63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
UNA PUERTA DENTRO DE
UNA PUERTA
William Marrion Branham
23 de Febrero de 1963
Tucson, Arizona E.U.A.
1 Muchas gracias, hermano, hermano
Tony, y a todos los amigos, ¡viajeros
peregrinos, extranjeros! Uds. saben,
nosotros no reclamamos ser un…
Perdónenme.
2 [Un hermano en el púlpito da un
reporte referente a que Dios contestó la
oración del hermano Branham hace tres
años en Tulsa, Oklahoma, y que muchas
almas fueron salvadas durante su
ministerio en Brasil ese año—Ed.]
3 Dios le bendiga, hermano. Uds.
saben, mí—a mí me gusta oír esos
reportes de cuando almas son salvadas.
Esa es la—la cosa principal. Y estamos
contentos de estar aquí y ver a tantos
1
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
de nuestros amigos de distintas partes
del país. Y este hermano aquí está viniendo
ahora a la ciudad. Supe esta mañana que
su equipo ya está descargado aquí para
un—para un gran avivamiento. Yo
ciertamente oro, hermano, que Él le dé a
Ud. un gran avivamiento y muchas almas
aquí en la ciudad.
4 Y estoy contento esta mañana de
ver a muchos de mis hermanos
ministros. El hermano Outlaw allí, acabo de
verlo cuando me paré, es de Phoenix. Y
estoy muy contento de verlo acá, hermano,
hermano Outlaw, y Uds. hermanos de
Jericó que subieron acá a Jerusalén para
visitarnos. Siempre estamos contentos de
tenerlos. Eso es correcto, Tony.
5 Y pues me gané esa con el hermano
Williams, no hace mucho, allá en
Phoenix. Dije: “Ud. sabe, yo ahora vivo en
Tucson. Y tengo que respaldar este lugar,
¿ve?, acá en la montaña, y estoy mirando
2
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
hacia abajo, a Jericó, a nuestros hermanos.
Pues, nosotros siempre…”
6 Y el hermano Carl estaba hablando
acerca de tantos que vienen de una
distancia de cien millas, de aquí de
Phoenix. ¿Cuántos están aquí que son de
Jeffersonville, Indiana? Pónganse de pie.
Todo alrededor, por acá. ¡Oh, Carl!
7 Estoy tan contento de estar aquí y gozar
de este maravilloso calor del Hijo de Dios
aquí adentro. Vean, se habla tanto de ésta
siendo la ciudad del sol. Eso es allá afuera.
Pero, oh, este calor del Hijo de Dios aquí
adentro, eso es lo que me gusta.
8 He estado disfrutando de estas
bendiciones esta semana, y asistiendo al
avivamiento del hermano Bethany aquí, en
las Primeras Asambleas de Dios. Y yo
ciertamente aprecio a este valeroso
soldado de la cruz, su predicación tan
buena. Ha significado mucho para mí, esta
semana. Yo dije: “El hermano Bethany y yo
tenemos muchas cosas en común,
3
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
especialmente la forma en que nos
peinamos el cabello, hermano Bethany”. Es
tan… Contentos de que siempre podemos
reconocernos el uno al otro, adondequiera
que estamos.
9 Así que estamos agradecidos por
esta oportunidad de estar aquí con el
hermano Tony. No puede pronunciar ese
nombre, así que yo simplemente lo llamo
“hermano Tony”. Discúlpeme. A Pedro lo
llamaban, “Pedro”, y a Pablo, “Pablo”, así
que este es Tony. Yo siempre les digo,
“Simplemente llámenme, ‘Hermano Bill’”.
Así es como yo… A mí me gusta ese
nombre, “Hermano Bill”, o “hermano”, a
fin de cuentas es para estar asociados
con—con Uds., para ser un hermano.
10 ¡Disfruté de ese desayuno! La única
cosa, es que no había suficiente melaza. A
mí—a mí—a mí se me acabó. Y le pedí
prestada a mi hijo, y la acabé con él, y le
pedimos prestada al hermano. Él tenía un
plato adicional, y con todo eso yo no tuve
4
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
suficiente melaza. Uds. saben, yo soy
bautista. Yo no creo en rociar. A mí me
gusta bautizarlas de verdad. Me gusta
bastante, bastante melaza. Yo agarré el
tazón del azúcar, y no quedaba mucho en
él. Tuve que endulzarlas un poco, Uds.
saben.
11 Recuerdo que allá en el sur, creo que
fue en Alabama, yo estaba con la gente
Misionera Bautista. Yo estaba allí, llevando
a cabo un avivamiento. Y estaba
durmiendo afuera bajo un mosquitero. Y
había una hermana de color. Ella dijo…
Uds. saben, yo había predicado duro esa
noche, y a la mañana siguiente casi no
podía levantarme. Y ella me llamó, y
recuerdo haberme despertado lo suficiente
para oírla decir: “Oye, predicador”. Ella
dijo: “Cariño, ven. Ya van cuatro veces
que he cocinado tus panqueques, esta
mañana”. ¡Cuatro veces cocinó ella esos
panqueques! A mí—a mí me gustan. Sólo
una pequeña historia que yo sé. Sólo
5
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
estamos aquí en un compañerismo,
Uds. saben.
12 El anciano hermano Bosworth,
¿cuántos conocieron al Dr. Bosworth? Él
era un gran amigo mío. Él me dijo, una vez,
él dijo: “Hermano Branham, ¿sabes tú lo
que es compañerismo? Yo dije: “Yo—yo
pienso que sí, doctor”.
13 Él dijo: “Son dos compañeros en un
solo barco”. Uds. saben, así como aquí,
donde ellos… Y así que de esa manera es.
Eso es comunión estrecha; estrecha, no
cerrada; comunión estrecha el uno con el
otro.
14 Recuerdo que un día (pensando en
panqueques). Nosotros les decimos “tortas
de masa”, en el sur, hermano Bethany. Así
que nosotros… Yo estaba en un pequeño
viaje de pesca, allá en el norte de New
Hampshire. Es el hogar de esas truchas
cuello cortado y de cola cuadrada. Y yo me
había llevado una pequeña tienda en mi
espalda. Había caminado como día y
6
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
medio, allá donde la gente de pies suaves
no podía llegar. Y estaba allá en lo remoto
pescando truchas. ¡Oh, qué tiempo estaba
yo disfrutando! Y con una tiendita de
campaña. Y el día antes, en un hoyito de
agua, oh, allí habían unas truchas grande
muy finas, y yo estaba atrapándolas muy
rápido. Y yo atrapaba una… Si la mataba,
entonces yo—yo la agarraba y me la comía.
Pero, normalmente, yo la soltaba, si no la
había herido tanto.
15 Y siempre se me enredaba el sedal de
mosca en unos sauces de alce detrás de mí.
Y yo pensé: “Mañana temprano voy a
agarrar mi hacha e ir allá a cortar ese sauce
de alce”, porque se me enredaba mi
señuelo de mosca Coachman en ese—en
ese sauce de alce. Así que me levanté
temprano, y pensé: “Bueno, quizás atrape
una trucha o dos para el desayuno”. Y yo
estaba solo. Y agarré mi pequeña hacha y
fui allá y corté ese pequeño sauce de alce y
atrapé un par de peces, y venía de regreso.
7
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
16 Y escuché un ruido. Era una osa. El
lugar estaba lleno de ellos allí arriba.
Era una osa negra. Ella tenía dos cachorros.
Y ella se había metido en mi carpa y la
habían destrozado. No quedaba nada.
Sólo… No es lo que ellos comen sino lo que
destruyen. Cuando oyen algo que hace
ruido, lo asaltan, Uds. saben. Y la chimenea
metálica estaba arruinada, y pues, no
quedaba otra cosa sino de irme.
17 Y cuando la vieja osa madre me vio
acercarme, ella corrió y llamó a sus
cachorros, y uno de ellos fue. El otro no
fue. Bueno, yo me preguntaba por qué él
no se había ido. Bueno, yo—yo tenía una
pistola bien oxidada allí en la carpa, pero el
oso estaba sentado sobre la pistola. Así
que yo no querría matar a la vieja osa, de
todos modos, y dejar dos huérfanos en el
bosque. Así que yo… Y yo ciertamente…
Si Ud. agarra a una osa madre con
unos cachorros, ella en verdad lo arañará a
uno, Uds. saben. Ella—ella se enoja un
8
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
poco cuando uno piensa que va a molestar
a esos cachorros.
18 Así que este animalito estaba
sentado, era apenas un osito joven. Se veía
como que pesaría veinte libras; quince,
veinte libras. Era temprano, tenían muy
poco tiempo que habían salido de
hibernación. Y el pequeñito tenía su
espalda volteada hacia mí, todo
encorvado, de esta manera. “Bueno”, yo
pensé: “¿En qué está tan interesado ese
animalito?” Y la vieja osa madre y el otro
cachorrito estaban allí, y ella seguía
llamándolo, pero él no le hacía caso.
19 Yo pensé: “¿Qué le pasa a ese
animalito?” Yo tenía un árbol ya escogido a
donde podía subirme si ella me perseguía.
Entonces pensé: “Tengo que ver qué es lo
que tiene tan fascinado a ese animalito”.
Normalmente ellos correrán. Así que yo
me mantuve moviéndome alrededor,
observándola, hasta que me acerqué de
9
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
lado. Y Uds. se sorprenderían de lo que
estaba sucediendo.
20 Ese animalito había agarrado mi
cubeta de melaza, y—y… una cubetita de
melaza de medio galón. Y él le había
quitado la tapa. Y Uds. saben, a ellos les
encanta lo dulce, de todos modos. Él no
sabía cómo beberla. Entonces él metía la
pata y cuando la sacaba la estaba
lamiendo, Uds. saben. Y él—él no podía…
Yo le grité. Dije: “Sal de allí”. Y él volteó. No
podía abrir los ojos, pues tenía melaza en
sus ojos, Uds. saben, mirando así, Uds.
saben. Y él dejó la cubeta bien limpia.
21 Y yo simplemente me paré allí y me
reí. Y no tenía una cámara para tomarle
fotografía. Y ahí estaba él. Y entonces
después que hubo acabado de lamer el…
Uds. saben, la cubeta, bien, fue a la osa
madre y a su hermanito, y ellos lo lamieron
a él.
22 Así que—así que, yo pensé: “Eso
es como una buena reunión pentecostal,
10
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
cuando metemos nuestras manos en el
tarro de miel, hasta los codos. Luego
salimos y le decimos a alguien más,
dejamos que ellos laman de nosotros un
rato, Uds. saben. Simplemente una
reunión donde lamemos bien, Uds. saben.
Eso es lo que yo pensé que ese osito estaba
teniendo.
23 Miren, para él no había condenación,
mientras estaba lamiendo melaza, Uds.
saben. Así que de esa manera nos sentimos
nosotros en una buena reunión chapada
a la antigua. No hay almidón; no
hay nada, sino simplemente sentarse y
lamer. Eso es todo.
24 Uds. saben, en la Biblia, el pastor
cargaba una alforja en su costado. Y
muchas veces, allí, él llevaba un poquito de
miel. Y cuando él encontraba una oveja
que estaba enferma, el pastor iba allí,
exprimía un poco de esa miel sobre una
roca caliza. Y a las ovejas les gusta algo
dulce, también, Uds. saben. Así que ella se
11
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
acercaba, la oveja, y empezaba a lamer
sobre esa roca. Ella lamía la miel, pero
mientras lamía la miel comía la piedra
caliza, y la piedra caliza la ayudaba a sanar.
25 Yo tengo aquí toda una alforja llena de
miel, y la voy a poner sobre esa Roca,
Cristo Jesús, y Uds. ovejas simplemente
empiecen a lamer ahora mismo. Estoy
seguro que ella—ella curará todos nuestros
males si tan sólo lamemos en esa Roca
de los siglos, y Él ciertamente se
encargará de lo demás. Él es el Sanador de
todos nuestros achaques físicos y
espirituales. Él es el Lirio del Valle. Y en el
lirio encontramos opio, y el opio resuelve
todos los problemas. Lo deja a uno
aturdido, y así hace el Espíritu Santo
cuando viene. Lo pone a uno en una
condición libre de preocupaciones, donde a
uno no le importa quién está sentado a su
alrededor ni nada al respecto. Uno tiene
que dejar escapar la presión entonces. Eso
es todo.
12
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
26 Recuerdo que una vez una
muchachita fue llena del Espíritu Santo. Ella
era una pequeña metodista, también. Y
ella estaba dando un testimonio. Y yo
nunca olvidaré la expresión tosca, casi
igual a como digo yo. Y ella dijo: “Bueno, yo
quiero alabar al Señor por este Espíritu
Santo”. Ella dijo: “Si fuera mejor, yo
reventaría”.
27 A mí me gusta esta convención
de los Hombres de Negocios del
Evangelio Completo y las reuniones. Y Uds.
saben, yo fui ordenado, hace algunos
años, hace como treinta y cinco años,
en la Iglesia Misionera Bautista. Y allí
traté de ser un ministro fiel del Evangelio, y
de todo lo que yo sabía que era correcto,
durante años. Y entonces después que vino
esa visión tan tremenda…
28 Y yo nunca había oído de tal cosa
como Pentecostés. Yo los oí a ellos decir
que había un montón de aleluyas en el
13
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
centro de la ciudad, babeando en el piso, y
todo eso. Bueno, yo simplemente nunca le
presté atención a eso. Pero cuando Dios
me llamó, yo vine entre ellos, y yo había…
Parecía como que eso era lo que estaba en
mi corazón, anhelando algo, y fue
como ponerse un guante en una mano
fría. Fue simplemente la cosa correcta, y
yo en verdad que lo he disfrutado.
29 Cuando llegué entre los hermanos,
encontré que entre ellos era como
nosotros los bautistas. ¡Ellos estaban
separados en tantas organizaciones
distintas! Vaya, ellos eran de toda clase
diferente. Y algunos de ellos estaban
montados en un camello de una giba, y
algunos de dos gibas, y algunos de tres
gibas, y otros no tenían ninguna giba en lo
absoluto. Pero, Uds. saben, yo pensé: “No
me uniré a ningún grupo en particular,
porque me estaría identificando sólo con
ese cierto grupo. Yo me pararé entre ellos
y diré: ‘Nosotros somos hermanos’”.
14
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
30 Creo que fue Jacob quien cavó un
pozo, y los filisteos lo corrieron de él. Lo
mejor que recuerdo es que ellos lo
llamaron “Malicia”, o algo así. Luego él
cavó otro, y dijo que los filisteos lo
corrieron de allí, entonces él lo llamó
“Contienda”. Él cavó otro y dijo: “Hay lugar
para todos nosotros”. Y eso es lo que yo
creo. Hay lugar para todos nosotros.
31 Y ahora, yo… La única cosa a la que me
he unido desde que he estado en el
movimiento del Evangelio completo… Yo
soy uno de Uds. Y pienso que es la cosa
más cercana al Cielo que existe. Si hay algo
más cerca, yo trataré de encontrarlo. Pero
esto es lo que yo he encontrado, y me
gusta esto. Yo me quedaré con esto hasta
que venga algo mejor. Y estoy esperando
que venga algo mejor. Como dijo Pedro, el
Día de Pentecostés, él dijo: “Esto es
aquello”. Y si esto no es Aquello, entonces
me quedaré con esto hasta que Aquello
15
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
venga. Así que, yo entonces me aferraré a
esto, porque esto es muy bueno.
32 Y luego me di cuenta que estos
Hombres Cristianos de Negocios,
Hombres de Negocios del Evangelio
Completo, estaban parados más o menos
de la misma manera, en la brecha, entre las
grande y finas organizaciones de las
iglesias, tratando de ser un puente, para
compañerismo, contendiendo, y no para
terminar con las organizaciones, ni que
todos se unieran a una sola, pero
simplemente para tener compañerismo. Y
esa es la razón por la que yo me uní. Y es la
única organización a la que pertenezco, a
estos Hombres de Negocios del Evangelio
Completo, porque está—está tratando de
hacer lo que yo pienso que es un… lo que
sería un gran servicio para Dios y Su Iglesia:
traer una sentir entre nosotros de que
no estamos separados. Nosotros somos
hermanos, y todos recibimos el mismo
Espíritu Santo. Miren, Dios les dio a Uds. el
16
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Espíritu Santo, y Él le dio a los demás el
Espíritu Santo.
33 Como el montón de los Branhams, yo
tengo nueve hermanos, y hay unos gordos
y bajitos, altos y delgados, y yo soy el Sr.
del Equilibrio. Así que ellos— ellos son
distintos, algunos de cabello rubio, y
algunos de cabello negro, y algunos sin
cabello. Y así que yo todavía soy el Sr. del
Equilibrio. Así que… Pero con todo eso,
nosotros—nosotros somos hermano.
Nosotros solíamos salir al—al patio trasero
y pelearnos el uno al otro. Pero cuando
salíamos al patio de enfrente y alguien se
metía con un Branham, oh, oh. Eso sí que
estaba mal.
34 Y así que, de esa manera es que
yo pienso que todos nosotros
deberíamos sentirnos, ¿ven Uds.? A veces
Dios hace cosas que nosotros… que quizás
no parezcan correctas en nuestros
propios ojos. Pero, sin embargo, si es
Dios que lo está haciendo, simplemente
17
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
digamos “amén” a ello. Dios lo hace de
todos modos. ¿Ven? Y nosotros estamos—
estamos anticipando tener un gran tiempo.
35 Yo estaba sentado en el servicio
del hermano Bethany el domingo pasado
en la noche, predicando sobre la marca de
la bestia, y el hombre tocó un punto allí
que me inspiró bastante. Él dijo que
dentro de poco hay algo más grande
esperando, algo por ese estilo allí, algo que
Dios está a punto de hacer. Yo también lo
creo, es algo que terminará esta cosa y
que enviará la Iglesia a la Gloria. ¡Qué
maravilloso! Miren, no seamos tan
perezosos ahora, a tal grado que
nosotros…
36 Recuerden, Dios nunca cambia Sus
maneras. Él sigue siendo el mismo, porque
Su Palabra... Él es la Palabra, y Su Palabra
no puede fallar. Él es infinito. Por lo tanto,
si Dios toma una decisión sobre algo, debe
permanecer siempre de esa manera. Él no
18
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
puede retractarse y decir: “Yo estaba
errado”.
¿Ven? Yo puedo hacer eso; Uds. pueden
hacerlo. Pero Dios no puede, porque Él es
infinito. ¿Ven? Su primera decisión es
Eterna.
37 Cuando Dios le dio al hombre la mejor
fortificación que Él podía tener para Su…
Para frenarlo, para encerrarlo, Dios le dio al
hombre Su Palabra en el huerto del Edén,
Su Palabra. Y Eva cometió ese
imprudente, final y grande… una de las
cosas más descabelladas que ella hizo, o
que pudo haber hecho, fue razonar con la
Palabra de Dios. Nosotros no razonamos;
nosotros solamente la creemos. Miren,
Dios nunca demandó otra cosa sino creer
Su palabra. Eso es correcto. Su Palabra.
Nosotros debemos quedarnos detrás de
Ella.
38 Ahora, algo pequeño que les voy a
dejar. Uds. saben que un día la Biblia había
predicho de un gran profeta que habría de
19
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
venir el cual iba a reunir a Israel. Y cuando
vino, ¿saben Uds. que Él pasó entre todo el
pueblo y no lo supieron? Y luego un día
Jesús estaba hablando con Sus discípulos,
dijo: “El Hijo del Hombre va a Jerusalén…”,
y así por el estilo.
39 Ellos dijeron: “¿Por qué los escribas…?”
(En otras palabras, los escritores de las
Escrituras). “¿Por qué dicen los escribas
que es necesario que Elías venga primero y
restaure todas las cosas?”
40 Él dijo: “Yo os digo que a la verdad Elías
vendrá primero. Mas os digo que Elías ya
vino y Uds. no lo supieron”. ¿Ven? Él pasó
por allí y no lo supieron. “Así mismo el Hijo
del Hombre”. Ellos entendieron que Él les
hablaba de Juan el Bautista. Ahora fíjense,
él era simplemente un maniático allá en
alguna parte del río, un hombre salvaje
tratando de ahogar a la gente en agua, y lo
demás, con un mensaje bien extraño. Pero
ése era el precursor de Dios. “Y pasó por
allí y ni lo supieron”. Jesús vino… Yo me
20
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
supongo que una tercera parte de los
judíos nunca supieron de Juan.
41 Yo me supongo que cuando Jesús
estuvo en la tierra, no muchos de los
judíos, y un cien por ciento de la población
de la tierra, supieron que Él estaba aquí. Él
vino y se fue.
42 La iglesia… Uds. gente católica, tanto
como Uds. tratan de reclamar que San
Patricio… Cualquiera que conoció a San
Patricio… Él fue tan católico como lo soy
yo. Así que… Pero miren, fíjense en Juana
de Arco, esa muchachita piadosa que veía
visiones, y lo demás. ¿Qué hicieron Uds.?
La quemaron en la hoguera, como bruja.
Ella ya se había ido antes que la
reconocieran como santa. ¿Ven? ¿Saben
qué? ¿No sería eso horrible si…?
43 Jesús dijo: “Como fue en los días de
Noé, así será en la venida del Hijo del
Hombre, en el cual ocho almas fueron
salvas por agua”.
21
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
44 ¿Qué si el Rapto ocurriera hoy? Y Él se
llevara dos de Tucson, y uno de Phoenix, y
así por todo el mundo, siendo que el Rapto
será universal. Y los que se levantan de
entre los muertos irán a encontrarse con Él
en el aire, y así se los lleva, una cosa
misteriosa. Y entonces un día de estos el
juicio caerá sobre la tierra. Y Uds. dirán:
“Bueno, ¿no se suponía que habría un
Rapto primero?”
“Ya ocurrió, y Uds. no lo supieron”.
45 Piensen en cuánta gente desaparecerá
en el mundo hoy, y ni siquiera se sabrá
nada. Uds. no sabrán nada al respecto.
Habrá quinientas personas en el mundo
hoy que desaparecerán, y Uds. no sabrán
nada al respecto.
46 Estamos viviendo en un tiempo
muy terrible. Tengamos nuestras
lámparas arregladas. Yo no digo que será
de esa manera. Sólo digo: ¿qué si así fuera?
Entonces caerá el juicio y el Rapto habrá
22
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
acontecido. ¿Ven? “Él ya vino, y Uds. no lo
supieron”.
47 Así que cuando nos reunimos en estas
reuniones, reunámonos con un solo
propósito, y es de servir a Dios.
Dediquemos nuestras vidas en serio.
¿De qué sirve que personifiquemos
algo? ¿Por qué aceptaremos un
substituto cuando todos los cielos están
llenos de poder Pentecostal genuino y
de bendiciones? ¿Por qué habríamos de
aceptar un substituto? Uds. no pueden
agotar las bendiciones de Dios. Pidan
abundantemente.
48 ¿Pudieran Uds. imaginarse a un
pececito como de media pulgada de largo
allá en medio del océano, diciendo: “Vale
más que beba de esta agua escasamente
porque quizás se me acabe?” Miren, eso
suena tonto. Bueno, es más tonto que eso
pensar que uno pudiera agotar la bondad
de Dios.
23
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
49 Yo estaba mirando hace un rato, y
es un honor ver a ese hombre anciano, el
padre y la madre de Carl Williams; la
primera vez que yo tuve el privilegio de
verlos, que yo sepa, ponerse de pie. Y
pensar que tienen como ochenta años de
edad, algo así, y cómo es que Dios ha
guardado a esa pareja anciana. Él parece
como que fuera hermano de Carl, no su
padre. Y Tony dice que su madre se bajó
del carro allá afuera, cerró la puerta, y vino
marchando por allí como soldado. ¡Vaya,
vaya! ¿Ven? ¡Cuán bueno ha sido Dios para
con nosotros!
50 Ahora, si Ud. no es—si Ud. no es
miembro de estos Hombres de Negocios
del Evangelio Completo, Uds. hombres…
Como un bautista, yo les hablo a Uds. los
bautistas. Como metodista, yo soy un
metodista.
51 Una vez yo estaba predicando allá en
Arkansas, y… Había un anciano en muletas,
y él había sido sanado. Él vendía lápices en
24
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
la calle. Y estaba de pie esa noche y se
estaba llevando toda la reunión. Había
como, oh, supongo que cinco o seis mil
personas reunidas allí en el Auditorio
Memorial Robinson, y él… en Little Rock. Y
él dijo: “Alabado sea Dios por sanarme”.
Uno casi no podía predicar. Y de pronto se
puso de pie y dijo: “Oiga, hermano
Branham, yo quiero decirle algo a Ud.”
52 Miren, él estaba gozando de un
jubileo gastronómico. Así que él—él
simplemente se estaba gozando. Él había
sido sanado y eso significaba todo para él.
Y entonces él dijo: “Ud. sabe…” Resultó
que él era un nazareno. Y él dijo: “Sabe, yo
lo escuché a Ud. predicar, y estaba seguro
que Ud. era un nazareno”. Él dijo… Luego
dijo: “Yo también…” Él dijo: “Luego oí a
alguien decir que Ud. era bautista”. Él
dijo: “Y la mayor parte de su gente aquí es
pentecostal. Yo no entiendo eso”.
25
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
53 Yo dije: “Oh, eso es muy fácil”. Yo
dije: “Yo soy un bautista nazareno
pentecostal”. Eso es todo. Correcto.
54 Nosotros somos Cristianos, nacidos de
Su Espíritu, lavados en Su Sangre,
esperando la Venida del Señor. Que el
Señor les bendiga.
55 Si Ud. es un hombre de negocios o lo
que sea, permítame decirle algo. Entre.
Venga y tenga compañerismo. No
solamente tenga compañerismo con un
grupo de hombres a los cuales puede
estrecharle las manos, sino obtenga lo que
ellos tienen, el
Espíritu Santo. Eso produce el verdadero
compañerismo.
56 Saben, Uds. no pueden manufacturar
nada. A Uds. no se les pide que
manufacturen nada. A la Iglesia no se le
pide que produzca o manufacture fruto.
Uds. están llamados a llevar fruto. ¿Ven?
Uno no le pudiera decir— decir a una
oveja: “Manufactura lana”. Sólo dejen que
26
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
ella se convierta en una oveja, y ella
producirá lana. Allí es donde está el
problema; nosotros tratamos de
manufacturar algo. No lo manufacturen.
Sean… Simplemente logren que lo de
adentro esté correcto.
57 ¿Pudieran Uds. imaginarse a un
pájaro negro sentado allá arriba y
metiéndose plumas de pavo real en sus
alas, y diciendo: “Vean, yo soy un pavo
real?”. Él simplemente está tratando de
meter algo allí que nunca creció desde
adentro hacia afuera. Y nosotros
estamos hallando mucho de eso
entre nuestros grupos pentecostales.
Seamos pentecostales verdaderos,
genuinos, nacidos de nuevo. Les digo que
es la única cosa que yo he encontrado, de
este lado del Cielo, que me dio la seguridad
de que mis pecados desaparecieron, y que
yo soy nacido del Espíritu de Dios.
Entonces uno tiene algo, un ancla dentro
de uno, que lo mantiene.
27
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
58 Bueno, no fue mi intención quitarles
mucho su tiempo. Sé que se tienen que ir.
Y yo soy como unos de estos individuos de
largo metraje. Me toma como una hora
comenzar, y luego predico como dos horas,
y después me toma como tres horas para
terminar. Así que, yo—yo no voy a ser así
de radical, en esta mañana. Apreciamos
mucho que hayan venido.
59 Y estoy viviendo aquí en Tucson
ahora, aquí en la buena y antigua
Jerusalén. Y bajaré una o dos veces,
hermano Tony, si el Señor lo permite, para
ayudar por allí, y para asistir a los
avivamientos de todos Uds. Para Uds.
hermanos ministros, yo nunca vine aquí
para construir ninguna iglesia. Yo vine aquí
para ayudar a lo que ya está construido,
para ayudar en todo lo que pueda, para
ayudarlos a Uds. hermanos a ganar almas
aquí en Tucson, nunca para iniciar una
reunión en ninguna parte, a menos que
fuera una reunión cooperativa o algo
28
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
donde pudiéramos estar juntos. Yo en
ningún momento he venido para iniciar
ninguna iglesia. No, señor. Nosotros
tenemos muchas de ellas. Lo que
necesitamos es atestarlas con Cristianos
nacidos de nuevo. Sí, señor.
60 Así que yo estoy aquí para poner mis
hombros en la rueda, y ayudar en cada
manera que pueda, y cada puerta que esté
abierta, para dar el testimonio de la gracia
salvadora de nuestro Señor Jesucristo, y la
llenura de Su Espíritu que me ha guardado
todos estos años. Miren, muchas veces…
61 Hace un rato cuando vi a Tony y me
dijo: “Hermano Branham, yo tengo que
anotar lo que quiero decir”. Yo también.
Uds. saben, cuando uno se pone un poco
viejo, uno no recuerda como antes.
62 Alguien me preguntó, el otro día:
“Hermano Branham, ¿cuántos años tiene
Ud.?”
“Oh”, yo dije, “Pasé los veinticinco”.
“¿Cuántos?”
29
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Yo dije: “Los pasé por segunda vez”.
63 Así que, ya no soy un niño. Esa es la
razón que nos peinamos el cabello en el
medio, hermano. Eso es correcto. Eso es
correcto.
64 Bueno, ¿aman todos al Señor? [La
congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¡Oh,
maravilloso! Miren, pongamos a un lado
todo peso y todo cuidado insignificante
ahora.
65 Me pregunto, si no es mucha la
molestia ahora, siendo que hemos estado
sentados bastante tiempo, si acaso
pudiéramos ponernos de pie un momento
para orar.
66 Y miren, mientras están de pie, voy a
leer un capítulo, o un versículo, de la Biblia,
mientras Uds. escuchan atentamente, por
favor. Voy a leer del libro de Apocalipsis,
comenzando con el versículo 14 del
capítulo 3.
30
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
“Y escribe al ángel de la iglesia en
Laodicea: He aquí el Amén, el
testigo fiel y verdadero, el
principio de la creación de Dios,
dice esto: Yo conozco tus obras,
que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá
fueses frío o caliente!
Pero por cuanto eres tibio, y no
frío ni caliente, te vomitaré de mi
boca. Porque tú dices: Yo soy rico,
y me he enriquecido, y de ninguna
cosa tengo necesidad; y no
sabes que tú eres un
desventurado, miserable, pobre,
ciego y desnudo.
Por tanto, yo te aconsejo que de
mí compres oro refinado en
fuego, para que sea rico, y
vestiduras blancas para vestirte, y
que no se descubra la vergüenza
31
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
de tu desnudez; y unge tus ojos
con colirio, para que veas.
Yo reprendo y castigo a todos los
que amo; sé pues, celoso,
arrepiéntete.
He aquí yo estoy a la puerta y
llamo; si alguno oye mi voz y abre
la puerta, entraré a él, y cenaré
con él, y él conmigo.
Al que venciere, le daré que se
siente conmigo en mi trono, así
como yo he vencido, y me he
sentado con mi padre en su trono.
El que tiene oído, oiga lo que el
Espíritu dice a las iglesias”.
67 Con nuestros rostros inclinados, y
nuestros corazones, oremos.
68 Señor Jesús, te damos gracias esta
mañana, nuestro bondadoso y noble Dios,
que resucitó al Señor Jesús de entre los
32
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
muertos, y lo ha presentado a nosotros en
esta mañana, en la forma del Espíritu
Santo, el cual está acariciando nuestros
corazones para conseguir una caminata
más cercana con Él. Que, a medida que
vemos el día llegando a su fin, ya pronto el
día del tiempo está desvaneciéndose en la
Eternidad. Estamos acercándonos a las
riberas. Podemos oír las olas golpeando.
Oh Dios, esta es una hora peligrosa, como
leemos aquí, esta última edad de la iglesia,
Laodicea, en la cual nos estamos acercando
a la ribera. Y las riquezas y cosas de este
mundo han cegado los ojos de la gente.
Oh, nosotros rogamos, Dios, que nuestra
ancla se aferre a la Roca de las edades, y
así esperemos el amanecer. Concédelo,
Señor.
69 Bendice este movimiento de Dios
llamado el capítulo de los Hombres de
Negocios del Evangelio Completo.
Rogamos que bendigas a este capítulo en
particular aquí en Tucson. Que pueda
33
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
crecer hasta el punto que este hotel
Ramada tenga que derribar estas paredes y
extender su tienda, para que puedan caber
los creyentes nacidos de nuevo que
entrarán.
70 Bendice al hermano que viene con el
avivamiento, con una carpa a la ciudad.
Que sea un instrumento para ayudar a
traer almas a estas iglesias y— y al Reino
de Dios.
71 Bendice, Señor, al hermano
Bethany allá en la Primera Asamblea,
mientras él continúa su gran obra allá
para el Reino de Dios. Cuánto te
rogamos que Tú continúes con él y con las
iglesias a través del país.
72 Ahora, mientras esperamos en Ti,
que el Espíritu Santo nos de la
interpretación, y traiga a la luz el contexto
del texto, pues lo pedimos en el Nombre
de Jesús. Amén.
Pueden sentarse.
34
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
73 ¿Alguna vez se detuvieron a pensar
que esta pudiera ser la última vez que nos
reunamos? ¿Saben que quizás hay algunos
de nosotros aquí, si regresaremos en la
próxima reunión, que nosotros, algunos
de nosotros faltaríamos? Nosotros no
sabemos qué sucederá. Y entonces esta
pudiera ser la última vez que nos sentemos
en un grupo como este, y no asociemos y
comamos juntos, en esta tierra.
74 Pero recuerden, viene un tiempo
cuando nos reuniremos otra vez, y no será
en un—no será en un desayuno, sino en
una cena, oh, donde el gran banquete de
Dios, y la boda del Cordero, y las grande
mesas estarán extendidas de cielo a cielo, y
los redimidos de todas las edades se
sentarán a la mesa el uno frente al otro.
Ese será un tiempo muy glorioso. Yo estoy
esperando eso.
75 Ahora, quiero tomar un texto en esta
mañana, para hablarles, sólo por unos
minutos ahora. No los retendré más de lo
35
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
que pueda. Quiero hablar… Tengo unas
Escrituras y notas apuntadas aquí, de las
cuales quisiera hablar, por unos cuantos
minutos, sobre el tema de: Una Puerta
Dentro De Una Puerta.
76 Ahora, este es un cuadro muy inusual
que vemos esta mañana en la lectura de la
Escritura. Es inusual en muchos aspectos
porque es… Es una de las Escrituras más
patéticas que hay en la Biblia, es esta
Escritura aquí, pues está hablando de esta
edad en que estamos viviendo. Está
hablando de cuando, en esta edad,
Jesucristo ha sido echado de Su Propia
iglesia y está de pie, llamando a la puerta,
tratando de entrar de nuevo. Y las riquezas
y placeres del mundo lo han echado a Él de
la iglesia, a tal grado que la iglesia se ha
vuelto tibia. Es un cuadro muy patético. De
todas las otras iglesias en las edades de la
iglesia…
36
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
77 Yo acabo de estudiarlas en mi iglesia. Y
voy a regresar ahora, empezando el 17,
para tomar los Siete Sellos.
78 Y ahora, en esto encontramos que
todas las demás iglesias en las edades de la
iglesia lo habían aceptado. Pero en la
última edad, en Laodicea, Cristo había sido
quitado del pueblo. Y ellos lo habían
echado a Él fuera de la iglesia, y Él estaba
tratando de regresar, después de haber
sido sacado, y está llamando a la puerta.
Había llegado a estar ciega…
79 Es muy inusual… Pero Uds. saben, a
veces son cosas inusuales en las que Dios
aparece. Dios aparece en lo inusual porque
Dios es inusual. Él hace cosas inusuales. Él
aparece en tiempos inusuales. Y Él es visto
en tiempos inusuales, en los momentos
en que uno no pensaría que… que Él
estaría allí, sin embargo Él está allí. Es
muy inusual. “Él obra en maneras
misteriosas”, dice la Biblia, “Para ejecutar
37
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Sus maravillas”. Por lo tanto, eso lo hace a
Él inusual.
80 Y de esa manera es. Nosotros
entramos en una tendencia usual de las
cosas, y fallamos en ver a Dios. Es lo
inusual que trae a Dios muchas veces,
algo… Nosotros nos envolvemos tanto en
un cierto credo, o algo a lo cual estamos
tratando de servir, y entonces si todo no
cuadra perfectamente como pensamos
que debería, entonces nosotros—
nosotros lo descartamos. “No es—no es—
no es de Dios”. Cometemos un grave error.
81 Dios se muestra a Sí mismo, y luego se
oculta en la misma cosa que Él se muestra
a Sí mismo. ¿Ven? Él se mostrará a Sí
mismo en algo, y luego se retira y se oculta.
82 Como la semilla, Él se muestra a Sí
mismo en una flor bonita, y luego deja que
ella se pudra. Pero Él se está ocultando,
para poder salir nuevamente. Y Dios lo
hace de esa manera. Él es muy inusual, en
38
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
tiempos inusuales, de maneras inusuales,
y, a veces, en cosas muy pequeñas.
83 Nosotros—nosotros—nosotros
muchas veces fallamos en ver a Dios
porque es, pensamos nosotros, que es
demasiado pequeño.
84 Yo estaba pensando en eso hace unos
momentos, cuando hablábamos acerca de
lo pequeño del capítulo, o de qué multitud
tan pequeña teníamos. Miren, ha sido mi
privilegio hablarles a multitudes grandes.
En Bombay, India, yo tuve quinientos mil,
en una sola reunión. En África, Sudáfrica,
aproximadamente, quizás unos doscientos
cincuenta mil en una sola reunión. Pero a
donde yo he descubierto lo más precioso
de todo, ha sido cuando hemos tenido
pequeñas reuniones caseras. Dios está en
los lugares inusuales y en las cosas
inusuales.
85 Me hace recordar, siendo que este
canadiense aquí estaba hablando hace
unos momentos, con respecto a mis finos
39
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
amigos de Canadá. Hace algún tiempo, el
rey Jorge por quien tuve el privilegio de
orar, como Uds. lo saben, que tenía la
esclerosis múltiple. El Señor lo sanó. Y él
vino a Canadá cuando estaba sufriendo
aún con esta esclerosis. Y él era un
hombre valeroso. Y despidieron todas las
escuelas cuando él pasó por Vancouver,
para que pudieran todos ir con sus
banderitas británicas que les habían
obsequiado, y las pudieran ondear, para
honrar al rey, la corona, mientras él
pasaba.
86 Y un buen amigo mío, el hermano Ern
Baxter, mientras lo estábamos escuchando
en el programa radial a medida que pasaba
por allí, él y su adorable reina sentados
allí... Y nosotros estábamos sentados en el
cuarto, y yo nunca lo olvidaré.
Ern se emocionó tanto que saltó de la silla
y me abrazó y empezó a llorar. Yo dije: “¿A
qué se debe toda esa emoción, hermano
40
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Ern?” Él dijo: “hermano Branham, ése es mi
rey”.
87 Yo pensé: “Si eso pudiera hacer a un
canadiense sentirse de esa manera, el
saber que su rey estaba pasando por allí,
¿qué debiera hacer a una Iglesia nacida de
nuevo, cuando Jesús comienza a pasar?”
88 Y allí, aún con su esclerosis múltiple,
sentado en su carruaje, (su automóvil), y
sentado derecho, aunque él dijo que
estaba sufriendo terriblemente debido a
úlceras, y su espalda le molestaba tanto.
89 Y las maestras sacaron a todos los
pequeñitos, para que fueran y ondearan
esas banderas. Y después que el—el desfile
hubo terminado, pues, los niños debían
regresar a la escuela. Y mientras
regresaban, en una cierta escuela, todos
volvieron con la excepción de una sola
niñita.
Y la maestra se alarmó cuando pasó la lista
y la niñita no estaba allí. Ella entonces dijo:
“Yo debo ir a buscarla”, y—y se llevó a los
41
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
niños. Y salieron a las calles, buscando a
esta niñita en particular. Y al poco rato, la
maestra misma encontró a la pequeña,
parada al lado de un poste de
telégrafo, llorando desconsoladamente.
90 Y mientras ella lloraba, la maestra le
preguntó: “¿Qué te pasa, cariño?”
Dijo: “¿No pudiste ondear tu bandera al
rey?”
Ella dijo: “Sí, yo ondeé mi bandera al rey.
Ella dijo: “¿Lograste ver al rey?”
“Sí, yo—yo—yo vi al rey”.
“Bueno”, dijo, “entonces ¿por qué estás
llorando?”
91 Ella dijo: “Ud. sabe, yo soy tan
pequeña. Yo sí vi al rey, pero él no me vio a
mí”.
92 Miren, eso pudiera ser así con el rey
Jorge o con cualquier otro rey, pero no es
así con el Rey Jesús. No importa qué
congregación tan pequeña Él le haya dado
a Ud. para que pastoree, ni qué tan
42
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
pequeña parezca la obra, si es sólo hablarle
al lechero o al vendedor de periódicos; Él
verá eso. Ud. no puede hacer nada por
Jesús que Él no lo vea. Ud. debe recordar
que Él sabe cada cosita que Ud. hace, y Él
le dará a Ud. todo el crédito, pues eso es lo
que a Ud. se le asignó hacer. No importa
qué tan pequeño sea, hágalo de todas
maneras. Si Ud. desea ondear su banderita,
ondéela. Él está en esa cosa inusual. Él
quizás gane un alma.
93 Creo que fue Dwight Moody. O,
¿estoy equivocado? Tal vez no haya sido.
Una hermana anciana tenía una carga en
su corazón, que ella quería ganar un alma
para Cristo. Y ella era una lavandera. Eso
hace unos ciento cincuenta años,
supongo. Y ella ahorraba su dinero
hasta que tuvo tres dólares guardados. Y
ella alquiló un viejo establo de ganado por
una semana, por un dólar. Y ella fue allí y lo
limpió ella misma. Y con su mesita de lavar
hizo un altar y allí colocó un púlpito. Y—y
43
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
en la mesa todavía estaba la espuma de su
trabajo. Y—y ella buscó unos tratados y
empezó a repartirlos. Esos fueron los días
primitivos aquí en América. Y todos lo
miraban y lo arrojaban al suelo. Ella resultó
ser una metodista. Así que ellos lo—lo
arrojaban al suelo.
94 Y los metodistas de aquel
entonces eran como han sido los
pentecostales: un montón de fanáticos.
Ellos se encontraban postrados en las
escuelas, y se desmayaban, bajo el poder
de Dios, y les echaban agua en la cara. Y no
me lo discutan, yo he estado allí mismo en
las reuniones.
¿Ven? Y si ellos simplemente los
hubieran dejado en paz, en vez de
reavivarlos, y les hubieran permitido que
siguieran, ésos hubieran llegado a ser
pentecostales. ¿Ven Uds.?
95 Pero, entonces, esa pobre anciana
repartía esos tratados, y, oh, todos los
arrojaban en la calle. Y había un… Ella
44
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
estaba parada, llorando, porque ellos la
habían rechazado, mientras ella se había
esforzado tanto en traer un ministro a la
ciudad, para llevar a cabo el avivamiento. Y
el ministro debía aparecer esa noche.
Ella ya se iba caminando. Y había un
muchachito, con los tirantes de su
papá. Uds. saben, allá en el sur le
decimos “suspendedores”. Y el pelo todo
despeinado colgándole por el cuello, se
acercó y le dijo: “Oiga, señora, ¿qué está
Ud. repartiendo?”
Y ella dijo: “Es un tratado, cariño”. Ella
dijo… “Bueno”, dijo él, “Yo no sé leer”.
Dijo: “¿Qué dice?”
96 Y dijo: “Bueno, nosotros vamos a
tener una reunión allá en el viejo establo
de ganado esta noche”.
Él dijo: “Gracias. ¿Me puede dar uno?” dijo
él. “Sí”. Y se lo metió en el bolsillo.
97 Esa noche cuando la reunión se llevó a
cabo, ¿saben Uds. quién estaba allí? Su
anciano y fiel pastor, y la señora. Eso era
45
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
todo lo que estaban en la reunión. Ese
anciano soldado valiente, ya sea que
hubiera uno solo o mil, él tomó su texto,
se paró allí y le predicó a la señora, tan
leal como si le estuviese predicando a
diez mil. Y quién entró tambaleando por la
puerta sino ese muchachito todo
despeinado. Esa noche él se encontró en el
altar. Si no me equivoco, ese fue Dwight
Moody, el cual envió medio millón de
almas a Cristo. ¿Ven? ¡Oh, hermanos!
¿Cuántas reuniones gigantescas y cosas
floridas estaban ocurriendo? ¿Ven?
98 Dios está en las cosas inusuales. Dios
aparece de manera inusual. Uds. deben
recordar eso.
99 Miren, no recuerdo el artista que
pintó este cuadro de Jesús llamando a la
puerta. Él es un artista griego. En estos
momentos no recuerdo el nombre del
hombre. Pero él había pasado
prácticamente toda una vida pintando este
cuadro. Y, vean, antes que pueda ser
46
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
colgado en el salón de la fama, tiene que
primero pasar por el salón de los críticos.
Cualquier gran pintura debe hacer eso.
Debe enfrentarse a los críticos.
100 Oh, ojalá yo tuviera ese—ese algo
que se requiere para poner eso delante de
esta audiencia esta mañana. Pueblo
pentecostal, ¿se dan cuenta, mientras
nos enfriamos, que Dios nos ha llevado hoy
en día por el salón de los críticos? La Iglesia
tiene que pasar por el salón de los críticos
antes que pueda ir al salón de la fama,
como una Novia. Seguro. ¿Pueden Uds.
soportarlo? ¿Está Ud. listo para venir aquí
con la Escritura y pararse firme con su
testimonio en el amor de Cristo? ¿O se va
retractar e irse con el mundo? Como dice
la Biblia: “Demas me ha desamparado,
amando este mundo”. Allí es donde la
iglesia está parada hoy: pesada en la
balanza. Y es por eso que llega a ser
Laodicea.
47
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
101 Este cuadro, como el arista lo pintó,
cuando fue al salón de los críticos ellos no
pudieron encontrar nada incorrecto. Y
finalmente un gran crítico se acercó, y dijo:
“Hay una sola cosa incorrecta con su
cuadro”. Él dijo: “Es verdad, Jesús con la
linterna en Su mano, viniendo de noche en
la oscuridad del pecado. Ese es un buen
cuadro. Su expresión con la expectativa
de alguien que viene a la puerta cuando Él
está llamando”, dijo, “eso es maravilloso. Y
la mirada en Su rostro, mientras está
anhelando oír desde adentro. Pero, señor,
no hay cerradura en la puerta. Si Él viniera,
¿cómo pudiera Jesús entrar, siendo que no
hay cerradura en la puerta?”
102 “Oh”, dijo el artista, “yo lo pinté de
esa manera, pues la cerradura está por
dentro. Jesús no puede entrar sólo por Su
voluntad. Tienen que ser la voluntad suya
para dejarlo a Él entrar”.
103 “He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo.
Si alguno oyere Mi Voz, y entra… y me deja
48
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
entrar, Yo entraré y cenaré con él, y él
conmigo”.
104 Ese es el cuadro que estamos
contemplando ahora. ¿Para qué toca un
hombre en una puerta? Él está tratando
que le den entrada. Él está tratando de
entrar. Allí… quizás hay algo de lo cual él
desea conversar con Ud., o tal vez él quiere
hablar con Ud. acerca de algún negocio o
algo. O—o, quizás él quiere darle algo a Ud.
Existe alguna razón, o él no estaría tocando
en la puerta. [El hermano Branham toca en
el púlpito—Ed.] ¿Ven? Nosotros
únicamente… La decencia humana
sería de únicamente abrir la puerta y ver
qué desea la persona. Eso es únicamente la
cosa humana que se debe hacer: abrir la
puerta y preguntarle al hombre, ¿Quién es
Ud.?
¿Qué desea?”
105 Él quiere… Quizás él quiere visitarlo
a Ud., simplemente sentarse, decirle: “Yo
soy tu amigo. Yo quisiera hablar contigo
49
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
sólo un rato esta mañana”. Entonces
siéntese, si él es un amigo, hable con él. Si
él es una persona que desea algo de Ud.,
Uds. pudieran hablar al respecto. ¿Ven?
106 Mucha gente importante ha tocado
en puertas a través de la vida. Ahora,
mucho de ello depende, después que Ud.
va a la puerta, de quién está tocando. Ud.
tiene que saber quién es el que está
tocando. Pero Ud. debería, cuando menos,
ir a la puerta. Esa es la única cosa decente
por hacer, es averiguar quién está allí en la
puerta. Vaya allí, si alguien está tocando,
diga: “¿Quién es?” Abra la puerta. “¿Quién
es Ud.?
¿Qué desea?” Oh, muchos—muchos…
Pudiera ser una persona importante. ¿Qué
si es una persona importante? Sería un
gran honor para Ud., si Ud. le abriera la
puerta a alguien que fuera una persona
importante.
107 ¿Qué piensan Uds. que hubiera
sucedido hace unos años cuando Adolfo
50
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Hitler era el líder de Alemania? ¿Qué se
imaginan de un hombrecito viviendo allá
en el callejón, o en alguna parte de la calle,
Uds. saben, si una mañana él escuchara un
toque en la puerta. [El hermano Branham
toca en el púlpito—Ed.] Y él fuera a la
puerta, ese soldadito raso alemán parado
allí, y allí estuviera Adolfo Hitler parado
frente a la puerta? Pues, él fue el hombre
más importante en Alemania en una
ocasión. ¿Ven? Ciertamente. Pues, él era
un hombre importante.
108 ¿Saben Uds. lo que ese soldadito
raso hubiera hecho? Él casi se hubiera
desmayado. Él se hubiera parado en
posición de atención, hubiera dado su
saludo alemán, y dicho: “Gran líder de
Alemania, entre a mi humilde hogar. Si hay
algo aquí que Ud. desee, si hay algo que su
siervo pueda hacer, hágamelo saber. Con
mucho gusto lo haré”. ¡Oh, qué honor!
109 ¿Saben qué? Cada periódico en
Alemania hubiera publicado ese artículo,
51
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
del gran Adolfo Hitler yendo a la casa de
un soldado común, y tocando en la puerta
y pidiendo algo. Que Hitler le pidiera algo a
un soldado raso, que fuera a su hogar, y—y
honrara su hogar, pues, ¡qué cosa tan
tremenda hubiera sido esa! Qué… y la…
110 Si Uds. hubiesen estado en Italia, y en
los días de Mussolini. Y Mussolini era el
dictador de—de—de Roma, mejor dicho,
de Italia. Y ¿qué si una persona pobre
allá en la calle hubiera oído un toque en la
puerta cierta mañana? [El hermano
Branham toca en el púlpito—Ed.] Y allí
hubiese estado Mussolini parado a la
puerta. ¡Oh, hermanos! Sus corazones
hubieran temblado: “Pues, gran dictador,
honorable señor, entre a mi hogar”.
Estremeciéndose y temblando: “¿Qué, qué
podría yo hacer? ¿Hay algo aquí que—que
Ud. desearía? ¿Hay algo que su siervo
pudiera hacer por Ud.?” Oh, hubiera sido
un gran honor para cualquier romano
haber tenido a Mussolini en su casa.
52
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
111 O ¿qué si la reina de Inglaterra, hoy,
viniera aquí a Tucson, y aterrizara aquí en
un aeropuerto, y viniese a uno de nuestros
hogares aquí? Uno de nuestros… Nosotros
somos gente común. Y si la reina de
Inglaterra viniera desde Inglaterra, todo el
trayecto a través del mar, aterrizara aquí
en el aeropuerto, en el—en el aeropuerto y
fuera traída en taxi, y viniera y tocara en la
puerta de Ud… *El hermano Branham toca
en el púlpito—Ed.] Y Ud., una dama
honorable o caballero, caminara hacia la
puerta y dijera: “¿Cómo está Ud.?” Y allí
estuviera ella parada, simplemente como
una mujer común y corriente. Y Ud. dijera:
“¿Cómo está? ¿Quién es Ud.?”
112 “Yo soy la reina de Inglaterra”, y se
identificara. ¡Oh, hermanos, qué honor!
¡Qué respeto!
113 Cada periódico en todo Tucson, por
todos los Estados Unidos, estaría en las
noticias nacionales, que la gran reina de
Inglaterra vino hasta Tucson, Arizona, y lo
53
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
visitó a Ud., una persona pobre. La
tremenda dignidad que eso le añadiría a la
reina, el humillarse a llegar a mi puerta o a
la puerta de Ud. Bueno, ¿sabe Ud. lo que
ella diría? Aunque ella no es… aunque Ud.
no está bajo su dominio, pero sin embargo
ella es una persona importante. Ella es la
reina más importante del mundo en cuanto
a lo nacional… Ella es la reina nacional más
importante del mundo. Pues, Ud. hubiera
dicho: “Honorable reina, entre a mi hogar.
Si hay algo aquí que Ud. desee tomar,
cualquier cosa que Ud. quiera hacer,
siéntase bienvenida”. Pues, seguro. Y todos
los periódicos lo hubieran publicado.
114 O aun en esta mañana, si nuestro
presidente Kennedy llegara a su puerta…
Oh, Ud. quizás no esté de acuerdo con él
en cuanto a la política, pero con todo eso
Ud. lo dejaría entrar. ¿Por qué? No porque
él quizás sea sólo un hombre, sino es por
causa de quién él es. Él es el presidente de
nuestros Estados Unidos. No obstante,
54
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
nosotros estaríamos…pudiéramos no estar
de acuerdo con él (yo no estaría) en cuanto
a la política. Pero, sin embargo, sería una
honra para Ud. que el presidente Kennedy
llegara a su puerta.
115 ¿Qué si él hiciera un viaje especial
para venir a su puerta? Pues, eso estaría en
las noticias por todas partes. “El humilde
Sr. Kennedy, presidente de los Estados
Unidos, voló a Tucson, Arizona, para ir a la
puerta de John Doe”. Qué gran honor
hubiera sido para él, y qué honor para Ud.
Pues, Ud. de ninguna manera lo hubiera
rechazado. Seguro que no. Ud.
ciertamente le recibiría, por cuanto él es
un hombre importante.
116 ¿Pero quién es más grande que Jesús?
Y Él es rechazado de más puertas que
todos los dictadores y reyes y potentados
del mundo. Sí. “Yo estoy a la puerta y
llamo; si alguno oye Mi Voz y abre la
puerta, Yo entraré y cenaré con él”.
55
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
117 Oh, estos pequeños toques que nos
llegan a la puerta. Muchas veces Jesús toca
en la puerta de nuestro corazón. Allí es
donde está la iglesia hoy en día. Esos
pequeños toques, sin duda que Uds. los
sienten ahora mismo. ¿Qué es? Es Jesús,
tratando de entrar, tratando de lograr
entrar a la puerta de su corazón. Él tiene—
quiere hablar con Ud. un ratito.
118 Y si Ud. honraría al presidente, ¿qué
de Jesús? Si Ud. de ninguna manera
rechazaría al presidente, ¿cómo pues
podría rechazar a Jesús? El presidente es
simplemente un hombre; él tiene que
morir. Pero Jesús es su Dios. Él es su Juez.
No sólo eso, pero el mismo que es su Juez,
hoy es su Salvador.
119 Ahora, el presidente pudiera
convocarlo a Ud. al ejército. Él pudiera
convocarlo a Ud. a—a hacer algo que sería
horrible de hacer. Él pudiera convocarlo a
Ud., o quitarle algo a Ud., quitarle sus hijos
56
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
o algo, para que sean sus siervos o algo así.
Él pudiera hacer algo como eso.
120 Pero Jesús no quiere eso. Él quiere
darle algo a Ud. Esa es la razón que Él toca.
Él tiene algo para Ud. No hay nada que
pudiera ser más importante que lo que Él
quiere darle a Ud.: el Espíritu Santo. Él
quiere darle Vida Eterna.
121 ¿Qué si el presidente dijera: “Yo
haré... Yo he venido a llevármelo a Ud., y
tengo la autoridad para hacerlo. Y
hacerlo a Ud. el presidente de los
Estados Unidos?” Ud.—Ud. tendrá que
ceder eso en alguna ocasión. ¿Qué si la
reina quisiera hacerla a Ud. reina de
Inglaterra, y que Ud. lleve la corona? Eso…
Ud. tendrá que ceder eso.
122 Pero Jesús nos da a nosotros una
corona de Vida, que nosotros nunca
cedemos, la corona incorruptible de Su
Gloria. Y nosotros no tenemos que cederla.
Él nos la da a nosotros. Es una bendición.
57
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Es el Espíritu Santo, con el cual Él desea
coronar nuestra vida.
123 ¿Cómo podríamos nosotros ser tan
indiferentes, para rechazarla? ¡Qué cosas
tan descabelladas las que hace la iglesia!
Cuán descabellada puede ser la gente, al
cometer tal error, como de rechazar
escuchar ese toque en la puerta. [El
hermano Branham toca en el púlpito—Ed.]
¡Qué—qué locura sería para cualquier
hombre o mujer, presente en esta mañana,
apartarse de ese toque: Vida Eterna!
124 Y nosotros miramos y vemos las
nubes de juicio formándose, oyendo a la
ciencia decir: “Faltan tres minutos para la
media noche”. Y prácticamente dos de esos
minutos ya han pasado. Eso fue hace varios
años.
125 Y vemos a la iglesia desparramada.
Vemos todo lo que ocurre, y cómo va la
cosa, las denominaciones formándose, el
enfriamiento. Y los días de avivamiento,
parece que ya se están terminando. Vale
58
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
más que encaremos la verdad. ¡Oh,
tenemos mucho ruido, seguro, tocamos el
piano, saltamos para arriba y para abajo.
Las mujeres se cortan el cabello, y con los
ojos azules, y se comportan
indebidamente, y los hombres se lo
permiten! Eso es contrario a la Escritura.
126 ¡Es una escena tan nauseabunda la
que aun vemos en nuestras calles hoy! Yo
llevé a mis hijos ayer… Ellos querían ir al
centro para ver el desfile de rodeo pasar;
mis niñitos. Mi padre era uno que montaba
a caballo, y yo montado algo también, hay
algo en nosotros que nos gustan los
caballos. Y ellos querían ver los caballos. Y
cuando me detuve en la calle, yo me
enfermé en mi ser interior y me devolví,
al ver cómo la gente hoy… Ellos están
tratando de vivir en el pasado, están
tratando de vivir algo que fue.
127 Nosotros estamos en un mundo
cambiante. Está cambiando
constantemente. En mi región… Uds.
59
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
saben, yo soy un Kentuckiano por
nacimiento. Eso es… Toda mi familia vive
aquí, prácticamente. Y ellos tienen el Valle
Renfro. Ellos tratan de imitar a los
rancheritos, y—y usan lámparas de
querosén, y—y cocinan con leña, y usan
ropa como usaban los antepasados. Ellos
están—ellos están en un mundo
cambiante, tratando de—de—de vivir en
un—en un… Uds. están en un tiempo
moderno, tratando de regresar y vivir en
algo distinto que ya fue. ¿Qué hace que un
hombre haga eso? Es porque él tiene que
hacer eso.
128 Pero entonces cuando uno trata de
traerles un Evangelio que nunca cambia,
ellos no quieren eso. Ellos quieren algo
moderno y al día, alguien que los palmee
en la espalda y los deje pasar sólo con
unirse a la iglesia, y viviendo de cualquier
manera que ellos quieran. Pero cuando se
trata de realmente volver al Evangelio,
ellos no quieren eso. Y esa mismísima cosa
60
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
dentro de ellos que hambrea por volver, es
el Evangelio. Y ellos tratan de satisfacerlo al
tomar las cosas naturales, y rechazan las
cosas espirituales.
¿Pueden ver cómo el diablo le presenta
el—el Evangelio al revés a la gente?
129 Sin faltarle el respeto a mis
hermanas, pero si en los días primitivos
una mujer hubiera pasado por la calle
como yo vi algunas ayer, ¡con un par de
pantalones puestos! ¡Cómo es que la mujer
pudo entrar en ellos, parecía como que la
piel estaba por afuera. Yo me pregunté
cómo la mujer metió su pie en ellos.
Caminando por la calle! Cuando, la Biblia
dice: “La que se ponga un hábito que
pertenece al hombre es una abominación
delante de Dios”.
130 Y con esa pintura azul en los ojos, si
ella hubiera pasado por un pueblo allá en
los tiempos antiguos, el doctor la hubiera
metido al hospital y hubiera puesto al
pueblo entero bajo cuarentena, porque:
61
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
“Una mujer se ha podrido antes de morir”.
Eso es correcto. ¡Tal enfermedad!
131 Y luego Ud. trata de regresar y
vivir algo, luego rechaza el toque del
Evangelio chapado a la antigua del
Espíritu Santo, y como fue en el Día de
Pentecostés con los mismos atributos que
tenía, para limpiarnos y hacernos nuevas
criaturas. Estamos viviendo en las sombras,
y la iglesia está en esa edad Laodicea:
“Rica, no tiene necesidad de nada”. Ahora,
nosotros los pentecostales no podemos
criticar mucho a los bautistas y metodistas,
porque, Uds. saben, la olla no le puede
decir negra a la sartén. Así que nosotros
hemos hecho la misma cosa. Miren, eso es
correcto.
132 “Y, he aquí, Yo estoy a la puerta y
llamo, y si alguno…” Ahora, recuerden, la
Biblia dice que Él estaba fuera de la iglesia,
en esta edad, tratando de entrar. Miren,
Uds. no pueden disputar la Palabra de Dios.
¿Ven? Él estaba tratando de entrar,
62
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
rogando entrar. “Si alguno abre la puerta,
me deja entrar, oh, Yo entraré y cenaré con
él”. ¿Ven? Él tiene algo que Él desea
conversar con Ud., algún negocio, o un
plan de Salvación. Él desea hablar con Ud.
Pero quizás han llegado a ser tan duros y
tan llenos de credos e indiferente, que ya
no quieren escucharlo a Él. Eso es correcto.
“He aquí, Yo estoy a la puerta…”
133 Ud. dirá: “Oh, hermano Branham,
espérese un momento. Yo ya lo he dejado
entrar a Él”. Bueno, Ud. quizás hizo eso.
Pero quizás eso es todo lo que Ud. hizo,
dejarlo entrar. Vea, mucha gente no… Ellos
tienen temor del propio pensamiento de
caer en el infierno, y saben que van a ir
para allá sin Cristo. ¿Ven? y ellos dirán:
“Bueno, yo lo dejé entrar, seguro, hace
treinta años, hace veinte años”. Pero eso
quizás fue todo lo que Ud. hizo.
134 ¿Qué tal si yo fuera a su casa, y
tocara en la puerta, y Ud. dijera: “Pase,
hermano Branham?” Y yo paso. “Pero
63
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
quédese parado aquí mismo. No se le
ocurra investigar, ni estar buscando cosas
en mi casa”. ¿Ven?
135 Ahora, ¿saben Uds. que dentro de
la puerta del corazón humano tenemos
compartimientos secretos? Oh, nosotros
no queremos admitirlo, pero es la verdad.
Seguro, nosotros tenemos pequeños
compartimientos secretos. Sí, señor. A
nosotros nos gusta llamar… Nosotros le
damos la bienvenida en nuestro corazón,
pero no queremos hacerlo a Él nuestro
Señor. Nosotros no queremos ir al infierno,
así que: “Jesús, entra por la puerta, de
manera que yo no vaya al infierno, pero
mira, Tú no puedes ser mi Señor”.
136 Miren, Señor es “propiedad”. Eso
quiere decir, que cuando Ud. lo deja a Él
entrar como Señor, Él controla todo. Él está
en casa.
137 Cuando yo voy a su casa y toco en la
puerta, si Ud. no me quiere, diga: “Aléjese
de mi puerta”, yo lo apreciaría a Ud. más
64
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
que si me permite entrar y me dice: “No
ande buscando cosas. Quédese parado
justo allí. Mire, ¿qué desea Ud.?” ¿Ven?
¿Me sentiría yo bienvenido? ¿Pudiera yo
explicarle el motivo de mi visita a Ud.?
Ciertamente que no.
138 Y así es como está la iglesia hoy en
día, amigo. De esa manera está llegando a
ser la gente. “Entra, Señor, pero mira,
eso—eso es todo. Dime lo que quieres”.
¿Ven? Oh, no. Allí—allí es donde nos
metemos en problemas.
139 Nosotros debemos darle la
bienvenida a Él. “Señor, entra a mi casa. Si
hay algo… Si hay algo aquí que Tú desees,
sírvete. Yo soy Tuyo. Tú eres mío. Tú me
honras. El gran Rey, el Creador de los Cielos
y la tierra, ha tocado en mi puerta. Y yo
quiero que Tú entres, Señor. Señor, sé mi
Señor. Tómame. Has conmigo lo que
quieras. Cualquier cosa mala que esté en
mí, descubre cada secreto que está en mi
corazón. Entra en cada puerta.
65
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Escudríñame, Señor. Ve qué mal hay en mí.
Y lo que sea que esté mal, muéstramelo,
Señor. Lo botaré por la puerta. Yo te quiero
a Ti aquí adentro. Yo te dejé entrar para
que seas mi Señor. Yo no he recibido esa
bendición, Señor. Límpiame ahora”.
140 Si yo no puedo hacerlo a Él mi Señor
absoluto, yo nunca le abriré la puerta. Si Él
no puede ser Señor… Yo sencillamente no
quiero que Él sea Salvador, si Él no puede
ser Señor. Si yo… Todo el mundo quiere un
Salvador, pero ellos no quieren un Señor.
Ellos quieren algo para que ellos puedan
escaparse de toda la condenación del
infierno, y luego puedan vivir de cualquier
manera que quieran, hacer lo que ellos
quieran.
141 Saben, caminemos por todo el
edificio del corazón. ¿Me soportarán otros
diez minutos? Miren. Fíjense. Caminemos
por el corazón por un momento.
142 La primera cosa, cuando uno
entra al corazón humano, del lado
66
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
derecho cuando uno entra, allí hay una
puertita, y es llamada “mi vida privada”.
Bien, Ud. no quiere que nadie le moleste
nada allí. “Mire, si yo quiero hacer algo,
eso es asunto mío”. Yo me uniré a la
iglesia, e iré allí. Pero, predicador, no me
diga Ud. lo que yo tengo que hacer”. Oh, sí.
¿Ven? “Miren, yo sé que la Biblia dice eso,
pero yo no lo creo”. ¡Oh, qué cosa! ¿Ven?
Entonces ¿cree Ud. que Jesús se quedaría
en un corazón como ese? Claro que no. Él
entra para ser Señor. Él entra… Él… Esa…
143 Y esa—esa vida privada, oh, eso es
algo tremendo. Miren, Uds. saben que
nosotros queremos nuestra propia vida
privada. “Si nosotros queremos un trago
social con el vecino, eso es asunto nuestro.
Si nosotras las mujeres quisiéramos
cortarnos el cabello, eso es lo que… ese es
nuestro propio privilegio americano. Si
nosotras queremos usar pantalones cortos,
eso es asunto nuestro”. Bueno, eso es
cierto. “Si nosotros los hombres queremos
67
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
tomar un trago social, y si queremos
permitir que nuestras esposas hagan eso,
Ud. no tiene ningún negocio diciéndonos
una sola palabra”.
144 Pero el Evangelio dijo: “No lo
hagan”. Ahora, ¿cuál palabra está
correcta? ¿Ven? La Palabra de Dios está
correcta.
145 Dicen: “Oh, seguro, nosotros
queremos—nosotros queremos a Jesús”.
Cierto. Nosotros pensamos que lo tenemos
a Él, y todo de esa manera.
146 Pero yo me pregunto si ese Rapto
pudiera acontecer, y nosotros seríamos
dejados solos un día, luego nos
preguntaríamos a dónde están todos, si
viniera muy secretamente, Uds. saben. Y
así es como vendrá, como ladrón en la
noche. Uds… El noventa y nueve de cada
medio millón, de cada millón, nunca sabrá
que el Rapto ha acontecido. Habrá ocurrido
y ellos ni siquiera sabrán nada al respecto.
Jesús lo dijo. Así que eso lo confirma.
68
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
¿Ven? Ciertamente. Eso vendrá como
ladrón en la noche, y será robado.
147 Como ese libro que yo leí una vez.
¿Quién era ese individuo? Romeo y Julieta,
o algo así. ¿Ven? Él vino y se la llevó en la
noche.
148 Así hará Jesús. Cuando el mundo
estuviera adormecido, como dice la Biblia,
de la edad de Laodicea, Él entrará y se
llevará a la Novia. Entonces todos aquellos
resucitados, que murieron a través de las
edades, todos ellos se irán al Cielo en la
Novia.
149 Entonces caerán los juicios. La
iglesia dirá: “Bueno, esperen un
momento. Yo pensaba que tenía que haber
una Novia, una venida del Señor y una
Novia”.
150 “Ya hace mucho tiempo que se
fue”. ¿Ven? Uds. no supieron nada al
respecto. ¿Ven? Vino secretamente.
151 ¿Por qué? Nosotros decimos: “Oh,
yo pertenezco a la iglesia. Yo soy
69
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
metodista. Yo soy bautista. Yo soy
pentecostal”. Eso no quiere decir nada
para Dios.
152 No es más que un doctor diciendo:
“Ud. tiene cáncer, y está en etapa
avanzada”. Y eso—eso no tiene nada que
ver con la enfermedad. Eso es simplemente
dándole el nombre. Es un demonio,
¿ve?, “cáncer”. Si Ud. dijera: “Eso es una
paloma. Eso es un carroñero. Eso es alguna
especie de buitre”. Eso—eso, eso no tiene
nada que ver, lo que… Y, vean, eso no lo
cura. Eso no lo mata. Simplemente dice lo
que es.
153 Simplemente dice… Ud. dice: “Yo
soy—yo soy un Cristiano. Yo soy un…”
Únicamente por profesión, quizás. Vean,
nuestras—nuestras vidas hablan tan alto
que nuestro testimonio ni siquiera se oye;
nuestras vidas, nuestra acción, nuestra
moral entre nosotros.
70
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
“Ellos van a tener un avivamiento aquí”.
“¿Quién lo está llevando a cabo?” “Los
bautistas”.
154 “Ah, nosotros no tendremos nada
que ver con eso”. Y tal vez Dios tenga un
mensaje allí para nosotros. “¿Quién lo está
llevando a cabo?”
155 “La Primera Asamblea, la Segunda
Asamblea, o los de—o los del Nombre de
Jesús, o la—o la Iglesia de Dios, o—o algo
así”. “Oh, bueno, nosotros—nosotros,
nosotros no estamos en ese grupo”.
156 Nosotros somos hermanos. ¿Se atreve
alguien a separar la herencia de Dios? Ellos
recibieron el Espíritu Santo igual que Uds.,
hicieron las mismas cosas que Uds.
hicieron cuando lo recibieron. Seguro.
157 Pero, ¿ven Uds. por qué a mí me
gusta estos Hombres de Negocios del
Evangelio Completo? Es porque dan una
entrada, para que yo pueda expresar
estas cosas, ¿ven? decir: “Esto es”.
Nosotros somos hermanos. “No estamos
71
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
divididos. Todos somos un solo Cuerpo”,
(¿ven?), como dijo el poeta.
158 Miren: “Esa puertita de mi propiedad,
mi propia vida privada, mire, eso está bien.
Yo seré un miembro de su iglesia. Yo me
uniré a los Hombres de Negocios del
Evangelio Completo. Pero, mire, no
empiece a decirme que yo tengo que
recibir ese Espíritu Santo y comportarme
de esa manera”. ¿Ven? Eso es esa propia
vida privada.
¿Ven? Ud. nunca obtendrá el Señorío de
Cristo haciendo eso. Él dará media vuelta y
saldrá por la puerta.
159 ¿Qué haría Ud. en un caso como ese,
si alguien… si Ud. fuera a un hogar, y ellos
dijeran: “Párese ahí en la puerta. ¿A qué ha
venido Ud.?” Pues, Ud. diría: “Muchas
gracias”, y se marcharía. También Jesús.
Cierto. Esa es la razón que la iglesia es
dejada, sentada allí, fría, ¿ven?, de la
manera en que está. No permitan que los
72
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Hombres de Negocio del Evangelio
Completo lleguen a esa condición.
160 Cuando Ud. oiga un Mensaje, y
escuche un toque [El hermano Branham
toca en el púlpito—Ed.], abra la puerta y
diga: “Señor, ¿de qué se trata todo Esto?”
Cuando Ud. vea a un hombre… Tenemos
muchos personificadores.
¡Pero cuando Ud. vea a un genuino!
161 ¿Qué significa un personificador?
¿Qué significa un dólar falso, cuando Ud.
consigue un dólar que es falso?
Significa que fue hecho de uno
verdadero. Tiene que haber uno
verdadero, para hacer ése un falso.
162 Por tanto, hay un verdadero Espíritu
Santo, un verdadero poder de salvación, un
verdadero Dios de amor. Sí. No tome nada
menos. No, señor, no lo haga. Muy bien.
Esa puerta privada…
Tendré que darme prisa en estas puertas.
163 Hay también una puertita del orgullo.
¡Oh, qué cosa! Esa sí que es una mala. Será
73
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
mejor que no nos detengamos mucho en
esa puerta. Pero Uds. quieren pararse en
esa puerta, y decir: “Mire, no empiece Ud.
a decirme nada. ¿Ve? Pues, yo tengo mi
propio orgullo”. Cierto, pero Ud. no
debería hacer eso.
164 Yo prediqué no hace mucho
sobre El Cordero Y La Paloma. Y el
cordero… Vean, un cordero… Una oveja no
produce sino una sola cosa, y eso es lana.
Eso es lo que ella produce. Y ella renuncia a
sus derechos. Uds. pueden agarrar a una
oveja, amarrarla bien, de esa manera, y
trasquilarla por completo. Ella se quedará
allí. Ella renuncia a sus derechos. Después
de todo, ella produjo la lana. Le pertenece,
pero ella renuncia a eso.
165 Cuando uno le dice a un hombre que
él tiene que nacer de nuevo, que él tiene
que ser limpiado de una vida de pecado, él,
que él tiene que dejar de mentir, de robar,
de engañar, y—y de hacer proselitismo,
y comportarse indebidamente, hermano,
74
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
algunos de ellos se inflan como un globo.
Ahora, miren, ese es un chivo, ¿ven?, él
armará un alboroto. Pero un verdadero
cordero renunciará a sus derechos.
166 Una vez yo le dije a nuestras damas
sobre… No es que yo tenga algo en contra
de las damas; ellas son nuestras hermanas.
Pero yo soy celoso de esta Iglesia. Cuando
yo veo el mundanalismo entrando en ella
como Sodoma, entonces yo tengo que
clamar en contra de eso. Hay algo dentro
de mi corazón que sangra, y yo clamo. No
imiten a Marilyn Monroe o algunas de esas
mujeres allí. Hagan como Sara en la Biblia.
¿Ven? No trate de ser Sr. Importante o algo
así, corriendo por toda la plataforma,
portándose así, y—y tratando de vestirse
como alguien importante, y haciendo de
todo. No lo haga. Ya tenemos demasiada
demostración de Hollywood en
pentecostés. Eso es correcto. Necesitamos
el Espíritu Santo. Miren, Uds. quizás no me
amen, quizás no quieran que regrese. Pero
75
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
esta es una oportunidad para hablar la
Verdad, y esta es la Verdad. Pruébenlo.
Dense cuenta si no es así. Una dama dijo:
“Ese es mi propio privilegio americano”. Yo
le dije: “Pero Ud. renunciará a eso”.
167 Hace algún tiempo, mi esposa y yo
estábamos yendo al abasto en Indiana, y
vimos una cosa extraña: una dama llevaba
puesta una falda. Era muy raro. Ella dijo:
“Cariño, ¿esa gente no—no canta en
coros?” Yo dije: “Sí. Sí”. “Bueno, ¿por
qué?”
168 Yo dije: “Bueno, mira, cariño, ellos,
ellos no son de nuestro Reino”. Dije… Yo
dije: “De nuestro Reino”. Yo dije: “No”.
169 Yo he sido un misionero, muchas
veces alrededor del mundo. Yo
encuentro… Cuando voy a Alemania, yo
encuentro un espíritu Alemán. Cuando voy
a Finlandia, hay un espíritu diferente. Voy a
Australia, y hay otro espíritu. Vengo a
América, y hay otro espíritu. Es un espíritu
nacional, y todos ellos son del diablo. Así
76
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
dijo Jesús. Los reinos de este mundo son
del diablo. Él controla cada uno de ellos.
Miren, así dijo Jesús.
“Así que, ¿ves?, es ese espíritu nacional”.
“Bueno”, ella dijo: “¿No somos nosotros
americanos?” Yo dije: “No, señor.
Potencialmente lo somos”.
Dijo: “¿Qué eres tú?” Yo dije… “Bueno,
¿no debiéramos nosotros actuar como
americanos?”
171 Yo dije: “No, no este grupo de
borrachos, pendencieros, desgraciados.
No, señor. Nosotros somos nacidos de
un Espíritu Celestial. Nosotros venimos
de donde hay santidad pura, sin
adulteración, donde Ángeles y justica
está delante de Dios”. Yo dije: “Nosotros
vivimos aquí como una nación, seguro. Eso
es correcto. Esta es nuestra nación, en la
cual estamos aquí, haciendo el intento.
Pero nuestro… ‘Venga Tu Reino. Sea hecha
Tu voluntad en la tierra, como en el Cielo’”.
77
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
172 Por lo tanto, cuando nosotros
nacimos de Arriba, y todo el pecado es
quitado completamente de sobre el
abismo, es el Espíritu de Dios que entra, el
Creador, a nuestro corazón, y Él conduce
nuestro carácter. Nosotros no mentimos,
robamos, ni engañamos. Somos honestos,
rectos, caminamos como ciudadanos del
Cielo, pues somos así, si hemos nacido del
Espíritu de Dios.
173 Y muchos de nosotros nos
confundimos, y—y simplemente usamos
pequeños ismos y sensaciones y cosas, y
llamamos eso el Espíritu de Dios. Esa es la
razón que estamos tan confundidos como
lo estamos hoy, todo el sistema de la
iglesia. Es terrible. Y a pesar de todo eso,
Jesús aún está parado a la puerta, fue
echado fuera, pero sin embargo…
174 Hay una puerta más que me
gustaría abrir, la puerta de la fe, y luego
terminaremos. Hay como una docena que
78
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
tengo escritas aquí, pero voy a omitirlas. La
puerta de la fe.
175 Ud. dice: “¿Vendría Ud. a
Los Hombres de Negocios del
Evangelio Completo?” “¿Los qué?” “Los…
del Evangelio Completo”. “Eso es en contra
de mi fe”.
176 Hay una sola Fe. Eso es correcto. “Un
fe, un Señor, un bautismo”. Eso es
correcto. “Pues, es en contra de mi fe”.
177 Tal vez Ud. no quiere que Jesús se
pare en esa puerta de su fe. Ud. tiene su fe
basada sobre algún credo de alguna iglesia,
de alguna denominación. Y allí es donde su
fe está cerrada para sí misma, en un
cuarto. Y allí Ud. no quiere dejar entrar a
Jesús, el cual es la Palabra.
178 “En el principio era el Verbo”, dice
San Juan 1. “En el principio era el Verbo, y
el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Y el Verbo se hizo carne y habitó entre
nosotros”. Él es la Palabra Eterna.
79
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
179 Y Ud., su fe, que—que dice, que: “Los
días de los milagros han pasado. Y no existe
tal cosa como hablar en lenguas, y
profetizar. Y toda esta bobería de la iglesia
o a cómo se portan los pentecostales, no
existe nada de eso”. Quizás Ud. ha
permitido que algún credo le cierre la
puerta de su fe.
180 Si Ud. abriera esa puerta y dejara que
la Palabra de Dios entre, para ser su Señor,
diga: “A mí no me importa lo que dice el
credo. Si la Biblia lo dice, Tú eres mi
Señor”.
181 Ud. debe nacer de nuevo. Y cuando
Ud. nace de nuevo, entonces Ud. debe ser
lleno del Espíritu Santo. No importa qué
credo, qué sea, ni nada al respecto.
182 Ud. dirá: “Bueno, yo creo que Jesús es
el Hijo de Dios”. El diablo cree la misma
cosa.
183 Ud. tiene que nacer de nuevo.
Todo el mundo le teme a ese nuevo
Nacimiento. Oh, yo sé que Ud. dice que
80
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
tiene el nuevo nacimiento. Pero yo pienso
que a veces nuestras vidas hablan tan alto
que nuestro testimonio no se puede oír.
¿Ven?
184 Un nacimiento es un desorden, a mí
no me interesa en dónde sea. Disculpen
esta expresión, pero si un nacimiento es en
una pocilga, es un desorden. Si es en un
establo de vacas, es un desorden. Si es en
una sala de hospital, es un desorden. Y si es
en el altar, es un desorden. Hará que Ud.
se pudra a sus propios pensamientos. Hará
que Ud. bote todo lo que es… Las cosas
que Ud. antes amaba de todo corazón, Ud.
la rendirá ante ese pequeño toque
apacible. No me importa si es en una
misión en la esquina.
185 Nosotros aquí creemos en cosas
grandes, nosotros los americanos.
Nosotros queremos sombreros grandes,
y—y automóviles grandes, y
denominaciones grandes, más cantidad en
el credo, y más cantidad en la
81
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
denominación. Todo lo que queremos son
cosas grandes; y Dios anda buscando
voces pequeñas y apacibles. Nosotros
deseamos mucho ruido y bulla.
186 Un granjero tomó una carreta una vez,
y salió al campo. Y cuando iba, hacía
mucho ruido y tambaleaba. Cuando
regresaba, pasó por los mismos baches y
cosas, y no se movía. Estaba cargada con
cosas buenas.
187 Nosotros queremos el credo.
“Nuestra denominación es la más grande.
Nosotros tenemos esto. Gloria a Dios,
nosotros le ganamos a este grupo acá.
Nosotros le ganamos a este grupo aquí
pagándole dinero, y obsequiándole
estrellas, y todo lo demás, a quien trae más
gente a la iglesia”. Nada en contra de eso.
Todo eso está bien. Pero, esto es lo que
estoy tratando de decir, que eso no es,
todavía. Está bien traer gente a la iglesia.
Sí.
82
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
188 Pero Jesús dijo: “Cuando un hombre
fue e hizo proselitismo y trajo a uno”, dijo,
“¿qué llegó él a ser? Dos veces más hijo del
infierno que lo que era al principio”.
189 Nosotros oímos en los programas de
Billy Graham... Lo cual, no tengo nada que
decir en contra de este gran Evangelista.
Ciertamente que no. Él es un hombre de
Dios, y Dios lo está usando. Pero, ¿en
dónde está él? Allá en Sodoma.
¿Recuerdan el tipo? Hubo dos Ángeles que
fueron a Sodoma, un tipo que Jesús dijo
que sería la misma cosa en Su Venida.
190 Pero Uno se quedó con Abraham, la
Iglesia elegida, llamada fuera. Miren lo que
hicieron ambos Ángeles, luego Uds. tienen
el Mensaje.
191 ¿No es una cosa extraña, esos dos
mensajeros? Exactamente lo que Dios dijo,
en los últimos días, nunca ha habido un
hombre allá en ese campo, de todos los
días de Moody, Sankey, Finney, Knox,
Calvino, por todo el trayecto, nunca ha
83
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
habido uno cuyo nombre terminara con h-
a-m, G-r-a-h-a-m, hasta este día. ¿Pueden
ver el mensajero a la iglesia formal?
Vean, “Padre de naciones”.
192 Ahora, la Iglesia espiritual no
estaba allí en el principio, la tipo
pentecostal. Observen a ese mensajero
venir a esa Iglesia. Él se sentó y habló con
Abraham. Él dijo: “¿Dónde está tu esposa,
Sara?” Y lo llamó “Abraham”. Lo cual, su
nombre era: Abram. Dijo: “¿Dónde está tu
esposa, Sara?” Su nombre era S-a-r-a-i, y
ahora es S-a- r-a. Él la llamó S-a-r-a.
Dijo: “Ella está en la tienda, detrás de Ti.
Detrás de Ti”.
193 Él dijo: “Yo” (pronombre personal)
“voy a visitarte según el tiempo de la vida”.
Y Sara… Él dijo: “¿Por qué se rió Sara
cuando Yo dije eso?”. Allí está Él.
194 ¿Por qué sería eso? Tenemos que
tener un espíritu así que visite a la Iglesia,
un espíritu de profecía, un espíritu de
discernimiento. Y cuando llega, la gente lo
84
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
rechaza. ¿Por qué? Es una Laodicea.
Estamos tan llenos de credos y cosas al
grado que no lo podemos aceptar. Eso es
correcto. ¿Ven? “Yo estoy a la puerta y
llamo. Si alguno oye Mi Voz…”
195 “Oh, mi fe no acepta esas Cosas”.
Entonces Ud. tiene la fe incorrecta.
196 La fe… Ud. sabe, la verdadera y
genuina Fe de Dios acentuará cada
promesa de Dios con un “amén”, un
genuino Espíritu Santo. ¿Por qué?
Porque el Espíritu Santo escribió la Biblia.
Ella así lo dice. “Los hombres de la
antigüedad escribieron la Biblia siendo
inspirados por el Espíritu Santo”.
¿Ven? Entonces ¿cómo podría el Espíritu
Santo estar en Ud., y negarla? No puede
hacerlo.
197 “Apariencias de piedad”, dijo el
profeta, “y negarían la eficacia de ella”,
para librar a hombre y mujeres del pecado
y de las cosas del mundo. Que Dios tenga
misericordia de nosotros. ¡Oh! Alguna fe
85
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
religiosa que Ud. tenga, que niegue la
Palabra de Dios, aléjese de eso. Permitan
que la Palabra de Dios esté correcta. Sí,
señor.
198 Noten. Él dijo: “¿Y no sabes que
estás desnudo, miserable, pobre,
desventurado, y ciego, y no lo sabes?”. Allí
está la parte miserable. Miren, vamos a
terminar. Quiero que capten esto: “No lo
sabes”.
199 Miren, si Uds. vieran a un hombre
viniendo por aquí por la calle principal,
la calle Stone, o alguna de estas calles
principales, y ese hombre fuera tan pobre
que no tuviera ropa, y él fuera miserable,
desventurado, sin nada de ropa, desnudo;
o una mujer, completamente desnuda, y
ciega; y no lo supiera... Miren, si ella lo
supiera, o si él lo supiera, ellos tratarían de
encontrar algún lado en dónde entrar, para
ponerse ropa. Pero cuando ellos no lo
saben, entonces uno va y trata de decirles,
86
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
y ellos dicen: “No se meta en lo que no le
importa”.
200 Miren, eso es exactamente lo
que dijo Jesucristo que la iglesia
pentecostal estaría en esa condición en los
últimos días: “tibia”, y sería “rica”.
Nosotros estamos tan ricos como
cualquiera de ellos. Solía ser, cuando
estábamos allá en la misión, que nosotros
teníamos salvación. Ahora hemos llegado a
las grandes ligas, así, y tenemos más
números y grandes cosas muy finas, pero
¿dónde estamos? Igual que las demás. Y
Jesús así lo dijo.
201 Pero en medio de todo eso, Él
continúa llamando. [El hermano Branham
toca sobre el púlpito—Ed.+ “Si alguno (el
individual) oye Mi Voz, y abre la puerta, Yo
entraré y cenaré con él, y él conmigo”.
202 Así es como llegamos a estar.
“Desnudos, ciegos”. Ciegos, ciegos de
verdad, ciegos espiritualmente. Uno no
pudiera decirles nada.
87
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
203 Uds. saben, nosotros fuimos
criados en mucha pobreza allá en
Kentucky. Mi abuelo era cazador, y un—un
cazador muy bien conocido. Y él solía cazar
mapaches. Yo no sé si Uds. aquí… No hay
suficiente agua en Arizona para que haya
mapaches, me supongo. Pero ellos—ellos
tienen… Allá ellos tenían mapaches. Ellos
cazaban mapaches.
204 ¿Cuántos saben lo que es un cazador
de mapaches? Bueno, miren a los
Kentuckianos aquí. ¡Vaya! Muy bien. Pues,
siento que ahora podría quitarme el saco y
predicar un ratito. Me sentía algo
restringido, pero ahora me siento muy
bien. ¡Vaya!
205 ¿Cuántos saben lo que es un colchón
de paja? ¡Hum! ¡Hum! Bueno, Tony,
gracias. Por fin volví a casa. Así es. Así es.
Sí. Eso está bien. ¡Vaya!
206 Pan de maíz, sémola, ¡oh, hermanos,
frijoles, y nabos! ¿Alguna vez han comido
eso? ¡Oh, hermanos! Eso es… Miren, ahora
88
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
sí que estamos bien. Sí, señor. Eso es
delicioso.
207 Y mi abuelo solía atrapar mapaches,
y él les hervía toda la grasa. Y lo que… Ellos
tenían una lata pequeña. Nosotros
solíamos guardar esa latita de polvo para
hornear.
208 Mamá tenía una con la cual cortaba
panes, la… con una lata de polvo para
hornear. Y ella hacía esos panes enormes.
Cuando levantaba este panecito, una parte
se desplomaba al plato; a eso le poníamos
melaza de sorgo y mucha mantequilla. Era
muy rico. Sería algo rico ahora mismo.
Esta mañana no me sirvieron suficiente
melaza. Así que, Uds. saben, algo así
realmente caería bien.
209 Y mamá solía tomar esa grasa de
mapache, y eso—eso era algo que sanaba
cualquier cosa en nuestro hogar, eso y algo
que le decíamos “ungüento de alambre de
púas. Y ella… Si nos cortábamos, ellos
derramaban ese aceite de alambre de
89
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
púas en nosotros, y trementina. Y
cuando teníamos algún problema, nos
daban grasa de mapache.
210 Y teníamos un solo cuartito, y había
un—un desván. Nosotros teníamos que
subir una—una escalera, así. El barandal
era hecho de palitos. Y los niños
dormíamos allá arriba en una cama hecha
de paja. Y las tejas del techo eran de
madera y de noche se veía la luna por los
huecos. Y—y la nieve pasaba soplando, y
entonces ella ponía un pedazo de lona
encima de nosotros, para que la nieve no
nos cayera en la cara de noche, a este
montón de pequeños Branham. Y nosotros
estaríamos dos al pie, y dos a la cabeza, y
dos en el medio. Sencillamente teníamos
toda clase de maneras de dormir, nos
revolcábamos allí como cerditos, y así nos
manteníamos unos a otros calientitos.
211 De vez en cuando uno de nosotros se
salía debajo de esa lona cuando el viento
frío estaba soplando, y cogíamos un
90
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
resfriado, cogíamos un refriado en
nuestros ojos. Y, Uds. saben, esa cosa
pegajosa se le mete a uno en los ojos.
Mamá le llamaba: “Legaña”. Decía: “Se te
están llenando los ojos de legaña”.
212 Bueno, yo me despertaba en la
mañana. Y mamá decía: “Billy, baja. Es hora
de ir a la escuela”.
Y yo decía: “Mamá, tengo legaña en mis
ojos. No puedo ver”.
213 Y, Humpy, mi hermano, él se
despertaba. Su nombre era Edward, y
nosotros le decíamos Humpy, como un
apodo. Y él decía: “Tengo legaña en mis
ojos”.
214 Y yo escuchaba la vieja lata de grasa
de mapache caer en la estufa. Ella la
ablandaba. Luego mamá subía la escalera,
y frotaba y nos daba masajes en esos ojos.
Y, créanlo o no, la legaña desaparecía. La
grasa del mapache era una panacea para
los ojos llenos de legaña.
91
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
215 Pero, déjenme decirles, ha habido una
temporada de frío que ha pasado por la
iglesia, y la grasa de mapache jamás
funcionará. Pero Jesús dijo: “Yo te aconsejo
que compres Colirio”, el Espíritu Santo.
Uds. se están volviendo tan ciegos, (la
iglesia), a tal grado que ella—ella no puede
ver a Dios. Únicamente ve su organización.
Ve solamente lo que puede ver frente a
nosotros. Jamás mira más allá a la pronta
venida del Señor. La grasa de mapache no
le hará ningún bien.
216 Pero el colirio del Espíritu Santo le
abrirá sus ojos, y Uds. podrán darse cuenta
de eso, de la Presencia de Jesucristo. Y Él
es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Él
es Dios, y Él puede ungir los ojos suyos con
Su Espíritu Santo. Ud. olvidará si era
metodista, o bautista, o uno de la Unidad,
o uno de la Dualidad, o de la Trinidad, o de
la Iglesia de Dios, o un Nazareno, o un
Peregrino de la Santidad. Ud. será un
92
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Cristiano, nacido de nuevo del Reino de
Dios.
217 Ud. sería algo... Ud. no tendrá que
tratar de decir: “Bueno, yo debo hacer
esto”. Hay algo dentro de Ud. que lo
impulsa a hacerlo. El impulso en su corazón
lo mueve a la oración. El Amor Divino fluye
a su ser interior al grado que Ud. no se
puede quedar quieto. Reuniones de
oración sencillamente fluyen de Ud., como
el agua de un pozo artesiano.
218 Yo solía pasar… Cuando fui
guardabosque por varios años, yo pasaba
junto a un manantial grande. Y éste estaría
borboteando hacia arriba de esa manera.
Yo—yo me senté junto a ese manantial un
día, y dije: “¿Por qué estás tan contento?”
Oh, el agua era deliciosa. Y yo—yo tomaba
un trago de agua. Yo dije: “¿Por qué estás
tan contento? ¿Estás contento porque los
conejos beben de ti?” Si él hubiera podido
hablar, hubiese dicho: “No”. “¿Será porque
93
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
los venados beben de ti?” “No”. “¿Porque
yo bebo de ti?” “No”.
219 “¿Por qué estás tan contento? ¿Qué te
hace borbotear de esa manera?”
220 Si él hubiese podido hablar, hubiera
dicho: “No soy yo el que está
borboteando, hermano Branham. Es algo
detrás de mí, que me impulsa, que me
hacer borbotear constantemente”.
221 Nosotros nos impulsamos a hacer
cosas. Pero cuando el Espíritu Santo está
ahí dentro, nosotros lo hacemos por medio
del amor Divino. “Porque para mí el vivir es
Cristo, y el morir es ganancia”, dijo Pablo.
Seguro. Miren, dejen que Su Unción de
colirio venga a sus ojos.
222 Para terminar… No es mi intención
retenerlos a todos Uds. aquí hasta que
estén tan cansados. Es mi primera vez,
o segunda vez con Uds. Perdónenme si
me he extendido demasiado. Permítanme
terminar entonces, diciendo esto.
94
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
223 Allá en el sur, nosotros teníamos a
un hermano anciano de color allí,
pentecostal, que realmente era un
verdadero siervo de Cristo. Hubo una
cierta hermana negra que vino a la iglesia.
Y ella fue llena con el Espíritu Santo, y era
una persona tan maravillosa. Y ella tenía un
esposo; él era un buen hombre. Su nombre
era… Ellos lo llamaban Gabriel. Y nosotros
le decíamos Gabo porque es más corto.
224 Y así que nosotros nunca podíamos
lograr que él se alineara con la iglesia. Él—
él sencillamente no quería venir a la iglesia.
Él decía eso. Oh, y los muchachos allá en
la sala de billar donde él se la
pasaba, dijeron: “Ese era un montón de
aleluyas”, y que no tenían nada. Y lo único
que Gabo tenía que hacer el día domingo,
era tomar su taco de billar e irse a la sala
de billar, o algo, y andar por allí con los
muchachos.
225 Pero su esposa era una santa muy
devota. Y ella iba a la iglesia, y oraba, y les
95
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
pedía al pastor y a todos que oraran por
Gabo. Porque realmente, en lo profundo
de su corazón, él era un buen hombre. Y
él tenía un negocito allá, un pequeño…
un negocito de limpiar zapatos, en la
esquina. Él limpiaba zapatos, y ganaba
suficiente dinero para jugar billar. Pues, él
iba y jugaba billar. Así que él sencillamente
no quería alinearse con el Evangelio. Y el
pastor…
226 Al anciano Gabo le gustaba cazar
mucho. Y el pastor también era cazador, así
que él se llevaría a Gabo e irían a cazar.
Entonces un cierto día día, después de
caminar todo el día por el monte y esos
lugares, ya iban hacia la casa esa tarde.
Y—y llevaban tantos animales que casi
no los podían cargar. Traían conejos y
aves, todo por encima, mientras andaban.
Y vinieron dando la vuelta por un viejo
sendero muy conocido a medida que
subían. Llegaron hasta la cima de la
montaña, luego bajaron hasta la pequeña
96
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
ciudad allí. Era sábado, y el sol se estaba
ocultando.
227 Y sucede que el pastor miró
alrededor. Él no había oído a Gabo decir
nada en mucho rato. Y él miró alrededor. Y
Gabo estaba mirando por encima de sus
hombros, hacia la—la puesta del sol, a
medida que éste iba cruzando el horizonte
occidental. Y el pastor miró hacia atrás. Él
notó que Gabo no estaba diciendo nada,
pero sólo miraba hacia atrás a medida que
caminaba. Así que el pastor siguió
caminando por unos minutos.
228 Y al poco rato, una mano negra y
grande se posó sobre su hombro. Y cuando
él volteó, sorprendido, el anciano Gabo lo
estaba mirando directo al rostro, con
lágrimas bajando por sus mejillas,
goteando así. Él dijo: “Pastor, en la mañana
Ud. me encontrará allí mismo en la banca
para arrepentirse”. Dijo: “Luego yo me
levantaré de allí, y tomaré un asiento al
lado de mi fiel esposa. Y entonces voy a
97
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
permanecer en esa iglesia hasta que Dios
me llame a casa”.
229 Y el pastor, por supuesto, se volteó
asombrado. Él dijo: “Gabo, yo he querido, y
esperado, y anhelado, y orado por esto,
durante años”. Él dijo: “Gabo, ¿está
concluido?”
230 Él dijo: “Sí, pastor, está
concluido. Pero yo quiero ese Espíritu
Santo, también. Y mañana voy a ir a la
banca para arrepentirse, y voy a recibirlo, o
moriré allí mismo”.
231 Dijo: “Gabo, yo—yo aprecio esto”.
Dijo: “Pero quiero preguntarte algo, Gabo.
¿Qué sermón prediqué yo, que te inspiró a
hacer esto? A mí me gustaría saber qué
sermón prediqué yo, sobre qué prediqué.
O, ¿qué himno cantó el coro, que—que te
inspiró a tomar esta gran decisión, Gabo?”
232 Y el negro anciano miró al pastor
y le dijo: “Pastor”, él dijo, “yo
ciertamente aprecio cada sermón que Ud.
predicó”. Él dijo: “Yo—yo aprecio todo lo
98
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
que Ud. ha dicho, pastor”. Dijo: “Y yo
aprecio cada buen himno que el coro
cantó. Pero”, dijo, pastor, no fue eso”. Él
dijo: “Ud. sabe, yo estaba contemplando
ese sol ocultándose allá. ¿Sabía Ud. que el
sol mío y el sol de Ud. también se está
ocultando, que la luz de nuestro cuerpo se
está yendo?” Y eso es verdad.
233 Eso es cierto aquí en esta mañana,
caballeros. El sol se está ocultando, se está
ocultando en su vida y en la mía. Y se está
ocultando en el tiempo, en la civilización.
Ella ha llegado a su fin. Y Él está
parado a la puerta, [El hermano
Branham toca sobre el púlpito—Ed.]
tocando, anhelando, esperando. Ese
pequeño toque, algo en lo profundo de su
corazón que dice: “Soy yo. Abre ahora
mismo”. Ése es Él. Gabo había escuchado
eso, y él se dio la vuelta.
234 Él dijo otra cosa. “Pastor”, dijo, “Ud.
sabe que yo tengo mala puntería”. Él dijo:
“Yo no pudiera pegarle a nada. Ud. sabe
99
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
que no podría. Y sólo mire aquí la caza, es
suficiente para que me dure a mí y a mi
esposa toda la próxima semana”. Y dijo:
“Ud. sabe, yo no puedo pegarle a nada,
pero”, dijo, “Él me la dio”. Dijo: “Yo me
puse a pensar: Él debe amarme, o no sería
tan bueno conmigo”. ¿Se han dado Uds.
cuenta de eso?
235 En la India hoy los niñitos, yo sé,
están acostados en la calle, y sus
barriguitas hinchadas, sus pequeñas encías
caídas así, muriéndose de hambre. La
pequeña madre rogando que se lleven a
este, y hay miles más. Por la tarde vienen
y los recogen en camillas y cosas y los
llevan al crematorio. No hay “Juan 14”.
Comen cualquier cosa, hierba del suelo,
corteza del árbol, o cualquier cosa que
pueden hacer…
236 Y con los desperdicios que nosotros
echamos a la basura se podría alimentarlos
a ellos. Nosotros nos sentamos aquí
esta mañana, pagando como un dólar y
100
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
medio por un poco de comida aquí. Y
tenemos buena ropa. Manejamos un buen
automóvil. Vivimos en una buena casa.
Uds. hombres de negocios aquí, sus
negocios están prosperando, según los
oigo testificar. Dios es bueno con Uds. ¿No
pueden darse cuenta de eso?
237 ¿Por qué? Él los ama. ¿Saben eso? Y
esa es la razón que ese toque viene: “Yo
estoy a la puerta y llamo”. *El hermano
Branham toca sobre el púlpito—Ed.] Y si
alguno oyere Mi Voz, y abriere la puerta,
Yo entraré a él, y cenaré con él, y él
conmigo”.
238 Miren, esa Vocecita apacible que
toca en la puerta de su corazón, pudiera
tocar tantas veces que ya quizás sea muy
débil. Pero seamos honestos, honestos con
Dios y con nosotros mismos, sólo por un
momento. Ese toquecito, allí en lo
profundo, que dice: “Será mejor que
arregle mis cosas. Debo ser distinto. Será
mejor que me ponga en línea. Yo sé que
101
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
hay cosas dentro de mí. Yo miro aquí,
examino mi vida con esta Palabra, y veo
que estoy mal en muchas cosas”. Miren a
su alrededor y vean cuán bueno… Es Su
bondad que toca en la puerta.
239 No importa lo que hayamos
hecho, cuánto hayamos pecado, cuánto
lo hayamos rechazado, ni cuánto hayamos
dicho: “Lo haremos más adelante”, Él
todavía está, en medio de todo eso,
tocando. [El hermano Branham tocó en el
púlpito—Ed.+ “Y si algún hombre o mujer
tan sólo abre su corazón, Yo entraré y
cenaré”.
240 Veamos lo que Él desea en esta
mañana. ¿Lo harán, mientras inclinamos
nuestros rostros? [Espacio en blanco en la
cinta—Ed.]
241 “Oh, mi Jesús, yo te amo, yo te amo.
Oh, Señor, dame gracia para amarte más”.
242 “¿Qué es esa cosita que continúa
diciéndome, en mi corazón, que: ‘Yo debo
acercarme un poco más a Jesús?’ ¿Qué es
102
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
eso?” ¿Quieren Uds. abrirle la puerta a Eso,
en esta mañana?
243 Miren, con cada rostro inclinado, y
cada ojo cerrado, por favor. En lo profundo
de su corazón, sea muy sincero, sólo un
momento.
244 Uds. tienen tal toquecito en su
puerta. Yo voy a orar, sólo un momento.
Y, sinceramente, Uds. quisieran saber lo
que es esa cosita misteriosa en su vida, la
cual Uds. quisieran dejar—dejar entrar.
¿Quisieran Uds. que Él entre en esta
mañana? Digan: “Hermano Branham, ore
para que yo tenga la fe y la gracia para
abrir mi corazón y dejarlo entrar. Yo quiero
saber qué es Esto que está tocando a mi
puerta. Yo sé que hay algo tocando allí.
Quizás sea una caminata más cerca. Quizás
sea un ministerio diferente. Quizás sea
para rendirme. Quizás sea para recibir el
Espíritu Santo”.
245 ¿Levantaría Ud. su mano hacia Dios,
y diría: “Heme aquí, Señor”? Dios le
103
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
bendiga. Eso es. Oh, están por todos
lados. “Hay un toque en la puerta de
mi corazón”. Supongo que sesenta o
setenta por ciento de la gente. Con
nuestros rostros inclinados...
246 Ahora, nuestro Padre Celestial: “Hay
una Fuente”, como dijo el poeta, “que está
llena de Sangre sacada de las venas de
Emanuel, donde los pecadores que se
sumergen debajo del raudal pierden todas
sus manchas de culpabilidad. Aquel ladrón
moribundo se gozó al ver esa Fuente en su
día, y que allí pueda yo, aunque vil como él,
lavar todos mis pecados”.
247 Ahora, Padre, estamos agradecidos
por estas personas. Y algunos de ellos
quizás, sin duda, han profesado
Cristianismo por mucho tiempo, pero ellos
tienen la— la verdadera convicción
suficiente para levantar sus manos. ¿Qué,
Señor, si ellos ni siquiera tuvieran la
convicción para levantar sus manos?
Entonces para ellos ya no existe
104
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
redención. Piensen en ese lugar, que
una alma errante pudiera vagar en
tinieblas, y miserablemente ciega y no lo
sabe. Y ellos oyen el toque de Dios, y lo
contristan tantas veces al punto que
finalmente no vuelve a tocar. Y ellos toman
un credo o algo, y viven por medio
de eso el resto de sus días, para
hallarse desilusionados en el Día del Juicio.
248 Yo estoy agradecido, Señor, por estas
personas que levantan sus manos y dicen:
“Ten misericordia de mí, Señor. Entra en mi
corazón, Señor Jesús, y revélate a mí hoy. Y
yo te daré mi vida. Aquí estoy. Si hay algo
en mí que no está bien, Señor… Y yo miro
mi propia vida, y veo que hay mucho que
está mal, entonces llévame a tu gran casa
de remodelación y—y moldéame, y quita
de mí todo lo que sea mundano e impío. Y
yo te doy gracias, Señor, que no he llegado
al lugar de haber cruzado esa línea, que
puede…donde se cruza y ya nunca se
puede regresar; contristar al Espíritu de
105
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Dios por última vez, de donde no
existe camino de retroceso”. Como
Judas Iscariote y aquellos que vendieron a
su Señor por treinta piezas de plata. Y
nosotros lo hacemos hoy, por
popularidad, y por los afanes del mundo,
y organizaciones religiosas y
denominaciones, y credos. Nosotros
sencillamente lo vendemos a Él por
cualquier cosa.
249 Oh Señor, ten misericordia de
corazones honesto. Yo suplico por ésos,
Señor. Oh, con todo lo que hay dentro de
mí, yo pido por misericordia Divina. Y
escúchame, Señor, escúchame. Y que este
gran deseo, con fe, y sabiendo que es Dios
que le habló a sus corazones… Es Dios
quien hace estas cosas. Y que la puerta del
corazón se abra ahora mismo, y Jesús entre
y llegue a ser Señor de la situación,
sacando todo el mundo y haciéndolos
nuevas criaturas en Cristo Jesús.
106
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
250 Sana a aquellos que están
enfermos, Señor. Percibiendo que hay
tanto sufrimiento, yo ruego por ellos,
Padre, que ahora el gran Médico toque su
ser físico, también, y lo haga Su hogar,
Su morada, donde Él pueda extender Sus
manos cuando se le llame. Esa pequeña
llamada del corazón, y el gran Médico está
listo. Concédelo, Señor. Óyenos hoy.
Bendice a todos los que están presentes.
En el Nombre del Señor Jesucristo, lo
pedimos. Amén.
251 Ahora, con nuestros rostros
inclinados, muy humildemente,
suavemente, cantemos este himno antiguo
de la iglesia: “Yo le amo, yo le amo, porque
Él me amó a mí primero”. Y crean ahora
que lo que Uds. han pedido, que ese
pequeño toque que estaba en su corazón,
Jesús entrará ahora mismo. Quietamente,
mientras lo cantamos.
Yo le amo, yo le amo
107
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Porque Él me amó a mí primero
Y compró mi salvación
En el madero del Calvario.
252 Ahora, con nuestros rostros
inclinados. Uds. que desean aceptarlo a Él
como Señor en su corazón: “Señor, quita
todo ahora. Y a partir de esta hora, yo
estoy haciendo una consagración a Ti sobre
esta mesa, Señor, que yo me encontraré
otra vez contigo en aquella gran Cena de
las Bodas. Yo estoy consagrando mi vida a
Ti, esta mañana, así que ayúdame, mi
Señor. Si yo no he recibido aún el Espíritu
Santo, voy a buscar hasta que el verdadero
Espíritu Santo venga y limpie mi vida, y me
haga una nueva criatura en Cristo Jesús. Yo
te prometo hoy, Señor, mientras hago una
consagración a Ti sobre esta mesa. En el
Nombre de Cristo, yo prometo hacerlo,
mientras levanto mis manos”.
253 Ahora, levanten sus manos y
canten con sus ojos cerrados ahora.
108
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
“Yo…”
¿Quiere Ud. consagrarse ahora mismo?
Yo le amo
Porque Él…
254 Dios, ten misericordia. Padre, mira
estas manos, y concédelo, en el Nombre de
Jesús.
255 Ahora quiero que se extiendan sobre
la mesa y estrechen manos con alguien.
Digan: “Dios le bendiga, peregrino. Estoy
contento de estar aquí con Ud., esta
mañana”. Correcto. Todos simplemente
mézclense, metodistas, bautistas, católicos,
presbiterianos. “Dios le bendiga. Dios le
bendiga”. A veces los Mensajes son
cortantes y duros, y nosotros no… Nosotros
queremos sentirnos bien al respecto.
256 Ahora, Dios le bendiga, hermano.
Dios le bendiga. Dios le bendiga, hermana.
Dios le bendiga, mi hermano, Dios sea con
109
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Ud. Dios le bendiga. Bien. Dios le bendiga,
hermano Tony.
257 Ahora, pongámonos de pie
sólo un momento. Con nuestras
manos y corazones hacia Dios, nuestro
Padre.
258 Todo—todo credo, todo—todo,
creyendo ahora... Miren, cuando Uds.
hayan orado, recuerden, Jesús dijo:
“Cuando oréis, creed que recibiréis lo que
pedís, y os será dado”. ¿Uds. lo creen?
Digan: “Amén”. *La congregación dice:
“Amén”. —Ed.+ “Yo creo que recibo lo que
he pedido. Yo consagré mi vida a
Jesucristo. Y desde este día en adelante…
Yo realmente lo digo en serio, Dios. Yo
caminaré delante de Ti hasta que se vuelva
tal realidad que yo esté completamente
escondido en Cristo Jesús”.
259 Ahora, ¿está aquí el director de
cantos? Comencemos ese buen himno
antiguo: “Mi fe mira hacia Ti, Tú
Cordero del Calvario, Salvador Divino”.
110
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
Me pregunto si la hermana en el piano
pudiera darnos esa nota. ¿Cuántos
conocen el himno? Levántense… Miren,
cantemos eso a lo máximo de nuestra voz:
“Mi fe mira hacia Ti, Tú Cordero del
Calvario”. Todos juntos ahora.
Mi fe mira hacia Ti,
Tú Cordero del calvario,
Oh Salvador Divino;
Ahora escúchame mientras oro,
Quita todos mis pecados,
Oh permíteme a partir de este día
Ser completamente Tuyo. Inclinemos
nuestros rostros ahora. Mientras camino
por el laberinto de la vida, Y el dolor
se esparce a mi alrededor, (Recuerden,
Uds. van a enfrentarse con el mundo
ahora). Sé Tú mi Guía; (Escuchen) Manda
que las tinieblas se conviertan en día, Quita
todos mis temores, No permitas que
alguna vez me aparte de Tu lado.
111
63-0223 Una Puerta Dentro de una Puerta
260 Tarareémoslo. [El hermano Branham
y la congregación empiezan a tararear Mi
Fe Mira Hacia Ti—Ed.]
[Link]
112