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Revisión del Liberalismo Clásico

Este documento resume las ideas fundamentales del liberalismo clásico según varios autores. En particular, destaca dos principios: 1) la necesidad de un gobierno limitado que proteja los derechos y libertades individuales de agresiones ilegítimas, y 2) que dicho gobierno se limite a funciones como la justicia y seguridad. También discute las posiciones de los liberales clásicos respecto a la economía, religión y otros temas, así como las diferencias entre conceptos como libertad negativa y positiva según autores como Hayek.

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Revisión del Liberalismo Clásico

Este documento resume las ideas fundamentales del liberalismo clásico según varios autores. En particular, destaca dos principios: 1) la necesidad de un gobierno limitado que proteja los derechos y libertades individuales de agresiones ilegítimas, y 2) que dicho gobierno se limite a funciones como la justicia y seguridad. También discute las posiciones de los liberales clásicos respecto a la economía, religión y otros temas, así como las diferencias entre conceptos como libertad negativa y positiva según autores como Hayek.

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ELIBERALISMO CLÁSICO, REVISIÓN:

Gallo, Ezequiel. ‘’Notas sobre el liberalismo clásico.’’ Estudios públicos 21 (1986)

El término liberalismo es distorsionado por varios grupos:

En relación al Gobierno:

2 principios básicos de John Locke para el gobierno liberal:

- necesidad de existencia de un gobierno que proteja los derechos y libertades de los


individuos de la agresión ilegítima.
- Tal gobierno debe limitarse a funciones que protejan la vida, libertad y posesiones.

En relación a la Economía:

El liberalismo coincide en dar al hombre una dimensión más amplia que la puramente
económica.

Preocupación fundamental del pensamiento político liberal: preocupación por la forma de


gobernar, cómo se gobierna y los límites del poder.

Los autores clásicos tenían la fuerte convicción de que era un medio para proteger los
derechos individuales, y desconfiaban por la tendencia a considerar los instrumentos políticos
como fines en sí mismos. Por lo tanto: método democrático = forma más eficaz de proteger
tales derechos.

Liberalismo: conjuntos de principios entrelazados que, por lo tanto, se puede aceptar o


rechazar, modificar en los aspectos no esenciales, pero difícilmente puede ‘’modernizarse’’
para hacerlo más ‘’social’’, puesto que así se lograría distorsionar el cuerpo de ideas y se
dificultaría su aplicación política y económica.

El liberalismo, dentro de un contexto de distorsión de algunas palabras anteriormente con


significados precisos, ha sufrido severamente. Liberal se utiliza para dos tradiciones del
pensamiento político:

1. Origen anglosajón:
2. Origen francés (ilustración):

La confusión del término va empeorando hasta el presente, teniendo ya liberalismo social,


humanista, neoliberalismo, nacional…

Los liberales clásicos estaban preocupados principalmente por establecer límites a la acción de
los gobiernos. Los liberales eran partidarios del gobierno limitado.

El ámbito privado independiente debía estar protegido de toda intervención ilegítima a través
de un sistema de leyes universales. Las acciones injustas quedaban definidas como ‘’toda
invasión en el dominio protegido de otros individuos.’’

Constant señala que lo que se protege del control y la regimentación gubernamental es la


libertad de los individuos para participar en ámbitos no políticos de interacción: vida
económica, religión, educación, viajes internacionales y amor romántico.

Para E. Gallo, si hay alguna utopía en la mente liberal sería la de un orden anárquico basado
firmemente en la propiedad privada.
Dos principios fundamentales del pensamiento liberal clásico:

1. Necesidad de un gobierno que proteja los derechos y lubertades d ellos individuos de


toda agresión ilegítima.
2. Dicho gobierno debe limitarse al ejercicio de la función específica.

Según Ferguson, la libertad sería ‘’la aplicación efectiva de restricciones justas a todos los
miembros de un estado libre, sean éstos magistrados ó súbditos.’’

Funciones indiscutidas del gobierno: justicia y seguridad.

Actitud de los liberales clásicos frente a la religión y a la economía:

- Religión: considerada como una de las dimensiones más importantes del ámbito
privado que se quiere proteger. Libertad religiosa como uno de los grandes temas de
su ideario. Las autoridades debían proteger con firmeza a los individuos de toda
interferencia al libre ejercicio de sus creencias religiosas
- Economía: Walter Lippman, An Inquiry mío the Principies of the Good Society, Boston,
1937, p. 267.: ‘’en una sociedad libre, el estado no administra los negocios de los
hombres, sino que administra justicia entre hombres que conducen sus propios
negocios.’’

Interpretación errónea del pensamiento liberal: sostener que el pensamiento liberal da


primacía a los aspectos materiales de la vida humana.

El pensamiento liberal contemporáneo ha subrayado más de una vez que ‘’no hay tal cosa
como fines económicos’’

El bienestar material de los miembros de una comunidad depende del incremento de la


riqueza: cuanto más continuo y mayor sea, más posibilidades hay para que los miembros
menos favorecidos de la comunidad mejoren su situación. Relación simétrica positiva entre el
éxito de los empresarios y la cantidad de bienes y servicios que están al alcance de todos los
miembros de una comunidad.

La atención y protección de las personas menos dotadas y más sumergidas de una sociedad
dependen de la intensidad de los sentimientos de cooperación y solidaridad prevalente.

Los liberales dieron mayor importancia a los límites del poder que a la preocupación por los
orígenes del mismo.

En el trabajo intelectual se procura la búsqueda sin concesiones de la verdad, y al político se lo


juzga por las consecuencias de sus actos, las cuales están estrechamente vinculadas con las
creencias vigentes en el momento de la acción.

El científico contribuye significativamente a fijar los criterios de posibilidad e imposibilidad


vigentes en el mundo político, por lo que su función es relevante y decisiva. Dicha posibilidad
se verá distorsionada si el científico introduce criterios que fuercen sus conclusiones para
compatibilizarlas con las ideas prevalecientes en un momento dado.

Las propuestas básicas d ellos liberales clásicos no dependen de avatares coyunturales, siendo
innecesarios los esfuerzos por adecuarlas a los tiempos que corren.

Según el diccionario Stanford, ‘’para los liberales clásicos, la libertad y la propiedad privada
están íntimamente relacionadas’’, llegando a argüir incluso que la libertad y la propiedad son
realmente la misma cosa. Algunos defienden que todos los derechos, incluyendo los derechos
de libertad, son formas de propiedad. Otros mantienen que la propiedad es por sí misma una
forma de libertad. Por lo tanto, un orden de mercado basado en la propiedad privada es visto
como un empoderamiento de la libertad. Un segundo argumento que dan es que la propiedad
privada, efectivamente, protege la libertad, y no puede haber protección sin propiedad
privada, defendiéndose que una dispersión del poder que resulta de un libremercado basado
en la propiedad privada protege la libertad de los sujetos contra la coacción del estado.

Si bien los liberales clásicos concuerdan en la importancia de la propiedad privada para una
sociedad libre, el liberalismo clásico abarca un espectro de puntos, desde algo cercano al
anarquismo hasta aquellos que atribuyen un rol significante al Estado en la economía y la
política social.

Estados justificados como monopolios que deben cargar con la justicia y la protección de
derechos esenciales: los impuestos son legítimos si son necesarios y suficientes para la
protección efectiva de la libertad y la propiedad. Más a la izquierda en el espectro liberal
clásico observamos tendencias que permiten los impuestos para la educación pública en
particular, y más generalmente para bienes públicos e infraestructura social. Más a la izquierda
aún, algunos liberales clásicos permiten un mínimo social modesto.

La tradición liberal clásica estaba centralmente concentrada en mejorar a la mayoría de la


clase obrera, mujeres, negros, inmigrantes y demás. El objetivo era hacer a los pobres más
ricos, no a los ricos más pobres.

HAYEK:

Hayek dice que si falta el espíritu de iniciativa individual ninguna civilización arraiga, por lo que
si falta dicho espíritu hay que despertarlo, consiguiendo un régimen de libertad y no un
sistema de compulsión.

Para Hayek, ‘’la mente humana es incapaz de abarcar el conjunto de conocimientos que
impulsan las acciones sociales y que, por tanto, precisa disponer -con independencia de los
juicios de los seres humanos- de un mecanismo impersonal que coordine todos los esfuerzos
individuales. – Justificación del Estado(¿)

Hay dos cosas diferentes e incompatibles que definimos como libertad:

- ausencia de coacción

La libertad describe un estado al que el hombre, viviendo entre semejantes, acaricia la


esperanza de aproximarse lo más posible, pero difícilmente puede aspirar a conseguir
perfectamente.

La libertad del hombre europeo ‘’significó en todo momento la posibilidad de que una persona
actuase según sus propias decisiones y planes’’, definiendo de este modo la libertad como:
‘’independencia frente a la voluntad arbitraria de un tercero’’. La libertad se refiere
únicamente a la relación de hombres con hombres. Hayek, al definir la libertad como la
ausencia de coacción, define un concepto de Libertad Negativa, pues se define la libertad por
oposición a la Coacción.

Este concepto contrasta con varios tipos de libertad:


- Libertad Política: ‘’participación de los hombres en la elección de su propio gobierno,
en el proceso de legislación y en el control de la administración’’ Un pueblo libre
(políticamente) no es necesariamente un pueblo de hombres libres. La libertad política
está separada de la individual.
- Libertad Interior (o metafísica): ‘’se refiere a la medida en que una persona se guía en
sus acciones por su propia y deliberada voluntad, por su razón y permanente
convicción más bien que por impulsos y circunstancias momentáneas.’’ Lo contrario de
la libertad interior no es la coacción ajena, sino la influencia de emociones temporales,
debilidad moral o debilidad ‘’
- Libertad como poder: Para Hayek es la más peligrosa confusión del término libertad, y
consiste en la ‘’libertad para describir la facultad física de hacer lo que uno quiera’’ La
confusión de libertad como poder con la libertad en su significado original lleva a la
identificación de libertad con riqueza. Para Hayek no tiene nada que ver la riqueza con
la libertad: un cortesano puede ser mucho menos libre que un pobre labrego pues es
menos capaz de vivir su vida y escoger sus propias decisiones.

La libertad política, la libertad como poder y la libertad interior no son de la misma clase que la
libertad individual.

La coacción es la presión autoritaria que una persona ejerce en el medio ambiente o


circunstancia de otra, forzando a la otra persona a actuar en desacuerdo con un plan
coherente propio y a hacerlo al servicio de los fines de un tercero. Así, la coacción es un mal,
puesto que ‘’elimina al individuo como ser pensante que tiene un valor intrínseco y hace de él
un mero instrumento en la consecución de los fines de otro. La coacción no puede evitarse
totalmente, puesto que para impedirla el camino es la amenaza de coacción; por esto, la
sociedad libre concede al Estado el monopolio de la coacción, limitando dicho poder a los
casos necesarios e impidiendo que tal coacción se ejerza por personas privadas.

JOHN LOCKE:

Para John Locke resulta capital la libertad en su obra principal, el Segundo Tratado del
Gobierno, siendo causa de todo acto político consentido. Para Locke, el hombre es libre por
naturaleza, y es esta libertad la fuerza moral que anima y da forma concreta e histórica a la
sociedad civil o política y al régimen o gobierno.

Para su explicación de la libertad como condición natural del hombre, Locke se sirve de datos
históricos que confirman su ‘’Estado de Naturaleza’’, en el que los individuos nacen con la
capacidad de juzgar y decidir acerca de o que es necesario para su conservación y bienestar,
estando así desligados de la autoridad de cualquier hombre, salvo de Dios. Aquí vemos el
concepto clásico de libertad muy claramente como según Hayek lo define: Libertad como
ausencia de coacción.

Para Locke, además, el hombre extrae de su razón las llamadas ‘’leyes de la naturaleza’’, que
no son más que una suerte de guía para regular y medir sus actos. Resulta curioso que el padre
del liberalismo, de origen Inglés, se distinga por su racionalismo, cuando, según Hayek, sería la
Escuela Francesa la que tendría un cariz racionalista, quedando la Escuela Inglesa con tintes
empírico-morales; si bien esto será algo que iremos analizando en nuestro recorrido por los
autores clásicos.
Según Locke, la razón individual nos enseña que no debemos dañar a otros individuos,
argumentando esto a través de la teología (y aquí vemos el carácter moral que caracterizará a
la escuela Inglesa liberal) . Mediante el proceso de argumentación llega a que la ley de la
naturaleza es la expresión de la voluntad legisladora de Dios, y al ser ésta la ley de la razón, el
fundamento de la libertad es la voluntad de Dios, quien hace libres a los hombres pues les da
la facultad de juzgar por sí mismos y cuidar de los bienes esenciales del otro.

Para Locke, el hecho de que ‘’todos los hombres son iguales por naturaleza’’ (J. Locke, Ensayo
sobre el Gobierno Civil, 1983, Barcelona) va en referencia al ‘’derecho igual que todos los
hombres tienen a su libertad natural, sin estar ninguno sometido a la voluntad o a la autoridad
de otro hombre’’. Éste concepto de igualdad de derechos acepta, por lo tanto, la desigualdad
humana.

Locke nos dice que la finalidad de las leyes no es restringir o suprimir las libertades, sino, por el
contrario, protegerla y ampliarla, puesto que, según él, la libertad no es hacer lo que a uno le
apetezca, sino tener libertad para disponer de todo lo que le pertenezca dentro de los límites
de unas leyes, que impiden de esta manera que otro pueda enajenar su propiedad privada. Es
esencial en este punto de vista que, como Hayek refiere, la libertad esté en estrecha
correlación con la responsabilidad de ser consecuente con los actos de uno mismo. Si bien
Locke no habla expresamente de la responsabilidad en su Ensayo sobre el Gobierno Civil, sí
que explica en su capítulo sobre el Poder Paternal que el ser libre requiere necesariamente de
comprender las leyes que protegen dicha libertad, por lo que cualquier persona que no sea
capaz de comprender dichas leyes (idiotas -entendidos como deficientes mentales-, niños,
locos…) no podrá ser libre, sino que deberá estar gobernado por la voluntad de sus padres.

MONTESQUIEU: Aguilar, Enrique. "La libertad política en Montesquieu: su significado." Atilio


Boron,(comp.), La filosofía Política Contemporánea, Buenos Aires, CLACSO (2003).

Para Montesquieu, el concepto de libertad ha sido confundido en las democracias con el poder
del pueblo. Así pues, Montesquieu entiende la libertad ‘’como un sentimiento de confianza a la
seguridad individual’’ opuesta a la libertad antigua (lo que sienta las bases para la distinción
posterior que hace Benjamin Constant entre libertad política (antigua) y civil (moderna). El
Gobierno, para Montesquieu, debe garantizar la seguridad del ciudadano, y es así como
establece la libertad.

Otra definición que nos brinda Montesquieu de la libertad es la obediencia a la ley. Esto viene
explicado porque, al estar el ciudadano obligado a obedecer la ley, tiene también la garantía
de que sus conciudadanos están obligados a lo mismo, por lo que pueden sentirse seguros, lo
que hila con la primera definición de Montesquieu de libertad como ‘’sentimiento de confianza
individual’’.

En relación con la Constitución, para Montesquieu era necesaria la división y el equilibrio de


poderes.

F Hayek - Revista de Ciencia Política, 1982 - publicaciones.revistasteiniana.uc.cl Vol. 4 Núm. 2


(1982)

El origen del liberalismo ‘’se remonta a la antigüedad clásica y asumió sus formas modernas a
fines del s. XVII y en el s. XVIII como la doctrina política de los Whigs ingleses.’’

Así pues, surge la doctrina liberal en Gran Bretaña y de ahí se expandirá al continente. Es
interesante reseñar que por estos momentos, si bien la monarquía británica era parlamentaria,
el fenómeno político predominante en Europa era el de Monarquía Absoluta. Así pues, si bien
para los británicos la teorización de la libertad fue producto de la evolución de la sociedad (y
por tanto adoptaría un cariz empírico-moral, como Hayek dice en Fundamentos de Libertad),
para los franceses, que vivían sumidos en una monarquía absoluta, dicha teorización hubo de
ser constructiva, y fue influenciada esencialmente por el racionalismo cartesiano.

Hayek encuentra la diferencia entre esta tradición liberal Inglesa y Francesa en que la escuela
francesa es más una ‘’actitud mental general’’ que una mera doctrina política.

Ambas escuelas coinciden en conceptos como la libertad de expresión, libertad de


pensamiento y libertad de prensa, así como creían en la libre acción e igualdad.

Para la escuela británica, ‘’el valor principal era la libertad individual considerada como la
protección legal contra cualquier intento de coacción arbitraria’’.

Para la escuela continental, ‘’la máxima preocupación era la demanda de autodeterminación


de cada grupo en relación a su forma de gobierno’’.

El desarrollo liberal británico temprano finaliza con la llegada de la Revolución Francesa, más
concretamente con la obra de Edmund Burke, quien rechaza las ideas de la Revolución
Francesa. Este trabajo comprenderá las ideas de la escuela inglesa liberal clásica, es decir,
hasta dicho paréntesis apuntado por Hayek. Dejamos aquí a la escuela inglesa puesto que
comenzará a tomar preceptos de la continental llegando a fusionarse en el Partido Liberal.

Para la escuela francesa utilizaremos principalmente autores posteriores a la Restauración,


que es el momento a partir del que, siguiendo a Hayek, podemos hablar de movimiento liberal.

Benjamin Constant intenta sistematizae¡r y adaptar la escuela inglesa al clima continental, lo


que llevó a un progreso encabezado por F. P. G. Guizot. La parte más importante del
liberalismo continental del s. XIX es la teoría del Justo Medio, de la que el pensador más
relevante es Alexis de Tocqueville.

La diferencia principal entre el liberalismo británico y el continental fue el aspecto


librepensador, declarándose el movimiento continental como anticlerical, antirreligioso y
antitradicionalista. Destaco así la obra ‘’Tratado sobre la Tolerancia’’ de Voltaire, donde critica
la intolerancia de los grupos religiosos.

Por último, en Alemania se desarrolló el liberalismo durante gran parte del s. XIX, influido por
Inglaterra y Francia, pero con contribuciones propias.

CONCEPTO LIBERAL DE LA LIBERTAD:

Para la tradición inglesa, el liberalismo político y el económico son inseparables, pues el


principio de la limitación de los poderes coercitivos del Estado priva al gobierno de controlar
las actividades económicas individuales. La libertad implica libertad económica.

Con el auge del liberalismo, la libertad ‘’implicaba primordialmente que una persona libre no
estaba sujeta a coerción arbitraria’’. No obstante, la protección del Estado implicaba un cierto
grado de limitación de la libertad para evitar la coerción arbitraria entre individuos, quedando
por tanto la libertad enmarcada dentro de la ley, limitando la libertad individual para asegurar
la libertad de todos (este principio parece extraído del ‘’Espíritu de las Leyes’’ de Montesquieu,
quien llega a afirmar que la libertad es la obediencia a la ley).
Del concepto de Locke sobre la libertad (como estado de la Naturaleza) podemos extraer
también que la libertad era garantizada sólo a aquellos individuos que son capaces de cumplir
con las normas de la comunidad para no coartar la libertad de los demás individuos. Este
concepto lo apuntilla Hayek en Fundamentos de la Libertad hablando de la responsabilidad, de
modo que un individuo no es libre si no puede responder ante sus actos, y en ese caso,
volviendo a Locke, dicha responsabilidad (aunque Locke no habla expresamente de
responsabilidad en su Ensayo sobre el Gobierno Civil, o Segundo Tratado), recae sobre el Padre
y la Madre (que en este punto, al igualar el poder paternal con la madre, me pareció bastante
igualitario para la época), o sobre el tutor, hasta que dicho individuo sea capaz de comprender
las normas de la comunidad, y por tanto ser responsable de sus actos, y por tanto ser libre.

VOLTAIRE: CASALS, MARíA JESÚS. "Voltaire: Escribir para actuar."

Para Voltaire, todas las libertades se basaban en la libertad de conciencia. Es la libertad de


expresión una derivación de la libre conciencia

D. HUME: Mendonça, M. (2009). Causalidad y libertad en David Hume.


Hume trabaja en la controversia del problema de la libertad, de la cual dictamina que viene de
una confusión entre el concepto de libertad y el de necesidad. Tras un procedimiento de criba,
Hume descubre que el concepto de libertad es ilusorio y la discusión del problema es
simplemente verbal. La solución propuesta por Hume para acabar con el problema de la
confusión entre la libertad y la necesidad consiste en declarar que la necesidad viene impuesta
por la mente, y no que la mente se rija por la necesidad.

A. SMITH: Otteson, J. R. (2006). Adam Smith y la libertad. Estudios Públicos, (104).

Para Smith, la libertad del individuo es la clave para ‘’descubrir sistemas beneficiosos de
cooperación e intercambio social’’.

La libertad individual es imprescindible para la felicidad individual y el bienestar social, lo cual


se explica a través de tres argumentos: Argumento del Conocimiento Local (cada individuo es
el mejor posicionado para adoptar por sí mismo decisiones sobre sus acciones, ya que conoce
mejor sus ‘’condiciones locales’’; Argumento del Economista (cada uno aspira a una mejor
condición propia, por lo que cada uno invertirá en usos más eficientes para sus recursos y
trabajo, en función de sus circunstancias particulares -conocidas a través del Conocimiento
Local-); y por último, el Argumento de la Mano Invisible (al mejorar cada uno su condición
particular, mejora desinteresadamente la condición de los demás por dos razones: cuando
concentramos nuestros esfuerzos en menos tareas producimos más de lo que podremos
utilizar, generando un excedente, aumentando la oferta y disminuyendo así el precio para los
demás; por otro lado, nuestra búsqueda para optimizar nuestras condiciones de vida
empujarán a los demás, que aprenderán de nosotros y nos imitarán en nuestros éxitos.

El sistema de la Mano Invisible, por tanto, es aquél que hace que los individuos, dispuestos a
mejorar sus condiciones (no a crear opciones óptimas si no a buscar la mejor de las opciones
que se le prestan), tiren de la carreta que lleva a los que están por debajo suya a nivel
económico, y es esto lo que Adam Smith define por ‘’sistema de la libertad natural’’

En cuanto a los poderes del gobierno, A. Smith es partidario de una limitación de actuación del
Estado sobre la vida del individuo, en primer lugar porque se entiende que nadie tiene
potestad para decidir por otro individuo (lo que rompería con la definición que nos da Hayek
de la libertad como ausencia de coacción) y por otro lado porque el hecho de dejar a los
individuos actuar libremente les permitirá llegar a sus fines, con lo que beneficiará al individuo
mismo así como a la sociedad.

RAIZ INGLESA DEL LIBERALISMO: Santoyo, Luz Elena Baca. "Raíces inglesas del
liberalismo." Alegatos 49 (2001): 183-190.

El liberalismo surge del ‘’desmembramiento del Estado Absolutista, provocado básicamente


por la escisión entre el Estado y la Sociedad’’, con la llegada del iusnaturalismo, que defiende
la separación entre vida pública (dada al Estado) y la vida privada (dada a la Sociedad). En el s.
XVII se va desplazando la fe en favor de la razón, pasando a ser el hombre el centro de
gravedad de los estudios, y la sociedad quedará presentada como una ‘’articulación de la
conciencia individual’’. Esto lleva directamente a considerar la libertad como un derecho
natural e individual del humano, abriendo el camino a las teorías sobre los derechos humanos
individuales (vemos aquí a J. Locke como máximo exponente, con sus Ensayos sobre el
Gobierno Civil, donde expresa que la Libertad es un derecho natural e inherente al Ser
Humano)

‘’El liberalismo inglés estuvo dirigido a garantizar los derechos de los súbditos’’, si bien para los
franceses el objetivo era aumentar el poder del Parlamento en el que hubiera participación del
pueblo, para así limitar el poder del Rey. Para la tradición francesa se destacan Rousseau,
Charles Luis de Secondant y Montesquieu, quien, en su Espíritu de las Leyes, habla de la
separación de poderes judicial, legislativo y ejecutivo.

El sistema político que adopta el liberalismo tiene como fin la reducción del poder público al
mínimo (es decir, un control mínimo del Estado en los asuntos de la vida privada de los
individuos, el cual debía garantizar la libertad, la propiedad y la seguridad de los ciudadanos)
Este control mínimo de los asuntos se logra a través de la división de poderes y la existencia de
una Constitución.

‘’El liberalismo clásico se caracterizó por una armonía entre la libertad y el orden’’. Vemos así
cómo se hacen llamamientos a la tolerancia, como Voltaire en su Tratado para la Tolerancia,
como fuente, ésta misma, de la Libertad: puesto que la intolerancia implica coartar la libertad
de acción de los demás, el individuo libre no puede sino ser tolerante. El concepto de libertad
como ‘’sometida a las leyes’’, según Montesquieu, o ‘’sometida a las normas morales’’, según
Voltaire, no implica una ‘’libertad limitada’’ sino una libertad racional, que impide que se
coarte la libertad de los demás. Esta doctrina de la libertad quedará vigente hasta el s. XIX,
momento en que el racionalismo de Locke es desplazado por el empirismo, si bien algunos
autores como Adam Smith no tomarán esta corriente, y es por eso que he decidido concluir mi
trabajo con sus ideas como ‘’último representante’’ del liberalismo clásico (si bien podría haber
terminado mi trabajo con J. Stuart Mill como punto de inflexión entre el liberalismo clásico y el
liberalismo moderno, puesto que la mayoría de autores lo denotan así, pienso que J. Stuart
Mill es más un iniciador del liberalismo moderno que un punto intermedio, pues es quien toma
y adapta el utilitarismo de Bentham a la doctrina Liberal.

J.J. ROUSSEAU: Darós, William Roberto. "La libertad individual y el contrato social según JJ
Rousseau." Revista de filosofía de la Universidad de Costa Rica (2006).

Rousseau trata de establecer un ‘’Estado de la Naturaleza’’ humana, en el cual, a través un


método lógico más que de investigación, llega a dos principios vitales que preceden al uso de
la razón: que el hombre busca su bienestar y propia conservación (principio que veremos en el
Primer Argumento de A. Smith cuando justifica que hay que permitir a los ciudadanos ser
libres), y que a todo hombre repugna la muerte y sufrimiento de sus semejantes. Será en
función de este concepto de la naturaleza humana que articule su teoría. Para Rousseau la
libertad será, entonces, una derivación del primer principio (de la busca del bienestar). Además,
la libertad será para él la característica humana que nos diferencie y supere a los animales: ‘’La
Naturaleza ordena a todos los animales y las bestias obedecer. El hombre experimenta la
misma impresión, pero se reconoce libre de acceder o de resistir, siendo especialmente en la
conciencia de esa libertad donde se manifiesta la espiritualidad de su alma’’.

La libertad para Rousseau, además de significar la ‘’libertad de posesión’’ tiene un significado


importante como ‘’exigencia para la dignidad humana’’. Constata así: ‘’La Libertad es elevada a
la condición de ser un valor en sí y es irreductible a un medio. Por ello, es la fuente de todos los
derechos.’’ Ahora bien, no se trata de una plena libertad para hacer lo que al ser le plazca, sino
que éste, como amante tanto de su ‘’cuerpo sensible’’ como del orden y la armonía que crean
la conciencia y la moral, ‘’será capaz de autolimitarse en sus deseos, de ser libre dominándose
a sí mismo y así ser capaz de formar parte de una sociedad sin renunciar a su libertad’’. Vemos
en esta última cita la máxima repetida hasta la saciedad en el liberalismo clásico: libertad como
actuar por propia voluntad sin incurrir en la libertad de los demás.

La libertad en Rousseau, así como en J. Locke, corresponde al Estado Natural humano, pero
una diferencia clave es que, si bien para Locke la libertad sigue existiendo en el Estado de
Sociedad (limitada al ámbito de la libertad individual de cada uno de los convivientes), para
Rousseau, tras el Primer Contrato Social, esa libertad es destruida. No obstante, después de
este Primer Contrato Social, Rousseau propone un segundo contrato en el cuál no hay que
renunciar a la Libertad, mediante el cual ‘’cada individuo se pone bajo la dirección suprema de
la voluntad general y es considerado como parte indivisible’’. Quedan así los individuos en
libertad, no obstante dentro del marco del interés común, el cual queda expresado en las leyes.

Para proteger la libertad, Rousseau propone la igualdad en materia de Derecho: ‘’Es sólo a la
ley a quien los hombres deben la justicia y la libertad. Es ese saludable órgano de la voluntad
de todos quien establece, en el derecho, la igualdad natural de los hombres’’. Además, las
leyes deben ser respetadas, por lo que el legislador debe adecuar las leyes a la voluntad
general. Las leyes son objeto de educación, por lo que vemos aquí un punto de conexión con
Tocqueville cuando justifica los jurados en América como instituciones educativas para el
pueblo.

Rousseau propone que para prevenir los males sociales se evite la extrema desigualdad de
riquezas, dando un derecho a la propiedad moderada para todos los ciudadanos. Rousseau se
muestra partidario de la intervención del Estado con impuestos y tasas sobre los lujos, con el
fin de asegurar la libertad.

LIBERALISMO CLÁSICO:

INGLATERRA:

Nace en Inglaterra, en el s. XVII, en respuesta a la monarquía absoluta y la pretensión de la


Iglesia de monopolizar la verdad religiosa. El primer atisbo liberal viene de la mano de los
niveladores, que pedían un gobierno consentido por el pueblo, que rindiera cuentas ante él y
que protegiera sus derechos, pues defendían la comunidad política como conjunto de personas
libres. Asimismo, el gobierno debía tener poder limitado y que proteja los derechos individuales:
libertad de expresión, libertad de credo religioso, libertad de asociación y libertad de comercio.
Por otro lado, se demandó la tolerancia y libertad religiosa.

John Locke aúna ambas demandas (la petición de un gobierno que avoque por los derechos y
la libertad del pueblo con el consentimiento del mismo, por un lado; la petición de libertad
religiosa y tolerancia, por el otro) en lo que conocemos como el primer liberalismo. El
pensamiento de Locke comienza en que los hombres son todos propiedad de Dios, y no de otro
hombre, rechazando así de pleno la monarquía absoluta, de entrada. Al ser todos propiedad de
Dios, nadie puede someterse al arbitrio total de otra persona, por lo que rechaza de pleno
también la esclavitud. Las acciones humanas son regidas por una ley natural (la razón), que
establece entre los humanos el no dañar la vida, salud, libertad o propiedad de otro; por lo
tanto, estos bienes son propiedad de cada hombre.

El Estado garantiza la vida, la libertad y la propiedad con el poder que la sociedad le otorga, si
bien, al no poder disponer un humano de otro por completo, el poder del Estado deberá estar
limitado a garantizar el deber que se le ha encomendado. Los tres poderes (legislativo,
ejecutivo y judicial) deben estar separados el Estado debe subordinar su actividad al respeto y
garantía de los derechos de la vida, libertad y propiedad de los hombres, lo que, para Locke, no
lleva a extender el derecho de participación política a todos los hombres.

ESCOCIA:

Ilustración escocesa en la segunda mitad del s. XVIII: David Hume, Adam Smith, Adam
Ferguson, Francis Hutcheson, Thomas Reid, James Steuart y John Millar.

Desarrollan una teoría de la sociedad y del gobierno político en bases distintas a las del
derecho natural planteado por John Locke, y analizan la moralidad de la sociedad comercial.

Para Hume, el egoísmo, los intereses propios, son la razón de la existencia de la sociedad.
Hume concluye que la idea de que los hombres fueran portadores por naturaleza de unos
derechos individuales es una ficción, ya que todos los individuos nacen en una sociedad
establecida. Hume rechaza, asimismo, el Contrato social, pues no puede probarse que el ser
humano partiera de una situación presocial. La sociedad es útil para los individuos, y es esto lo
que nos obliga con carácter general a someternos al poder político, por lo que la obediencia
política no es consecuencia de un instinto natural, sino que sin tal obediencia al Estado, la
sociedad no podría subsistir. El Estado, por lo tanto, no se legitima en la ley natural, como
dijera Locke, sino en la utilidad que presta a la supervivencia de la sociedad.

El Estado debe garantizar un equilibrio entre la libertad individual y el interés común, por lo que
debe ser neutral en los intereses particulares y tratar a los ciudadanos como iguales frente a la
ley. Además, el Estado debe fomentar las actividades civiles y económicas (la riqueza
económica según Hume, la base para un Estado bien gobernado, y la obtención individual de
bienes materiales era al mismo tiempo un beneficio para la comunidad)

ESFERA DE PODER DEL ESTADO:

- El Estado debe fomentar las actividades civiles y estimular las económicas.


- El Estado debe garantizar el equilibrio entre la libertad individual y el interés común.
- El Estado tiene que intervenir en las actividades que generen disociación entre la
utilidad pública y la particular de sus hacedores.
- El Estado debe evitar que los individuos pretendan beneficiarse de los bienes públicos
sin contribuir a su financiación y realización.

Además, el poder del Estado debe estar institucionalizado, favoreciendo así la separación de
poderes y con la moderación como objetivo fundamental de la política.

ECONOMISTAS CLÁSICOS:

Autores escoceses e ingleses que, entre 1770 y s. XIX desarrollan un análisis económico
centrado en el crecimiento económico, y continúan la teoría de la sociedad que habían
avanzado algunos filósofos escoceses. Adam Smith, T.R. Malthus, David Ricardo, Jeremy
Bentham, James Mill, Robert Torrens, J.R. McCulloch, Nassau Senior y John Stuart Mill.

La economía clásica y el liberalismo colindan en la teoría de la sociedad con la que operaban


los economistas.

Para los economistas clásicos, la sociedad se puede regular a sí misma sin necesidad de la
dirección de la autoridad política. La división del trabajo se desarrolla, según A. Smith, por la
propensión natural de los hombres a intercambiarse cosas y no por a intervención coactiva de
alguna autoridad superior. Así, los hombres realizan las actividades económicas movidos sólo
por su interés propio, por lo que es inútil querer dirigir la actividad de las personas
particulares. Esta teoría de la sociedad implica la libertad económica, que se encuentra en
estrecha relación con la teoría del valor, expuesta por David Ricardo, por la cual establece que
el valor de las mercancías se determina en un mercado libre por la cantidad de trabajo
requerido para su producción, por lo que todos los intercambios serían justos y no se
requerirían limitaciones para la realización del intercambio. Esto no significa, no obstante, que
el Estado no tenga que intervenir en la vida social y económica. Así, Smith asigna al Estado
tareas en:

- Defensa: mantenimiento de ejércitos permanentes y profesionales.


- Administración de la Justicia: Poder judicial separado del ejecutivo para garantizar la
propiedad.
- Actividades que repercutan en el interés público, como por ejemplo, la enseñanza.

No se trataba, por tanto, de un ancap, sino que el Estado intervenía significativamente n la


sociedad.

Este tipo de sociedad generaba un tipo de hombre, independiente económicamente,


contrapuesto a la sociedad tradicional de aristocracia terrateniente, de la que David Ricardo
criticaría principalmente que: el interés del terrateniente está siempre en oposición a los otros
intereses de la sociedad (pues lo que el terrateniente percibe por la renta de la tierra no
aumenta realmente la riqueza de la colectividad y es necesario, por tanto, gravarlo con un
impuesto, que no sea repercutido, a su vez, a los consumidores a través del precio final del
producto agrícola.

Se consideraba que el modelo de hombre independiente y competente económicamente


debía ser también adoptado por las clases inferiores, las cuales debían practicar la
autodisciplina y la prudencia. Esto les hacía oponerse a las ‘’leyes de pobres’’ vigentes.

La defensa de la libertad económica lleva a los economistas clásicos a desconfiar del poder
político arbitrario, pues cuanto más absoluto fuera el poder del Estado, mayor sería el peligro
de que éste invadiese la propiedad de los súbditos. Esto genera varios puntos de vista al
respecto, en función de la permisividad de participación ciudadana en el sistema político:

- Malthus: Pensaba que la aristocracia era importante para proteger al pueblo de los
gobernantes despóticos tanto como de la turba despótica.
- Smith: aboga también por un modelo aristocrático, pues piensa que los intereses
económicos de los terratenientes sintonizan con el resto de la sociedad.
- Ricardo y James Mill abogan por un modelo antiaristocrático, alegando que los
intereses de los terratenientes se oponen al pueblo.

Se bifurcan, así, en dos corrientes: filoaristocráticos (A. Smith y Malthus) y antiaristocráticos


(D. Ricardo y James Mill) Esta bifurcación se deja notar también en cuanto al sufragio. Así,
McCulloch y Senior rechazan el sufragio universal, si bien David Ricardo avoca por la extensión
del sufragio, aunque siendo consciente de que la democratización del voto llevaría a la
nivelación económica, por lo que pensaba que las clases carentes de propiedad debían estar
apartadas de los derechos políticos hasta que fuesen ilustradas. Bentham y James Mill,
antiaristocráticos, sí que abogaron por el sufragio universal.

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