Introducción
Al introducir este trabajo sobre el personalismo deseamos saber más sobre su
importancia ya que tiene como objetivo poner en énfasis a la persona en sí
misma.
El personalismo
El personalismo es una corriente filosófica que pone el énfasis en la persona.
Considera al hombre como un ser relacional, esencialmente social y
comunitario, un ser libre, trascendente y con un valor en sí mismo que le impide
convertirse en un objeto como tal. Un ser moral, capaz de amar, de actuar en
función de una actualización de sus potencias y finalmente de definirse a sí
mismo considerando siempre la naturaleza que lo determina.
Orígenes
El personalismo como corriente de pensamiento tiene lugar dentro de un medio
rodeado por diversas ideologías iguales de la situación política que el mundo
atravesaba durante la primera mitad del siglo XX.
Comienza a finales del siglo XIX, y que adquiere fuerza a partir de 1930.
Posteriormente, en la década de los 60 y 70 del siglo XX, sufrirá un
arrinconamiento por el predominio de corrientes de pensamiento como el
marxismo o la revolución sexual, para volver a recuperar presencia en la
sociedad a partir de la década de los 80.
Características del Personalismo
1. Visión ontológica o metafísica del mundo: busca una explicación última,
más allá de los datos científicos o empíricos.
2. La consistencia ontológica última de la realidad es la persona, que no es
un mero sucederse de acontecimientos sino que mantiene su identidad
(sujeto subsistente) a lo largo del tiempo. Aunque en la mayoría de los
casos se rechaza el concepto de sustancia aristotélico-tomista.
3. Existe una naturaleza humana, es decir, que todos los hombres son
esencialmente similares, pero sin explicar la naturaleza desde las
categorías aristotélicas que hacen muy difícil integrar la libertad humana.
4. Epistemología realista. Hay una realidad objetiva que puedo conocer,
que es distinta de mí, y que puedo comunicar a los demás. Esto no quita
que en el conocimiento haya aspectos subjetivos que surgen del yo que
conoce y de la cultura en la que se da ese conocimiento.
5. La constatación de la libertad humana, frente a cualquier determinismo.
De ahí provendrá el carácter también absoluto de la dignidad humana.
Pero una libertad no sólo como la idea clásica de acción, sino libertad
sobre todo como autoposesión y autodeterminación. Se hace hincapié
en que no sólo se trata de poder elegir, sino de tener conciencia de que
nos construimos mediante las elecciones que hacemos. Poder decidir no
sólo qué queremos ser, sino quienes queremos ser: nos construimos
con la libertad.
6. La persona puede descubrir el bien y el malo. El Personalismo lo ve
como una cualidad que es autorreferencial y autoperfectiva, y no como
una determinación que me viene desde fuera.
7. La dimensión religiosa. El hombre encuentra en su interior su grandeza y
descubre sus limitaciones. Eso le abre a lo trascendente. Pero como él
es persona, no puede dejar de entender que está ante un alguien, ante
una persona. Esto produce la convicción de que lo primero en el orden
del ser es la persona y no el ente.
Precursores del personalismo
Immanuel Kant
A Kant se le considera precursor del Personalismo por sus aportes en torno a
la concepción de persona como valor absoluto, distinguiéndola radicalmente de
las cosas u objetos. Estas intuiciones han servido para colocar cimientos a la
propuesta filosófica y cultural del Personalismo.
Antes de abordar los puntos por los cuales se le considera precursor del
Personalismo, es importante dar un vistazo al camino de reflexión recorrido por
Kant, a través de lo que se llamaría su Antropología Filosófica.
Soren Kierkegaard
En 1844 el pensador cristiano Søren Kierkegaard escribe El concepto de la
angustia, obra que subtitula como Una sencilla investigación psicológica
orientada hacia el problema dogmático del pecado original. Kierkegaard
pretendía moverse entre la Psicología y la Dogmática pero, a pesar de su
definido propósito, incursionó – como no podía ser de otra manera –en el
campo filosófico para brindarnos una valiosa versión sobre el ser humano. Ello
era inevitable pues el supuesto del pecado es la libertad.
Para el pensador danés la libertad se aprehende en la angustia, a la que refiere
como “el vértigo de la libertad”. Ella surge cuando al querer el espíritu poner la
síntesis, la libertad fija la vista en el abismo de su propia posibilidad y echa
mano a la finitud para sostenerse. Y, más adelante, al afirmar “que cuando más
hondamente se angustia tanto más grande es el hombre” precisa que no hay
que considerar a la angustia “en el sentido en que los hombres en general la
toman, refiriendo la angustia a algo externo que se acerca desde fuera, sino en
el sentido de que el hombre mismo produce angustia." Heidegger, Sartre y
otros pensadores, casi un siglo después, retomarían en este punto la ruta
despejada por Kierkegaard.
Principales representantes del personalismo
Emmanuel Mounier
Considera a la persona como autónomo y subsistente pero sin dejar de lado
que es esencialmente un ser social. Como su nombre lo dice, el centro de esta
ideología es la persona, concebida como un ser unitario y absoluto que
concentra su estructura en la vocación, encarnación y comunión; al mismo
tiempo que afirma la dualidad de la persona (cuerpo y espíritu) considerando la
espiritualidad como parte fundamental de su subsistencia e independencia.
Mounier consideraba que existen tres claves fundamentales como base del
desarrollo del hombre y las denomino dimensiones de la persona. Estas
denominaciones son la VOCACIÓN, ENCARNACIÓN y COMUNIÓN. Cada una
de estas dimensiones de la persona considera la integralidad de la persona, su
donación a otros y orientación a un fin para lograr un actuar coherente
Jacques Maritain
Maritain es considerado generalmente como uno de los representantes
contemporáneos del tomismo(sistema filosófico de Tomas de Aquino) y
personalismo comunitario, pues fue el primero que desarrollo técnicamente
algunos temas personalistas, además de inventar parte de la terminología e
influir de este modo en Emmanuel Mounier, y éste es sin duda la fuente
principal de su pensamiento; pero también debe decirse que el pensamiento
filosófico de Maritain tiene una predominante vertiente antropológica que luego
se proyecta a la ética y a la filosofía política. Por ello, si el tomismo es la fuente,
no es el caudal: Maritain parte del tomismo pero avanza decididamente por
sendas que Tomás de Aquino no recorrió, como las anteriormente señaladas.
Maurice Nedoncelle
Nédoncelle ocupa un lugar aparte en el grupo de los personalistas. Profesa
sinceramente el personalismo, en cuanto que declara que la persona es algo
fundamental en la realidad o en las estructuras del mundo, y ha dedicado sus
esfuerzos al análisis de la intimidad psíquica del ser personal y de las
relaciones interpersonales. Pero ha negado la dimensión socio-política que
Mounier y los suyos atribuyeron a la persona como principio de la revolución de
las estructuras de la sociedad. En respuesta a algunas preguntas, declara ser
“animal apolítico” que se ha mantenido siempre al margen de la política y de
todo partido. En definitiva, la filosofía personalista no está enlazada
esencialmente “con corolarios sociales y políticos”. Es por lo que Nédoncelle
figura como teórico de esta corriente, y, siguiendo a Lacroix, se le designa
como el “metafísico del personalismo”.
Gabriel Marcel
Marcel es considerado como filósofo personalista, sobre todo porque insistió en
la revaloración de la realidad personal de cada hombre. Por eso dedicado a
estudiar de manera especial a la persona elaboró una serie de categorías que
reflejan la espiritualidad y el mundo interior de los hombres, como la
disponibilidad, la responsabilidad, el compromiso, la apertura, respuesta,
llamada, encuentro, y afirma que estas realidades están impregnadas en la
persona por la libertad, puesto que la persona se construye a si mis en el
camino de la vida en la libertad. Y en una de las categorías que dicho filósofo
se centro fue en la capacidad de recogimiento que hay en la persona, la
capacidad que la persona tiene de penetrar en su interior y así poder
trascender. Por último podemos decir que Marcel hace la diferencia que existe
entre el ser y tener, por eso criticaba al hombre contemporáneo por
preocuparse, sobre todo, por tener más, en vez de esforzarse por ser más. Ya
que esto lo único que hacía era agrandar su crisis de sentido, puesto que en
las cosas nunca se puede encontrar la plenitud existencial.
Tipos de personalismo
El personalismo político, se concibe, como el ejercicio “personal” del poder,
en el que el gobernante impone su propio arbitrio. La aproximación conceptual
a este fenómeno sociopolítico, derivada de la expresión de la pura voluntad del
gobernante, la encontramos en la tipología desarrollada por Carl Schmitt en su
obra La Dictadura (1968) en la que se distingue de un lado, la de tipo soberana
(el caso que nos ocupa) y la comisarial (aquella contemplada en la legislación y
sujeta o limitada en términos jurídicos).
Personalismo comunitario
Es la corriente que sigue de cerca de Mounier. Se caracteriza por:
Dar gran relevancia a la acción y a la transformación social;
No enfatizar el aspecto filosófico o académico
Personalismo dialógico: Agrupa a los que ponen especial énfasis en la
interpersonalidad como elemento clave en la construcción y en la interpretación
de la antropología. Su principal representante es Martin Buber
Conclusión
Al finalizar este trabajo sobre el personalismo hemos podido comprobar que el
personalismo es una corriente filosófica que estuvo su origen en el siglo XIX.
Bibliografía
https://es.wikipedia.org/wiki/Personalismo#Precursores
http://embajadores14.blogspot.com/p/personajes-principales