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Tipos de Razonamiento y Marcadores Textuales

Este documento describe cuatro tipos de razonamiento - deductivo, inductivo, hipotético-deductivo y transductivo - y seis categorías de marcadores textuales que guían la inferencia y contribuyen a la coherencia discursiva - estructuradores de la información, conectores, contraargumentadores, reformuladores, operadores argumentativos y marcadores conversacionales.

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Tipos de Razonamiento y Marcadores Textuales

Este documento describe cuatro tipos de razonamiento - deductivo, inductivo, hipotético-deductivo y transductivo - y seis categorías de marcadores textuales que guían la inferencia y contribuyen a la coherencia discursiva - estructuradores de la información, conectores, contraargumentadores, reformuladores, operadores argumentativos y marcadores conversacionales.

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TIPOS DE RAZONAMIENTO Y MARCADORES TEXTUALES

EL RAZONAMIENTO
Es el conjunto de habilidades cognitivas que permiten relacionar y vincular diferentes
informaciones de forma estructurada y establecer diferentes estrategias, argumentos
y conclusiones. Consiste en elaborar pensamientos, creencias, teorías, ideas
abstractas, técnicas o estrategias; resolver problemas; buscar métodos más óptimos.
Tipos de razonamiento
1. Razonamiento deductivo
Este tipo de razonamiento parte de una premisa o una afirmación universal para llegar
a una conclusión para cada caso particular. Va de lo general a lo particular. Realiza
conclusiones para cada caso concreto basadas en una suposición o deducción a
partir del cual se considera globalmente cierto.
Utilicen silogismos, inferencias y proposiciones encadenadas para llegar a una
conclusión concreta. El pensamiento deductivo puede ser categórico (a partir de dos
premisas consideradas válidas se extrae una conclusión), proporcional (se actúa a
partir de dos premisas una de las cuales es necesaria para que pueda darse la otra)
o disyuntivo (dos premisas opuestas se confrontan con el fin de extraer una
conclusión que elimine una de ellas).
Ejemplo:
Premisa general: Los hombres son mortales
Premisa particular: Sócrates es un hombre
Conclusión: por lo tanto, Sócrates es mortal.
2. Razonamiento inductivo
Este razonamiento parte de la información particular para llegar a una conclusión
general. Se trataría del proceso inverso al de la deducción: observamos un caso
particular tras otro para a través de la experiencia poder determinar una conclusión
más generalizada. Se trata de un tipo de razonamiento menos lógico y más
probabilístico que el anterior.
El razonamiento inductivo puede ser incompleto (es decir solo se incluyen una serie
de casos concretos y no otros para establecer las conclusiones) o completo
(incluyendo todos los casos particulares observados). Suele ser un método mucho
más empleado de lo que parece a la hora de tomar decisiones en nuestro día a día,
siendo generalmente lo que utilizamos para predecir las futuribles consecuencias de
nuestros actos o lo que puede llegar a suceder.
Ejemplo:
Premisa particular: el coche marca X de mi primo sufrió un desperfecto.
Premisa particular: el coche marca X de mi hermano sufrió un desperfecto.
Premisa general: los coches marca X sufren desperfectos.

3. Razonamiento hipotético-deductivo
Este tipo de razonamiento es la base del conocimiento científico. Se ciñe a la realidad
y a la comprobación de las premisas que se establecen en base a la observación.
Parte de la observación de una serie de casos particulares para generar una hipótesis,
de la cual a su vez se deducirán posibles consecuencias o interpretaciones de lo
observado. Estas, a su vez, deberán ser falsables y contrastarse empíricamente para
comprobar su veracidad.
Este tipo de razonamiento es considerado como uno de los más complejos y adultos.
Ello no quiere decir necesariamente que los resultados absolutamente válidos, pues
también es sensible a los sesgos.
Un ejemplo de este tipo de razonamiento lo podemos encontrar por ejemplo en el
descubrimiento de la penicilina y su transformación en un antibiótico.
4. Razonamiento transductivo
Este tipo de razonamiento combinar diferentes informaciones separadas entre sí para
establecer un argumento, creencia, teoría o conclusión. En realidad, se tienden a
vincular informaciones específicas o particulares sin generar ningún tipo de principio
o teoría y sin llegar a buscar una comprobación. Se basa únicamente en la asociación
de elementos distantes pero lógicos en algún punto.

LOS MARCADORES DEL DISCURSO


Son unidades lingüísticas invariables que no forman parte de las oraciones, pero guían
las inferencias, contribuyen a la coherencia discursiva y pueden ocupar la posición
inicial, medial o final del enunciado.
La tipología de los marcadores
Existen cinco tipos de marcadores discursivos:
1. Estructuradores de la información:
a) Comentadores: Presentan un comentario nuevo: pues, pues bien, así las cosas,
dicho esto/eso, etc.
b) Ordenadores de apertura: Sirven para abrir una serie basada en la enumeración
(primero, segundo), en el espacio (por un lado, por otro lado..., por una parte... por
otra; de un lado... de otro) y en el tiempo (después, luego, en fin, finalmente).
c) Ordenadores de continuidad: Indican que el miembro del discurso no es el
principio ni el final: en segundo/tercer/cuarto... lugar, por otra (parte), por otro (lado),
por su parte, de otra (parte), de otro (lado), asimismo, igualmente, de igual
forma/modo/manera, luego, después...
d) Ordenadores de cierre: Señalan el fin de una serie discursiva: Por último, en último
lugar, en último término, en fin, por fin, por otra parte, por otro lado, y por lo demás.
e) Digresores: Introducen un comentario lateral en relación con el tópico principal del
discurso: por cierto, a propósito, a todo esto (introduce un miembro que pide
información); menos gramaticalizados: dicho sea de paso, dicho sea, entre
paréntesis, otra cosa, etc.

2. Conectores
Son marcadores discursivos que vinculan un miembro del discurso con otro anterior y
son de tres tipos:
a) Aditivos: Unen a un miembro discursivo anterior con otro de la misma orientación
argumentativa: incluso, es más, encima, aparte, por añadidura.
b) Consecutivos: Presentan el miembro del discurso en el que se encuentran como
una consecuencia de un miembro anterior: pues, así pues, por tanto, por
consiguiente, consiguientemente, consecuentemente, por ende y de ahí; en
consecuencia y de resultas, así, entonces...

3. Contraargumentadores:
Vinculan dos miembros del discurso de tal modo que el segundo se presenta como
supresor o atenuador de alguna conclusión que se pudiera obtener del primero: en
cambio, por el contrario, antes bien, sin embargo, no obstante, con todo, empero,
ahora bien, ahora, eso sí.

4. Reformuladores:
a) Explicativos: o sea, es decir, esto es, a saber, en otras palabras, en otros términos,
dicho con/en otros términos, dicho de otra manera/modo/forma.
b) Rectificativos: mejor dicho, mejor aún, más bien.
c) Distanciadores: en cualquier caso, en todo caso, de todos modos/maneras/formas,
de cualquier modo/manera/forma (menos frecuentes), de cualquier suerte, de todas
suertes.
d) Recapituladores: en suma, en conclusión, en resumen, en síntesis, en resolución,
en una palabra, en dos palabras, en pocas palabras, en resumidas cuentas, en
definitiva, a fin de cuentas, en fin.

5. Operadores argumentativos:
Son marcadores que condicionan las posibilidades argumentativas del miembro del
discurso en que se incluyen, pero sin relacionarlo con otro miembro anterior. Existen
de dos tipos:
- Operadores de refuerzo: Consiste en reforzar como argumento el miembro del
discurso en el que se encuentran y, al tiempo que se refuerza su argumento, se
limitan los otros como desencadenantes de posibles conclusiones: en realidad, en el
fondo, de hecho, etc.
-Operadores de concreción: Presentan el miembro del discurso que los incluye como
una concreción o ejemplo de una expresión más general: por ejemplo, verbigracia,
en concreto, en particular, por caso.

6. Marcadores conversacionales:
En este caso, a la función 'informativa' o 'transaccional' se suman otras funciones como
la 'interactiva' o 'interaccional' orientada hacia el interlocutor.
Se aprecian en dos modalidades:
a) La modalidad epistémica: Se refiere a las nociones que guardan relación con la
posibilidad o con la necesidad, con la evidencia y sobre todo a través de los sentidos;
con lo oído a decir o expresado por otros, etc. Sus marcadores son: en efecto, claro,
por lo visto, desde luego, por supuesto, naturalmente, sin duda, sin duda alguna /
ninguna / de ningún género, en efecto, efectivamente... por lo visto, al parecer, a mi
parecer, al parecer de unos y de otros, según parece, a lo que parece.
b) La modalidad deóntica: Reflejan las actitudes del hablante relacionadas con la
expresión de la voluntad (o de lo afectivo). Estos marcadores indican si el hablante
acepta, admite, consiente en o no lo que se infiere del fragmento de discurso al que
remiten. Sus marcadores son: bueno, bien, acepto, consiento, admito, está bien,
bueno está, vale, de acuerdo, conforme, perfectamente, cabalmente, venga, en
absoluto, ni hablar, etc.
Ejemplo:
La visita de mi amigo me hizo recordar a otro amigo.

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