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Ensayo sobre el Amparo en Guatemala

Este documento presenta información sobre el origen y procedencia del amparo en Guatemala. Brevemente describe que el amparo tiene como objetivo proteger los derechos constitucionales de las personas ante amenazas o violaciones por parte de autoridades públicas o privadas. Además, provee antecedentes históricos sobre cómo el amparo se deriva de la institución del hábeas corpus en Inglaterra y cómo fue evolucionando en la legislación guatemalteca a lo largo del siglo XIX y principios del siglo XX.
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Ensayo sobre el Amparo en Guatemala

Este documento presenta información sobre el origen y procedencia del amparo en Guatemala. Brevemente describe que el amparo tiene como objetivo proteger los derechos constitucionales de las personas ante amenazas o violaciones por parte de autoridades públicas o privadas. Además, provee antecedentes históricos sobre cómo el amparo se deriva de la institución del hábeas corpus en Inglaterra y cómo fue evolucionando en la legislación guatemalteca a lo largo del siglo XIX y principios del siglo XX.
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UNIVERSIDAD DA VINCI DE GUATEMALA

CARRERA: LICENCIATURA EN CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIALES.

FACULTAD: CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIALES

CATEDRATICO: Elmer Ariel de León López

ESTUDIANTE: Ihajaira Anajhaxel Morales Castillo

CARNÉ: 201725126

TRABAJO: Ensayo del Amparo

CURSO: DERECHO Constitucional

SEMESTRE: Quinto Semestre


Procedencia de Amparo:
De conformidad con el Artículo 10 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad: “La procedencia del amparo se extiende a toda situación que sea
susceptible de un riesgo, una amenaza, restricción o violación a los derechos que la
Constitución y las leyes de la República de Guatemala reconocen, ya sea que dicha
situación provenga de personas y entidades de derecho público o entidades de derecho
privado”.

Además de lo indicado, dicho Artículo también individualiza los casos de procedencia del
Amparo, indicando que toda persona tiene derecho a pedir Amparo en los siguientes casos:

Para que se le mantenga o restituya en el goce de los derechos y garantías que establece la
Constitución o cualquier otra ley.
Para que se declare en casos concretos que una ley, un reglamento, una resolución o acto
de autoridad, no obligan al recurrente por contravenir o restringir cualesquiera de los
derechos garantizados por la Constitución o reconocidos por cualquiera otra ley.
Para que en casos concretos se declare que una disposición o resolución no meramente
legislativa del Congreso de la República; no le es aplicable al recurrente por violar un
derecho constitucional.
Cuando la autoridad de cualquier jurisdicción dicte reglamento, acuerdo o resolución de
cualquier naturaleza, con abuso de poder o excediéndose de sus facultades legales, o
cuando carezca de ellas o bien las ejerza en forma tal que el agravio que se causare o pueda
causarse no sea reparable por otro medio legal de defensa.
Cuando en actuaciones administrativas se exijan al afectado el cumplimiento de requisitos,
diligencias o actividades no razonables o ilegales, o cuando no hubiere medio o recurso de
efecto suspensivo.
Cuando las peticiones y trámites ante autoridades administrativas no sean resueltos en el
término que la ley establece, o de no haber tal término, en el de treinta días, una vez
agotado el procedimiento correspondiente; así como cuando las peticiones no sean
admitidas para su trámite.
En materia política, cuando se vulneren derechos reconocidos por la ley o por los estatutos
de las organizaciones políticas. Sin embargo, en materia puramente electoral, el análisis y
examen del tribunal se concretará al aspecto jurídico, dando por sentadas las cuestiones de
hecho que se tuvieron por probadas en el recurso de revisión.
En los asuntos de los órdenes judicial y administrativo, que tuvieren establecidos en la ley
procedimientos y recursos, por cuyo medio puedan ventilarse adecuadamente de
conformidad con el principio jurídico del debido proceso, si después de haber hecho uso el
interesado de los recursos establecidos por la ley, subsiste la amenaza, restricción o
violación a los derechos que la Constitución y las leyes garantizan.

Improcedencia del Amparo


Lógica y jurídicamente resulta apreciar que la improcedencia del Amparo significa que los
argumentos vertidos por la parte amparista no encuadran en los casos de procedencia
referidos, derivado del estudio realizado por el tribunal de Amparo respecto a determinar
que lo actuado o resuelto por el sujeto pasivo no viola derecho fundamental alguno del
solicitante. En estos casos el tribunal constitucional debe declarar que el Amparo es
“denegado”, como lo contempla el Artículo 42, segundo párrafo, de la ley de la materia. El
caso más común por el que se deniega el Amparo se debe a la inexistencia de un agravio
personal y directo sobre la parte postulante, es decir, que el tribunal establece que el sujeto
pasivo enmarcó su acto o resolución conforme a la Constitución Política de la República y
demás leyes, sin causar violación a derecho alguno, pues el simple hecho de que la parte
amparista no esté conforme a lo actuado o a lo resuelto, no significa que se haya violado el
o los derechos invocados.
Además pueden concurrir otros casos por los que el Amparo es denegado, tales como:
inobservancia del principio de definitividad, falta de legitimación activa o pasiva, por
extemporáneo y por falta de cumplimiento de requisitos; sin embargo, cuando concurren
estos casos el tribunal de Amparo está facultado para suspender el trámite de este proceso,
según la doctrina de la Corte de Constitucionalidad, por lo que, en la resolución definitiva
no se “deniega” el Amparo –porque no es sentencia-, sino que se declara la suspensión del
trámite de éste; sin embargo, si dichos presupuestos no se observan en el inicio del trámite
del proceso, se deben resolver en sentencia.

El doble grado de la acción de amparo en Guatemala:


En los asuntos de doble grado, son apelables los autos por los cuales el tribunal originario
deniegue, conceda o revoque el amparo provisional, así como aquellos en los que se
conforme el otorgamiento o la denegatoria con base en nuevos elementos de examen.

Antecedentes históricos y definición de Amparo


Aspectos preliminares sobre el Amparo
De manera que las interrelaciones de las personas se han ido desarrollando, los derechos y
obligaciones de éstas también se han ampliado, circunstancia que ha sido relevante para que
el derecho se fortalezca y extienda sus alcances, tanto en forma coercitiva para exigir el
cumplimiento de obligaciones, como en forma garantista para tutelar el goce y ejercicio de
derechos.
En Guatemala la Constitución Política de la República provee los medios, instrumentos e
instituciones destinados a asegurar el respeto, efectividad del goce y exigibilidad de los
derechos de las personas individuales consagrados en la misma, a través de las llamadas
garantías constitucionales, las que se encuentran reguladas en el Título VI de la Carta
Magna, constituyen un bastión muy importante para el irrestricto respeto a los derechos
humanos y contribuyen al fortalecimiento del estado de derecho.
Dichas garantías son la exhibición personal, como garantía de la libertad individual; la
inconstitucionalidad de leyes, de carácter general y en casos concretos, como garantía de la
supremacía constitucional; y el Amparo, como garantía contra la arbitrariedad, siendo esta
última institución el tema especial de la presente investigación.
La Constitución Política de la República de Guatemala en su Artículo 265 regula que “Se
instituye el amparo con el fin de proteger a las personas contra las amenazas de violaciones
a sus derechos o para restaurar el imperio de los mismos cuando la violación hubiere
ocurrido. No hay ámbito que no sea susceptible de amparo, y procederá siempre que los
actos, resoluciones, disposiciones o leyes de autoridad lleven implícita una amenaza,
restricción o violación a los derechos que la Constitución y las leyes garantizan”.

Por su parte, la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad, Decreto


Número 1-86, promulgado por la Asamblea Nacional Constituyente, que cobró vigencia el
14 de enero de 1986, en su condición de cuerpo de normas fundamentales, desarrolla todo
lo relativo a la justicia constitucional en lo que respecta al Amparo, la Exhibición Personal
y la Inconstitucionalidad de las Leyes, tanto a nivel general como en casos concretos, en
cuanto a la última institución mencionada.

1.2 Antecedentes históricos


El origen del Amparo deriva primeramente de la institución llamada HÁBEAS CORPUS,
la cual fue creada por el Rey de Inglaterra, Juan Sin Tierra, en el año 1215, por imposición
de los señores prelados, su objetivo era amparar a las personas contra la violación de sus
derechos y ésta comprendía garantías de carácter personal y patrimonial. Posteriormente, en
1679 se emitió la Ley de Hábeas Corpus con el propósito de garantizar la efectividad del
principio de libertad individual, la que fue ampliada en 1816, con el objeto de garantizar a
los ciudadanos la libertad individual y poner a su alcance un medio eficaz de obtener el
amparo inmediatamente cuando sus derechos fundamentales fueran violados. Con esta
institución, hábeas corpus, se pretendía garantizar no sólo la libertad individual de la
persona sino también la corporal, tomando en cuenta que en esa época la misma era parte
de la inviolabilidad del domicilio como única libertad o derecho individual reconocido. En
lo que se refiere a Guatemala, el primer antecedente del Amparo, respecto a su legislación,
fue contemplada en la Ley Constitucional de 1839, donde se regularon en forma confusa las
garantías constitucionales y no se establecieron mecanismos adecuados para que éstas, en
función de protectoras de derechos individuales fundamentales, fueran eficaces y dada su
ineficacia, produjo como consecuencia que fueran casi nulas.

En 1885 se produjo la reforma Constitucional, en la que se introdujo figuras que


constituyeron una base real para el Amparo, tales como la responsabilidad civil y criminal
de los funcionarios públicos en el ejercicio de su conducta oficial.
Al pretenderse la reconstrucción de la Federación Centroamericana, en 1898, se suscribió el
Tratado de La Unión Centroamericana, en el que se estableció el derecho a pedir y obtener
protección contra cualquier autoridad o individuo que conculcara los derechos individuales
fundamentales reconocidos en la Constitución.
Con la dimisión del presidente Manuel Estrada Cabrera, en 1920, se reformó la
Constitución y se crearon mecanismos de garantía para proteger de manera más efectiva los
derechos individuales del hombre, habiéndose instituido la Exhibición Personal, lo que
produjo en forma más precisa una estructuración formal del Amparo, a tal grado que se
estableció que una Ley Constitucional anexa, desarrollaría tal garantía, aunque la misma
nunca llegara a promulgarse.
La Constitución Federal fue promulgada en 1921, en la que se regularon normas contra la
violación de garantías constitucionales, como el Amparo. Se creó la ley reguladora de la
materia en la que se estableció el derecho que tiene toda persona de pedir Amparo, entre
otros casos, para que se le mantenga o restituya en el goce de las garantías que la
Constitución establecía; para que en casos concretos se declare que una ley, un reglamento
o una disposición de autoridad, no le es aplicable por ser inconstitucional; para su
inmediata exhibición, cuando estuviere ilegalmente presa, detenida o cohibida de cualquier
manera en el ejercicio de su libertad individual o sufriera gravámenes indebidos.
En la Constitución de 1945 se establecieron y desarrollaron en mejor forma los principios
fundamentales del Amparo, y es aquí cuando surge la inconstitucionalidad de las leyes
cuando éstas disminuyan, restrinjan o tergiversen las normas constitucionales.
La Asamblea Nacional Constituyente, en 1948 promulgó la Ley de Amparo, Hábeas
Corpus y de Constitucionalidad, con el objeto de crear normas que garantizaran el debido
respeto a las libertades ciudadanas, derechos del hombre y normas fundamentales.
Esta Ley representó un avance en el desarrollo y evolución de la institución del Amparo en
Guatemala, ya que su regulación alcanzaba como actos susceptibles de impugnación, no
sólo los actos del Estado sino también de las entidades privadas de naturaleza civil como:
asociaciones, sindicatos, sociedades, etcétera.
En la Constitución de 1956, en el Título de los Derechos Humanos, se designó un capítulo
especial denominado AMPARO, cuya función principal era proteger las garantías
individuales y la invulnerabilidad de los preceptos que la Constitución establecía.
En la Constitución de 1965 se le confirió al Amparo la función protectora de los
particulares contra la violación de los derechos consagrados en ella, derivados de actos de
los Organismos del Estado, así también contra actos de particulares y como un medio de
control de la constitucionalidad de las leyes en casos concretos.

En el año de 1985 se promulgó nuestra actual Constitución, la que en su estructura


contempla: en su parte dogmática, las garantías individuales y sociales; en la orgánica, la
estructura y organización del Estado, así como de los órganos y entidades que lo
conforman; y en la práctica, las garantías constitucionales y defensa del orden
constitucional, en la cual se encuentra regulado el Amparo, el que tiene por objeto proteger
a las personas contra las amenazas de violaciones a sus derechos y para restaurar el imperio
de los mismos cuando la violación hubiere ocurrido; además establece que no hay ámbito
que no sea susceptible de Amparo, y procede siempre que los actos, resoluciones o
disposiciones de autoridad lleven implícito una amenaza, restricción o violación a los
derechos que la Constitución y las leyes garantizan.
1.3 Acepciones del Amparo En el ámbito jurídico y doctrinario se discute sobre la esencia
conceptual del Amparo, respecto a la interrogante si esta garantía constitucional puede
considerarse como acción, recurso, proceso o juicio.
Debido a que no existe uniformidad en su denominación, es importante hacer referencia a
cada uno de estos elementos conceptuales.
1.3.1 Definición de acción Uno de los conceptos más comunes con lo que se trata de
equiparar al Amparo, es con la atribución que éste es una acción; sin embargo, para
establecer si el Amparo constituye o no una acción, se citan las siguientes definiciones
doctrinarias de la acción:
[Link] acción es un derecho potestativo que obra como condición para la actuación de la
voluntad de la ley, a través de los órganos jurisdiccionales del Estado”.
[Link] la facultad de invocar la autoridad del Estado para la defensa de un derecho”
[Link] poder jurídico que tiene todo sujeto de derecho, de acudir a los órganos
jurisdiccionales para reclamarles la satisfacción de una pretensión”. “Este poder jurídico
compete al individuo en cuanto tal, como un atributo de su personalidad. Tiene en este
aspecto un carácter rigurosamente privado. Pero al mismo tiempo, en la efectividad de ese
ejercicio está interesada la comunidad, lo que le asigna el carácter público. Mediante la
acción se realiza la jurisdicción, vale decir se realiza efectivamente el derecho.
Definición de recurso
En el vulgo jurídico guatemalteco, al Amparo también se le denomina con este concepto;
sin embargo, para determinar si tal denominación se encuentra o no conforme a derecho, es
importante citar las siguientes definiciones referentes al recurso:
acto procesal en cuya virtud la parte que se considera agraviada por una resolución judicial
pide su reforma o anulación, total o parcial, sea al mismo juez o tribunal que la dictó, o a un
juez o tribunal jerárquicamente superior.
medio que concede la ley procesal para la impugnación de las resoluciones judiciales, a
efecto de subsanar los errores de fondo o los vicios de forma en que se haya incurrido en
dictarlas”
De estas definiciones pueden citarse las siguientes características del recurso: -Es un acto
que forma parte de un proceso. -Quien lo interpone debe estar legitimado para el efecto,
derivado de algún agravio con la emisión de una resolución, ya sea judicial o
administrativa.
-La pretensión de quien hace uso del recurso es que tal resolución sea enderezada conforme
a los intereses de éste, ya sea reformándola o anulándola en lo que corresponda a dicha
pretensión, por la misma autoridad que la dictó o por otra autoridad superior a ésta. Por
consiguiente, también podemos definir que recurso es el acto dentro de un proceso por el
que una persona que resulta agraviada con la emisión de una resolución, ya sea judicial o
administrativa, con legitimación para el efecto, acude ante el mismo órgano o autoridad que
la dictó o ante el superior jerárquico, solicitando se reforme o revoque dicha resolución,
atendiendo a la pretensión invocada. Aunque en nuestro medio como ya se indicó la idea
más generalizada de considerar al Amparo es como un recurso, esta nominación no es
apropiada, puesto que éste
el recurso es un medio de impugnación que requiere de un procedimiento anterior y puede
ser resuelto por el mismo órgano que dictó la resolución o bien por un superior jerárquico.
Este efecto procesal no sucede en el caso del Amparo, ya que con éste se persigue que el
tribunal constitucional deje sin efecto el acto reclamado y restablezca al postulante el
derecho conculcado, mediante un procedimiento propio, ya que si bien lo impugnado por
esta vía constitucional puede surgir de un procedimiento o acto anterior, tal impugnación no
debe tramitarse ni resolverse dentro del mismo procedimiento que lo originó, sino por
medio de un procedimiento propio, regido por su ley especial, como lo es la Ley de
Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad, de rango constitucional, la que prevé
que se puede aplicar supletoriamente otras leyes de carácter común interpretadas en
congruencia con el espíritu de la Constitución.
Principios del Amparo
Principios que rigen la interposición del proceso de Amparo Obviamente, al hablar de
principios, surge la idea del inicio de algo, lo que efectivamente, en sentido amplio, a ello
obedece y los principios resultan ser fundamentales para la explicación de ese algo.
Dentro de la esfera del derecho, las instituciones de éste también están regidas por
principios, los que son importantes porque constituyen la base fundamental para la
exposición y promoción de postulados de validez lógica, extraídos por quienes estudian
determinada ciencia o disciplina.
De esa manera el Amparo también debe fundamentarse sobre la base de principios
primordiales y esenciales, tanto en su planteamiento como en su procedimiento, resolución
y ejecución, principios que resultan ser de observancia imperativa por ser los que rigen la
característica inherente de este proceso de rango constitucional.
Entre los principios más importantes del Amparo, podemos mencionar los siguientes:
Principio de definitividad
En sentido amplio, podemos decir que el Amparo puede operar cuando la resolución o acto
de inconformidad resulta de un procedimiento anterior, independiente de esta garantía
constitucional, que para llegar a actuar hasta esta instancia, debieron agotarse todos los
recursos idóneos, establecidos en la ley de orden común. Entre las definiciones aportadas
por los juristas, se citan las siguientes:
el amparo es un medio de defensa subsidiario y extraordinario, no un recurso, sólo procede
respecto de actos definitivos, en relación con los cuales no exista recurso alguno cuya
interposición pueda dar lugar a la modificación, revocación o anulación del acto reclamado.
El principio de definitividad supone el agotamiento o ejercicio previo y necesario de todos
los recursos que la ley que rige el acto reclamado establece para atacarlo, bien sea
modificándolo, confirmándolo o revocándolo, de tal suerte que existiendo dicho medio
ordinario de impugnación sin que lo interponga el quejoso, el amparo es improcedente.
Por su parte la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad, en su Artículo
19, regula este principio de la manera siguiente:
“Para pedir amparo, salvo casos establecidos en esta ley, deben previamente agotarse los
recursos ordinarios, judiciales y administrativos, por cuyo medio se ventilan
adecuadamente los asuntos de conformidad con el principio del debido proceso.”
No obstante lo indicado, este principio no reviste la característica de rígido sino que, en
casos especiales, resulta ser flexible al atender ciertas circunstancias excepcionales, las
cuales serán tratadas en el capítulo IV de esta tesis, que contiene los presupuestos
procesales cuya inobservancia faculta la suspensión del proceso de Amparo, según la Corte
de Constitucionalidad.
Principio de temporalidad
Para hablar de este principio, indudablemente debe hacerse referencia al plazo que debe
observarse para el planteamiento del Amparo, toda vez que el plazo significa: “Tiempo o
lapso fijado para una acción.”19
Principio de la iniciativa o instancia de parte
Es necesario que para actuar en el Amparo se tenga legitimación, ésta consiste en el
derecho que le asiste a quien se considere agraviado por haberse lesionado sus derechos o
vislumbre la amenaza en cuanto a la posible lesión de éstos; de ahí que el Amparo no
procede de forma oficiosa, es decir que su impulso debe ser siempre por parte del sujeto
legitimado para ello.
Una de las peculiaridades del régimen de control por órgano jurisdiccional consiste
precisamente en la circunstancia de que éste nunca procede oficiosamente, es decir, sin que
haya un interesado legítimo en provocar su actividad tuteladora, sino que siempre se
requiere la instancia de parte.
Al respecto, el Artículo 6º de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad, regula: “En todo proceso relativo a la justicia constitucional sólo la
iniciación del trámite es rogada. Todas las diligencias posteriores se impulsarán de oficio
bajo la responsabilidad del tribunal respectivo, quien mandará se corrijan por quien
corresponda, las deficiencias de presentación y trámite que aparezcan en los procesos.”
El Amparo en el ordenamiento jurídico de Guatemala
El Amparo en el derecho guatemalteco
El fundamento del Amparo está garantizado en el Capítulo II de la Constitución Política,
en el Artículo 265, que regula: Se instituye el amparo con el fin de proteger a las personas
contra las amenazas de violaciones a sus derechos o para restaurar el imperio de los mismos
cuando la violación hubiere ocurrido.
No hay ámbito que no sea susceptible de amparo, y procederá siempre que los actos,
resoluciones, disposiciones o leyes de autoridad lleven implícitos una amenaza, restricción
o violación a los derechos que la Constitución y las leyes garantizan.
Por su parte, el Artículo 8º de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad, establece: “El amparo protege a las personas contra las amenazas de
violaciones a sus derechos o restaura el imperio de los mismos cuando la violación hubiere
ocurrido. No hay ámbito que no sea susceptible de amparo y procederá siempre que los
actos, resoluciones, disposiciones o leyes de autoridad lleven implícitos una amenaza,
restricción o violación a los derechos que la Constitución y las leyes [Link] función
primordial del Amparo es proteger los derechos de las personas.
En sentido general, del contenido del Artículo 8º citado, se puede extraer que esa
protección actúa cuando surgen las siguientes premisas:
a) Contra las amenazas de violaciones a derechos.
b) Para restaurar el imperio de los derechos cuando la violación hubiere ocurrido. De lo
anterior se establece que en Guatemala el Amparo tiene dos finalidades:

Procedencia del Amparo De conformidad con el Artículo 10 de la Ley de Amparo,


Exhibición Personal y de Constitucionalidad:
“La procedencia del amparo se extiende a toda situación que sea susceptible de un riesgo,
una amenaza, restricción o violación a los derechos que la Constitución y las leyes de la
República de Guatemala reconocen, ya sea que dicha situación provenga de personas y
entidades de derecho público o entidades de derecho privado”.
Además de lo indicado, dicho Artículo también individualiza los casos de procedencia del
Amparo, indicando que toda persona tiene derecho a pedir Amparo en los siguientes casos:
a) Para que se le mantenga o restituya en el goce de los derechos y garantías que establece
la Constitución o cualquier otra ley.
En sentido amplio, este caso refiere al objeto del Amparo, atendiendo a las finalidades
indicadas que persigue este proceso constitucional, de carácter preventivo

Improcedencia del Amparo


Lógica y jurídicamente resulta apreciar que la improcedencia del Amparo significa que los
argumentos vertidos por la parte amparista no encuadran en los casos de procedencia
referidos, derivado del estudio realizado por el tribunal de Amparo respecto a determinar
que lo actuado o resuelto por el sujeto pasivo no viola derecho fundamental alguno del
solicitante.
En estos casos el tribunal constitucional debe declarar que el Amparo es “denegado”, como
lo contempla el Artículo 42, segundo párrafo, de la ley de la materia. El caso más común
por el que se deniega el Amparo se debe a la inexistencia de un agravio personal y directo
sobre la parte postulante, es decir, que el tribunal establece que el sujeto pasivo enmarcó su
acto o resolución conforme a la Constitución Política de la República y demás leyes, sin
causar violación a derecho alguno, pues el simple hecho de que la parte amparista no esté
conforme a lo actuado o a lo resuelto, no significa que se haya violado el o los derechos
invocados.
Además pueden concurrir otros casos por los que el Amparo es denegado, tales como:
inobservancia del principio de definitividad, falta de legitimación activa o pasiva, por
extemporáneo y por falta de cumplimiento de requisitos; sin embargo, cuando concurren
estos casos el tribunal de Amparo está facultado para suspender el trámite de este proceso,
según la doctrina de la Corte de Constitucionalidad, por lo que, en la resolución definitiva
no se “deniega” el Amparo –porque no es sentencia-, sino que se declara la suspensión del
trámite de éste; sin embargo, si dichos presupuestos no se observan en el inicio del trámite
del proceso, se deben resolver en sentencia.
Como ejemplo se puede citar el siguiente caso: Ante la Corte Suprema de Justicia, Cámara
de Amparo y Antejuicio, se planteó el Amparo identificado con el número doscientos
veintiséis dos mil tres, en el que dicha Cámara no observó al inicio del proceso que contra
el acto reclamado, previo a solicitar Amparo, se debió interponer recurso de casación, por
lo que el tribunal constitucional, cuando dictó sentencia, denegó el Amparo, al considerar:
Según lo analizado, esta Cámara establece que el acto contra el cual se reclama carece de
definitividad en virtud que, por ser una sentencia que puso fin a un juicio ordinario, contra
el mismo procedía el recurso de casación, establecido en el artículo 620 del Código
Procesal Civil y Mercantil, medio de impugnación idóneo para atacar dicha resolución.
Al no haberse interpuesto el recurso referido contra el acto que se señala de agraviante,
generó que la presente acción no cumpla con el presupuesto contenido en el artículo 19 de
la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad, al carecer el acto que se
cuestiona de la necesaria definitividad, razón suficiente para que esta acción sea declarada
improcedente.
De estos casos se abundará más adelante. Aunado a lo anterior también surgen casos en que
el Amparo queda sin materia que resolver, sobre este particular, por ser el objeto central de
este trabajo, se ampliará en lo sucesivo. Otro caso más de improcedencia puede ser que el
Amparo no es la vía idónea para defender los derechos que se consideran violados, no
obstante que la ley establece que no hay materia que no sea susceptible de Amparo.
En la práctica se dan casos en que la autoridad contra la que se reclama no cumple con lo
que se le ha ordenado en la sentencia de Amparo, y contra este nuevo acto o resolución se
plantea otro Amparo, por lo que esta nueva acción constitucional resulta ser inidónea para
continuar realizando tal reclamo, sino que el medio idóneo es el ocurso en queja, de
conformidad con el Artículo 72 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad
Esquema del Amparo

ESQUEMA DEL AMPARO

Actos, 1. La Corte de Constitucionalidad, única


resolucio
nes,
disposici
ones o
leyes de autoridad instancia constituida reformas a la
lleven implícitos
Proce Comp en Tribunal competencia
denci una amenaza, etenci
Extraordinario de
a: restricción o a:
violación a los Amparo.
derechos que la
Constitución y las
2. La Corte
leyes garantizan.
Suprema de
Justicia en contra
de: Ver. Art. 12
LAEPYC

3. La Corte de
Apelaciones en
contra de:

Ver. Art. 13 LAEPYC

4. Jueces de Primera
Instancia en contra
de:

Ver. Art. 14 LAEPYC

5. Competencia no
establecida Ver. Art.
15

LAEPYC

Ver auto acordado


1-2013 por
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SE NOTIFICAA LA AUTORIDAD
IMPUGNADA quien deberá remitir
los antecedentes del caso o
informe circunstanciado ATR. 33

De estos antecedentes se dará


vista al solicitante, al MP y a los
terceros interesados. En la cual
podrán alegar dentro del termino
de 48 hrs ART 34 YH 35 LAEPYC

Tramitar los amparos el mismo dia en que les fueren


presentados manda a pedir los antecedentes de casos,
si dentro del indicado termino no se hubiese enviado
los antecedentes o el informe el tribunal deberá
decretar la suspensión provisional del acto resolución o
procedimiento reclamo ART 33LAEPYG

SEGUNDA AUDIENCIA: concluido e


termino probatorio el tribunal dara
audiencia a las partes y al MP por el
termino de 48 hrs
PRIMERA AUDIENCIA: Recibidos
los antecedentes el tribunal
deberá confirmar o revocar la Se notifica a las partes
suspensión provisional. Art. 35 procesales
LAEPYC

Si hubieran hechos
controvertidos, el tribunal
los pesquisará. Art. 36 Si al evacuarse la
El tribunal podrá relevar de la Si hubiera hechos que esclarecer se
LAEPYC audiencia alguna
prueba en los casos que a su juicio abrirá a prueba por el plazo
de las partes
no sean necesario. Art. 35 LAEPYC improrrogable de 8 días Art. 8 LAEPYC
solicita vista
pública, esta se
efectuará el último
de los 3 días
siguientes y a la
hora que señale el
La sentencia puede tribunal. Art. 38
ser APELABLE Art. El tribunal dictará Auto para mejor fallar en un
LAEPYC
Se notifica la sentencia SENTENCIA dentro del plazo plazo no mayor a 5 días. Art.
60 y 61 LAEPYC
a las partes procesales de 3 días siguientes. Art. 38
40 LAEPYC
LAEPYC

Cuando la C.C. conozca en


Contra la sentencia puede única instancia o en
solicitarse ACLARACIÓN O apelación el plazo para la
Puede AMPLIACIÓN en el plazo de sentencia podrá ampliarse a
interponerse el un plazo no mayor a 5 días.
48 hrs. Siguientes a la Art. 39 LAEPYC.
Recurso
notificación. Art. 71 LAEPYC
Casación

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