EL TRANSPORTE.
1. DEFINICIÓN Y FACTORES CONDICIONANTES.
El transporte es una actividad del sector terciario, entendida como el
desplazamiento de objetos o personas (contenido) de un lugar (punto de origen) a
otro (punto de destino) en un vehículo (medio o sistema de transporte) que utiliza
una determinada infraestructura (red de transporte). Esta ha sido una de las
actividades terciarias que mayor expansión ha experimentado a lo largo de los
últimos dos siglos, debido a la industrialización; al aumento del comercio y de los
desplazamientos humanos tanto a escala nacional como internacional; y los
avances técnicos que se han producido y que han repercutido en una mayor
rapidez, capacidad, seguridad y menor coste de los transportes.
Ilustración 1. Definición de transporte.
Los medios de transporte son los diferentes sistemas o maneras de desplazar un
determinado contenido de un lugar a otro. Estos se clasifican en medios terrestres
(ferrocarril, automóvil), aéreos (avión) o acuáticos (fluviales o marítimos), cada uno
de los cuales necesitará unas infraestructuras diferentes para su funcionamiento:
Vías férreas y estaciones para el tren, carreteras para los automóviles,
aeropuertos para los aviones, y puertos náuticos para los barcos.
La red de transporte es la infraestructura necesaria para la circulación de los
vehículos que transportan las mercancías o las personas. Suelen estar dispuestas
en el territorio conectando los núcleos de población de tal manera que se genere
una red o malla de diferente densidad dependiendo del tráfico generado en la
zona, normalmente las redes más densas se sitúan en torno a los nudos o lugares
en los que se conectan varios ejes o sirven de intercambiador entre medios de
transporte diferentes (carretera-aeropuerto; carretera-puerto; ferrocarril-
carretera...).
La existencia de unas u otras redes de transporte, o de la mayor o menor
densidad de las mismas viene determinada por una serie de factores
condicionantes, históricos, naturales o espaciales:
1.1. Condicionantes históricos: acontecimientos históricos o decisiones
tomadas en el pasado, como la localización de la capital estatal, políticas más o
menos centralistas, conflictos internos y externos, etc. pueden haber influido en el
diseño de la red de transporte.
1.2. Condicionamientos naturales: el relieve o el clima determinan de una
manera importante los ejes de transportes. Así pues, el ferrocarril o la carretera se
han de adaptar al relieve, siguiendo el paso natural por los puertos de montaña o
bien salvar estos accidentes mediante la construcción de túneles, viaductos, etc.
También el relieve es un condicionante para la localización de aeropuertos (para
facilitar la maniobrabilidad de los aviones) y de puertos (que necesitan un
determinado calado para el acceso de los barcos). El clima condiciona el
transporte por carretera o ferrocarril en invierno, debido a las posibles nevadas o
heladas, mientras que el transporte fluvial se va a ver determinado tanto por el
invierno (ríos helados) como en verano (estiaje de los ríos).
1.3. Condicionamientos espaciales: La distribución de los asentamientos de
población en el territorio, así como la localización de las industrias, las materias
primas y las fuentes de energía influyen de manera decisiva en la red de
transportes, tanto en la densidad de la misma como en la conectividad de los ejes.
2 TIPOS DE TRANSPORTE.
2.1. Transporte terrestre.
El transporte terrestre es aquel cuyas redes se extienden por la superficie de la
tierra. Sus ejes son visibles, debido a que están formados por una infraestructura
construida previamente por la que discurren las mercancías y las personas. Así
pues, existen redes de carreteras, caminos, ferrocarriles y otras redes especiales
(eléctricas, de comunicaciones, oleoductos y gaseoductos). Denominamos flujo al
tráfico que circula por la red de transporte, mientras que la capacidad es el flujo
máximo que es capaz de absorber la red.
Estas redes de transporte terrestre las podemos clasificar en función de su
densidad en tres tipos: ejes aislados, que serían aquellos que unen
exclusivamente dos puntos en el territorio, lugar de producción y de consumo
(redes de algunas zonas de países desarrollados en los que la población es
escasa los recursos naturales no son explotados); redes poco estructuradas, en
la que existen varios ejes, conectados o no entre sí, sin que exista una
jerarquización entre ellos (redes de países subdesarrollados); redes
estructuradas, son aquellas en las que existe un elevado número de ejes,
conectados entre sí y organizados de una manera jerárquica, lo que facilita el
transporte por todo el territorio (redes de países desarrollados).
2.1.1. Transporte por carretera: es el más importante en la actualidad tanto para
mercancías como para personas, debido al gran desarrollo de los vehículos
públicos y privados, (coches, camiones o autobuses). Su ventaja radica en la gran
flexibilidad que presenta, pues no se restringe a seguir unas rutas fijas como el
ferrocarril, sino que dada la interconexión de los diferentes ejes se puede llegar a
cualquier lugar siguiendo las carreteras. Como desventajas presentan el elevado
coste de construcción y mantenimiento de las infraestructuras viarias, o la
congestión generada debido al aumento de los flujos.
El origen de esta red hay que buscarla en los antiguos caminos de herradura que
fueron transformados desde finales del siglo XIX y durante todo el siglo XX en
carreteras. Además, se han ido construyendo nuevas vías que han ido facilitando
el transporte y jerarquizando la red, así encontramos redes viarias compuestas por
autopistas, autovías, vías rápidas, carreteras de diferentes anchos y caminos
asfaltados o ripiados. En los países desarrollados, la red es densa y altamente
jerarquizada, constituyendo el principal objetivo de las autoridades el
mantenimiento de las infraestructuras ya construidas y la transformación en
autopistas de las vías de circulación más densas; mientras que, en los países
subdesarrollados, la red es bastante menos densa y presenta problemas de
acondicionamiento, asfaltado, sinuosidad, etc.
2.1.2. Transporte por ferrocarril: Su principal ventaja radica en su capacidad
para transportar grandes volúmenes de mercancías, que se contrapone con su
inflexibilidad, pues únicamente puede alcanzar los lugares a los que lleguen las
vías férreas. Su desarrollo se concentró en el siglo XIX en el seno de los países
desarrollados, siendo soporte de la primera revolución industrial. La mayor parte
de la rede ferroviaria procede de esos momentos. Durante el siglo XX, le surgieron
grandes competidores, como el avión para el transporte de viajeros de larga
distancia o el transporte por carretera para la corta distancia y las mercancías. El
ferrocarril se ha adaptado a las nuevas circunstancias desarrollando más
velocidad, mayor confort y especialización en el tráfico de mercancías
(contenedores, cisternas, vagones frigoríficos…). El futuro del ferrocarril está en
las redes de Alta velocidad, que actualmente se están diseñando, como es el caso
de la red europea.
2.1.3. Transportes especiales: Estas redes son exclusivas para transportar un
único producto, como el petróleo a través de oleoductos, el gas a través de
gaseoductos, la energía eléctrica a través de las redes de Alta tensión, o la
información a través de la red telefónica.
2.2. Transporte Aéreo.
El transporte aéreo se ha desarrollado a lo largo del siglo XX, con especial
incidencia a partir de la segunda mitad del siglo, cuando los avances técnicos
aplicados a la aviación (motor a reacción, sistemas de vuelo…) han producido
aviones más rápidos, seguros y de mayor capacidad. En un principio su uso civil
era casi exclusivamente para el transporte de viajeros, y de mercancías poco
voluminosas, aunque con el paso del tiempo van adquiriendo mayor importancia
otro tipo de mercancías, que necesitan una rápida distribución. En el transporte de
viajeros, se ha experimentado un claro aumento de los usuarios, debido tanto al
aumento del número de plazas disponibles, como a la bajada de las tarifas aéreas,
así como la diversificación de los destinos tanto a largo (más de 4000 Km) como a
corto recorrido (alrededor de 1000 Km).
El transporte aéreo necesita para su funcionamiento de aeropuertos, que son
enormes infraestructuras dedicadas a las operaciones aéreas. Estas son grandes
consumidoras de espacio, tanto para las pistas de aterrizaje y despegue como
para las edificaciones necesarias para un correcto funcionamiento aeroportuario:
Hangares (lugares de almacenamiento y reparación de los aviones), terminales de
viajeros y mercancías, aparcamientos, almacenes, edificios de servicios, etc. Los
aeropuertos suelen ser nudos de comunicación de varios medios de transporte,
por lo que a sus inmediaciones llegan autopistas, carreteras o líneas de ferrocarril,
que facilitan la comunicación con el resto del país.
La presencia de aeropuertos induce a la localización en torno a ellos de una serie
de actividades económicas relacionadas con él, tales como hoteles, empresas de
alquiler de vehículos, empresas de transporte urgente, centros de negocios, etc.,
que generan una dinámica económica muy importante en la zona.
2.3. Transporte acuático.
El transporte acuático es el realizado mediante barco, pudiéndose distinguir entre
el transporte fluvial (por ríos y canales) y el marítimo. Su principal ventaja radica
en poder transportar mercancías voluminosas a bajo coste, mientras que en
contrapartida la velocidad del transporte es bastante menor. Esta velocidad ha
provocado la decadencia del transporte de viajeros de larga distancia (copado por
el transporte aéreo), mientras que en las cortas distancias se mantienen en formas
de ferry (barcos relativamente rápidos que cubren frecuentemente líneas de
pasajeros de corta distancia).
Tanto el transporte fluvial como el marítimo necesita de puertos para prestar sus
servicios, estas infraestructuras sirven para la interconexión entre diferentes
medios de transportes, por lo que deberán tener las edificaciones y almacenes
necesarios para el desarrollo de su actividad.
2.3.1. Transporte fluvial. Los ríos son excelentes vías para adentrarse en los
continentes, aunque no todos los ríos son navegables, dependiendo del caudal, el
relieve del cauce (que no formen rápidos ni cataratas), del clima (algunos ríos se
hielan en invierno y otros se secan en verano), de la compatibilidad con otros usos
(represas para abastecimiento humano, producción de energía, regadío), etc. A
pesar de estos condicionantes, existen numerosas redes de transporte fluvial en el
mundo, como en el Reino Unido o en el norte de Europa, en la que se han unido
varios ríos mediante canales (Ej. Danubio y Rhin).
2.3.2. Transporte marítimo. Está centrado en la actualidad prácticamente en el
transporte de mercancías, quedando el de pasajeros reducido a los viajes de
placer o cruceros y al transporte de corta distancias realizados por de los Ferry. El
desarrollo de la marina mercante se ha basado en el aumento del tonelaje de los
barcos (capacidad de las bodegas), la especialización (barcos dedicados al
transporte de un solo producto: petroleros, barcos frigoríficos, porta contenedores,
etc.) y cierto aumento de la velocidad. Estas transformaciones han hecho que se
reduzca el coste del transporte de las mercancías. Por otra parte, el aumento del
comercio marítimo ha redundado en la necesidad de mayores espacios para
almacenes, contenedores, industrias asociadas a productos transportados por
barco (refinerías, petroquímicas, etc.), con lo que los puertos han crecido
considerablemente, alejándose del centro de las ciudades portuarias.