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Constitucion 2012

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Constitución General

de la
Iglesia Nacional Presbiteriana deMéxico, A.R.

Edición 2012

«La luz en las tinieblas resplandece»


Constitución General
de la
Iglesia Nacional Presbiteriana deMéxico, A.R.
Libro de Orden y Gobierno

«La luz en las tinieblas resplandece»

Publicaciones el Faro SA de CV
2012
© Edición Corregida Julio 2012
1a. Edición, Agosto 2012
Publicaciones El Faro, S. A. de C. V.
Abasolo # 93 Col. del Carmen
04100 Coyoacán, México, D.F.

ISBN 978-970-9717-40-2
Diseño editorial: Joel Cruz Martínez / Koneme Studio
Corrección editorial: A.I. Oscar E. Hernández Juárez

Prohibida la reproducción total o parcial sin la autorización por escrito de


la Casa Editora
© Derechos Reservados
Impreso y hecho en México, 2012
Índice
Presentación.........................................................................9
Título 1. La Iglesia en General
Capítulos
1.- Generalidades............................................................12
2.- Naturaleza, Definición y Misión.................................12
3.- Identidad y Raíces......................................................15
4.- Principios Generales...................................................17
5.- Objetivos Generales...................................................25
6.- Símbolos Oficiales.....................................................29
7.- Símbolos Doctrinales.................................................36
8.- Culto Cristiano..........................................................37
9.- Sacramentos..............................................................37
10.- Forma de Gobierno y Autoridad Eclesiástica.........38
11.- Cuerpos Eclesiásticos..............................................39
12.- Relación de Miembros y Cuerpos Eclesiásticos......42
13.- Relación con Entidades Evangélicas.......................42
14.- Relación con el Estado............................................43

Título 2. La Iglesia Local


Capítulos
1.- Iglesia Local...............................................................46
2.- Sus Miembros............................................................46
3.- Sus Oficiales..............................................................50
4.- Su Administración.....................................................60
5.- Sus Ministerios...........................................................66
6.- Sus Organizaciones....................................................67
7.- Sus Congregaciones y Misiones.................................67
8.- Sus Propiedades.........................................................69
Título 3. El H. Presbiterio
Capítulos
1.- Presbiterio..................................................................72
2.- Sus Facultades y Deberes...........................................72
3.- Sus Miembros............................................................77
4.- Su Administración.....................................................78
5.- Sus Ministerios...........................................................79
6.- Sus Organizaciones....................................................81
7.- Sus Propiedades.........................................................81
8.- Del Candidato al Ministerio Pastoral.........................82
9.- Del Licenciado Predicador.........................................85

Título 4. El R. Sínodo
Capítulos
1.- R. Sínodo...................................................................90
2.- Sus Facultades y Deberes...........................................90
3.- Sus Miembros............................................................92
4.- Su Administración.....................................................93
5.- Sus Ministerios..........................................................95

Título 5. La R. Asamblea General


Capítulos
1.- R. Asamblea General.................................................98
2.- Sus Facultades y Deberes...........................................98
3.- Sus Miembros..........................................................101
4.- Su Administración...................................................102
5.- Sus Ministerios........................................................109

6
6.- Sus Organizaciones..................................................111
7.- Sus Instituciones y Empresas...................................112
8.- Del Concilio General...............................................115

7
Presentación

A todo el pueblo presbiteriano, jurisdiccionado a la Iglesia


Nacional Presbiteriana de México, A.R. 126/93. Con gratitud
y gozo en el Señor Jesucristo, en cuyo nombre hemos trabajado;
les presentamos la CONSTITUCIÓN GENERAL DE LA
IGLESIA NACIONAL PRESBITERIANA DE MÉXICO,
A.R., la cual ha sido reformada, y es producto y resultado del
esfuerzo de varios hermanos, que participaron en la Comisión
de Reformas Constitucionales y del propio pleno instalado
como Asamblea Legislativa en el mes de julio del año 2012, en
la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, “El Buen Pastor”
de la ciudad de Monterrey, Nuevo León.
Fue necesario hacer varias reformas a la Constitución
anterior, tratando de adecuarla de manera que responda a las
condiciones sociales, culturales y políticas que rigen a nuestra
Nación y de manera especial a la Iglesia Nacional Presbiteriana
de México, A.R.
Agradecemos a todos los H.H. Presbiterios y R.R. Sínodos,
sus aportaciones, para que estas Reformas fueran incluidas
en la presente CONSTITUCIÓN, así como su asistencia y
participación en las Reuniones legislativas celebradas, en las Iglesias
“Alfa y Omega” de Playa del Carmen, Quintana Roo; y “El Divino
Salvador”, de la ciudad de Xonacatlán, Estado de México.
Al haber sido aprobado las reformas a la Constitución
anterior y plasmadas en este nuevo ejemplar el día 19 de julio
del año 2012, aclaramos, que no es necesario juramentarla

9
nuevamente, en virtud de que sólo fueron reformas al
documento anterior.
Asimismo, aclaramos que los cambios pertinentes y los
nuevos elementos incorporados, no contravienen a los principios
bíblicos e históricos del Presbiterianismo en México. Por lo tanto,
en nombre de la R. Asamblea General de la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A.R., hacemos la presentación oficial
y ponemos en manos de todos los cuerpos eclesiásticos y de la
Iglesia en general, la presente CONSTITUCIÓN 2012, para
que sea leída, observada y aplicada, como norma de gobierno,
para la buena marcha de nuestra Iglesia. Por lo que a partir de
la presente publicación, entra en vigor.
Deseamos que estas reformas a nuestro libro de gobierno,
glorifiquen a nuestro buen Dios y sean un homenaje a los 140
años de presencia presbiteriana en México y 65 aniversarios de
la R. Asamblea General.

“Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios,
sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén”. 1 Ti. 1.17.

¡La luz en las tinieblas resplandece!


México, D.F. agosto del año, 2012.
Por la Directiva de la R.A.G.
(2010-2014)
Pdte. Pbro. Danny Ramírez Celis
Vice-Pdte. ADI. Miqueas Jacob Hernández Hdez.
Srio. Pbro. Amador López Hernández
Tes. ADI. Juan J. Manuel Maldonado Chávez
10
Título 1

La Iglesia en General
Capítulo 1. Generalidades
Artículo 1. Nuestro nombre oficial es: Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R.

Artículo 2. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,


con registro ante la Secretaría de Gobernación número
4079 del 9 de octubre de 1956. Y con Registro Constitutivo
SGAR/126/ 93, del 24 de mayo de 1993 como Asociación
Religiosa (A. R.), y con domicilio oficial en Calle Arenal No.
36, Colonia Ex hacienda Guadalupe Chimalistac, Delegación
Álvaro Obregón, C. P. 01050, México, D. F.

Artículo 3. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,


A. R., reconoce como fecha oficial de la iniciación de sus
trabajos en nuestro país, el año de 1872.

Capítulo 2. Naturaleza, Definición y Misión


Naturaleza
Artículo 4. La Iglesia es de origen divino, porque fue
establecida por nuestro Señor Jesucristo, está dirigida por Él y
Él mismo es la Cabeza; y por el Espíritu Santo quien la dirige,
preside y gobierna (Mt. 16.18; Hch. 2.47). Su vida depende
del Autor de la vida que es Cristo (Hch. 20.28), así que existe
por el mandato expreso de Dios.
La verdadera Iglesia está formada por todos los creyentes
elegidos en Jesucristo en todos los lugares del mundo, hombres
y mujeres regenerados y convertidos por el poder del Espíritu

12
Santo, quienes, en compañía de sus hijos, se reúnen y viven
bajo el dominio y autoridad de Cristo. (Ro. 8. 28-30; 1 Co. 1.
2,24; 2 Co. 6.1; Ef. 1.20-23, 5.24-27; Ap. 17.14)

Definición
Artículo 5. La Iglesia es la comunidad de los creyentes que
confiesan a Jesucristo como su Señor y Salvador y vienen
a formar parte del Cuerpo de Cristo o Pueblo de Dios y
consecuentemente del Reino de Dios.
De acuerdo con las Sagradas Escrituras, a la Iglesia le
pertenecen los títulos de honor en el presente y las promesas de
un futuro glorioso: es el Cuerpo de Cristo, la Esposa del Cordero,
el rebaño de Cristo, la comunidad de fe, el edificio de Dios,
labranza de Dios, el templo del Espíritu Santo, linaje escogido,
real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, sal de
la tierra y luz del mundo, columna y baluarte de la verdad.
La promesa de Cristo es que estará con ella siempre, y
no podrá ser vencida jamás. (Mt. 28.20; Ap. 19.7-9; Ef. 5.23-
27; Hch. 20.28; 1 Co. 3.9; 1 Ti. 3.15)

Artículo 6. Esta Iglesia, de acuerdo con nuestra teología


reformada, la concebimos como visible e invisible.
La Iglesia visible es la Iglesia militante y que se hace
manifiesta al mundo en forma concreta en el espacio y en
el tiempo. La Iglesia invisible, es el conjunto de todos los
elegidos que han sido, son y serán reunidos en uno bajo Cristo,
quien es la Cabeza, constituida por aquellos creyentes que

13
solamente el Señor conoce y la compañía de los redimidos
que gozan de la presencia del Señor en los cielos; pero es una
sola, santa, apostólica y universal.
Esta es la única Iglesia que es verdaderamente universal.
Sus miembros se hallan esparcidos por todas partes del
mundo. Nadie puede destruirla, aunque sus miembros sean
perseguidos. La Iglesia es como la zarza ardiente que no se
consume (Éx. 3.2) en virtud de que no depende de formas
externas sino de la presencia de Jesucristo y del poder del
Espíritu Santo. (Mt. 28.20; Ef. 2.20-22). Por lo cual, el Señor
ha llamado a su Iglesia a ser santa en vida y hechos, conforme
a la imagen de Cristo. (1 Co. 1.30, 3.16, 6.11; Ef. 2.3-8; Col.
1.21; 2.10; 1 P. 2.9)

Misión
Artículo 7. A la Iglesia, Cristo le ha dado la misión de la
proclamación de las Sagradas Escrituras, la ministración de
los sacramentos, y el ministerio de la reconciliación, a fin de
reunir y perfeccionar a los santos en esta vida presente y hasta
el fin del mundo.

Artículo 8. Esta Iglesia es llamada y comisionada para


continuar la Obra de Cristo en la tierra. Por ello, afirmamos
que las marcas de la Iglesia visible son: «dondequiera que
veamos predicar sinceramente la Palabra de Dios, administrar
los sacramentos conforme a la institución de Jesucristo y la
disciplina eclesiástica se ejerza para corregir el pecado, no
dudamos que allí hay Iglesia».
14
Artículo 9. La Iglesia expresa la preocupación por
la condición del mundo, y se deja ver en la función y
responsabilidad de cada miembro con actitudes y acciones
de servicio, llenas de misericordia, bondad, simpatía, amor
para el perdido, el necesitado, el pobre, el enfermo, el triste,
el oprimido, compartiendo con ellos su amor y fe, con su vida
diaria ejemplar, según el mandato de Cristo, buscando en
todo la gloria de Dios. ( Jn. 20.2; Hch.1.8)
Esta es la Iglesia que un día Cristo, al final de los tiempos,
presentará a su Padre gloriosa, sin arruga, sin mancha y llena
de gozo, cuando Él venga con poder y gloria. (Ef. 5.27)

Artículo 10. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,


A. R., es parte del Cuerpo de Cristo, y de la Iglesia Universal.

Capítulo 3. Identidad y Raíces


Artículo 11. Los cristianos presbiterianos nos adherimos a los
credos históricos, y a las confesiones y catecismos emanados
de la Reforma Protestante del siglo XVI que a través de los
siglos han expresado con firmeza las marcas de la Iglesia,
declarando que ésta es: Una, Santa, Universal y Apostólica; y
está constituida para ser el instrumento de la gloria de Dios en
la proclamación fiel, del Evangelio y de su Reino.

Artículo 12. Todos aquellos hombres y mujeres: niños, jóvenes,


adultos, adultos mayores y personas con capacidades diferentes,
que responden en fe y obediencia a la gracia de Dios, no deben
permanecer aislados el uno del otro, sino pasar a formar parte
15
de la Iglesia Universal y la familia de Dios, llamada a cumplir
diligente y fielmente sus propósitos redentores.

Artículo 13. La Iglesia Universal de Jesucristo, en el recorrido


de su historia ha echado raíces y se ha establecido en medio
de culturas, con situaciones sociales, políticas, económicas
y étnicas diferentes; sin embargo, el Evangelio de Cristo ha
podido conjugar y estructurar todos esos factores humanos y
constituir la Iglesia Universal.

Artículo 14. Las Iglesias Presbiterianas y Reformadas se


agrupan en cuerpos confesionales diferentes de carácter regional,
nacional y mundial, con los objetivos fundamentales de:
1. Estrechar y mantener firmemente lazos de fraternidad,
unidad y compañerismo engendrados por la identidad
con la Familia Reformada.
2. Intercambiar experiencias, información y rasgos
comunes y formas de trabajo y acción como herederos de
la Fe Reformada.
3. Tener la comprensión, apoyo moral y espiritual y cuando
fuere posible, material, en casos de necesidad o emergencias
con motivo de desastres naturales, adversidades por causa
de la fe, como son: las persecuciones, críticas destructivas,
calumnias, violación de los Derechos Humanos de los
creyentes, etc.
4. Participar en la elaboración y difusión de la literatura
reformada con el fin de expresar nuestra propia identidad
Presbiteriana y Reformada.
16
Artículo 15. Como Iglesia Presbiteriana somos una Iglesia
Confesional, es decir, expresamos nuestra fe en Cristo como
Salvador y Señor y el sentido presbiteriano de la vida, por
medio de Credos Históricos y las Confesiones y Catecismos
Reformados.

Capítulo 4. Principios Generales


Artículo 16. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A. R., adopta el sistema de doctrina Reformada Calvinista,
y la estructura y forma democrática y representativa de
gobierno; con los siguientes principios generales:

Principio 1. DEL DIOS TRINO Y UNO. Dios, creador


y sustentador de todo cuanto existe, se ha revelado a los seres
humanos en las Sagradas Escrituras y en la Palabra encarnada
en Jesucristo; en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo, en una sola escencia, las mismas en substancia e iguales
en poder y gloria. (Mt. 3.16-17; 28.19; 2 Co. 13.14; 1 Jn.1; 5.18;
Hch. 5.3; He. 1.3)

Principio 2. DE LA SOBERANÍA DE DIOS. Dios es


Dueño y Señor de todas las cosas, (Sal. 24.1; 1 Cr. 29.11-12)
y su dominio y reinado se extiende en forma plena a toda su
creación.

Principio 3. DE LA LIBERTAD DE CONCIENCIA.


Sólo Dios es el Señor de la conciencia y la ha hecho libre de
doctrinas y mandamientos de hombres que sean contrarios en
17
algo a su Palabra. Por lo que, consideramos como universal e
inalienable el derecho de juicio privado en todos los asuntos
que se relacionan con la fe; aunque podamos diferir en esto
con otros cristianos. (Col. 2.16; 1 Co. 10.2)

Principio 4. DE LA LIBERTAD CRISTIANA. Como


cristianos, hemos sido liberados de toda alienación, poderes
esclavizantes, atavismos personales y fuerzas dominantes del
mal, para vivir una vida nueva de amor y servicio al prójimo,
controlada y dirigida por el poder del Espíritu Santo, y
así pensar y actuar en forma responsable como testigos de
Jesucristo y constructores de su Reino.

Principio 5. DEL PODER CIVIL. No pretendemos ser


una entidad religiosa favorecida por el poder civil, sino que
amparada en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, que asienta la separación irrestricta de las Iglesias y
el Estado, en el artículo 130, así como en la Ley de Asociaciones
Religiosas y Culto Público y su Reglamento; buscamos la
protección y seguridad y al mismo tiempo, un trato que sea
común e igual, a la que disfrutan todas las demás asociaciones
religiosas. (Mt. 22.21)

Principio 6. DE LA LIBERTAD DE ORGANIZACIÓN.


La Iglesia Nacional Presbiteriana de México, Asociación
Religiosa, respeta la libertad de cada Iglesia Cristiana, Unión
o Asociación de Iglesias, de establecer los términos bajo los
cuales admitirá a su comunión a sus ministros y miembros,
18
y organizar su sistema de gobierno interno. Todo esto de
acuerdo con los principios de la Palabra de Dios.
La estructura y organización de la Iglesia, debe estar
supeditada a la naturaleza y misión de la misma, sin querer
dominar, ni enseñorearse sobre ésta, por lo que gobernar a
la Iglesia, es servir al Pueblo de Dios en el nombre de Cristo.

Principio 7. DE LOS OFICIALES DE LA IGLESIA.


El Señor Jesucristo, para edificación de la Iglesia visible, la
cual es su Cuerpo, ha establecido en ella: oficiales para la
predicación y enseñanza del Evangelio y la administración
de los sacramentos (Ministros de la Palabra); y para ejercer
el gobierno y la disciplina (Ancianos de la Iglesia); y para
la administración de los bienes materiales de la misma
(Diáconos), con el fin de preservar y fortalecer el vínculo del
amor, de la fe, la verdad, el deber, y el servicio al Señor. (1 Ti.
4.2, 5.17; Tit. 1.5, 2.1-2)

Principio 8. DE LA ELECCIÓN Y CARÁCTER DE


LOS OFICIALES. El carácter, las cualidades y la autoridad
de los oficiales de la Iglesia (pastores, ancianos y diáconos),
así como el método de investirlos, están establecidos en las
Escrituras, por lo que la elección de estas personas es un
derecho que pertenece a la Iglesia Local. (1 Ti. 3.1-13)

Principio 9. DE LA FE Y LA PRÁCTICA. Existe una


estrecha relación entre la fe y la práctica, por lo que la verdad
cristiana tiene por objeto activar la fe y la santidad de los
19
creyentes y estimularlos al amor y a las buenas obras. (He.
10.24, 13.21)

Principio 10. DE LA CREENCIA, PROCLAMACIÓN


Y ENSEÑANZA DE LA VERDAD CRISTIANA. Es
necesario que todos los que enseñan la verdad cristiana tengan
una fe sana, una vocación clara y la capacitación necesaria
para el buen desempeño de este ministerio. Admitimos que
hay formas de interpretación de la verdad, respecto de las
cuales los cristianos pueden diferir, por lo que en todo caso,
se debe mantener la comprensión y el respeto, siempre que se
sujeten a la Palabra de Dios y a la doctrina que profesamos. (1
Ti. 4.15-16, 5.22)

Principio 11. DE LA NATURALEZA DE LA


AUTORIDAD ECLESIÁSTICA. La autoridad que Cristo
ha dado a la Iglesia, es solamente ministerial, declarativa y
disciplinaria; es decir, que las Santas Escrituras son la única
regla de fe y conducta, por lo que ningún tribunal de la Iglesia
debe pretender hacer leyes para ligar la conciencia por su
propia autoridad, y todas sus decisiones deben estar fundadas
en la voluntad revelada de Dios. En consecuencia, los cuerpos
eclesiásticos son solamente instrumentos de acción y servicio
para la Iglesia. (Mt. 16.19; 1 P. 5.1-3)

Principio 12. DE LA AUTORIDAD SUPREMA DE


LAS SAGRADAS ESCRITURAS SOBRE LA FORMA
DE GOBIERNO. Las Sagradas Escrituras en todas las
20
cuestiones de fe y práctica son la suprema autoridad. Por
lo tanto, nuestra forma de gobierno así como todas las
disposiciones, decisiones y acuerdos que emanan de la Iglesia
deberán tener el consenso y apoyo general, en la Palabra de
Dios. (2 Ti. 3.15-17)

Principio 13. CRISTO, JEFE SUPREMO Y CABEZA


DE LA IGLESIA. La forma de gobierno que hemos
adoptado, está supeditada a la autoridad de Cristo a quien
reconocemos como Jefe Supremo y Cabeza de la Iglesia. (Ef.
1.22, 2.20-22; 1 P. 2.7)

Principio 14. NUESTRA HERENCIA REFORMADA.


La Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R., de
acuerdo con su herencia reformada, adopta e incorpora en su
forma de gobierno, de disciplina, de doctrina y de culto: los
principios, las normas y los escritos emanados de esa herencia
reformada y calvinista.

Principio 15. CREEMOS EN LA IGLESIA UNIVERSAL.


La Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R., es parte
de la Iglesia Universal, por lo que procuramos mantener
relaciones fraternales u oficiales con otras denominaciones o
comuniones, organizaciones e instituciones para eclesiásticas
evangélicas, afines con los principios aquí enunciados.

Principio 16. SOMOS UNA IGLESIA NACIONAL. La


Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R., es una Iglesia
21
Cristiana que pertenece a la familia evangélica y de Iglesias
protestantes. Que es autónoma, de arraigo y sostén nacionales
y no depende o recibe determinaciones del exterior, bien sea
de algún poder eclesial, político, o económico.

Principio 17. DE LA RELACIÓN CON LA FAMILIA


REFORMADA. Como herederos de la Reforma del siglo
XVI y pertenecientes a la familia reformada o calvinista,
aceptamos mantener las mejores relaciones con otros
miembros de la familia reformada en el país y en el mundo.

Principio 18. DE LA OBSERVANCIA DE LA


CONSTITUCIÓN. La presente Constitución y todos los
principios, normas y leyes de la Iglesia Nacional Presbiteriana
de México, A. R., tienen su fundamento en la Palabra de
Dios. Esta Constitución deberá ser observada con atención,
seriedad y respeto, por los miembros de la Iglesia y por los
cuerpos eclesiásticos. Su estudio y contenido se consigna en
la jurisprudencia y derecho eclesiástico de la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México. (1 P. 2.13-17)

Principio 19. DEL DERECHO DEL PUEBLO DE


DIOS. Todos aquellos que han aceptado a Jesucristo como
Salvador y Señor y han hecho una profesión pública de su
fe en una Iglesia Local, pertenecen a ésta y ejercen todos sus
derechos y privilegios como miembros en plena comunión al
participar en la vida misma de la Iglesia. (Hch. 6.2, 15. 4-35;
Dt.13)
22
Principio 20. DE LA IGLESIA SIERVA DE CRISTO. La
Iglesia es el pueblo sirviente del Señor Jesucristo, por lo tanto,
su servicio deberá ser con devoción, entrega y compromiso
fiel y fructífero para la gloria de Dios. (Mr. 10.45; Lc.17.10;
Gá. 6.10; Fil. 1.11)

Principio 21. DE LA UNIDAD DE LA IGLESIA. El


Espíritu Santo, propicia y mantiene la unidad del Cuerpo de
Cristo, y los creyentes somos llamados a vivirla, experimentarla
y conservarla para la gloria de Dios y testimonio del Cuerpo
de Cristo, ante el mundo, la nación y la sociedad. ( Jn. 17.21-
24; Ro. 12.4-5; 1 Co. 12 al 14. 2; Sal. 133)

Principio 22. DE LA MAYORDOMÍA DEL PUEBLO


DE DIOS. Todos los creyentes en el Señor Jesucristo, son
llamados a ser mayordomos o administradores fieles y
responsables de los diferentes dones, capacidades y recursos
que provienen de Él, como el tiempo, la vida, talentos y bienes
materiales, haciéndolo en consagración y servicio al Señor, y
para el avance de su Obra en nuestra nación y en el mundo.
(Ef. 5.15-16; Mt. 25.21; 1 Co. 4. 1-2; 1 P. 4.10)

Principio 23. DE LA LIBERTAD RELIGIOSA O DE


CULTO. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A. R., reconoce el derecho a la libertad religiosa o de culto
que tienen todos los mexicanos sin excepción, y que se plasma
en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,

23
en los artículos 24 y 130, así como en la Declaración Universal
de los Derechos Humanos, artículo 18.

Principio 24. DE LA POSTURA DE LA IGLESIA


ANTE LA AUTORIDAD CIVIL. La Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R., reconoce, respeta y observa los
preceptos civiles contenidos en la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos así como la Ley de Asociaciones
Religiosas y Culto Público, y su Reglamento vigente y demás
disposiciones legales; siempre y cuando éstos no contradigan
los principios de la Palabra de Dios. Por lo cual, la Iglesia
Nacional Presbiteriana de México, A. R., no guardará silencio
ante regímenes que expresen pecado, injusticia, explotación,
represión, segregación, abuso de autoridad y corrupción, que
la Palabra de Dios reprueba categóricamente. (Am. 5.24)
Reconocemos la autoridad de los gobernantes municipales,
estatales y federales, como responsables de guardar y hacer
cumplir los derechos y obligaciones, consagrados en La
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. (Ro.
13.3-6; 1 P. 2.13-14)

Principio 25. DE LA IGLESIA PRESBITERIANA


COMO UNA IGLESIA REFORMADA QUE SIEMPRE
SE ESTÁ REFORMANDO. La Iglesia Presbiteriana como
parte de las Iglesias reformadas en todo el mundo, siempre
se está reformando, y tiene como principio: -ecclesia reformata
semper reformanda est- para la gloria de Dios y servicio a todos
los seres humanos. Por tanto, en su vida de culto, servicio y
24
testimonio, la Iglesia debe expresar su vitalidad y renovación
constante por el poder del Espíritu y la Palabra de Dios. (Ro.
12.2; Ef. 4.23)

Principio 26. DE LA RESPONSABILIDAD SOCIAL. La


Iglesia, como una comunidad de fe, es llamada a actuar como
testigos, colaboradores y hacedores de la Palabra de Dios, en
todos los estratos, condiciones y situaciones que conforman la
sociedad humana, sin hacer discriminación étnica, religiosa,
de género, social, económica, cultural y política de todos los
seres humanos (Mt. 5.13-16; Stg. 1.22, 27; Gá. 6.10; Mt.
25.35-46). Por lo tanto, participaremos en nuestra calidad de
ciudadanos en la economía, en la cultura, en la política, en la
democracia y en los medios de comunicación, influyendo con
una ética cristiana invulnerable.

Principio 27. DE LA GLORIA DE DIOS COMO FIN


SUPREMO DE LA IGLESIA. En todo lo que la Iglesia
es y hace (en lo individual como comunitariamente) en
cumplimiento de su naturaleza y misión, siempre deberá
buscar, ante todo y sobre todo LA GLORIA DE DIOS (SOLI
DEO GLORIA). (Sal. 115.1, 145. 11; He. 2.14; Ro. 11. 36;
1 Co. 9.15; 2 Co. 4.6; Ef. 1.6; Fil. 4.20; Ap. 4.11, 7.12, 19.7)

Capítulo 5. Objetivos Generales


Artículo 17. Los objetivos principales de la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R., son: evangelizar, enseñar,
adorar, crecer en la vida cristiana, promover la unidad,
25
promover los derechos humanos, respetar la legalidad,
promover el cuidado de la creación, ejercer nuestra ciudadanía,
promover la superación ministerial, ejercer el Orden y la
Disciplina en la familia de Dios, fortalecer a la familia.

1. EVANGELIZAR. Proclamar pura, clara y fielmente


el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo en toda nuestra
Nación como el campo inmediato de la acción misionera y
evangelizadora para proseguir con esta tarea “hasta lo último
de la tierra.” (Hch. 1.8, 20.27; Ro. 1.16-17; 1 Co. 1.18 al cap.
4; Gá. 1. 6-10)

2. ENSEÑAR. Desarrollar la educación cristiana, doctrinal


y teológica de los niños, jóvenes y adultos, y promover
la cultura en general de acuerdo con la Palabra de Dios;
cumpliendo así con el mandato del Señor de “hacer discípulos”,
instruyendo, guiando, nutriendo y edificando, “sobre el
fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del
ángulo Jesucristo mismo”. (Pr. 22.6; Mt. 28.20; Ef. 2.20; 2 Ti.
2.1-2; Hch. 2.47)

3. ADORAR. Proclamar la majestad, soberanía y gloria del


Señor, así como la obra redentora de Cristo Jesús expresando
nuestra gratitud, reconocimiento y adoración por medio del
culto público y privado. (Ro. 12.1; Éx. 30.1-5, cap.33; el libro
de Levítico; Sal. 95 y 100; Is. 6.1-7; Jn. 4.21-24; Col. 3.16-17;
Ef. 5.19)

26
4. CRECER EN LA VIDA CRISTIANA. Fortalecer la vida
de los creyentes, usando los medios de gracia para afirmar la
fe y la práctica del evangelio en los diferentes medios en los
que se desenvuelven, de tal manera que sean promotores de
los valores del Reino. ( Jn. 15.1-6; Ro. 12; Ef. 6.12; 2 P. 1.5-8)

5. PROMOVER LA UNIDAD. Trabajar decididamente


por la unidad e interrelación de la Iglesia para testimonio
al mundo del poder del evangelio, al crear espacios de
fraternidad y solidaridad en el Cuerpo de Cristo. ( Jn. 17.21-
23; 1 Co. 12.12-27; Gá. 5.15; Ef. 3.21-23, 4.3)

6. PROMOVER LOS DERECHOS HUMANOS. Dar a


conocer, enseñar y promocionar los Derechos Humanos que
a cada ser humano Dios le confiere y pugnar por el respeto a
estos derechos. (Dt. 10.18; Éx. 22.22; Is. 1.17, 58.6-7, 62.1-2;
Jer. 1.8-19; Am. 8.4-6; Mt. 5.17-20)

7. RESPETAR LA LEGALIDAD. Respetar las leyes civiles


y mantener relaciones con el Estado dentro de un marco de
respeto mutuo, de acuerdo con la naturaleza y misión de
la Iglesia en tanto que las disposiciones legales y actos de
autoridad no contravengan la Palabra de Dios. (Ro. 13.1-8;
1 P. 2.11-25)

8. PROMOVER EL CUIDADO DE LA CREACIÓN.


Orientar, exhortar y trabajar como Iglesia a favor de una
27
ecología responsable y sustentable. Apoyar la luchar contra
los peligros del deterioro y destrucción de la naturaleza y la
biodiversidad como el hábitat común para todos los seres
vivientes. (Gn. 1 y 2; Job 38 y 39; Ro. 8.21-22)

9. EJERCER NUESTRA CIUDADANÍA. Estar presentes


en la vida, historia y desarrollo de nuestra Nación, como
testigos de Jesucristo y, participar en todo aquello que redunde
para la superación y fortalecimiento de nuestro país en los
órdenes social, político, cultural y económico. (Is. 1 y 5; Jer. 1;
Os. 4 al 7; Sal. 2.1-11; Hch. 15.22)

10. PROMOVER LA SUPERACIÓN MINISTERIAL.


La Iglesia promoverá y apoyara económicamente la
superación ministerial de sus oficiales, con el fin de que
ejerzan eficientemente su ministerio. (Mr. 6.30-32; Ef. 4.1-16;
Fil. 3.12-16, 4.8-9; 1 Ti. 4.6-16; 2 Ti. 2.15)

11. EJERCER EL ORDEN Y LA DISCIPLINA EN LA


FAMILIA DE DIOS. Ejercer la disciplina, a través de sus
tribunales legítimos, para conservar la estructura y orden
administrativo (disciplina administrativa) así como corregir
y restaurar al ofensor según los preceptos prescritos en
las Sagradas Escrituras y normas bíblicas de orden y buen
gobierno de la Iglesia (disciplina judicial). (Job 5.17-18; Sal.
39.11, 94.12; Pr. 3.11, 13-24, 23.13, 29.17; 2. Ti. 2.25; Tit.
1.5; He. 12.3-11)

28
12. FORTALECER A LA FAMILIA. Estimular el
fortalecimiento y la dignidad de las familias a la luz de la
Palabra de Dios, con el fin de mantener la unidad, santidad y
activa participación de las familias en la vida y marcha de la
Familia de Dios. (Gn. 1.26 al 2.25; Sal. 127 y 128, 144.12-15;
Jos. 24.14-21; Mt. 19.1-10; Ef. 5.21 al 6.4; Col. 3.18 al 4.1-6)

Capítulo 6. Símbolos Oficiales


Artículo 18. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A. R., utiliza los siguientes símbolos oficiales: su Escudo, su
Bandera y su Himno.

Artículo 19. Escudo. Este sintetiza y expresa la naturaleza


y misión de la Iglesia y se describe a continuación:

1. Al centro una coraza protectora, dentro de la cual se


ubican los símbolos siguientes:
a. En la parte superior izquierda, una zarza ardiendo,
que significa la supervivencia e indestructibilidad de
la Iglesia al través de los siglos.
29
b. En la parte inferior derecha, una antorcha
encendida inclinada hacia la derecha que representa
con su llama incandescente, la fe verdadera (Sola
Fide) puesta en el único Dios verdadero.
c. Rodeando la antorcha hay siete estrellas como las
indicadas en el libro del Apocalipsis, que representan la
universalidad de la Iglesia en el tiempo y en el espacio.
d. En el centro, y en forma diagonal, de derecha a
izquierda, el cayado o bastón del Pastor, que significa
tanto la guía como la obra eficaz del Buen Pastor, así
como la vocación de los que son llamados a dirigir el
Rebaño de Dios.
2. Fuera de la coraza protectora y tocándola por sus
orillas, en la parte inferior izquierda, una rama de laurel
inclinada, que significa la vida victoriosa de la Iglesia,
basada en la promesa de Cristo, que dijo: “Las puertas
del hades no prevalecerán contra ella” (Mt. 16.18); y en la
parte inferior derecha, una rama de olivo inclinada que
significa, la realidad de una vida de paz, unidad, armonía
y perpetuidad de la Iglesia. Estas ramas se cruzan entre si
por sus tallos.

3. Debajo de las ramas antes indicadas, y tapando parte de


los tallos, arriba del cruce de los mismos, hay un listón con
tres ondulaciones, y dentro del cual está escrito con letras
mayúsculas, el lema de la Iglesia basado en el Evangelio
de San Juan 1.5: “LA LUZ EN LAS TINIEBLAS
RESPLANDECE”.
30
4. En la parte de arriba de la coraza protectora, tocando
su línea superior y en medio de ella, una Biblia abierta,
que significa la centralidad de la Palabra de Dios, y la
suprema autoridad de ella en cuestiones de fe y práctica,
(Sola Scriptura).

5. Como coronación de todos estos símbolos descritos,


una paloma descendente con sus alas extendidas, rodeada
de rayos de luz, lo cual significa la presencia permanente
del Espíritu Santo, quién da vida y energía espiritual a la
Iglesia y la capacita para cumplir su misión en el mundo.
6. Alrededor de todo lo antes descrito y formando un
círculo y en letras mayúsculas, el nombre oficial de la
Iglesia: IGLESIA NACIONAL PRESBITERIANA DE
MÉXICO, A. R.

7. Enmarcando todos estos símbolos, un doble círculo


perfecto.

Artículo 20. Este escudo para uso en papel membretado se


imprimirá con los siguientes colores:
La coraza, en color plata.
La zarza: las ramas, en color verde y, la llama, en color rojo.
La antorcha: la base o mango de la antorcha, en color negro
y, la llama, en color rojo.
Las estrellas, en color oro.
El cayado, en color rojo.
Las ramas de laurel y de olivo, en color verde.
31
El listón, en color azul rey.
Las letras del lema, en color blanco.
Las letras del nombre oficial de la Iglesia, en color negro.
La Biblia, en color blanco, ribeteado con líneas negras.
La paloma, en color blanco y, los rayos de luz, en color amarillo.
El doble círculo perfecto, en color azul rey.

El conjunto de los símbolos del escudo, aparece ilustrado en


la portada de este libro.

Artículo 21. Este escudo y sello de la Iglesia, debe usarse


en las comunicaciones, documentos y publicaciones oficiales
de todos los cuerpos eclesiásticos de la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R.

Artículo 22. Bandera. La Iglesia Nacional Presbiteriana de


México, A. R., usa su propia bandera, la cual se describe en
la forma siguiente:

Tiene forma rectangular dividida por una línea diagonal


que comienza en el ángulo superior izquierdo y termina
en el ángulo inferior derecho, formando así dos triángulos
32
escálenos. El triángulo superior es de color azul celeste y el
inferior de color blanco. Sobre la parte de color azul celeste,
lleva una cruz de color rojo en forma alargada, cuyo cuerpo
vertical es mayor que el horizontal. Esta cruz irá en el centro
de la parte azul. Sobre la parte de color blanco, lleva en el
centro el escudo de la Iglesia Nacional Presbiteriana de
México, A. R., tal como se describe en este mismo capítulo.

Su significado
1. El color azul celeste significa, que la Iglesia está bajo el
dominio y la soberanía de Dios y su Reino; por lo tanto,
es hechura de Dios.
2. El color blanco significa la disposición y respuesta de los
hombres para recibir el mensaje y la acción redentora
de Dios en Cristo Jesús y la transformación y nueva
creación que experimenta el creyente para llegar a ser el
nuevo hombre en Cristo Jesús.
3. La cruz de color rojo, significa la obra redentora del
Señor Jesucristo, realizada como la expresión máxima
del amor de Dios en favor de los hombres.

El conjunto de símbolos y colores de la bandera, aparece


ilustrado en la contraportada de este libro.

Artículo 23. Himno. El Himno de la Iglesia Nacional


Presbiteriana de México, A. R., es: “Soberano Señor de los mundos”
cuyos autores son: Abraham Fernández, de la letra; y Félix
Gómez, de la música.
33
34
35
Capítulo 7. Símbolos Doctrinales
Artículo 24. Los Símbolos doctrinales adoptados por la
Iglesia Nacional Presbiteriana de México, y que contienen su
sistema de doctrina son:
1. Credos: Apostólico, Niceno, de Atanasio, de Calcedonia.
2. Confesión de Fe de Westminster
3. Segunda Confesión Helvética
4. Confesión de Fe de la Iglesia de Escocia
5. Confesión Belga
6. Institución de la Religión Cristiana
7. Cánones del R. Sínodo de Dort
8. Catecismo de Ginebra
9. Catecismo de Heidelberg
10. Catecismo Mayor de Westminster
11. Catecismo Menor de Westminster

Artículo 25. La R. Asamblea General, Constituida en


Concilio, es la única facultada para:
1. Revisar y aceptar la Confesión de Fe de la Iglesia
Nacional Presbiteriana de México.
2. Revisar y aceptar otros documentos teológicos como
símbolo doctrinal.

Artículo 26. Para proceder a reformar los símbolos


doctrinales, se requiere el consentimiento de las tres cuartas
partes de los H. Presbiterios y de los R. Sínodos. Las reformas
que la Iglesia considere hacer a éstos, se realizarán de la
manera que marca el manual de procedimientos.
36
Artículo 27. Los cuerpos eclesiásticos de la Iglesia,
promoverán en forma local, regional y nacional, el estudio,
la observancia y la aplicación de los símbolos doctrinales,
aplicando para el caso, dentro de lo posible, técnicas actuales
de instrucción y de educación cristiana y teológica.

Capítulo 8. Culto Cristiano


Artículo 28. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A. R., reconoce que el culto cristiano es la expresión suprema
de la adoración y entrega a Dios como nuestro Creador,
Soberano y Redentor en Cristo Jesús y deberá expresarse de
una manera contextual, espontánea, sincera, comunitaria,
decente y en orden (Ro. 12.1-2; 1 Co. 14.40) y sobre todo,
con un amor profundo y una fe viva.

Artículo 29. Para la celebración del culto comunitario, se


seguirán los principios, normas y orden del culto de nuestra
herencia Reformada y Calvinista.

Capítulo 9. Sacramentos
Artículo 30. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A. R., admite que sólo hay dos Sacramentos instituidos por
nuestro Señor Jesucristo, Jefe y Cabeza de la Iglesia y descritos
claramente en el Nuevo Testamento. Estos Sacramentos son:
1. El Bautismo (Mt. 28.19-20; Mr. 16.15-16)
2. La Santa Cena (1 Co. 10.16, 11.23-26; Mt. 26.17-29)

37
Capítulo 10. Forma de Gobierno
y Autoridad Eclesiástica
Forma de gobierno
Artículo 31. Nuestra forma de gobierno es democrática y
representativa, y se ejerce de forma colegiada, a través de
cuerpos eclesiásticos integrados por Presbíteros o Ancianos.

Artículo 32. La forma de gobierno eclesiástico presbiteriano


tiene su fundamento en los principios de las Sagradas
Escrituras (Hch. 15.4, 21.18-19; 1 Ti. 4.14) y comprende:
1. Los Miembros
2. Los Oficiales
3. La Iglesia Local
4. Los Cuerpos Eclesiásticos

Autoridad eclesiástica
Artículo 33. La autoridad eclesiástica es eminentemente
moral, espiritual y declarativa; se ejerce por medio del
testimonio y el servicio a Cristo, para la edificación y buena
marcha de la Iglesia; y se aplica en tres formas:
1. La Iglesia Local y el H. Presbiterio ejercen autoridad
mediante la ordenación para el ejercicio de un oficio.
2. En cuerpo colegiado o constituido en tribunal y de
ninguna manera en forma personal o individual. (Hch.
15.25; 1 Co. 5.3-5)
3. Por la jurisdicción, que delimita ámbitos de influencia
y ejercicio a cada cuerpo eclesiástico.

38
Capítulo 11. Cuerpos Eclesiásticos
Artículo 34. Un Cuerpo Eclesiástico es una representación
de los miembros de la Iglesia, y que éstos, en virtud del ejercicio
pleno de sus derechos y privilegios, democráticamente
determinan y designan a los oficiales que la representarán,
para que ellos, en forma colegiada se constituyan como tal,
para ejercer el gobierno, la autoridad, y la disciplina, en su
jurisdicción. A su vez, varios cuerpos eclesiásticos por la forma
presbiteriana de gobierno, buscan y acuerdan representarse
en un ámbito mayor de influencia abarcando otras Iglesias
con una jurisdicción mayor.

Artículo 35. De conformidad con las Sagradas Escrituras, y


nuestra herencia reformada la Iglesia Nacional Presbiteriana
de México, A. R., se gobierna por medio de los siguientes
cuerpos Eclesiásticos:
a. El H. Consistorio
b. El H. Presbiterio
c. El R. Sínodo
d. La R. Asamblea General

Artículo 36. Estos cuerpos eclesiásticos ejercen el gobierno


de la Iglesia bajo una forma cierta, definida y gradual por
parte de quienes lo integran y que a su vez lo harán siempre
en cuerpo colegiado y su autoridad eclesiástica la ejercen
ministerial y declarativamente. (Hch. 15.1-6, 22-31)

39
Artículo 37. Cada Cuerpo Eclesiástico, para el trámite
eficiente y ordenado de sus asuntos, tiene definida una esfera
de acción, como sigue:
1. El H. Consistorio ejerce jurisdicción sobre:
a. Los miembros de una Iglesia Local
b. Sus Ministerios
c. Sus Organizaciones
d. Sus Congregaciones
e. Sus Centros Misioneros
2. El H. Presbiterio ejerce jurisdicción sobre:
a. Sus Ministros de la Palabra y de los Sacramentos
b. Los H. Consistorios de las Iglesias que lo conforman
c. Sus Ministerios
d. Sus Organizaciones e Instituciones
e. En su caso Congregaciones y Misiones presbiteriales
3. El R. Sínodo ejerce jurisdicción sobre:
a. Los H. Presbiterios que lo conforman
b. Sus Ministerios
c. Sus Organizaciones e Instituciones
4. La R. Asamblea General, tiene jurisdicción sobre:
a. Los R. Sínodos
b. Los H. Presbiterios
c. Sus Ministerios
d. Sus Organizaciones e Instituciones
e. Las Empresas de la Iglesia
f. Asuntos que conciernen a toda la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R.

40
Artículo 38. Debido al sistema de jurisdicción donde el H.
Consistorio como cuerpo eclesiástico forma a su vez parte
de otro cuerpo eclesiástico con una jurisdicción más amplia,
H. Presbiterio, y éste a su vez de otro, R. Sínodo, y de éste
a la R. Asamblea General, cada cuerpo eclesiástico ejerce
jurisdicción original y exclusiva sobre los asuntos particulares
que le corresponden, pero deposita en el cuerpo del cual es
miembro, la autoridad para mantener una acción de justicia,
vigilancia y supervisión, con el fin de guardar la Unidad de la
Iglesia y el Orden Presbiteriano aplicado en forma gradual. Es
decir, un cuerpo eclesiástico siempre está sujeto a la autoridad
y supervisión del cuerpo eclesiástico del cual es miembro.

Artículo 39. Los cuerpos eclesiásticos H. Consistorio, H.


Presbiterio y R. Sínodo, tienen facultad para discutir cuestiones
administrativas, de doctrina, liturgia y disciplina; y una vez
tomadas las resoluciones del caso, deberán ser turnadas como
propuestas expresadas en forma seria, prudente y racional al
cuerpo eclesiástico del cual es miembro para su ratificación o
veto, y en forma gradual en su caso, ésta llegue a la R. Asamblea
General para su conocimiento, tratamiento y resolución definitiva.
Se guiarán para ello por la Palabra de Dios y los libros
de gobierno para mantener la verdad y la justicia, evitando
opiniones y prácticas erróneas, que tiendan a perjudicar la
paz, la unidad, la pureza y el progreso de la Iglesia.

Artículo 40. Los cuerpos eclesiásticos, basan su ámbito


de autoridad, en las facultades plasmadas en los siguientes
41
documentos normativos de la Iglesia que rigen el Orden,
Gobierno y Culto y estos son:
1. La Constitución de la Iglesia Nacional Presbiteriana de
México, A.R.
2. El Manual de Procedimientos
3. El Libro de Disciplina
4. El Libro de Culto y Liturgia

Artículo 41. Para proceder a reformar los documentos


normativos de la Iglesia, se requiere el consentimiento de las tres
cuartas partes de los H. H. Presbiterios y de los R. R. Sínodos.
Las reformas que la Iglesia considere hacer a éstos, se realizarán
de la manera que marca el manual de procedimientos.

Capítulo 12. Relación entre Miembros y


Cuerpos Eclesiásticos
Artículo 42. En las relaciones entre miembros de la Iglesia,
oficiales y cuerpos eclesiásticos, deberá existir un marco de
respeto mutuo bajo el mandato del Señor de amarnos los
unos a otros. ( Jn. 13.34-35)
En aquellos casos en que se susciten desavenencias o
separaciones que pongan en peligro la unidad y la paz de
la Iglesia, deberá seguirse los lineamientos del Libro de
Disciplina o del Manual de procedimientos.

Capítulo 13. Relación con Entidades


Evangélicas
Artículo 43. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
42
A. R., mantendrá relaciones oficiales con Iglesias y organismos
internacionales, nacionales y regionales dentro de la Familia
Reformada bajo convenios de trabajo y cooperación, sin
menoscabo de la soberanía de la Iglesia Nacional. También
mantendrá relaciones fraternales con otras Iglesias o entidades
evangélicas, siempre que éstas no contravengan la vida y buena
marcha de la Iglesia ni los preceptos de la Palabra de Dios.

Capítulo 14. Relación con el Estado


Artículo 44. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A. R., acepta, reconoce y, es respetuosa de los símbolos
patrios, que son: la Bandera, el Himno y el Escudo Nacional,
de los Estados Unidos Mexicanos.

Artículo 45. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,


A. R., reconoce y cumple con los preceptos de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, y de la Ley de
Asociaciones Religiosas y Culto Público, en tanto éstas no
contravengan los preceptos de la Palabra de Dios.

Artículo 46. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R.,


a través de los cuerpos eclesiásticos correspondientes, está
dispuesta a cumplir con las normas gubernamentales de nuestro
país, en materia de inmigración, cuando se inviten a evangelistas,
misioneros, conferenciantes o predicadores de otros países.

43
Título 2

La Iglesia Local
Capítulo 1. Iglesia Local
Artículo 47. Se denomina Iglesia Local, a un grupo mínimo
de 60 creyentes en Cristo Jesús, que han sido recibidos
como miembros en plena comunión de la misma, y están
organizados con su respectivo H. Consistorio, Junta de
diáconos y organizaciones.
La membresía de ésta Iglesia, está constituida por una
diversidad de personas, hombres o mujeres de diferente edad,
educación, posición social y condición étnica; las cuales cuentan
con sus respectivos privilegios, derechos, oportunidades y
responsabilidades.
Una Iglesia Local puede tener personalidad jurídica
como Asociación Religiosa derivada, en virtud del Registro
Constitutivo derivado que le otorga la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R., a través de la R. Asamblea
General, por petición directa de su H. Presbiterio. Y podrá
obtener y conservar su Registro Constitutivo derivado,
siempre que se mantenga en el apego al orden eclesiástico de
la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R.

Capítulo 2. Sus Miembros


Artículo 48. Un miembro en plena comunión es un creyente
en Cristo, que ha sido recibido como tal en una Iglesia
Local para mantener una relación formal de compromisos y
privilegios.
Las formas reconocidas para recepción de miembros en
plena comunión son:

46
1. Por profesión de fe
2. Por bautismo y profesión de fe
3. Por carta de traslado
4. Por testimonio

Artículo 49. Los miembros en plena comunión de la Iglesia


Nacional Presbiteriana de México, A. R., tienen el privilegio
de ejercer con amor y obediencia en fe, los deberes siguientes:
1. Asistir regularmente a los cultos de su Iglesia o
congregación.
2. Guardar el Día del Señor con reconocimiento, gozo y
respeto, ocupando el tiempo diligentemente en asistir a los
cultos de la Iglesia y la devoción personal.
3. Esforzarse por vivir una vida cristiana sincera y activa,
de conformidad con las Sagradas Escrituras con el fin de
que tenga buen testimonio en su vida, y alcanzar por medio
de su servicio, un desarrollo fructífero de la Obra de Dios.
4. Mantener la paz y la unidad en su Iglesia Local, así
como en la Iglesia a nivel nacional.
5. Presentar el Evangelio a otras personas, invitándoles a
reconocer a Cristo como su Salvador y Señor.
6. Ofrendar y dar su diezmo voluntaria, gozosa y
sistemáticamente de acuerdo con la Palabra de Dios, para
el sostenimiento de la Obra de Cristo y el extendimiento
del Evangelio, como fiel mayordomo de Dios. (Dt. 16.16b-
17; Pr. 3.9-10; Mal. 3.10; 1 Co. 16.1-2; 2 Co. 9.8)
7. Someterse en el Señor a los Cuerpos Eclesiásticos que
gobiernan la Iglesia, obedeciéndolos y cooperando con
47
ellos para promover la edificación espiritual de la Iglesia,
y la evangelización de personas que no conocen a Cristo.
8. En caso de cambio de residencia, hacerse miembro
en plena comunión de una Iglesia Presbiteriana de la
localidad. Si no hubiese Iglesia Presbiteriana, será su
deber iniciar los trabajos encaminados para establecerla,
poniéndose en contacto con algún pastor presbiteriano o
con el H. Consistorio más cercano.
9. Participar en su comunidad como conviene a los cristianos,
en todas aquellas actividades cívicas y comunitarias, que
contribuyan al mejoramiento y superación de las personas
de ese lugar. (1 Co. 10.23)
10. Tratar a los hermanos de la Iglesia, a los familiares de
los miembros de la misma, creyentes o no creyentes, con
amor cristiano, respeto y honradez, como conviene a los
discípulos de Cristo, que forman en este mundo una gran
familia, la familia de Dios.

Artículo 50. Los miembros en plena comunión de la Iglesia


Nacional Presbiteriana de México, A. R., tienen el gozo de
disfrutar los privilegios siguientes:
1. Ser edificado por medio de la predicación y enseñanza
de la Palabra de Dios, la oración, y la visitación a su hogar
por parte del pastor y de los oficiales de la Iglesia.
2. Participar de la Santa Cena y de todos los auxilios
espirituales de la Iglesia y ceremonias especiales que se
practiquen en la misma.
3. Hacer partícipes a sus hijos de las promesas y bendiciones
48
divinas por medio de los Sacramentos y la orientación de
su vida a través de la educación cristiana.
4. Expresar su voluntad mediante el ejercicio del voto, en
las Reuniones Congregacionales.
5. Ser nombrado directivo en las organizaciones de la Iglesia.
6. Para los miembros varones, ser elegido oficial de la
Iglesia (Anciano o Diácono) a la que pertenece, siempre
y cuando tenga un mínimo de antigüedad de dos años
como miembro de esa Iglesia.

Artículo 51. Una persona pierde sus derechos y privilegios


como miembro en plena comunión de una Iglesia Local, por
alguna de las razones siguientes:
1. Por dejar de asistir injustificadamente a los servicios de
su Iglesia durante seis meses consecutivos
2. Por carta de traslado
3. Por dimitir a la Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A. R.
4. Por excomunión
5. Por expulsión o exclusión
6. Por defunción

Artículo 52. Es un privilegio para la Iglesia, brindar


atención pastoral y educación cristiana a las personas que aun
cuando no son miembros en plena comunión, participan en
las actividades de la Iglesia, tales como:
1. Los infantes, hijos de miembros de la Iglesia por virtud
del Pacto de la Gracia hecho en Cristo Jesús, son parte de
49
la Iglesia pero serán miembros en plena comunión hasta
que sean recibidos por profesión de fe.
2. Todas las personas bautizadas en la Iglesia Presbiteriana,
aunque no hayan hecho profesión de fe en Cristo. (Hch.
20.28)
3. Todas las personas que asistan a la Iglesia, en busca de
asistencia espiritual.

Capítulo 3. Sus oficiales


Artículo 53. Los oficiales de la Iglesia Nacional Presbiteriana
de México, A. R., son:
1. Los Ministros de la Palabra y de los Sacramentos
(1 Ti. 3.1-13; Fil. 1.1)
2. Los Ancianos de Iglesia [Gobierno y Disciplina]
(1 Ti. 3.17)
3. Los Diáconos [Administración y Servicio]
(1 Ti. 3.8-13)

Artículo 54. Las atribuciones de estos oficiales son: ocuparse


del servicio y cuidado espiritual de la Iglesia; ejercer el
gobierno y disciplina de la misma, y administrar los bienes
materiales.

Los Ministros de la Palabra y de los Sacramentos


Artículo 55. Los Ministros de la Palabra y de los Sacramentos,
son los llamados a atender la grey del Señor y servir en todos
los aspectos de la vida y trabajos de una Iglesia Local y llegan
a ser oficiales de ésta cuando son instalados después de ser
50
electos por la misma o comisionados por el H. Presbiterio al
cual pertenece. O bien al ser designados por el H. Presbiterio
para ser oficiantes de una Iglesia Local. En ella, se le reconoce
como el Pastor, o Pastores.
El Pastor en una Iglesia Local, sea instalado u oficiante,
es el presidente nato de todas las organizaciones de ésta.

Artículo 56. Ministro de la Palabra y de los Sacramentos, es


el varón que ha sido ordenado por un H. Presbiterio para el
ejercicio de este oficio.

Artículo 57. El varón que desempeña este oficio deberá


cubrir los siguientes requisitos:
1. Mostrar una fe viva (Stg. 2.17)
2. Vida ejemplar (1 Ti. 3.1-7)
3. Suficiente sabiduría de Dios (2 Ti. 2.2)
4. Santidad y consagración (He. 12.14)
5. Debe gobernar bien su propia casa (2 Ti. 3.4-5)
6. Tener buen testimonio (1 Ti. 3.7)

Artículo 58. Sus deberes principales son:


1. Predicar y enseñar las Sagradas Escrituras, y la doctrina
de la Iglesia.
2. Administrar los Sacramentos.
3. Impartir la Bendición Apostólica o Sacerdotal.
4. Brindar consejería bíblica y pastoral.
5. Visitar a la Iglesia con fines pastorales.
6. Orar por la Iglesia y con ella.
51
7. Asesorar a los diáconos en su atención a los necesitados.
8. Asesorar a los ancianos en la educación y el cuidado
espiritual de la Iglesia.
9. Ejercer el gobierno de la Iglesia, en unión con los
Ancianos de Iglesia.
10. Coordinar la liturgia de la Iglesia.
11. Participar de las actividades de su H. Presbiterio y
cumplir con las responsabilidades que le sean asignadas
por éste.
12. Presidir la celebración de los cultos especiales que la
Iglesia requiera.

Artículo 59. Las principales obligaciones de la Iglesia Local


con su(s) pastor(es) son:
1. Tratarlo con respeto, cordialidad y simpatía.
2. Retribuir sus servicios pastorales por medio de un sostén
digno y decoroso; tomando como referencia, el ingreso
promedio que perciben los miembros de la misma.
3. Apoyar en todos los aspectos sus estudios de actualización
ministerial.
4. Participar económicamente con el H. Presbiterio en el
plan de retiro pastoral.
5. Otorgarle días de descanso a manera de vacaciones con
prima vacacional, aguinaldos, cumpliendo las disposiciones
de la Ley Federal del trabajo.
6. Concederle beneficios sociales, tales como seguro
social, infonavit, gastos médicos.
7. Celebrar el Día del Pastor.
52
La Iglesia tendrá la oportunidad de expresar su amor
cristiano y su reconocimiento al ministerio de estos servidores
del Señor, incrementando dichos beneficios de acuerdo a las
bendiciones recibidas.

Elección, llamamiento e instalación de pastores


Artículo 60. Toda Iglesia debe estar bajo el cuidado de un
Ministro de la Palabra y de los Sacramentos, ocupando el cargo
de Pastor. Cuando no lo tenga, debe buscarlo sin demora.

Artículo 61. Toda Iglesia para elegir o reelegir a un pastor,


deberá hacerlo mediante una Reunión Congregacional, que
derivará en un Llamamiento para el pastor electo.

Artículo 62. El Llamamiento deberá ser entregado por el


H. Consistorio al H. Presbiterio al cual pertenece la Iglesia.
Este deberá proseguir los trámites correspondientes, y en
el momento oportuno lo entregará al pastor. El trámite del
Llamamiento concluirá con la Instalación.

Artículo 63. Si el Llamamiento se hace a un Ministro de la


Palabra y de los Sacramentos o a un Licenciado Predicador de
otro H. Presbiterio al de su jurisdicción, el H. Consistorio, deberá
presentar al H. Presbiterio donde pertenece el pastor o licenciado
que se llama, un certificado firmado por su propio H. Presbiterio.

Artículo 64. Cuando un Ministro de la Palabra y de los


Sacramentos o un Licenciado Predicador haya aceptado el
53
Llamamiento de una Iglesia Local de otro H. Presbiterio,
y esté en debido orden, su H. Presbiterio, le proveerá de la
documentación y testimonios necesarios, y la Iglesia que lo
llama deberá pagar los gastos de traslado del nuevo pastor.

Artículo 65. Todo Ministro de la Palabra y de los Sacramentos,


al asumir un pastorado por Llamamiento, deberá ser instalado
por el H. Presbiterio para cumplir un período de cinco años.
Y cuando el Pastor esté próximo a concluir sus funciones, la
Iglesia Local volverá a iniciar el proceso para elegir a otro o
reelegir al mismo.

Artículo 66. Todo Ministro de la Palabra y de los Sacramentos


comisionado por el H. Presbiterio para pastorear alguna de sus
Iglesias, también será instalado para cumplir un período de tres
años. En ese lapso, la Iglesia Local tendrá la oportunidad de
elegirlo para hacerle un Llamamiento, o bien el H. Consistorio
podrá solicitar al H. Presbiterio que sea comisionado una vez más.

Artículo 67. La Instalación, es el acto formal por el cual


se declara por parte del H. Presbiterio, que el Ministro de la
Palabra y de los Sacramentos queda debidamente presentado,
reconocido y capacitado constitucionalmente para ejercer en
una Iglesia Local, el cargo de Pastor por un periodo determinado.

Terminación de relaciones pastorales


Artículo 68. La terminación de relaciones pastorales se da
en los casos siguientes:
54
1. Cuando concluye su período para el cual fue instalado.
2. Cuando acepta un Llamamiento en otra Iglesia Local, en
alguna Institución o comisión en algún cuerpo eclesiástico.
3. Cuando solicita permiso al H. Presbiterio y le es concedido.
4. Cuando renuncia a su cargo.
5. Cuando se le aplica la Disciplina de la Iglesia.
6. Cuando no se resuelva una situación de conflicto entre
el Pastor y la Iglesia Local.

Artículo 69. El H. Presbiterio es el que ejecuta y declara, a


través del Ministerio de Relaciones o de la propia Directiva,
la terminación de relaciones pastorales. Este acto se hará
constar en un documento que se entregará al H. Consistorio.

Artículo 70. El H. Consistorio debe hacer los arreglos en


cuanto al pago de honorarios, gratificaciones, beneficios, etc.,
para el Pastor, de acuerdo a lo establecido en la Ley Federal
del Trabajo.

Los Ancianos de Iglesia


Artículo 71. Los Ancianos de Iglesia son propiamente los
representantes de la Iglesia, elegidos por ésta para ejercer
el gobierno y la disciplina, así como la enseñanza de la
doctrina, la práctica de la predicación y el cuidado espiritual
de la Iglesia en unión con los Ministros de la Palabra y de los
Sacramentos. (Hch. 20.28; 1 P. 5.1-4)

55
Artículo 72. Los varones que son llamados e instalados
para desempeñar este oficio, deben tener una fe sana y firme,
vida ejemplar, suficiente sabiduría y discreción, sentido de
responsabilidad como miembros y oficiales de la Iglesia, y
por la seriedad de su conducta y comportamiento deben ser
ejemplo de la grey. (Tit 1. 5-9; 1 P. 5.3)

Artículo 73. Los requisitos para ser electo Anciano de Iglesia


son:
1. Tener como mínimo dos años de ser miembro en plena
comunión de la Iglesia que lo elige
2. Ser mayor de 25 años al momento de la elección
3. Preferentemente Casados
4. Ser fiel y activo en la Iglesia
5. Observar una vida cristiana dentro y fuera de la Iglesia

Artículo 74. Los Ancianos de Iglesia tienen los mismos


derechos y privilegios para ocupar cargos en los Cuerpos
Eclesiásticos que los Ministros de la Palabra y de los
Sacramentos. (Hch. 16.4)

De los Diáconos
Artículo 75. Las Sagradas Escrituras, clara y específicamente
designan el oficio de los diáconos, como un ministerio de
servicio a la Iglesia, con honestidad, amor fraternal, y de
buenas relaciones. (Hch. 6.1-4; 1 Ti. 3.8-10)

56
Artículo 76. Los varones que son llamados e instalados para
desempeñar este oficio, son electos por la Iglesia Local, para
administrar los bienes de la misma.

Artículo 77. Los requisitos para ser electo Diácono son:


1. Tener como mínimo dos años de ser miembro en plena
comunión de la Iglesia que lo elige.
2. Ser fiel y activo en la Iglesia.
3. Observar una vida cristiana dentro y fuera de la Iglesia.

Artículo 78. Los Diáconos tienen la misma dignidad que los


Ancianos de Iglesia, por lo que ninguno de éstos es superior al
otro. Aunque cumplen ministerios diferentes, ambos expresan
un servicio incondicional al Señor.

Elección, ordenación e instalación de Ancianos


de Iglesia y Diáconos
Artículo 79. El tipo de gobierno bíblico escogido por
la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R., es
democrático y representativo y, el derecho de la Iglesia para
elegir a sus oficiales es irrevocable e irrenunciable. Por tanto,
nadie puede ser colocado en algún oficio de la Iglesia sin
elección y consentimiento de la misma.

Artículo 80. La Iglesia ejerce su autoridad a través de los


Cuerpos Eclesiásticos que la representan y que fueron elegidos
por ella misma. Y sólo ejerce su autoridad democráticamente,
en los siguientes casos:
57
1.Elección, reelección y remoción de sus oficiales:
Pastores, Ancianos de Iglesia y Diáconos.
2. Asuntos de vital importancia para la vida de la Iglesia
Local, tales como: cambios de jurisdicción, consultas,
planes y proyectos, entre otros.
3. Aquellos casos en que el H. Consistorio delegue sus
derechos.

Artículo 81. Toda Iglesia Local elegirá varones para los


oficios de Anciano de Iglesia y Diácono, entre sus miembros
en plena comunión quienes han de ejercer su oficio dentro de
la misma, conforme a las reglas establecidas en las Sagradas
Escrituras, por un periodo de tres años, pudiendo ser reelectos
hasta por un periodo similar. (Tit. 1.5-16; 1 Ti. 3.8-13)

Artículo 82. Para la elección de estos oficiales de la Iglesia


Local, deberá observarse que no estén en funciones en el
mismo oficio a la vez, otros Ancianos de Iglesia o Diáconos
que tengan relación de padre e hijo(s) o de hermanos.

Artículo 83. Cuando un varón resulte electo Anciano de


Iglesia o Diácono y manifiesta su voluntad de aceptar dicha
elección, se le capacitará sobre Biblia, Confesiones de Fe,
Disciplina y Constitución de la Iglesia Nacional Presbiteriana
de México, A. R., y otras materias que el H. Presbiterio o el
H. Consistorio en su caso, estimen apropiados y convenientes
para dicha preparación.

58
Artículo 84. Cuando un Anciano de Iglesia o Diácono
resulte electo para otro oficio, deberá recibir la capacitación
necesaria, igual que la de los varones electos por primera vez
y se le ordenará específicamente para ese nuevo oficio.

Artículo 85. El H. Consistorio o el H. Presbiterio en su


caso, después de examinar a los varones electos, y siendo
satisfactoria su preparación, decidirá y acordará su ordenación
por medio del cual les autoriza a ejercer plenamente el oficio
de Ancianos de Iglesia o Diáconos.

Artículo 86. Los Ancianos de Iglesia y Diáconos una vez


que han sido ordenados, deberán ser instalados por el H.
Consistorio o el H. Presbiterio en su caso, para ejercer su
ministerio en la Iglesia Local que los eligió. Y cuando estos
oficiales estén próximos a concluir sus funciones, la Iglesia
Local volverá a iniciar el proceso para elegir a otros o reelegir
a los mismos o algunos de ellos.

Artículo 87. Cuando un Anciano de Iglesia o Diácono


fuera recibido como miembro en otra Iglesia Local, podrá ser
electo por ésta, después de haber transcurrido seis meses de
su recepción. En este caso será instalado solamente y deberá
omitirse una nueva ordenación.

Terminación de relaciones
Artículo 88. La terminación de relaciones oficiales entre un
Anciano de Iglesia o Diácono, y la Iglesia Local puede darse por:
59
1. Terminación del período reglamentario en el ejercicio
de su ministerio como oficial
2. Sanción disciplinaria
3. Renuncia a sus funciones de oficial
4. Cambio de residencia o membresía

Capítulo 4. Su Administración
H. Consistorio
Artículo 89. El H. Consistorio es el primer cuerpo de
gobierno de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A.R.
Tiene autoridad sobre la Iglesia Local, sus Organizaciones e
Instituciones, y sobre su campo ministerial: congregaciones y
centros misioneros. Está constituido por el Pastor y todos los
Ancianos de Iglesia en funciones, reunidos en cuerpo colegiado.
La Iglesia Local tendrá personalidad jurídica como
Asociación Religiosa derivada, mediante la representación de
su Consistorio, en virtud del Registro Constitutivo derivado
que le otorga la Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A.R., siempre y cuando lo solicite a través de su Presbiterio
a la R. Asamblea General. Toda Iglesia Local podrá obtener
y conservar su Registro Constitutivo derivado, siempre que
se mantenga en el apego al orden eclesiástico de la Iglesia
Nacional Presbiteriana de México, A.R.

Artículo 90. Los Ancianos de Iglesia en el H. Consistorio


serán en número proporcional a la cantidad de miembros
en plena comunión de la Iglesia Local, y que en su conjunto
serán tres como mínimo.
60
Artículo 91. El H. Consistorio contará con un presidente
que será el Pastor instalado u oficiante, y un secretario que
será elegido de entre los Ancianos de Iglesia que integran este
cuerpo eclesiástico.

Artículo 92. Los deberes del H. Consistorio son:


1. Organizar y dirigir el culto público en la Iglesia Local,
y cuidar que la predicación sea bíblica y reformada,
velando por la pureza y la sana doctrina.
2. Supervisar el progreso de los miembros en cuanto a su
conocimiento y carácter cristiano.
3. Mantener en el amor de Cristo, el gobierno de la Iglesia
Local. (Hch. 20. 28; He. 13.17; 2 P. 5.2)
4. Vigilar que los padres de familia miembros en plena
comunión, no descuiden el deber de bautizar a sus
hijos (Hch. 2.38-39, 16.15-36). Además, aconsejar tanto
a los padres como a los hijos de éstos, para que hagan
oportunamente su profesión de fe.
5. Celebrar el sacramento de la Santa Cena, por lo menos
cada dos meses.
6. Recibir miembros, en cualquiera de las formas
reconocidas por nuestra Iglesia Nacional Presbiteriana de
México, A. R. (Hch. 8.37-38)
7. Expedir cartas de traslado a los miembros en buenas
relaciones que lo soliciten para otras Iglesias Presbiterianas.
8. Preparar, examinar, ordenar e instalar Ancianos
de Iglesia y Diáconos, que hayan sido electos
constitucionalmente.
61
9. Revisar y en su caso aprobar los planes de trabajo de
sus Organizaciones, velando porque sus actividades se
desarrollen dentro de un genuino espíritu cristiano de
servicio y dedicación al Señor.
10. Aprobar o vetar en su caso los nombramientos de los
directivos de las respectivas Organizaciones.
11. Promover los intereses espirituales de la Iglesia Local
y sus congregaciones, empleando métodos inspirados en
la Palabra de Dios.
12. Aplicar las sanciones o censuras contempladas en el
Libro de Disciplina, a quienes se hagan acreedores a ello,
previo juicio disciplinario. (1 Co. 5.1-7; 2 Ts. 3.14-15)
13. Ejecutar las resoluciones oficiales de los Tribunales
superiores.
14. Nombrar Ancianos de Iglesia en funciones, como
representantes ante el H. Presbiterio.
15. Comisionar a Ancianos de Iglesia, para velar y
atender a las Congregaciones y Centros Misioneros bajo
su cuidado.
16. Atender oportuna y diligentemente los problemas
suscitados en la Iglesia Local, y en caso de verse
imposibilitado para resolverlos, transferir el asunto a su H.
Presbiterio.
17. Promover la vocación ministerial entre los miembros
de la Iglesia Local, principalmente a los jóvenes y señoritas
de la misma.
18. Examinar a los aspirantes a Candidatos al Ministerio
Pastoral, y en su caso, recomendarlos y apoyarlos moral y
62
económicamente ante su H. Presbiterio, para que realicen
sus estudios teológicos en alguno de los Seminarios de la
Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A.R.
19. Convocar las Reuniones Congregacionales para
elección de Pastores, Ancianos de Iglesia y Diáconos, o
para consultas de gran importancia.
20. Invitar a jóvenes, señoritas y/o hermanos adultos,
para que colaboren en el campo jurisdiccional de la
Iglesia Local como obreros o ayudantes consistoriales, en
trabajos de evangelización, misión o sociales.
21. Nombrar a un representante responsable del templo y
otros bienes de la Iglesia Local.
22. Nombrar a los Ministros de los diferentes Ministerios
de la Iglesia Local.
23. Celebrar Reuniones Ordinarias mensuales, y las
Extraordinarias que considere conveniente.
24. Llevará una clara relación escrita de toda su actuación
en el libro de actas. Este libro será autorizado por su H.
Presbiterio, y lo someterá a revisión e inspección de éste,
cada año.
25. Llevará un registro de las entradas y salidas del dinero
de la Iglesia Local en un libro de tesorería. Este libro será
autorizado por su H. Presbiterio, y lo someterá a revisión
e inspección de éste, cada año.
26. Registrar en uno o varios libros, a los miembros en
plena comunión, los bautismos, los matrimonios y las
defunciones; los cuales estarán sujetos a la revisión del H.
Presbiterio, cada vez que éste lo crea necesario. Basado en
63
estos libros, presentará la información estadística a su H.
Presbiterio.
27. Presentar anualmente a su H. Presbiterio informe
sintetizado del estado espiritual y general de la Iglesia
Local y las Congregaciones que están bajo su cuidado.
28. Enviar los diezmos, ofrendas y las aportaciones
económicas de la Iglesia Local a su H. Presbiterio.
29. Nombrar al Tesorero de la Iglesia Local.
30. Organizar nuevos Centros Misioneros y nuevas
Congregaciones.
31. Designar Consejeros de sus Organizaciones.

Junta de Diáconos
Artículo 93. La Junta de Diáconos es un cuerpo de servicio
para la Iglesia Local. Presta sus servicios en ésta y en la
comunidad a su alrededor. Está constituida por todos los
Diáconos en funciones, reunidos en cuerpo colegiado con
el Pastor y/o un Anciano de Iglesia representante del H.
Consistorio.

Artículo 94. La Junta de Diáconos estará presidida por una


Directiva integrada por un presidente, un secretario y un
tesorero de la propia Junta; que será renovada cada dos años.

Artículo 95. La Junta de Diáconos, está bajo la autoridad del


R. Consistorio de la Iglesia Local, con quien mantendrá respeto
y comprensión mutua, una clara delimitación de funciones,
además de consulta y compañerismo permanente y cordial.
64
Artículo 96. La Junta de Diáconos y el H. Consistorio
cumplen ministerios diferentes y expresan ante Dios y ante la
Iglesia la misma dignidad del servicio incondicional al Señor.

Artículo 97. Sus principales deberes son:


1. Promover la mayordomía cristiana, enseñando y guiando
a los miembros de la Iglesia Local en su privilegio de
ofrendar liberal, sistemática y gozosamente para el sostén
de la misma y su tarea misionera. Para ello, aplicarán
métodos prácticos inspirados en la Biblia.
2. Administrar fiel y consagradamente los recursos de la
Iglesia Local, procurando una economía sana y un sentido
de entrega y servicio al Señor. (1 Cr. 29.11-14; 1 Co. 16.3;
2 Co. caps. 8 y 9)
3. Visitar y ministrar a los pobres, a las viudas, a los
huérfanos, a los enfermos, a los desamparados y a aquellos
miembros de la Iglesia Local que pasan por pruebas y
aflicciones en su vida. (Gá. 6.10; Stg. 1.27)
4. Cuidar las propiedades y edificios de la Iglesia Local,
su mobiliario y enseres, para que siempre se conserven en
buen estado, orden y presencia.
5. Coadyuvar a mantener el orden, la disciplina, reverencia
y respeto, por todos los asistentes a la Casa de Dios.
6. Contratar y administrar al personal necesario para el
buen funcionamiento de la Iglesia Local.
7. Ayudar con interés y buena disposición, a los Pastores y
Ancianos de Iglesia, en el desarrollo espiritual de los miembros
y creyentes, de acuerdo al precepto bíblico. (Hch. 6.8-10, 8.5)
65
Capítulo 5. Sus Ministerios
Artículo 98. Con el fin de cumplir la misión para la cual fue
creada, cada Iglesia Local tendrá los siguientes Ministerios:
1. De Evangelización
a. Proclamación del Evangelio
b. Testimonio
c. Misiones

2. De Educación
a. Educación Eclesiástica
I. Cristiana
b. Educación Integral
I. Reformada
II. Social
III. Derechos humanos
IV. Participación ciudadana
c. Vida Cristiana
I. Culto y Liturgia
II. Vida devocional

3. De Recursos. Está a cargo de la Junta de Diáconos.


a. Recursos Humanos
b. Recursos Financieros
c. Recursos Materiales
d. Servicios Especiales
I. Asesoría
e. Administración General
I. Reglamentos
66
4. De Relaciones
a. Relaciones
I. Inter-eclesiásticas
II. Para-eclesiásticas
III. Cortesía
IV. Comunicación Social

Capítulo 6. Sus Organizaciones


Artículo 99. La Iglesia Local cuenta para su mejor
funcionamiento con diferentes Organizaciones que están
bajo el cuidado, dirección y autoridad del H. Consistorio.
Estas organizaciones son:
1. Escuela de Formación Cristiana.
2. Sociedades: Femenil, de Esfuerzo Cristiano Infantil, de
Intermedios y Juvenil; de Varones y de Adultos Mayores.
3. Otras que se consideren necesarias.

Capítulo 7. Sus Congregaciones y Misiones


Congregación
Artículo 100. Congregación es un grupo mínimo de 30
creyentes en Cristo Jesús, que previa preparación catequística,
orientación y ayuda pastoral, han sido recibidos como miembros
de la Iglesia Local de la cual depende esa Congregación. Para
los efectos de Orden y Gobierno, dependen del H. Consistorio
y están organizados con una Mesa Directiva, Ministerios y
Organizaciones.

67
Artículo 101. Deberes de la Mesa Directiva.
1. Organizar y dirigir el culto público de la Congregación.
2. Revisar y aprobar todos los planes de trabajo de las
organizaciones de la Congregación, velando porque sus
actividades se desarrollen dentro de un genuino espíritu
cristiano de servicio y dedicación al Señor.
3. Atender oportuna y diligentemente los problemas
suscitados en la Congregación.
4. Nombrar a un representante que sea de la Directiva,
para que represente a la Congregación ante el H.
Consistorio o el H. Presbiterio, cuando fuere el caso, con el
fin de informar acerca de la vida y actividades de la misma.
5. Llevará una clara relación escrita de todos sus acuerdos
en el libro de actas de la Congregación. Este libro será
autorizado por su H. Consistorio, y lo someterá a revisión
e inspección de éste, cuando le sea requerido.
6. Llevará un registro de las entradas y salidas del dinero
de la Congregación en un libro de tesorería. Este libro
será autorizado por el H. Consistorio, y lo someterá a
revisión e inspección de éste, cuando le sea requerido.
7. Presentar anualmente al H. Consistorio informe
sintetizado del estado espiritual y general de la
Congregación.
8. Enviar los diezmos, ofrendas y las aportaciones
económicas de la Congregación al H. Presbiterio.

68
Centro Misionero
Artículo 102. Centro Misionero es el conjunto de creyentes
en Cristo Jesús, que constituyen el primer núcleo de la Iglesia
y que se reúne regularmente para los cultos y actividades de
ese grupo y, representa el interés y el esfuerzo evangelístico de
la Iglesia Local. Este grupo en formación, estará constituido
por un mínimo de 10 personas miembros en plena comunión,
dependerá para los efectos de su crecimiento y desarrollo, de
alguna Organización o Ministerio de la Iglesia; y para efectos
de Orden y Gobierno, dependerá del H. Consistorio.

Capítulo 8. Sus Propiedades


Artículo 103. Es responsabilidad de la Iglesia Local,
resguardar y mantener las propiedades de Centros de Culto,
Edificios Educativos y otras necesarias, para que realice sus
funciones, sin importar que sean propiedades directas de
la Iglesia Local, de su H. Presbiterio, de la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R., o propiedades federales bajo
su custodia.

Artículo 104. Todas las propiedades de la Iglesia Local,


deberán estar a nombre de la misma o bien de su H.
Presbiterio, o de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A. R. De ninguna manera podrán estar a nombre de alguna
otra persona, física o moral.
En el caso de que una Iglesia Local, acuerde la separación
total y rompa relaciones eclesiásticas con su Iglesia matriz,
que es la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A.R.; tal
69
Iglesia, renunciará a cualquier derecho de uso que pudiera
tener a su favor del (de) (los) bien(es) inmueble(es) que haya
adquirido, éstos pasarán a favor y a resguardo de la Iglesia
Nacional Presbiteriana de México, A. R.

Artículo 105. En caso de que sea necesario transferir la


propiedad o enajenar algún bien de la Iglesia Local, se deberá
observar que se cumplan con las disposiciones de las Leyes y
Reglamentos que rigen a las Asociaciones Religiosas.

70
Título 3

El H. Presbiterio

71
Capítulo 1. H. Presbiterio
Artículo 106. Se denomina H. Presbiterio, al conjunto de
un mínimo de cinco Iglesias Locales y cinco Ministros de
la Palabra y de los Sacramentos, y que por acuerdo del R.
Sínodo al cual pertenecen, son constituidos como tal, con una
jurisdicción definida.

Artículo 107. El H. Presbiterio tiene personalidad jurídica como


asociación religiosa derivada, en virtud del registro constitutivo
derivado que le otorga la Iglesia Nacional Presbiteriana de
México, A. R., a través de la R. Asamblea General.

Capítulo 2. Sus Facultades y Deberes


Facultades
Artículo 108. El H. Presbiterio tiene facultades para:
1. Constituir nuevas Iglesias Locales y en casos especiales,
nuevas Congregaciones dentro de su jurisdicción.
2. Admitir y recepcionar Iglesias Locales provenientes de
otros H. Presbiterios, y que su situación y documentación,
esté en debido orden.
3. Establecer aquellas Instituciones o programas de servicio,
que coadyuven a la vida y marcha del H. Presbiterio.
4. Admitir candidatos al ministerio pastoral.
5. Otorgar licencias de predicador.
6. Ordenar nuevos Ministros de la Palabra y de los
Sacramentos. (1 Ti. 4.14, 5.22a)
7. Admitir y recepcionar Ministros de la Palabra y de los
Sacramentos, provenientes de otros H. Presbiterios y que
72
su situación y documentación, esté en debido orden.
8. Establecer la relación pastoral entre una Iglesia Local
y un Ministro de la Palabra y de los Sacramentos, o
disolverla.
9. Recibir, tramitar, y resolver apelaciones, quejas y
diferencias que se presenten por escrito de manera
prudente, ordenada y seria. (Hch. 15.1-29)
10. Presentar ponencias que mejoren y propicien el trabajo
en toda la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A.R.,
y aquellas que busquen guardar la pureza de la doctrina y
la unidad de la misma.
11. Nombrar a sus representantes ante las Reuniones del
R. Sínodo y de la R. Asamblea General.
12. Hacerse cargo dentro de su jurisdicción de asuntos,
casos, conflictos, diferencias, en los cuales el H. Consistorio
por negligencia no atienda, o porque se vea involucrado
como parte y le impida resolver como Tribunal Eclesiástico.
13. Autorizar a Ancianos de Iglesia de los H. Consistorios
de su jurisdicción, para que impartan la bendición al
Pueblo de Dios y oficien los sacramentos, cuando fuere
necesario.
14. Solicitar a la Institución Teológica donde tenga
estudiando a sus candidatos al ministerio pastoral,
información sobre conducta, aprovechamiento académico,
y práctica pastoral.
15. Constituirse en Tribunal eclesiástico en casos de proceso
judicial.
16. Designar consejeros de sus Organizaciones.
73
17. Revisar los libros de actas y de tesorería de sus Iglesias
miembros.
18. Elegir a sus Directivos y Ministros de Ministerios,
así como destituirlos por abuso de sus privilegios y/o
incumplimiento de sus deberes.
19. Adquirir bienes muebles e inmuebles para el uso y
desarrollo de sus actividades eclesiásticas.
20. Enajenar, donar, ceder derechos y/o dar en comodato,
bienes muebles e inmuebles.
21. Los H. Presbiterios están facultados para solicitar
a la Directiva de la Iglesia Nacional Presbiteriana de
México, A. R, revoque el Registro Constitutivo derivado
de cualquier Iglesia Local jurisdiccionada a éstos, siempre
y cuando se hayan seguido los procedimientos estatutarios
de acuerdo al Orden y Gobierno de la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R.

Deberes
Artículo 109. Los principales deberes del H. Presbiterio son:
1. Mantener en el amor de Cristo, el gobierno del H.
Presbiterio y de sus Iglesias. (Hch 20.28; He. 13.17; 2 P. 5.2)
2. Cuidar que todas las Iglesias del H. Presbiterio, cuenten
con un Pastor de acuerdo a las diferentes modalidades.
3. Promover en sus Iglesias la apertura de nuevos campos
para la predicación del Evangelio.
4. Examinar, ordenar e instalar Ancianos de Iglesia y
Diáconos, que hayan sido electos constitucionalmente, en
las nuevas Iglesias que se constituyan en su jurisdicción.
74
5. Aplicar la Disciplina a sus Ministros de la Palabra y de
los Sacramentos, con toda oportunidad y amor fraterno
cuando el caso lo requiera. (Gá. 6.1)
6. Asesorar, colaborar, y orientar a sus Iglesias y
congregaciones, para mantener dentro de la legalidad,
las propiedades de las mismas, así como las del H.
Presbiterio.
7. Velar que sus Iglesias, cumplan con los requisitos de
apertura al culto público, y registro de Templos ante las
autoridades correspondientes.
8. Vigilar que las disposiciones y acuerdos Sinódicos y de
la R. Asamblea General, sean oportunamente acatados y
ejecutados en su campo.
9. Presentar ante el R. Sínodo al cual pertenece, informe
sobre la vida y marcha de sus Iglesias, así como planes de
trabajo propios y de sus Iglesias.
10. Mantener la unidad presbiterial, fomentar las relaciones
entre sus Iglesias y estimularlas para su crecimiento.
11. Velar que en su jurisdicción se mantengan las Iglesias
abiertas al culto público.
12. Velar por la pureza y la sana doctrina, y mediar en los
conflictos que se presenten entre sus miembros.
13. Expedir cartas de traslado a sus Ministros de la Palabra
y de los Sacramentos y sus Iglesias en buenas relaciones
que lo soliciten para otros H. Presbiterios.
14. Revisar y en su caso aprobar los planes de trabajo de
sus Organizaciones y dar seguimiento al cumplimiento de
los mismos.
75
15. Aprobar o vetar en su caso los nombramientos de los
directivos de sus Organizaciones.
16. Ejecutar las resoluciones oficiales de los Tribunales
superiores.
17. Atender oportuna y diligentemente los problemas
suscitados o presentados en el H. Presbiterio, y en caso
de verse imposibilitado para resolverlos, transferirlos a su
R. Sínodo.
18. Apoyar moral y económicamente a sus candidatos
al ministerio pastoral, para que realicen sus estudios
teológicos en alguno de los Seminarios de la Iglesia
Nacional Presbiteriana de México, que estén debidamente
reconocidos por la Asociación Presbiteriana y Reformada
de Instituciones Teológicas (APRIT).
19. Supervisar y pastorear a sus candidatos al ministerio
pastoral.
20. Nombrar a su representante legal.
21. Nombrar a los funcionarios Ministros de sus diferentes
ministerios.
22. Celebrar Reuniones Ordinarias, y las Extraordinarias
que considere conveniente.
23. Enviar y distribuir el diezmo de sus ingresos por
concepto de ofrendas y diezmos provenientes de sus Iglesias,
en la proporción siguiente: 5% al R. Sínodo y 5% a la R.
Asamblea General.
24. Asentar en un libro de actas, los acuerdos tomados en
sus Reuniones Ordinarias y Extraordinarias, y presentarlo
para su revisión al R. Sínodo al cual pertenece en cada
76
Reunión Ordinaria de ese cuerpo.
25. Asentar en un libro de tesorería, las entradas y salidas
de dinero de este cuerpo eclesiástico, y presentarlo para su
revisión al R. Sínodo al cual pertenece en cada Reunión
Ordinaria de ese cuerpo.
26. Designar representantes ante los Consejos de las
Empresas e Instituciones de la Iglesia, que así lo requieran,
así como nombrar representantes ante sus Instituciones.
27. Diseñar y establecer un plan de retiro en beneficio de
todos sus Ministros de la Palabra y de los Sacramentos.

Capítulo 3. Sus Miembros


Artículo 110. Los miembros del H. Presbiterio son todas sus
Iglesias organizadas y todos sus Ministros de la Palabra y de
los Sacramentos. Estos últimos, son miembros directos del H.
Presbiterio y no de una Iglesia en particular.

Artículo 111. Es deber de todos los miembros, asistir a


las Reuniones oficiales de este cuerpo; las Iglesias lo harán
a través de uno de sus Ancianos de Iglesia nombrado como
representante por su H. Consistorio, quien deberá acreditar
dicha designación con una Carta Credencial.

Artículo 112. Es privilegio de los Ministros de la Palabra y


de los Sacramentos, y de los Representantes de las Iglesias,
votar y ser votados para ocupar un cargo Directivo, de un
Ministerio o de una Comisión.

77
Capítulo 4. Su Administración
Artículo 113. El H. Presbiterio es el segundo cuerpo de
gobierno de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A.R. Tiene autoridad, sobre sus Ministros de la Palabra y de
los Sacramentos miembros, los H. Consistorios de sus Iglesias
miembros, sus Instituciones y Organizaciones presbiteriales.

Artículo 114. El H. Presbiterio contará con una Mesa


Directiva integrada por un Presidente, un Vicepresidente, un
Secretario y un Tesorero, quienes estarán en funciones por
dos años. Esta Directiva se nombrará en Reunión Ordinaria.

Artículo 115. El H. Presbiterio se reunirá cuando menos una


vez al año, de manera ordinaria, en el lugar y fecha fijados en
la Reunión Ordinaria anterior; o en caso de omisión, donde y
cuando lo designe la Directiva en turno.
La Directiva tiene facultad para Convocar a Reunión
Extraordinaria por acuerdo propio o, a petición de una
tercera parte de sus miembros, tanto Ministros de la Palabra
y de los Sacramentos, como Ancianos de Iglesia, nombrados
por sus H. Consistorios, como Representantes de su Iglesia.

Artículo 116. En toda Reunión del H. Presbiterio, el quórum


mínimo legal, será la mitad más uno de los Ministros de la Palabra
y de los Sacramentos y, Ancianos de Iglesia representantes.

Artículo 117. El H. Presbiterio también será convocado


para celebrar:
78
1. Reuniones de tipo judicial para atender asuntos de
disciplina, una vez que éste sea constituido como Tribunal
Eclesiástico.
2. Reuniones de consulta para tratar otros asuntos de vital
importancia para este cuerpo y/o su campo jurisdiccional.
3. Reuniones de carácter inspiracional y docente.

Artículo 118. La delegación del H. Presbiterio ante su R.


Sínodo, se integra por siete representantes: tres miembros de la
Mesa Directiva y un miembro de cada Ministerio; nominando
a cuatro Ministros de la Palabra y de los Sacramentos, y tres
Ancianos de Iglesia.

Artículo 119. La delegación del H. Presbiterio ante la R.


Asamblea General, se integra por cuatro representantes: dos
Ministros de la Palabra y de los Sacramentos y, dos Ancianos
de Iglesia.

Capítulo 5. Sus Ministerios


Artículo 120. El H. Presbiterio, para el desarrollo de sus
funciones y programas de trabajo, contará con los siguientes
Ministerios:
1. De Evangelización
a. Proclamación del Evangelio
b. Testimonio
c. Misiones
2. De Educación
a. Educación Eclesiástica
79
I. Cristiana
II. Teológica
III. Continua
b. Educación Integral
I. Reformada
II. Social
III. Especial
IV. Derechos humanos
V. Participación ciudadana
c. Vida Cristiana
I. Culto y Liturgia
II. Vida devocional
3. De Recursos
a. Recursos Humanos
b. Recursos Financieros
c. Recursos Materiales
d. Servicios Especiales
I. Asesoría
II. Trámites legales
e. Administración General
I. Reglamentos
II. Glosa y Dictámenes
f. Candidaturas y procesos electorales
4. De Relaciones
a. Relaciones
I. Inter-eclesiásticas
II. Para-eclesiásticas
III. Cortesía
80
IV. Comunicación Social
b. Justicia
c. Atención Ministerial
I. Distribución de Campo
II. Previsión Ministerial
III. Pastores en Retiro
IV. Necrología
d. Obra rural e Indigenista

Artículo 121. Cada Ministerio del H. Presbiterio estará


dirigido por un funcionario, quien ejercerá sus servicios por
dos años y asumirá el título de Ministro.

Capítulo 6. Sus Organizaciones


Artículo 122. El H. Presbiterio integra a las Organizaciones
de sus Iglesias miembros, en Uniones Presbiteriales; las
cuales están bajo su cuidado, dirección y autoridad. Estas
organizaciones son:
1. De Maestros de Iglesia
2. De Sociedades Femeniles
3. De Sociedades de Esfuerzo Cristiano
4. De Sociedades Intermedias de Esfuerzo Cristiano
5. Otras que se consideren necesarias

Capítulo 7. Sus Propiedades


Artículo 123. Es responsabilidad del H. Presbiterio, vigilar que
sus Iglesias miembros, resguarden y protejan las propiedades
federales bajo su custodia, así como las propiedades a nombre
81
del H. Presbiterio o de la Iglesia Nacional Presbiteriana de
México, A. R.

Artículo 124. En caso de formarse nuevos H. Presbiterios,


con Iglesias Locales de su jurisdicción, será su deber cuidar
que la transferencia de propiedad, o en su caso, la enajenación
de alguno de sus bienes, se apegue a las disposiciones de las
leyes y reglamentos que rigen a las Asociaciones Religiosas.

Artículo 125. Todas las propiedades del H. Presbiterio


deberán estar a nombre del mismo o de la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R. De ninguna manera podrán
estar a nombre de alguna otra persona, física o moral.

Capítulo 8. Del Candidato al Ministerio


Pastoral
Artículo 126. Se denomina Candidato al Ministerio
Pastoral, a todo creyente varón que habiendo recibido el
llamamiento de Dios para prepararse y dedicar su vida para
servir a nuestro Señor Jesucristo a través de la Iglesia y sus
Instituciones, es admitido como tal, por el H. Presbiterio; y
recibe del mismo, su cuidado, apoyo moral y económico.

Artículo 127. Los requisitos para ser admitido como


Candidato al Ministerio Pastoral son:
1. Ser miembro en plena comunión de la Iglesia que lo
recomienda, por un mínimo de tres años.

82
2. Dar evidencia a través de su testimonio como creyente
de haber sido llamado al Ministerio Pastoral.
3. Cumplir con los procedimientos correspondientes,
establecidos por su H. Presbiterio.
4. Cumplir con los requisitos académicos establecidos en
la Institución donde su H. Presbiterio lo envíe para su
preparación.

Artículo 128. El Candidato al Ministerio Pastoral,


continuará siendo miembro en plena comunión de la Iglesia
Local que lo recomienda y estará bajo la jurisdicción de su H.
Consistorio, hasta que éste llegue a su ordenación.

Artículo 129. La preparación académica y de campo, del


Candidato al Ministerio Pastoral, estará bajo el cuidado,
dirección y supervisión de su H. Presbiterio, a través del
Ministerio de Educación. Mismo que será responsable que
dicho candidato se prepare en alguna Institución autorizada
por la Iglesia en modalidades tales como: escolarizado,
por extensión, a distancia, o en línea; así como también
supervisarlo y pastorearlo. Dicho Seminario o Institución
Teológica deberán estar reconocidos por la Asociación
Presbiteriana y Reformada de Instituciones Teológicas
(APRIT)”.

Artículo 130. El H. Presbiterio que lo apoya será el


responsable ante la Institución educativa de cubrir la
inscripción y la colegiatura del Candidato al Ministerio
83
Pastoral, así como de cualquier apoyo económico; y reunirá
los recursos de tres partes iguales:
1. Del Candidato al Ministerio Pastoral o su familia
2. De la Iglesia Local que lo recomienda
3. Del mismo H. Presbiterio

Articulo 131. El Candidato al Ministerio Pastoral tendrá los


siguientes deberes:
1. Entregar ante la Institución educativa, la Carta de apoyo
moral y económico del H. Presbiterio que lo recomienda.
2. Entregar informe semestral a su H. Presbiterio con
copia a su H. Consistorio, sobre sus actividades académicas
y prácticas ministeriales.
3. Entregar sus calificaciones.
4. Asistir a las Reuniones oficiales de su H. Presbiterio.
5. Atender un campo que le sea asignado por la Institución
Teológica.
6. Atender un campo que le sea asignado por su H.
Presbiterio después de terminado sus estudios teológicos.

Artículo 132. El Candidato al Ministerio Pastoral que solicite


admisión en otro H. Presbiterio, deberá cubrir los siguientes
requisitos:
1. Carta dimitoria de su Iglesia de origen
2. Carta de autorización del H. Presbiterio al cuál
pertenece

84
Artículo 133. Un Candidato al Ministerio Pastoral dejará
de serlo, por las siguientes causas:
1. Por decisión propia
2. Por acuerdo de su H. Presbiterio al no dar evidencia de
su vocación y aprovechamiento académico
3. Por prácticas inmorales

Capítulo 9. Del Licenciado Predicador


Artículo 134. El Licenciado Predicador, es aquel Candidato
al Ministerio Pastoral que recibe del H. Presbiterio
autorización hasta por dos años, en un culto público o ante
el H. Presbiterio en sesión plenaria, para ejercer ciertas
labores pastorales como la predicación, enseñanza, visitación,
consejería pastoral, evangelización y discipulado.
En caso excepcional, el H. Presbiterio puede prorrogarla
o retirarla según lo crea conveniente.

Artículo 135. Los requisitos que debe cubrir el Candidato


al Ministerio Pastoral para que el H. Presbiterio le otorgue
Licencia de Predicador son:
1. Tener un periodo preparatorio de un año máximo
después de haber concluido sus estudios teológicos.
2. Aprobar los exámenes sobre Biblia, Confesiones de Fe
de la Iglesia, Constitución, Disciplina, Historia de la Iglesia
Nacional Presbiteriana de México, ambos exámenes tanto
el de Licenciamiento, como el de Ordenación, deberán
sustentarse ante el pleno del H. Presbiterio, coordinado
por el Ministerio de Educación del H. Presbiterio.
85
3. Presentar un trabajo exegético sobre algún pasaje bíblico.
4. Predicar en un culto público.

El Ministerio de Educación del H. Presbiterio, es el responsable


de calificar los puntos 2, 3 y 4.

Artículo 136. El H. Presbiterio y el Candidato al Ministerio


Pastoral no demorarán más allá del tiempo indicado para
proceder al licenciamiento. En caso excepcional, el H.
Presbiterio deberá acordar la dispensa respectiva.

Su ordenación
Artículo 137. La ordenación, es el acto de la imposición de
manos por medio del cual un cuerpo eclesiástico, declara y
confirma el llamamiento que el Espíritu Santo ha hecho a
varones, para ejercer un ministerio en la Iglesia del Señor.

Artículo 138. Por medio de la ordenación, un H. Presbiterio


autoriza al Licenciado Predicador, a ejercer plenamente como
Ministro de la Palabra y de los Sacramentos.

Artículo 139. Si se diese el caso de que un Licenciado


Predicador, recibiese el llamamiento de una Iglesia Local
de otro H. Presbiterio y éste (Ambos) (el Licenciado) lo
ha aceptado, su H. Presbiterio no lo ordenará, pero si lo
proveerá de los testimonios necesarios, y le exigirá que
se presente al H. Presbiterio dentro de cuya jurisdicción
pretende trabajar para que se someta a su autoridad.
86
Artículo 140. Los requisitos que debe cubrir un Licenciado
Predicador para que el H. Presbiterio lo ordene son:
1. Aprobar los exámenes sobre Reglas Parlamentarias
2. Presentar un ensayo sobre algún tema teológico
3. Dar un sermón ante el H. Presbiterio o ante la Iglesia

El examen de ordenación será sustentado ante el H. Presbiterio


en pleno, y si éste queda satisfecho lo aprobará. El Ministerio
de Educación del H. Presbiterio, es el responsable de calificar
los puntos 2, y 3. Un Licenciado Predicador, sólo podrá ser
ordenado como Ministro de la Palabra y de los Sacramentos
cuando tenga un llamado pastoral de una Iglesia Local o por
acuerdo del H. Presbiterio; ante las necesidades de su campo,
asignará al Licenciado Predicador un campo donde pueda ser
susceptible de un Llamamiento. Cumplidos los requisitos, el
H. Presbiterio acordará su Ordenación.

Artículo 141. Ningún Licenciado Predicador puede ser


ordenado antes de un año. En caso excepcional, el H.
Presbiterio deberá acordar la dispensa respectiva. También,
el H. Presbiterio no demorará más de dos años para proceder
a la ordenación. Una vez concluido el tiempo de la licencia,
el presbiterio determinará su caso.

87
Título 4

El R. Sínodo

89
Capítulo 1. R. Sínodo
Artículo 142. Se denomina R. Sínodo, al conjunto de un
mínimo de tres H. Presbiterios, y que por acuerdo de la
R. Asamblea General, es constituido como tal, con una
jurisdicción definida.

Capítulo 2. Sus Facultades y Deberes


Facultades
Artículo 143. El R. Sínodo tiene facultades para:
1. Constituir, reestructurar y en su caso disolver H.
Presbiterios dentro de su jurisdicción.
2. Revisar los libros de actas y de tesorerías de sus H.
Presbiterios.
3. Nombrar a los representantes que habrán de asistir
a las Reuniones Ordinarias y Extraordinarias de la R.
Asamblea General.
4. Constituirse en Tribunal Eclesiástico en casos de
proceso judicial.
5. Establecer las Instituciones de servicios y programas
especiales, que coadyuven a la buena marcha del R.
Sínodo, designando al personal requerido para tal efecto.
6. Admitir y recepcionar a los H. Presbiterios provenientes
de otros R. Sínodos, y que su situación y documentación
esté en debido orden.
7. Presentar ponencias que mejoren y propicien el trabajo
en toda la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, y
aquellas que busquen guardar la pureza de la doctrina y
la unidad de la Iglesia.
90
8. Adquirir personalidad jurídica como Asociación Religiosa
derivada, con autorización de la R. Asamblea General.
9. Elegir a sus Directivos y Ministros de Ministerios,
así como destituirlos por abuso de sus privilegios y/o
incumplimiento de sus deberes.
10. Adquirir bienes muebles e inmuebles para el uso y
desarrollo de sus actividades eclesiásticas.
11. Enajenar, donar, ceder derechos y/o dar en comodato
bienes muebles e inmuebles.
12. Los R. Sínodos, están facultados para solicitar a la
Directiva de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A. R., revoque el Registro Constitutivo derivado de
cualquier Iglesia Local jurisdiccionada a éstos; siempre y
cuando se hayan seguido los procedimientos estatutarios
de acuerdo al Orden y Gobierno de la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R.”

Deberes
Artículo 144. Los principales deberes del R. Sínodo son:
1. Recibir, tramitar y resolver las apelaciones y asuntos
que les sean presentados por escrito.
2. Mantener la unidad y coordinar los programas de los
H. Presbiterios.
3. Revisar y aprobar planes de trabajo de sus propios
Ministerios.
4. Informar a la R. Asamblea General acerca de los
trabajos y actividades desarrollados por el R. Sínodo y sus
H. Presbiterios.
91
5. Asentar en un libro de actas, los acuerdos tomados en
sus Reuniones Ordinarias y Extraordinarias, y presentarlo
para su revisión a la R. Asamblea General en cada
Reunión Ordinaria de ese cuerpo.
6. Asentar en un libro de tesorería, las entradas y salidas
de dinero de este cuerpo eclesiástico, y presentarlo para
su revisión a la R. Asamblea General en cada reunión
ordinaria de ese cuerpo.
7. Vigilar que los H. Presbiterios se rijan por esta
Constitución y acaten y ejecuten los acuerdos y decisiones
de la R. Asamblea General.
8. Designar representantes ante los Consejos de las
Empresas e Instituciones de la Iglesia, que así lo requieran.
9. Nombrar representantes ante sus Instituciones.
10. Nombrar a los funcionarios Ministros de sus diferentes
Ministerios.
11. Celebrar Reuniones Ordinarias, y las Extraordinarias
que considere conveniente.
12. Fomentar la superación espiritual y académica de los
Ministros de la Palabra y de los Sacramentos, Ancianos de
Iglesia y Diáconos, de todo el campo Sinódico.

Capítulo 3. Sus Miembros


Artículo 145. Los miembros del R. Sínodo son todos los H.
Presbiterios que lo integran, representados por siete delegados
de cada uno de ellos, quienes deberán asistir a las Reuniones
oficiales de este cuerpo, acreditando su designación con una
Carta Credencial.
92
Artículo 146. Es privilegio de los delegados representantes,
votar y ser votados para ocupar un cargo Directivo, de un
Ministerio o de una Comisión.

Capitulo 4. Su Administración
Artículo 147. El R. Sínodo es el tercer cuerpo de gobierno
de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A.R. Es un
cuerpo de enlace entre la R. Asamblea y los H. Presbiterios, y
de apelación en asuntos de disciplina. También es un cuerpo
de dirección, coordinación, interrelación y de consejo para sus
H. Presbiterios. Tiene como propósito mantener actualizados
y en capacitación constante a los Directivos y Ministerios de
sus H. Presbiterios, y del propio R. Sínodo.

Artículo 148. El R. Sínodo tiene jurisdicción y autoridad


sobre sus H. Presbiterios miembros, sus Instituciones
sinódicas, y abarca una región geográfica bajo su cuidado y
responsabilidad, determinada de común acuerdo en Reunión
Ordinaria de la R. Asamblea General, para unificar dentro
de esa área a los H. Presbiterios correspondientes.

Artículo 149. El R. Sínodo contará con una Mesa Directiva


integrada por un Presidente, un Vicepresidente, un Secretario,
y un Tesorero, quienes estarán en funciones por dos años.
Esta Directiva se nombrará en cada Reunión Ordinaria.

Artículo 150. El R. Sínodo se reunirá cuando menos una


vez cada dos años, de manera ordinaria, en el lugar y fecha
93
fijados en la Reunión Ordinaria anterior; o en caso de
omisión, dónde y cuando lo designe la Directiva en turno. La
Convocatoria se enviará a sus H. Presbiterios con 60 días de
anticipación por lo menos.

Artículo 151. La Directiva tiene facultad para Convocar a


Reunión Extraordinaria por acuerdo propio o a petición de
la mayoría de sus H. Presbiterios miembros. La Convocatoria
se enviará a sus H. Presbiterios con 30 días de anticipación
por lo menos, y en ella se especificará con toda claridad
el o los asuntos que deban tratarse exclusivamente en esa
reunión.

Artículo 152. En toda Reunión del R. Sínodo, el quórum


mínimo legal será la mitad más uno de todos los delegados
representantes de cada H. Presbiterio.

Artículo 153. Las Reuniones del R. Sínodo, se integran por


un máximo de siete representantes de cada uno de sus H.
Presbiterios.

Artículo 154. La delegación del R. Sínodo ante la R.


Asamblea General, se integra por cuatro representantes: dos
miembros de la Mesa Directiva y dos miembros de algunos de
sus Ministerios; nominando a dos Ministros de la Palabra y de
los Sacramentos, y dos Ancianos de Iglesia.

94
Capitulo 5. Sus Ministerios
Artículo 155. El R. Sínodo, para el desarrollo de sus funciones
y programas de trabajo, contará con los siguientes Ministerios:
1. De Evangelización
a. Proclamación del Evangelio
b. Testimonio
c. Misiones

2. De Educación
a. Educación Eclesiástica
I. Cristiana
II. Teológica
III. Continua
b. Vida Cristiana
I. Culto y Liturgia
II. Vida devocional

3. De Recursos
a. Recursos Humanos
b. Recursos Financieros
c. Recursos Materiales
e. Servicios Especiales
I. Asesoría
II. Trámites legales
f. Administración General
I. Reglamentos
II. Glosa y Dictámenes
g. Candidaturas y procesos electorales
95
4. De Relaciones
a. Relaciones
I. Inter-eclesiásticas
II. Para-eclesiásticas
III. Cortesía
IV. Comunicación Social
b. Justicia
c. Necrología
d. Obra Rural e Indigenista
e. Educación Integral
I. Reformada
II. Social
III. Especial
IV. Derechos humanos
V. Participación ciudadana

Artículo 156. Cada Ministerio del R. Sínodo estará dirigido


por un funcionario, quien ejercerá sus servicios por dos años
y asumirá el título de Ministro.

96
Título 4

La R. Asamblea General

97
Capítulo 1. Asamblea General
Artículo 157. La R. Asamblea General es el cuerpo
eclesiástico con jurisdicción nacional, que agrupa a todos sus
R. Sínodos y H. Presbiterios, y que en conjunto representa a
la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R.

Capítulo 2. Sus Facultades y Deberes


Facultades
Artículo 158. La R. Asamblea General tiene facultades para:
1. Definir los objetivos, establecer metas de acción y dictar
las estrategias y políticas generales aplicables a corto,
mediano y largo plazo de toda la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R.
2. Dirigir y orientar la vida y marcha de la Iglesia en toda
la nación; a través de sus diferentes Ministerios.
3. Recopilar la historia del origen y desarrollo de la Iglesia.
4. Salvaguardar las propiedades de la misma.
5. Mantener relaciones con otros Organismos e
Instituciones Evangélicas y Para-eclesiásticas Nacionales
o Internacionales.
6. Estudiar, evaluar y dictaminar programas novedosos de
las Iglesias presentados por los H. Presbiterios, R. Sínodos,
Ministerios, Organizaciones, o sus Instituciones de servicio.
7. Decidir en casos de controversias sobre esta Constitución,
Manual de Procedimientos, el libro de Disciplina, y el
libro de Culto y Liturgia.
8. Dar su opinión, consejo, o advertencia, sobre consultas o
jurisdicciones de H. Presbiterios, R. Sínodos, Instituciones
98
de servicio y Organizaciones, que le sean presentadas con
la seriedad, oportunidad y orden.
9. Promover y administrar, dentro de una buena y fiel
mayordomía cristiana, los recursos humanos, materiales y
económicos de la Iglesia para el cumplimiento efectivo del
programa general aprobado por la misma R. Asamblea
General y ejecutado por los H. Presbiterios, R. Sínodos,
Ministerios, Comités, Comisiones, Organizaciones e
Instituciones de servicio.
10. Recibir y resolver asuntos y apelaciones que le sean
turnados en debido orden.
11. Intervenir y actuar en aquellos asuntos o problemas
que amenacen la estabilidad, la paz, la armonía y unidad
de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R.
12. Constituir, reestructurar o disolver R. Sínodos,
Ministerios, Organizaciones, Instituciones de servicio.
13. Nombrar, reestructurar o disolver Comités, Comisiones
y Representaciones de la propia R. Asamblea General.
14. Revisar los libros de actas y de tesorerías de los R.
Sínodos.
15. Recibir bajo su jurisdicción, previo estudio atento
y cuidadoso a otros cuerpos u organismos eclesiásticos
cuya naturaleza esté de acuerdo con el orden, disciplina
y doctrina, liturgia y naturaleza de la Iglesia Nacional
Presbiteriana de México, A. R.
16. Elaborar y Reformar la Constitución, Manual de
Procedimientos, Libro de Disciplina, Libro de Culto y
Liturgia, y Confesión de Fe, propios de la Iglesia.
99
17. Decidir sobre las relaciones con Organismos, Iglesias
e Instituciones Eclesiales Evangélicas y Reformadas,
Nacionales e Internacionales, así como entidades Para-
eclesiásticas.
18. Otorgar el Registro derivado a los Presbiterios
jurisdiccionados a la misma, a las Iglesias Locales que
así lo requieran, y, a la Unión Nacional de Sociedades
Femeniles, a fin de proveerles protección jurídica y facilitar
todo tipo de trámites para su buen funcionamiento.
19. Otorgar y revocar poderes y facultades de
Representación Legal a quienes elija como directivos y
Apoderados Legales.
20. Adquirir bienes muebles e inmuebles para el uso y
desarrollo de sus actividades eclesiásticas.
21. Enajenar, donar, ceder derechos y/o dar en
arrendamiento o comodato bienes muebles e inmuebles.
22. Elaborar otros documentos normativos de Orden, de
Gobierno y de Fe que considere necesarios.
23. Elegir a sus Directivos y Ministros de los Ministerios,
así como destituirlos por abuso de sus privilegios y/o
incumplimiento de sus deberes.
24. Decidir sobre las relaciones con Organismos, Iglesias
e Instituciones Eclesiales Evangélicas y Reformadas,
Nacionales e Internacionales, así como entidades Para-
eclesiásticas.
25. La Asamblea General representada por la Directiva
de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A.R., está
facultada como Iglesia Matriz para solicitar a la Secretaría
100
de Gobernación, así el otorgamiento como la revocación
de cualquier Registro Constitutivo que se derive de ésta;
quienes revisarán y emitirán por escrito, que se hayan
seguido los procedimientos estatutarios de acuerdo al
Orden y Gobierno de la Iglesia Nacional Presbiteriana
de México, A.R.

Deberes
Artículo 159. Los principales deberes de la R. Asamblea
General son:
1. Recibir y en su caso aprobar los informes de la Mesa
Directiva, los Ministerios, R. Sínodos, Organizaciones,
Consejeros, Instituciones de servicio, Representantes,
Comités, Comisiones.
2. Nombrar a los Ministros de los Ministerios.
3. Celebrar Reuniones Ordinarias, y las Extraordinarias
que considere conveniente.
4. Nombrar representantes, consejeros y funcionarios de
sus Instituciones de servicio.
5. Designar Consejeros de sus Organizaciones.

Capítulo 3. Sus Miembros


Artículo 160. Los miembros de la R. Asamblea General
son todos sus R. Sínodos y H. Presbiterios que la integran,
representados por cuatro delegados de cada uno de ellos,
quienes deberán asistir a las Reuniones oficiales de este cuerpo,
acreditando su designación con una Carta Credencial.

101
Artículo 161. Es privilegio de los delegados representantes,
votar y ser votados para ocupar un cargo Directivo, de un
Ministerio o de una Comisión.

Capítulo 4. Su Administración
Artículo 162. La R. Asamblea General es el cuarto cuerpo de
gobierno y representa a toda la Iglesia Nacional Presbiteriana
de México, A.R. Este Cuerpo Eclesiástico se denomina
oficialmente: RESPETABLE ASAMBLEA GENERAL
DE LA IGLESIA NACIONAL PRESBITERIANA DE
MÉXICO, A. R. Ejerce autoridad sobre los R. Sínodos
miembros, los H. Presbiterios miembros, sus Instituciones y
Organizaciones Nacionales.

Artículo 163. La R. Asamblea General contará con


una Mesa Directiva integrada por un Presidente, un
Vicepresidente, un Secretario y un Tesorero, quienes estarán
en funciones por cuatro años. Esta Directiva se nombrará en
Reunión Ordinaria. El Presidente, el Secretario y el Tesorero,
ejercerán sus funciones de tiempo completo y deberán residir
en el Distrito Federal o área metropolitana de la Ciudad de
México.

Artículo 164. Los directivos salientes aun cuando no sean


delegados representantes de sus H. Presbiterios o R. Sínodos,
podrán continuar participando en la reunión sólo con derecho
a voz.

102
Artículo 165. Los funcionarios de la Mesa Directiva saliente
de la R. Asamblea General, no podrán ser reelectos en el
mismo cargo de manera inmediata.

Artículo 166. La R. Asamblea General otorga a su Mesa


Directiva, a saber, el presidente, el vicepresidente, el secretario
y el tesorero, todas las facultades y poderes legales necesarios
para que a su nombre la represente legalmente, ante la
Secretaría de Gobernación o cualquier otra dependencia del
estado mexicano, y serán siempre los responsables oficiales de
la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R. Asimismo
serán ellos los miembros constituyentes y asociados de la
misma. Los poderes que se le otorgan a la Directiva son:
I. Poder General para pleitos y cobranzas con la
amplitud del primer párrafo del Artículo dos mil quinientos
cincuenta y cuatro del Código Civil para el Distrito Federal en
materia común y para toda la República en materia federal
vigente, con toda las facultades generales y con las especiales
que requieran mención o cláusula especial conforme a la
Ley sin limitación alguna e inclusive con las facultades a que
se refiere el artículo dos mil quinientos ochenta y dos, aún
las enumeradas en el artículo dos mil quinientos ochenta y
siete del mismo Código y sus correlativos de cualquier lugar
que se tienen aquí por mencionados y reproducidos, y de
una manera enunciativa pero no limitativa, expresamente
tendrá las siguientes: desistirse del juicio de amparo, otorgar y
suscribir toda clase de documentos, públicos y privados, hacer
manifestaciones, renuncias, protestas, aún las establecidas por
103
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
(especialmente para articular y absolver posiciones), federales
y locales, en juicios y fuera de él y para comparecer y ejercer
sus facultades ante toda clase de personas de autoridades o
dependencias judiciales y aduanales, civiles, penales, agrarias
y del trabajo con la mayor amplitud posible y expresamente
para presentar quejas, querellas y denuncias, ratificarlas y
ampliarlas, desistirse de las mismas y constituirse en tercero
coadyuvante del Ministerio Público, otorgar perdón judicial,
en su caso, aportar pruebas, solicitar quiebras y en general,
para iniciar, proseguir y dar término en cualquier forma a toda
clase de recursos, arbitrajes, y procedimientos de cualquier
orden, inclusive desistirse de instancias y procedimientos.
II. Poder General para administrar bienes en los
términos del párrafo segundo del mismo artículo dos mil
quinientos cincuenta y cuatro mencionado.
III. Poder General para actuar como responsable de
los actos de administración con lo relativo a las relaciones
obrero patronales, comparecer en representación legal de
la Asociación ante las Autoridades del Trabajo, Juntas de
Conciliación y Arbitraje, tanto Federales como Locales, y
ante las Autoridades Administrativas del Trabajo, y en los
juicios de amparo á que se refieren los conflictos laborales,
a efecto de que, por lo que toca a la etapa de Avenencia y
Conciliación, con las facultades de administración necesarias
para comprometer y concurrir representando a la Asociación,
llegando en su caso a los acuerdos, interviniendo en las pláticas
directas y con los funcionarios respectivos, con facultades
104
especiales para transigir y convenir dentro del proceso o etapa
del Arbitraje, contestar la demanda, oponiendo las excepciones
y defensas, en su caso reconviniendo, ofreciendo y rindiendo
pruebas; y como mandatario especial en representación
legal de la Asociación para absolver posiciones, teniendo
las facultades que establecen los artículos dos mil quinientos
cincuenta y cuatro, primero y segundo párrafos, y dos mil
quinientos ochenta y siete del Código Civil del Distrito Federal
y los artículos once, seiscientos noventa y dos, fracciones II
y III, setecientos ochenta y seis, ochocientos setenta y seis,
ochocientos setenta y ocho, ochocientos setenta y nueve, y
demás relativos y aplicables de la Ley Federal del Trabajo,
bien entendido que como Funcionarios de la Asociación,
deberán rendir cuenta del ejercicio de este mandato al pleno
de la Asamblea General de la Iglesia Nacional Presbiteriana
de México, cuya política e instrucciones invariablemente
deben seguir.
IV. Poder General para actos de dominio, con la amplitud
del tercer párrafo del mismo artículo dos mil quinientos
cincuenta y cuatro antes mencionado, especialmente disponer,
vender, hipotecar, permutar en todo o en parte bienes de la
asociación, así como otorgar y cancelar fianzas y avales. Con
la excepción que para ejercer esta facultad deberá contar con
la aprobación del pleno de la Respetable Asamblea General.
V. Poder General para suscribir títulos de crédito en los
términos del artículo noveno de la Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito, con las siguientes facultades:
a). Manejar cuentas de cheques de la Asociación. b). Otorgar,
105
suscribir, emitir, avalar, endosar, negociar y en cualquier
forma operar con títulos de crédito de toda clase, así como
obligar cambiariamente a la Asociación. Previa aprobación
del pleno de la Respetable Asamblea General de la Iglesia
Nacional Presbiteriana de México, A.R..
VI. Contratar y remover toda clase de empleados,
señalándoles sus facultades y remuneraciones.
VII. Por otra parte, ellos en forma CONJUNTA
podrán otorgar poderes generales y especiales, y revocarlos,
concediéndoles las facultades que estimen convenientes,
dentro de las que a ellos se les ha otorgado.
VIII. Queda expresamente establecido que cualesquiera
integrantes de la Directiva pueden tener todas las facultades
enumeradas si así lo acuerda la Respetable Asamblea
General de la Iglesia, la que también podrá en cualesquiera
nombramientos que haga, establecer limitaciones a las
facultades indicadas, sin tenerse por modificado este artículo.
Todas estas facultades les serán dadas en Sesión Plenaria
de la R. Asamblea General; “describiendo los poderes y
facultades legales otorgadas a los cuatro miembros de la Mesa
Directiva y en su caso al Apoderado legal o Apoderados legales.
En los términos del código civil federal vigente”. El pleno de la
Asamblea podrá en cualquier momento revocar todas y cada
una de las facultades y poderes legales a los directivos, así como
a los apoderados legales. Estas facultades y poderes legales
que les confiere la Iglesia como Asociación Religiosa deberán
ejercerlos en forma CONJUNTA O SEPARADAMENTE.

106
Artículo 167. Las Reuniones de la R. Asamblea General
serán Ordinarias o Extraordinarias y en cuanto al carácter
podrán ser:
1. Deliberativas, administrativas y de negocios generales.
2. Reuniones legislativas.
3. Reuniones de tipo judicial.
4. Reuniones ejecutivas.

Artículo 168. Las Reuniones Ordinarias se efectuarán cada


dos años en el mes de julio, en el lugar y días acordados en
la última sesión de la reunión anterior, previa Convocatoria
y Agenda Oficial, emitida con un mínimo de 90 días de
anticipación.

Artículo 169. Para constituir una Reunión Ordinaria, el


quórum legal será la mitad más uno de todos los H. Presbiterios
y R. Sínodos; siempre y cuando estén presentes la mitad
más uno de la suma de todos los delegados representantes
de dichos cuerpos. Si esto no fuere posible, el quórum legal
será las dos terceras partes de todos los H. Presbiterios y R.
Sínodos; siempre y cuando estén presentes una tercera parte
de la suma de todos los delegados representantes de dichos
cuerpos.

Artículo 170. Cuando por alguna emergencia se requiera


una Reunión Extraordinaria, la Directiva la convocará con
no menos de 30 días de anticipación, por acuerdo propio,
o a petición de diez H. Presbiterios y tres R. Sínodos. En
107
ella se tratarán exclusivamente los asuntos contenidos en la
Convocatoria o Agenda de trabajo.

Artículo 171. Para constituir una Reunión Extraordinaria


de este cuerpo, el quórum legal será de un mínimo del 40%
del total de los delegados representantes de los H. Presbiterios
y R. Sínodos.

Artículo 172. Las Reuniones ejecutivas, se realizarán cada


dos años, alternándose con la Reunión Ordinaria de la R.
Asamblea General, en el lugar y días acordados en la última
sesión de la reunión anterior, previa Convocatoria y Agenda
Oficial, emitida con un mínimo de 30 días de anticipación. En
las cuales solo participaran los cuatro delegados sinódicos, la
Directiva de la R. Asamblea General, y los cuatro Ministros de
los Ministerios de la misma. Las decisiones de estas Reuniones
ejecutivas de carácter administrativo, serán ratificadas en la
siguiente Reunión Ordinaria de la R. Asamblea General.
El quórum legal será la mitad mas uno de todos los R.
Sínodos; siempre y cuando estén presentes la mitad mas uno
de la suma de todos los delegados representantes de dichos
cuerpos. Si esto no fuere posible, el quórum legal será las dos
terceras partes de todos los R. Sínodos siempre y cuando esté
presente una tercera parte de la suma de todos los delegados
representantes de dichos cuerpos.

Artículo 173. Los viáticos de los delegados representantes


de los H. Presbiterios y los R. Sínodos ante la R. Asamblea
108
General, serán cubiertos por los cuerpos eclesiásticos que los
han nombrado.

Artículo 174. Cuando la R. Asamblea General, haga


nombramientos para ocupar cargos Directivos, Ministerios,
Representantes o Consejeros, y éstos se retiraren de la
reunión sin alguna razón justificada o permiso, este cuerpo se
reserva el derecho de nombrar a otras personas en su lugar.
Asimismo, cuando transcurridos seis meses éstos no dieren
señales de cumplimiento en sus funciones, la Mesa Directiva
de la R. Asamblea General tiene la facultad para proceder a
nombrar a otros, avisándoles sobre el cambio y las razones
que hubo para ello.

Capítulo 5. Sus Ministerios


Artículo 175. La R. Asamblea General, para el desarrollo
de sus funciones y programas de trabajo, contará con los
siguientes Ministerios:
1. De Evangelización
a. Proclamación del Evangelio
b. Testimonio
c. Misiones

2. De Educación
a. Educación Eclesiástica
I. Cristiana
II. Teológica
III. Continua
109
b. Educación Integral
I. Reformada
II. Social
III. Especial
IV. Derechos humanos
V. Participación ciudadana
c. Vida Cristiana
I. Culto y Liturgia
II. Vida devocional

3. De Recursos
a. Recursos Humanos
b. Recursos Financieros
c. Recursos Materiales
e. Servicios Especiales
I. Asesoría
II. Trámites legales
f. Administración General
I. Reglamentos
II. Glosa y Dictámenes
g. Candidaturas y procesos electorales

4. De Relaciones
a. Relaciones
I. Inter-eclesiásticas
II. Para-eclesiásticas
III. Cortesía
IV. Comunicación Social
110
b. Justicia
c. Necrología
d. Obra rural e Indigenista
e. Educación Integral
I. Reformada
II. Social
III. Especial
IV. Derechos humanos
V. Participación ciudadana

Artículo 176. Cada Ministerio de la R. Asamblea General


estará dirigido por un funcionario, quien ejercerá sus servicios
por cuatro años y asumirá el título de Ministro.

Capítulo 6. Sus Organizaciones


Artículo 177. La R. Asamblea General integra a las
Organizaciones de sus H. Presbiterios miembros, en Uniones
Nacionales; las cuales están bajo su cuidado, dirección y
autoridad. Estas organizaciones son:
1. De Maestros de Iglesia
2. De Sociedades Femeniles
3. De Sociedades de Esfuerzo Cristiano
4. De Sociedades Intermedias de Esfuerzo Cristiano
5. Otras que se consideren necesarias

Artículo 178. Las Uniones Nacionales están bajo la jurisdicción


y supervisión directa de los Ministerios de la R. Asamblea
General, como sigue:
111
1. Bajo el Ministerio de Educación
a. Unión Nacional de Maestros de Iglesia
2. Bajo el Ministerio de Recursos
a. Unión Nacional de Sociedades Femeniles
b. Unión Nacional de Sociedades de Esfuerzo
Cristiano
c. Unión Nacional de Sociedades Intermedias de
Esfuerzo Cristiano

Capítulo 7. Sus Instituciones y Empresas


Artículo 179. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A.
R., establecerá las Instituciones y Empresas que sean necesarias
para cumplir su misión, su edificación y su fortalecimiento.
Estas estarán bajo el resguardo y responsabilidad de la R.
Asamblea General. A la fecha se cuenta con las siguientes:
1. Seminario Teológico Presbiteriano de México, A. C.
2. Publicaciones El Faro, S. A. de C. V.
3. Sociedad Educadora Juárez, A. C.
4. Colegio Americano, A. C.
5. Cía. Michoacana Sanatorios, A. C.
6. Hospital La Amistad, S. A de C. V.
7. Sociedad Educadora Mexicana, S. C.

Artículo 180. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,


A. R., estará representada legalmente a través de los cuatro
integrantes de la Directiva de la R. Asamblea General como
parte constituyente de todas sus Instituciones y Empresas.

112
Artículo 181. En todas las Instituciones y Empresas de la
Iglesia Nacional Presbiteriana de México, A. R., los cuatro
integrantes de la Directiva de la R. Asamblea General,
formarán parte en sus diferentes Consejos Directivos y/o de
Administración de éstas, y además la R. Asamblea General
designará a otras tres personas por Institución y Empresa
para complementar de la Iglesia Nacional Presbiteriana de
México, A. R.

Artículo 182. Los miembros de la Directiva de la R.


Asamblea General así como los miembros complementarios
que conforman los Consejos de las diferentes Instituciones y
Empresas, ejercerán sus funciones por un periodo de cuatro
años. Los miembros complementarios sólo podrán ser
reelectos por un periodo similar.

Artículo 183. Los Consejos de Administración de las


Sociedades Anónimas de la Iglesia Nacional Presbiteriana de
México, A. R., tendrán la facultad de nombrar al Director
General de esas Empresas, previa consulta al Ministerio de
Recursos, por un periodo de cuatro años.

Artículo 184. La R. Asamblea General tiene la facultad de


nombrar al Rector del Seminario Teológico Presbiteriano de
México, A. C., quien ejercerá sus funciones por un periodo de
cuatro años, renovable una sola vez por el mismo número de
años.

113
Artículo 185. La autoridad del Seminario Teológico
Presbiteriano de México, A. C., será el Consejo Directivo.
Este organismo estará integrado por la Directiva de la R.
Asamblea General, el Ministro de Educación de la misma y
un Representante del Ministerio de Educación, de cada uno
de los H. Presbiterios que tengan alumnos estudiando en el
Seminario.

Artículo 186. La R. Asamblea General supervisará la buena


marcha del Seminario Teológico Presbiteriano de México,
A. C., en el área académica a través de su Ministerio de
Educación.

Artículo 187. La Directiva de la R. Asamblea General en


coordinación con los Ministerios y Consejos correspondientes
tienen la facultad para remover de sus cargos a los Directores,
Rectores, miembros complementarios de las Instituciones y
Empresas y nombrar a suplentes o interinos.

Artículo 188. Las Instituciones y Empresas contarán


con un comisario, encargado de la vigilancia legal, fiscal,
administrativa y contable; el cual será nombrado por la
Directiva de la R. Asamblea General en coordinación con el
Ministerio de Recursos.

Artículo 189. Para los efectos de organización interna y


funcionamiento de las Instituciones y Empresas, sus Consejos

114
deberán contar con un reglamento interno, que será
autorizado por la R. Asamblea General.

Capítulo 8. Del Concilio General


Artículo 190. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,
A. R., Convocará cada seis años, a través de la Directiva de
la R. Asamblea General, con un mínimo de seis meses de
anticipación, a Concilios Generales de carácter deliberativo
teológico, bíblico, doctrinal y pastoral; para afirmar su
cuerpo teológico y doctrinal y, en su caso, considerar, discutir
y responder sobre aquellos temas, asuntos y problemas que
puedan afectar, su naturaleza y misión.
También se podrá Convocar un Concilio General antes
de tiempo, si la R. Asamblea General en sesión plenaria lo
considerare necesario, o, a solicitud de la mayoría de los R.
Sínodos.
Los resultados del Concilio, serán publicados por
la Secretaría de la R. Asamblea General, con la debida
justificación y acciones correspondientes.

Artículo 191. La Iglesia Nacional Presbiteriana de México,


A. R., siendo sensible y con una cosmovisión reformada y
reformadora, expresará sus posturas doctrinales ante las
realidades actuales con base en las Sagradas Escrituras.

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Esta obra consta de 1000 ejemplares (más sobrantes de reposición)
y se terminó de imprimir en septiembre del año 2012, en los talleres de
Impresora Tauro, S. A. de C. V.,
Plutarco Elías Calles No. 396, Col. Los Reyes, Iztacalco C.P. 08620 México,
D.F. Tel. 55 90 02 55
Esta edición estuvo bajo cuidado de Oscar E. Hernández Juárez.

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