UNIVERSIDAD CATÓLICA LOS ÁNGELES DE CHIMBOTE
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
TEMA:
“DELITOS CONTRA LA CONFIANZA Y LA BUENA FE EN LOS NEGOCIOS”.
CURSO:
DERECHO PENAL ESPECIAL
DOCENTE TUTOR:
EDILBERTO CLINIO ESPINOZA CALLÁN
ALUMNA:
FLOR DENISSE SANDOVAL LLONTOP
CICLO:
IV
TRUJILLO 2020
DELITOS CONTRA LA CONFIANZA Y LA BUENA FE EN LOS NEGOCIOS
Introducción
Delito es definido por cada escuela o tendencia doctrinaria; el delito es una valoración jurídica
que ha ido cambiando con los tiempos, así por ejemplo en los pueblos de la antigüedad (Oriente,
Grecia, y Roma), se admitía la responsabilidad por el resultado dañoso siendo ello una valoración
objetiva por eso se estimó a los animales como responsables.
De cuanta escuela doctrinaria existe, es posible extraer al tratar de definir el delito un
denominador admitido por todas ellas la ley la conducta humana penada por la ley he allí la idea
primigenia del delito.
Características
Las características del delito están dadas en la definición dogmática del mismo:
Actividad
Tipicidad
Antijurídica
Imputabilidad
Culpabilidad
Condicionalidad objetiva
Punibilidad
Que nos dice AHRENS “EL DERECHO LESIONADO POR UN ATAQUE DIRECTO CUANDO LA
VOLUNTAD DE UNA PERSONA SE HA DIRIGUIDO A REALIZAR UN ACTO (DE ACCION O DE
OMISION) POR EL QUE QUEDA INMEDIATA MENRE LESIONADO EL DERECHO DE UNA
PERSONA FISICA Y MORAL”.
ANTECEDENTES
Delitos contra la confianza y la buena fe en los negocios en la legislación nacional, con referencia
especial al artículo 209 del Código Penal.
Una de las innovaciones más importantes que ha traído consigo el nuevo Código Pena
promulgado en nuestro medio en el año de 1991, ha sido la incorporación en su título sexto de
los denominados “delitos contra la confianza y la buena fe en los negocios”. Aunque es cierto
que en términos de rigurosidad y sistemática los delitos que aparecen en este capítulo no
necesariamente guardan relación con los fundamentos establecidos para la configuración de los
llamados “delitos económicos” la Ley de Reestructuración Empresarial (Decreto Ley 26116 de
fecha 30 de diciembre de 1992) el procedimiento concursal ordinario y el procedimiento
concursal preventivo. Conforme a lo señalado en los artículos
209 y 211 del Código Penal, los procedimientos referidos no aparecen en los tipos penales ni se
hace expresa referencia a ellos.
Son tres capítulos:
1. Atentados contra el sistema crediticio
2. La usura
3. Delito del libramiento y el código indebido
Lo que se puede entender del título lo que se protege es la confianza al sistema crediticio
El bien jurídico objeto de protección penal El bien jurídico objeto de protección en los delitos de
insolvencia es el derecho que tienen los acreedores a satisfacer sus créditos en el patrimonio
del deudor.
Esta teoría considera que de lo que se trata es proteger el aspecto patrimonial, partiendo de la
premisa de que se trata de intereses de tal naturaleza que se ven afectados por el
incumplimiento de su pago completo y regular.
Existen ciertas variantes:
Su fundamento, en todo caso, se encuentra en la obligación que se impone al deudor, al
disponerse que responda de sus deudas con todos sus bienes presentes y futuros. En virtud del
tal compromiso legal, el deudor viene a convertirse en una especie de gestor de negocios ajenos
en el que los acreedores depositan su confianza (o, por lo menos de que no se comporte
fraudulentamente), sabiendo, además, que, en caso de incumplimiento, podrán satisfacer sus
créditos en su patrimonio. El propósito de garantizar penalmente esa posibilidad es, pues, lo que
constituye el contenido sustancial de los delitos de insolvencia.
LA USURA
La usura constituye el interés excesivo sobre un prestamos, (spota) admite a la usura como un
negocio jurídico en lo cual alguien explotando el estado de necesidad (y en otras la ligereza,
inexperiencia o debilidad ajena), se hace prometer una prestación excesiva en relación a la que
se entrega o promete.
Usura crediticia:
Implica el otorgamiento del préstamo con lucro desmedido para algunos.
Usura real:
Donde se aprovecha de la necesidad de otro mediante la concertación de contratos no
crediticios tales como compra -venta, prestación de servicios, locación de obras etc.
Usura social:
Donde se explota un estado de necesidad social o estado de necesidad popular que se puede
adoptar la forma de expoliación indiscriminada como el agio o el monopolio la modalidad de
hechos punibles que afectan el régimen económico público y que frecuentemente sucede en
épocas de guerra o crisis económicas.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Luis Lamas Puccio, GARCÍA CAVERO,
[Link]
[Link]/[Link]/iusetveritas/article/view/12395
Diccionario de derecho penal