Capítulo 3
El objetivo final de toda ciencia es describir explicar y predecir los fenómenos que
estudia para lograrlo debe recoger y comparar datos que permitan fundamentar
sus teorías. La medición es una actividad prioritaria en la ciencia psicológica en
general y en la evaluación psicológica en particular. El proceso de medición, como
ya lo mencionábamos, permite a una disciplina alcanzar el estatus de ciencia, ya
que se pueden medir sus datos, comparar, replicar, establecer modelos
matemáticos para su explicación y realizar investigaciones controladas.
Importancia de la medición en psicología
La meta de la psicología, como cualquier ciencia empírica, es la creación de leyes
o principios generales para explicar y predecir los fenómenos que estudia, esto
es, pretende la descripción, explicación y predicción del comportamiento de las
personas. Para lograr este objetivo, como señala Torgerson la psicología debe
recoger y comparar datos para establecer correlaciones, ecuaciones, etc. que
permiten fundamentar las teorías. De acuerdo con Nunally y Nunally Bernstein el
problema más importante para la psicología es la obtención de métodos
adecuados de medición, ya que una teoría sólo puede ser probada si las variables
hipotetizadas pueden ser medidas de manera adecuada, es decir, si se pueden
establecer relaciones funcionales entre estas variables. Consideran que si una
teoría psicológica contiene términos que no pueden medirse adecuadamente será
imposible corroborarla y afirman que los principales progresos en psicología y
probablemente en todas las ciencias suceden a un primer desarrollo de los
métodos de medición.
Como se menciona la psicología no puede progresar más rápido que la medición
de sus variables fundamentales. La ventaja principal de la medición es erradicar
conjeturas sobre lo que observamos y escuchamos. Del mismo modo, un
instrumento que nos ayude a medir una variable y clasificarla también nos ayuda a
tomar una decisión sobre la intervención más adecuada y, terminando el
tratamiento, corroborar que efectivamente el problema fue eliminado o
significativamente aminorado, es decir, verificar la predicción y comprobar el
cambio.
¿Qué medimos en Psicología?
En realidad, no podemos medirlas de manera directa y absoluta, entonces, más
que conductas, lo que me dimos son atributos de la conducta, más precisamente
atributos psicológicos. Por otra parte, aunque una conducta como fumar sea
fácilmente medible, a la psicología le interesaría primordialmente el componente
psicológico de la conducta de fumar, ya que ésta tiene otros componentes:
biológico, fisiológico o motor; así, de la conducta de fumar, nos interesaría el
componente psicológico o atributo psicológico, por ejemplo: la dependencia
psicológica hacia el cigarrillo, las respuestas cognitivas que el sujeto presenta
tanto cuando se va a fumar el cigarro como cuando no puede hacerlo, otras
conductas que desencadenan la conducta de fumar, las consecuencias tanto
agradables como aversivas de fumar, etc.
¿Qué es la medición?
El objetivo de la medición en psicología es determinar cuánto está presente un
atributo en determinada persona, y esto requiere una expresión numérica de la
cantidad. Como resumen general de todas las definiciones propuestas, la
medición es un procedimiento para la asignación de números a propiedades
específicas de unidades experimentales, de modo que las caracterizan y
preservan las relaciones especificadas en el dominio comportamental. De esta
manera, la medición se ocupa del mundo real en términos de propósitos,
operaciones y validez. Al respecto, Nunally y Bernstein mencionan que hay que
considerar cuidadosamente la naturaleza del tributo antes de medirlo, Ya que es
posible que no exista, o al menos no en la forma propuesta, y puesto que la
medición en psicología requiere de un proceso de abstracción, es probable que el
atributo si exista, pero esté mal medido o mal definido.
En las definiciones se destaca que se emplean números para representar
cantidades. Los procedimientos para asignar números a los atributos medidos
deben formularse explícitamente. De esta manera, cualquier conjunto de normas
que cuantifique sin ambigüedad las propiedades de los objetivos constituye una
medida legítima y adquiere el derecho de competir con otras en cuanto a utilidad
científica.
La utilidad de un método de medición se establece en función del grado en que los
datos obtenidos:
1. Correspondan a un modelo matemático
2. Pidan un atributo individual
3. Puedan ser repetibles bajo circunstancias similares
4. Sean válidos en diversos sentidos
5. Produzcan relaciones interesantes con otras medidas científicas.
Martínez establece que la medida comienza con un procedimiento para identificar
los elementos del mundo real con los elementos o constructor del sistema lógico,
por medio de una definición semántica precisa una vez hecho esto, se procede a
la medición propiamente dicha, para lo cual deben seguirse los siguientes pasos:
1. Identificar el objeto o sujeto que se medirá
2. Identificar la propiedad del objeto de la conducta que se requiere medir en
el sujeto (atributo)
3. Seleccionar el instrumento
4. Aplicar una regla de asignación numérica por la que se otorga una cifra a la
propiedad de la unidad experimental (objeto o sujeto aplicar una regla de
asignación numérica por la que se otorga una cifra a la propiedad de la
unidad experimental (objeto o Sujeto) que se mide
Para hablar de isomorfismo, tenemos que remitirnos al concepto de escalamiento.
El escalamiento es el desarrollo de reglas sistemáticas y de unidades significativas
de medida que nos permiten cuantificar las observaciones empíricas; de esta
manera, se establece una escala de medición cuando se define el conjunto de
valores posibles qué bueno asignarse y, lo más importante, se determina la regla
de asignación que establece la correspondencia entre el sistema empírico (lo que
vamos a medir) y el sistema numérico.
La teoría de escalamiento gira en torno a tres grandes áreas:
1. El problema de la representación (sistema racional numérico)
2. El problema de la unicidad (números elegidos pueden cambiarse por otros)
3. El problema de la significación (validez de una conclusión empírica)
Pruebas psicológicas:
Existen varias definiciones de la palabra test (prueba) que se an hecho a lo largo
de la historia las cuales nos ayudaron a desglosar las principales características
que tienen:
- Medida objetiva: precisión en la medida
- Muestras de conducta: las pruebas no pueden medir de manera absoluta
un atributo
- Técnica o procedimiento sistemático: noción de estandarización o
tipificación.
- Tipificación: establecimiento de normas
- Predicción o inferencia: la aplicación de una prueba implica hacer
inferencias o predicciones futuras dela ejecución observada del sujeto en la
prueba
Testing:
Ballesteros menciona que a esta disciplina de expresarlo todo con números se le
llegó incluso a denominar testing que se refiere a la mera aplicación de pruebas
con el propósito de adjudicarle un número o asignarle una clasificación al individuo
al que se le está aplicando una prueba; la aplicación de pruebas no como un
medio de obtener más información, sino como el fin último del proceso.
Sin embargo, testing se refiere únicamente a un procedimiento mecánico,
tipificado, cuantitativo y objetivo, mientras que evaluación es un proceso complejo
que comprende desde el planteamiento del problema hasta la emisión de un juicio
o toma de decisiones; le valuación psicológica no sólo se limita al uso de pruebas
como técnicas de medida, sino que utiliza también otras técnicas como la
entrevista, observaciones, registros psicofisiológicos, etc. Por lo tanto, testing no
es lo mismo que valuación la mega aplicación de pruebas no tiene sentido, no es
un fin sino un medio; ningún psicólogo aplica una prueba sólo por el gusto de
aplicarla y obtener una medida de algo, la aplicación de pruebas es sólo una
técnica para obtener una medida de un atributo relevante dentro de un proceso
evaluativo.
Psicodiagnóstico:
Históricamente el Término psicodiagnóstico fue utilizado por primera vez en 1921
por Rorschach. En psicología el concepto de psicodiagnóstico, quizá por su
herencia médica, se ha asociado prioritariamente a la clínica y al estudio de las
patologías psicológicas o enfermedades mentales:
La definición dada del psicodiagnóstico en su acepción tradicional hace referencia
a un diagnóstico dirigido a la exploración de aspectos psicopatológicos, negativos
o deficitarios del funcionamiento psicológico, y la aplicación de instrumentos tienen
por finalidad complementar, corroborar y medir aquellas tendencias que, según la
experiencia práctica de los clínicos, son de mayor significación.
Para Pelechano El término psicodiagnóstico tiene claras connotaciones médico-
psiquiátricas:
- La conducta observable no posee una identidad que se agote así misma
como síntoma de algo
- Predomina lo cualitativo frente a lo cuantitativo, un tipo de conocimiento
situado entre la opinión y la ciencia, basado principalmente en la
experiencia del día del diagnosticador.
- Se utiliza un método que consiste básicamente en una interacción verbal y
no verbal entre el psicodiagnósticado y el psicodiagnosticador.
- Predomina la observación y el registro para identificar la alteración
psicológica y posteriormente llevar a cabo el tratamiento.
- Se pretende no sólo estimar el estado actual del sujeto, sino que también
intentar formular un juicio pronóstico.
En la actualidad el término sigue vigente y se le usa tanto como sinónimo de
evaluación psicológica como para identificar el problema psicológico del sujeto
evaluado o bien su clasificación.
Evaluación psicológica:
Otro momento del auge del término fue durante los años 60, con la aparición,
dentro de la psicología conductual, de la disciplina de la evaluación conductual
como una alternativa al diagnóstico nosológico psiquiátrico y como respuesta a las
necesidades surgidas a partir de la modificación y de la terapia conductual, que
enfatizaba que debería haber una estrecha relación entre la evaluación y el
tratamiento, ya que la información obtenida en la evaluación permitiría tomar
decisiones encaminadas al cambio o a la modificación de la conducta .
Así, la evaluación psicológica no se conforma únicamente con aplicar algún tipo de
prueba o instrumento para conocer el estado actual de un sujeto o grupo de
sujetos en cuanto a algún atributo o problema psicológico, sino que va más allá, y
éste sólo sería el primer paso de un proceso que involucra una toma de decisiones
que comprende, a su vez, seleccionar y plantear objetivos de terapia, seleccionar
las técnicas y estrategias para la intervención, evaluar continuamente para
constatar que los objetivos planteados se van alcanzando, así como para detectar
posibles problemas en su consecución y evaluar para conocer si las metas finales
se alcanzaron.
Al respecto, podemos considerar que dentro del proceso de evaluación psicológica
existen estrategias selectivas y estrategias modificativas. Dentro de las primeras
se busca la optimación Mediante la selección adecuada de personas en
determinadas condiciones, se debe elegir a los individuos con un criterio de
ejecución o clasificarlos de acuerdo con dicho criterio o de condiciones se parte de
unos individuos concretos y la estrategia consiste en buscar las condiciones
idóneas que mejor se adapten a cada uno de ellos según el criterio de optimación.
Por otra parte, en las estrategias modificativas se busca la optimacion por medio
de la modificación de las conductas de las personas y de las condiciones. En las
dos últimas décadas, el término de evaluación psicológica ha irrumpido con mucha
fuerza dentro del campo de la psicología, y ha dejado de lado las concepciones
originales del psicodiagnóstico con sus claras connotaciones médico-psiquiátricas
dirigidas fundamentalmente a la detección de aspectos psicopatológicos o
deficitarios del funcionamiento psicológico como las reduccionistas de la
evaluación conductual.