La primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista español Miguel
Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí
proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo
también relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello BalboLa primera mención escrita de este personaje mítico proviene del cronista
español Miguel Cabello Balboa, que en su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra
como Naymlap. De allí proviene la variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto
Ruviños y Andrade, siguiendo también relatos orales, relata básicamente la misma
leyenda, mencionando al personaje como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños
Andrade escribió su crónica sin conocer la de Cabello BalboLa primera mención escrita de
este personaje mítico proviene del cronista español Miguel Cabello Balboa, que en
su Miscelánea Antártica (1586) lo nombra como Naymlap. De allí proviene la
variante Naylamp. Dos siglos después, Modesto Ruviños y Andrade, siguiendo también
relatos orales, relata básicamente la misma leyenda, mencionando al personaje
como Namla (1782). Cabe resaltar que Ruviños Andrade escribió su crónica sin conocer la
de Cabello Balbo