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Lucha

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• Nombre: ¡Lucha!

|
Struggle

• Género/Categoría:
Omegaverse, Alfas
,Betas, Abuso,
Adaptación a
manhwa
• Año: 2020
Estado: 4 volumen y
extras

Sinopsis
«Jooheon de repente pensó en esto mientras luchaba contra el miedo,
¿cómo puede ser?
La casa en la que vivió de niño está arruinada, sus padres están muertos y
la abuela que cosechaba las verduras que se tenían que vender, está en el
hospital prácticamente todos los días. Su vida es complicada y
absolutamente difícil porque, además de todo eso, estaba tratando de
ganar dinero para la matrícula de su hermano menor y los gastos de
subsistencia.

Pero el piso se rompe a cada paso que da.


No hay un lugar seguro. Solo está el suelo.
Más que eso, el fondo, el fondo más oscuro.
Comprimido por el peso de un dolor del que no puede escapar,
manteniendo los brazos a la sombra... De pronto se filtró una luz bastante
tenue. En el fondo de su vida, justo antes de ser tragado por un agar
terriblemente oscuro.
Hasta ahora, cuando Jooheon caía y caía, la única persona que extendía
su mano para sostenerlo era Lee Kang. Así que solo pudo pensar que él era
la salvación... Aunque posiblemente, tampoco lo era»
VOLUMEN 1
¡Lucha! • Capítulo 1

¿Cómo puede ser esto peor?


El suelo del gimnasio sin colchoneta se sentía fresco incluso en plena
primavera. Una inmensa fuerza aplasta sus mejillas contra las baldosas y
provoca que todo su cuerpo duela de la peor manera posible.
Mientras luchaba contra el miedo y la asfixia, de repente pensó en ello.
¿Cómo puedo luchar contra esto cada vez? ¿Cómo puede ser esto lo peor?
Había una sensación de náuseas entre las numerosas manos obstinadas
que sostenían sus extremidades hacia los lados. No había gritos y mucho
menos estaba la existencia de una voz o de alguna maldición. No salía
nada de su boca sin aliento.
Cuando lo golpearon con un puño justo antes de caer, le pareció que le
habían pegado justo encima de su mejilla ¿Fue en su tímpano? En el oído,
escuchaba solo el sonido del aliento áspero, un pitido. No era el aliento de
los chicos que lo sostenían, no eran sus bocas sino su propia respiración.
Apenas tragaba y exhalaba, temblaba... Eso era todo lo que podía hacer.
Lo único que podía sentir.
—Yeo Joo-heon.
Igual a la voz suave que llama su nombre, unos dedos largos y hermosos
se acercaron y levantaron la punta de su barbilla. Esa mano blanca y fina
también fue la misma mano que lo había golpeado con anterioridad.
Jooheon apretó los dientes. Sin embargo, un inestable silbido fluyó a
través de sus labios cerrados. La atmósfera incómoda se arrastró sobre su
piel pegajosa de sudor hasta hacerlo sentir como un insecto. Lo único que
podía hacer mientras se agarraba de las extremidades de ese hombre y las
apretaba, era consolarse.
No será esta la última vez y no será la peor.
—De ninguna manera vas a tocar a mi hermana menor.
Por un instante, los ojos de Jooheon temblaron con rabia... Hee-ju, es su
hermana menor. La niña que crio en lugar de sus padres... Aunque a
menudo pasaban hambre debido al dinero, nunca perdieron la
oportunidad de meterse al menos una cuchara de arroz a la boca. La crio,
la valoró. La amaba más de lo que se amaba a sí mismo. ¡Qué preocupado
habría estado si además de sufrir por una mala situación lo hacía también
por un mal ambiente!
—¿Uh? ¿Estás diciendo que ustedes son demasiado para alguien como
nosotros? ¿Es así?
Hee-ju era un Omega. Una Omega menor de edad sin la protección de sus
padres.
Lo precioso siempre se rompe en un instante.
Cuanto más precioso es, más debes permanecer con la mirada atenta.
¡Debes protegerlo! Y porque sabe eso mejor que nadie, Jooheon ha hecho
todo lo posible hasta ahora. Trabajo, estudio, tiempo y esfuerzo. Pero a
veces, ni siquiera eso es suficiente.
Los dedos, que estaban levantando la punta de su barbilla, escanearon
lentamente la línea de su mandíbula y luego se impactaron nuevamente
contra la oreja de Jooheon. Estaba cerca de donde fue golpeado hace un
segundo por lo que causó un dolor punzante y sordo... Jooheon cerró sus
ojos, los apretó sin saberlo y luego los abrió y miró fijamente al hombre
frente a él como para pedirle una explicación. Sus miradas no se
encontraron. La mirada del chico que lo quería matar se apartó y se clavó
en otro lugar. Tal vez para mirar su oreja enrojecida ¿Quién sabe?
—Tienes que cuidar de ti mismo —dijo... Y los alumnos que seguían
estando allí lo rodearon lentamente hasta que le bloquearon la vista. Era
una amenaza tan clara como la sangre sobre el papel—. Por lo tanto, si no
podemos tener un Omega... Sería apropiado para nosotros andar con un
cachorro Beta poco común. ¿No lo crees así
La última pregunta fue casi un susurro. Sin embargo, como si fuera una
señal, las manos fuertes que sostenían a Jooheon contra el piso
rápidamente llegaron hasta ponerse en su cintura. Los pantalones del
uniforme escolar, que llevaba siempre sin un cinturón, se bajaron
fácilmente antes de que al menos intentara luchar otro poquito. Lo único
que aún fluía de su boca era el aliento reprimido y las respiraciones cortas.
Los oídos todavía estaban sordos por el golpe y sus células cerebrales
parecían moverse como gelatina. Se detiene, se balancea...
Hoy nada salió bien. ¿Pero cuándo lo ha hecho realmente?
Jooheon trató de mantenerse despierto, viendo el uniforme escolar que
estaba casi roto y regado por el suelo. Pensó, que tenía que decir cualquier
cosa. Y si no podía hacer eso, al menos tenía que gritar. Sin embargo, su
boca cerrada nunca se abrió y solo preguntas estúpidas llenaban su
cabeza. "¿Qué debería decir? ¿Qué hizo mal? "No, esa no era la cuestión.
"¿Cómo podían hacerle eso?”
El suelo se vuelve oscuro con cada paso que da.
Hay decenas de miles de padres en Corea cuyo negocio, que solía tener
mucho éxito, se ha derrumbado. Debe haber madres que a menudo luchan
por ganarse la vida y que trabajan muy duro. ¿Por qué su madre se
enfermó tan fácilmente y por qué su padre tenía que seguirla? Con solo 14
años, no había ningún lugar seguro en el mundo que pudiera contenerlo.
No hay un camino fácil a seguir. No, en primer lugar, no hay forma de
seguir un camino. Solo está el suelo. Más que eso, más abajo, está el fondo
más oscuro en el que seguramente cayó. Entonces ¿qué tan lejos lo está
arrastrando? Estaba ahogado. No fue solo porque su boca estaba
obstruida con manos gruesas sino porque la temperatura corporal
lentamente superpuesta a su cuerpo era horriblemente caliente y
asquerosa.
Eso fue todo lo que pudo hacer. Lamentarse de una manera terrible hasta
el punto en que ya no sentía nada más. Aunque tal vez, podía decir que
estaba ese peso. El dolor del que no podía escapar. Siendo aplastado,
sosteniendo sus extremidades en una sombra inamovible.
Fue entonces cuando se filtró una tenue luz... En el fondo de su vida, justo
antes de ser tragado por un agar terriblemente oscuro.
¡Lucha! • Capítulo 2

10 de abril del 200X.


El dinero restante es de 52.600 wones.
La vida es penosa.
Jooheon se inclinó sobre el escritorio y miró los números garabateados en
la esquina de su libro de texto. Incluso si lo divide o le agrega más, no
puede ver la luz al final del túnel. Gastos de hospital de la abuela,
medicamentos, electricidad, agua, gastos por el teléfono, subsidio, comida,
dinero, dinero. Siempre es un número reducido, pero este año es difícil
encontrar una cantidad suficiente que le permita ahorrar. Cree
honestamente que es una pena querer ahorrar dinero ahora que los gastos
de manutención son urgentes en este momento. Pero cuando piensa en
Heeju, quien irá a la escuela secundaria el próximo año, todo se vuelve
muy complicado y se siente como si ya fuera demasiado tarde para
cambiar de opinión.
Jooheon se acostó en su escritorio y cayó en un silencio agonizante. En ese
momento, un compañero de clase desconocido que pasaba por el pasillo
entre butacas, pateó a Jooheon con un solo movimiento de su pierna hasta
hacer que el escritorio se balanceara y el lápiz, con el que solía escribir los
números, se saliera del lugar y rodara hasta caer. Pero eso no le molestó.
No podía permitirse el lujo de prestar atención a esas pequeñeces y lo
mismo sucedió con el tipo que pegó en su escritorio así que ni siquiera
hubo una mirada y mucho menos una disculpa. Por supuesto que no.
Desde el principio se dio cuenta de que Heeju quería estudiar, incluso si
no decía nada sobre ello. Debido a sus circunstancias, es una pena que
haya crecido sintiéndose miserable incluso en una etapa que debía ser la
más feliz de su vida. Obviamente quería hacer todo lo que quería, ir por allí
y por acá... Pero no era algo que se pudiera hacer tan fácil. Tan pronto
como se gradué, incluso si conseguía un trabajo a partir del próximo año y
comenzaba a trabajar, tenía que ahorrar dinero desde el inicio. Al menos lo
suficiente como para pagar un semestre.
A pesar de que ahora está nervioso, la razón por la que la casa puede
funcionar es gracias a su nuevo trabajo nocturno, el que gracias a Dios
pudo obtener hace apenas dos meses. Sin embargo, el trabajo a tiempo
parcial, pensado solo como un salvavidas, era una línea cansada que
dificultaba la completa existencia de Jooheon. Le gustaría dejarlo ahora
mismo, pero si lo hacía, la pregunta del millón era: ¿Cómo cubriría los
gastos de manutención que ya de por sí eran escasos?
—Tengo que parar...
Jooheon miró las mangas de su uniforme escolar. Los uniformes escolares
heredados de personas mayores que ni siquiera conocía ya se están
volviendo viejos y feos. El los utiliza sin problemas, claro, pero, sin
embargo, era el que más destacaba debido a esta comúnmente llamada:
"Atrocidad de la moda".
Dado que el Distrito 8 de Gangnam también reinaba como una de las
mejores en cuanto a la tasa de inscripción universitaria, la imagen de los
uniformes escolares, de las tres escuelas intermedias y secundarias
aledañas era, por supuesto, más que excelente. Gracias a esto, el éxito fue
bastante alto cuando lo ocupó durante una entrevista de trabajo a tiempo
parcial... Esta fue la razón principal por la que Jooheon, un hombre Beta,
pudo conseguir un trabajo con un salario bastante elevado. El mejor hasta
ahora. Se graduó de una escuela secundaria de humanidadesque llenó la
terquedad de su abuela para hacerlo ir a la preparatoria también.
Al principio se sentía avergonzado porque la escuela por la que se decidió
parecía ser, ciertamente, la opción menos adecuada para alguien de tan
pocos recursos económicos como él. Era una mansión que parecía ocupar
varios cientos de hectáreas así que, cuando entró, el lugar no parecía
poder darle muchos beneficios o comodidades. Pero lo hacía. Claramente
era la adecuada. Sin embargo, obviamente, llegó un momento en que se
quedaron sin dinero para seguir pagando la matrícula. Incluso si decían
que la escuela ofrecía muchas opciones para gente sin recursos, no
pudieron pagar los gastos de subsistencia y se vieron obligados a
mendigar. La "pensión por defunción" que les ofrecía el país se les cobró de
inmediato cuando Jooheon ganó suficiente dinero en un trabajo matutino
así que, mientras ayudaba con la limpieza de la escuela para que no le
cobraran la colegiatura por adelantado, se mantenía realizando un trabajo
de medio tiempo tan duro como para provocarle ampollas en la piel de
ambas manos. Sin embargo, el dinero siempre se escurría como un grano
de arena en sus dedos abiertos.
Hasta ahora ha estado aguantando, pero se está poniendo más y más
difícil con el tiempo. Jooheon miró en silencio los números que escribió en
la esquina de su libro de texto... No quería, pero la respuesta más obvia
era abandonar la escuela. Por supuesto, era el deseo de su abuela así que
había estado soportando todo gracias a la vaga idea de que necesitaba un
diploma de escuela preparatoria para ganar un centavo más después.
Aguantó dos años así que el tiempo que queda hasta la graduación es de
un año solamente. No parece un completo desperdicio, pero no puede
avanzar teniendo tantos límites.
Jooheon estaba parado en un callejón sin salida.
—Yeo Joo-heon.
Jooheon levantó la cabeza sin responder y miró hacia atrás. Era obvio
quién había llamado su nombre porque no hay mucha gente que llame a la
perfección el nombre completo de "Jooheon" en la escuela preparatoria.
Como era de esperar, el hombre estaba mirando a Jooheon con un rostro
inexpresivo. Cuando sus miradas se encontraron, Kang señaló el escritorio
de Jooheon con un movimiento de la cabeza y dijo:
—Pon atención. El maestro ya llegó.
Solo entonces Jooheon miró los libros de texto sobre los que había estado
escribiendo. No, era mejor llamarlo: "El engaño de libro de texto". No se
había dado cuenta porque estaba concentrando en ahorrar el dinero de la
pensión tanto como pudiera, pero ahora mira que consiguió un libro de
texto en inglés. Lo imprimió de la biblioteca tan pronto como le fue posible
para no generar sospechas, pero estaba seguro de que esa vez no estaba
en inglés.
Como sea, para Jooheon, que solo aspira a graduarse de la escuela
preparatoria y después desaparecer, las clases tenían poca importancia o
utilidad. Se dice que incluso si las calificaciones son bajas, si mantiene un
buen perfil de asistencia no tendrá que pagarle nada a la República de
Corea por "recargos adicionales".
Jooheon era una entidad casi fantasmal dentro de "Se-Jung High School",
donde la mayoría de los estudiantes iban con toda la intención de poder
ingresar a una prestigiosa universidad ubicaba en un entorno igualmente
rico. Pocas personas, tanto estudiantes como profesores, estaban
interesados en Jooheon así que los últimos dos años fueron muy cómodos.
No es que no hubiera "niños de papi" que estuvieran discutiendo sin
motivo aparente, solo que por lo general eran bastante tolerables. No le
quitaban fuerza, al menos.
—Si no tienes un libro de texto de matemáticas, te lo prestaré.
—... Yo tengo uno.
Jooheon respondió como si estuviera hablando con sí mismo y después
miró hacia abajo al libro de texto. Junto con el trabajo nocturno a tiempo
parcial, ese sujeto era una de las cosas que dificultaba enormemente la
vida de Jooheon. El humano en el asiento trasero, Lee Kang. Y es que,
¿qué crees que logras preocupándote por los libros de texto de alguien
más? Al comienzo del semestre le entregaron un libro de texto enorme que
servía para algunas clases, el problema es que nunca se lo llevó a casa por
lo que el libro de texto debe estar atrapado debajo del escritorio o en algún
lugar de su casillero... Pero, como si no quisiera tomar clase o tuviera
miedo de ir allí, no tenía la intención de sacar el libro.
Jooheon se inclinó sobre el libro de texto en inglés... Tiene que dormir bien
porque debe tener fuerzas para trabajar hasta muy tarde. Quería tener
dinero para comer correctamente así que para eso debía trabajar
diligentemente, con buena actitud y con el mejor de los entusiasmos hasta
hacer que su resistencia subiera hasta el límite. Aunque fuera a la fuerza.
Se dio la vuelta para conseguir una postura más cómoda, pero sintió una
sensación extraña cerca de su costado. Así que, cuando miró para allá...
Descubrió una mano debajo del escritorio. Miró hacia arriba lentamente
antes de observar hacia abajo de nuevo y quedarse mirando las manos
danzarinas. Los dedos bellamente alargados parecían ser los de él...
Estaba completamente familiarizado con su manera arrogante de moverse,
después de todo. Luego, Kang tomó un libro y lo extendió hacia él. Un libro
escrito en gótico, recto por fuera, con el título de: Matemáticas.
Cuando pone su libro de texto de matemáticas en el escritorio de Jooheon
y regresa a su lugar como si hubiera terminado su trabajo y ya no tuviera
nada que hacer allí, ninguno de los dos dijo una sola palabra. En lugar de
hablar con él, sucedió lo mismo de siempre.
Un impresionante silencio.
Los dueños de los asientos eran muy silenciosos el uno con el otro así que,
cuando alguien más los veía actuar así, rápidamente se convertía en una
escena que despertaba el sentimiento e interés de los demás.
—Los dos están muy juntos —dicen.
Pero Jooheon no tiene el tiempo para molestarse por eso.
Ha sido el segundo mes desde que se implementó el sistema de "asientos
fijos" según el número de asistencia ante la fuerte solicitud de los alumnos
que dijeron que "no querían perder tiempo en inutilidades como buscar un
sitio todas las mañanas".En otras palabras, es el segundo mes que Lee
Kang se sienta en el asiento que está atrás de Yeo Joo-heon. Es en orden
alfabético después de todo... Es decir, es apenas el segundo mes que se le
ha dado a Jooheon la excesiva tarea de sentir amabilidad o recibir
palabras dulces de aspecto desconocido.
—...
Aunque las palabras de: "¿Qué demonios estás haciendo?", subieron hasta
el final de su garganta, Jooheon aguantó con todas sus fuerzas y no dijo
nada más. En cambio, esta vez, se inclinó sobre su libro de matemáticas y
cerró los ojos.
Jooheon sabía muy bien que no había algo parecido a la buena voluntad,
que todo tiene un precio en el mundo y que él no era alguien dispuesto a
pagar por él. Más bien, piensa que si sus deseos fueran más claros no lo
molestarían de esta manera. No le dirían nada si tuviera el suficiente nivel
como para pagar a tiempo o comprar sus libros y su ropa. Sin embargo,
incluso en Sejung High, donde solo hay chicos guapos y nobles, Lee Kang
era definitivamente el "niño especial".
Joo-Heon se acuesta en su escritorio y duerme, come y vuelve a dormir
para trabajar a su debido tiempo... Kang es el único sucesor de la
Fundación Seryong, con solo cinco hospitales bajo su subsidiaria. Uno de
los pocos entre los grandes Alfas, con un grado elevado y un camino a
seguir bastante sólido. El humano elegido por Dios.
Incluso en las escuelas preparatorias donde solo hay chicos Alfa y Beta,
Lee Kang es siempre objeto de envidia. La gente estaba amontonada
alrededor de él e incluso cuando no se encontraba presente, todos
hablaban de sus logros con los ojos muy brillantes y enormes. Entonces,
incluso si no tiene que pensar en eso, Kang era un ser humano caminando
en el lado opuesto de Jooheon. Los dos vivirán una vida de líneas paralelas
que no podrán superponerse nunca. Y si, algunas décadas más tarde la
vida de Jooheon parecía ser más tranquila, podría llegar el día en que su
esposa e hijos vieran a Kang brillando en la televisión como director de la
Fundación Seryong. Eso era todo a lo que podía aspirar.
Sin embargo, era extraño el pensar las causas por las que ese apuesto
humano estaba interesado en Jooheon. Es incómodo y molesto porque...
¡No hay ninguna razón! Por supuesto que puede deberse a que es el líder
de clase. También podría ser una artimaña para llegar a un compañero de
clase que le gusta o alguna ridiculez como esa. Tal vez sea demasiado
sensible o amargado... Sin embargo, siempre era bueno asumir lo peor y
actuar con prudencia.
El mundo siempre ha sido como una espada afilada. Cada paso que da,
cada vez que extiende la mano, nunca lo han ayudado a dejar de caer.
Jooheon se inclinó sobre su escritorio y empujó el libro de matemáticas
hasta que lo tiró a sus pies.
Sus ojos cerrados no se abrieron de nuevo. Pensó... Que definitivamente se
iba a olvidar de todo por una buena vez.
¡Lucha! • Capítulo 3

Se siente como que cerró los ojos por un periodo de tiempo realmente
corto. Sin embargo, en algún momento de la historia, sintió el toque de
una mano, justo encima de su hombro. Era un agarre lo suficientemente
grande como para sostener su carne por completo, pero también era algo
en extremo amable... Y había una voz baja que llamaba por su nombre.
Jooheon no podía abrir los ojos fácilmente. Sus párpados se sentían
terriblemente pesados, de seguro gracias al agotamiento que había
acumulado por trabajar hasta altas horas de la noche en las jornadas
pasadas. Así que, el joven que apenas puede levantar la cabeza del
pupitre, se sintió frustrado al escuchar como lo llamaban unas cuantas
veces más sin tener ni el menor de los resultados. Sin embargo, no realizó
una acción brusca como sacudir violentamente sus hombros o darle una
palmada. Solo lo sostuvo un poco más fuerte, ocasionando que la
temperatura cálida que provenía de su agarre le llegase a todo el cuerpo.
—¿Papá?
Quizá, debido a tanta comodidad inesperada es que hubo un malentendido
instantáneo. Aunque lo había soltado de su boca mientras dormía, una
energía espeluznante fluyó de su espalda así que Jooheon abrió los ojos
casi hasta el extremo. Al mismo tiempo, se cerró la boca con el dorso de la
mano y levantó el cuerpo como si estuviera de verdad avergonzado por lo
que acababa de pasar. Era obvio quién había despertado a Jooheon.
Existían muy pocas personas que mostraban interés por él. Es decir, era
obvio que estaba en la segunda clase del 3er grado, pero también era como
si no existiera allí.
De los pocos alumnos, el único que pronunciaba el nombre de Jooheon
directamente, a excepción de algunos profesores y maestras, era Kang. Así
que también eso era algo que le ponía los nervios de punta. ¿Por qué tuvo
que cometer este error justamente con él?Lo confundió con su papá, con el
que ni siquiera había soñado desde hace más de cinco años. Después de
que la condición de su abuela empeoró, ni siquiera podía pensar en una
sola vez en que lo hubiese recordado así que... Con la idea de que era algo
extraño y que no tenía por qué haber sucedido, Jooheon, todavía en
blanco, miró hacia atrás con el rostro completamente arrugado. Con
alguna esperanza de que su voz no hubiese llegado hasta el asiento
trasero.
—El maestro está aquí. Despierta.
Jooheon no respondió, pero lo miró directamente a los ojos como para
tratar de encontrar algo allí. Burla, enojo... Pero contrastando con su
rostro blanco, su mirada negra, como una de esas fichas de Go, era difícil
de descifrar. Tal vez realmente no lo había escuchado murmurar.
Jooheon corrigió su postura solo después de mirarlo con ojos gentiles.
Bueno, había sido muy considerado y como mencionó, era cierto que el
maestro de aula ya estaba allí y se había parado frente a la mesita.
—Vaya, ¿ya se están durmiendo? ¡Ni siquiera hemos comenzado!
Los chicos del salón de clases parpadearon juguetonamente hacia
Jooheon, pero él fingió no darse cuenta de eso y volvió la cabeza para
mirar por la ventana. El maestro de aula, que parece tener poco más de 30
años, aún era joven por lo que no era extraño que estuviera lleno de pasión
y cero palabras negativas o regaños.
Jooheon estaba menos cansado ahora después de su inesperada siesta,
por lo que miró hacia el patio de recreo con bastante atención. La clase de
educación física estaba en curso así que los jóvenes corrían mientras
conducían una pelota en grupos. Luego, giró la cabeza y miró el horario
que estaba pegado junto a la pizarra. Ahora esta clase era la última así
que los estudiantes que estaban en Educación Física iban a comenzar a
subir al piso donde se encontraban sus aulas. Jooheon giró la cabeza otra
vez, contando los minutos mientras se golpeaba los dedos... Tal vez su
turno termine 10 minutos antes que la otra clase así que definitivamente
es seguro salir por los pasillos sin tener miedo, en la distancia más alejada
que le fuera posible. Por supuesto, también tenía que pensar: ¿Podrían
pelear con él dentro de la escuela?
¡Lucha! • Capítulo 4

Empujó la pesada puerta con la espalda. Tenía una bandeja con botana en
una mano y una botella de licor dorado justo encima de la otra por lo que
era inevitable... Y tan pronto como salió hacía el salón principal, comenzó
a verse a la gente subiendo y bajando por aquí y por allá. Hay un letrero de
neón que dice: “Bar 8”, pero en realidad es algo así como "Un club social".
Jooheon estaba mandando maldiciones en secreto. La puerta se cerraba
fácilmente, pero era difícil de abrir. El interior del Bar 8 se veía lujoso bajo
una luz oscura, pero todo era más bien sencillo y económico, aunque
claro, el aislamiento acústico era excelente por lo que era difícil reconocer
lo que estaba sucediendo hasta que se abría la pesada puerta. Todo estaba
cubierto por material esponjoso y se veían las nalgas de varios bailarines
moviéndose con un paso vigoroso y sensual. Era desagradable pasar por
allí varias veces seguidas. A veces eran actos tan sexuales que sentía que
tenía ganas de vomitar en el suelo, aunque claro que sería el mismo
Jooheon quien tendría que limpiar su desastre después. No había tiempo
ni oportunidad de estudiar así que sus calificaciones eran bajas casi todos
los meses, pero al menos no se estaba muriendo de hambre así que
Jooheon se tragó sabiamente la bilis que tenía detrás de la garganta.
No había relojes en la tienda porque el dueño opinaba que cuando no
sabes el tiempo ni la hora límite para llegar a casa, más oportunidades
tienes de gastar tu dinero por montón. Jooheon no tenía mucho espacio
para sacar el celular del bolsillo del pantalón y mirarlo, así que siempre
había tenido que adivinar qué hora era. Cuando se registró antes de entrar
en la tercera habitación privada, era alrededor de la 1 am. ¿Así que ahora
son casi 1:30? Aún quedan más de cuatro horas para terminar con su
trabajo. En realidad, va a trabajar alrededor de las 8:00 de la noche, pero
solo hace cosas simples como limpiar y prepararse para comenzar con su
servicio de la una. No podía llamarse un trabajo nocturno a tiempo parcial
sino en realidad un trabajo nocturno a tiempo completo.
Después de llevar los bocadillos y el alcohol restante a la cocina, Jooheon
tocó el bolsillo en donde tenía resguardado su teléfono celular. Fue porque
había recordado que su abuela, que se había quedado sola, había
comenzado a tener un fuerte ataque de tos por la tarde así que quería
ausentarse del bar tan pronto como pudiera para ir con ella. Cuando vivía
con Hee-joo, se preocupaba de que la anciana enferma y la joven Omega
estuvieran solos en casa, pero ahora que solo está la abuela... Era una
carga menos, pero una carga, a fin de cuentas.
—Oye, Chris. Ven aquí.
En ese momento, una voz que reconocía perfectamente comenzó a
escucharse desde el arco de la puerta. Apenas había podido evitarlo en la
escuela, pero finalmente había vuelto a toparse con él justo aquí.
Como en todos los locales de entretenimiento, una de las reglas básicas es
que cada empleado tiene que llevar un gafete con su nombre en la parte
derecha del pecho. Aunque no es exactamente su nombre porque lo que
tiene anotado dice Chris, que está escrito con una letra bastante bonita y
legible. Es difícil saber qué tipo de relación existe entre tener un club de
alto nivel y dar a los empleados un apodo en inglés. Sin embargo, dado
que la orden del presidente es absoluta, Jooheon se llamaba Chris cada
noche.
—¿No vienes?
A Jooheon no le gustaba el tono de su voz así que lo miró con la cabeza
completamente rígida. Su jefe de turno tenía un sobre entre las manos...
La identidad del sobre blanco que temblaba ligeramente mientras lo hacía
revolotear de un lado para otro era en realidad bastante clara, por lo que
no había necesidad de adivinar. Hoy era el día de pago en el “Bar 8”, lo
cual era la razón principal por la que había estado trabajando con
sinceridad durante todo el segundo mes a pesar de ver todo tipo de cosas
sucias. No sabe exactamente la regla, pero el día 10 de cada mes, "8"es un
club que parece increíblemente agradecido con sus trabajadores... Excepto
claro, por el bastardo de hoy que es su jefe de turno. ¡Ni siquiera es el
encargado principal! Jooheon movió los pies lentamente... Con miedo.
—Maldita perra. ¿Cuál es el problema contigo? —Y entonces el sobre
blanco golpeó ligeramente su mejilla. La textura incómoda del sobre
impactándose contra él le dio una sensación de frío y picazón
impresionante que ocasionó que Jooheon se quedara con los ojos cerrados.
Ser golpeado así no es algo doloroso, pero no hace que sea menos
ridiculizado—. ¿Odias ganar dinero? ¿No necesitas esto? ¿Yo hago las
cosas difíciles para ti? ¿Eh? ¿Eh? Eres un pequeño perrito saltando por
comida ¿No es cierto?
Cuanto más habla, más se enoja, y el sobre que le golpea la mejilla lo
golpea cada vez con más fuerza hasta que el pequeño cosquilleo se
convierte en un dolor agudo. Jooheon todavía tenía los ojos cerrados,
había decidido quedarse quieto y no mostrar mucha reacción... No quiere
problemas, está muy cansado y sabe que es solo un mal momento que
pronto pasará. También es que probablemente sea un acto más inteligente
asentir y callar que comenzar a dar golpes hasta que termine con él,
siendo echado sin su pagan del mes... Sin embargo, la mano del jefe, que
había estado golpeando cada vez más fuerte su cara, se detuvo cuando se
dio cuenta de lo que había provocado en la piel debajo de su ojo. Jooheon
también lo sintió. Levantó la mano y se tocó la mejilla sin saber que se
había untado toda la sangre hacia la barbilla. No fue mucho, pero se veía
exagerado... ¿Es que acaso es un tipo tan débil que se sorprende al ver
algunas gotas de sangre? De alguna manera, lo que pensó pareció hacerse
realidad y vio al jefe mordiéndose los labios como si se hubiera asustado
demasiado.
—Oh. ¿Por qué su cara está así? ¿Quién le hizo eso a esta linda cara?
La otra empleada de "8", Eunbi, intervino entre Jooheon y Moochan y se
abalanzó frente a él para poder revisarle cuidadosamente cada parte de la
cara. Como de costumbre, el largo cabello castaño ondulado revoloteaba
junto con el movimiento bullicioso de sus caderas. Abrió sus grandes ojos,
sosteniendo la cara de Jooheon antes de torcerla de un lado para otro en
un intento desesperado por tratar de examinar ahora la profundidad del
corte. Pero cuando la delicada piel fue aplastada por las uñas decoradas
con espeluznantes accesorios largos y pesados como piedras y joyas, fue
definitivamente mucho más doloroso que cuando Moochan lo abofeteó con
el sobre.
—Eunbi, detente.
—Dios mío, Moochan. ¿Por qué le pegaron a Tina? Mira su rostro, está
todo magullado. ¿Fue un cliente? Además... ¿A dónde fue Sang chan? ¿No
iba él a administrar la tienda el día de hoy?
Había muchas cosas equivocadas en sus palabras. Primero, el apodo de
Jooheon era Chris, no Tina. Segundo, el rasguño en la mejilla de Jooheon
era tan superficial que ahora que la sangre se había detenido, era difícil
notar en donde estaba a menos que miraras muy de cerca. Tercero,
incluso si era una gran herida, no había relación entre el corte de Jooheon
y el trabajo y, sobre todo, la persona a la que llamaba "Sang Chan" no era
alguien que administrara el bar sino más bien el hermano mayor de
Moochan, el presidente de "8" y, además, el dueño de docenas de
establecimientos más.
—¡Voy a reportar esto!
Hay que decir que Eunbi, a pesar de que es considerada la mejor dentro de
"8", solo es una prostituta. Una mujer que tenía su propia fuerza y sus
propias metas establecidas y elevadas. Es probablemente tan alta como
Jooheon, pero con una apariencia tan sorprendentemente hermosa que no
era comparable con la de ninguna otra mujer que hubiese conocido jamás.
Sin embargo, más sorprendente que eso, estaba el hecho de que Eunbi era
una Omega. El camarero de los martes, que estaba tratando de explicarle
el olor tan penetrante de su feromona a Jooheon, que no entendía qué era
una feromona o cómo se sentía, dijo que te hacía tener una sensación tan
feliz como si volaras en un montón de plumas de colores hechas de
algodón de azúcar. Algunos incluso dijeron que era el olor a verter el mejor
licor dorado en vasos apilados de cristal. Por supuesto, era una sensación
que Jooheon todavía no podía entender.
En la conversación sin sentido entre Eunbi y Moochan, Jooheon era un
mero espectador sin los ánimos suficientemente como para involucrarse.
De todos modos, la fuerza que tenía esa mujer era genial y lo hacía sentir
extrañamente orgulloso. Al contrario de las duras palabras que salían de la
boca de Moochan sobre su hermano y el motivo por el que había hecho lo
que hizo, la expresión y estado de ánimo de Eunbi estaban completamente
relajados. Tenaces y decididos. Jooheon podía ser un Beta, pero, aunque
no había forma de saber lo que eran las feromonas no estaba ciego como
para no poder apreciar la belleza y el poder que emanaban de todo su ser.
Moochan, que había estado hablando con Eunbi durante mucho tiempo,
tiró el sobre directamente en la cara de Jooheon con una expresión que
decía que estaba más que enojado.
—Nos vemos en la escuela mañana.
Moochan se dio la vuelta solo después de dejar una evidente amenaza
sobre la cabeza de Jooheon, quien estaba recogiendo el sobre que cayó al
suelo junto con algunos billetes esparcidos. Era un hecho que Jooheon
sabía que mañana tendrían que encontrarse nuevamente en la escuela,
pero esa oración era como la de un verdadero villano de película
prometiendo que iba a darle su merecido.
—Es porque le gustas a Moochan.
Eunbi susurró esto mientras se ponía en cuclillas junto a Jooheon. Pensó
que sería reconfortante escucharlo, pero Jooheon fingió que esa oración
nunca existió. Que ridículo. ¿Por qué a un Alfa como Moochan le gustaría
Jooheon que es un macho Beta? Incluso si Jooheon fuera un Omega, no
un Beta, no parece como que sea alguien de su agrado. Si alguien te gusta,
vienes a él todos los días a invitarle un cigarrillo, si te encanta, vas y lo
invitas a comer pescado. ¡No le cortas la cara con un sobre! La razón por la
que Eunbi habla de esas tonterías es porque parece alguien que lee
muchas historietas románticas así que era natural que sus palabras
sonaran como la mierda.
Jooheon respiró profundamente, se cepilló el cabello con los dedos y se
acercó a ella, que todavía estaba en cuclillas. Eunbi, mirando a Jooheon
que tenía una cara de mal humor, le extendió la mano para ayudarle a
ponerse de pie y, justo en ese momento, notó que el rostro de Jooheon
estaba tan distorsionado por el dolor como por las lágrimas que habían
corrido desesperadamente a sus ojos. Solo después de ver esto, soltó su
mano y frotó suavemente las mejillas rojas de Jooheon.
—Solo di que duele si duele, di que lo odias si no te gusta y pelea con
fuerza incluso si mueres. Sabes que Moochan es un poco retorcido, así que
no será mejor si te quedas quieto.
Jooheon recordó exactamente cuándo Moochan comenzó a comportarse
mal con él. Jooheon era un personaje extranjero en Sejoung High School,
Moochan era un chico coreano. Hasta ese momento, Moochan no había
hecho nada notable y él ya tenía muchos admiradores... Siempre le tuvo
odio, pero fue precisamente hace dos meses que Moochan apuntó a
Jooheon como presa cuando accidentalmente lo encontró en el bar de su
hermano. Es ilegal que los menores trabajen a tiempo parcial en
establecimientos de entretenimiento y sería un problema mayor si la
escuela lo supiera. Sin embargo, ahora mismo tenía prisa por conseguir
dinero y eso, obviamente, lo volvía su principal prioridad. Incluso más que
las amenazas.
—No guardes rencor por mucho tiempo y sigue adelante con tu camino. No
eres un niño malo, eso es trabajo de Moochan.
Después de terminar la charla con una palabra sabia, Eunbi sonrió
ampliamente y lo dejó para ir a ver si sus clientes habían llegado. Mirando
la espalda delgada de la mujer, Jooheon pensó por un momento lo mal que
estaba su condición y llegó a la conclusión de que sería mejor dejar este
trabajo de medio tiempo rápidamente. Sin embargo, había mucho dinero
en efectivo en el sobre que tenía en la mano.
Jooheon lo miró en silencio y suspiró.
¡Lucha! • Capítulo 5

Jooheon a veces faltaba a la escuela debido a su trabajo de medio tiempo a


corto plazo, pero cuando no llegaba tarde a casa, tomaba el autobús y
asistía temprano a clases, como de costumbre. Gracias al salario que
recibió de "8" el día anterior, este mes ya estaba completamente resuelto
así que no se sentía de mal humor.
La primera clase era con un maestro que no te mencionaba en absoluto a
menos que fueras un joven atento o uno con buenas notas así que, gracias
a eso, Jooheon se convirtió en una persona invisible e incluso pudo
aprovechar para cubrir la falta de horas de sueño. Hasta entonces, se
podía decir que fue un gran comienzo de día.
Sin embargo, al final del primer período, la pandilla de Moochan se
organizó frente al salón de clases de Jooheon para esperar por él. Había
dicho que lo vería mañana en la escuela, pero no sabía que se refería a
"tan temprano en la escuela".
Mientras transcurría el tiempo, Jooheon miró hacia atrás sin siquiera
saberlo. No tenía intención de pedir ayuda, de todos modos, no había
nadie lo suficientemente cercano a él como para hacerlo. Jooheon no era
diferente de una persona inexistente. No, incluso se preguntaba si al
menos lo considerarían un humano. Sin embargo, por alguna extraña
razón, Jooheon dejó una mirada de pesar mientras lo arrastraban por el
salón para sacarlo de allí. En ese momento, el asiento trasero detrás de él
estaba vacío.
Se detuvieron en el antiguo gimnasio que estaba en el piso superior. Dado
que este salón se construyó el año pasado, se utilizaba solamente para
visitas y eventos importantes. La repentina construcción del gimnasio se
debió a donaciones de la Fundación Seryong. Mientras pensaba en cosas
inútiles, Jooheon fue brutalmente golpeado en el estómago y cuando cayó
y miró hacia arriba, observó a Moochan sentado en la bóveda en donde
guardaban los balones.
—Escuché algo interesante, así que por eso te estoy llamando tan
temprano. ¿Estás bien?
Por supuesto que no lo estaba, pero Jooheon mantuvo la boca cerrada
todo este tiempo. Después de todo, no parecía haber ninguna intención de
escuchar su respuesta.
Moochan bajó con ligereza de la bóveda y le tendió la mano a Jooheon, que
seguía tumbado en el piso. Naturalmente, sus ojos comenzaron a
inspeccionarlo en un instante. Tenía un teléfono celular en la mano
derecha y, había un rostro familiar en él... Heeju. La cara de Jooheon, que
comprobó el fondo en el cristal, se distorsionó lentamente ocasionando que
Moochan, que todavía lo miraba, sonriera hasta un punto de verdad
exagerado. Inversamente proporcional a su naturaleza sucia, su rostro
atractivo se ve brillante.
—Me dijeron... Que esta chica Omega es tu bonita hermana menor. Lo has
estado haciendo bastante bien estos días, ocultando información
importante de nosotros.
Heeju es bastante hermosa ante los ojos de Jooheon y seguramente ante
los ojos de cualquier persona. En la calle, todos volvían la cabeza hacia
ella y la miraban mientras pasaba, aunque no estuviera haciendo nada
extraordinario. No era una Omega dominante, eso es verdad, pero comenzó
a emitir una fuerte cantidad de feromonas a una edad bastante temprana.
Incluso con la misma sangre, era una niña bastante diferente a lo que era
él. Una niña deslumbrante que no tenía defectos, además de ser pobre. El
director de casting de una famosa compañía de entretenimiento que había
estado haciendo audiciones cerca de la escuela de Heeju, reconoció su
increíble potencial así que desde finales del año pasado logró ingresar a un
grupo debut de ídolos por lo que comenzó a hospedarse en un albergue
especial. No hace mucho dijeron que su debut estaba a punto de ser
lanzado al aire y que la información de la banda se daría a conocer en
Internet y en la televisión... La pregunta importante aquí era: ¿Cómo sabía
que Heeju era su hermana menor? Incluso si los nombres y las apariencias
son similares, es muy extraño que alguien se dé cuenta a la primera. Es
mala suerte.
Jooheon miró a Moochan mientras le aventaba esta mala oración...
Cuando su madre falleció, Jooheon tenía 14 años y Heeju solo 11 años.
Aunque es una guardiana aterradora, su abuela está viva, por lo que
afortunadamente vivieron bien y sin separarse ni por un solo momento. No
quedaba mucho en las manos de Jooheon, así que Heeju era su única cosa
preciosa.
—Deberíamos ir por tu... bonita hermana. ¿No te parece? Siempre he
querido comerme a un cachorrito Omega.
—¡¿Qué estás diciendo, idiota...?!
Hasta ahora, no importaba cuántas disputas hubiese mantenido, Jooheon
nunca había tenido tal reacción de furia infinita. Entonces, no solo
Moochan, sino también los chicos que sostenían a Jooheon se
sorprendieron instantáneamente por la feroz reacción que mostró por
primera vez en su vida. Jooheon le gritó a Moochan con rudeza a través del
espacio de todas esas manos, sin embargo, todo ese esfuerzo fue en vano y
se encontró a si mismo siendo retenido y aplastado por el suelo.
Sin doblarse, Jooheon gritó y luchó.
—Vuelve a repetir eso, hijo de puta. ¡Oye! ¡No le vas a tocar ni un solo
cabello a mi hermana! ¿Me entendiste? Maldito mal nacido.
—Oye, oye, parece que no conoces tu posición, pequeño hablador estúpido.
—Eres una mierda...
Un puño voló aterradoramente hasta impactarse en su rostro así que
Jooheon no pudo terminar de insultarlo. En realidad, después de que
comenzó la violencia, no terminó en un buen rato. Había puños y patadas
que se derramaron sobre el cuerpo de Jooheon, de modo que era difícil
saber quién era el que lo hacía. Estaba agachado como un animalito que
esperaba pacientemente por el final, pero el tiempo apenas pasó, y
Jooheon fue presionado de nuevo frente a Moochan antes de que unos
fuertes dedos agarraran sus cabellos y lo obligaran a mirar hacia arriba...
El rostro de Moochan estaba frente a su nariz. Es la cara terrible que
siempre ha visto desde que ingresó a esta escuela, pero cuando se la
encontró esta vez, un desagradable escalofrío subió por su vientre hasta
detenerse en su pecho. Era algo que nunca había sentido en su vida. El
tipo de miedo que, por supuesto, si eres un varón nacido Beta, pensarías
que nunca vas a conocer. Sí, fue el horror de sentirse una presa.
Negó con la cabeza en un ataque de pánico impresionante y dejó caer las
manos cuando lo soltaron para ponerlo en otra posición. Estiró las manos,
arañó el suelo...
¿Cómo puede peor?
El suelo del gimnasio sin colchoneta se sentía fresco incluso en plena
primavera. Una inmensa fuerza aplasta sus mejillas contra las baldosas y
provoca que todo su cuerpo duela de la peor manera posible.
Mientras luchaba contra el miedo y la asfixia, de repente pensó en ello.
¿Cómo puedo luchar contra esto cada vez? ¿Cómo puede ser esto lo peor?
Había una sensación de náuseas entre las numerosas manos obstinadas
que sostenían sus extremidades hacia los lados. No había gritos, y mucho
menos estaba la existencia de una voz o de alguna maldición. No salía
nada de su boca sin aliento.
Cuando lo golpearon con un puño justo antes de caer, le pareció que
habían pegado justo encima de su mejilla ¿Fue en su tímpano? En el oído,
escuchaba solo el sonido del aliento áspero, un pitido. No era el aliento de
los chicos que lo sostenían, no eran sus bocas sino su propia respiración.
Apenas tragaba y exhalaba, temblaba... Eso era todo lo que podía hacer.
Lo único que podía sentir.
—Yeo Joo-heon.
Igual a la voz suave que llama su nombre, unos dedos largos y hermosos
se acercaron y levantaron la punta de su barbilla. Esa mano blanca y fina
también fue la misma mano que lo había golpeado con anterioridad.
Jooheon apretó los dientes. Sin embargo, un inestable silbido fluyó a
través de sus labios cerrados. La atmósfera incómoda se arrastró sobre su
piel pegajosa de sudor hasta hacerlo sentir como un insecto. Lo único que
podía hacer mientras se agarraba de las extremidades de ese hombre y las
apretaba, era consolarse.
No será esta la última vez y no será la peor.
—De ninguna manera vas a tocar a mi hermana menor.
Por un instante, los ojos de Jooheon temblaron con rabia.
—¿Uh? ¿Estás diciendo que ustedes son demasiado para alguien como
nosotros? ¿Es así?
Lo precioso siempre se rompe en un instante. Cuanto más precioso es,
más debes permanecer con la mirada atenta. ¡Debes protegerlo! Y porque
sabe eso mejor que nadie, Jooheon ha hecho todo lo posible hasta ahora.
Trabajo, estudio, tiempo y esfuerzo. Pero a veces, ni siquiera eso es
suficiente.
Los dedos, que estaban levantando la punta de su barbilla, escanearon
lentamente la línea de su mandíbula y luego se impactaron nuevamente
contra la oreja de Jooheon. Estaba cerca de donde fue golpeado hace un
segundo por lo que causó un dolor punzante y sordo... Jooheon cerró sus
ojos, los apretó sin saberlo y luego los abrió y miró fijamente al hombre
frente a él como para pedirle una explicación. Sus miradas no se
encontraron. La mirada del chico que lo quería matar, se apartó y se clavó
en otro lugar. Tal vez para mirar su oreja enrojecida. ¿Quién sabe?
—Tienes que cuidar de ti mismo —dijo... Y los alumnos que seguían
estando allí lo rodearon lentamente hasta que le bloquearon la vista. Era
una amenaza tan clara como la sangre sobre el papel—. Por lo tanto, si no
podemos tener un Omega... Sería apropiado para nosotros andar con un
cachorro Beta poco común. ¿No lo crees así?
La última pregunta fue casi un susurro. Sin embargo, como si fuera una
señal, las manos fuertes que sostenían a Jooheon contra el piso
rápidamente llegaron hasta ponerse en su cintura. Los pantalones del
uniforme escolar, que llevaba siempre sin un cinturón, se bajaron
fácilmente antes de que al menos intentara luchar otro poquito. Lo único
que aún fluía de su boca era el aliento reprimido, las respiraciones cortas.
Los oídos todavía estaban sordos por el golpe y sus células cerebrales
parecían moverse como gelatina. Se detiene, se balancea.
Hoy nada salió bien. ¿Pero cuándo lo ha hecho realmente?
Jooheon trató de mantenerse despierto, viendo el uniforme escolar que
estaba casi roto y regado por el suelo. Pensó, que tenía que decir cualquier
cosa. Y si no podía hacer eso, al menos tenía que gritar. Sin embargo, su
boca cerrada nunca se abrió y solo preguntas estúpidas llenaban su
cabeza. ¿Qué debería decir? ¿Qué hizo mal? No, esa no era la cuestión.
¿Cómo podían hacerle eso?
El suelo se vuelve oscuro con cada paso que da. No había ningún lugar
seguro en el mundo, lo supo a la edad de 14 años y lo reconoce justo
ahora. No hay una forma fácil de dar un paso. Solo está el suelo. Más que
eso, más abajo está el fondo más oscuro en el que seguramente cayó.
Entonces ¿qué tan lejos lo está arrastrando? Estaba ahogado. No fue solo
porque su boca estaba obstruida con manos gruesas sino porque la
temperatura corporal lentamente superpuesta a su cuerpo era
horriblemente caliente y asquerosa.
Eso fue todo lo que pudo hacer. Lamentarse de una manera terrible hasta
el punto en que ya no sentía nada más. Aunque tal vez, podía decir que
estaba ese peso. El dolor del que no podía escapar. Siendo aplastado,
sosteniendo sus extremidades en una sombra inamovible.
Pero fue entonces cuando se filtró una tenue luz. En el fondo de su vida,
justo antes de ser tragado por un agar terriblemente oscuro.
—Paren ya. Es hora de ir a clases.

✤✤✤✤✤✤
Una voz baja se escuchó claramente a la distancia, como si fuera una
mentira y en realidad sus oídos siguieran sordos. El movimiento de todos
los que rodeaban a Jooheon se detuvo y las cabezas se volvieron
inmediatamente a esa dirección.
Pensaron que el gimnasio estaba bien cerrado, pero ahora la puerta está
entreabierta.
El hombre, parado en el marco, estaba sombreado por la luz que fluía a
través del hueco así que era bastante difícil de ver. Lo mismo sucedía con
la pandilla de Moochan así que, de manera temeraria, uno de ellos se puso
de pie con palabrotas bastante subidas de tono y avanzó hacia la puerta
con amenazas de golpearlo. Luego, como sorprendido, se detuvo y dejó de
moverse. El hombre de la puerta también entró lentamente en el gimnasio
así que, cuando quedó claro de quien se trataba, la pandilla de Moochan
se cristalizó y luego se alejó de Jooheon. Jooheon apenas miró hacia
arriba... De hecho, desde el momento en que escuchó su voz, supo que era
Kang.
—Si mi compañero de clase no viene pronto, ambos estaremos en
problemas. Yo me lo llevaré.
Una voz clara y baja sonó por todo el gimnasio así que Jooheon trató de
levantar su cuerpo, apoyando en el piso sus brazos completamente heridos
y con dolor... Entonces, Kang se inclinó, envolvió los hombros de Jooheon
entre sus manos y lo ayudó para que se pudiera levantar. Así que mientras
caminaba, sostenido por él, sintió los terribles ojos de Moochan pegados a
la parte posterior de su cabeza. La sensación espeluznante y extraña
sorprendió a Jooheon hasta un nivel que le hizo estremecerse, pero, sin
embargo, nunca miró hacia atrás.
La puerta del gimnasio era una placa gruesa de hierro y estuvo cerrada
con llave durante mucho tiempo, así que, cuando la jalaban, las bisagras
escupían un ruido honestamente escandaloso. Finalmente, y una vez lejos
de ellos, Kang caminó primero y Jooheon dejó de intentar seguirle el
ritmo... El sol del mediodía brillaba a través de la ventana del pasillo de
una manera tan nítida que incluso terminó lastimando sus ojos debido a
todo el tiempo que permaneció en la oscuridad.
Jooheon trató de salir corriendo por el pasillo, pero se sorprendió al ver su
apariencia semidesnuda y dio un paso para atrás.
—¿Qué hago con esto...?
Mientras Jooheon se inspeccionaba cuidadosamente, Kang, que lo miraba
con recelo de arriba para abajo como si se diera cuenta tardíamente de la
condición de su ropa, avanzó nuevamente hacia él. La chaqueta del
uniforme estaba vuelta pedazos y no quedaban botones en su camisa. Los
pantalones eran como piezas de fieltro y cuando Kang extendió la mano
para revisarlo, Jooheon rápidamente se encendió en llamas.
—¡Lo siento! Está bien si salimos, en realidad no hay problema con esto.
Solo estaba avergonzado, pero ¡ahora está bien! Vamos.
—No, espera un segundo.
Kang interrumpió las palabras de Jooheon y se quitó la camisa que llevaba
sobre una camiseta de manga larga. Luego se lo llevó a la cara, lo olió y
después lo puso alrededor de los hombros de Jooheon.
—No lo huelo porque piense que esté sucio, es nuevo. Lo llevo puesto por
el frío. Tengo mi uniforme de gimnasia en el casillero así que te lo daré.
Quizá porque eran bastante diferentes en altura, la camisa de Kang,
toscamente envuelta alrededor de sus hombros, era grande. Como cuando
<era niño y jugaba con la camiseta de su papá...Después de terminar la
charla, como si todo estuviera arreglado, Kang elevó las cejas hacia
Jooheon, se volvió y siguió adelante mientras Jooheon lo seguía
apresuradamente, pero con pasitos pequeños. Los casilleros estaban en el
primer piso por lo que probablemente iban a ir directo para allá.
El campus estaba sorprendentemente calmado a pesar de que era
mediodía. Kang y Jooheon caminaron en silencio sin siquiera tener una
conversación. El ritmo de Kang era adecuado, ni demasiado rápido ni
demasiado lento. Jooheon caminaba mirando los talones de Kang, con la
cabeza gacha.
Al llegar al vestuario del primer piso, Kang se dirigió a su casillero sin
demora y Jooheon se paró a unos pasos y solamente lo miró. La ropa de
gimnasia sacada por el chico estaba lo suficientemente limpia como para
no mostrar arrugas. Aunque parece que no olerá a nada más que a
detergente y suavizante, Kang primero lo olfateó y luego se lo dio a
Jooheon.
—Lo he lavado y todavía no lo he usado, así que estará bien. No tienes que
devolverlo, así que úsalo tanto como quieras. Normalmente uso vario así
que compré muchísimos también.
—Gracias.
Aceptó el uniforme de gimnasia, pero fue un momento en el que estaba
confundido mientras pensaba en donde cambiarse.
—¿Y los zapatos?
—¿Uh?
—No tienes zapatos.
—Ah.
Jooheon se miró los pies. Los zapatos se le volaron por el alboroto en el
gimnasio y todo lo que estaba usando eran calcetines sucios. Incluso los
extremos estaban gastados y dejaban su piel ligeramente expuesta. En ese
momento, se sintió avergonzado y solo se conformó con mover los dedos de
los pies de adelante para atrás. Jooheon negó con la cabeza
apresuradamente.
—Tengo zapatos.
Jooheon rápidamente abrió la puerta de su casillero. Como estaban en la
misma clase y los casilleros se distribuían de acuerdo con los números de
asistencia, los de Jooheon y de Kang estaban naturalmente juntos. Fue
fácil sacar los tenis de deporte porque no había nada que poner en el
casillero excepto eso... No obstante, fue cuando sacó sus viejos zapatos y
las agitó para mostrárselos a Kang, que la suela descuidada se abrió como
una cáscara de plátano. Dos pares de pupilas se adhirieron a las suelas
abiertas de los tenis y ambos se quedaron sin habla. Sin embargo,
Jooheon estaba tan avergonzado que podía escuchar un zumbido justo en
su oído. Su cara estaba caliente como el infierno así que, si abría la boca,
estaba seguro de que podría escupir vapor. Ahora que lo pensaba con
cuidado, ni siquiera podía recordar cuándo había comprado estos zapatos.
Pensó que sus suelas estaban un poco flojas cuando las utilizó por la
mañana, pero ni siquiera creyó que estuvieran tan mal.
—Esto, eh, está bien, no es tan grave como crees. Si voy al aula más tarde
y lo envuelvo con cinta adhesiva... No, creo que puedo quitarle un cordón y
enrollarlo al frente. Excepto por la suela, están bien y sirven. Puedo
usarlos durante tres meses más.
Mirando a Jooheon, que estaba hablando con una cara terriblemente roja,
Kang silenciosamente sacó sus propios zapatos de su casillero. Inclinó la
espalda y colocó sus tenis de deporte prolijamente frente a los pies de
Jooheon. Después, le quitó los viejos tenis de las manos hasta dejarlas
vacías... Jooheon sacudió la cabeza con asombro, ni siquiera estaba
seguro de lo que acababa de pasar.
—¿Uh? No, yo no...
—También puedes quedarte con ellos, porque compré varios.
Jooheon miró los zapatos de deporte cuidadosamente colocadas frente a
sus pies. No sabía mucho sobre la marca, pero de un vistazo, podía notar
que era algo caro. Después de tragar una vez, Jooheon volvió a negar
vigorosamente con la cabeza.
—No, esto es demasiado... Prefiero tomar prestados tus zapatos de interior.
Te los traeré mañana.
—Ese uniforme no queda bien con zapatos para interiores.
Cuando levantó la cabeza, inmediatamente lo miró a los ojos. No había
ninguna expresión visible en sus pupilas limpias y claras así que Jooheon
mostró una impresionante expresión de asombro. Sin embargo, a Kang no
parecía importante y levantó la muñeca, que tenía un reloj de metal que
parecía muy caro. Tanto así que difícilmente podrías creer que pertenecía a
un estudiante de secundaria.
—Si no te gusta porque yo ya los utilicé, entonces te compraré unos
nuevos. Nos quedan unos 30 minutos hasta la próxima clase, así que
vayamos a una tienda departamental cercana.
Fue una bondad incomprensible. ¿Era la voluntad del líder de la clase
generalmente así de amplia? Jooheon miró hacia Kang en silencio. Es más
alto que él y sus hombros son como una larga madera. Su rostro es
hermoso. Una expresión en blanco sin margen de interpretación. Como su
nombre lo especificaba, Kang era como un río que fluía con libertad y, sin
embargo, todavía no lo entendía. ¿Cuál es la razón para mostrar tanta
bondad? No hay nada que Jooheon pueda devolverle a Kang. Por supuesto,
no hay nada que Kang realmente quiera de Jooheon. Ese "río" es un gran
hombre. Aunque sus notas son bajas, Jooheon se dio cuenta de que era el
más fuerte en cualquier lugar al que iba y, sin temor a equivocarse, podía
decir que se encontraba en la cima de la escuela secundaria Sejoong. ¡Para
comprobarlo solo tenían que ver la reacción de la pandilla de Moochan
cuando le vieron la cara!
Jooheon, que había estado mirando a Kang durante mucho tiempo, se
mordió los labios con firmeza y bajó la cabeza. Los zapatos de Kang,
cuidadosamente distribuidos adelante, le llamaron la atención de
inmediato y sus pies en calcetines viejos y sucios se sintieron gustosos. Es
decir, siempre ha estado ocupado huyendo del fondo de un abismo así
que, aunque no entiende por qué Kang se está acercando tan tiernamente
a él en este momento... Sí sabía que tenía que tomar su mano.
Jooheon se tambaleó, levantó un pie y lo puso con cuidado en los zapatos
de Kang.
—Traeré tus tenis mañana.
—Sí, vayamos al almacén mañana.
—¡No, no de esa manera!
En ese momento, para aumentar el nivel de extrañeza que ya tenía el
ambiente, se elevó un rostro con una fina sonrisa hermosa, algo que
nunca antes había visto en su vida. Estaba asombrado y tiró de su cuerpo
hacia atrás, pero como si Kang no pudiera notar lo incómodo que estaba
en absoluto, inclinó la espalda y miró a los pies de Jooheon.
—¿Número?
—¿Uh?
—Tamaño del pie.
—¿Por qué?
—Porque es grande.
Kang señaló sus zapatos de una forma bastante natural. Son zapatos
grandes así que por primera vez pensó si era del 4 o en realidad pegándole
al 5. En realidad, los pies de ambos eran de tamaño similar y eso
significaba que su cuerpo estaba algo desequilibrado. Tendría que ser
grande y grueso como él y... En comparación solo era una ramita.
—Ok. Lo entiendo, lo voy a usar por un tiempo.
Sobre todo, no parece ser de buena educación aventarle los zapatos y
regresarle la ropa. Para demostrar que estaba agradecido, rápidamente se
puso los tenis así que Kang asintió con la cabeza como si estuviera
orgulloso de él, después señaló el baño del maestro cerca del vestíbulo
central, diciendo que sería mejor cambiarse el uniforme de gimnasia allí
para poder ir a clases. Kang camina un paso adelante y Jooheon retrocede
otra vez, sostiene el uniforme de gimnasia contra su pecho y le hace caso.
Quizás debido al horario de clases, el baño estaba vacío y absolutamente
limpio. Jooheon pasó junto a Kang y se inclinó cerca del fregadero antes de
entrar en el compartimiento y cerrar la puerta. Como era el baño de un
profesor, era más cómodo cambiarse de ropa porque había más espacio
que en el baño de los alumnos. Era hora de sentarse en el inodoro,
cambiarse primero los pantalones y luego ponerse la camiseta.
—¿2? ¿4?
—¿Qué?
—Me refiero al tamaño del pie. ¿O 5?
Jooheon se sintió incómodo ante la pregunta inesperada que venía del otro
lado de la puerta... 2, el tamaño de los pies de Heeju era seguramente ese,
pero comparado con su hermano, él era una persona que excedía la
estatura promedio de Corea, pero que no se veía genial. No respondió y en
su lugar, rápidamente se cambió el uniforme de gimnasia y salió para
murmurar.
—Pienso que 5.
Kang, que estaba sentado en el fregadero, se levantó y se acercó a
Jooheon.
—De acuerdo. Dame tu uniforme escolar. Iré a la oficina de la maestra a
buscar uno nuevo. Los uniformes que dejaron los alumnos graduados
todavía deberían estar allí.
Jooheon miró a Kang, aceptando naturalmente el darle el uniforme escolar
roto que estaba sosteniendo. Cada año, muchos graduados dejaban sus
uniformes escolares a la escuela por si alguien necesitaba utilizarlos
después. Para emergencias, más que nada. El uniforme escolar que
Jooheon recibió cuando se inscribió también había sido donado y habría
sido un trabajo fácil pedir dos más, sin embargo, no sabe cuántos más
uniformes escolares se necesitarían en el futuro.
Mientras la violencia de Moochan no se detenga, será difícil trabajar en "8".
Y si no trabaja, habrá problemas en su hogar a partir del próximo mes.
Después de todo, era prácticamente imposible ir a la escuela sin dinero...
Será complicado conseguir un trabajo de inmediato así que...
Así que...
Muchos pensamientos flotaban en la cabeza de Jooheon hasta que
finalmente, las palabras que salieron de su boca fueron un simple:
—Gracias.
Jooheon, quien mostró su agradecimiento varias veces, se apresuró a dar
un paso y seguir de cerca de Kang, que había decidido comenzar a
caminar hacia el otro lado.
Jooheon estaba ocupado con sus pensamientos mientras recordaba los
tipos de lugares en los que podía encontrar un trabajo rápidamente, así
como la información de contacto de sus jefes anteriores a tiempo parcial.
¡Lucha! • Capítulo 6

Se acabó la clase.
Mientras sus compañeros de salón se levantaban y tomaban sus maletas,
Jooheon tragó saliva y miró directamente hacia el asiento trasero. A
diferencia de Kang, que empaca sus libretas, libros de texto y libros de
problemas matemáticos, Jooheon no tenía nada que llevar dentro de su
bolso, por lo que estaba abrazando una mochila vacía con una cremallera
cerrada. Muy pronto, se puso de pie y se levantó de su asiento, aunque
Kang lo había estado observando todo este tiempo. Fue un momento
incómodo, pero que no se podía evitar.
Mientras estuvo en el aula, continuó pensando constantemente que era
gracias a él que dejó de estar desnudo. En realidad, en una escuela sin
Kang, la pandilla de Moochan seguramente hubiese hecho más que
tomarlo de los brazos y llevarlo a rastras hasta el gimnasio. De alguna
manera quería mostrarle que estaba agradecido con él.
—Esto... ¿Dónde...? Después del colegio ¿A dónde vas a ir?
—Academia.
Tras una respuesta clara, Kang salió del salón de clases con tanta frialdad
como se había escuchado su voz. Jooheon se acercó apresuradamente
hasta alcanzarlo y continuó hablando:
—¿Qué academia?
—Kook Young soo.
—¿Dónde está la academia?
—En la calle Daechi-dong.
—Ah, Daechi-dong...
De alguna manera, era una forma de comunicación muy diferente a la de
la mañana. Jooheon estaba avergonzado, sudaba y caminaba junto a él,
pero no podía hacer nada más al respecto... Como fue tan amable, de
repente no pudo entender con facilidad cuándo y por qué había cambiado
tan abruptamente. Por supuesto, no hay ninguna ley que diga que Kang
siempre debe tratarlo con amabilidad, pero de alguna manera se sintió...
Honestamente infeliz.
En ese momento, al final de su vista, un rostro que no quería volver a ver
jamás en la vida volvió a aparecer. En un instante, sus labios estaban
secos y todo su cuerpo se sentía como si hubiese perdido sangre. Jooheon
agarró el borde de la camiseta de Kang de forma involuntaria.
—¿Puedo ir contigo?
—¿A la academia?
—No, eso, hay muchas cosas que hacer en la calle Daechi-dong así que
pensé: ¿No sería bueno ir juntos?
Kang frunció el ceño levemente, sin responder. Fue una señal obvia de
rechazo y, sin embargo, debido a su corazón urgente, la mano que sostenía
su camisa solamente cobró mayor fuerza. Kang miró hacia abajo como si
quisiera analizar de mejor manera la forma en la que lo sostenía... Y
mientras lo hacía se permitió reparar en la mano de Jooheon, cuyos
huesos estaban marcados y con la piel muy pálida. Suspiró.
—Vayamos juntos entonces.
Jooheon, que estaba pensando que se aferraría a él con toda su fuerza si
se negaba, levantó la cabeza con sorpresa y lo miró. Kang ya caminaba
adelante de él, sacando su teléfono celular y haciendo una llamada
telefónica a alguna parte. Luego, miró hacia atrás para ver si todavía lo
estaba sujetando. Jooheon se sorprendió de sí mismo al darse cuenta de
que seguía enganchado como un koala.
—Sí, iré por mi cuenta hoy. Por favor, ¿sería mucha molestia para ti si
vienes al final? Sí, buen trabajo.
Después de colgar, Kang habló sin mirar a Jooheon.
—¿Por qué camino vas?
—¿Uh? Oh, del lado de la intersección con Burger King. ¿Y tú?
—Similar. Entonces tomemos un taxi.
—Ok. ¿Pero no iba a ir nadie contigo?
Kang caminó en dirección a la carretera para tomar un taxi y miró hacia
atrás ante las palabras de Jooheon. No había expresión, pero en su rostro
parecía tener escrita la pregunta: “¿De qué estás hablando?”. Así que
Jooheon hizo una forma de teléfono con su mano y susurró:
—Te escuché.
Una leve sonrisa, que parecía formarse en la cara de Kang ante el diálogo
tan inesperado, desapareció rápidamente y dejó una nueva aura de
frialdad dentro de él. Entonces, sin responder correctamente si había
alguien que iba a ir con él o no, Kang se acercó a la carretera y paró un
taxi. Abrió la puerta trasera y miró hacia Jooheon para que pudiera pasar.
Jooheon no había tomado un taxi excepto cuando era muy joven, pero
puede entender lo suficiente como para saber que quiere que suba
primero. Con cuidado, se sentó en el asiento trasero, Kang lo siguió y le
dijo el destino al chófer como si lo hubiese repetido cientos de veces en el
pasado... A veces había jefes que le daban a Jooheon dinero para el taxi
cuando el trabajo de medio tiempo terminaba hasta muy tarde, pero él
nunca lo utilizó. La tarifa del autobús también era un desperdicio y los
taxis eran un lujo, así que prefería caminar.
Estar con Kang era muy diferente a cuando tomaba un taxi con sus padres
así que Jooheon, que estaba mirando alrededor del extraño espacio, vio la
cantidad escrita en el medidor al lado del asiento del conductor y se quedó
algo crispado. Era una cantidad con los que podía pagar el impuesto del
agua de un mes.
"Ya que viajamos juntos... ¿Debo pagar la mitad? No, yo dije que fuéramos
juntos. ¿Debo pagarlo todo? Pero no soy yo quien pidió un taxi así que..."
Jooheon calculó cuánto efectivo podría necesitar. En este momento, puede
pagar lo suficiente para un taxi, pero va a ser difícil mantenerse de pie por
todo un mes. Más aún cuando seguía sin poder encontrar su próximo
trabajo a tiempo parcial... Jooheon respiró profundamente, pensando que
debía mostrarse agradecido, y miró a Kang una vez más. Ya era mucho
abuso, posiblemente. La ropa y los zapatos que llevaba eran todos
regalados. Incluso Kang también fue el benefactor que lo salvó en un
momento de crisis. Recordando eso, Jooheon se sonrojó porque estaba
avergonzado de actuar, como un mendigo. Mordió sus labios con firmeza y
buscó en su bolsillo hasta encontrar su vieja billetera. La academia
Daechi-dong no está lejos de la escuela así que, mientras el estómago de
Jooheon estaba todo revuelto, su taxi se detuvo a un lado de la carretera y
les indicó que habían llegado a su destino. Estaba tratando de revisar el
medidor a toda prisa para ver cuánto salía, pero la mano de Kang se
extendió primero que la de él.
—Pagaré con tarjeta.
Jooheon, quien solo miró la mano del chico con un rostro desesperado,
finalmente salió del taxi y murmuró:
—Yo... Estaba intentando ser...
—No importa, también tengo muchas tarjetas.
Kang, quien volvió a guardar la tarjeta en su billetera, respondió con
calma... Y como si no fuera mentira, varias tarjetas aparecieron entre los
pliegues igual a si quisiera que las mirara con atención. Sin embargo,
independientemente de si la utilizó o no, el estado de ánimo de Jooheon no
mejoró en absoluto. Solo quería sacar su billetera y darle a Kang el pasaje
del taxi... Pero nunca la encontró. La billetera de él la había hecho con sus
manos y la de Kang era una billetera de cuero brillante. No tenía forma de
saber que marca significaba el patrón en el frente, pero era natural que
fuera bastante caro.
—Vamos. La academia está aquí.
Mientras Jooheon dudaba, Kang señaló el gran edificio en la parte de atrás
y caminó directamente hasta ella. Jooheon, que estaba mirando la parte
trasera, se sorprendió al notar lo bonita y elegante que ya era. Había una
tienda de conveniencia en el primer piso del edificio en el que había
trabajado a tiempo parcial durante bastantes meses antes de trabajar en el
Bar 8. Sin embargo, dado que es un edificio que sirve con motivos de
educación, el número de personas disminuye después de las 12 en punto
y, además, había resultado que el salario era muy corto... Por eso es que
básicamente se mudó a "8" al final.
Jooheon se alejó de Kang y entró en el edificio. Era un momento de mucha
actividad por lo que el interior de la tienda estaba lleno de estudiantes.
Tenía planeado esperar a que comenzara la clase de la academia así que
entró por el pasillo y se sentó en el sofá del vestíbulo, observando fijamente
la puerta giratoria y escuchando el sonido de las personas que pasaban a
su alrededor.
—Genial, mira sus zapatos.
—Es una línea popular.
—¿Ganará mucho dinero?
—Es demasiado caro incluso para alguien con dinero.
La mirada chismosa de los jóvenes estaba clavada en los zapatos de
Jooheon... Él también los miró. Pensó que eran caros, era algo lógico, pero
no sabía que eran lo suficientemente caros como para ocasionar la envidia
de la gente que estudiaba en una academia de por si lujosa... Poco
después de mirar hacia abajo durante mucho tiempo, Jooheon sonrió. Que
ridículo. Los tenis de alta gama, cuyo precio ni siquiera conoce, eran
zapatos de otra persona. En realidad, sus pies están utilizando calcetines
viejos que están rotos y que ocasionan que sus dedos se froten contra el
cuero.
—Vaya.
Si la clase ya estaba comenzando o no, los estudiantes se alejaron como
una marea peligrosa hacia el fondo. Jooheon abrió silenciosamente la
puerta de la tienda de conveniencia e inclinó la espalda para saludar. El
dueño de la tienda, el que vio después de mucho tiempo, reconoció a
Jooheon y puso en su cara una expresión de mitad asombro y mitad
alegría. Primero, preguntó cómo estaba y luego abrió una conversación
más detallada, explicando las circunstancias por las que estaba pasando
antes de preguntar si podía volver a conseguir un trabajo de medio tiempo
allí.
—Es tan bueno que Jooheon vuelva a aparecer por aquí. Amable y sincero.
Pero ¿sabes? No puedo solo correr al estudiante que viene por las noches.
—Oh sí. Entiendo. Solo... Estaba preguntando si había un espacio
disponible. No te agobies demasiado.
—¿Tienes prisa? Si no te importa si no es en una tienda de conveniencia,
escuché que había un trabajo de medio tiempo en un café cercano que
abría las 24 horas. Puedo preguntar.
—Entonces muchas gracias, jefe.
Cuando Jooheon sonrió ampliamente ante la propuesta, el jefe se rio y
pellizcó la mejilla de Jooheon.
—Nuestro Yeo Joo-heon todavía es suave y tierno. Preguntaré y te
contactaré más tarde. ¿Tu número es el mismo?
—¡Sí, gracias!
Jooheon, que le agradeció otra vez, escuchó como el jefe decía que tenía
una promoción de 2x1 así que le dio dos cafés con leche... Jooheon, quien
salió de la tienda de conveniencia con leche en ambas manos, se quedó en
blanco durante un rato y se preguntó a dónde ir. Antes de ir a la academia
le dejó un mensaje de texto al gerente de "8" diciéndole que renunciaría a
partir de hoy, por lo que obviamente no se presentaría al turno. La relación
laboral terminó con una simple respuesta diciendo: "Ok". Pues después de
todo, era una tienda con tanta gente, clientes y empleados, que no tenían
ni el más mínimo arrepentimiento por los que se iban.
Después de mucho tiempo, estaba pensando en irse a casa temprano para
cenar con su abuela o hacer sus tareas... Pero Jooheon se quedó mirando
las dos leches de café que tenía en la mano y pensó, que tal vez no era una
mala idea compartir. Jooheon parece estar demasiado decidido a darle a
Kang su bote de café así que, lentamente, fue de nuevo al sofá del
vestíbulo y se sentó allí. Era el mejor lugar para ver salir a los jóvenes
después de tomar clases y, aunque no sabía cuándo terminaría la clase de
Kang exactamente... La verdad es que imaginaba que valdría la pena la
espera.

✤✤✤✤✤✤

Alguien le tocó el hombro, así que levantó lentamente la cabeza. Las


manos que lo sujetaban eran firmes y cálidas por lo que se sentía
ligeramente familiar... Sin embargo, de repente se quedó absolutamente
perplejo al escucharlo decir:
—¿Por qué estás aquí?
Fue la situación perfecta para hacerle escapar del sueño. Jooheon abrió
los ojos de un modo exagerado y miró hacia adelante de una vez. Un rostro
tan familiar como su toque estaba frente a su nariz.
—Yeo Joo-heon. ¿Qué estás haciendo aquí?
—Uh...
—¿Me estabas esperando?
A diferencia del toque cálido y amable, los ojos de Kang estaban
ligeramente fruncidos. Como estaba avergonzado sentía que no podía
hablar bien así que Jooheon se mostró muy vacilante a la hora de dar su
explicación.
—No, bueno, tenía trabajo que hacer aquí... Quiero decir, estuve dando
vuelta por allí por un tiempo y luego me senté aquí. No estaba esperándote
a propósito, pero... Esto... Oh, sí, quería darte esto.
Kang, que frunció el ceño durante todo el discurso de Jooheon, bajó la
mirada y le vio las manos. Jooheon sintió como si lo estuviera
inspeccionando más a detalle de lo que debería así que el bote de café con
leche se comenzó a tambalear de un lado a otro. ¡¿Pero qué estaba
haciendo?! ¿Dónde diablo se quedó dormido? Estaba lleno de
arrepentimientos y nerviosismo así que ni siquiera podía mirarlo a la cara.
—¿Por qué te quedaste dormido?
—Porque siempre estoy cansado después de ir a la escuela.
Su rostro estaba caliente. Asintiendo con la cabeza hacia adelante y hacia
atrás como si más que convencerlo a él intentara convencerse a sí mismo...
Obviamente había muchas otras razones para estar cansado. Tenía un
trabajo a tiempo parcial hasta el amanecer y luego tenía que irse de
inmediato a la escuela. Hubo bastantes problemas con Moochan así que,
en la siguiente clase, la que ocupaba para descansar, apenas durmió
porque estaba siendo muy consciente del hombre a sus espaldas.
Entonces, tan pronto como se sentó en el mullido sofá de la academia, fue
natural que se quedara dormido en un instante. Pero ¿no es imposible
sacar toda la historia y contársela a Kang? ¿Qué podría lograr con eso? En
ese momento, Kang extendió la mano y tomó el café con leche, luego le
puso el popote y se lo volvió a tender a Jooheon.
—Vamos, tú también bebe.
Cuando Jooheon aceptó, Kang tomó la otra leche, le puso el popote y se la
llevó de inmediato a la boca. Si lo veías con detenimiento podías pensar
que trabajaba en una empresa de café con leche, promocionando los
empaques o incluso haciendo comerciales para tener más consumidores.
Kang de repente miró hacia atrás, porque había comenzado a caminar en
dirección a la salida.
—¿No vienes?
Jooheon, que estaba mirando estúpidamente su bonita figura, se levantó
del asiento, tomó su bolsa vacía y volvió a correr en dirección a Kang. El
chico esperó a que llegara a su lado y luego volvió a avanzar lentamente.
Cuando salieron del edificio, ya estaba haciendo frío afuera. Jooheon sacó
el teléfono celular que tenía en el bolsillo de su traje de gimnasia. El
tiempo mostrado en el cristal era 10:30... Son las 10:30. ¡Así que estuvo
dormido por cuatro horas! Impactado por este descubrimiento, Jooheon
miró el teléfono para ver si estaba roto y después volvió la mirada hacia
Kang.
—Voy a volver a ir a la academia después de hacer mi tarea en el café,
estoy pensando que voy a tardar aproximadamente una hora. Si quieres,
ven y quédate conmigo.
—¿Vas a ir a la academia de nuevo?
Jooheon durmió durante cuatro horas, lo que obviamente significaba que
las clases de Kang duraban cuatro horas y un poquito más... Es
sorprendente saber que después de estudiar en la escuela durante tanto
tiempo, tenga que volver a hacerlo, pero en un diferente lugar. Era un
horario que el sentido común de Jooheon no podía comprender.
Cuando miró hacia arriba con la boca bien abierta, una breve sonrisa pasó
por el rostro de Kang.
Fue tan amable, que obviamente dijo que sí.
Jooheon, guiado por Kang, entró en un café cercano a la academia. Era
una famosa franquicia que no conocía así que no le sorprendió cuando
descubrió que todo el menú estaba en inglés y que los precios eran
bastante exagerados. El café es más caro que el taxi. ¿Y qué es lo que tiene
el café que lo hace costar así?
Cuando Kang terminó el pedido, se acercó nuevamente hacia él y presionó
su hombro para llevarlo ahora en dirección a los asientos... Había una
mesa para cuatro que estaba cerca, por lo que Jooheon y Kang se sentaron
cara a cara. A diferencia de Jooheon, que no deja de moverse de un modo
nervioso incluso cuando está sentado, Kang dejó familiarmente su mochila
junto a él y sacó su libro de problemas matemáticos, su cuaderno y su
estuche de lápices. Luego, cuando sonó la campanita del pedido, Jooheon
se levantó rápidamente, fue al mostrador y trajo una bandeja con bebidas
que nunca había probado en su vida. Esas bebidas eran muchísimo más
caras que el taxi.
Con una cara temblorosa, sus ojos comenzaron a rondar por aquí y por
allá, aunque Kang ya había sujetado su taza.
—Me alegra que no tenga que tirarlo hoy. Siempre he sentido que tener
que ocupar cuatro asientos es demasiado triste así que pido dos bebidas
todos los días.
Parecía que las palabras de Kang no eran falsas.
La mesa no era tan grande, así que cuando puso el libro de problemas,
algunos cuadernos y un montón de papeles, se sintió como si todo
estuviera amontonado a pesar de que era para 4 personas. De todos
modos, era una oportunidad que no tenía todos los días así que
rápidamente se llevó la taza a la boca... Ah. El rico y fragante aroma del
chocolate le tocó la nariz de inmediato. Pensó que el café solo vendía café,
pero no parecía que ese fuera el caso cuando ya tenía en las manos algo
tan dulce como eso. Jooheon respiró varias veces y luego tragó un sorbo
con cuidado. Era una bebida de chocolate dulce muy sabrosa y lujosa.
—Es delicioso.
Afortunadamente, la mirada de Kang estaba fija en una pila de papeles
que parecían ser la tarea de la escuela. Se sintió aliviado al pensar que no
lo había escuchado, pero Kang habló, aún con la mirada fija en los
apuntes.
—Es un menú famoso de aquí. ¿Estuvo bueno?
—Oh sí. Es realmente delicioso.
—Pensé que te gustaría.
—... ¿Cómo sabías que lo haría?
Kang, que estaba escribiendo algo rápidamente, miró a Jooheon y señaló el
café con leche de la tienda de conveniencia. El que había dejado al lado de
la mesa.
—Parece que estás más acostumbrado a tomar bebidas así.
Fue un razonamiento acertado. Es un producto de gama alta y tiene un
sabor excepcionalmente diferente al del café con leche de la tienda. En
realidad, ese café era algo que a Jooheon no le gustaba mucho por su
sabor amargo. Por supuesto, aunque no fuera agradable era barato así que
se sentía en la completa obligación de acabárselo para calmar su hambre.
Jooheon levantó la cabeza y miró a Kang, pero el hombre parecía estar
demasiado ocupado haciendo los deberes como para seguir conversando
con él. Dijo que iba a hacer su tarea y luego ir a la academia, por lo que el
tiempo restante es de aproximadamente 40 minutos. Incluso para
Jooheon, que no estaba familiarizado, las tareas acumuladas en frente
suyo no parecían ser la cantidad que se podría completar en 40 minutos.
Jooheon se inclina cómodamente contra su espalda y envuelve la taza
entre sus manos. Es natural que Kang esté esforzándose en sus estudios
porque quiere ser médico. Solo había logrado pensar que esa persona era
inteligente desde su nacimiento y que era bueno para estudiar. No tenía
idea de que iba a la academia hasta altas horas de la noche ni que hiciera
tarea incluso en su tiempo libre.
Jooheon bebió su bebida de chocolate caliente, la que le gustó bastante y
pensó, que todos viven de su propio esfuerzo.
¡Lucha! • Capítulo 7

Su última clase terminó a la 1 am. Después de regresar a casa y completar


las tareas restantes, las 2:30 am debería ser el tiempo final.
Kang levantó la mano y se frotó los párpados. Sus ojos parecían arder y su
frente estaba hormigueando por el terrible cansancio. Kang era un hombre
con un físico y una mentalidad fuertes. Había logrado resolver todas las
ecuaciones que tenía pendientes en su libro, pero la literatura era un
problema diferente al que no le encontraba solución. Mientras recibía
tutoría individual de un instructor famoso, su puntuación aumentó
dramáticamente... Pero, aun así, ponerse al corriente estaba siendo muy
agotador.
Después de masajear sus estúpidos ojos, bajó las manos y algo similar al
plástico le golpeó los dedos. Era café con leche, el botecito que había
puesto previamente en el portavaso del asiento trasero de su coche. Una
risa suave fluyó sin su permiso así que tuvo que levantar su mano y
cubrirse la boca. Estaba haciendo su tarea en el café y cuando llegó el
momento de ir a la academia, le pidió al conductor que primero se llevara
a Jooheon. Pero el joven le preguntó: ¿Por qué? ¿Por qué me vas a llevar?
Así que la respuesta fue un simple: Porque te lo debo. La persona que me
llamó cuando preguntaste, era mi chófer.
Cuando sale de la escuela, si va acompañado de un amigo de la misma
escuela, el chófer solamente se va a casa y lo deja solo. No era como si su
padre le pidiera que investigara a todos y cada uno de los chicos con los
que se juntaba, pero odiaba no tener ni la más mínima sensación de
privacidad. Le dijo que fuera más tarde y él se dedicó mientras tanto a
tomar un taxi... Pero Jooheon pareció entender todo mal después de
escuchar la llamada. A altas horas de la noche, incluso si no eran sus
amigos cercanos, a menudo su chófer los llevaba como una cortesía por lo
que cuando llamó al automóvil y luego invitó al joven a pasar, el hombre
entendía completamente lo que tenía que hacer.
Yeo Joo-heon era un muy buen tipo, pero era infinitamente simple y
aburrido. Hasta ahora, la razón por la que Kang había soportado al chico
fue enteramente gracias a la completa educación de etiqueta que le había
inculcado su familia así que, incluso se podía decir que fue una
coincidencia que encontrara a Jooheon en el viejo gimnasio por la mañana.
Jooheon no había llegado a la clase, pero a Kang no le importaba en
absoluto.
La única vez que Kang habló con Jooheon fue cuando estaba en los ojos
del profesor de aula y tenía que hacer algo para despertarlo. Aparte de eso,
no estaba lo suficientemente interesado en él como para dejar la clase y
salir corriendo a su encuentro. Fue una coincidencia que saliera del aula.
En realidad, iba a la oficina de la escuela porque tenía algo que notificar
acerca de su asistencia a la competencia de matemáticas fuera del
campus. La oficina de la facultad estaba en el nivel inferior de su salón de
clases así que por lo general y como no quiere usar las escaleras centrales,
va por el otro camino... Así que, mientras subía las escaleras del área
norte, sintió una sensación muy molesta pegando en la punta de su nariz.
Había una intensa feromona Alfa liberada por alguien a voluntad.
Normalmente no lo notaría, pero claramente podía sentirlo como si se
tratara de un río intenso y bravo. Un Alfa enojado que da feromonas Alfa
desagradables. Por lo tanto, excepto en casos muy excepcionales, es de
sentido común echar un vistazo y verificar que todo estuviera corriendo de
manera adecuada... Pero no sabía qué tipo de accidente le había ocurrido
al Alfa como para que hiciera algo como eso.
Siguiendo esa desagradable sensación, fue que llegó al viejo gimnasio. En
ese momento, sabía que ese Alfa no estaba derramando feromonas ni por
accidente, ni porque estuviese enojado o porque algo le estuviera pasando
a esa persona. Cualquiera podía notarlo, a menos que fuera un Beta...
Esta era una feromona lanzada para marcar.
Fue cuando Kang dio la vuelta frente a una puerta de hierro bien cerrada
que escuchó un débil gemido y el crujido de un piso de madera. Era un
sonido tan pequeño que incluso dudó si realmente lo había escuchado...
Sin embargo, en ese momento y por alguna razón, Kang se sintió
verdaderamente mal. Es, como esa sensación que tienes cuando ves entrar
a alguien a tu casa con los pies sucios y hace un desastre cuando acabas
de limpiar. Quizá era así de desagradable porque soltó la feromona cerca
de él, pero, de cualquier modo, Kang se volvió y abrió la puerta de hierro
sin vacilar... Jooheon estaba en medio de una feromona que era tan espesa
como pesada y asquerosa. Cuando recuerda esa escena se siente mal de
nuevo así que Kang golpeó la tapa de plástico del bote de café con leche...
Jooheon era un Beta, así que no parecía sentirlo en absoluto, pero, la
verdad es que el asunto estaba muy mal. Hwang Moochan también era un
tipo bastante extraño. Es decir, ¿es normal que una persona golpee y
desnude a alguien? Además, hablando de eso, tampoco es que quisiera
vestirlo... Fue solamente que el olor corporal de las feromonas del Alfa
estaba tan mezcladas en el cuerpo de Jooheon que pensó que sería mil
veces mejor si olía a los productos con los que lavaba su uniforme de
gimnasia. Y sobre sus tenis, pues esa no fue una acción que significara
mucho tampoco. De todos modos, era rico; y el auto estaba esperando
justo en frente de la puerta de la escuela por lo que incluso podría irse
descalzo.
Kang pone la otra pierna sobre su rodilla y hace crujir los pies al ritmo de
la música clásica que fluye en el coche.
Fue un poco molesto que Jooheon lo alcanzara de repente cuando salía de
la escuela y tuvo que tomar un taxi, aunque tuviera puestos esos... feos
zapatos de interior. Sin embargo, había sido algo curioso ver a Jooheon
bebiendo chocolate caliente mientras usaba un gran traje deportivo, que
era la ropa de alguien más. Era chistoso así que solo cuando un
compañero le dijo que ya había llegado el maestro de turno, levantó la
mirada de la cara de ese chico y miró hacia la puerta de salida.
... ¿Por qué se aferró a su camisa de esa forma?
—Del 5...
—¿Sí? ¿Qué dijo?
—No, nada.
Ya que el conductor miraba por el espejo retrovisor, Kang decidió cerrar la
boca y cambiar de tema.
Estaba cerca de casa así que dirigió su mirada a lo largo de la familiar
pared larga. Se abrió la primera puerta y el coche entró suavemente
dentro... Una vez más, sintió un hormigueo en la frente así que Kang
levantó la mano para poder frotarse. Mientras cerraba los ojos, el
automóvil pasó rápidamente por la segunda puerta y se detuvo finalmente
en la entrada principal. La hermosa casa de un solo piso era el orgullo de
su abuelo. Obviamente, como no existían niveles superiores, el sitio era
demasiado grande y eso provocaba que Kang estuviera aún más cansado
de lo normal.
Cuando salió del auto y entró a la casa, la gente se alineó y le saludó con
demasiada cortesía. Era una práctica común para cuando el abuelo, el
padre y el hijo entraban y salían de allí así que Kang pasó rápidamente en
silencio y con un rostro más que cansado.
El secretario Park siguió familiarmente al chico mientras caminaba.
—¿Está el abuelo en la habitación?
—Fue al club de golf por la tarde y se acostó temprano. Su padre todavía
está de viaje de negocios y su madre está durmiendo... Me parece que
mañana van a desayunar con el presidente ya que la joven dama vino por
la noche.
La frente de Kang estaba completamente arrugada, por lo que se fue a su
habitación sin decir nada al respecto, solamente presionando su cabeza
para intentar detener el dolor que había comenzado a crecer. Entonces,
mientras atravesaba el largo pasillo y como si la hubiese invocado, un
rostro que no era tan agradable sobresalió entre la luz y abrió la boca para
decir:
—Tanto tiempo sin verte. ¿Cómo estás?
—Estoy bien, ha pasado mucho tiempo. Debes estar ocupada.
—¿Hay alguien en Corea que esté más ocupado que los jóvenes que están
a punto de presentar sus exámenes finales? ¿Es difícil en estos días?
—Bueno, noona ya terminó así que no creo que lo sepas realmente. Y no
hay nada particularmente difícil para mí.
A diferencia de su hermana, que sonríe una y otra vez, ha pasado mucho
tiempo desde que hubo una expresión duradera en el rostro de Kang. En la
superficie, no parece que exista algún problema entre hermano y hermana,
pero cuando miras la realidad, descubres que es como si pisaran un
campo minado constantemente.
—¿Es así? Bueno, el abuelo es muy soñador. Para lograr todo lo que tiene
planeado para ti, debes ingresar rápidamente a la escuela de medicina de
Corea. Es una pena que no podamos ir juntos a mi facultad, incluso si
ahora te conviertes en estudiante de último año o de tercer año, el año que
viene terminaré mi pasantía.
—Sí, es una lástima. Pero ¿sabes qué? Es demasiado tarde. Hablemos
mañana. Buenas noches.
Kang terminó la conversación con un tono urgido, y en caso de que su
hermana decidiera continuar alzando la voz, rápidamente entró a la
habitación y cerró la puerta con llave. Su hermana mayor, que es solo
cinco años mayor que él, está en el epítome de una brillante carrera.
Desde que era joven, nunca ha tenido obstáculos reales ni ha escuchado
que fracase jamás. No le gustaba hablar de los viejos tiempos y era tan
talentosa que se graduó temprano de la escuela secundaria de ciencias e
ingresó a la escuela de medicina de Corea. Si fuera una familia normal, su
hermana se habría sentido orgullosa por él en lugar de solamente juzgarlo.
Le hubiese mostrado apoyo en lugar de una impresionante presión.
Kang agarró su cabeza y rebuscó en su bolso por una pastilla para el
dolor. Todavía tenía que terminar la tarea restante de la academia.
¡Lucha! • Capítulo 8

El tiempo con la familia es realmente difícil. En particular, el tiempo juntos


a la hora de comer.
Kang tenía puesta la corbata del uniforme y se había sentado a la mesa
mientras miraba su reloj. Su hermana, que estaba acomodada justo en el
otro lado de la madera, se encontraba con la barbilla en la mano y el
teléfono celular entre los dedos de la otra.
Anoche estaba cansado así que ya no quiso hablarle, pero hoy que había
estado intentando tener solo una pequeña conversación con ella solamente
parecía que hacía su mejor esfuerzo en mirar para otro lugar.
El señor Park dijo que su madre había salido temprano debido a una
reunión de improviso así que, lamentablemente solo eran ellos tres.
¿Realmente tuvo una reunión o simplemente decidió que estaba bien
escaparse y no enfrentarse a ninguno de sus hijos? No sabía cuál era la
respuesta correcta y tampoco quería preguntar.
—Viene el presidente.
El abuelo parecía bastante conforme por el final de las palabras del
empleado que estaba parado en la puerta. Todos mantienen una posición
erguida y hermosa mientras que Kang solo mastica el pan tostado y luego
toma su café. Como para verse más intimidante, el abuelo caminó con
fuerza, se acercó al asiento superior y luego se sentó haciendo muchísimo
escándalo, aunque Kang fingió no poner atención en esos detalles. ¡Es tan
estúpido que lo traten de "presidente" incluso dentro de la casa! Ya le
prepararon arroz caliente y sopa cuando debería conformarse con pan
tostado con mantequilla, un vaso de jugo y un café como la gente normal.
—¿No quieres comer algo más que pan?
—Si como demasiado me da sueño.
Incluso con la respuesta tan casual de Kang, la expresión desagradable del
abuelo no cambió en lo absoluto. Casi todas las mañanas era lo mismo, y
le resultaba aburrido hasta morir. Sin embargo, el anciano podía tener sus
razones para molestarse por escucharlo decir algo como eso cuando
apenas tenía diecisiete. Es decir, el hombre tiene casi ochenta años de
edad y siempre se ve terriblemente lleno de energía.
—Pues yo digo que tienes que alimentarte mejor.
Finalmente, tal vez por orden suya, se colocó frente a Kang un cuenco de
porcelana blanca que tenía costillas en salsa y una muy buena cantidad
de estofado. Su estómago medio dormido no parecía preparado para
aguantar algo como esto aún y cuando era un desayuno perfecto para el
gusto de los carnívoros que no toleraban las comidas a base de puro pan.
El abuelo tenía una extraña cara sonriente mientras veía el arroz y luego,
ágilmente, comenzó a colocar abundante salsa en sus costillas al vapor.
Puso una cucharada grande de costillas en un plato diferente, un trozo de
kimchiy lo envolvió de tal manera que fue más fácil para él darle una
mordida tremenda y desordenada. Es una escena que hace que la saliva se
acumule en la boca con solo mirarla, pero Kang devuelve con cuidado el
cuenco de costillas al vapor que le habían ofrecido y contesta:
—Esto no va bien con el pan. Come mucho por mí, abuelo.
—La gente debe comer carne para ganar fuerza ¿Si no de que otra manera
aguantarían el día? Para que las células cerebrales funcionen tú debes...
—Necesitas carbohidratos, no proteínas.
La mirada de Kang y del abuelo se cruzaron cuando lo interrumpió. El
abuelo estaba lleno de comida, hinchando constantemente las mejillas
mientras masticaba su cucharada de arroz.
—Todas son fuentes de energía.
Sin embargo, pronto su hermana entró en la conversación, observando a
Kang en silencio hasta que finalmente abrió la boca y metió una inmensa
cucharada de arroz hasta conseguir que se le hincharan las mejillas. Kang
suspiró en secreto. De esta forma, entendió una vez más que la persona
que más se parecía a su abuelo en el mundo entero, era esa maldita
mujer. Desde una dieta descontrolada hasta su gusto desmedido por la
carne coreana. Esa habilidad de hablar en los momentos inadecuados.
—Hija, ¿quieres contarnos algo de lo que has estado haciendo?
—Por supuesto que sí. ¡Pero come despacio, abuelito! Es peligroso hablar
mientras masticas, ¿no es verdad?
Kang miró la apariencia del anciano, emocionado ante la aparición de la
mujer y su voz chillona respondiendo alegremente a las preguntas.
—Entonces ¿a qué área vas a enfocarte?
—Ayer les dije a mis supervisores que quería ir al área de obstetricia y
ginecología. Mi hospital es el mejor del mundo para el tratamiento de la
infertilidad, entonces ¿por qué debería elegir otro departamento? ¿Qué
harían sin mí, además de perderse?
Y sonrió. Una risita como el sonido del viento, pero más insoportable y
fastidiosa. Wooju y bebés. Una combinación sorprendentemente
inapropiada.
Kang carraspeo, tratando de evitar la mirada que estaba enfocada en él
cuando dijo:
—Siempre pensé que harías algo más interesante que eso.
—¿Hmm? No estamos tratando solo la infertilidad. Tarde o temprano,
planeamos ampliar un hospital especial para niños en el área
metropolitana. Si estudias, entonces tal vez puedas hacerte cargo de...
—No me interesa.
—Pero si le dieras una oportunidad estoy segura de que...
—Si no es algo que me interese, no lo acepto y punto. Entonces te pido que
dejes de decirme que entre a manejar algo tan... Estúpido como madres y
niños y te apartes de mis decisiones de ahora en adelante. Cuanto más lo
escucho, más repugnante me parece.
Incluso si tuviera la intención de hacerlo, hubiese peleado con Lee Wooju
igual con tal de llevarle la contraria. ¡La mejor persona en cualquier
momento y lugar! Siempre dándose sus aires de grandeza simplemente por
haber nacido excelente. "Vamos a ayudar con la infertilidad" "Vamos a
agrandar el hospital". ¡Siempre tiene que ser un ser humano infestado por
el deseo de tomar la iniciativa!No tiene lógica, solo fe ciega
Kang entonces recordó que el monje que era un buen amigo de su abuelo y
padres, predijo para él que un niño nacido en el año de la serpiente se
convertiría en el pilar de la Fundación Seryong. Sería un pájaro al inicio,
pero luego ascendería como un Imoogi (Dragón coreano). Y ya que el lugar
donde los Imoogi contienen la respiración y esperan el momento oportuno
para mostrar sus colmillos es en lo más profundo del río, naturalmente se
decidió que el nombre del niño fuera "Lee Kang". Esto fue antes de que
naciera Kang, así como la hermana de Kang, Wooju, que significaba
universo. El lugar donde los Imoogi tienen sus batallas finales.
Ésta es la única razón por la que su abuelo tenía una completa preferencia
sobre la nieta que era excelente desde nacimiento y brillaba cada vez más
a medida que crecía. El universo, que deslumbraba a todos sin esfuerzo en
lugar del río que necesitaba de la lluvia para crecer.
Wooju finalmente lo miró como si estuviera muy indignada, se levantó del
asiento y salió del comedor con pasos ruidosos. Era una situación familiar
terrible así que Kang lanzó un suspiro mientras escuchaba el sonido de
una fuerte patada contra la puerta como música de fondo.
Apretó con fuerza los dientes y luego se tragó en pan. Y como siempre se
enoja en la mañana, cuanto más ligero sea el menú del desayuno, mejor.
¡Lucha! • Capítulo 9

—¡Abuela! ¿No tienes que desayunar?


—Comencé a toser de nuevo.
—Pero la abuela tiene que comer. Toma un trago rápido. Es una sopa
nueva así que estoy seguro de que va a saber bastante bien.
—No como porque ahora no tengo hambre.
Jooheon refunfuñó, se sentó frente a la sopa y sostuvo una cuchara. Es
porque está muy preocupado por la salud de su abuela que piensa que
estaría bien trabajar menos horas y llegar pronto a casa.
La sopa recién hervida era una fragante sopa de miso. Jooheon come y
prepara de todo, pero le gustaba mucho la sopa de miso así que vació su
plato de arroz y arriba le puso el miso.
Jooheon, que hacía saltar el arroz en el aire, miró a su abuela, sentada
frente a él con una cara demasiado pálida para su gusto.
—Por cierto, abuela... ¿Nosotros teníamos miso?
—Lo compré ayer.
—No, no hagas eso. Estoy tratando de ahorrar algunos centavos porque los
costos del hospital son muy altos. ¿Fuiste al hospital ayer? Eso era lo
importante. Lo que dijo el doctor era importante también. ¿Qué pasa con
la medicina?
—Solo estoy muy vieja. ¿Hay algo extraño en eso? Es normal que no tenga
buena salud a esta edad.
Apenas se escuchó el final de la oración por el sonido tan escandaloso de
su tos. Jooheon, que estaba comiendo casi como si bebiera la sopa, detuvo
la cuchara y la miró con bastante ansiedad. Desde el momento en que
quedaron a su cuidado, descubrió que la salud de su abuela no era
precisamente tan buena que digamos. Mientras tanto, la verdad es que se
siente como si hubiera arruinado su cuerpo mientras trabajaba duro para
mantener con bien a sus dos nietos. Por supuesto, aunque Jooheon
comenzó un trabajo de medio tiempo y se estaba tomando un descanso de
todas sus cargas anteriores, su salud deteriorada no pudo recuperarse
fácilmente una vez más... Han pasado varios meses desde que descubrió
que no podía mantenerse de pie por más de cinco minutos porque la
fuerza en sus piernas era terriblemente baja y, recientemente, también
estaba preocupado por esa fea tos. Solamente cuando Heeju estaba en
casa, podía sentirse aliviado de tener un "par de manos extra".
—No te olvides de ir a la "Clínica Oriental" el día de hoy. Ve también una
vez a la semana. Sería mejor si recibes acupuntura.
—Todavía confío en el médico de siempre. No le tengo paciencia a otro. Por
cierto, ¿ya arreglaste ese traje de gimnasia? Lo vi, y se ve mucho mejor el
día de hoy.
—Sí, ya lo hice así que no le tomes importancia a eso. He terminado de
comer.
Rápidamente recogió el tazón de sopa, se bebió las sobras y fue
directamente al lugar donde tenían su vieja lavadora... Lavó el uniforme de
gimnasia que le había prestado Kang tan pronto como llegó a casa, pero no
pudo secarlo correctamente durante la noche porque parecía que iba a
comenzar a llover. Aun así, solamente está un poquito húmeda ahora por
el simple hecho de que lo metió a la caldera encendida durante toda la
noche. Jooheon planchó cuidadosamente la ropa. Es probable que las
planchas que son más antiguas quemen la ropa si dejas de darles
mantenimiento por un tiempo así que tuvo que hacerlo con mucha, mucha
calma. Puso con cuidado el traje de gimnasia y los tenis en una bolsa así
que su mochila comenzó a pesar un montón.
Cuando entró a la escuela, estaba pensando en usar el uniforme de
gimnasia que recibió junto con su uniforme escolar. Esto también era una
donación. Sin embargo, a diferencia del uniforme de diario que estaba un
poco gastado, el uniforme de gimnasia había perdido su color original
debido al sudor y la suciedad. Si el traje de gimnasia es color marfil, el de
Jooheon estaría cerca del color blanco así que nunca se lo puso o si lo
hacía, era una vez cada dos semanas. Ni siquiera necesitaba ropa de
gimnasia porque realmente no participaba en la clase así que se quedó la
gran mayoría del tiempo en algún rincón de la casa.
Jooheon miró el traje de gimnasia arrugado durante un rato con una
mirada confusa, pero no había de otra más que ponérselo porque el otro
estaba destrozado. De todos modos, cuando abre la puerta trasera, va
rumbo a la escuela pensando que hubiese sido mejor llegar desnudo.

✤✤✤✤✤✤
Normalmente llega a la escuela unos minutos antes de que empiece la
clase, pero hoy está incluso antes de la hora. Esto es porque quiere
terminar sus tareas con el menor número de testigos posibles.
Jooheon, quien abrió la puerta trasera y entró al salón de clases, se
sorprendió inmediatamente después de descubrir que Kang ya estaba allí
sentado. Era muy temprano, así que naturalmente pensó que no llegaría
hasta muchísimo más tarde, pero estaba.
Jooheon se sentó con cuidado en su asiento. Todavía tenía su mochila en
el hombro cuando se acomodó, mirando la mesa vacía de la escuela y la
pizarra que estaba justo detrás de él... Entonces fue cuando sintió su
mirada en la cabeza. Jooheon dejó su bolso al lado y sacó lo que había
estado guardando dentro, pensando en lo sorprendente que era tener algo
más que hacer que trabajo y tareas sin cumplir.
Entonces sacó su traje de gimnasia, sus tenis y levantó la cabeza para
poderlo enfrentar. Kang no pensó en tomarlo rápidamente cuando Jooheon
se lo extendió, sino que miró el traje de gimnasia y luego otra vez al chico.
La mano extendida se volvió temblorosa y Jooheon terminó por murmurar
una explicación inútil.
—Gracias por lo de ayer. Esto ya está limpio y seco.
Jooheon, quien recordaba haber tenido dificultades para secar su
uniforme de gimnasia después de una noche complicada, estaba un poco
asustado de que la última oración no fuera cierta. Lo supiera o no, Kang
tenía un rostro educado.
—¿Qué llevas puesto ahora?
—Algo mío...
Para ser precisos, era una donación. Estaba arrugado y no olía mal, pero a
medida que recibía la completa atención de Kang, comenzó a preocuparse
mucho de que fuera todavía más terrible de lo que había pensado. Jooheon
logró reprimir su deseo de quitarse la ropa y olerla con detenimiento.
Pensó que estaba limpio y que se veía lo suficientemente bien como para
no notarse tanto, pero ahora que lo piensa, se siente más que miserable.
Después de mirar su cuerpo, observó a Kang como si tuviera muchas
ganas de llorar. Su uniforme de gimnasia no se ve como el suyo, pero ¿es
necesario señalar vergonzosamente la ropa de los demás?
—Primero vayamos a buscar un uniforme escolar decente antes de que la
clase comience.
Se levantó de su asiento inmediatamente después así que Jooheon
también se paró y lo siguió. Ni siquiera había podido ponerse al día con
sus tareas y ya estaba rumbo a la oficina de la escuela sin siquiera saber
exactamente por qué... Entonces, a diferencia de Jooheon, quien se veía
realmente incómodo entrando en la oficina de la escuela, Kang se movió
familiarmente como si fuera su propia casa y se volvió hacia el maestro de
aula para comenzar a hablar con él. Jooheon no sabía que estaba
pasando, pero una gran y detallada explicación salió correctamente de la
boca de Kang así que, poco después, Jooheon sostuvo un nuevo uniforme
escolar que al parecer era completamente suyo.
Todo el proceso fue tan natural como el agua que fluía por un acantilado
así que, Jooheon, que no se lo podía creer, se quedó mirando fijamente al
profesor.
—El uniforme escolar es nuevo, así que eso significa que tienes que
trabajar todavía más duro en tu vida escolar de ahora en adelante. ¿De
acuerdo, Yeo Joo-heon?
—... Sí.
Como estaba en blanco, no sabía exactamente lo que le estaba diciendo y
tampoco lo que se supone que tenía que contestar, por lo que Jooheon solo
soltó una palabra así de lamentable ante el maestro. El profesor de aula,
que miraba a Jooheon asentir una y otra vez, tenía una expresión bastante
sonriente como para ser real.
—Entonces, Jooheon... Tenemos una beca que puedes obtener. ¿Qué te
parece? ¿Estás interesado?
—...
Jooheon miró a Kang, que estaba todavía junto a él, y respondió
lentamente:
—Debido al gobierno... No pago la matrícula.
—Oh, esta es una beca externa que no tiene nada que ver con la
matrícula. Se te paga en efectivo, dos veces por trimestre, pero Jooheon
tiene que tener buena asistencia y voluntad para que sea posible.
Los ojos de Jooheon se abrieron de par en par cuando escuchó la cantidad
aproximada dicha por la mismísima boca de su maestro de salón. Si
tuviera esa cantidad de dinero, podría encontrar una casa lo
suficientemente grande como para tener a su abuela en óptimas
condiciones mientras intenta encontrar un nuevo trabajo a tiempo parcial
por la noche. Después de dejar "8", se quedó con todos sus ingresos
mensuales vacíos así que Jooheon comenzó a asentir rápidamente porque
si respondía tarde, temía que la propuesta fuera cancelada. En ese
momento, la sonrisa solo se extendió muchísimo más en la boca del
profesor.
—Tus calificaciones no son muy altas así que creo que, si estudias un
poquito más, Jooheon podrá participar en todas las evaluaciones
necesarias para adquirir la beca. Ese es otro requisito, probar que te lo
mereces.
A diferencia de hace un momento, cuando asintió vigorosamente, Jooheon
puso los ojos en blanco y dejó la boca bien cerrada. ¿Evaluaciones de
conocimientos? ¿Él? Es decir, antes solía estudiar cada vez que tenía
tiempo libre, pero después de convertirse en estudiante de secundaria y ya
que la salud de su abuela se deterioró terriblemente, lo dejó de lado para
concentrarse en las cosas que tenía que controlar. En este momento, el
único objetivo era mostrar su cara en la escuela con el fin de graduarse así
que honestamente, hacer una evaluación de desempeño parecía una
completa locura.
Jooheon pospuso la respuesta, colocando una impresionante cara de
dificultad. Ansiaba el dinero, pero no creía que fuera posible alcanzar unas
calificaciones más o menos aceptables.
En ese momento, las palabras de consentimiento salieron de un lugar que
no era la boca de Jooheon.
—Será difícil debido a mi propio tiempo, pero lo ayudaré siempre que haga
falta.
—Si Kang hace eso, entonces puedo estar mucho más tranquilo. Aun así,
tú mismo lo dijiste. ¿Podrás manejar tus horarios?
—Estará bien si lo ayudo un rato durante mi descanso. De todos modos,
no es mucho lo que debo rescatar. Creo que es más que nada ayudar con
su tarea.
—Sí, tienes razón. Entonces ven conmigo también, yo te ayudaré con las
matemáticas siempre que tenga tiempo.
Antes de que pudiera responder, Jooheon miró a los dos hombres que
habían trabajado juntos voluntariamente para hacer que consiguiera la
beca. El maestro de aula, que se preguntaba si tendría apenas 30 años,
era joven por lo que estaba demasiado motivado con toda esa idea. ¿Y qué
tiene de interesante ayudarlo? Kang sonreía ampliamente también, con
una cara que nunca había visto en su vida así que la verdad, todo esto se
sentía desagradable e incómodo... Pero la importante beca ofrecida
trimestralmente era bastante atractiva para su propio bien. Finalmente,
Jooheon asintió hacia el maestro de aula, aunque como si caminara hacia
su final, sus labios estaban fuertemente torcidos y cerrados.
¡Lucha! • Capítulo 10

La boca de Jooheon estaba firmemente cerrada cuando salió de la oficina


de la escuela y regresó al salón de clases. Ya sea que supiera sobre su
estado de ánimo o no, Kang estaba mirando a Jooheon y al uniforme
nuevo que tenía entre las manos con una evidente expresión de duda. Lo
olfateaba. Ayer había pensado que estaba preocupado por la presencia de
olores antes de prestarle su ropa, pero ahora cree que más bien, es solo
una costumbre.
—Aquí, cámbiate de ropa.
Cuando terminó el examen, Kang de repente mostró una extraña
insistencia por verlo ponerse su uniforme nuevo. Después de aceptarlo sin
querer, Jooheon tenía en la mano una de esas bolsas que olía a naftalina
cuando se guardaban y no se sacaban durante mucho tiempo.
Jooheon vagó por el frente del salón de clases por un tiempo considerable,
agarrando con fuerza su uniforme escolar como si fuera a irse volando de
un momento para otro delante de él. Kang, que había estado pendiente de
sus acciones, frunció ligeramente el ceño y señaló al final del pasillo. Allí
es donde estaba el baño. "Rápido". Omitió la primera palabra, pero igual
había comprendido lo que quería decir. Jooheon asintió y se dirigió al
baño, olfateando su uniforme escolar todo este tiempo, aunque igual no
pudo encontrar nada interesante en la tela.
En este punto, Jooheon miró el traje de gimnasia arrugado que había
estado usando. Tal vez Kang había metido la nariz en el uniforme nuevo
para evitar el olor de este uniforme que llevaba puesto.
Era demasiado temprano por lo que no había otras personas en el baño.
Entró en el espacio en blanco, se quitó el uniforme de gimnasia y comenzó
a acomodarse el uniforme escolar que le habían conseguido. Así, mientras
miraba la camisa, miró también el uniforme que cubría la puerta. Seguía
pensando en Kang y en su manía con los olores así que, al final, la
conclusión a la que llegó fue que su nariz era bastante sensible porque era
un niño que nació en cuna de oro. El sudor y olor a la madera de su closet
no debió ser muy buena para él.
Después de vestirse, Jooheon fue al salón de clases con pasos llenos de
confianza.
—También te regalo el mío, tira ya ese uniforme. Realmente no me importa
porque tengo varios trajes.
Y así, la confianza que tenía en alza cayó en un instante. Cuando regresó
al salón, el uniforme de gimnasia, el mismo que había secado casi toda la
noche y el día siguiente, estaba sobre el escritorio de Jooheon. Giró la
cabeza y miró hacia el asiento trasero así que, como esperaba, la respuesta
fue esa. "Tengo varios." Sus ojos se hicieron más grandes sin su
conocimiento.
—¿No te importa? Tengo mi traje de gimnasia. ¿Por qué debería llevar el
tuyo? ¿Debería estar agradecido por todo lo que tengo ya que son cosas
que me dio gente rica cómo tú?
Aunque trató de hablar con calma, no pudo evitar hacer notar todas las
espinas que sobresalían de su lengua en cada palabra. Vivir en la pobreza
no significaba que se sintiera agradecido por cada una de las pequeñas
simpatías que tenía con él. Y debido a que Kang ayudó a Jooheon de
manera oportuna aquella vez, había tenido que soportarlo varias veces sin
protestar. Pero la personalidad de Jooheon era pesada si lo presionaban
demasiado. Kang volvió a abrir la boca, todavía no había cambios en su
expresión, pero el estado de ánimo le cambió rápidamente.
—No, no es así. Pero me siento incómodo.
—¿Por qué te sientes incómodo cuando uso un traje de gimnasia viejo?
¿Estás diciendo que te duele la vista cuando estás cerca de alguien como
yo?
—No me refiero… No me refiero a eso.
Por primera vez, Kang pareció quedarse sin palabras. Su mirada se movió
repetidamente entre la cara de Jooheon y los dos conjuntos de ropa de
gimnasia. Luego suspiró y bajó la cabeza.
—Duele porque no me gusta ver cosas que no combinen. Son colores
completamente diferentes y me siento incómodo.
—...
Las palabras que salieron de su boca fueron completamente ridículas.
Jooheon frunció el ceño y abrió los ojos muchísimo más de lo que lo había
hecho al inicio. Las palabras de este ser humano muy guapo, pero
aparentemente tonto que tenía frente a él, fueron inesperadas hasta el
extremo. Como si estuviera intentando mostrar su punto, Kang estiró su
mano, señaló las franjas y refunfuñó:
—Mira. El color es completamente diferente. Aquí y aquí también. Durante
la clase de educación física, si utilizas esto, vas a dañar completamente el
sentido de unidad y eso no me gusta. No es tu culpa, estoy un poco
incómodo con desviaciones tan pequeñas como estas. Es algo compulsivo.
Aunque no es lo suficientemente grave como para ir al hospital, afecta mi
vida así que por eso te estoy diciendo que te pongas mi uniforme. Es por
mi bien.
—¿Compulsión?
—Sí, compulsión. Tengo que acomodar los libros de texto diagonalmente,
de modo que queden pegados a la línea superior del escritorio porque las
líneas de la madera están torcidas y me siento mal cuando las veo. Los
bolígrafos están colocados en el orden de uso, rojo, negro, azul, etcétera. Y
no me detengo hasta que hacen una formación que yo considere perfecta.
Me siento un poco incómodo de lo contrario así que... ¿Alguna vez me has
visto alinear mi escritorio en cada descanso?
—...
Realmente no lo recordaba. Aun así, Kang parecía bastante honesto con
todas estas palabras por lo que intentó recordar las veces que lo había
visto deambular por aquí y por allá en el pasado. Parece que lo ha visto en
sus libros más que moviendo muebles. Sin embargo, mientras escuchaba
historias en las que nunca había pensado, las espinas que se habían
formado sobre su lengua se desvanecieron lentamente hasta que al final ya
no quedó nada.
Mientras Jooheon lo miraba, Kang se encogió de hombros y
silenciosamente le entregó el viejo traje de gimnasia.
—Así que, lo siento mucho. Siento molestarte por nada. Lamento pedirte
que utilices mi traje deportivo tan insistentemente porque, por mi culpa,
estoy seguro de que tuviste muchos inconvenientes. Lo siento mucho.
—No, algo así...
Jooheon sentía que él era el de los inconvenientes por lo que escucharlo
decir: "lo siento”, tantas veces y en una sola oración, se volvió tan
terriblemente embarazoso que Jooheon no tuvo más remedio que sentarse
mientras se rascaba la mejilla. De hecho, la verdad es que se había
ofendido de que Kang pareciera estar despojándose de la ropa de gimnasia
que secó con su plancha y en la olla y también bajo la luna en el patio de
su casa. Cuando pensó en ello, en sus esfuerzos tirados a la basura, se
puso muy sensible y se excedió. No toma clases de todos modos así que
hay pocos días en los que puede utilizar su ropa de gimnasia. No debió
ser... Tan exagerado.

Jooheon miró el uniforme de gimnasia de Kang sobre el escritorio... Y


entonces puso el ceño fruncido otra vez. A primera vista no se había dado
cuenta, pero este uniforme estaba bien doblado y no tenía ni siquiera una
pequeña arruga. No pudo encontrar ningún rastro del endeble planchado
de Jooheon.
Lo miró con asombro por un momento y luego miró hacia atrás.
—Oye, esto... Este no es el uniforme que te traje.
—Por supuesto que lo es.
—No, no creo que lo sea porque...
—Bueno, entonces fue un error. Después de todo, los uniformes se
parecen. —Una leve sonrisa se extendió por el rostro de Kang, quien
siempre parecía no tener expresión—. Así que tú tienes el mío y yo tengo el
nuevo. ¿Eso importa realmente? Jooheon, solo utiliza lo que traje y yo
utilizo lo que te dieron.
Observó su figura en silencio durante un buen rato y luego enderezó su
postura. ¿Cómo es que se sentía como si estuviera siendo golpeado por
palabras que parecían tan extrañas? Miró el traje de gimnasia en su
escritorio y luego se tocó la punta de la nariz.
Le pareció que el olor de una brisa fría había aparecido de alguna manera,
más allá del aroma del suavizante de telas.
¡Lucha! • Capítulo 11

Después de clase, estaba demasiado ocupado guardando las cosas en su


mochila como para pensar en algo más. Esto se debía a que había recibido
una llamada del propietario de la tienda de conveniencia para la que
trabajaba antes. Dijo que había hablado con el dueño de un negocio de
café cercano a la tienda y que le había dicho que fuera a una entrevista de
trabajo de medio tiempo tan pronto como terminara su turno en la
escuela. Según se había enterado, el horario estaba bien y el salario por
hora era más alto que el promedio. Y, además, como le habían ofrecido
una beca más temprano en la mañana, no pudo ocultar su alegría ante la
evidencia de que todos sus problemas financieros parecían estar
finalmente resueltos.
Jooheon tarareaba sin saberlo... Y entonces esperó a que Kang empacara
todas sus cosas también. Estar emocionado era poco, pero eso no
significaba que quisiera descuidar sus ingresos por un supuesto. Cuando
dejó el salón de clases, se acercó inmediatamente al chico que siempre se
quedaba detrás de él y le preguntó:
—¿A dónde vas a ir hoy?
—¿Uh? Daechi-dong —respondió apresuradamente, y luego agregó una
explicación un tanto detallada.
—¿Puedo seguirte? Porque cerca tengo una entrevista de trabajo a tiempo
parcial...
—¿Trabajo a tiempo parcial? —Siguieron por el pasillo y fueron directo al
vestuario para cambiarse de zapatos. Sin embargo, como si Kang estuviera
desconcertado, volvió a mirar a Jooheon—. Conseguiste una beca. ¿Por
qué quieres un trabajo a tiempo parcial?
—Aunque lo consiga, de todos modos, necesito un trabajo a tiempo parcial.
Dejé mi antiguo trabajo de la nada y la verdad es que necesito dinero.
—Puedes obtener el 100 por ciento.
—Dijiste que me ibas a ayudar y el profesor parecía tan motivado que no
pude decir nada en su contra... ¡Pero no estoy seguro de que pueda ser
posible!
Durante las pocas horas que duró el cambio de zapatos, Kang saludó a los
estudiantes que pasaban y Jooheon revisó en secreto la parte inferior de
sus tenis... Que suerte que no las utilizó esta vez porque la suela abierta
aún no ha sido correctamente reparada.
Al final, cuando salieron del vestuario, pareció que la mirada de Kang se
posaba sobre sus pies, pero en general no hubo ninguna palabra negativa.
—Vas a recibir el 100 por ciento. Estoy seguro. Entonces creo que incluso
si trabajas a tiempo parcial tienes que saber que tus estudios son lo
primero. No te vayas a saltar las tareas de la escuela porque si no esto va a
ser bastante contraproducente para nosotros.
—La verdad no tengo mucha confianza. Tú no conoces mis calificaciones.
¿Cómo estás seguro de que puedo conseguirlo?
Así como todas las escuelas están construidas en la desembocadura de
una montaña para absorber energía natural con regularidad, la escuela
secundaria Sejoong también está construida en lo alto de una colina por lo
que tuvieron que caminar bastante tiempo hasta llegar a la carretera.
—Nuestro maestro de aula. ¿Sabías que era un instructor muy famoso?
—¿Cómo?
—Es muy bueno con las matemáticas y ha sido bastante famoso como
tutor desde que era un estudiante universitario. Fue tan popular que todos
se peleaban por tenerlo, lo juro. Luego abrió una academia de matemáticas
y como se esperaba, se volvió un gran éxito. Tuvo millones de niños
esperando por él. Pero ¿por qué crees que está en nuestra escuela ahora?
—...
—De repente deseó ser parte de la educación pública, así que cerró la
academia y tomó el examen para ser un profesor de secundaria. Nuestro
maestro de aula es una buena persona, siempre piensa en los demás.
Jooheon suspiró, era difícil entender el hecho de que su maestro de aula
fuera una buena persona, incluso teniendo grandes habilidades y un
sentido de misión único en su especie. Kang se rio, como si hubiera visto
la cara de insatisfacción del chico.
—Esa persona te está ayudando, así que da lo mejor de ti.
—¿Y si no funciona?
—No te preocupes, si no es un 100 por ciento, al menos tendrás un 99.9
por ciento.
El hombre parece tener una parte que es optimista sin sentido de la
realidad así que Jooheon negó con la cabeza y después cerró la boca. No
valía la pena hablar más de la cuenta porque cuando salieran a la
carretera, iban a tomar un taxi y después iban a llegar a sus respectivos
destinos.
Kang estiró su brazo, pero luego lo bajó. El chico junto a él volteó la cabeza
para atrás y dijo con cautela:
—Ya me arrepentí. ¿Qué tal tomar un autobús hoy?
Y la aceptación fue más fácil de lo esperado. Kang asintió casualmente y
caminó hacia la parada del autobús. Jooheon pensó que definitivamente
era un personaje que no se había subido a un autobús en un buen tiempo,
pero fue un poco sorprendente que supiera a donde dirigirse e incluso los
pasos que tenía que seguir.
Después de dejar pasar varios autobuses, Jooheon se subió rápidamente,
un paso antes de Kang.
—¿Son dos?
Este es un multiplaza, así que el chófer estaba dividido por una cabina y
los asientos estaban unos centímetros más atrás. Jooheon pensó
brevemente entre acomodarse en los individuales o en los dobles así que al
final se sentó en los dobles. Kang también lo siguió y finalmente, terminó
sentándose junto a él.
—Gracias por ayudarme con eso. Estaba confundido acerca de lo que tenía
que hacer y no conocía que funcionaba con una tarjeta.
—Oh, no. No es gran cosa.
Y realmente no fue mucho, pero sintió que sus labios se curvaron de
manera muy extraña. Jooheon desvió la mirada por la ventana mientras
trataba de fijar su atención en algo más... Los edificios que pasaban por su
ventana eran los mismos que los de la última vez que tomaron un taxi,
pero, curiosamente, parecían cada vez más luminosos esta vez.
¡Lucha! • Capítulo 12

La parada de autobús también estaba cerca de la academia así que, tan


pronto como bajaron, se despidieron amablemente y luego se separaron.
Jooheon deambuló por la calle durante un tiempo considerable, buscando
el café del que le había hablado el dueño de la tienda de conveniencia la
última vez. Era un barrio que visitaba todos los días cuando trabajaba a
tiempo parcial, pero como solo salía a la calle cada vez que iba a tomar su
autobús, se transformó en un espacio que no conocía en absoluto.
Después de dar unas vueltas por lugares que se veían bastante similares,
finalmente llegó hasta el café que estaba al costado de la calle,
preguntándose una y otra vez por qué no había logrado encontrarlo de
inmediato si en realidad no era tan difícil... Cuando abrió la puerta con
cuidado, sonó el timbre de arriba. No sabía por qué, pero de inmediato
comenzó a sentirse ligeramente nervioso con todo el asunto. La dueña del
café era una mujer con una impresión cálida que parecía tener poco más
de 40 años, pero que daba palabras tan amables y amistosas como parecía
serlo su cara. En la entrevista, Jooheon dijo que no tenía experiencia con
trabajos de medio tiempo sirviendo café, pero en cambio destacó el hecho
de haber trabajado en varias otras industrias. Mientras hablaba de los
innumerables trabajos de medio tiempo que había pasado hasta ahora,
descubrió que el local se había convertido en un lugar en el que podía
hablar abiertamente sobre sus asuntos personales, no como si fuera una
entrevista. Los ojos de la señora, que escuchaba la breve, pero complicada
historia de vida de Jooheon, parecían un poco húmedos cuando terminó. Y
luego el trabajo se decidió en el acto.
—¿Puedes trabajar ahora mismo? Es decir, ¿desde esta noche?
—¿Está bien?
—Tengo que enseñarte cuidadosamente por un tiempo, pero supongo que
cuanto antes aprendas, será muchísimo mejor para los dos. El estudiante
Jooheon parece ser alguien que aprende rápido así que tengo confianza...
Y algo de miedo por enseñarte de más y perder mi puesto.
Jooheon se rio a carcajadas ante las bromas de su nueva jefa y después se
atrevió incluso a darle un golpe pequeño en la mano. Esta era una
habilidad para la vida social que había aprendido durante muchos años.
El dueño de la tienda de conveniencia no se había equivocado cuando le
dijo que el café estaba abierto las 24 horas, sin embargo, cabía aclarar que
tampoco fue muy preciso sobre eso. La cafetería está abierta las 24 horas
solo los fines de semana y cierra a las 2 am los días hábiles. Jooheon era
un estudiante de lunes a viernes y un trabajador de tiempo parcial ocho
horas al día, de 6 pm a 2 am, 5 días entre semana. El salario mínimo por
hora es de 600 a 900, pero de 1000 a 2000 los fines. Se agrega el pago por
noche y se proporciona el pago por vacaciones semanales. Una sonrisa
floreció en el rostro de Jooheon, quien había abierto la calculadora varias
veces en su cabeza para hacer las cuentas. Además, si conseguía una
beca, aunque no iba a ser lo suficientemente fácil si iba a tener el dinero
necesario para pagar los gastos de manutención y ahorrar para la
matrícula de Heeju. Si hubiese sabido que las cosas irían bien tan pronto,
habría dejado su trabajo muchísimo antes de tiempo. Es decir, la cantidad
de dinero es la misma, pero era un diferente entorno laboral. No importaba
que tan bien se manejara en "8", todos los días salía sintiéndose triste y
sucio. No estaba contento con las escenas promiscuas que veía en la barra
o en la pista y, además, por encima de todo esto, estaba Hwang Moo-chan
y su manía por hacerle la vida completamente imposible. Por otro lado, el
café era muy tranquilo y cálido. A Jooheon le gustó que la principal base
de clientes fueran estudiantes y padres porque, después de todo, la
academia estaba cerca... Por supuesto, puede haber chicos conflictivos
entre ellos, pero era mil veces mejor que sacar borrachos.
—Oh, el estudiante Jooheon trabaja muy bien. ¿De verdad es la primera
vez que estás atendiendo un café? No eres tan rígido y te comportas muy
amable con los clientes. ¿Ya te has memorizado el menú?
—No. Es muy confuso debido a los nombres... Aun así, preparar bebidas
es divertido. Estoy orgulloso de escuchar cuando dicen que es delicioso.
—Supongo que es porque te estás esforzando mucho. Nunca había visto a
un trabajador a tiempo parcial que rellenara automáticamente los vasos
desde el primer día. Tengo que agradecerle a Taejung por presentarme a
una persona tan confiable y linda.
Jooheon solo se rio como si se sintiera terriblemente tímido y no dio una
respuesta clara a sus halagos, aunque claro, no es que fuera realmente
alguien que se avergonzaba de inmediato. Esto también era una
contramedida que había aprendido durante todos estos años trabajando
en los bares y clubes y estaba seguro de que a la mayoría de los adultos
les gustaba un chico así.
La dueña de la cafetería continuó felicitándolo varias veces después de eso
así que... ¿No fue una pretensión decir que él era digno de confianza y
dejar que se fuera alrededor de las 10 pm? Bueno, al menos había dicho
que volvería antes de la hora límite. Probablemente, Jooheon tendrá que
manejar el café solo hasta alrededor de la 1 en punto porque la jefa era
una persona lo suficientemente grande como para que estuviera en el
mostrador por tanto tiempo.
Y así, Jooheon dio por inaugurado el primer día de trabajo de medio
tiempo en un café.
Afortunadamente no había muchos clientes esta noche así que pensó que
podía andar sin preocuparse. Sin embargo, fue cuando se sentó en una
silla dentro del mostrador y miró todas las recetas que aún no había
memorizado, que sonó una campana anunciando que había llegado un
nuevo cliente. Se levantó de un salto y gritó:
—Bienvenido.
—... ¿Yeo Joo-heon?
Era un rostro demasiado familiar así que la cuestión verdadera era saber
cómo Kang sabía dónde encontrarlo. Intentó recordar si había mencionado
el nombre de un café de bajo costo como sus opciones para su empleo de
medio turno, pero no había manera de que dijera algo así cuando solo
habían estado conversando de estudio y uniformes nuevos y limpios.
Además, incluso si lo hubiese dicho, debía ser difícil para Kang saber que
comenzaría a trabajar justo ahora. Al final, lo único que se le vino a la
cabeza fue que era una coincidencia que Kang viniera al café.
Jooheon salió del mostrador sin saberlo y se acercó al chico que estaba
justo enfrente de la puerta. Kang tenía siempre un rostro cortés e
inexpresivo, pero ahora parecía como si estuviera sorprendido de ver a
Jooheon en un local como este así que parpadeó varias veces.
—¿Por qué estás aquí?
—Porque no hay lugar en el café al que fuimos antes... ¿Tú estás
trabajando aquí?
—Sí, a partir de hoy.
—¿No dijiste que hoy era la entrevista?
—Sí, y me dijeron que comenzaba a trabajar ahora.
Kang no agregó más palabras a la respuesta de Jooheon, pero reveló que
sospechaba mucho de la actitud del dueño. Era natural porque al final era
una tienda extraña y alejada de las otras, sin embargo, si te lanzas a la
sociedad y al mundo del empleo sin una base sólida es normal que tengas
que enfrentar muchas cosas más extrañas que esta. La solicitud para
trabajar de inmediato era extraña, podía concederle eso. Había muchos
casos en los que le pedían a las personas que trabajaran el día de la
entrevista y luego los despedían al momento siguiente. También hubo
muchas ocasiones en las que esto era considerado una prueba. Por otro
lado, el sabor del café en esa tienda era bastante bueno y la personalidad
de la jefa también parecía más que genial. Incluso un estudiante que
trabaja a tiempo parcial tiene los mismos beneficios sociales que cualquier
otro empleado. Eso incluía poder beber una bebida de su elección cada
cuatro horas completamente gratis.
Jooheon contó las horas que había trabajado hasta ahora. Ya fueron unas
cuatro horas, por lo que una bebida era gratis.
—¿Qué te gustaría beber? Yo te invito.
—¿No sería posible realizar un pedido una vez que vayamos al mostrador?
En el momento en que dijo eso, se dio cuenta de que todavía lo tenía
arrinconado frente a la puerta... Ocultando su vergüenza, regresó al
interior del mostrador con un paso fuerte y decidido y Kang lo siguió
lentamente para terminar parándose frente al menú. Seguía siendo torpe,
pero Jooheon recomendó este o aquel menú.
—Este menú es el más caro.
—Bien...
—Oh, esto es realmente bueno. Ya he vendido más de diez tazas hoy.
—Hmm...
—Este menú es para bebidas heladas. También son algo caras, pero puedo
prometer que valen la pena.
—Ok.
La recomendación de Jooheon continuó por un buen rato, pero la
selección del menú de Kang parecía no ser exacta. Al final, cuando explicó
los beneficios y los contras y terminó con casi todos los menús, el chico
frente al mostrador abrió lentamente la boca y dijo:
—Entonces ¿cuál es el menú que te sale mejor?
—Eso es...
No hace falta decir que era el americano. Tenía que poner los frijoles del
molinillo en un portafiltro, presionarlo hacia abajo con temple e insertarlo
después en otra máquina. Según las palabras del jefe, el sabor del café
variaba delicadamente según la persona que lo preparaba, pero para
Jooheon, quien tiene su primer día a tiempo parcial en un café, realmente
le parece lo mismo. Es amargo todo el tiempo. Jooheon tocó
silenciosamente el Americano escrito en el menú con su dedo. Cuando
Kang lo vio, asintió y volvió a preguntar:
—¿Y cuál es tu menú favorito?
Por supuesto, era un menú con dos bolas de helado y sin café. Era una
bebida en la que se ponía helado con sabor a fresa sobre otro helado con
sabor a fresa en una taza con leche así que, por consiguiente, era uno de
los menús más populares y más caros del café. Si lo come gratis, este
menú también puede ser la mejor opción.
A diferencia de la vez anterior, con el Americano, Jooheon gritó con los
ojos brillantes:
—¡Definitivamente el flotante de fresa!
—Entonces, dame un americano helado y un flotante de fresa.
—¿Dos tazas? Ya que estoy aquí, puedes sentarte en una mesa para 4
personas sin sentirte extraño.
Jooheon insistió varias veces, pero Kang ordenó obstinadamente dos vasos
así que, presionado por su terquedad, Jooheon no tuvo más remedio que
acceder a sus peticiones.
Puso el flotante de fresa y el Americano y presionó los artículos juntos en
el monitor. Si aplica el descuento de la bebida gratis para empleados al
flotante de fresa puede tener dos bebidas por solo 2,000 wones. Jooheon,
que no tenía ingresos suficientemente para pagar esta cantidad,
extrañamente se sintió relajado por el puro hecho de estar haciendo algo
así por él.
En ese momento, Kang sacó su tarjeta.
—Aquí.
—No, pagaré por esto. Te invito.
—El primer día, sería genial si vendieras las cosas a su precio original sin
importar si es un amigo. El jefe no va a decir: "Hiciste bien tu trabajo",
hasta que aumenten las ventas.
Fue una respuesta perfecta sin ninguna laguna. ¿Está hablando de esa
manera tan inteligente porque le importa su trabajo? Y, además, no sabía
por qué había ocupado la expresión "un amigo", pero le gustó porque
sonaba muy bonito y amigable.
Aunque su corazón ya había sido conquistado, Jooheon trató de insistir
una vez más.
—Pero, te dije que pagaría.
—Entonces cómpralo mañana.
—¿Vendrás mañana?
—¿Por qué no vendría? ¿No quieres que venga?
—No, no. No lo digo por eso, estoy sorprendido.
Jooheon negó con la cabeza lo suficientemente fuerte como para escuchar
el sonido del cabello que cubría sus orejas, girando por aquí y por allá al
unísono. Kang, que lo enfrentó con una breve sonrisa en su rostro que
luego eliminó, volvió la cabeza y miró dentro de la tienda.
—El café es espacioso y las mesas me gustan... Y, además, a veces me
darás un americano gratis. Es fácil hacer mi tarea y verte hacer la tarea
también. Por cierto, ¿hiciste tu tarea de matemáticas? Se envía mañana.
—¿Qué?
Ni siquiera sabía de la existencia de una tarea, y aunque lo hiciera no
podría haberla hecho estando allí... Cuando Jooheon puso los ojos en
blanco, Kang se apresuró a agitar la hoja que tenía en la mano, como si le
estuviera diciendo que lo hiciera y que no aceptaría un nocomo respuesta.
No quería que otros clientes entraran en el medio y arruinaran el ambiente
así que miró la puerta varias veces con ojos ansiosos, aunque el timbre no
sonó.
Kang paga por sus bebidas y se sienta, sosteniendo una bandeja con dos
vasos. Jooheon da un paso involuntario hacia la mesa así que Kang, que
se dirigía hacia abajo como si estuviera a punto de sacar su libro de
problemas matemáticos, notó tardíamente al chico y aceptó hacerle un
espacio en frente de él. Colocó el Americano junto, el flotante de fresa al
otro extremo y posteriormente lo señaló con un gesto de su barbilla. Tan
pronto como Jooheon se sentó con cuidado al otro lado, colocó un
cuaderno, un bolígrafo y una hoja con el examen pasado. Hasta ahora
había hecho los exámenes después de días de no dormir bien por la noche,
por lo que era la primera vez que veía el papel del examen correctamente.
Mientras Jooheon observaba las cosas que estaban frente a él, Kang
levantó la cabeza y explicó, señalándolas una por una.
—La tarea es analizar la prueba y organizar las respuestas incorrectas en
un cuaderno con las correctas. Si no lo haces bien, no te preocupes,
obtendrás una puntuación básica solamente por tener la copia en tu
cuaderno.
—...
—Ponte cómodo.
¿Quién puede resolver cómodamente los problemas en esta situación?
Jooheon tomó lentamente el bolígrafo a la vez que se tragaba un suspiro...
Y mientras leía la primera pregunta una y otra vez, todavía no podía tener
una respuesta clara, y además continuar mirando hacia la puerta
solamente lo hacía peor. Los clientes no estaban llegando así que de la
nada se preocupó de que la tienda fallara pronto. Pensó únicamente en el
ascenso y la caída de un café que apenas le había ofrecido trabajo por lo
que el problema de matemáticas no se le pasó por la cabeza. Únicamente
estaba allí, haciendo correr el lápiz descuidadamente por la hoja hasta que
de repente, escuchó la profunda voz de Kang.
—¿Cuántas tuviste mal?
—¿Uh?
—En tu examen. ¿Cuántas tuviste mal?
—15.
Como sorprendido por la respuesta, Kang levantó la cabeza y miró a
Jooheon.
—Es mejor de lo que pensaba.
—...
No podía decir si debía estar agradecido por adoptar una actitud positiva o
si estar enojado por lo que había querido decir sobre su inteligencia.
Jooheon solo garabateó en el papel de prueba con una cara ambigua así
que, después de analizar la figura por un rato, Kang volvió al libro de
problemas y murmuró:
—Entonces pasa esos 15 a tu libreta y resuelve los problemas. Tengo que
salir en unos 55 minutos, así que espero que puedas resolverlos mientras
tanto.
La práctica de resolución de problemas terminó mucho antes de lo que
Kang había estipulado. Esto se debía a que la mayoría de los problemas
que no podía resolver en absoluto los había dejado hasta atrás y eso
obviamente modificó su puntuación. Después de recibir las respuestas
correctas y verificar el puntaje, Jooheon bajó la cabeza. Los ejercicios que
tenía bien eran cinco, dos con dos puntos y tres con tres puntos, dejando
en total 13 puntos. A diferencia de Jooheon, quien estaba frustrado, Kang
miró los papeles de prueba que Jooheon había liberado como si fueran
bastante interesantes.
—Hmm... Es mejor de lo que pensaba.
—¿Qué está bien con eso? Debería renunciar a la beca.
Jooheon estaba angustiado así que puso la cabeza sobre la mesa. Al final
de su conferencia, diciendo que podría obtener una beca del 100% si se
esforzaba un poco más, se sintió tan frustrado que comenzó a quejarse
una vez y otra vez, aunque Kang no le prestó atención y se concentró
únicamente en hacerle superar la prueba. Poco después, sacó un papel
blanco y ancho y comenzó a decir:
—Veo que lo que te cuesta trabajo es derivar una ecuación. Mira, una vez
que estableces un problema, puedes resolverlo bien incluso si no tienes un
orden. Las formas también tienen un concepto básico.
Kang señaló una pregunta de cuatro puntos con un bolígrafo y después, se
dibujaron decenas de triángulos como para que no quedara ningún
espacio vacío debajo del problema. Jooheon, mirando el papel de prueba
mientras estaba acostado boca abajo en la mesa, abrió la boca de manera
desinteresada.
—... De todos modos, voy a fracasar.
—Matemáticas es una asignatura donde el proceso es importante. Aunque
no realices el proceso correcto, aun así, lo primero es permanecer paciente
sin rendirse nunca. También hay un dicho que dice que estudiar se hace
con el corazón...
—No obtuve el resultado esperado.
—Sí, también significa que no puedes caer más bajo.
Jooheon levantó la cabeza ante el discurso burlón, pero Kang rara vez lo
miraba. Incluso era raro que le diera una sonrisa. Estaba mirando la
prueba así que Jooheon simplemente cerró la boca porque era difícil
hablar con él debido a su rostro serio. De hecho, en realidad no se sentía
mal con esto. Era difícil resolver problemas de matemáticas después de
mucho tiempo sin tener una buena práctica, pero, por otro lado, también
era terriblemente divertido. Fue un momento que se sintió como si el
mundo duro que siempre lo había marcado ahora lo estuviese abrazando
con suavidad.
Entonces, mientras Jooheon pensaba en esto, Kang se puso de pie con su
mochila en el hombro después de ver en su reloj que ya era hora de ir a la
academia. Mientras salía del café, el chico volvió a ocuparse explicando en
detalle cómo hacer su tarea. Incluso le dio un consejo muy fino para
doblar el cuaderno por la mitad y usarlo para estudiar en pasos separados.
Luego hizo una pausa, suspirando y preguntándole si pensaba que
funcionaría.
—Puedo hacerlo.
—¿A qué hora termina tu trabajo a tiempo parcial?
—La hora límite es las 2 en punto, pero ¿no serían más de las 2:30
después de limpiar y ordenar? Así que...
—La academia termina a la 1:00 así que volveré a esa hora. De todos
modos, todavía quedan tareas por hacer.
—Uh... Pero entonces, probablemente vendrá el jefe.
Después de todo es la primera vez que trabajaba en un café así que, no
sabía las reglas o las partes que tenía prohibidas. Además, sería difícil
sentarse a la mesa y hacer cualquier otra cosa si alguien más estaba allí.
Ante las palabras de Jooheon, Kang asintió levemente como si estuviera de
acuerdo con él, pero de todas maneras frunció el ceño.
—Entonces te veré mañana por la mañana, así que ven un poco más
temprano. Unos 20 minutos.
Kang dejó el café solo después de recibir la promesa de Jooheon de
hacerlo.
Después de tomar los papeles de prueba y los cuadernos esparcidos sobre
la mesa y regresar al mostrador, Jooheon volvió a mirar y concentrarse en
las ecuaciones porque todavía no había clientes... Cuando estaba en la
escuela secundaria, miraba bastante sus libros de texto. En clase, trataba
de abrir los ojos a la fuerza y escribía de la manera más correcta posible,
aunque tuviese la vista nublada. No recordaba todo, pero las cosas que
entendió en esos días todavía parecían permanecer en su cabeza así que
de alguna manera se sintió un poco orgulloso de sí mismo y se frotó la
punta de la nariz. Como le dijo Kang, dobló cuidadosamente las notas por
la mitad y comenzó a transcribir lentamente los problemas incorrectos y el
proceso de solución adecuado.
¡Lucha! • Capítulo 13

Han pasado dos semanas desde que empezó a trabajar a medio tiempo.
Mientras tanto, Kang ha estado mostrando su rostro en el café todos los
días y le ayuda a Jooheon a hacer su tarea escolar durante exactamente
una hora. Según Kang, le gustaba estar en el café porque era muy cómodo
y, además, porque tenía que hacer tiempo para volver a la academia. Pero
Jooheon sabía bien que todo esto no era tan trivial como él decía. No
hablaban demasiado y el tiempo que pasaban juntos era relativamente
corto, pero Jooheon se vio obligado a admitir que Kang era la mejor
persona que hubiera conocido nunca. No importaba si era por ocio o por
puro aburrimiento, simplemente era algo que... Se sentía muy bien.
—¿Qué vas a beber hoy?
—He estado tomando mucho café. Bien... Limonada. Muy fría.
—Sí —respondió con picardía, y ocupó el descuento de empleado para
tener una bebida gratis. En realidad, ya le ha dado a Kang una bebida
gratis varias veces sin siquiera notar la cantidad de estudiantes mujeres
que han aumentado notablemente a su alrededor y que lo miran con ojos
celosos. Al parecer, han comenzado a circular rumores en la academia de
que Kang está rondando por aquí en lugar del café de antes. A veces los
chicos guapos también vienen en grupos por lo que la jefa no pudo ocultar
su tremenda alegría por el increíble aumento en sus ventas.
Jooheon es un empleado estrella así que, aunque ya le ha dado a Kang
varias bebidas y postres como servicio adicional, no podía odiarlo ni
enojarse en absoluto.
Después de confirmar que Kang volvía a su mesa, Jooheon se inclinó y
sacó el agua verde con limón y carbonato. Pidió que estuviera muy fría así
que vertió mucho hielo picado en un vaso.
—Hola.
De repente, Jooheon saltó de su lugar al escuchar la extraña voz que
sonaba desde atrás del mostrador. Cuando se dio la vuelta con asombro,
había un cliente parado frente a él, pero en realidad no sabía cuándo
había llegado. No escuchó la campana en absoluto.
Aun así, era vergonzoso que estuviera demasiado sorprendido por ello y
Jooheon terminó por reírse sin saberlo. Entonces el cliente, que estaba de
pie con nerviosismo, lo miró por un momento y sonrió también. La chica,
que parecía tener más o menos la misma edad que él, se quedó sin elegir
un menú durante mucho tiempo y de repente extendió una carta en su
dirección como si fuera el paso final de algún plan elaborado. Era una
situación extraña.
—Ah... Sería mejor si se lo das directamente a Kang. No me gusta ser un
mensajero.
Pensó que solo en los dibujos animados y los dramas daban cartas de
amor a conocidos para que lo entregaran a su objeto de interés, sin
embargo, fue solo después de conocer a Kang que descubrió que había
muchas personas en el mundo real que vivían sus vidas como lo harían los
personajes principales. Jooheon logró ser flexible porque ya había
sucedido muchas veces los últimos días y los resultados no fueron tan
buenos en todas las ocasiones porque él terminaba rechazando todo. Sin
embargo, la respuesta que llegó fue del tipo que era completamente
desconocido.
—Te la estoy dando.
—¿Sí?
—La carta... Te la estoy dando a ti.
Antes del final de la conversación, Jooheon miró estúpidamente la espalda
de la chica que había casi aventado la carta sobre el mostrador, dejando el
café como si estuviese huyendo de algo invisible... Y, sin embargo, lo que
estaba sucediendo ahora no era algo que pudiera entrar en su cabeza
fácilmente. En ese momento, Kang se paró frente al mostrador y tomó la
carta que tenía delante. Luego, como si intentara averiguar algo oculto en
el papel, comenzó a mirar muy de cerca el sobre y los adornos que tenía.
Incluso intentó abrirla y ver lo que había adentro. Así, después de mirar
por dentro y por fuera por un rato bastante largo, se la entregó de nuevo al
dueño original.
Hay muchas cartas de amor que Jooheon recibió y entregó en nombre de
un montón de chicas por lo que esta situación no debería ser
particularmente extraña para Kang. Sin embargo, Kang no apartó los ojos
del sobre en la mano de Jooheon e incluso se permitió entrecerrar los ojos.
—¿La conoces?
—¿Qué? No. Es la primera vez que la veo.
Jooheon negó con la cabeza, con un rostro extraño. Puede recordar la cara
que vio en el mostrador, pero fuera de eso no la conoce para nada. Como
Jooheon salió de la escuela media con solo chicos Alfa como compañeros,
nadie parecía querer tener especial contacto con él o al menos poder
notarlo. Uno esperaría que asistir a una academia haría que las cosas
fueran un poco más fáciles y divertidas, pero para Jooheon, que estaba
ocupado asumiendo la responsabilidad de su hogar fragmentado, era difícil
soñar con un lujo tan relajado como lo era una relación romántica de
verdad. Una carta de amor no era lo que esperaba. Cuanto más pensaba
en ello más extraño era y por la misma razón, surgió una sospecha en la
que no había pensado antes. Podría ser un tipo de carta muy diferente a
una carta de amor. Por ejemplo, reclamación de deudas. Por lo que sabía
Jooheon, no quedaba ninguna deuda en la casa, pero todo podía pasar en
un lugar tan estricto como lo era Corea. Cuando todavía era un niño,
recordaba que pegaban etiquetas rojas por toda la casa con reclamaciones
y advertencias así que, ya que nada de eso está pasando ahora, tal vez
estaba pensando de más. Además, era imposible para los estudiantes de
secundaria entregar documentos relacionados con las deudas.
Cuando la sombra cayó de repente sobre su rostro, Kang volvió a hablar:
—¿Te acuerdas de quién es?
—No...
Mientras murmuraba, la mirada que enfrentó volvió a caer en la carta. Le
pareció que estaba intentando abrirla, no solamente para ver el papel si no
para leer lo que tenía escrito. Sin embargo, incluso si no estaba
relacionado con sus deudas, existía una gran posibilidad de que fuera algo
lleno de contenido negativo. No quería sentirse avergonzado después de
lanzarse frente a Kang de un modo tan valiente así que, silenciosamente,
Jooheon puso la carta en el estante debajo del mostrador... Kang, junto a
él, parecía tan extraño después de eso que los nuevos clientes no hicieron
pedidos y miraron desde una distancia considerable la manera en la que
se dirigía nuevamente a su mesa.
Jooheon se limpió las manos. Después de preparar una bebida para llevar,
preparó la limonada que ordenó Kang y la llevó directamente a su asiento.
Hoy en día hay bastantes clientes, por lo que era difícil sentarse en la
misma mesa que él para leer un libro o hablar de la escuela. Sin embargo,
después de un tiempo considerable, pensó que estaría bien darse una
vuelta por su mesa para tomar la copa y ver si no quería algo más.
—Tardaste demasiado. La calidad de tu servicio se está volviendo muy
mala.
—¿Qué?
Las palabras repentinas fueron difíciles de entender. A la pregunta de
Jooheon, Kang negó con la cabeza y volvió a meter la nariz en el libro de
problemas que tenía en la mano. Jooheon no volvió al mostrador y se
detuvo un rato, esperando que Kang dijera algo más para explicarse
adecuadamente... Sin embargo, ni siquiera le dio una mirada a Jooheon y
mucho menos le respondió. Jooheon trató de ocultar su vergüenza y volvió
al mostrador, rascándose la cara.
A diferencia de cuando Kang llegó por primera vez, ahora estaba lleno de
clientes. Mientras Lee estaba ocupado con sus estudios, Jooheon se sentó
en una silla dentro del mostrador, miró a su alrededor, sacando la cabeza
de nuevo, y reconfirmó que nadie le estuviera prestando atención. Luego
sacó con cuidado la carta que había dejado en el estante y la revisó. El
sobre exterior era azul claro... De repente, Jooheon llevó sus pensamientos
a la cara de su hermana menor, Heeju, quien siempre le daba cartas
cuando estaba triste. Cartas color menta. El sobre estaba sellado con una
bonita calcomanía. Cuando quitó la calcomanía con las uñas, abrió el
sobre y sacó un membrete finamente doblado. Un solo trozo de papel con
membrete, medio lleno en una fuente bastante prolija y ordenada.
Afortunadamente, el contenido de la carta, que comenzó revelando su
identidad, eran algo típico de una carta de amor. Es una mujer que va a
una escuela cercana de la que ha oído hablar un par de veces. La
estudiante dijo que vio a Jooheon por primera vez trabajando en una
tienda el año pasado y que, a partir de entonces, pensó que era muy lindo,
pero no pudo llegar a expresarlo como le hubiese gustado. Dijo que
pensaba que era el destino volver a verlo allí, en el café, y que finalmente
tuvo el coraje para confesarse. Aunque fuera en una carta... La cara de
Jooheon, que leyó una hoja que no era tan larga durante un largo período
de tiempo, estaba tan caliente que se preguntó si su rostro también podía
verse al rojo vivo. ¡Dios! Había recibido su primera confesión de amor de
parte del sexo opuesto. Pensó que algún día podría tener una relación o
casarse, pero eso definitivamente tenía que pasar mucho tiempo después.
Trataba de imaginar vagamente que podría ser posible en algún momento
en un futuro lejano, no en el instante en que estaba más adolorido y en
mal estado, como ahora. Su corazón latía con violencia así que solo se rio y
dobló la carta, pero una sombra cayó de nuevo sobre su cabeza. Cuando
miró hacia arriba, estaba Kang con una bolsa en ángulo hacia un lado. Se
preguntaba si ya era hora de ir a la academia, así que Jooheon se despertó
y miró el reloj. Era un poco más temprano de lo habitual.
—¿Te vas a ir ahora?
—Sí.
A diferencia de la respuesta contundente, la mirada de Kang rondaba la
mano de Jooheon. Para ser precisos, en lo que tenía en la mano. Jooheon,
quien sin querer siguió su mirada y encontró la carta, se sonrojó de nuevo.
—Ah... No es la gran cosa. Dijo que era una cliente que me había visto
desde antes.
A pesar de que era Kang, le daba vergüenza conocer el contenido de la
carta y transmitirlo como si fuera cualquier cosa. Kang era un tipo al que
admiraban todo tipo de chicas e incluso chicos Omega así que pensó, que
no había forma de que no lo pudiera comprender.
Cuando Kang salió del café sin decir ninguna oración adicional, los
clientes de otras mesas también despejaron sus asientos y se levantaron
para marcharse... Y fue allí cuando supo lo terriblemente popular que era.
Después de todo, la mayoría de las personas del café venían solamente por
él y pedían lo mismo que él pedía. Jooheon miró el café y luego se sentó de
nuevo. Habían programado una prueba de vocabulario para mañana, en la
clase de inglés, así que tenía que memorizar las palabras clave y los modos
de conjugación. En realidad, no creía que pudiera obtener una beca debido
a que faltó a muchas clases y a que, por supuesto, era un asco
contestando hasta las preguntas más fáciles. Normalmente Kang solía
esperar a que terminara, ocuparse de las tareas que tenía pendientes,
estudiar y llevarlo a casa... Pero ahora no pudieron hacer nada de eso
porque había muchos clientes y luego, por supuesto, estuvo ese extraño
incidente de la carta. Una carta dejada en el estante y que había sido
completamente olvidada mientras intentaba memorizar palabras que no
eran de su propio idioma. Escribiendo y leyendo en voz alta su cuaderno
de ejercicios.
¡Lucha! • Capítulo 14

—Oye, ¿puedes oírme?


Sostuvo su brazo con rudeza, pero eso fue todo. El cuerpo no se movió ni
un paso, tampoco tembló o se paralizó. Pocas personas, ya sea en la
escuela o en la academia, son groseras con Kang así que si vuelven a
intentar molestarlo en el futuro es fácil saber de quién se trata. Kang se
mantuvo erguido, pero miró hacia atrás de todos modos. Lo sabía, pero no
tenía idea de que lo vería en la academia precisamente hoy.
—¿Es un niño que vive con tantos lujos tan maleducado como para ignorar
a los demás?
—No sabía que me estabas llamando. Hwang Moochan, ni siquiera sabía
que ibas a esta academia. ¿Qué pasa?
—¿Cómo me preguntas eso? Es bueno verte.
Y como si hubiese sido una mentira que había estado rechinando y
apretando sus dientes desde hace un buen rato, Moochan sonrió mientras
distorsionaba la cara. Era una mirada incómoda así que Kang lo analizó
por un momento sin detenerse a pensar en ocultar su expresión aburrida y
luego, simplemente levantó la muñeca para mirar el reloj. No es de buena
educación presumir de que estás muy ocupado, pero igual no prestó
mucha atención a lo que pudiera pensar de él. No era un chico al que
deseara mostrar tal consideración.
—No tengo mucho tiempo así que no puedo hablar. Si no tienes nada
importante que decirme, me iré.
—¿Por qué decidiste estar con él?
Una de las cejas de Kang se alzó ante la pregunta sin contexto. El chico
miró a Moochan en silencio, sintiéndose terriblemente ansioso por el
cambio de ambiente. Después de todo, era un humano molesto en muchos
sentidos y no parece que valga la pena tratar con él ni hacer un esfuerzo
por responderle. Sin embargo, aunque trató de darse la vuelta para seguir
con su camino, Moochan se negó a soltarle el brazo.
—Bueno, entonces ¿qué tal esto? Papá y yo vamos a ir a la reunión de
empresas. Tú también, Lee Kang. ¿O no es verdad?
Kang miró en silencio mientras tartamudeaba estas palabras de mala
gana. Sin embargo, lo único que hizo fue extender nuevamente la mano y
mirar su reloj.
—Bueno, déjame decirte que será difícil para mí asistir a la reunión. Ya
sabes, dicen que no es necesario estar allí en cada oportunidad.
—Siempre es cuando me incluye a mí. ¿Es por qué crees que nuestra
familia no encaja en la gran Fundación Seryong?
Kang suspiró brevemente. Todavía es un estudiante y no ha aprendido
correctamente sobre la fundación o sobre su trabajo en ella porque el
examen de ingreso a la universidad es una prioridad absoluta ahora. Sin
embargo, el puro hecho de asistir a dos o tres reuniones y a los eventos de
etiqueta le ha permitido comprender las tendencias circundantes.
Ha pasado un tiempo desde que Hwang Moochan fue incluido en la
corporación y se convirtió en un lugar en el que no quería estar. Era, para
hablar con sinceridad, completamente imposible incorporarse a algo que lo
incluyera a él. El padre del chico era como un pañuelo de papel que solo se
encargaba de limpiar el sudor de otras personas y en estos días, parecía
muy empeñado en tratar de usar a su hijo menor para formar una red
entre la tercera y cuarta generación de la clase alta. Kang miró a Moochan,
quién no había ocultado los dientes, y luego chasqueó su lengua
brevemente.
—No creo que tenga que responder a eso.
—Entonces responde a mi primera pregunta. ¿Vas a ver a ese Beta? ¿Por
qué decidiste estar con él cuando siempre parece que nada de eso te
importa?
—...
—¿Sabes qué él trabajaba en mi club?
Moochan juntó las manos e hizo un movimiento vulgar con los dedos.
Parecía que siempre estaba completamente empeñado en mostrar las
limitaciones que tenían el uno con el otro y como siempre habían sido así
desde su nacimiento. La naturaleza de los seres humanos nacidos del
fondo se basa en que no pueden escapar de allí.
Kang no dijo nada, pero no pudo ocultar su profundo desprecio. No había
necesidad de mezclar palabras, ni valía la pena. Se volvió de inmediato y
dio un paso hacia el frente. Parecía que Moochan estaba diciendo más a
sus espaldas con una voz repleta de oraciones maliciosas y malas
intenciones, sin embargo, lo dejó pasar.
Kang entró al café de mal humor, entrecerró los ojos y sintió un hormigueo
en la nariz. Durante un tiempo, aunque había pocos clientes en las mesas,
era un lugar al que entraban y salían con bastante facilidad así que las
feromonas Omega eran lo suficientemente densas como para hacerle
pensar que incluso eran insoportables. En realidad, no era para tanto,
pero Kang no ha tenido un buen día y siente que incluso un pequeño
estimulo puede afectarlo de mala manera.
Sus padres sospechaban que Kang, que apareció como Alfa a una edad
más joven que los otros, estaba experimentando algo así como una
pubertad precoz. Habría sido posible curarlo si hubieran querido, pero
Kang, que ya estaba siendo juzgado como un Alfa de alto rango, lo cual es
raro en la población, pensó que era mejor aguantar y seguir derecho tanto
como le fuera posible. A diferencia de un Omega, el Alfa normal no tiene
cambios corporales periódicos, pero el dominante es completamente
diferente. Desde la infancia, Kang tuvo que tomar un puñado de drogas
que suprimieran cada una de sus reacciones impulsivas y sus feromonas.
Sin embargo, el aroma de alguien más solo evocaba las sensaciones más
terribles de Kang.
El hombre se acercó al mostrador a través de las densas feromonas
Omega, con una cara que no era diferente a la habitual. Allí, como de
costumbre, Jooheon estaba parado con una cara que le decía que no podía
saber ni sentir absolutamente nada. Y mientras miraba su expresión
estúpida, podía sentir la punta de sus nervios, que habían estado hasta el
tope, calmándose muy, muy lentamente... Es porque es un Beta y es
porque no sabe nada, que se siente terriblemente cómodo estando con él.
Jooheon, que estaba mirando desde enfrente, vivía como si no hubiera
Alfas, Omegas, ni feromonas en el mundo. No era extraño vivir así, ya que,
en realidad, era algo ventajoso de lo que podía decir abiertamente, estaba
muy celoso. Sin embargo, era un poco sorprendente porque se comportaba
de forma opuesta a los Beta que había visto hasta ahora. Los Beta a veces
eran más sensibles a las feromonas que los Alfa y Omegas y en general,
incluso podía decirse que estaban obsesionados con ellas. Ha habido
muchos casos en los que ellos mismos se administraban compuestos de
feromonas artificiales con el único fin de llenar los sentidos que no
existían. Entonces, era la primera vez que veía a un Beta viviendo así,
como si fuera natural que no hubiera feromonas y natural vivir como un
humano común y corriente.
Entonces, es posible que haya estado utilizando ese tipo de uniforme de
gimnasia apestoso todo este tiempo sin sentir ni el más ligero cambio a su
alrededor... El recuerdo que de repente le vino a la mente le hizo fruncir la
frente como si de pronto tuviera mucho asco. Era una feromona tan
repugnante y potente que todavía, incluso, aunque pasaran días, podía
sentirla pinchando la punta de su nariz. Como si no hubiera lavado la
ropa nunca antes o como si la feromona hubiese decidido atascarse en la
tela. Tuvo que sacudir la cabeza para poder concentrarse otra vez.
—¿Qué vas a beber hoy?
—He estado tomando mucho café. Bien... Limonada. Muy fría.
—Sí.
Cuando vio a Jooheon, sonriendo alegremente como una pequeña estrella,
sintió que todas estas desagradables feromonas habían sido olvidadas en
un segundo. Incluso más que al inicio. Va a la mesa con un paso ligero y
saca su tarea... Luego, el dolor en la nariz de Kang se eleva nuevamente
hasta las alturas. Cuando levantó la cabeza con los ojos desenfocados, una
Omega desconocida estaba parada en el mostrador. La mirada de Kang se
volvió hacia ella y luego hacia la carta sobre la madera. Eso fue lo que le
hizo sentir terriblemente confundido. Una Omega con una carta,
despidiendo feromonas lo suficientemente intensas como para estimular a
Kang, que estaba muy lejos. Además, escuchó a varias personas
chismorrear mientras miraban a Jooheon. Se levantó de inmediato y se
dirigió al mostrador. Él parecía como si no supiera nada, era natural que
no supiera nada... Pero verlo parado como idiota le hizo sentir frustrado.
Antes de que Jooheon lo sostuviera entre las manos, le arrebató la carta
como si quisiera robarla. Mirando más de cerca, incluso podía decir que
fue algo muy dramático.
Era fácil dejar feromonas en cosas como estas porque era una Omega, no
un Alfa. Y parecía a punto de entrar en su ciclo de calor. Kang, que apenas
había disimulado su disgusto y que había estado mirando el sobre durante
un buen rato, de pronto miró también a Jooheon. Cuando un Omega le da
a un Alfa algo con esta marca significaba una cosa. [Link] embargo,
como Jooheon era un Beta tenía esa calma incolora e inodora de siempre.
¿Qué significa marcar a un Beta que ni siquiera sabe lo que significa
marcar?
—¿La conoces?
—¿Qué? No. Es la primera vez que la veo.
Además, Jooheon había dicho que era una persona que ni siquiera
conocía. Dijo que ni siquiera le había dicho holaantes de este día.
Kang tomó el sobre desde todas las direcciones posibles. Las feromonas de
la Omega se borraron fácilmente con solo hacerlo unas cuantas veces,
pero el sentimiento desagradable continuó durante un buen rato más. Sin
embargo, fue difícil decirle a Jooheon lo que pasaba, así que Kang se
escondió en sus libros y leyó tanto como le fue posible... Pero lo miraba de
vez en cuando para ver que tanto hacía. Tenía un humor complicado,
estaba nervioso y mostraba una cara que estaba ardiendo. Se paró otra vez
y lo enfrentó, aunque no sabía que caso tenía hacerlo.
—Ah... No es la gran cosa. Dijo que era una cliente que me había visto
desde antes.
La mirada de Kang estaba fija en la carta y vagaba para arriba y hacia
abajo como si estuviera perdido por un tiempo entre Jooheon y las letras y
las vulgares feromonas. Ahora parecía saber dónde se habían encontrado
por primera vez esa Omega y él, y eso le molestaba infinitamente. Si había
dado con él una vez, eso significaba que podía existir una segunda y
entonces, una tercera.
Su sexualidad, un poco excesivamente más determinada de lo habitual,
también parecía afectada por este nuevo suceso así que, mientras miraba
esa cara roja y nerviosa con esas manos temblorosas, su interior se volvió
complicado. Además, ahora, cuando lo piensa con más cuidado, puede
decir que existía un rincón que estaba molesto y confundido desde el
primer encuentro que tuvo con Jooheon. Moochan, a quien Kang conoce
terriblemente bien, estaba ansioso por ocultar su mal genio en la escuela.
Conocía lo difícil que era ser el hijo menor y ser quién recibía las
expectativas más altas de la familia. Expectativas que impulsarían la
empresa familiar hasta el mismísimo sol. Sería una carga para Moochan
tener un gran accidente en una escuela secundaria de gran nivel donde
hay muchos niños de clase alta y aun así, cometió violencia dentro de la
escuela... Porque debió pensar que Jooheon valía la pena. Hasta ahora,
Kang solo pensaba que Jooheon era el objetivo principal porque era el
pobre en una escuela de nivel superior. Una cosa rara, pero que le daba
una explicación que parecía ser la correcta... Moochan dijo que Jooheon
trabajaba en su tienda e hizo una expresión con los dedos que le quería
dar a entender algo así como que era otro de sus prostitutos. Era tan
estúpido. Tan estúpido que hablara así y que de todos modos lograra
hacerlo enojar.
La mirada de Kang permaneció en el rostro de Jooheon, donde aún se veía
un pequeño rubor rojizo. No quería quedarse allí por más tiempo, a pesar
de que tenía bastantes minutos libres hasta la próxima clase en la
academia. Específicamente, no quería ver más de esa cara.
La conclusión de sus sentimientos ya estaba clara, pero cuando lo miraba
a la cara se sentía mal sin ninguna razón. Quería dejar de lado ese
sentimiento de que tenía una posibilidad inútil con él.

✤✤✤✤✤✤

—Lee Kang, ¿por qué no puedes concentrarte hoy? ¿Ocurrió algo?


—...
A pesar de que regresó a la academia relativamente temprano, no pudo
concentrarse durante la clase en absoluto así que, como era de esperar,
escuchó un regaño que incluía su nombre por primera vez en la vida. Kang
estaba molesto también. Después de todo, nunca había tenido tantas
respuestas incorrectas o ejercicios sin terminar.
—¿Qué significa esto? ¿Tienes algo más importante en lo que preocuparte
como para arruinar tus clases de la academia?
—No me siento tan bien el día de hoy.
Así que lo pasaron por alto.
Al final, solamente caminó frente a la academia por un tiempo
considerable y dejó que la brisa fría le golpeara en la cabeza lo suficiente
como para enfriar el ininteligible calor.
—¿Nos detenemos en el café?
—Por favor, solo llévame a casa.
—Sí, señor.
El conductor no hizo preguntas sobre por qué había decidido tomar un
destino distinto al habitual porque, después de todo, esta parece ser una
manía típica de Kang para días grises como estos. No se sentía lo
suficientemente bien como para molestarse por cosas tan pequeñas e ir a
la cafetería contaba como una de ellas.
Kang levantó la mano y se hundió profundamente en su asiento,
cubriendo su rostro hasta la mitad. No miró por la ventana para nada o
volteó la cabeza, simplemente decidió cerrar los ojos y obligarse a dormir
para que el café de Jooheon, ubicado en el boulevard cerca de la academia,
dejara de parecer una tentación.
¡Lucha! • Capítulo 15

Antes de que comenzara la primera clase, fue el momento del llamado


autoaprendizaje. Había notado desde el principio que Jooheon, sentado en
el asiento delantero, miraba detrás de él como si estuviera buscando un
momento adecuado para hablar, pero Kang fingió no saberlo. Tenía un
libro de vocabulario en inglés y al ver las hojas esparcidas sobre el
escritorio, era obvio que quería demostrar lo que ya había memorizado. Si
fuera como en un día habitual, Kang lo habría reconocido y elogiado
mucho antes de que Jooheon siquiera intentara contemplarlo, pero hoy no
tenía ninguna intención de hacerlo así.
—La prueba de vocabulario en inglés de hoy abarca desde la página 25 a la
50. ¿Verdad?
—Correcto.
Preguntó, aunque obviamente ya lo sabía. Desde hace mucho tiempo,
cuando abrió el libro de vocabulario en inglés en su escritorio, estaba
constantemente mirando desde la página 25 hasta la página 50. Su
corazón ansioso se dejó ver muy claramente, pero Kang respondió con una
respuesta corta y actuó como si no supiera lo que pasaba. Los hombros
redondos del chico parecían excepcionalmente caídos esta vez así que
Kang volvió a abrir la boca sin saberlo. Quería preguntarle si se había
esforzado mucho para la prueba de vocabulario y también decirle que lo
estaba haciendo muy bien. Sin embargo, antes de que la voz saliera de sus
labios, Kang se levantó de su asiento con un impulso intenso. Jooheon
volvió la cabeza y preguntó con voz lenta:
—¿A dónde vas?
—A la oficina del maestro.
—Ah.
La boca de Jooheon se abrió de nuevo, como si deseara preguntarle un
poco más sobre todo lo que pasaba con él, pero se volvió de nuevo,
fingiendo ser discreto... El estado de ánimo de Kang cayó al suelo ante la
apariencia de Jooheon, encogido en su asiento como un neumático sin
aire. El hecho de que no aceptó correctamente algunas de sus palabras,
¿era suficiente para que estuviese tan deprimido? Es decir, en este
momento se sentía como si se hubiera convertido en una persona muy
mala y tal vez, en el peor hombre del universo entero. Sin embargo, fue
Jooheon, no Kang, quien hizo las cosas de un modo incorrecto entonces
¿por qué parece tan desesperado por volver a cruzar palabras con él?
Kang mordió la carne dentro de su boca.
—Tengo que traerles la encuesta para el álbum de graduación.
Al final, agregó palabras para Jooheon, que ya se había dado la vuelta.
—Entonces yo...
—Voy a ir solo. La primera clase va a comenzar pronto, así que debo
intentar despejar un poco mi cabeza y una caminata a la oficina va a
caerme muy bien.
—Sí...
Como si hubiera estado esperando por esto, rápidamente se puso de pie,
haciendo que Kang no tuviera más remedio que presionar su cuerpo
nuevamente hacía abajo, intentando hacer que se sentara. Solamente
después de eso, salió del salón con un paso rápido y desinteresado... Pero
mientras caminaba por el pasillo, Kang levantó la mano y se frotó la frente
lentamente. Nada de lo que ha planeado hasta el momento está saliendo
bien... Y el hecho de que sintiera un extraño malestar en el estómago lo
volvió todavía peor. Fue un flujo de decisiones y pensamientos difíciles de
entender incluso para él mismo. La cara de Kang estaba tranquila como de
costumbre, pero el interior hervía silenciosamente como una olla a
presión.
Abrió la puerta de la oficina, a la que había llegado, y luego se trasladó al
asiento que estaba junto al escritorio.
—Oh, Kang. ¿Vienes por la encuesta?
El maestro de aula parecía feliz de encontrarse con Kang, pero él no dijo
ninguna respuesta para su pregunta. Solamente lo miró, y tomó los
folletos que tenían el cuestionario sobre si era sí o no y las especificaciones
para el álbum de graduación. Era fácil darse cuenta de que respuesta
prefería la escuela, incluso sin leer las hojas con mucha atención. La
mayoría de ellas eran más bien preguntas que no significaban mucho y
que más parecían encargadas de llenar el espacio en blanco.
—Debes estar ocupado, así que lamento seguir haciendo que hagas
recados como estos. No lo hagas todo tú solo. ¿Entendido?
—Está bien, puedo manejarlo.
—Por cierto, Jooheon está muy ansioso en estos días. Sus resultados están
siendo buenos últimamente, pero necesita trabajar un poco más para los
exámenes parciales. Kang también tiene talento para enseñar. ¿Eh?
—¿Enseñar...?
Las palabras salieron más fuertes sin su conocimiento, así que al final,
sorprendido por el poder de su voz, extendió la mano y tocó su boca. El
maestro sonrió y golpeó el antebrazo de Kang con toda la palma... Como
fue tutor desde la escuela primaria hasta la escuela secundaria, estaba
bastante cerca de enseñar al nivel de un maestro de aula. Gracias a que
su profesor era muy talentoso en la enseñanza de las matemáticas, pudo
comprender correctamente el concepto desde una edad temprana así que
ha estado navegando sin muchos problemas hasta ahora. No obstante,
entre los adultos que ha conocido, el maestro de aula es el que intenta
más fervientemente hacer que Jooheon alcance los ideales que parece
tener para él... Kang no simpatizaba con estas ideas, pero tenía que decir
que rendía homenaje a sus esfuerzos. Pensó que esforzarse era genial, pero
a medida que crecía se dio cuenta de que no se trataba solamente de eso y
de que los caminos no siempre eran tan fáciles como parecían. Quería dar
un poco de ayuda a estos planes, tal vez para sentirse mejor consigo
mismo... Y fue por eso que Kang le prestó atención a Jooheon desde el
comienzo del semestre. Todo fue por culpa del maestro de aula, porque el
maestro parecía preocuparse mucho por el entorno familiar de Jooheon y
terminó por contagiarle el interés. Al menos, gracias a él, durante el
tiempo de clase, Jooheon logró abrir un libro y sentarse sin caer dormido
Sin embargo, a diferencia de su intención inicial, ahora sentía que se
había acercado demasiado.
—Maestro, ya sabe... Quizá yo...
—¿Eh?
El maestro de aula abrió los ojos de par en par, esperando a que siguiera
con su oración. Pero Kang no pudo continuar fácilmente. El profesor de
aula ha estado interesado en Jooheon durante bastante tiempo, pero
puede que no supiera sobre su trabajo a tiempo parcial. Aunque claro, no
estaba seguro de si eso era lo correcto. Era un problema incluso si el
maestro de aula lo sabía, y era un problema incluso si él no lo sabía.
Además, si ese fuera el caso, no sería prudente sacar a relucir la historia
de Jooheon trabajando en un establecimiento de entretenimiento en un
momento como este. Y si no lo sabía, significaría hablar del pasado de
Jooheon con una persona que no tenía nada que ver con él. Al final, de
cualquier manera, no era bueno contarle sobre lo que había escuchado así
que Kang comenzó a sacar una historia diferente.
—Bueno, la beca... Me gustaría que se la diera sin ponerlo a prueba.
—¿Uh? ¿Por qué?
—Si se lo va a dar, solo hágalo. Él ya está bajo mucho estrés. Si no lo
consigue, tendrá que conseguir más trabajos a tiempo parcial.
—Está más motivado de lo esperado, así que me gustaría intentar llevarlo
más allá de su capacidad. Además, no soy yo, es la decisión de la
fundación de becas.
Kang miró hacia abajo como si fuera patético intentar llegar a un acuerdo
con el maestro de aula, y después rodó los ojos de un lado para otro
mientras se ponía a sudar. En realidad, ya se había dado cuenta de que la
fuente de la beca era el profesor de aula. Solamente él. Era extraño que
quisiera darle el dinero no solo de la matrícula, sino también de los gastos
de manutención y honestamente, nunca había oído hablar de un programa
como ese. Incluso si hubiera tales becas, los estándares eran demasiado
confusos. Es decir, asistencia y subir un poco las calificaciones cuando en
realidad ya estaba por debajo del nivel estándar. Era algo que parecía estar
hecho a la medida de Jooheon. Quizá, el maestro de aula, que tomó en
cuenta las circunstancias del chico, quiso ayudar un poco. Dijo que tenía
que mejorar las calificaciones porque deseaba darle a Jooheon, quien
renunció a sus estudios, la oportunidad de mirar hacia adelante
finalmente y hacerse de sus propias metas.
Los pensamientos de ese hombre no parecían tan malos, así que hizo
coincidir las palabras de manera apropiada.
—No, si vas a dárselo de todos modos, hágalo rápido. No quiero que
Jooheon busque otro trabajo por puro miedo a no quedar en el programa.
Ni siquiera podía decirle que los trabajos que tomaba eran de muy mala
calidad así que los pensamientos que le vinieron a la mente se volvieron
instantáneamente desagradables. Feos a tal punto que la faz de Kang se
endureció. El maestro de aula, que estaba frente a él, murmuró excusas
porque estaba intentando guardar las apariencias.
—Pero yo...
—Espere.
Fue como un instinto. Como si notara que alguien se estaba acercando
incluso cuando no se escuchaba ningún sonido en especial. Después de
cortar las palabras del profesor con firmeza, Kang levantó la cabeza, miró
por la puerta trasera de la oficina de la escuela y no pudo quitar los ojos
de allí durante unos largos segundos... No sabía por qué, pero sus
sentidos se habían movido rápidamente. Sintió que alguien que conocía
muy bien abriría la puerta pronto y así, como para probar su teoría, la
puerta corrediza se abrió silenciosamente poco después de un rato, y
alguien asomó la cabeza primero. Era Jooheon. Kang, que lo vio, suspiró
levemente y se sacudió el cabello. El rostro familiar del niño era tan
natural, que todavía podía sentir la sensación abrumadora en su pecho.
—... Le dije que escribiera el formulario de solicitud.
—Por eso vino Yeo Joo-heon.
—Exacto.
El maestro se sorprendió porque estaba completando las palabras
mientras miraba directamente a los ojos de Jooheon. El chico, que parecía
extrañamente deprimido cada vez que venía a la oficina, caminaba con
cuidado, moviendo las manos hacia adelante y hacía atrás igual a si
estuviera terriblemente nervioso por lo que sucedería a continuación.
Jooheon, quien lentamente se acercó al frente del maestro, sonrió primero
a Kang y luego le dio una expresión bastante amable al hombre. A primera
vista, parecía estar sujetando una solicitud de beca. Kang pensó que era
algo ya muy pasado de moda, pero dado que parecía un trámite bastante
profesional y que iba acorde con su juego, no le quedó más que asentir un
poco y mirar al profesor.
—Entonces me retiro.
—No, vayan juntos. Solo tengo que archivar esto y se acabó.
Jooheon siguió de cerca a Kang y salió de la oficina sin mirar atrás. La
apariencia de este chico, la que veía en el salón y ahora en el pasillo,
nunca ha sido antiestética. Incluso aunque podría considerarse un "niño
pobre", no había un rincón vulgar en él y nunca le pareció que doblegara
su orgullo ante las dificultades. Nunca se rendía y siempre parecía saber
hacer lo que era mejor para él. Era lindo ver que no daba por sentado las
pequeñas cosas que había logrado hasta ahora y que trataba de
compensarlo dando su mejor esfuerzo en nombre de los demás. Es un
beneficio de su cercanía, verlo ser tan fuerte conforme pasa el tiempo.
Además, cuando le ofrece una bebida gratis con una cara tan orgullosa, es
realmente...
Realmente...
Kang dejó de caminar ante sus pensamientos. De pie, en el medio del
pasillo, miró a Jooheon, que estaba a su lado hasta que él también
terminó por mirar hacia arriba.

—¿He cometido un error?


Jooheon, quien sintió una atmósfera extraña desde la mañana, finalmente
preguntó sus dudas con cuidado. Kang lo miró sin cambiar su expresión...
Era lo más lógico de pensar, Jooheon tuvo que cometer un gran error si
había logrado enfriar lo que aparentemente ya estaban construyendo entre
los dos. Kang abrió lentamente la boca:
—Tienes... Las mejillas sucias.
—¿Qué? ¿En serio?
Jooheon se tocó la cara con asombro, pero Kang extendió la mano de
inmediato y le apartó los dedos para poder frotar a voluntad sus pequeñas
mejillas limpias. De arriba para abajo hasta que su piel blanca
rápidamente se enrojeció, como si le hubiese puesto colorante a la
harina... No sabía que decirle, ni por donde comenzar a explicarle sobre la
beca y los trabajos que sabía había tomado en el pasado. Jooheon no
hablaba demasiado sobre sí mismo o sobre sus problemas y, sin embargo,
algunos episodios que sin querer iba sacando poco a poco fueron
suficientes para adivinar lo mal que estaba. No tenía claro si tenía padres
o no, pero si los hay, entonces no están cumpliendo con el papel que
deberían. Su abuela se encuentra en un estado de salud en el que trabajar
es imposible y dado que su hermana menor aún es joven y es Omega, sabe
que siente que debería protegerla en lugar de compartir sus
responsabilidades.
Nadie puede culpar a Jooheon por elegir ese camino, pero le dolía todavía
recordar lo que había dicho Moochan. Era la vida de Jooheon, y Kang no
merecía culparlo por venderse a sí mismo como única opción porque debió
pensar que era necesario en su momento. La opción más fácil. Kang frotó
la inocente mejilla de Jooheon varias veces más.
—Cuando obtengas la beca, recuerda que la mitad es gracias a mí.
—¿Eh? Oh. ¡Por supuesto! Pero ¿podré hacerlo? Ya viste, apenas acabo
de...
—Te lo dije. Tendrás un 100 por ciento.
Jooheon sonrió y se rio como si pensara que hablar con Kang era lo mejor
que podía pasarle en la vida. Su rostro era tan bonito que quiso poner un
dedo en su frente blanca y frotarla también hasta volverlo tan rojo como lo
estaba el resto.
Kang suspiró y abrió la puerta del aula... Lo que importaba no era el
pasado, sino un nuevo futuro. Un camino en el que debía brindarle
suficiente apoyo económico y expectativas para el futuro con la esperanza
de que no volviera a caer en el camino equivocado... Y en el que pudiera
limpiar su entorno para no quedar atrapado en las cosas sucias del ayer.
Trató de recordar el rostro borroso de la Omega que le había entregado la
carta, pero solo consiguió que los músculos se le abultaran cerca de la
mandíbula, cuando comenzó a apretar los dientes.
¡Lucha! • Capítulo 16

Jooheon bostezó sin pensar en taparse la boca. Esto fue posible porque el
café estaba completamente vacío. El reloj que colgaba de la pared tenía un
minutero que se movía muy despacio, y una manecilla que seguía
señalando las 9:05 desde lo que se sintió como una eternidad.
Queda una hora completa para que llegue Kang así que ni siquiera hay un
solo cliente en las mesas. Bueno, es obvio que Kang no siempre tiene que
llegar al mismo tiempo, pero ¿por qué no llega en el momento adecuado?
Los clientes empezaron a entrar unos 10 minutos antes de que Kang
hiciera su aparición y, como no lo vieron sentado en el lugar de siempre,
simplemente decidieron salir del café e irse como una silenciosa marea
baja. Eran personas que tenían un propósito claro después de todo. Les
gustaba ver a Kang.
Jooheon intentó recordar la figura que veía todos los días. Su altura se
elevaba lo suficiente como para decir que sobresalía una cabeza o dos más
que los otros hombres y, además, daba la impresión de que si uno de sus
hombros te golpeaba accidentalmente podía hacerte rodar unas tres
vueltas hacia atrás antes de caer. Por lo general parecía tener un
caparazón hecho de puro acero, pero su interior era suave y bastante
tierno como para ser real... De repente, el recuerdo de una poesía clásica
que Kang había leído en medio de la clase apareció en su cabeza y le
provocó chasquear la lengua. ¡Se había olvidado completamente de
copiarlo!Pero fue en el momento en el que estaba hurgando en su mochila
por una copia de la poesía de Kang, que el teléfono móvil de Jooheon, que
no suena muy bien, comenzó a vibrar débilmente hasta hacer estremecer
su pierna. Con rapidez, rebuscó en el bolsillo de su pantalón. La mayoría
de las personas que se comunican directamente al teléfono móvil de
Jooheon eran solo dos. Heeju y su abuela. Y muy de vez en cuando, la
dueña del café. En caso de emergencia, solo estaba disponible en la
recepción de la escuela por lo que ni siquiera había intercambiado
números con otras personas del salón y lo mismo había sucedido con
Kang, al que había estado muy unido en estos días. Más bien, debido a
que estaban demasiado apegados, ni siquiera sintieron la necesidad de
pasarse sus teléfonos.
Jooheon contestó la llamada telefónica después de verificar el nombre en
la pantalla LCD externa que se había desvanecido en amarillo.
—Ay, esta chica. ¿Por qué no me llamas más a menudo?
—Vaya, regañando desde el principio. ¿Cómo está la abuela? ¿Cómo estás
tú?
—Si tanto quieres saber, entonces ven a verla directamente.
—Quiero, te lo juro. Pero en estos días tengo entrevistas, prácticas,
escuela, es una repetición infinita. Ni siquiera puedo respirar.
—Sí, sí, siempre eres la más ocupada. ¿Estás comiendo bien?
No fue hasta tarde que salió el instinto sobreprotector de Jooheon. Esto se
debe principalmente a que es la primera llamada que le ha hecho en
aproximadamente un mes. Si Heeju hubiera sido un hombre, habría sido
castigado mezclando algunas palabrotas bastante rudas y tal vez, incluso
le hubiese colgado. "Chica" estaba en el límite de las palabras duras que se
le podían decir a una hermana menor.
Él tenía un teléfono celular demasiado viejo, pero había comprado el
último modelo para Heeju y lo registró en un plan costoso que le permitía
realizar llamadas y mensajes a larga distancia con el único fin de que
pudiera contactarse a menudo con él. Pero ¡esta chica mala no lo contactó
ni una vez! A veces la necesita mucho así que piensa que un mensaje o
una llamada pequeñita estaría bien, pero como dijo, su tiempo de debut es
corto. Era entendible que tuviera un ajetreo frenético. La agencia a la que
pertenece Heeju era lo suficientemente famosa como para escuchar su
nombre en cualquier lado, incluso para Jooheon, quien no puede recordar
cuando fue la última vez que se sentó frente al televisor. Como era un
lugar así, pensó que estaba en buenas manos, pero no podía dejar de lado
sus preocupaciones.
—No puedo comer. Tengo hambre y me voy a morir, pero todavía tengo que
perder 2 kilogramos. Uh, quiero comer un pretzel... Bueno, al menos hoy
pude comprar una galleta espolvoreada con azúcar.
—¿Dónde estás perdiendo peso?
La voz de Jooheon, que había sido bastante suave hasta el momento,
rápidamente se volvió áspera en un segundo. Ella es muy delgada, pero
¿ahora se muere de hambre por perder peso? Es aún más ridículo cuando
piensa en las muñecas de Heeju, que no son tan grandes y que dejan
mucho espacio en su mano cuando la sostiene.
Ya sea que conociera su corazón o no, su hermana decidió que estaba bien
cambiar de tema; habló de sus presentaciones, se quejó de lo difícil que
era la coreografía que estaba aprendiendo en estos días y se jactó de lo
buenas que eran sus calificaciones en la escuela incluso en medio de un
tiempo tan ocupado. Jooheon no pudo hacer más que mantener una
sonrisa en su rostro.
—Bien, bien. Cuando vengas aquí, ¿te gustaría comprar muchos pretzel?
Si mañana te acercas un rato a casa después de la escuela...
—¡Si como eso, lo que he luchado hasta ahora será para nada! Pero bueno,
ahora háblame de ti. ¿No hay nada especial? ¿Cómo va la escuela?
Por alguna razón, la forma de Kang, esa sonrisa que había dibujado dentro
de sus párpados hace un tiempo, pareció comenzar a brillar con
demasiada fuerza. De hecho, conocer a Lee Kang en sí mismo fue lo más
inusual en su vida... Jooheon normalmente se encargaba de correr para
hacerse cargo del sustento de su abuela enferma y su hermana menor. No,
correr es demasiado agradable. Rodaba de un lado a otro, se cayó, cojeó y,
a veces, se arrastró a cuatro patas. No podía permitirse mantener cerca a
otras personas que no fueran su familia, pero sí, conoció a mucha gente
mientras hacía todo tipo de trabajos a tiempo parcial... Aunque más bien
eran relaciones por pura conveniencia. Una relación que ni siquiera había
dejado rastro. Sin embargo, Kang...
Jooheon dejó de pensar por un momento y se humedeció los labios con la
lengua. Asintió lentamente.
—Todo está bien.
—Me alegro de que no haya nada especial. No te canses de más y reduce el
tiempo de trabajo. ¡Si debuto ya no lo vas a necesitar!
—Ok. Yeo Hee-ju, creo completamente en ti.
Como de costumbre, el último paso fue responder apropiadamente a las
pomposas palabras de Heeju. Una vez que se abriera paso como
celebridad, definitivamente ganaría una cantidad de dinero de verdad
aterrador y compraría una casa solamente para él, pero Jooheon sabía que
no era fácil ni algo que se lograra de la noche a la mañana. Aumentar el
trabajo es necesario para que la abuela recupere la salud y su hermana
pueda estar un poco en paz. Incluso si decía algo como eso, no era posible
hasta obtener ingresos estables.
Después de todo, ahora son solo palabras inútiles.
Jooheon, que colgó el teléfono, todavía tenía una sonrisa en su rostro
cuando miró hacia adelante. La llamada parecía haber sido bastante larga
porque, uno a uno, los clientes iban entrando para ver si Kang ya estaba
allí o simplemente para matar el tiempo tomando un café así que, el timbre
de la puerta sonaba constantemente. Mientras tomaba pedidos y
preparaba las bebidas, las mesas vacías se llenaron y Jooheon aumentó la
cantidad de veces que miraba constantemente por la ventana mientras
preparaba Americanosy lattes.
En un momento, aunque estaba demasiado lejos de él, lo vio. Llevaba el
uniforme escolar con el mismo diseño que el suyo, pero parecía un
atuendo muy diferente cuando lo traía puesto tan diligentemente. Es una
calle difícil de ver, pero Jooheon rápidamente reconoció a Kang así que se
rompió en una increíble sonrisa sin saberlo.... Pero cuando encontró a una
chica desconocida a su lado, solamente pudo inclinar la cabeza y suspirar.
Jooheon no fue el único que centró su atención en Kang. Los ojos de las
personas, que son clientes del café y los que caminan por las calles,
también estaban con los ojos moviéndose por aquí y por allá al compás de
sus pisadas, aunque Kang no pareció darse cuenta en absoluto. Estaba
con una chica que era mucho más pequeña que él. Una niña con uniforme
escolar de una escuela desconocida y que se pasaba el pelo largo detrás de
las orejas cada determinado tiempo. Los ojos de Jooheon se estrecharon
lentamente. No sabe quién es o de dónde se conocen, pero parece muy
familiarizado con ella.
Kang se despidió de la chica y entró en el café así que hizo sonar la
campana... El joven, quien inadvertidamente volvió su mirada hacia el
mostrador, parecía tener una mirada desconocida. Mucho más fría que las
otras veces. La expresión era siempre la misma pero ahora, como si
quisiera ocultar sus sentimientos, Kang parpadeó rápidamente frente a él.
Una, dos, tres veces seguidas... Jooheon pensó que era como una persona
que accidentalmente había sido atrapada por la oscuridad interior. Pero
¿por qué? Y en un instante, sus ridículos pensamientos se dispersaron y
Jooheon se encontró haciendo un ovillo con la boca. No era de su
incumbencia, por supuesto... Pero por alguna razón, se esforzó un poco
más de lo habitual.
—Bienvenido. ¿Qué te gustaría beber hoy?
—Ah, limonada. Parece que hay mucha gente hoy así que tómalo con
calma.
Jooheon respondió dándole una sonrisa. A Kang le gustaba la limonada
incluso más que los americanos o el café oscuro así que, tan pronto como
abrió la tapa azul, el olor agridulce comenzó a pincharle en la nariz hasta
hacer que acumulara espontáneamente un montón de saliva en su boca. A
Jooheon le parecía muy tierno, pero a él no le gusta el sabor amargo ni
mucho menos el sabor agrio.
Jooheon tomó una bandeja y se acercó a la mesa donde ahora estaba
sentado Kang. Como de costumbre, dejó la limonada junto a él, quien
pareció saltar de inmediato al libro de problemas matemáticos... Al cabo de
un segundo o dos, simplemente volvió la cabeza en su dirección y lo miró
antes de observar también cada parte de la cafetería.
—La tarea es sobre poesía clásica, solo tienes que llenar los espacios en
blanco y hacer una reseña de una obra literaria.
Dijo que volvería después de que terminara la academia.
¡Lucha! • Capítulo 17

Aunque era tarde, había clientes debido a que Kang se estaba quedando
hasta el amanecer. Hoy en día, casi todos los días, Kang se detiene en el
café una vez más después de la academia para mirar la tarea de Jooheon y
luego permanece a su lado hasta la hora límite. Por supuesto, eso no
significaba que Kang le ayudara a cerrar el café. Nunca quiso ayudar a
bajar la cortina o a poner candado a la puerta. No obstante, mientras
Jooheon barría y limpiaba el café, cuando pasa la escoba por los azulejos,
levantaba un pie y luego levantaba el otro.
—Yeo Joo-heon, hay polvo aquí.
Es algo de casi todos los días, Kang allí, señalando el polvo en la esquina
del café con un dedo mientras estaba sentado en una posición recta y
bastante hermosa. Incluso después de tomar clases hasta el amanecer, la
apariencia del hombre, estirando los dedos con gracia, esa mirada cansada
y esa atmósfera helada... Era mucho más que maravillosa.
Jooheon frotó silenciosamente el lado que había sido mencionado, con un
trapeador. No era como si hubiera querido que Kang limpiara con él
porque la limpieza es un trabajo tan importante como preparar bebidas.
Además, Kang ya estaba soportando suficientes problemas solo por venir a
la cafetería dos veces en un día y ayudarlo con su tarea. Sin embargo, no
puede evitar sentirse raro por fregar el piso junto a un "señor noble".
—Termina rápido y ven a sentarte conmigo.
—Bueno, espera un minuto...
Fue más incómodo cuando lo apuró así. ¿Cenicienta se sentiría de esa
manera? Como trabajaba en un café, incluso se ponía un delantal, dándole
una atmósfera más similar a la chica en la película. Entonces, tan pronto
como terminó con sus deberes, Jooheon se desabrochó apresuradamente
la ropa de trabajo y se sentó al otro lado de Kang para concentrarse en un
aburrido poema clásico. Después de corregir las partes incorrectas en la
interpretación en blanco, Kang y Jooheon empacaron sus libros y se
levantaron de sus lugares. Mientras Jooheon apagaba las luces del interior
del mostrador, Kang estaba apoyado contra la puerta de la entrada.
Finalmente, Jooheon apagó el letrero de neón y cerró la puerta.
Aunque era mayo, el clima estaba estupendo así que sus brazos se sentían
bastante frescos al utilizar solo una camisa.
—Yo te llevaré.
—Gracias.
—No es nada.
Era la misma respuesta todos los días. Kang inevitablemente se llevaba a
Jooheon, diciendo que de todos modos tenían que pasar por ese camino.
Que era lo menos que podía hacer después de tantas bebidas gratis y,
aunque al principio era bastante pesado tratar con él, pronto se comenzó a
acostumbrar a esto.
El sedán negro, esperando a Kang, siempre estaba estacionado en el
mismo lugar. Era hora de que los dos siguieran adelante, subieran y luego
fueran a un lugar diferente. Pero Jooheon, que estaba mirando a su
alrededor sin darse cuenta, dejó de caminar cuando vio a una criaturita
agachada en una esquina. Cuando se acercó un poco más e Inclinó la
cabeza, vio que una persona le había dado de comer a un gato callejero. No
eran exactamente croquetas, sino salchichas de carne.
—Ah.
—¿Te gustan los gatos?
Cuando hizo ese sonido de alivio, Kang realizó una pregunta extraña sobre
lo que había entendido con ver su reacción. Jooheon nunca había pensado
en eso, en si le gustaban los gatos o no, pero igual se quedó observando en
silencio al gato callejero durante varios segundos más. Durante ese breve
silencio, Kang vio un rastro extraño en sus ojos.
—Creo que este es mejor —dijo.
Pero mientras se concentraba en la forma de su cabeza, no había podido
entender la respuesta que fluyó lentamente de sus labios. Kang preguntó:
—¿Este? ¿Hablas de que los gatos son mejores que los perros?
—No, de la salchicha.
Fue una respuesta muy seria, sin ningún tipo de alegría. Jooheon había
recordado que cuando tenía cinco años menos de lo que tiene ahora,
compró salchichas baratas para Heeju y él solo tragó saliva y aire. Ahora
tampoco tiene el suficiente dinero como para comprar un paquete de ellas
y aún si lo tuviera, se siente como que es un desperdicio gastar incluso
una pequeña cantidad de dinero en bocadillos tan inútiles. Se frotó la
punta de la nariz una vez y caminó hacia adelante, pero luego se quedó
quieto nuevamente. Miró hacia atrás en busca de algo y descubrió que
Kang todavía estaba allí. Con una mano cubriendo su boca.
—¿Qué estás haciendo?
—¿Estás hablando enserio?
—¿Qué?
No pudo escuchar lo que murmuró así que Jooheon frunció el ceño y
volvió con Kang. Es la hora más oscura del día, por lo que solo le queda
apoyarse en la tenue luz de la farola para echarle un vistazo completo a su
cara. Cuando llegó a un lugar que estaba a solo tres o cuatro pasos de
distancia, Kang de repente extendió la mano que había estado cubriendo
su boca durante todo este tiempo, y la apoyó sobre la cabeza de Jooheon.
—¿Estás bien? ¿Qué estás haciendo?
—De verdad... Hay momentos en los que pienso que eres increíble.
—¿Qué?
—Me diste una respuesta inesperada. Vamos a la tienda de conveniencia,
te compraré salchichas.
En lugar de esparcir su cabello, agarró la muñeca de Jooheon y caminó
hacia la tienda de conveniencia como si estuviera bastante ansioso por
llegar allí. Jooheon, quien sin darse cuenta siguió sus pasos, se detuvo
tardíamente. Le molestaban los comportamientos repetidos e ininteligibles.
Sobre todo, odiaba que le tuvieran compasión. Podía comprar salchichas
con su propio dinero así que Jooheon levantó la mano, la sacudió, hizo un
sonido extraño con la boca y se enfrentó a la cara de Kang. Pero él...
Parecía como si fuera a estallar a carcajadas en cualquier momento. Su
boca estaba llena y sus mejillas se levantaban. Sus ojos, siempre fríos,
trazaron una suave línea, como si quisiera reírse de él por su plática de las
salchichas así que Jooheon olvidó incluso la más pequeña señal de la
irritación que lo había golpeado hasta hace un momento. Luego, tomó su
mano nuevamente y Kang lo arrastró a una tienda de conveniencia.
La noche estaba demasiado oscura así que cuando entraron en la
habitación luminosa, se sintió cegado momentáneamente. Kang se movió
de inmediato mientras Jooheon seguía luchando contra el aturdimiento y,
sin embargo, sus manos se llenaron de todo tipo de bocadillos y postres
que su acompañante estaba escogiendo para él. Pronto, y en mucho menos
de un minuto, sus dos manos y brazos tenían galletas, caramelos,
gelatinas, chocolates, leche y un balde de salchichas de buena calidad.
Aunque lo aceptó porque le fascinó la expresión de Kang, pronto levantó
los ojos con fiereza y miró al hombre que estaba a su lado.
—¿Qué estás haciendo?
—Me gusta este.
Kang sacó una salchicha y la agitó frente a los ojos de Jooheon hasta que
lo hizo sentir como un gato callejero. Debido a su temperamento, podía ser
capaz de tomar el empaque y aventarlo a su cabeza, pero había
demasiadas cosas en su mano como para hacerlo realidad.
—No me gustan mucho los chistes como este.
—No estoy jugando, solo lo tomé porque pensé que estaba bien.
Jooheon, que estaba hablando con una voz que reprimía su ira, frunció la
frente ante la inesperada respuesta.
—¿Sabes que el examen de mitad de período comenzará la próxima
semana? No puedo ir a verte en esos días porque tengo que prepararme
para el examen. No te saltes la tarea, come todo esto, mantente con
energía, hazlo bien y también estudia mucho.
Kang tomó juguetonamente un trozo de chocolate y lo agitó frente a él.
Jooheon cerró la boca porque estaba avergonzado por su temperamento de
hace un rato. Sabía que pronto sería el examen de mitad de período, pero
no estaba al tanto de que esto cambiaría el tiempo que pasaban juntos.
Hasta ahora, los días de examen eran utilizados como cualquier otro día
así que iba a su trabajo a tiempo parcial y luego se iba a dormir a la
escuela. Era la primera vez que pensaba completamente en prepararse
para un examen. De hecho, ahora que lo pensaba, no tenía sentido que
Kang pasara tanto tiempo con él porque quería ir a la escuela de medicina
y ser parte de la empresa de su padre así que, si toma eso en cuenta,
puede decir que la consideración que le ha tenido hasta ahora es excesiva.
—De acuerdo.
Un sedán negro familiar estaba parado en silencio frente a la tienda de
conveniencia. Kang abrió la puerta del asiento trasero y miró a Jooheon.
Jooheon inclinó la cabeza y se subió al auto con todos esos bocadillos
tambaleándose en sus brazos. Ciertamente no hay brechas entre los dos,
pero las próximas semanas, cuando Kang no vendrá al café... Ya estaban
doliendo.
¡Lucha! • Capítulo 18

—Hola, nos estábamos preguntando... Había un chico que venía siempre


por aquí.
—Claro. No puede venir debido a los exámenes parciales.
—Oh ya veo. Gracias.
No era algo por lo que agradecerle.
Jooheon levantó lentamente la cabeza hacia el frente y notó como el cliente
salía de Burinake Café. Sería agradable si al menos decidieran comprar
una taza de lo que fuera y salir, como para aparentar. Pero parecía inútil
permanecer tanto tiempo en un local que no tenía a Lee Kang sentado en
una de sus mesas. Incluso los clientes que estaban sentados en las sillas
de junto, levantaron la mirada ante las palabras de Jooheon y luego se
fueron uno por uno. No habían preguntado porque no tuvieron el coraje,
pero todos tenían curiosidad sobre lo mismo.
Tan pronto como estuvo vacío, miró alrededor del café y suspiró
brevemente, luego se sentó en el asiento que estaba dentro del mostrador.
Las ventas se redujeron casi a la mitad en tan solo unos pocos días. No
hubo una gran diferencia el primer día de su ausencia, pero la paciencia
de los clientes no duró mucho más que eso. A la tarde siguiente le llegaron
muchas preguntas sobre por qué no estaba Kang y luego dijeron que
entonces ellos tampoco iban a venir. Después de todo, Kang impulsaba las
ventas del café como si fuera toda una celebridad. ¿Debería estar
preocupado por esto o debería estar agradecido por su ardua labor?
Jooheon miró el estado de las ventas con una mirada sutil, luego sacudió
la cabeza y bajó la pantalla de la laptop donde estaban todas las gráficas.
De todos modos, no era como si fuera su propio café así que no había
razón para pensar profundamente.
Estiró los brazos, se recargó contra la encimera y apoyó la barbilla en su
mano. Mientras miraba por la ventana, naturalmente se encontró con el
gran edificio de la academia y miró a Kang, caminando como si nada
estuviera pasando con él. La clase magistral había terminado antes de
tiempo, al menos parecía que sería así hasta que terminaran los exámenes
de fin de periodo. Los labios de Jooheon entonces se volvieron flácidos.
Comprendía que no podía estar en el café porque se encontraba
estudiando para un examen, pero ¿por qué cambiaría su actitud incluso
en la escuela? Era difícil intercambiar una palabra con él porque
estudiaba apasionadamente y siempre con esa mirada tan fría en la cara.
Debido a sus pensamientos repetitivos, Jooheon abultó los labios. Era
innegable que Kang fuera una buena persona, pero eso no significaba que
siempre fuera amigable con él. Básicamente era alguien... Infinitamente
voluble. Sus sentimientos y emociones cambiaban rápidamente por
razones que Jooheon ni siquiera podía adivinar y lo peor de todo esto era
que el estado de ánimo de Kang simplemente no se revelaba en su rostro.
Quizá había sido porque fue criado en una familia estricta o porque el
ambiente relajado le daba a Kang más desventajas que ventajas. Sin
embargo, a medida que se acercaba la fecha del examen de mitad de
período, era difícil aguantar al chico que era terriblemente sensible con
todo lo que lo rodeaba. Mientras recordaba las palabras que escuchó de
Kang en la escuela, el puchero de Jooheon se volvió lentamente más
marcado: "Después". "¿Es importante?". "Después del examen". "¿Tengo
que hacerlo ahora?" ."Puedes hacer eso por tu cuenta". "¿De verdad tienes
curiosidad?". "Hagámoslo más tarde, más tarde".
—Sabía que no podía tener tanta suerte.
Después de escupir una palabra así de extraña, revisó el cajón del
mostrador y sacó un trozo gigante de chocolate oscuro. Maldición. ¡Todo
esto era un enorme dolor de cabeza! Lo último que le preguntó fue: "¿Te
gustaría beber agua?". Por supuesto, podía pedirle su tarea o hablar sobre
algún libro de matemáticas, pero eligió deliberadamente una pregunta fácil
que pudiera responderse con rapidez utilizando un sí o no, dándole la
cara... No quería decir que se muriera por hablar con Kang a cada segundo
de cada bendito día, pero están muy cerca el uno del otro dentro del aula
de clases así que, si no dicen una palabra en todo el día... ¿No sería esto
algo muy incómodo? También era porque no encontraba un momento para
hablar adecuadamente con él.
Con cara de descontento, se dedicó a masticar su chocolate relleno de
almendras y luego, sacó sus bolsitas de gelatina también. Estaba claro que
el hecho de que Kang le diera muchos bocadillos no significaba que tuviera
que comerlo cuando quisiera hasta acabar con todo, pero no podía evitar
hacerlo así cuando tenía estrés.
—Si en realidad solo se trata de estudio, no sé por qué no quiere hablar
conmigo.
En el momento en que mordió el extremo de la bolsita de gelatina, Jooheon
se molestó por el nuevo panorama que estaba circulando justo delante de
él. Kang seguía allí, en el edificio de la academia... Y ahora la chica de pelo
largo estaba a su lado.
—¿Por qué no hablamos más tarde? ¿Por qué no hablamos en otra
ocasión? Tengo que estudiar. Mejor mañana. ¿Es algo que necesitas
ahora?
Jooheon imitó exageradamente el tono de Kang y luego se levantó de golpe.
Había una razón por la que estaba tan enojado y eso era básicamente
porque cuando estaba a su lado colocaba una cara inusual y aterradora.
¡Pero parecía unirse bastante bien con esa chica! Debido a que la
academia y el café están relativamente cerca, puede verlo perfectamente
desde su asiento en el mostrador. ¡Y ya lo ha hecho muchas veces en
cuestión de segundos! El otro día, cuando los vio cerca del café, pensó que
tal vez ella tenía algo importante que decirle y que por eso estaban tan
pegados... Pero ahora lo dudaba por completo. No era extraño que hubiera
una chica cerca de él, quien era casi tan popular como las celebridades de
la tele. También era natural tomarse un tiempo con una mujer incluso en
medio de una temporada ocupada. Pero sigue enojado con él y ahora se lo
atribuye al hecho de que presume. Es decir, Kang debe pensar que es el
único que goza de gran popularidad, pero Jooheon también fue una
persona que recibió una carta de amor... Aunque claro, la chica que se la
había dado ni siquiera se dignó a mostrar su nariz después de eso.
Jooheon, que primero se mordía los labios y después hacía pucheros, cayó
sobre el mostrador como un hombre que había abandonado toda
esperanza. Tomó el sobre de gelatina y la tiró a la basura sin importarle
completamente el hecho de no encestar... Y luego la campana sonó con
fuerza. Jooheon, quien comenzó a saludar por reflejo, se congeló tan
pronto como levantó la cabeza. Primero revisó el circuito cerrado de
televisión. Había uno en el lado de la puerta y uno más en el interior del
mostrador, por lo que no tendría por qué existir algún punto ciego.
También había un botón de emergencia en la parte inferior de la caja
registradora que alertaba a una empresa de seguridad cuando se
presionaba.
Solo después de extender la mano con cuidado y tocar el botón, Jooheon
tragó saliva.
—Mucho tiempo sin verte.
—...
La cara sonriente del hombre es brillante mientras saluda. Jooheon
guarda silencio, evitando la mirada de Moochan y después, bajando la
cabeza hasta perderse en las formas del piso. Era la primera vez que se
encontraban tan cerca el uno del otro desde la última vez que tuvieron una
discusión en el gimnasio y además de eso, siempre estaba caminando con
Kang o lo suficientemente concentrado en otra cosa como para siquiera
prestarle atención.
—Dejas la tienda y vienes a trabajar aquí, que chiste. Eunbi te cuidaba
mucho. ¿Y ahora qué eres? Un bebé sin una manta.
—...
—De todos modos, ¿cuánto ganas aquí? ¿Es la mitad de lo que recibías en
"8"?
—...
—Joder, ¿no vas a responder?
—... No me va mal.
—Seguro estos lugares dan el sueldo más bajo. Ya sea un bar o un
restaurante. ¿No crees que hay lugares en este país que serían mejores
para tipos cómo tú? ¿Así de desesperado estabas, aunque parece que el
dinero lo es todo para ti? Uff, tremendo idiota.
Lo que dijo Moochan no fue una completa mentira. El salario que le
pagaban en "8" era bastante elevado. A pesar de que se trataba de un
negocio de entretenimiento para adultos, le entregaban una gran cantidad
de efectivo cuando era el día de pago y las propinas que los clientes
borrachos solían ponerle en el bolsillo del pantalón también eran
generosamente buenas. Aunque el dueño del café tiende a cuidar el salario
por hora mejor que otras tiendas, en comparación con el salario que
recibía en "8", era un poco menos de 2/3 por mes. Sin embargo, hubo un
error cuando Moochan dijo que el dinero lo era todo... Hwang Moo-chan no
estaba aquí después de todo, y el ambiente de trabajo era muchísimo más
ordenado.
Moochan, que constantemente hablaba con frases que no entendía y se
movía por el café como si buscara algo, se acercó al mostrador. Jooheon
todavía tenía la cabeza inclinada cuando levantó un dedo largo y presionó
su frente.
—Ah, pero no estoy aquí para decir algo como esto. Oye, no hagas que la
gente se frustre tanto por culpa tuya.
—...
—Niño, joder. Respóndeme.
—...
—¡Respóndeme!
Con la mano con la que le estaba apuñalando la piel, le golpeó también la
parte posterior de la cabeza. Jooheon cerró la boca y miró el otro empaque
de gelatina que permanecía en el mostrador, el que había logrado apretar
hasta destruirlo por completo. La gelatina de colores era tan ajena a la
situación actual que parecía un producto de una realidad que no existía.
No podía creer que algo como eso estuviera en su boca hace un tiempo
atrás y que en este momento tuviera una mano golpeando la parte
posterior de su cabeza lo suficientemente fuerte como para romper el
sonido del viento. Jooheon casi apoya la frente en el mostrador.
—Ugh... No sé qué me estás pidiendo que responda.
—Joder. Parece que necesitas una sacudida para conseguir aclarar tu
mente... Eso o crees que puedes pasarte de listo conmigo.
Jooheon apretó los dientes. Moochan tenía la costumbre de fingir estar en
lo correcto cuando estaba equivocado y luego, parecía muy irritable
mientras blandía un puño en su dirección. Tal vez sea porque seguía
cerrando la boca. Cuando miró como levantaba la mano, Jooheon apenas y
separó los labios y soltó de golpe todo el aliento que tenía contenido.
—Dime de qué... ¿De qué quieres hablar? ¿Qué quieres que conteste?
—... Mierda. ¿De verdad?
Afortunadamente, esta vez no hubo más manos golpeando la parte
posterior de su cabeza ni manos agitándose en el aire con la intensión de
clavarse en él... Pero era más que claro que algo había tocado la fibra
sensible existente en Moochan. Jooheon parpadeó lentamente, como un
animalito asustado. Aunque estaba tratando de analizar el momento con la
mayor rapidez posible, igual no podía entender lo que sea que lo estuviera
incitando a comportarse así. Sin embargo, mientras el hombre continuara
frente a él, el trabajo de Jooheon debía seguir siendo el de evitar a
Moochan con todas sus fuerzas. ¿Pero por qué busca a alguien que no le
gusta y entabla una disputa de esta magnitud? ¿Es acaso algo divertido
para él?
—Oye, ¿qué es lo que has estado haciendo con Lee Kang últimamente?
¿Por qué estás siempre con él? ¿Es que acaso el mendigo está tratando de
salir de la miseria ocupando una carta fuerte? ¿Es eso? ¿Eh? Maldito Beta.
Era un sonido y una oración extraña. Algo que le hacía imposible
determinar en qué tipo de pensamiento se basaba para decir algo así pero
que igual le había ocasionado tener la piel de los brazos de gallina.
Además, estaba eso de insultarle llamándole constantemente: "Hombre
Beta". "Maldito Beta". "Asqueroso Beta". ¿Y qué podía decir cuando era la
verdad? Es decir, no era mujer y mucho menos un Omega así que, más
que palabras destinadas a herirlo parecían ser algo que pecaba por lo
obvio.
—Kang y yo no...
—¡Por supuesto que lo haces, joder! ¿Qué tipo de relación tienes con Lee
Kang? Porque en lo que a mí respecta, puedo decir que estás jugando muy
jodidamente con él.
Moochan maldice con fuerza y escupe en el suelo del café. Jooheon desvío
la mirada hacia el otro lado para fingir que no lo había notado y tal vez,
para intentar pensar en algo más inteligente que hacer para zafarse de eso.
Sin embargo, en ese momento sonó un timbre y un par de clientes
entraron al café. Rápidamente, Jooheon levantó la cabeza y envió una
mirada triste que pedía a gritos por ayuda, pero ellos solamente
murmuraron durante un buen rato, diciendo que era horrible y que
sentían una atmósfera dura, y luego volvieron a salir... Tocó el botón
debajo del mostrador de nuevo, con sus dedos temblorosos y manchados
de sudor. Le gustaría tanto presionarlo ahora mismo y dejar de lamentarse
por lo que podría o no llegar a pasar, pero con este nivel de feromonas
dominantes estaba seguro de que incluso si viniera una empresa entera de
seguridad a la puerta del establecimiento regresarían por donde vinieron
sin tomar ninguna acción en su contra. En lugar de resolverlo, es posible
que les atemorice así que Jooheon se tragó el aliento y bajó la cabeza
todavía más profundamente.
Aun así, a medida que la gente entraba y salía, hacían que la situación se
volviera un poco más clara para su atacante, por lo que Moochan suspiró y
movió un poco la cabeza... El cabello castaño claro lo tiene disperso en la
frente y también sobre sus orejas. Mientras se sacudía y como si fuera una
escena creada a propósito, se reveló una perforación en su lóbulo y
también algunas más en el arco de su oreja. Era algo que había visto
varias veces en "8". Sabía bien que tenía un tatuaje en la nuca y un
tatuaje de una máscara de duende con cuernos levantados y colmillos
alargados en la espalda. A pesar de que estaba cubierto con la ropa, la
forma grotesca que emergió claramente en su imaginación parecía estarle
advirtiendo que no podría escapar fácilmente de allí ni, aunque lo
intentara con todas sus fuerzas, por lo que solo sudaba y sudaba cada vez
más. Moochan suspiró de nuevo, se dio la vuelta y miró hacia otro lado.
Estaba revisando sus bolsillos, posiblemente pensando en fumar, y luego
simplemente tartamudeó:
—Yo... Deberías volver a "8". Eunbi dijo que quería verte.
Jooheon no sabía lo que lo había motivado para recomendarle trabajar de
nuevo en "8", pero eso solamente había provocado que se creara un
ambiente mucho más confuso que el de hace un momento. Mientras
Jooheon estaba de pie con la boca cerrada, Moochan había vuelto a
levantar la mano, frunciendo el ceño como si no supiera que otra cosa
hacer. Luego, igual a que si se arrepintiera, apretó lentamente los puños y
bajó la mano.
—¿Cuál es tu respuesta?
—... Es difícil volver a "8" porque recién comencé en este café. Kang viene a
menudo a supervisar que yo trabajé hasta el amanecer porque, bueno, yo
le pedí ayuda para conseguirlo.
No era cierto, claramente, pero decidió decir su nombre para confundirlo.
Además, incluso si no decía nada, estaba claro que Moochan tenía grandes
dificultades con todo lo que tuviera que ver con Kang porque, cuando lo
mencionó, el chico se puso rojo de nuevo y abrió la boca como si estuviese
decidiendo sus siguientes palabras. Sin embargo, en lugar de volver a
insistirle que saliera del café y fuera a "8", apareció otra palabra.
—¡Entonces ve el puto fin de semana! ¿O acaso estás aquí los siete días?
—No puedo. "8" no contrata a un empleado de fin de semana por separado.
Tiene que trabajar entre semana también.
Por supuesto, su boca se había abierto ante la idea de que le estuviera
insistiendo por trabajar, aunque fuera en fin de semana. Todavía
recordaba lo fácil que fue ponerse en contacto con el gerente de "8" para
dejar su trabajo y lo rápido que lo despidió. La idea de volver era nula y
completamente imposible así que, mientras escuchaba las palabras de
Moochan, Jooheon se puso increíblemente pálido. Como si la sangre se le
hubiera ido de la cabeza hasta los pies. La mano que golpeó su cabeza
hace un rato y la mano que le aplastó la espalda en el gimnasio de la
escuela se superpusieron hasta que no podía respirar sin hacerlo
jadeando. Jooheon bajó los ojos mientras se sostenía la boca y en algún
momento, su mano, la que se había ido hasta el sobre de la gelatina,
tembló y se apretó hasta dejar sus nudillos blancos y las venas marcadas.
Una pregunta de repente se le había venido a la cabeza: ¿Es malo sentirse
tan asqueado por él? No, es solo un sentimiento natural debido al miedo y
la vergüenza que siempre le ha hecho pasar.
—Ven este fin de semana.
—¿Por qué?
—¿Qué?
—Si es un trabajo tan bueno seguramente debe haber mucha gente que
pueda y quiera hacerlo. ¿Por qué vienes aquí y me lo pides a mí?
—¡Joder! ¡Porque no puedo soportar a Eunbi! Ella no quiere a nadie a
menos que seas tú.
Parecía que incluso las pocas palabras que iban y venían entre los dos
tenían el poder de hacerlo enojar. La cara de Moochan se puso de un color
rosa intenso así que pensó que, por naturaleza, era un ser humano que no
era apto para conversar. De nuevo, su cuerpo se contrajo por miedo a que
levantara nuevamente la mano hacia él para golpearlo así que se encontró
sosteniendo la gelatina con más fuerza de la necesaria. Tanto que incluso
llegó a pensar que podría derretirlo con su temperatura corporal.
—Yo también siento que haces falta en "8". Trabajar con alguien que no
seas tú, es extraño. Además, eres el hijo de puta que me...
—¿Quién dices que es un hijo de puta?
Ante la repentina voz que interrumpió la conversación, tanto Jooheon
como Moochan miraron hacia la puerta. El joven tras el mostrador estaba
tan contento que sintió que las lágrimas podían llegar a salir.
—Lee Kang...
Curiosamente, tanto Jooheon como Moochan murmuraron el nombre de
Kang al mismo tiempo. La voz de Jooheon, llamándolo, era un poco más
sombría mientras que la voz de Moochan, a su lado, temblaba para
finalmente quebrarse un poco. Como si hubiera venido corriendo, Kang
tomó una enorme bocanada de aire mientras se sujetaba del marco de la
puerta. La punta de su cabello estaba un poco mojada de sudor, pero poco
después, Kang no parecía diferente del estudiante modelo habitual.
—Hwang Moo-chan.
Simplemente lo llamó por su nombre, pero Moochan tembló como si
hubiera sido alcanzado por un rayo. Cuando se acercó un poco hacia él,
comenzó a murmurar todo tipo de palabrotas, apretando los dientes para
que no viera la manera tan desesperada en la que movía la mandíbula. Sin
embargo, a medida que Kang llegaba a su lado, la voz murmurante se
desvaneció como si redujera el volumen hasta cero en un solo instante.
Kang se acercó a Moochan casi lo suficiente para escuchar su respiración
y allí, Jooheon se dio cuenta de que Moochan no era tan alto como
pensaba. En realidad, viendo la parte superior de su cabeza rozando
apenas la punta de la nariz de Kang, no parecía ser muy diferente de la
altura que él mismo tenía. Era asombroso que lo viera tan grande hasta
ahora, y también era extraño que se sintiera protegido con Kang, mientras
miraba a Moochan con ojos fríos y profundos.
—¿Qué haces...?
—Dile a tu padre que asistiré a esa reunión.
—Uh... ¿Qué?
—Hwang Moo-chan, parece que piensas que el taburete en el que estás
parado es bastante resistente.
—...
—Y también parece que es necesario hacerle ver adecuadamente a tu
padre lo insignificante que todavía eres.
La punta de la barbilla de Moochan estaba tan rígida y su rostro tan
intensamente rojo que, Jooheon, que había retrocedido, solo podía pensar
que iba a atacar a Lee Kang de un momento para otro. Sin embargo,
Moochan lo soportó hasta el final a pesar de que su garganta no podía
pasar bien el aire. Fue muy paciente y estuvo muy quieto a diferencia de
cuando levantaba la mano para pagarle en la cabeza. Los ojos de Kang,
que miraban a Moochan, eran bastante fríos y parecían no poder ocultar el
desprecio que salía de lo más profundo de su corazón. Algo muy diferente
a cuando estaba tratando con Jooheon.
Desde el momento en que comenzó a trabajar en "8" había llegado a
acosarlo tan abiertamente que ahora tenía la capacidad de adivinar lo
suficiente sobre la personalidad de Moochan. Era violento y se
aprovechaba completamente de las debilidades del oponente. Los niños
ordinarios de la escuela secundaria Sejoong estaban celosos de la riqueza
que tenía y al mismo tiempo también la despreciaban. Hwang Moo-chan, el
hijo menor del proxeneta más exitoso de Corea, tomó una línea de dinero
que se derramaba como el agua de un florero y la utilizó para su beneficio
y también del de su familia. Por lo tanto y tras haber crecido en un hogar
tan poderoso, era natural a primera vista que Moochan fuera una oveja
hundida hasta los huesos en un charco de lodo que parecía brillar.
Delante de los débiles, empuñaba sus manos como armas a medida que
empeoraba su temperamento y después, escupía palabrotas vulgares y que
no parecían poder existir en el diccionario. Exactamente lo que intentaba
hacer con Kang ahora.
—Vaya, este perro...
—Hwang Moo-chan.
—...
—Cállate y sal sin decir una palabra. Realmente no me siento como yo
ahora mismo y no quiero cometer una estupidez...
Como si sintiera la mirada intensa de Jooheon sobre él, Moochan trató de
hacer una nueva rabieta, con una cara roja como la sangre y los puños
apretados hasta el extremo. Pero al final no pudo hacerlo realidad. A
medida que Kang se acercaba un paso más al lado de Jooheon y lo
llamaba por su nombre, Moochan cerraba la boca y permanecía en
silencio, sin necesidad de decir malas palabras o arremeter contra él. Los
gestos y el discurso de Kang fueron poderosos así que, Moochan se
encontró a si mismo inclinando la cabeza y luego, moviéndose lentamente
hacia la puerta de la entrada siguiendo la voz de amenaza de Lee. Se
escuchó el sonido de arrastrar los pies mezclado con la música que se
escuchaba todavía en las bocinas de la cafetería. Y mientras miraba esa
espalda obstinada, Kang lo llamó por su nombre una vez más.
—Hwang Moo-chan.
Moochan no respondió, pero miró hacia atrás con cara de enojo
impresionante. Su rostro, distorsionado y en una curva extraña, se parecía
al tatuaje de su cuerpo, el de la forma de una máscara de duende con
cuernos.
A diferencia de Jooheon, quien estaba sorprendido, Kang continuó con
una expresión y voz tranquila:
—No vengas aquí otra vez.
—...
—Y no molestes a Yeo Joo-heon de nuevo.
—Esta jodida perra.
—Asegúrate de dar la noticia de que iré a la reunión.
La cara de Jooheon se miró apagada hasta que Moochan desapareció
después de escupir en el suelo del café. A pesar de que la música fluía
constantemente por aquí y por allá, su voz y la escena fueron tan
espeluznantes que la parte posterior de su cabeza se sintió increíblemente
pesada. Jooheon logró tragar sin hacer ruido.
—Y aun así seguía diciendo cosas extrañas. Este loco.
—¿Cuál reunión es a la que...?
—Uh, sí, no es importante. Solo vuelve a trabajar.
Jooheon, quien preguntó lo primero que se le vino a la cabeza tras
presenciar la pelea, no pudo terminar con el hilo de ideas ante una
respuesta que surgió antes de tiempo. Era un hecho que la familia de
Moochan tenía casi todos los establecimientos de entretenimiento en el
área de Gangnam y seguro podía tomarse como un hecho afortunado...
Pero el sonido de Moochan, diciendo que volviera a trabajar en su tienda,
más que un halago se sintió como algo bastante sucio. "8" era un lugar
vulgar y terrible que tenía servicios de prostitución y acompañantes.
Aunque era mesero, el hecho de que trabajara en un lugar así no podía ser
moralmente satisfactorio, más allá de las cuestiones legales. Jooheon no
podía hablar al respecto sobre esta situación porque no sabía cómo
explicarse adecuadamente sin caer en los malentendidos. La vida era dura
y necesitaba dinero así que era natural que las líneas que no debían
cruzarse fueran haciéndose cada vez más y más delgadas... Y para Kang,
que había escuchado lo necesario, todo esto sonaba todavía peor de lo que
era.
—Para.
—¿Eh?
—No lo vuelvas a hacer. No, no vuelvas.
—¿Qué?
—¿No es suficiente el salario de aquí? Te dije que obtendrías el 100 por
ciento de esa beca. Yo... Le diré al maestro y adelantaré la fecha. ¿No es
eso suficiente? Luego, yo revisaré un trabajo mejor para ti. No sé, asistente
de oficina a tiempo parcial. Siempre hay un asiento disponible en las
oficinas del gobierno. Es fácil para ellos contratar estudiantes de
secundaria y el salario por hora se puede ajustar. Pero por favor... No, no
te involucres más con Hwang Moo-chan. Nada va a estar bien si continúas
por ese camino.
—Espera, no, quiero decir.... No planeo hacer lo que hice antes. Nada de
eso en absoluto.
Así que, aunque quería decirle que no tenía que preocuparse y darle una
explicación sobre los factores que le hicieron abandonarlo, Jooheon se
tragó un suspiro y Kang lo miró en silencio durante un rato.
—Me alegro entonces —dijo esto tan rápido que solo le quedó ver como
Kang se inclinaba y se apoyaba en el mostrador—. ¿Cómo puedo dejarte
solo por más días si ahora ya es así? Eres de verdad...
Las palabras de Kang, murmuradas como si se hablara a sí mismo, en
realidad no tenían mucho sentido. Miró sus ojos infinitamente negros en
contraste con su piel blanca y, extrañado por lo que había dicho, abrió la
boca y preguntó:
—Pero ¿cómo lo supiste?
—¿Qué?
—Que Hwang Moo-chan vino al café.
—Ah.
Kang, todavía apoyado en el mostrador y mirando a Jooheon, perdió su
impulso y luego se calló sin dar una respuesta en concreto. No hubo
mucho cambio en su expresión, pero sus ojos siempre tranquilos ahora
parecían algo ruidosos. Después de parpadear dos o tres veces seguidas,
Kang levantó su gran mano y barrió su nuca de arriba para abajo. Parecía
que de alguna manera el rosa pálido estaba coloreando su piel blanca.
—... Estas pequeñas cafeterías son muy vulnerables a la inseguridad. Por
lo general las compañías encargadas de los sistemas de alarmas no son
muy efectivos y en muchos casos, son de un nivel muy simple o incluso no
proporcionan ninguna contraseña. No lo estaba revisando a propósito, solo
le estaba echando un vistazo porque, la compañía de papá...
—No sé a qué te refieres.
—El CCTV. Es casi como un bien público.
—... ¿Quieres decir que estabas viendo el CCTV del café? ¿Por qué?
Pero Kang volvió a cerrar la boca. Después de todo, Jooheon había abierto
mucho los ojos y mostró una pregunta que no se podía resolver en
absoluto con palabras sencillas. En repetidas ocasiones se encontraba con
sus ojos, pero siempre logró esquivarlo. Finalmente, Kang suspiró en voz
alta, levantó la mano y barrió su rostro.
—Realmente es una locura... Pero la verdad es que me sentía muy
preocupado por ti. No podré venir por un tiempo así que, por si acaso, me
conecté a la seguridad con mi computadora portátil. No sabía que vendría
Hwang Moo-chan.
—¿Estabas preocupado?
—¿No debería? Somos amigos.
—¿Realmente lo somos?
—...
—¡No me refiero a eso! Es decir, no es que sea malo o no me guste, es solo
que... Yo no, tú a mí y... Durante este tiempo fuiste muy...
—Ah, por favor. Yeo Joo-heon. Jooheon. —Kang cubrió su rostro con
ambas manos y susurró su nombre como si estuviera hablando con el aire.
Independientemente del contexto, su corazón había sido golpeado por una
voz baja y amigable así que cerró los ojos y luego los abrió igual a si
estuviera aguantando algo dentro de su pecho. Cuando miró su cara, su
alma abatida comenzó a balancearse otra vez—. Es realmente increíble. Sí,
Yeo Joo-heon, puede que no lo entiendas bien, pero para mí los exámenes
son realmente importantes. Los exámenes intermedios, finales y
semestrales son todos de enorme valor así que, cuando me acerco a estas
fechas, me vuelvo un poco más sensible de lo habitual. Y sí, reconozco,
que fui bastante brusco contigo... Pero lo siento muchísimo en verdad.
—...
—Entonces ¿por qué crees que estoy aquí ahora? De noche, en un café y
aquí contigo, aunque en menos de cuatro días sean las pruebas.
Su corazón latía terriblemente, creando una onda extraña que le calentó
todo el cuerpo. Jooheon trató de tragarse el nerviosismo hasta alojarlo en
lo más profundo de su garganta, pero se dio cuenta de que no podía
hacerlo bien. Kang era una persona de atención dondequiera que fuera y
era bienvenido por todos. Ya fuera en la escuela, la academia o la cafetería,
la gente siempre estaba cerca de él. Desde personas que lo saludaban a la
ligera hasta las que mantenían conversaciones en broma durante bastante
tiempo. Al principio, Kang era una persona que estaba en el lado opuesto
de Jooheon. Un hombre que no sabía de carencias, que lo tenía todo y que
era tan brillante como el sol. No pensó que su existencia significaría algo
para Kang ni que pasaría tanto tiempo con él.
No, no pensó que pudiera tener algunas expectativas al respecto sin tener
heridas o dolor. Por lo tanto, para Jooheon, la existencia de Kang era la
única que podía considerar enorme a tal punto que incluso podía
confundirse con lastima. Fue un pensamiento muy racional y fue una
conclusión que ya se había cuestionado. Por eso sus acciones le
resultaban extrañas y a veces sus palabras no tenían sentido... Porque a
veces parecía que lo quería de verdad.
Jooheon murmuró con voz entrecortada.
—Somos amigos.
—Sí, porque somos amigos me preocupo... Pero no quería, hacerte sentir
mal con esto.
Jooheon negó con la cabeza un montón de veces. Si lo piensa con cuidado,
puede decir que nada cambió realmente. La salud de la abuela aún era
mala y su hermana menor aún estaba lejos de cumplir con su sueño. Cada
vez que daba un paso hacia adelante, el barro invisible a menudo se
tragaba sus tobillos y la prueba de eso era que hoy había sido uno de esos
días. Y, sin embargo, por alguna razón, había un optimismo infundado que
le hacía pensar que todo estaría bien ahora.
Cuando dejó de asentir lentamente con la cabeza, hizo contacto visual con
Kang y él, como hacía siempre que lo miraba, parpadeó, una, dos veces y
luego, incluso lo hizo una tercera. Después de parpadear, cerró los ojos y
se rio. No pudo ver ningún rastro de sombra en él.
¡Lucha! • Capítulo 19

Después de la una de la mañana, vino rápidamente la sensación de


somnolencia debido a que el café estaba vacío y terriblemente silencioso.
Jooheon comenzó a cerrar antes de lo habitual y sacudió la cabeza de un
lado a otro para intentar quitarse el sueño. Era el momento de lavar los
platos mientras la máquina se limpiaba y el filtro se ponía a secar.
Después de algún tiempo, sonó el timbre que colgaba de la puerta así que
Jooheon se volvió para saludar con un tono alto.
—¡Bienvenido! ¿Uh? ¿Qué haces aquí?
—¿Por qué dices eso? ¿No puedo venir?
Fue Kang quien estaba allí, de pie en la puerta mientras lo miraba con un
rostro verdaderamente extraño. Luego caminó rápidamente hasta el
asiento más cercano al mostrador y se sentó con las dos manos extendidas
sobre la madera. Se quejó sin ninguna razón, aun sabiendo que había
dicho que no iba a poder verlo debido a los exámenes. Pero sus acciones
últimamente son tan raras como el hecho de que viera el CCTV del café
con una computadora portátil mientras estaba en su automóvil.
—¿Quieres limonada?
—No, solo dame un americano helado. Muy cargado.
Tan pronto como se alejó de él, Jooheon sacó un montón de hielos y
después, con los dedos helados, se frotó las cejas una y otra vez para
intentar despertarse. Era algo que no podía quitarse, incluso si bebiera
muchas tazas de café y, muy por el contrario, estaba el hecho de que si
Kang había pedido americano debía ser porque estaba pensando en
quedarse despierto toda la noche.
Jooheon lo miró ansiosamente y llenó la taza con el hielo. No puede
detenerlo solo diciendo que estaba muy preocupado por él.
Cuando llegó la hora de salir, como de costumbre, Kang se apoyó en la
puerta y esperó pacientemente a que Jooheon saliera también. Después de
apagar las luces una por una desde el interior del mostrador, finalmente se
fue hacia la salida para poner el candado y bajar la cortina metálica de la
tienda. Jooheon se acomodó la ropa y se acercó junto a Kang. El chico,
parado con una pierna torcida, hizo brotar algo del bolsillo de su abrigo.
Era un celular.
—¿Número?
No sabía lo que significaba eso así que, cuando lo miró con un enorme
signo de interrogación sobre la cara, Kang chasqueó la lengua y le mostró
la pantallita. Quería intercambiar números de teléfono. Era la primera vez
que lo experimentaba así que lo había entendido bastante tarde. Jooheon
se siente incómodo por un minuto cuando extiende la mano hacia él y le
pasa el móvil, pero finalmente lo acepta. El teléfono plano y de forma
cuadrada era probablemente uno inteligente y bastante popular en estos
días. Lo vio hace meses, cuando había ido a comprar uno para Heeju, pero
era la primera vez que lo tenía en la mano.
Pudo ingresar el número hasta el final, pero le tomó bastante tiempo
porque lo tecleaba equivocado debido al tamaño de sus dedos. Al final,
cuando el número pareció estar correcto y guardado, le devolvió el celular
a Kang y notó como presionaba el botón de llamadatan pronto como lo
tuvo de vuelta.
Kang asintió satisfactoriamente al escuchar el sonido del teléfono celular
en el bolsillo de Jooheon.
—Llámame en caso de emergencia... Bueno, siempre puedes llamarme.
—Uh... Pero mi teléfono solo puede recibir.
—¿Qué? ¿Por qué?
—No necesito tenerlo. Es literalmente para emergencias. Después de todo,
si algo está mal conmigo puedo hacer una llamada desde un teléfono
público.
Con la mirada de un hombre confundido, Kang barrió a Jooheon de arriba
para abajo. Jooheon, sintiéndose herido por esto, apretó
considerablemente los labios y miró hacia otra dirección. ¿Qué es esa
mirada? ¿Lo está juzgando otra vez?
—Entonces voy a contratar un plan de llamadas para ti.
—De ninguna manera.
—¿Por qué no?
Jooheon fingió no darse cuenta de la extraña insistencia de Kang sobre el
tema, pero ya estaba negando con la cabeza como si estuviera realmente
avergonzado de su respuesta. Sus ojos se cerraron y luego se abrieron
igual a si no pudiera a soportarlo.
—Sería bueno si me llamaras cuando estés aburrido —dijo.
—¿No hay más personas además de mí para contactarte?
—Wow. ¿Estás rechazándome?
Esta vez, Jooheon sonrió ante su voz tan pequeñita. Aunque no había
ninguna necesidad en absoluto, Kang de alguna manera estaba peleando
con él como si fuera un niño de preescolar. Cuando miró de cerca, notó
que incluso la punta de sus cejas se había doblado sutilmente hacia
arriba, dibujando una línea torcida.
—Realmente no tengo mucha gente con la que pueda ponerme en
contacto. El hecho de que tenga bastantes números en mi agenda no
significa que esté en contacto con todos ellos. Probablemente la llamada
telefónica más frecuente que tengo es con el conductor.
—Pues yo vi algo diferente.
—¿Qué viste?
—Una chica con el pelo largo. Cuando vas a la academia, siempre está
esperando por ti incluso cuando a mí me dijiste que no ibas a verme.
Cuanto más seguía hablando, más extraño parecía el contenido de lo que
decía por lo que Jooheon se forzó a sí mismo a detener su boca antes de
dar otra vergonzosa explicación sobre las vivencias de los últimos días.
Pero parecía demasiado tarde. Las palabras que dijo sin querer... ¿No eran
como si estuviera celoso por qué trataba a otras mujeres con amabilidad
cuándo pudo haber ido con él? Jooheon rápidamente agregó más palabras
antes de que Kang cometiera un extraño malentendido.
—Uh, entonces puede que contactes a la chica. Estaba tratando de... Decir
eso.
—¿Sierra?
—¿Uh?
La pregunta que soltó fue inesperada porque pensó que se burlaría de sus
oraciones o que lo malinterpretaría por completo. Jooheon se sorprendió y
miró directamente a Kang y, sin embargo, mucho antes de eso, la mirada
del chico ya estaba pegada en él. Sus ojos un poco más estrechos de lo
habitual parecían estar buscando algo importante dentro de su propia
cara.
—¿Y qué fue?
Jooheon, que estaba retrasando la respuesta porque no podía entender la
pregunta, abrió la boca tardíamente.
—No sé por qué, pero tu academia se ve desde el café y yo... Pues yo me di
cuenta de que tú y ella...
—¡Ajá! Significa que yo no era el único que estaba espiando.
—¡No, eso es diferente! ¡No estaba espiando! Tú y esa... No, perdón, tú y
una chica, seguían caminando muy cerca del café así que fue inevitable
que me diera cuenta.
—Oh, ¿entonces es mi culpa por mostrarme de esa manera frente a ti?
—No es así... Si preguntas de quien es la culpa, entonces diría que de la
ubicación.
—Las excusas son un poco típicas últimamente... Pero créeme cuando te
digo que nunca quise hacer eso. Fue por culpa de las sesiones de estudio
así que, ¿me puedes disculpar? Estos días he estado muy sensible y no he
sido completamente consciente de lo que he hecho o no.
En ese momento, se quedó sin palabras y luego, Jooheon sacó un gemido
verdaderamente profundo. Es horrible que provocara que se disculpara por
algo como eso. Más aún, colocando una cara tan inocente igual a si fuera
su arma secreta.
Las palabras de Kang se sintieron correctas en cada frase. No podía saber
que el examen era un evento así de estresante e importante porque
siempre había estado estudiando y entablando conversaciones con él sin
perder la cabeza. Pero ahora que lo pensaba con cuidado, Kang no había
sido el único que reaccionaba con sensibilidad ante cosas triviales como
pruebas porque este también había sido el caso de la mayoría de la
escuela secundaria. Entre ellos, del aula de tercer grado y los profesores.
La oficina de enseñanza había prohibido la entrada a los estudiantes y
también el utilizar las escaleras cerca de la oficina de la escuela porque
hacían mucho ruido. En el momento de la clase, ambos lados estaban
luchando. Incluso si el maestro daba una explicación extraordinariamente
larga o fruncía el ceño un poco, de repente, podía escuchar el sonido de
todos sus compañeros de clase inclinándose y escribiendo eso mismo en
su cuaderno.
En otras palabras, no había forma de que no pudiera sentir la atmósfera
que desprendía. Era uno de los mejores de la escuela y ya había visto lo
mucho que solía esforzarse. Por supuesto, era obvio que estaría incluso
más nervioso que alguien como él y, sin embargo, eso no significaba que
Jooheon tuviera que aceptar toda la histeria de Kang o sus terribles
cambios de humor. La actitud del chico estaba claramente equivocada
porque lo había mal acostumbrado y ahora, cada vez que quería hablar
con él lo posponía para más tarde, pero se quedaba conversando con otras
personas. Más aún, con estudiantes del sexo opuesto.
Y podía parecer una cuestión completa de envidia,pero también iba mucho
más allá de eso así que sí, lo que dijo Kang definitivamente fue correcto.
Todo era su culpa.
Pero a la vez no lo era.
Jooheon se mordió los labios un par de veces sin decir nada más. Esto
siempre ha sido lo más difícil... Incluso si fuera su culpa o no, si aceptaba
sus disculpas o no o si pensaba que estaba mal o no, el problema de todo
esto surgiría cuando cayera en cuenta de que tenía que comunicarse con
él. Una conversación que gira por placer sin propósito ni significado.
Algunas personas nacen con este tipo de habilidad para conversar, pero
por lo general Jooheon no podía ni tenía la suficiente habilidad de hacerlo
a menudo. Y como seguía sin hablar, Kang abrió más los ojos, luego hizo
pucheros y finalmente separó los labios.
—No soy muy cercano a ella. La clase de preparación para el examen de
mitad de período se creó seleccionando a algunos de los mejores niños de
las escuelas cercanas, por lo que fuimos allí por un tiempo. Juntos. No
volveré a verla después del examen, así que, ¿por qué me comunicaría con
ella cuándo ya no tiene caso?
—Ah...
—¿Aceptas mis disculpas por el malentendido?
Jooheon volvió a cerrar la boca. Era incómodo que siguiera tan insistente
en esto de pedir perdón y decir que ya no lo volvería a hacer.
Cuando Jooheon tercamente deja caer la cabeza hacia abajo, Kang estalla
en carcajadas y le estrecha la mano.
—Estoy bromeando. No tienes que decir nada... Es que ya sabía que te
ibas a poner así. Todo rojo y nervioso.
—¿Por qué te gusta burlarte de mí?
—Yeo Joo-heon es lindo, es porque es lindo que lo hago.
Al final, Kang se echó a reír ante la verdadera intención de sus disculpas...
Pero la cabeza de Jooheon se alteró bruscamente. Cuanto más hablaba,
menos podía entender lo que decía. ¿Es lindo? ¿De qué tonterías está
hablando?
Jooheon barre su cabello vigorosamente una y otra vez y al cruzar la calle,
miró entonces la parte de atrás de Kang, quien había decidido caminar
adelante de él. Fue difícil aceptar sus palabras de broma, pero al menos
había prometido ponerle un poco más de atención y ser un amigo que
podía aparecer con él en momentos de crisis.

Fue una palabra que le hizo cosquillas en la boca. Poder llamarle amigo.
¡Lucha! • Capítulo 20

Después de llevarse a Jooheon, Kang se dirigió al apartamento que tenía


cerca de la academia, no a su [Link] lugar se utiliza para tutorías
privadas o tutorías grupales para la preparación de los exámenes. Durante
ese periodo, a menudo se quedaba allí en lugar de en su casa porque era
difícil soportar las constantes colisiones con los miembros de su familia y
con los mismos empleados también
Tan pronto como entró al departamento, Kang arrojó su mochila en el sofá.
A diferencia de la casa principal, que consta de pasillos interminables e
innumerables habitaciones, este sitio no era tan grande. Un lugar 3LDK.
Al principio hubo una breve pelea con su abuelo para usar un lugar más
amplio, pero esto fue lo único que Kang había conseguido en tan poco
tiempo. En primer lugar, la razón por la que consiguió otro sitio con tanta
premura fue porque no quería sentirse enojado todo el tiempo. Era un
espacio que le permitía... Ser él mismo de un modo que nunca antes había
logrado experimentar.
Kang, que estaba tirado como muerto en el sofá, deslizó la mano por su
bolsillo y sacó su teléfono celular. Cuando abre los contactos, el número
agregado más recientemente flota en la parte superior. "Yeo Joo-heon". Él
era quien molestaba el cerebro de Kang más frecuentemente y el hecho de
que hubiera ido a visitar la cafetería en este punto tan importante era una
prueba completa de eso. La razón por la que miró el circuito cerrado de
televisión del café en el que trabajaba no fue porque se sintiera curioso...
Había otra razón por la que se encargó de investigar y averiguar la
identificación de seguridad y la contraseña del CCTV del café de Jooheon.
¡Por culpa de esa Omega! Pensando en el rostro de la mujer, sus manos y
sus evidentes intenciones, Kang frunció levemente el ceño y se oprimió el
puente de la nariz con los dedos. A diferencia de un Alfa, la feromona
fragante de una Omega también es una especie de arma por lo que fue una
falta usarla alrededor de su cuerpo como un perfume. Bueno, si piensas
objetivamente, ciertamente no es una falta, pero Kang no podía pensar en
ella objetivamente en un momento así. ¿Cómo puede hacerlo cuando se
comportaba tan vulgar? La osadía de entrar y salir del establecimiento y
marcar al trabajador del café le parece completamente horrible y no puede
pasarlo por alto. En general fue un nivel insignificante, pero las feromonas
Omega estimulan la sensación sexual Alfa. Cuando llegó a la academia no
podía rociar desodorante sobre las manos que habían tocado el sobre, pero
era un personaje que podía calmar la sensación pesada del ambiente
rociando feromonas por su propio cuerpo. Como un sudor. Realmente fue
algo en lo que nunca deseó involucrarse, pero que tuvo que hacer para
quitar ese aroma de allí.
Sí, todo esto fue por Jooheon.
Kang cerró el contacto telefónico y abrió el buzón. Siempre evitaba hablar
más de lo estrictamente necesario por lo que se amontonaban muchos
mensajes sin leer. Algunos de ellos fueron enviados por mujeres y,
obviamente, por Sierra. Sin embargo, mientras miraba los mensajes sin
revisarlos más de la cuenta, la mano de Kang finalmente se detuvo. Fue
un mensaje de Moochan, algo sobre la reunión y que no tenía ninguna
clase de emoción infundada. Como si solo hubiese sido un corta y
[Link] miraba el mensaje cuidadosamente escrito y repasaba el
lugar y la hora de la apertura, Kang tiró su teléfono celular sobre su
hombro hasta que logró hacerlo chocar con la pared. ¡Fue realmente
ridículo! Kang se cubrió los ojos con las manos y exhaló un largo suspiro.
No tiene el pasatiempo de ir a reuniones sociales como esas y mucho
menos si los organizadores eran la familia de Hwang Moo-chan. Sus
eventos eran bastante hermosos y escuchó que eran populares
internacionalmente, pero fue terrible pensar en una reunión en la que la
feromona del tipo se sintiera con fuerza en cada pared y mueble. Decir que
iba a ir, de pie frente a él y con una voz tan segura, fue una tontería.
Kang, que había estado tendido con sus manos sobre su cara durante
mucho tiempo, finalmente se despertó lentamente, buscando el celular que
acababa de tirar. La sala de estar estaba oscura así que, después de varios
intentos, murmullos y golpecitos a la pantalla, logró encender el celular y
abrir la aplicación de mapas. Buscó un centro de telefonía cerca de su
casa y esta vez abrió una aplicación de internet que le dejaba buscar el
modelo celular de su elección. Estaba buscando algunos de los últimos
modelos y pensó que esto funcionaría bien para él. Kang asintió con una
leve sonrisa mientras buscaba los modelos más nuevos y pensaba en la
cara que haría al verlo en sus manos.
Las preocupaciones que había tenido antes fueron completamente
olvidadas.
¡Lucha! • Capítulo 21

—¿Qué es esto?
Como de costumbre, era una voz confundida en una cara haciendo
pucheros. Kang se tragó un suspiro. El examen es hoy, pero el cuaderno
que estaba colocado sobre su escritorio fue cubierto por otra cosa. Kang
miró a Jooheon con la misma cara de siempre.
—¿Qué?
—¿No es esto un celular?
—Lo es.
La cara de Jooheon, fija en una caja de teléfono celular, estaba sutilmente
distorsionada. Incluso si piensa sobre la conversación que tuvieron sobre
contratarle un plan para el teléfono celular no concibe el hecho de que
hiciera algo todavía peor. Kang admitió rápidamente su culpa y habló sin
detenerse para que Jooheon no tuviera tiempo de intervenir.
—Cuando fui a casa, recordé que tenía un teléfono celular que ya no
utilizaba. Lo busqué durante mucho tiempo y, como puedes ver, resultó
que estaba demasiado bien. Incluso cuando cambié de celular pensé que
era muy bonito para tirarlo.
—Pero eso...
—Pensé que sería perfecto si lo utilizaras. ¿Has usado alguna vez un
teléfono inteligente? Mira, con esto puedes enviar mensajes sin registrarte
en un plan. Puedes hablar por teléfono, puedes contactar a tu hermana
menor más libremente y es fácil contactar a tu abuela. Es difícil encontrar
un teléfono público en estos días así que... ¿Qué piensas?
—Pues, no entiendo bien. Llamadas y mensajes...
Kang asintió ante la voz de Jooheon, quien le habló con una cara
sospechosa... Por supuesto que fue una [Link], de principio a fin.
El teléfono celular es nuevo y lo compró el día anterior al detenerse en una
importante sucursal de telefonía. Lo tocó de todos lados para borrar la
sensación de nuevo, lo utilizó toda la mañana para dejar rastros de uso y
luego lo puso en su caja y lo entregó en el pupitre de Jooheon. También es
mentira que los mensajes y las llamadas sean gratis incluso si no se
suscribe a un plan. Claro, si usa Wi-Fi puede mensajear o hacer llamadas
sin la necesidad de datos, pero el lugar donde Jooheon se queda no parece
tener internet y lo mismo ocurría con el café donde trabajaba a tiempo
parcial. A menos que sea una gran franquicia, todavía hay pocos cafés que
ofrecen Wi-Fi gratis... Así que, las palabras de Kang solo torcieron un poco
la verdad. De todos modos, no cree que Jooheon, que usa solo el teléfono
2G con la función de recepción activa y todavía está buscando teléfonos
públicos por las calles vecinas pueda generarle una gran pérdida
monetaria así que, está de acuerdo con pagar lo que sea necesario por él.
Entonces, si la factura de datos que Kang paga mensualmente es para
puro Wi-Fi, es suficiente.
—¿Gratis?
—Todo es gratis.
—... El plan de Heeju era muy caro.
—Pues con este no tendrás que gastar nada, ya viene así.
—¿Es porque el de Heeju es mejor? El modelo era muy nuevo.
—Sí, sí. Eso hace una diferencia.
Gracias a Jooheon, quien hablaba del generoso amor que le daba a su
hermana menor prácticamente todo el tiempo, Kang suspiró y le dedicó
una sonrisa. Si tenía dudas o no, Jooheon miró el teléfono inteligente con
una mirada bastante satisfactoria y lo tocó de un lado a otro.
—Pero... ¿No es muy extraño?
—¿Eh? ¿Por qué?
Los ojos de Kang y Jooheon se encontraron debido a una pregunta que
surgió tras una revisión más exhaustiva. Kang parpadeó lentamente,
tratando de no poner una mirada sospechosa tanto como le fuera posible.
Si la duda de Jooheon, con la que había estado luchando hasta ahora, sale
a la luz de nuevo, ya no habrá manera inteligente de corregirlo.
—Las cosas están limpias. Parece completamente nuevo.
—Oh sí. Te lo dije antes. Tengo un poco de compulsión obsesiva.
No estuvo mal. En realidad, Kang usaba las cosas con mucho cuidado y
había una débil obsesión por la limpieza en todos sus útiles escolares,
libros, zapatos y muebles que frecuentaba. Aunque es claro que es difícil
que un celular esté tan bien cuidado como el que le entregó, de todos
modos, era algo bueno porque era fácil hacer trampa cuando la verdad y la
mentira estaban bien mezcladas.
—Parece más caro de lo que dices y... Es hasta difícil pensar que...
—No, no, realmente no lo utilicé. Estuvo rodando por la casa...
—Cuando reciba mi salario el próximo mes, intentaré pagarte al menos la
mitad.
—No es necesario, en serio.
—Con algo delicioso entonces.
—Oh, eso me gusta más.
Jooheon sonrió alegremente, tocó su teléfono inteligente y luego dijo:
—Si hubiera sabido que todo era gratis, habría comprado uno usado desde
el inicio. Puedo darle a mi abuela el teléfono celular que estoy usando
actualmente. Me preocupaba no poder llamarle cuando iba al hospital.
Por un momento estuvo nervioso de que pudiera regalarle a su abuela el
teléfono inteligente que era todo gratis, pero afortunadamente no parecía
tener la intención de hacerlo así.
Jooheon, que toca el nuevo teléfono celular con movimientos torpes de las
manos, se veía inusualmente más joven de lo habitual, con esa sonrisa
linda y brillante dibujada de oreja a oreja. Metió la nariz en esa pequeña
caja cuadrada, lo que provocó una sensación que era difícil de expresar
con palabras normales. Alargó la mano y le esparció los cabellos con
brusquedad.
—Oh, no hagas eso.
—Hay un examen hoy. ¿Estudiaste? ¿No querías obtener una beca?
—Me dijiste que obtendría el 100 por ciento.
—100 por ciento si te esforzabas.
Mientras hacía pucheros, Jooheon puso con cuidado el teléfono en la caja
y sacó un cuaderno de debajo del escritorio. Debería haber mucho
contenido en blanco, pero eran hojas con un montón de tareas y
evaluaciones de desempeño en las que había trabajado duro hasta ahora.
Cuanto más suban sus calificaciones más oportunidades tendrá de
conseguir su meta por lo que solo una décima tendría que ser suficiente
para obtener una calificación diferente a todas las anteriores. Kang tiene
una sonrisa satisfactoria mientras mira hacia las notas del organizador
extendidas frente a él.
Quedan menos de 15 minutos para la prueba. Estaba pensando en leer un
par de veces más antes del examen, pero parecía difícil repasar todos sus
apuntes y luego recordarlos. Era inevitable. Kang trató de sentirse cómodo
con lo que había logrado hasta ahora porque, de todos modos, de nada
serviría estudiar hasta el último minuto. A veces, abarrotar puede tener
éxito, pero la mayoría de los exámenes satisfactorios son los que hacía de
forma regular... Y como la tasa de inscripción en universidades de prestigio
es alta, la dificultad de los nuevos exámenes también era igual. Cuanto
mayor sea la prueba, más difícil será tener éxito.
Fue después de recibir la etiqueta del examen de mitad de período que se
dio cuenta de que había muchos días como hoy en los que no podía ver
todo lo que escribía en su cuaderno, pero en los que, si tenía tiempo para
enfocarse en otros lugares y también,Fue después de recibir la etiqueta del
examen de mitad de período que se dio cuenta de que había muchos días
como hoy en los que no podía ver todo lo que escribía en su cuaderno,
pero en los que, si tenía tiempo para enfocarse en otros lugares y también,
en otras personas.

✤✤✤✤✤✤

La mano que sostenía la delgada línea de papel tembló levemente. Kang


levantó la otra mano y se cerró la boca para ocultar un grito. Puntuación
media, 97,8 puntos. 6º puesto. Un rango que no se puede contar con una
mano. Algunos podrían pensar que esta es una puntuación bastante
buena, pero no fue para nada el caso de Kang.
La cantidad de personas talentosas es particularmente severa en esta
escuela secundaria así que es necesario apuntar siempre a una
puntuación perfecta para llegar al máximo nivel.
Hasta ahora, la puntuación media de Kang siempre ha estado cerca de
100, 99... Así que eso solo significa que es la primera vez que se aleja tanto
del número 1.
Rápidamente se difundieron rumores escandalosos de que Kang había sido
expulsado del top 5 por primera vez desde que ingresó a la escuela
secundaria. Algunos de los niños que han estado en la misma escuela que
él desde sus días en el jardín de infancia se sorprendieron aún más de que
probablemente fuera la primera vez que Kang había sido expulsado de la
gráfica desde que tuvo la habilidad de hablar por su cuenta. Y no eran solo
los chicos los que miraban a Kang, incluso los profesores parecían
sorprendidos por esto.
—¿Sexto lugar?
No pudo esconderse de las críticas de su abuelo así que, evidentemente,
hubo un sentimiento de decepción impresionante cayendo sobre él en el
instante mismo en que llegó a la casa. En cierto modo, parecía que estaba
avergonzado de sí mismo de una manera en la que no lo había estado
jamás. Kang, cuya cabeza estaba pulcramente inclinada, apretó los
molares. Estaba avergonzado y triste. ¿No es el abuelo una persona
importante de esa gran Fundación Seryong? El prestigio de la Fundación
Seryong no proviene de hospitales afiliados, complejos de investigación o
estudios de historia prestigiosos, sino de la misma sangre. Si vuelve a las
raíces, la familia tiene un esqueleto que comienza a principios de la
Dinastía Joseon. A finales de esa época, cuando abrieron los ojos al
movimiento Silhaky luego se produjeron los primeros estudiantes
estadounidenses, la Fundación Seryong comenzó a tener más fuerza,
impacto y se convirtió rápidamente en miembro clave de la sociedad.
Para no traer vergüenza al nombre de una familia prestigiosa, no había
ningún miembro en ella que no fuera brillante por su cuenta.
El título de la nobleza más antigua y prestigiosa de la familia Lee y la
superioridad hereditaria, fueron codiciadas por todos los hogares que
pertenecían a la llamada "clase alta" coreana. La fuerte relación de sangre,
similar a una telaraña de oro, era el mayor prestigio de la fundación
Seryong.
Así que, en esta gran familia donde Kang asumirá el control, las licencias
de médico eran más comunes que las licencias de conducir. Incluso su
madre, que era un miembro de la familia que vivía solo bajo el título de la
esposa de alguien, ahora trabaja en una prestigiosa escuela de medicina y
tiene antecedentes académicos impresionantes a tal punto que ahora
incluso tiene hasta un posgrado. Sin embargo, la existencia más cercana
para demostrar la superioridad genética de la familia de Lee, que ha estado
en las venas de todos de generación en generación, fue nada más y nada
menos que la hermana de Kang, de la que se escuchaban historias sobre el
progreso de su aprendizaje en la infancia, de su carisma y de su increíble
poder, aunque todavía no supiera caminar. Sus parientes se reunían
durante las vacaciones de verano y ocasionalmente bromeaban sobre el
gran avance que había tenido a la edad de tres años y como recitó su
primer gran argumento médico a la edad de cinco.
En lo que respecta a Kang, no hay diferencia verdadera entre ella y él, pero
era un universo que ya estaba muy por delante del pequeño río.
Kang, quien se haría cargo de esta familia y de la Fundación Seryong, tuvo
que demostrar sus habilidades prácticamente todos los días de su vida. Al
menos para probar que estaba al mismo nivel que ella y de la gran
inteligencia de su madre y que, por sobre todo esto, podía demostrar que
todo lo que había logrado no se debía solo a un nombre. A medida que
fuera envejeciendo, podría haber varias otras formas de probar sus
habilidades ante su familia y ante la sociedad, pero, desafortunadamente,
Kang todavía era un estudiante menor que no tenía voz ni voto en las
discusiones que creaban sobre él. La única forma de demostrar su
superioridad era con sus calificaciones y superando el examen de ingreso a
la universidad.
—Puedes hacerlo mejor la próxima vez. Si te pones tan desesperado ahora
no podrás superarte, así que estira los hombros y sigue recto.
De repente, el abuelo, que había estado escondiendo su corazón todo este
tiempo, sonrió y tocó la cabeza del joven un par de veces. Era un poco
decepcionante para él también, pero no podía considerarse un gran
problema porque después de todo, podía comprar un puesto en una
universidad líder en el extranjero haciendo una inversión adecuada y
hablando bien de él con la persona que estuviera a [Link] era
muy simple empujarlo a la escuela de medicina incluso si resbaló un poco
en el examen de mitad de periodo e incluso si hacía lo mismo en el examen
de ingreso... Poner a uno de los herederos de la Fundación en el
departamento médico es mucho más fácil que tener que pescar un
resfriado.
Los pensamientos de su abuelo se leyeron con toda claridad hasta el punto
en que Kang no pudo liberar la presión de su mandíbula y la autoestima
que había acumulado durante años, finalmente se derrumbó. Era un
sentimiento de humillación que incluso se sentía difícil de soportar. Pedir
favores porque no piensan que tenga lo que hace falta.
Tan pronto como terminó de hablar con él, Kang salió de casa. Estaba
pensando en quedarse en el apartamento hasta que la próxima prueba de
práctica nacional y las finales se realizaran.
Después de mucho tiempo, su madre, que había estado en casa todo el
día, le dijo que se quedara a comer y también que intentara pasar un
tiempo de calidad con todos ellos.
—Tu padre iba a venir en un rato, pero me dijo que estaba muy ocupado y
que lo disculparas por eso.
—Está bien. He estado viviendo así desde que era un niño después de
todo.
La mirada de pesar de su madre siguió sus movimientos durante todo el
trayecto por el pasillo, pero a Kang no le importó nada de esto en absoluto.
Solo su orgullo aplastado seguía hirviendo en su cabeza. El secretario
Park, que se dio cuenta rápidamente de su estado de humor, arrojó su
mochila en el sedán que había sido puesto en espera y le abrió la puerta
para que pudiera entrar. El destino era la academia.
“No puedo ir al café por un tiempo”
Kang, que solía presionar el botón de “enviar” inmediatamente después de
escribir cualquier respuesta, esta vez pensó por un buen rato antes de
hacerlo. Pronto, su dedo presionó el botón "eliminar", y de nuevo se movió
rápidamente hacia adelante y hacia atrás en el teclado.
“No creo que pueda ir al café por un tiempo, lo siento. ¿Obtuviste una
beca?”
Asintió una vez y envió el mensaje como si estuviera satisfecho con la frase
afectuosa que había logrado escribir. Kang miró por la ventana esperando
la respuesta de Jooheon. El conductor salió hábilmente a la carretera de la
ciudad, que estaba atascada porque era hora pico... ¿Cuánto tiempo ha
pasado desde que comenzó a golpear su muslo con los dedos como si fuera
un cronómetro? Kang tomó su teléfono celular y lo revisó, asustado por el
sonido de notificación del mensaje.
“De aviso. Hoy me doy bien”
Era un mensaje confuso, lleno de errores tipográficos porque el teclado
aún no era familiar para él. Kang rápidamente comenzó a escribir un
nuevo mensaje, sin saber que su boca estaba curvada en una sonrisa
inmensa.
“¿Crees tener los puntos suficientes?”
“Seguramente”
—Oh
Quizá, gracias a la respuesta corta de Jooheon, Kang se permitió abrir la
boca para hablar, aunque era muy raro que lo hiciera. Después de todo, él
no era un tipo tonto ni torpe. También dijo que solo había tenido 15
preguntas equivocadas la última vez así que eso podía considerarse un
logro notablemente inmenso. Pensó que, si sus propias calificaciones no
hubieran bajado tanto, se habría detenido en el café para celebrar su éxito.
Debido a este pensamiento, sin embargo, Kang comenzó a suspirar con un
rostro terriblemente deprimido. Por un tiempo, será difícil ver la cara de
Jooheon excepto en la escuela... Aun así, si sigue entrando al CCTV a
través de su computadora portátil o su teléfono inteligente, no tendría que
haber problema con ser detectado ya que era un dispositivo de doble
seguridad y entonces, podrá sentirse un poco más tranquilo... Pensó que
era una suerte haberse encontrado con Moochan de antemano porque si
tuviera que lidiar con él en medio de esto, se habría puesto de los nervios.
Tampoco estaba realmente preocupado por esa Omega porque no pensaba
que tuviera el coraje de ir nuevamente otra vez.
Un poco más tranquilo, Kang cerró los ojos y se hundió en el asiento.
¡Lucha! • Capítulo 22

Tuvo una prueba de práctica.


—No está mal.
Le dijeron. Así que, en otras palabras, no era malo, pero tampoco era lo
suficientemente bueno por lo que el sabor final era amargo.
Además de los exámenes finales, todavía hay espacio para la próxima
prueba de práctica nacional y la práctica mensual de la academia. Todo
está allí, organizado en un calendario importante de su celular para que
no se le pase nada. Sin embargo, por el momento solo estaba la meta
brillante de poner todo de sí mismo en el examen de ingreso. Esto hizo que
la rutina de Kang fuera particularmente simple. Tan pronto como
terminaba la escuela, iba a la academia para tomar clases todo el tiempo y
luego se la pasaba en la sala de autoaprendizaje durante el receso. A
menudo iba al apartamento para mirar las estrellas durante un buen rato
y dormía el tiempo suficiente para no morir... Cada vez que veía los
apuntes de Jooheon en la escuela y charlaba con él sobre cosas
insignificantes, la ira que siempre permanecía prendida en la base de su
pecho desaparecía. así como lo hacía el cansancio. Sus nervios, que
estaban al borde de un acantilado, bajaban lentamente cuando sonaba la
alerta de los mensajes de Jooheon. Este fenómeno fue similar durante los
días siguientes y le hizo sentir, una intensa pero muy extraña calma.
Sin embargo, algo muy malo estaba pasando con él el día de hoy. Cuando
se trata del período de prueba, todo tipo de documentales y programas de
cultura de actualidad son divertidos y no puede dejar de mirarlos... Ahora
estaba a punto de dejar la academia un poco antes de lo habitual. De
alguna manera, no se había sentido bien en todo el día. No se concentró,
ni realizó apuntes o leyó sus libros de matemáticas así que finalmente se
dio por vencido y decidió irse a lo más sencillo. ¡Pero eso solo le provocó
ponerse de peor humor porque no había terminado ni con la mitad de la
cantidad de aprendizaje que pretendía! Aún tenía tiempo antes de que
Jooheon cerrara el café, pero Kang se volvió hacia el apartamento.
El apartamento estaba justo enfrente de la academia, así que incluso
cuando ya era casi de madrugada, no llamó al conductor ni pidió un taxi.
Estaba enfermo, tan mareado que respirar hacía que el pecho le doliera y
que su visión se arremolinara en una niebla brumosa. Kang se quedó
quieto en su lugar durante algunos segundos. Hay todo tipo de olores
irrumpiendo en su nariz al mismo tiempo, como una explosión. El olor a
comida de un camión de hot dogs, humo y polvo provenientes de la
carretera, olor de causa desconocida, olor a pintura de un edificio recién
construido y las feromonas, feromonas y feromonas de Omega y Alfa
pasando a su lado. Su boca babeaba y su temperatura corporal subía
repentinamente hasta el límite. Se infringió un golpe en la mejilla para
apartar la mente de las feromonas de Omega que estaban regadas por
todas partes, pero su cabeza giraba, sus dedos temblaban y, sobre todo,
tenía una erección. Kang se sentó y maldijo con fuerza. Era su RUT. El
Alfa normal no sufre estos cambios hormonales periódicos, pero el Alfa
dominante es completamente diferente. Para suprimir esto, tiene que
tomar un puñado de pastillas a una hora fija todos los días. Medicinas que
están en el mercado gracias a los investigadores de la "Fundación
Seryong", que tienen una autoridad de clase mundial en el tratamiento de
la infertilidad y la fuga de feromonas. Aunque estaba solo, siempre se
había administrado la cantidad necesaria de dosis para evitar accidentes
en su vida diaria así que, ahora, Kang no podía entender la razón de que le
viniera... Quizá, el motivo principal por el que no podía entender lo que
había hecho mal era el calor que le llegaba hasta el cerebro. Ahora está
medio consciente así que su cuerpo se moverá contra su voluntad y
después de esto, se convertirá en una bestia con solo instintos no
humanos.
Kang sacó su teléfono celular con manos temblorosas. Después de
presionar 119, lo borró y marcó el número del conductor. Luego lo borró
de nuevo. No quería mostrarse feo frente a personas que no conocía y si
hay Omegas entre los paramédicos... Era algo que ni siquiera quería
imaginar. Sin embargo, tampoco tuvo la confianza para soportarlo hasta
que llegara el conductor de su familia.
Mientras estaba sentado, flotando en el calor, alguien palmeó con cuidado
su hombro.
—Oye, ¿estás bien? Tus feromonas...
El hombre que tartamudeaba, se sonrojó, incapaz de terminar la frase. De
él, podía sentir feromonas Omega, aunque eran bastante débiles.
Entusiasmado por este descubrimiento, su boca comenzó a babear
espontáneamente hasta el punto en que terminó por barrerse los labios
con la lengua húmeda. Mirando al hombre que miraba su figura, Kang se
inclinó hacia adelante con los labios abiertos y pronto se subió sobre él y
terminó por tirarlo contra el suelo... Lo miró, se mordió los labios con los
dientes frontales y luego empujó al hombre con brusquedad y corrió hacia
el otro lado. Escuchó al sujeto diciendo que se detuviera, pero en realidad
no le importaba lo que pudiera pensar de él. Era mejor cometer violencia
involuntaria que marcarlo únicamente por un instinto.
Tan pronto como le fue posible, Kang giró hacia el lugar que estaba más
lejos de su vista. Era un baño pú[Link], estaba
amaneciendo y no había gente en el baño. Aunque incluso en medio de
esto, fue solo después de abrir la puerta y verificar que todos los
compartimentos estuvieran vacíos que entró en el cubículo más alejado y
cerró la puerta. Bajó la tapa del inodoro, se sentó encima y
apresuradamente tiró de su cinturón.
—Ah, ah... Joder, joder, joder... Solo necesito... Solamente necesito...
Las malas palabras que no suele poner en su boca fluyeron hacia
adelante. ¡Esa fue la peor situación posible! Sentía que tenía que eyacular,
solo tenía que eyacular... Por supuesto, no podía dejar de lado su RUT
únicamente haciendo algo como eso, pero de lo contrario tendría que
tomar prestado el poder de las drogas y eso le haría todavía más imposible
llegar al hospital.
El baño público, incluso sentado en una taza, era miserable y no parecía
estar del todo limpio. Sin embargo, Kang estaba tan excitado que ni
siquiera podía pensar en eso. El sudor gotea sobre su cara enrojecida.
—Joder, joder, joder, joder...
Con insultos constantes, Kang levantó un poco la cadera y rozó su pene
mientras gemía de una manera realmente desorganizada. Sin embargo, el
orgasmo no llegó. Obviamente, cada vez que toca de arriba para abajo los
dedos de sus pies se arquean y las luces de colores parpadean frente a sus
ojos... Pero no pasa nada más. Sus lágrimas fluyeron y se hizo evidente
que cuanto más frotaba, menos podía llegar al punto que quería. De
repente sintió pena por el Omega que había rechazado.
—¿Lee Kang? ¿Kang? ¿Estás aquí?
Pronto escuchó su nombre, así que levantó la cabeza en un instante y dejó
que sus manos cayeran sin fuerza a los lados. Sabe que es una voz
familiar, pero no puede adivinar de quién se trata. De alguna manera... Es
muy dulce. Como si pudiera sentir el sabor de su voz.
Kang ni siquiera podía pensar en contestarle y se apoyó contra la pared,
exhalando e inhalando una vez y otra vez, solo tratando de mantenerse lo
más normal posible. Con cuidado, abrió la puerta del baño... Fue muy fácil
porque ni siquiera la había cerrado. La puerta se abrió y apareció Jooheon,
mirándolo con el rostro terriblemente pálido. Kang abrió lentamente la
boca, exhalando un poco:
—... Vete.
Esta fue la única línea que pudo decir.
Quería correr hacia Jooheon, como un animal hambriento, quitarle la ropa
y ponerse justo encima de él. No, ¿ya lo estaba haciendo? De repente, su
mente se vuelve confusa y lentamente, parece que puede ver todo de color
blanco y negro y después, rojo... Kang apretó los dientes y presionó la
frente contra la pared.
—Espera, espera un segundo...
Después de escuchar una voz temblorosa, los pasos pronto comienzan a
desaparecer a la distancia. Y escuchó un [Link]á Jooheon le había
hecho caso y salió de inmediato. Después de todo, él no era un mal tipo.
Oh, pero ¿qué es ese olor tan dulce? Era... Como si las partículas de
azúcar permanecieran en el aire. Como el algodón de azúcar que se
esparce sin dejar rastro cuando lo llevas a la boca. Cuando miró hacia
atrás y observó las luces que colgaban del techo, de repente, una sombra
cayó sobre él. Kang no sabía por qué Jooheon había decidido aparecer de
nuevo, pero ya ha pasado mucho tiempo desde que se sintió así de
frustrado. Con un rostro todavía extraño, Jooheon se arrodilló lentamente
frente a Kang, luego extendió la mano y sostuvo los pantalones de su
uniforme hasta que sus dedos terminaron por rozarle la piel. Kang lo miró
con la boca abierta... Solo mirarlo era tan erótico que se formó semen en la
punta de su pene y comenzó a jadear como si estuviera agonizando.
Jooheon levantó lentamente la cabeza y luego, puso sus labios sobre la
carne palpitante de sus muslos, y comenzó a chupar...
Era difícil saber si el sonido de tragar era suyo o de Jooheon.
A diferencia de su rostro sin sangre, sus labios de color rosa intenso
estaban muy abiertos y podía ver, una carne suave, roja como sangre,
moviéndose de arriba para abajo hasta que Kang terminó por quedarse sin
respirar. La carne medio roja fue arrojada hacia adentro y Jooheon se lo
tragó sin dudarlo, hasta sentirlo dentro de su garganta.
¡Lucha! • Capítulo 23 | Parte 1

Se dice que el sexto sentido es en realidad el resultado de la recopilación y


operación inconsciente que ocurre en tu cerebro. Si es así, se preguntaba
si la decisión precipitada de seguirlo había sido tomada con datos
recolectados por sus células cerebrales o si es que acaso estaba siendo
meramente instintivo.
Jooheon lo había visto desde el café y salió corriendo sin dudarlo. ¿Se
siente mal? ¿Por qué se sentó en la calle? ¿Por qué empujó a ese hombre?
Jooheon observó al joven que estallaba en un montón de maldiciones y
comenzó a sentir una terrible preocupación inundando su pecho. Kang
parecía mareado, a veces se sentaba y otras tantas caminaba mientras
revoloteaba los brazos. Luego se movía muy rápido y otras tantas parecía
querer gatear. Jooheon miró a su alrededor, sacó su teléfono celular y
llamó a Kang. La llamada no se conectó y apareció el mensaje de "línea
ocupada". Era hora de hacer una segunda llamada telefónica. Mordiéndose
la punta del pulgar sin que lo supiera, su mente ansiosa explotó en un
mar de dudas sin sentido.
El tono de llamada llegó desde algún lugar.
Aunque es un tono básico que puedes escuchar muchas veces mientras
caminas por el centro de la ciudad, el corazón de Jooheon le decía casi a
gritos que no lo perdiera de vista.
Mientras buscaba el lugar desde donde salía ese sonido, se dio la vuelta y
entró en un baño público con una puerta entreabierta a la vista... Kang
tiene un lado demasiado obsesivo para su gusto así que era difícil imaginar
que estuviera en un baño público así de desorganizado. Piensa que es un
error. Cuando volvió a salir el mensaje de "línea ocupada" y colgó el
teléfono, el débil tono de llamada desapareció también. Sin mirar el
celular, movió su dedo y presionó el botón de volver a marcar. El tono de
llamada, que pronto comenzó a sonar, aumentó gradualmente a medida
que se acercaba al baño.
Jooheon se asomó con cuidado a través de la puerta de hierro.
—¿Lee Kang? ¿Kang? ¿Estás aquí?
Las baldosas tienen manchas amarillentas por todas partes. Después de
limpiar, incluso el leve olor a cloro se mezcló con el aroma de fragancias
baratas... Jooheon llama cuidadosamente a Kang y comprueba el interior
del baño. Abrió. El tono de llamada se escuchó desde el rincón más alejado
y luego se cortó. No podía entender por qué se sentía tan nervioso... Solo
buscaba a un amigo que no se veía bien, pero el aire en el baño pareció
atravesar su piel como la espina de una planta. Una sensación extraña,
como si tuviera la piel de gallina en la nuca y el hielo se deslizará hacia
abajo, por su espalda. Todos los demás compartimentos estaban vacíos y
solo el último parecía estar cerrado.
Jooheon tragó una gran cantidad de saliva ante el débil sonido del aliento
de ese hombre.
De alguna manera, parecía que esa puerta no debería abrirse nunca. De
repente, le vino a la mente la película de dibujos animados que vio en la
televisión cuando era un niño. Alicia, entrando en el País de las Maravillas
mientras perseguía a un conejo con un reloj. ¿Por qué de repente tuvo este
pensamiento? Sacudió la cabeza ligeramente para dejar de imaginar cosas
así y empujó con cuidado la puerta.
Por desgracia, no estaba cerrada.
—... Vete.
Había una mochila tirada en el suelo del baño, pantalones de uniforme
escolar y ropa interior colgando en medio de sus muslos... Y una mano
húmeda pegada en la pared. Lee Kang se frotó la frente y exhaló un fuerte
suspiro. Sus ojos humedecidos ardían en color rojo y contrastaban
marcadamente con el tono tan blanco de su piel. Jadeaba, una vez y otra
vez y otra vez.
—Espera, espera un segundo.
Jooheon retrocedió lentamente. Luego se dio la vuelta y se dirigió a la
puerta del baño que todavía estaba medio abierta. Jooheon sabía muy bien
lo que significaba esa imagen. Era sobre lo que había visto y escuchado
mientras trabajaba en "8". Entre los invitados, a menudo había Alfas que
pasaban por su RUT así que, visitaban el club periódicamente para
controlarlo. No había ningún cliente que Jooheon atendiera porque solo le
daban paso a los prostitutos, pero era verdaderamente desagradable.
Un día, Eunbi, que estaba allí de turno, dijo que los Omega también eran
buenos inhibidores porque les calmaban el cuerpo. Hay Alfas que no
pueden tomar medicamentos porque los efectos secundarios eran grandes
y otros muchos que no podían costearlos.
"Es mejor hacerlo aquí. Todos estamos capacitados para realizar este
trabajo"
"¿Quién lo dice? Pueden conseguir una habitación. ¡Hay moteles y hoteles
por todas partes!"
"Nuestro lindo Tina. Si pudieran soportarlo en un hotel o en un motel, no
vendrían todos los meses. Si les obligan a aguantar, van a ponerse
realmente enfermos"
Jooheon cerró la puerta principal, giró la cerradura para bloquearla y
lentamente se dio la vuelta. Cada vez que se aproximaba a la parte más
interna del baño, el piso parecía pegarse a la suela de sus zapatos hasta
hacer un sonido inconfundible y alto. Jooheon ni siquiera podía creer lo
que estaba tratando de hacer y, sin embargo, no había forma de manejarlo
de otra manera. En cuanto a la fisiología de Omega y Alfa, él es solo un
Beta así que, no sabía exactamente para donde moverse. Tuvo clases de
educación sexual en la escuela, por supuesto, pero ni siquiera había
puesto la atención necesaria porque no le interesaba lo que otros géneros
pudieran sentir. No había mucha información sobre Alfas en su cabeza y
tampoco podía explicar el motivo por el que experimentaban tal fenómeno
en primer lugar. Al final, no tuvo más remedio que creer en lo que había
dicho Eunbi. Si no se deshace de alguna manera de su RUT, se
enfermará... ¿Pero qué tipo de persona es Kang? Si el camino de los demás
se midiera por kilómetros, entonces el camino que quería cruzar con su
único amigo era de unos 14 millones de kilómetros. Es el nivel de una
carretera con 12 carriles de ida y vuelta y que no parece tener un futuro
muy próspero que digamos.
Como si diera un paso frente a un oso, logró pararse frente a él
nuevamente. El estado de Kang se veía peor que antes. Ojos casi blancos y
rostro inconsciente. Cuando lo vio, se asustó y luego se sintió como si
estuviera muy desesperado. ¡Tenía que deshacerse de ese calor lo más
rápido posible!
Cuando extendió la mano en los pantalones colgando del muslo de Kang,
pudo ver sus dedos temblando... Jooheon cerró los ojos con fuerza, pero se
las arregló para sostener el pene de Kang habilidosamente y luego, se
deslizó con facilidad hacia abajo debido a que sus dedos estaban sudando
como locos. No estaba seguro de si este acto endeble lo resolvería en algún
momento y, de todas maneras, con los ojos aún cerrados, Jooheon tragó
saliva y se preparó para actuar... Pensó en los delgados rayos de luz que
brillaron repentinamente en el oscuro gimnasio ese día. La mirada de Kang
corriendo hacia el café y tomando aliento con el pelo sudoroso.
"Yeo Joo-heon"
"Jooheon"
"Porque estoy preocupado"
"Porque eres mi amigo"
Cuando lo miraba, incluso si era inexpresivo, sonreía solamente para él y
hacía que su voz, que solía ser tranquila, se volviera entusiasmada en un
segundo... Jooheon se llevó el pene de Kang a la boca sin dudar.
La primera impresión de tener el pene de alguien más, fue que no era tan
repugnante como lo había pensado. Instintivamente ocultó sus dientes y
lentamente lo sumergió más y más profundamente dentro de él. Aún no
llegaba a la raíz, pero se había quedado lo suficientemente atrapado en su
garganta como para que pensara que con eso era suficiente. El grosor de
su boca era tan pequeño que se sentía difícil cerrarla con normalidad y
provocaba que la saliva fluyera por sí sola hasta que la parte superior del
vello púbico terminó por quedar terriblemente húmeda y pegada.
—Ah... ¿Qué...? ¿Qué estás haciendo...?
Kang gimió y empujó el hombro de Jooheon hacia atrás, como si lo
estuviera corriendo. Pero era un toque que no logró sentir en absoluto.
Haciendo caso omiso de la resistencia sin sentido que estaba ejerciendo
sobre él, miró el pene que le estaba llenando la boca. Parecía lleno de un
montón de vasos sanguíneos y venas que se elevaban a través de la piel
coloreada. Además, tenía una textura suave que se sentía claramente a
través de su lengua. Kang gimió:
—Ah, ah. ¡Ah! ¡Dios!
Curiosamente, su gemido había logrado llenarlo de satisfacción.
Para Jooheon, Kang era el único que podía ser llamado amigo. Siempre
habían estado en una relación conmovedora en la que Kang ayudaba a
Jooheon en todo lo que podía. Tareas, exámenes, celulares, acosadores...
Por lo tanto, la situación ahora era muy singular para ser considerada
real. Jooheon estaba en condiciones de dar ayuda unilateralmente,
echándole una mano a Kang por primera vez en su vida. Aunque el tipo de
ayuda no era común, era importante. Kang, que siempre había
permanecido en un límite superior al suyo, estaba enloqueciendo por el
estímulo que le estaba proporcionando. Era como si estuviera poniendo al
hombre en la palma de su mano. Y no, no era por ser sádico, pero una
extraña alegría se elevó desde su estómago y se asentó a centímetros de su
corazón.
Jooheon ignoró el doloroso hormigueo de su boca, tragó su pene
profundamente y luego, lo succionó hasta que comenzó a cansarse.
Cada vez que su cuerpo temblaba, Kang, que se había tambaleado ante el
estímulo, se extendió lentamente y se dejó manejar igual a un trozo de
plastilina. Una vez más, a Jooheon no le importó que estuviera tratando de
alejarlo... Pero mientras frotaba su carne con la lengua y chupaba como si
fuera un cachorrito hambriento, una gran mano le agarró la espalda y lo
empujó muy fuerte hacia abajo. Lo apretó, con bastante fuerza.
Completamente diferente al hombre de hace unos segundos que intentaba
que se fuera de allí... Un objeto largo y grueso le llenó la boca y penetró de
una forma que no creyó posible. Se ahogó, y luego sintió náuseas
considerablemente terribles. Sin embargo, incluso de esta manera, no
pudo sacarlo de ese lugar. Jooheon trató de tirar de su cabeza hacia atrás
para volver a despejar sus vías, pero fue imposible debido a la mano
presionando la parte posterior de su cabeza como si quisiera fundirlo con
su ingle.
La mano, que solo estaba presionando y presionando, agarró y tiró de su
cabello esta vez para atrás así que, en un instante, su cabeza se echó casi
hasta su espalda y lo que estaba llenando su boca finalmente se escapó.
Tosió vigorosamente y trató de recuperar el aliento, pero no hubo tiempo
para actuar como le decía su cabeza. Nuevamente tuvo que tragarse el
pene hasta la raíz debido a la mano que le sujetaba la [Link] punta de
su nariz estaba aplastada porque no podía colocar su rostro de una
manera menos dolorosa cuando no le daba la oportunidad de intentarlo y
entonces, todo lo que pensó que podía hacer para ese momento, era
sujetar los muslos de Kang con ambas manos para que su cuerpo no
perdiera el control de la situación. Nuevamente, las lágrimas brotaron de
sus ojos cuando el pene le pasó por la garganta y le llegó hasta el esófago.
La comisura de su boca estaba un poco desgarrada y le dolía de un modo
considerable... En repetidas ocasiones tragó y otras veces intentó escupir
el semen de Kang hasta que poco después, de la nada, la fuerza y la
velocidad de su mano presionándole la cabeza aumentaron gradualmente
y se volvieron ásperas y considerablemente crueles.
Un gemido dolorido se escapó de Kang.
Jooheon no podía saber que significaba porque no podía escapar del
agarre que apretaba su espalda. Su boca estaba obstruida con ese enorme
pene y su mente estaba confundida porque le faltaba aire.
—Ugh. ¡Aahhh...!
Cuando Kang inclinó la espalda, su gemido llegó muchísimo más claro
hasta los oídos de Jooheon. Era... Como el aliento de una persona que
tiene mucho calor encima. Era sensual y erótico, por lo que se le puso la
piel de gallina en los brazos y la sangre se le extendió por todo el rostro
hasta ponerlo del color del tómate. Una vez más, lo estaba tragando hasta
la base, pero el pene de Kang temblaba como si experimentara una
convulsión... Sintió que algo salía, algo de una textura grumosa y tibia.
Jooheon trató apresuradamente de tirar de su cabeza hacia atrás, pero no
pudo escapar de las garras del hombre.
—Mmmm... ¡Ugh!
A medida que se corría directamente en su esófago, el semen entró en el
estómago de Jooheon tal y como estaba. Jooheon se encontró llorando
porque no tenía ninguna intención de brindar ese tipo de servicio. Levantó
los ojos y miró a Kang, quién estaba temblando tanto que ya ni siquiera
tenía fuerzas como para sostenerlo así que, aprovechando este tipo de
situación, Jooheon lentamente echó el cuerpo para el otro lado y sacó el
pene que todavía estaba vibrando en su boca.
En el momento en que miró su pene nuevamente erecto, unas grandes
manos rodearon la cara de Jooheon y la movieron para adelante. Una
sombra cayó sobre él, quien volvió su mirada para preguntarse qué estaba
pasando y entonces... Algo suave y caliente golpeó sus labios y luego
comenzó a chuparle la parte inferior, como si fuera un caramelo.
Lo dulce se volvió violento, le mordió con los dientes como si quisiera
destrozarlo y al final, un aliento caliente y una carne húmeda y blanda
invadieron su boca de modo que ni siquiera pensó en escapar. Fue su
primer beso. Ahora que lo pensaba con atención, había sido una lástima
que el sexo oral fuera antes que los besos y no al revés... Jooheon estaba
pensando de manera diferente porque, aunque no quisiera admitirlo,
estaba tan excitado como seguramente se encontraba él.
—Ah...
Kang mordió los labios de Jooheon con un poco más de fuerza, como
intentando hacer que comenzara a llorar. Y mientras gemía y fruncía el
ceño hasta arrugar su frente, le besó sobre los labios que tenía
completamente húmedos y mordidos, y luego le repasó el contorno con
una lengua húmeda y terriblemente caliente. Acarició cada uno de sus
dientes, le hizo cosquillas en el paladar, encontró su lengua escondida y la
envolvió y la frotó con suavidad una y otra vez hasta que se cansó de
hacerlo. Su respiración estaba ahogada y su cara se sentía caliente como
el infierno. De alguna manera, su mente se volvió confusa y luego la
emoción le hizo cosquillas como si alguien le apachurrara justo en el
estómago... No se dio cuenta de que el delantal que llevaba puesto ya
había rodado por el suelo ni que los botones de su camisa estaban sueltos,
de modo que el borde de su pecho era claramente visible desde todas
direcciones. La mano que sostenía la cara de Jooheon se apretó
lentamente en su oreja y luego bajó por la piel de su escote. Frotando y
acariciando con cuidado sus hombros redondos, frotando sus axilas,
agarrando ligeramente sus costillas remarcadas en su piel y repasando sus
lunares con los dedos. Su mano era tan grande que simplemente la
envolvió debajo de su axila y ocasionó que su pulgar le acariciara uno de
sus pezones... Eso por si solo hizo que su cuerpo temblara y que su
columna vertebral se pusiera increíblemente rígida. Esta vez, no frotó el
área, sino que acarició cada parte correctamente. Tomándose el tiempo
que le hiciera falta.
Jooheon se puso de pie a medio camino mientras sostenía la camiseta de
Kang con ambas manos... Estaba medio vestido y ni siquiera se había
dado cuenta de este hecho hasta que su mano estuvo en la parte de atrás
de sus pantalones. Tampoco notó cuando le bajó la ropa.
No pudo seguirle el ritmo y simplemente respiró el aire caliente hasta que
su mano abrió sus bóxers y le agarró violentamente las nalgas. Después de
todo, incluso la ropa interior terminó cayendo hasta la mitad y la mano
grande de Kang tuvo completa facilidad para agarrarle ahora el pene.
Jooheon abrió los ojos y miró al hombre. No había expresión en su cara,
pero sus ojos extrañamente sueltos y los labios entreabiertos eran más
fascinantes que cualquier otro material adulto que hubiese visto en su
camino de adolescente. Jooheon negó con la cabeza mientras se sonrojaba.
—¿Qué...? ¿Qué estás haciendo?
Pero en lugar de quitar las manos de Kang, dejó que le frotara el pene de
un lado a otro, acariciando la punta hasta que comenzó a derretirse contra
sus dedos... Cuando lo hizo, fue un estímulo que nunca había sentido
antes. Algo tan intenso que provocó que el frente de sus ojos se pusiera
blanco y después, completamente negro. Luego, su vista volvió y Jooheon
empujó la parte inferior de su cuerpo hacia adelante sin su conocimiento,
como pidiendo más estimulación... Su mente regresó a la realidad solo
cuando un dedo con un líquido resbaladizo tocó el agujero de su ano.
—¿Qué estás haciendo…? Ugh. ¿Qué estás haciendo?
Sostuvo el brazo de Kang, pero un dedo se rompió en su agujero de todas
maneras. Los ojos de Jooheon se abrieron de par en par ante una
sensación desconocida acompañada de un dolor insignificante. No
importaba lo que hubiese hecho con su pene y la boca, eso no significaba
que lo permitiría todo de una sola vez. Fue solo, una mano amiga para
aliviar el calor momentáneo. Se sentía un poco avergonzado cuando
recordó que le chupó la boca llena de semen, pero ni siquiera tenía la
intención de tener sexo anal de inmediato y a la primera vez.
Jooheon estaba asustado, empujando el cuerpo de Kang constantemente y
moviendo su propio cuerpo hacia atrás como si quisiera salir corriendo...
Kang no lo soltó. Más bien, abrazó el torso de Jooheon de una mejor
manera y lo sentó en sus muslos hasta dejarlo en una postura extraña,
con solo las caderas cayendo hacia atrás y los dedos de Kang, entrando y
saliendo de su ano.
Y al mismo tiempo que se sentaba un poco mejor, sus dedos entraron
profundamente en él, recorriendo la pared interior para después salir muy
lento.
—No hagas... ¡Ah!... ¡Ah, ah, ah, ah, ah!
Cuando el dedo de Kang presionó en algún lugar de su pared interior, la
electricidad fluyó como si su cuerpo hubiese sido alcanzado por un rayo.
Gimió sin dudarlo y terminó por curvarse espantosamente. El pene de
Jooheon, que había estado flácido hasta ahora, también se puso de pie y
comenzó a vomitar un puñado impresionante de semen. Sus dedos se
hicieron para atrás y apuñalaron repetidamente el forro de sus zapatos
hasta que Jooheon comenzó a sentir dolor. Su boca estaba abierta y la
saliva fluía como un pequeño río... Kang le besó en la mejilla innumerables
veces, como para consolarlo y como si aquel espectáculo no le resultara
sorprendente.
Era una parte de él que nunca habían tocado. A pesar de que antes
pensaba en lo asqueroso que sería que los dedos de otras personas
invadieran ese lugar y lo pisotearan a voluntad, Jooheon no pensó que
esta situación fuera desagradable en absoluto.
Lee Kang, que siempre era el más directo y el más guapo de los chicos de
la escuela, le estaba metiendo los dedos en el culo. Incluso en un baño
público que apenas estaba cerrado.
Jooheon empujó a Kang, pero él solo se acercó de nuevo. Quería besar su
mejilla otra vez y, sin embargo, en esta ocasión se había atrevido a lamer el
lóbulo de su oreja hasta que un gemido bastante potente hirvió en su
garganta.
—Ah no... No. ¡Detente!
Tan pronto como dijo que no le gustaba, el dedo de Kang atravesó la pared
interior de Jooheon en un solo movimiento. No había acelerado la
velocidad de su mano para nada, pero igual era lo suficiente como para
hacer que se quedara sin aliento. Su gemido se hizo más delgado y más
alto así que, Kang, como para detenerlo, abrió los labios de Jooheon con
los suyos hasta que la saliva fluyó nuevamente y pudo chuparle la lengua
como si fuera una limonada... No se sentía sucio. No podía ser posible,
pero su saliva era dulce como si se quemara en azúcar. Incluso si no era
precisamente miel, bastaba con creer que lo era para hacerse a la idea.
De repente, sus dedos aumentaron de uno a dos y, aunque no sintió dolor,
los ojos de Jooheon se nublaron y se quedaron fijos en algún lugar del
techo donde su mirada desenfocada le estaba haciendo ver estrellas. La
sensación de no estar familiarizado con esto se acercó más y más a algo
parecido al éxtasis y cuando los dedos de Kang rasparon suavemente la
pared interior y la frotaron en pequeños círculos, se sintió
indescriptiblemente extraño hasta el punto en que los labios que habían
estado apretando cayeron y se destrozaron en gritos. Junto con esto, el
dedo de Kang también se escapó de su interior y un lamento se hizo
presente en el rostro de Jooheon.
—¡¡Ah!!
—Mierda... Tú eres tan...
—¿Qué...? ¡Kang! ¡Espera!
Kang agarró a Jooheon, que había estado sentado sobre sus muslos, y lo
empujó con rudeza contra la pared del baño. Cuando una división hecha
de placas delgadas de aluminio chocó contra el cuerpo de Jooheon, se
sacudió visiblemente para terminar haciendo un sonido muy extraño.
Fue cuando Jooheon, que estaba de pie junto a la pared verde claro del
baño, trató de retroceder... El pene duro y pesado de Kang apuñaló el
trasero de Jooheon. Para ser precisos, el agujero por donde entró y salió el
dedo hace un rato. Luego, los gruesos brazos del joven rodearon su cintura
y el sonido de su respiración llegó justo a su derecha mientras lo abrazaba
por detrás y recargaba la cabeza sobre su hombro. Estaba claro lo que
significaba todo esto. Jooheon tragó un suspiro tembloroso y se mordió los
labios. Lejos de tener sexo, ni siquiera tenía mucha experiencia en la
masturbación. La mayoría de los deseos en su vida, así como sus deseos
sexuales, fueron suprimidos desde una edad muy temprana. Siempre
estaba en un estado de sed, y de repente lo arrojaron a un charco. El
cuerpo de un adolescente, que ya se había calentado porque ya estaba en
la lava, no pudo superar esta masiva avalancha de estímulos enviados
desde todas direcciones.
La razón por la que negó con la cabeza y murmuró que no, fue por el
rechazo de la posición en la que lo había colocado. Su pene ya estaba
ansioso por probar su agujero y su interior picaba de ansiedad por su
toque, pero su cabeza se levantaba con una sensación de rechazo. Hasta
ahora, nunca había imaginado que un hombre tan bajo como él tendría
una relación con un Alfa de su clase.
—No... Lo odio...
—¿Lo odias? ¿De verdad?
Mientras sostenía a Jooheon, la mano que estaba frotando sus pezones
descendió lentamente... Su cuerpo ya estaba sudoroso, por lo que sus
dedos se deslizaron fácilmente y vagaron un rato por debajo de su
estómago plano. Luego, le agarró el pene.
Mientras Jooheon lloraba y movía su espalda como si fuera a eyacular en
cualquier momento, Kang apretó el trasero de Jooheon con el resto de su
mano y al mismo tiempo, mientras barría suavemente su pene, lo penetró.
Fue una sensación que lo inundó de pies a cabeza, algo más parecido a un
dolor que a un estímulo. La mano se clavó en la pared hasta rasparla con
las uñas y luego frotó su mejilla contra la mampara del baño y eyaculó
sobre los dedos que no lo habían dejado en paz.
—Ah, ah, ah, ah, ah, ah...
—Ah... No puedo soportarlo más. Jooheon... Jooheon. ¿Estás bien?
Kang susurraba, pero Jooheon no entendía nada de lo que decía. Su vista
ardió en blanco y luego se llenó de una luz brillante.
Jooheon se apoyó contra la pared, frotándose la cara como si necesitara
calmar el calor de alguna manera. A pesar de que estaba el sonido de su
propia respiración, se escuchaba casi hasta la distancia. Como si todo su
cuerpo estuviera sumergido en aguas profundas. Entonces Kang acarició
su agujero con ayuda de los fluidos que había derramado. Un toque
meticuloso, igual a si intentara ocasionar el menor daño posible al
comenzar a mover el pene en su interior. Jooheon se dio cuenta de lo que
estaba pasando solo cuando Kang sostuvo sus caderas con ambas manos
y le extendió mejor el trasero.
—Ah, uh, uh...
—Estás tan estrecho... Hace calor. Hmm, parece que vas a hacer que me
derrita...
Era del tamaño que recordaba haberse tragado con la boca, pero, en
realidad... Incluso así no era tan doloroso como lo pensaba. La presión que
empujaba lentamente fue abrumadora, pero la estimulación era todavía
mayor. Lo suficiente como para olvidar cerrar la boca y guardar silencio.
Sus labios siguen secándose por el calor abrasador, saca la lengua y
ruega:
—Oh, solo un poco más, más, más... Más profundo. Quiero que entres,
más adentro.
Junto con la sutil sensación de gritar, comenzó a sentirse un poco
resbaladizo por dentro. Kang, que había empujado poco a poco, finalmente
perdió la paciencia y de inmediato golpeó con fuerza hasta llegar justo al
tope.
A medida que la velocidad aumentaba gradualmente, un sonido blando y
lujurioso llenó el cubículo. Los dos cuerpos semidesnudos se pegaron y se
separaron repetidamente mientras Kang mordía la oreja de Jooheon, le
agarraba la cabeza y lo besaba tanto como si estuviera muy necesitado por
su calor... Su lengua estaba toscamente mezclada, enredada y ardiente.
Ansiosa debido a sus suspiros desordenados y todas esas maldiciones que
se habían vertido dentro de su piel.
—Woo... Demasiado, es demasiado profundo. Um, um, um...
Era imposible, pero se trataba de una sensación de presión como si tocara
su estómago directamente con el pene. Se ahogaba con su respiración y le
temblaban terriblemente los muslos. Su cuerpo, apenas sostenido por los
dedos de los pies, seguía pareciendo como un pez en la orilla de un lago. El
tendón de Aquiles, que estaba doblado casi por completo, tembló y colapsó
hasta provocar que Kang lo sostuviera.
—Ah...
La exhalación se dispersó mientras Kang se movía. Con él, el pene de
Jooheon se agitó hasta lanzar algo parecido al agua... La mano de Kang
agarró su pequeño pezón, lo frotó y lo pellizcó. Le succionó las orejas y el
cuello así que no sabía si era el sudor o la saliva lo que lo estaba mojando
tanto. Luego, cuando Jooheon no pudo mantenerse de pie por más tiempo
y se deslizó hasta llegar al piso, le besó el hombro con fuerza, besó su
rostro y también, beso su nariz.
—Es muy dulce... Tu boca, sudor y cuerpo, saben tan delicioso. Oh, ¿por
qué eres tan dulce? Me estás volviendo loco... Ah, ¿te doy la vuelta, cariño?
¿Um? No puedo soportarlo, Jooheon.
—Ah, ah, sí. Sí.
Y fue él, no Kang, quien se dio la vuelta. Solo había un pensamiento
llegando a la mente de Jooheon: Quiero que me siga devorando así. Quiero
que siga penetrando mi culo. Cada vez que su cuerpo se balanceaba, lo
que parecía salir de su boca, era más un grito desesperado que un gemido
de placer.
La velocidad a la que Kang agitaba su cintura aumentó gradualmente. Su
espalda estaba doblada hacia atrás y los dedos de sus pies estaban en
garras. El pene de Jooheon, que había estado sufriendo, finalmente no
pudo soportarlo y arrojó un líquido casi tan transparente como la segunda
vez.
—Ah, ah, ah, ah, ah, ah...
—No puedo... No puedo soportarlo...
Inmediatamente después, se sintió una sensación de tibieza que se
extendía dentro de su estómago. Jooheon, obsesionado con las
sensaciones que Kang le había hecho experimentar en tan poco tiempo,
miró directamente a la puerta con los ojos desenfocados... Había un
extraño mar dentro de su abdomen, como si algo caliente se hinchara más
y más y más hasta fundirse con su carne. Parpadeó. Su mente se cortó
brevemente como si hubiera ocurrido un apagón en su cerebro y luego,
Jooheon simplemente perdió la cabeza y se dejó caer.
¡Lucha! • Capítulo 23 | Parte 2

Cuando abrió los ojos, estaba acostado en una cama completamente


desconocida. Jooheon, todavía parpadeando y sin moverse, no recordaba
dónde estaba ni cómo se supone que se había quedado dormido en primer
lugar. Sus ojos parpadeaban sin comprender nada realmente y luego, con
lentitud, comenzó a recordar lo que había pasado. Más bien, lo que había
hecho.
No sabía que habitación era esa, pero definitivamente fue toda una suerte
que los alrededores estuvieran tan oscuros porque debe haber tenido un
color muy rojo en la cara justo ahora.
Jooheon murmuró con un sonido de dolor:
—Debo haber enloquecido.
—¿Despertaste?
Estaba asombrado de poder escucharlo hablar.
Jooheon empujó la manta que estaba cubriendo su cuerpo. Aunque estaba
muy mullida y suave, lamentablemente no podía permitirse sentirlo tan a
detalle como le hubiese gustado. Miró a su alrededor por un momento
mientras se frotaba la cara de arriba para abajo y entonces, como si
tratara de leer a fondo los pensamientos de Jooheon, quien estaba
completamente shockeado, alguien tomó en silencio su mano y la entrelazó
con la suya. Podría saber quién era incluso si fuera ciego. Kang.
—Al principio pensé que solo te habías quedado dormido, pero no
despertabas para nada así que comencé a espantarme y te llevé a mi casa
para poder revisarte un poco mejor. Oh, llamé a tu abuela y le dije que
estabas durmiendo conmigo, que era tu amigo y que todo estaba bien.
Am... ¿Debería encender la luz?
—¡No! Está bien así...
Jooheon negó con la cabeza lo suficientemente fuerte y deprisa como para
hacer el sonido del viento. Si encendía la luz, su cara estaría frente a él y
se mostraría caliente y palpitante. ¡Y, además todavía no tenía la confianza
suficiente como para enfrentar a Kang! Se quedó dormido, como si se
hubiese desmayo en el medio del acto sexual y, además, todos sus
recuerdos desaparecieron de su sistema a excepción de la sensación de
estarse rozando piel con piel. No fue sorprendente que su rostro estallara
en llamas cuando recordó la gran cosa que había estado entrando por su
ano.
Fue cuando Jooheon se quedó sin habla y tragó saliva, que finalmente el
ambiente comenzó a ponerse muy incómodo y extraño... A medida que sus
ojos se acostumbraron a la oscuridad, poco a poco comenzó a ver la silueta
de su acompañante. Kang estaba sentado junto a Jooheon y sostenía su
mano. Había estado repasando las líneas de sus dedos y ahora rascaba
lentamente su palma con el dedo índice.
—...
—Jooheon, ¿dónde te duele?
—¿Qué? Nada...
—Me alegro.
Y como no dijo nada más, la atmósfera incómoda se volvió en una
atmósfera inquietante. Jooheon no podía abrir la boca porque no sabía qué
más responderle... Y, sin embargo, la próxima vez que volvió a la realidad
fue cuando su aliento caliente y húmedo tocó la punta de su dedo. La
lengua de Kang estaba lamiendo lentamente sus nudillos, luego comenzó a
darle un montón de mordiditas y finalmente lo chupó durante un buen
rato.
Jooheon simplemente tragó un suspiro. De alguna manera, el interior de
su estómago se había puesto muy caliente y le picaba debido a la
anticipación. Era extraño que ese hombre estuviera actuando con tanta
libertad así que, intentando pensar en algo que pudiera quitarle los
nervios, miró hacia abajo. Apenas podía ver la parte inferior de su cuerpo,
pero puede sentir que no lleva nada puesto. Parecía que solo traía una
camiseta grande, sin bóxers... Posiblemente sea una actitud demasiado
concienzuda querer que le ponga la ropa interior mientras duerme, pero
cuando vio a Kang, frente a él y chupándose los dedos, sospechó que su
celo seguía estando allí y que no había sido su intención hacerle quedar
desnudo.
La otra mano de Kang llegó en algún momento y agarró el pene de Jooheon
a la ligera.
Trató de esconderse las piernas bajo la camiseta, pero ya era demasiado
tarde como para actuar así. Kang frotó la piel de Jooheon de arriba para
abajo, frotando su glande y sus testículos también hasta dejarlo sin la más
mínima gota de aliento. El calor estaba aumentando tanto que ya no lo
podía controlar.
—Joo-heon, te paraste.
—Ca... Cállate.
—¿Estás emocionado?
—Un poco. Es que... Es la primera vez que me tocan así.
—Ya veo. ¿Te emocionas cuando te toco?
Su voz susurrante era terriblemente erótica. ¿Cuándo se acercó tanto? Su
oreja estaba temblando mientras lo escuchaba hablar y también, mientras
le lamía el lóbulo muy, muy lentamente... Bajó, pegó la nariz a su piel
caliente y apretó los labios a lo largo de la línea de su barbilla. Como si
buscara algo, dejó un beso interminable sobre su nariz, en sus mejillas,
ojos y en la mandíbula también. Pero, cuando Kang finalmente se encontró
con sus labios y lo besó como lo haría con un amante, Jooheon respiró,
muy satisfecho... Una carne roja y caliente se sumergió dentro de la suya,
creando un río de saliva bochornosa y espesa. Aun así, Kang era dulce,
como si estuviera finamente cubierto de azúcar. Sabía... A chocolate
caliente.
Jooheon se lamió la boca como un niño y abrió los ojos un poquito más.
Lentamente, su cuerpo comenzó a retroceder hasta que cayó de espaldas.
Sus respiraciones se mezclaron y sus latidos se entrelazaron tiernamente.
Era difícil saber cuál era de quién. Kang extendió la mano y encendió la
luz de la cabecera... Entonces, gracias a un brillo lo suficientemente
potente como para iluminar la oscuridad, Jooheon levantó la mano para
cubrirse la cara igual a si estuviese muy avergonzado por esto. Kang
agarró la mano de Jooheon de inmediato.
—Mírame... Mantén los ojos fijos en mí.
Su cara, la que se reveló claramente, se enfrentó a la suya apenas con una
pequeña distancia entre los dos... La piel de Jooheon estaba caliente y roja
y sus ojos hinchados estaban empapados de lágrimas. Una respiración
rápida se filtró y quedó flotando entre el espacio de sus labios abiertos...
Kang susurró, mirándolo con los ojos tan abiertos como los suyos:
—No puedo soportarlo... No, odio intentar soportar este deseo que tengo
por ti. ¿Qué dices tú?
—...
—Respóndeme, Jooheon-ah.
Jooheon se humedeció los labios secos con la lengua. Kang, que vertió un
beso a lo largo de su escote, mordió la areola de su pecho durante un buen
rato y después lamió el pequeño pezón puntiagudo que sobresalía cuando
lo apretaba con los dedos. Bajó con calma, besó su cintura y le hizo
cosquillas en el ombligo con la punta de la lengua. Y cuando la afilada
nariz de Kang pasó por encima de su pene, Jooheon inhaló y exhaló con
una voz bastante diminuta... Su pene se había puesto de pie, punzante y
ansioso, y Kang le demostró lo feliz que estaba de la reacción besando su
muslo.
—Jooheon, ¿te gusta?
—Ay...
—Tienes que responder.
—Um... Ujum...
De pie entre las piernas de Jooheon, Kang le dio un beso en los muslos
abiertos, levantó sus tobillos y antes de cualquier otra cosa, le lamió la
pantorrilla y cada uno de sus pequeños y pálidos dedos, entrecerrando los
ojos ante la nueva voz ansiosa de Jooheon. Una leve sonrisa se cernió
sobre el rostro del hombre que estaba de frente y luego los gestos que
comenzó a dibujar sobre su cara hacen la completa figura de un
depredador.
Kang agarró la pelvis de Jooheon y lentamente deslizó su pene hacia su
perineo... Cuando Jooheon abrió la boca, Kang le tomó la mano y lo ayudó
a aguantar la sensación de su miembro caliente, penetrando lentamente
en el centro de Jooheon. Aunque no hubo mucha preparación previa, fue
por el hecho de que lo había tragado hace unas horas atrás que el ano de
Jooheon se apretó y lo mordió sin hacer tanto esfuerzo.
—Jooheon, esa es la respuesta que quería escuchar.
Como de costumbre, susurrando en un tono amistoso, Kang terminó
enterrando su pene hasta llegar a la raíz. Fue un movimiento tan
repentino e imparable que finalmente había logrado dejarlo tan en blanco
como la pintura del techo. La mano que sostenía los dedos de Kang, lo
apretaron tan fuerte y con tanta furia que incluso pensó que podría llegar
a dejarle una cicatriz y entonces, en el momento en que quitó la fuerza de
su mano para darle entrada a otros sentimientos, Kang, que se había
escapado del cuerpo de Jooheon con la esperanza de ofrecerle un momento
de calma, volvió a golpearle la pelvis con fuerza hasta que se vio obligado a
gemir de nuevo y extender los dedos para arañarle los hombros y también,
los antebrazos. Gritó, se arqueó y luego comenzó a llorar.
Es difícil definir a los humanos en una sola palabra porque ellos a menudo
son muy complejos. Sin embargo, para decirlo simplemente, Kang siempre
fue una persona amigable con Jooheon así que ni siquiera había soñado
que hubiera un lado del hombre que fuera tan apresurado como lo estaba
mostrando ahora. Su comportamiento en el sexo era muy diferente a la
personalidad que había visto hasta el momento. La actitud siempre
relajada y modesta no estaba en ninguna parte porque tenía hambre, y
porque parecía muy ansioso por llenar la lujuria ardiente con su semen.
Los ojos fríos se le llenaron de un calor extraño y la mano afectuosa que le
había brindado apoyo a Jooheon en otras ocasiones, desapareció para
dejarle paso a la mano áspera y tosca de un Alfa.
Escuchó que originalmente era así con todos ellos, pero incluso si lo
hubiese aprendido en "8" y en palabras de expertos, esta era la primera vez
que había sido objeto principal de un RUT por lo que no podía imaginar
que sería... Tanto.
—Me... Me duele.
Kang, que había estado lamiendo su areola durante mucho tiempo, mordió
esta vez los bultitos prominentes de su pecho. Luego, como disculpándose
por lastimarlo, dejó besos cortos sobre su clavícula y se acercó para besar
la barbilla de Jooheon juguetonamente con sus labios hasta hacer un
sonido fuerte. Fue un acto infantil de aplicar saliva mientras que, por otro
lado, la parte inferior de su cintura, golpeando constantemente contra su
trasero, era muy parecido al acto de un adulto.
De esta manera, Jooheon reconsideró completamente las acciones de Kang
y dejó de lado las quejas sobre lo mucho que le dolía que le mordiera el
pezón. Incluso tenía una excusa en la cabeza diciendo que Kang no estaba
cuerdo debido a su RUT así que, finalmente, el chico estaba respondiendo
con verdadero entusiasmo a pesar de lo raro que fuera todo lo demás.
—Relaja... Relaja el trasero.
—¡Ah! Ugh. ¡Ugh!
—Tienes... Ah, tienes que relajarte un poco más. ¿Te duele mucho?
—No... Ya no duele, es solo que... ¡¡AH!!
No sabe que tan fuerte fue su gemido, pero el grito terminó haciendo que
su garganta doliera de un modo considerablemente intenso. Cuando le
preguntó si dolía se había dado el lujo de decir que no era así... Pero el
propio Jooheon tenía la facilidad de mostrarse absurdo cuando su sano
juicio era bloqueado de repente por una terrible nebulosa llamada Kang.
Es posible que los Beta no puedan satisfacer a los Alfa en su celo, pero
¿por qué entonces está atrapado en esto? ¿Por qué lo está besando en
lugar de pedirle volver a darle sexo oral? Parece que sus ilusiones están
empeorando a medida que avanza, pero todas eran cosas que Jooheon
apreciaba bastante porque le hacían sentir una extraña esperanza en una
vida lo suficientemente dura como para pensar en tener alguna relación
heterosexual. Claro, el hecho de que no pudiera soñar con una relación
heterosexual no significaba que estuviera soñando con una relación entre
alguien de su mismo sexo... Solo, que siempre se encontraba allí. Dando lo
mejor de sí mismo para sobrevivir a la siguiente vez y luego, a la siguiente.
Con esos pensamientos en la cabeza, Jooheon tembló y apretó un poco
más los labios siguiendo el movimiento de Kang. Luego, cuando su pene
golpeó en algún lugar de su interior, gimió y retorció todo su torso
nuevamente.
Jooheon no sabía que tenía un cuerpo tan vulnerable a la estimulación.
Siguiendo el campo de su visión pintada de colores, el foco desapareció de
su camino al mismo tiempo en que su boca se ensanchaba. Sus piernas
abiertas de par en par, como tijeras, no eran algo que le hiciera sentir
avergonzado porque, cada vez que Kang le agitaba el trasero y la espalda,
su pene, el que podía sentir en el interior más profundo de su estómago, se
mostraba tan caliente que cuando temblaba para eyacular, él mismo gemía
a tal punto que terminaba con la garganta seca y herida.
—Ah, ah, ah. ¡Así! ¡Me gusta justo así! Ah. ¡Se siente muy bien! ¡Más!
¡Dame más! ¡Más profundo! ¡Uff! Más, más...
—Oh, joder. Ah, sí dices eso... No, mierda, mierda, mierda. Yo te lo daré.
¡Te lo daré tanto como quieras, maldita sea!
Encima de Jooheon, Kang, que soltaba un montón de palabras abusivas
de forma distraída, se mordió los labios y frunció el ceño. La parte superior
de su cuerpo, que se veía claramente marcada debajo de la ropa, estaba
sudada por todas partes. También parecía que nunca antes lo había visto
como lo estaba haciendo esa vez. Era tan hermoso que Jooheon envolvió
sus piernas con fuerza alrededor de la cintura de Kang, incluso sin
importarle resbalar por culpa del maldito sudor.
Su mente, que había estado entrando y saliendo intermitentemente,
decidió dejarse ir la distancia, y saciar su sed.
¡Lucha! • Capítulo 24

Muy raramente se sentía renovado.


Kang entró en la habitación, lavó su cuerpo repleto de todo tipo de fluidos
y secreciones y secó su cabeza con una toalla de mano. Tan pronto como
había despertado en la habitación, el calor restante y el olor a semen le
pincharon la nariz hasta provocar que la arrugara ligeramente. En
realidad, no era muy desagradable a pesar de que no olía bien.
Kang cayó sobre la cama y se tendió junto a Jooheon para comenzar a
escucharlo roncar. No importaba lo fuerte que fuera su RUT esta vez, no
podía ni siquiera recordar la cantidad de veces que lo hicieron. En el
primer par de ocasiones y, aunque quería que Jooheon siguiera su ritmo,
descubrió que incluso estirarse sobre el colchón le provocaba estallar en
un intenso llanto debido al esfuerzo y a la sobre estimulación que el celo
de Kang le estaba provocando. ¿Permaneció la consciencia de Jooheon
hasta el final? Kang, que había estado reflexionando durante un tiempo,
hizo un nudo de pensamientos interminables sobre todos sus encuentros,
extendió la mano y tocó el cabello claro que estaba sobre su cabeza. Sí,
seguramente fue terriblemente cansado para tratarse de la primera vez con
él, pero Jooheon no frunce el ceño ni una sola vez y solo respira y ronca
como si fuera un gato. Le apartó los pequeños mechoncitos que tenía
sobre la frente y luego bajó lentamente su mano y le cepilló las pestañas...
Sus ojos parecieron moverse bajo sus párpados, pero incluso de esta
manera fue incapaz de despertar. Antes de esto, a menudo le tocaba la
cabeza y los hombros, pero nunca había tenido ningún tipo de contacto
que creara una atmósfera extraña alrededor de los dos. En primer lugar,
nunca miró a la persona que estaba frente a él como un objeto de deseo...
Pero eso no significaba que no le encantara esa manera tan desorganizada
en la que habían mezclado sus cuerpos la noche anterior. Las yemas de los
dedos de Kang descendieron lentamente a lo largo de la mejilla de Jooheon
y escanearon la bonita línea de los labios. Están un poco secos debido al
esfuerzo, pero tiene una textura cálida y bastante suave para tratarse de
un hombre.
Tumbado en medio de la cama, se quedó un largo rato junto a Jooheon,
mirándolo con tanto detenimiento que ni siquiera pensó en levantarse para
hacer algo más. Miró a Jooheon, con los brazos en alto para sujetar su
almohada, y entonces la cabeza de Kang se inclinó y se acercó otro poquito
más... Jooheon siempre tuvo una temperatura corporal un poco más baja
que la suya, pero ahora estaba muy caliente. Kang extendió la mano de
nuevo y acarició con lentitud el cuerpo que estaba dispuesto para él. Lo
había limpiado con una toalla húmeda hace un momento así que no se
sentía sucio en absoluto. Y esa fue una enorme novedad. Incluso lo había
sido que el primer sexo de su vida fuera en un baño público feo y cubierto
de humedad. Algo que nadie que conociera directamente a Kang creería ni
en un millón de años.
Por supuesto, lo más increíble sería recordar a Yeo Joo-heon, metiendo
todo su pene dentro de su boca.
—...
Tan pronto como llegó a ese momento, el roce del Kang contra el cuerpo de
Jooheon se detuvo abruptamente... Quizá la razón por la que Jooheon
había hecho eso era debido a que notó que estaba en celo. Pero la persona
promedio saldría del baño, cerraría la puerta y llamaría al servicio de
emergencias para que pudieran lidiar con ese asunto profesionalmente.
Era obvio por qué Jooheon eligió un método de respuesta tan imprudente
contra él. Hwang Moo-chan y el trabajo que le había dado en "8". Debió
provenir de la costumbre que tenía por vender su cuerpo en esa tienda y
claro, como era un hombre Beta, lo más seguro era que ocupara su cuerpo
no solo para hacer sentir mejor a las mujeres, sino también a los hombres.
Kang lentamente retrajo la mano que estaba sobre el cuerpo de Jooheon y
formó un puño.
Él había sido criado como un Alfa dominante desde que era muy pequeño
y como tal, fue educado para reprimir sus instintos tomando
medicamentos hormonales desde que pudo tener la edad para consentir.
Eso no significaba que estuviese pensando en ser virgen hasta el
matrimonio, por supuesto, pero ahora el sexo o los Omegas no le
importaban en lo más mínimo porque tenía un objetivo más importante
que eso en la cabeza. Por lo tanto, Kang nunca había tenido una
experiencia sexual. No contaba con la enseñanza de haber salido con un
Omega antes y nunca en su vida tuvo una relación profunda con alguien
para no interferir con el logro de los objetivos que ya se había propuesto
desde que entró en la escuela secundaria. Entonces, cuando tuvo
relaciones con Jooheon, se sintió como alguien muy torpe e inmaduro.
Incluso con él, que no era ni un Omega ni una mujer, sino un hombre
Beta, Kang era tan desorganizado e inocente que en realidad tuvo que
improvisar y dejarse llevar, aunque no estuviese seguro de ir por el camino
correcto... Y, aun así, no solo pareció que le gustaba cuando tocaba su
pene sino también cuando se atrevió a meter los dedos por detrás... Se
corrió, tuvo tres orgasmos por obra de sus manos, y eso solo lo llevaba a
pensar en lo imposible que era que disfrutara tanto como él lo había
hecho, incluso sin ser Omega o tener un Ciclo de Calor o estando con un
primerizo. Y quería decir, obviamente, que no era la primera vez de
Jooheon. Kang no era un ser humano patético como para decepcionarse de
que su pareja no fuera virgen, pero pensó que eso solo era válido cuando la
otra persona tenía experiencias a través de una relación común y con
sentimientos ordinarios. La historia es diferente si se trata de alguien que
ha experimentado eso a través de la prostitución.
Kang volvió a abrir los puños, estiró los brazos y abrazó a Jooheon con
bastante cariño. Que cuerpo tan delgado, que boca tan chiquita y que
dedos tan fríos tiene también. Por un lado, estaba enojado de pensar en él
siendo abusado en "8" y por el otro, triste de que esta fuera su manera de
quitarle el RUT. ¿Qué tan fácil había sido para él hacerlo con su amigo?
Seguramente, aunque fuese con buena intención, se sintió terriblemente
mal por actuar así.
Kang puso su cara cerca de Jooheon y frotó su mejilla. El sudor
perfumado que estaba prendido a su cabello olía dulce así que no dudo en
lamerlo también.
—Detente...
Jooheon estaba murmurando, aunque en realidad casi no tenía voz.
Apenas sintió la forma en que Kang había decidido acariciar la parte baja
de su cuerpo cuando comenzó a abrazarse al torso y a darse la vuelta para
darle la espalda... Kang no estaba del todo consciente de cuando su mano
había decidido tocar los muslos de Jooheon, así que, sintiéndose
avergonzado, lo miró por un momento y lo abrazó por la espalda. Recargó
la barbilla en su hombro y preguntó:
—Jooheon, ¿estás despierto?
—...
—¿Dormirás más tiempo?
—...
Como si volviera a quedarse dormido, Jooheon solo respiró como respuesta
a sus preguntas así que, en esta ocasión, Kang apoyó la barbilla contra la
cabeza despeinada que tenía frente a la suya. Fue algo muy extraño.
Jooheon y él eran especialmente cercanos, pero nunca hicieron cosas que
se salieran de la línea de amistad. Sin embargo, después de mezclar su
cuerpo con el suyo, esta cabeza redonda se sentía inexplicablemente linda
hoy. La cara densa también era bastante agradable y el cuerpo que pensó
que era delgado, ahora le parecía sorprendentemente carnoso por lo que
había dejado que sus dedos lo admiraran tanto como les fuera posible.
Si este es el final de su relación, sería bastante triste. Kang murmuró en
voz baja mientras acariciaba la curva del trasero de Jooheon.
—Tengamos sexo otra vez.
—...
—Hay que hacerlo ahora.
—¿Qué? ¡No lo haré!
Kang estaba asombrado por Jooheon, quien se sentó con un grito inmenso
mientras se cubría la cara como si no pudiera creer en nada de lo que
había escuchado salir de él. Sin embargo, su expresión era muy linda así
que Kang no podía enojarse.
—Yo... ¿Por qué quieres que...? ¿Contigo? ¡No lo haré!
—¿Qué no vas a hacer?
—¡Pues eso!
Jooheon no podía hablar correctamente a pesar de que hace un momento
parecía muy decidido. Cuando Kang, todavía viendo sus reacciones,
preguntó esto con una sonrisa extraña, Jooheon no pudo hacer más que
ponerse a tartamudear:
—Esta, esta... Esta cosa que quieres de mí. ¡No lo haré!
—No puedo entender.
—Sexo.
—¿El sexo? Pero si mi RUT sigue llegando con regularidad, entonces
deberías continuar haciéndote cargo.
Al final de la insolente voz de Kang, Jooheon le mostró una expresión
increíblemente deprimida por un instante. Kang, que estaba tratando de
mantener su expresión habitual, no pudo soportarlo más y se echó a reír
con fuerza hasta provocar que Jooheon, que seguía sosteniendo la sábana
contra él, lo mirara como si pensara que había perdido la cabeza. Jooheon
estaba enojado con su burla así que tomó una almohada y comenzó a
golpearlo con ella hasta que terminó aproximándose más de lo debido. El
problema era que ambos aún no estaban vestidos adecuadamente así que
tan pronto como pelearon, se sujetaron y volvieron a enredarse con el
cuerpo desnudo del otro, la atmósfera cambió rápidamente hasta volverse
en algo increíblemente diferente. Kang suspiró, sosteniendo los brazos de
Jooheon contra los suyos.
—No quiero volver a hacerlo ahora... Solo estaba bromeando.
—Idiota...
—Seguro tu cuerpo duele. Está bien decir que duele.
Fue Jooheon quien finalmente sacudió la cabeza, bajó de sobre el cuerpo
de Kang y trató de salir de la cama, sin embargo, rápidamente se dio
cuenta de que su cuerpo estaba bastante tumultuoso y se volvió a
recostar. Entonces, como si hubiera estado esperando esta reacción, Kang
abrazó a Jooheon contra su pecho desnudo y ambos permanecieron así,
sin ropa y viéndose fijamente a los ojos como si fuera un instante íntimo y
frágil. Jooheon, avergonzado otra vez, trató de apartarse de él, moviendo
los brazos de un lado para otro y diciendo: "Espera". Pero la resistencia
restante era muy alta y cuanto más luchaba contra él, más terminaba
fundiéndose sobre su cuerpo.
Al final, Jooheon finalmente se rindió y relajó sus músculos. Dejó caer la
espalda y sintió como la pierna de Kang se frotaba alrededor del hueso de
su cadera con la única intención de darle algo de seguridad y calma. Un
momento en que el aliento apresurado se calmó lentamente y se quedó
dormido entre sus brazos debido al cansancio.
Un minuto.
Dos minutos.
Y de pronto: ¡Bam! Se levantó de un salto, lo empujó y luego, como si
buscara algo verdaderamente importante, se inclinó fuera de la cama
hasta caer con un fuerte golpe contra el suelo.
—¿Jooheon? ¿Qué pasó? ¿Te lastimaste?
—No... ¿Dónde está mi teléfono? ¡Mi teléfono!
Kang, conmocionado, descendió rápidamente de la cama y miró por
encima de su cuerpo, pero Jooheon seguía estando impaciente y
escudriñando por sus alrededores igual a si la vida se le fuera en eso.
Cuando Kang había hecho una llamada telefónica a su abuela para
informarle que estaba bien, tomó el aparato de sus pantalones y lo terminó
dejando justo en la mesita de noche. Jooheon, tan rápido como obtuvo su
teléfono celular de Kang, comprobó la sección de mensaje al mismo tiempo
en que la expresión de la cara se le oscurecía.
—¿Qué es? ¿Qué está pasando?
—La cafetería... La dejé abierta y salí. Oh, está arruinado todo.
Kang se sentó junto a él, mirando a Jooheon adquirir una pose
desesperada en la que solo sostenía su cabeza con ambas manos.
—¿Dijiste que dejaste el café abierto?
—Sí... Yo te vi sentado en la calle y actuando de una forma muy extraña.
No sabía lo que había pasado y... Debería haber cerrado la puerta del café
al salir, pero no podía pensar en eso. Oh, realmente soy un idiota.
A primera vista, la pantalla del teléfono móvil de Jooheon estaba llena de
mensajes de la dueña del café y llamadas perdidas. Incluso hablando en
términos generales, fue un accidente bastante grave así que Kang, quien
básicamente había sido el causante de todo, miró a Jooheon entrar en
agonía y silenciosamente le quitó el teléfono móvil de las manos para
comunicarse con la dueña del café. No dijo nada sobre su RUT, pero
cuando explicó que se había desmayado en la carretera por razones de
salud, el caso se redujo un poco en gravedad ya que Jooheon quedaba
como todo un héroe. Hay una historia popular sobre las tremendas ventas
que Kang ha hecho en el turno de Jooheon, así que la tomó como excusa y
se aferró completamente a ella para sacarlo del caos. Gracias a que la jefa
se había apresurado a ver el circuito cerrado de televisión, se hizo posible
comprobar su historia hasta el punto en que no lo despidió, pero si redujo
sus horas de trabajo a la mitad.
—Creo que debería conseguir otro trabajo a tiempo parcial. El corte es
demasiado grande...
—Deberías probarlo primero. Después de todo, esto solo significa que
tienes más tiempo libre para ti. Podría funcionar bien, ¿no es verdad?
De todos modos, los chicos que crecen en un entorno rico tienden a ser
demasiado optimistas.
Poco después, se le notificó a Jooheon que el monto de la beca había
aumentado en una cantidad sorprendente debido a sus calificaciones
recientes. Un hecho muy afortunado y que compensaba lo que ahora
estaba perdiendo en el café. Por lo tanto, no hubo cambios en la vida
diaria de Jooheon y Kang. Excepto tal vez, por el hecho de que Jooheon
entraba y salía ocasionalmente de su mente.
¡Lucha! • Capítulo 25 | Final del Vol. 1

Al regresar de la academia, Kang tiró la mochila y abrió la puerta del


refrigerador para sacar los recipientes de la guarnición.
Debido a los nervios que se volvieron sensibles gracias al estrés académico,
incluso los personajes que limpian y lavan la ropa se vieron obligados a ir
y venir al departamento cada dos días a la semana. Sin embargo, no había
forma de hacer nada con las comidas, por lo que se entregaban
diariamente.
Las guarniciones que llenaron recientemente la madera de la cocina
estaban compuestas de diversas formas teniendo en cuenta los
ingredientes, la textura y la nutrición que le gustaban a Kang. La mayoría
de ellos son alimentos semi-cocidos que no saben mal incluso si se comen
fríos y hay algunos otros que simplemente necesitan ser calentados en el
microondas. Hay acompañamientos que fueron traídos por el personal de
la cocina de la familia. Sin embargo, hay un límite para la comida que ya
se ha enfriado y ha entrado en el frigorífico por lo que no despierta mucho
el apetito de Kang. Hubo un momento en el que dijo que preferiría
comprarlo afuera porque la mayoría de los recipientes solo se desechaban
y no llenaban espacios innecesarios. Gracias a su abuelo, que es un fiel
creyente de la comida de casa, las sopas, verdura y pollo de su mamá se
amontonó diez veces más de lo habitual, como si estuvieran deseando
hacer que engordara. Al final, no pudo durar más de medio mes cuando
Kang levantó la mano y dijo: ¡Alto! Hubiera sido un poco más rápido si el
personal de la cocina o el abuelo supieran que aumentar el apetito de una
persona no era del todo posible solo con el poder de llevar comida.
Con pensamientos tan fugaces, Kang eligió tres o cuatro comidas de entre
docenas de guarniciones. Jooheon come bien, pero siempre había algunos
alimentos que le costaban mucho trabajo tragar. Puso el recipiente del
plato de acompañamiento seleccionado sobre la mesa y miró hacia el plato
del lado izquierdo. Hay cinco opciones que le gustan y no puede decidirse
solamente por una. Kang sacó uno de los recipientes de guarnición
cuidadosamente llenos de Chonggakmu Kimchi y pensó en ello. Calentó el
arroz instantáneo en el microondas, sacó dos bolsas de sopa de huesos de
res y las puso en una olla a fuego lento... Y en ese momento, igual a si lo
hubiera invocado, sonó el timbre de la casa. A pesar de que Kang
chasqueó la lengua, no pudo ocultar su postura de bienvenida y se dirigió
hacia la puerta principal apresuradamente. Sus pies en pantuflas se
deslizaron sobre el piso de mármol como si estuviera en patines y luego,
comenzó a teclear en el panel de la pared. Este es un tipo problemático
que siempre llama al timbre incluso cuando ya le dio la contraseña de
seguridad. La mano, que se movía de un lado para otro en un intento de
abrir la cerradura de la puerta principal, parecía urgente.
—¿Cuándo diablos vas a abrir por tu cuenta y entrar?
—Todavía me siento extraño haciéndolo así.
—Ah. ¿Estás diciendo que debes recibir mi hospitalidad en la puerta de
entrada para tener un buen día?
—Posiblemente sea el caso. Vaya. ¡Huele delicioso!
Jooheon pasó a su lado con una voz diferente así que Kang finalmente lo
siguió al interior del apartamento.
Después de lo ocurrido, Kang llamaba a Jooheon cada vez que tenía
tiempo para estudiar los temas importantes de la escuela. A veces iba al
café para recogerlo y luego los dos caminaban juntos, conversando y
hablando sobre lo aburridos que habían resultado sus días. El espacio
llamado casa era especial, por lo que los dos terminaron por comer juntos
básicamente todo el tiempo. Jooheon, quien todavía está presionando el
timbre para que le dejen entrar y salir del apartamento de Kang, nunca se
negó a compartir una sopa y a veces, incluso era muy flexible para
quedarse a dormir.
Todavía recordaba cuando había dicho que las salchichas que tenía el gato
eran las mejores y que no podía costear nada muy extravagante.
Kang fue a la cocina otra vez, levantando una cuchara mientras miraba la
mesa donde el arroz instantáneo y cinco guarniciones estaban ordenados.
En el momento en que le dijo que esperara un poco a que hirviera la sopa
de huesos de res, de repente surgió una voz emocionada diciendo:
—Cuando dije que olía delicioso, era por eso. ¡Huele a hueso de res! Me
gusta mucho la sopa de huesos de res. Cuando era joven, solo hervía sopa
de pasta... Sé que no era lo mismo, pero comía hasta tres tazones de eso.
Le ponía huesos blancos porque son más deliciosos que al hacerlo con
costillas.
Cuando vio a Jooheon, charlando con un rostro emocionado sobre lo
mucho que le gustaba la sopa de huesos de res, la pregunta inútil sobre:
"¿Te gusta la sopa?" desapareció sin dejar rastro. Kang se acercó al
refrigerador, dándole la espalda a la mesa para poder esconder su rostro
de risa. Luego carraspeó brevemente y sacó un cucharón y dos tazones de
la alacena. Vertió el caldo de huesos de res en un tazón y el caldo restante
lo puso en una cacerola más pequeña. Kang se movió en silencio, sacó dos
arroces instantáneos más y los puso en el microondas para que pudiera
alcanzar para el hambre terrible que a veces crecía en Jooheon. El chico se
emocionó todavía más por el sonido del microondas girando, dijo que la
comida estaba realmente deliciosa y dio un elogio más mientras se movía
por aquí y por allá.
—Las habilidades de cocina de tu madre son realmente fantásticas. Los
huesos que te mandó también son muy gruesos y se ve que están jugosos.
Todas las guarniciones son deliciosas. Encurtidos de mantequilla y abulón
jangjorim. ¡Especialmente este kimchi!
—Descubrí el sabor que le gusta a Yeo Joo-heon, y pedí mucho de ese
especialmente para ti.
—¿Oh? —murmuró sin pensar mientras miraba el arroz instantáneo
dando vueltas y vueltas en el microondas. Pensó que era una broma, pero
igual Joo-heon no dijo nada más.
—No te gusta mucho el kimchi de rábano. Así que cuando pedí de este otro
kimchi y lo cociné, vi que te lo comiste muy bien... "Bachelor'moo 'kimchi".
Cuando trajo el arroz cocido, Jooheon metió las manos y le ayudó a darle
la vuelta sobre la sopa de huesos de res restante y después, se encargó de
mezclarlo todo y moverlo para calentarlo. Al contrario de los emocionantes
movimientos de su cuerpo, los labios que estaban cerrados con fuerza no
mostraban ningún signo de cambio o de hacer algún sonido... Mientras lo
miraba, la velocidad de Kang comenzó a enredarse como si hubiera
perdido el ritmo o tuviera que tener las manos ocupadas en otra cosa para
acelerar el ritmo de la preparación y alimentarlo. Kang estaba conociendo
un nuevo “yo”, en estos días que parecía muy raro. Recientemente su
mente estaba clara, como si la niebla se le hubiera quitado y gracias a eso,
sus calificaciones alcanzaron el punto más alto de manera más estable que
nunca. Era un aspirante a médico que ahora estaba cocinado mientras
preguntaba si estaba rico así que lo nuevo, no tenía nada que ver con las
calificaciones.

✤✤✤✤✤✤

—Oh.
La boca de Joo-heon, masticando el abulón, consiguió hacer que Kang lo
observara de una manera maravillada. Era lindo, con esos labios de color
rosa pálido que permanecían sin descanso, moviéndose de arriba para
abajo a voluntad. Sin embargo, lo único que podía recordar muy
claramente debido a esto, era el hecho de cuando lo estaba chupando tan
deliciosamente como a ese abulón...
Cuando sus pensamientos llegaron hasta este punto, Kang se mordió el
labio inferior y luego se rascó la cabeza. Su boca estaba pegajosa porque
había estado comiendo el caldo espeso de huesos de res. ¡Y eso
definitivamente no le ayudaba en nada a su imaginación!
—¿Por qué me ves?
—No... Es solo que recordé lo que me dijiste. Realmente estás comiendo
tres tazones. ¿Quieres más sopa?
—Está bien así. Perdón por hacerte pensar que como demasiado. ¡Es solo
que sabe delicioso! Dale las gracias a tu mamá más tarde.
Kang no se atrevió a corregir las palabras de Jooheon, así que solo se le
ocurrió asentir un par de veces con la cabeza. La madre de Kang era una
persona que no tenía mucho talento o afición para la cocina y que, además
de todo eso, no poseía ni el tiempo ni el amor como para dedicárselo a la
profesión. Todo era gracias a los cocineros y también al secretario, pero no
había necesidad de pellizcar deliberadamente esta situación y poner una
sensación de distancia entre los dos al hablar de todos los problemas que
tenía con su familia.
Jooheon sonrió como si hubiera ganado energía en un instante. Era
curioso que una pelota hinchada de comida fuera empujada de esa
manera en sus mejillas, como un hámster. Ciertamente podía considerarse
invasivo ponerle tanta atención, pero Kang, con las manos cruzadas en la
mesa, no podía quitarle los ojos de encima ni por una sola vez.
"¿Esa mejilla estaba tan hinchada cuando chupaste mi pene?"
Los pensamientos sobre esa ocasión seguían fluyendo hacia un solo lugar,
como una corriente de agua helada.
Después de tener un encuentro inesperado, la relación de Jooheon y Kang
no tuvo cambios aparentes. Excepto por el obvio ir y venir de Jooheon a un
apartamento al que Kang nunca había llevado a nadie. Como si no hubiese
tiempo para compartir la humillación de estar desnudos y llenos de semen
en una cama, ninguno de los dos sacó a relucir lo ocurrido en ese
momento nunca más. Quizá esta fue la acción correcta. Fue un accidente,
y tenía que ser lo más adecuado ir y enterrarlo como tal... ¡El problema
estaba en que su cuerpo no parecía estarle haciendo caso! Una vez que
sus manos saborearon la estimulación que ese bonito cuerpo podía
ofrecerle, parecía que no tenía intención alguna de olvidarla jamás. Con
solo observar la espalda de Jooheon, su mirada se volvía espontáneamente
hacia sus nalgas y la sangre corría derecho hasta su pene. Hoy en día,
incluso viéndole el cabello, la columna vertebral se le ponía toda rígida y la
piel de gallina le inundaba los dos brazos... Pensaba: "Hubo un tiempo en
que puse mi barbilla en ese pelo enmarañado y froté mis testículos en un
lugar secreto". Kang tuvo que lamentarse constantemente porque no tenía
idea de que fuera un ser humano tan lujurioso y lamentable como ese.
Sobre todo, porque estaba el hecho de que era el único que se sentía infeliz
con el rumbo que había tomado la situación. Jooheon parecía estar bien,
relajado y tan fresco como una planta. Comiendo tres tazones de arroz y
hablando de lo mucho que le gustaba la res.
Cerró los ojos y se tragó un terrible suspiro, queriendo ignorar sus
pensamientos y la visión del niño comiendo frente a él.
Se decía que a veces daba hambre con solo ver lo que la gente comía, pero
a sus ojos... Parecía que solo le había ocasionado hambre de él.
—¿Lo comiste todo? ¿Por qué cierras los ojos?
—Um... Es que estoy lleno. Comí muy rápido.
Al ver a Kang, levantándose lentamente de su asiento, Jooheon raspó la
última cucharada de sopa y se la llevó de inmediato a la boca para poder
irse también. Kang miró hacia la mesa, observó a Jooheon y dijo:
—Ah.
—¿Ah?
Un jangjorim de huevo de codorniz entró en la boca de Jooheon sin que
pudiera darse cuenta. Kang sonrió satisfactoriamente y mientras le
limpiaba los labios con el pulgar para quitarle los restos, se permitió decir
algo parecido a un: "Recordé que este también te gusta mucho".
Finalmente, después de enviar a Jooheon, quien dijo que ayudaría con la
limpieza, en la sala de estar, Kang puso los platos en el lavavajillas y
limpió un poco la mesa para dejar todo correctamente ordenado. Mientras
el chico estaba estudiando sus apuntes, él había salido de la cocina con
una cantidad adecuada de fruta para que los dos pudieran compartir y
entonces, se encontró a Jooheon, sentado en el suelo y con un libro
fuertemente sujeto entre las manos.
—¿Lo resolviste todo?
—No... Hice algunos ejercicios menos estos de acá.
Eran problemas de matemáticas impresos por la escuela. Kang comparó el
que había resuelto, marcó los problemas que Jooheon tenía equivocados y
luego marcó los problemas que no podía resolver. En los ejercicios de
memorización, su puntuación aumentó drásticamente en proporción al
tiempo invertido, pero el resultado general no parecía ser precisamente
favorable para él por lo que era posible que su moral se enfriara si solo
fuera y lo soltara sin tener un poco de tacto. Kang revisó el proceso de
solución que Jooheon escribió bajo el problema y lo explicó en detalle, sin
perder una sola línea.
—Hay que tener cuidado con estos pequeños errores de cálculo. El proceso
de solución estuvo bien hasta... Este punto. Te saltaste esto.
—Ah.
—Es... Justo así. Esta es la respuesta que quería escuchar.
—...
—Tienes que reducir la cantidad de errores que se pueden cometer... A ver,
dime... ¿Qué es lo que hiciste mal aquí?
—...
—¿Yeo Joo-heon?
Después de escuchar la explicación, Jooheon repentinamente giró la
cabeza hacia el otro lado y se tocó el cabello para fingir no estar
concentrado en él... Fue cuando Kang llamó a Jooheon nuevamente que
descubrió que la cara del chico estaba completamente roja, desde el cuello
hasta la frente. Igual a si se hubiera manchado con pintura roja de un
balde abierto. Kang no podía ocultar su asombro porque todavía no podía
saber lo que lo había provocado.
—¿Joo-heon? ¿Pasó algo?
—... Bueno, no me gusta cuando bromeas así.
—¿Broma? ¿Cómo que broma?
—No es... ¡Ah!
Esta vez, Jooheon dejó caer su rostro rojo oscuro sobre la mesa hasta
provocar un golpe y un sonido que parecía realmente exagerado. Incluso el
cuello que se reveló cuando bajó la cabeza estaba tan rojo que no era
diferente al color de una pequeña cereza. Pudo ver incluso el vapor
ascendente, perdiéndose por completo entre las lámparas del techo.
Una leve sonrisa se extendió lentamente por la cara de Kang, quien miró
hacia abajo en un instante y le proporcionó pequeñas palmaditas en la
espalda. Aún estaba con la cabeza sobre la madera, pero murmuró con
una voz que parecía demasiado pequeña para su gusto.
—No es nada.
—¿Qué es nada?
—...
—No es "nada" la respuesta que quiero escuchar.
—¡Ay, ya cállate!
—¿Por qué? Después de resolver este problema...
—¡¡Ugh!!
Así que Kang, que estaba temblando porque no podía soportarlo más, se
echó a reír de un modo completamente escandaloso. Jooheon, que estuvo
mirándolo todo este tiempo, sacudió los hombros y sollozó como si quisiera
comenzar a llorar debido al enojo. Apretó el libro de problemas contra su
pecho y se puso de pie. Kang guardó rápidamente la risa y se estiró
mientras sostenía la pierna de Jooheon en un intento por hacer que se
quedara en su lugar. Fue un mero impulso... ¿Esta es la cara de Jooheon
enojada o la que hace al estar muy triste? Fue difícil saberlo. Pero
juzgando que agarrar los extremos de sus pantalones no era muy efectivo,
Kang se levantó rápidamente y sujetó el hombro de Jooheon entre sus
manos. Luego, con su pierna, golpeó detrás de las rodillas de Jooheon
hasta hacer que se sentara en el sofá y después, sin planearlo, comenzó a
besarlo suavemente sobre la boca. Una y otra vez hasta que se convirtió en
algo automático.
—¿Qué...? ¿Qué estás haciendo...?
Pero seguía besándolo sin parar. Por encima de los labios, en la boca, en la
punta de la nariz, el mentón, las mejillas y las pestañas. En cualquier sitio
que tuviera piel y se sintiera caliente. Por último, después de besar
durante mucho tiempo sobre su frente, Kang abrazó a Jooheon una última
vez con toda su fuerza y comenzó su discurso diciendo:
—Jooheon, me siento loco últimamente. Cualquier estudiante de
secundaria imaginaría que... No, solo pienso en nosotros dos sin siquiera
intentarlo.
—...
—Es difícil de soportar, incluso ahora. Mira.
El pene de Kang, que se había levantado de la nada, revoloteaba de un
lado a otro, como respondiendo a las palabras de su dueño. Jooheon se
apresuró a jadear ante la extraordinaria majestuosidad que claramente se
sentía sobre su ropa cuando Kang le arrastró la mano y la posicionó sobre
esa parte.
—Esto es... Una locura.
Mientras Jooheon murmuraba y trataba de quitar la mano de su
entrepierna, Kang lo agarró por la fuerza y lo dejó justo debajo de él.
Estaba tan perdido en ese momento que solo podía exhalar un aliento
caliente en su oído, temblar, y luego colocar la mano más abajo hasta
provocar que incluso lo apretara. La sensación sorda que sentía sobre la
ropa, parecía estarle picando tanto.
—Esa es la verdad, yo también creo que es una locura. Pero, tú sabes...
La voz que susurraba sobre su oído, como un suspiro desesperado, se
desvaneció en un rápido instante cuando lo comenzó a tocar. Después de
comer hace un rato, su abdomen, que se había relajado
considerablemente, estaba muchísimo más gordito de lo habitual así que
comenzó a pensar que era adorable. La mano pasó de su estómago a su
pelvis y se hundió en sus pantalones. Aún más íntimo que eso, se hundió
en sus bóxers y tocó el pene de Jooheon con bastante brusquedad. Desde
el perineo hasta la base y el glande a la vez.
Jooheon ni siquiera podía respirar adecuadamente debido a esa mano,
esas uñas y esos dedos que sostenían cada parte igual a si quisiera
hacerlo estallar.
—No creo que sea el único loco. Yeo Joo-heon, te paraste.
—Ah, ah, no. No, esto es...
—Una vez más, esta no es la respuesta que quería escuchar, Jooheon-ah.
—Uff... Eso es porque, me equivoqué. Ah, me equivoqué al decir que no.
—Entonces habla adecuadamente para mí.
El sonido de Jooheon, respirando con la boca abierta, le hizo girar los ojos
y ponerse muy impaciente. Kang se mordió los labios y frotó su frente
sobre el hombro de Jooheon. Mientras fuera un humano, no un animal,
era imposible que pudiera pasar esto como un accidente cada vez que le
venía el hambre. Después de todo, no es normal querer masticarlo y
tragarlo pieza por pieza en cada oportunidad que aparezca frente a él.
—Jooheon, responde.
—Ah... Ah...
—Si no te gusta, si realmente no te gusta... No lo haré.
Escupió palabras que parecían ser relativamente amables... Sin embargo,
Jooheon no dijo su respuesta en absoluto por lo que Kang detuvo
lentamente la mano que había estado examinando su pene y las dejó
terriblemente quietas en el sofá. Era hora de intentar quitar el cuerpo que
sentía que estaba aplastando a Jooheon como si fuera un muñequito...
Pero, como temiendo la distancia que se podría crear, la mano de Jooheon
se colocó en el borde de su hombro, igual a una pluma. Lo abrazó
desesperadamente, sus ojos se encontraron por un breve momento y luego
se dispersaron otra vez. Rodaban hacia arriba y hacia abajo sin dudarlo ni
un momento y luego, parecieron comenzar a hacer muy pequeñitos.
Quería seguir observándolo tanto como le fuera posible, pero sus párpados
se cerraron y le dieron la entrada a una pestañas temblorosas y chiquitas.
Fue una respuesta clara. Kang se tragó la risa y besó incontables veces
sobre sus pestañas. Luego, un beso cayó suavemente por todo su rostro y
sus labios y entonces, más que sentir que le estaba haciendo cosquillas en
la cara, llegó a sentir que se las estaba haciendo en el corazón.
Jooheon, ni siquiera lo miró de nuevo. No abrió los ojos que estaban
fuertemente cerrados porque se sentía completamente a su merced. ¿Y
cómo puede hacer esto y no estar loco de remate? Los labios de Kang, que
pasaban por todas direcciones como una lluvia clara, se volvían
gradualmente más y más densos a medida que avanzaba como todo un
hombre seductor y luego, un aliento húmedo y caliente se vertió contra
sus oídos hasta hacer que la piel del escote se le pusiera de gallina.
Jooheon mojó sus labios secos, juntó mucho los dientes y de repente, fue
testigo principal de como una mano le atravesaba la camisa del uniforme y
le tocaba con lentitud cada tramo de la piel. No le gustaba usar ropa
interior dentro de su camisa así que, cuando logró quitar algunos botones,
la mano de Kang le entró al pecho tan fácil como si fuera su casa. Había
dicho que quería frotarlo, que deseaba acariciarlo, que quería besarle la
clavícula... Pero pronto tocó su pezón y lo torció con fuerza entre los dedos
igual a si quisiera arrancarlo de su lugar. Con un breve grito, Jooheon
levantó la mano y se tapó los ojos. Su cuerpo rojo se excitaba fácilmente
ante la más mínima provocación y su cabeza, que había sido
completamente devorada por la lujuria, decidió renunciar a su visión y
poner todo en blanco y negro.
Sí, fue una locura.
Si va a tomarlo así, entonces definitivamente preferiría que le diera la
vuelta correctamente para que ni siquiera pueda llegar a sentirse más
extraño.
Jooheon había sentido la extraña tensión que se cernía entre los dos
después del último encuentro. Nadie hablaba nunca de lo que sucedió en
ese momento y, aunque fingía estar tranquilo, como si nada hubiera
pasado realmente, el fuego de lo que habían experimentado no lograba
salir de su cabeza. Obviamente, no hacen nada muy diferente de antes.
Aunque se reían a carcajadas como amigos, si Kang se acercaba
demasiado a él, podía perderse por horas en el aroma de su jabón y
cuando se tocaban las yemas de los dedos al entregarle su café, se
sorprendía terriblemente y escondía las manos detrás de su espalda.
Después de revisar los mensajes de Kang, los que había leído varias veces,
solía tocar apresuradamente las comisuras sueltas de su boca para dejar
de sonreír y, no, realmente no podía negar que algo había cambiado. Sin
embargo, Jooheon fingió no saberlo y se quedó junto a Kang en la forma de
su amigo. Trató de fingir no ser consciente del deseo que le quitaba el
aliento, pero iba a su casa porque no era suficiente verlo en el café. No era
suficiente con la escuela y no era suficiente con compartir un “hola”.
Jooheon nunca rechazó las invitaciones para ir a su casa a pesar de que
existieron muchas ocasiones en las que los sentimientos de ansiedad e
incomodidad llegaban hasta el final de su cuello y boca.
—Yeo Joo-heon. Jooheon, mírame.
Ante uno de sus susurros, su visión finalmente se iluminó. Kang agarró
suavemente la mano de Jooheon, que estaba cubriendo sus ojos, y la
enredó entre la suya de una manera delicada. Jooheon parpadeó varias
veces. ¿Es por la luz que se derramó repentinamente o es porque la
imagen que tiene frente a sus ojos es demasiado intensa? Jooheon miró
fijamente los rasgos pulcros que estaban distorsionados y de repente,
gimió ante el estímulo que sintió entre las piernas.
—Ah...
—Shh... Lo haré poco a poco.
Cuando dijo eso, un balde de loción para manos rodó alrededor del sillón.
Los pantalones los tenía a la mitad y estaban atrapados en sus rodillas... Y
un dedo con mucha loción se estaba metiendo en el agujero de su trasero
y se agitaba suavemente contra su pared interior. De arriba para abajo.
Jooheon no podía aceptar que hiciera algo así en un sitio que servía para
la excreción, pero igual lo hacía parecer tan increíblemente natural que no
decía nada... De dos dedos pasaron a tres dedos, tuvo toda la mano en su
interior y se la tragó como un niño obediente. Los dedos de Kang eran
rectos y largos, por lo que se veían hermosos cuando comenzaban a
escribir. Siempre olían a dulce así que, cuando pensó que eran los mismos
dedos que ahora se movían dentro de él haciendo un acto así de inmoral,
su corazón se aceleró como un demente.
Los Beta no podían tener celo, pero le estaba faltando el aire y sus ojos se
habían vuelto como los de una bestia necesitada. En ese momento, la
mano de Kang salió de Jooheon y, antes incluso de dejarlo descansar, un
objeto pesado se deslizó por un espacio vacío.
—¡Espera! Ah... Eso no, eso es demasiado. ¡Ah!
Se tragó el aliento de una manera desesperada. Ya lo ha aceptado muchas
veces en el pasado, pero siempre se siente como si fuera una experiencia
completamente nueva cada vez. Demasiado grueso, demasiado largo,
demasiado caliente. Demasiado suyo. Cuando Jooheon lanzó un grito, los
labios de Kang cayeron sobre sus ojos. Las lágrimas se amontonaron, pero
los labios se abrieron y el agua desapareció ante su beso.
—¿Te lastimé?
Contrariamente a la pregunta cautelosa, la parte inferior de Kang no
mostraba signo alguno de llegar a detenerse, como si no le importara en
absoluto, incluso si dolía. Cada vez que se movía, sentía como si sus
órganos bajaran al compás de su pene y luego regresaran hasta quedarse
en su lugar. Y ya que no podía darse el lujo de responder con palabras,
Jooheon simplemente negó con la cabeza sin dudarlo.
—¿Estás seguro de eso? ¿Sigo adelante?
Mientras Kang se desesperaba, pronunciaba palabras que parecían
escandalosamente tiernas, aunque no se las creyera del todo. Incluso
aunque doliera, Jooheon asintió firmemente otra vez. No puede pensar en
nada más que en él. En como en algún lugar de su interior, frotando
suavemente, su pared interior se hinchaba para adaptarse a la forma de
ser pene. Ah, su interior estaba tan caliente que parecía que saltarían un
montón de chispas frente a sus ojos.
El movimiento de Kang se volvió más brusco. Levantó una de las piernas
de Jooheon y lo besó y chupó como si estuviera comiendo una paleta.
Cuando la postura cambió, el punto de estimulación cambió también y
Jooheon torció su cuerpo terriblemente hacia atrás. Era una postura
pesada para un cuerpo que ya estaba emocionado. El sudor fluía sobre el
sofá de cuero y salpicaba hasta el suelo. Olvidaron incluso el paso del
tiempo y se quedaron allí. Sujetando sus manos y complaciéndose entre sí.
Se acostaron en el sofá y se tocaron el uno al otro, se besaron y luego,
Jooheon se sentó encima de Kang y lo comenzó a montar.
Todo el apartamento parecía estar lleno de latidos y sonidos respiratorios
escandalosos. Después de correr hacia la cima, Jooheon eyaculó en las
manos de Kang y sobre el abdomen de los dos. Al recibir un beso
increíblemente vertiginoso, Jooheon miró fijamente el campo de visión
blanco parpadeando delante de él, fuera de foco. Brillando... Mientras
alcanzaba el clímax, sintió que su ano se contraía y apretaba el pene de
Kang más y más hasta que él, respirando profundamente, lo abrazó y se
empujó para adentro.
—Ah, espera Kang, espera. Está... Está demasiado profundo.
—¿Qué?
Kang, que se balanceaba de atrás para adelante con un rostro
desorganizado, se derrumbó ante las palabras de Jooheon. Abrió la boca
un momento y al siguiente ya estaba corriendo a toda velocidad a la vez
que hacía temblar todo su cuerpo. Mientras tanto, sus gemidos, mezclados
con el sonido de su respiración entrecortada, eran tan vertiginosamente
eróticos que Jooheon tuvo que apartar el rostro en otra dirección,
sonrojándose. Pronto, con la sensación de un líquido tibio saliendo, Kang
se inclinó hasta terminar cayendo sobre Jooheon.
Fue cuando finalmente se abrazó a los hombros de Kang que... Comenzó a
sentir un dolor abrumador y desagradable. Algo dentro de él, se estaba
haciendo peligrosamente grande.
—Ah. ¡Ah! ¡¿Por qué...?! ¡Kang!
En ese momento, intentando sacar el pene de Kang de su interior, el rostro
se le distorsionó completamente en un grito terrible. Kang abrazó a
Jooheon con fuerza y lo aplastó... Lo que estaba tratando de sacar se hizo
más grande hasta el punto en que le provocó dejar de respirar y Jooheon
se encontró a sí mismo, empujando a Kang como si quisiera salir corriendo
de allí en dirección a su propia casa. Sin embargo, solo ocasionó que
hubiera una sensación de presión que le rasgó el fondo y provocó que sus
órganos se inflaran como si fueran a estallar. El pene de Kang parecía un
globo. Cuando pensó que algo realmente podría salir mal con esto, un
miedo ardiente vino desde los dedos de sus pies hasta su cabeza.
Luchando y tratando de salir de él, volvió a rogar:
—¡Duele! ¡Déjame ir! Ah. ¡¡Duele!!
—Calma...Espera un minuto, solo espera un minuto. ¿Por qué estás tan
asustado de repente? Lo siento, tampoco estoy seguro de lo que está
pasando, pero terminará pronto. Terminará pronto, ¿sí? Lo prometo.
—Es extraño. ¿Va a explotar?
—Sería más peligroso si te mueves ahora. No es algo que pueda controlar...
Relájate, relájate poco a poco. Respira y espera un minuto aquí conmigo.
Sí, así. Respira otra vez. Lo estás haciendo bien... Lo siento, Jooheon. Lo
siento mucho.
Kang murmuró con un rostro confundido que nunca antes había visto en
él. Jooheon movió su cuerpo para salir de alguna manera y cuando hubo
un dolor que le indicaba que había algo mal con sus movimientos, respiró
profundamente como decía Kang y trató de aliviar la tensión en todo su
cuerpo otra vez... Por supuesto, la presión que parecía estar torciendo
todos sus órganos internos era la misma y no había forma alguna de
relajarse, pero el miedo que estaba confundiendo su mente fue
disminuyendo lentamente debido a su voz.
Poco tiempo después, pudo recuperarse lo suficiente como para mirar con
atención la cara de Kang desde abajo... Jooheon sabía sobre el
anudamiento. Anudar era uno de los muchos elementos esenciales de la
pornografía y estaba cerca de ser algo de sentido común. Por lo general,
cuando Alfa y Omega están en una relación sexual durante el celo, el pene
del Alfa se hincha para aumentar la probabilidad de un embarazo. Lo
extraño era que Jooheon ni siquiera era Omega y el RUT de Kang ya había
terminado. Por lo tanto, fue inesperado que no solo Jooheon sino también
Kang tuvieran una reacción así de fuerte de la nada.
—¿Por qué pasó esto ahora...? ¿Duele mucho? Lo siento, ten un poco de
paciencia.
Con un suave susurro, un ligero beso cayó sobre su rostro de una manera
constante y tierna. Solo porque el miedo disminuyó, no significaba que el
dolor fisiológico lograra desaparecer también así que sus lágrimas rodaron
hasta perderse en sus mejillas. Kang, que lo había limpiado todo este
tiempo con los labios, levantó la mano y barrió los ojos de Jooheon... Sus
dedos temblaban con fuerza así que lo miró. Todavía era una mirada sería,
como de costumbre. Pero de alguna manera, era como la cara que ponen
justo antes de llorar... Después de darse cuenta de eso, el dolor de la
espalda baja pareció tolerarse. Jooheon le acarició el rostro para
consolarlo, le acomodó el cabello, abrazó los hombros de Kang y escondió
su rostro junto a su cuello.

—Fin del volumen 1—


Volumen 2
¡Lucha! Vol. 2 • Capítulo 1

Incluso después de que terminaron de tener sexo, el frenesí era lo


suficientemente intenso como para seguir rondando en el aire.
No estaba en condiciones de caminar correctamente así que, aunque
decidió quedarse en cama por un día entero, no pudo tener suficiente
tiempo para descansar debido a los horribles cólicos. Comió, tomó bebidas
especialmente preparadas por Kang para ayudarle a superarlo, desalojó
todo el semen que tenía en el intestino e incluso se acostó boca abajo. Es
la forma en que las cosas tenían que pasar después de experimentar un
nudo tan intenso, lo sabía, pero la expresión de Kang permaneció fruncida
en todo momento. Era como si estuviera preocupado y demasiado enojado
consigo mismo por lo que había ocasionado así que, no parecía querer
permitirse el actuar normal. Este comportamiento siguió hasta que salió
por la puerta principal para ir a la escuela al día siguiente. Una situación
extraña, lo suficiente como para que Jooheon también se diera cuenta de
que algo pasaba con él.
Jooheon ahora espera a Kang mientras está de pie en la entrada de la
casa. Era hora de enfrentarlo y hablar correctamente de sus sentimientos
por lo que parecía bastante reacio a permanecer allí el tiempo que hiciera
falta hasta que lo consiguieran. Sin embargo, cuando Kang abrió la puerta
principal y caminó al interior, sacó inmediatamente unos zapatos de
deporte y comenzó sus palabras con un:
—Utiliza esto. Lo compré en línea, pero me trajeron el número equivocado.
Todo el discurso de su cabeza se borró.
—¿Cómo...?
—Es demasiado pequeño.
Jooheon aceptó los zapatos que Kang le entregó, pero puso una cara
bastante extraña mientras lo hacía. Los tenis blancos no parecían tener el
nombre de una marca, pero Kang los había comprado después de todo por
lo que tuvieron que ser bastante caros para su propio bien. Es porque el
tamaño no es el adecuado, dijo... Pero igual parece una marca difícil de
conseguir. Jooheon miró los zapatos con una cara temblorosa.
—Si no es tu número, entonces pide una devolución. Yo no me voy a
sentir...
—Ha pasado el plazo de devolución. Póntelo y dime si te queda.
En el apuro de su voz, Jooheon se probó los nuevos zapatos deportivos sin
decir nada realmente. A pesar de la calcomanía hecha jirones con el
número 5 pegada en el talón, los zapatos se ajustaron perfectamente a su
planta. Como si estuvieran fabricadas a la medida del pie de Jooheon. No
duele, no aprieta. Eran perfectos.
—Si no puedes devolverlos, puedes venderlos.
—Bueno, te los vendo.
Cuando abrió mucho los ojos e intentó preguntar de qué demonios estaba
hablando, Kang frunció el ceño y murmuró:
—Zapatos a cambio de una caja de condones.
—¿Qué?
—Creo que tu dolor de estómago se debe a que no utilizamos condón. Lo
busqué en internet.
Jooheon, quien lo miró tontamente con sus nuevos zapatos de deporte
puestos, tenía los ojos tan abiertos que Kang vaciló un rato y dejó de
hablar de la información que había encontrado en la computadora. Eso de
que existía una relación entre la eyaculación y los cólicos y los resultados
de la investigación que mostraban que el uso de condón disminuía la
probabilidad de tener dolor severo. Obviamente no había vergüenza en la
cara de Kang, que enfatizaba que debía usar un condón la próxima vez
como si fuera lo más común y normal en la relación de los dos. Se
preguntaba si debería golpearle la cabeza con los zapatos en lugar de
utilizarlos, pero Jooheon lo soportó hasta el final como un chico muy
educado.
Kang dijo que cierto condón de la compañía de su padre era muy bueno,
esta vez lo soltó como una conversación común mientras caminaban
rumbo a la escuela. Un modelo delgado y que se siente muy cómodo. Igual
a si no lo llevaras. Jooheon tuvo que extender las manos y taparle la boca
porque aparentemente no iba a guardar silencio durante un buen tiempo
hasta que le dijera que si iba a conseguirlos.
Ha pasado mucho tiempo desde que la incómoda sensación de tener
zapatos de deporte demasiado caros desapareció de repente hasta volverse
en algo inexplicablemente común así que, como parte del trato: "Esto a
cambio de esto" Jooheon comenzó a buscar en su teléfono para ver si la
marca de condones de la que Kang estaba hablando con tantas ganas era
realmente buena. La verdad no tenía ningún interés en eso, pero el chico
ya lo había contaminado con sus planes.
En la escuela, no eran muy diferentes a como se comportaban antes. Se
sentaban uno tras el otro y tomaban clases sin hablar más de lo
estrictamente necesario. Durante sus descansos, Kang resolvía la mayoría
de los libros de problemas matemáticos y, a veces, miraba la tarea y la
evaluación del desempeño de Jooheon. Cuando él veía la mano de Kang
sosteniendo un bolígrafo que a veces se derrumbaba sobre el cuaderno,
quedaba fascinado sin su conocimiento y se quedaba un buen rato perdido
entre las líneas de sus bonitos dedos blancos... Pero a excepción de eso, no
pasaba nada más. No se mezclan, ni parecen más amigos de lo que eran
antes, pero ruedan como bestias después de la escuela y al final, incluso
se comienzan a besar. Algo mucho más de allá de la imaginación de
cualquier persona.
—Oye, ¿qué estás haciendo?
—Shh, los chicos pueden entrar.
Jooheon contuvo la respiración ante el susurro de Kang. Después de que
terminó la clase de educación física, llegaron al edificio principal un poco
antes que los otros estudiantes y entonces, mientras escuchaba las
palabras de Jooheon preguntando si cambiarse el uniforme escolar o ir
directamente a la oficina de la escuela, Kang repentinamente empujó a
Jooheon al baño en lugar de caminar por el pasillo principal y continuar
con los planes de siempre.
Jooheon de repente entró en el pequeño compartimiento del baño y miró
hacia Kang, que cerraba la puerta con llave.
—Ka...
—Ah... Mírate nada más. Hueles a sudor. ¿Cómo haces esto conmigo?
Mientras abrazaba a Jooheon, Kang murmuró cosas extrañas con la
cabeza oculta sobre su hombro. Cuando le llegó su aliento tan repentino,
descubrió que estaba muy caliente y que, además daba la sensación de
picarle por todas direcciones. Trató de empujarlo hacia un lado diferente,
pero Kang parecía no estar dispuesto a soltarlo por nada del mundo.
—¿Qué estás haciendo? ¡Estamos en la escuela! —Jooheon, cuya voz era
involuntariamente alta, se apresuró a cerrar la boca cuando escuchó una
fuerte risa proveniente del pasillo. Jooheon se mordió los labios, sostuvo la
mano que estaba sobre su traje de gimnasio y dijo—: Antes de que vengan
los otros, hay que salir e irnos de aquí.
—Le voy a pedir a mi padre que construya un vestidor.
—¿Qué?
Fue una palabra inesperada. Jooheon se olvidó de estar enojado en un
instante y, con una expresión bastante curiosa, acarició la cabeza que
tenía sobre su hombro y apartó su cabello hasta que finalmente lo pudo
mirar. El nuevo gimnasio de la escuela se construyó debido a que Kang
había ingresado allí. Era casi del mismo tamaño que el edificio principal,
enorme y con una cancha de tenis en el primer piso, un campo de golf en
el segundo y una piscina techada en el sótano. Todo el lugar y el sitio en el
que se construyó, fueron donados a la escuela secundaria. Incluso
Jooheon conocía la historia de que la "Fundación Seryong" hizo
donaciones descomunales para que el hijo del jefe, llámese Kang, pudiera
hacer ejercicios lejos del sol. En un espacio donde su piel pudiera estar
siempre bien cuidada.
—¿Odias... Cambiarte de ropa en el salón? ¿Por eso quieres un vestidor?
—No quiero que te quites la ropa frente a nadie más que frente a mí.
—... ¿Qué?
Jooheon no podía entender qué era lo que estaba escuchando. Parecía
difícil de oír principalmente porque Kang había decidido enterrar su
cabeza y murmurar igual a si fuera un niño pequeño... ¡Y porque no podía
ser posible que este hombre rico estuviera diciendo que construiría un
vestidor porque odiaba ver a Jooheon cambiarse el uniforme de gimnasia
con sus compañeros de clase presentes!
Jooheon intentó aclarar sus pensamientos, mirando al techo del baño con
la boca cerrada. "No te quites la ropa frente a nadie más". ¿No es cómo si
Kang estuviera diciendo que Jooheon era del tipo de persona que hacía un
show de striptease en cualquier momento y en cualquier lugar siempre que
se le diera la gana? Fue un sonido muy injusto. Comparado con otros
chicos de la misma edad que él, Jooheon era bastante reacio a mostrar su
cuerpo desnudo frente a otros. Había tomado ese hábito porque estuvo
viviendo con su hermana menor y con su abuela durante mucho tiempo.
Pero antes de la clase de educación física, el tiempo para cambiarse de
ropa era muy escaso y el ambiente era tan desordenado que todos se
vestían a la vez sin prestar atención a lo que ocurría con los demás. Había
muchas playeras volando por aquí y por allá, pero Kang parecía demasiado
enojado por ello este día. Más sensible a él de lo que parecía serlo en
realidad.
Fue cuando el sentimiento de vergüenza cambió gradualmente hasta
entrar en una dirección terriblemente diferente que Kang, que había
metiendo su mano dentro de su ropa, lamió el cuello de Jooheon con una
lengua larga y mojada. Jooheon, que solo estaba prestando atención a
empujar la mano de Kang que se aferraba a su cintura, levantó los dedos y
se cubrió la nuca con asombro... Su nunca estaba mojada por el sudor que
había causado el ejercicio y ahora le ardía como si lo hubiera tocado el
fuego. Kang puso una expresión de pesar, igual a si estuviese consciente
de que lo que había hecho, lo había conseguido asustar.
—Lo siento. Pensé que sería dulce al igual que tu aroma.
—Qué tontería. ¿Por qué las personas serían dulces? ¿Y así te haces
llamar inteligente?
Incluso con este tipo de palabras punzantes, Kang se rio y hundió la
cabeza en el hombro de Jooheon de nuevo, como si estuviera de acuerdo
con él y también pensara que estaba diciendo tonterías. La mano que
acariciaba suavemente su cintura, subió hasta acariciarle las costillas una
a una.
—Eres el mejor en estos días. En la última prueba de práctica, estuviste en
el puesto 20.
—Estar en el puesto 20 no me parece algo para celebrar.
—¿Qué quieres decir? Es la clasificación más alta de la historia.
—¿De la historia? La última vez dijiste que estabas en el primer y segundo
lugar en toda la escuela.
—El puesto 20 es genial, créeme. El vestuario será tu regalo.
No era gran cosa realmente, pero para Jooheon, quien apenas está
haciendo los deberes o contestando los exámenes a profundidad, el puesto
20 en el examen simulado nacional ciertamente parecía un logro inmenso.
Sin embargo, lo que más había conmovido en lo más profundo de su
corazón, fue el sonido de: "Voy a darte un vestuario", que Kang seguía
escupiendo constantemente igual a si fuera su pequeña promesa.
Jooheon abrió la boca, tomando la mano que se había subido a su pecho
como una serpiente escurridiza. Por fin, el grupo de jóvenes que pasaban
fuera del baño se fue alejando hasta que fue seguro decir de la forma tan
fuerte que deseó:
—Si vas a construirlo, entonces tienes que ser parte de eso.
—¿Um?
—El vestidor. Tienes que ser parte... Construye un tanto y transporta
materiales también. Si no lo vas a construir así, entonces no quiero nada.
—De acuerdo.
Jooheon empujó a Kang, que había comenzado a reír, y salió del baño para
poder dirigirse a su salón de clases. Kang lo había hecho también. Al pasar
por el fregadero, entró otro grupo de compañeros haciendo el escándalo
más grande de sus vidas. No dijeron: Hola,pero cuando la mayoría de las
miradas se posaron en Jooheon, Kang apretó los dientes un buen tiempo,
fingió secarse las manos y se dio la vuelta hacia ellos para conversar y
dirigir la atención de todos nuevamente hacia él. Jooheon tenía la mano en
el corazón porque casi los atrapan. ¡Hubiera sido terrible si salían tan
siquiera un poco más tarde de lo que lo habían hecho! Dejó a Kang atrás y
salió apresuradamente del baño.
—Lee Kang está allí. ¿No dijo que iba a ir a la sala de fútbol?
—Ha estado muy unido a Jooheon recientemente.
—Parece un perrito. ¿Incluso va al baño con Kang para no perderse?
—Pero ¿cuál es su nombre? Ni siquiera recuerdo cómo se llama. Siempre
es: "El que está pegado a Lee Kang".
—Jajaja, todo un perdedor.
El sonido de una charla que lo involucraba, se atascó bruscamente en la
nuca de Jooheon. No quería escuchar más y ni siquiera le interesaba lo
que pensaran o tuvieran que decir de él, por lo que intentó volver a
distraer su mente caminando tan fuerte como pudiera. Sin embargo,
aunque había logrado avanzar unos pocos metros, sus piernas se sintieron
terriblemente pesadas y entumecidas. Tenía una extraña emoción
surgiendo de la esquina de su corazón, como de ansiedad y tal vez,
expectativa por lo que haría Kang si los escuchara expresarse así de él.
Después de las voces de los chicos hablando fuera del baño, se escuchó
una voz tranquila decir:
—¿Qué hacen? Deberían estar en el salón en lugar de aquí, haciendo una
maldita conferencia en el pasillo. El descanso ha terminado, así que
comiencen a caminar.
Su corazón ruidoso se encogió en un instante. Al escuchar el sonido de
Kang, caminando en su dirección, Jooheon movió los pies como si saltara
de prisa y luego, casi comenzó a correr. Estaba conteniendo una
respiración que no conocía y el sonido de un zumbido resonó en sus oídos.
Su pecho subía y bajaba, como un pajarito. Como si fuera a estallar muy
pronto y sin que pudiera hacer algo para evitarlo.
—Jooheon, ¿a dónde vas? Vámonos juntos. No corras o puedes caerte.
Fue como un hechizo.
La voz de Kang, que se escuchó desde atrás de su espalda, hizo que los
pasos de Jooheon se detuvieron de inmediato. Similar a lo que hubiese
ocurrido si realmente jalara de su collar de perro para que se mantuviera
en una sola posición. Jooheon levantó la mano y se tocó la garganta para
comprobar que no tuviera nada alrededor de él.
Cuando el temblor y el sonido de los pasos de Kang llegaron a ponerse
apenas a un par de centímetros de él. Jooheon logró respirar y volvió la
cabeza para mirarlo a la cara. Su expresión no era diferente a la habitual,
pero ahora al menos podía distinguir unos cuantos pequeños cambios.
—Lamento la tardanza. ¿La beca va bien?
—Ujum. A partir de este momento, la cantidad aumentará. También me
dieron vales de comida. Es en un buffet.
—Um. Es en el hotel Samsung-dong, ¿no? ¿Vamos juntos la próxima vez?
No he comido el arroz de allí todavía.
—... ¿Cuándo te dije que era un buffet de hotel?
—Pues... Creo que lo dijiste la última vez. Tengo muy buena memoria.
Cuando cruzaron el umbral, Jooheon miró en dirección al hombre que
estaba a su lado. Su rostro, con una leve sonrisa, no era diferente de lo
habitual. Era arbitrario, soberbio y helado como el hielo, pero haciendo
una breve caminata hacia el pasado podía decir que siempre fue muy
amable con él. La única persona que se acercó firmemente a la vida que lo
hundía en lodo sin importar donde pisara. La persona que primero le dijo
la palabra: "Amigo".
Para Jooheon, Kang siempre fue el más especial. Ese era el caso antes y
había aumentado de nivel a últimas fechas. Era tan diferente todo lo que
hacían, la manera en la que se tocaban y las formas tan esporádicas de
sus conversaciones así que, realmente pensó, que ahora podría ser muy
especial para Kang. Y esto no significaba que Kang no fuera especial para
Jooheon... En realidad, más bien lo aceptaba con gusto.
¡Lucha! Vol. 2 • Capítulo 2

Después de todas las clases, Jooheon y Kang empacaron sus mochilas y se


levantaron como era la costumbre. Su rutina reciente siempre era similar,
excepto por el fin de semana. Jooheon iba directamente al café para
trabajar medio tiempo y Kang se dirigía a la academia. El momento en que
Kang y Jooheon terminaban su trabajo era bastante similar así que se
encontraban en la salida, iban al departamento y cenaban juntos hasta
que se hacía muy tarde. Después de comer varios platillos seguidos, había
muchas ocasiones en las que no podía ir a casa porque se sentía muy
cansado y todas sus extremidades se volvía horriblemente flojas. También
había pasado un tiempo considerable desde que se comunicó
adecuadamente con Heeju. Estaba tan metido en otras rutinas y
pensamientos que no pudo evitar reírse al recordarlo. Jooheon pensó que
debería ir al hospital con su abuela este fin de semana. Como para
compensarle un poco tantas ausencias injustificadas.
—¡Kang! ¡Lee Kang!
Mientras caminaba, con su mente en un lugar diferente, de repente sintió
como si la chica que apareció gritando el nombre de Kang hubiera salido
de la nada después de encontrar el momento justo para molestar. Debido a
que Kang naturalmente avanzaba como si cubriera el frente de Jooheon,
Jooheon no tuvo más remedio que mirar la apariencia de la niña que
llegaba desde su lado derecho y, analizarla un poco mientras tanto. Ella,
que parecía más alta a la distancia, estaba de pie con un uniforme escolar
de una escuela secundaria cercana. Ni siquiera había notado antes que su
largo cabello revolotea con la brisa de primavera tan naturalmente como si
fuera un comercial de champú. Su cara enrojecida parecía deberse a la
tensión más que a la emoción y, después de sostener sus delgadas manos
una frente a la otra y morderse los labios varias veces con los dientes, la
niña habló de inmediato con una voz muy bajita.
—Vine aquí por un tiempo porque quería verte, pero... Uh. ¿Estás ocupado
últimamente?
—Tienes razón, hay asesorías para los exámenes, tomo clases por mi
cuenta y también tengo un grupo de estudio. He tenido problemas para
quedarme por aquí demasiado tiempo, pero ¿cómo estás? ¿Qué estás
haciendo en este lugar? ¿Solo me buscabas?
—¿Qué? Oh, yo solo, espera... Yo también tengo un grupo de estudio, pero
no te he visto en la academia en estos días y no puedo contactarte para
nada. Pensé que algo te había pasado.
—Jaja. ¿Cómo puedo permitirme tocar el teléfono celular en meses tan
difíciles cómo estos?
Las palabras de Kang no eran falsas, pero tampoco completamente ciertas.
Al tomar clases o estudiar a una hora determinada, se concentraba tanto
que ni siquiera tocaba su teléfono celular para ver la hora... Pero había
momentos en que le enviaba mensajes puntualmente para preguntar cómo
estaba, en que ejercicio se encontraba y si ya había terminado con su
trabajo en el café. Era tan diligente que incluso le pedía que respondiera
rápidamente así que, era una mentira mezclada con verdad. Si tuviera la
voluntad, le respondería, pero parecía que estaba tratando de rechazarla
correctamente. Jooheon miró hacía Kang y sacudió la boca. Que hombre
tan malvado.
Después de algunas palabras más entre los dos, la niña dio un paso atrás
como si se diera cuenta de la intención de Kang y puso una expresión de
completa tristeza. Aun así, durante su caminata, se volvió para ver si Kang
también volteaba la cabeza... Pero en su lugar, Jooheon inclinó el cuerpo y
miró en su dirección el tiempo suficiente como para hacer contacto visual
con la chica. Era un rostro familiar que ya había visto frente a la academia
un montón de veces. Sus ojos se habían encontrado, eso era verdad... Pero
la chica se sorprendió y se apresuró a moverse de nuevo. ¿Por qué había
hecho eso? ¿Qué quería encontrar? ¿Qué le quería decir? ¿Por qué le
dolía...?
Jooheon cerró los labios para que sus sentimientos no fueran visibles.
Muchas veces los vio caminando, conversando, sonriendo el uno para el
otro en frente del café. ¿No dijo que estaban tomando una clase juntos
desde hace un tiempo? Entonces ¿por qué parecía como si para él
solamente fuera una de esas extrañas con las que chocas cuándo vas
camino a tomar el autobús? Quizá obviamente, las cosas que eran
especiales para esa chica no significaban nada para Kang.
Jooheon rápidamente se lamió los labios secos. Lo que era especial para
alguien podía no ser nada para el otro. Su corazón latía como si tuviera
concreto encima ante semejante afirmación.
¡Lucha! Vol. 2 • Capítulo 3

Mientras trabajaba a tiempo parcial en el café, se sentía incómodo y


extraño, como una persona que tiene preocupaciones todo el tiempo.
Jooheon se paró en el mostrador y se mantuvo fijo en la puerta mientras
sentía los efectos del sudor frío cayendo por su espalda. El trato que la
dueña del café le ha ofrecido en estos últimos días no era muy bueno que
digamos. Aunque Kang era estupendo para hablar y convencer a las
personas, apenas había logrado hacer que conservara su puesto. Las
horas laborales se le redujeron casi de un modo exagerado y, después de
que comenzó a estar saliendo y entrando del apartamento, la cantidad de
tiempo que Kang pasaba en el café se vio afectada significativamente hasta
el punto en que las ventas se desplomaron. Igual podía decir que tenía
muchísimos más clientes que durante el período de exámenes de Kang,
pero no los suficientes como para que la dueña le tuviera piedad a un
estudiante a tiempo parcial que ya no le gustaba.
Al final, todo fue causado por sus propias fallas, pero igual, desde el punto
de vista de Jooheon, había algunas cosas injustas en su trato. ¿No era un
café casi abandonado en primer lugar? Jooheon estiró sus extremidades y
pies, sacó su teléfono móvil y revisó el último mensaje que envió Kang. Por
supuesto, parecía que quería que fuera al apartamento para cenar, por lo
que le preguntó sobre sus gustos personales para el menú y el postre. Es
un mensaje que no le molestaría si fuera un día como cualquier otro, pero
curiosamente, desde hace un rato se siente bastante incómodo con todo
esto.
Jooheon, que estaba mirando su teléfono celular atentamente, se tocó los
labios. Después de morderlos, escribió lentamente una respuesta: "Hoy me
iré a casa temprano para quedarme con la abuela". Dudó en presionar el
botón de enviar, pero lo hizo después de servir rápidamente la bebida
"para llevar" al cliente que estaba tras la barra.
Al final, sin planes y a punto de irse a casa como lo había prometido,
Jooheon sacó una taza para él. Le puso el jarabe de limón, el agua mineral
y una pizca de carbonato... La limonada que nunca le había gustado en su
vida, hoy parecía extrañamente deliciosa y lista para él.
—¡Oye...! Yeo Joo-heon.
Jooheon, quien de repente miró hacia atrás al escuchar su nombre, se
endureció como lo haría una piedra. No había mucha gente que pudiera
pronunciar su nombre correctamente por lo que, Jooheon, que miró hacia
atrás con una cara feliz a la espera de encontrarse con el trabajador que lo
supliría, rápidamente se oscureció en una mueca distorsionada.
Un rostro que no había visto durante un buen tiempo, estaba justo delante
de él diciendo:
—Mucho tiempo sin verte.
—Dijiste que no volverías a venir aquí.
—Por eso no lo he hecho.
Moochan estaba allí, parado en la puerta de la entrada como si fuera el
tipo de seguridad. Alrededor del lugar donde estaba, las colillas de cigarro
se amontonaron como una pequeña montaña lo que quería decir, que
había estado esperando mucho tiempo hasta que tuvo la oportunidad de
ver otra vez a Jooheon. Jooheon apretó los dientes. Era más que seguro
que si ingresaba al café, Kang aparecería de golpe y lo insultaría justo
como la última vez. No había un CCTV en el rincón donde estaba parado y,
dado que decidió no encontrarse con él hoy, Kang seguramente ya habría
regresado a su apartamento y cenado o incluso estudiado todos sus libros
de matemáticas.
Jooheon dejó su delantal, la taza, y salió fuera del café con toda la
intención de ignorarlo.
—¿No vas a casa? ¿Cuál es la dirección? Te llevaré.
Cuando Jooheon lo miró con la boca cerrada, Moochan se encogió de
hombros y señaló la bicicleta que estaba detrás de él con un único
movimiento de su cabeza. Fue una bondad no deseada. La bicicleta, con
colores fluorescentes superpuestos en forma de llama, iban bastante bien
con la personalidad de Moochan... Así que no quería tocar una sola cosa
de ella. Las cejas de Moochan se fruncieron gradualmente al ver la
reacción de Jooheon y su repentino asco por él, sin embargo, por alguna
razón que desconocía, no salieron palabras duras o insultos enojados.
—Voy a tomar el autobús. No soy bueno en eso de las bicicletas. En
realidad, me dan miedo.
—¿Miedo? Entonces tomaré el autobús contigo. ¿Dónde está la parada?
La cara de Jooheon estaba distorsionada, como si hubiera masticado algo
agrio y no le hubiese dado tiempo de manejar su expresión. No habría sido
posible no verlo, por supuesto, pero Moochan parecía bastante empeñado
en seguir con el plan de acompañarlo hasta su casa.
Jooheon dio un paso en dirección a la parada del autobús. Quería sacar el
teléfono celular de su bolsillo de inmediato, pero no pudo hacerlo así que,
simplemente se conformó con frotarlo con los dedos sudorosos.
—Oh, no tengo una tarjeta de autobús. ¿Puedo usar la tuya?
—...
Aunque estaba muy molesto, no dijo nada más ni discutió con él. Parecía
que una vez más estaba pensando demasiado negativamente, aunque solo
fuera por el hecho de pagar el autobús de alguien más. Más aún, porque la
otra persona era Hwang Moo-chan. Jooheon se mordió los labios y pagó la
tarifa del autobús del chico.
—Oye… ¿Por qué estás sentado allá? Vamos hasta atrás.
Extrañamente, como si estuviera soportando bien su temperamento
explosivo, Moochan habló suavemente con Jooheon, que estaba sentado
en silencio en el único asiento que no tenía un acompañante. Al final,
Moochan se levantó de su lugar como si hubiera decidido que ya no le
gustaba estar en la parte de atrás, y se sentó en el asiento junto a Jooheon
hasta provocar que casi tuviera que ir pegado a la pared interior del
autobús para evitar tocarlo. Lo miró de reojo. Con una capucha negra y
sentado en el autobús, Moochan se veía inofensivo a pesar de que estaba
frunciendo el ceño y movía los dedos desesperadamente. Para una persona
que no conociera nada de su lado áspero, seguramente solo vería a un
estudiante masculino con una apariencia hermosa de líneas finas. Sin
embargo, Jooheon sabía muy bien lo mal que estaba su interior. Como
una fruta podrida.
Mientras las piernas de Moochan estaban abiertas de par en par, Jooheon
cerró los muslos y miró por la ventana del autobús.
—Voy a bajar.
—Pues baja.
La casa de Jooheon no estaba lejos del café por lo que incluso, a veces se
iba caminando. Sin embargo, puede que el chico no supiera que la
palabra: "Voy a bajar", no era para decirle donde debían de bajarse, sino
que significaba: "Sal de mi camino de una buena vez". Pero Moochan
todavía estaba sentado allí, con los muslos bien separados y la cabeza
mirando al techo. Inevitablemente, tuvo que levantarse del asiento,
frotando su pierna contra la pierna de Moochan hasta que logró salir al
pasillo. Estaba casi listo para sujetarse al asiento y tocar el timbre cuando
Moochan lo alcanzó y se levantó como para ver donde estaba la casa. ¡Esto
era lo más incómodo de la vida! Ni siquiera quería decirle algo sobre el
lugar o la ubicación así que bajó rápidamente, volvió a revisar su mochila
y se quedó allí, parado y con el hombre pegado a sus espaldas. No podía
dar un paso más por lo que, lentamente, miró hacia atrás. Moochan
todavía estaba frunciendo el ceño, como si no le gustara algo o estuviera
enojado.
¿Por qué tuvo que seguirlo? ¿Por qué tiene que estar preocupado por él
también cuándo ciertamente ya ha tenido suficiente?
—Si tienes algo que decir, hazlo.
—¿Algo que decir?
—No creo que me hayas seguido hasta aquí por nada. No quiero ir a casa
juntos. Habla aquí.
—No existe tal cosa como algo que quiera decir.
Jooheon, que tenía tensión hasta en la punta de los dedos de los pies,
logró escuchar incluso el sonido de los latidos que golpeaban su cabeza.
Moochan arrugó la cara... Pero como si fuera muy sincero y no tuviera
nada que decir, se dio la vuelta y caminó sin remordimientos, lejos de él.
Jooheon lo miró fijamente durante mucho tiempo.
CAPÍTULO 4 • VOL 2

A pesar de que todavía era la temporada que podía llamarse comúnmente


como "primavera", hacía demasiado calor en todos lados. Se trataba de
una prueba de aptitud física anual, pero era un hecho que cada vez que la
realizaban se volvía más y más difícil de completar hasta el punto en que,
obtener una puntuación perfecta sonaba imposible.

Jooheon odiaba utilizar su cuerpo de esta manera. Después de mucho


tiempo, el cielo despejado, sin polvo, era tan azul que tuvo que esconderse
a la sombra de un edificio para evitar que la luz del sol le diera de golpe. Ni
siquiera fue como si hubiera hecho gran cosa, pero ya estaba mareado. De
alguna manera, su cabeza estaba tan en blanco que tuvo que recargar la
espalda contra la pared y luego, comenzó a tocarse la frente una y otra vez
hasta que la náusea se quitó. La pared de cemento, que se extendía por
debajo del uniforme de gimnasia estaba fría y daba gracias a Dios por que
fuera así. Estos días ha estado en muy malas condiciones. Se cansaba
fácilmente y su cabeza no estaba clara. Además, no importaba lo que
comiera, no funcionaba bien para quitarle el hambre. Sin embargo, no
había necesidad de pensar de más porque seguramente era un síntoma
típico de estrés.
—¿Qué pasa? ¿Te duele la cabeza?
Su vista, medio oscurecida por las palmas de sus manos en la frente, se
llenó con la imagen del pecho de Kang. Jooheon levantó la cabeza.
Demonios, allí estaba uno de los principales factores de su estrés. Había
sido un terrible error mirarlo.
—Ayer perdí el sueño. Está bien, no me siento tan mal como parece.
—¿Por qué perdiste el sueño?
—Creo que... Solo se fue.
La respuesta es mentira. Anoche la tos de su abuela era tan fuerte que lo
despertó durante la madrugada. Trató de ir a la sala de emergencias
porque era una tos que no podía cortarse lo suficiente como para dejarla
respirar, pero no pudo superar su terquedad. Le llevó agua caliente varias
veces y luego le palmeó la espalda en un intento por calmarla. Apenas
pudo cerrar los ojos apropiadamente y después, pasaron las horas hasta
que, descansar ya no parecía parte del plan. Afortunadamente, cuando
amaneció, su tos se calmó lo suficiente como para llevarla al hospital y
luego ir a la escuela, pero de todas maneras estaba preocupado. Trató de
llevarla al hospital universitario para una revisión, pero la terquedad de la
anciana lo empujó en la dirección en la que tuvo que llevarla al hospital
local, donde iba originalmente. Jooheon se mordió los labios y se tapó los
ojos con la palma de la mano. La terquedad de su abuela lo llevaba hasta
el límite, pero, por otro lado, tenía confianza en esa infinita fuerza. Cuando
vayan al hospital universitario, les dirá que le hagan un examen de cada
parte, pero ¿de dónde sacaría el dinero? ¿Qué pasará si le dicen que tiene
que ser hospitalizada, incluso si el nombre de la enfermedad sale de
inmediato? El dinero que les cobraban en el hospital local, la clínica
oriental y la farmacia era de 100.000 wones al mes. Esto por si solo ya era
bastante difícil. El dinero siempre fue escaso y había muchas cosas que
comprar para el sustento de la casa. Incluso si trabajaba todos los días,
quedaba poco dinero para gastar en sí mismo. La casa apenas se movía,
pero ¿no sería lo más adecuado que el dinero que gana se utilice solo para
gastos hospitalarios? Por lo tanto, no será demasiado tarde para ir hospital
universitario el próximo año, después de convertirse en un adulto que
pueda conseguir un trabajo mejor.
—Hmm. ¿Tienes mucho sueño?
No había sombra en el rostro que sostenía la mano de Jooheon, mientras
susurraba esta pregunta con una voz infinitamente dulce. Jooheon miró a
Kang frente a él. El sucesor de una familia con tres hospitales bajo su
subsidiaria. Él seguramente ayudaría al tratamiento médico de la abuela
con una sola palabra dicha de sus labios porque, después de todo, siempre
fue un hombre muy amigable para Jooheon... Sin embargo, no pudo
pronunciar una sola palabra al respecto. Recibir lo que quiere darle y
pedirlo era fundamentalmente diferente. Vivir sin orgullo no significaba
que no lo tuviera y pedirle un favor así de grande era un acto que el orgullo
de Jooheon no podía tolerar.
Jooheon presionó las palabras que se estaban asomando en el final de su
cuello y luego las tragó. Falta menos de un año antes de llegar a la edad
adulta. Una vez que obtenga un diploma y recolecte el dinero necesario
para la matrícula de Heeju, entonces realmente podrá llevar a su abuela a
un gran hospital. Por cuenta propia.
—No creo que sea algo para no preocuparme. ¿Te gustaría ir a la
enfermería?
Unas manos grandes y frías cubrieron los ojos de Jooheon en un acto
terriblemente íntimo. Jooheon, que ni siquiera respondió correctamente,
estaba ansioso gracias a esto y sorprendentemente, también había sentido
como su corazón se entristecía completamente ante esa aparición. Aunque
había escuchado claramente que lo quería, el recuerdo de esa chica le
hacían pensar que esa mano cariñosa desaparecería alguna vez sin que él
pudiera notar ni el menor de los cambios.
Aunque lo sabía desde un inicio, no había forma de evitar que su corazón
doliera con todas sus ganas.
—Está bien, nadie va a la enfermería solo por no poder dormir.
—Anda, ve a la sala de enfermería y toma un respiro.
—Solo quiero lavarme la cara.
Kang siguió la espalda de Jooheon en su camino hacia el grifo, pasando
junto a los chicos que todavía no habían terminado la prueba. La sombra
de Kang y la sombra de Jooheon se superpusieron durante mucho tiempo,
caminando con el sol detrás de sus cabezas.
Los bebederos eran considerablemente largos así que varios niños
sudorosos conversaban mientras bebían agua o se refrescaban también.
Jooheon se paró a la distancia y comenzó a secarse la cara con su propia
ropa antes de pasar a mojarse. Aunque no sentía que hubiera hecho su
mejor esfuerzo en la prueba de aptitud física, se cuerpo sudoroso estaba
pegajoso y se sentía muy caliente. Cuando abrió el grifo, Kang llegó de
inmediato al lado de Jooheon. A Jooheon no le importaba su presencia,
extendió la mano bajo el agua corriente, empapándola por completo, y
luego comenzó a lavarse la cara ligeramente por aquí y por allá. De todos
modos, Kang en realidad estaba teniendo conversaciones mucho más
interesantes de las que podría darle él con los otros chicos del salón.
—¡Lee Kang! ¿Cuál fue tu tiempo en los 100 metros?
—11,6"
—¡Vaya, eres un tremendo loco!
Jooheon soltó un chillido de descontento ante sus voces, como si no le
gustara que hablaran así en su presencia... Y fue cuando se puso de pie
después de lavarse ligeramente la cara y la nuca que Kang, que estaba
justo a su lado, de alguna manera se retiró rápidamente unos pasos hacia
atrás. Unas gotas de agua se habían derramado desde su coronilla hasta
los dedos de sus pies.
—...
—¿Por qué te moviste, Kang?
—Oye, tenías que quedarte quieto.
Probablemente había sido una broma de los chicos hacia Kang, pero
Jooheon fue derrotado con un golpe directo gracias a que lo esquivó
hábilmente. Sin embargo, poco tiempo después y como si hubieran visto
algo realmente aterrador, los niños, que solamente querían jugarle una
broma, parecieron tan desconcertados entre ellos que huyeron y salieron
casi corriendo en dirección al salón. Jooheon se quedó en blanco por un
momento, luego levantó la mano y se limpió la barbilla, alrededor de los
ojos y la nariz que estaba goteando incansablemente. Mirando hacia abajo,
notó su traje de gimnasia mojado hasta el extremo así que se detuvo y se
quitó la parte superior del uniforme de gimnasia para poderla exprimir... Y
allí sintió una mirada apasionada justo frente a su nariz.
Kang lo miraba con una cara rígida.
—...
El chico tenía un rostro inexpresivo del que nunca había oído hablar.
Parecía estar bastante enojado por alguna razón por lo que tenía una
enorme bandera roja cubriendo toda su piel.
Jooheon lo miró de nuevo, con los ojos rígidos. La camiseta empapada
estaba pegada a su cuerpo y los pantalones de gimnasia también parecían
escurrir hasta sus espinillas. Se había visto envuelto en una broma entre
Kang y sus amigos y no estaba seguro de por qué parecía enojado cuando
no era su culpa.
—¿Por qué tú...?
Jooheon, que tenía el ceño fruncido, se quitó también los pantalones y los
exprimió justo como lo había hecho con su playera. Fue un accidente, pero
en ese segundo recordó las palabras de Kang, diciendo que no le mostrara
su cuerpo a nadie más que a él. Que iba a construir un vestuario.
—Es que... Mi ropa estaba mojada y no me gusta estar así.
No pudo ocultar su voz temblorosa cuando murmuró esto con la barbilla
apuntando en dirección al suelo. Kang, que estaba de pie con la cara
todavía lo suficientemente en blanco, de repente se quitó la playera de
gimnasia, la puso encima del cuerpo de Jooheon y luego lo atrajo un poco
más hacia él para poder revisarlo. Se pregu