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Problemas en Filosofía

El documento presenta tres problemas fundamentales de la filosofía: el problema del conocimiento, el problema de inducción y el problema de la verdad. El problema del conocimiento surge de la dificultad de conocer las cosas más allá de nuestras percepciones limitadas, mientras que el problema de inducción cuestiona la validez de asumir que el futuro seguirá patrones del pasado. Finalmente, el documento explora la naturaleza incompleta del conocimiento humano y la distinción entre creencia y conocimiento verdadero.

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Problemas en Filosofía

El documento presenta tres problemas fundamentales de la filosofía: el problema del conocimiento, el problema de inducción y el problema de la verdad. El problema del conocimiento surge de la dificultad de conocer las cosas más allá de nuestras percepciones limitadas, mientras que el problema de inducción cuestiona la validez de asumir que el futuro seguirá patrones del pasado. Finalmente, el documento explora la naturaleza incompleta del conocimiento humano y la distinción entre creencia y conocimiento verdadero.

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Serie: El Problema de hacer Filosofía

Alejandra Olivas Dávila

La filosofía no es como las demás áreas. Es común que nos deje con más preguntas que respuestas. Y es
que de alguna manera la filosofía es el arte de mejorar la pregunta. En el marco platonista, el amor a la
sabiduría parte del erotismo que siente Psyche1 por conocer el resto de mundo2. Según ilustra Sócrates,
Psyche vivía en estado de perfección, en el mundo de las formas. Un mal día, Psyche salió del mundo de
las formas y fue atrapada en un cuerpo. Limitada por el espacio y el tiempo, se ve frustrada, pero
empieza a reconocer cierta similitud entre los objetos del mundo y las formas, ya que recuerda
vagamente su estado previo. En esta remembranza va recolectando pedazos o similitudes que
encuentra con las formas. En su recorrido corporal va logrando asemejar su estado original de
perfección. Mientras más pedazos junta, más armonía siente. Se sigue que mientras Psyche esté
encerrada en el cuerpo, nos incitará al conocimiento. Este es el erotismo por el conocimiento.
Curiosamente, el erotismo tiene una doble connotación, la cual Platón utiliza a su ventaja narrativa3.
Erôtan (ερώταν) denota amor apasionado4 a la vez que denota el acto de preguntar o problematizar. La
filosofía, en este sentido, inicia en el problema o erôtisi (ερώτηση) 5. Sea por naturaleza que el filósofo
pregunta y problematiza, al menos de acuerdo a Platón.

Pero el problema como base de la actividad filosófica no es solamente cuestión platonista. Por ejemplo,
uno de los trabajos más célebres en este respecto es Los Problemas de la Filosofía de Bertrand Russell.
En esta obra, Russell identifica una serie de problemas que hoy en día aún carecen de solución, o aún
están siendo discutidos para lograr una formulación más precisa. Y tal vez te preguntes ¿acaso no tiene
nada mejor que hacer el filósofo? A pesar de no tener solución, los problemas que nos sirven de guía
para identificar mejores vías de análisis tanto en lo racional como en lo empírico. Si existe un problema,
es porque la vía directa no ha resultado. La problematización invita al diálogo constructivo y al análisis
en vez de dar por hecho una situación. Para una pequeña muestra, en la cita inicial del primer capítulo
Russell nos pregunta (¿o nos erotiza?) “¿Existe algún conocimiento en el mundo que sea tan certero que
ningún hombre razonable pueda dudarlo?6.

En este breve recuento iremos visitando algunos de los problemas más representativos tales como: el
problema del conocimiento, el problema de inducción, problema mente-cuerpo, problema de identidad,
problema de los universales, problema del trolley, problema del mal y el problema de la verdad. Desde
luego hay más, pero aquí empezamos.

1
El griego ‘Psyche’ se traduce tradicionalmente al latín como ‘Aenima’ y al español como ‘Alma’, aunque de
manera objetual se traduce a ‘mente’. Las traducciones al español normalmente retienen el sesgo del latín y le
traducen como ‘Alma’
2
Referente a la Teoría de Recolección planteada en el Fedón
3
Discusión detallada en el Crátilo
4
Google translator ancient greek
5
Google translator ancient greek
6
Bertrand Russell .1912, Los Problemas de la Filosofía, Hackett PC
El Problema del Conocimiento.

Alejandra Olivas Dávila

Cuando dices el enunciado “conozco a mis amigos”, seguramente te refieres al sentido informal y
gnóstico que connota situaciones tales como: el hecho de reconocerlos al topártelos en la calle, saber
sus películas favoritas, preferencias de topings de pizza, tal vez hasta sepas un tanto sobre sus
emociones y vivencias personales. No obstante, cuando dices que conoces a tus amigos, no te refieres
al conocimiento que tratamos de estudiar en filosofía.

El conocimiento es una de las interrogantes más apasionantes de la filosofía platónista. En la República


se nos plantea una primera instancia del problema del conocimiento a partir de la alegoría de la
caverna. La idea es sencilla: En una caverna hay gente encadenada mirando siempre hacia una pared.
En la pared se proyectan las sobras que produce ésta gente a partir de una fogata que se ubica a una
cierta distancia. La gente trata de imitar las sombras que se forman en la pared, esto es todo lo que
“saben” hacer. Un día escapa uno de los habitantes de la caverna. Lo primero que observa es la luz, que
lo ha dejado encandilado brevemente. Ya una vez que se adecua a la luz del sol empieza a identificar
objetos que nunca había visto. Decide regresar para contarles a los demás, éstos creen que algo está
mal con él ya que no pueden creer lo que nunca han visto. El problema del conocimiento en éste caso
consiste en el contexto tan limitado en el que aprendemos por imitación. ¿Cómo podemos conocer si no
podemos salir de nuestra caverna?

En el diálogo Teeteto (o de la Ciencia), Sócrates lleva a Teeteto a cuestionar a realizar los alcances de la
explicación para conformar el conocimiento humano. Después de descartar la sensación y la opinión
como formas explicativas, Sócrates induce a Teeteto a concluir que una explicación para que sirva de
conocimiento debe contar con tres requisitos: el primero, ser establecida en un lenguaje claro que evite
dobles sentidos por lo tanto una contradicción potencial. El segundo, que las partes de la explicación nos
lleven a un todo, y el todo a sus partes. El tercero, que por medio de la diferenciación como ya se explica
anteriormente, se llegue a la identidad del juicio.7 Conteniendo estas tres características, se asume que
el juicio verdadero con explicación diferencial equivale al conocimiento. Y todo suena bien, hasta que
encontramos el tono agridulce de la filosofía platónica. Ya para finalizar, plantea Sócrates “si por explicar
un objeto se entiende conocer diferencia y no simplemente juzgarla, la explicación en este caso es lo
más bello que hay en la ciencia, porque conocer es tener la ciencia, ¿no es así?”8 resaltando de nuevo la
relevancia de que esta explicación se diferenciable, esto es que sea única y suficientemente idéntica al
hecho en cuestión. Pero lo más alarmante de esa cita recae en “lo más bello”. Para Platón la Belleza es
una forma, inaccesible como un Todo para nosotros. La Belleza la imitamos sin lograr totalizarla. Aquí
surje nuevamente el problema del conocimiento: que la explicación sea lo más bello la hace inaccesible,
o incompletable. Así pues, tendemos a dar explicaciones para justificar nuestras creencias y
transformarlas en conocimiento, pero no logramos hacerlo de manera suficiente.

Para rematar la incompletud del conocimiento podemos echar un vistazo al ensayo de Edmund Gettier
“¿Es el Conocimiento una Creencia Justificada?”. Gettier nos propone una serie de ejemplos que ilustran
una distinción básica: hay condiciones necesarias que son fundamentales para saber x, pero son las
condiciones suficientes que nos llevaran a justificar adecuadamente (suficientemente) una creencia. No

7
Platón, Teeteto
8
ibid
nos podemos conformar con recuentos incompletos. Adicionalmente Gettier plantea que la suficiencia
se da solamente en la búsqueda objetiva de la justificación y no por accidente, ie. Estar en lo correcto
por casualidad no sirve de justificación, y por lo tanto no sirve como conocimiento. Dentro de su
argumento Gettier aclara el problema del conocimiento incompleto y por accidente9.

En el sentido propio del conocimiento, ‘conocer a tus amigos’ implica que conozcas a detalle su
estructura cuántica, química, genética, su organismo, su parentesco, sus relaciones sociales y sus
interacciones cognitivas, su identidad y su diferencia. Todas ellas y no por accidente. Así que,
propiamente no puedes conocer a tus amigos.

9
Edmund Gettier “Es el Conocimiento una Creencia Justificada?”
El Problema de Inducción.

Alejandra Olivas Dávila

¿Saldrá el Sol mañana? La respuesta sensata es un rotundo si. La respuesta racional nos dice que no hay
posibilidad alguna de saberlo. El problema es sencillo, sin embargo va en contra de nuestras intuiciones
mas cotidianas.

Aristóteles identificó el problema de inducción como “Futuros Contingentes” y lo plasmó en su obra De


la Interpretación. En tanto a los eventos del pasado y del presente, explica Aristóteles “es necesario que
o la afirmación o la negación sea verdadera o falsa” Ya que han ocurrido y es determinable si es
verdadero o falso un juicio al respecto de ellos. Por ejemplo, “hoy salió el Sol” es un enunciado
verdadero ya que en efecto eso ocurrió hoy; “ayer fui al super” es un enunciado falso ya que durante el
día de ayer no ocurrió ese evento.

Pero ¿qué pasa con los siguientes enunciados? ‘Mañana saldrá el Sol’, ‘La siguiente semana iré al super’
o el ejemplo aristotélico ‘El día de mañana habrá una batalla naval’. De acuerdo a Aristóteles “con los
singulares futuros no ocurre igual” ya que no “cabe en modo alguno decir que ninguna de las dos es
verdad, que ni será ni no será”10 por no haberse manifestado el evento aun, el día de hoy es imposible
asignar un valor verdadero o falso a estos enunciados. Para Aristóteles la falta de manifestación hace al
futuro contingente.

David Hume nos comentaba en su Investigación sobre el Entendimiento Humano que utilizamos dos
maneras para entender: (1) las relaciones de ideas, donde caben actividades como la aritmética,
geometría, lógica11. Las relaciones de ideas son abstracciones o sistemas a priori que no requieren que
salgas al mundo a investigarlas, ej: 2+2=4 en un sistema decimal es verdadero hoy, ayer, hace 200 años,
mañana, pasado mañana, en el año 3500. Este tipo de conocimiento no depende de nada externo. Las
(2) cuestiones de hecho, son muy diferentes ya que se depende de la experiencia del fenómeno. Sin
mebargo, reconoce Hume, por fuerza de habito asumimos que las causas pasadas producirán los
mismos efectos en el futuro. El problema está en asumir que pensar así es correcto: Ayer salió el sol,
antier también, antes de antier también, y así desde que hay Sol y Tierra, por lo tanto mañana saldrá el
sol. La relación de causa y efecto no es observable en sí, no obstante la asumimos irracionalmente.
Correlacionamos un evento con otro y damos por hecho que hay una relación causal.

El problema de inducción es lo que nos plantean Hume y Aristóteles, no hay manera de inducir
racionalmente un resultado. Que saldrá el Sol el día de mañana no puede ser inferido de eventos
pasados.

El Problema Mente-Cuerpo

Alejandra Olivas Dávila

A pesar de ser una noche de verano, tengo frío. He dejado el AC encendido, debo apagarlo. La luz de mi
escritorio es tenue y cálida, me gusta. Me recuerda aquel café cerca de mi departamento. Siento
melancolía por aquellos tiempos. Siento ilusión por los tiempos que vienen. Todos esos enunciados
tienen algo en común: son instancias del recorrido que hace mi consciencia. Así mismo son instancias

10
Aristóteles, De la Interptretación,
11
David Hume, Investigación sobre el Entendimiento Humano, Sección IV.
que describen propiedades físicas (noche, verano, frio, encender, apagar, luz, color) y propiedades no
necesariamente físicas (tener, dejar, deber, gustar, recordar, sentir). Habría que considerar ¿cómo es
que todo eso cabe en mi cabeza? ¿serán pequeños archivos como los de mi computadora que va
guardando mi cerebro? ¿será algo diferente a cualquier parte de mi cuerpo? ¿estoy pensando con mi
cuerpo, o con mi mente, o con las dos, o con algo más? Todas estas preguntas son fragmentos del
mismo problema y son derivados de una pregunta más básica ¿Qué es esta consciencia que me hace
una persona?

Para intentar resolver esas preguntas se han propuesto varias posturas, sin embargo, a la fecha ninguna
es contundente. Veamos cuál te llama más la atención:

La postura con más popularidad seguramente12 es el dualismo Cartesiano. Descartes sostenía que somos
una cosa que piensa, pero también somos una cosa material13. La mente (res cogitans) lleva a cabo
todos los procesos del pensamiento y existe de manera distinta al cuerpo (o res extensa). El cuerpo se
extiende por el espacio, la mente es completamente inmaterial. No suena mal, ¿cierto? ¿Por qué sería
esto un problema? Bien, resulta que Descartes no explicó *satisfactoriamente* de qué manera
interactúan el cuerpo y la mente siendo fundamentalmente distintas existencias. Ha habido varios
intentos por resolver la interacción de la mente y el cuerpo, pero siempre caen en falacias como
circularidades o ad hocs. En otras palabras, para explicar la interacción hay que hacer trampa. Y eso no
nos gusta en filosofía. Hay algunas variaciones del argumento cartesiano que tratan de lidiar, sin éxito,
el problema de la interacción-

La segunda postura en el ranking de popularidad sería el monismo. Aquí se analiza como los procesos
mentales se llevan a cabo en una sola entidad. El monismo tiene varias líneas:

Fisicalismo. En la actualidad gran cantidad de neurocientistas, biólogos y demás investigadores


relacionados al área, parecen asumen una postura donde el pensamiento se origina y yace
exclusivamente en el cuerpo (físico)14. La idea general es que tu pensamiento y tu consciencia ocurren
exclusivamente en algún lugar de tu cerebro.

Idealismo. En esta postura el representante fuerte es George Berkeley quien sostenía que “Las cosas
sensibles son la únicas que son percibidas por los sentidos”15 así que lo único que puedo percibir son mis
ideas sobre la realidad. La idea general de esta postura sería que tu pensamiento, consciencia y el resto
de la realidad ocurren exclusivamente en tu mente. Análogamente, un buen ejemplo de esta postura
ocurre en la siguiente conversación entre Harry Potter y Albus Dumbledore en el libro de Las Reliquias
de la Muerte “Dígame una última cosa -pidió Harry-. ¿Esto es real? ¿O está pasando sólo dentro de mi
cabeza? - Claro que está pasando dentro de tu cabeza, Harry, pero ¿por qué iba a significar eso que no
es real?16

12
Este pequeño ranking queda bajo consideración de la autora
13
René Descartes, Las Meditaciones, Segunda Meditación.
14
Daniel Stoljar, Stanford Encyclopedia of philosophy. Entry: Physicalism
15
Principios del Conocimiento Humano
16
JK Rowling, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte
A pesar de no haber posturas contundentes sobre la naturaleza del pensamiento y la consciencia, no
cabe duda que el progreso en las ciencias cognitivas y la filosofía de la mente nos han acercado a un
tratamiento más comprensivo de nuestra individualidad. Y sigue en proceso de mejora.

Problema de Identidad

Alejandra Olivas Dávila

En 7 o 10 días tendrás una nueva y flamante superficie de la cornea; en dos semanas tu epidermis será
diferente a la que llevas el día de hoy; las células de tu hígado serán reemplazadas por nuevas células en
el lapso de 1 a 2 años17. Con la excepción de las células del tejido cardiaco y las células del cortex
cerebral que muestra pequeño o poco cambio, dentro de ~10 años tendrás un cuerpo diferente al que
tienes hoy. Esto nos lleva a preguntarnos ¿en qué grado seguirás siendo Tú? ¿Qué es eso que hace que
algo sea la misma cosa a lo largo del tiempo y el cambio? Podríamos responder rápidamente que
nuestras memorias son las que nos hacen ser nosotros. Pero, incluso la memoria se desgasta, se
degenera, o cambia18.

Esta es una de las preguntas más discutidas en la historia de la filosofía. ¿Qué es aquello que dá la
identidad de un objeto? Y en otra manera de problematizar este fenómeno se puede preguntar ¿Qué se
mantiene a través del cambio? Para Aristóteles la correcta identificación de la forma (morpho/lo que
nos permite reconocerte) y la materia (hyle/lo que te compone)19 nos permiten darle seguimiento a un
objeto a partir de su sustancia (ousia)20, y a partir de la sustancia podemos estudiar la esencia (einai)21.
Pero la pregunta que permanece es ¿cómo asegura Aristóteles que la búsqueda de la esencia es posible
cuando los objetos se encuentran en cambio frecuente?

Para ilustrar el problema de la transición, en su obra De Corpore, Thomas Hobbes retoma un ejemplo
antiquísimo sobre la transitividad de la identidad que nos permite identificar el problema más
claramente:

“si el barco de Teseo fuera, después de que todos los tablones fueran cambiados, el mismo barco que
era al inicio; y si algún hombre hubiera guardado los tablones viejos conforme los iban cambiando, y
colocándoles después en el mismo orden, y hecho de nuevo un barco de ellos, este sin duda también
hubiera sido el mismo barco con el que se inició; entonces hubiera habido 2 barcos, pero serían el
mismo, lo cual es absurdo”22

¿Cuál es el barco original? ¿El que fue cambiando gradualmente, o el que se construyó juntando las
piezas desechadas? La solución está lejos de ser simple ya que “el inicio de la individuación no es
siempre tomado a partir de la materia sola, o de la forma sola.”23

17
Jessica
18
ibid
19
Aristóteles, La Física
20
Aristóteles, La Generación y La Corrupción
21
Aristóteles, La Metafísica
22
Thomas Hobbes, De Corpore, Pt.2.7
23
Ibid.
Desde luego que la identidad de un barco puede parecer trivial, pero considera este mismo principio en
torno a la identidad personal. La gente no solamente cambia de tejido, también sufre cambios
psicológicos. Y eso es bueno, afortunadamente ya no tengo las mismas creencias que mi yo de 6 años.
Sería una vida muy poco práctica. Pero ahora considera qué pasa si tus partes van cambiando, incluidas
tus memorias, y llegas al punto en que tus memorias iniciales ya no son recordables. ¿En qué punto la
transición que vas sufriendo como persona te hace ser una persona distinta?

Conforme se van dando avances de tecnología médica, nos podemos preguntar de manera más factible
¿qué pasará con la identidad personal al poder recibir x cantidad de trasplantes/implantes/extensiones
corporales?

Así mismo podemos considerar temas de conocimiento y acceso a la información. Cada vez nuestro
acceso a la información se vuelve más dependiente de redes sociales y aparatos “inteligentes”. Dada
ésta frecuente interacción entre mente y medios de información, podemos preguntarnos ¿hasta donde
se extiende mi mente si su actualización depende de dispositivos externos y cambios frecuentes en las
tecnologías?

Conforme vamos incorporando aspectos a la pregunta, seguirle la pista a la identidad, esto es,
diferenciar claramente donde empieza y donde termina un objeto, se vuelve menos factible. Parece que
la noción de identidad está en crisis.

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