S (He) Larry Stylinson
S (He) Larry Stylinson
| INTRODUCTION |
Los reflectores.
| PROLOGUE |
00. PRÓLOGO
Louis William Tomlinson nació un veinticuatro de Diciembre, en una noche nevada,
bajo el seno de una de las familias más humildes de Doncaster.
Su padre era un hombre trabajador, pero con una terrible relación dependiente
del alcohol. Su madre era muy joven, apenas tenía diecinueve años cuando le
tuvo, así que no había terminado de estudiar, y por lo tanto, el tener un buen
trabajo estaba más que descartado.
Al principio, todo fluyó bien.
El padre de Louis había aceptado de una forma u otra el presente, y su madre se
las había arreglado para conseguir trabajo en un restaurante pequeño. Esto,
ocasionaba que su madre casi nunca estuviera, dejando a Louis con alguna vecina
durante la mañana y con su padre el resto del día.
Louis nunca entendió porque su papi ignoraba sus llantos y prefería beber aquel
licor sobre la mesa de la cocina. Claro, tenía juguetes, tenía comida. Pero,
¿tenía amor?
Por supuesto, esto no pasaba por la cabeza del menor; a penas tenía tres años.
No mucho tiempo después, los padres de Louis fueron bendecidos con otro bebé.
Aunque nuevamente, el padre de Louis pensó que aquello era todo menos un milagro
de la vida. Aquella pequeña niña que había ayudado a engendrar, representaba la
muerte de sus sueños, de su tiempo libre.
Era la viva encarnación de sus errores y de la vida de mierda que llevaba. O al
menos, eso parecía para él.
Pronto, la pequeña botella de licor que su padre bebía parecía no ser suficiente
para llenar el vacío dentro. Louis observó la transición inocentemente, sin
saber el infierno que se desataba en su familia. No pasó mucho para que su padre
tomase dos trabajos y obligase a su madre a renunciar al suyo, alegando que él
no tenía por qué cuidar niños, pues ese era trabajo de ella.
Louis crecía, poco a poco perdiendo la inocencia. Aprendió a reconocer los días
buenos de los días malos:
-Si era un día bueno, su padre llegaba lo suficientemente borracho como para
colapsar en la cama e irse a dormir sin decir una sola palabra.
-Si era un mal día, su padre comenzaba a gritar y a pelear con su madre, a penas
ponía un pie en la casa.
El ojiazul, de ya siete años, no podía hacer mucho. Solo podía jugar con su
pequeña hermana Charlotte, rogándole a su ángel de la guarda que no permitiera
que la bebita escuchara el desastre a la distancia.
Louis a veces pensaba en que envidiaba la edad de su hermana.
Es decir, mírenla. Completamente ignorante a lo que pasaba; ella sólo podía
sonreír y hacer esos ruiditos de bebé, porque no sabía lo que realmente pasaba.
Louis, por otra parte, era distinto.
No sabía contar hasta el cien, pero sabía que su hogar estaba roto.
No alcanzaba los gabinetes de golosinas, pero estaba seguro de que "jodete", no
era algo bueno para decirle a una mujer.
Era demasiado pequeño para saber totalmente que era lo que pasaba. Pero sabía
muy bien que su madre solía llorar hasta muy tarde mientras su padre se iba a
beber.
La situación nunca había sido buena, y la culpa recaía siempre en Louis, aún
cuando el pequeño ojiazul no tenía idea de la inmensidad del asunto. El pequeño
estaba atrapado entre una tormenta de gritos e infelicidad, rompiendo aún más a
la familia.
Pero un día, después de que el padre del niño le había gritado por 'ser un bueno
para nada', su madre decidió que todo estaba yendo demasiado lejos.
Johanna, su mamá, había confrontado a su padre por su comportamiento.
Louis se acuerda bien, había sido un caluroso día de verano. Se encontraba
sudado y apestoso por pasar todo el día fuera jugando con Lottie. Había
escuchado los gritos de su padre desde afuera.
El ojiazul siempre se preguntaba si algún día su padre gritaría tan fuerte que
las paredes de la pequeña casa colapsarían, o si el vidrio en las ventanas se
haría pedazos. Siempre le había tenido miedo a aquel hombre, aún cuando sabía
que no era su culpa.
Su mami se lo había dicho. Él estaba enfermo, pero no quería aceptarlo.
Ese día Louis había decidido ignorar la discusión dentro de su hogar y convenció
a Lottie de entrar por un vaso de agua.
Ambos abrieron la puerta justo cuando el padre de Louis abofeteó fuertemente a
su madre, haciéndola tambalearse.
Louis gritó. También recuerda perfectamente eso. Un sentimiento de ira y rencor
le llenó el pecho.
Y su pequeño cerebro de siete años no hesitó ni un momento al correr hasta su
padre, metiéndole un golpe con todas sus fuerzas en el estómago.
Johanna veía horrorizada la escena, ya imaginando las terribles consecuencias.
Pero, nada sucedió.
Como siempre, su padre no hizo nada. Su cara, fue lo único que cambió. Su
expresión iracunda se suavizó, mostrando sorpresa.
Porque aquel golpe no le había dolido. Pero algo dentro de él se movió. Algo que
le dijo que su hijo de siete años era más hombre de lo que él había sido.
Y luego de retroceder unos cuantos pasos, su padre salió de la casa.
Cuando Louis despertó al día siguiente, su padre no estaba.
Y el día siguiente a ese, tampoco.
Ni a la semana siguiente.
Su padre se había ido para jamás volver. Y aunque aquello podría resultar
liberador para la familia, era lo opuesto.
Aquel hombre había gastado su dinero en alcohol, nunca aportando nada a la casa.
Estaban por morirse de hambre y a nada de quedarse en la calle. Encima de todo,
la madre de Louis caía lentamente en una complicada y enferma depresión.
Luego de eso, Louis William Tomlinson entendió una cosa: aquel pequeño niño
incapaz de muchas cosas se había marchado, junto con su padre.
No pasó mucho tiempo para que Louis aprendiese a cocinar, a limpiar aquí y allá.
Después de caídas, cortadas y unas cuantas quemaduras, Louis se enseñó por
cuenta propia muchas cosas. Maduró a una edad temprana para sobrevivir en aquel
ambiente disfuncional.
Al pasar de los años, su madre encontró a otro hombre, llamado Mark. Era todo lo
contrario a su padre. Atento, generoso, interesado en Louis y su hermana.
Mark, además de todo lo anterior, era un hombre muy religioso. Creía muchísimo
en la palabra de Dios; su madre no tardó mucho en acoplarse a esta
característica, y pronto Louis y su hermana estaban siendo arrastrados cada
domingo a los servicios religiosos en la iglesia.
Johanna se volvió a casar, teniendo otra hija con Mark.
Cuando Louis sostuvo a su nueva hermanita Felicite entre sus brazos, pensó que
era el comienzo de una nueva etapa.
Tal vez, una donde su madre recuperaría su felicidad.
Si, algunas cosas habían cambiado. Había disciplina en la casa, se rezaba mucho.
Louis y sus hermanas eran obligados a recitar los mismos rezos en cada momento y
comida del día. Muchas cosas fueron prohibidas para los menores, con el orden de
seguir la palabra del Señor.
Pero Mark era bueno con su madre, y se preocupaba por todos. Louis creía que
realmente podría funcionar, por fin podrían ser una familia.
Y cuando las gemelas Phoebe y Daisy nacieron, aquella creencia cobró fuerza.
Pero murió tan rápido como creció, el día en que Mark se marchó, junto con los
ahorros de la familia. Les había robado; al final, todo había sido un acto.
No hace falta describir el hoyo en el que Louis y su familia habían caído.
Solo cabe decir que Johanna no se levantaba de la cama. Y que estaban más pobres
que nunca.
Louis se veía obligado a compartir la mayor cantidad de ropa posible con sus
hermanas, pues no podían permitirse comprar ropa de la talla exacta o siquiera
reponer la ropa que se debía descartar; Aquellas prendas habían sido usadas
tantas veces, que a Louis le sorprendía que no se movieran solas.
Muchas veces, el ojiazul se saltó días de clase para mantener la casa y cuidar
de su madre. De no ser por él, las niñas hubieran muerto de hambre o tal vez se
hubiesen lastimado tratando de comer algo.
Eran pobres y la situación familiar lo era aún más. La vida de un niño de casi
doce años no debería ser así de difícil.
Ante aquello, las burlas eran el pan de cada día para Louis. Su madre le había
enseñado a no juzgar un libro por su portada. ¿Cómo no hacerlo? Si todos hacían
lo mismo.
La gran mayoría de los niños en su escuela se burlaban de la ropa de Louis, de
su cabello seco y sus dos dientes torcidos. Era el blanco de las burlas de
cualquiera que tuviese mejores oportunidades que él.
Pero sinceramente, ¿A quién le importa lo que un idiota tenga para decir cuando
tienes problemas más grandes esperándote en casa? Era mejor no hacer caso.
El menor se repetía aquello, tratando desesperadamente de aferrarse a algo que
lo mantuviera siguiendo, a pesar de las burlas y el rechazo que parecían llover
sobre él como una tormenta de verano. Eso, hasta que conoció a Stan, un niño de
cabellos negros y sonrisa traviesa, que le enseñó que no tenía por qué andar
solo por la vida.
Podría decirse que Louis comenzaba a recuperar su balance nuevamente.
Pasó el tiempo, y Louis entró a la preparatoria. La situación en casa había
mejorado, su madre ya trabajaba y sus hermanas tenían a alguien de donde
apoyarse además de él.
Uno creería que para este punto, Louis sería más astuto, evitando cualquier
situación que pudiese lastimarlo.
Pero, recordemos una vez más. ¿Cuál es el único dolor del que nadie puede
salvarse?
El amor.
Louis se encontró a si mismo soñando despierto con un chico de la escuela. Si,
un chico. A él no le parecía tan raro. Pero al parecer, a Stan sí. No en una
mala manera, pero, el pelinegro jamás se imaginó que a Louis le atrajeran los
chicos.
Al principio, todo había sido miel sobre hojuelas. El chico se topó con Louis
muchas veces, intercambiando saludos.
Saludos que se convirtieron en pequeñas conversaciones.
Y esos momentos pronto se extendieron a horas, semanas, meses. Louis estaba muy
feliz.
Aun cuando la situación en casa no era la mejor, con su madre imponiendo su
rigurosa disciplina religiosa-que rayaba en lo lunático-, Louis trataba de
sacarle brillo al presente, porque así era él. Prefería enfocarse en lo bueno.
Pero de lo bueno, poco.
Todo se fue cuesta abajo cuando una profesora llamó a su madre, informándole de
lo que Louis y su, ahora, novio hacían en la escuela.
Su relación era de lo más pura: castos besos, tiernos abrazos y miradas
enamoradas. Pero, la poca felicidad que Louis pudo colectar, le fue arrancada a
medida que su madre le golpeó, exigiendo que acabara con aquello inmediatamente,
rogándole a Dios que le perdonara por tan horrible acto.
Louis no terminaba de entender porque siempre la vida se las arreglaba para
quitarle todo aquello que lo hacía feliz. No explicaba porque le ocurría todo
aquello.
Pero, cuando el peor escenario que pudiese imaginar, sucedió, él entendió.
Aquel chico del cual Louis estaba enamorado, era mayor que él, y por lo tanto,
asistía a fiestas muy concurridas por alumnos mayores. Un día, Louis fue
invitado por él, a una de aquellas reuniones.
El ojiazul se encontraba nervioso. Había aceptado ir, pensando en que era
momento de decirle lo que había pasado y que estaba perfectamente bien si él
quería terminar las cosas.
Pero aquel pequeño discurso le quedó colgando de los labios, cuando ese chico
que tanto quiso, lo expuso frente a toda la fiesta.
Lo llamo pobre, un fracasado. Disfrutó resaltando su falta de recursos y lo
patético que le resultaba su ser entero.
La vista de Louis nunca estuvo tan nublada, y su corazón jamás se había sentido
tan desecho.
Mientras corría fuera de allí, tomó una decisión: no más distracciones. No más
cursilerías.
Basta ya de ser la víctima.
Así que, el muchacho que había albergado una inmensa nobleza y amabilidad, fue
enterrado muy dentro de Louis.
Se volvió inseguro, frío, improbable y muy, muy orgulloso. Añadámosle el hecho
de que su madre era una fanática religiosa. Aquello sólo lo retrajo más.
Comenzó a desconfiar más y a soltarse menos.
Construyó una fortaleza de altos muros alrededor de sí mismo, escudándose en una
armadura de actitud desafiante y una confianza impulsada por el miedo.
Pasando aquella dura etapa de su adolescencia, Louis logró entrar sin problemas
a la universidad, mudándose fuera de su hogar en cuanto pudo pagarlo.
Y aunque la situación en su casa era mucho mejor de lo que fue, Louis seguía
alerta. Hay heridas que no sanan, aun cuando se quita el dedo de la llaga.
Por eso optó por alejarse un tiempo, dejando que su madre cargara con sus
problemas y no al revés.
Siendo el primer hijo de la familia, Louis siempre tuvo expectativas colgando
sobre su cabeza. Como un péndulo oscilante que amenazaba con atravesarle entero
al primer error.
Así que, el ojiazul se dedicó a ser el mejor.
Pudo ser el niño pobre, con pantalones de niña y zapatos gastados. Pero también
era el niño de notas perfectas, con becas asegurándole un futuro brillante.
Acabando la universidad, consiguió un trato con un empresario local, quien se
había ofrecido a financiarle la carrera a cambio de pagarle con trabajo una vez
se graduara.
Y así fue. Louis estudió Relaciones y Negocios Internacionales, junto con
Administración Empresarial. Aprendió más de cuatro idiomas en el proceso.
Una vez graduado-con honores, se debe añadir-, Louis comenzó a trabajar con el
empresario que le había ayudado al principio. Y aun cuando se le descontaba un
50% de su salario, seguía siendo un sueldo decente para pagar la renta y
permitirse dos comidas al día.
A medida que pasaba el tiempo, Stan y él comenzaron a ahorrar para construir su
propia compañía, que se encargaría de financiar proyectos con futuros
prometedores.
Valiéndose de viejas amistades de la universidad y de uno que otro nuevo extraño
lo suficientemente bueno como para pedirle un préstamo, el par de amigos vieron
el inicio de lo que serían sus oficinas corporativas, en un año y medio.
Louis recuerda sonreír lo más grande que lo había hecho en mucho tiempo, al
observar la primera construcción de lo que serían sus sueños por fin
concretándose.
Stan era su mano derecha, como siempre. Y ambos, tenían grandes planes. Y mucho,
mucho futuro.
Tan solo dos años después de aquel día, la compañía de Louis era reconocida
alrededor de todo Reino Unido; bastaron meses para que pronto se vieran
enlistados entre las mejores compañías mundiales. El trabajo de los amigos
operaba y prosperaba de forma veloz, firme e imponente.
Estaban allí para quedarse.
Nada podía pararles.
Que se puede decir, cuando eres dueño de una compañía internacional con
múltiples reconocimientos y una reputación impecable, bueno, uno tiende a
creerse un poco invencible.
Y ahora que se encontraba aquí, sentado en el escritorio de su amplia oficina
mientras su leal asistente le deleitaba con sus nuevas ganancias, Louis creía
que tal vez, solo tal vez, ese pasado escabroso lo había formado en el exitoso
hombre que era ahora.
Fue dolor, fue miedo e inocencia.
Ahora era poder, éxito y experiencia.
-Señor Tomlinson, ¿quiere que re agende la junta?
La voz de su asistente lo trajo fuera de sus recuerdos.
-¿Y por qué harías eso, Allegra?-dijo, girando a penas en su silla.
-Bueno, tiene una cita con la pelirroja de pechos pequeños a la misma hora-
apuntó Allegra, inexpresiva.
-Huh, cierto-Louis arrastró la lengua, sonriendo un poco. -Selena.
-Serena, señor. Selena es la chica sueca.
El ojiazul asintió, meditando unos segundos.
Allegra sabe que ya tiene una respuesta cuando el chico pega un brinco fuera de
su silla.
-Dile a Serena que lo lamento- comienza, caminando hasta la puerta de su oficina
y abriéndola de un firme tirón. -Nadie es más importante que una junta.
Louis trató de alinear sus palabras con su forma de pensar, pero sabía que no
podría.
A pesar del éxito, a pesar del dinero y el reconocimiento, Louis se encontraba
solo.
En el camino al éxito se deben sacrificar cosas.
Y una de las principales cosas a las que Louis tuvo que renunciar en orden de
volverse el mejor-además de así evitarse otro corazón roto-, era el amor.
¿Si aquel imbécil de la preparatoria lo había traumado? No, ¡por supuesto que
había intentado algunas cosas tras alcanzar la cima!
El problema era que no todas las chicas mueren precisamente por alguien que pasa
más tiempo en su oficina, que en una cama con ellas.
Las citas y las relaciones eran un fracaso por la falta de tiempo, y el sexo
casual no siempre había funcionado. Era un poco torpe para esas cosas.
Pero, quien sabe, tal vez el destino tome una curva inesperada.
Los sabios dicen, que la gente se enamora de las maneras menos inesperadas.
Sin excepción. Y puede que esta vez, ni Louis Tomlinson lo sea.
••••••
A/N: Hey, estamos de vuelta. Disfruten.
| UN |
LOUIS-
La primera vez que Louis visitó Maison de Poupées, la experiencia fue aún mas
placentera.
Empezando simplemente por el hecho de que había una chica llamada Sparkling
Diamond (o al menos asi le dijo Liam, el propietario, que se llamaba), y a la
cual todos parecían guardarle una especie de respeto, o incluso admiración.
La música hacía eco en el lugar, la gente se había callado para dar lugar a Feed
Me Diamonds de Lisa Rowe. Las luces se prendían y apagaban, intercalando entre
varios colores, pero se podía distinguir a una chica que se encontraba en el
escenario de espaldas al público, sólo se podía distinguir su cabello rojizo en
ondas, un vestido largo color gris definía su alta y esbelta figura.
Lie with me, lie to me...
Simplemente, no podía creer lo que estaba presenciando.
Era una hermosa chica.
No era la voz de ella la que sonaba, era la voz de Lisa Rowe la que se emitía
por las bocinas, pero eso era algo que nadie decía, ya que el espectáculo valía
la pena. La chica se dio media vuelta dejando ver la parte de enfrente de su
vestido que estaba cubierto por cristales que deslumbraban a causa de las luces;
la mitad de su cara era cubierta por un antifaz de color azul zafiro dejando el
color de sus ojos verdes esmeralda y sus labios pintados de un rojo brillante
como su cabello.
Durante el puente musical, de ambos lados del escenario se vio llegar a chicos y
chicas con el mismo vestuario, completamente de blanco y con su cara cubierta
por un antifaz negro.
La falda de la chica fue arrancada, dejando al descubierto sus largas piernas
cubiertas por medias de red y una botas negras hasta las rodillas, su corsé era
en realidad un leotardo cubierto por diamantes que la hacían verse más
majestuosa que lo que en realidad era.
"Ella es el orgullo de este lugar, nuestro más grande diamante resplandeciente,
ella es Sparkling Diamond" la voz de Josh retumbaba por todo el lugar haciendo
que la multitud estallara en vítores mientras la chica hacia su presentación en
el escenario, monedas era arrojadas al escenario. Varios chicos y chicas
caminaban por la multitud a recoger alguno que otro billete que era muy bien
recibido.
Todos la adoraban, los hombres la deseaban, las mujeres la idolatraban, pero
Louis... bueno Louis aún no lo creía, los ojos verdes siempre habían sido su
perdición y hasta ese momento lo seguían siendo.
A pesar de ser un poco bajo de estatura para su edad él siempre soñaba con
alguien más alto que él de pareja. Su chica perfecta era ella, no podía creer
que la había encontrado, no en este lugar.
Sus largas piernas se movían con sensualidad por el largo de la pasarela,
directo al lugar junto a Louis, ahí donde se encontraba Liam con Mirage todavía
sobre él. La chica de cabello rojizo llegó y se posicionó frente a Liam, tocó su
barbilla y le cantó.
La chica volvió su vista hacia la persona junto a Liam, tenía el cabello color
castaño y ojos realmente azules, le miraba con la boca abierta embobado, sonrió
hacia él y le guiñó un ojo.
Louis sintió que su pecho hormigueo y que la sangre se le bajaba hasta los pies.
Lo había puesto nervioso, y ni siquiera le había hablado aún.
La chica se irguió nuevamente y comenzó a caminar lejos, hacia el centro del
escenario.
Entonces, los demás chicos y chicas se unieron detrás de ella; todos comenzaron
a bailar.
La multitud se volvió loca: todos gritaban ''¡Kitty, Kitty te amamos!''
''¡Diamante, por aquí amorcito!''
Louis despego la vista un momento de la chica, que era alzada en brazos por los
demás bailarines mientras echaba la cabeza hacia atrás.
''¿Quién es Kitty?'' preguntó sobre la música.
Mirage soltó una risita ante su ignorancia. Apostaba que jamás lo olvidaría de
nuevo.
''Kitty es el nombre real de la pequeña Spark'' explicó, manoteando un poco.
''Veo que te ha gustado''
Louis limito su respuesta, con una sonrisa tímida. Había hecho más que gustarle.
Le había hecho sentir la necesidad de tocarla, hablarle. Aunque claro, sabía que
no debía ser el único.
Feed me diamonds, oh oh!
Kitty dio unos cuantos giros por el escenario antes de volver al centro de este,
en ese momento, los bailarines comenzaron a desnudarla.
Una de las chicas le arranco la parte inferior del top que antes había ido con
el vestido, dejándole en un bustier con diamantes por todos lados, mostrando
unos atrevidos tatuajes de golondrinas; otro de los bailarines le desgarro las
medias, dejándole al descubierto la pálida piel.
Continuo bailando después de eso, a cada giro, a cada gesto, Louis se inclinaba
más hacia delante, extasiado.
En el último momento, alguien la cargo y la lanzo al aire, antes de ser atrapada
por todos los bailarines; después, ella misma se retiró el antifaz de la cara,
mostrando así, la perfecta simetría de su rostro.
Fue la primera vez que alguien le robaba el aliento a Louis, después de tantos
años.
* * *
HARRY-
El bustier le abrazaba el pecho.
Los reflectores le brindaban ese calor tan bienvenido y familiar.
La multitud estaba vuelta loca.
Y él tenía una gran sonrisa en su rostro.
Él sabía, que ellos recordarían quien era él. Kitty, seria recordada toda la
noche.
Absorbió el calor de los aplausos mientras se tomaba de las manos con sus
compañeros para dar una ovación hacia delante.
Sin quererlo, tuvo el bellísimo error de hacer contacto visual con esa monada de
ojos azules y cabello castaño revuelto. Le sonrió con discreción mientras volvía
a incorporarse; sus compañeros comenzaron a recoger las monedas y billetes
esparcidos sobre el escenario mientras él tomaba las rosas rojas que le tiraban,
lanzando besos al aire y regalando sus sonrisas a todo el público.
Esto, esto era su destino, su razón de ser. Ahora y siempre que interpretaba, le
quedaba claro.
''¡Denle un gran aplauso a Kitty y a las Poupées!'' animó Josh a la multitud;
obtuvo lo que quería al escuchar los vítores y los silbidos de aprobación.
''Daremos un breve momento de descanso para que nuestras pequeñas muñequitas se
refresquen un poco'' anunció Josh por los altavoces, ''Pero mientras tanto, ¿Por
qué no probar uno de nuestros famosos cocteles? Bienvenus au reste de sa vie''
pronunció en un perfecto francés.
La multitud comenzó a moverse a medida que las luces subían hasta el punto más
tenue.
Volteó una última vez hacia ese ser de mirada azulada, antes de desaparecer tras
el telón, llevándose consigo la satisfacción de tener su mirada de vuelta.
''¡Vamos vamos pequeñas basuras, el show debe continuar!'' gritó Niall en una
voz ronca y apurada. ''¡Beatriz, mueve tu gordo trasero hacia acá! ¡Joseph,
maldita sea. ¿Qué te cobran por ponerte relleno o qué? ¡Quiero más muslo!
¡Kitty, pequeña mierda, ven para acá cabrón!''.
Harry sonrió para sí mismo mientras se quitaba la peluca con cuidado, junto a la
red que le contenía los rizos achocolatados. Camino entre los estrechos pasillos
que separaban los camerinos del taller de costura y del almacén de vestuarios,
chocando un poco con sus compañeras, que soltaban risitas burlonas y le
propinaban palmadas en el trasero a medida que pasaba. Ese era un gesto de
camaradería característico en Maison de Poupées; desde Liam hasta Josh.
Sonreía apenado y halagado ante los cumplidos que brotaban de las chicas y
chicos mientras se aproximaba hasta el taller de Niall. Una vez allí, entro sin
vergüenza alguna y se cruzó de brazos, esperando que el rubio notara su
presencia: el susodicho estaba demasiado ocupado ajustándole el corsé a una de
las chicas nuevas mientras balanceaba una pila de vestuario en otro brazo.
''Mas te vale no respirar mientras estés bailando. Y vas a venir al
acondicionamiento toda la semana; esas piernas tuyas son imposibles'' dijo
dándole una palmada en el trasero a medida que la chica se iba.
La chica sonrió a Harry antes de salir y cerrar la puerta detrás de ella.
''¿Qué necesitas de mí, Horan?'' pregunto Harry mientras ladeaba la cadera un
poco.
''Necesito que dejes de hacer tanto musculo de pecho y más bíceps, eso necesito.
Rompiste mi vestuario, otra vez'' dijo mientras se le acercaba, con costurero en
mano. ''Date la vuelta.''
Harry hizo lo indicado mientras Niall le alzaba los brazos de un tirón y le
metía el corsé por la cabeza. ''Hoy toca Rihanna'' le explico, mientras le
acomodaba el relleno del pecho y asemejaba las protuberancias femeninas.
''Voltéate.''
Harry obedeció y dejo que Niall lo moviera a su antojo mientras iba retirando
los alfileres de su creación y cosía directamente de Harry.
''No entiendo porque no me tomas medidas como cualquier diseñador normal'' se
quejó Harry, asustado de que Niall pudiera coserle la tela a la carne,
observando lo rápido que metía y sacaba la aguja.
''Porque creces y luego vuelves a encoger. Además de que esta mierda no estira''
manejó para decir Niall, con los alfileres colgándole de entre los labios. Metió
unas cuantas veces más la aguja y de un fuerte tirón, corto el hilo. ''Ya
está.'' Replicó sonriendo, ''Fuera de aquí.''
Harry tomó el rostro de Niall entre sus grandes manos y le dio un sonoro beso en
la mejilla ''¡Gracias, Ni!''
''No. Me. Toques.'' Dijo Niall alejándose, pero solo obtuvo que Harry se le
prendiera como un koala al pecho. ''Que me sueltes, mocoso'' dijo forcejeando,
mientras se quitaba los alfileres de la boca.
''Gracias'' dijo Harry nuevamente, en un tono adorable.
Niall alzó uno de los alfileres y se lo clavo en una nalga, haciéndolo saltar.
''¡Ah! ¡Maldito salvaje!'' se quejó Harry, llevándose una mano al pecho.
''No pude resistirme'' replicó Niall, antes de lanzarle un beso exagerado y
salir del taller.
| DEUX |
HARRY-
Harry se aproximó rápidamente hasta Niall y le pego una palmada tan fuerte en el
trasero, que resonó por todo el pasillo hasta camerinos.
''¡Hijo de puta!'' soltó Niall, llevándose una mano hacia la nalga punzante de
dolor. ''Esta me la pagas.''
''Creo que estoy sangrando gracias a tu chiste'' reclamó Harry. ''Si no enfermo
de algo por tener sexo, será por tus alfileres sucios.''
''Lo siento, no pude resistirme'' dijo Niall riendo. ''Es que son tan
redondas.''
Harry soltó una risita antes de tomar su vestuario de las manos de Niall.
''¿Peluca?''
''En tu estación de maquillaje,'' dijo Niall rápidamente, mientras se daba la
vuelta y comenzaba a lanzar trajes por todos lados. ''¡Joseph, hijo de tu puta
madre! ¡Qué parte no entiendes de que quiero más pechuga! ¡Hare que te echen!
Harry rio fuertemente mientras corría hasta su estación de maquillaje y
comenzaba a ponerse el resto del vestuario: Lo que Niall le había cosido encima
era un ajustado jumper de pantalones cortos con estampado de leopardo; en
realidad, parecía un bustier de collar, unido a los pantalones cortos solo por
una línea de tela que cubría su ombligo, todo lo demás estaba expuesto.
Se quitó los restos de las otras medias y se quitó los tacones, quedando
descalzo. Abrió los paquetes de tatuajes de fantasía que guardaba en el cajón de
su tocador y pego la parte correcta a lo largo de todo su brazo; tomo un
rociador de agua, roció encima de ambos de sus brazos y comenzó a ponerse la red
del cabello para la peluca.
Volteo hacia Joseph, quien se metía a regañadientes un par extra de esponjas en
el bustier de color arena.
''Tranquilo Joseph, solo esta estresado'' lo calmó, mientras le ponía doble
gancho a su peluca.
Joseph era el más nuevo, y por ende, había muchos secretos que aún no sabía.
''No sé, a veces creo que me odia'' dijo el chico, fijando sus ojos grises en el
suelo. ''Es tan hostil.''
''Probablemente le gustes y está enojado por no poder poner sus manos sobre ti''
bromeo Harry, ajustándose la grandiosa peluca. ''Mis respetos a Niall'' pensó
para sí mismo.
La peluca era de un tono rojizo menos intenso y más pálido que la del número
anterior; se encontraba cuidadosamente peinada en una cola alta, de la que los
cabellos salientes estaban peinados en perfectas rastas, a excepción de algunos
que eran simples trenzas, con cuentas de colores al final de ellas. El lado
derecho de la peluca estaba rapado lo suficiente para que se notara pero no
tanto como para confirmar de que se trataba de una peluca.
''Eres tan...'' comenzó a decir Joseph.
Harry dejo de aplicarse corrector en la frente y pómulos para verlo.
''Eres tan.... Asombroso'' termino el otro chico, sonriéndole. ''Enserio, si no
viera como pegas tu pene a tu trasero, diría que eres una chica.''
Harry rio. ''Tú también tienes lo tuyo Joseph, esos pómulos cincelados están
para morirse.''
Joseph rio apenado y se concentró en su maquillaje.
Harry tomo la lata de aerosol y se roció la cara, sellando el maquillaje para
que no se corriera con el sudor. Termino de aplicarse las sombras, el delineado
felino y por último, el labial rojo.
Retiro el papel encerado de sus brazos, dejando al descubierto los falsos
tatuajes tribales.
''Sera mejor que nos demos prisa'' comentó, tomando los collares tribales y las
pulseras de tobillos. ''Niall va a entrar gritando maldiciones en arameo si no
estamos en el escenario.''
Joseph se colocó la peluca justo en el momento en que la puerta de camerinos se
abrió.
''¡Estoy aquí, perras!'' chillo una voz muy familiar.
''¿Mirage?'' dijo Harry sorprendido. ''Creí que ya estabas en el escenario''
dijo, admirando el vestuario, del color de la piel de un león y la peluca de una
gran y larga trenza que terminaba debajo de su trasero. ''Niall te matara''
''Vine a ponerle doble gancho a mi peluca'' explico. ''No quiero que se salga''
dijo pasando de largo y tomando unos de una estación de maquillaje ajena.
Un fuerte estruendo y el sonido de algo quebrándose lleno el lugar, segundos
antes de que el grito grupal de las chicas invadiera el aire.
''¡¿QUE JODIDAS HACEN AQUÍ TODAVIAAAA?!'' rugió Niall, realmente molesto, con la
voz ronca y profunda. ''¡PEDAZOS DE MIERDA, VOY A MATARLOS A TODOS!"
''Corran'' murmuró Harry antes de echar a correr hacia el escenario, seguido de
Joseph y Mirage, que se acomodaba la peluca apresuradamente.
LOUIS-
La figura se alejó por bambalinas, el chico de ojos azules seguía con la mirada
fija por donde había desaparecido Kitty, esperando con algo de esperanza que la
chica apareciera de nuevo.
"Veo, Señor Tomlinson, que Kitty lo ha impactado..." dijo Liam tratando de
evitar que la carcajada saliera de su boca.
Era gracioso observar a Louis, su boca se encontraba abierta, como si buscara
las palabras que debería decir pero su cara aún mostraba la emoción y sorpresa.
Wow -después de tratar de buscar las palabras correctas por decir, eso fue todo
lo que salió de su boca. Liam y Mirage estallaron en carcajadas.
"Espero, señor Tomlinson que se quede a disfrutar el resto del espectáculo"
sonrió Liam, porque ahora Tomlinson era todo suyo, y sabía cómo ganárselo, nada
mejor que un espectáculo de primera calidad. "Mirage, mon amour, dile a Niall
que toca Rihanna"
Antes de que el chico pudiera alejarse, Liam susurró algo en su oído "trato
especial al señor Tomlinson, comunícale a Kitty"
Mirage sonrió y se alejó por donde había venido. Ese espectáculo era el mejor
del lugar, nada más y nada menos que Mirage y Kitty mano a mano en el escenario.
¿Rihanna? -preguntó un confundido Louis.
"Nuestro mejor número, para que disguste de lo mejor. Si quiere comprar el
lugar, necesita ver lo que nosotros hacemos" levantó su ceja y así sus ojos
quedaban curvados perfectamente a causa del delineador violeta. "Necesitará un
trago, vamos, yo lo invito" y levantó su mano llamando al barman.
¿Me recomienda algo para beber?
"Dos mentas salvajes" le ordenó al chico detrás de la barra.
Y así les entregaron dos vasos con un líquido verdoso, se veía bien.
¿Cuál es el ingreso semanal de este lugar? -y aquí comienzan los negocios,
señoras y señores.
"Unos siete mil euros por semana, cuando va mal, lo más que hemos llegado a
recibir fueron 12 mil en una semana, el lugar es popular. Pero tenemos bastante
personal al cual pagarle, y necesitamos 4 mil euros semanales para vestuario de
bailarines y siempre sale un inconveniente por el sonido, las luces, las bebidas
se terminan, los vasos se rompen, cosas comunes..." explicó el francés.
Será sencillo hacer más ingresos, necesitamos analizar a la competencia y poner
a dos personas a repartir volantes a una cuadra cerca del lugar más cercano, así
traerás a clientes de la competencia -sonrió Louis.
Las luces se apagaron.
"Señoras y señores, nuestro siguiente acto viene de la mano de las dos personas
favoritas por ustedes. Para los que son nouveau, con ustedes están Mirage y The
Sparkling Diamond" la voz de Josh retumbó por el lugar, todos expectantes al
escenario en el cual una luz roja resplandecía iluminando una parte alta de
éste.
I've been everywhere, man. Looking for someone, someone who can please me, love
me all night long.
Una de las luces rojas iluminó a Mirage en el escenario, en una roca, de lado.
Su cabeza estaba inclinada hacia arriba y el micrófono estaba en su mano.
I've been everywhere, man. Looking for you, babe. Looking for you, babe.
Searching for you, babe.
Ahora la segunda luz iluminaba a Kitty, su posición era la misma que la de
Mirage, ambos de frente.
Where have been? Cause I never see you out. Are you hiding from me? Somewhere in
the crowd.
Sus labios se movían al compás de la canción, parecía incluso que ambos
cantaban. Ambos se levantaron y dejaron ver su vestuario completamente, ambos
con un jumper de temática selvatica, descalzos, tatuajes tribales en los brazos
y maquillaje felino. El cabello azabache de Mirage ahora se peinaba en una
trenza, combinando con su atuendo y luciendo con las luces rojas. Kitty tenía
cabello rojizo, menos brillante, por supuesto, que hacía que las luces rojas
destellaran en su cara, junto a su sombra ahumada, sus ojos verdes lucían
incluso gatunos de esa forma, de un tono casi amarillento.
Los ojos verdes parecían casi extintos en estos tiempos, mucho más aquellos que
llegaban a verse de un tono castaño amarillento, pero Kitty los tenía, en serio
que los tenía y Louis creía que moriría en ese mismo momento. Ni siquiera le
importó que hubiera más personas en el escenario, ya que su mirada sólo seguía a
la dueña de esos ojos.
Mirage y Kitty miraron directamente al frente, que por mera casualidad eran Liam
y Louis.
Louis hizo contacto visual con Kitty, parecía casi mágico, como si así tuviera
que ser, ojos azules con ojos verdes, la perfecta combinación de todos los
tiempos, tal vez no para muchos, pero Louis así lo sentía.
No era sólo el puente musical, no era sólo el baile, no era sólo la voz de
Rihanna retumbando por todo el lugar o el escenario, ambientado en África. Era
esa conexión que hacía que todo fuera mágico. Louis lo supo, ese lugar en verdad
era mágico, nunca se arrepentiría de haber llegado hasta ese lugar con Stand,
que sabe Dios donde estaría, tal vez coqueteando con alguna chica. Era lo que
menos importara, incluso si ninguno poseía un celular en esos momentos, incluso
si Louis era el único sorprendido ahí, sólo los ojos de Harry existían en ese
momento, y... eso era suficiente.
Curiosamente, los ojos de Harry nunca se despegaron de Louis durante toda la
presentación, durante el baile del coro unos cuantos chicos entraron a seguir a
los principales de show. Todos gritando y aplaudiendo. Porque es de lo principal
que vive un bailarín, de los aplausos.
Searching for you, babe.
Y así, hombro a hombro, Mirage y Kitty terminaron la presentación, observando
cómo ambos hombres frente al escenario se levantaban y aplaudían.
Incluso Louis se levantó y aplaudió, esta vez, buscando contacto visual con
Kitty.
Todo sin saber que en realidad era un chico, uno del cual se enamoraría
perdidamente.
| TROIS |
-LOUIS-
En serio, Louis estaba tratando de no pensar en ello, en serio trataba.
Después de la presentación de Where Have you been eran pasadas las 2 de la
madrugada, después de algunas bebidas y una charla con Liam, se despidió de Liam
con la promesa de volver al día siguiente a medio día. Buscó a Stand, que en
realidad no fue tan difícil, coqueteaba con una camarera unas mesas más al
fondo. Decir que Stand se emocionó cuando se enteró de la plática que tuvo con
Payne, es poco. Literalmente saltó en el asiento.
Y ahí estaba, en su loft, después de haber dejado a Stand, y no podía sacar a
Kitty de su cabeza.
¿Y si la volvía a ver mañana?
¿Y si estaba ensayando?
¿Cómo sería sin maquillaje?
¿Igual de bella?
Por supuesto que sí.
¿Se acordaría de él?
¿Le hablaría?
En serio, Louis no quería parecer un loco. En serio, él no quería. Pero eso
estaba pareciendo, acostado en su cama, repasando las imágenes de esa misma
noche, las cuales no desaparecían de su mente. Eran como reflectores en su
cerebro cada vez que cerraba los ojos. Ahí estaba el cabello de Kitty, sus
piernas, su sonrisa, su baile y sus ojos, se encendían y se apagaban como las
luces de un reflector.
Y Dios, Louis no puedo evitar sentir la punzada en su entrepierna. Tomó su
almohada y se cubrió su cara, apenado. Aun estando solo en el cuarto se sentía
apenado, pero vamos, ¿quién se excita solo con una imagen mental? ¡Era una
bailarina de cabaret, por favor!
Sus flojos pantalones de pijama estaban comenzando a apretar.
«Pelusa. Polvo. No, polvo no. La ropa interior de mamá. Sí, eso, ahora algo
peor. Stand la noche de navidad. Mi padre en speedo» por más que pensara no
podía apartar esos exquisitos ojos verdes.
Sacó su cara de la almohada y abrió los ojos, ahí frente a él estaba Kitty, con
su perfecta cabellera rojiza cayendo por los costados, el baby doll rosa la
hacía lucir magnifica, ligueros blancos adornaban sus piernas. Se encontraba a
horcajadas sobre Louis, sonriéndole.
"Bon Jour, señor Tomlinson..." su mirada felina volvía a hacerse presente
mirando hacia la cara de Louis. "Liam dijo que necesitaba un trato especial... Y
créame, no hay mejor trato que el mío..." su cara descendía peligrosamente hasta
la cara de Louis, besó su mejilla y se acercó hasta su oído. "¿Voulez-vous
coucher avec moi, ce soir...?" y Louis cerró los ojos, dejándose llevar por esa
voz melodiosa, Kitty arrastraba las palabras a propósito, todo con el propósito
de lograr excitar aún más a Tomlinson, aunque claro... si eso sucedía podría
incluso explotar.
Cuando Louis abrió sus ojos para responder se dio cuenta que estaba solo en su
habitación.
No.
No.
No.
No.
Oscura y fría, así estaba la habitación donde él se encontraba solo.
La misma gran erección estaba en su pantalón, incluso parecía haber crecido
durante esa fantasía.
Ya que...-dijo resignado y comenzó el camino de su mano hasta la cinturilla del
pijama.
Un segundo antes de llegar a su destino, retrocedió. ¿Hacerlo creyendo que sus
manos eran las de la magnífica Kitty, sería buena idea?
No se lo pensó dos veces, volvió a tomar el camino hacia su pantalón, sólo que
ahora lo hacía suavemente, acariciando cada centímetro de su piel por la cual
pasaba, su otra mano sostenía su cuello masajeándolo lentamente.
Metió la mano debajo del pijama y agradeció internamente no haberse puesto ropa
interior, deslizó la tela hacia abajo dejando salir a su erección, dolía incluso
tocarla.
Ya estaba tan necesitado que ni siquiera le importó que lo único que tuviera
cerca a su disposición era un bote de crema. Se esparció un poco sobre su mano,
todo sea por no hacerlo en seco.
Y comenzó su tarea, de vez en cuando el nombre de "Kitty" salía
inconscientemente de sus labios. Arañaba su sus propias piernas pensando que
eran las de Kitty, mordía su labio creyendo que Kitty era la que lo hacía.
No, definitivamente Louis no estaba loco. Y no, definitivamente Louis no podría
vivir en paz sin volver a verla.
Quince minutos después todo salió, viniéndose en su mano, manchándola y también
su estómago y parte de sus piernas.
Ni siquiera se dignó en limpiarse, cayó rendido y se quedó dormido. Totalmente
satisfecho.
Definitivamente Louis no conducía nervioso hasta el cabaret, no. Para nada.
Bueno, tal vez sólo un poco.
No era como si hubiera ensayado toda la mañana frente al espejo que decirle a
Kitty cuando la viera, eso sería estúpido. Él ensayó en la ducha, claro. La
ducha era mejor para ensayar las cosas.
En el estacionamiento había sólo un par de autos, nada en comparación con la
noche anterior que tuvo que aparcar a unas tres cuadras al este.
Mientras estacionaba un auto llegó, un chico moreno, con pantalones de gimnasia
y una sudadera en la que se leía "Ladies have more fun" salió de su auto con una
maleta.
"¡Señor T!" si no fuera por la voz Louis casi no lo hubiera reconocido, sin
tanta purpurina encima, Mirage lucía incluso como alguno de sus trabajadores en
fin de semana.
Mirage. -sonrió hacia el chico frente a él.
"Oh, no. Ése es mi nombre para escena, me llamo Zayn" le devolvió la sonrisa
tras la explicación. "Pero entremos, Liam debe estar esperándolo..."
Y así lo siguió hasta la entrada trasera del local, lograron esquivar algunos
cables y llegaron a bambalinas, que verdaderamente era un caos, chicas y chicos
corrían de un lugar a otro algunos con ropa interior y otros desnudos.
Las mejillas del señor de ojos azules se tiñeron de rosado por la pena.
"¡Chicas!" gritó Zayn causando que todos dejaran de hacer lo que estuvieran
haciendo para volver su atención hacia él. "Él es el señor Tomlinson, interesado
en ser inversionista del lugar" todos sonrieron y gritaron un Hola al mismo
tiempo.
Un chico rubio apareció por detrás de un montón de telas. "Zayn, joder que no
ves, ayúdame" gritó casi haciendo malabares con las telas.
Ambos chicos se acercaron a ayudarlo.
"Gracias, ¿podrían llevarlo al taller?" tomó una libreta de su pantalón y
comenzó a anotar algo intangible. "¿Quién es este bastardo?" preguntó apuntando
a Tomlinson con la pluma y su cara de indiferencia.
"Bueno, en pocas palabras será posiblemente tu nuevo jefe y el que hará que
todas tus locuras de trajes se hagan posibles" dijo el moreno tranquilamente.
La pluma cayó de sus manos y su boca se abrió.
"Oh, genial. Simplemente genial, ¿tú también serás un tacaño de mierda?"
Sí, bueno, sólo inversionista. Pero no hay problema con cargar esto -sonrió
hacia el chico teñido de rubio.
"Ven, sígueme" dijo Zayn pasando de largo a Niall hacia el taller. "¿ Hey,
puedes llevar estas también? Necesito calentar para mi ensayo y ya estoy
retrasado, sigue de frente y podrás salir hacia el frente, por lo regular Liam
está ahí supervisando las luces y el sonido" dijo entregándole las telas a Louis
y alejándose sin recibir respuesta.
Claro -dijo viendo que ya estaba solo.
Entró y el lugar estaba lleno de trajes sin terminar, pelucas por todo el lugar,
medias de red por todos lados, de diferentes colores.
Vio una mesa libre y acomodó todas las telas ahí.
Salió por el pasillo y siguió de frente, mientras pasaba por los camerinos
volteaba disimuladamente tratando de encontrar a Kitty.
Entró a un camerino donde sólo se encontraban chicas, pero no, no tenía la idea
de encontrar a Kitty ahí. Para nada. Él solo iba a preguntar por la oficina de
Liam.
Unas chicas muy lindas le dijeron que la oficina de Liam estaba a dos puertas
más al fondo.
Les agradeció y salió del camerino en camino hacia la oficina.
Dio media vuelta y chocó con un chico alto, cayendo de bruces sobre el trasero.
''Lo siento, lo siento. Soy muy torpe.'' -dijo desesperadamente la voz
extendiéndole la mano para ayudarlo a levantarse.
Oops- replico el ojiazul, recogiendo algunas cosas que había tirado. -No te
preocupes, yo no debí caminar tan rápido.
Abrió los ojos y vio un par de ojos verdes casi grises, pensó que era Kitty,
pero el pelo del chico era rizado y color chocolate, tenía ropa holgada y su
cuerpo no encajaba con el de la tierna Kitty.
Por otro lado, Harry sonreía ligeramente porque volvía a encontrar a la persona
poseedora de esos ojos azules.
''Hola, en serio lo siento de nuevo'' se disculpó por décima vez el chico de
ojos verdes.
Hola a ti también. -sonrió y tomó su mano dejándose ser ayudado.
''Ay no. Enserio, si necesitas cualquier cosa, estoy aquí para ayudar.'' -sonrió
y dejó al descubierto su mayor arma letal. Sus hoyuelos.
No, así estoy bien... Oye, ¿sabes en donde está la salida al escenario? Me he
perdido, es que...ayudaba a traer unas telas y ahora no sé dónde estoy.
''Ven conmigo'' dijo Harry, utilizando su arma letal otra vez.
Louis jadeó un momento ante la vista de ese par de margaritas en las mejillas
del chico, antes de seguirle a pasos largos hasta el escenario.
Oye, ¿podrías caminar un poco más lento? Perdón pero es que tu das zancadas en
lugar de pasos.
Harry echó la cabeza un poco hacia atrás mientras soltaba una carcajada pequeña.
''Si, sí. Perdona.''
No importa- murmuró Louis, apenado por sus cortas piernas. -Oye, hablando entre
chicos. ¿Conoces a... conoces a Kitty?
Harry sonrió aún más por escuchar su nombre artístico salir de sus labios.
''Claro que la conozco.'' Pronunció con un tono divertido.
Oh Dios, ¿es en serio? No puede ser. Uhm... hablando entre nosotros... Esa chica
es magnífica.
Harry se sintió aturdido un momento. Porque estaba feliz de que alguien
preguntara por él, pero como siempre alguien más que se interesaba por una
mujer. ''Lo es, ¿no es así?,'' comentó, con un dejo de decepción en la voz.
Por cierto, soy Louis, Louis Tomlinson. Un gusto -estiró su mano en forma de
saludo.
Yo soy Harry -sonrió ligeramente. Sus hoyuelos habían quedado ocultos de nuevo.
Tomo la mano de Louis y la apretó, antes de continuar caminando por el pasillo
debajo del escenario.
Aquí estamos- dijo por fin, abriendo una puerta, y revelando la luz amarillenta
emitida por los candelabros del techo del lugar.
Louis alzó la vista de sus pies, contemplando el lugar, ahora iluminado. Y por
último, poso su vista en Harry.
Y vaya que la luz resaltaba al chico.
Vestido con unos shorts negros de Adidas bastante sueltos, una camiseta raída y
gris, con el estampado deslavado de Pink Floyd y un par de Vans negras, Harry
parecía deslumbrar.
Alzo la vista hacia su cabello, peinado hacia atrás y siendo retenido por una
bandana a cuadros guindas. Clavó sus ojos azules en los orbes verdes del chico
más alto; Harry se encontraba mirando hacia arriba, admirando los candelabros
del techo mientras mordía su labio inferior.
Louis sonrió un poco. Se veía lindo.
'' ¿Qué? ¿Qué acabas de decir? Compórtate'' se regañó en pensamientos.
Ah, querido Louis, ya estás aquí- exclamó Liam, sentando en una de las mesas del
fondo. -Vamos, toma asiento. Aquí tengo los papeles.
Louis se aclaró la garganta y tironeo del nudo de su corbata azul mientras
caminaba hasta Liam.
Ocupo un lugar al lado de Liam y alzó la vista. -Bien, ¿comenzamos?
Claro- dijo Liam sonriendo, tomando un puñado de papeles. -Incluso podrá ver el
ensayo.
Los ojos de Louis brillaron y el pecho le cosquilleó. ''Kitty'' pensó. -Me
parece genial.
| QUATRE |
Liam y Louis llevaban ya hora y media revisando papeleo mientras que Zayn se
encargaba de que todos estuviesen en el escenario, esperando por la música.
''¿Alguien sabe dónde está Josh?'' preguntó Zayn, con la voz chillona y en tono
notablemente alterado.
''Yo le vi llegar hace unos treinta minutos'' dijo una de las bailarinas,
llamada Fiona. ''Fue directo a la cabina.
''Pues ya deberíamos estar calentando'' reclamó otra chica, llamada Christina.
''Oh mira, que interesante'' replico Zayn con descaro. ''¿Y que más?''
''Oh, vamos Z'' dijo Harry, desde la silla en la que había estado tumbado desde
hace media hora. Liam y Louis escuchaban atentamente a la situación. ''No es
momento para que te vuelvas una perra'' continuó.
Zayn bufo, llevándose las manos a las sienes y envolviendo sus pulgares entorno
a su mandíbula mientras se masajeaba la cabeza. ''Tienes razón... Pero necesito
a Josh.''
''Ahora que lo dices, no he escuchado a Niall en un buen rato...'' reflexiono
Harry.
Liam respiró de nuevo, volviendo su atención una vez más a los papeles que
revisaban.
''¡Josh!'' gritó Harry, con una voz grave que hizo que Louis se asustara un
poco. ''¡Josh mierda, tu hermana te busca!''
En ese momento, un agudo sonido perforó el aire, sobresaltando a todos. El
sonido se ajustó hasta el punto de no causar dolor de cabeza. ''¿Qué, que
ocurre?'' pregunto Josh con un jadeo.
La cara seria de Harry se descompuso en una mueca. ''Ewww, ¿estas teniendo sexo
con Niall allí adentro?''
Un sonoro coro de ''Ew'' resonó el lugar. Josh tosió un poco en el micrófono,
aclarándose la garganta. ''Uhm...yo...yo no sé de qué hablas''.
''¡Como osas dejarme a medias, pedazo de mierda!'' La voz de Niall se escuchó
lejos del micrófono.
Harry soltó una carcajada, acompañado del resto de los bailarines.
''Venga ya Niall, déjasela tranquila un minuto, lo necesitamos'' dijo Zayn,
sorpresivamente cambiando su tono alterado por uno más tranquilo, pero no por
ende, más masculino.
''Uh, yo...si''. Josh apago el micrófono e inmediatamente, una canción de hip
hop invadió el lugar.
Harry abandono la comodidad de su silla y subió al escenario, comenzando a
calentar con todos.
C'mon rude boy boy, can you get it up?- canturreó Liam mientras revisaba las
obras anteriores de Louis.
¿Harry es parte de los bailarines?
Oh sí, es nuestra estrella- comentó Liam despreocupadamente. -Pero eso tú ya lo
sabes.
Louis alzó la vista del informe de ingresos del local para ver a Harry. Se
encontraba tonteando, bailando aquí y allá, en lugar de calentar. Todos reían
con lo que hacía.
Louis sonrió ligeramente, antes de retomar lo que estaba haciendo. -¿Entonces me
dices que anualmente produces más de veintitrés mil euros mensuales?- le
preguntó a Liam.
Liam asintió y comenzó a preguntarle sobre sus intenciones con el club.
Niall apareció algunos minutos después, con una cara de fastidio que ni el mismo
podía soportar y camino rápidamente hacia camerinos. Minutos después reapareció
con un carrete de tela y un costurero. Tomo una silla y se sentó junto a Louis.
Saludo con un simple movimiento de cabeza y comenzó a cortar la tela.
Los chicos terminaron su calentamiento y parecían desorientados. Zayn estaba
discutiendo con algunas personas.
Zayn, ¿Qué sucede? Deberían estar ensayando- cuestiono Liam, alzando una ceja.
No podemos, nos falta una- dijo Zayn, cruzándose de brazos.
¿Quién?
''Yo'' contestó una voz, que provenía de la puerta de entrada. La figura a la
que pertenecía esa voz avanzo lentamente hacia la luz, descubriéndose. ''Lamento
llegar tarde...bueno no, no lo lamento'' replicó, riendo despreocupadamente.
Regina- dijo Zayn, cruzándose de brazos. -Llegas tarde, como siempre.
Calla, perra- dijo la voz, ahora parada debajo de un candelabro. -Ese es mi
nombre en escena.
Louis abrió los ojos con sorpresa al darse cuenta de que no era un ella sino un
él.
Louis, te presento a Chris- dijo Liam, apuntando su barbilla en dirección del
chico recién llegado.
Christopher para ti,- bufó el chico, cruzándose de brazos. -¿Quién eres?
Tu próximo jefe- intervino Niall, sin apartar los ojos de la tela que tenía en
las manos.
Que conveniente- murmuró el chico, dándose la vuelta y subiendo al escenario.
-Espero nos aumentes el sueldo.
Solo estoy aquí para escatimar el precio del lugar- explicó Louis, nervioso por
la actitud del chico. -Nada es seguro todavía.
Tranquilo, no me importa realmente- dijo Christopher, alzando la vista y
clavando sus ojos negros en los de Louis. -Igual puedes convertir este lugar en
algo grande o mandarlo todo a la mierda y no me va importar,- le regalo una
sonrisa venenosa.
Louis se tironeo del nudo de la corbata una vez más y aparto la mirada, apenado.
''Bueno, creo que estamos todos'' intervino Zayn. ''Chris, toma tu lugar.
Empezaremos con algo de funk'' Zayn volteo a ver a Liam.
Liam sintió la mirada de su novio encima y alzó la vista. Zayn enarcó una ceja.
Oh si- dijo Liam. -¡S'il vous plaît, que corran los Black Eyed Peas!-. Liam
volteo hacia Louis y le sonrió. -Espero disfrutes el soul.
De hecho, si- afirmó Louis, recordando a su abuela, que era gran fanática del
género.
¡Harry, posiciónate en el medio!- grito Niall, sin voltear. -Espero tengas
ensayado el número de My Humps.
Harry asintió y comenzó a caminar hacia el centro, hasta que Christopher lo tomo
del cuello de la camiseta, tirando de él.
Yo también lo tengo ensayado. Dijiste que ibas a darme este número- se quejó,
lanzando a Harry lejos de ahí.
¿Qué crees? Mentí. Ahora vamos- urgió Niall. -No tengo tiempo para tus
desplantes de diva.
Eres un imbécil- murmuro Christopher, dando un pisotón.
Niall dejó caer su puño en la mesa, logrando enterrar la aguja en la madera
barnizada de esta. Louis contemplo aquello con horror.
Niall se levantó de su asiento y en menos de tres segundos ya estaba frente al
escenario. -¿Soy un qué?
Christopher lanzó la cabeza hacia arriba, batiendo su flequillo de forma
altanera. Pero no respondió.
Eso creí. Basta de tus mierdas, Christopher. Créeme que estoy a tres segundos de
meterte un bofetón, solo sigue provocándome.
''Chris, ¿quieres el numero? Tómalo. No me importa...solo, solo dejen de
pelearse, por dios. Hay un invitado'' se quejó Harry.
Liam le agradeció en silencio por eso, mientras que Louis fingía no prestar
atención.
Niall suspiró. ''Bien. Chris, toma tu posición.''
Christopher sonrió satisfecho y camino hasta el centro. Todos se posicionaron en
una fila detrás de él.
La luz se apagó de golpe, y un solo reflector iluminaba a Christopher en el
escenario.
La conocida trompeta de la canción comenzó a sonar, y Chris comenzó con el
playback. La coreografía poco a poco tomaba forma.
Louis se dio cuenta de lo que Liam trataba de decir: Harry realmente tenía
estrella. No importaba si Christopher era el principal, Harry era todo lo que
veías. Podía estar en la esquina o en la parte trasera, pero jamás seria opacado
por los demás. Tenía eso que cualquier intérprete desea, y que muy pocos llegan
a tener: presencia. Con la presencia se nace. No se hace.
¡Contonéate más, mierda!- gritaba Niall, que para entonces ya estaba de nuevo
junto a Louis. -¡No, así no! ¡Pareces un puto pollo espinado, por dios!
Christopher le rodaba los ojos constantemente.
Al final, el número salió bien. A pesar de todo.
Ensayaron un par de números de soul y algunos otros de ópera. Pero Niall termino
estallando.
¡No, no no no no! ¡NO! ¡Paren. Paren esa mierda! ¿Pero qué cojo-? ¡JOSH QUE
APAGUES LA PUTA MUSICAAAA!- grito Niall, con la cara rojísima.
Josh bajo el volumen lentamente. Todos guardaban silencio.
¿¡Elizabeth, que mierda te pasa?! ¿¡Estas borracha?! ¿¡Vienes cruda?! ¿¡Te
sientes mal?! ¡Porque no explico porque estas allí en el centro si se supone tú
vas detrás de Mistique, EN LA ESQUINA DE ATRÁS!
Puede...puede que haya estado fumando...- comentó la chica, bajando la mirada.
Retírate- intervino Liam. -Y no te quiero ver de aquí al domingo. Anda, fuera.
Elizabeth asintió lentamente, bajando del escenario.
''Adictos'' comentó Christopher, poniendo los ojos en blanco y suspirando con
pesadez.
Aquí tenemos una política estricta en cero tolerancias- explico Liam a Louis.
-Jamás permitiré, ni ahora ni nunca, que uno de mis empleados este aquí drogado
o alcoholizado.
Me alegra oír eso- dijo Louis, sonriendo. -Demuestra su responsabilidad.
Como sea, maldición- dijo Niall, dejando de coser. -Zayn, ¿necesitas otro ensayo
de tu número o así estas bien?
Perfectamente- replico rápidamente el aludido. -No necesito doble ensayo como
algunos aquí presentes.
''¿Quieres decirme algo, perra? Dilo claro, quiero oírte'' ladró Christopher,
volviéndose bruscamente hacia Zayn.
No me refería a ti, pero si te queda el saco, adelante- replico Zayn,
revisándose las cutículas de los dedos.
''Pues no, no me queda'' dijo Christopher, volviendo a voltear hacia el frente.
Já, aparte de zorra, gorda- murmuró Zayn.
''Mira tú, maldita anorexic-
¡BASTAAA, MALDITO PAR DE PASIVAS DE LAS MIL MIERDAS!- rugió Niall. -¡Me vale una
reverenda mierda si se detestan y no pueden verse, compórtense profesionalmente
por una vez en su jodida vida! ¡Jesús, pero que grupo de gente más desesperante!
Liam soltó la carcajada, acompañado de los demás empleados. Louis se unió, con
una tímida risita. Incluso Niall estaba riendo.
Anda Harry, por último ensayaremos California Gurls- decretó Niall. -Posiciones,
vamos vamos.
Todos ocuparon su lugar en el escenario. Los reflectores de colores comenzaron a
moverse al mismo tiempo en que la música sonó.
Tal vez era la mente obsesiva de Louis jugándole una broma, pero Harry se movía
con la misma gracia que Kitty en el escenario. Era raro, ver a Harry moviéndose
y ejecutando el playback. Pero se veía bien. Parecía como si ese fuese su lugar,
como si su propósito en la vida fuese estar sobre el escenario, agitando las
caderas y manoteando.
California Gurls, are unforgettable... ¡Así, así Harry! ¡Si, si! ¡Manotea, si,
como si estuvieses derritiéndote en la playa! ¡Si, así! ¡De eso estoy hablando!
¡Agítalas cariño, agítalas!
Pareciera que va a darte un orgasmo- se burló Zayn sin dejar de girar y bailar.
Todos rieron. Esta vez Niall no se rió.
Media hora después, el lugar estaba vacío.
Todos, incluso Harry se habían ido. Habían quedado en verse para comer.
Liam, Josh, Niall y Louis estaban ahora sentados en la misma mesa del principio,
cada quien con una copa de vino en las manos, discutiendo sobre la posible
venta.
¿Qué es lo que quieres hacer exactamente?- preguntó Niall.
Verás, mi trabajo consiste en comprar locales y mejorarlos. En convertirlos en
una de las mejores atracciones de todo Londres. Busco potencial, y este lugar lo
tiene.
Pero, ¿cambiar este lugar?- preguntó Josh. -Uh, no estoy de acuerdo.
Yo tampoco, Liam- dijo Niall. -Este lugar es bueno tal y como es, ha tenido
éxito gracias a eso. Si lo cambias, nos vamos al coño.
Oh no, no es eso- se apresuró a aclarar Louis. -Yo no voy a cambiarlo. Solo
pienso mejorarlo, es todo.
Ya- contestó Niall, alzando la barbilla. -No me opongo a eso.
Pero la cuestión aquí, monsieur Tomlinson, es la siguiente. ¿Cree poder hacer
todo eso que usted me ha presentado, sin matar la magia de Maison de Poupées?
Nosotros amamos lo que hacemos, créame. Este lugar forma parte de todos y cada
uno de los presentes- dijo Liam.
Una ronda de asentimientos rodeo a Louis, que se relajó. Sabía a qué se
referían.
Es una promesa, señor Payne. Este lugar es bueno, y me despreciaría a mí mismo
de acabar con la magia que aquí existe. Eso téngalo por seguro-.
Bueno, entonces propongo un brindis- replicó Liam, apretando los labios en una
sonrisa.
Niall y Josh alzaron sus copas, seguidos de Louis.
Por Louis Tomlinson, y su generosa oferta- dijo Liam, alzando la copa.
¡Por Louis!- replicaron Josh y Niall, Louis se limitó a sonreír. Chocaron copas,
y bebieron.
Bienvenido a bordo, Monsieur- dijo Liam sonriendo con todos sus dientes. -Y
prepárese para el resto de su vida.
| CINQ |
Playlist:
I'm Every Woman - Chaka Khan
R U Mine - Arctic Monkeys
*****
Luego de que llegaron a sus propios términos y todo el mundo estuvo de acuerdo,
se despidieron para cada quien irse por su lado.
Era temprano aún, las siete de la noche. Liam y Zayn se fueron juntos a casa.
Harry fue a un club popular de la ciudad con las demás bailarinas del trabajo.
Louis fue a casa para revisar sus otros proyectos. Josh se había quedado
trabajando con las pistas. Y bueno, Niall...
Para Niall, ahora mismo, el mundo era una mierda.
Y Niall, que prefirió fingir dormir antes que seguir escuchando las excusas de
Josh, sintió su pecho encogerse ante aquellas palabras.
Había algo que Josh no le estaba diciendo. Algo que tal vez, podría herir su
relación.
| SIX |
| SEPT |
La noche había llegado, Louis no podía creer que había pasado una semana desde
que había ido a aquel bar que ahora era de su propiedad.
Liam no abrió en toda la semana ya que las mejoras al local se empezaron de
inmediato, la alfombra como primera cosa en la lista; Se deshicieron de ella y
la reemplazaron con un piso brillante que era casi como un espejo oscuro.
Ya que no se podía perder otro día, en cuanto todo volvió a su lugar después de
la instalación del piso el bar estaba listo para volver a su show.
"Louis, ya que serás parte de este lugar tanto como nosotros, te propongo
algo... Algo así como un chiste," dijo Liam quien volteaba su vista hacia Niall
y se dedicaban una mirada cómplice. "Ayudarás un poco cada día, como si fueras
parte de nosotros. Podemos comenzar hoy con barrer, mañana podrías ayudarle a
Niall con los vestuarios, ¿es un trato?"
Y así se había metido en esto. Hoy ayudaría a Josh con las luces y sonido.
Trataba de no pensar en el hecho de que vería a Harry. Trato de no pensarlo en
el coche de camino al cabaret, trato de no pensar en ello cuando cruzo
bambalinas y subió hacia la cabina con Josh. Y hasta ahora todo había salido
bien. El beso era un recuerdo casi borroso y el sentimiento de celos que le
había carcomido el estómago esa noche había sido casi olvidado por su cuerpo.
Como si fuese un interruptor, Louis siempre había sabido cuando apagar y cuando
encender sus emociones.
El día en si había marchado bien. Los chicos habían ensayado y Josh le decía que
botones e interruptores presionar y bajar para mover las luces o mezclar la
música, Louis incluso aprendió algunas técnicas para manejar un panel de música.
Su día había estado de perlas, en sus palabras. O al menos así había estado
hasta que cierto chico de piernas largas y cabellera rizada entro a la cabina.
''Josh, Liam quiere hablar contigo sobre la noche temática del jueves'' le
comunico al aludido, con su voz grave y profunda. Josh obedeció inmediatamente
sin decir nada, cerrando la puerta tras él.
''Si no hablas, seguro se va'' pensó Louis, presionando sus labios juntos
mientras desenredaba una maraña de cables. Continuo llevando a cabo la tarea por
unos cuantos minutos más cuando el sonido de Harry tomando aire antes de hablar
le sobresalto.
''¿Tu plan es ignorarme de aquí hasta las vacaciones de navidad o qué?''
preguntó, cruzándose de brazos y colocándose al costado izquierdo de Louis.
Louis echó una rápida mirada hacia abajo, esperando encontrar a alguien que le
ayudase. Pero todos estaban sobre el escenario.
''Depende'' dijo, sin verlo a los ojos y continuando con otra bola de cables.
''¿De qué?'' cuestiono rápidamente Harry.
''¿Quieres ser ignorado todo el día?'' le dijo Louis, dándose la vuelta y
avanzando hacia la parte trasera.
''Estas siendo irracional'' se quejó Harry. ''¿Esto es por lo del beso,
cierto?''
''...."
''Oh, ¡sí que lo es!'' exclamó Harry, sorprendido. Sus ojos se abrieron tanto
como su boca mientras ahogaba un grito. ''¿Te molesta?''
''No.''
''¿Acaso todo esto es porque soy gay?''
''Yo no dije eso,'' contestó Louis, viéndolo a los ojos esta vez. Las verdes
irises lo tomaron desprevenido, haciéndole titubear un poco. ''No pongas... no
pongas palabras en mi boca, Harry. Yo no discrimino, ni por raza, u orientación
sexual. Por nada, quiero decir. No te estoy ignorando, simplemente e-estoy
ocupado.
''Claro, ¿y ocupado significa no responder mis saludos y hacer como si no
estuviese? Vamos Lou, algo tiene que ser.
Louis abrió los ojos sorprendido y alzo ambas cejas antes de voltear a verlo de
nuevo. ''¿Acabas de llamarme Lou?''
Harry se sonrojó, mientras rascaba la parte trasera de su cuello. ''Yo, erhm...
sí. Es una ah...costumbre del club tener uh, apodos. Si, apodos.
Louis pareció relajarse. ''Oh, ya veo'' respondió con una sonrisa. ''Y no, no es
nada.''
Volvió a su tarea de desenredar cables y Harry alzó la vista al techo. ''Bueno,
ya que hemos aclarado esto, ¡me voy, tengo prueba de vestuario! ¡Ojala estés
presente el jueves, Kitty estará allí!'' chilló alegremente, mientras salía de
la cabina.
En cuanto el chico estuvo fuera, Louis dejo escapar la respiración que había
estado conteniendo y se dejó caer en el suelo. Déjame decirte algo: Louis podía
lidiar con sus emociones como si de un interruptor se tratase, pero hasta ahora
en su vida, jamás había conocido a alguien como Harry. Alguien que moviera el
interruptor a su antojo sin el poder hacer nada.
Unas horas más tarde todo el personal, incluidos los bailarines, se encontraban
reunidos en el escenario, sentados y esparcidos a todo lo largo y ancho mientras
Liam se encontraba parado sobre una silla, dando indicaciones.
''Bien, bien. Como todos saben, el jueves tenemos la noche temática. Mañana
llegaran las telas y el satín que Niall ordeno desde Nueva York así que las
quiero aquí a todas a las siete de la mañana para una toma de medidas y el
jueves a la misma hora, para la prueba de vestuario.''
''Yo tengo una duda,'' dijo Christopher alzando una mano brevemente. ''¿Todos
vamos a participar en esta... cosa, o algunas tendremos el día libre?''
''No, Madame. Todos y cada uno son necesarios'' respondió Liam, para el pesar de
Christopher.
''Bueno, y retomando las cosas,'' continuó Liam, ''Las decoraciones llegan
mañana también. Así que dedicaremos el día a emperifollar el club y hacerlo
lucir de acuerdo a la temática, personalmente yo-
''¿Cuál es la temática?'' preguntó una de las chicas.
''Creí que ya había quedado claro con las coreografías, pero bueno. La temática
es Dark.''
''Bueno, ¡por fin algo decente!'' exclamó Christopher.
''Ni, al fin podrás hacer una de tus raras ideas'' dijo Zayn emocionado,
mientras aplaudía como un niño pequeño.
Niall sonrió. ''Oh, solo espéralo cariño. Hare que todas ustedes perras se vean
como damas con clase. Ya me oyeron.''
Algunos comenzaron a reír, Liam sacudió las manos, acallándolos. ''¡Tire! Aún
falta asignar los números.''
Todos murmuraban, ansiosos.
A los ojos de Louis, el jueves sería una gran noche. Podía ver como los ojos de
Zayn, Christopher, Harry y Niall brillaban con emoción. Ellos amaban lo que
hacían. Daban la vida por este cabaret. Y él había comenzado a amarlo también.
''Veamos, el número de Asking Alexandria, participan todos. Después esta Hit Me
Like a Man, allí hay dos principales: Mirage y Regina. Luego de eso, Dark Horse
es el solo de Regina, y Joseph. Luego sigue Rock You Like a Hurricane, que es el
solo de Mirage. Y luego, esta Going to Hell, siendo el solo de Kitty. Y al
final, vamos con Black Velvet, y es el trio de Mirage, Regina y Kitty. Y está el
baile de bonus, Donatella por la grande y única... Lady Gaga'' dijo Liam
suspirando.
Todos aplaudieron y lanzaron grititos de emoción.
''Ese número será ganado por quien se comporte mejor mañana.''
''¿Ósea que ahora ya no solo hacemos playback? ¿Ahora también solo bailamos?''
cuestionó Christopher. ''No estoy convencida.''
''Así como nadie estaba convencido de tus playback de mierda'' murmuró Niall,
haciendo reír a casi todos.
''¡Fue una vez solamente! ¿Quieres olvidarlo ya, zorra?'' gruño Christopher,
cruzándose de brazos.
''Bueno, creo que es todo'' dijo Liam ignorándolos. ''¡Bonna chance, mes de
petites poupées!'' exclamó Liam batiendo las palmas, indicando el fin de la
junta.
Los empleados y los bailarines comenzaron a dispersarse alrededor de Louis,
mientras este avanzaba hasta Liam.
''¿Emocionado?'' preguntó Liam mientras lanzaba un brazo sobre los hombros de
Louis.
''Bastante'' contestó el otro sinceramente. ''¿Qué me toca hacer mañana?''
preguntó.
''Mañana, tú y alguno de los chicos saldrá a pegar carteles y repartir volantes.
Ya sabes, para que sepan que estamos de vuelta.''
''Me parece perfecto'' contestó Louis. ''¿Entonces, ahora... hay algo más que
hacer?''
''Oh, no no. Puedes irte a casa si gustas. Nos vemos mañana'' dijo Liam con una
gran sonrisa mientras se le adelantaba y lo dejaba solo, junto al escenario.
Louis se encogió de hombros y salió del lugar. Solo otra vez.
''Solo espero que Kitty venga a ensayar mañana''
A la mañana siguiente, recibió un mensaje de Liam, diciéndole que podía ir hasta
entrada la tarde, pues no requerían su ayuda. Al ver eso, se dejó caer en la
cama.
Después de esperar unos minutos, se dio cuenta de que ya no podría volver a
dormir, así que se levantó de la cama y camino hasta la cocina para poder
prepararse un buen desayuno. Saco la harina para panqueques, un par de huevos y
leche, todo antes de encender la estufa y colocar una sartén.
La cocina, al contar con un sistema de función inteligente, noto la presencia de
Louis y encendió la radio, embargando el silencio del apartamento y
reemplazándolo por una de las canciones favoritas de Louis.
Sometimes I feel like I don't have a partner/ A veces siento que no tengo un
compañero
Sometimes I think that, my only friend/ A veces pienso que, mi unico amigo
Is the city I live in, the city of Angels/ Es la ciudad en la que vivo, la
ciudad de los Angeles
Lonely as I am, together we cry/ Solo como estoy, lloramos juntos
I drive on her streets cuz', she's my companion/ Conduzco en sus calles porque,
ella es mi acompañante
I walk through her hills cuz', she knows who I am/ Camino entre sus Colinas
porque, ella sabe quien soy
She sees my good deeds and, she kisses me windy/ Ella ve mi buen andar y, ella
me besa como el viento
I never worry, now that is a lie/ Nunca me preocupo, Bueno eso es una mentira.
Olvida por un momento que está cocinando, tomando la espátula y cantando con esa
voz tan peculiarmente suya.
Well, I don't ever want to feel, like i did that day/ Bueno, nunca mas quiero
sentirme como me sentí ese dia.
Take me to the place I love, take me all the way/ Llevame al lugar que amo,
llevame completamente.
I don't ever want to feel, like I did that day/ Nunca mas quiero sentirme como
me senti aquel dia.
Take me to the place I love, take me all the way, yeah. Yeah, yeah/Llevame al
lugar que amo, llévame completamente, sí. Sí, sí.
Lentamente volvió a la realidad, mientras continuaba tarareando la canción al
mismo tiempo en que le daba a vuelta a su panqueque.
Avanzo hasta el refrigerador y sirvió un poco de jugo de naranja en uno de sus
vasos de cristal.
Mientras se sentaba a desayunar, pensó que tal vez hoy sería un buen día para
entrenar un poco.
Si, ir al gimnasio le vendría bien.
Le haría olvidar un poco a ese chico, Harry.
No podía explicarse por qué (o simplemente tenia demasiado miedo de admitirlo),
pero no había podido dejar de pensar en él. En la rabia que lo consumió mientras
lo veía besar al otro chico.
Para él era extraño, y francamente, aterrador. No se conocían a fondo, solo
habían intercambiado ciertas palabras. Y no pudo evitar sentirse así de...
¿Posesivo? ¿Protector? ¿Celoso? Ugh, era un embrollo.
Pero lo que Louis no podía explicarse era porque le importaba tanto. Apenas
conocía al chico, además de que era menor que él. Pudo verlo en su contrato.
Incluso se preguntó a si mismo si la incomodidad que surgía ante el simple
pensamiento del muchacho, tenía que ver con su orientación sexual. Pero la idea
fue descartada tan rápida como vino.
La verdad era, que Louis tenía un secreto. Un pasado. Uno en donde involucraba a
un psiquiatra, explicando a un mucho más joven y adolescente sí mismo, que toda
esa confusión de sus deseos de besar a su novia al mismo tiempo en que se
preguntaba que se sentiría besar a su mejor amigo, se debía a que él era
pansexual.
Y no, dios no. Él era Heterosexual. Fin de la discusión.
''No puede gustarte, ni siquiera puede atraerte'' se regañó a sí mismo. ''Ese es
el viejo Louis, este es un nuevo Louis. Este es un nuevo tú.''
Así que, suprimiendo sus ideas y sentimientos, bajo el interruptor de sus
sentimientos, termino su desayuno y se preparó para irse al gimnasio.
Al llegar allí, no notó nada fuera de lo común. Chicos y chicas sudando, el olor
de colonia y el sudor almizclado en el aire, botellas de agua por todas partes y
música moderna para motivar a los presentes a ejercitarse.
Dejo su mochila de gimnasia en uno de los lockers en los vestidores y avanzo
hasta una de las caminadoras. Coloco su botella de agua en el lugar
correspondiente mientras encendía el aparato y lo ajustaba a dos velocidades.
Mientras comenzaba a acostumbrar su cuerpo al ritmo, se colocó los auriculares y
dejo descansar su Ipod en el tablero.
Luego de algunos minutos, aumento la velocidad hasta cinco. Comenzó a correr,
sin siquiera jadear. Para Louis, esto era relajante. Su cuerpo tenía una buena
condición física y entrenaba diariamente cuando podía.
Concentro su atención en la gran pantalla plana anclada al pilar del techo, en
el que se transmitían los nuevos ingresos de la bolsa de dinero internacional,
entre otras noticias.
Aburrido del trabajo, volvió su atención hacia la letra de la canción que estaba
escuchando.
I remember being young and so brave/ Recuerdo ser joven y tan valiente
I knew what I needed/ Sabia lo que necesitaba
I was spending all my nights and days/ Estaba gastando todas mis noches y días
Laid back, daydreaming/ Acostada, soñando despierta
Look at me, I'm a big girl now/ Mirame, soy una chica grande ahora
Said, "I'm gonna do something"/ Dije, ''voy a hacer algo''
Told the world imma paint this town/ Le dije al mundo que pintaría este pueblo
Now bitches, I run this/ Ahora perras, yo mando
¡Aah!
Louis comenzó a cantar, haciendo distintos gestos involuntarios mientras corría.
Sentía el sudor comenzar a empapar su camiseta, pero no le importaba, estaba
atontado por su canción favorita de la Reina Abeja.
I'm a grown woman/ Soy una mujer adulta
I can do whatever I want/ Puedo hacer lo que yo quiera
I'm a grown woman/ Soy una mujer adulta
I can do whatever I want/ Puedo hacer lo que yo quiera
I could be bad if I want/ Puedo ser mala si quiero
I could do wrong if I want/ Puedo estar equivocada si quiero
I can live fast if I want/ Puedo vivir rápido si quiero
I can go slow all night long/ Puedo ir lento toda la noche
I'm a grown woman/ Soy una mujer adulta
I can do whatever I want/ Puedo hacer lo que yo quiera
Louis estaba tan ocupado sonriendo y haciendo distintos gestos que nunca notó la
llegada de cierto par de piernas largas al gimnasio. Así como no notó al dueño
de esas piernas y de la larga cabellera rizada acomodarse en la caminadora justo
al lado de la suya. Fue solo cuando comenzó a intentar imitar los gestos
faciales de Beyoncé y el otro chico soltó una risita que Louis volvió a la
realidad.
Apenado, bajo la velocidad hasta dos una vez más, mientras tironeaba los
auriculares fuera de sus oídos.
''Uh yo...si....eh....hola'' dijo, casi en un murmullo.
Harry evito reír, pero los prominentes hoyuelos en sus mejillas lo delataban.
''No creí que fueses fan de la Reina.''
Louis le dio una pequeña sonrisa. ''Uhm, sí. Me encanta, un poco. Ha sido mi
amor imposible desde que era un adolescente.''
''Eso hace dos de nosotros, entonces'' dijo Harry riendo. Hasta ese momento,
Louis no había notado que el chico no llevaba camisa. Oh.
''¿Qué haces aquí?'' soltó Louis de repente, ganándose un ceño fruncido. ''No,
me refiero- No estoy echándote ni nada, digo, yo uh, no es mi gimnasio. Solo
quería saber... uh ¿Cuánto tiempo llevas burlándote de mí?
Harry echo la cabeza hacia atrás mientras reía. ''Llevo unos cinco minutos aquí
observando el espectáculo.''
''Oh, ya veo'' dijo Louis riendo incómodamente. ''Bueno, creo que mejor me voy.
Tengo que uh...ducharme antes de ir al club. Yo...te veo ¿allá, verdad?''
''Claro'' replico Harry, sin borrar la risita autosuficiente de su cara. ''Fue
bueno verte, Lou.''
''Lou'' repitió Louis en su cabeza.
''Lo mismo digo, Haz'' replicó, antes de caminar rápidamente hacia los
vestidores.
''Bueno, ¿de dónde vino ese apodo? No pienses en ello. OH COMO NO PENSAR EN
ELLO, ¿VISTE SU ROSTRO? LE HA GUSTADO TU APODO. No, basta Louis, basta.'' Su
mente era un enredo.
Siempre era un enredo cuando ese chico estaba cerca.
Luego de haber conducido hasta su apartamento, discutiendo en voz alta con el
mismo, había llegado a una conclusión: Dios lo odiaba.
Le gustaba verlo sufrir. Primero con Kitty y su misteriosa persona, y después
con ese chico Harry, que se pegaba a su cerebro como si de una chinche se
tratara.
Mientras se duchaba, trataba de no pensarlo. De no recordarlo.
''Solo...evítalo'' se había dicho.
Pero dicho y hecho, a Dios le gustaba verle sufrir.
Tanto, que cuando llegó al club, los ensayos estaban terminados. Todos estaban
libres.
''Louis, ¡aquí! Estos son los volantes que repartirás y los carteles que
pegaras'' le dijo Liam, entregándole la base de una caja, con los volantes y los
carteles dentro. Louis admiro el diseño.
Gótico, con mucha purpurina negra. Pero lo que más le había gustado era esa foto
de Kitty en alta resolución, luciendo un corsé de látex negro. Miraje tampoco
lucia mal. Regina...lucia bastante bien, de hecho. El trio dinámico.
''Bien, ire ahora'' dijo sonriendo. Mi suerte mejora, pensó.
''Oh, necesitaras ayuda'' dijo Liam, volviéndose a ver al mar de gente que iba y
venía del escenario. ''Hmmm... ¡Styles! ¡Tú vas con Louis a pegar panfletos y
publicidad!'' indico Liam, apuntándole con su dedo.
Harry esperó a que Niall terminase de tomar medidas en sus hombros y después
saltó del escenario, caminando hacia Louis y Liam.
''Bien, ya pueden comenzar'' dijo Liam sonriendo dulcemente. '' ¡Mirage, mi
tendresse! Ven aquí amor, necesito que hagas algo'' gritó lejos de ellos.
''Bueno, ¿nos vamos?'' lo animó Harry, haciendo girar las llaves de su coche en
uno de sus largos dedos. ''Yo conduzco''
''Uh, claro'' dijo Louis sonriendo.
Mientras Harry se adelantaba para encender el auto, Louis alzó la vista al techo
y murmuro una y otra vez, ''Dios, porque. ¿Me odias? ¿Es porque creí ser gay?
¿Es por haber dejado a mi hermana encerrada aquella vez?''
Minutos más tardes, se encontraba en el centro de la ciudad, en una de las
plazas.
Y en realidad, era una de las mejores tardes de su vida.
El olor de la brisa marina mezclada con el perfume de Harry se filtraba en su
nariz, mientras seguía al alegre chico mientras pegaban carteles en postes de
luz, comercios y distintos puntos del lugar.
Louis se dedicaba a repartir panfletos mientras Harry pegaba carteles. El chico
más alto no había parado de decir tonterías en toda la tarde, y Louis estaba más
feliz de lo que había estado en años.
Y allí, con el viento helado del Octubre temprano soplándole en la cara y
revolviéndole el pelo, el olor a sal de mar y el perfume de ese chico risueño y
la luz del atardecer, junto a la vista del cielo rosado y lila, se olvidó de
todo. Se olvidó de los problemas, de las inseguridades.
Se encontraba sin peros en la lengua, a la deriva, dejándose llevar por Harry,
como un barco en altamar sin una brújula.
''¡Escucha eso!'' dijo Harry más feliz aun. ''¡Adoro esa banda!''
Louis se detuvo a escuchar la canción que brotaba por los altavoces de la plaza
al aire libre. Necesito un momento para recordar el nombre, pero era Is There a
Ghost, de Band of Horses. Y también amaba a esa banda.
''I could, sleep. I could sleeep'' tarareo Louis sonriendo.
''When i lived alone, is there a ghost in my house?'' completó Harry.
Momentáneamente, los panfletos se acabaron y los carteles se terminaron.
Harry tomó a Louis por los hombros y le dio un par de vueltas. ''¿No te encanta
Londres? ¡Toda la gente es tan amable! ¿Viste cuantas personas se detenían a
leer los carteles? ¡Seremos famosos, Lou! ¡Seremos grandes!'' exclamó Harry,
tomándolo de las manos y comenzando a dar vueltas, como un niño pequeño.
Louis le siguió la corriente, sonriendo. Sonriendo de verdad. Le quería. El
chico lo hacía sentir más feliz de lo que había estado en mucho tiempo.
Ambos continuaron dando vueltas, envueltos por la brisa, el viento y la música.
Dejándose llevar.
I could sleep
I could sleep
My house...
Louis se detuvo sin aliento, haciendo que Harry chocara un poco con él. Ambos
eran todas risas mientras Harry lo tomaba entre sus brazos y evitaba que se
cayera. Y entonces Louis se precipito hacia delante para no caer y sus narices
se tocaron, haciendo que los parpados del chico más pequeño aletearan en
sorpresa. Su boca se abrió un poco por la sorpresa y entonces, entonces Harry lo
vio justo a los ojos, las irises verdes intimidando a las azules. Louis soltó un
suspiró porque no comprendía que pasaría. Su mente gritaba ''Bésame, bésame,
bésame.'' Harry tomo su cara entre sus manos y lentamente se acercó, dejándole
probar esos labios sandia que tanto le intrigaban desde el día en que los
conoció. Y con el frio en sus mejillas y el calor en su pecho, Louis comprendía
que Harry era algo más...''
''¿Louis?'' murmuró Harry, con la mirada gacha, sin despegar su nariz de la de
Louis.
Louis parpadeó, confundido. Entonces comprendió: había sido una fantasía.
Volvió a parpadear, dolido. ''Lo siento'' dijo riendo nervioso, ''Pensaba en
algo''
''Si... lo noté'' dijo Harry, casi en un susurro.
''Bueno, será mejor que... volvamos'' dijo, tratando de ocultar el rubor en su
rostro.
''Si, volvamos.''
| HUIT |
| NEUF |
Después de una ardua noche de trabajo, que parecía eterna y nunca poder
terminar... No, esperen.
En realidad no terminaron, el reloj marcaba las 9 am y ellos seguían tratando de
arreglar el desastre de Louis, porque claro el muy listo había hecho la mayoría
de los trajes irregulares. Y Niall no notó el exceso de látex líquido en los
bordes de los setenta y dos trajes hasta que estaban casi secos. Menos mal que
pudieron arreglarlo y ahora estaban terminando los vestidos para el trio de
Kitty, Mirage y Regina.
Se podía escuchar como los bailarines llegaban con sus bolsas de maquillaje y
zapatos personales. Como algunos incluso ya se encontraban estirando en grupos.
Habían pasado aproximadamente dos horas desde que el café y Red Bull se había
acabado, ahora recurrían a tabletas de Tylenol para intentar matar su dolor en
cabeza.
"Chicas... Vengan a ver esto" susurró una bailarina desde la puerta sin ser
escuchada por Niall y Louis. "Parece que han estado aquí toda la noche..." y el
grupo de siete chicas hizo una mueca. Pero se alejaron paulatinamente, no podían
ayudar, si intentaban entrar se garantizaban una muerte segura de la cual se
haría cargo Niall.
"Y... Listo" dijo el rubio mientras colgaba en su lugar el último atuendo. Hilos
negros, cierres negros, tela de bastantes tipos y tonalidades de negro se
encontraba por todo el lugar, pero el negro que más podías ver en la habitación
era el que se encontraba debajo de aquellos dos pares de ojos azules. ''Nunca,
en mis veintisiete años había sentido tremendo cansancio como en este momento.
Te lo juro Louis'' dijo Niall. Al no obtener respuesta, se dio la vuelta,
encontrándose con un durmiente Louis, de cabeza gacha con el vestido de Mirage
entre las manos, cosiendo las chaquiras. La boca de Louis estaba abierta por el
cansancio. Niall se apresuró a golpearle la frente.
''¡Ah!'' se quejó. ''¿No puedes despertarme como Dios manda?'' dijo sacudiendo
la cabeza.
''Estabas babeando. Sobre chiffon de trescientas libras. ¡Te mereces más que un
simple golpe en la frente!'' gritó Niall, quitando la pequeña mancha del hombre
del vestido.
El iTunes, abierto en la laptop de Niall, eligió Shinny Happy People de REM como
música de fondo mientras ambos chicos trataban de terminar los vestidos de las
tres chicas.
''Eres cruel, iTunes'' dijo Niall, avanzando hasta la computadora. ''En este
momento soy todo menos que una persona radiante de felicidad'' gruñó cambiando
de canción.
Poco a poco el resto de los bailarines llegaron, mientras que Josh hacia los
techos por la música del calentamiento y los bailarines hacían vibrar el piso
por el rápido movimiento de pies.
''¡Buenos días, mis hermosos rayos de sol!'' saludó irónicamente Harry mientras
entraba al taller.
''Un paso más y te quedas sin testiculos'' amenazó Niall sin siquiera levantar
la vista. Harry rio y se acercó sin hacerle caso.
''Les traje café y un desayuno propiamente cocinado. Obviamente, cocinado por
mi, el chef Styles'' dijo, sonriendo satisfecho mientras dejaba una bolsa de de
papel blanca en la mesa en donde estaban cosiendo.
''A veces pasas de ser una hemorroide a un grano en el culo. Te quiero'' dijo
Niall, dejando de coser y entregándole un café a Louis y uno de los recipientes
en los que se encontraba el desayuno.
Comieron los huevos revueltos con tocino y salchichas mientras terminaban el
vestido de Regina.
Un bocinazo en el exterior hizo literalmente que Niall saltara de su asiento
hacia la salida. ''¡El resto del vestuario está aquí!'' dijo tomando unas gafas
de sol de una mochila colgada en el perchero de la entrada. Louis no se movió,
se sentía demasiado cansado.
''¡Anda ya Tomlinson, mueve ese gordo trasero! Necesito que cargues cajas''
gritó Niall chasqueándole los dedos para que le siguiera.
Louis tomo un trago del último Red Bull que había estado guardando, junto a un
trago de café y corrió con nuevas fuerzas hasta la salida tras bambalinas.
Visualizó a todos los bailarines esparcidos frente al camión y a una muy
conocida cabellera rubia subida en el compartimiento de carga del camión.
Después no pudo ver mucho más, pues el Sol de la mañana temprana le quemaba los
ojos.
''Hay que ayudarles'' dijo una chica, lejos de allí. Ella y sus siete amigas,
que habían estado temprano en el taller esa mañana, pensaban que todos podían
ayudar a esos dos.
''¡Oye Nialler!'' gritó una de las chicas. Niall volteo hacia ella. ''¿Por qué
no hacemos una cadena humana de aquí hasta tu taller y dejamos las cajas allí?
Así tú y Louis no repiten el viaje.''
Niall le sonrió. ''Me gusta como piensas, cariño.''
El rubio se volteó hacia la multitud frente a él y grito. ''¡Oigan! ¡Joder,
escúchenme cabrones! ¡Haremos una cadena humana de aquí hasta el taller, se
pasaran las cajas mutuamente hasta dejarlas allá! ¡Todos ayudaremos! ¡Regina, tú
también! ¡No me importa si tus uñas se rompen, Zayn! ¡Quieren el número de
Donatella, gánenselo!
Habiendo dicho las palabras mágicas, todos los bailarines se formaron
rápidamente en una fila que se extendía desde donde Niall estaba parado hasta
entrar al cabaret y terminar en la puerta del taller de Niall. Niall pasaba las
cajas mientras los demás hacían lo mismo. No les fue difícil terminar pronto.
''Ven conmigo'' dijo Niall tomando a Louis por la camiseta una vez terminaron.
''Vas a probarte el vestido de Mirage mientras arreglo tu desastre'' dijo en
tono amenazador.
Una vez en el taller, Louis pensó que si tuviese que decidir entre estar ahí
ahora mismo o suicidarse, suicidarse seria menos doloroso.
Tenía puesta una peluca, un par de tacones y el ostentoso vestido sobre su
cuerpo.
Aunque era admirable, la verdad. El trabajo de Niall realmente era impecable.
Podría estar usando uno de los nuevos modelos de Alexander McQueen ahora mismo.
La diferencia no era mucha.
''¡Ah!'' se quejó, siendo sacado de sus pensamientos por un dolor punzante en el
trasero. Niall le había picado con el alfiler bastantes veces ya.
''Deja de quejarte. Es tu culpa por tener un trasero tan respingón. No lo puedo
evitar'' dijo Niall con un par de agujas entre los labios.
''¿¡Ósea que lo haces a propósito?!'' gritó Louis, dándose la vuelta.
''Es que es inevitable, Tommo. Tus redondas nalgas están allí, diciéndome
''Pínchanos, somos de silicón.''
''Mi trasero es natural, muchas gracias'' dijo Louis, riendo y volviendo a darle
la espalda.
''Si, eso mismo dicen las tetas de Pamela Anderson'' se burló Niall. ''Ya deja
de moverte, pareciera que tienes hormigas en el culo.''
Permanecieron en silencio por unos minutos, con la música sonando mientras todos
ensayaban.
''Ni, Liam me dijo que si ya revisaaaaaste la lencería, ¿Por qué Louis esta
vestido de mujer?'' preguntó Harry, trastabillando mientras hablaba al ver a
Louis en aquella posición.
Aunque, le sentaba.
Las mejillas de Louis se encendieron, así que bajo la cabeza.
''Arruino el traje de Mirage y tengo que arreglarlo. Y no, no he revisado. Ahora
vete que estoy trabajando.''
Harry asintió y corrió lejos de allí. Louis sintió sus mejillas y ritmo cardiaco
normalizarse a medida que Niall corregía los fallos en el vestido.
''Listo, ahora revisaremos las pelucas, las túnicas que encargue y la lencería.
Después correremos a casa a darnos una ducha, arreglarnos y regresar.''
Unas horas después, Stand se encontraba en la entrada del club, con una larga
fila de personas esperando para entrar. Con paso rápido y firme, camino hasta la
barra, como Louis le había dicho. Ahora, su tarea era atender la barra.
Y Stand jamás pensó ver a Louis usando nada más que un apretado bóxer negro, un
collar de cuero negro con púas alrededor del cuello y.... delineador. Bastante y
profundo delineador. Además de que el resto de su cuerpo estaba cubierto por
purpurina plateada en acabado tornasol; Cuando la luz chocaba con la purpurina,
esta brillaba en diferente tonalidad. Increíble. Además su cabello estaba
peinado hacia atrás y su piel parecía ser escarcha de tan brillante, suave y
tersa que parecía. Tenia que ser maquillaje.
''Dios, amigo....'' Dijo Stand.
''Si no tienes nada bueno que decir, ahórratelo'' le interrumpió Louis molesto.
''No tuve elección en esta, Stand. Así que cierra el pico o te despido.''
''Woah, calma ahí diva'' dijo Stand rompiendo a reír. ''Veía tu paquete de goma
de mascar, es todo.''
''¿Mi qué?'' dijo Louis, entrecerrando los ojos y curvando la boca.
''Si'' dijo Stand, recargando un codo en la barra y descansando su cara en su
puño cerrado. ''¿De qué otra cosa seria ese paquetote?'' dijo, señalando con la
vista la entrepierna de Louis.
''Idiota, bast-''
''Dame de tus chicles, ¡papacito!''
''¡Stand!'' chilló Louis, horrorizado. ''¿Qué mierda te pasa?''
''Dios, solo bromeo. Te ves bien. Ahora calla y sírveme un Martini de Mango
Salvaje.''
• NIALL-
''¡Niall!'' gritó esa castrante voz, siguiéndolo hasta el taller.
Despues de una siesta de diez minutos, cinco manzanas para conservar energías, y
una ducha vaquera, Niall no estaba de humor. ''Dejame tranquilo, idiota.''
''¡No!'' gritó Christopher furioso. ''¡Donatella es MIO! ¿Por qué siempre le dan
los números buenos al imbécil de Harry, huh?''
''Liam dijo que Donatella seria basado en el mejor comportamiento y tú, querido,
no lo tuviste, eso te lo aseguro. Así que trágatelo y sigue. No me importó en el
momento, no me importa ahora y se perfectamente que no me importará en el futuro
así que, ¡adiós!'' dijo Niall con voz cantarina al final, volviendo a rociar
spray fijador en las pelucas que había peinado con Louis antes de irse a casa.
''Maldito rubio mal teñido, hijo de puta'' murmuró Christopher, saliendo de allí
hecho una furia.
''¡Dios te bendiga!'' gritó Niall, sin poder contener la risa ante los
berrinches de Christopher.
''¿No van a dármelo por las buenas? Voy a tomarlo por las malas'' dijo
Christopher, dejando de ajustarse la peluca y tomando el vestuario de Donatella
del perchero de Harry, y escondiéndolo debajo de su tocador. ''Voy a tomarlo por
las malas. Ya es suficiente de que esta perra consiga todo con su estúpida cara
de niño bonito.''
''Señoras y señores, esta es la tercera llamada. ''Principiamos'' anunció Josh
por el micrófono.
El primer número se puso en marcha. ''The Final Episode'', de Asking Alexandria
comenzó a sonar en cuanto las luces se apagaron. Los rabiosos acordes de
guitarra inundaron el lugar, arrancando gritos de emoción del público, mientras
las luces rojas parpadeaban intermitentemente en el escenario y la máquina de
humo comenzaba a funcionar sobre el escenario.
''Oh, my god!...'' cantó la voz principal de la canción, mientras que las chicas
salían, caminando sombríamente por el escenario con las túnicas rojas puestas y
la capucha sobre la cara, con la cabeza gacha. Poco a poco, las primeras diez
chicas salieron, haciendo un medio circulo, abierto hacia el público.
Mirage salió del extremo izquierdo del escenario, dando un salto mortal hacia
delante y después arrastrándose en el piso mientras Regina daba vueltas con los
brazos abiertos, antes de dar un salto hacia delante con los pies en el aire,
sin usar las manos. Ambas utilizaban antifaces, pero podías deducir que eran
ellas.
Ambas quedaron frente a frente, mientras el resto de las bailarinas con las
túnicas traían a una Kitty amarrada a una cruz de cabeza, que gritaba y
pataleaba, vestida en el traje de látex rojo y con un antifaz de piedras
preciosas sobre el rostro.
El número era intenso y genial. La adrenalina de los gritos y el ritmo te
llenaban, mientras que los bailarines representaban el sacrificio de Kitty. En
palabras de Liam y el tema del número: el sacrificio de la esposa del demonio.
El público podía deducirlo del modo en que Mirage y Regina representaban todo,
la forma en la que se quitaron los antifaces al mismo tiempo que el humo subía
hacia donde Kitty estaba, con el cabello, ahora negro y en bucles perfectos,
como una innovadora Dita Von Teese. Las llamas de fuego salieron por detrás de
la cruz, mientras Kitty abría la boca en un grito aterrador y el antifaz caía de
su rostro. Mientras la música seguía, Kitty hacia playback con los gritos de
fondo de la canción.
El público estaba extasiado, la adrenalina podía sentirse en el aire.
Louis estaba petrificado detrás de la barra. Era lo más genial, brillante y
retorcido que jamás había visto.
Las chicas de las túnicas ejecutaban saltos, giros por el suelo y algunas
colgaban de telas en los extremos del escenario. Regina tomo a Mirage de los
pies, y dándole impulso la hizo saltar, quedando sobre las manos de una de las
chicas en túnica que la sostenía, mientras Mirage pretendía sacarle el corazón a
Kitty, sacando un corazón falso y sangrante del escote de la chica.
Kitty quedo inmóvil mientras las danzas continuaban debajo de ella. Entonces,
lentamente levanto la cabeza. Louis sintió un escalofrió.
''You need a doctor baby, you scared?'' pronunció Kitty al mismo tiempo que en
la canción con una perturbante sonrisa de dientes sangrientos. De un tirón logró
bajar de la cruz y ayudada por las demás bailarinas, avanzó con pasos lentos y
amenazantes hasta el centro del escenario, quedando en medio de todo el
''caos.''
''You need a doctor baby, you scared?'' gritó, arqueando las manos con las
grandes uñas postizas y negras hacia arriba, a punto de atacar a una mujer en
primera fila. Mirage y Regina la tomaron de los brazos.
''You scared?!''. Kitty continuaba haciendo un playback retorcido y perfecto,
abriendo la boca en el último grito, mostrando los colmillos falsos y los lentes
de contacto amarillos. Regina clavo un falso cuchillo en la espalda cubierta de
látex de la chica.
Kitty continuo gritando al ritmo de la canción, mientras se apretaba el pecho y
hacia estallar la pequeña bolsa de sangre falsa oculta en el borde de su
bustier. La sangre corrió por su vientre, mientras se dejaba caer de rodillas.
Muerta.
Bueno, al menos en el número. Josh atenuó muy poco las luces, mientras las
chicas se reunían en una fila para dar la bienvenida, Kitty se levantaba del
suelo y el público se volvía loco, aplaudiendo, gritando y silbando.
''¡Acabo de hacerme en los pantalones pero eso fue genial!'' dijo Stand,
volteando hacia Louis, que seguía en shock por la presentación.
''Liam siempre sabe cómo lucirse'' dice sonriendo orgulloso.
''Damas y caballeros, mi nombre es Josh y es un gusto presentarles a... ¡Mirage,
Regina! Y.... ¡The Sparkling Diamond! Kitty, Mirage y Regina saludaron, dando
una ovación, abrazadas por detrás de la espalda.
¡Oh y no olvidemos a nuestras pequeñas muñequitas... ¡notre Poupées! Las chicas
retiraron las capuchas de sus rostros y saludaron, dando una ovación también.
Ahora, quiero invitarlos a que beban algo, se sientan cómodos. El próximo número
corre a cargo de las adorables Mirage y Regina! Mirage y Regina se abrazaron
hipócritamente mientras el publico aplaudia.
Y asi, comenzó la noche en Maisón de Poupées.
Una trágica noche.
El dúo de Regina y Mirage había salido hermoso. Mirage se encontraba
interpretando Rock You Like a Hurricane sobre el escenario mientras Kitty se
cambiaba el maquillaje en camerinos.
Al escuchar los aplausos, tomo el látigo de encima de su tocador, se revisó la
peluca, el maquillaje, se acomodó los pechos en el ajustado corsé y se dirigió
hacia el escenario, arrastrando en látigo en el suelo como si de una cola de
vestido se tratara.
Josh ya había anunciado su número para cuando llego al escenario, el público
estaba ansioso.
Harry echo los hombros hacia atrás, estirando el cuello. Ahora era Kitty.
Cuando él estaba sobre el escenario, se convertía en otra persona. Alguien
seguro, confiado. Un ser seductor, sin pudor y con la sexualidad emanando de
cada poro. Una bestia del sex appeal y de lo incorrecto. Lo prohibido. Sin
inhibiciones ni impedimentos. Un Dios en la Tierra.
Se posiciono en medio del escenario, en la diminuta equis. De no hacerlo moriría
calcinado.
''Don't bless me Father for i have sinned'' el susurró de la canción lo hizo
comenzar con el playback.
''Father did you miss me? I've been locked up for a while...''
Sus labios rojos como la sangre misma se movían con habilidad al ritmo de la
canción. Sus ojos, pintados en su totalidad de negro, se movían con seducción
entre el público. La máquina de fuego encendió en llamas toda la parte trasera
en llamas, mientras Kitty se movía elegantemente sobre las botas hasta la
rodilla que se pintaban sobre sus largas piernas y agitaba el latigo con
habilidad por todos lados.
Con una maniobra, logro que el latigo le abrazara el cuerpo entero.
''For the laughs that I fake, I am going to hell
For the vows that I break, I am going to hell
For the ways that I hurt when I'm hiking out my skirt
I am sittin' on a throne while they're buried in the dirt
For the man that I hate, I am going to hell
Heavy with the devil, you can hear the wedding bells....''
Se contoneaba, sacudía las caderas, se inclinaba sobre sus talones mientras se
tomaba la roja cabellera, igual de roja que las llamas que ardían detrás de
ella, mientras se pasaba la mano por el ajustado corsé.
Daba patadas, saltos, giros. Kitty sabía lo que tenía y lo que podía hacer.
Su lugar era el escenario.
Louis había olvidado lo espectacular que era ver a Kitty sobre el escenario.
Verlo era mejor que imaginarlo, sin duda.
Adoraba a la criatura que ahora mismo tomaba el escenario y lo hacía suyo. La
forma en la que el público la adoraba inmediatamente, y ella los tenía comiendo
de la palma de su mano. La sensualidad que irradiaba, quemándole la piel incluso
a tanta distancia. Era una criatura digan de admirar. Si tan solo pudiesen
hablar...
Luego del número de Kitty, las chicas se prepararon para Black Velvet.
Igual que el resto del show, había sido perfecto. Mirage, Regina y Kitty
vestidas en alta costura y unidas, eran la perdición del público.
Kitty era pelirroja de nuevo, esta vez con un delicado peinado recogido,
mientras que Mirage tenía una larga cabellera negra y Regina era rubia, con
hermosas ondas peinadas en la cabellera hasta los hombros.
Louis y el resto del público estaban atónitos. No importa cuántas veces las
chicas bailaron e hicieron hasta lo imposible, no podían quedarse conformes.
Querían más.
''Black velvet and that little boy's smile
Black velvet with that slow southern style
A new religion that'll bring ya to your knees
Black velvet if you please....'' Cantaron las tres. Los trajes quedaban
hermosamente sobre los cuerpos de todas, realzando sus atributos y disimulando
lo que diferenciaba la figura del cuerpo de una con la de las otras dos.
''If you please, if you please, if you please....'' Cantaron al mismo tiempo,
estirando la mano derecha hacia el público. Todos allí, se pusieron de pie y
aplaudieron. Había sido épico.
Tras dar la ovación, las chicas corrieron tras bambalinas.
Kitty y Mirage corrieron a arreglarse para Donatella, mientras que Regina daba
inicio a su plan.
"Oh, Regina. Te ves hermosa en ese traje" dijo Zayn con bastante sarcasmo, una
vez cambiados. "Cállate, deja de bromear y termina de arreglarte. No quiero caer
mientras tú, pequeño pedazo de mierda, haces alguna estupidez" dijo calmadamente
Christopher, midiendo el tiempo para hacer su movida.
"Relájate, seguimos con Donatella y después de Joseph con Back to Black, porque
lo dejaste solo, por si lo olvidabas. Aún queda tiempo. Por cierto, sí bromeaba,
en realidad luces obesa en esas medias de red" le hizo mala cara y se volteó
hacia su espejo.
"Deberías mantener tu boca cerrada, no estoy de humor"
"Oh, perdóneme su alteza, ¿desea algo más?" sonrió con soberbia mientras
literalmente escupía el sarcasmo.
Christopher rio. ''Si, de hecho sí. Quítate de mi camino, perra anoréxica'' dijo
sonriendo mientras veía el reloj y caminaba tranquilamente hacia el taller de
Niall.
Había visto salir a Niall hacia la cabina hace solo seis minutos, y decidió
esperar diez más por si se le ocurría regresar. Una vez segura de esto, siguió
con el resto del plan. Ahora tenía que llegar hasta el taller, en donde Harry se
encontraba cosiendo el relleno del pecho, pues Christopher lo había descosido
para asegurar su presencia en el taller. Una vez llegó, vio la alta figura de
Harry buscando las agujas y el hilo. Sonrió para sí mismo y trabó la puerta
detrás de él mientras la cerraba.
''¿Christopher, no deberías estar alistándote? Ya casi salimos'' dijo Harry.
''Joseph casi termina.''
''Cállate, imbécil'' dijo Christopher entre dientes, arqueando la boca con asco.
''Donatella es mi número.''
''Chris, hablamos de esto. Liam me escogió, y no pude hacer nada. Quiero
cambiarte y simplemente no me deja'' dijo Harry acercándose un poco.
''Pudiste intentar rogar, ¿Qué tal suena eso? Pero no, prefieres quedarte con
todos los números buenos, robándote la fama, acaparando a todos. Eso se acaba
hoy.''
''Esta bien, estas cruzando la línea'' dijo Harry, dando un paso al frente,
encarándolo. Era bastante más alto que Christopher. Fuerte también, pero
Christopher era más hábil. ''El número es mío, no tuyo. Yo lo gane. Trágatelo. Y
ahórrate tus estúpidos berrinches de diva destronada porque no te van.''
''Puede que seas más alto, más talentoso incluso. Pero tú y yo sabemos algo
Harry: mientras los reflectores estén encendidos, tus encantos salen y eres todo
lo que alguien podría admirar ser. Pero cuando se apagan, vuelves a ser ese
patético, solitario y estúpido chico que nadie quiere y nadie necesita'' dijo
Christopher, con el veneno empapando sus palabras, haciendo retroceder a Harry
mientras daba pasos hacia delante. ''¿Y adivina que, querida? Tu tiempo frente
al reflector ya se acabó'' sentenció, tomando la regla T de Niall y golpeando
fuertemente a Harry en la nuca.
Harry se desplomó inconsciente a los pies de Christopher, que sonreía.
''Solo eres una mierda en la suela de mi zapato'' dijo riendo, golpeando uno de
sus costados con la punta de su tacón.
Abrió rápidamente la puerta del almacén de telas y lo encerró allí, poniendo el
seguro.
''Parece que la pequeña Kitty no se siente bien hoy'' dijo en tono burlón. ''
¿Qué, vas a tomar una siesta?'' dijo, colocando una mano en su oreja, antes de
comenzar a reír y salir del armario.
''Me encantaría quedarme pero... el show debe continuar'' dijo en voz alta con
satisfacción.
Escondió la regla T y salió corriendo de allí hasta camerinos.
Como había planeado, Zayn no estaba allí. Se encontraba muy ocupado buscando su
ropa para poder salir al escenario. Rio ante su propia maldad y rápidamente se
colocó el leotardo de látex, después la chalina de lentejuela, y encima el
vestido rojo victoriano. Se maquillo, se colocó la peluca rubia, el gran
sombrero negro y los lentes de sol. Nadie sospecharía, el vestuario ocultaría
todo.
''¿Ya estas listo?'' preguntó Joseph entrando. ''Mucha suerte Harry.''
Christopher sonrió, comenzando a caminar hacia el escenario.
Su momento había llegado.
Y nada, ni nadie, ni siquiera Kitty. Nadie podría impedirlo.
| DIX |
| ONZE |
Bueno, se que algunas lo dicen jugando, pero quiero aclarar esta duda.
Este fic es basado en mi amor hacia la danza, el teatro, representar y actuar
distintas personalidades, jugar a ser alguien por un dia...y en este caso, por
una noche. Pero sobre todo, este fic fue basado en mi amor por los Drag Queens.
¿Qué es un drag queen? Es un hombre (la mayoría son gays, pero existen muchos
que son hetero) que se viste de mujer especialmente por las noches. Debo
aclararles que ser TRANSEXUAL y ser DRAG QUEEN no es la misma cosa. Un
transexual es alguien que DESEA ser mujer/hombre, o que cree haber nacido en el
cuerpo incorrecto. Los Drag Queen representan la parte descarada (llámesele
también ''sassy''), inhibida, sexy y sobre todo cabrona, de una mujer. Si no
tienen idea de lo que hablo y quieren saber más, los invito a ver los videos de
RuPaul's Drag Race (les recomiendo los de ''reading is fundamental'' son taaan
sassy y mueres de risa). Pero ese es otro tema.
A lo que voy, ¿Cómo alguien tan inteligente como Louis no se da cuenta? Bueno,
supongo que piensan que es como Hanna Montana, pero no:3. Cuando vean a los drag
queens, se darán cuenta de lo que hablo. Observen el maquillaje, vean como tiene
una base, como hacen para que su rostro se transforme totalmente. Es como tener
un lienzo en blanco, el maquillaje es la forma en la que lo pintas y transformar
las duras facciones de un hombre a las delicadas de una mujer es la obra de
arte. Así lo veo yo. Además, el maquillaje teatral es más espeso que el
convencional, añádanle las luces, la oscuridad de la noche, la peluca y el
llamativo traje. ¿Es más difícil, a que si? Harry, Zayn, Christopher y Joseph
son artistas, artistas que utilizan su cara como un lienzo. La esencia de Maison
de Poupees, la esencia del fic es esa: que hombres, son capaces de crear la
ilusión de hermosas chicas, chicas tan perfectas que parecen no ser reales. Son
reales y falsas al mismo tiempo. Ellos son responsables de lo que hacen, de lo
que interpretan, pero no de lo que los demás entiendan. ¿Me di a explicar más o
menos? No crean que me molesta que comenten, me fascina leer sus opiniones y la
mayoría me saca una buena risa. Pero, no quiero confusiones ni perder lectores
porque la credibilidad de fic raye en lo absurdo. Trató de hacerlo tan realista
y verídico como me permite el tema y las situaciones.
Bueno solo quería aclararles eso, las quiero X!
X^(;
| DOUZE |
Louis miraba a la figura sobre la cama, esperando una respuesta. Los tres pares
de ojos restantes en la habitación observaban todo; desde la mirada de Louis con
ojos esperanzados hasta los orbes verdes de Harry suplicándoles ayuda.
''Bueno, hola'' saludo Louis, sonriendo de forma incomoda. ''Lamento venir a la
fuerza chicos, pero quería saber cómo estaba Kitty'' dijo Louis, volteando sus
orbes azules a la aludida, quien respondió con una pequeña sonrisa sin mostrar
los dientes. ''Y como estaban ustedes también. Adivino que aún no han comido así
que... me tome la libertad de traerles el almuerzo. Traje sándwiches y té
helado''. Louis tomo la mesa con ruedas situada al costado de la cama de Kitty y
la hizo rodar hasta que se suspendió sobre las piernas de la chica. Coloco la
bolsa marrón y el
porta vasos de cartón sobre esta y observo a los chicos expectante.
''Provecho.'' Zayn fue el primero en abalanzarse sobre la mesita y tomar un
vaso de té y un sándwich, seguido de Liam y Niall. Louis río y observó a Kitty.
La chica se encogió bajo la mirada de Louis, esto enterneció un poco a Louis,
tal vez sí que no debía haber venido.
''No eres muy habladora, ¿eh?'' bromeó Louis, tratando de aligerar la tensión
incomoda que comenzaba a sentirse en el aire. Kitty parpadeó un par de veces y
soltó una risita medio delicada para después sacudir suavemente la cabeza en
señal de negativa. Louis sonrió.
Harry sabía que podía manipular los músculos de su garganta y fingir
increíblemente la delicada voz de una chica a pesar de su voz grave. Sabía que
años atrás, su mentor* le había enseñado a ejercitar las cuerdas vocales y de
que formas flexionar los músculos de la garganta para manipular su voz. Pero el
hecho es, que tener morfina corriendo por tu cuerpo y una increíble erección
creciendo debajo de las mantas de hospital no ayuda en nada. Nope, no ayuda
absolutamente. La situación estaba volviéndose catastrófica. Así que, decidió
utilizar su arma letal: la ternura de Kitty. Estaba más que dispuesto a jugar
esa carta con Louis. En los shows en los que el entretenimiento se basaba en
posar y bailar en vez de hacer playback, Harry decidió que Kitty seria seductora
y sexy, pero a la vez podía ser tierna y aparentemente inocente.
Harry solo le rezaba al señor que su erección no creciera más, pero es que
sentir la mano de Louis en su pierna era como sentir fuego sobre estas. El calor
de la piel de Louis traspasaba la tela de las mantas y simplemente, Harry no
pudo siquiera alarmarse. Un simple tirón en su estómago y ya estaba, no podía
hacer nada más que rezar en silencio porque Louis no subiera su mano más allá de
la pantorrilla. Además, la morfina controlando toda su tolerancia al dolor y
nublando su sentido de la moral con toda esa droga, pues, digamos que estaba
bastante fregado.
''Pues me alegra saber que solo necesitaste algunos puntos y no una
neurocirugía. Aunque, eso de la contusión debe ser feo'' dijo Louis arrugando la
nariz en plan juguetón. Y Harry como la perra calculadora que era, sonrió, se
mordió el labio inferior y bajo la mirada al mismo tiempo que su barbilla antes
de ver a Louis a través de sus pestañas, fingiendo muy bien estar apenado.
Louis sintió sus mejillas calentarse.
''Que hijo de puta'' dijo Niall con la boca llena. Louis sintió sus mejillas
arder y adivino en silencio que ya estaban pintadas de escarlata, antes de
voltearse a los otros tres chicos.
''¿Qué dices?'' preguntó Louis apenado. Niall se aclaró la garganta luego de
pasarse el bocado.
''Se lo decía a Zayn, me ha robado mi té helado'' se excusó Niall. Louis asintió
un poco antes de volverse a Kitty, y por acto reflejo, subió un poco la mano que
reposaba en la rodilla de Kitty, llegando hasta el inicio del muslo.
''Si claro, excúsate conmigo. Maquillo a la perra aquella y así me pagas.'' le
reprochó Zayn en un susurro a Niall, ganándose un codazo del rubio.
''Ni te quejes pendeja, que si Harry está metido en este problema es por la
culpa del imbécil de tu novio'' dijo Niall, dándole un golpe en la frente.
''¡Ay, estúpida!'' se quejó Zayn, antes de dar una rápida mirada a Louis para
ver si había oído algo, al ver que el chico era inconsciente de lo que pasaba,
continuo. ''Porque te refieres a él como a un hombre y a mí siempre me tratas
como chica, ¿eh? Maldito idiota''.
Niall rio antes de tomar un sorbo de té helado. ''Porque él es la activa y tú
eres la pasiva, ¿tal vez?''.
Zayn frunció el ceño. Pero no negó nada.
Mientras tanto, ni Louis ni Harry eran conscientes de la batalla sobre quien iba
encima de quien que se desarrollaba a unos metros detrás de ellos. Louis estaba
demasiado embobado por los gestos de Kitty y sus hermosos y grandes ojos
esmeraldas, mientras que Harry sudaba frio ante el tacto de la mano de Louis
sobre su muslo. La droga en su sistema no le dejaba siquiera detener todos los
sucios pensamientos que cruzaban por su mente en ese momento. Pero la pequeña
parte de él a la que aún le quedaba algo de cordura lo ayudaba a mantener su
acto de inocencia y ternura frente a Louis. Louis continuaba preguntando cosas
fáciles de responder con 'Si', 'No' y 'Tal vez'. Funciono para ambos, Louis y
Harry. Al menos, antes de que los otros tres terminaron de comer.
''Bueno, ¿ya le dijiste que eres su más grande admirador?'' dijo Niall,
palmeando el hombro de Louis. Los ojos de Harry se abrieron con sorpresa
mientras las mejillas de Louis se calentaban nuevamente. Harry soltó una risita
al verle tan apenado. El chico era una monada total.
''Oh, creo que no'' dijo Niall riendo de nuevo. ''Bueno, así es. Kitty, el señor
Tomlinson aquí es admirador de tu trabajo desde el primer día.''
Louis sonrió, al carajo, él era Louis Tomlinson. Nada lo intimidaba. ''Si, es
verdad. Me cautiva tu forma de interpretar sobre el escenario.'' Adivinen quien
se sonrojo esta vez. ''Me gustaría poder escuchar tu hermosa voz, ¿Por qué no
has pronunciado ni una palabra desde que llegue?''
Harry empalideció un poco, Liam, Zayn y Niall intercambiaron miradas.
''El doctor le dijo que necesita descansar y no esforzarse mucho'' contesto
Niall rápidamente.
''Si, si eso mismo'' contestó Liam después.
''Si, lo que ellos dijeron'' replicó Zayn, después de eso Niall se dio una
palmada en el rostro llena de frustración.
''Bueno, no me iré de aquí sin escucharte hablar'' amenazó Louis, cruzándose de
brazos. ''Créeme, soy un hombre de palabra y soy bastante terco''.
''Diablos si'' murmuró Niall, ganándose una mirada de Louis. ''Es la verdad,
eres un maldito necio''. Louis río y luego volvió a posar su mirada azul en
Harry. Harry se mordió el labio inferior una vez más, rogando al cielo que
dejara de verlo y orando porque su mirada no terminara de calentarlo
completamente.
Justo cuando Harry iba a cometer la estupidez de hablar, el celular de Louis
sonó. Harry volvió a cerrar la boca, y, Liam y los chicos respiraron de nuevo.
Había estado muy cerca. Louis comenzó a discutir con quien sea que estuviese
del otro lado de la línea, sobre negocios y acciones, la discusión se ponía cada
vez más acalorada. Cuando por fin colgó, Louis se volvió a ver a los cuatro
chicos (bueno, técnicamente 3) en la habitación. ''Era Stan, surgió algo y tengo
que ir. Pero no te escaparas tan fácil, Kitty. Hablaremos después.'' Harry
suspiró aliviado y mientras Louis caminaba fuera de la habitación Liam se estiró
para chocar los cinco con Niall, pero como siempre, algo tenía que salir
fatalmente mal.
Liam tropezó con una de las ruedas del poste de intravenosa de Harry, cayendo
sobre el mismo Harry, aplastando su entrepierna con fuerza.
Harry dejo escapar un pequeño pero perfectamente audible chillido, haciendo a
Louis detenerse y dar la vuelta sobre sus talones.
Louis lo miro sorprendido. ''¿Hablaste?'' dijo. Harry se las arregló para
transformar su mueca de dolor en una radiante sonrisa.
''Solo quería despedirlo'' replicó, un poco agudo a causa del dolor. Y entonces,
Louis le regaló una de esas sonrisas tan raras en él. Esa sonrisa que achinaba
sus ojos y producía pequeñas adorables arrugas en las esquinas de estos, esa que
mostraba sus blancos dientes. Harry sintió que a pesar del terrible aplastón de
espíritu que había sufrido su erección (literal), aún estaba allí.
''Que te mejores, Kitten'' dijo Louis, y después, se fue.
Pasaron un par de segundos antes de que Niall comenzara a reir a carcajadas,
seguido de Zayn. Liam y Harry no comprendían que era lo gracioso. Pero Zayn y
Niall si: cada vez que trataban de parar, veían las caras serias de los otros
chicos y la risa regresaba.
''Tu... tu... te caíste encima'' dijo Niall entre risas, sin poder contenerse.
Su cara estaba roja como esfera de navidad. Zayn también estaba algo rojo. ''Y,
y tu....JAJAJAJAJA LA PUTA MADRE'' jadeó Zayn.
''Ya cállense'' dijo Harry, cruzándose de brazos. El solo movimiento le hizo
doler la cabeza.
''Es que, ¡primero estabas allí jugándotela de tierno y adorable y después!''
Niall no completo la frase pues rompió en risa de nuevo, acompañado de Zayn. ''Y
luego, ¡este dice que no es pasiva! Es demasiado hilarante'' dijo Niall
ahogándose un poco. Esta vez la risa de Zayn se extinguió de una sola. Y Liam
tanto como Harry comenzaron a reír.
Minutos después, los chicos observaban a Harry comer y beber mientras le
preguntaban de todo. ''Contéstame con la verdad, ¿Qué pensabas cuando Louis
tenía su mano en tu muslo? Porque déjame decirte, cuando caí sobre ti pude notar
que la situación se había puesto dura'' dijo Liam.
''Oh dios mío, debes estar bromeando'' dijo Niall, comenzando a reír. ''¿Te
excitaste con eso?''
Harry se sonrojó un poco. ''Estoy todo drogado, ¿Qué esperabas? Además, es tan
apuesto'' suspiró, batiendo sus pestañas. Los chicos rieron. ''Solo pensaba en
oraciones hacia el Señor para que no fuera tan evidente.''
''Como no puede ser evidente cuando escondes una maldita anaconda en tus
pantalones'' replico Zayn rodándole los ojos en un gesto de ''duh''. Todos
rieron otra vez.
''¿Y? ¿Solo eso pensabas? Vamos, dinos más'' pidió Liam. Harry se sonrojó un
poco y bajo la vista a su sándwich a medio comer mientras hablaba.
''Todo lo que podía pensar era: 'Arráncame esta estúpida bata y móntame ahora,
no me importa si me botas los puntos', y ya sabes''. Los chicos rieron más
fuerte, mientras Harry se sonrojaba más.
Aun cuando se repetía a sí mismo una y otra vez que no se hiciera ilusiones, no
podía evitar sentir esa atracción hacia Louis. Era inteligente, gracioso, algo
torpe y además, era guapísimo. No importaba si era más bajo que el, lo
compensaba con el hermoso cuerpo curvilíneo que poseía. Sabía que era algo
suicida, que un chico gay estuviese enamorado de alguien heterosexual.
Esto sobrepasaba el límite de lo prohibido, y Harry lo sabía. Pero todo lo que
podía pensar era en que, al final de todo, Louis pudiese seguir queriendo a él y
a Kitty de la misma manera, cuando se enterara de la verdad.
Pero él ni siquiera se imaginaba, de lo mucho que iba a depender del petizo de
ojos azules.
No podría imaginar que todo cambiaria una vez que Louis supiese la verdad.
La cuestión es, ¿cambiar para bien... o para mal?
Bueno, hola. Quería solo explicarles que es un mentor. Mentor o, madre drag, es
aquel gay/drag queen que enseña a otros drag las cosas que se necesita saber y
hacer para ser un drag (maquillarse, regular la voz, coser, modelar, hacer
playback, estilizar pelucas, como pegarse el pene al trasero [que en ingles se
le llama tuck]) y cosas así. Debo aclarar que no hay escuelas ni nada sobre eso.
Si quieres ser un drag, debes salir a la calle y aprender. Allí, o tu llegas
hasta una madre drag, una madre drag llega hasta ti o aprendes solo. Menciono
este término en el capítulo porque próximamente indagaremos en el pasado de
Harry, y el personaje de su madre drag se incorporara al fic, así que de una
buena vez les aclaro la duda.
| TREIZE |
Al recibir las instrucciones del doctor, (que indicaban que Harry debía
permanecer una noche más en el hospital), Liam, Zayn y Niall abandonaron el
hospital para cada quien irse por su lado. Niall se dirigió al club junto con
Liam, para planear juntos el show de la próxima semana, por lo que Zayn volvió
solo al apartamento que compartía con Liam.
Mientras se encontraban en el cabaret, Niall y Liam tomaban sorbos de vino y
comían algunas nueces mientras Niall explicaba sus ideas, utilizando su libreta
de apuntes y los planos del escenario.
''Bien, me gustaría realizar otra noche temática como la de esta semana. Bueno,
estamos a Septiembre, solo unos días más y comenzamos Octubre. Creo que
deberíamos realizar un evento por Halloween. Ya realizamos uno con temática
Gótica, ahora deberíamos hacerlo monstruoso. No lo sé, Haus of Gaga y esas
cosas, ¿entiendes?'' decía Niall mientras señalaba en el mapa las distintas
marcas de colores. ''Esa cruz de allí es Kitty, en el ataúd del centro, a la
izquierda va Regina en el ataúd, allí está el punto verde. Y en el otro a la
derecha, esa estrella azul, va Mirage'' dijo, tomando un sorbo de vino. ''Por
cierto, ¿Qué no mañana es su aniversario?
''Si, y dos días después de eso es tu cumpleaños, Ni'' dijo Liam estirándose y
apretando la mejilla de su amigo. ''¿Qué vas a hacer este año?''
''Mhmm, pues, pensaba en hacer una noche de penetración y felaciones gratis,
creo que sería bastante elocuente si me lo preguntas'' se mofo Niall, tomando un
sorbo de su vino antes de tomar una nuez, quitarle la cascara y lanzársela a
Liam directo al rostro. ''No seas estúpido. ¿Cómo que qué voy a hacer? La fiesta
de siempre. Tragos en algún bar saliendo del trabajo con todos mis compañeros. Y
bueno, tal vez Louis se ponga lo suficiente borracho para que Harry le diga
quién es Kitty en realidad y así se dejan de esta mierda''.
''Veo que no soy el único preocupado por la situación'' comento Liam, negando
con la cabeza. ''Saldrá lastimado si no es lo suficientemente listo''.
Niall bufó antes de soltar una pequeña carcajada. ''Creeme, esto va a hacer más
que lastimarlo'' dijo masticando una nuez. ''Esto va a quebrarlo. El pobre chico
ha soportado mucho, tu bien lo sabes. No creo que un enamoramiento más le haga
algún favor. ''
''¿Qué tratas de decir?'' preguntó Liam, ladeando la cabeza sin entender,
dejando la mano que sostenía su copa de vino a unos centímetros de sus labios.
Niall tragó el bocado. ''Digo, que debemos cuidarlo. Ya sabes, por si las
moscas.''
Liam reanudo el movimiento y acerco la copa a sus labios, tomando un sorbo antes
de aclararse la garganta y decir. ''A mi parecer, debemos impedirlo. No como
Kitty, digo, puede tener acceso a ella pero este club no es un prostíbulo y
ninguna de las chicas tiene permitido estar a solas con los clientes fuera de
show. Lo que digo, es que en lo que a Harry y Louis concierne, debemos evitar
que estén mucho tiempo solos. No quiero que Harry salga lastimado y mucho menos
quiero perder a Louis.''
Niall jugueteo con el marcador fluorescente entre sus dedos mientras observaba
al suelo, luego de unos minutos, habló. ''¿Haces esto por Harry o por ti?''.
Liam le dio una mirada confundida y Niall se enderezo en su lugar, viéndolo
directamente antes de hablar.
''Digo, que si lo haces por Harry o por ti. ¿Enserio te preocupa el bienestar
emocional de uno de tus chicos o solo te importa el bienestar económico del
lugar y el de tu propio pellejo?'' dijo Niall, tensando la mandíbula.
''Ni, no me refiero a eso. Quiero lo mejor para Harry. Es como un hijo para mí,
estoy orgulloso de él. Y no quiero arruinarlo. No quiero vivir con el
remordimiento, si algo llega a pasar. No quiero vivir pensando ''Si tan solo
hubiese actuado, esto no hubiese pasado''. No quiero; él hubiera no existe.''
''De cualquier forma, Liam. No te metas en donde no te llaman y mejor ocúpate de
tus asuntos. Como tu novio famélico de sexo, por ejemplo'' comentó Niall
exasperado, ganándose un suspiro de Liam mientras este veía el suelo con
remordimiento. ''Si, eso. Preocúpate mejor por tu vida personal antes que por la
de otra persona. Puede que la vida de los demás este perfecta gracias a ti, pero
si a cambio, tu propia vida se está cayendo a pedazos, no vale la pena.''
''Niall, sabes que este club es-''
''Tu vida, si lo sé, la mía también. Pero solo es una gran parte de ella. El 90%
de ella es el club, y el otro 10% son mis asuntos y mi mierda personal. Hay un
balance, Liam. Sin balance no existe una convivencia pacífica,'' argumentó el
rubio, acabándose su copa de vino de un sorbo.
Liam rió. ''Aun no entiendo como mierda pudiste graduarte de abogado y estas
aquí, en este club de mala muerte'' murmuró por detrás del vidrio de su copa.
Niall se echó a reír. ''Este club de mala muerte pronto será el punto G de la
maldita anatomía de Londres, mierda. No pienses en pequeño. Además, soy el mejor
diseñador que existe. Les doy por el culo a todos esos estúpidos de Givenchy y
Prada.''
''Marc Jacobs...'' murmuró Liam otra vez, haciendo que Niall lo viera con
molestia.
''No, él me da por el culo a mí. Es como el Dios de las pasarelas, y encima es
mi amigo, carajo Liam deja de hacer chistes de mal gusto'' dijo, riendo de nuevo
y propinándole un empujón a su amigo. ''Ahora terminemos con esta mierda de
planos para poder ir a cogerme a mi hermoso novio, venga.''
Cuando Liam por fin abandonó el club, a eso de las dos de la mañana, recibió un
mensaje de Zayn segundos antes de que colocara la llave en la cerradura de la
puerta de su apartamento. Liam sonrió y dejo lo que estaba haciendo para
deslizar su pulgar sobre la pantalla táctil y leer el mensaje de su novio.
Zaynie Boo 2:41 a.m
Bueno... te dije no te preocupes si llegas tarde pero si antes estaba caliente
ahora estoy más frio que un maldito pingüino del Ártico. No hay coño para ti
esta noche, CIELITO. (Espero añadas un tono asesino a eso) Te odio : (.''
Liam rio mientras abría la puerta y se las arreglaba para teclear en la pantalla
un mensaje de respuesta.
Liam Payne 2:43 a.m
Ni siquiera tienes coño en primer lugar.
Cubo de hielo, ya estoy en casa. Baja a recibirme .X
P.d: Get ready to experience the Payne ;)
Solo dos segundos de haber entrado a casa pudo escuchar a Zayn bajar a toda
prisa las escaleras y correr hasta la puerta para lanzarse a los brazos de su
novio, recibiéndolo con un potente beso.
''Buenas noches para mí'' murmuró Liam sobre sus labios. Zayn le mordió el labio
inferior al mismo tiempo en que se lo estiraba hacia abajo, arrancado un sonido
gutural proveniente de la garganta de Liam, haciendo que escalofríos
recorrieran su espalda.
''Estaba bromeando. Estoy más caliente que una maldita prostituta sin sexo''
jadeó el moreno, abrazado de brazos y piernas al cuerpo de su novio, antes de
reanudar la sesión de besos.
''La cosa es'' murmuró Liam en un beso. ''Que tú eres técnicamente'' Otro beso.
''Una zorra sin sexo.''
Zayn paró de besarlo, dejando resbalar una mano por el pecho tonificado de su
novio, llegando rápidamente a su miembro y apretándolo suavemente en su mano.
Liam no pudo siquiera detenerse a pensar cuando ya estaba gimiendo en voz alta.
''Yo elegiría mis palabras con cuidado, Payne. Pues veras, el sumiso eres tu
esta noche, ¿entiendes?'' susurró Zayn en el oído de su amante, haciendo que el
otro sintiera escalofríos subiendo por su espalda por el rozar de sus labios en
la carne de sus orejas. ''Ahora, ya que has llegado, ¿Por qué no poner manos a
la obra?'' mantuvo el susurro, pero al final añadió un tono de voz que indicaba
deseo, lujuria y sensualidad. ''Ha pasado más de una semana, Li. Necesitamos
esto.'' Esta vez, los dedos de Zayn se movieron lentamente sobre el miembro de
Liam, hasta finalmente apretar con un poco más de fuerza. ''¿Qué dices a eso?''.
Liam trataba de responder, pero los continuos espasmos y jadeos bloqueaban su
garganta.
Zayn aumento la presión en el miembro de Liam. ''Contéstame'' demando.
''S-sí, ¡mierda Z-Zayn, cógeme de una vez!.'' Zayn sonrió con lujuria mientras
se deshacía del cinturón de Liam y le sacaba los pantalones con tirones
desesperados. Liam se deshizo de la camisa y de la camiseta interior, antes de
apartar de un manotazo la mano de Zayn de su entrepierna. Ambos se vieron
fijamente durante unos segundos antes de chocar el uno con el otro y unir sus
bocas en un intenso beso.
La necesidad y el deseo no podían esperar hasta llegar a la habitación, haciendo
que acabaran en el sofá. Bocas y manos recorrían ambas anatomías minuciosamente,
centímetro a centímetro mientras el calor aumentaba en ambos cuerpos,
incrementando el deseo y la pasión.
Liam fue el primero en estar lo suficientemente duro para dejar de besar a Zayn
y dejar que tomara dos dedos en su boca, lamiéndolos con lentitud, incrementando
su ansia.
Zayn comenzó a morderle el cuello mientras murmuraba, ''Hazlo, hazlo. Li,
vamos.''
Liam lo beso con fervor, acariciándole la erección mientras le bajaba los boxers
y segundos después, metía dos dedos dentro de Zayn, quien gimió de placer sin
siquiera tratar de reprimirse. Comenzó con un ritmo lento y después
incrementando la velocidad, haciendo que Zayn acabara luego de unos minutos.
Inmediatamente después, Zayn rodó por el sillón, quedando sobre Liam esta vez.
''Creo haber dicho que hoy tú eras el sumiso'' murmuró, besando a Liam antes de
ofrecerle su mano para que chupara sus dedos. Zayn no se anduvo con rodeos,
mientras besaba a Liam le bajo los boxers de un tirón y comenzó por meter un
dedo dentro de Liam. Liam gemía debido al ritmo constante de Zayn, y cuando el
chico comenzó a intercalar los dedos, Liam no podía parar de jadear y gemir el
nombre de Zayn. Cuando Liam alcanzo el orgasmo, Zayn sonrió satisfecho consigo
mismo y no paro de moverse hasta que la espalda de Liam volvió a descansar en el
sillón.
''Y prepárate que esto, es apenas el principio'' dijo Zayn, subiéndosele encima,
haciéndole ver que una nueva erección se había formado. Liam sonrió y aguardo a
que su novio comenzará a hacerle el amor.
Una hora después, Liam y Zayn se encontraban abrazados, sintiendo el calor que
se proporcionaban mutuamente. Se abrazaron, no porque sólo se querían, se
abrazaron para transmitirse palabras que no eran dichas. Liam acercó su cara
hacia el chico de cabello oscuro junto a él y lo besó. "Moun amour, bésame otra
vez."
Y Zayn lo volvió a besar, juntando sus bocas como si fueran dos almas danzantes,
como si estuvieran en fuego y la única forma de apagarlo era con la saliva del
otro. "Me vuelves loco" pronunció el moreno, mirándolo a los ojos.
La mano de Zayn recorrió la ancha espalda de Liam, pasando su mano de vez en
cuanto bajo la camiseta. "Vamos a la cama, ¿quieres?" susurró Zayn sobre los
labios de su amado. Liam lo miraba directamente a los ojos, tan profundamente
que Zayn creía que tendría una erección ahí misma de nuevo.
"Sería un placer." Se inclinó Liam en un gesto caballeroso, digno de él. Pero
mientras levantaba su mano ésta rozó el pene del chico moreno. Lo tomó de la
mano y lo guío hacia su habitación. Una vez dentro Zayn lo tomó por los hombros
y lo empujó a la cama, para acostarse sobre él y comenzar a besar su cuello.
"Me encantan tus piernas" Liam acarició los suaves muslos de su amante.
"Bueno, se obtienen de bailar como una diosa, algo que tú no sabes" se regodeo
Zayn.
"¿Estás tratando de decir que no sé bailar?" Liam se alejó un poco de él con
cara confundida.
"Lo estoy afirmando, corazón. Aquí el único que tiene su lado artístico soy yo"
sonrió el moreno. "Yo sé bailar" murmuró Liam, alzándose de la cama para buscar
sus boxers.
"¡Vamos! Apuesto a que te mueves como una papa, nunca a mi nivel."
"Ah, ¿no?" sonrió Liam, al tiempo en que encontraba su ropa interior de Batman y
se la ponía.
Se encaminó hacia el estéreo que se encontraba al lado derecho de la alcoba. Y
comenzó a buscar entre su gran colección de discos.
"¿Qué haces?" preguntó Zayn con las cejas fruncidas.
"Demostrándole a mi querido que no debe hablar de más" Dijo sonriendo de lado
mientras sostenía el disco de Britney Spears entre sus dedos.
''Ay, no es cierto'' murmuró Zayn, cubriéndose la cara con las manos y viendo
entre los espacios de sus dedos. ''No Womanizer.''
''Feliz aniversario, amor'' murmuró Liam, llegando a la canción. La canción
comenzó, y Liam movía las caderas con fuerza y cadencia. Hacía tiempo que no
bailaba así, pero por Zayn... por Zayn podía hacer lo que sea.
Movía las caderas y hacia cada movimiento sin romper contacto visual con Zayn.
Zayn, por su parte, podía sentir que entre más veía bailar a su novio en esos
apretados boxers negros y amarillos, sus propios boxers se volvían cada vez más
apretados. Liam avanzó hasta que estuvo encima de Zayn, bailando ahora
sensualmente sobre el cuerpo de su novio, comenzando a besarlo y a tocarlo al
ritmo de la música, encendiendo a Zayn hasta el punto de dolor.
''Liam, hazlo ahora. Hazme el amor ahora'' rogó Zayn, mordiéndole un musculo del
pecho, para después pasar la lengua por encima de este.
Liam estaba a punto de comenzar a besar a Zayn para hacerlo suyo por segunda vez
en la noche, cuando su celular comenzó a vibrar. Era un mensaje de Louis, y
podía ver que era urgente al ver que tenía más de 10 llamadas perdidas.
Besó a Zayn pasionalmente una última vez antes de susurrar. ''Tengo que irme,
mon amour. No esta noche.'' Le dio un último beso en la nariz antes de correr a
la sala por su ropa.
Zayn permaneció con una almohada entre los dedos, estrujándola con todas sus
fuerzas. Cuando Liam dio un portazo anunciando que se había ido, Zayn lanzó un
medio grito-medio rugido, lanzando lejos la almohada rota hacia el estéreo, que
se apagó de inmediato.
Y es que, a pesar de ser algo tan insignificante, seguía siendo algo importante.
Y Liam no sabía, que había cometido un error grave.
Uno que lamentaría por mucho tiempo.
| QUATORZE |
| QUINZE |
No se que capitulo es, esta entre el quince y el dieciséis pero en uno le pongo
Glowing Puss al club ese y en otro le cambio de nombre y la neta me da pinche
hueva andarlo buscando so, se aguantan :3.
*****
| SEIZE |
Harry abrió los ojos desmesuradamente mientras se detenía en una luz roja.
Niall, en cambio, sonrió.
'' Bueno ya era hora'' dijo alegre, acomodándose mejor en el asiento trasero.
''¿Cómo es? ¿Contratas solo rubias, como Christian Grey? ¿O trabajas con Oompa
Loompas y bailas y cantas cada que algo se sale de control?'' se burló Niall,
siendo impulsado un poco hacia delante cuando Harry reanudo la marcha al cambiar
la luz en el semáforo.
Louis rio un poco. ''No, contrato a mi personal por nivel profesional y
capacidad laboral. Tengo empleados que no terminaron la preparatoria o la
universidad, y reciben clases pagadas por la empresa mientras trabajen para mí.
Incluso estoy manejando un programa de pasantes para el año que viene, empezando
en Febrero. De quince a veintiún años podrán participar en dicho programa. Estoy
muy emocionado por ese proyecto'' contó Louis, sonriendo un poco más al recordar
las caritas llenas de entusiasmo de los chicos a los que había citado a aquella
conferencia para anunciar el proyecto e informarles que ellos serían el grupo
asesorado por él personalmente.
Realmente quería hacer un cambio, quería darles las oportunidades que a él se le
negaron cuando era más joven.
Luego de eso, el camino se tornó un poco más calmado. Niall molestó a Harry
hasta que este cedió para encender la radio. Can you feel it? De One Night Only
sonaba en la estación más popular de Londres, y Niall se conformó. Harry
tamborileaba los dedos sobre el volante al ritmo de la canción mientras Louis se
mensajeaba con quien sabe quién. Pasaron veinte minutos de pasar entre tiendas y
tiendas, establecimientos de comida en su mayoría. Lo que causo que el hambre
del irlandés en el asiento trasero se despertará e igualmente la del chico de
cabello rulado que conducía el vehículo. Pero Louis los despachó diciendo que al
llegar a la empresa los tres desayunarían propiamente. De ahí en más, el camino
se basó en Niall dormido en el asiento trasero, Harry soltando pequeños gemidos
cada que su estómago rugía y Louis riendo ligeramente ante los gestos del menor.
Justo cuando Harry estaba a punto de quejarse en voz alta de la terrible hambre
que le hacía vibrar la tripa, Louis habló.
''Toma la curva aquí, al segundo alto conduce a la izquierda y llegamos'' pidió.
Eso despabiló por completo a Harry, haciéndole olvidar incluso el hambre que le
acongojaba segundos antes. Realmente quería ver la empresa de Louis. Pero sobre
todo, quería ver su oficina. Su abuela siempre decía que las cosas y la forma en
la que una persona ordena sus pertenencias te ayudan a saber cómo son en
realidad. Y Louis nunca había sido demasiado abierto o expresivo sobre su
personalidad, y esperaba conocerle pronto.
Condujo según las instrucciones de Louis y dobló en la izquierda, topándose con
una calle llena de pequeñas tiendas y justo al final de ella, una gran
estructura con acabado exterior de cristal brillante, rodeada de pasto verde y
bien cuidado. No fue hasta que se acercó un poco más que pudo notar que en
realidad eran tres edificios juntos con un espacio de áreas verdes y una cancha
de basquetbol, además de un estacionamiento. En el área verde al frente del
edificio se encontraba una barrera pequeña de estructura negra de tres metros de
alto, con letras plata enunciando ''Tomlinson Incorporated'' y ''S.A de C.V''
como leyenda. Louis pidió a Harry que diera la vuelta a la calle para entrar al
estacionamiento. Harry tardó un momento en captar la orden pues aún seguía
impresionado.
''¿Sabes qué? Olvídalo. Para algo tengo Valet'' dijo Louis riendo y tomando su
celular. Presionó la tecla de marcación rápida y se lo llevo a la oreja.
''¿Jordan? Estoy en el frente, sí. Un Corolla blanco descapotable. Avísale a
Allegra que ya estoy aquí y que espero los informes de la propuesta de Richard
para el caso de Checoslovaquia. Gracias y buenos días.''
Harry entreabrió la boca atónita. Apostaba a que se veía bastante estúpido ahora
mismo pero no le importaba. Louis había actuado siempre tan sencillo y amable
que nadie esperaría que su éxito fuese tan grande. La mayoría de las personas
con esa clase de logros y posibilidades actuaban arrogantes y eran
superficiales. Louis no había demostrado ser nada de eso.
''¿Harry?'' lo llamó Louis por tercera vez. ''Niall ya se despertó. Sal del
auto'' rio, divertido al ver la expresión atontada del chico.
Harry reaccionó y murmuró un tonto ''Si, si'' y bajó del auto, entregándoselo al
Valet que lo saludo amablemente.
''Vamos'' lo llamó Louis, que se encontraba del otro lado con Niall. Harry
corrió hasta ellos y caminaron hasta la entrada, en donde el portero abrió la
gran puerta de cristal por ellos. Louis le dijo gracias y los tres chicos
pasaron. Harry admiró el interior de la compañía. Todo el mobiliario, decoración
y acabados eran de color blanco o negro. No más ni menos. El uniforme de los
empleados era gris y las camisas eran las únicas que variaban de colores. Todo
lucía tan de alta categoría y tan profesional, que Harry se sintió mal vestido e
incluso le avergonzó el sombrero que llevaba en la cabeza, que hasta el momento
había sido su favorito.
Louis se detuvo unos momentos a dejar su celular y maletín con la recepcionista,
dejándolo solo con Niall.
''¿Qué piensas?'' le susurró Harry, acercándose al costado del rubio.
''Pienso que quiero mi puto desayuno'' se enfurruñó el otro. ''Pero wow, viejo.
Me siento tan pobre en este momento'' dijo exhalando una risa, contagiándosela a
Harry. ''Este tipo es poderoso.''
''Ni me digas'' murmuró Harry. ''Siento que nos vemos como un par de
pordioseros.''
Niall apartó la vista de las paredes de mármol blanco y negro tan pulidas como
un espejo y volteó a ver a Harry. ''¿Disculpa? Yo no tengo un arbusto en la
cabeza y tampoco traigo una nave OVNI encima'' se burló.
Harry rio pero el rojo rubor en sus mejillas delato su vergüenza frente a Niall.
El rubio suavizó su expresión. ''Oye Harry, estaba bromeando. No parece una nave
extraterrestre. Parece una antena de satélite'' dijo, rompiendo a reír, haciendo
que el otro chico riera también. ''No ya enserio, ¿a ti que te importa si te vez
informal al lado de estos idiotas? ¿Ellos pagan tus deudas? ¿Te sacan de apuros?
No. Entonces, deséchalo. Y consíguete una maldita autoestima por la mierda'' le
regañó, medio segundo antes de que Louis llegase y les dijera que lo siguieran.
Detrás de Louis, cruzaron la puerta al lado de la recepción y llegaron a un
pasillo completamente negro, del techo al piso, a excepción del mobiliario que
era blanco y algunas cosas plata. Comenzaron a caminar de nuevo, cuando una
manada de ejecutivos los rodeó, poniendo nervioso a Harry. Lo gracioso era que
los otros chicos más bajos se veían tranquilos mientras que el otro más alto y
corpulento temblaba como cachorro en la nieve. Todos los ejecutivos llevaban
papeles o pequeños blocs de notas en sus manos mientras hablaban al mismo
tiempo, tratando de obtener la atención del jefe.
''Señor Tomlinson, Bart en Contabilidad pidió licencia de incapacidad la semana
pasada y los egresos de dos tiendas del centro aún no han sido registrados.''
''Señor Tomlinson, Caroline en Recursos Humanos dice que hay una conferencia
pendiente sobre el acoso laboral pendiente, pero tiene tres reuniones más hoy y
yo...''
''¡Señor Tomlinson, las ganancias del trato con la compañía en la India llegaron
hoy!''
''Señor Tomlinson, dos fotocopiadoras no funcionan y..''
El espacio era una maraña de voces, pies y manos abriéndose paso para llegar y
captar la atención de Louis, que ni siquiera pestañeaba mientras caminaba.
Bueno, al parecer si era arrogante.
Justo cuando Harry suspiró por su descubrimiento, el ascensor emitió un sonido,
indicando que alguien había descendido a la planta en la que se encontraban.
Todos se callaron de inmediato y Louis sonrió de lado.
Las puertas plateadas se abrieron, descubriendo a unas largas piernas, facciones
fuertes pero atractivas, con ojos tan verdes como una esmeralda y piel tan
pálida que daba la impresión de que cualquier roce o movimiento dejaría una
marca en su piel. Todo eso, parte de una alta e imponente mujer de cabellera
morena tan lisa como las páginas de un libro recogido en una coleta alta. La
mujer avanzó rápidamente sobre sus tacones de punta negros con la misma
expresión seria y profesional que tenía dentro del ascensor. A medida que se
acercaba, todos retrocedían.
''Buenos días señor Tomlinson'' pronunció. No sonrisas, ni miradas ni gestos.
Seco y directo. Volvió su acicalada cabeza hacia los ejecutivos alrededor,
haciendo que su coleta rebotara.
''¿Qué quieres?'' ladró, tomando de golpe un bloc de notas de las manos de una
mujer. 'Dile a la estúpida de Caroline que agende la conferencia en la cafetería
de la empresa. No se pueden cancelar las conferencias que el señor Tomlinson
tiene programadas. A ver tu'' dijo ahora arrancando un papel de las manos de un
hombre. ''Manda por fax las ganancias a la oficina del señor Tomlinson.'' Tomó
los últimos dos recados de los otros hombres y habló. ''Descuéntale sueldo a
quien sea que este cubriendo a Bart. No es posible que los egresos no estén
listos si el pago va a ser efectuado hoy a las tres de la tarde y tú, escoria.
Para eso tenemos al técnico. Llámalo, para eso le pagan.''
La habitación se llenó de pequeños ''Si jefa, si señorita Allegra, claro, en
camino'' y diferentes asentimientos por parte de la gente adyacente al grupo de
chicos. Poco a poco los ejecutivos se dispersaron y solo quedaron ellos cuatro.
''Buenos días Allegra'' la saludó Louis, con una sonrisa divertida. ''¿Tienes el
desayuno que te pedí?''
''Está siendo subido en este momento a su oficina, señor. También tengo los
informes de los trámites semanales y la factura de la inversión para el club en
el centro'' informó la tal Allegra, moviendo sus largas piernas con agilidad a
medida que avanzaban hasta el ascensor.
Harry la veía porque no lo podía creer. Era la mujer más deslumbrante que había
visto hace mucho y en todo el rato no la había visto sonreír y no parecía que
sonriera con frecuencia. Se notaba lo dura y un tanto amargada que tal vez era.
Reconoció el grueso acento que ella poseía como extranjero, pero no recordaba de
donde podía provenir.
''Allegra, estos son Niall y Harry, empleados del club más reciente que estoy
financiando'' dijo Louis entrando por ultimo al ascensor.
Allegra volteo con toda la indiferencia del mundo, estudiando de la cabeza a los
pies a Niall y después a Harry, en quien fijó su mirada por un poco más de
tiempo. Escudriño lentamente los pantalones skinny llenos de agujeros del chico,
se fijó en la raída y gigante camiseta de Led Zeppelin y el sombrero Fedora en
su cabeza, para finalmente estudiar su cara. Harry la veía espantado, pues
aquella mujer le intimidaba un poco. Allegra le entrecerró los ojos antes de
levantar su labio superior en un gesto de desprecio puro antes de voltear al
frente una vez más.
Harry se mordió el labio y bajo la mirada, permaneciendo así todo el rato que
estuvieron en el ascensor hasta que se detuvo en un pasillo, esta vez, blanco
con mobiliarios negros.
En cuanto salieron, los trabajadores que se encontraban tecleando en sus
computadoras, escribiendo o simplemente tomando un café, voltearon a ver a las
cuatro personas recién llegadas. A los ojos de Harry, los miraban con cierto
temor, y algo le decía que eso se debía a Allegra.
Louis avanzó y abrió la puerta de su oficina mientras dejaba que los otros tres
entraran detrás de él. Allegra inmediatamente se puso a decirle todos los
pendientes, recados y tareas por realizar mientras Louis se aflojaba la corbata
y se sentaba; Allegra tomo asiento delante del escritorio de Louis.
''Pueden servirse chicos, en esos carritos se encuentra el desayuno. Yo comeré
más tarde y Allegra no desayuna'' informó Louis volteando hacia los dos chicos
que aún estaban cerca de la puerta. Detuvo su mirada zafiro en Harry.
''Siéntanse como en casa'' dijo, viendo a nadie más que a él, cosa que hizo que
Harry pasara saliva audiblemente.
Allegra volteo a verlo con desprecio antes de volverse a hablar con Louis.
Mientras Niall tomaba un plato blanco y comenzaba a servirse, Harry se dedicó a
observar su alrededor.
Tres paredes y un ventanal con vista aérea de la ciudad conformaban la oficina
de Louis, siendo dos de estas paredes, negras y la otra blanca. El piso era de
mármol blanco tan pulido, que Harry podía verse hasta las arrugas que se le
formaban en el entrecejo fruncido. Debajo del escritorio negro de Louis y de las
dos sillas blancas frente a este, una alfombra gris plata se extendía.
En la pared negra del fondo, tres libreros se hacían espacio, todos rebosantes
de títulos y obras, muchas de ellas conocidas por Harry, además de eso, había
una puerta negra con perilla plateada, que parecía ser un baño. En la pared
blanca, se encontraba la puerta por donde habían entrado y a cada lado de la
puerta había una pintura abstracta, cosa que a Harry le gustó mucho. En medio de
la gran oficina se encontraban dos sillones para tres personas y dos
individuales, todos acomodados en torno a una mesa de centro de cristal ahumado
de color gris. Esto también estaba encima de una alfombra gris, pero el tono era
más un gris perla y no un gris plata. En el centro de la mesa se encontraba un
florero de cristal limpio con un ramo de tulipanes rojos, que parecían ser
frescos. Los carritos con comida estaban frente al ventanal. Harry se dirigió
allí para comenzar a comer.
Mientras Harry observaba y no disimulaba su sorpresa y deleite por el espacio,
no se percató que alguien lo observaba y ese alguien era Louis. Mientras Allegra
hablaba y hablaba sobre las comisiones y la nueva estrategia de acuerdos, Louis
observaba cada movimiento del chico de cabello chocolate, sonriendo un poco más
cada vez que los pies del chico se enredaban y esas largas piernas se
tropezaban. Harry le caía bien, y de una forma u otra, era inocente en un
sentido. Inocente y torpe al caminar, y eso le agradaba mucho a Louis.
Cuando Allegra terminó de hablar, Louis comentó la situación en la que se
encontraban.
''Necesito que reúnas a la firma de abogados de la compañía en la sala de juntas
en diez minutos, por favor. Y dile a Kyle que mande mi traje hasta acá para
cambiarme antes de obtener la orden de cateo para ir por nuestras pertenencias.
Necesito estar libre antes de la una porque el rubio que está allí con el chico
alto, cumple años mañana y necesito conseguir un regalo.''
''¿Quieres que le consiga algo?'' preguntó Allegra, suavizando sus facciones por
primera vez en todo el día. ''Puedo pedirle a mi asistente que le compre algo
mientras yo organizo todo lo demás.''
''Seria perfecto. Pero quisiera hacerle un regalo personalmente. Pero gracias
por preocuparte, Allegra'' dijo Louis, apoyando ambas manos en el borde del
escritorio y empujando su silla unos centímetros lejos del escritorio. Posó su
mirada en Harry, quien bebía un sorbo de jugo de naranja. ''Ya puedes
retirarte.''
Allegra asintió con disciplina y salió a paso casi de soldado de la oficina.
Mientras Allegra se alejaba, Harry le estudió más a detalle. Pudo notar los
marcados músculos en sus pantorrillas y sus muslos, tan firmes que resaltaban en
su falda gris de tubo. Noto los pequeños pero perfectos pechos debajo de su
blusa blanca de seda, sin abotonar al final y el levísimo maquillaje que usaba.
Ella volteó y lo descubrió viéndola. Ella le dedicó esa mirada de odio una vez
más y murmuró un ''Corriente'' que fue inaudible para todos menos para Harry.
Era hermosa, y al mismo tiempo, tan peligrosa.
''¿Esta bueno, chicos?'' dijo Louis a lo lejos, sacándolo de sus pensamientos.
Niall y él se encontraban sentados en el sillón grande que daba de cara hacia el
escritorio de Louis, quien los miraba con gracia.
''Si'' dijo Niall dándole un mordisco a un pan tostado. ''¿Quién mierda es ella,
por cierto?''
''Ella es Allegra, es mi asistente y la jefa de piso. Es de Siberia, tiene
veinticuatro'' explicó Louis mientras se ponía de pie y se dirigía a los
carritos con comida.
Harry sintió el coraje de hace un momento, borbotear dentro de su pecho. ''¿Y
tiene alguna pizca de alegría en alguna remota parte de su persona?'' preguntó
Harry, llevándose el tenedor lleno de huevos revueltos y tocino a los labios,
mientras Niall se descojonaba de risa.
''Solo su nombre, joven Harold'' dijo Louis con una risita mientras se servía el
café en una taza blanca.
Harry rio detrás del bocado y le dedicó una mirada divertida a Louis, quien se
la devolvió.
Bueno, tal vez Louis no era arrogante después de todo.
Luego de que los chicos terminaron su desayuno, Louis los condujo hasta la sala
de juntas, que sorpresivamente tenia mobiliario en colores chocolate y las
paredes estaban pintadas de un rojo granate muy bonito. Allí, Louis tuvo una
charla por altavoz con el comandante de policía de Londres y aclaró toda la
situación, mandándole por fax las evidencias que incriminaban a Robert Morrison
como posible culpable del robo de aquella utilería. En pocas palabras, consiguió
la orden de cateo. Todo marchaba viento en popa.
Harry y Niall le seguían de cerca mientras abandonaban la compañía para ir una
vez más a Glowing Puss, para arrestar de una vez por todas a aquel imbécil y
recuperar sus cosas.
Harry no sabía si Niall podían notar el desprecio que la mayoría del personal de
Louis les dirigía, pero el sí que podía notarla, y sentirla. Las miradas y
mohines de desprecio por parte de todos los ejecutivos a medida que avanzaban
hasta la salida.
Harry estaba hastiado. Él odiaba a la gente que te hacía sentir mal por las
cosas que te gustaban o las costumbres que tenías, esa era la peor clase de
gente. Y esa clase de gente estaba por todos lados en esta empresa.
El único consuelo que tenía era ver a Louis en ese ajustado traje azul, que
marcaba su elegante y respingado trasero.
''Vamos, tenemos un idiota que acabar'' dijo Louis entregándole las llaves del
auto que el Valet le había dado y colocándose las gafas de aviador de nuevo
mientras le sonreía a Harry.
Harry le quito la alarma al auto, preguntándose cuánto tiempo más podría pasar
negándose a sí mismo que le gustaba Louis.
| DIXSEPT |
Harry condujo nuevamente hasta Glowing Puss, mordiéndose las uñas todo el camino
hasta allí pues los nervios lo carcomían por dentro. Los abogados de Louis le
seguían detrás, montados en una camioneta Tahoe negra.
Mientras estacionaba una calle antes de llegar al club, Harry meditaba la
revelación que se había hecho a sí mismo hace unos momentos. Le gustaba Louis.
Bueno, no se le podría decir gustar, en toda la extensión de la palabra pues
solo era una pequeña atracción. Además, seria atracción física y estética, pues
a duras penas sabía que Louis prefería el café solo con una cucharada de azúcar.
Así que no tenía por qué sentirse nervioso de admitirse eso a sí mismo ni de
siquiera pensar en cómo se vería Louis encima de él, en la cama de su
apartamento. Bien Harry. Ahora solo divagas y terminas en sexo. Sí que te afecta
no haber tenido sexo en seis meses.
Se obligó a dejar de pensar y volver a la realidad, poniendo la alarma a su auto
y siguiendo a Louis y Niall que se encontraban delante con los ocho abogados y
dos guardias de seguridad de la compañía de Louis detrás de ellos.
Derek adoptó una posición amenazante al verlos llegar y estuvo a punto de decir
algo, pero las palabras sobraron cuando Louis retiró sus gafas de sol de su
puente nasal y muy lentamente, las guardo al mismo tiempo en que volteaba con
uno de sus abogados, quien le tendía la flamante orden de cateo. Derek
empalideció todo lo que su blanca piel le permitió y les dejó el paso libre.
Louis sonrió con arrogancia, y cabe decir que Niall y Harry también.
El grupo camino hacia el escenario una vez más, pero esta vez Robert se volvió a
verlos antes de que estuvieran apropiadamente cerca.
''Les he dicho que me dejen tranquilo. ¿Cómo entraron? No pueden entrar sin una
orden de-'' fue interrumpido por la insolente mano de Louis, quien le pegó la
pulcra hoja a la nariz. La cara de Robert era un poema: pasando de la molestia,
a la sorpresa y por ultimo al remordimiento.
''Bueno, así está la cosa: sigues mis órdenes y sales sin un rasguño o te
resistes y sales sin nada'' sonrió Louis. Robert lo veía atemorizado.
''La utilería e-esta allá atrás, en el almacén'' tartamudeo el regordete hombre,
señalando en dirección de sus palabras.
Louis sonrió aún más. ''Caballeros,'' llamó volteando a ver a sus abogados.
''Revisen y avísenles a los montacargas de la compañía que suban la utilería y
las telas a la camioneta, partiremos de nuevo a la empresa'' comandó Louis,
ajustándose el saco y levantando el mentón con gracia.
''Nadie se mete conmigo, Morrison. Nadie'' murmuró, dando media vuelta y tomando
a Niall y Harry de los hombros. ''Vamos muchachos, regresemos a la empresa.''
Dicho esto, les hizo una seña a los guardias de seguridad, quienes avanzaron
hasta Morrison y lo esposaron, para después recitarle sus derechos y encaminarlo
hasta la parte trasera de la camioneta.
Louis sonrió realmente complacido mientras Harry encendía el auto. ''Problema
resuelto, chicos'' dijo.
''Gracias'' dijo Harry sonriéndole, mostrándole esos hoyuelos que tanto le
encantaban a Louis. ''Enserio, no sabes lo que significa para nosotros.''
''Si'' corroboró Niall. ''A otros clubs no les importaría, pero nosotros
bueno... no tenemos muchos recursos y perder ese material hubiese sido una
pérdida importante. Gracias por hacer esto.''
Louis sonrió de lado. ''Ya vendrán tiempos mejores chicos, se los aseguro.''
Y con esto, Harry arrancó rumbo a la compañía de Louis, listo para discutir el
trato con Morrison.
''¿Pero cómo que quieres que te pague doce millones de libras? Ningún puto club
gay genera esa cantidad de dinero. Ese dinero solo sería posible si comenzara a
vender maldita cocaína'' se quejó por enésima vez Morrison, golpeando la mesa de
la sala de juntas.
Habían vuelto a la compañía, y Louis comenzó de inmediato la discusión de un
trato con Morrison gracias a su cooperación. No denunciaría en su totalidad el
robo a la policía, pero Morrison debía sufrir un castigo. Iba a caer, Louis se
aseguraría de eso.
''Pues sugiero que empieces a buscar un dealer que quiera darte la primera venta
por menos de cien libras'' dijo Niall, haciendo reír a Harry y a uno que otro
abogado que se encontraba sentado a la mesa de caoba en la que se encontraban.
Allegra estaba en una esquina, de pie y quieta a la espera de una orden por
parte de su jefe o de Stand, que se había unido a la junta. Hasta ella parpadeó
con un destello de diversión por los comentarios que el rubio había estado
haciendo la última hora.
''¿Cien libras? No entiendo tu chiste estúpido, discúlpame'' gruñó Morrison,
claramente molesto.
''Cien libras es lo único que te quedara después de esto si no cooperas. Y
créeme, cien libras seria lo máximo'' aclaró Niall, acomodándose en su silla.
''En primer lugar, ¿Por qué decidió robar la utilería?''
Morrison no contesto, y en cambio, volvió los ojos a la ventana, observando las
áreas verdes de la compañía.
Alguien suspiro y Louis permaneció en la misma posición de hace una hora: un
codo sobre la mesa con la barbilla apoyada en su puño, con una expresión de
concentración. Solo parpadeó y sonrió un poco ante la cobardía de Robert.
''Bueno señores, creo que tenemos una decisión. Se acusa a Robert Morgan
Morrison de robo a propiedad ajena y violencia contra los propietarios más
evasión a la justicia. Se denunciara el caso ante las autoridades y, como la
corte pedirá que demandemos una compensación, el local denominado Glowing Puss
pasará a formar parte de la compañía Tomlinson Incorporated, que se encargara de
cerrar el negocio y convertirlo en un nuevo puesto de servicio. ¿Alguna
pregunta, duda o aclaración?'' dijo el abogado en jefe, volteando hacia todos
sus colegas.
Todos negaron y mientras el barullo crecía, Morrison se alteró.
''¿Cómo? ¡No pueden hacer eso!'' comenzó a decir.
''Claro que podemos'' habló por fin Louis. ''Verás, hablé contigo. Te ofrecí un
trato en el cual no cooperaste. Hablé por teléfono. Y te aclare dos cosas: que
nadie se metía conmigo y que te iba a hundir. ¿Y adivina qué? Eso estoy
haciendo'' dijo Louis, sonriendo y colocando un brazo en cada reposador de la
silla en la que estaba, moviendo la misma de un lado a otro con deleite.
Morrison parpadeó un par de veces y suspiro. Volteó a ver a Louis con los ojos
llorosos.
''Robé las cosas porque quería ser como ustedes. Quería tener lo que Maison de
Poupées tiene. Todo el mundo estaba tan fascinado con los espectáculos que ya
casi nadie venía a ver mis shows. Y no solo yo, muchos clubes gay y hasta clubes
nocturnos quieren saber qué es lo que hace a Maison tan especial. Estamos
perdiendo clientela y es gracias a ustedes. No sabía qué hacer, ¡iba a
quebrar!'' soltó de repente Morrison, atropellando las palabras mientras se
cubría el rostro con las manos.
Niall y Harry lo miraron por unos segundos para después bajar la vista al suelo
con tristeza. La mierda pasa. Y una tragedia, por más pequeña que sea, nos daña.
Morrison vivía su propia tragedia mientras ellos estaban iniciando el mejor
momento de sus vidas. Que ignorantes podemos ser a veces, mientras disfrutamos
de nuestros propios placeres.
Pero como dicen, el fin no justifica los medios.
''Bien, no te demandaré. Ni te quitare el local'' suspiró Louis. Morrison alzó
la vista, alegre de repente.
''Pero,'' continuó Louis ''Cerrarás por todo un mes.''
''Pero-''
''Tómalo o déjalo'' interrumpió bruscamente Louis.
Morrison suspiro. ''De acuerdo, tienes un trato..''
Y asi, Louis se levantó de la silla y sonrió satisfecho mientras le daba la mano
a Morrison, cerrando el trato.
''Vayamos al club'' dijo, volteándose hacia Harry y Niall.
Los chicos se pusieron de pie y caminaron a la salida. Mientras Louis se volvía
a pedirle a Allegra que se encargará de todo mientras no estaba.
Mañana sería la mejor noche que Niall pudiese pedir.
Habían pasado la noche ensayando, y por primera vez, los bailarines consiguieron
sus propios atuendos, lo cual, ayudó a notar la importancia que Niall tenía en
el club y en sus vidas. Liam ya había hecho las reservaciones en un club gay de
la ciudad, e incluso había llevado a las chicas para que ensayaran la
coreografía un poco. Josh había ensayado con el pastel que Liam y Zayn habían
estado haciendo desde hace tres días. Todo estaba listo.
Ahora mismo, Niall había llegado y se encontraba con Louis y Liam, bebiendo y
charlando en el área vip del club, mientras los chicos se preparaban para salir.
''¿Ya están listos?'' preguntó Joseph, volviéndose a ver a los demás bailarines.
Algunos le daban los últimos retoques a su maquillaje mientras otros solo
hablaban entre ellos y ocasionalmente se acomodaban el vestuario y la peluca o
peinado.
''Si, al parecer'' dijo Harry, poniéndose un poco más de mascara para pestañas
en las pestañas postizas.
''Bien, vamos ya. ¡Vamos todos!'' ordenó Zayn, ajustándose la bata, idéntica a
la de Harry.
El equipo de bailarines se colocó al pie de las escaleras para ascender al
escenario, y esa fue la señal para el DJ de cambiar la música.
''Y ahora, como regalo principal del festejado, recibamos a.... ¡Las bailarinas
de Maison de Poupées! ¡Feliz cumpleaños Niall!'' anunció, antes de darle inicio
a Can't Remember to Forget You de Rihanna y Shakira.
Las chicas ya se encontraban en el escenario cuando la música comenzó, y Niall
se atragantó en su bebida cuando Kitty y Mirage se quitaron los anteojos de sol
que llevaban y comenzaban con el impecable playback.
''I left a note, on my bedpost...said not to repeat, yesterday's mistakes''
cantó Kitty, caminando sensualmente mientras hacia de Shakira. Durante toda su
parte, fue despojándose lentamente de la bata, elevando los silbidos y gritos de
emoción del público. Niall estaba riendo demasiado ante el detalle que sus
amigos habían tenido.
''I go back again, fall off the train.. land on his bed, repeat.. yesterday's
mistakes!'' cantó Mirage, despojándose de la bata un poco más rápido.
Los presentes en el club observan la gran coreografía que se ejecutaba detrás,
pero nadie podía dejar de ver al dueto que se llevaba a cabo en el frente del
escenario. La piel lechosa de la chica más alta y pelirroja, contrastando con la
piel morena de la chica delgada y pelinegra. Ambas provocándose, provocando.
Moviéndose seductoramente, atrayendo más y más al público.
Llegó un momento en el que las chicas parecían estar tratando de causar una
erección al festejado, pues se ponían de cuclillas, mordían sus labios y se
movían irradiando sexualidad pura.
Entonces, Mirage comenzó a bailar muy cerca de Kitty, y ambas comenzaron a
provocarse la una a la otra, terminando en un impactante y técnicamente, beso
lésbico.
''Genial, es mi cumpleaños y a las pasivas se les ocurre dar su show lésbico''
bufó Niall entre risas. ''Ah, los amo chicos.''
Louis estaba impactado. No podía creer que aquellas dos se habían besado, y
después, habían continuado con el show como si nada. Los espectadores del club
gritaban y alababan como locos.
E incluso, Louis se sonrojo al notar que su pantalón comenzaba a apretar. Ni él
podía creer que aquella actuación por parte de Kitty y Mirage le hubiese
excitado.
Las chicas dieron las gracias después de terminar y entonces, la melodía de Lean
On Me, comenzó a sonar y todos los empleados de Maison, comenzaron a cantar.
Todos bajaron del escenario mientras Kitty y las chicas corrían a sacar un
enorme pastel de la parte trasera del club, y lo llevaban sobre una plataforma,
rodando hasta quedar frente a Niall.
Las chicas aplaudían al ritmo y los chicos chasqueaban los dedos, cantando para
Niall, quien tenía los ojos llorosos.
''So just call on me brother, when you need a hand
We all need somebody to lean on
I just might have a problem that you'd understand
We all need somebody to lean on
| DIXHUIT |
Los rayos del temprano amanecer se filtran por las persianas en el cuarto de
Louis, iluminando brevemente el suelo cercano a la ventana. La ciudad apenas
está despertando, con las ocasionales bocinas de autos sonando, el ligero olor a
lluvia en el aire frio y el cielo aun pintado de un azul con trazos de rosado.
Ni siquiera son las seis de la mañana.
Harry se remueve debajo del grueso edredón azul marino. La puerta corrediza
detrás de las persianas se encuentras abierta por milímetros, dejando entrar una
briza fría a la habitación, aun tibia por la actividad que resguardo la noche
anterior. La briza acaricia la cara de Harry, haciendo que este se remueva
nuevamente sobre la cama, quedando con la cara pegada a la mullida almohada. Es
entonces cuando su nariz desconoce el perfume impregnado en la tela, y sus
pupilas se abren de golpe.
Harry piensa en las almohadas que tiene en casa. Y está seguro de que las fundas
no son azules. El intenso dolor de cabeza le impide recordar con rapidez, pero
si recuerda que había estado en un taxi con Louis.
Louis.
Es entonces cuando Harry voltea hacia su derecha, y descubre a un pequeño
castaño descansando a su lado, con los labios entreabiertos y el cabello
esparcido por la almohada.
Harry empieza a recordar la piel de Louis bajo sus dedos y sus labios. Recuerda
el olor de su piel cerca de la suya y ciertamente recuerda el descubrimiento del
siglo que hizo anoche.
Tatuajes. Louis tiene tatuajes. Bastantes.
Lentamente, alcanza su teléfono y se fija en la hora. 5:20 de la mañana. Tiene
que salir de aquí lo más pronto posible.
Se levanta lentamente. Saca una pierna y después la otra, cuidando no hacerlo
muy rápido, pues si despierta a Louis, esta jodido. Se levanta con cautela y
camina de puntillas al otro lado de la habitación para tomar su camisa, que ha
aterrizado sobre un gabinete. La retira con cuidado y se la pone, descubriendo
lo que hay debajo. Fotos de Louis de pequeño y algunas más de adolescente, la
mayoría con algunas niñas rubias que parecen ser su familia.
Está pensando en que Louis se pone más bueno con la edad, cuando el susodicho
suspira y Harry pega un brinco con el que pudo haber atravesado el techo. Se
vuelve, solo para descubrir que Louis sigue dormido. Dedica unos segundos para
esperar a que su corazón vuelva a latir, antes de dar un par de silenciosas
zancadas a la otra esquina de la habitación para tomar sus jeans y ponérselos.
Se mete las botas a tirones mientras toma su abrigo. Ve una última vez a Louis y
con lentitud, sale de la habitación, cruza la sala y sale del departamento.
Cierra la puerta con cautela detrás de sí y observa la blanca puerta de entrada
frente a él, una vez que está afuera.
Permanece unos minutos así, quieto frente a la puerta, admirando el número y
recordando poco a poco todos los acontecimientos de la noche anterior.
''Louis Tomlinson....'' Murmuró. ''Creo que me gustas.'' Y con eso, sonrió
mientras presionaba el botón de ascenso del elevador, pensando solo en una cosa.
Le había quitado la virginidad a Louis Tomlinson. O por lo menos una parte de
ella.
Le toma bastante tiempo a Harry tomar el autobús, regresar al club de anoche y
sacar su auto del estacionamiento. Tal vez no le tomaría tanto si su cabeza no
punzara con cada paso que da. Hace un momento en el apartamento de Louis no
parecía molestarle mucho, pero ahora que el Sol estaba brillando en el cielo,
bueno, quería sacarse los ojos.
''Nunca más'' murmuró entrando a su auto, derrumbándose de cara en el volante.
El claxon no funcionaba así que no le importo detenerse a medir su fuerza.
Hundió su nariz en el cuero duro y suspiro. Tenía tantas cosas por hacer este
día. Se suponía que debía haber descansado. Su plan inicial era irse temprano de
la fiesta de Niall, llegar a casa con Sam y dormir lo necesario para tener
energías.
''No contaba con que mi amor platónico me besara'' pensó en voz alta, sonriendo
ante sus palabras. ''¡A la mierda, bese a Louis Tomlinson!'' gritó, alejando la
cara del volante y golpeándolo con una mano. ''¡Mierda, si!''. Avergonzado por
su actitud de chica hormonal, se calmó a sí mismo y sonrió. Encendió el auto,
encendiendo la radio automáticamente y salió de aquel estacionamiento con una
gran sonrisa de satisfacción en los labios.
Él. El chico tímido al que invitaban a salir, aquel que no daba nunca el primer
paso. Él, masturbó a Louis en un taxi. Dios, masturbó a Louis en un taxi.
''Soy toda una puta'' se dijo, riendo suavemente y sonrojándose ante sus propias
palabras. No podía esperar para llegar a casa y contarle a Sam.
Unos minutos después, se encontraba estacionándose en el estacionamiento frente
al condominio de lofts. Abrió la cajuela de su Corolla, sacó sus vestuarios y
maquillaje y se apresuró hasta la entrada, evitando lo más que pudo arrastrar
los pies. En cuanto entró a la recepción, se sintió un poco más calmado.
''Buenos días, joven Styles'' saludó Amanda, la joven ama de llaves de una de
las familias que vivían allí.
''Buenos días Amanda'' retorno el saludo Harry, parando en su carrera para ir y
besar su mejilla como saludo. ''¿Qué haces aquí tan temprano?''
''Lo mismo te pregunto, no eres humano hasta la una de la tarde cuando es fin de
semana. ¿Qué pasa? ¿Te has ido de fiesta?'' interrogó la pequeña rubia, mientras
comenzaba a caminar.
''Algo así'' dice Harry, recordando de sopetón toda su emocionante noche,
haciéndolo sonrojarse.
''Oh, ¿ya tienes novio de nuevo? ¡Harry, me alegra escuchar eso!'' gritó la
chica, oprimiendo el botón de llamada para el elevador.
''No, Mandy no es eso'' dijo Harry. ''¿Recuerdas a Niall?''.
''Hmm, ¿el chico teñido al que le lave la boca con jabón? Si, lo recuerdo''
replicó Amanda, rompiendo a reír.
Harry reía mientras ambos se metían al elevador. ''Si, él. Bueno, ayer fue su
cumpleaños y hubo una fiesta. Me pase de copas y dormí en casa de un amigo.''
''Hmmm'' dijo Amanda desde su garganta. ''Sabes, es una historia creíble. Y
sería aún más creíble si no tuvieses un chupetón en el cuello'' dijo ella sin
siquiera voltear a verle, con los brazos cruzados y sonriéndole al reflejo de
Harry en el espejo del elevador; Harry volvió la cabeza hacia el frente y pudo
notar el color violáceo y algo rojo estampado en su pálida piel. Sintió su cara
arder, señal de que estaba avergonzado.
''Tengo veintiuno, Harry. No es mucho, pero al menos se cuando alguien acaba de
llegar de un acostón'' dijo Amanda, sonriéndole por el espejo.
La sonrisa de Harry apareció y observo los ojos de Amanda por el espejo del
elevador. ''No fue un acostón, él me gusta.''
Amanda sonrió emocionada. ''¿Y quién es?''
''Un compañero de trabajo.''
Amanda soltó una carcajada mientras el elevador se detenía en el sexto piso.
''Dios Harry, será tan incómodo que de solo imaginármelo me muero de risa'' se
rio ella.
''Ni siquiera lo recuerda, puedo apostarlo'' aseguró Harry. ''Y nunca me dijiste
porque estás aquí tan temprano.''
Amanda salió a paso lento del ascensor. ''Los señores salieron, y estoy cuidando
a los niños'' replicó, mientras las puertas se cerraban. A último minuto, coló
una mano entre estas y las abrió de nuevo. ''No dejes que se te escape, Harry.
Ve por él, eres toda una zorra, yo lo se'' Amanda se rio una vez más y le guiñó
un ojo mientras dejaba que las puertas se cerraran de una buena vez.
Harry rio un poco más antes de llegar a su piso. ''El único problema es que es
heterosexual, y es mi jefe además'' pensó cuando el elevador se detuvo
completamente. Estaba en el octavo piso, su piso.
Avanzó con paso lento por el estrecho pasillo hasta llegar a su puerta, que está
pintada de un rojo brillante. No escucha a Sam dentro del loft, seguro sigue
durmiendo.
Mete las manos en sus bolsillos buscando las llaves, entrando en pánico por un
breve segundo al no encontrarlas. ¿Y si se quedaron en el piso de Louis? Luego
recuerda que las ha puesto en su abrigo y vuelve a respirar normal. Harry se
urge a sí mismo para abrir la puerta más rápido. Mete la llave y la hace girar,
tomando todas sus cosas del suelo y abriendo la puerta de un puntapié.
''¡Papi está en casa, Sam!'' grita, dejando caer todo a un lado y abriendo los
brazos con entusiasmo.
Sam está en el sillón, acostaba boca arriba, pero completamente despierta. En
cuanto ve a Harry, la gigante San Bernardo se incorpora sobre su estómago y
salta del sillón. Cuando alcanza a Harry, se levanta en sus patas traseras y se
apoya en las piernas de Harry mientras le mueve la cola, recibiéndolo.
''Ven aquí chica'' dijo Harry acunándola en sus brazos. ''Te extrañe, ¿me
extrañaste? Sí, me extrañaste'' dijo, con la voz una octava más aguda y melosa,
haciéndole cariños detrás de las orejas y frotándole el lomo. La perra emitía
sonidos de contento, haciendo reír a Harry.
''Dame un beso. Vamos Sam Pepper, dame un beso'' dijo Harry, hacienda boca de
pato frente a la nariz de Sam, quien le respondió dándole una gran lamida por
toda la boca y la mitad de la cara.
Harry arrugó la nariz. ''Que besote me has dado'' dijo riéndose, soltándola y
caminando hasta el baño para limpiarse la cara.
El loft de Harry no era nada del otro mundo. Era en realidad, bastante pequeño.
La cocina y el comedor era uno mismo, y se encontraban del lado izquierdo de la
puerta de entrada, y al lado derecho, se encontraba el baño y la ducha. Frente a
la puerta se encontraba la sala y la habitación, que eran una sola también. Las
únicas paredes que existían en el espacio eran las que formaban la estructura
del loft, pintadas de un blanco inmaculado. En el medio del espacio, se
encontraba un sofá, también blanco frente al cual había una pequeña mesa de café
(también blanca) sobre una alfombra negra y frente a estas, un estante enano
sostenía los dvd's y cd's debajo de la modesta pantalla plana empotrada a la
pared. Al lado de dicha pantalla, se encontraba un librero incorporado también a
la pared, atestado de libros. En contra esquina con el librero, existía una
pared con una ventila fuera de servicio, en donde Harry se las arregló para
hacerla la cama de Sam. Y al fondo, una base de piso y un colchón con edredón y
almohadas hacían la cama de Harry. Y por último, en el techo se encontraban
pilares horizontales de concreto.
El espacio no era lujoso, ni espacioso. No tenía nada de privacidad, bueno, ni
siquiera tenía armario. La ropa y los vestuarios de Harry estaban guardadas en
cajas. Harry y Sam parecían una multitud dentro del pequeño espacio. A veces,
Harry deseaba poder ganar más para poder conseguir un lugar más grande. Porque
lo que ganaba, se iba en maquillaje, vestuarios, pelucas, la renta y la comida
de Sam. Cualquiera pensaría que era un tonto por solo quejarse en vez de
conseguir un trabajo, además del de Maison. Pero la realidad era, que el club lo
absorbía muchísimo. Si se quiere dar un espectáculo profesional, se debe dedicar
tiempo. Y el club, el drag, le apasionaban. Prefería vivir en una caja de
zapatos y vivir feliz cumpliendo sus sueños a vivir en un sitio tan grande como
el de Louis y vivir amargado toda su vida.
Aunque, le gustaba creer que esto solo era una etapa.
''¿Tienes hambre, Sam?'' preguntó, obligándose a dejar esos pensamientos que
siempre le conducían a un ataque de ansiedad, mientras salía del baño y se
pasaba una mano por el cabello. ''¿Tienes hambre, cariño? Si, si tienes. Hare el
desayuno'' y dicho eso, se encamino a la cocina para comenzar a preparar huevos
revueltos. Saco su teléfono de su bolsillo y lo conecto a un par de bocinas
pegadas a la pared de la barra auxiliar en la cocina. Entro a su lista de música
y eligió I Don't Love You de My Chemical Romance como música de fondo para
hacerse el desayuno.
Encendió la estufa y colocó una tetera con agua y una sartén en el fuego
mientras avanzaba hasta el refrigerador y sacaba los huevos y el tocino para
colocarlos al lado de la estufa.
''Why after all this time, is you still around...hmm'' tarareaba mientras
golpeaba los huevos en la orilla de un tazón y dejaba caer la yema y la clara
dentro. Tomo un tenedor y comenzó a batir las claras y yemas mientras cabeceaba
y golpeteaba un pie contra el piso al ritmo.
Vertió el huevo sobre la sartén caliente y dejo que se cociera mientras alargaba
el brazo hasta la tetera y vertía el agua hirviendo en una taza de café con los
granos molidos ya dentro.
''Tengo que ir al supermercado pronto'' suspiró, tomando un sorbo, mientras
observaba a Sam Pepper mordisquear un peluche de mapache que Liam le había
regalado hace unos meses.
Dejo el vaso en la barra y revolvió los huevos medio cocidos con una espátula.
''I don't love you, like i did yesterrrdaaaay!'' cantó casi gritando, causando
que Sam ladrara.
''Oh, ¿Cuándo dejaras de juzgarme, Sam?'' dijo entrecerrándole los ojos,
haciendo que la perra ladeara la cabeza. En ese momento, el celular sonó.
''Hmm, es Niall'' dijo para sí mismo antes de contestar. ''¿Hola?''
''¿Hola? ¿Quién contesta con un hola? Solo tú, porque eres pasiva, JAJA ah,
bromeo. Hola Jarrón. ¿Entiendes? ¿Harry, Jarrón? JAJA...Eh, ¡déjame!-Harry,
disculpa. Zayn está... medio borracho'' dijo Niall, reemplazando la voz de hace
unos momentos.
''¿Medio? Más bien ahogado. ¿Y por qué me ha llamado desde tu teléfono?''
preguntó Harry, sonriendo mientras tomaba otro sorbo de café.
''Porque cuando salimos del club anoche lo perdió en la barra. Digamos que
aposto con un chico a que aguantaba más shots de tequila que él y bueno...
perdió su teléfono y termino vomitando en el bolso de diseñador de un chico de
por allí'' dijo Niall, la sonrisa se notaba en su voz.
Harry escupió un poco de café mientras intentaba no reír, Sam ladró ante esto.
''Si, trágico'' suspiro Niall mientras se reía. ''¿Esa es Sam? Oh, cosita
bonita. Deberías traerla ahora que vendrás a nuestra casa''
''¿Eh? ¿Por qué iría?'' murmuró mientras fruncía el ceño, volteándose a retirar
los huevos cocidos y colocar el tocino.
''Ay, enserio que eres pendejo'' replicó Niall con tono asteado. ''Vamos a abrir
mis regalos y a hacer rellenos nuevos, te estamos esperando.''
''Uhm, yo recuerdo haber oído anunciar en el club que ibas a abrir los regalos
allí'' dijo Harry, maniobrando con el celular contra su hombro y oreja mientras
deslizaba el tocino en el mismo plato con los huevos revueltos.
''Si, pero esos regalos fueron los que la gente del club me dio y los que
algunos de ustedes me dieron. Estos son de mis ex compañeros en la universidad,
y la gente de Must Couture y la gente de la maestría, mi familia y-
''Okay, me queda claro Miss Simpatía región cuatro. Iré, solo déjame terminar de
desayunar, ¿sí?'' dijo Harry, tomando un bocado del huevo y quemándose en cuanto
la comida toco sus labios.
''Bien, ¡Pero no comas demasiado! Josh y Pixie me hicieron magdalenas y tienes
que comer una por lo menos.''
Harry jadeó como respuesta pues su boca ardía aún.
''¿Qué, que estás haciendo? ¿Estas teniendo sexo? ¡Maldita perra de ocho
bubis!''
''¡N-no!'' consiguió decir Harry, antes de abrir la llave del grifo y acercar la
boca para beber. ''Me he quemado, grandísimo pedazo de idiota.''
Niall rompió a reír. ''Lo siento, es que creí que estabas desayunándote a
Louis.'' Harry empalideció. ''Oh si, los vi irse juntos. Te quedaras al final
para decirme que fue lo que paso. Adiós''
Y así, Niall colgó.
Harry dejó el celular sobre la barra y tomo un tocino para morderlo. Sam llegó
corriendo y se sentó cerca de sus pies, moviendo la cola y observando el trozo
de tocino mientras se relamía los bigotes.
Harry no dudo en dárselo, ganándose un ligero mordisco en los dedos. Sonrió y
termino su desayuno rápido para ir a la casa de Niall.
Harry se dio una ducha antes de ir a la casa de Niall. En este momento, se
encontraba caminando por la calle con Sam. Llevaba una mochila con sus
materiales para los rellenos y con los juguetes de Sam. Sam caminaba tranquila y
dócil a su lado, dejándose llevar por la correa rosa que la ataba a la muñeca de
Harry. Harry alcanzo la residencia de los Horan-Devine y toco el timbre. Escuchó
pequeños pies aproximarse a la puerta y se agacho a quitarle la correa a Sam.
Pixie abrió la puerta segundos después.
''¡Sam Pepper!'' gritó la niña al ver a la gran San Bernardo Inglés, quien saltó
hacia ella y casi la tumba. ''¡Tío Harry, la trajiste!'' celebró. ''Pasa, están
en la sala.''
''Gracias, Pris'' dijo Harry agachándose y besándole la cabeza. ''Cuéntame los
chismes.''
Ambos se volvieron a ver entre sí y se entrecerraron los ojos. Pixie fue la
primera en cortar la mirada mientras caminaban por el recibidor y el pasillo
hacia la sala.
''Bien, Zayn esta borracho porque tenía una cruda fea y creyó que bebiendo más
se le pasaría. Liam esta medio muerto en un sillón. Mi tío Niall está tomando
café y mi tío Josh fue a la tienda por pan.''
''Bueno, gracias por el dato'' dijo Harry, llegando a la sala.
''¡Tío Niall, el marica ya llegó!'' gritó Pixie, acariciando a Sam.
''¡Dios, no grites!'' se quejó Liam, ocultando su cabeza sobre un cojín. Niall
se rio detrás de su taza de café. ''Hola Harry, que bueno que llegaste.
Priscila, no grites cariño. Todos estamos jodidos a estas horas.''
''Me vale v-''
''¡Priscila!'' exclamaron todos, incluso Liam, que sorpresivamente abandonó su
escondite.
''Puf, perdón'' dijo la niña, riendo. ''Zayn se la ha pasado diciendo eso y se
me pegó.''
''Lo que se te va a pegar va a ser mi mano con semejante tunda que te daré si
dices algo así de nuevo'' la amenazó Niall, entrecerrándole los ojos. La niña
jadeo asustada y salió corriendo hasta su habitación.
''Ven aquí Sammy, ven aquí mi amor'' dijo Niall con voz melosa, dejando su taza
de café en la mesa de centro y abrazando a la perra, que se le había subido
encima.
''¿Me engañas con un perro? ¿Además de puto, zoofilico? Eres demasiado'' bromeó
Josh, quien recién entraba por la puerta. ''Hola Harry'' dijo Josh, malabareando
con las bolsas de compras para dejarse una mano libre y chocar el puño con
Harry.
''¿Qué hoy es día de las mariconas que se creen graciosas o qué? Yo soy el único
que puede hacer chistes'' dijo Niall, jugueteando con las orejas de Sam.
''¡Eh! Hay que abrir los malditos regalos'' dijo Zayn, despertando de su mini
siesta. ''Y hacer los putos rellenos.''
''Tiene razón'' dice Harry, tomando asiento al lado de Niall. ''Mis rellenos
están demasiado gastados.''
''Bueno, hagan sus putos rellenos mientras yo abro mis regalos'' dijo Niall,
levantándose de su lugar y caminando hasta un piano de cola cercano a un gran
vitral. Tomo una bolsa de basura negra y la arrastro hasta el sillón volviéndose
a sentar.
''¿Todo eso son regalos?'' preguntó Liam, en voz ronca.
''No, son condones'' opinó Zayn en un tono de obviedad que hizo que Niall se
riera de él.
''Dios, Zayn. Te voy a bajar esa cruda en un momento'' dijo Niall comenzando a
levantarse. ''No, no yo lo hago'' le interrumpió Josh desde la cocina. ''Eres el
cumpleañero y no debes hacer nada hoy''
''¡Eh! Gracias, amor. ¿Ves? ¿Por qué no puedes ser como él y dejarme descansar
en mi maldito cumpleaños?'' reclamó Niall, volviéndose a ver a Liam. ''¡Que te
hablo, maldito zángano!''
''Porque tienes deberes en el club. Y eres el mejor sastre de todos y los
vestuarios deben quedar perfectos y sabes que-''
''Que solo yo se coser alta costura con telas no tan costosas. Lo sé, solo
quería oírte decirlo'' dijo Niall sonriendo con suficiencia detrás de la taza de
café, antes de tomar un sorbo.
''Por lo que oi, Stand y Louis creían que ayer era tu cumpleaños'' dijo Josh,
quien le preparaba un levantamuertos a Zayn y de paso a Liam, en la cocina.
''Funcionarios tenían que ser'' se quejó Niall. ''A veces no sé cómo es que
tiene todo ese dinero y es tan eficaz con sus compras y ventas pero al mismo
tiempo es tan estúpido para no notar que su bella damisela en apuros tiene pene
y testículos, ¡JA!'' se burló Niall, echando la cabeza hacia atrás para soltar
una risotada y bizqueando los ojos, burlándose totalmente.
Recibió risas de Liam, Josh y hasta Zayn. Harry le devolvió una mirada enfadada.
''Hablando de ironía, ¿cómo es que le gusta la concha y ayer conseguiste que le
gustara el pilín?''
''Pilín'' repitió Zayn, entre risitas.
''Dios mío'' suspiró Niall, palmeándose la frente. ''Pene, Zayn, pene. ¿Lo
conoces? ¿Es lo único que siempre tienes en la boca además del herpes? ¿No te
suena'' dijo Niall.
''Andas extra-perra el dia de hoy'' dijo Harry sonriendo, mientras sacaba un
rollo de espuma de guata y unas tijeras, al igual que Zayn. ''Oh no, espera a
que te tomes el levanta muertos o es probable que te rebanes un dedo'' dijo,
quitándole las tijeras a Zayn.
''Eres muy maternal'' dijo Zayn volteando a verlo, en su estado de estupor
ebrio. ''¿Por qué Louis no te querría?''
Harry dejo de cortar la esponja y se volteó a ver a Zayn. ''¿Quieren dejar ya el
tema de Louis? ¡Todos!''
''No hasta que nos cuentes que paso'' inquirió Josh, dándole un vaso con liquido
rojo a Zayn y Liam, para después sentarse en el piso y llamar a Sam, quien se
acostó frente a él.
''No les diré nada'' dijo Harry presionando sus labios juntos y frunciendo el
ceño en concentración mientras cortaba un ovalo casi perfecto.
''Entonces te molestaremos entre todos'' dijo Josh, Niall se rio.
''Louis y Harry, sentados en un árbol, B-E-S-A-N-D-O-S-E'' cantó como un chico.
''¡Se gustan, se besan, se pasan el chicle!'' animó Liam un poco más despierto,
igual que Zayn.
''Se tocaaaan sus partees'' animó el otro, riendo. Liam y Niall comenzaron a
hacer sonidos de besuqueo y Liam comenzó a fingir orgasmos.
Las mejillas de Harry estaban de un escarlata encendido, trataba de permanecer
callado pero la última burla fue la gota que derramó el vaso.
''Basta'' pidió agachando la cabeza, poco a poco las burlas se acallaron.
''Pasamos la noche juntos, ¿si? Estaba tan ebrio que no lo recuerda. No, no
tuvimos relaciones. Pero si me dejo esto'' dijo, retirando un poco la bufanda de
lana aguamarina que llevaba en el cuello, revelando el moretón.
''¡Tienes un chupetón!'' jadeó Niall, sofocando un grito. ''Dios, que rápido
crecen las mariquitas''
''Mierda, estuvo bueno'' dijo Liam, examinando de cerca el pálido cuello de
Harry.
''Sabía que esa fachada de hetero era puro teatro. Creo que es más pasivo que
Zayn y Josh juntos'' se burló Niall.
''¿Podríamos volver a lo de hacer rellenos?'' preguntó Harry, arreglándose la
bufanda. ''Quiero terminarlos porque pronto comenzará a llover y quiero ir a
visitar a Addiction.''
''Tienes casi medio año sin ver a tu madre drag. Me sorprende que le quieras ver
tan de repente'' inquirió Zayn, recortando su esponja en dos pequeños óvalos del
tamaño de su antebrazo.
''Esta enferma'' dijo Harry, sin dejar de esculpir la esponja con las tijeras.
''Mitch me ha dicho que le diagnosticaron cáncer de estómago y le quedan pocos
meses''
''Jesús'' dijo Josh, abrazando a Sam. ''Lo siento, Harry''
''Si, yo también'' replicaron Niall, Liam y Zayn, arrancándole una risita a
Harry.
''Me preocupa vivir sin ella, ¿saben? No la he visto en un buen rato pero suelo
charlar con ella por teléfono. Y es todo lo que me queda. Es lo más cercano a
una familia. Tengo a Mitch, a Beverly y a todos los demás pero... ella es mi
mamá. Mi madre real me dio la espalda y ella me acogió cuando yo estaba solo''
murmuró Harry, terminando los rellenos y comenzando a recoger.
''Tu familia es grande, Harry'' dijo Niall con una pequeña sonrisa llena de
cariño. ''Addiction es tu madre drag, y Liam es tu padre. O tu padrote, tal
vez'' dijo, volteando a ver a Liam quien le mostró el dedo medio.
''Zayn es tu hermano, y yo también soy como otro padre sustituto. Josh es tu
hermano. Incluso la gorda de Regina es tu hermana. Todos los del club somos tu
familia Harry'' continuo Liam por Niall.
''Sabes lo que dicen'' intervino Zayn, colocando una mano sobre el hombro de
Harry. ''La familia que hace drag junta, permanece junta''. Harry tomo la mano
de Zayn y sonrió.
''Gracias chicos, necesitaba apoyo moral'' sonrió débilmente.
''Bueno, el momento gay se acabó'' dijo Niall poniéndose de pie. ''Liam, habla
de las ideas que teníamos'' ordenó, mientras tomaba uno de los suéteres que le
habían regalado y se lo ponía.
''Bueno, teníamos la idea de una noche circense'' dijo Liam. ''Niall propuso que
sería buena idea poner un acto de malabares, acrobacias, zancos, payasos y
trapecistas. Y probar esa danza con telas que las chicas han estado ensayando''
anunció, entusiasmado.
''Dime por favor que incluiremos alguna de las canciones de Britney de su álbum
Circus'' dijo Josh, cruzando los dedos.
''Obvio'' dijo Liam manoteando. ''Y también quería decirte Harry.... Que Kitty
ya tiene el número de malavares''
''Genial. Me encanta hacer malabares'' sonrió Harry. ''¿Qué canción?''
''Toxic de Britney Spears'' anunció Liam, Niall volteó a verlo sorprendido y
soltó un grito triunfal.
''¡Haré que bailes con la boa amarilla!'' dijo, sonriéndole siniestramente a
Harry. ''Tengo un amigo en el zoológico, será sencillo.''
''Me dan miedo las serpientes'' dijo Harry con los ojos bien abiertos.
''Pero a Kitty no'' rectificó Zayn. ''Yo no soy tan puto, pero Mirage es una
zorra maligna.''
''Hmm, ¿y alguna otra idea?'' pensó Josh. ''Lo del circo ya está muy visto,
tendríamos que hacerlo al limite.''
''¿No siempre lo hacemos?'' dijo Liam.
''Cierto, pero sería genial brindar temas que ningún otro club de burlesque ha
hecho. Recuerda como solíamos llevarlo al extremo, en esa época en que todas se
dirigían en frases a los clientes, ¿recuerdas? Nadie salía vivo. La mayoría
salía comentando lo sexy que había sido todo pero sin rayar en lo vulgar'' opinó
Josh.
''Hmm, cierto'' dijo Liam. ''Tenemos el festival de Halloween. Y necesitamos
otra atracción. Pensaré en otra cosa''
''Espera'' dijo Niall. ''Lo del circo podemos hacerlo después en Noviembre, ya
que no celebramos nada, o al menos no recuerdo nada. Pero es octubre. Y el doce
de octubre es día de la raza. ¿Qué tal si hacemos un show internacional? Louis
me ha comentado que tiene conferencias internacionales por esas fechas. Sería
algo estupendo, y seguro le hace gracia'' pensó Niall.
''¿Y qué bailes podríamos montar?'' interrogó Liam.
''Bueno,'' comenzó Harry. ''Podrías poner una canción tahitiana para Hawaii y
las polinesias. Una canción en español para México y un tango o algo sensual
para España. En Estados Unidos es fácil pues puedes poner country o algo
patriota. En China, bueno eso sería más difícil, pero si encontraremos algo. En
Francia puedes poner un número lirico y tranquilo. En África y Sudamérica
podemos poner reggae y aquí en Europa-''
''Las Spice Girls'' dijo Niall al mismo tiempo que Harry.
''¡A favor de esa idea!'' saltó rápidamente Zayn.
Liam parpadeó anonadado. ''Woah, sí que piensan rápido. Me encanta la idea''
dijo sonriendo. ''Bien, ire esta misma tarde a comprar las decoraciones con
Zayn. Niall, enlista los materiales que necesitas para mandar a que alguien del
Staff o incluso Louis, vaya a comprarlas.''
''Bueno'' dijo Niall. ''Ahora, muéstrenme sus rellenos'' dijo Niall volteando a
ver a Zayn y Harry.
Ambos chicos mostraron las esponjas esculpidas hacia Niall.
''Zayn, has las esponjas más rellenas. Eres delgado. Hay que dar la ilusión de
que tienes un trasero como el de J-Lo pero a pequeña escala.''
Y así se pasó la tarde de Harry, entre fabricar los rellenos, hablar con sus
amigos y contarles acerca de Louis. Lo único que omitió fue lo del taxi. Eso era
un recuerdo que quería enterrar muy profundo.
Había ido a la casa de Addiction, solo para encontrar a uno de sus hijos,
Trisha, quien le informó que Addiction había salido a una cita con el médico.
Había faltado al ensayo en el club, pues no quería encarar a Louis. Y estaba
pensando en rechazar la invitación que Niall le hizo para ir a cenar con Liam,
Zayn, Christopher, Josh, Priscila y Louis.
Simplemente no quería verlo. Temía que recordara.
''Gracioso. Hace unas horas más temprano estabas muy orgulloso, e incluso esa
noche no te importo. ¿Y de repente tienes decencia? Eres patético'' se habló a
sí mismo en su cabeza. ''No me sorprende porque te dejaron todos esos a los que
dijiste haber querido. Si pudieras, también te abandonarías. Porque odias lo que
eres, y sabes que te avergüenzas de que tu madre tenía razón-''
''Cállate'' pensó en voz alta. ''No voy a caer en nada de eso de nuevo'' habló
claro.
Volteó a su alrededor, tenía solo cinco minutos de haber llegado a su loft y Sam
dormía en el sofá cuando el teléfono sonó. Al estar acostado en la cama, tardó
lo suficiente en levantarse y llegar a la cocina como para que el contestador
atendiera.
Cuando la voz brotó de la bocina, la sangre de Harry se heló.
''¡Harry, hermano! ¿Ya no me recuerdas? Soy tu hermanita. Estoy en la ciudad, me
dijeron que vives aquí ahora. Supongo que el gusto de exiliarte lejos de tu
verdadera familia te duró poco. ¿Cómo estás? Sé que estas en casa, la
recepcionista me ha dicho que volvías como a las cinco. Estoy a dos calles de
llegar. El motivo por el que te llamo es simple. Quiero que me prestes dinero.
Prometo pagártelo. Solo necesito trescientas libras. No intentes excusarte con
que no tienes dinero pues, llevas más de cinco años jugando a vestirte de niña y
por lo que veo, actuar como maricón para vivir se te da bien puesto que aún no
has regresado. Así que, sería bueno si solo me prestas el dinero. Nos vemos en
un momento, hermanito.''
Harry toma una bufanda y un abrigo, además de un beanie y toma la correa de Sam
Pepper. Cierra la puerta con doble seguro y sale de su loft. Corre hasta el
fondo del pasillo y abre la puerta de emergencia. Baja a la calle por las
escaleras de emergencia y corre calle abajo. Está lloviendo y el tráfico es de
locos. Hay neblina. Este no es su día.
¿O acaso es un castigo por estar con alguien con quien no debería estar?
Corre calle tras calle, sin poder tomar un taxi o siquiera el metro, pues no
admiten a Sam.
Esta desfalleciendo y ha tropezado varias veces en los charcos, cuando por fin
distingue el cartel de neón resaltar entre la niebla. Corre a la puerta de
servicio y entra por el escenario, donde hay un ensayo de su número. Y Zayn lo
está supliendo.
Los chicos sueltan un jadeo colectivo al ver el estado de Harry: sus botas
tienen agua dentro, sus pantalones y camiseta, junto al abrigo, el beanie y la
bufanda, están empapados, al igual que Sam. El cabello se le pega a la frente y
a los lados de la cara.
''¿Harry? ¿Qué pasa?'' pregunta Liam, manoteando hacia Josh para que pare la
música.
Todos los ojos están en él, incluida, una particular mirada zafiro, que lo ve
aterrado.
''Gemma'' dice Harry. ''Me encontró.''
¿Tengo un don con el suspenso o qué?
| DIXNEUF |
| VINGT |
N/A: No se si me hagan caso con las canciones que pongo, capaz y ni las
escuchan. Espero que si porque leer y escuchar les da una experiencia mas padre
a la hora de imaginar :)
PORFA escuchen Burn it Blue a la hora del baile en pareja, les conviene ;)