PROVINCIA ECLESIÁSTICA DE MARACAIBO
DIÓCESIS DE MACHIQUES
ESTATUTOS DEL COLEGIO DE CONSULTORES
DIOCESIS DE MACHIQUES
Machiques, julio de 2020.
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ESTATUTOS DEL COLEGIO DE CONSULTORES
Capítulo I: NATURALEZA
Artículo 1º. A tenor del canon 502 del Código de Derecho Canónico el Colegio de
Consultores es un órgano consultivo formado por un grupo de Sacerdotes, ni
menor de seis ni mayor de doce, nombrados libremente por el Obispo de entre los
miembros del Consejo Presbiteral.
Artículo 2° El Colegio de Consultores ayuda al Obispo en los asuntos de gobierno
que señala el derecho y también en aquellos otros en que, por su gravedad o
urgencia, el Obispo solicite su dictamen.
Artículo 3° El Colegio de Consultores se establece para que en ningún momento
de la vida diocesana, el Obispo, o quien legítimamente la rija, se vea privado del
asesoramiento que normalmente necesita para determinados actos de gobierno.
Además, en los momentos de sede vacante o impedida provee al gobierno de la
diócesis.
Capitulo II: COMPOSICIÓN
Artículo 4° El Obispo nombra libremente a los miembros del Colegio de
Consultores en número no inferior a seis ni superior a doce. Los nombrados han
de ser en el momento de su designación miembros del Consejo Presbiteral (c. 502
§1), pero no dejan de pertenecer al Colegio de Consultores por cesar en su
pertenencia al Consejo Presbiteral.
Artículo 5° Los miembros del Colegio de Consultores son nombrados para un
plazo de cinco años; sin embargo, al cumplirse el quinquenio siguen ejerciendo
sus funciones propias en tanto no se constituya un nuevo colegio (c. 502 § 1).
II.1. PRESIDENCIA.
Artículo 6°. El Colegio de Consultores está presidido por el Obispo diocesano (c.
502 §2) y en caso de sede vacante o impedida por quien legítimamente rige la
diócesis (c. 413 §§1,2, 418, 419 y 421). En el caso de que la persona que haya de
regir la diócesis no hubiese sido aún designada y el Colegio de Consultores
hubiera de reunirse, la presidencia del mismo corresponderá al sacerdote más
antiguo del colegio por razón de su ordenación (c. 502 §2).
Artículo 7° Es competencia del Presidente del Colegio ordenar la convocatoria de
las reuniones con el previo envío del Orden del día, señalar el lugar donde hayan
de celebrarse, presidir las reuniones por sí mismo o por delegado y firmar el acta
de cada sesión juntamente con el Secretario.
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II.2. EL SECRETARIO
Artículo 8° Los miembros del Colegio designarán de entre ellos un secretario que
habrá de ser elegido en conformidad con el canon 119 §1.
Artículo 9° Es competencia del secretario comunicar a todos los miembros del
Colegio la convocatoria de las reuniones, redactar, ordenar, firmar conjuntamente
con el Presidente las actas y cuidar que las actas y toda la documentación
referente al Colegio sean archivadas conforme a derecho.(cc.486, 487 y 474).
Artículo l0º Cuando el secretario no pueda asistir a las reuniones será suplido en
sus funciones por el miembro más joven del Colegio.
Capitulo III: COMPETENCIAS Y FUNCIONES
EN SEDE PLENA
Artículo 11°: Son competencias del Colegio en situación de sede plena las
siguientes:
1ª. Constatar la legitimidad de las letras apostólicas que el Obispo ha de
mostrarle en la toma de posesión canónica de la diócesis, lo cual habrá de
hacerse en presencia del canciller de la curia que levanta acta (c. 382 §3).
2ª. Ser oído por el Obispo diocesano tanto para nombrar como para remover
al ecónomo diocesano (c. 494 §§ 1,2).
3ª. Ser oído por el Obispo diocesano siempre que haya de realizar actos de
administración que, atendida la situación económica de la diócesis, sean de
mayor importancia (c. 1277).
4ª. Dar su consentimiento al Obispo diocesano:
a) para los actos de administración extraordinaria determinados por la
Conferencia Episcopal Venezolana así como para los casos especialmente
determinados en el derecho universal o en la correspondiente escritura de
fundación (c. 1277);
b) para enajenar bienes de la diócesis cuyo valor se halla dentro de
los límites de mínimo y máximo fijados por la Conferencia Episcopal Venezolana
(c. 1292 §1);
c) para que el Obispo pueda autorizar la enajenación de bienes de las
personas jurídicas sujetas a él siempre que el valor de los mismos se halle
comprendido entre los límites mínimo y máximo fijados por la propia Conferencia
Episcopal Venezolana (c.1292 §1);
d) para cualquier operación económico-administrativa de la que
pudiera resultar perjudicada la situación patrimonial de la diócesis o de alguna
persona jurídica sujeta al Obispo (c.1295).
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EN SEDE VACANTE
Artículo 12°: Son competencias del Colegio de Consultores en situación de sede
vacante, además de las que tiene en caso de Sede plena, las siguientes:
1ª. Informar cuanto antes a la Sede Apostólica del fallecimiento del Obispo
diocesano, en el caso de que no hubiese Obispo auxiliar (c. 422).
2ª. Asumir interinamente el gobierno de la diócesis al quedar vacante la sede y
hasta la constitución del Administrador diocesano, en el caso de que no hubiere
Obispo auxiliar, a no ser que la Sede Apostólica hubiere establecido otra cosa (c.
419).
3ª. Elegir al Administrador diocesano antes de los ocho días a partir del
momento en que haya recibido la noticia de la vacante de la sede (c. 421 §1) en
conformidad con lo prescrito en el c. 424, y teniendo en cuenta que ha de
designarse un solo Administrador diocesano y éste no puede ser, a la vez, el
ecónomo diocesano (c. 423 §§1,2); por tanto, si el ecónomo es designado
Administrador diocesano, el Consejo de Asuntos Económicos elegirá
provisionalmente otro ecónomo.
4ª. Recibir la profesión de fe que el Administrador diocesano ha de emitir
personalmente ante el Colegio de Consultores (c. 833, 4º).
5ª. Otorgar al Administrador diocesano el consentimiento prescrito por el
derecho para que pueda conceder a un clérigo, transcurrido un año de sede
vacante, la excardinación, la incardinación, o la licencia para trasladarse a otra
Iglesia particular (c. 272); o para que pueda remover de su oficio al canciller y
demás notarios de la curia (c. 485); o para dar dimisorias a clérigos seculares
diocesanos (c.1018 §1,2º).
6ª. Elegir otro Administrador diocesano en conformidad con el canon 421 §1,
cuando el anteriormente elegido haya sido removido por la Santa Sede, o haya
presentado la renuncia a su cargo en forma auténtica al Colegio de Consultores,
o haya fallecido (c. 430 §2).
7ª. Cumplir las funciones del Consejo Presbiteral al quedar vacante la sede (c.501
§2).
EN SEDE IMPEDIDA
Artículo 13°: En situación de sede impedida (c.412), además de las
competencias que tiene en caso de Sede plena, corresponde al Colegio de
Consultores elegir un sacerdote que rija la diócesis en el caso de que la Santa
Sede no provea de otro modo ni se pueda cumplir lo prescrito en el canon 413, §1.
Capítulo IV: FUNCIONAMIENTO DEL COLEGIO LAS SESIONES
Artículo 14°: El Colegio de Consultores se reunirá, además de en los casos
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previstos por el derecho, cuando, a juicio de su Presidente, así lo requieran los
asuntos diocesanos que precisan su dictamen.
Artículo 15°: En situación de sede vacante, quien se haya hecho legítimamente
cargo del gobierno de la diócesis a tenor del c.419, debe convocar sin demora al
Colegio para que designe Administrador diocesano. Si el gobierno de la diócesis
recae en el Colegio de Consultores, convocará quien lo preside a tenor del artículo
6º de estos estatutos.
Artículo 16°: Para que la sesión pueda constituirse válidamente es necesario
que asistan a la misma al menos dos tercios de sus miembros.
Artículo 17°: Cuando se trate de tomar acuerdos será jurídicamente válido lo
que, estando constituido el Colegio a tenor del artículo 16º, sea aprobado por
más de la mitad de los presentes. En los casos en que el derecho prescribe que el
Obispo diocesano necesita el consentimiento del Colegio (cf. art. 11º, 4ª), el
Presidente no tiene derecho a voto ni para dirimir el empate.
Artículo 18°: Los miembros del Colegio de Consultores han de manifestar
sinceramente su opinión y, si lo pide la gravedad de la materia, han de guardar
secreto, obligación que el Presidente puede urgir en ocasiones (c. 127 §3).
Capitulo IV: CESE DE LOS MIEMBROS
Artículo 19°: El conjunto de los miembros del Colegio cesa cuando, transcurrido
el quinquenio para el que fueron nombrados, se constituye un nuevo Colegio.
Pero cualquiera de sus miembros puede cesar:
e) por sentencia o por decreto de censura o suspensión a tenor
del derecho;
f) por renuncia voluntaria, aceptada por el Obispo o por quien
presida el Colegio.
Artículo 20º: Si algún Consultor deja de pertenecer al Colegio antes de cumplir
el quinquenio, el Obispo no está obligado a sustituirlo antes de la constitución del
nuevo Colegio, con tal que el número de miembros no sea inferior a seis. Si es
nombrado un nuevo consultor lo será únicamente por el tiempo que falte para la
renovación del Colegio.
Capitulo V: INTERPRETACIÓN DEL ESTATUTO
Artículo 21°: La interpretación de estos Estatutos compete al Obispo diocesano,
quien resolverá las dudas que puedan presentarse y lo podrá modificar si así lo
estima conveniente.
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