las aguas servidas al afluente de riego más cercano. Los casos de CO2
y de Guanos y Fertilizantes S. A., acontecidos en 1961 y 1971 respectivamente, coincidieron en cuanto a
descargas contaminantes a los cuerpos de agua contiguos, seguidas de un conflicto consecuente con el
núcleo ejidal de Cuautitlán, una serie de acuerdos cuyo cumplimiento fue diferido indefinidamente ante la
apatía de la autoridad, y un daño irreversible al ambiente153. En 1973 la contaminación que generaba la
empresa La Joya en el Río El Molino ni siquiera llegó a atenderse por parte de la autoridad municipal154. En
suma, sin lograr el aprovechamiento del Interceptor Poniente, este fue el inicio de la conversión del sistema
de riego que originalmente crearon los chichimecas cuautitlanenses en un desagüe irracional, con lo que,
se dio la espalda al equilibrio entre campo y ciudad asumiendo los daños ambientales como el precio inelu-
dible del progreso.
Como distinción al papel histórico de Cuautitlán dentro del catolicismo en México y sus antecedentes, el
25 de abril de 1979 la parroquia de San Buenaventura se erigió canónicamente como sede de una nueva
diócesis155. Un rasgo característico de la etapa inicial de la Diócesis de Cuautitlán fue que el desempeño de
su primer obispo, Don Manuel Samaniego Barriga156, reflejó la identificación social que caracterizó la mi-
sión pastoral de S. S. Juan Pablo II, cuyos apostolados fueron casi paralelos. Fue durante estos últimos co-
metidos cuando Juan Diego Cuauhtlatoatzin alcanzó la beatificación (1990) y más tarde la canonización
(2002). Como fundamentación del proceso de canonización, el licenciado Alberto Fragoso Castañares y el
150
Decreto publicado en la Gaceta de Gobierno el día 24 de noviembre de 1973, posteriormente se publicó una fe de erratas
en la edición del 31 de mayo de 1975, ésta última corrigió varias coordenadas.
151
Hank González, Carlos; Pichardo Pagaza, Ignacio; Op. Cit.
152
Crecimiento anual 1970-1975. En Gobierno del Estado de México, Panorámica Socioeconómica 1975, México, Editorial
Bodini S. A., Primera edición, 1976, Tomo I, p. 566.
153
Sandre Osorio, Israel; Entre Industrias y Fraccionamientos: El Legado del Desarrollo Urbano-Industrial en Cuautitlán
Estado de México, México, Boletín del archivo histórico del agua, año 11, número 32, enero-abril de 2006, pp. 9-11.
154
Ibidem, pp. 11-12.
155
Fragoso Castañares, Alberto; Barradas Córdoba, Luis; Op. Cit.; p. 87.
156
Manuel Samaniego Barriga nació en 1930 en San Francisco Angamacutiro Michoacán, estudió en el seminario tridentino
de Morelia Michoacán y fue ordenado sacerdote el 19 de diciembre de 1953 en la misma ciudad. Fue consagrado obispo el 6 de
agosto de 1969, fungiendo como obispo auxiliar de Saltillo Coahuila del 6 de agosto de 1969 al 11 de enero de 1975, y como
obispo residencial de Ciudad Altamirano Guerrero del 11 de enero de 1975 al 10 de febrero de 1979. El 5 de febrero de 1979 fue
designado obispo de la nueva Diócesis de Cuautitlán Estado de México y tomo posesión el 25 de abril de 1979, cargo que desem-
peño hasta su muerte el 26 de junio de 2005. Luna Díaz, Fausto (Ing.); Op. Cit., p. 63.
108
acerdote Juan Manuel Martínez Merlos157, cronista municipal y párroco del santuario Casa de Juan Diego
(El Cerrito) respectivamente, aportaron evidencia documental al postulador para la causa de canonización
del Beato Juan Diego, probando así: 1) La existencia de Juan Diego Cuauhtlatoatzin. 2) Su origen cuautitla-
nense. 3) Que los vestigios arqueológicos del cerrito corresponden a lo que originalmente fue su casa. En la
actualidad la diócesis es encabezada por el S. E. Mons. Guillermo Ortiz Mondragón158.
Para el año de 1980 la población del municipio de Cuautitlán era de 39 mil 527 habitantes. El incremen-
to con respecto a la población de 1975 fue de 60.26%, lo que significa que en la década de los setenta se
registró la tasa anual de crecimiento más alta en la historia del municipio: 12.05% promedio anual. La po-
blación económicamente activa estaba compuesta por 12 mil 626 personas (31.94% del total de la pobla-
ción), de acuerdo a la siguiente clasificación: 769 individuos dedicados a las actividades agropecuarias
(6.09%), cuatro mil 520 a la industria (35.80%), mil 510 al comercio (11.96%), 669 al transporte (5.30%),
161 a establecimientos financieros (1.27%), mil 802 a servicios comunales (14.27%), tres mil 103 a activi-
dades insuficientemente especificadas (24.58%), y 92 desocupados que nunca habían trabajado (0.70%)159.
Comparando los datos anteriores con los del año 1975, encontramos las siguientes variaciones: la población
vinculada con la actividad agropecuaria disminuyó a razón de 19.73% en términos absolutos; mientras que
los grupos dedicados a actividades relacionadas con la industria, comercio, transporte y actividades insu-
ficientemente especificadas se incrementaron a razón de 66.67, 48.47, 151.50 y 1062.17% en términos abso-
lutos, respectivamente. Como rasgo especial, el grupo poblacional ocupado en la industria presentó un
decremento en términos relativos, pues pasó de 42.47% de la PEA en 1975 a 35.80% de la misma en 1980.
Lo anterior se debió a la terciarización de la economía local, tendencia que si bien se originó en 1960, fue
hasta 1980 cuando los grupos poblacionales ocupados en los sectores secundario y terciario se aproxima-
ron al punto de inflexión.
En correspondencia a la política federal indicativa de asentamientos humanos y ordenamiento territo-
rial, El Plan Municipal de Desarrollo Urbano Cuautitlán México fue elaborado y publicado en 1981. La
estrategia del nuevo plan, además de incorporar a la zona urbana a la Colonia Lázaro Cárdenas, fue propo-
ner una política de redensificación. Se crearon reservas urbanizables bajo la justificación de que entre 1980
y el año 2000 se necesitarían 170 has., lo que representaba un consumo de 8.5 has. por año en la cabecera
municipal y 0.7 has. por año en las localidades de Tlaltepan y San Mateo Ixtacalco160. Como primer esta-
tuto de suelo de carácter estatal, el Plan de Centro Estratégico de Población de Cuautitlán México (PCEP)
fue publicado en la Gaceta de Gobierno del 15 de marzo de 1985, caracterizándose por ampliar el área ur-
banizable con respecto al Plan Municipal de Desarrollo Urbano Cuautitlán México (1981), sin que existie-
Juan Manuel Martínez Merlos nació el 12 de enero de 1949 en Ciudad Hidalgo Michoacán. Fue ordenado sacerdote el 29
157
de junio de 1975. Además de fungir como párroco del santuario Casa de Juan Diego (El Cerrito), ha desempeñado cargos como:
formador del seminario menor de Tlalnepantla (1980-1982), promotor vocacional (1982-1984), asistente diocesano de la adora-
ción nocturna en la Diócesis de Cuautitlán (1984-2005), delegado pastoral en Cuautitlán (2006-2010). A la fecha es administrador
de la parroquia de San Pedro Apóstol (Nicolás Romero, Centro).
158
Guillermo Ortiz Mondragón nació en Toluca, Estado de México, el 13 de Marzo de 1947, estuvo adscrito como diácono a
la Parroquia Ntra. Sra. de Guadalupe desde el 16 de Septiembre de 1975. Fue ordenado presbítero el 6 de Junio de 1976 y adscri-
to como vicario de la misma parroquia a partir de esta fecha. Fue elegido por el Papa Juan Pablo II como obispo auxiliar de la
Arquidiócesis de México el 24 Enero de 2000. Fue ordenado obispo por el Cardenal Norberto Rivera Carrera, y nombrado vica-
rio general de la Arquidiócesis de México y vicario episcopal de la I vicaría episcopal Santa María de Guadalupe el 4 de Marzo
de 2000. El 19 de octubre de 2005 S. S. Benedicto xvi lo designó obispo de la Diócesis de Cuautitlán, tomó posesión el 23 de
Noviembre de 2005. Información encontrada en [Link] Ver en la lámina 103 imágenes de los obispos
de Cuautitlán.
159
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (inegi), X Censo de Población y Vivienda 1980, México, Direc-
ción General de Integración y Análisis de la Información, Primera edición, 1980, Volumen I, p. 211.
160
Gobierno del Estado de México, Plan Municipal de Desarrollo Urbano Cuautitlán México, Primera edición, México,
1981, Fondo de Publicaciones Oficiales.
109
ra una justificación dada por las tendencias demográficas161. Este plan fue modificado sólo un año después,
la nueva versión fue publicada en Gaceta de Gobierno el 21 de abril de 1986, su objeto fue incrementar la
intensidad en el uso del suelo mediante mayores densidades de ocupación, esto es, permitió viviendas de
menores dimensiones.
En el marco de la crisis económica de principios de los ochenta, el gobierno del Estado de México, a
través del Instituto de Acción Urbana e Integración Social (auris), respondió a las demandas de vivienda
mediante acciones ejecutadas de manera directa. En el municipio de Cuautitlán, la autorización del frac-
cionamiento social progresivo San Blas fue publicada en Gaceta de Gobierno el 30 de diciembre de 1983,
integrándose por mil 127 lotes de 120 metros cuadrados y el mismo número de pies de casa de 30 metros
cuadrados de construcción. De esta manera, con serios problemas en la ejecución del fraccionamiento, el
auris desarrolló en dos etapas los 251 mil 565.11 metros cuadrados de San Blas. La infraestructura y el
equipamiento que mencionaba el acuerdo fueron cumplidos parcialmente: el fraccionamiento fue dotado
de agua potable, drenaje y urbanización de vialidades internas, aunque careció de electrificación. Las áreas
de donación fueron entregadas al ayuntamiento (30 961.00 metros cuadrados), aunque se omitió construir
el equipamiento previsto (clínica, campo deportivo, mercado, jardines, centro cívico y social, y escuela
primaria). El costo de suelo por unidad de superficie fue de siete mil ciento noventa y cuatro pesos (6.78
salarios mínimos de principios de 1985), lo que representó un incremento total de 2113.53% con respecto
al costo del suelo en fraccionamientos de lotes urbanizados hacia 1973. En términos relativos realmente se
dio un decremento del 6.35% con respecto al salario mínimo.
Durante el resto de la década de los ochenta, dos fraccionamientos promovidos por entidades públicas
federales complementaron los esfuerzos del auris en cuanto a vivienda social. A su vez, tres desarrollos
construidos por empresas privadas hicieron lo propio aprovechando la adecuación comercial que los planes
urbanos realizaron en el tamaño de sus productos. De esta forma, los desarrollos habitacionales de los
ochenta fueron los siguientes:
7. Fraccionamiento Cebadales (infonavit), acordado por cabildo el 14 de julio de 1984, con superficie
total 128 mil 017.15 m2, contempló mil 184 viviendas con superficie promedio por vivienda de 56.00
metros cuadrados, el precio por unidad de superficie construida fue de cuarenta y cinco mil quinien-
tos treinta y cinco pesos 71/100 (55.80 salarios mínimos de finales de 1984), el área de donación fue
de 10 mil 936.66 metros cuadrados.
8. Fraccionamientos Cristal, Los Olivos y Los Mayorazgos; basados para su desarrollo diferido en
las subdivisiones 203-126/77, 2683/86, 2986/86, con superficie total de 74 mil 472.00 metros cuadra-
dos, el número de viviendas fue de 801 con superficie promedio de 40 metros cuadrados. El precio
por unidad de superficie construida en 1985 fue de cincuenta y un mil ochenta y seis pesos 95/100
(48.19 salarios mínimos de principios de 1985), y en 1989 fue de quinientos cincuenta y dos mil
pesos (54.71 salarios mínimos de principios de 1990). El área de donación fue de tres mil 461.00
metros cuadrados.
9. Fraccionamiento Residencial Los Morales, ejecutado con base en el oficio de relotificación de lotes
industriales SOU-1100/84 del 28 de noviembre de 1984, con superficie total de 21 mil 072.47 metros
cuadrados, incluyó 175 casas con superficie promedio de 48 metros cuadrados, el precio por unidad
de superficie construida fue de (78.61 salarios mínimos de principios de 1985), el área de donación
fue de cinco mil 793.48 metros cuadrados.
En el acuerdo de cabildo correspondiente al aval del ayuntamiento para el Plan de Centro Estratégico de Población de
161
Cuautitlán México (1985), se aprecia que las nuevas características del uso del suelo contenidas en el plan propuesto ni siquiera
se mencionan. Se puede pensar que el Ayuntamiento de Cuautitlán aprobó modificaciones al plan urbano del municipio sin con-
ciencia plena de ellas, validando a manera de mero requisito la propuesta hecha por el gobierno estatal a través de la Secretaria
de Desarrollo Urbano y Obras Públicas.
110
10. Fraccionamiento El Paraíso (fovissste), fue autorizado en el año de 1974 mediante acuerdo publi-
cado en Gaceta de Gobierno del 17 de julio de 1974, registrándose ventas hasta 1985. La superficie
total desarrollada fue de 61 mil 983.00 metros cuadrados con 142 viviendas unifamiliares y 80 de-
partamentos en condominio vertical (ocho edificios condominiales), la superficie promedio por vi-
vienda fue de 60 metros cuadrados, el precio por unidad de superficie construida fue entre los
ochenta y tres mil trescientos treinta y tres y los diez mil pesos (entre 78.61 y 94.33 salarios mínimos
de principios de 1985), el área de donación fue de tres mil 419.50 metros cuadrados.
11. Fraccionamiento Villas de Cuautitlán, Casas Tizoc y La Estancia, basados para su desarrollo
diferido en la subdivisión 939-77 del 16 de diciembre de 1977 modificada mediante acuerdo 168 de
fecha 7 de septiembre de 1981. Con superficie total de 134 848.38 metros cuadrados, el número de
viviendas fue de 696 con superficie promedio de 50 metros cuadrados; el precio por unidad de su-
perficie construida 1992 fue de novecientos doce (68.41 salarios mínimos de 1992) y de mil ochenta
y ocho pesos (81.62 salarios mínimos de 1992), en 1993 fue de mil doscientos veintiocho 80/100
(86.11 salarios mínimos de 1993) y de mil trescientos sesenta pesos (95.30 salarios mínimos de
1993), en 1994 fue de mil quinientos cuatro pesos (98.49 salarios mínimos de 1994), y en 1999 fue
de tres mil quinientos pesos (101.59 salarios mínimos de 1999). El área de donación fue de 18 mil
878.78 metros cuadrados.
En cuanto al establecimiento de nuevas industrias, durante la década de los ochenta se registraron cinco
nuevas unidades en Cuautitlán: Grupo Textil Fila S.A. (1980, textiles, posteriormente denominada Lanas
Filtex S.A.), Desarrollo de Especialidades Industriales Franco S.A. de C.V. (1982, metal mecánica), Estira-
dora de Alambres SAM (1983, acero de construcción), Pool Rym S.A. (1985, plásticos), y Turbo Yarn S.A.
de C.V. (1987, textiles). El XII Censo Industrial realizado en el año de 1985, registró que existían para ese
año en Cuautitlán 76 industrias manufactureras que ocupaban un total de cuatro mil 569 personas162. Los
subsectores que más personal emplearon en orden de importancia fueron: el de sustancias químicas (cuatro
unidades con 1932 empleados), el de maquinaria y equipo (23 establecimientos con mil 372 trabajadores),
y el textil (12 empresas con 782 plazas en conjunto)163. Los registros fueron incrementados según los datos
aportados del XIII Censo Industrial de 1988, para señalar 125 industrias manufactureras con personal
ocupado al 30 de junio de 1988 de nueve mil 127 trabajadores, y al 31 de diciembre de 1988 de 8967 obre-
ros164 . La nueva ponderación de los giros fue: sustancias químicas (11 unidades con cuatro mil 474 emplea-
dos), textiles (13 establecimientos con mil 607 trabajadores), metal básica (cuatro empresas con mil 241
plazas en conjunto), y maquinaria y equipo (35 plantas con mil 047 obreros)165. En 1981 fue aprobada,
mediante oficio de apertura de calles y subdivisión de áreas remanentes número 1-0767/81, la construcción
de un fraccionamiento tipo industrial denominado San Antonio. Este desarrollo contó con una superficie
total de 141 mil 804.80 metros cuadrados y generó 42 lotes de aproximadamente tres mil metros cuadrados
cada uno. Sin embargo, luego de 28 años de su aprobación en los terrenos de este fraccionamiento se desa-
rrolló una Bodega Aurrera, modificando así su aprovechamiento.
En 1988 la actividad comercial contaba con 28 establecimientos mayoristas y 757 de venta al menu-
deo166, experimentando así un incrementó del 225.72% con respecto a 1970. Entre los que más destacaban
por el número de unidades se encontraban los de productos alimenticios al mayoreo y los de alimentos
especializados y refacciones automotrices al menudeo167. En 1986 la empresa Diamante S.A. (inmobiliaria)
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (inegi), xii Censo Industrial, pp. 1530 y 1531.
162
Ibidem.
163
164
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (inegi), xiii Censo Industrial, Censos Económicos 1989, pp. 318-
320.
165
Ibidem.
166
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (inegi); x Censo Comercial, 1988.
167
Ibidem.
111
construyó un nuevo mercado en los terrenos del Fraccionamiento Cristal. El inmueble, de dos mil 392 me-
tros cuadrados de superficie construida y con una oferta de 196 locales no ha logrado su ocupación total, el
aprovechamiento real fue de 19.39% del inmueble (sólo 38 locales en funcionamiento).
Para el año de 1990, la población total de Cuautitlán era de 48 mil 858 habitantes. Comparando esta
población con la de 1980 nos encontramos con un incremento de 23.60%, con una tasa promedio anual de
crecimiento del 2.36%. La PEA era 15 mil 222 individuos (31.16% con respecto a la población total), la
inactiva 18 mil 955 personas (38.79%), y la ocupada 14 mil 782 elementos (30.25%). La población ocupada
se clasificaba de la siguiente manera: 482 personas laboraban en el sector primario (3.40%), seis mil 824 en
el sector secundario (48.17%), y seis mil 861 en el sector terciario (48.43%). En términos relativos, el grupo
ocupado en la industria tendió a recuperar su importancia con respecto a la PEA168.
El segundo Plan del Centro Estratégico de Población de Cuautitlán México fue publicado en la Gaceta
de Gobierno el 25 de abril de 1996. En su contenido, nuevamente se amplió el área urbanizable sin una
justificación dada por las tendencias demográficas, en cambio, la justificación obedeció a convenios cele-
brados entre el gobierno estatal y promotores inmobiliarios para la integración de terrenos al área urbani-
zable. De este modo, la expansión urbana seguía absorbiendo áreas de valor ecológico siempre y cuando
simulara la concertación sociedad-gobierno169 y fueran acordados mecanismos de mitigación de impac-
tos170 , siendo ésta última una medida de efectividad cuestionable al ser aplazada ante la indeferencia de las
autoridades. Como acción franca, el sector inmobiliario pudo adquirir suelo barato no urbanizable y modi-
ficar su uso a conveniencia, otras políticas estatales como la desregulación y la simplificación administra-
tiva sirvieron además para agilizar sus trámites171, y todas estas facilidades, en uso de la ideología neolibe-
ral, se concedieron ante el retiro de las dependencias estatales de la construcción directa de vivienda. De
este modo, la actividad inmobiliaria de los noventas en el municipio de Cuautitlán resurgió con mayor
arrojo:
12. Fraccionamiento Villa Jardín, autorizado según licencia de construcción 7698-94, con superficie
total de siete mil 056.97 metros cuadrados, incluyó 240 viviendas con superficie promedio de 31
metros cuadrados, el precio por unidad de superficie construida fue de dos mil doscientos cincuenta
y ocho pesos 06/100 (123.39 salarios mínimos de finales de 1995), sin áreas de donación.
13. Fraccionamiento Juan Diego, aprobado por un acuerdo de cabildo un tanto cuestionable, con su-
perficie total de 16 mil 909.00 metros cuadrados, el número de viviendas fue 240 con superficie
promedio de 54 metros cuadrados, el precio por unidad de superficie fue de dos mil doscientos no-
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (inegi); xi Censo de Población y Vivienda 1990, México, INEGI,
168
112
venta y seis pesos 26/100 (101.60 salarios mínimos de finales de 1996), el área de donación fue de
mil 352.00 metros cuadrados.
14. Fraccionamiento Misiones I, su autorización corresponde a la apertura y prolongación de calles
DGDU/1086/93 del 25 de agosto de 1993, y a la subdivisión de áreas remanentes DCIU/645-SIU/93
del 26 de agosto de 1993, además de haberse tramitado posteriormente la relotificación 206112/1390/96
del 8 de octubre de 1996. La superficie total fue de 160 mil 076.41 metros cuadrados, en los que
fueron construidas mil 215 casas con superficie promedio de 60 metros cuadrados, el precio por
unidad de superficie fue de mil novecientos setenta y siete pesos 03/100 (74.74 salarios mínimos de
1997), el área de donación fue de 13 mil 495.31 metros cuadrados.
15. Conjunto Urbano Misiones II, su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno del 27 de
mayo de 1997 sobre una superficie total de 191 mil 478.32 metros cuadrados, el número de viviendas
fue 1977 con superficie promedio de 55 metros cuadrados, el precio por unidad de superficie cons-
truida fue de mil novecientos setenta y siete pesos 03/100 (74.74 salarios mínimos de 1997), el área
de donación fue de 42 mil 739.67 metros cuadrados.
16. Fraccionamiento San Francisco Cascantitla, su autorización se refería a la apertura de calles
DCIU/060/93 del 12 de febrero de 1993 y a la subdivisión áreas remanentes DCIU/322-SIU/93 del
16 de junio de 1993, además de haberse tramitado posteriormente la relotificación DGDU-1053 del
6 de marzo de 1996. La superficie total fue de 83 mil 919.53 metros cuadrados, se ejecutaron 840
viviendas con superficie promedio de 60 metros cuadrados, el precio por unidad de superficie fue de
dos mil quinientos veinte pesos (74.13 salarios mínimos de 1999). El área de donación fue de 13 mil
725.86 metros cuadrados.
17. Fraccionamiento La Providencia, con licencias de construcción 1528/96/1 a la 1528/96/27, la su-
perficie total fue de 177 529.39 metros cuadrados, se construyeron mil 480 casas con superficie
promedio de 62 metros cuadrados, el precio por unidad de superficie fue de mil quinientos ochenta
pesos 64/100 (59.73 salarios mínimos de 1997), el área de donación fue de 30 mil 699.41 metros
cuadrados.
18. Conjunto Urbano Paseos de Cuautitlán, su autorización fue publicada en Gaceta de Gobierno del
25 de junio de 1998, con una superficie total de 37 mil 169.61 metros cuadrados, incluyó 388 casas
con superficie promedio de 56 metros cuadrados, el precio por unidad de superficie fue de tres mil
doscientos setenta y ocho pesos 92/100 (95.17 salarios mínimos de 1999), el área de donación fue de
seis mil 987.82 metros cuadrados.
19. Conjunto Urbano Santa Elena, su autorización fue publicada en Gaceta de Gobierno del 10 de
agosto de 1999, con superficie total de 867 mil 821.49 metros cuadrados, el número de viviendas fue
de seis mil 119 con superficie promedio de 82.26 metros cuadrados. Sólo por la inclusión del terreno
en el área urbana el promotor cedió 36 mil 328.70 metros cuadrados para el instituto AURIS y 20 mil
968.95 metros cuadrados para el ayuntamiento. Adicionalmente, la superficie mil cuatrocientos ocho
pesos 03/100 (69.89 salarios mínimos de 1999).
El total de fraccionamientos desarrollados durante el período 1984-1999 cubrieron una superficie de dos
millones 598 mil 148.52 metros cuadrados, y generaron la cantidad de 20 mil 041 viviendas con una super-
ficie promedio de 52.71 metros cuadrados. El proceso de valorización de la construcción por unidad de
superficie verificado durante el período presenta un incremento promedio anual del 29.08% con base en
valores absolutos, y del 6.08% en términos relativos de acuerdo al salario mínimo. La etapa de mayor va-
lorización con base en valores absolutos se ubicó entre los años 1985 y 1989, con un incremento total de
606.42% (63.02% anual), sin embargo, en términos relativos de acuerdo al salario mínimo realmente exis-
tió un decremento total del –25.77% (-5.89% anual). Entre 1996 y 1997 se presentó un decremento por
unidad de superficie construida del –13.90% con base en valores absolutos (-26.43% en términos relativos
de acuerdo al salario mínimo), esto se debía a la construcción de desarrollos de grandes dimensiones que
han logrado abatir costos por los volúmenes construidos y los procedimientos de construcción autorizados.
113
Como resultado del dominio del sector inmobiliario sobre el área urbanizable de Cuautitlán y de la de-
cadencia de la actividad agrícola, en la década de los noventas se multiplicaron los fraccionamientos clan-
destinos fuera del área urbanizable, que integraron su clientela con la población segregada por la actividad
inmobiliaria. Los fraccionamientos clandestinos de origen ejidal se llevaron a cabo principalmente en las
fracciones del ejido de San Mateo Ixtacalco (El Tejocote, Santa María Grande, Santa María Chica, La Tri-
nidad, San Roque, Tlasculpas y La Laguna) y de Santa Bárbara. En el primero de ellos los costos pasaron
de ciento diez pesos por metro cuadrado en 1995 (6.01 salarios mínimos de 1995) a doscientos pesos en
1999 (5.80 salarios mínimos de 1999). Únicamente la fracción La Trinidad llegó en 1996 a formar parte del
área urbanizable. Por su parte, en el ejido de Santa Bárbara los costos fueron de sesenta y cinco pesos por
metro cuadrado en 1994 (4.26 salarios mínimos de 1994) a trescientos veinticinco pesos en 1999 (9.43 sa-
larios mínimos de 1999). Los fraccionamientos clandestinos en Cuautitlán presentaron un proceso de valo-
rización con un incremento anual de 40.49% de acuerdo a valores absolutos y de 12.76% en términos rela-
tivos con base en el salario mínimo.
En la década de los noventa, ocho nuevos emplazamientos industriales se asentaron en Cuautitlán: In-
dustria del Maíz (1992, derivados del maíz), Calzado Casual HGH (1993, calzado plástico), Conjunto In-
dustrial Cuautitlán172 (1994, 30 naves industriales en condominio de dos mil 400 metros cuadrados), Fletes
Avella (1994, transporte de carga), Industrias Mol S.A. de C.V. (1995, productos de limpieza), Envíos S.A.
(1994, transporte de automóviles nuevos, empresa filial de Ford Motors Company), Bodegas Carrefour
(1998, almacén de artículos de tienda departamental), y Transportadora Comercial S.A. (fletes de carga).
En 1993, la planta industrial del municipio la conformaban 153 establecimientos173, con una ligera modifi-
cación en el orden de importancia de los subsectores que más personal emplearon: el subsector de sustan-
cias químicas se mantuvo en primer lugar (aunque con un decremento considerable, tres mil 463 emplea-
dos), pero el metal básico subió al segundo sitio (mil 339 empleados) y desplazó al textil hacia la tercera
posición (mil 129 empleados). El subsector de maquinaria y equipo se mantuvo en el cuarto lugar (760
empleados). Otro aspecto importante fue que en comparativa con el censo industrial anterior (1988) se
presentó una tendencia del –18.31% hacia la desocupación de personal. Sin embargo, según la Secretaría de
Desarrollo Económico del Gobierno del Estado de México, Cuautitlán ocupaba en 1995 la sexta posición
jerárquica en la relación de participaciones municipales dentro del producto interno bruto (PIB) estatal, con
el 2.39 por ciento. Tal posición colocó a Cuautitlán después de los municipios de Tlalnepantla, Naucalpan,
Toluca, Ecatepec y Cuautitlán Izcalli.
En cuanto al sector terciario, en 1993 el número de establecimientos mayoristas contaba con 90 estable-
cimientos que ocupaban 682 trabajadores, predominando los expendios de productos alimenticios. Con
relación a las cifras de 1988, el número de establecimientos al mayoreo se triplicó y el personal ocupado
por este subsector se duplicó. El número de establecimientos que componían el comercio al menudeo con-
taba con dos mil 712 establecimientos que dotaban de empleo a cuatro mil 757 trabajadores, imperando los
expendios de alimentos preparados, los de alimentos especializados, y los de refacciones automotrices.
Con respecto a las cifras de 1988, el número de establecimientos al menudeo se cuadruplicó y el personal
ocupado por el subsector se incrementó a razón de 2.5 veces174. En 1997 se inauguró un pequeño mercado
promovido por el ayuntamiento en el Fraccionamiento San Blas. El nuevo equipamiento de 31 locales fue
construido gracias a una estructura financiera bipartita entre ayuntamiento y los beneficiarios, fructifican-
do así la organización y las gestiones de grupos de comerciantes que realizaban sus actividades en puestos
semifijos. Como rasgo característico de los noventas, algunas franquicias como son la tienda Oxxo (1995)
y Bodega Aurrerá (1998) iniciaron la ruptura de las formas tradicionales del comercio cuautitlanense.
172
El Conjunto Industrial Cuautitlán se construyó sobre el terreno que anteriormente ocupaba la fábrica Guanos y Fertili-
zantes de México S.A.
173
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (inegi), xiv Censo Industrial, Censos Económicos 1994, p. 115.
174
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (inegi); xi Censo Comercial, 1988.
114
En el año 2000 la población del municipio de Cuautitlán llegó a 75 mil 836 habitantes175, lo que repre-
sentó un incremento del 55.21% con respecto a la población de 1990 (5.52% de crecimiento anual prome-
dio). La PEA estaba compuesta por 26 mil 677 personas ocupadas (35.17% del total de la población) y 418
desocupadas (0.55%), según la siguiente clasificación: 57.7% de la PEA era trabajadores del sector terciario,
37.1% del sector secundario, 1.7% del sector primario, y 3.5% no especificado176. De esta manera, el sector
terciario superó por 20 puntos porcentuales con relación a la PEA al sector secundario, mientras que el
sector primario tendió a desaparecer.
En materia de desarrollo urbano, durante la primera década del nuevo milenio los ayuntamientos en
turno han aprobado dos nuevos planes urbanos, coincidiendo en la tendencia de incremento del área urbana
que se venía dando de acuerdo con los planes anteriores. En el año 2003, bajo la nueva denominación de
Plan Municipal de Desarrollo Urbano de Cuautitlán México, se permitió un área urbana de mil 407 has.
En 2008, un nuevo plan urbano permitió que la zona urbana alcanzara las tres mil 258 has., dejando sólo
811 has. como no urbanizables177. El argumento principal para el incremento del área urbana ha sido el
impacto que causará el funcionamiento del tren suburbano Buenavista-Cuautitlán. En función de lo ante-
rior, la actividad inmobiliaria ha continuado de acuerdo con los siguientes desarrollos178:
21. Hacienda de Cuautitlán (2001), su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno No. 51 del
9 de septiembre de 2004, con superficie total de 661 mil 638.15 metros cuadrados, el número de vi-
viendas fue de cuatro mil 410 con superficie promedio de 85.00 metros cuadrados. La superficie de
donación al municipio fue de 80 mil 990.57 metros cuadrados, la superficie de donación al estado fue
de mil 128.48 metros cuadrados, mientras que la superficie de vías públicas fue de 138 mil 079.94
metros cuadrados.
22. Villas de Cuautitlán (2003), 76 viviendas construidas en lotes de la subdivisión original 939-77
del 16 de diciembre de 1977, modificada mediante acuerdo 168 de fecha 7 de septiembre de 1981.
23. Joyas de Cuautitlán, su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno del 18 de julio de
2003, con superficie total de 463 mil 620.80 metros cuadrados, el número de viviendas fue de cuatro
mil 132 con superficie promedio de 48.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio
fue de 74 mil 388.57 metros cuadrados, mientras que la superficie de vías públicas fue de 133 mil
524.82 metros cuadrados.
24. Los Olivos I, su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno del 4 de octubre de 2004,
con superficie total de 21 mil 185.30 metros cuadrados, el número de viviendas fue de 190 con super-
ficie promedio de 60.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio fue de tres mil
422.29 metros cuadrados, por su parte, la superficie de vías públicas fue de cinco mil 884.51 metros
cuadrados.
25. Joyas de Cuautitlán II, su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno del 1º de octubre
de 2004, con superficie total de 33 mil 370.93 metros cuadrados, el número de viviendas fue de 242
con superficie promedio de 51.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio fue de 16
mil 862.69 metros cuadrados, mientras que la superficie de vías públicas fue de tres mil 413.81 me-
tros cuadrados.
26. Los Olivos II, su autorización fue publicada en Gaceta de Gobierno del 29 de agosto de 2005, con
superficie total de 33 mil 200.53 metros cuadrados, el número de viviendas fue de 300 con superficie
promedio de 63.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio fue de tres mil 642.56
175
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (inegi); Gobierno del Estado de México; H. Ayuntamiento de
Cuautitlán México; Cuaderno Estadístico Municipal, México, inegi, Edición 2001, p. 17.
176
Ibidem, p. 81.
177
Modificación al Plan Municipal de Desarrollo Urbano de Cuautitlán México, publicada en Gaceta de Gobierno número
46 del 4 de septiembre de 2008, p. 83 y 118.
178
Información proporcionada por el H. Ayuntamiento de Cuautitlán 2009-2012.
115
metros cuadrados, por su parte, la superficie de vías públicas fue de nueve mil 486.55 metros cua-
drados.
27. La Guadalupana, su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno del 28 de marzo de
2005, con superficie total de 244 mil 156.99 metros cuadrados, el número de viviendas fue de dos
mil 347 con superficie promedio de 63.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio
fue de 28 mil 386.18 metros cuadrados, mientras que la superficie de vías públicas fue de 64 mil
680.60 metros cuadrados.
28. Galaxia Cuautitlán, su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno del 21 de febrero de
2005, con superficie total de 258 mil 243.25 metros cuadrados, el número de viviendas fue de dos
mil 259 con superficie promedio de 60.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio
fue de 30 mil 309.84 metros cuadrados, a su vez, la superficie de vías públicas fue de 82 mil 523.64
metros cuadrados.
29. Real de San Fernando (2006), su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno No. 17 del
24 de enero de 2006, con superficie total de 40 mil metros cuadrados, el número de viviendas fue de
379 con superficie promedio de 60.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio fue
de cuatro mil 555.72 metros cuadrados, mientras que la superficie de vías públicas fue de 12 mil
150.62 metros cuadrados.
30. Los Fresnos (2006), su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno No. 76 del 21 de abril
de 2006, con superficie total de 32 mil 371.94 metros cuadrados, el número de viviendas fue de 289
con superficie promedio de 63.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio fue de
tres mil 597.22 metros cuadrados, mientras que la superficie de vías públicas fue de 10 mil 092.06
metros cuadrados.
31. La Alborada, su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno del 22 de septiembre de
2006, con superficie total de 402 mil 494.57 metros cuadrados, el número de viviendas fue de dos
mil 500 con superficie promedio de 63.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio
fue de 41 mil 880.22 metros cuadrados, por su parte, la superficie de vías públicas fue de 147 mil
150.81 metros cuadrados.
32. Lomas de Ombu (2007), 331 viviendas.
33. Foresta (2007), 47 viviendas.
34. La Guadalupana II, su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno del 24 de junio de
2008, con superficie total de 14 mil 532.44 metros cuadrados, el número de viviendas fue de 115 con
superficie promedio de 65.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio fue de mil
609.67 metros cuadrados, por su parte, la superficie de vías públicas fue de cuatro mil 924.25 metros
cuadrados.
35. Paseos del Bosque, su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno del 3 de septiembre
de 2009, con superficie total de 190 mil 063.98 metros cuadrados, el número de viviendas fue de
1490 con superficie promedio de 75.00 metros cuadrados, la superficie de donación al municipio fue
de 24 mil 993.54 metros cuadrados, mientras que la superficie de vías públicas fue de 49 mil 652.63
metros cuadrados.
36. Ex Hacienda San Mateo, su autorización fue publicada en la Gaceta de Gobierno del 12 de mayo
de 2009, con superficie total de 876 mil 068.81 metros cuadrados, el número de viviendas fue de
cinco mil 919 con superficie promedio de 65.00 metros cuadrados, la superficie de donación al mu-
nicipio fue de 84 mil 886.69 metros cuadrados, por su parte, la superficie de vías públicas fue de 306
mil 893.29 metros cuadrados.
37. La Toscana (2010), 864 viviendas.
Durante la primera década del nuevo milenio, en la actividad del sector secundario han predominado
las ramas del almacenaje, la distribución y el transporte. Los giros instalados durante el periodo señalado
han sido: DOC Solution de México S. A. de C. V. (2006, almacenaje de archivos), Corporativo APLQ S. A.
116
Ibidem.
179
Ibidem.
180
181
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (inegi); Población total por municipio, sexo y grupos quinque-
nales de edad según tamaño de la localidad. En Censo de población y vivienda 2010: tabulados de cuestionario básico, México,
INEGI, 19/04/2011, recuperado de http:[Link]/sistemas/TabuladosBasicos/[Link]?c=27302&s=est
182
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (inegi); Población de 12 años y más por municipio, sexo y gru-
pos quinquenales de edad según condición de actividad económica y ocupación. En Censo de población y vivienda 2010: tabu-
lados de cuestionario básico, México, inegi, 19/04/2011, recuperado de http:[Link]/sistemas/TabuladosBasicos/
[Link]?c=27302&s=est
117
vida municipal. Sobre los servicios públicos, se ha hecho necesaria una estructura vial de mayor regulari-
dad y amplitud, hacer sustentable la dotación y desalojo de aguas y la disposición final de residuos sólidos,
y solventar los vicios ocultos que han dejado los desarrolladores para mejorar los servicios derivados.
Como fue referido al inicio, las alternativas de desarrollo se han referido a la conservación sustentable
de una actividad industrial moderada, así como a la proyección estratégica de la actividad comercial y de
servicios de la cabecera municipal como vocación aparente. En tal sentido, con especial observancia al
saneamiento ambiental, la conservación, la reorganización y el fomento, deben coordinarse la multitud de
actores e intereses: las pequeñas unidades comerciales e industriales derivadas de las tendencias glovales,
el comercio tradicional concentrado en un sistema de mercados, las dependencias administrativas estatales
y federales, los bachilleratos y las universidades, y los elementos que puedan proyectar un turismo social.
118
Crédito por la información: Archivo Histórico Municipal. Crédito por la información: Archivo Histórico Municipal.
Crédito por la información: Archivo Histórico Municipal. Crédito por la información: Archivo Histórico Municipal.
Crédito por la información: Archivo Histórico Municipal. Crédito por la información: Archivo Histórico Municipal.
128
Crédito por la información: Archivo Histórico Municipal.
LÁMINA 78.
132
133
La Aurora (1916).
La Aurora (1925).
Chevrolet (1929).
Bacardí (1959).
AHMSA (1964).
134
CROM (1925).
135
COCEM (1957).
136
Vaqueros (1957).
Vaqueros (1957).
Músicos (1958).
137
Industriales (1959).
Telecomunicaciones (1977).
Electricistas (1977).
Electricistas (1977).
138
Fotógrafos (1979).
CTM (1988).
CNC (1989).
CNC (1989).
CNC (1989).
139
Chevrolet (1972).
140
LÁMINA 87.- Jardín Principal, acto cívico (arriba) y tianguis durante obra de pavimentación (abajo).
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
141
LÁMINA 88.- Jardín Principal, dos tomas de las palmeras cuando eran más pequeñas.
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
142
LÁMINA 89.- Organizaciones de Cuautitlán. Club de Leones (arriba) y Sindicato de Vaqueros (abajo).
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
143
LÁMINA 90.- Grupo de personas en la Cruz Monumental (arriba) e institución bancaria (abajo).
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
144
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
145
LÁMINA 92.- Actividades en torno al templo de San Mateo Ixtacalco (arriba) y a la catedral (abajo).
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
146
LÁMINA 93.- Secundaria Federal No. 18 (arriba) y Secundaria Jaime Torres Bodet (abajo).
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
147
LÁMINA 94.- Calle Hidalgo (arriba) y Calle Bolívar Sur (abajo, vista de sur a norte).
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
148
LÁMINA 95.- Calle Venustiano Carranza (arriba) y Calle Bolívar Sur (abajo, vista de norte a sur).
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
149
LÁMINA 96.- Calle Mariano Escobedo (arriba) y Calle Guadalupe Victoria (abajo).
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
150
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
151
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
152
LÁMINA 99.- Calle Daniel Delgadillo (arriba) y Calle Zaragoza (abajo, extremo poniente).
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
153
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
154
Crédito por la información: C. Javier Rodríguez por convenio celebrado con el Archivo Histórico Municipal.
155
LÁMINA 102.- Publicación en Cuautitlán del decreto que le da a esa cabecera de distrito la categoría
de ciudad (1968).
156
LÁMINA 103.- Excmo. Sr. Obispo Manuel Samaniego con S. S. Juan Pablo II (arriba), Obispo S. E. Mons.
Guillermo Ortiz con S. S. Benedicto XVI (abajo).
157
C
omo antecedente a la operación de trenes suburbanos de pasajeros, el funcionamiento del trans-
porte público en el Estado de México se regía por una política muy simple que aplicaba el go-
bierno estatal: existía una necesidad de transporte en la población y un interés por prestar este
servicio por parte de empresarios y cooperativas, la autoridad estatal se limitaba a otorgar la
concesión del servicio a estos últimos y a regularles las tarifas. El resto de los aspectos cualitativos del ser-
vicio de transporte quedaban desregulados y al margen de un proceso efectivo de planeación. La solución
del transporte de pasajeros formó parte de la conformación del sistema corporativo de organización socio-
política, razón por la que hasta nuestros días cualquier cambio que atentara contra los intereses transpor-
tistas era motivo de tensiones sociales. Por otro lado, el transporte inició como medio de intercambio entre
polos emisores y receptores de flujos poblacionales, hasta convertirse en agente para la reestructuración
del espacio intermedio, llegando a ser factor importante de la metropolización. Lo anteriormente expuesto
fue la base sobre la que se analizó el caso del tren suburbano Buenavista-Cuautitlán en el presente capítulo.
Durante la primera mitad del siglo xx la compañía de ferrocarriles del Distrito Federal prestaba el ser-
vicio de transportación de pasajeros. En la última década del siglo xix la fuerza motriz del tranvía evolu-
cionó pasando de la tracción animal a la eléctrica, más tarde, durante la primera década del siglo xx, la
compañía alcanzó su máximo desarrollo y el capital extranjero intervino a efecto de capitalizarla. Para
1945, el gobierno de la Ciudad de México, ya como Departamento del Distrito Federal (ddf), declaró cadu-
ca la concesión de la compañía de ferrocarriles del Distrito Federal por la falta de inversión en obras del
mismo sistema. En consecuencia, el ddf ocupó las instalaciones de transporte eléctrico y dos años más
tarde asumió directamente el servicio. Los tranvías evolucionaron a trolebuses y sentaron las bases para
que el transporte masivo de tracción eléctrica se perfilara como sistema primario de la zona metropolitana
de la Ciudad de México, quedando así los otros medios de transporte público en calidad de auxiliares del
primero. Con la posibilidad de subsidio a través de la fuerza motriz, el sistema eléctrico de transportación
permitió una política social tarifaria1.
Hacia 1913 las primeras actividades de transporte en vehículos de combustión interna iniciaron sin re-
gulación estatal y en competición con los vehículos de tracción animal y con los eléctricos. Ante la exclu-
sión del servicio que nos ocupa del texto constitucional, y según la reserva de facultades en favor de las
entidades federativas expresada por el artículo 124 de este mismo, los gobiernos estatales iniciaron la ex-
pedición de permisos para transporte público de combustión interna. Sin embargo, destacó el hecho de que
los procesos de organización de la actividad no surgieron como funciones complementarias para planear el
1
Díaz Casillas, Francisco José; Las Tendencias Históricas del Transporte Público de Pasajeros en la Ciudad de México, en
la Construcción de su Porvenir; México, Tesis doctoral UNAM, 2002, pp. 413-428.
159
servicio. Dos tipos de disputa fueron las que obligaron al gremio camionero a iniciar su auto-organización
y la del servicio en general: la competencia de tipo intergremial y la defensa de intereses contra el capital
extranjero que operaba los tranvías y pretendía fundar líneas de autobuses. A partir de 1924, la ideología
revolucionaria impulsó al gobierno federal a iniciar la organización del gremio a base de cooperativas, sin
embargo, la inconveniencia económica individual y el inicio del corporativismo sociopolítico terminó por
conformar en un primer momento sindicatos de permisionarios, y después federaciones de sindicatos2.
Para abundar sobre las regulaciones que iniciaron los estados sobre el transporte en vehículos de com-
bustión interna, esta se dio por primera vez en mayo de 1918 a través del Reglamento de Tráfico para el
Distrito Federal, que incluía a la modalidad de transporte referida como una clasificación más de vehículos
normalizados dentro de la estructura urbana. Para el Estado de México, su tratamiento fue el mismo a di-
ferencia de que inició 11 años más tarde mediante el Reglamento para el Tránsito de Vehículos dentro del
Estado de México3. En la nueva regulación mexiquense, la figura del registro obligó a todos los vehículos
existentes hasta esa fecha en la demarcación a darse de alta en un Departamento Central de Tránsito. Las
rutas transportistas fueron clasificadas en urbanas y suburbanas, en el primero de los casos, los ayunta-
mientos debían registrarlas detallando la ubicación de las terminales autorizadas y el número de vehículos
aprobados para el servicio, las rutas suburbanas en cambio podían registrarse directamente. Las demás
disposiciones reglamentarias se limitaban a la atención prestada al pasaje, destacando como una de las
mayores prohibiciones la de transportar pasajeros de pié, por lo que un despachador de cada ruta debía vi-
gilar el cumplimiento del reglamento.
Lo anterior representó la base legal para que en los años treinta iniciaran su funcionamiento la mayor
parte de las actuales líneas de autotransporte concesionado en la región de Cuautitlán. Las rutas suburba-
nas eran el medio de intercambio entre los municipios de los actuales contornos cuarto y quinto de la zona
metropolitana y el centro histórico del Distrito Federal. Por su ubicación, Cuautitlán se constituyó como
punto de escala y, tal como se mencionó en el capítulo anterior, en 1952 la pavimentación de la Carretera
Cuautitlán-Melchor Ocampo y de varias calles del centro para entroncar con la Carretera México-Tepotzot-
lán se realizó para favorecer la transportación regional.
Para 1942 se publicó un nuevo Reglamento para el Tránsito de Vehículos dentro del Estado de México
y se abrogó el de 19294. La diferencia entre los dos reglamentos fue que en la nueva versión la figura del
registro se sustituyó por la de permiso, cuya vigencia condicionaba el cumplimiento de horarios, itinerarios
y tarifas en las rutas. Como restricciones adicionales, la operación deficiente del vehículo era objeto de
infracciones, destacando sanciones por manejar bajo estado de ebriedad y por participar en accidentes ve-
hiculares. Los permisos estaban sujetos al dictamen discrecional del Departamento Central de Tránsito, de
modo tal que los dictámenes de este último permitían la expedición, cesión, traspaso o cancelación de au-
torizaciones.
En 1945, el gobierno del Estado de México dejó de percibir la transportación de pasajeros en vehículos
de combustión interna como una actividad que pudiera seguirse regulando a través de reglamentos, pasan-
do a decretar leyes estatales que confirieron responsabilidades y derechos. En tal virtud, con la publicación
de la Ley del Servicio de Tránsito5 el gobierno del Estado de México adquirió facultades exclusivas sin la
intervención de los otros órdenes de gobierno: a) Expedir permisos para el transporte de pasajeros por pe-
riodos de cinco años prorrogables en periodos iguales. b) Modificar los vehículos en cuanto a característi-
cas individuales y cantidad de unidades en la prestación del servicio. c) Ordenar la realización de obras
tendientes a modificar el servicio. d) Vigilar y dirigir técnicamente las rutas. e) Suspender el servicio. f)
Aprobar y publicar las tarifas de transporte. A su vez, los permisionarios adquirieron derechos que se tra-
dujeron también en la exclusividad de sus permisos y rutas: preferencias para permisos, consenso en el uso
2
Ibidem, pp. 477-491.
3
Publicado en la Gaceta del Gobierno número 38 del 11 de mayo de 1929.
4
Publicado en la Gaceta del Gobierno del 14 de enero de 1942.
5
Publicada en la Gaceta del Gobierno número 18 del 3 de marzo de 1945.
160
de caminos, y vigilancia para evitar competencias desleales. Los usuarios adquirieron derechos como via-
jeros para garantizar la seguridad de su persona, de su equipaje y de su economía. En contraste con las
responsabilidades y derechos perfeccionados por la legislación local, la transportación de pasajeros siguió
enfocándose como una actividad vigilada conjuntamente con el transito vehicular general, perfilando ca-
rencias de implementación en cuanto a todas las determinantes necesarias para lograr un servicio de cali-
dad.
En enero de 1949, se publicó una nueva Ley del Servicio de Tránsito en el Estado de México y se abrogó
la de 19456. El ordenamiento que cobró vigencia afinó derechos preferenciales en los permisos del trans-
porte de pasajeros, ahora con vigencia de diez años, de acuerdo a la antigüedad de los solicitantes en el
servicio, a su establecimiento en la región, y a sus cooperaciones para la construcción de obras públicas.
Por otro lado, la participación de concesionarios ya establecidos en las funciones de autorizar nuevas con-
cesiones y de ceder permisos preferentemente a individuos de la misma línea o ruta, fueron nuevos meca-
nismos legales que concedieron a los líderes poder político. Todo esto moldeó la organización dicotómica
entre el gremio camionero y el gobierno del Estado de México, logrando los primeros imponer totalmente
los aspectos cualitativos del servicio. Por esos años, una de las consecuencias fue la tolerancia de peseros
o colectivos en el Distrito Federal y, posteriormente, en el Estado de México, cuya regularización llegó más
tarde pese a la saturación vial que provocaron.
En 1971 se publicó la Ley de Tránsito y Transportes del Estado de México y se abrogó la ley de tránsito
de 19497. El texto de la nueva ley estableció que el servicio de transporte de pasajeros correspondía al go-
bierno del Estado de México, quien podía concesionarlo. De este modo, se introdujo la figura de la conce-
sión por diez años y se mantuvo la modalidad del permiso ahora por dos años. Se intuye que las dos moda-
lidades de servicio describieron un periodo de transición en donde el permiso representó las condiciones
antiguas de conceder la autorizaciones y la concesión trató de evitar prácticas monopólicas y se basó en un
concurso de opciones para adjudicar las nuevas autorizaciones. Las concesiones podían ser intervenidas,
hipotecadas, transferidas, caducadas o aportadas irrevocablemente a sociedades. Otra novedad que intro-
dujo la ley fue la clasificación del transporte en colectivo y masivo, esté último presentó como incentivo a
los posibles prestadores concesiones hasta por veinticinco años dependiendo de la inversión ejercida. En
virtud de lo expuesto, a partir de ese año podían percibirse preceptos jurídicos encaminados a modificar el
servicio de transporte a partir de nuevas relaciones contractuales entre la autoridad y los prestadores del
servicio, sin embargo, los derechos y liderazgos políticos adquiridos en función de las leyes anteriores se
impusieron y estos perpetuaron las deficiencias del servicio. Estas últimas podían resumirse en: a) Frecuen-
cia inadecuada entre las unidades de transporte, que se traduce en largas esperas del pasaje en horas no
críticas. b) Conducción inadecuada de las unidades principalmente en horas pico, las unidades compiten
entre sí para ganarse el pasaje, en Colombia se le conoce como la guerra del centavo. c) Servicio prestado
por vehículos chatarra. d) Trato impropio de los conductores hacia el pasaje.
A partir de la década de los setenta los planes y las inversiones realizadas en el Distrito Federal, pese a
su integración funcional con el Estado de México, acrecentaron gradualmente las diferencias del transpor-
te público entre ambas entidades. El Sistema de Transporte Colectivo Metro inició su funcionamiento con
35.9 kilómetros de red dispuesta en tres líneas: Zaragoza - Tacubaya, Tacuba - Tasqueña y Tlatelolco - Hos-
pital General. A partir de 1977 se construyeron 34 kilómetros más a la red de tal modo que se amplió la
línea 3, al norte hasta Indios Verdes y al sur hasta Zapata, y se agregaron al sistema las líneas 4 y 5: Martín
Carrera – Santa Anita y Politécnico - Pantitlán. Para 1983 se inició la construcción de nuevos tramos que
midieron en conjunto 52.5 kilómetros, incrementando la longitud de las tres primeras rutas hasta Pantitlán,
Cuatro Caminos y Universidad respectivamente. Sumando las líneas 6, 7 y 9 a la red: El Rosario – Martín
Carrera, El Rosario – Barranca del Muerto y Tacubaya – Pantitlán. Después de 1988 se construyeron las
6
Publicada en la Gaceta del Gobierno en enero de 1945 (cuadernillo al centro de varios números).
7
Publicada en la Gaceta del Gobierno del 21 de abril de 1971.
161
líneas A y 8: Pantitlán – La Paz y Garibaldi – Constitución de 1917, sumando en esa época 32.4 kilómetros
al sistema. En el año 2000, se adicionó la línea B que va de Ciudad Azteca a Buenavista, con un total de 21
kilómetros. Todo el sistema llegó así a casi 200 kilómetros de longitud8.
El crecimiento del Metro dio como resultado que desde finales de los setenta los llamados servicios de
penetración, colectivos y autobuses suburbanos que cubrían rutas entre los municipios del Estado de Méxi-
co y algunos centros de atracción del Distrito Federal (como el Zócalo y la Merced), fueran reubicados en
paraderos correspondientes a las terminales de la periferia para contar únicamente con vehículos normados
y renovados al interior de la ciudad central. De este modo, en 1970 las terminales de autotransporte se
trasladaron a las estaciones del Metro Tlaltelolco y Tacuba, entre 1978 y 1983 se crearon los paraderos de
La Raza y Politécnico, y después de 1983 los de Cuatro Caminos y El Rosario. En 1993 los derroteros y
parques vehiculares de los servicios de penetración fueron reconocidos por el Consejo de Transporte del
Área Metropolitana bajo el orden de un programa de placas metropolitanas, destinado también a controlar
el desarrollo de nuevas concesiones.
El Metro de la Ciudad de México se ha desarrollado con base al Plan Maestro del Metro y Trenes Ligeros,
cuya versión de 1996 previó umbrales de cobertura en la zona metropolitana de la Ciudad de México para
los años 2003, 2009 y 2020. La estrategia determinó una serie de corredores urbanos susceptibles de ser
equipados con líneas ferroviarias de transporte masivo. Como resultado, fueron seleccionados 54 corredores
urbanos con una longitud total de 609 kilómetros. Luego de desarrollar una fase de modelación y otra de
simulación con tres configuraciones, la propuesta definitiva para el año 2020 se compuso de catorce líneas
de Metro con rodada neumática, tres líneas de Metro férreo y diez líneas de Tren Ligero; con una captación
pronosticada de 12.8 millones de usuarios al día y con metas intermedias según los años señalados9.
Como suplemento al desarrollo del Metro, durante el sexenio federal 1976-1982 se publicó en la Ciudad
de México el Plan Rector de Vialidad y Transporte; mismo que basó su estrategia en la construcción de ejes
viales que consideraban recorridos para autobuses y trolebuses en carriles preferenciales, con paradas de-
finidas y con suficientes unidades para atender la demanda. Los permisionarios del Distrito Federal,
preocupados por el plan vial, decidieron presionar al DDF para imponer sus condiciones, se iniciaron nego-
ciaciones que no pudieron concretarse, por lo que el gobierno del Distrito Federal fue obligado a municipa-
lizar el servicio, creándose así el organismo público descentralizado Autotransportes Urbanos de Pasaje-
ros R-100. En el Estado de México se intentó reproducir el modelo de transporte operado directamente por
el sector gubernamental, en 1983 se creó el organismo descentralizado denominado Sistema de Transporte
Troncal (STT, conocidos popularmente como Los Pitufos), a cargo de la Comisión de Transporte del Estado
de México. El servicio cubría la ruta entre las estaciones del metro en la periferia del Distrito Federal y
Cuautitlán Izcalli, sin embargo, en 1990 el STT fue desincorporado del sector paraestatal y vendido a em-
presarios transportistas, la experiencia estatal no logró competir con éstos últimos y sólo reafirmó su in-
fluencia política.
Hacia 1991 la permanencia de los paraderos de transporte en el centro de Cuautitlán ocasionaba graves
conflictos viales, por lo que, con los consecuentes conflictos que regularmente sucedían al afectar los inte-
reses de los transportistas, a partir de ese año y hasta 1995 el ayuntamiento modificó gradualmente las
rutas de transporte: la estructura vial fue modificada con la apertura de nuevas vialidades periféricas, las
paradas del transporte en general fueron removidas paulatinamente hacia la periferia, asimismo, a las lí-
neas que prestaban el servicio intermunicipal se les reguló la frecuencia, obligando a que el exceso de
unidades permaneciera en los encierros de las líneas.
Para el año 2001, se publicó el Código Administrativo del Estado de México y se abrogó la Ley de Trán-
sito y Transportes del Estado de México de 197110. En términos generales, las condiciones de concesiones
Sistema de Transporte Colectivo Metro, Plan Maestro del Metro y Trenes Ligeros, Resumen descriptivo, Versión 1996, pp.
8
4 y 5.
9
Ibidem, pp. 7-21.
10
Publicado en la Gaceta del Gobierno número 117 del 13 de diciembre del 2001.
162
y permisos para el transporte de pasajeros continúan en condiciones similares a las establecidas por la ley
de 1971, sin embargo, para la implementación de nuevos sistemas de transporte masivo, el libro séptimo del
código clasificó las vialidades reservando el dominio de la infraestructura primaria para que el gobierno
estatal pudiera construirla o explotarla directamente o por medio de concesiones y contratos. Las nuevas
modalidades de concesiones fueron fijadas en periodos de 30 años con posibilidad de renovación en lapsos
similares. Se percibió que el gobierno estatal pretendía conservar el capital político basado en la corporati-
vización gremial de los transportistas y, en algunos casos, aprovechar la infraestructura municipal para
ejecutar obras de transporte a través del financiamiento privado, reproduciendo así tendencias actuales de
otras latitudes.
Sobre la secuencia legal anterior y la complejidad política derivada, el proyecto de trenes suburbanos
fue tomado del Plan Maestro del Metro y Trenes Ligeros, correspondiendo a una iniciativa del presidente
de la república, Vicente Fox Quesada, para concretar una etapa de corto plazo ya rezagada mediante el uso
de la infraestructura federal instalada. En teoría, su realización permitiría que algunos de los servicios de
penetración correspondientes al área norte salieran definitivamente de la ciudad central, afectando así los
intereses de los transportistas en las rutas que históricamente habían defendido. El proyecto original estuvo
integrado por tres sistemas de ferrocarriles suburbanos dispuestos en forma radial: Buenavista-Cuautitlán,
Naucalpan-Ecatepec y Aragón-Los Reyes. El primer tramo mencionado, ubicado en una región de alta y
creciente densidad demográfica y actividad económica, fue concesionado a la iniciativa privada el 24 de
agosto de 200511, para ejecutarse con la colaboración de los gobiernos del Distrito Federal y del Estado de
México así como de las delegaciones y ayuntamientos involucrados. La anuencia de las autoridades del
Distrito Federal y del Estado de México fue concretada en un convenio suscrito por Vicente Fox Quesada,
Andrés Manuel López Obrador y Arturo Montiel Rojas, el 11 de junio de 2003 en la estación Buenavista.
Fue importante destacar también como antecedente que entre 1994 y 1996 operó un tren electrificado entre
las ciudades de México y Querétaro, el que dejó de funcionar al suspenderse la transportación ferroviaria
de pasajeros por la desincorporación de la empresa paraestatal Ferrocarriles Nacionales de México.
El estudio de factibilidad del ferrocarril suburbano Buenavista-Cuautitlán estableció una demanda po-
tencial redituable, actualmente se estiman cien millones de viajes al año (trescientos mil al día). Anterior-
mente, más de 60% de esos viajes se realizaban en vehículos de baja capacidad (microbuses), concentrán-
dose estos en los pocos corredores viales que sufrían de un alto congestionamiento vehicular. Por ello, la
sustitución de los modos de transporte por el sistema que se consideró adecuada en virtud de sus caracte-
rísticas: a) Se desarrolló sobre una vía exclusiva y confinada. b) Contiene dos terminales y cinco estaciones
intermedias en 27 kilómetros de recorrido con posibilidad de expansión a 79 kilómetros. c) Se permite la
conexión con dos líneas de la red del metro de la Ciudad de México. d) El recorrido de Buenavista a Cuau-
titlán ocupa entre 22 y 25 minutos. e) El intervalo entre trenes en hora pico es de seis minutos. f) Se ofre-
cieron trenes nuevos.
Para la realización del proyecto correspondiente al primer sistema de ferrocarriles suburbanos se requi-
rieron dos tipos de obras: por un lado, la obra civil del sistema mismo involucró la edificación de estacio-
nes, la construcción de bahías para intercambio de medios de transporte, y la adecuación de las vías de
modo que pudieran operar los nuevos trenes de pasajeros y siguieran funcionando los trenes de carga (se
incluyó el confinamiento de la vía); por otra parte, la modificación del contexto vial obligó a garantizar la
accesibilidad a las estaciones del sistema y a mitigar los impactos de una vía férrea ahora confinada.
Las obras propias del sistema estuvieron a cargo de la empresa concesionaria, la que se centró en resol-
ver las soluciones de diseño de dos estaciones en el desarrollo del sistema dentro del Distrito Federal (Bien-
vista y Fortuna) y cinco en el estado de México (Tlalnepantla, San Rafael, Lechería, Tultitlán y Cuautitlán).
Las obras relativas a modificaciones de carácter vial por el impacto que generó la vía confinada, estuvieron
11
El grupo español Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles SA (CAF) se autodescribió como uno de los líderes interna-
cionales en el diseño, fabricación, mantenimiento y suministro de equipos y componentes para sistemas ferroviarios. Informa-
ción publicada en [Link]
163
a cargo de los gobiernos del Distrito Federal y del Estado de México, en el ejercicio de recursos federales. En
términos generales, las obras localizadas en el Distrito Federal fueron cuatro intersecciones viales con la vía
confinada: Flores Magón, Eulalia Guzman, Circuito Interior y Eje Norte 4. En el Estado de México se pro-
yectaron seis de estas intersecciones: 11 de Julio, Independencia, San Antonio, Venustiano Carranza, More-
los y Fresnos. Las últimas tres intersecciones se ubicaron dentro del territorio municipal de Cuautitlán y
fueron ejecutadas entre los años 2004 y 2006. Cabe señalar que los gobiernos del Distrito Federal y del Es-
tado de México, en el ámbito de sus respectivas competencias, otorgaron las autorizaciones para las obras
que ejecutó la empresa concesionaria, mismas que correspondieron a los sectores vial, urbano y ambiental.
Tosas las acciones descritas en los párrafos anteriores fueron motivo de coordinación entre los tres ór-
denes de gobierno, por está razón, se firmaron convenios entre la Secretaría de Comunicaciones y Trans-
portes (SCT) y los gobiernos del Distrito Federal y del Estado de México para la realización coordinada de:
a) Proyectos ejecutivos de intersecciones viales y peatonales. b) Estudios de impactos vial y ambiental. c)
Ordenamiento de rutas de transporte. d) Permisos y licencias. e) Atención vecinal. Para los dos primeros
instrumentos relacionados intervinieron además asesores contratados ex profeso, cuya coordinación estuvo
a cargo de la empresa Felipe Ochoa y Asociados. Por su parte, los ayuntamientos intervinieron en cuanto a
las autorizaciones que les correspondió expedir, en la liberación de derechos de vía invadidos, así como en
la atención vecinal.
En este contexto de coordinación intergubernamental, pudieron visualizarse claramente la interacción
de intereses. El gobierno federal facilitó todas aquellas acciones que tendieran a permitir el inicio expedito
de las actividades motivo de la concesión otorgada, haciéndose representar a través de la empresa conce-
sionaria y los niveles gubernamentales normativos de la construcción de infraestructura. El gobierno del
Estado de México consideró al ferrocarril suburbano Buenavista-Cuautitlán como un sistema que permiti-
ría el desarrollo económico y urbano en la región. En tal virtud, gran parte de sus presentaciones y ponen-
cias sobre este sistema fueron dirigidas a inversionistas del Estado de México, exaltando el potencial de
desarrollo comercial en inmuebles concesionados, y la posibilidad de crecimiento habitacional acelerado
principalmente en los municipios de Huehuetoca, Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Tultitlán y Zumpango. Por
lo anterior, la Secretaría de Desarrollo Económico fungió como ventanilla única para recibir solicitudes de
nuevos proyectos de inversión inducidos por el tren suburbano.
Los Ayuntamientos inicialmente se encontraban inconformes por la escasa participación que tenían en
el proceso de planeación-programación, además estimaban que las obras y acciones programadas hasta la
fecha eran insuficientes con relación al impacto que generaría el nuevo modo de transporte. Los alcaldes de
Tlalnepantla, Tultitlán, Cuautitlán y Cuautitlán Izcalli se reunieron en paralelo a las reuniones formales de
coordinación de las acciones, expresando de manera conjunta que las obras estaban dispuestas únicamente
en forma lineal con respecto a la vía concesionada, sin embargo, dado que los medios tradicionales de
transporte dejarían su operación radial hacia el Distrito Federal para hacerlo hacia las estaciones del ferro-
carril suburbano, la infraestructura adyacente al sistema era inadecuada y requería también de inversión.
Por otro lado, los munícipes pretendían intervenir en el proceso de ordenamiento de rutas de transporte
para garantizar su eficiencia.
Para coordinar la participación de las entidades públicas y privadas en función de las obras a realizar,
en el año 2006 se acordó la celebración de reuniones los días martes de cada semana a las 17 hrs. en una
delegación de la Secretaría General de Gobierno ubicada en el municipio de Tlalnepantla (gobierno del
Estado de México, edificio CROSA). De la reunión semanal se derivaban mesas temáticas o reuniones es-
peciales para tratar asuntos específicos. La mayoría de las reuniones se ocupó del desalojo de la gran can-
tidad de asentamientos irregulares que existían en los derechos de vía federales, así como de la liberación
de afectaciones por la construcción de las intersecciones entre vialidades y las vías del ferrocarril. En tal
sentido, las demandas de los presidentes municipales siempre fueron postergadas, como coordinador gene-
ral, el gobierno estatal utilizó estrategias de preferencia y aplazamiento al abordar asuntos en las reuniones:
se abordaban y resolvían los temas de su interés y se postergan los demás.
164
El 7 de mayo del 2008 fue puesto en servicio el tramo Buenavista-Lechería. Al ser una inauguración
parcial no resultó extraño que muchas de las obras estuvieran aún en proceso, tal fue el caso de los centros
comerciales adjuntos a las estaciones, los puentes peatonales de acceso, los cruces peatonales sobre las vías,
y las bahías para intercambio de medios de transporte. Un incentivo para que el usuario aceptara utilizar un
servicio inconcluso fue que inicialmente el servicio no se cobró, se argumento al respecto un proceso de
inducción para que los pasajeros aprendieran a utilizar las tarjetas electrónicas que permitían el acceso a las
estaciones. Sin embargo, fue criticable el hecho de que al inaugurarse el tramo Tultitlán-Cuautitlán el 5 de
enero del 2009, muchas obras continuaban sin concluirse, y estuvieron en proceso durante varios meses en
forma posterior a esa fecha. Como evento de trascendencia, el 18 de abril del 2009 un tren chocó con otro al
alcanzarlo en el municipio de Tlalnepantla. El accidente tuvo un saldo de cien heridos.
Al iniciar el funcionamiento del tren suburbano Buenavista-Cuautitlán el gobierno federal concretó sus
intereses. El gobierno del Estado de México ha dejado pendiente la reubicación de las rutas de transporte
de modo que funcionen como alimentadoras en los paraderos de las nuevas estaciones del suburbano, fun-
cionando actualmente en paralelo a éste las tradicionales rutas que confluyen a las estaciones del metro
Politécnico, El Rosario y Cuatro Caminos. Según la ampliación del área urbana por la aprobación del Plan
Municipal de Desarrollo Urbano de Cuautitlán México el 4 de septiembre del 2008, se hizo patente que el
gobierno estatal estaba logrando implementar su estrategia de crecimiento habitacional acelerado en la
región. Los presidentes municipales lograron promesas de obras viales por parte del gobierno estatal, algu-
nas de las cuales están en proceso y sólo con el tiempo podremos evaluar el cumplimiento, la pertinencia
y la suficiencia de las mismas. En Cuautitlán, tal fue el caso de las intersecciones con la vía poniente del
ferrocarril: a) Fresnos-Río Córdoba. b) Calzada de Guadalupe. c) James Watt. d) Henry Ford. las dos pri-
meras se encuentran en un largo proceso de ejecución que tiene como virtud el cofinanciamiento entre los
tres órdenes de gobierno, y los dos últimas están a punto de dar inicio. Del logro total de estas obras depen-
de el funcionamiento vial de la cabecera municipal en función del impacto generado por el tren suburbano.
Finalmente, los usuarios del tren suburbano lograron abreviar considerablemente los tiempos de traslado al
Distrito Federal en trenes amplios y confortables en comparación con el metro de la Ciudad de México,
cosa que el transporte tradicional no les otorgó. Para Cuautitlán, desde el punto de vista urbano y funcional,
el tren suburbano puede modificar la voz popular: antes saliendo de México todo era Cuautitlán, ahora
Cuautitlán y México están plenamente integrados.
En resumen, desde la década de los treinta el transporte suburbano de pasajeros ha tenido una función
importante en el desarrollo de Cuautitlán, sin embargo, la característica corporativista del servicio derivó
en la deficiencia del mismo. El proyecto del tren suburbano Buenavista-Cuautitlán encontró su mayor for-
taleza al ser una política de transporte a largo plazo que integró las acciones de los tres órdenes de gobier-
no, unidad que estos tiempos reclamaron ante la imposibilidad de que un sólo nivel gubernamental pueda
resolver los complejos problemas sociales. Sin embargo, para destacar la deficiencia que se debe solventar
en las relaciones intergubernamentales, los órdenes superiores de gobierno deben evitar como estrategia el
solucionar las acciones mínimas para concretar sus intereses, y evitar también el trasladar al orden inme-
diato inferior los efectos de lo no resuelto. El logro intergubernamental del tren suburbano, ante la necesi-
dad de seguir ordenando el transporte público del Estado de México, debe ser la base para que nuevos es-
quemas de transporte sustituyan a los tradicionales sobre una base de concurrencia entre actores públicos
y privados, y de este esquema el nivel municipal no puede seguir ausente.
165
166
167
LÁMINA 106.- Vista de las unidades proyectadas para el Tren Suburbano Buenavista-Cuautitlán (arriba),
reestructuración vial en torno a la estación Cuautitlán (abajo).
168
LÁMINA 107.- Aspecto de la vía antes de iniciar la construcción de la estación Cuautitlán del Tren
Suburbano (arriba), cimentación de la estación referida (abajo).
169
LÁMINA 108.- Dos etapas en la construcción de la estructura de la estación Cuautitlán del Tren Suburbano.
170
LÁMINA 109.- Estructura del CETRAM anexo a la estación Cuautitlán (arriba), el Tren Suburbano
Buenavista-Cuautitlán en funcionamiento (abajo).
171
LÁMINA 110.- Dos perspectivas aéreas de la estación Cuautitlán del Tren Suburbano.
172
D
erivado de las reflexiones propiciadas por los festejos del Bicentenario de la Independencia de
México y del Centenario de la Revolución Mexicana que estuvieron a cargo de la administra-
ción municipal 2009-2012, fue considerar que las organizaciones, al igual que los seres huma-
nos, podían experimentar etapas relativamente bien definidas en sus procesos de desarrollo o
madurez evolutiva1. Podemos mencionar, en principio, las etapas sucesivas de infancia, adolescencia, ju-
ventud y madurez2. Con base en lo anterior, y fuera de la visión cabalística que caracteriza los onomásticos
importantes en la vida pública, se consideró que la administración municipal de Cuautitlán ha alcanzado o
estaba a punto de alcanzar su madurez evolutiva en esta segunda década del siglo xxi. Sin embargo, sería
también importante hacer mención de que tal madurez constituyó la etapa terminal de un proceso muy
largo de creación colectiva que inició a principios del siglo xx; que ha tenido tropiezos, pausas y retornos;
y que cobró dinamismo a partir de 1970, año en el que los rasgos de la vida urbano-industrial sustituyeron
las costumbres rurales de nuestro municipio. Sobre tal antecedente, correspondería a las siguientes admi-
nistraciones municipales la trascendental misión de iniciar procesos que mantuvieran vivo y saludable al
gobierno municipal, de manera que en el futuro continúe siendo socialmente competente.
Para soportar lo expuesto, y en función de la disponibilidad objetiva de testimonios documentales, el
presente capítulo analizó las estrategias del gobierno municipal a partir de 1973 utilizando los principales
ejes de acción del actual periodo administrativo: 1) La obra pública. 2) La política social. 3) El fomento
económico. 4) La seguridad pública. 5) La estructura administrativa municipal. En tal sentido, la revisión
hecha en el presente capítulo consideró la aplicación de políticas públicas incrementales, por lo que se hizo
necesario el conocimiento de los antecedentes de las políticas públicas para definir los ajustes graduales a
los objetivos preferidos por la sociedad y el gobierno. El análisis tiene mucho que ver con los modelos de
relación política donde confluyen las decisiones del gobierno, además de los intereses de los actores del
sector privado y social. Asimismo, sugiere que las políticas sean diseñadas y analizadas desde un compro-
miso ético y desde polarizaciones claras y resueltas, con la finalidad de defender los valores propios e inte-
reses ante los adversarios y de persuadir a rivales políticos, evitando además recomendaciones de analistas
celebres, pero distantes al “campo de batalla”.
Para referir los antecedentes del periodo a analizar, tal como fue expuesto en el capítulo III, hasta 1970
la administración pública municipal cuautitlanense giró en torno al tradicional desarrollo cívico comunita-
rio complementado con los apoyos de los gobiernos estatal y federal. Prácticamente sobre ese esquema
cultural se lograron construir los parques principales, las vialidades de comunicación intermunicipal, la
unidad deportiva y el mercado municipal. El resto de las acciones se basaban en la administración rutinaria
1
Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Campus Monterrey, Habilidades Directivas, Méxi-
co, 1998, Seminario de Alta Administración Municipal, Universidad Virtual, Dirección de Extensión, p. 69.
2
Ibidem.
173
de otras unidades existentes: regulación comercial, rastro municipal, biblioteca pública, servicio médico e
instituto de protección a la infancia.
En 1973, la perspectiva de desarrollo del profesor David Murrieta Cabrera, presidente municipal, era la
remodelación de la cabecera municipal para su proyección como ciudad típica, turística y comercial. Como
apoyo, mediante la Operación Progreso el gobierno del Estado de México aportó un levantamiento topo-
gráfico de la ciudad y un proyecto para la red general de drenaje, para la regeneración de la plaza El Huer-
to, y para otras obras de infraestructura básica3. En el primer año de la gestión 1973-1975 se inició un
ambicioso programa de obra pública que incluyó la afectación y el alineamiento en varias vialidades de la
cabecera municipal4, el inicio de la urbanización en fraccionamientos y colonias populares5, mejoras en
escuelas6, y la introducción del drenaje en el centro de Cuautitlán. Esta última acción, inscrita en el Pro-
grama Echeverría de Remodelación de Pueblos, quedó inconclusa al no poder realizarse una conexión en
el cruce con la vía del ferrocarril para desalojar al emisor poniente. Los programas sociales fueron la par-
ticipación del ayuntamiento en la campaña de vacunación contra la poliomielitis y la creación del centro
antirrábico municipal7. En materia de seguridad pública se informó como logro el reclutamiento de policías
que supieran leer y escribir y se estableció una central radiofónica, la tercera de carácter municipal en el
Estado de México8.
En virtud de la inhabilitación y remoción del alcalde y del síndico procurador de Cuautitlán por parte
del congreso local9, el ingeniero Rolando Baca Alva asumió la presidencia municipal por una breve etapa
de gobierno (ocho meses). Las acciones realizadas por el resto del periodo 1973-1975 fueron: la pavimen-
tación de vialidades10, la conformación de una gran cantidad de calles en terracería11, y la construcción de
centros de desarrollo en Santa María Huecatitla y en la colonia Loma Bonita12. Los programas sociales
continuaron con la tendencia de participar en las campañas de vacunación que organizaba la jurisdicción
sanitaria13. La única acción relativa a la seguridad pública fue la dotación de dos patrullas Volkswagen por
parte del gobierno estatal14.
Como resultado de la invalidez declarada en las elecciones municipales ordinarias de 1975 por una
competencia electoral muy cerrada, el ayuntamiento provisional presidido por el médico Ernesto Barrera
Tintor fungió del 1º de enero al 31 de mayo de 197615. Durante ese periodo se ejecutó un vertiginoso pro-
grama de obras basado en la pavimentación de varias vialidades de la cabecera municipal16, en el manteni-
miento del alumbrado17, y en el apoyo a las acciones de los consejos vecinales18. Los programas sociales se
mantuvieron en el apoyo de las campañas de vacunación, mientras que el funcionamiento del servicio de
Primer Informe de Gobierno del C. Profr. David Murrieta Cabrera, presidencia municipal, Diciembre de 1973, p. 43.
3
4
Las vialidades fueron Calzada de Guadalupe, Zaragoza, Amado Nervo, Sor Juana Inés de la Cruz, 16 de Septiembre y al-
gunas calles del Barrio El Huerto. Ibidem, p. 39.
5
Las localidades fueron San Juan, Romita, Guadalupe, Santa María, Nueva Españita y Loma Bonita. Ibidem, pp. 36-41.
6
Ibidem, pp. 32-34.
7
Ibidem, p. 45.
8
Ibidem, pp. 13-14.
9
Publicado en la Gaceta de Gobierno del 17 de abril de 1975.
10
Las vialidades fueron 20 de Noviembre, 16 de Septiembre, Morelos y las calles del fraccionamiento San Juan. Informe de
Gobierno del C. Ing. Rolando Baca Alva, presidencia municipal, Diciembre de 1975, pp. 39-41.
11
Ibidem, pp. 42-44.
12
Ibidem, p. 84.
13
Ibidem, p. 76.
14
Ibidem, p. 20.
15
Publicado en la Gaceta de Gobierno del 27 de diciembre de 1975.
16
Las vialidades fueron Sor Juana Inés de la Cruz, Carrillo Puerto, Simón Bolívar, Vicente Villada, Ignacio Ramírez, Alfon-
so Reyes y algunas calles del fraccionamiento Los Morales. Informe de Gobierno del C. Dr. Ernesto Barrera Tintor, presidencia
municipal, Mayo de 1976, pp. 18-19.
17
Ibidem, p. 17.
18
Ibidem, p. 19.
174
seguridad pública no registró avances programáticos. Para el resto del trienio 1976-1978, la alcaldía fue
ocupada por dos ciudadanos más aparte del que inicio provisionalmente. El presidente municipal electo en
comicios extraordinarios, ciudadano Sergio Pérez Tovar, inició su gestión el 1º de junio de 1976 y se sepa-
ró del cargo en abril de 1978, cuando se postuló como diputado al congreso local. El contador público
Salvador Vázquez Ordóñez, alcalde suplente, concluyó el periodo como presidente municipal por ministe-
rio de ley.
La administración presidida por el ciudadano Sergio Pérez Tovar logró agregar una patrulla más al
servicio de seguridad pública19, y en apoyo a las actividades de las autoridades sanitarias se siguió colabo-
rando con ellos en todas las campañas que (habían) emprendido20, además de reabrir el dispensario médi-
co del Instituto de Protección a la Infancia21. En materia de obras públicas, se pavimentaron calles en el
centro de Cuautitlán y en el fraccionamiento Los Morales22, se conformaron una gran cantidad de calles en
terraceria23, se realizaron varias obras en escuelas24, se ejecutaron obras por afectaciones privadas para
alineamiento de calles25, y se construyó la Casa de la Mujer Campesina en Santa María Huecatitla26. El
contador público Salvador Vázquez Ordoñez, al iniciar su breve gestión, declaró que algunos de sus obje-
tivos serían mejorar los servicios públicos relativos a la vigilancia, agua potable y recolección de basura;
así como la regularización de los comercios morosos en sus contribuciones27.
En el periodo 1979-1981, la presidencia municipal a cargo del ciudadano Rodolfo Fernández Schiavon
convocó a la participación cívica y delineó una política social de la siguiente forma: tónica de nuestra ad-
ministración, ha sido el llevar a cabo obras y servicios de beneficio colectivo, dirigidas en especial a las
mayorías y clases marginadas de la población, para quienes significan dignificación y progreso28. De este
modo, los esfuerzos de la administración Fernández se centraron en realizar obras de infraestructura bási-
ca municipal, de mejoramiento en escuelas, y de repavimentación de vialidades principales29. En cuanto a
la estructura administrativa municipal se creó la Dirección de Servicios Públicos Municipales30, con rela-
ción a la seguridad pública se sumaron dos nuevas patrullas al servicio31, mientras que las acciones sociales
se mantuvieron en el apoyo tradicional a las campañas de la jurisdicción sanitaria.
Para el trienio 1982-1984, el presidente municipal en turno, médico Humberto Mejía Ramírez, exaltó
una administración municipal apegada a los puntos programáticos diseñados por los gobiernos federal y
estatal, y en ese sentido las acciones municipales salieron en cierta medida del desempeño inercial antece-
dente. El servicio de seguridad pública incluyó como estrategias el procurar en los elementos adiestramien-
to académico y acciones de educación física32, además de que fueron adquiridas ocho patrullas33. Las ac-
ciones de salud pública conservaron las prácticas citadas anteriormente. Como estrategia innovadora de
desarrollo económico, el ayuntamiento participó en el proyecto de empresa paramunicipal Granja Avícola
Cuautitlán (diez mil pollos), según el programa estatal fomec y en aplicación del fondo económico de Zum-
pango34. Entre las obras públicas realizadas se contemplaron las siguientes: afectaciones por alineamiento
19
Primer Informe de Gobierno del C. Sergio Pérez Tovar, presidencia municipal, Diciembre de 1976, p. 10.
20
Ibidem, p. 35.
21
Ibidem, p. 52.
22
Las calles fueron Hidalgo, Chopo, Cedro, Mimosas y Ahuehuetes. Ibidem, p. 41.
23
Ibidem, pp. 42-43.
24
Ibidem, p. 42.
25
Ibidem, p. 46.
26
Ibidem.
27
Publicado en el periódico local El Siglo xx, junio de 1978.
28
Segundo Informe de Gobierno del C. Rodolfo Fernández Schiavon, presidencia municipal, 27 de diciembre de 1980, p. 3.
29
Las calles repavimentadas fueron Morelos, Ignacio Ramírez y Alfonso Reyes. Ibidem, p. 54.
30
Primer Informe de Gobierno del C. Rodolfo Fernández Schiavon, presidencia municipal, 27 de diciembre de 1979, p. 58.
31
Segundo Informe de Gobierno del C. Rodolfo Fernández Schiavon, p. 21.
32
Primer Informe de Gobierno del Dr. Humberto Mejía Ramírez, presidencia municipal, 27 de diciembre de 1982, pp. 11 y 12.
33
Tercer Informe de Gobierno del Dr. Humberto Mejía Ramírez, presidencia municipal, 15 de diciembre de 1984, p. 15.
34
Segundo Informe de Gobierno del Dr. Humberto Mejía Ramírez, presidencia municipal, 15 de diciembre de 1983, p. 29.
175
de calles, pavimentaciones, obras hidráulicas, banquetas, obras en escuelas, construcción de plaza de San-
ta María Huecatitla, y remodelación del atrio en la capilla del Huerto35.
La administración 1985-1987, presidida por el médico Gilberto Casillas Guajardo, al igual que la ante-
rior tomo como base los puntos programáticos diseñados por los gobiernos federal y estatal. En tal caso, los
objetivos municipales de desarrollo se expresaron de esta forma: la estrategia corresponde a dar un enfo-
que orientado hacia el desarrollo regional equilibrado entre las zonas rural y urbana del municipio de
Cuautitlán México, y propugnar que los aspectos sociales sean acordes con el desarrollo económico36. Por
la relevancia otorgada a lo urbano y a lo económico, fueron creadas las dependencias denominadas Direc-
ción de Desarrollo Urbano Municipal y Vía Pública y Servicio Municipal de Empleo. Las obras públicas
realizadas durante esa administración fueron: reconstrucción del pavimento de la avenida Fresnos y calza-
da de Guadalupe, Construcción de lecherías sociales, alineamiento de algunas calles, cárcamo de la colonia
La Palma, estacionamiento público, construcción de nuevo centro antirrábico y nuevo rastro37, construc-
ción de módulos optoaudiométrico y odontopediátrico, entubamientos de los ríos Diamante y Chiquito, y
construcción de módulos de seguridad pública. Sobre el rubro de programas sociales, además del tradicio-
nal apoyo a la jurisdicción sanitaria y de los nuevos módulos enunciados anteriormente, el alcalde gestionó
la construcción de un Hospital General de Zona, dono un terreno y cedió las transferencias estatales (co-
dem) para tal fin38. Como otra variante de la política social, el presidente municipal destinó también recursos
para 15 becas a estudiantes de distintos niveles39. Con respecto al fomento económico, se sumó como pro-
yecto productivo la empresa paramunicipal Servicios Especializados de Informática40. En cuanto a la segu-
ridad pública, además de la construcción de módulos41, se implementó el programa Ciudadano Vigilante,
se impulsó la capacitación académica de los elementos42 y se adquirieron tres patrullas43.
Al inicio del trienio 1988-1990, el presidente municipal en turno, ciudadano José Ortíz Sánchez, definió
un plan de trabajo integrado por los siguientes puntos: a) Solucionar el problema vial mediante un libra-
miento que evite el tránsito pesado y de pasajeros en el centro de la cabecera municipal. b) Ampliar el
drenaje y el alcantarillado. c) Construir banquetas y pavimentación de calles. d) Ampliar el servicio de
agua potable. e) Mejorar el alumbrado público. f) Remozamiento de escuelas. g) Depurar el cuerpo de po-
licía. Sobre este último aspecto, la depuración consistió en la baja de elementos sobre los cuales existiera
queja ciudadana, por lo que cada informe de gobierno contenía el número de bajas acumuladas. Fuera de lo
anterior, al servicio de seguridad pública le fueron adicionadas seis patrullas (tipo julia)44. Las obras públi-
cas fueron principalmente las siguientes: banquetas, drenajes, afectaciones por alineamiento de calles,
construcción de una secundaria en Santa María Huecatitla, construcción de canchas deportivas, pavimen-
tación y repavimentación de calles, y mejoramiento de escuelas. Como obra magna del trienio, se destinó
especial atención a la construcción de la Casa de la Cultura de Cuautitlán, cuyo primer nivel fue inaugu-
rado antes de concluir la administración. El libramiento citado en el plan de trabajo fue solicitado como
obra directa del gobierno del Estado de México, el que le dio inicio aunque no lo concluyó durante ese
trienio. En cuanto a salud pública, además del tradicional apoyo a la jurisdicción sanitaria, destacó el ser-
Tercer Informe de Gobierno del Dr. Humberto Mejía Ramírez, pp. 51-68.
35
Casillas Guajardo, Gilberto; Discurso de Toma de Posesión del Cargo de Presidente Municipal, 1º de enero de 1985, p. 11.
36
37
Con estas acciones, se pudieron reubicar los servicios correspondientes, destacando el caso del rastro municipal pues se
encontraba atrás de la presidencia municipal.
38
Segundo Informe de Gobierno del Dr. Gilberto Casillas Guajardo, presidencia municipal, 15 de diciembre de 1986, p. 36.
39
Ibidem, p. 26.
40
Primer Informe de Gobierno del Dr. Gilberto Casillas Guajardo, presidencia municipal, 15 de diciembre de 1985, p. 20.
41
Uno de estos módulos se construyó en el fraccionamiento Los Morales.
42
Ibidem, pp. 5-7
43
Segundo Informe de Gobierno del Dr. Gilberto Casillas Guajardo, p. 6.
44
Cifras acumuladas de los informes de gobierno.
176
vicio médico que prestaba el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia Municipal (DIF), el que
contaba con un optometrista, un odontólogo y un psicólogo45.
La administración 1991-1993, de alternancia en la extracción política del alcalde, contó un programa de
gobierno donde el licenciado Francisco Santos Covarrubias destacó mecanismos de transparencia y hones-
tidad en el uso de un simbolismo democrático, conjuntamente con una severa crítica a la administración
anterior. Se creó la dependencia administrativa de Contraloría Interna, asimismo, el gobierno estatal le
transfirió al ayuntamiento las funciones del cobro del impuesto predial. Se realizaron durante el periodo
acciones de acercamiento a la ciudadanía para discutir directamente la problemática de las comunidades.
Las principales acciones en ese aspecto fueron audiencias públicas sin límite de horario, juntas vecinales
con la participación de funcionarios y cabildos públicos abiertos. En tal caso, fueron considerados en la
agenda la solución de problemas postergados y que despertaba gran expectación pública. Los principales
aspectos en este rubro fueron: la reubicación del tianguis de los martes fuera del centro de Cuautitlán, la
reunificación del pueblo y del ejido de San Mateo Ixtacalco dentro de los límites del municipio de Cuautit-
lán, la solución del confinamiento final de desechos sólidos ante la carencia éste, y la municipalización del
servicio de tránsito municipal. Todos estos problemas quedaron sin solución al finalizar la administración
1991-1993, algunos sólo registraron ligeros avances como fue la adquisición de un terreno en la colonia La
Palma para la reubicación del tianguis, así como la implementación de un programa de reciclamiento de
residuos sólidos. Sin embargo, curiosamente la satisfacción popular radicó en el manejo abierto de la agen-
da pública, cosa negada en otros tiempos. Adicionalmente, se propició una mayor captación de recursos
económicos y materiales para ser traducidos en mayores metas para la obra pública, incluso el desarrollo
urbano se administró bajo una lógica de capitalización en lugar de regulación46. La obra pública se basó
principalmente en la repavimentación de calles céntricas sumamente deterioradas47, afectaciones para dar
continuidad a la red primaria, la apertura parcial de la Avenida Ferronales Oriente48 y del libramiento La
Joya49, pavimentaciones en colonias populares, obras de infraestructura básica, mejoramiento de escuelas,
dos bibliotecas públicas, entubamiento de zanjas a cielo abierto, conformación de caminos, y la construc-
ción de un incinerador de basura que nunca operó. La estrategia de salud pública fue reforzada con nueve
consultorios y una clínica rural50, todos ellos administrados por el sistema dif municipal. Las acciones de
seguridad pública prácticamente no registraron estrategias novedosas.
En el trienio 1994-1996 el contador público Marco Antonio López Hernández, presidente municipal,
bajo un ambiente de competición estableció el reto de superar las metas de la administración anterior en
materia de obra pública, estrategia que fue conjugada con actos para la politización de la ciudadanía a favor
de la doctrina gobernante. Sobre la agenda popular heredada de la administración anterior, el contador
López retomó para su solución la reunificación de San Mateo Ixtacalco y la municipalización del servicio
de tránsito, esto último fue alcanzado hacia abril de 1995 en cuanto a lo operativo51, y hacia junio de 1996
45
Primer Informe de Gobierno del C. José Ortiz Sánchez, presidencia municipal, 15 de diciembre de 1988, p.111.
46
Los promotores de los fraccionamientos Juan Diego y La Corregidora, y el de la estación de transferencia de Ford Motors
Company en La Palma, obtuvieron del ayuntamiento algunas de sus autorizaciones a cambio de aportaciones extraordinarias a
la tesorería municipal o en obra pública terminada.
47
La pavimentación con concreto hidráulico fue esgrimida como logro político por la mayor durabilidad de los trabajos.
48
La Av. Ferronales Oriente fue proyectada desde que se aprobó el plano regulador de 1952. Los tramos ubicados entre la Av.
20 de noviembre y la Calle Aurora de Hierro y entre la Calzada de Guadalupe y la Av. 16 de septiembre fueron abiertos en la
administración del licenciado Santos.
49
Por las gestiones realizadas durante la administración anterior (la del C. José Ortiz Sánchez), al inicio de la administración
del licenciado Santos el libramiento La Joya estaba prácticamente terminado en dos carriles, faltando únicamente pavimentar el
cruce con la vía oriente del ferrocarril, por lo que fue relativamente fácil y económico, después de recibir la obra inconclusa del
gobierno del Estado de México, ejecutar el faltante y poner en servicio la nueva vialidad.
50
Tercer Informe de Gobierno del Lic. Francisco Santos Covarrubias, presidencia municipal, 15 de diciembre de 1993, p.81.
51
Segundo Informe de Gobierno del C. P. Marco Antonio López Hernández, presidencia municipal, 15 de diciembre de 1995,
p.48.
177
52
Tercer Informe de Gobierno del C. P. Marco Antonio López Hernández, presidencia municipal, 15 de diciembre de 1996,
p.20.
53
Ibidem.
54
Ibidem, p. 16.
55
La ampliación del área urbanizable en el Plan de Centro Estratégico de Población de Cuautitlán México de 1996 fue motivo
de ingresos extraordinarios para el ayuntamiento en turno. Para la ocupación del territorio, además de la Cabecera Municipal y
los pueblos de San Mateo Ixtacalco y Santa María Hucatitla, se previeron otros cuatro núcleos de desarrollo promovidos por
desarrolladores particulares en las áreas contiguas a las localidades de los municipios vecinos: La Victoria (sur de Teoloyucan),
La Corregidora (sur de Melchor Ocampo), Barrios San Juan y San martín (sur y poniente de Tultepec), y Santa Elena (al oriente
de la Cabecera Municipal).
56
Las multas de tránsito y las campañas para obtener licencias de conducir con descuentos se tradujeron en el incremento de
la recaudación municipal.
57
Debido a gestiones realizadas por el contador López ante el gobierno del Estado de México, el gobernador Chuayffet en
sesión de cabildo público abierto celebrado el 10 de diciembre de 1994 hizo la promesa de transferir al Ayuntamiento cincuenta
millones de pesos para la construcción de un parque urbano y para diversas obras viales. Anteriormente el mismo gobernador
Chuayffet se había comprometido a intervenir para la solución del problema sobre reunificación de San Mateo Ixtacalco.
58
Durante la administración del contador López por fin se abrió el libramiento Ferronales Poniente y se inició el libramiento
Ferronales Oriente en su tramo entre la Carretera Cuautitlán-Melchor-Ocampo y la Avenida Fresnos, asimismo, se avanzó con-
siderablemente en la ampliación del libramiento La Joya en una sección de dos cuerpos con dos carriles cada uno. A su vez, ante
el retraso del gobierno del estado en la ampliación a cuatro carriles de la Carretera Tlalnepantla-Cuautitlán, el ayuntamiento a
través de un promotor privado pavimentó uno de los cuerpos ocasionandose un conflicto con la Junta de Caminos del Estado de
México.
59
Destaca el caso de la colonia Lázaro Cárdenas, que fue pavimentada casi en su totalidad en la administración del contador
López.
60
Ibidem, p. 19.
61
Los proyectos productivos fueron dos talleres de serigrafía, una fuente de sodas, un proyecto lechero y otro de engorda de
porcinos. Ibidem, p. 30.
178
nuevas62, espacios de deporte y cultura63, un centro de cultura ambiental, la estación central de bomberos,
áreas verdes64, el mantenimiento de pozos de agua potable, alumbrado público, la remodelación de panteo-
nes65, pavimentación de calles, la ampliación o apertura de las vialidades que se requirieran66, la restaura-
ción total de la Capilla del Siglo xvi en el panteón de San José, el adoquinado del atrio de la parroquia del
Cerrito, la construcción del Monumento Nacional a Juan Diego, y la construcción del segundo nivel de la
Casa de la Cultura. Otro asunto retomado fue la reubicación del tianguis de los martes, cuyo proceso pro-
vocó varios juicios y enfrentamientos violentos entre tianguistas y la fuerza pública municipal, alcanzando
como acuerdo una reubicación fraccionada en la avenida Ferronales Poniente y en las calles del fracciona-
miento industrial San Antonio. En tal caso, el predio propiedad municipal denominado La Palma, en don-
de se construyó una explanada de 40 000 metros cuadrados para reubicar el tianguis, no tuvo uso alguno.
A su vez, el conflicto limítrofe de San Mateo Ixtacalco se abordó por la vía jurídica, cuyo lento avance no
logró el objetivo planteado. La estructura administrativa municipal fue ampliada al crearse la Coordina-
ción de Derechos Humanos. Las fuentes de financiamiento para los nuevos compromisos de obra pública
fueron las mismas que instituyeron las dos administraciones anteriores67, agregándose promociones de
regularización fiscal y pago de servicios con descuentos68. La política social incluyó la construcción de la
Unidad Básica de Rehabilitación para Discapacitados y de la Estancia Infantil Ruth Olvera Nieto, lo que se
realizó a través del sistema dif municipal. La estrategia de seguridad pública contempló la construcción de
módulos de seguridad pública en el libramiento La Joya y en el Camino a Santa María Huecatitla, la adqui-
sición de tres patrullas, y la constitución de un cuerpo especial de reacción rápida, ésta última acción fue
severamente criticada.
La administración 2000-2003 a cargo de la primera alcaldesa de Cuautitlán, la profesora Edelmira Gu-
tiérrez Ríos, replanteó considerablemente las metas de obra pública con respecto a las tres gestiones ante-
riores, a la vez que modificó su sentido preferentemente social. Algunos trabajos se refirieron a apoyos para
mejoramiento de escuelas69, lecherías sociales70, pavimentaciones71, repavimentaciones72, cárcamos y dre-
najes73, ampliación de la Carretera Cuautitlán-Melchor Ocampo entre el libramiento La Joya y el entronque
del Rancho Santa Elena74, y mejoramiento de caminos75. En contraste, bajo el argumento de que hoy en día
se requiere de grandes inversiones para satisfacer las necesidades de cambio, la mayor parte del presu-
62
Se abrieron tres nuevas escuelas primarias: Gabriela Mistral de San Roque, Tranquilino Salgado de Lázaro Cárdenas, y
Emma Godoy del Infierno.
63
Destacaron la construcción de gradas y vestidores en el campo de béisbol Los Pinos y la creación de tres nuevas bibliotecas.
64
Los parques de Necapa, del cruce de Ferronales Oriente y la Carretera Cuautitlán-Melchor Ocampo, y de Cebadales fueron
los principales, adicionalmente se doto de herrería artística a los camellones de Los Morales.
65
Destacó la remodelación del panteón de Loma Bonita, donde se empedraron los pasillos y se construyó una capilla para los
servicios religiosos.
66
Las vialidades sobre las que se trabajó fueron la ampliación a cuatro carriles de la Carretera Cuautitlán-Melchor Ocampo
entre la vía oriente del ferrocarril y el libramiento La Joya, la ampliación del Puente Juan Diego sobre la Calzada de Guadalupe,
la conclusión de la ampliación del libramiento La Joya, y la prolongación del libramiento Ferronales Oriente hasta San Mateo
Ixtacalco.
67
Los fraccionamientos Santa Elena y San Blas III, así como las bodegas Emerson ubicadas en el Barrio San José sobre el
libramiento La Joya, obtuvieron la opinión favorable del ayuntamiento a cambio de aportaciones extraordinarias a la tesorería
municipal.
68
Este mecanismo se basó en campañas de regularización para el pago del predial, otorgamiento de nuevas claves catastrales
aún para terrenos con régimen irregular, pago de servicios públicos principalmente agua potable, y pago de derechos sobre ser-
vicios de tránsito como licencias, placas y permisos con descuentos hasta del 50%.
69
Primer Informe de Gobierno de la profesora Edelmira Gutiérrez Ríos, presidencia municipal, agosto de 2001, p. 16.
70
Ibidem, p. 18.
71
Ibidem, p. 25.
72
Destacaron Bolivar Norte y Sur y un tramo del libramiento La Joya. Ibidem, p. 22 y 27.
73
Ibidem, p. 25.
74
Ibidem, p. 27.
75
Ibidem, p. 34.
179
puesto del periodo fue ocupado en la construcción del puente del libramiento La Joya sobre la vía oriente
del ferrocarril y su prolongación sobre la avenida Universidad76, acción considerada como la más trascen-
dente de esa administración municipal. Como segundo contraste se acentuaron de asistencia social, de tal
modo que el programa de becas escolares fue ampliado más allá del esquema básico para atender ahora a
los niveles preparatoria y superior77, y se inició la distribución de paquetes escolares, láminas y despensas78.
Se logró la municipalización de la Casa de la Cultura79. La política de seguridad pública prescribió el re-
clutamiento de elementos egresados de la academia de policía80, además de que se construyó un módulo de
vigilancia81. La estructura administrativa municipal incluyó cuatro nuevas direcciones: la de Atención Ciu-
dadana, la de Desarrollo Social, la de Desarrollo Económico y el Instituto Municipal de la Mujer82.
Para la administración 2003-2006, por una nueva alternancia en la extracción política del alcalde, el li-
cenciado Gabriel Casillas Zanatta, presidente municipal, basó su programa inicial de trabajo en la reorien-
tación de las políticas públicas de la administración anterior, estableciendo como principales aspectos la
reducción de la nómina, no incrementar los sueldos, hacer una gobierno cercano a los ciudadanos, dar
atención a las demandas vecinales, y trabajar conjuntamente con la comunidad. Con un total de noventa
obras públicas, los aspectos atendidos fueron: pavimentación, banquetas, redes de drenaje, bardas frontales
en unidades habitacionales, aulas e impermeabilización en escuelas83, pasos peatonales, canchas de usos
múltiples, un salón de usos múltiples en San Mateo Ixtacalco, la ampliación a tres carriles del libramiento
La Joya, la repavimentación de las carreteras Cuautitlán-Melchor Ocampo y Tlalnepantla-Cuautitlán, y
dos nuevas lecherías Liconsa. Como obras de especial dimensión, el Palacio Municipal fue trasladado a las
instalaciones remodeladas ex profeso de la Casa de la Cultura, y ésta última institución ocupó la antigua
presidencia municipal. Adicionalmente, se inició la construcción de un Centro de Bachillerato Tecnológico
con el apoyo del gobierno estatal. Como paradoja a la crítica realizada a su antecesora, la política social fue
enfatizada sobre las líneas estratégicas iniciadas por ella, de tal modo que se prestó especial atención a la
discapacidad, a las becas para todos los niveles, al programa federal Ver Bien para Estudiar Mejor, a las
jornadas médico asistenciales84, a la distribución de despensas85, y a las pensiones para adultos mayores86.
Con tendencia similar, la estrategia de fomento económico contempló un centro Chambanet de intermedia-
ción laboral87, un centro municipal de atención empresarial88, un programa de invernaderos, el apoyo y
capacitación agroindustrial para la economía familiar, la dotación de semillas para siembra89 , la operación
del consejo de desarrollo rural sustentable para apoyar proyectos de microempresas90, y la atención veteri-
naria asistencial para productores ganaderos91. La estrategia de seguridad pública consistió en reestructu-
rar el cuerpo de policía, se adquirieron también 34 patrullas y 8 motocicletas, se rehabilitaron 19 unidades
76
Ibidem.
77
Ibidem, p. 17.
78
Ibidem, p. 21.
79
Ibidem, p. 54.
80
Ibidem, p. 7.
81
El módulo se ubicó en el fraccionamiento San Blas, Ibidem, p. 24.
82
Ibidem, p. 50.
83
En el último año de la administración se trabajó en veinte escuelas. Tercer Informe de Gobierno del Lic. Gabriel Casillas
Zanatta, presidencia municipal, 7 de agosto de 2006.
84
Durante el trienio se realizaron más de 800 jornadas, conferencias, pláticas y talleres. Ibidem.
85
En los últimos diez meses de la administración se entregaron mil 500 despensas. Ibidem.
86
En el último año de la administración el gobierno estatal apoyó con 429 pensiones. Ibidem.
87
Durante la administración se atendió a 22 mil 673 personas y se instaló a dos mil 829 (12.5%). Ibidem.
88
Durante la administración se brindó asesoría a más de 2500 solicitudes. Ibidem.
89
En los cultivos de maíz y frijol, la semilla entregada durante la administración alcanzaba para sembrar 100 y 150 hectáreas
respectivamente. Ibidem.
90
Durante la administración se aprobaron los proyectos de 140 familias. Ibidem.
91
Durante la administración se atendió a dos mil 985 bovinos, 1350 porcinos, 622 ovinos y 1700 aves; especies que corres-
pondieron a 800 productores. Ibidem.
180
que se encontraban en completo abandono, y fueron efectuados dos operativos antisecuestro. La estructura
administrativa municipal contó con la creación de la Dirección Jurídica y la Coordinación de Transporte
Público Municipal.
La administración 2006-2009, presidida por el médico Manuel Ángel Becerril López, manejó un dis-
curso alusivo a diversas tendencias teóricas de la administración pública92, dispuestas como herramientas
para alcanzar las capacidades tecnológicas, organizativas y funcionales para que las decisiones y las
acciones del gobierno tengan consistencia al momento de su aplicación93. Un rasgo más tangible fue la
descentralización territorial y operativa de los programas sociales, buscando una mayor penetración asis-
tencial en el conjunto social a través de la siguiente gama de acciones: se crearon dieciséis escuelas del
deporte, se ampliaron los servicios de las jornadas médico asistenciales94, se especializaron las clínicas de
los fraccionamientos Santa Elena y San Blas, se manejaron programas de género95, se creó un programa de
ayuda a madres adolescentes96, se complementó el programa de becas con descuentos en comercios, se
celebró un foro de orientación vocacional, se dispusieron de seis extensiones de la casa de la cultura, se
operó el programa piso firme, se incluyeron verduras y pollo en las despensas distribuidas, se crearon once
clubes de la tercera edad, se instituyó el programa dif “toca tu puerta”, fue abierta una nueva unidad de
rehabilitación e integración social, se establecieron los programas niños sanos sin obesidad y alimentos
sanos con alto valor nutricional, y se impartieron cursos sobre mantenimiento general del hogar y fabrica-
ción de productos de limpieza97. Las acciones de fomento económico fueron diversificadas con una escue-
la de artes y oficios “EDAYO” en el fraccionamiento Santa Elena, el sistema de apertura rápida de empresas
(sare), programas productivos de setas y hortalizas de invernadero (hidroponía), programa de insemina-
ción artificial, se incluyó vacunación en el servicio veterinario asistencial, subsidios de mano de obra para
la construcción de establos, talleres de tecnologías domésticas, cría de aves de traspatio, y apoyos con
fertilizantes biológicos y herbicidas98. Los apoyos al sector agropecuario contemplaron también la intro-
ducción de semilla mejorada, bovinos, ovinos, aves de corral y tractores a mitad de precio99.
La obra pública de la administración 2006-2009 contó con los siguientes conceptos: obras en escue-
las100, Centro de Acondicionamiento Físico (caf), unidad deportiva en San Blas I, pozo de agua potable en
la colonia Lázaro Cárdenas, lechería Liconsa en Joyas de Cuautitlán, electrificación, rehabilitación de fa-
chada y sanitarios del mercado municipal, rehabilitación de áreas verdes, repavimentación de calles y re-
habilitación de banquetas del centro histórico, pavimentación de calles101, ampliación del camino a Jaltipa,
ampliación del cuerpo norte de la Carretera Cuautitlán-Melchor Ocampo, puente peatonal sobre el libra-
miento La Joya en el Barrio San José, circuito prolongación Amado Nervo y Margaritas, colocación de 11
semáforos, confinamiento de carriles para transporte público, centro comunitario de Loma Bonita, y la
biblioteca virtual de la colonia Lázaro Cárdenas102. En materia de seguridad pública, fueron conformados
92
El discurso oficial contempló conceptos como democracia social, gobernanza moderna, políticas públicas, nueva gestión
pública, y estado de bienestar pleno. Primer Informe de Gobierno del Dr. Manuel Ángel Becerril López, presidencia municipal,
agosto de 2007.
93
Ibidem.
94
Los servicios que incluían las campañas médico-asistenciales eran: detección de diabetes, de cáncer cérvico-uterino, de
osteoporosis, de riesgo coronario, y de higiene bucal. Ibidem.
95
Los programas de género consistían en asesoría jurídica, terapias psicológicas y canalización de empleo. Ibidem.
96
El programa de ayuda a madres solteras consistió en la capacitación en un oficio, atención médica y psicológica. Ibidem.
97
Segundo Informe de Gobierno del Dr. Manuel Ángel Becerril López, presidencia municipal, agosto de 2007.
98
Ibidem.
99
Ibidem.
100
Algunas de las obras en escuelas se realizaron por adopciones empresariales, participando la empresa Kimberly Clark.
Ibidem.
101
Destacó el Camino al Machero, una calle de La Trinidad para articular el tráfico a San Mateo Ixtacalco, y el antiguo Ca-
mino a Teyahualco.
102
Ibidem.
181
103
El crédito contratado en esa administración fue de sesenta millones de pesos. Ibidem.
182
Los Morales). Se cumplió el compromiso de entubar la zanja de la avenida Prolongación Morelos en Villas
de Cuautitlán. Para cerrar el amplio bloque de la obra pública, se concretó como proyecto estratégico la
conclusión del paso a desnivel pendiente en la Calzada de Guadalupe.
La política social, con mayor énfasis estratégico en nuevos servicios para la salud pública, incluyó dos
grandes rubros de acción. Sobre grupos vulnerables se implementó: a) El apoyos a adultos mayores y gru-
pos vulnerables. b) La ampliación del programa de despensas. c) Los cursos de verano para los niños. d)
Las becas económicas para estudiantes considerando ahora apoyos económicos para cuotas de inscripción.
e) Un programa de inglés y computación en primarias públicas. f) La creación del Instituto Municipal de
la Juventud como proyecto estratégico. Un segundo proyecto estratégico se refirió a la remodelación y
equipamiento de las clínicas regionales de salud, con acciones secundarias como el equipamiento de la
clínicas de la Unidad Galaxia y de Misiones, el mejoramiento de los servicios en la clínica municipal Loma
Bonita, y la realización de fumigaciones en Misiones y en San Blas. El tercer proyecto estratégico de salud
involucró de manera especial la asistencia a la mujer, instrumentándose mediante tratamientos de colpos-
copía y mastografía, de embate al virus del papiloma humano, y de especialización de la clínica municipal
San Blas.
La política de fomento económico, sobre la base de mayores oportunidades de empleo, previó una ins-
trumentación a través de tres rubros de acción. Para dinamizar al sector secundario local se fomentó la
inversión empresarial en el municipio, y para apoyar al sector terciario se procuró la regulación del comer-
cio ambulante y semifijo, en ambos sectores se juzgó también pertinente enfatizar acciones de simplifica-
ción de trámites para apertura de nuevos negocios. En materia de empleo se consideraron programas de
autoempleo mediante oportunidades productivas; microcréditos a mujeres, jóvenes y adultos mayores; ges-
tionar ante el sector productivo la preferencia de mano de obra cuautitlanense; y el trámite de créditos para
apoyar la actividad de los piñateros.
La estrategia de Seguridad Pública consideró la reorganización de los cuerpos de policía, tránsito y
bomberos, su equipamiento, su capacitación, su reconocimiento, y su control mediante exámenes antido-
ping y de confianza. El desempeño táctico fue implementado a través de un consejo ciudadano y de la
atención específica de áreas delictivas como: 1) El programa especial en parques públicos, unidades depor-
tivas y fraccionamientos circunvecinos al tianguis de los martes. 2) El incremento de la vigilancia en el
fraccionamiento San Blas. 3) El desempeño de una oficina especializada en asuntos condominiales. 4) La
aplicación de cursos al personal y a la población para la prevención del delito. Finalmente, la acciones con-
cretas de la administración municipal fueron mejorar las relaciones con la ciudadanía a través de una polí-
tica de puertas abiertas y cercanía con la gente, asimismo, para las relaciones intergubernamentales se
perfiló una actitud de respeto hacia otros niveles de gobierno.
En el periodo administrativo 2009-2012 alternó como alcalde, a partir del 3 de febrero de ese año, el
maestro en derecho Rafael Dorantes Paz, a quien correspondió acelerar el cumplimiento de los compromi-
sos principalmente en materia del extenso programa de obra pública. Como muestra de ello, en ese periodo
se concluyó la construcción del Centro Deportivo El Infiernillo (hoy Unidad Bicentenario: tres hectáreas
de terreno y cuatro mil metros cuadrados de construcción), que incluye alberca semi-olímpica, salón de
usos múltiples, canchas de squash, cancha de usos múltiples, estacionamientos y cancha de fútbol soccer
de pasto sintético (primera en su tipo en el municipio). La Unidad Bicentenario fue complementada con
una plaza cívica externa denominada Estado de México, adicionalmente, la obra deportiva del trienio in-
cluyó también la remodelación y dignificación del Gimnasio Municipal Benito Juárez. Para apoyar las ac-
ciones sectoriales de seguridad pública, se institucionalizó un número telefónico de emergencia 066 y se
inició la operación de veinte cámaras de video vigilancia. Ambas tecnologías, por conducto del Centro de
Emergencia y Reacción Inmediata (ceri), se integraron a una red nacional plataforma México para permitir
el flujo de información y de comunicaciones a efecto de ofrecer un servicio rápido y oportuno a la comuni-
dad, además de prever la posibilidad de generar reportes estatales y federales. Otras acciones fueron la
construcción de la barda perimetral del fraccionamiento Juan Diego; el cárcamo de Villas de Cuautitlán; sí
como las pavimentaciones de la calle del Roble (fraccionamiento Los Morales); de las calles Miraflores,
183
Alfareros y cerrada Nuevo León (San Mateo Ixtacalco); de la calle ejidos de San Mateo (colonia Lázaro
Cárdenas), de la calle Fresnos (San Roque), y de la repavimentación de la avenida Morelos y Sor Juana
(centro).
Para resumir el recuento histórico presentado en este capítulo, podemos confirmar parte del supuesto
inicial en el sentido de que la administración municipal de Cuautitlán está a punto de alcanzar su madurez
evolutiva, correspondiendo esto a la etapa terminal de un proceso muy largo de creación colectiva que pre-
sentó ciertas incidencias. La obra pública es el marco de acción más remoto del ayuntamiento de Cuautitlán,
inicialmente se fundó en el desarrollo cívico comunitario complementado con los apoyos de los gobiernos
estatal y federal, desarrollándose así la infraestructura y el equipamiento básico de la cabecera municipal.
En 1973 el financiamiento municipal y el apoyo del gobierno estatal iniciaron la sustitución de la participa-
ción cívica en la ejecución de las infraestructuras de las comunidades populares, así como en la conforma-
ción de una estructura urbana regular. En 1988 el mismo gobierno estatal inició la construcción de obras
para conformar una estructura vial coherente, acciones que pasó a dirigir el ayuntamiento de 1991. En la
administración actual, para reivindicar la función constitucional municipal en la prestación de servicios
públicos, doce rubros de acción de la obra pública integraron la estrategia de desarrollo municipal más com-
pleta, en la que dos proyectos estratégicos correspondieron a infraestructura social y uno al complemento de
una estructura vial coherente, percibiéndose ausente la reincorporación del desarrollo cívico comunitario.
La política social ha observado un inicio más retardado aunque más dinámico en comparativa con el
anterior. Un rasgo especial ha sido que a partir de 1952 seis médicos han ocupado la presidencia municipal,
lo que se ha traducido en un interés gubernamental por apoyar la creación de infraestructuras y programas
de salud pública. En 1973, el ayuntamiento participaba con la autoridad sanitaria en los esquemas de vacu-
nación y se creó un centro antirrábico municipal. En 1975 fue reabierto un dispensario médico y se promo-
vieron centros de desarrollo para la infancia y la familia. En 1985 se construyeron las primeras lecherías
sociales, se gestionaron los equipamientos estatales de la salud con influencia regional, y se inició un pro-
grama de becas para estudiantes. En 1991 se creó un sistema de clínicas y consultorios netamente munici-
pales. En 1997 se fundó una unidad básica de rehabilitación y una estancia infantil. En el año 2000 empezó
la distribución de paquetes escolares, láminas y despensas. En el 2003 los programas asistenciales fueron
incrementados para atender las carencias ópticas de los estudiantes, el sustento de los adultos mayores, y
se descentralizó la atención médico asistencial mediante jornadas. En el 2006 la descentralización asisten-
cial y la especialización de la salud multiplicaron considerablemente sus acciones. En la administración
actual, los dos rubros de acción de la política social tendieron a moderar el asistencialismo aplicado desde
el 2000 y a focalizar el servicio médico que presta directamente el ayuntamiento; destacando proyectos
estratégicos relacionados con la juventud, el equipamiento y la especialización de clínicas, así como la
salud de la mujer.
Las acciones de fomento económico representan el sector de mayor rezago en el tiempo y en las carac-
terísticas cualitativas de los programas. En 1982 fue instaurado el proyecto productivo Granja Avícola
Cuautitlán. En 1985 se sumó el proyecto Servicios Especializados en Informática y se creó el Servicio
Municipal de Empleo. En 1994 los proyectos productivos llegaron a cinco. En el año 2003 el Servicio de
Empleo se llevó a la web, se creó el centro de atención empresarial y se abrieron cinco esquemas de apoyos
o proyectos productivos agropecuarios. En el año 2006 se inauguró una Escuela de Artes y Oficios y un
Sistema de Apertura Rápida de Empresas, asimismo, se diversificaron los esquemas de promoción agrope-
cuaria. En la administración actual, también como la estrategia más endeble, se previó para las mayorías la
vinculación laboral, créditos y autoempleo, así como mecanismos de simplificación administrativa en apo-
yo a la inversión.
La estrategia de seguridad pública constituyó un gran contraste entre una trayectoria inercialmente ru-
tinaria y las innovaciones pretendidas por la administración municipal reciente. En 1993 el servicio de se-
guridad pública fue dotado de una central radiofónica. Desde 1975 una acción reiterada fue la adquisición
de patrullas, en 1994 incluso se pretendió que cada localidad del municipio contara con una patrulla para
la vigilancia exclusiva. En 1982 se impuso a los elementos policíacos adiestramiento académico y educa-
184
ción física. En 1985 se construyeron los primeros módulos de seguridad pública y fue instaurado el progra-
ma Ciudadano Vigilante. En 2003 se aplicaron programas de cursos escolares y de atención a víctimas del
delito. En la administración actual, la estrategia incluyó como proyectos estratégicos el número telefónico
de emergencia y la operación de un centro de video vigilancia. Adicionalmente, el desempeño táctico del
servicio se dirigió a la institucionalización de la participación social y se pretendió un control más efectivo
de los elementos.
En cuanto a la estructura administrativa municipal, el manejo antecedente ha sido la constante funda-
ción de nuevas unidades administrativas. Aparte de coincidir en lo mismo, la administración actual propu-
so replantear las relaciones intergubernamentales y sociales. Una vez concluida esta secuencia de carácter
incremental, y en relación con los resultados político-electorales registrados durante el desarrollo del pre-
sente, resulta necesario reconocer que el proceso de maduración de la administración municipal de Cuau-
titlán se relaciona directamente con la competición electoral entre dos partidos políticos desde 1975. Más
aún, a partir de 1991 la competición se ha dado entre las autoridades sucesoras con relación con sus prede-
cesoras, y en este caso sin importar la extracción partidista. Sin embargo, también fue necesario reconocer
que esta carrera de méritos políticos podía tener también consecuencias nocivas, tal fue el caso de la capi-
talización del desarrollo urbano durante los noventa y del financiamiento mediante créditos sucesivos du-
rante la primera década del siglo xxi.
Como futura proyección de lo expuesto, y ante la exhortación inicial de que corresponde a las futuras
administraciones municipales iniciar procesos que conserven en la madurez al gobierno municipal para
que continúe socialmente competente, será necesario mantenerles bajo un análisis de carácter racional.
Esto es, en políticas públicas la visión racional inició como estrategia para la solución de problemas y fue
derivada de los criterios racionales de eficiencia técnica y económica. Es decir, se trata de métodos que se
centran en los fines y componentes del problema a resolver (criterio de racionalidad). De esta manera, en
el análisis de políticas es importante considerar la equidad pública, la actividad organizacional, la eficien-
cia operativa, la asignación de recursos, la evaluación de programas, la planeación y presupuestación, y la
elección estratégica. En este trabajo deben coincidir los cuatitlanenses que en el futuro se especialicen en
la investigación de la administración pública, a quienes se les aporta esta secuencia de carácter incremental
a manera de ensayo.
Es necesario entonces sentar las bases para diseñar una serie de controles sociales continuos, de mane-
ra que los principales ejes de acción del actual periodo administrativo evolucionen racionalmente. Es de-
seable que la obra pública alcance a erradicar y a anticiparse a los rezagos en servicios públicos, siendo
ejercida bajo un costo-beneficio y una participación social adecuados. La política social debe afinar los
mecanismos de focalización para que, más allá de evitar el retorno al asistencialismo, se eviten también la
distribución de incentivos perversos para el desarrollo individual de la población. El fomento económico,
tal como fue señalado al final del capítulo III, debe definir estrategias organizativas para la pequeña indus-
tria, para el comercio tradicional, para consolidar nuestra ciudad como centro administrativo y de servi-
cios, y para aprovechar los elementos que puedan proyectar un turismo social en una actualización más
racional que la del profesor Murrieta. La política de seguridad república debe llegar a un equilibrio entre
el funcionamiento de las innovaciones y la institucionalización de la participación ciudadana. Para la es-
tructura administrativa municipal, más allá del discurso de gobernanza moderna que argumentó la admi-
nistración 2006-2009, las relaciones con la ciudadanía deben sobrepasar la legitimación para lograr mejor
la institucionalización, las relaciones intergubernamentales deben rebasar el respeto para concurrir en la
cooperación, y el manejo burocrático debe propasar los estímulos aislados para acceder a la profesionali-
zación de los servidores públicos.
185
En forma particular, se rinde homenaje en este capítulo a aquellos ciudadanos cuautitlanenses que desde su
trinchera ideológica, y en franca competición, iniciaron la construcción física y social del Cuautitlán contem-
poráneo. El retratarlos juntos constituye la riqueza democrática de nuestro municipio.
186
187
1979-1981.
Abril-diciembre 1978.
1982-1984.
188
1985-1987. 1988-1990.
1991-1993. 1994-1996.
189
1997-2000.
190
2000-2006.
2006-2009. 2009-2012.
191
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193
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