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Dilemas Morales y Disciplina Positiva

Este documento habla sobre los dilemas morales, su definición y objetivos de su uso en el aula. Explica cómo funcionan los dilemas morales en el proceso de enseñanza, incluyendo las etapas de afrontar el dilema, posicionamiento inicial, discusión en grupos pequeños y debate general.

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Dilemas Morales y Disciplina Positiva

Este documento habla sobre los dilemas morales, su definición y objetivos de su uso en el aula. Explica cómo funcionan los dilemas morales en el proceso de enseñanza, incluyendo las etapas de afrontar el dilema, posicionamiento inicial, discusión en grupos pequeños y debate general.

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Modulo 3

Tema: “ley 20.536”


TEMA: Los dilemas morales
Que son y para qué sirven

Los dilemas morales son relatos breves, a modo de historia, de situaciones hipotéticas o reales que
plantean un conflicto de valores y requieren tomar una decisión que solucione tal situación. La solución
propuesta al dilema ha de ser la que se considere más correcta en base a un razonamiento moral.
Por regla general, la situación se presenta como una elección disyuntiva: el sujeto protagonista se
encuentra ante una situación decisiva para la cual sólo existen dos opciones, siendo ambas soluciones
igualmente factibles y defendibles. El individuo se encuentra, pues, ante una verdadera e inevitable
situación conflictiva
Trabajar con dilemas morales en el aula persigue una serie de objetivos como:

Promover el desarrollo y el crecimiento moral del alumnado, tanto en sus aspectos cognitivos como
afectivos y actitudinales.

Ayudar a tomar conciencia de los principales problemas éticos de nuestro tiempo.


Fomentar el diálogo entre compañeros/as para desarrollar un razonamiento coherente que facilite la
comprensión de los problemas y la adopción de posturas ante ellos.

Fomentar el desarrollo de actitudes de respeto y tolerancia, estimulando la capacidad de adoptar


nuevas perspectivas y asumir roles diferentes.
Lo que hay que tener en cuenta

El dilema debe ser relevante para el grupo respecto al tipo de problema que plantea, por lo tanto es
importante conocer a los miembros del grupo con el que se va a trabajar: edad, nivel de conocimientos,
intereses de la mayoría, etc.

El planteamiento del dilema debe realizarse de forma comprensible para el alumnado.


Por eso, relatar la historia y escribirla bien es importantísimo para su comprensión y posterior
discusión.

El dilema debe ser controvertido. Para ello se ha de intentar elaborar dilemas a los que el grupo pueda
dar distintas soluciones y los sucesos deben estar centrados sobre cuestiones de valor moral. La
discusión debe conducir al grupo a determinar la solución que se considere moralmente más correcta.

El dilema debe presentar unos personajes centrales claramente definidos y unas alternativas claras y
diferenciadas para poder elegir entre ellas.

Es conveniente tener preparadas algunas alternativas al dilema planteado por si el alumnado no capta
el problema y el debate se hace imposible.

La discusión del dilema no debe convertirse en una especie de terapia de grupo en la que cada
alumno/a cuente su experiencia.

El/la docente debe evitar dar soluciones o su propia opinión respecto al dilema ya que son los/las
alumnos/as los que deberían buscar las posibles soluciones.
Es conveniente evitar los planteamientos maximalistas (porque sí). Cada opción ha de ser
argumentada para ser tenida en cuenta.

Como funcionan

El planteamiento y discusión de un dilema moral con el alumnado en el aula debe seguir una serie de
fases:

-Afrontar el dilema. El/la docente presenta el dilema al grupo por medio de textos, imágenes, dibujos,
fragmentos de programas de televisión o películas o por medio de una dramatización que realizan
los/las alumnos/as. Es imprescindible asegurarse de que el grupo comprende el dilema con claridad
planteando preguntas sobre su contenido.

-Posicionamiento inicial. En esta segunda fase cada alumno/a toma una posición ante el dilema,
decantándose por una de las soluciones posibles. Deberá, además, determinar las razones que sustentan
su elección. El/la docente animará a que varios/as alumnos/as intervengan presentando su posición inicial
y argumentándola. Es necesario que se presenten posiciones que defiendan cada una de las soluciones
posibles al dilema.

-Discusión en pequeños grupos. La clase se divide en grupos pequeños en los que cada participante
expresará su opinión y escuchará la de los/las demás integrantes. La discusión se centra en analizar los
argumentos que apoyan cada una de las posiciones y en buscar posibles alternativas al dilema.
-Debate general. Cada uno de los grupos pequeños de la fase anterior pone en común con los demás
las conclusiones obtenidas. En esta fase el/la docente introducirá aspectos no observados por los
grupos y facilitará las discusiones sobre las consecuencias de cada posición. También es importante
considerar el dilema relacionándolo con situaciones cotidianas del alumnado.
-Posicionamiento individual final. Cada alumno/a recoge por escrito su posición final considerando el
debate previo y señalando los argumentos que la sustentan.
TEMA: La disciplina positiva

Que es y para qué sirve

La disciplina, entendida como la asunción y cumplimiento de unas normas básicas de convivencia en


los centros educativos, es un elemento fundamental para la gestión de la convivencia escolar y la
educación en valores.

Si entendemos la educación como el principal instrumento para construir una cultura democrática y de
convivencia positiva, debemos sustituir los tradicionales modelos de disciplina punitiva basados en la
autoridad y el castigo por modelos de disciplina positiva, democrática o educativa.

El modelo disciplinario tradicional puede ser eficaz desde el punto de vista del control y el
mantenimiento del orden, pero desde el punto de vista de la formación moral y autónoma del alumnado
es menos adecuado. Es, precisamente, la autorregulación el objetivo que persigue la disciplina positiva
y para ello, la participación del alumnado en la elaboración de las normas y sus consecuencias es
imprescindible. Para que los alumnos comprendan, acepten y apoyen las normas del aula, deben tener
la oportunidad de participar activamente en su elaboración y en su revisión o seguimiento.

Las consecuencias de las normas tienen un carácter esencialmente educativo, frente al castigo
entendido como un refuerzo negativo a evitar. Se entienden como sanciones o correcciones de
carácter recuperador y no meramente punitivo, destinadas a reconducir la conducta inadecuada, es
decir, al aprendizaje, hasta conseguir que el comportamiento del alumno se adapte a la norma
establecida y aceptada por el grupo.
El siguiente cuadro muestra de forma comparativa las principales características de uno y otro modelo.

Disciplina punitiva Disciplina positiva


Regulación externo
centrado en el refuerzo
Autorregulación
positivo o negativo
Normas consensuadas
Normas impuestas
La autoridad deriva de la
superioridad La autoridad deriva del
sistema
jerárquica del profesorado
Consecuencias educativa
Castigo (refuerzo negativo)
Programa de disciplina positiva en el aula

Un programa de disciplina positiva en el aula tiene como principal objetivo “…elaborar, mediante la
participación democrática de los alumnos, un conjunto de normas y consecuencias que permitan el
autogobierno del grupo–clase y la mejora del nivel de autonomía, cooperación y responsabilidad de los
alumnos”.
Este tipo de intervención en el aula se puede desarrollar en todas las etapas de la educación
obligatoria, considerando las modificaciones metodológicas necesarias y el nivel de directividad en el
papel del/de la docente.

Desarrollar este programa en las aulas requiere planificar una acción tutorial que organice y dirija las
actividades necesarias para alcanzar el objetivo anteriormente definido. Habitualmente, se emplean
para ello entre cuatro y doce sesiones de tutoría, al iniciar el curso escolar.

En educación infantil y en el primer ciclo de educación primaria, las normas se elaboran a medida que
surgen problemas o dificultades que las requieren. En los demás niveles, el proceso se divide en dos
fases. En la primera, se elaboran, de forma consensuada, las normas del grupo-clase y sus
consecuencias educativas. Habitualmente, esta fase, se desarrolla a lo largo de varias sesiones de
tutorías en el primer trimestre del curso escolar. La segunda fase, supone la puesta en marcha del
nuevo sistema normativo.

La aplicación de las consecuencias cuando se incumple una norma es siempre una tarea del docente
e, idealmente, todos / as los/las profesores que dan clase al grupo asumen y refuerzan la normativa
acordada.
El proceso para crear las normas y sus consecuencias en el aula implica las siguientes fases:

Fase 1: Revisión de la normativa implícita y explicita existente.


Fase 2: Sensibilización y concienciación de la necesidad de una normativa en cualquier grupo u
organización.
Fase 3: Propuesta de las normas de aula y sus consecuencias educativas. Fase 4: Negociación y
consenso de las normas y sus consecuencias educativas.
Fase 5: Revisión y seguimiento del funcionamiento de la nueva normativa.

TEMA: Programa de mediación

Que es y para qué sirve

Un programa de mediación escolar supone crear y desarrollar en el centro escolar un servicio de


mediación para la resolución de conflictos entre los diferentes colectivos de la comunidad educativa
(alumnado, profesorado, personal no docente, padres y madres).

La mediación es un método estructurado de resolución de conflictos en el que una tercera parte asiste
a las personas en conflicto escuchando sus preocupaciones, facilitando la comunicación y ayudándoles
a negociar.

Los/las mediadores/as intentan ayudar a las partes a crear soluciones ganar- ganar. Aunque la persona
mediadora se hace cargo del proceso, las partes mantienen la capacidad de tomar decisiones respecto
a la solución del conflicto.
Los programas de mediación escolar suelen incluir entre sus objetivos los siguientes:

-Resolver los conflictos que, por cualquier circunstancia, no han podido ser manejados por las partes
implicadas.

-Permitir la participación de los miembros de la comunidad escolar en la solución de sus propios


conflictos.

-Enseñar habilidades de resolución de conflictos a los colectivos implicados en el programa.


-Mejorar la convivencia. Reducir los niveles de violencia.

La mediación no es adecuada para abordar cualquier tipo de conflicto, sobre todo para aquellos en los
que existe un desequilibrio de poder significativo entre las partes, como las situaciones de maltrato
entre compañeros/as. Los conflictos de relaciones interpersonales son los más adecuados para ser
tratados en mediación.

Además, la mediación, para que funcione correctamente, debe respetar una serie de principios como la
voluntariedad de la participación de las personas que tienen el conflicto, la neutralidad de la persona
mediadora, la confidencialidad del proceso y la capacidad de las partes de asumir responsabilidades y
tomar decisiones libremente sin la injerencia de la persona mediadora.
Tipos de modelos de mediación
Hoy en día, existen diversos tipos de modelos de mediación en los centros escolares:

[Link]ón por parte de los adultos.


La mediación realizada por adultos en la escuela, habitualmente por docentes y miembros del equipo
directivo, también conocida como modelo de mediación vertical es, quizá, la forma más sencilla de ser
aplicada. Estas personas reciben un entrenamiento específico en mediación y emplean el proceso
como una herramienta más en su quehacer educativo en el centro escolar. Como mediadores/ as,
los/las adultos asisten a los/las alumnos/as en el proceso de examinar las percepciones y sentimientos
que cada una de las partes tiene del problema, así como en la búsqueda de las posibles soluciones, y
en la adopción de acuerdos que satisfagan mejor las necesidades de ambas partes.

[Link]ón entre iguales.


La característica fundamental de estos programas de mediación es que los/las propios/as compañeros
de las partes en conflicto son los/las mediadores/ as. Así, si son dos alumnos/as los que tienen el
conflicto los mediadores serán, también, alumnos/ as y si el conflicto se produce entre un/a alumno/a y
un/a docente los mediadores serán, igualmente, un miembro del alumnado y otro del profesorado.
El equipo de mediadores/as se selecciona entre el alumnado y, en su caso, el profesorado, y recibe un
entrenamiento específico para asumir esta tarea. La mediación entre iguales suele desarrollarse de dos
maneras diferentes:

a)Modelo de patio de recreo. El alumnado, cuando tiene un conflicto durante los recreos o en el
comedor, puede recurrir, en ese mismo momento, a un/a compañero/a mediador/a para pedir su
asistencia en el conflicto. Esta mediación, de carácter más informal, se produce en ese mismo
momento y lugar. Este tipo de mediación suele realizarse en educación primaria.
b)Modelo derivado. El modelo derivado, más propio de educación, es una intervención más formal en
la que se suceden una serie de fases para que un conflicto sea, finalmente, abordado a través del
servicio de mediación del centro. En un primer momento, el conflicto es remitido al servicio de
mediación por un/a docente, directivo o alumno/a; a continuación, las personas coordinadoras del
servicio de mediación se reúnen, por separado, con las partes que protagonistas del conflicto, para
informarse sobre el mismo y para ofrecerles la posibilidad de acudir a mediación; si las partes aceptan
mediar, se asignan los mediadores al caso y se organiza la mediación; unos días después, se
desarrolla el proceso de mediación y finalmente, más adelante se realiza un seguimiento y una
evaluación de su resultado.

Los programas de mediación entre compañeros o iguales son una herramienta al servicio de un modelo
de convivencia pacífico basado en la participación, la colaboración y el diálogo. Los servicios de
mediación escolar quedan integrados en los centros y son los propios alumnos y profesores los que lo
coordinan y dirigen. Un programa de mediación escolar puede variar mucho de un centro a otro en
función de sus necesidades y recursos. Por ello, es conveniente realizar un diseño específico para
cada centro escolar.
TEMA: Ley maltrato Infantil
¿Qué es exactamente el maltrato infantil?

Se puede hablar de que un niño o niña es víctima de maltrato cuando sufren ocasional o habitualmente
actos de violencia física, sexual o emocional, sea en el grupo familiar o en las instituciones. También
constituye actos de maltrato el no entregar los cuidados necesarios para un sano desarrollo.

A veces, los padres, madres o cuidadoras(es) se sienten frustrados(as), enojados(as) o deprimidos(as)


y no saben cómo controlar sus emociones o problemas. En ocasiones, puede ocurrir que se
descarguen con sus hijos e hijas y les infrinjan malos tratos. Otros miembros de la familia, personas
que vivan con usted, niñeras, cuidadoras u otras personas también podrían maltratar a su hijo o hija.

Esté atento y observe si hay signos o señales de maltrato. Aliente a su hijo o hija a contarle lo que pasa
cuando usted no está. Todos los niños y niñas son diferentes. La reacción de su hijo o hija a los malos
tratos depende de su edad, su personalidad y lo que sucede en su vida.
El maltrato de niños y niñas se puede clasificar en cuatro tipos:

1.-VIOLENCIA FÍSICA

Agresiones físicas como golpes, cortes, quemaduras, mordeduras, ahogamientos, entre otros. Sacudir
a un bebé o a un niño o niña es también maltrato. Un niño o niña maltratado(a) físicamente puede
presentar moretones, cicatrices, cortes, quemaduras o marcas de mordeduras.

[Link] PSICOLÓGICA
Diferentes formas de hostilidad hacia el niño o la niña. Desde no expresarle afecto, realizar ofensas
verbales (“Eres tonto”, “Eres malo”), críticas constantes, ridiculizaciones, descalificaciones,
discriminaciones, amenazas, atemorizaciones, aislamiento, entre otras. Asimismo, pedirles que hagan
cosas demasiado difíciles para su edad, o que presencien escenas de violencia entre miembros de su
familia son agresiones de tipo psicológico.

El niño y la niña maltratado(a) desde el punto de vista emocional puede:

-Actuar de manera imprevisible, estar muy tranquilo(a) en un momento y más tarde, muy violento(a) o
enojado(a).
-Ser tímido(a) y retraído(a).
-Mostrar conductas muy adaptativas y complacientes.
-Deseo de llamar la atención.
-Ser hiperactivo(a).
-Tratar mal a sus juguetes: pegarle a las muñecas y decirles “Eres mala”.
[Link] SEXUALES
Violación, agresiones sexuales, incesto, tocar o acariciar las partes privadas del niño o la niña o pedirle
que toque las partes privadas de otra persona. Existe una diferencia en el uso de poder y edad.

El niño y la niña víctima de abusos sexuales podrían:


-Tener pesadillas, miedo de la oscuridad, miedo a dormir solo(a), miedo de ir a acostarse.
-De pronto parece actuar de modo muy diferente a lo acostumbrado.
-Tener la zona genital hinchada o con moretones.
-Presentar pus o líquido de la vagina o el ano.
-Tener enfermedades de transmisión sexual.
-Tener conducta sexualizada; por ejemplo, impone juegos sexuales a otros niños, niñas, o se interesa
en juegos sexuales con niños y niñas mucho mayores o menores.
-Presentar un embarazo después que le llega su primera regla.
-No contar nada de lo que sucede por estar bajo una ley de silencio que le impone el agresor.

Proteja a sus hijos e hijas del abuso sexual. Enséñeles:


-Que las “partes privadas” del cuerpo son las que cubre el traje de baño.
-Que le digan a usted si alguien les toca las partes privadas o les pide que le toque sus partes privadas.
-Que hay algunos “secretos” que no deben guardar.
-Hágalos dormir en camas individuales, si es posible.
[Link] Y ABANDONO
No dar a los niños y niñas los cuidados físicos y emocionales básicos y constantes que necesitan para
desarrollarse y mantenerse sanos(as). Puede tratarse de falta o alimentos inadecuados, vestimenta
escasa o insuficiente, higiene pobre, falta de amor, falta de vigilancia, no enviarlos al colegio, atención
de salud poco regular o escasa o bien, la falta de hogar.

El niño y la niña abandonado(a) puede:


-Parecer que no crece o no se desarrolla.
-Tener aspecto de cansado(a), estar hambriento(a) o sucio(a).
-Dar la impresión de que nada le interesa.

¿Qué cosas deben hacerse en casos de abuso sexual?


-Escuche al niño o a la niña y créale. Deje que se lo diga en sus propias palabras. No interrumpa ni
trate de interpretar lo que diga.
-Reconozca el esfuerzo que hace al contarle y felicítelo(a).
-Dígale que no es su culpa lo ocurrido y que la responsabilidad es del agresor.
-Dígale que van a buscar una forma de detener el abuso y que no se vuelva a repetir.
-Si el agresor no pertenece a la familia, hay que realizar la denuncia y evitar su acercamiento al niño o
a la niña.
-Si el agresor(a) es parte de la familia, se debe realizar la denuncia y proteger al niño o niña evitando la
cercanía de esta persona.
Pida ayuda profesional para manejar la crisis.

¿Qué cosas no deben hacerse?


-Nunca confronte usted al niño o niña con el abusador.
-Nunca culpe al niño o niña del abuso o de la tardanza en contarle.
-Nunca niegue ni minimice lo que el niño o niña le cuente.
-Si usted está enojado(a), no pierda el control, no exprese emociones intensas delante del niño o niña,
dele la sensación de confianza y no aumente su incomodidad.
-No le sobreproteja ni discrimine.
-Siempre debe creerle a su hijo o hija.
¿Qué debo hacer si creo que un niño o niña es víctima de maltrato o abuso sexual?
Si usted cree que un niño o niña está siendo víctima de malos tratos, abuso, negligencia o abandono,
debe realizar una denuncia para protegerle de su agresor(a) y permitirle recibir tratamiento y apoyo
necesario para la reparación del daño.

¿QUIÉN DEBE DENUNCIAR?


La madre, el padre, los abuelos o cuidadoras(es) del niño o niña. Si no hay un adulto responsable que
realice la denuncia dentro de la familia, entonces la debe realizar el profesional que toma conocimiento
del caso, en salud, en educación, o bien, el encargado de realizar la denuncia en estas
Instituciones.
¿DÓNDE SE DEBE DENUNCIAR?

1. En Carabineros de Chile
2. En Policía de Investigaciones.
3. En Fiscalías o Tribunales de Garantía, donde se realizará la coordinación con la red de atención que
derive el caso a una unidad especializada en el tema de atención a víctimas.

¿Dónde se pueden realizar consultas sobre el tema de abuso, conseguir información de su


comuna y realizar denuncias?

FONOFAMILIA de Carabineros de Chile 149


Se puede solicitar información sobre las medidas a seguir en caso de maltrato infantil y violencia
intrafamiliar. También en casos de urgencia, se puede realizar denuncias o solicitar la concurrencia de
Carabineros a su domicilio.

FONOJUSTICIA Programa de violencia intrafamiliar y de maltrato infantil de la Corporación de


Asistencia Judicial 800 220 040 se reciben consultas sobre violencia intrafamiliar y abuso sexual. Línea
telefónica atiende de 13:00 a 18:00 hrs.

SENAME Servicio Nacional de menores 800 730 800 para realizar denuncias sobre maltrato y abuso a
niños o niñas y recibir información sobre la red de atención. Funciona las 24 hrs.

SERNAM Oficina de Informaciones, Reclamos y Sugerencias (oirs) 632 68 05 – 632 68 60 para derivar
a mujeres y niños o niñas víctimas de violencia intrafamiliar.
¿Qué debo hacer si pienso que yo mismo(a) podría hacerle daño a mi hijo o hija?
Cuando usted sienta que está acumulando mucha rabia y tiene temor de hacerle daño a su hijo o hija:
Aléjese, salga de la habitación. Si el niño o niña es pequeño(a), pida a otro adulto que se quede con él
o ella; en caso contrario, es mejor dejarle solo(a) por un corto tiempo antes que arriesgarse a
lastimarlo.

Cálmese.
No le pegue ni le dé palmadas a su hijo o hija. Busque una manera de desahogarse que no le haga
daño a nadie. Corra, salte, grite, golpee un almohadón. Es normal sentirse rabioso(a) o frustrado(a).
Pero lo que importa es el modo en que expresa esa rabia.

Pida ayuda
Llame a un amigo(a), pariente, algún profesional de confianza, servicio de ayuda telefónica, un centro
de atención a víctimas, un sacerdote o pastor. Telefonee a una persona de confianza que usted piense
que le pueda ayudar o que pueda saber a quién recurrir para conseguir ayuda.
Por último, llame a FONOFAMILIA de Carabineros de Chile al 149 y solicite ayuda.
Consiga ayuda antes de que le pueda hacer daño a su hijo o hija.
Tema 3

Los derechos asertivos


ASERTIVIDAD

LOS DERECHOS ASERTIVOS NO ESTÁN CONSAGRADOS POR LEY, NI ESTÁN ACORDADOS EN NINGUNA
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE NINGÚN PAÍS, SOLO HAN SIDO PROPUESTOS POR PROFESIONALES
ESTUDIOSOS DEL COMPORTAMIENTO HUMANO EN SOCIEDAD.

SU PRESENCIA O AUSENCIA EN LA VIDA COTIDIANA DETERMINA LA CALIDAD DE LAS RELACIONES


SOCIALES.
ASERTIVIDAD
ESTOS SON LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS ADULTAS:

•SER TRATADO/A CON RESPETO Y DIGNIDAD


•TENER Y EXPRESAR LOS PROPIOS SENTIMIENTOS Y OPINIONES
•SER ESCUCHADO/A Y TOMADO/A EN SERIO
•JUZGAR MIS NECESIDADES, ESTABLECER MIS PRIORIDADES Y TOMAR MIS PROPIAS
DECISIONES
•DECIR “NO” SIN SENTIR CULPA
• PEDIR LO QUE QUIERO, DÁNDOME CUENTA DE QUE TAMBIÉN MI INTERLOCUTOR TIENEN
DERECHO A DECIR “NO”
•CAMBIAR
•COMETER ERRORES
• PEDIR INFORMACIÓN Y SER INFORMADO/A
•OBTENER AQUELLO POR LO QUE PAGUÉ
•DECIDIR NO SER ASERTIVO/A
•SER INDEPENDIENTE
•DECIDIR QUÉ HACER CON MIS PROPIEDADES, CUERPO, TIEMPO, ETC., MIENTRAS NO SE
VIOLEN LOS
DERECHOS DE OTRAS PERSONAS
•TENER ÉXITO
•GOZAR Y DISFRUTAR
•MI DESCANSO Y AISLAMIENTO, SIENDO ASERTIVO/A
•SUPERARME, AUN SUPERANDO A LAS Y LOS DEMÁS
ASERTIVIDAD

LA FAMILIA Y LOS DERECHOS ASERTIVOS


PIENSE EN ALGUNA SITUACIÓN RECIENTE EN QUE USTED HA DADO COMO RESPUESTA UN NO.
ES PROBABLE QUE EN SU ROL DE PADRE/MADRE, Y TAL VEZ COMO ADULTO SE SIENTA CON EL
PODER O DERECHO DE HACERLO, PERO NO OCURRE LO MISMO CUANDO DEBE HACERLO EN
UNA RELACIÓN ENTRE IGUALES, ENTRE PARES, EN ESTOS CASOS DAR UNA NEGATIVA O
RECHAZAR PETICIONES QUE NOS HACEN OTRAS PERSONAS, PRESENTA DIFICULTADES, A
VECES INCLUSO PREGUNTAR POR QUÉ LE PIDEN LO QUE PIDEN. NO ESTAMOS
ACOSTUMBRADOS A EJERCITAR EL NO, A DAR UNA RESPUESTA QUE NO RESPONDE A LA
EXPECTATIVA DEL OTRO/A DECIR NO, REQUIERE DE EJERCICIO.

Una negación en el minuto adecuado le hará sentirse mejor después, aunque le cueste, haga
la prueba un par de días, pruebe decir que No y vea la reacción, también ponga atención a
que le pasa a usted cuando le dicen que no.

¿Considera siempre que es una alternativa de respuesta? ¿Tal vez crea que es un Sí, pero,?
En cada caso evalúe su posibilidad real de cumplir con las peticiones que le hagan, decir No
puede ser mal comprendido a veces, pero es un derecho de cada persona responder No en
situaciones en que no le sea conveniente. Aceptar un No por respuesta es respetarse a sí
mismo y al otro/a.
Curso LÍDER TRANSFORMADOR
ASERTIVIDAD

Las mujeres ocupadas en quehaceres para otros es algo que se ve “natural” es decir, se ha
naturalizado una conducta, es como si las mujeres nacieran para atender las necesidades de
los demás, dejándose siempre en segundo lugar, o tercero, o cuarto o al final de la lista.

En este caso la naturalización de una conducta en las prácticas familiares generan en las
mujeres una conducta social menos asertiva, del mismo modo que les cuesta negarse o les
cuesta ponerse en primer lugar. Esta menor asertividad especialmente en las mujeres tiene los
efectos psicológicos y físicos (donde y como se enferma son reveladoras de su malestar) y
aunque mencionamos que estas conductas son menos alteradoras que las conductas
agresivas, son también disfuncionales en los grupos sociales, organizaciones y sociedad.
ASERTIVIDAD
EN EL SIGUIENTE CUADRO COMPARE USTED PERFILES.

Estilo INHIBIDO Estilo ASERTIVO Estilo AGRESIVO

Ojos que miran hacia abajo; voz baja; vacilaciones; gestos desvalidos;
CONDUCTA NO VERBAL negando importancia a la situación; postura hundida; puede evitar totalmente
la situación; se retuerce las manos; tono vacilante o de queja; risitas falsas.

Mensajes impersonales:

Conducta verbal “Quizás”, “Supongo”, “Me pregunto si podríamos”, “Te importaría mucho”,
“Solamente”, “No crees que”, “Ehh”, “Bueno”, “Realmente no es importante”,
“No te molestes”.

• Conflictos interpersonales; Depresión; Desamparo; Tensión; Soledad


• Imagen pobre de uno mismo. Pierde oportunidades
• Se siente sin control. Se hace daño a sí mismo
Efectos • No se gusta a sí mismo ni gusta a los demás
• Se siente enfadado
ASERTIVIDAD
En el siguiente cuadro compare usted perfiles.

Estilo INHIBIDO Estilo ASERTIVO Estilo AGRESIVO

Conducta no verbal Contacto ocular directo; nivel de voz conversacional; habla fluida; gestos
firmes;
postura erecta; honesto/a; manos sueltas.

Mensajes en primera persona; verbalizaciones positivas; respuestas directas


Conducta verbal a la situación:

“Pienso”, “Siento”, “Quiero”, “Hagamos”, “¿Cómo podemos resolver esto?”,


“¿Qué piensas?”, “¿Qué te parece?”.

• Se siente a gusto con los demás. Se siente satisfecho


• Se siente a gusto consigo mismo Relajado
Efectos
• Se siente con control. Resuelve los problemas
• Crea y fabrica la mayoría de las oportunidades
• Se gusta a sí mismo y a los demás
• Es bueno para sí y para los demás
ASERTIVIDAD
En el siguiente cuadro compare usted perfiles.

Estilo INHIBIDO Estilo ASERTIVO Estilo


AGRESIVO

Mirada fija; voz alta; habla fluida/rápida; enfrentamiento; gestos de amenaza;


postura intimidatoria; deshonesto/a.
Conducta no verbal

Mensajes impositivos y amenazantes, órdenes

Conducta verbal “Haría mejor en”, “Haz”, “Ten cuidado”, “Debes estar bromeando”, “Si no lo
haces”, “No sabes”, “Deberías”, “Mal”.

• Conflictos interpersonales; Culpa; Frustración; Tensión; Soledad


• Imagen pobre de sí mismo. Pierde oportunidades
Efectos • Se siente sin control
• No le gustan o hace daño a los demás
• Se siente enojado/a
ASERTIVIDAD
Es muy posible que usted no pertenezca a la generación de jóvenes asertivos o más
“desenvueltos”, y por tanto, ejercer los derechos asertivos le cueste un poco.

No obstante, los beneficios de desarrollarlos e incorporarlos en la vida cotidiana le


ayudarán incluso cuando sea incomprendido/a. No olvide que en las relaciones
interpersonales se encontrará con personas que desconocen estos “derechos” o han
desarrollado estilos más agresivos en su relación con los demás.

Aplique su asertividad en todos los espacios y cuide la relación más allá de la


circunstancia, situación o conflicto puntual, siendo herramientas importantes a
desarrollar en Convivencia escolar.

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