Análisis de Turbinas de Vapor en Ingeniería
Análisis de Turbinas de Vapor en Ingeniería
Jaimovich
Capítulo 19
MCI - Turbinas de vapor
Capítulo 19 1
67.23/37 – UBA – Ing. O. Jaimovich
cual, se determina la función correspondiente en
base a la variación de energía cinética:
W = Δ Ec =
G
(
ω12 - ω 22 )
2g
Y como se puede expresar ω2 en función de la velocidad de arrastre ωc , queda:
W 2
( 2 2 2
)
ω 22 = ω 2 = ω1 - 2 ω c = ω1 - 4 ω1 ω c + 4 ω c
2
Wmax
Entonces, en la expresión del trabajo queda:
W=
G
2g
[ω 1
2
− ω1 + 4 ω1 ω c + ω c
2 2
]
W=
2G
(ω 1 ωc − ωc
2
)
ω1/2 ωc g
ω1 Esta función se puede graficar como se indica en la
Fig. 4 Fig. 4, en la cual se determinan los puntos por
donde pasa por cero:
Y para determinar el máximo, se busca el valor de ωc que anule a la derivada:
dW 2 G
= (ω1 − 2 ω c ) = 0 → ω c = ω1
dω c g 2
Pero las funciones de fuerza y trabajo fueron deducidas sobre la base de un sistema teórico que
no puede ser llevado a la práctica, puesto que si se requiere un trabajo continuo, se deberían
vincular una serie de móviles, los cuales no podrían desplazarse en forma rectilínea, ni tampoco
podrían desviar el flujo 180°, por lo cual el sistema aproximado resulta:
Donde, tal como se indica en la figura 5, es
necesario disponer el flujo con un determinado
ángulo de incidencia α1., y el movimiento pasa a
ser circular, señalándose los ejes del movimiento, α1
es decir, las direcciones tangencial, radial y axial
respectivamente ( t ; r ; e ).
En este caso, las expresiones se transforman en: r t ωc
Freal =
2G
( ω1 cos α1 − ωc )
g
Además, se tiene que:
ωc = ω × r y ω1 = ω = 91,53 Δi e Fig. 5
Por lo cual queda:
Freal = (
2G
)
92,53 Δi cos α1 − ω × r
g
Donde se tiene el valor de la fuerza desarrollada por el flujo G de vapor que adquiere velocidad
merced al salto entálpico Δi, evolucionando en una turbomáquina que gira con velocidad angular
ω y a un radio r del eje.
De igual forma se puede calcular la expresión del trabajo o par desarrollado:
Wreal =
2G
(ω × r 91,53 Δi cos α1 − ω × r )
g
Capítulo 19 2
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El intercambio de energía entre el fluido y el rotor también puede ser analizado mediante la
ecuación de Leonhard Euler, para una máquina cualquiera en general, que gira en forma
uniforme sobre su eje, con las siguientes consideraciones:
El fluido incide en la sección 1 con una velocidad
absoluta C1, y luego de atravesar el rotor, deja la
C1 C1r C1T sección 2 con velocidad C2, tal como se indica
C2r C2
en la Fig. 6.
C1e C2e Se efectúan entonces las siguientes hipótesis:
El flujo es constante y uniforme en todas las
secciones.
El flujo es laminar, por lo que no se consideran
C2T pérdidas por torbellinos.
1 2 El rotor gira a velocidad constante ω.
ω No hay pérdidas de fluido fuera del rotor.
No hay transferencia de calor entre fluido y
Fig. 6 medio que lo rodea.
No hay pérdidas por fricción.
El fluido puede ser compresible o no, y recorre una trayectoria de carácter general como la
indicada en la figura.
Se consideran de cada vector Ci las correspondientes componentes tangencial, radial y axial,
señaladas con los subíndices T, r y e respectivamente.
Las componentes que resultan de importancia para el movimiento del rotor son las tangenciales,
es decir, las CiT, ya que los esfuerzos originados por las componentes axiales como las radiales
son contrarrestadas por los vínculos mecánicos del rotor.
Considerando en este caso, de igual forma que en el análisis anterior, la variación de la cantidad
de movimiento M:
M = m/g . C
Con lo cual, dado que la variación de la cantidad de movimiento es igual a la sumatoria de las
fuerzas que actúan sobre el fluido, queda:
Σ F = d/dt ( m/g . C )
Teniendo en cuenta que dm/dt = G que es la masa de fluido que pasa por la unidad de tiempo,
es entonces el momento ejercido:
T = G/g ( C1T . r1 - C2T . r2 )
Y la potencia entonces, estará dada por:
N = T . ω = ω G/g ( C1T . r1 - C2T . r2 )
Siendo la potencia específica o por unidad de masa:
Ne = ω/g ( C1T . r1 - C2T . r2 )
Y como ω . r = U, es
Ne = 1/g (C1T . U1 - C2T . U2 ) ( Ecuación de Euler )
Capítulo 19 3
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REFERENCIAS
estator
rotor
absoluta
relativa
arrastre
Fig. 8
Sobre esta base se estudiarán los diagramas de velocidades de entrada y salida del rotor,
recurriendo para ello a diferentes formas de trazado, con el fin de poder interpretar las
correspondientes componentes y en función de ello, el rendimiento interno del conjunto.
Capítulo 19 4
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El diagrama que mas se aproxima a la ubicación real de los vectores es el de tipo “extendido”
como el de la fig. 9:
En este caso se puede ver que la velocidad C1T
absoluta de salida C2 tiene componente
tangencial que se opone a la rotación.
Se pueden dar, según el diseño de los
valores de α1 , C1 y U, proyecciones W1 C1
C2T
positivas o negativas, incluyendo la
posibilidad de proyección nula, la cual, -U
según se verá, constituye la variante que
representa el diseño de mejor rendimiento.
El concepto de rendimiento interno esta
asociado a la capacidad de transformar el W2 = W1
C2
salto entálpico disponible del fluido que
pasa por el sistema ( estator + rotor ) en U
energía mecánica en el eje del rotor, de Fig. 9
acuerdo a las expresiones deducidas
previamente.
La otra manera de representar los triángulos de velocidades es la forma “polar”, según fig. 10:
Este tipo de representación permite efectuar
C2T C1T determinaciones en escala mas rápidas.
En este caso, se obtiene componente
tangencial de la velocidad absoluta de salida
en el mismo sentido de la rotación.
W2 = W1 C2 W1 C1 Debe destacarse asimismo, que en ambos
-U casos, se supuso que |W2| = |W1|, es decir,
U
que no existen pérdidas por rozamiento a lo
Fig. 10 largo del recorrido interno del álabe, tal como
se planteó en el primer análisis.
Existe además otra tercera forma de representar los diagramas de velocidades, que es el
método “condensado”, que es una variante del polar, y que se omite por no aportar herramientas
ni facilidades adicionales, siendo preferible la variante sin rebatimiento del diagrama polar, tal
como el de la fig. 11 que se utilizará para la deducción del valor del rendimiento interno:
C2T C1T
α1
W1 = W2 C1
C2
-U U
Fig. 11
Capítulo 19 5
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Para la expresión del trabajo por unidad de masa de fluido que circula por el rotor en base a la
expresión de Euler es:
Ti = U / g ( C1T – C2T )
De acuerdo al esquema de la fig. 11,
C2T = - [( C1 cos α1 – U ) – U ] = - ( C1 cos α1 – 2U )
Entonces queda:
Ti = U ( C1 cos α1 + C1 cos α1 –2U ) = 2U (C1 cos α1 – U )
Por otra parte, era:
Δi = C1² / 2g
Entonces, el rendimiento interno se puede expresar:
ηi = Li / Δi
reemplazando,
ηi = 2U (C1 cos α1 – U ) / C1² / 2g
es decir,
ηi = 4 U/C1 ( cos α1 - U/C1 )
El rendimiento interno será máximo para C2T = 0, o sea que en la expresión correspondiente
queda:
C2T = - ( C1 cos α1 – 2U ) = 0 se cumple para U/C = ½ cos α1
Sustituyendo queda:
ηi máx. = cos² α1
Esto implica que disminuyendo el ángulo de incidencia del fluido, el rendimiento interno mejora,
y la relación U/C tiende al valor ideal 0,5 anteriormente deducido.
Sirven de base los siguientes ejemplos:
Si α1 = 25° es ηi máx. = cos² 25° = 0,82 con lo cual U/C = 0,45
1,0
ηi cos² α1
0,8
0,6
0,4
α1 = 15
0,2
0 U/C
½ cos α1 cos α1
Capítulo 19 6
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Además de la relación del rendimiento interno con el ángulo de incidencia, es necesario
visualizar la influencia del valor del radio en los casos de rotores de gran sección de paso.
Para un álabe correspondiente a una sección de paso relativamente grande, como por ejemplo,
alguna sección final en la zona de presiones bajas en una turbina de vapor, tal como se
esquematiza en la fig. 12, se puede apreciar que, para una velocidad angular constante ω
existirán dos valores de velocidad tangencial, una correspondiente a la raíz del álabe, Ur = ω . r y
una velocidad de cabeza, UR = ω . R UR
Entonces, aunque en principio se C2R
supongan los valores de la velocidad
W2R
absoluta de entrada C1 iguales para
ambos radios, es decir, C1r = C1R, la
diferencia del los valores de velocidad de C1R
W1R
arrastre producirán vectores de velocidad R
absoluta de salida completamente
distintos en módulo y dirección.
Ello ocurre porque se ha supuesto al
álabe como un cuerpo cilíndrico, es decir,
cuya superficie lateral está compuesto por UR
generatrices paralelas. O sea que la
sección normal del álabe es la misma
para cualquier radio entre el de raíz y el C2r Ur
de cabeza.
Para evitar ese efecto, que a su vez,
W2r
provoca circulaciones y turbulencias
internas que disminuyen el rendimiento
interno del rotor, se construyen álabes
con sección variable a lo largo del radio,
de forma de compensar en cada punto los r
correspondientes triángulos de W1r C1r
velocidades, resultando entonces sus Ur
superficies formadas por generatrices no
paralelas o “alabeadas”, conociéndose
este tipo de diseño como “de reacción
constante” a diferencia de los anteriores, o Fig. 12
“de torbellino libre”.
El de la fig. 12 por lo tanto, corresponde a este último tipo de álabes, cuyo uso queda restringido
por ello a las menores secciones de paso, o sea, a las menores alturas, como las secciones de
alta e iniciales de media presión.
Se puede considerar también la influencia del perfil del álabe para un mismo radio,
analizando los casos extremos de diseño, el álabe plano y el de perfil curvo:
Capítulo 19 7
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Fig. 13
En la fig. 13 se esquematizan ambos tipos de álabes, ninguno de los cuales tiene ya aplicación
práctica, sino que solamente tiene sentido analizarlos como casos teóricos.
Caso de la paleta plana:
Si la paleta se mueve con una velocidad U = ω . r,
C1 U La fuerza del fluido sobre el perfil será:
F = G/g ( C1 – U )
Y la potencia
N = F . U = G/g ( C1 . U - U²)
El valor de U que produce la máxima potencia se
determina en base a la anulación de la derivada
correspondiente:
dN/dU = 0 = G/g . C1 – G/g . 2U ∴ U = ½ C1
entonces, será:
Nmax =G/g ( C1. ½ C1 - ¼ C1² ) = G/g . ¼ C1²
Y el rendimiento interno será entonces,
ηi = Nmax / Nvapor = ( G/g. ¼ C1² ) / ( G/g . ½ C1² ) ∴ ηi = 0,5
Capítulo 19 8
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C2
C1
W1 β1 α1 W2 β2 α2
U1 U2
Fig. 14
Capítulo 19 9
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Acción y reacción:
Una forma rápida de apreciar la diferencia entre ambos tipos de turbinas es mediante la
observación de la variación de los principales parámetros del fluido (vapor) a lo largo de los
escalones de las mismas, dos en este caso.
Para ello, se suponen pérdidas nulas en los
entre hierros y entre las entradas y las
salidas de cada sección de la Fig. 15.
Los parámetros a considerar son:
¾ Presión:........................
¾ Entalpía:.......................
¾ Volumen específico:.....
¾ Velocidad absoluta:......
Utilizando en ambos casos como ejes
correspondientes a cada parámetro, la
dirección tangencial, y el restante, la
dirección axial.
En el primer caso, 15-a, correspondiente al
caso de las turbinas de acción, se puede ESTATOR ROTOR ESTATOR ROTOR
notar que la totalidad de caída entálpica y de t Fig. 15-a
presión se realiza en forma exclusiva en la
e
primera sección estatórica, como asimismo
allí se produce la aceleración del fluido hasta
la máxima velocidad a expensas de dicha
caída entálpica, y con el consiguiente
aumento de volumen específico. De allí en
mas, los parámetros correspondientes a las
funciones de estado permanecen
constantes, y sólo varía la velocidad.
Inversamente, en la fig. 15-b se puede ver
que los parámetros de las funciones de
estado varían prácticamente en forma
continua a lo largo de las distintas etapas de
este tipo de turbinas, que se denominan de
reacción.
Entonces, se podría resumir que la principal
diferencia entre las turbinas de acción y las
de reacción consiste en que en las primeras,
toda la evolución del fluido se efectúa en la
primera sección estatórica, mientras que las
de reacción, la evolución se desarrolla por ESTATOR ROTOR ESTATOR ROTOR
igual tanto en todas las secciones
Fig. 15-b
estatóricas como en las rotóricas.
Ello podría también explicar la razón por la cual se prefiere siempre las turbinas de acción
para las etapas de mas alta presión al principio de la evolución total del vapor, en tanto que las de
Capítulo 19 10
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reacción se utilizan preferentemente en las secciones de menor presión, al final de la evolución
del fluido de trabajo
Los valores de rendimiento interno deducidos hasta ahora corresponden entonces a las
turbinas de acción, ya que toda la evolución del fluido se supuso en el estator, puesto que esa
fue la forma de entender el funcionamiento elemental de las turbomáquinas, precisamente como
trasductores capaces de transformar en energía mecánica la variación de la cantidad de
movimiento de una corriente fluida que había precisamente adquirido energía cinética en las
toberas estatóricas.
Asimismo, esa línea de razonamiento se corresponde con la historia del desarrollo de
estas máquinas, dado que las de acción fueron las primeras desarrolladas, en la cuales se
adoptó el criterio de “escalonamiento” de presiones a los efectos de evitar tener que adoptar
velocidades tangenciales ideales respecto al rendimiento pero no compatibles con la resistencia
de los materiales.
Posteriormente se descubrió la posibilidad de que los canales entre álabes rotóricos
podrían constituir otras tantas toberas convergentes – divergentes, además de canales
desviadores, con lo cual se pudo continuar la evolución del fluido circulante (variación de los
parámetros de estado) en las secciones rotóricas.
Ello trajo aparejado una variación de la presión y entalpía mucho mas gradual a lo largo
del eje de la máquina, con lo cual el rendimiento en general se vio beneficiado.
Se puede definir entonces, un parámetro que exprese el grado de transformación o
evolución que sufre el fluido circulante por la máquina, según lo realice totalmente o solamente
en parte en el estator.
Si H es el salto entálpico total y h el salto entálpico en el escalón ( estator + rotor ),
llamando he al salto en el estator y hr al correspondiente al rotor, se tienen entonces las
siguientes relaciones:
H = Σhi , donde hi es el salto de cada escalón, y en cada escalón es hr = h - he
Entonces, a la relación:
hr / h = 1 – he / h
se la denomina “grado de reacción”.
Capítulo 19 11
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El condensado resultante se extrae de la
carcasa por centrifugación.
Vapor
Vapor de sellos
Condensado
Fig. 17
Este esquema es solamente indicativo, y es a los efectos de señalar un tipo de solución que se
puede considerar como habitual, incluyendo la disposición de los distintos “paquetes”,
individualizados como Turbina de alta, de media y de baja, en los que se notan sentidos de
circulación opuestos de a pares, con el objeto de reducir al mínimo las cargas axiales que en
definitiva deben soportar los vínculos del eje.
Asimismo, dicho eje, en estos casos, se construye por sectores, simplemente uniendo por
medio de bridas los ejes de los distintos “paquetes”, cada uno de los cuales se apoya en
principio, sobre dos cojinetes de empuje radial extremos; quedando restringidos a los extremos,
o bien, a los puntos que se consideren fijos, el o los cojinetes de empuje axial, según el siguiente
esquema de la fig. 18:
Fig. 18
Capítulo 19 12
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En la parte inferior se agrega la representación desde el punto de vista de la vinculación física
como viga hiperestática, sometida a flexo-torsión.
Se nota asimismo, que la unión bridada central del eje hace que se lo considere como una sola
pieza.
Pese al alto grado de hiperestaticidad que presentan los árboles y sus dimensiones acordes con
las potencias a transmitir, presentan una significativa flecha de deformación estática por peso
propio.
Estas flechas de deformación son las que limitan inferiormente los huelgos principalmente
radiales, haciendo necesario un valor suficiente como para que no se presenten problemas de
interferencia entre el rotor y el estator.
Pero las deformaciones elásticas no se limitan solamente a las producidas por el peso de los
rotores, sino que existen deformaciones dinámicas debidas a las muy pequeñas excentricidades
del baricentro de cada sección. Para un caso como el de la fig. 19, suponiendo una masa m con
una excentricidad estática e, la deformación total en movimiento con una velocidad angular ω
será fT, tal que se cumpla: Fcentrífuga
Fcentrífuga = m.e.ω 2 m
Y siendo f la deformación específica fT e
del eje (por unidad de carga), se
plantea: R
fT − e
R = f
Fig. 19
donde R es la reacción elástica del eje al ser sometido a una deformación elástica de valor fT - e
por lo cual si supone el equilibrio se cumplirá:
fT − e
= m.e.ω 2
f
por lo tanto, se puede calcular la deformación o flecha total en función de la excentricidad, la
deformación específica del material del eje y la masa excéntrica:
e
fT =
1 − f .m.ω 2
ello implica entonces, que una masa m con una excentricidad e respecto del eje geométrico de
giro producirá una deformación total fT a la velocidad de giro ω, por lo cual, si se considera
cualquieer plano que contenga al eje, como el vertical, aparecerán entonces fuerzas de tipo
FZ = Fcentrífuga . cos ω.t
O sea que el eje se puede considerar sometido a un esfuerzo variable con período igual al
número de vueltas n al que gira.
Pero como todo sistema elástico posee una frecuencia propia de resonancia, en la cual
las amplitudes de las deformaciones tienden a crecer indefinidamente, en este caso se deberá
evitar velocidades de giro que impliquen riesgo de resonancia del eje.
Para calcular en forma sencilla dicho régimen, se pueden efectuar las siguientes
consideraciones:
Resonancia ⇒ fT → ∞ ∴de la expresión correspondiente resulta para f.m.ω² = 1
entonces, se deduce la velocidad angular crítica:
1 30ω k
ωk = → nk =
Capítulo 19 f .m 13 π
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Normalmente el conjunto rotor se puede considerar compuesto por una serie de masas
m i coincidentes con cada una de las ruedas y la propia del eje (cuando físicamente es una
pieza separada del resto), existiendo para este caso un método aproximado debido a
Dunkerley para calcular la velocidad angular crítica de un conjunto, de acuerdo al siguiente
criterio:
Para cada una de las n masas a considerar, se puede suponer que la deformación total
del eje resulta la sumatoria de cada una de las deformaciones parciales debidas a cada una de
las masas excéntricas; entonces, para una será:
1 G1 g
ω12 = ; m1 = ∴ ω12 =
m1. f1 g G1. f1
Y la superposición de todos los efectos debidos a cada una de las masas excéntricas vendrá
dado por la siguiente expresión:
1
≅
1
+
1
+ .... +
1
=
1
( f1 + f 2 + .... + f n ) ≤
1
ω 2
k ω 2
k1 ω 2
k2 ω 2
kn g ω 2
k real
Otro aspecto a tener en cuenta en el equilibrio mecánico del eje es el referido a los
empujes axiales debidos principalmente a los conjuntos de reacción.
En la fig. 18 se representó el apoyo fijo del extremo izquierdo por medio de dos cojinetes de
empuje axial actuando a ambos lados de un collar.
Este tipo de solución no siempre es posible, ni tampoco resulta la mejor solución mecánica,
sobre todo, cuando no se pueden adoptar configuraciones de flujos opuestos como la indicada
en la fig. 17.
En esos casos se recurre a los “cilindros compensadores” que equilibran el empuje por
medio de las reacciones de las presiones de cada etapa, de acuerdo al esquema de la fig. 20:
Émbolos de
compensación admisión
Fig. 20 escape
Capítulo 19 14
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Todos los conjuntos estatóricos, incluyendo las primeras coronas de toberas, se montan sobre
las “cajas”, que son al estator lo que el eje al rotor, es decir, que les proporcionan la debida
sustentación, incluyendo las compensaciones por esfuerzos mecánicos y térmicos.
Por esta razón, se tratan de elementos complejos que se pueden considerar compuestos
por los siguientes elementos, aunque estén formando normalmente una sola pieza, como se
indica en la fig, 21:
Semi-rodete estator
Carcasa externa Cajas internas Pata de fijación
de chapa soldada de acero fundido
Espárragos
de fijación
y centrado
Conducto
de vapor
Laberintos
de sello
Ruedas de
álabes Conjunto
Fig. 21 rotor
El dimensionamiento de las secciones de paso del vapor en los conductos puede efectuarse en
primera aproximación, en base a la consideración de una masa unitaria que evoluciona en forma
adiabática y reversible desde las condiciones de entrada hasta las de salida (de la tobera).
En el diagrama entálpico – entrópico de Mollier se
i p0
determina el punto A representativo del estado inicial
i0 A p1
del vapor, y por allí se traza una paralela al eje i
hasta cortar a la isobara correspondiente a la presión p2
de salida de la tobera determinando el punto S, i1 p3
1
como se indica en el esquema de la fig. 22. Donde ps
esta recta corta a las isobaras pi se determinan los i2
2
puntos 1, 2 y 3.
Trazando por estos puntos paralelas al eje s, se i3
3
determinan las entalpías correspondientes ii. is
Con las ii se determinan los Δii = i0 – ii y con dichos S
s
valores, las velocidades ωi = 91,53.√ Δii con lo cual
se puede efectuar una representación en función de Fig. 22
las presiones, tal como se indica en el diagrama de
la fig. 23, en el cual se supuso que a la entrada de la p0
tobera, el vapor en las condiciones iniciales se p1
encuentra en reposo, es decir, ω0 = 0.
En dicho gráfico, si la cantidad de puntos es p2
suficiente, se puede observar la forma en que varía
la velocidad en el escurrimiento ideal en función de p3
la caída de presión.
Se observa que se trata de una función continua, sin ps
singularidades, de igual forma si se hubiese
representado la variación de la velocidad con la ω
entalpía. Fig. 23
Considerando que para una sección cualquiera F se
cumple p
G = F . ω . ρ y como ρ = 1/v ∴ F = G . v / ω p0 Fo = ∞
Capítulo 19 16
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En la sección mínima se debe cumplir que dF=0 en la expresión (1) se tiene entonces:
ω dv - v dω =0 o sea, ω dv = v dω ∴ dω = ω/v .dv
reemplazando en la (3):
1 ω 1 ω2 dp 1 ω 2 p 1 ω2
− vdp = ω . dv = dv → - = de la (2) es − χ = ∴ p.g.v.χ = ω 2
g v g v dv g v 2 v g v2
de donde resulta:
ω = g .χ . p.v
Esta relación se puede definir también como “velocidad característica adiabática del sistema
fluido”, y que representa la velocidad de propagación de una perturbación infinitesimal en el seno
del fluido circulante.
Para un fluido en reposo, la velocidad de propagación de la perturbación coincide con la del
sonido; si el fluido se mueve con una velocidad c, la velocidad del frente esférico de propagación
de la perturbación se compone vectorialmente con la del fluido, dándose los casos de la fig. 25:
ωK.3t
ωK.3t
ωK.2t
ωK .t
ωK .t c < ωK
c=0 c > ωK
ωK.2t
Fig. 25
Se define la relación M = c / ωK denominada número de Mach, dándose los siguientes casos:
M < 0,3 ⇒ movimiento hiposónico
M < 1 ⇒ movimiento subsónico
M ≅ 1 ⇒ movimiento transónico
M = 1 ⇒ movimiento sónico
Capítulo 19 17
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M>1 ⇒ movimiento supersónico
M>5 ⇒ movimiento hipersónico
El caso particular para c = ωK (M=1) se puede representar como se indica en la fig. 26:
c = ωK
Fig. 26
Considerando que
dρ dρ
dQ + dQi = T .dS = dI − ∴ dQi = dL p = dI − − dQ → dL + dQ = c.dc + dI
ρ ρ
Expresión esta última que puede considerarse como la ecuación de la energía en un
escurrimiento expresada en términos termodinámicos aplicable a un análisis fluidodinámico.
En este caso, por tratarse de un flujo adiabático, es dQ=0, entonces:
c22 − c12
dI + cdc = 0 intregrando, = I1 − I 2 = ΔI
2
⎡ m ⎤ ⎛ kcal ⎞
si c1 ≅ 0 → c2 = c ⎢ ⎥ = 2ΔI ( joule) ó c = 91,53 ΔI ⎜⎜ ⎟
⎟
⎣⎢ seg ⎦⎥ ⎝ kg ⎠
Que son las expresiones ya obtenidas por otros análisis.
De la (1) es:
dL –dLp = c.dc + v . dp (2)
Capítulo 19 18
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y como dL + dQ = c.dc + dI (3), si se trata de un flujo adiabático
y además, reversible (sin rozamientos) ni trabajo exterior, o sea, dQ=0; dL=0 y dLp =0
χ −1
⎡ ⎤
2 χ ⎢ ⎛⎜ p ⎞⎟ χ ⎥
c= ⎢1 − ⎥
χ − 1 ⎢ ⎜⎝ p0 ⎟⎠ ⎥
⎣ ⎦
de la ecuación (a) es χ
G / ρ =G . v = Ω .c ∴ c = G .v / Ω y como p . v = cte., resulta
χ +1
⎡ 2
⎤
G ⎛
2.g.χ p1 ⎢⎜ p2 ⎟ ⎞ χ ⎛ p ⎞ χ
⎥ ⎛ kg ⎞⎟
= . ⎢ − ⎜ 2 ⎟ ⎥⎜
Ω2 χ − 1 v1 ⎢⎜⎝ p1 ⎟⎠ ⎜⎝ p1 ⎟⎠ ⎥ ⎜⎝ m 2 .seg ⎟⎠
⎣ ⎦
Lo cual se puede expresar también de la siguiente forma:
χ +1
⎡ 2
⎤
G ⎛ ⎞
2.g.χ ⎢⎜ p 2 ⎟ χ ⎛ p ⎞ χ
⎥ p p
= .⎢ − ⎜ ⎟ ⎥. 1 = ψ . 1
2
Ω2 ⎜
χ − 1 ⎢⎝ p1 ⎠⎟ ⎜ ⎟
⎝ p1 ⎠ ⎥ v1 v1
⎣ ⎦
Donde se puede notar que el factor Ψ depende solamente de la relación entre las presiones de
entrada y salida, mientras que el otro factor es representativo del estado inicial del fluido.
Asimismo, el factor G/Ω2 representa al peso de fluido por
m² de sección y por unidad de tiempo que atraviesa la
Ψ
sección de salida Ω2. Asimismo, se nota que la función Ψ
Ψmax
se anula para p2 = 0 y para p2 = p1 según se puede ver en
el gráfico de la fig. 27.
Asimismo, su máximo se encuentra haciendo
χ
dϕ p 2 p k ⎛⎜ 2 ⎞⎟ χ −1
=0 para = =
⎛ p2 ⎞ p1 p1 ⎜⎝ χ + 1 ⎟⎠ p2/p1
d⎜ ⎟
⎜p ⎟
⎝ 1⎠ p2/p1 = pk / p1 1
Para esa relación de presiones pasará por la sección la
máxima cantidad de fluido por unidad de sección y de Fig. 27
tiempo.
Esa sección entonces, deberá ser la mas estrecha del canal; y por lo que se ve, la
sección va disminuyendo desde la sección de entrada hasta que la presión alcanza el
valor
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χ
⎛ 2 ⎞ χ −1
p k = p1 .⎜ ⎟
⎜ χ + 1⎟
⎝ ⎠
A ese valor se lo denomina “presión crítica”, y luego la sección vuelve a crecer mientras la
presión sigue disminuyendo.
La velocidad en la sección crítica se deduce de la expresión Ω =G . v / c haciendo
dΩ c.dc dp dp
= 0 y como = −v.dp que vale c k = g. = g.
dp g d
1 dρ
v
κ κ
Si se calcula la derivada considerando la relación de las adiabáticas pk.vk = p1.v1 se deduce la
expresión
ck = g .χ . pk .vk
de la velocidad en la sección mas estrecha, la cual coincide con la del sonido en el fluido para el
estado correspondiente; aplicando entonces nuevamente la relación de las adiabáticas, en este
caso entre las secciones de entrada y la mas estrecha (crítica), se tiene:
2 gχ
ck = . p1 .v1
χ +1
entonces, la caída entálpica entre la sección de entrada y la sección crítica será:
A 2 χ
hk = .c k = A. . p1 .v1
2g χ +1
asimismo, el flujo de masa por unidad de sección y tiempo será:
1
⎛G⎞ ⎛ 2 ⎞ χ −1 2 gχ p1 ⎡ kg ⎤
⎜⎜ ⎟⎟ = ⎜ ⎟ . . ⎢ ⎥
⎜
⎝ Ω ⎠ max ⎝ χ + 1 ⎟⎠ χ + 1 v1 ⎣⎢ m 2 .seg ⎦⎥
en base a las anteriores expresiones se deducen los siguientes valores típicos para gases
perfectos y vapor como se consignan en la siguiente Tabla 1:
Aire 1,41 0,5270 1,576 0,83 3,38. p1/v1 2,15 p1/v1 0,776 p1/v1
Vapor sat. 1,135 0,5774 ------ ------ 3,23 p1/v1 1,99 p1/v1 0,72 p1/v1
Vapor sobrec. 1,30 0,5457 ------ ------ 3,33 p1/v1 2,09 p1/v1 0,754 p1/v1
Tabla 1
Por lo tanto, en un escurrimiento adiabático, mientras la presión de salida sea p2 ≥ pk la tobera
disminuirá paulatinamente la sección entre la entrada y la salida, pero si es p2 < pk la tobera se
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p1 p2 ≥ pk p1 p2 < pk
Fig. 28
Si se trata entonces de determinar la ley de variación de las presiones a lo largo de una tobera
convergente-divergente a partir de los datos de entrada, p1 , v1 y la presión final p2 < pk y para un
determinado flujo de vapor G [kg/seg], se obtienen dos curvas, como se demuestra a
continuación.
Dado que se puede determinar la sección en cada punto, también es posible conocer en cada
punto la relación
G
G
=ϕ
p1
→ ϕ= Ω
Ω v1 p1
v1
Y que se puede graficar en función de la relación p2 / p1, como se ve en la fig. 29:
Ψ pk
p1
A B
ΨA,B
pB/p1
p2/p1
1
Fig. 29
Se puede notar que para un mismo valor de Ψ existirán dos valores de presión, pA y pB para una
misma sección, y solamente coinciden en la sección mas estrecha.
Por ello. En una tobera existirán dos curvas teóricas de variación de la presión, según se
indica en la fig. 30, en la cual se pueden individualizar ambos puntos A y B.
Es decir, que partiendo de una determinada presión p1, la expansión se realiza en forma
uniforme hasta el valor crítico pK, a partir del cual, y según sea el valor de la contrapresión de
salida p2, podrá variar según las posibilidades que se señalan como las curvas K-B’ o K-B.
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A B’ 2’
p1
K
pK
A’ B
2
p2
Fig. 30
Se puede ver entonces, que para una presión de salida comprendida entre p2 y p2’ la
variación de presión seguirá alguna de las curvas intermedias, las cuales se pueden considerar a
partir de un punto de la curva original, con una zona de inestabilidad limitada.
Asimismo, se puede señalar el lugar geométrico de los puntos en los cuales cesa la
inestabilidad en la variación de presión para cada caso de valor de contrapresión, como la curva
de trazos a partir del punto K.
Pero esas inestabilidades en el gráfico se traducen en vibraciones en la vena de vapor,
por lo que el rendimiento en términos reales, tiende a disminuir.
Para el caso de la tobera convergente, la presión en la desembocadura decrece a medida que lo
hace la contrapresión, hasta que ésta llega al valor crítico, a partir del cual, la presión de salida
permanece constante (pk) aunque la contrapresión se haga menor; de igual forma con el caudal
G, que para un estado inicial irá en aumento a medida que disminuya la contrapresión, pero a
partir del valor crítico, permanecerá constante por mas que disminuya p2.
En realidad, tanto en las toberas convergentes como en las convergentes – divergentes, el
caudal de vapor varía entre cero (para p2 = p1) y el máximo correspondiente al de p2 = pk
solamente
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