Funciones y Estructura de la Piel
Funciones y Estructura de la Piel
La piel es un órgano de vital importancia (p. ej. quemados con más del 50% de su superficie
comprometida), de estructura compleja y de múltiples funciones. Es el más grande del
2
cuerpo: su superficie llega casi a los 2𝑚 y su peso representa el 30% del peso total en un
adulto.
Ocupando una posición de frontera o interfase, limita nuestro cuerpo del medio externo y
desempeña varias funciones importantes, en especial de protección:
Capítulo 2 EMBRIOLOGÍA
Todos los constituyentes de la piel derivan del ectodermo o del mesodermo. Las
estructuras epiteliales (epidermis, unidades pilosebáceas-apocrinas, glándulas sudoríparas
ecrinas y uñas) derivan del ectodermo.
Los melanocitos, nervios y receptores sensoriales especializados se originan en el
neuroectodermo.
Los otros elementos de la piel: células de Langerhans, fibroblastos, vasos sanguíneos y
linfáticos, músculos y lipocitos nacen en el mesodermo. El origen de las células de Merkel
está en discusión: cresta neural o células epidérmicas multipotentes. El desarrollo de la
epidermis y la dermis, incluidos los tejidos vascular y nervioso de la piel, sucede en
forma coordinada a partir del segundo mes de vida embrionaria y no se completa
hasta varios meses después del nacimiento.
Ectodermo primario
Neuroectode Ectodermo
rmo secundario
Melanocitos 7° semana
De R.Happle
Otros detalles de embriología se encuentran en los capítulos 9, 18, 19, 20, 21 y 22.
La piel es un órgano heterogéneo que incluye todos los tejidos, excepto el cartílago y
el hueso. Histológicamente está constituido por tres capas superpuestas, que de la
superficie a la profundidad son: 1) la epidermis (de origen ectodérmico), que es el epitelio
de cobertura; 2) la dermis, vascularizada y rica en anexos cutáneos y estructuras
nerviosas, y 3) la hipodermis o tejido adiposo subcutáneo (ambas de origen
mesodérmico). Se agregan los siguientes anexos cutáneos: 1) aparatos pilosebáceos
(pelos y glándulas sebáceas); 2) glándulas sudoríparas ecrinas; 3) glándulas apocrinas, y 4)
uñas.
Máximo 1,6 mm 3 mm 30 mm
(palabras de la imagen):
● Asa capilar en la papila
dérmica
● Plexo vascular superficial
● Glándula sebácea
● Folículo piloso
● Glándula Sudorípara
Ecrina
● Asa Capilar en la papila
pilosa
● Matriz Pilosa
● Epidermis
● Dermis
● Hipodermis
La superficie presenta surcos y crestas que dibujan figuras caprichosas y que en los
pulpejos adquieren un patrón individual (dermatoglifos) usado para identificación de las
personas (sistema dactiloscópico de Vucetich). En las “nurserys” se registran los
dermatoglifos de los pies para identificar al recién nacido. El estudio de las líneas
palmares ha contribuido a la detección temprana de algunas anormalidades genéticas
(p. ej. síndrome de Down) y defectos causados por infecciones in útero (p. ej.
rubéola).
El color de la piel depende de la combinación de varios pigmentos detallados en el
cuadro 3-2. El más importante de ellos es la melanina, cuya actividad está regulada por
factores raciales y genéticos programados para cada individuo (color constitutivo), que
puede modificarse por la acción de los rayos ultravioleta y otros estímulos (color inducido
o facultativo).
La epidermis es el único tejido del organismo que está en contacto con el aire
relativamente seco. Debido a ello, para preservar las células más profundas tiene
estructura estratificada y sus células más externas (corneocitos) mueren y se convierten
fundamentalmente en material proteico resistente: la queratina.
Tiene un espesor de 0,04 mm (párpados) a 1,6 mm (palmas). Varía según las
regiones, la edad y el sexo. Así, es muy delgada en los párpados o en la cara anterior del
antebrazo de una mujer vieja, mientras que es muy gruesa en la planta de los pies de un
hombre joven activo.
Está constituida por cuatro tipos de células que viven en simbiosis armónica: 1) el
queratinocito; 2) el melanocito; 3) la célula de Langerhans, y 4) la célula de Merkel.
Melanocitos 5%
(Palabras de la imagen): Capa córnea, Capa granulosa, Capa espinosa, Capa basal, Epidermis,
Célula de Langerhans, Queratinocito, Célula de Merkel, Membrana basal, Melanocito, Dermis
Fig. 4-2. Representación esquemática de la epidermis con la ubicación de sus cuatro tipos
celulares; queratinocito, melanocito, célula de Langerhans y célula de Merkel.
1. Capa basal o germinativa. Constituida por una sola hilera de células cilíndricas,
con el eje mayor vertical, que asientan sobre la membrana basal o unión
dermo-epidérmica, y cuya división (mitosis) da origen a las células de las capas
suprayacentes. Las células basales pueden ser consideradas como las células
troncales de la epidermis. Sin embargo, el pequeño número de queratinocitos en
división (30%) puede expandirse rápidamente a las capas suprabasales para la
cicatrización de una herida o en caso de una enfermedad cutánea
hiperproliferativa como la psoriasis.
2. Capa espinosa. Compuesta por varias hileras (5 a 10 según las regiones del
cuerpo) de células poliédricas que a medida que ascienden se van aplanando,
unidas entre sí por “puentes” intercelulares que confieren a su superficie aspecto
“espinoso”. La microscopía electrónica ha mostrado que en realidad esa unión se
hace mediante diversos dispositivos, el más complejo y principal de ellos son los
desmosomas, que se analizarán en detalle más adelante.
Las células están separadas entre sí por una distancia bastante constante, de
aproximadamente 200 Å. El espacio intercelular está ocupado por la sustancia
cementante, también llamada glucocáliz, que contiene glicoproteínas y
lipoproteínas. Su consistencia de gel permite, a la vez, la cohesión intercelular y el
pasaje de sustancias nutritivas.
3. Capa granulosa. Consiste en 2 0 3 hileras de células caracterizadas por la aparición
de gránulos irregulares basófilos que se tiñen intensamente (queratohialina) dentro
del citoplasma. Las células a este nivel se han aplanado, con su eje mayor dispuesto
en sentido horizontal. Hasta aquí todas las células son viables, es decir, vivas. El
espesor de esta capa es proporcional al de la capa córnea, salvo en la ictiosis
simple donde hay hiperqueratosis sin capa granulosa. En el citoplasma de las
células granulosas existe otra organela: queratinosomas o cuerpos laminados
o de Odlan, que se adhieren a la membrana y vuelcan su contenido de
glucoesfingolípidos y enzimas (lipasa, fosfolipasa, etc.) en el espacio
intercorneocitario de la capa córnea.
Representa un compartimiento de diferenciación preterminal.
4. Capa córnea. Constituida por capas apiladas de células grandes, aún más
aplanadas, anucleadas, sin organelas citoplasmáticas, muertas (“momificadas”),
íntimamente unidas entre sí. Continuamente se están desplazando al unísono hasta
desprenderse en la superficie (descamación permanente inaparente). Es el
compartimiento de diferenciación terminal.
El espesor de la capa córnea varía dé una veintena de estratos apilados a nivel de
la parte interna del antebrazo a casi mil en la planta del pie.
La capa córnea es la envoltura protectora del ser viviente y debe asegurar
múltiples funciones: 1) ofrecer a la vez rigidez y suficiente flexibilidad para no
fisurarse durante los movimientos; 2) ser impermeable tanto para los fluidos internos
como externos, y 3) oponerse a la penetración de moléculas exógenas.
El estrato lúcido, denominado así por su particular aspecto microscópico, sólo se
ve en la piel gruesa de las palmas y plantas, por debajo de la capa córnea. Podría
ser un artefacto de la fijación histológica.
La zona de transición entre la porción viva y la parte muerta se ubica a nivel
del tercio superior de la epidermis. Reviste gran importancia funcional, pues
es el comienzo de la barrera reguladora de los intercambios.
(Palabras de la imagen): Capa granulosa ~25 µ, Capa espinosa 10-15 µ, Célula hija
abandonando la capa germinativa, mitosis, Célula córnea 30-45 µ, 6-10 µ, Célula
basal
MUCOSA BUCAL
Con excepción del dorso de la lengua y el paladar duro, la mucosa bucal no posee capa
granulosa ni capa córnea en toda su extensión. Las células en su migración a la superficie
aparecen primero vacuoladas, por su alto contenido en glucógeno, luego se encogen
conservando su núcleo (paraqueratosis fisiológica) y finalmente descaman.
1. Citoquinas.
4. Complemento.
de P. M. Elías
Fig. 5-1. Un desmosoma establece la cohesión con otro similar de la célula vecina. Los
tonofilamentos se insertan en la placa citoplasmática (desmoplaquinas y placaglobina). El
enlace transmembrana se hace en el espacio intercelular mediante glucoproteínas
especializadas: las desmogleínas. Los desmosomas, al igual que los otros tipos de uniones
intercelulares, no son estructuras permanentes; continuamente se desintegran y vuelven
a formarse en el curso de los movimientos celulares de la diferenciación epidérmica.
A nivel de la capa córnea, las células se unen por estructuras proteicas parecidas a los
desmosomas por su morfología y repartición, denominadas corneodesmosomas, que
desempeñan un papel mayor en la cohesión intercelular. Se forman a partir de los
desmosomas gracias a la adición de una proteína sintetizada en los cuerpos laminados: la
corneodesmosina.
Las uniones de adhesión (adherens) son estructuras que se asemejan groseramente a los
desmosomas, pero son diferentes desde el punto de, vista bioquímico y funcional. Su
reconocimiento reciente se basa principalmente en la inmunomarcación de sus proteínas
específicas: vinculina y actina.
Las uniones ocluyentes (occludens) sólo se hallan en estado rudimentario y no funcional.
La cohesión entre los queratinocitos está asegurada por las proteínas pertenecientes a la
familia de las caderinas (integrantes de las moléculas de adhesión), glucoproteínas
transmembranosas asociadas a dos tipos de uniones: desmosomas y de adhesión. Las
caderinas son calcio-dependientes para la formación de las uniones mecánicas y la
estratificación epitelial (crecimiento y diferenciación de las células).
Las caderinas desmosómicas: desmogleínas (1, 2 y 3) y desmocolinas (1, 2 y 3), son las
moléculas de adhesión específicas de esa estructura.
La desmogleína 3 —el antígeno del pénfigo vulgar— se expresa exclusivamente en la
parte inferior de la epidermis suprabasal, mientras que la desmogleína 1 —el antígeno del
pénfigo foliáceo y fogo selvagem— se ubica superficialmente. Esta distribución diferencial
de las caderinas desmosómicas explica la localización de la acantólisis (pérdida de la
cohesión interqueratinocitaria) en el curso de las enfermedades ampollares autoinmunes.
Las desmocolinas 1 y 2 son el antígeno de la dermatosis (¿pustulosis?, ¿pénfigo?)
intraepidérmica neutrofílica por IgA.
Proteínas precursoras
1. Involucrina: Es el primer precursor que se ha identificado y es la proteína
mayoritaria, rica en glutamina y lisina. Se expresa en la mitad superior de los
estratos espinoso y granuloso, y desaparece en el estrato córneo. En la psoriasis, su
síntesis está aumentada: aparece de manera precoz en las primeras capas
suprabasales y se conserva en todo el estrato córneo.
2. Loricrina: Es una proteína particularmente rica en glicina, serina y cisteína, que se
sintetiza a nivel de la capa granulosa en gránulos de queratohialina específicos
(gránulos L) diferentes de los gránulos F que contienen la filagrina. En la epidermis
psoriásica está reducida.
3. Cornifinas: Estas proteínas, también llamadas spr (small proline rich protein), son
ricas en prolina y glutamina. Se distinguen tres clases: 1, 2 y 3. Como la involucrina,
se sintetizan en los estratos espinoso y granuloso, y están aumentadas en la
psoriasis.
4. Otras proteínas precursoras: Queratolinina o cistatina A, un inhibidor de enzimas
proteolíticas; la filagrina, una proteína rica en cistina, etc.; intervienen en pequeñas
proporciones.
5. Se deshidrata
(Palabras de la imagen): Tipo l, ácida (A), Cadenas de polipéptidos, Tipo ll, básica (B)
Fig. 6-2. De acuerdo con sus propiedades fisicoquímicas se han descrito dos tipos de
subunidades de queratina: tipo I, ácida (A) y tipo II, básica (B), alineadas paralelamente
para formar la doble cadena helicoidal. Se señalan los tres tipos de uniones transversales;
las disulfuro son las más fuertes.
LAS QUERATINAS*
En el hombre se han identificado más de una treintena de citoqueratinas (CKs) epiteliales
y tricocíticas. Se las clasifica en dos familias de acuerdo con su peso molecular y carga
eléctrica. El tipo I agrupa CKs ácidas, de bajo peso molecular (excepto CK9), cuyos genes
están localizados en el cromosoma 17X. El tipo II : agrupa CKs básicas/neutras, de alto
peso molecular, cuyos genes están localizados en el cromosoma 12-q, 11-q13.
Las citoqueratinas son los principales componentes proteicos de los filamentos
intermedios queratínicos (o tonofilamentos), de 89 nm de diámetro. Para su formación se
organizan de manera compleja. La primera etapa resulta de la asociación de un polipéptido
ácido con uno básico para formar un dímero espiralado. Las dos cadenas se disponen
paralelamente, estabilizadas por tres tipos de uniones transversales, la más fuerte es la
disulfuro (S-S). Un dímero se asocia con otro dímero para formar un tetrámero
(protofilamento). Los tetrámeros se asocian de a dos, constituyendo los octámeros que
forman los filamentos intermedios.
La expresión de los genes de CKs en las células epidérmicas está regulada o bajo la
dependencia de un considerable número de factores tisulares y moleculares: mesénquima,
proteínas de la matriz extracelular, factores de crecimiento (TGE, EGF), calcio iónico,
proto-oncogenes, etcétera.
Las técnicas de biología molecular han permitido demostrar que algunas enfermedades
hereditarias de la epidermis, como las epidermólisis ampollares simples (EAS) y las
hiperqueratosis epidermolíticas (HE), se deben a mutaciones puntuales en los genes
codificantes de las CKs.
Existe una forma menos severa de queratodermia palmoplantar (tipo Unna- Thost), no
epidermolítica, en la que la mutación se produce en CK1.
PERSPECTIVAS:
APLICACIÓN DE LA TECNOLOGÍA GENÉTICA PARA EL DIAGNÓSTICO PRENATAL Y
PRESINTOMÁTICO Y PARA LA PLANIFICACIÓN FAMILIAR.
LA TERAPIA GENÉTICA TIENE UN INMENSO POTENCIAL, PERO PLANTEA SERIOS
PROBLEMAS ÉTICOS Y MORALES. LA ACTITUD APROPIADA ES DE UN OPTIMISMO
CAUTELOSO.
Desde el punto de vista morfológico, en el sentido clásico, es posible distinguir dos tipos de
queratina: blanda y dura, cuyas características diferenciales se resumen en el cuadro 6-3.
La queratina dura es una proteína insoluble en agua y bastante resistente a los álcalis
diluidos, ácidos fuertes y solventes orgánicos, mientras que la queratina blanda de la
epidermis contiene aproximadamente 20% de proteína hidrosoluble.
La hidratación normal de la capa córnea es crítica. La molécula de queratina hidratada
puede estirarse en el sentido del eje de su cadena. Un cabello húmedo, por ejemplo,
puede alargarse una vez y media.
Cuadro 6-4.
El agua de la capa córnea proviene de dos fuentes: 1) del interior, que luego de
atravesar la “barrera” se evapora (perspiración insensible), y 2) del exterior, la más
importante, representada por la humedad del ambiente, influenciada por: la temperatura
y el viento. La perspiración insensible o pérdida de agua transepidérmica varía normalmente
2
entre 0,1 y 0,4 mg/𝑐𝑚 por hora.
Cuadro 6-5.
3. Capacidad (integridad) del estrato córneo para retener agua, factor natural de
humectación (NMP).
Si el contenido de agua es menor del 10% la piel se deseca y agrieta (piel “paspada”),
tornando más fácil la penetración de irritantes o alérgenos contactantes. Si está
sobrehidratada, su función de “barrera” para sustancias químicas es menos eficiente y la
flora microbiana aumenta, con mayor riesgo de infección. El sudor y los ácidos grasos
acidifican la superficie de la piel. La capa córnea posee considerable resistencia eléctrica,
que es reducida con un mínimo grado de transpiración, Los policías utilizan este fenómeno
durante el interrogatorio con el “detector de mentiras” (sudor emocional).
Sobre la piel existe una película hidrolipídica que entorpece el desecamiento aéreo Los
lípidos tienen un doble origen: epidérmico y sebáceo (el más importante).
Los queratolíticos son agentes que “disuelven” la queratina. Los wo fuertes son el
ejemplo más potente: la solución de hidróxido de potasio al 10% se usa para digerir
escamas, pelos y uñas en el examen micológico directo. El sulfuro de bario se usa como
depilatorio al igual que los tioglicolatos, estos últimos también se utilizan en la ondulación
“permanente” y el alisado del cabello. Estos álcalis atacan las uniones disulfuro en un
medio con pH muy alto, debilitando la estructura molecular de la queratina, Los agentes
queratoliticos más débiles (resorcinol, ácido salicílico, urea, alfa hidroxiácidos)
probablemente no son auténticos queratolíticos y actúan sobre los corneodesmosomas y las
uniones transversales más débiles (en especial las uniones hidrógeno); se utilizan
ampliamente en terapéutica dermatológica y dermocosmética. El ácido retinoico tiene un
efecto similar, si bien más profundo, en la intimidad de los comedones (agente
comedolítico). Los retinoides aromáticos por vía sistémica son importantes moduladores
de la queratinización y producen adelgazamiento global de la capa córnea.
CICLO CELULAR
Las mitosis ocurren normalmente en la capa basal o germinativa. Pero en condiciones
patológicas (p. ej. psoriasis) pueden observarse mitosis en células de la hilera
suprayacente y aún más arriba. Por lo tanto, en tales condiciones no es lo mismo capa
basal que capa germinativa.
En la figura 7-1 se esquematizan las etapas del ciclo celular en la epidermis. Después del
largo período de crecimiento postmitótico (𝐺1) la célula tiene tres opciones: 1) abandonar el
ciclo y sufrir una serie de transformaciones metabólicas (D) que la van diferenciando —o
adaptando a su función- hasta morir al alcanzar la capa córnea; 2) abandonar el ciclo
temporariamente y entrar en latencia o “hibernación” (𝐺0) , durante la cual ni se reproduce ni
se diferencia, pero puede volver al ciclo tras una adecuada estimulación (hay células
detenidas también en (𝐺2), y 3) entrar en el período de síntesis activa de ADN en el
núcleo (S), para continuar luego (𝐺2) hasta terminar en la mitosis (M).
EPIDERMOPOYESIS
Los estudios de cinética celular demuestran que en la epidermis normal las células
basales, mitóticamente activas, tienen un ciclo que dura de 200 a 400 horas (promedio
19 días). La diferenciación hasta llegar a la capa granulosa abarca 2 semanas y las
células córneas tardan otras 2 semanas en desprenderse (tiempo de tránsito). El
control de toda esta cinética depende de distintas moléculas —unas estimuladoras y otras
inhibidoras de la síntesis de ADN- no totalmente conocidas: citoquinas, factores de
crecimiento y hormonas que interactúan de manera compleja para asegurar la
homeostasis. Las citoquinas y los factores de crecimiento son producidos por los
queratinocitos, las células de Langerhans y los linfocitos en la piel. Las catecolaminas, que
no penetran la superficie de la célula, influyen la división celular por intermedio de los
nucleótidos intracelulares: AMP y GMP cíclicos. Las hormonas esteroides se unen a
receptores del citoplasma, pasan al núcleo y actúan a nivel transcripcional.
RESUMEN DE LA EPIDERMOPOYESIS Y QUERATINIZACIÓN
Membrana Basal
Dermis
DESCAMACIÓN
Los corneocitos se mantienen interdigitados en varias capas superpuestas sólidamente
unidas (estrato compactum, que asegura la función de barrera), adherencia que se va
perdiendo en las capas superficiales (estrato disjunctum) hasta desprenderse. Esta
descamación fisiológica. se debe a la degradación enzimática de los corneodesmosomas,
junto con modificaciones bioquímicas de los lípidos del cemento intercorneocitario,
producidas por enzimas, principalmente la esteroide sulfatasa (“descementación”). En la
ictiosis ligada al cromosoma X existe un déficit de esta enzima, por. lo cual al
acumularse el sulfato de colesterol la descamación se produce anormalmente en forma
de escamas grandes, a veces negras.
Los rayos solares tienen un efecto bivalente: 1) benéfico, por sus acciones calórica,
antirraquítica y antidepresiva, y 2) nefasto, por su papel preponderante en la
carcinogénesis y el envejecimiento cutáneo. El efecto antirraquítico se ejerce mediante la
producción fotosintética de vitamina D en la piel; no más de 5 a 10 minutos resultan
suficientes.
En los seres humanos el 90% de la vitamina D proviene de la piel y sólo el 10% se
obtiene de los alimentos.
En primer lugar, el 7-dehidrocolesterol en la epidermis absorbe radiaciones con una
longitud de onda < 320 nm y se convierte en provitamina 𝐷3. Las capas basal y de Malpighi
contienen la mayor cantidad de provitamina. En segundo lugar, la provitamina se isomeriza
térmicamente para formar la vitamina 𝐷3 (colecalciferol) en el hígado. En el riñón una
segunda hidroxilación la transforma en el compuesto biológicamente activo
1,25-dihidroxicolecalciferol, también llamado calcitriol, cuyos órganos efectores
predominantes son los huesos y el intestino.
La vitamina D. es fundamental para garantizar la absorción del calcio y el fósforo que
necesitan los huesos.
En estudios in vitro se ha demostrado que los queratinocitos producen vitamina D, la
metabólizan en.su forma biológicamente más activa, calcitriol, y responden al calcitriol
producido por ellos reduciendo la proliferación y estimulando la diferenciación (Bikle, 1993).
Estos hallazgos han tenido gran importancia para impulsar el empleo de análogos de
vitamina D tópicos en estados hiperproliferativos, como la psoriasis. Actualmente se
dispone del calcipotriol y el tacalcitol.
La localización del : pigmento melánico en el ojo y el oído explica los síntomas de los
síndromes de Waardenburg y de Vogt-Koyanagi:
● Heterocromía del iris
● Uveítis
● Sordera
El melanocito no se tiñe con hematoxilina-eosina, por eso se lo llamó célula clara; las
impregnaciones argénticas permiten su estudio. La incubación de los cortes histológicos en
una solución de 3,4-dihidroxifenilalanina (DOPA) tiñe los melanocitos funcionantes o
activos de negro por contener la enzima tirosinasa.
Se intercalan entre las células basales (como en sándwich): 1 cada 5 en la cara y 1 cada
20 en las partes cubiertas. Esta posición privilegiada, en la interfase dermo-epidérmica,
facilita la posibilidad de interacción con numerosos tipos celulares, los queratinocitos
entre ellos. En efecto, los queratinocitos pueden modular la morfología, la proliferación y la
diferenciación mediante la producción y secreción de factores de crecimiento (bFGF),
citoquinas y mediadores de la inflamación (leucotrieno C4). Poseen numerosas
prolongaciones citoplasmáticas, delgadas y largas: las dendritas (parece un octópodo). El
número y tamaño de las dendritas es extremadamente variable en función del ambiente
melanocítico. Carecen de tonofilamentos y desmosomas.
Cada melanocito se conecta con 35 a 40 queratinocitos más o menos alejados,
constituyendo una unidad epidérmica de melanización (UEM), más funcional que
anatómica, que recientemente se ha ampliado con la inclusión de la célula de
Langerhans (UQLM), con lo cual participa en la reacción inmunitaria epidérmica.
(Palabras de la imagen):
● Pigmentación
melánica,
● piel,
● tejido,
● célula,
● melanocito,
● melanosoma,
● nivel subcelular,
● tirosinasa,
● tirosina,
● dopa,
● melanina,
● niveles
macromolecular y
molecular
Fig. 9-3. Distintos niveles de organización del sistema pigmento melánico (según T.B.
Fitzpatrick).
Dentro del queratinocito, los melanosomas (redondos, como pelota de fútbol) estan
agrupados en complejos de 4 a 8, rodeados por una membrana, si se trata de un
sujeto blanco; en el negro, por el contrario, están aislados y dispersos, son más
grandes y ovales (como pelota de rugby).
En los corneocitos, los lisosomas realizan la degradación de los complejos melanosómicos,
dando por resultado un polvillo melánico que tiende a cubrir la parte superior del núcleo
-como una sombrilla- para proteger su ADN (material genético) del daño que puedan
ocasionar las radiaciones ultravioleta. Por consiguiente, la presencia de pigmento melánico
dentro de una célula no prueba que sea un melanocito.
Al fin, la melanina se elimina con la descamación de la capa córnea. Probablemente
también una parte es eliminada a nivel de la dermis por vía linfática. La exageración de ese
mecanismo normal produce en ciertas circunstancias patológicas (eritrodermias) la
reticulosis lipomelánica (Pautrier-Woringer) en los ganglios, actualmente llamada
linfadenopatía dermatopática.
(Palabras de la imagen):
● Remoción de melanina por la descamación del estrato córneo
● Degradación de melanosomas
● Transferencia de melanosomas
● Melanización de melanosomas
● Formación de melanosomas
● Transporte de tirosinasa
● Síntesis de la matriz de melanosomas
● Síntesis de tirosinasa
● melanocito
● melanosoma
● queratinocito
● melanoblastos
Fig. 9-4. Etapas de las vías morfológica y metabólica de la pigmentación melánica de la
epidermis. Los melanosomas se forman por la fusión de vesículas del aparato de Golgi y del
retículo endoplasmático. La tirosinasa se encuentra dentro de la vesícula. Los melanosomas
progresivamente se melanizan, luego se transfieren al queratinocito (donde se degradan) y
finalmente la melanina se elimina como polvillo con la descamación (según T.B. Fitzpatrick).
2. Melanización de melanosomas
Dentro del melanocito
3. Transporte
4. Transferencia
5. Degradación de melanosomas
Dentro del queratinocito
6. Eliminación de la melanina con la
descamación
Los melanocitos parecen tener un papel activo en el seno del sistema inmunológico de la
piel: producen numerosas citoquinas y mediadores de la inflamación y la fagocitosis,
expresan antígenos de clase II del complejo mayor de histocompatibilidad y presentan
antígenos a las células inmunocompetentes.
El pigmento melánico puede ser decolorado por oxidación (H202). Este fenómeno se
aprovecha para la decoloración del pelo. Otros agentes despigmentantes son:
hidroquinona, monobenil éter de hidroquinona (destruye los melanocitos),
butilfenolparaterciario e isopropil catecol (leucodermia química por. antisépticos en
jabones). La pigmentación que producen el arsénico, la radioterapia y la inflamación, se
debe a la inactivación de los grupos SH de la epidermis, que normalmente están inhibiendo
la tirosinasa por unirse al cobre.
Durante la migración embrionaria de los melanocitos, es posible que algunos queden
detenidos permanentemente en la dermis, donde comienzan a producir melanina. La
pigmentación resultante es de color azulado, más o menos oscuro, debido a un fenómeno
óptico (Tyndall) de dispersión de la luz en medio no homogéneo. Esto es lo que ocurre en
la mancha mongólica y los nevos de Ota (oftalmomaxilar), de Ito (acromioclavÍcular) y
azul. En esta situación, los melanocitos se denominan continentes por no desprenderse
de su pigmento, como lo hacen los de la epidermis.
Igualmente tiene color oscuro la pigmentacién que resulta de la caída del pigmento a la
dermis, consecutiva al daño sufrido por las células basales y los melanocitos
(degeneración hidrópica). El pigmento es fagocitado y retenido por los histiocitos que, en
este caso, se denominan melanófagos. Esto sucede en las reacciones liquenoides
(incontinentia pigmenti).
En ciertos casos de melanoma maligno con múltiples metástasis, la piel y la orina
pueden tornarse oscuras por la presencia de melanófagos en sangre periférica, médula
ósea y dermis. En el suero de estos enfermos se ha encontrado tirosinasa.
Fig. 11-1. Representación esquemática ultraestructural de la célula de Merkel (CM) con sus
dendritas y desmosomas que la unen a queratinocitos (Q) vecinos; gránulos electrón-densos
característicos (G), axón (A) mielinizado con abundantes mitocondrias y engrosamiento
postsináptico de su membrana terminal.
1.Andamiaje estructural.
2.Conexión y firme unión entre la epidermis y la dermis superficial o papilar.
3.Regulación de la permeabilidad y función de barrera selectiva.
4.Desarrollo y diferenciación de la epidermis (transmisión de mensajes y señales). .
5.Reparación tisular (cicatrización de heridas).
El descubrimiento de los genes que codifican algunos de los componentes de la unión
dermo-epidérmica ha permitido el diagnóstico prenatal rápido, temprano y con pocos
riesgos de ciertas enfermedades ampollares hereditarias.
Capítulo 13 - La Dermis
Fig. 13-2. Formación del colágeno: procolágeno intracelular (en el fibroblasto) y tropocolágeno
extracelular.
Fig. 13-3. Después de la remoción de las extensiones peptídicas terminales las moléculas de
tropocolágeno espontáneamente para formar fibras con una separación de '/4 de largo de molécula
(produce las bandas de estriación visibles con microscopía electrónica).
Las fibrillas recién alcanzan su completa resistencia a las tensiones cuando sus moléculas
se unen con enlaces covalentes transversales. La primera etapa de esas uniones en la
formación de aldehídos a partir de los residuos lisil e hidrocilisil por la lisil oxidasa. Esta
enzima es bloqueada por los nitritos presentes en algunas plantas leguminosas (Latyrus
odoratus y L. cicera), cuya ingestión produce en los animales el latirismo
(deformidades articulares y aneurismas de aorta debidos al colágeno defectuoso).
Fig. 13-4. Desaminación oxidativa de la lisina antes de la formación de las uniones transversales
covalentes colágeno.
LISIL OXIDASA: Forma aldehídos a partir de residuos lisil e hidroxilisil, que constituyen
enlaces transversales covalentes.
Las fibras elásticas constituyen del 1 al 3% del peso seco de la piel normal. Son finas (1 a
3 um de diámetro), muy ramificadas, entrelazadas y onduladas o plegadas en estado de
relajación. Debido a sus continuas curvas aparecen fragmentadas en los cortes histológicos.
Su particular configuración está destinada a conferir elasticidad a la piel y así puede
volver a su estado original después de haber sido estirada mecánicamente.
Las fibras elásticas están compuestas, desde el punto de vista químico-estructural, por lo
menos por dos proteínas distintas: 1) la elastina (85%), una proteína insoluble en el centro
amorfo, y 2) un complejo glucoproteico microfibrilar: fibrilinas 1 y 2, que lo rodean.
Anormalidades en la estructura de la fibrilina-1 causan las alteraciones características del
síndrome de Marfan en tejidos que contienen fibras elásticas, como la aorta y la piel. La
fibrilina-2 está asociada con otra afección Marfan-símil, la aracnodactilia contractural
congénita.
La microscopía óptica, mediante el empleo de coloraciones especiales (plata, orceína,
resorcina-fucsina), permite identificar tres tipos de fibras: oxitalán, elaunina y elásticas,
que forman un conjunto denominado sistema elástico (Gawlik). Las fibras elaunínicas
constituyen un plexo que se dispone paralelamente a la unión dermo-epidérmica a lo largo
del límite entre la dermis papilar y reticular. Desde ese plexo papilar parten las fibras
oxitalánicas (las más delgadas) que siguiendo un curso vertical se anclan en la membrana
basal dermo-epidérmica. A ese mismo plexo llegan las fibras elásticas (las más gruesas)
provenientes de la dermis reticular. Las fibras de elaunina serían morfológicamente
intermedias entre las de oxitalán y las elásticas. Por su ubicación en zonas de tensión son
consideradas fibras de resistencia mecánica, mientras que las elásticas son responsables
de las propiedades elásticas de la piel por su riqueza en elastina.
La composición química de la elastina-proteína estructural principal- es bastante similar a la
del colágeno, pero difiere: 1)por la relativa riqueza de valina y alanina; 2) por la presencia
de uniones transversales covalentes de desmosina e isodesmosina, y 3) por tener solo un
1% de hidroxiprolina.
Fig. 13-5. Las fibras elásticas están onduladas y entrelazadas en relajación. Al ser estiradas
mecánicamente, cada molécula se desarrolla y adquiere una conformación extendida.
La sustancia fundamental amorfa es un material que llena los espacios entre los
componentes fibrosos y celulares de la dermis. Está compuesta por agua, electrolitos,
proteínas plasmáticas y mucopolisacáridos.
Los mucopolisacáridos: glucosaminoglicanos y ácido urocánico, al unirse en forma
covalente con polipéptidos se denominan proteoglicanos.
En la dermis, los glucosaminoglicanos más comunes son el ácido hialurónico y el
dermatán sulfato. Se encuentran asimismo pequeñas cantidades de condroitín-sulfato,
heparán sulfato y heparina.
La gran cantidad de ácido hialurónico en la dermis fetal se correlaciona con la reducida
cicatriz que dejan las heridas en el feto. Otros dos proteoglicanos estudiados
recientemente son el decorín, que está asociado a las fibras colágenas regulando su
crecimiento y alineación, y el versican, que se distribuye con las fibras elásticas y
posiblemente contribuya a su formación.
En los preparados histológicos, la sustancia fundamental se “ve” sólo cuando se tiñe con
azul alciano o hierro coloidal.
La sustancia fundamental es capaz de almacenar gran cantidad de agua (hasta mil veces
su propio volumen). Desempeña un importante papel en el mantenimiento del balance
homeostático de electrolitos y agua, y probablemente regula el pasaje de hormonas y
sustancias nutritivas de la sangre a las células. Actúa como humectante y lubricante entre
las redes de fibras colágenas y elásticas durante los movimientos de la piel.
El mixedema resulta de la acumulación de mucina en la dermis. La variedad común
generalizada es característica del hipotiroidismo; en contraste, el mixedema pretibial se
produce en el hipertiroidismo (enfermedad de Graves). En el mixedema pretibial (no
siempre en esa zona anatómica) se produce un exceso de secreción de
glucosaminoglicanos por los fibroblastos bajo el efecto de los autoanticuerpos.
En las mucopolisacaridosis —una de ellas es el síndrome de Hurler o gargolismo-— hay
un excesivo depósito de mucopolisacáridos en varios tejidos, como piel, articulaciones y
huesos, y se debe fundamentalmente a un defecto en las enzimas lisosómicas que los
degradan.
Otro componente principal de la sustancia fundamental es la fibronectina (ya mencionada
en la unión dermo-epidérmica), una glucoproteína de alto peso molecular que se dispone en
la superficie de las células, a las que se liga mediante integrinas. Durante la cicatrización
de las heridas actúa como andamiaje para la migración de fibrocitos, monocitos,
macrófagos, células endoteliales y epiteliales.
La fibronectina, asociada a fibras de colágeno tipo III y elásticas oxitalánicas, se conocía
antes como fibras de reticulina (visualizables con impregnación argéntica). Están
presentes en la dermis adventicial, en la membrana basal y alrededor de los vasos
sanguíneos y células adiposas.
Desde el punto de vista morfológico y funcional, la dermis se divide en dos
compartimientos: la dermis adventicial (papilar y perianexial) y la dermis reticular. La
dermis adventicial está constituida por colágeno III - fibronectina reticulina, cuyas fibras,
dispuestas verticalmente en las papilas, forman un retículo laxo especialmente apropiado
para los intercambios nutritivos y metabólicos con la epidermis (avascular). La dermis
profunda reticular es el compartimiento mayor y está constituido por gruesas bandas de
fibras, densamente apretadas, orientadas en sentido horizontal (paralelas a la membrana
basal) y por escasos fibrocitos; su función es dar resistencia y dureza a la dermis, a la vez
que actúa como soporte de los vasos, nervios y anexos.
Fig. 13-6. El tejido conectivo de la dermis papilar y perianexial tienen la misma constitución y función;
se denomina en conjunto dermis adventicial, que se continúa en los tabiques de la hipodermis.
Fig. 15-2. Irrigación sanguínea de la piel. Los vasos “en candelabro” abarcan un pequeño
territorio circular que explica en clínica la forma redondeada de muchas erupciones y el tipo
reticulado o anular de otras (zonas de circulación más lenta en los territorios anastomóticos).
Del plexo superficial se desprenden arcadas capilares (casi todas de tipo continuo) que
ocupan las papilas y se conectan con las vénulas, para constituir así un sistema de
microcirculación de importancia para el intercambio de elementos nutritivos y desechos
metabólicos. La fosfatasa alcalina es la enzima más importante para demostrar
capilares y pequeños vasos.
Varias sustancias humorales influyen sobre el flujo sanguíneo cutáneo ejerciendo un efecto
directo sobre el músculo liso arteriolar. La angiotensina II, la vasopresina y la epinefrina
causan vasoconstricción, mientras que, por el contrario, el etanol, la histamina y las
prostaglandinas de la serie E causan vasodilatación.
Las vénulas desaguan en una doble red venosa subpapilar dispuesta junto a la arterial. En
general, las venas abandonan la piel junto a las arterias.
Existen uniones (cortocircuitos) especializadas arteriovenosas denominadas cuerpos
glómicos, encargadas de la regulación del flujo sanguíneo y de la temperatura,
particularmente abundantes en la dermis de la piel acral (lechos ungulares, dedos de las
manos y los pies, nariz, orejas). Ponen en contacto directo a la arteriola con la vénula,
evitando el paso por el lecho capilar y aumentando, de esta forma, el volumen del flujo
sanguíneo regional. Constan de un segmento arterial (canal de Sucquet-Hoyer) de luz
delgada rodeada por tres a seis hileras de células glómicas contráctiles (células
musculares lisas modificadas), y un segmento venoso de luz ancha. Están inervados por
fibras adrenérgicas del sistema nervioso simpático. Dan origen al tumor glómico
extraordinariamente doloroso al ser presionado.
La piel del neonato es de color rojo vivo y transparente. El intenso eritema resulta de la red
de capilares, predominantemente horizontales en la dermis superior.
Hay muy pocas asas capilares. Este patrón de irrigación casi no se ve en el adulto, con
excepción de las mejillas, y esta disposición anatómica explica su sonrojo (“flushing”) por
estímulos vasodilatadores (principalmente emocionales). El eritema de las mejillas es el
primer signo de la rosácea.
Las escaras de decúbito se producen por la compresión de los vasos músculo- cutáneos
sobre prominencias óseas (anoxia).
El plexo subpapilar desaparece con la atrofia cutánea de la vejez (Ryan).
El bloqueo y el daño de las vénulas poscapilares produce lesiones de púrpura palpable de
las vasculitis alérgicas o leucocitoclásticas. El bloqueo de los vasos más profundos
por émbolos de colesterol, crioglobulinas o hipercalcemia provocada, produce púrpura
infiltrada crónica, con nódulos y mayor o menor tendencia a la necrosis (puede simular
PAN).
En el pliegue supraungular (posterior o proximal), los capilares corren paralelos a la
superficie y no verticalmente. Como la piel en esa localización es delgada, pueden ser
inspeccionados con la capilaroscopia. El dedo que mejor se presta para el examen es el
anular. La modificación del aspecto de las asas capilares que dejan de ser homogéneas y
del mismo grosor (fibrosis, vasoconstricción, megacapilares...) ocurre en las
colagenopatías y se utiliza para el diagnóstico. Pero hay que las variaciones fisiológicas y
particularmente la disminución del número de vasos, que se vuelven tortuosos y alargados
en los ancianos.
Fig. 16-1. Los vasos linfáticos comienzan en la papila dérmica y siguen el trayecto de los plexos
vasculares, ampliando progresivamente su diámetro a la vez que adquieren válvulas que aseguran
un flujo unidireccional hacia la circulación venosa.
La reducción del edema es el papel mejor reconocido del sistema linfático. Cuando esta
función no se cumple adecuadamente, el edema se hace crónico y se origina fibrosis. Es el
caso de la lipodermatoesclerosis de las piernas varicosas con antecedentes de
episodios de tromboflebitis. Tanto el edema crónico como la fibrosis favorecen las
infecciones recidivantes (erisipelas con puerta de entrada frecuente en los espacios
interdigitales del pie).
La piel es la “antena del cuerpo”: órgano sensorial compuesto por una vasta red de
terminaciones nerviosas libres y especializadas (aproximadamente 1 millón) que conducen
impulsos al sistema nervioso central para ser “integrados”. La piel es “la estación
terminal” del sistema nervioso periférico.
En la superficie de la piel se diseminan al azar una serie de mosaicos de 1 mm2 de distintas
sensibilidades. La inervación de la piel está marcada por variaciones regionales: en
palmas y plantas, glande, pezones y clítoris, la distribución de terminaciones es más densa.
Los receptores sensoriales se clasifican en libres y encapsulados de acuerdo con su
complejidad.
Las terminaciones nerviosas libres recogen sensaciones de temperatura (frío, calor) y
otras el dolor y el prurito. Las que forman redes alrededor de los pelos actúan como
mecanorreceptores. Un tipo especial de terminaciones libres culminan en la piel y la
mucosa bucal a nivel de las células de Merkel (terminaciones de Merkel).
Los receptores encapsulados incluyen los corpúsculos de Meissner, de Pacini, de
Ruffini y de Krause. Están formados por terminaciones nerviosas rodeadas por una
condensación laminillar de tejido conectivo y células de Schwann. Los corpúsculos de
Meissner tienen el aspecto de un cordoncito enrollado alrededor de un huso, rodeado por
una cápsula elipsoide; intervienen en las sensaciones de tacto (mecanorreceptores). Los
corpúsculos de Pacini poseen una estructura interna laminada concéntrica característica,
rodeada por una cápsula oval; intervienen en las sensaciones de presión. Los
corpúsculos de Ruffini son más numerosos en la planta del pie. Los corpúsculos de
Krause (o mucocutáneos) están situados en la dermis papilar o submucosa de conjuntiva,
lengua, encía, región perianal y genitales externos.
Los nervios sensitivos tienen función protectora porque detectan estímulos potencialmente
dañinos.
Fig. 17-1. Inervación de la piel. Las fibras colinérgicas del sistema nervioso autónomo activan las
células secretoras de las glándulas ecrinas; las fibras adrenérgicas activan las células mioepiteliales
de ambas glándulas sudoríparas (ecrinas y apocrinas), el músculo liso de las arteriolas y el erector de
los pelos. La glándula sebácea carece de inervación. Las terminaciones nerviosas por lo regular son
finas, libres, amielínicas; algunas forman terminaciones “especializadas” encapsuladas (p. ej.
Corpúsculos de Pacini en la hipodermis y de Meissner en las papilas).
Fig. 18-1. Desarrollo embrionario del folículo pilosebáceo. En este esquema faltan otras dos
prominencias de la vaina radicular externa: una por encima de la glándula sebácea, que dará origen
a la glándula apocrina, y otra por debajo (“bulge”), que servirá de inserción al músculo erector.
Cuadro 18-1. Formación embrionaria de los anexos
El pelo está presente por todo el cuerpo excepto en las palmas, las plantas y el dorso de
las falanges terminales de los dedos. En el hombre ha dejado de cumplir la función
protectora que tiene en los animales. El cabello sin duda protege del sol (frecuencia de
queratosis solares y carcinomas en el calvo), pero fundamentalmente es un ornamento
de valor cosmético con sugerencias psicológicas de atractivo sexual. Su importancia para
las industrias farmacéutica y cosmética es enorme. Las vibrisas en las narinas filtran el
paso de irritantes; las cejas y pestañas desvían las gotas de agua del sudor, y el pelo de
las regiones intertriginosas reduce la fricción.
El folículo piloso se halla formado por distintas estructuras. Por afuera encuentra una
prolongación de la epidermis: la vaina radicular externa, expandida notablemente en su
extremidad inferior para formar el bulbo, que es penetrado por una prolongación
especializada conectivo-vascular-nerviosa, de forma ovoide: la papila, continuación de la
vaina de tejido colágeno que envuelve todo el folículo (dermis perianexial). Entre esta
envoltura conectiva y la vaina radicular externa se interpone una membrana basal PAS+
llamada membrana vítrea, compuesta por colágeno tipo II y mucopolisacáridos neutros.
Por encima de la papila se ubica la matriz pilosa, que equivale a la capa germinativa de
la epidermis, pero en lugar de producir un solo tipo de células (espinosas) da origen a dos
estructuras: la vaina radicular interna y el pelo, con tres tipos de células diferentes cada
una de ellas, dispuestas en capas concéntricas. La vaina radicular interna está
compuesta de afuera hacia adentro por: 1) la capa de Henle con una sola hilera de células,
que es la primera en cornificarse; 2) la capa de Huxley con dos hileras de células que se
distinguen por la existencia de gránulos eosinófilos brillantes (tricohialina), y 3) la
cutícula que se engasta en las células similares del pelo.
En el ISTMO:
- La VAINA RADICULAR INTERNA se desintegra.
-La VAINA RADICULAR EXTERNA comienza a cornificarse en forma TRIQUILÉMICA.
El pelo, a su vez, está formado también por tres capas: 1) la cutícula, que envuelve al
pelo con una hilera de células aplanadas, fusiformes, cornificadas, parcialmente
superpuestas en tejado; 2) la corteza, que es la porción más geusa e importante, formada
por queratina dura, y 3) la médula, columna central de queratina blanda continúa,
fragmentada o ausente (en el lanugo y el vello). Las células de la vaina externa están
cargadas de glucógeno que sirve de fuente de energía. Las cutículas del pelo y de la
vaina interna se interdigitan íntimamente y ascienden juntas. Por eso, al arrancar un pelo en
crecimiento se desprende envuelto por su vaina.
Fig. 18-4. Diagrama del tallo del pelo. Está compuesto por la cutícula, la corteza y la médula. La
corteza está formada por macrofibrillas (70 A), a su vez compuestas por microfibrillas (20 A).
Interpuestas entre las células. germinativas en la cúspide de la papila se disponen los
melanocitos, que transfieren su pigmento a las células de la corteza. El color del pelo
depende básicamente de la cantidad y distribución de los melanosomas. El pelo gris se
debe a la relativa ausencia de melanosomas en el tallo piloso, consecuencia del menor
número de melanocitos en el bulbo. En el pelo blanco del anciano los melanocitos han
desaparecido.
Las células de la matriz poseen intensa actividad metabólica y mitótica, sólo superada
por la médula ósea. Un ciclo completo de células de la matriz dura alrededor de 39 horas.
De ahí su extrema sensibilidad a todo tipo de estrés —en especial enfermedades agudas
febriles, parto (alopecia telogénica)— y a la quimioterapia antineoplásica (alopecia
anagénica). Cada 12 a 24 horas se produce la reduplicación. El pelo es prácticamente todo
proteína (queratinas con mucho azufre y con poco azufre; proteína con mucha
glicina/tirosina) y crece por un proceso continuo de formación de nuevas células, que se
alargan en sentido vertical y cornifican gradualmente sin intervención de queratohialina en la
zona queratógena. Esta zona corresponde al sitio donde la raíz se transforma en tallo
(estructura muerta) y a ese nivel se constituye la franja de Adamson de las tiñas (las
células vivas, no queratinizadas, impiden que la infección se profundice: los
dermatofitos son necrofílicos). La llamada línea crítica de Ayber se ubica en la parte de
mayor diámetro de la matriz y marca el comienzo de la región supramatricial que se
extiende hasta la franja de Adamson.
Hay que destacar que la neogénesis pilosa después del nacimiento no €es posible. En
consecuencia, cualquier proceso traumático o inflamatorio que destruya su raíz ocasionará
una alopecia definitiva irreversible. Como el neonato tiene el mismo número de pelos que
el adulto, su concentración o densidad es mucho mayor. Se estima en 5 millones el total
de pelos, con 1 millón en la cara y 100.00 a 150.00 en el cuero cabelludo.
En un corte longitudinal del folículo es posible distinguir cuatro porciones, que de la
superficie a la profundidad son: 1) el infundíbulo o embudo, que comprende desde el
orificio hasta la desembocadura de la glándula sebácea; 2) el istmo, que abarca la pequeña
porcion entre el conducto de la glándula sebácea y la inserción del músculo erector
(“bulge”); 3) la porción inferior, que se extiende hasta la última porción; 4) el bulbo. Las
dos primeras son permanentes, mientras que la porción inferior y el bulbo son
temporarios puesto que desaparecen durante la etapa de regresión del folículo (catágeno)
para volver a formarse durante la fase de crecimiento (anágeno).
El infundíbulo pasa a través de la epidermis (acrotriquio) y se abre a la superficie. El
epitelio infundibular es morfológicamente idéntico a la epidermis, incluso posee
queratohialina y la capa córnea adopta disposición en cesta, pero los queratinocitos son
biológicamente diferentes (lo mismo que los del acrosiringio de la glándula sudorípara) y
así, por ejemplo, no participan en la proliferación atípica de las queratosis solares. Conviene
señalar aquí que la superficie de la piel está integrada por un mosaico biológico y
funcionalmente heterogéneo de epidermis interanexial (la mayor proporción),
acrotriquios y acrosiringios.
Fig. 18-6. La superficie de la piel es un mosaico donde se alterna el epitelio interanexial con las
desembocaduras de los pelos (acrotriquio) y de las glándulas sudoríparas ecrinas (acrosiringio)
(según, F, Pinkus).
El disco piloso (“haarscheibe” de E. Pinkus) está constituido por una almohadilla dérmica
ricamente vascularizada cubierta por epidermis que contiene células de Merkel. Está
inervado por un grueso nervio mielinizado cuyas ramas desmielinizadas terminan en la
parte baja de la epidermis y en la almohadilla dérmica. Se lo considera un
mecanorreceptor de adaptación lenta.
Los infundíbulos de la cara, el cuero cabelludo y la parte superior del tronco son anchos y
albergan una variada flora microbiana consistente en: bacterias (Staphylococcus
epidermidis y Propionibacterium acnes), levaduras (Pityrosporum ovale y P.
orbiculare) y ácaros (Demodex folliculorum y D. brevis). Todos ellos pueden ser
encontrados también en el conducto sebáceo.
Existen dos tipos polares de pelo posnatal: el vello y el pelo terminal. El vello tiene
aspecto similar al lanugo fetal y cubre la mayor parte del cuerpo del niño y del adulto; es
delgado, blando, sin médula, ocasionalmente pigmentado y raramente sobrepasa los 2 cm
de largo. El pelo terminal es más largo y grueso, duro, pigmentado y con médula; se
encuentra en el cuero cabelludo, cejas, pestañas, barba, axilas y pubis del adulto. En la
alopecia androgenética se produce la involución progresiva del cabello (se miniaturiza),
que retorna al estado de vello. En otras palabras, un mismo folículo del cuero cabelludo
puede producir al comienzo lanugo, luego pelo terminal y, por fín, vello en la calvicie. Entre
los dos tipos polares de pelo se origina un sinnúmero de variedades. El vello de la cara de
la mujer normal es apenas visible, pero a partir de la menopausia los cambios hormonales
pueden hacerlo más grueso y oscuro, de tipo pelo terminal, especialmente en el labio
superior y mentón.
Es posible comprobar marcadas diferencias raciales en cuanto a morfología y cantidad de
cabello. Morfológicamente puede dividirse en: lacio, ondulado, helicoidal y espiralado.
Los mongoloides tienen cabello lacio porque el folículo se implanta en ángulo casi recto
con respecto a la superficie de la piel. Los negroides tienen cabello espiralado porque el
folículo describe una acentuada curva con concavidad hacia la superficie de la piel y,
además, es ovoide en lugar de redondo. Los caucasoides pueden tener cabellos de
cualquier tipo.
El pelo no crece de manera indefinida como las uñas. La actividad de cada folículo es
individual, cíclicamente programada y pasa por tres fases sucesivas: de crecimiento
o anágena, de involución o catágena, y finalmente de reposo o telógena.
El aspecto microscópico del pelo anágeno pleno (estadio VI, metanágeno) ha sido descrito
con anterioridad. Previamente se han sucedido cinco estadios (del I al V) que conforman la
etapa proanágena.
La fase catágena (conversión de activo crecimiento a reposo) se inicia con la detención de
la actividad de las células de la matriz, incluidos los melanocitos, y la pérdida de
metacromasia de la papila ((reacción negativa de la fosfatasa alcalina).
El bulbo pierde contacto con la papila y la vaina radicular externa se retrae y forma un saco
epitelial (con queratinización triquilémina) alrededor del bulbo. Se ha formado el pelo
llamado en clava o maza (“club-hair”)
Al mismo tiempo, queda una columna epitelial rodeada por membrana vítrea muy gruesa y
plegada, que conecta la clava con la papila. El acortamiento continua junto con la
reabsorción de la parte inferior del folículo (por apoptosis) hasta llegar a la altura de la
inserción del músculo erector del pelo. Allí se detiene todo el proceso involutivo y el pelo
entra en telógeno o reposo.
Anágeno--- catágeno---- telógeno
Fig. 18-7. Tres etapas del ciclo biológico del pelo: 1) anágeno, producción activa; 2)
catágeno, involución, y 3) telógeno, reposo, Durante la fase anágena la vaina triquilémica
está repleta de glucógeno y la papila contiene abundante mucina. El catágeno se
caracteriza por el aspecto engrosado y arrugado de la membrana vítrea y la formación de
un cordón de células epiteliales. El telógeno se alcanza cuando el bulbo (con la extremidad
ensanchada en clava) llega al sitio de inserción del músculo erector (“bulge” en inglés). El
pelo telógeno es expulsado por el nuevo pelo anágeno.
La fase anágena se marca con la reanudación del contacto entre la papila y las células
indiferenciadas que la rodean. Se forma así la matriz que desciende junto con la papila y se
reproducen las etapas del desarrollo embriológico del pelo. Por cierto tiempo hay dos
pelos en un mismo folículo: el viejo y el nuevo, hasta que el primero es expulsado por el
segundo.
En contraposición al concepto clásico, hace 3 o 4 años algunos investigadores (T.T. Sun y
col.) creen que hay células troncales que sintetizan queratina 19 en la región del (bulge”
de la vaina radicular externa (protuberancia o convexidad donde se inserta el músculo
erector), que provee material queratinocitario a la matriz. Esta región estaría también
comprometida en la carcinogénesis cutánea. La teoría del “bulge” explicaría ciertos
aspectos de la patología: en la alopecia areata, que no es cicatrizal, el infiltrado inflamatorio
se concentra en el bulbo y su alrededor, mientras que en las alopecias cicatrizales el
infiltrado inflamatorio afecta la parte alta del folículo, incluso la región de las células
troncales (M.E. Sawaya)
Fig. 18-8. Se creía que las células troncales del pelo residían en la matriz; actualmente se
las ubica en el “bulge” de la vaina radicular externa. Las células de la matriz,
relativamente indiferenciadas y pluripotentes, son progenitoras: T.A. “transient amplifying
cells” (según T.T. Sun, 1996).
EN EL PELO, LOS MELANOCITOS PARTICIPAN DE LA ACTIVIDAD RÍTMICA: EN
ANÁGENO SINTETIZAN Y TRANSFIEREN MELANINA; EN TELÓGENO NO HAY
ACTIVIDAD DE TIROSINASA.
El estudio de las fases del cabello en el hombre (tricograma) es de primordial interés en las
alopecias, estima la proporción de pelos en etapa de crecimiento y de reposo. La duración
del anágeno depende fundamentalmente de factores genético y raciales; en algunas
personas puede ser de 20 años o más. En las extremidades, el tronco y las pestañas, el
anágeno no supera los 6 meses y la duración del telógeno es más o menos la misma. El
largo final que alcanza el pelo varía en proporción directa la duración del período de
crecimiento. Muchos factores son capaces de modificarlo: nutrición (en especial,
proteínas y hierro), estado general de salud, hormonas, luz, temperatura, etc. Durante el
verano el crecimiento diario y la duración del crecimiento son mayores. Ciertas
enfermedades y drogas pueden sincronizar el catágeno de forma tal que gran cantidad de
pelos caen al mismo tiempo (efluvio telogénico). En la alopecia areata todos los pelos de
un área determinada también caen simultáneamente.
En muchos animales, a diferencia del hombre, los ciclos pilosos son sincronizados y así
se producen periódicas mudas estacionales (pelaje de invierno y de verano). Mediante
cruzas de selección se llegó a obtener las ovejas merino, que tienen larguísima fase
anágena, con lo cual se consiguen hebras de lana de alto valor comercial. Algunas especies
que viven en regiones nevadas tienen un ciclo piloso con pigmento durante el verano y otro
sin él durante el invierno. En el hombre se registran diferencias estacionales en la caída de
cabellos: es máxima al final del verano y principios del otoño
El tallo piloso puede mostrar curiosas anomalías que evidencian perturbaciones o
interferencias en la matriz, genéticas o adquiridas: arrosariado (monilétrix), anillado
(annulati), retorcido (torti), en bayoneta, de bambú (síndrome de Netherton), triangulati
et canaliculati (cabello impeinable).
Prácticamente todos los órganos del sistema endocrino son capaces de modificar las
características del pelo, ya sea directo o indirectamente. Pero los andrógenos son los
que tienen influencia prominente. El desarrollo inicial del pelo de la cabeza, las cejas y
las extremidades es similar en ambos sexos y no es significativamente
hormonodependiente. Los andrógenos débiles (de origen adrenal), comunes al varón y la
mujer, controlan la conversión del vello en pelo terminal en la axila y el triángulo pubiano
inferior. Los folículos pilosos localizados en la barba, el esternón y el triángulo pubiano
superior responden a los andrógenos fuertes (de origen gonadal) y forman pelos
terminales solamente en el varón pospuberal. Existen pues tres tipos de pelo: 1) el
asexual, independiente de las hormonas esteroides; 2) el bisexual, dependiente de niveles
femeninos de hormonas esteroides, y 3) el sexual masculino, que depende de los
andrógenos.
Una situación peculiar ocurre en el cabello del adulto genéticamente predispuesto, donde
los andrógenos- en particular la dihidrotestosterona producida por acción de la
5a-reductasa sobre la testosterona y la androstenodiona— inhiben el crecimiento y
determinan su progresiva involución y transformación en vello (calvicie). Probablemente la
sensibilidad y la cantidad de receptores hormonales desempeñan aquí un papel
preponderante. Los antiandrógenos —el acetato de ciproterona, la fuitamida y la
espirolactona (por vía general)- pueden bloquear la acción de los andrógenos a nivel de
los receptores. El finasteride, por su parte, inhibe la 5a-reductasa, especialmente de 2 (de
la próstata y, en menor grado, del folículo piloso)
Funciones del pelo:
● valor decorativo
● ornamento, atractivo sexual
● protección de rayos solares (cuero cabelludo)
● filtro que impide el paso de irritantes (narinas)
● protege al ojo del sol y de las gotas de sudor (cejas, pestañas)
● reduce la fricción en áreas intertriginosas
● contribuye a la percepción de estímulos táctiles
Fig. 19-1. Corte sagital mediano de la unidad ungular, que muestra sus componentes
importantes. La uña consiste en una lámina de queratina dura producida por la matriz, cuya
porción distal se ve como lúnula a través de la lámina. La cutícula es la extensión de la capa
córnea del pliegue proximal (o supraungular) que normalmente impide la penetración de
agentes patógenos.
La matriz prácticamente produce toda la lámina, que es su producto córneo final; sin
embargo, una pequeña porción es aportada por el lecho, La matriz se encuentra cubierta y
protegida por el repliegue proximal o posterior, que no es más que la extensión
modificada de la epidermis del dorso del dedo. El eponiquio y la cutícula son la parte
córnea terminal del pliegue. La cutícula se extiende de 1 a 2,, sobre la lámina a la cual se
adhiere íntimamente y protege impidiendo la entrada de agua, microorganismo, etc,
capaces de dar origen a procesos inflamatorios e infecciones comunes (panadizo;
paroniquia candidosica). La manicura “ataca” la cutícula y no pocas veces la daña. Otras
dos ranuras o pliegues laterales, que son continuación del posterior, también son
protectoras, a la vez que orientan el crecimiento de la uña. Constituyen una vía anatómica
continua para la progresión de los procesos patológicos, en especial infecciosos.
La matriz aparece en la décima semana del embrión como una cuña de células basaloides
que crece diagonalmente en -profundidad (alrededor de 5 mm) hasta la cercanía de la futura
articulación interfalángica. La porción proximal da origen a la parte superficial
(dorsal)de la lámina, mientras que la porción distal origina la parte profunda (ventral.
La lúnula marca la terminación distal de la matriz. Corrientemente es visible como una
media luna en los pulgares y en algún otro dedo según las personas. Su color blanco opaco
se debe: 1) a la dispersión de la luz por las células nucleadas de la zona queratógena, y 2)
al mayor grosor de la capa epidérmica componente de la matriz, que oculta el color rosado
propio de la rica circulación sanguínea dérmica.
Fig. 19-2. Formación de la lámina ungular a nivel de la matriz: la porción proximal da origen
a la cara superficial (dorsal) mientras que la porción distal forma la cara profunda (ventral).
Este diferente origen es importante para interpretar la patología de la lámina ungular: en la
psoriasis, la afectación de la matriz proximal genera focos paraqueratósico en la cara
superficial de lámina que al descamar producen los hoyuelos característicos
Se ha comprobado, la presencia de escasos melanocitos en la matriz distal, que por lo
general no funcionan salvo cuando son adecuadamente estimulados (melanoniquia por
radioterapia, por PUVA, traumatismos, etc.). En el lecho no hay melanocitos
La lámina ungular descansa sobre el lecho que, como ya se dijo, normalmente contribuye
poco a su formación. Se extiende desde la terminación de la lúnula hasta el hiponiquio,
que es la continuación de la epidermis del pulpejo. A este nivel la lámina se separa y su
borde libre toma color blanco por dispersión de la luz en la capa de aire sublaminar. El
hiponiquio se ve normalmente en los que se comen las uñas (onicofagia).
La epidermis del lecho ungular es delgada (sólo 2 o 3 capas de células) y carece de capa
granulosa, lo cual permite ver la dermis subyacente ricamente vascularizada. El lecho se
halla íntimamente adherido a la cara ventral de la lámina, a la que acompaña en su
crecimiento distal. Este detalle anatómico explica el desplazamiento de los hematomas
subungulares.
La lámina ungular es rectangular, ligeramente convexa, translúcida y prácticamente
incolora. Se origina en la matriz por un proceso de cornificación —sin intervención de
granulosa- de las células basales normalmente tiene un espesor 0,5 a 0,75 mm en los
dedos de la mano y de 1 mm en los pies. Su principal constituyente es la a queratina; la
cistina y la arginina son los aminoácidos más abundantes. El nitrógeno y el azufre son los
elementos constitutivos dominantes.
El calcio no es el responsable de la dureza de la uña, aunque se encuentra en forma de
fosfato en cristales de hidroxiapatita. El contenido de agua es reducido; alrededor el 18%
(menos que la piel normal), pero varía directamente con la ocupación de la persona y la
humedad del ambiente e inversamente con la edad
La muy escasa hidratación de la uña del viejo explica su aspecto opaco y la presencia
de estrías longitudinales, Su bajo contenido de lípidos la hace más permeable al agua que
el estrato córneo.
La dureza y la resistencia de la uña están aseguradas por diferentes factores: 1) alto
contenido de azufre en forma de cistina; 2) escaso contenido de agua; 3) orientación de los
filamentos: paralelos a la superficie y en ángulo recto con el eje de crecimiento; 4)
engrosamiento de la membrana celular (más del doble), y 5) estructuras de unión
intercelulares altamente desarrollados. La uña se ablanda se introduce en el agua 10 a
15 minutos /hidratación), maniobra que realiza la manicura antes de iniciar su labor.
Las uñas de las manos crecen continuamente, de 0,1 a 0,15 m diarios ( 3 mm por mes),
mientras que las de los pies lo hacen más lentamente ( la mitad o el tercio). Es decir, que
la renovación total de una uña de la mano tardará unos 6 meses y la del dedo gordo del pie
un año o más. El crecimiento es influenciado por diversos factores: temperatura, edad,
sexo, estado de nutricion y general de salud, traumas, embarazo, etc. Algunas condiciones
patológicas también lo modifican (mayor crecimiento en la ictiosis lamelar, eritrodermia
ictiosiforme ampollar, pityriasis rubra pilaris, pitiriasis con ciertas drogas como la
ciclosporina y la L-dopa). En el síndrome de las uñas amarillas (xantoniquia), el
crecimiento es sumamente lento (parece que no crecen).
Una observación microscópica curiosa es la retención del núcleo en muchas de las
células que constituyen la lámina. En otras palabras, un estado de paraqueratosis es
normal en la lámina. El número de células nucleadas disminuye al aproximarse a la
porción distal. Tal hecho indicaría que el proceso de maduración todavía está teniendo lugar
y que no habría que considerar a la uña como una estructura totalmente muerta.
La dermis está en contacto con la falange sin interposición de hipodermis.
La epidermis se une a la dermis de una manera peculiar: mediante crestas y surcos
longitudinales que encajan a la perfección. Esto explica la formación de hemorragias en
esquirlas que se ven en las colagenopatías, entre otras patologías. En esta región se
reconocen estructuras glómicas encargadas de regular el flujo sanguíneo.
Los dedos en palillo de tambor (hipocratismo digital) se deben a la densa hiperplasia
fibrovascular de la dermis del lecho y de la matriz; se asocia con una incurvación ungular
hacia la cara palmar, Es frecuente en las insuficiencias respiratorias crónicas, las
cardiopatías crónicas cianógenas y en la osteoartropatía hipertrófica neumónica de
Bamberger-Marie.
La irrigación del dedo está asegurada por las arterias digitales que dan origen a
numerosas ramas, tanto dorsales como ventrales, que formarán arcadas distales para irrigar
el pulpejo, el lecho ungular y el hiponiquio. Además existe una rama independiente para el
repliegue proximal y la matriz. Esta distribución anatómica permite interpretar el hecho de
que en la acroesclerosis se necrose la extremidad digital sin alterarse el crecimiento de la
uña. La observación de los capilares del repliegue supraungular (capilaroscopia) tiene
importantes aplicaciones prácticas: estudio de trastornos vasomotores, de microangiopatias,
de las colagenosis, etcétera.
Una rica red de fibrillas nerviosas asegura la inervación
El doble origen (matriz y lecho) de la lámina ungular permite que los modernos
antimicóticos orales lleguen a la uña por vida del lecho antes que de la matriz, con lo cual
el tratamiento de la onicomicosis puede acostarse bastante y permite el empleo de
pulsos terapéuticos intermitentes.
La función más importante de las uñas es la protección de la falange terminal de manera
cosméticamente elegante (ornamento y belleza para las manos). Participan también en la
apreciación de estímulos táctiles finos (proporcionan un plano fijo de contrapresión) y son
indispensables para la prensión de objetos pequeños.Por supuesto que son elementos
imprescindibles para el rascado que calma el prurito transformándolo en sensación
dolorosa. Su rol agresivo y defensivo es conocido y valorado en medicina legal (casos
de violación, estrangulación).
Capítulo 20
GLÁNDULAS SEBÁCEAS
Embriológicamente se originan de un mamelón en la vaina radicular externa del pelo;
están bien desarrolladas al nacer, pronto experimentan regresión y permanecen pequeñas
hasta los ocho o diez años en que el aumento de tamaño y de producción de sebo
presagia el comienzo de la pubertad.
EL SEBO ES EL PRIMER PRODUCTO GLANDULAR DEMOSTRABLE EN EL
ORGANISMO HUMANO: APARECE ENTRE LA 133 Y LA 152? SEMANA FETAL.
Los estrógenos (en dosis farmacológica) tienen acción contraria a los andrógenos
(inhibición central), pero mucho menor.
La sudoración, el calor y la eliminación del sebo de la superficie de la piel no modifican de
manera apreciable su actividad. Parece existir un “factor sebotrópico” hipofisario,
normalmente inhibido por el hipotálamo. La lesión de esta región en la enfermedad de
Parkinson y en estados parkinsonianos determina una intensa producción de sebo,
característica de la facies untada o “cara de pomada”, controlable por la administración
de L-dopa. La importancia de la glándula pituitaria se demuestra en el hipopituitarismo,
donde la actividad de las glándulas sebáceas está notablemente reducida.
La película lipídica que cubre la superficie de la piel está constituida en su mayor parte
por el sebo el resto se origina como subproducto de la queratinización de la
epidermis. Es decir que tiene un doble origen y la composición química es completamente
diferente en cada uno de ellos.
Desde el punto de vista químico, el sebi está constituido por triglicéridos (57,5%), ácidos
grasos esterificados y compuestos insaponificables: escualeno (12%) y otros
hidrocarburos. Los triglicéridos se transforman (lipólisis) en ácidos grasos libres por la
acción de las lipasas de la flora bacteriana (Propionibacterium acnes y P. granulosum)
resistente a la superficie de la piel y en los folículos. La síntesis de esterol continua en los
queratinocitos hasta formar colesterol
Composición aproximada del sebo y del lípido epidérmico
según la edad
La función del sebo es incierta y aún negada por algunos autores (Kligman).
Sin embargo, puede aceptarse que retarda la evaporación del agua de la capa córnea y, por
lo tanto, sería importante para la hidratación y lubricación de la piel.
Asimismo se le asigna poder fungistático (menor frecuencia de las tiñas microspóricas cas
del cuero cabelludo a partir de la pubertad) y bacteriostático (particularmente frente al
Staphylococcus aureus en pH ácido). La teoría del “manto ácido” vuelve a ser actual.
Además sería un repelente de mosquitos.
La hipersecreción de sebo se denomina seborrea. El sebo es el verdadero
“combustible” del acné vulgar, afección sumamente común en la juventud. El ácido
linoleico es importante para la comedogénesis. El orificio de abertura de los folículos
sebáceos grandes puede verse fácilmente en ciertas partes de la cara (nariz, pómulos)
donde se los llama “poros”. Aunque la cantidad de sebo disminuye con la edad,
paradójicamente el tamaño de la glándula aumenta en lugar de achicarse debido al
alargamiento del tiempo de tránsito (“turmnover”) celular, así, en la cara del viejo suelen
observarse múltiples pequeñas formaciones umbilicadas en su centro, que corresponden a
la hiperplasia de las glándulas sebáceas (mal llamadas adenomas sebáceos seniles).
La secreción sebácea está aumentada en el acné, el hiperandrogenismo femenino, la
acromegalia y, como ya se mencionó, en el parkinsonismo; está disminuida en la
dermatitis atópica, la ictiosis, el hipogonadismo primario o secundario, la
insuficiencia suprarrenal y la caquexia.
La isotretinoína oral (isómero 13-cis de tretinoína) reduce en forma notable y rápida la
secreción sebácea.
Capítulo 21
GLÁNDULAS ECRINAS
En el hombre hay dos tipos de glándulas sudoríparas: las ecrinas y las apocrinas. Las
primeras son las autenticas sudoríparas, funcionalmente importantes, que han adquirido
notable desarrollo como órgano termoregulador. Las glándulas apocrinas, por el contrario,
son estructuras atávicas, cuya función verdadera no se conoce bien.
Las glándulas sudoríparas ecrinas derivan del ectodermo secundario, independiente del
aparato piloso, Y comienzan a funcionar a los 10 o 15 días del nacimiento. Son las
glándulas más numerosas: alrededor de 2 a 3 millones, y están distribuidas en toda la piel
con excepción de las orejas y las zonas de transición mucocutáneas. Su masa total: 100g,
equivale a un riñon. Como la cantidad de glándulas no varía desde el nacimiento, en el
niño la densidad es mayor lo cual explica en parte la frecuencia e importancia de las
erupciones sudorales. Están más concentradas en las palmas y plantas (600 a 700 cm2),
la frente y las axilas, y son mucho menos numerosas en el dorso (64cm) y las extremidades.
El gran desarrollo del aparato sudoríparo es una característica única del hombre.
Fig. 21-1. Glándula sudorípara ecrina. El ovillo
está formado por una porción secretora (⅔) y otra excretora (⅓). La porción secretora tiene
una sola hilera de células: claras (la más importante) y oscuras. El tubo excretor está
formado por dos hileras de células cuboides y una cutícula luminal; se continúa con una
porción intradérmica casi rectilínea y una intraepidérmica espiralada (acrosiringio).
Desde el punto de vista histológico, es una glándula tubular simple que consta de: 1)un
ovillo o adenómero ubicado en la dermis profunda o hipodermis, 2) un conducto
excretor rectilíneo que atraviesa la dermis y penetra en la epidermis, por lo común a nivel
de una cresta interpapilar, y 3) una porción excretora intraepidérmica: el acrosiringio,
morfológica y funcionalmente independiente de la epidermis circundante.
El adenómero está compuesto por ⅔ de porción secretora y ⅓ de porción excretora. El
tubo secretor consta de una delgada capa de células fusiformes mioepiteliales por fuera
y una hilera de dos tipos de células que rodean la luz: las celulas claras y las células
oscuras.
Las células claras son más grandes, se disponen en la periferia, están cargadas de
glucógeno y separadas entre sí por canalículos. Son las responsables de la secreción
de agua y electrolitos.
Todos los electrolitos del plasma se encuentran en el sudor, pero en menor concentración.
La densidad es 1.005 y su pH oscila por lo regular entre 4,5 y 5,5.
Una concentración elevada de Cl- mayor de 70 mEq/L en el niño justifica el
diagnóstico de enfermedad fibroquística; en el adulto, la prueba no es confiable.
Las personas con fibrosis quística tienen un defecto bioquímico básico en la reabsorción
de sodio y cloro a nivel del conducto excretor, que se supone es resultante de un “factor” en
el “sudor precursor” que tiene efecto inhibidor en el mecanismo de transporte de sodio. En
consecuencia, estas personas no pueden “aclimatarse” a temperaturas elevadas, con el
riesgo de perder grandes cantidades de sodio en su sudor.
Cuadro 21-2, Condiciones en las cuales está indicada la prueba del sudor
(concentración de Na y Cl)
● Niños que eliminan su primer meconio después de las primeras 30 horas de vida.
● Obstrucción intestinal en el neonato.
● Falta de crecimiento en lactantes y niños,
● Todos los hermanos de pacientes con fibrosis quística,
● Todos los pacientes en los cuales se sospeche fibrosis quística o enfermedad
celíaca.
● Tos crónica o bronquitis persistente.
● Poliposis nasal.
● Hombres adultos con uremia.
● individuos con intolerancia al calor.
Hay que insistir en que la función del sudor es producir el enfriamiento del cuerpo
mediante su evaporación. De ninguna forma ha de considerarse un riñón en miniatura
encargado de la eliminación de residuos metabólicos tóxicos. Por el sudor se elimina el
alcohol, lo cual explica el beneficio del baño turco o sauna tras una excesiva liberación.
También se puede eliminar material odorífero ingerido como ajo, cebolla, arsénico y
ciertas drogas (griseofulvina, etc.). Un “olor particular” del sudor del niño (mucho antes
de que comiencen a funcionar las glándulas apocrinas) obligar a investigar ciertas
enfermedades metabólicas hereditarias como fenilcetonuria, malabsorción de metionina,
diversas aminoacidurias, etcétera.
A diferencia del sudor apocrino, el sudor ecrino no es un buen sustrato para el desarrollo de
bacterias
Hay cuatro tipos de estímulo para el sudor:
1. Térmico. Es el fisiológicamente más importante. La elevación de la temperatura
central (por ejercicio, pirexia) o ambiental ocasiona sudación. El “termostato”
corporal clásico se halla en el hipotálamo anterior (área preóptica) y recibe las
“señales” térmicas por vía sanguínea y nerviosa. También se han detectado áreas
termosensitivas en la médula espinal. Los pirógenos liberados por los leucocitos
durante las infecciones modifican el centro regulador. Los termorreceptores
(sensores) periféricos cutáneos actúan como un verdadero “sistema de
alarma” que informa al centro termorregulador sobre la temperatura del ambiente
cuadro 21-3. Los tres tipos de sudoración ecrina
2. Emocional (ansiedad, miedo, dolor). Se produce en determinados grupos de
glándulas: palmas, plantas, axilas y frente. El centro de control se encuentra en la
corteza cerebral. No tiene relación con los estímulos calóricos y así se produce el
“sudor frío” (manos frías y palmas húmedas de las novelas de terror y es la base
del “detector de mentiras” que registra la caída de la resistencia eléctrica. Varias
formas de estrés físico como las náuseas o la hipoglucemia también lo pueden
provocar
3. Gustatorio. Diversos alimentos, particularmente los picantes, son capaces de
producir una respuesta sudoral a nivel de la cara, que es patológica ya que la
estimulación gustatoria debe provocar salivación. El centro de control se localiza en
el bulbo. El sudor gustatorio se produce en el 50 al 80% de los operados de
parótida.
4. Por un estímulo directo local- no calórico- que provoca sudoración por reflejo
axónico. Un ejemplo es la sudación que se produce en la piel que rodea las
úlceras varicosas de las piernas. Las manchas hipocromicas anestésicas de la
lepra no sudan y en ellas la triple reacción de Lewis es incompleta, pues falta el halo
eritematoso por la lesión nerviosa que interrumpe el reflejo axónico (antidrómico)
EL SUDOR SE ASOCIA CON LAS GRASAS EPIDÉRMICAS Y SEBÁCEAS PARA
FORMAR LA PELÍCULA HIDROLIPÍDICA DE LA SUPERFICIE DE LA PIEL QUE REGULA
LA EVAPORACIÓN Y ASEGURA LA HIDRATACIÓN, LA SUAVIDAD Y LA FLEXIBILIDAD
DEL TEGUMENTO.
CAPÍTULO 22
GLÁNDULAS APOCRINAS
Durante la etapa embrionaria se forma un esbozo de pequeño engrosamiento en la vaina
radicular externa, por encima del mamelón que dará origen a la glándula sebácea. Sólo
algunos de esos brotes evolucionarán para transformarse en una glándula apocrina; los
restantes se atrofian y la mayoría desaparecen
Glándulas apocrinas
● Anexo del aparato pilosebáceo
● En todo el cuerpo de casi todos los mamíferos: marcación del territorio, atracción
sexual (feromonas).
● Su número se reduce en los primates y en el hombre.
● Papel incierto, subsisten en ciertos sitios (patología).
Esta glándula es de tipo tubular simple, con una porción secretora arrollada: el glomérulo, y
un conducto excretor, más o menos rectilíneo, que desemboca en el folículo piloso. El
ovillo es mucho más grande visible a simple vista en la axila— que el ecrino y posee
comunicaciones entre sus espiras.
Fig. 22-1, Glándula apocrina. Consta de un glomérulo secretor grande, alojado en la parte
profunda de la dermis o hipodermis, y un conducto excretor que se vacía en la porción baja
del ostium folicular.
Las células del tubo secretor tienen distinta altura según la fase de secreción.
Las glándulas apocrinas se encuentran en axilas, regiones inguinal y perianal, aréola
mamaria y, con menor constancia, en ombligo y genitales externos. En el conducto
auditivo externo se convierten en glándulas ceruminosas y en los párpados en
glándulas de Moll. Las glándulas mamarias son apocrinas modificadas
hormonalmente. Existen algunas glándulas heterotópicas en la cara: región malar
(responsables de la cromhidrosis azul negruzca) y en el cuero cabelludo.
Histológicamente el ovillo secretor se ubica en la parte inferior de la dermis o en la
hipodermis; su luz es 10 veces más grande que en las glándulas ecrinas y está bordeada
por una hilera de células de forma variable: cuboides o columnares, con el núcleo cerca de
la base y abundante citoplasma eosinófilo. El borde apical es convexo y se proyecta a
diferente altura hacia la luz según la etapa de su ciclo secretorio. Por fuera se identifican
una capa de células mioepiteliales, una membrana basal PAS+ y una red de fibras
reticulares y elásticas.
Con microscopia electrónica se descubre la presencia de microvesículas cerca del borde
libre, que demuestran su actividad secretoría. Con técnicas de histoquímica se identifican
lípidos, hierro, lipofucsina y gránulos PAS+ diastasa resistentes. El nombre de apocrina se
refiere al tipo particular de secreción, que resulta de la pérdida de una pequeña parte de la
porción apical (decapitación, pellizcamiento, apócope). Los estudios recientes con
microscopia electrónica han puesto en duda este mecanismo
El conducto excretor está compuesto de dos capas de células cuboides con cutícula
hialina periluminal.
En la producción del sudor apocrino hay que considerar dos aspectos: 1) la secreción
como un proceso continuo, 2) la excreción, episódica, que resulta del vaciamiento del
reservorio de la secreción y su expulsión hacia la superficie por las ondas peristálticas
originadas en la capa de células mioepiteliales, inducidas por agentes farmacológicos
(epinefrina, pitocina) o estrés emocional (importancia de la estimulación nerviosa), en
especial sexual, que causan una descarga adrenérgica. La cantidad de secreción
apocrina es pequeña, aun en la axila, y una vez vaciada de la glándula sigue un período
refractario durante el cual se vuelve a llenar el reservorio.
La secreción apocrina comienza en la pubertad y cesa en la vejez (no necesitan usar
antisudoral), es turbia, lechosa, viscosa, se deseca rápidamente sobre el orificio folicular
como una película de barniz y puede ser fluorescente. Es esteril e inodora, pero la flora
bacteriana de la superficie de la piel la descompone rápidamente originando
desagradables sustancias odoríferas características: ácidos grasos de cadena corta y
otras sustancias; es la bromhidrosis u “olor corporal” (llamado del “locker room”). Los
pelos axilares y las fibras de los tejidos sirven de reservorio del sudor apocrino y facilitan su
descomposición bacteriana. Muchos de los desodorantes comerciales continúan
agentes antimicrobianos que eliminan los microorganismos. La composición química del
sudor apocrino es difícil de precisar
CADA INDIVIDUO TIENE UN OLOR ÚNICO (“SCENT PRINT”) QUE PUEDE SER
DETECTADO POR LOS PERROS Y OTROS MAMÍFEROS QUE TIENEN OLFATO
EXQUISITAMENTE SENSITIVO; ESTO LES PERMITE SEGUIR EL RASTRO DEL
PRÓFUGO
Capítulo 23
características diferenciales entre las glándulas apocrinas y ecrinas
Características
CAPÍTULO 24
LA PIEL COMO ÓRGANO INMUNOLÓGICO
La piel es un órgano de alta complejidad inmunológica. Dado que sus células autóctonas,
queratinocitos, fibroblastos, melanocitos y células de Langerhans, entre otras, sintetizan
numerosas sustancias inmunológicamente activas, interviene a modo de portero
inmunológico en el reconocimiento y la internalización de antígenos, autorregula el
crecimiento y la diferenciación de sus componentes celulares, participa activamente en el
tráfico linfocitario y es uno de los órganos diana, en los intrincados mecanismos de la
inflamación.
Las sustancias inmunológicamente activas son: 1) interleuquinas; 2) factores
transformadores de crecimiento; 3) factores estimuladores de colonias; 4) interferones, y 5)
citolisinas.
Las citoquinas son glucoproteínas producidas y secretadas por todas las células nucleadas
que actúan sobre la misma célula (autocrina), en las vecinas (yuxtacrina), a distancia
(paracrina) o en la circulación general (ecrina). Configuran una compleja trama con acciones
sinérgicas y antagónicas, y algunas poseen inhibidores específicos. Cumplen una función
reguladora, entre otras, sobre la respuesta inmune celular y humoral, la inflamación, la
quimiotaxis, la respuesta de fase aguda, la regresión de tumores, la hemopoyesis. Las
interleuquinas son citoquinas producidas por numerosas células, en especial linfocitos y
fagocitos mononucleares.
Hasta el presente se han caracterizado diecisiete.
Otros productos celulares son los factores de crecimiento (FC), polipétidos que funcionan
como reguladores de la formación y el desarrollo de tejidos, pues estimulan o inhiben su
proliferación.
Los queratinocitos sintetizan —entre otros- la familia de FC epidérmico, transformadores de
crecimiento (que comprenden 29 factores con diferentes funciones), FC de macrófagos, FC
de granulocitos y macrófagos, FC de colonias (o interleuquina 3), FC fibroblástico, factores
transformadores de diferenciación y crecimiento de plaquetas, FC insulino-símil y FC neural.
Las interleuquinas sintetizadas por el queratinocito se denominan con los números
1,3,4,6,7,8,10 y 13: además, éste elabora inhibidores del receptor de la interleuquina 1.
Cada una de ellas posee y comparte diversas funciones estimulantes, reguladoras o
inhibidores sobre funciones y estructuras de otros órganos diana como piel, hígado,
músculo, tejidos adiposo y Óseo, médula ósea, mastocitos y, entre las células de la sangre,
linfocitos, neutrófilos y macrófagos.
La piel es el mayor reservorio de la interleuquina 1. Sus efectos son múltiples y
variados, desde producir fiebre hasta poner en marcha la cascada de interleuquinas, dado
que estimula la producción de estas y de buen número de factores.
Es importante el factor de necrosis tumoral, alfa y beta, denominado así en un principio
por sus acciones citotóxica, citostática y necrótica sobre algunas líneas celulares tumorales,
Interviene y comparte propiedades inmunológicas y no inmunológicas con otras
interleuquinas, en particular con la 1.
El interferón gamma posee efectos antiproliferativos sobre el queratinocito.
Disminuye la interleuquina 4, aumentada en la dermatitis atópica; por lo tanto, es una
interesante variante terapéutica. Participa activamente en la fisiopatogenia de liquen
plano, dermatitis atópica, psoriasis, linfomas T, dermatitis por contacto e injerto vs.
huésped, debido a que el infiltrado inflamatorio predominante en estos procesos de
linfocitos T, lo sintetiza y secreta.
El mecanismo de la inflamación se inicia con el enlentecimiento, la marginación y la
detención de algunas células en los vasos regionales, su extravasación a nivel de las
vénulas poscapilares, y comprende la migración hacia los tejidos solicitada por factores
quimiotácticos o quimioquinas, la permanencia en el foco de la inflamación a cargo de las
moléculas de adhesión, la liberación de citoquinas y otros mediadores por linfocitos,
mastocitos, neutrófilos y eosinófilos y, por último, la resolución del proceso pr mecanismo
inhibidores.
En la luz de los vasos comprometidos en el proceso inflamatorio aparecen elevaciones
denominadas “alto endotelio vascular” que representan un freno mecánico e inmunológico
para las células que deben migrar. La migración responde al llamado de sustancias
quimiotácticas, por ejemplo la interleuquina 8 lo hace con neutrófilos y linfocitos, la fracción
5% del complemento con la mayoría de las células comprometidas.
Las moléculas de adhesión no son simplemente glucoproteínas, sino señales activas e
imprescindibles en la cascada inmunológica. Se agrupan en familias; las más importantes
son caderinas, símil inmunoglobulinas e integrinas. Su función es mantener unidas a la
membrana celular con la pared del vaso, a las células entre sí o con la matriz extracelular.
Las más importantes por su significado fisiopatológico en distintas dermatosis pertenecen a
la superfamilia de las integrinas. Dentro de ellas, las leucoadhesinas unen receptores
linfocitarios como LFA-1 o MAC-1 con los ligandos celulares ICAM1, ICAM2 y fibrinógeno.
El endotelio vascular no es simplemente una alineación de células que limitan una luz. Por
el contrario, segrega endotelinas que marcan el tono vascular y condicionan el flujo celular
y la intensidad de la inflamación.
Los linfocitos activados recorren caminos preestablecidos según su afinidad por órganos y
sistemas. La piel, además de ser un importante reservorio linfocitario, integra un circuito
denominado SALT (Skin Associated Lymphoid Tissue). Participan receptores inmunológicos
epidérmicos, como las células de Langerhans, o dérmicos, dendrocitos, queratinocitos y
células T activadas epidermotropas. Este sistema es un eficaz órgano de defensa, que
inicia su acción ante agresiones víricas, bacterianas, físicas o químicas, centralizando en el
órgano cutáneo el movimiento linfocitario.
Capítulo 25
DIFERENCIAS ENTRE LA PIEL DEL NIÑO Y DEL ADULTO
Sebo
● Glándulas sebáceas grandes y activas durante las primeras semanas de vida
(hormonas maternas); luego disminuyen rápidamente su tamaño y actividad
● Aumento puberal de la secreción
Sudor
● Mayor densidad de glándulas sudoríparas por cm? (frecuentes sudaminas).
● Capacidad de sudación reducida, especialmente durante los primeros 5 días de vida;
aumentó después de la pubertad.
Vasos sanguíneos y otras características
● Sistema vascular no totalmente organizado hasta los 3 meses.
● Capacidad disminuida para combatir infecciones; sistema inmune deficiente.
● Menos reactibilidad a alérgenos.
● Aumento de la penetración transcutánea de sustancias tóxicas y medicación.
● Mayor riesgo de absorción de agentes tópicos por el aumento de la proporción de la
relación superficie cutánea/volumen corporal.
Cuadro 26- 1. Integración de estructura, función y patología de la piel
Componente Funciones Proceso biológico Patología Enfermedad
estructural principales representativa
Capa córnea Protección. Descamación Ritmo alterado de Psoriasis
Barrera descamación Eritrodermia
descamativa
Queratinocitos Síntesis de Queratinogénesis Queratinogénesis Ictiosis
precursores de Cornificación alterada
queratina
Melanocitos Síntesis de Melanogénesis Aumento de Enfermedad de
melanina Transferencia de melanización Addison
melanosomas Disminución de Albinismo
melanización
Células de Función Reconocimiento y Proliferación de Dermatitis por
Langerhans inmunológica procesamiento las células de contacto alérgico.
del antígeno Langerhans Histiocitosis
langerhansianas
Membrana basal Sostén y Morfogénesis e Malformación de Epidermólisis
adherencia interacción la membrana ampollar
apidermo- epidermo- basal Penfigoide
dérmica dérmica Lisis de la ampollar
membrana basal Lupus
por anticuerpos eritematoso
Engrosamiento y
lisis de la
membrana basal