Bases Biologicas y Fundamentos Del Ejercicio Clinico
Bases Biologicas y Fundamentos Del Ejercicio Clinico
VERACRUZ
LICENCIATURA EN EDUCACION
DEPORTIVA
MATERIA: BASES BIOLOGICAS Y
FUNDAMENTOS DEL EJERCICIO CLIINICO
CUARTO CUATRIMESTRE
ALUMNO: ENRIQUE ALDAIR OSTOS
MONTIEL
DOCENTE: JORGE ABURTO TOVAR
07/08/15
INDICE
1
Tema Páginas
2
Todos sabemos que los bajos niveles de actividad física tanto en el trabajo
como en el tiempo libre (asociados con el estilo de vida moderno) constituyen
un riesgo para el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares (ECV).
Otros factores de riesgo para el desarrollo de ECV son modificados
favorablemente por la práctica regular y cotidiana de las actividades físicas;
ellos son: el hábito de fumar, la hipertensión arterial, las elevadas
concentraciones plasmáticas de colesterol, de triglicéridos y de
lipoproteínas de baja densidad (LDL), las bajas concentraciones
plasmáticas de las de alta densidad (HDL), la obesidad y la diabetes mellitus.
Los efectos que el ejercicio físico produce sobre nuestro cuerpo son
múltiples y diversos y están en estrecha relación con la intensidad, el tipo y la
duración de la actividad física. Estudios experimentales y epidemiológicos han
aclarado algunos de los mecanismos que explican los efectos de la actividad
física contra el desarrollo de las ECV.
En general, las personas que realizan actividad física regular y cotidiana, con
fines preventivos o terapéuticos, presentan: más bajas la grasa corporal, la
presión arterial y la frecuencia cardíaca y mayor el consumo de oxígeno; a ello
se añaden los beneficios sicológicos; todo lo anterior contribuye a una
sensación de bienestar y mejora el estado funcional.
Pruebas de esfuerzo
Equipos utilizados en las pruebas de esfuerzo
EL cicloergómetro y la banda rodante
son los equipos comúnmente usados en la
evaluación de las respuestas corporales
frente al ejercicio máximo o submáximo.
En el cicloergómetro la intensidad del
trabajo se varía ajustando los frenos, la
velocidad de pedaleo o ambas, lo que
permite un buen control de las cargas de
3
trabajo. Los valores más altos de consumo de oxígeno (VO2) y de frecuencia
cardíaca (FC) se obtienen a velocidades de pedaleo entre 50 y 80
revoluciones por minuto (rpm). La limitación principal en el cicloergómetro
es la fatiga.
En la banda rodante la intensidad del trabajo se varía ajustando la velocidad de
la banda, su grado de inclinación o ambos. La banda debe poseer pasamanos
laterales y frontal para una mayor seguridad del individuo; pero durante la
prueba no debe permitírsele el apoyo ya que éste disminuye la acción de
soportar el peso del cuerpo.
Protocolos para la realización de las pruebas de esfuerzo
4
Preparación del sujeto para la prueba de esfuerzo:
5
Si bien para la práctica de la actividad física las recomendaciones son
generales, éstas se deben adaptar a las necesidades de cada individuo
atendiendo sus particularidades; razón por la cual, antes de prescribir el
programa de ejercicio, se deben hacer una historia médica pormenorizada, una
valoración de la sintomatología clínica y una prueba de esfuerzo que se debe
repetir cada tres a seis meses para ajustar el programa de ejercicio y garantizar
su pertinencia.
Consumo de oxígeno
El consumo de oxígeno (VO ) es la cantidad de oxígeno utilizado
por el organismo en un momento determinado; se expresa en
mL/kg/min. El VO2máx es la máxima cantidad de oxígeno que un
individuo puede extraer de la atmósfera, transportar y utilizar
durante la realización de una prueba máxima, en la que hay
participación de la mayor masa muscu- lar posible (10). Un MET es
la cantidad de oxígeno que una persona consume en estado de
reposo y refleja su metabolismo basal; como un MET equivale a 3,5
mL/kg/min de oxígeno se equipara, de manera indirecta, el gasto
energético con el VO2 y, por ende, con la intensidad del ejercicio.
Duración y frecuencia
Los beneficios del ejercicio no demandan altas intensidades; si bien los
mayores beneficios parecen obtenerse a intensidades elevadas, la cantidad
total de actividad física realizada es, al parecer, más importante. Cabe resaltar
que la ventaja mayor del ejercicio de intensidad moderada es el bajo riesgo
de presentar complicaciones cardiovasculares, mientras que a intensidades
altas se obtienen mejorías en más corto tiempo pero se incrementan las
posibilidades de complicaciones cardiovasculares.
7
Probablemente se requiere sobrepasar un umbral de intensidad para la
obtención de los beneficios cardiovasculares; no se conoce un valor exacto y
éste puede variar de una persona a otra. Sin embargo, muchos de los estudios
realizados han reportado buenos resultados con una intensidad por lo menos
moderada.
Para la población sana se recomienda que la práctica de actividades físicas
tenga una duración entre 30 y 45 minutos diarios, y una frecuencia mínima de
tres veces por semana; en personas con ECV se recomienda un incremento
progresivo de la duración y de la frecuencia hasta un máximo de 300
minutos/semana.
Tipos de ejercicio
Los tipos ejercicios se pueden clasificar en tres tipos de acuerdo con el estrés
que generan sobre el sistema cardiovascular:
1) isotónico: es una contracción muscular que resulta en un movimiento
que provee una carga de volumen al ventrículo izquierdo; la respuesta
es proporcional al tamaño de la masa muscular que trabaja y a la
intensidad del ejercicio;
2) isométrico: es una contracción muscular sin movimiento que impone
al ventrículo izquierdo más presión que volumen; el gasto cardíaco no
se incrementa pero sí lo hace la resistencia al flujo sanguíneo en los
grupos musculares activos, y
3) dinámico: es una combinación de las contracciones isotónicas e
isométricas.
8
En general, los ejercicios dinámicos como nadar, caminar, montar en bicicleta,
causan en el ventrículo izquierdo al final de la diástole un incremento del
radio y del grosor de la pared; además, inducen una bradicardia sinusal
relativa, secundaria al incremento del tono vagal y/o a la activación de los
barorreceptores, lo que prolonga el tiempo de llenado diastólico que beneficia
al paciente con disfunción diastólica. En contraste, el ejercicio estático genera
un incremento del grosor de la pared ventricular sin incremento del radio,
cambios geométricos similares a los que ocurren con la hipertrofia por
sobrecarga de presión.
Si bien los ejercicios dinámicos o aeróbicos han sido tradicionalmente
recomendados para modificar los factores de riesgo cardiovascular, los
ejercicios de resistencia (ejercicios con alteras, poleas, bandas elásticas, etc.)
incrementan la masa muscular, la tasa metabólica basal y, por consiguiente, el
gasto energético; por lo que deberían ser incluidos en los programas de
acondicionamiento físico para mejorar la calidad de vida ya que facilitan la
realización de las tareas caseras que requieren la fuerza. Las personas deben
ser instruidas cuidadosamente con respecto a los componentes del ejercicio
de resistencia a la fuerza, incluyendo el tipo de ejercicio, la técnica apropiada,
el número de series y de repeticiones y las precauciones de seguridad.
DEFINICIÓN DE PRESCRIPCIÓN DE EF
La prescripción de ejercicio es el proceso por el que se recomienda un
régimen de actividad física de manera sistemática e individualizada, según
sus necesidades y preferencias, con el fin de obtener los mayores beneficios
con los menores riesgos. El conjunto ordenado y sistemático de
recomendaciones constituye el programa de ejercicio físico.
OBJETIVOS DE LA PRESCRIPCIÓN DE EF
El objetivo fundamental es el incremento de la actividad física habitual de los
individuos, habiéndose comprobado que la actividad física programada parece
9
ser más eficaz que la no programada, para obtener mejoras en los diferentes
parámetros que definen la condición física (watios, VO2 máx. y FC en la zona
de transición aeróbica-anaeróbica). Además un programa de entrenamiento
individualizado provoca mayores adaptaciones que un programa
estandarizado.
Los objetivos específicos de la prescripción de ejercicio varían en función de
los intereses individuales, el estado de salud y el entorno de la persona. En la
mayoría de los casos, estos objetivos incluyen:
■ Mejora de la forma física;
■ Mejora de la salud mediante la reducción de los factores de riesgo para
padecer enfermedades crónicas; y
■ Realización de EF más sano y seguro.
En la prescripción del ejercicio para personas con ECV el paso inicial es la
clasificación del estado funcional, seguida de la elaboración del programa de
acondicionamiento físico.
Clase B: sujetos con ECV estable con bajo riesgo de complicaciones con el
ejercicio vigoroso pero con riesgo mayor que el de individuos sanos.
10
Esta clasificación incluye los individuos con los siguientes diagnósticos y con
las características clínicas de esta clasificación.
Clase C: sujetos con riesgo moderado a alto de complicaciones cardíacas
durante la realización del ejercicio o incapaces de realizar de forma autónoma
una actividad física regular segura.
11
Pasos que se deben seguir para la determinación de la intensidad del
ejercicio en los programas de acondicionamiento físico:
13
categórico, el tejido muscular, ha sido desestimado por la medicina tradicional
y moderna, como un recurso preventivo y terapéutico.
Por ejemplo debe caracterizarse por provocar una descarga adrenérgica que
estimule los receptores del tejido adiposo, que aumente la actividad de la
lipasa sensible a las hormonas adipocitaria (LHS) y la de la lipoproteín lipasa
(LPL) del endotelio adiposo. Por el primer mecanismo se facilita la lipólisis de
las grasas almacenadas cuyos ácidos grasos son volcados a la circulación para
ser consumidos por el músculo. Los ácidos grasos requieren de un
transportador para atravesar la membrana plasmática y muscular. Si bien el
músculo posee sus propios depósitos de glucosa, una proporción variable de
glucosa sanguínea junto con los ácidos grasos, es incorporada al tejido
muscular, siendo la incorporación de la glucosa un mecanismo independiente
de insulina durante el ejercicio.
14
anabolismo, una vez completados los depósitos de glucosa, su exceso se
destina a la síntesis de ácidos grasos al mismo tiempo que se forma un
metabolito que retarda su oxidación. En este momento el balance energético y
de grasa es positivo.
15
Exercise is medicine!. Es un titular común hoy en los países desarrollados,
invitando a los profesionales médicos a entender que la prescripción del
ejercicio es similar a la de cualquier otra prescripción medica, asunto que
actualmente está siendo considerado por la Food and Drug Administration
(FDA).
Determinar el grado de capacidad funcional del sujeto es un pre-requisito
indispensable para adecuar la dosis de ejercicio a las características y
capacidades del individuo, con el objetivo de alcanzar el objetivo biológico
perseguido, ya que no es similar la carga o dosis de trabajo requerido para
prevenir o tratar una sarcopenia o una osteopenia, que para contrarrestar la
hipertensión o reducir la glucemia.
Las publicaciones de estos últimos dos años indican sin dudas que si la
intensidad del ejercicio está por debajo de umbral aeróbico del individuo, no
será eficiente como mecanismo de prevención o tratamiento. Un trabajo
publicado en el New England Journal of Medicine realizado en más de 50 mil
mujeres adultas, demostró que las que caminaban a una velocidad de 3
kilómetros por hora poseían el mismo riesgo de morbimortalidad que aquellas
que no lo hacían. Sólo las que caminaban a una velocidad superior a 4.5
kilómetros por hora, poseían diferencias a su favor (10).
16
Recapitulando lo descrito en este artículo: el objetivo del ejercicio es provocar
cambios intracelulares que consistan básicamente en modificación (por lo
general aumento) de la síntesis de proteínas funcionales y estructurales tales
como mitocondrias, enzimas, transportadores, receptores, etc., que son los
responsables de mejorar la capacidad funcional del músculo. Esto en
definitiva significa una buena capacidad de metabolizar grasas y azucares.
¿Por qué entonces prescribir solamente caminar, trotar o bailar? Los músculos
de la espalda y de los miembros superiores poseen las mismas características
metabólicas que los de miembros inferiores. Este concepto justifica la
indicación de ejercicios utilizando todos los grupos musculares aunque sea
aisladamente, de a uno por vez. Esta técnica posibilita “entrenar” a todos y
cada uno de los grupos musculares (lo que equivale a poder alcanzar los
umbrales de fatiga para cada músculo) sin que la incapacidad
cardiorespiratoria se convierta en el obstáculo limitante. Con esto se consigue
disminuir significativamente los depósitos de combustibles musculares, sin
experimentar disnea, ni elevación riesgosa de la presión arterial o de la
frecuencia cardiaca.
Según su intensidad y duración se pueden diferenciar dos tipos de ejercicio:
1. continuos y 2. Intermitentes. Los primeros permiten estimular ciertos
órganos y organelos relacionados con el metabolismo oxidativo o aeróbico y
tienen la particularidad de involucrar de manera importante al sistema
circulatorio y respiratorio, además del grupo muscular ejercitado. Los
intermitentes por permitir un mayor trabajo de cada grupo muscular, pueden
producir una sobrecarga que sea eficaz para estimular la síntesis de proteínas y
mejorar la tolerancia al esfuerzo. Por sus característica anaeróbicas, originan
una cantidad de metabolitos, diferente a los que producen los ejercicios
continuos o de larga duración y baja intensidad y es especialmente después del
esfuerzo, es decir, durante la recuperación del mismo cuando se van
produciendo estos efectos de adaptación eficientes.
17
o ministeriales de calidad de vida, confundiendo recreación con prevención.
Estos sujetos no poseen tolerancia al esfuerzo y mucho menos resistencia a los
esfuerzos prolongados debido a la incapacidad cardiovascular para alcanzar el
grado de intensidad necesario para modificar organelos y moléculas
responsables del metabolismo muscular. En otras palabras, el estímulo no
alcanza el umbral de estimulación como para gatillar de manera importante a
los mecanismos de adaptación celular y mucho menos estimular la síntesis de
proteínas.
Aunque los procesos anaeróbicos estimulan preferencialmente la síntesis de
proteínas funcionales y estructurales, también estimulan aquellos relacionados
con el metabolismo aeróbico. Entre estos efectos beneficiosos se destaca el
aumento de la capacidad para oxidar grasas, que se verifica especialmente en
el período post-esfuerzo de los esfuerzos anaeróbicos. Esto se traduce por el
incremento de la capacidad de consumo de oxigeno o por el desplazamiento
favorable de los umbrales aeróbicos. Independientemente de la repercusión
que pueda tener sobre el peso corporal, lo más importante es conseguir el
cambio en la composición corporal y en la fisiología muscular, que puede
producirse aun sin cambios en el peso corporal.
18
Y cuyas consecuencias clínicas más destacadas son la insulino resistencia y el
síndrome plurimetabólico asociado, que por diversos mecanismos alterados
termina deteriorando al aparato cardiovascular.
Mejorar la capacidad metabólica del músculo podría ser una medida eficiente
en la prevención y tratamiento de estas alteraciones. Finalmente, no debemos
de dejar de mencionar a la contracción muscular de tipo excéntrica, como un
mecanismo útil, especialmente en las etapas iniciales del plan de
entrenamiento/prevención/tratamiento.
La contracción excéntrica es un método eficiente de estimular la síntesis de
proteínas, lo que permite recuperar masa muscular e ir mejorando
progresivamente la función muscular con vistas a un posterior incremento en
su capacidad de gasto energético.
Cada día, tradicionalmente se trata al sobrepeso y la obesidad no mórbida
como un problema de índole o de carácter en cierta forma estético y
biomecánico mas que de salud. Recuperando y aumentando la capacidad
metabólica del músculo, de manera algo independiente de la composición
corporal, del índice de masa corporal, de la grasa intra abdominal y total o del
peso corporal, se pueden prevenir y corregir alteraciones metabólicas y
disminuir considerablemente el riesgo cardiovascular, que posee su origen
principal en la insulino resistencia y su respectiva derivación en el síndrome
metabólico caracterizado por hipertensión, diabetes, dislipidemia y otras
enfermedades denominadas crónicas modernas.
Finalmente SARCOPENIA, considerada por los científicos como un problema
mayor de salud publica, es una alteración morfofuncional y que abarca
aspectos histoquímicos del músculo. Ocurre un deterioro con características
dramáticas con la edad y el sedentarismo, pero debido a la gran plasticidad del
tejido muscular, independientemente de la edad y del sexo, puede revertirse y
prevenirse de manera considerable. Esta patología, según evidencias recientes,
nos permite expresar que la sarcopenia es de manera directa o indirecta causa
importante en el aumento de la aparición del síndrome metabólico, en especial
en la mujer menopáusica y también responsable de los índices de
morbimortalidad en nuestra población.
Por otro lado, existen muchos estudios, que indican que el ejercicio físico
puede ser efectivo en la prevención y el tratamiento de esas enfermedades,
porque puede minimizar los síntomas de la enfermedad, por ser un método no
invasivo que puede influenciar positivamente en la calidad de vida de la
persona y ser relativamente sin costo; en consecuencia, la actividad física
regular ha sido reconocida por sus efectos saludables en sus practicantes ,
debido a que los beneficios del aumento de la actividad física son inmensos.
20
Finalmente, el objetivo de esta revisión es analizar los parámetros necesarios a
tomar en cuenta en la prescripción de un programa de ejercicios.
El ejercicio y la actividad física son importantes, por los efectos positivos que
causan sobre la mejora de la salud, incrementando la capacidad funcional,
aumentando los años de vida activa independiente y mejorando la calidad de
vida de las personas ; lo que lleva a considerar que un aumento en el nivel de
actividad parece tener un fuerte impacto positivo en la disminución de la
morbilidad y eventualmente en la muerte de la población. En ese sentido, la
actividad física ha sido tradicionalmente definida, como algún movimiento del
cuerpo producido por contracción del músculo esquelético que incrementa
substancialmente el gasto de energía, dependiendo de la intensidad y duración
de la actividad (26); de igual manera Lerario et al, la define, como la totalidad
de acciones diarias, que envuelven las rutinas de trabajo, las actividades de la
vida cotidiana, los ejercicios físicos y las prácticas deportivas; siendo
considerado el ejercicio, como una subcategoría dentro del área de actividad
física, que debe ser planeado y estructurado a través de movimientos
corporales repetitivos, con el objetivo de mejorar o mantener la aptitud física.
21
A continuación se desarrollan los componentes a considerar en la prescripción
de ejercicios físicos.
Intensidad. Es la relación entre el esfuerzo físico requerido para su
realización y el esfuerzo físico máximo que el individuo puede tolerar (33), se
caracteriza por el valor de cada estímulo o por el trabajo realizado por unidad
de tiempo (34). Según McArdle et al. (30), utilizar la frecuencia cardiaca,
resulta una buena alternativa para la evaluación del ejercicio en términos de
intensidad relativa, de esta forma se obtiene una importante visión de lo que
está sucediendo con el cuerpo en reposo y durante el esfuerzo físico (33).
22
LA INFLUENCIA DEL EJERCICIO FÍSICO SOBRE LAS
ENFERMEDADES CRÓNICODEGENERATIVAS
Estudios epidemiológicos han demostrado una fuerte relación entre la
inactividad física y la presencia de factores de riesgo cardiovasculares, como
hipertensión arterial, resistencia a la insulina, diabetes, dislipidemia y
obesidad; así también, otros estudios clínicos y epidemiológicos, han
sustentado que la práctica regular de actividad física, es un importante factor
para la prevención y tratamiento de estas enfermedades, por lo que a
continuación se muestra cual es el papel que cumple el ejercicio físico en
diferentes enfermedades.
EJERCICIO Y DIABETES MELLITUS
La diabetes mellitus es una enfermedad endocrina caracterizada por un grupo
de desórdenes metabólicas, incluyendo una elevada glicemia (hiperglicemia) y
elevación de las concentraciones de glucosa sanguínea, debido a una menor
sensibilidad insulínica en sus tejidos blanco y/o por reducción en la secreción
de insulina . En ese sentido, está demostrado que el ejercicio físico es benéfico
en el control de la diabetes mellitus, intolerancia a la glucosa y resistencia a la
insulina, independientemente de la historia familiar, del peso y de otros
factores de riesgo cardiovasculares como el cigarro y la hipertensión. Se ha
demostrado que el ejercicio aeróbico produce mejores efectos, permitiendo un
aumento en la captación de glucosa por los músculos esqueléticos,
independiente de la insulina, que continúa después del esfuerzo, mientras el
glucógeno es resintetizado . Así también, los estudios muestran las actividades
más intensas (80% a 90% de la frecuencia cardiaca máxima), son más
efectivos en aumentar la sensibilidad a la insulina, por lo que se recomienda
una actividad moderada debido a que puede darse situaciones en que el
ejercicio agudo empeore la sensibilidad a la insulina.
23
BIBLIOGRAFÍA
24
7. Hunt SH, BAKER D, CHIN M, CINQUEGRANI M, FELDMAN A. et
al. ACC/AHA Guidelines for evalua- tion and management of chronic heart
failure in adult.
25
12. BORG G. Psychophysical scaling with applications in physical work and
the perception of exertion. Scand Work Environ Health 1990; 16: 55-58.
26
The influence of active conditioning upon subjects with coronary artery
disease. J Can Med Ass 1967;
96: 1.519-1.526.
27