Tejido Muscular: Estructura y Función
Tejido Muscular: Estructura y Función
TEJIDO MUSCULAR
4.1 GENERALIDADES
El tejido muscular está constituido principalmente por células de forma alargada que
tienen la capacidad de contraerse; vale decir, que son capaces de acortar su longitud
activamente.
A causa de su forma, las células musculares son conocidas comúnmente con el nombre
de fibras musculares. Es conveniente recalcar que las fibras musculares son células; por
lo tanto, son muy diferentes en su esencia a las fibras del tejido conectivo que son
materiales extracelulares inertes.
En el estudio del tejido muscular debe considerarse también al tejido conectivo que
ocupa los espacios que quedan entre las células musculares.
ORIGEN
El tejido muscular se origina a partir del mesénquima que a su ves proviene del
mesodermo. Se exceptúan de este origen el músculo del iris y las células mioepiteliales
porque derivan del ectodermo.
4.2 CLASIFICACIÓN
4.3 TEJIDO MUSCULAR LISO
Conforma capas contráctiles en las paredes de órganos huecos como: el tubo digestivo,
el tubo respiratorio, los conductos o vías urinarias y genitales. También adoptan esta
disposición las fibras musculares de las arterias de mediano calibre y de las arteriolas.
ESTRUCTURA
El tejido muscular liso está conformado casi exclusivamente por fibras musculares el
conectivo interpuesto entre dichas fibras es escaso y sólo se le visualiza bien en algunas
zonas en donde se separan grupos o capas de fibras.
LA CÉLULA MUSCULAR LISA
Tamaño: las más pequeñas de los (vasos sanguíneos) tienen una longitud de 20 µm, las
más grandes (útero grávido) miden 500 µm. La mayoría de las fibras que conforman las
paredes de los órganos huecos mencionados en el ítem 4.3 tienen una longitud de 200
µm. El espesor de una célula es variable debido a su forma; en la región más gruesa, que
es la que contiene el núcleo, la fibra tiene un espesor de 5 a 10 µm
En las fibras fijadas en contracción, se aprecia un núcleo con bordes ondulados, como el
que aparece en la FIG.4.2.
Entre las fibras musculares sólo se encuentran finas fibras reticulares y una sustancia
glucoproteínica PAS postiva.
ULTRAESTRUCTURA
El resto del citoplasma está ocupado por miofilamentos. Los más finos de 5-8
nanómetros de grosor serían miofilamentos de actina y son los más abundantes. Los
más gruesos de 15-35 nanómetros de diámetros, se aprecian solo ocasionalmente y
estarían constituidos por miosina.
Los miofilamentos de miosina son escasos y estarían en la proporción de 1 por cada 12
de actina.
El significado de tales cuerpos densos, aún no ha sido aclarado. Se piensa que son áreas
equivalentes a las placas de los desmosomas o a la línea Z del músculo estriado. Lo cierto
es que estos cuerpos están interconectados por miofilamentos de 10 manómetros de
espesor que conforman una red tridimensional en el interior de las células. Es de
imaginar que la contracción de estos filamentos produciría el fruncimiento de la
membrana en diferentes sitios, lo cual acortaría los diámetros celulares.
La membrana plasmática de la fibra muscular está cubierta por fuera por una capa PAS
positiva compuesta por glucoproteínas a lo que se agrega una capa de fibras de
reticulina.
HISTOFISIOLOGÍA
Los músculos lisos están inervados por fibras parasimpáticas (colinérgicas) y simpáticas
(adrenérgicas). El impulso nervioso llega simultáneamente a varias fibras gracias a la
ramificación del axón. También se ha demostrado el pasaje del estímulo de una célula a
otra a través de los nexos.
ESTRUCTURA
CITOPLASMA
Los organoides más abundantes de la fibra muscular estriada son las miofibrillas y las
mitocondrias.
Como inclusión vale la pena mencionar al glucógeno.
Las miofibrillas: son los elementos más abundantes del citoplasma de las fibras
musculares estriadas, se observan al M.O. como filamentos de longitud indefinida y de
1-2 µm de diámetro. Se disponen paralelamente a lo largo de la fibra muscular.
Si, mediante microdisección, lograremos aislar algunas miofibrillas (ver extremo
derecho de la Fig. 4.6) las veríamos constituidas por una sucesión de bandas
transversales claras y oscuras; este aspecto sería más notorio si utilizamos un
microscopio de luz polarizada.
Del examen atento de la FIG. 4.6, podremos darnos cuenta que las estriaciones
transversales de la fibra muscular aparecen gracias a que las bandas claras u oscuras de
todas las miofibrillas están en estricta correspondencia y alineadas en sentido
transversal.
La línea más conspicua se encuentra en la. Mitad de la banda clara y se denomina línea
Z o telofragma o estría de Amici.
La porción de miofribrilla comprendida entre dos líneas Z vecinas se denomina
sarcómera. Para la descripción que sigue, debe recurrirse frecuentemente a la
observación del esquema 4.7. La sacómera fue considerada como la unidad estructural
y funcional de la mío fibrilla, razón por la cual se le estudió exhaustivamente; esto dió
origen a una proliferación de nombres para designar las mismas estructuras. A
continuación, trataremos de ponernos de acuerdo en la nomenclatura.
TEJIDO CONECTIVO
Las fibras estriadas están más separadas que las fibras lisas y en el espacio interfibrilar
se encuentra tejido conectivo laxo rico en capilares.
Es importante que el estudiante conozca los detalles finos de los siguientes elementos
de la fibra muscular estriada: sarcolema, centrotúbulos, retículo sarcoplásmico,
mitocondrias y miofibrillas. El conocimiento de la ultraestructura de estos elementos
es indispensable para entender la fisiología de la contracción muscular.
1) Membrana plasmática
2) Capa anhista glucoproteínica PAS positiva
3) Capa de fibras reticulares
Los centrotúbulos o túbulos tranversos: son formaciones tubulares que parecen
originarse por invaginación de la membrana plasmática. Después de un corto trayecto
se bifurcan con el fin de rodear a manera de un anillo a cada miofibrilla (ver esquema
4.9). Si pudiéramos examinar la superficie de la membrana plasmática, la veríamos
acribillada por infinidad de orificios pertenecientes a la abertura de los centrotúbulos.
El número de estos túbulos es muy grande puesto que existen dos por cada sarcómera.
El interior de los túbulos transversos está revestido por una capa de glucoproteínas, que
sería la continuación de la misma capa que forma parte del sarcolema.
El retículo sarcoplásmico.- Es un sistema muy complejo de túbulos y cisternas
equivalentes al retículo endoplasmático liso.
En cada extremo del espacio indicado se ubica una cisterna aplanada orientada
transversalmente a la miofibrilla, de tal manera que la rodean por completo. En el
esquema 4.10 las llamaremos cisternas terminales: superior e inferior. Ambas cisternas
están en contacto con el túbulo transverso correspondiente por una de sus caras. De la
cara inferior de la cisterna superior bajan túbulos, que al llegar a la altura de la parte
media del disco correspondiente se conectan con una red de túbulos aplanados que se
encuentran en dicha región. Lo mismo ocurre con los túbulos que suben de las cisternas
inferiores. De este modo se comunican las cavidades de estas dos cisternas.
También, observando en la FIG. 4.10, se nota que cada anillo tubular o túbulo transverso
está en contacto con dos cisternas terminales; a este conjunto de tres elementos se
llama triada. (Cisterna terminal - túbulo transverso - cisterna terminal).
Mío fibrillas vistas al M.E. Aparecen conformadas por filamentos más finos llamados
miofilamentos. Estos miofilamentos son de dos tipos: los delgados de 5 nm. de diámetro
y los gruesos de 12-15 m. Los delgados son de actina y los gruesos son de miosina. La
disposición de estos miofilamentos explica la existencia de las bandas y sub bandas de
las sarcómeras.
Los miofilamentos de actina son delgados, nacen en la línea Z y sus extremos libres
penetran en la banda A y se intercalan con los miofilamentos de miosina. Como sus
extremos libres no se tocan queda una sub banda en la que sólo se encuentran
miofilamentos de miosina, esta zona es apreciada al M.O., como banda H.
Al examinar con grandes aumentos la región, que en el esquema 4.11 está encerrada en
el círculo, se podrá apreciar la existencia de puentes transversales que, partiendo de los
miofilamentos de miosina, se dirigen oblicuamente hacia los miofilamentos de actina.
Es de suponer que estos puentes hacen contacto con las mIOfibrillas de actina en el
momento de la contracción y los halan hacia el centro del disco A; de tal manera que los
extremos libres de los filamentos de actina opuestos, se aproximan entre sí; lo que se
comprueba por la reducción del ancho de la banda H.
Mediante técnicas especiales se han logrado aislar los mío filamentos y si ha llegado
incluso a disociar las moléculas que los conforman. Al ser examinadas estas
preparaciones, con grandes aumentos del M.E., se ha podido determinar la organización
molecular de los miofilamentos, la que pasamos a resumir:
Los miofilamentos de actina están constituidos por sub unidades globulares (actina G)
que se disponen en filas conformando dos cadenas retorcidas en hélice (ver FIG. 4.12).
El mío filamento de miosina está conformado por varias moléculas de 150 nm de largo
que tienen la forma de un bastón de golf. La varilla está compuesta por meromiosina
ligera; la cabeza, constituye la estructura que hemos denominado puente transversal
del miofilamento de miosina y está compuesta por meromiosina pesada.
La meromiosina pesada tiene actividad de ATP-asa y es capaz de unirse con la catina.
- Nebulina
- Titina
- Alfa actinina
- Cap Z
- Tropomodolina
La neblina es una molécula larga que se envuelve alrededor del miofilamento delgado
para darle estabilidad y a su vez se asocia en los extremos plus o minus del referido
miofilamento con las proteínas Cap Z y tropomodulina respectivamente a fin de regular
o controlar la longitud del miofilamento delgado, mediante el añadido o
despolimerización de moléculas de actina G.
Además, en la sarcómera se encuentran otras moléculas proteínicas que hacen las veces
de puentes transversales entre miofilamentos gruesos para estabilizarlos: La miomesina
y la proteína C conecta miofilamentos gruesos vecinos a nivel de la línea M.
Otra proteína se encarga de conectar las fibras de actina con el sarcolema es la distrofina
cuya falla por causas genéticas origina distrofias musculares que se heredan como
enfermedades ligadas al cromosoma X que afectan predominantemente a individuos
del sexo masculino.
HISTOFISIOLOGÍA
La mayor parte de los músculos están formados por fibras que pueden mediar el
mantenimiento postural, o soportar breves periodos de actividad intensa.
En el hombre los músculos esqueléticos presentan una combinación de fibras
musculares difíciles de identificar al M.O, las de tipo I de contracción lenta y resistentes
a la fatiga (fibras rojas con abundante irrigación y mioglobina), tipo IIA, de contracción
rápida y moderadamente resistentes a la fatiga (fibras blancas), IIB de contracción
rápida y no resistentes a la fatiga; esta variedad de fibras se debe a la existencia de
isoformas de cadena pesada miosina de las que difieren en la actividad de la ATPasa.
Tomemos como ejemplo el músculo bíceps braquial. Este músculo está constituido por
fibras estriadas, cada una de las cuales está rodeada por una capa delgada de tejido
conectivo laxo denominado endomisio.
Las fibras se reúnen en haces o fascículos que se encuentran envueltos en una capa de
tejido conectivo denso llamado perimisio. La reunión de todos los fascículos forma
músculo completo revestido por epimisio que es una vaina de tejido conectivo menos
denso que el del perimisio.
Inervación: el músculo estriado esquelético también se llama músculo voluntario por
que está inervado por fibras sensitivas y motoras del Sistema Nervioso de relación, que
hacen posible que se contraiga a voluntad del individuo.
El tejido muscular cardíaco se encuentra constituyendo las paredes del corazón. Fuera
del corazón sólo se le halla en la pared de las venas pulmonares, en donde rodea a un
pequeño segmento cercano a la desembocadura de estas venas en la aurícula izquierda.
Estructura:
Las características histológicas más faltantes del tejido muscular cardíaco, visto al M.O.,
son las siguientes:
Sus fibras musculares son más delgadas que las del músculo esquelético. Tienen la
peculiaridad de anastomosarse entre fibras vecinas, para conformar una especie de red
tridimensional complicada, con espacios muy alargados en los cuales se encuentra tejido
conectivo laxo con abundantes vasos capilares y fibras nerviosas.
Las estribaciones transversales de las fibras cardiacas son más finas que las homólogas
de la fibra muscular esquelética; no obstante, tienen la misma disposición de bandas y
subbandas; por lo que todo lo descrito al respecto en el músculo esquelético vale para
la fibra cardiaca.
Otra característica diferencial de la fibra cardíaca es la presencia de una nueva banda
más gruesa, llamada disco intercalar o banda escaleriforme. Esta banda se aprecia
como una línea transversal, que puede ser recta o tener el aspecto de una escalera de
gradas, de ahí el nombre de banda escaleriforme (Ver FIF. 4.16).
El núcleo de las fibras cardíacas es algo rectangular y se haya ubicado en la región central
de la fibra.
Ultraestructura
Los túbulos transversos son de mayor diámetro que los homólogos del músculo
esquelético y se encuentra a la altura del disco Z de la sarcómeras.
Junto a las fibras cardíacas ordinarias descritas, que son la mayoría, se encuentran
algunas fibras musculares cardiacas altamente especializadas en la conducción de
impulsos. Estas fibras no se encuentran en todo el corazón. En las aurículas sólo existe
una pequeña agrupación ubicada al lado de la desembocadura de la vena cava superior;
se llama nódulo sinusal o de Keith y Flack. En el límite entre la aurícula derecha y el
tabique interventricular se encuentra el nódulo atrioventricular o de Aschoff-Tawara,
que se prolonga con el haz de His, el que luego de un corto recorrido por el tabique
interventricular se divide en dos ramas: derecha o izquierda, las que se ramifican para
originar las fibras de Purkinje que se distribuyen por debajo del endocardio de los
ventrículos.
Las fibras del nódulo sinusal son más delgadas que las fibras cardiacas ordinarias, se
disponen en haces entrecruzados rodeados por tejido conectivo denso. Este nódulo, por
su automatismo, marca el ritmo de los latidos del corazón, por lo que se llama también
el marcapaso del corazón. A pesar de su capacidad de originar su propio impulso, el
nódulo está muy bien inervado.
Las fibras del nódulo atrioventricular son parecidas a las anteriores, pero, a medida que
nos aproximamos a los extremos del haz de His las fibras se hacen más grandes.
Las fibras de Purkinje se reconocen histológicamente por ser más gruesas que las fibras
ordinarias, tienen pocas miofibrillas separadas por sarcoplasma abundante.
También se ha visto que, cerca de sus extremos, las fibras de Purkinje pierden poco a
poco estas características y se continúan con las fibras ordinarias.
Gracias a la alta velocidad de conducción de este sistema de fibras los ventrículos se
contraen simultáneamente.
CAPÍTULO 5
TEJIDO NERVIOSO
5.1. GENERALIDADES
El tejido nervioso está constituido casi exclusivamente por células y por prolongaciones.
Se le encuentra conformando el sistema nervioso.
El sistema nervioso está integrado por un conjunto de órganos, que tienen por finalidad
la de relacionar los diferentes territorios de la economía a fin de que el organismo
funcione como un todo organizado. Esta correlación se efectúa en forma rápida, casi
instantánea, gracias a la existencia de células altamente diferenciadas que se
denominan neuronas o células nerviosas.
El SNC está constituido por los siguientes órganos: cerebro, cerebelo, pedúnculos
cerebrales, protuberancia, bulbo y médula espinal. Por ser estos órganos sumamente
blandos y delicados, se encuentran protegidos por las paredes óseas de la caja craneana
y del conducto raquídeo (este último solo aloja a la médula espinal).
Para que la protección sea más efectiva, en el interior de estas cavidades óseas, el SNC
está íntegramente envuelto por varias capas de tejido conectivo que constituyen las
meninges, entre las cuales existe un espacio (sub-aracnoideo) ocupado por el líquido
céfalo-raquídeo que hace las veces de un amortiguador hídrico de vibraciones y ondas
de chocque.
Origen
El tejido nervioso se origina a partir del neuroectodermo que a su vez toma su origen en
la placa neural que es un engrosamiento circunscrito, en forma de pera (ver la Fig. 5.1)
del ectodermo.
NEURULACIÓN
Constitución histológica: ya hemos dicho que el tejido nervioso está compuesto, casi
exclusivamente, por células y por las prolongaciones de tales células. En términos
generales podemos distinguir dos familias celulares constituyentes del tejido nervioso:
las neuronas y las células de neuroglía. Las primeras tienen la máxima jerarquía
funcional, son las células nerviosas por excelencia; la segunda son elementos de apoyo
y verdaderos sirvientes de las neuronas y de sus prolongaciones. Por esta razón vamos
a estudiarlas en forma separada.
El aspecto histológico del tejido nervioso cambia según se trate del tejido que forma el
SNC o el SNP.
En el SNS se distinguen, y al corto a simple vista, áreas grises y áreas blancas, que se
conocen con los nombres de sustancia gris y sustancia blanca, respectivamente.
El M.E. ha demostrado que los gránulos de Nissl están formados por acúmulos
de cisternas y túbulos de RER.
Cuando la neurona está inactiva mucho tiempo o se fatiga o cuando ocurre una
grave injuria sobre sus prolongaciones, los gránulos de Nissl cambian su
apariencia y sufren un proceso de desintegración, denominado cromatolisis o
tigrolisis.
Aparato de Golgi: ha sido demostrado en todas las neuronas como una red
irregular de fibras cortas y ensortijadas que rodea el núcleo neuronal. (fig. 5.2.A)
Aprovecharemos la ocasión para decir que las neuronas no se dividen desde los últimos
meses de la vida fetal. Nacemos con un número determinado de neuronas y en curso de
los años el número disminuye por diversas causas. Son células muy sensibles a la falta
de oxígeno más de cuatro minutos de privación de este elemento produce cambios
irreversibles en las neuronas de la corteza cerebral.
El M.E. ha puesto fin a estas polémicas, ya que ha mostrado que las neurofibrillas, que
se ven al M.O., están constituidas por haces de neurofilamentos y de neurotúbulos.
Las dendritas: generalmente son varias por cada neurona y se caracterizan por ser
anchas en su inicio y más delgadas a medida que se alejan del pericarion, por lo menos
en su porción inicial, contienen gránulos de Nissl y mitocondrias.
Las dendritas pueden ser largas o cortas (esto depende del tipo de neurona) y se
ramifican profusamente. Su superficie presenta diminutas espinas o gémulas que
forman parte de los contactos sinápticos, que son numerosos. En las dendritas de una
célula de Purkinje del cerebelo se han contado más de 200 mil contactos sinápticos.
Las dendritas reciben el impulso nervioso, llevado a ellas por los axones y lo conducen
hacia el pericarion de donde sale por el axón para pasar a otra neurona o a un efector
(fibra muscular o celular glandular). Por lo expresado, la conducción en las dendritas es
centrípeta y en los axones es centrífuga.
Axón: El axón o cilindroeje es la única vía de salida del impulso nervioso, por lo que la
conducción en él es celulífuga o centrífuga. Toda neurona tiene sólo un axón, que puede
ser largo o corto según el tipo de neurona. Así, por ejemplo, las neuronas piramidales
de la corteza cerebral tienen axones largos que terminan a diferentes niveles de la
médula espinal. Imagínese el largo del axón, de una de estas células, en una jirafa o en
una ballena. A continuación, enumeraremos las características más importantes de la
estructura y ultraestructura del axón.
- Generalmente nace del pericarion a partir de una zona llamada cono axónico,
que se caracteriza por estar desprovista de gránulos de Nissl. El M.E. tampoco
encuentra ribosomas ni elementos del RER.
- La membrana plasmática que reduce el axón se llama axoplasma.
- El axoplasma se encuentra: Neurofilamentos, neurotúbulos, túbulos o vesísulas
de REL, ribosomas libres y mitocondrias alargadas.
- El axón no se ramifica como las dendritas, pero a veces emite ramas colaterales
que emergen en ángulo recto.
- La terminación del axón se caracteriza por presentar varias ramificaciones que
terminan finalmente en dilataciones. Llamadas bulbos o pies sinápticos. Al
conjunto de ramificaciones de la terminación del axón se conoce con el nombre
de telodendrón.
Cabe aclarar que las neuronas apolares y unipolares solo existen en la vida embrionaria,
al estado de neuroblastos.
5.3. LA FIBRA NERVIOSA
Se designa con este nombre a una prolongación larga de la neurona, con sus cubiertas.
La prolongación en referencia puede ser funcionalmente axón o dendritas. En caso de
ser dendrita, tiene todas las características morfológicas del axón, razón por la cual en
la descripción que sigue utilizaremos el término de axón, teniendo únicamente en
cuenta su morfología.
Los nervios se clasifican, desde el punto de vista funcional en: motores, sensitivos y
mixtos. Son motores los nervios formados exclusivamente por axones, por lo cual la
conducción del impulso nervioso se realiza desde la neurona motora hacia la
terminación, lo que equivale decir que son fibras eferentes. (ejemplo: nervio hipogloso)
Son sensitivos los nervios que sólo contienen dendritas de morfología idéntica al axón.
No obstante, este aspecto, en la conducción se comportan como dendritas que son, o
sea el impulso viaja de la periferia hacia el soma neuronal; lo que equivale a decir que
son aferentes. (ejemplo: nervio óptico, acústico)
Son mixtos los nervios que tienen fibras eferentes y aferentes (ejemplo: todos los
nervios raquídeos)
La mielina, como veremos después, es una capa lipoprotéica de color blanco que rodea
el axón, constituyendo un material aislante que mejora las condiciones de conducción
del impulso nervioso.
Las fibras mielínicas, como su nombre lo indica, no tiene envoltura de mielina, pero sí,
pueden estar cubiertas por células de Schwann o estar completamente desnudas. Cabe
indicar que, en el caso de estas fibras amielínicas, una célula de Schwann puede rodear
con envolturas de su membrana a segmentos de varios axones.
Desde la utilización del M.E. se sabe que muchas fibras consideradas amielínicas son, en
realidad, fibras con escasa cantidad de mielina, la que no era percibida por el M.O.
Las fibras nerviosas han merecido varias clasificaciones según el criterio utilizando para
su estudio o según el autor. Nosotros en este aspecto seguimos el criterio de la escuela
de Rio de la Plata en donde discípulos del histólogo español Pio del Río Hortega han
difundido la siguiente clasificación que pasamos a resumir en forma de un cuadro
sinóptico.
Las fibras mielínicas se encuentran en la sustancia blanca del SNC en los nervios
periféricos.
Existen algunas diferencias entre estas dos clases de fibras que vamos a describir a
continuación.
Una fibra mielínica de los nervios periféricos consta del axón con las siguientes capas
envolventes: mielina, vaina de Schwann o nerurilema y endoneuro.
Axón: El axón es una prolongación neuronal cilíndrica de calibre uniforme, que está
delimitado por el axolema que es la constitución de la membrana plasmática del soma
neuronal y por lo tanto tiene la misma ultraestructura y propiedades.
Vaina de mielina: por fuera del axolema se encuentra la vaina o cubierta de mielina, que
es una sustancia lipoprotéica de color blanquecino, que envuelve el axón en forma
discontinua, ya que de trecho en trecho, se encuentran interrupciones anulares que se
denominan estrangulaciones de Ranvier o nodos de Ranvier. (ver fig. 5.9)
A altura de estos nodos el axón está desnudo y el axolema en contacto con el líquido
tisular.
Las porciones de mielina que se encuentran entre dos nodos vecinos se denomina
internodos y tienen una longitud de 0.1 a 1nm.
Gran parte de la mielina, por ser de naturaleza lipídica, se disuelve con la técnica
histológica corriente y deja un espacio alrededor del axón. A veces en dicho espacio
quedan algunos tractos finos que dibujan una red; a estos residuos de mielina de
naturaleza proteínica se les denominó neuroqueratina.
Ahora, gracias al M. E. sabemos que la miel Lina está formada por anillos concéntricos
claros y oscuros (lípidos y proteínas) que se forman por la fusión de unidades de
membrana que pertenecen a la membrana plasmática de la célula de Schwann.
En un comienzo se pensó que era una capa independiente de la mielina, formada por
células de Schwann a manera de un epitelio. Ahora sabemos que esta capa está formada
por cuerpos de células de Schwann, que han enrollado gran parte de su membrana
alrededor del axón, para formar la mielina.
En cada internodo existe una célula de Schwann. Los extremos no están cortados a
pico, el M.E. revela una superposición escalonada de membranas.
Endodermo: Es la capa mas externa de la fibra nerviosa, y está constituida por tejido
conectivo que contiene fibras colágenas, capilares y fibroblastos, todo esto englobado
en sustancia amorfa con líquido tisular. La zona del endoneuro en inmediato contacto
con el neurilema contiene abundantes fibras de reticulina. Al endoneuro se le conoce
con el nombre de capa de Henle.
Al igual que las anteriores tienen el cilindro-eje envuelto con una capa de mielina con
nodos de Ranvier o internodos de mayor longitud.
Fibras amielínicas
Las fibras nerviosas, se encargan de la conducción del impulso nervioso. Esta conducción
se realiza a lo largo de la membrana o axolema.
El axolema de las fibras nerviosas en reposo está polarizado, lo que significa que la
distribución de las cargas eléctricas entre la superficie externa o interna de la membrana
es diferente.
Entre ambas cargas existe una diferencia de potencial de -85 milivoltios. Ahora bien,
cuando se excita o estimula una fibra, el área estimulada se vuelve electronegativa por
fuera y el interior de la membrana se hace electropositivo; a este fenómeno de inversión
de la carga se llama despolarización, y se produce debido a que la membrana de la zona
estimulada se vuelve permeable al sodio durante una fracción infinitesimal de segundo.
Este lapso es suficiente para que un considerable número de iones Na+ atraviesen la
membrana y se acumulen en la cara interior.
Esto genera una onda de despolarización que se propaga a gran velocidad a lo largo de
todo el Esto genera una onda de despolarización que se propaga a gran velocidad a lo
largo de todo la axolema.
SINAPSIS
Se denomina sinapsis a las zonas de contacto entre los extremos terminales de un axón
y cualquier otra región de la superficie de la neurona siguiente.
Tipos de sinapsis: por lo dicho se puede deducir que la sinapsis puede ser de tres tipos:
Axo-dendrítica, axo-somáticas y axo-axónicas (el último tipo es raro).
Las últimas ramificaciones del axón pierden su vaina de mielina y las puntas
generalmente se dilatan para conformar los bulbos o botones o pies simpáticos.
El M.E. Ha demostrado que, a nivel de la sinapsis, las membranas están muy próximas.
Pero aún separadas por un espacio de 20 nm de espesor al que se denomina hendidura
sináptica. Por definición, una de estas membranas debe corresponder al axón y se
denomina membrana presináptica la que está al frente, separada por una hendidura
sináptica, se llama membranas subsináptica.
El número de contactos sinápticos por neurona es muy grande: 2000 neuronas motoras
del SNC y más de 200,000 en las células de Purkinje del cerebelo.
Se llaman a los extremos periféricos de las fibras nerviosas que conforman los nervios.
Se distinguen dos tipos de terminaciones:
Terminaciones eferentes: como ya dijimos, son los extremos terminales de los axones
que hacen contacto (también se puede hablar de sinapsis) con una fibra muscular o una
célula glandular.
Los axones mielínicos del sistema de relación, o sea las fibras motoras voluntarias,
terminan en las fibras musculares estriadas conformando un tipo de sinapsis que toma
el nombre de placa neuromuscular o motora, en la cual el mediador es la acetilcolina y
la membrana subsináptica es el sarcolema.
Las fibras eferentes del sistema autónomo, terminan en fibras musculares lisas o en las
fibras cardiacas o en células glandulares. El mediador químico de estas terminaciones es
la acetilcolina (en las fibras parasimpáticas) y la noradrenalina (en las fibras simpáticas)