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Galaxia - Wikipedia, La Enciclopedia Libre

Una galaxia es un conjunto de estrellas, gas, polvo, materia oscura y energía unidos gravitatoriamente. Las galaxias varían en tamaño desde pequeñas galaxias enanas con 107 estrellas hasta grandes galaxias con 1014 estrellas. Las galaxias se clasifican por su forma aparente en elípticas, espirales e irregulares. Se estima que existen al menos 2 billones de galaxias en el universo observable.

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Una galaxia es un conjunto de estrellas, gas, polvo, materia oscura y energía unidos gravitatoriamente. Las galaxias varían en tamaño desde pequeñas galaxias enanas con 107 estrellas hasta grandes galaxias con 1014 estrellas. Las galaxias se clasifican por su forma aparente en elípticas, espirales e irregulares. Se estima que existen al menos 2 billones de galaxias en el universo observable.

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… Busca

Galaxia
conjunto de varias estrellas, nubes de gas, planetas,
polvo cósmico, materia oscura, y energía unido
gravitatoriamente.

I… … …
Para otros usos de este término, véase Galaxia
(desambiguación).

Una galaxia (del griego γαλαξίας ‘lácteo’) es


un conjunto de estrellas, nubes de gas,
planetas, polvo cósmico, materia oscura y
energía unidas gravitatoriamente en una
estructura más o menos definida. La palabra
«galaxia» procede de los griegos, los cuales
atribuían el origen de la Vía Láctea a las gotas
de leche derramadas en el universo por la
diosa Hera mientras alimentaba al infante
Hércules.[1] La cantidad de estrellas que
forman una galaxia es enorme y varía desde las
galaxias enanas, con 107, hasta las galaxias
gigantes, con 1014 estrellas.[cita requerida]
Formando parte de una galaxia existen
subestructuras como las nebulosas, los
cúmulos estelares y los sistemas estelares
múltiples.

NGC 4414, una típica galaxia espiral en la


constelación Coma Berenices, cuyo diámetro es
aproximadamente 19 000 parsec y a una
distancia aproximada de 20 millones de parsec.

Históricamente, las galaxias se han clasificado


de acuerdo a su forma aparente (morfología
visual). Una forma común es la galaxia elíptica
que, como lo indica su nombre, tiene el perfil
luminoso de una elipse. Las galaxias espirales
tienen forma circular pero con estructura de
brazos curvos envueltos en polvo. Las galaxias
inusuales se llaman galaxias irregulares y son,
normalmente, el resultado de perturbaciones
provocadas por la atracción gravitacional de
galaxias vecinas. Estas interacciones entre
galaxias vecinas, que pueden provocar la
fusión de galaxias, pueden inducir el intenso
nacimiento de estrellas. Finalmente, tenemos
las galaxias pequeñas, que carecen de una
estructura coherente y también se las llama
galaxias irregulares.

Según estudios publicados en 2016, se estima


que existen al menos 2 billones (2 millones de
millones) de galaxias en el universo
observable, esto es, diez veces más de lo que
se creía anteriormente.[2] La mayoría de las
galaxias tienen un diámetro entre cien y cien
mil parsecs y están usualmente separadas por
distancias del orden de un millón de parsecs. El
espacio intergaláctico está compuesto por un
tenue gas, cuya densidad media no supera un
átomo por metro cúbico.[cita requerida] Muchas
de las galaxias están dispuestas en una
jerarquía de agregados, llamados cúmulos, que
a su vez pueden formar agregados más
grandes, llamados supercúmulos. Estas
estructuras mayores están dispuestas en hojas
o en filamentos rodeados de inmensas zonas
de vacío en el universo.

Se especula que la materia oscura constituye


el 90 % de la masa en la mayoría de las
galaxias. Sin embargo, la naturaleza de este
componente no está demostrada, y de
momento aparece solo como un recurso
teórico para sustentar la estabilidad observada
en las galaxias. La materia oscura fue
propuesta inicialmente en 1933 por el
astrónomo suizo Fritz Zwicky, pues la rotación
observada en las galaxias indicaba la presencia
de una gran cantidad de materia que no emitía
luz. No obstante, existen muchas otras
galaxias además de la nuestra. Las
estimaciones en torno a su número rondan los
2 billones solamente en el universo
observable.[3] El Telescopio Espacial Hubble
observó una pequeña porción del espacio
durante 12 días y descubrió 10 000 galaxias,
de todo los tamaños, formas y colores.

A veces las galaxias se acercan demasiado y


chocan entre sí. La Vía Láctea algún día
colisionará con Andrómeda, su vecina
galáctica más cercana. La Colisión Vía Láctea-
Andrómeda tendrá lugar dentro de cinco mil
millones de años, dando lugar a una galaxia
que probablemente será de tipo espiral
llamada Lactómeda. Las galaxias son tan
grandes y están tan expandidas en los
extremos que, aunque se choquen entre sí, los
planetas y los sistemas solares a menudo no
llegan a colisionar.

Historia …

En 1610, Galileo Galilei usó un telescopio para


estudiar la cinta lechosa en el cielo nocturno
llamada Vía Láctea, y descubrió que está
compuesta por una inmensa cantidad de
pequeñas estrellas.[4] En el año 1755,
Immanuel Kant teorizó sobre la estructura y las
agrupaciones de estrellas en el tratado Historia
general de la naturaleza y teoría del cielo,
basado en un trabajo previo de Thomas
Wright. Kant afirmaba que la Vía Láctea era un
sistema formado por miles de sistemas solares
como el nuestro, agrupados en una estructura
de orden superior y de características similares
a las de los sistemas planetarios,
sensiblemente plana, de forma elíptica, en
movimiento de rotación alrededor de un centro
y regidas por la misma mecánica celeste.
También supuso que, por el punto de vista
desde el que observamos la Vía Láctea y por la
densidad de estrellas visibles que agrupa,
nuestro sol se encuentra en su mismo plano y
forma parte de ella.[5] Desde un planteamiento
completamente teórico, Kant afirmó que era
lógico suponer la existencia de otros planetas y
satélites orbitando alrededor de otras estrellas,
y que debían existir otras «Vías Lácteas»
separadas a distancias de un orden de
magnitud comparable a su vasto tamaño.
Según su razonamiento, estas galaxias o
universos isla teóricos serían visibles desde la
Tierra como nubes ovaladas de luz tenue, sin
que fuera posible distinguir las estrellas
individuales dentro de ellas. Kant las identifica
con ciertos tipos de nebulosas, que Pierre
Louis Maupertuis describió como «pequeños
lugares cuya luz es sólo un poco mayor que la
oscuridad del espacio celestial, todas ellas con
el aspecto de elipses más o menos abiertas,
pero cuya luz es mucho más débil que
cualquier otra que conozcamos en el cielo».[6] ​

Galaxia de Andrómeda (M31), en la


constelación de su mismo nombre.

Hacia el final del siglo XVIII, las galaxias no


habían sido descubiertas. Charles Messier
compiló un catálogo (catálogo Messier) que
contenía 103 objetos astronómicos, que él
denominó «nebulosas y cúmulos de estrellas».
Más tarde William Herschel elaboró un
catálogo que contenía unos 2500 «objetos del
espacio profundo». En 1845, Lord Rosse
construyó un nuevo telescopio, con el cual
consiguió distinguir las «nebulosas» elípticas
de las circulares. Este telescopio permitía ver
de manera parcial para poder
distinguir[aclaración requerida] en algunas de estas
«nebulosas» fuentes puntuales individuales de
luz, confirmando de manera parcial las
anteriores conjeturas de Kant.

En 1917, Heber D. Curtis había observado la


nova S Andrómeda, en la «nebulosa» de
Messier M31. Buscando en los registros
fotográficos, encontró otras 11 novas y observó
que, en promedio, estas novas eran 10 órdenes
de magnitud más débiles que las ocurridas en
nuestra galaxia. Como resultado de esta
observación pudo predecir que dichas novas
se debían encontrar a una distancia de 150
000 parsecs. Heber se convirtió en un célebre
defensor de la hipótesis de los «universos
isla», que sostenía que las «nebulosas
espirales» eran realmente galaxias
independientes.

En 1920 ocurrió el gran debate entre Harlow


Shapley y Heber Curtis en torno a la naturaleza
de nuestra galaxia, las «nebulosas espirales» y
la dimensión del universo. Para defender la
afirmación de que M31 era una galaxia externa,
Curtis argumentaba que las líneas obscuras
observadas en dicha «nebulosa» eran
similares a las nubes de polvo que se observan
en la nuestra, Vol. 5 (1925). Usar un nuevo
telescopio le permitió a Edwin Hubble resolver
las partes exteriores de algunas «nebulosas
espirales» como colecciones de estrellas
individuales. Más aún, Hubble pudo identificar
en esas estrellas algunas variables cefeidas y
éstas le permitieron estimar la distancia a
dichas «nebulosas». Resultó que estaban
demasiado alejadas para ser parte de la Vía
Láctea. En 1936, Hubble organizó un sistema
de clasificación de galaxias que todavía se usa
en nuestros días: la secuencia de Hubble.

El primer intento de describir la forma que


tiene la Vía Láctea fue llevado a cabo por
William Herschel en 1785, contando
cuidadosamente el número de estrellas en
distintas regiones del cielo. En 1920 Kapteyn,
usando un refinamiento de la técnica empleada
por Herschel, sugirió la imagen de una
pequeña galaxia elipsoidal (15 kiloparsecs de
diámetro), con el Sol cerca del centro. Con un
método diferente, basado en la distribución de
los cúmulos globulares, realizado por Harlow
Shapley, emergió una imagen radicalmente
distinta: un disco plano con un diámetro
aproximado de 70 kiloparsecs y con el Sol
alejado de su centro. Ninguno de los dos
análisis tomó en cuenta la absorción de la luz y
el polvo interestelar presentes en el plano
galáctico. Robert Julius Trumpler tomó en
cuenta estos efectos en 1930, estudiando
cúmulos abiertos y produciendo la imagen que
actualmente se acepta de nuestra galaxia: la
Vía Láctea es una galaxia espiral con un
diámetro aproximado de 30 kiloparsecs.

Velocidad de rotación: A
observada, B predicha.

En 1944 Hendrick van de Hulst predijo que,


debido a la presencia de hidrógeno
interestelar, podría detectarse la emisión de
microondas de 21 cm de longitud por parte de
este gas. Esta radiación, detectada en 1951, ha
permitido realizar mejoras en el estudio de la
dinámica de galaxias, en tanto que no es
bloqueada por la presencia de polvo. El efecto
Doppler puede usarse para estudiar el
movimiento de este gas en la galaxia. Con la
mejora de los radiotelescopios se han podido
trazar nubes de gas de hidrógeno en otras
galaxias.

En 1970, Vera Rubin hizo un estudio sobre la


velocidad de rotación de las galaxias. El
resultado de este y otros estudios es que la
masa conjunta de las estrellas, polvo y gases
detectados en una galaxia es insuficiente para
sostener la velocidad de rotación de la misma.
Para explicar esta discrepancia se ha
postulado la existencia de materia oscura,
inobservable, pero cuya masa contribuya con
la gravedad necesaria para mantener las
velocidades de rotación observadas.

A partir de 1990, el estudio de galaxias ha


mejorado sustancialmente con el telescopio
espacial Hubble y otros telescopios espaciales,
que cuentan con cámaras sensibles al
infrarrojo, ultravioleta, rayos X y rayos gamma.

Nuestra galaxia, la Vía Láctea, pertenece a un


Grupo Local de unas cuarenta y seis galaxias
dominadas por la Vía Láctea y la Galaxia de
Andrómeda. Este cúmulo se encuentra en el
límite de un «superconglomerado» que
comprende casi cinco mil galaxias. El
supercúmulo, a su vez, pertenece a otra
enorme concentración de galaxias reunidas en
masas compactas y suaves.

Tipos de galaxias …

Tipos de galaxias de acuerdo al esquema de


clasificación de Hubble.

Las galaxias tienen cuatro configuraciones


distintas: elípticas, espirales, lenticulares e
irregulares. Una descripción algo más
detallada, basada en su apariencia, es la
provista por la secuencia de Hubble, propuesta
en el año 1936. Este esquema, que solo
descansa en la apariencia visual, no toma en
cuenta otros aspectos, tales como la tasa de
formación de estrellas o la actividad del núcleo
galáctico.

Véase también: Secuencia de Hubble

Galaxias elípticas

Artículo principal: Galaxia elíptica

Galaxia con forma de elipse. Pueden ser


nombradas desde E0 hasta E7, donde el
número significa lo ovalada que es la galaxia;
así, E0 sería una forma de esfera y E7 de plato
o disco. También se puede decir que el número
indica su excentricidad multiplicada por 10.

Su apariencia muestra escasa estructura y,


típicamente, tienen relativamente poca materia
interestelar. En consecuencia, estas galaxias
también tienen un escaso número de cúmulos
abiertos, y la tasa de formación de estrellas es
baja. Por el contrario, estas galaxias están
dominadas por estrellas viejas, de larga
evolución, que orbitan en torno al núcleo en
direcciones aleatorias. En este sentido, tienen
cierto parecido a los cúmulos globulares.

Las galaxias más grandes son gigantes


elípticas. Se cree que la mayoría de las galaxias
elípticas son el resultado de la colisión y fusión
de galaxias. Estas pueden alcanzar tamaños
enormes y con frecuencia se las encuentra en
conglomerados mayores de galaxias, cerca del
núcleo.

Galaxias espirales

La Galaxia Espiral M88.

Artículo principal: Galaxia espiral

Las galaxias espirales son discos rotantes de


estrellas y materia interestelar, con una
protuberancia central compuesta
principalmente por estrellas más viejas. A
partir de esta protuberancia se extienden unos
brazos en forma espiral, de brillo variable. Hay
dos tipos normales y barradas.

Galaxia de forma espiral con brazos de


formación estelar. Las letras minúsculas
indican cuán sueltos se encuentran los
brazos, siendo "a" los brazos más apretados
y "c" los más dispersos.

Galaxias espirales barradas (SBa-c): Galaxia


espiral con una banda central de estrellas.
Las letras minúsculas tienen la misma
interpretación que las galaxias espirales.

Galaxias Espirales Intermedias (SABa-c):


Una galaxia que, de acuerdo a su forma, se
clasifica entre una galaxia espiral barrada y
una galaxia espiral sin barra.

Galaxias lenticulares

Galaxia lenticular NGC 2787.

Artículo principal: Galaxia lenticular

Las galaxias lenticulares constituyen un grupo


de transición entre las galaxias elípticas y las
espirales, y se dividen en tres subgrupos: SO1,
SO2 y SO3. Poseen un disco, una
condensación central muy importante y una
envoltura extensa.

Incluyen las lenticulares barradas (SBO), que


comprenden tres grupos: en el primero (SBO-
1), la barra es ancha y difusa; en el segundo
(SBO-2) es más luminosa en las extremidades
que en el centro; y en el tercero (SBO-3) es ya
muy brillante y bien definidas.

Galaxias irregulares

Galaxia irregular NGC 1427A


(captura del telescopio espacial
Hubble).

Artículo principal: Galaxia irregular

Una galaxia irregular es una galaxia que no


encaja en ninguna clasificación de galaxias de
la secuencia de Hubble. Son galaxias sin forma
espiral ni elíptica.

Hay dos tipos de galaxias irregulares. Una


galaxia Irr-I (Irr I) es una galaxia irregular que
muestra alguna estructura pero no lo suficiente
para encuadrarla claramente en la clasificación
de la secuencia de Hubble. Una galaxia Irr-II
(Irr II) es una galaxia irregular que no muestra
ninguna estructura que pueda encuadrarla en
la secuencia de Hubble.

Las galaxias enanas irregulares suelen


etiquetarse como dI. Algunas galaxias
irregulares son pequeñas galaxias espirales
distorsionadas por la gravedad de un vecino
mucho mayor.

Del total de galaxias observadas hasta la fecha


solo un 4.7 % de las galaxias brillantes reciben
el nombre de galaxia irregular.

Galaxias activas

Artículo principal: Galaxia activa

Las galaxias activas son galaxias que liberan


grandes cantidades de energía y/o materia al
medio interestelar mediante procesos que no
están relacionados con los procesos estelares
ordinarios. Aproximadamente un 10 % de las
galaxias pueden clasificarse como galaxias
activas.

La mayor parte de la energía emitida por las


galaxias activas proviene de una pequeña y
brillante región del núcleo de la galaxia, y en
muchos casos se observan líneas espectrales
de emisión anchas y/o estrechas, que
evidencian la existencia de grandes masas de
gas girando alrededor del centro de la galaxia.

Los tipos más importantes de galaxias activas


son:

Galaxia Seyfert

Artículo principal: Galaxia Seyfert

Son galaxias espirales que se caracterizan por


tener un núcleo puntual muy brillante. Según
su espectro se distinguen:

Galaxia Seyfert Tipo I: poseen líneas anchas


de emisión.

Galaxia Seyfert Tipo II: poseen líneas


estrechas de emisión.

También se observa que estas galaxias emiten


débilmente en radio.

Galaxias «Starburst»

Artículo principal: Galaxia Starburst

Son galaxias en las que se están formando


enormes cantidades de estrellas, muchas de
las cuales, al morir, explotan produciendo
supernova, pese a que este fenómeno forma
parte de la evolución estelar y formalmente
este grupo no estaría en nuestra clasificación.
Esta formación anormalmente alta de estrellas
podría estar ligado a mecanismos internos del
núcleo de la galaxia.

Radiogalaxias

Artículo principal: Radiogalaxia

Las radiogalaxias suelen estar asociadas a


galaxias tipo E con núcleo activo. Emiten a
longitudes de onda de radio y algunas pueden
ser relativamente débiles. Suelen ser galaxias
que se extienden por amplias zonas del
espacio. Presentan un núcleo brillante y
normalmente suelen estar rodeadas por dos
chorros de partículas de grandes dimensiones.
Además, en muchas de ellas se ha detectado
radiación sincrotrón.

Cuásares

Artículo principal: Cuásar

Los cuásares tienen aparentemente el mismo


aspecto de una estrella; de ahí su nombre, que
proviene de la contracción inglesa quasi-
stellar.

En esencia, los cuásares consisten en un


núcleo no resuelto y muy luminoso con fuertes
líneas de emisión anchas y estrechas. En los
cuásares más cercanos se observa una
nubosidad difusa, revelando que este tipo de
objetos no son más que núcleos de galaxias
activas muy lejanas de las que únicamente
somos capaces de detectar su núcleo.

Se sabe que la masa de estos objetos es muy


elevada y que generalmente presentan una
forma estructurada.

Formación y evolución …

Artículo principal: Formación y evolución de las


galaxias

La formación y evolución de las galaxias son


una de las áreas de investigación más activas
de los estudios astrofísicos. Algunas ideas ya
están ampliamente aceptadas. Las
simulaciones informáticas han predicho las
estructuras y distribución actuales que se ven
en las galaxias.

Formación

Este dibujo muestra la formación de


galaxias en el Universo temprano. Las
galaxias están formando nuevas
estrellas e interactuando unas con
otras. Esta escena se parece mucho a
la galaxia de la Telaraña (MRC 1138-
262) y sus alrededores, uno de los
protocúmulos mejor estudiados.[7] ​

Los modelos cosmológicos actuales de los


inicios del universo se basan en la teoría del
Big Bang. Unos 300 000 años después de este
acontecimiento, comenzaron a formarse los
átomos de hidrógeno y helio en un nuevo
suceso denominado recombinación. Casi todo
el hidrógeno era neutro (no estaba ionizado) y
absorbía con facilidad la luz. Todavía no se

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