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Apocalisis

Este documento presenta dos resúmenes de documentos apocalípticos de otras culturas y explica por qué existe el libro de Apocalipsis en la Biblia. Brevemente describe el apocalipsis maya que predecía el fin del mundo en 2012 y el apocalipsis chino que predecía el fin dentro de 800 millones de años. Luego explica que el libro de Apocalipsis existe para ofrecer promesas, advertencias sobre el juicio final, y estimular a los creyentes a vivir santamente a la luz de los eventos venideros descritos en el libro.

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Apocalisis

Este documento presenta dos resúmenes de documentos apocalípticos de otras culturas y explica por qué existe el libro de Apocalipsis en la Biblia. Brevemente describe el apocalipsis maya que predecía el fin del mundo en 2012 y el apocalipsis chino que predecía el fin dentro de 800 millones de años. Luego explica que el libro de Apocalipsis existe para ofrecer promesas, advertencias sobre el juicio final, y estimular a los creyentes a vivir santamente a la luz de los eventos venideros descritos en el libro.

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1. ¿Existen otros documentos de Apocalipsis negativos?

En otras culturas también tiene la predicción del fin del mundo, en diferentes escritos, o
manifestaciones de cómo podría ser los últimos días de todos nosotros.

a. APOCALIPSIS MAYA: LA ERA DEL MIEDO

Según la interpretación del calendario maya, el 21 de diciembre de 2012 marcaba el final de nuestro
mundo y de la humanidad. La violencia, la corrupción, el colapso económico y la codicia nos empujan
implacablemente hacia nuestra propia autodestrucción. En el libro sagrado de los mayas, el único
que tendrá la oportunidad de cambiar este destino. Averiguará los secretos que descifró su abuelo y
en sus manos quedará nuestro futuro... o nuestro fin. La tierra ha sufrido ya cuatro de los cinco ciclos
que aparecen en las escrituras. El primero acabó con un terremoto, el segundo con el viento, el
tercero con el fuego y el cuarto con el agua. Y ahora solamente nos queda el quinto y último, cuyo fin
llegará con la colisión del átomo, provocada por un grupo de físicos que trabaja para recrear el Big
Bang, pero el resultado podría ser la destrucción en vez de la creación del universo. El reloj que
indica el fin del mundo no ha cesado de avanzar ni un solo instante desde el principio de la
existencia. Tiene una aventura mitológica y científica que cambiará la visión del mundo de hoy.

b. EL APOCALIPSIS CHINO

El concepto del fin del mundo, no sólo ha sido estudiado por la cultura maya, sino por la mayoría de
las civilizaciones antiguas, entre estas, los chinos, quienes también han puesto un importante sello
en la interpretación sobre el destino de la humanidad. La obra de Shao Kang-chieh (1011-1077),
conocido también como Shao Yong ( 邵 雍 ), es un extenso compendio dedicado a la filosofía,
principalmente a la interpretación cosmológica, además de un virtuoso poeta, historiador y notable
matemático, que vivió durante la dinastía Sung (960–1279), Shao fue uno de los precursores del
estudio del I-Ching, un sistema matemático-filosófico que usó para formular una teoría metafísica que
explique la transición de la historia humana.

El fin del mundo, según Shao

Para este matemático chino, el mundo se acabará dentro de 800 millones de años, cuando se
detenga el tiempo. Este tipo de observaciones era muy común entre los expertos antiguos, ya que
conectaban el conocimiento de los astros con el desarrollo, auge y declive de las civilizaciones en las
que vivían. Es por ello, que la mayoría de las culturas ancestrales realizaban estas investigaciones
llamadas apocalípticas, a fin de buscar una revelación sobre el fin del mundo, que en ese momento
habían creado; era como abrir una ventana hacia un futuro con la intención de cambiarlo o evitarlo.
Muchas veces esas mediciones excedían los pronósticos de sus propias civilizaciones, cuya caída
llegaba antes de que se cumpliesen sus destinos proféticos. En el caso del calendario maya, éste
estaba correctamente definido por sus fundamentos matemáticos y precisiones astronómicas, al
grado que superaron incluso las perspectivas de su propia sobrevivencia e incluso alcanzaron a
medir el transcurso astral de otras culturas ajenas a esa visión mesoamericana.

2. ¿Por qué existe el libro de revelación?

Existe porque el Señor quiere invitar a todos sus discípulos individualmente, al igual que a su Iglesia,
como tal, prestar especial atención al libro de Revelación. Debe ser tan conocido, que aún los menos
entendidos con el sólo hecho de oír su exposición, puedan entender y cumplir sus demandas.
En general, el libro de Revelación existe porque contiene contiene promesas, galardones y
bienaventuranzas que cualquier otro libro de la Biblia.

Tan solo de las bienaventuranzas tenemos hasta siete. He aquí ellas:

“Bienaventurado el que lee, y los que oyen….” (Apoc. 1:3).


“Bienaventurados…. los muertos que mueren en el Señor” (Apoc. 14:13).
“Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero” (Apoc. 19:9).
“Bienaventurados y santos los que tienen parte en la primera resurrección” (Apoc. 20:6).
“Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro” (Apoc. 22:7).
“Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al arbol de la vida” (Apoc. 22:14).

El libro de Apocalipsis es un libro de suma importancia ya que es el último libro inspirado de la Biblia.
En él se encuentra la descripción de los acontecimientos que van a tomar lugar al final de los tiempos
y es el clímax de las revelaciones que comenzaron con la venida de nuestro Señor Jesucristo y que
están descritas en el comienzo del Nuevo Testamento con los Evangelios. En Apocalipsis
encontramos la conclusión de las revelaciones, profecías que todavía están por ser cumplidas.
Simplemente esto debe generarnos una gran expectativa para estudiar el libro de Apocalipsis y
conocer un poco más acerca de Su venida y los eventos finales. Es Palabra del Señor y como tal
debemos conocerla, entenderla y obedecerla. Existe por varias razones que Dios lo envió al mundo.

Es muy práctico
En el libro de Apocalipsis encontramos aplicaciones prácticas para las personas o las iglesias hoy en
día. Por ejemplo, en los capítulos dos y tres, cuando se describe las siete iglesias de Asia Menor y
los problemas que eran evidentes en ellas y las comparamos con las iglesias de hoy, vemos que
esos mensajes pueden ser aplicados apropiadamente a las iglesias de hoy. Jesús envía a cada una
de esas iglesias una exhortación y corrección de manera particular. Esas exhortaciones y
correcciones resumen las enseñanzas que Pablo, los otros apóstoles y sus ayudantes, han escrito en
las epístolas. En casi cada uno de los mensajes a las iglesias se exhorta a los creyentes a vivir vidas
santas, además de advertir a los incrédulos que vendrá la ira si continúan en sus caminos de maldad.
Contrario a lo que se piensa, este hermoso libro tiene implicaciones prácticas para el creyente y
debemos estudiarlo fielmente, tal como lo haríamos con el resto de libros de la Escritura.

Sirve de advertencia
Dios es santo y justo y por lo tanto no acepta la maldad. El pecado debe ser castigado. Esto es
relevante en el tema que nos atañe porque en el libro de Apocalipsis encontramos cómo la ira de
Dios es desplegada para castigar finalmente el pecado de los hombres. En la carta hay advertencias
para aquellos que no están listos para afrontar lo que viene en el futuro. Debemos entender estas
alertas y advertencias y saber a quiénes son dirigidas. Esto esta descrito con mucho detalle en los
capítulos 6 al 19. Toda la ira de Dios va a desplegarse y cada persona que ha existido sobre la faz de
la tierra va a verse a cuentas con el Juez de jueces. Un día, toda rodilla se doblará ante Él y
confesarán que Él es Señor. Después de estar ante el Juez justo, muchos van a ser condenados al
horno de fuego y pasarán la eternidad alejados de Dios mismo. Nunca podrán pagar por su pecado.
Debemos ser advertidos y advertir a otros lo que está por venir.
Sirve de estímulo
Los creyentes van a estar igualmente en un juzgado en donde las obras van a ser expuestas y por lo
tanto son exhortados a vivir vidas santas y rectas, de acuerdo a la posición que ahora tienen en
Cristo. Cuando se ve el detalle de los acontecimientos que van a tener que sufrir los malos, los
creyentes deben ser animados a vivir de una manera que sea agradable al Señor, así como tener
compasión por los perdidos y predicar el evangelio a toda criatura. Por eso, los predicadores al
momento de enseñar este libro deben animar a los creyentes a vivir para Él. Además, en los
capítulos finales del libro los creyentes van a ser remunerados con la vida eterna y con una tierra
nueva y cielos nuevos. Esto no es poca cosa. Es por ello que estas advertencias deben ser tomadas
en serio ya que todo el que sea desobediente va a ser castigado. Por otro lado, es reconfortante
saber que el Señor ha prometido salvar a los creyentes verdaderos de esta ira venidera.

3. ¿Cómo comprobamos que Cristo es el Señor según el capítulo 1 de Apocalipsis?

Juan describe la apariencia física del Señor. Recordemos que Juan conocía bien a Jesús, siendo uno
de sus discípulos cercanos. Pero en esta ocasión, Jesús se presentó con una imagen diferente a la
de su primera venida.

Lo primero que Juan percibió fue la voz del Señor, que venía detrás de él. Su voz sonaba como una
trompeta (heb. Shofar), que la Biblia nos revela será el sonido que oiremos antes de Su Venida (1
Tes. 4:16; 1 Cor. 15:52; Zac. 9:14).

Juan oyó la voz detrás de él. Se volteó para ver a quién le hablaba…
(Apoc. 1:12-13) Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro,
y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que
llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.

“Hijo de hombre” es una frase que usa el profeta Daniel para describir al Mesías (Dan. 7:13-14). A lo
largo de los Evangelios vemos que Jesús se refería a sí mismo como “el hijo del hombre” (ej. Mat.
16:13; Mar. 2:10; Luc. 9:56; Juan 9:35).

Juan vio a Jesús en medio de siete candeleros. Más adelante el Señor explica lo que éstos
representan:
(Apoc. 1:20) El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de
oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son
las siete iglesias.

Como ya mencionamos anteriormente, el mensaje que el Señor le va a dar a Juan es para que lo
transmita a las iglesias (Apoc. 1:10-11).

Juan reconoció al Señor, pero lo vio con otro aspecto que describe a continuación:

(Apoc. 1:14-16) Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos
como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su
voz como estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una
espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

El cabello blanco es normalmente de un anciano, pero el profeta Daniel lo llama “el Anciano de Días”
(Dan. 7:13), que aunque parezca joven, en realidad existe desde hace mucho tiempo (es decir,
desde la eternidad). Sus ojos como fuego son penetrantes, que lo escudriñan todo, quemando lo
malo y purificando lo bueno. Los pies de bronce representan juicio. La voz como muchas aguas
representa limpieza. Y en la Biblia “las aguas” (plural) se refieren a muchos pueblos y naciones. Las
estrellas en su mano representan ángeles, y la mano diestra representa acción. El Señor tiene a su
disposición ángeles que enviará a ejecutar Su Propósito. La espada en su boca representa la
Palabra de Dios, más cortante que espada de dos filos (Heb. 4:12).

Esta visión que tuvo Juan de Jesús en los últimos tiempos es muy similar a una que el profeta Daniel
recibió:
(Daniel 10:5-6) Y alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón vestido de lino, y ceñidos sus lomos de oro
de Ufaz. Su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas
de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como
el estruendo de una multitud.

No es casualidad que esta visión e Daniel también era referente a los últimos días:
(Dan. 10:14) He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días;
porque la visión es para esos días.

Tanto Juan como Daniel tuvieron una reacción semejante ante la visión del Señor.
(Daniel 10:8-12) Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó fuerza en mí, antes mi fuerza
se cambió en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno. Pero oí el sonido de sus palabras; y al oír el
sonido de sus palabras, caí sobre mi rostro en un profundo sueño, con mi rostro en tierra. Y he aquí
una mano me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. Y me
dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti
he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando. Entonces me
dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte
en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.

(Apoc. 1:17-18) Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome:
No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los
siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

La apariencia del Señor en los últimos tiempos infunde temor. Posiblemente muchos se “ofenderán”
por la imagen de Jesús en los últimos tiempos (Apoc. 19:11-16). Pero debemos entender que esto no
es para causar “miedo” sino para provocar temor santo y reverente que lleve al arrepentimiento. Juan
lo explicó de la siguiente manera en su Evangelio:
(Juan 3:17-21) Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el
mundo sea salvo por El. El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido
condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y este es el juicio: que la
luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas.
Porque todo el que hace lo malo odia la luz, y no viene a la luz para que sus acciones no sean
expuestas. Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que sus acciones sean manifestadas
que han sido hechas en Dios.

Así como a Juan, el Señor nos dice que no temamos, pues Dios está en control en medio del
aparente caos, y podemos encontrar esperanza en Él. Por eso el Señor le dio a Juan la visión de
Apocalipsis, y le encargó que la escribiera (para el beneficio de los que crean en Dios).
(Apoc. 1:19) Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas.
4. ¿Cuál es la Iglesia mejor calificada por Jesús, en el mensaje a las siete iglesias?

Las Siete Iglesias del Apocalipsis - Entonces y ahora, Las siete iglesias del Apocalipsis están
localizadas en el Asia Menor occidental (actual Turquía), y son accesibles a través del Mar Ageo y de
antiguas rutas de comercio entre el Este y el Oeste. Por varias razones, de comercio, militares, o por
puro hedonismo, estas ciudades fueron grandes centros culturales a lo largo de la historia. Durante
los primeros siglos después de Cristo, estas ciudades, controladas por los romanos, fueron también
importantes en el cristianismo primitivo. Estas son las siete iglesias del Apocalipsis como las describe
Juan, el autor, a finales del primer siglo dC.

La mejor iglesia seria al de ÉFESO, La iglesia deseable que dejó su primer amor (Apocalipsis 2:1-7).
Éfeso era la influenciable ciudad capital del Asia Menor en el Mar Ageo. Éfeso es ahora conocida por
su inmensa metrópolis de calles antiguas, arcos y ruinas.

DETALLES LA IGLESIA EN EFESO

La ciudad de Éfeso era un importante centro religioso, cultural y comercial de Asia Menor, era
famosa por su templo dedicado a la diosa Diana (Hechos 19:34-35)

diosa Diana: O llamada también Artemisa por los griegos era la diosa de la fertilidad.

La iglesia en Éfeso fue fundada por el Apóstol Pablo (Hechos 19:8-10) en total Pablo estuvo al frente
de la iglesia en Éfeso por tres años (Hechos 20:31)

La iglesia en Éfeso tuvo buenos maestros y pastores, como Pablo, Priscila , Aquila y Apolos (Hechos
18:24-28)

El Señor comienza con una frase que nos debe impactar, el sabe quiénes somos en realidad, el
conoce lo que pasa en la congregación y conoce lo que pasa en nuestra vida, podemos engañar al
pastor, a los servidores, a nuestra familia pero no a Dios… el conoce nuestra verdadera vida (Juan
2:24-25 / Hebreos 4:13)

Es precioso saber también que Dios nos conoce, no somos insignificantes para él, nuestras obras no
pasan indiferentes para Dios, aunque nadie las vea son vistas e importantes para el Señor, aunque
los hombres no las vean o no las noten, Dios conoce nuestras obras.(Hebreos 6:10)

DIOS RECONOCIÓ LAS VIRTUDES QUE TENIA LA IGLESIA DE ÉFESO

Era una iglesia activa que trabajaba pacientemente para el Señor, no se rendía, no se desanimaba.
(vs 2 b)

Era una iglesia que trataba de vivir en santidad y que no podía soportar a los malos (vs 2c)

Era una iglesia que tenía conocimiento y doctrina para reconocer a los que decían ser apóstoles y no
lo eran (vs 2d) / 2 Corintios 11:13-14)

Era una iglesia que había sufrido por causa de Cristo y no había desmayado (Vs 3)
Era una iglesia que no había seguido la falsa doctrina de los Nicolitas (Apocalipsis 2:6) No se sabe a
ciencia cierta quienes eran estas personas llamada Nicolaitas, o seguidores de Nicolas, posiblemente
por el significado del nombre Nicolas (Niko: vencedor / Laos: pueblo) el vencedor del pueblo, se
podría decir que eran personas que llevaban o seducían al pueblo de Dios a vivir una vida de
libertinaje usando la salvación como excusa.

La iglesia actual tiene que tener también las virtudes que el Señor reconoció en la iglesia de Éfeso,
cada uno de nosotros debemos que:

 Trabajar en la obra de Dios (1 Corintios 15:58)


 Procurar vivir en santidad (2 Corintios 7:1)
 Conocer la palabra de Dios y sus doctrinas (2 Tesalonicenses 2:15)
 Estar dispuestos a sufrir por el Señor sin desmayar (2 Timoteo 2:3)
 No dejarnos llevar por las personas que usan la libertad como una excusa para el pecado (Judas 1:4)

PERO EL SEÑOR LE HIZO COMPRENDER A LA IGLESIA EN ÉFESO QUE NADA ES SUPERIOR


AL AMOR (APOCALIPSIS 2:4)

A Éfeso se le llama la iglesia “activa pero sin amor” Éfeso tenia servicio, conocimiento, constancia,
convicción, pero había dejado de lado lo principal: amor, y como lo dice la palabra de Dios, si no
tenemos amor NADA SOMOS (1 Corintios 13:2)

Nosotros podemos tener muchos ministerios, podemos tener mucho conocimiento, podemos tener
mucha constancia, pero si hemos descuidado nuestro primer amor no somos nada.

Muchas veces decimos que la iglesia de Éfeso había PERDIDO su primer amor, pero la palabra no
dice que habían perdido sino que lo habían DEJADO.

PERDER: ya no tener determinado sentimiento o actitud

DEJAR: (Griego Aphiemi = alejarse) separarse o alejarse de una persona o cosa temporal o
indefinidamente.

Es decir que dejar nuestro primer amor no es cuestión de sentimientos sino de distancia, el señor no
le estaba reclamando que ya no lo amaban, sino que se habían alejado de él, tal vez no físicamente,
pues ellos seguían en la iglesia, pero si sus corazones (Isaías 29:13)

Dejar el primer amor es DESCUIDAR NUESTRA RELACIÓN PERSONAL CON DIOS, pues él tiene
que ser en nuestra vida el primer amor de cada uno de nosotros. (Jeremías 2:2)

¿Cómo podemos reconocer cuando en nuestra vida hemos dejado o descuidado nuestra relación
personal con el Señor?

¿Hace cuánto que no nos quebrantamos en una alabanza?


¿Hace cuánto que ya no sentimos que Dios nos habla con un sermón?
¿Hace cuánto que no te interesa venir temprano al culto?
¿Hace cuánto que no traes biblia al culto??
¿hace cuánto que no tienes un momento a solas con Dios??
¿Cuándo fue la última vez que estuviste de rodillas delante de Dios??
¿Hace cuanto que no preparas tu clase de escuela bíblica para los niños, hace cuanto que no te
interesa ponerte tu mejor ropa para venir a la iglesia, hace cuanto que no te emociona pensar que es
día de culto??

Nuestro cristianismo se ha vuelto seco, pesado, sin emoción.

QUE DEBEMOS HACER PARA VOLVER A NUESTRO PRIMER AMOR ( APOCALIPSIS


2:5)

RECORDEMOS DE DONDE HEMOS CAÍDO, hagamos memoria de nuestra relación con Dios,
hagamos memoria de nuestro estilo de vida cuanto estábamos enamorados de nuestro dios. (al igual
que el matrimonio es necesario recordar nuestros buenos tiempos para rescatar nuestro hogar)

ARREPINTÁMONOS HOY DE NUESTRO DESGANO, arrepintámonos de nuestro desinterés,


arrepintámonos de nuestro enfriamiento.

VOLVAMOS A LAS PRIMERAS OBRAS: es decir acción, para recuperar lo que hemos perdido no se
necesita nostalgia, sino acción, ¡¡hoy!!

5. ¿Cuál es el motivo de la adoración celestial?

¿En qué consiste la adoración? El vocablo en nuestro idioma moderno significa reverenciar con
mucho honor o respeto a un ser; reconocer o atribuir valor a una persona, Adorar a Jesucristo es
atribuirle valor a Él.( Proskuneo)

Puesto que, sobre todos los libros, el Apocalipsis es la clave de la adoración a Jesucristo, vamos
ahora considerar Apocalipsis 4:10-11.

Los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive
por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: Señor, digno eres de
recibir la gloria y la honra y el Poder; Porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y
fueron creadas.

He aquí la verdadera adoración, y su orden es significativo. Lo primero que observamos en el


versículo 10 es que todos se Postran:

«Los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono». Esto es lo primero,
y siempre viene en primer término. La postración nos habla de sumisión hacia Aquel a quien se
adora, puesto que encontramos que ellos «se postran delante del que está sentado en el trono, y
adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono».

Es imperioso observar que primeramente tiene lugar la sumisión y, en segundo término, el echar las
coronas delante del trono. En los tiempos en que se escribió el Apocalipsis, cuando las legiones
romanas vencían a un rey, se lo conducía a Roma para que se Postrara a los pies del emperador, o
bien, se lo ubicaba delante de una gran imagen del César, obligándolo a postrarse delante de ella y
a echar su corona a sus pies. Este era un acto de sumisión total, de abdicación ante el emperador.
De modo que Juan, en Apocalipsis 4, nos está revelando las dos primeras condiciones básicas de
la adoración. La primera es la postración, la sumisión total a Aquel a quien se adora. La segunda es
echar la corona a los pies del adorado.
¿Cuál es el propósito de la corona? Atrae la atención hacia quien la luce; lo enaltece. El adorador
sincero de Cristo, al echar su corona a los pies del Señor, está diciendo: «Yo deseo que sólo Tú
seas exaltado, que sólo Tú seas glorificado». El segundo motivo, pues, es el deseo de vivir para la
gloria de Cristo y sólo la de Él.

La primera condición esencial para la adoración sincera es la sumisión total. La segunda es que
sólo Cristo sea glorificado. Debemos cumplir con estas dos condiciones sometiéndonos
completamente, sin reserva, a Jesucristo como Señor.

En Apocalipsis 4:11 encontramos a los adoradores atribuyendo valor a Aquel que está sobre el
trono, manifestándole que Él es digno. Esta es la adoración: la atribución de valora Aquel a quien se
adora. Señor; digno eres de recibir la gloria y la honra y el Poder; Porque tú creaste todas las cosas,
y por tu voluntad existen y fueron creadas.

Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono> y de los ancianos y de los cuatro seres
vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios (Ap. 7:11).1

Alabanzas y Adoración

El Apocalipsis es un libro con sonidos de alabanzas. Uno de los temas del libro del Apocalipsis es la
adoración a Dios. La adoración es uno de los temas del libro y se repite sobre 24 veces en
Apocalipsis: (3:9; 4:10; 5:14; 7:11; 9:20; 11:1,16; 13:4,8,12,15;
14:7,9,11; 15:4; 16:2; 19:4,10,20; 20:4; 22:8,9). En cuanto a adoración se refiere, el Padre y el Hijo
comparten la misma alabanza.
Los títulos "El que ha de venir", "El Alfa y la Omega", "Rey de Reyes" y "Señor Todopoderoso" se
aplica tanto al Señor Jesús como al Padre. Existe igualdad y perfecta unidad ambos.

a) Las Bienaventuranzas Cumplidas

Las bienaventuranzas de Jesús se cumplen en el Apocalipsis. El Apocalipsis nos invita a atesorar


las palabras de esta profecía. (Ap 1:3) Esto no significa que seamos capaces de entender todos sus
misterios, pero cuando se cumplan estas cosas entenderemos que Dios lo había predicho y
creeremos en él. (Jn 14:29)
Las Siete Bienaventuranzas del Apocalipsis

El Apocalipsis nos invita a ocuparnos en cuatro cosas por medio de estas bienaventuranzas.

o Atesorar o guardar las palabras de esta profecía,

o morir en el Señor,

o llevar una conducta (ropas) limpia,

o y aceptar su llamado

Porque lo que está escrito en este libro se cumplirá. “Esta Sección me pareció muy importante,
mismo siendo un proyecto de Iglesia adventista”

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