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Decirte Quiero II

Este documento contiene 15 poemas cortos de diferentes autores en español. Los poemas tratan de temas como la naturaleza, la introspección, el paso del tiempo y las pequeñas observaciones de la vida cotidiana. Cada poema ofrece una perspectiva única a través de imágenes y descripciones breves.

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Este documento contiene 15 poemas cortos de diferentes autores en español. Los poemas tratan de temas como la naturaleza, la introspección, el paso del tiempo y las pequeñas observaciones de la vida cotidiana. Cada poema ofrece una perspectiva única a través de imágenes y descripciones breves.

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Escuchen (Félix de Guarania)

Escuchen mi palabra

Aquí está,
aquí dejo mi voz.
Que vuele
que emprenda
el camino
de la vida…
Para entrar (Manoel De Barros)

Para entrar en estado de árbol es necesario

partir de un letargo animal de lagarto a las

3 de la tarde, en el mes de agosto.

En dos años la inercia y la selva van a crecer

en nuestra boca.

Sufriremos alguna descomposición lírica hasta

que la selva salga en la voz

Hoy dibujo el aroma de los árboles.

..
Ante la inmensidad (Jorge Leónidas Escudero)

Fue alguna de esas noches en que miraba cielo


en lejanías sobre campo oscuro y vi
cruzárseme un relámpago lejano. Fue tal
como ver chispear una idea
en el umbral de otro mundo.

Es como si en el fondo del desierto hubiera


querido hacerse luz una verdad pero
pasó fugaz y quedé a oscuras.

Parece que la inmensidad


quiere decirme un secreto y al ver
que todavía falta mucho en mí
queda muda.
La siembra del viejo (Humberto Ak´Abal)

El bisabuelo
era músico y cantor.

Cuando estaba ya muy viejo


abrió un hoyo
y sembró su canto.

-Yo lo tomé de la tierra


y a ella se lo devuelvo -dijo-;
algún día florecerá otra vez.

Y murió soñando con las flores


que daría su siembra.
No digan que mi boca (Musō Soseki)

Un fuerte trueno
sacude las montañas
que rodean este pueblo remoto
De repente
mi retiro mi silencio–
dónde están

No digan que mi boca


es muy pequeña para hablar
de la belleza del mundo

En la esquina del jardín


en invierno los cerezos
están anunciando la primavera.
Cada vez que salgo -Roberta Iannamico

Una pared

que da justo

a la puerta de mi casa

dice te amo

cada vez que salgo

la leo

en diagonal

está

la esquina del chapista

con el chapista

siempre

en el medio del portón

las partes de arriba de la pared

tiene puntas

de botellas rotas

para que los gatos

no hagan nido entre los fierros

parece un palacio
Tornquist

Martes a la mañana

todo el pueblo está trabajando

el panadero el mecánico la maestra

todos trabajan

pero no se escucha nada

porque en ese momento

todos trabajan silenciosamente

es un instante especial

las flores trabajan de estar lindas

las hojas aprovechan

el momento de santa quietud


para ser rondas y corridas

por la calle

libertinas

la hamaca continua

en su eterno yin yan

la plaza es un laberinto

abandonado bajo el sol

en un sector

el lago con patos

patos blancos

y orondos jaspeados.
Después de la lluvia (Alberto Szpunberg)

Después de la lluvia,
el sol trasluce la nervadura de las hojas
y en la noche más cerrada de la tierra
se entibian las raíces
que nos dan de vivir y nos sostienen.
Aun la más cercada, apisonada,
desaparecida y olvidada,
es una raíz que tiembla de amor
como un cuerpo agradecido
que agita en el viento nuestras huellas
Cuando (Circe Maia)

Cuando el vivir se abre


en otras vidas
y no es más noche propia
día propio
sino nuestro, partido
entre nosotros, nuestro.

Volvemos a encontrarnos como éramos


un sitio en una mesa,
un lugar entre otros.

Otra vez nos alumbra


una pareja luz, repartida entre todos
día a día, creciendo.
Vendrá un viento del sur (Circe Maia)

Vendrá un viento del sur


a golpear en las puertas cerradas y en los vidrios
a golpear en los rostros de agrios gestos.

Vendrán alegres oleajes ruidosos


subiendo las veredas y calles silenciosas
por el barrio del puerto.

Que se lave la cara de la ciudad endurecida


sus piedras y maderas polvorientas, raídas
su corazón sombrío.

Que por lo menos haya asombro en las opacas


miradas taciturnas.
Y que muchos se asusten y los niños se rían
y el verdor de la luz del agua nos despierte
nos bañe, nos persiga.

Que nos de por correr y abrazarnos


que se abran las puertas de todas las casas
y salga la gente
por las escaleras, desde los balcones
llamándose
Cosas de valor (Ámbar Past)

Estoy ahorrando para comprarme un orgasmo


y una buena noche de sueños.
También necesito una montaña cubierta de neblina cuando
amanezca
y el canto de cinco mil zanates
No, colibríes, diez kilos destos color verde metálico, por favor.
Alguien que me diga que soy maravillosa
mínimo trece veces la hora.
Un reloj de cuco que se acuerde de mi nombre.
Quiero cincuenta años más de salud
para todos.
¡Yo invito!
Pelo nuevo, dientes blancos,
arcoiris dobles,
cascadas de agua dulce para bañarse desnudo.
Voy a llenar la canasta.
¿Puedo empeñar mi buen nombre?
¿A qué tipo de cambio?
Una gruesa de poemas sería buena inversión.
¿Cuánto costaría sentirme joven?
Dame varias hectáreas de eso.
La risa vale su peso en oro.
¿Te podría contratar para contarme chistes?
¿Cuánto cobrarías por hora
para reir de los míos?
¿Es tu mejor precio?
¿Aceptas cheques?
¿Me envuelves, por favor,
como regalo?
La medida de mi madre (Begoña Abad)

No sé si lo he dicho:
mi madre es pequeña
y tiene que ponerse de puntillas
para besarme.
Hace años yo me empinaba,
supongo, para robarle un beso.
Nos hemos pasado la vida
estirándonos y agachándonos
para buscar la medida exacta
donde poder querernos.
Todo empieza (Susy Delgado)

Quién sabe,
amigo mío,
tal vez un día
cuando acabemos
esta carrera tonta y terca,
esta carrera ineludible,
nos sentaremos
en la playa del mundo
a respirar
y a matarnos de risa
de ver que todo empieza
allí de nuevo,
de ver que otros mundos
insospechados, inasibles,
se levantan y cruzan
la inmensidad del cielo
cansinos e indolentes,
matándose de risa de nosotros.
Al fin y al cabo (Susy Delgado)

De qué puedo quejarme,


al fin y al cabo,
si pude amar intensamente
con la música vieja, entrañable
de una lluvia como ésta.
Por qué llorar
si no he podido
atrapar y encerrar en un frasco,
eternizar
a esos amores que pasaron
por mi lecho y mi cuerpo.
Si pese a todo,
llevo su aroma
para siempre, conmigo.
De qué me puedo arrepentir,
al fin y al cabo,
si pude amar a cuentagotas,
con música o sin ella,
detrás de alguna puerta,
en un campo oloroso,
bajo un inmenso sol de fuego
y a veces,
completamente a oscuras.

Cada mañana (Mary Oliver)

Cada mañana

se crea

el mundo.
La lluvia que va a llegar (Franco rivero)

el viento trae olor


a que llovió
lejos

y uno
pese al clima
ahora
está en ese paisaje

dice marina que le dijeron


es el olor del ozono
baja un poco
y se siente
en el aire

dice que es el olor más hermoso


que percibió
en el mundo

uno huele
que la lluvia va a llegar
y ya es
como si llueve
Psykhé (Franco Rivero)

de chico decía para mí


por qué será
que a donde vaya yo
se traslada la vida
también me preguntaba
qué era eso de despertarme
y sentir
algo que se despierta conmigo
como dentro de mí

sentía el alma
lo supe cuando el tío basilio
me enseñó la palabra
espíritu
y yo le pregunté qué era
y me dijo
es el alma hijo
todos la tenemos
y cómo es
como aire
dijo
como aire

entonces respiraba con miedo


cada vez que me daba cuenta
de que respiraba

tenés que tomar aire antes


de zambullirte
me decían
para tener más alma
pensaba yo
y era lindo andar
por debajo del agua
con un alma
más grande
redacciones (Jorge Spíndola)

alguna vez sentiste la fragilidad de las cosas


el hilo delgado
la trama invisible que sostiene lo visible?

alguna vez viste el océano de nubes


su oleaje desatado sobre el mundo?

alguna vez supiste algo absolutamente


sin saber por qué?

alguna vez deseaste cruzar el mar


ser extranjero
hablar en lenguas
despertarte y no ser ese
pasajero en trance de todos los espejos?

alguna vez te viste y no eras vos


sino extranjero de tu propia cara
en tu casa y en tu cuerpo?

alguna vez tus manos no te hicieron caso


aves ajenas alzándose en tu contra?

alguna vez
te viste desde afuera
y tuviste deseos intensos
de deshacerte como lluvia
disolverte como un eco en la montaña?
de esas cosas no se habla en los diarios
Animales pintados (Roberta Ianamico)

Con un pincel de pelo de camello


pinté un pájaro.
Soplé tres veces al aire
y el pájaro salió volando.
Le sorprendió el verano:
picoteaba el corazón de todas las frutas.

Con un pincel de pluma de pájaro


pinté un camello.
Di tres golpes en la tierra
y el camello salió andando.
Le sorprendió el invierno:
nevaba sobre la punta de su joroba.

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