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Este documento analiza las dataciones radiocarbónicas realizadas en el valle de Hualfín, Catamarca, Argentina durante las últimas seis décadas y cómo los avances teóricos y metodológicos en datación radiocarbónica han afectado la interpretación de las cronologías arqueológicas.

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Universidad Nacional de Catamarca | El Hombre el Medio y sus Relaciones

SEIS DÉCADAS DE DATACIONES RADIOCARBÓNICAS DE LAS


CULTURAS AGROALFARERAS EN EL VALLE DE HUALFÍN,
CATAMARCA, ARGENTINA

41
Jorge Carbonari | Marta Inés Baldini | Roberto Huarte | María Carlota Sempé

UNLP | CONICET
[email protected]

PAG. 78 EL HOMBRE EL MEDIO Y SUS RELACIONES 2011


4
Introducción
El valle de Hualfín -Depto. Belén, Catamarca- es un valle longitudinal que
se desarrolla desde el Campo del Arenal al Norte hasta la Puerta de San
José al Sur con dirección meridiana.

Figura 1. Valle de Hualfín y localidades arqueológicas.

Fue habitado por comunidades que se adaptaron a la explotación de re-


cursos específicos y a un ambiente que no varió sustancialmente en los
últimos 3000 años, a pesar de determinados períodos -pequeña Edad de
Hielo- en los que hubo una agudización de la aridez en el área. En función
de esta permanencia de las condiciones fisiográficas en el tiempo, pode-
mos plantear que los distintos grupos humanos que lo habitaron tuvieron
un modelo andino semejante de explotación de recursos.
Podemos construir una secuencia cronológica absoluta de las manifesta-
ciones arqueológicas agro-alfareras para este valle porque contamos con
antecedentes de investigación desde la década de 1950.
El enfoque pionero de González (1959,1960) se centró en el estableci-
miento de los contextos culturales de esos asentamientos humanos y fue
un precursor en el uso de cronologías relativas y absolutas, obtenidas me-
diante excavaciones estratigráficas en sitios de ocupación pre-europeos. Fue
el iniciador de varios procesos fundamentales para la consolidación de la
Arqueología Argentina como una disciplina científica, primero dejó de lado
las interpretaciones del pasado que se basaban en materiales museísticos
descontextualizados, en base a los cuales se habían elaborado tipologías
cerámicas y en las crónicas históricas (absolutamente diacrónicas de esos
acontecimientos). Su segundo paso fue la construcción de la primera se-

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cuencia cronológico-contextual, basada en los primeros fechados radiocar- produjeron cambios en los fundamentos teóricos y aplicados de éste tipo
bónicos del país que fueron efectuados en laboratorios extranjeros. Un terce- de datación, que influyeron en el valor de las edades determinadas:
ro consistió en que las tipologías cerámicas elaboradas con colecciones de A.- Estabilidad vs fluctuación en la producción de 14C en la alta atmósfera.
museos dejaron de ser sinónimos de culturas para pasar a ocupar su lugar En los comienzos de la experimentación del método (fines de la década del
en las seriaciones relativas, basadas en las asociaciones contextuales. 40), se consideraba que la producción de 14C en la alta atmósfera había
Las dataciones 14C las obtuvo de muestreos en excavaciones de sitios sido constante a través del tiempo (Anderson et al, 1947), lo que en térmi-
de vivienda y los contextos se elaboraron en base a esos contenidos y nos cronológicos significaba que las edades 14C se transformaban directa-
su comparación con las seriaciones de tumbas realizadas sobre los 18 mente en edades calendarias, pues se suponía que la curva de la actividad
cementerios excavados por Weiser y Wolters (1920-1926) en ese valle. En 14
C a través del tiempo no se apartaba de la curva calendaria. Por ello, las
1975 pudo plantear la existencia de fases culturales para cada una de las edades 14C que fueron publicadas entre 1950 y 1976 eran acompañadas
culturas locales definidas en los períodos Temprano, Medio y Tardío cons- con la edad traducida a años calendarios AC / AD (Antes de Cristo / Anno
truyendo una secuencia maestra significativa para esa primera etapa del Dómini, respectivamente).
desarrollo arqueológico en el país, con metodologías aún vigentes (Gon- Como los anillos de crecimiento de los árboles conservan un registro anual
zález y Lagiglia, 1973, González y Cowgill 1975). El uso tan temprano de de la atmósfera del pasado, su datación con edad calendaria (= solar =
dataciones 14C para el valle nos permite analizar la historia del desarrollo y sideral) precisa, permitió comprobar que la generación de 14C en la alta
aplicación del método radiocarbónico en el país y en el mundo. atmósfera no era constante a través del tiempo, sino que fluctuaba (de
Seis décadas de dataciones aplicadas a la investigación arqueológica, en Vries, 1958). El estudio de árboles longevos, entre otros Pinus longaeva
las que se han sucedido grandes cambios teóricos, metodológicos, tecnoló- con ejemplares que han vivido más de 5000 años (Ferguson, 1968; Leavitt
gicos, estadísticos y probabilísticos en éste ámbito del conocimiento (Olsson, y Bannister, 2009), permitió determinar que las anomalías se extendían
2009; Povinec et al, 2009) han introducido una sucesión de diferentes for- durante el Holoceno. Esas fluctuaciones eran conocidas como “efecto de
mas de analizar estas cronologías absolutas (Tabla I). En las primeras cinco Vries” y, actualmente, como “variaciones seculares” ó “wiggles”. Recién en
décadas del siglo veinte, la cronología arqueológica se establecía emplean- 1976 en la 9ª Conferencia Internacional de Radiocarbono de Los Angeles y
do secuencias locales con cronologías relativas, en muchos casos basadas La Jolla (Berger y Suess, 1979) se resolvió discontinuar el uso del sistema
en estratigrafía, seriación y datación cruzada por contenido artefactual. edad calendaria AC/AD (en el original BC/AD) calculada por sustracción
Desde mediados del mismo, el descubrimiento y la aplicación de la datación del año cero o sea AD 1950 del valor de la datación en años AP (BP). Ya
radiocarbónica ó datación 14C (Libby, 1947; Libby, Anderson y Arnold, 1949; habían transcurrido 26 años desde los inicios de la aplicación del método
Arnold y Libby 1949, 1951), le permitió a la arqueología cuantificar las eda- de 14C y se habían informado miles de muestras de esa manera (Tabla 1:
des y crear escalas de tiempo en años, correlacionar secuencias entre regio- Estandarización de procedimientos).
nes sin limitación geográfica y compararlas con registros paleo-ambientales. El estudio de estas fluctuaciones seculares, que algunos investigadores (en-
En éste trabajo analizaremos las dataciones radiocarbónicas existentes tre ellos Libby) consideraron una amenaza hacia el método, abrió sin embar-
para el valle de Hualfín, comprendidas entre la década del 50 y la actua- go, nuevos campos de investigación, entre otros, el desarrollo de las curvas
lidad, observando como las etapas de desarrollo teórico y metodológico de calibración desde los trabajos pioneros de la década del 70 hasta el pre-
en el campo de las dataciones 14C (Tabla 1) pudieron haber influido en la sente. Actualmente se dispone de varias curvas de calibración para convertir
significación y comprensión de las cronologías arqueológicas. Nos introdu- edades radiocarbónicas convencionales en edades calibradas (calendarias).
ciremos en la problemática “asociación muestra-evento” como una aproxi- B.- Variaciones en la determinación del período de semidesintegración del 14C.
mación más a cronologías 14C más exactas y precisas en arqueología. El período de semidesintegración (T1/2) de un isótopo radiactivo, es el
intervalo de tiempo necesario para que el número de átomos iniciales se
Cambios sucedidos en los fundamentos teóricos del método de reduzca a la mitad. Éste concepto vincula la actividad 14C en función del
datación radiocarbónica tiempo transcurrido, es decir que transcurridos 5568 años se encontrará
En los sesenta años de desarrollo del método (~ 1950 AD a 2010 AD), se la mitad (50%) de los átomos de 14C iniciales (100%) y así sucesivamente.

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Se comprenderá entonces, que el valor más preciso posible del período de combustibles fósiles (ya iniciada la “revolución industrial”), que se incre-
semi desintegración del 14C es esencial para la determinación de edades. mentó fuertemente después de 1890 (ese efecto de dilución es conocido
Originalmente fue determinado en 5568 ± 30 años (Engelkemeir, Hamill, como “Efecto Suess”).
Inghran y Libby 1949), redondeado en 5570 ± 30 años. Posteriormente surgió otro problema: la cantidad de ácido oxálico NBS
En la 6ª Conferencia de Datación Radiocarbónica, Cambridge 1962 (Go- SRM-4990 para uso de los laboratorios de 14C se agotó hacia fines de la
dwin 1962), se adoptó el valor de 5570 ± 30 años, aunque se consideró década del 70, razón por la que fue necesario producir otro estándar. En
como la mejor estimación a posteriores determinaciones promediadas en la 10ª Conferencia Internacional de Radiocarbono, Bern/Heidelberg 1979
5730 ± 40 años (Mann et al 1961, Watt et al 1961, Olsson et al 1962) se presentó un nuevo ácido oxálico producido en el año 1977, y nominado
(Tabla I: Período de semidesintegración). como NBS-RM 49 (HOxII) (Stuiver, 1980).
El que no se haya utilizado éste último valor se debió a que muchas de las En la 11ª Conferencia Internacional de Radiocarbono reunida en Seattle en
miles de muestras se habían calculado con el valor 5568 ± 30 ó 5570 ± 30; 1982, se decidió hacer una corrección por la diferencia de actividad entre
adoptándose la decisión de que el viejo valor debía seguir siendo usado para el SRM-4990 y el RM-49 que es de 0.7459 y que deberá ser normalizado
cálculos normales de la edad y el nuevo valor solo para cálculos geofísicos. por fraccionamiento isotópico a – 25‰ (δ 13C = - 25 ‰) (Mann 1983). Ac-
Lamentablemente ésta resolución no fue respetada por todos los laboratorios. tualmente se utilizan los siguientes estándares contemporáneos: NBS-RM
C.- Búsqueda de un estándar contemporáneo de referencia. 49, sacarosa ANU, benceno marcado, GIN/HD-95, Carbonato 3 (C-3 IAEA).
Para medir la actividad 14C de una muestra, un laboratorio de datación D. Fraccionamiento isotópico y corrección de las dataciones 14C por ese factor.
debe determinar 3 parámetros: Se conoce como “fraccionamiento isotópico” a la modificación de la abun-
1. una muestra patrón que sea un estándar contemporáneo de referencia, dancia isotópica del carbono cuando se forman los compuestos, respecto
con una actividad 14C de la atmósfera contemporánea (considerada 100 % de su abundancia en la atmósfera.
de 14C moderno = 100 pCM). La moléculas de dióxido de carbono atmosférico poseen tres pesos mole-
2. una muestra que no posea actividad de 14C denominada muestra de culares diferentes porque tienen átomos de carbono con pesos y concen-
Fondo (background) considerada 0 % de 14C moderno. traciones diferentes: 12CO2 (peso 44) 99,9%, 13CO2 (peso 45) 0,1 % y
3. medir la actividad de la muestra incógnita. 14CO2 (peso 46) 1 x 10-10 %.
Este procedimiento sirve para discriminar la actividad neta de la muestra, En el proceso de Fotosíntesis los vegetales toman preferentemente 12CO2,
de la actividad total medida (actividad total medida – actividad del fondo) porque las enzimas de los seres vivos “discriminan” negativamente las mo-
y calcular en años la actividad de la muestra respecto de la actividad del léculas que tienen los isótopos pesados y preferentemente “escogen” las
estándar contemporáneo de referencia. que tienen el isótopo más liviano. De manera opuesta, la concentración de
Originalmente, como muestra contemporánea de referencia, los laboratorios los isótopos pesados en el bicarbonato de los océanos y en el carbonato de
usaban para medir la actividad del 14C existente en el reservorio atmósfe- las valvas de moluscos es más alta que en el CO2 atmosférico.
ra actual, anillos de árboles dendrodatados, de edad histórica cercana a Se deben corregir las dataciones por éste factor porque, el “fraccionamien-
nuestros días. Para reemplazar todos los estándares locales de anillos de to” que ocurre en la naturaleza provoca corrimientos de una magnitud des-
árboles, en la Conferencia de 14C reunida en Groningen (1959) se adoptó de 0 años o cercano a 0 años 14C (árboles, carbón vegetal, etc) llegando
como estándar contemporáneo de referencia un ácido oxálico provisto por hasta 400 años 14C más viejos (valvas de moluscos marinos, corales, etc),
la National Bureau of Standard, USA NBS SRM-4990 (conocido actualmente afectando más la edad 14C de las muestras históricamente más recientes
como HOxI) con las siguientes características: se considera a 1950 como (Lerman, 1973). A 27 años de los inicios de la aplicación del método, Stui-
año cero. El valor del estándar del 95% de su actividad en 1950, normaliza- ver y Polach (1977) expresaban que “era fuertemente deseable” que los
do por fraccionamiento isotópico δ 13C -19‰ (Craig, 1961). (Tabla 1). laboratorios corrigiesen por δ 13C la edad 14C de las muestras, ya sea por
Se usó el 95% y no el 100 % de la actividad para el año 0 = 1950 AD en medición o por estimación de su valor de acuerdo a tablas (Tabla 1: Frac-
razón de dos motivos: a. Se igualaba el valor de la actividad 14C con están- cionamiento isotópico).
dares soviéticos de anillos de árboles de aproximadamente 1890 AD; b. Se E.- Objetivo fundamental: la estandarización de procedimientos.
minimizaba el efecto de dilución del 14C en la atmósfera por el uso de los En el 12 Nobel Symposium (Olsson, 1970) se resolvió que las edades 14C

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se dieran a conocer como años 14C AP = años 14C antes del presente (en el Significando que la Edad determinada tiene el 68 % de probabilidad que
original 14C years BP), calculadas con el período de semi desintegración de se encuentre dentro de los límites fijados por ese error y existe el 32 % de
5568 años y el 95% de la actividad del ácido oxálico NBS-4990 en 1950, probabilidad que la edad se encuentre fuera de ese ámbito. En síntesis,
con δ 13C -19‰. No estarán corregidas por variaciones seculares y se de- cada edad 14C fue normalizada siendo expresión de las condiciones dadas
nominarán “edades radiocarbónicas convencionales”. Debemos hacer no- por el consenso internacional. (Tabla 2).
tar que ésta estandarización de procedimientos surge viente años después Debemos ser cuidadosos a la hora de comparar dataciones efectuadas en
del inicio de la aplicación del método de 14C. distintos momentos históricos y de laboratorios diferentes, porque pueden
Stuiver y Polach (1977) al efectuar una síntesis posterior de los procedimien- haber sido informadas edades 14C calculadas con otros valores tanto del
tos acordados por convención, propusieron una nueva estandarización de estándar contemporáneo de referencia como del período de semidesinte-
procedimientos para evitar ambigüedades. La misma comprendía el uso de gración del 14C.
muestras patrón (estándar), cálculo matemático-estadístico de la edad, co-
rrecciones (por fraccionamiento isotópico y efecto de reservorio) y cómo los El proceso cultural del valle del Hualfín hoy
laboratorios de datación debían informar las edades. Esta segunda insistencia Retomando los conceptos elaborados por González (1950, 1955, 1975)
en la estandarización de procedimientos se hace 27 años después del inicio de Periodo Temprano, Medio y Tardío para la región valliserrana del NOA,
de la aplicación del método (Tabla 1: Estandarización de procedimientos). que enfatiza los procesos culturales previos al Horizonte Medio, los pos-
teriores al mismo y anteriores a la expansión del Horizonte Tardío (Rowe,
Metodología 1970), actualizamos su secuencia maestra a partir de su revisión, suman-
Para analizar los fechados del Valle del Hualfín procedimos a recopilar en do nuevos aportes. Investigaciones recientes de Sempé y Salceda (2005)
forma detallada las dataciones 14C existentes, desde la información interna en la zona de Azampay, dan cuenta de nuevos hallazgos y fechados que re-
y la expresión de los resultados de los laboratorios de datación involucra- miten a épocas más tempranas y coinciden con los obtenidos para el sitio
dos hasta la información provista por la literatura arqueológica. Río Diablo excavado en 1969 por González, revalorizando datos que según
La principal fuente de recopilación respecto de la operatoria interna de la información con que se contaba en ese momento fueron desechados.
los laboratorios de datación fue inicialmente American Journal of Science
(Radiocarbon Supplement, años 1959 y 60) y posteriormente (año 1961) Período Inicial. Incluye las fases del valle del Hualfín:
hasta nuestros días, la revista Radiocarbon. De ellas se extrajo informa-
1-Río Diablo de Condorhuasi
ción analítica en el momento histórico en que se efectuaron las dataciones
Está caracterizada por sitios de entierro y de vivienda. El hallazgo de la in-
14
C involucradas en este trabajo (Tabla 3).
humación de dos individuos, uno de ellos con máscara de piedra, en el ce-
Luego, las estandarizamos de acuerdo a la convención internacional de
menterio Cardón Mocho de Azampay y un nivel de fondo de vivienda, en el
consenso empleada en la actualidad: las edades 14C se darán a conocer
sitio Río Diablo de La Ciénaga, sellado por una capa de 30 cm de espesor
como años 14C antes del presente = años 14C AP (en el original 14C years
de un sedimento areno-arcilloso verdoso estéril culturalmente, que cubre
BP) adoptando como año cero el año 1950 AD; calculadas con el período
la región. Por encima se encuentran los niveles de ocupación de La Manga
de semidesintegración del 14C de 5568 años (5568 years Half-life) y el 95%
y más arriba de Aguada. A los mismos se agregan 24 tumbas exhumadas
de la actividad del ácido oxálico NBS en 1950 (SRM-4990 = HOxI) como
por Weisser (ms) en La Ciénaga, Aguada Orilla Norte, Las Barrancas y La
estándar contemporáneo de referencia normalizado por δ 13 C = -19,3 ‰
Hoyada de Corral de Ramas, donde no hay coexistencia con materiales de
u otros estándares contemporáneos con actividad equivalente o normali-
la Fase La Manga.
zada. Las edades informadas están corregidas por fraccionamiento iso-
2- La Manga (Ciénaga I).
tópico (δ 13C). Estas edades son denominadas Edades Radiocarbónicas
En Azampay, los esqueletos del cementerio al pié de la loma del cardón
Convencionales (a diferencia de las edades radiocarbónicas, que no están
Mocho son contemporáneos de los sitios correspondientes a la fase La
sujetas a corrección alguna). (Olsson, 1970:17; Stuiver y Polach, 1977). La
Manga de la localidad de La Ciénaga. A la misma se suman ocho tumbas
fórmula de consenso también se extendió a la expresión de los resultados:
con ese contexto, procedentes de diversos cementerios de dicha localidad
Edad ± error = Edad ± 1σ

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y una novena encontrada en La Aguada Orilla Norte. Las diferencias esti- se fundamenta en la evidencia aportada por una serie de estructuras con-
lísticas entre la cerámica La Manga y las pertenecientes al Ciénaga II (fase temporáneas ubicadas la localidad de La Ciénaga (sitio 10) a las que se
Guiyischi) de González (González y Cawgill, 1975) y su no coexistencia en suman un centenar de inhumaciones del cementerio de La Aguada Orilla
ninguna tumba ni piso de ocupación, ameritan considerar que podría tra- Norte y otras de los cementerios 5, 5a y 8, de La Ciénaga, ubicados éstos
tarse de dos entidades culturales diferentes, lo que estaría avalado por la últimos en las inmediaciones del citado sitio.
diferencia en la cronología. Los fechados marcan una continuidad de asentamiento en el lugar de cerca
de una centuria, aproximadamente unas cinco generaciones de pobladores de
Período temprano acuerdo al promedio de vida estimado para la época (Salceda y Sempé, 2005).
La consideración de un Período inicial en la secuencia agroalfarera del Esta fase en sus momentos finales está representada en la zona del Shincal,
valle nos permite retomar la nomenclatura de período Temprano propues- al sureste del valle de Hualfín. Allí el sitio Loma Larga, en la margen izquierda
to por González (González y Cawgill, 1975), restringiendolo a las antiguas del rio Quinmivil (González 1998), asocia a las estructuras habitacionales la
fases II y III de La Ciénaga. cerámica Aguada Pintada más tardía, relacionada desde el punto de vista
1-Guiyischi (Ciénaga II) estilístico a la del sector meridional de la Aguada (sensu González 1998).
La diferenciación realizada se basa en rasgos estilísticos; es escasa o está
ausente la decoración figurativa, predominando la decoración realizada Periodo Tardío
con la técnica del peine y los motivos geométricos. No hay fechados ra- Fase Agua Verde
diocarbónicos para la misma, pero en el valle de Abaucán en el sitio de Representada por sitios con materiales correspondientes a la entidad
Costa de Reyes, los niveles donde están presentes estos tipos cerámicos “Hualfín”, que fuera definida por González en base a resultados de ex-
corresponden al siglo V d. C. aproximadamente (M 1638). cavaciones de un entierro en Quillay en 1952 y los sitios de vivienda de
2-Casas Viejas (Ciénaga III) Agua Verde excavados en 1969 (González, ms) y que cuentan con datacio-
Se definió en función de las tumbas correspondientes a cementerios I a nes absolutas (Baldini L., Baldini M. y Sempé, 2010, idem 2011 en este
XIV de La Cienaga, excavadas por Weisser en la década de 1920. Se ca- volumen) complementados por sitios de entierros excavados por Weisser
racterizan por un contexto cerámico con decoración de líneas de círculos (1927 ms). La denominamos como fase cultural porque representa un
en los bordes acompañando a motivos geométricos y figurativos. A esta rompimiento respecto a la anterior Aguada y posterior Belén.
diferenciación en la esfera funeraria se agregan los niveles de ocupación Los sitios de ocupación de Agua Verde carecen de mezcla de materiales
más tempranos excavados en el sitio Agua Verde de la Puerta de Corral Aguada o Belén. Lo que se reafirma en los cementerios excavados (Weis-
Quemado, con contextos cerámicos semejantes a los de las citadas tum- ser ms) donde, las urnas Hualfín aparecen solas y aisladas.
bas. Esta fase puede haberse iniciado con anterioridad a la llegada de la
ideología Aguada y ser contemporánea de la fase Barrealito de Azampay. Fase Belén
La tradicional secuencia tripartita de González (1955 y 2011 en este volu-
Período Medio men) actualmente no se sostiene en función de las nuevas evidencias ob-
El período Medio fue subdividido en dos fases (Sempé y Baldini 2002 y 2004), tenidas en las excavaciones realizadas por Sempé y Balesta en el Hualfín
en función de los fechados de sitios de ocupación y la relación contextual de desde 1978 a la fecha. (Sempé, 1997, 2005, (Sempé y González, ms y 2007
éstos con los contextos de las tumbas clasificadas como Aguada en el cemen- y Balesta-Zagorodny y colaboradores (2011) y Wynveldt (2010). González
terio Aguada Orilla Norte (Sempé y Baldini, 2005; Sempé y Salceda 2005) la había interpretado con el criterio de una evolución del patrón de asen-
Esta subdividisión se legitima con los fechados y excavaciones de sitios tamiento, desde recintos dispersos hasta aldeas sobre lomas de carácter
de ocupación realizados tanto en Hualfín como en el valle colindante de defensivo. Sin embargo, la información actual tanto cronológica como de ex-
Abaucán (Sempé y Baldini, 2005), a los que se agregan 58 tumbas del cavación, demuestran que el patrón de asentamiento de pueblos defensivos
cementerio Aguada Orilla Norte y otras de los cementerios de La Ciénaga, sobre lomas y recintos dispersos al pie se manifiesta desde los inicios de la
que contienen contextos cerámicos Ciénaga-Aguada. cultura Belén; razón por la cual las fases I y II deben fusionarse en una sola.
El momento posterior -Fase Orilla Norte- tiene carácter exclusivo Aguada,

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Período de influencia incaica Colorado, Cerro Colorado de La Ciénaga de Abajo, Ischanga y otros sitios
Fase Shincal excavados en diferentes oportunidades por González, Sempé, Balesta y co-
El momento de contacto Belén-Inca, anteriormente Belén III (Gonzalez y Cowgill, laboradores: (González, 1957, 1959, 1960,González y Lagiglia, 1973; Gon-
1975), es válido que sea separado como fase cultural para el valle de Hualfín zález y Cowgill 1975; González y Sempé, 2007; Sempé, 1981,1998 y 1999a
por sus implicancias respecto a la desestructuración de la cultura Belén. y b; Sempé, Balesta y Zagorodny, 1999; Sempé, Salceda y Méndez, 1999;
Los fechados Tx 990 y 991 que ubican al Belén III en una fecha cercana Sempé, Salceda y Maffia, 2005; Raffino 2004; Balesta y Zagorodny 2010).
al 800 de la Era son contradictorios con el contexto de las habitaciones Analizaremos las dataciones 14C existentes. La información arqueológica y
excavadas en El Eje de Hualfín donde se asocian cerámicas Belén y Santa- cronológica necesaria proviene de la bibliografía arriba citada y de la base
mariano, Fases IV y V, contemporáneas al momento incaico en el Valle de de datos del Laboratorio de Tritio y Radiocarbono (CIG-LATYR, CONICET-).
Santa María. En el Hualfín los sitios incaicos con asociación Belén presen-
tan fechados envejecidos, que fueron interpretados por Lynch (Tesis UNLP, Primer aspecto: análisis de la naturaleza de la muestra y de la naturaleza
2010) como resultado del uso de maderas más antiguas, lo mismo debió de la asociación.
ocurrir en el caso de El Eje. Las muestras para datación deben provenir de contextos arqueológicos
En el Shincal (Raffino et al, 2004) los fechados realizados son coherentes con claramente determinados. Los materiales orgánicos que se encuentren en
el relato existente en la documentación histórica colonial sobre las épocas an- los mismos pueden presentar diferentes grados de confianza para su uso
teriores al momento hispánico, respecto de la llegada de los Incas al Tucumán. con fines cronológicos; ya sea por características inherentes a su naturale-
za y por el grado de certeza en su asociación.
Período Hispano indígena En una primera aproximación, los objetos asociados dentro de un mismo
Corresponde a la época de los primeros asentamientos españoles en el depósito sedimentario son aquellos que han sido sepultados al mismo
área (Londres de Quinmivil) y las guerras de rebelión indígena con los alza- tiempo (contexto de depositación). En un siguiente paso deben pertenecer
mientos calchaquíes (1562), diaguitas (1630) y la rebelión de Bohórquez al mismo contexto arqueológico, es decir, a materiales que son producto
(1659) en el NOA. Dos fechados procedentes del Shincal, realizados sobre del asentamiento de una sociedad en un momento dado. Aún así, estas
hueso de Bos taurus (Raffino op cit), señalan su continuidad en la época condiciones son insuficientes para asegurar, desde el punto de vista geo-
Hispano-indígena. cronológico, que: 1) todos los restos orgánicos del contexto arqueológico
tengan la misma edad; 2) la edad absoluta y la edad calibrada corresponda
Análisis de las Edades Radiocarbónicas de las culturas agro-alfa- a la edad verdadera (edad calendaria) de ese contexto (Carbonari 1994).
reras del Hualfín En otro trabajo discutimos una aproximación a ésta concepción referida al
En la secuencia cronológica elaborada para el valle de Hualfín es necesario sitio Choya 68 (Baldini et al, 2002).
tener en cuenta que entidades como La Ciénaga, La Aguada, Condorhuasi, Greco (2005) analiza las edades 14C de una localidad arqueológica (Rincón
Azampay, Hualfín, Puerta del Corral Quemado, etc. son localidades arqueoló- Chico), con respecto a: información estratigráfica, características de cada
gicas de varios kilómetros de extensión. Las mismas incluyen diversos sitios muestra, grados de certeza de las asociaciones e información taxonómica,
arqueológicos, que pueden ser uni o multicomponentes, por lo que hay que destacando tipo de concentración en ítems como: carbones dispersos en
diferenciarlos en la interpretación de los fechados y de la secuencia. pisos de ocupación; carbones concentrados en pisos de ocupación; carbo-
Por ejemplo, en la localidad de La Ciénaga, de más de 10 km de extensión, nes dispersos en sedimento; fogones; restos óseos en tumbas no articula-
los sitios que se conocen son los 14 cementerios excavados por Weisser dos; entierro en urna funeraria y demás.
en la década de 1920 (Balesta y Zagorodny, 2005, Sempé y Baldini, 2007, Existe una premisa esencial para la aplicación de la datación radiocarbó-
Sempé y Salceda, 2005). A estos primeros trabajos arqueológicos se agre- nica en arqueología: la edad de muerte de todo material orgánico utilizado
gan excavaciones estratigráficas en sitios de vivienda pertenecientes a las como muestra siempre será mayor que su edad de uso.
fases antedichas, reconocidas para el valle en las orillas de los ríos Diablo, Está en la investigación arqueológica propiamente dicha intentar cuanti-
La Manga, Guiyischi y Quillay, además de las aldeas ubicadas en Cerrito ficar la diferencia entre edad de muerte/edad de uso y utilizar aquellos

PAG. 90 EL HOMBRE EL MEDIO Y SUS RELACIONES 2011 Seis décadas de dataciones radiocarbónicas de las culturas agroalfareras en el Valle de Hualfín, Catamarca, Argentina PAG. 91
materiales que minimicen esa diferencia (Waterbolk, 1983). A modo de La máxima diferencia se da entre las muestras U 153, U 154 y U 155
ejemplo, en los inicios de la aplicación del método era práctica común el (Laboratorio de Radiocarbono de Uppsala, Suecia), porque utilizaron un
uso casi exclusivo de carbón vegetal como material para datación, selec- estándar contemporáneo de referencia diferente del HOxI. Éste laborato-
cionandose los fragmentos de mayor tamaño. rio informó posteriormente que esas edades calculadas con un estándar
Sabemos que éste criterio de muestreo puede provocar significativas di- contemporáneo propio, debían ser corregidas para adecuarlas al estándar
ferencias entre edad 14C (edad de muerte del vegetal) y edad de uso del adoptado por convención (Olsson 1961, p 81) adicionando a las edades
material para combustión (edad verdadera en una investigación arqueoló- informadas 135 ± 35 años. Ésta corrección pasó inadvertida para los ar-
gica), pudiendo detectarse una tendencia a que la edad 14C resulte “enve- queólogos argentinos.
jecida” respecto de la edad verdadera del contexto. Un caso independiente de los anteriores es la muestra UCLA 785B. Como
Es posible que la dispersión cronológica que se observa entre algunas desconocemos la especie vegetal que se utilizó para la manufactura de la
muestras sea debida a éste fenómeno y no al lapso abarcado por una fase cestería usada como muestra para datación y éste laboratorio la informó sin
cultural. Incluso es posible datar consecutivamente fragmentos de carbón corregir, estimamos dos edades 14C convencionales, corregidas por variacio-
extraídos de un fogón arqueológico y en esa serie de dataciones obser- nes en δ 13C entre -20‰ y -12‰, estableciendo así los límites máximos
var importantes diferencias en sus resultados porque ese tipo de muestra de variación posible de ese factor en ese tipo de vegetales. Surgen así dos
(carbón de fogón) no debe ser considerada homogénea desde el punto de edades para ésta muestra (1015 ± 80 años 14C AP y 1135 ± 80 años 14C AP)
vista cronológico. Ésta cuestión encierra una extensa problemática, que que son estadísticamente indistinguibles y refieren al mismo evento cultural.
sigue teniendo actualidad, especialmente respecto a la atención cuidado- En los primeros pasos, González (1959,1960) envió muestras a diferentes
sa prestada a los micro-contextos y a los rasgos arqueológicos bien defini- laboratorios a fin de comparar los resultados obtenidos, siendo una forma
dos (Boaretto 2009). El empleo de material óseo humano proveniente de incipiente de intercomparación, muy alejada en el tiempo de la actual eva-
sepulturas a partir de 1995 por uno de los coautores (Sempé, Salceda, luación de estándares internacionales inter-laboratorios, pero evidencian-
Méndez, 1999; Sempé, Salceda, Desántolo, 2005) provee mayor solidez a do una actitud pionera de éste investigador al respecto. Comparó algunas
la construcción de cronologías para éste valle pues elimina errores atribui- dataciones de dos modos: 1) una misma muestra datada por diferentes
bles a asociación muestra-evento y a diferencias significativas entre edad laboratorios y 2) dataciones en diferentes laboratorios de muestras de un
de corte y edad de uso de tallos, a su preservación y posible reutilización mismo sitio arqueológico, del mismo contexto.
en ambientes árido/semiáridos. Al primer caso podría corresponder la muestra U 153 (795 ± 80 años 14C
AP corregida posteriormente por el laboratorio de Uppsala y en éste trabajo
Segundo aspecto: análisis de la estandarización de la información. en 930 ± 115 años 14C AP) comparada con la Y 559 (590 ± 50 años 14C).
Como ya expresamos toda la información cronológica disponible se aproxi- Es obvio que las edades son distinguibles estadísticamente, por lo tanto
mó a la fórmula estandarizada de acuerdo a Olsson (1970:17) y Stuiver y tendrían que expresar eventos diferentes, situación que no es posible de
Polach (1977) de amplio consenso entre los laboratorios de 14C hasta la una misma muestra.
actualidad. De ésta manera todas las dataciones 14C tendrán el mismo Podemos considerar algunos aspectos para lograr explicar más claramen-
significado en lo que se refiere exclusivamente a la información provista te ésta discordancia: 1) disponemos de dos fuentes de información: en
por un laboratorio de datación. González (1959: 189) se encuentra la aclaración que la Y 559 proviene de
En la tabla II se detallan las dataciones analizadas en éste trabajo con una viga de sostén de techo en parte carbonizada y el resto de la madera
información aclaratoria. Como muchas de las edades suministradas en estado de descomposición, aunque solo el carbón fue enviado para
por los laboratorios de datación estaban expresadas en la forma Eda- datación (González 1959: 185). 2) Posteriormente envía para datación la
des Radiocarbónicas, en la 6ª columna las informamos de acuerdo al muestra U 153 que estaba compuesta por fragmentos de carbón en bue-
consenso,transformadas en Edades 14C Convencionales. nas condiciones de preservación. Esto refleja que la muestra no había sido
Aplicando ésta corrección, podemos observar algunas diferencias en las homogeneizada previo al envío para su datación y la observación macros-
edades, respecto de las citadas en la bibliografía arqueológica que se han cópica expresaba diferencias de preservación entre ambas. Esta podría
usado tradicionalmente. ser una causa. Otra causa, que se desprende de la lectura de González

PAG. 92 EL HOMBRE EL MEDIO Y SUS RELACIONES 2011 Seis décadas de dataciones radiocarbónicas de las culturas agroalfareras en el Valle de Hualfín, Catamarca, Argentina PAG. 93
(1960: 143) es que, al parecer, ambas muestras fueron extraídas de la programas de calibración con bases de datos sustancialmente diferentes,
misma habitación pero de diferentes vigas de sostén de techo que estaban CALIB y OxCal respecto de CalPal, por ejemplo.
carbonizadas. Si éste fuera el caso, se trataría de dos muestras indepen- Por lo expresado anteriormente se puede ver que la metodología radiocarbó-
dientes porque procederían de dos tallos de edades diferentes. nica ha tenido un desarrollo sostenido, tanto teórico como practico, llegando
Así adicionamos otros factores para explicar la diferencia, en donde la reu- en la actualidad a estar en condiciones de emplear aceleradores de partícu-
tilización de estas vigas o las diferencias en edad de estos tallos no puede las combinados con espectrometría de masas (AMS) que hacen posible la
ser descartada. determinación de edades con tamaños de muestras de mg de carbón con la
Las dataciones de Cerrito Colorado constituyen un caso de dataciones del misma precisión y exactitud que la convencional, espectrometría de cente-
mismo sitio en diferentes laboratorios y diferentes muestras. La muestra lleo líquido. Esta, a su vez, ha avanzado en versiones de equipamiento LL y
U 154 (715 ± 115 años 14C AP) proviene de un fogón en el piso de ocupa- Ultra LL que mejoran las anteriores condiciones de medición.
ción de la habitación 3. De otro sector de la misma habitación proviene En contrapartida la variable cronológica en la investigación arqueológica,
la muestra Y 560 (240 ± 60 años 14C AP). La L 476C (400 ± 70 años 14C no ha mostrado avances significativos ni acompañó los cambios que el de-
AP) con carbón de fogón en el piso de ocupación de la habitación 8. Las sarrollo de las metodologías de datación han exhibido. Comparativamen-
dos últimas muestras de habitaciones diferentes, son estadísticamente in- te al desarrollo que ha tenido la teoría y metodología 14C, la investigación
distinguibles, por lo tanto pueden referir al mismo evento. La edad 14C de arqueológica efectúa análisis cronológicos prácticamente excluyendo en
U 154 es distinguible estadísticamente. Pueden referir tanto a diferentes su consideración esos cambios y emplea mecánicamente resultados y pro-
edades de muerte de los vegetales, como a diferencias en la naturaleza de gramas de calibración.
la asociación de las muestras. El análisis interdisciplinario realizado para el Hualfín, al tomar en conside-
En el tercer conjunto de muestras, la U 155 (1315 ± 115 años 14C AP), L ración las problemáticas metodológicas arriba citadas, pone en evidencia
307 (1130 ± 90 años 14C AP) y P 343 (1210 ± 54 años 14C AP) provenientes los factores que pudieron estar involucrados en la recolección del carbón
de carbones de fogones en pisos de habitación del sitio 10 de La Ciénaga, y por otra parte, reafirma la continuidad de la ocupación humana a través
los tres resultados son estadísticamente indistinguibles y se encuentran del tiempo.
dentro del mismo contexto cultural. Estas tres dataciones posibilitan con-
siderar que los errores tanto de la naturaleza de las muestras como de la Agradecimientos
naturaleza de su asociación queden minimizados. El incremento de edad A Florencia Mari por la lectura crítica del manuscrito y por sus comentarios muy
en las muestras de Uppsala puede ser visto también, como una tendencia valiosos al respecto. A Andrea Di Bastiano y Adrián Perla por su dedicación en
de éste laboratorio a sobreestimar la actividad del estándar contemporá- las tareas de tratamiento de las muestras para datación 14C en el LATYR.
neo de referencia (HOxI ó equivalentes).

Reflexiones a modo de conclusión


Han transcurrido 60 años desde los inicios de las dataciones 14C hasta
nuestros días. Hemos intentado describir muy brevemente algunas de las
etapas de desarrollo de ésta metodología con la finalidad de expresar los
profundos cambios que se sucedieron simultáneamente a su aplicación.
Esto ha sido necesario para alertar a los investigadores interesados en
estas temáticas, que se debe tener precaución, tanto en éste como en
otros métodos, al usar sus resultados (dataciones) desprovistos de la in-
formación adicional imprescindible para establecer sus interpretaciones.
Ejemplo de todo esto es considerar a las edades 14C y a las edades 14C
convencionales como iguales. El error se incrementa cuando de manera
indiferenciada las calibramos y aumenta más todavía cuando se emplean

PAG. 94 EL HOMBRE EL MEDIO Y SUS RELACIONES 2011 Seis décadas de dataciones radiocarbónicas de las culturas agroalfareras en el Valle de Hualfín, Catamarca, Argentina PAG. 95
TABLA 1 TABLA 2
PERÍODO TEMPRANO

Calibración AC/AD x- - - - - - - - - - - - - - - - - -------------------- SITIO LAB FASE O PERIODO AUTOR Edad 14C Edad 14C Con- Muestra
vencional
VIRI x--------- Río Diablo Tx 981 Fase Diablo González 2490 ± 80 2490 ± 80 ● Carbón de
Programas de FIRI x------- S1 sondeo fogón
Calibración TIRI x-------- 1
Internacional QAP x------
ICS x------- Az. Cardón LP 1519 Fase Diablo Sempé ------------ 2490 ± 60 Oseo hu-
Mocho Tumba áscara mano
Sistemas AMS x---------------------------------------------- Az. Cardón LP 2162 Temprano inicial Sempé ------------ 2220 ± 60 Oseo hu-
de LSC x------------------------------------------------------------ Mocho S2 mano
Medición CP x-------------------------------- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - núcleo I
Az. Cardón LP 2178 Temprano inicial Sempé ------------ 2020 ± 60 Oseo hu-
Estandarización
Mocho S 2 mano
de x---------x-------------------------------------------------
núcleo IV
Procedimientos
Río Diablo T 903 Fase Diablo González ------------ 2140 ± 70 Carbón de
Fraccionamiento x------------------------------------------------ nº 2 fogón
Isotópico Az. Cardón LP 2166 Temprano inicial Sempé -------------- 2000 ± 60 Oseo hu-
Mocho mano
Estándar Con- x-------------------------x--------------------------------------------------
temporáneo R. Río Diablo Sm 1321 Fase Diablo González 1853 ±166 1850 ±170 ● Carbón de
nº 2 Capa 1 fogón
Período de Semi- 5730----------------------------------------------------------------------- La Manga Tx 983 Fase La Manga González 2230 ± 80 2230 ± 80 ● Carbón de
Desintegración 5568---------------------------------------------------------------------------------------- S 4 nivel fogón
2 CB
Inicios de aplica- x--------------------------------------------------------------------------------------------
La Manga Tx 982 Fase La Manga González 2120 ± 80 2120 ± 80 ● Carbón de
ción
S 4 Nivel fogón
Años AD 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010
2 CA
Laboratorios que U SM Tx Az. Cardón LP 2178 Temprano inicial Sempé -------------- 2020 ± 60 Oseo hu-
analizaron las L Y UCLA T AC LP----------------------------------
Mocho sitio mano
muestras de 2 núcleo IV
Hualfín. P Lu
La Manga T 902 Fase La Manga González -------------- 1980 ± 70 Carbón de
ANU nº 3 fogón
TABLA 1I : Desarrollo ~ 1950 AD – 2010 AD del método de datación radiocarbónico con los Río Diablo Tx 988 Fase La Manga González 1810 ± 88 1810 ± 90 ● Carbón de
diferentes momentos históricos en que los laboratorios efectuaron las dataciones 14 C Sitio 3 fogón
analizadas en éste trabajo.
La Manga UCLA Fase La Manga González 1680 ± 80 1680 ± 80 ● Carbón de
U: Uppsala L: Lamont SM: Mobil Oil Corp. Y: Yale P: Pennsylvania Tx: Texas T: Trondheim Sitio Yi 785A fogón
UCLA: California Univ. Lu: Lund ANU: Australian Nat. Univ. AC: INGEIS LP: La Plata Agua Ver- Tx 986 Fase Casas Viejas González 1490 ± 60 1490 ± 60 ● Carbón de
ICS: Internacional Collaborative Study QAP: Quality Assurance Program TIRI: Third Internacional de nº5 S fogón
Radiocarbon Intercomparizon FIRI: Fourth Internacional Radiocarbon Intercomparison VIRI Fifth 1-capa 2
International Radiocarbon Intercomparison. Agua Tx 985 Fase Casas Viejas González 1450 ± 70 1450 ± 70 ● Carbón de
CP: contador proporcional LSC: espectrometría de centelleo líquido AMS: espectrometría de masas Verde S 5 fogón
Con acelerador. s 1, C 1
Agua T 904 Fase Casas Viejas González ----------- 1400 ± 70 Carbón de
Verde S 1 fogón
sondeo1

PAG. 96 EL HOMBRE EL MEDIO Y SUS RELACIONES 2011 Seis décadas de dataciones radiocarbónicas de las culturas agroalfareras en el Valle de Hualfín, Catamarca, Argentina PAG. 97
PERÍODO MEDIO OTROS SITIOS BELÉN
Barrea- LP 587 Fase Ba- Sempé ------------- 1430 ± 60 carbón Eje Hualfín Tx 991 Belén González 1090 ± 1090 ± Carbón
lito Azam- rrealito de fogón recinto 72 II-III 60 60 ● de fogón
pay R.3 Eje Hualfín Tx 990 Belén González 1040 ± 1040 ± Carbón
Río Diablo, Lu 370 Fase Ba- González ------------ 1410 ± 50 Carbón recinto 37 II-III 70 70 ● de fogón
sitio 3, n 3. rrealito de fogón Eje Hualfín Lu 371 Belén III González ----------- 520 ± 50 Carbón
La Ciéna- P 343 Fase González 1210 ± 1210 ± Carbón = recinto 72 de fogón
ga sitio 10 AON 54 50 ● L 307 C Colorado AC 0364 Belén II Sempé ------------ 760 ± 90 Maíz que-
La Ciéna- U 155 Fase González ------------- 1180 ± 80 Carbón Ciénaga mado
ga sitio 10 AON 1320 ± de fogón Abajo
120 ╩ = L 307 Ciénaga de LP 1822 Belén Balesta ----------- moderno carbón
La Ciéna- L 307 Fase González 1130 ± 1130 ± Carbón Abajo R.1 en olla
ga sitio 10 AON 90 90 ● de fogón Corral de U 153 Belén González ------------ 795 ± 80 Viga
Loma LP Fase Sempé ------------- 920 ± 90 □ Huesos Ramas 930 ± Techo =
Larga 2319 AON camélidos R1 115 ╩ Y559
El Molino Tx 989 Belén II González 930 ± 70 930 ± Carbón
PERÍODO TARDÍO habta- 70 ● de fogón
ción 68
Quillay UCLA Fase González 935 ± 80 1015 ± 80 ► cestería Corral de Y 559 Belén I González 590 ± 50 590 ± Viga
785B Hualfín 1135 ± 80 ► Ramas 50 ● techo =
Agua Ver- ANU Fase González ------------- 850 ± 80 Carbón recinto 1. U153
de nº 1 445 Hualfín de fogón Habita- LP 2135 Belén Balesta ----------- moderno carbón
Agua Ver- Lu Fase González ------------ 840 ± 50 Carbón ción 2,
de nº 2 369 Hualfín de fogón 40.50 cm
Agua Ver- Sm Fase González 619 ± 52 620 ± 50 ● Carbón Carrizal LP 1250 Belén III Sempé ----------- 310 ± 60 Madera
de nº 5 1320 Hualfín de fogón de Az. R 1 de poste
Cerrito LP 2287 Belén II González ----------- 360 ± Carbón
Colorado 90 ● de fogón
LOMA DE LOS ANTIGUOS DE AZAMPAY recinto 3

Recinto 3 LP 1039 Belén Sempé ------------ 350 ± 40 carbón Cerrito L 476C Belén II González 400 ± 400 ± Carbón
cuadr. A3 II-III Colorado 100 100 ● de fogón
recinto 8
Recinto LP 872 Belén Sempé ------------ 220 ± 60 carbón
10- CA2 II-III Cerrito LP 2309 Belén Sempé ----------- 420 ± Carbón
30-40 cm Colorado 70 □ de fogón
recinto 8
Recinto LP 976 Belén Sempé ----------- moderno carbón
11 Nivel II-III Cerrito U 154 Belén II González ----------- 580 ± 80 Carbón
60cm Colorado 715 ± de fogón
recinto 3 115 ╩ = Y560
Recinto 29 LP 1123 Belén Sempé ----------- moderno carbón
C A 30-40 II-III Cerrito Y 560 Belén II González 240 ± 80 240 ± Carbón
cm Colorado 80 ● de fogón
recinto 3 = U154
Recinto 31 LP 1644 Belén Balesta ------------ 320 ± Oseo.
70 cm II-III 50 □ humano La Ciéna- LP 1810 Belén Balesta ----------- 420 ± carbón
Entierro ga Arriba 70 □
habit R. 3

Recinto 9 LP 937 Belén Sempé ----------- 330 ± 40 carbón


30-40 cm II-III

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LOMA DE ICHANGA. TABLA 3
Recinto 6 LP 1832 Belén Balesta ----------- 420 ± 50 maíz
cuad. B1 quemado Laboratorio Fecha Período Estandar Fraccion. Sistem Fuente
semidesint contemp Isotópioco detec
LAJAS ROJAS, LA CIÉNAGA. Y 559 1958- 5568 Madera Sin corregir CP Amer. Journ
Y 560 -1959 años Actual c/ Sci R.1 1959
Lajas Rojas LP 1793 Belén Balesta ----------- 320 ± 60 carbón 6+-1% Menos R,2 1960
2 Cuadri- (fogón 14
C que HOxI
cula B2 ??) Corregido
30-40cm
L 307 * 1956-59 5568 Roble 1890 Sin corregir CP Amer. Journ
Lajas Rojas 4 LP 2138 Belén Balesta ----------- moderno carbón L 476C* 1959-60 años AD 95% HOxI Sci R.1 1959
Habit. C A2, R,3 1961
50-60 cm
U 153* 1959 5570 Celulosa corregidas CP Amer. Journ
BARREALITO DE AZAMPAY U 154* años anillos de Sci. R,2 1960
U 155* 1785-1795
Barrealito LP 965 Sanagas- Sempé ----------- 250 ± 70 Oseo P 343* 1960-61 5568 Roble de 110 Sin CP R,4 1962
Azampay ta entierro human años años= 95% corregir
cista del HOxI
SHINCAL. SITIO INCAICO SM 1323* 1963-65 5568 Anillo olmo Sin CP Amer. Journ
SM 1324* años de 1940 AD= corregir Sci R,2 1960
El Cuartel, LP 588 Incaico Raffino ----------- 570 ± 60 Carbón 94.6+- 1,3%
Rec.1 U fogón del HOxI
E 10
UCLA 785 1966 5568 95% HOxI Sin Corregir CP R,9 1967
Usnu, UE LP 735 Incaico Raffino ----------- 550 ± 50 carbón A* años (Solo casos
8. 80- 785B* críticos)
100 cm.
Kallanka LP 601 Incaico Raffino ----------- 480 ± 50 Carbón ANU 445 1969 5570 95% HOxI corregidas LSC R.11, 1969
1,UE 5,C3 fogón 1970 años R,12, 1, 1970
Usnu, UE LP 699 Hispano- Raffino ----------- 310 ± 40 carbón Lu 369 1969 5568 95% HOxI corregidas CP R,13 2, 1971
17 140- indígena Lu 370 1970 años
150 cm Lu 371
Kallanka1, LP 606 Hispano- Raffino ----------- 330 ± 50 Bos Tx 981 1969 5568 95% HOxI Sin LSC R,14 2, 1972
UE 2 + U E indígena taurus Tx 982 1971 años corregir
4, 45 cm Tx 983
Kallanka1, LP 662 Hispano- Raffino ----------- 315 ± 40 Bos Tx 985
UE 2-UC 2 indígena taurus Tx 986
Tx 988
TABLA 2. Edades 14C de las culturas agro-alfareras del valle de Hualfín. Tx 989
● Ésta Edad 14C convencional ha sido estimada por los autores de éste trabajo, Tx 990
partiendo de la Edad 14C sin corregir tal como fue suministrada originalmente por Tx 991
el laboratorio de datación. T 902 1970 5570 95% HOxI corregidas CP R,17, 3, 1975
╩ Esta edad es por corrección del estándar contemporáneo de referencia de éste T903 -1972 años
laboratorio al aprobado por convención (HOxI : ver texto). T904
► Datación de cestería. Sobre la datación sin corregir de UCLA estimamos un ám-
bito de δ 13C entre -20‰ (1015 ± 80) y -12‰ (1135± 80), dado que desconocemos AC 0364 1983 5570 95% HoxI corregida LSC R,27, 2B,
la especie vegetal que se utilizó para su manufactura.
1984 años y estandar 1985
□ Extraída por AR González en las décadas de 1950 y 1960.
secundario

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Universidad Nacional de Catamarca | El Hombre el Medio y sus Relaciones
Laboratorio Fecha Período Estandar Fraccion. Sistem Fuente
semidesint contemp Isotópioco detec
LP 587 1965 A 5568 Años 95% HOxI corregidas CP R,26,1.1984
LP 1123* 2010 R,30,3,1988
LP 588*
LP 1250 ▲
LP 601*
LP 1519 ▀
LP 606 ▀
LP 1644 ▀
LP 662 ▀
LP 1793*
LP 699*
LP 1810*
PATOLOGÍAS PREHISPÁNICAS EN EL NORTE GRANDE
LP 735*
LP 1822*
LP 872*
LP 1832**
LP 937*
LP 2162 ▀
LP 965 ▀
LP 2166 ▀
LP 976*

51
LP 2178 ▀

TABLA 3. Fechas, procedimientos y detectores empleados por cada laboratorio


para las muestras citadas en este estudio: *carbón, **maíz carbonizado, º ceste-
ría ▀ hueso, ▲ madera.
CP: contador proporcional. LSC: espectrometría de centelleo líquido. R: Radiocarbon.
Columnas: Período de semidesintegración y estándar contemporáneo – ver texto.
AC: INGEIS-CONICET. Universidad de Buenos Aires. Argentina. ANU: Australian Na-
tional Uiniversity. SM: Mobil Oil Corp. Dallas USA. T: Trondheim, Norwegian Institu-
te of Technology. Norway. Tx: Texas University. Austin. USA. U: Uppsala Universitet,
Sweden. UCLA: California University. USA. Y: Yale University, USA.

Hilton Drube | Bárbara Desántolo | Marcos Plischuk | Rocío García Mancuso

UNSE|UNCa | UNLP |CONICET


[email protected]

PAG. 102 EL HOMBRE EL MEDIO Y SUS RELACIONES 2011

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